El pacto secreto TiSA quitará a los Estados el control digital de los datos de sus ciudadanos

Los documentos confidenciales revelados por Wikileaks sobre el Anexo de Comercio Electrónico del Acuerdo de Comercio de Servicios, muestran que 50 países van a deslocalizar a través de las fronteras la información personal de la ciudadanía, en aplicación de la doctrina neoliberal a los datos informáticos, poniendo en peligro las garantías nacionales de su privacidad


Cuanto más se examina el contenido del Trade in Services Agreement (TiSA) que medio centenar de países negocian a escondidas, más se comprende por qué esos gobiernos pretenden que permanezca en secreto incluso cinco años después de su entrada en vigor. Por ejemplo, si su Anexo sobre Comercio Electrónico es aplicado internacionalmente, los Estados perderán el control sobre dónde se almacenan y cómo se utilizan los datos de sus ciudadanos.

Una conclusión en la que coinciden expertos economistas y juristas consultados por Público, uno de los diez medios de comunicación de otros tantos países —desde Australia a Uruguay y de Islandia a Turquía— que ha colaborado con Wikileaks en una nueva exclusiva mundial: la filtración de 17 documentos internos que constituyen las actas de esa negociación secreta para establecer un tratado de comercio de servicios todavía más antidemocrático y neoliberal que el TTIP entre Estados Unidos y la Unión Europea.


El Artículo 2 del citado Anexo sobre Comercio Electrónico del TiSA, titulado "Movimiento de Información" o "Flujos de Información a través de Fronteras", establece sin ambages en su primer punto que "ningún partícipe [país firmante del acuerdo] podrá impedir a un proveedor de servicios que transfiera, acceda, procese o almacene información, incluida información personal, dentro o fuera del territorio de ese partícipe, cuando esa actividad se efectúa en conexión con la gestión del negocio de ese proveedor de servicios".

Es decir, el acuerdo secreto prohíbe categóricamente cualquier restricción en el flujo de datos personales de los ciudadanos a través de las fronteras, ya que vuelve a insistir en esa libre exportación de la información en su punto quinto: "Los partícipes no impedirán a los proveedores extranjeros de comercio electrónico, ni a los clientes de dichos proveedores, transferir información internamente o a través de fronteras, acceder a la información públicamente disponible o acceder a su propia información almacenada en el extranjero".

Y todo ello es reforzado aún más en el Artículo 9, que establece que ningún país firmante podrá requerir a un proveedor de servicios que use instalaciones informáticas localizadas en su territorio para procesar y almacenar los datos de los usuarios, como condición para operar en ese país.

Esta deslocalización de la información personal de los ciudadanos, en aplicación de la doctrina económica neoliberal a los datos informáticos, es francamente peligrosa porque la localización territorial de la información es a menudo imprescindible para garantizar la privacidad de los datos digitales o incluso asegurar la libertad de expresión, respetada en unos países y perseguida en otros.


Más aún, esta hiperliberalización del flujo internacional de la información personal de los ciudadanos de los países firmantes (incluidos todos los de la UE, representados por la Comisión Europea en una negociación secreta que cede a los deseos de EEUU, Canadá, Australia o incluso Suiza) está en conflicto con las propias normativas internas de la Unión Europea y la OCDE. Ambas organizaciones "prevén restricciones en la transferencia al extranjero de datos privados como uno de los métodos para que las compañías de servicios proporcionen un adecuado sistema de protección de la privacidad a los ciudadanos de los países" miembros, explica el abogado de Wikileaks Tamir Israel.

Los servicios secretos occidentales conocen tan bien la importancia crucial de la localización territorial de los datos que están permanentemente tratando de redirigir estratégicamente el tráfico de Internet hacia naciones o jurisdicciones amigas para asegurarse un acceso directo a esa información. Eso es lo que han practicado las agencias de inteligencia como la estadounidense NSA para desencadenar un espionaje masivo de la ciudadanía, tal como reveló el exanalista de la CIA Edward Snowden.

Precisamente por eso, el marco de normativas de la UE y de la OCDE sobre comercio electrónico, permite a los países bloquear las transferencias de datos a otros países donde no hay suficientes garantías de respeto a la privacidad de la información personal. Pero el TiSA no da margen ninguno a ese tipo de restricciones, algo que entra en conflicto directo con los compromisos internacionales de muchos de los países que participan en la negociación secreta de ese acuerdo y que son firmantes de las Privacy Guidelines de la OCDE actualizadas en 2013, de la Data Protection Directive de la UE, o de ambas.

Tanto es así que, tras la filtración de los documentos en Wikileaks, la eurodiputada Viviane Reding –exvicepresidenta de la Comisión y actualmente miembro de la Comisión de Comercio Internacional de la Eurocámara– ha reconocido al periódico italiano L'Espresso (uno de los principales socios colaboradores en esta exclusiva) que "los auténticos desafíos se plantean en el capítulo de Comercio Electrónico, que también ha sido filtrado. El documento muestra que varios de los participantes en el TiSA querrían socavar la privacidad de los datos con cláusulas multifunción, limitar la neutralidad de la Red con diversas excepciones y deshacer los estándares con exenciones universales de seguridad nacional".

No obstante, Reding sostiene que "por muchas puertas de atrás que intenten abrir nuestros socios, estoy decidida a cerrarlas todas. La protección de datos no es una barrera comercial, sino un derecho fundamental no negociable (Artículo 39 del Tratado de Funcionamiento de la UE y Artículo 8 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión).

Pero vamos a necesitar a muchas Reding para hacer frente al asalto combinado contra nuestros derechos de todas las potencias económicas y políticas del neoliberalismo.

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Lunes, 08 Junio 2015 06:23

Todo se sube hasta la nube

Todo se sube hasta la nube

La nube o cloud tiende a ser el sitio de almacenamiento de datos de toda la información en el mundo. Las grandes compañías ya se disputan el mercado. A Amazon ya le generó, durante el año pasado, ingresos por 4.400 millones de euros y encabeza el ranking.


Internet está en las nubes. En el sentido literal. La vida cotidiana en la red de cualquier usuario que escuche música en Spotify, envíe un mensaje de WhatsApp o de una empresa que maneja millones de megas depende cada vez más de servidores remotos que almacenan y procesan una cantidad ingente de información: la nube. Ya sea el Barça para gestionar una venta masiva de camisetas o Netflix para ofrecer sus películas a millones de usuarios, la nube se ha convertido en el principal factor de desarrollo en Internet. Eric Schmidt, de Google, definió recientemente el futuro de la red como un mundo "dominado por los teléfonos inteligentes, una red muy rápida y la nube". A mediados de abril, Amazon anunció por primera vez los resultados de su división que se dedica a la nube, Amazon Web Services (AWS), que le ha generado unos ingresos de 4400 millones de euros en 2014, con un crecimiento interanual del 50 por ciento. Para The Economist, estos datos demostraban que "la nube ha alcanzado la mayoría de edad".


