Gas Natural demandará a Colombia por 1.000 millones por liquidar su filial

La compañía presentará la próxima semana una demanda de arbitraje internacional contra Colombia ante el Ciadi en concepto de los perjuicios causados por la decisión adoptada sobre Electricaribe


Gas Natural Fenosa presentará la próxima semana una demanda de arbitraje internacional contra Colombia ante el Ciadi, organismo dependiente del Banco Mundial, por la decisión del país sudamericano de liquidar su filial Electricaribe, informaron a Europa Press en fuentes de la compañía.


En concreto, la energética española reclamará en su demanda unos 1.000 millones al Gobierno colombiano en concepto de los perjuicios causados por la decisión adoptada sobre Electricaribe, compañía en la que posee con una participación del 85,38%.


El pasado martes, tras la decisión de las autoridades colombianas de liquidar y vender Electricaribe, Gas Natural Fenosa ya señaló que no le quedaba "otra alternativa" que recurrir a los tribunales internacionales de arbitraje. Gas Natural Fenosa ya había decidido desconsolidar su participación en Electricaribe y reclasificar la filial como activo financiero con un valor contable de 475 millones de euros, aunque había señalado que la reclamación internacional se haría por la totalidad de su valor, "que es muy superior".


En paralelo a este paso de acudir a los tribunales arbitrales internacionales, la compañía presidida por Isidro Fainé también expresó su voluntad de seguir negociando con el Gobierno de Colombia para alcanzar un acuerdo que, "dotando a la empresa colombiana de un marco regulatorio adecuado, establezca la necesaria regulación jurídica y económica que le permita continuar operando Electricaribe, y llevar a cabo las inversiones convenientes". La energética estima que su filial en Colombia arrastra un "gravísimo" problema de morosidad y fraude que le ha llevado a alcanzar una deuda de sus clientes superior a los 1.300 millones de euros.


A finales del año pasado, la deuda de los clientes protegidos a los que es imposible cortar el suministro por imperativo legal superaba los 350 millones de euros. A estos importes se suman fraudes por importe superior a los 100 millones de euros anuales. Electricaribe fue adquirida por Unión Fenosa en 2000, y en 2009 Gas Natural compró Unión Fenosa. Desde entonces, y pese a no dejar de advertir de la mora y el fraude de la filial, se han invertido desde España en Electricaribe más de 800 millones de euros, "y jamás se ha cobrado ningún dividendo", según la compañía.

 

16/03/2017 20:23 Actualizado: 16/03/2017 20:23

Publicado enColombia
Lunes, 26 Septiembre 2016 14:12

Memorial de agravios* del centro de Bogotá

Memorial de agravios* del centro de Bogotá

El Encuentro preparatorio de la II Asamblea de sectores, veredas y barrios afectados por el Plan Centro, “En Solidaridad con San Bernardo”, realizado el sábado 20 de agosto de 2016 en el colegio IED Antonio José Uribe, demostró que en éste territorio del centro de Bogotá se expresa una “crisis humanitaria” de vastas proporciones y hondas raíces, que debe asumirse como el desastre que es y declararse la “emergencia humanitaria”, en San Bernardo, Las Cruces, Santa Bárbara, Eduardo Santos, La Estanzuela, La Alameda de las Localidades de Santa Fe, Los Mártires y La Candelaria, con impactos sobre el conjunto de la ciudad y el país.

 

Crisis que es el resultado de la acumulación de factores nacionales y distritales, todos negativos: pobreza extrema, [email protected], descomposición social, incluida la prostitución infantil y juvenil, presentes aquí desde hace décadas sin que haya habido autoridad civil administrativa, ni de control, policial, militar, de justicia, ni religiosa, que haga algo efectivo para impedir semejante desvergüenza y colapso social.

 

Esta crisis expresa bien esta democracia de mentiras, incapaz, ilegal, corrupta y politiquera de siempre.

 

A raíz de las intervenciones desde hace tres meses –sin algún plan de contingencia– contra las llamadas “ollas del narcotráfico”, con la que violan los derechos fundamentales de todos los sectores sociales, de manera perversa e ilegal, sin que hasta hoy haya alguna luz al final de este túnel de incompetencias.

 

Los derechos de los mal llamados “habitantes de la calle” (eufemismo para ocultar las extremas condiciones a las cuales han sido conducidas decenas de miles de personas) que consideran que esa sub-vida es “normal” y hasta producto de su propia libertad y no del despojo sistemático al que han sido sometidos desde siempre.


Los derechos de los adictos/enfermos convertidos en el vergonzoso mercado cautivo de bandas de narcotráfico que se burlan de las autoridades. La Administración Distrital y Nacional abusa de la Policía para lidiar con las consecuencias de unas causas que no puede, no quiere o no se atreve a considerar.


Los derechos de las comunidades barriales y comerciales, a quienes nos ha ofendido de manera grave al volcar sobre nuestras viviendas y negocios las “ollas” que toleró por décadas. Ahí están los hechos, graves y sin solución a la vista. Quieren expulsarnos para comprar barato este suelo y después vender caro el aire, que son los edificios del futuro. Ese es su Plan Centro. Hacer nuestro Plan es la única respuesta digna que nos queda.

 

Los derechos de la comunidad educativa -principalmente [email protected] niñ@s- que ha debido suspender sus clases en colegios de primaria y/o acudir a corredores policiales para garantizar el ingreso de [email protected] estudiantes, como en los colegios Antonio José Uribe, Agustín Nieto Caballero y Antonia Santos.


Los derechos de [email protected] [email protected] niñ@s, jóvenes y [email protected] de nuestras Localidades invadidas con olores ofensivos, imágenes del desastre humano, los pitos y sobresaltos cotidianos sin que haya alguna autoridad que se compadezca ante tanta indignidad y el ejemplo nefasto de la incapacidad administrativa.


Hay miedo y riesgo en nuestro entorno, las bandas esgrimen armas, las unidades policiales parecen incapaces ante la extensión de la zozobra cotidiana -día y noche- los adictos/enfermos sufren su propia paranoia, convirtiendo nuestras calles, canales, recodos y parques en estaderos permanentes, nauseabundos y peligrosos.

 

¿Qué podemos hacer?

 

Podemos y debemos hacer “de todo”, dijo el Encuentro Preparatorio de la II Asamblea del Centro:

 

1. Acciones jurídicas ante el Tribunal de Cundinamarca


1.1. Por violación de los derechos fundamentales, a la salud (art.49 CN), la educación (art. 67), la libre locomoción (art.24), al trabajo (art.25), al ambiente sano (art.79), se han hecho quejas y reclamos. Ahora hagamos Tutelas elaboradas individualmente por la mayor cantidad de [email protected] Una “tutelatón” que deje claro a los jueces los atropellos a los cuales estamos sometidos.
1.2. Preparar una Acción popular (Ley 472 de 1998) que apunta a garantizar que cese la violación a los derechos colectivos y del ambiente en nuestros Barrios y Localidades.
1.3. Preparar una Acción de grupo (Ley 472 de 1998) que apunte a que haya indemnización por los daños morales y materiales causados con las medidas arbitrarias, o por imprevisión, de la Administración Distrital. Copias de quejas, reclamos y otras acciones hechas hace años son bienvenidas (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.).

 

2. Acciones de carácter educativo, organizativo y de movilización


2.1. Dotarnos de una visión de Plan total popular en éste territorio. Planes parciales de vivienda en clave de hábitat digno y las distintas iniciativas de base como centros del mueble, de artes gráficas, de botas y prendas militares, las funerarias, las áreas comunes, parques y otras áreas para la recreación activa y pasiva, puentes, jardines infantiles y demás equipamientos básicos.
2.2. Registro para la organización de [email protected], [email protected], [email protected] y comerciantes para la participación en los Planes de vivienda y por Ingresos básicos hacia la vida digna en este territorio.
2.3. Organizar los Semilleros y clubes -para niñ@s y jóvenes– de artistas y deportistas.
2.4. Organizar las Casas de las culturas y fomentar grupos de interés y oficios varios.
2.5. Ante la violación a los derechos, movilizarnos a las plazas y avenidas, mejor organizados y con mayor claridad de objetivos al corto y largo plazo.
2.6. Jornadas pedagógicas de reflexión sobre la situación del centro (causas, efectos, acciones posibles) en la mayor cantidad posible de centros educativos públicos y privados.

