Los cuatro escenarios de guerra y/o paz de Kissinger

En el primer Foro Oslo del Premio Nobel de la Paz participaron los dos máximos geoestrategas vivientes de Estados Unidos (EU): el israelí-alemán-estadunidense Henry Kissinger (93 años) y el polaco-canadiense-estadunidense Zbigniew Brzezinski (88 años), con el tema EU y la paz mundial después de la elección presidencial (https://goo.gl/LtgX3n).

Ya revisé la postura involutiva de Brzezinski, quien ha pasado de la unipolaridad de EU a un G-2, que China rechazó, y ahora no tiene más remedio, pese a su sicopatológica rusofobia, que aceptar el reacomodo global de un G-3: EU/Rusia/China (https://goo.gl/JFxEQl).

Donald Trump –quien se inclina por un etéreo G-2 de EU y Rusia, mientras adopta una postura hostil contra China– recibió con bombo y platillo a Kissinger, polémico ex asesor de Seguridad Nacional de Nixon y Ford.

Kissinger insinúa un sutil G-2 de EU con Rusia, sin incorporar a China a un G-3 (https://goo.gl/mxIu9i). Intenta operar la misma ruptura de 1971, pero esta vez a la inversa, cuando atrajo a China a una alianza subrepticia con EU frente a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, lo cual, como reconoce en sus voluminosos libros, otorgó "profundidad estratégica" a China y a EU, para que éste se apoderase de Medio Oriente.

Hoy Kissinger, ¡46 años más tarde!, parece apoyar una alianza de EU y Rusia, esta vez, contra China. En su reciente ponencia en Oslo, diagnostica "la lamentable (sic) condición del sistema internacional" (https://goo.gl/5SG60z) simbolizada por la competencia latente entre cuatro cosmogonías del orden mundial: 1. El orden europeo de Westfalia de 1648 (¡de hace 365 años!); 2. El islámico (¡supersic!); 3. El chino, y 4. El estadunidense.

El trípode de su "orden global" se basa en "las leyes internacionales, el balance de poder y la soberanía".

Se desprende que Rusia forma parte del orden europeo de Westfalia que exalta la "soberanía nacional": resultado de la guerra de 30 años entre católicos y protestantes.

Emite la perogrullada de que ninguna de las cuatro cosmogonías de su "orden mundial", título de su más reciente libro (https://goo.gl/ZNKYx8), "goza de legitimidad universal" cuando "cada modelo es tentado a maniobrar para sus ventajas regionales (¡supersic!) o globales". Arguye que "una batalla entre regiones (¡supersic!) puede ser aún más destructiva de lo que ha sido la batalla entre naciones", a partir de lo cual deduce "cuatro escenarios", como "posibles catalizadores para una conflagración a gran escala" o "sujetos para la búsqueda de la paz".

Su secuencia llama la atención.

Primer escenario: deterioro de las relaciones de EU y China, que sucumben en la "Trampa de Tucídides" y que la "historia determina entre el poder en turno (EU) y el poder ascendente que lo desafía (China)".

En el epílogo de su libro Sobre China (https://goo.gl/P1dUjl), Kissinger concluye en el "Memorándum Crowe" la inevitabilidad de una guerra entre Washington y Pekín, como sucedió –y sigue sucediendo mediante el Brexit que rechaza la superpotencia geoeconómica de Alemania en la Unión Europea– entre Londres y Berlín en la Primera Guerra Mundial.

Ya había abordado la metáfora geopolítica de "la Trampa de Tucídides" (https://goo.gl/4GIhm7).

Segundo escenario: "ruptura de las relaciones entre Rusia y Occidente (sic) que resulta de la paradoja de la incomprensión mutua entre culturas paralelas (¡supersic!)".

La "cultura" rusa es europea –basta visitar el Museo del Hermitage en San Petersburgo, asistir al Ballet Kirov y abrevar de su prodigiosa literatura (Pushkin, Dostoievski, Tolstói, etcétera)–, y muy superior a la estadunidense: excrecencia de la matriz europea cuando los zelotes neoconservadores straussianos, ya no se diga los Bush/Clinton/Obama, han exorcizado todo lo que tenga que ver con Rusia, lo cual epitomiza un suicidio cultural de "Occidente" (whatever that means).

La esquizofrenia de la falaz taxonomía "cultural" y su nociva propaganda con "técnica Hasbara" en EU –intoxicado por el "entretenimiento" hollywoodense y sus multimedia que controlan Soros/Haim Saban– coloca a Japón, con su respetable "cultura" singular, en ese "Occidente", mientras anatemiza a Rusia. "Entretenimiento" no es cultura.

Tercer escenario: "continuo debilitamiento de la relevancia (sic) estratégica de Europa debido a la pérdida de un sentido de misión global".

Nadie más que Gran Bretaña (GB) y su "relación especial" con EU –antes del Brexit y el trumpismo– contribuyeron al "debilitamiento" deliberado de Europa, que incluye nolens volens a Rusia: summum civilizatorio de la prodigiosa cultura "occidental" desde el Renacimiento humanista.

El problema de la otrora "relación especial" de GB y EU fue haber perpetrado su suicidio con la cataclísmica globalización financierista del thatcherismo/reaganomics que abandonó su quintaescencia humanista.

Cuarto escenario: "escalada del conflicto en Medio Oriente en una búsqueda competitiva por la hegemonía entre los países árabes sunitas y la revolucionaria (sic) Irán".

Vale la pena rememorar que las dos potencias nucleares anglosajonas, EU/GB, se han consagrado a amarrar navajas en Medio Oriente: como en la guerra de Irán e Irak cuando vendían armas a ambas partes para que se degollaran, no se diga ahora con los esquemas de balcanización de Israel (https://goo.gl/jIhLhS).

Ya que Kissinger cita a Emmanuel Kant en su famoso libro de La paz perpetua, se recuerda que uno de los máximos filósofos modernos de "Occidente" en su libro seminal Crítica de la razón pura del siglo XVIII, consideraba al islam de su época, ya en su decadencia (según el "padre de la sociología", Ibn Khaldun, del siglo XIV) como una "religión de paz", lo cual suena hoy inverosímil, debido a la propaganda israelí-anglosajona de demonización.

Hoy la fuerza del islam es demográfica –mil 600 millones de feligreses esparcidos en 57 países– pero carece lamentablemente de rumbo geoestratégico.

Kissinger admite la prevalencia "contemporánea" del "interés nacional", curiosamente, un concepto que ignora el “México neoliberal itamita”.

Sustenta que en el "mundo interconectado de hoy, el interés nacional debe conectarse con y estar limitado por una visión de orden mundial". En el “México neoliberal itamita”: ni una ni otra...

A nivel nuclear, acepta implícitamente la tripolaridad de EU/China/Rusia y su "especial obligación para prevenir que las armas nucleares se vuelvan convencionales".

Concluye, igual que su más reciente libro, que "el mundo debe adaptarse al sistema de Westfalia o a su renovación" y cuya alternativa sería el caos, por lo que aconseja sus recetas unilaterales a las cuatro grandes superpotencias globales: 1. A EU: que reconozca que el "mundo enfrenta un cambio tectónico (¡supersic!) en la estructura global"; 2. A China: que la "eminencia es hasta cierto grado tanto relativa como condicional" –en su hermenéutica, significaría no provocar a EU a una guerra nuclear–; 3. A Rusia: el "respeto que busca debe permitir estructuras verdaderamente soberanas a lo largo de sus fronteras" –lo cual, EU no permite a México–, y 4. A Europa: la "diversidad es circunstancial", pero "la política necesita de una visión" –cuando EU nunca dejó prosperar en forma autónoma sus estructuras civilizatorias.

