Trump se prepara para una guerra comercial con China

En particular, el Gobierno estará dispuesto a subir drásticamente los impuestos para la importación de productos y servicios chinos en EE.UU.

 

La administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, ha elaborado una serie de contramedidas comerciales contra China, según informa el diario 'The New York Times'.
Según "tres personas con un conocimiento detallado de los planes de la Administración", el paso se enfocará en las presuntas infracciones a la propiedad intelectual y la restricción de la actividad de empresas estadounidenses por parte del gigante asiático.


El líder norteamericano se está alejando de su rumbo original, destinado al aumento de la cooperación con Pekín. Ello se debe en parte al hecho de que los funcionarios de la Administración se ven "frustrados por la falta de voluntad de confrontar a Corea del Norte en sus programas nucleares y de misiles balísticos".


Según el rotativo, la Casa Blanca podría anunciar la medida en los próximos días. En particular, está previsto que la Oficina del Representante de Comercio de EE.UU. investigue los métodos implementados por las autoridades chinas respecto a las compañías estadounidenses. El caso podría prolongarse varios meses.


Eventualmente, la administración Trump estará dispuesta a subir drásticamente los impuestos para la importación de productos y servicios chinos en EE.UU., iniciar una campaña para retirar licencias a sus compañías, y tomar otras contramedidas en respuesta a la restricción del negocio estadounidense en la nación asiática.


"Pasividad china"


Este martes, el líder de los demócratas en el Senado, Charles Schumer, ha dirigido a Trump una carta en la que ha instado a limitar las transacciones realizadas por China en EE.UU. en respuesta a la "pasividad" de Pekín en la resolución del problema norcoreano.


El senador ha apelado al Comité sobre Inversiones Extranjeras, un cuerpo que considera las transacciones clave en términos de los intereses de la seguridad nacional. El Comité funciona bajo la presidencia del secretario de Finanzas de EE.UU.


"Muy decepcionado"


El pasado 29 de julio el presidente norteamericano criticó a China por "no hacer nada" respecto a la crisis en la península coreana.
"Estoy muy decepcionado con China. Nuestros estúpidos líderes del pasado les han permitido hacer cientos de miles de millones de dólares al año con el comercio, pero no hacen nada por nosotros con Corea del Norte, solo hablan. Ya no permitiremos que esto continúe. China podría resolver fácilmente este problema", reza el mensaje del presidente Trump en su cuenta personal de Twitter.

 

Publicado: 2 ago 2017 05:26 GMT

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Martes, 01 Agosto 2017 06:25

El primer crisantemo azul

El primer crisantemo azul

Con la inserción de sólo dos genes, científicos japoneses logran una variedad muy buscada y señalan la vía hacia rosas del mismo color.

En la naturaleza se dan muy pocas flores de color azul y la mayoría de ellas son más bien de color violeta o morado. Los especialistas en botánica llevan años intentando obtener, mediante la ingeniería genética, que las especies más comerciales (crisantemos, rosas y claveles sobre todo) florezcan en tonos azulados pero todo indicaba que el proceso es muy complejo. Sin embargo, científicos japoneses lo han conseguido y han tenido que utilizar sólo dos pasos, lo que les ha sorprendido.


Este avance abre la puerta a obtener las primeras rosas azules, con un gran potencial económico igualmente, aunque el hecho de que sean productos transgénicos puede limitar su comercialización en zonas como la Unión Europea.


“Los crisantemos son las flores cortadas más vendidas en el mundo detrás de las rosas”, recuerda Naonobu Noda, que ha dirigido la investigación. “Nuestros crisantemos azules tienen un color nuevo y natural, que ha sido confirmado como azul verdadero”.


“Los crisantemos son las flores cortadas más vendidas en el mundo detrás de las rosas”, recuerda Naonobu Noda


El “azul verdadero” son los tonos considerados azules en una escala de la Real Sociedad Británica de Horticultura que se aplica internacionalmente y los nuevos crisantemos se ajustan a este rango de colores. Las flores no tienen todas exactamente el mismo tono, ya que depende de cómo se expresen los nuevos genes, según el lugar en que se hayan insertado en la larga cadena del ADN. Estos genes proceden de una campanilla azulada y de la leguminosa Clitoria ternatea, que tiene asimismo flores azuladas.


Estas y otras plantas en las que están los deseados compuestos químicos que dan el color azul son demasiado distantes genéticamente de las plantas más vendidas, por lo que no es posible cruzarlas con métodos tradicionales para obtener el objetivo. Detrás del color azul de los pétalos de una flor hay complejos procesos químicos. Los pigmentos básicos, las antocianinas, determinan que el color sea azul, morado o rojo según los grupos de átomos de azúcares u otros compuestos a los que esté ligado químicamente, explica la revista Science Advances, en la que se ha publicado este avance.


El equipo de Noda insertó primero un gen de la campanilla y obtuvo crisantemos de color violeta. Eso pasó en 2013. Desde entonces ha conseguido insertar otro gen, esta vez de la clitoria, que añadió una molécula de azúcar a la antocianina para obtener, sorprendentemente, el ansiado color azul, cuando todos pensaban que iban a ser necesarios muchos otros genes.


Los análisis posteriores han permitido conocer lo que ha pasado en el aspecto químico, lo que anima a los investigadores a probar con otras plantas y a aplicar el conocimiento a la producción sostenible de pigmentos artificiales, como señala en la revista Nature la especialista Silvia Vignolini.


El siguiente paso, sin embargo, es hacer estériles las nuevas plantas transgénicas para que se puedan cultivar sin posibles efectos sobre el medio ambiente. Esto permitiría obtener flores cortadas de color azul sin recurrir, como hasta ahora, a los tintes y vender las plantas en viveros con el fin de cultivarlas en jardines

Las barreras del sistema financiero y el sistema de garantías crediticias

En el análisis de la estructura económica de una región un punto esencial es el estudio en profundidad de su tejido productivo y los elementos inherentes a su composición y lógica de funcionamiento. Esto nos ayuda a explicar dinámicas que se reproducen en relación a la concentración del capital y de la riqueza, desigualdad, precariedad y fragilidad productiva. Para entender estos procesos se hace imprescindible analizar críticamente el papel que tienen en la economía latinoamericana las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), especialmente debido a su protagonismo en la construcción del tejido productivo. Estas unidades de producción, presentes en todos los sectores, representan más del 95% de las empresas de la región y crean más del 70% de los puestos de trabajo[1]. Sin embargo, su contribución al PIB (30%) y a las exportaciones (10%) es muy inferior y presentan importantes debilidades en términos de productividad, economía informal, precariedad y, de forma generalizada, un esquema discriminatorio de oportunidades económicas en relación a la gran empresa que gana claramente el juego del libre mercado.


