"El arte de Banksy, Kapoor o Hirst no se opone a los inquietantes progresos de la extrema derecha, al contrario”

La crítica literaria publica un manifiesto titulado Lo que no tiene precio, en el que reflexiona sobre el "realismo globalista" y retrata la "colisión que se produce desde hace años entre el mundo de las finanzas y el arte contemporáneo"


Le Brun ve en estos autores admirados por las multitudes "la base inconsciente de la nueva servidumbre exigida por el capital"

Ocurrió el pasado 6 de octubre. La pieza Niña con globo, de Banksy, se autodestruyó al pasar por una trituradora poco después de haber sido vendida en una subasta en Sotheby's por un millón de libras (más de un millón de euros). Al día siguiente, el artista subió la imagen de la destrucción a Instagram con el texto "se va, se va, se fue" al que sumó una cita de Picasso: "El impulso de destruir también es un impulso creativo". Obtuvo millones de 'me gustas'.


¿Fue una broma? Seguro que no demasiado para el comprador de la obra. ¿Fue arte? Los días siguientes hubo artículos que discutieron aquel acto de Banksy,artista que no se sabe ni quién es ni cómo es, pero que tiene millones de adeptos por todo el mundo. Una exposición ahora en Madrid se hace la misma pregunta:¿Es un genio o un vándalo?


Para la escritora y crítica literaria Annie Le Brun (Rennes, 1942), experta en Sade e inmersa en los últimos años del movimiento surrealista de André Breton, la respuesta es evidente: tiene que ver con una dimensión política de la mercantilización capitalista del arte.


Le Brun acaba de publicar en español el manifiesto Lo que no tiene precio(Cabaret Voltaire) en el que expresa su teoría del realismo globalista, movimiento en el que ubica a creadores como Damien Hirst, Anish Kapoor y el propio Banksy. Como señala en una conversación con eldiario.es, estos artistas son muestra de "la colisión que se produce desde hace veinte años entre el mundo de las finanzas y el arte contemporáneo. Un síntoma particularmente esclarecedor, porque nos hace asistir a la transmutación del arte en dinero y del dinero en arte".


La pensadora teje una comparativa con la presencia de las mismas tiendas y marcas en todas las ciudades del mundo con la de estos artistas, también presentes en los museos de todas las capitales occidentales. "Me parece difícil no ver en ello el arte oficial del neoliberalismo cuya intención no es otra que la de hacer que aceptemos la brutalidad de este mundo así como su deshumanización", sostiene.


La etiqueta de 'realismo globalista' parte de un juego de palabras con el 'realismo socialista' de la Unión Soviética. "En este la intención era imponer la ideología comunista a través de las imágenes de una realidad edificante", manifiesta Le Brun, que, sin embargo, en el arte actual de los Hirst y compañía lo que observa es "una ideología que impone dispositivos e instalaciones, jugando con las sensaciones fuertes a través del gigantismo de obras que actúan a la manera de los efectos especiales. Ello conlleva la suspensión del juicio crítico. Su función es convencer de que no hay manera de salir de ese mundo".


Saatchi, Thatcher y la extrema derecha


En este sentido, Le Brun, que siempre se ha distinguido por ser una crítica incómoda –en los setenta tuvo varios desencuentros con neofeministas al criticar "el jesuitismo de Marguerite Duras" y "el feminismo encorsetado y mojigato de estas militantes", como escribió en el libro Lachez tout- recuerda la historia de Charles Saatchi y Margaret Thatcher.
Saatchi, antes de convertirse en el publicista universal que después fue, era su director de campaña. Él creó el eslogan "There's no alternative" (no hay alternativa). "Y poco después se convirtió en uno de los mayores promotores y coleccionistas de arte contemporáneo. Como si ese arte contemporáneo constituyera la mejor escuela de adiestramiento, susceptible de reconfigurar nuestra sensibilidad para obligarnos a aceptar lo que hay", afirma Le Brun.


Este pensamiento entronca con la última broma de Banksy: "Constituye la mayor victoria del capital de estas últimas décadas. Porque se trata de una destrucción que, en lugar de acabar con el valor de la obra, lo multiplica de forma vergonzosa", sostiene la escritora a la que ha molestado particularmente que hubiera poca indignación ante esta extravagancia. "Es una prueba más de que la domesticación mediante un cinismo compartido se ha convertido en una de las armas más seguras del neoliberalismo para instaurar su orden, excluyendo a todos aquellos que pudieran oponerse a él", asegura.


Para ella, la peor consecuencia de este cinismo ante las obras gigantes de Kapoor o Hirst y la autodestrucción de la obra de Banksy es política. No sólo tiene que ver con el gusto ni es algo baladí sino que detrás subyace una intención. "Como en toda empresa totalitaria, se trata de acabar con la escala individual y por supuesto con todo lo que dependa intelectual y psíquicamente de ella. Es un arte contemporáneo que no se opone a los inquietantes progresos de la extrema derecha, antes al contrario", manifiesta. Le Brun analiza que es ese gigantismo de las obras y el hecho de que las admiren multitudes–todo son siempre grandes números- "la base inconsciente de la nueva servidumbre exigida por el capital".
La búsqueda de la belleza


Le Brun ahonda más allá y también habla en su manifiesto del engaño al que la sociedad está siendo sometida mediante cierta estetización del mundo que no es tal. Un engaño del que, para ella, es responsable la industria de la moda que lo que está provocando, más que un embellecimiento del mundo, es todo lo contrario. Es ahí, además, donde introduce la desaparición de las ideas de Sade sobre el cuerpo y el triunfo del neopuritanismo actual que acaba con cualquier singularidad. En términos más prosaicos: lo que hoy nos venden como belleza es algo uniforme y paradójicamente feo.


"El neopuritanismo participa de esa cosmetización del mundo que multiplica el afeamiento porque, de los labios botoxados a la industria del turismo, del body bouilding a la agricultura bio… todo se reduce a mercados de reparación", manifiesta. Y alerta de que "el cuerpo es la víctima principal. Pues si es remodelado, formateado, aseptizado, como ya lo fue en ciertas épocas, para simbolizar la belleza anodina y superficial de un mundo sin negatividad, se ha convertido al mismo tiempo en rehén absoluto de esa mercantilización". Esta es la clave para que las multinacionales de la moda "neutralicen cualquier signo de rebelión", añade.


¿Qué hacer entonces? ¿Cómo escapar de la servidumbre de este arte y estas formas de la moda? Le Brun se queja de la irresponsabilidad de intelectuales, artistas y agentes culturales por seguir contribuyendo a la exaltación del realismo globalista. Ante ello, conmina: "Nos queda el lujo de rechazar la fealdad de la conformidad que se nos impone. A menudo basta con un pequeño desvío, con pararnos un momento, para evitar las trampas de la percepción cautiva que quieren imponernos". En definitiva, buscar lo que no tiene precio.

30/12/2018 - 20:43h

 

Publicado enCultura
Jueves, 27 Diciembre 2018 15:11

Las 30 mejores imágenes del año 2018

MAHMUD HAMS AFP

1. Un miembro de la defensa civil de Siria lleva en brazos a un niño herido tras un ataque aéreo del régimen de Al Asad sobre la ciudad de Hamoria, al este de Guta, el 6 de enero de 2018. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, una ONG con sede en Londres que monitoriza el conflicto de aquel país, los ataques aéreos y el fuego de artillería del Ejército sirio dejaron un saldo de 24 personas fallecidas, incluidos 10 menores. Desde que se desataron las hostilidades en 2011, la guerra siria se ha cobrado la vida de más de 500.000 personas

 

.BASSAM KHABIEH REUTERS

2. Saleh Hassan Al-Faqeh toma la mano de su hija de cuatro meses, Hajar, quien murió de desnutrición en la sala del hospital Al-Sabeen en Sanaa (Yemen), el 15 de noviembre de 2018. Fouad Al-Reme, una enfermera del hospital, dijo que Hajar estaba consciente cuando llegó al hospital, pero sufrió bajos niveles de oxígeno. Según estimaciones de la ONG Save the Children, alrededor de 85.000 niños menores de cinco años han podido morir a causa de la desnutrición en Yemen durante los tres años de guerra.

MOHAMED AL-SAYAGHI REUTERS


3. Refugiados y migrantes esperan ser rescatados por los trabajadores de Proactiva Open Arms, a 90 kilómetros al norte de Al Khoms (Libia), el 18 de febrero de 2018. El equipo de la ONG española rescató solo en la primera semana de febrero a 236 personas en el Mediterráneo. "Como a tantos otros, las mafias lanzan a inmigrantes al mar sabiendo que no van a llegar a ningún sitio", comentó Laura Lanuza, portavoz de la organización.

OLMO CALVO AP


4. El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, y su homólogo de Corea del Norte, Kim Jong Un, estrechan sus manos en Panmunjom, dentro de la zona desmilitarizada que separa a las dos Coreas, el 27 de abril de 2018. La tercera cumbre que se celebra entre los dos países estuvo cargada de simbolismo, incluyendo la mesa en la que se sentaron los líderes, de 2.018 milímetros de ancho, para marcar el año.

KOREA SUMMIT PRESS POOL REUTERS


5. Ilhan Omar, candidata demócrata electa al Congreso de Estados Unidos, saluda a su suegra durante la fiesta de las elecciones legistalivas en Minesota, el 6 de noviembre de 2018. La conducta de Trump en la presidencia llevó a las mujeres a romper nuevas barreras con al menos 95 representantes en el Congreso. Omar se convirtió en una de las primeras mujeres musulmanas en llegar a la Cámara de Representantes, siendo ya la primera legisladora por su Minesota de origen somalí. La demócrata de 33 años huyó junto a su familia de la guerra de Somalia, vivió cuatro años en un campo de refugiados en Kenia y llegó a Estados Unidos a los 12.

ERIC MILLER REUTERS


6. Un camión detenido ante al abismo que interrumpe el puente Morandi en Génova (Italia), el 14 de agosto de 2018. En el momento en el que ocurrió el derrumbe del puente, hacia el mediodía, había unos 30 coches y tres camiones en ese tramo de la autovía que cayeron al vacío, provocando la muerte de 39 personas y 16 heridos de gravedad. El Gobierno responsabilizó del siniestro a la concesionaria que administra ese tramo de carretera por no haber realizado el mantenimiento y anunció, en una decisión sin precedentes, que le retiraría la concesión.

VALERY HACHE AFP


7. En la foto, un guardia de seguridad pasa un documento a su colega en el consulado de Arabia Saudita en Estambul (Turquía), el 15 de octubre de 2018. Dos semanas antes, el periodista Jamal Khashoggi fue asesinado dentro de la misión diplomática, a la que había entrado para hacer un trámite, y de la que nunca salió. El periodista, de 59 años, había caído en desgracia en el Arabia Saudita tras criticar al régimen de Riad. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, aseguró que se trató de un crimen planificado, contradiciendo así la versión saudí que sostuvo que se trató de un error y que ocurrió durante una pelea.

