Anuncia EU medidas que relajan el bloqueo económico contra Cuba

El presidente de Estados Unidos Barack Obama emitió una directiva presidencial de 12 páginas con la que busca consolidar los avances logrados con Cuba y garantizar que ningún futuro gobierno estadunidense pueda dar marcha atrás a su política de acercamiento con la isla. Paralelamente, los departamentos del Tesoro y Comercio anunciaron más medidas de flexibilización al bloqueo económico, vigente desde 1960, destinadas a facilitar la colaboración científica, la ayuda humanitaria y reforzar el comercio bilateral.

En la directiva presidencial, Obama definió la normalización de las relaciones con Cuba como una política estadunidense, y adelantó que con ello se propone hacer que la aproximación con la isla "sea irreversible".

Los presidentes Barack Obama y Raúl Castro anunciaron un acercamiento diplomático en diciembre de 2014, que permitió romper cinco décadas de enfriamiento.

La política definida en el documento busca, entre otras cosas, mejorar las relaciones de gobierno a gobierno, la expansión del comercio bilateral y también la promoción del acercamiento de Cuba a diversos organismos financieros internacionales.

"No buscaremos un cambio de régimen en Cuba", escribió el presidente en la página 7 de su directiva, en el capítulo referido a la promoción de los derechos humanos. “Buscamos la participación del gobierno cubano en foros regionales e internacionales, incluidos –pero no limitados– la Organización de Estados Americanos y la Cumbre de las Américas”, añadió.

Los departamentos del Tesoro y Comercio anunciaron más medidas de flexibilización que facilitan la colaboración científica, la ayuda humanitaria y refuerzan el comercio bilateral.

La última incluye dos artículos emblemáticos de Cuba: los habanos y el ron. Desde el lunes, cuando entren en vigor las disposiciones aprobadas este viernes, el límite que tendrán los estadunidenses que viajen a la isla para comprar y llevar a su territorio alcohol y tabaco será el mismo que aplica a otros países.

Además, las farmacéuticas de la isla podrán obtener la aprobación de las autoridades estadunidenses, lo que significa que medicinas cubanas podrán ser importadas, distribuidas y vendidas en el país. Los estadunidenses también podrán participar en investigaciones médicas conjuntas, tengan o no fines comerciales.

La directiva llega a menos de un mes de las elecciones presidenciales y unos días después de que el candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, insistiera en que revertirá el acercamiento con Cuba si llega a la presidencia.

Obama trata de asegurar su legado e impedir que Trump o cualquier otro pueda dar marcha atrás en uno de sus mayores logros en política internacional. Las directivas presidenciales son órdenes ejecutivas que no necesitan pasar por el Congreso. "Haremos lo que podamos para hacer irreversibles estas políticas", dijo un alto funcionario de su gobierno.

El documento admite la existencia de "diferencias muy reales" con el gobierno cubano, y apunta, sobre todo, a la "democracia y derechos humanos", pero se muestra convencido de que este es el camino para acabar con ellas.

Cuba saludó, aunque con reparos, la directiva de Obama. "Es un paso positivo, es un paso significativo en el proceso hacia el levantamiento del bloqueo, y la mejoría de la relación" bilateral, dijo Josefina Vidal, responsable de la cancillería cubana para los asuntos con Washington.

Sin embargo, dijo, "nos percatamos que este documento no oculta el propósito de promover cambios en el ordenamiento" interno de Cuba, y "tampoco esconde la intención de continuar desarrollando programas injeren- cistas". Vidal destacó el "reconocimiento" de Obama al gobierno socialista como un "interlocutor legítimo e igual", al tiempo que cuestionó el "carácter limitado" de la reducción de las sanciones comerciales.

Al concluir la segunda ronda de diálogo sobre derechos humanos entre delegaciones de ambos países, el gobierno de la isla aseguró que mantiene "profundas diferencias" con Estados Unidos. Pedro Luis Pedroso, subdirector de asuntos multilaterales de la cancillería cubana afirmó que expresaron su preocupación "sobre el racismo, la discriminación salarial entre hombres y mujeres, la brutalidad policiaca y la situación de las libertades sindicales en Estados Unidos".


Cuba considera que las medidas de Barack Obama benefician más a EE.UU.


La diplomática cubana Josefina Vidal ha resaltado que algunas partes de la directiva presidencial “mantienen un contenido injerencista”

 

Periódico La Vanguardia
DPA 15/10/2016 07:02 | Actualizado a 15/10/2016 09:03


El Gobierno cubano ha considerado este sábado que la directiva aprobada por el presidente estadounidense, Barack Obama, para hacer irreversible el deshielo con Cuba beneficia más a Estados Unidos que al pueblo cubano.


“Las medidas son positivas aunque de carácter muy limitado y en general benefician a Estados Unidos más que a Cuba y su pueblo”, ha asegurado la directora general para Estados Unidos de la Cancillería cubana, Josefina Vidal. La diplomática cubana ha resaltado que algunas partes de la directiva presidencial “mantienen un contenido injerencista”.


Las declaraciones de Vidal son la primera reacción oficial del Gobierno cubano después de que Obama hiciera pública la directiva presidencial que intenta asegurar que ningún Gobierno estadounidense pueda en el futuro dar marcha atrás en su política de acercamiento a Cuba. Las nuevas medidas del mandatario estadounidense incluyen una relajación del embargo en al área de infraestructura, cooperación médica y agricultura.


“No se expanden las exportaciones de Estados Unidos a Cuba, más allá de las limitadas ventas autorizadas anteriormente y que excluyen a los sectores claves de nuestra economía”, ha apuntado Vidal. La alta funcionaria cubana ha señalado que Washington mantiene las restricciones para las importaciones cubanas en territorio norteamericano, “especialmente las provenientes del sector estatal, con la única excepción de los productos farmacéuticos, aprobados en el nuevo paquete de regulaciones”.


Las farmacéuticas cubanas podrán obtener la aprobación de las autoridades estadounidenses, por lo que las medicinas cubanas podrán ser importadas, distribuidas y vendidas en el país. Otra de las disposiciones es que Estados Unidos eliminó el límite de 100 dólares en valor para el ron y cigarros de Cuba que los viajeros estadounidenses pueden llevar a su país cuando regresen de la isla.


“El documento no oculta el propósito de promover cambios en el ordenamiento político, económico y social, ni esconde la intención de seguir desarrollando programas injerencistas”, ha afirmado Vidal en rueda de prensa. La diplomática, que ha sido la cara cubana más visible en el proceso de normalización de relaciones diplomáticas entre ambos países, destacó que la nueva directiva reconoce al Gobierno cubano “como un interlocutor legítimo e igual”.


Vidal ha señalado también que una relación de “convivencia civilizada dentro de las grandes diferencias que existen entre los dos gobiernos” sería beneficioso para ambos países. La directiva presidencial de Obama se produce a menos de un mes para las elecciones presidenciales y justo unos días después de que el candidato Donald Trump reiterase que si llega a la Casa Blanca revertirá la política de acercamiento hacia la isla.

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El Reino Unido está “open for business”

El ministro Philip Hammond intentó convencer a sus interlocutores de que el “Hard Brexit” que delineó Theresa May no es tan “hard” ni tan “Brexit”, aunque los líderes de la UE no ahorraron críticas hacia la postura de la primera ministra británica.


