El envejecimiento, el talón de Aquiles de China

Cuando se abordan las vulnerabilidades o las fortalezas de un país, la mirada suele focalizarse en la potencia de su economía o en el poder de sus fuerzas armadas. Pero el siglo XXI asistirá a un descenso consistente de la población del planeta, que en el último tercio perderá hasta 900 millones de habitantes, según algunos estudios.

 

Algunos expertos consideran que una disminución de un 20% en la población, "generaría una situación dramática" por el desplome del consumo, la escasez de mano de obra y "las dificultades para financiar los fondos de pensiones".

En China se registra un importante debate al respecto, pero el foco está puesto en el impresionante envejecimiento de la población. El espejo donde mirarse es Japón, que tuvo un notable crecimiento económico entre 1960 y 1980, pero el envejecimiento se convirtió en un problema para el país.

Takahiro Nakamae, embajador de Japón en la Argentina, dijo a La Nación que el mayor desafío que enfrenta actualmente su país es "la disminución de la población y su envejecimiento". Ambas tendencias van de la mano.

Menor población activa supone que cada vez menos trabajadores sostienen a más jubilados y que la demanda se contrae, ya que el sector más dinámico en el consumo son los jóvenes. Japón pasará de los 126 millones actuales a solo 90 millones en 2060, cuando el 40% de la población estará jubilada.

El periódico del PCCh Diario del Pueblo, sostiene que "el mayor problema demográfico al que se enfrenta China actualmente es el envejecimiento poblacional". Los datos son alarmantes: "A fines del 2019 había 254 millones de chinos con 60 años o más. Este grupo cifraba el 18,1% de la población. Se espera que a mediados de este siglo llegue a 500 millones, un 35-36%. Esta realidad convertirá a la sociedad china en una de las más envejecidas del mundo".

En Japón hoy los mayores de 65 años representan el 27% de la población, lo que puede dar una idea de los problemas en los que se encuentra la segunda economía del mundo, si no se toman medidas rápidas, como acaba proponer el Quinto Pleno del XIX Comité Central del PCCh.

No obstante, el mismo periódico sostiene que "abordar este problema se convertirá en un dolor de cabeza". Como suele hacer la dirección china, su máximo organismo decidió "aumentar la reserva de riqueza para hacerle frente a una población más necesitada de apoyo", ya que considera que "la mejor manera de equilibrar una sociedad envejecida es impulsar el desarrollo económico".

Sin duda las autoridades del gobierno y del Partido Comunista hacen una lectura adecuada:

"El rápido envejecimiento de la sociedad hará que sea más difícil para China sostener su crecimiento económico, se deben tomar medidas para aumentar la demanda interna y promover un desarrollo sostenible y de alta calidad mediante la profundización de la reforma estructural del lado de la oferta".

Una de las apuestas más fuertes para combatir los efectos del envejecimiento, consiste en:

  • "transformarse en una potencia con capital humano de alta calidad",
  • mejorar los sistemas de seguridad y seguro médico de la vejez
  • y ofrecer productos y servicios de alta calidad para los ancianos.

Como señala Global Times, otra de las medidas estelares consiste en "mejorar la planificación familiar", lo que supone impulsar la tasa de fecundidad, con medidas como la eliminación de la política de hijo único, que había sido tomada 40 años atrás para evitar la superpoblación del país, y avanzar hacia "una política del tercer hijo en el nuevo período del plan de cinco años".

El problema es que desde 2017 los nacimientos vienen disminuyendo, en algunas regiones hasta un 20% anual, cuando eñ número de mujeres en edad fértil viene cayendo a razón de 4,5 millones cada año.

Para revertir esta situación, expertos consultados por Global Times contemplan no sólo eliminar las sanciones a quienes tengan más hijos de los permitidos, sino que "las mujeres solteras que tienen hijos, o que las parejas del mismo sexo que desean tener hijos, probablemente encuentren menos restricciones en el futuro", algo que no entraba en la discusión tiempo atrás.

Debe recordarse que hasta ahora, aunque se está relajando el control, violar la política de planificación familiar (sólo dos hijos desde 2016) puede provocar el despido de funcionarios y empleados de empresas estatales, además de multas.

Otro problema, como destaca la agencia Xinhua, es que más de un tercio de las familias que ya tienen un hijo, no quieren un segundo. Tener un hijo es muy caro. "Cuesta entre 20.000 y 30.000 yuanes (unos tres mil dólares) al año para una familia en una gran ciudad criar a un hijo, desde el nacimiento hasta la universidad, sin incluir el costo de oportunidad, el tiempo y la energía de los padres", destaca la agencia gubernamental.

Por eso uno de los objetivos es abaratar los servicios para los cuidados de los niños y niñas, ya que se reconoce "la falta de instalaciones para el cuidado de los niños, educación de calidad y atención médica adecuada", que no contribuyen a que las familias se decidan a tener más hijos.

Sin embargo, las medidas que tome el gobierno chocan con una cultura urbana de las clases medias, cada vez más numerosas, que han adoptado modos de vida individualistas similares a los de Occidente.

Un reciente informe del Ministerio de Asuntos Civiles difundido por South China Morning Post, muestra que "la población única de China" (o sea los solteros) "ha alcanzado los 240 millones de personas". Hay 77 millones de hogares solteros, y se espera que aumenten a 92 millones el próximo año. "China tiene ahora la población individual más grande del mundo".