En este sentido, uno de los puntos esenciales que suele tratarse es el de la situación de discriminación negativa en la que se encuentran las MIPYMES en relación al acceso al crédito. Estas unidades de producción son las que más exigencias de garantías se encuentran para recibir un crédito y las que pagan mayores intereses y comisiones. Y eso cuando logran su obtención, puesto que menos del 40% tienen esa oportunidad real. Así, el mercado de crédito privado es altamente ineficiente, encarece o excluye muchos proyectos productivos social y económicamente viables, y los aboca a la autofinanciación o desaparición, perjudicando al empleo y al crecimiento económico. Pero además esta discriminación negativa convive con una de positiva para la gran empresa potencializando dinámicas lógicas del libre mercado, es decir, la concentración del capital y generación creciente de la desigualdad.


Vale la pena hacer una breve referencia a los antecedentes político-históricos para entender la situación actual de los mercados de crédito y no caer en el error de que es resultado del “curso natural de las cosas”. Tal y como se explica en el trabajo Eliminando barreras: el financiamiento a las pymes en América Latina[2], la actual estructura de los sistemas financieros son resultado de las políticas de carácter neoliberal que penetraron en la región en los años noventa haciendo retroceder la participación del sector público a favor del avance de la actividad privada. De hecho, en el mismo documento se evidencia como en aquellos países donde existe una mayor presencia de la banca pública, de un banco de desarrollo y una menor concentración bancaria y presencia de capital extranjero, el acceso al crédito para las MIPYMES es más favorable. Queda claro la imperante necesidad de la presencia del sector público para modificar la correlación de fuerzas del mercado financiero que desemboca en una situación ineficiente y éticamente indeseable.


Una medida importante de política económica en esta dirección son los sistemas de garantías crediticias[3], los cuales tienen el objetivo de facilitar y abaratar el acceso al crédito, especialmente a las MIPYMES, mediante avales o fianzas, complementado con servicios de asesoramiento y seguimiento financiero y burocrático. Aunque con formas y estructuras heterogéneas, los sistemas de garantías crediticias han experimentado un importante crecimiento y desarrollo en la región en el presente siglo, financiado casi por completo por fondos públicos y teniendo buenos resultados en cuanto a la mejora en el acceso y el abaratamiento del crédito. De acuerdo al trabajo “Clasificación de los sistemas de garantías desde la experiencia latinoamericana” del Banco Interamericano de Desarrollo, el 90% de las MIPYMES que obtuvieron un crédito bajo un sistema de garantías lo hicieron con una mejora en los costes de financiación, correspondiéndose en más de la mitad de los casos con una reducción del tipo de interés superior al 3%. No obstante, estos buenos resultados siguen siendo cuantitativamente muy poco significativos en relación a la totalidad del crédito otorgado[4] y persisten las enormes dificultades y costes de acceso al crédito en general para las MIPYMES. Es necesario, por lo tanto, explicitar algunos de los elementos más importantes que deben tenerse en cuenta en la construcción y mejora de los programas de garantías crediticias.


• Un elemento de debilidad que se observa en primera instancia se corresponde con su insignificante importancia cuantitativa en relación a la totalidad de los créditos concedidos y las múltiples limitaciones en cuanto a la disponibilidad de recursos para cumplir con los compromisos de estos programas. Como se comenta arriba, la inmensa mayoría de los fondos que financian los distintos sistemas de garantías se apoyan en los presupuestos públicos y las distintas iniciativas para captar financiamiento privado, especialmente mediante las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), no han tenido resultados significantes. Es evidente que este ámbito requiere un intenso esfuerzo, no solo en cuanto a un mayor peso en los presupuestos públicos sino en la innovación estratégica que orienten fondos existentes en la economía hacia estos programas. Un ejemplo son las reservas excedentarias que tiene el sistema bancario en los distintos países de la región que en última estancia son los ahorros de los ciudadanos y que en muchas ocasiones tienen un papel ocioso. Mediante operaciones de compra-venta de títulos con una institución financiera de carácter público, pueden obtenerse recursos que financien los distintos programas de garantías crediticias. De hecho, esto puede ampliarse al resto de los recursos que tiene el sistema bancario y que deben buscar mecanismos que incentiven su canalización hacia estos objetivos. En definitiva, no debe descartarse la entrada de recursos privados pero bajo la gestión pública de acuerdo a los objetivos de política económica y desarrollo estipulados democráticamente.


• En otra instancia, la colaboración público-privada debe reforzarse especialmente en la normalización, estandarización y simplificación de los procesos de estudio y otorgamiento de crédito bajo los programas de garantías. A parte de la insuficiencia de recursos, mayoritariamente se encuentran problemas en relación a la burocratización del proceso y a los tiempos de aprobación y pago de garantías. De hecho, existe una falta de confianza que genera una minusvaloración de las garantías financiadas con fondos públicos.
• Incluso este último abanico de debilidades se sucede también para el caso de los créditos otorgados por la banca pública o banca de desarrollo. Actualmente existe una falta de colaboración importante debido a una falta de experiencia y conocimiento sobre el sistema de garantías. Debe establecerse en la banca pública un espacio o departamento especializado, independiente de estos movimientos de personal, donde se trabaje conjuntamente con el Sistema de Garantías.
• Los sistemas de garantías deben ofrece un servicio integrado que incluya asistencia técnica y asesoramiento a la PIPYMES, entre otras herramientas. Existe actualmente insuficiencias destacables en este aspecto que limita su potencial de actuación.
• Un elemento destacable es el de las comisiones y resto de costes que la garantía del aval conlleva. El coste medio de la comisión es algo superior al 2,5% anual sobre el capital avalado y el coste de estudio ronda el 2%. Existe una cierta diferenciación de precios que depende del riesgo del plazo y del importe de la operación. Si se quiere ser coherente con los objetivos de justicia de los sistemas de garantías, debe procederse en este aspecto de forma progresiva evitando que estos costes supongan un esfuerzo excesivo para determinados beneficiarios. A modo de ejemplo, pueden bonificarse bajo ciertos criterios como la renta, el género, la edad o para inversiones iniciales.
• Por último, cabe advertir que en la actualidad el desarrollo de un sistema de garantías corre el serio riesgo de convertirse sobretodo en un producto para la banca privada que le ahorre parte del riesgo de su inversión y le libere recursos para aumentar su dinámica de acumulación en aquellos espacios que respondan a su interés pecuniario. Por este motivo, estos programas deben responder estrictamente a una política pública de planificación económica con el objetivo de un desarrollo socioeconómico sostenible para el país en particular y la región en general. Financiando así proyectos de sectores productivos y sociales que respondan a estos criterios y objetivos definidos colectivamente.


Notas:


[1] Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
[2] Documento realizado en el marco de cooperación CEPAL- Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
[3] Medida existente en el marco de desarrollo de distintas políticas de financiamiento para las MIPYMES, donde predomina en muchos países los créditos directos mediante la banca pública.
[4] No existen datos homogéneos para la región del peso de los distintos sistemas de garantías en el crédito total y el otorgado a las MIPYMES. El dato más homogéneo que tenemos en este sentido se corresponde con el monto de garantías vivas en relación al PIB. En este sentido los datos muestran como en la región este monto tiene un peso cercano al 50% de la media de los países de la OCDE, por ejemplo, y muy lejano de Corea del Sur y Japón, o China en menor medida, donde los sistemas de garantías tienen una importancia mucho más destacable que en el resto del mundo. Lo que hacen que estas economías tengan un especial interés para el estudio de los sistemas de garantías (ver el trabajo “SME and Entrepreneurship Financing: The Role of Credit Guarantee Schemes and Mutual Guarantee Societies in supporting finance for small and medium-sized enterprises” de la OCDE).

