La historia de la periodista colombiana que pagó para que un venezolano hablara mal de su país

Las supuestas denuncias de un exagente de inteligencia, destinadas a enlodar al Gobierno de Maduro, no generaron tanta polémica y rechazo cómo los métodos utilizados para 'crear' sus declaraciones.

El audio de una conversación 'fuera de cámara' entre una periodista colombiana y un entrevistado venezolano ha dejado al descubierto lo que parece ser un método -inusual en el periodismo- para obtener, sin escatimar en gastos ni cuidar veracidad, una información en contra del Gobierno de Nicolás Maduro.


La grabación pone en entredicho un trabajo audiovisual transmitido el pasado 2 de septiembre por el 'Canal 1' de Colombia, en el que un supuesto exagente de inteligencia venezolano, con risa nerviosa y sin mirar a la cámara, acusaba al Gobierno de su país de torturas y narcotráfico.


Vestido con una chaqueta con los colores de la bandera venezolana, el joven Edgar Jesús Villanueva, quien formó parte del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), le hablaba a una periodista -cuyo rostro no apareció en la pantalla- sobre presuntas irregularidades de las que fue testigo.


Sin especificar su rango ni mostrar documento alguno que respaldara sus acusaciones, el joven -de menos de 30 años- aseguró que "el primer corrupto" es el director del Sebin, con referencia a Gustavo González López, quien fuera sancionado por el Gobierno de EE.UU. en 2015 por supuesta "violación de los Derechos Humanos".


Villanueva, según el relato de Claudia Cano, la reportera de 'Canal 1' que lo entrevistó, "tiene cómo demostrar que son ciertos los señalamientos contra el denominado 'Cartel de los Soles', organización narcotraficante conformada por militares venezolanos, en cabeza del diputado Diosdado Cabello"

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Sostiene allí igualmente la periodista que el joven venezolano, que se propone llegar a EE.UU., "logró acumular información secreta que está dispuesto a revelar ante las agencias de seguridad y justicia" estadounidenses.


El lado B


Poco antes de esa entrevista, se producía entre Cano y Villanueva una suerte de 'conversación de negocios' que, al ser ahora conocida, ha suscitado mucho mayor interés que las supuestas denuncias del exagente.


El canal informativo Telesur publicó en su página web extractos del audio de la charla telefónica que presuntamente sostuvieron ambos.
"Cuéntame, ¿pensaste lo que te dije por teléfono ayer?", le pregunta la periodista.


El futuro entrevistado responde que le preocupa "decir mentiras", a lo que la reportera rápidamente ataja: "No es decir mentiras", sino que "para que la noticia tenga énfasis" hay que "ponerle picante".


"No lo veas como mentiras, velo como una forma de ayudar a tus hermanos venezolanos", agrega la voz de la mujer.


No deja de ser de interés el hecho de que 'Canal 1' es parte de un consorcio propiedad del expresidente colombiano César Gaviria, el empresario Yamit Amad y el periodista Daniel Coronell, los tres públicamente adversarios del gobierno de Maduro, a los que se suman Patricio Wills y HMTV, según el portal 'Kien y ke'.
Mentiras por dinero


Con respuestas confusas y titubeantes, el supuesto exagente venezolano cede y dice que va a presentar las informaciones por el pago acordado de ocho millones de pesos (2.700 dólares).


"Lo voy a hacer por la necesidad que tengo del billete, pero no me gusta mentir así en cámara", afirma.


La reportera insiste para convencerlo y le explica que "es un oportunidad inmensa que no se le da a todo el mundo y tú tienes que aprovecharla".


Ante la negativa de Villanueva a decir en cámara que está "vendiendo arepas" -alimento a base de maíz, típico de algunos países andinos y caribeños-, Cano le replica que debe hacerlo para presentar esa realidad, pues otros venezolanos sí lo están haciendo.


"Queremos reunir en ti toda la problemática del venezolano", apunta.


La periodista de 'Canal 1' le propone entonces la agenda de informaciones falsas y le dice que hable del director de Sebin, del presidente Nicolás Maduro y del Cartel de los Soles, una supuesta organización de narcotráfico, nunca develada, cuya conducción han atribuido al Alto Mando Militar algunos exmiembros del Gobierno devenidos en adversarios, en lo que Caracas ha calificado como parte de la campaña mediática en su contra.


Cano le indica, además, que tendrán que tocar "el tema de los presos políticos", a lo que el joven le responde que en su país "hay políticos presos, que es distinto".
Un poco fuera de sí, la mujer corta diciendo: "Esto es lo que me tienes que contestar tú, no es lo que tú pienses"
Reacciones


Tras conocerse el audio con el supuesto acuerdo de venta de información falsa, los usuarios de las redes rechazaron la campaña mediática contra Venezuela y posicionaron la etiqueta #Canal1NoticiaComprada.


El ministro venezolano de Comunicación e Información, Ernesto Villegas, publicó en su cuenta de Twitter que habían pagado al exfuncionario para "mentir sobre Venezuela".

 

Publicado: 5 sep 2017 23:44 GMT | Última actualización: 6 sep 2017 10:20 GMT

Publicado enColombia
Científicos piden prudencia ante estudios de manipulación genética

Consideran que no sería adecuado provocar un embarazo con un embrión producto de esa investigación

Se refirieron a los alcances y peligros que entraña la técnica de edición de ADN

Washington.

Once grandes organizaciones científicas abogaron por un manejo prudente y comprometido de las técnicas de manipulación genética en embriones humanos, publicaron ayer en la revista especializada The American Journal of Human Genetics.

Los expertos consideran que implantar un embrión de esos a una mujer para provocar un embarazo es, en estos momentos, inadecuado, aunque no hay motivo para prohibir la manipulación genética en un tubo de ensayo "con supervisión y aprobación" adecuadas.

"Mientras la investigación de base para la manipulación genética avanzará en los próximos años, exigimos a todos los implicados que lleven a cabo juntos un importante debate ético y social", señala la investigadora Kelly Ormond, de la Universidad de Standford.

Entre otras, firman la declaración la Sociedad Estadunidense de Genética Humana, la Asociación Canadiense de Asesores Genéticos y la Sociedad Internacional Epidemiología Genética, así como asociaciones trasnacionales asiáticas y de Reino Unido y Sudáfrica.

Sin embargo, las organizaciones no hacen alusión directa al estudio que se hizo público el miércoles pasado, según el cual un grupo de científicos consiguió reparar un defecto genético en embriones humanos con ayuda de la técnica de edición genética CRISPR-Cas9, corrigiendo una mutación que producía una enfermedad cardiaca. Los embriones fueron destruidos después.

Sí se refieren, sin embargo, de forma explícita a las posibilidades y peligros que entraña la técnica de edición genética CRISPR-Cas9, que permite cortar y pegar de nuevo el ADN e introducir secuencias nuevas en él. La técnica es en realidad un mecanismo de defensa de las bacterias frente a los virus: las primeras utilizan unas herramientas llamadas CRISPR para localizar los genes introducidos por los virus y los cortan con las proteínas Cas9.

Su funcionamiento fue descubierto por el biólogo español Fracisco Martínez Mojica y en 2012 la investigadora francesa Emmanuelle Charpentier y la estadunidense Jennifer Doudna consiguieron reproducirlo de forma artificial.

La modificación genética de embriones humanos es motivo de un intenso debate ético a escala internacional.

