"El mercado global de la educación representa entre 6 y 7 trillones de millones de dólares"

Luis Grubert Ibarra, presidente de la Fecode, presenta aquí las impresiones desprendidas de una reciente reunión de sindicatos de la educación de todo el mundo acaecida el pasado mes de septiembre en Chile. La campaña que hoy lidera la Federación contra la privatización de la educación es producto de tal reunión. Los sindicatos deben afrontar el reto de una comunicación moderna, dirigida hacia el conjunto nacional, asegura el dirigente gremial.


desdeabajo –da–. La Internacional de la educación lo invitó el pasado mes de septiembre a una reunión en Santiago de Chile, ¿qué asunto se trató en esa reunión?
Luis Grubert Ibarra –LGI–. Estuvimos reunidos, la seccional de la Internacional de la educación en América Latina –IAL–, en encuentro con representantes de cuatro países (Nueva Zelanda, Chile, Brasil y Colombia) con los que la Ocde tiene acuerdos secretos, que llaman ellos. Lo normal es que las cosas se develen y si no se develan es porque hay algo que da vergüenza política. En particular el tema educativo no puede manejarse en secreto.

–da–. ¿Qué concluye el evento?
–LGI–. Concluye en una campaña que ya iniciamos a nivel masivo contra la comercialización de la educación, una campaña global, no solo en América Latina sino en todo el mundo. Aquí ya la iniciamos, la cosa es que una campaña en medios es muy costosa, nosotros la contratamos con Caracol, eso se nos vuelve un esfuerzo gigantesco, pero no nos duele, pensamos que es necesario, lo que sí nos duele es que no estamos en posibilidad de hacerlo con mayor amplitud mediática.

–da–. ¿Cómo concretan los distintos gobiernos la comercialización de la educación?
–LGI–. Encontramos que Pearson –que es la gran multinacional interesada en el tema educativo, enmascarada en distintos nombres o nomenclaturas– está detrás de la búsqueda por abrir espacios de mercado para la educación. Su interés no es gratuito, pues un estudio realizado por la Internacional arroja que el mercado de la educación representa entre 6 y 7 trillones de millones de dólares. Es decir, la educación es el mercado más amplio que hoy tiene el universo capitalista para incursionar.

No es casual lo que tratan de hacer en Colombia. Desde Fecode hemos resistido contra la privatización, tenemos logros, por ejemplo, en preescolar, básica primaria y media, y un poco en normales; aquí no han podido hacer lo que ya concretaron en salud y con la educación universitaria, donde todo el mundo tiene que pagar, bajo, medio o alto, pero tiene que pagar. Pese a esto, debo reconocer que en nuestro sector han logrado penetrar, por ejemplo, con el transporte, con la comida, con los útiles, con estudiantes que supuestamente no hay cómo ofertarles, ellos hacen educación contratada por medio de entidades privadas.

–da–. ¿Concretaron alguna otra iniciativa en este encuentro?
–LGI–. Sí, generar organización para que el movimiento pedagógico latinoamericano confluya en experiencias, pero también en acciones, que hagan de esta pelea contra la privatización de la educación, de su comercialización, una pelea más armónica a nivel de la región. La dificultad para lograr esto es que en la región hay asimetrías surgidas de la realidad que nos dominó hace unas décadas, durante las cuales mientras en unos países la pelea principal era contra las dictaduras en otros países podíamos abordar procesos de organización y acción social por el derecho a la educación y por un movimiento pedagógico alternativo. Esto hace que Colombia sea un referente en este último campo para la región.

–da–. ¿Cómo se expresan esas asimetrías hoy día?
–LGI–. Es notable que en países como Chile hay movilizaciones en pro del modelo heredado de la dictadura de Pinochet. Se movilizan desde el sector privado pero también desde sectores sociales. La disputa en la calle no proviene, entonces, desde un solo sector –el popular–, no, el asunto es más complejo, al punto que Bachelet casi que le dijo al sindicato: "bueno, ustedes son los que saben de esto, háganlo".

Estando allí me llamó la atención que los memes, los whastsapp, los grafitis, toda la propaganda esgrimida en contra del cambio se pareciera a esas cosas que hicieron contra nosotros aquí, pero muy parecidos, hasta los mismos epítetos. Pero también encontramos que en Brasil sucede idéntico, así como en Argentina, lo que nos permite pensar que aquí no hay una casualidad, no, aquí está en marcha una campaña universal también de los neoliberales para hacerle resistencia al movimiento sindical, para que éste no se le atraviese en su intención de privatizar: es una campaña dirigida desde la Ocde. Luego de ver esto, creo que la experiencia del encuentro de la IAL en Chile nos muestra que si nos organizamos continentalmente, universalmente, podemos develar formas de lucha, de resistencia, que permitirán seguir haciendo de la educación una oportunidad como derecho para nuestros conciudadanos.

–da–. ¿Se presentó algún documento de esos acuerdos secretos o eso todavía no se ha develado?
–LGI–. Se conoce que hay convenios secretos pero hay un blindaje de los textos acordados; lo que podemos afirmar es la vergüenza de los países para mostrar lo que pactaron; se conocen fragmentos pero no el texto integralmente.

–da–. ¿Hubo un documento público, pensaron que fuera útil un documento, una declaración, sobre el evento?
–LGI–. La campaña es lo público; el documento que sale del Congreso de la Mundial Internacional de la Educación, está en la página y se llama 'La lucha contra la comercialización de la Educación', que nosotros hemos llamado 'La lucha contra la privatización de la educación'.Lo llamativo de este Congreso es que los europeos aceptaron lo que siempre habíamos propuesto los latinoamericanos: que la lucha fundamental es contra el modelo neoliberal y contra la comercialización de la educación.

–da–. En otro plano de la vida visible de Fecode, usted fue invitado al evento de Semana, sobre la educación, cuéntenos sobre ese evento porque esto de alguna manera está sintonizado con lo que nos acaba de decir.
–LGI–. Ese evento era más de empresarios y de comercializadores, ahí no había nadie pensando en educación, todos los que estaban ahí sólo pensaban en los negocios que da la educación. Mi presencia en el evento se debe a una razón: hay quienes han querido satanizar nuestra concepción defendida en los acuerdos de educación diagnóstica formativa. Por ejemplo, alguien como De Zubiría, asegura que lo pactado es vergonzoso pues el Gobierno le entregó a Fecode la evaluación de los maestros, que eso es una promoción automática, y que al ser así redundará contra la calidad de la educación.

–da–. ¿Qué sustentó Fecode frente a este tema de la evaluación?
–LGI–. Nuestra propuesta de evaluación diagnóstica formativa no es un capricho del paro, es una propuesta que viene de tiempo atrás, y tiene una razón de ser: en el Movimiento Pedagógico sempre se peleó para que aquí pudiera hacerse un diagnóstico del estado de la educación para generar también procesos que transformaran, coadyuvando en busca de la calidad, coherentes con esta posición, la propuesta de evaluación que esgrimimos tiene ese propósito: no solo mirar cuál es el estado del maestro, sino también cuál es el estado de la educación, precisando qué puede hacerse en materia de actualización, de capacitación de los maestros.

El acuerdo lo logramos, gracias a la fuerza del magisterio, no a la convicción del Gobierno, no a la convicción de la Ministra, pero hoy quieren satanizarlo, asegurar que por esa vía la que pierde es la educación, es decir, los estudiantes. Pero no será así, hay que brindarle a lo acordado un tiempo necesario para evaluar las primeras experiencias, que estamos convencidos que serán positivas, porque al maestro que le muestren dónde están sus deficiencias en el proceso de enseñanza y aprendizaje, y le dicten un curso para que las corrija, necesariamente su acto pedagógico remediará aquellas prácticas que de alguna manera pudieran ser desacertadas, y diría, además, que aquí también gana el estudiante porque va a tener un mejor maestro, o un maestro con mayores herramientas pedagógicas, didácticas, metodológicas, porque el video le va a mostrar también las fallas, y al mostrarlas y hacer los correctivos, creemos que eso va a ayudar a mejorar la calidad de la educación.

–da–. En el evento de Semana ese fue el propósito de su intervención?
–LGI–. Correcto.

–da–. El 4 de septiembre se reunió de manera extraordinaria la Ascun, esa reunión la llaman Consejo Nacional de Rectores, ellos están muy preocupados con el Sistema Nacional de Educación Terciaria, ¿cuál es su opinión sobre ese Sistema Nacional de Educación Terciaria?
–LGI–. Aquí hay una estructura del sistema educativo que está contenida en nuestra Constitución, por lo que producir una modificación a la estructura del sistema educativo, sin que pase por el legislativo, significaría, primero, una usurpación de funciones, segundo, ese no es asunto del diseño de unos funcionarios, ese es un asunto que debe ser consultado, y ahí los rectores deberían ser consultados.

En fin, lo que ahora hace el Ministerio al rankiar a las universidades es desvirtuar la naturaleza particular de cada una de las instituciones, y en el codeo propio de la estructura del manejo neoliberal, el éxito de uno depende del fracaso de los demás, o sea, el exitoso quiere que los demás fracasen para él ser el exitoso, y el exitoso es el que va a vender. Esto ha despertado malestar no sólo en las universidades públicas, también en las privadas. Parece que el afán del Ministerio es generar noticia, y no mucho más, al menos de profundidad.

–da–. ¿Con el ranking no estarán abriéndole espacio a las universidades privadas con asiento en otros países?
–LGI–. No hay duda de ello, están haciendo una tarea neoliberal: marchitar la imagen de la educación nacional, buscando abrir mercado para que vengan grandes firmas de universidades bien rankeadas en el mundo, empresarios, mercaderes de la educación, para ofertar títulos. Entonces, cualquier familia querrá que su hijo tenga un título de Harvard, de Columbia o del MIT, y hará el sacrificio del mundo para que el título del hijo tenga esa nomenclatura, pues están convencidos que esa nomenclatura le dará oportunidades de trabajo.
Entonces, la resistencia de Ascun tiene como razón de ser la manera unilateral, inconsulta, como el Ministerio viene generando el mismo conejo que ya le hizo a la Mane: aquí se tiene que hacer una reforma de lo que es la Ley 30, de manera concertada, de manera democrática y ese conejo, producto del desvanecimiento de la Mane y de la poca fuerza de Ascun, es una reforma, en la práctica, unilateral de lo contenido en esa Ley 30.

Ascun levanta hoy su voz por el descarado desconocimiento de lo que ellos representan, un órgano que de una u otro manera fue históricamente respetado por los gobiernos anteriores, por su importancia académica y en la educación superior. Mire que este Gobierno ya no la llama superior sino terciaria; es una manera también de revolver la educación superior con otras formas de educación que son post-secundaria pero que no corresponden a la formación universitaria; al revolver eso tratan de desvirtuar la importancia y el papel que tiene la educación universitaria en su desarrollo y en el desarrollo del país.

