En el reino del desconcierto y el hazmerreír

No hay caleidoscopio que permita plasmar en formato periodístico este momento de extremada agitación que vive este país donde todo parece estar cambiando a gran velocidad, pero nadie sabe muy claramente en qué dirección
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Un dirigente político de 69 años, el líder del partido laborista, Jeremy Corbyn, es recibido como un ídolo pop por decenas de miles de fans en el más alternativo de los festivales de música del Reino Unido, el Glastonbury. Cinco gigantescas torres en Camden Town, barrio de moda londinense, son evacuadas para protegerlos de una repetición del incendio de la Grenfell Tower hace 10 días. Una de las policías más famosas del mundo por no portar armas anuncia planes para revertir esta política de cara a la amenaza terrorista que se cobró 36 vidas en los últimos tres meses.


Desde el referendo del 23 de junio del año pasado a favor del Brexit, este país tan conocido por sus peculiaridades - las manos de las calles al revés que el resto, los colectivos rojos, los policías que se sacan fotos con los turistas - ha empezado a padecerlas como una enfermedad crónica y quizás incurable.


En medio de la caótica negociación del Brexit, la UE y los británicos se burlan abiertamente de la “generosa oferta” para residentes europeos que hizo la atribulada primer ministro británica Theresa May el jueves. Angela Merkel le contesta con apenas oculto desdén que el Brexit no es una prioridad para la UE y el Banco Central Europeo anuncia los primeros pasos para hacerse con uno de los negocios más lucrativos de una City londinense que no contará ya con el paraguas europeo.


Los diarios pro-europeos británicos hablan cada vez más abiertamente de dar marcha atrás con el Brexit (“todo depende de nosotros mismos” dice ayer el diario The Guardian) mientras May busca con creciente desesperación una alianza con los reaccionarios protestantes unionistas de Irlanda del Norte de cara a la votación del jueves de su primer programa legislativo que, en caso de derrota, la dejaría al borde del precipicio.


Bienvenidos entonces al Reino Unido, el país más imprevisible de Europa, convertido lentamente en un hazmerreír de la UE que, sin embargo, puede causar un insondable daño al bloque y por extensión, al mundo. No hay caleidoscopio que permita plasmar en formato periodístico este momento de extremada agitación que vive este país donde todo parece estar cambiando a gran velocidad, pero nadie sabe muy claramente en qué dirección.


Nadie duda que la negociación con el Brexit es, en palabras de un ex líder y ministro conservador, William Hague, el más importante evento político-diplomático de la posguerra, pero ni toda la experiencia y presunto “know how” de la Foreign Office, acumulados durante casi dos siglos de ser el mayor imperio del planeta, y unas cuantas décadas más de mantenerse en la mesa de las grandes potencias, ha servido para dar una imagen de solidez de cara a unas negociaciones que deben concluir el 29 de marzo de 2019, es decir, en 21 meses.


La oferta inicial de May para proteger los derechos de los tres millones y medio de europeos que viven en el Reino Unido y el millón doscientos mil británicos en Europa fue calificada de patética por un grupo que representa a ambas partes, los británicos en el continente y los continentales en el Reino Unido. “Es absurdo que su oferta sea condicional a que haya reciprocidad de parte europea. La Unión Europea ya hizo una oferta mucho más generosa. ¿Espera que la UE ofrezca mucho menos de lo que propuso en aras de la reciprocidad?”, señala Dave Spokes del Grupo Expats Citizen Rights in EU. Una inglesa que vive en España, Sue Wilson, fue más directa. “Estamos podridos (...sick and tired....) que nos usen como peones de una negociación”, dijo a The Guardian.


La primer ministra se ha convertido en una figura que circula por el escenario europeo y británico con el aire de un fantasma aterrorizado de su propio semblante. Esa seguridad tan British que exhibió el 29 de marzo al activar el artículo 50 para iniciar las negociaciones de separación de la UE, produce ahora entre risa y pena. “Son el hazmerreír de Europa. Si no fuera tan seria, la situación sería cómica”, señala un artículo en el diario suizo Der Bund. ¿Qué autoridad puede tener una dirigente política que convoca a elecciones anticipadas en abril para que le den un mandato aplastante a favor del Brexit y por poco cae derrotada?


La apuesta de May salió tan mal que perdió su mayoría parlamentaria y ahora está negociando a la desesperada para sostenerla con un acuerdo con los Unionistas Protestantes del DUP. El DUP quiere unas dos mil millones de libras (2.500 millones de dólares) para proyectos en educación y salud, algo que puede hacer estallar a los escoceses, galeses e ingleses, que también querrían una contribución similar a sus presupuestos.


Como además el DUP es el más reaccionario de los partidos parlamentarios, hay muchos conservadores dispuestos a votar a favor de las enmiendas que la oposición quiere imponerle al programa legislativo que May presentó el miércoles. El conservador Sir Peter Bottomley es uno de los que ha firmado a favor de la enmienda propuesta por una diputada laborista para levantar la prohibición que rige para el aborto de mujeres de Irlanda del Norte, medida que, de aprobarse, espantaría al DUP.


Las febriles negociaciones hasta la votación el jueves 29 muestran a un gobierno que se mueve siempre al borde del precipicio. “Can Theresa May survive the next seven days?”, titula el semanario The Week. Según algunos analistas, la maquiavélica estrategia de los conservadores es mantenerla hasta el fin de la negociación por el Brexit. “El Brexit va a terminar muy mal. Los conservadores necesitan un chivo expiatorio”, señala Martha Hill en The Guardian.


Mientras tanto el líder de la oposición, Jeremy Corbyn, goza de una popularidad bautizada como Corbynmanía. En Glastonbury decenas de miles de jóvenes cantaron al unísono su nombre cuando subió al escenario a presentar el dúo hip-hop Run The Jewells. La última encuesta predice un triunfo de Corbyn en caso de que haya nuevas elecciones. La posibilidad es remota en las próximas semanas, pero no inexistente a mediano plazo. En el matutino conservador Daily Telegraph la historiadora Catherine Haddon señala que si este jueves el programa de gobierno que presentó May es derrotado en la Cámara de los Comunes, el laborismo presentaría una moción de confianza en su gobierno que podría forzar su renuncia.


Si el panorama político se parece a una sala de emergencia, en las calles se vive una similar sensación de extrema incertidumbre e inseguridad. A la evacuación de unos 800 residentes de cinco edificios en Camden Town el viernes, se añaden otros 11 edificios identificados en el Reino Unido que usaron el mismo tipo de revestimiento inflamatorio que convirtió al Grenfell Tower en una bola de fuego el miércoles 14 dejando un saldo de unas 79 personas muertas, un número incierto de desaparecidos y más de 500 familias en la calle. En el estado de pánico generalizado que generó el incendio, circulan versiones de que muchos hospitales, escuelas y edificios públicos están construidos con el mismo tipo de material.


La economía empieza a reflejar este panorama enrarecido e impredecible. A un año del referendo, la economía está empezando a sentir el impacto. El primer trimestre creció un 0,2%, medio punto menos que en el trimestre previo, el peor desempeño entre países del G7. El Banco Central Europeo aumentó la alarma esta semana al indicar que si el Reino Unido abandona la UE, tendrá que ejercer un control mucho mayor de los productos financieros en euros que usan la City, un negocio por valor de unos 850 mil millones de euros diarios.

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Lunes, 19 Junio 2017 07:28

Tiempo para tener tiempo

Tiempo para tener tiempo

Amazon es líder del comercio electrónico. Un verdadero imperio que se ha ido conformando desde su fundación, en 1994, a partir del negocio original de la venta de libros. Abarca ahora una enorme variedad de productos y ha añadido otros rubros mediante la adquisición de muchas compañías. La entrega a domicilio es la clave de ese negocio.

Esta empresa ocupa el primer lugar en la lista del sector comercio electrónico a escala mundial. En el año fiscal 2016 tuvo ingresos por 136 mil millones de dólares y una plantilla laboral de 269 mil empleados. Está muy por encima de su competidor chino, Alibaba, con 15.7 mil millones de ingresos y 26 mil trabajadores.