La nube (los informáticos prefieren la voz inglesa cloud) permite a los particulares acceder a sus datos desde cualquier dispositivo. A las empresas les ayuda a ofrecer una cantidad mayúscula de información con muy poca infraestructura, así como almacenar y procesar esos datos a mayor velocidad y menor costo. Sin embargo, también tiene sus problemas: no es una decisión sencilla ceder la información sensible a un tercero, por muy protegida que esté, y la seguridad. Por muchas medidas que se tomen, el que todos los datos estén en un mismo lugar los convierte en un botín muy jugoso. El caso más extremo fue el llamado celebgate; en 2014, unos hackers entraron en la nube de Apple y se hicieron con miles de fotos íntimas de famosas.

Los gigantes de Internet se disputan el jugoso y creciente mercado –que la consultora estadounidense Gartner ha valorado en 136.000 millones de euros para 2015– en el que ya han entrado los particulares, las pymes, las administraciones, o grandes compañías como BBVA o Mapfre. Por ahora, Amazon es de lejos la principal empresa, con un 28 por ciento de cuota del mercado en 2014, frente a un 10 por ciento para Microsoft y un 7 para IBM. El siguiente paso, según Gartner, será el Internet de las cosas: objetos (neveras, televisores, móviles, tabletas, coches...) conectados a través de la nube. Según esta consultora, en 2020 habrá 26.000 millones de objetos conectados a la red. "La nube es un habilitador del Internet de las cosas", corrobora Guillem Veiga, responsable de Amazon Web Services para España.


Las grandes compañías de la nube ofrecen diferentes tarifas según la rapidez de acceso a los datos y tienen servicios, llamados de congelador, a través de los que un número inmenso de información puede conservarse a un precio muy bajo, con la única desventaja de que la velocidad de procesamiento es un poco más lenta. Ramón Arbós, de la consultora Deloitte, añade: "La nube ha ayudado a crear muchas startups y tiendas virtuales porque pueden empezar enseguida y con poco presupuesto". Para Veiga, de Amazon, la clave del crecimiento de la nube se basa tanto en la cantidad de información almacenada como en la flexibilidad: por ejemplo, una empresa como la turística Airbnb no necesita los mismos gigas en verano que en temporada baja.


En las tres dimensiones, la nube se traduce en las llamadas granjas de servidores, inmensos centros de almacenamiento de datos. Aunque gran parte de esta información es confidencial, Isaac Hernández, el ejecutivo de Google explica que esta compañía, por ejemplo, dispone de 14 centros de datos en todo el mundo y que cualquier información está almacenada en, por lo menos, 5 de ellos para que, en caso de desastre, no se pierdan. Desde que Edward Snowden revelara el espionaje masivo, Hernández explica que "han intensificado las medidas de seguridad" y, sobre todo, de encriptamiento.

50 países pactan en secreto un tratado aún más antidemocrático y neoliberal que el TTIP

Wikileaks filtra el contenido de las negociaciones clandestinas entre medio centenar de gobiernos para establecer un acuerdo mundial secreto de comercio internacional de servicios que estará por encima de todas las regulaciones y normativas estatales y parlamentarias, en beneficio de las corporaciones


El secretista tratado de libre comercio TTIP entre EEUU y la UE parecía imbatible como Caballo de Troya de las multinacionales. Pero en realidad es casi una cortina de humo para tapar la verdadera alianza neoliberal planetaria: el Trade in Services Agreement (TiSA), un acuerdo todavía más antidemocrático de intercambio de servicios entre medio centenar de países, incluida España, que no sólo se está negociando en el más absoluto de los secretos sino que se pretende que siga clasificado, oculto al conocimiento público, durante otros cinco años cuando ya haya entrado en vigor y esté condicionando el 68,2% del comercio mundial de servicios. 

El nivel de encubrimiento con el que se elaboran los artículos y anexos del TiSA –que cubren todos los campos, desde telecomunicaciones y comercio electrónico hasta servicios financieros, seguros y transportes– es incluso superior al del Trans-Pacific Partnership Agreement (TPPA) entre Washington y sus socios asiáticos, para el que se prevén cuatro años de vigencia en la clandestinidad. Sin embargo, Público ha accedido –gracias a su colaboración con Wikileaks–, en exclusiva para España, a los documentos originales reservados de la negociación en curso, donde queda patente que se está construyendo un complejo entramado de normas y reglas diseñadas para evadir las regulaciones estatales y burlar los controles parlamentarios sobre el mercado global.

Los asociados periodísticos de Wikileaks que participan junto a Público en esta exclusiva mundial son: The Age (Australia), Süddeutsche Zeitung (Alemania), Kathimerini (Grecia), Kjarninn (Islandia), L'Espresso (Italia), La Jornada (México), Punto24 (Turquía), OWINFS (Estados Unidos) y Brecha (Uruguay).


Además, el TiSA es impulsado por los mismos gobiernos (EEUU y los de la UE) que impusieron el fallido modelo financiero desregulado de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y que provocaron la crisis financiera global de 2007-2008 (el crash del casino bursátil mundial simbolizado por el hundimiento de Lehman Brothers) que arrastró a las economías occidentales y todavía estamos pagando tras casi un decenio de austeridad empobrecedora, recortes sociales y rescates bancarios. Y lo que precisamente trata de imponer este nuevo pacto neoliberal mundial es la continuidad e intensificación de ese sistema, en beneficio desorbitado de las grandes compañías privadas transnacionales y atando las manos de gobiernos e instituciones públicas.

Esos objetivos son evidentes en la intención de mantener el tratado secreto durante años, puesto que así se impide que los gobiernos que lo ejecutan tengan que rendir cuentas ante sus parlamentos y ciudadanos. También es patente la intención fraudulenta de esa negociación clandestina por su descarada violación de la Convención de Viena sobre la Ley de Tratados, que requiere trabajos preparatorios y debates previos entre expertos y académicos, agencias no gubernamentales, partidos políticos y otros actores... algo a todo punto imposible cuando la elaboración de un acuerdo se efectúa en estricto secreto y a escondidas de la luz pública.