PETROS GIANNAKOURIS AP


8. Un gallo camina junto al cadáver de un joven, miembro de la pandilla Barrio-18 en San Pedro Sula (Honduras), el 28 de septiembre de 2018. San Pedro Sula es considerada una de las ciudades más peligrosas del mundo, controlada por las pandillas mediante las extorsiones y el tráfico de drogas, dejando a los jóvenes con pocas opciones aparte de unirse a las maras como la MS-13 y Barrio 18. Unos 600.000 hondureños han decidido buscar refugio en Estados Unidos, huyendo de la muerte y la miseria.

GORAN TOMASEVIC REUTERS


9. Un manifestante ondea la bandera de Francia mientras participa en la protesta de los 'chalecos amarillos' en París (Francia), el 24 de noviembre de 2018. Al fondo de la imagen, el Arco de Triunfo. Con una agenda inicial que buscaba la supresión del aumento de la tasa al diésel y la gasolina, prevista para el 1 de enero, la revuelta consiguió que el Gobierno francés anulase la subida de la tasa al carburante y aprobase ayudas de 10.000 millones de euros para reforzar el poder adquisitivo.

MICHEL EULER AP


10. La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, se suma a la foto familiar durante la Cumbre de líderes de la Unión Europea en Salzburgo (Austria), el 20 de septiembre de 2018. Posteriormente, Theresa May se enfrentó y sobrevivió a una moción de censura interna planteada por 48 parlamentarios euroescépticos, con un respaldo de su liderazgo por 200 diputados de mayoría conservadores.

LISI NIESNER REUTERS


11. Migrantes rescatados en el mar Mediterráneo por la ONG Proactiva Open Arms esperan en el interior del bote de rescate su llegada al puerto de Algeciras en San Roque (España), el 9 de agosto de 2018. El operativo de salvamento, que navegaba con 87 migrantes rescatados en el Mediterráneo central, era el cuarto acogido por España en menos de dos meses, tras ser autorizado por el Gobierno español ante el rechazo de Italia.

JUAN MEDINA REUTERS


12. Manifestantes forman triángulos con sus manos, como símbolo feminista, durante una manifestación por los derechos de las mujeres en el Día Internacional de la Mujer, en Bilbao (España), el 8 de marzo de 2018. Según las cifras registradas hasta noviembre, 44 mujeres habían sido asesinadas en España por sus parejas o exparejas; en total, 972 desde el 1 de enero de 2003, cuando se empezaron a contabilizar.

VINCENT WEST REUTERS


13. La madre de Laila al-Ghandour se lamenta mientras toca el rostro de su cuerpo ya sin vida, durante su funeral en Gaza, el 15 de mayo de 2018. La niña, de ocho meses, murió después de inhalar gas lacrimógeno durante la jornada más sangrienta en la frontera entre Israel y Gaza desde que se inició la ola de protestas masivas, el 30 de marzo, en contra del traslado de la embajada de Estados Unidos a Jerusalén. La marcha de decenas de miles de palestinos en el límite de la franja con Israel se cobró la vida de al menos 59 personas y causó más de un millar de heridos.

MOHAMMED SALEM REUTERS


14. Refugiados rohingya tripulan un bote de pesca en la bahía de Bengala cerca de Bazar de Cox (Bangladés), el 24 de marzo de 2018. En este asentamiento de Bangladés ya viven un millón de personas, después de que una minoría musulmana huyera de Myanmar —desde agosto de 2017— ante la brutal represión del Estado. La minoría étnica rohingya de Myanmar lleva décadas siendo perseguida por un Estado que no los reconoce, convirtiéndose en una población sin patria obligada a escapar ante lo que muchos definen como "limpieza étnica".

 

CLODAGH KILCOYNE REUTERS


15. Un hombre palestino discute con un soldado israelí durante los enfrentamientos que se produjeron tras una orden del Gobierno de Israel de cerrar una escuela palestina en la ciudad Zauiya (Gaza), el 15 de octubre de 2018. El ejército israelí indicó que la decisión era producto de los actos terroristas y la violencia que se originaban en las instalaciones y que ponían en riesgo la vida de palestinos e israelíes que hacen vida diariamente en esa ruta. Por su parte, los palestinos locales exigían que la escuela se mantuviera abierta para dar la oportunidad a los alumnos palestinos de los pueblos As Sawiya y Al Lubban de continuar su educación "como todos los niños del mundo".

JAAFAR ASHTIYEH AFP

 

16. Una mujer, con sus dos hijas, huye de los gases lacrimógenos lanzados por la patrulla fronteriza estadounidense en Tijuana (México), cuando intentaban cruzar la frontera hacia Estados Unidos, el 25 de noviembre de 2018. Hasta el mes de noviembre, 5.000 migrantes centroamericanos habían llegado a la ciudad de Tijuana, en una caravana que inició desde San Pedro Sula (Honduras) con 800 personas, el 13 de octubre. Como parte del nuevo plan Marshall para Centroamérica, el Gobierno mexicano anunció que invertirá 25.000 millones de dólares (casi 22.000 millones de euros) en los próximos cinco años en el sur del país y EE UU destinará otros 5.800 millones de dólares (5.100 millones de euros) para la gobernanza de Centroamérica.

KIM KYUNG-HOON REUTERS


17. El ataúd de Aretha Franklin permanece abierto en el Museo Charles H. Wright de Historia Afroamericana por donde pasaron miles de estadounidenses a despedirse de la Reina del Soul, que falleció el 16 de agosto. Hija de un conocido reverendo, Franklin comenzó a cantar en el coro de la iglesia de su padre y sacudió el panorama musical de los sesenta con éxitos hoy legendarios como 'Respect' o '(You make me feel) A natural woman'.

PAUL SANCYA AFP


18. Un niño duerme mientras es trasladado en una maleta en el pueblo de Beit Sawa (Siria), el 15 de marzo de 2018. Los 400.000 residentes del este de Guta han estado viviendo bajo el asedio del Gobierno desde 2013, sobreviviendo a una grave escasez de alimentos y medicamentos. Tras el inicio del ataque aéreo y terrestre de las fuerzas del régimen en febrero, 1.180 civiles murieron, 250 de ellos en tan solo 48 horas de bombardeos del régimen sirio.

OMAR SANADIKI REUTERS

 

19. Los bomberos intentan apagar el incendio forestal, bautizado como Holy Fire, tanto por tierra como por aire, el 8 de agosto de 2018. Las llamas comenzaron en el Bosque Nacional de Cleveland y se ordenaron las evacuaciones en las áreas cercanas, según la Autoridad de Bomberos del condado de Orange. Forrest Clark, de 51 años, fue detenido como principal sospechoso de provocar el fuego que arrasó más de 6.200 hectáreas.

MARK RIGHTMIRE AP


20. En la imagen, una mujer sostiene un peluche encontrado en los restos de la casa donde fallecieron sus tres hijos en Célebes (Indonesia), el 7 de octubre de 2018. Tras el impacto del terremoto y posterior tsunami el 28 de septiembre, las autoridades de Indonesia informaron que el número de víctimas había ascendido hasta 1.400 personas. La ciudad de Palu fue una de las más afectadas por un seísmo de magnitud 7,5 en la escala Richter y el tsunami que llevó a la costa olas de hasta tres metros.

JORGE SILVA REUTERS


21. Los partidarios del Movimiento Nacional Socialista, un grupo político nacionalista blanco, realizan un saludo nazi acompañados de una esvástica en un lugar no revelado en Georgia (EE UU), el 21 de abril de 2018. Según la ONG Southern Poverty Law Center, en Estados Unidos hay 784 "grupos de odio" activos, siendo California el Estado con mayor número (54), seguido de Florida (50) y Nueva York (44). Cuatro presuntos neonazis fueron detenidos en octubre en el sur de California por los sucesos de Charlottesville del 11 y 12 de agosto de 2017, donde murió una mujer de 32 años.

GO NAKAMURA REUTERS


22. Un cazador de tormentas se sube a su coche para recuperar su equipo tras derrumbarse la fachada de un hotel, durante el paso del huracán Michael por la ciudad de Panamá, en Florida (EE UU), el 10 de octubre de 2018. Michael llegó a Florida considerado un huracán de categoría 4 dentro de una escala de 5, posteriormente, al disminuir la fuerza del viento, cayó a la categoría 3, según avanzaba hacia Alabama y Georgia. Al menos seis personas murieron por este huracán.

GERALD HERBERT AP


23. Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, es apuñalado durante una jornada de su campaña electoral en el Estado de Minas Gerais (Brasil), el 6 de septiembre de 2018. El candidato ultraderechista ganó las elecciones de octubre tras lograr 55,13% de los votos frente al progresista Fernando Haddad (del PT) que acumuló un 44,87%. El exmilitar de 63 años logró capitalizar la indignación de buena parte de los brasileños, el desencanto con la clase política de toda la vida y la rabia ante una corrupción que carcome a todos los partidos, presentándose como un ejemplo de limpieza.

RAYSA CAMPOS LEITE REUTERS


24. Saber al-Ashkar, de 29 años, lanza rocas durante los enfrentamientos con las fuerzas israelíes a lo largo de la frontera con la franja de Gaza, el 11 de mayo de 2018. Más de cincuenta palestinos murieron a causa del fuego israelí desde que comenzaron las protestas y los enfrentamientos el 30 de marzo, con la intención de que refugiados palestinos pudieran ocupar nuevamente el territorio que hoy es Israel. Debido a la imposibilidad de obtener una derivación médica para ser operados fuera de la Franja, muchos palestinos sufren amputaciones de miembros. Desde diciembre de 2017, el funesto balance apunta a 142 fallecidos y 19.000 heridos, según el Ministerio de Salud palestino.

MAHMUD HAMS AFP


25. Miembros de la ONG española Proactiva Open Arms rescatan a Josefa en el Mediterráneo, a unas 85 millas de la costa libia, el 17 de julio de 2018. Josefa, camerunesa de 40 años de edad, huyó de su país por sufrir violencia de género: "Mi marido me pegaba. Me golpeaba porque no podía tener hijos". Cuando la encontraron, Josefa estaba boca abajo, aferrada a una tabla de madera en la que había luchado por mantenerse con vida durante dos días en el mar.

PAU BARRENA AFP


26. Los Mossos cargan contra los Comités de Defensa de la República (CDR) en Barcelona (España), el 10 de diciembre de 2018. Los CDR habían convocado la marcha para protestar por la manifestación organizada por la plataforma de policías nacionales y guardias civiles Jusapol, que se celebraba ese mismo día. Jusapol presentó a mediados de octubre una denuncia contra el presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el 'conseller' de Interior, Miquel Buch, por supuestamente hacer declaraciones en las que "incentivaban y jaleaban el odio y la violencia" hacia los policías.

