Viernes, 07 Julio 2017 06:43

El país de la perfecta coreografía

El país de la perfecta coreografía

Corea del Norte es el país de la perfecta coreografía. El único del mundo donde todos los ciudadanos, sin excepción, representan un papel en el tablado, cada quien actuando en una gran puesta escénica destinada a durar para siempre. Cada actor y cada actriz hacen el triste papel de vivir felices, y esa felicidad absoluta llega hasta las lágrimas cuando se evoca a la santísima trinidad compuesta por Kim Il-sung, su hijo Kim Yong-il, y el nieto actualmente reinante, Kim Yong-un, elevados a la categoría de deidades celestiales.

Un país de dos pisos. Arriba, el escenario de la eterna representación donde se rinde culto al padre, al hijo y al nieto, mientras la dinastía guiada por los astros está destinada a prolongarse sin fin; y debajo del tinglado el mundo subterráneo de las hambrunas que matan a centenares de miles, las cárceles secretas, los campos de concentración, los resortes del miedo que obligan a poner las caras sonrientes; todo un engranaje preciso e inflexible que asegura el sometimiento y el silencio. Y allí, bajo el escenario, están también los rehenes, esperando su turno de entrar en escena.

Es de este mundo subterráneo de donde salió en estado de coma, para ser repatriado "por razones humanitarias" a Estados Unidos, el estudiante de la universidad de Virginia Otto Frederick Warmbier, condenado a 15 años de trabajos forzados por perpetrar "un acto hostil" contra el país de la felicidad perpetua, y tratar de "derrumbar los cimientos de su unidad".

¿Y cómo se proponía este muchacho de 22 años derrumbar esos cimientos? En febrero de 2016 las cámaras de circuito cerrado del hotel donde se alojaba en Pyongyang lo filmaron mientras arrancaba de la pared un cartel de propaganda política del régimen, para meterlo en su maleta y llevárselo como souvenir, pues partía al día siguiente.

Durante el juicio que se le siguió por crímenes contra el estado, el muchacho "confesó" que el hurto lo había cometido siguiendo instrucciones de la Iglesia Metodista Unida de Ohio, con el fin de "dañar la motivación y el trabajo del pueblo norcoreano", con el apoyo, por supuesto, de la CIA.

Si era descubierto en su intento desestabilizador, declaró, la iglesia metodista entregaría a sus padres la suma de 200 mil dólares como compensación, pues "sufrían graves dificultades económicas". Los padres, dicho sea de paso, pertenecen a la religión judía, no a la metodista cristiana, como el propio Otto fue también creyente judío.

El tribunal que lo condenó funciona arriba, en el escenario, y el juicio fue televisado. Que el reo no tuviera acceso a defensa legal, pareció irrelevante a quienes montaron el espectáculo. Y frente a sus jueces disfrazados de togas, Otto se convirtió en parte de la farsa colectiva, obligado a mentir, a lo mejor bajo la falsa promesa de que, mostrando arrepentimiento, como lo mostró al pedir perdón por su delito, sería puesto en libertad y devuelto a su hogar.

En 2014 otro rehén, Jeffrey Fowle, arrestado en Chongjin por haber dejado un ejemplar de la Biblia en un cuarto de baño de un club nocturno, fue condenado también por atentar contra la seguridad del estado coreano, pero terminó siendo liberado gracias a una negociación.

Para Otto no se presentaron condiciones propicias sino, por el contrario, un agudo incremento de las tensiones entre Corea del Norte y Estados Unidos y sus aliados de la región, Corea del Sur y Japón, debido a la insistencia de Kim Yong Un en probar sus cohetes nucleares de largo alcance, y demostrar que un día podrán llevar sus cargas atómicas hasta Nueva York.

Que Otto era tratado como un rehén, el comunicado emitido por el gobierno de Corea del Norte tras su muerte, no lo oculta cuando dice: "Warmbier es una víctima de la política de paciencia estratégica de Obama, que se obcecó en la mayor hostilidad y negación contra la República Democrática Popular de Corea y rechazó mantener un diálogo con ella".

Para este rehén la negociación llegó muy tarde. Tenía un año de hallarse en coma, y sólo fue devuelto cuando le faltaba muy poco para morir; aquí, el cinismo que exhibe ese mismo comunicado es asombroso: "El hecho de que Warmbier muriera de repente en menos de una semana inmediatamente después de su regreso a Estados Unidos en su estado de salud normal también es un misterio para nosotros".

No salió de Corea del Norte andando con sus propios pies, sino inconsciente en una camilla. La justificación oficial había sido hasta entonces que el coma era el resultado de una combinación de botulismo, consumo de alimentos en conserva en mal estado, y la ingestión de somníferos. Lo que los médicos del Departamento de Atención Neurocrítica de la Universidad de Cincinnati declararon tras examinarlo, es que sufría de un daño neurológico severo, sin señal alguna de botulismo, debido a falta de irrigación del cerebro tras haber sufrido un paro cardíaco en una fecha imprecisa. A los 22 años, extrañamente le falló el corazón.

La luz radiante que ilumina el escenario del paraíso del proletariado, sigue alumbrando los rostros de todo un pueblo que desborda de felicidad, según el guión, y daría gustoso la vida por Kim Yong Un, aficionado a algunos vicios occidentales como las discotecas, las actrices, los autos de carrera, la música hip hop, el futbol y el basquetbol, y quien mandó a asesinar en Malasia a su hermano mayor Kim Jong Nam, pues mantenerlo en el exilio no le fue suficiente.

Todo un prodigio Kim Yong Un, de acuerdo a las biografías oficiales de lectura obligatoria en las escuelas y universidades del país: “desde muy niño estuvo dotado de "una inteligencia asombrosa, un agudo poder de observación, una gran capacidad de análisis y una perspicacia extraordinaria, valiente y ambicioso, de pensamiento creativo, miraba cada problema con un ojo innovador pese a su tierna edad".

Mientras tanto, las tinieblas reinan, como siempre, en los subterráneos debajo del escenario.

Masatepe, junio 2017

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La dictadura democrática de los poderosos

Nos hacen falta ideas. La mente no piensa con información sino con ideas, como destaca Fritjof Capra en La trama de la vida. En esta tremenda transición/tormenta que vivimos, necesitamos lucidez y organización para comprender lo que sucede y para construir las salidas. Cuando la realidad se hace más compleja y la percepción se enturbia, una característica de las tormentas sistémicas, aclarar la mirada es un paso ineludible y vital.

 

Por eso nos atiborran con información basura, porque contribuye a potenciar la confusión. Es en este sentido que los medios juegan un papel sistémico que consiste en desviar la atención, hacer que las cosas importantes y decisivas tengan un trato idéntico a las más superficiales (un accidente en carretera tiene más cobertura que el caos climático) y tratan los temas serios como si fueran un partido de fútbol.

 

Como sabemos, hay quienes piensan que no hay cambios mayores, que la tormenta sistémica es una crisis pasajera, luego de la cual todo seguirá su curso normal. Pero los de abajo necesitamos aguzar los sentidos, detectar los sonidos y los movimientos imperceptibles, porque nuestras vidas están en riesgo y cualquier despiste puede tener consecuencias desastrosas. No tenemos seguros de vida ni guardias privados, como tienen los de arriba.

 

El historiador francés Emmanuel Todd reflexiona sobre las elecciones en su país, con análisis bien interesantes. El primero, es que desde hace varias décadas existen campos de fuerzas sociales estables, que le permiten asegurar que la sociedad está dividida en dos mitades y que esa división permanece casi inalterada ( goo.gl/p1i6WN ).

 

En segundo lugar, se pregunta porqué en el pasado cuarto de siglo el rechazo al modelo neoliberal no ha crecido (en Europa), pese al aumento de la desocupación y al fracaso del euro. Analiza la población, un dato estructural que tienden a minimizar los analistas. En Francia, la población envejeció hasta seis años desde 1992 y, de hecho, los ancianos han perdido el derecho de voto, porque una salida del euro derrumbaría sus pensiones.

 

La segunda cuestión que contempla es la estratificación educativa. Concluye que la gente con estudios superiores produjo una oligarquía de masas y que esa élite pasó de 12 por ciento de la población en 1992 a 25 por ciento, en sólo 25 años. La conclusión estremece: una población envejecida sumada a una mayor masa oligárquica desemboca en un creciente conformismo de la mitad de la población, mientras la otra mitad de abajo se ha deteriorado notablemente desde el tratado de Maastricht de 1992.

 

Cuando Marx escribe el Manifiesto Comunista, la relación entre los de abajo y los de arriba era de nueve a uno. No había pensiones para los mayores y la universidad estaba reservada para las élites. Era un sistema inestable, donde 90 por ciento tenía interés en derribarlo.

 

Los dos cambios mencionados por Todd (demografía y educación superior) representan mutaciones profundas para quienes aspiramos a transformar el mundo. Todavía en 1960 abundaban los universitarios como el Che, dispuestos a utilizar sus conocimientos junto a los oprimidos. El sistema supo comprender que tenía un punto débil entre los jóvenes universitarios y tomó medidas.

