Miércoles, 31 Diciembre 2014 07:52

Preguntas que no dejan vivir

Preguntas que no dejan vivir

La idea de ir de un lugar a otro anima a la literatura desde milenios atrás. Después de los diez años que dura la guerra de Troya, Ulises se embarca de regreso a su patria, la isla de Ítaca, donde lo esperan su esposa y su hijo. Quiere llegar lo más pronto posible, sin interrupciones, pero son las interrupciones las que hacen que aquel viaje lleno de aventuras dure otros diez años. Sin esos obstáculos siempre inesperados, que se presentan a cada paso, no habría historia que contar, y no existiría La Odisea.

Para que haya historia, el viaje tiene que empezar. Cuenta Plutarco que Pompeyo Magno se enfrentaba a la situación de que los marineros de su armada no querían hacerse a la mar por la manera tempestuosa en que aquella se encrespaba, y entonces los arengó, y una de las frases de esa arenga ha quedado para siempre: navegar es necesario, vivir no es necesario.

Ismael, el marinero que nos cuenta el viaje fatal del Pequod, el barco ballenero, en Moby Dick, la novela de Herman Melville, explica desde la primera página el porqué de sus ansias de navegar: "cada vez que me encuentro parándome sin querer ante las tiendas de ataúdes... entonces, entiendo que es más que hora de hacerme a la mar tan pronto como pueda".

Moby Dick es también la historia de un viaje. Cuando el capitán Ahab zarpa del puerto de Nantucket al mando del Pequod, tampoco quiere interrupciones, no porque va en busca de su hogar añorado, sino de la venganza. Quiere llegar cuantos antes a encontrarse con Moby Dick, la ballena blanca, que destrozó años atrás otro barco suyo y le arrancó una pierna. Es su enemiga mortal, y su obsesión es cazarla y acabar con ella. Ismael, cuando se pone melancólico, se detiene a contemplar ataúdes. Tras el naufragio del Pequod, atacado ferozmente por la ballena blanca hasta echarlo a pique, se salvará agarrado a un ataúd, fabricado por el carpintero de abordo, que aparece flotando a su lado, para ser el único sobreviviente. Si Ismael no salva la vida, no tendríamos quién nos contara la historia.

Joseph Conrad, emigrado a Inglaterra desde Polonia, fue marinero buena parte de su vida, y no pocos de sus libros versan sobre la aventura del viaje. El corazón de las tinieblas narra la travesía de Charles Marlow a través del río Congo, en tiempos de la brutal colonización belga en África, para cumplir el encargo de encontrar a Kurtz, un misterioso personaje que ha enloquecido; pero es a la vez un viaje a las profundidades del alma humana donde campean la explotación, y la ambición de poder y riqueza.

El viajero mira, y escribe lo que mira. Narra, reporta, da cuenta de su viaje. Nos trae noticias, viene a satisfacer nuestra curiosidad con sus revelaciones. Y esa relación que se crea entre autor y lector, y que parte de la doble necesidad de informar y ser informado, es la misma para la escritura de invención y para la escritura de hechos reales.

Heródoto, el más antiguo de los cronistas, viajó por las islas y la tierra firme de la Hélade, la Cólquida, Babilonia, Macedonia, Siria, Egipto, Libia, Cirene, Fenicia, Mesopotamia. Todo lo que era el mundo de entonces, conocido para muy pocos, y por tanto exótico. Se ganaba la vida dando conferencias sobre sus viajes, contando lo que había visto y oído. En Atenas le pagaron una vez diez talentos por una de esas conferencias. Un rollo infinito de papiro de trazos continuos, contiene sus Nueve libros de la Historia.

Cuenta que el viejo Trasíbulo, dictador de Mileto, enseña al principiante Periandro las reglas del poder absoluto, basadas en el terror, con una parábola visual: segaba las espigas que más sobresalían en el campo en cosecha, para demostrar que así debían segarse las cabezas de los enemigos. Es lo que tantos dictadores han aprendido a hacer.

Heródoto escribía impulsado por el temor ante la fragilidad de la memoria. Para él, la memoria es defectuosa, frágil, efímera, e incluso ilusoria. El olvido de cada individuo es capaz de borrar la historia humana. Recordar es sobrevivir. "Todo lo que guarda la memoria en su interior puede esfumarse, desaparecer sin dejar rastro... sin la memoria no se puede vivir, ella eleva al hombre sobre el mundo animal, y al mismo tiempo es engañosa, tan inasible como traicionera".

Sólo la insaciable curiosidad que ante las respuestas busca aún más preguntas, es capaz de descubrir lo ignorado. La misma curiosidad que al tener averiguado lo general, busca la precisión de los detalles. La minuciosa curiosidad que se vale aún del dato que a otros parece banal, pero puede ser decisivo para la comprensión de los hechos, y para explicar una conducta humana.

La curiosidad, y la duda. Mi deber es informar de todo lo que se dice, pero no estoy obligado a creerlo todo igualmente, afirma Heródoto. Cuando es necesario, acota lo dicho como proveniente de una fuente que es de por sí dudosa y no ofrece ninguna evidencia cierta, consignándolo así. El dicen que dijeron. Y sabe que la verdad, lo que menos necesita es de exageraciones. A veces, los hechos son exorbitantes por sí mismos, y si deslumbran, es porque así ocurrieron.

El hombre contemporáneo no se preocupa de su memoria individual, porque vive rodeado de memoria almacenada, dice el gran periodista polaco Ryszard Kapuscinski. Pero a pesar de toda la memoria almacenada, sólo el individuo interrogado es capaz de aportar las claves de la historia que es necesario contar.

Rodeados de memoria almacenada en nuestra era digital, siempre podemos viajar hasta el corazón de las tinieblas, como Conrad, en busca del individuo que nos cuente lo que sabe y lo que ha visto, igual que miles de años atrás lo hizo Heródoto, porque sólo es así que la memoria no deja nunca de ser creativa e iluminadora.

 

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"El mayor aliado de los falsos quijotes es la ignorancia de los sanchos"

El narrador y académico Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951), que ha adaptado el Quijote en una edición especial de la Academia (editado por Santillana) para jóvenes de todo el mundo de habla española, cree que la lectura del clásico de Cervantes es una bandera legítima para luchar en medio del fuego que vive hoy esta parte de la humanidad. Y considera que el mayor aliado de los falsos quijotes es la ignorancia de los sanchos


Pregunta. Al contrario de lo que dice de España, de Europa, estos días ha afirmado que América Latina sí tiene visos de futuro.


Respuesta. No digo que tenga visos de futuro. Digo que es el futuro. Europa es un continente que envejece muy mal, en manos de un grupo de representantes en Bruselas medio demagogos y medio analfabetos que están desmantelando 30 siglos de cultura. Añádele a eso un continente que no crece, que no tiene juventud, hecho de jubilados. En América hay cantidad de jóvenes intentando abrirse camino con el vigor de la juventud y de la esperanza. El eje se está desplazando a la América hispana, y estoy convencido de que lo mejor que podamos esperar, vendrá de América.

P. ¿Cómo es su relación con esta tierra?


R. Larga, empecé muy joven, en las guerras de los años setenta, y he visto muchas causas perdidas y muchas grandes palabras que luego han terminado en números de circo como la revolución nicaragüense. Pero hay una cosa que me queda siempre de América, y es el profundísimo respeto que todos, hasta los analfabetos, tienen por la cultura. En América la gente aún cree que ser culto ayuda a cambiar para mejor. El padre confía en que su hijo sea lo que él no ha podido ser. Se trata de esos jóvenes que se levantan a las cuatro de la mañana en un suburbio de México, Distrito Federal, para ir a estudiar una carrera que luego no podrán ejercer. Y también está la lengua. Le dan importancia, para ellos es un factor de cultura. He visto a muchos campesinos usando un vocabulario tan rico y tan decente que ya quisieran muchos, no ya los jóvenes sino los políticos e incluso los académicos españoles. Y ese respeto, esa veneración por la lengua como elemento clave, unido a la incultura, les da una osadía lingüística, una creatividad extraordinaria. El otro día, en el DF, en un sitio de manicura descubrí que a la que hace las uñas de las manos y de los pies le llaman la todera. Tenemos que olvidarnos del hispanocentrismo y comprender que los españoles somos solo una parte de la lengua. El caudal vivo, el español de futuro, el que van a hablar en todo el mundo, y desde luego los cabrones de los gringos, es el español. Somos una patria sin fronteras ni ideologías. Somos 500 millones de compatriotas con una bandera legítima, el Quijote. Nuestra patria es la lengua española.


P. ¿Tiene sentido mantener en el diccionario la categoría de americanismos?

R. Hace un año, en uno de los plenos de la RAE, propuse eliminarlo. Es un error. Creo que hace una división del español inapropiada e injusta. Yo tengo todo el derecho a decir chingar, o todera, porque es mi lengua. El nuevo diccionario debería suprimir esa marca y mantener la etimología. Todo es español. La Reina del Sur lo escribí en México, no ya en mexicano sino en culichi, que es como hablan en Culiacán, Sinaloa. El caso es que debemos transitar sin complejos por la lengua que compartimos. Ninguna lengua tiene una habitación como la nuestra, con tantos compartimentos por los que entrar y salir. España y América Latina son pueblos que han sido masacrados históricamente, pero tenemos una cosa buena: una comunidad en común, la lengua. Como esos monjes medievales que andaban por ahí y sabían que serían bien recibidos en cualquier convento donde se hablase el latín.


