MÚSICA DESDE OTRAS COORDENADAS

Ex empleado de la CIA filtró los programas de espionaje de EU

La fuente responsable de una de las filtraciones más dramáticas en la historia política de Estados Unidos que hoy sacude a Washington, reveló su identidad, y dijo que su acción fue en defensa de los derechos de privacidad y libre expresión ante el abuso de un “estado de vigilancia”. Afirmó: “no quiero vivir en una sociedad que hace este tipo de cosas”, e indicó que considera buscar asilo en un país que defienda la libertad de expresión.

 

Poco menos de 24 horas después de que el director de Inteligencia Nacional, James Clapper, anunció que el Departamento de Justicia había iniciado una investigación sobre quién filtró la información sobre programas secretos de espionaje de comunicaciones telefónicas y cibernéticas, el responsable apareció con nombre y apellido, por decisión propia, en The Guardian y el Washington Post, para asumir responsabilidad y dejar claro sus motivaciones.

 

Edward Snowden, de 29 años, ex asistente técnico de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y actualmente empleado de la contratista militar privada Booz Allen Hamilton, ha estado trabajando en la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en inglés) como empleado de varios contratistas privados.

 

Snowden, en entrevista con The Guardian, subrayó que lo que más desea es que su filtración sobre programas de vigilancia de comunicaciones de millones de personas detone un debate “entre ciudadanos de todo el orbe sobre en qué tipo de mundo deseamos vivir”, y agregó que “mi único motivo es informar al público sobre aquello que se hace en su nombre y aquello que se hace en su contra”.

 

En entrevista con el Washington Post, denunció la vigilancia sistemática de ciudadanos inocentes y aseguró que su decisión de filtrar la información fue, en parte, porque “es importante enviar un mensaje al gobierno de que la gente no será intimidada”.

 

La filtración de Snowden a The Guardian y el Washington Post la semana pasada, reveló programas secretos de la NSA enfocados en rastrear los registros de llamadas telefónicas de millones de clientes de la empresa Verizon, y otro, conocido como PRISM, que da acceso al contenido de comunicaciones cibernéticas de los clientes de nueve de las principales empresas de Internet en el mundo (Microsoft, Google, Yahoo, Skype, entre otras).

 

La filtración sacudió la Casa Blanca y ha detonado un debate sobre los alcances del aparato de inteligencia estadunidense y las libertades civiles.

 

En su primera entrega de información de la NSA –una de las agencias de inteligencia más grandes y secretas del mundo– al Guardian, Snowden incluyó una nota escrita que decía: “entiendo que me harán sufrir por mis acciones”, pero “estaré satisfecho si la federación de leyes secretas… y poderes ejecutivos irresistibles que mandan en este mundo que tanto amo, son revelados aun por un instante”, informó el diario británico.

 

Durante la entrevista con el rotativo en un hotel de lujo en Hong Kong, adonde viajó desde hace tres semanas para preparar la filtración, Snowden comentó que nunca pensó en mantenerse anónimo “porque no he hecho nada malo”. Y aunque decidió identificarse, le dijo al Guardian: “no quiero la atención pública porque no quiero que la noticia sea acerca de mí. Quiero que sea sobre lo que está haciendo el gobierno de Estados Unidos”. Sin embargo, reconoció que “a los medios les gusta personalizar los debates políticos, y sé que el gobierno me demonizará”.

 

En la entrevista con el Post, Snowden agregó: “no me voy a esconder. Permitir que el gobierno de Estados Unidos intimide a su pueblo con amenazas de represalias por revelar fechorías es contrario al interés público”.

 


Indicó que ha tenido una vida muy cómoda, con un salario de alrededor de 200 mil dólares anuales, una novia con quien comparte casa en Hawaii, una carrera estable y una familia que ama. “Estoy dispuesto a sacrificar todo eso porque no puedo, en buena conciencia, permitir que el gobierno de Estados Unidos destruya la privacidad, la libertad de Internet y las libertades básicas de la población mundial con esta masiva maquinaria de vigilancia que está construyendo secretamente”, comentó al Guardian.

 

El rotativo británico señala que Snowden conoce muy bien, por su trabajo en el mundo de inteligencia durante casi una década, el poder y las capacidades del gobierno estadunidense. “Todas mis opciones son malas”, comentó al rotativo, al señalar que Estados Unidos podría iniciar un proceso de extradición en su contra, y no descarta que podría ser secuestrado por el gobierno estadunidense, e incluso podría ser una tarea encargada a “terceros”. Comentó que será una preocupación “con la que tendré que vivir el resto de mi vida…”

 

Pronosticó que el gobierno anunciará una investigación y que lo acusarán de violar la Ley de Espionaje y de que “ayudé a nuestros enemigos, pero eso se puede utilizar contra cualquiera que señale qué tan masivo e invasivo se ha vuelto el sistema”.

 

Sin embargo, ante la posibilidad de que el gobierno proceda penalmente contra él, como lo hecho contra un número sin precedente de whistleblowers (filtradores motivados por el bien público y para denunciar abusos o actos ilegales) en la historia del país, afirmó: “no tengo miedo porque fue mi decisión”.

 

En comentarios al Post, Snowden indicó: “tengo la intención de solicitar asilo en países que creen en la libertad de expresión y se oponen a la victimización de la privacidad global”. Su preferencia es Islandia por su reputación como campeón de la libertad de Internet, dijo al Guardian.

 

Snowden describió su carrera, desde su ingreso al ejército estadunidense, en 2003, por creer que la misión de la guerra en Irak era la liberación de un pueblo, y después su ascenso en el mundo de inteligencia, de guardia de seguridad a experto en computación en la CIA y la NSA hoy día. Desilusionado con la manera de operar de estas agencias en la era de George W. Bush, creyó que con la elección de Barack Obama habría reformas, pero sólo ha visto lo opuesto. Dijo que aprendió que “no puedes esperar a que alguien mas actúe. Había estado buscando líderes, pero me di cuenta que el liderazgo tiene que ver con quién es el primero en actuar”.

 

Snowden comentó que admira a Daniel Ellsberg, quien filtró los célebres Papeles del Pentágono durante la guerra de Vietnam, y a Bradley Manning, el soldado que enfrenta una corte marcial (por cierto, en un tribunal militar en el Fuerte Meade, sede también de la NSA) por la mayor filtración de documentos secretos en la historia del país, que arrancó la semana pasada.

 

Pero indicó al Guardian que había una diferencia importante entre él y el soldado, ya que Snowden dijo que evaluó cuidadosamente cada documento para asegurarse de que “cada uno era legítimamente de interés público”, ya que tenía acceso a mucho más que no filtró “porque mi meta es la transparencia, no hacer daño a la gente”.

 

Ahora, dijo al Post, sus acciones ya han tenido impacto, la sociedad ya se enteró de qué “tan mal están las cosas y ahora tiene el poder de decidir por sí misma si está dispuesta a sacrificar su privacidad al estado de vigilancia”.

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Fracaso colosal, la reforma a la educación en EU

Maestros, estudiantes y padres de familia festejaron en Seattle el triunfo para anular la imposición de exámenes estandarizados, parte de una creciente rebelión en varios puntos del país –desde Texas a Illinois y Nueva York– contra una reforma educativa que busca emplear los exámenes para evaluar a estudiantes, maestros y escuelas con un esquema corporativo que para algunos es parte del esfuerzo para romper los sindicatos y privatizar lo que algunos llaman “el mercado de la educación pública”.

 

De hecho, algunos expertos afirman que ya se ha iniciado una “revolución” en la educación pública en este país. “Es siempre difícil decir exactamente cuándo inicia una revolución. No soy experto, pero hasta yo puedo ver que una está tomando forma en la educación pública estadunidense”, escribió John Tierney en la revista The Atlantic. Tierney fue profesor de política durante 25 años en el Boston College y después fue maestro en una preparatoria en la misma ciudad.

 

Como evidencia señaló el creciente número de maestros que se rehúsan a aplicar exámenes estandarizados, padres de familia que optan por sacar a sus hijos de la escuela el día de pruebas y el boicot de estudiantes. También hay cada vez más políticos y legisladores expresando públicamente sus dudas sobre los exámenes y otras iniciativas de la reforma educativa.

 

Hay cada vez más indicadores de que las reformas basadas en la evaluación de maestros y escuelas por examen estandarizado –con un esquema empresarial impulsado durante la pasada década por multimillonarios como Bill Gates (Microsoft), Mark Zuckerberg (Facebook), Michael Bloomberg (alcalde de NY) y la familia Walton (Walmart), entre otros, y endosadas por los gobiernos de George W. Bush y Barack Obama– enfrentan su primer y mayor desafío en cada vez más esquinas del país.

 

En enero, maestros de la preparatoria Garfield en Seattle decidieron no aplicar el examen conocido como “medidor de progreso académico” (MAP son sus siglas en inglés), declarando que era una pérdida de tiempo y de fondos que podrían ser empleados mejor para otros fines de apoyo académico, además que era una manera injusta para evaluar a maestros.

 

Fueron amenazados con ser suspendidos por las autoridades escolares de la ciudad, pero empezaron a recibir apoyo de maestros no sólo en Seattle, sino de todo el país. Mientras tanto, cientos de maestros, estudiantes y padres de otras escuelas en la urbe empezaron a participar en el boicot de los exámenes (seis preparatorias se sumaron). Después de meses de lucha, la semana pasada las autoridades decidieron ceder y el superintendente de escuelas de la ciudad José Banda declaró que los MAP ahora son “opcionales” y que aquellos que deciden no usarlos tienen que buscar una forma alternativa para evaluar a los estudiantes.

 

Jesse Hagopian, maestro de historia y representante sindical en la preparatoria Garfield, dijo que se perciben como parte de “movimientos en todo el país contra los exámenes estandarizados, desde padres que se rehusan a que sus hijos tomen los exámenes hasta la asociación de directores de escuelas del estado de Nueva York afirmando que ya basta con estas pruebas”.