Francisco Navarro
CELAG
Francisco Navarro, investigador CELAG.

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Bolivia acelera proyecto del tren bioceánico: ¿Un “Canal de Panamá” por Suramérica?

Si en el siglo XX el Canal de Panamá se convirtió en una de las grandes obras de ingeniería por enlazar al Atlántico y el Pacífico, Bolivia pretende ahora unir también a los dos océanos, pero a través de una línea ferroviaria.


El Corredor Bioceánico Central tendrá más de tres mil 750 kilómetros de longitud, partirá del puerto de Santos, en Brasil, atravesará la cordillera de los Andes y la selva amazónica boliviana, y se adentrará en el territorio peruano para concluir en la terminal marítima de Ilo.


El proyecto, impulsado por el gobierno del presidente Evo Morales, contó con el apoyo de los países del Mercado Común del Sur (Mercosur), durante la cumbre celebrada del 19 al 21 de julio en la ciudad de Mendoza.


Una declaración suscrita por los miembros del bloque: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay; así como por asociados, señala que la infraestructura generará una mayor integración física de los países por donde pasará el circuito ferroviario y contribuirá al desarrollo socioeconómico.


En total, el bioceánico beneficiará a seis de las 12 naciones sudamericanas, permitirá su conexión con los puertos y facilitará las exportaciones al continente asiático.
Uno de los aspectos que más llamó la atención en la cita del Mercosur es que la línea de ferrocarril ahorrará 25 días de viaje desde Brasil hasta Asia.


Además, moverá un importante volumen de carga que ronda las 10 millones de toneladas, informó el viceministro boliviano de Comercio Exterior, Clarems Endara.
“Es un proyecto prometedor”, dijo, y recordó que el tren fue respaldado anteriormente por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).


Bolivia coordina en estos momentos un encuentro de alto nivel para agosto con los países que participarán en la megaobra.


Será una reunión presencial, tomando en cuenta que en los últimos meses las negociaciones avanzaron a través de videoconferencias, declaró el ministro de Obras Públicas, Milton Claros.


Respecto a la adhesión formal de Brasil a esta iniciativa, informó que sólo se aguarda fijar la fecha para suscribir el memorando de entendimiento bilateral y aseguró que el país vecino mantiene pleno interés en formar parte del corredor.


Bolivia ya firmó acuerdos con los gobiernos de Perú, Paraguay y Uruguay para encaminar el proyecto, que demandará una inversión de más de 10 mil millones de dólares.
El Bioceánico cuenta con cuatro estudios sobre inversión, evaluación ambiental, diseño básico y costos de producción y operación.


Hasta ahora varios países expresaron su interés en participar en su ejecución, entre ellos Alemania, Suiza y China.


Al menos tres entidades financieras del gigante asiático manifestaron su intención de apoyar al bioceánico a través de créditos: el Eximbank, el Banco Industrial y el Comercial de China.


Durante una visita realizada en mayo pasado a La Paz, el presidente del Banco de Desarrollo de América Latina, Luis Carranza, también anunció su respaldo al corredor.
“Hay un compromiso pleno, tangible, de seguir apoyando al Gobierno en estos proyectos tan importantes, tanto de integración como en el desarrollo productivo y el bienestar social”, expresó.


Precisó que en una primera etapa se concentrarán en el trabajo técnico y más adelante analizarán el financiamiento a la conexión ferroviaria.


La construcción del Corredor permitirá a Bolivia contar con tecnología de punta y desarrollar la industria ferroviaria con la creación de plantas para el material rodante, el ensamblaje de locomotoras, los vagones y las líneas.


Además, posibilitará el desarrollo profesional y la generación de miles de fuentes de trabajo sostenibles en el tiempo.


“Estoy convencido de que el tren bioceánico será el canal de Panamá del siglo XXI”, declaró el presidente Evo Morales, al compararlo con la vía de navegación interoceánica que atraviesa el país istmeño.


Inaugurado el 15 de agosto de 1914, el canal consiguió acortar el tiempo y la distancia entre los dos océanos, dinamizó el intercambio comercial e impulsó el crecimiento económico.


El Corredor Bioceánico Central también abaratará los costos de exportación e importación, será un medio de transporte sustentable y articulado con las hidrovías de las cuencas del Plata y el Amazonas, y fortalecerá la integración entre las naciones sudamericanas.


Para Bolivia la obra es vital porque esta nación perdió su acceso al mar tras una invasión de Chile en 1879 y ahora depende de puertos de ese país para su comercio exterior.
En la actualidad, 80 por ciento de la carga boliviana sale por la terminal de Arica, pero los transportistas enfrentan numerosos obstáculos en su tránsito al litoral.


De ahí que se busquen otras alternativas, entre ellas el Corredor Bioceánico que tendrá mil 521 kilómetros de vías en Brasil, mil 894 en Bolivia y 340 en Perú, y permitirá conectar directamente al este y el oeste de América del Sur.

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Viernes, 14 Julio 2017 06:20

Trump en Varsovia

Trump en Varsovia

Rumbo a la cumbre del G20 en Hamburgo (7-8/7/17), Donald Trump hizo una escala en Varsovia. Los motivos de esta decisión, "objeto de envidia de otras capitales europeas" (sic) –Jaroslaw Kaczynski, jefe del partido gobernante Ley y Justicia (PiS), dixit (Associated Press, 1/7/17)–, podrían ser tema de un apasionante concurso radiofónico (a ver cuál estación se anima):

“Trump se fue a Polonia para: a) ‘borrar una vez por todas la experiencia de la esclavitud soviética a la que fue sujetada esta nación’ [uff...], según su gobierno nacionalista y ultraconservador ( Gazeta Wyborcza, 3/7/17); b) ver en persona como se hace el famoso ‘polish sausage’ haciendo valientemente oídos sordos a la clásica advertencia de Bismarck sobre las salchichas (no es lo mismo, pero cerca); c) ninguna de las razones de arriba”.

Si escogió usted a) o b) –denotando que ha de ser un fan del gobierno cuya popularidad se basa entre otros en una alucinatoria tesis que el accidente aéreo en Smolensk (2010) en que murió Lech, hermano de Jaroslaw, el entonces presidente de Polonia "fue un atentado de Putin", o un trabajador de la industria cárnica– gana un DVD-box de documentales sobre la vida de los extraterrestres.

Si escogió c), desgraciadamente no hay ningún premio, pero se le invita a seguir sintonizando, para un análisis un poco más "de este mundo".