El ministro de Finanzas británico Philip Hammond lo tiene complicado. En Wall Street y en la Asamblea del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en Washington procuró convencer a sus interlocutores de que el “Hard Brexit” que delineó el gobierno de Theresa May esta semana no es tan “hard” ni tan “Brexit” y que el Reino Unido seguirá “open for business”. Con las diatribas de May contra la inmigración de fondo, con el tono intransigente frente a la negociación con la UE que comenzará “antes de fin de marzo”, Hammond cosechó amables sonrisas y muchísimo escepticismo.
Mientras el ministro trajinaba Washington, los líderes de la Unión Europea hacían cola para condenar la postura de May. En Alemania, la canciller Angela Merkel dejaba en claro que el Reino Unido no tendría acceso al “single market” a menos que permitiera el libre acceso a los ciudadanos del resto de la UE. “En esto no hay excepciones posibles”, dijo Merkel. El presidente del otro gran pilar de la UE, Francia, señaló que sólo cabía la firmeza ante el “Hard Brexit”. “Si no lo hacemos pondremos en peligro los principios fundantes de la UE. Otros países querrán dejar la UE para disfrutar de sus ventajas sin cumplir con sus obligaciones”, indicó François Hollande.
El viernes, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, terminó de martillar este mensaje señalando que la UE no podía ceder un centímetro en las negociaciones. “El Reino Unido no puede usar un pedal para permanecer dentro y otro para salir de la UE. En esto no hay negociación posible. Si no, pisarían todo lo que construimos en términos de integración europea”, señaló Juncker.
Entre amplios sectores británicos el mensaje duro de May causó sorpresa y alarma. En una carta abierta a la primera ministra publicada el viernes, el empresariado británico la exhortó a que priorizara el “single market” sobre el tema inmigratorio, exactamente lo contrario de lo que hizo esta semana. “Dejar la Unión Europea sin un acuerdo preferencial de comercio es mortal para nuestra salud económica, en especial para el sector manufacturero y de servicios. Volver por default a las reglas de la Organización Mundial del Comercio tendrá un impacto significativo para la exportación e importación británicas y para las cadenas de suministro”, indicaron en la Carta. Según los empresarios, un 90 por ciento de los productos exportados sufrirían nuevos aranceles que implicaría “un 20 por ciento de costo adicional para alimentos y bebidas, y un 10 por ciento para coches”.
Entre los medios ortodoxos como el The Economist o el Financial Times también hubo consternación. El The Economist produjo un fotomontaje de May con boina y casaca guevarista y un distintivo con la bandera británica para simbolizar la mezcla de nacionalismo e intervencionismo estatal del mensaje en el Congreso anual del Partido Conservador el miércoles. May prometió un estado muy activo para corregir desigualdades y, al mismo tiempo, anunció límites a la presencia de médicos, universitarios, estudiantes de inglés, trabajadores y prácticamente cualquier otra actividad humana que pueda ser realizada por un extranjero. Desde el The Guardian, el analista Jonathan Freedland, señaló que se estaba avanzando hacia un Brexit extremo y reclamó que “alguien hablara por el 48 por ciento que votó por permanecer en la UE”.
En este ambiente caldeado sin que siquiera hayan empezado las negociaciones o el Reino Unido haya invocado el artículo 50, la libra se derrumbó a su peor cotización en 31 años. El viernes por la mañana, en el Lejano Oriente, a la luz de los comentarios de Hollande, la moneda británica perdió en dos minutos un 6 por ciento de su valor, portento de futuros desastres. “Desde 1978 que trabajo con la libra y nunca vi algo así”, indicó Ian Jonhson, trader de la firma 4Cast. La caída fue tan extrema que muchos especularon que era un error en los algoritmos incorporados al sistema para evaluar el valor de las monedas. Uno de estos algoritmos relaciona las noticias negativas sobre un país con cada moneda para calcular su debilidad o fortaleza: las declaraciones de Hollande produjeron una suerte de estallido negativo del algoritmo. De hecho, unos 30 minutos más tarde la libra recuperó la mayor parte del valor que había perdido tan abruptamente, pero situándose aún en su peor nivel en décadas.
En todo caso, la previa de las negociaciones indica que hay dos planetas –el europeo y el británico– a punto de chocar de frente. En un paper publicado esta semana, Charles Grant, del Centre for European Reform, señala que el punto de partida y las premisas de ambas partes son inconciliables. “Muchos políticos británicos creen que el endurecimiento de los 27 miembros de la UE es simplemente una maniobra de cara a la negociación y piensan que Angela Merkel va a estar del lado de los británicos. La priordidad de Merkel es la estabilidad institucional de la UE. Los británicos también asumen que porque ellos no quieren inmigración interna de la UE, otros países europeos sienten lo mismo. Pero para la mayoría de los países de la UE el problema es la inmigración que viene de fuera del bloque, no la inmigración interna. Los 27 no van a permitir que los británicos tengan el mercado único y controles inmigratorios porque tienen populistas en sus propios países que van a decir que se puede tener lo mismo y, por lo tanto, lo mejor es negociar una salida del bloque. Eso terminaría en la desintegración de la UE”, señaló Grant.

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Lunes, 26 Septiembre 2016 06:50

Dinero y confianza

Dinero y confianza

El funcionamiento de la economía mundial está hoy marcado por la incapacidad de las políticas monetaria y fiscal para provocar una aceleración del crecimiento de la producción.

Los instrumentos tradicionales con que actúan los bancos sobre la cantidad de dinero y del crédito (básicamente las tasas de interés y la compraventa de títulos de deuda) no responden desde la crisis de 2008 para desplazar el nivel de la actividad económica. Además, tienen una relación con las medidas de corte fiscal que mantienen un sesgo hacia la austeridad del gasto en muchos países desarrollados y en un entorno de elevada deuda del sector público.

Los bancos centrales de esos países están en una situación anómala en la que durante muchos años ya buscan elevar la inflación como forma de estímulo del gasto agregado, es decir, el consumo y la inversión. Este rasgo se confronta con el principal mandato que tienen: controlar el crecimiento de los precios. Las metas de inflación de alrededor de 2 por ciento anual que se han fijado para los casos de Estados Unidos, la Unión Europea y Japón no se consiguen. El marco que predomina es el de recesión de tipo crónico o, como se le ha llamado recientemente, de "estancamiento secular".

Para las economías a las que se llama emergentes esto ha conformado un escenario externo de apocamiento de la demanda, a lo que se añade una presión financiera sobre los tipos de cambio en medio de una intensa actividad especulativa. Esta se asocia, otra vez, con las políticas de determinación de las tasas de interés, sobre todo en Estados Unidos, por la generalizada demanda de dólares (inversiones en certificados del Tesoro).

En otros países las tasas de interés vigentes son negativas. Hay quienes proponen que para lograr mayor tracción de la actividad económica, esas tasas deben ser incluso más negativas, lo que llevaría a situaciones cuyo control sería muy complicado de conseguir.

Todo esto cuestiona la capacidad que tendrían los bancos centrales para enfrentar una nueva crisis recesiva, puesto que los márgenes de maniobra de los instrumentos arriba señalados son cada vez menores.