 

En entrevista con el programa de noticias Democracy Now, Hagopian afirmó que este triunfo –en el cual de manera unánime toda la facultad de su escuela votó en contra de instrumentar el examen– es “una crisis real para estos promotores de una reforma de educación corporativa… porque todo su sistema depende de… reducir la enseñanza y el aprendizaje a una sola calificación, que pueden utilizar para cerrar escuelas, como lo que estamos viendo en Chicago y Filadelfia, para degradar la educación, extraer ganancias de eso y privatizar nuestras escuelas, volviéndolas escuelas charter… Y creo que por eso es que tantos maestros, estudiantes y padres de familia en el país están celebrando este triunfo”.

 

Hagopian, como tantos otros opositores a la agresiva reforma educativa que se ha impulsado durante la pasada década, afirma que no están en contra de la evaluación de maestros y escuelas, y que de hecho sus colegas han elaborado alternativas que ofrecen medir todo tipo de capacidades que no se registran por los exámenes estandarizados. “Estamos en contra de evaluaciones que no son culturalmente relevantes, no alineadas con nuestro currículum, y que no promueven el tipo de capacidades que creemos son necesarias en el mundo hoy”.

 

Pero tal vez más sorprendente ha sido el movimiento de padres, maestros y estudiantes en Texas, donde la legislatura estatal –obligada por la presión popular– aprobó a finales de abril medidas para reducir el número y uso de los exámenes estandarizados en el estado. Esto sucedió en la cuna de la reforma educativa que se ha promovido a escala nacional, primero con George W. Bush, quien llevó a Washington su supuesto “milagro” en educación realizado como gobernador de Texas para aplicarlo a escala nacional, y el cual ha sido modificado, pero sin cambiar sus premisas, por el gobierno de Obama.

 

Todo empezó con un grupo de ocho madres en Austin y Houston, a quienes todos descartaron por ser “novatas” en la política. Pero su ira contra los mandatos estatales que sometían a sus hijos cada vez más a exámenes estandarizados y los efectos que eso tenía sobre la enseñanza impulsó una organización que al final “abrumó a las fuerzas empresariales y políticas que habían convertido a Texas en la capital de los exámenes estandarizados”, reportó el Austin American-Statesman.

 

“¿Quién permitió que estos big boys fueran a jugar con la educación? Ahora las madres tenemos que limpiar todo, como siempre”, indicó Theresa Treviño, siquiatra que ayudó a impulsar uno de los grupos de padres de familia –compuesto por toda la gama política– que han logrado inundar al Capitolio estatal y obligarlos a reducir, para empezar, de 15 a cinco los exámenes requeridos para egresar de las escuelas públicas.

 

Acusan que las reformas han sido un “fracaso colosal”.

 

De hecho, voceros de 86 por ciento de los distritos escolares de Texas afirmó que “los exámenes están estrangulando nuestras escuelas públicas”.

 

Entre los más asustados por esto, además de los promotores empresariales y políticos de estas reformas en todo el país, está la multinacional Pearson –la empresa de exámenes y servicios de educación más grande del mundo–, que se ha beneficiado con las reformas al diseñar y administrar los exámenes estandarizados. Pearson tiene un contrato de cinco años por un total de 468 millones de dólares para proveer las evaluaciones estatales en este sistema (la misma empresa está ampliando sus operaciones por todo Estados Unidos en este sector).

 

De hecho, el gasto de los estados en exámenes estandarizados ha crecido de 552 millones en 2001 a mil 700 millones en 2012, según cálculos del Pew Center y Brookings Institution.

 


“Su organización, persistencia e inteligencia ha derrumbado al movimiento en favor de los exámenes en Texas. Lo lograron. Derrumbaron la máquina”, festejó Diane Ravitch, tal vez la mayor experta en políticas de educación, ex secretaria asistente de Educación del gobierno federal y una de las criticas más feroces de las llamadas reformas basadas en modelos empresariales.

 

Por otra parte, directores de escuelas –cientos de ellos en Nueva York, como de otras partes del país– han denunciado públicamente el modelo basado en exámenes estandarizados para la evaluación de estudiantes, maestros y escuelas.

 

También se reportan rebeliones estudiantiles contra este modelo –de Carolina del Norte, Illinois y Colorado, a la costa oeste– la cuales rechazan los exámenes y otras medidas (reducción de personal, cierre de escuelas y más) con boicots, ocupaciones, y hasta “protestas zombie”, con las que se burlan de un modelo que los trata como sonámbulos.

 

La semana pasada, en las ceremonias de graduación de la escuela de posgrado de educación más antigua del país –Teachers College, que celebra su 150 aniversario y es parte de la Universidad de Columbia en Nueva York– algunos estudiantes realizaron una protesta silenciosa contra la oradora invitada, Merryl Tisch, por su papel clave en promover la agenda de las reformas de educación basadas en exámenes estandarizados y la semiprivatización de escuelas públicas. Mientras hablaba, algunos levantaron pancartas en las que se leía “No soy una calificación de examen” o “nuestros estudiantes no son estadísticas”. La presidenta de Teachers College, Susan Fuhrman, es integrante de la junta de directores de la empresa Pearson.

 

Asimismo, hace una semana maestros de Chicago realizaron acciones durante tres días contra el cierre de 54 escuelas públicas en barrios de bajo ingreso, mientras que sus contrapartes en Filadelfia junto con miles de estudiantes abandonaron clases para protestar contra recortes en el sistema educativo.

 

En el otoño de 2012, el sindicato del magisterio en Chicago realizó su primera huelga en 25 años contra el nuevo régimen de evaluaciones. En algunos estados, hasta una mitad de la evaluación de un maestro se determina ahora con las calificaciones de sus estudiantes en los exámenes estandarizados.

 

En febrero pasado, más de 200 activistas comunitarios, padres y estudiantes de 18 ciudades llegaron a Washington para enfrentar al secretario de Educación, Arne Duncan, por las clausuras masivas de escuelas públicas como resultado de las políticas de educación instauradas por el gobierno de Obama. Se unieron en una coalición que se llama “Movimiento viaje a la justicia” y registró varias quejas formales en la oficina de derechos civiles del Departamento de Educación al denunciar que la clausura de la mayoría de las escuelas dañaba abrumadoramente a estudiantes de color; algunos calificaron las reformas como finalmente racistas.

 

Las escuelas son calificadas por resultados en los exámenes estandarizados con las fórmulas promovidas por el Departamento de Educación, sin tomar en cuenta, dicen opositores, que hay una correlación entre calificaciones bajas y el nivel socioeconómico de los estudiantes en estos planteles.

 

Sin embargo, Barack Obama y su gobierno muestran confusión ante lo que está ocurriendo. El presidente ha reiterado que prefiere que los maestros no “enseñen para el examen”, pero al mismo tiempo su programa federal Race to the Top (Carrera a la Cima) señala que estos exámenes se usan como la principal evaluación de cada maestro. o sea, sus carreras y la sobrevivencia de sus escuelas dependen de ellos.

 

Ante todo esto, tampoco sorprende que haya una crisis entre los maestros, una profesión en donde más de la mitad de los nuevos no aguanta más de cinco años antes de cambiar de carrera. Los veteranos tampoco. Ron Maggiano, maestro de una preparatoria pública en Virginia, quien ganó un par de premios nacionales por su creatividad y talento educativo, anunció su retiro, después de una carrera de 33 años, porque está harto de la “obsesión” con los exámenes estandarizados que él dice han minado la educación, reportó el Washington Post. “No creo que yo esté abandonando el sistema de educación. Creo que el sistema de educación me abandonó a mí”, dijo.

 

Gerald Conti, quien se jubiló después de 27 años como maestro en una preparatoria en el estado de Nueva York, difundió una carta explicando por qué se tenía que retirar, incluyendo la observación de que los políticos “nos fallaron al vender los intereses de los niños a industrias como Pearson y cómo los sindicatos no hicieron lo suficiente contra los exámenes estandarizados”, entre otras cosas. “Me doy cuenta de que no estoy dejando mi profesión, en verdad, me ha dejado a mí, ya no existe”. Después comentó que esto es resultado de la supuesta reforma, “algo dirigido por gente que no sabe nada sobre educación”.

 

El profesor emérito de educación de la Universidad de Illinois, Bill Ayres, en una carta abierta al presidente Obama enviada a principios de este año, identificó tres aspectos de la llamada reforma de educación que cada vez provocan mayor repudio entre los maestros, estudiantes y padres de familia: el traslado de bienes públicos del sector educativo, incluyendo instalaciones, a administradores privados; el desmantelamiento y represión contra la voz colectiva e independiente de maestros, y la reducción de la educación a una sola medida de evaluación que son los exámenes estandarizados.

 

Indica que no hay ninguna evidencia objetiva que esto lleve a un mejoramiento de la educación, por tanto la califica de “una reforma libre de hechos y basada en la fe”.

 

Concluye que estos tres “pilares” de la agenda de reforma que se han promovido descansan sobre una metáfora “seductora, pero totalmente imprecisa: la educación es sólo un bien más como cualquier otro –como un auto, un refrigerador, una caja de tuercas– que se vende y compra en un mercado”. Ante ello, se supone que una escuela es como un negocio administrado por un ejecutivo en jefe, con los maestros como trabajadores y los estudiantes como materia prima que circula por la línea de ensamble. Por ello, afirma, los opositores a este tipo de reforma afirman que “la educación es un derecho humano fundamental, no un producto”.

 

“Hemos tenido más de una década de exámenes estandarizados y ahora necesitamos admitir que no está ayudando… Basta ya”, exclamó Ravitch al apoyar el boicot a los exámenes por los maestros en Seattle. La ex subsecretaria de Educación antes era una de las principales promotoras de estas reformas.