Allí podrá considerar las siguientes –y un poco más reales– razones de la visita:

• Sellar la venta de gas y armas estadunidenses para ‘make America great again’ (y/o para que Polonia pueda "neutralizar el chantaje energético ruso" y "defenderse del [inminente] ataque de Moscú").

Si en algo Trump es bueno es en andar de vendedor ambulante: ya les vendió los espejitos a los estadunidenses, ahora les mete la chatarra militar primero a la monarquía islámica de Riad, luego al califato católico de Varsovia (Arthur Miller se revuelve en la tumba).

• Mostrarse “estratégicamente menos ‘pro-ruso’” ante el público liberal antes de su primera reunión con Putin (¿qué mejor manera que abrazarse con los chiflados de Varsovia que irían a la guerra con Rusia bajo cualquier pretexto?).

De hecho: ¿se acuerdan como durante la campaña una de las razones por las que según los liberales "Trump no era apto para ser presidente" era que –contrario a la Hillary– "no quería provocar a Rusia" o meterse en Siria?

Ahora que (¡sorpresa!) se va desdiciendo de su no-intervencionismo es cada vez más "apto" (pero "aún falta").

• Dividir (un poco) la Europa, premiando a la "buena" (la Oriental) y regañando a la "mala" (la Occidental).

Contrario a los temores de algunos (The Guardian, 4/7/17) lo hizo "sólo" tácitamente, bendiciendo la iniciativa de los Tres Mares que busca la "independencia energética" para los 12 países de Europa central (véase: Foreign Policy, 6/7/17), pero que igual tienen sus diferencias con la "vieja Europa" como Polonia ,que se opone al gasoducto ruso-europeo Nord Stream II y que Washington acaba de "criminalizar" a fin de promover su propio gas (véase: Counterpunch, 5/7/17).

• "Cargar las baterías del ego" antes del G20 y gozar de la hospitalidad de gobierno –y gente– que comparten su ideología (¿qué otra capital lo recibiría coreando "¡Donald Trump...!" y ondeando las banderas estadunidenses?).

Si bien hay claras afinidades entre Trump y PiS (desdeño a la democracia, ataques a las instituciones independientes, medios, minorías, "negacionismo climático" u oposición al "liderazgo alemán" en la UE) y la visita fue un show de legitimización mutua de los "parias no-liberales", "the love of USA" no es sólo cosa de este gobierno.

Al final fue la "socialdemocracia" polaca –los postcomunistas– que se aliaron con G.W. Bush, mandaron las tropas a Irak y Afganistán y permitieron a la CIA abrir un ‘black-site’ en Polonia.

• Mostrar que "sí tiene aliados", diciéndole en práctica al mundo –como en su tiempo Bush Jr ante los reproches que contaba con poco apoyo para su invasión de Irak (2003): "You forgot Poland!" (goo.gl/JVmS7t).

Pero mientras con Bush todo fue una farsa –"¡te olvidaste de Polonia!" se volvió un cómico símbolo de falta de argumentos serios– con Trump es más bien una tragedia.

Ante a los intentos de la "vieja Europa" de aislarlo después de sus pifias en cuanto a los "compromisos de la OTAN" o los Acuerdos de París (The New York Times, 7/5/17) Trump –que merece ser aislado sin importar las razones (o por quienes)– usó a Polonia como "mano de gato" para burlar el cerco.

En Varsovia dijo la "palabra mágica" –invocó el artículo 5 de la Carta Atlántica– y no había de otra sino aceptarlo de vuelta "a la familia" (aunque de todos modos todo acabó en una suerte de G19...).

Y por último, si bien no menos importante:

• Diseminar su proyecto de odio contra la "amenaza civilizatoria de los musulmanes que atacan y destruyen nuestros valores" en las tierras fértiles de Polonia que está en la vanguardia de la xenofobia desde que estalló la "crisis de los refugiados" (quién sabe por qué, seguramente nada que ver con nuestro involucramiento en Irak o Afganistán...).

En un discurso lleno de referencias (a) históricas frente al monumento del Levantamiento de Varsovia (1944), Trump llamó a "defender a la civilización occidental" y a "mantener a los que quieren subvertirla afuera".

Según él, "Polonia, su historia, su tradición, su fe, el amor de Dios y a la nación que le ayudaron a persistir durante siglos" son ejemplos para el mundo de "cómo luchar con el terrorismo y la migración musulmana" (sic).

La exactitud de esta aseveración es dudable (por decirlo así); pero la flexibilidad trumpiana, impresionante:

Trump en Riad: nada de "choque de civilizaciones"...

Trump en Varsovia: ¡un total "choque de civilizaciones"!

Y ya para ir cerrando, la última encuesta relámpago:

“Opina usted que los refugiados son: a) invasores de Marte que amenazan a la especie humana [como cree Mr. Trump que una vez emuló el discurso del... Día de la independencia (1996) para enfatizar su punto contra los migrantes (‘aliens’) (NY Daily, 13/10/16); o b) ‘productos del Occidente’ y sus guerras en el Medio Oriente y norte de África”.

Si tiene problemas en contestar, no se preocupe.

Ni siquiera "los buenos" –los otros líderes de la OTAN en el G20 como Frau Merkel (la nueva "líder del mundo libre")– tuvieron las agallas para admitir esta realidad [b)] (la "migración" fue uno de los principales temas de la cumbre).

Qué esperar de Trump o sus amigos de Varsovia.

 

Por Maciek Wisniewski, periodista polaco

Twitter: @MaciekWizz

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G20 de Hamburgo: fin del "orden neoliberal global" por el G3 (EU/Rusia/China)

Si se toman como parámetros de medición los conceptos de "estabilidad estratégica", en materia nuclear (https://goo.gl/ePVvCw), y del "triángulo estratégico" de EU/Rusia/China (https://goo.gl/fdqwMA), la primera semana de julio de 2017 parece haber significado un punto de inflexión metahistórico que se encamina a un nuevo orden tripolar entre las dos grandes superpotencias nucleares (EU y Rusia) y la máxima superpotencia geoeconómica (China).

Lo relevante del primer encuentro exitoso del zar Vlady Putin y el presidente empresario Trump fue: 1) que haya ocurrido y haya durado cinco veces más de lo programado; 2) que haya detenido el deterioro estrepitoso de la relación bilateral de Estados Unidos (EU) y Rusia que legó la dupla Obama/Hillary, y 3) más allá de los supuestos avances de la agenda abordada, lo primordial radicó en los acuerdos "secretos" que catalizaron la "química" entre ambos mandatarios y su "postura constructiva", en particular, el contencioso nuclear de Norcorea, en el que irrumpió con fuerza Rusia para intermediar entre Trump y el mandarín Xi.

El gran triunfador de la cumbre bilateral, y hasta del G20, fue el zar Putin, quien rompe su supuesto aislamiento por el mundo "occidental".

Suena paradójico que Trump haya sido aislado por los 19 integrantes del G20 por el tema del cambio climático y del libre (sic) comercio, mientras Putin se haya brincado las sanciones "occidentales" de EU y Europa.

