Sofia

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"Esta sentencia es corrupta, está dictada por los militares"
Basel Ramsis trabaja como director de cine, escribe artículos de opinión y, especialmente tras pasar por Tahrir el año pasado, es un conocido activista y revolucionario egipcio. Vive en Madrid pero desde enero de 2011 viaja a menudo a El Cairo. Desde el inicio de las revueltas estuvo a pie de calle, junto a otros miles de egipcios, manifestándose contra el régimen de Mubarak y construyendo el movimiento que hizo caer a la dictadura y que hoy se enfrenta al poder de la Junta Militar. A través de las redes sociales cada día llamaba al resto de ciudadanos a seguir saliendo a la calle y contaba lo que estaba pasando al resto del mundo.


Ayer, más de un año después, Hosni Mubarak fue condenado a cadena perpetua por el Tribunal Penal de El Cairo. Al mismo tiempo, la tensión social ha vuelto a elevarse en las últimas semanas con motivo de las elecciones presidenciales, que concluirán con la segunda vuelta los próximos 16 y 17 de junio. Sobre este nuevo contexto Ramsis hablaba con Público.es desde El Cairo apenas unas horas después de que el juez emitiera el fallo de la condena a Mubarak y mientras miles de personas vuelven a tomar las calles en protesta por la impunidad de los que a su espalda cuentan con tantos crímenes.



¿Cómo valora la sentencia de cadena perpetua que Tribunal Penal ha impuesto a Hosni Mubarak?


Todos aquellos que tienen un vínculo con la revolución están enfurecidos y muchos han empezado a salir a la calle para protestar. Cuando el juez ha leído el veredicto han empezado los enfrentamientos dentro de la misma sala y muchos abogados han empezado a gritar uno de los lemas de la revolución: "el pueblo quiere el poder judicial".


Todos sabemos que este fallo en realidad no es una decisión judicial, sino una orden militar. Los que gobiernan en Egipto son los que deciden también qué ha de hacer la justicia en cada momento. Todos sabemos que el cuerpo judicial aquí ni es independiente ni es limpio desde hace más de 30 años.


En este juicio había dos casos separados, el de la muerte de manifestantes y el de corrupción. Y una petición de los abogados era los que los dos casos se convirtieran en uno único, pero fue denegada.


En el caso por corrupción todos han sido declarados inocentes, Mubarak, sus dos hijos, Alaa y Gamal, y al empresario Husein Salem. Es un escándalo porque todos tenemos datos y hay documentos que demuestran cómo la familia de Mubarak está vinculadacon casos muy graves de corrupción.


Por la parte de asesinatos, la condena sólo ha ido para Mubarak y el exministro del Interior Habib al Ahli. Esto es ridículo, porque todos los oficiales importantes que ordenaron las masacres han quedado libres. Todos han sido declarados inocentes. Por ejemplo, el juez rechazó como pruebas cientos de horas de videos de la televisión pública, de cámaras de seguridad y de particulares en los que se mostraba a los oficiales de la policía matando a manifestantes.


Ahora, con esta sentencia, la corrupción que ha impregnado Egipto las últimas décadas nunca ha existido y los dos únicos responsables de los cientos de muertos son dos personas. Además, el fallo deja una puerta abierta a la revisión y que, fácilmente, puedan ser considerados inocentes.


Es una sentencia corrupta ordenada por los militares. Esto lo pienso yo y lo piensan muchos jueces, abogados y expertos en derecho. Y estos días las calles se van a calentar.


¿Qué reacciones está despertando la sentencia entre las distintas fuerzas políticas?


Los islamistas de los Hermanos Musulmanes estaban esperando condenas duras, igual que el resto de fuerzas políticas egipcias. Si salen a la calle es solo porque esta conyuntura les puede permitir ganas votos, que es lo único que les interesa. Sin embargo, quieren aparecer como una fuerza moderada para poder tratar con la Junta Militar. Están jugando al juego político y no al juego revolucionario. Han entrado a formar parte del régimen y no quieren una ruptura con este Estado policial.


En cuanto a las fuerzas que apoyan al candidato Ahmed Shafiq, el último primer ministro de Hosni Mubarak, tampoco han salido masivamente a protestar.


Entre las personas que han votado por este candidato hay dos partes diferenciadas. Hay un grupo que quiere la continuidad, es el pequeño sector social sobre el que se asentaba Mubarak. Pero la mayoría que ha votado por esta opción no han votado por la continuidad del régimen, han votado a una opción que promete estabilidad tras un año de inestabilidad. En este tiempo ha habido muchos asesinatos, una situación económica y social gravísimo, colas diarias para poner gasolina o comprar gas para los hogares. Muchos están cansados y se dejan decantar por esta opción.


Sin embargo, sólo han votado por esta opción 6 millones de personas en un país de 85 millones. Nadie lo ha dicho en la prensa internacional, pero los votos que han ido a candidatos de la revolución han sido 10 millones.


Elecciones, ¿cómo están transcurriendo estos días? ¿Qué clima hay en las calles?


Hay un sentimiento generalizado de decepción, los dos candidatos que han entrado en la segunda vuelta (Mohamed Mursi, de los Hermanos Musulmanes, y Ahmed Shafiq, el último primer ministro de Hosni Mubarak) son las dos peores opciones que existen. Aún así, diariamente hay manifestaciones contra los dos candidatos


Por primera vez se está tratando de construir un frente unido de todas las fuerzas revolucionarias que vaya en una única dirección, la del boicot. La mayor parte de las fuerzas democráticas, progresistas y liberales están trabajando en esta línea.


Frente a estas fuerzas conservadores, ¿no hay en Egipto un proyecto de cambio alternativo que pueda unir a las fuerzas democráticas y progresistas?


El único proyecto que hay ahora mismo es la continuidad de la revolución. La única vía por la que apostamos es que la revolución acabe y consiga sus objetivos: acabar con el régimen de Mubarak y construir uno nuevo. Pero hay que entender que el régimen de Mubarak no es sólo Mubarak, es todo el sistema y la estructura económica, social y cultural que ha reinado en Egipto en las últimas décadas.


No estamos en una fase transición, como dicen los militares, estamos aún en la revolución. Todavía no hemos acabado con el régimen y no habrá elecciones libres hasta que caiga del todo. La hoja de ruta que han trazado los islamistas y junto a los militares tiene que fracasar. Queremos acabar con la Junta Militar, con las fuerzas de Mubarak y los islamistas, todos representan lo mismo.


¿Qué papel están jugando a día de hoy los Hermanos Musulmanes?


El proyecto de los Hermanos Musulmanes para Egipto es mantener el régimen, mantener un Estado que sea servil a los intereses internacionales y a las empresas multinacionales, pero con un tinte islámico y la Sharia.


Ellos no apoyaron al a revolución desde el principio, salieron a la calle y a la plaza tarde. Y mientras unos estaban en Tahrir otros se reunían con las autoridades para pedir la legalización de su organización a cambio de salir de las plazas. Así, para ellos la revolución acabó el día 11 de febrero.


Su proyecto social y económico no está en conflicto con el régimen de Mubarak, quieren simplemente formar parte del Estado. El mismo 11 de febrero salieron de la calle y empezaron a negociar con el régimen. Querían estar ahí y lo han conseguido.


Mientras, nosotros, las fuerzas democráticas, queremos una ruptura total con el régimen y construir uno nuevo.


¿Qué papel sigue jugando a día de hoy la Junta Militar?


El poder absoluto. Es quien ha gobernado este país desde que cayó Mubarak. Y es la responsable de todos los asesinatos que se han cometido durante este año, los de los oficiales que mostraron su apoyo a la revolución, los crímenes de Maspero, las batallas de noviembre, los enfrentamientos frente al ministerio o la matanza de Port Saïd, donde castigaron a los jóvenes por haber participado en las protestas.


En todos estos momentos he estado en Egipto y he visto a la policial matar a la gente en la calle.


¿Qué valoración haces de este año que ha pasado desde la caída de Mubarak?


Mi lectura personal es que la revolución no ha conseguido sus objetivos. Pero es que una revolución no acaba en 20 días ni en 20 meses. Es un proceso que dura años, y solo llevamos uno y medio.


Hay logros claros. Hay cientos de miles de egipcio vinculados a la militancia, la batalla política ya está en la calle y forma parte de la vida de muchos. Hemos creado un pueblo activo que participa en la política. Desde el 25 de enero de 2011 hemos roto la barrera del miedo.


Tenemos una sociedad activa que está en un momento histórico y que ha visto a Mubarak en la cárcel. Es un logro porque nunca en 7.000 años los egipcios han visto encarcelados ha su mandatario.


Todavía vamos a vivir momentos muy duros y enfrentamientos muy sangrientos en esta revolución, que aún está comenzando.


Cualquier presidente que venga ahora va a tener miedo de las calles.