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Sábado, 01 Junio 2013 07:18

El fetichismo de la evaluación

El fetichismo de la evaluación

Una maestra dijo al final de la reunión: “Yo he sido maestra durante casi 30 años, me he dedicado a mis niños, no falto a clases, les llevo libros y siempre busco materiales nuevos; me preocupo porque todos salgan adelante, y yo siempre pensé que podría tener una jubilación digna, pero ahora ni siquiera puedo aspirar a eso. Me retiran como un objeto inservible e indeseable…”

 

En la reunión abordamos la seudorreforma educativa y sus consecuencias para el magisterio, sobre todo el mecanismo de evaluación, pruebas estandarizadas de opción múltiple en realidad, establecido obligatoriamente para el ingreso, promoción y permanencia de los maestros. Para educadores que han dedicado prácticamente toda su vida a la escuela ya ni siquiera es posible una jubilación digna. Se sienten ofendidos, menospreciados y hasta insultados.

 

Sin embargo, por encima de las personas, prevalece en la SEP, organismos empresariales e instituciones diversas la llamada “cultura de la evaluación”, impregnada en el lenguaje y el raciocinio educativo como el primer mandamiento eficientista, elevada a rango insustituible para “lograr la calidad” al establecer instrumentos para medir y clasificar el desempeño de maestros y alumnos. La evaluación se ha convertido en un verdadero fetiche al cual le rinden culto un conjunto de instancias gubernamentales que definen el derrotero educativo.

 

Conacyt, Ceneval, Conaeva, Comipems, CIIES, DGEP-SEP, son algunas estructuras evaluadoras pobladas de expertos que nadie evalúa y que gastan una porción creciente del presupuesto educativo sin rendir cuentas, que definen los aspectos fundamentales de matriculación de estudiantes, de supuestos padrones de excelencia docente, de lineamientos y estándares para programas educativos, de instituciones y escuelas de calidad, que controlan finalmente todo el llamado financiamiento externo sujeto a evaluación, dejando prácticamente a las instituciones educativas lo relativo a nóminas y gastos corrientes. Dejando la noción de autonomía como membrete histórico.

 

Exani I y II, EGEL, ENLACE, Excale, PISA, TIMSS, LLCE, Evaluación Universal, Concurso de Oposición, son solamente algunas de las “evaluaciones” más conocidas nacionales e internacionales. Construidas todas bajo la misma lógica tecnicista, puesta en marcha por equipos internacionales que comparten y reproducen todo un bagaje cosificador “objetivo” e instrumentalizante, especializado en volver medible numéricamente lo que en realidad es subjetivo, simbólico, valorativo, emocional, creativo y significativo: la construcción del conocimiento.

 

Como magistralmente recoge Hugo Aboites en su libro La medida de una nación, el origen de la seudociencia de la medición es Estados Unidos, donde desarrollaron desde principios del siglo XX una enorme cantidad de mediciones de todo tipo para encerrar al ser humano, con su pasión e inteligencia, en una ecuación matemática controlable. Los tests iniciaron su reinado y se han impuesto gracias a la visión mercantilizada de la educación que domina al mundo contemporáneo. Las personas y sus relaciones subjetivas, llenas de sentidos y motivaciones, desaparecen y se sustituyen por la regulación de compra-venta: se ofrece un servicio (educación, escuela, maestros) para una demanda (padres y alumnos), en esta ecuación mercantil es necesario medir la calidad. Así lo dice la Norma Oficial Mexicana de Calidad Educativa registrada como una precepto que regula un contrato mercantil sobre bases “científicas comprobables”.

 


De esta forma se ha completado el ciclo que llevó a que las relaciones sociales educativas se transfiguren y aparezcan como relaciones entre cosas, dominadas por el binomio dinero-mercancía. El resultado del fetichismo es la apariencia de una relación directa entre las cosas y no las personas: las cosas (las “evaluaciones”, instrumentos de medición y clasificación) sustituyen el papel subjetivo que corresponde a las personas (maestros y estudiantes) involucradas en el proceso (construcción del conocimiento, enseñanza aprendizaje) reduciéndolo a productos medibles (estándares y resultados). La apariencia de una relación entre cosas es lo que más valoran los expertos en su culto a la evaluación, pues creen que significa “objetividad” de los instrumentos, validez y cientificidad de sus resultados o mediciones. En realidad es el problema más grave que conlleva, pues refleja un desprecio total a la complejidad de los verdaderos procesos educativos y las condiciones sociales en las que se despliegan.

 

Veneración y culto desproporcionado a las virtudes simbólicas de la “evaluación” que hace que con estas pruebas adquieran aparentemente un valor propio independiente de sus productores y de sus grandes limitaciones. Este poder que obtienen sobre lo educativo, puesto que determinan matrículas, programas, estímulos y ahora ingreso y permanencia de los maestros, en realidad se circunscribe a una prueba estandarizada de “llenado de bolitas”, totalmente arbitraria, limitada, que no arroja una verdadera valoración, plagada de numerosos errores y contradicciones. A pesar de que esta realidad se ha planteado constantemente, el gobierno insiste en imponer un mecanismo sin fundamento, injusto y reduccionista, ajeno a las realidades socio-educativas.

 

Por Tatiana Coll, profesora de la Universidad Pedagógica Nacional. Autora de El INEE y su dilema: evaluar para cuantificar y clasificar o para valorar y formar

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El vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, inició ayer en Colombia una visita oficial por tres países. Su gira incluye además Trinidad y Tobago y Brasil, con quienes buscará afianzar los vínculos económicos y comerciales entre el norte y el sur del continente. Esta es la cuarta gira latinoamericana de Biden, quien visitó el país sudamericano por última vez en el 2000, cuando era senador, en plena implementación del Plan Colombia y a la mitad del proceso del Caguán, en tiempos en que gobernaba Andrés Pastrana. “Ahora el tono no es ‘qué puede estar haciendo Estados Unidos en la región’, sino ‘qué puede hacer por la región’ y eso es muy importante”, resaltó la canciller colombiana, María Angela Holguín.

 

El vicepresidente fue recibido en la Casa de Nariño –sede del Ejecutivo colombiano– por el mandatario Juan Manuel Santos y posteriormente ofrecieron una declaración conjunta. “Tuvimos una reunión muy fructífera. Hablamos por más de dos horas sobre temas que tienen que ver con energía, educación, medio ambiente, comercio y seguridad”, dijo Santos. “Me manifestó además el deseo de los Estados Unidos de ser observador en la Alianza del Pacífico. Le respondí que Colombia apoyaría sin duda esa solicitud y que la presentaríamos al resto de los países en el consejo de ministros que se va a reunir en el futuro próximo”, agregó el jefe de Estado. Por su parte, Biden elogió al colombiano por los avances en las negociaciones con las FARC y por su liderazgo regional. “Con Colombia , en el 2000, yo venía y siempre hablábamos de seguridad. Ahora el tema no es el de la seguridad. Ahora el tema es el de la prosperidad”, afirmó el vicepresidente. Asimismo, Biden subrayó que igual que Estados Unidos apoya a los líderes latinoamericanos en el campo de batalla los apoya en la mesa de negociaciones, y consideró un éxito notable la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC), en mayo de 2011, que hizo que aumentaran 20 por ciento las exportaciones de Estados Unidos a Colombia. Abogó además por una mayor integración de las economías del continente y, en ese sentido, destacó el rápido crecimiento de la Alianza del Pacífico, bloque fundado por Colombia, Chile, México y Perú.

 

Más tarde, Biden atendió compromisos empresariales relacionados con el primer aniversario de la entrada en vigor del TLC entre Colombia y EE.UU. Después de estos actos, el vicepresidente se trasladó a Catam, el aeropuerto militar de Bogotá, donde depositó una ofrenda floral en memoria de los caídos en combate. Tras la ofrenda, Biden dejó Colombia con rumbo hacia Trinidad y Tobago, para proseguir su visita oficial, donde se reunirá hoy con la primera ministra de ese país, Kamla PersadBissessar. El miércoles, ya en Brasil, el vicepresidente pronunciará un discurso en Río de Janeiro enfocado en mostrar al país como un socio estratégico para Estados Unidos, y después visitará un centro de la petrolera estatal Petrobras para abordar la cooperación energética bilateral. De Río de Janeiro, Biden se trasladará a Brasilia para reunirse con la presidenta brasileña, Dilma Rousseff. Estados Unidos quiere estrechar lazos con la primera economía de América latina, que forma parte del BRICS, el grupo de potencias emergentes que integra con Rusia, India, China y Sudáfrica. Washington ha expresado más de una vez su intención de proyectar el liderazgo regional de Brasilia.

 

La visita de Biden a Colombia viene a completar la gira que a principio de mes emprendió el presidente Barack Obama por México y Costa Rica. El objetivo de la Casa Blanca es relanzar la relación con la región y llevarla al ámbito de la cooperación y de los intercambios comerciales. Según el Departamento de Estado y la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, la estrategia es replantear el vínculo con América latina y el Caribe en otros términos, sin encasillarlo en temas como narcotráfico, seguridad y migración. En este contexto, los presidentes de Chile y Perú visitarán la Casa Blanca el próximo mes. Junto con Santos y el presidente mexicano Enrique Peña Nieto, Sebastián Piñera y Ollanta Humala se reunieron la semana pasada en la ciudad colombiana de Cali para participar de la Cumbre de la Alianza del Pacífico, donde buscaron revitalizar el bloque político-económico que concentra a más de 210 millones de personas y que tiene como finalidad comerciar conjuntamente con Asia y otras regiones del mundo. Biden expresó la voluntad de Estados Unidos de ser observador del bloque, al que se incorporó formalmente Costa Rica.

 

Pese a que la gira busca, sobre todo, reforzar las alianzas, principalmente comerciales y económicas, también servirá para abordar temas de interés regional, como la situación política en Venezuela, tema que preocupa a la Casa Blanca. Biden viaja acompañado por la subsecretaria de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson; el subsecretario de Comercio para Asuntos Internacionales, Francisco Sánchez, y por el director de Asuntos del Hemisferio Occidental del Consejo Nacional de Seguridad, Ricardo Zúñiga.