Una encuesta de 2017 a profesionales solteros mostró que las mujeres estaban menos ansiosas por casarse que los hombres. "Entre los entrevistados, el 55% de los hombres buscaba activamente una pareja, mientras que solo el 37% de las mujeres hacía lo mismo".

La conclusión del periodista del diario de Hong Kong es clara: "Cada vez más mujeres ya no consideran el matrimonio y la maternidad como ritos de iniciación o ingredientes esenciales de una vida feliz. Una mejor educación, mayores ingresos y más opciones profesionales les otorgan la libertad de elegir el estilo de vida que desean".

La sinóloga y politóloga Águeda Parra, sostiene que la situación de las mujeres en China está cambiando de forma muy veloz, donde se registra "una ola de empoderamiento femenino". En una sociedad muy tradicional como la china, con un enorme peso del patriarcado, no llama la atención que en el Informe de Brecha de Género 2018 que elabora anualmente el World Economic Forum, China se sitúe en el puesto 103 de 149 países.

Peor aún, se sitúa en el último lugar en la brecha de género por selección de sexo al nacer, ya que la preferencia por tener hijos varones ha llevado a las familias a abandonar a las hijas y hacer abortos cuando se sabe que la futura hija es mujer. El resultado es un desequilibrio tremendo,  ya que nacen 87 mujeres frente a 100 hombres, con un impacto mayor en las zonas rurales.

Modificar este conjunto de desequilibrios, no parece nada sencillo. Porque se conjugan las herencias históricas de una de las sociedades más conservadoras del planeta, con una política de la revolución china que pareció razonable en un principio, pero que ha dado resultados muy contradictorios.

12:06 GMT 23.11.2020(actualizada a las 12:08 GMT 23.11.2020) URL corto

 

Publicado enInternacional
Sábado, 21 Noviembre 2020 05:39

Genealogía del autoritarismo

Genealogía del autoritarismo

Panorama del debate sobre autoritarismo

El debate sobre autoritarismo, en singular, o autoritarismos, en plural, en América Latina, tiene como dos referentes concretos. El primero, la dictaduras militares de la década de los setenta, incluso alargándose en la década de los ochenta, que pueden haber comenzado antes, en la década de los sesenta, como en el caso boliviano; el segundo, los “gobiernos progresistas”, particularmente centrada la discusión en las gestiones del gobierno de la revolución bolivariana de Venezuela. El primer referente tiene como horizonte, de la interpelación críticaypolítica en los análisis, la transición a la democracia; el segundo referente tiene como eje argumentativo del análisis o de la interpretación la defensa de la Constitución, aprobada en los “procesos de cambio”, que encumbraron a los “gobiernos progresistas”. En este caso, es notoria la diferencia de las procedencias discursivas; la distinción de la interpelación de procedencia conservadora o como comúnmente se señala, de procedencia de “derecha”, de la interpelación crítica de procedencia radical o de la “izquierda” crítica.

En la historia del debate sobre autoritarismo, considerando los dos referentes señalados, es decir, las dos etapas del debate sobre autoritarismo, ambos campos discursivos, a pesar de sus diferentes preocupaciones enunciadas, comparten el juicio teórico político sobre el autoritarismo. Consideran al autoritarismo como una entidad o fenómeno aislable, como una anomalía política, respecto de la norma y regularidad política moderna, respecto de la institucionalidad establecida.  Por otra parte, tienden a la denuncia moral del autoritarismo, dejando entrever más la descalificación moral del autoritarismo que su análisis, comprensión, entendimiento y conocimiento del fenómeno y su funcionamiento. Aunque hay que remarcar, sobre todo con respecto al primer referente y la primera etapa del debate, la minuciosa descripción del ejercicio de poder de la dictaduras militares. En la segunda etapa, la relativa al segundo referente, no se puede decir lo mismo; pues se nota, mas bien, una premura en interpelar, denunciar y acusar al “gobierno progresista” por sus incumplimientos, que un esmero por describir lo que ocurre.

Las diferencias, lo que no comparten los dos campos discursivos del debate, tienen que ver, primero, con la coyuntura y el período. Se trata de coyunturas y períodos distintos, que manifiestan problemáticas distintas. Las dictaduras militares conculcan la democracia institucional por medio de las armas; el golpe militar es el procedimiento para hacerlo; en cambio, los “gobiernos progresistas” emergen del ejercicio de la democracia, de la votación de mayoría absoluta. La crítica de “derecha” asume que se trata de “gobiernos socialistas” y que aplican el método “bolchevique”; argumento delirante, fuera de contexto y falto de conocimiento. La crítica de “izquierda”, mas bien, hace hincapié en la “traición” al “proceso de cambio”; remarca el retroceso y la degradación de la “revolución”, dada en las formas de transición democráticas. La conculcación de la democracia no solo aparece, en este caso, como incumplimiento de la Constitución, como desinstitucionalización del ejercicio político, sino por no ejercer la democracia participativa.

El autoritarismo en ambos casos, en los dos campos discursivos, cobra distinto sentido teórico y político. El autoritarismo de las dictaduras militares es concebido como “fascismo” criollo; en cambio, el autoritarismo de los “gobiernos progresistas” es concebido como monopolio de la cúpula de poder, en los marcos de la democracia formal, incluso como usurpación de la voluntad popular. En consecuencia, no se habla de lo mismo, no se habla de la misma manera de autoritarismo; se trata de autoritarismos diferentes. Entonces, por lo menos se debe tener en cuenta la polisemia del término autoritarismo.