Máquinas electorales, Apple Pay y móviles: los hackeos que demuestran que (casi) todo es vulnerable

La Defcon y la Black Hat, que acaban de terminar en Las Vegas, son dos de las convenciones de hackers más importantes del mundo


Jeff Moss apenas tenía 18 años cuando organizó su primera Defcon. El chico había planeado una fiesta de despedida para un amigo suyo, pero este tuvo que irse de los EEUU antes de lo previsto dejando al pobre Moss con todo ya montado. En vez de cancelar, tiró de agenda e invitó a varios amigos que a su vez, llamaron a otros amigos.
Lo que en principio iba a ser la fiesta de un hacker para otro hacker se convirtió en una convención de hackers a pequeña escala. No llegaron ni a 100, pero desde entonces se instauró que el evento sería anual. En 2016, más de 22.000 personas pasaron por el Caesar's Palace de Las Vegas.


En la película Juegos de guerra, la ciudad de los casinos es considerada como un blanco nuclear que podría sufrir un ataque en cualquier momento. Por su parte, el término DEF CON, utilizado en la cinta de 1983, mide el nivel de alerta del Ejército estadounidense frente a un ataque extranjero.


Por eso, que la Defcon se celebre en Las Vegas desde hace 25 años no es casual. En 1997, Moss fundó la Black Hat Conference, más orientada a las marcas y a "lo comercial". 20 años después es considerada como una de las convenciones más importantes en el mundo y, aunque también tiene lugar anualmente en Las Vegas, el evento tiene ramas en Asia y Europa.


Las dos convenciones acaban de terminar. Aunque sería una tarea difícil reseñar todo lo que allí se ha visto, en eldiario.es hemos decidido hacer una pequeña selección con cuatro de las exposiciones más interesantes. Connecting...


Apple Pay y sus agujeros


Timur Yunusov, analista de seguridad de Positive Technologies, una firma de ciberseguridad británica, explicó en la Black Hat cómo entró a dos iPhone diferentes a través de Apple Pay.


Apple Pay es el sistema que incorporan los iPhone para pagar con el móvil. En el primer caso, era necesario que el teléfono estuviese infectado previamente con un malware. Con el móvil hackeado era posible interceptar los pagos a través de la app que van al servidor de Apple.


El otro método era mejor y más ingenioso y se basaba en engañar al usuario para que navegue a través de una conexión que se encuentre a la vista y no protegida. Por ejemplo, con un punto de wifi público. Un atacante podría hacerse con el pago a través de Apple Pay robando la llave de cifrado de los datos. "Como la información de entrega se envía en texto plano, sin comprobar su integridad, los hackers pueden usar un criptograma [que contiene la llave de cifrado] para hacer más pagos en el mismo sitio web", explicaba Positive Technologies a The Register.


Máquinas electorales que caen en 90 minutos


En la Defcon también se pudieron ver demostraciones. Una de ellas es la que protagonizaron varios grupos de hackers con 30 máquinas electorales como las utilizadas en las elecciones de EEUU.


Un tuit del propio festival 90 minutos después de abrir las puertas revelaba que, para entonces, algunos de los participantes ya se habían hecho con el control remoto por completo del sistema operativo (que, por cierto, era Windows XP).


En menos de dos días y medio todas las máquinas fueron hackeadas. Hubo, incluso, un hacker que consiguió instalar Windows Media Player en una de los terminales. En enero ya explicamos cómo hackear las elecciones estadounidenses en tres cómodos pasos y por qué el papel era mejor que el voto electrónico.


20 años viviendo de hackear videojuegos


Manfred puso un vídeo en la Defcon explicando quién era él y por qué estaba allí. No reveló su verdadera identidad, en realidad, lo que dijo es que llevaba 20 años hackeando videojuegos: se dedicaba a descubrir sus fallos y explotarlos.


Ultima Online, Lineage 2, Dark Age of Camelot, Shadowbane son solo unas pocas víctimas. Los MMORPGs eran su debilidad: Manfred no hackeaba videojuegos para ser el mejor en ellos, ganar siempre o tener el mejor personaje. Lo hacía por dinero real.


"Simplemente podía crear tanto dinero como quisiese. Esto era invisible para los otros jugadores y la compañía del videjuego. Fue una corriente de beneficios durante 12 años", le cuenta Manfred a Motherboard tras su charla en el congreso.


El telefonista fantasma


Unicorn Team fue otro de los grupos dedicados a la ciberseguridad que dieron una charla en la Black Hat. Se centraron en los teléfonos móviles, concretamente en una vulnerabilidad que permite, a través del 4G, hackear números de teléfono.


El fallo de seguridad se encuentra en las redes LTE (redes de transmisión de banda ancha inalámbrica o 4G) y en las CSFB (redes 2G y 3G). Unicorn Team ha descubierto que el paso que autentifica una conexión CSFB no existe, así que es en ese momento cuando el teléfono es vulnerable.


En 60 segundos el teléfono es hackeado. Todo empieza al recibir una llamada de los hackers, que automáticamente mandan a la víctima a una red falsa sin que esta se entere. Una vez hecho esto, pueden acceder al teléfono, ver las contraseñas guardas o entrar en Facebook.


Es por eso que lo llaman el "Telefonista fantasma". Los chinos, durante su intervención crearon una situación en la que un hacker podía usar un número de teléfono robado para resetear la contraseña de una cuenta de Google. Una vez hackeado el teléfono, solo había que ir a Gmail y hacker click en la opción "olvidé mi contraseña".

 

David Sarabia
01/08/2017 - 20:12h

Martes, 01 Agosto 2017 06:25

El primer crisantemo azul

El primer crisantemo azul

Con la inserción de sólo dos genes, científicos japoneses logran una variedad muy buscada y señalan la vía hacia rosas del mismo color.

En la naturaleza se dan muy pocas flores de color azul y la mayoría de ellas son más bien de color violeta o morado. Los especialistas en botánica llevan años intentando obtener, mediante la ingeniería genética, que las especies más comerciales (crisantemos, rosas y claveles sobre todo) florezcan en tonos azulados pero todo indicaba que el proceso es muy complejo. Sin embargo, científicos japoneses lo han conseguido y han tenido que utilizar sólo dos pasos, lo que les ha sorprendido.


Este avance abre la puerta a obtener las primeras rosas azules, con un gran potencial económico igualmente, aunque el hecho de que sean productos transgénicos puede limitar su comercialización en zonas como la Unión Europea.


“Los crisantemos son las flores cortadas más vendidas en el mundo detrás de las rosas”, recuerda Naonobu Noda, que ha dirigido la investigación. “Nuestros crisantemos azules tienen un color nuevo y natural, que ha sido confirmado como azul verdadero”.


“Los crisantemos son las flores cortadas más vendidas en el mundo detrás de las rosas”, recuerda Naonobu Noda


El “azul verdadero” son los tonos considerados azules en una escala de la Real Sociedad Británica de Horticultura que se aplica internacionalmente y los nuevos crisantemos se ajustan a este rango de colores. Las flores no tienen todas exactamente el mismo tono, ya que depende de cómo se expresen los nuevos genes, según el lugar en que se hayan insertado en la larga cadena del ADN. Estos genes proceden de una campanilla azulada y de la leguminosa Clitoria ternatea, que tiene asimismo flores azuladas.


Estas y otras plantas en las que están los deseados compuestos químicos que dan el color azul son demasiado distantes genéticamente de las plantas más vendidas, por lo que no es posible cruzarlas con métodos tradicionales para obtener el objetivo. Detrás del color azul de los pétalos de una flor hay complejos procesos químicos. Los pigmentos básicos, las antocianinas, determinan que el color sea azul, morado o rojo según los grupos de átomos de azúcares u otros compuestos a los que esté ligado químicamente, explica la revista Science Advances, en la que se ha publicado este avance.


