Nuit Debout, el capitalismo y la ideología

Quizá lo más notable del movimiento Nuit Debout (noche de pie) es su esfuerzo de volver a hablar de los conflictos a partir de sus (verdaderas) causas económicas, sociales y políticas –al contrario de las “explicaciones” dominantes que parten de lo cultural, racial o religioso–, algo que ya estuvo presente en Europa al inicio de la crisis, pero que quedó desplazado por la contraofensiva ideológica de la reacción que valiéndose de algunos acontecimientos (atentados terroristas, crisis de los refugiados) y fomentando los discursos de “islamofobia” y “terror”, pretendía traer al sistema de vuelta a las “tierras seguras”.

2) Este esfuerzo es aún más notable en la medida en que se da durante el aún vigente “estado de excepción” instaurado tras los atentados yihadistas en París (13/11/15), algo que no le impidió desafiar las narrativas de “guerra” y “miedo”, desplazar al “islam radical” como el “enemigo principal” –un combustible para la xenofobia y la extrema derecha y un afán sistémico de estabilizarse mediante el “fascismo”– y poner en su lugar al capitalismo, provocando nerviosismo en la burguesía francesa.


3) En este sentido, la presentación de la neoliberal “reforma” laboral –el catalizador del movimiento– en un clima de “choque”, militarización y vigilancia masiva confirma tanto la clásica fórmula de Naomi Klein sobre la diseminación del neoliberalismo, como el grado de penetración del “socialismo” francés por esta ideología que bordea la “orwellización” (cuando las palabras llegan a significar su opuesto): “trabajar el domingo es más libertad (¡sic!) y la izquierda debe apoyar más libertad” (E. Macron, ministro de economía); “el país necesita más flexibilidad y competividad y yo apoyo esta ley porque soy persona de izquierda (¡sic!)” (M. El Khomri, ministra de Trabajo).


4) Frédéric Lordon: “en el sistema de ‘compartimientos’ la sociedad oculta la continuidad entre futuros y actuales trabajadores; los estudiantes –de los que muchos serán sólo precarios– son ‘formateados’ para entrar al mercado laboral, tomar sus créditos y jamás conocer a un obrero” (asamblea en Tolbiac, 30/3/16). Si bien la “unión” también es necesaria para su funcionamiento, lo único que el sistema es capaz de ofrecer son “espectáculos reaccionarios”, como el llamado de Hollande a la “unión nacional” tras los ataques terroristas ( El País, 18/11/15); la unión verdadera –“convergencia” de jóvenes, obreros y habitantes de banlieues, un postulado de Nuit Debout– es su pesadilla.


5) Desde sus inicios, el movimiento fue víctima de un “apagón informativo”: algunos de los grandes medios no le dieron ninguna cobertura, otros seguían el guión de tres pasos: “ignorar/desprestigiar (por ‘incoherente’, ‘disperso’, ‘violento’)/volver a ignorar” ( Counterpunch, 6/5/16); pero tiene razón Lordon: “no se puede mantener por siempre a la sociedad con policía, medicamentos recetados y BFM tv (un popular canal derechista de información). Llegará el momento en que la gente levantará cabeza...” (asamblea en Place de la République, 9/4/16).


6) El contrataque ideológico no se hizo esperar: Alain Finkielkraut, principal moralista de derecha, uno de los “nuevos filósofos” –después de que fue abucheado y expulsado de una de sus reuniones (16/4/16)– acusó a Nuit Debout de “querer matar el espíritu del ‘11 de enero’” (fecha de la gran marcha encabezada por Hollande tras los ataques a Charlie Hebdo): “en 2015 Francia descubrió un terrible enemigo: el islam radical. Una brecha se abrió en la antigua visión progresista de la historia. Y Nuit Debout tapa esta brecha: el islam desaparece y el enemigo vuelve a ser la dominación, la burguesía, el capitalismo y el estado policial” ( Europe 1, 4/5/16). ¡Esta justamente era la idea!


7) Mientras para algunos la inclusividad y “rechazo a definirse ideológicamente” son ventajas de Nuit Debout, esta “vaguedad” es también su limitación; más allá de los efectos prácticos para su funcionamiento, surgen dudas (E. Sader, Counterpunch, 22/4/16): ¿en qué medida un movimiento con fuertes corrientes liberales-culturalistas y keynesistas-reformistas podrá significar una diferencia frente a la demás (desacreditada) izquierda? La respuesta puede estar en los hechos y en su “‘potencialidad’ de ir más allá de las luchas puramente defensivas” (F. Lordon, The Jacobin, 4/5/16).


8) Si bien la “unión nacional” fue un intento de resucitar la lógica de union sacrée –“tregua política” durante la Primera Guerra, en que la izquierda (con excepciones como la de Jean Jaurès) cerró filas con el gobierno en nombre del “patriotismo”– el asalto a Code du Travail (aparte de sus fines explícitos) fue una “reacción” a su fracaso, evidenciado por nuevos focos de descontento “de abajo” –acciones de solidaridad con los refugiados en Calais, ocupación de terrenos para el aeropuerto en Notre-Dame-des-Landes– y una ofensiva para sofocar las alternativas y la esperanza.


9) Jacques Rancière: “Los gobernantes no sólo quieren que el trabajo sea más barato. Quieren que deje de ser lo que fue por casi dos siglos: espacio de lucha y poder común. Quieren que no haya nada más frente al poder dominante que individuos con su ‘capital humano’. De una ley a otra no sólo producen ‘instrumentos de poder’, sino también ‘de resignación’, haciéndonoscreer que luchar no sirve y el mundo en que vivimos es elque merecemos. Hoy mis pensamientos están con los que decidieron demostrar que merecen otro mundo” (carta a los ocupantes de Tolbiac, Verso blog, 1/4/16).


10) Para Lordon –que en su Willing slaves of capital (2014) rescatando a Spinoza trata de responder a una ingenua (al parecer) pregunta: “¿por qué una gente trabaja para la otra?”–este “otro mundo” empieza con: a) darnos cuenta de que el trabajo asalariado –“raíz de la ‘desigualdad política’ en el capitalismo”– es “una relación de ‘chantaje’, en que uno es forzado a doblegarse”, y que aprender a llamarlo así, “más allá de las fachadas ideológicas del neoliberalismo”, es “el camino a la liberación” (reunión en la Bolsa de Trabajo, 20/4/16); y b) contestar a otra pregunta (el “criterio fundamental que ayuda a ‘decidirse’”): “entre los dueños del capital y los trabajadores, ¡¿quién necesita más a quién?!” (Tolbiac, 30/3/16).