Por el momento, los gobiernos implicados en la negociación secreta del TiSA son: Australia, Canada, Chile, Colombia, Corea del Sur, Costa Rica, Estados Unidos, Hong Kong, Islandia, Israel, Japón, Liechtenstein, México, Nueva Zelanda, Noruega, Pakistán, Panamá, Paraguay, Perú, Suiza, Taiwán, Turquía y la Comisión Europea, en representación de los 28 países miembros de la UE, pese a ser un organismo no electo por sufragio universal. Además, entre los socios hay tres paraísos fiscales declarados, que participan activamente en la elaboración de los artículos, especialmente Suiza.


Los textos de la negociación secreta del TiSA que ahora desvela Wikileaks muestran que lo que se pretende es eliminar todos los controles y obstáculos para la liberalización global de los servicios financieros, suprimiendo todo límite a sus instituciones y cualquier restricción a sus productos innovadores, a pesar de que fueron precisamente esos inventos financieros, como los derivados o los CDS (credit default swaps) –auténticas apuestas sobre posibles quiebras–, los que generaron la burbuja bursátil mundial que al estallar en 2007-2008 destruyó los fundamentos económicos de las potencias occidentales y obligó al rescate de esas entidades con cientos de miles de millones en fondos públicos.

Hace un año, Wikileaks ya filtró una pequeña parte de la negociación del TiSA (el anexo referido a Servicios Financieros, a fecha 19 de junio de 2014), pero hasta hoy no se había tenido acceso a las actas de las negociaciones secretas sobre todos los aspectos que cubrirá el futuro acuerdo: Finanzas (lo acordado a 23 de febrero de 2015), Telecomunicaciones, Comercio Electrónico, Transporte Aéreo y Marítimo, Distribución y Envíos, Servicios Profesionales, Transparencia, Movimientos de Personas Físicas, Regulaciones Nacionales Internas, Servicios Postales Universales...

Público ha tenido incluso acceso a las notas internas sobre las negociaciones con Israel y Turquía para que se adhiriesen al tratado secreto, algo que en cambio se negó a China y Uruguay cuando lo solicitaron, probablemente temiendo que filtrarían los contenidos del pacto en cuanto comprendieran el alcance de lo que se pretende.

Es revelador el listado de las naciones latinoamericanas que participan en el TiSA, todas ellas fieles aliadas de EEUU como Colombia, México y Panamá (paraíso fiscal que es muy activo en la negociación), así como la exclusión no sólo de los países bolivarianos sino incluso de Brasil y otras potencias regionales de las que Washington no se fía. En realidad, todas las potencias emergentes del llamado BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica) han quedado apartadas del tratado secreto, precisamente porque serán las que más pierdan al aplicarse las condiciones pactadas.

No cabe duda de que se busca impedir el debate que reclamaron muchos países, sobre todo Ecuador, tras el crash financiero sobre las razones que lo provocaron y las soluciones para que no vuelva a producirse. EEUU, Canadá, Australia, Suiza y la UE se opusieron frontalmente incluso a las conclusiones de la Comisión Stiglitz de la ONU, en 2009, negándose a aceptar la evidente relación entre la desregulación bancaria/bursátil y la crisis, y en 2013 bloquearon todo intento de discutirlo en el seno de la OMC.


Entre lo más sarcástico del contenido del TiSA que ahora sale a la luz está la exigencia de transparencia total a las autoridades nacionales, que deberán anunciar de antemano y abrir a discusión previa todas las regulaciones y normativas que se dispongan a aplicar, asegurando así que las grandes corporaciones y los lobbies comerciales internacionales tengan tiempo y recursos para contrarrestar, modificar o incluso impedir esas decisiones soberanas en función de sus intereses.

Una imposición a los estamentos públicos que exigen los que no sólo pactan en secreto su propio modus operandi, sino que incluso pretenden que sus acuerdos ya en vigor permanezcan durante años como top secret, negando a los órganos de la soberanía popular hasta el conocimiento de las reglas que van a aplicar los gobiernos de cada país en sus relaciones internacionales.

En cambio, los acuerdos del TiSA –que se negocian al margen del Acuerdo General de Comercio en Servicios (GATS) y de la OMC– toman en cuenta todas y cada una de las exigencias de la industria financiera de Wall Street y la City londinense, así como los intereses de las grandes corporaciones multinacionales, para las que el tratado no sólo no es secreto sino su propio engendro. Como alertó hace meses la catedrática de Derecho de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda), Jane Kelsey, "el mayor peligro es que el TiSA impedirá a los gobiernos fortalecer las reglas del sector financiero".

Diseñado en estrecha consulta con ese sector financiero mundial, el TiSA obligará a los gobiernos firmantes a apuntalar y ampliar la desregulación y liberalización bursátil causantes de la crisis; les quitará el derecho de mantener y controlar los datos financieros dentro de sus territorios; los forzará a aceptar derivados crediticios tóxicos; y los atará de manos si tratan de adoptar medidas para impedir o responder a otra recesión inducida por el neoliberalismo. Y todo ello será impuesto por unos acuerdos secretos, sin que la opinión pública se pueda enterar de los verdaderos motivos que arrastran su sociedad a la ruina.

A menos que los órganos de la soberanía popular impidan este golpe de Estado económico mundial.


El TiSA atará las manos de los Estados para impedirles regular el mercado de servicios


Los documentos filtrados por Wikileaks prueban que los 50 países firmantes quieren obligar a los gobiernos a dar explicaciones a las empresas, incluso cuando legislen por intereses sociales. El texto plantea imponer topes a la dureza de estas normativas, y este marco será de obligada aplicación a todos los niveles de la administración del Estado

ALEJANDRO LÓPEZ DE MIGUEL
@alopezdemiguel


MADRID.-Si América fue algún día la tierra de las oportunidades, los grandes tratados como el TiSA o el TTIP vienen a servir como escenario idílico para las multinacionales, como su propia tierra prometida. Los documentos del Trade in Services Agreement (TiSA) que hoy negocian 50 países con absoluta opacidad prueban que el acuerdo servirá para restar aún más poder normativo a los estados, en detrimento de las empresas prestadoras de servicios.

El documento reservado al que Público ha tenido acceso gracias a su colaboración con Wikileaks –en exclusiva en España- recoge los posicionamientos de los países que negocian este acuerdo y su intención de desarmar a los estados en lo que respecta a su capacidad reguladora. El texto que hoy está sobre la mesa establece que el tratado afectará a todos los niveles de regulación, de los gobiernos centrales a los ayuntamientos, pasando por las comunidades autónomas e incluso por los colegios profesionales.