MANU FERNANDEZ AP


27. Activistas a favor de la legalización del aborto se consuelan mutuamente fuera del Congreso Nacional en Buenos Aires (Argentina), el 9 de agosto de 2018. El Senado de Argentina rechazó el proyecto de ley para legalizar el aborto impidiendo que las mujeres puedan decidir cómo y cuándo ser madres. En el recuento oficial, 38 senadores votaron en contra, 31 a favor, mientras que dos se abstuvieron. Según estimaciones extraoficiales, entre 350.000 y 450.000 mujeres abortan cada año en Argentina, en la clandestinidad. Las gestantes con menores recursos, recurren a médicos no profesionales o métodos peligrosos como sondas, perchas, agujas de tejer y hasta tallos de perejil.

EITAN ABRAMOVICH AFP


28. Un pollo de 2,4 kilos frente a una montaña de billetes que suman su precio —un equivalente de 1,95 euros—, en un mercado de Caracas (Venezuela), el 16 de agosto de 2018. En julio, el FMI proyectó una inflación del 1.000.000% este año en Venezuela, comparando la situación con la Alemania de 1923 o Zimbabue de 2008. Antes de la reconversión monetaria promovida por el gobierno de Nicolás Maduro en agosto, que dio entrada al bolívar soberano, el billete de mayor denominación era el de 100.000 bolívares, cantidad que alcanzaba para pagar una fotocopia o comprar un huevo.

CARLOS GARCIA RAWLINS REUTERS


29. Donald Trump y la primera dama Melania Trump llegan a Johnstown, Pensilvania (EE UU), antes del discurso de Trump durante el Servicio Memorial del Vuelo 93, el 11 de septiembre de 2018. "Estados Unidos no va a ceder nunca, jamás frente a la tiranía", dijo el presidente, quien reiteró su determinación para "hacer todo lo posible para garantizar la seguridad de Estados Unidos". Cada 11-S el mundo entero recuerda a las víctimas del atentado al corazón de EE UU, que se cobró la vida de casi 3.000 personas en un ataque múltiple al World Trade Center, al Pentágono y Shanksville (Pensilvania).

EVAN VUCCI AP


30. Gabi y Jonah Frank caminan por la autopista de la costa del Pacífico mientras el incendio de Woolsey amenaza su hogar en Malibú, California (EE UU), el 9 de noviembre de 2018. El incendio de Paradise, al norte de Sacramento, ha sido el más mortal de la historia de California con al menos 48 muertos y 200 desaparecidos. El llamado Woolsey Fire consumió las montañas de Santa Mónica, obligando a evacuar por completo algunos de los pueblos más privilegiados de Estados Unidos, como Malibú y Calabasas.

ERIC THAYER REUTERS

 

Publicado enFotorreportajes
Jueves, 27 Diciembre 2018 07:10

En la punta de la lengua, la poesía

En la punta de la lengua, la poesía

La poesía muestra que el lenguaje no puede decirlo todo y deja en evidencia lo intransmisible. No representa, no explica ni argumenta, sino que presenta lo inexplicable, lo intangible y lo innombrable. Logra gestar otra lengua porque hace entrar lo excluido del lenguaje.

 

El cuerpo está salpicado por la sonoridad sin sentido de la lengua materna: lalengua. Término inventado por Lacan en el curso de su enseñanza a través de un lapsus que tuvo. Aclara que lalengua no tiene nada que ver con el diccionario debido a que este tiene que ver con la dicción y con la retórica. Lalengua, polisemia con el que está construido el lenguaje. Significantes disgregados se encarnarán en ese cuerpo de manera desarticulada y eso tendrá sus efectos para cada quien.


Lalengua es un rizoma de significantes sueltos que afectan nuestro cuerpo con su laleo mostrando la imposibilidad que tiene lo simbólico de recubrir lo real. Es esa musicalidad la que se escapa de la palabra, lo que queda por fuera del lenguaje. Pero a la vez, es lo simbólico del lenguaje lo que otorga un ordenamiento a esos significantes aislados. Por eso Lacan nos advierte que el lenguaje está hecho de lalengua. Lalengua termina siendo el punto en que se anuda el lenguaje, el sujeto y la historia de cada uno.


La diferencia entre lalengua y el lenguaje está en que esta última es una estructura que funciona como un sistema de signos que genera efectos de significado. Es una estructura ordenada que se asienta sobre el sustrato de lalengua. El lenguaje es la elucubración de saber sobre lalengua. Y su función es la de representar. Un significante representa a otro significante otorgando sentido. Lo simbólico fija la imagen y en esa fusión se reproduce el lenguaje. Los significantes copulan y reproducen sentido.


El deslinde entre el lenguaje y la lalengua es la poesía.


La poesía es el pasaporte a encontrarse con lalengua porque donde la razón no alcanza, la palabra poética arriba.


La poesía. Hay función poética en la ambigüedad de sentido que toca con su canto y conlleva lo intraducible; mientras que en el decir poético vivenciamos una estética suprema de la lengua.


Hay fracaso de la poesía cuando hay caída del doble sentido que la función poética lleva consigo.


En la poesía lo decible y lo indecible se entrelaza creando belleza y al mismo tiempo misterio y silencio. La poética se produce en el fracaso del lenguaje cuando resplandece la palabra al romperse la esfera del significante unido a la imagen. Lo empuja y le hace gritar la musicalidad de su lalengua. Esto hace que la poesía genere sentido y a la vez agujeree ese sentido, es con y desde el lenguaje, pero se produce en los márgenes de lalengua.


La poesía muestra que el lenguaje no puede decirlo todo, advierte su inadecuación y deja en evidencia lo intrasmisible. No representa, no explica ni argumenta, sino que presenta lo inexplicable, lo intangible y lo innombrable. Distorsiona, revela y funda. Logra gestar otra lengua porque hace entrar lo excluido del lenguaje. En esa gestación, le hace al lenguaje un tratamiento y se crea como una nueva lengua. La poesía surge como Otra lengua dentro del lenguaje mismo posibilitando decir algo de lo indecible.


Somos poema cuando logramos hacerle algo al lenguaje y lalengua canta su canto en la poesía.


El lenguaje como síntoma de lalengua. El síntoma responde a la estructura misma del lenguaje porque estorba el funcionamiento de la significación y va al lugar de la no relación sexual (la imposibilidad de la complementariedad), y a la vez, produce un acontecimiento de cuerpo.


Llamo síntoma a lo que viene de lo real. Y “...lo real es lo que anda mal, lo que se pone en cruz ante la carreta, más aun, lo que no deja nunca de repetirse para estorbar ese andar. Lo real es lo que vuelve siempre al mismo lugar”.


Desde esta perspectiva, el lenguaje es síntoma de lalengua debido a que las letras de lalengua impactan sobre el cuerpo y producen un acontecimiento de goce que determinan la formación del síntoma. Mientras que el lenguaje es una maquinaria que genera sentido y vela lo real en su funcionamiento.


Nuestro cuerpo hablante está afectado por lalengua y esto lo experimentamos en las resonancias de las letras del síntoma. Letra que no es lo mismo que significante. El significante se define por su diferencia generando efecto de sentido, mientras que la letra carece de todo sentido. El síntoma está escrito con las letras de lalengua y es del orden de lo real.


En el síntoma hay verdad y real al estar despojado de sentido. Es incluso la única cosa verdaderamente real. Es por esta razón que el psicoanalista puede, si tiene oportunidad, intervenir simbólicamente para disolverlo en lo real.


Frente al síntoma cada uno tendrá que enfrentar un saber hacer con él. Inventarse. La poesía es un saber hacer con el lenguaje porque le hace un tratamiento: trabaja al lenguaje y logra producir otra imagen al descolocar lo simbólico: “La poesía es imaginariamente simbólica”.


Es en el encuentro con un lenguaje no dialéctico, de la poesía o de un análisis, que se produce la erosión del sentido


La poesía y el dispositivo analítico. Estamos sometidos a la reproducción del lenguaje, pero la poesía como el análisis se dirigen al precipicio del lenguaje: lalengua. De este modo, le hacen un tratamiento al lenguaje y así generan una nueva lengua.


Cuando se afecta al lenguaje y se pone a jugar el sinsentido de lalengua, hay resonancias. En ese encuentro, se revela una nueva lengua y un nuevo espacio.


El espacio del analista y del analizante es el lenguaje y el espacio del poeta es el poema, ambos propician el movimiento de la letra, hacen que la palabra respire una intimidad que la palabra misma encierra. Se pasa a leer la letra y se la escribe. La letra es significante fuera de su función de significación. A ambos los orienta lo desconocido: nadie sabe qué dice cuando habla.


Tanto al poeta como al analista los orienta el sinsentido, lo que se escapa del sentido para que surja la voz propia.


El tratamiento analítico es poético porque propicia el movimiento de la lengua y la creación de una lengua propia dentro del lenguaje mismo. Producen el surgimiento de Otra lengua. Y esto nos lleva directamente a la interpretación analítica.


La poesía como interpretación analítica. Hay un punto de conexión entre la poesía y la interpretación analítica: la verdad, que no es lo mismo que lo verdadero.


La verdad como develamiento. Es el analista quien hace oír al analizante la verdad de su decir. Siempre es medio dicha, imposible decirla toda y eso hace a la verdad solidaria de lo real. Mientras que lo verdadero está íntimamente relacionado con el sentido predeterminado, el ‘sentido común’.


Lo real, hay que concebir que es lo expulsado del sentido. Es lo imposible como tal, es la aversión del sentido.


La verdad habla en las formaciones del inconsciente y en los síntomas. Lacan plantea que la verdad se especifica de ser poética, con esto quiere decir que no tiene relación con el sentido. Porque El efecto de sentido está en la juntura de lo simbólico y de lo imaginario, es lo que produce la reproducción propia del lenguaje.


El sentido, eso tapona. Pero con la ayuda de lo que se llama la escritura poética, ustedes pueden tener la dimensión de lo que podría ser la interpretación analítica.


La poesía implica el lugar de la verdad en su decir poético y el acto del analista es una operación poética. Porque la interpretación es una operación de desarticulación y no de desciframiento. Desarticula el sentido para producir un efecto de agujero. La interpretación se torna poesía cuando logra que el sentido esté ausente al evocar un nuevo uso del significante que produce un efecto de vacío. Lo poético no es la interpretación sino la verdad que se pone allí en juego. La verdad es poética tanto como los sueños. Immanuel Kant, dice: “El sueño es un arte poético involuntario”.


Este modo de interpretación bordea un vacío que no es alcanzado por la palabra. Lalengua tiene efecto sobre el cuerpo, resonancias asemánticas que la palabra produce en el cuerpo. Lacan manifiesta: “al nivel del puro sonido emitido por la boca, es un goce para el cuerpo”. Cuerpo hablante atrapado por lalengua.


A partir de los S1 de lalengua, restos del encuentro con lo imposible de la sexualidad, surge un goce del cuerpo que se presenta fuera de sentido y se vivencia como acontecimiento traumático. Frente a este goce intrusivo cada ser hablante se inventa una respuesta.