P. ¿Puede dar un par de ejemplos de lengua culichi?


R. Chaca es jefe. Morra es chica. Una cosa que me interesó mucho de Sinaloa es el lenguaje de los corridos. Es como oír un soneto de Quevedo, una jerga osada, con palabras del béisbol mezcladas. Dicen, por ejemplo, saltarse la barda. Eso es el colmo para ellos. Con esa morra me salté la barda. O dicen estuve guachando a mi carnal, vigilando a mi amigo [del inglés to watch]. Y el escritor que está fijando esa lengua con su escritura es mi hermano Élmer Mendoza, como un Cervantes mexicano.

P. ¿Ve relación entre el populismo en América Latina y la idea de quijotismo?

R. Surgen quijotes y surgen también falsos quijotes. A veces hay figuras que están entre la luz y la sombra, y para iluminarlos del todo solo hay una forma que es la educación, la cultura. Un joven educado con buenos maestros puede identificar si en ese Quijote hay verdad o mentira. Por eso es tan importante la formación, para no nos seduzcan los falsos quijotes. El mayor aliado de los falsos quijotes es la ignorancia de los sanchos.

P. Pero si la educación es la base, por qué al comparar con América a un país como España, con más nivel educativo...

R. ¿Y quién te ha dicho que España es un país más educado? Habla con un universitario mexicano y con un español y compara ideas, formación y lucidez.

P. ¿Concluye que en México son más lúcidos, formados y con mejores ideas?

R. No tanto. Lo que creo es que disponen de un material básico, y ese material es el profundo respeto que tienen por la cultura y por la educación, un respeto que en España y en Europa hemos perdido. Allá, la educación es como una obligación impuesta por el sistema a la que se accede incluso con desgana. En América, y sobre todo en lugares como México, es un anhelo que mueve a las personas a pelear por sí mismas y por su futuro. Mi Mientras que en Europa y en España casi, digo casi, se está perdiendo la capacidad de pelear –quizá porque el concepto de pelear nos resulta políticamente incorrecto–, en México se pelea todos los días. Y, ojo, lo que se va a pelear.

P. Por la situación que ha creado la matanza de seis personas y la desaparición de 43 estudiantes en Iguala (Guerrero, sur de México).


R. Sí. No sé lo bastante de política mexicana, pero sé de seres humanos. Y hay una cosa clara: la impunidad se está terminando. Las redes sociales han creado un estado de alerta permanente que antes no existía. Ahora ya no es fácil escudarse tras la demagogia, o tras la policía o tras unas instituciones apolilladas. Eso ya no se lo tragan.

P. ¿Qué puede enseñar El Quijote en este contexto?

R. Yo he visto muchos incendios por la vida que llevé, y sé qué sin una base cultural que enmarque esos incendios, el incendio se vuelve estéril. Libros como El Quijote, en manos de buenos profesores, permiten educar a los que llevan las antorchas en palabras como compasión, solidaridad, coraje, honradez, y eso cambia el cariz de los incendios. Los incendios hechos por gente que sabe lo que incendia y por qué, sean incendios reales o metafóricos, esos sí pueden iluminar futuros. Por eso El Quijote es tan importante. Yo creo que no hay combinación más eficaz para hacer mejor el mundo que un maestro de escuela honrado e inteligente con un Quijote en las manos. En México sería El Quijote contra el Kalashnikov, o El Quijote contra el cuerno de chivo, como le llaman en Sinaloa.

P. ¿Qué puede aprender América Latina de España y de Europa?

R. América no puede olvidar que todo nació ahí, que lo mejor que tiene se llama Sócrates, Aristóteles, Virgilio, Homero, Erasmo, Quevedo, Voltaire, Tolstoi, Dostoievski, y todo eso, o casi todo, ha venido a través de España. América debe andar su propio camino, pero sin renegar nunca de aquello que la hizo en lo mejor. Los agravios fueron muchos, pero también fue mucho lo bueno que el mestizaje dejó. El mejor símbolo es ese mural del Hospicio Juan Cruz Ruiz de Cabañas y Crespo de Guadalajara, donde están abrazados el caballero-águila y el español todo forrado de hierro, apuñalándose el uno al otro, pero abrazados.

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Manuel Zapata Olivella. El árbol brujo de la libertad

El árbol brujo de la libertad rompe el cerco de la investigación histórica heredada desde la Colonia a nuestros días para abrir un horizonte de invención política con ese doble actor invisibilizado: los afros y los amerindios. Ellos emergen después de siglos de letargo, y discriminaciones arbitrarias para decir con voz alta: aquí estamos construyendo esta nación para reafirmar lo que Colombia siempre quiso ser: diversa, mestiza, multicultural. Renace lo soterrado de la luz para decir esta es la visión real de nuestros propios investigadores, pensadores y ciudadanos afros-amerindios y mestizos para reconstruir los puentes históricos tendidos sobre un conocimiento de nuestro pasado parcializado y lleno de prejuicios

Domingo, 30 Noviembre 2014 10:52

"Escribir es salvar todo lo que amamos"

"Escribir es salvar todo lo que amamos"

Las palabras del italiano Claudio Magris, premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2014, pusieron de pie al auditorio que abrió ayer el festival literario en español más grande del mundo. Hubo fuertes expresiones por los estudiantes desaparecidos.


Desde Guadalajara


El festival literario en español más grande del mundo, que en esta edición tiene a la Argentina como país invitado de honor –y reúne a 650 escritores, dos mil editoriales y 20 mil profesionales del libro–, no es la torre de marfil. Celebrar la palabra es recordar que en México hay miles de víctimas por la violencia del narcotráfico, como los 43 estudiantes desaparecidos el 26 de septiembre. "Quienes organizamos la Feria Internacional del Libro de Guadalajara nos unimos al sufrimiento de familiares y amigos de los estudiantes normalistas desaparecidos en Iguala y nos sumamos a la solicitud urgente de que se restituya el estado de derecho en nuestro país", dijo el presidente de la FIL, Raúl Padilla López, durante la inauguración de la 28a edición a la que asistieron autoridades del estado de Jalisco y de la Universidad de Guadalajara, el canciller Héctor Timerman y el escritor Claudio Magris, premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2014; y escritores argentinos como Noé Jitrik, Tamara Kamenszain, Claudia Piñeiro, Leopoldo Brizuela, Tununa Mercado, Miguel Vitagliano, Guillermo Saccomanno, Sylvia Molloy y Samanta Schweblin, entre otros. Timerman manifestó su solidaridad con los familiares de los estudiantes y se mostró convencido de que "el gobierno mexicano hará todo lo posible por castigar a los culpables de este aberrante hecho".


"Hoy más que nunca impulsemos la palabra como el mejor recurso que tiene el ser humano" se leía al final de una pancarta en solidaridad con los familiares de los estudiantes de-saparecidos, colocada en la entrada del salón donde se realizó la ceremonia de apertura. Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, sentada en primera fila, fue homenajeada en los discursos de las autoridades del gobierno mexicano y aplaudida afectuosamente por el público. Timerman señaló que la presencia argentina es una oportunidad para fortalecer las relaciones bilaterales, destacó el respaldo de México al proceso de reestructuración por el pago de la deuda soberana y agradeció al país que recibió a cientos de argentinos exiliados durante la dictadura. Después llegaría el corte de cinta en el Pabellón Argentino, 1700 metros cuadrados que incluyen dos cenefas circulares retroiluminadas que proyectan un aluvión de imágenes de diversos escritores, como Jorge Luis Borges, Silvina Ocampo, Norah Lange, Lucio Mansilla, Fogwill, Olga Orozco y Ezequiel Martínez Estrada en una, mientras que en la otra se suceden momentos de la historia que van desde "las patas en la fuente" hasta el retiro de los retratos de Jorge Videla y Benito Bignone el 24 de marzo de 2004 en el Colegio Militar; un "árbol de la vida" con los nombres de los argentinos exiliados en México; un sector con el mural que Miguel Rep estará dibujando durante toda la feria, una librería y un auditorio.


