Sábado, 05 Noviembre 2016 07:18

Cambio de eje en Asia

Cambio de eje en Asia

Aliado de Estados Unidos durante siete décadas, Filipinas le da hoy vuelta la cara y se alía con China, amenazando con desbaratar el proyecto estratégico del Pentágono para contener a Pekín.

 

“Mi visita de Estado a China representó un punto de inflexión en nuestra historia compartida y mostró que ambos países son plenamente capaces de trabajar juntos para la cooperación en beneficio mutuo mientras sigamos comprometidos con la solución pacífica de las controversias, en pleno apego al derecho internacional”, dijo el presidente filipino Rodrigo Duterte tras regresar la semana pasada de una visita de cuatro días a Pekín (Xinhua, 22-X-16). “Acordamos continuar con las discusiones sobre las medidas de construcción de confianza, incluyendo un mecanismo de consultas bilaterales para discutir los asuntos de inmediato interés sobre el Mar Meridional de China.”


Se está ante un giro copernicano en la política asiática: Filipinas, que meses atrás había ganado un litigio internacional por las islas del Mar Meridional, ahora se inclina a negociar con Pekín, pero ya no como enemigo sino como nuevo aliado. Ambos países concluyeron un acuerdo para minimizar los incidentes marítimos. Duterte también anunció que sus conversaciones con líderes estatales y empresariales chinos resultaron en acuerdos de financiamiento público y en acuerdos privados por miles de millones de dólares en préstamos blandos, esperando que esas inversiones “generen 2 millones de empleos para los filipinos en los próximos cinco años”.


SETENTA AÑOS ES DEMASIADO.


La alianza entre Estados Unidos y Filipinas se fraguó durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la nación asiática era aún colonia de Washington. Luego de derrotada la invasión japonesa, en 1945, Filipinas accedió a su independencia pero tutelada por la superpotencia. Washington apoyó con fervor la dictadura de Ferdinand Marcos (1965-1986) y desestimó las permanentes violaciones a los derechos humanos de su gobierno: el enorme archipiélago juega un papel estratégico ante China y, en la década de 1960, fue base de apoyo yanqui a la invasión de Vietnam.


Sus 7 mil islas, situadas en un océano recorrido por las principales rutas comerciales del mundo, le dan a Filipinas un valor excepcional. En 1951 firmó un tratado de defensa mutua con Estados Unidos y participó en las guerras de Corea y Vietnam, fue miembro de la disuelta Seato –una suerte de Otan regional–, y desde el inicio de la “guerra contra el terrorismo” el ejército filipino apoyó al Pentágono en Irak.


En 2014, como parte de la reorientación hacia Asia, el “pivote Asia Pacífico” con el que Estados Unidos busca contener y cercar a China, Barack Obama firmó un acuerdo de cooperación militar con el presidente Benigno Aquino para incrementar la presencia militar en Filipinas. “Nuestro objetivo no es contener a China, sino simplemente asegurarnos de que las normas internacionales sean respetadas, entre ellas las marítimas”, dijo por entonces el presidente estadounidense (El Periódico, 28-IV-14).


Casualmente, días antes de la llegada de Obama, el 30 de mayo, el gobierno de Aquino presentó una petición ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para solucionar el conflicto con China por las islas del Mar Meridional con un arbitraje independiente, algo que Pekín se negó a aceptar. La sentencia llegó en julio último, pero la situación regional ya había cambiado.


Poco después de llegar a la presidencia, el 30 de junio, Duterte manifestó su malestar por las críticas de Estados Unidos a su guerra contra las drogas y la delincuencia, que ha costado la vida a más de 3.700 personas, y a la vez se deshizo en elogios hacia China y Rusia por mostrarle “respeto”. Antes de salir hacia Pekín, el presidente filipino aseguró que quiere reducir la influencia militar de Estados Unidos en su país y que está dispuesto a realizar maniobras militares con China y Rusia, reiterando que no va seguir permitiendo los “juegos de guerra” con su antiguo aliado.


Explicó que su cambio de alianzas geopolíticas se debe al debilitamiento económico y de influencia militar estadounidense, y llegó a tensar las relaciones con su ex aliado llamando “hijo de puta” a Obama, que en respuesta canceló un encuentro bilateral.


Más allá de los excesos verbales de Duterte, es innegable que en Filipinas existe una fuerte resistencia social a Estados Unidos, que se arrastra desde el período colonial. Pero lo más importante es que el archipiélago no obtuvo, en sus siete décadas de fiel aliado, las ventajas económicas que podía esperar. Sigue siendo un país pobre, con un tercio de la población dedicado a la agricultura y la mitad viviendo en áreas rurales, mientras sus vecinos prosperan. Los índices sanitarios filipinos están por debajo de los de Vietnam, pese a la destrucción que este país padeció por la guerra.


Los principales socios comerciales de Filipinas ya no son Estados Unidos ni otros países occidentales, sino los asiáticos. El 26 por ciento de sus exportaciones van a China, a lo que debe sumarse el 10 por ciento que absorbe Hong Kong, frente a un raquítico y decreciente 17 por ciento de su ex metrópoli. El viraje procesado por Duterte era apenas cuestión de tiempo.


DEMASIADOS FRENTES.


La diplomacia militar estadounidense debe atender demasiados frentes como para poder abarcarlos todos de forma exitosa. En Siria contra Rusia; en Mosul (Irak) contra el Estado Islámico para empujar a los yihadistas hacia Siria contra Bashar al Asad; en el Mar del Sur de China para bloquear el comercio hacia y desde la potencia asiática; en Ucrania para presionar a Moscú y rodear a Rusia de misiles. Irán, Turquía y Afganistán son otros tantos frentes abiertos en los que le resulta difícil mantener el pulso.


El 23 de octubre el Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista chino, publicó un editorial titulado “China no permitirá que Estados Unidos actúe desenfrenadamente en el Mar Meridional”, haciendo referencia a un destructor estadounidense que había ingresado en aguas chinas sin autorización. El lenguaje empleado es muy duro y el diario acusa a Washington de mantener “una ideología de imposición hegemónica en la región de Asia y el Pacífico”.


El editorial contrapone la diplomacia estadounidense con la visita de Duterte a China, para explicar que “es exactamente este tipo de hegemonismo el que está reduciendo cada día más la influencia de Estados Unidos en el escenario internacional”. Y va más lejos: “En los últimos años, con el fin de mantener su hegemonía marítima, Estados Unidos provoca frecuentemente incidentes en el Mar Meridional de China, iniciando ataques contra China y provocando disensiones entre China y Filipinas para destruir la paz y la estabilidad en la región. Sin embargo, sus pequeños trucos nunca cambiarán la tendencia general del desarrollo de la región, que es siempre el de la paz. Es una buena noticia que Filipinas haya decidido ajustar su política exterior para ampliar la cooperación con China”.


De todas maneras, el viraje de Filipinas es más cauto de lo que declara su presidente. “Vamos a mantener las relaciones con Occidente, pero deseamos una integración más fuerte con nuestros vecinos”, dijo el secretario de Finanzas, Carlos Domínguez (Reuters, 20-X-16).


Algunos analistas consideran que el alejamiento de Filipinas respecto de Washington es una buena oportunidad para que la superpotencia encare una política más sutil, que no se limite a las simples y reiteradas amenazas. En vez de insistir con el “giro hacia Asia” defendido por Obama pero pergeñado por el Pentágono, el analista Jonathan Mar¬shall considera que “una política más inteligente sería dar la bienvenida a la apertura de Duterte hacia China y alentar a otras naciones de la región a involucrarse en diálogos bi o multilaterales con Pekín” (Consortiumnews.com, 21-X-16). Le faltó a Marshall agregar que esa eventualidad sólo se hará realidad el día que los neoconservadores sean derrotados en Washington, algo que aún está bastante lejos de suceder.