Dilma prometió crecer, incluir y conservar

“Valió la pena, compañeras y compañeros”, dijo en el Gigantinho, uno de los estadios de Porto Alegre. Dilma Rousseff habló así del trayecto entre el Foro Social de 2001, el primero, y el Forum Social Temático que trabajó estos días en la capital de Rio Grande do Sul. También fue una forma de acercarse a los militantes de las organizaciones ambientalistas y plantearles qué marco quiere su gobierno para la cumbre mundial de junio próximo conocida como Río+20: “Crecer, proteger, incluir y conservar”.
 

Como Lula antes, Dilma decidió participar del Forum y conectarse directamente con las organizaciones sociales, incluso cuando entre ellas corrían rumores de que habría una fuerte silbatina de los ambientalistas más radicalizados. Su apuesta fue más completa: decidió que se comprometieran con el Forum y asistieran a talleres varios de sus funcionarios y ministros, como el consejero internacional Marco Aurélio García y la ministra de Derechos Humanos, María del Rosario Nunes.
 

Ella misma, ayer a la tarde, recordó que participó del primer encuentro del Foro en 2001 cuando era secretaria de Energía del entonces gobernador de Rio Grande do Sul, Olivio Dutra. Dutra, dirigente sindical bancario, es del Partido de los Trabajadores fundado en 1980. Fue la primera administración del PT en territorio gaúcho. La segunda comenzó hace un año con la gobernación de Tarso Genro, ex ministro de Educación y de Justicia de Lula.
 

“Aquí se afirmó la idea de que otro mundo es posible”, dijo Dilma. “Aquí se generó la oposición al pensamiento único.”
 

Luego salteó el relato y recordó que en los últimos 11 años la crisis internacional se convirtió en crisis real en 2008 “y no paró de agravarse”. Pero al mismo tiempo, afirmó, en América latina “fueron construyéndose propuestas progresistas y democráticas con importantes transformaciones económicas, sociales y políticas”. Agregó que “nuestros países crecen y reducen la pobreza y la desigualdad social, mientras en otras regiones aumenta la desigualdad, la exclusión y avanza la estagnación”. Advirtió que “no cedemos la soberanía frente a potencias o agencias calificadoras de riesgo”.
 

“Como decía aquella canción de la revolución de los claveles de Portugal, el pueblo es el que debe mandar”, rememoró para los nostálgicos. El 25 de abril de 1974, un grupo de oficiales jóvenes de Portugal, el Movimiento de las Fuerzas Armadas, se alzó contra la dictadura gobernante, tomó el poder en alianza con la izquierda y no sólo garantizó de ahí en adelante la democracia sino también la descolonización de Angola, Mozambique y Guinea Bissau. Los conjurados eligieron como santo y seña del comienzo de la revolución una canción prohibida del cantante José Afonso, “Grandola vila morena”. Cuando un comando tomara una radio y la pasara, los regimientos debían salir a la calle. Una parte de la canción, que es la que citó Dilma, decía: “O povo é quem mais ordena”. Y en otra parte reclamaba: “Terra da fraternidade”.
 

Después del guiño portugués, la presidenta brasileña dijo que “no es fácil producir nuevas ideas y alternativas cuando estamos dominados por preconceptos políticos e ideológicos”.
 

“Conocemos bien esa historia”, señaló. “En los años ’80 y ’90, esos preconceptos impusieron en América latina modelos conservadores que profundizaron la pobreza, el desempleo, la exclusión social y la recesión.”
 

Para la presidenta de Brasil, la cumbre de junio de Río+20 “debe ser un momento importante de renovación de ideas para que la palabra desarrollo sea crecer, proteger, incluir y conservar, articulando el crecimiento y la generación de empleo, la erradicación de la pobreza y la ampliación de derechos en medio de la preservación de los recursos ambientales”.
 

Parándose de manera específica en la cuestión ambiental, dijo que Brasil había reducido las emisiones de carbono y gases que producen el efecto invernadero, mientras que “lamentablemente otros países no lo hicieron”.
 

“En mi gobierno, cuando hablamos de desarrollo sustentable, estamos hablando de crecimiento acelerado de nuestra economía para poder distribuir riquezas, creación de empleos formales, ampliación del ingreso de los trabajadores, reducir la pobreza y terminar con la miseria, mejora de la educación, la salud y la seguridad pública”, explicó la presidenta de Brasil en el acto del Forum. El caso que dio fueron los 40 millones de pobres que dejaron de serlo al incorporarse al mercado de trabajo y al consumo. También dijo que “desarrollo sustentable” significa “mecanismos de participación social y profundización de la democracia en medio de la diversidad cultural”.
 

En el capítulo internacional, estableció que otro significado es “la inserción soberana en el mundo”.
 

“En 2003, Lula comenzó a desatar el nudo de la desigualdad y ahora llegaremos a un Brasil sin miseria”, dijo Dilma. Lula asumió el 1º de enero de 2003 después de ganar las dos vueltas de las elecciones de 2002, justo un año después del primer Foro Social. Dilma asumió hace poco más de un año, el 1º de enero de 2011, encabezando una coalición de fuerzas diversas hegemonizada por el PT tras dos mandatos exitosos de Lula.
 

“Brasil hoy es otro país”, declaró la presidenta en el discurso ante el estadio. “Somos un país más justo, más desarrollado y más respetado. Un país que convive armónicamente y quiere construir con los países de América del Sur, de América Central y del Caribe un polo de desarrollo para el mundo.”
 

Aprovechó para reivindicar la soberanía palestina, pero prefirió concentrarse más en la economía y la política. Dijo por ejemplo que los Brics, la sigla de países que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, quieren “un mundo más multipolar y democrático”. “Las organizaciones de la sociedad civil y los gobiernos progresistas pueden ser decisivos en la nueva era”, dijo Dilma para evitar resquemores entre los partidarios del oenegeísmo y las fuerzas en el gobierno en Sudamérica.
 

En otra de las definiciones, reivindicó no sólo la movilización sino la presencia de las organizaciones sociales en Río de Janeiro en junio, con lo cual tocó de lleno otro de los fantasmas que había en sectores del gobierno y de la militancia social: que la cumbre sea un escenario de escándalo con cuestionamientos duros al gobierno.


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El pacto faústico de China con la globalización –salarios por el suelo, descomunal crecimiento exportador– está tocando su límite en un año clave político. En medio de la crisis global y con la sucesión del presidente Hu Jintao a la vista, dos modelos se disputan el futuro de cara al Congreso General del Partido Comunista en noviembre. En el gigantesco municipio de Chonqing, el populista Bo Xilai encabeza un nuevo estatismo para lidiar con la creciente desigualdad de un país nominalmente comunista. En la usina exportadora china, Guagndong, el secretario general del PC, Wang Jiang, propone un modelo liberal de profundización de la apertura económica y mayor independencia de los poderes.
 

Bo Xilai es la cabeza visible de una “Nueva Izquierda” que reivindica la mística igualitaria del maoísmo y tiene su vidriera política en Chonqing, uno de los cuatro municipios autónomos del país (junto a Beijing, Shanghai y Tianjin). Con una población de más de 28 millones de habitantes, equivalente a la de Venezuela –casi tres veces la de Bolivia, casi 10 la de Uruguay–, Chonqing es un microcosmos de China. En clara alusión a Adam Smith y la célebre mano invisible del mercado, el modelo que impulsa Bo Xilai ha sido apodado la “tercera mano” (Di san zhi shou) por la intervención del Estado en la marcha de la economía y la distribución de sus beneficios. Un racimo de empresas estatales y un esquema de subsidios para atraer la inversión extranjera han resultado en un asombroso crecimiento anual del 16 por ciento que está financiando un ambicioso programa social en vivienda, salud y educación.
 

A esta “tercera mano” Bo Xilai le ha sumado dos campañas que le han ganado popularidad no sólo en Chonqing sino en el resto de China. Con más de tres mil arrestos que incluyeron a jueces y miembros del Partido Comunista, Bo Xilai desmembró la poderosa mafia local y asestó un duro golpe a la corrupción partidaria. En un intento de dejar en claro su impronta ideológica, Bo Xilai acompañó estas políticas con un llamado a la movilización social de la mano de consignas y canciones maoístas revolucionarias (“chang hong”: canciones rojas) que desempolvó el traumático fantasma de la Revolución Cultural de los ’60.
 

En los antípodas se encuentra el modelo de Guangdong. La provincia, que concentra una tercera parte de las exportaciones chinas, fue el trampolín inicial de la reforma procapitalista de Deng Xiaoping en los ’80. Según sus adalides, el modelo Guangdong es un intento de estimular el crecimiento de una incipiente sociedad civil impulsando elecciones locales más libres y una mayor participación social. En materia económica, privilegia la eficiencia sobre la equidad: hacer la torta antes que distribuirla. Pero en un claro eco del debate público que ha generado la rampante desigualdad en China, el secretario general de la provincia, Wan Yang, introdujo como objetivo de un plan de cinco años lanzado en enero de 2011 la consecución de la “felicidad” (“xingfu Guangdong”): este “xingfu”, vagamente definido, sería el resultado de la política social.
 