De ser ratificado este texto, los gobiernos elegidos de forma democrática deberán avisar al resto de países firmantes y por ende a las multinacionales de las normativas que pretendan aprobar, siempre en aras de la "transparencia", según el documento. Esto permitirá a las empresas anticiparse a esos cambios normativos, y presionar directamente a los gobiernos pidiéndoles explicaciones que estos estarán obligados a facilitarles por escrito, influyendo así sobre su capacidad legislativa.


Son los estados los que estarán obligados a crear estos cauces de comunicación, y deberán responder a los requerimientos de las empresas "sin retrasos innecesarios", como reza el texto. El mismo documento que pretende obligar a los gobiernos a asegurar su "imparcialidad" a la hora de conceder licencias para prestar servicios a las empresas extranjeras, y que les conmina a seguir "criterios objetivos y transparentes", como "la capacidad" de prestar un servicio que pueda tener una empresa, dejando de lado otras razones sociales, medioambientales o culturales.

En este marco de pensamiento neoliberal, los ciudadanos son vistos como consumidores, y son las multinacionales las beneficiadas por un acuerdo que persigue incrementar sus beneficios, en detrimento también de los mercados locales.

Normativas "no más estrictas de lo necesario"

El documento, fechado en febrero de 2014 pero actualmente vigente, establece incluso límites poco claros a estas normativas. "No deben ser más estrictas de lo necesario [burdensome es el término original]". La interpretación de qué es realmente "necesario" queda de nuevo en mano de las empresas. Y el documento final podría beneficiarlas aún más.
Una de las propuestas de Estados Unidos y Australia deja la puerta abierta a que estados y empresas diriman sus diferencias a través de tribunales de arbitraje similares a los que utilizan las empresas cuando pueden agarrarse a un mecanismo de blindaje ISDS.

Esta cláusula de protección de multinacionales es precisamente la parte más polémica del tratado de libre comercio entre Washington y Bruselas, el apartado del TTIP más difícil de vender para la Comisión, la encargada de negociar en nombre de los 28 en ambos acuerdos.

La trampa del lenguaje

El documento está redactado en el lenguaje convenientemente ambiguo de otros textos del TiSA, y hace referencia a términos como "objetividad" o "transparencia", siempre desde la óptica de las empresas.

El análisis de otros documentos sobre el acuerdo demuestra que todos ellos han sido redactados desde la misma óptica neoliberal, y persiguen establecer el marco de desregulación que demandan las multinacionales. TiSA, TTIP, o TTP son sólo los nombres de algunos de estos mecanismos, pero la filosofía que los impulsa es la misma, y su objetivo es idéntico.

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Universidad, conocimiento y educación pública

Los estudiantes de casi todo el mundo salen a las calles y protestan contra los programas y planes de estudios. Los parámetros sobre los cuales se mueven las reformas educativas han trasformado la educación en todos sus niveles. Los objetivos transmutan, el estudiante es un cliente y los centros educativos deben generar beneficios. El postulado sobre el cual se construye este nuevo sistema educativo es contundente: la institución educativa es una empresa. Si la actividad educativa acarrea pérdidas, sus opciones son: 1) adecuarse a las demandas del mercado; 2) sucumbir a la competencia; 3) cerrar sus puertas por ineficientes. En otros términos, la enseñanza, en la economía de mercado, transmuta sus fines. No se busca instruir, educar en el bien común, comportamientos éticos o formación ciudadana. En estos momentos transmitir valores democráticos, saberes humanistas y promover el desarrollo de la ciencia básica son obstáculos para implantar la reforma educativa.


Dos son los argumentos utilizados por los gobiernos para apoyar tal iniciativa de cambio educativo. La primera, de orden crematístico, marca la línea roja: rentabilidad. La educación pública no es sostenible, se subraya. Sus universidades son deficitarias, su personal está sobredimensionado y su oferta es inadecuada para los nuevos tiempos. Licenciaturas, maestrías y doctorados obsoletos se unen a una masificación estudiantil, la gratuidad de las matrículas y sueldos desproporcionados para el personal docente. El efecto buscado de estos tópicos tiene un fin: la enseñanza, en todos sus niveles, tal como la practicamos, es un lastre. Regenerarse o morir. El segundo postulado presenta una vertiente de alto riesgo. Orienta a los estudiantes a tomar decisiones, construir su horizonte profesional, renunciando a sus vocaciones intelectuales. Se trata de romper con el sentido vocacional a la hora de tomar una decisión. La vocación es un obstáculo. Estudie algo que sea rentable, tenga salida en el mercado y le permita obtener éxito social. No deje que su conciencia y su pensamiento se interponga en una decisión de orden económico. Nada se resiste a las exigencias y demandas del mercado.


Hoy, las universidades privadas muestran el camino. Elevadas matrículas y titulaciones acorde con las demandas de un sistema que potencia y gratifica el éxito individual y económico. Así, en España, que se apunta a lo peor de las ideas neoliberales, crea un nuevo grado universitario de cuatro años de duración: liderazgo emprendedor e innovación. Según su publicidad, los profesores mutan en entrenadores, coach. Sin apenas clases y aulas itinerantes, coworking, desde el minuto uno el objetivo consiste en crear un proyecto innovador y empresarial y lograr ubicarlo en el mercado. Para aprobar, el estudiante debe facturar un mínimo de 15 mil euros netos en el último curso. Si consigue esta meta, recibe el anhelado diploma universitario.
Dos universidades privadas ya lo han puesto en marcha y con éxito. La Universidad de Mondragón, en el País Vasco, y la Universidad Europea Miguel de Cervantes de Castilla y León. La primera cobra una matrícula anual de 10 mil euros. Ya tiene mil 500 peticiones para sólo 72 plazas. Su publicidad advierte que el alumno deberá leer, como mínimo, durante sus cuatro años de formación, 20 libros de marketing, liderazgo o economía. Todo un logro. Según sus promotores, la metodología es una copia de la puesta en práctica por el profesor Johanes Partanen, desde hace 20 años en la educación pública finlandesa, para evitar el fracaso escolar o la falta de motivación. Transformado el método para la acción empresarial, ahora se divulga como parte de un proyecto innovador en el que los pilares básicos son: aprender haciendo, construir un equipo, convertirse en su líder y promotor, y realizar viajes de aprendizaje. El efecto es arrollador. En Madrid y Barcelona, tanto como en las grandes capitales, las universidades privadas están desarrollando proyectos similares de grado en liderazgo emprendedor e innovación. En otros términos, empodérese, consiga sus objetivos, no se ponga límites. Autoexplótese y tendrá un prometedor futuro en el mundo empresarial y la economía de mercado. No sea un fracasado.


