Viernes, 11 Diciembre 2015 06:48

"Duele ver el panorama político del Mercosur"

"Duele ver el panorama político del Mercosur"

Evo Morales estuvo en la despedida de Cristina Fernández el miércoles por la tarde: junto a la presidenta saliente descubrieron un busto de Néstor Kirchner en la Casa Rosada, idéntico al ex mandatario, según dice con una sonrisa el líder de Bolivia. Morales resalta la confianza única que tuvo con ambos políticos.


Más tarde, el popular presidente del vecino país hizo lo que tanto le gusta: junto a su equipo de gobierno jugó al fútbol con residentes bolivianos en Argentina. Mauricio Macri también se dio cita en las instalaciones de Boca y participó del partido. En política, los gestos hablan por sí solos.


Ayer por la mañana, antes de acudir a la ceremonia de investidura de Macri, Morales concedió una entrevista a Página/12 en una sala de un hotel porteño. Con un trato afable y tranquilo, rasgos en su ADN, el mandatario dice que es su deseo crear confianza con el nuevo inquilino de la Casa Rosada porque los pueblos argentino y boliviano se necesitan mutuamente.
Mirando en perspectiva al Mercosur, Morales desliza una pena. "Nos sentimos solos con Maduro como líderes antiimperialistas... duele ver el panorama político regional."


–¿Qué evaluación hace de la llegada al poder en Argentina de Mauricio Macri, tras 12 años de gobiernos progresistas?


–En Unasur tenemos una cláusula en temas democráticos, por eso respetamos al presidente que gana y nos ponemos a trabajar en conjunto. Puede haber diferencias ideológicas o programáticas, pero cada país tiene su particularidad. Con Néstor y Cristina hemos creado una confianza única para trabajar entre ambos países, en cualquier momento nos comunicábamos por teléfono. Me acuerdo que antes de Néstor no había estabilidad económica ni política, sólo escuchaba cambios de presidentes y el pueblo movilizado. Sin embargo, esa gestión ha dado estabilidad económica, política y social. Tengo muchos recuerdos de Néstor, de momentos difíciles que vivimos en Bolivia, por ejemplo, con el proceso constituyente. Con Cristina ha habido mucha confianza, colaboración, inversión, coincidencias en eventos internacionales, en las cumbres y por eso ayer (por anteayer) vine a acompañarla en su despedida de la Presidencia... duele, ¿no? Fue un acto muy importante. Con el nuevo presidente tengo el deseo de crear confianza; la misma se gesta con sinceridad y diálogo, pensando siempre en nuestros pueblos. Nunca tuve amistad con él, y queremos construir una amistad, porque nuestros pueblos se necesitan mutuamente. Algo podemos aportar para Argentina. Bolivia después de mucho tiempo se ha levantado. Estamos mucho mejor que antes, y no solamente podemos colaborar como países, sino también compartir experiencias de trabajo.


–¿Tiene prevista


una reunión con Macri para tratar los acuerdos bilaterales?


–No, todavía no está prevista. Sólo vengo al traspaso de mando, y a conocernos. Decirle gracias porque vino al partido que jugábamos con los bolivianos. Después de que organice el gabinete, veremos los temas pendientes por el bien de nuestros países.


–¿Conversó con Cristina Fernández?


–Fui al acto de descubrimiento del busto de Néstor, que es idéntico a él. La invité a Bolivia, le dije que ahora va a estar con tiempo, puede venir a dar conferencias, soy muy admirador de su línea política de liberación y de sus intervenciones. Me lo imagino así. Acá en Argentina hace diez años sepultamos el ALCA con Fidel, Hugo, Néstor, eso es defender las políticas de nuestros pueblos de América latina.


–¿Le preocupa que se vean señales de cambio en la región, por ejemplo, la derrota electoral de Maduro en las parlamentarias del domingo pasado y el pedido de impeachment contra Dilma?


–Me preocupa y debemos ocuparnos para liberarnos de la guerra económica. La crisis del sistema capitalista tiene efectos en todo el mundo y debemos enfrentarla en conjunto. Bolivia ha enfrentado distintas guerras económicas. Cuando llegué al gobierno, permanentemente algunos medios de comunicación, que los llamo medios de conspiración, decían en base a mentiras: corralito o corrida bancaria. También decían que Evo iba a presentar su plan nacional de desarrollo con ahorros del pueblo, y que la gente iba a retirar su dinero. Yo sostenía reuniones con los banqueros y les explicaba que ellos podían causar convulsión social con mentiras, y que los empresarios van a perder y Bolivia va a perder finalmente. En 2008, algunos empresarios intermediarios compraban arroz barato a los pequeños productores y hacían su stock con fines políticos. Estos señores hicieron faltar el arroz; luego lo intentaron con la carne, el azúcar, la harina. Antes EE.UU. le regalaba la harina a Bolivia, y después le quiso vender. Esa es una agresión económica. Los fondos buitre son una agresión económica del imperio. Una vez le dije a Maduro que mantiene a dos países, Venezuela y Colombia. El combustible tan barato sale de contrabando; está bien la subvención, pero con cierto límite.


–El gobierno venezolano cerró pasos fronterizos. Pero el problema parece ser el hartazgo que tiene la población al hacer colas en los supermercados para conseguir productos básicos y la economía que no repunta...


–Hubo un 40 por ciento de voto duro antiimperialista en Venezuela, pese a las colas, la falta de alimentos, la inflación. (N.de la R: el chavismo obtuvo 40,8 por ciento y la MUD 56,2 por ciento de los sufragios).


Ahora los empresarios le han planteado a la Asamblea cambiar la ley de Trabajo, quitar las leyes sociales; y aquí empieza la lucha de los trabajadores. Pero felizmente nuestros pueblos son antiimperialistas.


–El 21 de diciembre se realiza una cumbre del Mercosur en Paraguay. ¿Cómo ve al bloque sudamericano con estos cambios en marcha?


–Nos sentimos solos con Maduro, me duele mucho ver este panorama político regional. Pero sé que los trabajadores no solamente de Bolivia y de América latina van a acompañar. Tampoco estamos asustados. Mire el ejemplo de Cuba, que estuvo décadas sola en América latina. Si al imperio no le dan resultado estas guerras económicas, usa la política de amenazas, pero por suerte ya no hay más golpes de Estado. Hay una confrontación ideológica.


–Mencionó a Maduro, pero también está Correa. Ecuador forma parte de la Unasur.


–Al margen de las diferencias ideológicas que tenemos los presidentes de Unasur, primero debemos debatir la economía regional. Compartir lo que tenemos como países, porque no podemos depender totalmente de la economía norteamericana o del mercado europeo o del asiático. Recuerde el 2008, cuando Estados Unidos tenía serios problemas financieros. Entonces debemos ampliar nuestro mercado regional.


–En el caso de Brasil, a la crisis económica se le suma la crisis política o es a la inversa...


–Es un golpe parlamentario en ciernes. Ya hubo un golpe en el Congreso de Paraguay, y ahora está pasando en Brasil. Respetamos, son constituciones distintas, a veces importadas; pero son los grupos oligárquicos los que detentan el poder político.


–Algunos aliados de Dilma Rousseff parecen poco confiables.


–Tal vez en algunos países por ganar las elecciones se incorpora a la mal llamada centroderecha o la centroizquierda. Para mí se es antiimperialista o imperialista. Cuando para ganar incorporamos algunos centros, éstos no tienen definición ideológica ni disciplina orgánica.


–¿Cuánto aportan los medios de comunicación a la mencionada confrontación?


–En Bolivia no tengo oposición, sólo medios de comunicación; la derecha boliviana no tiene nada que festejar en mi país y viene a festejar a Argentina, o va a Venezuela.


–Pero han surgido nuevos liderazgos, como por ejemplo Soledad Chapetón, que le arrebató al Movimiento al Socialismo la alcaldía de El Alto.


–Entiendo, también nosotros cometemos errores. Nuestro candidato era malo.


–Según un sondeo conocido esta semana, un 53 por ciento está en contra de modificar la constitución para permitir una nueva reelección presidencial. ¿Cuál será la respuesta de su gobierno si en el referéndum de febrero les va mal?


–Nunca creí en los sondeos. En 2005, cuando gané las elecciones presidenciales, todos las encuestas decían que iba a ganar con el 32 por ciento, y gané con el 54 por ciento. En 2009, dijeron que iba a ganar con el 48 por ciento, y fue del 62 por ciento. Hay una contradicción en el sondeo de ahora: un 68 por ciento apoya a mi gestión, pero un 53 por ciento rechaza la reforma constitucional. Estamos seguros de que vamos a ganar, porque queremos un período más para continuar con la agenda patriótica, garantizando las inversiones. Lo mejor es consultar al pueblo: si el pueblo me quiere, sigo, si no, lo respetamos. Es lo más democrático.