 

3. Acciones ante la emergencia humanitaria


3.1. Campamento en dignidad, a modo de estructura liviana y compleja para atención primaria, valoraciones médicas, asilo de paso, duchas en línea, agua de panela caliente y pan, remisiones especializadas y monitoreo de comportamientos, para –en principio– moderar la expansión desordenada de “habitantes de calle” y adictos enfermos, como lo que es, un problema de salud pública de carácter nacional y distrital.

 

¿Si no es desde aquí, desde dónde. Si no es ahora, cuándo. Si no somos [email protected], quiénes? Cualquier decisión sobre [email protected], con [email protected]

 

* Memorial: Descripción para no olvidar. Agravio: Hecho o insulto que ofende a una persona o un pueblo por atentar contra su dignidad, su honor, su credibilidad y demás injurias o daños, especialmente cuando es injusto. Perjuicio que se hace a una persona o grupo en sus derechos o intereses. En la Nueva Granada fue celebre el Memorial de Agravios de Camilo Torres (Nov. de 1809) dirigido al Rey Fernando, reclamando un trato justo para los descendientes de españoles en América. La no atención a ese llamado condujo al Grito de Independencia del 20 de Julio de 1810. Hubo la Reconquista desde 1815 y la expulsión definitiva de España en 1819.

Publicado enEdición Nº228
Lunes, 26 Septiembre 2016 14:05

“Esto es profundamente inhumano”

“Esto es profundamente inhumano”
La Parroquia del Voto Nacional es sin lugar a dudas testigo excepcional de la compleja dinámica social que tiene lugar en los alrededores de la calle del Bronx. Darío Echeverri (D.E.), representante de la Iglesia para los temas de paz y reconciliación, relata en esta entrevista algunas de sus experiencias como párroco de este conmocionado barrio, El Voto Nacional.

 

Reside en la parroquia del Voto Nacional desde hace aproximadamente 10 años, desde su ventana presenció mil atracos, asesinatos, varias violaciones, riñas, el paso de las carretas, los ires y venires de gamines, ñeros, “desechables” y “habitantes de calle”. Incluso, en una ocasión escuchó desde su ventana, a eso de las dos de la mañana, el lamento de un grupo de jóvenes y jovencitas víctimas de violación.

 

Afirma que después de todas estas experiencias se siente feliz por la intervención en El Bronx, porque por primera vez en diez años ha logrado dormir tranquilo, aunque le inquieta un poco la suerte de quienes llama “mi gente”, los “habitantes de calle”, los mismos que el día del operativo le pidieron que los defendiera: “Usted es el defensor. Usted es el representante de la Iglesia en las negociaciones con las Farc, ¿por qué no nos defiende a nosotros?

 
P. ¿Cómo llegamos a tener nuestro propio Bronx? Los desaciertos de las administraciones Garzón, Moreno, Petro


R. Darío Echeverri, señaló enfáticamente que bajo la alcaldía de Lucho Garzón, la fase final de intervención de lo que fue El Cartucho se “prostituyó”. En el mes de septiembre de 2004, cerca de 80 indigentes se toman la iglesia en protesta por el desalojo del que habían sido objeto en El Cartucho y por las promesas incumplidas frente al tema de la reubicación, que finalmente quedan en veremos, convertidas en un “córrase para allasito”. En la alcaldía de Moreno no se hizo nada y Petro les prometió el “oro y el moro” pero en realidad, los indigentes terminaron siendo utilizados tanto por la policía como por la administración, en medio de las relaciones tirantes que hubo entre la Policía y el Alcalde.

 
P. ¿Para dónde va esto?


R. Su respuesta es tajante. Hacia un desarrollo urbanístico y comercial del sector, y en ese sentido van a llegar hasta donde sea necesario. “A ustedes les van a comprar, les van a quitar, pero ese desarrollo va para adelante. El comercio informal, de repuestos sale”, les indicó Peñalosa a los comerciantes del sector de La Estanzuela, luego de mantener con ellos dos reuniones el pasado 3 y 11 de marzo de 2016. “Lo que menos importa son los habitantes de calle, los indigentes. Eso no importa, son un obstáculo y hay que espantarlos”, comentó Echeverri, interpretando las acciones de la administración Peñalosa.

 
P. Barreras infranqueables. Desplazamiento, exclusión y limpieza social


R. Frente a este tema el prelado comento cómo los “habitantes de calle” se han enfrentado en su deambular con barreras infranqueables, que tal vez para los ciudadanos del común y corriente no son evidentes, aquellas que los servicios de seguridad de los centros comerciales de San Andresito de San José les han impuesto desde tiempo atrás. “El comercio, los grandes capitales que por allí se mueven, no siempre muy limpios, no permiten la presencia de los indigentes”.


“Ahora la cosa es muy cruel porque al caer la tarde, el sector lo van acordonando”. Hay vallas de la policía que les impide pasar más allá de la Avenida Caracas y la Carrera 20 y entre las calles 13 y Sexta. “[email protected] se quedan flotando, casi como diciendo, y entonces ¿dónde podemos estar?

 

“Algunos se fueron para San Bernardo, otros se ubicaron en la sexta con carrera 30, ellos están buscando dónde poder estar [...] A veces les digo: camine lo llevo a Bacata, camine lo acompaño”, y ellos me dicen: “no padre, yo vivo hace años tirado en la calle, eso es una cárcel y a mí me gusta estar libre”. “La droga es para ellos sólo un elemento más de toda una forma de vida y eso no se ha considerado, no se ha estudiado, porque el indigente, el ‘desechable’ no importa [...] Mucha gente de esa fue convertida en ‘desechable’, no sirve para nada, estorba, es para que los voten. Y eso es muy cruel, cuando uno lo ve por espacio de diez años y sigue, sigue, sigue. Esto es profundamente inhumano”

 

P. ¿Cómo sociedad somos permisivos frente al tema de limpieza social?


R. D.E: “Yo no hablo de la sociedad, hablo de mi familia. Mi familia piensa que Bogotá llega hasta la 26, salvo la Séptima y la Candelaria. De la 26 hacia el sur, eso es una ciudad que el norte no quiere conocer” [...] A la gente de la 93, por ejemplo, el conflicto armado, el conflicto minero en el país, no les importa”

 

Pero miremos a los comerciantes del sector. Ellos están muy molestos porque las noticias de prensa han llevado a la caída de sus ventas. ¿Qué dicen?” Antes estaban concentrados y sí, algunos salían pero no pasaba nada porque los tenían intimidados y respetaban el comercio. Esa es la actitud de la gente, “no importaba lo que allá pasara con tal de que lo que allá pasaba no repercutiera en ellos. No les importó nunca ver cómo todos los viernes en la tarde, grupos de muchachos y muchachas entraban al Bronx. El tema humano nunca importó a los comerciantes ni a nadie mientras estuviera contenido en unas pocas calles. Y si miramos más al sur, encontramos el Batallón y a ellos tampoco les importó nunca nada. Acá vi matar una persona, ví atracar mucha gente, y ellos impasibles.

 

P. Una ciudad que se “desarrolla” a costa de tantas vidas humanas


Darío Echeverri (D.E.) insistió en hablar de exclusiones sociales. Las que tienen lugar en el imaginario colectivo, las que se expresan en las omisiones de los gobernantes, las que se hacen evidentes en las vallas de la policía, las que se dibujan en las fronteras invisibles de los grandes capitales. Frente al tema de “limpieza social” su respuesta fue un tanto elusiva.

 

D.E: “Yo me abstendría de denotar lo que en otros momentos sí ha pasado. Ha habido momentos de “limpieza social”, mi gente que se metía al San Andresito y al otro día aparecen muertos. En este momento yo quisiera ser como prudente. Hablaría de un fenómeno de arrinconamiento, de exclusión, ‘un absurdo córrase para allá’”.