Hay que recalcar que esa educación que llaman terciaria es una manera de no reconocer el papel y la importancia del profesor universitario en el desarrollo de la vida académica de la universidad, y de pronto los rectores también sienten cómo ese desconocimiento desvanece un acumulado que ellos podrían aportarle a las reformas, modificaciones, ajustes, o transformaciones que requiere la educación universitaria, porque es posible que institutos de formación superior también tengan otras necesidades; pero es evidente que no es lo mismo administrar un instituto de formación superior que administrar una universidad, pues en su esencia tienen matices muy diferentes. Me parece, por ello, que el propósito del Ministerio es revolver y ahí se aplica el principio tan conocido y aplicado de que: "el que divide reina".

Sin duda, la Universidad merece un mejor tratamiento, más aún en un país que pregona y dice estar acercándose a un proceso de paz.

 


La necesidad de una comunicación de nuevo tipo

 

Lo que vimos en Chile nos confirma que existe una acción comunicativa intensa, constante, moderna, dirigida desde organismos como la Ocde, que dispone de inmensidad de expertos para construir ciertos mensajes, ciertos imaginarios, uno de los cuales está destinado a desvirtuar la acción de las organizaciones sindicales y de sus dirigencias. Tratan por todos los medios de impedir el surgimiento de nuevos liderazgos sociales.

Mire, en Chile pudimos comprobar como en conflictos tan distantes como los acaecidos en Inglaterra, Chile, Portugal, Colombia, los mensajes generados desde la parte oficial coinciden en sus colores, en la manera de posicionar la gráfica, en fin, en cómo manejan la comunicación, y tanta coincidencia no puede ser una casualidad, no, allí hay una experiencia acumulada, una decisión de cómo manejar los conflictos, y de ello tenemos que aprender. Nosotros no podemos seguir improvisando ni pegados a formas ya superadas en la comunicación.

El asunto de esta comunicación nos toca estudiarla. Es posible que nuestra generación esté más acostumbrada a viejas formas para desplegarla, y hoy el paradigma comunicativo es diferente; en esto los movimientos sindicales hemos sido conservadores; aquí hay que hacer unos cambios o transformaciones para lograr una comunicación eficaz con el conjunto social, y con sectores específicos de ella como los jóvenes, los cuales despliegan hoy un ejercicio comunicativo expedito, directo, permanente, que ya no incluye a los grandes medios masivos.

Entonces, estamos ante un reto inmenso, ante una oportunidad, pero oportunidad en la que estamos bastante atrasados y tenemos muchas limitaciones que nos obligan a pensar de manera diferente el tema de la comunicación, no sólo con nuestros asociados, no sólo con los que representan el sector, sino con la población en general.

Publicado enEdición Nº 218
En medio de secretos, firman EU y 11 países acuerdo transpacífico

Los ministros de Comercio de 12 naciones del Pacífico, entre ellas México, alcanzaron un acuerdo sobre un amplio pacto comercial que reducirá las barreras arancelarias y establecerá estándares comunes, informó un alto cargo cercano a las negociaciones. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reaccionó de inmediato a la noticia y expresó, según el portal Rusia Today (RT): No dejaremos a países como China escribir las reglas de la economía global.


En México, el presidente Enrique Peña Nieto celebró la conclusión de las negociaciones del ATP, al calificarlo de acuerdo de vanguardia con el que México fortalece su integración comercial con el mundo.


A través de su cuenta de Twitter @EPN, el mandatario escribió: El Acuerdo de Asociación Transpacífica se traducirá en mayores oportunidades de inversión y empleo bien remunerado para los mexicanos.


A su vez, Obama declaró: No podemos permitir que países como China escriban las reglas de la economía global. Nosotros debemos escribir esas reglas, abriendo nuevos mercados a los productos estadunidenses, estableciendo altos estándares para la protección de los trabajadores y preservando nuestro medio ambiente, citó RT.


El mandatario señaló que la asociación transpacífica elimina más de 18 mil impuestos sobre las mercancías procedentes de Estados Unidos, garantiza el empleo y la protección de medioambiente.


El gobierno de Obama ha promovido el acuerdo como parte de una estrategia para aumentar la influencia estadunidense en las zonas de gran crecimiento en Asia y para contrarrestar la influencia creciente de China, que ahora no forma parte del acuerdo pero podría incorporarse más adelante.


El ambicioso pacto, que trasciende las barreras comerciales, define normas laborales y ambientales y protege la propiedad intelectual de las corporaciones multinacionales. Se propone estimular el comercio entre Estados Unidos, Canadá, México, Chile, Perú, Australia, Nueva Zelanda, Japón, Brunei, Malasia, Singapur y Vietnam.


El acuerdo podría remodelar industrias e influir desde los precios del queso hasta el costo del tratamiento para el cáncer. El Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (ATP) tiene efectos en 40 por ciento de la economía mundial y podría presentarse como un legado del presidente Obama, si es ratificado por el Congreso.


Obama dijo en Washington que el acuerdo nivelará el campo de juego para los trabajadores y empresas de su país. Aseguró que los estadunidenses tendrían meses para prepararse para el pacto antes de que lo promulgue.


Aplaudió las conclusiones del acuerdo y destacó que incluye compromisos laborales y ambientales más fuertes que cualquier otro acuerdo, promueve una Internet abierta y refuerza las relaciones estratégicas con sus socios y aliados en la región.


La Casa Blanca destacó asimismo que el ATP promoverá los más altos estándares de transparencia y anticorrupción de la historia, pues obliga a los países a ratificar o aceptar la Convención de Naciones Unidas Contra la Corrupción.


A su vez, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, anticipó que el ATP generará ganancias significativas en comercio e inversiones globales, aunque señaló que es necesario conocer todos los detalles antes de emitir una evaluación integral.


Aunque consideró necesario conocer todos los detalles del ATP antes de emitir una evaluación integral, Lagarde dijo esperar que el acuerdo facilite el camino a "una nueva generación de esfuerzos de integración comercial profunda.


Aliento a otros países a renovar sus esfuerzos para completar las negociaciones actuales y a la comunidad internacional en general para rencender las iniciativas comerciales multilaterales para asegurar un sistema de comercio global congruente, señaló.


Pacto controvertido
El ATP ha sido motivo de controversia debido a lo secreto de las negociaciones que se han realizado en los últimos cinco años y la amenaza percibida por una serie de grupos de interés, desde los trabajadores de la industria automotriz en México a las granjas productoras de leche en Canadá.


La ronda final de negociaciones en Atlanta, que comenzó el miércoles, se había estancado por la interrogante sobre cuánto tiempo debería permitirse un monopolio de medicamentos biotecnológicos de última generación, hasta que Estados Unidos y Australia alcanzaron una solución. Los equipos negociadores han estado enfrentados sobre el periodo mínimo de protección de los derechos de datos utilizados para producir medicamentos biológicos.


Estados Unidos buscaba un lapso de 12 años de protección para alentar a las farmacéuticas a invertir en costosos tratamientos biológicos, como para combatir el cáncer. Australia, Nueva Zelanda, y grupos públicos de salud querían cinco años para reducir los costos y la carga de programas médicos subsidiados por el Estado.


Por separado, Estados Unidos, México, Canadá y Japón también concordaron en las normas que rigen el comercio de vehículos, que dictan cuántas partes de un coche deben ser fabricadas dentro del ATP para calificar con el estatus de libre de impuestos.


El Acuerdo de Asociación Transpacífica fue convenido después de negociaciones maratónicas en Atlanta durante el fin de semana. Creemos que contribuye a definir las reglas del curso para la región Asia-Pacífico, afirmó el representante comercial estadunidense Michael Froman.


El primer ministro japonés Shinzo Abe saludó el acuerdo básico como una política visionaria para todas las naciones participantes que comparten valores y tratan de crear una zona económica libre y justa.


El acuerdo todavía debe ser aprobado por el Congreso de Estados Unidos, donde existe fuerte oposición. El presidente Barack Obama debe aguardar 90 días después del acuerdo para firmar el pacto y solo entonces el Congreso empezará a debatirlo.


Se lograron balances adecuados en temas sensibles: Guajardo


México logró los balances adecuados en los temas sensibles para la industria del país durante las negociaciones del Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (ATP), que concluyeron este lunes en Atlanta, aseveró el titular de la Secretaría de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal.


El funcionario declaró: México logró los balances adecuados entre los intereses ofensivos y las sensibilidades en áreas como la cadena autopartes-automotriz, textil-vestido y productos agropecuarios como arroz, productos cárnicos, y el sector lácteo, temas que habían demorado la conclusión de las conversaciones entre los 12 ministros de los países integrantes del ATP.


Señaló que cada uno de los gobiernos representados en Atlanta mostró voluntad política, pragmatismo y flexibilidad en las conversaciones. México y las 11 naciones restantes hicieron historia al concluir un acuerdo con un nivel de ambición, amplitud y estándares nunca antes alcanzados.


Para México, según el secretario de Economía, el acuerdo abre oportunidades de negocio para el sector productivo en seis mercados de Asia-Pacífico (Australia, Brunei, Malasia, Nueva Zelandia, Singapur y Vietnam), la región que tendrá el mayor crecimiento económico en los próximos 25 años.


ESTADOS UNIDOS SELLA UN AMBICIOSO ACUERDO DE LIBRE COMERCIO CON ONCE PAISES DEL PACIFICO


Un tratado que disputa el poder chino


La incorporación al Tratado de Asociación Transpacífico supone sumarse a la estrategia de contención y balance de la influencia de Beijing en la región asiática, advierten los expertos. México, Chile y Perú se sumaron al acuerdo.

 

Estados Unidos llegó a un consenso con once naciones del Pacífico para implementar un ambicioso tratado de libre comercio. El acceso preferencial a un mercado de 800 millones de personas es el plato fuerte que esperan saborear los países del Tratado de Asociación Transpacífico (TTP, por sus siglas en inglés), cuyo grupo se completa con Australia, Brunei, Canadá, Malasia, Nueva Zelanda, Singapur y Vietnam, mesa a la que fueron invitados tres países latinoamericanos: México, Chile y Perú. La negociación final, que llegó a buen puerto después de que Estados Unidos y Japón, las dos mayores economías del grupo, lograran acortar la brecha entre sus intereses, sienta las bases para aprobar el pacto transpacífico, alianza resultante de las negociaciones que tienen lugar, desde el miércoles en Atlanta, Georgia, donde se esperaba dar forma a los últimos detalles para poner en marcha el convenio.


El ministro japonés de Política Económica y Fiscal, Akira Amari, y el representante de Comercio de Estados Unidos, Michael Froman, participaron en las conversaciones que levantarán las barreras al comercio entre las principales economías del Pacífico. El acuerdo del TPP, cuyas negociaciones comenzaron en 2008 y fue remarcado como una señal de la importancia de la región Asia-Pacífico, alcanza al 40 por ciento de la economía mundial.


