MÚSICA DESDE OTRAS COORDENADAS

El filósofo Will Kymlicka con Sue Donaldson, coautora del libro 'Zoópolis, una revolución animalista'

 


Kymlicka ha ofrecido en el CCCB de Barcelona la charla Derechos de los animales. El fin de la supremacía humana, sobre la teoría que ha desarrollado con Sue Donaldson en su célebre libro Zoópolis, una revolución animalista, publicado recientemente en España por la editorial errata naturae: no basta con reconocer el estatus moral de los animales si no encontramos la manera de otorgarles un estatus político


Publicamos una entrevista con el filósofo, precedida de una reseña de Zoópolis

 

Zoópolis es probablemente una de las más deseables apuestas de traducción a la lengua castellana sobre temática animalista. El libro constituye el primer intento sistemático de transferir el debate sobre la consideración moral de los demás animales a un marco estrictamente político. Esto no implica, al contrario de lo que pueda parecer, una ruptura con la teoría de los derechos animales tal y como se ha hecho hasta el momento. Kymlicka y Donaldson aceptan la premisa básica del planteamiento de los derechos de los animales como una extensión natural del concepto de igualdad moral entre individuos. Los animales no humanos, en función de su condición sintiente, deben ser reconocidos como titulares de ciertos derechos inviolables.


Sin embargo, les autores consideran que este planteamiento ha sido, en gran parte, ineficaz, permaneciendo a día de hoy injustificadamente marginal en el ámbito político. Esta es la razón por la que necesitamos “una teoría ampliada sobre los derechos de los animales” que, reconociendo, como hasta ahora, los derechos básicos universales de todos los animales sintientes -en particular, “a no ser poseído, asesinado, confinado, torturado o separado de la propia familia”-, añada a la ecuación la existencia de deberes positivos hacia los individuos de las demás especies. En particular, deberes de cuidados, alojamiento o reciprocidad acorde a las relaciones generadas entre humanos y no humanos. La propuesta política de Zoópolis es, así, mediante la teoría de la ciudadanía, diseñar un mapa antiespecista que, en función de coordenadas geográficas e históricas, acomode derechos y responsabilidades diferenciados hacia los no humanos, desde los que se encuentran bajo cuidado humano hasta los que viven distantes e independientes en el medio salvaje. En la práctica, ampliar los derechos animales vía la teoría de la ciudadanía conlleva el reconocimiento de ciudadania para los animales domesticados, cuasi-ciudadania para los animales liminales y soberanía para los animales salvajes.


Zoópolis constituye una oportunidad excelente para repensar viejas cuestiones sobre las relaciones entre humanos y no humanos, pero sobre todo llena un vacío moral importante en lo que toca a nuestras obligaciones hacia un número abrumador de animales que han sido hasta la fecha prácticamente ignorados por la teoría tradicional de los derechos animales. Estos son, quizás de forma sorprendente para muches, animales libres de explotación humana, aunque no libres del sufrimiento que implica la vida en los límites de las comunidades humanas o en la precariedad de la naturaleza. Y aunque Zoópolis sea un libro que en ocasiones peque de optimista, sobre todo en lo que toca al nivel de bienestar global de las poblaciones de animales que viven en la naturaleza (según determinadas posiciones, más bien caracterizados como “estados fallidos”), es encomiable el esfuerzo intelectual y el compromiso ético que exige escribir un libro así. Un libro que no solo pone al descubierto el prejuicio especista de prácticamente toda la filosofía política contemporánea, sino también de prácticamente toda la teoría de los derechos animales.


Son razones más que fuertes para leerlo de inmediato, y nos impulsaron a entrevistar para El caballo de Nietzsche a uno de sus dos autores, Will Kymlicka, quien el pasado 5 de noviembre ofreció una charla en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB).


Zoópolis. Una revolución animalista, libro que usted co-escribió con Sue Donaldson, ha sido traducido recientemente al castellano. Se podría decir que el libro explora, como ningún otro hasta la fecha, la idea de que necesitamos pasar de la teoría moral a una teoría realmente política de los derechos de los animales. ¿Por qué cree que este cambio de perspectiva es necesario?


La idea de que los animales tienen un estatus moral es ahora un debate cada vez más extendido y está cada vez más aceptada, pero esto aún no ha tenido ningún impacto en la forma en la que pensamos y hablamos sobre conceptos políticos, como democracia o soberanía. Los animales todavía son invisibles en las teorías contemporáneas de la democracia y de la autodeterminación, como si fuera inconcebible que los animales pudieran tener un interés legítimo en ser representados en los procesos democráticos o en ejercer sus propias formas de soberanía. Reconocer el estatus moral de los animales tendrá poco impacto en sus vidas si no encontramos una manera de otorgarles un estatus político.


Necesitamos vincular los derechos de los animales con debates más amplios sobre el significado de la democracia, de la representación y de la autoridad legítima. Creemos que esta perspectiva más política no solo sería más eficaz a la hora de garantizar la justicia para los animales, sino que también ayudaría a aclarar lo que de hecho exige la justicia. Las teorías morales de los derechos animales han tendido a centrarse exclusivamente en lo que les debemos a los animales en virtud de su estatus moral intrínseco, pero diferentes categorías de animales tienen diferentes relaciones con las comunidades políticas humanas, y estas relaciones son importantes. Del mismo modo que tenemos diferentes obligaciones hacia ciudadanos y extranjeros, aunque todos los humanos tengamos el mismo estatus moral intrínseco, también tenemos diferentes obligaciones con los animales domesticados y con los animales salvajes, aunque tengan el mismo estatus moral intrínseco. Un enfoque político puede dar cuenta de estas obligaciones diferenciadas.

Zoópolis examina por primera vez de forma sistemática uno de los temas más descuidados en la teoría de los derechos de los animales: nuestras obligaciones positivas hacia los animales salvajes. ¿Por qué cree que es importante introducir los animales salvajes en el enfoque antiespecista?

La teoría de los derechos de los animales ha dicho tradicionalmente que nuestra obligación con los animales salvajes es simplemente "dejarlos estar", es decir, respetar sus derechos negativos a no ser capturados o asesinados. Pero para que los animales salvajes puedan desenvolverse [ flourish], necesitan derechos positivos; por ejemplo, derechos territoriales y derechos de movilidad. Necesitamos reconocer que parte del territorio les pertenece a ellos, no a nosotros, y que tienen el derecho de pasar por áreas de asentamientos humanos. Esto, a su vez, nos obliga a pensar en nuestras relaciones con los animales salvajes en términos más políticos: ¿qué se considera una división justa del territorio, cómo se deben trazar los límites y qué se considera una distribución justa de los riesgos (dado que les imponemos riesgos y viceversa)?


Este es el tipo de preguntas que surgen en el derecho internacional en el caso humano y sugerimos que nuestras relaciones con los animales salvajes pueden considerarse relaciones con "otras naciones" u "otros pueblos". Un principio fundamental del derecho internacional es el respeto por la autonomía de otras naciones/pueblos, por lo que, en general, no debemos interferir con las formas de vida de los animales salvajes, pero también puede haber casos en los que pueda estar justificada algún tipo de "intervención humanitaria” para reducir su sufrimiento, si esto puede hacerse sin violar sus derechos al territorio y a la autonomía. Para abordar estos problemas difíciles sobre territorio, riesgo e intervención, necesitamos ir más allá de las consignas sobre "dejarlos estar”.

A pesar de la amplia acogida que el libro ha tenido en el mundo académico, me parece que no ha recibido la atención que merece en el activismo común en defensa de los animales. ¿Cree que esto es así y que les defensores de los animales podrían beneficiarse de su lectura?

Muchas personas que defienden a los animales se centran en campañas urgentes para prohibir ciertas prácticas opresivas en zoológicos, laboratorios médicos o granjas. Nuestro libro no ofrece muchos argumentos nuevos sobre por qué estas prácticas son injustas: las teorías tradicionales sobre los derechos de los animales ya han hecho un buen trabajo al explicar por qué el cautiverio, la experimentación y la ganadería son injustos. En cambio, nuestro libro se centra en una pregunta a largo plazo: si rechazamos la idea de que los animales existen para servirnos, ¿cómo debemos relacionarnos con ellos? ¿Qué tipo de relaciones deberían sustituir a los zoológicos, los laboratorios y las granjas? Algunos activistas creen que especular sobre estas relaciones futuras es un lujo que no pueden permitirse dada la urgencia de sus campañas inmediatas. Entendemos perfectamente esa reacción.


Pero según nuestra experiencia, hay activistas que están interesados en esta pregunta a largo plazo y que piensan que puede ayudar a la defensa de los animales. Por ejemplo, algunos teóricos de los derechos de los animales han defendido que, dado que la domesticación implica la cría de animales para fines humanos, los animales domesticados son inherentemente degradados, serviles y antinaturales. Esto tiene el efecto perverso de reforzar los prejuicios populares contra los animales domesticados, y hace imposible pensar en ellos como seres capaces de llevar una vida buena. Para contrarrestar estos prejuicios contra los animales, debemos imaginar un mundo en el que los animales domesticados sean agentes y coautores de sus relaciones con nosotros. Muchos defensores de los animales sienten la necesidad de encontrar formas de hablar sobre los animales que van más allá de presentarlos como víctimas que sufren, al igual que varios movimientos de justicia social en el caso humano han necesitado ir más allá de marcos de victimización en el sufrimiento.

Uno de los desafíos más fuertes a los que se enfrenta el antiespecismo proviene de lo que algunas personas consideran tensiones insuperables entre los intereses no humanos y los derechos de ciertas “minorías". ¿Cómo responde a esta preocupación en el contexto de su trabajo más general en filosofía política?


La percepción de que las “minorías” (no occidentales) maltratan a los animales tiene una historia específica de la que debemos ser conscientes. En los siglos XIX y XX, los europeos utilizaron el tratamiento de los animales como una señal de "civilización". Los colonizadores europeos consideraban las prácticas animales no europeas como "atrasadas" o incluso "bárbaras", mientras que presentaban sus propias prácticas como "civilizadas". Por lo tanto, la caza indígena era "bárbara", mientras que la caza británica del zorro o la caza de trofeos era "civilizada". Esto era completamente hipócrita: las prácticas europeas implicaban con frecuencia imponer un sufrimiento mucho mayor a los animales por beneficios humanos más triviales, y ha dejado una percepción en gran parte del mundo de que la preocupación por los animales es una cortina de humo que los grupos dominantes utilizan para justificar la marginación y estigmatización de los pueblos y las culturas no occidentales.


Desafortunadamente, esto no es sólo un fenómeno histórico. Incluso hoy vemos ejemplos de grupos de derechas que luchan contra el sacrificio ritual, no porque se preocupen por los animales sino porque quieren hacer perjudicar la vida de los musulmanes. El movimiento de defensa de los animales debe tener mucho cuidado con esto. Ningún grupo étnico o religioso debe estar inmune a la crítica por la forma en la que tratan a los animales, pero la crítica nunca debe formularse de una manera que se base en o reproduzca los estereotipos colonialistas de culturas civilizadas frente a culturas bárbaras. Y la mejor manera de asegurar esto es enfocar nuestras energías en las prácticas del grupo dominante. En todas las democracias occidentales, la gran mayoría de los daños injustos que se causa a los animales son cometidos por la mayoría, dentro de las instituciones convencionales, como granjas, laboratorios y zoológicos. En otras palabras, la verdadera tensión insuperable a la que nos enfrentamos es entre los intereses no humanos y las prácticas de la mayoría.

El pasado día 5 usted ofreció una charla en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB) titulada Derechos de los animales. El fin de la supremacía humana. ¿Puede exponer brevemente sus argumentos?