Por eso el análisis será un texto poético a partir de un tratamiento del lenguaje en tanto esa escritura poética toque lo real


“La poesía es efecto de sentido, pero también efecto de agujero. No hay más que la poesía, se los he dicho, que permita la interpretación”.


Tanto el poeta en su escritura, como el analista en sus intervenciones ponen a jugar el saber no sabido. No hacen hincapié en el sentido, sino en lo que resuena para cada quién.
La ocurrencia es un acontecimiento de lalengua.


Ahí, el cuerpo hablante. Escribir es tocar el cuerpo. El cuerpo hablante es un cuerpo afectado por lalengua. El encuentro entre lalengua y el cuerpo es un trauma fundamental que deja marcas. Dejarse tocar por el cuerpo de lalengua para ser poema y así pasar del estar tomados por el lenguaje a estar afectados por lalengua. Entre letra y letra hay cuerpo; entre palabra y palabra, un mandato.


Ir hacia un decir que no genere sentido, sino lalengua produciendo un acontecimiento de cuerpo: Un decir es del orden del acontecimiento. En ese acontecimiento, resuena en el cuerpo hablante el decir: se escucha lo que se dice. Este cuerpo hablante está ligado al acontecimiento y sus resonancias de lalengua, a diferencia de un cuerpo especular apresado por la lógica del alfabeto y producto del anudamiento entre la imagen y el significante.


El decir poético bordea y toca lo real. La verdad surge cuando hay eficacia de la palabra en lo real. Punto donde converge la operación poética y el tratamiento analítico. Ambos crean una nueva lengua: esa Otra lengua. Logran una potencia poética, poseída por la letra.


La poesía es creación de un sujeto que asume un nuevo orden de relación simbólica con el mundo. Nace una lengua con resonancia corporal, efectos musicales de la poesía. En el discurrir del habla, se hace poesía, dice Lacan: “Decir es otra cosa que hablar. El analizante habla, hace poesía. Hace poesía cuando llega –es poco frecuente, pero es arte”.


Hay música en la lengua y en lalengua. Letras que se disipan rítmicamente. Efectos musicales de la poesía.


Estamos presos del lenguaje, pero podemos desintoxicarnos de él para alcanzar poesía y ser poema. Si logramos esa invención, nace la letra, nace una nueva lengua: lalengua, nace Otra lengua dentro del lenguaje mismo: la poesía.


* Psicoanalista.


Bibliografía
* LACAN, Jacques, Seminarios 3, 15, 19, 20, 21, 22, 24 y 25. Intervenciones y Textos 2, Otros Escritos.

Publicado enCultura
Banksy: “Confortar a los perturbados y perturbar a los confortables”

Okey, última subasta, míster Banksy con la obra “Girl with balloon o Chica con globo”, 1,10, “quién da más”, 1,15… 1,18 millones de euros “se va, se va, se ha ido”. Tras cerrarse la compra sonó una alarma desde el cuadro y segundos después el lienzo, una reproducción de un mural pintado en 2002 por el artista del graffiti, empezó a deslizarse del marco pasando por una trituradora de papel que la destruye pero no totalmente. Luego, el silencio, la desorientación y el despliegue de numerosos celulares para tomar fotos desde todos los ángulos posibles. La difusión de imágenes y el consumo viral de contenidos inunda las redes con este performance, ¿contestario o cómplice?

 

El viernes 5 de octubre, durante la subasta en Sotheby’s (Londres) de la reproducción de un grafiti de Banksy, artista de la calle que con sus creaciones critica constantemente al sistema capitalista, lo que era un acto comercial trascendió como un suceso político en el cual la denuncia y el cuestionamiento a la cosificación y mercantilización dominante en nuestras sociedades, saltó al primer lugar.

 

Según sus historias de instagram, el artista ideó un sistema para la destrucción premeditada de su obra en caso de ser subastada. Ya había demostrado su frustración y desacuerdo frente a la iniciativa de una galería londinense de realizar una exposición titulada “El Banksy robado”, llevada a cabo el 28 abril de 2014 con siete de sus trabajos callejeros, extraídos de los lugares donde fueron creados, entre ellos: “La puerta de Berlín”, “Prohibido jugar a la pelota”, “Rata de Liverpool” y “Chica con globo”.

 

La oposición de su creador a esta exposición, según sus propios argumentos, responde a que “[…] la muestra es el paso previo a una subasta […]. Y agregó, “Este ‘show’ no tiene nada que ver conmigo y me parece repugnante que se permita que cualquiera pueda quitar arte de las paredes sin permiso”. Su oposición y denuncia permite preguntar, ¿Acaso en el capitalismo todo es susceptible de ser vendido o comprado?

 

Capitalismo y arte

 

El capitalismo es una sociedad hostil a las artes y las ciencias. El valor máximo que orienta los actos de quien vive en este sistema social es el dinero. Conseguirlo, cueste lo que cueste, es la única forma de ser exitoso. Trump, el actual presidente de los Estados Unidos, es la quintaesencia de la experiencia del éxito capitalista. No es gratuito que uno de los activos principales de su fortuna sea el mafioso negocio de los casinos.

 

El esfuerzo común de crear resulta demasiado penoso para quien no se orienta por el cálculo egoísta y el frío interés. Este imperativo social ha tenido un efecto singular en la historia de las prácticas artísticas. Uno de los momentos más significativo de ese efecto fue la propuesta desarrollada por el norteamericano Andy Warhol en la década del cincuenta y sesenta del siglo pasado.

 

La imaginación de Warhol le permitió pensar la idea de una fábrica productora de objetos artísticos. Pero rápidamente asimiló que el producto fabril, al entrar en el mercado de consumo, se transmutaba en mercancía y que al asumir esa condición había que colocarle un precio. Establecer los criterios para asignarle precio a esa mercancía tan singular era un asunto de autoridad. Warhol, al fin norteamericano, captó la lógica del problema y se convirtió en millonario especulando con los precios.

 

Esta se convirtió en paradigma y sobre esa premisa tomó forma el mercado de las obras de arte. Esa incongruencia se nutrió de la necesidad de expropiar a los artistas de su autoridad de creadores, por la vía de comprar sus obras. Acumular pinturas y esculturas se convirtió en otro modo de acumulación de capital, ahora en forma de prestigio y autoridad.

 

El mercado del arte


El escenario donde el ritual acumulativo comenzó a tomar forma fue la subasta. Otro norteamericano, Alfred Taubman, convirtió a Sotheby’s –la organizadora británica de subastas–, en una institución global luego de comprarla en 1983. Pues bien, Branksy ideó un magnífico perfomance para mostrar el sinsentido de esa práctica ritual.

 

Orientado por la máxima: “Confortar a los perturbados y perturbar a los confortables”, Bransky lleva dos décadas creando experiencias artísticas. En ese proceder, no se sabe cuándo imaginó que una de sus piezas fuera subastada en Sotheby’s. Lo cierto es que decidió que uno de sus grafitis: “Chica con globo” podía cumplir ese propósito. Llevó al lienzo el grafiti y le colocó un dispositivo que al activarse lo haría trizas.

 

La pintura entró a circular en el mercado, hasta que se produjo lo esperado: la obra se ofreció en subasta en octubre de este año, vendiéndose por la suma de un millón doscientos mil euros. En el momento en que el subastador dio por terminada la puja, se activó el dispositivo, seguramente a control remoto, y la obra quedó casi destruida. De esta manera, Bansky quiso burlarse de los galeristas y del consumismo vacío, pero tuvo el efecto rebote: al no destruirse en su totalidad su obra duplicó de inmediato su valor y cayó en la trampa del mercado. Sotheby’s anunció que el 13 y 14 de octubre la exhibiría de nuevo en las galerías New Bond Street, ahora con el nombre “El amor está en la basura”, y sus proyecciones económicas no fueron erradas: las enormes filas para entrar a la galería así lo atestiguan.

 

Todo lo sólido se desvanece en el aire

 

Cómo en la metáfora de Marx, la solida experiencia de la subasta original quedó disuelta en el aire ante el pasmo de los asistentes. La travesura que desnuda las pretensiones de los ricos de expropiar la autoridad estética del artista, para usarla como patrimonio propio, cumple claramente el propósito de confortar a los perturbados. En un primer momento parecía que los confortables estarían comprometidos en una batalla legal para definir quién perdía el dinero invertido: si el comprador o Sotheby’s; finalmente no fue así, la obra duplicó su valor.

 

A propósito de esto es necesario tomar en cuenta que hace cien años se desató una especie de tsunami creativo a propósito de la Revolución de Octubre. La expectativa de una sociedad donde las personas pudieran realizar a plenitud sus potencialidades humanas cristalizó en lo que se llamó las vanguardias en la pintura, la literatura, la escultura, el cine, la arquitectura, el diseño. El desenlace final de ese principio tan esperanzador dejó una herencia de aciertos y frustraciones.

 

Hoy se está dando un nuevo tsunami creativo y Bansky es uno de los protagonistas principales. Todo parece indicar que está culminando la época donde predominó la idea del fin de la historia y el imperio absoluto del capitalismo; luces con distintas intensidades y brillos se desprenden del cuerpo que con diversas lógicas y armas dominó e impuso su lógica a lo largo de los últimos siglos, luces bajo las cuales va tomando forma y se vislumbra el cuerpo –la época– de quien lo superará.

 

* https://www.instagram.com/banksy/?hl=es-la

 

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Banksy: “Confortar a los perturbados y perturbar a los confortables”

Okey, última subasta, míster Banksy con la obra “Girl with balloon o Chica con globo”, 1,10, “quién da más”, 1,15… 1,18 millones de euros “se va, se va, se ha ido”. Tras cerrarse la compra sonó una alarma desde el cuadro y segundos después el lienzo, una reproducción de un mural pintado en 2002 por el artista del graffiti, empezó a deslizarse del marco pasando por una trituradora de papel que la destruye pero no totalmente. Luego, el silencio, la desorientación y el despliegue de numerosos celulares para tomar fotos desde todos los ángulos posibles. La difusión de imágenes y el consumo viral de contenidos inunda las redes con este performance, ¿contestario o cómplice?

 

El viernes 5 de octubre, durante la subasta en Sotheby’s (Londres) de la reproducción de un grafiti de Banksy, artista de la calle que con sus creaciones critica constantemente al sistema capitalista, lo que era un acto comercial trascendió como un suceso político en el cual la denuncia y el cuestionamiento a la cosificación y mercantilización dominante en nuestras sociedades, saltó al primer lugar.

 

Según sus historias de instagram, el artista ideó un sistema para la destrucción premeditada de su obra en caso de ser subastada. Ya había demostrado su frustración y desacuerdo frente a la iniciativa de una galería londinense de realizar una exposición titulada “El Banksy robado”, llevada a cabo el 28 abril de 2014 con siete de sus trabajos callejeros, extraídos de los lugares donde fueron creados, entre ellos: “La puerta de Berlín”, “Prohibido jugar a la pelota”, “Rata de Liverpool” y “Chica con globo”.