Nunca he escuchado algo más absurdo que el término propagandístico y ahistórico de "Occidente" que incorpora a Japón (país oriental) y a Israel (artefacto medioriental), mientras exorciza a Rusia: cuando San Petersburgo, capital occidental por antonomasia, fue fundada 73 años antes que la independencia de EU.

Si seguimos la dinámica de los vectores y los conceptos de los "atractores" físicos y del "centro de gravedad", la primera semana de julio exhibió un G2 de Rusia y China (https://goo.gl/YFpXDR), que la cumbre entre Trump y Putin lo está jalando, por lo menos con la ausencia de belicosidad mutua, a un G3.

En un abordaje multidimensional de hipercomplejidad no-lineal, en la misma primera semana de julio, Trump llegó aislado a Hamburgo: tanto por la cumbre geoestratégica de Rusia y China, como por el imponente acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y Japón (https://goo.gl/CJY3jz). Putin rescata así a Trump, quien al final de cuentas consigue un empate.

A juicio de Ray McGovern –oficial del ejército de EU y ex analista de la CIA durante 30 años–, el "gran giro de las superpotencias" ya se dio: es la “alianza de Rusia y China (https://goo.gl/pQ4wGN)”.

Después de que la atribulada canciller alemana Angela Merkel advirtió que "Europa debe tomar su destino con sus propias manos", toda la fauna globalista trasatlántica ha entrado en pánico con la política proteccionista trumpiana de "Primero EU", lo cual, a juicio del fanático neoliberal global Wolfgang Schäeuble, de 74 años y ministro de Finanzas, significa la destrucción del "orden (sic) neoliberal global que otorgaría gran influencia a China y a Rusia".

En su metahistórica conferencia en la Academia Estadunidense (sic) en Berlín, Schaeuble, totalmente encapsulado en su disfuncional gueto mental, sentenció que “duda si EU verdaderamente cree que el orden mundial será igualmente sano (sic) si China o Rusia llenasen el vacío dejado por EU, y si a China y Rusia les fueron sencillamente (sic) otorgados una mano libre para dominar las esferas de influencia que han definido para sí mismos (https://goo.gl/7EYBTS)”.

En mi entrevista con Sputnik y Radio Uruguay aduje que “un G3 puede terminar con el orden mundial neoliberal (https://goo.gl/eA1gJn)”, cuando Merkel ha sido la gran perdedora –la tercera derrota mundial en más de 100 años, esta vez geoestratégica, de Alemania, máxima potencia geoeconómica de la UE–, mientras Peña era humillado por enésima vez por Trump (https://goo.gl/7jhVds).

Sin contar su estéril santa alianza con Obama, Merkel cometió varios errores que no habrían cometido sus lúcidos antecesores –Adenauer, Willy Brandt, Helmut Schmidt, Helmut Kohl y Gerhard Schröder, tanto del partido conservador como del Partido Socialdemócrata–, al pretender posicionarse como lideresa del "orden neoliberal global" a los dos lados del noratlántico y al chocar con las dos máximas superpotencias nucleares del planeta: con Trump, en materia geoeconómica, y con Putin, en geopolítica, desde la Cumbre del G20 en Brisbane (https://goo.gl/vzzYth).

La geopolítica, que tanto desprecia Merkel, la aniquiló.

Peor: independientemente de que un servidor apoye el acuerdo climático de París, Merkel hizo de ello un casus belli contra Trump, lo cual augura mayores atentados terroristas en una UE fracturada.

Como si lo anterior fuera poco, y en vísperas del G20, la UE pactó un colosal acuerdo de libre comercio con Japón que deja fuera al proteccionismo de Trump. Resultado: Trump se aleja de Alemania, mientras se acerca a Rusia.

La orfandad geoestratégica de Alemania y Japón, perdedoras de guerras mundiales y reconstruidas por EU, es que carecen de dientes nucleares y confunden la suprema geoestrategia con el vulgar mercantilismo neoliberal, no se diga con el plausible "cambio climático" –curiosamente apoyado por Rusia y China– que no es suficiente para operar el nuevo orden multipolar del siglo XXI.

En mero suelo polaco y en Hamburgo, Merkel sufrió dos afrentas de Trump: en Varsovia, antes de arribar a Alemania, el polémico presidente empresario arremetió contra la ocupación nazi en la icónica plaza Krasinski, mientras, con total desprecio al protocolo, en la cumbre del G20 cedió su lugar a su hija Ivanka, una frívola socialité sin conocimientos diplomáticos.

Una foto del portal Deutsche Welle exhibe con toda crudeza cómo Merkel se cubre el rostro con sus manos frente a la impetuosidad de Trump (https://goo.gl/8TyRpu).

En forma interesante –más que nada por haber sido reportado por el portal chino Global Times–, el viceministro de Finanzas ruso, Alexei V. Moiseev, reportó que Trump "culpa a todos (sic) los otros 19 países por el déficit de EU". Mientras “los otros países peroran sobre el libre comercio, Trump exige trato justo para EU (https://goo.gl/DjNcLo).”

Me gustó el comentario al respecto del lector chino LHRTAT: “En un mundo de salarios injustos para diferentes categorías de trabajadores, injustas tasas de cambio de las divisas y el resultante precio desigual de los productos, ¿qué significa comercio ‘justo’?”

Según Bloomberg, Merkel practica un juego electorero muy arriesgado de cara a la elección del 24 de septiembre, al distraer a los alemanes de sus aflicciones domésticas al fustigar a EU (https://goo.gl/yygt7d)”.

A mi juicio, el formato economicista del G20, ahora trasmutado en ambientalista, quedó sepultado en Hamburgo y será gradualmente sustituido por el G3 de EU/Rusia/China.

En espera del resultado el segundo encuentro de Xi y el presidente empresario Trump, al margen de la Cumbre del G-20 en Hamburgo, no hay que subestimar el gran escollo de un sector del Deep State de EU para descarrilar el G3.

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La Cumbre Política de la Alianza del Pacífico

Con gran despliegue logístico y mediático la XII Cumbre de la Alianza del Pacífico culminó el día 30 de junio en Cali (Colombia). Los resultados de la reunión reflejan un avance en la estrategia de integración internacional antagónica con Unasur y con los países soberanos de la región, orientada (pero no limitada) en los papeles a priorizar el comercio de bienes y servicios, y unificada en la práctica en la disputa de la ofensiva neoconservadora en toda la región.


En esta ocasión, Colombia asumió la Presidencia Pro-témpore hasta 2018, periodo en el cual se sumarán, a los 4 países del bloque y los 52 países observadores, los “países asociados”: Canadá, Nueva Zelanda, Australia y Singapur. A nivel regional, la voluntad de anexión fue expresada por el canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, en el marco de la reunión del Consejo de Ministros, a pesar del papel protagónico que el país tiene en el Mercosur, un anuncio que tomó por sorpresa a varios parlamentarios frenteamplistas [1] .