Para muchas personas, la idea de "derechos humanos" está ligada a afirmaciones de supremacismo humano: se nos deben estos derechos básicos precisamente porque los seres humanos son superiores a los animales. De hecho, eso se afirmó de manera bastante explícita cuando la ONU adoptó la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948. Pero existe una tradición alternativa que defiende los derechos humanos sin ningún compromiso con la supremacía humana. Desde esta visión alternativa, debemos tener derechos humanos porque somos sujetos encarnados vulnerables, y en la medida en que los animales también son sujetos encarnados vulnerables también pueden merecer tales derechos básicos. En mi charla, trato de trazar la batalla entre estas dos formas enfrentadas de entender los derechos humanos, desde 1948 hasta hoy. También sostengo que la visión alternativa es mejor, no solo para los animales, sino también para los seres humanos. Existen cada vez más evidencias de que vincular los derechos humanos con las ideologías del supremacismo humano en realidad empeora, en lugar de mitigar, los prejuicios hacia los grupos humanos marginados.


¿En qué está usted trabajando en este momento y cuáles considera que son los temas más importantes en los que enfocarse quienes quieran seguir una carrera académica en la teoría de los derechos de los animales? De igual modo, ¿cuáles cree que son las áreas más apremiantes en las que enfocar el activismo en defensa de los animales?


¡Hay tantos temas en los que debemos trabajar! Por ejemplo, a medida que los humanos se apoderan más y más del planeta, hay cada vez menos espacios donde los animales salvajes pueden evitar el contacto humano, y así cada vez más animales se están convirtiendo en animales "liminales" que viven entre nosotros, en lugar de animales "verdaderamente salvajes” viviendo en la naturaleza apartados de los seres humanos. Esta amplia y creciente categoría de animales no domesticados que sin embargo viven entre nosotros plantea muchas preguntas que no están siendo bien abordadas por las teorías tradicionales, que generalmente operan en función de una dicotomía simplista entre animales “salvajes” y animales “domesticados”. Estos animales liminales a menudo se ven como "plagas" que no tienen lugar entre nosotros, por lo que son sometidos a exterminio. Necesitamos, por el contrario, desarrollar nuevos modelos de convivencia. Así que ese es un vasto terreno que necesita de exploración intelectual real, así como de estrategias prácticas de activismo.
Sin embargo, como la mayoría de los activistas por los animales, Sue y yo diríamos que un tema central para el movimiento sigue siendo el tratamiento de los animales de granja, ya que sufren la mayor parte de la opresión humana. Y así, en nuestro trabajo, tratamos de pensar más en lo que la justicia requiere de nosotros en nuestra relación con los animales de granja y, en particular, qué tipo de relaciones (si las hay) quieren tener estos animales con nosotros en un futuro más allá de la ganadería. También estamos interesados en el papel que los santuarios de animales de granja pueden jugar como lugares para explorar estas nuevas relaciones y para construir una verdadera "comunidad multi-especie”. Todavía tenemos mucho que aprender sobre cómo los animales quieren relacionarse con nosotros, si es que realmente lo quieren, y los santuarios son de los pocos lugares donde podemos hacer esta pregunta.

 

Publicado enSociedad
Viernes, 13 Julio 2018 08:11

¿Qué ocurre en la Comuna 13?

¿Qué ocurre en la Comuna 13?

Los habitantes de la Comuna 13 de Medellín sobreviven instalados en la pesadilla. Pero, ¿qué se oculta detrás de las noticias que muestran choques entre matones de poca monta? La ciudad de los prodigios económicos está bajo el control de las mafias. El poder real que necesita el poder formal.

Antes de la semana santa, la monja Rosa Cadavid ya sabía que las cosas se iban a complicar en la Comuna 13. Circulaban rumores de un nuevo grupo que había llegado al barrio buscando y presionando a los líderes comunales para que trabajaran con ellos. En el ambiente se percibía que otra confrontación podía estallar en Medellín y así se lo hicieron saber los dirigentes barriales y defensores de derechos humanos a las autoridades, pero la respuesta oficial fue la negación: “El secretario de seguridad [Andrés Felipe Tobón] nos decía que eso no era verdad”, asegura Rosa, misionera de las Lauritas que trabaja hace dos décadas al occidente de la ciudad acompañando procesos de víctimas y organizaciones sociales.


El domingo 22 de abril por la noche un tiroteo despejó los rumores. Sicarios fuertemente armados llegaron hasta la cancha de Santa Lucía, en el barrio La América; iban persiguiendo a Raúl Eduardo Álvarez, un hombre de 53 años que terminó asesinado en la mitad de un partido de futbol. Horas antes, otra balacera dejó tres heridos y un muerto en el barrio Juan XXIII. Los tiroteos continuaron esa semana en distintos sectores de las Comunas 12 y 13 sin que la opinión pública se diera por enterada, hasta que el 26 de abril dos pistoleros en moto interceptaron una buseta en el barrio San Javier y le prendieron fuego delante de pasajeros y transeúntes impávidos. Eran las cuatro de la tarde y la calle estaba repleta de gente, por eso los videos caseros del vehículo carbonizado hicieron la delicia de todos los noticieros.


Fue entonces cuando Federico Gutiérrez se pronunció. Fiel a su estilo de gobernar en una especie de reality show dónde alterna el papel de víctima de los delincuentes con el de hombre duro y bravucón dispuesto a combatirlos -y “atenderlos uno por uno”-, el alcalde de Medellín posó ante las pantallas de Telemedellín rodeado de burócratas, mandos militares y policías: aseguró que existía un complot de las bandas contra él, pues buscaban generar zozobra en retaliación por el éxito de los recientes operativos policiales, atribuyó toda la violencia de la Comuna 13 a alias “Juancito”, lo amenazó con que le quedaban “pocas horas de libertad”, y hasta filtró unas interceptaciones de alias “Pichi” y “Carlos Pesebre”, dos poderosos criminales que desde la cárcel controlan bandas en la ciudad. “¿Qué vamos a hacer con ese alcalde pirobo?”, preguntaba Pesebre, “hay que analizar los puntos débiles de él”, respondía Pichi, a lo que el otro agregaba: “Hay que hacerle saber que estamos dispuestos a todo”.


El alcalde visitó la Comuna 13 seguido por un peregrinaje de micrófonos y camarógrafos, ofreció más ruedas de prensa y presionó a la policía por resultados que no se hicieron esperar: hubo una veintena de capturas, allanamientos, incautaciones de armas y, por fin, el primero de mayo se entregó Juan Manuel Piedrahíta, jefe de la banda Betania. Federico Gutiérrez sacó pecho dando parte de victoria en un video que publicó por twitter: “Juancito no aguantó la presión de las autoridades. La Comuna 13 estará más tranquila sin él”.


Sin embargo, el alcalde se equivocaba. La guerra apenas estaba comenzando.


§§

El sábado 7 de julio mientras el subsecretario de derechos humanos de Medellín, Carlos Alberto Arcila, se encaminaba hacia la Comuna acompañado de una veintena de chalecos con sus respectivos funcionarios dentro, entre los barrios Belencito y Corazón hubo otra balacera que no dejó víctimas. Eran poco menos de las nueve de la mañana, aún así a nadie se le hizo extraño el tiroteo porque, como me recordó Natalie*, “no hay día que no falte bala, a cualquier hora”. Natalie pertenece al colectivo Mujeres caminando por la verdad, una organización de víctimas que ha liderado varias de las movilizaciones recientes para frenar la confrontación en la Comuna. Un día antes, ella había presenciado otro enfrentamiento a las doce del día junto la terminal de buses de Belencito donde resultó herida una muchacha por una bala ‘perdida’. Por eso, explica, casi ninguna familia está enviando los niños al colegio.

Las cifras más conservadoras apuntan de 41 homicidios desde que se desataron los primeros choques, aunque podrían ser 57, e incluso más según otros reportes. Las empresas de transporte han declarado varios paros negándose a entrar a los barrios, el más largo de ellos duró 18 días. Hay centenares de amenazados y desplazados y los tiroteos ocurren casi a diario. Las bandas impusieron un toque de queda permanente en las noches, dicen que no responden por la vida de nadie.


Saliendo del barrio 20 de julio una mujer llamó a mi acompañante a un lado. Le imploró ayuda, decía que intentaron asesinar a su hija cerca a La Torre, que se salvó porque uno de los tipos la conocía, que no sabía qué hacer. Poco antes, acabábamos de asistir a un encuentro improvisado que sostuvo el subsecretario Carlos Arcila con la misionera Rosa Cadavid y varios pobladores y líderes de la Comuna aquel sábado. “No confiamos en la institucionalidad, y sobre todo no confiamos en la Policía”, dijo una defensora de derechos humanos que ha coordinado acciones de resistencia civil a los grupos armados en la zona. “Ya sabemos lo que está pasando ¿Qué más diagnósticos hacemos? ¿Cuánto hace que venimos hablando de esto? Los niños que hoy están en los combos son las alertas tempranas que hicimos en 2008. Esto no es nuevo, acá no se combate la criminalidad, la política es capturar unos cuántos pero la empresa criminal está intacta. Si la comunidad no puede confiar en la Policía ¿Qué nos queda?”.


Después de esta intervención se vino una avalancha de quejas y reclamos al subsecretario: que los policías están aliados con las bandas, que la gente los ve conversando con ellos, que hay personas que han escuchado desde las ventanas de sus casas como coordinan acciones entre uniformados y sicarios, que cómo son posibles tantas balaceras cuando la Comuna está llena de Fuerza Pública, que atropellan a los muchachos, los amenazan y golpean, que han recurrido a la vieja práctica de “banderear” a los jóvenes: los capturan en masa para luego liberarlos en barrios contrarios donde opera alguna banda rival que puede atentar contra ellos o matarlos. La primera semana de julio los policías incursionaron con brutalidad en Las Independencias, allanando casas de madrugada sin orden judicial y llevándose detenidos a todos los jóvenes que encontraron.


“Han matado dos a menos de cien metros del CAI móvil de Belencito”, señaló un líder comunitario, a lo que otro funcionario de la misma alcaldía respondió: “Digámoslo a carta abierta: la policía está atropellando la gente, hay que cambiar a toda la policía, acá no se trata de traer los de la Comuna 8 para la 13”. Natalie me había contado la historia del venezolano que mataron en Belencito mientras se jugaba un partido del mundial: el señor quedó tirado en la calle y nadie hizo nada, muy a pesar de que en el punto donde lo asesinaron siempre hay cuatro uniformados de guardia. “¿Dónde estaban a esa hora?” preguntó Natalie: “Sabían que lo iban a matar”.


“La gente no siente que la Fuerza Pública los este protegiendo, más bien ven que están al lado de los de las bandas”, me había dicho Rosa Cadavid un momento antes. Carlos Arcila, quien se mostró prudente y receptivo, evadió cualquier respuesta que lo pudiera comprometer aunque reconoció que había un problema grave con los policías y dijo que el General al mando quería hablar con la gente para atender sus reclamos. “¿Y quién habla?”, le respondieron a coro varias personas. “Nadie va a hablar”.


§§


Fernando Quijano, uno de los analistas que mejor conoce las dinámicas de la criminalidad en Medellín, asegura que acá no hay una pelea para ver quién se apodera de dos o tres expendios de drogas, como han querido vender los medios, ni tampoco una disputa de matoncitos de esquina, como suelen explicar el asunto los generales y coroneles. La eterna narrativa es que la violencia empieza porque alias “Samir” se enemistó con “Juancito”, o porque “Sombra” fue capturado, o porque el combo de “La Agonía” la emprendió contra la banda de los “Cocos” y así hasta el infinito. Quijano, quien hace poco reveló una filmación mostrando los arsenales de fusiles, lanzagranadas y rifles con miras telescópicas que poseen las organizaciones del crimen organizado, sostiene que hace décadas que en Medellín el control efectivo de la ciudad está en manos de las mafias y los grupos ilegales.