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Domingo, 22 Noviembre 2015 05:54

Abre Cuba salud a la inversión foránea

Abre Cuba salud a la inversión foránea

Las autoridades cubanas abrieron por primera vez el sector de la salud a la inversión extranjera, con tres proyectos que en conjunto superan 40 millones de dólares. En la salud incluimos tres proyectos que tiene que ver con instalaciones para el desarrollo de exportaciones de servicios de turismo de salud, señaló el ministro cubano de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca.


El funcionario presentó hace dos semanas la Cartera de oportunidades de inversión extranjera 2015, un portafolio con más de 300 proyectos valorados en unos 8 mil millones de dólares. Entre estos proyectos se encuentra el turismo de salud, el cual hace referencia no a una persona que enferma, sino a alguien que quiere hacerse un chequeo médico y lo puede combinar con un viaje turístico, explicó Malmierca.


El portafolio cubano de inversiones incluye un proyecto de servicio de hemodiálisis en vacaciones, con dos instalaciones contempladas en La Habana y en el balneario de Varadero, valoradas en conjunto en 1.5 millones de dólares para atender pacientes con insuficiencia renal crónica que deseen disfrutar de sus vacaciones en la isla.


Las autoridades cubanas calculan que esos centros, con la mitad de la ocupación, pueden atender a 2 mil 400 pacientes al año, con ventas cercanas a 480 mil dólares anuales.


Canadá, principal mercado turístico de la isla con un millón de vacacionistas cada año, tiene unas 90 mil personas que necesitan hemodiálisis.


También hay un proyecto de servicios de salud asociados al deporte con la creación de la Clínica Internacional de Medicina del Deporte y las Ciencias Aplicadas, valorada en unos 11 millones de dólares. .


Un tercer proyecto es la edificación del Centro Exclusivo de Calidad de Vida, en un polo turístico de la isla aún por definir y con una inversión de 30 millones de dólares.


Estos son los primeros planes para la inversión extranjera en la salud pública de la isla, que tiene un pilar económico en la exportación de los servicios médicos.


Cuba, que tiene 24 facultades de ciencias médicas en todos el país, posee una tradición de casi tres siglos en la formación de doctores y esa especialidad se potenció en los pasados 50 años con la graduación de más de 140 mil médicos, tanto cubanos como procedentes de más de 120 países.


Modifican reglas


A prácticamente un año del anuncio del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, diversas firmas estadunidenses y trasnacionales han dado a conocer sus planes de incursionar en la isla o iniciar proyectos de inversión.
Entre las empresas interesadas en invertir en la isla están las aerolíneas estadunidenses American Airlines, United, JetBlue, Southwest y Delta, y Apple comenzará a vender sus productos.


Carnival, la línea de cruceros más grande del mundo, viajará desde Miami hacia la isla caribeña. Verizon Communications y Sprint ofrecerán servicios de itinerancia para teléfonos móviles en Cuba. Además Starbucks anunció su llegada a la isla.

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Piden en la ONU fin al bloqueo a Cuba por 24 años consecutivos

La Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) pidió este martes por 24 años consecutivos y de manera casi unánime el fin del bloqueo a Cuba que aplica Estados Unidos desde hace más de 50 años, en una resolución votada tres meses después del restablecimiento de lazos diplomáticos entre ambos países.


El texto fue apoyado por 191 de los 193 países miembros de la ONU y sólo votaron en contra Estados Unidos e Israel, resultado aún más contundente que el año anterior, cuando se registraron 188 votos positivos, dos negativos y tres abstenciones.


El representante estadunidense en la Asamblea General, Ronald Godard, justificó su voto al señalar que el texto presentado por Cuba dista mucho de reflejar los pasos importantes que se han adoptado y el espíritu de compromiso del presidente (Barack) Obama.


Afirmó: hemos hecho muchos progresos. Lamentamos que el gobierno de Cuba haya optado por proceder con su resolución anual... Si Cuba piensa que este ejercicio va a ayudar a hacer avanzar las cosas en el sentido que ambos gobiernos han indicado que desean, se equivoca.


El canciller cubano, Bruno Rodríguez, aseguró a la prensa que el texto sí recoge los recientes avances y da la bienvenida al nuevo curso en las relaciones con Estados Unidos. Habló de un notable progreso desde el año pasado, pero criticó que diez meses después del inicio del proceso de acercamiento bilateral no ha habido ninguna modificación sustancial al bloqueo.


Tras advertir que Cuba jamás negociará su sistema socialista, apuntó que el levantamiento del bloqueo será el elemento esencial que dará sentido a lo avanzado.


México rechaza las acciones unilaterales contra Cuba, incluida la imposición por más de cinco décadas de bloqueo económico, comercial y financiero, que contradice el derecho internacional y el sustento de las relaciones entre los estados, declaró a su vez Juan Sandoval, representante de México en la ONU.


El bloqueo fue impuesto en 1962 por el entonces presidente John F. Kennedy para forzar el derrocamiento del gobierno de la isla, y sólo puede ser levantado por el Congreso. Desde 1992 la Asamblea General de la ONU pide su fin por medio de resoluciones presentadas por Cuba.


Para el diario oficial cubano Granma, la votación en la ONU constituye un triunfo rotundo para la isla, que dejó a Washington más aislado que nunca, mientras en La Habana vieja, algunos cubanos se mostraron decepcionados por la contradictoria posición que asumió Estados Unidos.

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Lunes, 26 Octubre 2015 07:34

Geopolítica y despojo

Geopolítica y despojo

I. Hace 20 años, la mañana del 23 de octubre de 1995, el jefe del Pentágono, William Perry, dijo ante la plana mayor del Ejército Mexicano que entre Estados Unidos (EU) y México existían fuertes lazos políticos y económicos, pero que faltaba un tercer vínculo, el militar. A partir de entonces, promovida por Washington, la sana distancia entre las fuerzas armadas de ambos países comenzó a acortarse. Para justificar una mayor injerencia militar, la táctica estadunidense fue jalar de los hilos de la corrupción, el narcotráfico, el lavado de dinero, la deuda externa y los créditos condicionados del FMI y el Banco Mundial −como perros guardianes del Departamento del Tesoro−, con la finalidad de provocar una desestabilización de México.
Mucho antes de que se conociera en el mundo la llamada globalización económica neoliberal, la apetencia de EU por los hidrocarburos y otros minerales estratégicos mexicanos había quedado asentada en documentos oficiales de la Casa Blanca.

Como parte de la conformación de América del Norte en un espacio geopolítico integrado además por Canadá, el proceso de integración silenciosa de México a EU estuvo fundado en una estrategia económica dictada por los intereses corporativos y de seguridad nacional estadunidenses. Mediante instrumentos no militares, como el espionaje telefónico y microfónico sobre la cúpula político-económica mexicana (corrupta o susceptible de corrupción, enredada como ya estaba en un entramado de vínculos ilícitos de tráfico de influencias y narcotráfico), la diplomacia de Washington comenzó a cultivar relaciones personales y a recurrir de manera cada vez más metódica y frecuente a los instrumentos políticos, sicológicos, económicos y financieros, a fin de explotar las vulnerabilidades individualizadas del liderato mexicano, siempre con la mira puesta en los hidrocarburos, la privatización de Pemex y una reconfiguración espacial del territorio de México.

II. La concepción de instaurar una zona de exclusividad geopolítica que integrara a Canadá, EU y México, tuvo como primer paso la aprobación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Y desde la entrada en vigor de éste, el primero de enero de 1994, EU ha venido desplegando una renovada estrategia de apropiación neocolonial de territorios y refuncionalización del espacio a escala mundial. México no escapó a esa lógica. Como las dos caras de un mismo proyecto hegemónico, el reposicionamiento militar estadunidense llegaría acompañado de una serie de planes y megaproyectos, como los contenidos en el TLCAN, que vinculó a México de manera asimétrica y subordinada a EU, a los que seguirían después el Plan Puebla Panamá (PPP, 2001); la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (Aspan o TLCAN militarizado, 2005), que contiene una redefinición de facto de la frontera entre ambos países, de acuerdo con los objetivos de seguridad de Washington y en detrimento de la soberanía mexicana, y la Iniciativa Mérida (o Plan México, símil del Plan Colombia, 2007), que implicó una acelerada readecuación y penetración de las fuerzas armadas y las distintas fuerzas policiales mexicanas por asesores e instructores de operación e inteligencia estadunidenses.