*Periodista polaco

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Sábado, 27 Febrero 2016 06:39

El Mobile World Congress, en tres claves

El Mobile World Congress, en tres claves

El Congreso Mundial de Móviles cerró este jueves las puertas en Barcelona superando todas las previsiones. El experto en creaciones de proyectos en Internet Genís Roca, uno de los españoles más influyentes en este campo, destaca sus innovaciones "disruptivas", la deriva "multisectorial" de esta edición y la necesidad de que la ciudadanía "discuta de forma urgente sobre el impacto de la tecnología en sus vidas".


BARCELONA.- El Mobile World Congress 2016 (MWC) cerró este jueves las puertas dejando un, no por habitual, menos espectacular reguero de datos a sus espaldas. Aunque esta edición, la undécima celebrada en Barcelona, ha estado marcada por la huelga de metro y los consecuentes problemas de movilidad, los números demuestran que el Congreso Mundial de Móviles sigue en pleno crecimiento, generando interés y derrochando músculo financiero a partes iguales.

Para empezar, esta edición ha marcado un triple récord que la convierte en la más trascendental de la historia. No en vano, se han batido cifras de asistencia (101.000), de expositores (2.100) y de periodistas acreditados (4.000), según los datos publicados por los organizadores. Por no hablar del impacto en la economía local que ha dejado en la ciudad —500 millones de euros—, unos guarismos por los que suspira la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, quien estos últimos días ha desgranado hasta seis razones por las que la empresa organizadora del congreso mundial, la GSMA, debería cambiar Barcelona por la capital española.

Aunque la dirigente popular quiera arrebatar a Catalunya la feria, lo cierto es que la GSMA se comprometió a que la sede no se movería de Barcelona como mínimo hasta 2023, y de hecho este jueves ya se anunció la fecha de celebración de la próxima edición —del 27 de febrero al 2 de marzo de 2017—.

En total han sido cuatro días, de lunes a jueves, en los que el macrorecinto de la Fira en L’Hospitalet de Llobregat ha albergado las novedades de los principales fabricantes, así como las conferencias más esperadas, como la del fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, quien clamó por una Internet a escala global, criticó la brecha digital y le auguró un futuro prometedor a la realidad virtual, una innovación que, a su juicio, "ofrecerá experiencias cada vez más inmersivas".

Pero en el MWC de este año han pasado más cosas: se han asomado más sectores que nunca, se han dado a conocer las principales bondades del grafeno, un material revolucionario, y se ha consolidado el 4Years From Now (4YFN), un evento paralelo al congreso destinado a conectar startups de todo el mundo y que en su tercera edición ha doblado el número de participantes. Pero, ¿qué reflexiones deja a la ciudadanía este nuevo MWC? ¿Con qué expectativas tecnológicas debemos quedarnos? Y lo más importante, ¿somos lo suficientemente críticos con las innovaciones que este sector prepara para nuestro futuro día a día?


Innovaciones disruptivas


Genís Roca es socio presidente de la empresa Roca Salvatella y acumula más de un cuarto de siglo de experiencia en creación de proyectos en Internet. Es uno de los españoles más influyentes en este campo y, aunque reconoce que el MWC nunca le ha despertado demasiado interés, sí se valió de uno de sus stands para diseccionar, en la ponencia Anatomía de un congreso, celebrada el pasado miércoles, los principales high-lights del evento. A la conclusión de la ponencia, charló unos minutos con Público.


¿Nos va a cambiar mucho la vida a tenor de lo presentado en esta edición del Congreso de Móviles?


Creo que este año se han presentado innovaciones suficientemente interesantes como para creer que sí. ¿Cuáles son?


Yo me quedo con seis. Tres de ellas, de carácter evolutivo, como pueden ser los coches conectados, la tecnología 5G o el denominado Internet de las cosas. Son avances que siguen una línea marcada desde hace años y es previsible que en cada edición presenten mejoras. Pero hay otras tres innovaciones a las que sí observo un carácter disruptivo, porque nos van a obligar a romper con los esquemas tradicionales y a repensar los objetos tal y como los conocemos ahora. Hablo del graneo, de la realidad virtual y de las eSims.

El grafeno ha sido, sin duda, el plato estrella de esta edición. En la última jornada del congreso, el Premio Nobel de Física Konstantin Novoselov, su descubridor —aunque no llegó a patentarlo—, lo presentó como el material que "determinará nuestro mundo", una frase que Roca no ve exagerada. "Es como si acabáramos de descubrir el plástico o el silicio. En los próximos años veremos nuevas prestaciones y funcionalidades gracias al grafeno. Las teles, los móviles, los coches que salgan lo utilizarán". ¿Y cuál es su gran valor para que todo el mundo esté trabajando con él? "Es un conductor potentísimo de electricidad, algo exagerado, y por lo tanto las baterías podrían llegar a cargarse en 5 minutos. Puedes pensar en lo práctico que va a ser para tu móvil pero ahora imagina un coche eléctrico cargándose en 10 minutos. Esto va a ser muy serio", explica Roca. Por sus características físicas —tiene dos dimensiones y un átomo de grueso—, el grafeno podrá albergar en su interior todo tipo de sensores. "Imagina una pulsera de acreditación en un hospital impresa con grafeno que monitorice tu presión arterial", ejemplifica, "o las cámaras de móvil, que hasta ahora solo podían captar un espectro de la luz, pero con este nuevo material podrán captar rayos infrarrojos y ultravioletas".


De la realidad virtual, el experto en proyectos en Internet destaca que "aunque hoy nos parezca aparatosa y artificial, será de gran consumo" y, respecto a las eSims, cree que "modificarán radicalmente el negocio de la telefonía". Desde luego, esta nueva tarjeta, que llegará en 2017 y se estrenará en dispositivos Samsung, plantea una ruptura con el modelo actual de relación con las operadoras, pues permitirá que la SIM esté vinculada al aparato y no a la compañía. "Para que se entienda", resuelve Roca, "en lugar de tener usuarios con permanencia, ahora las compañías deberán hacer una subasta continua y dinámica de sus precios porque cada usuario con eSim podrá asociarlo a Orange por la mañana, a Movistar por la tarde durante unas horas y a un operador extranjero el fin de semana. Esto es terrible porque obliga a renegociar el marketing de este negocio a lo bestia".


Deriva "multisectorial" y espacio para la ciudadanía


Aunque a tenor de los datos el MWC parezca no tener techo, hay quien sigue viendo en este congreso un espacio absolutamente desconectado de la ciudadanía y de sus problemas reales. Para Roca, el enfoque es erróneo. "Nos equivocamos si exigimos a este congreso un retorno directo a la ciudadanía. Esto es un encuentro anual de empresas de ingeniería, de industriales que se muestran papeles, técnicas, licencias y se las compran y se se las venden entre ellos. ¿Acaso esperaríamos de un congreso de cirugía cardiovascular que al día siguiente hubiera menos infartos?", reflexiona.