Un poder nominal da declaraciones por Telemedellín y reclama los avances en infraestructura, innovación, crecimiento económico, índices de cobertura educativa, mejoras en la seguridad ciudadana… Pero el poder real se agremia en la tenebrosa Oficina de Envigado, una federación de mafiosos y bandas criminales que opera en la sombra y controla los barrios populares del primero hasta el último, así como algunas zonas del centro.


La Oficina impone cobros a los negocios, a las empresas, a los transportadores, ajusta cuentas a bala, pistola en mano cobra las deudas perdidas, regula el precio de la marihuana y el perico, y hasta recupera carros robados cuando los ladrones actúan sin su permiso. La Oficina, fundada por Pablo Escobar en los ochenta, es una organización altamente sofisticada heredera de muchas vertientes: del Cartel de Medellín, de los grupos paramilitares desmovilizados, de las bandas de sicarios y atracadores que aparecieron en la ciudad a partir de los setenta. Está claro cuáles son los negocios ilegales de la Oficina, pero nadie podría decir a ciencia cierta hasta dónde llegan sus tentáculos ‘limpios’. Al contrario de lo que parece, ambos poderes se necesitan, en la práctica han cogobernado en Medellín y el Valle de Aburrá desde la desmovilización de los paramilitares.


Cada tensión al interior de La Oficina equivale a una nueva oleada de violencia. Entre 2007 y 2010 la confrontación de los capos Sebastián y Valenciano se saldó con 6.000 homicidios. Entre 2012 y julio de 2013, las Autodefensas Gaitanistas intentaron penetrar en Medellín y La Oficina respondió con otra guerra que acabó en un acuerdo conocido como “el pacto del fusil”: la tasa de homicidios cayó a niveles nunca vistos y la administración municipal se atribuyó el éxito de la paz que en realidad obedecía a un trato entre mafiosos. Entre 2014 y 2015 hubo otra disputa de las bandas conocidas como las “Convivir”, que se repartieron el control del centro de la ciudad. Desde entonces imperaba una tranquilidad relativa.


“No es fortuito que la guerra esté en la Comuna 13, el bastión más poderoso de Los Pesebreros, en la 7, en la 10 de manera silenciada. No es fortuito que la Comuna Centro tenga tantos muertos, que se estén presentando ataques muy fuertes en Comuna 15 y Comuna 8, hay cosas que no son normales, como que aparezcan cadáveres embolsados por una parte y ataques a jefes importantes de La Oficina por otro lado”, sostiene Fernando Quijano. “Los jefes de La Oficina todavía no se están disparando, lo que hacen es una guerra fría tratando de llegar a acuerdos. Pero estamos ante una disyuntiva: una línea mayoritaria, que es la más fuerte, y una línea minoritaria, que pareciera interesada en recuperar poder”. Esa línea minoritaria es la de Freyner Alonso Ramírez o “Carlos Pesebre”, un importante jefe de La Oficina que fue capturado en 2013 y el año pasado desde la cárcel dio la orden a sus bandas de recuperar territorios en los barrios. “A Pesebre lo veo desquiciado, siente que va a perder, siente que si no se fortalece lo van a sacar. Él es un lunar oscuro dentro de La Oficina, en cualquier momento lo sacan”, asegura Quijano.


El periodista Juan Miguel Álvarez reveló en un extenso reportaje que durante todo 2017 los principales miembros de la Oficina, encabezados por alias “Tom” (Juan Carlos Mesa), intentaron negociar un acuerdo con el gobierno nacional porque sentían que después de la paz con las FARC se abría un escenario político que no les favorecía. Buscaban la legalización de sus fortunas, rebajas de penas y la no extradición. El gobierno de Juan Manuel Santos impulsó una ley de sometimiento para bandas criminales –sancionada justo este 9 de julio– que resultó a la medida de las Autodefensas Gaitanistas, quienes de inmediato anunciaron que aceptaban las condiciones. La Oficina quedó rezagada con la captura de “Tom” en diciembre de 2017; aunque también podría favorecerse con dicha ley, llega dividida en medio de una situación imprevisible. Curiosamente, Juan Miguel Álvarez relató que algunos de sus contactos con los bandidos los consiguió a través de un funcionario cuyo despacho quedaba en la propia Alcaldía de Medellín.


Cuando le pregunté a Fernando Quijano si La Oficina tenía concejales o funcionarios en su nómina sonrío y dijo que se había vuelto diplomático para ese tipo de cuestiones. “Digamos que están muy metidos en política. Habrá que ver cuántos votos pusieron en estas elecciones”.


Desde la época de “Los Pepes” y aquella alianza de narcotraficantes, bandidos y matones que colaboraron codo a codo con la policía y la DEA para derrotar a Pablo Escobar, pasando por la terrible incursión del paramilitarismo a la confrontación urbana durante los noventa y rematando con el dominio absoluto de la Oficina después de la desmovilización de las Autodefensas, toda la historia reciente de Medellín es una sucesión de tratos y pactos tácitos con el poder mafioso para mantener el dominio sobre la ciudad.


“Donde hay pistolas ilegales es más difícil que la gente se organice”, concluyó Fernando Quijano. “Al poder real le es funcional el crimen. Lo formal es el alcalde, los concejales, la institucionalidad, pero para el poder real de esta ciudad, mucho del cual está mezclado entre economías legales e ilegales, el crimen urbano es un pilar fundamental de protección, de control, de que no se desaten insurrecciones, de que el pobre no explote, de que la protesta sea más mínima”.


§§


Al final de las escaleras eléctricas que construyó la administración de Sergio Fajardo en el barrio Las Independencias hay un gran mirador donde los niños piden limosna a los turistas a cambio de ejecutar algún baile, otros saben contar la historia de la Operación Orión en inglés. Un guía le dice a los visitantes que este es el mejor punto para hacerse fotos, muy al fondo se divisa la famosa Escombrera y antes el laberinto de callejones como túneles y escalinatas estrechísimas que se desgajan por la verticalidad aplastante de la Comuna. Esta sería una buena postal de Medellín: niños que no asisten a ninguna escuela pero sí saben narrar en perfecto inglés cómo los helicópteros black hawk del ejército colombiano bombardearon los techos de sus barrios en 2002, cuando ellos aún no habían nacido y cómo el presidente Álvaro Uribe ordenó la retoma militar y paramilitar de la Comuna 13, controlada hasta entonces por guerrilleros y milicias izquierdistas. El saldo de la Operación Orión está bien documentado: 350 detenidos, 80 heridos, 17 muertos por acción del Ejército y la Policía, 71 ejecuciones extrajudiciales atribuidas a los paramilitares y 90 desaparecidos, muchos de ellos se presume que quedaron enterrados en la Escombrera.


Andrea, cuyo sobrino es uno de esos desaparecidos, me indica la casa de su madre debajo de La Torre, a menos de dos cuadras de donde hay unos funcionarios de la personería de Medellín con un grupo de policías. Cuenta que su madre y su hermana ajustan un mes desplazadas, igual que otras 300 personas, bien sea porque no soportan los tiroteos continuos o porque sufrieron amenazas directas en los últimos meses. Me dice que la casa quedó abandonada y que los pistoleros de las bandas no dejan alquilarla, si lo permiten es a condición de que ellos se queden el dinero del arrendamiento. Lisa, otra mujer que fue amenazada hace años y tuvo que huir del barrio El Corazón por buscar a su esposo desaparecido, me enseña un callejón angosto por el que los policías entraron de madrugada la primera semana de julio echando puertas abajo y llevándose a los muchachos detenidos. La gente contó que los uniformados iban con un encapuchado que señalaba a qué casa debían entrar y a quién capturar, una escena idéntica a las que se vivieron durante el año 2002, cuando el Ejército se hizo acompañar de paramilitares encapuchados que señalaban a los supuestos “colaboradores” de la insurgencia en la Comuna.


Durante el día, centenares de turistas extranjeros suben y bajan por las escaleras; gringos gordos en chancletas, asiáticas con sombreros, europeos delgaduchos, mexicanos o argentinos o cubanos de Miami que se hacen fotografiar junto a los grafitis y toman cerveza y guarapo criollo en los pequeños coffe shop adecuados por algunos vecinos de las casas aledañas. Hay ventas de artesanías y camisetas, bares, incluso un restaurante con menú vegetariano. Todos estos negocios le pagan un impuesto a las bandas, pero los extranjeros no lo saben, tampoco saben que al grupo de raperos que baila break dance a pocos pasos le falta un integrante: Alejandro Durango, quién fue rematado de ocho tiros acá mismo el 4 de julio a pleno medio día.

Al anochecer las escaleras quedan vacías, los turistas desaparecen y el aire denso pesa más que el plomo. Medellín, tan pujante, tan ella misma, es esa proeza incontenible, encerrada, aprisionada por montañas verticales y contradicciones antagónicas. Andrea me muestra el saliente de un callejón donde los de La Torre se han apostado todas estas noches para disparar sus fusiles contra los de Betania, en el barrio del frente. Esta sería otra buena postal de Medellín: la frontera entre ambos barrios, y por lo tanto entre las bandas, son las mismas escaleras eléctricas que mañana andarán otra vez rebosantes de turistas, rebosantes de dinero, de propagandas sobre la ciudad más innovadora, de niños que recuerdan bombardeos y matanzas de cuando ellos ni siquiera habían nacido.

 

Camilo Alzate
Colombia Plural


*Algunos nombres fueron cambiados.

Publicado enColombia
James Comey, el director del FBI que consiguió ser odiado por Donald Trump y Hillary Clinton


¿Estaría Hillary Clinton en la Casa Blanca y el mundo sería un lugar mejor de no ser por Comey? Conversamos con el exdirector del FBI sobre la conciencia, el arrepentimiento, y la posibilidad de que los votantes de EEUU expulsen a Donald Trump

¿Hay momentos en medio de la noche, después de uno de esos días en que Donald Trump aterroriza al mundo con alguno de sus actos terribles, en que James Comey se siente dominado por un temible pensamiento? ¿Fui yo quien puso a ese hombre en el poder?


La respuesta de Comey es sorprendentemente rápida y directa. "La verdad es que sí. Sobre todo porque la gente me lo dice todo el tiempo. Oigo esa pregunta a menudo".


¿Y qué hace con esa reflexión? "Es muy doloroso. A veces me pregunto, si pudiera retroceder en el tiempo, ¿haría algo profundamente carente de principios? No lo haría. Así que la reflexión solo sirve para hacerme sentir mal, porque creo que Donald Trump está provocando, y seguirá provocando, un gran daño a mi país. Pero eso solo sirve para sentir más dolor".


Han pasado 13 meses desde que Trump despidió a Comey de su puesto como director del FBI, el trabajo que amaba. Comey se enteró de su despido mientras hablaba con agentes del FBI en Los Ángeles: la noticia apareció en las pantallas de televisión al fondo de la sala.


Comey está fuera del cargo pero no de las noticias. Me reuní con él esta semana en Berlín, durante la promoción europea de su libro de memorias A Higher Loyalty (Una lealtad superior). El exdirector del FBI estaba lidiando en ese momento con las consecuencias del informe que el inspector general del Departamento de Justicia había publicado una semana antes sobre dos decisiones fundamentales que Comey tomó en 2016: la que parecía salvar a la candidatura de Hillary Clinton y la que después parecía enterrarla.