Una economía capitalista es en esencia una economía monetaria, y las condiciones que privan hoy provocan que no haya suficiente estímulo para el gasto de consumo y de inversión privado ni público. El horizonte de corto plazo de las decisiones económicas que predomina no es compatible con un aumento significativo del gasto en nueva inversión.

El debate sobre estas condiciones en las economías más desarrolladas tiene algunos elementos de índole estructural, como es el relacionado con el lento crecimiento de la productividad. Este asunto no es independiente del estado apocado de las expectativas de rentabilidad en la producción. Por otra parte, destacan fenómenos como el envejecimiento de la población y su efecto en el aumento del ahorro sobre el gasto de consumo. Una expresión de esto es el cambio en la política demográfica en China, que abandonó desde hace algún tiempo la medida de limitar a las familias a un solo hijo.

Mervyn King, que fue gobernador del Banco de Inglaterra de 2003 a 2013, considera en su libro titulado Alquimia el papel central del dinero en el funcionamiento de la economía y, en especial, en el desarrollo de la crisis de 2008 y sus secuelas. Se refiere a algunas cuestiones que determinan las funciones del dinero.

Una es la noción de desequilibrio, que caracteriza como la ausencia de un estado de balance de las fuerzas que actúan en un sistema. En economía, dice, esa posición es insostenible y los cambios en los patrones del gasto y la producción se desplazan a una nueva posición, que da lugar a una nueva inestabilidad.

Otra cuestión tiene que ver con la "incertidumbre radical", aquella que hace imposible representar el futuro en términos de un conocimiento completo de los escenarios a los que se asigna una cierta probabilidad. Este es un tema antiguo, propuesto por Frank Knight en 1921 y que está también detrás de las propuestas de Keynes. Esta concepción fue abandonada como forma de pensar la economía y el dinero en las teorías más ortodoxas formuladas durante décadas.

La más relevante en el entorno de los mercados y que tiene un claro significado político tiene que ver con la confianza. King la considera como el ingrediente básico que hace que funcione la economía de mercado. En la práctica, sugiere que la confianza se complementa con la regulación. La confianza es clave para definir el papel del dinero, de los bancos y de las instituciones con las que se administra la economía.

King recuerda una fórmula atribuida a Confucio y que tiene una aplicación muy amplia en cuanto al carácter del poder y su ejercicio en una sociedad. Según esa fórmula, "tres cosas son necesarias para el gobierno: las armas, la comida y la confianza. Si un gobernante no puede mantener las tres, debe ceder las armas primero y la comida después. La confianza debe ser resguardada hasta el final: sin ella no puede sostenerse".

Estas tres partes no se combinan en una receta a seguir como en la farmacia o el fogón; es un trabajo fino y un "equilibrio" que tiende a quebrarse recurrentemente. La gestión del dinero y su valor es sólo una parte, pero su impacto es muy grande.

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Viernes, 16 Septiembre 2016 05:46

Merkel y Hollande ven a Europa en crisis

Merkel y Hollande ven a Europa en crisis

Junto a la canciller alemana, el presidente francés advirtió sobre la necesidad de tratar con lucidez la situación continental, que definió como una crisis que cuestiona la existencia y los fundamentos del armado regional.

 

La cumbre de la Unión Europea (UE) llega hoy a Bratislava con la promesa del eje franco-alemán de trabar acuerdos con el resto del bloque en propuestas vinculadas con seguridad, economía y defensa. Angela Merkel y François Hollande manifestaron su deseo de concretar una agenda de trabajo y una hoja de ruta en común con el resto de los países. En una entrevista en París junto a la dirigente alemana, el presidente francés advirtió sobre la necesidad de ser lúcidos con la situación que vive Europa, una crisis que, consideró, pone en cuestión la existencia y los fundamentos del armado regional.

Para eso, aseguró, hace falta mirar de frente las razones que empujaron a los británicos a salirse de la UE en el referéndum del 23 de junio, pero también se debe ser consciente de las inquietudes en el resto de países por el control de las fronteras o la migración. Merkel puso el acento en su voluntad de responder a las fricciones que se dieron en los últimos meses en el seno de la Unión entre países del norte y del sur, y entre los del este y del oeste.


Los mandatarios definieron a su vez las prioridades. Para Hollande, empiezan por la seguridad interior y exterior, asunto en el que los ministros de Interior de ambos países prepararon propuestas para que todos los socios comunitarios trabajen de forma más coordinada, por ejemplo, para descifrar las comunicaciones codificadas de los grupos terroristas.


En pos de aunar esfuerzos, Francia, Alemania y la Comisión Europea (CE) enarbolaron una serie de ideas en el área de defensa. París y Berlín anunciaron, después de los atentados de los últimos meses, su intención de reforzar el papel militar de la UE. Bajo ese espíritu, sugirieron el armado de un fondo de financiación europeo o la creación de un cuartel general para fuerzas en operaciones exteriores.


El ministro italiano de Relaciones Exteriores, Paolo Gentiloni, también propuso una estrategia de defensa común del bloque. “El reforzamiento de la defensa europea es un elemento clave de la estrategia global de la UE”, escribió Gentiloni en el portal Politico. Asimismo, el jefe de la diplomacia italiana reclamó que esa propuesta sea objeto de debate durante la cumbre de Bratislava.


La segunda gran prioridad es una apuesta por las nuevas tecnologías y la transición energética como fuentes de crecimiento económico y de empleo, para lo cual se prevé ampliar el plan de inversiones al que da nombre el presidente de la CE, Jean-Claude Juncker. “Necesitamos una agenda clara para la transición digital”, afirmó la canciller alemana, que a modo de ejemplo recordó el objetivo de que en 2020 el wifi debe estar disponible en todas partes.


Como tercera prioridad se encuentra dar esperanza a la población para el futuro, en particular a los jóvenes, y demostrar que los europeos son capaces de ser portadores de valores. Para Hollande hay que subrayar lo que representa Europa en ese sentido, ya que es la primera potencia económica del mundo, con un modelo social que muchos envidian y una cultura compartida. Merkel, por su parte, hizo hincapié en que tiene que haber una promesa de empleo y de prosperidad para los jóvenes y para que eso pase, entre otras cosas, Europa debe ser un continente abierto al mundo y orgulloso de sus conquistas.


En respuesta a las críticas por tomar decisiones unilaterales con implicaciones para todos sus vecinos –como la acogida de refugiados–, la canciller explicó que se van a discutir las iniciativas que París, Berlín y Bruselas diseñaron las últimas semanas. “Ahora –señaló– la idea es ampliarlo a los otros Estados de la UE con los que queremos trabajar con un método incluyente. No queremos dejar a nadie en la zanja.” Para conseguirlo, sostuvo, son fundamentales la economía y la cohesión de la sociedad europea.


En su opinión, Europa atraviesa una crisis, un momento decisivo. “Creo que necesitamos una agenda clara”, insistió la mandataria, y consideró que debilidades y tareas deben afrontarse de forma conjunta. Existe la voluntad de trabajar más rápidamente y con objetivos más precisos, señaló Merkel, quien aprovechó la ocasión para saludar el discurso pronunciado esta semana por el presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, sobre el estado de la UE.