Un balance rápido de ambos contextos del debate sobre autoritarismo, puede resumirse de la siguiente manera: El debate sobre autoritarismo en la segunda etapa, relativo al segundo referente, el de los “gobiernos progresistas”, aparece endémico, provisional, apresurado; mostrando más elocuencia en la denuncia que en el análisis y la comprensión del fenómeno; en cambio, el debate en la primera etapa, relativo al primer referente, el de las dictaduras militares, aparece más sólido, más consistente, más elaborado, sobre todo en lo que respecta a las detalladas y minuciosas descripciones, que ya hacen a la comprensión del fenómeno.

Los límites epistemológicos en ambos campos discursivos, relacionados a las dos etapas del debate, se encuentran cuando se considera al autoritarismo como anomalía y no ver que se trata de síntomas sobresalientes en el acontecer político y en el ejercicio de poder. Este aislar el autoritarismo de los procesos efectivos políticos y del poder, limita el alcance analítico y crítico de los mencionados debates. Otra limitante se encuentra en la premisa moral de los juicios, que tienden más a la denuncia que a la comprensión del fenómeno político desmesurado.

Jerarquía, autoridad y poder 

Hay que tomar también al poder como efecto; es decir, como consecuencia de un monopolio o de una diferencia establecida institucionalmente; por ejemplo, la jerarquía; así también la autoridad. El sentido común ha llamado al abuso de autoridad autoritarismo. El autoritarismo vendría a ser entonces algo así como el exceso del uso de la autoridad, más allá de las atribuciones otorgadas institucionalmente. Solo que este abuso de autoridad es legalizado por interpretaciones arbitrarias de las mismas atribuciones otorgadas institucionalmente; por ejemplo, por la democracia formal. Del autoritarismo al totalitarismo hay un trecho que hay que recorrer. Esto ocurre cuando incluso se descartan las atribuciones institucionales otorgadas por la Ley; suspendiendo la institucionalidad establecida, con la excusa de que se está en emergencia; de que se requiere salvar el origen mismo de la institucionalidad; la nación, el Estado, la seguridad del Estado, el bien común de la nación. 

Desde la perspectiva expuesta, se puede hacer varias historias del autoritarismo,  incluso encontrar peculiaridades lugareñas y de períodos, indicando diferencias y analogías. Se puede hacer una sociología del autoritarismo, también una psicología; incluso teorizar sobre este fenómeno generalizado. Sin embargo, a pesar de todas estas interpretaciones del autoritarismo, no parece no solamente agotado el tema, sino, sobre todo, no logrado explicar en sus genealogías. ¿Cómo nacen los autoritarismos? ¿Cuándo emergen y en qué condiciones? ¿Son estos abusos de atribuciones, otorgadas institucionalmente, autoritarismos o, mas bien, encuentran su explicación en otras significaciones y conceptualizaciones  más amplias? Vamos a tratar de abordar los problemas que plantean estas preguntas.

No parece encontrarse su origen, el origen del autoritarismo, sino en las mismas relaciones y estructuras sociales, que establecen las sociedades humanas. Es en estas relaciones sociales que debemos buscar el germen, por así decirlo, de lo que comúnmente se denomina autoritarismo. ¿Éste se encuentra en la delegación y reconocimiento de un mando? No estamos suponiendo, en la pregunta, que todo mando implica el devenir autoritario; sino que el mismo mando contiene esa posibilidad de emergencia del autoritarismo, que puede darse bajo ciertas condiciones de posibilidad históricas.

El mando es la conducción del grupo, del colectivo, del pueblo, de la sociedad. Esta conducción puede quedar circunscrita a la persona, que encarna el símbolo cultural del mando o, mas bien, puede estar regida por reglas compartidas. Pero, de todas maneras, el mando ya es una designación social, además de otorgarle atribuciones acordadas. El mando también es un lugar preciso en lo que puede considerarse el nacimiento de la jerarquía. El mando marca la diferencia entre el que manda y los y las mandadas.

No se puede, por lo tanto, zafar el fenómeno de autoritarismo del cuadro de las jerarquíassociales establecidas. La autoridad, sin ser todavía autoritarismo, es inmediatamente una jerarquía; marca la diferencia. Tampoco la jerarquía es, de ninguna manera, autoritarismo,  sino que aparece como una de las condiciones de posibilidad del autoritarismo. La jerarquía, que es la marca de la diferencia, puede, bajo determinadas condiciones de posibilidad, ser usada en función del autoritarismo. El uso excedentario del puesto de autoridad, el usoexagerado de la jerarquía, derivan en este fenómenodel ejercicio del poder en su forma de autoritarismo.

¿Cuáles son las otras condiciones de posibilidad del autoritarismo? Desde la perspectiva de la complejidad, el fenómeno del autoritarismo – manteniendo todavía este término – no responde a una causa o algunas causas, no es un fenómeno determinado por determinismos claros y evidentes; sino que integra o, si se quiere, sintetiza varios procesos concurrentes. La autoridad y la jerarquía están ungidas de simbolismos compartidos en la cultura asumida y heredada. Estos simbolismos, las alegorías simbólicas, las narrativas culturales, cargan de densidadesimaginarias a la autoridad y a la jerarquía. En otras palabras, la autoridad y la jerarquía son asumidas a través de los mitos heredados, las narrativas transmitidas, las alegorías redituadas y los símbolos compartidos.