 

Ahora los docentes de ese nivel ganan fortunas, hasta 30 veces el salario mínimo en varios países. Los estudiantes cuentan con becas que les permiten estirar los estudios de posgrado hasta bordear los 40 años y luego aspiran a ingresar en la élite universitaria. En el imaginario colectivo el ascenso social pasa por los estudios superiores a los que se entrega buena parte de la vida.

 

Immanuel Wallerstein sostenía hace tres décadas (en Marx y el subdesarrollo) que bajo el capitalismo la clase alta pasó de 1 a 20 por ciento de la población mundial. La cifra puede acercarse ahora a 25 por ciento que presume Todd para la oligarquía de masas. En América Latina las cifras deben matizarse, pero vamos hacia allá.

 

Es posible que estemos bordeando la dominación perfecta: sociedades divididas en partes casi iguales, entre los que necesitan patear el tablero y los que temen cualquier cambio. Una mitad conformista y la otra mitad apabullada por la cuarta guerra mundial. Por encima de ambas, 1 por ciento controla el poder estatal, el material y las democracias electorales.

 

A medida que se expanden las dimensiones del grupo en la cima, a medida que vamos haciendo a los miembros del grupo de la cima cada vez más iguales entre sí en sus derechos políticos, se hace posible extraer más de los de abajo, escribe Wallerstein en Después del liberalismo (página 168). Y agrega que un país mitad libre y mitad esclavo sí puede durar mucho tiempo.

 

Las consecuencias de estos cambios deberían llevarnos a sacar algunas conclusiones estratégicas.

 

Primero, la democracia se asienta en ese sector que no quiere desestabilizar el sistema, mientras la otra mitad no se siente representada. La democracia electoral tiene sentido para la mitad de arriba, pero es una cárcel para los de abajo.

 

Dos, para la mitad desheredada de la población, el diseño actual del capitalismo es una realidad opresiva, ya que las políticas sociales focalizadas tienden a neutralizar y dividir a quienes necesitan levantarse contra el sistema.

 

Los partidos de centro-izquierda recogen las aspiraciones, y los miedos, de esa mitad de la población que sólo quiere cambios cosméticos y cuyo ejercicio político excluyente es votar cada cinco o seis años y asistir a mítines para aplaudir a sus caudillos.

 

La mitad de abajo no puede confiar en un sistema político que funciona como una dictadura democrática. Una estructura política con total libertad para la mitad de arriba puede ser la forma más opresiva que se pueda imaginar para la mitad de abajo, sigue Wallerstein.

 

Los que viven en la zona del no-ser, en palabras de Fanon, son los que resisten y construyen otros mundos, por mera necesidad de sobrevivir. Pero son bombardeados por la fantasía de que pueden cambiar su destino sin quebrar el sistema.

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Abollir el voto preferente: regreso al pasado (o al bolígrafo). ¡Ya es hora de devolverle el poder al pueblo! Panachage

La tan cacareada, reforma política, tiene palabra de sus promotores (Gobierno y miembros de la Comisión), dos ejes fundamentales: la creación de una Corte electoral y la abolición del voto preferente. Éste último coincide, con una propuesta que en el pasado ya había hecho el gobierno santos por conducto de sus ministros (proyecto de Acto legislativo No 018/2014), por lo que se da como un hecho que gozará del favoritismo y respaldo del Presidente. El procedimiento para lograr el fin propuesto, es el de utilizar las facultades del fast track y se busca legitimarlo en los acuerdos de La Habana, en los apartes donde éste hace referencia a la ampliación de la democracia en Colombia. Nada más restrictivo de la poca democracia acá existente que la abolición del voto preferente. Nada más favorable a los políticos corruptos que la eliminación del voto preferente y el regreso a las listas cerradas, y al bolígrafo de los directores de los partidos políticos.


Hoy en día, existe la tendencia a identificar democracia con elecciones; de manera que donde no existen elecciones decimos también que no existe un régimen democrático. Puede existir un remedo del proceso electoral, y la ausencia de verdaderas garantías electorales, lo que nos permitiría afirmar que aunque haya elecciones no hay verdadera democracia. Lo que sí es cierto es que no hay democracia donde no hay procesos electorales que garanticen el derecho fundamental a elegir y ser elegido.


Si democracia se identifica con elecciones, éstas se identifican con votos. Se vota básicamente por dos razones: para decidir o para escoger un representante que decida por uno. Cabe recordar que el voto se inserta dentro de las técnicas electorales, utilizadas algunas por las órdenes religiosas del alto Medioevo que no pudiendo acudir ni al principio hereditario ni a la fuerza, con el voto proveían a elegir a sus superiores. Hasta fines del siglo XVII se utilizaba un sistema de unanimidad, como el que se conserva hoy para la elección del Papa de Roma. Después comenzó a utilizarse el principio de la mayoría y luego se pasó al sistema de la representación proporcional, que es el más utilizado hoy en día.

Fue la Revolución Francesa la que trajo un cambio fundamental en la concesión de la representación política. Antes de ella el derecho del voto venía atribuido a las familias, a las corporaciones, o a los estados; con la Revolución se entregó el derecho de voto a los individuos y más exactamente al ciudadano; del grito revolucionario:“A las armas ciudadanos” se pasó al rugido de “A las urnas ciudadanos”.

Las elecciones implican la sucesión de una serie de actos (proceso), donde hay que considerar cinco momentos fundamentales: a) Quienes son los electores (o quienes pueden elegir); b) Requisitos exigidos a los candidatos (o quienes pueden ser elegidos) y a los partidos; c) Las circunscripciones electorales y d) La Adjudicación de puestos o escaños. E) La solución de los conflictos electorales (administrativa, judicial o electoralmente).


Adjudicación de puestos o escaños


La adjudicación de escaños se hace utilizando los sistemas electorales, que pueden clasificarse en dos grandes grupos: sistemas de mayorías y sistema de representación proporcional.


1. Sistema de mayorías


Supone, que quien obtiene la mayoría, se lleva toda la representación. Cuando se va a elegir un sólo representante (circunscripción uninominal), necesariamente se utiliza el sistema mayoritario; puede utilizarse también cuando se va a elegir más de un representante (circunscripciones plurinominales).


El criterio mayoritario puede ligarse a una sola votación, caso en el cual se elige a quien obtenga la mayoría incluso relativa, o puede vincularse a una doble votación, con escrutinio mayoritario a dos vueltas; en este último caso, en la primera vuelta se elige a quien obtenga la mayoría absoluta (mitad más uno de los votos); si nadie la obtiene, en la segunda vuelta es elegido quien consigue la mayoría incluso relativa (normalmente, en la segunda vuelta, sólo participan los dos candidatos más votados en la primera).


2. Sistema proporcional


Supone, la escogencia de los representantes de manera que reflejan más exactamente las opiniones de los electores. Se busca que quien tenga más votos, tenga más representación, pero que también la tenga quien tiene menos votos, o sea, las minorías.


En las circunscripciones plurinominales, donde se aplica el criterio proporcional, los candidatos se presentan agrupados en listas.


Los electores o sufragantes pueden votar por toda la lista sin posibilidad de modificarla (bloqueada), o pueden modificarla (tachando nombres, cambiando el orden de los candidatos, sustituyendo o combinando nombres de distintas listas etc.). En este caso se persigue una mayor libertad del elector.


En las listas cerradas los electores no tienen posibilidad de determinar quién será el representante de su partido y no permiten cambios ante hechos imprevistos, como sucedióen las elecciones de 1990, para la reunificación de Alemania, un candidato que encabezaba una lista fue denunciado como informante de la policía secreta cuatro días antes de las elecciones e inmediatamente expulsado por el partido; pero como las listas eran cerradas, los votantes tuvieron que votar por él si querían apoyar a su partido.


Más allá de la proporcionalidad, se puede pensar en otras formas de comportamiento de los sistemas electorales. Una de ellas consiste en evaluar que nivel de opción se le ofrece a los electores en las papeletas en cada uno de los sistemas.
Mi experiencia como estudioso del derecho electoral, y como Magistrado del Consejo Nacional Electoral, es que el derecho electoral es instrumental y por lo mismo es que puede ser utilizado democrática o antidemocráticamente. Las razones de esa afirmación son las siguientes: el derecho electoral es instrumental, ya que la primera pregunta que tenemos que hacernos es ¿què queremos hacer¿y una vez definido que queremos del derecho electoral, utilizamos el instrumento adecuado para lograr el fin buscado. Por ejemplo, si nosotros queremos quitarle poder a los ciudadanos y darle un gran poder a los partidos políticos, a sus directores y a las mafias que se han apoderado de ellos, pues entonces utilizaremos para fortalecer a los partidos un instrumento como el de la lista cerrada que le permite a esas mafias, y a los directivos del partido, organizar su lista como ellos quieren y al elector no le toca más que votar en el orden establecido por el partido; pero si lo que queremos es otra cosa, democrática, como por ejemplo darle mayor autonomía al elector, entonces el derecho electoral recurre a una figura como la del voto preferente, que permite al elector modificar la lista del partido, ya que quien tenga más votos preferentes ocupará el primer lugar, y así sucesivamente. Si lo que queremos es darle la libertad absoluta al elector, el sistema electoral permite que el elector haga su propia lista escogiendo los candidatos de distintas listas de tal manera que la lista del elector puede ser completamente distinta a la que presentaron los partidos, ya que su lista puede contener candidatos de varias listas y conformar una lista propia escogiendo candidatos de cada una de las listas, de los distintos partidos. Este sistema, es más democrático, pues privilegia claramente al elector sobre los partidos políticos.