La oferta de grados como único atractivo de ganar dinero prolifera en universidades privadas. El gancho: garantizar al cabo de cuatro años el puesto de trabajo. Dichas universidades establecen una lógica perversa y falsa. Promover un título donde el comprador ve su futuro resuelto y el vendedor un nicho donde acrecentar las ganancias. Así, emergen universidades virtuales con instalaciones precarias, sin profesores, sólo coach, entrenadores y personal auxiliar. Universidades dependientes de grandes trasnacionales cuyo objetivo es cazar los talentos argumentando, como hace uno de los promotores del título en innovación empresarial: Las empresas buscan historias inmediatas, ya no buscan gente con carrera (...) este mundo necesita personas con altas dosis de iniciativa y liderazgo, porque también las empresas necesitan hacer cosas que nunca antes habían hecho.


Efectivamente, el grado de explotación, sumisión e involución democrática presupone empresarios sin escrúpulos, sin formación humanista, sin sentido ético ni menos aún comprometidos con los derechos humanos y la defensa del planeta tierra. Por esta razón es urgente reivindicar la educación pública de calidad, gratuita y humanista, centrada en las vocaciones y el conocimiento científico y social.

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José Mujica: "La sobriedad es un lujo para poder ser libre"

"Nuestros intereses nacionales nos tienen atados, nos dividen. Pero los latinoamericanos pertenecemos a una nación común todavía no constituida y que está dividida en varios países", ha afirmado el expresidente de Uruguay, José Mujica, este viernes en Madrid. Ha celebrado que, "por primera vez en 10 o 15 años, los gobernantes de América Latina hablan entre ellos", pero les ha animado a avanzar en la integración. "El mundo no nos va a esperar". El exmandatario ha insistido en la importancia de crear una estructura política capaz de dirigir la globalización, sobre la que ahora mandan "los mercados", y ha vuelto a hacer gala de la austeridad como modo de vida: "La sobriedad es un lujo para poder ser libre".


Más de 300 personas han acudido a Casa de América para escuchar a Mujica en un acto en el que también han participado el director de la institución, Tomás Poveda, y el rector de la Universidad Pontificia de Comillas, Julio L. Martínez. Aforo completo. Ante ellos, el expresidente uruguayo ha lamentado que la globalización carezca de dirección política, con Gobiernos nacionales preocupados "por quién ganará las próximas elecciones". "No tenemos una estructura política para la civilización que hemos desatado. Funciona por los intereses del mercado. Es el problema más dramático de nuestro tiempo", ha apuntado. Por ello, después de enumerar contradicciones como que haya perros en Europa "que comen mejor que ciudadanos africanos", ha instado al ser humano a pensar globalmente: "El hombre puede llevar el agua al Sáhara. Nunca tuvo tantos recursos en la mano. Pero el hombre no razona como especie. Apenas está razonando con intereses nacionales, y eso en el mejor de los casos".


El reto al que ha aludido Mujica constituye un asunto político y no existen excusas. "No podemos escudarnos en falta de recursos en un mundo en el que gastamos dos millones de dólares al minuto en presupuestos militares", ha añadido. En la opinión del expresidente, es preciso atajar los problemas ecológicos y la pobreza de forma global. "Inventamos un comercio de cosas superfluas para poder mantener la economía. Y no tenemos el coraje de aplicar un keynesianismo para los indigentes del mundo. La economía del mundo tiene problemas de demanda, pero de cosas útiles: de casas, de escuelas, de aguas, de medidas contra la desertización... No tenemos que andar inventando un teléfono nuevo todos los meses para que las multitudes vivan pagando cuotas".


"[En América Latina] pensábamos que la salvación vendría por Europa. Pero nos equivocamos. Está metida en su digestión y sus problemas, que no son poca cosa", ha afirmado Mujica. "Ha aparecido China. Lenta, segura, sistemática. Por lo menos la parte de Latinoamérica a la que yo pertenezco, el sur, no puede renunciar a comerciar con China. Se lo ofrecimos a Europa. Pero no lo vieron", ha continuado antes de diagnosticar el problema de América Latina, "le falta estatura". Por eso pidió al papa Francisco, al que considera un amigo –"y lo dice un hombre que no cree en Dios"–, que le diera "una mano en la sesera a los gobernantes" para que construyan la integración. "A la Iglesia católica le tengo respeto político porque es uno de los ejes de la cultura latinoamericana", ha reconocido. "A pesar de todos sus pesares", ha matizado.


Mujica ha instado a trabajar por profundizar en los avances tecnológicos. Aunque ha hecho una advertencia: "Que el esfuerzo técnico no esté alejado de la moral. La ciencia, sin ética que la oriente, no necesariamente es factor del progreso. Puede ser factor de explotación y sumisión".


El exmandatario ha animado a aprender a vivir con lo necesario. "Mi mayor bien es la vida. Las posibilidades de no estar vivo son enormes. No me complica la cuestión material. Ya tengo 80 años. [El dinero] en la mortaja no vale", ha afirmado. "Hay que ser como la mayoría de la gente, y no como la minoría. Allá ellos [los que acumulan dinero]. A mí lo que me interesa es que paguen impuestos y no estafen. Y si ganan más, más les vamos a cobrar para repartir".


Mujica, el hombre "que de joven quería cambiar el mundo" pero ahora se limita a "intentar arreglar la vereda de su país", el dirigente que pasó 15 años encarcelado, dice que se equivocó. "Ser joven tiene muchas ventajas, ser pujante, no tener calambres en las piernas... pero se ve cortito porque se ha vivido poco. Yo creía que la ayuda social simplemente remendaba el sistema. Y yo quería cambiarlo. Pero son dos frentes de lucha. Hay que cambiar el mundo. Pero hay que comprometerse con el que no tiene para comer".

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Boeing lanzará la primera misión espacial comercial tripulada

Boeing acaba de convertirse en la primera compañía privada que podrá realizar misiones comerciales tripuladas con destino la Estación Espacial Internacional (ISS), tras lograr la certificación de la NASA. Es un negocio en el que competirá en un futuro no muy lejano con SpaceX de Elon Musk, que está desarrollando también una cápsula para ir más allá de las misiones de carga. "Se abre paso a una nueva era en la exploración espacial", asegura John Elbon, responsable de esta división en Boeing.