La autoridad y la jerarquía aparecen no como comúnmente se dice, con naturalidad, sino como realidadmanifestada en sus diferencias y distinciones; en otras palabras, como cultura, considerando la diferencia entre cultura y naturaleza, que establece Claude Lévi-Strauss en sus investigaciones sobre la racionalidad inherente a las mitologías. Se hable de divinidad en el caso del soberano o monarca, se hable de mediación con la divinidad, o se le atribuya la descendencia de los héroes fundadores, se narra la ineludible presencia de la realidadimaginada, que aparece en los conglomerados de sus cuadros de diferencias y jerarquías sociales. La cultura es pues la condición deposibilidad del imaginario social, donde se refleja la realidad. Pero, también, bajo determinadas condiciones puede convertirse en condición de posibilidad del autoritarismo. Dicho de manera muy simple y esquemática, pasa como la cultura nos digiera: tu deber es obedecer; tu lugar es el de la obediencia. La cultura aparece pues como el substrato imaginarioe institucional que sostiene las relaciones sociales establecidas, sus estructuras, sus mallas institucionales. También, puede convertirse en el substrato que sostiene el fenómeno del autoritarismo.

Hasta aquí, que todavía es poco, tomando en consideración lo expuesto, se puede anotar que las tesis que apuntan a explicar el autoritarismo como un fenómeno que se desvía de lo instituido quedan levitando; sobre todo, cuando caen en la inclinación moral por la culpa, por culpabilizar; el espíritu culpable. Como si los personajes referenciales del autoritarismo fuesen los culpables del autoritarismo que despliegan. El autoritarismo no responde al mal, que es el mismo demonio, oculto en este conceptoreligioso. El autoritarismo ha sido largamente labrado en los ámbitos de las relaciones sociales, en sus estructuras estructurantes, en las armaduras culturales.

Puede decirse, para escapar de esta generalización, que la democracia – tal como se ha formalizado e institucionalizado en la modernidad – precisamente sale de las tradiciones y de las formas de poder heredadas, anteriores a la modernidad. Sin embargo, esta escapatoria teórica no es sostenible. La misma democracia formal, al preservar la autoridad y la jerarquía como cimientos de la estructura de la república, contiene también la posibilidad que bajo determinadas condiciones se genere el autoritarismo. Aunque se puede aceptar que la democracia es la que obstaculiza la generación del autoritarismo.

¿A dónde vamos con todo esto? Adelantándonos, apuntamos a la crítica deconstructiva de la cultura, de las relaciones sociales, de la autoridad, de la jerarquía, incluso del mando.   

Hipótesis teóricas hacia una 

crítica deconstructiva de las formaciones discursivas y las estructuras prácticas de los autoritarismos

1. Las relaciones sociales no solo son prácticas, recurrentes o nuevas; tampoco solo asociaciones, composiciones y combinaciones de composiciones dadas por las asociaciones, como dijimos; mucho menos son lazos, como supone la sociología, de manera figurativa; sin embargo, esta metáfora dice mucho en lo que denota y connota. Las relaciones sociales están internalizadas, forman parte de esquemas de comportamiento y de conductas, inclusos de maneras de pensar. Las relaciones sociales hacen al mundo social.

2. Las relaciones sociales son cultura, economía, política, en ejercicio. Contienen en su seno, por así decirlo, las posibilidadesoperatorias de las prácticas mismas sociales.

3. Las relaciones de poder se realizan en las relaciones sociales, que las contienen. En parte el secreto del poder se halla en las estructuras estructurantes y en las composiciones fundamentales de las relaciones sociales. Se puede decir que el poder anida en las relaciones sociales.

4. El fenómeno comúnmente llamado autoritarismo, también se halla incubado en las relaciones sociales.

5. En el caso del autoritarismo, las culturas signadas por las tradiciones patriarcales son terrenos fértiles donde germina el autoritarismo.

6. Las culturas propensas al autoritarismo conforman composicionesfundamentales simbólicas, alegóricas, míticas y narrativas, definiendo el centro del imaginario cultural en la figura inaugural del gran padre, el patriarca de todos los tiempos, el varón por excelencia, el masculino por antonomasia, la virilidad suprema. Las religiones monoteístas son las que mejor expresan esta narrativa patriarcal.

7. Con la supuesta desacralización, tesis sociológica de la modernidad, las narrativasmodernas no han salido de las tramas patriarcales. Al contrario, las han reestablecidos en las narrativas modernas; la novela, la filosofía moderna, las ciencias humanas y sociales. Las narrativas políticas son elocuentes en las nuevas figuras y tramas patriarcales

8. La herencia y la continuidad patriarcal, en otras tramas y narrativas, las modernas, presenta de manera distribuida las figuras patriarcales, menos condensadas y densas que las figuras patriarcales de las religiones monoteístas; empero, más proliferantes.

9. Esta proliferación patriarcal, en la variedad de sus tonalidades y formas, sostiene también la variedad proliferante de las figuras y formas del autoritarismo, en distintas escalas; desde micro-escalas hasta macro-escalas.