En julio de 2016, Comey anunció el fin de una investigación que había durado un año por el uso por Clinton de un servidor de correo electrónico en su casa. También dijo que la candidata no sería procesada. Los republicanos lo tildaron de títere de los demócratas.


Pero luego, a finales de octubre y cuando faltaban menos de dos semanas para las elecciones, Comey reveló que Clinton estaba de nuevo bajo sospecha porque el FBI había reabierto la investigación por el correo electrónico. Esta vez los republicanos se apresuraron a elogiar a Comey como hombre de gran integridad. Las diferencias en las encuestas se estrecharon a toda velocidad y, el 8 de noviembre, Trump ganó la presidencia.


El informe respalda a Comey en la decisión de no llevar a Clinton a juicio, pero desaprueba la manera en que rompió el procedimiento estándar del FBI con sus declaraciones públicas de julio y octubre, en lugar de derivar el tema a sus jefes en el Departamento de Justicia. Para el inspector general del Departamento, el hecho de que en julio de 2016 Comey no informara a los superiores de que iba a hacer una declaración pública fue un acto "extraordinario y de insubordinación".
Lo más probable es que esas palabras condenatorias hayan sido duras para un puntilloso servidor de la ley como Comey, alguien tan cumplidor que en una ocasión en que regaló una corbata a un compañero de trabajo le dijo que la corbata se la había regalado a él su cuñado.


"Mire, cuando leí por primera vez el término insubordinación me desconcertó. ‘¿Cómo?’, pensé. Pero en cierto modo, es así. Si entiendes insubordinación como que yo privé intencionalmente a mis superiores de información que ellos habrían querido tener, sí, es cierto. Y lo hice porque pensé que era lo que tenía que hacer. Una vez que tomé distancia me di cuenta de que sí, en verdad era una descripción justa".


Justo y autocrítico


Es una respuesta clásica de Comey: consciente de sí mismo en lo emocional. Autocrítico. Trata de ser justo y de entender el punto de vista del oponente. Insiste en la lógica y, después de todo eso, sigue convencido de su propia rectitud moral. Tanto su actitud como sus palabras transmiten ese convencimiento.
En la habitación del hotel reservada para las entrevistas, rodeado de múltiples ediciones del libro que esperan su firma, Comey parece relajado. Viste una chaqueta holgada y no lleva corbata ("se está vistiendo de escritor", sugiere el encargado de relaciones públicas en Alemania), y si la culpa y la angustia le roen las entrañas, no hay ningún signo visible de ello.


En lugar de eso, Comey habla como un hombre que se debatió duramente con las decisiones que tuvo que tomar y que en los meses posteriores ha seguido debatiéndose con ellas pero al final se ha declarado a sí mismo vencedor. No lo tortura el arrepentimiento. Como él mismo dice sobre el informe de la semana pasada: "No me siento castigado por él. La reacción inicial fue en parte a la defensiva, creo. Duele ver cómo te critican de esa manera pero al final lo acepto".
¿Qué hay de la revelación de que el propio Comey utilizó una cuenta privada de Gmail para hacer parte de su trabajo en el FBI? ‘¿Pero mis emails?’ reaccionó Hillary Clinton cuando se enteró, en un tuit de tres palabras que se hizo viral. ¿No convierte eso a Comey en un hipócrita?


En absoluto, dice. "A lo largo de la investigación siempre me preocupó que Hillary Clinton no entendiera por qué la estaban investigando", dice, con un tono que podría parecer de condescendencia, para explicar que el problema nunca fue el tipo de correo electrónico que Clinton estaba usando.


"No me importaba lo más mínimo que usara su propio servidor, Gmail o AOL", dice. Lo que le preocupaba era que hubiera un "mal manejo de información confidencial". En su caso, dice que utilizó Gmail solo cuando trabajaba en casa textos públicos, discursos y cosas así, que luego enviaba a su cuenta oficial del FBI. "No hay ninguna acusación que diga que usé mi cuenta de Gmail para hablar de temas confidenciales".


¿Cómo reaccionó Comey cuando supo que el inspector general del Departamento de Justicia había descubierto a dos agentes del FBI enviándose mensajes de texto sobre la campaña en los que uno tranquilizaba al otro para que no se preocupara por la victoria de Trump? "Lo detendremos", decía el agente.


"Me quedé estupefacto cuando oí esas cosas", dice Comey. No tenía idea de que los dos agentes involucrados estaban diciéndose esas cosas, ni sabía que tenían relación entre ellos. De haberlo sabido, dice, les habría retirado inmediatamente de "cualquier investigación delicada".


Está perplejo, añade, porque el agente que escribió ‘lo detendremos’ también ayudó a Comey a redactar la declaración de octubre que tanto daño hizo a Clinton. "Si estaba en el lado de Hillary Clinton, ¿por qué hizo eso? Eso es lo que los partidarios de Trump no logran explicar. Si el FBI estaba al servicio de Clinton, ¿por qué no revelamos la investigación de Rusia?"


Dado que, como deja claro el informe de la semana pasada, Comey no tuvo ningún problema en romper los protocolos del FBI en el caso Clinton, ¿por qué no rompió los protocolos de la misma manera para revelar, el día antes de las elecciones, que el FBI estaba investigando posibles vínculos entre Rusia y la campaña de Trump? Entonces sí podría descansar tranquilo, sabiendo que habría herido tanto a Clinton como a Trump.


"Nunca fue ni siquiera un tema de conversación", dice. "La gente tiende a hablar de eso como si hubiera habido una investigación de Hillary y una de Donald". Pero eso no era cierto, no en ese momento. "El candidato no era el protagonista" de la investigación, explica. Ni siquiera lo era la campaña de Trump.


En esa etapa, dice Comey, todo lo que había era una investigación preliminar sobre cuatro individuos. Revelar que había una investigación en curso habría dañado a la propia investigación. "No sé qué podría haberle dicho al pueblo estadounidense que no hubiera sido tremendamente injusto con un candidato que no estaba siendo investigado".


Estoy a punto de seguir adelante pero hay algo que me sigue molestando. En el libro, Comey dice que, en parte, hizo su declaración de octubre porque temía que, si no lo decía y ganaba Clinton, habría una sombra sobre la legitimidad de su presidencia. Los estadounidenses sentirían que no les habían dado toda la información cuando votaron por ella. ¿Pero no fue eso una ingenuidad suprema? ¿Acaso los republicanos y los medios conservadores no habrían tachado de ilegítima a la presidenta Hillary desde el primer día, independientemente de lo que hubiera hecho Comey, tal y como lo habían hecho antes con su esposo y con Barack Obama?


Las razones de Comey


"Por supuesto, los republicanos y Fox News van a atacar a cualquier demócrata que sea presidente. Pero el ataque es de una magnitud diferente si se basa en que el FBI ocultó (los hechos) al pueblo estadounidense y que, por lo tanto, fabricamos su elección como presidenta de Estados Unidos. Incluso sin Fox News, creo que un estadounidense razonable se habría quedado atónito" al enterarse de que el FBI no había dicho que se reabría la investigación por el uso del correo electrónico.
Algunos de sus detractores creen que las razones de Comey eran mucho menos honorables, que siguió metiéndose en medio de la campaña no sólo por defender la integridad del FBI sino por su propia superviencia. El inspector general lo insinúa cuando escribe que Comey basó sus decisiones en "lo que él creía que eran los intereses institucionales del FBI que le permitirían continuar liderando efectivamente al FBI como director". ¿El ego jugó un papel?


"La respuesta honesta es que no lo creo, en parte porque sabía lo mucho que iba a perjudicarme esto. Sabía que mi decisión de hablar de forma excepcional iba a ser mala para mí en lo personal. Creo que es un buen indicio de que esto no iba de protegerme a mí mismo. Yo sabía que estaba jodido, me parece que es un buen indicador de que no era así".


Ahora es Robert Mueller, su predecesor en la dirección del FBI, quien está en primera línea. El mundo espera su informe sobre la presunta confabulación entre la campaña de Trump y Rusia. Comey advierte a los críticos de Trump de que no se hagan ilusiones.


Por un lado, dice, no sabemos qué encontrará Mueller. La verdad podría no ajustarse al "conjunto concreto de hechos" que la gente está esperando. (Le pregunto si, por lo que él sabe, es creíble la hipótesis de que Rusia se inmiscuyó activamente en el referéndum por el Brexit. Responde de forma enigmática: "Creo que es verosímil y consistente con su comportamiento reciente en los Estados Unidos y con un patrón que lleva tiempo así. Pero no sé lo suficiente y, si lo supiera, tampoco podría decirlo. Así que no puedo hablar del tema").


Por otro lado, es "totalmente posible" que incluso encontrando hechos condenatorios contra Trump, el presidente no sea destituido porque los republicanos controlan ahora ambas cámaras del Congreso.


En lugar de eso, Comey expone su esperanza alternativa (reconoce que algunos puedan considerarla extraña): "Casi espero que el pueblo estadounidense no se libere de su obligación de ir a las urnas en 2020 para decidir entonces cuáles deben ser los valores de un presidente estadounidense".


A Comey le preocupa que una destitución (impeachment) impida un proceso que considera necesario y, al mismo tiempo, acerque la posibilidad de provocar una división en Estados Unidos "que duraría mucho tiempo... Si se delega (el cambio presidencial al Congreso), se alimentaría la idea de que hubo un golpe de Estado profundo y bla, bla, bla". Es mejor que los estadounidenses se deshagan de Trump por sí mismos, en las urnas.


¿Pero lo harán? "Yo confío en que el gigante dormido se despertará si en los próximos dos años y medio se mantiene el debate en nuestro país, del que estoy tratando de formar parte. Pienso en Estados Unidos como en una campana. Hay chiflados en cada extremo y luego el gran bulto del medio es todo el mundo. Están ocupados y distraídos. Ese gigante, ese bulto, sólo se despierta de vez en cuando en Estados Unidos. Y creo que el gigante se está desperezando. Creo que al gigante lo conmueven las imágenes de los niños".


Comey nos ha traído hasta los niños y bebés separados de sus padres en la frontera de Estados Unidos con México. Las imágenes le recuerdan el encierro de los japoneses-estadounidenses durante la segunda guerra mundial, pero también a las fotos de los niños negros mordidos por perros policías en Birmingham (Alabama), durante la lucha por los derechos civiles en los años sesenta.


"En nuestro país, el gigante se despertó en 1963 y 1964, y eso cambió a nuestro país. Martin Luther King se dirigió a ese gigante con una carta escrita desde la cárcel de Birmingham en la que, básicamente, le decía: ‘Ustedes, personas ocupadas y moderadas, tienen que entrar en el juego’. Y eso pasa de vez en cuando en la historia de los Estados Unidos. Insisto, podría estar tratando de convencerme a mí mismo, pero creo que el gigante se está despertando".


"Cuando uno ve a los niños llorando, siendo separados de sus madres, no puede sino elevar su mirada por encima de los números y de los decretos para preguntarse: ‘¿Qué tipo de personas somos, por el amor de Dios?’ A nivel nacional, levantar la mirada tiene mucho poder y podría convertirse en el punto de inflexión del que estoy hablando. Es el tipo de cosas que despiertan al gigante".


Le pregunto a Comey sobre la amenaza de Trump de perdonarse a sí mismo y a todas las personas involucradas en el escándalo por Rusia. ¿Está en peligro el Estado de derecho en Estados Unidos? Espero una respuesta ambigua o que me diga que me estoy dejando llevar. Pero su respuesta es clara. "Sí. Sí. No a largo plazo, porque nos recuperaremos. Pero si no nos damos cuenta del daño que se le está haciendo ahora mismo, nos llevará más tiempo recuperarnos". Cita entonces los llamamientos de Trump a encerrar a los opositores políticos, también a Comey, un territorio desconocido hasta ahora para un presidente estadounidense.