Publicado enInternacional
Europa y Canadá dan a luz al hermano pequeño del TTIP


La Unión Europea firma el CETA, el mayor tratado económico bilateral de su historia, y alisa el terreno a la firma del polémico TTIP



Tras ocho años de negociación alejados de los focos y con dos días de retraso, este domingo la Unión Europea y Canadá firman en Bruselas el polémico Acuerdo Económico y Comercial Global, más conocido como CETA (acrónimo de Comprehensive Economic and Trade Agreement), el mayor acuerdo comercial bilateral suscrito hasta ahora por la Unión Europea.


La firma CETA debería haberse celebrado el viernes pasado en Luxemburgo durante el Consejo de ministros de Comercio, pero la negativa de la región belga de Valonia, presidida por el socialista Paul Magnette, puso en riesgo todo el proceso –al ser un Estado federal, Bélgica no podía aceptar el acuerdo sin que todas sus regiones dieran luz verde- y pospuso la firma dos días. En un primer momento los socialistas valones tacharon al CETA de “caballo de Troya” y el propio Magnette recordó que estaba en juego “el mundo en el que queremos vivir” y se negó a aprobar el CETA por los riesgos que entraña para el sector ganadero y agrícola de la región, pero tras dos días de presiones y diálogo, cambió de postura. “El CETA corregido y mejorado ofrece más garantías y por ello lo defenderé”, explicó Magnette. Al mismo tiempo Charles Michel, primer ministro de Bélgica, declaró que “el tratado en sí mismo no ha sido modificado, no se ha tocado ni una coma”.


A pesar de sus 1.600 páginas, el CETA es una versión desconocida y de menor envergadura que el TTIP, no por sus características, muy similares en ambos casos, sino porque Canadá, una de las partes firmantes, tiene una economía doce veces más pequeña que la de Estados Unidos, país con el que la Unión Euopea negocia en secreto la firma del controvertido Tratado Transatlántico para el Comercio y la Inversión más conocido como TTIP (Transatlantic Trade and Investment Partnership, por sus siglas en inglés). Los defensores del CETA e incluso Televisión Española dan por hecho que el acuerdo incrementará en un 20% el comercio de bienes y servicios entre Europa y Canadá, aunque olvidan recordar que se trata de una estimación. Argumentan también que generará empleo y crecimiento económico.


Al igual que el TTIP, el CETA suprime los aranceles y las diferencias normativas en materia alimentaria y sanitaria –la legislación canadiense es más laxa que la europea-, y establece la creación de tribunales supranacionales al servicio de las multinacionales. Además, abre la vereda para que las multinacionales de ambas regiones entren a competir en los sectores más protegidos y regulados de cualquier nación soberana, entre otros el sector financiero, el energético y el de las telecomunicaciones. A ojos de sus detractores, tanto el CETA como el TTIP llevan implícito lo peor de la globalización, dejando en posición de desventaja a los pequeños negocios y productores, y dando más poder a las multinacionales para rebajar los estándares medioambientales, sociales y de salud pública. Más de 3,2 millones de personas ya han firmado la petición de la plataforma Stop TTIP contra el CETA y su par estadounidense.


El acuerdo que rubrican este domingo la Unión Europea y Canadá entrará en vigor de inmediato pero con carácter provisional, puesto que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea tendrá que pronunciarse sobre la legalidad de los tribunales de arbitraje, oficialmente conocidos como tribunales de inversiones, que permitirán a las multinacionales denunciar a los Estados sin pasar por el sistema de justicia ordinaria e independiente de cada país. Además, todos los países de la Unión Europea tendrán que ratificarlo, y ya hay países miembro mostrando reticencias, principalmente Rumanía y Bulgaria. No obstante, varios oficiales comunitarios dejaron claro ante los medios que independientemente de lo que decidan los tribunales europeos, el pacto del CETA seguirá siendo el mismo.


Ekaitz Cancela, autor de El TTIP y sus efectos colaterales (Planeta de libros), responde desde Bruselas a La Marea acerca del tratado de libre comercio que firman este domingo la Unión Europea y Canadá:


¿Quién o quienes se van a beneficiar más del CETA?


La falta de estudios de impacto sobre el CETA a nivel nacional pone de relieve el incoherente enfoque para evaluar quién ganará con estos acuerdos, pero es evidente que quienes se beneficiarán serán las grandes empresas, con una base exportadora más amplia, no las PyME (ni siquiera hay un capítulo especifico para ellas en el CETA). Y más cuando los privilegios de estos acuerdos sirven principalmente a los intereses de las primeras.


¿Qué aspectos positivos y negativos destacas de este acuerdo?


El CETA es un pack completo. Si bien es cierto que el comercio y la inversión con un país con intereses similares a los nuestros puede ser positivo, los tribunales de arbitraje que plantea así como las listas negativas que se incluyen, contienen peligros potencialmente devastadores.


¿Influyen de alguna forma los vaivenes en la negociación del CETA en la negociación del TTIP?


– Nadie pensaba que el CETA fuera a generar este bloqueo. A pesar de que al final, los 28 firmarán su aplicación provisional en el Consejo, queda de manifiesto la dificultad para llegar a acuerdos que entren en conflicto con las competencias nacionales en el futuro.


¿Cuándo empezarán los europeos a “sentir” los efectos del CETA?


Los efectos colaterales de acuerdos de comercio de estas características no se sienten a corto plazo. Las políticas sociales y ambientales que se ponen en entredicho se refieren a proyectos de sociedad. El TTIP y el CETA condicionan el modelo de sociedad europea del futuro.


¿Crees que el CETA contribuirá a aumentar los desajustes sociales que provoca el liberalismo económico?


La total apertura de los mercados y la reducción de las barreras arancelarias al comercio en los 80 y 90 generó desigualdades. En lugar de atender a estos problemas, el planteamiento de los nuevos tratados acrecienta las brechas de Occidente porque no corrige las negligencias del pasado. Es más, doblan la apuesta.


¿Cómo funcionará en la práctica la Cooperación Reguladora?


El modelo de la cooperación reguladora en el CETA está sujeto a una base voluntaria. Trata de garantizar un diálogo bilateral entre los reguladores, pero esto no significa que no se puedan bajar los estándares en el largo plazo. Los intereses de Canadá y sus empresas en el marco de una directiva europea de control de combustibles fue uno de los motivos por los que se abrió la entrada en Europa a las arenas bituminosas [arenas de alquitrán o de petróleo]. Es un ejemplo de que darle más capacidad de influencia a las grandes empresas en estos procesos conlleva riesgos.


¿Es factible realizar cambios en el acuerdo después de la firma del mismo? ¿Qué respuestas contempla el CETA en caso de que un gobierno europeo se niegue a respetarlo o decida abandonarlo?


Sólo hay una manera de realizar cambios en el texto: abrirlo a la negociación. Lo contrario es lo que se ha hecho con Valonia: una declaración conjunta para calmar los miedos. Este no es el medio para hacerlo porque puede ser interpretada de forma ambigua y de forma menos estricta. No es posible abandonar un tratado como el CETA o el TTIP, ni marcharse de la UE supondrá dejar de sentir sus efectos porque todos los países europeos comparten un mercado único. Además, es un tratado internacional, sus cláusulas deben de ser respetadas.

 

30 octubre 2016

Publicado enInternacional
Domingo, 30 Octubre 2016 05:58

La guerra al terrorismo recién empieza

La guerra al terrorismo recién empieza

Varios parlamentarios subrayaron la necesidad de aislar financieramente al EI, ya que se acusa a algunos países de alimentar con armas a los rebeldes y de comprar el petróleo y las obras de arte que ellos contrabandean.


Por el contrario de lo que piensan algunos partidos progresistas europeos y el mismo papa Francisco, las operaciones militares ya comenzadas o por hacerse en los países de Medio Oriente para contrarrestar el avance del Estado Islámico (EI) son inevitables. A esa conclusión arribó la Asamblea de Parlamentarios de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) que se hizo este fin de semana en la Cámara de Diputados de Roma.