10. La aparición de formas autoritarias políticas en las sociedades regidas por la democracia formal, las repúblicas, muestra claramente que la democracia institucionalizada no ha salido de las esferas y horizontes-culturales definidos por las estructuras estructurantes patriarcales. De manera más evidente se nota este anclaje en el patriarcalismo en otra ideología moderna, la socialista; ideología que condensa figuras fuertes patriarcales en los lideres y caudillos “revolucionarios”. Liberalismo y socialismo son las dos grandes narrativas del patriarcalismomoderno.

11. De una manera barroca se presentan las figuras patriarcales en la ideología populista. En este caso, los patriarcas, símbolos enaltecidos y hasta endiosados, no son solo la apología del conductor de la “revolución”, algo que puede apreciarse en las exposiciones de la estética del realismo socialista, sino que los caudillos nacional-populares aparecen como si fuesen encarnaciones mesiánicas. En consecuencia, lo barroco de la expresión es esta combinación entre la memoria religiosa y la promesa populista, incluso, en algunos casos y recientemente, la promesa socialista.

12.Se puede decir que lo anterior más se refiere a las condiciones de posibilidad culturales del autoritarismo. Las condiciones de posibilidad sociológicas del autoritarismo tienen que ver con las instituciones sociales constituidas e institucionalizadas por el Estado.

13. Las condiciones de posibilidades culturales y sociológicas del autoritarismo como que articulan, en los nudos de sus tejidos, las condiciones de posibilidad políticas del autoritarismo.

14. En gran parte del transcurso de la modernidad, la política era un asunto de hombres. Las luchas feministas por la igualdad, primero política, suponiendo la igualdad jurídica, politizaron el referente, hasta entonces pasivo, de la mujer. Politizando sus prácticas, sus quehaceres, sus formas corporales y sus formas expresivas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que ésta es una política de emancipación o, si se quiere, política en pleno sentido de la palabra; no la política, en sentido restringido, como la democracia formal.

15. La interpelación feminista ha logrado poner en evidencia el mitomasculino, afincado en el paradigma patriarcal Ha logrado cuestionar las pretensiones machistas, en lo que respecta a la diferencia instituida de género. En esta perspectiva ha dado apertura al ejerciciodeprácticas democrática de mayor alcance que el ejercicio de la democracia institucional. Sin embargo, el sistema-mundo político sigue estructurado en los cimientos patriarcales. En consecuencia, los autoritarismos siguen proliferando.

 

Genealogías modernas de los autoritarismos 

Hemos dicho que la autoridad no es inmediatamente ni exactamente autoritarismo, ni lleva necesariamente al autoritarismo; el autoritarismo corresponde al uso excedentario de la autoridad. Este uso excedentario adquiere no solo características privadas, el uso de la autoridad para beneficio privado, no solo implica la imposición de una voluntad personal por sobe la voluntad general, sino que a este uso excedentario se lo unge de simbolismos que lo legitiman imaginariamente, por así decirlo. Los mitos, la ideología, el sentido común, juegan su papel en esta legitimación imaginaria del uso excedentario. Ocurre como que las prácticas asociadas a la reproducción de los mitos, de la ideología, del sentido común, conformen otras reglas fuera de las reglas constituidas institucionalmente. Por ejemplo, estas reglas  excedentarias tienen que ver con las atribuciones imaginarias que se le otorgan a la autoridad; la figura de una especie de mesías es de las atribuciones imaginarias repetidas por pueblos, que encuentran la encarnación de la promesa en un líder, en un caudillo. Otro ejemplo es cuando se figura al conductor o al ideólogo como la encarnación misma de la “revolución” en marcha. Algo parecido a la figura de mesías de los caudillospopulistas, sin embargo, distinto por su modulación más moderna, más abstracta e instrumental. Entre los dos casos, el de la convocatoria del mito, la del caudillo, y el de la convocatoria ideológica, se puede citar un tercer ejemplo, el del jefe, que encarna el espíritu de la nación. En este caso, la figura es mixta, responde por analogías a la convocatoria del mito, al símbolo del caudillo, combinada por analogías con la convocatoria ideológica, con el significado iluminista del ingeniero social. En este caso funciona como legitimación imaginaria una ideología menos elaborada, más elemental, atiborrada por mitos.

En los tres casos mencionados, como ejemplos, el paradigma culturaldelpatriarca es elocuente. ¿Por qué el paradigma patriarcal sustenta la proliferación de autoritarismos, sobre todo de los autoritarismos en los de modos de gubernamentalidad totalitarias?  ¿Qué tiene el paradigma patriarcal para que esto ocurra? Hay que aclarar que cuando hablamos del paradigma patriarcal no nos referimos a la pluralidad de perfiles de padres concretos; en la realidad efectiva la pluralidad de perfiles de padres responde a multiplicidad de procesos culturales, sociales, económicos, articulados de manera singular en períodos y contextos determinados. Hablamos del imaginario simbólico aterido en las subjetividades sociales, colectivas, populares. Este imaginario concibe un padre simbólico no solo como autoridad familiar sino con derecho consuetudinario a ser autoritario. Este autoritarismo es valorado como indispensable y necesario, además de apreciado como bueno. Parece que este padre simbólico tiene como substrato el imaginario religioso del Dios monoteísta, más cerca de Jehová que del perfil del Dios cristiano, mucho más lejos del Dios más abstracto musulmán.  Jehová hasta llega a ser iracundo; en el viejo testamento Jehová aparece, en varios pasajes, despiadado en el castigo, exigente en las pruebas, que se vuelven supremas, aunque también aparece, en otros pasajes, como misericordioso.