El miércoles, el político luxemburgués pidió redoblar el multimillonario programa de inversiones para estimular la economía. Con respecto al Brexit, Hollande dijo que podría derivar en una crisis fundamental en Europa. “Conocemos los desafíos. Sabemos lo que está en juego”, dijo. Con referencia al plan de seguridad señaló: “Tenemos que proteger a los europeos”.
El deseo de fortalecer el bloque se manifestó en destacados políticos europeos, como el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, quien espera que de la cumbre en Bratislava surjan importantes impulsos para brindar una mayor cohesión y capacidad de acción a la UE. “Espero de la comunidad de los 27 una señal clara de que vamos a seguir unidos pese a los problemas y los temas controversiales”, afirmó Schulz a la revista alemana Der Spiegel. Si se considera la situación actual, eso ya sería un éxito, subrayó el político socialdemócrata alemán.

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Jueves, 15 Septiembre 2016 06:09

Venezuela no preside el Mercosur

Venezuela no preside el Mercosur

Argentina, Brasil y Paraguay firmaron un comunicado y emplazaron a Caracas a cumplir con sus obligaciones. Uruguay se abstuvo “para salvar el organismo y evitar su parálisis”, dijo el vicecanciller José Luis Cancela.

 

Los fundadores del Mercosur, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, asumieron ayer la presidencia rotativa del bloque en lugar de Venezuela, y advirtieron con suspender al país petrolero si no cumple con sus obligaciones.


Un comunicado de la Cancillería brasileña dio cuenta de la noticia, y reveló que los países fundadores del bloque emplazaron a Caracas y adoptaron una declaración conjunta sobre el tema. Sin embargo, alegando que las decisiones en Mercosur se toman por consenso y respetando las normas de funcionamiento, el gobierno de Nicolás Maduro desconoció la medida y dijo que no tolerará violaciones a los tratados del grupo.


En tal sentido, la canciller venezolana Delcy Rodríguez remarcó que su país está en ejercicio pleno de la presidencia. En contraste, la oposición venezolana celebró la sanción como una derrota del mandatario socialista. “Maduro fue derrotado por Mercosur, la comunidad internacional hoy está clara sobre la realidad (de Venezuela), donde se violan los derechos humanos y no hay democracia’’, dijo Luis Florido, presidente de la Comisión de Política Exterior del Parlamento, de mayoría opositora.


La declaración firmada por los ministros de Relaciones Exteriores señala que la presidencia del Mercosur en el actual semestre será ejercida mediante la coordinación entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. En consecuencia, los cuatro países podrán adoptar las decisiones necesarias en materia económico-comercial y en otros temas esenciales para el funcionamiento del Mercosur, así como en las negociaciones comerciales con terceros países o con bloques de países, precisa el comunicado. Además, advierte al gobierno de Maduro, que enfrenta una severa crisis económica por la caída de los precios del petróleo, que su país será suspendido del Mercosur el 1º de diciembre si no adopta el conjunto de sus acuerdos y normativas jurídicas. Entre los que Caracas tiene pendiente aparecen el Acuerdo de Complementación Económica nº 18, que trata sobre libre circulación de bienes, así como el Protocolo de Promoción y Protección de Derechos Humanos y el Acuerdo sobre Residencia de Nacionales de los Estados Partes del Mercosur.


La presidencia rotativa fue ejercida por Uruguay en el primer semestre y en el segundo le habría correspondido a Venezuela, según el orden alfabético que rige en el Mercosur para esos traspasos. Concluido su período, en junio pasado, Uruguay se negó a continuar ejerciendo la presidencia del Mercosur, que Venezuela decidió asumir pese al rechazo explícito de tres de los miembros del bloque. La crisis se produce en un momento delicado para el bloque sudamericano, que relanzó las negociaciones de un tratado de libre comercio con la Unión Europea.


Según la nota, firmada por el canciller brasileño, José Serra, “el acuerdo entre los fundadores del Mercosur fue adoptado con espíritu de preservación y fortalecimiento del bloque, de modo de asegurar una solución de continuidad al funcionamiento de sus órganos y mecanismos de integración, cooperación y coordinación”. Otro comunicado, pero de la Cancillería paraguaya, pone el acento en el reclamo a Venezuela para que cumpla las obligaciones asumidas en su protocolo de adhesión al ente regional. “Esta declaración refleja los pasos para asegurar el equilibrio de derechos y obligaciones en el proceso de adhesión de Venezuela, atento a que este país no ha incorporado normativa esencial del Mercosur en su legislación nacional”, indicó el vicecanciller Rigoberto Gauto.


Por su parte, el vicecanciller de Uruguay, José Luis Cancela, dijo ayer en Montevideo que la abstención de su país en la declaración emitida por los miembros fundadores del bloque tiene como fin salvar el organismo y evitar su parálisis. “Si Uruguay no se abstenía, el Mercosur hubiera entrado en una parálisis”, afirmó el canciller en una rueda de prensa. La abstención de Uruguay, dijo, estuvo en consonancia con la postura que ha tenido desde que se desató la crisis por el traspaso de la presidencia, ya que no fue ni es el criterio del país suspender a Venezuela como miembro pleno del bloque, que según advirtió es una premisa defendida por algunos miembros del bloque. En ese sentido, Cancela especificó que Uruguay no tiene una aproximación sancionatoria hacia el país caribeño sino más bien una cooperativa. Además, recordó que la declaración emitida el martes instaba a Venezuela a incorporar cerca de 300 normas para cumplir cabalmente con sus obligaciones como miembro pleno del Mercosur, puesto que en los cuatro años que lo integró, no pudo hacerlo.


Por otro lado, Serra afirmó la semana pasada: “Venezuela vive bajo un régimen autoritario, no democrático. Un país que tiene presos políticos no puede ser un país democrático’’. Las tensiones crecieron en los últimos días tras la detención en Venezuela del periodista chileno-venezolano Braulio Jatar. “Estamos muy preocupados por la reciente multiplicación de detenciones arbitrarias en Venezuela, como la del periodista Braulio Jatar, ocurridas en detrimento del debido proceso legal y en claro incumplimiento de las libertades y las garantías fundamentales’’, afirmó Serra el martes. La canciller venezolana, Delcy Rodríguez, tildó esas declaraciones de descaradas e inmorales. Serra afirmó además que la situación dificulta aún más el diálogo entre el gobierno y la oposición, indispensable para superar la crisis política, económica, social y humanitaria que afecta a Venezuela.


El Mercosur atraviesa una de sus peores crisis, solo equiparable a la que generó la suspensión de Paraguay en 2012 luego de un juicio parlamentario que destituyó al presidente de izquierda Fernando Lugo. Fue precisamente en ese período que Argentina, Brasil y Uruguay aprobaron el ingreso de Venezuela, al que se oponía Asunción.

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Miércoles, 14 Septiembre 2016 06:40

¿Francia entierra el TTIP?

¿Francia entierra el TTIP?

La historia de la liberalización comercial a nivel mundial no es muy larga. Desde la posguerra se sucedieron diferentes rondas de negociaciones multilaterales al amparo de los Acuerdos generales sobre aranceles y comercio (GATT). Pero el momento decisivo vino con la ronda Uruguay, que culminó con los Acuerdos de Marrakech (1994) y el nacimiento de la Organización Mundial de Comercio.