Además. se habló de la necesidad de una estrategia multilateral, a nivel social, cultural, económico y político, para las guerras en Medio Oriente, el terrorismo islámico y el impresionante flujo migratorio existente hacia Europa. “El éxito de las operaciones militares es fundamental”, dijo el ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Paolo Gentiloni, hablando ante los 140 parlamentarios de 40 países, incluidos Egipto, Irán, Irak y la Liga Árabe entre otros además de los europeos. “Pero las respuestas militares no bastan si no están acompañadas de respuestas político-culturales”. Repuestas que, advirtió el ministro, no sólo deben estar dirigidas a países fuera de Europa sino también dentro, porque se ha visto que varios extremistas que se han volcado al EI han nacido y crecido en Europa, como fue el caso de los terroristas que orquestaron los distintos atentados en París y Bruselas.


Por su parte, una parlamentaria de la Liga Árabe, organismo fundado en 1945 y que reúne a 21 países del norte de África y Medio Oriente, llamó a profundizar el conocimiento del Islam. “Es tiempo de educar contra el terrorismo. Si se conociera bien el Islam, una religión de paz, muchos no se dejarían encantar por el extremismo,” señaló. Otro aspecto no menos importante que varios parlamentarios subrayaron fue la necesidad de aislar financieramente al EI, ya que se acusa a algunos países de alimentar en armas a los rebeldes y de comprar el petróleo y las obras de arte que ellos contrabandean. Por eso se piensa que retomar los territorios que ellos están ocupando puede ser también un medio para sacarles el poder del petróleo.


Uno de los análisis más claros sobre el EI fue el informe del Grupo Especial del Mediterráneo y Medio Oriente presentado por el italiano Andrea Manciulli. El informe hizo eje en la avanzada del grupo terrorista en Libia, el país del norte de África más cercano a Italia y en el que florece un mercado de traficantes de seres humanos por el que pasan miles de migrantes que por razones económicas o persecuciones quieren escapar de África. “Lo que pasa en Libia no es un tema que no nos atañe porque está del otro lado del Mediterráneo. Es un tema que debe ser afrontado entre todos”, dijo. “El EI intenta ocupar los espacios vacíos, entrando no sólo en los países con una gran confusión política como Libia, sino también en las periferias de las grandes ciudades europeas donde también hay un vacío cultura”. En Libia, desde el derrocamiento de Muammar Khadafi en 2011, el país está dividido en más de 140 tribus que no se ponen de acuerdo y tiene actualmente dos gobiernos, uno en Tripoli y otro en Tobruk, aunque sólo éste último es reconocido oficialmente por la ONU. Hasta ahora no se ha logrado la unificación y esto está siendo aprovechado por EI, que en Libia crece gracias también al tráfico de armas, de seres humanos y de droga. “Luchar contra el terrorismo sin luchar contra estos tráficos, no es posible. Si no luchamos todos juntos no se conseguirá un resultado,” subrayó Manciulli. “Un triunfo militar puede ser un gran paso, pero no se habrá ganado toda la batalla porque ellos pueden seguir existiendo y crecer en la mitología, con su bandera, en Internet, y este enemigo invisible puede ser un gran riesgo”, subrayó. “Necesitamos propuestas culturales para enfrentar esos desafíos.”


En cuanto al flujo migratorio y al debate dentro de la propia Unión Europea (UE) porque ciertos países, como Hungría, no quieren hacerse cargo de la cuota de refugiados que le corresponde según normas de la bloque regional, el jefe de la policía italiana, Franco Gabrielli, informó que en 2014 llegaron por el Mediterráneo a Italia 170.000 personas, en 2015 unos 153.000 y hasta octubre de 2016 unos 155.000 y que el fenómeno no se detiene. Los puertos de partida, donde hay traficantes de seres humanos que les cobran varios miles de euros para cruzar, están en Libia principalmente pero también en Túnez, Egipto y Turquía. Sólo el 25 por cierto de los migrantes que llegan a Italia pueden conseguir el estatus de refugiados porque escapan de guerras o persecuciones. El 75 por ciento restante pertenece a la categoría de migrantes económicos, explicó Y para estos últimos la UE no tiene prevista ninguna ayuda. ¿Qué hacer con ellos entonces dado que muchos escapan de los centros de identificación, ya en territorio italiano, para tratar de llegar a otros países de Europa, a Francia, Alemania, Suecia, Gran Bretaña? Algunos hablaron de planes de integración y otros hicieron críticas a la lentitud con la que la UE toma medidas. “No se trata sólo de derrotar al EI sino de estabilizar el Medio Oriente para que la gente pueda volver a sus casas”, dijo el embajador Brett McGurk, , del departamento de Estado de Estados Unidos y enviado especial a la Coalición Global anti Estado lslámico.


El flujo impresionante de migrantes ha sido explotado por partidos de derecha en toda Europa, que aseguran que dicha migración trae terrorismo. Pero los parlamentarios de la OTAN y los expertos que participaron en la asamblea fueron claros: los terroristas usan otros medios para llegar al territorio. Pasar el Mediterráneo en barcazas inflables que se pueden hundir en cualquier momento, es demasiado arriesgado.”Mucha gente tiene miedo de que la cultura local vaya a cambiar con los migrantes. Tenemos que elaborar un programa de integración para que los recién llegados puedan asimilarse, especialmente fomentando el contacto con los locales, a través de la educación y trabajo”, dijo por su parte Alison Strang, experta en tema de migraciones de la universidad Queen Margaret de Edimburgo, en Escocia.


Al concluir la Asamblea, Marco Minniti, subsecretario de la presidencia del Consejo e Ministros italiano, dijo que es fundamental luchar contra el terrorismo en Internet, tener un banco de datos común en la OTAN sobre los terroristas, construir un puente con el mundo árabe y no dejar que el miedo al terrorismo inhiba la lucha contra el tráfico ilegal. “Los traficantes -concluyó -son criminales y por eso hay que tomar acciones directas contra estos esclavistas del siglo XXI”.

Publicado enInternacional
Cuba ganó la última batalla contra el bloqueo

En una decisión histórica, Estados Unidos se abstuvo de votar contra una resolución de Naciones Unidas que condena su embargo a la isla. Israel acompañó esta postura. La representante norteamericana fue aplaudida al votar.


En una decisión histórica, Estados Unidos se abstuvo ayer de votar contra una resolución de Naciones Unidas que condena su propio bloqueo a Cuba. Entrampado en el descrédito de esa medida unilateral que ya superó los 54 años, el gobierno de Obama cambió su postura. Por primera vez, la isla no recibió un solo voto negativo a la declaración que viene presentando hace un cuarto de siglo en la ONU. Israel, el único apoyo que tuvo EE.UU. en 2015, también se inclinó por la abstención. De esa forma, hubo 191 países que volvieron a rechazar el embargo comercial sin oposición alguna. Cuando la representante estadounidense, Samantha Power, anunció que se abstendría de ir contra la resolución cubana, recogió un aplauso cerrado en el recinto. Una señal de que corren otros tiempos en las relaciones diplomáticas, aunque todavía queda mucho camino por recorrer hacia la normalización definitiva. Por lo pronto, el bloqueo continúa. Es una prerrogativa del Congreso de Estados Unidos levantarlo.


“La resolución es un ejemplo de que la política de aislamiento no funciona, porque en lugar de aislar a Cuba, aísla a Estados Unidos”, señaló Power. Ese reconocimiento formal y ante la ONU de que la política de su propio país estaba en vía muerta puede entenderse como un nuevo impulso para las negociaciones bilaterales, tan complejas como lentas en su instrumentación. “El voto en abstención anunciado constituye un paso de avance en el futuro de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos”, declaró Bruno Rodríguez Parrilla, el canciller de la isla.


Los medios en ambos países destacaron el giro de EE.UU. al votar en Naciones Unidas contra la aplicación de sus propias leyes a Cuba. Algunas son tan viejas que llevan casi un siglo de vigencia.


La más antigua es la llamada Trading with the Enemy Act, que significa Ley de Comercio e Intercambio con el Enemigo. Es de 1917 y se acerca a cumplir cien años. Tiene una peculiaridad. El único país del mundo afectado por su alcance es Cuba. Ni siquiera se aplica a Corea del Norte, la última nación con la que compartía ese status insólito hasta 2008. Obama la ha ratificado año tras año porque se le delega al presidente su extensión en el tiempo. Otras normas provienen de la época de la Guerra Fría y las más nuevas de la década del 90, como las llamadas Ley Torricelli de 1992 y Helms-Burton de 1996. Desmontarlas es una atribución del Congreso, que domina el Partido Republicano.