III. La Aspan incluyó una integración energética transfronteriza subordinada a Washington y megaproyectos del capital trasnacional que subsumen los criterios económicos a los de seguridad −justificando así acciones que de otro modo no podrían ser admitidas por ser violatorias de la soberanía nacional− y una normativa supranacional que hace a un lado el control legislativo, mientras se imponen leyes contrainsurgentes que criminalizan la protesta y la pobreza y globalizan el disciplinamiento social.


IV. Diseñada por EU, la guerra asimétrica de Felipe Calderón tuvo por objetivo destruir mediante la violencia y el terror el tejido social comunitario y generar desplazamientos forzosos de población en amplias zonas del país consideradas económicamente estratégicas por el gran capital, como paso previo a una reconstrucción y un reordenamiento territorial y poblacional que, con base en la aprobación de la cuarta generación de medidas neoliberales durante el mandato de Enrique Peña Nieto −en particular la contrarreforma energética−, diera paso a una posterior enloquecida carrera trasnacional para el despojo.


V. La dinámica desordenar/destruir/reconstruir/reordenar iniciada por Calderón, tuvo su continuidad en el Plan de Desarrollo 2013-2018 de Peña Nieto, y fue reconfirmada en sus 10 medidas de acción en materia de legalidad y justicia anunciadas por el jefe del Ejecutivo en noviembre de 2014, donde se establecía que el gabinete de seguridad implementaría un operativo especial en la zona de Tierra Caliente de Michoacán y Guerrero, y una estrategia de desarrollo integral en Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Michoacán, consistente en crear tres zonas económicas especiales: 1) el corredor industrial interoceánico en el Istmo de Tehuantepec (que conectará al Pacífico con el Golfo de México); 2) Puerto Chiapas, y 3) Puerto Lázaro Cárdenas, en los municipios colindantes de Michoacán y Guerrero. Con financiamiento de la banca de desarrollo y el sector privado, las inversiones previstas incluyen autopistas (como la que conectará Michoacán con Puerto Chiapas), la modernización de Tuxtla Gutiérrez y obras de infraestructura y gasoductos (como el del eje Salina Cruz-Tapachula, que permitirá introducir gas natural por primera vez a México).


Salvo Puebla, la iniciativa oficializada por Peña Nieto en Puerto Chiapas el 29 de septiembre de 2015, incluye a los otros ocho estados del Plan Puebla Panamá original. Publicitado como un plan innovador de desarrollo, la iniciativa evidencia que la nueva fase de desposesión o despojo tiene como blanco prioritario territorios ricos en recursos naturales y materias primas, donde están asentados pueblos originarios y existen proyectos de resistencia contrahegemónicos y autonómicos.

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Gran Bretaña abandona a EU por China: alianza geofinanciera con holandización

Lo tenso que se encuentran las relaciones entre Estados Unidos y China, lo cálidas que se han vuelto entre Pekín y Londres cuando Gran Bretaña (GB) ostenta(ba) su relación especial con Washington.


La prensa neoliberal monetarista de GB ha llegado hasta a acusar al primer ministro David Cameron y a su canciller financiero, George Osborne, de "haber vendido los derechos humanos a cambio del cash chino", mientras EU fustiga a GB de practicar el apaciguamiento con China con tal de obtener beneficios económicos.


No se han vislumbrado aún acuerdos tangibles de la visita oficial del mandarín Xi Jinping a EU, donde conectó en forma óptima con el grupo cibernético GAFA (Google/ Apple/Facebook/Amazon) en Seattle.


Tampoco se concretó entre EU y China el esperado Tratado Bilateral de Inversiones (BIT, por sus siglas en inglés), de corte financierista, mientras siguen los constantes reclamos sobre el supuesto espionaje cibernético chino de parte del gabinete Obama que ha apretado las tuercas bélicas en el mar del Sur de China.


Tal parece que EU, mediante su obscena NSA, es la única superpotencia que goza impúdicamente de canonjías celestiales para espiar a todo el mundo.


Demetri Sevastopulo (DS), del Financial Times, advierte que "EU ha tomado una línea dura (sic) en relación con el cambio de GB con China (http://goo.gl/VC5biW)".


El exitoso reciente periplo de cuatro días de Xi a GB, calificado por ambas partes del advenimiento de una época dorada, ha enfurecido al gabinete de Obama cuando, a juicio de Sevastopulo, los expertos sobre China en Washington consideran que los dos aliados (sic) en el Atlántico han divergido en la manera de abordar el ascenso de la potencia del océano Pacífico.


Uno de los expertos aludidos, Evan Madeiros –anterior prominente asesor de Obama para Asia–, juzga que GB está desorientada (sic) en su abordaje con China cuando Londres practica un juego peligroso (¡supersic!) de acomodamiento táctico con la esperanza de beneficios económicos, que pueden desembocar en mayores problemas.


Tom Wright, experto en política exterior del Brookings Institution, alude que el mensaje enviado es que el comercio y la cooperación económica es la sola métrica que guiará la política de GB con China, lo cual preocupa a EU sobre la holandización de GB: el abandono de la búsqueda del poder conforme gasta menos en defensa y se retrotrae de jugar un papel en el escenario internacional.


Desde marzo pasado las relaciones de EU y su aliado especial GB se han deteriorado debido al "acomodamiento constante (Obama dixit)" de Londres con China.


GB fue el primero del G-7 que se asoció al célebre banco chino de Inversiones e Infraestructura (AIIB, por sus siglas en inglés), que detecté como un game changer (http://goo.gl/trzAMH) y a punto de suplantar a los mendicantes Banco Mundial y Banco de Desarrollo Asiático.


Sevastopulo aporta una severa declaración de un anónimo (sic) anterior funcionario de EU: lo que nos perturba más es que fue hecho con casi cero consulta con EU cuando GB no solamente socavó a EU, sino que socavó al G-7 entero. Por algo GB es conocida como la pérfida Albión.


Chris Johnson, anterior prominente analista sobre China en la CIA, señala que GB se encuentra en notoria desventaja cuando se compara a EU en su trato con China, ya que todavía Obama puede amonestar a Xi, mientras los líderes de GB ni siquiera se atreven en pensarlo.


Johnson advierte que las inversiones de China están capturando el interior de GB para luego conquistar sus ciudades, en el más depurado estilo del Gran Timonel, Mao Tse Tung.


Patrick Cronin, experto sobre Asia en el Center for a New American Security, aconseja a GB ser cuidadosa para mantener un equilibrio entre la seguridad nacional y los intereses económicos cuando el objetivo de China son la energía, las telecomunicaciones y las finanzas". ¿Por qué todos estos expertos samaritanos de EU no aconsejaron a los entreguistas gobiernos del "México neoliberal itamita " que remataron la seguridad nacional a cambio de nada?


Cronin aduce que los chinos se insinúan en el mundo del recinto sagrado (sic) británico mediante sus inversiones y que Cameron está llevando a GB a una era de irrelevancia dorada con su holandización, lo cual tendrá implicaciones que deberán ser revaluadas (¡supersic!) en Asia y en otras áreas (¡supersic!). ¡Uf!


Jennifer Hughes, del Financial Times, explaya por qué "GB corteja a los chinos (http://goo.gl/Of33xc)", mientras el feroz periodista británico Finian Cunningham (FC) arremete contra la hipocresía de los valores británicos y expone la desesperación del desfalleciente anterior imperio: Cameron "no tiene opción. GB está quebrada (sic) y necesita inversiones de capital (http://goo.gl/QnBci9)".


Cunningham cita 150 (sic) acuerdos en salud, manufactura aeronáutica, tren bala, energía y la conversión de Londres en uno de los principales centros de la internacionalización del renminbi.


De acuerdo con el libro The Offshore Renminbi: The Rise of the Chinese Currency and Its Global Future (http://goo.gl/VssWRe)", China contempla abrir 18 centros financieros para internacionalizar el renminbi.


Cunningham juzga que justo cuando Washington envió un convoy de barcos de guerra a las islas chinas en el mar del Sur de China, Londres tendió la alfombra roja al líder chino. Cita a un anterior influyente funcionario de EU que fulmina la genuflexión de Osborne y Cameron, lo cual creará definitivamente problemas (sic) para GB en el futuro.


Osborne es el candidato del desfalleciente Partido Conservador a la jefatura de gobierno frente al asombroso ascenso del casi marxista Jeremy Corbyn por el Partido Laborista: en ambos casos la situación para la política exterior de EU no es nada halagüeña.


¿Qué sabe el gobierno británico sobre la situación real de la econoía y las finanzas de EU que no sepamos?


Cameron se tiró a los pies del mandarín Xi y llegó hasta anhelar que GB se convierta en el "principal amigo de China en Occidente (http://goo.gl/rukCGf)". ¡No, bueno!