En este sentido, Roca sí reivindica el papel que ha jugado el 4 Years From Now en paralelo al MWC. "El 4YFN nació para responder a la pregunta: ¿Y qué consecuencias tendrán estas innovaciones tecnológicas para mis negocios? Tras una década de MWC en Barcelona, los empresarios reaccionaron y buscaron este escenario alternativo para poder compartir sus ideas de negocio". Dicho de otra forma: en el MWC se encuentran las empresas de ingeniería y se presentan las innovaciones y en el 4YFN se comparten las ideas de negocio y las oportunidades del mercado.

En esta su tercera edición, el 4YFN ha reunido a más de 400 startups en busca de financiación para sus proyectos, que van desde las finanzas, la alimentación, el transporte o la salud. "Desde luego, la tendencia confirma que este congreso se está volviendo multisectorial. Hemos visto presentar proyectos a bancos, escuderías de F1, empresas de entretenimiento, agencias de viajes...", aclara Roca, que sigue reclamando un tercer escenario que no sea el de la ingeniería ni el de los negocios, que sea el de la ciudadanía, mucho más plural y abierto a la crítica. Menos endogámico, en suma.


¿Qué clase de escenario plantea?


Uno en el que podamos discutir entre todos en qué afecta el impacto a la sociedad estos avances tecnológicos. Si lo organizamos tendremos la ventaja de que el mundo mira a Barcelona durante la semana del MWC. Si el 4YFN se ha erigido en un encuentro relevante, qué duda cabe que un tercer marco despertaría la atención.


Pero, ¿hay mucho que discutir?


Muchísimo. Piense que el organizador del Congreso de Móviles es el GSMA, que reúne a 800 operadoras telefónicas de 220 países. ¡Y se reúnen para hablar de sus cosas no para hablar de las del ciudadano! Debemos ser nosotros quienes potenciemos un tercer espacio de debate. Porque hay que hablar de forma urgente de privacidad, de seguridad, de derechos, de ética, de cómo la nueva tecnología modifica las relaciones familiares y personales, la enseñanza, la educación...


Póngame un ejemplo


Muy fácil. Los coches se conducirán solos en unos años, el coche autónomo va en serio, se lo digo. Pero alguien lo programará y decidirá qué hará en determinadas situaciones. En una situación de riesgo, donde pueda haber una colisión a tres bandas, ¿qué hará el coche? ¿Quién lo decide? ¿Dónde se ha discutido? Hay compañías programando herramientas y tomando decisiones sobre cómo deben ser utilizadas.


Son sus innovaciones, ellos deciden.


Desde luego, en un congreso como el de los Móviles no podrás pedir explicaciones porque no es su negocio. No está en sus funciones. Es como si en un salón del automóvil se presenta un Ferrari que corre a 200km/h y preguntas si hay que cambiar la normativa de las autopistas.


¿No estaremos creando herramientas, usos y normas por encima de nuestras posibilidades?


Soy optimista. La gente acabará ordenando sus usos. La industria propone pero el mercado regula. La domótica en casa, ¿se acuerda? Las persianas que se bajaban automáticamente. Pues no ha colado, la gente ha decidido seguir bajándolas de forma manual. La realidad al final tiene su propio ritmo.

El MWC 2016 ha superado todas las previsiones. La ingeniería tecnológica sigue siendo uno de los grandes caramelos del siglo XXI y eso lo saben las grandes empresas de otros sectores, cada vez más interesadas en asomarse a una feria que abarca cada vez más espacios de nuestra vida. Innovaciones, gadgets y servicios digitales que marcarán nuestro día a día en el futuro y que nos obligarán a redefinir conductas, comportamientos y relaciones. Mobile is everything ha sido el lema del congreso. "El móvil lo es todo", una frase definitoria que Roca convierte en paradoja. "Se podrá seguir viviendo sin móvil, claro que sí. Pero ya no podremos vivir sin tecnología: porque estará en nuestras casas, en nuestros zapatos, en nuestros coches y en nuestros cuerpos".

 

Por ROGER XURIACH
@Rogerxuriach

Crisis y ciencia (o filosofía). El caso de Francia

Científicos, académicos y pensadores de toda clase deben poder contribuir a la más apasionante y difícil de las tareas de la existencia: comprender el mundo, entender las cosas y lo que acaece.


Desde luego que el mundo no está hecho de consensos y mucho menos de unanimidades. Manifiestamente que el mundo no es llano ni plano y que, por el contrario, lo definen montañas, peñascos, abismos y playas. Naturalmente que los seres humanos no son ángeles ni demonios, sino ambas cosas a la vez, en una mezcla que es el resultado de las variaciones del tiempo y de los avatares.


Vivimos tiempos turbulentos, y la predicción a mediano y largo plazo se hace cada vez más difícil. Tan sólo, en el mejor de los casos, funciona la predicción a corto plazo; y cuanto a más corto plazo, mejor.


Los titulares de prensa presentan noticias aciagas, y la salud mental es un mal endémico que galopa entre noticieros, páginas web, comentarios llenos siempre de doxa con pretensión de sapiencia, en fin, un aire de desazón, desasosiego y pesimismo contamina los aires que respiran los humanos.


Algo de apocalipsis se ventila en más de una mente, y cada quien trata de ajustarse lo mejor que puede a lo que acontece, mientras sucede lo del instante siguiente. Las crisis se entretejen de múltiples maneras y las organizaciones e instituciones diagnostican y sobre−diagnostican el presente de formas cada vez más variadas.


Un caso notable es Francia, con los ataques recientes por parte de uno de los engendros de la propia civilización occidental, el Estado Islámico. ("Así paga el diablo a quien bien le sirve", solían decir las tías y las comadronas no hace mucho tiempo). Todo el mundo occidental se solidariza con el país de la Ilustración, la Enciclopedia y la Revolución política de la burguesía. No podía ser de otro modo.


Pues bien, vale la pena fijar la mirada en una de aquellas ventanas pequeñas para la inmensa mayoría de la sociedad. De acuerdo con una prestigiosa revista científica —Science, uno de esos íconos del saber, la ciencia y el descubrimiento—, el principal centro de investigación científica, aquel que reúne acaso a los mejores cerebros del país galo, ha decidido responder de manera creativa a los ataques y la crisis, a los peligros de securitización de la democracia y militarización de la política, dos peligros por los que se deslizan espíritus rancios y peligrosos.