Contra ese entramado legislativo, Cuba viene presentando en Naciones Unidas su resolución. Son veinticinco años consecutivos desde que en 1992, 59 países votaron a su favor y apenas tres en contra. Por entonces, las abstenciones eran muchas (71) y las ausencias otro tanto (45). En constante progreso, los gobiernos de Fidel y Raúl Castro fueron sumando respaldos a su presentación en la ONU. En 2015 ya no hubo abstenciones ni ausencias y sólo dos votos contrarios e inseparables a la posición cubana, los de EE.UU. e Israel. Con el resultado de ayer, queda muy claro que Obama le envió una señal al Congreso para que ponga en marcha el desmantelamiento del bloqueo. Pero el dato insoslayable es que el presidente se está retirando de la Casa Blanca. Las elecciones son en poco menos de dos semanas.


Cuando apenas pasado el mediodía ya se conocía el voto norteamericano –anticipado por Power antes de ingresar al recinto– restaban conocer los argumentos de ese viraje diplomático. “Hace más de 50 años Estados Unidos ha mantenido una política para aislar a Cuba, la mitad del tiempo de ese tiempo, en Naciones Unidas se ha votado en contra de esa política. Hoy Estados Unidos se abstiene”, dijo al empezar su discurso la representante de EE.UU.


Pero también aclaró que la abstención no significaba que su país compartiera el contenido de la resolución que presentó el gobierno de La Habana: “No apoyamos los motivos que señala Cuba, pues las medidas estadounidenses se adscriben al derecho internacional. Con el presidente Obama hemos adoptado una estrategia nueva, en lugar de aislar hemos optado por iniciar un camino de diálogo porque reconocemos que el futuro de la isla está en las manos de los cubanos”.


El tramo autocrítico de su intervención llegó cuando comparó las políticas de derechos humanos de los dos países. Volvió a cuestionar a Cuba aunque admitió que “en la historia de Estados Unidos, por la que tenemos tantos motivos para enorgullecernos, hay también pasajes en los que se han violado los derechos humanos y que requieren una revisión”.
Con todo, Power dejó un mensaje conciliador, como cuando recordó la cooperación humanitaria con Cuba en casos puntuales. Y mencionó el caso del médico internacionalista cubano Feliz Báez Sarria, quien contrajo el virus del ébola mientras ayudaba en África a tratar la pandemia en 2014.


El cambio de la política estadounidense hacia Cuba consagrado ayer en Naciones Unidas implica el reconocimiento de un error que se prolongó 54 años. A la isla le ha costado 753.688 millones de dólares en pérdidas, estimados a valor oro, según sus propias cuentas. Pero a su vez, al admitirlo, Estados Unidos convive con una contradicción. El persistente bloqueo podría ser considerado un acto de guerra económica y no porque lo denuncien sólo los cubanos. Lo sostiene la Convención de Ginebra de 1948 para la Prevención y la Sanción del delito de genocidio de acuerdo con lo previsto en la Declaración relativa al Derecho de la Guerra Marítima que adoptó la Conferencia Naval de Londres de 1909.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enInternacional
Sábado, 22 Octubre 2016 06:46

Los nuevos dioses del mercado global

Los nuevos dioses del mercado global

Joseph Vogl es un filósofo y profesor de literatura alemán que, entre su múltiples intereses, se detuvo a estudiar el carácter fantasmagórico de nuestra época dominada por la expansión ilimitada del capitalismo en su fase neoliberal. Buscó, recurriendo a una compleja amalgama de información financiera y de interpretación teórica y literaria, penetrar en la trama simbólica de un orden económico que vino a transformar, de manera radical, no sólo las estructuras materiales de la sociedad sino que también proyecta, y para muchos ya lo logró, modificar el sentido común y el horizonte de inteligibilidad que las sociedades construyen de sí mismas. Desentrañar el funcionamiento de la máquina financiera, penetrar en sus formas laberínticas y opacas, descifrar la telarañas de su lenguaje numérico y especulativo, es parte de su intento de comprender la actualidad de un sistema que penetra la totalidad de la vida. La digitalización del mundo de la información y el consiguiente abandono del paradigma analógico, constituye uno de los puntos cardinales de la nueva configuración de una humanidad que cada vez comprende menos el sentido de los cambios que vive cotidianamente. Un frenesí enloquecedor atraviesa cuerpos y fantasías, lenguajes y sentimientos hasta hacer estallar valores y creencias que hasta antes de ayer constituían las brújulas orientadoras de nuestras sociedades.


Para Vogl el neoliberalismo –porque de esto se trata– es mucho más que un giro en el patrón de acumulación, hay en él una potencia disruptiva que lo coloca, como en otros momentos de la historia del desarrollo del capitalismo, en la vanguardia de una colosal mutación de usos y costumbres apuntalada por una expansión tecnológica que vuelve obsoletas las prácticas y los saberes que definieron la autocomprensión de la sociedad en un pasado reciente. Así como Karl Marx explicó en apenas una frase –extraordinaria en su vuelo metafórico y anticipador– la esencia de la modernidad burguesa cuando sostuvo que “todo lo sólido se desvanece en el aire”, Vogl que no es Marx, analizando el carácter de nuestro tiempo dominado por lo espectral del capital, dirá que lo fugaz, lo insustancial, lo veloz, lo inmediato, lo narcotizante, constituyen el meollo de una sensibilidad que expresa el rasgo volátil, inasible, fantasmal, despersonalizado, desterritorializado y descorporalizado del viaje por el éter de los flujos financieros que marcan los rasgos decisivos del capitalismo contemporáneo.


En uno de sus libros, el que despertó mi interés desde su título con reminiscencias shakespereanas –El espectro del capital–, Joseph Vogl recurre a una novela de Don DeLillo –Cosmópolis– para introducir al lector en la psicología de los “emprendedores” de Wall Street, esos jóvenes aventureros que viven siguiendo el ritmo frenético de los bits de información y de los flujos etéreos de riquezas desmaterializadas capaces de cambiar el destino de millones de seres humanos en apenas un instante y de acuerdo al ingenio, a la toma de riesgo y a la amoralidad del agente de bolsa. “Sueña –el personaje de la novela de DeLillo– con la extinción del valor de uso, con el eclipse de la dimensión referencial de la realidad; sueña con que el mundo se disuelva en flujos de datos y con que se imponga la tiranía absoluta del código binario, y tiene su fe puesta en la espiritualidad del cibercapital, que se transpone en luz eterna a través de los resplandores y centelleos de los gráficos que brillan en innumerables monitores [...]. Las palabras y los conceptos del lenguaje coloquial, dice en cierto momento, aún están demasiado cargados de restos históricos de significado, son demasiado ‘premiosos’ y ‘antifuturistas’. En contraposición, a una velocidad de nanosegundos, tal como lo dictan las oscilaciones de la maquinaria bursátil, se erradica todo rastro de la historia, que queda arrasada por el vendaval de los futures y sus derivados. El presente ‘resulta succionado del mundo para hacerle lugar a un futuro de mercados incontrolados y de un desmesurado potencial inversor. El futuro resulta insistente’. Así como el mercado no tiene ningún interés ni en el pasado ni en el presente y sólo hace foco en la perspectiva de ganancia a futuro, el sueño de este capital es el olvido. Habla del poder del futuro y se consuma en el fin de la historia”. ¿Alguna relación con nuestra actualidad nacional? ¿Le recuerda, estimado lector, algunos de los golpes de efecto para resaltar la imagen de Macri construidos desde la ficción y la impostura por los agentes publicitarios del duranbarbismo?