Falta ver ahora que piensan en Rusia y China.

www.alfredojalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

Facebook: AlfredoJalife

Vk: id254048037

Publicado enInternacional
La dimisión del embajador británico en la UE demuestra que Reino Unido busca un Brexit radical

El embajador saliente representaba la esperanza de un compromiso negociado con los Estados miembros sobre las condiciones de salida de la UE

Rogers fue acusado de dejar caer a David Cameron al no presionar más duro para obtener más concesiones de la UE en las vísperas del referéndum

Tim Barrow, diplomático de carrera, ocupará el cargo de Rogers

La dimisión del embajador de Reino Unido en la Unión Europea es vista en ambos lados del cada vez más ancho Canal de la Mancha como un recordatorio de que Reino Unido se dirige a un Brexit radical.


Empujado o decidido a saltar, Sir Ivan Rogers era algo más que un mero representante del Gobierno británico en Bruselas. Era la mejor esperanza de Reino Unido para lograr un acuerdo negociado con los otros Estados miembro sobre los términos de la salida de la UE.


Para los más radicales en Westminster, la renuncia será recibida como un regalo de Navidad de última hora. La derecha ha acusado desde hace tiempo a Rogers de ofrecer "poco más que muerte y pesimismo" al centrarse en las diferencias entre lo que ellos creen que se podría lograr con una resuelta negociación británica y lo que los otros 27 quieren.


Theresa May ha nombrado este miércoles a Tim Barrow, diplomático de carrera, como el nuevo embajador británico para la Unión Europea en sustitución de Rogers. La decisión significa que ha ignorado las solicitudes desde dentro del partido para que nombrase a una figura que apoyase completamente el Brexit.


Barrow fue embajador de Reino Unido en Moscú hasta 2015 y en el mes de marzo del año siguiente sucedió a Sir Simon Gass como director político en el Ministerio de Exteriores.


Rogers, antiguo secretario particular del tory proeuropeo Kenneth Clarke, fue acusado de abandonar a David Cameron al no presionar más duro para obtener concesiones de la UE en vísperas del referéndum. Un nuevo libro sobre esta etapa afirma que Rogers amenazó con dimitir en varias ocasiones durante el difícil proceso.


Las informaciones de que el hombre británico en Bruselas había advertido recientemente de que las negociaciones de salida de la UE podrían alargarse durante una década pueden haber sido la gota que haya colmado el vaso, tanto para los exasperados ministros como para los presionados altos funcionarios, q ue no creen que saldrán ganando si el tiempo les da la razón.


Pero que los euroescépticos no se hayan sorprendido por su dimisión no significa que no tenga consecuencias. La noticia se recibió con consternación por muchos expertos en asuntos europeos, que ven la dimisión de Rogers como una señal de que Reino Unido ya no está interesado en escuchar las malas noticias, a pesar de sus consecuencias.


"Los euroescépticos radicales le criticaron por informar a Cameron de los límites de lo que podía pedir en su renegociación, pero dijo la verdad: que los 27 no estaban dispuestos a dar más de lo que ofrecían", explica Charles Grant, director del Centre for European Reform.


"Aquellos que dicen la verdad no siempre son bien vistos y, por ello, Ivan se convirtió en una figura impopular en amplios sectores del partido tory (conservador). Es lógico preguntarse si Rogers habría dimitido si no hubiese sentido que había perdido la confianza del Gobierno", añade el experto.


El establishment proeuropeo es desdeñado por los partidarios del Brexit como otro grupo de expertos incapaz de imaginar los beneficios de la independencia. Sin embargo, Rogers era visto en Bruselas como uno de los representantes británicos más euroescépticos en las últimas décadas. Un equipo de negociación británico más seguro debería, en teoría, haber estado contento de contar en sus filas con un experto que fuese capaz de ver dónde estaba el margen de maniobra.


"Ningún otro cargo, asesor o representante cercano al Gobierno británico se acerca a la experiencia de Ivan en la UE", señala Grant. "Fue uno de los pocos en el Gobierno que entendió cómo trabaja la Unión Europea y qué piensan otros líderes europeos. Theresa May y sus ministros echarán mucho de menos su experiencia", añade.


"En términos de conocimiento y experiencia en la UE, Sir Ivan Rogers no tiene igual", dice el excomisario de Comercio de la UE, el británico Peter Mandelson. "Su dimisión es una seria pérdida para nosotros en Bruselas". "Nuestra negociación no irá a ninguna parte si nuestros representantes se engañan a sí mismos sobre la inmensa dificultad y los retos a los que se enfrenta Reino Unido en la implementación de la decisión del referéndum".
Parece como si Rogers hubiese sido perseguido no por el crimen de deslealtad, sino por ser demasiado negativo y no ver las oportunidades que, según May, están a la vuelta de la esquina. Abundan los indicios de que los euroescépticos británicos seguirán viviendo en un planeta completamente diferente que el resto del mundo en 2017, no digamos ya en Europa continental.


El martes, el think tank de Michael Gove, Change Britain, afirmó que lejos de destruir comercio, abandonar la unión aduanera europea crearía 400.000 empleos al abrir oportunidades no reconocidas hasta ahora en el resto del mundo. Esta es una afirmación calificada de "fantasiosa" por la organización con la que compite, Open Europe.


En este contexto, Rogers representaba una tendencia peligrosa al intentar superar la división. Para políticos de ambos lados, ahora será un poco más fácil gritar al otro en lugar de buscar intereses comunes.


Grant concluye: "Los socios de Reino Unido lo tomarán como un signo de que el gobierno de May se dirige hacia un Brexit duro que pone la soberanía por encima de la integración económica con la Unión Europea".

theguardian
Traducido por Javier Biosca Azcoiti

 

Publicado enInternacional
Sábado, 24 Diciembre 2016 07:37

La copa menstrual amenaza la regla de oro

La copa menstrual amenaza la regla de oro

Las multinacionales que hacen negocio con los úteros a través de compresas y tampones, también ocultan alternativas más económicas, saludables y respetuosas con el medio ambiente como la copa menstrual.

Las primeras compresas llegaban a España de la mano de las revistas del corazón allá por los sesenta, mientras que los anuncios de tampones empezaron a aparecer en los noventa. La industria está a día de hoy metida en todos los úteros que pueden pagar sus productos. A una media de 17 unidades sanitarias por menstruación durante 38 años de promedio, resulta que una sola mujer usa 7.752 compresas y tampones en su vida. Este hecho no solo genera toneladas de residuos, también asegura miles de millones de dólares a multinacionales como la estadounidense Procter&Gamble, dueña de Evax, Tampax y Ausonia.


Pero no es cuestión de culpabilizar a las mujeres, sino de poner el foco en este tipo de multinacionales que se dedican a decir a las mujeres a qué huelen las nubes y a ocultar alternativas más respetuosas con el medio ambiente y más saludables. Alternativas como la copa menstrual, de la que ellos no quieren oír hablar porque no son rentables en el mercado.


La ocultación de alternativas


“Recuerdo que hace unos cinco años, en una de las secciones del programa El Hormiguero en la que comentaban objetos ‘raros’ de teletienda sacaron una copa menstrual y empezaron a ridiculizarla entre risas”, explica en una entrevista para esta revista la ginecóloga y profesora de la Universidad de Granada, Enriqueta Barranco, para ilustrar cómo los poderes económicos han mercantilizado la menstruación. Durante el programa, el presentador Pablo Motos espetó: “¡Pero a qué degenerado se le ha ocurrido eso!”; mientras que otro de los conductores, Damián, bromea: “el chupito preferido de Drácula”; la sección colma la indecencia cuando otro de ellos dice: “Con Diva Cup (el nombre del modelo) ya no tendrás que levantarte cada dos horas por la noche para darle la vuelta a la compresa”.


Son cinco hombres en escena mofándose de algo de lo que no tienen ni idea. “Los anuncios de tampones y compresas venían después del programa. ¡Estaban comprados! Desde entonces ya no se ve El Hormiguero en mi casa”, añade Barranco, quien no tiene reparo en señalar que muchas actividades de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) están financiadas por estas multinacionales.