Panachage


Dentro del sistema de listas abiertas, se tienen varias modalidades, siendo una de ellas el denominado voto preferente, que permite al ciudadano elector escoger un candidato de su preferencia dentro de una lista, como es el caso actual de Colombia, o varios dentro de esa misma lista; incluso, en algunos casos, de indicar los candidatos que no son de su agrado (voto único transferible: los electores expresan sus preferencias por los distintos candidatos de la misma lista, numerándolos consecutivamente (1, 2, 3, etc.). Se cuenta el número de primeras preferencias que obtuvo cada candidato).


El más democrático de los sistemas de listas abiertas, es el PANACHAGE, que da a los votantes más de un voto por la misma papeleta y les permite distribuir sus votos entre los candidatos individuales de diferentes listas de los partidos. El elector puede votar por todos los candidatos de una sola lista, sólo por algunos candidatos dentro de una lista, o escoger candidatos de distintas listas, por lo que puede terminar haciendo su propia lista.


En las listas del sistema de representación proporcional con panachage: los votantes tienen tantos votos como escaños en disputa. Los electores distribuyen sus votos entre los candidatos de su preferencia independientemente de la lista a la que pertenezcan. Se suman los votos recibidos por cada candidato y los escaños se le asignan a los más votados. También se puede emitir un solo voto por una lista de partido, lo que implica que le corresponde un voto a cada uno de los candidatos.


Este sistema que es el más democrático y que le da el poder electoral a la sociedad civil, se utiliza en las elecciones a todos los niveles en Luxemburgo, Liechtenstein y el país por antonomasia de la democracia directa: Suiza. En las elecciones parlamentarias en Ecuador (Ley electoral, Art. 120; en las elecciones para representantes a la Asamblea Nacional y al Parlamento Andino, así como para consejeros regionales, concejales municipales y vocales de las juntas parroquiales rurales, los electores marcarán la casilla que identifique a cada candidato de una sola lista o entre listas, hasta el máximo de la representación que corresponda elegir).

También en el Salvador,donde el panachage o voto cruzado para la elección de diputados, en el que los salvadoreños pueden optar por apoyar solo al candidato, votando por rostro, sin que el voto vaya al partido que lo postula. Asimismo, pueden votar por bandera (partido) o por los candidatos de más de un partido; y en Honduras(ARTÍCULO 193. DIPUTADOS AL CONGRESO NACIONAL. La declaratoria de elección de Diputados al Congreso Nacional se efectuará aplicando el procedimiento siguiente: 1) En cada Partido Político, Alianza o Candidatura Independiente se establecerá el orden de precedencia conforme a las marcas obtenidas por cada candidato en forma individual, ocupando el primer lugar dentro de la planilla correspondiente el que haya obtenido el mayor número de marcas y así sucesivamente en el orden descendente hasta completar el número de cargos; 2) Se obtendrá el total de votos válidos de cada Partido Político, Alianza y Candidatura Independiente sumando las marcas obtenidas por cada uno de sus candidatos);así como en las elecciones locales en la mayoría de los estados Alemanes(Lander) y en las comunas francesas que tienen menos de 1.000 habitantes. El Principado de Mónaco (donde Cada votante puede aprobar una de las listas en su conjunto, o reemplazar algunos de los candidatos de las diferentes listas del partido / coalición (“panachage"), por otros de otras listas, indicando el nombre completo de los candidatos de su elección.).En Suecia cerca de 25% de los electores regularmente votan por un determinado candidato, por lo que resultan elegidos algunos individuos que no lo lograrían si las listas fueran cerradas.


El panachage es el más flexible de los sistemas de listas abiertas. La posibilidad de votar por más de un candidato de las diferentes listas de partidos o la de emitir más de un voto por un solo candidato (conocida como acumulación), o tachar candidatos, le ofrecen al elector una medida adicional de control y de verdadero poder soberano.


En Finlandia, el votante, tiene el máximo poder, ya que no se vota directamente por los partidos políticos, sino directamente por los candidatos. En primer lugar, los votantes emiten un solo voto para su candidato preferido directamente, y no para su partido preferido, poniendo el número correspondiente del candidato en la papeleta de votación (similar a lo que sucede en Brasil); comolos electores deben votar por candidatos: el número de escaños que recibe cada partido depende del número total de votos que hayan obtenido sus candidatos y resultan elegidos aquellos que hayan recibido el mayor número de votos en forma individual

Las razones ocultas de quienes pretenden abolir el voto preferente.
1.- Cercenar aun másla poca democracia que existe en Colombia
2.- Amputar los mecanismos de participación ciudadana
3.- Perpetuar el caciquismo y el gamonalismo político e impedir que las nuevas generaciones accedan a la representación política
4.- Mantener en el poder a una clase política corrupta y a los contratistas que los financian.
5.- favorecer y estimular la corrupción

Veamos algunas de las ventajas del voto preferente, que son validas también para el panachage

Las ventajas del voto preferente

Es un elemento efectivo de democratización de los partidos, pues mejora la relación votante-elegido: el poder de los gamonales o caciques dentro del partido queda contrapesado por el voto del ciudadano.


Obliga a los partidos a confeccionar sus listas tomando en cuenta el mayor consenso y representatividad de los postulantes antes que su pertenencia o cercanía a los círculos de poder dentro del partido, o a quienes los financian económicamente.


La responsabilidad de definir quiénes llegarán al Congreso es compartida entre los ciudadanos y el partido, teniendo en todo caso los primeros la última palabra, con lo que se acaban muchas de las tensiones que se podrían acumular contra los partidos y el sistema político en su totalidad.


Corrige las elecciones internas en los partidos, en razón de que éstas no se hacen, o se hacen de manera amañada, ya que finalmente los ciudadanos, al marcar sus preferencias al momento de votar, son los que deciden el orden de la lista.

Los titulares de la soberanía son los ciudadanos no los partidos


La mala imagen y el deterioro de los partidos no proviene de la existencia del voto preferente; como tampoco depende del PANACHAGE, este argumento no es más que un recurso retórico hábil para encubrir la corrupción, podredumbre y descomposición de los directores de los partidos y de los candidatos que ellos escogeno avalan; es otra forma de hacer culpable a un derecho ciudadano de escoger a sus representantes, de la putrefacción de quienes dirigen a los partidos, de su incompetencia en la defensa de los derechos humanos del pueblo, o de los vicios y deshonestidad de los candidatos.


Frente al dilema a que nos quieren someter quienes proponen la eliminación del voto preferente: escoger entre los ciudadanos y los partidos políticos; les decimos claramente que nuestra elección ya está hecha, que siempre ha sido y será a favor de los ciudadanos y de sus derechos; que así como no aceptamos un modelo de Estado donde los ciudadanos deben renunciar a sus derechos en favor del Estado, tampoco aceptamos que los pierda a favor de los partidos políticos. Que para nosotros, como sociedad civil, lo principal y fundamental es el ser humano y sus derechos, y que cualquier institución, llámese Estado o partidos políticos, debe estar al servicio del hombre y de sus derechos y no al revés.


El proceso de paz en Colombia ha estado pletórico de paradojas, pues se nos dice una cosa y se hace todo lo contrario: se nos dijo que se iba a dar un proceso de paz con justicia social y sólo se nos dio la cesación parcial de un conflicto armado; se nos dijo que iba a cesar la violencia política y económica contra los derechos del pueblo y ésta no ha disminuido sino que ha aumentado, incluido el asesinato de líderes populares y la represión de la legítima protesta social; se nos dijo, que los acuerdos de La Habana eran el pasaporte hacia un futuro luminoso, transparente, promisorio, hacia la tierra prometida y el retorno al paraíso perdido.


Nos digeeron que todo lo abominable del pasado, comenzando por la corrupción, las mafias en la política, la inmoralidad social y administrativa; la putrefacción y la podredumbre en la política, quedarían atrás; y que el tránsito del reino del vicio al de la virtud se haría de la mano del pueblo por medio de un plebiscito y ante el primer fracaso, en vez de ampliar mucho más la democracia económica y política y perseverar en la labor de persuasión del pueblo, corrieron despavoridos a refugiarse en quienes simbolizan todo lo abominable del pasado: la clase política y especialmente en su cuartel general, el Congreso de la República; y para el pueblo sólo tuvieron calificativos insultantes y estigmatizadores de: brutos, estúpidos e ignorantes.


Ante la explosión que tuvieron en sus manos de la bomba de hidrógeno de la corrupción, nos prometieron que la combatirían y que el proceso de paz ayudaría a luchar contra ella, por ese paradójico que muchos de los contratos que se han hecho para desarrollar los acuerdos de La Habana, estén también manchados por la corrupción, pues hace unos días uno de los miembros del secretariado de las FARC denunciaban como ellos compraban, hasta hace poco arroz a 3.000 pesos para darle a sus miembros, y hoy ese mismo arroz los contratistas lo facturan a 15.000 pesos; y lo más paradójico, es que el Congreso de la Republica y Rey de la mermelada, el corruptor de los corruptores, sea el abanderado de la lucha contra la corrupción.