Si bien las puertas de buena parte del Pacífico quedarán abiertas de par en par para los socios del pacto, liderado por Washington y Tokio, cierto es que más allá de que los gobiernos involucrados celebraron el histórico convenio –del cual China quedó excluido–, también existen sectores que disparan algunas alarmas. Asuntos como la propiedad intelectual, patentes de medicinas y la posibilidad de que empresas demanden a los Estados cuando sientan que sus intereses son perjudicados (así como menores requisitos en las reglas de origen en la industria automotriz, un sector muy importante para México), son los que generan ciertas inquietudes.


Ulises Granados, coordinador del programa de estudios Asia-Pacífico del Instituto Tecnológico Autónomo de México, manifestó que existe una posición de mucho optimismo, a nivel oficial, en Chile, Perú y México. "Ninguno de los tres gobiernos creo que hablará públicamente sobre los grandes peligros", señaló el especialista.


El presidente estadounidense, Barack Obama, que presionó para que avanzase el acuerdo del TPP, y otro con la Unión Europea, alcanzó una victoria esta primavera al conseguir que el Congreso aceptara tramitar sendos pactos comerciales por la vía rápida, con lo que sólo podrán aprobarlos o rechazarlos, pero no enmendarlos. No obstante, no se espera que el pacto pueda someterse a voto en el Congreso hasta por lo menos el próximo año.


Por el momento no se conocen los detalles del acuerdo anunciado ayer, después de siete años de negociaciones que tuvieron lugar en la más absoluta de las reservas y entre reclamos de mayor transparencia por parte de organizaciones de la sociedad civil.


Para la economista colombiana Alicia Puyana, doctora por la Universidad de Oxford y académica de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) en México, es muy difícil pronosticar cuáles serán los efectos del TPP, porque no se conocen todavía los detalles. "Se negoció con mucho secreto", dijo. Sin embargo, estudios sobre distribución de beneficios estiman que, por el lado de la liberalización comercial, no es mucho, porque ya prácticamente todos los países tienen aranceles sumamente bajos.


De hecho, Chile y México figuran entre los países del mundo con mayor número de tratados de libre comercio con otras naciones. En el caso de Chile, ya tenía acuerdos con todos los países del TPP. Para la industria automotriz mexicana, que exporta mayormente a Estados Unidos, un tema clave es si se van a rebajar los requisitos de origen en importaciones desde otros países. "El sector está realmente preocupado", señaló Granados. Durante las negociaciones, productores de acero de México, Estados Unidos y Canadá pidieron que el TPP no otorgue ventajas a productores cuya principal cadena de suministro esté fuera de la región del TPP, por ejemplo, en el rubro de las autopartes. Para Puyana, todo indica que los efectos más importantes se sentirán en la industria de la propiedad intelectual, patentes y, por sectores, en agricultura, donde ganaría algo Estados Unidos, y consideró que los países que compiten con el país del Norte en el sector agrícola se van a perjudicar.


Hace dos años, antes de ser funcionario, el actual ministro de Agricultura de Chile, Carlos Furche, señaló los alcances del acuerdo en el documento "Chile y las negociaciones del TPP: análisis del impacto económico y político". Furche consideró que, más allá de lo comercial o los temas de propiedad intelectual e inversiones, el pacto podía tener consecuencias políticas y estratégicas. "No se trata de una iniciativa políticamente neutral. La incorporación al TPP supone sumarse a una estrategia más global de contención y balance de la influencia de China en la región asiática, impulsada por Estados Unidos", consideró entonces.

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Lunes, 05 Octubre 2015 06:49

"Hay que resguardar el mercado interno"

"Hay que resguardar el mercado interno"

La delegación argentina encabezada por el secretario de Comercio, Augusto Costa, planteará mañana su oposición a la visión que pregona las bondades del "libre comercio", en un espacio dominado por la perspectiva neoliberal.


Con el compromiso puesto en la profundización de la liberalización como mecanismo para hacer frente al lento crecimiento del intercambio internacional comenzará mañana un nuevo encuentro entre los responsables de las áreas comerciales del G-20 en Turquía. La delegación argentina encabezada por los secretarios de Comercio, Augusto Costa, y Relaciones Económicas Internacionales, Carlos Bianco, se opone a la visión que pregona las bondades del "libre comercio". En sintonía con la estrategia formal e informal desplegada por el país para administrar la disponibilidad de dólares comerciales, los funcionarios argentinos defienden políticas como las declaraciones juradas anticipadas de importación (DJAI) que, según afirman, no serán desmontadas a pesar del exitoso cuestionamiento impulsado por los países centrales en la Organización Mundial del Comercio. "Con la impunidad que les otorga su poderío económico y político, Estados Unidos, la Unión Europea y Japón aplican medidas profundamente distorsivas al comercio", sostiene uno de los documentos internos que utilizarán los funcionarios argentinos durante los dos días de reuniones.


El encuentro se realizará en un lujoso hotel en las afueras de Estambul ubicado sobre el estrecho del Bósforo, una locación donde se mezclan el puerto de Olivos y Costanera Norte. La reunión de los ministros de Comercio del G-20 es uno de los últimos encuentros antes de la cumbre de líderes que se realizará a mediados de noviembre en Antalya al sureste de Turquía. El gobierno de Recep Tayyip Erdogan consagró al "crecimiento robusto con inclusión social" como principio rector para su presidencia. La máxima afín a las autoridades argentinas logró penetrar en los encuentros de los grupos de trabajo multilaterales sobre energía y empleo. Pero, el espacio dedicado al comercio internacional se mantiene fiel a la lógica neoliberal. Desde que estalló la crisis económica los países del grupo se comprometieron a no tomar nuevas medidas proteccionistas: "Resguardar al mercado interno con proteccionismo está en el ADN del capitalismo", advierten los funcionarios argentinos que participarán del encuentro al cuestionar el doble estándar de los países desarrollados al promover la liberalización cuando ellos lograron industrializarse recurriendo, entre otras cosas, a esas mismas políticas.
Previo al debate entre los países, el puntapié inicial del encuentro estará a cargo de los representantes del sector privado.

Las empresas multinacionales nucleadas en el B-20 presentarán sus "propuestas" a los funcionarios de los países del grupo. No es necesario acceder a las reuniones reservadas que mantuvieron los sectores patronales para anticipar qué reclamarán: la profundización de la "lucha contra el proteccionismo" y "el acceso de los países de bajos ingresos a las cadenas globales de valor" como estrategia para hacer frente al "estancamiento en la tendencia del comercio internacional".


"La desaceleración del intercambio de bienes y servicios no está asociada a las medidas proteccionistas desplegadas por la mayoría de los países para protegerse de la crisis. La causa del menor dinamismo reside en las políticas de ajuste fiscal que restringe la demanda interna", señalaron desde la comitiva argentina que anoche llegó al aeropuerto.


Los datos de la OMC (el organismo utiliza estas reuniones como plataforma para fortalecer su agenda global) indican que el desempeño del intercambio mundial de mercancías observada desde el estallido de la crisis es significativamente inferior al 5,1 por ciento registrado entre 1990 y 2008. El año pasado el incremento fue de apenas 2,8 por ciento y para 2015 se estima que llegará a 3,3 por ciento. Desde una perspectiva exclusivamente argentina: la caída en el precio de las materias primas, el menor crecimiento de China y la recesión brasileña son los elementos que explican la fuerte reducción del superávit comercial.


Los equipos de los secretarios Costa y Bianco explican que la asimetría entre los países resulta determinante a la hora de negociar y establecer reglas de juego desiguales en el comercio internacional. La estrategia de proteccionismo institucionalizado que despliegan los países centrales para proteger y promover distintos sectores afecta, por ejemplo, las exportaciones de alimentos. Entre las herramientas utilizadas por las principales potencias se destacan los subsidios a las exportaciones, las investigaciones antidumping, las salvaguardias, los derechos compensatorios y los obstáculos técnicos, entre otras estrategias proteccionistas vigentes en esos países.

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Castro y Obama envían mensaje de que continúa el acercamiento

El presidente cubano, Raúl Castro, se reunió en privado con su par estadunidense, Barack Obama, en el contexto de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el segundo encuentro personal entre ambos este año, desde el histórico anuncio del restablecimiento de relaciones diplomáticas después de medio siglo.


La reunión fue privada pero tan sólo la foto que permitieron antes –donde se dieron la mano con una sonrisa– ya era suficiente para enviar el mensaje de la continuación del acercamiento bilateral, aunque sus respectivos representantes indican que aún hay obstáculos, sobre todo el bloqueo.


Según un comunicado de la Casa Blanca, los mandatarios platicaron sobre la visita del papa Francisco a sus respectivos países, y Obama detalló los esfuerzos que impulsa para fortalecer la relación bilateral en beneficio del pueblo cubano, entre ellos cambios regulatorios que permitirán más viajes de estadunidenses a Cuba, así como facilitar la promoción de negocios en la isla y reiteró el apoyo a favor de los derechos humanos ahí.


El papa Francisco fue un interlocutor clave en el esfuerzo inicial de promover la negociación para la reapertura de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba.


En conferencia de prensa poco después de la reunión bilateral de los mandatarios, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, indicó que aún se espera más de Obama, ya que sus órdenes ejecutivas hasta la fecha son muy limitadas. Reiteró la posición cubana de que el ritmo de proceso de normalización de las relaciones bilaterales dependerá del levantamiento del bloqueo, de que la realidad del bloqueo sea modificada sustancialmente, al indicar de que el presidente cuenta con las facultades para hacer más.


Obama afirmó en su discurso ante la Asamblea General el lunes que con la ampliación de los contactos que impulsa estoy confiado de que nuestro Congreso inevitablemente levantará el embargo, que ya no debería estar en vigor. Sus palabras sobre el cambio de política estadunidense hacia Cuba fueron recibidas con el mayor aplauso durante su largo discurso.


Vale recordar que sólo el Congreso, y no el presidente, tiene la facultad de anular el bloqueo contra Cuba (eso como resultado de que en los años 90 el Congreso aprobó una legislación que fue promulgada ley por el entonces presidente Bill Clinton que cedió esa facultad hasta entonces del Ejecutivo al Poder Legislativo).


Sin embargo, Obama ha impulsado modificaciones hasta hace poco impensables en la apertura con Cuba. De hecho, está programada la visita de la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Penny Pritzker, a la isla, la próxima semana, para explorar la ampliación de comercio y otros intercambios entre los dos países y tal vez concluir un acuerdo de aviación civil que permita vuelos comerciales directos a Cuba desde Estados Unidos. Participará en negociaciones con el objetivo de facilitar una implementación más efectiva de las nuevas políticas estadunidenses hacia Cuba, según un comunicado del Departamento de Comercio emitido el lunes.


Siguen circulando versiones extraoficiales de que Obama –después de las visitas de Pritzker y anteriormente la de su secretario de Estado John Kerry, en agosto– desea viajar a Cuba en los próximos meses, pero que eso depende tanto de cambios en la isla como de la dinámica del ciclo electoral actual, que culminará con la votación por su sucesor en noviembre del 2016.