El CNRS (Centro Nacional de Investigación Científica) ha tomado una decisión —colectiva—. Se trata de pedir a científicos y académicos, a investigadores y pensadores, a filósofos y escritores luces, luces que permitan comprender lo que está sucediendo, pero particularmente luces para entender qué puede suceder a continuación.


La noticia se encuentra en el sitio www.sciencemag.org, y afirma que es necesario un esfuerzo interdisciplinario para comprender el momento presente. En otras palabras, la comunidad pensante entiende que el asunto no puede ni debe quedar en manos de los tomadores de decisión (decision−makers, horribile dictum), manifiestamente no únicamente en manos de comités de crisis y, por tanto, tampoco principalmente en manos de fuerzas de seguridad y agentes del Estado.


Científicos, académicos y pensadores de toda clase deben poder contribuir a la más apasionante y difícil de las tareas de la existencia: comprender el mundo, entender las cosas y lo que acaece. Como es sabido en buena ciencia, una predicción es tan sólo el valor agregado que resulta de una buena comprensión, de tal suerte que sólo quien comprende bien puede alcanzar, por derivación, una cierta capacidad predictiva.


La buena ciencia ya no predice, en contraste con la ciencia clásica, el modelo de la ciencia normal. Por el contrario, la buena ciencia de punta —como por lo demás la buena filosofía, dicho en passant—, se plantea hoy por hoy desafíos de mayor envergadura: comprender los procesos, los fenómenos, las dinámicas en curso. En tiempos en los que los ritmos se precipitan unos sobre otros, y en los que la información y los datos galopan desbocados.


Desde luego que existen críticas hacia Francia, en muchos órdenes y con numerosas razones. No se trata aquí de tomar partido en términos de culpables y/o inocentes. El mundo se ha tornado magníficamente más complejo. Después de todo, Francia —análogamente a cualquier otro país o nación— es tan sólo un gran nombre, una gran palabra.


El comportamiento del CNRS, en cabeza de su presidente Alain Fuchs, es anodino en cualquier país del orbe. No son conocidos otros casos, ni en Estados Unidos ni en Rusia, ni en Brasil ni en la China, por mencionar tan sólo, caprichosamente, algunos ejemplos conspicuos, de que el máximo órgano de ciencia e investigación convoque públicamente a los más educados y formados de los ciudadanos a participar con sus herramientas específicas: pensamiento y reflexión, crítica y análisis, síntesis e imaginación, en fin, experimentación y juego a pensar su país, y con él, lo que acontece en el mundo.


Un verdadero ejemplo que señala, dicho sin pasiones, que la Ilustración no ha fenecido del todo, ese movimiento social e intelectual que tenía como uno de sus epítomes el llamado a que cada quien sepa y piense por sí mismo: ¡Sapere aude! (Atrévete a saber). Una idea que en tiempos de mera opinión, de adoctrinamiento e ideologías variopinto suena de lo que fue también en su momento: un grito de rebeldía y revolución, un gesto de autonomía e independencia de criterio propio.


¿Alain Fuchs? Un gran desconocido para el gran público. Químico experto en simulaciones moleculares. Al fin y al cabo, hay que decirlo, la química es en el mundo actual la más social de todas las ciencias sociales; si no, basta con mirar, literalmente, alrededor nuestro: desde la mesa en que comemos o escribimos hasta las paredes que nos rodean y mucho más allá. Y la simulación: esa forma particular de hacer ciencia en el siglo XXI, y que supera con mucho a la ciencia normal. La simulación (¡que ni siquiera el modelamiento!), esa expresión tecnológica de aquella condición sin la cual absolutamente nadie puede llamarse a sí mismo investigador ni científico en el mundo actual, a saber: la capacidad para llevar a cabo experimentos mentales y jugar con la imaginación.


Sin eufemismos: la imaginación, la más exigua de todas las herramientas sociales y culturales en tiempos de zozobra. Pero, al mismo tiempo, la más vital de las formas de pensamiento de un sistema vivo.

La marcha de la economía estadunidense: la primera

Si la deuda global de Estados Unidos hubiera seguido la tendencia registrada de finales de los años 40 a principios de los 80, en estos momentos nuestros vecinos tendrían un endeudamiento global del orden de los 20 mil billones de dólares (billones de ellos, es decir, miles de millones). Y como proporción de su producto interno bruto (PIB), no superaría 150 por ciento. Una y media veces su PIB. Pero en economía –como en muchos ámbitos de la vida– las tendencias no necesariamente son la resultante. Así, –en estos momentos y con datos al primer trimestre de 2015– un endeudamiento total cercano a 60 mil billones de dólares representa 330 por ciento del PIB. Poco más de tres veces de un producto anual ligeramente mayor a los 17 mil billones de dólares de hoy.


¿Cuáles son los sectores más endeudados en Estados Unidos? El sector no financiero. Concentra 70.6 por ciento de dicha deuda: 41 mil billones de dólares. Y en él, los hogares, con 13 mil 600 billones. Debe la cuarta parte del total. Tremendo. Terrible. Por eso es preciso notar que hoy –merced a un esfuerzo notable de astringencia financiera y deterioro secular de los hogares estadunidenses de casi siete años– este endeudamiento representa 77 por ciento del PIB. En 2009 debían el total del PIB. ¿Qué deudor le sigue en orden de importancia? El gobierno federal. Con cerca de 17 mil billones. Apenas 600 mil millones de dólares menos que las familias. Por eso, familias y gobierno federal concentran 45 por ciento de la deuda.
Mi amigo Perogrullo pregunta: ¿pero quiénes pagan la deuda del gobierno? Y responde: familias y empresas. Por eso –asegura– los hogares estadunidenses viven una de sus peores crisis. Deben pagar su deuda y parte de la del gobierno. Y como la otra parte la deben pagar las empresas –que dan empleos a los hogares– presionan a no elevar salarios y remuneraciones. ¡Círculo vicioso! Sin duda. Una crisis de hogares y familias que durará un buen rato más. ¿Se imagina usted el monto y las implicaciones de una elevación de la tasa de interés? Por cada punto porcentual hacia arriba, hogares y gobierno vecinos canalizan 266 mil millones de dólares hacia creedores. Ni más ni menos. Una cuarta parte del PIB de México. Sólo un punto de elevación.