Se nos dijo también, que los acuerdos de La Habana servirían para ampliar la democracia política y la democracia económica, y esta propuesta de suprimir el voto preferente han querido enmarcarla y legitimarla dentro de esos acuerdos; lo que es otra prueba paradójica de que el camino hacia el infierno puede estar lleno de “buenas intenciones”; de que se puede justificar un medio perverso como un fin noble y de que se puede actuar contra la democracia hablando de una fementida “democracia”.


Si de verdad queremos ampliar la democracia en nuestro sistema electoral, no sólo no debemos abolir el voto preferente, sino ampliarlo al voto preferente dentro de todas las listas, donde el votante prefiera escoger los mejores candidatos de todas las listas y hacer la lista más óptima; que recoja a los candidatos más honestos y más capaces de todas las listas, que es lo que permite el PANACHAJE, pues permite a los ciudadanos electores de la sociedad civil tomar el control sobre los candidatos, poniéndolos fuera de las manos de las élites o directores de los partidos corruptos y colocarlos en las manos de los electores.


Este derecho que tenemos los ciudadanos a escoger los mejores candidatos de todas las listas presentadas a una elección, no podemos cedérselo a los partidos políticos ni permitir que ellos lo condicionen, como existe hoy con el voto preferente, que está en manos de cada partido político; por el contrario debe ser un derecho de todos los ciudadanos frente a todos los partidos políticos, que deben someterse a este sistema de PANACHAGE, ya que así lo exige la lucha contra la corrupción y contra las mafias que se han apoderado de los partidos políticos.


La lucha por el panachage, esta vinculada a la lucha contra la corrupción que azota a Colombia, no por azar un estudioso y conocedor del sistema electoral como es CRAIG ARCENEAUX, en su libro, DEMOCRATIC LATIN AMERIACA aun no traducido al español, en la página 339 dice: “un político corrupto puede sobrevivir bajo un sistema de listas cerradas, si él o ella cuentan con el apoyo o complicidad de las élites o directores de los partidos políticos. Pero al mismo político corrupto es seguro que será sancionado por los votantes equipados con un voto preferente obligatorio, o con el PANACHAGE”.


Posdata: no olvidemos la cita que tenemos el 1 de mayo de salir a marchar contra la corrupción de todos, por la ampliación de la democracia política y económica, para que todos los colombianos tengan todos sus derechos y por la Asamblea Nacional Constituyente, popular, democrática y soberana que diseñe las instituciones que realicen los cambios estructurales que Colombia necesita, incluida la verdadera lucha contra la corrupción.

Publicado enColombia
“La derrota de las revoluciones árabes facilitó el retorno del fascismo”

En su artículo de opinión “Alepo, la tumba de la izquierda”, el filósofo y escritor español Santiago Alba Rico afirmaba, respecto del conflicto sirio, que “una buena parte de la izquierda mundial se ha situado al margen de la ética y al lado de los dictadores y de los muchos imperialismos que doblegan la zona”. En esta entrevista profundiza en ese tema.

 


—Observando las críticas a su artículo que algunos lectores de Brecha vertieron a través de Facebook, pareciera que en la izquierda occidental no hubiese habido novedad desde fines de los sesenta: se mantiene la fidelidad a dogmas y esquemas maniqueos según los cuales es bueno todo aquel que se opone a Estados Unidos.


—No se podría sintetizar mejor. Acá encontramos algo que de alguna manera es antropológico, casi biológico –y que en la izquierda se expresa de un modo particularmente simplificador–, que es esta dinámica binaria del pensamiento humano: somos incapaces de meter tres factores en una misma plaza, en una misma cabeza. Durante años ha resultado muy cómodo que existieran sólo dos factores y organizar todos nuestros alineamientos ideológicos en torno a la aceptación de que había un polo malvadísimo, que era Estados Unidos, y, obvio, no vamos a estar en desacuerdo con esto. Pero lo que siempre me asombra de las críticas que recibo es la poca voluntad que se pone en leer lo que digo: creo que en ningún momento he defendido a Estados Unidos ni, válgame el cielo, al Estado Islámico (EI). Por desgracia, vivimos en un mundo cada vez más complejo en el que ni podemos refugiarnos en la retórica de la complejidad para hacer dejación de nuestro deber de intervenir en él, ni podemos simplificar con mitos o esquemas que pertenecen al pasado. Han ocurrido muchísimas cosas desde que cayó el muro de Berlín. En los últimos seis años han ocurrido más: ha habido un deshielo acelerado de la Guerra Fría que ha tenido cosas muy buenas y muy malas, como estamos viendo ahora. Entre otras cosas, se ha producido un desorden global que nos devuelve a la Primera Guerra Mundial, a un conflicto entre potencias y subpotencias –que se alían de forma muy volátil y muy promiscua, con cambios acelerados en las diferentes relaciones de fuerza– que, de ninguna de las maneras, podemos seguir contemplando y analizando con el esquema de la Guerra Fría. No sólo porque es un error, intelectual y político, sino porque, por el camino, dejas fuera con una cierta displicencia a un montón de gente que se ha jugado, e incluso perdido, la vida luchando contra dictaduras y reivindicando justicia social, dignidad, democracia y libertad.


El conflicto sirio es muy complejo: empezó siendo una revolución y ha acabado siendo una guerra civil que alberga luchas de pueblos contra pueblos, de pueblos contra regímenes y de regímenes entre regímenes. Hemos visto, por ejemplo, cómo Kobane era liberada por los kurdos con la cobertura aérea estadounidense, sin que ninguno de estos que yo llamo “estalibanes” abriera la boca. Un aliado central, fundamental, de Estados Unidos, Turquía, considera terroristas a los mismos que Estados Unidos apoya y considera aliados. Turquía bombardea a los mismos que Estados Unidos con sus bombardeos salvaba.


—¿Cómo encaja las críticas llegadas desde América Latina?


—Ya no me resulta tan triste como antes, cuando parecía que compañeros, afines –que es esa la cuestión–, preguntándose quién me pagaba, me consideraban un traidor. Son cosas que me han hecho daño. Tú puedes pensar que el otro está equivocado, pero si en seguida piensas de alguien que no piensa como tú que se ha pasado al enemigo o le está pagando la Cia, creo que eso te convierte potencialmente en un defensor de la purga como criterio político definitorio de quiénes son los buenos y los malos. La tristeza no es tanto personal, sino que cuando has seguido desde el principio, con compromiso y con más o menos conocimiento, estos procesos desde el mismo año 2011 y desde uno de sus núcleos irradiadores, Túnez, te encuentras con que el juzgar de esa forma simplificadora lo que está ocurriendo en el mundo árabe, musulmán, desde hace seis años es un gran desprecio por pueblos que tienen derecho a levantarse contra las dictaduras que les someten desde hace décadas sin tener que pedir permiso a nadie y menos en este caso a América Latina. Lo duro para mí ha sido, por el vínculo muy fuerte que he tenido con Cuba, con Venezuela, al mismo tiempo que vivía en Túnez, descubrir esta mirada: un continente que lleva siglos peleando contra la visión occidental, colonial, que se acoge siempre al pensamiento “decolonial”, a la deconstrucción de esa visión que los europeos tienen de América Latina. Es triste ver cómo cuando ocurren cosas que no se comprenden, en una zona del mundo con la que sólo se tienen vínculos de interés geopolítico, se aplican los mismos clichés contra los que allí se han estado rebelando durante décadas, y acaban proyectando sobre esta zona del mundo todos los clichés islamofóbicos, que cuando se trata de América Latina y sus luchas seculares contra el colonialismo parecen denunciables y condenables.


—¿Qué queda de las revueltas de las primaveras árabes, de las que el colofón parece ser el dramático conflicto sirio?


—Siria ha sido, decía, la tumba de la izquierda, pero también de las revoluciones árabes, porque es ahí donde ese impulso popular se tuerce en una multiintervención, en un conflicto por delegación, en una zona concreta donde existe un régimen feroz que ha provocado intencionadamente esa intervención multilateral, así como la radicalización de las facciones rebeldes como única forma de legitimarse. ¿Qué queda? Sinceramente, queda mucho dolor, mucha amargura. Queda un mundo volteado: hace seis años hubo un impulso popular que comenzó en Túnez, que se extendió por toda la región, desde Mauritania hasta Bahréin, que se contagió también al norte del Mediterráneo, a España, a Grecia; que pasó a Turquía de nuevo, que llegó hasta Wall Street; un impulso democrático y global que se ha vuelto lo contrario. Creo que la derrota de las revoluciones árabes es lo que ha facilitado el retorno de lo que me atrevería a llamar neofascismo o, al menos, desdemocratización global.