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Jueves, 23 Mayo 2013 06:49

La TPP en Lima

La TPP en Lima

Algunos observadores interesados han denunciado la falta de transparencia con que se realiza la 17 ronda de negociaciones de la Asociación Transpacífica en la capital de Perú, que culmina hoy. Uno de ellos es la ONG estadunidense Electronic Frontier Foundation, que se define en su página web (eef.org) como entidad no lucrativa, defensora del intercambio libre e irrestricto en Internet. En un blog fechado el 20 de mayo en Lima, “en las afueras” del hotel elegido como sede de la reunión, se queja de la falta de información sobre el contenido de los diversos asuntos que se negocian, en especial el relativo a criterios y reglas de copyright: derechos de autor y cuestiones relacionadas que limitarían la difusión de contenidos en la red. Otro es el presidente de Adifan (Asociación de Industrias Farmacéuticas Nacionales de Perú), quien declaró al diario peruano El Comercio que “el problema es la metodología con la que están trabajando: poca transparencia y nada de información”. Teme la asociación que se pretenda “ampliar por más de 20 años el alcance de las patentes a las medicinas para tener monopolios comerciales”.

 

La opacidad alcanza a participantes directos. La Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos, que solía ser prolija en sus referencias a la TPP, no ha divulgado información sustantiva alguna sobre la ronda de Lima. Los materiales más recientes que la Secretaría de Economía, a la que corresponde en México la negociación del TPP, sigue alojando en su portal (economia.gob.mx) como últimas informaciones sobre el TPP, son lo relativo al ingreso formal del gobierno de México, que data de octubre de 2012, y un memorándum sobre el TPP elaborado por la administración Calderón.

 

Se esperaba que la ronda de Lima, la 17, fuera definitoria para cumplir el objetivo proclamado por Obama con especial entusiasmo, de concluir en el presente año el proceso de negociación. Hasta ahora y a pesar de las insuficiencias de información ya señaladas, puede presumirse que algo salió mal.

 

Quizá la verdadera noticia de la TPP en Lima sea la ausencia de Japón. Están reunidas las otras 11 delegaciones, incluidas las de Canadá y México, que, junto con Japón, fueron las últimas en sumarse al proceso. Como se sabe, el procedimiento de acceso a la TPP es, por lo menos, laberíntico y complicado. Exige a cada uno de los nuevos aspirantes –como los tres que acaban de mencionarse– negociar en lo bilateral con cada uno de los nueve socios anteriores a 2010 (Australia, Brunei, Chile, Estados Unidos, Malasia, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam) concesiones que les parezcan satisfactorias. Se trata, en otras palabras, de que compren su billete de acceso al club y puedan participar en las verdaderas negociaciones. Para los tres que anunciaron su intención en 2011 se diseñó un procedimiento acelerado para desahogar tan engorroso y, casi siempre, costoso trámite. Canadá y México lo desahogaron al parecer sin dificultades y con celeridad: un año después de proclamar su intención, participaron formalmente en la 15 ronda de negociaciones en Auckland. No se ha divulgado, al menos en el caso de México, qué concesiones se aceptaron para despachar nueve negociaciones en menos de un año.

 


Con Japón las cosas han sido muy diferentes. El anuncio de adhesión, formulado por el gobierno Noda, del Partido Democrático de Japón, fue primero ignorado y después vuelto a negociar –desde el principio– por el gobierno Abe, del Partido Liberal Democrático (el PRI japonés, que ha detentado el poder por 53 de 57 años de vida democrática en la posguerra). De la serie de negociaciones bilaterales de Japón con los otros asociados a la TPP, la más complicada fue, desde luego, la de Estados Unidos, iniciada en noviembre de 2011. Su conclusión, anunciada en abril de 2013, se basó en el principio de no excluir, por principio, ningún sector, sino buscar su resolución en las negociaciones multilaterales de la TPP. Se sabe que las dificultades se concentran en los sectores de alimentos, de automotores y de seguros. Es probable que Japón no haya logrado concluir sus negociaciones bilaterales con uno o más de los otros socios y que, simplemente, se requiera más tiempo. Es posible que haya problemas más de fondo.

 

Sin embargo, parece que el verdadero problema para culminar el acuerdo de la TPP resida en otra parte: el Congreso de Estados Unidos y el enfrentamiento sistemático entre demócratas y republicanos. A principios de abril, en un acto de promoción comercial de Nueva Zelanda en Washington, seis antiguos representantes comerciales estadunidenses –la mayor parte de ellos de gobiernos republicanos–, encabezados por la inolvidable Carla Hills, afirmaron que resultaba poco probable que las negociaciones concluyeran en 2013 ya que, como señaló el redactor de una nota aparecida en un boletín electrónico neozelandés, “en diversos países participantes hay creciente oposición debido a posibles afectaciones severas en sectores sensibles: protección de la propiedad intelectual, subsidios a las industrias farmacéuticas locales [productoras de genéricos, que ganan terreno en la oferta disponible de fármacos], desregulación de las inversiones extranjeras directas, entre otros”.

 

En el Congreso estadunidense parece existir poca disposición a otorgar a Obama las facultades especiales de negociación comercial, conocidas como fast-track, sin las cuales sería imposible obtener la aprobación legislativa de un acuerdo tan complejo, sobre todo a raíz de la posible participación de Japón, sin la cual la TPP carecería aún más de sentido.

 

No he mencionado el aspecto más controvertido y polémico de la TPP: la intención, implícita pero evidente, de excluir a la potencia en ascenso del área, China, y de tenderle un cerco comercial, económico y financiero. Por ello se enfatizan elementos como la libre convertibilidad monetaria, la ausencia total de restricciones o requisitos a las inversiones extranjeras directas, la defensa abusiva y a ultranza de la propiedad intelectual, entre otras. Se sabe que China no aceptaría ahora, quizá nunca, estas condiciones. Por ello, naciones como Corea –que hace un año firmó un acuerdo bilateral con Estados Unidos–, Filipinas, Indonesia y Tailandia, que parecen preferir no sumarse al cerco a China, han decidido mantenerse alejadas de ejercicio tan poco transparente y cristalino como la TPP. México se sumó por reflejo pavloviano.

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Viernes, 17 Mayo 2013 13:05

Justifica Obama el espionaje a la Ap

“Las filtraciones relacionadas con la seguridad nacional ponen a la población en peligro. Por lo tanto, no me disculparé y no creo que los ciudadanos estadunidenses esperen que, en mi calidad de comandante en jefe, no me preocupe por la información que puede poner en riesgo a los uniformados que he enviado a la guerra, y hacer peligrar a nuestros agentes de inteligencia”, aseveró este jueves el presidente Barack Obama, al justificar las investigaciones que llevaron a la confiscación de los registros telefónicos de cien periodistas de la agencia Ap.
El mandatario agregó que confía plenamente en el procurador general, Eric Holder, y declinó hacer comentarios a periodistas sobre una investigación respecto de las filtraciones.


El jefe de la Casa Blanca defendió hoy a su gobierno, envuelto en varios escándalos de los cuales los republicanos han intentado sacar provecho, como el de la Agencia de Recaudación Interna (IRS, por sus siglas en inglés) acusada en un informe oficial de persecución fiscal a organizaciones conservadoras del Tea Party, de lo cual Obama asegura que no tenía conocimiento.


El mandatario nombró a Danny Werfel, principal asesor de la oficina de presupuesto de la Casa Blanca, como comisionado interino de la IRS, luego de la renuncia del director general de la IRS, Steven Miller. Hoy se anunció que también se retirará de su puesto el director de la división de Exenciones Tributarias, Joseph Grant.


Tras su negativa a ofrecer disculpas por el espionaje a Ap, el mandatario demócrata dijo estar a favor de restituir una ley de protección a los medios que, según dijo, equilibraría la necesidad de velar por la libertad de prensa con las preocupaciones por la seguridad nacional.
“Hasta cierto punto este caso ha generado un renovado interés sobre la forma en que alcanzamos un equilibrio adecuado, y creo que este es el momento de seguir adelante y revisar esta legislación”, declaró Obama, quien dijo entender la necesidad de asegurar que la prensa cumpla su función de informar sin restricciones.


Desde la víspera se anunció que el gobierno impulsaría una ley que dará mayor protección a periodistas que rehúsen identificar sus fuentes.
Los medios fustigaron el miércoles la intervención telefónica a los periodistas de Ap. Más de 50 organizaciones de medios de Estados Unidos, incluidos los periódicos más importantes y agencias noticiosas del país, acusaron al gobierno de Obama de intentar intimidar a los periodistas con su “operación desmedida” contra Ap.


La confiscación de registros telefónicos fue provocada por un reportaje de Ap publicado el 7 de mayo de 2012 sobre la operación para frustrar un complot en Yemen que tenía como finalidad hacer estallar un avión que volaba a Estados Unidos. El miércoles, Holder admitió que su dependencia ha aprobado más investigaciones de este tipo, pero que no recuerda cuántas.


Obama, dijo hoy que tiene “confianza plena” en Holder, y descartó su dimisión.


“Eric Holder es un excelente procurador general, hace su trabajo con integridad y espero que siga haciéndolo”, afirmó Obama en rueda de prensa en la Casa Blanca tras reunirse con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan.


En cuanto a la IRS, Obama aseguró que no tenía conocimiento sobre los abusos de funcionarios del organismo contra grupos conservadores hasta que el informe sobre el caso se filtró a la prensa la semana pasada.


“Desde el primer minuto en que me enteré de esto, mi preocupación fue asegurarme de que el asunto se arreglara”, declaró.


Werfel, el encargado interino de ISR, se ha desempeñado desde el primer mandato de Obama como contralor de la Oficina de Administración y Presupuesto, encargada de supervisar las dietas federales, la transparencia financiera y los programas de ahorro a nivel gubernamental. También cumplió funciones semejantes durante el gobierno de George W. Bush.


