Castro y Obama envían mensaje de que continúa el acercamiento

El presidente cubano, Raúl Castro, se reunió en privado con su par estadunidense, Barack Obama, en el contexto de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el segundo encuentro personal entre ambos este año, desde el histórico anuncio del restablecimiento de relaciones diplomáticas después de medio siglo.


La reunión fue privada pero tan sólo la foto que permitieron antes –donde se dieron la mano con una sonrisa– ya era suficiente para enviar el mensaje de la continuación del acercamiento bilateral, aunque sus respectivos representantes indican que aún hay obstáculos, sobre todo el bloqueo.


Según un comunicado de la Casa Blanca, los mandatarios platicaron sobre la visita del papa Francisco a sus respectivos países, y Obama detalló los esfuerzos que impulsa para fortalecer la relación bilateral en beneficio del pueblo cubano, entre ellos cambios regulatorios que permitirán más viajes de estadunidenses a Cuba, así como facilitar la promoción de negocios en la isla y reiteró el apoyo a favor de los derechos humanos ahí.


El papa Francisco fue un interlocutor clave en el esfuerzo inicial de promover la negociación para la reapertura de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba.


En conferencia de prensa poco después de la reunión bilateral de los mandatarios, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, indicó que aún se espera más de Obama, ya que sus órdenes ejecutivas hasta la fecha son muy limitadas. Reiteró la posición cubana de que el ritmo de proceso de normalización de las relaciones bilaterales dependerá del levantamiento del bloqueo, de que la realidad del bloqueo sea modificada sustancialmente, al indicar de que el presidente cuenta con las facultades para hacer más.


Obama afirmó en su discurso ante la Asamblea General el lunes que con la ampliación de los contactos que impulsa estoy confiado de que nuestro Congreso inevitablemente levantará el embargo, que ya no debería estar en vigor. Sus palabras sobre el cambio de política estadunidense hacia Cuba fueron recibidas con el mayor aplauso durante su largo discurso.


Vale recordar que sólo el Congreso, y no el presidente, tiene la facultad de anular el bloqueo contra Cuba (eso como resultado de que en los años 90 el Congreso aprobó una legislación que fue promulgada ley por el entonces presidente Bill Clinton que cedió esa facultad hasta entonces del Ejecutivo al Poder Legislativo).


Sin embargo, Obama ha impulsado modificaciones hasta hace poco impensables en la apertura con Cuba. De hecho, está programada la visita de la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Penny Pritzker, a la isla, la próxima semana, para explorar la ampliación de comercio y otros intercambios entre los dos países y tal vez concluir un acuerdo de aviación civil que permita vuelos comerciales directos a Cuba desde Estados Unidos. Participará en negociaciones con el objetivo de facilitar una implementación más efectiva de las nuevas políticas estadunidenses hacia Cuba, según un comunicado del Departamento de Comercio emitido el lunes.


Siguen circulando versiones extraoficiales de que Obama –después de las visitas de Pritzker y anteriormente la de su secretario de Estado John Kerry, en agosto– desea viajar a Cuba en los próximos meses, pero que eso depende tanto de cambios en la isla como de la dinámica del ciclo electoral actual, que culminará con la votación por su sucesor en noviembre del 2016.


Ésta fue la segunda vez en unos seis meses que ambos mandatarios se vieron en persona. La primera fue en la Cumbre de las Américas en Panamá, en abril pasado, que fue la primera vez que se encontraron los mandatarios de ambos países desde el triunfo de la revolución cubana.

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AP: EEUU podría abstenerse en voto sobre bloqueo a Cuba

Miembros del Consejo de Seguridad durante una votación en la sede de Naciones Unidas. Foto: AP
Por primera vez, Estados Unidos podría estar dispuesto a aceptar una condena de Naciones Unidas al bloqueo económico, comercial y financiero del país sobre Cuba sin presentar batalla, según reporta Associated Press.


Funcionarios estadounidenses dijeron a la AP que el gobierno del presidente Barack Obama está valorando abstenerse en la votación anual de la Asamblea General de la ONU sobre la resolución presentada por Cuba exigiendo el levantamiento de bloqueo. El voto podría celebrarse el próximo mes.


Todavía no se ha tomado una decisión al respecto, dijeron cuatro funcionarios del ejecutivo que no estaban autorizados a hablar en público sobre asuntos internos delicados y reclamaron anonimato. Pero la simple consideración de la abstención es un hecho sin precedentes. Seguir adelante con la idea sacudiría tanto Naciones Unidas como al Congreso en Washington.


Es inaudito que un estado miembro de la ONU no se oponga a una resolución crítica con sus propias leyes.


Y, de no oponerse activamente a la resolución, Washington estaría aliándose de facto con el ente internacional en contra de su propio Congreso, que ha rechazado levantar el bloqueo a pesar de los llamados del presidente Obama para hacerlo.
Obama ha instado al Congreso a derogar el bloqueo establecido hace 54 años desde el pasado diciembre, cuando anunció que Washington y La Habana normalizarían sus relaciones diplomáticas. Los dos países reabrieron sus embajadas en territorio contrario el mes pasado y Obama ha aliviado las limitaciones sobre el comercio y los viajes a la isla en virtud de sus poderes presidenciales. Pero el bloqueo se mantiene en vigor.


El último alivio de las sanciones se produjo el viernes y estuvo seguido de una conversación telefónica entre Obama y el presidente cubano, Raúl Castro. El papa Francisco, quien jugó un papel clave en el acercamiento entre las dos naciones, llegó a la capital insular un día más tarde y viajará a Estados Unidos esta semana.


La Casa Blanca dijo que Obama y Castro discutieron "los pasos que Estados Unidos y Cuba pueden tomar, juntos e individualmente, para avanzar en la cooperación bilateral". El gobierno cubano dijo que el presidente cubano "hizo hincapié en la necesidad de expandir su ámbito de aplicación y derogar, de una vez por todas, la política de bloqueo para beneficio de ambos pueblos".


Ninguno de los comunicados mencionó la votación en Naciones Unidos. Sin embargo, y al igual que durante los últimos 23 años, Cuba presentará una resolución en la próxima Asamblea General criticando el bloqueo y pidiendo su final.
Estados Unidos ha perdido estas votaciones por una mayoría cada vez mayor y con márgenes más abrumadores. El año pasado, la propuesta cubana se aprobó por 188 votos a favor frente a dos en contra. Solo Israel respaldó a Washington. La votación de este año será la primera desde el cambio de política estadounidense hacia Cuba.


(Con información de AP)

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Viernes, 18 Septiembre 2015 05:20

Diez días que sacudieron a Uruguay

Diez días que sacudieron a Uruguay

Hasta los primeros días de agosto el gobierno uruguayo negociaba su participación en el TISA (Trade in Services Agreement) para desregular servicios y comercio, con fuerte respaldo de su ministro de Economía, Danilo Astori, y se disponía a aprobar el presupuesto quinquenal, pese a las resistencias de algunos sindicatos, en particular de la educación. El presidente Tabaré Vázquez ejercía un tipo de liderazgo casi monárquico, en la acertada expresión del historiador Gerardo Caetano (Brecha, 4/9/15).


Un mes después, el gobierno sufrió una derrota inapelable por parte de los sindicatos docentes, debió afrontar la mayor movilización social en años (y la más numerosa contra un gobierno de izquierda), el liderazgo de Vázquez fue confrontado en la calle, en su propio partido y en el movimiento sindical, y cerró la quincena con el anuncio del abandono de las negociaciones del TISA. De este modo, las aspiraciones de convertir a Uruguay en socio privilegiado de Estados Unidos en el Mercosur se vieron frustradas por la contundente movilización popular.


Lo sucedido tiene su historia. Los sindicatos de la educación enfrentan desde hace medio siglo el autoritarismo. Primero el del gobierno de Jorge Pacheco Areco (1967-1972), quien decretó la intervención de la enseñanza secundaria y técnica en el marco del estado de excepción para contener la protesta social. Con el retorno de la democracia en 1985, los sindicatos de docentes siguieron resistiendo las reformas neoliberales y protagonizaron importantes luchas en la década de 1990.
Desde hace una década y media demandan que 6 por ciento del presupuesto nacional se invierta en la educación. Luego de 11 años de gobierno del Frente Amplio, la inversión en educación sigue siendo uno de las principales deudas de la izquierda. Bajos salarios, locales en malas condiciones, déficit de docentes que impide que se cubran los cupos en todos los niveles educativos, y un desempeño general estancado con tendencia al retroceso, son tendencias de largo aliento que no han sido revertidas por los tres gobiernos de la izquierda.


El aspecto más llamativo son las malas relaciones que mantuvieron con los gremios docentes. El ex presidente José Mujica dijo al promediar su mandato: Hay que juntarse y hacer mierda a esos gremios, en referencia a los sindicatos de la educación (Brecha, 28/8/15). Sin embargo, nadie había llegado tan lejos como Vázquez, quien el lunes 24 de agosto decretó la esencialidad para quebrar la huelga docente con sumarios y destituciones masivas.