El equipo de Noda insertó primero un gen de la campanilla y obtuvo crisantemos de color violeta. Eso pasó en 2013. Desde entonces ha conseguido insertar otro gen, esta vez de la clitoria, que añadió una molécula de azúcar a la antocianina para obtener, sorprendentemente, el ansiado color azul, cuando todos pensaban que iban a ser necesarios muchos otros genes.


Los análisis posteriores han permitido conocer lo que ha pasado en el aspecto químico, lo que anima a los investigadores a probar con otras plantas y a aplicar el conocimiento a la producción sostenible de pigmentos artificiales, como señala en la revista Nature la especialista Silvia Vignolini.


El siguiente paso, sin embargo, es hacer estériles las nuevas plantas transgénicas para que se puedan cultivar sin posibles efectos sobre el medio ambiente. Esto permitiría obtener flores cortadas de color azul sin recurrir, como hasta ahora, a los tintes y vender las plantas en viveros con el fin de cultivarlas en jardines

Lunes, 24 Julio 2017 06:47

¿A quién le interesa la moral?

¿A quién le interesa la moral?

Cuando se trata de “desmoralizar” a los pueblos en lucha no faltan los moralistas de coyuntura siempre entrenados para asestar golpes simultáneos a las golpizas económicas y las golpizas policiales. “Kit” completo. Las grandes vertientes moralistas (clericales y legalistas) lanzan sus denuedos axiológicos contra quienes rompen el “orden”. Porque se trata de bajarles la guardia, demolerles las convicciones y los entusiasmos... hacerlos sentir enemigos del “bien”. Fuerzas del mal. La culpa serial.


No se privan de tentación alguna para maldecir y ensuciar hasta las más incipiente luz de rebeldía social. Por un milagro de resurrección cívica los moralistas del “establishment”, no importa si son choferes de taxi, “amas de casa”, burócratas o vendedores de enciclopedias... lanzan (por ejemplo) denuestos y maledicencias a los cuatro vientos cuando un grupo organizado políticamente hace conocer su malestar y sus denuncias con huelgas, paros o cortes de calles.


Los moralistas se encrespan y repiten al unísono un tendal de frases u oraciones huecas sacadas del noticiero más cercano o de sus pares también moralistas de pacotilla. Miran a la clase trabajadora como seres de otra dimensión, como enemigos del “orden”, del “respeto” y del “bien común” urbano o rural. Las luchas sociales son “engendros del demonio”, perversiones del averno, amenaza contra la “paz” y las “buenas costumbres” burguesas y, sobre todo, enemigas del “orden establecido”. La sacrosanta (inexistente) civilidad entre hermanos citadinos es amenazada por la barbarie de la lucha proletaria y eso indigna a los “ciudadanos” guardianes de la moral burguesa.
Son los territorios ganados por la ideología de la clase dominante para, también de esta manera, poner a pelear a pobres contra pobres. La contienda con frases hechas, todas con muy dudosa procedencia y contenido, se inflama con adjetivos que operan como bofetada moralizante. Todos critican por el “bien común” por un (desconocido) “respeto al prójimo”. Todos vociferan con tono parroquial desde la cúspide de su mediocridad prefabricada a espaldas de su ignorancia para que no se percaten de tono titiritezco que adquieren todas sus invectivas inyectadas con almíbar de razón simplista. “Si ellos tienen derecho a protestar nosotros tenemos derecho a libre tránsito” de dice con suficiencia cardenalicia.


Pero la espiral de la moral dominante y condenatoria de las luchas sociales, asciende hasta complejidades y prácticas de muy diversa envergadura y daño. En su cima sirve para justificar genocidios y torturas, sirve para camuflar canalladas de todo tipo y sirve fundamentalmente para hacer invisible el hurto burgués sobre el producto del trabajo. Con capas de pintura moralista se disimulan y ocultan los fraudes electorales, la connivencia con el crimen organizado, la permisividad servil con los trinquetes bancarios, la corrupción a todo vuelo y -también- los fardos ideológicos que se hacen tragar a los estudiantes en las universidades burguesas (y en algunas otras también). Todo es por su “bien”.


Con la moral burguesa y con su “doble moral” se asientan los valores dominantes donde todo vale en manos del poder económico y no importa la gravedad, ilegalidad o la irracionalidad de la afrenta todo se arregla con dinero y el que no lo tiene ha de resignarse unas veces al silencio y otras veces pagando los “platos rotos” que no rompió. Ese es el orden de las cosas. “La vida es así”. “Uno no puede cambiarlo todo”... y sin fin de retóricas espeluznantes que se hacen pasar por solidez moral y solvencia de principios. Mientras tanto lo que reina es la “moral burguesa” que, vista bien, no es más que la inmoralidad misma del capitalismo que es inmoral por definición. La bomba a Hiroshima es una inmoralidad inolvidable.


Pero la moral que los pueblos necesitan es un conjunto de afirmaciones y principios colectivos y dinámicos cuya unidad de clase debe exprese en paradigmas enriquecedores de la fortaleza intelectual y de la fortaleza emotiva. Para eso es necesario conocer a los seres humanos en su fase de lucha transicional que, mientras sale del fardo de supercherías morales burguesas, accede a un territorio de significación en el que se renueva el conocimiento y se renueva su enunciación sobre la conciencia proactiva de un ser distinto esta vez respetuoso del interés común y del desarrollo en colectivo. Moralidad humana real del futuro. La moral desde la base productiva y la relación con la naturaleza.


Semejante Moral no es un decálogo “acabado” ni sencillo, no puede serlo jamás, porque se trata de un instrumental de orientación y dirección política y humanista (en sus sentido estricto) en movimiento y transición social. Esa será sin duda una de las cualidades de la moral nueva, la moral de la lucha permanente, de la moral que no admite la resignación a los intereses de una clase privilegiada contra una mayoría desposeída.


La moral tiene una “viva e inquietante actualidad” como insistía Sánchez Vázquez. Pero ha de someter a su jurisdicción temas como la violencia, el terrorismo, la depredación de la naturaleza... la mercantilización avasallante de la vida. La moral de los pueblos, la de la clase trabajadora en lucha, ha de afirmarse en valores históricos como la libertad, la igualdad, la democracia... que cada día son más urgentes. Valores de justicia social real porque no puede haber libertad verdadera en condiciones de desigualdad e injusticia social y tampoco justicia social cuando se niega la libertad y la democracia. Es en la práctica donde se demuestra la verdad, es decir, la realidad y el poderío, la terrenalidad de la moral en lucha.


Cuando hablamos de la moral del pueblo en lucha, no hablamos de la moral burguesa. Aunque usen palabras similares sus contenidos no son lo mismo. Una moral participativa que propicie una democracia participativa; que ponga fin a los beneficios irracionales de las empresas capitalistas. Una moral de la lucha social dispuesta a terminar con la pobreza para muchos y la abundancia para pocos. Moral para la defensa de la educación pública gratuita y crítica en todos sus niveles; para garantizar los derechos de los trabajadores y el respeto a las diferencias (étnicas, raciales, genéricas, etc.); moral para la defensa incondicional de los derechos humanos. moral no sólo para cambiar el modo de producción sino también las relaciones de producción. Una moral que será distinta porque es su deber serlo. Una moral cuyo aliento sea el desarrollo social y no la represión de los seres humanos. Una moral para la emancipación que dé cuerpo y fortaleza a las nuevas condiciones de la vida organizada y coincidente con lo indispensable para ser felices, para ser creativos, para ser amorosos y para ser iguales; para ser distintos en unidad para lo que necesitamos y contra lo que nos daña. Una moral para el bien común... moral de lucha permanente.

