MÚSICA DESDE OTRAS COORDENADAS

Afganistán, las interminables intervenciones del exterior

¿Cuándo comienza esta historia? Es difícil decidirlo. La historia moderna comenzó en el siglo XIX, cuando los británicos y los rusos pelearon en el gran juego, compitiendo por influir y controlar Afganistán. Lucharon directamente y mediante apoderados afganos. Los británicos piensan haberlo hecho mejor, pero esto fue en gran medida una mera ilusión. Yo diría que fue un empate.

 

En la década de los 60, el juego recomenzó con la llegada al poder de un gobernante que buscó instituir una nueva Constitución liberal. Fracasó, pero abrió el camino para que emergieran partidos a la izquierda y a la derecha. Su sucesor, Mohamed Daoud, fue derrocado en 1978 por el Partido Democrático del Pueblo de Afganistán (PDPA), en la actualidad un partido comunista. El PDPA estableció un régimen totalmente laico, con igualdad total para las mujeres. Había recomenzado el gran juego. La Unión Soviética respaldó el régimen del PDPA y Estados Unidos (sucesor de Gran Bretaña) respaldó a los mujaidines que lucharon contra él y en favor de un régimen islamita.


En 1979, la Unión Soviética envió tropas para ayudar a que el régimen del PDPA se mantuviera en el poder. La intervención soviética resultó contraproducente y eventualmente los soviéticos retiraron las últimas de sus tropas hacia febrero de 1989. No obstante, el PDPA se las arregló para mantenerse hasta 1992. Durante los cuatro años siguientes, varios grupos que se habían opuesto al régimen del PDPA lucharon unos con los otros. Un grupo que emergió con fuerza se llamaba a sí mismo Talibán y buscó reunificar el país bajo una estricta ley de la sharia en un régimen encabezado por el Mullah Omar. El régimen talibán fue especialmente rudo con las mujeres, casi encerrándolas en sus hogares, y clausuró todas las oportunidades educativas.


Septiembre de 2001 fue un momento fatídico. Los talibanes pudieron asesinar al único oponente principal que les quedaba en Afganistán dos días antes del ataque de Al Qaeda en Estados Unidos el 11 de septiembre. La serpiente le había despertado a Estados Unidos.


Habiendo ayudado a los mujaidines a volverse una fuerza importante para combatir la influencia soviética, ahora se encontraban con que este grupo estaba en el poder en Afganistán y daba refugio a Osama Bin Laden, el presunto perpetrador de los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos.


Así que de nuevo llegaba una importante intervención del exterior, esta vez de Estados Unidos contra los talibanes. La situación geopolítica se tornó bastante complicada. Los principales aliados estadunidenses en la región –Pakistán y Arabia Saudita– respaldaban a los talibanes. Los principales oponentes de Estados Unidos en la zona –Irán y Rusia– se alinearon con Estados Unidos en su oposición a los talibanes.


La estrategia estadunidense fue la de ayudar a instalar a Mohamed Karzai como gobernante interino y luego como presidente electo de un nuevo régimen. La mayor virtud de Karzai era ser pashtún en términos étnicos, y por tanto de la misma tierra que era corazón de las fuerzas talibanes. El problema, de nueva cuenta, era que la serpiente podía despertar. Al paso de los años, Karzai comenzó a estar más y más incómodo con el papel de Estados Unidos y en particular con sus métodos militares. Para 2012, era ya abiertamente muy crítico de Estados Unidos y hablaba de negociaciones políticas con los talibanes.


El presidente estadunidense Barack Obama había llegado al poder en 2009, llamando guerra buena a la intervención en Afganistán (en contraste con la de Irak). Sin embargo, también prometió retirar todas las fuerzas estadunidenses (o casi todas) para el momento en que abandonara el cargo. Esto resultó ser una vana promesa en tanto las fuerzas talibanes crecieron constantes en fuerza y el gobierno y el ejército afganos no fueron lo suficientemente fuertes para contener a los resurgentes talibanes. Estados Unidos quiso dejar tropas en el país para entrenamiento pero Karzai se negó a firmar el protocolo que habría permitido que las tropas estadunidenses permanecieran.


No obstante, en 2014 Karzai se bajó al final de su segundo periodo en el cargo y permitió elecciones entre Ashraf Ghani (visto como el preferido de Karzai para sucederlo, además de ser pashtún) y Abdullah Abdullah (cuya madre es étnicamente tajik, la etnicidad con la que él se identifica). Abdullah había sido un fiero oponente de Karzai. Los resultados de la elección presidencial fueron muy cuestionados. Pero al final Ghani y Abdullah entraron en el frágil acuerdo de compartir el poder: Ghani como presidente y Abdullah como el equivalente a un primer ministro. Muchos observadores son escépticos de que el acuerdo dure mucho tiempo.


Ghani prometió firmar el protocolo con Estados Unidos que Karzai no quiso, tomando a la vez algo de distancia de Estados Unidos. Ghani mismo pasó muchos años en Estados Unidos, tiene la ciudadanía afgana, pero también la estadunidense y ha trabajado por años en el Banco Mundial. No es un radical en modo alguno.


Ghani llamó de inmediato a negociar con los talibanes, como lo había hecho Karzai. Los talibanes lo rechazaron con prontitud, y su vocero dijo: Ashraf Ghani fue designado por los estadunidenses en la Embajada. Es un títere y no tiene derecho a invitarnos a unas pláticas de paz.
Afganistán ha continuado rechazando, durante dos siglos, las intervenciones del exterior, de forma abierta y encubierta. Siempre que los intrusos extranjeros parecían haber ganado, pronto se daban cuenta que no habían obtenido nada. Peor aún, sus intervenciones parecen voltear en su contra a los afganos a los que apoyaban. Hay pocas razones para asumir que los extranjeros logren más ahora que en el pasado. ¿Pero se dan cuenta de esto quienes intervienen desde fuera?


Traducción: Ramón Vera Herrera
© Immanuel Wallerstein

Publicado enInternacional
Lunes, 11 Agosto 2014 05:49

Misiones incumplidas

Misiones incumplidas

Irak otra vez, Afganistán sin medio tiempo, Gaza, Centroamérica..., es como si todos los fantasmas de guerras e intervenciones militares recientes y anteriores hubieran regresado a Washington. Y Washington tiene la misma respuesta de siempre, aunque nunca funciona: más bombas.


Ante lo que llamó una (otra más) emergencia humanitaria, el presidente Barack Obama anunció al pueblo estadunidense y al mundo que, en esencia, para rescatar a Irak, Estados Unidos tendría que bombardearlo (otra vez). Un gran amigo de este periódico, testigo de las maniobras de Washington durante décadas, comentó que le recuerda una de las frases célebres de la guerra de Vietnam: se volvió necesario destruir ese pueblo para poder salvarlo (cita de un oficial militar estadunidense por el entonces reportero de Ap Peter Arnett, al escribir sobre la decisión militar estadunidense de bombardear Ben Tre, a pesar de las bajas civiles que eso implicaría).

Obama declaró que para salvar una región de Irak autorizó el inicio de bombardeos aéreos, al igual que misiones humanitarias para rescatar a miles de integrantes de una minoría cercados por las fuerzas fanáticas del ahora llamado Estado Islámico (antes ISIL e ISIS). Dijo que Estados Unidos tenía que actuar para evitar un genocidio, y habló de muertes de niños, de miles de desplazados en busca de refugio y otros actos bárbaros. Subrayó que esto no implicaba el retorno de tropas estadunidenses a Irak. Con ello, como señaló The New Yorker, se convirtió en el cuarto presidente que bombardea Irak. Obama ha advertido que no será una operación de semanas, sino de meses.

Todo esto provocó un inevitable dejà vu en Washington, donde se resucitó el mismo debate en la cúpula política: hubo consenso sobre la acción militar, pero legisladores republicanos criticaron que la respuesta es demasiado tibia, mientras demócratas indicaban que estaban nerviosos de que esto pudiera implicar el regreso a esa guerra que ya había sido proclamada como concluida cuando salieron las últimas tropas, en diciembre de 2011. Por otra parte, agrupaciones antiguerra sacaron de nuevo sus viejos guiones para denunciar la opción militar, mientras las instituciones llamadas tanques pensantes ofrecieron sus grandes análisis que, como antes, concluyen que Estados Unidos tiene que actuar como superpotencia; ni modo, esa es la misión divina que le tocó.


A la vez, la retórica para justificar la renovación de operaciones de combate en Irak reveló una vez más que algunos ataques crueles contra poblaciones civiles son diferentes de un lugar a otro. Poca de esta retórica oficial sobre defensa de civiles ante ataques brutales contra niños y mujeres en lugares como Irak y Siria se aplica igual a lo ocurrido en Gaza o Centroamérica, entre tantos otros.

Y es que Washington no acepta responsabilidad de las consecuencias de sus guerras e intervenciones. No menciona que se usan armas y asistencia militar estadunidense contra los niños palestinos, ni que Irak fue invadido y sufrió una masiva destrucción de vida, infraestructura, ni de que sus tenues tejidos sociales, étnicos y religiosos fueron desatados cuando su gobierno, baluarte secular frente a fuerzas fundamentalistas ultraderechistas, fue derrocado. Lo mismo, en términos muy generales, sucede en Siria (dejemos a gente que sabe de esto, como el extraordinario Robert Fisk, explicar las extremamente complejas dinámicas de esa región).

En torno a Afganistán –la guerra más larga en la historia de Estados Unidos–, pocos recuerdan algunos de los orígenes de esos enemigos Al Qaeda y el talibán, ni cómo el presidente Ronald Reagan los invitó a la Casa Blanca en 1985, donde los elogió en ese entonces como luchadores por la libertad cuando encabezaban los combates contra el ejército de la Unión Soviética con el apoyo de la CIA, y los ubicó como el equivalente moral a los padres fundadores, como documentó el gran Eqbal Ahmad. En 1998, un año antes de morir, el intelectual/activista Ahmad advirtió que Osama Bin Laden era indicador de lo que estaba por venir; explicó que "Estados Unidos ha sembrado en Medio Oriente y el sur de Asia semillas muy venenosas... están creciendo ahora. Se necesita examinar por qué fueron sembradas, qué es lo que ha crecido, y cómo deben ser cosechadas. Los misiles no resolverán el problema".


En el caso del éxodo de menores de edad y familias a la frontera estadunidense –otra situación calificada por Washington de problema humanitario y declarada asunto de seguridad nacional, donde entre las opciones estuvo enviar tropas a la frontera–, nadie desea recordar las guerras, intervenciones, golpes de Estado y represión aplicadas bajo supervisión, o a veces directamente encabezadas por Estados Unidos. Tampoco reconocen que las políticas estadunidenses bautizadas oficialmente como guerras, como la guerra contra las drogas (este país tiene un gran afán por esa palabra, que se aplica a varias cosas, entre ellas la guerra contra la pobreza, la guerra contra el crimen, etc.) han tenido consecuencias directamente relacionadas con los fenómenos actuales de migración.


George W. Bush celebró el fin del síndrome de Vietnam –la renuencia del pueblo estadunidense a apoyar otra guerra– cuando lanzó la guerra contra Irak declarando que el espectro de Vietnam ha sido enterrado para siempre en las arenas del desierto de la península árabe. Poco después fue criticado cuando declaró esa guerra como misión cumplida, sólo para tener que elevar de nuevo la presencia militar estadunidense poco después. Al parecer, ahora Obama también teme que su gran pronunciamiento de que la guerra en Irak había concluido fue ofrecido de manera prematura.