La Alianza del Pacífico se ha mostrado como un proyecto neoliberal de integración económica, que no cuenta con intereses políticos, ajustándose al discurso tecnocrático que critica duramente el proyecto de integración política de la Unasur y la Celac, un relato que tiene patas cortas, debido al bajo nivel de comercio que existe entre sus países asociados. Este es el factor principal que permite afirmar que no son un proyecto de unidad económica, sino más bien política. Según el Banco Interamericano de Desarrollo-BID las exportaciones entre estos países son de tan sólo el 3,5% (proyecciones para el 2015) [2] , mientras que la suma de sus exportaciones hacia los Estados Unidos son del 64%, y están enmarcadas en los Tratados de Libre Comercio que pactaron por separado. Para el 2016, las proyecciones de comercio entre los países de la AP realizadas por el BID no cambiaron, por lo cual centraron sus esfuerzos en impulsar estudios para determinar las barreras comerciales entre los países, concluyendo graves problemas de transporte y logísticos [3] .


Une a los gobiernos de la AP, su visión dependiente y de primarización de las economías, la extracción minera y petrolera, porque son los principales “motores” de las cuatro economías de la AP, el 62% en promedio de las exportaciones de Chile, Perú y Colombia son de productos relacionados con la minería, según el mismo estudio del BID, cuyo presidente Luis Alberto Moreno parece estar impulsando con todo esfuerzo que se consolide esta alianza de países, interés que no se advierte en otros proyectos de integración como la Unasur o la Celac.


La Cumbre también fue el lugar para que más de 500 empresarios de toda la región y 400 integrantes de las delegaciones de los países asistentes tuvieran espacios de intercambio y acercamiento. Además, fue visible al acompañamiento de organizaciones internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), una presencia estratégica tras la realización de un préstamo de 450 millones de dólares para apoyar reformas en el sistema financiero colombiano [4] , la cual augura nuevas formas de ajuste fiscal en el país. Sin embargo, las posibilidades de creación de mercados comunes entre estos países están limitadas por las condiciones de liberalización que sostienen con los Estados Unidos, la Unión Europea y otros países productores de mercancías con valor agregado, pues difícilmente podrán estos empresarios generar un intercambio de bienes que no sean productos financieros o mineros.


En términos de resultados, la cumbre se salda con acuerdos variados que van a tener impacto fundamentalmente en las dinámicas económicas de los países miembros. Uno de los más relevantes y el que mayores impactos puede tener en la población es la firma de la “convención multilateral” por parte de los ministros de Hacienda: Mauricio Cárdenas, por Colombia; José Antonio Meade, por México; los viceministros Claudia Cooper, de Perú y Alejandro Micco de Chile, que facilitaría la profundización de la liberalización de los fondos de pensiones, y que fue anunciada como un acuerdo orientado a “evitar la doble tributación”, “movilizar mayores flujos de inversión hacia los países de la Alianza a través de los fondos de pensiones” y “eliminar las barreras para que los fondos de pensiones inviertan en cualquiera de los países del bloque”.


Una decisión que encubre la incapacidad, ya mencionada, de estos países para orientar su Alianza hacia la producción e intercambio de bienes con valor agregado. Se centrarán en acuerdos de índole financiera, como los fondos de pensiones, que no beneficiarán a segmentos poblacionales con proyecciones reales de jubilación pero que pretenden someter a los migrantes que circulan entre estos países a sumar sus recursos a las Administradoras de Fondos de Pensiones-AFP, que con fondos de capitalización piramidal, han llevado al abismo los sistemas pensionales y constituyen una estafa para los trabajadores [5] . Estos países están atrapados por los TLC y por su dogma neoliberal, que les impide actuar y realizar sus potencialidades en un proyecto económico integrador y de beneficios internos para sus poblaciones.


A pesar de que es pronto para definir las repercusiones de la Cumbre, la escasa participación social en el marco decisivo y la priorización de los intereses empresariales en la Cumbre identifican a los actores financieros (compañías de seguros, fondos de pensiones, bancos, grupos empresariales, etc.) como los grandes beneficiarios de este acuerdo relativo a las pensiones, dado el enorme interés que suscitan estos ahorros colectivos.


La XII edición de la Cumbre se cierra con una enorme expectación especialmente por la creciente consolidación del bloque político/comercial que refleja también la enorme ausencia que está dejando la UNASUR en la región [6] , huérfana de estrategias integradoras en las que la participación ciudadana sea protagónica, más allá de las dinámicas de apertura comercial que se articulan a través de la AP.

 

Ava Gómez y Javier Calderón
CELAG


Notas:


[1] http://www.elobservador.com.uy/molestia-el-fa-solicitud-ingresar-la-alianza-del-pacifico-n1092603
[2] https://publications.iadb.org/bitstream/handle/11319/7568/Infraestructura-y-desempeno-de-las-exportaciones-en-la-Alianza-del-Pacifico.pdf
[3] https://publications.iadb.org/bitstream/handle/11319/7568/Infraestructura-y-desempeno-de-las-exportaciones-en-la-Alianza-del-Pacifico.pdf
[4] http://www.portafolio.co/economia/bid-aprobo-prestamo-por-us-450-millones-para-colombia-506610
[5] http://www.nacion.com/opinion/foros/estafa-pensiones_0_1607439247.html
[6] http://www.celag.org/habia-una-vez-unasur/
Ava Gómez y Javier Calderón / Investigadores CELAG

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'Con los días contados': Directivo del Bank of America vaticina el fin de la era del dólar

Es cuestión de tiempo para que el dólar sea "derrocado" de su posición hegemónica en la economía mundial, opina el economista en jefe de la filial rusa de Bank of America Merrill Lynch, Vladímir Osakovsky.


"Si se mira históricamente, la moneda global que tuvimos en el pasado fue la libra esterlina. Fue desbancada. Lo mismo, seguramente, sucederá algún día con el dólar", señaló el experto para Lenta.ru


Osakovsky detalló que este escenario puede darse cuando la participación de EE.UU. en la economía mundial decaiga "de forma natural".
"¿Será esto un desastre? No se sabe con certeza", puntualizó. "Pero es seguro que sucederá", enfatizó.

El economista hace hincapié en que la deuda estadounidense sigue siendo "muy grande" en términos absolutos (16-18 billones de dólares), aunque este indicador es incluso mayor en el caso de otros países, "por ejemplo en Japón, donde en términos relativos es dos veces mayor que la de EE.UU.".


Este 4 de julio, China y Rusia firmaron un acuerdo para crear un fondo de cooperación mutua por 68.000 millones de yuanes (10.000 millones de dólares) con el propósito de promover inversiones directas en sus respectivas monedas.


Asimismo, Turquía propuso a finales del año pasado a China, Rusia e Irán pasar a efectuar sus pagos recíprocos en sus propias divisas nacionales

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El mundo compra un millón de botellas de plástico por minuto que acaban en vertederos o en el mar

El consumo anual de botellas de plástico alcanzará medio billón en 2021, superando ampliamente los esfuerzos de reciclado
Las principales marcas de bebidas producen el mayor número de botellas de plástico: Coca Cola hace más de 100.000 botellas al año; 3.400 por segundo

Cada minuto se compra un millón de botellas de plástico en todo el mundo, y la cifra se disparará otro 20% para 2021, creando una crisis medioambiental que algunos activistas comparan en gravedad con el cambio climático.