“Durante toda su carrera, trabajando para administraciones tanto demócratas como republicanas, Danny se ha probado como un líder que cumple su deber con profesionalismo. El pueblo estadunidense merece sentir plena confianza en su gobierno, y mientras trabajamos para llegar al fondo de lo que ocurrió y restauramos la credibilidad de la IRS, la experiencia y habilidades administrativas de Danny serán fundamentales para la agencia en este momento crítico”, sostuvo el presidente.


El escándalo estalló cuando se supo que los funcionarios que controlaban las aplicaciones de la exención fiscal se centraron en grupos conservadores señalados con nombres o frases como Tea Party o “patriotas”, vinculados al Partido Republicano.


El mandatario dijo que los abusos revelados eran “inaceptables” y prometió castigar a todos los involucrados.


“Nos aseguraremos de identificar cualquier asunto estructural o de personal para prevenir que algo así vuelva a suceder. Espero trabajar con el Congreso para investigar a fondo lo ocurrido”, dijo.


La Casa Blanca ha insistido en que no estuvo involucrada en este tema, ante los ataques republicanos que la acusan de haber incurrido en abuso de poder. Asimismo, Obama descartó la idea de nombrar un comisionado especial para investigar los hechos en la IRS y afirmó que por lo pronto son suficientes las investigaciones que harán paralelamente el Departamento de Justicia y el comité inspector de la IRS.


En tanto, el diario británico The Independent, informó de una nueva crisis que se cierne sobre el gobierno estadunidense, debido a numerosas denuncias de abusos sexuales en las filas militares. “Estamos perdiendo la confianza de las mujeres soldado de que podamos resolver este problema dentro de esta institución. Estamos en crisis”, aseguró el jefe del Estado Mayor, general Martin Depsey, en entrevista concedida a periodistas en un vuelo de Europa a Washington.


Los últimos datos divulgados por el Departamento de Defensa indican que 26 mil personas dentro del ejército han sido víctimas de ataques sexuales en 2012. En 2011 hubo 19 mil casos. Aunque el general se refirió a las mujeres soldado, estos informes indican que poco más de la mitad de las personas que han sido atacadas o violadas son hombres.


En días recientes se reveló que dos militares que habían sido nombrados para encabezar programas de prevención de agresiones sexuales fueron arrestados, sospechosos de haber cometido precisamente ese tipo de crímenes. Además, un oficial de la fuerza aérea fue detenido por tocar inapropiadamente y sin consentimiento a una mujer en el estado de Virginia, y un sargento, en Texas, está bajo custodia, sospechoso de prostituir a tres mujeres.


The Independent agregó que la senadora Kirsten Gillibrand, representante demócrata por Nueva York presentó un proyecto de ley que deja de lado la cadena de comando acostumbrada dentro de las filas militares en casos de abuso sexual y encomendar la investigación de las acusaciones de crímenes sexuales a oficiales no necesariamente del mayor rango, sino a aquellos que estén entrenados en la investigación y fiscalización de ese tipo de delitos.


Avanza reforma migratoria


En una buena noticia para Obama, un grupo bipartidista de legisladores de la Cámara de Representantes alcanzó un pacto tentativo para reformar el sistema migratorio, luego de que desacuerdos sobre un programa de trabajo temporal y beneficios de salud amenazaron con echar por tierra los esfuerzos.


No se dieron más detalles sobre el pacto. El demócrata John Yarmuth declaró: “esencialmente hemos llegado a un acuerdo sobre todos los puntos importantes”, aunque aclaró que aún hay “asuntos pendientes”.

 

Reuters, Afp, Dpa, Notimex y The Independent

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El Memorándum Crowe: la inevitabilidad de la guerra entre EU y China, según Kissinger

En su polémico libro Sobre China, Heinz Alfred ( Henry) Kissinger consagra su epílogo (“¿Se volverá a repetir la historia?”) al célebre Memorándum Crowe–inevitabilidad de la Guerra entre Gran Bretaña y Alemania–para sopesar los alcances de la confrontación entre Estados Unidos y China.

 

El diplomático británico sir Eyre Alexander Barby Wichart Crowe –quien curiosamente nació en Leipzig de madre alemana y fue educado en Düsseldorf y Berlín– publicó siete años antes del estallido de la I Guerra Mundial el histórico memorándum sobre el estado presente de las relaciones británicas con Francia y Alemania, en el que resaltó que Alemania deseaba la “hegemonía” en “Europa, y eventualmente en el mundo”, lo cual constituía una amenaza al equilibrio del poder en Europa similar al de Felipe II de España y la Francia borbónica y napoleónica, por lo que se pronunció en contra del “apaciguamiento” de Alemania.

 

Llama la atención que el controvertido “premio Nobel de la Paz” Kissinger –con el estigma de su participación en el golpe de Estado de Pinochet, la Operación Cóndor en Sudamérica y el genocidio de Indochina– desarchive el célebre Memorándum Crowe, que ejemplifica “la rivalidad anglo-alemana como un augurio (sic) de lo que le puede esperar a Estados Unidos y a China en el siglo XXI”.

 

Estados Unidos, como Gran Bretaña, es “primariamente una potencia naval”, mientras China, “a través de su historia, ha sido más poderosa que cualquiera de la plétora de sus vecinos”. Aquí va una corrección a Kissinger: nunca China superó el poderío de la URSS.

 

Kissinger revive sus conceptos sobre el “equilibrio del poder” desde el Tratado de Westfalia de 1648, que se basa en el “equilibrio de las amenazas” y los sistemas establecidos por “estados soberanos” que desembocó en la alianza transatlántica del siglo XX, la cual desea aplicar a las relaciones del transpacífico del siglo XXI.

 

Juzga que “un sistema internacional es relativamente estable si el nivel de garantías requerido por sus miembros es alcanzable por la diplomacia” que, cuando no funciona, se concentra más en la “estrategia militar”, primero en forma de carreras armamentistas, luego en las maniobras para ventajas estratégicas, a riesgo de confrontación y, finalmente, en la guerra misma.

 

A mi juicio, si se extrapola esta fase a la delicada situación en el noreste de Asia ( v. gr. escalada en la península coreana y la confrontación entre China y Japón por la posesión de las islas Diaoyu), exacerbada por el “pivote” de la doctrina Obama dirigida para “contener” a China, se pudiera inducir que la relación de Estados Unidos y China, muy contradictoria (con traslapes de cooperación/confrontación), se ha encaminado a un estadio peligroso de preguerra, muy ominoso debido a la ausencia de un sistema de seguridad en toda Asia, en donde Estados Unidos sentó sus reales con el lanzamiento de dos bombas nucleares en Hiroshima/Nagasaki, cuando Japón se encontraba totalmente derrotado, con el objetivo de detener a la URSS (ver La decisión de usar la bomba atómica, Gar Alperovitz, 1995; ver Bajo la Lupa, 10/4/11 y 5/8/12).

 

Pese a haber nacido en Fürth (Alemania), Kissinger es proclive a la decisión de Gran Bretaña de haber librado su guerra en contra de la Confederación Alemana, a quien no le duró mucho el gusto unificador (43 años).

 

En retrospectiva, el Memorándum Crowe es muy perturbador, porque prejuicia las “intenciones” (sic) de Alemania cuando cualquier acto desfavorable a Gran Bretaña era considerado bélico.

 

En la óptica de Kissinger –quien no le concede mucha importancia a Francia ni a Rusia–, resalta la “bipolaridad” imperante en ese momento en Europa, donde alguien tenía que triunfar entre Gran Bretaña y Alemania, situación que parece extrapolar, a mi juicio, la nueva bipolaridad que no se atreve a decir su nombre, entre Estados Unidos y China, donde también destaca la ausencia de la “nueva” Rusia, ya no se diga de los BRICS, en el incipiente nuevo orden multipolar.

 


“¿Se volverá a repetir la historia?”, pregunta Kissinger, quien se contesta: “Sin duda (¡supersic!), si Estados Unidos y China caen en un conflicto estratégico, una situación comparable a la estructura de Europa previa a la I Guerra Mundial que se puede desarrollar en Asia, con la conformación de bloques puestos uno contra el otro y con cada uno buscando socavar o por lo menos limitar la influencia y alcance del otro”.

 

Se desprende del análisis del diplomático británico Crowe, a quien Kissinger enaltece en forma ditirámbica, que el conflicto era inevitable debido al ascenso vertiginoso de Alemania y su nuevo poderío naval.

 

Juzga Kissinger que “una vez que Alemania consiguiera la supremacía naval, esto solo en sí mismo –sin miramientos a sus intenciones– sería una amenaza objetiva (sic) a Gran Bretaña, e “incompatible con la existencia del imperio británico”, y aduce que “si Crowe analizara la escena contemporánea pudiera emerger con un juicio similar al reporte de 1907”: el “exitoso ascenso de China es incompatible con la posición de Estados Unidos en el océano Pacífico y, por extensión, en el mundo”.

 

Kissinger expone el “desafío ideológico” de sus rivales neoconservadores straussianos en Estados Unidos, para quienes “el cambio de régimen es el objetivo final para la política exterior de Estados Unidos al tratar con sociedades no democráticas”, cuando “la paz con China es menos un asunto de estrategia que de cambio (sic) en la gobernación de China”.

 

Para “equilibrar”, Kissinger cita a los “triunfalistas chinos” como el coronel Liu Mingfu y su “sueño chino”, quien vislumbra la relación entre China y Estados Unidos como una “competencia maratón” y “el duelo del siglo”.

 

Para Kissinger, “Estados Unidos está más enfocado en un poder militar apabullante”, mientras China opta por el “impacto sicológico decisivo” y aduce que “una guerra fría entre los dos países detendría el progreso durante una generación a ambos lados del océano Pacífico”, por lo que la relación entre ambos no debe convertirse en un “juego de suma cero”.