DeLillo nos describe, con minuciosidad no carente de perversidad, el terrible día de este joven que ha pasado una noche de insomnio, que sólo piensa en expandir sus inversiones especulativas hasta el punto de vivir en una suerte de realidad virtual que, sin embargo, determina el destino, glamoroso u horroroso –las diferencias entre una y otra posibilidad dependen del azar o del ingenio del inversor– de un sinnúmero de seres humanos de carne y hueso. Vértigo, violencia, armazones tecnológico-informacionales que controlan todo a través de cámaras y dispositivos comunicacionales que, de modo omnipresente, colonizan todos los aspectos de la vida (la enorme limusina blanca, suerte de oficina-casa-madriguera del joven agente de bolsa, es una máquina inconcebible en donde hay todo lo que necesita para desplegar su aventura financiera, su saber holístico de los meandros del universo del capital). Más allá de su itinerario psicótico y destructivo que finaliza en el cierre de su propio destino al encontrarse con su asesino, lo que DeLillo busca mostrar –y eso es lo que le interesa a Vogl– es el proceso caótico que caracteriza al capitalismo actual. Novela de iniciación y de final de viaje donde el tiempo fluye del mismo modo aniquilador al de un sistema económico que se mueve al ritmo de la obsolescencia permanente de las cosas-mercancías y, claro, de los seres humanos que apenas si son números descartables en el juego del mercado global. Creación fantasmal de riqueza que se consume en el altar de la especulación sin que nada ni nadie pueda frenar esta locura destructiva.


Siguiendo los movimientos erráticos y aparentemente irracionales –del mercado y de la economía mundial–, en Cosmópolis DeLillo “trae a la memoria las crisis financieras que se sucedieron a gran velocidad desde el siglo XX hasta el XXI: desde el colapso de Wall Street de 1987 y la crisis de Japón de 1990, la debacle de los mercados de bonos en 1994 y la crisis rusa de 1998, hasta lo que se dio en llamar la burbuja tecnológica o burbuja puntocom de 2000 y el desastre de 2007 y 2008 y los años posteriores, todos hechos que, de acuerdo con las probabilidades económicas, nunca deberían haber ocurrido o a lo sumo podrían ocurrir una vez cada varios miles de millones de años”. Esa profusión de inesperados cimbronazos, que se parecen a vientos huracanados que golpean con furia la supuesta solidez de los mercados globales, constituyen una extraña dialéctica, al decir de Vogl, a través de la cual el sistema se sigue reproduciendo exacerbando su potencial disgregador, pero también son la evidencia de la anarquía que hoy domina lo que supuestamente era una lógica económica que prometía la racionalidad como núcleo de su despliegue y que sin embargo dibuja los trazos de un final posible. Recurriendo nuevamente a una metáfora literaria, Vogl dirá que al igual que “el Fausto de Goethe, este homo economicus (actor central de la fase actual del anarco-capitalismo financiero) pasa a ser entonces un tipo que siente la carencia en la abundancia y que, en la falta, reconoce el condicionamiento de su deseo para manejar, finalmente, el arte de la insuficiencia: querrá, desde el anhelo infinito, bienes finitos y siempre escasos. Esa sería la máquina deseante del homo economicus, que, con sus preferencias egoístas, efectos involuntarios, conocimientos limitados y, finalmente, un deseo que no conoce límite, quiere lo que no puede y hace lo que no quiere” (resonancias de otra frase de Marx en la que el autor de Das Kapital decía que los seres humanos desatan fuerzas que no controlan y que “lo hacen pero no lo saben”). “Eso implica, en primer lugar, que ese homo economicus moderno no entra en escena como mero sujeto racional, sino como sujeto pasional que a lo sumo regula sus pasiones aplicando una mecánica de intereses. En segundo lugar, actúa como sujeto ciego, con un saber reducido. Gesta, precisamente desde su ceguera (sin voluntad ni conciencia), la armonía de la interacción social. Por eso su hoja de vida es particular, intramundana: adquiere sabiduría desde la falta de saber y avanza con una conciencia reducida y desde un horizonte estrecho”. Así como las sociedades de una remota antigüedad creían que las fuerzas de la naturaleza remitían a poderes anímicos y a potencias sobrenaturales, los hombres y mujeres de la actualidad se sienten pequeños e insignificantes ante las tormentas que los dioses del mercado desatan sobre sus frágiles cuerpos. Que el amigo lector haga las comparaciones que crea convenientes entre este análisis de un filósofo alemán que se inspira en un novelista estadounidense y la vertiginosa entrada de nuestro país, de la mano de Macri y de sus ceos amorales, en ese doble movimiento de apropiación por unos pocos de la riqueza generada por los muchos y la puesta en funcionamiento de una tómbola en la que esos muchos son los que pierden sin terminar de comprender quién ni cómo desató esa tormenta que los deja, una vez más, desamparados ante los dioses inescrutables del mercado.

Publicado enEconomía
Jueves, 20 Octubre 2016 06:44

OPEP: el cártel y el mercado

OPEP: el cártel y el mercado

Como se dijo aquí hace dos semanas, la OPEP celebró de manera un tanto sorpresiva, a finales de septiembre en Argel, una conferencia extraordinaria que concluyó con una segunda y mayor sorpresa: el anuncio de la primera decisión en ocho años para restringir la excesiva oferta de petróleo; es decir, para volver a actuar como cártel. (La OPEP resurrecta, La Jornada, 6/10/16). Como también se advirtió, quedaron muchos cabos sueltos que deben ser anudados antes del 30 de noviembre, cuando la OPEP mantendrá en Viena su reunión ordinaria de fin de año. En esta ocasión habrá que fijar el monto de reducción de producción que corresponderá a cada país miembro. Según se convino, el recorte llegaría a entre medio y un millón de barriles diarios (mbd), respecto del extraordinario nivel de 33.5 mbd alcanzado por la OPEP el mes pasado. Se anunciaría también la adhesión al acuerdo de otros exportadores y el volumen de las reducciones de cada uno. Habida cuenta de la complicada gestión y verificación de este tipo de entendimientos, también se espera que se acuerde algún procedimiento de seguimiento y vigilancia. La reacción inicial de los mercados fue, a la vez, positiva y escéptica. A partir del anuncio y en el primer tercio de octubre, en ocho jornadas de mercado, los precios del Brent y del WTI se elevaron poco menos de 10 por ciento y superaron los 50 dólares por barril, nivel excepcional para el año; la canasta OPEP aumentó algo menos, acercándose pero sin alcanzar esa cota. (La mezcla mexicana mejoró 13 por ciento y excedió los 40 dólares por barril, lo que no ocurría desde mediados de año.) El escepticismo de los mercados impidió que se definiera una tendencia alcista y se alternaron altibajos cotidianos, aunque con menor volatilidad.

 

A principios de octubre, el Congreso Mundial de Energía, reunido en Estambul, actuó como caja de resonancia de la decisión de la OPEP. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, en la declaración más destacada y esperada, manifestó sin ambages su apoyo a las acciones de control de la oferta de la OPEP. Según el FT (11/10/16), Putin considera que, "en la actual situación, congelar o incluso reducir la producción de crudo es, quizá, la única decisión correcta para mantener la estabilidad del conjunto del mercado mundial de energía" y, al mismo tiempo, restablecer el equilibrio. "Rusia está dispuesta a unirse a los esfuerzos para limitar la producción y urge a otros exportadores de petróleo a hacer lo mismo". Más adelante, en su exposición (agencia Tass, 10/10/16), Putin señaló que "se han producido numerosas cancelaciones de proyectos de inversión que ahora resultan inviables [y] si esta tendencia persiste, la insuficiencia de financiamiento se tornará crónica y el exceso de producción global de energéticos se convertirá, de manera inevitable, en un déficit, con choques de precios, nuevos e impredecibles, que a fin de cuentas terminarán por afectar a productores y consumidores". En este sentido, concluyó Putin, "los acuerdos que puedan lograrse con la OPEP enviarán una señal positiva a mercados e inversionistas y ayudarán a reducir la actividad especulativa y evitar nuevas fluctuaciones de precios".