¿Pero quiénes son esos principales acreedores? A reserva de estudiarlo con más detenimiento, digamos por lo pronto que los propios organismos financieros estadunidenses. Con un monto prestado del orden de 42 mil billones de dólares, es decir, 72 por ciento del total. Los sectores no financieros concentran 10 por ciento de ese total. Y los extranjeros –China principalmente, primer poseedor de bonos del Tesoro con 13 por ciento– tienen el 18 por ciento restante. Pagar a estos acreedores externos representaría a nuestros vecinos entregar 60 por ciento de su PIB. Pero pagarles a los organismos financieros internos (instituciones de depósito, fondos de pensiones, fondos mutualistas, fondos de especulación, fondos de gobiernos estatales y locales, brokers, uniones de crédito, compañías de seguros, instituciones de crédito inmobiliario, empresas gubernamentales, agencias de factoraje, entre otros organismos financieros) destinarles todo el PIB durante cerca de dos años y medio. Imaginemos, entonces, la extrema relevancia que tiene para estos organismos que la economía estadunidense funcione bien. Y cada vez mejor. El asunto es difícil. Casi imposible. Pero debe hacerlo al menos para abonar a su deuda.


Dice mi amigo Luis Felipe: si puedo pagar mi deuda, tengo un grave problema. Y si no la puedo pagar, mis acreedores son lo que tienen un grave problema. Lo cierto es que atrás de esta dinámica de la deuda estadunidense se encuentra –¡qué duda cabe!– la evolución de su ciclo económico, recientemente caracterizado por una gravísima sobreacumulación de activos. Consúltese –si no– la dinámica de la capacidad productiva instalada. Con su consecuencia de baja rentabilidad general de la economía. No se nos olvide nunca que atrás del ciclo económico nuestro está el de los vecinos. Por nuestra relación prácticamente simbiótica con ellos. Por cierto, una lectura cuidadosa de los Criterios Generales de Política Económica entregados por la Secretaría de Hacienda el pasado 8 de septiembre al Congreso, resulta aleccionadora. Especialmente en la –hoy brevísima– sección de Perspectivas de Mediano Plazo 2017-2021.


Con optimismo se estima que la economía vecina crecerá un promedio de 2.5 por ciento al año en ese periodo. Visión optimista si pensamos en el nivel y la estructura de su deuda. Pero además –y concluyo una primera aproximación a la evolución económica vecina– no se analiza con el detalle que requiere la visión de mediano plazo de nuestra economía. Y es que se considera que en seis años las tasas de interés de largo plazo crecerían hasta dos puntos porcentuales. Esto supondría una enorme transferencia de recursos del sector llamado real al sector financiero. Con todas sus consecuencias inhibitorias para el crecimiento económico de Estados Unidos. Y, por ello mismo, del nuestro.


Sobre esto seguiremos comentando en algunas notas más en otro momento. Como también trataremos la marcha del mercado eléctrico mayorista, cuyas bases ya fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación. Sin duda.


NB: No cabe duda. Mucho debemos a José Luis Ceceña y a Enrique Semo quienes nos formamos en la División de Posgrado de la Facultad de Economía de la UNAM. Mucho. ¡Honor a ellos!


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Lunes, 31 Agosto 2015 06:34

¿Construir o sembrar?

¿Construir o sembrar?

La mayoría de los seres humanos creen que pueden construir su propia vida; cuando la verdad es que cada quien cultiva hoy, pero cosecha mañana, y no siempre cosecha lo que ha sembrado.



La modernidad le adscribe al ser humano la capacidad de agencia; así, los seres humanos se asumen como sujetos, frente a lo cual todo lo demás, por definición, es comprendido en términos de objeto. Esta historia, que va del siglo XVI hasta la fecha, no es en realidad sino la reafirmación del mito según el cual la naturaleza fue creada para beneficio de los seres humanos.


En los principales idiomas occidentales —en español, en inglés: to build; en francés, construire; en alemán, aufbauen, por ejemplo—, construir se asume como un verbo y una acción normal, que va de suyo. "La construcción de la Unión Europea", "la construcción de la paz", "construir confianza" y tantas otras expresiones, desde los estamentos del poder, la gran prensa y la literatura en boga circulante.


La noción de construir asume abierta o tácitamente la noción de agencia, de subjetividad actuante, plan, idea, proyecto o metas. Y siempre un tiempo que depende, por definición, absolutamente del sujeto que construye. O de la interacción entre quienes construyen. Una idea que se remonta a fabricar o edificar, y por extensión a la vida en la ciudad. Ya sea en términos de los constructores de los acueductos en la Roma antigua, o bien, en los comienzos de la modernidad y hasta la fecha. Es siempre el sujeto el que dispone —todo en acomodo a sus deseos, necesidades, tiempos e intereses.


En contraste, la idea de sembrar, que remite inmediatamente a la idea de semilla, semen y sazón, supone una relación perfectamente distinta con el mundo y la naturaleza, y entre los seres humanos mismos. Quien siembra esparce las semillas en la tierra, las riega y cuida, pero espera a que la naturaleza lleve a cabo los tiempos propicios y los desarrollos convenientes. La tierra es preparada para esparcir los granos y el sol y las lluvias, los vientos y la tierra misma hacen el resto: que es exactamente lo suyo. Sembrar es lo que se hace en un seminario, notablemente académico o científico.


De esta suerte, la idea de sujeto y de objeto desaparece en la idea de sembrar, y ésta implica una relación horizontal con la naturaleza, y de espera y paciencia. Algunos pueblos nativos le presentan disculpas a la tierra cuando la van a sembrar, porque ello implica abrir la tierra, ararla, introducirle objetos nuevos y extraños, y luego cerrarla para regarla y cuidarla, en cada paso. Pero con las disculpas vienen también los ruegos y los agradecimientos a la tierra porque los frutos se desarrollen y puedan alimentar a los humanos. Nada, absolutamente nada semejante sucede en las construcciones.


Los seres humanos occidentales construyen cualquier cosa. Construyen una familia o una empresa, construyen un buen gobierno o una política determinada. Y por derivación, la adornan con términos como "constitución", "establecimiento" y demás. Los seres humanos se creen los dueños de su propio destino, al margen y por encima de la tierra y de la naturaleza misma. En esa creencia va lo mejor de los destinos y las apuestas, los sueños y las empresas de esos seres humanos. Para ellos existe la planificación y la gestión, la administración y la estrategia.


Sembrar se usa en contextos poéticos o metafóricos, pero los asuntos serios del mundo y las ciudades no son, en manera alguna, objeto de siembra. Son objeto de construcción y sus estrategias: consensos y acuerdos, convenios y pactos.