Amazon anunció que comprará la cadena de supermercados Whole Foods. Pagará por ella 13.7 mil millones de dólares y tendrá 465 tiendas físicas, con ventas del orden de 15.5 mil millones de dólares. Ampliará así, con el modelo que ha desarrollado, la venta de las provisiones, mucho más allá de su ya existente Amazon Fresh.

El comercio es una actividad económica que se ha transformado considerablemente en años recientes. Es un sector diversificado en cuanto a los productos que se ofrecen y también, socialmente estratificado.

Las condiciones físicas también se han modificado. Esto se aprecia en la mayor parte de las localidades urbanas, en las que aparecen tiendas con grandes superficies y enorme variedad de productos. En México, su rápido desarrollo puede verse en muchas localidades.

Un aspecto notorio de este servicio es, precisamente, la entrega a domicilio, ya sea por medio directo, mensajería, correo y drones. Amazon entrega prácticamente de todo, hasta productos frescos.

Los grandes almacenes ofrecen cada vez más sus ventas por Internet, ampliando las antiguas ventas por catálogo. La comida la reparten empresas mediante mensajeros, por ejemplo, esos que van en bicicleta con grandes bolsas colgadas de la espalda; recogen la orden en el restaurante y la llevan a uno a casa.

Todo esto se hace mediante el uso de aplicaciones electrónicas que surgen como hongos silvestres. Se habla ya del inicio del ocaso de los centros comerciales tal como los conocemos, donde ahora se concentran tiendas y restaurantes.

El multimillonario inversionista Mark Cuban, dueño del equipo de basquetbol Maveriks de Dallas y con participaciones en cines, producción de películas y canales de televisión, caracterizó de modo muy preciso el sentido de la nueva inversión de Jeff Bezos de Amazon y también propietario del periódico The Washington Post.

Cuban apuntó que hay una cuestión que determinará si la compra de la cadena de menudeo de provisiones será buena para Bezos. Ésta consiste en si Amazon puede entregar las compras de manera más rápida que aquella en que el comprador puede llegar a la tienda en su auto, o bien en un mundo de Uber y Lyft.

Esta perspectiva dirige la atención a una nueva arista del negocio y también, del comportamiento de los consumidores.

Lo que dice Cuban es que Amazon deberá entregar las mercancías a domicilio desde una tienda de Whole Foods en menos tiempo y por el medio que sea del que tomaría a alguien llegar, también por cualquier medio posible, a dicha tienda, realizar la compra y volver a casa.

Pero el quid de todo este asunto viene después en el mismo argumento de Cuban que, al considerar si una entrega más rápida de provisiones añadirá valor no sólo al negocio, sino al mundo mismo (sic), respondió categórico: "¿Qué es más valioso que tu tiempo?"

¡Ah, el tiempo! En la economía la consideración del tiempo es un asunto clave para tratar las cosas de la productividad, las ganancias, los salarios, las decisiones relativas a la asignación de los recursos para el consumo, el ahorro, la inversión y para el endeudamiento.

El caso de Amazon que aquí se comenta tiene que ver con un cambio significativo en las decisiones del consumidor y, como señala Cuban, con el uso del tiempo, con el valor que se le da a éste en el capitalismo contemporáneo.

La aseveración de que nada es más valioso para el individuo que el tiempo rebasa las consideraciones más próximas y limitadas referidas al consumo. Puede ampliarse al tratamiento filosófico del sentido del tiempo en términos personales, sociales, históricos. Vaya, ¿tiempo para qué?

Ahora es común que la gente prefiera que todo se le lleve a domicilio: las compras del supermercado, la comida, la ropa de su tienda favorita, las múltiples opciones del enorme catálogo de Amazon, las medicinas de la farmacia, las tomas de muestras de laboratorio y hasta la atención del médico.

Es, tal vez, un eco de las formas de la comunicación que se han ido estableciendo por diversos canales de la www y que modifican las pautas de relacionamiento interpersonal.

Cabe cuestionar el sentido de la aseveración del valor del tiempo para el individuo según la certeza mostrada por Cuban. Este es un asunto que el mercado capitalista no sólo aprovecha, sino alienta, en una apariencia de que restaura la autonomía de la persona por medio de devolverle su tiempo.

Pero nada previene que esto se convierta en una manera redundante de recuperar el tiempo para tener más tiempo. Después de todo, es común que cuando se pregunta a alguien qué hace responda: "Aquí, matando el tiempo".

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Miércoles, 14 Junio 2017 06:13

La muerte del centro comercial

La muerte del centro comercial

En las economías capitalistas desarrolladas la crisis financiera de 2007 tuvo como epicentro el sector inmobiliario y las hipotecas de mala calidad. Los bancos centrales rescataron al sistema bancario privatizando las ganancias y haciendo público el costo de la crisis. Y ahora que lo peor del frente de tormenta pasó, se consolida la percepción de que la borrasca ha sido controlada. Esa es una idea equivocada y peligrosa.

La verdad es que el problema en Estados Unidos se ha desplazado del ámbito residencial a los centros comerciales, los famosos y feos shopping malls. Esas enormes construcciones están hoy en el corazón del próximo huracán financiero. Al igual que en 2007, los efectos del mal tiempo se dejarán sentir en la economía global.

Los centros comerciales en Estados Unidos se están muriendo lentamente. Los locales vacíos se multiplican porque las ventas no cubren las altas rentas y los comercios en bancarrota aumentan todos los días. Casi no se habla de este tema, pero lo cierto es que en Estados Unidos crece cada día el número de centros comerciales fantasma, abandonados o con grandes espacios vacantes. Hasta se habla del modelo chino en el que el crédito barato y la especulación inmobiliaria han llevado a construcciones de millones de metros cuadrados que hoy son cascarones vacíos sostenidos por millones de toneladas de concreto, miles de kilómetros de cables eléctricos y tuberías, amén de una colosal huella ecológica.

Si la imagen exitosa del centro comercial se mantiene es sólo porque algunos malls subsisten en buenas condiciones. Pero esos centros son la minoría: en Estados Unidos sólo 20 por ciento de los centros comerciales genera más de dos terceras partes de las ganancias de este sector. Esos centros comerciales están localizados en puntos que mantienen alta densidad de población con poder de compra o en centros de concentración turística y económica. Lo cierto es que la crisis en el resto de los centros comerciales es una triste realidad que no va a desaparecer. Se calcula que en los próximos dos o tres años desaparecerán cerca de 800 shopping malls (más de la mitad del total) en todo el territorio estadunidense.

Muchos podrían pensar que el principal responsable de la debacle del centro comercial se debe al auge del comercio en línea. Pero lo cierto es que a pesar de su crecimiento, el comercio vía Internet apenas representa 12 por ciento de las ventas totales de las tiendas departamentales que sirven como ancla de los malls.

La razón de fondo de la nueva crisis es que la construcción de centros comerciales en las últimas dos décadas ha procedido a un ritmo muy superior al crecimiento del poder de compra en la mayoría de las ciudades estadunidenses. Mientras la demanda se estancaba se construyeron más de siete millones de metros cuadrados para centros comerciales en los últimos cinco años.

¿Por qué se ha mantenido la inversión en los centros comerciales? La respuesta es inmediata: cálculos de riesgo equivocados y mucha especulación. Éste es un sector en el que los inmuebles sirven de garantía, facilitan la obtención de financiamiento y permiten un mayor apalancamiento. La inversión en centros comerciales estuvo ofreciendo rendimientos estables que prometían superar 6 o 7 por ciento y con una garantía aparentemente tan sólida como el concreto y acero utilizados en su construcción. Eso explica el rápido crecimiento de capacidad instalada que hoy rebasa todas las proyecciones sobre la evolución de la demanda. Por eso las tiendas en los malls ofrecen constantes ofertas y descuentos sobre toda la gama de artículos en venta, lo cual comprime los márgenes de ganancia y lleva a la apertura de concursos de quiebra. En consecuencia, los operadores de los centros comerciales enfrentan serias dificultades para enfrentar sus compromisos de deuda. Para los próximos 18 meses se necesita refinanciar unos 130 mil millones de dólares en créditos para el sector de centros comerciales, una operación que no se anuncia fácil.