El padre simbólico del paradigma patriarcal es como una mediación de Dios en la tierra; aparece como absoluta autoridad, además con plenos derechos al castigo y a las exigencias; su autoritarismo es prácticamente sacralizado, pues su potestad es de todo poderoso, aunque en una escala pequeña, comparándolo con la omnipresencia de Dios. ¿Por qué esta aproximación del imaginario patriarcal con el imaginario religioso? ¿Por qué se unge al padre imaginado con estos simbolismosabsolutos? Los atributos del padre simbólico no se los busca en el derecho familiar, sino en los atributos divinos. Este acercamiento imaginario puede demandar lo mismo que la religión demanda; la fe, la entrega, la servidumbre, la obediencia. Como decían los críticos iluministas, lo repetimos para ilustrar, que en estas relaciones de dependencia absoluta no entra la razón sino la creencia.

Por otra parte, para seguir situándonos, no es exactamente en las familias donde se pone en juego este imaginario del padre absoluto, aunque se lo haga de manera matizada, sino, mas bien, en los ámbitos sociales, sobre todo donde se ponen en juego las relaciones del poder, en escala nacional. Donde se insiste, figurativamente, sobre los atributos absolutos del patriarca es en la política. Se exige al pueblo fe, creencia ciega, entrega, obediencia, sumisión, ante el caudillo, el líder o el jefe. Incluso cuando se trata del despliegue de la ideología, aunque las formaciones discursivas desenvueltas en la ideología pretendan cierta exposición “racional”, la demanda de obediencia y sumisión, abnegación y entrega, no emerge de esta argumentación, sino de la recóndita tramadelmito

La primera consecuencia que sacamos, de manera hipotética e interpretativa, de lo expuesto, es que lo que se denomina autoritarismo, como fenómeno político peculiar, no responde a factores individuales, psicológicos, carismáticos, como el análisis político se inclina a explicar; tampoco se explica por transgresiones a la institucionalidad y a la Ley; así como a suspender el Estado de Derecho; que son otras interpretaciones del análisis político. Sino que tiene raíces en el subsuelo mismo de la cultura.

En las historias políticas de la modernidad no es un fenómeno general el de la forma de gubernamentalidad autoritaria; tampoco son una excepción en la regla; sino que se dan en momentos de crisis múltiple del Estado-nación. Siendo, mas bien, la expresión misma de la crisis política, que se encubre con la máscara la autoridad autoritariasuprema, con la pretensión de salvar al Estado y la nación. Esto no quiere decir que en los demás casos no se da el autoritarismo; en los demás casos no se da en la forma desmesurada tal como se presenta en la forma de gubernamentalidad autoritaria. Sin embargo, aparece en formas matizadas en las repúblicas, que se presentan como ejemplo del respeto a la institucionalidad y a la Constitución. Se puede hablar, en estos casos, de una especie de autoritarismo burocrático; autoritarismo solapado, que se encubre en el manejo de la institucionalidad y de las leyes de una manera leguleya, esquemática e indiscutible; la interpretación correcta es la que da el gobierno y los poderes del Estado. Sin embargo, en estas situaciones se puede acudir a los tribunales competentes, apelando y pidiendo el cumplimiento adecuado de las leyes, la Constitución y los Convenios Internacionales. Quizás estos mecanismos de la república obstaculizan el surgimiento de la emergenciapolítica ante la crisis de la forma de gubernamentalidad autoritaria; empero, las repúblicas no dejan de acudir, cuando pueden y es necesario al autoritarismo burocrático.

La segunda observación que hacemos es que el denominado fenómeno del autoritarismo no puede atribuirse solo a la forma de gubernamentalidad autoritaria, que incluso, en ciertos casos, deriva en la forma de gubernamentalidad totalitaria, sino que debe ser atendido y estudiado en toda su cobertura, abarcando a las formas de gubernamentalidad liberales y las formas de gubernamentalidad neoliberales, además, claro está, de las formas de gubernamentalidad conservadoras. De esta manera tendríamos un panorama completo, donde se desenvuelven y se despliegan las proliferantes formas del autoritarismo, en distintos grados y niveles.

Por otra parte, hay que atender a las situaciones donde incluso los tribunales competentes, nacionales e internacionales, responden a las denuncias, demandas y apelaciones de la misma manera que el autoritarismo burocrático; asumiendo los Derechos Humanos o los Derechos Internacionales establecidos, de una manera esquemática, acudiendo a una interpretación leguleya indiscutible. Esto lo hacen ante determinados problemas que se presentan; por ejemplo, los Derechos de los Pueblos Indígenas; a pesar que ya se cuenta con la Declaración sobre Pueblos Indígenas de Naciones Unidas. Las resoluciones al respecto son, en el mejor de los casos tibias; en otros casos, inútiles o declarativas; en el peor de los casos, mudas. Esto también lo hacen en lo que respecta a la crisis ecológica, llamada “Cambio Climático”; a pesar de que la vida humana en el planeta y la vida de los ecosistemas está en peligro, el comportamiento de los Tribunales Internacionales, de la ONU y la conducta de los organismos internacionales competentes es de una pasmosa apatía. Algo parecido pasa cuando se constatan atropellos contra pueblos y naciones agredidas. Hay más ejemplos, pero no se trata de hacer una lista larga, sino de anotar esta situación. Cuando estamos ante esta situación nos hallamos dentro del autoritarismosolapado globalizado.