"Toda escritura, así fueran unas cuantas líneas, es un tejido de planos diferentes, sostenido por una tensión entre la totalidad y el fragmento, lo dicho y lo no dicho", aseguró Magris, autor de El Danubio, que nació como reflexión sobre lo que se ha dado en llamar "la otra Europa" luego de un viaje inicial a Eslovaquia. "Mucho de lo que he escrito ha surgido del deseo de quitar ese adjetivo 'otra', de lograr que se comprenda que esa Europa es igualmente digna", admitió el escritor que nació en Trieste en 1939. "La escritura es a la vez un agente de aduana y un contrabandista; establece fronteras y las transgrede. Lo que da orden al mundo es la sintaxis", planteó. La presentación del escritor italiano –tan ovacionado que puso a media sala de pie– fue una gran lección de literatura. "El escritor decimonónico, cuando inventaba historias, podía apegarse a la misma visión de la Historia que él expresaba en sus escritos históricos y políticos. Y podía incluso usar un estilo narrativo análogo. La escritura de Victor Hugo en Los miserables no es demasiado distinta de la de sus polémicas contra Napoleón III. Kafka o Rulfo, en cambio, no hubieran podido escribir una declaración política o un mensaje de solidaridad a las víctimas de la explotación con el mismo lenguaje de La metamorfosis o de Pedro Páramo", comparó Magris. "Las obras maestras del siglo XIX, escribió el célebre escritor italiano Raffaele La Capria, son obras maestras imperfectas. Con estas palabras no pretendía negar la grandeza de Kafka, Svevo, Joyce o los grandes autores latinoamericanos, sino que quería subrayar cómo estos autores habían asumido, en las estructuras mismas de su narrativa, el desorden del mundo, la dificultad o la imposibilidad de entenderlo y de expresarlo conforme con un orden en el que sucumben cosas y palabras."


¿Por qué se escribe? El escritor enumeró un puñado de razones. Una quizá sea su principal divisa. "Escribir es también un intento de construir un Arca de Noé para salvar todo lo que amamos, para salvar cada vida", subrayó Magris. "No sé qué color tenga este grácil y maltrecho barquito de papel que podemos construir con nuestras palabras; sabemos que está destinado a hundirse, pero no por eso dejamos de escribir. Y si se hunde, su escritura no será de color negro, que es ausencia de color, sino blanco, o sea la unión de todos los colores."

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Lunes, 24 Noviembre 2014 16:10

El amor está vivo en la poesía

El amor está vivo en la poesía

La Casa de Poesía Silva, organizó este año un concurso que tituló El amor en la poesía. El único requisito era escribir un poema y enviarlo a los organizadores. Un jurado de lujo, conformado por los poetas Eduardo Uribe, de la Universidad de los Andes, Carmen Millán, del Instituto Caro y Cuervo y Giovanni Quessep, el veterano y respetado poeta radicado en Popayán se encargó de leer y evaluar los poemas presentados. Con lo que no contaba la Casa de Poesía y los jurados fue la inmensa acogida que tuvo la convocatoria. Más de dos mil quinientos poemas llegaron para disputarse los cinco premios de dos millones de pesos cada uno. El 23 de octubre pasado el jurado otorgó cinco premios y cinco menciones. Todos los poemas ganadores alcanzaron una excelente factura. No es fácil producir versos de amor en nuestra época actual sin caer en el lugar común, en lo trivial, en lo melodramático.

Compartimos aquí, en estas páginas tres poemas de los diez destacados por el jurado. El poema ganador, "El amor como un río", tiene evocaciones de Aurelio Arturo y una cadencia insistente de reclamo, de añoranza, de desbordada ansiedad. El segundo premio, el poema titulado "Despacio", es una lenta y mesurada despedida, económica en lenguaje, en metáforas pero intensa en la vivencia. La segunda mención, "Noviembre en poniente", es una larga meditación, en el ocaso de la vida, sobre el amor que fue, del ser que amó intensamente a su pareja y que hoy vive la nostalgia en medio de una lluvia que no cesa.

 

EL AMOR COMO UN RÍO


Cristina Maya

El amor como un río sin fronteras ni límites,
el desvelado amor que aún palpita en el vacío de la noche,
en el rincón oscuro, en el refugio donde el fuego se aviva,
en la inquietante ondulación del aire.
Amor que no se atreve, que mira de soslayo, que se esconde,
amor de la mirada, que ansía, que deleita y delira,
amor que aguarda siempre, que olvida las palabras,
que solo pronuncia un mismo nombre repetido.
Amor a la distancia estando cerca, amor sombrío, el de la noche extinta.
Amor que imagina lejanos mares,
naufragado en una playa de noches siderales, "de lejanos relámpagos,"
el siempre ausente, el que vuelve y se aleja:
"Como otra nave entre tus naves, regresa siempre mi nostalgia."
El que divaga en tumultuosas calles, en extranjeros mundos.
El de las tierras desiertas, el de la muerte.
El de las noches con "una estrella de menta que enciende toda sangre."
Amor taciturno, como una flecha hincada en la piel,
aprisionado en la estancia secreta,
en un bosque de almendros donde la primavera nunca muere,
amor que no claudica, el que se vierte en la primera sangre
y aguarda en la alcoba entre los blancos velos.
Amor traicionado, tormentoso, el de los amantes furtivos,
el que se niega, y se oculta...
Amor perdido, ignorado,
olvidado por siempre entre las fechas de un oscuro almanaque.
El que nos punza y nos hiere,
el que nos acoge y redime.
El amor como un río,
que no cesa,
que no cesa...

 

DESPACIO


Andrea Halaby Fernández

Te voy a olvidar despacio.
Te voy a ir borrando como se borran
las palabras sordas en una carta de
amor, con cautela para no romper la
hoja o dejar marcas. Te voy a ir
soltando de los hilos que nos tejen,
de uno en uno, deshaciendo nudos y
deshilachando hebras, despacio,
con suavidad precavida. Te voy a
dejar ir por las ranuras de mis dedos
entreabiertos, como la arena que se
escapa de a poquitos,
grano a grano,
segundo a segundo.
Te voy a olvidar despacio, aunque
me demore una vida entera.

 

NOVIEMBRE EN PONIENTE


Philip Potdevin


L´amore piu non è quella tempesta.
GIUSEPPE UNGARETTI

 

Y el vello del fruto que tortura
los dedos del amor
YANNIS RITSOS

 

Tu non m'abbandonare mia tristeza
sulla strada
EUGENIO MONTALE

 

 

NOVIEMBRE y sus tripas no se saciarán jamás
Se hermanaron con esta comarca hace tres meses... ¿o cuatro?
Como el huésped que se rehúsa a marchar a pesar de la escasez
Como la dolencia que se acomoda para ser cargada en un largo viaje.
No hay cabida para más cruces en la hoja del almanaque
Como víctimas de la pandemia que se procrean sin fin.

Estos setos no se riegan con líquidos vestigios
Estos parques no se cierran a las rejas de la noche
Estos bosques no se talan con hachazos al alma
Estos jardines se podan con el granizo de mediodía.

Noviembre se atravesó en el camino de los vientos y se detuvo
En el lodazal de la cordillera que escurre por los desfiladeros
Como un largo suicidio que no termina de triunfar.
El ancho agosto parió noviembre, monstruoso, acéfalo, ruin
... hay sospecha que diciembre no germinará, y por su lado
Enero aguarda agazapado en las grutas de los conspiradores.

El cielo ha tendido el manto de las nubes en su patio trasero
El cielo ha represado la catarata para llenar la alberca con el solsticio
El cielo: inmóvil, pesado, plomizo, obstinado e indiferente.
Las encías del cielo supuran la sanguaza dulzona de la garúa
Que se cuela por entre los pañolones y las franelas y las conciencias
Y frutece en el licor que nos embriaga de coléricas evocaciones.

Se respira la borrasca que asfixia el sendero
Y amenaza fulminar el aleteo de las ideas.
Las raíces del sol se pudren en el pantano de aquellas Victorias' Regias
A la espera de un resquicio de luz filtrado por la fisura del verbo divino.
Un manojo de rosas marchitan el pergamino de la frente resquebrajada
Sin siquiera enterarse del rocío del Aleluya.
Y el sol claudica la canícula
Al lacayo ciego que preconiza la Era de las Tempestades.

Estos años...
Estos años de frenesí y dolor crecieron a la sombra de un alcaparro dorado.
Estos años vieron cosechar la vid avinagrada de hojas grandes y manchadas.
Alguien dijo, a tu lado y casi en murmullo:
El amor,
El amor, duro y reseco como las hebras de una picadura deshidratada.
El amor de los arreboles de octubre se ha olvidado del silencio de la casa.

Y...¿qué fue de octubre y septiembre?
¡Siguieron de largo sin reparar en esta estación!
Solo noviembre se aclimata en los Anales de este hogar
Con sus madrugadas de jaquecas y agrieras.
Son treinta, cuarenta, cincuenta y tantos carnavales
Con sus miércoles de ceniza y cuaresmas y domingos de Resurrección
Con gusto a aceitunas rancias abandonadas en un platillo sobre el mesón.
Los astros chupan con avidez las colillas de las luciérnagas
Para impedir que la noche se derrumbe invicta sobre el techo de la casa.
En inútil esfuerzo pues el cielorraso desfondado ya inventó la Vía Láctea.

¿Viste?
Tu pareja se ha ausentado de tu lado
Para refugiarse en las antípodas de la casa.
Ha marchado por un café que hierve desde el amanecer,
Ha marchado por una revista sin carátula leída mil y cien veces en el retrete.
Ha preguntado antes de izarse desde la mecedora: ¿Llamaron?
Escribieron, dices, pero desde que llegó noviembre no abro el correo.
Diles, dice, que de tanto extrañarlos reinventamos sus caras, sus manos, sus voces.
Las imágenes de infancia perdieron su color y hoy son casi daguerrotipos.