La gran diferencia de la crisis que se avecina es que los principales acreedores no son los grandes bancos, sino los llamados inversionistas institucionales como los fondos de pensión y las compañías aseguradoras, así como otros agentes financieros –en especial, los fondos de cobertura hedge funds– y uniones de crédito. Las implicaciones para el sistema financiero son más graves que las de la crisis de 2007 porque el rescate de las compañías aseguradoras y los fondos de pensión se anuncia casi imposible. Los efectos en cascada sobre los ingresos de jubilados y el desplome de recaudación fiscal (por impuestos prediales) son múltiples y serán difíciles de revertir: vender uno de esos centros es mucho más complicado que el deshacerse de mil casas. A diferencia del cierre de una fábrica y de la pérdida de empleos, el cierre de un centro comercial no puede explicarse con una retórica fácil sobre la globalización o un mal tratado comercial. El crepúsculo de los shopping malls se debe a problemas estructurales del capitalismo avanzado.

Twitter: @anadaloficial

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Increíble inclusión de India y Pakistán al "Grupo de Shanghai" que encabezan China y Rusia

Mientras Washington se desgarra con las poco convincentes suputaciones de James Comey, ex director de la FBI –vulgar "soplón" y marioneta del Deep State violentamente defenestrado por el cada vez más atribulado Trump–, el mundo se desordena y se reordena en forma simultánea a pasos acelerados para ocupar los espacios que deja vacios Estados Unidos: la otrora superpotencia unipolar hoy en franca decadencia y en plena "guerra civil" que no se atreve a pronunciar su nombre.

Totalmente boicoteado por los desinformativos multimedia "occidentales", el Grupo de Shanghai (Organización de Cooperación de Shanghai: OCS) celebró su trascendental cumbre 17 en Astana, capital de Kazajistán, país convertido en la bisagra euroasiática entre China y Rusia. El boicot multimediático "occidental" colinda con lo pueril, cuando en dicha cumbre fue avalado el espectacular ingreso de India y Pakistán: su mayor evento después de 16 años de existencia teórica.

No es menor la incrustación de India y Pakistán –a mi juicio, la primera apadrinada por Rusia y la segunda por China–, dos potencias medianas nucleares que se han enfrascado en tres guerras convencionales. De sus seis miembros primigenios –China, Kazajistán, Kirguistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán–, la OCS pasa ahora a ocho: cuatro de ellos conspicuas potencias nucleares (Rusia, China, India y Pakistán).

¿Se nucleariza el Grupo de Shanghai mientras se resquebraja la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en la fase trumpiana? El Grupo de Shanghai ostenta como "observadores" a Afganistán, Bielorrusia, Irán y Mongolia y, como "socios de diálogo", a Armenia, Azerbaiyán, Camboya, Nepal, Turquía y Sri Lanka. En total, 10 países adicionales se encuentran en la lista de espera que deberán dosificar China y Rusia (https://goo.gl/KKuM0b).

¿Se saldrá Turquía de la OTAN para adherirse al Grupo de Shanghai más afín a su cultura y etnia, y así olvidarse de la hoy desgajada Unión Europea (UE) que despreció su inclusión contra natura? El núcleo del Grupo de Shanghai fue eminentemente "centroasiático" durante 16 años, pero hoy lanza relevantes vectores geopolíticos y geoeconómicos al subcontinente indio (vía India y Pakistán, por extensión a Sri Lanka y Nepal), también al Cáucaso (Armenia y Azerbaiyán)y hasta Indochina (Camboya).

El flujograma y el cronograma de la OCS se ha ajustado en los recientes 16 años conforme han declinado tanto la salvaje unipolaridad estadunidense como su corolario globalista israelí/anglosajón, lo cual se expresa nítidamente con la aplicación de Irán para convertirse en miembro a carta cabal en momentos tan cruciales para la edificación del nuevo orden multipolar (https://goo.gl/7T8lZu).

Alexander Dugin, uno de los máximos ideólogos rusos muy cercano al zar Vlady Putin, contrasta el irredentismo prácticamente unipolar de la OTAN con la pluralidad multipolar de la OCS: en la OTAN "domina un solo país, una sola ideología, mientras la OCS se compone de los países y las fuerzas que representan diversas civilizaciones con diferentes ideologías y sistemas políticos".

Es cierto, la OTAN es unipolar, donde EU domina al restante pusilánime e inánime, mientras el relativamente naciente Grupo de Shanghai es plural bipolar (sin menospreciar la invaluable adquisición de India).

Para Dugin, ideólogo ruso del euroasianismo, “La OCS se crea no como la ‘OTAN asiática’, sino como una estructura euroasiática que se opone a la globalización. La unión de grandes estados asiáticos que poseen una enorme capacidad económica y grandes fuerzas estratégicas es un serio paso hacia la institucionalización del mundo multipolar”.

Dugin lo expresa sin tapujos: "La OCS es un bloque multipolar, y ello equilibra la hegemonía estadunidense y occidental, convierte un modelo de mundo que se impone a todos sin alternativas, en una libertad. Ello atribuye nuevas posibilidades a los jugadores regionales de cualquier escala".

Dugin diseca la intimidad geopolítica de la OCS, a la que coloca como fuerza de equilibrio frente al irredentismo de EU: “eso será un desafío que ninguna estructura o coalición occidental ni ningún bloque podrá vencer. Si la OCS elabora una postura consolidada sobre la lucha antiterrorista (...) significará un ambiente absolutamente diferente para resolver el conflicto sirio. Si la OCS dice ‘no’ a algunas acciones de occidente, habrá que tenerlo en cuenta”.

Detecto una contradicción conceptual y operativa entre la apología de la "globalización económica" (en contrapunto a la "globalización financierista" de las plazas globalistas de Wall Street y la City) que pregonó el mandarín Xi en su reciente aparicion en el foro moribundo de Davos, con la oposición contundente de Dugin a la "globalización" tout court. Ya habrá tiempo de discutirlo en detalle.

A mi juicio, de lo más relevante de la cumbre 17 de la OCS en Astana fue la enésima reunión bilateral del mandarín Xi con el zar Vlady Putin para afinar detalles de su cada vez más profunda "alianza estratégica" (https://goo.gl/vON8mW).

Ni al zar Putin ni al mandarín Xi se les escapa que la agenda desestabilizadora de los yihadistas del Daesh está programada en los algoritmos geopolíticos de los instrumentos de EU en el Cáucaso/Sur y Asia Central, en sus fronteras respectivas de Rusia y China con la provincia islámica de los uigures en Xinjiang (https://goo.gl/ZD7258).

Los mandatarios de Rusia y China enfocaron sus baterías en la delicada situación de Norcorea y en el papel destinado a jugar por la OCS en la reconciliación y reconstrucción de Afganistán, cuando tampoco podía faltar el realineamiento de la "nueva ruta de la seda" (proyecto chino) con la Unión Económica Euroasiática (proyecto ruso).

El zar Putin acusó a EU de estar detrás de los atentados terroristas yihadistas, lo cual sólo es ignorado por los multimedia desinformativos de "Occidente" (https://goo.gl/P2yhA8).

El geopolitólogo Rostislav Ischenko fustigó la "incapacidad" de EU y la UE de lidiar con la amenaza terrorista proveniente de Medio Oriente y Asia Central, que afecta los intereses de los miembros de la OCS cuando los yihadistas del Daesh se aprestan a trasladar y mutar sus operaciones en las fronteras y entrañas del RIC (Rusia, India y China): "Ni Rusia ni China pueden permitir que las bandas terroristas expulsadas de Medio Oriente depreden sus fronteras", lo cual descarrilaría la "nueva ruta de la seda" y la Unión Económica Euroasiática (https://goo.gl/DbvYjO).