 

Más allá de las vulnerabilidades domésticas de China y del tema polémico de los “derechos humanos”, Kissinger arguye que “un proyecto estadunidense explícito, para organizar a Asia con base en contener a China o crear un bloque de estados democráticos para una cruzada ideológica, es improbable (sic) que tenga éxito”.

 

¿No es acaso la “base” tanto del “pivote” de la doctrina Obama y de la Alianza del Pacífico (TPP, por sus siglas en inglés), del que forma parte el “México neoliberal itamita” en forma masoquista?

 

La salida a la compleja relación entre dos imperios con aspiraciones universales es para Kissinger la “coevolución”: continuación “de sus imperativos domésticos, cooperación cuando sea posible, y ajuste a sus relaciones para minimizar conflictos”, que desemboque en la “comunidad transpacífica”, en imitación a la alianza del Atlántico, con esferas de influencia muy bien delimitadas.

 

A mi juicio, el epílogo del polémico libro de Kissinger era tan fatalista que le valió una “recapitulación”, donde diluye la concentración del vino bélico del Memorándum Crowe para favorecer un codominio entre Estados Unidos y China en la cuenca del Pacífico, donde no aparece Rusia.

 

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Lunes, 25 Marzo 2013 06:49

Noticias desde el manicomio

Noticias desde el manicomio

Hay semanas en las que uno no puede reportar desde Estados Unidos de manera racional lo que con frecuencia es, objetivamente, un mosode locuras. Si uno logra hacerlo, cabe sospechar que fue posible porque uno acabó convirtiéndose en un interno más del manicomio.

 

Desde adentro, insisten, todo tiene una explicación lógica. Pero eso a veces sólo comprueba que están locos.

 

Por ejemplo, entre las principales noticias de los últimos días destaca el anuncio de líderes del Congreso de que ya no contemplan prohibir las “armas de asalto”, lo que no es nada menos que un arma de guerra, en el proyecto de ley para imponer un mayor control de armas de fuego. La razón: no hay suficiente apoyo entre los legisladores. De hecho, según una encuesta de CNN, el apoyo público a controles más estrictos sobre las armas se ha desplomado de 52 a 43 por ciento desde la matanza de Newtown.

 

El derecho de los ciudadanos a tener armas, se argumenta aquí, está garantizado por la Constitución. Desde la lógica dentro del manicomio, algunos alegan algo que suena casi revolucionario: que los ciudadanos tienen el derecho de armarse no sólo para protegerse de los “malos” que andan por ahí, sino del propio gobierno y sus posibles abusos de los derechos de los ciudadanos, como, por ejemplo, se constata en los intentos por quitarles las armas.

 

Súplicas de los padres de 20 niños asesinados en Newtown tan sólo hace tres meses, así como las de una representante federal cuya carrera fue anulada por una bala en la cabeza disparada por un loco armado; el envío por redes sociales de una de las imágenes más impactantes de esta semana –los lentes de John Lennon aún manchados de sangre– con el mensaje de su viuda Yoko Ono de que “más de un millón 57 mil personas han muerto por armas de fuego en Estados Unidos desde que John Lennon fue baleado y muerto el 8 de diciembre de 1980”, o las estadísticas cotidianas de balaceras en Chicago con saldos de jóvenes muertos, o el hecho de que estas armas de asalto son las favoritas del crimen organizado en México y Estados Unidos: todos estos mensajes racionales y hechos a favor de imponer controles severos sobre las armas se estrellan contra la dinámica del manicomio oficial.

 

“Me avergüenza que el Congreso no tenga la valentía para promover esto”, comentó un padre de uno de los niños asesinados en la escuela primaria en Newtown hace sólo tres meses.

 

Pero la vergüenza no parece molestar a un Congreso que cuenta con una tasa de aprobación publica de sólo 12 por ciento. Aunque la nota principal en Washington durante los últimos años es que hay un estancamiento del proceso político, donde todo se atora –desde reformas de control de armas e inmigración hasta el presupuesto federal y más– por una supuesta polarización ideológica, otro fenómeno sugiere exactamente lo opuesto.

 

En los hechos es incuestionable la existencia de un consenso bipartidista sobre políticas neoliberales que han generado el mayor nivel de desigualdad económica desde la gran depresión y han acabado con el tan vitoreado sueño americano y, por otra parte, la construcción de un estado de seguridad nacional sin precedente que amenaza las libertades y garantías que el gobierno pretende defender, incluida la fundamental de libertad de expresión.

 


James Goodale, el abogado del New York Times en 1971, cuando ese rotativo tomó la decisión histórica de publicar los “Papeles del Pentágono”, la mayor filtración de documentos secretos oficiales antes del caso de Bradley Manning y Wikileaks en la historia del país, y enfrentó al gobierno obsesionado con secretos oficiales y manipulación pública del presidente Richard Nixon, recientemente calificó el manejo de información clasificada y libertad de prensa del presidente Barack Obama de “antediluviano, conservador, retrógrada; peor que Nixon”, en una entrevista con la Columbia Journalism Review.

 

En otras partes del manicomio también había noticias esta semana. Nada más por mencionar unas cuantas: según el Financial Times, la empresa Halliburton que encabezaba el ex vicepresidente Dick Cheney antes de la guerra contra Irak obtuvo contratos por 39 mil 500 millones de dólares para servicios a la invasión estadunidense; el negocio de la sangre paga bien. Por otra parte, Obama, quien dice estar comprometido con enfrentar el cambio climático, nombró como próximo secretario de Energía a Ernest Moniz, científico nuclear del Tecnológico de Massachusetts, quien encabezó un programa de investigación financiado por las grandes empresas energéticas y también fue asesor o integrante de juntas directivas de varias de éstas, incluida BP, la responsable de uno de los peores desastres ecológicos en el Golfo de México.

 

A la vez, el alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, acaba de anunciar que cerrará aproximadamente 80 escuelas públicas para enfrentar un déficit presupuestal. Lo mismo ocurre en otras ciudades como Nueva York, Filadelfia, Washington, Baltimore y Detroit. Sin embargo, en esas mismas ciudades sí hay fondos para abrir decenas de nuevas escuelas charter que son públicamente subsidiadas pero administradas de manera privada, o sea, un esfuerzo por privatizar el sistema publico y destruir los sindicatos del magisterio.

 

En este clima de austeridad también hay fondos para construir más prisiones. El gobierno federal y los estatales gastan unos 70 mil millones de dólares anuales en el sistema penitenciario, los estados gastan casi lo mismo en cárceles que en universidades. Esto en el país más encarcelado del mundo, tanto en números absolutos como en porcentaje de su población. La Unión Estadunidense por las Libertades Civiles reporta que eso se traduce en que uno de cada 99 habitantes está encarcelado. Con 5 por ciento de la población mundial, Estados Unidos cuenta con 25 por ciento de la población encarcelada del planeta.

 

Todo esto, y mucho más, se reporta como si fuera más o menos normal. La locura se ha vuelto algo normal. Pero seguramente esa información está clasificada como secreta, para bien de todos los que estamos dentro del manicomio.

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Kim Dotcom: “Estados Unidos quiere colonizar Internet”

“Kim va a llamarle ahora”. Tras cuatro meses persiguiendo al informático más conocido del planeta —en libertad condicional en Nueva Zelanda— un escueto correo electrónico certifica que la caza ha terminado. Y, en efecto, a los dos minutos suena el teléfono. “Perdón por tanto retraso. Ahora tengo tiempo”, suelta Kim Dotcom (Kiel, 1974), en un inglés marcado por un fuerte acento alemán. Una hora, en concreto, en la primera entrevista con un medio español del hombre que generó daños por 386 millones a la industria cultural, según el FBI.


 
Pregunta. Estados Unidos asegura que es un criminal. ¿Usted cómo se definiría?


 
Respuesta. Ciertamente no un criminal. Si lo soy, YouTube y Google también lo son, y cualquier página web que ofrezca la posibilidad de almacenar contenidos y compartirlos. Yo proporciono un espacio conectado a Internet, cuyos términos de servicio aclaran que no se puede violar el copyright. Lo que haces con ello es asunto tuyo. Nunca he subido un archivo que infringiera la ley a Megaupload. Quieren culparme por lo que hacen nuestros usuarios: el Gobierno de EE UU está llevando a cabo contra nosotros un caso inédito. Detrás de todo esto está el exsenador Chris Dodd, que es presidente de la MPAA [Asociación de los grandes estudios de Hollywood] y mejor amigo del vicepresidente de EE UU, Joe Biden. Era un contexto electoral, Obama quería ganar un nuevo mandato, y Hollywood presionó a la Casa Blanca.


 
P. Suele defender que no solo pelea por sus derechos sino por los de todos. ¿Qué quiere decir?


 
R. Peleo por mis derechos porque he sufrido un abuso. Pero si gano es una victoria para cualquiera que use la Red. Si se salen con la suya eso va a desalentar las páginas web a permitir que los usuarios compartan contenidos y sería muy negativo para Internet y la sociedad.


 
P. ¿Qué recuerda de la noche en la que la policía irrumpió en su casa para detenerle?


 
R. La irrupción fue la experiencia más traumática para mi familia. Mi mujer sigue teniendo pesadillas. 72 hombres llegaron con metralletas, perros y helicópteros a una casa residencial. No para matar a Bin Laden o detener a un narcotraficante mexicano sino para tumbar una página web de un tipo acusado de violar el copyright.

 


P. ¿Por qué ha vuelto con Mega?


 
R. EE UU tumbó una empresa, destruyó 220 empleos, embargó nuestros activos y mientras mantiene congelado nuestro dinero está prolongando el caso hasta que no tengamos recursos para pagar a los abogados. Ya que es injusto, y probablemente dure años, quisimos empezar algo nuevo y distinto.