Los fantasmas de todo esto están aquí otra vez. Pero pocos desean escucharlos. Aquí la historia se borra constantemente. Tal vez por eso la guerra sigue siendo la respuesta, a pesar de tantas misiones incumplidas.

Publicado enInternacional
De cuando la CIA calificó a Fidel de agitador peronista

Sabido es: en el bogotazo (Colombia, abril de 1948), fusil en mano, Fidel Castro (21 años) recibió su bautismo de fuego. Acontecimiento toral de nuestra América que... ¿inexplicablemente?, continúa interpretándose con enfoques seudoliberales, o bien con las premisas ideológicas impuestas por la llamada guerra fría (1946-89).


Paradójicamente, con razonamientos más fecundos, tocó al propio Fidel explicar la trascendencia de un hecho que guarda vigencia plena con la ofensiva política que el imperio desata en nuestros días contra Venezuela y Argentina (entrevista con el historiador colombiano Arturo Alape, El bogotazo: memorias del olvido, Casa de las Américas, La Habana, 1983).


Cuba vivía entonces la etapa final del corrupto gobierno de Ramón Grau San Martín (1944-48) y el líder opositor del Partido del Pueblo (ortodoxo), Eduardo Chibás, arengaba al pueblo con la consigna que Jorge Eliécer Gaitán, el mítico líder liberal de Colombia, pronunciaba para sus discursos contra los conservadores: ¡A la carga!


No obstante, y así como hoy ante el chavismo y la revolución bolivariana, el imperio alucinaba frente a la prédica latinoamericanista que el gobierno de Juan Domingo Perón difundía a través de sus embajadas (1946-52). Algunos de los viejos, por ejemplo, recuerdan al agregado laboral Luis Priori, quien había invitado a Santiago Touriño y Emilio Carrillo Ruiz, de la Federación de Estudiantes Universitarios de Cuba (FEU), a los cursos de verano de la Universidad de Buenos Aires.


Simultáneamente, la ONU celebraba en La Habana la primera gran conferencia sobre comercio y empleo (diciembre/marzo 1947/48), ocasión en la que la FEU aplaudió las denuncias del embajador y escritor argentino Diego Luis Molinari (1889-1966), jefe de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado. "La política comercial de Estados Unidos –dijo– va dirigida a impedir la industrialización de América Latina".


Molinari calificó al capitalismo yanqui de telaraña de Shylock, apretando el corazón de las multitudes hambrientas. Y en nombre de la delegación, se negó a firmar el Acuerdo Internacional de Tarifas y Comercio (GATT, por sus siglas en inglés precursora de la Organización Mundial de Comercio). Así como tampoco ratificó el ingreso de Argentina al FMI y al Banco Interamericano de Reconstrucción y Fomento.


Por su lado, los jóvenes de la FEU andaban con otros problemas. ¿Cómo financiar –se preguntaban– el primer congreso estudiantil de América Latina, tarea a la que el joven dirigente comunista Alfredo Guevara (1925-2013) se había comprometido en el primer encuentro mundial de estudiantes de Praga (1947)?


El presidente de la FEU Enrique Ovares, Guevara, Fidel Castro, Rafael del Pino (no confundir con el general traidor) y Santiago Touriño se reunieron con Molinari en la embajada argentina. Y allí coincidieron en varios puntos: democracia en la República Dominicana azotada por la tiranía de Trujillo, independencia de Puerto Rico, devolución del canal de Panamá, soberanía sobre las islas Malvinas y, por sobre todo, solidaridad antimperialista, independencia y espíritu político de unidad distante de los intereses de Washington y Moscú.


En Buenos Aires, Molinari expuso la iniciativa al canciller Juan Carlos Bramuglia (1903-62), ideólogo y artífice de la tercera posición. Días después, la FEU recibió el telegrama que esperaban: Perón asumía el financiamiento del Congreso estudiantil, con pasajes aéreos, hoteles y alimentos para los delegados.


En principio, el encuentro estudiantil tendría lugar en Buenos Aires. Pero luego, y para lograrse un marco propicio, Perón dispuso que tuviera lugar en Bogotá, donde Washington había convocado a la novena Reunión de cancilleres para constituir la Organización de Estados Americanos (OEA).


El dirigente estudiantil peronista Antonio Cafiero emprendió una gira para lograr la adhesión en otros países. En Lima, con gran entusiasmo, la misión se entrevistó con Laura Meneses (1894-73), esposa del líder independentista de Puerto Rico Pedro Albizú Campos (1891-1965).
En el hotel Nacional de La Habana, el grupo de Cafiero y la FEU coordinaron los aspectos del magno evento estudiantil. Que, a la postre, no pudo realizarse por el asesinato de Gaitán y el consecuente estallido social que en las calles de Bogotá dejó un millar de muertos y cinco mil heridos en tres días.


En su libro Últimas noticias de Fidel Castro y el Che (Ed. Vergara, 2007), el periodista argentino Rogelio García Lupo, uno de los fundadores de Prensa Latina y acucioso investigador de documentos desclasificados de la CIA, asegura que entre las policías de Estados Unidos y América Latina se subrayaba la peligrosidad de un joven agitador peronista (sic), nacido en Cuba.


Ya como senador nacional, Cafiero volvió a estar con Fidel en La Habana (1995). Escribe: Recordaba (Fidel) aquellos episodios hasta en sus mínimos detalles ( Clarín, 28/8/06). El político cuenta que charlaron durante horas, en las que expresó que como peronista discrepaba de la posición del gobierno de Carlos Menem, pero que nada podía hacer para cambiar esa situación. A lo que Fidel respondió: Se agradecen los gestos, no los resultados.

Publicado enInternacional
Domingo, 22 Septiembre 2013 09:05

Mal de Muchos

Mal de Muchos

La confusión entre tareas policiales y militares comenzó en Colombia, siguió en México y en Centroamérica. La fomenta Estados Unidos, que suministra entrenamiento, en forma directa o a través de Colombia, siempre advirtiendo que es por excepción mientras mejora la capacitación policial. Un saldo devastador: ineficiencia para controlar el delito y graves violaciones a los derechos humanos. Un mal resultado electoral previo en México o una elección próxima en El Salvador, como motivación política.

 

El presidente salvadoreño Mauricio Funes extendió por otro año el despliegue de tropas del Ejército para apoyar a la policía en tareas de seguridad contra el delito y lo amplió de 19 a 29 zonas del país, citando las encuestas que reflejan "el impacto positivo de la presencia militar en las calles". En junio de 2014 habrá elecciones presidenciales allí.

 

El periodista Funes, quien llegó al gobierno en 2009 postulado por el partido del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional, explicó que se trataba de una medida excepcional. Lo mismo dijo hace un año el entonces jefe del Pentágono, Leon Panetta, durante la Décima Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas que sesionó en Punta del Este, donde expuso la nueva "Política de Defensa para el Hemisferio Occidental". Panetta dijo que algunos países que se sienten desbordados por "la difusión del narcotráfico y otras formas de tráficos ilícitos, pandillas y terrorismo" recurren a las Fuerzas Armadas para realizar tareas que competen a las fuerzas policiales civiles. Aunque ésta "no puede ser una solución a largo plazo", por el momento el Pentágono está dispuesto a cooperar para fortalecer "la capacidad de las autoridades civiles y las fuerzas del orden de los países amigos". Panetta no fijó plazos para la vigencia de esta excepción.

 

Haz lo que yo digo

 

En El Salvador, las Fuerzas Armadas realizan patrullajes conjuntos con la policía y ocupan posiciones en 62 "puntos ciegos" de la frontera, por los que "se filtra todo tipo de mercancía ilegal, contrabando, drogas, tráfico de personas e infinidad de negocios ilegales", según explicó Funes. Además, decidió estacionar soldados en las instituciones penales más peligrosas, donde recientes motines provocaron la muerte de dos reclusos y heridas a otros 25. También en Venezuela, 3.000 soldados participan en tareas policiales en aquellos barrios de Caracas que tienen tasas más elevadas de criminalidad. En un discurso pronunciado en la Academia Militar de Fuerte Tiuna, el presidente Nicolás Maduro dijo que la inseguridad era el mayor problema del país. El patrullaje militar de las calles se extenderá luego al resto de Venezuela, cuya tasa anual de homicidios es de 54 por cada 100.000 habitantes, según datos oficiales que organizaciones no gubernamentales elevan a 73 por 100.000. Una de esas organizaciones, PROVEA, alegó que las Fuerzas Armadas no están preparadas para la aplicación de la ley en la lucha contra el delito. Ya en 2007, un funcionario que visitó Colombia junto con el entonces jefe del Pentágono, Robert Gates, dijo a la agencia Reuters que si bien en las últimas décadas se pensó que las Fuerzas Armadas deberían alejarse de las funciones policiales, tal como ocurre en Estados Unidos, algunos países latinoamericanos carecen de fuerzas policiales aptas, y llevaría años mejorarlas y convencer a la población de que hacen falta fuerzas policiales más poderosas.

 

Si bien la ley Posse Comitatus prohíbe desde 1878 el empleo de tropas militares en asuntos de seguridad dentro de los Estados Unidos, ésta es una de las escasas doctrinas sobre la democracia cuya exportación carece de prioridad política. Por el contrario, el Pentágono y su Comando Sur propician tal actuación y la interoperabilidad entre policías y militares latinoamericanos. En su trabajo "La transformación del Estado de Seguridad: de hacer la guerra a luchar contra el delito", los académicos Peter Andreas y Richard Price sostienen que en la globalización esa frontera se ha hecho borrosa y que los intereses de seguridad del Estado se definen ahora más en términos "de disuadir evasiones de la ley que invasiones militares". Esto va más allá de la teoría. En enero de 2012 el Comando Sur dio comienzo a la Operación Martillo, que incluye a tropas del Ejército, la Guardia Costera, y las policías, en las costas centroamericanas del Pacífico y el Caribe, con barcos, aviones, soldados, marineros y policías de los países participantes. La intervención estadounidense es coordinada por la Fuerza de tarea conjunta interinstitucional - Sur, con sede en Key West, Florida, que integran militares y civiles, de las Fuerzas Armadas y organismos de seguridad estadounidenses, como el FBI, la Aduana y la DEA, todos a órdenes del Comando Sur. A ellos se agregan organismos militares y de seguridad de países de Latinoamérica, el Caribe y Europa. En 2010 la revista Diálogo, que edita el Comando Sur, sostuvo que "los oficiales de enlace de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Francia, México, los Países Bajos, Perú, España y el Reino Unido ayudan a combatir el tráfico ilícito en un complejo proceso de cuatro etapas que consiste en detección, monitoreo, intercepción y detención" (http://www.dialogo-americas.com /es/articles/rmisa/features/viewpoint/2010/10/01/feature-02). Esto fue antes del incidente por el avión militar estadounidense que intentó ingresar a Ezeiza un cargamento no declarado de armas de guerra, equipos de comunicación encriptada, programas informáticos y drogas narcóticas y estupefacientes. La semana pasada se anunció que la fragata misilística USS Rentz, en la que embarcó personal policial de la Guardia Costera, confiscó un cargamento de cocaína valuado en 8 millones de dólares, que era transportado por un pesquero al norte de las Islas Galápagos, donde la 4ª Flota realizaba "Operaciones contra el Crimen Transnacional Organizado".