El Grupo de Shanghai provee el formato idóneo para que India y Pakistán, no se diga India con China, asciendan y trasciendan a un nuevo plano más creativo su nuevo tipo de interacción, que dejen atrás sus aldeanas contradicciones y confrontaciones que benefician el caduco orden unipolar anglosajón. Desde su eclosión de muy bajo perfil hace 16 años, ahora sí que el Grupo de Shanghai ha tomado una dinámica más acelerada y consolidada en su cumbre en Astana.

Después de haber estado en franca defensiva, desde el montaje hollywoodense del 11/9 (con sus guerras fabricadas en Afganistán e Irak), al unísono de la reactivación de la agenda yihadista y sus "células dormidas" de la eterna CIA, ahora el Grupo de Shanghai pasa a una notable contraofensiva en la cartografía de los "Balcanes Euroasiáticos" del hoy fallecido Brzezinski, y que es inversamente proporcional a la decadencia unipolar de EU.

www.alfredojalife.com

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Jueves, 08 Junio 2017 06:26

India: la gran potencia de en medio

India: la gran potencia de en medio

Tengo la impresión de que, de todas las "grandes potencias" del sistema-mundo contemporáneo, sea cual sea la forma en que definamos "gran potencia", India es la que recibe menor atención. Admito que esto ha sido cierto de mi parte, pero es cierto también de la mayoría de los analistas geopolíticos.

¿Por qué ha de ocurrir esto? Después de todo India se está acercando rápidamente al punto donde tendrá la población más grande del mundo. Es respetablemente alta en casi todas las medidas de fortaleza económica y mejora todo el tiempo. Es una potencia nuclear y tiene una de las fuerzas armadas más grandes del mundo.

Es un miembro del G-20, lo que le confiere un certificado de ser una gran potencia. No obstante, no es miembro del G-7, que es un grupo mucho más restringido y mucho más importante. Es uno de los cinco países conocidos como BRICS –Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.

Pero el BRICS, la fuerza creciente de las economías "emergentes" a principios del nuevo siglo, ha resbalado en su significación geopolítica, puesto que sus economías, con excepción de China, se debilitaron repentina y radicalmente desde la decadencia de la economía-mundo posterior a 2008. Es miembro oficial, con China y Rusia, pero también con Pakistán, de la Organización de Cooperación de Shanghai, pero su estructura no parece convertirse en una fuerza importante en la política mundial.

Los gobiernos de India, sin importar qué partidos hayan estado en el poder, han invertido mucha energía en buscar un papel más importante en el sistema-mundo. En particular, han buscado obtener el respaldo de otras potencias en relación con la añeja disputa con Pakistán sobre Cachemira. No parece que hayan logrado nunca este objetivo.

En los días de la guerra fría, India fue oficialmente neutral y de facto más cercana a Rusia. Desde el colapso de la Unión Soviética, India ha intentado mejorar sus relaciones con Estados Unidos. Pero lo que logró en términos de respaldo estadunidense, lo perdió en términos de política con China.

China ha tenido serios conflictos armados con India por territorio, y está enojada por la hospitalidad del país asiático hacia el Dalai Lama.

India ha sido el país raro en Asia, pues cuenta con un sistema parlamentario en funciones, con virajes en la fuerza electoral entre el Partido del Congreso (heredero del movimiento de independencia) y el Partido Bharatiya Janata (un movimiento nacionalista hindú de derecha). Este hecho recibe aplausos de los analistas y los líderes políticos de los países paneuropeos, pero no parece haber significado que respalden las demandas de India en pos de mayor reconocimiento en ningún grado importante.

Una pregunta que podríamos hacernos es: ¿quién necesita realmente a India?

Estados Unidos (EU), especialmente desde que Donald Trump asumió el poder, quiere que India compre más de su país sin invertir, sin embargo, demasiado a cambio. De hecho, en este momento, el regreso del personal de tecnología de Internet a India desde Estados Unidos (y de otros países occidentales) está amenazando a EU con una pérdida significativa de empleos en uno de los pocos sectores donde el país estadunidense lo ha estado haciendo bien hasta ahora.

¿Acaso China necesita de India? Por supuesto, China quiere el respaldo de India en cualquiera de sus querellas con Estados Unidos, pero la nación asiática es un rival por el respaldo de los países del sureste de ese continente, no un socio en su desarrollo.

Rusia e Irán podrían utilizar el apoyo de India en asuntos relacionados con Medio Oriente, pero el país asiático duda en otorgar demasiado respaldo, aún cuando están de acuerdo básicamente en cuestiones como, digamos, Afganistán, por temor a ofender a Estados Unidos. Las naciones del sureste asiático creen que llegar a arreglos con China resulta mucho mejor que llegar a arreglos con India.

Claramente, el problema, es que India es un país "de en medio". Es lo suficientemente fuerte como para ser tomado en cuenta por otros, pero no es lo suficiente fuerte como para jugar un papel decisivo. Así, conforme las demás potencias barajan constantemente sus prioridades, India parece destinada a ser una que reaccione a sus iniciativas, más que una que haga que los otros reaccionen a las iniciativas de India.

¿Cambiará esto en la próxima década? En la caótica geopolítica del estado actual del sistema-mundo, todo es posible. Pero no parece demasiado probable.

Traducción: Ramón Vera Herrera

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El “Mesías wasp” Trump: ¿Controlado por el Deep State global y doméstico?

Después de su triunfal visita a Arabia Saudita e Israel (https://goo.gl/V8Xq56) y su polémica travesía de atropellos y empujones en Europa, Trump regresó a su realidad doméstica en donde se encuentra sitiado por la dinastía de los Bush (padre e hijo)/ los Clinton y Obama, al unísono de los servicios de espionaje de la dupla FBI/CIA, los cuales en su conjunto representan una parte sustancial de la estructura oligárquica/plutocrática del Deep State que controla a los presidentes en turno.

En un reporte especial, el galardonado investigador británico Nafeez Ahmed (NA) –creador del proyecto de periodismo de investigación Insurge Intelligence–, se adentró en las entrañas del minotauro y juzga que el “régimen trumpiano fue manufacturado por una guerra dentro del Deep State”, en su versión doméstica, mientras que la “crisis sistémica del Deep System” global ha llevado a una violenta radicalización de una de las facciones del Deep State en EU (https://goo.gl/8p1BXx)”.

NA considera que no es muy visible la hermenéutica detrás de la salvaje batalla que se libra en Washington sobre el devenir de Trump que ha sido puesto en jaque y al borde del impeachment, que dependerá, a mi juicio, del desempeño de los candidatos del Partido Republicano en las elecciones intermedias ("mid term") y cuya mayoría sopesará si vale la pena seguir adelante con su polémico presidente o desecharlo por el más maleable vicepresidente Mike Pence.

Independientemente de las "recomendaciones" del fiscal especial, para el impeachment se requiere de dos terceras partes del Senado, que en su momento optaron por enjuiciar a Nixon, pero no a Bill Clinton (apoyado por los Bush).

La suerte del impeachment dependerá más de la política en Washington que de las muy respetables consideraciones jurídicas.

El asedio del Deep State –que tiene en su seno a todo un "eje jurídico" de los Clinton y Obama– le ha hecho llegar el agua al cuello a Trump ahora con la revelación de los presuntos contactos de su polémico yerno Jared Kushner con el embajador ruso.

Se pueden dar por descontados el cronograma y flujograma del impeachment de Trump quien tendrá en su contra a la mayoría del eje judicial y al fiscal "muy especial" Robert Mueller, propulsado por Baby Bush y muy cercano a James Comey, anterior director del FBI, repudiado sin miramientos por Trump.

NA sugiere compenetrarse con Jordan Greenhall (JG) –cofundador de The Emergence Project/Neurohacker Collective– quien vislumbra al "movimiento trumpiano" como una "insurgencia conservadora" (la "Religión Roja") contra la "liberal" ("Iglesia Azul") del establishment globalista (el Deep State).

