Viernes, 13 Febrero 2015 07:03

Señales de alerta para América latina

Señales de alerta para América latina

El panorama laboral de América latina en 2015 estará fuertemente influenciado por la desaceleración del crecimiento económico, lo cual podría reflejarse en mayor desempleo e informalidad. Este escenario surge después de una década de logros importantes en la región. Uno de los avances más destacables fue la reducción de la tasa de desempleo en las zonas urbanas. A comienzos de este siglo ese indicador estaba en 11 por ciento y bajó hasta un mínimo histórico de 6,1 por ciento a fines del año pasado. También se registraron un moderado descenso de la informalidad y mejoras salariales.
Pero esta tendencia positiva se ha detenido. Al finalizar 2014 habían dejado de crearse un millón de puestos de trabajo. No es que se haya despedido gente a la calle, sino que se ha moderado la velocidad de creación de nuevos puestos de trabajo para atender las demandas de la población activa. La única vez que se había dejado de generar empleo en la última década fue en 2009, el año de la crisis financiera internacional, y la región se recuperó rápidamente de este episodio. Ahora la situación es diferente porque los pronósticos de la economía indican que el crecimiento lento podría durar algunos años.


Por otra parte, la evidencia recopilada revela que, a diferencia de lo ocurrido en años anteriores, en 2014 creció más el empleo por cuenta propia que el empleo asalariado, lo cual indica que la informalidad puede volver a subir.


Después de años de dinamismo en el mercado de trabajo ahora predominan la incertidumbre y el temor de que se reviertan algunos logros alcanzados. No hay que olvidar que el empleo es clave para la reducción de la pobreza y la de-sigualdad.


Pese a esta baja en la generación de empleos, el desempleo se mantuvo bajo en 2014 porque también se redujo la participación en la fuerza laboral. Un importante número de personas dejó de trabajar, en su mayoría mujeres y jóvenes, a veces por motivos positivos, como ir a la escuela, pero en otros casos por desaliento y frustración.
Este año muchos de aquellos que salieron temporalmente del mercado de trabajo en 2014 intentarán volver pues necesitan esos ingresos para mantener a sus familias, sumándose a los jóvenes que recién entran a la vida laboral. La región necesitará crear casi 50 millones de plazas en los próximos 10 años solamente para compensar el crecimiento demográfico vegetativo.


En un mercado laboral afectado por la desaceleración también será difícil avanzar en el cierre de las brechas de empleo. Aunque las mujeres se han incorporado al trabajo, su tasa de participación es 30 por ciento inferior a la de los hombres y cuando buscan colocarse enfrentan una desocupación más alta. Los jóvenes también están en desventaja, ya que 40 por ciento de los desempleados tiene entre 15 y 24 años y tasas de desocupación de 2 a 4 veces mayores que los adultos.


Asimismo hay problemas de calidad del empleo que podrían agudizarse. Existen 130 millones de ocupados informales, habitualmente en malas condiciones laborales, desprotección, inestabilidad y falta de derechos.
Las estimaciones de crecimiento económico en 2015 son de apenas por encima del 2 por ciento para la región, lo que no resulta suficiente para evitar que el desempleo urbano aumente.


En estas condiciones la tasa de de-sempleo urbano subirá de 6,1 a 6,3 por ciento con crecientes dificultades para avanzar en la formalización de la informalidad. En un contexto de desaceleración económica prolongada, será urgente que América latina se enfoque en el objetivo de producir más empleos y de mejor calidad. Esta situación coloca a los países frente al desafío de repensar las estrategias para impulsar el crecimiento económico y la transformación productiva. Esta es una tarea de grandes dimensiones.

 

Publicado enEconomía
Sábado, 07 Febrero 2015 16:45

La larga sombra del dragón

La larga sombra del dragón

La tercera cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) tuvo uno de sus ejes en el "caso China". De hecho, los vínculos entre la región y el gigante asiático marchan a toda vela. La cuestión es dilucidar si consolidan los viejos patrones de asimetría o si se están tejiendo relaciones más igualitarias.

 

"Estados Unidos ya no es nuestro socio privilegiado. Ahora el socio privilegiado es China", dijo el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, en el cierre de la tercera cumbre de la Celac, en Costa Rica el 29 de enero.


"China está dispuesta a trabajar con los estados de América Latina y el Caribe en el largo plazo y en la perspectiva estratégica, para la construcción de una nueva plataforma de cooperación colectiva entre las dos partes", había destacado el presidente Xi Jinping en la apertura del primer Foro China-Celac, el 8 de enero en Pekín (Xinhua, 8-I-15). La Declaración de Pekín firmada por los 33 cancilleres de la Celac contempla un plan quinquenal de cooperación y el acuerdo de celebrar una segunda reunión en 2018 en Chile.


Los dos encuentros estuvieron interrelacionados. El gobierno chino anunció su intención de duplicar el comercio bilateral con la región y llevarlo hasta 500.000 millones de dólares en 2025. Bien mirado, no es tanto, ya que "el comercio bilateral se multiplicó por 22 entre 2000 y 2013", haciendo que China pasara "de ser un socio menor a convertirse en un actor central de comercio exterior de la región", puede leerse en el informe de la Cepal dedicado al Primer Foro Celac-China.1


En su discurso en el Foro el presidente Xi declaró que en la próxima década van a invertir 250.000 millones de dólares en la región, que estarán enfocados no sólo a la extracción de materias primas, como hasta ahora, sino a inversiones en infraestructura (transporte, ferrocarriles, puertos y carreteras) pero también a proyectos de tecnología e investigación y desarrollo. Alicia Bárcena, directora ejecutiva de la Cepal, destacó que "China puede convertirse en una gran alternativa para la región durante este año", caracterizado por la baja del precio de los commodities y un crecimiento muy modesto que se prevé de apenas el 2 por ciento (Xinhua, 31-I-15).


En opinión de Bárcena, China está cambiando su modelo, lo que habilita nuevas y mejores oportunidades para la región: "China era un país de mucha inversión y poco consumo, ahora está bajando la inversión y aumentando el consumo. Eso significa que habrá inversión china buscando dónde invertir, y América Latina es uno de esos lugares".


Osvaldo Rosales, director de comercio internacional e integración de la Cepal, destacó el compromiso chino de sostener con la región "un trato de igualdad, beneficio mutuo y un modelo de cooperación abierto e incluyente", que debe concretarse en un aspecto central para el desarrollo de América Latina, como la diversificación de sus exportaciones (Xinhua, 13-I-15)


Flujo pesmanente


Hasta hace apenas cuatro años las relaciones entre los países de América Latina y China estaban focalizadas en el interés asiático por la compra de materias primas: hidrocarburos, minerales y oleaginosas. En algunos casos China adelantó grandes sumas para asegurarse el abastecimiento de petróleo, como hizo en Venezuela, que está virando el eje de sus exportaciones desde Estados Unidos hacia el gigante asiático. Entre 2005 y 2013 Caracas recibió 50.000 millones de dólares, en su mayor parte a cambio de petróleo, pero también como créditos para la construcción de viviendas y obras de infraestructura (Valor, 4-IV-13). Otras fuentes aseguran que sólo los créditos petroleros suman 40.000 millones de dólares (Econochina.com, 11-I-15).


Con Ecuador las tratativas por hidrocarburos y minerales han sido similares: adelantar dinero fresco a cambio de commodities, lo que le permite a gobiernos que no tienen acceso a créditos internacionales contar con efectivo para hacer rodar la maquinaria estatal. En este caso han sido 8.000 millones. "China nos presta sin la condicionalidad del Fmi", dijo el vicepresidente ecuatoriano, Jorge Glas, asegurando que la relación no es condicionada sino que es más diversificada, incluyendo apoyo para una refinería en el Pacífico y por lo menos siete centrales hidroeléctricas (Econochina.com, 26-I-15).


De ese modo el país asiático se ha venido asegurando un flujo permanente de materias primas, de las que dependen su pujante industria y su cada vez mejor alimentada población. Dos datos: su Pbi per cápita creció de 205 dólares en 1980 a 4.289 dólares en 2010; el 46 por ciento del producto es industrial.


Por eso el 83 por ciento de las adquisiciones de empresas chinas en América Latina estuvo concentrado en energía y recursos naturales. China consume el 36 por ciento de las oleaginosas que se exportan en el mundo, el 19 por ciento de los minerales y el 20 por ciento de los combustibles. Es el primer consumidor de aluminio, cobre, estaño, soja y zinc, y el segundo de azúcar y petróleo.2 Ese enorme consumo modela sus importaciones y sus relaciones comerciales con América Latina.


El crecimiento industrial se traduce en cambios en su pauta exportadora. China registra un fuerte crecimiento de sus ventas de bienes de capital y productos intensivos en investigación y desarrollo, al punto que responde por el 20 por ciento de las exportaciones mundiales de bienes de capital.


Este tipo de comercio (materias primas por bienes manufacturados) consolida las históricas asimetrías que afectan a la región. Según la Cepal, la canasta exportadora de los países latinoamericanos hacia China es mucho menos sofisticada que hacia el resto del mundo. En 2013 los productos primarios representaron el 73 por ciento de las exportaciones de la región hacia China, frente a sólo el 41 de sus envíos al mundo. Al contrario, las manufacturas representaron apenas el 6 por ciento de las ventas a China frente al 42 por ciento hacia el resto del mundo.