Fue la primera vez desde 1985 que se imponía semejante medida, a la que ni siquiera los gobiernos neoliberales apelaron. La respuesta fue drástica: miles de maestras se concentraron ante la sede sindical en clara señal de desacato al autoritarismo; la central sindical decidió un paro general y una marcha de 50 mil docentes y estudiantes gritó contra el decreto de Vázquez, mientras 50 centros de estudio eran ocupados. El Frente Amplio se dividió. Sólo la derecha respaldó al presidente.


En un clima de crispación entre gobierno y sindicatos, el Frente Amplio realizó un plenario el primer sábado de septiembre para discutir, luego de idas y venidas, la posición frente al TISA. La votación de los delegados de los sectores y de las bases mostró el aislamiento del gabinete: 117 votaron por retirarse de las negociaciones y sólo 22 respaldaron al Ejecutivo. El lunes 7 el gobierno anunció que Uruguay dejará de participar en las negociaciones.


El TISA también tiene su historia. Como destaca el economista Antonio Elías, a quien le cupo el mérito de destapar el secreto, hubo tres etapas: La primera, en secreto absoluto; la segunda, semipública, pero no hubo discusión; la tercera fue pública, hubo discusión, pero los documentos secretos no fueron entregados a la sociedad para su análisis (Voces, 10/9/15).


Durante casi un año, entre septiembre de 2013 y julio de 2014, cuando se publican los primeros datos, el gobierno de Mujica llevaba adelante negociaciones sin informar a la población, a su fuerza política ni al parlamento. El canciller Luis Almagro, premiado por Mujica con el máximo cargo en la OEA, debió reconocer que se estaba negociando y aseguró que es un tratado positivo para el país.


Las negociaciones oficiales comenzaron en febrero de 2015, sin anuncio oficial, en los últimos días del gobierno Mujica. Fue la página del Ministerio de Relaciones Exteriores de Canadá la que informó del ingreso de Uruguay en las negociaciones, recuerda Elías. Sería bueno que alguien, en alguna parte del mundo donde se lo aclama, le preguntara al ex presidente sobre las razones de tan significativo silencio.


Lo importante es que apenas se rompió el silencio, la sociedad uruguaya rechazó contundentemente el TISA. Los medios de izquierda, que en este país siempre han jugado un papel decisivo; el movimiento sindical, organizaciones sociales y ambientalistas, grupos como la Red de Economistas de Izquierda (Rediu), académicos e intelectuales, modificaron la relación de fuerzas. La votación en el seno del Frente Amplio, donde quedaron aislados los partidarios de Astori y Vázquez, refleja el modo de pensar de la mayoría de los uruguayos.


En el desencadenamiento de los hechos se vivió la feliz coincidencia entre la lucha de los gremios docentes, que aún no ha finalizado, y la resistencia al TISA que es la continuación de la que en 2007 libró la izquierda social contra el TLC con Estados Unidos que pretendía firmar Vázquez en su primer gobierno. En ambos casos se quedó sólo con el apoyo de la derecha y el rechazo del movimiento popular.


La derrota de la esencialidad contra los docentes y la derrota del TISA tienen algo en común: esta sociedad no se deja llevar por delante con políticas autoritarias, ni en nombre del desarrollo, ni siquiera bajo un gobierno que dice ser de izquierda. La calle le puso límites al giro a la derecha.

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Lunes, 07 Septiembre 2015 05:25

Nobel de las armas

Nobel de las armas

El país que se proclama defensor de la paz y guardián del orden –pax americana– universal ocupa el primer lugar como vendedor de armas en el mundo. Dentro del país más poderoso hay más de 300 millones de armas de fuego en manos privadas (suficiente, vale repetir, para armar a casi cada residente de esta república).

El premio Nobel de la Paz en la Casa Blanca ha sido el mejor vendedor de armamentos al mundo. El gobierno de Obama ha aprobado más ventas de armamentos que cualquier otro gobierno estadunidense desde la Segunda Guerra Mundial, afirma William D. Hartung, experto sobre el complejo militar-industrial y director del Proyecto sobre Armas y Seguridad del Centro para la Política Internacional, en entrevista con Democracy Now. El gobierno de Obama ha concluido más acuerdos de ventas de armas en sus primeros cinco años en la Casa Blanca que el gobierno de George W. Bush en sus ocho años en el poder.


Aproximadamente 60 por ciento de estas ventas del gobierno de Obama son para sus clientes en el golfo Pérsico y Medio Oriente, a los cuales, en sus primeros cinco años en la Casa Blanca, vendió 64 mil millones de dólares en armas y servicios militares; de esto, tres cuartas partes se destinaron a Arabia Saudita. Tiene otros 15 mil millones de dólares en nuevas ofertas formales a esos estados en 2014 y lo que va de 2015, informa Hartung en un artículo publicado por Foreign Policy en abril de este año.


Estos productos letales estadunidenses son empleados en las operaciones militares de Arabia Saudita en Yemen, así como otras acciones contra objetivos en Siria apoyadas por Estados Unidos. Al mismo tiempo se ha levantado el congelamiento sobre ventas militares a Egipto. Mientras tanto, en países como Irak, Siria y Yemen se ha reportado que montos masivos de armas estadunidenses inicialmente enviadas a aliados han acabado en manos de los enemigos como el Isil.
Mientras el mundo se conmueve con las imágenes de las olas de refugiados que llegan a Europa, se pierde de vista la razón por la que huyen; es el resultado de países víctimas de intervenciones, invasiones y conflictos civiles desatados por el derrumbe de regímenes antes sostenidos y/o ahora atacados por Estados Unidos y potencias europeas. Para todo eso, lo que se usa en las batallas dentro y entre estos estados son en gran medida productos letales made in USA.


Bienvenidos al supermercado de las armas. Según un informe reciente de Amnistía Internacional, que citó cifras del Instituto Internacional de Estocolmo de Estudios para la Paz (Sipri), Estados Unidos es el principal proveedor de armas en el planeta, con 31 por ciento de las exportaciones mundiales entre 2010 y 2014, seguido por Rusia, con 27 por ciento del mercado: China, Alemania y Francia (cada uno con 5 por ciento), y detrás de ellos Reino Unido, España, Italia, Ucrania e Israel, en ese orden.


El informe de Amnistía señala que, a nivel global, la violencia armada mata aproximadamente a 508 mil personas cada año, la mayoría en zonas que no son consideradas de conflicto. Citando la Encuesta sobre Armas Pequeñas en Ginebra, se calcula que 875 millones de armas de fuego pequeñas circulan en el mundo, y cada año se producen entre 700 y 900 mil más. El valor total de las transferencias de armas convencionales en el mundo se calcula en 100 mil millones de dólares al año.


Pero nada de esto está en el debate público, ni hay grandes disputas entre los dos partidos nacionales sobre la venta y el envío de armas al mundo.
Mientras tanto, sí hay un debate sobre la venta de armas dentro de Estados Unidos, algo que se vuelve, de manera impresionante, una disputa sobre la libertad de tener, portar y usar armas de fuego. Y cada vez que se repite una matanza, o un homicidio múltiple en algún lugar público, y se renuevan los llamados a imponer mayores controles (casi nadie se atreve a proponer la prohibición de la venta de armas), el efecto es siempre el mismo: una alza inmediata en la compra de armas.


USA Today reportó hace unos días que la FBI recibió 1.7 millones de solicitudes de revisión de historiales en agosto, requisito en algunos estados para comprar armas de fuego, el índice más alto en ese mes desde 1998. Igual se registraron índices sin precedente en los últimos dos meses.


Ni hablar, la gran industria de la muerte, perdón, de defensa de la vida, es un gran negocio estadunidense dentro y fuera de este país. Es más fácil aquí comprar una arma que alcohol o algunos medicamentos. En tanto, como señala uno de los investigadores del Sipri, la venta de armas estadunidenses al exterior se está incrementando, en parte, para que la industria armamentista logre superar una baja en la compra de armas por el sector militar estadunidense.


Todo esto es aún más alarmante al ver la evolución del inicio del ciclo electoral presidencial aquí, sobre todo con los precandidatos republicanos encabezados, por ahora, por Donald Trump, que compiten, entre otras cosas, para ver quién es el más proarmas y nutren un clima de odio racial y de xenofobia. Mientras la violencia armada se incrementa tanto dentro como fuera del país, de Baltimore a Chicago y a Los Ángeles, así como del otro lado de la frontera en México y ni hablar en Medio Oriente y África, eso no es mala noticia para todos: el negocio armamentista está en auge.