Según JG, “Trump encabeza un golpe nacionalista (¡super sic!) contra la globalización neoliberal de las trasnacionales usando nuevas tácticas de "espionaje colectivo" que superan en habilidad y velocidad a sus oponentes del establishment liberal”.

Para NA el abordaje de JG es "extremadamente parcial" ya que lo actuado por Trump es "de lejos mucho más peligroso" al “no operar fuera del Deep State, sino que moviliza sus elementos internos para dominar y fortalecerlo para una nueva misión” ya que “intenta pertrecharse frente a lo que percibe como una ‘crisis’ del más amplio Deep System trasnacional”.

Se trata de una ingeniería ideología de reconstrucción "encabezada por una particular facción nacionalista blanca (¡super sic!) radicalizada de la élite global".

NA diseca la anatomía del "régimen trumpiano": desde sus "monstruos monetarios (vinculados a la mafia petrolera y los contratistas del Pentágono)" pasando por el "virulento nacionalismo blanco" –donde destaca Michael Anton, anterior director de Black Rock y amanuense de Rupert Murdoch, dueño de FoxNews, vinculado a los Rothschild–, hasta las "redes criminales" inherentes a la “élite financiera trasnacional dominada por EU (el Deep System global)”, donde operan en conjunto la CIA y Wall Street (https://goo.gl/odUW2G).

NA aduce que la “globalización estaba vinculada directamente a las intervenciones militares en más de 70 países en vías de desarrollo diseñados para crear las condiciones políticas conducentes a los mercados que estarían "abiertos" a la penetración de los capitales de Occidente y al dominio de los recursos locales y su mano de obra”.

Según NA, "EU y Gran Bretaña erigieron una arquitectura financiera global para servir los intereses de sus más poderosas trasnacionales e instituciones bancarias que ostentan un avasallante influencia sobre la clase política", lo cual "abrió la vía para nuevas formas de criminalización del poder estatal".

Cita a Peter Dale Scott quien aduce la "profundización" de la "antigua división dentro del Big Money": entre la Comisión Trilateral, que floreció de las nuevas tecnologías de Internet global, y los conservadores de Heritage Foundation, provenientes del mundo financiero y el petróleo.

Así las cosas "el régimen trumpiano representa la descontenta facción nacionalista blanca", más cercana a Heritage Foundation, donde el poder militar juega un rol relevante cuyo "resultado" es "la visión de Trump de sí mismo como un género de Mesías (¡super sic!) en EU".

NA juzga que la "facción Trump es correcta de que existe una crisis en el poder de EU, pero no entiende la verdadera naturaleza de la crisis en su contexto sistémico global" cuando los "parámetros ideológicos de sus propios intereses especiales y posiciones de clase sufren serias limitaciones epistemológicas".

NA sentencia que los "monstruos monetaristas de Trump están conscientemente alertas de que las políticas financieras y económicas neoliberales convencionales de EU no funcionan más" y que “tanto las facciones pro y anti Trump del Deep State se encuentran en estado de negación del hecho de que la crisis en escalada se debe fundamentalmente al declive de la energía neta global de la base de recursos de combustibles fósiles del mundo”. Para la facción Trump, "el problema es visto en forma simple como una explotación insuficiente de los combustibles fósiles de EU".

El "futuro" según NA: “conforme la crisis sistémica global se intensifica, una miríada de redes, fuerzas y facciones que integran el Deep State están chocando unas contra otras: Trump no es la causa, sino el resultado sintomático de esta ruptura estructural dentro del establishment de EU”, por lo que "derrotar a Trump por sí mismo no va a debilitar o revertir las fuerzas que su régimen ha desencadenado".

La fractura del Deep State: unos, "responden a la crisis sistémica acelerando la participación del mercado del viejo paradigma, extendiendo la vida del sistema de combustibles fósiles y desregulando el capital depredador" en un "EU agazapado"; y, otros mantienen una profunda fe (sic) en el progreso tecnológico” y que las innovaciones tecnológicas digitálicas permitirán a Wall Street” proseguir sus ganancias.

NA augura una mayor polarización política en medio de la “miopía del establishment” que se aferra al "agónico paradigma neoliberal industrial".

La dinámica de la crisis estructural global/local proseguirá con o sin Trump.

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Trump y la venta de la reserva estratégica de petróleo

El proyecto de presupuesto dado a conocer por la Casa Blanca busca reducir la deuda federal. Y uno de los componentes importantes para alcanzar ese objetivo es mediante la venta de la mitad de la reserva estratégica de petróleo. Esta medida se vincula estrechamente con la política energética de la administración Trump y merece un análisis cuidadoso.


La Reserva estratégica de petróleo (REP) de Estados Unidos es una provisión de petróleo para periodos de emergencia con una capacidad de hasta 727 millones de barriles de crudo. Fue creada en 1973 a raíz del embargo petrolero decretado por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en respuesta a la ayuda estadunidense a Israel en el contexto de la llamada guerra del Yom Kippur.


El inventario contiene al día de hoy unos 695 millones de barriles guardados en cuatro depósitos ubicados en las costas de Texas y Louisiana, cerca de los principales centros de refinación de crudo en Estados Unidos. Las instalaciones incluyen cuevas artificiales en domos salinos que alcanzan hasta mil metros de profundidad y se calcula que el costo de construcción de estas instalaciones rebasó los 4 mil millones de dólares (mmdd).


La reserva actual representa el equivalente a unos 46 días de consumo de petróleo (a las tasas de consumo aparente de 2015). A los precios corrientes en el mercado internacional, la Casa Blanca calcula que el valor de mercado de toda la reserva es de unos 48 mmdd. La venta de la mitad de la reserva se llevaría a cabo en un plazo de diez años y generaría 16.6 mmdd.


En realidad esa cantidad de recursos casi se antoja insignificante cuando se le compara con la deuda del gobierno federal que hoy rebasa los 19 billones (castellanos) de dólares. Pero el proyecto de Trump tiene implicaciones para el mercado mundial de petróleo, la política energética de Estados Unidos y el proceso de cambio climático.


Si bien es cierto que los precios internacionales de crudo han repuntado ligeramente en los últimos meses, por el lado de la oferta el mercado sigue estando saturado a pesar de los últimos acuerdos de la OPEP. Sin duda un panorama de precios deprimidos se va a mantener. El anuncio de que habrá una inyección de más crudo al mercado mundial proveniente de la venta de la REP, aunque dicha venta se lleve a cabo a lo largo de los próximos años, contribuirá a mantener bajos los precios.


La intención de vender la mitad de la REP es consistente con la política energética de Trump. Su objetivo es convertir a Estados Unidos en un país autosuficiente en petróleo y desde esa perspectiva mantener la Reserva estratégica es redundante. Trump ya ha firmado una orden ejecutiva para concluir la construcción del oleoducto Keystone que va desde los campos de Alberta (en Canadá) hasta Port Arthur, al noreste de Houston. Este oleoducto ya transporta diariamente medio millón de barriles de crudo hacia Estados Unidos, pero el desarrollo de los yacimientos de Alberta requiere una salida más importante hacia el mercado internacional vía la costa del Golfo de México. El oleoducto ha estado en disputa desde hace años y Obama nunca quiso firmar el permiso correspondiente. Una de las primeras medidas anunciadas por la administración de Trump fue dar luz verde al proyecto.


Los yacimientos de arenas bituminosas en el río Athabasca, en Alberta, figuran entre los más importantes del mundo con 1.7 billones de barriles de crudo (magnitud sólo superada por las reservas de Arabia Saudita y de la cuenca del Orinoco en Venezuela). Pero estos yacimientos son de crudo muy pesado que es difícil de extraer, transportar y refinar. Por esas dificultades estos campos ya son responsables de 10 por ciento de la huella de Canadá en materia de emisiones de gases de efecto invernadero. Pero para Estados Unidos la aportación de estos campos es una de las claves para reducir la dependencia energética frente a las fuentes del Medio Oriente.