Tras de que Cameron alabó a China y GB como potencias globales, Xi, mucho más circunspecto, tomó nota de la asociación estratégica integral (¡supersic!) global, entre la primera superpotencia geoeconómica global y la onceava, de acuerdo con el PIB, medido por su poder adquisitivo (https://goo.gl/rDAzw2).


Xi, imbuido por la sapiencia milenaria china, se dio hasta el lujo de aconsejar a GB permanecer en la Unión Europea, al borde de la implosión (http://goo.gl/V5XiEe).


Rusia y China crecen, mientras EU, que empieza a ser abandonado por sus aliados especiales, se retrotrae.


China opera otra jugada maestra al compartir los secretos hieráticos de la globalización financierista de GB: golpe demoledor que propulsa al renminbi a competir contra la hegemonía del dólar, la última carta poderosa que le queda a EU (http://goo.gl/Zb8DWc).


La complementariedad de las máximas reservas de divisas de China con el know-how financierista de la City (Londres) construye el andamiaje multipolar para el nuevo orden geofinanciero del siglo XXI.


www.alfredojalife.com
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Un duro golpe a los pobres y una maniobra antichina

El ATP o Acuerdo Transpacífico de Asociación Económica es un esfuerzo importante para convertir al Pacífico en un lago estadunidense, barrer todo obstáculo al libre comercio de las grandes corporaciones en detrimento de las mayorías más pobres y de las soberanías de los países firmantes y, con el complemento del acuerdo de libre comercio con la Unión Europea tan resistido por millones de trabajadores del viejo continente, es también y sobre todo un instrumento para golpear a la economía china y completar el cerco político-militar con un cerco económico antichino.


El ATP es tenazmente resistido por los sindicatos de Estados Unidos –que denuncian que el acuerdo reducirá los puestos de trabajo en ese país al exportar empresas a países con regulaciones ambientales casi inexistentes y mano de obra baratísima y legalmente indefensa– y es también atacado por la Cepal y los ecologistas y los defensores de los sectores más pobres de todo el mundo, como Susan George o Naomi Klein. El texto fue negociado en secreto, incluso para los parlamentarios de los países que lo suscriben, porque impone a escala de todos los países una legislación protectora de los derechos de propiedad intelectual hecha a medida de las grandes empresas y suprime, por ejemplo, la posibilidad de que un gobierno fabrique medicamentos genéricos mucho más baratos que los de los oligopolios farmacéuticos, condenando así a muerte a quienes no podrán adquirir las medicinas comerciales. También unifica a la baja las medidas de protección de la seguridad alimentaria y de la protección legal de los trabajadores (Japón, por ejemplo, que tenía aranceles altos para proteger su soberanía alimentaria de la importación de arroz barato, tendrá que suprimirlos y podría quedarse sin arrozales), abarata la importación de productos y granos estadunidenses y favorece a las grandes empresas exportadoras de algunos rubros alimentarios en los países dependientes (como Chile, que podrá vender en Estados Unidos uvas producidas y exportadas por firmas de ambos países). Por si eso fuera poco, el tratado reglamenta –a favor de los monopolios, a los que apoya brutalmente– la discusión de las controversias entre las empresas inversionistas y los gobiernos de los países firmantes.


El acuerdo ha sido firmado por una serie de gobiernos vasallos de Estados Unidos (Brunei, Chile, Singapur, Japón, Malasia, México, Perú, además de Vietnam –deseoso de no depender de China, su vecino–, más Estados Unidos y los gobiernos conservadores de Nueva Zelanda, Australia y Canadá, pero el nuevo primer ministro canadiense, Justin Trudeau, rechazó siempre la firma de ese acuerdo y no se sabe qué hará ahora). Todos esos países recibirán más mercancías de Estados Unidos y podrán exportar más a ese país y menos, por consiguiente, a China, aunque el gobierno de Pekín, que se opuso siempre al ATP, podría ahora unirse al mismo para reducir sus efectos sobre su economía y, en particular, sobre sus exportaciones.


El ATP y el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea son la parte legal y comercial del cerco a China, cuya parte militar es visible en el apoyo militar estadunidense a Taiwán y Corea del Sur, en la reforma de la Constitución japonesa para permitir el desarrollo del ejército y que éste y la marina puedan actuar en el exterior del país, en la serie de bases estadunidenses en el Pacífico y en el Mar de China y de tratados con los países ribereños de la zona, medidas que China trata de paliar desarrollando su marina de guerra con nuevos portaviones y ampliando sus aguas territoriales creando incluso para ello islas artificiales. Los antiguos marinos fenicios comerciaban cuando la relación de fuerzas no les permitía saquear en calidad de piratas; por lo visto, para Estados Unidos nada ha cambiado en las normas internacionales en estos últimos 3 mil años...


Al cerco oceánico a China, ésta y Rusia tratan de contraponerle una alianza virtual y una complementación militar euroasiática. La expresión más clara de la misma, en lo político y lo diplomático, es la colaboración en Naciones Unidas entre Pekín y Moscú, la defensa común de Irán, el intento chino de potenciar enormemente sus inversiones en la industria nuclear en el Reino Unido –que trata de ser más independiente de la Unión Europea–, los pactos militares sino-rusos y el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura promovido por China como rival del Banco Asiático de Desarrollo (en manos de Washington) y del FMI y el Banco Mundial también controlados por Estados Unidos y los grandes capitales europeos. China, además, mostró sus músculos recientemente en una enorme parada militar (Corea del Norte hizo lo mismo). En este contexto debe verse la intervención rusa en Siria, país que permite a su flota el acceso al Mediterráneo (y de ahí al Mar Rojo y al Océano Índico) y tener protagonismo en Irán y en Asia central presionando a los aliados de Estados Unidos en la zona (Turquía, Israel, Arabia Saudita, Qatar y Emiratos).


La historia no se repite, pero los mismos problemas llevan a resultados similares. En escala internacional la crisis de civilización (económica, social, política, moral, ecológica) que hoy vivimos vuelve a presentar los mismos monstruos de los años 30: choques de los imperialismos, avance del racismo y del extremismo de ultraderecha en Europa, nacionalismos xenófobos, guerras locales sin fin, gobiernos débiles de las democracias sin autoridad moral alguna, inestabilidad en los países dependientes de África y América Latina, derrumbe de la socialdemocracia. Para colmo, a todo eso se agrega la ceguera de la izquierda social, con sus ilusiones en Alexis Tsipras o en Podemos, o su enclaustramiento, carente de cualquier visión estratégica, en la mera actividad política o sindical local. Más que nunca al pesimismo de la inteligencia hay que oponerle el optimismo de la voluntad.

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Las imposibles opciones de Obama en Medio Oriente

En los días que corren, el presidente Barack Obama está siendo criticado en todas partes por cualquier cosa que haga en Medio Oriente. Y cómo no habría de serlo, si probablemente no hay nada que pueda hacer para convertirse en el crucial y decisivo actor, que a él le gustaría ser, en la vertiginosa geopolítica de Medio Oriente. No es que todas sus decisiones sean malas.

Muchas lo son, pero hay algunas que parecen sensatas. El hecho es que virtualmente no hay Estado en la región, o que tenga intereses en ella, que realmente esté de su lado. Todos mantienen sus agravios y prioridades y están deseosos de resolverlos aún si Estados Unidos los presiona para no hacerlo.


Hay cuatro ámbitos que podrían considerarse los puntos candentes de la región, o tal vez deberíamos llamarlos los más candentes: Irán, Siria, Afganistán e Israel/Palestina. Los críticos de Obama dicen que él no tiene una política coherente en ninguna de esas regiones. Y esta crítica no deja de tener su fundamento.


Su política más clara, relativamente, es la relacionada con Irán. Estados Unidos ha hecho un esfuerzo importante para obtener un acuerdo con Irán que en esencia ofrezca un arreglo: que no haya armamento nuclear en Irán a cambio de levantar las sanciones económicas. De hecho, tal acuerdo ya se firmó. Y las legislaturas de ambos países han tomado el primer paso hacia su ratificación. Los historiadores futuros enlistarán éste como uno de los más grandes logros de Obama en lo relacionado con política exterior (junto con la reanudación de las relaciones diplomáticas con Cuba). Este es Obama el pacificador.


Sin embargo, el acuerdo debe ser ratificado más allá, de varios modos, por ambas partes. Aunque esto parece probable, con toda seguridad no es inevitable. Los detalles son complicados y están abiertos a diferentes interpretaciones por ambas partes. Y diferentes interpretaciones conducen a la continuación de las tensiones. Cuarenta años después de que se firmara un acuerdo semejante en Irlanda del Norte, seguimos teniendo discusiones sobre la interpretación del acuerdo, y en este momento enfrentamos la amenaza de que se rompa.