El buen vivir —esto es, el vivir bien— no construye; no construye propiamente nada. Siembra. Sabe que es el conocimiento y la relación con la naturaleza misma lo que es verdaderamente determinante. El ser humano que siembra sabe que las cosas no están enteramente en sus manos, que lo mejor que puede hacer es cuidarlas y estar siempre dispuesto a las peripecias del medioambiente. Sembrar supone sabiduría, en tanto que la construcción sólo inteligencia y astucia. Dos dimensiones perfectamente diferentes.


La mayoría de los seres humanos creen que pueden construir su propia vida; cuando la verdad es que cada quien cultiva hoy, pero cosecha mañana, y no siempre cosecha lo que ha sembrado. No sin planes ni sueños, no sin metas ni propósitos, lo cierto es que la vida humana es un amasijo de contingencias que hay que saber aprovechar.


No se puede sembrar en cualquier momento del año ni cualquier producto en cualquier lugar que se desee. Cada cultivo tiene su tiempo y su momento, su lugar y sus propios procedimientos. Quien se obstina en sembrar de cualquier manera en cualquier momento nada cosecha. Una sabiduría de la observación y de las eventualidades se combina para la siembra.
La vida, como la naturaleza misma, según parece, es una amalgama de contingencias y oportunidades, de excepciones y de patrones. El diálogo con la naturaleza no es la construcción; es la siembra, y con ella, el momento propicio.


El tema, así, no es simple cuestión de palabras. Por el contrario, es un asunto acerca de las relaciones que tenemos con la naturaleza, y con la naturaleza como con nosotros mismos. Vivir bien es un asunto de semillas, siembra y cosecha. Y esos tiempos no dependen siempre, absolutamente, de nosotros. Dependen, además, de los vientos y las aguas, del sol y de la noche, de elementos invasivos o no sobre la tierra cultivada. Y ello implica una permanente mirada atenta.


Occidente no sabe de vivir bien. Y por eso construye. En contraste, las comunidades e individuos que saben del buen vivir, siembran. Y ello se traduce en una relación distinta con la naturaleza y consigo mismos.

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EE UU sufre la tercera caída del PIB desde la Gran Recesión

La actividad económica en Estados Unidos sufrió en el primer trimestre una contracción del producto interior bruto de casi un 0,2% respecto al último trimestre (un 0,7% en tasa anualizada). El rendimiento de la mayor potencia del mundo es peor del anticipado hace un mes, cuando se dio una expansión a una tasa anualizada de solo el 0,2%, lo que equivale a un estancamiento en tasa trimestral. La debilidad del crecimiento en el arranque de 2015 podría, por tanto, justificar que la Reserva Federal aplace hasta septiembre la primera subida de tipos de interés en nueve años.


Es la tercera vez que la economía de EE UU se contrae desde junio de 2009, tras el fin de la Gran Recesión. Sucedió en el primer trimestre de 2011 coincidiendo con el estallido de la crisis de la deuda soberana en EE UU y después en el primer trimestre de 2014, cuando el producto interior bruto retrocedió un 3% en tasa anualizada por el efecto de las intensas nevadas. Esta vez el invierno no fue tan severo pero jugaron en contra el bloqueo en los puertos en la costa Oeste de EE UU y la apreciación del dólar en el sector exportador.


El motivo de esta revisión a la baja es doble. Por un lado, las empresas están acumulando menos inventarios de lo esperado, lo que podría indicar menos demanda, e invierten menos en estructuras, reflejo de las dificultades de las petroleras por la caída del precio del crudo. Por otro, las exportaciones cayeron un 7,6% mientras que las importaciones subieron un 5,6%. El consumidor, entre tanto, se muestra cauto. El incremento del gasto fue del 1,8%, la mitad que en el segundo semestre de 2014, pese a los ahorros del lado de la gasolina y al incremento del empleo.


El dato publicado es ligeramente mejor que la contracción del 0,9% que anticipaba Wall Street. Pero el giro que dio la actividad económica en solo tres meses es importante, cuando se compara con el crecimiento del 2,2% en tasa anualizada registrado en el cuatro trimestre de 2014 y especialmente con el 5% del tercero de 2014. El indicador está sujeto aún a una segunda revisión para que sea definitivo. La previsión es que la economía repunte en el segundo trimestre y vuelva a crecer, aunque no se espera que lo haga a un ritmo anual superior al 2%.


Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal, dijo el pasado viernes que espera que este paso atrás sea "transitorio" y proyecta que la economía crecerá a un ritmo moderado el resto del año. Pero aunque se mostró optimista, también dijo que el próximo paso en el proceso para normalizar la política monetaria se dará cuando esté convencida de que la economía y el mercado laboral pueden aguantar el encarecimiento del precio del dinero. También quiere estar segura de que la inflación volverá al nivel del 2% en el medio plazo

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Por debajo del potencial


Aunque en el seno de la Fed dan por hecho que la subida de tipos es inevitable y que sucederá este año, la mayoría de los miembros no termina de entender cómo tras seis años de recuperación, la economía de EE UU sigue mostrándose tan vulnerable. La Reserva Federal de Atlanta no cree que el crecimiento en el segundo trimeste supere el 1%, dos puntos porcentuales por debajo del potencial. La semana que viene se publicará el dato de empleo de mayo, que será determinante para ver si se descarta la reunión de junio para el alza.


Yellen insiste que la decisión se adoptará en base a los datos disponibles en cada reunión. Los tipos llevan estancados en el 0% desde diciembre de 2008. El primer paso, por tanto, sería más bien simbólico porque en la práctica no cambiará mucho las cosas. Es posible que antes de acabar del año se produzcan dos alzas si la economía avanza como se espera. El vicepresidente de la Fed, Stanley Fischer, decía esta semana sin embargo que el proceso de normalización será "lento" y "gradual". Anticipa que llevará tres o cuatro años llegar al 4%.


La próxima reunión de la Fed está prevista para el 16 y 17 de junio. Incluye, como la de septiembre, rueda de prensa de Janet Yelle al concluir. Hay otra en julio, pero esta sin intervención de la presidenta de la Reserva Federal, que este año además no tiene previsto participar en el simposio de banqueros centrales que se celebra en agosto en Jackson Hole. El acta de la última reunión a final de abril, refleja que una buena parte de los miembros opina que aún es pronto aún para marcar el inicio del proceso hacia la normalidad monetaria.

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Domingo, 15 Febrero 2015 05:52

Sin principios no hay ética política

Sin principios no hay ética política

La política se ha definido, genéricamente, como el arte de lo posible. No es posible negociar sin principios ni valores. Los actores políticos deben reconocerse, defender su proyecto, sea cual fuere su ideología. La política no es un juego que se resuelve en ganar, si para ello se renuncia a la conciencia ética. Sin principios la política acaba siendo un conjunto indeterminado de actos tendientes a justificar la indignidad. Baste recordar los acuerdos de San Andrés.