Ésta fue la segunda vez en unos seis meses que ambos mandatarios se vieron en persona. La primera fue en la Cumbre de las Américas en Panamá, en abril pasado, que fue la primera vez que se encontraron los mandatarios de ambos países desde el triunfo de la revolución cubana.

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AP: EEUU podría abstenerse en voto sobre bloqueo a Cuba

Miembros del Consejo de Seguridad durante una votación en la sede de Naciones Unidas. Foto: AP
Por primera vez, Estados Unidos podría estar dispuesto a aceptar una condena de Naciones Unidas al bloqueo económico, comercial y financiero del país sobre Cuba sin presentar batalla, según reporta Associated Press.


Funcionarios estadounidenses dijeron a la AP que el gobierno del presidente Barack Obama está valorando abstenerse en la votación anual de la Asamblea General de la ONU sobre la resolución presentada por Cuba exigiendo el levantamiento de bloqueo. El voto podría celebrarse el próximo mes.


Todavía no se ha tomado una decisión al respecto, dijeron cuatro funcionarios del ejecutivo que no estaban autorizados a hablar en público sobre asuntos internos delicados y reclamaron anonimato. Pero la simple consideración de la abstención es un hecho sin precedentes. Seguir adelante con la idea sacudiría tanto Naciones Unidas como al Congreso en Washington.


Es inaudito que un estado miembro de la ONU no se oponga a una resolución crítica con sus propias leyes.


Y, de no oponerse activamente a la resolución, Washington estaría aliándose de facto con el ente internacional en contra de su propio Congreso, que ha rechazado levantar el bloqueo a pesar de los llamados del presidente Obama para hacerlo.
Obama ha instado al Congreso a derogar el bloqueo establecido hace 54 años desde el pasado diciembre, cuando anunció que Washington y La Habana normalizarían sus relaciones diplomáticas. Los dos países reabrieron sus embajadas en territorio contrario el mes pasado y Obama ha aliviado las limitaciones sobre el comercio y los viajes a la isla en virtud de sus poderes presidenciales. Pero el bloqueo se mantiene en vigor.


El último alivio de las sanciones se produjo el viernes y estuvo seguido de una conversación telefónica entre Obama y el presidente cubano, Raúl Castro. El papa Francisco, quien jugó un papel clave en el acercamiento entre las dos naciones, llegó a la capital insular un día más tarde y viajará a Estados Unidos esta semana.


La Casa Blanca dijo que Obama y Castro discutieron "los pasos que Estados Unidos y Cuba pueden tomar, juntos e individualmente, para avanzar en la cooperación bilateral". El gobierno cubano dijo que el presidente cubano "hizo hincapié en la necesidad de expandir su ámbito de aplicación y derogar, de una vez por todas, la política de bloqueo para beneficio de ambos pueblos".


Ninguno de los comunicados mencionó la votación en Naciones Unidos. Sin embargo, y al igual que durante los últimos 23 años, Cuba presentará una resolución en la próxima Asamblea General criticando el bloqueo y pidiendo su final.
Estados Unidos ha perdido estas votaciones por una mayoría cada vez mayor y con márgenes más abrumadores. El año pasado, la propuesta cubana se aprobó por 188 votos a favor frente a dos en contra. Solo Israel respaldó a Washington. La votación de este año será la primera desde el cambio de política estadounidense hacia Cuba.


(Con información de AP)

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Viernes, 18 Septiembre 2015 05:20

Diez días que sacudieron a Uruguay

Diez días que sacudieron a Uruguay

Hasta los primeros días de agosto el gobierno uruguayo negociaba su participación en el TISA (Trade in Services Agreement) para desregular servicios y comercio, con fuerte respaldo de su ministro de Economía, Danilo Astori, y se disponía a aprobar el presupuesto quinquenal, pese a las resistencias de algunos sindicatos, en particular de la educación. El presidente Tabaré Vázquez ejercía un tipo de liderazgo casi monárquico, en la acertada expresión del historiador Gerardo Caetano (Brecha, 4/9/15).


Un mes después, el gobierno sufrió una derrota inapelable por parte de los sindicatos docentes, debió afrontar la mayor movilización social en años (y la más numerosa contra un gobierno de izquierda), el liderazgo de Vázquez fue confrontado en la calle, en su propio partido y en el movimiento sindical, y cerró la quincena con el anuncio del abandono de las negociaciones del TISA. De este modo, las aspiraciones de convertir a Uruguay en socio privilegiado de Estados Unidos en el Mercosur se vieron frustradas por la contundente movilización popular.


Lo sucedido tiene su historia. Los sindicatos de la educación enfrentan desde hace medio siglo el autoritarismo. Primero el del gobierno de Jorge Pacheco Areco (1967-1972), quien decretó la intervención de la enseñanza secundaria y técnica en el marco del estado de excepción para contener la protesta social. Con el retorno de la democracia en 1985, los sindicatos de docentes siguieron resistiendo las reformas neoliberales y protagonizaron importantes luchas en la década de 1990.
Desde hace una década y media demandan que 6 por ciento del presupuesto nacional se invierta en la educación. Luego de 11 años de gobierno del Frente Amplio, la inversión en educación sigue siendo uno de las principales deudas de la izquierda. Bajos salarios, locales en malas condiciones, déficit de docentes que impide que se cubran los cupos en todos los niveles educativos, y un desempeño general estancado con tendencia al retroceso, son tendencias de largo aliento que no han sido revertidas por los tres gobiernos de la izquierda.


El aspecto más llamativo son las malas relaciones que mantuvieron con los gremios docentes. El ex presidente José Mujica dijo al promediar su mandato: Hay que juntarse y hacer mierda a esos gremios, en referencia a los sindicatos de la educación (Brecha, 28/8/15). Sin embargo, nadie había llegado tan lejos como Vázquez, quien el lunes 24 de agosto decretó la esencialidad para quebrar la huelga docente con sumarios y destituciones masivas.


Fue la primera vez desde 1985 que se imponía semejante medida, a la que ni siquiera los gobiernos neoliberales apelaron. La respuesta fue drástica: miles de maestras se concentraron ante la sede sindical en clara señal de desacato al autoritarismo; la central sindical decidió un paro general y una marcha de 50 mil docentes y estudiantes gritó contra el decreto de Vázquez, mientras 50 centros de estudio eran ocupados. El Frente Amplio se dividió. Sólo la derecha respaldó al presidente.


En un clima de crispación entre gobierno y sindicatos, el Frente Amplio realizó un plenario el primer sábado de septiembre para discutir, luego de idas y venidas, la posición frente al TISA. La votación de los delegados de los sectores y de las bases mostró el aislamiento del gabinete: 117 votaron por retirarse de las negociaciones y sólo 22 respaldaron al Ejecutivo. El lunes 7 el gobierno anunció que Uruguay dejará de participar en las negociaciones.


El TISA también tiene su historia. Como destaca el economista Antonio Elías, a quien le cupo el mérito de destapar el secreto, hubo tres etapas: La primera, en secreto absoluto; la segunda, semipública, pero no hubo discusión; la tercera fue pública, hubo discusión, pero los documentos secretos no fueron entregados a la sociedad para su análisis (Voces, 10/9/15).


Durante casi un año, entre septiembre de 2013 y julio de 2014, cuando se publican los primeros datos, el gobierno de Mujica llevaba adelante negociaciones sin informar a la población, a su fuerza política ni al parlamento. El canciller Luis Almagro, premiado por Mujica con el máximo cargo en la OEA, debió reconocer que se estaba negociando y aseguró que es un tratado positivo para el país.


Las negociaciones oficiales comenzaron en febrero de 2015, sin anuncio oficial, en los últimos días del gobierno Mujica. Fue la página del Ministerio de Relaciones Exteriores de Canadá la que informó del ingreso de Uruguay en las negociaciones, recuerda Elías. Sería bueno que alguien, en alguna parte del mundo donde se lo aclama, le preguntara al ex presidente sobre las razones de tan significativo silencio.


Lo importante es que apenas se rompió el silencio, la sociedad uruguaya rechazó contundentemente el TISA. Los medios de izquierda, que en este país siempre han jugado un papel decisivo; el movimiento sindical, organizaciones sociales y ambientalistas, grupos como la Red de Economistas de Izquierda (Rediu), académicos e intelectuales, modificaron la relación de fuerzas. La votación en el seno del Frente Amplio, donde quedaron aislados los partidarios de Astori y Vázquez, refleja el modo de pensar de la mayoría de los uruguayos.


En el desencadenamiento de los hechos se vivió la feliz coincidencia entre la lucha de los gremios docentes, que aún no ha finalizado, y la resistencia al TISA que es la continuación de la que en 2007 libró la izquierda social contra el TLC con Estados Unidos que pretendía firmar Vázquez en su primer gobierno. En ambos casos se quedó sólo con el apoyo de la derecha y el rechazo del movimiento popular.


La derrota de la esencialidad contra los docentes y la derrota del TISA tienen algo en común: esta sociedad no se deja llevar por delante con políticas autoritarias, ni en nombre del desarrollo, ni siquiera bajo un gobierno que dice ser de izquierda. La calle le puso límites al giro a la derecha.

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Lunes, 07 Septiembre 2015 05:25

Nobel de las armas

Nobel de las armas

El país que se proclama defensor de la paz y guardián del orden –pax americana– universal ocupa el primer lugar como vendedor de armas en el mundo. Dentro del país más poderoso hay más de 300 millones de armas de fuego en manos privadas (suficiente, vale repetir, para armar a casi cada residente de esta república).

El premio Nobel de la Paz en la Casa Blanca ha sido el mejor vendedor de armamentos al mundo. El gobierno de Obama ha aprobado más ventas de armamentos que cualquier otro gobierno estadunidense desde la Segunda Guerra Mundial, afirma William D. Hartung, experto sobre el complejo militar-industrial y director del Proyecto sobre Armas y Seguridad del Centro para la Política Internacional, en entrevista con Democracy Now. El gobierno de Obama ha concluido más acuerdos de ventas de armas en sus primeros cinco años en la Casa Blanca que el gobierno de George W. Bush en sus ocho años en el poder.


Aproximadamente 60 por ciento de estas ventas del gobierno de Obama son para sus clientes en el golfo Pérsico y Medio Oriente, a los cuales, en sus primeros cinco años en la Casa Blanca, vendió 64 mil millones de dólares en armas y servicios militares; de esto, tres cuartas partes se destinaron a Arabia Saudita. Tiene otros 15 mil millones de dólares en nuevas ofertas formales a esos estados en 2014 y lo que va de 2015, informa Hartung en un artículo publicado por Foreign Policy en abril de este año.