 

La oposición de su creador a esta exposición, según sus propios argumentos, responde a que “[…] la muestra es el paso previo a una subasta […]. Y agregó, “Este ‘show’ no tiene nada que ver conmigo y me parece repugnante que se permita que cualquiera pueda quitar arte de las paredes sin permiso”. Su oposición y denuncia permite preguntar, ¿Acaso en el capitalismo todo es susceptible de ser vendido o comprado?

 

Capitalismo y arte

 

El capitalismo es una sociedad hostil a las artes y las ciencias. El valor máximo que orienta los actos de quien vive en este sistema social es el dinero. Conseguirlo, cueste lo que cueste, es la única forma de ser exitoso. Trump, el actual presidente de los Estados Unidos, es la quintaesencia de la experiencia del éxito capitalista. No es gratuito que uno de los activos principales de su fortuna sea el mafioso negocio de los casinos.

 

El esfuerzo común de crear resulta demasiado penoso para quien no se orienta por el cálculo egoísta y el frío interés. Este imperativo social ha tenido un efecto singular en la historia de las prácticas artísticas. Uno de los momentos más significativo de ese efecto fue la propuesta desarrollada por el norteamericano Andy Warhol en la década del cincuenta y sesenta del siglo pasado.

 

La imaginación de Warhol le permitió pensar la idea de una fábrica productora de objetos artísticos. Pero rápidamente asimiló que el producto fabril, al entrar en el mercado de consumo, se transmutaba en mercancía y que al asumir esa condición había que colocarle un precio. Establecer los criterios para asignarle precio a esa mercancía tan singular era un asunto de autoridad. Warhol, al fin norteamericano, captó la lógica del problema y se convirtió en millonario especulando con los precios.

 

Esta se convirtió en paradigma y sobre esa premisa tomó forma el mercado de las obras de arte. Esa incongruencia se nutrió de la necesidad de expropiar a los artistas de su autoridad de creadores, por la vía de comprar sus obras. Acumular pinturas y esculturas se convirtió en otro modo de acumulación de capital, ahora en forma de prestigio y autoridad.

 

El mercado del arte


El escenario donde el ritual acumulativo comenzó a tomar forma fue la subasta. Otro norteamericano, Alfred Taubman, convirtió a Sotheby’s –la organizadora británica de subastas–, en una institución global luego de comprarla en 1983. Pues bien, Branksy ideó un magnífico perfomance para mostrar el sinsentido de esa práctica ritual.

 

Orientado por la máxima: “Confortar a los perturbados y perturbar a los confortables”, Bransky lleva dos décadas creando experiencias artísticas. En ese proceder, no se sabe cuándo imaginó que una de sus piezas fuera subastada en Sotheby’s. Lo cierto es que decidió que uno de sus grafitis: “Chica con globo” podía cumplir ese propósito. Llevó al lienzo el grafiti y le colocó un dispositivo que al activarse lo haría trizas.

 

La pintura entró a circular en el mercado, hasta que se produjo lo esperado: la obra se ofreció en subasta en octubre de este año, vendiéndose por la suma de un millón doscientos mil euros. En el momento en que el subastador dio por terminada la puja, se activó el dispositivo, seguramente a control remoto, y la obra quedó casi destruida. De esta manera, Bansky quiso burlarse de los galeristas y del consumismo vacío, pero tuvo el efecto rebote: al no destruirse en su totalidad su obra duplicó de inmediato su valor y cayó en la trampa del mercado. Sotheby’s anunció que el 13 y 14 de octubre la exhibiría de nuevo en las galerías New Bond Street, ahora con el nombre “El amor está en la basura”, y sus proyecciones económicas no fueron erradas: las enormes filas para entrar a la galería así lo atestiguan.

 

Todo lo sólido se desvanece en el aire

 

Cómo en la metáfora de Marx, la solida experiencia de la subasta original quedó disuelta en el aire ante el pasmo de los asistentes. La travesura que desnuda las pretensiones de los ricos de expropiar la autoridad estética del artista, para usarla como patrimonio propio, cumple claramente el propósito de confortar a los perturbados. En un primer momento parecía que los confortables estarían comprometidos en una batalla legal para definir quién perdía el dinero invertido: si el comprador o Sotheby’s; finalmente no fue así, la obra duplicó su valor.

 

A propósito de esto es necesario tomar en cuenta que hace cien años se desató una especie de tsunami creativo a propósito de la Revolución de Octubre. La expectativa de una sociedad donde las personas pudieran realizar a plenitud sus potencialidades humanas cristalizó en lo que se llamó las vanguardias en la pintura, la literatura, la escultura, el cine, la arquitectura, el diseño. El desenlace final de ese principio tan esperanzador dejó una herencia de aciertos y frustraciones.

 

Hoy se está dando un nuevo tsunami creativo y Bansky es uno de los protagonistas principales. Todo parece indicar que está culminando la época donde predominó la idea del fin de la historia y el imperio absoluto del capitalismo; luces con distintas intensidades y brillos se desprenden del cuerpo que con diversas lógicas y armas dominó e impuso su lógica a lo largo de los últimos siglos, luces bajo las cuales va tomando forma y se vislumbra el cuerpo –la época– de quien lo superará.

 

* https://www.instagram.com/banksy/?hl=es-la

 

Publicado enEdición Nº251
¿Es Banksy quien trolea al capitalismo o el capitalismo el que trolea a Banksy?

A pesar de que el artista urbano quiso mofarse de los galeristas y del consumismo vacío, su obra ha terminado duplicando su valor y cayendo en la trampa del mercado


"El capitalismo se caracteriza por absorber cualquier acción que está en contra", critica Daniel Lesmes, profesor de Teoría del Arte

 

El viernes pasado Banksy despeinó algunos peluquines en la casa de subastas de Londres Sotheby's. Una fila de mujeres ataviadas con perlas y peinados lacados atendían los teléfonos mientras que en el patio de butacas los asistentes pujaban cada vez más alto por un lienzo de la Niña con globo. "¡Vendido!", anunció Oliver Baker al alcanzar los 1,2 millones de euros, y justo cuando el subastador dejaba caer la maza sobre la mesa, el cuadro comenzó a desintegrarse ante la mirada atónita del público.


La triquiñuela del artista británico copó los titulares de todo el mundo y él mismo se lo tomó como un triunfo ante los tiburones del mercado del arte en su Instagram. Es cierto que Banksy "interrumpió el flujo del capital por un noche", como escribió el crítico de arte de la revista New York, pero la intención de su troleo se desvirtuó tan pronto como la maquinaria despertó del shock.


La subasta de la Niña con globo se ha convertido en un hito de la historia del arte -a su manera- y es improbable que el mercado deje de sacar tajada. Según el experto en compraventa de arte, Joe Syer, la obra semitriturada ha duplicado su valor inicial y ronda en este momento los 2 millones de libras (2,3 millones de euros). El artista urbano quiso hacer mofa del consumismo vacío de la alta cultura, y esta le ha devuelto el golpe sin un ápice de vergüenza: no solo va a seguir lucrándose con él, sino que facturará el doble.


"Toda acción de modificación sobre una obra tiene como resultado el aumento de su valor. Está cantado", explica a eldiario.es Daniel Lesmes, profesor de Teoría del Arte en la Universidad Complutense y presidente de la asociación de artistas y teóricos CRUCE. Para el periodista de la New York, Banksy merece nuestros respetos solo por haber noqueado al "insidioso mundo de las subastas". Sin embargo, quizá su bofetón fuera más aparente que efectivo.


"El término autodestrucción no es exacto, porque lo que hay es una transformación de la obra", indica Lesmes. La obra, por tanto, no se desintegró al ser rajada con las cuchillas, sino que se reconvirtió en otra todavía más valiosa para la compraventa. Se trata, como explica el docente, de una práctica "muy antigua" que "en el arte contemporáneo se lleva haciendo desde los años 60".


De hecho, el mismo Picasso al que hizo referencia Banksy en su cuenta de Instagram afirmaba que "un cuadro es una suma de destrucciones". Precisamente por ello, Lesmes apunta que "podríamos valorar esta performance como una suerte de reflexión de las contradicciones del capitalismo", y de cómo hasta las trizas de papel pueden convertirse en objetos de deseo, "pero es que ni siquiera en ese caso el acto de Banksy habría sido original".


Lo que existe, por tanto, es una manifestación de la lógica de la economía aplicada al ámbito de la cultura. Hasta las ruinas de una obra pueden ser comercializadas, ya que es el gesto previo de la performance el que les ha otorgado valor. "Una vez que está dentro del sistema no puede hacer nada, ya que el capitalismo se caracteriza por absorber cualquier acción que está en contra", critica el experto en arte.


Al profesor universitario le parece anecdótico que Banksy haya decidido colgar el vídeo del momento en su cuenta de Instagram, ya que convierte la supuesta lucha contra el capital en "una lógica del espectáculo" que al final "favorece al nombre del creador".


Según Lesmes, de haberse doblado el precio del cuadro destruido, eso revertiría "en todas las obras de Banksy, porque en nuestra sociedad es el nombre y la marca lo que termina adquiriendo valor". Pone un ejemplo: Salvador Dalí podía transformar un papel blanco en un lienzo de 40 dólares con solo estampar su firma.
¿Cuánto cobra Banksy?


Esta última performance ha abierto de nuevo el debate sobre el arte urbano como el azote del capitalismo y sobre Banksy como el mesías de este movimiento. Teniendo en cuenta que el británico es un ente anónimo, es imposible calcular con exactitud cuánto ha facturado por sus obras de arte e instalaciones. Y aún así, Forbes estimó su patrimonio neto en 20 millones de dólares.


"Para que se perfeccione una compraventa tiene que haber una persona jurídica. Tú puedes vender tu coche o una obra porque tienes tu DNI o tu CIF. Si al fin y al cabo se está generando un dinero es porque hay un contrato, y si hay un contrato es porque hay una persona jurídica. Así que habría que estudiar hasta qué punto el anonimato es un componente crítico contra el capitalismo", piensa Daniel Lesmes.


Aunque sus métodos de financiación son ligeramente distintos a la de los artistas, sean urbanos o no, al final Banksy gana dinero como cualquier otro: vendiendo sus obras en el mercado. Desde finales de los 90 hasta 2008, lo hacía a través del agente británico Steve Lazarides (conocido por haber elevado el arte callejero al mundo de las bellas artes) y después a través de Pictures On Walls, una empresa e imprenta que Banksy fundió junto a otros artistas para vender sus obras online.

 


En enero de 2018, POW se disolvió al haber contribuido a distorsionar el mensaje del arte urbano. "Se produjo un desastre y muchos de nuestros artistas tuvieron éxito. Ya que no podemos o no queremos formar parte del mercado que una vez denunciamos con tanto ahínco, nos vemos obligados a renunciar", explicaron en un comunicado.