Escucha.
Son dos almas que conversan sin palabras. Que se adivinan en gestos
Que reclaman con una mirada
E insultan sin hablar.

Calla.
Entran dos filas de lagartijas y sapos a entonar su cantata profana
Juntos han orquestado los versos de Safo y Catulo y los goliardos
Para reclamar a la noche el contrapunto del amor desenfrenado.
El cascarón baboso de la cigarra caerá del tronco lavado por la lluvia
Sin dejar huella de dónde solfeó en pretéritos equinoccios.
¿Es acaso ese el sol detenido a quince grados sobre el horizonte?
¿Se levanta o se pone?
Se pone, la rosa de los vientos marca el poniente,
Siempre el poniente.
Aguarda.
El amor reivindica la posesión del cuerpo
Ese cuerpo extenso ha prescrito a tu favor
tras años de uso, con ánimo de señor y dueño
...posesión tranquila e ininterrumpida.

¿Acaso lo olvidaste, hermano mío?
¿Acaso niegas el silbido, el ulular, el clímax, las cumbres y los valles?
Portas como medallas las manchas de las sábanas aposentadas tras cada batalla.
El placer ha hipotecado sus salmos a los acreedores de la noche
El placer se ha enmohecido como un mudo video erótico
En busca inútil de dos cuerpos fofos, foscos, fláccidos
Como el cuello de una tortuga que sobrevive al paso de los conquistadores
Que mide un tiempo sin tiempo, que espera un día sin esperanza.

¡Ay! de los albaricoques de los años mozos
¡Ay! del fragor de los cuerpos lacerados a mordiscos
Resaca de los invidentes que brindan en la última cena
Olvido del caníbal saciado de las vísceras de su prójimo,
Deseo del anciano tras el efebo que se escurre de la multitud.

Apenas sobreviven postales, retratos mutilados, reclamos de infidelidades,
Los juramentos y promesas han muerto enredados en los atrapasueños.
La casa se deshoja en el deslío de noviembre.
Cada hijo marchó con un catre, un libro, una taza.
Ya no hay libros.
Cada amigo se llevó tres, cuatro.
El último huésped ayer tomó prestados los siete que quedaban.
Ya no hay vida más allá de la agonía de las revistas de poesía.
El esqueleto de las bibliotecas bailotea en las sombras del candil
Y no importa,
A los casi ciegos nos estorban los libros.

Hace dos noches encendía el fuego con la obra inédita
Si bien es cierto que todo valía la pena...para el fuego.
El fuego ha celebrado y brincado hasta el amanecer
Los versos eróticos, los que mejor crepitan en las brasas.
Los versos épicos han humedecido y se niegan a arder,
Los versos a los amigos se abrazan en llamas azuladas.

Noviembre desdentado masca su papilla de recuerdos y sollozos.
Quizá alcance a escucharse tras su rumiar el clamor de mi bramido:
¡Yo amé!

La llanura del muro alguna vez vestido de blanco ostenta una plantilla
De allí cuelga una cintica tricolor que da fe que de allí colgó un tiple
Entonaba las guabinas y los pasillos y la contradanza y el bunde.
Yo sentado en las rodillas de mi abuelo aunque el murió en el treinta y tres
Y yo nací en el cincuenta y algo.
Y aun así recuerdo cada nota.

Abro la ventana y ha cesado de llover.
Cada charco refleja una luna diferente
Cada charco atrapa una nota de lejanía
Cada cristal añora el repiqueteo de la lluvia.
El abrazo, el gesto, la prenda, el beso, la caricia, el gemido.
Todos salen a celebrar con su canturreo el fin de noviembre.
Noviembre partió y ha dejado sus lodos secos y pestilentes
Como el pescado rancio en un congelador descompuesto.

Estas llagas no se cicatrizan con caricias.
Estas arrugas no se bruñen con el sol venidero,
Estas lágrimas no se enjuagan con la risa de infantes.
Estas manos se deshacen en tristeza y desapego.

¡Yo amé!

Publicado enEdición 208
Jueves, 13 Noviembre 2014 11:10

En esta borrasca formidable

En esta borrasca formidable

 

Edición 2014. Formato: 17 x 24 cm, 306 páginas
P.V.P:$37.000 ISBN:978-958-58563-2-5

 

 

Reseña:

Bogotá, 1920. Colombia goza uno de los periodos de paz más extensos de su historia. El país quiere entrar en la Modernidad y todo está dipsueto para ello. La inmimente indemnización por la pérdida de Panamá promete grandes posibilidades pero la nación comienza a ser sacudida por los sindicatos, los anarquistas, las sociedades utópicas, las sectas protestantes y los francmasones, estos últimos siempre presentes en los momentos claves de la historia. Una incipiente comunidad científica desata una tormenta entre la intelectualidad capitalina al postular una atrevida tesis: la raza colombiana está degenerada y la única solución es una medida radial: blanquearla a través de la inmigración masiva de europeos.

Con lo que no cuentan unos y otros es con la aparición de Isidoro Amorocho, un increible personaje, que reafirma y a la vez desmiente, con su extraño cuerpo y su brillo mental, lo que está en juego en el debate.Amorocho es, a todas luces, la figura más ignorada de la historia intelectual del país. Un país que se jacta de tener la Atenas sudamericana y que a la vez ha sido consagrado al Sagrado Corazón por el verdadero monarca que reina por encima de presidentes, partidos y gobiernos de turno.Isidoro descubrira, de la mano de un oscuro anarquista, el secreto mejor guardado de la turbulenta historia nacional: el autor intelectual del mayor magnicidio que se ha cometido desde la independencia, el asesinato del general liberal Rafael Uribe Uribe quien en 1914 se perfila como única esperanza para poner fin a la corroída hegemonía de la República Conservadora.Amorocho en realidad sólo pretende debatir, conquien se le quiera enfrentar, las 900 tesis del saber universal que el alega dominar.Lo conseguira a un precio inesperado al verse envuelto---en esta borrasca formidable.

 

Reseña Le Monde diplomatique, edición Colombia, noviembre 2014

 

 

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Publicado enRíos de letras
Miércoles, 12 Noviembre 2014 07:13

"Lo real maravilloso es puro presente"

"Lo real maravilloso es puro presente"

Sergio Ramírez es narrador, ensayista, periodista y, sobre todo, nicaragüense. Nació en 1942 en el pequeño pueblito de Masatepe, cercano al volcán Masaya, donde la codicia de los conquistadores españoles en el siglo XVI hizo al fraile Blas del Castillo abalanzarse al fondo de un cráter al confundir los rescoldos de lava roja con oro. Quizás por eso, Ramírez es de esa estirpe de escritores que ha hecho de América Latina y de sus historias fabulosas la patria literaria de su obra, llámese ese espacio y sus espíritus lo real maravilloso, realismo mágico o como quiera uno llamarle.

 

No piensa que aquel descubrimiento hilvanado por Alejo Carpentier, Gabriel García Márquez y Juan Rulfo sea simplemente leyenda y un glorioso pasado. Es presente, puro presente, y pone como ejemplo un suceso que en estos días tiene revolucionado a su país, "el canal por Nicaragua". "Un chino de profesión herbolario aparece de la nada y anuncia que construirá un canal de 300 kilómetros de largo que cuesta 50.000 millones de dólares y partirá en dos Nicaragua. [El presidente Daniel] Ortega le da una concesión de un siglo de duración. Y todo el mundo lo cree. Todo el mundo cree que el canal nos hará ricos a todos y que viviremos sentados en sus orillas viendo pasar los barcos. ¿Para qué quieres imaginar nada?".


Como se comprueba, Sergio Ramírez está en plena forma y eso que apenas ha salido el sol en Managua, donde se ha enterado de que ha resultado ganador del segundo Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en el Idioma Español, nacido con vocación de ser el Cervantes latinoamericano y dotado con 250.000 dólares (201.000 euros). El premio, bienal, se le otorga "por conjugar una literatura comprometida con una alta calidad literaria". Auspiciado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Fue entregado por primera vez en 2012 a Mario Vargas Llosa. Junto al Nobel, integraron ahora el jurado los escritores Juan Goytisolo, quien lo presidió, Soledad Puértolas, Margo Glantz y Gonzalo Celorio.

 

"Para mí este premio es muy especial... Mira que conjunción: lleva el nombre de Fuentes, su primer ganador fue Vargas Llosa, mi candidatura la propuso la Fundación García Márquez y me lo conceden en el centenario del nacimiento de Cortázar. Se han alineado los astros; se han alineado mis padres tutelares, los que me abrieron el camino de la escritura en mi adolescencia". De Fuentes se declara deudor y casi su hijo literario. "Siempre admiré en él esa ambición ecuménica de tocar todos los temas y todos los registros, hacerse cargo de la literatura con afán totalizador y ver siempre en la historia una fuente de imaginación que nunca se agota". "Desde su investidura de novelista, sabía que la historia debe estar sujeta a una revisión crítica incesante, no sólo exponerla, sino juzgarla", indica.