 
P. No parece tan distinto. La diferencia principal respecto a Megaupload es una contraseña.


 
R. Hay varias mejoras. La primera es la contraseña, que solo controlan los usuarios. Hemos mejorado la conexión. Y legalmente mucho ha cambiado, tras las alegaciones insensatas que hizo EE UU. Nuestros abogados han estado implicados en toda la creación. Ni una línea de los códigos de Megaupload está en Mega. Naturalmente el principio de subir algo que puedes compartir es el mismo.


 
P. Si ha hecho cambios legales, le está dando la razón a Estados Unidos.


 
R. En absoluto. Cuando ganemos vamos a ajustar nuestro modelo de acuerdo con ello. Y vamos a ganar. Hay un tratado de extradición entre Nueva Zelanda y EE UU que no incluye infracciones del copyright. Si solo nos hubiesen acusado de ello, no habría ni juicio. Por eso añadieron lo de la organización criminal. Creamos una web para almacenar archivos en la nube y compartirlos con familiares o amigos. Nunca hubo intención de que fuera piratería a escondidas.


 
P. ¿Megaupload era un negocio?


 
R. Claro que era un negocio.


 
P. ¿Se enriqueció gracias a Megaupload?


 
R. Obviamente. Fue un producto muy popular y la gente pasaba mucho tiempo en nuestra página. Más de la mitad de los documentos subidos a Megaupload aún no han sido descargados ni una vez. Hay algo llamado doctrina Sony. Hollywood denunció a Sony por los reproductores de VHS y tenían los mismos argumentos que contra nosotros: que estaba favoreciendo piratería y que promovía las infracciones. Sony ganó en el Supremo y se asentó la doctrina Sony: mientras tengas una cantidad significativa de usos de tu tecnología que no infringen la ley nadie tiene derecho a tumbarla solo porque alguien está haciendo un uso equivocado. La gente nos pagaba por todos los usos legítimos que se podían hacer de Megaupload.

 

P. Según el FBI ganó 135 millones de euros gracias a Megaupload. ¿Robó dinero que pertenecía a los creadores de contenidos?


 
R. Absolutamente no. Google gana 40.000 millones de dólares al año. Y un amplio porcentaje de sus búsquedas tiene que ver con contenidos piratas. Todo proveedor de servicios que conecta a la gente a Internet cobra por ello. Da igual si el usuario baja una película pirata o no: se benefician. La mitad del tráfico mundial de Internet está probablemente relacionado con alguna violación. Y hay una economía masiva detrás de ello: creadores de routers y módems, servidores de alojamiento, fabricantes de discos duros.


 
P. ¿Se benefició de la piratería?


 
R. Nunca intentamos ofrecer un servicio que favoreciera la piratería. Habríamos funcionado muy bien sin ella. No lo veo en absoluto como un beneficio. Míreme ahora: ya da igual si gano, el daño está hecho. Este caso es una broma, es un asunto político, de un puñado de personas en la Casa Blanca. Van a pagar por ello, necesitan una lección. No importa lo poderoso que seas, no tienes derecho a violar tu propia ley.
 


De todos modos, la pregunta correcta es: ¿habría yo tenido éxito si Hollywood ofreciera sus contenidos en tiempo real y por un precio justo y los hiciera accesibles a todo el mundo que usa Megaupload y páginas similares? Estaría feliz de trabajar con los creadores y ofrecer la mejor experiencia posible a nuestros clientes pero desafortunadamente aún no han alcanzado la era de Internet.


 
P. ¿De verdad nunca sospechó que algo de su página web fuera ilegal?


 
R. En absoluto. Vas ahora mismo a cualquier otra web que ofrezca almacenamiento online y encontrarás contenidos que infringen la ley. A lo largo de los años tuvimos millones de documentos que tumbamos que violaban el copyright. Claramente éramos conscientes de que había piratería en nuestra web: lo podíamos ver por las notificaciones de contenidos tumbados. Pero la piratería no es un fenómeno de Megaupload, sino de Internet. No hay un sistema de precios y distribución de contenidos culturales justo, a nivel global y en tiempo real. Si una película o una canción es lanzada en algún lugar en el mundo, cualquiera debería poder tener acceso a ello al mismo tiempo. Si no, estás alentando la piratería.


 
P. ¿Por qué defiende que la oferta legal cultural en la Red aún no es tan relevante?


 
R. La manera en la que Hollywood gana dinero para sus filmes es que acuden a los socios de licencias y les dicen: “Estamos haciendo una nueva película. ¿Quieres asegurarte los derechos?”. Juntan el dinero antes de que se haya gastado un solo euro en la película. Y entonces la lanzan sin el menor riesgo financiero. Si empiezas a hacer los filmes accesibles desde todos los soportes en tiempo real este modelo muere. Por eso luchan. Y por eso tenemos piratería, por cómo tratan al consumidor. Es ridículo en la era de Internet poner tráilers de películas que se estrenan en EE UU y esperarse que los usuarios del resto del mundo no las busquen. En el momento en el que están disponibles online la gente que está obligada a esperar no lo va a aceptar. Encontrarán la manera de hallar ese contenido.


 
P. Dice que proporcionaba una caja al usuario y le avisaba de que no rompiera la ley. ¿No es lavarse las manos?


 
R. Cuando compras un coche y vas demasiado rápido, lo cual está en contra de la ley, no se culpa al fabricante del vehículo. Si vas a las oficinas de correo y pones 10 porros en un sobre que envías a un amigo no suspenden el Correo porque estás haciendo algo ilegal. Cualquier proveedor de servicios en Internet se enfrenta al mismo asunto: sabe que se está haciendo piratería gracias a su conexión, puede verlo y hasta medirlo. Y sigue cobrando a sus clientes cada mes por conectarlos y jamás será responsable por las acciones de los usuarios.


 
P. Tuvieron que retirar muchos contenidos de Megaupload. Entonces, ¿no se planteó hacer algo al respecto?

 

R. Mis abogados me explicaron que la ley requiere que los propietarios de los contenidos sean los que tienen que perseguir las violaciones y tumbarlas. No es mi trabajo controlar activamente Internet y lo que están haciendo nuestros usuarios. En EE UU el electronic comunication privacy act prohíbe a los proveedores de servicio mirar dentro de las cuentas de sus usuarios a menos que no haya alguna acción legal en marcha.


 
P. Es decir, que sabía que en su página web había actividad ilegal y no hizo nada para pararla.


 
R. Insisto: no es mi trabajo. No entramos en las cuentas de nuestros usuarios para saber qué han subido. No es nuestro derecho ni nuestra obligación. Cuando alguien nos envía una notificación para retirar un contenido lo hacemos. Encima, hemos ofrecido a las majors acceso directo a nuestros servidores para retirar los contenidos ilegales. De todos modos, seamos honestos: si eres Sony y quieres encontrar infracciones en Internet lo que tienes que hacer es gastarte 2 millones al año, un porcentaje minúsculo de tus costes, en un centro de retirada de contenidos en un país con mano de obra más barata como India o Filipinas. Contratas a 2.000 personas que no hacen más que buscar tus contenidos en Internet y tumbar las violaciones. Si lo hubiesen hecho no existiría tanta piratería.


 
P. Desde el nacimiento de Mega, España ha sido líder en tráfico prácticamente todas las semanas. ¿Qué representa España para usted?


 
R. España es un gran mercado para nosotros y siempre lo ha sido. Megaupload también era muy popular y mucha gente en España ha sido afectada por su cierre. Por eso han seguido la historia, y cuando ha aparecido Mega han vuelto con nosotros. Los españoles siempre han sido fans de nuestro servicio. Por cierto, quiero que se sepa que he contratado a un nuevo equipo de abogados que llevará un caso contra el Gobierno de EE UU ante la ONU. Para ello, la denuncia tiene que proceder de un país, de un Estado. Así que estamos buscando cualquier gobierno cuyos ciudadanos hayan sido afectados por el cierre de Megaupload. Estoy hablando con Brasil, Alemania y Finlandia. Y también miramos a España como uno de los posibles socios para este caso. Internet no pertenece a EE UU. Solo el 10% de los usuarios de Megaupload venía de ese país. Y el gobierno solo tenía jurisdicción sobre ellos. El 90% del daño que se ha hecho aquí no tiene nada que ver con los usuarios de EE UU.


 
P. ¿Qué ha pasado con los millones de contenidos legales almacenados en Megaupload?


 
R. Millones de usuarios han perdido su acceso a sus documentos legítimos. La fundación Electronic Frontier ha denunciado al Gobierno de EE UU en nombre de un usuario que ha sido privado de su propiedad por el cierre de Megaupload. Lamentablemente, el caso avanza despacio. Ha pasado un año pero la corte de EE UU no vio ninguna urgencia en devolver los archivos a sus usuarios. Los servidores están en un almacén y esperamos que la corte dé la orden de reconectarlos para dar a nuestros usuarios acceso a sus propiedades. El Gobierno de EE UU ha cometido la mayor masacre de datos de la historia digital.

 


P. Hace unos días decía en Twitter que Mega es el primer paso de su plan. ¿Cuáles son los otros?


 
R. Primero, mi objetivo es encriptar un porcentaje significativo del tráfico en Internet. Quiero que haya cada vez más gente que use claves en sus correos electrónicos, en las llamadas, en las transferencias de documentos. Porque lo que he aprendido es cuánto espionaje hay. Esta conversación esta siendo grabada ahora mismo por el Gobierno de EE UU. Hay mucha vigilancia en Internet que va en contra de los derechos humanos. Quiero crear una solución con la tecnología que te permita protegerte. El almacenamiento es el comienzo. Vamos a ampliarnos a un servicio de correos electrónicos y llamadas online que te permita una comunicación segura.