A su vez, el 92 por ciento de las importaciones desde China son manufacturas, frente al 69 del mundo. Todos los países de la región exportan menos productos a China que hacia los demás destinos. En 2013 Uruguay exportó 1.387 productos a los países de la Celac, 434 a Estados Unidos, 1.024 a Europa y sólo 106 a China. Brasil y México, los países de exportaciones más diversificadas, tuvieron una pauta similar: casi 4 mil productos vendidos a la Celac frente a poco más de mil a China.


Lo cierto es que hasta ahora el modelo de relaciones comerciales de China con Ecuador y Venezuela, dos socios clave, poco se ha movido de los patrones de intercambio instalados desde el período colonial.


Alianzas de amplio espectro


Una moderna torre de 27 pisos, coronada por un arco rectangular, enclavada en el corazón de Puerto Madero, es la primera visión que tienen los viajeros que llegan por barco al puerto porteño. En lo más alto del Green Building se distinguen cuatro letras, Icbc, correspondientes al Banco Industrial y Comercial de China, cuya cartera fue comprada al Standard Bank. Se trata del banco más grande del mundo en términos de capitalización bursátil, rentabilidad y depósitos de clientes. Es también la marca más valorada del sector financiero a nivel mundial.


Icbc Argentina heredó del estadounidense Standard Bank sus 103 sucursales en 17 provincias, 3 mil empleados, un millón de clientes y más de 30 mil empresas, y ocupa el séptimo puesto en el ranking de bancos privados del país (Crónica, 8-IV-13). De algún modo es el símbolo de una presencia que va mucho más allá de la minería a cielo abierto y las importaciones masivas de soja.


En 2010 se produjo un viraje en las relaciones entre China y América Latina. En las dos décadas previas a 2010 llegaron a la región cerca de 7.000 millones de dólares de inversión extranjera directa desde China. Pero ese año se registraron 14.000 millones, focalizados en dos adquisiciones en la industria petrolera: Sinopec en Brasil y Cnooc en Argentina. En los años posteriores siguieron llegando altos niveles de inversión directa china, mayormente focalizada en minería e hidrocarburos, pero con tendencia a la diversificación. Este año China financió la compra de trenes por Argentina por 10.000 millones de dólares (Valor, 14-IX-14).


Las inversiones en la industria manufacturera se han concentrado en Brasil. La tendencia es a instalar una planta después de años de exportar sus productos al país, según la Cepal para eludir restricciones a las importaciones. La apertura de la primera fábrica de Chery en Brasil abre una nueva etapa. Producirá 150 mil vehículos anuales con 3 mil empleados, exportará a toda la región y abrirá un centro tecnológico de investigaciones en Jacareí, estado de San Pablo.


Estamos ante un proceso de diversificación, aún incipiente, que lleva a los capitales chinos a volcarse hacia obras de infraestructura, servicios y manufacturas. En Ecuador, a las inversiones mineras y petroleras se suman nuevos contratos en seguridad ciudadana, salud pública, seguridad vial y agua. Hay 20 empresas chinas con proyectos en diez sectores de la economía, financiadas por el Eximbank y el Banco de Desarrollo Chino (Planv.com, 27-XII-14).


El Sistema Integrado de Seguridad Ciudadana montado por la empresa tecnológica china Ceiec instaló cientos de cámaras en carreteras y ciudades con imágenes enlazadas e integradas a una red de instituciones que van desde bomberos y policía hasta servicios de emergencia y tránsito, además de sistemas de Gps y cámaras en 55 mil autobuses. La también china Camec construyó en tiempo récord los cuatro hospitales más grandes de la costa, en Guayaquil, Portoviejo y Esmeraldas, y proveyó de 200 ambulancias a la salud pública.


En los próximos años se prevé que la financiación china consiga, luego de largas idas y venidas, poner en pie la refinería del Pacífico, el metro de Quito y más de 200 escuelas.


El caso de Argentina es, desde el punto de vista de la diversificación, el más emblemático junto al de Brasil. A mediados de 2014 Cristina Fernández comenzó un rápido acercamiento a China que cuajó en el Convenio Complementario de Cooperación de Infraestructura aprobado a fines de diciembre por el Senado. China tendrá prioridades en áreas como energía, minería, agricultura y desarrollo de parques industriales, además de ventajas impositivas y concesión directa de obra pública sin licitación (Estado de São Paulo, 18-I-15).


Como parte del acuerdo China aprobó un swap por 11.000 millones de dólares que engrosaron las reservas internacionales argentinas y serán usados para la construcción de dos hidroeléctricas en la provincia de Santa Cruz y la compra de abundante material ferroviario, entre otras cosas vagones para renovar los vetustos trenes. Se prevé incluso que Pekín apoye la construcción de la quinta usina nuclear argentina.


Un nuevo comienzo


Ese acuerdo ha levantado fuertes críticas en Brasil, ya que Argentina es el principal mercado para su industria. "Hubo una falla estratégica brasileña", dijo Klaus Müller, de la Asociación Brasileña de la Industria de Máquinas y Equipamientos. "La pérdida de mercado de los productos brasileños a favor de los chinos en Argentina se va a incrementar ahora, en perjuicio de la industria nacional" (Estado de São Paulo, 18-I-15).


En 2014 las importaciones argentinas de productos brasileños cayeron un 25 por ciento, frente a una reducción de sólo el 4 por ciento de las mercancías chinas. En el rubro maquinarias, la caída brasileña fue del 34 por ciento, frente a un incremento de las importaciones chinas de 14 por ciento. Los medios empresariales brasileños creen que 2014 fue "el año en que la influencia de China sobre Argentina se tornó más visible" (Valor, 14-IX-14).


Lo cierto es que la diversificación de las inversiones chinas "hacia sectores distintos de las industrias extractivas, como las manufacturas, los servicios y la infraestructura", como promueve el discurso de la Cepal, no podrá transitarse sin conflictos. Tres cuartas partes de las exportaciones argentinas a China son soja en grano, y apenas el 13 por ciento es soja procesada. Más del 70 por ciento de las exportaciones de Brasil (sexta potencia industrial del mundo) a China son soja en grano y mineral de hierro. No será sencillo mover esta pauta.


Empiezan a generarse, no obstante, nichos de verdadera cooperación en el área de defensa. Venezuela desarrollará con China una fábrica de satélites de pequeño tamaño, de hasta una tonelada de peso. Venezuela encargó en octubre del año pasado la construcción y puesta en órbita del tercer satélite, el Antonio José de Sucre, que será el segundo de reconocimiento tras el Francisco de Miranda (lanzado en 2012) y el Simón Bolívar de telecomunicaciones (lanzado en 2008). Este año se inaugurará el Centro de Investigación y Desarrollo Espacial en Puerto Cabello, donde se diseñarán, ensamblarán, integrarán y verificarán satélites para ser empleados en órbitas bajas (Defensa.com, 2-II-15).


Existe una vinculación de empresas chinas con el sistema integrado de defensa de la Amazonia brasileña, así como en otros ámbitos de la defensa con varios países de la región. En la misma línea, China acaba de ofrecer navíos para patrullaje oceánico a Argentina y Uruguay a precios muy inferiores a los occidentales, además de ofrecer aviones de entrenamiento y combate a Bolivia, Venezuela y Ecuador.


En su reciente visita a Pekín, la presidenta argentina firmó "amplios y ambiciosos acuerdos de defensa" que pueden influir en las opciones que en el futuro hagan sus vecinos (Defensa.com, 2-II-15). Es posible que el área de la defensa ofrezca oportunidades para relaciones diferentes a las que los países latinoamericanos han tenido con los desarrollados, para quienes América Latina es apenas un mercado donde colocar sus productos.


"China se está volviendo líder mundial en innovación tecnológica", asegura el profesor brasileño de política económica José Luis Fiori, uno de los más incisivos analistas geopolíticos (Outraspalavras, 4-VI-13). Siguiendo el ejemplo de Estados Unidos hace siete décadas, "ese avance se apoya en la investigación militar", ya que se desarrollan tecnologías "duales", aplicables tanto a la industria civil como militar. Eso indica que China dejó detrás el período en que creció con base en la copia de tecnologías occidentales.


Los avances chinos en microelectrónica, computación, telecomunicaciones, energía nuclear y solar, biotecnología y en el campo aeroespacial muestran que la investigación y la innovación de punta no pueden quedar en manos del mercado. Algo similar sucedió con Estados Unidos antes de convertirse en imperio. La cooperación en áreas tan sensibles como las tecnologías más avanzadas puede ser un ensayo para saber si la potencia asiática que pretende relevar al imperio es portadora de relaciones interestatales capaces de modificar las desigualdades históricas.


1. "Explorando espacios de cooperación en comercio e inversión", Cepal, enero de 2015.
2. Revista Tempo do Mundo, Ipea, Brasilia, abril de 2013, págs 8 y 15.

Publicado enInternacional
Por demanda popular, regresa la neutralidad de la red

En enero del año 2011, miles de personas se congregaron en la plaza Tahrir de El Cairo, desafiando por primera vez a la dictadura del presidente egipcio Hosni Mubarak, que llevaba 30 años en el poder. Tanto en las calles, como a través de Internet, se comenzaba a gestar una salida a las décadas de represión y censura de todo intento de oposición al régimen. Seis meses antes, en Alejandría, el joven Khaled Saeed, de 28 años de edad, fue retirado de un cibercafé y golpeado hasta la muerte por la policía. Las fotos de su cadáver, publicadas por su familia, se volvieron un fenómeno viral en Internet, fomentando el descontento. Wael Ghonim, ingeniero informático y activista de Internet, creó una página de Facebook, "Todos somos Khaled Said", que sirvió como plataforma de organización para cientos de miles de personas.