En España, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, aludiendo a Izquierda Unida, sentenció: Se vive muy cómodo en el 12 por ciento, siendo un partido bisagra del PSOE, siendo fiel a tus principios y sabiendo que vas a ser minoritario. Que un político argumente la necesidad de renunciar a los principios y valores bajo el paraguas de ganar a toda costa es inquietante. La moraleja: no vale la pena mantener principios si pierdes.


Me parece que tal opinión –muy extendida en el ámbito deportivo: no importa jugar mal y ganar– nos sitúa en el mundo donde el quehacer político se reduce a gozar del poder por el poder. El EZLN lo aclara magistralmente: "En la historieta del poder, el problema de la relación entre la moral y la política es ocultado (o desplazado) por el de la relación entre política y éxito, y entre política y eficacia. Maquiavelo resucita en el argumento de que, en política, la moral superior es la eficacia y la eficacia se mide en cuotas de poder, es decir, en el acceso al poder (...) En consecuencia, ahora hay una ética de la 'eficacia política' que justifica los medios que sean necesarios para obtener resultados".


Los principios y los valores marcan la diferencia. En lenguaje cotidiano, no todo puede adscribirse a lógica del poder o conseguir éxitos electorales. Los ejemplos no son pocos. Albert Einstein, por principios, renunció a la presidencia de Israel, ofrecida por los sionistas. Emile Zola –ese genio de la literatura– no claudicó y, a pesar de las presiones, escribió Yo acuso, dirigido al entonces presidente de Francia, desenmascarando el amaño de juicio contra el teniente Dreyfus, acusado de traición a la patria. Su actitud le valió el exilio. Sin embargo, descartó vender más libros y gozar de la fama a cambio de su silencio.


Salvador Allende tampoco renunció a sus principios ni aceptó chantajes a cambio de seguir en el gobierno. Fue fiel a la Unidad Popular. Mantuvo sus principios y defendió el programa político, muchas veces en contra de su partido, el socialista. Hoy la izquierda mundial lo reconoce como patrimonio universal. Vidas ejemplares donde figuran hombres y mujeres como Sócrates, Giordano Bruno, José Martí, Rosa Luxemburgo, Tina Modotti, Haydee Santamaría o García Lorca. Sin olvidarnos de la gente que lucha desde el anonimato poniendo como aval sus principios, conciencia y dignidad. Ellos son un valor agregado abajo y a la izquierda. No se puede renunciar a los principios izando la bandera del pragmatismo electoral, soslayando la memoria histórica, renegando de la conciencia política y abandonando los principios éticos en la lucha emancipadora de los pueblos por la democracia y la justicia social.


Los principios, así como los valores éticos del bien común, la justicia social y la dignidad, son irrenunciables. En América Latina, durante las dictaduras, hubo militares que no aceptaron la ordenanza de ley debida para violar los derechos humanos. Su actitud los enfrentó a sus compañeros de armas. Fueron repudiados, expulsados, perseguidos, torturados o asesinados. Pudieron guardar silencio, mirar hacia otro lado y conseguir un ascenso. Sin embargo, prefirieron no traicionar su conciencia. Seguro que tenían miedo, pero no fueron cobardes. Actuaron en consonancia. Sabían a lo que se enfrentaban. Vivir acorde con los principios no es fácil. Supone una crítica diaria de lo hecho.


¿Dónde situar, pues, la afirmación vivir en la comodidad de la oposición y los principios? El sitio adecuado es la mentira política. Federico II, rey de Prusia, convocó en 1778 a un concurso de ensayos bajo el título ¿Es conveniente engañar al pueblo? Sostenía que era necesario hacerlo en beneficio de la propia gente. Condorcet, rechazando tal afirmación, aunque sin ánimo de presentarse al concurso, respondió a tal felonía: Es imposible concluir un error a partir de una verdad sin haber razonado en falso; o bien que todo razonamiento falso presupone una proposición falsa. No será, pues, la verdad la que habrá conducido a un error funesto, sino una opinión falsa la que habrá conducido a una falsa conclusión. Por tanto, en política es mejor decir la verdad que mentir y engañar.


La política no se construye desde la mentira o las verdades a medias. Resulta contraproducente, aunque se obtengan réditos inmediatos. La democracia se fundamenta en conceptos éticos del bien común, justicia social y responsabilidad.Mantiene una relación unívoca entre lo que se dice y lo que se hace. ¿Acaso no demandamos a los partidos políticos que cumplan su programa? Vivir con principios, mantener la dignidad y no perderla por el camino no es tarea fácil. En eso consiste tener conciencia y levantar un programa emancipador. Otra cosa es justificar lo injustificable a cambio de un puñado de votos y del poder. Para ese camino no se necesitan alforjas.

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Lunes, 09 Febrero 2015 05:59

El proyecto que cambiará la medicina

El proyecto que cambiará la medicina

Los datos servirán para descifrar el enigma de las mutaciones que causan males como el cáncer. Y permitirá ajustar los tratamientos a cada paciente o actuar de manera preventiva. Es la "medicina de precisión", que promete revolucionar la lucha contra las enfermedades.

 

El genoma de un millón de voluntarios en Estados Unidos será una mina de datos para descifrar el enigma de las mutaciones que causan enfermedades como el cáncer, y ajustar los tratamientos a cada paciente o actuar de forma preventiva. La secuenciación del genoma de esos voluntarios forma parte de la iniciativa del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para impulsar la denominada medicina de precisión, con la que se pretende dar el tratamiento más adecuado en el momento correcto, a la que destinó 215 millones de dólares en presupuesto.


Tras los logros obtenidos con el Proyecto Genoma Humano (PGH) desarrollado en los años '90 para determinar la secuencia de pares de bases químicas que componen el ADN e identificar los genes que componen el genoma humano, la comunidad científica está preparada para dar un paso más.


Para el profesor Adolfo Ferrando, del Instituto de Patología Pediátrica y Genética del Cáncer de la Universidad de Columbia, esta iniciativa es "el último capítulo" de la transformación de la medicina en los últimos años, con la incorporación de la información detallada y específica de cómo funcionan las enfermedades.


En el campo del cáncer, Ferrando explicó que la información de marcadores genéticos de mutaciones específicas tiene un impacto sobre las decisiones de cómo se trata a los pacientes, si necesitan mayor o menor intensidad de tratamiento y, en algunos casos, incluso sobre medicamentos específicos que les pueden beneficiar.