En la práctica, esta certificación significa que la compañía aeroespacial estadounidense está autorizada a realizar la primera misión de servicio bajo el contrato de capacidad comercial de transporte tripulado (Commercial Crew Transportation Capability). Se trata de un contrato valorado en 3.840 millones de euros (4.200 millones de dólares). Boeing ya fue seleccionada en septiembre del pasado año como una de las compañías para construir y operar una nave espacial tripulada que realice misiones de servicio a la EEI.


De esta manera se pretende romper con la dependencia que la NASA tiene hacia las lanzaderas rusas, tras jubilar los transbordadores espaciales en julio de 2011 con el último vuelo del Atlantis. Es algo que está haciendo ya SpaceX en el servicio de carga. La cápsula de Boeing se ha bautizado como la CST-100 y con ella se espera que EE UU retome los vuelos tripulados hacia la Estación Espacial en 2017.


Boeing tiene garantizados dos vuelos comerciales, que podría incrementar a seis. De momento la compañía logró demostrar que el diseño logró el nivel de madurez suficiente para proceder al ensamblaje y realizar las primeras pruebas. "Nuestro enfoque integrado y cálculo para el diseño de naves espaciales, garantiza la calidad, la excelencia técnica y la resolución temprana de los riesgos", aseguran en Boeing.

Acercamiento de India y China desquicia a EU y satisface a Rusia

Ding Gang, editorialista de People's Daily, rotativo oficial del Partido Comunista Chino, truena contra quienes con mentalidad de rivalidades no gozarán la danza del dragón con el elefante ( http://goo.gl/xldd4f ) en el gran baile asiático del siglo XXI.
Ding Gang exhibe que, desde el rotativo semanal alemán Die Zeit hasta la revista británica The Economist, la prensa occidental apuesta a la confrontación de India y China.


Me pregunto la razón por la cual los multimedia de los BRICS hacen tanto caso a la desinformativa prensa occidental, que se ha quedado catatónica ante el irresistible ascenso asiático y el avance del nuevo orden multipolar.


Tal prensa occidental escamoteó la trascendental primera visita del primer ministro de India, Narendra Modi, al mandarín chino Xi Jinping en su ciudad natal, lo cual denota una gran deferencia: asiento de las célebres estatuas de Terracota e inicio legendario de la histórica Ruta de la Seda.


Cuando hace dos años visité Xi'an, capital de la provincia Shaanxi, tuve la oportunidad de degustar su singular gastronomía árabe e islámica.


Xi'an tiene un alto significado histórico y cultural en donde confluyeron los intercambios de las milenarias civilizaciones de China e India y es una de las travesías donde se asentó uno de los vehículos del budismo originario de Benares (India).
También Xi había sido recibido en Guyarat, provincia natal del premier Modi, considerado ejemplar detonador del desarrollo y el estado indio que ha atraído el máximo de inversiones de China, hoy principal socio comercial de India con un intercambio bilateral de 70 mil millones de dólares.


Tampoco hay que desdeñar la impronta cultural de dos notoriedades indias en el inconsciente colectivo chino: Buda y el poeta Tagore.


La prensa occidental profundiza su autismo al escamotear el acercamiento de dos potencias medianas nucleares que ostentan el primer lugar (China: con 17.63 billones de dólares), y el cuarto sitial (India), en el ranking del PIB global medido por el poder adquisitivo, según la CIA.


Si la Unión Europea (17.61 billones de dólares) y Estados Unidos (17.46 billones de dólares) vienen en segundo y tercer lugares, no muy alejados de China, el cuarto lugar (7.28 billones de dólares) de India es muy superior a Japón (4.8 billones de dólares), relegado al quinto sitial.


India es ya miembro fundador del fulgurante Banco de Desarrollo chino (AIIB, por sus siglas en inglés), que traslada el centro gravitatorio de la geoeconomía global a China.


La prensa occidental tiende a abultar los diferendos fronterizos entre los dos gigantes asiáticos con un total poblacional de 2 mil 600 millones (36 por ciento mundial) y el 23.17 por ciento del PIB global. ¡Lo que les falta por recorrer juntos!
Los mandatarios de China e India –que forman parte de los BRICS, cuando Nueva Delhi está a punto de ingresar, con Pakistán e Irán, al Grupo de Shanghai en su próxima cumbre en Ufa (Rusia)– entienden que en lugar de guerrear (ya tuvieron una guerra transfronteriza en 1962), como desean los balcanizadores anglosajones, vale mejor la pena complementarse y quizá hasta aliarse.


El rotativo oficioso chino Global Times considera que cualquiera con algún (sic) conocimiento geopolítico entiende los cambios revolucionarios (¡supersic!) que podrían suceder en el paisaje económico y político en Asia si China e India juntan sus manos, pese a que siempre parezca existir una falta de confianza mutua entre el dragón y el elefante ( http://goo.gl/7R0xKN ).
Global Times admite que –a como está configurada la cadena de oferta global– existe más competencia que complementariedad cuando China es el mayor exportador textil global seguido por India.


En manufactura, también China lleva la delantera, aunque denota una mayor complementariedad, muy similar a la que ha generado con Latinoamérica (exceptuando al México neoliberal itamita): China importa materia prima de India, mientras ha incrementado la exportación de maquinaria y equipamiento a India.


Una área de óptima complementariedad se puede gestar con el ingreso de las telecomunicaciones chinas a India y el posicionamiento de las empresas farmacéuticas indias en China.


Existe un reajuste de las relaciones de China e India que marcan el inicio de un giro gradual de relaciones bilaterales a un esquema más amplio de asociación regional ( http://goo.gl/C0E3fG ).


Por lo pronto, la visita del premier Modi arrojó "un récord de 24 acuerdos –cooperación aeroespacial, explotación mineral, construcción del tren bala, etcétera– por 10 mil millones de dólares", lo cual festeja Russia Today ( http://goo.gl/vvQDWR ).
El premier Modi está consciente de que el siglo XXI pertenece a Asia, como comentó a la televisión china CCTV.


El acercamiento de India y China –que desquicia a Estados Unidos y satisface a Rusia, que ha propulsado el famoso triángulo geoestratégico del RIC (Rusia, India y China)–, trasciende la efímera vulgaridad mercantilista y escala la empatía civilizatoria entre dos de sus máximos exponentes milenarios, como expone The Hindu ( http://goo.gl/hSQtNU ).