A medida que se incrementaba la multitud en la plaza Tahrir, el poder de Internet como fuerza para el cambio social quedaba demostrado minuto a minuto. En respuesta, Mubarak bloqueó el acceso a Internet y el funcionamiento del mayor servicio de telefonía celular. La descomunal indignación que eso generó lo obligó a reinstaurar ambos servicios.
Esto nos lleva al concepto de neutralidad de Internet: la idea básica de que cualquier persona puede conectarse con otra persona a través de la web, de que los usuarios pueden acceder de igual manera a un sitio web pequeño puesto en marcha desde un garaje, como a los principales portales de Internet como Google o Yahoo. La neutralidad de la red es lo que garantiza la no discriminación en el servicio de Internet.


Durante las últimas dos décadas, mientras Internet florecía y transformaba nuestra sociedad, varias grandes empresas desarrollaron posiciones dominantes e intentaron asumir el rol de "vigías" de Internet, amenazando la neutralidad de la red. Entre ellas, los principales proveedores de servicios de Internet de Estados Unidos: AT&T, Verizon, Time Warner y Comcast. Estas cuatro empresas de telefonía y cable ganan miles de millones de dólares al tiempo que cobran enormes costos y ofrecen, con suerte, un servicio mediocre.


En 2004, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por su sigla en inglés), presidida en ese entonces por Michael Powell, hijo del secretario de Estado, el general Colin Powell, estableció los principios para la llamada "Internet abierta". En la práctica, esos principios favorecían a las mismas corporaciones que se estaban beneficiando de una normativa considerada "light". Powell dejó el cargo para dirigir la Asociación Nacional de Cable y Telecomunicaciones (NCTA, por su sigla en inglés), uno de los principales grupos de presión de la industria del cable, lo que demuestra claramente la corrupción presente entre los reguladores federales y las industrias que presuntamente supervisan.


Casi diez años más tarde, el presidente Barack Obama nombró a Tom Wheeler, ex director de la Asociación Nacional de Cable y Telecomunicaciones, como presidente de la FCC. Wheeler fue uno de los principales donantes de las campañas presidenciales de Obama. Después de que un tribunal federal anulara las normas propuestas durante el mandato de Powell, Wheeler anunció que la FCC establecería otras nuevas. A los defensores de una Internet libre y abierta les preocupó que este ex defensor de las corporaciones pusiera fin a Internet tal como la conocemos y les entregara el poder a las principales empresas de telecomunicaciones y de cable.


El anuncio de Wheeler provocó un masivo movimiento de protesta. Liderados por organizaciones como Free Press y Public Knowledge, un numeroso grupo de personas acampó frente a la FCC durante varios días. Más de cuatro millones de personas enviaron comentarios sobre las normas, convirtiendo a esta solicitud federal de comentario público en la de mayor respuesta por parte de la población de la historia.


Esta semana, en un artículo publicado en el sitio web de la revista Wired, Wheeler hizo una sorprendente revelación. "Originalmente, yo creía que la FCC podía asegurar la apertura de Internet a través de una determinación de 'razonabilidad comercial'", escribió. Esto es lo que tenía preocupados a los defensores de la neutralidad de la red. A los principales proveedores de Internet se les permitiría discriminar, favoreciendo algunos sitios web por encima de otros, siempre y cuando estuvieran dentro de ciertos cánones de "razonabilidad". Wheeler continuó en su artículo de Wired: "Yo propongo que la FCC utilice la autoridad que le confiere el Título II de la Ley de Comunicaciones para implementar y hacer cumplir las protecciones para una Internet abierta".


A lo que se refiere Wheeler con "autoridad conferida por el Título II" es que ha hecho un cambio radical de postura y propondrá normas para que Internet sea regulado como un servicio público básico, como otros pilares centrales de nuestra sociedad tales como el servicio eléctrico, el servicio de agua potable y el sistema telefónico. Imaginen si el agua que sale de sus grifos fuera menos limpia que el agua de la casa de un vecino porque el vecino paga por agua de mejor calidad. Los servicios públicos están regulados. La gente obtiene el mismo servicio, sin discriminación.


Los grandes proveedores de Internet no podrán ejercer discriminación sobre ningún usuario de Internet, ya sea alguien que publique o alguien que busque información en la red. Todos deben ser tratados por igual, sin importar el origen étnico, color, creencias y, quizá lo más importante, lo ricos que sean. Las principales empresas proveedoras de Internet han ejercido enorme presión para crear una Internet de varios niveles y sacar más provecho de este tesoro público. Tom Wheeler y los otros comisionados de la FCC han escuchado, no solo al presidente Obama, sino también a la población del país, a los millones de personas que han exigido el derecho fundamental a comunicarse sin discriminación.
________________________________________

Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enSociedad
"América Latina está hipotecando el futuro en sus relaciones con China"

Mientras la presidenta Cristina Fernández firma acuerdos en Pekín, la economía argentina y latinoamericana sigue primarizándose al ritmo de las necesidades del gigante de Oriente, dice este economista argentino Ariel Slipak especializado en las relaciones entre América Latina y China.

 

"Las relaciones con China son una política de Estado", dijo la presidenta Cristina Fernández ante un grupo de empresarios reunidos en el hotel donde se hospeda la comitiva argentina de visita en Beijing. Las relaciones comerciales entre Argentina y China se profundizaron hace diez años, cuando Néstor Kirchner llegó al gobierno.


—¿China es o no una potencia mundial?


—En 2014 China ya se constituyó en el primer productor mundial de manufacturas y el segundo en presupuesto militar, que aunque sea básicamente destinado a salarios, por la cantidad de soldados que tiene, resulta significativo. Con todo eso, además de por sus dimensiones territoriales y población, está presente de manera permanente en el Consejo de Seguridad de la Onu, lo cual le otorga un poder fenomenal en su disputa con las potencias lideradas por Estados Unidos.


—Pero suele presentárselo como país emergente...


—Uno de los argumentos que resultan útiles a la política exterior china es calificarse como país subdesarrollado cuando asiste a algunos foros internacionales, o como una gran economía en expansión cuando lo hace en otros junto a grandes potencias. Sin embargo, como ya es primer productor mundial de manufacturas, es al mismo tiempo una potencia industrial y por ende el principal emisor de gases de efecto invernadero, es decir, sus emisiones de anhídrido carbónico complican la supervivencia del planeta. Por eso mismo, en la última reunión mundial sobre cambio climático se dio el lujo de votar en contra de una moción para reducir esa emisión de gases y reclamó que lo hagan las potencias desarrolladas, porque China se considera un país subdesarrollado. Esas picardías le resultan útiles.


—¿Cuál es la postura china cuando se habla de multilateralismo, teniendo en cuenta su cercanía con América Latina y sus disputas con Washington?


—Cuando se hizo la reunión del G 77 más China en Bolivia, el año pasado, el gobierno de Pekín no envió a ningún representante de primer nivel sino a secretarios y subsecretarios de Estado. Allí, el presidente boliviano, Evo Morales, insistió en que en el documento final del encuentro fuera incluida explícitamente la mención a una nueva construcción del sistema de gobernanza mundial basado en el multilateralismo. China no aceptó esa propuesta y el documento quedó algo más suavizado, con retoques diplomáticos. En realidad a China no le interesa reformular el sistema de relaciones internacionales sino que pretende una reforma del actual esquema para tener mayor participación junto a sus aliados circunstanciales, desplazando a Estados Unidos.


—¿Cuál es el modelo de organización que China propone para un nuevo orden mundial?


—China habla de los cinco principios de cohabitación, que la diferencian, por ejemplo, del imperialismo estadounidense: coexistencia pacífica, respeto por la soberanía y la integridad territorial, no interferencia en asuntos internos de otros países, no agresión e igualdad y beneficio mutuo en la convivencia internacional. Y con ese esquema se mueve en América Latina. Pero cuando en 2008 publicó el Libro blanco sobre sus relaciones con América Latina dejó todo claro en un párrafo. "China y la región son complementarias", dice el documento. La fuerza económica que representa China obliga a los países con los que comercia a reorientar sus factores de producción y ponerlos al servicio de lo que reclama el mercado chino.


—Las balanzas comerciales de los últimos cinco años, por lo menos, indican que las economías latinoamericanas se reprimarizaron en su comercio con China.


—Sí. Esa complementariedad en las intenciones apunta al comercio. Y ahí se solidifican las asimetrías entre China y los países latinoamericanos, especialmente porque todos los países deciden habilitar tratados bilaterales y no regionales, con lo cual pierden fuerza a la hora de negociar frente a un gigante. Es cierto que la relación entre el Mercosur, como bloque económico y comercial, y China es compleja, especialmente porque Paraguay reconoce a Taiwán como país y China mantiene a su vez el reclamo de su soberanía. Esto no sólo va en contra de uno de los cinco principios chinos sino que complica también la relación con los socios locales de Asunción. Esa forma de ejercer el comercio lleva a generar flujos de inversión desde China hacia nuestros países que apuntan a la producción primaria, por un lado, y desde hace poco también a las inversiones financieras, que van a empezar a influir también en esas relaciones bilaterales en breve.


—¿Eso no distorsiona la relación entre las economías latinoamericanas?


—Efectivamente, esa reprimarización de las economías nacionales latinoamericanas y la intervención bilateral de acuerdos con China también traen problemas de comercio interregionales. Por ejemplo, Argentina y Brasil perdieron mercado en Uruguay, Paraguay y Chile con el ingreso de China en la región, porque no hay forma de competir con los precios de los productos chinos. No hay que olvidarse de que la base de la asimetría que generan los chinos está en la capacidad de influir en las balanzas comerciales de nuestros países.