Ya decía Antonio Gramsci que el fascismo es siempre el resultado de una revolución fracasada, y yo creo que estamos asistiendo al fracaso global de un impulso democrático que, volteado, está tomando la dirección inversa en el mundo entero. Por tanto, ¿qué queda? Concretamente, Túnez, donde tras muchos retrocesos –de una manera fragilísima hasta el punto de que bastarían un par de atentados más para que todo se viniera abajo– hay un proceso aún abierto que en comparación con lo que pasa en Argelia o Libia, y no digamos Siria, es relativamente democrático y esperanzador; con una tentativa de poner en marcha una justicia transicional que, por lo menos, haga públicos, como se está haciendo en sesiones retrasmitidas en directo por tevé, los crímenes de las dictaduras. No cabe la menor duda de que allí donde no caben alternativas, la gente sale a las calles esperando conquistar algo de justicia social, algo de democracia, y cuando no lo consigue, la frustración genera radicalización.


Este fracaso ha generado una radicalización que es mayor en Europa que en el mundo árabe. Doy unos datos de encuestas: el apoyo al EI en el norte de África, entre Libia y Argelia, oscila entre el 0,5 y el 1,5 por ciento, números que contrastan con la gente que en Europa apoya a la ultraderechista francesa Marine Le Pen o a los neofascistas austríacos y holandeses; si, además, se mira a Polonia, a Hungría creo que quien se está radicalizando es Europa, y como consecuencia también del fracaso de la revolución siria. Frente a un problema del que ellos mismos son responsables, los gobiernos europeos están abriendo las puertas a una radicalización enormemente peligrosa.


Estamos viviendo un momento parecido al de los años treinta del siglo pasado, porque hay un desprestigio total de la democracia, una crisis económica grave, con un crecimiento claro de la xenofobia. Con dos diferencias: una, este nuevo fascismo no es revolucionario, es decir, no invita al riesgo, a la violencia, a la expansión, sino todo lo contrario; y, dos, no hay ninguna alternativa de izquierdas, como sí las hubo en aquellos tiempos; y por lo tanto si queremos, primero, detener el monstruo y después, a mediano plazo, revertir el proceso, teniendo a Trump en Estados Unidos, a Putin en Rusia, con la amenaza de Le Pen, o François Fillon, que da un poco igual, en Francia, más Austria y Holanda, más lo que sucede en el mundo árabe, creo que hay que entender que la disputa no es entre dos radicalismos sino entre dos conservadurismos: uno es el de Trump y Le Pen, asociado a la islamofobia, la xenofobia, la exclusión y el autoritarismo, y el otro, al contrario, va ligado a la democracia, la inclusión, el feminismo, etcétera.


1. Brecha, 30-XII-16.

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Miércoles, 11 Enero 2017 06:33

Teodoro y Teodorín

Teodoro y Teodorín

El dictador de Guinea Ecuatorial Teodoro Obiang, que llegó al poder en 1979 y lleva ya 38 años sentado en la silla presidencial, no se anda por las ramas. Su hijo Teodorín es su vicepresidente desde el año pasado, electo con la misma aplastante mayoría que su padre, más de 90 por ciento de los votos.

El viejo Teodoro, que para llegar adonde está derrocó a su tío Francisco Macías, otro dictador sanguinario, domina como pocos el arte de permanecer en el mando: controla, para empezar, el organismo que cuenta los votos; es el eterno candidato del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), que en esas mismas últimas elecciones sacó 99 de los 100 escaños del parlamento; desaparece a los opositores molestos, los compra cuando puede, o los manda al exilio. Y, por supuesto, tiene los ojos puestos en crear una dinastía, de allí que Teodorín, su vicepresidente, sea ahora su sucesor.

Las cifras electorales son, por supuesto, falsas. En 1993, por ejemplo, tras prohibir la participación de 10 de 14 partidos políticos, cuyas personerías fueron anuladas, la abstención, medida por los organismos internacionales, llegó a 80 por ciento. Y la gente sigue sin acudir a votar en cada elección. ¡Para qué? Las boletas están contadas de antemano.

Guinea Ecuatorial es un pequeño país centroafricano colonizado por España, de apenas unos 28 mil kilómetros cuadrados, un poco mayor que El Salvador. No llega a alcanzar el millón de habitantes, la mayoría de ellos sumidos en la pobreza pese a la abundancia de yacimientos de gas y petróleo, explotados por compañías trasnacionales, y cuyos beneficios van a dar a una minoría encabezada por la familia presidencial.

Teodoro y Teodorín. Pareciera el dúo de una historieta cómica, pero no lo es. Son personajes más bien de una novela de vampiros con nombres de vodevil. Teodorín, el delfín de la dinastía, y que ahora tiene 47 años, empezó a entrenarse en el gobierno de Teodoro como ministro de Agricultura y Bosques, cargo que ocupó por siete años; con un salario de 3 mil dólares, pronto había amasado una fortuna de más de 100 millones, gracias a un impuesto sobre la tala y exportación de madera, cobrado a su favor y depositado en cuentas extranjeras. Y también, aventajado que es Teodorín, se hizo con el monopolio de la televisión, dueño único de la cadena Asonga.

La rapiña de la madera no fue sino su capital semilla y luego echó mano libremente de las ganancias petroleras, así que pudo empezar a gastar en lo que quería y ser dueño de lo que quería: una mansión de 30 millones de dólares en Malibú, California, donde estudió unos cuantos meses en la Pepperdine University, afiliada a las Iglesias de Cristo; otra mansión en la avenida Foch, en París, en el exclusivo distrito XVI, que vale 220 millones de dólares, decorada con pinturas de Renoir y Degas, y dotada de spa, cine privado, una discoteca, peluquería, gimnasio y salones de banquetes.

Coleccionista de automóviles exclusivos, entre ellos un Bugatti Veyron deportivo de un millón 300 mil dólares, de los que sólo existen 30 modelos en el mundo; un Maserati de 800 mil dólares, además de un Aston Martin, un Ferrari, un Rolls-Royce, un Bentley Arnage, un Bentley Continental, un Lamborghini Murciélago y varios Porsches. Y como un solo Bugatti le pareció poco, adquirió dos más. Poco pudoroso, y más bien lleno de orgullo por su exclusivo y numeroso botín, lo enseña a través de múltiples fotografías en Instagram y demás redes sociales.

En Estados Unidos compró el sello discográfico TNO Entertainment y, dada su pasión por la música y los espectáculos, entre muchas de sus posesiones exóticas se halla un guante compuesto de piezas de cristal que utilizó Michael Jackson en la gira mundial para promocionar su disco Bad. Los grifos en los múltiples baños de sus mansiones los mandó a dorar en oro de 21 quilates, lo mismo que los retretes de su jet privado, comprado en 40 millones de dólares.

Un país pobre y pequeño, que apenas gasta 0.6 por ciento del PIB en educación, si abunda en gas y petróleo, aunque esa riqueza sea malversada, suele gozar de consideraciones de los gobiernos poderosos, y del olvido diplomático acerca de las constantes violaciones a los derechos humanos y a las reglas democráticas. Este manto parece seguir cubriendo aún a Teodoro, pero han empezado a descobijar a Teodorín.

Ahora se encuentra sometido a procesos judiciales en diferentes tribunales bajo cargos de corrupción, blanqueo de dinero, malversación de fondos públicos, extorsión, abuso de bienes sociales y abuso de confianza. En Estados Unidos, el Departamento de Justicia incautó la mansión de Malibú. En Francia, Suiza y otros países europeos, muchas de sus propiedades y cuentas bancarias también han sido confiscadas. Un yate le fue decomisado en Holanda, aún queda otro en Marruecos.

Sólo realizar la inspección e inventario de los haberes encontrados en la mansión de la avenida Foch, por instrucciones del Tribunal Penal de París, tomó nueve días. Un cargamento de vino Chateau Pétrus en las cavas, decenas de zapatos Dolce Gabbana en los clósets, son algunos de los hallazgos más banales.

Teodorín ha tenido que escapar a Guinea Ecuatorial, huyendo de los jueces, para refugiarse en uno de los tantos palacios de Teodoro. La fiscal francesa Charlotte Bilger considera que Teodorín tiene "una necesidad compulsiva de gastar". Gastar lo robado, claro, aunque según su alegato todo es legítimo, producto de su propio esfuerzo. Cuántas veces no hemos oído lo mismo antes.

El vicepresidente Teodorín será condenado en ausencia, pero nadie ha dicho que semejante escándalo impida a Teodoro traspasarle un día el mando presidencial, o que no pueda sucederlo a su muerte. En un país de tanta miseria, donde la esperanza de vida supera apenas los 50 años de edad, sólo Teodoro y Teodorín pueden cantar con propiedad el himno nacional que empieza: Caminemos pisando la senda / de nuestra inmensa felicidad...

Masatepe, enero 2017.

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Lunes, 26 Septiembre 2016 06:21

Los primeros archivos abiertos

Los primeros archivos abiertos

Ricardo Lagos promulgó el secreto por 50 años para proteger la dignidad de las víctimas que no querían hacer público su martirio.

 

Al menos quince víctimas del terrorismo de Estado trasandino lograron desclasificar documentos que dan cuenta de las torturas sufridas entre 1973 y 1990, cuando fueron detenidas por agentes militares. Con esta iniciativa, los ex presos políticos logran romper, por primera vez, con un largo silencio que decretó que los archivos debían mantenerse en secreto hasta 2054. Quince carpetas forman parte de la información recabada por la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura, conocida como Comisión Valech, organismo creado en 2003 con el objetivo de esclarecer la identidad de las 40.000 personas que fueron detenidas y torturadas por razones políticas.