La situación en Afganistán es menos clara. Los talibanes parecen estar juntando fuerza constante y están controlando más y más regiones, por lo menos en la noche. Estados Unidos envió tropas a Afganistán a sacar a los talibanes y mantenerlos fuera. Supuestamente el gobierno afgano quiere derrotar también a los talibanes.


Lo más importante es que también Irán quiere derrotar a los talibanes. Pero Estados Unidos e Irán no quieren cooperar abiertamente en este objetivo. Y el gobierno afgano se desgarra entre la reivindicación de su independencia respecto de Estados Unidos y su necesidad de contar con su continuada (de hecho creciente) asistencia militar. El gobierno paquistaní parece estar apoyando a los talibanes. Y el gobierno de India parece querer apoyar al gobierno afgano de un modo más directo de lo que desearía el gobierno estadunidense.


La política estadunidense no es coherente, porque intenta alcanzar una serie de objetivos que interfieren uno con otro. Estados Unidos desea reforzar un gobierno estable y, por tanto, está comprometido a respaldar al actual gobierno afgano. Para hacerlo, los militares estadunidenses insisten en que se necesitan más tropas. Pero Obama prometió reducir las fuerzas estadunidenses a un grupo de entrenadores no combatientes para cuando termine su presidencia. No es posible hacer esto y al mismo tiempo garantizar la supervivencia del llamado gobierno afgano estable, en especial cuando la estabilidad de ese gobierno está ligada a una enconada lucha sin resolver con sus oponentes no talibanes.


Si volteamos a Siria, coherente es el último adjetivo que uno aplicaría a la política estadunidense. Por una parte, ha intentado formar una coalición internacional de países comprometidos con la derrota del aún expansivo Estado Islámico (EI, Daesh o ISIL). En teoría, Estados Unidos también está comprometido con la destitución de Bashar al Assad. Lo que Estados Unidos no quiere hacer es comprometer tropas en otra zona de guerra civil en Medio Oriente. A cambio, Estados Unidos ofrece combatir el EI con drones que bombardearán sus unidades, sin siquiera tener tropas en el terreno que guíen los drones. La consecuencia, que es inevitable, es el daño colateral que intensifica los sentimientos antiestadunidenses en Siria.


En tanto, Rusia ya dejó claro que está comprometida a mantener a Assad en el poder, al menos hasta que exista una resolución política de Assad con la llamada oposición moderada. La oposición en sí misma es un grupo complicado. Estados Unidos ha derramado mucho dinero y energía en entrenar a un selecto grupo de oposición. El ejército estadunidense justo acaba de admitir que este esfuerzo fue un fracaso total. Los grupos a los que les había brindado apoyo fueron desintegrados en gran medida. No sólo huyeron de los campos de batalla, sino que de hecho le entregaron material a Al Nusra, grupo afiliado con Al Qaeda y supuestamente uno que Estados Unidos no quiere respaldar.


Nadie realmente está siguiendo ninguna de las directrices de Estados Unidos. Con mucha renuencia Turquía accedió a los sobrevuelos de aviones y drones estadunidenses, pero se negó a alentar el respaldo hacia las tropas kurdas que son las que realmente combaten al EI. Arabia Saudita tampoco tiene una política coherente. Están en desacuerdo con las fuerzas de Al Qaeda, pero también les brindan algo de respaldo financiero y diplomático como parte de su intento por contrarrestar la influencia iraní por todo Medio Oriente. Gran Bretaña y Francia dicen respaldar a Estados Unidos, pero Gran Bretaña enviará solamente drones y Francia critica a Estados Unidos por no ser más duro contra Assad. Israel no parece tener ninguna claridad de lo que va a hacer. Israel alega que el mayor enemigo es Irán, pero de hecho se concentra en mantener a raya a los palestinos, lo cual significa constituir una política en la franja de Gaza y otra en Siria y Líbano.


Y en cuanto a Israel-Palestina, la violencia y la retórica van in crescendo en ambas partes. Muchos comentaristas dicen que ésta es la tercera Intifada, y algunos aseguran que comenzó hace un año. Sea cual fuere la etiqueta, es obvio que lenta, pero seguramente Israel está perdiendo la batalla diplomática en Europa occidental y aún en Estados Unidos. Mientras Netanyahu, quien quisiera reparar las raspadas relaciones con Obama, tiene que ser precavido de no ser rebasado por su derecha. Hay poco que él vaya a hacer para cambiar la política israelí. Y hay poco que Obama pueda hacer que él emprenda. No obstante, el conflicto entre Israel y Palestina continúa siendo el potencial disparador de una explosión por todo Medio Oriente, una tan severa que afectaría las operaciones de toda la economía-mundo, algo que ya está en una condición muy frágil.


Si alguien puede ver en este popurrí de evidencias que Estados Unidos sigue siendo capaz de controlar la situación y dictarle términos a alguna de las partes, está viendo cosas que yo no puedo ver. No sólo Estados Unidos no es ya una potencia hegemónica, sino que ya no es siquiera el actor más poderoso de esta fragmentada región. Su renuencia a admitir esta realidad para sí es un peligro para el mundo entero.


Traducción: Ramón Vera Herrera

Publicado enInternacional
"El mercado global de la educación representa entre 6 y 7 trillones de millones de dólares"

Luis Grubert Ibarra, presidente de la Fecode, presenta aquí las impresiones desprendidas de una reciente reunión de sindicatos de la educación de todo el mundo acaecida el pasado mes de septiembre en Chile. La campaña que hoy lidera la Federación contra la privatización de la educación es producto de tal reunión. Los sindicatos deben afrontar el reto de una comunicación moderna, dirigida hacia el conjunto nacional, asegura el dirigente gremial.


desdeabajo –da–. La Internacional de la educación lo invitó el pasado mes de septiembre a una reunión en Santiago de Chile, ¿qué asunto se trató en esa reunión?
Luis Grubert Ibarra –LGI–. Estuvimos reunidos, la seccional de la Internacional de la educación en América Latina –IAL–, en encuentro con representantes de cuatro países (Nueva Zelanda, Chile, Brasil y Colombia) con los que la Ocde tiene acuerdos secretos, que llaman ellos. Lo normal es que las cosas se develen y si no se develan es porque hay algo que da vergüenza política. En particular el tema educativo no puede manejarse en secreto.

–da–. ¿Qué concluye el evento?
–LGI–. Concluye en una campaña que ya iniciamos a nivel masivo contra la comercialización de la educación, una campaña global, no solo en América Latina sino en todo el mundo. Aquí ya la iniciamos, la cosa es que una campaña en medios es muy costosa, nosotros la contratamos con Caracol, eso se nos vuelve un esfuerzo gigantesco, pero no nos duele, pensamos que es necesario, lo que sí nos duele es que no estamos en posibilidad de hacerlo con mayor amplitud mediática.

–da–. ¿Cómo concretan los distintos gobiernos la comercialización de la educación?
–LGI–. Encontramos que Pearson –que es la gran multinacional interesada en el tema educativo, enmascarada en distintos nombres o nomenclaturas– está detrás de la búsqueda por abrir espacios de mercado para la educación. Su interés no es gratuito, pues un estudio realizado por la Internacional arroja que el mercado de la educación representa entre 6 y 7 trillones de millones de dólares. Es decir, la educación es el mercado más amplio que hoy tiene el universo capitalista para incursionar.

No es casual lo que tratan de hacer en Colombia. Desde Fecode hemos resistido contra la privatización, tenemos logros, por ejemplo, en preescolar, básica primaria y media, y un poco en normales; aquí no han podido hacer lo que ya concretaron en salud y con la educación universitaria, donde todo el mundo tiene que pagar, bajo, medio o alto, pero tiene que pagar. Pese a esto, debo reconocer que en nuestro sector han logrado penetrar, por ejemplo, con el transporte, con la comida, con los útiles, con estudiantes que supuestamente no hay cómo ofertarles, ellos hacen educación contratada por medio de entidades privadas.

–da–. ¿Concretaron alguna otra iniciativa en este encuentro?
–LGI–. Sí, generar organización para que el movimiento pedagógico latinoamericano confluya en experiencias, pero también en acciones, que hagan de esta pelea contra la privatización de la educación, de su comercialización, una pelea más armónica a nivel de la región. La dificultad para lograr esto es que en la región hay asimetrías surgidas de la realidad que nos dominó hace unas décadas, durante las cuales mientras en unos países la pelea principal era contra las dictaduras en otros países podíamos abordar procesos de organización y acción social por el derecho a la educación y por un movimiento pedagógico alternativo. Esto hace que Colombia sea un referente en este último campo para la región.