La novedad de esta iniciativa –explicó– es que analizará el genoma global –no únicamente de alteraciones específicas de los genes– y recogerá gran cantidad de datos de individuos sanos, "no sólo sobre las enfermedades que puedan padecer, sino también de las actividades que modulan las actividades de los genes, el comportamiento, la dieta, el estilo de vida". La base de datos, que mantendrá la privacidad de los pacientes pero estará a disposición de la comunidad científica internacional, permitirá a los investigadores "tener una visión más integral sobre cuál es el peso de las variantes genéticas en el desarrollo de la enfermedad", agregó Ferrando.


Sobre qué esperan encontrar, el investigador cree que habrá algunos hallazgos puntuales de "alto impacto" inmediato, pero sobre todo "va a ser un instrumento esencial para la investigación durante mucho tiempo", con el que esperan desentrañar enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas, entre otras.


Todavía no hay una fecha sobre cuándo se completará la base de datos, pero según su colega Raúl Rabadán, físico teórico que trabaja en genómica en el Centro de Biología Computacional de la Universidad de Columbia, "los planes son realizables". Según Rabadán, con la tecnología actual aproximadamente se tarda unas tres semanas en secuenciar y analizar el genoma de una persona. El físico recordó que si costó 100 millones de dólares secuenciar el primer genoma humano, ahora ronda los 3000 dólares.


El reto para la comunidad científica, coincidieron en señalar ambos expertos, va a ser desarrollar métodos específicos para navegar en este "océano de datos" a fin de trasladar sus hallazgos a la clínica, en forma de "marcadores predictivos" de la enfermedad o terapias que sean capaces de actuar sobre estos mecanismos genéticos.


Los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos reunirán a un grupo de expertos multidisciplinar para sentar las bases de la iniciativa y convocará a un taller en marzo próximo para analizar si se pueden aprovechar los datos de las investigaciones ya realizadas en el país sobre medicina de precisión.


Los científicos consideraron que ésta puede ser una oportunidad de atraer el foco a la investigación y al desarrollo tecnológico, que puede contribuir a revolucionar la medicina y acelerar el desarrollo industrial asociado a la investigación biomédica.


La medicina de precisión "es una realidad que ya está pasando en muchas instituciones", enfatizó Rabadán. Con más de 13 años en la investigación, el físico cree que la cura del cáncer, "por ahora, no parece un problema fácil de resolver", pero destaca los "grandes avances" que hubo, por ejemplo, en la leucemia pediátrica que, "hace 40 años, era una sentencia de muerte y ahora más del 90 por ciento de los niños sobrevive". "No se puede prever el futuro, pero lo que sí se puede es trabajar todo lo posible para mejorar las cosas", aseguró Rabadán.

Ni estudian ni trabajan 60% de mil 800 millones de jóvenes en el mundo: ONU

Sesenta por ciento de los mil 800 millones de jóvenes de entre 10 y 24 años en el mundo ni estudia ni trabaja, lo que supone que sus perspectivas de vida son sombrías y sus aportaciones al desarrollo serán limitadas, apuntó hoy la Organización de Naciones Unidas (ONU).


En un informe titulado Estado de la población mundial 2014, destaca que la cifra de jóvenes es la más alta en la historia, lo que supone enormes retos y oportunidades, en especial para las naciones en desarrollo.


Indica que los países pobres, con una numerosa población en ese rango de edad, pueden dar gran ímpetu a sus economías si realizan serias inversiones en la educación y salud de ese sector y si protegen sus derechos.
Sin embargo, apunta que más de 500 millones de jóvenes tratan de sobrevivir con menos de dos dólares al día, y que los derechos de las niñas y mujeres son constantemente vulnerados. Por ejemplo, cada día contraen matrimonio 39 mil menores de 18 años.


Asimismo, el informe lamenta que a pesar de que su riesgo de pobreza es elevado, dos de cada tres países ignoran por completo a los jóvenes al diseñar las estrategias y los planes de desarrollo nacionales dirigidos a reducir la pobreza.
El pleno ejercicio de los derechos humanos sigue siendo un sueño lejano para millones de jóvenes; las violaciones atroces son lo habitual para muchos de ellos, enfatiza el Fondo de Naciones Unidas para la Población (Unfpa).


Advierte que los países que no presten atención a ese sector poblacional pueden experimentar un incremento progresivo en la tasa de fecundidad y verse obligados a mantener a un elevado porcentaje de personas dependientes.


Los jóvenes son los innovadores, creadores, constructores y líderes del futuro, pero pueden transformarlo sólo si cuentan con las aptitudes, la salud, la capacidad de adoptar decisiones y verdaderas opciones en la vida, expresó Babatunde Osotimehim, director ejecutivo del Unfpa.


Explicó que nueve de cada 10 de los jóvenes del mundo actual viven en naciones menos adelantadas, lo que supone enormes retos para estas economías.


Una fuerza de trabajo poco calificada atrapará a las economías en actividades de escaso valor e índices de crecimiento anémicos. La discriminación por razón de género provocará que estos problemas resulten aún más insolubles para las mujeres jóvenes y las adolescentes, alerta el organismo.


Explica que la manera de emplear ese potencial es explotando el llamado dividendo demográfico, que puede lograrse cuando la población de un país en edad de trabajar es mayor a la que es más joven y dependiente.


Sin embargo, esto sólo puede lograrse si se invierte en proteger derechos, incluidos los reproductivos, así como en mejorar la salud y los niveles educativos de la juventud, asienta el Unfpa.

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Alemán intentará congelarse para revivir dentro de 150 años

Berlín. El científico alemán Klaus Sames, de 75 años de edad, anunció su intención de congelarse para resucitar dentro de 150 años, informó el diario Bild. El proceso al que quiere someterse el investigador de Hamburgo se denomina criopreservación y consiste en la congelación de un organismo vivo y la posterior restauración de sus funciones biológicas. Según el rotativo local, el plan de Sames se basa en enfriarse hasta los 196 grados bajo cero; y después que los abogados constaten la muerte de su cerebro, asistentes del profesor tendrán tan sólo cinco minutos para poner su cuerpo en un baño con 60 kilogramos de hielo. Si el equipo de científicos prolonga ese proceso por un minuto el experimento fracasará, pues las células de Sames comenzarán a descomponerse y será imposible devolverle la vida, refiere la publicación. Después de dar ese paso, el cuerpo del investigador de Hamburgo se colocará en un refrigerador especial y se enviará a la ciudad estadounidense de Clinton Township, en Michigan, donde se encuentra la sede de la empresa Cryonic Institute. Ya en Estados Unidos, a Sames se le remplazará la sangre de las venas por una solución especial para congelar las células hasta que los futuros profesionales aprendan a revivirlas.

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