El objetivo del lobby mundial de grandes empresas multinacionales y centros financieros se logró ampliamente en 1995. No sólo se obtuvo la reducción de aranceles y la casi desaparición de las restricciones cuantitativas para todo tipo de productos, sino que también se consiguió ampliar lo que se llamó la agenda de los acuerdos comerciales. En efecto, la cobertura de dichos acuerdos había quedado restringida a lo que fue su tema medular desde 1947: aranceles, cuotas, subsidios y prácticas comerciales desleales. Pero en Marrakech se introducen otros temas en la agenda: inversiones, requisitos de desempeño, propiedad intelectual, compras de gobierno y servicios financieros, entre otros. Junto con la intervención activa del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, la OMC terminó por consolidar los dogmas del Consenso de Washington en la segunda mitad de los años noventa. Se impuso la privatización de todo tipo de servicios públicos (desde la salud y educación) y se restringió la aplicación de políticas para el desarrollo industrial y agrícola.


Hoy la liberalización comercial a escala global es un hecho. Los promedios arancelarios a nivel mundial no son altos y las restricciones cuantitativas no son un obstáculo importante al comercio. Pero como si la tarea estuviera inacabada, Estados Unidos ha promovido dos grandes proyectos de tratados comerciales, el Acuerdo Trans-Pacífico y el Acuerdo Trans-Atlántico sobre comercio e inversiones (TTIP por sus siglas en inglés). El objetivo de estos tratados ya no es reducir los aranceles y extirpar lo que queda de los sistemas de cuotas. Su finalidad es consolidar y fortalecer los instrumentos que utilizan las grandes corporaciones que dominan el comercio internacional para extender su poder oligopólico.


Obama ha puesto todo su empeño por sacar adelante estos dos acuerdos comerciales, casi como si se tratara de su legado presidencial. Pero la controversia ha rodeado los dos proyectos. De hecho, Francia acaba (el 30 de agosto) de asestar lo que podría ser el golpe terminal en contra del TTIP. Después de apoyar la iniciativa del TTIP desde 2013, el gobierno de François Hollande ha decidido abandonar las negociaciones a partir de este mes. El anuncio lo hizo su secretario de comercio Fekl Matthias y las razones invocadas se vinculan con la intransigencia estadunidense en materia de solución de controversias, energía, salud, servicios públicos y cultura.


Sin embargo, Francia no tiene el poder para detener las negociaciones. La Comisión europea en Bruselas conserva el poder para continuar las pláticas con Estados Unidos todo el tiempo que juzgue necesario. Este es otro ejemplo absurdo de como la soberanía de los países europeos ha sido gravemente comprometida por la arquitectura de la integración en el viejo continente. Todavía en la cumbre de junio pasado los jefes de estado de la Unión Europea ratificaron el mandato de Jean-Claude Junker para proseguir las negociaciones del TTIP. Por eso el anuncio francés no parece haber impresionado demasiado a la comisionada europea sobre comercio, Cecilia Malmström, quien ya ha declarado que las negociaciones continuarían y ha reafirmado la meta irrealista de concluir un acuerdo antes de fin de año.


Pero es un hecho que las negociaciones se encuentran en mal estado. El TTIP tiene mucho apoyo todavía, pero el anuncio de Fekl se hace eco de las declaraciones del vice-canciller alemán, Sigmar Gabriel, en el sentido de que de facto las negociaciones ya han fracasado. Aún si la Comisión europea logra mantener el tren de negociaciones sin descarrilarse, el ritmo tendrá que ser más lento.


Las objeciones que hoy señala el gobierno francés frente al TTIP tienen que ver con la falta de transparencia en las negociaciones, así como con los temas de solución de controversias (en paneles de arbitraje privado), medio ambiente y salud pública. Es posible que el gobierno francés esté endureciendo el tono frente al TTIP por la presión que enfrenta de cara a las elecciones presidenciales de 2017. De cualquier modo, rechazar el TTIP es un paso en la dirección correcta. Pero al mismo tiempo que anuncia la oposición al acuerdo transatlántico, el gobierno francés mantiene su apoyo al Tratado de libre comercio entre Europa y Canadá (CETA, por sus siglas en inglés), firmado en 2013 y que debe ser ratificado por la mayoría de países europeos para entrar en vigor en 2018. La opacidad en las negociaciones, la cláusula de solución de controversias con tribunales privados y las deficiencias en materia ambiental y estándares sociales son también la marca del CETA. Son los mismos defectos del TTIP: ¿por qué no rechazarlo también?


Twitter: @anadaloficial

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Sólo China puede salvar a la centroizquierda latinoamericana y a Cuba

1. Venezuela: Batalla decisiva del Continente


Hay guerra entre América del Norte y América del Sur. Su objetivo estratégico es la destrucción de los gobiernos socialdemócratas (centro-izquierda) y del Socialismo del Siglo 20, de Cuba. Brasil y Argentina, los dos países más poderosos de América del Sur, ya sucumbieron. En la sala de espera, la recuperación imperial de El Salvador, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia y Cuba. La doctrina de dominación imperialista de James Monroe se va imponiendo a la doctrina de soberanía nacional de Simón Bolívar. Sin caer en la simplona teoría del dominó se puede cuantificar el horizonte de tiempo, en que Washington recuperará el control completo del hemisferio occidental. Analizando la correlación de fuerzas hemisféricas y la geopolítica global, la hipótesis fundada es, que el primer gobierno socialdemócrata caerá dentro de dos años y el último en unos tres lustros. La batalla decisiva de la contienda hemisférica, la que decide la guerra continental, se libra en Venezuela. Es el "teatro de operaciones" continental; comparable a Siria en la guerra global Washington-Rusia, y el Mar meridional en la guerra global Washington-Beijing. Si cae Venezuela, caerán los demás gobiernos mencionados.


2. Guerra de clases y superpotencias


La conflagración es doble. Es guerra de clases entre las oligarquías criollas y las corrientes socialdemócratas tipo New Deal (Roosevelt). Y es guerra geopolítica entre el neofascismo anglo-sionista (neocons), representado por sus títeres Obama, Clinton, Trump, y las potencias del emergente sistema global multipolar, China y Rusia. Si se derrumba Venezuela, Washington acelerará el desmontaje de todos los avances soberanos alcanzados por los gobiernos criollos rooseveltianos ---por ejemplo, la primera Escuela Antiimperialista de las Fuerzas Armadas de América Latina, inaugurada por Evo Morales el 17 de agosto, en un acto de inaudita valentía antiimperialista; el ALBA, etc.--- y, particularmente, la cooperación geoestratégica con Rusia y China. Washington está perdiendo la carrera configuradora de la nueva arquitectura global multipolar, ante Rusia y China: particularmente en lo económico y lo militar, donde no puede competir con los avances en comunicación, computación y radares cuánticos de China y los misiles hipersónicos de Rusia, ante los cuales no tiene defensas. A la luz de esta situación, el neofascismo tratará con todos los medios a su alcance, mantener América Latina en su actual estado balcanizado y dominado.