–da–. ¿Cómo se expresan esas asimetrías hoy día?
–LGI–. Es notable que en países como Chile hay movilizaciones en pro del modelo heredado de la dictadura de Pinochet. Se movilizan desde el sector privado pero también desde sectores sociales. La disputa en la calle no proviene, entonces, desde un solo sector –el popular–, no, el asunto es más complejo, al punto que Bachelet casi que le dijo al sindicato: "bueno, ustedes son los que saben de esto, háganlo".

Estando allí me llamó la atención que los memes, los whastsapp, los grafitis, toda la propaganda esgrimida en contra del cambio se pareciera a esas cosas que hicieron contra nosotros aquí, pero muy parecidos, hasta los mismos epítetos. Pero también encontramos que en Brasil sucede idéntico, así como en Argentina, lo que nos permite pensar que aquí no hay una casualidad, no, aquí está en marcha una campaña universal también de los neoliberales para hacerle resistencia al movimiento sindical, para que éste no se le atraviese en su intención de privatizar: es una campaña dirigida desde la Ocde. Luego de ver esto, creo que la experiencia del encuentro de la IAL en Chile nos muestra que si nos organizamos continentalmente, universalmente, podemos develar formas de lucha, de resistencia, que permitirán seguir haciendo de la educación una oportunidad como derecho para nuestros conciudadanos.

–da–. ¿Se presentó algún documento de esos acuerdos secretos o eso todavía no se ha develado?
–LGI–. Se conoce que hay convenios secretos pero hay un blindaje de los textos acordados; lo que podemos afirmar es la vergüenza de los países para mostrar lo que pactaron; se conocen fragmentos pero no el texto integralmente.

–da–. ¿Hubo un documento público, pensaron que fuera útil un documento, una declaración, sobre el evento?
–LGI–. La campaña es lo público; el documento que sale del Congreso de la Mundial Internacional de la Educación, está en la página y se llama 'La lucha contra la comercialización de la Educación', que nosotros hemos llamado 'La lucha contra la privatización de la educación'.Lo llamativo de este Congreso es que los europeos aceptaron lo que siempre habíamos propuesto los latinoamericanos: que la lucha fundamental es contra el modelo neoliberal y contra la comercialización de la educación.

–da–. En otro plano de la vida visible de Fecode, usted fue invitado al evento de Semana, sobre la educación, cuéntenos sobre ese evento porque esto de alguna manera está sintonizado con lo que nos acaba de decir.
–LGI–. Ese evento era más de empresarios y de comercializadores, ahí no había nadie pensando en educación, todos los que estaban ahí sólo pensaban en los negocios que da la educación. Mi presencia en el evento se debe a una razón: hay quienes han querido satanizar nuestra concepción defendida en los acuerdos de educación diagnóstica formativa. Por ejemplo, alguien como De Zubiría, asegura que lo pactado es vergonzoso pues el Gobierno le entregó a Fecode la evaluación de los maestros, que eso es una promoción automática, y que al ser así redundará contra la calidad de la educación.

–da–. ¿Qué sustentó Fecode frente a este tema de la evaluación?
–LGI–. Nuestra propuesta de evaluación diagnóstica formativa no es un capricho del paro, es una propuesta que viene de tiempo atrás, y tiene una razón de ser: en el Movimiento Pedagógico sempre se peleó para que aquí pudiera hacerse un diagnóstico del estado de la educación para generar también procesos que transformaran, coadyuvando en busca de la calidad, coherentes con esta posición, la propuesta de evaluación que esgrimimos tiene ese propósito: no solo mirar cuál es el estado del maestro, sino también cuál es el estado de la educación, precisando qué puede hacerse en materia de actualización, de capacitación de los maestros.

El acuerdo lo logramos, gracias a la fuerza del magisterio, no a la convicción del Gobierno, no a la convicción de la Ministra, pero hoy quieren satanizarlo, asegurar que por esa vía la que pierde es la educación, es decir, los estudiantes. Pero no será así, hay que brindarle a lo acordado un tiempo necesario para evaluar las primeras experiencias, que estamos convencidos que serán positivas, porque al maestro que le muestren dónde están sus deficiencias en el proceso de enseñanza y aprendizaje, y le dicten un curso para que las corrija, necesariamente su acto pedagógico remediará aquellas prácticas que de alguna manera pudieran ser desacertadas, y diría, además, que aquí también gana el estudiante porque va a tener un mejor maestro, o un maestro con mayores herramientas pedagógicas, didácticas, metodológicas, porque el video le va a mostrar también las fallas, y al mostrarlas y hacer los correctivos, creemos que eso va a ayudar a mejorar la calidad de la educación.

–da–. En el evento de Semana ese fue el propósito de su intervención?
–LGI–. Correcto.

–da–. El 4 de septiembre se reunió de manera extraordinaria la Ascun, esa reunión la llaman Consejo Nacional de Rectores, ellos están muy preocupados con el Sistema Nacional de Educación Terciaria, ¿cuál es su opinión sobre ese Sistema Nacional de Educación Terciaria?
–LGI–. Aquí hay una estructura del sistema educativo que está contenida en nuestra Constitución, por lo que producir una modificación a la estructura del sistema educativo, sin que pase por el legislativo, significaría, primero, una usurpación de funciones, segundo, ese no es asunto del diseño de unos funcionarios, ese es un asunto que debe ser consultado, y ahí los rectores deberían ser consultados.

En fin, lo que ahora hace el Ministerio al rankiar a las universidades es desvirtuar la naturaleza particular de cada una de las instituciones, y en el codeo propio de la estructura del manejo neoliberal, el éxito de uno depende del fracaso de los demás, o sea, el exitoso quiere que los demás fracasen para él ser el exitoso, y el exitoso es el que va a vender. Esto ha despertado malestar no sólo en las universidades públicas, también en las privadas. Parece que el afán del Ministerio es generar noticia, y no mucho más, al menos de profundidad.

–da–. ¿Con el ranking no estarán abriéndole espacio a las universidades privadas con asiento en otros países?
–LGI–. No hay duda de ello, están haciendo una tarea neoliberal: marchitar la imagen de la educación nacional, buscando abrir mercado para que vengan grandes firmas de universidades bien rankeadas en el mundo, empresarios, mercaderes de la educación, para ofertar títulos. Entonces, cualquier familia querrá que su hijo tenga un título de Harvard, de Columbia o del MIT, y hará el sacrificio del mundo para que el título del hijo tenga esa nomenclatura, pues están convencidos que esa nomenclatura le dará oportunidades de trabajo.
Entonces, la resistencia de Ascun tiene como razón de ser la manera unilateral, inconsulta, como el Ministerio viene generando el mismo conejo que ya le hizo a la Mane: aquí se tiene que hacer una reforma de lo que es la Ley 30, de manera concertada, de manera democrática y ese conejo, producto del desvanecimiento de la Mane y de la poca fuerza de Ascun, es una reforma, en la práctica, unilateral de lo contenido en esa Ley 30.

Ascun levanta hoy su voz por el descarado desconocimiento de lo que ellos representan, un órgano que de una u otro manera fue históricamente respetado por los gobiernos anteriores, por su importancia académica y en la educación superior. Mire que este Gobierno ya no la llama superior sino terciaria; es una manera también de revolver la educación superior con otras formas de educación que son post-secundaria pero que no corresponden a la formación universitaria; al revolver eso tratan de desvirtuar la importancia y el papel que tiene la educación universitaria en su desarrollo y en el desarrollo del país.

Hay que recalcar que esa educación que llaman terciaria es una manera de no reconocer el papel y la importancia del profesor universitario en el desarrollo de la vida académica de la universidad, y de pronto los rectores también sienten cómo ese desconocimiento desvanece un acumulado que ellos podrían aportarle a las reformas, modificaciones, ajustes, o transformaciones que requiere la educación universitaria, porque es posible que institutos de formación superior también tengan otras necesidades; pero es evidente que no es lo mismo administrar un instituto de formación superior que administrar una universidad, pues en su esencia tienen matices muy diferentes. Me parece, por ello, que el propósito del Ministerio es revolver y ahí se aplica el principio tan conocido y aplicado de que: "el que divide reina".

Sin duda, la Universidad merece un mejor tratamiento, más aún en un país que pregona y dice estar acercándose a un proceso de paz.

 


La necesidad de una comunicación de nuevo tipo

 

Lo que vimos en Chile nos confirma que existe una acción comunicativa intensa, constante, moderna, dirigida desde organismos como la Ocde, que dispone de inmensidad de expertos para construir ciertos mensajes, ciertos imaginarios, uno de los cuales está destinado a desvirtuar la acción de las organizaciones sindicales y de sus dirigencias. Tratan por todos los medios de impedir el surgimiento de nuevos liderazgos sociales.