La tercera observación anota que el fenómeno del autoritarismo no es un fenómeno circunscrito a la forma de gubernamentalidad autoritaria, tampoco a la forma del autoritarismo burocrático, sino que es un fenómeno globalizado, atendiendo a sus diferentes grados, niveles, intensidades de manifestación.

Ahora bien, ¿este fenómeno proliferante de formas excedentarias del uso de la autoridad es adecuado nombrarlo como autoritarismo? Considerando la interpretación expuesta, el fenómeno del autoritarismo corresponde a substratos histórico-culturales heredados, substratos que sostienen los planos de intensidad cambiantes de la modernidad. En este sentido nos retrotraen a los nacimientosgenealógicos del autoritarismo, que forman parte de las genealogías del poder. El autoritarismo en sus formas más desmesuradas y descomunales nos muestra el origen de la institucionalidad, de la Ley, incluso de la república, que es el de la fuerza, de la guerra inicial, de la guerra de conquista. El autoritarismo devela el origen del Estado, el Estado de Sitio.  Se vuelve a las formas descarnadas del poder, desgarrando las formas institucionales, jurídicas, políticas, del poder constituido e instituido, incluyendo a la república.

Nuestra tesis es que el autoritarismo muestra el vórtice del círculo vicioso del poder. Que las formas institucionales del poder han legitimado las dominaciones polimorfas en las estructuras constituidas; que la república, a pesar de la democracia institucionalizada, tampoco escapa a la vorágine mutante del círculo vicioso del poder. Que las formas de Estado del llamado socialismo real son también otra muestra de la pertenencia a las mutaciones del círculo vicioso del poder. La diferencia radica en que la democracia institucionalizada, la república, recurre a los mismos instrumentos institucionales, a la Constitución, a la Ley, para preservar, sobre todo, para reproducir el poder; cuando la república se encuentra en peligro ante la rebelión social, el Estado moderno recurre legalmente a la declaración del Estado de Sitio, por razones de seguridad. En cambio los socialismos reales instauraron un Estado policial, para proteger, defender y garantizar el curso de la “revolución”. En otras palabras, se vive en un permanente Estado de Sitio, defendiendo el Estado socialista contra la sociedad alterativa. Las formas de gubernamentalidad clientelar, las relativas a los populismos, usan la república como escenario de la convocatoria del mito, usan la autoridad, la Constitución, las leyes, las instituciones, de la manera excedentaria de modo permanente.

Tampoco parece adecuado hablar de totalitarismo, como lo hace Hannah Arendt, en sus excelentes exposiciones y análisis sobre el tema, centrando su enfoque en las experiencias contrastantes del estalinismo, la forma de gubernamentalidad del socialismo real, y del nacional socialismo alemán, más conocido como partido nazi.  Se puede considerar al totalitarismo como el autoritarismo absoluto, cuya desmesura alcanza la totalidad de su manifestación, al abolir la libertad y toda posibilidad de disenso, suspendiendo las formas de la democracia institucionalizadas. Sin embargo, no hay que olvidar que tanto el autoritarismo como el totalitarismo se hallan como posibilidad inherente en las formas de gubernamentalidad establecidas en la historia política de la modernidad. El término totalitarismo es, mas bien, una metáfora teórica de la pretensión desmesurada y obsesiva de control absoluto, de vigilancia completa, de disciplina plena, de parte de del poder.  El concepto de totalitarismo no llega a explicar el fenómeno políticodesmesurado que alude; aunque pueda describirlo de manera exhaustiva y minuciosa.

Es menester insertar el fenómeno de los autoritarismos proliferantes, remarcando, si se quiere, los autoritarismos políticos desmesurados, insertar el fenómeno de los totalitarismos, que son la extensión e intensificación absoluta de los autoritarismos, como partes, composiciones y manifestaciones sintomáticas del círculo vicioso del poder, con todos sus múltiples procesos estructurantes, estructurados, institucionalizados y en decadencia. Comprender sus desenvolvimientos y despliegues como formas perversasdel círculo vicioso del poder. No se pueden aislar estos fenómenos políticos desmesurados del conjunto variado de formas políticas, formas de Estado, sobre todo, tratándose de los Estado-nación y de la república. Genealógicamente no están disociados, ni separados, ni son algo distinto, sino que forman parte, con el conjunto de estas formas de poder institucionalizadas, de la reproducción misma del poder, del devenir del poder, que compone, combina, muta sus diagramas de poder y sus cartografías políticas