 

Y alrededor de lo que fue el Bronx, mucha pobreza

 

P. ¿Qué aporte hace la Iglesia a la solución de este estado de cosas?


D.E: Lo que tratamos de hacer es acompañar procesos. Es decir, más allá del sayayin, más allá del delincuente, más allá de las políticas gubernamentales, tratamos de poner en el centro la gentecita. La gente se imagina que el antiguo Bronx era la L, pero en torno al Bronx hay casas y en una casa pueden vivir hasta siete familias que comparten un servicio de baño. Allí hay muchas violencias ocultas, mucho dolor. La Iglesia trata de acompañar la creación de microempresas, que son emprendimientos que fracasan una y otra vez por la conflictividad natural que hay entre ellas.

 

El complique de la mirada humanitaria
 
P. En este momento es muy complejo adelantar una solución desde la mirada humanitaria, por los actores que hay detrás de los “habitantes de calle”. Se entiende que están intentando hacerse con un territorio, expandir el mercado, conseguir más consumidores, ¿Qué opinión le merece esta interpretación?


D.E.: Sí, la mirada humanitaria es ingenua. Los sayayines están intentando arrendar casas en la zona, no importa el precio, para poder darle continuidad a la venta de drogas, arrendar piezas y seguir con otros negocios. Sin embargo, entiendo que por encima de los juegos políticos y de intereses, a mí como sacerdote me debe interesar el dolor de la gente. Yo tengo que plantarme en la ingenuidad de esa mirada.

 

“El Sayayin, el Alcalde, los comerciantes, la sociedad, los están destruyendo y son tan cuestionables tanto los uno como los otros”. “En la presentación del fenómeno del Bronx se ha hecho mucho énfasis en la figura del sayayin, pero no en la vida de los “habitantes de calle” que son manejados por los sayas y otros personajes, en eso no se han fijado. [...] los medios masivos de comunicación le han hecho el juego a algo que es muy cruel y que coadyuva a la exclusión y la “limpieza social”.

Publicado enEdición Nº228
Kissinger frustró los intentos de EEUU para detener las matanzas de la dictadura argentina
Nuevos archivos desclasificados prueban que el exsecretario de Estado puso trabas a los intentos del gobierno de Jimmy Carter de tomar medidas enérgicas contra la sangrienta dictadura argentina de 1976-1983

 



El exsecretario de Estado de Estados Unidos Henry Kissinger frustró los intentos de su país de detener las matanzas de la dictadura militar argentina de 1976-1983 al felicitar a la Junta Militar del país sudamericano por "eliminar" el terrorismo, según importantes archivos recientemente desclasificados.

 

Los documentos , que salieron a la luz el lunes por la noche, demuestran que la buena relación entre Kissinger y los dictadores argentinos puso trabas a los intentos de Jimmy Carter de influir en el régimen durante su presidencia de 1977 a 1981.

 

Funcionarios del gobierno de Carter se enfurecieron cuando Kissinger viajó al Mundial de Fútbol en Argentina en 1978 como invitado especial del dictador Jorge Rafael Videla, responsable de la desaparición forzosa de 30.000 opositores a la dictadura militar.

 

En ese momento, Kissinger ya no trabajaba para el Gobierno, después de que Carter venciera a Gerald Ford en las elecciones de 1976, pero los archivos prueban que los diplomáticos estadounidenses temían que sus elogios a la dictadura incrementaran las matanzas.

 

Durante sus años como secretario de Estado, Kissinger alentó a la Junta Militar a aniquilar el "terrorismo". Por el contrario, Carter y Zbigniew Brzezinski, su consejero de Seguridad Nacional, hicieron de los derechos humanos un pilar en la política de exteriores de EEUU y presionaban a la dictadura argentina retrasando préstamos y venta de equipamiento militar.

 

Kissinger elogió a Videla

 

Los cables recientemente desclasificados relatan cómo Kissinger elogió a Videla y otros militares por sus métodos durante su visita al país en 1978. "Los elogios de Kissinger al gobierno argentino por su campaña contra el terrorismo fue la música que los militares querían escuchar," dice uno de los documentos.

 

Otro cable diplomático explica que, durante una comida con Videla, "Kissinger aplaudió los esfuerzos argentinos por combatir el terrorismo" y lamentó que "desafortunadamente muchos estadounidenses piensen que Argentina es una bebida sin alcohol". Dijo que muchos estadounidenses "no saben nada de la historia argentina ni de sus esfuerzos en la lucha contra el terrorismo".

 

Kissinger tuvo incluso una reunión privada con Videla, sin la presencia del embajador de EEUU en Buenos Aires, Raúl Castro, en la que se discutieron temas de derechos humanos y la política de asuntos exteriores de Carter. "Videla arregló todo para que Kissinger y el intérprete llegaran media hora antes que el embajador", revela un cable.

 

Durante otra reunión extraoficial con el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), un grupo de diplomáticos argentinos conservadores y muy influyentes, Kissinger fue aún más lejos, declarando que "en su opinión, el gobierno argentino estaba haciendo un muy buen trabajo eliminando fuerzas terroristas".

 

Castro, el embajador de Estados Unidos, estaba escandalizado por el comportamiento de Kissinger.

 

"Mi única preocupación es que los repetidos elogios de Kissinger hacia las acciones del gobierno argentino para aniquilar el terrorismo... se les suban a la cabeza a los anfitrio nes argentinos", escribió el embajador en un extenso cable a Washington. "Existe el peligro de que los argentinos utilicen las declaraciones elogiosas de Kissinger para justificar un endurecimiento de su postura frente a los derechos humanos".

 

Los funcionarios en Washington estaban furiosos. "Los elogios de Kissinger al gobierno argentino por su campaña contra el terrorismo fueron la música que los militares querían escuchar," escribió Robert Pastor, miembro del Consejo de Seguridad Nacional, en un resumen de la visita de Kissinger para Brzezinski. "Lo que me preocupa es su aparente deseo de hablar contra la política de derechos humanos del gobierno del Presidente Carter", señaló Pastor.

 

Carter quiso que Juan Pablo II interviniese

 

Los documentos desclasificados revelan que en un momento el gobierno de Carter consideró pedir al papa Juan Pablo II que interviniera ante los dictadores argentinos.

 

Un extenso cable de septiembre de 1980 marcado como "confidencial" explicaba que "la Iglesia y el papa tienen mucha más influencia aquí que el gobierno de Estados Unidos y podrían ser intermediarios efectivos con el objetivo de volver a un Estado de derecho".

 

El cable –de funcionarios de Estados Unidos en Roma- dice que "el Vaticano podría ser el intermediario más efectivo" ante las autoridades argentinas, que "utilizan las desapariciones como táctica habitual".

 

Los documentos no revelan si los diplomáticos estadounidenses llegaron a contactar al Vaticano, y el papel de la Iglesia Católica durante esos años oscuros sigue siendo tema de debate: muchos informes indican que había sacerdotes presentes durante sesiones de tortura. No fue sino mucho después, en el año 2000, que la Iglesia Católica argentina finalmente pidió disculpas por hacer la vista gorda ante la represión.

 

Los cables también describen el antisemitismo delirante que predominaba entre los generales argentinos, que estaban convencidos de que Brzezinski (un católico nacido en Polonia) dirigía una conspiración judía mundial contra Argentina.

 

Para combatir esta supuesta conspiración, la dictadura secuestró al prestigioso periodista judío Jacobo Timerman. Gracias a la fuerte presión del gobierno de Carter, Timerman fue finalmente liberado, aunque se le quitó la ciudadanía argentina y fue expulsado a Israel, donde relató a diplomáticos estadounidenses las torturas a las que fue sometido.

 

"Timerman explicó que el punto principal de los interrogatorios durante su cautividad era su supuesto papel como líder argentino de una presunta conspiración sionista m undial", advierte un cable desclasificado de la Embajada de Estados Unidos en Tel Aviv.

 

Otro informe de Pastor para Brzezinski –con el encabezado "Tú no pareces judío"– relata con incredulidad que Timerman le dijo a los diplomáticos estadounidenses que "la mayoría de los militares argentinos cree que existe una conspiración judía a nivel mundial de la cual nacen los problemas de terrorismo en el país, y creen que usted (Brzezinski) dirige dicha conspiración".