Mire, en Chile pudimos comprobar como en conflictos tan distantes como los acaecidos en Inglaterra, Chile, Portugal, Colombia, los mensajes generados desde la parte oficial coinciden en sus colores, en la manera de posicionar la gráfica, en fin, en cómo manejan la comunicación, y tanta coincidencia no puede ser una casualidad, no, allí hay una experiencia acumulada, una decisión de cómo manejar los conflictos, y de ello tenemos que aprender. Nosotros no podemos seguir improvisando ni pegados a formas ya superadas en la comunicación.

El asunto de esta comunicación nos toca estudiarla. Es posible que nuestra generación esté más acostumbrada a viejas formas para desplegarla, y hoy el paradigma comunicativo es diferente; en esto los movimientos sindicales hemos sido conservadores; aquí hay que hacer unos cambios o transformaciones para lograr una comunicación eficaz con el conjunto social, y con sectores específicos de ella como los jóvenes, los cuales despliegan hoy un ejercicio comunicativo expedito, directo, permanente, que ya no incluye a los grandes medios masivos.

Entonces, estamos ante un reto inmenso, ante una oportunidad, pero oportunidad en la que estamos bastante atrasados y tenemos muchas limitaciones que nos obligan a pensar de manera diferente el tema de la comunicación, no sólo con nuestros asociados, no sólo con los que representan el sector, sino con la población en general.

Publicado enEdición Nº 218
En medio de secretos, firman EU y 11 países acuerdo transpacífico

Los ministros de Comercio de 12 naciones del Pacífico, entre ellas México, alcanzaron un acuerdo sobre un amplio pacto comercial que reducirá las barreras arancelarias y establecerá estándares comunes, informó un alto cargo cercano a las negociaciones. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reaccionó de inmediato a la noticia y expresó, según el portal Rusia Today (RT): No dejaremos a países como China escribir las reglas de la economía global.


En México, el presidente Enrique Peña Nieto celebró la conclusión de las negociaciones del ATP, al calificarlo de acuerdo de vanguardia con el que México fortalece su integración comercial con el mundo.


A través de su cuenta de Twitter @EPN, el mandatario escribió: El Acuerdo de Asociación Transpacífica se traducirá en mayores oportunidades de inversión y empleo bien remunerado para los mexicanos.


A su vez, Obama declaró: No podemos permitir que países como China escriban las reglas de la economía global. Nosotros debemos escribir esas reglas, abriendo nuevos mercados a los productos estadunidenses, estableciendo altos estándares para la protección de los trabajadores y preservando nuestro medio ambiente, citó RT.


El mandatario señaló que la asociación transpacífica elimina más de 18 mil impuestos sobre las mercancías procedentes de Estados Unidos, garantiza el empleo y la protección de medioambiente.


El gobierno de Obama ha promovido el acuerdo como parte de una estrategia para aumentar la influencia estadunidense en las zonas de gran crecimiento en Asia y para contrarrestar la influencia creciente de China, que ahora no forma parte del acuerdo pero podría incorporarse más adelante.


El ambicioso pacto, que trasciende las barreras comerciales, define normas laborales y ambientales y protege la propiedad intelectual de las corporaciones multinacionales. Se propone estimular el comercio entre Estados Unidos, Canadá, México, Chile, Perú, Australia, Nueva Zelanda, Japón, Brunei, Malasia, Singapur y Vietnam.


El acuerdo podría remodelar industrias e influir desde los precios del queso hasta el costo del tratamiento para el cáncer. El Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (ATP) tiene efectos en 40 por ciento de la economía mundial y podría presentarse como un legado del presidente Obama, si es ratificado por el Congreso.


Obama dijo en Washington que el acuerdo nivelará el campo de juego para los trabajadores y empresas de su país. Aseguró que los estadunidenses tendrían meses para prepararse para el pacto antes de que lo promulgue.


Aplaudió las conclusiones del acuerdo y destacó que incluye compromisos laborales y ambientales más fuertes que cualquier otro acuerdo, promueve una Internet abierta y refuerza las relaciones estratégicas con sus socios y aliados en la región.


La Casa Blanca destacó asimismo que el ATP promoverá los más altos estándares de transparencia y anticorrupción de la historia, pues obliga a los países a ratificar o aceptar la Convención de Naciones Unidas Contra la Corrupción.


A su vez, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, anticipó que el ATP generará ganancias significativas en comercio e inversiones globales, aunque señaló que es necesario conocer todos los detalles antes de emitir una evaluación integral.


Aunque consideró necesario conocer todos los detalles del ATP antes de emitir una evaluación integral, Lagarde dijo esperar que el acuerdo facilite el camino a "una nueva generación de esfuerzos de integración comercial profunda.


Aliento a otros países a renovar sus esfuerzos para completar las negociaciones actuales y a la comunidad internacional en general para rencender las iniciativas comerciales multilaterales para asegurar un sistema de comercio global congruente, señaló.


Pacto controvertido
El ATP ha sido motivo de controversia debido a lo secreto de las negociaciones que se han realizado en los últimos cinco años y la amenaza percibida por una serie de grupos de interés, desde los trabajadores de la industria automotriz en México a las granjas productoras de leche en Canadá.


La ronda final de negociaciones en Atlanta, que comenzó el miércoles, se había estancado por la interrogante sobre cuánto tiempo debería permitirse un monopolio de medicamentos biotecnológicos de última generación, hasta que Estados Unidos y Australia alcanzaron una solución. Los equipos negociadores han estado enfrentados sobre el periodo mínimo de protección de los derechos de datos utilizados para producir medicamentos biológicos.


Estados Unidos buscaba un lapso de 12 años de protección para alentar a las farmacéuticas a invertir en costosos tratamientos biológicos, como para combatir el cáncer. Australia, Nueva Zelanda, y grupos públicos de salud querían cinco años para reducir los costos y la carga de programas médicos subsidiados por el Estado.


Por separado, Estados Unidos, México, Canadá y Japón también concordaron en las normas que rigen el comercio de vehículos, que dictan cuántas partes de un coche deben ser fabricadas dentro del ATP para calificar con el estatus de libre de impuestos.


El Acuerdo de Asociación Transpacífica fue convenido después de negociaciones maratónicas en Atlanta durante el fin de semana. Creemos que contribuye a definir las reglas del curso para la región Asia-Pacífico, afirmó el representante comercial estadunidense Michael Froman.


El primer ministro japonés Shinzo Abe saludó el acuerdo básico como una política visionaria para todas las naciones participantes que comparten valores y tratan de crear una zona económica libre y justa.


El acuerdo todavía debe ser aprobado por el Congreso de Estados Unidos, donde existe fuerte oposición. El presidente Barack Obama debe aguardar 90 días después del acuerdo para firmar el pacto y solo entonces el Congreso empezará a debatirlo.


Se lograron balances adecuados en temas sensibles: Guajardo


México logró los balances adecuados en los temas sensibles para la industria del país durante las negociaciones del Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (ATP), que concluyeron este lunes en Atlanta, aseveró el titular de la Secretaría de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal.


El funcionario declaró: México logró los balances adecuados entre los intereses ofensivos y las sensibilidades en áreas como la cadena autopartes-automotriz, textil-vestido y productos agropecuarios como arroz, productos cárnicos, y el sector lácteo, temas que habían demorado la conclusión de las conversaciones entre los 12 ministros de los países integrantes del ATP.


Señaló que cada uno de los gobiernos representados en Atlanta mostró voluntad política, pragmatismo y flexibilidad en las conversaciones. México y las 11 naciones restantes hicieron historia al concluir un acuerdo con un nivel de ambición, amplitud y estándares nunca antes alcanzados.


Para México, según el secretario de Economía, el acuerdo abre oportunidades de negocio para el sector productivo en seis mercados de Asia-Pacífico (Australia, Brunei, Malasia, Nueva Zelandia, Singapur y Vietnam), la región que tendrá el mayor crecimiento económico en los próximos 25 años.


ESTADOS UNIDOS SELLA UN AMBICIOSO ACUERDO DE LIBRE COMERCIO CON ONCE PAISES DEL PACIFICO


Un tratado que disputa el poder chino


La incorporación al Tratado de Asociación Transpacífico supone sumarse a la estrategia de contención y balance de la influencia de Beijing en la región asiática, advierten los expertos. México, Chile y Perú se sumaron al acuerdo.

 

Estados Unidos llegó a un consenso con once naciones del Pacífico para implementar un ambicioso tratado de libre comercio. El acceso preferencial a un mercado de 800 millones de personas es el plato fuerte que esperan saborear los países del Tratado de Asociación Transpacífico (TTP, por sus siglas en inglés), cuyo grupo se completa con Australia, Brunei, Canadá, Malasia, Nueva Zelanda, Singapur y Vietnam, mesa a la que fueron invitados tres países latinoamericanos: México, Chile y Perú. La negociación final, que llegó a buen puerto después de que Estados Unidos y Japón, las dos mayores economías del grupo, lograran acortar la brecha entre sus intereses, sienta las bases para aprobar el pacto transpacífico, alianza resultante de las negociaciones que tienen lugar, desde el miércoles en Atlanta, Georgia, donde se esperaba dar forma a los últimos detalles para poner en marcha el convenio.