3. El problema de la batalla decisiva en Venezuela


Si la batalla por el control del Estado venezolano es la batalla decisiva por la defensa de los gobiernos de centro-izquierda, Cuba y la autonomía estratégica bolivariana, entonces es deber moral de todo antiimperialista, ayudar a evitar que el Estado venezolano caiga en manos de los monroeístas. El problema para ganar esta batalla es que la conducción del Estado venezolano está en manos de dos figuras patéticamente ineptas: un Rasputín político (Maduro) que se comunica con el más allá y sabe tanto de la dialéctica de la realidad, como un burro de la física cuántica; y un Rasputín económico (Alfredo Serrano Mancilla) importado de la manada de Podemos, cuya distopía económica es la burla viva de las ciencias económicas. Juntos, son la encarnación del "Elogio de la Locura" de Erasmo de Rotterdam. Y, dicho sea de paso: teniendo Venezuela tan extraordinarios economistas como Felipe Pérez Martí y Víctor Álvarez, entre otros, es el colmo del malinchismo (neocolonialismo intelectual) y una verguenza nacional, que el gobierno venezolano usa un alquimista importado, en lugar de los excelentes científicos patrióticos del país.


4. China en la Batalla Decisiva por América Latina


Cuando mis amigos chinos me piden evidencia empírica de que Washington trata de subvertir a escala hemisférica los legítimos intereses (económicos) de China, les digo que tengan paciencia. Que más allá de escaramuzas en México y Argentina, no ha llegado el momento de la ofensiva general. Que Washington está en una fase preparatoria, en la que tiene que destruir los gobiernos socialdemócratos y sustituirlos por gobiernos neoliberales-monroeístas, porque necesita los Estados como falange del ataque general. Ha avanzado mucho en esta precondición logística de la ofensiva continental abierta contra China. De ahí, que con las tres potencias más grandes de América Latina bajo su control, plus el desarme de las FARC y la ausencia total de un nuevo líder secular como Fidel en la Patria Grande, pronto veremos medidas mucho más drásticas en el roll back imperial, que hasta ahora. El cáncer avanza aunque no aparece todavía en las radiografías.


5. China Marshall Plan vs Rasputinismo tropical


La batalla decisiva continental, que se libra en Venezuela, no puede ganarse con el Rasputinismo tropical en el poder, ni sin un salto cualitativo en la política económica, anclado en una nueva programática económica y recursos financieros frescos por el orden de unos 50 mil millones de dólares. Excepto el capitalismo financiero occidental, sólo China podría aportar este crédito o stand-by letter. Si quiere salvar a sus intereses geoestratégicos en América Latina, a los gobiernos socialdemócratas y la alianza orgánica que ha disfrutado con ellos en los últimos años, le queda un sólo camino: hablar en Caracas con los dueños del circo, no con sus payasos: las fracciones militares de Padrino López y Rodriguez Torres. Debe ofrecerles el China Marshall Plan, directo o vía los BRICS, condicionándolo a la sustitución del equipo Maduro en enero/febrero, 2017, y el cambio de la alquimia económica actual por un programa político-económico científico de salvación nacional.


6. Maridaje insólito: el Buda de la Fortuna y la Revolución de los Claveles


Si China o los militares venezolanos no muestran la audacia para un movimiento de realpolitik geopolítica de este tipo, con la calidad estratégica mostrada por Vladimir Putin en Siria y en Crimea ---o si China juzga que América Latina no vale la pena para enfrentarse a Washington--- entonces, los gobiernos de centroizquierda y la herencia del Socialismo del Siglo 20 de Cuba, no se van a salvar de la embestida monroeista. Y China, en el 40ª aniversario de la muerte de Mao, y el 100 aniversario de la fundación del Partido Comunista de China, habrá perdida la oportunidad histórica de servir a los pueblos de América Latina y la humanidad entera.

Lunes, 12/09/2016 01:55 PM

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Amenazas y debilidades en el regionalismo postneoliberal

ALAI AMLATINA, 24/08/2016.-Hace un par de semanas escribía sobre como América latina se había convertido en la principal región en la construcción de la multipolaridad en el Sistema Internacional. En esa construcción, sin duda alguna, jugaba un papel fundamental las nuevas orientaciones políticas y económicas que emanaban de lo que venimos denominando como regionalismo postneoliberal. Estos procesos de integración debían ayudar a consolidar los grandes cambios políticos, económicos y sociales acaecidos durante la última década, sin embargo, podemos observar que durante el último año, los procesos de integración regional y concertación política surgidos de la orientación política en la región durante la última década y media, están también en disputa.

El primero de los factores a tener en cuenta es el del cambio en la correlación de fuerzas en la región. El retorno de fuerzas políticas de derechas a algunos países de la región ha afectado sin ningún tipo de dudas al equilibrio de poder en la misma. Argentina y Brasil, las dos economías más grandes de América del Sur, han cambiado durante el último año a sus respectivos gobiernos. A esto podemos unir la difícil situación que atraviesa Venezuela a nivel interno, que ha impedido que Venezuela siga ejerciendo el liderazgo en la construcción regional tal y como lo había hecho durante la década anterior

Estos cambios al interior de los países, han tenido sus efectos en buena parte de los procesos de integración postneoliberal en la región. La UNASUR está sufriendo un debilitamiento paulatino y deliberado por parte de algunos países.Hasta hace poco tiempo, la UNASUR, era el principal mecanismo que apoyaba al mantenimiento del orden democrático y constitucional en los países de la región, habiéndose quedado actualmente en un segundo plano ante los intentos desestabilizadores en Venezuela y la destitución de Dilma Rousseff. La UNASUR a través de la Secretaría General ha levantado la voz, sí, pero ya no ha contado con el apoyo unánime del resto de los Presidentes.

Por su parte, el MERCOSUR, parece querer volver a sus orígenes. Aquellos orígenes que en 1991 estaban claramente marcados por el auge del neoliberalismo en la región. Muestra de esto ha sido la paralización durante varias semanas del traspaso de la Presidencia Pro Témpore (PPT) a Venezuela, el retorno a la negociación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con la Unión Europea (UE) y la cada vez mayor sintonía con la Alianza del Pacífico. La CELAC, el foro que consigue aglutinar a todos los países del continente con las excepciones de EEUU y Canadá, también sufrió con la inasistencia de ciertos líderes a la última Cumbre presidencial que se celebró en enero de este año en Quito.... Acontecimientos que, si bien no buscan derrumbar los procesos, sí bajar su perfil o su orientación política.

El segundo de los factores que puede estar detrás de este debilitamiento de los procesos de integración es el marcado carácter intergubernamental de los mismos. Es cierto que la supranacionalidad de todas las instituciones se ha mostrado perjudicial cuando no existen las condiciones sociales, económicas y políticas de cohesión entre los países. Sin embargo, junto con el intergubernamentalismo para la toma de decisiones que afectan a la soberanía de cada uno de los países, es necesaria la creación y fortalecimiento de otras instituciones de carácter supranacional en aquellos ámbitos en que la heterogeneidad de los países no ponga en riesgo a la soberanía nacional.