Aun así, Comey se aferra a la opinión de que, al final, los Estados Unidos se enderezarán a sí mismos. No es el primer punto bajo, dice. "En la década de 1920, uno de cada tres congresistas era miembro del Ku Klux Klan. Joe McCarthy reinó en América entre 1950 y 1954". Pero EEUU se recuperó.


Is Trump in that category, along with McCarthyism and the Klan? “I think he should be understood as channelling the forces of reaction to change in the United States.” Is he as great a menace? “


¿Está Trump en el mismo nivel que el mccarthyismo y el Ku Klux Klan? "Creo que hay que entenderlo como alguien que está potenciando a las fuerzas de la reacción contra el cambio en Estados Unidos". ¿Es una gran amenaza? "Sólo podremos juzgar cuando ya haya pasado, supongo, pero ciertamente no lo será si el gigante se despierta y resistimos la tentación de adormecernos frente a conductas destructoras de las normas".


Comey promete permanecer activo hasta las elecciones de 2020, escribiendo, dando charlas y, tal vez, incluso apoyando a candidatos. Ya no es un republicano de carnet; ahora es independiente. ¿Se presentaría él mismo? "Eso es algo que nunca voy a hacer", dice. Sería un "mal candidato". Odiaría pedir dinero a los demás, se resistiría a decir cosas contradictorias en función del público, y si un opositor presentase un buen argumento en un debate, lo reconocería.


Nunca se sabe, le digo. Esas mismas cualidades podrían ser atractivas para los votantes. "El otro tema es que soy un poco introvertido. No me hace más fuerte hablar en público. No anhelo afirmación o atención. Y tienes que tener un poco de eso en ti".


Se nos acaba el tiempo. En nuestro último minuto juntos, le digo que, de estar en su lugar, me pasaría cada hora del día buscando datos de encuestas y cosas por el estilo, buscando pruebas de que Hillary Clinton no perdió por mi culpa. Yo lo necesitaría.


Comey dice que no fue así para él en el período inmediatamente posterior a las elecciones. "En aquel momento, sólo estaba tratando de no pensar en ello. Creo que me sentía un tanto bloqueado. La verdad es que desde entonces he delegado todo eso en mi esposa, que era una firme partidaria de Hillary Clinton. A ella le interesa mucho encontrar pruebas de que no fui yo. Le encantaría encontrar un estudio definitivo que diga que no fui yo".
¿Y lo ha encontrado?


"Todavía no".

 

24/06/2018 - 20:02h


theguardian
Traducido por Francisco de Zárate

Publicado enInternacional
"La raíz de la crisis está en el neoliberalismo y en las estructuras institucionales mundiales"

“En la cúspide de la pirámide del sistema están las finanzas, debajo las empresas, después la sociedad, las necesidades humanas y por último el medio ambiente. Tendría que ser justo al revés", sostiene Bourboulon en la entrevista


"El crecimiento de la economía es limitado porque los recursos naturales se están agotando. El planeta también tiene límites, por tanto, hay que pensar en otro modelo de producción"


"En el sector financiero, los lobbies son extremadamente poderosos. Son ellos los que bloquean las reformas políticas europeas"

 

Isabelle Bourboulon, periodista, escritora y miembro de ATTAC Francia – grupo de presión a favor de la introducción de una tasa a las transacciones financieras internacionales, está en España para presentar el libro "10 años de crisis. Hacia un control ciudadano de las finanzas" (ATTAC). La principal denuncia es el impacto negativo que producen los mercados financieros "cortoplacistas y antidemocráticos" provocadores de la desigualdad social, la pobreza y el cambio climático. 

10 años de crisis. ¿Cuál es la alternativa al mercado financiero “desregulado”?


La alternativa es difícil de poner en marcha porque los Gobiernos europeos no han tomando decisiones acertadas, ni las están tomando. Desde hace 10 años, las reformas que se han llevado a cabo –con la intención de evitar otra crisis– han sido incompletas y superficiales, por tanto, estamos en riesgo de caer en otra. No deberíamos confiar más en los Gobiernos actuales. El problema de la hegemonía de las finanzas a nivel mundial se soluciona con voluntad política y ciudadana, con el objetivo de regular y limitar el poder de los bancos. Los ciudadanos tenemos un papel clave en este sentido, podemos denunciar, protestar y actuar.


En Francia, ATTAC acaba de ganar dos juicios. Apple y el banco francés BNP nos denunciaron por realizar acciones de desobediencia cívica. En relación a Apple, ocupamos una de sus tiendas más grandes de Francia, protestamos porque muchas multinacionales no pagan impuestos donde deberían. En el caso del banco, sacamos todas sus sillas a la calle (luego las devolvimos), nos acusaron de robo. Nuestra acción era simbólica y por supuesto pacífica. El juez en ambas sentencias dictaminó que las acciones eran de interés general, por tanto, vamos a seguir realizándolas porque demuestran que tenemos legitimidad sobre los mercados. Muchos expertos y políticos llevan años diciendo que los mercados se autorregulan solos pero la crisis demostró que no es cierto.


¿Si las empresas fueran más transparentes en materia fiscal habría menos desigualdad?


En general, las grandes empresas pagan muy pocos impuestos, en el sector financiero pasa lo mismo con los bancos. No existe armonía fiscal a nivel europeo, las grandes empresas optan por la optimización fiscal, es decir, declaran sus impuestos en países donde la tasa es muy baja, como hace Apple y eso hace daño a las pequeñas empresas locales. Reformar las finanzas es complicado, el sistema está desregulado y liberalizado, los capitales pasan de un país a otro a golpe declick. La Comisión Europea está tratando de armonizar las leyes fiscales a nivel europeo, pero hasta ahora no se ha actuado. Por eso no se puede confiar en las autoridades, en la mayoría de ocasiones, son cómplices de los mercados.


¿Qué propone para que la ciudadanía tome el control de las finanzas?


En ATTAC trabajamos en base a dos pilares. Por un lado, trabajamos la parte teórica con expertos y economistas heterodoxos sobre cómo reducir la desigualdad, medidas relacionadas con el medio ambiente o la transparencia de las empresas, entre otros. Por otra parte, trabajamos la acción ciudadana. Cuando ocupamos Apple pintamos los cristales de la tienda con pintura blanca con la intención de protestar contra la opacidad de una empresa que no paga todos sus impuestos. Grabamos y compartimos las acciones para hacer ruido y concienciar a la sociedad. Es un trabajo a largo plazo y vamos a extenderlo a toda Europa.


¿Qué papel deben asumir los movimientos sociales?


El rol de los movimientos sociales es denunciar, protestar y actuar. La última manifestación que ATTAC organizó en Francia en contra de la reforma del ferrocarril reunió a partidos políticos y organizaciones sociales. Salieron unas 200.000 personas a la calle. Estamos concienciando poco a poco a la ciudadanía y no solo en materia de finanzas, también en relación al problema del medio ambiente y el cambio climático. Susan George, una de las fundadoras de ATTAC, señala que “en la cúspide de la pirámide del sistema están las finanzas, debajo las empresas, después la sociedad, las necesidades humanas y por último el medio ambiente”. Tendría que ser justo al revés.


La Tierra nos está avisando de que las consecuencias de la actividad humana degenerativa se acercan.


El crecimiento de la economía es limitado porque los recursos naturales se están agotando. El planeta también tiene límites, por tanto, hay que pensar en otro modelo de producción. Por otro lado, hay que tener en cuenta el cambio climático, estamos a punto de superar la temperatura límite acordada en el Acuerdo de París. Habría que pensar en otro modelo económico completamente diferente que no esté basado sobre el crecimiento ni en el neoliberalismo.


¿Qué modelo propone?


Existen alternativas locales. Yo vivo en el norte de Marsella y muchos productores están renovando su sistema de producción y de comercialización, se agrupan para producir productos con mejor calidad, biológicos u orgánicos. Son alternativas pequeñas y territoriales. Hay que empezar a consumir y producir de manera responsable. El problema es que las alternativas no se traducen en políticas. También creo que los jóvenes están más sensibilizados con el medio ambiente y el cambio climático y están empezando a formar comunidades y cooperativas, llevan a cabo muchas iniciativas y eso es esperanza para el futuro.


La nueva ministra para la Transición Ecológica en España, Teresa Ribera, ve poco futuro al carbón y pretende derogar el impuesto al sol.


Entre las promesas políticas y lo que se lleva a cabo hay una gran diferencia. En Francia también nos prometieron cerrar las centrales nucleares pero producen el 75% de la electricidad del país y no es viable. Alemania es un buen ejemplo de políticas públicas basadas en energías renovables.


El lobby financiero tiene un papel importante en este escenario.


En el sector financiero, los lobbies son extremadamente poderosos. Son ellos los que bloquean las reformas políticas europeas en muchas ocasiones. El impuesto de transacciones financieras internacionales lo bloquearon ellos.


¿Cómo deben interactuar los actores económicos para lograr la prosperidad?


La convergencia de todos las organizaciones de la sociedad civil es fundamental. En primer lugar, habría que crear una alianza global y convergente para lograr esta prosperidad. Por parte de los Gobiernos no hay mucho que esperar. En España, con el cambio de Ejecutivo veremos si se cumplen las expectativas, de momento, el Presidente ha roto con la dinámica anterior nombrando mayoría de ministras y eso es significativo, esperemos que no se quede solo en una estrategia de marketing. A nivel europeo, creo que Pedro Sánchez se va a llevar bien con Emmanuelle Macron.


¿Estamos saliendo de la crisis?


No. Seguimos inmersos en ella. Estamos en una crisis estructural, no coyuntural. La raíz está en el neoliberalismo y en las estructuras institucionales mundiales. Vamos a seguir en crisis. Los recursos naturales se agotan, las desigualdades se agravan y no creo que sea posible seguir creciendo. Los gobiernos socialistas no pueden solucionarlo, los préstamos sociales se irán reduciendo y mientras aumenta la riqueza de los fondos de inversión. Las finanzas no se han regulado adecuadamente a nivel mundial, por tanto, mañana mismo podríamos entrar en una nueva crisis.


Pero estamos a tiempo de encontrar soluciones.


Macron dijo en Francia que implantaría más políticas sociales y protegería a los más vulnerables pero no lo ha llevado a cabo, solo ha aprobado reformas en contra de las necesidades humanas. La presión europea pesa. Vivimos en una época en la que el poder político ya no controla casi nada, el poder se concentra en las multinacionales, los mercados financieros y los grandes bancos. Es una visión pesimista y precisamente por eso queremos involucrar a los ciudadanos para que todos ejerzamos como contrapoder.

15/06/2018 - 20:31h

Publicado enInternacional
Yo fui una de las primeras personas en Facebook y no debería haber confiado en Mark Zuckerberg

Cuando era estudiante de Harvard, mis amigos y yo oímos hablar de una nueva web que mejoraría nuestras vidas. Catorce años más tarde, veo lo equivocados que estábamos

La verdad es que el gran valor de Facebook ha nacido de haber logrado que todos nosotros perdiéramos el control

 

 

Hace catorce años, dos meses y ocho días, cometí un error. Igual que muchos errores que uno comete siendo muy joven en la universidad, esto tuvo que ver con fiarme de un hombre en quien no debería haber confiado. Y este error me afecta hasta el día de hoy.

 

No, Mark Zuckerberg no me contagió herpes. Pero tras el escándalo de Cambridge Analytica, he estado reflexionando sobre mi decisión de unirme a thefacebook.com el quinto día de su existencia, y me impresionan las similitudes entre la creación de Zuckerberg y un virus molesto (aunque mayormente benigno). Facebook no me va a matar, pero ha afectado a todas mis relaciones personales, me ha hecho contagiar a otras personas y nunca lograré deshacerme del todo de él.