La integración de India al Grupo de Shanghai –al unísono de su rival Pakistán y su aliado tras bambalinas Irán– facilitará su incrustación al magnificente proyecto chino de la Ruta de la Seda (terrestre/marítimo) y al corredor geoeconómico con Bangladesh y Myanmar.


Global Times critica el escepticismo del mundo occidental, que determina que las relaciones entre India y China son enfermedades irreconciliables (¡sic!) cuando sin importar cuánta cooperación puedan establecer, las disputas transfronterizas contrarrestarán cualquier progreso ( http://goo.gl/oPzYMS ).


Global Times juzga que es obvio que la élite (sic) occidental no desea el acercamiento de India y China, que confrontará su visión para el futuro de Asia.


Irán –próximo a ingresar al Grupo de Shanghai y que mantiene estupendas relaciones tanto con India como con China– se refocila de que el dragón y el elefante hayan podido manejar en forma exitosa algunas de sus diferencias y hayan introducido un nuevo capítulo en sus relaciones ( http://goo.gl/ApcAvr ).


Una piedra en el zapato es el déficit comercial de 48 mil millones de dólares, que puede ser óptimamente paliado con inversiones de China en India, con participación conjunta en áreas sensibles que no hieran las susceptibilidades nacionales.
Una área de cooperación estratégica ultrasensible es la postura común que han acordado India y China en materia de seguridad alimentaria ante la agónica OMC, según Economic Times de India ( http://goo.gl/OLHR5c ). Esto es sumamente relevante ya que en el seno del G-33, India –que insiste en su inalienable derecho de almacenar alimentos– no había tenido el respaldo de China ni de Indonesia, lo cual marca el inicio de una nueva era de cooperación regional con mentalidad ganar-ganar.


India y China deben cooperar, no solamente para sí, sino para el bien del restante de la humanidad y así requilibrar las nuevas relaciones internacionales del siglo XXI con un enfoque multipolar, plural y civilizatorio: el nuevo Sermón de Benarés del siglo XXI.


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Viernes, 22 Mayo 2015 07:59

La tristeza del blues

La tristeza del blues

Nadie discute que BB King (1925-2015) fue la figura más importante de la historia del blues. El responsable de llevar esa música nacida a principios de siglo XX en los campos de algodón del sur estadounidense a niveles de popularidad a los que nunca se había siquiera acercado y a los que jamás volvería.


Nunca fue el favorito de los puristas del blues, que siempre prefirieron a Howlin' Wolf, Muddy Waters o John Lee Hooker –o a la tríada fundadora: Robert Johnson, Son House y Charlie Patton–, y no comulgaron con su propuesta, más cerca de las viejas big bands de jazz de los años veinte, que del sonido original del Delta. Pero nadie –ni siquiera esos mismos puristas–, discute que fue la figura más importante de la historia del blues. El responsable de llevar esa música nacida a principios del siglo XX en los campos de algodón del sur estadounidense a niveles de popularidad a los que nunca se había siquiera acercado y a los que jamás volvería.

Se llamaba Riley B King (en reiteradas ocasiones dijo no saber a qué nombre correspondía la letra B), pero el mundo lo conoció como BB King.

El hombre que cantó el blues en la Unión Soviética, en China y en Uruguay; en el continente africano y en varias cárceles de su país, siempre pobladas en su gran mayoría por negros; que también cantó en la Casa Blanca –primero para Bill Clinton, más tarde para Obama– y hasta en el propio Vaticano, para Juan Pablo II, murió el pasado 14 de mayo por complicaciones derivadas de una diabetes con la que convivía desde hacía más de tres décadas. Tenía 89 años.

Había nacido el 16 de setiembre de 1925, en una plantación de algodón en Itta Bena, estado de Missouri (donde los hermanos Coen filmaron ¿Dónde estás, hermano?). Ya de niño se destacó por el canto. El gospel y los coros de iglesia llegarían mucho antes que el blues.

King aprendería a tocar la guitarra a principios de la década del 40, primero de manera autodidacta, y luego a manos de Robert Lock­wood Jr, quien le enseñó la técnica single-string –en la que se utiliza una sola cuerda para el punteo–, entonces más emparentada con el jazz. No es casualidad que en más de una ocasión King haya mencionado como una de sus mayores influencias a Django Reinhardt.

Unos años después, instalado en la ciudad de Memphis, tendría un programa de radio que le daría el nombre por el cual se hizo conocido en el mundo entero. El programa se llamó primero The Beale Street Blues Boy, luego Blues Boy y finalmente BB. Su apellido haría el resto.

Fue durante esos años que bautizó a su guitarra –una Gibson negra– con el nombre de Lucille. La leyenda es bien conocida. Una pelea entre dos hombres derivó en un incendio en el lugar donde BB King estaba tocando. Con el lugar en llamas, el músico salió corriendo. Una vez afuera se dio cuenta de que había dejado su guitarra adentro y sin pensarlo dos veces regresó por ella, arriesgando su vida. Los dos hombres murieron en el incendio. Cuando King se enteró de que la pelea había sido por una mujer llamada "Lucille", el músico bautizó con ese nombre a su guitarra. En 1980 Gibson lanzó un modelo especial llamado "BB King Lucille".

En 1951 grabó el que sería su primer hit: "Three O'Clock Blues", que alcanzaría el número uno de los rankings de R&B y que lo llevaría a girar sin parar por todos los rincones de su país y del mundo. Durante décadas promedió más de 300 shows por año y sólo cuando su salud lo obligó disminuyó la cantidad de presentaciones anuales, que nunca fueron menos de cien. En una entrevista que le hizo la Rolling Stone a fines de los noventa, King, sin vanagloriarse, pero sin un atisbo de queja, calculaba que en cincuenta años de carrera había estado sólo tres meses de vacaciones.

Los éxitos nunca escasearon, pero daría el salto definitivo al mainstream con la canción "The Thrill is Gone", grabada en 1969. Muchos le dieron la espalda definitivamente. "Los puristas del blues nunca se interesaron por mí, de todas formas", dijo a la Rolling Stone. "Lo pienso de esta manera: cuando hice 'Three O'Clock Blues', ellos no estaban ahí. La gente que sí estaba fue la que hizo la canción. Y los puristas sólo escribieron sobre eso. Y yo a quien trato de complacer es a la gente."

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La farsa de los tratados de libre comercio

En mis escritos intento evitar términos que puedan parecer sarcásticos u ofensivos para aquellos que sostienen opiniones con las cuales estoy en desacuerdo. Pero, en ocasiones, como en la discusión de los mal llamados Tratados de Libre Comercio, es casi imposible referirse a ellos sin hacerlo en términos que no suenen como insultos. Y ello se debe a la terminología que utilizan y la manera cómo son presentados por los mayores medios de información.