En este contexto, vale recordar el origen del Premio Nobel de la Paz. La fortuna del sueco Alfred Nobel, quien instruyó ese y los otros premios anuales que llevan su apellido, se generó de sus varias industrias e invenciones, pero en particular de sus fábricas de armamento. Entre sus invenciones patentadas se encuentran las de varios explosivos militares, incluso el más conocido: la dinamita.


Nobel estableció que los premios se otorgaran en las disciplinas de química, literatura, física, medicina y paz (mucho después se agregó el premio en economía). Pero le faltó uno dentro de su propia profesión: al mejor promotor de armas y explosivos.

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"Que gane alguien que quiera una buena relación con Brasil"

Con el pelo más canoso y fuera de la presidencia desde que terminó su segundo mandato el último día de 2010, Luiz Inácio Lula da Silva no perdió ni la sonrisa ni la emoción ni el énfasis. No está retirado de la política brasileña ni mucho menos. Tampoco de la política sudamericana: pasará casi toda esta semana en la Argentina, donde llegará para hacer su tercera apuesta pública fuerte por la candidatura de Daniel Scioli.


El ex presidente brasileño, que asumió el 1 de enero de 2003, conoce al candidato presidencial del Frente para la Victoria desde que era vice de Kirchner. Luego lo trató también como gobernador de Buenos Aires. En abril último lo recibió aquí mismo, en el Instituto Lula, una sencilla construcción entre las lomas del barrio de Ipiranga donde el presidente honorario del Partido de los Trabajadores instaló su base de operaciones. Entonces habló tres horas con Scioli y ambos encomendaron continuar con la relación a sus respectivos equipos. El de Lula, conducido por el ex secretario general de la presidencia Luiz Dulci. El de Scioli, encabezado por su secretario de relaciones internacionales Rafael Follonier, viejo amigo de Lula, de Dulci, de la presidenta Dilma Rousseff y del asesor de la presidencia Marco Aurélio García. Luego, a fines de mayo, el gobernador envió a otro miembro de su equipo, Javier Mouriño, al congreso del PT en Bahía para que entregara una carta de solidaridad. Y Lula la retribuyó mandando un mensaje de aliento en la campaña.


Esta semana, en la tercera participación del ex presidente en la política argentina, que para él es parte de la política regional, aparecerá varias veces con Scioli. Juntos irán a José C. Paz para inaugurar un UPA, una Unidad de Prevención y Asistencia en salud. Juntos irán a La Matanza para que Lula reciba dos doctorados honoris causa, uno de la universidad local y otro de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo que conduce Nicolás Trotta. Juntos estarán con Cristina Fernández de Kirchner en una agenda que todavía está siendo supervisada en los últimos detalles por Clara Ant. Directiva del Instituto Lula, Ant ya viajó a Buenos Aires y estableció su centro de actividad en la oficina de su amigo Pablo Gentili, el secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales que vive en Brasil desde hace 20 años y construyó una relación de confianza política y técnica con el PT y Lula. El mismo Lula que aquí llega, abraza a su fotógrafo y documentalista Ricardo Stuckert y a su asesor de prensa José Crispiniano, se sienta, toma café, sorbe agua de su botellita y se prepara para el ping pong.


–Después de que usted se reunió con Scioli aquí mismo, trascendió una frase suya al candidato argentino: "Daniel, tenés que ganar para que la Argentina no retroceda". ¿Fue así?


–Voy a decir una cosa de todo corazón. Voy a contestar la pregunta a corazón abierto. Tengo una relación muy digna y muy respetuosa con la Argentina. Comprendo perfectamente el papel de la Argentina. Tuve una relación extraordinaria con Néstor Kirchner, y también la tengo con Cristina. Entonces desde Brasil obviamente yo hincho para que Cristina consiga que sea elegido el sucesor que ella quiere ver en la Presidencia. Y más todavía cuando el sucesor es Scioli. Yo hincho para que Scioli gane las elecciones. Quiero que gane las elecciones alguien que quiera mantener una buena relación con Brasil. Alguien que vea a Brasil como socio y no como adversario. Que quiera acrecentar la relación comercial, política y científica entre los dos países. Por eso no debe haber retroceso. Ya sufrimos la era militar. Ya vivimos la etapa de Carlos Menem y Fernando Henrique Cardoso, cuando fueron desmontados el Estado argentino y el Estado brasileño. Después pasamos por momentos de dificultades pero más tarde vino la bienaventuranza para nuestros pueblos. Hoy el momento es difícil. Ahora tenemos que buscar más que nunca esa aproximación.


–¿De qué manera?


–No creo que fuera de América del Sur y del Mercosur tengamos mucha salida. Para volver a crecer tenemos que creer en nuestro potencial. En el potencial del mercado interno del Mercosur y de la Unasur, en la capacidad productiva, en la capacidad de nuestros intelectuales, científicos y nuestros investigadores. No podemos basarnos en la idea de que el Norte es la palanca que nos ayudará. No hay que pensar: "Tengo que ser bueno con Estados Unidos porque me va a ayudar, tengo que ser bueno con Europa porque me va a ayudar, tengo que ser bueno con China porque me va a ayudar". No. Los primeros amigos de nosotros somos nosotros mismos. Entonces cuidémonos. No podemos hacer política del mismo modo en que usamos el celular. El celular es una desgracia.


–¿Una desgracia?


–Sí. Por más útil que sea. Distancia al que está cerca tuyo y acerca al que está lejos. Invitás a alguien a comer a tu casa. Se sienta en tu mesa, come de tu comida y toma tu vino, pero mientras agarra el celular y habla con Nueva York. Y te quedás solo. La política es lo mismo. Hagamos más política cara a cara. Brasil y la Argentina, Brasil y Venezuela, Brasil y Uruguay, y puedo nombrar a todos los países, ya hicimos todo lo que era posible para explotar nuestro potencial. En vez de filosofar, usemos a nuestros académicos para que piensen lo siguiente, en términos concretos y prácticos: ¿qué falta hacer entre nosotros? ¿Qué falta hacer en cada país? Nosotros, en cada país, ¿qué tenemos que hacer dentro nuestro para que después en forma bilateral podamos hacer algo entre los dos países? A veces pensamos que nuestra solución está en la casa del vecino. No. Ahí no. La solución está en casa. Hay que explorar el tema. Sobre todo en momentos de crisis.

Escuchamos que la economía norteamericana va a crecer apenas un 2,5 por ciento, que la europea crecerá 0,5 por ciento, que la economía china bajará su crecimiento no sé cuánto. Dicen, como si fuera una novedad, que el mundo está en crisis. OK, todo bien, pero el mundo está en crisis desde el 2008. Y el mundo está en crisis por una razón. El sistema financiero ya invirtió diez billones de dólares para resolver la crisis del propio sistema financiero y no logró resolver la crisis. Si hubiera invertido la mitad de ese monto para incentivar a los países pobres del mundo tal vez hubiera tenido otra suerte y hubiese acabado con la crisis. En este momento en que todo está más difícil tenemos que pensar qué podemos hacer. Tenemos que examinar cuál es el potencial de nuestro mercado interno.


–¿El mercado interno nacional, el del Mercosur o el sudamericano?


–Hablo de todo. Solo con la sumatoria de 40 millones de argentinos y los más de 200 millones de brasileños llegamos a los 250 millones de habitantes. ¿Qué podemos hacer juntos? ¿Qué podemos flexibilizar? ¿Cuál es el potencial de ese enorme mercado interno conjunto? ¿Cómo ser pujantes otra vez? Ya una vez Brasil y la Argentina llegamos a tener 40 mil millones de dólares de flujo comercial. Es una buena cifra la de 40 mil millones. Entonces hay, como mínimo, un potencial ya experimentado para que volvamos a esa situación. Tenemos todas las condiciones para discutir el futuro. Por eso me gustaría que ningún país retrocediera. Que en este caso la Argentina no retrocediera. Por eso quiero la victoria del candidato que vea la solución en la Unasur, en el Mercosur, en la integración. Es muy importante. Voy a contar el caso de un presidente latinoamericano. Una vez un presidente de Bolivia, Goni, fue a Brasilia a conversar conmigo.


–¿Gonzalo Sánchez de Losada?


–Sí. Goni. Me dijo: "Me quiero acercar a Brasil porque durante toda la historia de Bolivia creímos que los Estados Unidos nos ayudarían". Me dijo también: "En siglos y siglos nunca nos ayudaron, así que ahora quiero mirar hacia Brasil a ver si tenemos más suerte". Eso hay que hacer. Creer en nosotros mismos. Por supuesto que respeto el derecho del pueblo argentino a elegir a quien quiera como presidente. Y Brasil tendrá que convivir con quien gane las elecciones en la Argentina. Pero sería extremadamente importante que gane quien tenga vocación integracionista y latinoamericanista y no quien piense que la solución está en el Norte y que el Norte será nuestro salvador.