El otro elemento importante para reducir esa dependencia es la producción doméstica a través de la tecnología de fractura hidráulica (fracking). El repunte de los precios de crudo ha dado nuevos bríos a esta industria en Estados Unidos, con lo que el lobby petrolero considera no es necesario mantener la Reserva estratégica de petróleo. La venta de la Reserva es el primer paso hacia la consolidación de una autosuficiencia energética basada en combustibles fósiles.


Éstas son muy malas noticias en el ámbito de las reducciones de emisiones de gases invernadero. La administración Trump no ha anunciado el retiro de Estados Unidos del Acuerdo de Paris sobre cambio climático. Como se sabe, los compromisos voluntarios nacionales de reducción de emisiones no son vinculantes, pero por lo menos implican un cierto valor moral y debieran, en principio, facilitar la transición hacia un perfil energético basado en energías renovables. La venta de la Reserva Estratégica de Petróleo esuna señala clara de que la plataforma energética de Estados Unidos seguirá basándose en combustibles fósiles.


Twitter: @anadaloficial

Rusia Toady

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Domingo, 28 Mayo 2017 06:28

El Medio Ambiente puede esperar

El Medio Ambiente puede esperar

La brecha con la postura norteamericana quedó de manifiesto en el comunicado final, donde le dan más tiempo a Trump para decidir si se retira o no del Acuerdo de París.


Los países que integran el G7, reunidos en Sicilia, Italia, coincidieron una vez más en darle prioridad a la lucha antiterrorista atento a que el encuentro estuvo marcado por los sangrientos hechos de Manchester y Egipto. Sin embargo, las diferencias se expresaron en el tratamiento del cambio climático porque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió postergar su adhesión o no a este conflictivo punto.


La cumbre se realizó en la ciudad siciliana de Taormina donde quedó evidenciada la existencia de dos bloques en el tema climático. Estados Unidos de un lado y el resto de los países del otro.


El comunicado final señala que los gobiernos de Italia, Canadá, Japón, Reino Unido, Francia y Alemania apoyan sin medias tintas el Acuerdo de París, firmado en 2015, que establece medidas para reducir la emisión de gases. Este fue el punto que los diferenció de los Estados Unidos. El bloque mayoritario decidió otorgarle más tiempo a Trump para decidir la postura de Washington. El magnate ya anunció, vía Twitter, que la próxima semana dará a conocer si acompaña o no a las demás naciones.


Vale recordar que durante su campaña electoral, Trump se había mostrado crítico del Acuerdo de París e incluso había anunciado que revisaría la conveniencia de seguir siendo parte o no de un acuerdo que entrará en vigor en 2020, cuando termine la vigencia del Protocolo de Kyoto, que Estados Unidos firmó pero nunca ratificó.
"Hay que trabajar más en este asunto y afrontar las causas profundas del problema migratorio, una de las cuales es precisamente el cambio climático", había advertido en su discurso final el anfitrión de la cumbre, el premier italiano Paolo Gentiloni. Si bien los líderes del G7 apuntan al desarrollo de África para reducir el tema migratorio, y para ello habían invitado a la Unión Africana al encuentro para debatir el tema, la cumbre finalizó con un documento donde apenas se menciona el caso.

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Viernes, 26 Mayo 2017 18:05

Hambre de poder

Hambre de poder

Este drama cuenta la verdadera historia de cómo Ray Kroc conoció en 1950 a los hermanos Mac y Dick McDonald, cuando cocinaban hamburguesas en el sur de California. Kroc quedó impresionado por la velocidad para hacer la comida, viendo en ello el potencial para crear una franquicia. Es así como pasó de vender máquinas de batidos a convertir la marca en un imperio tras comprársela a los hermanos en 1961. De esta forma convirtió McDonalds en el imperio mundial de comida rápida que es hoy, amasando millones de dólares.

 

El título ‘The Founder’ es de alguna manera un término singular y ciertamente desconcertante para una película biográfica sobre Ray Crock, el hombre que gracias a una visión amplia y ambiciosa convirtió un simple restaurante de hamburguesas en una de las marcas más exitosas del mundo, en un gigante del capitalismo.

 

Y es que el fundador de McDonald’s no es precisamente el señor Crock; él llegó cuando ya el negocio estaba en marcha, detectando un gran potencial en lo que apenas era una empresa familiar de comida rápida; decidiendo así darle forma a un negocio en el que vio éxito.

 

Así que la traducción del título al español resulta más coherente con lo que veremos en la cinta: ‘Hambre de poder’. Varias lecciones de marketing y una perseverancia absoluta de Ray Krock, personaje interpretado por Michael Keaton, quien deja ver nuevamente que es tan versátil como cada historia lo pida; su gran actuación salva la película en aquellos momentos en que tiende a volverse floja y plana.

 

Kroc, todo un comerciante típico de los Estados Unidos de la época: vende batidoras de varios ejes desde la cajuela de su carro, acompañando cada venta con un discurso propio de publicista, dejando pensar a los posibles compradores que esas máquinas podrían ser todo lo que necesitan para obtener éxito en sus negocios.

 

Recorre así Estados Unidos en busca de alguna oportunidad que lo aparte del fracaso económico en que se encuentra; en San Bernardino (California) se encuentra con la hamburguesería McDonald’s, y los hermanos Mac y Dick McDonald, quienes han desarrollado un “método rápido” de vender comida, la innovación de la hamburguesa: “de la parrilla al cliente”.

 

Es aquí cuando nuestro personaje ‘Ray Kroc’, identifica una muy buena idea de negocio, desaprovechada; decidiéndose por convertirse en socio de los hermanos y crear tantas franquicias como sea posible. En este proceso, la ambición de Krock desconoce límites éticos, sacando a flote todo el potencial visionario y de negociante que siempre cargó, pero que hasta ahora no había encontrado la oportunidad de potenciar con toda fuerza y ambición,marcando así la caída de los McDonald’s, dejándolos en un papel secundario. Llegamos así a la conocida realidad del capitalismo, donde el éxito de uno es la explotación del otro.

 

John Lee Hancock; director de la cinta, tiene facilidad para adaptar historias reales y hacer de los personajes de sus diferentes filmes, seres humanos ordinarios y regulares, dejando ver así esa notoria idiosincrasia y cultura norteamericana, alejándolos de lo que puede ser satírico o caricaturesco; de ello da testimonio otra película: ‘The Blind Sade’, en la que cuenta la historia de ‘Michael Ofer’ y su camino de superación desde la pobreza hasta llegar a la NFL. Ahora, también lo hizo con ‘The Founder’, dejando ver a un Ray Krock como un hombre insistente y perseverante y no como un dios del capitalismo, pero tampoco como el americano heroico; de este modo, la película es flexible en no juzgar o encasillar al personaje; es un tema que queda a juicio de los espectadores. Ray Krock, el visionario o el antihéroe...