La documentación contiene fotografías, recortes de prensa y fichas de las víctimas, además de la transcripción de los testimonios de los denunciantes, en los que aparecen nombres y descripciones de sus captores y torturadores. “Recuperar estos archivos es parte de la reparación moral que nos debe el Estado. Nosotros tenemos que ser los dueños de esa información y poco a poco debemos entregársela a la sociedad. Ahora está en nuestras manos un pedazo de la verdad”, señaló Scarlett Mathieu, una de las ex presas políticas de la dictadura que el jueves recuperaron la carpeta vinculada con su caso.


Mathieu, que tras el golpe de Estado integró la red periférica de apoyo al MIR (Movimiento de Izquierda revolucionaria), fue detenida en 1974 y torturada durante ocho meses. En 2003 nombró ante la Comisión Valech a los agentes que la torturaron durante su cautiverio. “Me gustaría que mi testimonio saliera a la luz y que los nombres de quienes me torturaron pudieran ser conocidos por la ciudadanía. Yo sólo pude reconocer a cinco agentes, pero había más. Es importante que muchas más víctimas hagan lo mismo, para que se pueda cruzar la información y armar un mapa completo de la represión”, explicó.


Los testimonios, documentos y antecedentes aportados a la Comisión Valech debían permanecer en secreto por un plazo de 50 años, según determinó la ley 19.992, conocida como Ley Valech, que establece la entrega de pensiones de reparación para las víctimas de la dictadura. Según argumentó el entonces presidente Ricardo Lagos, quien promulgó la ley, el objetivo de la medida era proteger la dignidad de las víctimas que no querían que sus familias supieran de las torturas que sufrieron durante la dictadura.


Hasta el momento, el acceso a esa información no sólo estaba vedado a la ciudadanía, sino también a los jueces, que no podían conocer los antecedentes sobre los casos de represión. La actual presidenta, Michelle Bachelet, prometió en su campaña electoral que estudiaría el tema, pero fue la iniciativa de un artista visual chileno la que permitió romper con el secreto. “Desclasificación Popular” es la campaña artístico-política de Francisco “Papas Fritas”, un transgresor artista que junto a un equipo de periodistas y abogados encontró la forma legal de forzar al Estado chileno

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Kissinger frustró los intentos de EEUU para detener las matanzas de la dictadura argentina
Nuevos archivos desclasificados prueban que el exsecretario de Estado puso trabas a los intentos del gobierno de Jimmy Carter de tomar medidas enérgicas contra la sangrienta dictadura argentina de 1976-1983

 



El exsecretario de Estado de Estados Unidos Henry Kissinger frustró los intentos de su país de detener las matanzas de la dictadura militar argentina de 1976-1983 al felicitar a la Junta Militar del país sudamericano por "eliminar" el terrorismo, según importantes archivos recientemente desclasificados.

 

Los documentos , que salieron a la luz el lunes por la noche, demuestran que la buena relación entre Kissinger y los dictadores argentinos puso trabas a los intentos de Jimmy Carter de influir en el régimen durante su presidencia de 1977 a 1981.

 

Funcionarios del gobierno de Carter se enfurecieron cuando Kissinger viajó al Mundial de Fútbol en Argentina en 1978 como invitado especial del dictador Jorge Rafael Videla, responsable de la desaparición forzosa de 30.000 opositores a la dictadura militar.

 

En ese momento, Kissinger ya no trabajaba para el Gobierno, después de que Carter venciera a Gerald Ford en las elecciones de 1976, pero los archivos prueban que los diplomáticos estadounidenses temían que sus elogios a la dictadura incrementaran las matanzas.

 

Durante sus años como secretario de Estado, Kissinger alentó a la Junta Militar a aniquilar el "terrorismo". Por el contrario, Carter y Zbigniew Brzezinski, su consejero de Seguridad Nacional, hicieron de los derechos humanos un pilar en la política de exteriores de EEUU y presionaban a la dictadura argentina retrasando préstamos y venta de equipamiento militar.

 

Kissinger elogió a Videla

 

Los cables recientemente desclasificados relatan cómo Kissinger elogió a Videla y otros militares por sus métodos durante su visita al país en 1978. "Los elogios de Kissinger al gobierno argentino por su campaña contra el terrorismo fue la música que los militares querían escuchar," dice uno de los documentos.

 

Otro cable diplomático explica que, durante una comida con Videla, "Kissinger aplaudió los esfuerzos argentinos por combatir el terrorismo" y lamentó que "desafortunadamente muchos estadounidenses piensen que Argentina es una bebida sin alcohol". Dijo que muchos estadounidenses "no saben nada de la historia argentina ni de sus esfuerzos en la lucha contra el terrorismo".

 

Kissinger tuvo incluso una reunión privada con Videla, sin la presencia del embajador de EEUU en Buenos Aires, Raúl Castro, en la que se discutieron temas de derechos humanos y la política de asuntos exteriores de Carter. "Videla arregló todo para que Kissinger y el intérprete llegaran media hora antes que el embajador", revela un cable.

 

Durante otra reunión extraoficial con el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), un grupo de diplomáticos argentinos conservadores y muy influyentes, Kissinger fue aún más lejos, declarando que "en su opinión, el gobierno argentino estaba haciendo un muy buen trabajo eliminando fuerzas terroristas".

 

Castro, el embajador de Estados Unidos, estaba escandalizado por el comportamiento de Kissinger.

 

"Mi única preocupación es que los repetidos elogios de Kissinger hacia las acciones del gobierno argentino para aniquilar el terrorismo... se les suban a la cabeza a los anfitrio nes argentinos", escribió el embajador en un extenso cable a Washington. "Existe el peligro de que los argentinos utilicen las declaraciones elogiosas de Kissinger para justificar un endurecimiento de su postura frente a los derechos humanos".

 

Los funcionarios en Washington estaban furiosos. "Los elogios de Kissinger al gobierno argentino por su campaña contra el terrorismo fueron la música que los militares querían escuchar," escribió Robert Pastor, miembro del Consejo de Seguridad Nacional, en un resumen de la visita de Kissinger para Brzezinski. "Lo que me preocupa es su aparente deseo de hablar contra la política de derechos humanos del gobierno del Presidente Carter", señaló Pastor.

 

Carter quiso que Juan Pablo II interviniese

 

Los documentos desclasificados revelan que en un momento el gobierno de Carter consideró pedir al papa Juan Pablo II que interviniera ante los dictadores argentinos.

 

Un extenso cable de septiembre de 1980 marcado como "confidencial" explicaba que "la Iglesia y el papa tienen mucha más influencia aquí que el gobierno de Estados Unidos y podrían ser intermediarios efectivos con el objetivo de volver a un Estado de derecho".

 

El cable –de funcionarios de Estados Unidos en Roma- dice que "el Vaticano podría ser el intermediario más efectivo" ante las autoridades argentinas, que "utilizan las desapariciones como táctica habitual".

 

Los documentos no revelan si los diplomáticos estadounidenses llegaron a contactar al Vaticano, y el papel de la Iglesia Católica durante esos años oscuros sigue siendo tema de debate: muchos informes indican que había sacerdotes presentes durante sesiones de tortura. No fue sino mucho después, en el año 2000, que la Iglesia Católica argentina finalmente pidió disculpas por hacer la vista gorda ante la represión.

 

Los cables también describen el antisemitismo delirante que predominaba entre los generales argentinos, que estaban convencidos de que Brzezinski (un católico nacido en Polonia) dirigía una conspiración judía mundial contra Argentina.

 

Para combatir esta supuesta conspiración, la dictadura secuestró al prestigioso periodista judío Jacobo Timerman. Gracias a la fuerte presión del gobierno de Carter, Timerman fue finalmente liberado, aunque se le quitó la ciudadanía argentina y fue expulsado a Israel, donde relató a diplomáticos estadounidenses las torturas a las que fue sometido.

 

"Timerman explicó que el punto principal de los interrogatorios durante su cautividad era su supuesto papel como líder argentino de una presunta conspiración sionista m undial", advierte un cable desclasificado de la Embajada de Estados Unidos en Tel Aviv.

 

Otro informe de Pastor para Brzezinski –con el encabezado "Tú no pareces judío"– relata con incredulidad que Timerman le dijo a los diplomáticos estadounidenses que "la mayoría de los militares argentinos cree que existe una conspiración judía a nivel mundial de la cual nacen los problemas de terrorismo en el país, y creen que usted (Brzezinski) dirige dicha conspiración".

 

Cuando Timerman le señaló a sus torturadores que Brzezinski era católico, le contestaron que eso era parte del ardid, explicó Pastor.

 

"¡Creen que usted es judío porque leyeron la guía telefónica de Nueva York y encontraron varios ‘Brzezinskis’ con nombres de pila judíos!", escribió.

 

La desclasificación de los archivos –que había sido anunciada por Barack Obama durante su visita a la Argentina en marzo – fue bienvenida por el secretario de Derechos Humanos de la Argentina, Claudio Avruj.