La declaración de Putin en Estambul fue uno de los factores que ejercieron un fuerte estímulo inmediato sobre los precios. Bjarne Schieldrop, analista del Skandinaviska Enskilda Banken (SEB), afirmó que la OPEP y Rusia tienen suficiente poder para mover la oferta de crudo "al nivel que permita equilibrar el mercado en 2017". Expresó dudas, sin embargo, de que una estrategia de limitación de oferta pueda ir más allá de propiciar un repunte temporal de las cotizaciones, por lo que no constituye una respuesta duradera: "la influencia sobre los precios de una posible intervención de la OPEP [y de Rusia] puede elevar el tramo final de la curva de cotizaciones, pero los contratos de largo plazo continuarán reflejando los fundamentales del mercado" (www.sebgroup.com).

Por su parte, ante una serie de manifestaciones de confianza en que los exportadores de crudo de la OPEP y algunos de los principales ajenos a ella, en efecto conseguirán un acuerdo funcional a finales de noviembre, parece que incluso los especuladores financieros han decidido colocar sus apuestas del lado del alza de las cotizaciones. Según informó el FT el 17 de octubre, “la suma de posiciones largas netas en futuros y opciones, en Londres y Nueva York, alcanzó su nivel más alto desde julio de 2014, justo antes del desplome... ‘Creemos que la intervención de la OPEP marginó las posiciones cortas y mantendrá los precios en la parte alta de nuestra banda de comercialización, al menos hasta la reunión del 30 de noviembre en Viena’, según Adam Longson, analista de Morgan Stanley”. En el vocabulario de los mercados, las posiciones cortas son aquellas que esperan y favorecen movimientos a la baja de precios y cotizaciones, mientras las posiciones largas apuntan a la recuperación y al alza; una posición larga neta, como la encontrada a mediados de octubre, indica que es mayor el número de jugadores en el mercado que espera un repunte y apuesta en tal sentido.

También al margen del congreso de Estambul, cinco miembros de la OPEP y dos exportadores no-OPEP –Argelia, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Gabón y Venezuela; así como México y Rusia– mantuvieron consultas informales (“OPEC, non-OPEC countries hold ‘constructive’ talks in Istanbul”, OPEP, PR 12/2016, 14/10/16). Como se recuerda, uno de los elementos del acuerdo de Argel fue la constitución de un comité de alto nivel que definiría el proyecto de acuerdo que sería adoptado en la conferencia del 30 de noviembre. Se precisó ahora que ese comité celebrará una primera reunión el 28 y 29 de octubre en Viena. De acuerdo con el boletín de la OPEP, el ministro ruso de Energía, Alexander Novak, declaró que "las consultas fueron constructivas y contribuyeron a adelantar el proceso". Añadió que Rusia formaría parte del comité de alto nivel y contribuiría a sus trabajos. El mismo documento no atribuye declaración alguna al representante mexicano, identificado como "viceministro de hidrocarburos". (Hasta el 19 de octubre, la Secretaría de Energía no había aludido en su portal de Internet a la presencia del subsecretario Flores en las consultas de Estambul.)

Publicado enEconomía
Estos son los resultados más importantes de la cumbre de los BRICS

Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica hacen un balance de la octava edición de la cumbre anual del grupo buscando ampliar su cooperación. El suministro de sistemas antiaéreos y la creación de una nueva agencia calificadora han sido algunos de los temas clave.

 

Durante la VIII Cumbre del BRICS, celebrada el 15 y el 16 de octubre en el estado indio de Goa, los Estados miembros del bloque han llegado a acuerdos importantes, entre otras cuestiones, sobre el suministro a la India del sistema antiaéreo S-400, el desarrollo de un yacimiento de oro en Siberia y la creación de nuevas instituciones.


Acuerdo con la India sobre el suministro del S-400


El presidente ruso, Valdímir Putin, y el primer ministro indio, Narendra Modi, han firmado varios acuerdos tras una reunión bilateral. Uno de ellos hace referencia al suministro a la nación asiática de los sistemas antiaéreos S-400 Triumf rusos. Moscú y Nueva Deli han firmado también acuerdos en el sector técnico-militar, en concreto sobre la producción de fragatas avanzadas y la fabricación de helicópteros, así como en el ámbito nuclear.


Entre tanto, el primer ministro indio en sus declaraciones tras la reunión con el jefe de Estado ruso ha valorado positivamente las relaciones ruso-indias. "Quiero empezar con un dicho ruso: 'Un viejo amigo es mejor que dos nuevos'", dijo Modi.


Desarrollo del yacimiento de Kliuchévskoye


Los representantes de los BRICS han firmado un memorando de entendimiento sobre el desarrollo conjunto del yacimiento de oro de Kliuchévskoye, cerca del lago Baikal, en Siberia. El objetivo es convertirlo en una gran cantera y poner en marcha la producción de 12 millones de toneladas de minerales anualmente. Se prevé que el proyecto atraerá unos 400-500 millones de dólares en forma de inversiones.


Creación de una agencia calificadora


Los líderes de los países miembros del BRICS han acordado crear cuanto antes una agencia calificadora de riesgos, ha declarado el primer ministro indio. "La puesta en marcha de instituciones es el objetivo principal de nuestros esfuerzos", ha señalado Modi, destacando que "hemos acordado crear la agencia calificadora del BRICS". Según el mandatario indio, las partes también han acordado poner en marcha el Centro de Investigaciones Agrícolas y acelerar la construcción de la red de ferrocarriles del BRICS.


La Declaración de Goa


Al final de la cumbre, los representantes de los BRICS han firmado una declaración conjunta en la cual se establece la postura del grupo ante las sanciones unilaterales, el papel de la ONU en el mundo multipolar y la situación en Siria y Afganistán. En particular, los países miembros han instado a la Asamblea General de la ONU a adoptar el Convenio general sobre el terrorismo. La declaración reza que el Estado Islámico y otros grupos terroristas son una "amenaza global sin precedentes para la paz y la estabilidad".


Negociaciones con el líder chino


Durante la cumbre Vladímir Putin ha mantenido una reunión bilateral con el líder chino, Xi Jinping. Los mandatarios han discutido la situación en Siria y la lucha contra el terrorismo. Durante la conversación ambos presidentes han destacado la necesidad de luchar contra el terrorismo y la inadmisibilidad de que fuerzas ajenas intervengan en los asuntos de los países de Asia Central. Los dirigentes abogaron asimismo por la colaboración para impedir la llegada del terrorismo internacional a Asia Central, según un comunicado publicado en el sitio web del Kremlin.


Negociaciones con el presidente sudafricano


El presidente ruso también ha debatido con su homólogo sudafricano, Jacob Zuma. Los líderes han tratado cuestiones relacionadas con la cooperación comercial y económica, el ámbito nuclear y la protección de inversores. Putin y Zuma han puesto especial atención en las perspectivas de cooperación tecnológica, en particular, en la construcción de buques y tecnologías informáticas, informa el portal oficial del Kremlin.

Publicado: 17 oct 2016 02:29 GMT
AddThis Sharing Buttons

Publicado enInternacional
Anuncia EU medidas que relajan el bloqueo económico contra Cuba

El presidente de Estados Unidos Barack Obama emitió una directiva presidencial de 12 páginas con la que busca consolidar los avances logrados con Cuba y garantizar que ningún futuro gobierno estadunidense pueda dar marcha atrás a su política de acercamiento con la isla. Paralelamente, los departamentos del Tesoro y Comercio anunciaron más medidas de flexibilización al bloqueo económico, vigente desde 1960, destinadas a facilitar la colaboración científica, la ayuda humanitaria y reforzar el comercio bilateral.

En la directiva presidencial, Obama definió la normalización de las relaciones con Cuba como una política estadunidense, y adelantó que con ello se propone hacer que la aproximación con la isla "sea irreversible".

Los presidentes Barack Obama y Raúl Castro anunciaron un acercamiento diplomático en diciembre de 2014, que permitió romper cinco décadas de enfriamiento.

La política definida en el documento busca, entre otras cosas, mejorar las relaciones de gobierno a gobierno, la expansión del comercio bilateral y también la promoción del acercamiento de Cuba a diversos organismos financieros internacionales.