—¿Cuál es la situación de América Latina hoy frente a Europa, Estados Unidos y China?


—China desplazó a Estados Unidos y a Europa de la relación con el Cono Sur en materia comercial. Uno podría decir claramente que estamos pasando del Consenso de Washington al de Pekín. En especial por esa cuestión de los cinco principios chinos que mencionamos antes. Con esa idea de cooperación y horizontalidad declamada por China, la relación se vuelve más fuerte y teñida de una igualdad que no existe en lo fáctico.


—¿Se puede hablar de nuevo imperialismo chino a partir de este avance comercial fulminante en la región?


—No se puede hablar de un imperialismo en el sentido tradicional y moderno del término, incluyendo la cuestión militar, porque no está entre los cinco principios chinos, y porque todavía no es una potencia como Estados Unidos. Washington tiene 12 o 13 portaviones y Pekín uno solo, para que se entienda el concepto. Pero indudablemente la penetración comercial en todo el mundo, especialmente en nuestra región, la hace portadora de una nueva forma de imperialismo con la conquista de mercados internacionales y generando dependencias de diferentes economías. Pensemos que mientras Argentina dice que la relación con China es una política de Estado, las ventas chinas a nuestro país representan el 0,5 por ciento de su comercio, es decir nada. No hay, claramente, relaciones de beneficio mutuo sino de nueva dependencia.


—¿Por qué cree que los gobiernos progresistas ponen tanta expectativa en las relaciones con China?


—No se entiende por qué nuestros gobernantes presuntamente de centroizquierda o nacionales y populares asignan tanta importancia al comercio con China, porque realmente están hipotecando el futuro de la riqueza regional. Por ejemplo, el gobierno de Cristina Fernández logró una inversión desde China para rehabilitar el ferrocarril de carga Belgrano, pero fue hecha con tecnología china por empresas chinas y probablemente para usufructo de nuevas inversiones chinas. No hubo transferencia de conocimiento. Recién ahora, cuando se está negociando la construcción de dos represas hidroeléctricas, la Jorge Cepernic y la Néstor Kirchner, el gobierno está tratando de que sea con un porcentaje de técnicos argentinos y el ingreso de un porcentaje de empresas argentinas a la construcción. Ni siquiera estas obras de infraestructura aportan fuentes de trabajo significativas para el país.

Publicado enInternacional
Jueves, 29 Enero 2015 07:01

La región a ritmo más lento

La región a ritmo más lento

La economía regional creció al 1,1 por ciento en 2014, mientras que anotaría una expansión del 2,2 por ciento en 2015, según lo estimó la Cepal en su informe Panorama Económico y Social de la Comunidad de Estados Latinoamericanos. El organismo mencionó que estas tasas de crecimiento son las más bajas desde 2009, cuando estalló la crisis financiera internacional. Destacó que, pese al menor movimiento económico, la desocupación no anotó un incremento, al tiempo que el gasto público se mantuvo estable en relación con las tasas de la última década. La merma del comercio a nivel mundial, la dificultad de países desarrollados de la Zona Euro para salir del estancamiento, la caída de los precios internacionales de materias primas, entre otros, fueron algunos de los elementos centrales para explicar el menor dinamismo de América latina. Las tensiones del frente externo, con dificultades cambiarias, potenciaron la situación en Argentina, donde se anotó una caída de la actividad del 0,2 por ciento en 2014.


Desde la Cepal apuntaron que la tasa de desocupación regional se ubicó en 6 por ciento en 2014, cuando había sido del 6,2 por ciento el año anterior. "El bajo crecimiento económico redundó en una débil generación de puestos de trabajo. Sin embargo, pese a la debilidad de la generación de empleo, la tasa de desocupación abierta urbana no aumentó, sino que registró nuevas caídas", mencionó la Cepal. Aseguró que este comportamiento de la región se explicó a partir del desempeño de Argentina, México y Brasil. El organismo dependiente de Naciones Unidas también señaló que "la desocupación históricamente baja" no fue el único dato positivo en materia de mercado laboral. Resaltó que el año pasado hubo una baja de la tasa de subempleo horario, mientras que el salario en términos reales avanzó 1,3 por ciento.


El gasto del sector público en los distintos países de América latina fue otra de las variables macroeconómicas analizadas en el documento de la Cepal. "Pese a los diversos vaivenes que ha sufrido el ciclo económico, la tendencia regional ha consistido en un aumento real de los recursos disponibles para el financiamiento de servicios sociales y de transferencias monetarias a los hogares", mencionó. El informe destacó que el gasto social representaba el 13,8 por ciento del Producto a comienzo de los noventa, al tiempo que en 2013 se alcanzó una cifra del 19,1 por ciento.


La desaceleración del crecimiento regional, según el organismo, plantea un fuerte desafío para continuar avanzando en el bienestar social de la población. "Para una población de 623 millones de habitantes (en América latina) todavía hay 167 millones de personas en situación de pobreza, de los cuales 71 millones se encuentran en condición de indigencia. Todo lo anterior medido en términos de ingresos monetarios que es una medida poco exigente", señaló la directora de la Cepal, Alicia Bárcena. Aseguró que restan muchas cosas para hacer en materia de ampliación de derechos. "Los desafíos siguen latentes, la región requiere todavía de profundos cambios estructurales para avanzar en un camino de igualdad y prosperidad para todos", cerró.

Publicado enEconomía
Afloran viejas divergencias en las pláticas de Cuba y EU

Cuba y Estados Unidos mostraron este jueves sus diferencias sobre el tema de los derechos humanos durante el primer encuentro al más alto nivel en décadas, en el que abordaron cómo serán sus futuras relaciones, el papel que desempeñarán sus embajadas y qué principios las regirán, aunque afirmaron que será complicado superar las diferencias.


En este contexto, el presidente estadunidense, Barack Obama, insistió en un mensaje divulgado en YouTube que su objetivo en Cuba es que surja un cambio de mayor libertad con más visitantes a la isla y la influencia que habrá con telecomunicaciones e Internet.


Nadie puede pretender que para mejorar las relaciones Cuba renunciará a sus principios, o que negociará elementos del bloqueo o aspectos de una política fracasada para aplicar cambios internos en nuestro país, declaró Josefina Vidal, directora general para Estados Unidos de la cancillería cubana, tras salir de la primera de las dos rondas de conversaciones de este jueves.


Roberta Jacobson, secretaria estadunidense adjunta del Departamento de Estado para América Latina, y contraparte de este encuentro, reconoció los obstáculos que se oponen a una normalización de las relaciones. Tenemos que superar más de 50 años de una relación que no se basa en la confianza, aseguró en una rueda de prensa por separado.


Ambas partes subrayaron que las negociaciones transcurrieron en un ambiente respetuoso. En su comparecencia ante los medios, hablaron también de las profundas diferencias que existen entre sus países, de que el proceso de normalización de las relaciones será largo, y anunciaron que volverán a dialogar próximamente.


La situación de los derechos humanos es de interés central para su gobierno, aseguró Jacobson. Sí tenemos diferencias en ese tema, profundas diferencias, señaló. Según la diplomática estadunidense, su delegación abordó el tema en las conversaciones celebradas este jueves. Vidal, en paralelo, negó rotundamente que hayan hablado desde ahora de ese tema, pero más tarde el subdirector para Estados Unidos de la cancillería cubana, Gustavo Machín, dijo que sí se analizó el tema de los derechos humanos, y que ambos gobiernos tienen posiciones muy distantes sobre este tema y la democracia.


Como elemento central de nuestra política, presionamos al gobierno cubano para que mejore las condiciones de los derechos humanos, incluida la libertad de expresión y de reunión, indicó Jacobson en una declaración preparada que fue repartida por su equipo al final de la jornada.


"Yo le confirmo que la palabra 'presión' no se usó. Tengo que decirlo", mencionó la jefa de delegación cubana, Josefina Vidal, al responder una pregunta al respecto.


Cuba ha demostrado a lo largo de su historia que, por supuesto, nunca ha respondido ni responderá a presiones, de ninguna parte que provengan, agregó. Le puedo confirmar que tuvimos un diálogo.


En La Habana se especulaba con que la traducción de las palabras de Jacobson del inglés había dado un énfasis mucho mayor a la palabra presión en castellano.


En todo caso, ambos gobiernos dejaron claras sus diferentes interpretaciones en materia de derechos humanos. Mientras Estados Unidos reclamó la falta de libertades individuales en la isla, Cuba replicó vinculando el tema a los derechos sociales.


Tuvimos un intercambio en el que cada parte confirmó posiciones, visiones y concepciones sobre el ejercicio de los derechos humanos, sostuvo Vidal, quien previamente había señalado que también tenía preocupaciones sobre la situación de los derechos humanos en Estados Unidos.


El establecimiento de las relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas es solamente parte de la normalización de las relaciones, expresó Jacobson, la funcionaria de mayor rango del gobierno de Washington que visita la isla caribeña desde 1980. Indicó que no hay un modelo para la apertura de embajadas, pero reconoció que la normalización significará abordar las diferencias, como la situación de los derechos humanos tal como los entiende Estados Unidos, con libertad de asociación.


De acuerdo con Vidal, la normalización será un proceso largo que va a requerir trabajo de ambas partes. Manifestó que sería difícil de explicar que Wa-shington abriera una embajada aquí sin sacar a la nación caribeña de la lista de estados terroristas. Acordamos continuar estas discusiones en fecha próxima, expresó.