Queda bien claro en artículos como este, publicado en abril de 2001 en el portal especializado DMedicina: “Con el fin de llenar este vacío informativo y eliminar mitos y tabúes relacionados con la higiene femenina, la SEGO y Tampax han creado un programa de formación dirigido a profesionales de la medicina y usuarias de tampones”. Una agresiva estrategia de marketing en la que se imprimieron 800.000 folletos y que se desarrolló por aquel entonces para evitar el pánico ante la aparición del Síndrome del Shock Tóxico (SST).


Sobre esto, la portavoz de SEGO en ese momento decía que “en realidad, [el SST] tiene más relación con la higiene que con el tampón en sí. Por eso insistimos en el cambio frecuente de tampones”. No sólo incitaban a usarlos, sino a usarlos mucho, cuantos más mejor.


La historia: el poder de la rentabilidad


La copa menstrual es un invento del siglo XIX, el Museo de la Menstruación y Salud de la Mujer en Maryland (EE UU.) asegura que ya existían modelos desde 1867. Para conocimiento de Pablo Motos, la primera patente es de los años 30 y el “degenerado” que la inventó fue una mujer, Leona W. Chalmers. Se trataba de un recipiente fabricado con caucho vulcanizado, tal y como explican desde la cooperativa catalana Femmefleur formada por Eva Polio, Laida Memba, Cris Torres y Clara Guasch.


Cuatro mujeres que impulsan la iniciativa “La Copa Menstrual”, primera distribuidora en España. En su web, cuentan que al tiempo que la copa empezó a difundirse, apareció en escena Earle Haas, que patentó una empresa con un nombre muy conocido hoy en día: Tampax. A partir de aquí, “se vivió un largo silencio sobre el tema”, explica Femmefleur, que asegura que en 1963 dejó de fabricarse, sobre todo porque no era rentable. Dos décadas más tarde, en 1987 apareció en el mercado la copa menstrual de látex, reutilizable y en dos tamaños, cuyo éxito marcó el inicio del camino que llevó al año 2000, cuando se fabricó la primera copa de silicona.


Comparativa entre copa, tampones y compresas


Seis residentes de Matrona de los Hospitales Universitarios 12 de Octubre, La Paz, Fuenlabrada y la Fundación Alcorcón han llevado a cabo una revisión bibliográfica en inglés, español, francés y portugués sobre el efecto del uso de la copa menstrual para la higiene menstrual femenina en comparación a otros métodos. El resultado ha sido que la copa menstrual es mejor que los tampones y las compresas frente a la sequedad vaginal, el olor, el confort, la actividad física y la duración; mientras que los mayores temores aparecen por las fugas y por la dificultad de saber cuándo hay que cambiarla, “inconvenientes que desaparecen con el manejo habitual del producto”, indican.


Estas expertas concluyen que la copa menstrual, frente a otros métodos, disminuye las alteraciones de la flora y el PH vaginal; las infecciones vulvo-vaginales; las alergias; las alteraciones dérmicas; el coste económico; el impacto medioambiental y, además, no hay casos descritos del Síndrome del Shock Tóxico, favorece el conocimiento del cuerpo y es compatible con métodos anticonceptivos y práctica de relaciones sexuales.


En este sentido, y gracias a una encuesta vía redes sociales, esta revista cuenta con algunos testimonios de mujeres que explican su experiencia con la copa menstrual. Para conocimiento de los machos de El Hormiguero, todas son positivas, mientras que otras que aún no la usan aseguran que les falta información o, sin probarla aún, no confían en el método:
“Llevo utilizándola desde hace seis años y no la cambio por nada. Ya no sólo porque contribuyo con el medio ambiente, sino porque es saludable para mí”. Laura


“Soy mujer y hago todo el activísimo que puedo a favor de la copa por razones económicas, ecológicas y de la pura experiencia menstrual. Me cambió totalmente la percepción de la menstruación y del ciclo. Lo que más me sorprendió fue la poquísima cantidad de sangre que en realidad expulsamos y que no huela mal en absoluto cuando no está mezclada con químicos”. Anónimo.


“Llevo un tiempo usándola y estoy encantada. Me resulta muy cómoda. Además es ecológica y no usas cosas blanqueadas con lejía. No notas nada y económicamente es un acierto”. Carolina


“Me ha cambiado la vida, no puedo imaginarme el volver a usar tampones y/o compresas. Además de ecológica, barata y bonita (tengo una morada), resistente y cómoda. Ojalá la hubiese descubierto justo cuando me bajó la regla. Incalculable el dinero que me habría ahorrado”. Lau


“Yo no la uso. Me lo he planteado alguna vez, pero no me apetece nada utilizarla. Suelo sangrar mucho y pienso en cómo tendría que hacer para limpiarla cuando esté fuera de casa. Tati. A lo que otra usuaria, contesta, en el mismo hilo del foro:: “¡Qué va! Imposible. Yo sangro muchísimo y nunca me he rebosado la copa”. Lau


“Honestamente, ni había oído hablar de ella hasta que hace unos meses empecé a ver algunos anuncios por internet y me sonó a estafa. Al leeros hoy, me están entrando dudas, parece que sí existe en realidad y que merece la pena probarla”. Amada.


La información es la clave


Hace no mucho, trascendió a los medios que la CUP de Manresa planteó unos talleres públicos sobre la menstruación y las opciones de sangrado. “¡Qué barbaridad!”, “¡qué guarrería!” gritaban los tertulianos –seis hombres y dos mujeres– de La Marimorena, programa del canal 13TV, de la Conferencia Episcopal.


“Por favor, es que estamos en el siglo XXI”, decía una de ellas; “se puede defender el medio ambiente sin usar la copa”, decía la otra; “nos quieren adoctrinar”, seguían los demás hombres; pero, sin duda, la intervención de oro vino de la mano del periodista Jaime González que, entre risas, dijo: “A mí me parece que esto es una auténtica cochinada, producto de una señora que ha perdido en este momento el oremus. Esto viene de la típica pirada a la que estamos dedicando demasiado espacio”.


Una de las que según González está “pirada” es Gemma Tomàs i Vives, concejala de la CUP en Manresa. “Pensamos que estaría bien que fuera la Administración pública y municipal quien los impartiera para facilitar la empatía entre los jóvenes”, explica en una entrevista para esta revista, al tiempo que asegura que nunca pensaron que esto tendría repercusión mediática. “Creemos que es muy importante que las mujeres conozcamos nuestro cuerpo. El contacto con la sangre menstrual nos facilita este conocimiento. Tenemos que romper el tabú. Hablar de la menstruación y de todos los efectos que producen las hormonas sobre nuestros cuerpos. Tendría que ser normal entre mujeres, y también tendría que serlo hablarlo con los hombres. Que sepan cómo nos sentimos, cómo es”, cuenta. Sin embargo, los talleres, que se demuestran más que necesarios después de ver las reacciones al mismo, no se han realizado, de momento.


Entre las “degeneradas” que inventaron la copa, las “típicas piradas” que quieren hablar de la menstruación, la “cochinada” de usar alternativas a los tampones y compresas y la “barbaridad” y “guarrería” de todo este tema, está claro que lo que falta es cultura y que el objetivo de muchos es ridiculizar a las mujeres y hacerlas sentir sucias. Lo que ocurre es que lo que hemos perdido no es el oremus, sino el miedo.


La copa menstrual como fuente de información


“La ’regla’ es un objeto de medida exacta y el ciclo menstrual y la menstruación es la menos regla de la reglas”, explica la ginecóloga y profesora de la Universidad de Granada Enriqueta Barranco, para quien esta palabra debería dejar de utilizarse. “Nos han metido en la cabeza que la menstruación tiene que ser algo certero, cada 28 días; de lo contrario, estamos enfermas”, señala.