 

Cuando Timerman le señaló a sus torturadores que Brzezinski era católico, le contestaron que eso era parte del ardid, explicó Pastor.

 

"¡Creen que usted es judío porque leyeron la guía telefónica de Nueva York y encontraron varios ‘Brzezinskis’ con nombres de pila judíos!", escribió.

 

La desclasificación de los archivos –que había sido anunciada por Barack Obama durante su visita a la Argentina en marzo – fue bienvenida por el secretario de Derechos Humanos de la Argentina, Claudio Avruj.

 

"Nos sorprendió la rapidez con que Estados Unidos nos entregó la documentación", declaró a la prensa. "Pensábamos que llevaría más tiempo".

 

Tomado de theguardian. Traducido por Lucía Balducci

Publicado enInternacional
“Sin el Estado liderando los procesos de innovación es imposible el desarrollo”

“Sin el Estado liderando los procesos de innovación es imposible lograr el desarrollo”, afirma la economista italiana Mariana Mazzucato que recibió a Cash durante su breve paso por Argentina. “Si creemos en el crecimiento impulsado por la innovación no se puede tener al Tesoro recortando el gasto sin cesar y tirando un hueso, de vez en cuando, para la innovación”, considera la docente de la Universidad de Sussex. La autora del libro El Estado Emprendedor hizo una escala en el país después de su paso por Chile donde viajó invitada a dictar la célebre Cátedra Prebisch en la CEPAL.


Las investigaciones más conocidas de Mazzucato se encargan de demoler el mito del Estado como un monstruo burocrático e incapaz que debe limitarse a ofrecer el clima de negocios y la confianza necesarios para las inversiones del sector privado. Desde su perspectiva, el Estado es la organización más emprendedora y arriesgada del mercado.

“Socializamos el riesgo de la innovación pero privatizamos las ganancias”, advierte la investigadora que ilustra sus investigaciones con atractivos ejemplos como los casos de Apple o las firmas farmacéuticas. “Para desarrollar su algoritmo Google recibió financiamiento de la Fundación Nacional para la Ciencia de Estados Unidos que le permitieron ganar millones sin que nada vuelva a esa agencia gubernamental que hoy experimenta problemas de financiamiento”, explica en sus textos la economista al reclamar la existencia mecanismos de redistribución hacia el sector público de esos beneficios apropiados exclusivamente por las grandes empresas.


Rigurosa en sus definiciones la prestigiosa economista escapa a la arrogancia que exhibe gran parte de los economistas y se abstiene de opinar sobre aquellos temas que no domina, como la actual situación económica argentina.


Durante la entrevista con Cash Mazzucato comentó que se reuniría con el presidente Mauricio Macri. El encuentro se concretó y al día siguiente ella hizo un provocador comentario en su cuenta de twitter: “Ayer hablé con el presidente de Argentina Macri. Charlamos sobre el rol del Estado en la innovación y por qué las políticas económicas neoliberales fallan. No estoy segura que lo haya entendido”. Durante su estadía en el país, Mazzucato recibió un doctorado honoris causa de la Universidad de San Martín y ofreció una conferencia magistral en Centro Cultural de la Ciencia.


¿Por qué considera que la dicotomía entre Estado y mercado es errónea?


–La narrativa dominante sostiene que existe un sector privado emprendedor dinámico y creativo que necesita ser liberado de las restricciones impuestas por el Estado. En el mejor de los casos, el sector público es un simple corrector de las “fallas de mercado” que debe limitarse a hacer lo básico sin involucrarse demasiado. Sin embargo, cuando miramos alrededor del mundo, vemos como en los países que no solo crecieron rápido sino que lo hicieron a través de la innovación, el Estado no se limitó a resolver “fallas” sino que creó y moldeó los mercados a través de distintas agencias gubernamentales y la inversión pública. En países como Estados Unidos, China y Alemania, el crecimiento fue el resultado de un Estado muy activo en la innovación. A diferencia de la narrativa dominante, los emprendedores e inversores solo ingresaron en áreas como la biotecnología, la nanotecnología, Internet y la tecnología verde después de que el Estado corrió los riesgos más elevados. La pregunta entonces es quién se beneficia de esa visión estúpida donde el Estado queda relegado al rol de porrista en lugar de ser un jugador relevante.


¿Quiénes se benefician con esa visión?


–Cuando no se comprende de donde proviene el crecimiento de largo plazo y la creación de riqueza terminamos permitiendo que muchos “apropiadores” de la riqueza se posicionen como los “creadores” de la riqueza, los innovadores que toman riesgos y en el proceso generan valor. Uno de los casos más contundentes se observa en el tipo de compromiso estatal a lo largo de toda la cadena de innovación, desde la investigación básica hasta el financiamiento del capital de riesgo, que fue necesario para la creación y desarrollo de empresas como Apple. El Iphone es un teléfono inteligente y no uno idiota por todo lo que se puede hacer con él: navegar en Internet, usar el GPS, jugar con la pantalla táctil o hablar con SIRI. Toda esa tecnología fue financiada directamente por agencias gubernamentales de Estados Unidos y luego fueron apropiadas por la empresa. La narrativa donde los genios de garaje y los inversores de riesgo son los únicos actores relevantes ignora que esos individuos se montaron sobre una gran ola de inversión pública. Esa visión habilita un diseño de las políticas de innovación y los incentivos fiscales donde se socializan los riesgos de la innovación y se privatizan las ganancias. Hay una ultrafinaciarización de las empresas que no reinvierten sus ganancias. La narrativa sobre los innovadores ha debilitado a los gobiernos. En lugar de presionar sobre las grandes empresas para que reinviertan como sucedió con AT&T para que forme los Laboratorios Bell los gobiernos ahora se deben mostrar amigables con el mercado.
Exigir que las empresas reinviertan una porción de sus ganancias para promover el desarrollo de los sistemas de innovación no parece una tarea sencilla. En el caso argentino, la sensación es que en la negociación entre el Estado y las empresas se impone siempre la negativa del sector privado.


–El vínculo entre lo público y privado se ha convertido en parasitario. Y no simbiótico. Algunas empresas no reinvierten en sectores que generan el crecimiento de largo plazo pero siguen recibiendo beneficios del Estado que no las presiona. Lo hacen a través del mito sobre la innovación y la creación de valor. Hay que desmitificar las narrativas que utilizan estas compañías para extraer rentas en el nombre del proceso schumpeteriano. El sector privado debe desfinanciarizarse y el Estado tiene que exigir la reinversión de sus ganancias en lugar de quedarse sentado en el fondo generando un clima de negocios propicio. El sector público debe liderar la revolución. FIAT es una mala empresa en Italia. No invierte. Es parasitaria. Cuando adquirió Chrysler, el Gobierno de Estados Unidos que era el propietario de una porción relevante de las acciones después de rescatar la empresa le exigió que sus actividades de motores híbridos se lleven a cabo allí. FIAT lo hace. En Italia nadie se lo pidió. Creyendo en el poder del Estado para liderar y no solo crear las condiciones propicias, en Taiwán y Singapur las inversiones estratégicas del Estado en áreas amplias vinculadas a la innovación terminaron atrayendo a empresas privadas diversificadas.


¿Puede mencionar otros casos?


–Con un rol central del Estado, Dinamarca no es solo el principal inversor en energías renovables per capita del mundo sino que su sistema de innovación le permite ser el principal proveedor de servicios de alta tecnología para economía verde de China, un país que invierte 1,7 billones de dólares por año en ese sector. Sin el Estado liderando los procesos de innovación es imposible lograr el desarrollo. Como dice Bill Gates: “el sector privado es inepto, el Estado debe liderarnos y nosotros lo seguimos”. Lo que dice es interesante aunque su compañía es una de las más financiarizadas del mundo. Yo creo que se puede transformar el capitalismo si se logra construir una alianza diferente entre el sector público y privado.


¿El Estado debe elegir sectores y empresas “ganadoras” con potencial innovador y promover activamente su desarrollo?