–¿Qué falta? Hace dos años, durante una reunión en la embajada de Brasil en Buenos Aires, dijo que hacía falta una teoría de la integración.


–Sigue faltando. Pero no es lo único. Voy a contar una cosa. El 2 de abril del 2009 hicimos una reunión del G-20 en Londres. La primera cosa que se dijo allí fue que una de las formas de generar empleo y cuidar el salario era evitar el proteccionismo. Que hacía falta más comercio. Claro, ése fue el plano del discurso político. Pero inmediatamente después en la práctica cada jefe de Estado salió de ahí y comenzó a cerrar su economía. A mí me parece que el proteccionismo es un error. En los momentos de crisis debe haber más comercio, más crédito, más inversiones.


–¿A qué responden las inversiones?


–Las inversiones dependen de la credibilidad que la gente tenga en el gobierno.


–¿Cuál es su concepto de la credibilidad?


–La confianza. Y para lograr confianza hay que convencer a la gente. A todos. Para lograr confianza el Estado tiene que tener capacidad de inversión. Ahora, cuando los Estados se debilitan y tienen menor capacidad de inversión hay que apelar aún más a la sociedad. Hay que saber cuál es la capacidad de financiamiento que tiene la sociedad y qué nivel de crédito precisa. Cuando uno sabe eso se puede hacer que el pueblo vuelva a entrar en el escenario económico de cada país. Si no, ¿qué pasará? No crecerá la economía. Si la economía no crece el Estado no recauda. Si el Estado no recauda el Estado no invierte. Si el Estado no invierte los empresarios no invierten, porque no tienen confianza. Si el Estado no recauda por culpa de ese ciclo el Estado tendrá que aumentar los impuestos. Si el Estado aumenta los impuestos se debilitará políticamente. Es decir: hay toda una ingeniería que no está en los libros de economía. Porque es política. Podés juntar a diez economistas y encerrarlos en una habitación. Les planteás que hay problemas y podés pronosticar lo que te dirán: cortá, cortá, cortá, cortá...


–El famoso recorte.


–Cuando era presidente de la república me cansaba de decir que no era economista pero que adoraba a los economistas, porque cuando están fuera del gobierno saben todo. Yo aprendí economía con mi mamá, que era analfabeta. Cuando cobraba algo por un trabajo tomaba el dinero y lo ponía en sobres. Este de acá es para pagar el supermercado, éste para la cuenta de luz, éste para el agua, éste para viajar al trabajo... Si sobraba algo le daba un poco más a cada uno. ¿Cuál es la lección que yo aprendí? Que uno no puede gastar más que lo que percibe. Que uno no puede gastar más que lo recaudado. Que si querés endeudarte no podés hacerlo más allá del límite de tus posibilidades de pago. Si no podés pagar una cuota del auto nuevo mucho menos vas a poder pagar dos. Si no podés pagar dos, mucho menos tres. Si te metés igual en las cuotas del auto cero kilómetro y no te alcanza después vas a tener que vender el auto a un precio bajo, por menos de lo que vale, para pagar las cuotas atrasadas. Y no te va a convenir. Bien, lo que vale para un ciudadano vale para el gobierno. El gobierno siempre tiene que estar midiendo. Hacer política económica es como manejar las compuertas de una represa hidroeléctrica. Tenés que saber cuándo hay que dejar salir el agua y cuándo no. Hay que gastar lo que se puede gastar, con un límite. Cuando adoptás una política de exención impositiva tenés que saber cuál será la consecuencia. Para el Estado nacional, para una provincia o para una intendencia, no importa. Es el mismo criterio para todo. Lo que importa es la capacidad de recaudación del Estado, porque eso es lo que marcará sus posibilidades de ser inductor en la economía. A mí me parece que el Estado no debe meterse en todo y ser empresario pero sí quiero que sea inductor y pueda convencer a la gente de que hay que hacer tales y tales cosas, con tales y tales prioridades, porque será bueno para todo el mundo. Así se llegará al punto en que la gente creerá. La gente no invierte cuando hay confusión política. Precisamos recuperar esa confianza en la capacidad de inducción del Estado.


–¿De qué manera?


–Del modo en que acabo de plantearlo y, a la vez, sin que por eso tampoco descuidemos la necesidad de generar en todos la convicción de que el Estado no va a derrochar, de que el Estado va a cuidar el bolsillo. También tenemos que tener el coraje de decir a los empleados públicos que el dinero no será solo para ellos sino para todos. Éste es un período en el que intentamos reconstruir lo que hicimos en 2003. La Argentina pasó por un ajuste. Brasil pasó por un ajuste. No fue pequeño. En Brasil fue del 4 por ciento. Mucha gente se fue del PT por eso. Pero hice lo que tenía que hacer: cambiar parte de mi gordura política por un ajuste para ganar credibilidad y poder llegar a los resultados que quería. Y conseguimos hacerlo. Este momento exige otra vez algo así. En economía no existe la magia. Cuando tenés diez dólares en el bolsillo y le preguntás a 50 banqueros, cada uno te va a decir algo diferente. Pero siempre vas a poner el dinero en la institución a la que le tenés más confianza. La que para vos sea la más creíble. Con la economía de un país es lo mismo. Debés generar confianza para la inversión. Previsibilidad. Si no, no te van a seguir.


–¿El recorte ofrece confianza?


–No. Cuando recaudás menos de lo que producís, y gastás más de lo que recaudás, en el Estado o en la casa de un trabajador, está mal. El trabajador no puede viajar a Disney con la familia, comprar otro televisor o una computadora nueva para la hija si no alcanza el dinero. Tiene que tener el coraje de decir que no. Lo mismo con el Estado. Cuando percibe que gastará más de lo que recauda debe parar y hacer el ajuste para evitar que los gastos terminen superando la capacidad recaudatoria. Si, en cambio, el modelo es el ajuste del 2008, nos vamos a dar cuenta de que en todos los países que hicieron un ajuste –en todos, sin excepción– crecieron la deuda pública y la deuda líquida. Grecia es el mayor ejemplo. Hizo el ajuste y la deuda pasó a 186 por ciento del Producto Bruto Interno. Lo mismo los Estados Unidos, que pasaron de 84 a 106 por ciento. Y uno verá el mismo resultado si toma Italia, Francia, Portugal o cualquier otro país. Los ajustes empeoraron las cuentas públicas. El recorte no es la solución sino la señal de que uno es responsable. Es como decir: "No voy a gastar más de lo que tenga y entonces te puedo pedir confianza, paciencia y sacrificio porque vos vas a ver que soy serio". El ajuste es temporal, para dar un salto de calidad el año siguiente. Es una necesidad. Una responsabilidad. El dinero del Estado no es tuyo.


–¿Cómo juega la crisis internacional?


–Es un elemento grave. Antes el petróleo estaba a 106 dólares el barril, la soja valía oro y el mineral de hierro estaba a 140 dólares la tonelada. Entonces bajó la entrada de recursos. ¿Qué hace uno cuando los recursos disminuyen? ¿Llora? No, se adapta a las nuevas realidades. Y debe pensar en esa adaptación teniendo en cuenta que las víctimas no sean justo los pobres.


–¿El impeachment está descartado en el escenario de la política brasileña?


–No hay ninguna razón, no hay ningún motivo para un juicio político a Dilma. Todo el mundo conoce el carácter de la presidenta. No se puede pensar en un impeachment solo porque hay problemas económicos. Al mismo tiempo hay denuncias de corrupción pero eso debe apartado del ámbito de la gobernanza del país.


–¿Apartado en qué sentido?


–En el sentido de que toda denuncia pueda seguir siendo investigada como corresponde, por fiscales y jueces. Mientras tanto, la obligación de Dilma es gobernar, porque fue electa para cuidar los intereses de 204 millones de brasileños. Entonces, debe concentrarse en eso y entretanto que otros asuntos sean discutidos por otras personas. No es difícil encontrar una salida. Sé que hoy tenemos cierta inseguridad en la base de sustentación política del gobierno por divergencias entre la cámara de diputados y el gobierno, entre los partidos políticos... Pero si recuperamos la armonía política también podremos resolver los problemas económicos. Hace mucho que discuto de economía. Y siempre miro la política. ¿Qué pasó en la Argentina? ¿Acaso muchas veces ustedes no vivieron tensiones? Recuerdo la tensión de hace unos años.


–¿La del 2008?


–Sí, por ejemplo ésa. Me acuerdo de que ante cada crisis uno escuchaba: "Cristina se cae". O: "Cristina no saldrá indemne de esta crisis". ¿Y qué pasaba? Que resurgía más y más fuerte, como el ave fénix. En Brasil vivimos lo que yo llamo "irracionalidad emocional". Tal vez los sociólogos se reúnan a discutir si yo estoy diciendo una estupidez o no. Pero creo en esto que digo. Brasil sigue siendo un país extraordinario, con un potencial fabuloso. Brasil tiene 300 mil millones de dólares de reservas. Nunca tuvimos esa cifra. Solo tenemos un desajuste en la economía, pero para una economía del tamaño de la brasileña el desajuste no es grave. Es como una fiebre de 39 grados. ¿Alguien se muere por 39 grados? Toma un remedio y listo. El remedio que corresponda, claro.