Resaltó que espera que las nuevas relaciones diplomáticas respeten la igualdad soberana y la autodeterminación nacional. Subrayó que para Cuba esto significa el respecto recíproco al sistema político, económico y social, y evitar cualquier forma de injerencia en asuntos internos.


Vidal insistió en que entre los problemas que deberán resolverse para una plena normalización de las relaciones figura el levantamiento del bloqueo estadunidense. Saludó el anuncio de Obama de solicitar al Congreso, dominado por los republicanos, poner fin al bloqueo impuesto a la isla desde hace más de medio siglo.


Otro funcionario de la cancillería cubana, que dijo no estaba autorizado a dar su nombre, indicó que no hay un plazo establecido para abrir las embajadas, lo cual sería el símbolo más palpable de la normalización de relaciones anunciada por los presidentes Barack Obama y Raúl Castro el 17 de diciembre de 2014.


El secretario de Estado, John Kerry, declaró en Washington que cuando sea el momento apropiado tendré mucho interés en viajar a Cuba para abrir formalmente una embajada y avanzar en nuestros vínculos. Ahora, dijo, se deben discutir las restricciones cubanas a los diplomáticos estadunidenses a viajar a la isla, y aseguró que Washington garantizará a Cuba su representación en Estados Unidos.


Las dos rondas de conversaciones de este jueves estuvieron precedidas de una revisión semestral sobre el tema migratorio, que hasta ahora ha sido el único punto de contacto formal entre las partes por años.


Por la tarde de este jueves, las delegaciones de Cuba y Estados Unidos iniciaron un segundo encuentro dedicado a conversar sobre temas de interés bilateral y de cooperación en áreas como la lucha contra el narcotráfico, prevención de derrames petroleros y salvamento, entre otros. Se informó que ambas naciones cooperan en esas áreas.


En tanto, la revista católica Palabra Nueva, del arzobispado de La Habana, que encabeza el cardenal Jaime Ortega, llamó a los cubanos a no quedar atrapados en los temores y los rencores de medio siglo de confrontación, y aceptar el restablecimiento de relaciones diplomáticas, rotas en 1961 tras el triunfo de la revolución cubana.


La publicación apuntó que mientras en el exilio hay amenazas de entorpecer el diálogo, en la isla "no faltarán los ideólogos que mantendrán levantado el fantasma del enemigo que nos quiere destruir, ahora con su 'poder blando', y tratarán de poner el pie detrás de la puerta para frenar el proceso".

Publicado enInternacional
Arrancan las negociaciones entre Cuba y EE.UU.

 

Luego de meses de negociaciones secretas entre La Habana y Washington, ayer tuvo lugar en la capital cubana el primer día del encuentro entre las delegaciones de Cuba y Estados Unidos. La reunión estuvo centrada en políticas migratorias bilaterales y fue calificada por ambos gobiernos como "provechosa", mientras que hoy se discutirá el proceso de reapertura de embajadas.


En un encuentro a puertas cerradas que se extendió por varias horas y rodeado por una fuerte presencia de medios de todo el mundo, la delegación cubana expresó a la norteamericana su preocupación por su política migratoria con la isla. En particular, se trató la derogación de dos leyes estadounidenses: la conocida como "pies secos-pies mojados" y la conocida como "ley de ajuste". La primera dice que los cubanos que pisan tierra estadounidense pueden quedarse legalmente, mientras que se les prohíbe la entrada a aquellos que son detenidos en el mar, navegando hacia Estados Unidos. La segunda permite a los refugiados cubanos convertirse en residentes permanentes con sólo solicitarlo.
"Es el principal incentivo y estímulo para la migración ilegal y entradas irregulares", señaló Josefina Vidal, directora para EE.UU. del Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla, refiriéndose a las dos leyes que La Habana planteó eliminar.


Vidal encabezó ayer el cuerpo diplomático cubano y prestó declaraciones a la prensa al finalizar la reunión. La diplomática cubana explicó que la vigencia de estas normas incentivan el tráfico de personas y la falsificación de documentos cubanos para ingresar ilegalmente a los EE.UU. "La ley 'pies secos-pies mojados' confiere sólo a los ciudadanos cubanos un trato exclusivo único que no recibe otra ciudadanía en el mundo y nos lleva a la conclusión de que es el elemento fundamental que anima a los cubanos a salir", agregó la funcionaria en una conferencia de prensa.
Luego de la reunión, Vidal señaló que ambos países acordaron incrementar la cooperación y la comunicación entre las agencias competentes para enfrentar la inmigración ilegal, la trata de personas y el fraude migratorio. Además, la diplomática cubana dijo a la prensa que la delegación cubana propuso realizar en los próximos meses un encuentro técnico entre expertos sobre el tema de fraude con documentos migratorios.


"Hemos hablado con mucha fluidez, a pesar de que tenemos algunas diferencias en cuanto a nuestros enfoques. Al menos estamos de acuerdo en que estamos en desacuerdo sobre algunos temas", agregó Gustavo Machín, subdirector de la dirección general de Estados Unidos de la cancillería cubana.


Por el lado estadounidense, Edward Alex Lee, subsecretario adjunto para Latinoamérica del Departamento de Estado y cabeza de la delegación estadounidense asumió que la ley de ajuste y la de "pies secos-pies mojados" seguirían por ahora vigentes. "Esta reunión refleja el compromiso de ambos países de lograr migraciones legales, ordenadas y seguras", indicó el funcionario. "Le explicamos al gobierno cubano que nuestro gobierno está totalmente comprometido a mantener la ley de ajuste cubano y las políticas migratorias conocidas como 'pies secos-pies mojados' siguen rigiendo ", agregó.


Los representantes de EE.UU. y Cuba mantuvieron durante la mañana la primera reunión tras el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países, centrados hoy en asuntos migratorios, luego de que el presidente Rául Castro y su par norteamericano Barack Obama anunciaran en forma simultánea el pasado 17 de diciembre la normalización de las relaciones diplomáticas luego de más de 50 años de estar interrumpidas.


El martes por la noche, Barack Obama reafirmó su postura sobre este tema en su discurso sobre el Estado de la Unión. "En Cuba ponemos fin a una política que ha pasado su fecha de caducidad. Si no funciona desde hace 50 años, es hora de probar algo nuevo", dijo el primer mandatario norteamericano antes de pedir a los congresistas el levantamiento del embargo a la isla, denunciado en repetidas ocasiones por Naciones Unidas. Pese a las medidas para reactivar relaciones tomadas por Obama, la ley que codifica el embargo desde 1961 sólo puede ser cambiada por el Congreso, que cuenta con mayoría republicana en ambas cámaras los dos próximos años.


Las negociaciones continuarán hoy. La agenda del día está centrada en la iniciación de contactos encaminados a la normalización de asuntos políticos y diplomáticos, con la reapertura de embajadas como uno de los asuntos prioritarios. Para estas conversaciones, la delegación estadounidense será liderada por la secretaria de Estado para Latinoamérica, Roberta Jacobson, que ayer por la tarde arribó a la capital de la isla. Con la visita de Jacobson al Palacio de Convenciones en La Habana, Washington busca acelerar el ritmo de acercamiento entre ambos países, pese a que no se esperan grandes acuerdos en este primer contacto cargado de significado.


Jacobson es la funcionaria norteamericana de mayor rango que visita Cuba luego del rompimiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, en 1961. La funcionaria norteamericana espera también poder reunirse durante su visita con miembros de la sociedad civil y representantes de la disidencia dentro de la isla para escuchar sus opiniones sobre el cambio de rumbo negociado entre Washington y La Habana.


Desavenencias migratorias en la histórica negociación Cuba-EU

Periódico La Jornada
Jueves 22 de enero de 2015, p. 21
La Habana.


Estados Unidos y Cuba cerraron este miércoles una productiva y constructiva discusión sobre migración sostenida en La Habana, en el primer día de las históricas conversaciones para restablecer las relaciones diplomáticas. Sin embargo, la Ley de Ajuste Cubano y la política de pies secos-pies mojados se convirtieron en la manzana de la discordia ante la decisión estadunidense de mantenerlas en vigor y el rechazo de La Habana.


La jefa de la delegación cubana y directora general para Estados Unidos en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal, saludó el constructivo diálogo migratorio, una cita prevista desde antes de que los presidentes cubano, Raúl Castro y estadunidense, Barack Obama, anunciaron la normalización plena de sus relaciones diplomáticas, el 17 de diciembre pasado.


Estos encuentros se realizan regularmente entre ambos gobiernos desde los años 90 tras la crisis de los balseros, pero el de este miércoles precede las pláticas que este jueves sobre la normalización de relaciones.


En este contexto, los temas sobre migración no eran nuevos y resurgieron los diferendos, a pesar del buen ambiente en que se desarrollaron las pláticas en el Palacio de Convenciones.


Cuba criticó la persistencia de la Ley de Ajuste y la política de pies secos-pies mojados. Vidal señaló que esto es el principal estímulo a la emigración ilegal de cubanos a Estados Unidos y para las entradas irregulares desde terceros países.


Vidal indicó que Cuba aspira a una relación normal con Estados Unidos en el área migratoria. Pero agregó que ésta es una política y una ley que confieren sólo a los ciudadanos cubanos un trato preferencial, exclusivo y único, que no recibe ninguna otra ciudadanía en el mundo, y por tanto lleva a la conclusión de que es el elemento fundamental que anima y estimula estas salidas ilegales.