–Elegir “ganadores” no significa nada. No sirve decir “vamos a apostar a la industria aeroespacial, los servicios financieros y las industrias creativas”. Hay que orientar estratégicamente el sistema de innovación para intentar resolver grandes problemas y misiones que requieran la interacción de muchos sectores públicos y privados. Desde esa visión, el compromiso del Estado con la innovación no debería centrarse en I+D sino que debería extenderse a lo largo de toda la cadena de innovación: la investigación básica, la investigación aplicada, un financiamiento paciente de las primeras etapas de las compañías y también la provisión de las políticas de impulso de la demanda que permitan el desarrollo y la difusión de las nuevas tecnologías en la economía. El objetivo es lograr el incremento de la inversión privada y eso sucede cuando la inversión pública está distribuida a lo largo de toda la cadena de manera directa y no solamente con incentivos fiscales.


Una de las principales líneas de trabajo esbozadas por el nuevo gobierno en materia de innovación es el impulso a los “emprendedores”.


–Hay una obsesión con los “start up”. Lo que debería enfatizarse no son los emprendedores en sí mismos, sino los ecosistemas de innovación en el cual ellos operan. No hay que desarrollar nuevas compañías sino fundamentalmente el ecosistema que permita que esas empresas crezcan. Las nuevas empresas requieren tener un vínculo funcional con las grandes empresas porque suele suceder que las compran y anulan su capacidad de innovación. Además hay que asegurarse que el tipo de financiamiento que llega desde el Estado sea paciente y de largo plazo. Estas pequeñas compañías necesitan mucho tiempo para aprender e innovar. No hay escasez de financiamiento, sino que falta financiamiento de largo plazo. Además hay que incorporar a los científicos en el gobierno. Si no hay profesionales que conozcan los sectores analizando las aplicaciones de las empresas que pretenden recibir el financiamiento, esas iniciativas son un desperdicio. En Inglaterra, por ejemplo, intentaron copiar el programa de capital semilla SBIR estadounidense pero como quienes lo administraban no conocían nada sobre los distintos sectores la iniciativa fracasó.


Para intentar avanzar en el desarrollo de esos “ecosistemas” hace falta que los gobernantes estén convencidos de que el Estado no debe quedar relegado a un rol subsidiario.


–Si todo esto no es acompañado por las políticas macroeconómicas no tiene ningún sentido hacerlo. Si creemos en el crecimiento liderado por la innovación no se puede tener al Ministerio de Hacienda recortando el gasto sin cesar y tirando un hueso de vez en cuando para la innovación. Termina siendo un desperdicio de dinero. Si lo vas a hacer tenes que hacerlo seriamente. La inversión viene primero, las ganancias vienen después. A diferencia de Europa, Argentina tiene su propio Banco Central para hacer políticas y debería tener un banco de desarrollo como el BNDES de Brasil.

Publicado enEconomía
Obama invita a Santos a celebrar en la Casa Blanca 15 años del Plan Colombia

En la cita, una "visita oficial de trabajo" que tendrá lugar en la residencia presidencial estadounidense, ambos mandatarios analizarán también los avances en las negociaciones de paz entre Bogotá y la guerrilla de las FARC en La Habana y el espacio de colaboración estadounidense en ese futuro de paz.

Obama y Santos "conmemorarán 15 años de cooperación bipartidista a través del Plan Colombia, un esfuerzo conjunto para crear un futuro más seguro y próspero para los colombianos", dijo la Casa Blanca en un comunicado.

Durante una reciente visita a Washington, el expresidente colombiano Andrés Pastrana, bajo cuyo mandato se gestó y lanzó el Plan Colombia, en julio de 2000, había adelantado a medios colombianos la noticia del encuentro, al que dijo estarán también invitados tanto él como los demás expresidentes bajo los cuales se desarrolló la iniciativa: los estadounidenses Bill Clinton y George W. Bush y el colombiano Álvaro Uribe.

La Casa Blanca no ha confirmado por el momento estas invitaciones, complicadas por cuanto los expresidentes estadounidenses se hallarán probablemente implicados para esas fechas de lleno en las campañas de sus familiares y candidatos presidenciales Jeb Bush, republicano, y de la demócrata y exprimera dama Hillary Clinton. Tampoco está claro si acudiría Uribe, muy enfrentado al Gobierno de Santos por las negociaciones en La Habana con las FARC.

Tampoco aludió a un encuentro ampliado el embajador colombiano en Washington, Juan Carlos Pinzón, al confirmar la reunión entre Santos y Obama para conmemorar una iniciativa que "logró la transformación de nuestro país (Colombia) y abrió la puerta para el proceso de paz", dijo.

"En el año 2000 Colombia era un país al borde del abismo. En ese momento, el Gobienro de Estados Unidos comenzó un plan de apoyo al esfuerzo que ya hacía Colombia que durante 15 años ha tenido el apoyo de tres administraciones y de los dos partidos", recordó Pinzón sobre el pacto por el que, desde entonces, Washington ha destinado unos 10.000 millones de dólares en ayudas al país sudamericano.

La cita servirá de hecho para analizar también las negociaciones con las FARC, "apoyar los esfuerzos del presidente Santos para lograr un acuerdo de paz justo y duradero y hablar sobre una visión compartida para la colaboración futura en el evento de un acuerdo de paz histórico", en palabras de la Casa Blanca.

Publicado enInternacional
Martes, 28 Julio 2015 06:49

¡Es el Estado, estúpidos!

¡Es el Estado, estúpidos!

Desde que Ronald Reagan dijo que el Estado dejaba de ser solución para ser el problema, el Estado pasó a estar en el centro de los debates y de las luchas políticas. Reagan apuntaba al Estado como ineficiente, corrompido, expropriador de recursos de las personas, productor de inflación –el resumen de los problemas que la humanidad estaría enfrentando—.


En su lugar, se promovía la centralidad del mercado y de las empresas, identificados como eficientes, dinámicos, baratos. Cuanto menos Estado, mejor (para ellos). Estado mínimo significa mercado máximo. Menos regulación estatal, menos derechos, menos protección, menos políticas de inclusión social.


Algunos de los que han hecho la crítica de una llamada "estadolatría" de la izquierda en el período histórico anterior, han buscado refugio en "la sociedad civil", que mal pudo enmascarar al mercado, en la versión dominante del neoliberalismo. ONG y algunos intelectuales se han dejado mezclar con el neoliberalismo, por el rechazo común al mercado. Sin qué decir del punto de vista del poder del Estado, esas fuerzas han desaparecido de la escena política.


Superar al neoliberalismo es asumir funciones que fueron anuladas en el Estado mínimo. Estado mínimo no significa más ciudadanía, sino menos, porque ciudadano es el sujeto de derechos y lo que más hace el neoliberalismo es expropiar derechos, en favor del consumidor y del mercado. Es el Estado el que puede garantizar derechos, promover políticas sociales, participar de procesos de integración regional y de alianzas Sur-Sur, implementar políticas externas soberanas, proteger el mercado interno, inducir políticas de expansión económica con distribución de la renta, programas de desarrollo tecnológico y científico, entre otras medidas.


Por todo ello, el blanco central de la derecha, en sus intentos de restauración conservadora, es el Estado. Es alrededor del Estado que se dan los grandes debates actuales sean económicos, sociales, culturales o directamente políticos.


Dime qué tienes que decir sobre el Estado y te diré dónde te ubicas política e ideológicamente. No es la polarización que le gustaría al neoliberalismo, entre un Estado que él ha maltratado, desecho, y una supuesta esfera privada. Porque la esfera del neoliberalismo no es una esfera privada, sino mercantil, donde todo se vende, todo se compra, todo es mercancía. Y la esfera de la izquierda es la esfera pública, la esfera de los derechos y de la ciudadanía. El Estado es un espacio de disputa hegemónica entre las dos esferas, la pública y la mercantil, frecuentemente las dos se representan y se disputan a su interior.