–¿Cuál sería el remedio?


–Que los brasileños recuperen la autoestima, que recuperen la confianza en Brasil. Que se convenzan de que no se acaba el mundo. Como el ascenso social fue tan impresionante mucha gente puede estar preocupada. En 12 años colocamos más estudiantes en la universidad de lo que la élite brasileña había hecho ingresar en un siglo. Los pobres empezaron a viajar en avión y ya no quieren volver al ómnibus para distancias muy largas. La gente no quiere perder lo que alcanzó. Mucha gente de la clase C viajó a la Argentina.


–La nueva clase media.


–Sí. Y volvían con una alegría extraordinaria. Antes no pasaba. La ilusión suprema era poder tener dinero para comprar el pasaje de 30 horas de ómnibus y visitar a los padres en el Estado natal. Ahora lleva dos horas. Hubo ascenso social en la escuela, en el empleo... Doce años de aumento de salarios. De 1.700.000 autos por año a más de cuatro millones. Es mucho. Por eso la desesperación: la gente tiene miedo de que se termine lo que avanzó. En ese contexto el papel del gobierno es que la gente tenga la certidumbre de que no habrá vuelta atrás. Y el gobierno tiene que estar convencido de eso. En 2008, cuando comenzó la crisis, la prensa de Brasil y del mundo decían que el comercio mundial caía porque la gente tenía miedo de perder el empleo y entonces estaba dejando de comprar bienes. Fui a la televisión e hice un pronunciamiento de ocho minutos. Dije: "Es verdad que vos podés perder el trabajo. Pero es más verdad aún que si parás de comprar cosas el comercio se detendrá, la industria fabricará menos y el riesgo de perder el empleo será mayor. Apelo al pueblo brasileño. Compren. De forma responsable y solo si pueden pagarlo". Querido mío, el resultado fue que ese año las clases C y D gastaron más que las clases A y B. Entonces, creo que el gobierno tiene que estar convencido de esa necesidad. No hablo ni del ministro de Hacienda ni de cualquier economista. Hablo de la decisión política. Tomo un avión. Se cae en medio del Océano Atlántico. ¿Para dónde voy? Tengo que tomar una decisión. Debo moverme. No puedo quedarme parado porque si no me voy a encontrar con la muerte.

Es momento de arriesgar. Hagamos lo que nunca hicimos. En la Argentina, en Brasil, en todos lados. Y yo insisto: la solución es más política que económica. Si nosotros elegimos la solución económica correcta habremos acertado en política. Si acertamos en política habremos solucionado la economía. Nunca pierdo mi optimismo ni creo que lo que debemos hacer sea difícil. Brasil puede salir de la situación actual. ¿Por qué? Porque el tipo está comiendo bien y no debe tener miedo de que al día siguiente se quede sin comida. Porque no se va a quedar sin comer. El tipo trabaja pero tiene miedo. Teme perder el empleo. Entonces todo va a ser peor. ¡Basta de miedo, los problemas tienen solución! Esa es la tarea de la compañera Dilma. Y tiene las condiciones para hacer esa tarea con éxito.
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Bandas paramilitares, narcotráfico, y poder político y económico en Colombia y la frontera con Venezuela

En Sevilla, pueblo al norte del departamento del Valle del Cauca, Colombia, Artemo, joven comerciante de carnes, al comienzo de una noche cualquiera se despidió de su socio y de la última vecina de la cuadra que le acababa de comprar una libra de asadura, o cacheo, o desperdicios, la incierta combinación de vísceras de res, corazón, hígados, intestinos, etc., que se fríen en su propia grasa y es indicada para elevar los niveles de colesterol. La pobreza no permite ningún miramiento en dietas.

Artemo tenía una hija a la que amaba y una ex mujer a la que no odiaba demasiado. Más o menos tranquilo en cuanto a los afectos, por dentro lo carcomían las difíciles condiciones económicas. No debía una gran suma, pero la que tenía era suficiente para trasnocharlo. El monto adeudado no estaba lejos de sus alcances, pero las condiciones del préstamo sí bastaban para hacerle trizas la tranquilidad a cualquiera.

Al día siguiente, Artemo no abrió el negocio a las 6 de la mañana, como de costumbre. Tampoco lo hizo a las 8, o a las 9, o más tarde. Al mediodía, su socio, luego de llamarlo en vano varias veces al teléfono celular, fue hasta la casa, a unas cuadras. Un rato después de no conseguir ninguna respuesta a sus llamados, se tomó el atrevimiento de empujar la puerta con fuerza e ingresar. Halló a Artemo en el cuarto del fondo colgado de una viga del techo. Hacía varias horas que se había suicidado, según dictaminó el médico forense. No dejó mensajes o nota alguna.

Una semana antes, Artemo había recibido una amenaza seria. Se lo comentó al socio, en secreto. Si no pagaba la deuda junto a los copiosos intereses que se habían venido sumando con cada día de retraso, le matarían la hija, la ex mujer, y los padres, y luego él, en tal orden. Tanto Artemo, como el socio eran conscientes de que no se trataba de una broma o una exageración. Así, o casi así, habían hecho con Antonio, y con Marco, y con otros conocidos que de la noche a la mañana habían caído en la espiral sin fondo de los préstamos "gota a gota", que controlan con mano de hierro las bandas paramilitares de la región.

A nuestro personaje le habían prestado 400 mil pesos, menos de 150 dólares, unos meses atrás, para salir de algún atolladero. Pagó día tras día los altísimos intereses del 10% diario durante un buen tiempo, pero las cosas se complicaron y empezó el retraso con las cuotas, intereses que fueron acrecentando la obligación inicial, hasta que la cifra se salió de los márgenes en pocas semanas.

En Colombia, la estructura paramilitar de otros tiempos ha evolucionado hacia formas más sofisticadas de penetración y control social: Las llamadas "Bandas criminales", que no son otra cosa que entidades atomizadas, pero organizadas y coordinadas, de los paramilitares, dominan una extensa gama de los negocios y el comercio del país. En unos participan activamente, en algunos más son una especie de armazón parasitario, mas insoslayable.

Es un andamiaje de bandidos que ya no opera sólo desde arriba, apropiándose de los recursos de la salud, la educación o de la riqueza de los megaproyectos económicos, como hace años, sino que empieza carcomiendo la bases más elementales de la sociedad. Afecta desde la esquina, la cuadra más pobre, el negocio informal, el establecimiento medio surtido, asciende por la buseta del barrio, el mini mercado, la peluquería de medio pelo, hasta llegar a las estructuras del contrabando organizado, como algunos comercios de los San Andresito, cuyos comerciantes protestan en masa y a pedrada limpia ante la sola amenaza del gobierno de legalizarlos, la distribución de partes de automotor, alimentos, electrodomésticos, los almacenes de cadena, aquello que mueve dinero en el país. Es decir, todo.

Lo cierto es que son pocas las actividades económicas, transacciones, flujos de dinero, cultivos, establecimientos, legales e ilegales, que hoy en día pueden permanecer al margen de la acción criminal organizada del cruce entre paramilitarismo y narcotráfico. Operan en los pequeños pueblos de la Costa Atlántica y en las ciudades intermedias del interior, en los pueblos polvorientos de los Llanos Orientales y en la propia capital de la república, en las aldeas insondables del Chocó y en las dos o tres esquinas para mostrar de Medellín. Por supuesto, tienen tomadas las fronteras, y, de manera particular, los extensos límites con Venezuela, históricos, activos, fulgurantes, indivisibles, que superan los 2.200 kilómetros.

Controlan la piratería, el contrabando de mercancías, gasolina y personas, el tráfico de drogas, la especulación monetaria, la compraventa de bolívares y pesos y la fachada de las casas de cambio, son prestamistas y usureros. El estado colombiano, en los tiempos de Álvaro Uribe, como es bien sabido, no sólo fue permisivo, sino que auspició y fortaleció el paramilitarismo. La justicia se acercó a los tentáculos políticos, pero dejó indemne la estructura económica, la misma que causa estragos al interior del país, y que afecta de modo sensible a Venezuela. Las ganancias son exorbitantes. Y donde las hay, los hay.

Las fronteras de Colombia han estado en situación de tensión desde los tiempos de la Independencia. Hemos perdido territorios por descuido, se han vuelto a correr los mojones en silencio, las hemos violado para asesinar guerrilleros "en caliente", decimos hacerlas respetar para despertar falsos sentimientos de patria, como son todas las conmociones patrióticas del ex presidente mencionado. Los habitantes de esas distantes tierras son colombianos negados. Y son invasores los venezolanos o brasileños o ecuatorianos que cruzan de los puentes para acá. En Cúcuta, en Leticia, en Ipiales, la misma cosa.