 

Por Fernando Buen Abad Domínguez
Rebelión / Instituto de Cultura y Comunicación UNLa

 

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Buscan crear un estado paralelo en Venezuela

El jefe de campaña de la Constituyente aseguró que en la consulta opositora se inventaron cinco millones de votos.


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La opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) anunció su decisión de avanzar esta semana en la conformación de un gobierno paralelo tras la celebración de un plebiscito privado sobre el llamado oficial a la Asamblea constituyente. Según la MUD, más de siete millones de venezolanos rechazaron el llamado que impulsa el presidente Nicolás Maduro para reformar la Carta Magna. La oposición redobló ayer la apuesta tras el resultado obtenido el domingo y convocó a un paro general de 24 horas para el jueves. En tanto, la jefatura de campaña de la Asamblea Constituyente descalificó los resultados de la consulta opositora, al asegurar que los organizadores se inventaron 5 millones de votos. En esa línea, el canciller venezolano, Samuel Moncada, acusó a los principales medios internacionales de mentir en la cobertura del referéndum.


En rueda de prensa, el primer vicepresidente del Parlamento, Freddy Guevara, quien habló como vocero de la MUD, señaló que el miércoles “daremos el primer paso para avanzar en la conformación del gobierno de unión nacional” con la firma de un llamado “compromiso unitario para la gobernabilidad”.


El anuncio del paro fue realizado por el mismo Guevara. “Convocamos a todo el país a que este jueves asumamos en protesta pacífica y sin violencia un paro cívico nacional activo de 24 horas como mecanismo de presión y preparación para la escalada definitiva que será la próxima semana, enfrentar el fraude constituyente y lograr la restitución del orden constitucional”, dijo el diputado. La alianza opositora busca redoblar la presión contra el gobierno al considerar que el resultado de la consulta popular revoca a Nicolás Maduro como jefe de Estado venezolano. Parte de esa estrategia es el nombramiento en el Parlamento (de mayoría opositora) de los nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, una medida que empezará a tramitarse hoy, según informó la MUD, y que no reconoce la legitimidad de los jueces en ejercicio que pertenecen a una Corte acusada de someterse a Maduro.


El chavista Jorge Rodríguez, que además de jefe de campaña de la Asamblea Constituyente es alcalde del municipio caraqueño Libertador, declaró que los miembros del equipo encargado de contar los votos del referéndum contra Maduro multiplicaron por tres los votos reales obtenidos en la consulta, que no fue reconocida por el gobierno. Rodríguez afirmó que “gente de la Universidad Central de Venezuela que fue asesora técnica del proceso” le informó que quienes hicieron el conteo “agarraron y cada una de esas plantillas las multiplicaron por tres”.


Según el político oficialista, la oposición y los rectores contaron como votos separados los ‘síes’ a cada una de las tres preguntas planteadas en el referéndum, que además de pedir el rechazo a la Constituyente interrogaba a los venezolanos si querían que la fuerza armada proteja la Cara Magna vigente y deseaban nuevas elecciones. Rodríguez concluyó por tanto que los 6,3 millones de ‘síes’ cosechados no corresponden a ese mismo número de personas como dicen los resultados avalados por los rectores y provienen en realidad de poco más de 2 millones de personas. “Hubo 930.000 votos nulos, y se los sumaron, se sumaron los votos nulos”, agregó el influyente dirigente chavista, que recriminó a los garantes del proceso opositor que contaran los votos nulos como participación.


Rodríguez dijo además que una misma persona votó en varias ocasiones en distintas mesas, una deficiencia que la oposición ha reconocido no poder controlar al no contar con el censo oficial y los mecanismos del Poder Electoral, pero que tratará de corregir con un segundo recuento.


Por su parte, el canciller venezolano, Samuel Moncada, recriminó a medios como el New York Times, la BBC, Time, El País, EFE y Clarín de exagerar el resultado de la convocatoria opositora pese a no tener datos sobre la participación en el referéndum. El ministro de Asuntos Exteriores criticó asimismo que subestimaran la presencia en los centros de votación de partidarios del gobierno en el ensayo general celebrado el domingo de cara a la elección el 30 de julio de la Asamblea Nacional Constituyente, vista por sus detractores como un intento de “consolidar la dictadura”. Según Moncada, los medios mencionados y otros como el diario El Tiempo de Colombia, Reuters o La Voz de América estadounidense invisibilizaron a los otros millones de personas que estaban votando en el simulacro de la elección de la Constituyente con la que el gobierno procura un cambio de Carta Magna.


El dirigente chavista descalificó además los resultados de la consulta ofrecidos por la oposición con el aval de cinco rectores universitarios, según los cuales más de 7,1 millones de personas participaron en la votación, y más de 6,3 millones se pronunciaron contra la Constituyente y a favor de nuevas elecciones. Moncada se refirió al anuncio de los organizadores de quemar, para evitar posibles represalias del gobierno contra los votantes, las boletas de la consulta. “Nunca sabremos por qué quemaron las pruebas”, afirmó el canciller, que dijo que si las pruebas son destruidas tras el recuento nadie sabrá el número de votantes.


El dirigente recriminó además a la oposición y los rectores que actuaron como garantes que no se publiquen detalles sobre el número de “síes” y “noes” a las tres preguntas del plebiscito, pese a que los porcentajes de las respuestas a cada una de las cuestiones fue anunciado anoche por la organización. “Son 7,1 millones de votos pero nadie sabe si son ‘sí’ o ‘no’, nunca se discriminó”, dijo Moncada.

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Lunes, 03 Julio 2017 07:12

Mentiras como política

Mentiras como política

No es accidental la mentira y la descalificación de los medios, es la política del régimen de Trump; tiene un propósito claro: anular la diferencia entre la falsedad y la verdad. Para eso, entre otras cosas, se requiere una guerra frontal contra los medios noticiosos y sustituirlos con propaganda.

Es un momento vital y peligroso para el periodismo.Justo ante esta ofensiva, los medios están en tal vez su momento mas frágil, sobre todo los periódicos. En los últimos 15 años en Estados Unidos, el personal de los periódicos se ha reducido en más de la mitad, de 412 mil a 174 mil. Varios periódicos han desaparecido, otros han sido obligados a recurrir, múltiples veces, a despidos masivos. Las redacciones están semivacías, llenas de fantasmas de fotógrafos, reporteros, editores, técnicos que hace muy poco estaban dedicados a informar sobre qué pasaba, a nutrir eso que dicen que es vital para una democracia: una ciudadania informada y consciente.

Esta crisis no se limita a Estados Unidos, como tampoco la ofensiva política contra los medios. Varios medios importantes han desaparecido o están por desaparecer, a veces por la crisis del sector, a veces por razones políticas. Esta semana Al Jazeera está enfrentando su posible fin por la presión de gobiernos árabes ultraconservadores hacia Qatar, país en que se encuentra la emisora. En otros países la violencia contra los periodistas y sus medios se intensifica y ha llevado a consecuencias mortales como con enorme dolor e ira. Lo sabemos demasiado bien en casa. La conversación obsesiva en el mundo periodístico es como defender los medios justo en momento que su labor es más vital que nunca.