Mucha razón tienen los países que han decidido refundar el Estado, para adecuarlo a la nueva base social que sostiene el poder político, el nuevo bloque social que lleva adelante las políticas de superación del neoliberalismo. Los que no lo han hecho, padecen de un aparato burocrático incapaz de incorporar a la participación popular que los nuevos gobiernos requieren.


No es que todo debate pueda reducirse al Estado, pero cada propuesta de modelo y de política económica reserva un lugar al Estado, supone una forma de Estado. Un Estado subordinado a las fuerzas del mercado o un Estado que implemente políticas soberanas, democráticas, populares.


Como el mercado anda con poco prestigio, no solo por los daños que han causado las políticas neoliberales, sino también por la profunda y prolongada crisis internacional del capitalismo, la derecha se concentra en atacar al Estado y a los gobiernos que se valen del Estado para practicar políticas "populistas", de "corrupción", inflacionarias. Pero atacan al Estado para promover alternativas centradas en el mercado.


Nunca como ahora el pensamiento crítico tiene que volcarse hacia el tema del Estado, de las formas que debe asumir para corresponder a los gobiernos que buscan la construcción de modelos de superación del neoliberalismo. Del tipo de poder popular que se necesita para echar raíces definitivas a las nuevas formas de Estado que necesitamos.

Publicado enPolítica
Estados Unidos en los diálogos de La Habana

El pasado 20 de febrero, los Estados Unidos oficializaron el nombramiento de Bernard Aronson, como funcionario con dedicación exclusiva para el tema de la paz en Colombia, en este caso para responder ante los diálogos que tienen curso entre las farc y el gobierno nacional en La Habana.

El diplomático nombrado por John Kerry, secretario de Estado, conoce nuestro país y la región de la cual hace parte, ya que actuó como secretario de Estado Adjunto para Asuntos Interamericanos de su país entre 1989 y 1993; además, trabajó en los procesos de paz de El Salvador y Nicaragua, y ha asesorado al Banco de Inversiones Goldman Sachs en Latinoamérica. En Colombia debe conocer bien a los sectores dominantes y con dificultad a los marginados, pues desde hace años invierte en varios negocios, los mismos que tomaron forma hacia la década de los años 90 con inversiones financieras, como socio de Gabriel Silva, exembajador criollo en Washington.

Los intereses del delegado imperial se extienden, además de lo financiero, a sectores como el petróleo, a través de la empresa Vetra Energía, con inversiones en los Llanos, Putumayo y la cuenca del Magdalena Medio. Pero sus pretensiones en Latinoamérica llegan también hasta al territorio amazónico, para lo cual y por lo cual es socio del Equipo de "Conservación de la Amazonia" (!). Es un diplomático que, como sucede con muchos de los ricos gringos que llegan a la presidencia de su país o asumen como asesores de primer orden, juegan a varias bandas, entre lo público y lo privado, los negocios y la política, favoreciéndose para ampliar sus arcas de la información privilegiada que les facilita el ejercicio de sus cargos.

De esta manera, una de las partes fundamentales en la posible firma de un acuerdo de paz que reduzca la violencia en el país parece dejar de intervenir y apoyar solamente por la guerra y para la guerra. La Mesa gana una pata más. Ahora las farc podrán tratar, cara a cara, asuntos sustanciales para ellos y para la potencia del Norte, temas que atizan la guerra y pueden reducirla o apagarla. Puede suponerse que así deben de haberlo demandado en la Mesa.

No es para menos. Los Estados Unidos, como es conocido, tienen que ver con toda la historia de violencia política que ha sacudido al país durante las últimas seis décadas. Sus misiones diplomáticas han tenido que ver con espionaje de dirigentes de la oposición de todos los colores, como lo corrobora, incluso, el seguimiento realizado a Jorge Eliécer Gaitán desde 1932, según reportes secretos de la época. El archivo aún clasificado sobre el magnicidio del líder, que desató la ira popular el 9 de abril de 1948, con extensión hasta nuestros días a través de las guerrillas todavía levantadas en armas, obliga a preguntar: ¿Qué y a quién protegen? ¿Por qué dicen que tal archivo es de seguridad nacional para los Estados Unidos? Son expresiones de manipulación, control y desinformación como prácticas del poder, que terminaron por viciar la relación y la convivencia entre países de una misma región.

El siglo XX y lo que va del XXI son testigos de aquello. Se trata de una historia de dolor desatada y soportada con la desigual y deshonrosa relación entre los dos países: la participación de soldados criollos en la guerra de Corea marcó el sometimiento de las fuerzas armadas a la doctrina militar gringa, dejando de lado la heredada por Bolívar, nunca retomada por los oficiales nacionales. La aplicación de la 'doctrina de seguridad nacional' es la más extensa de sus consecuencias, y con ella la militarización de los conflictos sociales, cerrando la vida política dialogada para todo aquel que tuviera una voz crítica.

Los sucesos desprendidos de la aplicación de tal doctrina son ampliamente conocidos: bombardeos a zonas campesinas donde se refugiaban los alzados en armas, herederos de las guerrillas liberales; detenciones masivas, torturados, encarcelados por cientos y miles en el curso de estas décadas; criminalización del descontento y de la protesta social, con asesinatos aleves de dirigentes sociales de todo orden; control de las instituciones nacionales 'soberanas' y de su economía, en la más burda y total intervención en asuntos internos por parte de una potencia, como ocurrió a través del llamado 'Plan Colombia', con sus extensiones a la Iniciativa Regional Andina y Plan Patriota, con los cuales reconstruyeron el ejército nacional y reorientaron su operatividad, para llegar al uso de todo tipo de tecnología de punta mediante la cual lograron impactar en blancos sensibles de la insurgencia.

Son ya sesenta y más años de intervención abierta en nuestro país, sólo en esta última etapa de la historia colombiana, para lo cual se valieron, a lo largo de cuatro décadas, de la droga y el narcotráfico para someter la política nacional a su control y su dominio, sirviéndose de la misma para todo tipo de espionaje, manipulaciones, corrupción de funcionarios y de ciudadanos, pero también usándola como mecanismo para financiar sus operaciones secretas. El paramilitarismo salió como engendro de tales controles y políticas, y las cifras de dolor generado por su acción también son conocidas, faltando aún muchos años para curarlas. Asimismo, los casos de violaciones a menores en zonas donde operan las bases norteamericanas, con denuncias concretas de delitos cometidos por soldados de EU son otro debe en la cuenta del papel gringo en el conflicto, imposible, además, de ser juzgado en nuestro país debido a los vergonzosos acuerdos de inmunidad firmados por el gobierno de Uribe.

Dos o tres generaciones de connacionales fueron impactadas por estas políticas, muchos de cuyos miembros terminaron destruidos en su salud y su vida por el estimulo que le brindaron al consumo de narcóticos, y las cárceles siguen llenas de jóvenes que sufren las consecuencias de tales políticas y maniobras.

¿Cambiará tan desigual relación? ¿Dejará Estados Unidos de intervenir y determinar en nuestro país? Imposible. ¿Cómo discutirá tal realidad las farc con su enemigo regional? ¿Exigirán que abran los archivos aún secretos sobre el asesinato de Gaitán, tratando de llegar a uno de los orígenes de nuestro conflicto, develando motivaciones e intereses del poder económico y militar global? ¿Entrará el tema de Venezuela en la agenda? ¿O limitará la insurgencia sus demandas a exigir la libertad para sus presos extraditados y encerrados en las cárceles de Estados Unidos?

El tiempo dirá cuál es su proceder. Pero, más allá de las respuestas a los interrogantes formulados, lo cierto es que, si el papel de los Estados Unidos en la guerra sigue sin dimensionarse en forma clara, la paz para nuestras gentes serán tan solo una entelequia. Basta señalar que, pensando en el llamado "posconflicto", Santos ya ofreció soldados colombianos para su participación en confrontaciones internacionales, de tal suerte que ahora nuestros jóvenes militares no morirán en nuestras selvas sino en el extranjero.
La geopolítica juega su papel, sin duda alguna. La reapertura de las relaciones con Cuba y la ampliación de las sanciones a Venezuela, considerándola como un 'peligro' para los Estados Unidos, son pasos que marcan claramente que la potencia del Norte reclama nuevamente una hegemonía sin discusiones en América Latina. Y, como resulta recientemente de su intervención en Irak, Irán, Libia y Siria, la paciencia y el paso a paso han entrado a formar parte de su estrategia. El Estado gringo actúa sin prisa, y en Latinoamérica últimamente logró dos éxitos: Honduras y Paraguay. Desactivar las farc, desdibujar la Revolución Cubana, y ahogar Celac, Unasur y Mercosur, son pasos en la meta de revivir el más profundo sentido del monroísmo, fuertemente debilitado desde 2005, cuando el latinoamericanismo enterró el Alca en Mar del Plata.