La situación no ha cambiado. Los departamentos de frontera colombianos son pobres y abandonados. Los fronterizos paisanos sobreviven sin políticas de generación de empleo digno, sin acceso a la educación y con un sistema de salud aun peor que el del resto del país, lo cual es difícil de imaginar. No les llegan los planes de vivienda que apenas si asoman por Bogotá, Medellín, Cali o Barranquilla.

Ningún gobierno colombiano ha generado políticas sociales para los habitantes de las fronteras. De acuerdo con estudios del Departamento Nacional de Planeación y del PNUD, los 12 departamentos y 70 municipios fronterizos, que a lo largo de 6.301 kilómetros le dan casi la vuelta a Colombia, exhiben, con contadas excepciones, indicadores por debajo de la media nacional y muy lejos de los de la capital.

El cierre de la frontera decretado por el gobierno Venezolano es una medida que obliga a discutir la política social y económica del Estado colombiano en estas zonas. No es una crisis nueva ni única. Es un problema de hace muchos años, cuya solución siempre se ha esquivado. Según cifras oficiales, la actual campaña anti contrabando del gobierno venezolano, que lleva un año, ha dejado 1.185 detenidos, 176 trochas inhabilitadas y 19.000 toneladas de productos confiscadas. Las cifras se incrementaron en los días recientes. Pero es un problema profundo, entre dos pueblos hermanos, cuya atención debe ser integral, y asumida de manera responsable y mancomunada por ambos gobiernos. Lo que no se ha hecho.

La alianza entre paramilitarismo, narcotráfico y poder político es vieja en Norte de Santander, el departamento limítrofe con el eje de penetración regular más importante entre los dos países. Data, al menos, de 1999, cuando la Casa Castaño le encargó a Salvatore Mancuso el control del Bloque Catatumbo. El poderoso Clan Barriga (conformado por los hermanos Carlos Emiro, ex senador, Pedro Luis, multimillonario empresario de la construcción y de fábrica de asfalto, quien según la ONG Progresar era el jefe de finanzas del "Bloque Catatumbo", y Rafael, alias "Toyota", que amasó su gran fortuna como contrabandista prototipo de carros robados en Venezuela), tuvo vínculos estrechos con "El Iguano", reconocido comandante paramilitar, y con el asesinado narcotraficante Luís Pérez Mogollón, alias "El Pulpo". (1)

Si los tres mosqueteros eran cuatro, los tres apóstoles del Clan Barriga fueron cinco o más. También figuraba el extraditable Yensy Miranda Dávila, beneficiario del programa Agro Ingreso Seguro del gobierno del expresidente Álvaro Uribe, acusado por el juez Baltasar Garzón de efectuar envíos masivos de cocaína colombiana hacia Europa, a través de Venezuela, con escala en Guinea Bissau, en África. (2)

En la lista de beneficiarios directos, concurrentes, allegados y pupilos de estos vínculos perversos, existen dirigentes y líderes nacionales, regionales y locales, hubo y hay senadores y ex senadores, representantes y ex representantes, ex gobernadores y el actual gobernador, ex alcaldes, secretarios de gobierno y hacienda, secretarios de todas las carteras, funcionarios y funcionarias de todas las pelambres, contratistas, terratenientes de la palma aceitera, concesionarios de la explotación de yacimientos petrolíferos y de la veta de carbón ubicada entre Sardinata y La Gabarra, en fin.

Muchos de los nombres presuntos, condenados o vinculados a investigaciones figuran en investigaciones previas, denuncias y artículos, desde 2006. El régimen de terror llevado a cabo contra testigos e investigadores no ha permitido mayores avances (3). Pero hay verdades irrefutables: "La oleada paramilitar en El Catatumbo nortesantandereano dejó cerca de once mil campesinos (as) asesinados. Más de ciento treinta mil desplazados y pasan de ochocientos los desaparecidos registrados" (4).

Las bandas criminales del paramilitarismo y del narcotráfico vieron una oportunidad excelsa en la frontera con Venezuela. La han aprovechado de la manera excesiva y despiadada que saben hacerlo. Es un problema para Venezuela, cuyas pérdidas sólo en cuanto al contrabando de gasolina se estima que supera los 200 millones de dólares anuales. Una de las puntas del iceberg.

Pero, ante todo, es un problema para Colombia y de los colombianos, que también son víctimas del esquema implantado e implementado por el enlace entre los paramilitares, los narcotraficantes y la dirigencia política, que se desborda por las fronteras.

La ilegalidad es una moda repentina en este país, que de pronto pone a circular la alharaca mediática para incrementar audiencias, el golpe de pecho de algún funcionario despistado, un prelado de súbito moralista o un incómodo opositor de izquierda. Porque no solamente está inserta en un negocio específico o en la sustancia de uso ilícito, sino que, sobre todo, está enquistada en los endebles articulados de unas leyes hechas con el firme propósito de que no se cumplan, o se cumplan a medias, o se cumplan de acuerdo con la ocasión y el marrano.

Nunca se estableció con claridad si Artemo se suicidó o si lo suicidaron. Si lo hizo con mano propia o si fue con un poco de ayuda de sus amigos prestamistas. Tomó un dinero que la usura no le permitió cancelar, pero también pudo no ser así. De igual modo, habría llegado un buen vecino con el fin de garantizarle que su local no sería incendiado, o él asesinado a tiros una mañana, o la hija secuestrada al salir del colegio, a cambio de lo cual debería abonar a diario una suma ponderada de acuerdo con sus ingresos, o un tantico por encima. Trances delincuenciales como este no se daban antes en Venezuela. Ahora avanzan, como en una oleada, de occidente a oriente.

En todo caso, la justicia colombiana se da por bien servida con cualquier teoría más o menos creíble sobre la muerte de Artemo, con tal de evitarse embrollos, líos en los que el propio juez puede terminar optando entre suicidarse y quitarse la vida.

Notas:

(1) "El negocio de la droga en el bloque Catatumbo". La República. Bogotá, 28 de abril de 2013. http://www.larepublica.co/economia/el-negocio-de-la-droga-en-el-bloque-catatumbo_37429

(2) "Otro Extraditable recibió AIS." Noticias UNO. Bogotá, 24 de octubre de 2009. http://noticiasunolaredindependiente.com/2009/10/24/noticias/extraditable-con-ais/

(3) Cepeda Castro, Iván. "Los campos de exterminio y las fosas comunes en El Catatumbo." Derechos Humanos en Colombia. Bogotá, 1 de julio de 2006. Equipo Nizkor. http://www.derechos.org/nizkor/colombia/doc/catacumbo1.html

(4) Meneses Reyes, Carlos. "El clan Barriga: Parapolítica y negocios en Norte de Santander". Portal Rebelión. 10 de marzo de 2014. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=181817

 

Por Juan Alberto Sánchez Marín es periodista y director de cine y televisión colombiano. Colaborador en Hispantv.com

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Riesgoso, abrir el petróleo en tiempos de crisis: Venezuela

Lo que revela el desplome del precio del petróleo en el mercado es la antigua pugna internacional sobre el control y la explotación de los hidrocarburos a nivel mundial, y ante ello es imperativo mantener las estrategias de países como Venezuela para recuperar el control de los precios por los productores de los recursos naturales y defenderse ante intentos de las empresas trasnacionales que promueven la apertura de este sector, afirma Rafael Ramírez, representante permanente de Venezuela ante la Organización de Naciones Unidas y anteriormente canciller, ministro de Energía durante 12 años y presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA) durante más de una década.


Ramírez, en entrevista con La Jornada en la sede de la misión de Venezuela ante la ONU, abordó el tema de los hidrocarburos dada su extensa experiencia al frente del desarrollo e implementación de la estrategia petrolera del presidente Hugo Chávez.


La situación actual del desplome de precios en el mercado internacional reafirma lo justo de nuestra política petrolera, basada en la defensa de precios y el control de volúmenes, afirmó. La caída estrepitosa desde más de 100 dólares por barril a un promedio por debajo de los 50 tiene mucho que ver con una falta de acuerdo entre los países productores de petróleo sobre la necesidad de defender el precio.


Indicó: estamos en un escenario de guerra de precios y algunos países de mucha influencia y mucha capacidad de producción han entrado en la idea de que el mercado es el que va a regular los precios. Esa es una idea nefasta, porque no estamos hablando de una mercancía, sino de un recurso natural que se agota. Y esa concepción de que el mercado regule el precio niega la misma existencia de la OPEP, que es una organización que defiende los intereses de los países productores, en el sentido de regular y administrar la tasa de producción del petróleo para fijar el precio.