Vital ahora porque separar la falsedad de la verdad, el trabajo elemental del periodismo, es cada vez más difícil. En Estados Unidos, la estrategia oficial es borrar esa separación. Nadie semiconsciente se sorprende de que los políticos mienten. El legendario periodista I.F. Stone decía que lo primero que tiene que saber cualquier estudiante de periodismo son tres palabras: "todo gobierno miente". Pero aquí y ahora hay algo de otra magnitud, esto se trata de una estrategia aún más peligrosa.

Se ha comentado mucho sobre el volumen de mentiras de este presidente y su gente, y de su agresión, incluso provocando enfrentamientos violentos, contra los periodistas. El New York Times publicó un artículo por dos de sus reporteros, intentando registrar cada mentira de Trump desde que llegó a la Casa Blanca, la frase y la fecha, lo cual ocupó una plana entera del rotativo (https://www.nytimes.com/interactive/ 2017/06/23/opinion/ trumps-lies.html?_r=0), afirmando que Trump mintió o dijo falsedades al público cada día durante sus primeros 40 días como presidente. “Simplemente no hay precedente para un presidente estadunidense dedicar tanto tiempo en decir no verdades.... Está intentando crear un ambiente en que la realidad es irrelevante”, escribieron los autores.

A veces las falsedades llegan a extremos cómicos: una portada de la revista Time fechada el primero de marzo de 2009 con la imagen de Trump esta encuadrada y colocada en por lo menos cinco de los clubes del magnate, reportó recientemente el Was¬hi n gton Post. El problema: no hay edición de la revista con esa fecha, ni Trump ocupó ninguna de las portadas de esa revista ese año.

No es sólo el volumen, sino su repetición una y otra vez, junto con lo que se ha vuelto consigna permanente de esta presidencia contra casi todo medio que no se subordine a la linea oficial: fake news (noticias falsas). Después de lanzar insultos contra dos presentadores de MSNBC esta semana, el presidente difundió este domingo por su cuenta oficial de Twitter un video elaborado aparentemente por un simpatizante usando imágenes de una actuación de Trump donde simula golpear al jefe de la federación profesional de lucha libre, grabado en 2007. Pero en el video, se colocó el logo de la cadena noticiosa CNN sobre el rostro de la persona que Trump finge golpear (https://twitter.com/realDonaldTrump/ status/881503147168071680).

Como respuesta, CNN afir¬mó: "Es un día triste cuando el presidente de Es-tados Unidos alienta la violencia contra los reporteros". Condenó su "comportamiento juvenil muy por debajo de la dignidad de su puesto" y afirmó que "nosotros continuaremos haciendo nuestra labor. Él debería empezar hacer la suya".

El Comité de Protección de los Periodistas declaró que este tipo de mensaje en contra de periodistas o medios "fomenta un ambiente en que el hostigamiento y hasta ataques físicos sean considerados aceptables"; y que esta retórica, por parte de la Casa Blanca, "no sólo socava el trabajo de los medios en Estados Unidos, y lo hace más peligroso, sino que enaltece a líderes autocráticos alrededor del mundo".

Pero desde hace mucho, Trump declaró a los medios como "enemigos del pueblo".

Un amigo filósofo y abogado circuló un ensayo sobre Hannah Arendt, citando su estudio de regímenes totalitarios, en que señalaba que "las masas habían alcanzado un punto donde podían, al mismo tiempo, creer todo y nada; creer que todo era posible y que nada era verdad". Los líderes de tales regímenes sabían que la repetición de falsedades era clave, incluyendo obligar a los subordinados de un gobernante de hacerlo, no sólo para consolidar su complicidad, sino para establecer el pleno poder sobre ellos. "El resultado de la sustitución consistente y total de mentiras por verdades objetivas no es que la mentira ahora será aceptada como verdad y la verdad difamada como mentira, sino que el sentido con que tomamos nuestras referencias en el mundo real, y la categoría de verdad contra falsedad está entre los recursos mentales para este fin, se está destruyendo", escribió Arendt.

Es un momento en que los periodistas conscientes no pueden caer en trampas, ni fomentar divisiones, y mucho menos traficar en "hechos alternos" o "mentiras". Sobre todo donde se tiene que entender qué está en riesgo, y quién es el enemigo real de este gremio. Es momento de definición y, como dice una vieja y gran canción sindical minera: "Aquí no hay neutrales. ¿de que lado estás?"

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La teoría que explica por qué Hollywood trata a la mujer como un trozo de carne

La pionera Laura Mulvey publicó hace 40 años un ensayo que analizaba la concepción sexual de la mujer en el cine a través del psicoanálisis
La veterana directora está estos días en Madrid, donde imparte un curso sobre maternidad en la gran pantalla y participa en el festival Filmadrid

La representación de las mujeres en el cine está en crisis, pero no es algo nuevo. Hoy en día nos parece normal que este problema se debata en las universidades y que las actrices exijan su parte equitativa del pastel en voz alta. Aunque no lo sepamos, esto se normalizó en 1975 gracias a Laura Mulvey (Oxford, 1941) y al ensayo Placer visual y cine narrativo, que convirtió a su autora en una pionera en el análisis feminista del séptimo arte.


A través de la teoría del psicoanálisis de Freud, este texto relaciona la imagen de la mujer en Hollywood como objeto sexual con el falocentrismo de la industria del cine. "Pretendemos ocuparnos aquí de cómo ese placer erótico se intercala en el cine, de su sentido y, en particular, del lugar central que ocupa la imagen de la mujer. Suele decirse que al analizar el placer o la belleza se los destruye. Esa es la intención de este ensayo", escribió la directora en plena Segunda Ola Feminista.


Mulvey basó todo en la escopofilia, la búsqueda desesperada del placer sexual a través de la mirada, y en la figura del personaje femenino como materia prima. O, dicho de otra forma, en su representación como un un trozo de carne con ojos. "Las mujeres son mostradas para producir un impacto visual y erótico tan fuerte, que puede decirse de ellas que connotan mirabilidad", explica a través de los casos de Marilyn Monroe en Río sin retorno y Lauren Bacall en Tener o no tener.


Budd Boetticher, director clásico de Hollywood, afirmó: Lo que cuenta es lo que la heroína provoca o, mejor aún, lo que representa. Es ella, o más bien el amor o el miedo que inspira en el héroe, lo que le lleva a a actuar tal como lo hace. Por sí misma, la mujer ni tiene la más mínima importancia.


La autora asegura que hoy en día el ensayo ha perdido cierta vigencia porque se escribió en un contexto determinado y porque el feminismo al fin forma parte de los debates académicos, algo que parecía imposible en los años 70. "Yo lo escribí como una especie de intervención política, influenciada por el Movimiento de Liberación de la Mujer, en el que leímos a Freud y comprendimos la utilidad de la teoría psicoanalítica para un proyecto feminista", cuenta Laura Mulvey a eldiario.es.


Los derechos reproductivos


Nos reunimos con la cineasta de 76 años en el centro de Madrid, donde estos días imparte un curso en la Universidad Complutense y participa en el festival de cine Filmadrid. Más de cuatro décadas después, la autora opina que la batalla por la igualdad en las pantallas no ha hecho más que empezar. Agradece que los más jóvenes aún reivindiquen su ensayo, pero piensa que hay que abrir el foco a otros países y a nuevos discursos.


Eso es lo que ella intenta en Una mirada a las representaciones de la maternidad a través de la imagen y la narrativa, la conferencia que está recibiendo más de un centenar de asistentes al día.