Según uno de los vendedores de Banksy con quien contactó la web Artspace, su obra impresa y firmada costaba entre 20.000 y 40.000 dólares, y un póster offset (sin firma ni numeración) rondaba los 500 y 1.500 dólares. Este dinero se invierte en diferentes instalaciones, como Dismaland o The Walled Off Hotel (el hotel con las peores vistas del mundo), que a su vez generan beneficios directos para el artista.


También es cierto que gran parte del trabajo de Banksy termina en un mercado de segunda mano que succiona su valor y del que no percibe ni un centavo. Aunque él no se lucra, otras muchas personas sí, por lo que sería cuanto menos contradictorio definirlo como arte anticapitalista.


El artista es el primero que reconoce que ni el más sofisticado caballo de Troya (o trituradora de papel) sirve para derrotar a este imperio, y así se lo hizo saber a The New Yorker: "Me encanta la forma en que el capitalismo encuentra un lugar, incluso para sus enemigos".

Mónica Zas Marcos / José Antonio Luna
10/10/2018 - 20:07h

 

Publicado enCultura
Jueves, 04 Octubre 2018 09:42

Animales asombrosos

El primer plano de un camaleón revela los vivos colores de su piel escamosa. Habitualmente, se asume que los camaleones cambian de color para confundirse con su entorno, pero esa no es toda la historia: la espectacular piel de los reptiles también transmite información a enemigos o parejas potenciales. Foto: Raúl MCM/ National Geographic.

La revista National Geographic publica cada jornada su “Foto del Día” en la que suele mostrar asombroso paisajes, imágenes surrealistas de la naturaleza y animales captados desde un punto de vista peculiar.

 

Lamentablemente, muchas de las especies que aparecen, pese a su belleza, se encuentran en peligro de extinción debido a la acción del ser humano.

 

Las instantáneas recuerdan al popular programa para niños emitido entre 1996 y 2002, Animales Asombrosos, en el que el “Lagarto Henry” mostraba características increíbles de la fauna.

 

A continuación le ofrecemos un compendio de fotografías realmente impactantes.

 

Un pigargo europeo​ roza la superficie de un estanque en la República Checa. El pigargo europeo​ es una de las aves rapaces más grandes, con una envergadura que alcanza los 245 cm. Foto: Milan Zygmunt/ National Geographic.
 
 
Una pareja de carraos se enfrentan, ya que ambos parecían "interesados en encontrar almejas en el mismo lugar", cuenta el fotógrafo deYour Shot Peter Brannon. Estas aves singulares se parecen a las grullas, pero son una especie diferente y son conocidas por sus penetrantes vocalizaciones. Foto: Peter Barnnon/ National Geographic.
 
Dos caballos de la Carmaga pelean por su territorio. Esta raza es originaria del sur de Francia. Sólo quedan 200 ejemplares registrados oficialmente a día de hoy. Foto: Xavier Ortega/ National Geographic.
 
 
En la costa de Flinders, Australia, nada un dragón marino macho. Como su pariente el caballito de mar, el dragón marino macho cuida de los huevos que la hembra pone en su cola. Foto: Richard Wylie/ National Geographic.
 
La fotógrafa de Your Shot, Shane Kalyn, ha estado siguiendo a la madre de esta familia de zorros durante años. "Esa confianza que hemos construido a lo largo de los años ha permitido que la distancia entre nosotros se reduzca", dice ella. "Y ahora es habitual que ella y sus cachorros se acerquen, lo que me permite capturar estas bellas interacciones". Foto: Shane Kalyn/ National Geographic.
 

Los flamencos descansan y comen en las aguas poco profundas de un pequeño estanque en Tanzania. Los flamencos grandes son más altos y de color más claro, mientras que los flamencos menores tienen patas más cortas pero una coloración más oscura. . Foto: Eiji Itoyama/ National Geographic.

Un guacamayo azulamarillo se acicala las plumas en el Wildlife Learning Center de Sylmar, California. Las aves, si se cuidan de forma adecuada, pueden vivir durante más de 60 años. Foto: Melissa Cormican/ National Geographic.
 

Un impala bebe un trago de agua cerca de Francistown, Botswana, creando una escena maravillosamente geométrica. "La simetría en este marco es perfecta, con el impala en el centro, pero luego se combina con un conjunto aleatorio de patas en el fondo. La luz que se desliza sobre sus cuernos resalta las diferentes texturas del animal", comentó Kristen McNicholas, editor de fotos de Your Shot. Foto: Andrea Papalia/ National Geographic.

 

En el desierto de Kalahari, Botswana, dos leones machos pelean por el territorio o el derecho de aparearse con una hembra cercana. Estas peleas a veces pueden terminar en la muerte. Foto: Didier Couvert/ National Geographic.

 
Los pingüinos caen en picado al agua frente a la costa de la Antártida. Los rastros de burbujas que dejan tras ellos ayudan a reducir la densidad del agua, haciéndoles mucho más rápidos bajo el agua que en tierra. Foto: Jonas Beyer/ National Geographic.
 
El autor se encontró con estas morenas en la costa de Birmania. "La curiosidad y el comportamiento de las morenas no deja de sorprenderme", dice. "En esta foto, dos curiosas morenas parecen estar estudiándome y hablando del curioso buzo frente a ellas". Foto: Gregory Piper/ National Geographic.
 
 
Un oso pardo pierde a su presa en Brooks Falls, Alaska. Cuando la caza va bien, un oso puede atrapar y comer 30 peces por día. Foto: Taylor Thomas Albrigth/ National Geographic.
 
 
Un pavo real extiende las plumas de la cola, famosas por su iridiscencia y colores vivos. La exhibición forma parte del elaborado ritual de apareamiento de la especie, en el que se cree que las hembras escogen a los machos basándose en el tamaño, color y calidad de las plumas. En inglés, el término "peacock" ("pavo real") solo se aplica a los machos de esta especie, ya que las hembras se denominan "peahens". Foto: Victor Rotaru/ National Geographic.
 
 
Una sepia se desliza a través de las aguas frente a la costa de Nueva Gales del Sur, Australia. "Me encanta cómo se mueven"; dice Skye Migan, fotógrafo de Your Shot, "como pequeños ovnis submarinos". Las sepias, a pesar de su nombre, son moluscos y están relacionadas con los calamares. Foto: Sky Migan/ National Geographic.
 
 
Cada año, millones de diminutas tortugas oliváceas bebés eclosionan en la playa de Rushikulya en India. Es un viaje traicionero: los expertos estiman que solo una de cada 1.000 tortugas marinas bebés logran llegar al agua antes de que las mate un depredador. Foto: Saurabah Chakraborty/ National Geographic.
 
Una inusual Trimeresurus insularis de color azul adopta una pose astuta. "Esta serpiente de vivos colores me llamó la atención y me encanta cómo contrasta con el fondo exuberante. ¡Qué criatura tan maravillosa!", comentó la editora fotográfica de Your Shot Kristen McNicholas. Foto: Fabian Mülhberger/ National Geographic.
 
 
Un tucán intenta pegarle un mordisco a la lente de la cámara. La dieta de un tucán se compone principalmente de frutas, y su largo pico le permite alcanzar más fruta desde una misma posición. Foto: Shan W/ National Geographic.
 
Una cría de macaco de Sri Lanka se aferra a su madre mientras atraviesan el Santuario de Katagamuwa. La UICN clasifica a este mono del viejo mundo, endémico de Sri Lanka, como especie en peligro de extinción. Su hábitat queda sometido a cada vez más presión debido a la invasión de las plantaciones, a medida que más áreas forestales de Sri Lanka se convierten para usos agrícolas. Foto: Senthi Aathavan Senthilverl/ National Geographic.
 
En el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico de Alaska, una gaviota se encuentra con un oso polar en su aterrizaje. El patrón de las plumas de la gaviota indica que es joven; es probable que se vuelva blanca con alas grises a medida que envejece. Foto: Takayoshi Noda/ National Geographic.
 
 
Una pareja de serpientes ratoneras parecen bailar mientras llevan a cabo un ritual de apareamiento en Lonāvale, India. Como su nombre indica, se alimentan principalmente de roedores y no suponen un peligro para los humanos. Foto: David Higgins/ National Geographic.
 
 
Un varano de Bengala saca la lengua mientras cruza una carretara en el santuario de Anawilundawa, Sri Lanka. El reptil de tamaño considerable emplea su lengua bífida para "olisquear" su entorno. Mueve la lengua reiteradamente para rastrear presas y detectar otros varanos. Foto: Senthi Aathavan Senthilverl/ National Geographic.
 
 
Dos zorros rojos árabes se recortan contra el telón de fondo de las luces de la ciudad. Los animales son más activos por la noche, cuando van en busca de comida como pequeños roedores o aves. Foto: Mohammad Murad/ National Geographic.
 
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Miércoles, 26 Septiembre 2018 09:48

Prehistoria del grafiti bogotano

Prehistoria del grafiti bogotano

La relación con el espacio, las fronteras territoriales y la huella personal, han acompañado a la especie humana desde que descubrió la pintura. Estas mismas huellas persisten en el muralismo urbano de nuestros días, en el grafiti político, en las barras del fútbol y en las firmas o Tags.

 

La prehistoria del grafiti bogotano puede ser mucho más antigua de lo que creemos o nos han contado. Comúnmente se ubica al grafiti en comunidades urbanas industrializadas, siendo New York y Paris ciudades pioneras de un fenómeno global estético y filosófico que llegó a todas las ciudades latinoamericanas desde la década de 1970. Sin embargo, existen antecedentes de las comunidades prehispánicas que pintaron en abrigos rocosos innumerables pictogramas, cientos de años antes de la conquista española del siglo XV, y a su vez existe un extenso repertorio de rocas con arte rupestre en antiguos territorios Muiscas cercanos a Bogotá.

En aquellas épocas los pueblos pintaban su cosmovisión. Los pigmentos nos hablan a través del tiempo de un nivel técnico elevado que lograba mezclar plantas y minerales, para plasmar obras que han durado milenios.
Los más antiguos registros para comprender la evolución intelectual de nuestra especie han sido las huellas de arte rupestre en diferentes lugares del planeta, como las cuevas de Altamira en España y Lascaux en Francia. El arte rupestre no tiene el mismo tiempo de elaboración según los lugares de origen, sin embargo, podríamos estimar que tiene una antigüedad superior aproximada a los 10.000 años antes de nuesstra era. En las cavernas pintadas sucedieron dos cosas: La primera, se creó la abstracción del lenguaje escrito y figurativo al pintar una representación animal y humana, algo que cambió la prehistoria de la humanidad; la segunda, se crearon bases de una incial grafía que tardó varios milenios en evolucionar a sistemas de escritura alfabéticos y numéricos como los que empleamos hoy.