En un importante debate sobre los dos modelos llevado a cabo en Beijing y publicado en diciembre por el Asia Centre y el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR), la mayoría de los funcionarios y académicos coincidieron en que China se encuentra en una encrucijada y que la legitimidad misma de la Revolución y el Partido Comunista están en juego. El debate planteó la existencia de dos países. La costa este, de Shanghai a Guangdong, punta de avanzada de la apertura de los ’80, tiene esas imágenes de hiperdesarrollo capitalista que asombran a todo el mundo. El interior del país, históricamente más pobre, ha sido el foco de atención desde que el Partido Comunista lanzó en 2000 un ambicioso programa de crecimiento, bautizado “Xibu Da Kaifa” (Gran Desarrollo del Oeste). Chonqing forma parte de este segundo proyecto. Pero los dos modelos en pugna representan las dos grandes materias pendientes de la Revolución: el déficit social y el déficit institucional.
 

Junto al crecimiento económico espectacular de las últimas décadas, la desigualdad dio un salto tal que el coeficiente Gini es muy superior hoy al de Estados Unidos. Hay un abismo entre el festival luminoso que encienden las grandes ciudades y sus rascacielos por la noche y las aldeas rurales sin luz eléctrica. El mismo abismo se percibe entre la vida de los 200 millones de trabajadores migrantes, en su mayoría campesinos, verdadera columna vertebral del milagro chino, y los residentes permanentes urbanos. Mientras que los primeros son una nueva subclase que a cambio de trabajo en las grandes urbes pierde el acceso a la salud, la educación y la vivienda, solo garantizado para las personas que tienen “Hukou” (permiso de residencia permanente), los segundos son los grandes beneficiarios de la apertura y conforman una nueva clase media consumista. En el campo del estado de derecho y la democracia la deuda es todavía más pronunciada. Si atacar la pobreza forma parte de la razón de ser del partido Comunista, el campo de los derechos humanos nunca estuvo entre sus prioridades y es un tema de eterna tensión con Occidente. Nadie plantea una democracia multipartidista, pero el proyecto Guangdong es un intento de promover las ONG y una mayor independencia del sistema judicial para formar una una sociedad civil y lograr un equilibrio de poderes entre una terna conformada por el Partido Comunista, el mercado y la sociedad civil. En la China post Mao Zedong –post Deng Xiaoping– las definiciones se alcanzan por consenso entre los nueve miembros del Comité Central del Partido Comunista y un grupo selecto de veteranos que abarca a ex primer ministros y figuras políticas relevantes. “En total serán unas 20 personas que deciden la conformación del nuevo secretariado general y las líneas maestras de la política a seguir”, explicó a Página/12 François Goudemont del ECBR, compilador de la conferencia de Beijing el año pasado. La sucesión de la dupla del presidente Hu Jintao y el primer ministro Wen Jiabao ya ha sido resuelta de forma salomónica. El actual vicepresidente Xi Jinping ocupará la presidencia mientras que el actual viceprimer ministro Li Keqiang será el primer ministro: el primero más pro Chonqing, el segundo más pro Guangdong.
 

La clave está en la conformación del nuevo secretariado general. En el esquema de mayor institucionalidad política de la revolución, una regla no escrita establece que los miembros del comité central se retiran a los 70 años. Esto implica que, además de Hu Jintao y Wen Jiabao, cinco de los actuales nueve miembros serán sustituidos. Uno de los enigmas es si el ambicioso Bo Xilai accederá al secretariado general. “Si no lo hace, estará descartado por su edad como secretario general en el futuro. Si lo logra todavía está en carrera y todo depende de lo que pase después”, señala Goudemont. A favor de Bo Xilai está que el tema social es una prioridad del Partido Comunista. En contra, su estilo populista e impredecible y su reivindicación de Mao Zedong, un padre de la patria que nadie quiere resucitar.

 

Nueva organización política, ¿por un camino ya trillado?
En la política del segundo semestre de 2011 surgió el proyecto Progresistas con Gustavo Petro. Además del acto formal de constitución, su primer bautismo institucional de fuego –con todo éxito– fue el de las elecciones del 30 de octubre y un segundo de menor intensidad, giró con la conclusión de la I asamblea nacional de sus impulsores, activistas, simpatizantes y curiosos. De acuerdo con los tiempos que corren, la forma de organización que definieron es la de los nodos.

Como aparato político, Progresistas es la obvia conclusión de su dirigencia más visible, tras la intensa lucha interna que –bajo dos rieles: intereses del Moir y PC– se vivió con distintos episodios dentro del Polo Democrático Altermativo (PDA). Una puja con altibajos y desigualdades, distante de los sectores comprometidos en luchas antigubernamentales, dentro de una estructura con señoríos y aires de mando verticales, en cuyo interior, quienes tenían mayor favor público en las encuestas e incluso en los votos –por no tener un fuerte aparato político–, eran minoría dentro de la dirección amarilla. Una contradicción que rompió el empaque.

Con los capítulos de esa lucha, queda clara para Gustavo Petro –una de las partes del conflicto–, una enseñanza meridiana: Más allá de las diferencias y prevenciones con el aparato y sus ramajes (autoritarismo, imposición, negativas de temas en los órdenes del día, agendas sin las luchas cotidianas), sin organización no es posible conducir y crecer en el orden nacional un esfuerzo político masivo. También, que el dirigente sólo, aunque destaque en círculos de opinión o activismo, por más simpatía que despierte en la sociedad, no puede garantizar una conducción que alcance un impacto amplio y no solo ocasional. La “masa” debe tener una estructura de canales y acercamientos donde pueda discutir ideas y darles forma.

Aunque importante, la opinión pública o la de intereses locales solo localistas no determinan un rumbo o rectificación a la hora de las asambleas y congresos internos. Para tal efecto son imprescindibles, sin duda –y para sumar gente y capacidad decisoria en la puja política– la organización, estructura, normas, y un cierto orden para poder discutir, tomar decisiones y ejecutarlas. Sobre este particular, la forma con nodos que adopta Progresistas es la estructura en red, que supondría, ser más expedita que la tradicional estructura piramidal de la izquierda.

Los nodos por si solos no son una virtud. En realidad, pueden traducirse en una estructura flexible, abierta o cerrada, según los intereses de quien la propicie. Su espíritu responde de mejor manera a la dilatada estructura social que caracteriza a las sociedades del siglo XXI, pero en si misma no garantiza nada. Es iluso pensarlo de otra manera. Toda estructura responde a un diseño y quien lo proyecta es el ser humano, detrás del cual hay propósitos y una ideología. La evidencia de las primeras expresiones confirman esto.

A pesar del deseo de poner en marcha una estructura sin vértice, todas las expectativas Progresistas giran en torno a Gustavo Petro, su líder. Así quedó confirmado el mismo 16 de diciembre, con un mar de discursos casi insulsos –96– como antesala a sus palabras. Fue obvio, la concurrencia quería escucharlo y recoger la “orientación”. El propósito de la Asamblea, de elaborar el Plan Nacional de Trabajo, quedó en deuda, o al menos no se decidió, como era la pretensión de la Asamblea de todos los nodos. El mismo Petro asi lo presintió cuando dijo: “La idea no era hacer un reinado de belleza de intervenciones, sino un plan de trabajo”.

En el esfuerzo por motivar la construcción de un proyecto consecuente con los tiempos que corren, Petro señaló la necesidad de darse una dinámica nacional (“[que los] nodos de progresistas como movimiento […] dejen de ser un movimiento bogotano y se transformen en un movimiento nacional”), y propuso el reto de afrontar en la primera etapa constitutiva del movimiento: “Una de las primeras tareas en las regiones, es que empecemos la discusión sobre qué significa un verdadero movimiento del siglo XXI en las regiones, cómo se convocan las diversidades, cómo nos podemos expresar socialmente de manera diferente a lo que la tradición nos enseña, cómo nos podemos juntar en red, cómo la región adquiere eso que nunca pudimos hacer, la autonomía suficiente dentro de un movimiento político que lo haga, no solo red de nuevas ciudadanías, sino un verdadero movimiento que se exprese como red de regiones, y cómo se construyen las estrategias ciertas eficaces que nos permitan capturar el poder regional”.

Y también precisó las cosas que no se debe hacer en el esfuerzo por estructurar Progesistas: “[…] interrogantes que tenemos sobre este nuevo movimiento […]: en primer lugar, no queremos que sea un Polo Democrático. No queremos repetir la historia, no queremos una federación de grupos de izquierda peleando por el pequeñísimo espacio de una dirección nacional, no nos interesa un movimiento jerarquizado donde la pelea sea por la jefatura regional, la presidencia o tantos puestos que a la postre no sirven para nada. […]

Queremos que sea un movimiento de nuevo tipo […], expresión en el siglo XXI de nuevas ciudadanías”. Muy a pesar de lo pretendido, por circunstancias institucionales, todo vuelve al centro. Así lo confirman las palabras del ahora alcalde de la capital: “[…] nuestro compromiso de hacer un buen gobierno democrático en la ciudad de Bogotá es lo que permitirá que este movimiento pueda fortalecerse en una buena y nueva alternativa en el resto del país”.