Nuevos datos obtenidos por the Guardian revelan un aumento en el uso de botellas de plástico, más de medio billón de las cuales se venderán anualmente a finales de esta década.


La demanda, equivalente a la compra de 20.000 botellas por segundo, está impulsada por un deseo de agua embotellada aparentemente insaciable y por la llegada de la cultura de consumo occidental a China y a la región de Asia Pacífico.


En 2016 se vendieron más de 480.000 millones de botellas de plástico de bebidas en todo el mundo, frente a los 300.000 millones de hace una década. Puestas en fila, se quedarían a mitad de camino hacia el Sol. En 2021, esta cifra aumentará hasta los 583.300 millones, de acuerdo con las estimaciones más actualizadas del informe global de tendencias de envases de Euromonitor International.


La mayoría de las botellas de plástico utilizadas para bebidas sin alcohol y agua están hechas de tereftalato de polietileno, que es altamente reciclable. Pero mientras su uso aumenta en todo el mundo, los esfuerzos de recoger y reciclar las botellas para evitar que contaminen los océanos no logran seguirle el ritmo al consumo.


De las botellas compradas en 2016, menos de la mitad se recogió para su reciclado y solo el 7% de aquellas recogidas se convirtió en nuevas botellas. En su lugar, la mayoría de las botellas de plástico producidas acaba en vertederos o en océanos.


El plástico, parte de nuestra cadena alimenticia


Entre 5 y 13 millones de toneladas de plástico se filtran cada año en los océanos del mundo y son ingeridos por aves marinas, peces y otros organismos. Para 2050, el plástico de los océanos pesará más que los peces que haya en ellos, de acuerdo con una investigación de la Fundación Ellen MacArthur. Los expertos advierten que parte de estos residuos ya están entrando en la cadena alimenticia humana.


Científicos de la Universidad de Ghent en Bélgica han calculado recientemente que la gente que come marisco ingiere al menos 11.000 pequeñas piezas de plástico al año. El pasado agosto, los resultados de un estudio de la Universidad de Plymouth encontraron plástico en un tercio de los peces pescados en Reino Unido, incluidos el bacalao, la merluza, la caballa y los crustáceos. El año pasado, la Autoridad Europea para la Seguridad Alimenticia solicitó un estudio urgente, citando la preocupación creciente por la salud humana y la seguridad alimenticia “dado el potencial de la contaminación de microplásticos en tejidos comestibles de pescado comercial”.


La exmarinera Ellen MacArthur ahora hace campaña para promover la economía circular en la que las botellas de plástico sean reutilizadas, rellenadas y recicladas en lugar de utilizarlas una sola vez y tirarlas. “Movernos hacia una economía realmente circular para los plásticos es una gran oportunidad de cerrar el círculo, ahorrar miles de millones de dólares y separar la producción de plásticos del consumo de combustibles fósiles”, señala.


Huga Tagholm, del grupo de activismo y conservación marina Surfers Against Sewage, afirma que los datos son aterradores. “La contaminación de plástico rivaliza con la amenaza del cambio climático, dado que contamina todos los sistemas naturales y un creciente número de organismos en la tierra”. “La ciencia actual muestra que los plásticos no se pueden asimilar en la cadena alimenticia. Si se ingieren, tienen toxinas. La producción de plástico se va a doblar en los próximos 20 años y se cuadruplicará para 2050. El momento de actuar es ahora”, añade.


China, un cuarto del consumo mundial


La preocupación por el impacto de la contaminación de los plásticos en los océanos del mundo ha aumentado. El mes pasado, los científicos encontraron cerca de 18 toneladas de plástico en una de las islas más remotas del mundo, un atolón sin habitar al sur del Pacífico.


La mayoría de las botellas de plástico utilizadas en todo el mundo son para beber agua, de acuerdo con Rosemary Downey, directora del envases en Euromonitor y una de las mayores expertas en la producción de botellas de plástico.


China es responsable de la mayoría del aumento de la demanda. El consumo público chino de agua embotellada representa cerca de un cuarto de la demanda mundial. En 2015, los consumidores en China compraron 68.400 millones de botellas de agua y en 2016 esta cifra alcanzó los 73.800 millones de botellas: 5.400 millones más.


“Este incremento está causado por la creciente urbanización”, explica Downery. “Existe un deseo por un vida saludable y preocupaciones sobre la contaminación del agua subterránea y la calidad del agua del grifo. Todo ello contribuye al incremento del uso de botellas de agua”. India e Indonesia también están viviendo un fuerte crecimiento.
Coca-Cola y sus 3.400 botellas por segundo


Las principales marcas de bebidas producen el mayor número de botellas de plástico. Coca-Cola produce más de 100.000 botellas de usar y tirar al año —o 3.400 por segundo—, de acuerdo con un análisis realizado por Greenpeace después de que la compañía se negase públicamente a revelar su consumo de plástico. Las seis principales empresas de bebidas del mundo usan tan solo una media de 6,6% de tereftalato de polietileno (altamente reciclable) en sus productos, de acuerdo con Greenpeace. Un tercio no tiene objetivos establecidos para incrementar el uso de plástico reciclado y ninguno pretende llegar al 100% de tereftalato de polietileno.


Las bebidas en botellas de plástico podrían estar compuestas de un plástico 100% reciclable, pero las empresas se muestran reticentes a utilizar este tipo de plástico por razones cosméticas, ya que quieren que sus productos estén en un plástico brillante y transparente, señala Steve Morgan, de Recoup en Reino Unido.
En una declaración ante la Cámara de los Comunes británica, la Federación de Plásticos de Reino Unido afirmó que hacer botellas con un plástico 100% reciclable requiere un 75% menos de energía que crear nuevas botellas de plástico vírgenes.


Coca-Cola ha afirmado que sigue considerando las solicitudes de Greenpeace para publicar su uso global de plásticos. Una portavoz de la empresa afirma: “A nivel mundial, seguimos incrementando el uso de plástico reciclado en los países donde es factible y está permitido. Seguimos incrementando el uso del plástico reciclado en los países donde está aprobado para un uso alimenticio, 44 países de los más de 200 donde operamos".


“Si vamos a aumentar todavía más la cantidad de plástico reciclado en nuestras botellas, se necesita una nueva aproximación para crear una economía circular para las botellas de plástico”, señala la portavoz.

 

Sandra Laville / Matthew Taylor
30/06/2017 - 18:53h
Traducido por Javier Biosca Azcoiti

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En el reino del desconcierto y el hazmerreír

No hay caleidoscopio que permita plasmar en formato periodístico este momento de extremada agitación que vive este país donde todo parece estar cambiando a gran velocidad, pero nadie sabe muy claramente en qué dirección
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Un dirigente político de 69 años, el líder del partido laborista, Jeremy Corbyn, es recibido como un ídolo pop por decenas de miles de fans en el más alternativo de los festivales de música del Reino Unido, el Glastonbury. Cinco gigantescas torres en Camden Town, barrio de moda londinense, son evacuadas para protegerlos de una repetición del incendio de la Grenfell Tower hace 10 días. Una de las policías más famosas del mundo por no portar armas anuncia planes para revertir esta política de cara a la amenaza terrorista que se cobró 36 vidas en los últimos tres meses.