"No buscaremos un cambio de régimen en Cuba", escribió el presidente en la página 7 de su directiva, en el capítulo referido a la promoción de los derechos humanos. “Buscamos la participación del gobierno cubano en foros regionales e internacionales, incluidos –pero no limitados– la Organización de Estados Americanos y la Cumbre de las Américas”, añadió.

Los departamentos del Tesoro y Comercio anunciaron más medidas de flexibilización que facilitan la colaboración científica, la ayuda humanitaria y refuerzan el comercio bilateral.

La última incluye dos artículos emblemáticos de Cuba: los habanos y el ron. Desde el lunes, cuando entren en vigor las disposiciones aprobadas este viernes, el límite que tendrán los estadunidenses que viajen a la isla para comprar y llevar a su territorio alcohol y tabaco será el mismo que aplica a otros países.

Además, las farmacéuticas de la isla podrán obtener la aprobación de las autoridades estadunidenses, lo que significa que medicinas cubanas podrán ser importadas, distribuidas y vendidas en el país. Los estadunidenses también podrán participar en investigaciones médicas conjuntas, tengan o no fines comerciales.

La directiva llega a menos de un mes de las elecciones presidenciales y unos días después de que el candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, insistiera en que revertirá el acercamiento con Cuba si llega a la presidencia.

Obama trata de asegurar su legado e impedir que Trump o cualquier otro pueda dar marcha atrás en uno de sus mayores logros en política internacional. Las directivas presidenciales son órdenes ejecutivas que no necesitan pasar por el Congreso. "Haremos lo que podamos para hacer irreversibles estas políticas", dijo un alto funcionario de su gobierno.

El documento admite la existencia de "diferencias muy reales" con el gobierno cubano, y apunta, sobre todo, a la "democracia y derechos humanos", pero se muestra convencido de que este es el camino para acabar con ellas.

Cuba saludó, aunque con reparos, la directiva de Obama. "Es un paso positivo, es un paso significativo en el proceso hacia el levantamiento del bloqueo, y la mejoría de la relación" bilateral, dijo Josefina Vidal, responsable de la cancillería cubana para los asuntos con Washington.

Sin embargo, dijo, "nos percatamos que este documento no oculta el propósito de promover cambios en el ordenamiento" interno de Cuba, y "tampoco esconde la intención de continuar desarrollando programas injeren- cistas". Vidal destacó el "reconocimiento" de Obama al gobierno socialista como un "interlocutor legítimo e igual", al tiempo que cuestionó el "carácter limitado" de la reducción de las sanciones comerciales.

Al concluir la segunda ronda de diálogo sobre derechos humanos entre delegaciones de ambos países, el gobierno de la isla aseguró que mantiene "profundas diferencias" con Estados Unidos. Pedro Luis Pedroso, subdirector de asuntos multilaterales de la cancillería cubana afirmó que expresaron su preocupación "sobre el racismo, la discriminación salarial entre hombres y mujeres, la brutalidad policiaca y la situación de las libertades sindicales en Estados Unidos".


Cuba considera que las medidas de Barack Obama benefician más a EE.UU.


La diplomática cubana Josefina Vidal ha resaltado que algunas partes de la directiva presidencial “mantienen un contenido injerencista”

 

Periódico La Vanguardia
DPA 15/10/2016 07:02 | Actualizado a 15/10/2016 09:03


El Gobierno cubano ha considerado este sábado que la directiva aprobada por el presidente estadounidense, Barack Obama, para hacer irreversible el deshielo con Cuba beneficia más a Estados Unidos que al pueblo cubano.


“Las medidas son positivas aunque de carácter muy limitado y en general benefician a Estados Unidos más que a Cuba y su pueblo”, ha asegurado la directora general para Estados Unidos de la Cancillería cubana, Josefina Vidal. La diplomática cubana ha resaltado que algunas partes de la directiva presidencial “mantienen un contenido injerencista”.


Las declaraciones de Vidal son la primera reacción oficial del Gobierno cubano después de que Obama hiciera pública la directiva presidencial que intenta asegurar que ningún Gobierno estadounidense pueda en el futuro dar marcha atrás en su política de acercamiento a Cuba. Las nuevas medidas del mandatario estadounidense incluyen una relajación del embargo en al área de infraestructura, cooperación médica y agricultura.


“No se expanden las exportaciones de Estados Unidos a Cuba, más allá de las limitadas ventas autorizadas anteriormente y que excluyen a los sectores claves de nuestra economía”, ha apuntado Vidal. La alta funcionaria cubana ha señalado que Washington mantiene las restricciones para las importaciones cubanas en territorio norteamericano, “especialmente las provenientes del sector estatal, con la única excepción de los productos farmacéuticos, aprobados en el nuevo paquete de regulaciones”.


Las farmacéuticas cubanas podrán obtener la aprobación de las autoridades estadounidenses, por lo que las medicinas cubanas podrán ser importadas, distribuidas y vendidas en el país. Otra de las disposiciones es que Estados Unidos eliminó el límite de 100 dólares en valor para el ron y cigarros de Cuba que los viajeros estadounidenses pueden llevar a su país cuando regresen de la isla.


“El documento no oculta el propósito de promover cambios en el ordenamiento político, económico y social, ni esconde la intención de seguir desarrollando programas injerencistas”, ha afirmado Vidal en rueda de prensa. La diplomática, que ha sido la cara cubana más visible en el proceso de normalización de relaciones diplomáticas entre ambos países, destacó que la nueva directiva reconoce al Gobierno cubano “como un interlocutor legítimo e igual”.


Vidal ha señalado también que una relación de “convivencia civilizada dentro de las grandes diferencias que existen entre los dos gobiernos” sería beneficioso para ambos países. La directiva presidencial de Obama se produce a menos de un mes para las elecciones presidenciales y justo unos días después de que el candidato Donald Trump reiterase que si llega a la Casa Blanca revertirá la política de acercamiento hacia la isla.

Publicado enInternacional
El Reino Unido está “open for business”

El ministro Philip Hammond intentó convencer a sus interlocutores de que el “Hard Brexit” que delineó Theresa May no es tan “hard” ni tan “Brexit”, aunque los líderes de la UE no ahorraron críticas hacia la postura de la primera ministra británica.