Y la enfermedad, conlleva el consumo de fármacos, por lo que todo apunta a que esta construcción de la realidad está velada para sacar beneficio. “La población no tiene ni idea de lo que es la menstruación” y el uso de la copa menstrual “ayuda a su conocimiento”, asegura. Esta ginecóloga y profesora también tiene facetas investigadoras; ha llevado a cabo un estudio junto a otras dos compañeras con la colaboración de 100 mujeres, que gracias a la copa, han podido donar su sagrado menstrual para su análisis. Entre los resultados, han descubierto que la media menstrual de sangrado es de 170 cm cúbicos, “el doble de lo que se cree, que son 80 cm cúbicos”, explica.

Otra de las conclusiones del estudio es que la sangre menstrual contiene niveles considerables de tóxicos procedentes de productos cosméticos, como parabenos (ácido para-hidroxibenzoico), que en la sangre corriente son invisibles y que afectan a la salud de la mujer. Sin embargo, pese a esta información tan relevante, Barranco asegura que están encontrando muchos problemas para sacar la investigación en medios científicos: “Si hubiéramos encontrado tóxicos en la leche materna, estaría ya publicado, pero al ser sangre menstrual, no. Sigue habiendo muchos prejuicios”.

Publicado enSociedad
Domingo, 18 Diciembre 2016 06:01

Escalada diplomática con días contados

Escalada diplomática con días contados

Las relaciones bilaterales alcanzan en estos días su punto más ríspido desde la caída del bloque soviético y algunos medios locales ya hablan del comienzo de una Guerra Fría 2.0. Pero el mes que viene puede cambiar el juego.


La relación conflictiva entre Washington y Moscú escaló rápidamente en las últimas horas luego de que el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, acusara al gobierno ruso de haber intervenido en los últimos comicios a través de ataques cibernéticos y prometiera represalias contra Rusia por esa acción. El tono y los términos usados por el mandatario saliente no dejan lugar a interpretaciones: “Creo que no hay duda de que, cuando cualquier gobierno extranjero intenta lograr un impacto en la integridad de nuestras elecciones, debemos actuar. Y lo haremos, en el momento y lugar que nosotros elijamos. En parte puede ser explícito y publicitado, en parte no”, dijo Obama el viernes, en respuesta a un informe de inteligencia que apunta contra hackers bajo el ala del Kremlin. Así, las relaciones bilaterales alcanzan en estos días su punto más ríspido desde la caída del bloque soviético y algunos medios locales ya hablan del comienzo de una Guerra Fría 2.0.
Sin embargo, la sucesión de gobierno que tendrá lugar en los Estados Unidos el mes que viene puede cambiar el juego. Lejos del tono belicoso de Obama, el presidente electo Donald Trump, que asumirá el 20 de enero, parece dispuesto a refundar de cero el vínculo. Sólo así puede entenderse la nominación del CEO de ExxonMobil, Rex Tillerson, un hombre de excelente vínculo con el gobierno ruso, como secretario de Estado, a cargo de la diplomacia. No parece importarle, tampoco, si en el camino a hacer buenas migas con Moscú debe tensionar su relación con el establishment militar: esta semana desestimó las denuncias de ciberespionaje contra Rusia, aún cuando existen informes de tres agencias de inteligencia federales que indican que sí existió esa intervención. “¿Pueden imaginarse si los resultados de la elección hubiesen sido otros y NOSOTROS hubiésemos jugado la carta de la CIA y Rusia? Lo hubiesen llamado una teoría conspirativa”, tuiteó después.


El informe de inteligencia asegura que quienes ingresaron en los sistemas del Partido Demócrata y del equipo de campaña de Hillary Clinton para robar información que luego se distribuyó a través de Wikileaks y otros sitios de internet son dos grupos de hackers vinculados con el gobierno ruso; y que esos mismos grupos (bautizados Oso cariñoso y Oso bonito) también accedieron a documentos del Partido Republicano pero decidieron no publicarlo, lo que demostraría que existió una intención de beneficiar a Trump. Según ese documento, el objetivo final no era necesariamente conseguir que fuera electo pero sí desgastar la legitimidad de Clinton en caso de que llegara a la presidencia y causar confusión y desconfianza en el sistema electoral norteamericano. “Es ridículo. No lo creo, para nada”, respondió Trump en una entrevista.


El reporte fue confeccionado por la CIA y, luego de algunos días, recibió el respaldo del FBI y del Director Nacional de Inteligencia, el funcionario encargado de supervisar a las dieciséis agencias federales que forman parte del sistema de inteligencia en los Estados Unidos. Sin embargo, desde el Congreso, legisladores del Partido Republicano denuncian que no tuvieron acceso a él: “Pedí ser informado y me dijeron que no, así que no sé qué es lo que está pasando”, se quejó el senador Ron Johnson (Wisconsin), que encabeza el Comité de Seguridad Nacional y Asuntos del Gobierno de la cámara alta. En la cámara de representantes, David Nunes, jefe del Comité de Inteligencia (y miembro del equipo de transición de Trump), también manifestó su “honda preocupación de que la intransigencia a la hora de compartir información con el Congreso pueda deberse a una manipulación de esa información con fines políticos”.


Obama sí tuvo acceso al documento y decidió que las evidencias que existen son suficientes para escalar la relación bilateral en los últimos días de su mandato. La respuesta de los Estados Unidos por el ataque cibernético será “proporcional” y “significativa”, aseguró. Para el presidente norteamericano, el informe es categórico en demostrar que los hackers actuaron desde Rusia y “no pasan muchas cosas allí sin que se entere Vladimir Putin”. Según aseguró en la conferencia de prensa que dio el viernes antes de comenzar sus últimas vacaciones en el cargo, el mandatario dijo que “esto sucedió en los más altos niveles del gobierno ruso”. La respuesta desde Moscú no tardó: el vocero presidencial Dmitri Peskov sostuvo públicamente que consideraba “indecentes” las acusaciones “sin sustento” de Washington. “Los Estados Unidos deben dejar de hablar de eso o mostrar alguna prueba finalmente, de lo contrario parece bastante improbable” la acusación, dijo.


Curiosamente, Trump, el hombre al que muchos temen como imprevisible, aparece como un deus ex machina justo a tiempo para desactivar una escalada que, con otro hombre (o mujer) en la Casa Blanca tendría una perspectiva más compleja. El conflicto está, de todas formas, lejos de una resolución: el establishment militar y de inteligencia de los Estados Unidos sigue líneas profundamente grabadas que exceden al gobernante de turno; y el Congreso puede marcarle al presidente electo la cancha (y Rusia es un tema en el que los demócratas podrían encontrar puntos en común con sus pares republicanos para limitar el poder presidencial). Sin embargo la apuesta del presidente electo puede rendir frutos: una sociedad con Moscú allanaría el camino para una solución pronta a la guerra en Siria, estabilizaría el mercado energético mundial y enviaría una señal poderosa a China, otra potencia con la que las relaciones están tensas.


Sin dudas, avanzar en ese sentido tendrá consecuencias, con repercusiones en todo el mapa, empezando por Europa, eterno tablero del ajedrez entre Washington y Moscú. Más allá de lo que se acuerde respecto a los países bálticos, la anexión de Crimea o las defensas misilísticas de la OTAN (por mencionar tres asuntos en los que Trump deberá ceder posición en pos de un acuerdo amplio con Putin), en el fondo se trata de reconocer, nuevamente, a Rusia como un par y darle un asiento en la mesa donde se toman las grandes decisiones. Es el precio a pagar para concluir, antes de que empiece, la Guerra Fría 2.0, cuya primera batalla tuvo lugar en el territorio menos esperado: el homeland virtual. Ningún precio parece demasiado alto ante la alternativa de encaminarse a un conflicto en el que Estados Unidos carecería del arma más poderosa que tuvo en este último cuarto de siglo: la certeza de una victoria.