Desde el referendo del 23 de junio del año pasado a favor del Brexit, este país tan conocido por sus peculiaridades - las manos de las calles al revés que el resto, los colectivos rojos, los policías que se sacan fotos con los turistas - ha empezado a padecerlas como una enfermedad crónica y quizás incurable.


En medio de la caótica negociación del Brexit, la UE y los británicos se burlan abiertamente de la “generosa oferta” para residentes europeos que hizo la atribulada primer ministro británica Theresa May el jueves. Angela Merkel le contesta con apenas oculto desdén que el Brexit no es una prioridad para la UE y el Banco Central Europeo anuncia los primeros pasos para hacerse con uno de los negocios más lucrativos de una City londinense que no contará ya con el paraguas europeo.


Los diarios pro-europeos británicos hablan cada vez más abiertamente de dar marcha atrás con el Brexit (“todo depende de nosotros mismos” dice ayer el diario The Guardian) mientras May busca con creciente desesperación una alianza con los reaccionarios protestantes unionistas de Irlanda del Norte de cara a la votación del jueves de su primer programa legislativo que, en caso de derrota, la dejaría al borde del precipicio.


Bienvenidos entonces al Reino Unido, el país más imprevisible de Europa, convertido lentamente en un hazmerreír de la UE que, sin embargo, puede causar un insondable daño al bloque y por extensión, al mundo. No hay caleidoscopio que permita plasmar en formato periodístico este momento de extremada agitación que vive este país donde todo parece estar cambiando a gran velocidad, pero nadie sabe muy claramente en qué dirección.


Nadie duda que la negociación con el Brexit es, en palabras de un ex líder y ministro conservador, William Hague, el más importante evento político-diplomático de la posguerra, pero ni toda la experiencia y presunto “know how” de la Foreign Office, acumulados durante casi dos siglos de ser el mayor imperio del planeta, y unas cuantas décadas más de mantenerse en la mesa de las grandes potencias, ha servido para dar una imagen de solidez de cara a unas negociaciones que deben concluir el 29 de marzo de 2019, es decir, en 21 meses.


La oferta inicial de May para proteger los derechos de los tres millones y medio de europeos que viven en el Reino Unido y el millón doscientos mil británicos en Europa fue calificada de patética por un grupo que representa a ambas partes, los británicos en el continente y los continentales en el Reino Unido. “Es absurdo que su oferta sea condicional a que haya reciprocidad de parte europea. La Unión Europea ya hizo una oferta mucho más generosa. ¿Espera que la UE ofrezca mucho menos de lo que propuso en aras de la reciprocidad?”, señala Dave Spokes del Grupo Expats Citizen Rights in EU. Una inglesa que vive en España, Sue Wilson, fue más directa. “Estamos podridos (...sick and tired....) que nos usen como peones de una negociación”, dijo a The Guardian.


La primer ministra se ha convertido en una figura que circula por el escenario europeo y británico con el aire de un fantasma aterrorizado de su propio semblante. Esa seguridad tan British que exhibió el 29 de marzo al activar el artículo 50 para iniciar las negociaciones de separación de la UE, produce ahora entre risa y pena. “Son el hazmerreír de Europa. Si no fuera tan seria, la situación sería cómica”, señala un artículo en el diario suizo Der Bund. ¿Qué autoridad puede tener una dirigente política que convoca a elecciones anticipadas en abril para que le den un mandato aplastante a favor del Brexit y por poco cae derrotada?


La apuesta de May salió tan mal que perdió su mayoría parlamentaria y ahora está negociando a la desesperada para sostenerla con un acuerdo con los Unionistas Protestantes del DUP. El DUP quiere unas dos mil millones de libras (2.500 millones de dólares) para proyectos en educación y salud, algo que puede hacer estallar a los escoceses, galeses e ingleses, que también querrían una contribución similar a sus presupuestos.


Como además el DUP es el más reaccionario de los partidos parlamentarios, hay muchos conservadores dispuestos a votar a favor de las enmiendas que la oposición quiere imponerle al programa legislativo que May presentó el miércoles. El conservador Sir Peter Bottomley es uno de los que ha firmado a favor de la enmienda propuesta por una diputada laborista para levantar la prohibición que rige para el aborto de mujeres de Irlanda del Norte, medida que, de aprobarse, espantaría al DUP.


Las febriles negociaciones hasta la votación el jueves 29 muestran a un gobierno que se mueve siempre al borde del precipicio. “Can Theresa May survive the next seven days?”, titula el semanario The Week. Según algunos analistas, la maquiavélica estrategia de los conservadores es mantenerla hasta el fin de la negociación por el Brexit. “El Brexit va a terminar muy mal. Los conservadores necesitan un chivo expiatorio”, señala Martha Hill en The Guardian.


Mientras tanto el líder de la oposición, Jeremy Corbyn, goza de una popularidad bautizada como Corbynmanía. En Glastonbury decenas de miles de jóvenes cantaron al unísono su nombre cuando subió al escenario a presentar el dúo hip-hop Run The Jewells. La última encuesta predice un triunfo de Corbyn en caso de que haya nuevas elecciones. La posibilidad es remota en las próximas semanas, pero no inexistente a mediano plazo. En el matutino conservador Daily Telegraph la historiadora Catherine Haddon señala que si este jueves el programa de gobierno que presentó May es derrotado en la Cámara de los Comunes, el laborismo presentaría una moción de confianza en su gobierno que podría forzar su renuncia.


Si el panorama político se parece a una sala de emergencia, en las calles se vive una similar sensación de extrema incertidumbre e inseguridad. A la evacuación de unos 800 residentes de cinco edificios en Camden Town el viernes, se añaden otros 11 edificios identificados en el Reino Unido que usaron el mismo tipo de revestimiento inflamatorio que convirtió al Grenfell Tower en una bola de fuego el miércoles 14 dejando un saldo de unas 79 personas muertas, un número incierto de desaparecidos y más de 500 familias en la calle. En el estado de pánico generalizado que generó el incendio, circulan versiones de que muchos hospitales, escuelas y edificios públicos están construidos con el mismo tipo de material.


La economía empieza a reflejar este panorama enrarecido e impredecible. A un año del referendo, la economía está empezando a sentir el impacto. El primer trimestre creció un 0,2%, medio punto menos que en el trimestre previo, el peor desempeño entre países del G7. El Banco Central Europeo aumentó la alarma esta semana al indicar que si el Reino Unido abandona la UE, tendrá que ejercer un control mucho mayor de los productos financieros en euros que usan la City, un negocio por valor de unos 850 mil millones de euros diarios.

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