 

Militares para compensar

 

Además de su Estrategia Nacional de Control de Drogas, el gobierno estadounidense sostiene cuatro programas regionales en América Latina: la Iniciativa Mérida, en México; la Asociación de Seguridad Ciudadana en Centroamérica; la Iniciativa de Seguridad de la Cuenca del Caribe y la Iniciativa estadounidense-colombiana de Desarrollo Estratégico. El programa centroamericano contiene metas que no guardan relación con las misiones militares tradicionales, como garantizar la seguridad en las calles, interceptar delincuentes y cargas de contrabando, establecer una efectiva presencia del Estado en comunidades en riesgo y fomentar la coordinación y cooperación entre países contra amenazas a la seguridad. México es el país donde más profundo fue el compromiso militar en el enfrentamiento con los carteles de la droga. Esa decisión fue adoptada en el primer año de su gobierno por el ex presidente Felipe Calderón, quien buscó compensar así la débil legitimidad política provocada por su estrecha victoria electoral en 2006 y las denuncias de fraude de la oposición. El fracaso de su estrategia se mide en la asombrosa equivalencia numérica entre los 45.000 soldados que desplegó, los 44.000 que desertaron y las 48.000 personas asesinadas durante su sexenio presidencial, pero también en la falta de mejoras significativas en la cantidad de drogas que salen de sus fronteras en dirección a los Estados Unidos. Un balance devastador de esa experiencia puede encontrarse en el informe publicado por Human Rights Watch, "Ni seguridad, ni derechos: ejecuciones, desapariciones y tortura", según el cual miembros de las fuerzas de seguridad habrían participado en más de 170 casos de tortura, 39 desapariciones y 24 ejecuciones extrajudiciales, por los cuales no hubo un solo condenado. Los propios militares dicen en su descargo que no están preparados para ese tipo de lucha y además se quejan por la ausencia de un marco jurídico que asegure la legalidad de sus actos y los ponga a salvo de reproches penales, que, según temen, caerán sobre ellos y no sobre los políticos que les ordenaron hacerlo. No es mejor el record investigativo sobre los crímenes cometidos por el narcotráfico: la justicia sólo condenó a 22 personas. En cambio, muchos funcionarios judiciales participaron en las violaciones de derechos humanos, incluyendo jueces que dan por válidas confesiones obtenidas bajo tortura en bases militares y peritos médicos que omiten o minimizan las lesiones de los detenidos. La corrupción carcomió a las Fuerzas Armadas. Media docena de generales fueron detenidos por sus nexos con el narcotráfico, y estalló una guerra de acusaciones entre distintos bandos militares, que se señalan unos a otros como cómplices de los carteles. A modo de advertencia, la revista mexicana Emeequis tradujo un informe publicado en el New York Times por el profesor de psiquiatría Richard Friedman sobre el efecto sobre los soldados estadounidenses de las operaciones especiales en que participan, con abuso de drogas y más muertos por suicidio que en combate. El sucesor de Calderón, Enrique Peña Nieto, prometió revisar la estrategia y crear una Gendarmería de 40.000 efectivos para ir reemplazando en forma gradual a las Fuerzas Armadas. Pero una vez en el gobierno redujo la dimensión de esa nueva fuerza a sólo 5.000 hombres, y demoró el prometido regreso de los militares a sus tareas específicas. No obstante, arguye que las muertes violentas se redujeron un 20 por ciento, aunque las técnicas de cuenta de cadáveres que se aplican no garantizan la exactitud de ningún cómputo.

 

Tropas de elite

 

En la Operación Martillo, las fuerzas de Estados Unidos participan junto con los siete países centroamericanos, más Canadá, Colombia, Francia, Holanda, España y Gran Bretaña. Pero en su informe anual al Congreso, el jefe del Comando Sur, general de Infantería de Marina John Kelly, anunció recortes presupuestarios que reducirían su efectividad. Esta escasez de recursos ha influido para que Estados Unidos se incline por un mecanismo de presencia e influencia a bajo costo. La DEA y el Departamento de Estado capacitan tropas de elite de esos países, pero luego reciben apoyo desde bases construidas por el Pentágono en Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá. El año pasado, tropas estadounidenses y fuerzas especiales hondureñas realizaron cinco acciones conjuntas de interdicción. En tres de ellas se produjeron tiroteos en los que fueron asesinados ciudadanos que no tenían actividad alguna relacionada con las drogas, entre ellos un chico de 14 años y dos mujeres, una de ellas embarazada, que navegaban en una lancha taxi cerca del pueblo de Ahuas. En otro episodio fue abatido el piloto de un avión derribado cuando hizo "un gesto amenazante". En un tercer caso, la Fuerza Aérea Hondureña derribó dos aviones que según los norteamericanos eran sospechosos de tráfico de drogas, y todos sus ocupantes murieron. En Guatemala, un contingente de 171 marines estadounidenses tripularon el año pasado 250 vuelos de "detección y monitoreo", según la propia información de la Marina. Como los militares de Estados Unidos sólo pueden usar las armas si son atacados, identifican personas y embarcaciones sospechosas sobre el litoral y los ríos de Guatemala y dejan a las fuerzas guatemaltecas las confiscaciones y arrestos. En octubre del año pasado, mientras la delegación de Guatemala llegaba a Punta del Este, donde apoyó el empleo militar en cuestiones ajenas a la Defensa, las Fuerzas Armadas ejemplificaron qué ocurre cuando los militares con sus armas letales se vuelcan a las tareas policiales, al matar a seis campesinos y desaparecer a otros que protestaban contra las altas tarifas de luz.

 

Falsos positivos

 

Pese a los recortes que a partir de 2010 han disminuido la denominada asistencia estadounidense de seguridad, y aun cuando esta tendencia declinante alcanzó también a Colombia, ese país aún es el principal receptor regional en 2013, con 279 millones de dólares, seguido por México, con 154. Esto no reduce el involucramiento estadounidense con las fuerzas armadas y policiales en América Latina, aunque cambia su naturaleza. Las organizaciones estadounidenses especializadas en el monitoreo (ver "Una política fallida") advierten que se está haciendo más ágil y flexible, pero aún menos transparente, con acento en aviones no tripulados, por ahora sólo para vigilancia, pero con la promesa de asesinatos selectivos en una próxima etapa; ataques cibernéticos y fuerzas de Operaciones Especiales. Las fuerzas especiales que se están retirando de Irak y Afganistán podrán volcarse a tareas de entrenamiento, asesoría, operaciones sobre aspectos civiles y recopilación de datos e información confidencial en América Latina. Esas misiones permiten que "se familiaricen con el terreno, la cultura y los oficiales clave en países donde algún día podrían operar. Y que el personal de los Estados Unidos reúna información confidencial sobre sus países anfitriones", sostiene un estudio conjunto de tres organizaciones que monitorean las actividades estadounidenses en el exterior (WOLA, Oficina de Washington para Latinoamérica; Latin America Working Group y el Center for International Policy). Ese documento, titulado "Hora de Escuchar: Tendencias en Asistencia de Seguridad de los EE.UU. hacia América Latina y el Caribe", cita un informe reciente del diario Washington Post según el cual la Agencia de Inteligencia para la Defensa, DIA, espera duplicar el número de efectivos clandestinos que envía por todo el mundo. También se incrementará el uso de aviones no tripulados y la robótica. Colombia, presentada por el general Kelly como el modelo exitoso de intervención militar en asuntos de seguridad, se ha convertido en el delegado de Estados Unidos para la capacitación de militares y policías de los demás países de la región. Desde 2005 ha entrenado a más de 13.000 personas provenientes de 40 países. La aceleración de este proceso es vertiginosa: 9.000 de ellas han recibido el entrenamiento entre 2010 y 2012, según información oficial del ministerio colombiano de Defensa. El informe colombiano enumera los países que enviaron a sus oficiales militares y policiales a capacitarse: México encabeza la lista de América del Norte, con 2543 hombres; Panamá (2491) y Honduras (1008) la de Centroamérica; Ecuador (974), Perú (592), Brasil (153) y la Argentina (139) la de Sudamérica. Los Lanceros colombianos suministran en la base de Tolemaida el tipo de entrenamiento para fuerzas especiales que antes brindaban los Rangers estadounidenses. Entre los asistentes hasta ahora no se registran argentinos. La experiencia colombiana en operaciones contra el crimen organizado, interdicción de drogas y esfuerzos para arrestar a capos de la droga es tan indudable como las 4.715 ejecuciones extrajudiciales que le atribuye a su fuerza pública el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, casos conocidos como "falsos positivos". En la misma cuenta pesan las acciones ilegales de vigilancia contra organizaciones y activistas nacionales e internacionales de derechos humanos, periodistas, jueces y miembros de partidos de oposición realizadas por el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), la oficina presidencial de inteligencia. "Resulta problemático que las fuerzas armadas colombianas, las cuales han estado involucradas en una guerra de medio siglo de duración, y que han actuado en lugar de una fuerza policial en muchas áreas del país, se desempeñen como entrenadores para fuerzas de seguridad en América Central y en otros países que están experimentando la violencia relacionada a las drogas, pero no se encuentran en una situación de conflicto armado. De hecho, algunos de estos gobiernos han tratado de limitar el papel de sus fuerzas armadas después de los conflictos que tuvieron lugar en la década de 1980, y ahora están revirtiendo esta situación." Además, el entrenamiento impartido por oficiales estadounidenses suele detallarse en los anuales del Departamento de Estado, cosa que rara vez ocurre con el trabajo de los entrenadores colombianos financiados por los Estados Unidos, lo cual plantea un tema crítico de transparencia. "La subcontratación de entrenamiento a cargo de oficiales colombianos, sin contar con reportes suficientes sobre estas actividades, hace imposible asegurar que las unidades y las personas que imparten y reciben entrenamiento están libres de acusaciones de abusos", sostiene el informe.

Publicado enInternacional
Guerra bacteriológica: los antecedentes de EE.UU.

Estados Unidos ha desplegado su arsenal de armas químicas y biológicas contra Filipinas, Puerto Rico, Vietnam, China, Corea del Norte, Vietnam, Laos, Camboya, Cuba, Canadá y haitianos emigrantes, además de exponer a cientos de miles de ciudadanos estadounidenses a una asombrosa variedad de agentes infecciosos y productos químicos tóxicos, matando a docenas de personas.

 

Los experimentos de EE.UU. con armas biológicas se remontan a la distribución de mantas infectadas con gérmenes del cólera entre pueblos indígenas de Norteamérica en la década de 1860. En 1900, médicos del ejército de EE.UU. infectaron en Filipinas a cinco prisioneros con una variedad de plagas y 29 prisioneros con Beriberi. Al menos cuatro de esas personas murieron. En 1915, un doctor cuyo trabajo estaba financiado por el gobierno, expuso a 12 prisioneros en Mississippi a la pelagra, una enfermedad que produce discapacidades al atacar el sistema nervioso central.

 

Después de la I Guerra Mundial, EE.UU. desarrolló un amplio abanico de armas químicas, produciendo millones de barriles de gas mostaza y lewisite. Miles de soldados estadounidenses fueron expuestos a estos agentes químicos para "probar la eficacia de las máscaras antigás y de los trajes protectores". La Agencia para Veteranos de Guerra se negó a reconocer los reclamos por discapacidad presentados por las víctimas de tales experimentos. El ejército también usó gas mostaza para reprimir manifestaciones anti-EE.UU. en Puerto Rico y las Filipinas en las décadas de 1920 y 1930.