 

"Nos sorprendió la rapidez con que Estados Unidos nos entregó la documentación", declaró a la prensa. "Pensábamos que llevaría más tiempo".

 

Tomado de theguardian. Traducido por Lucía Balducci

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Martes, 12 Julio 2016 07:34

Condenas por la Caravana de la Muerte

Condenas por la Caravana de la Muerte

EX OFICIALES CHILENOS RECIBIERON PENAS DE PRISION POR CRIMENES DEL PINOCHETISMO

 

 

La Caravana fue una comitiva militar que luego del golpe de Estado de 1973 recorrió Chile y asesinó a aproximadamente un centenar de presos políticos. En el mismo caso, las querellas implican al ex jefe del Ejército Juan Emilio Cheyre.

Un tribunal de Chile condenó ayer a prisión a seis ex oficiales del Ejército por considerarlos autores de 13 asesinatos y tres desapariciones en la norteña ciudad de Copiapó en octubre de 1973, como parte del caso Caravana de la Muerte, por el que otro juez concedió la libertad provisional al general Juan Emilio Cheyre, ex jefe del ejército (2002-06), procesado por el homicidio de otros 15 opositores a la dictadura de Augusto Pinochet.


Los crímenes del caso Caravana de la Muerte son los que cometió una comitiva militar que tras el golpe de Estado de septiembre de 1973 recorrió Chile y asesinó a cerca de un centenar de presos políticos en diversas ciudades. La comitiva era comandada por el general Sergio Arellano Stark, quien actuaba como “delegado del comandante en jefe”, lo que implicaba que debía ser obedecido como si fuese el propio Pinochet.


En un fallo unánime, las tres juezas de la I Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago condenaron a penas de 15 años y un día de presidio cada uno al brigadier Pedro Espinoza Bravo y al coronel Sergio Arrendondo González, como autores de los crímenes. El también ex coronel Patricio Díaz Araneda fue sentenciado a 11 años de prisión, también como autor, mientras los ex oficiales Ricardo Yáñez Mora, Waldo Ojeda Torrent y Marcelo Marambio Molina deberán purgar 10 años y un día de cárcel.


El caso fue investigado por la jueza especial Patricia González, quien estableció que el 16 de octubre de 1973 llegó a Copiapó la comitiva de Arellano Stark y que ya de noche tomaron a cuatro presos políticos que estaban en el regimiento y a nueve que permanecían en la cárcel de la ciudad. Luego los transportaron a las afueras, hasta un punto del desierto, donde los asesinaron a tiros.


Por otra parte, el juez Mario Carroza liberó a Cheyre y a otros cinco encausados por el asesinato de 15 prisioneros políticos en el regimiento de la ciudad de La Serena, y fijó una fianza de unos 1515 dólares para que el ex jefe del Ejército abandone el batallón de policía militar en el que está recluido desde el pasado día 7, cuando fue procesado.


El magistrado, además, les negó la libertad provisional a otros dos procesados como autores de esos crímenes, el coronel retirado Ariosto Lapostol y Víctor Hugo Alegre.


El caso es investigado como otra de las aristas de la Caravana de la muerte y estas víctimas fueron sacadas de las cárceles para ser asesinadas y en varios casos el general Arellano Stark ordenó a oficiales de los regimientos locales participar en los asesinatos, que fueron justificadas como fallos de consejos de guerra que nunca se realizaron.


En otros casos, los asesinados ya cumplían condenas por supuestos delitos, algunas de ellas irrisorias, de cien días de prisión, por faltas menores.


Los querellantes del caso, que apelarán la decisión del juez, según anunciaron, sostienen que es imposible que Cheyre no supiera nada de los asesinatos, ya que era el ayudante del coronel Lapostol, jefe del regimiento y acusado de ser uno de los autores materiales de los crímenes. Al ser detenido, Cheyre, que tiene un amplio prestigio en el ámbito académico y político, y es integrante del Consejo Asesor del Ministerio de Relaciones Exteriores en el caso de la demanda marítima que Bolivia presentó contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia, renunció a la dirección del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica.


El general, que fue defendido por diversos dirigentes, incluido el ex presidente Ricardo Lagos, también renunció como miembro del consejo directivo del Servicio Electoral (Servel), pero a pesar de su arresto, desde el organismo le pidieron que se mantenga en el cargo.


Por su parte, la Asociación por la Memoria y los Derechos Humanos Colonia Dignidad de Chile presentó ayer una querella contra los responsables de torturas y la desaparición de opositores durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), cometidas en ese enclave alemán del sur de Chile después del golpe militar. La acción judicial reclama que se investigue y condene a los militares chilenos y a los colonos alemanes que participaron en crímenes de lesa humanidad en la hoy conocida como Villa Baviera, que durante la dictadura funcionó como un centro de detención y tortura de opositores políticos.


“En el caso de Colonia Dignidad, los avances en materia de verdad y justicia han sido particularmente insuficientes, manteniéndose crímenes y criminales en la impunidad”, explicó en conferencia de prensa la titular de la Asociación, Margarita Romero.


Colonia Dignidad fue el enclave de una secta alemana liderada por el ex enfermero nazi Paul Schäfer, que entre 1961 y 2005 funcionó en una zona situada a 400 kilómetros al sur de Santiago, donde se cometieron abusos sexuales a menores y otras atrocidades. Después del golpe de Estado del 11 de marzo de 1973, Schäfer ofreció sus instalaciones a la policía secreta de Pinochet y Colonia Dignidad se convirtió en una pieza clave del aparato represor de la dictadura, por el que se estima que pasaron unos 350 opositores.


Los querellantes sospechan que al menos un centenar de presos políticos fueron asesinados y enterrados en fosas construidas por los propios colonos.

Las más de 46.000 fichas incautadas del enclave alemán en 2005 han permitido incluir en la querella a nueve ex militares chilenos identificados con nombre y apellido.


Se trata de ocho oficiales y un suboficial de la época. Algunos de los involucrados no aparecen en otras causas de derechos humanos y uno de ellos llegó a ser uno de los jefes de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), la policía secreta de Pinochet.

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Domingo, 05 Junio 2016 07:11

El enredo peruano

Los candidatos a la presidencia de Perú, Pedro Pablo Kuczynski y Keiko Fujimori, al término del debate que se realizó el pasado día 29 en la ciudad de Lima

 

En casual sincronía con las elecciones estatales mexicanas, hoy domingo los peruanos van a las urnas para decidir en balotaje quién será el presidente por los próximos cinco años, sucediendo a Ollanta Humala, quien sale cabizbajo, perseguido –él y su primera dama– por una gran impopularidad y algunos problemas judiciales.

 

En la primera vuelta del 10 de abril, Keiko Fujimori (41 años), hija del ex dictador encarcelado por matanzas, desfalco a la nación y graves violaciones a los derechos humanos, había obtenido 39.81 por ciento de los votos válidos, mientras que Pedro Pablo Kuczynski (77 años), financista neoliberal que ya fue secretario de Economía y Finanzas y jefe de gobierno en la presidencia de Alejandro Toledo (2001-2006), sólo alcanzaba 20.97 por ciento de las preferencias.

 

La arrolladora victoria de Keiko Fujimori en la primera vuelta, además de ponerla en una envidiable pole position en la carrera presidencial, ha permitido a su partido, Fuerza Popular, copar el Poder Legislativo conquistando 73 curules de las 130 del Congreso unicamaral frente a las 18 de PPK.

 

Las ocho semanas que separan la primera de la segunda vuelta electoral, caracterizadas por un duelo sin exclusión de golpes, han visto pasar mucha agua, no siempre limpia, bajo los puentes.

 

La revelación de Jesús Vásquez, ex colaborador de la Drug Enforcement Administration (DEA), de Estados Unidos, de que Joaquín Ramírez, secretario general de Fuerza Popular, se habría jactar con él, en una conversación telefónica grabada, de haber lavado 15 millones de dólares para la campaña de Keiko en 2011, ha caído como bomba en un contexto ya bastante polarizado.

 

Las hebras de lavado de dinero, enriquecimiento ilícito y narcotráfico se trenzan estrechamente alrededor de los fujimoristas y emergen independientemente de la contingencia electoral.

 

En mayo de 1996, en el avión presidencial de Alberto Fujimori, se encontraron 174 kilos de clorhidrato de cocaína, descubrimiento que llevó a la cárcel a 28 oficiales de la fuerza aérea peruana y un edecán presidencial, pero nunca llegó al propio mandatario.

 

En marzo de 2013, en un almacén del Callao, puerto de Lima, propiedad de Kenji Fujimori, hermano congresista de Keiko, fueron encontrados 91 kilos de cocaína, sin que se le persiguiera o investigara, gracias a su inmunidad parlamentaria.

 

Las recientes denuncias del piloto peruano Jesús Vásquez desde Estados Unidos, sobre el lavado de activos de Fuerza Popular, hechas, según sus declaraciones, "para que una banda criminal no llegue a controlar mi país", han destapado toda una serie de vínculos entre Joaquín Ramírez y sus familiares –en particular su millonario tío Fidel, dueño y rector de la ubicua universidad Alas Peruanas– con el mayor narcotraficante de Perú, Miguel Arévalo Ramírez, apodado Eteco.