Estamos ante la decisión imperial de recuperar y/o consolidar su hegemonía en el continente, ahora más imperiosa, pues su dominio mundial lo están disputando tanto Rusia como China, con avanzadas incluso a su región de control 'natural'. La creación de un banco ruso-venezolano seguramente no ha caído muy bien en Washington, así como el creciente comercio que mantienen en sus propias divisas Brasil y Argentina con China, como parte de un progresivo intercambio de bienes sin uso del dólar, que advierte de un horizonte sin esa moneda como divisa de circulación forzosa en el comercio internacional.

Al mismo tiempo, la guerra de divisas en curso en el mundo entero, que ha llevado a una fuerte revaluación del dólar, si bien refuerza el consumo interno, abaratando los productos importados, amenaza con acelerar el proceso de deslocalización (y, por tanto, de desindustrialización del coloso), agravando la pérdida de empleos de calidad y la dependencia externa. Esta realidad los obliga a cerrar el espacio geográfico adyacente, donde los principales afectados son todos y cada uno de los países allí localizados y con mayor razón los que no cuentan con un proyecto histórico, estratégico y soberano propio, Colombia en primer lugar.

Pero la potencia también tiene sus intereses y temas más particulares que lo motivan a intervenir, seguir, actuar y proyectar escenarios en relación con la Mesa de La Habana: cultivos de coca, narcotráfico, y acceso de sus multinacionales a los recursos mineros del sur del país y de los extensos Llanos. Y aunque suene a discurso sesentero, la garantía y la seguridad de poder operar desde territorio colombiano, sin oposición alguna, si fuere necesario, contra un poder importante que le hace contrapeso, como Brasil, o contra quienes quieran posar de independientes.

Como se puede deducir de lo relacionado en esta líneas, el desenlace de esta puja pesará sobre el ritmo y la marcha que tome en los próximos meses este proceso de paz, el mismo que por el momento parece ganar mayor intensidad y acuerdos parciales que eventualmente lo lleven a un punto que favorezca, con su firma, a toda la sociedad colombiana.

Publicado enEdición 211
Ejército de EU se prepara a actuar en Mexico City, Rio de Janeiro, Sao Paulo y Nueva York

Un grupo de investigadores del estado mayor del ejército de Estados Unidos realizó estudios de campo (sic) en las megaciudades de Nueva York, Mexico City, Bangkok, Lagos y Daca con el fin de prepararse a una intervención militar cuando sea llamado (sic) a actuar, según el perturbador documento Megaciudades y el ejército de EU: preparación para un futuro complejo e incierto, realizado por el jefe de estado mayor del ejército y su grupo de estudios estratégicos (http://goo.gl/SLLzD2).

 

¿Por quién fue y/o será llamado el ejército de Estados Unidos?


Se ignora si los estudios de campo del ejército de Estados Unidos en Mexico City forma parte de la fracasada Iniciativa Mérida o si se trata de una colaboración clandestina –por ende, antidemocrática e ilegal– de los implicados, que optaron por la opacidad local.


También el grupo de marras emprendió estudios para casos virtuales de intervención militar en Sao Paulo (máxima plaza bursátil de Latinoamérica) y Rio de Janeiro (sede de Petrobras).


Las masivas protestas en Sao Paulo y Rio de Janeiro, previas al Mundial de Futbol, ¿habrán formado parte de un estudio intervencionista de campo?
Los aludidos experimentos militares se deben a que Estados Unidos carece de experiencia para operar en megaciudades: zonas urbanas con una población de más de 10 millones.


El documento, publicado en junio, advierte la inevitabilidad (¡supersic!) de que en algún momento al ejército de Estados Unidos se le pida (sic) actuar en una megaciudad, cuando por el momento está mal preparado.


El grupo considera que entre los mayores problemas de las megaciudades, cuya solución requiere la intervención militar, figuran las tasas explosivas de crecimiento, la enorme disparidad de ingresos, que sigue creciendo, y el entorno de seguridad, que es cada vez más atractivo para los políticamente desposeídos (¡supersic!), así como los desastres naturales y las redes ilegales que requieren la intervención terrestre de la infantería de Estados Unidos.
Ya en febrero pasado militares de Estados Unidos y Gran Bretaña (GB) habían evaluado cómo las guerras del futuro se realizarán en las megalópolis, cuando ningún ejército ha combatido en megaciudades con más de 20 millones de habitantes, según Defense News ( http://goo.gl/ILRi0s ).


En abril, el ejército australiano, cada vez más bélico, publicó su Reporte sobre la guerra futura en tierra ( http://goo.gl/V6ugEI ), que llega a las mismas conclusiones que sus colegas de Estados Unidos y GB, lo cual delata un nuevo modelo de intervencionismo militarista de la anglosfera.


El informe del ejército sobre las guerras futuras en las megalópolis ha causado intensa polémica en Estados Unidos, debido a la militarización y la brutalidad racista de su policía en Ferguson, Cleveland, Nueva York y Hollywood.


En referencia a Nueva York, el máximo centro financiero de la anglosfera, se descuenta que su objetivo es prevenir disturbios civiles, levantamientos políticos, así como proteger la infraestructura clave y los recursos naturales (¡supersic!) en aras del interés nacional, cuando el poder de los gobiernos nacionales para lidiar con los problemas causados por la creciente urbanización y el crecimiento de las megaciudades se ha erosionado.


¿Cómo prevenir nuevos Occupy Wall Street sin interferir en las sacrosantas cotizaciones de sus supercomputadoras, que constituyen la quintaesencia del poder financierista global de Estados Unidos?


Se criminaliza y se militariza así la dislocación social inherente a las megaciudades, que representan conductos de acceso a recursos naturales críticos, como el petróleo (¡supersic!), lo cual constituye las tendencias de recursos como un terreno estratégico primordial en cualquier crisis futura que requiera la intervención militar de Estados Unidos.


¿Siempre sí sirve el petróleo, pese a su transitorio desplome artificial?


Juzga que dada la saturación de los celulares en los ambientes urbanos en el mundo y la interconectividad global de la World Wide Web, el aislamiento virtual es aún más improbable.


El portal Infowars cuestiona el futuro despliegue de la infantería estadunidense, cuando debiera ocuparse de la permeable transfrontera, ya que existen informes de que los yihadistas islámicos podrían entrar a Estados Unidos por la frontera con México ( http://goo.gl/EPRHc8 ), y refiere que la preparación del ejército de Estados Unidos para ocupar las megaciudades también incluye la neutralización de grupos extremistas y criminales que puedan influenciar las vidas de la población mientras socavan la autoridad del Estado, lo cual puede ser extrapolado, a mi juicio, a un neomacartismo global de la disidencia contestataria antineoliberal.


Infowars rememora los recientes manuales de entrenamiento del ejército de Estados Unidos para disturbios de plena escala en ese país, donde las tropas sean forzadas a respuestas letales (sic) para lidiar con las masas de manifestantes.


La ONU define que existen hoy 33 megaciudades que tienen más de 10 millones de habitantes y proyecta que para 2030 existirá un mayor número, donde habitará 60 por ciento de la población total de la Tierra.


¿Por qué no mejor descentralizar en forma racional las megaciudades? 