No sólo con buenos deseos…

Desde el diagnóstico social, político y organizativo, tanto de la sociedad como de la experiencia del PDA, cabe deducir que para propiciar una revolución social que transforme las formas de producción, de distribución y organización social, se debe proceder por otro sendero. La misma ciencia en sus intensas transformaciones de las últimas décadas nos dicen que las categorías de la Física utilizadas en política desde el siglo XIX ya no corresponden a los tiempos que pasan.

Sin embargo, y pese a esto, emerge con mucha fuerza una de las contradicciones que enfrentan en Progresistas: a la hora de asomarse a la sociedad se hace con predeterminación de la forma de lucha (electoral), aún y a pesar de enfatizar el deseo de querer ser un movimiento de nuevo tipo, y expresión de las nuevas ciudadanías.

Pese a la expectativa que despierta y sus anuncios no hay lugar para que esas nuevas ciudadanías discutan e identifiquen en cada uno de sus espacios, cuál debería ser la forma para enfrentar los poderes tradicionales –nacionales, regionales y locales, también internacionales–, y cómo estructurar las redes sociales que den paso a una nueva estructuración de lo social y sus reivindicaciones. Para definir los contenidos de resistencias para ser poder y no solo ni únicamente para ser gobierno.

Con este marco, la Asamblea del 16 de diciembre comenzó a delinear: “[…] Cuando se construye un movimiento político en una región, es porque ese movimiento político no sólo va a ayudar a unas causas nacionales sino además porque va por el poder local”. Y también: “La constitución de este movimiento a nivel nacional, de cara a conquistar poderes locales, debe tener muy claro en su partida no sólo cómo construir esas mayorías para ganar el poder local sino asimismo cómo gobernar”.

Sin embargo, a pesar de los deseos que animan el esfuerzo por renovar la izquierda colombiana, irrumpe la misma perspectiva del PDA: sumirse, construir un aparato electoral que en su devenir termina por reproducir todos los vicios y males de tales estructuras: clientelismo, sometimiento, aparatismo, verticalismo, negación de las dinámicas locales, suplantación, delegación, etcétera.

En la vida moderna, por la contradicción Estado-nación y multinacionales (en la cual la reivindicación nacional es sometida por el capital global), por el efecto de las políticas mundiales en curso, por la tendencia al desmesurado crecimiento y centralismo de las capitales, las localidades vuelven a tomar vigencia, y problemáticas tan sentidas como empleo, alimentación, educación, ingresos básicos, vivienda, y otras de igual importancia, encuentran resolución desde la resistencia de pequeños o medianos conglomerados humanos, sin espera de apoyo gubernamental. Es decir, surgen poderes locales, que no tienen necesidad de expresión en las urnas –en muchas ocasiones, así proceden por el mismo desprestigio del ejercicio electoral y de la acción política que ese escenario desprende (senadores, concejales). Entonces, si esta es la realidad, y si de verdad hay conciencia de la renovación de la política, ¿por qué pre-condicionar el proyecto Progresistas a una sola forma de lucha, que en su dinámica puede resultar o resulta excluyente de la autonomía y del poder vivo, con raíz de las comunidades? Una contradicción de contradicciones.

No abrir y sujetar este debate, propició el distanciamiento del PDA de las estructuras de los movimientos sociales y de sus luchas. Peor aún, de las cotidianidades sociales, con alejamiento de las nuevas ciudadanías –tan reivindicadas por Petro– que en una primera etapa estaban indiscutiblemente sintonizadas con el Polo. Pero, en su afán por ganar elecciones patinó en una práctica y un debate interno que terminó por alejarlo de los sectores a quienes quería representar. Y en un colmo, lo condujo a aceptar en su interior a quienes por procedencia histórica era deducible que no serían consecuentes con un ideario de cambio, hasta el extremo de acordar alianzas con representantes de sus enemigos más sentidos, como ocurrió en el concejo de Bogotá. Todo por el acceso y control del aparato político.

El resultado tuvo consecuencias conocidas. La de un funcionamiento laxo y descuadernado, con el cálculo de aparecer con migajas de control del aparato gubernamental –alcaldía, gobernación, concejos– en el cual los funcionarios públicos elegidos a nombre del partido impusieron su voluntad e interés sobre el colectivo, al punto de no rendir informes de su gestión, y más grave aún, de actuar y gobernar en contra del ideario político del Polo, que para asombro– guardaba silencio y carga con el peso de los “errores”. De esta manera, el resultado no es extraño, pues el camino ya estaba perdido.

A pesar de esta experiencia y de su actitud por confrontarla, Progresistas dispone todo para recorrer similar camino. Al predeterminar la forma de lucha electoral y su imparable competencia interna con primacía y ventaja de los elegidos, dispone el movimiento en construcción para que todos sus militantes hagan –llegado el momento– el esfuerzo por reelegir a los ya representantes públicos (senadores, representantes a la Cámara, concejales, ediles). Un remolino y dinámica que a pesar de los nodos y las nuevas formas organizativas que se aprueben, no ganan nuevos escenarios de protagonismo legítimo con respaldo de comunidades, y los mismos representantes públicos, terminan liderando y condicionando el proyecto.

Como se ve, la deformación de esta praxis política no es exclusiva de la izquierda sino extensión de la expresión política deformada en la actual sociedad. Los indignados en Europa y Estados Unidos así lo acusan. Lo electoral, lo institucional, condiciona la lucha social y la distorsiona, sin que esta limitación lleve a deducir que es un quehacer a desechar y no afrontar, con base en los consensos de los movimientos sociales y sus designaciones.
El impulso de Progresistas es loable, como fue y sigue siéndolo el del PDA. Con precaución para no repetir errores urge tomar distancia de las formas tradicionales de hacer política.

Martes, 17 Enero 2012 07:21

El mercader de la educación

El mercader de la educación
Son tiempos de mercaderes; los neoliberales continúan con su espectáculo de chivos en cristalería.

Tal vez el actual podrido carcinoma que corroe al capitalismo haya puesto a pensar a algunos, pero son muy pocos. Los neoliberales no piensan, se alimentan, no del conocimiento del mundo, sino de un dogmatismo oscuro.

Calderón anunció el pasado 9 de enero que gobierno y particulares van a comenzar a vender educación superior, ahora sí en serio. Por lo pronto, se entregarán recursos que son de la sociedad, a 21 universidades privadas; los planteles que ya operan son: ITESM y las universidades de Monterrey, Regiomontana, Anáhuac México, Latinoamericana, Panamericana, Tecnológica, Popular Autónoma del Estado de Puebla, Jesuita de Guadalajara, Claustro de Sor Juana, Justo Sierra, Latina, Intercontinental, del Valle de Atemajac, Tangamanga y Contemporánea, y el Centro de Enseñanza Técnica y Superior (Cetys). ¿Cuál de estas empresas puede ser llamada universidad?

Resulta miserable para cualquier ciudadano informado, haber oído un exaltado y autocelebratorio discurso –uno más–, como el que pronunció Felipe Calderón en el campus del Tec de Monterrey. Fue la celebración de la ignorancia –unas más–, esta vez sobre la educación superior, un asunto absolutamente crucial para el futuro del país.

Calderón, seguramente, no debe leer mucho más que los partes de guerra, pero aún puede revisar los medios estadunidenses que mil veces repitieron esta noticia durante 2011: "Los universitarios estadunidenses se ahogan en préstamos. Uno de cada cinco estudiantes será perseguido por impago. La deuda supera 995 mil millones de dólares. Ocuppy Wall Street llama a la insumisión" (véase, por ejemplo, Volunteer.tv.com, octubre, 2010). La tensión social en el sector estudiantil en el país vecino crecerá, si no se pone remedio a este estado de cosas de obvia raíz neoliberal.

Cuando a la inconsciencia sobre la índole y alcance de las decisiones se aúna la prepotencia de actuar al margen del conocimiento, como lo ha hecho Felipe Calderón, tenemos como resultado un despropósito, una sandez.

"Lo que no comprendemos no lo poseemos", escribió con sencillez Johann W. Goethe. Ahí está Calderón, un ejemplo sobresaliente. En materia de educación, y de educación superior en particular, Calderón está en la inopia y a ésta aúna la ideología de las derechas: la educación como un servicio que el gobierno y los particulares deben vender a las familias de los estudiantes y a los estudiantes mismos. En abonos.

Calderón alardea: la tasa de interés "sólo" será de 10 por ciento. Pero si la inflación anual es de 4 por ciento, los bancos tendrán sus ganancias y las escuelas privadas también. Todo, con la garantía de los recursos públicos de Nacional Financiera. Si esto es así, una cabeza que no sea de mercader utilizaría esos recursos públicos para la educación pública coherentemente.