Este tipo de instituciones ayudarían a construir ciertos mecanismos de irreversibilidad relativa que permitan lidiar con los intentos de debilitamiento de alguno de los países miembros. Algunas de las instituciones que se hacen necesarias en la región son: el Banco del Sur y del Fondo del Sur; mecanismos para la resolución de controversias a nivel regional y que no estén al servicio de los grandes capitales; creación de una Agencia Pública de Calificación que no esté a merced de los intereses especulativos; el fortalecimiento del comercio intrarregional con mecanismos propios como el SUCRE; y la ampliación o profundización de los proyectos y las empresas grannacionales.

Estas instituciones, a su vez, ayudarían a avanzar en otro de los grandes déficit de la integración postneoliberal y que constituye el tercer factor identificado de debilidad: la falta de integración productiva regional y concreción de una inserción diferente en la economía mundo. Se ha conseguido romper con el sofisma de la apertura comercial como punta de lanza de la integración regional, y en los discursos políticos han abundado las referencias al cambio de la matriz productiva y la complementariedad productiva entre los países de la región. Sin embargo, la realidad es que no se ha conseguido avanzar sustancialmente en la ruptura del modelo primario exportador y dejar atrás la tradicional División Internacional del Trabajo que ha condenado a los países de la región a su posición periférica.

La integración o complementariedad productiva, así como ciertas instituciones supranacionales, permitirían la creación de resistencias frente al intento de /tabula rasa/ que persiguen los gobiernos neoconservadores en la región. Es rompiendo con las lógicas de la dependencia como se construye soberanía. La complementariedad productiva a nivel regional, frente a la competencia y el comercio desigual extraregional, deben cimentar la construcción de un verdadero polo de poder en la región, ya no sólo a nivel político, sino acompañado de un fortalecimiento equilibrado del rol de los países de la región en la economía mundial.

23/08/2016

- @Sergio_MartinC

Unidad de Debates Económicos (UDE) de CELAG

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Viernes, 15 Julio 2016 08:01

Brasil padece el ajuste

Michel Temer, presidente provisional de Brasil, en problemas.


La economía de Brasil sigue mostrando un fuerte deterioro, al registrar una contracción del 5,3 por ciento en los últimos doce meses, en la medición de mayo. Así lo informó el Banco Central brasileño, que mes a mes confirma el proceso de recesión notable que atraviesa el principal socio comercial de la Argentina. El impacto para el mercado interno argentino no es menor, puesto que la situación de Brasil frena las exportaciones industriales, principalmente de vehículos automotores. Las dificultades de la actividad económica brasileña comenzaron a principios de 2015, cuando el equipo económico lanzó un programa de ajuste ortodoxo con devaluación, suba de la tasa de interés y recorte del gasto público, medidas que terminaron generando el estancamiento de la demanda agregada con mayores presiones para el proceso inflacionario. El paquete económico brasileño no fue muy distinto al implementado en los últimos meses por la gestión de Cambiemos, que avanzó con una megadevaluación con ajuste del dólar del 60 por ciento, el aumento de 10 puntos de la tasa de interés de referencia en moneda local y la reducción de las erogaciones estatales con recorte de subsidios. El resultado tampoco fue muy distinto para el mercado local, con una economía que pasó de crecer del 2,4 por ciento a caer alrededor del 1 por ciento y una inflación que casi se duplicó, pasando del 26 a 45 por ciento interanual en menos de seis meses.


En 2015, la economía brasileña había registrado un retroceso del 3,8 por ciento, al tiempo que los principales consultores del mercado de ese país estiman para 2016 una nueva contracción del 3,3 por ciento. La economía no es la única dificultad del principal socio comercial del país, sino que pasa por una importante tensión política, en la que se suspendió por 180 días a la presidenta Dilma Rousseff y se está evaluando la remoción definitiva de la mandataria.


Además de la fuerte caída del PIB, se observa una elevada inflación en Brasil, que en 2015 cerró por primera vez en la última década en dos dígitos (10,7 por ciento). El Banco Central brasileño aplica un programa de metas de inflación, por lo que se ve constantemente obligado a subir la tasa de interés de referencia en moneda local, que ya se ubicó en 14,25 por ciento anualizada, uno de los niveles más elevados de las últimos diez años. La propuesta ortodoxa de metas de inflación es otra de las medidas económicas que el nuevo Gobierno de la Argentina pretende replicar. Federico Sturzenegger, el presidente del BC, anunció que el país ingresará formalmente al esquema de metas de inflación en septiembre, aunque en los últimos meses ya viene intentando controlar el proceso inflacionario a través de la tasa del manejo de la tasa de interés con operaciones de mercado abierto. Los resultados no fueron los esperados por los funcionarios

 

 

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Miércoles, 15 Junio 2016 06:37

Brexit: el voto histórico

Brexit: el voto histórico

El 23 de junio los pueblos del Reino Unido votarán sobre una de las disyuntivas de mayor importancia en su historia reciente: ¿debe o no el Reino Unido permanecer en la Unión Europea? El debate se ha polarizado y las implicaciones político-económicas de esta decisión van más allá de las fronteras europeas.

Las encuestas indican que la opinión en favor de una salida o Brexit, como se le ha ido llamando al combinar las palabras "Britain" y "exit" ha ido ganando terreno. Las empresas encuestadoras fallaron en sus pronósticos el año pasado sobre las elecciones en el Reino Unido (UK, por sus siglas en inglés), pero hoy la tendencia en favor de la Brexit es un hecho contundente. La repulsión a permanecer en la UE se fortalecerá seguramente por la publicación este lunes en The Sun, el tabloide londinense de mayor circulación de un espectacular llamado a votar por la Brexit.

¿Cuál será el efecto de una decisión en favor de la Brexit sobre el estancamiento y la prolongada crisis que hoy sufre la economía europea y el propio Reino Unido? Dicha crisis en Europa se ha agravado por la aplicación de una política macroeconómica que se apoya en la austeridad fiscal, más reformas estructurales neoliberales y una inyección de liquidez que no puede transformarse en crédito para la producción y el consumo. El impacto de la Brexit es incierto, pero muchos indicadores apuntan en la dirección de una mayor desestabilización para la economía europea. Ciertamente la decisión de abandonar la Unión Europea será un golpe a la ya muy discutida credibilidad de la Comisión en Bruselas y a las medidas promovidas activamente por Alemania.

Más allá de estos aspectos políticos están los datos duros sobre la crisis bancaria en Europa. La integración financiera entre los mercados europeos y lo que acontece en la City londinense es estrecha y serían muchas las repercusiones de una eventual salida. La espina dorsal del sistema bancario descansa en la capacidad de los bancos para acceder a mercados profundos con fácil acceso a una mayor liquidez. Hoy el flujo de préstamos interbancarios en Europa sigue estando perturbado por la fuerte desconfianza sobre el estado real de sus hojas de balance. Muchos bancos italianos y españoles, por ejemplo, se mantienen en una situación de gran fragilidad, para decirlo en términos diplomáticos, y sus esfuerzos para obtener fondos y apuntalar su estructura no están dando buenos resultados. La Brexit tendría el efecto de agravar esta desconfianza porque aumentará la incertidumbre mientras se rescribe el régimen regulatorio sobre transacciones con el Reino Unido.