 

En 1931, el Dr. Cornelius Rhoads, quien entonces trabajaba para el Instituto Rockefeller de Investigaciones Médicas, inició sus espantosos experimentos con cáncer en Puerto Rico, inoculando células cancerígenas en docenas de personas -que desconocían por completo la naturaleza de los experimentos. Al menos trece de las víctimas murieron. Posteriormente, Rhoads dirigió la división de Armas Biológicas del Ejército de EE.UU. y formó parte de la Comisión de Energía Atómica, donde supervisó experimentos con radiaciones realizados con miles de ciudadanos estadounidenses. En memos al Ministerio de Defensa, Rhoads expresó su opinión de que los disidentes de Puerto Rico podrían ser "erradicados" con el oportuno uso de bombas bacteriológicas.

 

En 1942, médicos del ejército y de la armada de EE.UU. infectaron con malaria a 400 prisioneros en Chicago, un experimento diseñado para obtener "un perfil de la enfermedad y desarrollar un tratamiento contra ella". La mayoría de los presos eran afroamericanos y ninguno recibió información sobre los riesgos que corrían. Estos experimentos con la malaria en Chicago fueron invocados en la defensa de médicos nazis en el juicio de Nuremberg.

 

Al finalizar la II Guerra Mundial, el ejército de EE.UU. contrató al Dr. Shiro Ishii, jefe de la unidad de guerra biológica del Ejército Imperial de Japón. El Dr. Ishii había empleado una variedad de agentes químicos y biológicos contra tropas chinas y de los aliados. También manejaba un importante centro de investigación en Manchuria, donde se realizaban experimentos con armas biológicas usando a prisioneros de guerra chinos, rusos y estadounidenses. Ishii infectó a los prisioneros con tétanos; les dio tomates contaminados con tifoidea; infectó pulgas con plagas; inoculó la bacteria que produce sífilis en un grupo de mujeres; realizó disecciones en prisioneros vivos; e hizo explotar bombas bacteriológicas sobre docenas de hombres estaqueados. Como resultado de una negociación con el General Douglas MacArthur, Ishii le entregó al ejército de EE.UU. más de 10.000 páginas de sus "datos investigativos", eludió un juicio por crímenes de guerra y fue invitado a dar una conferencia en Fort Detrick, el centro de armas biológicas del ejército de EE.UU. en Frederick, Maryland.

 

En 1950, la armada de EE.UU. fumigó grandes cantidades de Serratia marcescens, un agente bacteriológico, sobre San Francisco, causando el brote de una enfermedad similar a la neumonía y provocando la muerte de, al menos una persona, Ed Nevins.

 

Un año después, el Primer Ministro de China, Chou En-lai denunció que los militares y la CIA de EE.UU. habían usado agentes biológicos contra Corea del Norte y China. Chou presentó declaraciones de 25 prisioneros de guerra estadounidenses que respaldaron su reclamo de que EE.UU. había lanzado plumas contaminadas con ántrax, mosquitos y pulgas portadores de fiebre amarilla y volantes contaminados con cólera sobre Manchuria y Corea del Norte.

 

De 1950 a 1953, el ejército de EE.UU. lanzó nubes químicas sobre seis ciudades de EE.UU. y Canadá. Las pruebas tenían la finalidad de hacer tests de patrones de dispersión de armas químicas. Los registros del ejército señalan que los componentes usados en Winnipeg, Canadá, donde se registraron numerosos casos de enfermedades respiratorias, incluían cadmio, un químico altamente tóxico.

 

En 1951, el ejército de EE.UU. contaminó de manera secreta el Centro de Abastecimiento Naval de Norfolk, en Virginia, con una bacteria infecciosa. Se escogió un tipo especial de bacteria a la que los afroamericanos eran más susceptibles que los blancos. Un experimento similar ocurrió un año más tarde en el Aeropuerto Nacional de Washington, DC. La bacteria, se determinó después, había estado conectada con envenenamientos del torrente sanguíneo y de alimentos, y con problemas respiratorios.

 

Savanna, Georgia, y Avon Park, Florida, fueron el foco de repetidos experimentos con armas biológicas en 1956 y 1957. Investigadores del ejército en armas químicas y biológicas lanzaron millones de mosquitos en dos pueblos para poner en prueba la habilidad de los insectos para transmitir la fiebre amarilla y el dengue. Causaron la enfermedad de cientos de residentes, que sufrieron episodios de fiebre, problemas respiratorios, encefalitis, muerte fetal y tifoidea. Los investigadores del ejército fingieron ser empleados de salud pública para fotografiar a las víctimas y hacer tests con ellos. Se reportaron varias víctimas fatales.

 

En 1965, el ejército de EE.UU. y la Dow Chemical Company inyectaron dioxina en 70 prisioneros (la mayoría afroamericanos) de la prisión estatal Holmesburg, en Pennsylvania. Los presos presentaron lesiones graves, y no recibieron tratamiento durante siete meses. Un año después, el ejército de EE.UU. lanzó la operación de guerra química más ambiciosa en la historia.

 

De 1966 a 1972, EE.UU. lanzó más de 12 millones de galones de Agente Naranja (un herbicida con dioxina) sobre aproximadamente 1,82 millones de hectáreas en Vietnam del Sur, Laos y Camboya. El gobierno de Vietnam estimó que el Agente Naranja causó la muerte de más de 500.000 civiles. El legado continúa con altos niveles de defectos congénitos en áreas que habían sido saturadas con químicos. Decenas de miles de soldados estadounidenses también se cuentan entre las víctimas del Agente Naranja.

 

En un experimento que continúa con la categoría de "clasificado" hasta hoy, el ejército de EE.UU. fumigó con un agente bacterial no identificado el sistema de transporte subterráneo de Nueva York en 1966. Se desconoce si el test causó algún tipo de enfermedad.

 

Un año después, la CIA colocó una sustancia química en las fuentes de agua potable de la sede central de la Agencia de Alimentos y Medicamentos en Washington, DC. El test había sido diseñado para comprobar si era posible envenenar el agua potable con LSD u otros alucinógenos.

 

En 1969, el Dr. D.M. McArtor, vicedirector de Investigación y Tecnología del Ministerio de Defensa, solicitó al Congreso $10 millones de dólares para desarrollar un agente biológico sintético que sea resistente "a los procesos inmunológicos y terapéuticos de los que dependemos para mantener una libertad relativa de las enfermedades infecciosas".

 

En 1971, los primeros casos documentados de gripe porcina en el hemisferio occidental ocurrieron en Cuba. Un agente de la CIA posteriormente (en marzo de 1991) admitió que había recibido instrucciones para entregar el virus a exiliados cubanos en Panamá, quienes luego lo transportaron hasta Cuba. Esta asombrosa admisión recibió escasa atención de la prensa estadounidense.

 

En 1980, cientos de hombres haitianos, que habían sido prisioneros en campos de detención en Miami y Puerto Rico, presentaron síntomas de ginecomastia después de haber sido inyectados con "hormonas" por médicos de EE.UU. Ginecomastia es una patología en la que el tejido del seno masculino se agranda.

 

En 1981, Fidel Castro acusó a la CIA de ser la responsable de un brote de dengue hemorrágico en Cuba. El dengue hemorrágico mató a 188 personas, incluyendo 88 niños. En 1988, un líder del exilio cubano llamado Eduardo Arocena admitió haber transportado "algunos gérmenes" a Cuba en 1980.

 

Cuatro años después, una epidemia de dengue hemorrágico azotó Managua, Nicaragua. Casi 50.000 personas se enfermaron y docenas murieron. Este fue el primer brote de dengue hemorrágico en Nicaragua. Ocurrió en el momento más álgido de la guerra contra el gobierno sandinista y después de una serie de vuelos bajos de "reconocimiento" sobre la ciudad capital.

 

En 1996, el gobierno de Cuba acusó nuevamente a EE.UU. de "agresión biológica". Esta vez por la presencia de un insecto que destruye los cultivos de papa, las palmeras y otras plantas. El insecto, Thrips palmi, apareció por primera vez en Cuba el 12 de diciembre de 1996, poco después de que vuelos rasantes de aviones fumigadores de EE.UU. sobrevolaran la isla. EE.UU. logró frenar una investigación de Naciones Unidas sobre el incidente.

 

Al finalizar la Guerra del Golfo, el ejército de EE.UU. hizo estallar un depósito de armas químicas iraquíes en Kamashiya. En 1966, el Ministerio de Defensa finalmente admitió que más de 20.000 militares de EE.UU. habían sido expuestos a gases VX y sarín a raíz de la operación realizada en Kamashiya. Eso podría ser una de las causas de la llamada "enfermedad de la Guerra del Golfo". Otra de las causas fue, sin duda, la inoculación experimental de vacunas en más de 100.000 militares.

 

JEFFREY ST. CLAIR es el editor de CounterPunch y autor de Been Brown So Long It Looked Like Green to Me: the Politics of Nature, Grand Theft Pentagon y Born Under a Bad Sky. Su último libro es Hopeless: Barack Obama and the Politics of Illusion. Puede ser contactado en: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

 

Este ensayo es un fragmento de su libro Grand Theft Pentagon

Fuente: http://www.counterpunch.org/2013/09/03/germ-war-the-us-record-2/

Publicado enInternacional
Morales expulsa de Bolivia a la agencia oficial de cooperación de EEUU

El presidente Evo Morales anunció este miércoles la expulsión de Bolivia de la Agencia Internacional de Desarrollo de Estados Unidos (Usaid, por sus siglas en inglés) para "nacionalizar la dignidad del pueblo boliviano". El anuncio se produjo durante las celebraciones del Día del Trabajo, fecha en la que Morales ha venido anunciando la nacionalización de diversas empresas de capital extranjero, entre ellas varias firmas españolas.

 

"[Estados Unidos] sigue conspirando; por eso, aprovechando esta concentración, hemos decidido expulsar a Usaid. Nunca más Usaid, que va manipulando y utilizando a nuestros hermanos dirigentes", declaró Morales ante una manifestación de funcionarios y representaciones de sindicatos campesinos y mineros, además de movimientos sociales afines a su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), en una plaza de La Paz.

 

"Hermano canciller, comunique la decisión a la Embajada de Estados Unidos", ordenó Morales a su ministro de Asuntos Exteriores, David Choquehuanca, quien, junto al resto del Gabinete, acompañaba al jefe de Gobierno. Tras la información relativa a Usaid, el mandatario anunció el aumento de salarios en el sector público —y la subida del suyo a unos 2.000 euros mensuales—, además de otras leyes en beneficio de los cooperativistas mineros y los jubilados.

 

La salida de Bolivia de Usaid, que desarrolla programas de cooperación desde la década de los sesenta, culmina una serie de expulsiones iniciada en 2008, cuando Morales declaró persona no grata al embajador estadounidense, Philip Goldberg, y le expulsó acusado de conspirar contra su Gobierno. Como respuesta, Washington retiró al suyo.

 

La Embajada estadounidense en La Paz espera ahora recibir información oficial por vía diplomática para comunicar la expulsión de la agencia a su Gobierno en Washington, explicaron fuentes diplomáticas.

 

Usaid desarrolla en coordinación con el Ministerio de Salud boliviano programas para facilitar el acceso a la salud de los segmentos más desfavorecidos de la población, con una financiación aproximada de 20 millones de dólares en tres años. Otro programa aborda el desarrollo sostenible y se ejecuta en 106 municipios del país para incrementar el rendimiento económico de la producción agrícola, el uso sostenible de recursos naturales y el acceso a servicios de agua potable, saneamiento, salud, educación y mantenimiento de caminos rurales para la población de esos municipios.

 

La expulsión de Usaid es la plasmación de una amenaza esgrimida por Morales desde 2009; de hecho, ya ese año fue expulsado del país el Programa de Fortalecimiento de la Democracia de la agencia estadounidense, acusado de financiar a organizaciones no gubernamentales que conspiraban contra el Gobierno de Morales, recuerdan las citadas fuentes.