¿Quién le garantizará un empleo al egresado de una de esas egregias universidades, para que pueda pagar su hipoteca educativa? Alguien debe informar a Calderón que el conflicto por una educación al estilo de lo que ahora quiere, acabó por provocar un conflicto de proporciones de erupción volcánica en Chile, que lleva ya nueve meses. ¿No está enterado?

¿Cuáles "carreras" van a estudiar los estudiantes que se endeudarán con los bancos? Las de gis y pizarrón, por supuesto. Dizque derecho, contabilidad, dizque mercadotecnia, dizque cómputo, dizque sicología, etcétera. Por supuesto, Calderón ignora que en 2000 la Anuies encargó un estudio que mostró que alrededor de 50 por ciento de los egresados anuales del conjunto de las universidades no hallaban un empleo en la "carrera" que estudiaron, que ese hecho los llevaba a otro segmento de mercado con menores ingresos, desplazando aún más abajo a quienes ya ocupaban alguna plaza en este segundo segmento, y así en cadena descendente.

Sabemos que la cobertura aumentó de alrededor de 19/20 en 2000, a 30 por ciento en la actualidad, grosso modo. Puesto que no ha habido cambios estructurales en la educación superior, puede esperarse que quienes no cuentan con un puesto de trabajo en sus "carreras", debió aumentar.

¿Con qué "carreras" ocurría eso más acentuadamente? Precisamente con las que se cursan en las escuelas particulares. ¿Por qué sucedía esto? Porque los mercados de estas "carreras" estaban saturados, porque la calidad de los egresados no cubría los requerimientos de la actualidad, porque se requieren otro tipo de egresados, temas que Calderón Hinojosa desconoce.

El señalado es apenas uno de una larga lista de problemas que aquejan a la educación superior, algunos de gran complejidad, que deben ser resueltos y no expandidos con la misma educación superior de siempre, pero ahora en abonos. Es preciso superar la aglomeración que conforman hoy las universidades mexicanas; es indispensable abandonar el modelo napoleónico de su organización; es inexcusable cambiar el paradigma de enseñanza-aprendizaje: las universidades deben dejar de impartir enseñanzas y en cambio generar aprendizajes susceptibles de ser evaluados y asegurados. Es imprescindible articular la producción científica y tecnológica y la innovación con la educación superior. La economía y la sociedad del conocimiento no es una frase sino una realidad, aunque ajena a la sociedad mexicana; que lo sea también para Calderón no es sorprendente, pero muestra bajo cuántas llaves está cerrada hoy la puerta del futuro del país.
"El cambio civilizatorio que requiere la humanidad no es solamente económico sino también cultural"

El principal reto que afronta la humanidad en los tiempos actuales ante la crisis multidimensional del capitalismo es la construcción de una nueva civilización a partir de la activa participación de las grandes masas populares, sostiene la filósofa argentina y educadora popular, Isabel Rauber.
 

No se trata de un cambio de sistema, explica, sino de un reto mucho más ambicioso que apunta a un cambio sustancial de modo de vida, lo que "requiere de la constante transformación de los sujetos de cambio" que se construyen "en las luchas y resistencias concretas no solo en el plano territorial local, sino también global".
 

Si bien este proceso requiere de una larga transición, Rauber considera que "construir una civilización superadora de lo construido hasta ahora no es tarea de pocos ni de elegidos, requiere de la participación de la humanidad toda, al menos de la mayoría absoluta, y esto reclama de la sucesión concatenada de procesos histórico-concretos que vayan abriendo canales para la participación en dimensiones diversas, creando y acuñando, a la vez, nuevas prácticas de inter-relacionamiento humano en lo social, político, económico y cultural. En tal sentido, los actuales procesos de luchas sociales, y las experiencias de los gobiernos raizalmente transformadores, constituyen laboratorios del nuevo mundo que pueden ayudarnos a crecer colectivamente en saberes, si somos capaces de dar seguimiento y apropiarnos críticamente de las experiencias. Ellas constituyen, a la vez, por ello, fuentes de inspiración para la vida. Y la brújula está en el accionar-pensar constante de los movimientos".
 

En diálogo con el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano WWW.CRONICON.NET en la ciudad de Buenos Aires, esta científica social hace hincapié en el ímpetu del accionar que vienen protagonizando los movimientos sociales al despuntar el siglo XXI cuyo eje articulador es el de la lucha por la vida. "Tienen en claro que, -afirma- en su estadio actual, la continuidad de la lógica de producción y acumulación del capital amenaza a toda la humanidad. Y esta amenaza se resume y expresa en la contradicción antagónica vida-muerte, al tiempo que caracteriza el problema fundamental del tiempo actual, y resume y articula, además, nuevas contradicciones sociales".
 

Rauber es doctora en Filosofía de la Universidad de La Habana, directora de la revista Pasado y Presente siglo XXI y coordinadora de la red de investigación del mismo nombre. Además, es Investigadora adjunta del Centro de Estudios sobre América, coordinadora del Laboratorio de Pensamiento Argentino del Centro Cultural Caras y Caretas de Buenos Aires, docente de la Universidad Nacional de Lanús, profesora adjunta de la Universidad de La Habana, miembro del Consejo Científico Asesor de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) e integrante del Foro del Tercer Mundo y del Foro Mundial de las Alternativas. También es investigadora de la UNESCO en temas de género, pobreza urbana y procesos de transformación social, así como asesora de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA). Se ha especializado en estudios de sociología política, análisis de coyuntura, memoria histórica, ensayos filosóficos y estudios antropológicos de movimientos sociales, barriales, sindicales, indígenas y de género. Ha publicado artículos, reseñas y más de dieciocho libros en Latinoamérica.
 

Es investigadora invitada del Centro de Estudios Tricontinental (Cetri) de Lovaina la Nueva, colabora con el Instituto de Estudios para el Desarrollo de Ginebra, y dirige el Programa de Formación Sociopolítica a Distancia (Profosd). Entre sus obras más recientes están: Dos pasos adelante, uno atrás. Lógicas de superación de la civilización regida por el capital (2010); Cayo Hueso, estampas del barrio (2010); Miradas desde abajo (2008); sujetos políticos (2006); Movimiento social y repercusiones políticas, articulaciones (2004).
 

Su vida académica y de investigación ha estado dedicada a sistematizar y conceptualizar las experiencias de los movimientos sociales e indígenas latinoamericanos en búsqueda y construcción de una civilización desde abajo.
 

La humanidad requeire de herramients culturales
 

- En su libro "dos pasos adelante, uno atrás" usted sostiene que en esta crisis civilizatoria del capitalismo están dadas las condiciones para una transición que permita cambiar el sistema. ¿Esta crisis capitalista será la oportunidad para comenzar este proceso de transformación?

- Yo he dejado de hablar de cambio de sistema para plantear cambio civilizatorio. Podría pensarse que es lo mismo pero no lo es porque un cambio civilizatorio implica una transformación de las lógicas profundas que vienen dominando la civilización actual, y lo que aprendimos del socialismo del siglo XX fue el planteamiento de una alternativa superadora del capitalismo y ciertamente podemos decir que mal o bien lo logró en el sentido de que hubo varias revoluciones pero quedaron entrampadas en la lógica de la competencia económica del capitalismo. Se pensó que hacer la revolución pasaba por apropiarse de los medios de producción por parte del Estado, reduciendo el poder a las personificaciones institucionales, sin ver otras aristas, sin contemplar la hegemonía, simplemente teniendo una visión institucionalista y economicista del poder y eso automáticamente produciría la liberación humana. La historia no es así y lo que hubo fue un cambio de dueños que no modificó la lógica, por eso yo creo que el problema no es superar el capitalismo sino superar toda la civilización del capital, el desafío es mayor. Nosotros vivimos una civilización deshumanizada en el sentido de que promueve una alienación muy grande de los seres humanos porque somos cada vez más objetos de consumo. Cada vez vivimos menos para nosotros y mucho más para el mercado.
 

 - Pero esto tocó fondo…

- No, nunca toca fondo, se profundiza cada vez más, esto no se termina espontáneamente. El ser humano está tan enajenado que se sigue autoflagelando para responder a la cuestiones que se consideran normales y no se piensa en los cómo y en los para qué. La humanidad no se va a dar cuenta de todo lo que está pasando: guerras, destrucción de la naturaleza, etc., porque para darse cuenta tendría que tener las herramientas culturales y no las tiene. Y aquellos que quieren cambiar el mundo en vez de estar simplemente en la calle deberían dedicarse a concientizar. Y no quiero decir que estar en la calle sea una pavada porque a veces hay que estar en ella, pero hay que avanzar en la concreción del pensamiento estratégico, en el sentido de Paulo Freire, no ir a meter conceptos sino tratar de razonar y discutir las realidades. El problema del mundo es la inexistencia de una humanidad consciente para lo cual tenemos que encontrar un nuevo modo de vida entre todos y todas, y eso no se logra por decreto sino que hay que construirlo, por eso la construcción del poder es desde abajo. Es decir, tenemos que cambiar el modo de producción y de reproducción y eso hay que pensarlo, hay que inventarlo, y es todo un caminar de muchos años. Pero además, la humanidad tiene que saber porqué lo hace para querer hacerlo.
 