La situación ahora también tiene que ver con razones geopolíticas, vinculadas a los conflictos en Medio Oriente, las sanciones contra Irán y contra Rusia, y con que algunos países de la OPEP han colocado volúmenes extraordinarios en el mercado, y eso, sumado a la producción de cerca de 3 millones de barriles al día de petróleo de esquisto, ha llevado a que el mercado esté saturado de volúmenes de petróleo. Nosotros vemos esto como un muy grave prejuicio a todos los países productores, sobre todo porque nosotros en la OPEP siempre hemos tratado de tener un precio predecible.


A la vez, hay mucha confusión: países que promueven una apertura en el sector petrolero ante esta situación de sobreproducción colocan aún más en el mercado en un tipo de sálvense quien pueda, lo cual es una falta de visión a largo plazo en la medida de que cada país intente inundar al mercado con toda su producción, y el resultado es que el precio se va a mantener abajo.


No es la primera vez que se enfrenta algo así, y recuerda que en una iniciativa impulsada por Chávez en los 90 se logró recuperar el precio con una respuesta coordinada entre productores, limitando los volúmenes de petróleo en el mercado. Señaló: "nosotros creemos que el precio justo para el petróleo es de 100 el barril.


Nuestra estrategia como país fundador de la OPEP es buscar una coordinación entre los países productores para poder hacer un sacrificio compartido entre todos, regular nuestra producción y recuperar los precios, agregó.


Indicó que los hidrocarburos siguen siendo la fuente primaria y fundamental de la economía mundial, es la más accesible y la más barata. Argumentó que las energías alternativas nunca llegarán a ser alternativas, sino más bien complementarias al petróleo. Pronostica que el petróleo de esquisto llegará a tener un pico, pero por sus mismas características las lleva al agotamiento eventual. Al mismo tiempo, 70 por ciento de las reservas mundiales están en los países de la OPEP, con Venezuela como el país con más reservas del mundo, y que el petróleo, por muchos años más, seguirá siendo la fuente primaria de energía.


"Las empresas trasnacionales, como tienen una visión a largo plazo, cuando hay problemas con los precios tratan de exigir facilidades fiscales a los países dueños de los yacimientos –con el argumento de que es una situación económica complicada–, que les den ventajas para posicionarse con las reservas. Es lo que se llama los procesos de apertura", responde Ramírez sobre el papel de las compañías petroleras trasnacionales en este tipo de coyuntura.


Subrayó que no se involucra "en las decisiones de otros países hermanos, como es el caso de México, pero sí puedo hablar de nuestra propia experiencia: en los años 90, antes de la llegada del comandante Chávez, nuestro país, con los mismos argumentos de que hacía falta el capital privado extranjero, que las trasnacionales van a invertir, que así se aumentará la producción y se hará frente a la caída de los precios... se inició un proceso de apertura. Ese proceso fue nefasto porque se tradujo en una entrega de nuestros recursos naturales a las trasnacionales, al punto que los grandes yacimientos del petróleo de Venezuela... se entregaron a las principales trasnacionales estadunidenses.


Las trasnacionales, cuando hay una situación coyuntural de precios bajos, pescan en río revuelto y juegan a que los países cedan en el manejo soberano de los recursos naturales y se posicionan sobre las reservas. Independientemente de qué hacen con ellas, a las trasnacionales lo que les interesa es tener reservas controladas con una visión de largo plazo en el negocio petrolero.


Por eso nosotros siempre somos muy cautelosos de que en estas situaciones de precios bajos no se recurra a la apertura petrolera, que termina por socavar el control de los estados sobre sus principales recursos naturales. Indica que en países como Venezuela, México, Ecuador y Argelia, los recursos naturales, en este caso el petróleo, son factor fundamental para captar una renta para el desarrollo. "Hay que estar siempre alerta cuando hay precios bajos, ya que las trasnacionales intentan avanzar para escamotear el control de nuestros países sobre los recursos naturales..."


Sobre la posición de Venezuela como país petrolero ante el tema de mayor prioridad en el debate en la ONU este año, del cambio climático, Ramírez afirmó que es la que estableció el presidente Chávez cuando declaró: no hay que cambiar el clima, hay que cambiar el sistema. Elaboró que el centro del problema es el "esquema de consumo preponderante en el mundo actualmente... hemos argumentado que el sistema capitalista es insostenible porque requiere de todos los recursos naturales... es un sistema muy depredador".


Es notable, agregó, que casi todos los países integrantes de la OPEP, incluido el suyo, han suscrito el Protocolo de Kyoto (que establece un marco para frenar el cambio climático), pero muchos de los grandes consumidores, sobre todo Estados Unidos, no lo han hecho. Tampoco desean hacer un compromiso para regular su consumo. Resumió: el problema no está en los hidrocarburos ni en la producción del petróleo; el problema está en el consumo desproporcionado que se hace del petróleo en los esquemas industriales sin gran regulación, señaló, Estados Unidos consume 25 por ciento de la energía del planeta, y a pesar de los anuncios recientes del presidente Barack Obama, el patrón de consumo estadunidense sigue siendo muy dilapidador de energía.


Afirmó que el debate sobre el cambio climático se ha querido aprovechar para controlar la producción de petróleo, es decir, para violentar la soberanía de los países sobre su producción petrolera, y se desea imponer una especie de impuestos sobre la producción. Nosotros decimos que el impuesto debe imponerse al consumo del petróleo y a las emisiones que genera cada país.

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Gobiernos de Colombia y Venezuela llaman a consultas a sus embajadores respectivos

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, llamó este jueves a consultas a su embajador en Caracas, Ricardo Lozano, y pidió se convoque a un encuentro de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) para contarle al mundo lo que está pasando, al cumplirse una semana del cierre de la frontera con Venezuela. Horas después, la cancillería venezolana hizo lo propio con su embajador en Bogotá, Iván Rincón.


Revisaremos integralmente las relaciones con Colombia, en razón de las agresiones que sufre nuestro pueblo por el paramilitarismo y la guerra económica, sostuvo la funcionaria venezolana, Delcy Rodríguez.


Previamente, la canciller colombiana, María Ángel Holguín, informó que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, se negó a responder a Santos para conversar sobre el cierre de la frontera que el gobernante bolivariano dispuso hace una semana en el estado de Táchira tras ataques atribuidos a paramilitares colombianos. Holguín dijo que las deportaciones masivas violan el derecho internacional humanitario.


En un mensaje a la nación, Santos dijo que dará prioridad al diálogo, pero advirtió: no puedo permitir que Venezuela trate a los colombianos y al gobierno de esta forma.


Ante del anuncio de Santos, Maduro aseveró que la línea divisoria se reabrirá cuando Santos realice acciones para evitar agresiones a Venezuela, y le pidió prohibir la venta en Colombia de productos extraídos ilegalmente de su país y los ataques a la moneda venezolana.


Afirmó que su homólogo es víctima del engaño de medios de comunicación enemigos de la revolución bolivariana, y sostuvo que tiene pruebas de las tergiversaciones sobre el trato dado a los colombianos en la frontera y en el país, así como a los deportados.


Subrayó que su país recibió generosamente a 5 millones 600 mil colombianos, 800 mil en los últimos nueve años.
En Caracas, unos 13 mil enfermos de cáncer de mama, hemofilia y a quienes les han trasplantado órganos protestaron este jueves aquí para exigir medicamentos indispensables en un país afectado por una severa escasez.


El control de cambios, la caída en la producción nacional y el contrabando han reducido los suministros de medicinas. Se estima que siete de cada 10 fármacos no están disponibles.


La palabra espera no existe para los trasplantados. El medicamento es día a día. Si no se tienen, en cuestión de días el paciente colapsa, explicó a Reuters Alfredo Quintero, de 52 años, quien recibió un trasplante de riñón y tiene disponibilidad del medicamento hasta el 6 de septiembre.


Maduro ha atribuido la escasez a una guerra económica, que, afirma, es liderada por empresarios a quienes acusa de acaparamiento y contrabando.


El fallecido Hugo Chávez, antecesor de Maduro, construyó clínicas y consultorios gratuitos en las barriadas, lo que generó una disminución en problemas como la mortalidad materna.


El gobierno ha dejado de publicar indicadores de salud. Los hospitales están rebasados, los médicos abandonan el sector público y escasean insumos básicos.

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Venezuela decreta estado de excepción en frontera con Colombia

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, decretó este viernes estado de excepción constitucional en los municipios Bolívar, Ureña, Junín, Libertad e Independencia, del estado Táchira (oeste), todos ubicados en la frontera con Colombia, durante 60 días.


"Hemos decidido combatir todas las formas de paramilitarismo en el país", dijo al tiempo que llamó al pueblo a trabajar unido contra las conspiraciones de la derecha.