Para el autor de Margarita, está linda la mar (Premio Alfaguara en 1998), "esa dimensión crítica la asumió Fuentes también como ciudadano", y ello le honra. "Fue uno de los últimos intelectuales que asumió esta responsabilidad de nunca callarse, un verdadero intransigente. Un libro suyo como Contra Bush así lo demuestra. Hoy, frente a esa negra historia de Guerrero, con los estudiantes desaparecidos o incinerados en un basurero, ya habríamos escuchado su voz frente a la barbarie incesante".

 

Igual que Fuentes fue profeta en su tierra y buceó en el pasado de su país, el epicentro de la obra de Ramírez es Nicaragua. Aunque la historia nicaragüense es "menos una epopeya y está más llena de fantoches, de traidores, de invasores extranjeros". Es una rueda "que gira de manera previsible, porque ya sabemos que se detendrá, echará para atrás y volverá a empezar", comenta. "Volveremos a ver a los mismos caudillos disfrazados de distinta manera según la época, pero esencialmente serán siempre los mismos, ambiciosos, mediocres, mentirosos, envueltos en la retórica, siempre repitiendo la palabra revolución y escupiéndola". Su "universo narrativo" es diferente al de Fuentes: "Una historia de escasos relámpagos y heroísmo solitarios".


Su compromiso político, como el de otros destacados poetas nicaragüenses —Ernesto Cardenal, Claribel Alegría, Gioconda Belli— acabó en desencanto. De dejarlo todo por la revolución y convertirse en vicepresidente de Nicaragua entre 1984 y 1990 como segundo de Daniel Ortega, Ramírez pasó a ser opositor y uno de sus críticos más destacados. Qué pasó lo resume con un viejo cuento que de pequeño escuchaba narrar a la cocinera de su casa en Masatepe. "Se llamaba El pájaro del dulce encanto, un bello pájaro de colorido plumaje que cuando alguien lograba agarrarlo se convertía en excremento. Eso es lo que pasó con el pájaro del dulce encanto de la revolución. Una decepción ética y un dolor que no cesa". Y se pregunta Ramírez, autor de Adiós muchachos, testimonio de aquella decepción: "¿Qué podríamos hacer sino escribir lo que vivimos?". A su juicio, Ortega "reencarnó una vez más en el caudillo que siempre existió" en Nicaragua, semejante al general José Santos Zelaya, cabeza de la revolución liberal de 1893, que "se envolvió siempre en una retórica revolucionaria y antimperialista, pero que pasó por encima de las instituciones y de las leyes que él había creado para quedarse en el poder".

 

En la ciudad de León se desarrollan dos de sus novelas emblemáticas, Margarita, está linda la mar, que tiene como trasfondo el atentado contra Somoza en 1956, y Castigo divino. Es una ciudad especial para él, pues en la Universidad Nacional de León estudió Derecho y se hizo revolucionario, aunque ahora no le invitan por razones políticas. "Este año iba a dar un taller literario en la Universidad cuando las fuerzas de choque que vigilan la pureza revolucionaria en las aulas dirigieron una carta al rector amenazando con violencia si me permitían la entrada", indica. Para él , el tiempo de la política y de tratar de transformar las cosas en Nicaragua se consuja en pasado. "Ese tiempo ya pasó. Para mí la causa del estado ruinoso en que se halla hoy Nicaragua, es que los jóvenes se han ausentado de la política como si huyeran de la peste. Y si los jóvenes no se hacen cargo, la ruina seguirá ahondándose. Son ellos los que deben asumir al país".


Prefiere hablar de literatura. Del actual panorama latinoamericano le interesa "la múltiple exploración de temas, la diversidad del lenguaje, la experimentación y el modo de enfocar los temas que nos cruzan: emigraciones forzadas hacia el sueño americano, carteles narcos, pandillas juveniles, la corrupción pública. Leo con mucha atención a los jóvenes y aprendo de ellos a no abandonar el sentido de la aventura en la escritura".

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Martes, 28 Octubre 2014 06:30

La Reina Roja

La Reina Roja

He entrado en Palenque con la reverencia que impone la majestad de estos templos milenarios en medio de la selva que parece pronta a abatirse sobre ellos y envolverlos en su abrazo devastador al menor parpadeo. Niños y ancianos disfrazados de chamanes con collares y túnicas blancas ofrecen baratijas y botellas de agua. El agua resulta ser una mercancía de primera necesidad, porque el calor húmedo pronto te empapa la ropa, y te abrasa.


El guía, que va delante de nuestros pasos con premura, porque en dos horas pretende mostrarnos todo lo que está permitido visitar, empieza sus explicaciones en la plazoleta frente al templo de la Reina Roja, que se levanta al lado del templo de las Inscripciones. Sobre la hierba verde se han sentado en ¬círculo, en posición de loto, unos turistas japoneses que oran siguiendo la voz acompasada de un maestro de yoga que recita un mantra.

Siempre desconfío de los guías pues suelen ser demasiado imaginativos, pero este, además, es evangélico convencido de la Iglesia del Verbo, y no desperdiciará ocasión de entremeter versículos de la Biblia en sus explicaciones, con impertinencia que acaba por ser divertida, porque también las adorna de ribetes esotéricos. Y su obsesión, como terminará siendo la mía, es la Reina Roja, a quien llama la Poderosa Maga.


En 1994, la joven arqueóloga Fanny López descubrió una puerta oculta al lado de la escalinata principal del entonces llamado templo XIII. A través de un dédalo de pasillos y habitaciones clausuradas adrede se llegaba al aposento mortuorio donde yacía la reina Tz'akbu Ajaw, esposa del rey Pakal el Grande, sepultada en 672 después de Cristo.

El hecho de que una mujer mereciera un sarcófago resulta extraño a los cánones de la cultura maya, pero eso explica más bien el gran poder que tuvo. Los esposos gobernaron juntos porque Pakal le cedió parte sustancial de sus atributos de mando. Ambos eran temidos por sus súbditos, sobre todo ella, por sus artes de hechicera. Quién temía a quién entre ambos, eso aún no se sabe. Pakal la sobrevivió, y está enterrado en el templo de las Inscripciones, al otro lado de la plazoleta.


Cuando levantaron la lápida del féretro de piedra de la Reina Roja, que no contaba con inscripción alguna para hacer más denso el secreto del destino de su cuerpo, los arqueólogos se encontraron con una osamenta teñida de rojo por causa del cinabrio con que el cadáver había sido cubierto para preservarlo de la corrupción. Del color de esta sustancia mineral altamente venenosa, compuesta de azufre y mercurio, provino el nombre que le dieron. El guía, con aire vindicativo, nos cuenta que los vapores letales del cinabrio harían, además, que quienes se atrevieran a profanar la tumba pagaran con sus vidas.

Encima del rostro tenía una máscara compuesta de más de un centenar de piezas de malaquita, con dos placas de obsidiana que simulan las pupilas, cuatro trozos de jadeíta que simulan los iris, dos conchas marinas a manera de orejeras, y encima una segunda máscara de jade; en la cabeza conservaba una diadema, símbolo de su poder, y múltiples collares en el cuello y pulseras en los brazos. En la tibia izquierda se había quedado prendido el capullo de una larva de avispa, tan milenaria como el propio cadáver.


En la cámara mortuoria había otros dos esqueletos. Hacia el poniente, el de un niño de entre ocho y 11 años, que habían sido decapitado, y hacia el oriente el de una mujer de entre 25 y 35 años, a la que habían sacado el corazón, parte ambos del cortejo que debía acompañarla en su viaje al reino de los muertos de Xibalbá.

Identificarla no fue fácil, porque el cinabrio había borrado toda huella de ADN de sus huesos, y los genetistas, antropólogos forenses, paleoarquélogos y bioarquéologos de México, Estados Unidos, Canadá y Europa que se ocuparon de ella por años, tuvieron que recurrir a la pulpa de sus piezas molares donde al fin hallaron señales de ADN mitocondrial, y así supieron por fin quién había sido.


Y hasta la FBI intervino: Karen Taylor, la más notable artista forense de las filas policiales del mundo, logró hacer una reconstrucción facial que mostró el asombroso parecido con el rostro de la Reina Roja tal como aparece en los frescos del templo de las Inscripciones donde se halla sepultado su esposo Pakal.


La Reina Roja tenía una estatura de 1.58 metros y pasaba los sesenta años al morir. La mandíbula del esqueleto muestra un acentuado prognatismo, que nos aparta de la idea de que hubiera sido bella, y ya sabemos que poder, magia y belleza no siempre van juntos. Padecía de sinusitis crónica, y de artritis degenerativa y osteoporosis en grado avanzado, de modo que estos males habrán contribuido a volverla contrahecha. La dentadura mostraba también que su patrón dietético despreciaba las carnes.

Por qué tanto poder, ensayo a preguntarle al guía, que abandona entonces su prédica evangélica solapada y me responde lo que antes ya ha insinuado: la magia. Ella no sólo fue reina, sino suma sacerdotisa, cuyos maleficios todos temían. Palenque era la ciudad de la serpiente, que representa la fuerza femenina, y ella hizo que la corte de Pakal se rigiera por la hechicería. La serpiente de 18 anillos que se enrosca representa la energía cósmica, en su eterno regreso a la tierra mística de donde salió. Ella encarnaba esa serpiente.