El ministro japonés de Política Económica y Fiscal, Akira Amari, y el representante de Comercio de Estados Unidos, Michael Froman, participaron en las conversaciones que levantarán las barreras al comercio entre las principales economías del Pacífico. El acuerdo del TPP, cuyas negociaciones comenzaron en 2008 y fue remarcado como una señal de la importancia de la región Asia-Pacífico, alcanza al 40 por ciento de la economía mundial.


Si bien las puertas de buena parte del Pacífico quedarán abiertas de par en par para los socios del pacto, liderado por Washington y Tokio, cierto es que más allá de que los gobiernos involucrados celebraron el histórico convenio –del cual China quedó excluido–, también existen sectores que disparan algunas alarmas. Asuntos como la propiedad intelectual, patentes de medicinas y la posibilidad de que empresas demanden a los Estados cuando sientan que sus intereses son perjudicados (así como menores requisitos en las reglas de origen en la industria automotriz, un sector muy importante para México), son los que generan ciertas inquietudes.


Ulises Granados, coordinador del programa de estudios Asia-Pacífico del Instituto Tecnológico Autónomo de México, manifestó que existe una posición de mucho optimismo, a nivel oficial, en Chile, Perú y México. "Ninguno de los tres gobiernos creo que hablará públicamente sobre los grandes peligros", señaló el especialista.


El presidente estadounidense, Barack Obama, que presionó para que avanzase el acuerdo del TPP, y otro con la Unión Europea, alcanzó una victoria esta primavera al conseguir que el Congreso aceptara tramitar sendos pactos comerciales por la vía rápida, con lo que sólo podrán aprobarlos o rechazarlos, pero no enmendarlos. No obstante, no se espera que el pacto pueda someterse a voto en el Congreso hasta por lo menos el próximo año.


Por el momento no se conocen los detalles del acuerdo anunciado ayer, después de siete años de negociaciones que tuvieron lugar en la más absoluta de las reservas y entre reclamos de mayor transparencia por parte de organizaciones de la sociedad civil.


Para la economista colombiana Alicia Puyana, doctora por la Universidad de Oxford y académica de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) en México, es muy difícil pronosticar cuáles serán los efectos del TPP, porque no se conocen todavía los detalles. "Se negoció con mucho secreto", dijo. Sin embargo, estudios sobre distribución de beneficios estiman que, por el lado de la liberalización comercial, no es mucho, porque ya prácticamente todos los países tienen aranceles sumamente bajos.


De hecho, Chile y México figuran entre los países del mundo con mayor número de tratados de libre comercio con otras naciones. En el caso de Chile, ya tenía acuerdos con todos los países del TPP. Para la industria automotriz mexicana, que exporta mayormente a Estados Unidos, un tema clave es si se van a rebajar los requisitos de origen en importaciones desde otros países. "El sector está realmente preocupado", señaló Granados. Durante las negociaciones, productores de acero de México, Estados Unidos y Canadá pidieron que el TPP no otorgue ventajas a productores cuya principal cadena de suministro esté fuera de la región del TPP, por ejemplo, en el rubro de las autopartes. Para Puyana, todo indica que los efectos más importantes se sentirán en la industria de la propiedad intelectual, patentes y, por sectores, en agricultura, donde ganaría algo Estados Unidos, y consideró que los países que compiten con el país del Norte en el sector agrícola se van a perjudicar.


Hace dos años, antes de ser funcionario, el actual ministro de Agricultura de Chile, Carlos Furche, señaló los alcances del acuerdo en el documento "Chile y las negociaciones del TPP: análisis del impacto económico y político". Furche consideró que, más allá de lo comercial o los temas de propiedad intelectual e inversiones, el pacto podía tener consecuencias políticas y estratégicas. "No se trata de una iniciativa políticamente neutral. La incorporación al TPP supone sumarse a una estrategia más global de contención y balance de la influencia de China en la región asiática, impulsada por Estados Unidos", consideró entonces.

Publicado enEconomía
Lunes, 05 Octubre 2015 06:49

"Hay que resguardar el mercado interno"

"Hay que resguardar el mercado interno"

La delegación argentina encabezada por el secretario de Comercio, Augusto Costa, planteará mañana su oposición a la visión que pregona las bondades del "libre comercio", en un espacio dominado por la perspectiva neoliberal.


Con el compromiso puesto en la profundización de la liberalización como mecanismo para hacer frente al lento crecimiento del intercambio internacional comenzará mañana un nuevo encuentro entre los responsables de las áreas comerciales del G-20 en Turquía. La delegación argentina encabezada por los secretarios de Comercio, Augusto Costa, y Relaciones Económicas Internacionales, Carlos Bianco, se opone a la visión que pregona las bondades del "libre comercio". En sintonía con la estrategia formal e informal desplegada por el país para administrar la disponibilidad de dólares comerciales, los funcionarios argentinos defienden políticas como las declaraciones juradas anticipadas de importación (DJAI) que, según afirman, no serán desmontadas a pesar del exitoso cuestionamiento impulsado por los países centrales en la Organización Mundial del Comercio. "Con la impunidad que les otorga su poderío económico y político, Estados Unidos, la Unión Europea y Japón aplican medidas profundamente distorsivas al comercio", sostiene uno de los documentos internos que utilizarán los funcionarios argentinos durante los dos días de reuniones.


El encuentro se realizará en un lujoso hotel en las afueras de Estambul ubicado sobre el estrecho del Bósforo, una locación donde se mezclan el puerto de Olivos y Costanera Norte. La reunión de los ministros de Comercio del G-20 es uno de los últimos encuentros antes de la cumbre de líderes que se realizará a mediados de noviembre en Antalya al sureste de Turquía. El gobierno de Recep Tayyip Erdogan consagró al "crecimiento robusto con inclusión social" como principio rector para su presidencia. La máxima afín a las autoridades argentinas logró penetrar en los encuentros de los grupos de trabajo multilaterales sobre energía y empleo. Pero, el espacio dedicado al comercio internacional se mantiene fiel a la lógica neoliberal. Desde que estalló la crisis económica los países del grupo se comprometieron a no tomar nuevas medidas proteccionistas: "Resguardar al mercado interno con proteccionismo está en el ADN del capitalismo", advierten los funcionarios argentinos que participarán del encuentro al cuestionar el doble estándar de los países desarrollados al promover la liberalización cuando ellos lograron industrializarse recurriendo, entre otras cosas, a esas mismas políticas.
Previo al debate entre los países, el puntapié inicial del encuentro estará a cargo de los representantes del sector privado.

Las empresas multinacionales nucleadas en el B-20 presentarán sus "propuestas" a los funcionarios de los países del grupo. No es necesario acceder a las reuniones reservadas que mantuvieron los sectores patronales para anticipar qué reclamarán: la profundización de la "lucha contra el proteccionismo" y "el acceso de los países de bajos ingresos a las cadenas globales de valor" como estrategia para hacer frente al "estancamiento en la tendencia del comercio internacional".


"La desaceleración del intercambio de bienes y servicios no está asociada a las medidas proteccionistas desplegadas por la mayoría de los países para protegerse de la crisis. La causa del menor dinamismo reside en las políticas de ajuste fiscal que restringe la demanda interna", señalaron desde la comitiva argentina que anoche llegó al aeropuerto.


Los datos de la OMC (el organismo utiliza estas reuniones como plataforma para fortalecer su agenda global) indican que el desempeño del intercambio mundial de mercancías observada desde el estallido de la crisis es significativamente inferior al 5,1 por ciento registrado entre 1990 y 2008. El año pasado el incremento fue de apenas 2,8 por ciento y para 2015 se estima que llegará a 3,3 por ciento. Desde una perspectiva exclusivamente argentina: la caída en el precio de las materias primas, el menor crecimiento de China y la recesión brasileña son los elementos que explican la fuerte reducción del superávit comercial.


Los equipos de los secretarios Costa y Bianco explican que la asimetría entre los países resulta determinante a la hora de negociar y establecer reglas de juego desiguales en el comercio internacional. La estrategia de proteccionismo institucionalizado que despliegan los países centrales para proteger y promover distintos sectores afecta, por ejemplo, las exportaciones de alimentos. Entre las herramientas utilizadas por las principales potencias se destacan los subsidios a las exportaciones, las investigaciones antidumping, las salvaguardias, los derechos compensatorios y los obstáculos técnicos, entre otras estrategias proteccionistas vigentes en esos países.

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