En la actualidad se discute el sistema europeo unificado de pagos (SEPA, por sus siglas en inglés). El SEPA propone armonizar y estandarizar operaciones de bancos y cámaras de compensación para todos los países de la UE. La Comisión en Bruselas señala que tendría enormes beneficios (unos 227 mil millones de euros) en términos de acceso a líneas de crédito y mayor liquidez. Una salida de la UE podría excluir a los bancos ingleses de la fiesta y añadir desventajas a las operaciones en libras esterlinas en el mediano plazo.

Por el lado de los flujos comerciales, la Brexit también tendría efectos importantes. El resto de la Unión Europea mantiene un saldo positivo en la balanza comercial con el Reino Unido de 100 mil millones de euros. Si el pronóstico de muchos analistas sobre la reducción de la tasa de crecimiento en el Reino Unido se cumple, las exportaciones de la UE tenderán a disminuir, lo que no implica nada bueno para las economías de Europa continental.

Los que impulsan la Brexit argumentan que las aportaciones del Reino Unido al presupuesto de la Unión Europea es un dispendio absurdo que sólo sirve para alimentar a la euro-burocracia. La aportación asciende a 14 mil millones de euros, pero el Reino Unido recibe de Bruselas unos 7 mil millones de euros en forma de subsidios agrícolas y para desarrollo regional. La brecha en el presupuesto europeo tendrá que llenarse con un aumento de las aportaciones de Alemania principalmente. El "ahorro" para el Reino Unido es una parte marginal de su PIB. Además, la salida de la UE acarrearía costos importantes para la economía del Reino Unido porque muchos planes de inversión podrían ser reconsiderados.

Este tema de los flujos de inversión no puede ser ignorado. En la actualidad el Reino Unido recibe unos 23 mil millones de euros anuales de inversión extranjera directa. Pero muchas encuestas sobre grupos corporativos revelan que 72 por ciento de los inversionistas europeos acuden al Reino Unido precisamente porque tiene acceso al mercado de la UE. De romperse este vínculo, los inversionistas podrían desviar sus capitales hacia otros destinos.

La Brexit cerraría la puerta a una participación eficaz en favor de reformas al sistema de integración europeo. En el corto plazo fortalecerá las tendencias del populismo de derecha que ya representan una amenaza a la estabilidad en Europa y en el mundo entero, incluidos los desplantes de Trump en Estados Unidos.

Twitter: @anadaloficialBrexit: el voto histórico
Alejandro Nadal
El 23 de junio los pueblos del Reino Unido votarán sobre una de las disyuntivas de mayor importancia en su historia reciente: ¿debe o no el Reino Unido permanecer en la Unión Europea? El debate se ha polarizado y las implicaciones político-económicas de esta decisión van más allá de las fronteras europeas.

Las encuestas indican que la opinión en favor de una salida o Brexit, como se le ha ido llamando al combinar las palabras "Britain" y "exit" ha ido ganando terreno. Las empresas encuestadoras fallaron en sus pronósticos el año pasado sobre las elecciones en el Reino Unido (UK, por sus siglas en inglés), pero hoy la tendencia en favor de la Brexit es un hecho contundente. La repulsión a permanecer en la UE se fortalecerá seguramente por la publicación este lunes en The Sun, el tabloide londinense de mayor circulación de un espectacular llamado a votar por la Brexit.

¿Cuál será el efecto de una decisión en favor de la Brexit sobre el estancamiento y la prolongada crisis que hoy sufre la economía europea y el propio Reino Unido? Dicha crisis en Europa se ha agravado por la aplicación de una política macroeconómica que se apoya en la austeridad fiscal, más reformas estructurales neoliberales y una inyección de liquidez que no puede transformarse en crédito para la producción y el consumo. El impacto de la Brexit es incierto, pero muchos indicadores apuntan en la dirección de una mayor desestabilización para la economía europea. Ciertamente la decisión de abandonar la Unión Europea será un golpe a la ya muy discutida credibilidad de la Comisión en Bruselas y a las medidas promovidas activamente por Alemania.

Más allá de estos aspectos políticos están los datos duros sobre la crisis bancaria en Europa. La integración financiera entre los mercados europeos y lo que acontece en la City londinense es estrecha y serían muchas las repercusiones de una eventual salida. La espina dorsal del sistema bancario descansa en la capacidad de los bancos para acceder a mercados profundos con fácil acceso a una mayor liquidez. Hoy el flujo de préstamos interbancarios en Europa sigue estando perturbado por la fuerte desconfianza sobre el estado real de sus hojas de balance. Muchos bancos italianos y españoles, por ejemplo, se mantienen en una situación de gran fragilidad, para decirlo en términos diplomáticos, y sus esfuerzos para obtener fondos y apuntalar su estructura no están dando buenos resultados. La Brexit tendría el efecto de agravar esta desconfianza porque aumentará la incertidumbre mientras se rescribe el régimen regulatorio sobre transacciones con el Reino Unido.

En la actualidad se discute el sistema europeo unificado de pagos (SEPA, por sus siglas en inglés). El SEPA propone armonizar y estandarizar operaciones de bancos y cámaras de compensación para todos los países de la UE. La Comisión en Bruselas señala que tendría enormes beneficios (unos 227 mil millones de euros) en términos de acceso a líneas de crédito y mayor liquidez. Una salida de la UE podría excluir a los bancos ingleses de la fiesta y añadir desventajas a las operaciones en libras esterlinas en el mediano plazo.

Por el lado de los flujos comerciales, la Brexit también tendría efectos importantes. El resto de la Unión Europea mantiene un saldo positivo en la balanza comercial con el Reino Unido de 100 mil millones de euros. Si el pronóstico de muchos analistas sobre la reducción de la tasa de crecimiento en el Reino Unido se cumple, las exportaciones de la UE tenderán a disminuir, lo que no implica nada bueno para las economías de Europa continental.

Los que impulsan la Brexit argumentan que las aportaciones del Reino Unido al presupuesto de la Unión Europea es un dispendio absurdo que sólo sirve para alimentar a la euro-burocracia. La aportación asciende a 14 mil millones de euros, pero el Reino Unido recibe de Bruselas unos 7 mil millones de euros en forma de subsidios agrícolas y para desarrollo regional. La brecha en el presupuesto europeo tendrá que llenarse con un aumento de las aportaciones de Alemania principalmente. El "ahorro" para el Reino Unido es una parte marginal de su PIB. Además, la salida de la UE acarrearía costos importantes para la economía del Reino Unido porque muchos planes de inversión podrían ser reconsiderados.

Este tema de los flujos de inversión no puede ser ignorado. En la actualidad el Reino Unido recibe unos 23 mil millones de euros anuales de inversión extranjera directa. Pero muchas encuestas sobre grupos corporativos revelan que 72 por ciento de los inversionistas europeos acuden al Reino Unido precisamente porque tiene acceso al mercado de la UE. De romperse este vínculo, los inversionistas podrían desviar sus capitales hacia otros destinos.

La Brexit cerraría la puerta a una participación eficaz en favor de reformas al sistema de integración europeo. En el corto plazo fortalecerá las tendencias del populismo de derecha que ya representan una amenaza a la estabilidad en Europa y en el mundo entero, incluidos los desplantes de Trump en Estados Unidos.

Twitter: @anadaloficial

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