Publicado enInternacional
Miércoles, 14 Diciembre 2016 07:05

Coqueteo de Trump con Putin

Coqueteo de Trump con Putin

Hace un mes evoqué el "choque tectónico" de Trump que tendría co­mo objetivo geoestratégico el acercamiento con Putin para la probable alianza de un G-2: “reajusta los capitales globales, como se notó con el rebote espectacular de los mercados, en los que salen favorecidas farmaceúticas y petroleras (en detrimento de la energía alternativa) y reacomoda las alianzas a escala global (https://goo.gl/JI345U)”.

Tal prospectiva resultó correcta con el nombramiento del director de Exxon Mobil, el texano Rex Tillerson, de 64 años, como secretario de Estado del "petrolero" Trump que (en)marca el coqueteo con Putin, lo cual es afianzado el mismo día con la designación del ex gobernador texano (sic) Rick Perry, de 66 años, como jefe del Departamento de Energía, quien favorece la extracción de hidrocarburos fósiles en detrimento de la energía alternativa (https://goo.gl/D0j42I).

En Rusia están felices con el nombramiento del texano Tillerson, galardonado con el Premio de la Amistad en Rusia, lo cual apunta a la normalización de las relaciones entre Trump y Putin y al levantamiento de las inoperantes sanciones (https://goo.gl/KNw2em).

Muchas cosas sucedieron tras bambalinas y al aire libre antes del audaz nombramiento: emisarios privados de Trump acudieron al Kremlin, mientras la empresa estatal petrolera rusa Rosneft, a cargo de Igor Sechin –de 56 años e íntimo de Putin, también del clan de San Petersburgo–, (https://goo.gl/9FB9ie) vendía 19.5 por ciento de sus acciones a la extraña empresa hierática anglo-suiza Glencore (https://goo.gl/4IJMZm) y a la Autoridad de Inversiones de Qatar por 11 mil millones de dólares, lo cual, según FT, representó "un triunfo para Putin" y su "programa de privatización", pese a las sanciones financieras y tecnológicas (https://goo.gl/TbWxA7)”.

Glencore es el "segundo mayor comercializador independiente de petróleo en el mundo" y la compra de una parte de Rosneft será financiada por el banco italiano (sic) Intesa Sanpaolo.

Rosneft alcanza una dimensión global después de su compra de un puerto y una refinería en India y, ahora, con la adquisición de un importante campo gasero en Egipto por mil 600 millones de dólares (https://goo.gl/h2irxW).

El maridaje de Rosneft con Exxon Mobil tendrá un efecto multiplicador geoestratégico.

Rosneft, según FT, "es la mayor empresa rusa y la mayor firma petrolera en el mundo, con una producción de 5.5 millones de barriles al día, la mitad de Arabia Saudita", mientras el mismo Trump se ha encargado de la publicidad de Exxon Mobil como la máxima empresa de Estados Unidos (EU), lo cual exalta el libro de Steve Coll: El imperio privado (sic) de Exxon Mobil y el poder de EU (https://goo.gl/UrsL2u).

Si Exxon Mobil fuera un país su economía equivaldría al lugar 40 del mundo: "un gigante cuyos actos comportan implicaciones geopolíticas", cuando “Tillerson puede ser considerado como la cabeza de dicho Estado, con 270 mil millones de dólares de ingresos, operaciones en 58 países, y 75 mil 300 empleados, frente a los 34 mil del Departamento de Estado (https://goo.gl/fMFTbb)”.

Lo mismo solía decir yo de Pemex antes de su extinción por los entreguistas del “México neoliberal itamita”: "Pemex no es una empresa. Pemex es un país.Pemex es México".

Si Cheney/Condy Rice/ Baby Bush promovieron los intereses petroleros de Halliburton y Chevron mediante sus guerras en Medio Oriente, ahora toca el turno de Exxon Mobil, que había descolgado un acuerdo por 500 mil millones de dólares con Putin/Sechin, lubricados por Tillerson, que incluía el desarrollo del Ártico en su fase de deshielo, antes de la imposición de las sanciones por el contencioso de Crimea (https://goo.gl/XzoStO).

No fue gratuita la alharaca con­tra el supuesto hackeo ru­so y su "interferencia" que favoreció a Trump, según la CIA, feudo de Daddy Bush y de dos mormones: Brent Scowcroft, ex asesor de Seguridad Nacional con Ford y Daddy Bush, y Mitt Romney, quien no consiguió el puesto de Tillerson.

Los servicios de inteligencia de EU, a escala doméstica y foránea, se encuentran tan divididos como su mismo país: los Clinton acusan a la FBI de su inesperada derrota y ahora la CIA imputa a los hackers rusos el triunfo de Trump.

Las patadas de ahogado de la desacreditada CIA fueron desechadas por "ausencia de evidencia concluyente" por la máxima agencia de espionaje de EU, la Oficina del Director del Espionaje Nacional (ODNI, por sus siglas en inglés), que supervisa a la comunidad de espionaje de 17 (sic) agencias estadunidenses (https://goo.gl/tfOAOX).

Lo real es que el nombramiento del texano Tillerson, íntimo de Sechin y Vlady Putin, marca un cambio de paradigma geoestratégico que también fractura al viejo establishment dinástico de los Bush y los Clinton, quienes, a juicio de los geoestrategas del Kremlin, deseaban una tercera guerra mundial nuclear contra Rusia.

La reacción de los pugnaces ru­só­fobos del caduco establish­ment no se ha hecho esperar, y cuatro senadores prominentes del disfuncional Partido Republicano –el líder de la mayoría del Senado Mitch McConnell, John McCain, Lindsey Graham y Marco Rubio– han fustigado con furia inusitada la llegada de Tillerson, a quienes se han sumado sus homólogos demócratas, como el polémico israelí-estadunidense Chuck Schumer (muy cercano a George Soros y a los Clinton), al abogar por una investigación bipartidista sobre la presunta interferencia rusa, curiosamente a una semana de la votación final del Colegio Electoral, cuando el recuento de votos en Wisconsin/Michigan/Pensilvania resultó un fracaso y, al contrario, benefició aún más a Trump (https://goo.gl/7zeqWT).

The Washington Post, portavoz del anacrónico establishment bélico, augura que el nombramiento de Tillerson sería bloqueado en el Congreso (https://goo.gl/Gqskhn), mientras el irascible Keith Olbermann alega un "golpe de Estado de Rusia en EU" permitido por los "traidores" republicanos cuando “estamos en guerra con Rusia (https://goo.gl/IXMC5p)”. ¡No, bueno!

Los delirios de Olbermann reflejan el audaz acercamiento de Trump con Putin: "el fin de EU como país independiente. No habrá un pacífico (sic) cambio de poder, será una usurpación, y el usurpador carece de validez, no tiene credibilidad y no tiene autoridad según la Constitución". ¡Uf!

Al desahuciado Partido Demócrata sólo le queda deslegitimar la presidencia de Trump, quien con un solo tuit de advertencia desmontó el fracaso de la industria bélica de Lock­heed Martin, vinculada a los Clinton, con su fallido programa de aviones F-35 (https://goo.gl/SloqdT).

El mismo "día petrolero" de Trump con sus temerarios nombramientos de los texanos Tillerson y Perry, el zar Vlady Putin visitaba Japón, mientras caía Alepo, lo cual trastocará la geopolítica de Medio Oriente, donde se encuentran los máximos yacimientos de hidrocarburos del mundo.

El nuevo orden mundial –un G-2 por lo pronto, en espera de que Putin coloque a China en un G-3– se gesta entre EU y Rusia mediante la ecuación petrolera: el acuerdo Trump&Tillerson/Putin&Sechin cuando a destiempo y sin previsión el desahuciado y desaseado “México neoliberal itamita” regaló sus hidrocarburos, el principal error geoestratégico de su Historia desde El Álamo (https://goo.gl/V9HYC8).

AlfredoJalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

Facebook: AlfredoJalife

Vk: id254048037

Publicado enInternacional
Donald Trump quiere jugar la 'carta china' de Nixon, pero a la inversa

Los planes del presidente electo de enfrentarse a China por el comercio y la cuestión de Taiwan destruirían 45 años de relaciones entre EEUU y China

 

Donald Trump está generando tensión otra vez con China por el tema de Taiwan. Así, el presidente electo de Estados Unidos está introduciendo un peligroso elemento de incertidumbre e imprevisibilidad en las relaciones entre Washington y Pekín, lo contrario a lo que los presidentes estadounidenses intentan hacer en sus relaciones con superpotencias rivales y potencialmente hostiles.


El cuestionamiento público de Trump a la ya arraigada política de “una sola China”, según la cual Washington acepta que Taiwan es parte de China, es un puñal en el agitado corazón de las relaciones entre Estados Unidos y China, que quedaron establecidas por la famosa apertura a China de Richard Nixon y su reunión con Mao Zedong en 1972, que marcó el rumbo del vínculo entre los dos países.


Mientras por un lado irrita a China, Trump está a la vez fomentando una agitación triangular al fortalecer su vínculo con Rusia. Su elección del amigo de Vladímir Putin y consejero delegado de Exxon Mobil, Rex Tillerson, como secretario de Estado es el último indicio de los tiempos que vienen. Trump está jugando la carta china de Nixon pero a la inversa. Su enfoque podría resumirse de la siguiente forma: hazte amigo de Rusia, hazte el duro con China.


La intención de Trump de alterar el balance de poder mundial y tirar los dados estratégicos de forma tan radical anticipa una nueva era de incertidumbre en las relaciones internacionales. Podría potencialmente afectar las crisis actuales y los conflictos inminentes, desde Siria y Ucrania hasta el Tíbet y el Ártico, donde las empresas petroleras de Estados Unidos y Rusia comparten intereses.


Tampoco se puede subestimar la importancia simbólica que tiene para los líderes comunistas chinos la reunificación con Taiwan, el último baluarte de los nacionalistas de Chiang Kai-shek durante la guerra civil que sobrevino tras la derrota de Japón en 1945. Para ellos, Taiwan es una provincia renegada y su soberanía no es negociable.


Las declaraciones de Trump del domingo, en las que vincula la aceptación de la política de “una sola China” con otras cuestiones problemáticas, como el comercio y la supuesta manipulación del tipo de cambio de divisas, son alarmantes para Pekín.


En s u réplica más dura hasta la fecha, Geng Shuang, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, dijo que “el crecimiento estable y continuo de las relaciones entre Estados Unidos y China sería imposible” si Trump insiste con ese enfoque. “Esperamos que el nuevo gobierno de Estados Unido trate las cuestiones relacionadas con Taiwan de forma apropiada y prudente,” afirmó Geng.


No puede decirse que Trump y la prudencia vayan de la mano. Lejos de calmar los temores de Pekín, luego de tener una llamada telefónica protocolaria a la presidenta de Taiwan, Trump intensificó el conflicto deliberadamente. Quizá Trump estaba intentando justificar su metida de pata anterior, quizás sintió que le herían el orgullo. Comentan que dijo que a él nadie le dice con quién puede o no hablar por teléfono.


O quizá fue una forma de avisar a China que a menos que se equilibre la balanza de comercio y empleo, Estados Unidos revisaría todos los aspectos de la relación bilateral, incluida la seguridad regional, el desarrollo militar chino y la cooperación ante la amenaza del programa de armas nucleares de Corea del Norte.


“China nos está perjudicando mucho con la devaluación, cobrándonos impuestos cuando nosotros no se los cobramos, construyendo fortalezas gigantes en medio del mar del Sur de China, algo que no deberían estar haciendo, y, francamente, al no ayudarnos en nada con el problema de Corea del Norte,” dijo Trump. “Allí está Corea del Norte con sus armas nucleares, y China podría solucionar ese problema y no nos está ayudando en nada".


Los líderes chinos, desde el presidente Xi Jinping hacia abajo, aún no han decidido cómo tratar a Trump. Es evidente que los exabruptos de Trump tras ganar las elecciones los han cogido por sorpresa. Los medios de comunicación estatales y los analistas favorables al Gobierno son cada vez más agresivos en sus respuestas. Pero parece que los líderes del partido todavía esperan que las aguas se calmen cuando Trump sea investido.


El tiro por la culata


Pero puede ser que se estén equivocando. Trump ya está metido en una guerra furiosa con sus propios servicios de inteligencia, especialmente la CIA, y con los congresistas demócratas y republicanos moderados. Hay pocas razones para creer que se comportará de forma más comedida con su principal blanco durante la campaña, China, al menos a corto plazo.


Pero en la aparente locura podría haber escondido un método. Al acercarse a Rusia, Trump podría estar queriendo perjudicar a China. Es exactamente la misma estrategia que utilizaron Nixon y Henry Kissinger, su consejero de Seguridad Nacional, para cortar las alas a la Unión Soviética durante la Guerra Fría, pero a la inversa. Según esta lectura, Trump estaría jugando la carta rusa contra Pekín.


Los riesgos de que le salga el tiro por la culata son enormes. Xi no es un líder que vaya a apaciguar a Trump. China tiene su propia relación pragmática y de negocios con Rusia. No será fácil alejar a estos dos países el uno del otro. Y, en todo caso, China no reconoce los reclamos de Trump respecto de la supuesta manipulación de divisas y presuntos impuestos injustos. Y, además, está Taiwan.


Xi podría decidir combatir el fuego con más fuego. Las amenazantes maniobras militares aéreas de China cerca de Taiwan y las islas Ryukyu durante el fin de semana, las segundas en dos semanas, provocaron una rápida movilización de las fuerzas aéreas taiwanesas y japonesas. No está probada la conexión entre este episodio y las provocaciones verbales de Trump. Pero podría haber una relación. En esta nueva era de incertidumbre, nadie sabe lo que viene.

 

Simon Tisdall
13/12/2016 - 20:12h
Traducción de Lucía Balducci

Publicado enInternacional
Suspenden a Venezuela del Mercosur; es un golpe de Estado, dice Caracas

Los gobiernos de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay suspendieron este viernes a Venezuela como estado parte del Mercado Común del Sur (Mercosur) por incumplir el plazo que le habían fijado para adecuarse a las normas del bloque, se informó en un comunicado de la cancillería argentina.

El gobierno venezolano calificó de "golpe de Estado" la decisión, lo cual representa la sanción más dura de un ente internacional en medio de la crisis interna.

Los cancilleres de los países socios "notificaron" a su homóloga venezolana, Delcy Rodríguez, "el cese del ejercicio de los derechos inherentes a la condición de Estado parte del Mercosur de la República Bolivariana de Venezuela", indica el texto.

La decisión está vinculada con el vencimiento del último plazo acordado en septiembre para que Caracas cumpliera sus obligaciones de adhesión al Mercosur, explica la nota, suscrita por los cancilleres de Argentina, Susana Malcorra; Brasil, José Serra; Paraguay, Eladio Loizaga, y Uruguay, Rodolfo Nin Novoa.

La suspensión, afirmaron los ministros, se fundamenta “en la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, tanto en carácter de principio general del derecho como en su condición de norma consuetudinaria.

"Cabe destacar que Venezuela contó con cuatro años para incorporar la normativa vigente del Mercosur y que se le otorgó un plazo adicional para honrar sus obligaciones, que finalizó el primero de diciembre de 2016", subraya el comunicado.

Los ministros agregaron que esa medida contra Venezuela "regirá hasta que los estados partes signatarios del Tratado de Asunción convengan con ese país las condiciones para restablecer el ejercicio de sus derechos como Estado parte".

Venezuela tenía de plazo hasta el primero de diciembre para cumplir con el protocolo de adhesión al Mercosur, que entre otras cosas requería la adopción de normas en materia de derechos humanos y separación de poderes.