 

La semana pasada, Zuckerberg tuvo que asumir ciertas consecuencias. Durante los dos días en que tuvo que responder las preguntas del Congreso, Zuckerberg buscó asegurar a la población que nosotros, y no él, tenemos un "control absoluto" de nuestras relaciones en Facebook. Repitió esta garantía una docena de veces, volviendo una y otra vez a la idea de que los usuarios pueden controlar la información que Facebook tiene sobre ellos.

 

Sin embargo, el Zuckerberg de 2018 sonaba muy parecido al "Mark E Zuckerberg ’06" que fue entrevistado sobre su nueva web el 9 de febrero de 2004 por el periódico universitario Harvard Crimson. Fue gracias a este artículo que mis amigos y yo decidimos confiar en este extraño detrás del ordenador y darle las claves de nuestra identidad: nombres, fechas de nacimiento, fotografías, correos electrónicos, y mucho más.

 

"Hay muchas opciones de privacidad", dijo en ese momento al entrevistador. "La gente tiene mucho control sobre quién puede ver su información".

 

"En Facebook, tienes control sobre todo lo que compartes", dijo al senador Dean Heller justo después de no poder responder con seguridad si Facebook alguna vez registró el contenido de las llamadas telefónicas de sus usuarios. "Tú puedes decir ‘no quiero que esta información esté allí’. Tienes acceso total a comprender todo, cada pequeña información que Facebook tiene sobre ti, y puedes borrarlo todo".

 

Zuckerberg mintió en aquel momento y miente ahora también. No tenemos "control absoluto" y nunca lo hemos tenido, como lo prueba el hecho de que incluso personas que nunca han tenido una cuenta de Facebook tienen "perfiles en sombra" creados sin su consentimiento.

 

Hace 14 años, dos meses y ocho días que se sale con la suya con el mismo cuento. Mientras lo miraba desarmarse delante del Congreso, no podía evitar verlo como uno de esos muchachos de Harvard de rostro juvenil que pasaban con gracia de su instituto de la zona de Nueva Inglaterra a las universidades de lujo de la Ivy League y lograban mantener contacto visual con el profesor mientras opinaban sobre libros que no habían leído.

 

Todavía recuerdo la emoción y la curiosidad por esta nueva web que prometía mejorar y reemplazar los anuarios universitarios que Harvard entregaba a los estudiantes de primer año. Aquellos volúmenes delgados de tapa dura solían ser una fuente de información útil y entretenimiento picante. Solíamos estudiar el anuario en detalle, intentando encontrar el nombre de un chico de la clase o de aquella chica del sábado por la noche, juzgando por las fotos de los estudiantes y generalmente ejerciendo un poco de ciberacoso precibernético: intentando saber cosas de otras personas sin tener que preguntarles directamente.

 

La web de Zuckerberg lanzó a Facebook a un nivel desconocido. Durante los primeros meses y semanas, fuimos testigos del poder de Facebook para redefinir las relaciones sociales. Con Facebook, erais amigos o no; tenías una relación, eras soltero, o "es complicado"; la popularidad era fácilmente cuantificable; aquellos que decidían no estar en Facebook se definían como abstemios, lo quisieran o no. Todo lo hermoso y doloroso que son las interacciones humanas quedaba reducido a datos en un gráfico social.

 

Recibimos este reajuste de las relaciones sociales sin pensar en quién o qué estaba detrás. Pasamos de juzgar a las personas por su foto del anuario a juzgar a las personas por su perfil de Facebook y sus hábitos en Facebook. Ahora me avergüenzo de mi decisión, nacida de mi propio sentimiento de ser muy guay, de que sólo aceptaría las solicitudes de amistad de otros pero no pediría amistad yo, como si esto fuese una forma significativa de autodefinirme.

 

Me gustaría poder decir que me detuve a pensar en las motivaciones del hombre que estaba detrás de la pantalla del ordenador, pero estoy segura de que no fue así. Incluso si hubiera querido asignarle una palabra, o incluso un valor, a la idea de que yo debería tener control sobre la información que otros utilizan para conocerme y juzgarme –creo que a esto llamamos "privacidad"–, seguramente me habría creído las palabras de Zuckerberg en aquella primera entrevista en la que aseguraba que su web era perfectamente segura.

 

La verdad es que el gran valor de Facebook ha nacido de haber logrado que todos nosotros perdiéramos el control. Sí, podemos decidir qué fotos y actualizaciones de estado y datos biográficos lanzamos a las enormes fauces de Facebook. Pero el verdadero valor está en la información que ni siquiera sabíamos que estábamos entregando.

 

Facebook sabe lo que leo en internet, dónde me voy de vacaciones, si me quedo despierta hasta tarde por las noches, las publicaciones de quiénes paso por alto y las de quienes me detengo a leer. Sabe que viajé a Montana, Seattle y San Diego, aunque nunca permití que me siguiera el GPS. Sabe el número de móvil de mi padre, aunque él nunca ha aceptado ser parte de la red social, porque yo fui lo bastante tonta como para compartirlo con mis contactos una vez hace varios años.

 

Sabe todas estas cosas que, en mi opinión, no le incumben en absoluto.

 

Si algo he aprendido de Mark Zuckerberg es que el conocimiento más valioso sobre otras personas es saber aquellas cosas que no te contarían sobre sí mismas.

 

Así que esto es lo que yo sé sobre Mark Zuckerberg. Durante esas primeras semanas de la existencia de Facebook, mientras él aseguraba a los estudiantes universitarios que podían confiarle sus identidades, Zuckerberg tuvo una conversación privada por Instant Messenger con un amigo suyo. Esa conversación luego se filtró y fue publicada en el Silicon Valley Insider. Y es la siguiente:

 

- ZUCK: vale, pues si alguna vez necesitas info de cualquier persona de harvard

- ZUCK: solo pídemela

- ZUCK: tengo más de 4.000 correos, fotos, direcciones, sms

- AMIGO: ¿qué? ¿Cómo lograste eso?

- ZUCK: la gente me la entregó

- ZUCK: no sé por qué

- ZUCK: "confiaron en mí"

- ZUCK: gilipollas

 

En los años siguientes, supe que Zuckerberg cuida tanto su privacidad que tiene guardias de seguridad que revisan su basura, que compró las cuatro casas que rodeaban su propia casa para no tener vecinos, que demandó a cientos de hawaianos que reclamaban tener derechos sobre pequeñas parcelas de tierra en su gigantesca propiedad en Kauai, y que armó mecanismos secretos para impedir que mensajes privados de su pasado reaparecieran y le trajeran problemas.

Lo que no he visto es que haya cambiado de opinión sobre la inteligencia de sus usuarios. Este es el mundo de Zuckerberg, y todos nosotros somos una banda de gilipollas viviendo en él.

Viernes, 13 Abril 2018 06:25

Una cumbre sobre corrupción justo ahí

Una cumbre sobre corrupción justo ahí

El encuentro regional se realiza en un país que atraviesa una severa crisis política y con el faltazo de Trump. Hace menos de un mes cayó el presidente Kuczynski y otros cuatro ex mandatarios están salpicados por corrupción.

En una ciudad tomada por las fuerzas policiales y miliares se inicia hoy en Lima la octava Cumbre de las Américas. Un encuentro presidencial con notorias ausencias. No estarán, por razones distintas, Donald Trump y Nicolás Maduro. El primero ausente por voluntad propia, el segundo por un veto del gobierno peruano que le retiró la invitación al evento. Paradójicamente, esta cumbre que tiene como tema central la lucha contra la corrupción y la gobernabilidad se lleva a cabo en un país en crisis política por causa de la corrupción, lo que hace menos de un mes produjo la caída del presidente y un cambio de gobierno y que tiene a cinco ex mandatarios –Alberto Fujimori, Alejandro Toledo, Alan García, Ollanta Humala y Pedro Pablo Kuczynski– y buena parte de su clase política con condenas, procesos judiciales o investigaciones por esta razón. Aunque no está en la agenda oficial, la situación en Venezuela seguramente acaparará buena parte de la atención. 

Trump canceló el martes su anunciada asistencia a la Cumbre de las Américas, alegando que la crisis en Siria lo obligaba a quedarse en su país. En su lugar ha enviado a su vicepresidente Mike Pence. Este iba a ser el primer viaje de Trump a Latinoamérica. Es la primera vez que un mandatario de Estados Unidos no acude a una Cumbre de las Américas, encuentro presidencial que se inició en 1994, lo que se ha interpretado como expresión del desinterés de la administración Trump en América Latina.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, que ayer llegó a Lima, lamentó la ausencia de Trump, con quien dijo quería estar “cara a cara para debatir políticas económicas, políticas sociales”


“La ausencia de Trump le va a quitar visibilidad a la cumbre. Trump ha personalizado mucho la política norteamericana y había expectativa de qué podía pasar con su presencia en esta cumbre. El vicepresidente Pence que viene en su reemplazo es alguien bastante gris. Lo de Siria es grave, pero esto le viene bien a Trump para no venir a esta cumbre en la que sabía iba a encontrar un clima confrontativo cuando se enfrente con presidentes como Evo Morales. La política de Trump en temas como la migración abre una brecha con América latina y su ausencia en esta cumbre ratifica su desinterés con la región y puede abrir aún más esa brecha”, le declaró a PáginaI12 el internacionalista Francisco Belaunde.


Donald Trump no viene a la Cumbre de las Américas, pero sí su hija Ivanka, que ayer llegó a Lima y hoy hablará sobre las mujeres empresarias en la cumbre empresarial organizada por el BID.


El tema oficial de la cumbre es corrupción y gobernabilidad, pero la delegación estadounidense, de la mano de algunos gobiernos de la región, esperan utilizar este foro para condenar al gobierno de Venezuela y buscar avanzar más en un aislamiento diplomático al gobierno de Maduro. El veto al presidente venezolano para participar en esta cumbre es parte de ese cerco diplomático a Caracas.


El gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, quien renunció a la presidencia el pasado 21 de marzo por acusaciones de corrupción, vetó a Maduro bajo presiones de Estados Unidos y para asegurar la presencia de Trump. Al final, Trump no viene. El nuevo presidente, Martín Vizcarra, ha mantenido el veto al jefe de Estado venezolano, medida que se ha justificado por una falta de garantías para unas elecciones limpias en ese país. Pero, en una evidencia del doble estándar que prima en esto, uno de los presidentes que participan en esta cumbre es el hondureño Juan Orlando Hernández, que se ha hecho reelegir en unas elecciones denunciadas internacionalmente como fraudulentas. Y también está el golpista Michel Temer.


En un principio, el presidente venezolano dijo que a pesar del veto igual viajaría a Lima, lo que disparó las especulaciones sobre lo que podría ocurrir en ese caso, pero al final desistió de esa intención. Denunció que el gobierno peruano le había retirado “la seguridad mínima” para su permanencia en la capital peruana y calificó esta cumbre como “una pérdida de tiempo”.


La oposición venezolana y cubana –que tienen una amplia cobertura en los grandes medios y apoyo de sectores políticas peruanos, como los herederos de la dictadura fujimorista que controlan el Congreso– se muestra muy activa en las actividades oficiales que giran alrededor de esta cumbre, en las que han recibido lugar preferencial. Ayer, el secretario de Estado interino de Estados Unidos, John Sullivan, se reunió en Lima con representantes de la oposición venezolana y con miembros de grupos anticastristas.