Asimismo, el presidente venezolano decidió prolongar por más de 72 horas el cierre de la frontera con Colombia "hasta nuevo aviso, hasta que regularicemos nuestra vida económica y social, hasta que capturemos a los asesinos; mantendremos cerrada la frontera".


El mandatario venezolano instó a su homólogo colombiano Juan Manuel Santos ha colaborar con la paz en la frontera. En este sentido, recordó que su país ha contribuido con el proceso de paz de la nación vecina.


"Nunca hemos dicho nada de todo lo que hemos hecho por el proceso de paz en Colombia, tengo de los mejores cuadros diplomáticos dedicados a ayudar todos los días", dijo el presidente Maduro, motivo por el cual pidió a Santos hacer lo mismo en la lucha que se emprende en la frontera.


¿Qué significa un estado de excepción?


El gobernador del estado Táchira, José Gregorio Vielma Mora, será el encargado de supervisar el estado de excepción, por lo que aseguró que defenderá la paz y la estabilidad junto con las fuerzas de seguridad y el pueblo. Asimismo, indicó que fortalecerá los lazos de amistad entre ambas naciones, pero desde el marco del respeto y sin tolerar el abuso. "Pedimos respeto al territorio venezolano", destacó.


En un contacto telefónico con teleSUR, Vielma Mora enfatizó que el decreto de estado de excepción no significa la suspensión de las garantías. Con esta medida se busca garantizar la distribución de alimentos y de insumos médicos, así como el acceso a la educación y a la salud.


De igual modo, resaltó que con esta medida prohíbe la tortura y se garantizan los derechos humanos

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Vínculos de la derecha y Álvaro Uribe con el paramilitarismo


Más temprano, el mandatario venezolano reiteró la denuncia contra los planes paramilitares promovidos por la derecha de su país y el expresidente de Colombia, Álvaro Uribe Veléz.


Durante una reunión del puesto de comando presidencial en el Palacio de Miraflores (sede de Gobierno), el jefe de Estado condenó las acciones de Uribe para desestabilizar la paz en Venezuela. "El señor Uribe sigue conspirando contra el pueblo de Bolívar y Chávez", añadió.


Dio a conocer que en los últimos siete meses han ingresado 121 mil colombianos a Venezuela. "Los colombianos consiguen en Venezuela, tranquilidad y estabilidad", dijo Maduro en respuesta a los señalamientos de Uribe en su contra.


Sostuvo que el tema de la migración de colombianos hacia Venezuela es un punto álgido que se debe tratar a la brevedad posible.


Saludó los resultados obtenidos tras la instalación de la Operación de Liberación y Protección del Pueblo (OLP). "Seguiremos trabajando por la paz y la seguridad del pueblo venezolano", añadió al tiempo que reconoció las acciones emprendidas por las comunidades organizadas del país.


Luego que el presidente Maduro anunciara el cierre por 72 horas de la frontera de su país con Colombia en San Antonio del Táchira y Ureña (oeste) sectores de la ultraderecha comenzaron a conspirar contra las políticas promovidas por el Gobierno Revolucionario.


(Con información de Telesur)

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Los tratados de libre comercio son anti libre comercio

El libre comercio es uno de los principales mantras del capitalismo como sistema histórico. El libre comercio se predica como el arreglo óptimo para expandir la producción, reducir los costos de ésta y, como tal, reducir los precios del consumo, lo que en el largo plazo incrementaría la igualdad en el ingreso. Todo esto puede ser cierto. Nunca lo sabremos, puesto que nunca de los nuncas hemos conocido un mundo de libre comercio. El proteccionismo ha sido siempre el modo dominante de las relaciones económicas entre los Estados.


Pero, pueden pensar, ¿no constantemente ratifican los Estados tratados que se califican como de libre comercio? Sí, lo hacen. Pero en realidad tales tratados no se basan en el libre comercio, sino más bien en el proteccionismo. Comencemos por el primer hecho básico. No existe algo como el libre comercio si no incluye a todos los Estados en el sistema-mundo.
Si un tratado incluye a algún número de Estados, desde dos Estados a N-1 Estados (siendo N la totalidad de Estados en un momento particular), esto por definición significa que algunos de los otros Estados están excluidos de las previsiones de dicho tratado. La colectividad de Estados dentro del así llamado tratado de libre comercio están de hecho creando una zona proteccionista contra el o los Estados excluidos.


Una de las razones por las que siempre es tan difícil para los Estados el aceptar un así llamado tratado de libre comercio es que los Estados involucrados tienen que negociar una compensación. Cada uno de estos Estados está decidiendo qué medidas proteccionistas está dispuesto a sacrificar vis-à-vis el grupo limitado de Estados que serán incluidos en el tratado, con el fin de obtener las ventajas que resultarán de la disposición del otro Estado o Estados para sacrificar alguna medida proteccionista particular.


Podemos constatar cómo funciona esto observando una negociación importante que lleva ocurriendo ya algún tiempo bajo el rubro de Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica (o TPP, por sus siglas en inglés). Actualmente hay 12 Estados implicados en el tratado en perspectiva: Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Estados Unidos y Vietnam. Este grupo de 12 comenzó negociaciones en 2008 y fijaron la fecha 2012 para completarlo. El año 2012 ya quedó atrás. Ahora afirman que será en 2015 cuando las actuales negociaciones lleguen a una fase final para culminarlo supuestamente este año.


Si uno mira la lista de los Estados involucrados, es una curiosa mescolanza geográfica. Además, los países son bastante diferentes en tamaño, en PIB y en importancia en la economía-mundo. Se dice que existe una larga lista de otros países potenciales que podrían buscar entrar, una vez que el TPP esté funcionando. Sin embargo, hay dos países muy grandes de los que no se dice que sean miembros potenciales: China e India. ¿Por qué será


Las listas actual y potencial están basadas obviamente en consideraciones políticas, no económicas. No obstante, en vez de discutir la política de elegir los límites exteriores de la zona del TPP, indaguemos por qué ha llevado tanto arribar a un tratado que 12 Estados están listos a ratificar.


Tomemos la cuestión de los productos lácteos. Canadá los protege. Nueva Zelanda los exporta. Canadá está a punto de celebrar elecciones. El partido que gobierna Canadá actualmente tiene miedo de perder estas elecciones. Por tanto, de ninguna manera firmará Canadá la reducción de sus protecciones a sus granjeros productores de lácteos. La prosperidad de Nueva Zelanda depende de ser capaz de expandir las ventas de lácteos.


Tomemos otro punto que compete a Nueva Zelanda. Ésta mantiene sus extensos beneficios médicos mediante el uso amplio de medicamentos genéricos. Así también lo hace Australia. Las compañías farmacéuticas en Estados Unidos están ansiosas de imponer severas restricciones al uso de genéricos, que dañan los ingresos de los medicamentos protegidos. Le llaman a esto salvaguardar la propiedad intelectual, siendo salvaguardar un eufemismo de proteger.


O tomemos otro punto: las preocupaciones en torno a los llamados derechos humanos. Los sindicatos en Estados Unidos aseguran que existe un éxodo de empleos de Estados Unidos porque otros países permiten condiciones para sus trabajadores que restringen severamente sus derechos, lo que por tanto disminuye sus costos de producción. A esta oposición de los sindicatos se suma la oposición de los grupos de derechos humanos


Para lograr este objetivo varios otros países en el TPP no sólo tendrían que prometer múltiples medidas nada agradables, sino que tendrían que cumplirlas. El problema político para Estados Unidos es cómo arribar a una redacción que mantenga a estos otros Estados en el TPP sin alienar al suficiente número de miembros del Congreso estadunidense como para que se ponga en riesgo la ratificación del TPP. Hasta ahora, esto ha resultado difícil.


Uno puede ir protegiendo el azúcar o definiendo qué es un camión producido dentro de la zona del TPP. El punto esencial es que los Estados del TPP ya perdieron la fecha final más reciente para llegar a un acuerdo. El encabezado del reportaje en el New York Times era lo que iba a ser la última de las sesiones del pacto para el tratado terminó en un amarrón de talones hundidos.


Debido a varios de los requisitos de los calendarios del Congreso estadunidense, aun si se alcanzara un acuerdo ahora, no podría votarse dentro del Congreso antes de 2016, un año de elecciones. Por lo menos, parece muy poco probable que el tratado se ratifique. Si esto es cierto del TPP, es mucho más cierto de las negociaciones en pos de un tratado tras-atlántico, que están ahora en una etapa más temprana de la discusión.


Retorno a mi punto fundamental. En los llamados tratados de libre comercio, de lo que se trata es de administrar los intereses proteccionistas de varias de las partes implicadas en ellos. Hagan lo que hagan, los resultados son contrarios al libre comercio. Para entender lo que ocurre, necesitamos comenzar con eso y evaluar cualquier propuesta teniéndolo en cuenta.


Traducción: Ramón Vera Herrera

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