Un siglo después de la muerte de la Reina Roja, tras un periodo de guerras sangrientas por la sucesión del trono, sequías y hambrunas, Palenque fue abandonado, y entonces el abrazo cálido y feroz de la selva sepultó a la ciudad en el olvido. Y milenios después, si no es porque aquella joven arqueóloga dio con la puerta secreta de su tumba clausurada, nadie sabría hoy de la Reina Roja, de su sed de poder, de sus artes mágicas ni de sus ambiciones.


Nueva York, octubre de 2014

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Martes, 14 Octubre 2014 21:34

100 años de impunidad

100 años de impunidad

¿Debimos esperar cien años para saber una extraña verdad sobre el asesinato de Rafael Uribe Uribe? Es absurdo, insólito, pero así ha sido. Si bien es cierto que desde el mismo momento del asesinato, el 15 de octubre de 1914 la sabiduría popular conocía quién estaba detrás del complot, y hubo la denuncia pública de estos maquinadores, como lo hizo el valiente periodista Marco Tulio Anzola Samper, la historia nacional se ha encargado de silenciar este terrible hecho. Ha sido demasiado densa la cortina de humo que tejida en torno al primer magnicidio que hubo en el siglo XX, el del general Uribe Uribe. Un magnicidio, que debido a la impunidad que sobrevino, dio paso a muchos más en el resto del siglo.

En esta borrasca formidable, la nueva novela de Philip Potdevin, pone fin a cien años de mutismo e impunidad. A veces es necesario llegar a la verdad histórica a través de la verdad literaria. La historia colombiana deberá ser revisada a partir de obras como ésta.

Esta novela se presenta en Bogotá este miércoles 15 de octubre, en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, a las 6 p.m. Carrera 19B No. 24-86. El comentario del libro estará a cargo del escritor manizaleño Octavio Escobar Giraldo.

 

1. ¿Cómo nació la idea para escribir En esta borrasca formidable?

Por los años 2004-2005 estaba cursando una maestría en Historia en la Universidad Javeriana, y al escoger un tema para la tesis de grado encontré uno que me llamó la atención poderosamente. En 1920 se dio en Bogotá un resonado debate entre intelectuales y científicos de la época. De una parte, estaban dos médicos conservadores y de extrema derecha, Miguel Jiménez López y Luis López de Mesa, ambos convencidos de que la raza colombiana estaba degenerada, y para demostrarlo recogieron una cantidad de estadísticas sobre la salud física, mental y hasta espiritual de los colombianos. El objetivo de aventurar semejante hipótesis no era otro que el de presentar un proyecto de ley en el congreso, del cual Jiménez López era senador, para que el gobierno impulsara la inmigración europea. Es decir, lo que pretendían era blanquear la raza a través de las tesis eugenésicas que hacía cincuenta años habían sido acogidas en el sur del continente. A esta tesis se opusieron intelectuales y médicos liberales como Lucas Caballero, Jorge Bejarano, Calixto Torres y Simon Araujo, todos hombres de gran prestigio en la época. Para estos, la solución no estaba en la inmigración masiva de europeos blancos sino en la higienización y educación de nuestros pueblos, en erradicar el vicio del chichismo y en dotar a las ciudades de agua potable y de sistemas de alcantarillado y de salud pública. Mi proyecto de tesis quedó en algún momento en suspenso y después de unos meses de quietud, este evolucionó en la idea de hacer una novela, dado el tema tan insólito (pero a la vez tan serio) que rodeó el debate.

 

2. ¿Qué te impulsó a construir esta "borrasca".

Ya con la idea de hacer una novela que partiera del hecho cierto del debate, había que dotarla de un universo narrativo, de personajes de novela y que se saliera del ámbito puramente histórico. Apareció entonces un personaje maravilloso, que se llama isidoro Amorocho, un joven deforme, descaderado y giboso que llega a la capital con una erudición y un conocimiento que deja perplejos a todos, en especial a los intelectuales. Isidoro, que se ha formado en un seminario antioqueño, de Santa Rosa de Osos, viene a retar a la academia bogotana en su propio terreno: el conocimiento universal. Pero el hecho de que su cuerpo sea deforme, degenerado, pone en grave riesgo la tesis de los médicos conservadores que defienden la hipótesis de una raza degenerada. Surge un complot entonces contra el propio Isidoro y en él se involucran las más altas esferas de la sociedad de la época, tanto las jerarquías eclesiásticas como las gubernamentales. De ese punto surgió el vínculo con la otra línea narrativa de la novela: la del atentado contra en general Uribe Uribe. En una serie de conversaciones que tuve con un gran amigo, uno de los más reputados historiadores y periodistas de la actualidad, él me puso sobre la pista de quiénes eran los verdaderos autores intelectuales del asesinato de Uribe Uribe. Apareció así una maravillosa oportunidad para incorporar en la novela este trascendental episodio histórico y develar, de una vez por todas, el misterio que ha rodeado su asesinato en los últimos cien años.

 

3. ¿Debimos esperar cien años para saber una extraña verdad sobre el asesinato de Uribe Uribe?

Es absurdo, insólito, pero así ha sido. Si bien es cierto que desde el mismo momento del asesinato, el 15 de octubre de 1914 la sabiduría popular conocía quién estaba detrás del complot, y hubo la denuncia publica de estos maquinadores, en especial a través del libro Quienes fueron: los verdaderos asesinos del General Uribe Uribe, del periodista Marco Tulio Anzola Samper, que devela casi en su integridad la patraña del complot, (libro publicado en 1917 y que hoy día está disponible para el publico en la Biblioteca Virtual el Banco de la República), la historia nacional se ha encargado de silenciar este terrible hecho. Ha sido demasiada densa la cortina de humo que se ha tejido en torno al primer magnicidio que hubo en el siglo XX, el del general Uribe Uribe. Un magnicidio, que dada su impunidad dio paso a muchos más en el resto del siglo.

 

4. ¿Galarza y Carvajal fueron apenas instrumentos de los autores intelectuales que, como siempre, quedaron en la oscuridad?
Si, Galarza Y Carvajal no eran más que dos sicarios pagados y mantenidos a cuerpo de rey dentro del Panóptico para comprar su silencio hasta el final de sus días. En la novela se parte de la investigación hecha por Anzola Samper y luego se avanza por otros medios para revelar todos los personajes que estaban detrás de Galarfza y Carvajal: entre ellos, el director de la Policia Nacional, el general Salomón Correal, el general conservador Pedro León Acosta, quien también estuvo involucrado en el atentado de Barro Colorado contra el general Rafael Reyes y su hija en 1906, los jesuitas e incluso más allá, más arriba, hasta llegar al vértice del complot, la persona más influyente y poderosa de la hegemonía conservadora, enemigo personal de Uribe Uribe y quien era la única persona en el país que podía echar a andar el complot.

 

5. El asesinato ocurrió en plena hegemonia conservadora. ¿Algo tuvieron que ver esos años aciagos del respectivo partido?

Si, por supuesto. La hegemonía conservadora y su gran aliado, la Iglesia Católica. Los conservadores habían llegado al poder durante la Regeneración de Nuñez, después de haber sido vencidos durante los gobiernos liberales de 1850 a 1880 bajo el liderazgo de grandes liberales como Tomás Cipriano de Mosquera, Aquileo Parra y Manuel Muriilo Toro. Al llegar Nuñez al poder y "voltearse" para el lado conservador, produce dos acontecimientos significativos: la entrega del poder a los conservadores y la restitución a la Iglesia todas la prebendas que había perdido entre los años 1850 y 1880, época en que las comunidades religiosas habían sido expropiadas y expulsadas del país. Para la década iniciada en 1910, ya la República Conservadora llevaba casi 30 años en el poder y los conservadores y los curas, junto con las comunidades eclesiásticas, no tenían la menor intención de aflojar ese dominio. Los liberales habían sido derrotados en la Guerra de los Mil Días, y habían sido apaciguados desde entonces con dádivas diplomáticas y pequeñas cuotas burocráticas en el gobierno. Entre los líderes liberales sólo había uno que tenía el carácter, el liderazgo, la capacidad y la decisión de restituir al Partido Liberal al poder y este era Rafael Uribe Uribe. En él convergían una serie de condiciones muy peculiares: masón, socialista, anticlerical, pro-sindicalista, y de avanzadas ideas liberales. Cada una de estas condiciones era de por si una amenaza suficiente tanto para el conservatismo como para la Iglesía, en especial para esta última que tenía el gran temor de ver llegar a Uribe Uribe al poder y ser víctima de nuevo de los hechos ocurridos en el pasado que ponían en peligro su permanencia en el país, la defensa de sus instituciones, así como sus bienes y privilegios. Por ello, Uribe Uribe era un enemigo a muerte de la hegemonía conservadora-católica. Había que hacerlo un lado, pero de manera definitiva.

 

6. ¿Qué razones esgrimieron los asesinos para acabar con la vida del caudillo?