Durante un encuentro de representantes de la sociedad civil seleccionados por la OEA con autoridades de los gobiernos, un nutrido grupo de cubanos presentes en la sala interrumpió el evento denunciando a viva voz que la OEA había convocado únicamente a grupos opositores al gobierno de la isla para participar en representación de la sociedad civil cubana. El representante del gobierno cubano en este encuentro tomó la palabra para calificar a los grupos de la sociedad civil seleccionados por la OEA como “mercenarios al servicio de una potencia extranjera disfrazados de sociedad civil”. “No vamos a dialogar con mercenarios y terroristas”, anunció el diplomático cubano.


La octava Cumbre de las Américas arranca hoy con un discurso del mandatario peruano Martín Vizcarra y mañana será la reunión de presidentes. Con varios gobiernos participantes involucrados en denuncias de corrupción, no hay muchas expectativas en una declaración final con acuerdos importantes que vayan más allá de lo declarativo para enfrentar efectivamente este grave problema, el tema central de este encuentro.

Publicado enInternacional
Cómo ganar elecciones contando “me gusta”

Usando modelos computacionales y psicología cognitiva, CA pudo construir un perfil de la personalidad de cada uno de los 250 millones de votantes en las elecciones de EE.UU.

 La empresa Cambridge Analytica (CA) que utilizó datos personales de Facebook de mas de 50 millones de usuarios, causó una verdadera revolución por la metodología que usó en las campañas de Donald Trump y del Brexit.


Para la campaña presidencial de Trump, usando modelos computacionales y psicología cognitiva, pudo construir un perfil de la personalidad de cada uno de los 250 millones de votantes en las elecciones estadounidenses. Lo hicieron a partir de al menos 5000 “datos” de cada uno de ellos (gastos con tarjeta de crédito, movilidad por el uso de los smartphones, lectura de diarios, programas de TV vistos y sobre todo los “me gusta” en Facebook). Así consiguieron conocer los gustos, valores, temores de cada votante y a partir de esto pudieron crear un mensaje de campaña personalizado a la medida de cada uno de ellos.


Para entender cómo trabaja CA se puede ver en Youtube una charla que su CEO, Alexander Nix, dio en marzo de 2017 en Berlín, en el “Online Marketing Rockstar”. Allí Nix, un británico de 42 años, educado en exclusivísimo Eton College, explica que CA utiliza tres metodologías que –usadas conjuntamente– cambiaron la manera en que se hace marketing político: Las Ciencias del Comportamiento (Psicología), el Análisis de Data (Big Data) y la publicidad personalizada.


Para CA los datos demográficos (sexo, edad, religión, raza) inciden en la forma en que la gente ve el mundo, pero la personalidad es la clave para saber por qué la gente compra o vota de determinada manera. Según este enfoque, la personalidad determina la toma de decisiones.


Para clasificar a los individuos según el tipo de personalidad CA usa el modelo OCEAN (por sus siglas en inglés) que define cinco grandes tipos:


factor O (apertura a las nuevas experiencias), factor C (responsabilidad), factor E (extroversión), factor A (amabilidad) y factor N (neuroticismo o inestabilidad emocional).
No es que CA haya realizado este test a cada uno de los 250 millones de votantes norteamericanos, aquí viene la verdadera innovación: ellos tomaron un modelo computacional creado por Michal Kosinski para el Centro de Psicometría de la Universidad de Cambridge y lo aplicaron al marketing político. En 2012, Kosinski había generado su modelo: con 68 “me gusta” de un usuario de Facebook podía predecir con un bajo margen de error su color de piel (en un 95 por ciento), su orientación sexual (88) y su afiliación al partido Demócrata o Republicano (85). También la inteligencia, la religión, el consumo de alcohol y tabaco podían predecirse. Analizando sólo 10 “me gusta” su modelo era capaz de evaluar a una persona mejor que un compañero de trabajo, con 70 “me gusta” podía hacerlo mejor que un amigo, y con 300 mejor que su pareja.


Además de la psicología CA se vale del big data, que es la agregación de datos. Cada vez que hacemos algo vamos dejando “huellas digitales” que son grabadas, recolectadas y analizadas. Se puede recolectar distinto tipo de información sobre una persona para entender sus puntos de vista: datos demográficos (edad, género, religión, etc), datos actitudinales (qué auto maneja, qué revistas lee, qué medios consume, qué hobbies practica, qué películas mira) y datos de comportamiento (cuántos contactos o fotos tiene en Facebook, cuántas llamadas hace, a qué horas está despierto, etc).


Usando modelos computacionales se cruzan esos datos y se crea un perfil individual de acuerdo a un modelo de personalidad que permite hacer una comunicación individualizada, conociendo de antemano qué mensaje quiere escuchar cada uno de los receptores.


Para CA la idea de que millones de personas tienen que recibir el mismo mensaje es cosa del pasado. Ellos creen fervientemente que en este momento las marcas y los políticos tienen que establecer una comunicación personalizada con sus clientes/votantes. Una mujer y su marido, aun viviendo en la misma casa, recibirán un mensaje distinto del mismo producto. Todas las grandes empresas (Walmart, Amazon, etc.) lo saben y están invirtiendo fortunas en construir centros de análisis de datos para refinar su comunicación y llegar mejor a sus clientes.


En la charla en Berlín el CEO de CA dijo que empezaron a trabajar para Trump en junio del 2016, y en base a información previa supieron que en Wisconsin, un Estado tradicionalmente demócrata, había posibilidades de convencer a muchos votantes. Para captarlos, primero identificaron qué “asuntos” les interesaban (derecho de portación de armas, inmigración, economía) y después los sub-segmentaron de acuerdo a su personalidad para dirigirles mensajes personalizados.


Por ejemplo, para quienes se habían mostrado a favor de la portación de armas, crearon distintos tipos de mensajes de acuerdo a cómo los tenían identificados dentro del modelo de personalidad OCEAN: a los “muy responsables y algo inestables emocionalmente” les mandaron un mensaje racional basado en el miedo: un texto relacionado con la importancia de la seguridad acompañado por una fotografía de un ladrón rompiendo una puerta. En cambio a los que tenían identificados como “conservadores” (a quienes les importan las tradiciones, la familia, los hábitos) les enviaron otro texto que decía “Desde el nacimiento de la Nación” acompañado por una fotografía de un atardecer que recorta las siluetas de un padre y un hijo cazando con rifles.


Finalmente, en Wisconsin, Trump terminó ganando por 50 mil votos. Según Nix “En las elecciones que se ganan por un margen muy pequeño, esta tecnología puede hacer la diferencia,” dijo Nix.


CA es la subsidiaria norteamericana de la firma inglesa SCL (Strategic Communication Laboratories) Group, que se dedica a la comunicación estratégica y las ciencias del comportamiento, y fue fundada por Nigel Oakes, un ex empleado de la megaagencia de publicidad Saatchi & Saatchi encargado de la imagen de Margaret Thatcher. SCL Group trabajó durante el ultimo cuarto de siglo para el Pentágono, la OTAN, los ministerios de Defensa de Canadá, Reino Unido y Ucrania, entre muchos otros. Alexander Nix admite públicamente que “persuadir a alguien para que vote de determinada manera es muy similar a persuadir a los muchachos de entre 14 y 25 años de Indonesia para que no se unan a Al Qaeda”.


CA es propiedad del multimillonario Robert Mercer, alguien desconocido en casi todo el mundo, pero con una enorme influencia en las altas esferas de poder. Mercer es un graduado en física y matemática, con un doctorado en informática, que inició su carrera en IBM y años más tarde pasó al fondo de inversión Renaissance Technologies, del que actualmente es el CEO. Desde allí se dedicó a cambiar la industria financiera con el uso de algoritmos, gracias a los cuales maneja el fondo de inversión mas rentable de Estados Unidos. Desde que en 2010 la Corte Suprema de EE.UU. eliminó el techo de las donaciones particulares a las campañas políticas, Mercer lleva donados la friolera de 100 millones de dólares. La mitad fue para candidatos republicanos y la otra mitad para distintas ONGs, todas de derecha ( entre ellas una que desmiente el cambio climático, otra que ataca a los Clinton, y otra que se propone combatir las ideas de izquierda en los medios). En 2016 Mercer fue el primer donante individual de la campaña de Donald Trump, con 13,5 millones de dólares. También donó nueve millones más a otros candidatos republicanos a distintos puestos (gobernadores, senadores, diputados). Además invirtió 10 millones de dólares en Breitbart News, el sitio de noticias numero uno en Facebook y Twitter, con una línea editorial de derecha y plagado de opiniones xenófobas, racistas, antisemitas y machistas.


Hasta el año pasado el director de Breitbart News era Steve Bannon, ex Jefe de Gabinete de Trump. Antes de su paso por la Casa Blanca, Bannon había trabajado para la Marina, Goldman Sachs, fue productor televisivo y cinematográfico, director y guionista de documentales, pero por sobre todas las cosas fue la persona encargada de dirigir la campaña que llevó a Donald Trump a la Presidencia de los EE.UU. Mercer y Bannon trabajan juntos desde 2012 y hasta que el último se hizo cargo de la campaña de Trump, figuraba en el directorio de CA. Todo tiene que ver con todo.


Aunque en una cámara oculta que Channel 4 de Gran Bretaña le hiciera a Nix en enero de este año aparece mencionada la Argentina, aun no está comprobado que efectivamente CA haya trabajado en nuestro país, aunque si lo hicieron es fácil suponer para quién, porque siempre, en todo el mundo, han trabajado para partidos de derecha.

Publicado enSociedad
Instagram modifica su algoritmo tras movimiento “Borra Facebook”

El movimiento “Borra Facebook”, que ha afectado en bolsa a Twitter y Snapchat, ha impulsado a Instagram a modificar su algoritmo para mantener a sus usuarios felices. A partir del cambio, las publicaciones más nuevas aparecerán primero en feed, en función de los intereses del usuario que haya detectado el algoritmo.
Actualmente, el timeline no es cronológico y recupera publicaciones antiguas todo el tiempo.


Se trata de un cambio que hizo la app en 2016 y que vuelve locos a los instagramers porque mezcla publicaciones de hace cuatro días, con las de las últimas horas y minutos. Parece ser que Instagram da un paso atrás para recuperar en parte esa versión cronológica, pero no cantemos victoria porque el algoritmo no dejará de decir sobre el orden de relevancia de cada una.


Aunque la fecha del cambio aún no es precesia, de momento solo han dicho que se está probando una opción de “nuevas publicaciones” que permitirá que cada uno elija cuándo desea actualizar, en lugar de que esto suceda automáticamente. De esta forma, la red social sale al paso de las quejas de los instagramers que se estaban perdiendo los post de la gente a la que siguen.


Miles de seguidores se suman al movimiento “Borra Facebook”

Borrar el perfil de Facebook es una acción que no pocos usuarios se ha planteado alguna vez, pero tras conocerse la filtración de datos de la red social a una consultora vinculada a la campaña del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, toma ahora forma de movimiento, con etiqueta incluida: #deletefacebook (#borrarfacebook).
Esta propuesta está sumando seguidores en su rival Twitter, donde miles de usuarios expresan este miércoles preocupación por su privacidad y debaten sobre los retos que supone abandonar una de las redes sociales más utilizadas del mundo, en la que muchos han vertido sus datos desde hace años.


Uno de los mensajes más sonados ha sido el “Ya era hora” de Brian Acton, cofundador de la aplicación de mensajería Whatsapp, que pertenece al abanico de servicios de Facebook desde que el gigante tecnológico la adquirió por 19 mil millones de dólares en 2014, lo que ha llevado a que le acusen de “incoherente”.