 

“Hambre de poder” estará en cartelera en las siguientes salas de cine desde el 25 de mayo, en las principales ciudades del país

 

Cine Colombia
http://www.cinecolombia.com/bogota
Cinemas Procinal
http://www.procinal.com.co/proximos-estrenos
Cinemark
http://www.cinemark.com.co/newface/estrenos.aspx?current=estrenos
Royal Films
https://www.royal-films.com/bienvenido

Publicado enEdición Nº235
Los 28 objetivos de Trump en su visita al triángulo de las religiones semíticas

Da igual que Arabia Saudí, Israel y el Vaticano no representen ni a los fieles del Islam, el judaísmo y el cristianismo ni a dichos credos, pero han sido los primeros destinos de Trump como presidente para:


1. Utilizar la caduca farsa de la “alianza de religiones” contra la otra farsa, el terrorismo islámico, pretende justificar la pseudo doctrina de Choque de Civilizaciones, una cortina de humo para ocultar el principal problema de la humanidad, que es el terrorismo del hambre, fruto del capitalismo, que asesina cada día a decenas de miles de personas sin importarle su credo.
Los otros objetivos del equipo de Trump en realizar dichos viajes han sido:
2. Otorgar relevancia a un Trump rechazado a nivel mundial. Los últimos presidentes realizaron su primer viaje a los países vecinos.
3. Reducir la presión sobre Trump, que está acusado de poner en peligro la seguridad nacional, con logros comerciales y militares en Oriente Próximo, y así sobornar a las compañías petrolíferas y militares que controlan las dos cámaras.
EEUU vuelve a abrazar a Arabia Saudi
No es ninguna casualidad que la visita de Trump y su séquito a Riad se programase para el 19 de mayo, el día de las elecciones presidenciales de Irán, con el fin de influir en sus resultados. Entre otros objetivos, la administración Trump buscaba:
4. Imitar a Obama, quien acudió a la sede de los Hermanos Musulmanes en Egipto, para pronunciar un discurso con varias letras pequeñas.
5. Mostrar que no es islamófobo, algo que ya sabíamos: él es aporófobo. Expulsa a los pobres, sean mexicanos, árabes o indios, que no a sus élites mafiosas.
6. Revitalizar las alianzas tradicionales en la región, debilitadas en la era de Obama, y prometer a las élites sunitas del Golfo Pérsico que su estabilidad estaba asegurada.
7. Recuperar la estrategia tradicional de EEUU de apoyar la estabilidad de las monarquías árabes (que también mantienen, a golpe de sus dólares, el orden en Jordania, Egipto y Pakistán) para mantener el actual mapa global de las rutas comerciales de la región. Apoyar el Islam político (siempre de derecha y fundamentalista) forma parte de esta política.
8. Hacer negocios: mil millones de dólares, saqueados de las arcas públicas de Arabia, para crear miles de puestos de trabajo en las empresas de armas de EEUU. Manchados de sangre de los yemeníes, sirios o iraquíes, entre otros pueblos. Los misiles que fabriquen apuntarán a Irán. Así acabará también con las voces críticas con Arabia Saudi en las filas del Partido Demócrata.
9. Conseguir cien millones de dólares para el negocio de mujeres emprendedoras de Ivanka Trump en el Fondo Monetario Internacional, así como consolidar los negocios propios de Trump, como un complejo hotelero. La prensa revela que desde el anuncio de su candidatura, Trump ha creado al menos 46 nuevas empresas.
10. Expulsar a Rusia del negocio de armas con Arabia, que mostraba interés por los misiles tácticos Iskandar rusos.
11. Exhibir la fuerte presencia militar de EEUU en el Golfo Pérsico, algo reducido en la era de Obama por su prioridad de contener a China.
12. Aumentar el peso de Arabia Saudi en la región en perjuicio de Irán y Turquía, países difíciles de domar.
13. Conseguir que los wahabíes saudíes, algo menospreciados por Obama, suavicen sus ataques verbales a EEUU.
14. Acercar a los líderes árabes a Israel, a partir de una alianza tácita contra Irán, nombre del país más repetido en la cumbre. ¡Ni una mención a Palestina! Trump ha puesto los cimientos materiales de una gran guerra chiita-sunita de los 55 países sunitas presentes en el encuentro contra Irán, construyendo la OTAN árabe. Así, serán los jeques quienes financien las guerras de EEUU en la región.
15. Consolar a la Casa Saud por haber sido objeto de los ataques del Trump candidato por varias razones: no acoger a los refugiados sirios, donar millones de dólares a la Fundación Clinton, pretender que EEUU le hiciera el trabajo sucio en Siria, volar las Torres Gemelas (como afirmaba la CIA), tener a mujeres esclavizadas y matar a los gays.
16. Pasar un rato divertido, riéndose de la audiencia que escuchaba las patrañas de ser aliados en la lucha antiterrorista, siendo ambos patrocinadores del yihadismo desde 1978. La misma CIA condecoró con la medalla George Tenet al príncipe heredero Saudi Mohammed por su lucha contra el terror. Otra cosa es pretender neutralizar al sector antioccidental (que no antiimperialista) de la Casa.
17. Ignorar y desactivar la Ley de Justicia contra los Patrocinadores del Terrorismo que denuncia a Arabia Saudi por el 11-S, que el propio Trump defendía cuando era candidato, o sea que el terrorismo islámico no es fruto de la exclusión de los musulmanes.
18. Mostrar el poder de convocatoria del rey Salman, que reunió a unos 50 jefes de Estado musulmanes en Riad para recibir a Trump, y así justificar esta infame alianza con un peso pesado.
19. Sabotear los intentos de Irán de reconciliarse con Arabia Saudí, empujándoles a una terrible guerra.
20. Construir una nueva alianza entre EEUU, los Estados sunitas (árabes, turcos, paquistaníes, etc) e Israel contra Irán, gran rival geopolítico, al que declararon “el mayor patrocinador del terrorismo mundial”.
21. Regalar una carta verde a los saudíes para entrar en una guerra con Irán, a pesar de que puede terminar con la propia existencia de Arabia Saudí.
Luna de Miel con Israel
En el 50 aniversario de la ocupación de Palestina, y en medio de una huelga de hambre de cientos de presos políticos palestinos en cárceles israelíes, el presidente de EEUU pisaba Israel para:
22. Reparar los daños asestados por Obama a la extemaderecha judía al no destruir Irán y encima firmar el acuerdo nuclear con el gran rival en la zona. Y eso a pesar de que Obama concedió a Israel la ayuda más grande de la historia de EEUU (38.000 millones de dólares), apoyó todas sus agresiones a Gaza y no reconoció el Estado palestino por la ONU. Pero, si unos 130 países ya han reconocido el Estado palestino, ¿a qué esperan para fundarlo? ¡Si Lenin estuviera ahora en Palestina!
23. Fingir que busca el acuerdo final de paz entre palestinos e israelíes, cuando no tienen ningún plan propio. EEUU no puede mediar en este conflicto ya que no es imparcial: nunca ha presionado a Israel para que respete los acuerdos internacionales al respecto. Es posible que eche mano de la propuesta de la Liga Árabe de 2002 de reconocer un Estado palestino con Jerusalén oriental como capital a cambio de que los países árabes reconozcan a Israel. Aunque la naturaleza imperialista de este país también este plan de paz. Por lo que EEUU continuará con la pantomima de negociaciones de paz para que Israel siga ampliando los asentamientos (3.000 más desde la toma del poder de Trump) y se dedicará a gestionar el conflicto.
24. Introducir, en realidad, el factor incertidumbre en las relaciones de EEUU con Israel y Palestina: ha retrocedido de la promesa de reconocer Jerusalén como la capital indivisible de Israel, petición aprobada por el Congreso en 1995, pero a la que los presidentes de EEUU, cada seis meses, han tendido que firmar la renuncia, retrasando el traslado por “razones de seguridad nacional”. La visita de Trump ha tenido lugar antes del 1 de junio, fecha en que toca volver a firmarla. No quería mayor tensión en las relaciones.
25. Echar una mano a Netanyahu, ahora que está acusado de fraude y soborno. Los gazatíes deben prepararse para un nuevo ataque de Israel, que suele utilizar la cortina de humo de las bombas para desviar las miradas de los trapos sucios internos.
26. Trump presionó a Abás para hacer más concesiones por la paz, como abandonar la violencia, eliminar la imagen negativa de Israel en los libros de texto y cortar la ayuda a los familiares de los presos palestinos en cárceles israelíes. Mientras, no pide lo mismo a Israel: que deje de matar a los palestinos, de derruir sus casas o de arrancar sus olivos.
27. Seguir cooperando en el desmantelamiento y la balcanización de los países grandes de la zona, como lo han hecho en Sudán, Irak, Yemen o Siria, y están decididos en convertir a Irán en el próximo.
El Vaticano como el poder blando de Occidente
Obviamente, un Papa goza de más prestigio internacional que un presidente de EEUU. No en vano, George Bush visitó el Vaticano en seis ocasiones para conseguir su apoyo y Obama, en dos. En su encuentro con Francisco, dijo que iba a hablar de “la pobreza y la desigualdad”. Vale, hablar no hace daño a los ricos. El nuevo presidente de EEUU se ha apresurado hacerse una foto con Francisco, por:
28. Conseguir la legitimidad de un Papa carismático que le tachó de “no cristiano” por querer levantar muros contra los inmigrantes, que no puentes. Pero Bergoglio muestra una profunda incoherencia estrechando la mano de un magnate que ha comprado el poder político y presume de ser belicista, aporófobo, misógino y va a robar las pocas conquistas sociales de los trabajadores de EEUU, queriendo privatizar hasta los servicios sociales. Su asalto es de tal magnitud que algunos clérigos católicos estadounidense están dando prioridad a la justicia económica y los derechos de los inmigrantes antes que ir contra el aborto.