"Podemos pensar de una forma muy sofisticada sobre el género y la maternidad, pero en otras muchas partes del mundo hay mujeres luchando por sus derechos más básicos", recuerda Mulvey. Defiende que este es un tema tan candente como el de la hipersexualización de las actrices o la desigualdad salarial en los rodajes, sobre todo porque no solo afecta a Hollywood.


"Ya que estamos en un momento nada progresista de la historia, la cuestión de los derechos del cuerpo de la mujer y de la reproducción se vuelven casi tan urgentes como en los primeros días del Movimiento Feminista", asegura. Para ilustrar este difícil debate al público madrileño, la catedrática ha elegido títulos muy distintos por su época y procedencia.


El realismo social iraní, la vanguardia británica o el documental feminista italiano le sirven para rescatar temas comunes como el complejo de mala madre, la violencia machista o la depresión derivada de la austeridad y la decadencia posindustrial. "En tiempos de austeridad, son las mujeres quienes sufren primero y pierden el apoyo institucional. A pesar de que ellas son quienes luchan por dar de comer a sus hijos, mantener su trabajo y en encontrar una guardería. Ese es el feo mundo en el que vivimos", se lamenta.
Considera que las políticas austeridad son la peor excusa para mermar el control de la mujer sobre su propio cuerpo. "En mi país, los fondos dedicados a mujeres que sufren violencia machista han sido arrancados de raíz. En EEUU, el nuevo gobierno ha eliminado el dinero de los cursos de formación anticonceptiva y las ayudas a los abortos.

También ha prohibido cualquier asistencia extranjera en los países en desarrollo para ayudar a controlar la natalidad. Nos tratan como recipientes, casi como en la época medieval", enfatiza Mulvey.


"Hollywood es muy cansino"


Lo que de verdad le sorprende a Laura Mulvey del ensayo Placer visual y cine narrativo es su error al pensar que todo iba a cambiar en cuarenta años. "Si me hubieras preguntado entonces qué proporción de mujeres estarían haciendo películas en el cambio de siglo te habría dicho que 50 %, con mucha seguridad", confiesa. "También pensaba que los años de esplendor de Hollywood tenían los días contados", dice con sorna.


Hoy más que nunca, la directora cree que la industria estadounidense debería dejar de ser el espejo en el que Europa se quiere mirar. "El Hollywood actual no es la misma industria que fue en su día. Los estudios son muy poco ingeniosos, hacen remakes constantemente. Es un cine muy cansino", espeta.


Sin embargo, reconoce que debemos aprovechar los fondos y la plataforma que tienen al otro lado del Atlántico para incentivar el debate sobre la representación de la mujer en la gran pantalla. Es ahí donde Mulvey coloca al fenómeno de Wonder Woman, la heroína de DC que está arrasando en taquilla.


Según su teoría de la escopofilia, la Wonder Woman de Gal Gadot no combate la dictadura estética que somete al personaje desde hace años. "Creo que es interesante porque millones de chicas jóvenes irán a verla y se preguntarán esto mismo. ¿No debería ser distinto ahora que la directora y gran parte del equipo de producción son mujeres? ¿Qué tipo de heroína va a ser? ¿Cuál es su principal virtud como chica de acción?", enumera Mulvey.


Aunque reconoce que el progreso es muy lento, como ella ha podido comprobar en sus propias carnes, aplaude la acogida de estos proyectos y los considera una buena forma de medir el pulso al séptimo arte. "Creo que hay todavía un enorme deseo por el cine y la gente no solo se sienta en su casa con el portátil en las rodillas para ver una película -que también-. La muestra es que, cuando se estrena Wonder Woman, las salas se llenan", recalca.


Mulvey insiste en apuntar que no es algo exclusivo de los blockbusters, que los clubs de cine, los festivales menos masificados y las salas autogestionadas están haciendo mucho por las nuevas narrativas y el apoyo a la mujer cineasta. "Es aquí donde las mujeres jóvenes necesitan crear historias sobre ellas mismas y los problemas de las nuevas generaciones con las redes sociales", opina la veterana directora.


"Las mujeres siempre han estado sometidas a presiones por su apariencia, pero esa presión ha crecido con Facebook o Instagram; una presión por tener que encajar con un patrón físico determinado", observa. Piensa que esta nueva cultura, peligrosa en ciertos casos, necesita ser explorada y analizada a través del cine de la misma forma que lo hicieron en los viejos tiempos.


"Tengo muchas ganas de ver cosas nuevas y aún más interesantes de las que hicimos nosotras". Mulvey abre así unos puntos suspensivos en su legado para "una guerra que no ha hecho más que empezar".

Por Mónica Zas Marcos
15/06/2017 - 21:02h

Publicado enSociedad
Viernes, 28 Abril 2017 16:02

La marcha del uribe-popeyismo

La marcha del uribe-popeyismo

En la realización de la marcha del 1 de abril quedó evidente la apertura de una fisura importante que puede aprovecharse para interpelar el pueblo, construir ciudadanía y evitar que la sociedad colombiana siga siendo una masa manipulable.

 

El pasado 1 de abril se realizó una nueva manifestación convocada por los distintos sectores políticos coaligados en torno al expresidente Uribe. En apariencia, el confuso, y a la postre difuminado, rechazo a la “corrupción” consiguió aglutinar personajes con proyectos particulares y potencialmente antagónicos como el destituido exprocurador Alejandro Ordónez, la exministra Martha Lucía Ramírez o los uribistas “Pachito” Santos, Carlos Holmes Trujillo e Iván Duque.

 

Hasta supuestos venezolanos anónimos anunciaron su participación para impedir, según ellos, que el “castrochavismo” se apoderara de Colombia. Lo que parecía una exitosa convocatoria se vio opacada con la participación de alias “Popeye”, antiguo sicario del cartel de Medellín, y la defensa que de ella hicieron reconocidos personajes.

 

Algunos analistas llamaron la atención sobre la doble moral de los convocantes, varios de ellos con procesos judiciales abiertos por corrupción, mientras otros vieron en la marcha, cuyas consignas se enfocaron contra el proceso de paz, una advertencia de lo que puede ocurrir en las elecciones de 2018 en el caso de que no se consolide una coalición que asegure la implementación de los acuerdos con las Farc. Sin negar la pertinencia de estas interpretaciones, la marcha del 1 de abril permite observar importantes cambios en las formas y en la capacidad de convocatoria del uribismo.

 

Las masas contra el pueblo

 

La convocatoria del uribismo y los demás sectores contrarios al proceso de paz se ha dirigido fundamentalmente a las masas, evitando la interpelación del pueblo. Desde la psicología de las masas de Gustave Le Bon, quien a fines del siglo XIX quiso explicar “científicamente” la emergencia de grandes movilizaciones en Europa, sabemos que una masa es sustancialmente distinta a un pueblo. Según el teórico francés, en una masa la racionalidad individual se disuelve en favor de lógicas de contagio, sugestión y manipulación. El pueblo, en cambio, hace referencia al conjunto de ciudadanos, integrantes de una comunidad política, capaces de uso público de la razón.

 

Fue Le Bon, antes que Goebbels, quien descubrió la efectividad que tiene la afirmación de una mentira, repetida mil veces, para movilizar a las masas. Así, más que al discernimiento racional, la movilización de las masas apela a las pasiones; más que a la argumentación lógica, a la eficacia de la retórica. Es precisamente la estrategia que durante años ha implementado con éxito el uribismo. Por eso, el principio de no contradicción lógica tiene poco que decir a la hora de entender el carácter masivo de muchas de sus acciones colectivas, desde las marchas contra las Farc en 2008 o la invitación a votar contra la “ideología de género” en el plebiscito de 2016 hasta la reciente convocatoria contra la corrupción por parte de personajes condenados por ese delito.