El subdirector para América del Norte del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Gustavo Machín, quien también consideró que la citada legislación atenta contra el espíritu y la letra de los acuerdos migratorios firmados entre ambos países, añadió: al menos hemos acordado que estamos en desacuerdo sobre algunos temas.


El jefe de la delegación estadunidense en el diálogo migratorio, Alex Lee, declaró ante la prensa que la naturaleza productiva y de colaboración de la discusión de hoy prueba que, pese a las claras diferencias que persisten entre nuestros países, Estados Unidos y Cuba pueden encontrar oportunidades para avanzar en nuestros intereses mutuamente compartidos.


Lee expresó que seguirán vigentes en Estados Unidos la Ley de Ajuste Cubano de 1996 y la política de pies secos-pies mojados.


La Ley de Ajuste concede a los cubanos privilegios que no tiene ningún otro inmigrante en Estados Unidos, mientras la política pies secos-pies mojados, aplicada en los últimos 20 años, permite a los cubanos indocumentados que pisan territorio estadunidense quedarse legalmente en ese país, pero los capturados en el mar son devueltos a la isla.


A pesar de los diferendos planteados, la delegación cubana reconoció que Estados Unidos ha cumplido los acuerdos migratorios en cuanto al otorgamiento de unas 20 mil visas anuales a emigrantes cubanos, así como sobre el incremento de las visas concedidas a ciudadanos cubanos para realizar visitas temporales al país del norte.


También abordaron los resultados de las acciones emprendidas por ambas partes para enfrentar la emigración ilegal, el contrabando de personas y el fraude de documentos. Además, Cuba expresó satisfacción por la reciente realización de un encuentro técnico entre el servicio de guardacostas de Estados Unidos y las tropas guardafronteras cubanas para intercambiar medidas encaminadas a la implementación más eficaz de los acuerdos migratorios.


Por lo demás, Cuba expresó su rechazo a la política estadunidense de alentar a profesionales y técnicos cubanos de la salud a abandonar sus misiones humanitarias en otros países, pues constituye un robo de cerebros. Otra preocupación es que la Sección de Intereses de La Habana en Washington sigue privada desde hace casi un año de servicios bancarios.


Mientras, el delegado Lee dijo que planteó a Cuba la situación de algunos isleños que considera excluibles de tener residencia en Estados Unidos y que desean regresar a la nación caribeña.


La subsecretaria de Estado para América Latina, Roberta Jacobson, la funcionaria de mayor rango de Estados Unidos que visita Cuba en 35 años, llegó este miércoles al mediodía a la isla para participar en las reuniones para normalizar las relaciones diplomáticas y la reapertura de embajadas, en pláticas a partir de este jueves.


Estas conversaciones, en las que Vidal seguirá al frente de la delegación cubana, son resultado del anuncio histórico del 17 de diciembre para normalizar las relaciones que hicieron al mismo tiempo los presidentes estadunidense Barack Obama y el cubano Raúl Castro, luego de cinco décadas de enemistad tras el triunfo de la revolución encabezada por Fidel Castro.


El secretario de Estado, John Kerry, declaró que Cuba y Estados Unidos tienen mucho que negociar antes de normalizar las relaciones.


Esperamos que la política de normalización nos ponga en una posición más fuerte para avanzar en nuestros intereses y valores, sostuvo.


Un funcionario cubano no identificado señaló que el proceso de normalización de relaciones es mucho más largo y profundo, por lo que ahora Cuba sólo está restableciendo los lazos diplomáticos.


En Washington, el senador demócrata de origen cubano Bob Menéndez pidió al gobierno de Obama que se aborde con Cuba la situación de presos políticos, de fugitivos estadunidenses en la isla y las expropiaciones de propiedades estadunidenses durante la revolución.

Publicado enInternacional
Latinoamérica crecerá este año la mitad que los países avanzados

El abaratamiento del precio del petróleo y el crecimiento de Estados Unidos no son la cura para la debilidad que sufre el resto de la economía global, y en concreto Latinoamérica. El recorte que el Fondo Monetario Internacional (FMI) asesta ahora a la región es considerable, de casi un punto, al dejar el crecimiento previsto para la economía en el 1,3% para este año. El organismo confía en que repunte al 2,3% en 2016, pero también en este caso es medio punto menos de lo anticipado en octubre.


La expansión de los países latinoamericanos en 2015 será solo una décima más alta que el pasado ejercicio y se quedará a medio camino de la que registrarán las economías avanzadas, aunque el año que viene se pondrá a su nivel si las condiciones no se tuercen. Irá aún más rezagada frente al rendimiento de la economía global, que crecerá un 3,5% y un 3,7% respectivamente.

 

La rebaja se debe sobre todo al brusco frenazo de Brasil, la primera economía de la región. El FMI rebaja la previsión de crecimiento hasta solo el 0,3% para este año y el 1,5% en 2016, un recorte de 1,1 y 0,7 puntos, respectivamente. A su lado, la rebaja de previsiones que los economistas del Fondo hacen para la economía mexicana es menor, de tres décimas cada año, hasta dejar el crecimiento estimado en el 3,2% para este año y el 3,5% para el próximo.


La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, ya dijo el pasado jueves que "hay factores aún muy poderosos" que siguen poniendo freno al crecimiento económico global, pese a que el abaratamiento del petróleo puede dar un impulso mayor del esperado. En el lado negativo de la balanza, pesan las dificultades por las que atraviesan la zona euro y Japón, la baja inversión, la volatilidad de los mercados y los riesgos geopolíticos.


El petróleo, de hecho, es el ejemplo que sus economías ponen para poner en énfasis la fragmentación que se vive en un mundo interconectado. En palabras de Lagarde, un mismo evento provoca ahora multiplicidad de situaciones y el efecto es diferente entre países y regiones. Pero lo que subyace, en el fondo, es que el crecimiento global "es aún demasiado bajo, demasiado vulnerable y demasiado asimétrico".


El Banco Mundial presentó sus proyecciones hace una semana. Anticipó un crecimiento medio del 2,6% entre 2015 y 2017 para América Latina. Es más optimista que el Fondo, aunque dijo que, este ya decepcionante rendimiento, estará a expensas de cómo progrese China. Es algo que deja también en el aire la institución multilateral que dirige Lagarde, porque su menor crecimiento afecta a los países que le aportan materias primas.


Triple golpe


Las economías de los países emergentes y en desarrollo crecerán este año a una media del 4,3%, ritmo que subirá al 4,7% el que viene, pero también aquí se recorta casi en medio punto respecto a lo que se predijo coincidiendo con la pasada cumbre del FMI celebrada en octubre. Los emergentes pueden sufrir un triple golpe derivado de la apreciación del dólar, del alza de tipos de interés en EE UU y de una mayor volatilidad en el flujo de capitales.


Las expectativas a medio plazo, señala el Fondo, son menos alentadoras aunque apunta que los riesgos para el crecimiento global están más equilibrados que en octubre. Este debilitamiento pone aún más de relieve, según el equipo economista que dirige Olivier Blanchard, la necesidad de acometer reformas estructurales. El abaratamiento del petróleo, además, "ofrece una oportunidad para reformas los impuestos y subsidios a la energía".


En este escenario negativo, la excepción entre las grandes economías es Estados Unidos. Le revisa al alza el crecimiento cinco décimas este año, para colocarlo en el 3,6%, y tres para el próximo, al 3,3%. Esta mejora en las proyecciones se atribuye al efecto del abaratamiento del petróleo en la demanda interna, a la moderación del ajuste fiscal y a los bajos tipos de interés. La apreciación del dólar, sin embargo, reducirá las exportaciones.


La economía china creció en 2014 a su menor ritmo en 24 años



MACARENA VIDAL LIY PEKÍN 20 ENE 2015 - 06:00 CET4

 

El PIB chino creció en 2014 un 7,4 %, el porcentaje más bajo de los últimos 24 años y, por primera vez en 16 años, no alcanzó el objetivo del Gobierno chino, que se había fijado una meta del 7,5 % para el año pasado. La segunda economía del mundo (y que el pasado año se convirtió en la primera al ajustarla por paridad de poder adquisitivo, superando a EE UU, según los cálculos del FMI) no crecía a un ritmo tan lento desde 1990, en pleno efecto de las sanciones internacionales tras Tiananmen.


Con todo, la cifra que divulgó hoy la Oficina Nacional de Estadísticas china superó las expectativas de los analistas, que calculaban un crecimiento del 7,2 %. En el último trimestre del año, según los datos oficiales, el aumento fue del 7,3 %


Los datos confirman la ralentización de la economía china y la pérdida de fuelle de un modelo de desarrollo basado en las exportaciones y el bajo coste que prima el crecimiento por encima de cualquier otra consideración, incluida la salud medioambiental. El Gobierno chino ha asegurado que un índice menor de crecimiento será "la nueva normalidad" en los próximos años, a medida que transforma el antiguo modelo de desarrollo en otro que prime el consumo interno y la sostenibilidad.


Las autoridades económicas chinas tienen previsto divulgar el objetivo de crecimiento para 2015 el próximo marzo, al término de la reunión anual de la Asamblea Nacional Popular, el Legislativo del país. Se espera que esa meta ronde el 7 %, por debajo del 8 % que había sido en los primeros años de la década. En sus previsiones revisadas para este año, el Fondo Monetario Internacional calcula que la economía china crecerá un 6,8 % a lo largo de 2015 y un 6,3 % en 2016.