“Si usted es el Papa del pueblo en EEUU, entonces tiene un problema cuando la misma gente vota a Trump”, advierte el analista Iacopo Scaramuzzi. Ronald Reagan y Juan Pablo II se unieron para luchar contra el “comunismo ateo”, ¿cuál es el papel de Francisco en el diseño estadounidense del mundo?

Historia y presente

La reciente visita del Pontífice a Georgia y Azerbaiyán no tenía, evidentemente, el objetivo de bendecir a sus católicos: sólo el 0,1% de los 4,3 millones de georgianos, en su mayoría cristiano-ortodoxos, y el 0,01% de los 9,3 millones de un Azerbaiyán musulmán-chiita son católicos. En la patria de Stalin, donde su visita fue boicoteada por la Iglesia Ortodoxa, el Papa lejos de recibir un “baño de multitud” se encontró con un estadio de fútbol semivacío y las protestas de quienes le acusaron de querer “catolizar” a los ortodoxos. La invitación venía del presidente Giorgi Margvelashvili que tiene prisa por entrar en la en la OTAN y la UE, y utiliza al Vaticano para acercarse al Occidente.


A los escasos asistentes, el Papa les habló de la guerra mundial, pero no la que está teniendo lugar en fascículos en Oriente Próximo y que ya ha destruido la vida de cerca de 100 millones de seres humanos en Irak, Afganistán, Pakistán, Yemen, Libia y Siria, sino de la “guerra mundial para destruir el matrimonio” llevada a cabo por “la teoría de género“, pidiendo a los georgianos tentados por el adulterio buscar ayuda, como si el principal problema de aquella gente fuese de tipo sexual. Luego rogó a Dios, no que impidiera las guerras, sino que consolara a los que están cansados de los bombardeos. ¡Amén!


La región del Cáucaso, hasta 1991 parte de la Unión Soviética, es una de las más estratégicas y volátiles del mundo: por sus incalculables reservas de hidrocarburo y por su ubicación. Está entre el Mar Negro y el Mar Caspio e incrustada en los límites de los antiguos imperios ruso, persa y turco. El rosario de las guerras que ha sufrido empieza después (y a causa de) la desaparición de la URSS: la de Nagorno-Karabaj (1988 y 1994) entre Azerbaiyán y Armenia; Georgia-Abjasia (1992-1993); los conflictos intermitentes entre Chechenia y Rusia (1994 a 2009) y la guerra entre Georgia y Rusia (2008). Es toda una tentación para EEUU hacerse con el control de esta zona. Ya tiene una base militar en Azerbaiyán y pretende incluir a Georgia, – o “Iberia”, su nombre cuando era la provincia cristiana del imperio Persa –, hoy es candidata de entrar en la OTAN en las proximidades de Rusia e Irán.


Entonces, ¿qué interés tiene el Vaticano en introducirse en tal berenjenal?


La Santa Sede y la “Anaconda”


Los antecedentes del Vaticano en cooperar con la CIA, en destruir el socialismo y a las fuerzas anti imperialistas en el mundo, son motivos suficientes para desconfiar de las intenciones del Papa en el Cáucaso. La cooperación entre ambos Estados llegó a su punto álgido con la elección del cardenal polaco antirruso y antisoviético, Karol Wojtyla, como Papa con el objetivo de promover disturbios para derrocar al gobierno socialista de la Polonia “católica”. Fue en 1978, el mismo año que la “Agencia” también contrató a los yihadistas y a Bin Laden para hacerse con Afganistán, frontera sur de la URSS. En Georgia, Francisco declaró (al igual que EEUU), que no reconocía la independencia de Abjasia y de Osetia del Sur, separadas de Georgia y donde Moscú mantiene sus tropas.


¿Participa el Vaticano en el Proyecto Anaconda -el nombre de una temible boa que rodea y estrangula lentamente a su presa, aunque sea un elefante-, diseñado por EEUU para asfixiar a Rusia desde Eurasia?


El Vaticano estrechó sus lazos con el Partido Republicano de EEUU durante la era de Ronald Reagan. Sin embargo, sus esperanzas en “catolizar Rusia” con la caída del socialismo se desvanecen por dos hechos principales:


. Que en 1997 la Ley Yeltsin suprimiera la igualdad de las religiones, otorgando mayor privilegio a la Iglesia Ortodoxa. El número de los centros religiosos ortodoxos ascendió de 5.318 en 1985 a 31.200 en 2012, y eso en una sociedad agnóstica que necesita hospitales y escuelas, entre otros servicios sociales. La fusión de la “ortodoxa” y el nacionalismo ruso ha construido una efectiva barrera al “catolicismo llegado del Occidente”.


. Las guerras lanzadas por EEUU en Oriente Próximo que lo vaciaron de cristianos (aunque la mayoría de gente huida es musulmana y atea), erosionando su poder no sólo “espiritual” sino también material, por la inmensa fortuna que albergan cientos de templos allí ubicados.


El Vaticano anima a los católicos de Oriente Próximo a quedarse en sus tierras y a poblarlas con sus bebés cristianos (prohibiendo anticonceptivos, aborto y homosexualidad), y así proteger con sus vidas el poder de quienes desde sus confortables despachos en Roma participan en la gestión de este mundo de miseria y de dolor.


Un espacio para “Ostipolitik”


Hoy, el Vaticano confecciona su propia agenda, en la que incluye el “Ostipolitik”: la mejora de sus relaciones con Moscú. Reconoce el papel de Rusia como garante de los intereses de los cristianos en Oriente Próximo; pues comparten el mismo temor por el avance de la extrema derecha islámica, y coinciden en el que el futuro régimen de la posguerra Siria no debe tener rasgos religiosos. En el conflicto de Ucrania, Francisco se negó a hablar de “la invasión rusa”, sino de una “terrible violencia fratricida”, alejándose de la postura de EEUU, y más próximo a la de Alemania y Francia. La iglesia católica ucraniana se tiraba de los pelos.


Forma parte de la Doctrina Putin la distensión con el centro del catolicismo mundial, ahora que las cosas no van bien con Europa y con EEUU. Que el Papa no sea europeo, sin duda, ayuda a que se convierta en un interlocutor entre Moscú y Brócelas. Fue la iniciativa del propio líder ruso el encuentro histórico entre el Papa Francisco y el Patriarca Kirill celebrado el día 12 de febrero. Aunque tuvo lugar en el aeropuerto de La Habana en Cuba. Invitar al Papa a Moscú, el sueño de cualquier “Pontífice”, tendrá su precio, y sucederá cuando decida Kremlin.


La prioridad de ninguno es paliar el principal problema de la humanidad que es el hambre que mata cada día a cerca de 60.000 personas en el mundo (más que cualquier guerra), sino mantener sus zonas de influencia para ampliarlas, y poner su sello en el orden mundial. Que el Vaticano invoque las raíces cristianas de Europa y se oponga a la adhesión de Turquía a la Unión Europea, forman parte de esta política, también en sintonía con su Ostipolitik, que es hacer trueque con Rusia.

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