 
P. ¿Qué opina del copyright? ¿Considera justo que los autores reciban dinero por sus productos?


 
R. Totalmente. Creo que el copyright tiene derecho a existir. La gente que gasta dinero, tiempo y talento para crear una película o una canción debería ser pagada. Pero el copyright no debería afectar a otros derechos, como el de las personas a compartir documentos o el derecho básico a no ser tachado de criminal porque bajas algo que no hay manera de encontrar en ningún otro sitio. Hay muchos contenidos que no están disponibles para gente que podría y querría pagar por ello pero cuya única alternativa es la descarga ilegal.


 
P. ¿Cómo se conjuga este derecho a compartir contenidos online con la defensa del copyright?


 
R. Hace falta un equilibrio. Hasta que no haya una solución por parte de la industria no se puede criminalizar a la gente. Habrá una manera para ambas partes, proveedores de información y tecnología y proveedores de contenidos, de tener una situación en la que ganen todos. Yo lanzaré Megabox en un par de meses, que permitirá a los artistas vender directamente a sus aficionados. Pueden cortar el intermediario y ganar más ingresos que cuando las discográficas venden por ellos. Discográficas que, por cierto, tienen gastos masivos, miles de empleados, muchos de ellos abogados, que no benefician a los artistas. Con Megabox los creadores reales van a ingresar mucho más. En 10 años todas estas organizaciones de intermediarios desaparecerán. Los creadores de contenidos, los estudios cinematográficos, los cineastas independientes, los artistas musicales venderán directamente a sus clientes, lanzarán su producto al mismo tiempo en todo el mundo para todos los soportes y el precio bajará probablemente significativamente. ¿Por qué pagarías lo mismo por una película buena y otra producida con un 10% del presupuesto y con valoraciones pésimas? Los estudios te obligan a pagar por un hotel de 5 estrellas para estar en una tienda de campaña.

 


P. ¿Qué opina de EE UU?


 
R. Este caso fue una iluminación para mí. Siempre estuve a favor de EE UU, me creía el sueño americano y siempre he pensado que soy más estadounidense que alemán o finlandés, donde me crié, por cómo me porto, por mi estilo de vida. Me sorprendió cómo el gobierno de EE UU ha cambiado en la última década. Desde el 11-S se están pasando en invadir los derechos de la gente y ser los policías del planeta.  EE UU se ha convertido en el tipo de gobierno al que deberías tener miedo. No supieron prever el futuro: han impreso dinero como locos, endeudándose más que cualquier otro país y estaba claro que eso iba a colapsar. Y se están volviendo mas agresivos para proteger lo que aún tienen. Han identificado Internet como uno de los más importantes ejes del futuro y quieren colonizarlo. Todo el mundo debería estar preocupado con esto.


 
P. ¿Que espera del juicio sobre su extradición a EE UU?


 
R. Todo este caso es un fraude. Nunca seremos extraditados, se lo garantizo. Nos acusan de ser una organización criminal, pero si tuvieran algún caso concreto en el que nos portamos como tal, deberían mostrar las pruebas. Sin embargo no existen, están construidas. Todo este caso no era el objetivo principal: era tumbar Megaupload y destruirlo. Y ya lo consiguieron.

 

Por Tommaso Koch Madrid 11 MAR 2013 - 00:00 CET

Publicado enInternacional
Sábado, 23 Febrero 2013 07:39

Internet, arma de grupos poderosos: Assange

Internet, arma de grupos poderosos: Assange

El fundador de Wikileaks, Julian Assange, nos recibe en una oficina especial que la embajada de Ecuador en el Reino Unido ha habilitado para que dialogue con la prensa de cara a la publicación de su nuevo libro, Cypherpunks. La libertad y el futuro de Internet.

 

El pelo blanco y la piel casi traslúcida le dan un aire de albino insomne, pero los más de seis meses encerrado en la embajada y el más que incierto futuro ante la decisión del gobierno británico de no concederle el salvoconducto que le permitiría viajar a Ecuador, no parecen pesarle mucho.

 

Es cierto que tiene una aparentemente bien ganada fama de recluso y que en su pequeño cuarto en la embajada debe hacer lo mismo que hacía la mayor parte del tiempo en su vida libre: estar pegado a computadora e Internet. Es prácticamente imposible imaginar su vida sin la pantalla y el ciberespacio. Por eso mismo, su libro sorprende por partida doble. Según Assange, Internet puede hacer palidecer las peores pesadillas de control poblacional imaginadas en 1984, por George Orwell.

 

–Usted habla en su libro de Internet como posible amenaza para la civilización. Muchos piensan que es un arma para el progreso humano que ha producido, entre otras cosas, Wikileaks. ¿No es su interpretación un poco pesimista?

 

–No cabe duda que Internet ha dado poder a gente que no lo tenía al posibilitar el acceso de todo tipo de información a escala global. Pero al mismo tiempo hay un contrapeso de esto, un poder que lo utiliza para acumular información sobre todos nosotros y usarla en beneficio de los gobiernos y las grandes corporaciones. Hoy no se sabe cuál de estas dos fuerzas va a imponerse.

 

“Nuestras sociedades están tan íntimamente fusionadas por Internet, que se ha convertido en un sistema nervioso de nuestra civilización, que atraviesa desde las corporaciones hasta los gobiernos, desde las parejas hasta los periodistas y los activistas. De modo que una enfermedad que ataca este sistema nervioso afecta a la civilización en tanto tal. En este sistema nervioso hay vastos aparatos del Estado, principalmente, pero no únicamente de Estados Unidos, que operan para acaparar todo este conocimiento que Internet suministra sobre la población. Este es un problema que simultáneamente nos sucede a todos. Y se parece en este sentido a los problemas de la guerra fría”.

 

–Usted es muy crítico de Google y Facebook, que mucha gente considera como maravillosas herramientas para el conocimiento o las relaciones sociales. A esta gente en su experiencia cotidiana no le importa la manipulación que se pueda hacer con Internet.

 

–No les importa porque esta manipulación de información está oculta. Creo que en los pasados seis meses esto está cambiando. En parte por Wikileaks y por la represión que hemos sufrido, pero también por el periodismo y la investigación que se está haciendo. Google es excelente para obtener conocimiento, pero también está suministrando conocimiento sobre los usuarios. Google sabe todo lo que buscaste hace dos años. Cada página de Internet está registrada, cada visita al Gmail también. Hay gente que dice que no importa, porque lo único que quieren es vender avisos. Ese no es el problema. El problema es que Google es una compañía que está basada en Estados Unidos, sujeta a la influencia de poderosos grupos. Google le pasa información al gobierno de manera rutinaria. Información que se usa para otros propósitos más allá del conocimiento. Es algo que en Wikileaks sufrimos de primera mano. Es algo que le ha sucedido a muchísima gente.
–Pero a nivel de control de Estado hay usos legítimos de Internet para la lucha contra la pornografía infantil, el terrorismo, la evasión fiscal.

 

–Indudablemente hay usos legítimos y la mayoría del tiempo la policía los usa adecuadamente. Pero las veces en que no lo hacen, pueden ser terribles, aterrorizadoras, como está sucediendo en estos momentos en Estados Unidos. Hay una cuestión de soberanía que los gobiernos de América Latina deberían tomar en cuenta. Las comunicaciones que van de América Latina a Europa o Asia pasan por Estados Unidos. De manera que los gobiernos deberían insistir en que estas comunicaciones estén fuertemente encriptadas. Si un servidor de Internet de Brasil hace un acuerdo con uno europeo es importante que la información esté encriptada. Los individuos también deberían hacerlo. Y esto no es fácil.

 

–¿De qué manera un gobierno democrático o un congreso puede contribuir a preservar el secreto de las comunicaciones por Internet?

 

–Para empezar, garantizando la neutralidad del servicio. Igual que con la electricidad, no se puede negar el suministro basado en razones políticas; con Internet no debería existir esta posibilidad de controlar el servicio. El conocimiento es esencial en una sociedad. No hay sociedad, no hay constitución, no hay regulación sin conocimiento. En segundo lugar, hay que negarle a las grandes potencias y superpoderes el acceso a la información de otros países. En Argentina o Brasil la penetración de Google y Fracebook es total. Si los parlamentos en América Latina consiguen introducir una ley que consagre el encriptamiento de la información, eso será fundamental.

 

–Hemos hablado de la revolución de Twitter, pero en términos de medios más tradicionales, como la prensa escrita o la televisión, vemos que hay un creciente debate mundial sobre su lugar en nuestra sociedad. El cuestionamiento al poder de grandes corporaciones mediáticas, como el grupo Murdoch, o Berlusconi, en Italia, y las leyes y proyectos en Argentina o Ecuador para conseguir una mayor diversidad mediática, muestran un debate muy intenso al respecto. ¿Qué piensa de estas iniciativas?

 

–Nosotros hemos visto en nuestra propia lucha cómo el Grupo Murdoch o el Grupo Bonnier, en Suecia, han distorsionado deliberadamente la información que dan sobre nuestras actividades, porque sus organizaciones tienen un interés en el caso. Entonces tenemos por un lado censura a nivel del Estado y, por el otro, el abuso de poder de grupos mediáticos. Es un hecho que los medios usan su presencia para apuntalar sus intereses económicos y políticos. Por ejemplo, The Australian, que es el principal periódico de Murdoch en Australia, ha tenido pérdidas durante más de 25 años. ¿Cómo es esto posible? ¿Por qué lo sigue manteniendo? Porque es utilizado como un palo con el que golpear al gobierno para que ceda en determinadas políticas importantes para el Grupo Murdoch. El presidente Correa hace una diferencia entre la “libertad de extorsión” y la “libertad de expresión”. Yo no lo pondría exactamente así, pero hemos visto que el abuso que hacen grandes corporaciones mediáticas de su poder de mercado es un problema. En los medios, la transparencia, la responsabilidad informativa y la diversidad son cruciales. Una de las maneras de lidiar con esto es abrir el juego para que haya un incremento masivo de medios en el mercado.

 

Enlaces:

 

Los cables sobre México en WikiLeaks

Sitio especial de La Jornada sobre WikiLeaks

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