Galarza y Carvajal se mantuvieron fieles a un móvil único. Dijeron que ellos eran liberales (lo cual era falso, en realidad eran agentes del gobierno conservador desde la época de la Guerra de los Mil Días y que Uribe Uribe se las había "volteado", con la elección de José Vicente Concha a mediados de 1914, y que ahora Uribe Uribe, en el gobierno, tenía una gran influencia en el Ministerio de Obras, y era quien había dado la orden de no dar trabajo a los liberales que no fuera de su facción, llamada "el bloque"; y que por tal motivo los dos, Galarza y Carvajal había perdido sus contratos con el ministerio para realizar obras de carpintería; y que por esa razón lo habían matado pues estaban pasando hambre.

 

7. ¿Qué fue lo más complicado en el proceso de investigación de la "borrasca"?

Todo trabajo de investigación histórica es un desafío. El trabajo de archivo hace al historiador y al novelista humilde, pues se ve enfrentado a múltiples fuentes, primarias y secundarias y debe encontrar, no sólo lo dicho, lo oculto y lo olvidado, sino lo no dicho, lo que ha sido ignorado, tergiversado o soslayado a propósito o con una segunda intención. Por eso el historiador inglés Hobsbawm afirma una verdad de a puño: "La historia no es lo preservado por la memoria popular, sino lo que ha sido seleccionado, escrito, trazado, popularizado e institucionalizado por aquellos que tienen finalmente la función de hacerlo." En mi doble función de historiador y novelista llegué a muchos callejones sin salida, en donde sencillamente no existen las fuentes primarias para llegar a la verdad con la claridad y la trasparencia que uno quisiera. Por ello, entonces debí cruzar hipótesis, ir más atrás en la historia de los hechos y entender las raíces y las causas de los odios y los temores que han acompañado a nuestra nación durante su historia, para entender de qué manera los líderes actuaron y cuáles fueron sus móviles y propósitos. Otra parte difícil, pero no por ello menos amena, fue el proceso de documentación de la vida y detalles de la Bogotá de 1920: los sitios de encuentro como los cafés, los clubes, los salones de los hoteles, los personajes que poblaban las tertulias, el trazado de la ciudad en esa época, los sistemas de transporte; todo fue un largo proceso de documentación que permitió situar la novela en un espacio y en un tiempo verosímil y muy exacto a la vez.


8. ¿Qué tiempo invertiste en la recopilación de datos, la redacción, revisión y finalmente la publicación?


Nueve años, desde el 2005 hasta unas pocas semanas antes de la publicación, en este mes de octubre del 2014, cuando se conmemora el centenario del asesinato del general Uribe Uribe.

 

9. La "borrasca" trata de decirle a la Historia que duró cien años en una cotinua equivocación?

Sí, exactamente. La borrasca esa esa tempestad de hechos, en los que nos hemos visto envueltos los colombianos desde hace mucho tiempo y que nosotros, por estar metidos en medio de ella, podemos perder la perspectiva de qué es lo que en realidad ha estado sucediendo, quiénes son los verdaderos protagonistas y autores de muchos hechos que suelen quedar apenas en la superficie. O si no, pregunto: de todos los magnicidios que ocurrieron en el siglo veinte, y del cual el de Uribe Uribe fue el primero, cuántos han sido esclarecidos de manera total y completa? ¿Gaitán, Galán, Pizarro, Pardo Leal, Jaramillo Ossa, Gómez Hurtado...? ¡Ninguno!

 

10. ¿Este es un libro únicamente para historiadores o para todos los colombianos que continúan con los de seguir conociendo la verdad de la historia?

No, no es un libro para historiadores Es un libro para el lector común, para el lector de novelas que le gustan las historias vertiginosas, las historias con muchos personajes, para el lector que en realidad no le interesa saber cuál es la delgada línea entre ficción e historia, sino que quiere saber qué va a pasar en el siguiente capítulo, que le interesa la historia contada, narrada, como una estructura de suspenso, de tensión, de intriga, de curiosidad, de buena factura creativa y literaria. Por supuesto que el lector con conocimientos de la historia se verá seducido, seguramente, con la precisión histórica; y, a este siempre le quedará flotando la duda de en qué momento el narrador hace uso de su prerrogativa creativa para traspasar esa, repito, delgada linea entre ficción y realidad. Lo que no debe quedar duda, es que la novela, pone los puntos sobre las íes del secreto mejor guardado de la historia nacional de los últimos cien años: el autor intelectual del complot contra Uribe Uribe.

 

11. ¿Estás preparando un libro similiar para no perder la memoria tan frágil que tenemos?

Si, ya está en cocina otro libro, sobre otros hechos históricos de nuestro país. Esta vez, unos acontecimientos sucedidos en Cali en 1932. Un crimen pasional que sacudió los estamentos de la sociedad vallecaucana y que luego tuvo un juicio de trascendencia nacional, pues el defensor del acusado, no era otro que Jorge Eliécer Gaitán, uno de los más famosos penalistas de lá época y que gracias a sus habilidades como abogado y orador logró sacar a su defendido libre de toda imputación.

Con mucho gusto.

Philip

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"El gobierno estadounidense ordenó asesinar al Che Guevara"

Este abogado neoyorquino intregra el Centro para los Derechos Constitucionales, una organización sin fines de lucro que litiga a favor de los derechos humanos, y escribió junto con Michael Ratner este libro basado en los documentos que obtuvo de la CIA.

Por Silvina Friera


La batalla contra la manipulación de la información, el ocultamiento y la falsificación continúa. "Las manos limpias", ahora se puede comprobar con la documentación apabullante desplegada en ¿Quién mató al Che? (Paidós), de Michael Ratner y Michael Steven Smith, están manchadas de sangre. "Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado." Esta frase de George Orwell ilustra la práctica de la "negación plausible", una forma de sistematizar la mentira a la que apeló la CIA (Agencia Central de Inteligencia) para desligarse del asesinato del Che Guevara en Bolivia, el 9 de octubre de 1967. La versión inicial de su muerte, tal como la presentaron los militares bolivianos, fue que había muerto en medio de la batalla. Luego se supo que había caído prisionero y había sido fusilado. El presidente Lyndon Johnson afirmó que la orden de matarlo había sido emitida por el alto mando del gobierno boliviano y no por los Estados Unidos. Smith, abogado neoyorquino que integra el Centro para los Derechos Constitucionales, una organización sin fines de lucro que litiga a favor de los derechos humanos, plantea que "los documentos incluidos en el libro muestran que el gobierno estadounidense dio la orden directa de asesinar al Che"

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Hace muchos años, Ratner, abogado especializado en derechos humanos y ex presidente del Centro para los Derechos Constitucionales, le solicitó al gobierno estadounidense, en virtud de la Ley de Libertad de Información, todos los documentos sobre el Che Guevara que tienen el FBI, la CIA, el Departamento de Defensa y la Casa Blanca. Luego de algunos años recibió una caja enorme del FBI. Smith y Ratner leyeron juntos todo ese material y en 1997 publicaron El Che Guevara y el FBI: el expediente de la policía política estadounidense sobre el revolucionario latinoamericano. "Cuando menos lo esperábamos, después de diez años, llegó otra vez una enorme caja con más documentos de la CIA, de la Casa Blanca y el Departamento de Defensa –cuenta Smith a Página/12–. Pudimos comprobar que el Che fue asesinado por la CIA con la colaboración de su Estado cliente de Bolivia, la dictadura militar de René Barrientos. En la década del '60, los líderes del ejército boliviano habían sido entrenados en la Escuela de las Américas en Panamá, sarcásticamente conocida como 'la escuela de los golpes'."


La pasión de Smith por demostrar que no fue un crimen común y corriente es quijotesca. "La Revolución Cubana fue una victoria del pueblo al tomar el control de su propia economía; fue el Che Guevara quien escribió la Ley de Reforma Agraria. La tierra en Cuba era mayoritariamente propiedad de las corporaciones estadounidenses. El pueblo de Cuba, conforme al derecho internacional, nacionalizó esas tierras y le ofreció pagarles a los estadounidenses lo que ellos decían que esa tierra valía, según los impuestos que pagaban. Pero los estadounidenses dijeron que no y como propietarios de las refinerías de petróleo se rehusaron a refinar petróleo; entonces el pueblo cubano no tenía energía y esto amenazó la estabilidad de su economía. Por eso el gobierno cubano nacionalizó las refinerías de petróleo, las minas de níquel y las compañías telefónicas y esto fue lo que se convirtió en la Revolución Cubana. El gobierno estadounidense intentó aislar a Cuba y aquellos países de América latina que se resistieron a Estados Unidos pagaron un precio muy alto", explica este abogado que vive en Nueva York junto a su esposa Debby y su loro hablador Charlie Parker. Smith tenía 25 años aquel 9 de octubre de 1967 en que mataron al Che; estaba cursando Derecho en la Universidad de Wisconsin. "Apoyé y apoyo la Revolución Cubana –afirma–. A diferencia de los partidos comunistas tradicionales que estaban alineados con Moscú, que practicaban la coexistencia pacífica y colaboraban con el imperialismo, el Che era un internacionalista que comprendió que el imperialismo tenía que ser resistido y derrotado. Su ejemplo continúa siendo una inspiración para muchos jóvenes que quieren un mundo mejor."

–¿Cuál es el precio que pagaron aquellos países de América latina que intentaron resistir las políticas de los Estados Unidos?