- ¿Si bien el capitalismo no se va a caer sólo, una manera de reproducirse no son las propias crisis y las guerras que él mismo genera?

- Por supuesto que sí pero sobre todo porque la humanidad sigue los dictámenes del mercado. Lo que necesitamos es una superación real, histórica, civilizatoria, no necesitamos actos, requerimos construir un nuevo tipo de producción y reproducción que no es solamente económica sino que es también cultural, con la naturaleza y con los seres humanos. Implantar la solidaridad no se puede hacer con el mercado por lo que es preciso comenzar por despreciar el consumismo de manera autónoma y conscientemente, y ese es un proceso de muchos años.
 

- ¿Pero para ello no se requiere la irrupción de un nuevo sujeto político?

- El sujeto político se va construyendo. La primera persona que asume una actitud crítica ya está en el cambio civilizatorio, como es un proceso de varios años, quién puede decir en qué grado estamos. Toda la toma de conciencia que se está produciendo en cuanto al respeto por la naturaleza es parte de ese cambio, es una acumulación que de repente hace un estallido y la humanidad evoluciona. En todo este proceso ocurren los gobiernos populares, las revoluciones democráticas, todo es parte del mismo.
 

- ¿Hablando de la lucha político-ideológica en América Latina, el caso de la revolución cubana, constituye un elemento de cambio a la lógica capitalista?

- Yo creo que Cuba es la última revolución de la tipología del siglo XX. La revolución cubana desde el punto de vista de modelo paradigmático en América Latina es la primera y la última del siglo precedente, en el sentido de que pasa por la toma del poder, la estatización, que además después tiene que rever para poder enfrentar las condiciones actuales porque ya no se adapta al sistema-mundo. La revolución cubana se ve obligada a discutir sobre la realidad del mercado, el diálogo internacional y frente a la vorágine de contradicciones de la cual estuvo afuera durante el tiempo en que perteneció al bloque socialista. Ese periodo que fue maravilloso con todos los defectos que tuvo, yo lo experimenté y puedo dar fe de lo que es vivir sin las leyes del mercado y del dinero, es extraordinario, porque el diálogo entre las personas no está mediado por el interés. Tuve el privilegio histórico de haber vivido ese suspiro de la historia, lo voy a tener como anhelo siempre, porque así como vi las deficiencias, vi también la inyección de espiritualidad. Además, Cuba tiene muy metido adentro el tema de la liberación desde un punto de vista del ideario martiano (de José Martí), en el sentido de ser cultos para ser libres.
 

- ¿Coincide en que América Latina a excepción de algunos países centroamericanos, México y Colombia, está históricamente en su mejor momento político?

- Yo creo que sí porque como nunca antes consignas del pasado como la integración están plenamente vigentes. Creo que estamos en el sentido de lo que tenemos que hacer, cuestionando las lógicas del sistema, se están abriendo pistas, independientemente de si triunfaremos. Hay un tránsito hacia una racionalidad diferente y triunfaremos cuando el mundo sea diferente. No me inquieta en este proceso del caminar que estos gobiernos populares de América Latina se reelijan o no, lo que me interesa es si apuntalan y fortalecen el sujeto colectivo y puedo decir que todos lo están haciendo. En ese sentido la revolución cubana ha tenido siempre claro la participación del sujeto, una participación sui generis porque está organizada de forma vertical pero que de todas maneras se ha dado el tiempo para escuchar las opiniones del pueblo y por eso ahí está Cuba.
 

- ¿Los movimientos sociales en América Latina han sido papel predominante en el ascenso de gobiernos populares?

- Yo creo que los movimientos sociales han tenido un papel fundamental en las luchas contra el neoliberalismo, que son las luchas contra el sistema que hay, son las resistencias por la vida. Estos últimos treinta años tienen que ver con la constitución de la nueva mentalidad de los movimientos sociales, poniendo énfasis en la defensa de la vida no por el cese de la explotación como ocurría en los años 70. Por supuesto que en la lucha por la defensa de la vida está el cese de la explotación, eso les da una nueva tónica muy fuerte a los movimientos y un entronque político muy serio que los partidos políticos no logran cambiar ni entender porque sigue aferrados a que el problema es el pulso electoral, qué representan, o hacer la revolución como una tarea partidaria, cuando eso ya fue. En cambio los movimientos sociales crecieron y maduraron con otra lógica y aprendieron que la vida se defiende en todos los ámbitos y esa defensa es el primer y último acto político de la historia, mientras que los partidos no comprenden eso, y con su mentalidad muy estrecha consideran que el objetivo es la militancia en sus filas. Por ello se puede afirmar que los movimientos abonaron el camino de la llegada de los gobiernos populares porque fueron protagonistas de resistencias y luchas de los pueblos. Después hay diferencias en los procesos con ritmos, historias y disputas distintas, como ocurre por ejemplo con los casos de Ecuador y Bolivia. Mientras haya tensiones en estos procesos políticos implica que hay diálogo, que hay debate.
 

- Efectivamente, en los casos de Bolivia y Ecuador hay una permanente tensión y hasta rupturas entre los gobiernos de Morales y Correa con los movimientos indígenas y sociales…

- Sí, es que la constitución del sujeto es permanente, es parte del caminar, por ello es importante tener presente que el haber constituido gobierno reclama como nunca antes seguir en la disputa de la construcción social, cultural, económica y política de lo nuevo, incluyendo a los actores en el proceso de cambio y transformación que es y será siempre, a la vez y en primer lugar, un proceso de transformación. La instalación de un gobierno popular supone la conformación de nuevas interrelaciones sociales y el surgimiento de nuevas contradicciones, conflictividades, afinidades e interacciones de fuerzas e intereses sociales, económicos, culturales y políticos acorde con la nueva realidad política e institucional, de conjunto, estas configuran un nuevo mapa sociopolítico que define nuevas tareas y desafíos a los actores sociales, ahora claramente confrontados en su matriz política o sociopolítica.
 

 - Usted ha señalado que la izquierda requiere de una autotransformación igual a la ocurrida en la Iglesia Católica con el Concilio Vaticano II. ¿Hacia dónde debe apuntar esa transformación de la izquierda?

- Esto implica una mentalidad muy abierta, un construir en medio de la coyuntura, porque el sujeto no solo se construye en el acontecimiento, hay que meterse dentro del sujeto, y el político o el intelectual se ubica afuera, hay que estar atentos a sus contradicciones y a sus cambios. Y por eso es que la izquierda necesita un Concilio Vaticano II para darse cuenta de que es el pueblo el que hace los cambios y no los mil o diez mil militantes que están en los partidos, que es fundamental trabajar con la gente, desde la gente y para la gente. Hay que abrir las puertas, hay que salir de la cripta partidaria y habrá que ver cuáles son las formas nuevas, y si uno se dispone a escuchar entre todos se puede construir una conducción colectiva. Es indispensable quitarse las anteojeras instaladas sistemáticamente por el capital, romper con las fragmentaciones de las realidades y conciencias. Para que el humanismo tenga posibilidades de triunfar sobre la barbarie hay que dar la batalla de construir una nueva conciencia colectiva diferente a la acuñada por el capitalismo y en eso la izquierda puede aportar si cambia la concepción y la acción política, poniendo fin a su distanciamiento jerarquizado sustituyéndolo por el diálogo permanente, el aprendizaje mutuo, la horizontalidad en las decisiones y el control popular.
 

Enero de 2012.

 
 
 
 

Un científico nuclear iraní muere en un atentado con bomba en Teherán

Un científico nuclear iraní ha muerto esta mañana en un atentado en el norte de Teherán, según los medios locales. Al parecer el pasajero de una moto ha adosado una bomba lapa contra el vehículo en el que viajaba Mostafa Ahmadi Roshan, al que la agencia Fars atribuye haber supervisado un departamento en la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz. Se trata del cuarto especialista vinculado al controvertido programa atómico de Irán que es víctima de un ataque similar, en medio de las crecientes tensiones entre Irán y EE UU por el avance de ese empeño. Las autoridades iraníes vuelven a acusar a Israel, como en los casos anteriores.

 
“Esta mañana un motorista ha adherido una bomba a un Peugeot 405, que de inmediato ha hecho explosión”, ha declarado el vicegobernador de Teherán Safar Ali Baratlu, citado por Fars. “Se ha tratado de una bomba magnética del mismo tipo de las que se han usado con anterioridad para asesinar a científicos, y [ha sido] obra de los sionistas”, ha añadido en referencia a los israelíes. Los portavoces oficiales iraníes rara vez mencionan la palabra Israel, al que se refieren como “entidad sionista”.

 
“El ingeniero Mostafa Ahmadi Roshan, que se licenció en químicas en la Universidad Sharif hace nueve años, era el vicedirector de asuntos comerciales en la planta de Natanz”, según la agencia Mehr. Aunque Fars aseguraba que había sido “responsable de un departamento de esa instalación", el principal centro de enriquecimiento de uranio de Irán, donde hay instaladas unas 8.000 centrifugadoras.