En una reunión del Consejo de Estado, el Legislativo del país, el lunes, el primer ministro chino, Li Keqiang, subrayó que "el desarrollo chino ha entrado en una nueva normalidad". La economía aún encara presiones a la baja "relativamente fuertes", por lo que a lo largo de este año seguirá siendo una prioridad la aplicación de reformas estructurales que permitan protegerla y continuar un crecimiento sostenible.


Las cifras divulgadas hoy apuntan a un aterrizaje suave del sector inmobiliario, donde la inversión creció un 10,5 % el año pasado, un porcentaje muy inferior al 19,8 % de 2013.

Publicado enEconomía
Sábado, 27 Diciembre 2014 10:03

La ofensiva asiática

La ofensiva asiática

La reciente cumbre de la Apec celebrada en Beijing fue la frutilla de la torta de una febril actividad diplomática que China orienta a conformar un proyecto integral para la región asiática. Las autoridades chinas postulan un Asia autogobernada por los propios asiáticos, es decir, con Washington, como mucho, en segundo plano. ¿Es viable?


La revitalización de la Ruta de la Seda, la Ruta Marítima de la Seda, los corredores económicos de Pakistán y de Bangladesh-India-Myanmar, el Tlc con Seúl y Tokio, el Tlc con los países de la Asean, la triangulación con Mongolia y Rusia, conforman una espiral de iniciativas de integración que ahora se completaría con la propuesta del Área de Libre Comercio para Asia-Pacífico, a culminar en 2025. La economía es la punta de lanza de esta estrategia que tendría su complemento en el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras y otros fondos sectoriales y multilaterales que facilitarían la conectividad de la infraestructura, tecnología y recursos humanos, soslayando el mayor problema, la falta de fondos financieros, y superando de lejos las posibilidades de los bancos internacionales existentes.


La evolución en la región muestra un doble dinamismo con el discurrir paralelo del crecimiento y la integración. Los acuerdos de libre comercio en el área pasaron de 70 en 2002 a 257 en 2013. Seis de los diez mayores destinos de la inversión china entre 2005 y junio de 2014 fueron países miembros de la Apec. ¿Alguien está en condiciones de dar alcance a China? Beijing quiere llevar la iniciativa y marcar la agenda imponiendo un ritmo difícil de seguir, superando las dinámicas de bloques excluyentes (su Rcep frente al Tpp liderado por Estados Unidos).


En lo político, la propuesta de una "casa común asiática" abierta al exterior y comprometida con un nuevo orden de seguridad debiera permitir incrementar la influencia global propia y del continente y garantizar el acompañamiento de las transformaciones económicas de las últimas décadas con avances que preserven la estabilidad blindando la región frente a dinámicas de diverso signo que la subordinen o la hagan más dependiente de actores externos.

 

En el ámbito de la seguridad, la Conferencia sobre Interacción y Medidas de Construcción de la Confianza en Asia (Cica), vestida de gala en la cumbre de Shanghai de mayo último, concreta una plataforma propiamente asiática para gestionar los contenciosos regionales. Si la Cica logra consolidarse como un sistema de seguridad multilateral que funcione conforme a parámetros no deudores de los criterios y políticas occidentales, en el desarrollo de Asia y del mundo se atisba otro futuro. Pero por el momento nos movemos aún en el plano del simbolismo y de las buenas intenciones. Ahora, bajo presidencia china tras el relevo otorgado por Turquía, la Cica encara el reto de erigirse como principal referencia en materia de seguridad de esa nueva Asia que con el 67 % de la población mundial y un volumen económico equivalente a la tercera parte del global, podría, en sólo tres lustros, representar la mitad del Pbi total del planeta.


En otro plano, la Organización de Cooperación de Shanghai seguiría centrada preferentemente en la lucha contra el terrorismo. Las autoridades de Beijing tienen motivos más que sobrados para temer el contagio terrorista en Xinjiang. Les interesa, en efecto, combatir el extremismo religioso en los países vecinos, incluyendo aquellos de Asia Central donde las conexiones son evidentes con la insurgencia uigur. En línea con el llamado Proceso de Estambul, promovido por Turquía, China apuesta por la reconciliación entre las diferentes facciones afganas como germen de la estabilidad en el país.


La heterogeneidad del continente, a falta de un espíritu de comunidad, y la multitud de complejidades y tensiones que habitan en su seno, aconsejan que cualquier propuesta de entendimiento para la región incorpore valores como el respeto a la diversidad y el diálogo en igualdad de condiciones. Esto obliga a prescindir de tamaños y a desarrollar políticas inclusivas que permitan enfrentar las amenazas comunes eludiendo el regreso de viejos vasallajes.


China encuentra en Japón e India un primer frente de resistencia, ambos poco inclinados a aceptar sus afirmaciones de soberanía y estrategias de influencia. Beijing intenta multiplicar su ofensiva diplomática para hacer contrapeso en la báscula estratégica de Washington, pero cuando sus acciones van acompañadas de conductas desestabilizadoras en los litigios territoriales y mares aledaños, las tensiones se inflaman facilitando la plasmación de alianzas que complican el juego chino, especialmente entre Hanói y Nueva Delhi, que incrementan su cooperación en el campo de la energía y la defensa, pero también involucrando a otros países, como Filipinas.


La preponderancia económica de China le otorga una posición privilegiada pero no le garantiza la confianza de los países vecinos. Su activísima diplomacia de vecindad no puede pasar por alto un diálogo profundo con Estados Unidos sobre el orden futuro de la región a fin de conjurar los riesgos de desestabilización. En cualquier caso, su regreso al centro del sistema internacional pasa por la consolidación primero de su liderazgo en la región inmediata. Y a la vista está, en ello se afana.
* Director del Observatorio de la Política China. En Uruguay exclusivo para Brecha.

Publicado enInternacional
Viernes, 26 Diciembre 2014 20:31

El imperio del consumo

El imperio del consumo

La explosión del consumo en el mundo actual mete más ruido que todas las guerras y arma más alboroto que todos los carnavales. Como dice un viejo proverbio turco, quien bebe a cuenta, se emborracha el doble. La parranda aturde y nubla la mirada; esta gran borrachera universal parece no tener límites en el tiempo ni en el espacio. Pero la cultura de consumo suena mucho, como el tambor, porque está vacía; y a la hora de la verdad, cuando el estrépito cesa y se acaba la fiesta, el borracho despierta, solo, acompañado por su sombra y por los platos rotos que debe pagar. La expansión de la demanda choca con las fronteras que le impone el mismo sistema que la genera. El sistema necesita mercados cada vez más abiertos y más amplios, como los pulmones necesitan el aire, y a la vez necesita que anden por los suelos, como andan, los precios de las materias primas y de la fuerza humana de trabajo. El sistema habla en nombre de todos, a todos dirige sus imperiosas órdenes de consumo, entre todos difunde la fiebre compradora; pero ni modo: para casi todos esta aventura comienza y termina en la pantalla del televisor. La mayoría, que se endeuda para tener cosas, termina teniendo nada más que deudas para pagar deudas que generan nuevas deudas, y acaba consumiendo fantasías que a veces materializa delinquiendo.


El derecho al derroche, privilegio de pocos, dice ser la libertad de todos. Dime cuánto consumes y te diré cuánto vales. Esta civilización no deja dormir a las flores, ni a las gallinas, ni a la gente. En los invernaderos, las flores están sometidas a luz continua, para que crezcan más rápido. En las fábricas de huevos, las gallinas también tienen prohibida la noche. Y la gente está condenada al insomnio, por la ansiedad de comprar y la angustia de pagar. Este modo de vida no es muy bueno para la gente, pero es muy bueno para la industria farmacéutica. EEUU consume la mitad de los sedantes, ansiolíticos y demás drogas químicas que se venden legalmente en el mundo, y más de la mitad de las drogas prohibidas que se venden ilegalmente, lo que no es moco de pavo si se tiene en cuenta que EEUU apenas suma el cinco por ciento de la población mundial.

 

«Gente infeliz, la que vive comparándose», lamenta una mujer en el barrio del Buceo, en Montevideo. El dolor de ya no ser, que otrora cantara el tango, ha dejado paso a la vergüenza de no tener. Un hombre pobre es un pobre hombre. «Cuando no tenés nada, pensás que no valés nada», dice un muchacho en el barrio Villa Fiorito, de Buenos Aires. Y otro comprueba, en la ciudad dominicana de San Francisco de Macorís: «Mis hermanos trabajan para las marcas. Viven comprando etiquetas, y viven sudando la gota gorda para pagar las cuotas».

 

Invisible violencia del mercado: la diversidad es enemiga de la rentabilidad, y la uniformidad manda. La producción en serie, en escala gigantesca, impone en todas partes sus obligatorias pautas de consumo. Esta dictadura de la uniformización obligatoria es más devastadora que cualquier dictadura del partido único: impone, en el mundo entero, un modo de vida que reproduce a los seres humanos como fotocopias del consumidor ejemplar.

 

El consumidor ejemplar es el hombre quieto. Esta civilización, que confunde la cantidad con la calidad, confunde la gordura con la buena alimentación. Según la revista científica The Lancet, en la última década la «obesidad grave» ha crecido casi un 30% entre la población joven de los países más desarrollados. Entre los niños norteamericanos, la obesidad aumentó en un 40% en los últimos 16 años, según la investigación reciente del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Colorado. El país que inventó las comidas y bebidas light, la diet food y los alimentos fat free, tiene la mayor cantidad de gordos del mundo. El consumidor ejemplar sólo se baja del automóvil para trabajar y para mirar televisión. Sentado ante la pantalla chica, pasa cuatro horas diarias devorando comida de plástico.