 

Además, en julio de 2010 los alcaldes de la región de Pando expulsaron también a la agencia por supuestas intromisiones políticas.

 

Cuando Morales llegó al poder, en 2006, Usaid destinaba anualmente a Bolivia unos 40 millones de dólares para programas de salud, medio ambiente y desarrollo económico, casi la mitad de ellos para las zonas de Los Yungas, en La Paz, y el Chapare, en Cochabamba, ambas productoras de hoja de coca (base para producir cocaína)

 

Durante las celebraciones del Primero de Mayo, por primera vez se ha entonado hoy en Bolivia La Internacional. La orden era aprenderse de memoria la letra, pero ante la imposibilidad de ello, tanto el presidente Morales como el vicepresidente, los ministros y la gran mayoría de trabajadores concentrados sacaron el texto de la letra del himno para entonarlo junto a un coro.

Publicado enInternacional
EEUU prepara informe para lanzar ciberataque contra Rusia y China

Los servicios especiales de EE.UU. están acabando un informe que va a precisar los ciberataques desde el extranjero. El documento va a detallar las pérdidas que causaron las infiltraciones.
 


Es el primer informe de este tipo solicitado por el Pentágono el año pasado, según los medios, con referencia a fuentes dentro de las agencias especiales.


 
El informe estimará la escala de la participación de China en los ataques contra EE.UU. Los empleados de inteligencia han denunciado que los ‘hackers’ chinos roban de manera constante los datos de la propiedad intelectual. Recientemente, el secretario de Defensa estadounidense, León Panetta, también expresó su preocupación sobre el desarrollo de las actividades de China y Rusia en la esfera del ciberespacio.


 
El experto en tecnologías informáticas Santiago Do Rego cree que el texto se elabora para que después el Pentágono tenga excusa para nuevas ofensivas digitales contra otros países: “Con este informe que pretende contabilizar cuántas son las pérdidas de los norteamericanos en cuestiones económicas por parte de ataques cibernéticos, ahí es cuando va a haber una excusa para desplegar un ataque contra vaya a saber uno qué país, puede ser Rusia, puede ser China, puede ser Irán donde ya han hecho ataques cibernéticos”.
 


Cuando uno despliega un arma, cibernética o de verdad, opina Do Rego, corre el riesgo de que estas armas terminen en manos de otros grupos. “Las principales empresas que se dedican a detectar virus, se dan cuenta de que hay algo en el ambiente cibernético que no es común y que puede tener ramificaciones con ciertas oficinas del Estado o con ciertas agencias de seguridad y particularmente norteamericanas y sí hay un peligro real de que esas armas se den vuelta y terminen afectando no solo al mismo Gobierno norteamericano o a empresas norteamericanas, sino a empresas privadas de otros lados del mundo y a usuarios privados de otros lados del mundo”, explica Do Rego.

 

8 Diciembre 2012


 
(Tomado de RT: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/80560-eeuu-buscando-excusa-ciberataque-rusia-china)

Publicado enInternacional
Martes, 20 Noviembre 2012 11:05

Comercio intra-Sudamérica

En este artículo presentamos los resultados preliminares de un trabajo de investigación en marcha sobre las relaciones comerciales y las posibilidades de complementación industrial entre los países de América del Sur.

 

Aún falta mucho para que los pueblos de nuestra América se beneficien de la existencia de diversidad de gobiernos progesistas, de los mecanismos de complementación construidos hasta ahora, y de las potencialidades de ampliar la integración de las cadenas productivas. Las cifras del comercio realmente en curso no mienten.

 

Para llegar a estas conclusiones, recurrimos al Banco de Datos Estadísticos de Comercio Exterior (Badecel), de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), con resultados del año 2008, los más recientes disponibles. Con base en esos números, generalmente se encuentran matrices del comercio regional, de todos los países entre sí. Sin embargo, optamos por profundizar el análisis y elaboramos tablas y matrices del comercio entre todos los países para cada uno de los sectores productivos: Productos alimenticios y animales vivos; bebidas y tabaco; materiales crudos no comestibles, excepto combustibles; combustibles y lubricantes minerales y productos conexos; aceites, grasas y ceras de origen animal y vegetal; productos químicos y productos conexos; artículos manufacturados, clasificados principalmente según el material; maquinarias y equipos, y material de transporte; y artículos manufacturados.

 

Tales cuadros, de exportaciones e importaciones, expresan las relaciones de los países del Sur entre ellos mismos y con el mundo, por sector. Observando el comercio total de cada país, se nota, por ejemplo, que Bolivia fue el que, en proporción, importó más de los vecinos de América del Sur (un 55,8% del total). En orden decreciente, siguen Uruguay (51,7%) y Paraguay (48,6%). Después, vienen Argentina (37,5), Ecuador (37,1%), Venezuela (35,6%), Perú (30,4%) y Chile (29,4%). Por último, quienes menos compraron de la región fueron Colombia (17,6%) y Brasil (14%).

 

En números absolutos, Brasil figura como el mayor importador de la región, con US$ 25,6 mil millones, seguido por Argentina, con US$ 21,5 mil millones, y por Venezuela con US$ 16,5 mil millones. En el otro extremo está Bolivia, que importó solamente US$ 2,8 mil millones de los vecinos.

 

En este punto queda clara la necesidad de una participación más activa y planificada de Brasil para que se avance en el proceso de integración. A pesar de ser la principal economía de la región, el 86 por ciento de las compras brasileñas tienen origen fuera de América del Sur. Este resultado está bastante por debajo del promedio regional, que es del 25,3. Las importaciones de Brasil son inferiores incluso a las de Colombia, país cuyo comercio es históricamente mucho más volcado para otros destinos, como Estados Unidos y Asia.

 

Analizando las importaciones de los países sudamericanos entre ellos, por sectores, destaca que sus principales compras se concentraron en bienes de menor valor agregado. En el caso de Brasil, prevalecen las importaciones de productos alimenticios y animales vivos; bebidas y tabaco, y materiales crudos no comestibles, como minerales, semillas, abonos, cueros, pieles, caucho, madera, papel y fibras textiles. Resulta paradójico que un país como Brasil importe minerales y alimentos, pero si lo hace debiera estimular las compras desde América del Sur.

 

Otra importante mirada es sobre el saldo total de los 10 países analizados, en su comercio con el mundo, en cada uno de los sectores. América del Sur tuvo superávit en US$ 85,6 mil millones: sus exportaciones fueron de US$ 537,8 mil millones y sus importaciones de US$ 452,0 mil millones. Los únicos déficits comerciales totales fueron de Paraguay (US$ 4 mil millones), Uruguay (US$ 2,7 mil millones) y Colombia (US$ 1,9 mil millón). Por otro lado, los mayores superávits fueron alcanzados por Venezuela (US$ 48,9 mil millones), Brasil (US$ 15,5 mil millones), Argentina y Chile (ambos alrededor de US$ 13 mil millones).

 

Llama la atención que Argentina, Uruguay y Brasil dependen inmensamente de las ventas de productos alimenticios y animales vivos. Venezuela, Colombia, Ecuador y Bolivia obtienen amplios superávits en el sector de combustibles, lubricantes y minerales, y productos conexos. De los materiales crudos no comestibles dependen Chile, Perú, Paraguay y otra vez Brasil. Argentina y Paraguay también se destacan en la exportación de aceites, grasas y ceras de origen animal y vegetal.

 

En ese sentido, deben ser ampliados los esfuerzos por identificar áreas potenciales para la inversión productiva y el estímulo a la industrialización regional. La responsabilidad por pensar, comprender el cuadro actual y planificar las acciones futuras es de las universidades sudamericanas, que deben volcarse cada vez más hacia esas interpretaciones.

 

Al mismo tiempo, ganan especial importancia los nuevos fondos, instituciones e instrumentos de fomento a la actividad industrial y comercial, como el Fondo de Convergencia Estructural del Mercosur (Focem), el Sistema Único de Compensación Regional de Pagos (Sucre), el Banco del Sur y otras medidas en el marco de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur). Pocas veces hubo un momento tan oportuno y tan favorable para acelerar el proceso de acercamiento y complementación de nuestras economías. Es hora de intensificar el trabajo y acelerar la integración.

 

Después de por lo menos un cuarto de siglo de políticas neoliberales, los pueblos del Sur demandan resultados concretos y mejoras visibles en sus condiciones de vida. Si bien es cierto que actualmente hay una fuerte presencia de gobiernos populares y progresistas en la región, todavía hay mucho poder concentrado en las manos de las burguesías mercantiles y las oligarquías terratenientes, asociadas al poder hegemónico mundial. Por esto, hay que convertir esa actual superioridad del pensamiento emancipador en América del Sur en resultados concretos.

 

Por Luciano Wexell Severo, profesor de la Universidad Federal de Integración Latinoamericana (Unila), Brasil.

Publicado enEdición N°186
Domingo, 29 Julio 2012 06:47

Siria: la “opción Manaf Tlass”

Siria: la “opción Manaf Tlass”
Desde la costa oriental del mar Mediterráneo hasta el golfo Pérsico los múltiples focos incandescentes profundizan sus interconexiones.


Por azares del destino, Al-Qaeda, segmento terrorista sunnita que presuntamente controla la CIA (o “Al-CIA”), reapareció con todo su resplandor devastador tanto en el seno de los rebeldes sirios (lo cual infecta sus legítimas demandas) como con sus correligionarios de Irak.


The New York Times y Frankfurter Allgemeine Zeitung han sido muy generosos en exponer las nuevas andanzas de Al-Qaeda en Siria e Iraq, países que constituyen dos “imágenes del mismo espejo sectario”: el primero, con mayoría sunnita y relevantes minorías (alawitas, cristianos, kurdos, drusos y turcomenos) y, el segundo, de mayoría chiíta árabe (vinculada al chiísmo persa) y con notables minorías (sunnitas árabes y kurdos).


En el “Creciente Fértil”, corazón de la máxima hipercomplejidad del mundo árabe, prevalece su consustancial sectarismo (Líbano, Siria e Irak) y donde las reduccionistas mentes maniqueas de reflejos condicionados lineales occidentaloides pueden salir decapitadas por ridículo simplificador.


Existe ya embotellamiento de portaviones de EU en el golfo Pérsico para asfixiar a la teocracia chiíta persa, mientras el gabinete israelí del “sionista mesiánico” (ex-jefe del Mossad dixit) Netanyahu acaba de adoptar un “presupuesto de guerra” para atacar a Irán y/o capturar, para “el bien del género humano”, las armas químicas del tambaleante régimen alawita (minoría esotérica del chiísmo) de Bashar Assad.


Sea contra quien fuere, pero Netanyahu está en pie de guerra: ya sea para realizarla en cualquier momento; ya sea para secuestrar la elección presidencial de EU donde el desmedidamente poderoso “lobby AIPAC” –consultar luminoso libro The Israel Lobby and US Foreign Policy de los excelsos politólogos John Mearsheimer y Stephen Walt– ejerce una influencia considerable gracias a su control de los multimedia y sus PRESS-titutes (Paul Craig Roberts dixit).


Thierry Meyssan, director galo de Réseau Voltaire –lectura obligada para equilibrar la avasallante desinformación de “Occidente”– se encuentra en Damasco y ha reportado la infiltración de mercenarios jihadistas de Al-Qaeda provenientes de varios países árabes en el seno de los rebeldes sirios. A grado tal que el canciller ruso Sergei Lavrov ha acusado a EU de “encubrir el terrorismo”. ¡Uf!