 

La propia DEA, normalmente parca en cuanto a declaraciones, ha admitido la existencia de una investigación denominada Operation untouchables, the Arevalo drug trafficking organization, iniciada en 2011 y aún no concluida, que involucra a Joaquín Ramírez y su tío. Al mismo tiempo, quizá para no interferir directamente en el proceso electoral peruano, la agencia estadunidense ha declarado que no tiene ninguna investigación en curso que concierna a Keiko Fujimori.

 

Estas revelaciones se suman al hecho de que 11 neocongresistas de Fuerza Popular están siendo investigados –esta vez en Perú– por delitos que van de robo agravado a falsedad ideológica, pasando por el lavado de activos. Por este último ilícito, un fiscal peruano está indagando a la propia candidata presidencial y su marido.

 

Para completar un enredo digno de la pluma de Leonardo Sciascia, unos días después del provisorio alejamiento de Joaquín Ramírez, segundo a bordo, de la secretaría del partido –un "paso al costado", dado con mucha demora–, un programa televisivo irónicamente titulado Las cosas como son difundía el audio de una llamada entre Jesús Vásquez y un conocido suyo en el cual el ex informante de la DEA parecía desmentir las revelaciones sobre el lavado de activos de Keiko Fujimori. Pena que la grabación de la llamada, evidentemente auténtica, había sido groseramente manipulada, borrando la frase clave: "Es que no es falso. Todo es verdad".

 

La innoble triquiñuela, que a muchos ha hecho recordar las falsificaciones y la compra de medios practicadas en la década de la dictadura fujimorista, ha logrado embarrar a José Chlimper, empresario que ha asumido la secretaría de Fuerza Popular en sustitución de Joaquín Ramírez y es actual candidato a la vicepresidencia.

 

Chlimper, quien cuando fue secretario de agricultura hacia el final del gobierno de Alberto Fujimori modificó la ley de exportación agropecuaria en sentido antilaboral y amenazó con disparar a los huelguistas, tuvo que admitir que fue él quien entregó a los conductores del programa televisivo el audio editado, escudándose en la increíble explicación de que ignoraba su contenido. Si no hubiera sido por la valentía de la joven periodista Mayra Albán, quien ha revelado la existencia de una grabación original que desmentía el audio falsificado, la turbia maniobra de los naranjas –el color de los fujimoristas– hubiera tenido éxito.

 

El talante autoritario de la dictadura, las falsificaciones mediáticas, la manipulación de la justicia, el latrocinio sistemático de los bienes públicos, la compra de las conciencias y de los votos, los abusos de autoridad han reaparecido así, como por encantamiento, rompiendo la máscara electoral de un nuevo fujimorismo.

 

Las manifestaciones oceánicas del 31 de mayo en Lima y en muchas ciudades del sur, en contra de un temido regreso de los Fujimoris al poder, han coreado unos poderosos "No a Keiko" y “No al narcoEstado”, en aparente contradicción con las encuestas que favorecen a Keiko por hasta cinco puntos porcentuales.

 

El antifujimorismo, que enarbola las banderas de la memoria histórica y de la preservación de la democracia, no tuvo otra opción que respaldar la candidatura de Kuczynski, aunque a veces de muy mala gana y "tapándose la nariz".

 

Hay quien describe la actual confrontación, llegada a un punto verdaderamente álgido, como "una lucha entre el Perú de los honestos y el país de los transas". La toma de posición de última hora de Verónika Mendoza, candidata de la izquierda que no logró llegar a la segunda vuelta por sólo dos puntos porcentuales pero conquistó 20 curules en el Congreso, invita explícitamente a votar por PPK, luego de cierta reticencia.

 

Renuencia más que comprensible, si se considera que Pedro Pablo Kuzcynski, aunque animado por buenas intenciones hacia los excluidos y opuesto al regreso de una dictadura, representa los intereses de los grandes capitales, las corporaciones trasnacionales y Estados Unidos.

 

 

* Periodista italiano

 

 

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Un policía antimotines apalea a un estudiante durante la protesta del jueves en Santiago

 

Miles de estudiantes protagonizaron enfrentamientos con la policía, que desplegó un extenso contingente de fuerzas especiales. La protesta se saldó con 117 detenidos y 32 policías heridos, entre ellos siete mujeres, según carabineros.

 

Los violentos enfrentamientos entre policías y estudiantes chilenos el jueves dejaron más de 100 detenidos, informó ayer el gobierno chileno. Los estudiantes chilenos volvieron a la carga en contra del gobierno de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, al que le exigen acelerar la ansiada reforma educativa.

 

En el centro de Santiago este jueves miles de estudiantes protagonizaron enfrentamientos con la policía, que desplegó un extenso contingente de fuerzas especiales para hacer frente a esta nueva manifestación. La protesta se saldó con 117 detenidos y 32 policías heridos, entre ellos siete mujeres, según datos entregados por Carabineros.

 

Convocados en una marcha no autorizada por las autoridades, los estudiantes se reunieron en las cercanías de la céntrica Plaza Italia pero fuerzas especiales de la policía les impidieron el paso, con chorros de agua y gas lacrimógeno.

 

Estudiantes encapuchados, que atacaron a la policía con piedras y palos, lograron romper el cerco y llegar a la céntrica avenida Alameda, donde nuevamente se generaron violentos choques, que la policía repelió.

 

El comercio de toda la zona debió cerrar sus cortinas, al igual que varias estaciones del ferrocarril metropolitano, mientras que el tránsito quedó cortado en parte de la avenida Alameda, un eje neurálgico de la capital chilena.

 

“Se supone que los estudiantes son el futuro de Chile. Entonces, ¿qué esperamos entonces del futuro de Chile?”, se quejó una mujer que se vio sorprendida por la violenta manifestación ante un grupo de periodistas.

 

El malestar estudiantil crece en Chile por el lento avance que advierten los jóvenes en el proceso de reformas a la educación y muchos se preguntan si el Gobierno de la presidenta Michelle Bachelet alcanzará a ver convertido en ley uno de sus proyectos más emblemáticos.

 

Los jóvenes han tomado las calles en los últimos días en manifestaciones que, convocadas por federaciones estudiantiles, han culminado en graves enfrentamientos con la policía. Los estudiantes y sus familias vienen demandando desde hace años una amplia reforma a la estructura educativa chilena heredada de la dictadura militar del general Augusto Pinochet (1973-1990) y considerada una de las más desiguales del mundo.

 

“Todos quisiéramos que fuera más rápido el avance de la reforma educacional, pero la verdad es que se discute donde corresponde, en el Congreso, con los tiempos que el debate democrático requiere”, explicó Bachelet, después de que un grupo de estudiantes disfrazados de turistas irrumpiera esta semana en La Moneda, la sede del Poder Ejecutivo, para captar el interés de sus demandas.

 

Uno de los aspectos sobre los que los muchachos llaman la atención es la gratuidad universal de la educación, mejorar la calidad de la misma, el fin al lucro y que se les considere su opinión sobre el tema, entre otras exigencias.

 

A partir de marzo de este año alrededor de 150.000 estudiantes de escasos recursos pudieron ingresar a estudiar sin costo a las universidades estatales y a determinadas privadas. Además, una ley prohíbe de forma gradual la obtención de ganancias y la seleccción de estudiantes en colegios que reciben aporte estatal.

 

“Hoy es una realidad que miles de familias ven a sus hijos estudiando gratis, sin deuda. Esa es una realidad y también estamos trabajando para ir mejorando la calidad de la educación que reciben”, dijo la mandataria.

 

Actualmente, el Congreso discute un proyecto de ley para sacar los colegios públicos todavía administrados por las municipalidades desde el tiempo de la dictadura de Augusto Pinochet y señalados como el origen de la discriminación en la educación chilena. Por otro lado, el gobierno todavía afina detalles de lo que será la redacción del proyecto sobre educación superior antes de enviarlo para su tramitación en el Parlamento.

 

“El Gobierno lleva adelante una reforma educacional que ha tenido muchísimos avances y que hace cinco años atrás eran completamente impensables”, defendió Bachelet una de las promesas que hizo durante la campaña electoral.

 

A pesar de los avances, muchos se preguntan si la mandataria podrácumplir con una de las propuestas más emblemáticas de su Gobierno cuando faltan poco menos de dos años para que concluya su segundo periodo presidencial el 11 de marzo de 2018.

 

La gobernante socialista, que lidera la Nueva Mayoría, una coalición que integran desde comunistas a demócratas cristianos, con mayoría en el Congreso, confía en que podrá materializar su programa de gobierno en el tiempo que le queda. A diferencia de su primer gobierno, entre 2006 y 2010, Bachelet fue perdiendo en el actual mandato el apoyo de sus compatriotas, que se sitúa en alrededor de un 25 por ciento y en un rechazo del orden del 65 por ciento, según las encuestas. Sin embargo, el principal test a su gestión se realizará el 23 de octubre, cuando se celebren las elecciones para alcaldes y concejales, los primeros comicios bajo su actual mandato.

 

 

 

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