 

Triunfa la basura disfrazada de comida: esta industria está conquistando los paladares del mundo y está haciendo trizas las tradiciones de la cocina local. Las costumbres del buen comer, que vienen de lejos, tienen, en algunos países, miles de años de refinamiento y diversidad, y son un patrimonio colectivo que de alguna manera está en los fogones de todos y no sólo en la mesa de los ricos. Esas tradiciones, esas señas de identidad cultural, esas fiestas de la vida, están siendo apabulladas, de manera fulminante, por la imposición del saber químico y único: la globalización de la hamburguesa, la dictadura de la fast food. La plastificación de la comida en escala mundial, obra de McDonald's, Burger King y otras fábricas, viola exitosamente el derecho a la autodeterminación de la cocina: sagrado derecho, porque en la boca tiene el alma una de sus puertas.

 

El campeonato mundial de fútbol del 98 nos confirmó, entre otras cosas, que la tarjeta MasterCard tonifica los músculos, que la Coca-Cola brinda eterna juventud y que el menú de McDonald's no puede faltar en la barriga de un buen atleta. El inmenso ejército de McDonald's dispara hamburguesas a las bocas de los niños y de los adultos en el planeta entero. El doble arco de esa M sirvió de estandarte, durante la reciente conquista de los países del Este de Europa. Las colas ante el McDonald's de Moscú, inaugurado en 1990 con bombos y platillos, simbolizaron la victoria de Occidente con tanta elocuencia como el desmoronamiento del Muro de Berlín.

 

Un signo de los tiempos: esta empresa, que encarna las virtudes del mundo libre, niega a sus empleados la libertad de afiliarse a ningún sindicato. McDonald's viola, así, un derecho legalmente consagrado en los muchos países donde opera. En 1997, algunos trabajadores, miembros de eso que la empresa llama la Macfamilia, intentaron sindicalizarse en un restaurante de Montreal en Canadá: el restaurante cerró. Pero en el 98, otros empleados e McDonald's, en una pequeña ciudad cercana a Vancouver, lograron esa conquista, digna de la Guía Guinness.


Las masas consumidoras reciben órdenes en un idioma universal: la publicidad ha logrado lo que el esperanto quiso y no pudo. Cualquiera entiende, en cualquier lugar, los mensajes que el televisor transmite. En el último cuarto de siglo, los gastos de publicidad se han duplicado en el mundo. Gracias a ellos, los niños pobres toman cada vez más Coca-Cola y cada vez menos leche, y el tiempo de ocio se va haciendo tiempo de consumo obligatorio. Tiempo libre, tiempo prisionero: las casas muy pobres no tienen cama, pero tienen televisor, y el televisor tiene la palabra. Comprado a plazos, ese animalito prueba la vocación democrática del progreso: a nadie escucha, pero habla para todos. Pobres y ricos conocen, así, las virtudes de los automóviles último modelo, y pobres y ricos se enteran de las ventajosas tasas de interés que tal o cual banco ofrece.

 

Los expertos saben convertir las mercancías en mágicos conjuntos contra la soledad. Las cosas tienen atributos humanos: acarician, acompañan, comprenden, ayudan, el perfume te besa y el auto es el amigo que nunca falla. La cultura del consumo ha hecho de la soledad el más lucrativo de los mercados. Los agujeros del pecho se llenan atiborrándolos de cosas, o soñando con hacerlo. Y las cosas no solamente pueden abrazar: también pueden ser símbolos de ascenso social, salvoconductos para atravesar las aduanas de la sociedad de clases, llaves que abren las puertas prohibidas. Cuanto más exclusivas, tanto mejor: las cosas te eligen y te salvan del anonimato multitudinario. La publicidad no informa sobre el producto que vende, o rara vez lo hace. Eso es lo de menos. Su función primordial consiste en compensar frustraciones y alimentar fantasías: ¿En quién quiere usted convertirse comprando esta loción de afeitar?

 

El criminólogo Anthony Platt ha observado que los delitos de la calle no son solamente fruto de la pobreza extrema. También son fruto de la ética individualista. La obsesión social del éxito, dice Platt, incide decisivamente en la apropiación ilegal de las cosas. Yo siempre he escuchado decir que el dinero no produce la felicidad; pero cualquier televidente pobre tiene motivos de sobra para creer que el dinero produce algo tan parecido, que la diferencia es asunto de especialistas.

 

Según el historiador Eric Hobsbawm, el siglo XX puso fin a 7.000 años de vida humana centrada en la agricultura desde que aparecieron los primeros cultivos, a fines del paleolítico. La población mundial se urbaniza, los campesinos se hacen ciudadanos. En América Latina tenemos campos sin nadie y enormes hormigueros urbanos: las mayores ciudades del mundo, y las más injustas. Expulsados por la agricultura moderna de exportación y por la erosión de sus tierras, los campesinos invaden los suburbios. Ellos creen que Dios está en todas partes, pero por experiencia saben que atiende en las grandes urbes. Las ciudades prometen trabajo, prosperidad, un porvenir para los hijos. En los campos, los esperadores miran pasar la vida, y mueren bostezando; en las ciudades, la vida ocurre y llama. Hacinados en tugurios, lo primero que descubren los recién llegado es que el trabajo falta y los brazos sobran, que nada es gratis y que los más caros artículos de lujo son el aire y el silencio.

 

Mientras nacía el siglo XIV, fray Giordano da Rivalto pronunció en Florencia un elogio de las ciudades. Dijo que las ciudades crecían «porque la gente tiene el gusto de juntarse». Juntarse, encontrarse. Ahora, ¿quién se encuentra con quién? ¿Se encuentra la esperanza con la realidad? El deseo, ¿se encuentra con el mundo? Y la gente, ¿se encuentra con la gente? Si las relaciones humanas han sido reducidas a relaciones entre cosas, ¿cuánta gente se encuentra con las cosas?

 

El mundo entero tiende a convertirse en una gran pantalla de televisión, donde las cosas se miran pero no se tocan. Las mercancías en oferta invaden y privatizan los espacios públicos. Las estaciones de autobuses y de trenes, que hasta hace poco eran espacios de encuentro entre personas, se están convirtiendo ahora en espacios de exhibición comercial.

 

El shopping center, o shopping mall, vidriera de todas las vidrieras, impone su presencia avasallante. Las multitudes acuden, en peregrinación, a este templo mayor de las misas del consumo. La mayoría de los devotos contempla, en éxtasis, las cosas que sus bolsillos no pueden pagar, mientras la minoría compradora se somete al bombardeo de la oferta incesante y extenuante. El gentío, que sube y baja por las escaleras mecánicas, viaja por el mundo: los maniquíes visten como en Milán o París y las máquinas suenan como en Chicago, y para ver y oír no es preciso pagar pasaje. Los turistas venidos de los pueblos del interior, o de las ciudades que aún no han merecido estas bendiciones de la felicidad moderna, posan para la foto, al pie de las marcas internacionales más famosas, como antes posaban al pie de la estatua del prócer en la plaza. Beatriz Solano ha observado que los habitantes de los barrios suburbanos acuden al center, al shopping center, como antes acudían al centro. El tradicional paseo del fin de semana al centro de la ciudad, tiende a ser sustituido por la excursión a estos centros urbanos. Lavados y planchados y peinados, vestidos con sus mejores galas, los visitantes vienen a una fiesta donde no son convidados, pero pueden ser mirones. Familias enteras emprenden el viaje en la cápsula espacial que recorre el universo del consumo, donde la estética del mercado ha diseñado un paisaje alucinante de modelos, marcas y etiquetas.

 

La cultura del consumo, cultura de lo efímero, condena todo al desuso mediático. Todo cambia al ritmo vertiginoso de la moda, puesta al servicio de la necesidad de vender. Las cosas envejecen en un parpadeo, para ser reemplazadas por otras cosas de vida fugaz. Hoy que lo único que permanece es la inseguridad; las mercancías, fabricadas para no durar, resultan tan volátiles como el capital que las financia y el trabajo que las genera. El dinero vuela a la velocidad de la luz: ayer estaba allá, hoy está aquí, mañana quién sabe, y todo trabajador es un desempleado en potencia. Paradójicamente, los shoppings centers, reinos de la fugacidad, ofrecen la más exitosa ilusión de seguridad. Ellos resisten fuera del tiempo, sin edad y sin raíz, sin noche y sin día y sin memoria, y existen fuera del espacio, más allá de las turbulencias de la peligrosa realidad del mundo.

 

Los dueños del mundo usan al mundo como si fuera descartable: una mercancía de vida efímera, que se agota como se agotan, a poco de nacer, las imágenes que dispara la ametralladora de la televisión y las modas y los ídolos que la publicidad lanza, sin tregua, al mercado. Pero, ¿a qué otro mundo vamos a mudarnos? ¿Estamos todos obligados a creernos el cuento de que Dios ha vendido el planeta unas cuantas empresas, porque estando de mal humor decidió privatizar el universo? La sociedad de consumo es una trampa cazabobos. Los que tienen la manija simulan ignorarlo, pero cualquiera que tenga ojos en la cara puede ver que la gran mayoría de la gente consume poco, poquito y nada necesariamente, para garantizar la existencia de la poca naturaleza que nos queda. La injusticia social no es un error que se debe corregir, ni un defecto que se debe superar: es una necesidad esencial. No hay naturaleza capaz de alimentar un shopping center del tamaño del planeta.

Publicado enCultura