A mi juicio, la EU/GB/OTAN aplican en Siria 30 años mas tarde el “modelo Afganistán” de los “libertarios jihadistas” (con apoyo de películas de Hollywood “a la Silver Stallone” sustituidas por la instantaneidad del video en youtube) contra el régimen de Kabul, aliado a la ex-URSS. Hoy Damasco se parece a Kabul y Alepo a Kandahar.


Siria se mueve entre dos polos extremos de disolución de su entidad estatal: 1. la balcanización en miniestados étnico-teológicos “a la Yugoslavia”, que en el norte se insinúa con la apropiación territorial de los kurdos –quienes son sunnitas pero no-árabes–, lo cual ha puesto en alerta a Turquía que apoya ostensiblemente, con ayuda financiera de Arabia Saudita (AS) y Qatar, a los rebeldes sirios y, 2. el sectarismo de la guerrea civil teológica entre sunnitas y chiítas a escala regional (entre AS e Irán) y, a escala local siria, entre los alawitas (10 por ciento de la población) y sunnitas (70 por ciento).


Curioso: los cristianos de Siria (10 por ciento) se han aliado a su cuenta y riesgo al régimen alawita por temor a la toma del poder por el espectro de la omnipotente triada sunnita: Hermanos Musulmanes, salafistas (integristas coránicos) y Al-Qaeda.


En forma anecdótica, el destino de la batalla de Alepo –entre el ejército controlado por la secta alawita, y los rebeldes de la triada sunnita– será decidido por quien tomen partido los kurdos no-árabes: 20 por ciento de la población comercial más importante de Siria, además de joya arquitectónica milenaria y centro de la óptima gastronomía. ¡Ese es el Medio-Oriente!


Desde la Guerra del Peloponeso, 26 siglos más tarde, los humanos no han cambiado mucho con sus lealtades y perfidias; sólo varió la coreografía tecnológica.


El binomio dinástico de los alawitas Assad y los sunnitas Tlass –que gobernó Siria y controló el Partido Baas durante 42 años desde los padres Hafez y Mustafa, refrendado por los hijos Bashar y Manaf–, quedó fracturado irreversiblemente.


Es imposible gobernar Siria –país proclive a la ingobernabilidad y propenso a varios golpes de estado antes del más reciente que propinó Hafez Assad en 1970– sin el factor del “estructural pegamento” mayoritario sunnita.


Entre los dos polos disolutivos de la entidad estatal siria, se perfila la “opción Manaf Tlass” (ver Bajo la Lupa 22.7.12), la cual, dicho sea con humildad de rigor, propuse antes que nadie en mis comentarios a CNN y Proyecto 40.


Manaf desertó de la pretoriana Guardia Republicana para asilarse en París donde ha empezado a encabezar el liderazgo de la transición aceptable a los actores globales y regionales (con la salvedad de Irán que guarda prudente silencio): hijo del ex ministro de Defensa Mustafa, y hermano tanto de Firas (multimillonario radicado en Dubai y muy cercano a las pudientes petromonarquías) como de Nahed (esposa del multimillonario y célebre mercader de armas saudita Akram Ojjeh).


Se detectan radiactivamente los hondos vínculos añejos del clan Tlass con Rusia, Francia, Turquía y las seis petromonarquías, en particular, Arabia Saudita. No es poco.


El portal libanés lorientlejour (26.7.12), muy cercano a Francia, destapa a Manaf –playboy muy carismático de 48 años de edad– como “futuro hombre fuerte de Siria”.


Michel Kilo, uno de los principales dirigentes de la oposición, durante sus negociaciones con el canciller Sergei Lavrov, en Moscú, filtró que Manaf “está destinado a jugar un rol de primer plano en la fase de transición”.


A un sector de la oposición, Consejo Nacional Sirio (CNS) que ha sido entrenado por EU para presidir la transición, no le agrada para nada la opción del sunnita “Manaf” cuya familia es identificada con el nepotismo Assad.


A la muy fracturada y heteróclita oposición siria solamente la unifica su abominación a Bashar cuya defenestración puede ser peor que su estancia, si no se mantiene un mínimo institucional de gobernabilidad para no repetir el lúgubre vacío de poder que sucedió con la des-baasificación de Irak (imagen en espejo de Siria) a raíz de la desastrosa invasión anglosajona que sigue sembrando fuego y sangre en toda la región con el fin de apoderarse de los hidrocarburos.


El portal libanés naharnet (26.7.12), muy cercano a EU, reproduce la entrevista de Manaf con el rotativo saudita As-Shark-Al-Awsat, durante su conspicua visita al reino wahabita, donde expuso su “hoja de ruta para concluir la crisis” donde “participarían los sirios honorables (sic), que incluyan a miembros del presente régimen cuyas manos no estén teñidas de sangre” y en la que Bashar (su íntimo amigo de adolescencia y juventud) no tendría papel alguno que jugar.


El objetivo de Manaf es ante todo “preservar el estado” para que Siria no se disuelva entre el sectarismo y/o la balcanización. ¿Podrá?


¿Cual es el “verdadero plan” de EU/GB/OTAN que parecen coquetear con la “qaedización” para desestabilizar en última instancia a Irán, Rusia y China?


http://alfredojalife.com http://twitter.com/@alfredojalife

Publicado enInternacional
Hay 47 Bases extranjeras en Latinoamérica
Como introducción a este resumen informativo queremos dejar establecido que este es el punto al que hemos llegado en la investigación iniciada hace dos años con la mira puesta en la necesidad de disponer de datos fehacientes en los que sustentar la Campaña contra las bases militares extranjeras en la región cuyo lanzamiento tuvo lugar en enero de 2010.

Todos los datos consignados se apoyan en fuentes concretas de distinto tipo. En algunos casos hemos recibido información de organizaciones y/o investigadores de varios países. Anotamos también informaciones incompletas, pero en el recuento final sobre el número de bases sólo contabilizamos aquellas sobre las cuales hay suficientes elementos para probar su existencia. Desde que comenzamos este seguimiento el número de enclaves militares extranjeros abiertos o encubiertos, se ha multiplicado y continúa creciendo.

Cuando hablamos de bases militares extranjeras nos referimos a las bases de varios países de la OTAN y no solamente a las de Estados Unidos. Otra aclaración es necesaria: no todas las bases tienen un tamaño similar, algunas son muy pequeñas y otras de gran extensión; unas son bases militares de las fuerzas armadas del país sede, las cuales, por convenio o de facto, son utilizadas por las potencias de la OTAN. Pero todas forman parte de un mismo entramado bélico capitaneado por Estados Unidos. En ciertos casos no alojan en forma permanente ni un solo soldado extranjero.

La presencia militar extranjera presenta formas muy variadas. Por ejemplo, la militarización de la lucha antidroga en México o Guatemala. Por otra parte, estamos iniciando un estudio acerca de las maniobras militares conjuntas que se realizan con participación de EEUU en territorio continental o incluso en alta mar en unidades de la IV Flota (por ejemplo las maniobras gringo-gaucho).

Falta mucho por investigar. Sin embargo el resumen que anotamos aquí ofrece suficientes razones para inquietarse y actuar contra esta forma de guerra preventiva que supone un enorme peligro para un continente latinoamericano y caribeño que esperamos continúe avanzando en unidad e integración regional para asegurar la paz y la cooperación y no la confrontación entre los países.

- Argentina: (2 bases) en el archipiélago de Malvinas ocupado colonialmente por Gran Bretaña, la Fortaleza de la OTAN en Mount Pleasant, Isla Soledad, cuya pista mayor tiene una longitud de 2.600 metros. La actual dinamización de la militarización en el Atlántico Sur posiciona a la Fortaleza Malvinas como la fuerza más importante de la OTAN en esa región.

Existe además un terreno autorizado para el uso de Estados Unidos por el ex gobernador de Tierra del Fuego, en la localidad de Tolhuin. Y en febrero de 2012 se hace pública en Resistencia, Prov. del Chaco, la instalación de un Centro Anti Catástrofes y Ayuda Humanitaria, financiado por el Comando Sur del Pentágono a inaugurarse en el Aeropuerto Internacional de Resistencia.

El Centro dispone de un radar y equipos de comunicación que habilitan a esta construcción como un centro de control y espionaje al servicio de los proyectos imperiales. Su instalación responde a un programa impulsado por la Junta Interamericana de Defensa (JID) que incluye en sus planes la coordinación e implementación de centros similares en otros países del continente y ha sido objetado por el gobierno nacional argentino que cuestiona el papel de la JID en estos temas.
 
- Aruba: (1) base aérea Reina Beatriz, de EEUU.

- Belice: (1base) un espacio para entrenamiento de efectivos de Gran Bretaña (OTAN).

- Bolivia: No hay bases militares extranjeras. La constitución Política del Estado aprobada durante el gobierno de Evo Morales lo prohíbe expresamente.

- Colombia: Con fecha 30 de octubre de 2010, el gobierno de Colombia suscribe con los Estados Unidos un convenio de cooperación militar en el cual se señalan las siguientes bases militares colombianas para que sean usadas por los EEUU:

- Base Aérea de Apiay, en el Departamento del Meta.
- Base Aérea de Malambo, ubicada en el área metropolitana de Barranquilla.
- Base Aérea de Palanquero, situada en Puerto Salgar, en el departamento (provincia) de Cundinamarca, que cuenta con una pista de aterrizaje de 3500 metros.
- Base Aérea de Tolemaida, en Melgar, Tolima, es el fuerte militar más grande de Latinoamérica y tiene una importante fuerza de despliegue rápido.
- Base Naval de Bahía Málaga, en el Pacifico colombiano, cerca de Buenaventura.
- Base Naval de Cartagena, en la costa del mar Caribe.

 
A ellas se suman las que ya venían siendo utilizadas por soldados de Estados Unidos:

- Base Aérea de Tres Esquinas ubicada en el Departamento de Caquetá y la base Aérea Larandia, en el mismo Departamento. Y se agrega el uso del puerto de Turbo (muy cercano a la frontera con Panamá) para aprovisionamiento de la IV Flota, así como muchas otras instalaciones de las fuerzas armadas colombianas.
 
- Costa Rica: (2) Existe una base de EEUU en Liberia. Hay que tener en cuenta además la “invasión” de buques y miles de soldados USA autorizada por el gobierno y el Parlamento nacional en 2010. Es necesario investigar qué ha quedado como remanente de esa movida.

En el último tiempo aparecen menciones sobre otra base cercana a la costa del Pacífico costarricense.

Concretamente, la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEPP) denuncia que en Liberia EEUU reactivará y financiará un radar, en nota fechada el 9 de octubre de 2009.

La ANEP menciona además que en una entrevista al diario La Nación, el subcomandante del Comando Sur del Ejército norteamericano Paul Trivelli informó sobre la inversión de 15 millones de dólares en una base naval que se estaría construyendo en la localidad de Caldera, provincia de Puntarenas, y que allí funcionará, además, una escuela para el adiestramiento de oficiales de guardacostas. Una información proveniente de EEUU confirma que el Comando Sur, en agosto de 2009, aportó 1.5 millones de dólares para iniciar la construcción de un muelle e instalaciones como parte del cumplimiento de ese contrato.


- Cuba: (1) Base en territorio usurpado por EEUU en Guantánamo.

- Curazao: (1) Base de EEUU Hato Rey.