 
El coche circulaba por las inmediaciones de la calle Gol Nabi, en el norte de Teherán cuando dos personas en una moto se han aproximado y el pasajero ha pegado la bomba en un lateral. De acuerdo con testimonios recogidos por la agencia Reuters, además de Roshan, al menos un peatón ha resultado también muerto y uno de los acompañantes del científico herido.

 
Otros científicos

 
El ataque parece calcado del que el 29 de noviembre de 2010 hirió a Fereydun Abbasi-Davani, que ahora dirige la Organización de la Energía Atómica de Irán. Abbasi-Davani tuvo suficientes reflejos para saltar del coche cuando notó que desde una moto adherían algo al lateral a la puerta. Ese mismo día, una bomba colocada bajo el vehículo de Majid Shariari, acabó con su vida. Unos meses antes, una moto bomba mató a Masud Ali Mohammadi, iniciando la saga de atentados contra científicos vinculados al empeño nuclear. El asesinato de Dariush Rezainejad el pasado julio no está tan claro ya que no se ha podido establecer su relación con el programa atómico.

 
El régimen iraní ha acusado de esos atentados, así como del ataque informático con el virus Stuxnet, a Israel y a Estados Unidos. Su objetivo sería entorpecer el desarrollo del programa nuclear iraní, que están convencidos de que tiene objetivos militares a pesar de la negativa de Teherán. Tanto Israel como Estados Unidos guardan silencio, mientras la comunidad internacional sigue presionando sin éxito a la República Islámica para que renuncie a enriquecer uranio, una actividad que tanto sirve para fabricar el combustible que dice necesitar para sus centrales nucleares (la primera de ellas aún sin terminar) como para fabricar una bomba atómica (una posibilidad que también alarma a sus vecinos árabes).


Por Ángeles Espinosa Dubái 11 ENE 2012 - 09:40 CET
 

Domingo, 08 Enero 2012 09:51

El mundo cambia

El mundo cambia

Son muchos los cambios, y varias predicciones ya no son iguales, pero hay algunas que debemos conocer. Empezamos por una bastante publicada: Brasil rebasó, en el valor de su producción, en su producto nacional bruto (PNB), a la Gran Bretaña.
 

El estudio, hasta donde he leído, fue originalmente elaborado por el Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN), ubicado en la propia Gran Bretaña. En varias publicaciones, sin embargo, han puesto en relieve que, si bien Brasil tuvo un aumento en el PNB de 7.5 por ciento en 2010, en 2011 su ritmo de crecimiento ha venido declinando. Esto no ha impedido que su crecimiento siga siendo mayor que el británico y que, por lo tanto, la haya rebasado en el PNB, para llegar al sexto lugar mundial. Algunas fuentes consideran que esta baja en el ritmo brasileño en 2011 tiene que ver con la crisis europea.
 

El mismo estudio recuerda que a principios de 2011, China rebasó en el segundo lugar del PNB a Japón, y agrega otros países en una lista de diez. Sigue en primer lugar Estados Unidos, luego China, Japón, Alemania, Francia, Brasil, Gran Bretaña. Italia, Rusia e India.
 

Uno de los elementos clave en la previsión al futuro, es su análisis del problema de Europa y del Euro. Dice que en 2012 la unión europea bajaría su PNB 0.6 por ciento, “si el problema europeo es resuelto”, y si no, bajaría en el mismo plazo 2 por ciento.
 

Vamos a considerar también un estudio económico del Reporte Mensual del Mercado Petrolero, de diciembre de 2011, publicado por la OPEP, y basado en numerosas fuentes internacionales, incluso oficiales. Considera el crecimiento del PNB de Estados Unidos, tanto de 2011 como de 2012, de 1.7 por ciento. Otras fuentes hacen depender esto de la influencia que pueda tener en Estados Unidos la crisis europea, lo cual implicaría un ritmo menor para 2012, pero en todo caso unos y otros consideran que es un ritmo muy lento. En esta fuente de la OPEP, se considera a la zona europea como que tuvo 1.6 por ciento en 2011, y tendrá 0.4 por ciento en 2012. De todos modos es una declinación, en lo cual coinciden ambas fuentes. En estas páginas, el martes masado, se publicó un estudio del Economist Intelligence Unit en el que se prevé, para el año que empieza, a Alemania, Francia e Italia, las bajas del producto, de -0.2, -0.5 y -0.6 respectivamente.
 

Regresamos a la fuente de la OPEP, que empieza hablando de la “crisis de la euro-zona”, y de la “crisis de deuda de la euro-zona”. En ésta y otras fuentes se habla como tal del BRIC (Brasil, Rusia, India y China). Y proporciona la revista de la OPEP los PNB de estos cuatro países de 2011 y 2012, evidentemente el segundo como una previsión.
 

Para China, el PNB será 9 por ciento, en 2011, y para 2012, 8.7 por ciento. Para India, 7.6 por ciento para el primero de estos años y, para el segundo, 7.5 por ciento. Para Brasil, después de su 7.5 por ciento de 2010, en 2011 es de 3.3 por ciento, y sube a 3.5 por ciento para 2012; y para Rusia, para el primer año 4.1 por ciento y 4 por ciento para 2012.
 

Con sus diferencias, los ritmos de crecimiento económico de los países del BRIC son mayores que los del “primer mundo”, en todos los casos sin excepción.


Vamos a ver algunos aspectos de China e India, que apuntan a su problema actual y a su futuro económico. Una de las causas de que China crezca más despacio es la reducción de sus exportaciones, especialmente a la Europa en crisis. El ritmo de crecimiento había bajado en noviembre de 2011, y en diciembre vuelve a crecer.
 

India. Se publicaron declaraciones de Amartya Sen, de India y premio Nobel. Este profesor (de la Universidad de Harvard), miembro del equipo económico del Ministro de Hacienda de Delhi, critica a los gobernantes europeos por impulsar programas de austeridad para tratar de remediar sus problemas. Dice que esos programas llevaban a una “catástrofe en espiral” que estaba afectando a más países europeos e invitando a Estados Unidos a sumarse a la caída. Que Europa va por un camino de crecimiento lento de 10 años o más, y que el problema es que tiene amplios nexos con India, afectándola aunque el efecto sea mucho menor que el que se tiene en Europa.
 

Así, el ritmo de crecimiento de India estuvo por abajo de 7 por ciento en el tercer trimestre de 2011. El asesor en jefe del ministerio de finanzas dijo que India requiere de “salirse del decreciente crecimiento industrial lo antes posible” para restaurar un mayor crecimiento real. Y el gobernador del Banco de la Reserva de India dijo que la política monetaria “podría invertirse” para impulsar el crecimiento económico. Esto último contrasta con quienes, en Europa, hablan del euro “duro” a costa de seguir el crecimiento lento.
 

Todo esto ayuda a explicar por qué unos suben y otros bajan, en la “lista de diez”. El cuadro que vamos a presentar(ver imagen), se traduce en un pronóstico muy audaz del CIEN británico: los principales cambios para 2020 son la baja europea, y el ascenso del BRIC, que ya están ocurriendo ambos. Estos son los primeros diez PNB en el mundo y para 2020:
 

Este estudio puede no coincidir con otros. Pero tiene sus bases, que apuntan en una cierta dirección. Y los dos casos de China y Brasil ya son hechos consumados, ya están en el lugar que el estudio les asigna para 2020, segundo y sexto. Ninguno de ellos tenía ese lugar hace un año.
 

Ya ni hablamos del futuro de México. En cuanto al producto por habitante, vimos aquí ayer que, en 2006-2010, es el único país con cambio negativo en Latinoamérica, con -1.3 por ciento. En cambio, los otros mayores países aumentaron: Argentina, 23.3 por ciento, y Brasil, 14.8 por ciento.
 

Nuestro país depende mucho de Estados Unidos y, en segundo término, de Europa, y no se ven síntomas positivos. Además, sólo queda un año del actual gobierno, y su futuro dependerá en buena medida de qué régimen quede para después.
 

Desde que gobierna la derecha, en 1982, el crecimiento declinó de manera tremenda en relación con las décadas anteriores, con todos los problemas que haya habido. Hicieron, entre otras cosas, lo que critica el Nobel de India.
 

La derecha apunta a alinearnos con la decadencia. La izquierda, en diversos grados, apunta hacia el progreso. Y nuestro voto será decisivo para México.
 


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Sábado, 07 Enero 2012 07:29

El inglés le dispara al euro

El inglés le dispara al euro

En el Reino Unido nadie apuesta por el euro. Según una encuesta de la Consultora Deloitte, los jefes financieros (CFO) de las principales corporaciones británicas no creen que los líderes europeos puedan evitar una nueva crisis y estiman que hay un 37 por ciento de posibilidades de que al menos un país abandone el euro este año. No son los únicos. Un análisis del prestigioso Centre for Economics and Business Reasearch (ECBR) y una investigación de la BBC con 27 economistas asesores del Banco de Inglaterra llegan a conclusiones similares en medio de un pesimismo generalizado. Un CFO lo resumió con una frase que encierra en sí misma muchos peligros: “Todos estamos esperando que pase algo terrible”.
 