Me explico. En principio, un tratado de libre comercio debería centrarse en facilitar las relaciones comerciales entre países de manera que éstos se beneficien de este incremento de la actividad económica. Ello exigiría que los agentes que participen en el intercambio hubieran tenido en cuenta sus intereses dentro de una dinámica en la que tanto los compradores como los vendedores, así como los inversores y los receptores de la inversión, estén protegidos. Por ejemplo, si una empresa estadounidense invierte en Europa, en caso (extraordinariamente infrecuente) de que la empresa fuera nacionalizada, ésta sería compensada en base a unos criterios regulados a priori que el inversor ya conocería cuando tomó su decisión. Ahora bien, los tratados de libre comercio no tienen casi nada que ver con el libre comercio. En realidad, cualquier obstáculo al comercio prácticamente ya ha desaparecido entre Norteamérica y la Unión Europea. Y es más, las inversiones estadounidenses en Europa, y las europeas en EEUU, ya están protegidas por la legislación actual.


¿Cuál es el objetivo, pues, de estos Tratados? El Premio Nobel Joseph Stiglitz, en su día Presidente del Consejo Económico (Council of Economic Advisers) del gobierno federal de EEUU durante la Presidencia Clinton, lo dice claramente en un artículo reciente, "Investor Protection: The Secret Corporate Takeover", Social Europe Journal (15.05.15). El objetivo es la expansión de tal protección al inversor, a costa de ir reduciendo la protección que los Estados han desarrollado durante estos años después de la II Guerra Mundial con el fin de proteger a sus ciudadanos, tanto como trabajadores, como usuarios y consumidores, y también como residentes en territorios. Una conquista muy importante de los Estados del Bienestar en Europa ha sido justamente el establecimiento de normas (y sanciones cuando estas no se siguen) para proteger la salud de estos trabajadores, consumidores y residentes. Pues bien, esto es lo que los tratados de libre comercio, instrumentalizados por las grandes Transnacionales, están intentando eliminar. Es decir, asegurarse de que los beneficios de tales empresas tengan prioridad sobre la salud ocupacional, ambiental y la protección del consumidor. El Sr. Stiglitz muestra ejemplos de ello. La compañía de tabacos Philip Morris está llevando a los Estados de Uruguay y Australia a los tribunales porque consideran que las leyes de protección al consumidor (que fuerzan que existan notas en el paquete de cigarrillos señalando que el consumo del tabaco puede ser letal) les ha hecho perder muchos ingresos, exigiendo una compensación de los Estados por esta pérdida de ventas. Y estos Estados están desprotegidos precisamente por tratados semejantes a los del libre comercio, que pone a Tribunales Internacionales por encima de los Estados. Se alcanza así la eliminación de la potestad de los Estados a proteger a sus ciudadanos, todo ello bajo el argumento de que el Libre Comercio así lo exige. Aparece así un nuevo escenario en el que estas Transnacionales tienen un enorme poder. En su litigio con los Estados, tienen más recursos legales que los propios Estados, dejando a los ciudadanos desprotegidos frente a vulneraciones de sus derechos. Y a esto le llaman Libre Comercio.


Escribo estas notas desde EEUU, donde han aparecido voces muy potentes, incluso dentro del Congreso de EEUU, en contra de tales tratados mal llamados de libre comercio. En realidad, la oposición de las bases del partido demócrata, mucho más progresistas que las de la dirección de tal partido, han hecho vacilar a algunos de sus dirigentes, como la candidata a la presidencia de EEUU la Sra. Hillary Clinton, que se ha distanciado del apoyo del Presidente Obama a tales tratados. Liderando tal oposición está el también candidato a la presidencia de EEUU el senador socialista Sanders, que está moviendo a la izquierda el debate que está tomando lugar dentro del Partido Demócrata. Sería de desear que una oposición semejante apareciera también en España así como en otros países de la Unión Europea.

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Brasil firmó acuerdos comerciales con China por más de 50 mil millones de dólares

El primer ministro chino Li Keqiang firmó el martes con su par brasileña Dilma Rousseff acuerdos comerciales por más de 50.000 millones de dólares, entre los que se destaca el proyecto de un ferrocarril que atravesará la selva amazónica y la cordillera de los Andes para unir las costas atlántica y pacífica.


"Un nuevo camino a Asia se abrirá para Brasil", dijo la presidenta Rousseff. "Cruzará nuestro país del este al oeste, cortando el camino en el continente sudamericano".


Los mandatarios firmaron un acuerdo en el que también participará Perú para realizar los estudios de viabilidad del proyecto ferroviario que unirá la costa atlántica con un puerto peruano. Aunque Rousseff no reveló muchos detalles de la obra, invitó a las empresas chinas a participar y mencionó los estados de Tocantins, en el norte, y Mato Grosso y Acre, en la Amazonia, como estaciones en el camino.


La construcción de la vía férrea está valuada en 30.000 millones de dólares. China es el principal socio comercial de Brasil, con un intercambio cercano a los 80.000 millones de dólares en 2014.


Las inversiones y proyectos de infraestructura anunciados el martes y que se desarrollarán durante los próximos seis años suman unos 53.000 millones de dólares, dijo Rousseff.


Entre los acuerdos se contempla un financiamiento de 7.000 millones de dólares para proyectos de la estatal Petrobras, envuelta en un escándalo de corrupción que le ha cerrado el mercado de crédito.


El gobierno de China también acordó comprar 40 aviones de la empresa brasileña Embraer y crear un parque industrial automotriz en el estado de Sao Paulo.


Muchas de las inversiones anunciadas se llevarán a cabo por medio del Banco Industrial y Comercial de China.


La visita del primer ministro trajo el compromiso de liberar un embargo impuesto en 2012 que impedía a algunos frigoríficos de carne bovina y aves exportar a China tras ser detectado un caso de la enfermedad de la vaca loca. "Ya alcanzamos muchos frutos y vamos a tener más éxitos", expresó Li.
La llegada de capitales chinos no podía ser más oportuna para los brasileños, cuya economía se reducirá en al menos un 1% este año, según los pronósticos. Rousseff anticipó que viajará a China en 2016 invitada por el presidente Xi Jinping.


Brasilia es la primera escala de un viaje que llevará al primer ministro chino a Chile, Perú y Colombia y que llega en momentos en que todo el continente está sintiendo el impacto de una menor demanda china de sus materias primas.


(Con información de Diario Libre)

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