- Chile: (1) Con autorización del gobierno de Sebastián Piñera se ha instalado en el Fuerte Aguayo, en Concón, cerca de Valparaíso, una base militar de los EE UU. El emplazamiento “imita una zona urbana, con 8 modelos de edificios, fue construido con un aporte de casi 500 mil dólares proporcionados por el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos bajo la denominación de que sirve para “ejecutar operaciones de mantención de la paz o de estabilidad civil”, según indica la misma Embajada norteamericana. El acuerdo insiste en la lógica de que las Fuerzas Armadas deben intervenir en conflictos sociales o “estabilidad civil” lo que renueva la práctica de la Doctrina de la Seguridad Nacional.

- Ecuador: con la retirada de EEUU de la Base de Manta, no existirían bases militares extranjeras en el país. Sin embargo circula una información que no hemos podido confirmar respecto a que el Comando Sur tiene previsto financiar con una suma 600.000 dólares “instalaciones para cuarteles contra el narcoterrorismo” que eligiría construir en Lita, Carchi.

- El Salvador: (1) Una base en Comalapa, muy próxima al aeropuerto internacional de San Salvador.

- Guadalupe: (2) Registramos por lo menos dos bases militares de Francia (OTAN) en este pequeño archipiélago de las Antillas, en el mar Caribe, que forma un departamento de ultramar de Francia y una región ultraperiférica de la Unión Europea. En Guadalupe, a 600 km al norte de las costas de América del Sur y al sureste de la República Dominicana, se encuentra el 41º Batallón francés de Infantería de Marina, además de aviones, helicópteros y efectivos de la Fuerza Aérea.

- Guatemala: no hay información sobre bases militares extranjeras pero sabemos que se ha extendido a este país la militarización del combate antidrogas (Iniciativa Mérida) que se viene aplicando en México, con una presencia constante de tropas USA.

- Guayana Francesa: (3) En este territorio (remanente colonial francés en América del Sur) se concentran tropas, principalmente en Cayena, San Juan de Maroni y otros lugares. Pero la más importante es la Base Aeroespacial francesa en Kourou, ahora gestionada por la Agencia Espacial Europea. Sus instalaciones son de las más avanzadas del mundo para el lanzamiento de satélites con objetivos diversos. El radar ubicado en Troubiran y la Base Aeroespacial permiten la observación y el control de todos los países de la región. Con la llegada del satélite militar Galileo, Francia cuenta en Guayana con 40.000 barbouzes (agentes no oficiales), jubilados en actividad bajo el comando del Estado Mayor de las fuerzas armadas y los servicios de inteligencia destacados en ese enclave colonial, en capacidad de intervenir contra independentistas guayaneses y también contra otros pueblos en lucha contra el imperialismo en el continente.

- Haití: (1) Además de la presencia, desde 2004, de la MINUSTAH, se registra una presencia de tropas de EEUU cuyo número no se ha podido determinar, así como el atraque de naves de la IV Flota. Desde la invasión de más de 20.000 efectivos USA con motivo del terremoto de enero de 2010, organizaciones de Haití vienen denunciando que han quedado remanentes de esas tropas y que todo su territorio puede considerarse una gran base militar extranjera.

- Honduras: (3) Base Aérea estadounidense Soto Cano, en Palmerola, con una pista de 2.600 metros; otra más nueva en Puerto Lempira, sobre la laguna Caratasca, en el Departamento Gracias a Dios, territorio de la Mosquitia, próxima a la costa del Mar Caribe; y una más, en construcción, en Guanaja, Departamento Islas de la Bahía, en el Caribe hondureño.

- Martinica: (2) El caso de Martinica es similar al de Guadalupe, con por lo menos dos bases francesas (OTAN). El ejército francés cuenta con más de 1.000 efectivos permanentes, incluyendo el 33º Regimiento de Infantería con sede en la capital Fort de France. Allí además se encuentra estacionada la Marina de Guerra con 500 efectivos y equipos necesarios. El país es una base de apoyo de la mayor importancia para la vigilancia, la inteligencia y las intervenciones militares en la región. Jjunto con Guadalupe, Martinica ha servido como escala durante la Guerra de las Malvinas y la invasión de Granada; además, Francia y EEUU organizan regularmente maniobras militares conjuntas.

- México: (2) La militarización de la lucha antidroga con la intervención directa de Estados Unidos ha dejado en los últimos años en este país decenas de miles de muertos. La Iniciativa Mérida, firmada el 30/06/08 entre los presidentes Bush y Calderón implica, según los acuerdos firmados, entrenamiento de las fuerzas militares mexicanas por parte de Estados Unidos, la venta del armamento necesario y la estrategia militar para el control del Estado por parte de fuerzas mexicanas, y por medio de las agencias yanquis FBI, CIA, DEA y demás que ya estaban operando en territorio mexicano; el sobrevuelo sobre todo el territorio de aviones espía no tripulados y la injerencia de tropas USA en la seguridad interna del país. Como se sabe, ninguno de estos acuerdos anula al anterior; todos son complementarios y cada vez más ponen el acento en la guerra “contra el narcotráfico y el terrorismo”.

En ese marco, el imperio avanza. Se ha conocido (en mayo de 2011) la creación de dos bases militares en la frontera con Guatemala, que contarían con todas las “bondades” de la tecnología militar más 600 efectivos en cada una. En conferencia de prensa, el Comandante de la VII región militar de México, general Salvador Cienfuegos Zepeda, declaró que tropas del ejército realizan operaciones militares en todo el territorio chiapaneco, sobre todo en Frontera Comalapa, y que estas dos nuevas bases militares estarán situadas en Chiquimosuelo y Jiquipilas, por recomendación de la DEA. Esto sumado a los 14.000 militares ya existentes en Chiapas, según sus dichos.

El 10/05/11, se inauguró la construcción de la Academia Estatal de Formación y Desarrollo Policial en Las Encinas, San Salvador de Chachapa, al oriente de la capital del Estado de Puebla. Este lugar, destinado a reserva ecológica, será en adelante reserva militar. Así fue presentado por Rafael Moreno Valle y Keith W. Mines, director general norteamericano de la Inteligencia Militar de la Iniciativa Mérida, quien dejó en claro y con precisión que el FBI y otras agencias USA tendrán participación directa en esta academia. Además, una fuerza de tareas de efectivos estadounidenses “ayudará “en las zonas más conflictivas, según revelan generales y coroneles en actividad del ejército mexicano. Uno de los militares, de alto cargo en la Secretaría de la Defensa Nacional, asegura que México vive ya una “ocupación “llevada a cabo por los organismos de inteligencia de Estados Unidos". Formalmente, ni la Academia de Las Encinas, ni las bases de Chiquimosuelo y Jiquipilas aparecen como bases de EEUU. Sin embargo, en el marco descrito, no cabe duda de que es el Pentágono quien dirige las operaciones. Por eso estamos contabilizando en México por lo menos dos bases militares extranjeras.

- Panamá: (12) Son doce bases aeronavales en ambas costas.
Sobre el Pacífico: 1) Isla de Chapera; 2) Bahía o Puerto Piña en Darién; 3) Quebrada de Piedra, en Chiriquí; 4) Rambala, en provincia Bocas del Toro;5) Punta Coco, en Archipiélago de las Perlas; 6) Isla Galera; 7) Mensabé, en Los Santos; Coiba, en Veraguas.

Sobre el Caribe: 9) Sherman, en Colón; 10) El Porvenir, en Kuna Yala; 11) Puerto Obaldía, en Kuna Yala; 12) San Vicente, en Metetí, Prov. de Darién, cercana a la frontera con Colombia.

Más denuncias desde Panamá: además de las 12 bases antes enumeradas hemos recibido denuncias, sobre otras bases militares proyectadas (respecto a las cuales necesitamos más información) en:

La Palma (Pacífico), provincia de Darién.
Isla Grande (Caribe), provincia de Colón.
Corregimiento de Yaviza, provincia de Darién.
Estación Naval Rodman (Pacífico) en la entrada del Canal de Panamá.
- Paraguay: (2) Base en Mariscal Estigarribia, en el Chaco paraguayo, con instalaciones para albergar a varios miles de soldados y una pista de 3.800 metros de longitud. Otra base en Pedro Juan Caballero (Base de la DEA estadounidense) en la frontera con Brasil. En ambos casos hemos comprobado la existencia de estas bases durante la Misión Internacional a Paraguay en el año 2006.

- Perú: (3) En distintas publicaciones se menciona desde hace varios años la existencia de tres bases militares de EEUU en Iquitos, Nanay y Santa Lucía. Sobre esta última, ubicada sobre el Río Huallaga (Alto Huallaga), faltan precisiones e información reciente. Se sabe además que el gobierno peruano ha autorizado a EEUU el uso de instalaciones portuarias para aprovisionamiento de la IV Flota en cercanías del puerto de El Callao. Por otra parte, en virtud de los acuerdos entre el Gobierno peruano y los Estados Unidos, a partir de 2006 ambos estados incrementaron sus acciones de cooperación militar en el entendimiento común de que el “narcoterrorismo” constituye una “amenaza asimétrica” que justificaría la asistencia militar de Estados Unidos “sin condicionamientos”. Con ese criterio el Comando Sur contribuye al financiamiento y visita regularmente distintas bases militares peruanas, como por ejemplo:

–Base Naval de Santa Clotilde, en cercanía de Iquitos, Región de Loreto (margen izquierda del Río Nanay); Sede del Comando General de la Amazonía; Sede de la Escuela de Operaciones Ribereñas, financiada en sus inicios por el Comando Sur (US SOUTH COM), está a cargo desde 2003 de la Marina de Guerra de Perú. La embajada de EEUU en Lima, a través de su Grupo Consultivo y de Apoyo Militar, la apoya, realiza visitas y permanentes intercambios con el Comando Sur.
–Base Teniente Clavero, en Iquitos (Perú). Está en la misma zona de frontera con Colombia. Comprende una serie de destacamentos o estaciones
fluviales integradas por elementos del Batallón de Infantería de Marina Número 1, del Ejército y la Policía.
–Base Naval El Estrecho, ubicada en el distrito de San Antonio, en Iquitos, a orillas del río Putumayo. Se terminó de construir en julio 2010 ampliando una antigua guarnición.
 
La situación brevemente descripta ha llevado a algunos investigadores peruanos a afirmar que todo el territorio del Perú se ha convertido en una “plataforma militar multiuso al servicio de los EEUU”.


- República Dominicana: (1) Desde hace varios años se habla del traslado de tropas USA antes estacionadas en Puerto Rico a la República Dominicana.

Nunca pudimos confirmar esa noticia. Pero recientemente (febrero 2012) recibimos y confirmamos lo siguiente: Organizaciones progresistas y de izquierda de la República Dominicana llaman a impedir la construcción de una base naval patrocinada por el Gobierno de EE.UU. en la isla de Saona, en el extremo sureste del país. El proyecto prevé la construcción de un muelle, unos cuarteles y otras instalaciones del complejo. La obra será ejecutada por el Comando Sur de EE.UU. que invertirá alrededor de 1,5 millones de dólares, según anunció el jefe de la Marina de Guerra dominicana, el vicealmirante Nicolás Cabrera Arias. La construcción de la nueva base naval forma parte de la Iniciativa de Seguridad de la Cuenca del Caribe, promovida por Washington.

En síntesis, sin contar el caso de Puerto Rico que comentamos aparte, son por lo menos 47 bases militares extranjeras en funcionamiento, o en construcción, vinculadas por vía aérea y marítima con la IV Flota naval reactivada desde 2008. Entre ellas merecen especial atención las cinco bases con grandes pistas de aterrizaje distribuidas estratégicamente a lo largo del continente: Soto Cano (en Palmerola, Honduras), Palanquero (en Colombia), Mariscal Estigarribia (en Paraguay), la Fortaleza Malvinas (en Argentina) y la Isla Ascensión (en el Atlántico Sur).