La encuesta de Deloitte abarca a la crema del mundo empresarial. Se trata de 71 compañías con un valor combinado de más de 500 mil millones de euros o 26 por ciento de la cotización empresarial en el mercado. Según estos CFO, el riesgo más grande que enfrentan sus compañías es una desintegración de la Eurozona. Un escenario de esta naturaleza provocaría una contracción crediticia y una extrema volatilidad en los tipos de cambio y los valores de los activos, todas posibilidades que están afectando hoy los planes de las corporaciones.
 

El resultado es una cautela que puede terminar en el conocido fenómeno de la profecía autocumplida. Según el economista jefe de Deloitte, Ian Stewart, la actual incertidumbre tiene un efecto corrosivo en la inversión corporativa. “Un 87 por ciento de los encuestados piensa que es un mal momento para tomar decisiones riesgosas. Si a 2011 la actitud era expandirse nuevos mercados e incrementar la inversión, ahora es recortar costos e incrementar la liquidez, fortaleciendo el propio balance financiero”, señala Stewart. Según los FCO británicos, ya hay una contracción crediticia comparable a la del último trimestre de 2008.
 

No sorprende que la mayoría hoy piense que el Reino Unido entrará en una segunda recesión este año. La comparación con una encuesta similar de Deloitte el año pasado es ilustrativa del pesimismo reinante. En enero de 2011 un 27 por ciento de los CFO pensaba que habría una recesión: hoy el porcentaje es el doble, un 54 por ciento. Este pesimismo sobre el euro y las perspectivas británicas es aún más pronunciado en la evaluación del Centre for Economics and Business Reasearch (ECBR), que recientemente elaboró una nueva tabla económica mundial en la que colocaba a Brasil en sexto lugar por delante del Reino Unido.
 

En sus proyecciones para 2012, el ECBR estimó que este año el euro comenzará a desintegrarse. “Por el momento, sólo le damos un 60 por ciento de probabilidad, pero nuestra predicción es que a fin de año al menos un país dejará el euro”, señaló la organización en un comunicado. El ECBR considera que hay un asombroso 99 por ciento de posibilidades de una desintegración de la Eurozona a fines de la década.

En cámara lenta o a doble velocidad, el impacto de esta crisis sobre el sistema financiero será ine-vitable. “La mayor parte del sistema bancario francés y alemán tendrán que ser rescatados para compensar las pérdidas por la deuda soberana. Es posible que muchos sean nacionalizados”, vaticinó el CEBR.
 

Es una percepción generalizada. En una encuesta de la BBC de fin de año en la que participaron 27 economistas británicos y del resto de Europa, todos asesores del Banco de Inglaterra, una quinta parte predijo que la Eurozona no mantendría a sus 17 miembros a bordo en 2012 y la mayoría vaticinó una recesión para la Unión Europea.
 

A pesar de este panorama aciago, en un ejemplo de manual sobre el capitalismo, un 48 por ciento de los CFO de las grandes corporaciones ya han identificado oportunidades para el crecimiento en medio de la crisis. Una tercera parte apunta a la adquisición a precio de remate de activos y un 30 por ciento piensa que habrá oportunidades para expandir su lugar en el mercado. Son dos caras de la misma moneda que apunta a la posibilidad de avances monopólicos. Pero además un 19 por ciento calcula que la crisis le permitirá realizar reformas internas postergadas durante la bonanza, algo que normalmente se traduce en “reestructuraciones” y despidos.
 

Viernes, 02 Diciembre 2011 06:43

Alemania dominará Europa Continental

Alemania dominará Europa Continental

Para el revolucionario argentino “Toro”
 

1. Tercer asalto alemán al poder mundial

 
Dos veces en el último siglo, el Gran Capital Alemán trató de conquistar Europa Continental por las armas. Ambos intentos ---la Primera Guerra Mundial con el militarismo austriaco-prusiano como puño de hierro y la Segunda Guerra Mundial, con la trilogía de Hitler-Blitzkrieg-Lebensraum--- fracasaron por la intervención directa de Estados Unidos. Diez millones de muertos fue el costo humano de la primera tentativa; 50 millones él de la segunda. Hoy, la crisis capitalista mundial ofrece al Gran Capital Alemán la tercera oportunidad para capturar su elusiva presa. Esta vez, probablemente no fallará.
 

2. Euro y Merkel llegan más lejos que los tanques de Hitler

 
La crisis del Euro-Capitalismo permitirá al capital germánico llegar con el Euro ---que es el clon del marco alemán--- adonde los tanques de Hitler y la infantería del Kaiser (emperador) no llegaron. Poder cambiar los gobiernos de Grecia, España, Portugal e Italia en muy pocos meses, muestra la extraordinaria fuerza de la Gran Burguesía alemana y la habilidad de su operadora política, Angela Merkel. La caracterización de la política de la canciller como “torpe e indecisa” es totalmente equivocada. Desmonta hábilmente mediante una guerra de desgaste a los adversarios para imponer la reconfiguración Made in Germany, mientras le da tiempo a las élites alemanas que forman la clase dominante, para decidir, si quieren realizan el Tercer Asalto al Poder Mundial, o no.
 

3. Fin del milenario orden étnico-político europeo
 

En caso de que el Gran Capital Alemán y su clase política se decidan asumir el papel de operador de Europa continental (to run Central Europe), se convertirán en el centro de gravitación de una potencia regional europea que le daría, en alianza con Francia, el status de superpotencia mundial. Por primera vez en la historia del Viejo Mundo, los dos pueblos germánicos más poderosos de Europa continental, los sajones y los francos, dominarían el “corazón de Europa”, sin que los anglosajones que emigraron, pudieran evitarlo.
 

4. Fin de la modernidad geopolítica europea

 
La época moderna de los Estados europeos se constituyó después de la Guerra de los treinta Años, en la famosa Paz de Westfalia (1648). Detrás de la oratoria idiota cristiana del Tratado se escondía el mecanismo que debía regular la futura modernidad geopolítica europea: la preservación del equilibrio de poder entre las potencias dominantes, mediante el recurso de alianzas cambiantes (ad hoc). La última razón de ser de la política europea consistía, por lo tanto, en impedir que Francia, Alemania, Rusia o Inglaterra, lograran dominar a Europa continental. Tratar de cambiar ese sistema por la fuerza (Napoleón, Hitler) significaba la guerra (casus belli). Hoy, este sistema llega a su fin. Aceptando Washington y Beijing el futuro papel del eje Sajón-Franco, poco puede hacer su vieja némesis británica, para impedir esa trascendental evolución.

 
5. Dolores del parto neo-imperialista

 
La supuesta incoherencia del gobierno conservador alemán frente al parto neoimperialista se debe a tres procesos inconclusos del asalto. 1. Las posiciones de las elites alemanas en torno a la decisión estratégica aún no están homogenizadas. 2. El pueblo alemán, al igual que en los grandes asaltos de 1914 y 1939, está en contra de esta tercera aventura. Su resistencia todavía es intuitiva. No quiere abandonar su isla de estabilidad y prosperidad. 3. La clase política alemana está dividida frente al tercer asalto.

 
Esta situación obliga al gobierno de Merkel estar atenta a la decisión final de las principales fracciones del capital; consensuar las posiciones de la clase política e intoxicar de manera chovinista a las mayorías, para que toleren el nuevo papel de Alemania. Sin embargo, el futuro de la crisis no es difícil de prever. Es casi seguro, que la balanza se inclinará a favor del tercer asalto y la dominación continental Sajón-Franco. Algo, que ni el mega-asesino Carlo Magno logró en su momento.
 

6. El anticapitalismo ante la disyuntiva

 
La lucha de las fuerzas anticapitalistas en este proceso trascendental de reordenamiento mundial, pasa por varias fases. 1. Adquirir la conciencia concreta de que se vive en dictaduras burguesas capitalistas y que las dictaduras terroristas son contempladas por el Capital (Barroso). La represión estatal, corolario inseparable de la crisis económica, es el principal catalizador de esta concientización. 2. Desarrollar la narrativa de la lucha actual. Occupy Wall Street y “Somos el 99%” es más afín a la semiótica del ciudadano contemporáneo que “la dictadura del proletariado” o “los de abajo”, aunque su significado político es casi idéntico. 3. Avanzar el programa de transición al postcapitalismo. Occupy Wall Street está bien. Pero, una vez ocupado: What then? (entonces qué?)
 

El programa de transición postcapitalista para la Unión Europea ya está formulado. Al igual que el software revolucionario necesario para su implementación. En la próxima entrega explicaremos ambos elementos. 

Por Heinz Dieterich | Para Kaos en la Red | 29-11-2011 a las 3:50 |