 

Antecedentes

 

La invasión española a lo hoy conocido como América, iniciada en 1492, ejerce una irrupción drástica en el curso que debía tener la herencia cultural de los pueblos originarios americanos y de sus descendientes, limitando a sus mínimas proporciones el legado técnico y estético de comunidades negras, indígenas y mestizas durante cerca de quinientos años. La prehistoria del grafiti bogotano hace referencia a los habitantes precolombinos Muiscas, pobladores unos miles de años antes de la actual era de los actuales territorios de Bogotá y Cundinamarca, hasta la colonización española. La tesis de esta prehistoria puede variar con los recientes hallazgos en el Parque Nacional Natural Serranía del Chiribiquete en el sur de Colombia, donde fueron descubiertas huellas de arte rupestre elaborado por comunidades amazónicas aisladas del mundo occidental, con una antigüedad aproximada a los 20.000 años antes de la actual era. La importancia del Chiribiquete como hallazgo arqueológico y ambiental para la humanidad ha obligado al Estado colombiano a proteger como patrimonio este entorno natural y cultural con una declaración apoyada por la Unesco. Es incalculable la magnitud de información que tienen estos murales para la humanidad, incluso podría reformular las tesis sobre la migración al continente americano.

 

Milenios después de las comunidades amazónicas de Chiribiquete, los Muiscas pintaron también las rocas. Según algunos relatos Bochica les brindó las artes y otras enseñanzas fundacionales que transmitieron generación tras generación hasta la irrupción la invasión. Pintaron un innumerable repertorio de piezas gráficas que aun pueden verse, y desarrollaron el conocimiento del tejido, teñido y estampado. Pintaban en las vasijas de barro decoraciones geométricas y figurativas, usaban herramientas para tallados en piedra, metales, madera y el mismo el barro durante su moldeado. Pero los Muiscas no eran los únicos exponentes de un amplio saber artístico, otras regiones de Colombia también dan cuenta de un patrimonio estético impresionante antes de la llegada de los españoles, algunos ejemplos son las culturas Quimbaya y Calima que desarrollaron técnicas de creación con metales, celebres por sus piezas de oro, y los Tumaco que habitaron el actual departamento de Nariño, destacados por el uso del barro para alfarería, creando piezas expresivas antropomorfas y zoomorfas.

 

Los Muiscas desarrollaron diversas técnicas de expresión plástica, empleaban utensilios como sellos y rodillos de impresión sobre tejidos elaborados en telar. El tejido era relevante por las condiciones climáticas agresivas en las alturas de los Andes, con temperaturas hostiles. Los tejidos eran parte de la indumentaria cotidiana. Sin embargo, en la actualidad no sabemos mucho de los artistas de estas épocas, porque durante siglos estos saberes fueron considerados como irrelevantes por las clases dominantes y la academia tradicional marginó el saber local privilegiando la estética europea y norteamericana. Existen cientos de murales en municipios como Soacha, Bojacá, Sibaté, Facatativá entre otros, que no fueron representados estéticamente ni estudiados por los artistas colombianos de casi cinco siglos. En cambio, vemos como la estética indígena influencia notoriamente el Street art Bogotano del siglo XXI, que se caracteriza por tener elementos gráficos de la estética precolombina.

 

La huella, ¿es la mano pintada del arte rupestre semejante a la firma (tag)?

 

La idea de registrar en un muro o roca el paso de un hombre por el planeta empleando la pintura es antigua, se remonta a miles de años atrás, a los primeros pintores que representaron su cosmovisión. Tenemos innumerables registros de patrimonio nacional en abrigos rocosos del altiplano entre Cundinamarca y Boyacá de arte rupestre elaborado por culturas Muiscas e incluso anteriores. Existen semejanzas entre la huella de la mano pintada por un Chaman hace 2000 años y las firmas Tags de nuestros días, ya que ambas se tratan de gestos gráficos de alguien dejando conscientemente su huella irrepetible en un lugar.

 

El pintor del espacio público del siglo XXI, a diferencia del Chaman, adoptó un sistema de escritura alfabético y desarrolló un gesto caligráfico propio. El pintor urbano contemporáneo y el Chaman son nómadas, usan las rocas de distintos lugares lejanos entre sí, viajan para crear, tienen una intensión de hallar una superficie donde escribir y una vez encuentra el lugar, llevan los utensilios necesarios para crear la obra.

 

Durante la colonización, el patrimonio cultural Muisca fue silenciado en los reducidos entornos académicos exclusivos para las elites, y por años el sometimiento cultural a los pueblos negros e indígenas condujo al olvido incalculables saberes técnicos y el legado cultural en su conjunto. La cultura indígena en Colombia no para de menguar desde 1492 hasta finales del siglo XX, momento en que las conquistas sociales posibilitan el acceso a las clases populares a una educación superior, así como a algunos medios de producción y algún grado de representatividad política.

 

El analfabetismo fue común para la población prehispánica, republicana y contemporánea, durante siglos no saber leer significó no saber pensar y no tener derecho al voto, una poderosa herramienta de sometimiento político. Se mantuvo en la oscuridad de la ignorancia la herencia cultural para los americanos, mientras en el antiguo continente se exponían en museos piezas americanas de cerámica, orfebrería y utensilios de las tierras invadidas y sometidas.

 

La estética popular fue minimizada a lo artesanal. Los pictogramas indígenas y sus símbolos, en algunos casos fueron mimetizados con elementos litúrgicos para adoctrinar, y en otros se decía a la feligresía que eran signos de energías o entidades malignas. Estimulando así el temor ante lo propio. También fue duramente castigada la tradición Chamanica que en muchos casos dio origen al arte rupestre prehispánico, la tradición fue perseguida y prohibida, desligando a una población de su herencia cultural y sembrando el miedo frente a ese patrimonio. Mientras así sucedía, por debajo de la mesa se traficaban objetos del patrimonio nacional por su extraordinario valor histórico o económico, objetos precolombinos que por siglos fueron vendidos en mercados del mundo.

 

Los pocos relatos de los primeros años de la conquista española, y de lo que fueron las diferentes sociedades prehispánicas que habitaban el continente, son las Crónicas de Indias, manuscritos elaborados por navegantes o clérigos sobre los hallazgos del nuevo mundo y que nutrieron la literatura europea maravillada con historias extraordinarias del nuevo mundo. En estos textos, naturalmente la visión del conquistador se impone, pero le permite destacar la belleza de los objetos elaborados por los indios. Mientras los cronistas relataban tangencialmente las culturas descubiertas a su paso, los ejércitos conquistadores exterminaron y sometieron comunidades de miles de habitantes. Con el establecimiento de la soberanía conquistadora, los pueblos locales que sobreviven quedaron sometidos a la esclavitud y servidumbre.

 

Pero si leer era difícil para la mayoría de la población en tiempos coloniales, donde reinaba el analfabetismo, más lo sería tener una formación artística y llevar una vida de pintor o creador visual. En tiempos del régimen colonial la creación visual era producida por una pequeña elite que dominaba la técnica y podía acceder a los materiales y los circuitos comerciales para vender una obra y vivir del oficio. La educación en artes plásticas y visuales en Colombia tenía un ojo en Europa, por siglos se impuso una condición de clase desde lo estético que marginó la tradición prehispánica y negra africana, dando relevancia a los estilos foráneos que les brindaban un aparente estatus a las clases privilegiadas. Luego de muchas luchas sociales en el siglo XX, la educación pública se fortalece dando acceso al mundo académico a las poblaciones marginadas desde 1492, llegando a las aulas estudiantes indígenas, así como negros y mestizos.

 

Cuando la igualdad de derechos permite el acceso de las clases populares a los centros de educación, estas encuentran un nuevo universo ajeno a su herencia cultural extraviada (indígena, mestiza o negra). No se habla del mundo indígena, negro y mestizo en el arte pictórico colonial y republicano, estas comunidades no tienen posibilidad de pintarse a sí mismos o sus pares, por el contrario, en el mejor de los casos son pintados en algunas obras por el hombre blanco, perpetuando un legado de exclusión social.

 

Las luchas políticas a nivel global del siglo XX, y la alfabetización de gran parte de la población, desencadenaron nuevos paradigmas para la humanidad, centrando la atención en asuntos como la libertad de expresión y el libre desarrollo. Por ello, firmar en los muros tiene un sentido en nuestros días, es decir, es el resultado histórico de diversas luchas populares. El amplio repertorio de murales en las calles de la ciudad de Bogotá, proviene de un entorno popular, es decir, que por primera vez desde la Colonia española, las comunidades negras, indígenas y mestizas excluidas tienen la libertad para representar su realidad, pintarse a sí mismos y retratar su propia cultura milenaria o lo poco que conoce de ella.

Publicado enEdición Nº250
Miércoles, 26 Septiembre 2018 09:19

Dos exposiciones: Museo del Prado y Botero joven

Dos exposiciones: Museo del Prado y Botero joven

Podemos degustar por estos días dos exposiciones importantes en Bogotá: una es la muestra de pinturas del Museo de Prado de Madrid, que estarán expuestas en la Plaza de Bolívar del 6 al 20 de septiembre y en el Parque de la 93 desde el 24 de septiembre y hasta el 7 de octubre. La otra, es la exposición del Museo Nacional sobre la primera obra del pintor Fernando Botero titulada, “El joven maestro, obra temprana, 1948-1863”. Aquí una pequeña reseña de las muestras.

 

El Museo Nacional del Prado de Madrid, España

 

Este museo fue fundado en 1819 durante el reinado de Carlos III. En medio de la invasión de Napoleón a España fue utilizado como cuartel. Tiempo después fue abierto como el Museo Real de Pintura, y así pasó a ser un bien de la nación. En 1920 fue rebautizado con el nombre que lleva hasta nuestros días. Las colecciones existentes se salvaron en el periodo de la guerra civil (Julio 1936 – Abril 1939).

 

El Museo del Prado posee en la actualidad 35.000 obras (8.000 pinturas, 12.200 dibujos, 6.100 estampas, 971 esculturas, 5.300 fotografías, entre otros objetos). Como parte de la preparación del bicentenario de su fundación, desde 2011 están en marcha exposiciones itinerantes llamadas “El Museo de Prado en la calle”, esta vez el turno fue para Colombia –en Medellín estará desde el 15 de octubre y hasta el 15 de diciembre–.

 

Es una muestra compuesta de 53 reproducciones a escala del original de las obras de los más famosos pintores y de las obras más reconocidas y aclamadas en la historia desde hace 400 años. La muestra está dividida en cuatro secciones: pintura española –con 25 reproducciones de Velásquez

y Goya, entre otros–; pintura italiana con 13 obras donde se aprecian las pinturas de Tintoretto, Botticelli, Sanzio y Caravaggio; la pintura flamenca como El Bosco, con 11 cuadros, y la de diversas escuelas como Francia, Holanda –con Rembrandt– y Alemania –con Durero– con cuatro pinturas.