Notas:
Cuando hablamos de las bases de la OTAN, no olvidamos que el Pentágono es la cabeza de la OTAN. Aunque estrictamente, desde el punto de vista geográfico, la base militar en la Isla Ascensión –en el medio del Océano Atlántico– no pertenece al continente americano, conviene tener presente esta base militar porque ha desempeñado y sigue desempeñando un papel importante en la estrategia imperial, particularmente en el Atlántico Sur y en relación a la IV Flota. (Centro de Estudios y Documentación sobre Militarización, Cedomi / Mopassol, www.mopassol.com.ar.

- Puerto Rico: Para referirse a la presencia militar USA hay que tener en cuenta que por su condición colonial (oficialmente ubicado en la categoría de “Estado libre asociado”) para el Pentágono el territorio puertorriqueño es considerado territorio de los EEUU. Y a la vez, para el movimiento independentista, que no acepta la condición colonial, las instalaciones y tropas USA desplegadas en la isla son consideradas presencia militar extranjera.


Por la significación del tema y la necesidad de disponer conocimiento actualizado al respecto, haremos aquí una apretada síntesis del documentado trabajo que, a pedido nuestro, nos hizo llegar Alejandro Torres Rivera, dirigente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH).

Con el cierre de la Estación Naval de Roosevelt Roads, y del Área de Tiro y el Área de Maniobras de la Flota del Atlántico (AFWTF por sus siglas en inglés) en Vieques, Puerto Rico, en mayo de 2003, las operaciones que desde la isla venía desempeñando el Comando Sur fueron modificadas y el Comando Sur fue traladado a La Florida. Esos cambios alteraron la importancia militar estratégica hasta entonces adjudicada a Puerto Rico. Pero lo dicho no significa que este país ha dejado de ser importante en los planes de dominación geopolítica de Estados Unidos en la región.

A partir del 1º de octubre de 2002 se produjo un nuevo Plan de Comandos Unificados, donde se establecieron las áreas de responsabilidad entre el Comando Sur y un nuevo Comando del Norte. En la distribución, Puerto Rico quedó integrado dentro del Comando del Norte, al que se le asignó como responsabilidades –entre otras– la planificación y conducción de apoyo militar para la estabilidad, seguridad, transición, operaciones de reconstrucción, ayuda humanitaria y ayuda en situaciones de desastres; la planificación y participación de misiones que se asignen a nivel global; operaciones contra redes terroristas. Como puede notarse, bajo este nuevo plan la función militar de Puerto Rico se alejó de la zona de operaciones tradicional de Estados Unidos hacia América Latina.

El 17 de diciembre de 2008 el presidente saliente de Estados Unidos, George W. Bush, firmó un nuevo Plan Revisado de Comandos Unificados donde, además de Puerto Rico, Islas Vírgenes, Bahamas y las islas Turcos y Caicos, todas ellas localizadas en la región del Caribe, pasan a formar parte del Comando del Norte.

De acuerdo con el documento titulado Informe de Estructuras de Bases de 2007 (Base Structure Report, 2007) el aparato militar en Puerto Rico habría indicado mantener un control de 1.512.631 acres (equivalen a 612.140 hectáreas). Pero esa afirmación es falsa, ya que en ella no se toma en consideración la superficie que abarca Punta del Este en el Yunque, los terrenos utilizados por el Aerostato en Lajas y el Radar de Arecibo.

Figuran como reservas naturales que no se incluyen en los informes militares. Esto sin incluir nuevas instalaciones del Department of Homeland Security para espiar comunicaciones en Aguadilla, Ponce y San Juan, las instalaciones de la ‘Guardia Nacional’, así como instalaciones ‘científicas’ en universidades que llevan a cabo funciones militares.

La Guardia Nacional en Puerto Rico consta de alrededor de 10 mil efectivos en tierra y aire. Se divide en Guardia Nacional y Guardia Nacional Aérea, siendo las primeras unidades terrestres y de apoyo aéreo a través de helicópteros. Las facilidades principales de la Guardia Nacional terrestre se encuentran en la región sur de la Isla en el Campamento Santiago localizado en el municipio de Salinas, donde también se encuentra un Destacamento de la Infantería de Marina. Cuenta también con alrededor de 20 instalaciones denominadas “Armerías” en los siguientes municipios: San Juan, Ponce, Juana Díaz (Fuerte Allen), Guayama, San Germán, Aguadilla, Mayagüez, Yauco, Caguas, Humacao, Ceiba, Fajardo, Bayamón, Toa Baja, Vega Baja, Arroyo, Cayey, Gurabo, Coamo, Hato Rey, Hangar 21 y Peñuelas. En San Juan, además, cuenta con las instalaciones de helicópteros localizada en las cercanías del Aeropuerto Rivas Dominicci en Isla Grande.

La Guardia Nacional Aérea por su parte, tiene sus facilidades principales en la Base Aérea Muñiz, localizada en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, en el municipio de Carolina. Allí opera en estos momentos un escuadrón de aviones de transporte. También cuenta con facilidades en el Aeropuerto de Roosevelt Roads a donde eventualmente se propone trasladar sus facilidades principales localizadas hoy en la Base Aérea Muñiz. Cuenta también con instalaciones en Aguadilla en lo que fuera antes, hasta la década de 1970, la Base del Comando Aéreo Estratégico de Estados Unidos “Ramey Fields”, hoy llamado Aeropuerto Internacional Rafael Hernández, en Punta Borinquen. Allí opera el “Punta Borinquen Radar Site”.

Además cuenta con la instalaciones de radares en Punta Salinas, en el municipio de Cataño, en las cercanías de la Bahía de San Juan.

La Reserva del ejército cuenta con aproximadamente 4.500 efectivos. Su instalación principal es el Fuerte Buchanan, localizado en el Área Metropolitana de San Juan, dentro de los municipios de Guaynabo y Bayamón.

Allí también opera el Comando Regional de la Reserva, un Batallón de “Civil Affairs”, una de cuyas tareas es el área de Operaciones Especiales; una unidad de la Reserva de la Marina y de la Infantería de Marina. Existen allí unidades de comando, guarnición, inteligencia, servicios médicos, logística y múltiples contratistas civiles. La Reserva opera, además, en Puerto Nuevo-San Patricio la instalación “Capitán E. Rubio Jr.”, donde tienen base unidades médicas y unidades de entrenamiento; Aguadilla en el Aeropuerto Borinquen; Ceiba (Roosevelt Roads); Salinas; Fuerte Allen (LTCH. G. Pesquera), en Juana Díaz (AMSA-Talleres Mecánica); Guaynabo (AMSA-Talleres Mecánica; MEPS- “Military Entrance Processing Station”) y otros centros en los municipios del Caguas, Guayama, Ponce y Yauco. La Reserva cuenta también con unidades de la Infantería de Marina (MCRC SJ) localizadas en el área metropolitana de San Juan, en terrenos del Fuerte Buchanan y en Bayamón; y cuenta además con otra unidad localizada en Ceiba (Roosevelt Roads).

La Fuerza Aérea de Estados Unidos cuenta con facilidades en el municipio de Lajas (“Lajas Radar Site”) y el “Ramey Solar Observatory Research Site”, localizado dentro del municipio de Isabela. De acuerdo con la licencida Centeno Rodríguez, desde el “San Juan Geomagnetic Observartory”, localizado en el municipio de Cayey, la Fuerza Aérea desarrolla un proyecto relacionado con el control del clima. La Marina de Guerra de Estados Unidos cuenta con facilidades localizadas en Vieques, como son el componente transmisor del Radar Relocalizable Más Allá del Horizonte (ROTHR), cuyo cuerpo receptor se encuentra en el Fuerte Allen, localizado en el municipio de Juana Díaz. También cuenta con las instalaciones electrónicas localizadas en Monte Pirata, en la porción occidental de la Isla de Vieques. Cuenta también con facilidades localizadas en el Aeropuerto Borinquen de Aguadilla; con los radares localizados en Punta del Este en el Yunque; las instalaciones en el “Naval Radio Facility” en Sabana Seca, Toa Baja; el “Naval Radio Transmiting Facility”en el municipio de Isabela; el ‘Low Frecuency Fixed Submarine Broadcast System”, en el municipio de Aguada; las facilidades localizadas en “Cabeza de Perro”, en el municipio de Naguabo; las instalaciones del NAVACT, en Roosevelt Roads, en el municipio de Ceiba; el “Salinas Receiver Site”; y las facilidades de la Isla Piñero, localizada en las cercanías de lo que fue Roosevelt Roads.

Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos mantiene también operando en Puerto Rico el programa del Cuerpo de Entrenamiento para Oficiales de la Reserva (“Reserve Officers Training Corps”), orientado a ofrecer un grado universitario en ciencias militares. También en el Fuerte Buchanan, en el Área Metropolitana de San Juan, se encuentra la policía militar, adscrita al Departamento de la Defensa y conocida como “Department of Defense Special Police- DODEP".

Por su parte, el Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos (“Homeland Security Department) tiene facilidades diseminadas en Puerto Rico, mayormente concentradas en los municipios de San Juan, Ceiba (Roosevelt Roads), Aguadilla (Aeropuerto Borinquen) y el Radar Aerostato en Lajas.

La Guardia Costanera opera en Puerto Rico facilidades en San Juan (La Puntilla), en Aguadilla (Aeropuerto Borinquen) y en Ceiba (Roosevelt Roads).

Recientemente, en los pasados meses, se han activado nuevamente en Puerto Rico los Cuerpos de Paz (“Peace Corps”).

A todo lo anterior hay que sumarle la presencia de la Corte Federal en Puerto Rico y de las diferentes agencias federales de seguridad, como son el FBI, la DEA, el Servicio Secreto, la CIA, etc.

Sin entrar al dato sobre los miles de puertorriqueños en Puerto Rico y Estados Unidos que hoy día forman parte de las fuerzas militares regulares de Estados Unidos en sus diferentes ramas. La experiencia actual en Puerto Rico es que prácticamente el 80% o más de los efectivos de la Guardia Nacional y de la Reserva, han pasado por una rotación de al menos un año en misiones de combate. Esta experiencia ha permitido a las unidades de la Guardia Nacional y de la Reserva transformarse, de lo que fueron en el pasado –fuerzas auxiliares de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos para asuntos esencialmente domésticos– a una fuerza militar experimentada, capaz de sustituir en su colonia, Puerto Rico, y en la región, la presencia militar estadounidense. Más aún, este desarrollo y transformación le permite a Estados Unidos, ante un eventual cambio o modificación en sus relaciones políticas con el pueblo de Puerto Rico, mantener la presencia de un ejército regular permanente, con experiencia y debidamente acoplado a las fuerzas armadas estadounidenses, superior a la de cualquier otro país latinoamericano en materia de integración militar con Estados Unidos.


*Carlos Pereyra Mele, geopolitólogo argentino, analista político y especialista en Geopolítica Suramericana.
CEPRID es el Centro de Estudios Políticos para las Relaciones Internacionales y el Desarrollo (España), institución no lucrativa e independiente que analiza las relaciones en el mundo globalizado desde el punto de vista académico y político. Promueve la discusión democrática de los asuntos internacionales y sociales de mayor influencia en el mundo.
Facilita la comprensión de estos problemas, mediante análisis riguroso, y fomenta la crítica hacia las políticas nacionales e internacionales.

--
MAPOCHO PRESS
Santiago - Chile
Reproducción permitida / Citar fuente
Publicado enInternacional