En tanto, Venezuela tildó de "golpe de Estado" la decisión de sus socios del Mercosur. "Es un golpe de Estado al Mercosur y constituiría una agresión a Venezuela de dimensiones realmente muy graves", aseveró este viernes la canciller Rodríguez en una rueda de prensa; afirmó que su país aún no ha sido notificado.

Al denunciar "una ley de la selva que está destruyendo el Mercosur", la ministra señaló que Caracas "no reconoce ese acto írrito", el cual empuja al grupo a la ilegalidad.

Rodríguez advirtió que la rica nación petrolera –sumida en una grave crisis política y económica– "seguirá ejerciendo la presidencia legítima (del mecanismo) y participará con derecho a voz y voto en todas las reuniones como Estado parte" del bloque.

Publicado enInternacional
Viernes, 25 Noviembre 2016 06:33

Reino Unido, con rumbo incierto

Reino Unido, con rumbo incierto

El Brexit perforará las finanzas públicas, hará crecer más la inflación y aumentará la deuda pública: esta es la estimación oficial del efecto que tendrá para el país su divorcio de la Unión Europea, después de 43 años de matrimonio.


¿Quo vadis Reino Unido? El ministro de Finanzas Philip Hammond reconoció que el Brexit perforará las finanzas públicas y la Oficina de Responsabilidad Fiscal predijo menos crecimiento, más inflación y un salto en la deuda pública en la primera estimación oficial del impacto que tendrá la separación del Reino Unido de la Unión Europea (EU). En medio de este panorama sombrío la gerente general del circo, la primera ministra Theresa May, no acierta a dar una respuesta coherente respecto a este quo vadis británico.


En julio May dijo que “Brexit means Brexit”, manera de calmar las aguas y hacer la plancha a la espera de que su partido y un electorado polarizado bajaran los decibeles del referendo del 23 de junio. En octubre la primer ministro pareció inclinarse hacia el “Hard Brexit” (línea dura antiinmigratoria y completa separación de la UE) en vez del “soft Brexit” (mantener el máximo vínculo posible con la UE). Este lunes, ante los ansiosos empresarios del CBI (Confederación de la Industria británica), añadió una tercer variante: el “transitional Brexit”.


El “transitional Brexit” consistiría en un acuerdo provisorio cuando terminen los dos años de negociaciones que siguen a que el Reino Unido invoque el artículo 50. El acuerdo se extendería por unos cinco años mientras se negocia la laberíntica complejidad de un divorcio con la UE después de 43 años de matrimonio. “Nadie quiere estar al borde un precipicio. La gente quiere un poco de certeza sobre el futuro”, dijo May a los empresarios.


Con la vertiginosa velocidad que los caracteriza, los mercados reaccionaron al instante y la libra recuperó un poco del terreno perdido frente al dólar. El “mini” presupuesto que anunció el ministro Philip Hammond el miércoles ayudó a esta ligera recuperación de la divisa británica que desde el referendo registra una caída del 16% frente al dólar. El “minipresupuesto”, que es un anticipo del presupuesto del año próximo, contiene noticias alarmantes como que la economía británica caerá un 2,4% en los próximos cinco años y la factura para las finanzas públicas del Brexit ascenderá a 122 mil millones de libras (151 mil millones de dólares), pero los mercados, tan veletas como siempre, suspiraron con alivio porque Hammond anunció un fondo para obras públicas de 23 mil millones de libras y un fin de la austeridad que promovieron los conservadores desde que David Cameron ganó las elecciones de 2010.


Si con Cameron el objetivo mucho más retórico que real era un superávit fiscal para 2020, con Theresa May-Hammond se proyecta abiertamente un déficit de 21 mil millones de libras y una deuda que crecerá a 90% del Producto Interno Bruto (PBI). Aún así la reacción de los mercados parecen ganancia tan cortoplacista como las de unas fichas de ruleta. Los fondos para infraestructura anunciados son bastante modestos si se los compara con el tamaño de la economía (casi dos billones de libras): apenas por encima del 1%. Según el prestigioso y siempre crítico Institute for Fiscal Studies el salario real de los británicos en 2021 terminará por debajo del que tenían antes del estallido de 2008.


En esta realidad extremadamente volátil, la judicialización del Brexit es una posibilidad cada vez más fuerte. En diciembre habrá un audiencia final de apelación ante la Corte Suprema que dictaminará en enero si la decisión de invocar el artículo 50 para iniciar las negociaciones es prerogativa del ejecutivo (los tratados internacionales lo son) o del legislativo (la incorporación a la UE fue aprobada por el parlamento). A principios de noviembre la Alta Corte de justicia decidió que se trataba de una ley británica y no de un tratado, ergo, el parlamento debía decidir.


El dictamen dista de ser una mera formalidad constitucional en un país que no tiene constitución escrita. Si la Corte Suprema ratifica el fallo, el parlamento deberá debatir el tema. En teoría podría votar en contra de invocar el artículo 50, pero en la práctica no se opondrá al resultado de un referendo aunque sí podría condicionar qué tipo de Brexit negociará el gobierno. Las aguas están tan revueltas que ayer hasta el ex primer ministro laborista Tony Blair decidió que podía ser una oportunidad para salvar su reputación política, tan por los suelos debido a la guerra de Irak, y declaró que se “podría revertir el Brexit si los británicos concluyen que el costo es más grande que el beneficio”.


Esta película apenas ha comenzado.

Publicado enInternacional
Domingo, 20 Noviembre 2016 07:35

Arranca la cumbre de los roles cambiados

Arranca la cumbre de los roles cambiados

Barack Obama, Xin Jinping y Vladimir Putin son las estrellas de la cumbre de APEC. También participa el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, otro país fuerte en el grupo. México, Chile y Perú son los representantes de América latina.


Bajo la sombra que proyecta la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos y sus anuncios proteccionistas sobre una alianza de países que tiene en la apuesta por el libre mercado su principal razón de ser, este fin de semana se lleva a cabo en Lima la cumbre presidencial del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico, APEC por sus siglas en inglés. Son 21 los países de ambos lados del Pacífico que forman parte de este foro, creado en 1989 y que reúne al 39 por ciento de la población mundial.


Estados Unidos, China y Rusia son las naciones que marcan el rumbo de APEC, que concentra el 49 por ciento del mercado internacional y el 57 por ciento del PBI mundial, y los presidentes Barack Obama, Xin Jinping y Vladimir Putin las estrellas de esta cumbre. También participa el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, otro país fuerte en el grupo. México, Chile y Perú son las naciones de América latina que forman parte de este club de economías alineadas con las políticas de libre comercio. Michelle Bachelet y Enrique Peña Nieto también llegaron a Lima.


Avanzar hacia un área de libre comercio que incluya a las 21 economías de APEC es un objetivo central en la cumbre de Lima. Se espera que la declaración que hoy emitan los jefes de Estado se refiera a los avances logrados con ese objetivo y establezca compromisos sobre el tema. Pero la llegada de Trump pone serias dudas sobre el cumplimiento de esa meta. Con esa preocupación rondando las conversaciones de APEC, en la declaración final se establecería expresamente un llamado contra las políticas proteccionistas. Un mensaje con destinatario claro: el próximo presidente de Estados Unidos.


Trump es la figura ausente que está omnipresente en esta cumbre. Su fantasma recorre todo diálogo, está en el centro de las preocupaciones de las delegaciones asistentes a la cumbre, en todo análisis sobre el futuro de APEC y su apuesta por el libre mercado.


A los dirigentes y empresarios de los países de la APEC reunidos en Lima lo que más parece preocuparles de Trump, según lo escuchado en esta cumbre, no es su racismo, su autoritarismo o su postura frente al calentamiento global, sino el giro proteccionista que podría darle a la economía estadounidense.