“Adiós” a Facebook Muchos usuarios comparten instrucciones, publicadas por los medios, sobre cómo decir “adiós” a su cuenta de la red social y preservar fotografías o textos, y otros consideran que hay que ser “ingenuos” para creer que Facebook respetaba su privacidad desde el principio, como ReiElizabeth29.


“Durante años he dado acceso a Mark Zuckerberg a una gran cantidad de datos sobre mí a cambio de mantener a 342 personas, a muchas de las cuales apenas conozco, al tanto de mi vida. Según los hechos recientes, no me parece un buen trato”, escribió Chrisallday.


Las críticas a Facebook llegan después de las revelaciones hechas el pasado sábado por los diarios The New York Times y The Observer sobre la empresa británica Cambridge Analytica, que obtuvo en 2014 datos de más de 50 millones de usuarios de la plataforma en Estados Unidos a través de la aplicación de un tercero.
Vinculación con el presidente estadounidense Cambridge Analytica, que fue contratada por la campaña electoral de Trump en 2016 por más de 6 millones de dólares, presuntamente utilizó esa información para construir un programa informático destinado a predecir las decisiones de los votantes e influir en ellas.


“Facebook es un servicio de recopilación de datos para aquellos que quieren venderte productos. Es el canal definitivo para tenerte como objetivo según tu edad, sexo, localización, opinión política, intereses y estado civil”, escribió el programador y periodista John Biggs en el portal tecnológico TechCrunch para explicar sus razones.
Una investigación abierta En ese mismo sentido han dirigido su investigación conjunta las fiscalías de Nueva York y Massachusetts, en Estados Unidos, que quieren llegar “al fondo del asunto” porque, afirmaron en un comunicado, “compañías como Facebook tienen una responsabilidad fundamental de proteger la información personal de sus usuarios”.


Entre las demandas de explicaciones por parte de legisladores estadounidenses y británicos y el escrutinio hacia las políticas de Facebook, la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos también ha abierto una investigación, que le podría costar a la plataforma creada por Mark Zuckerberg una multa millonaria.


El castigo a la red social no se limita solo a sus usuarios y a las autoridades: este lunes, los inversores estuvieron vendiendo sus títulos en Wall Street hasta el punto que casi cayó un 7%, borrando sus ganancias del año. Aunque ha repuntado en Bolsa, en lo que va de semana ha perdido casi 50 mil millones de valor y algunos de sus accionistas han acudido a querellarse colectivamente contra la firma en una corte federal de San Francisco por cometer “actos ilegales” que les provocaron pérdidas bursátiles.


A través de su vicepresidente, Paul Grewal, Facebook aseguró estar “escandalizada” por las acusaciones de que podría haber facilitado la información de sus usuarios y argumentó que fue víctima de un engaño por las partes implicadas, a las que investiga.


(Tomado de 20minutos)

 

Publicado enSociedad
Sábado, 24 Marzo 2018 06:51

¿Por qué vendemos nuestros datos?

¿Por qué vendemos nuestros datos?

En la actualidad el 51 por ciento de la población mundial accede a Internet, el 41 lo hace a través de computadoras personales y existen más de 5052 millones de usuarios con dispositivos móviles. A la vez, es más común tener presencia en redes sociales y compartir millones de datos “inocentemente” en la nube. En este escenario, Facebook te pregunta constantemente en qué pensamos y diligentemente respondemos. ¿Nos espían o vendemos nuestros datos?


Al comentar sobre este fenómeno que “hemos asumido como natural”, Gabriel Zurdo, del Grupo San Francisco Internacional, expuso en Informática 2018 que “la nube es el elemento que propició que estemos amenazados constantemente. Muchas veces no pensamos en quién administra esos datos ni qué uso se les da. La conectividad total llegó y es directamente proporcional a la adquisición de conocimientos. Sin embargo el principal problema está en el factor humano”, expresó.
La ciberseguridad es una de las principales obsesiones para las grandes compañías y empresas, y tienen motivos. El coste de los ataques a nivel global ha subido casi un 62% desde 2013, según un estudio realizado.


“Apilar tecnología en este mundo conectado no nos indemniza de tener en cuenta al factor humano. Invertir grandes cantidades de dinero en desarrollar e implementar nuevas tecnologías para detener a los hackers parece ser una medida básica y obvia. A pesar de nuestra predilección por usar tecnología para resolver lo que parecen ser problemas tecnológicos, estamos pasando por alto una de las amenazas más persistentes de la ciberseguridad: el comportamiento humano“.


En el caso argentino, explicó el también CEO de BTR Consulting, el 83 % de la población dedica 8 horas a sus computadoras, mientras que el 70 % de los argentinos están vinculados a redes sociales.


“Dónde está el problema, en el uso que le damos a nuestros datos. Se estima que el 58 % de las personas publica su teléfono en redes sociales. El 30% de la población menciona el lugar y hora de trabajo, el 22 % comparte información de su domicilio y un 20 % comparten fecha y lugar de vacaciones. Eso es información de inteligencia. No hace falta hackeo, la mayoría de los casos de suplantación de identidad y delitos económicos vienen de acá”, advirtió Gabriel Zurdo.


El especialista subrayó la existencia de una falta de conciencia de lo que representan estos datos y muchas veces facilitamos información innecesaria que solo conlleva a que se realice “con nosotros” un estudio de mercado.


Ejemplo de ello es el escándalo que envuelve la violación de datos extensiva que realizó la empresa Cambridge Analytica, la cual se dedicó a recolectar información para procesos electorales, a través de Facebook.


La empresa de Mark Zuckerberg actualmente enfrenta procesos legales en diversos países de la Unión Europea, donde incluso ha recibido multas millonarias por recopilar datos sobre ideologías, sexo, gustos personales, navegación y creencias religiosas.


Al comentar sobre los casos de hackeos masivos acaecidos durante 2017, Gabriel Zurdo dijo que no se trata de una casualidad, sino que parten de las vulnerabilidades presentes en la nube.


“Wannacry fue emblemático. En el caso de España, por ejemplo, algunas compañías telefónicas tuvieron que apagar sus servicios, y en el Reino Unido se paralizó la atención médica en todos los hospitales. Este ataque afectó a 150 países y se registraron unas 450 mil violaciones”, comentó.
Otro de los ciberataques más sonados el año pasado fue el de Equifax, donde 143 millones de registros sufrieron daños y los datos fueron usados para fraudes de identidad.


Números que debe conocer sobre los ataques cibernéticos:


50 % de las compañías son víctimas de ciberataques.
22 % de las compañías perdieron clientes por ciberataques
29 % de las compañías perdieron ingresos
22 % de las compañías perdieron oportunidades de negocios
Durante la conferencia magistral de este viernes, se advirtió que aunque en 2017 aumentó en un 22.7 % el gasto en ciberseguridad también crecieron en un orden del 27.4 % los ataques.


“Los estados y los gobiernos deben crear estrategias nacional para enfrentar los delitos informáticos. Hay falta de regulación, políticas de estado y existen legislaciones débiles. Debemos crear una cultura y una conciencia de ciberseguridad”, enfatizó.


Cuando es sabido por todos que “nuestros datos valen dinero, que nuestros hábitos y nuestras preferencias son algo muy valioso para empresas a la hora de conocer, en última instancia, qué productos promocionarnos, se hace más necesario que nunca concientizar qué datos ofrecemos. No se trata de aislarnos, pero sí de asumir los nuevos retos que implica vivir en una sociedad interconectada”, concluyó.

Publicado enSociedad
Miles de alumnos de EEUU alzan la voz por un mayor control en la venta de armas

Decenas de miles de estudiantes salieron el miércoles a las calles en todo Estados Unidos o se concentraron en sus escuelas en señal de dolor por la matanza perpetrada el pasado 14 de febrero en un instituto de Parkland, en el sur de Florida, y en demanda de un mayor control en la venta de armas.

 

Al cumplirse un mes del tiroteo, estudiantes de más de 3.000 centros educativos de todo el país dejaron sus clases y se concentraron en los campus e instalaciones o marcharon por las calles para reclamar a la autoridades acciones concretas para restringir el acceso a las armas de fuego.


La masiva participación y protesta tuvo su acto central a las 10:00 hora local durante el paro de 17 minutos de duración, uno por cada vida segada en la matanza perpetrada en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas, de Parkland.


Unos 3.000 alumnos y profesores de esta escuela de Florida se concentraron en el campus en memoria de las víctimas y para pedir a los legisladores cambios efectivos a las leyes de control de armas.


"Es muy emocionante. Mi corazón está roto y está siendo muy duro, pero estoy orgullosa de la acción de estos estudiantes", dijo Carla Madeiros, madre de una alumna del centro, para añadir que "no hay lugar para las armas automáticas y tiene que haber un cambio" en las leyes.


Alumnos del cercano colegio West Glades se sumaron a la concentración en Parkland bajo el lema de "No más rifles", un mensaje de protesta que resonó contundente en todo el país en rechazo a las permisivas leyes actuales de control de armas.


Los alumnos que abarrotaban las gradas y el campo de deportes del colegio de Parkland entonaron con emoción "Shine", el himno que ellos mismos compusieron en señal de duelo por la muerte de 14 estudiantes y tres adultos en el tiroteo.


"Lo que pasó fue horrible", señaló Gloria de Jesús, madre de otro estudiante en referencia a la masacre que perpetro Nikolas Cruz, de 19 años, quien disparó indiscriminadamente con un fusil de asalto en este centro educativo.


A Parkland se acercaron personas de todas partes de la nación, como una joven conmocionada de Pensilvania que entregó a los familiares de las víctimas del tiroteo un retrato de cada uno de los asesinados.


En el camino desde la escuela hasta el parque Pine Trails, el estudiante Liam Kiernan aseguró que "nunca se había sentido tan fuerte y entusiasmado" y se mostró conmovido por la "resistencia" de toda la comunidad.


"Sólo podemos mirar hacia delante", dijo el joven mientras caminaba hacia el parque donde el día posterior a la masacre tuvo lugar la vigilia en recuerdo a las víctimas.


Muchos alumnos, como en Nueva York, salieron pronto a las calles para mostrar pacíficamente su rechazo a la violencia por armas de fuego en los colegios y llamar al Congreso de EEUU a que actúe de manera decisiva para aprobar leyes que endurezcan el acceso a las armas.


En Washington, centenares de estudiantes se concentraron frente a la Casa Blanca y al Capitolio con pancartas y con gritos de "Basta es basta" ("Enough is enough") y "¿Cuántos más?".


Líderes demócratas salieron al encuentro de los jóvenes para conversar con ellos sobre sus reivindicaciones de un mayor control de armas.
Las voces airadas de muchos alumnos y líderes comunitarios culpan de la escalada de ataques armados en colegios a la inacción de los legisladores, más pendientes de "enviar mensajes de solidaridad y pesar por las víctimas" que por generar un cambio real con nuevas leyes, señaló su página web el grupo Women's March Empower, organizadora de la protesta.


Esta jornada histórica jalonada por las protestas de miles de estudiantes se sintetizaba en la demanda escrita en uno de los carteles que se agitaba en Parkland: "!Las oraciones y condolencias no son suficiente! Nuestros funcionarios del Gobierno necesitan actuar ya o renunciar a su puesto".


Una de las principales reclamaciones de numerosos estudiantes, padres, profesores y líderes comunitarios es la prohibición de la venta de armas de asalto como el fusil semiautomático AR-15 usado en la matanza por Cruz, exalumno de Marjory Stoneman Douglas.


Cruz, autor confeso de la matanza, afronta 17 cargos por intento de asesinato en primer grado y otros 17 por asesinato premeditado en primer grado, delitos que un gran jurado le imputó la semana pasada.

 

Publicado enInternacional