 

Esta estrategia es totalmente contraria a la interpelación del pueblo que han puesto en práctica recientemente movimientos sociales como la Marcha Patriótica, el Congreso de los Pueblos o la Cumbre Agraria. Movilizar al pueblo supone un proceso de empoderamiento, de fortalecimiento de la ciudadanía y de educación política popular por la vía de la experiencia. Participar en un movimiento social, con todos los costos que eso supone en Colombia, que empiezan por poner en riesgo la propia vida, conlleva una apropiación de la ciudadanía, que no puede conseguirse sin un paciente proceso de concientización y organización que difícilmente se reduce a la movilización de las pasiones, aunque no necesariamente las excluye. Por esta razón, mientras las estrategias del uribismo para movilizar a las masas están basadas en liderazgos consolidados y preexistentes –de partidos políticos, gremios y sobre todo sectas evangélicas– que producen llamamientos de arriba hacia abajo, los movimientos sociales apuestan por un paciente esfuerzo de organización popular para agenciar la acción política de abajo hacia arriba.

 

Lo peor que podría pasarle al uribismo y su coalición en contra del proceso de paz es la emergencia de un pueblo, un sujeto político formado por ciudadanos capaces de discernir por sí mismos lo que conviene a los asuntos de la vida en común.

 

Desinformar para manipular

 

Pero la formación de ese pueblo tiene quizás su principal obstáculo en los mecanismos de manipulación que caracterizan nuestra contemporánea sociedad de la des-información. Hace dos décadas el sociólogo español Manuel Castells anunciaba nuestro ingreso a la “era de la información”, mientras el magnate Bill Gates se alegraba porque en el mundo virtual, donde “todos somos creados iguales”, sería más fácil alcanzar la elusiva equidad. El optimismo de aquellos tiempos ha dado paso a una visión más realista de las “nuevas” tecnologías de la información y la comunicación, pues pese al carácter horizontal de los intercambios que muchas de ellas permiten, la desigualdad en el acceso a la información no sólo persiste sino que incluso ha creado mayores problemas.

 

Si bien es cierto que las estrategias de comunicación política del uribismo no han descuidado para nada el papel de los grandes medios, la radio y la televisión, cuya característica principal es una forma de comunicación monológica que va del emisor al receptor sin posibilidad de intercambio, no es casualidad que buena parte del despliegue publicitario haya aprovechado las “nuevas” tecnologías de información y comunicación, por ejemplo mediante campañas con falsos perfiles en redes sociales virtuales para difundir sus contradictorios pero pasionales mensajes. Y es que las redes sociales y otras plataformas virtuales parecen ser más apropiadas para movilizar a las masas que para construir pueblo.

 

En efecto, la subordinación del acceso a la información a los criterios del mercado produce un exceso de oferta permanente, hasta el punto de que cada vez hay mayor dificultad para distinguir lo relevante de lo accesorio dentro de las desbordantes cantidades de datos con las que somos bombardeados diariamente. Esto dificulta que las personas accedan a la información necesaria para formarse un juicio sobre la realidad política e imposibilita cualquier reflexión paciente, puesto que en la competencia por captar la atención las noticias se suceden aceleradamente, impidiendo que los acontecimientos se fijen en la memoria individual y colectiva, a no ser aquellas informaciones sobre farándula u otros hechos banales que apelan a las pasiones y que el mercado posiciona como los más vistos o como contenidos virales.

 

Pero, sobre todo, el funcionamiento de estas tecnologías no es radicalmente distinto al de los medios de comunicación convencionales, porque en ambos casos prima la cantidad de recursos de que se disponga para posicionar contenidos. Por ejemplo, el posicionamiento de una página web en reconocidos motores de búsqueda tiene un precio, de tal manera que nuestras búsquedas no conducen a los mejores contenidos sino a aquellos que lo han pagado o esos otros que miles de cibernautas han considerado “relevantes” –graciosos, divertidos, sensuales, etcétera, y con más frecuencia a una combinación de los dos. Así pues, una de las paradojas del mundo contemporáneo es tener mayor acceso a la información y, al mismo tiempo, estar más desinformados. De ahí que la interpelación de las pasiones sea útil para asegurar un compromiso efímero con una manifestación o en unos comicios electorales, resultando más difícil canalizarla para la organización popular que caracteriza el tipo de acción colectiva de los movimientos sociales.

 

El lento declive de la estrategia uribista y las elecciones que vienen

 

En Tres ataúdes blancos*, la novela de Antonio Ungar, el presidente Del Pito, quien vía reelección domina desde muchos años atrás la imaginaria República de Miranda con apoyo de las mafias y los escuadrones de la muerte, obtiene un apoyo irrestricto de los votantes no a pesar sino gracias a que conocen su prontuario delictivo e incluso se sienten orgullosos de él. Se trata de una sociedad donde los antivalores son predominantes, en lugar de constituir onerosas cargas morales se han convertido en un importante capital político y, por consiguiente, en donde es prácticamente imposible determinar qué puede indignar, dado que precisamente aquello que debería indignar se halla revestido de importante reconocimiento social. Algo similar puede inferirse de la defensa que ciertos sectores hicieron de la participación de alias “Popeye” en la marcha del 1 de abril: hemos llegado a ese oscuro punto en el que un historial delictivo provee la autoridad necesaria para convertirse en adalid de la moralidad y de la lucha contra la corrupción.

 

Sin embargo, si bien eso puede decirse respecto de quienes apoyaron la participación de “Popeye”, la tímida discusión que tal hecho propició permite inferir que en el conjunto de la sociedad colombiana la manifestación dejó al uribismo muy cercano a ese otro punto en donde emerge la indignación. Varios analistas han lamentado que reconocidos personajes de la política nacional, hasta no hace mucho auto-erigidos en faros morales, hayan justificado su marcha al lado de “Popeye”. En realidad, no hay nada novedoso en un comportamiento que justifica los medios en función de los fines, pues desde hace muchos años reconocidos miembros del uribismo han sido cuestionados y procesados judicialmente, las cifras son incomparables con cualquier otro gobierno o movimiento político en la historia del país, e incluso mientras era presidente Uribe optó por pedir el respaldo de los “parapolíticos” a sus proyectos en el Congreso mientras no estuvieran en la cárcel. Lo novedoso es que hubo personas que se apartaron de esas justificaciones, incluso personas que anteriormente se habrían sentido de plácemes marchando con Uribe y “Popeye”.

 

Según datos de la Policía Nacional, el 1 de abril en todo el país apenas marcharon 55 mil personas, cifra reducida si se compara con otras movilizaciones del uribismo e incluso con los 250 mil marchantes que posteriormente reivindicaron los organizadores. A juzgar por las imágenes que rotaron por redes sociales y por la televisión, a la manifestación concurrió la base real del uribismo y de quienes se oponen al proceso de paz, esto es, en su mayoría personas de clase alta y media alta, articulados predominantemente por convicciones ideológicas, en particular por el odio a las Farc, y personas de otros segmentos provenientes de sectas evangélicas. Lo cierto es que la estrategia de movilización de las masas parece entrar en declive o, por lo menos, experimentar una caída enorme en términos de efectividad. El odio a las Farc, laboriosamente construido durante el gobierno Uribe, no consiguió movilizar como lo había hecho en oportunidades anteriores. Además, esta vez el llamado a la movilización en virtud de las pasiones fue incapaz de ocultar con la retórica anticorrupción los intereses particulares de los distintos sectores que convergen en la coalición uribista y en contra del proceso de paz.