Estos productos letales estadunidenses son empleados en las operaciones militares de Arabia Saudita en Yemen, así como otras acciones contra objetivos en Siria apoyadas por Estados Unidos. Al mismo tiempo se ha levantado el congelamiento sobre ventas militares a Egipto. Mientras tanto, en países como Irak, Siria y Yemen se ha reportado que montos masivos de armas estadunidenses inicialmente enviadas a aliados han acabado en manos de los enemigos como el Isil.
Mientras el mundo se conmueve con las imágenes de las olas de refugiados que llegan a Europa, se pierde de vista la razón por la que huyen; es el resultado de países víctimas de intervenciones, invasiones y conflictos civiles desatados por el derrumbe de regímenes antes sostenidos y/o ahora atacados por Estados Unidos y potencias europeas. Para todo eso, lo que se usa en las batallas dentro y entre estos estados son en gran medida productos letales made in USA.


Bienvenidos al supermercado de las armas. Según un informe reciente de Amnistía Internacional, que citó cifras del Instituto Internacional de Estocolmo de Estudios para la Paz (Sipri), Estados Unidos es el principal proveedor de armas en el planeta, con 31 por ciento de las exportaciones mundiales entre 2010 y 2014, seguido por Rusia, con 27 por ciento del mercado: China, Alemania y Francia (cada uno con 5 por ciento), y detrás de ellos Reino Unido, España, Italia, Ucrania e Israel, en ese orden.


El informe de Amnistía señala que, a nivel global, la violencia armada mata aproximadamente a 508 mil personas cada año, la mayoría en zonas que no son consideradas de conflicto. Citando la Encuesta sobre Armas Pequeñas en Ginebra, se calcula que 875 millones de armas de fuego pequeñas circulan en el mundo, y cada año se producen entre 700 y 900 mil más. El valor total de las transferencias de armas convencionales en el mundo se calcula en 100 mil millones de dólares al año.


Pero nada de esto está en el debate público, ni hay grandes disputas entre los dos partidos nacionales sobre la venta y el envío de armas al mundo.
Mientras tanto, sí hay un debate sobre la venta de armas dentro de Estados Unidos, algo que se vuelve, de manera impresionante, una disputa sobre la libertad de tener, portar y usar armas de fuego. Y cada vez que se repite una matanza, o un homicidio múltiple en algún lugar público, y se renuevan los llamados a imponer mayores controles (casi nadie se atreve a proponer la prohibición de la venta de armas), el efecto es siempre el mismo: una alza inmediata en la compra de armas.


USA Today reportó hace unos días que la FBI recibió 1.7 millones de solicitudes de revisión de historiales en agosto, requisito en algunos estados para comprar armas de fuego, el índice más alto en ese mes desde 1998. Igual se registraron índices sin precedente en los últimos dos meses.


Ni hablar, la gran industria de la muerte, perdón, de defensa de la vida, es un gran negocio estadunidense dentro y fuera de este país. Es más fácil aquí comprar una arma que alcohol o algunos medicamentos. En tanto, como señala uno de los investigadores del Sipri, la venta de armas estadunidenses al exterior se está incrementando, en parte, para que la industria armamentista logre superar una baja en la compra de armas por el sector militar estadunidense.


Todo esto es aún más alarmante al ver la evolución del inicio del ciclo electoral presidencial aquí, sobre todo con los precandidatos republicanos encabezados, por ahora, por Donald Trump, que compiten, entre otras cosas, para ver quién es el más proarmas y nutren un clima de odio racial y de xenofobia. Mientras la violencia armada se incrementa tanto dentro como fuera del país, de Baltimore a Chicago y a Los Ángeles, así como del otro lado de la frontera en México y ni hablar en Medio Oriente y África, eso no es mala noticia para todos: el negocio armamentista está en auge.


En este contexto, vale recordar el origen del Premio Nobel de la Paz. La fortuna del sueco Alfred Nobel, quien instruyó ese y los otros premios anuales que llevan su apellido, se generó de sus varias industrias e invenciones, pero en particular de sus fábricas de armamento. Entre sus invenciones patentadas se encuentran las de varios explosivos militares, incluso el más conocido: la dinamita.


Nobel estableció que los premios se otorgaran en las disciplinas de química, literatura, física, medicina y paz (mucho después se agregó el premio en economía). Pero le faltó uno dentro de su propia profesión: al mejor promotor de armas y explosivos.

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"Que gane alguien que quiera una buena relación con Brasil"

Con el pelo más canoso y fuera de la presidencia desde que terminó su segundo mandato el último día de 2010, Luiz Inácio Lula da Silva no perdió ni la sonrisa ni la emoción ni el énfasis. No está retirado de la política brasileña ni mucho menos. Tampoco de la política sudamericana: pasará casi toda esta semana en la Argentina, donde llegará para hacer su tercera apuesta pública fuerte por la candidatura de Daniel Scioli.


El ex presidente brasileño, que asumió el 1 de enero de 2003, conoce al candidato presidencial del Frente para la Victoria desde que era vice de Kirchner. Luego lo trató también como gobernador de Buenos Aires. En abril último lo recibió aquí mismo, en el Instituto Lula, una sencilla construcción entre las lomas del barrio de Ipiranga donde el presidente honorario del Partido de los Trabajadores instaló su base de operaciones. Entonces habló tres horas con Scioli y ambos encomendaron continuar con la relación a sus respectivos equipos. El de Lula, conducido por el ex secretario general de la presidencia Luiz Dulci. El de Scioli, encabezado por su secretario de relaciones internacionales Rafael Follonier, viejo amigo de Lula, de Dulci, de la presidenta Dilma Rousseff y del asesor de la presidencia Marco Aurélio García. Luego, a fines de mayo, el gobernador envió a otro miembro de su equipo, Javier Mouriño, al congreso del PT en Bahía para que entregara una carta de solidaridad. Y Lula la retribuyó mandando un mensaje de aliento en la campaña.


Esta semana, en la tercera participación del ex presidente en la política argentina, que para él es parte de la política regional, aparecerá varias veces con Scioli. Juntos irán a José C. Paz para inaugurar un UPA, una Unidad de Prevención y Asistencia en salud. Juntos irán a La Matanza para que Lula reciba dos doctorados honoris causa, uno de la universidad local y otro de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo que conduce Nicolás Trotta. Juntos estarán con Cristina Fernández de Kirchner en una agenda que todavía está siendo supervisada en los últimos detalles por Clara Ant. Directiva del Instituto Lula, Ant ya viajó a Buenos Aires y estableció su centro de actividad en la oficina de su amigo Pablo Gentili, el secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales que vive en Brasil desde hace 20 años y construyó una relación de confianza política y técnica con el PT y Lula. El mismo Lula que aquí llega, abraza a su fotógrafo y documentalista Ricardo Stuckert y a su asesor de prensa José Crispiniano, se sienta, toma café, sorbe agua de su botellita y se prepara para el ping pong.


–Después de que usted se reunió con Scioli aquí mismo, trascendió una frase suya al candidato argentino: "Daniel, tenés que ganar para que la Argentina no retroceda". ¿Fue así?


–Voy a decir una cosa de todo corazón. Voy a contestar la pregunta a corazón abierto. Tengo una relación muy digna y muy respetuosa con la Argentina. Comprendo perfectamente el papel de la Argentina. Tuve una relación extraordinaria con Néstor Kirchner, y también la tengo con Cristina. Entonces desde Brasil obviamente yo hincho para que Cristina consiga que sea elegido el sucesor que ella quiere ver en la Presidencia. Y más todavía cuando el sucesor es Scioli. Yo hincho para que Scioli gane las elecciones. Quiero que gane las elecciones alguien que quiera mantener una buena relación con Brasil. Alguien que vea a Brasil como socio y no como adversario. Que quiera acrecentar la relación comercial, política y científica entre los dos países. Por eso no debe haber retroceso. Ya sufrimos la era militar. Ya vivimos la etapa de Carlos Menem y Fernando Henrique Cardoso, cuando fueron desmontados el Estado argentino y el Estado brasileño. Después pasamos por momentos de dificultades pero más tarde vino la bienaventuranza para nuestros pueblos. Hoy el momento es difícil. Ahora tenemos que buscar más que nunca esa aproximación.


–¿De qué manera?


–No creo que fuera de América del Sur y del Mercosur tengamos mucha salida. Para volver a crecer tenemos que creer en nuestro potencial. En el potencial del mercado interno del Mercosur y de la Unasur, en la capacidad productiva, en la capacidad de nuestros intelectuales, científicos y nuestros investigadores. No podemos basarnos en la idea de que el Norte es la palanca que nos ayudará. No hay que pensar: "Tengo que ser bueno con Estados Unidos porque me va a ayudar, tengo que ser bueno con Europa porque me va a ayudar, tengo que ser bueno con China porque me va a ayudar". No. Los primeros amigos de nosotros somos nosotros mismos. Entonces cuidémonos. No podemos hacer política del mismo modo en que usamos el celular. El celular es una desgracia.


–¿Una desgracia?


–Sí. Por más útil que sea. Distancia al que está cerca tuyo y acerca al que está lejos. Invitás a alguien a comer a tu casa. Se sienta en tu mesa, come de tu comida y toma tu vino, pero mientras agarra el celular y habla con Nueva York. Y te quedás solo. La política es lo mismo. Hagamos más política cara a cara. Brasil y la Argentina, Brasil y Venezuela, Brasil y Uruguay, y puedo nombrar a todos los países, ya hicimos todo lo que era posible para explotar nuestro potencial. En vez de filosofar, usemos a nuestros académicos para que piensen lo siguiente, en términos concretos y prácticos: ¿qué falta hacer entre nosotros? ¿Qué falta hacer en cada país? Nosotros, en cada país, ¿qué tenemos que hacer dentro nuestro para que después en forma bilateral podamos hacer algo entre los dos países? A veces pensamos que nuestra solución está en la casa del vecino. No. Ahí no. La solución está en casa. Hay que explorar el tema. Sobre todo en momentos de crisis.

Escuchamos que la economía norteamericana va a crecer apenas un 2,5 por ciento, que la europea crecerá 0,5 por ciento, que la economía china bajará su crecimiento no sé cuánto. Dicen, como si fuera una novedad, que el mundo está en crisis. OK, todo bien, pero el mundo está en crisis desde el 2008. Y el mundo está en crisis por una razón. El sistema financiero ya invirtió diez billones de dólares para resolver la crisis del propio sistema financiero y no logró resolver la crisis. Si hubiera invertido la mitad de ese monto para incentivar a los países pobres del mundo tal vez hubiera tenido otra suerte y hubiese acabado con la crisis. En este momento en que todo está más difícil tenemos que pensar qué podemos hacer. Tenemos que examinar cuál es el potencial de nuestro mercado interno.


–¿El mercado interno nacional, el del Mercosur o el sudamericano?


–Hablo de todo. Solo con la sumatoria de 40 millones de argentinos y los más de 200 millones de brasileños llegamos a los 250 millones de habitantes. ¿Qué podemos hacer juntos? ¿Qué podemos flexibilizar? ¿Cuál es el potencial de ese enorme mercado interno conjunto? ¿Cómo ser pujantes otra vez? Ya una vez Brasil y la Argentina llegamos a tener 40 mil millones de dólares de flujo comercial. Es una buena cifra la de 40 mil millones. Entonces hay, como mínimo, un potencial ya experimentado para que volvamos a esa situación. Tenemos todas las condiciones para discutir el futuro. Por eso me gustaría que ningún país retrocediera. Que en este caso la Argentina no retrocediera. Por eso quiero la victoria del candidato que vea la solución en la Unasur, en el Mercosur, en la integración. Es muy importante. Voy a contar el caso de un presidente latinoamericano. Una vez un presidente de Bolivia, Goni, fue a Brasilia a conversar conmigo.