Llama la atención que de las 33 megaciudades –en las que China ostenta cinco e India cuatro, mientras Tokio detenta el primer lugar con 37.8 millones– el ejército de Estados Unidos sólo mencione en forma selectiva a siete (la quinta parte): Mexico City (sexto lugar: 21.6 millones), Sao Paulo (séptimo: 21.2 millones), Lagos (noveno: 21 millones), Nueva York (undécimo: 20.1 millones), Daca (decimoctavo: 17 millones), Rio de Janeiro (25: 14.4 millones) y Bangkok (24: 14.5 millones), mientras pasa por alto en Latinoamérica a Buenos Aires (vigésimo: 16.1 millones).


Es altamente significativo que no le quite el sueño Delhi (segundo: 25.7 millones), Karachi (decimocuarto: 19.5 millones), El Cairo (decimoquinto: 18.4 millones), Teherán (decimosexto: 18.4 millones), Moscú (decimonoveno: 16.5 millones) ni Estambul (23: 14.5 millones), ya no se diga la segunda ciudad estadunidense, Los Ángeles (decimoséptimo: 17.2 millones). ¿Cuál es su parámetro de discriminación urbana y de recursos?


La colocación de Mexico City es muy lógica por la interoperabilidad de la Iniciativa Mérida y su inminente incrustación al Comando Norte (NorthCom) como a la integración económica de Norteamérica (pero sin mexicanos), con su divisa común el amero, según el proyecto del Council on Foreign Relations y del Instituto Fraser de Canadá ( http://goo.gl/KGs7Ug ).


Los nuevos caballos de Troya del siglo XXI disfrazados de ayuda humanitaria (sic) –cambio climático, ébola, megaciudades– conforman un caleidoscopio de coartadas para legitimar la intervención militar del ejército de Estados Unidos, ahora consagrado a un menú de tareas filantrópicas à la carte (sobre pedido).
El ominoso riesgo es que cualquier legítima oposición democrática a los regímenes barbáricos ( v.gr Mexico City) puede ser descalificada en forma primitiva por los multimedia de la telecracia imperante como "terroristas, vándalos (la moda en el 'México neoliberal itamita'), sociópatas, yihadistas, antisemitas": la nueva semiótica totalitaria de la represión neoliberal que blinda a sus aliados sionistas y neonazis ( v. gr. Ucrania).


¡Lo que falta por ver de canibalismo militar!


www.alfredojalife.com
Twitter: @AlfredoJalifeR_
Facebook: AlfredoJalife
Vk: id254048037

Publicado enInternacional
Afganistán, las interminables intervenciones del exterior

¿Cuándo comienza esta historia? Es difícil decidirlo. La historia moderna comenzó en el siglo XIX, cuando los británicos y los rusos pelearon en el gran juego, compitiendo por influir y controlar Afganistán. Lucharon directamente y mediante apoderados afganos. Los británicos piensan haberlo hecho mejor, pero esto fue en gran medida una mera ilusión. Yo diría que fue un empate.

 

En la década de los 60, el juego recomenzó con la llegada al poder de un gobernante que buscó instituir una nueva Constitución liberal. Fracasó, pero abrió el camino para que emergieran partidos a la izquierda y a la derecha. Su sucesor, Mohamed Daoud, fue derrocado en 1978 por el Partido Democrático del Pueblo de Afganistán (PDPA), en la actualidad un partido comunista. El PDPA estableció un régimen totalmente laico, con igualdad total para las mujeres. Había recomenzado el gran juego. La Unión Soviética respaldó el régimen del PDPA y Estados Unidos (sucesor de Gran Bretaña) respaldó a los mujaidines que lucharon contra él y en favor de un régimen islamita.


En 1979, la Unión Soviética envió tropas para ayudar a que el régimen del PDPA se mantuviera en el poder. La intervención soviética resultó contraproducente y eventualmente los soviéticos retiraron las últimas de sus tropas hacia febrero de 1989. No obstante, el PDPA se las arregló para mantenerse hasta 1992. Durante los cuatro años siguientes, varios grupos que se habían opuesto al régimen del PDPA lucharon unos con los otros. Un grupo que emergió con fuerza se llamaba a sí mismo Talibán y buscó reunificar el país bajo una estricta ley de la sharia en un régimen encabezado por el Mullah Omar. El régimen talibán fue especialmente rudo con las mujeres, casi encerrándolas en sus hogares, y clausuró todas las oportunidades educativas.


Septiembre de 2001 fue un momento fatídico. Los talibanes pudieron asesinar al único oponente principal que les quedaba en Afganistán dos días antes del ataque de Al Qaeda en Estados Unidos el 11 de septiembre. La serpiente le había despertado a Estados Unidos.


Habiendo ayudado a los mujaidines a volverse una fuerza importante para combatir la influencia soviética, ahora se encontraban con que este grupo estaba en el poder en Afganistán y daba refugio a Osama Bin Laden, el presunto perpetrador de los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos.


Así que de nuevo llegaba una importante intervención del exterior, esta vez de Estados Unidos contra los talibanes. La situación geopolítica se tornó bastante complicada. Los principales aliados estadunidenses en la región –Pakistán y Arabia Saudita– respaldaban a los talibanes. Los principales oponentes de Estados Unidos en la zona –Irán y Rusia– se alinearon con Estados Unidos en su oposición a los talibanes.


La estrategia estadunidense fue la de ayudar a instalar a Mohamed Karzai como gobernante interino y luego como presidente electo de un nuevo régimen. La mayor virtud de Karzai era ser pashtún en términos étnicos, y por tanto de la misma tierra que era corazón de las fuerzas talibanes. El problema, de nueva cuenta, era que la serpiente podía despertar. Al paso de los años, Karzai comenzó a estar más y más incómodo con el papel de Estados Unidos y en particular con sus métodos militares. Para 2012, era ya abiertamente muy crítico de Estados Unidos y hablaba de negociaciones políticas con los talibanes.


El presidente estadunidense Barack Obama había llegado al poder en 2009, llamando guerra buena a la intervención en Afganistán (en contraste con la de Irak). Sin embargo, también prometió retirar todas las fuerzas estadunidenses (o casi todas) para el momento en que abandonara el cargo. Esto resultó ser una vana promesa en tanto las fuerzas talibanes crecieron constantes en fuerza y el gobierno y el ejército afganos no fueron lo suficientemente fuertes para contener a los resurgentes talibanes. Estados Unidos quiso dejar tropas en el país para entrenamiento pero Karzai se negó a firmar el protocolo que habría permitido que las tropas estadunidenses permanecieran.


No obstante, en 2014 Karzai se bajó al final de su segundo periodo en el cargo y permitió elecciones entre Ashraf Ghani (visto como el preferido de Karzai para sucederlo, además de ser pashtún) y Abdullah Abdullah (cuya madre es étnicamente tajik, la etnicidad con la que él se identifica). Abdullah había sido un fiero oponente de Karzai. Los resultados de la elección presidencial fueron muy cuestionados. Pero al final Ghani y Abdullah entraron en el frágil acuerdo de compartir el poder: Ghani como presidente y Abdullah como el equivalente a un primer ministro. Muchos observadores son escépticos de que el acuerdo dure mucho tiempo.


Ghani prometió firmar el protocolo con Estados Unidos que Karzai no quiso, tomando a la vez algo de distancia de Estados Unidos. Ghani mismo pasó muchos años en Estados Unidos, tiene la ciudadanía afgana, pero también la estadunidense y ha trabajado por años en el Banco Mundial. No es un radical en modo alguno.


Ghani llamó de inmediato a negociar con los talibanes, como lo había hecho Karzai. Los talibanes lo rechazaron con prontitud, y su vocero dijo: Ashraf Ghani fue designado por los estadunidenses en la Embajada. Es un títere y no tiene derecho a invitarnos a unas pláticas de paz.
Afganistán ha continuado rechazando, durante dos siglos, las intervenciones del exterior, de forma abierta y encubierta. Siempre que los intrusos extranjeros parecían haber ganado, pronto se daban cuenta que no habían obtenido nada. Peor aún, sus intervenciones parecen voltear en su contra a los afganos a los que apoyaban. Hay pocas razones para asumir que los extranjeros logren más ahora que en el pasado. ¿Pero se dan cuenta de esto quienes intervienen desde fuera?


Traducción: Ramón Vera Herrera
© Immanuel Wallerstein

Publicado enInternacional