 

En suma, la novedad de la marcha del 1 de abril no es que sectores disímiles sigan articulados en contra del proceso de paz, de las Farc o, en sus términos, de la “ideología de género” y del “castrochavismo”. El hecho relevante es que ese discurso ya no es suficiente para movilizar masivamente, a pesar de camuflarse de lucha contra la corrupción. Más que nunca, en la coalición uribista tiende a predominar la racionalidad instrumental: son los cálculos electorales individuales del conjunto de personajes que animaron la marcha lo que hasta ahora los mantiene unidos, pero todos ellos esperan capitalizar en su beneficio particular el caudal electoral de Uribe, lo que en últimas la hace una coalición frágil. Aunque siempre habrá la oportunidad de apelar a las pasiones para movilizar a las masas, y más si se tienen en cuenta las oportunidades que brinda nuestra sociedad de la des-información y un contexto donde ciertos antivalores tienden a predominar, se ha abierto una fisura importante que puede aprovecharse para interpelar el pueblo, construir ciudadanía y evitar que la sociedad colombiana siga siendo una masa manipulable.

 

* Anagrama, 2011, p. 129.

Publicado enEdición Nº234
Miércoles, 26 Abril 2017 06:50

La madre de todos los nombres de bombas

La madre de todos los nombres de bombas

¿Por qué EE.UU. usa nombres de los pueblos originarios que exterminó o de los líderes de esos pueblos para bautizar a su industria guerrerista? Las preguntas surgen de la escalada de tensión mundial desde que asumió Trump.


“La Madre de todas las bombas” fue usada en Afganistán contra un complejo de túneles del EI.

Como si una bomba de alto poder destructivo o una aeronave militar no fueran suficiente disuasivos, necesitan un nombre propio, una señal que los identifique. Estados Unidos es un país inagotable en armamento y a cada uno de sus productos bélicos los denomina de una manera curiosa. A veces parece coherente con su historia nacional de tierra arrasada. Lo cuenta Noam Chomsky en su último libro, ¿Quién domina el mundo?: ¿Por qué Estados Unidos llama Apache, Black Hawk o Cheyenne a sus helicópteros hechos para la guerra? ¿Por qué llamó Operación Gerónimo al ataque y la violación de la soberanía de Pakistán que terminó con la muerte de Bin Laden? ¿Por qué usa nombres de sus pueblos originarios o de los líderes de esos mismos pueblos que exterminó para bautizar a su industria guerrerista? Las preguntas vienen a cuento en estos tiempos de escalada armamentística, de proyectiles arrojados contra los bunkers del ISIS –como la “Madre de todas las Bombas” (la MOAB)– de las nuevas bombas atómicas estadounidenses, las B61-12 que empezarán a fabricarse en serie en 2020.

“Todo lo que vuela contra todo lo que se mueva”, ordenó Henry Kissinger cuando era el consejero de Seguridad Nacional de Richard Nixon para empezar los bombardeos de 1969 sobre Camboya. Hoy no cae el Napalm sobre Vietnam, pero hasta el año pasado Arabia Saudita arrojaba bombas de racimo fabricadas en Estados Unidos sobre los civiles de Yemen. El antídoto antiterrorista de la MOAB fue utilizado después de que diera la orden el presidente Donald Trump mientras comía una torta de chocolate. Su objetivo era destruir los túneles o cuevas construidos por el ISIS en el distrito afgano de Achin, provincia oriental de Nangarhar. Barack Obama siguió por TV junto a Hillary Clinton desde la Casa Blanca el asesinato de Bin Laden en Abbottabad, Pakistán, en 2011. Al líder de Al Qaida y la operación para matarlo, Estados Unidos los bautizó Gerónimo. El nombre del último jefe apache que combatió al hombre blanco hasta que cayó detenido y fue confinado a una reservación.

La industria militar de EE.UU. también tomó el nombre de la tribu de Gerónimo y se lo puso a un helicóptero de ataque, el AH-64 Apache, que en sus distintas versiones actualizadas ha participado en las invasiones de Panamá, Afganistán e Irak. Hoy lo sigue fabricando la compañía Boeing. Su antecesor fue el Cheyenne –el nombre de otro pueblo originario– que se utilizó en la guerra de Vietnam pero que por su alto costo fue discontinuado después. Lo desarrollaba la Lockheed.

Otro helicóptero que alude a un jefe indio es el Black Hawk (Halcón Negro) fabricado por Sicorsky, utilizado para el transporte de tropas. La caída en 1993 de uno de ellos en Mogadiscio, Somalia, fue tratada por el cine de Hollywood en una película que ganó dos Oscar. La tradición de ponerle nombre a estas naves se remonta a fines de la década del 50, cuando la Bell llamó “Iroqués” a uno de sus prototipos que todavía sigue volando para el ejército de EE.UU. Chomsky dice de esta costumbre que “la elección del nombre recuerda la facilidad con la que bautizamos nuestras armas homicidas con el nombre de las víctimas de nuestros crímenes...” Y enseguida se pregunta en su libro: “¿Cómo habríamos reaccionado si la Luftwaffe hubiera llamado a sus cazas judío o gitano?”

El piloto Paul Tibbets, quien comandaba el bombardeo B-29 que arrojó la bomba atómica sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945, le puso a su nave Enola Gay. Lo hizo en honor a su madre, que se llamaba igual. Falleció en 2007 cuando tenía 92 años en su casa de Ohio. No se arrepintió de lo que hizo. Fue muy gráfico cuando lo confesó sin pudor: “Nunca perdí una noche de sueño por Hiroshima”. A la bomba que lanzó desde su avión la habían bautizado Little boy (niño pequeño). A la que destruyó Nagasaki tres días después, Fatman (hombre gordo). Murieron 240 mil personas entre los dos ataques ordenados por Washington, los únicos de la historia en que se emplearon proyectiles nucleares.

Estados Unidos consiguió la rendición incondicional de Japón, pero desde entonces la carrera armamentística nunca se detuvo. Junto a Rusia acumula con holgura los mayores arsenales atómicos del planeta, muy lejos de Francia y China, que los siguen según las estadísticas de ojivas nucleares más difundidas realizadas por la FES (La Federación de Científicos Estadounidenses). La escalada beligerante por las armas nucleares que tiene hoy como centro a la península de Corea es la consecuencia de esa política. Las presiones crecientes de EE.UU. sobre Corea del Norte –que posee armas atómicas– empeoran la tensión internacional para algunos especialistas reconocidos.

Con un costo estimado de entre 8.000 y 10 mil millones de dólares, la principal potencia planetaria tiene previsto fabricar las B61-12, sus nuevas bombas atómicas. Su producción en serie comenzará en 2020 y se desplegarán por Europa entre sus países aliados como armamento disuasivo contra Rusia. Ya hubo una prueba en el estado de Nevada, donde se arrojó desde un F-16 un proyectil de estas características sin el explosivo. El anuncio se realizó el 13 de abril pasado. El aparato militar de Estados Unidos se mantiene activo y al acecho. No importa que nombres les ponga a sus armamentos y operaciones encubiertas. La MOAB, esa bomba gigantesca de 10 toneladas –considerada la hija de la BLU-82 utilizada en la Guerra de Vietnam–, es la mejor prueba del militarismo con que intenta domesticar al mundo.

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