El ministro de Finanzas británico Philip Hammond lo tiene complicado. En Wall Street y en la Asamblea del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en Washington procuró convencer a sus interlocutores de que el “Hard Brexit” que delineó el gobierno de Theresa May esta semana no es tan “hard” ni tan “Brexit” y que el Reino Unido seguirá “open for business”. Con las diatribas de May contra la inmigración de fondo, con el tono intransigente frente a la negociación con la UE que comenzará “antes de fin de marzo”, Hammond cosechó amables sonrisas y muchísimo escepticismo.
Mientras el ministro trajinaba Washington, los líderes de la Unión Europea hacían cola para condenar la postura de May. En Alemania, la canciller Angela Merkel dejaba en claro que el Reino Unido no tendría acceso al “single market” a menos que permitiera el libre acceso a los ciudadanos del resto de la UE. “En esto no hay excepciones posibles”, dijo Merkel. El presidente del otro gran pilar de la UE, Francia, señaló que sólo cabía la firmeza ante el “Hard Brexit”. “Si no lo hacemos pondremos en peligro los principios fundantes de la UE. Otros países querrán dejar la UE para disfrutar de sus ventajas sin cumplir con sus obligaciones”, indicó François Hollande.
El viernes, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, terminó de martillar este mensaje señalando que la UE no podía ceder un centímetro en las negociaciones. “El Reino Unido no puede usar un pedal para permanecer dentro y otro para salir de la UE. En esto no hay negociación posible. Si no, pisarían todo lo que construimos en términos de integración europea”, señaló Juncker.
Entre amplios sectores británicos el mensaje duro de May causó sorpresa y alarma. En una carta abierta a la primera ministra publicada el viernes, el empresariado británico la exhortó a que priorizara el “single market” sobre el tema inmigratorio, exactamente lo contrario de lo que hizo esta semana. “Dejar la Unión Europea sin un acuerdo preferencial de comercio es mortal para nuestra salud económica, en especial para el sector manufacturero y de servicios. Volver por default a las reglas de la Organización Mundial del Comercio tendrá un impacto significativo para la exportación e importación británicas y para las cadenas de suministro”, indicaron en la Carta. Según los empresarios, un 90 por ciento de los productos exportados sufrirían nuevos aranceles que implicaría “un 20 por ciento de costo adicional para alimentos y bebidas, y un 10 por ciento para coches”.
Entre los medios ortodoxos como el The Economist o el Financial Times también hubo consternación. El The Economist produjo un fotomontaje de May con boina y casaca guevarista y un distintivo con la bandera británica para simbolizar la mezcla de nacionalismo e intervencionismo estatal del mensaje en el Congreso anual del Partido Conservador el miércoles. May prometió un estado muy activo para corregir desigualdades y, al mismo tiempo, anunció límites a la presencia de médicos, universitarios, estudiantes de inglés, trabajadores y prácticamente cualquier otra actividad humana que pueda ser realizada por un extranjero. Desde el The Guardian, el analista Jonathan Freedland, señaló que se estaba avanzando hacia un Brexit extremo y reclamó que “alguien hablara por el 48 por ciento que votó por permanecer en la UE”.
En este ambiente caldeado sin que siquiera hayan empezado las negociaciones o el Reino Unido haya invocado el artículo 50, la libra se derrumbó a su peor cotización en 31 años. El viernes por la mañana, en el Lejano Oriente, a la luz de los comentarios de Hollande, la moneda británica perdió en dos minutos un 6 por ciento de su valor, portento de futuros desastres. “Desde 1978 que trabajo con la libra y nunca vi algo así”, indicó Ian Jonhson, trader de la firma 4Cast. La caída fue tan extrema que muchos especularon que era un error en los algoritmos incorporados al sistema para evaluar el valor de las monedas. Uno de estos algoritmos relaciona las noticias negativas sobre un país con cada moneda para calcular su debilidad o fortaleza: las declaraciones de Hollande produjeron una suerte de estallido negativo del algoritmo. De hecho, unos 30 minutos más tarde la libra recuperó la mayor parte del valor que había perdido tan abruptamente, pero situándose aún en su peor nivel en décadas.
En todo caso, la previa de las negociaciones indica que hay dos planetas –el europeo y el británico– a punto de chocar de frente. En un paper publicado esta semana, Charles Grant, del Centre for European Reform, señala que el punto de partida y las premisas de ambas partes son inconciliables. “Muchos políticos británicos creen que el endurecimiento de los 27 miembros de la UE es simplemente una maniobra de cara a la negociación y piensan que Angela Merkel va a estar del lado de los británicos. La priordidad de Merkel es la estabilidad institucional de la UE. Los británicos también asumen que porque ellos no quieren inmigración interna de la UE, otros países europeos sienten lo mismo. Pero para la mayoría de los países de la UE el problema es la inmigración que viene de fuera del bloque, no la inmigración interna. Los 27 no van a permitir que los británicos tengan el mercado único y controles inmigratorios porque tienen populistas en sus propios países que van a decir que se puede tener lo mismo y, por lo tanto, lo mejor es negociar una salida del bloque. Eso terminaría en la desintegración de la UE”, señaló Grant.

Publicado enInternacional
Lunes, 26 Septiembre 2016 06:50

Dinero y confianza

Dinero y confianza

El funcionamiento de la economía mundial está hoy marcado por la incapacidad de las políticas monetaria y fiscal para provocar una aceleración del crecimiento de la producción.

Los instrumentos tradicionales con que actúan los bancos sobre la cantidad de dinero y del crédito (básicamente las tasas de interés y la compraventa de títulos de deuda) no responden desde la crisis de 2008 para desplazar el nivel de la actividad económica. Además, tienen una relación con las medidas de corte fiscal que mantienen un sesgo hacia la austeridad del gasto en muchos países desarrollados y en un entorno de elevada deuda del sector público.

Los bancos centrales de esos países están en una situación anómala en la que durante muchos años ya buscan elevar la inflación como forma de estímulo del gasto agregado, es decir, el consumo y la inversión. Este rasgo se confronta con el principal mandato que tienen: controlar el crecimiento de los precios. Las metas de inflación de alrededor de 2 por ciento anual que se han fijado para los casos de Estados Unidos, la Unión Europea y Japón no se consiguen. El marco que predomina es el de recesión de tipo crónico o, como se le ha llamado recientemente, de "estancamiento secular".

Para las economías a las que se llama emergentes esto ha conformado un escenario externo de apocamiento de la demanda, a lo que se añade una presión financiera sobre los tipos de cambio en medio de una intensa actividad especulativa. Esta se asocia, otra vez, con las políticas de determinación de las tasas de interés, sobre todo en Estados Unidos, por la generalizada demanda de dólares (inversiones en certificados del Tesoro).

En otros países las tasas de interés vigentes son negativas. Hay quienes proponen que para lograr mayor tracción de la actividad económica, esas tasas deben ser incluso más negativas, lo que llevaría a situaciones cuyo control sería muy complicado de conseguir.

Todo esto cuestiona la capacidad que tendrían los bancos centrales para enfrentar una nueva crisis recesiva, puesto que los márgenes de maniobra de los instrumentos arriba señalados son cada vez menores.

Una economía capitalista es en esencia una economía monetaria, y las condiciones que privan hoy provocan que no haya suficiente estímulo para el gasto de consumo y de inversión privado ni público. El horizonte de corto plazo de las decisiones económicas que predomina no es compatible con un aumento significativo del gasto en nueva inversión.

El debate sobre estas condiciones en las economías más desarrolladas tiene algunos elementos de índole estructural, como es el relacionado con el lento crecimiento de la productividad. Este asunto no es independiente del estado apocado de las expectativas de rentabilidad en la producción. Por otra parte, destacan fenómenos como el envejecimiento de la población y su efecto en el aumento del ahorro sobre el gasto de consumo. Una expresión de esto es el cambio en la política demográfica en China, que abandonó desde hace algún tiempo la medida de limitar a las familias a un solo hijo.

Mervyn King, que fue gobernador del Banco de Inglaterra de 2003 a 2013, considera en su libro titulado Alquimia el papel central del dinero en el funcionamiento de la economía y, en especial, en el desarrollo de la crisis de 2008 y sus secuelas. Se refiere a algunas cuestiones que determinan las funciones del dinero.

Una es la noción de desequilibrio, que caracteriza como la ausencia de un estado de balance de las fuerzas que actúan en un sistema. En economía, dice, esa posición es insostenible y los cambios en los patrones del gasto y la producción se desplazan a una nueva posición, que da lugar a una nueva inestabilidad.

Otra cuestión tiene que ver con la "incertidumbre radical", aquella que hace imposible representar el futuro en términos de un conocimiento completo de los escenarios a los que se asigna una cierta probabilidad. Este es un tema antiguo, propuesto por Frank Knight en 1921 y que está también detrás de las propuestas de Keynes. Esta concepción fue abandonada como forma de pensar la economía y el dinero en las teorías más ortodoxas formuladas durante décadas.

La más relevante en el entorno de los mercados y que tiene un claro significado político tiene que ver con la confianza. King la considera como el ingrediente básico que hace que funcione la economía de mercado. En la práctica, sugiere que la confianza se complementa con la regulación. La confianza es clave para definir el papel del dinero, de los bancos y de las instituciones con las que se administra la economía.

King recuerda una fórmula atribuida a Confucio y que tiene una aplicación muy amplia en cuanto al carácter del poder y su ejercicio en una sociedad. Según esa fórmula, "tres cosas son necesarias para el gobierno: las armas, la comida y la confianza. Si un gobernante no puede mantener las tres, debe ceder las armas primero y la comida después. La confianza debe ser resguardada hasta el final: sin ella no puede sostenerse".

Estas tres partes no se combinan en una receta a seguir como en la farmacia o el fogón; es un trabajo fino y un "equilibrio" que tiende a quebrarse recurrentemente. La gestión del dinero y su valor es sólo una parte, pero su impacto es muy grande.

Publicado enEconomía