–¿Gonzalo Sánchez de Losada?


–Sí. Goni. Me dijo: "Me quiero acercar a Brasil porque durante toda la historia de Bolivia creímos que los Estados Unidos nos ayudarían". Me dijo también: "En siglos y siglos nunca nos ayudaron, así que ahora quiero mirar hacia Brasil a ver si tenemos más suerte". Eso hay que hacer. Creer en nosotros mismos. Por supuesto que respeto el derecho del pueblo argentino a elegir a quien quiera como presidente. Y Brasil tendrá que convivir con quien gane las elecciones en la Argentina. Pero sería extremadamente importante que gane quien tenga vocación integracionista y latinoamericanista y no quien piense que la solución está en el Norte y que el Norte será nuestro salvador.


–¿Qué falta? Hace dos años, durante una reunión en la embajada de Brasil en Buenos Aires, dijo que hacía falta una teoría de la integración.


–Sigue faltando. Pero no es lo único. Voy a contar una cosa. El 2 de abril del 2009 hicimos una reunión del G-20 en Londres. La primera cosa que se dijo allí fue que una de las formas de generar empleo y cuidar el salario era evitar el proteccionismo. Que hacía falta más comercio. Claro, ése fue el plano del discurso político. Pero inmediatamente después en la práctica cada jefe de Estado salió de ahí y comenzó a cerrar su economía. A mí me parece que el proteccionismo es un error. En los momentos de crisis debe haber más comercio, más crédito, más inversiones.


–¿A qué responden las inversiones?


–Las inversiones dependen de la credibilidad que la gente tenga en el gobierno.


–¿Cuál es su concepto de la credibilidad?


–La confianza. Y para lograr confianza hay que convencer a la gente. A todos. Para lograr confianza el Estado tiene que tener capacidad de inversión. Ahora, cuando los Estados se debilitan y tienen menor capacidad de inversión hay que apelar aún más a la sociedad. Hay que saber cuál es la capacidad de financiamiento que tiene la sociedad y qué nivel de crédito precisa. Cuando uno sabe eso se puede hacer que el pueblo vuelva a entrar en el escenario económico de cada país. Si no, ¿qué pasará? No crecerá la economía. Si la economía no crece el Estado no recauda. Si el Estado no recauda el Estado no invierte. Si el Estado no invierte los empresarios no invierten, porque no tienen confianza. Si el Estado no recauda por culpa de ese ciclo el Estado tendrá que aumentar los impuestos. Si el Estado aumenta los impuestos se debilitará políticamente. Es decir: hay toda una ingeniería que no está en los libros de economía. Porque es política. Podés juntar a diez economistas y encerrarlos en una habitación. Les planteás que hay problemas y podés pronosticar lo que te dirán: cortá, cortá, cortá, cortá...


–El famoso recorte.


–Cuando era presidente de la república me cansaba de decir que no era economista pero que adoraba a los economistas, porque cuando están fuera del gobierno saben todo. Yo aprendí economía con mi mamá, que era analfabeta. Cuando cobraba algo por un trabajo tomaba el dinero y lo ponía en sobres. Este de acá es para pagar el supermercado, éste para la cuenta de luz, éste para el agua, éste para viajar al trabajo... Si sobraba algo le daba un poco más a cada uno. ¿Cuál es la lección que yo aprendí? Que uno no puede gastar más que lo que percibe. Que uno no puede gastar más que lo recaudado. Que si querés endeudarte no podés hacerlo más allá del límite de tus posibilidades de pago. Si no podés pagar una cuota del auto nuevo mucho menos vas a poder pagar dos. Si no podés pagar dos, mucho menos tres. Si te metés igual en las cuotas del auto cero kilómetro y no te alcanza después vas a tener que vender el auto a un precio bajo, por menos de lo que vale, para pagar las cuotas atrasadas. Y no te va a convenir. Bien, lo que vale para un ciudadano vale para el gobierno. El gobierno siempre tiene que estar midiendo. Hacer política económica es como manejar las compuertas de una represa hidroeléctrica. Tenés que saber cuándo hay que dejar salir el agua y cuándo no. Hay que gastar lo que se puede gastar, con un límite. Cuando adoptás una política de exención impositiva tenés que saber cuál será la consecuencia. Para el Estado nacional, para una provincia o para una intendencia, no importa. Es el mismo criterio para todo. Lo que importa es la capacidad de recaudación del Estado, porque eso es lo que marcará sus posibilidades de ser inductor en la economía. A mí me parece que el Estado no debe meterse en todo y ser empresario pero sí quiero que sea inductor y pueda convencer a la gente de que hay que hacer tales y tales cosas, con tales y tales prioridades, porque será bueno para todo el mundo. Así se llegará al punto en que la gente creerá. La gente no invierte cuando hay confusión política. Precisamos recuperar esa confianza en la capacidad de inducción del Estado.


–¿De qué manera?


–Del modo en que acabo de plantearlo y, a la vez, sin que por eso tampoco descuidemos la necesidad de generar en todos la convicción de que el Estado no va a derrochar, de que el Estado va a cuidar el bolsillo. También tenemos que tener el coraje de decir a los empleados públicos que el dinero no será solo para ellos sino para todos. Éste es un período en el que intentamos reconstruir lo que hicimos en 2003. La Argentina pasó por un ajuste. Brasil pasó por un ajuste. No fue pequeño. En Brasil fue del 4 por ciento. Mucha gente se fue del PT por eso. Pero hice lo que tenía que hacer: cambiar parte de mi gordura política por un ajuste para ganar credibilidad y poder llegar a los resultados que quería. Y conseguimos hacerlo. Este momento exige otra vez algo así. En economía no existe la magia. Cuando tenés diez dólares en el bolsillo y le preguntás a 50 banqueros, cada uno te va a decir algo diferente. Pero siempre vas a poner el dinero en la institución a la que le tenés más confianza. La que para vos sea la más creíble. Con la economía de un país es lo mismo. Debés generar confianza para la inversión. Previsibilidad. Si no, no te van a seguir.


–¿El recorte ofrece confianza?


–No. Cuando recaudás menos de lo que producís, y gastás más de lo que recaudás, en el Estado o en la casa de un trabajador, está mal. El trabajador no puede viajar a Disney con la familia, comprar otro televisor o una computadora nueva para la hija si no alcanza el dinero. Tiene que tener el coraje de decir que no. Lo mismo con el Estado. Cuando percibe que gastará más de lo que recauda debe parar y hacer el ajuste para evitar que los gastos terminen superando la capacidad recaudatoria. Si, en cambio, el modelo es el ajuste del 2008, nos vamos a dar cuenta de que en todos los países que hicieron un ajuste –en todos, sin excepción– crecieron la deuda pública y la deuda líquida. Grecia es el mayor ejemplo. Hizo el ajuste y la deuda pasó a 186 por ciento del Producto Bruto Interno. Lo mismo los Estados Unidos, que pasaron de 84 a 106 por ciento. Y uno verá el mismo resultado si toma Italia, Francia, Portugal o cualquier otro país. Los ajustes empeoraron las cuentas públicas. El recorte no es la solución sino la señal de que uno es responsable. Es como decir: "No voy a gastar más de lo que tenga y entonces te puedo pedir confianza, paciencia y sacrificio porque vos vas a ver que soy serio". El ajuste es temporal, para dar un salto de calidad el año siguiente. Es una necesidad. Una responsabilidad. El dinero del Estado no es tuyo.


–¿Cómo juega la crisis internacional?


–Es un elemento grave. Antes el petróleo estaba a 106 dólares el barril, la soja valía oro y el mineral de hierro estaba a 140 dólares la tonelada. Entonces bajó la entrada de recursos. ¿Qué hace uno cuando los recursos disminuyen? ¿Llora? No, se adapta a las nuevas realidades. Y debe pensar en esa adaptación teniendo en cuenta que las víctimas no sean justo los pobres.


–¿El impeachment está descartado en el escenario de la política brasileña?


–No hay ninguna razón, no hay ningún motivo para un juicio político a Dilma. Todo el mundo conoce el carácter de la presidenta. No se puede pensar en un impeachment solo porque hay problemas económicos. Al mismo tiempo hay denuncias de corrupción pero eso debe apartado del ámbito de la gobernanza del país.


–¿Apartado en qué sentido?


–En el sentido de que toda denuncia pueda seguir siendo investigada como corresponde, por fiscales y jueces. Mientras tanto, la obligación de Dilma es gobernar, porque fue electa para cuidar los intereses de 204 millones de brasileños. Entonces, debe concentrarse en eso y entretanto que otros asuntos sean discutidos por otras personas. No es difícil encontrar una salida. Sé que hoy tenemos cierta inseguridad en la base de sustentación política del gobierno por divergencias entre la cámara de diputados y el gobierno, entre los partidos políticos... Pero si recuperamos la armonía política también podremos resolver los problemas económicos. Hace mucho que discuto de economía. Y siempre miro la política. ¿Qué pasó en la Argentina? ¿Acaso muchas veces ustedes no vivieron tensiones? Recuerdo la tensión de hace unos años.


–¿La del 2008?


–Sí, por ejemplo ésa. Me acuerdo de que ante cada crisis uno escuchaba: "Cristina se cae". O: "Cristina no saldrá indemne de esta crisis". ¿Y qué pasaba? Que resurgía más y más fuerte, como el ave fénix. En Brasil vivimos lo que yo llamo "irracionalidad emocional". Tal vez los sociólogos se reúnan a discutir si yo estoy diciendo una estupidez o no. Pero creo en esto que digo. Brasil sigue siendo un país extraordinario, con un potencial fabuloso. Brasil tiene 300 mil millones de dólares de reservas. Nunca tuvimos esa cifra. Solo tenemos un desajuste en la economía, pero para una economía del tamaño de la brasileña el desajuste no es grave. Es como una fiebre de 39 grados. ¿Alguien se muere por 39 grados? Toma un remedio y listo. El remedio que corresponda, claro.


–¿Cuál sería el remedio?


–Que los brasileños recuperen la autoestima, que recuperen la confianza en Brasil. Que se convenzan de que no se acaba el mundo. Como el ascenso social fue tan impresionante mucha gente puede estar preocupada. En 12 años colocamos más estudiantes en la universidad de lo que la élite brasileña había hecho ingresar en un siglo. Los pobres empezaron a viajar en avión y ya no quieren volver al ómnibus para distancias muy largas. La gente no quiere perder lo que alcanzó. Mucha gente de la clase C viajó a la Argentina.


–La nueva clase media.