–En Bolivia, en 1964, el gobierno democrático de Víctor Paz Estenssoro fue derrocado por el golpe de René Barrientos; luego sufrieron golpes Brasil, Uruguay, Chile y finalmente la Argentina en 1976. El gobierno cubano intentó defenderse al extender la Revolución Cubana. Eso es lo que estaba haciendo el Che en Bolivia. Como los guerrilleros en la Sierra Maestra pudieron derrocar a la dictadura de (Fulgencio) Batista, respaldada por los Estados Unidos, el Che pensó que la Cordillera de los Andes sería la Sierra Maestra de Bolivia y que la revolución se diseminaría a Chile, la Argentina y así sucesivamente. El Che eligió Bolivia porque era el gobierno más inestable de Latinoamérica, con un ejército muy débil que no tenía servicio de inteligencia. La CIA lo estaba buscando hasta que en mayo del '67, cuando supieron dónde estaba, un agente de la CIA, Gustavo Villoldo, voló a La Paz, donde se encontró con Barrientos y le dijo: "Cuando atrapes al Che, queremos que lo maten". Barrientos le dio su palabra: "Cuando lo capturemos, vamos a ejecutarlo". En el contexto histórico de fines de la década del '60, el asesinato del Che era el gran negocio de la CIA.

–¿Por qué?

–Estados Unidos participó de los asesinatos o intentos de asesinatos de Kim Koo, líder coreano de la oposición; Sukarno, presidente de Indonesia; Gamal Abdel Nasser, presidente de Egipto (1957); José Figueres, presidente de Costa Rica (en los años '50 y '60); Patrice Lumumba, primer ministro del Congo, entre otros. También intentó asesinar al Che Guevara anteriormente y por supuesto a Fidel Castro. En 1962, la CIA arregló con Johnny Rosselli, uno de los líderes de la mafia de Chicago, envenenar al Che. Le dieron píldoras de veneno a un contrarrevolucionario cubano que estaba en Miami, pero el intento falló. A Félix Rodríguez, uno de los agentes de la CIA que fue entrevistado por el Congreso estadounidense, se le hizo la siguiente pregunta: "¿Es verdad que intentó asesinar a Fidel Castro con un cigarrillo explosivo?". Rodríguez respondió: "No, intenté matar a ese hijo de puta con un rifle de alto calibre". Cuando supieron que el Che estaba en Bolivia, no sólo Gustavo Villoldo se reunió con Barrientos, sino que una cantidad de oficiales de alto rango viajó a Bolivia para arreglar un entrenamiento para los militares bolivianos, de hecho firmaron un documento llamado "Memorándum de entendimiento", que está incluido en el libro. El contrato requería que Bolivia proporcionara un lugar para entrenar a los soldados y los Estados Unidos tenían que hacer el resto. Viajaron hasta Bolivia 19 boinas verdes con experiencia en contrainsurgencia en Vietnam para entrenar al 2º Batallón de Rangers del Ejército Boliviano, que fue el batallón responsable de rodear y capturar al Che hace 47 años. Rodríguez se regocija de haber dicho que fue él quien encontró al Che. El y Gustavo Villoldo se vistieron con uniformes del ejército boliviano y estuvieron en la búsqueda del Che junto con los soldados bolivianos. Cuando el Che fue herido y desarmado, se lo llevó a una pequeña escuela en el pueblo de La Higuera. Rodríguez intentó interrogarlo, pero el Che no quiso. Al día siguiente, la promesa que Barrientos le había hecho a Villoldo fue ejecutada.


–¿Cómo explica que el gobierno de Estados Unidos nunca admitió públicamente que había asesinado al Che?

–El pretexto que utilizaba era que en el ojo de la opinión pública debían tener las manos limpias y ningún tipo de responsabilidad. No quería que se los conociera como un gobierno que practicaba y ejecutaba asesinatos. Cuando la CIA se estableció por primera vez en 1947, su misión era proporcionar servicios de inteligencia al presidente. Al año siguiente, se convirtió en una organización paramilitar que quebraba la ley, pero tenía que hacerlo en silencio. Desarrollaron un concepto que ellos llamaban "negación plausible", un término orwelliano. El Comité Church, que intentaba investigar los asesinatos cometidos por la CIA, le preguntó a Richards Helms, que fue líder de la CIA, si alguna vez le dijeron al presidente lo que hacían. Y Helms contestó que no, que nunca, que no querían poner al presidente en una situación embarazosa. Un crimen de guerra, como fue el crimen del Che, no prescribe. A diferencia de otros actos ilegales, no hay límite en el tiempo en que un asesino puede ser enjuiciado; en virtud de la ley el asesino no es el único responsable. También son responsables las personas que ordenaron el asesinato del Che y las personas que lo encubrieron. Si se cumpliera la ley en Estados Unidos, Gustavo Villoldo y Félix Rodríguez serían procesados, enjuiciados y si se los declarara culpables, estarían en prisión. La CIA mantenía en secreto los asesinatos. Ahora justamente no es el caso.

–¿A qué se refiere?


–La CIA abiertamente afirma que asesina a personas que ellos denominan "terroristas". A veces usan aviones no tripulados para cometer estos asesinatos; hay jóvenes que manejan estos aviones a control remoto en una base que está afuera de Las Vegas, jóvenes que son muy buenos con los videojuegos. Todos los martes el líder de la CIA se encuentra con el presidente (Barack) Obama en la Casa Blanca y revisan una lista de personas que ellos consideran que deben asesinar. Tienen unas tarjetas con el nombre de cada persona, fotografías y una pequeña biografía. Estos encuentros se conocen como "los martes de terror". Mi organización, el Centro para Derechos Constitucionales, inició un juicio en nombre de Anwar al Awlaki, cuyo hijo adolescente, ciudadano estadounidense de origen musulmán, estaba entre los objetivos de la CIA, pero hasta ese entonces no lo habían encontrado. Iniciamos un juicio para limitar a la CIA y que no mate al hijo, el juez no entendió en esta causa y la CIA asesinó al hijo. Esto muestra qué tan lejos ha llegado los Estados Unidos en la violación del imperio de la ley.


–¿En qué sentido cree que el Che sigue siendo una inspiración?


–El Che permanece vivo en las nuevas políticas de independencia y solidaridad de Latinoamérica. El ejemplo más reciente ocurrió en Ginebra cuando el canciller Héctor Timerman pronunció un discurso en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en el que condenó a los Estados Unidos por su actividad predatoria en cuanto a los fondos buitre. En ese Consejo, 30 de los 35 países respaldaron a la Argentina. El canciller Timerman dijo que es un asunto de derechos humanos porque los fondos buitre están atentando contra las escuelas y los hospitales, que están creando inestabilidad y violencia. Los representantes estadounidenses dijeron que los derechos humanos no tienen nada que ver con la deuda soberana. Tengo una historia muy graciosa para ilustrar la arrogancia estadounidense. La CIA siguió al Che desde que se encontraba en Guatemala, antes de la Revolución Cubana. Cuando abrieron el expediente que se convirtió en el más grande de la historia que tienen en la CIA, lo siguieron de México a Cuba y hasta Bolivia. Cuando estaba en la Sierra Maestra en 1956, la CIA infiltró un agente en el campamento del Che que durmió en la misma carpa donde durmió el Che, y lo observó durante una semana. Tenemos el documento que escribió para la CIA. El informó que el Che tenía mal olor, que fumaba cigarros y que todas las noches les leía libros de literatura a sus hombres y que parecía "bastante inteligente para ser latino"...

–¿Es difícil para usted defender los derechos humanos en Estados Unidos cuando los sucesivos gobiernos de su país han violado sistemáticamente los derechos humanos?

–Sí, es muy difícil. Desde el 11 de septiembre (de 2001), el imperio de la ley ha estado subordinado a las órdenes del presidente como jefe del ejército. Establecieron un área sin ningún tipo de legislación en Guantánamo, donde los hombres que están allí todavía no han sido acusados de ningún crimen ni tampoco se los ha sometido a ningún tipo de juicios. Todos los juicios que el Centro para los Derechos Constitucionales ha iniciado para restaurar el imperio de la ley han sido perdidos. La ironía es que Estados Unidos sigue utilizando la premisa de los derechos humanos y se presenta como el único país del mundo que defiende los derechos humanos, aunque constantemente los está violando. El presidente Obama está inmerso en la séptima guerra en seis años y ninguna de ellas ha sido votada por el Congreso estadounidense, con la posible excepción de la guerra contra Afganistán. Pero las cosas están cambiando.

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–¿Qué es lo que está cambiando?

–La teoría de que el capitalismo es el único sistema que puede proporcionar una mejor calidad de vida y que es el único compatible con la democracia no es verdad y cada vez más personas se están dando cuenta de esto. La última prueba es una encuesta de opinión pública, realizada hace tres años por Pew (Pew Research Center), que reveló que el 49 por ciento de los jóvenes menores de 30 años tiene una reacción favorable a la palabra socialismo. Están comenzando a entender que el capitalismo no funciona para ellos. Que funciona para el uno por ciento de la población más rica, pero no para el resto

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