Barack Obama arribó a Lima el viernes en la noche para participar en esta cumbre, que será su última actividad en el extranjero como presidente de Estados Unidos. El presidente norteamericano abandonó por unas horas la reunión de APEC para hablar en la Universidad Católica ante mil jóvenes, que pudieron hacerle preguntas.


Ahí el presidente norteamericano dijo que “no hay que esperar lo peor” del gobierno de Trump y que se debe aguardar a que comience a gobernar, pero pronosticó “tensiones” con otros países, especialmente en los temas comerciales. En una reflexión sobre la democracia, dijo que ésta es “mucho más” que la celebración de elecciones, y que también implica otros aspectos, como el respeto a la libertad religiosa o la protección de las minorías. Pareció una declaración hecha pensando en el discurso islamófobo y racista de Trump.


En la apertura de la cumbre APEC, el presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, un veterano economista neoliberal, defendió cerradamente las políticas de libre de mercado, las que señaló son “el motor del desarrollo”, destacó la importancia de la inversión privada, a la que dijo había que apostarle con fuerza, y criticó duramente las políticas proteccionistas.


“El proteccionismo debe ser derrotado”, dijo PPK, como se le conoce a Kuczynski, seguramente con los fantasmas del proteccionismo de Trump y del Brexit en la cabeza. El discurso de PPK incluyó toda la receta neoliberal, muy en sintonía con el tono de la cumbre.


Paralelamente a las reuniones de mandatarios y ministros, se llevó a cabo un encuentro de empresarios, que finalizó ayer y que reunió alrededor de mil doscientos hombres de negocios de los 21 países de APEC, destacando ampliamente la numerosa delegación china, que ha llegado con más de cuatrocientos empresarios.
Los diversos discursos de los promotores de las políticas de libre mercado escuchados en la cumbre de APEC coincidieron en el autoelogio de estas políticas. No hubo ni un amago de autocrítica por los problemas de exclusión y desigualdad generados por las políticas neoliberales. Se había anunciado que en el foro empresarial hablarían Obama y Putin, pero no lo hicieron. Quien sí lo hizo fue el presidente de China, Xi Jinping. Fue el discurso más comentado. Y también muy aplaudido.


En un nuevo escenario de Trump presidente y Estados Unidos virando a políticas proteccionistas, es China el país que aparece en primera fila para llenar el probable vacío que deje Washington en el impulso a las políticas de libre comercio en el área APEC y para asumir el liderazgo en el bloque. El presidente Xi Jinping ha llegado a la capital peruana con la intención de avanzar por ese camino. Eso quedó claro desde el primer día de la cumbre. Si discurso ante los empresarios no dejó dudas al respecto.


En su mensaje, el mandatario chino hizo una entusiasta defensa del libre mercado y destacó la intención de China de “abrirse más al mundo” y dar “mayor acceso a la inversión extranjera”. “Hay que construir una economía abierta. La apertura económica es vital”, dijo el presidente del gigante asiático gobernado por el Partido Comunista, que habló como un convencido neoliberal. Los empresarios aplaudieron con entusiasmo.


En una de esas paradojas de la política y la historia, el gobierno del Partido Comunista de China refuerza su papel como abanderado del libre comercio –así lo ha dejado claro en Lima durante la APEC– mientras el gobierno de Estados Unidos, bajo la era Trump, anuncia levantarse como un crítico a ese libre mercado.

Publicado enInternacional
China le para los pies a Trump: amenaza con vetar los iPhones si el magnate cumple sus promesas proteccionistas

Un periódico dirigido por el Estado amenaza en un editorial al nuevo presidente de EEUU. Asegura que si aumentan los aranceles, vetarán ciertos productos en el país

"Si Trump destruye el comercio entre China y EEUU, será condenado por su imprudencia, ignorancia e incompetencia", asegura tajante el rotativo

 

Donald Trump sería un idiota "iluso" si finalmente lanza una guerra comercial contra China, según un periódico controlado por el Partido Comunista. Durante la reñida carrera hacia la Casa Blanca, Trump atacó verbalmente en varias ocasiones a China, prometiendo penalizar a Pekín con aranceles "defensivos" del 45% sobre las importaciones chinas, y también con declarar oficialmente al país manipulador de la moneda.


"Cuando vean esto, detendrán el fraude", dijo el multimillonario republicano en un mitin en agosto. También ha acusado a Pekín de perpetrar "el mayor robo de la historia mundial".


El lunes, el Global Times advirtió de que tales medidas serían un grave error. "Si Trump destruye el comercio entre China y EEUU, numerosas industrias estadounidenses se verán perjudicadas. El nuevo presidente será condenado por su imprudencia, ignorancia e incompetencia", aseguraba el periódico en un editorial.


El Global Times aseguró que cualquier arancel nuevo desencadenaría "contramedidas" inmediatas y una "postura de ojo por ojo" desde Pekín. "Un lote de pedidos de Boeing será reemplazado por Airbus. Las ventas de coches estadounidenses y de iPhones sufrirán un revés, y las importaciones de soja y maíz se interrumpirán. China también puede limitar el número de estudiantes cursando estudios en Estados Unidos", apunta.


"Ponerle las cosas difíciles a China políticamente no le hará ningún bien", alerta el rotativo. El ministro de Exteriores del país ha utilizado un lenguaje más diplomático: "Creo que cualquier político estadounidense, si antepone los intereses de la gente, adoptará una política que favorezca a la economía y a la cooperación comercial entre China y Estados Unidos", dijo Lu Kang a los periodistas la semana pasada.


El editorial fue impreso horas después de que Trump hablase con el presidente chino Xi Jinping. El equipo del presidente electo dijo que Trump dio las gracias a Xi por sus buenos deseos y por las felicitaciones tras su victoria.


"Durante la llamada, los líderes han declarado una clara sensación de respeto mutuo. El presidente electo cree que los dos líderes tendrán relaciones más fuertes para que ambos países sigan avanzando", continuaba.


Sin embargo, los expertos aseguran que las autoridades de Pekín siguen tratando de desentrañar qué significará una presidencia de Donald Trump para las relaciones entre las dos mayores economías del mundo. Según sus apuestas, ven poco probable que Trump vaya a seguir las promesas más radicales que hizo durante su campaña como la imposición de aranceles del 45% sobre la "fraudulenta China".


Paul Haenle, un antiguo diplomático estadounidense director del centro Carnegie-Tsinghua en Pekín aseguró: "La mejor lección que pueden extraer de nuestras campañas presidenciales de los últimos años es que él será más realista y pragmático una vez que ocupe la posición de gobierno. Esto es lo que se espera de Trump".


El especialista avisó de que la introducción de medidas proteccionistas "produciría fricción" de manera inmediata en los lazos ya tensos que mantienen los dos países. Además, también perjudicaría a la propia economía estadounidense.


"Si sigue adelante con medidas arancelarias del 45% creo que dañará nuestros propios intereses y tendremos consecuencias que dañen a nuestras propias compañías y economías. Esto no será efectivo. No logrará lo que quiere. Desde este punto de vista va a tener que moderar su retórica y poner en común políticas concretas realistas".


Jorge Guajardo, exembajador mexicano en China, coincide en que Trump puede moderar muchas de sus osadas promesas electorales cuando llegue al Despacho Oval. "Ahora está en una situación complicada. Tiene que cumplir lo prometido. No es lo mismo que hacer campaña", apunta.


Guajardo también asegura que las fanfarronadas de Trump serían remplazadas rápidamente por diálogo más realista cuando se dé cuenta de que necesita un serio compromiso en asuntos clave como el acuerdo climático de París, Corea del Norte y los vínculos comerciales.


Los intentos de llegar a un acuerdo entre Trump y Xi pronto se pondrán en marcha. Seguramente se reúnan en los primeros compases de su presidencia, sostiene Guajardo. "Él es un negociador y nadie negocia más que China".
Traducido por Cristina Armunia Berges

Publicado enInternacional