–Sí. Y volvían con una alegría extraordinaria. Antes no pasaba. La ilusión suprema era poder tener dinero para comprar el pasaje de 30 horas de ómnibus y visitar a los padres en el Estado natal. Ahora lleva dos horas. Hubo ascenso social en la escuela, en el empleo... Doce años de aumento de salarios. De 1.700.000 autos por año a más de cuatro millones. Es mucho. Por eso la desesperación: la gente tiene miedo de que se termine lo que avanzó. En ese contexto el papel del gobierno es que la gente tenga la certidumbre de que no habrá vuelta atrás. Y el gobierno tiene que estar convencido de eso. En 2008, cuando comenzó la crisis, la prensa de Brasil y del mundo decían que el comercio mundial caía porque la gente tenía miedo de perder el empleo y entonces estaba dejando de comprar bienes. Fui a la televisión e hice un pronunciamiento de ocho minutos. Dije: "Es verdad que vos podés perder el trabajo. Pero es más verdad aún que si parás de comprar cosas el comercio se detendrá, la industria fabricará menos y el riesgo de perder el empleo será mayor. Apelo al pueblo brasileño. Compren. De forma responsable y solo si pueden pagarlo". Querido mío, el resultado fue que ese año las clases C y D gastaron más que las clases A y B. Entonces, creo que el gobierno tiene que estar convencido de esa necesidad. No hablo ni del ministro de Hacienda ni de cualquier economista. Hablo de la decisión política. Tomo un avión. Se cae en medio del Océano Atlántico. ¿Para dónde voy? Tengo que tomar una decisión. Debo moverme. No puedo quedarme parado porque si no me voy a encontrar con la muerte.

Es momento de arriesgar. Hagamos lo que nunca hicimos. En la Argentina, en Brasil, en todos lados. Y yo insisto: la solución es más política que económica. Si nosotros elegimos la solución económica correcta habremos acertado en política. Si acertamos en política habremos solucionado la economía. Nunca pierdo mi optimismo ni creo que lo que debemos hacer sea difícil. Brasil puede salir de la situación actual. ¿Por qué? Porque el tipo está comiendo bien y no debe tener miedo de que al día siguiente se quede sin comida. Porque no se va a quedar sin comer. El tipo trabaja pero tiene miedo. Teme perder el empleo. Entonces todo va a ser peor. ¡Basta de miedo, los problemas tienen solución! Esa es la tarea de la compañera Dilma. Y tiene las condiciones para hacer esa tarea con éxito.
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Bandas paramilitares, narcotráfico, y poder político y económico en Colombia y la frontera con Venezuela

En Sevilla, pueblo al norte del departamento del Valle del Cauca, Colombia, Artemo, joven comerciante de carnes, al comienzo de una noche cualquiera se despidió de su socio y de la última vecina de la cuadra que le acababa de comprar una libra de asadura, o cacheo, o desperdicios, la incierta combinación de vísceras de res, corazón, hígados, intestinos, etc., que se fríen en su propia grasa y es indicada para elevar los niveles de colesterol. La pobreza no permite ningún miramiento en dietas.

Artemo tenía una hija a la que amaba y una ex mujer a la que no odiaba demasiado. Más o menos tranquilo en cuanto a los afectos, por dentro lo carcomían las difíciles condiciones económicas. No debía una gran suma, pero la que tenía era suficiente para trasnocharlo. El monto adeudado no estaba lejos de sus alcances, pero las condiciones del préstamo sí bastaban para hacerle trizas la tranquilidad a cualquiera.

Al día siguiente, Artemo no abrió el negocio a las 6 de la mañana, como de costumbre. Tampoco lo hizo a las 8, o a las 9, o más tarde. Al mediodía, su socio, luego de llamarlo en vano varias veces al teléfono celular, fue hasta la casa, a unas cuadras. Un rato después de no conseguir ninguna respuesta a sus llamados, se tomó el atrevimiento de empujar la puerta con fuerza e ingresar. Halló a Artemo en el cuarto del fondo colgado de una viga del techo. Hacía varias horas que se había suicidado, según dictaminó el médico forense. No dejó mensajes o nota alguna.

Una semana antes, Artemo había recibido una amenaza seria. Se lo comentó al socio, en secreto. Si no pagaba la deuda junto a los copiosos intereses que se habían venido sumando con cada día de retraso, le matarían la hija, la ex mujer, y los padres, y luego él, en tal orden. Tanto Artemo, como el socio eran conscientes de que no se trataba de una broma o una exageración. Así, o casi así, habían hecho con Antonio, y con Marco, y con otros conocidos que de la noche a la mañana habían caído en la espiral sin fondo de los préstamos "gota a gota", que controlan con mano de hierro las bandas paramilitares de la región.

A nuestro personaje le habían prestado 400 mil pesos, menos de 150 dólares, unos meses atrás, para salir de algún atolladero. Pagó día tras día los altísimos intereses del 10% diario durante un buen tiempo, pero las cosas se complicaron y empezó el retraso con las cuotas, intereses que fueron acrecentando la obligación inicial, hasta que la cifra se salió de los márgenes en pocas semanas.

En Colombia, la estructura paramilitar de otros tiempos ha evolucionado hacia formas más sofisticadas de penetración y control social: Las llamadas "Bandas criminales", que no son otra cosa que entidades atomizadas, pero organizadas y coordinadas, de los paramilitares, dominan una extensa gama de los negocios y el comercio del país. En unos participan activamente, en algunos más son una especie de armazón parasitario, mas insoslayable.

Es un andamiaje de bandidos que ya no opera sólo desde arriba, apropiándose de los recursos de la salud, la educación o de la riqueza de los megaproyectos económicos, como hace años, sino que empieza carcomiendo la bases más elementales de la sociedad. Afecta desde la esquina, la cuadra más pobre, el negocio informal, el establecimiento medio surtido, asciende por la buseta del barrio, el mini mercado, la peluquería de medio pelo, hasta llegar a las estructuras del contrabando organizado, como algunos comercios de los San Andresito, cuyos comerciantes protestan en masa y a pedrada limpia ante la sola amenaza del gobierno de legalizarlos, la distribución de partes de automotor, alimentos, electrodomésticos, los almacenes de cadena, aquello que mueve dinero en el país. Es decir, todo.

Lo cierto es que son pocas las actividades económicas, transacciones, flujos de dinero, cultivos, establecimientos, legales e ilegales, que hoy en día pueden permanecer al margen de la acción criminal organizada del cruce entre paramilitarismo y narcotráfico. Operan en los pequeños pueblos de la Costa Atlántica y en las ciudades intermedias del interior, en los pueblos polvorientos de los Llanos Orientales y en la propia capital de la república, en las aldeas insondables del Chocó y en las dos o tres esquinas para mostrar de Medellín. Por supuesto, tienen tomadas las fronteras, y, de manera particular, los extensos límites con Venezuela, históricos, activos, fulgurantes, indivisibles, que superan los 2.200 kilómetros.

Controlan la piratería, el contrabando de mercancías, gasolina y personas, el tráfico de drogas, la especulación monetaria, la compraventa de bolívares y pesos y la fachada de las casas de cambio, son prestamistas y usureros. El estado colombiano, en los tiempos de Álvaro Uribe, como es bien sabido, no sólo fue permisivo, sino que auspició y fortaleció el paramilitarismo. La justicia se acercó a los tentáculos políticos, pero dejó indemne la estructura económica, la misma que causa estragos al interior del país, y que afecta de modo sensible a Venezuela. Las ganancias son exorbitantes. Y donde las hay, los hay.

Las fronteras de Colombia han estado en situación de tensión desde los tiempos de la Independencia. Hemos perdido territorios por descuido, se han vuelto a correr los mojones en silencio, las hemos violado para asesinar guerrilleros "en caliente", decimos hacerlas respetar para despertar falsos sentimientos de patria, como son todas las conmociones patrióticas del ex presidente mencionado. Los habitantes de esas distantes tierras son colombianos negados. Y son invasores los venezolanos o brasileños o ecuatorianos que cruzan de los puentes para acá. En Cúcuta, en Leticia, en Ipiales, la misma cosa.

La situación no ha cambiado. Los departamentos de frontera colombianos son pobres y abandonados. Los fronterizos paisanos sobreviven sin políticas de generación de empleo digno, sin acceso a la educación y con un sistema de salud aun peor que el del resto del país, lo cual es difícil de imaginar. No les llegan los planes de vivienda que apenas si asoman por Bogotá, Medellín, Cali o Barranquilla.

Ningún gobierno colombiano ha generado políticas sociales para los habitantes de las fronteras. De acuerdo con estudios del Departamento Nacional de Planeación y del PNUD, los 12 departamentos y 70 municipios fronterizos, que a lo largo de 6.301 kilómetros le dan casi la vuelta a Colombia, exhiben, con contadas excepciones, indicadores por debajo de la media nacional y muy lejos de los de la capital.

El cierre de la frontera decretado por el gobierno Venezolano es una medida que obliga a discutir la política social y económica del Estado colombiano en estas zonas. No es una crisis nueva ni única. Es un problema de hace muchos años, cuya solución siempre se ha esquivado. Según cifras oficiales, la actual campaña anti contrabando del gobierno venezolano, que lleva un año, ha dejado 1.185 detenidos, 176 trochas inhabilitadas y 19.000 toneladas de productos confiscadas. Las cifras se incrementaron en los días recientes. Pero es un problema profundo, entre dos pueblos hermanos, cuya atención debe ser integral, y asumida de manera responsable y mancomunada por ambos gobiernos. Lo que no se ha hecho.

La alianza entre paramilitarismo, narcotráfico y poder político es vieja en Norte de Santander, el departamento limítrofe con el eje de penetración regular más importante entre los dos países. Data, al menos, de 1999, cuando la Casa Castaño le encargó a Salvatore Mancuso el control del Bloque Catatumbo. El poderoso Clan Barriga (conformado por los hermanos Carlos Emiro, ex senador, Pedro Luis, multimillonario empresario de la construcción y de fábrica de asfalto, quien según la ONG Progresar era el jefe de finanzas del "Bloque Catatumbo", y Rafael, alias "Toyota", que amasó su gran fortuna como contrabandista prototipo de carros robados en Venezuela), tuvo vínculos estrechos con "El Iguano", reconocido comandante paramilitar, y con el asesinado narcotraficante Luís Pérez Mogollón, alias "El Pulpo". (1)

Si los tres mosqueteros eran cuatro, los tres apóstoles del Clan Barriga fueron cinco o más. También figuraba el extraditable Yensy Miranda Dávila, beneficiario del programa Agro Ingreso Seguro del gobierno del expresidente Álvaro Uribe, acusado por el juez Baltasar Garzón de efectuar envíos masivos de cocaína colombiana hacia Europa, a través de Venezuela, con escala en Guinea Bissau, en África. (2)

En la lista de beneficiarios directos, concurrentes, allegados y pupilos de estos vínculos perversos, existen dirigentes y líderes nacionales, regionales y locales, hubo y hay senadores y ex senadores, representantes y ex representantes, ex gobernadores y el actual gobernador, ex alcaldes, secretarios de gobierno y hacienda, secretarios de todas las carteras, funcionarios y funcionarias de todas las pelambres, contratistas, terratenientes de la palma aceitera, concesionarios de la explotación de yacimientos petrolíferos y de la veta de carbón ubicada entre Sardinata y La Gabarra, en fin.