 

Es una muestra donde pueden apreciarse obras como “El jardín de las delicias” de El Bosco, “Las Meninas” de Diego Velázquez, “El quitasol” de Francisco de Goya, “El descendimiento de la cruz” de Van der Weiden, “Auto de fe” de Berrugete, “La trinidad” de El Greco; también una obra original del pintor Francisco Zurbarán “Agnus Dei”.

 

Una muestra interesante para apreciar las obras pictóricas que hacen parte del acervo de la historia del arte y de la humanidad. El espectador en la calle puede sentirse todo un crítico de la historia de la pintura, y así como pude escuchar en mi visita que “tan feas las Meninas”, “tanta calavera en una obra si sobran en el cementerio”, o que “ese el jardín de las delicias es muy simplón”, puede que usted escuche y opine algo diferente.

 

El joven maestro Botero

 

“El joven maestro” Fernando Botero es una muestra de los trabajos del pintor, acuarelista y escultor colombiano nacido en Medellín, de su obra temprana (1848-1963) o sea, desde que tenía como quince años. Es una colección de pinturas donde se muestra el camino del artista por lograr el estilo

único que lo ha caracterizado. Un periodo rico en búsquedas, ya sea de la influencia de los pintores italianos, de los remedos de desnudos, pero en todo caso importante.

 

La muestra se divide en tres partes: la primera llamada “Giotto es mucho mejor que Playboy”, donde emula las desnudeces que tantas críticas le mereció, y es el periodo italiano.

 

La segunda parte se llama “Solamente Hércules o Sansón alcanzan la bandolina”, momento donde alcanza su concepción del volumen; y la tercera llamada “Botero no triunfó en Nueva York” donde se muestra la influencia del expresionismo en las figuras.

 

En esa búsqueda conoce a los muralistas mejicanos, Rivera, Orozco y Siqueiros que lo impresionaron e influenciaron, y conoce el libro de Bernard Berenson sobre los pintores italianos del Renacimiento, donde expone los conceptos de “valores táctiles” y de la tridimensionalidad de la figura que según el autor estaban presentes en las obras de Giotto y Uccello. Para al final alcanzar su estilo propio y único de agrandar sus figuras, ya pinturas o esculturas, que es una “apología al volumen “y no una discusión sobre lo flaco o lo gordo. Es una muestra de cómo se hizo un artista colombiano y latino pues su obra expresa esa identidad.

 

Dos exposiciones para cambiar la rutina en una ciudad donde para entrar a un museo, galería, cine, etcétera, hay que pagar o esperar al primer domingo de cada mes. Es una oportunidad para darnos una vuelta por el mundo, a través de diversas pinturas y objetos artísticos. Es una oportunidad para no desaprovechar, la misma que deben valorar nuestros museos para que ganen la calle y así dejen de ser sitios llenos de rituales a pesar de estar casi muertos.

Publicado enEdición Nº250
Martes, 04 Septiembre 2018 09:02

“Yo soy éste”

“Yo soy éste”

Los muros y paredes de la ciudad llevan consigo mensajes y símbolos que muchas veces no logramos entender. ¿Cuál es la razón para plasmarlos? ¿Quiénes los plasman? ¿Qué diferencias existen entre las formas de expresarse tomando como lienzo los muros?

 

La fuerza de los jóvenes, la rebeldía de la edad, la necesidad de pertenencia y de confrontación del mundo, nutre la intención del grafitero. Mientras que lo efímero, nocturno, corto, clandestino, contestario y eficaz hace del grafiti la herramienta ideal para expresar esa fuerza y encontrar ese espacio.

 

El grafiti tiene muchas gamas y, actualmente, hay tantas tendencias dentro de él, tantas sub-ramas, que inclusive algunos grafiteros desconocen muchas de las herramientas que se utilizan en la calle.

 

De la conversación con El poeta, grafitero bogotano, logramos recopilar y entender parte de su mundo y razón de ser. Según él, la motivación para los jóvenes es inicial y principalmente la expresión. Posteriormente, están los distintos grupos con mayor adquisición económica que buscan la reputación, el poder, ser admirados y respetados, el poder ser, como ellos lo llaman, “el rey de la línea”. La línea tiene los conceptos del estilo plástico del grafiti.

 

Periscopio


Uno de los primeros y más importantes movimientos del grafiti es el Under Ground, un movimiento subterráneo nacido en N.Y., como forma de arte urbano del Bronx, que surgió en los años 70, formado por artistas de la calle de origen hispano o afrocaribeño.

 

En su acción, sus actores se tomaban los metros para hacer sus grafitis móviles, buscando así que sus mensajes circulen por toda la ciudad. Éste fue un grupo muy contrahegenómico, antisistémico, de raíces contestarias. Este grupo desarrolló un código de escritura propio llamado tag y dibujaba grafitis con un estilo único underground.

 

Esta tendencia grafitera llegó a Colombia en los años ochenta por medio del hip hop y de los movimientos sociales estudiantiles universitarios que incluyeron el grafiti como expresión artística y de protesta. Otros movimientos, como Grafite Write, el Scrich Art, el Cartel y el Stiker son los más conocidos en el país y los explicaremos más adelante.

 

El dinero como potenciador


Como en otras muchas actividades, acá el dinero también marca pautas y posibilita concretar sueños. Para el caso de Colombia, la marca dinero permite que, por ejemplo, y según nos dice El poeta, Usaquén sea en la actualidad una de las capitales grafiteras. Muchos de los mejores grafiteros de Bogotá salen de esta localidad, por la capacidad adquisitiva que tienen para comprar implementos, materiales. Además, cuentan con espacios para pintar y muchas veces la comunidad es muy proactiva y los apoya. Sin embargo, a ellos también los persiguen.

 

El caso de Diego Felipe Becerra, asesinado el 19 de agosto del 2011, que se convirtió en un caso de falso positivo, es un ejemplo de ello, pues era un grafitero que contaba con una familia de buen estatus económico. Diego tenía una conciencia social muy activa, y la expresaba pintando las paredes. Su asesinato evidencia el prejuicio que existe sobre los jóvenes que pintan en la calle, pues según nos cuenta uno de sus compañeros, el policía que le disparó pareció confundirlo con un “hamponcito más”.

 

Hace unos días en Buenos Aires, un policía también le disparó por la espalda a un grafitero, el joven pintor era colombiano y estaba haciendo High Roof (altura de techo).

 

La otra cara de la moneda son aquellos amantes del grafiti, que también buscan expresarse pero que no tienen capacidad adquisitiva, como tampoco espacios para concretar sus sueños artísticos, pero que sí cuentan con facilidades para expresarse manualmente. Como no tienen espacios, los buscan en lotes baldíos, en potreros, en muros abandonados o en donde les brinden la oportunidad para pintar. Aprovechan para ello distintos eventos –como los conciertos–; entre ellos destacan muchos con gran potencial y muchas ganas de hacer. Ellos también pintan por reputación, como todos sus pares, pero mayormente lo hacen por expresión.

 

También están los artistas callejeros que no cuentan con las facilidades para acceder a un espacio para plasmar su obra. Algunos no son grafiteros, son artistas urbanos, pintan en las paredes porque no tienen un museo donde exponer, porque en los barrios marginados de sus localidades no hay galerías ni espacios para los artistas. Para ellos no es justo pintar en las paredes con aerosoles, pero de todos modos lo hacen. A ellos también los persiguen. Generalmente, son jóvenes con causas políticas, que pertenecen a organizaciones o son líderes sociales.

 

La raíz

 

El grafiti es de la cultura hip-hop, con sus cuatro elementos: rap, grafiti, break dance, y dj, y cuatro sub-ramas: el lenguaje callejero, la moda callejera, el entendimiento callejero y el conocimiento.

 

De acuerdo con ello, en nuestro país se mueven fuertemente cuatro movimientos de grafiteros.

 

1) Los escritores (Grafite Write), que vienen directamente de la cultura hip-hop; son aquellos que escriben su nombre por todas partes, no tienen temáticas transversales, no manejan contenidos sociales ni ecológicos, ni nada, simplemente su nombre con mucho estilo, estéticamente muy bien elaborado. Generalmente, el escritor es el creador de los grafitis de riesgo. Son grafitis en vallas, en techos, en cornisas, en puentes, en zonas en las que es muy difícil o arriesgado estar ahí y, mucho más pintar. Lograr tales pinturas genera un disparo elevadísimo de la reputación entre grafiteros, un disparo en el prestigio del grafitero frente a su calle porque, aunque en el lenguaje institucional la calle es pública, en el lenguaje de los write hay batallas internas y brutales por una pared. Y no son batallas de sangre, sino batallas en las que hacen los grafitis, porque en muchas partes de la ciudad, por una pared, pueden estar en disputa artistas de dos o tres localidades.


Cuando se alcanza el reconocimiento, nadie tapa tu nombre. Se conoce el nombre del artista, pero no se conoce al artista. Muchas veces son enfrentamientos invisibles. Uno pinta su grafiti y corona su pared, y a la semana está pintada por otra y, claro, viene la pregunta: ¿quién será?

 

Los dos jóvenes que el pasado domingo 22 de julio murieron atropellados por el metro de Medellín eran ya muy reconocidos, viajaron por Latinoamérica. Se llamaban VSK, generalmente estas iniciales son las primeras letras de los nombres de cada uno. A los grafiteros reconocidos los invitan a eventos, y marcas prestigiosas los llaman a realizar exposiciones, desplegando con ello campañas de expectativas sobre algún producto que va a ingresar al mercado. Algunos de ellos son muy preparados académicamente, por ejemplo, diseñadores; para ellos el grafiti, es un sueño. Para otros no, para otros es una acción de resistencia. Para el artista urbano, en cambio, es más de contenido, sacan permisos, gestionan espacios y eventos para que pinten los escritores.

 

2) Está también Scrich Art, otra de sus expresiones que consiste en caricaturizar el ambiente y hacer crítica social, pero usan espacios pequeños, ven una persona en la calle durmiendo y hacen una caricatura de esa persona en la pared.


3 y 4) Las últimas tendencias fuertes son el Cartel y el Stiker. No hacen intervenciones gráficas en la pared, sino diseños preestablecidos en sus casas, en sus computadores y los convierten en afiches, en posters y los pegan por la ciudad.

 

Muchos de ellos saltan de una tendencia a otra, aunque los más radicales no. Pero todos aprueban que el pintor disfrute de los espacios de la ciudad, y si hay una justificación lógica para pintar cualquier espacio, sienten que deben pintarlo. Se trata de ir en contra de la homogenización de los espacios, de evitar la masificación de la cultura. Los jóvenes empiezan a sentir su acción, a reflexionar y comprender la ciudad, como a resistirla en sus cotidianidades masificantes y unificantes, y al pintar y sentir lo que hacen reaccionan diciendo: “yo soy éste”, y “ese soy yo”; lo marcan tantas veces como puedan hacerlo. Es como una autojustificación de ser.

 

Publicado enColombia