Muchos de los nombres presuntos, condenados o vinculados a investigaciones figuran en investigaciones previas, denuncias y artículos, desde 2006. El régimen de terror llevado a cabo contra testigos e investigadores no ha permitido mayores avances (3). Pero hay verdades irrefutables: "La oleada paramilitar en El Catatumbo nortesantandereano dejó cerca de once mil campesinos (as) asesinados. Más de ciento treinta mil desplazados y pasan de ochocientos los desaparecidos registrados" (4).

Las bandas criminales del paramilitarismo y del narcotráfico vieron una oportunidad excelsa en la frontera con Venezuela. La han aprovechado de la manera excesiva y despiadada que saben hacerlo. Es un problema para Venezuela, cuyas pérdidas sólo en cuanto al contrabando de gasolina se estima que supera los 200 millones de dólares anuales. Una de las puntas del iceberg.

Pero, ante todo, es un problema para Colombia y de los colombianos, que también son víctimas del esquema implantado e implementado por el enlace entre los paramilitares, los narcotraficantes y la dirigencia política, que se desborda por las fronteras.

La ilegalidad es una moda repentina en este país, que de pronto pone a circular la alharaca mediática para incrementar audiencias, el golpe de pecho de algún funcionario despistado, un prelado de súbito moralista o un incómodo opositor de izquierda. Porque no solamente está inserta en un negocio específico o en la sustancia de uso ilícito, sino que, sobre todo, está enquistada en los endebles articulados de unas leyes hechas con el firme propósito de que no se cumplan, o se cumplan a medias, o se cumplan de acuerdo con la ocasión y el marrano.

Nunca se estableció con claridad si Artemo se suicidó o si lo suicidaron. Si lo hizo con mano propia o si fue con un poco de ayuda de sus amigos prestamistas. Tomó un dinero que la usura no le permitió cancelar, pero también pudo no ser así. De igual modo, habría llegado un buen vecino con el fin de garantizarle que su local no sería incendiado, o él asesinado a tiros una mañana, o la hija secuestrada al salir del colegio, a cambio de lo cual debería abonar a diario una suma ponderada de acuerdo con sus ingresos, o un tantico por encima. Trances delincuenciales como este no se daban antes en Venezuela. Ahora avanzan, como en una oleada, de occidente a oriente.

En todo caso, la justicia colombiana se da por bien servida con cualquier teoría más o menos creíble sobre la muerte de Artemo, con tal de evitarse embrollos, líos en los que el propio juez puede terminar optando entre suicidarse y quitarse la vida.

Notas:

(1) "El negocio de la droga en el bloque Catatumbo". La República. Bogotá, 28 de abril de 2013. http://www.larepublica.co/economia/el-negocio-de-la-droga-en-el-bloque-catatumbo_37429

(2) "Otro Extraditable recibió AIS." Noticias UNO. Bogotá, 24 de octubre de 2009. http://noticiasunolaredindependiente.com/2009/10/24/noticias/extraditable-con-ais/

(3) Cepeda Castro, Iván. "Los campos de exterminio y las fosas comunes en El Catatumbo." Derechos Humanos en Colombia. Bogotá, 1 de julio de 2006. Equipo Nizkor. http://www.derechos.org/nizkor/colombia/doc/catacumbo1.html

(4) Meneses Reyes, Carlos. "El clan Barriga: Parapolítica y negocios en Norte de Santander". Portal Rebelión. 10 de marzo de 2014. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=181817

 

Por Juan Alberto Sánchez Marín es periodista y director de cine y televisión colombiano. Colaborador en Hispantv.com

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Riesgoso, abrir el petróleo en tiempos de crisis: Venezuela

Lo que revela el desplome del precio del petróleo en el mercado es la antigua pugna internacional sobre el control y la explotación de los hidrocarburos a nivel mundial, y ante ello es imperativo mantener las estrategias de países como Venezuela para recuperar el control de los precios por los productores de los recursos naturales y defenderse ante intentos de las empresas trasnacionales que promueven la apertura de este sector, afirma Rafael Ramírez, representante permanente de Venezuela ante la Organización de Naciones Unidas y anteriormente canciller, ministro de Energía durante 12 años y presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA) durante más de una década.


Ramírez, en entrevista con La Jornada en la sede de la misión de Venezuela ante la ONU, abordó el tema de los hidrocarburos dada su extensa experiencia al frente del desarrollo e implementación de la estrategia petrolera del presidente Hugo Chávez.


La situación actual del desplome de precios en el mercado internacional reafirma lo justo de nuestra política petrolera, basada en la defensa de precios y el control de volúmenes, afirmó. La caída estrepitosa desde más de 100 dólares por barril a un promedio por debajo de los 50 tiene mucho que ver con una falta de acuerdo entre los países productores de petróleo sobre la necesidad de defender el precio.


Indicó: estamos en un escenario de guerra de precios y algunos países de mucha influencia y mucha capacidad de producción han entrado en la idea de que el mercado es el que va a regular los precios. Esa es una idea nefasta, porque no estamos hablando de una mercancía, sino de un recurso natural que se agota. Y esa concepción de que el mercado regule el precio niega la misma existencia de la OPEP, que es una organización que defiende los intereses de los países productores, en el sentido de regular y administrar la tasa de producción del petróleo para fijar el precio.


La situación ahora también tiene que ver con razones geopolíticas, vinculadas a los conflictos en Medio Oriente, las sanciones contra Irán y contra Rusia, y con que algunos países de la OPEP han colocado volúmenes extraordinarios en el mercado, y eso, sumado a la producción de cerca de 3 millones de barriles al día de petróleo de esquisto, ha llevado a que el mercado esté saturado de volúmenes de petróleo. Nosotros vemos esto como un muy grave prejuicio a todos los países productores, sobre todo porque nosotros en la OPEP siempre hemos tratado de tener un precio predecible.


A la vez, hay mucha confusión: países que promueven una apertura en el sector petrolero ante esta situación de sobreproducción colocan aún más en el mercado en un tipo de sálvense quien pueda, lo cual es una falta de visión a largo plazo en la medida de que cada país intente inundar al mercado con toda su producción, y el resultado es que el precio se va a mantener abajo.


No es la primera vez que se enfrenta algo así, y recuerda que en una iniciativa impulsada por Chávez en los 90 se logró recuperar el precio con una respuesta coordinada entre productores, limitando los volúmenes de petróleo en el mercado. Señaló: "nosotros creemos que el precio justo para el petróleo es de 100 el barril.


Nuestra estrategia como país fundador de la OPEP es buscar una coordinación entre los países productores para poder hacer un sacrificio compartido entre todos, regular nuestra producción y recuperar los precios, agregó.


Indicó que los hidrocarburos siguen siendo la fuente primaria y fundamental de la economía mundial, es la más accesible y la más barata. Argumentó que las energías alternativas nunca llegarán a ser alternativas, sino más bien complementarias al petróleo. Pronostica que el petróleo de esquisto llegará a tener un pico, pero por sus mismas características las lleva al agotamiento eventual. Al mismo tiempo, 70 por ciento de las reservas mundiales están en los países de la OPEP, con Venezuela como el país con más reservas del mundo, y que el petróleo, por muchos años más, seguirá siendo la fuente primaria de energía.


"Las empresas trasnacionales, como tienen una visión a largo plazo, cuando hay problemas con los precios tratan de exigir facilidades fiscales a los países dueños de los yacimientos –con el argumento de que es una situación económica complicada–, que les den ventajas para posicionarse con las reservas. Es lo que se llama los procesos de apertura", responde Ramírez sobre el papel de las compañías petroleras trasnacionales en este tipo de coyuntura.


Subrayó que no se involucra "en las decisiones de otros países hermanos, como es el caso de México, pero sí puedo hablar de nuestra propia experiencia: en los años 90, antes de la llegada del comandante Chávez, nuestro país, con los mismos argumentos de que hacía falta el capital privado extranjero, que las trasnacionales van a invertir, que así se aumentará la producción y se hará frente a la caída de los precios... se inició un proceso de apertura. Ese proceso fue nefasto porque se tradujo en una entrega de nuestros recursos naturales a las trasnacionales, al punto que los grandes yacimientos del petróleo de Venezuela... se entregaron a las principales trasnacionales estadunidenses.


Las trasnacionales, cuando hay una situación coyuntural de precios bajos, pescan en río revuelto y juegan a que los países cedan en el manejo soberano de los recursos naturales y se posicionan sobre las reservas. Independientemente de qué hacen con ellas, a las trasnacionales lo que les interesa es tener reservas controladas con una visión de largo plazo en el negocio petrolero.


Por eso nosotros siempre somos muy cautelosos de que en estas situaciones de precios bajos no se recurra a la apertura petrolera, que termina por socavar el control de los estados sobre sus principales recursos naturales. Indica que en países como Venezuela, México, Ecuador y Argelia, los recursos naturales, en este caso el petróleo, son factor fundamental para captar una renta para el desarrollo. "Hay que estar siempre alerta cuando hay precios bajos, ya que las trasnacionales intentan avanzar para escamotear el control de nuestros países sobre los recursos naturales..."


Sobre la posición de Venezuela como país petrolero ante el tema de mayor prioridad en el debate en la ONU este año, del cambio climático, Ramírez afirmó que es la que estableció el presidente Chávez cuando declaró: no hay que cambiar el clima, hay que cambiar el sistema. Elaboró que el centro del problema es el "esquema de consumo preponderante en el mundo actualmente... hemos argumentado que el sistema capitalista es insostenible porque requiere de todos los recursos naturales... es un sistema muy depredador".


Es notable, agregó, que casi todos los países integrantes de la OPEP, incluido el suyo, han suscrito el Protocolo de Kyoto (que establece un marco para frenar el cambio climático), pero muchos de los grandes consumidores, sobre todo Estados Unidos, no lo han hecho. Tampoco desean hacer un compromiso para regular su consumo. Resumió: el problema no está en los hidrocarburos ni en la producción del petróleo; el problema está en el consumo desproporcionado que se hace del petróleo en los esquemas industriales sin gran regulación, señaló, Estados Unidos consume 25 por ciento de la energía del planeta, y a pesar de los anuncios recientes del presidente Barack Obama, el patrón de consumo estadunidense sigue siendo muy dilapidador de energía.


Afirmó que el debate sobre el cambio climático se ha querido aprovechar para controlar la producción de petróleo, es decir, para violentar la soberanía de los países sobre su producción petrolera, y se desea imponer una especie de impuestos sobre la producción. Nosotros decimos que el impuesto debe imponerse al consumo del petróleo y a las emisiones que genera cada país.

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