Conclusiones

  1. El denominado autoritarismo y su extensión intensiva y demoledora del totalitarismo no son fenómenos aislados en el acontecer político ni tampoco aislables en el análisis; forman parte de las cartografías políticas y de las genealogías del poder. Se puede decir que son como la erupción misma de la crisis política y de la crisis múltiple del Estado-nación.
  1. El fenómeno político del autoritarismo afinca sus raíces en la cultura. La cultura es el substrato que legitima las estructuras de poder establecidas; lo hace a través de símbolos heredados, de mitos que hacen al mundo imaginario, de alegorías que son los hilos de la trama trágica y épica.
  1. El mando, la jerarquía y la autoridad corresponde a distinciones sociales en la organización y funcionamiento sociales; sin embargo, son también los lugares donde germina la genealogía del autoritarismo.
  1. Las relaciones sociales contienen la posibilidad del autoritarismo, sobre todo se realiza esta posibilidad en la proliferación de autoritarismos en distintos niveles y graduaciones en los mapas extendidos por la sociedad.
  1. Se puede hablar del paradigma patriarcal como modelo fundamental,modulador de las conductas y comportamientos sociales; paradigma que opera en los imaginarios sociales, en la cultura, también en la ideología. El paradigma patriarcal hace de estructura codificante y estructura de-codificante; funcionando como heurística y hermenéuticalegitimadora de las dominaciones polimorfas.
  1. El paradigma patriarcal se transfiere a otras narrativas en la modernidad, donde aparece de manera matizada y hasta enmascarada; empero, la función legitimadora sigue siendo efectiva.
  1. La realización y manifestación más evidente del diagrama de poder patriarcal aparece en la convocatoria del mito de la forma de gubernamentalidad populista, también en la forma gubernamental del Estado policial, aunque en este último caso funciona más la ideología, con pretensiones “racionales”, que los mitos e imaginarios
  1. Las luchas emancipadoras, entre ellas las luchas feministas, han cuestionado la ideología dominante, así también el imaginariocultural del paradigma patriarcal, deconstruyéndolo en parte; sin embargo, el paradigma sigue vigente, inscrito en los esquemas de comportamiento y conductas

 Bibliografía

 

Arendt, Hannah:

Los orígenes del totalitarismo. Taurus; Madrid 1998. ¿Qué es la política? Paidós; Barcelona  1997.

CLACSO:

Nación y nacionalismo en América Latina. Jorge Enrique Gonzáles (Editor). CLACSO; Buenos Aires 2007.

De Oro Gutiérrez, Andrés C.:

Hugo Chávez y el autoritarismo en Venezuela en el marco del proceso revolucionario bolivariano (PRB). Monografía de grado presentada como requisito para optar al título de Internacionalista en la Facultad de Relaciones Internacionales de la Universidad Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Universidad colegio mayor de nuestra señora del rosario facultad de relaciones internacionales; bogotá, d.c octubre de 2005.  

Giroux, Henry A.:

El nuevo autoritarismo, la pedagogía crítica y la promesa de la democracia. Revista Electrónica Sinéctica. Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente; Jalisco 2006.

Lévi-Strauss, Claude:

Mítológicas; Tomos I-IV. Siglo XXI; México 1976.

Prada Alcoreza, Raúl:

Acontecimiento político. Amazon; Seattle 2014. También en la serie Cuadernos activistas. Amazon;  Seattle 2017. Círculo vicioso del poder. Amazon; Seattle 2016. Crítica de la ideología. Amazon; Seattle 2015. El lado oscuro del poder. Amazon; Seattle 2016. La ilusión del poder. Amazon; Seattle 2016. La paradoja conservadurismo-progresismo. Amazon; Seattle 2015. Paradojas de la revolución. Amazon; Seattle 2015. Encrucijadas histórico-políticas. Amazon; Seattle 2015. Imaginación e imaginarios radicales. Amazon; Seattle 2015. Episteme compleja. Amazon; Seattle 2015. 

Secretaria de Cultura. Presidencia de la Nación:

América Latina, 200 años y nuevos horizontes. 200 años Bicentenario Argentino; Buenos Aires 2010.

 

Sarsfield, Rodolfo:

La democracia controvertida. Debates y acuerdos en la teoría democrática contemporánea. CLACSO; Buenos Aires 2006.

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EEUU dejó al descubierto la real intención de las criminales sanciones contra Venezuela

18.11.20 - El subsecretario de la Oficina de Recursos Energéticos (ENR, por sus siglas en inglés) del Departamento de Estado de Estados Unidos, Francis R. Fannon, dejó al descubierto la real intención de las criminales sanciones contra Venezuela y la intención gringa de frenar el desarrollo del país-.

Las declaraciones del funcionario se producen en medio del debate sobre los efectos nocivos de las sanciones contra la economía venezolana.

“Las sanciones contra Pdvsa fueron en parte porque el (gobierno) de Maduro ha utilizado los ingresos del petróleo para financiar su propia cleptocracia y otras malintencionadas actividades en la región”, aseveró el funcionario que trabajó en una parte del paquete de sanciones contra el gobierno de Venezuela y su principal empresa estatal.

El más reciente informe de la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos estima que las sanciones "sí están generando repercusiones importantes" en su economía, "trayendo como consecuencia una pérdida importante de bienestar en la población".

"Luego de tres años, los resultados son bastante mediocres (...) la crisis ha empeorado y no se ha logrado el cambio político", señala el texto, tras remarcar que las sanciones no iniciaron la recesión económica ni el colapso financiero en el país pero sí han profundizado el deterioro en la calidad de vida de los venezolanos.

Asimismo, aseguró que la asfixia contra el pueblo venezolano continuará hasta lograr derrocar al gobierno legítimo de Venezuela.

“Estas sanciones continúan porque el problema de Venezuela es Maduro, no nuestras sanciones, y esto lo hemos dicho alto y claro”, contó Fannon al finalizar una conferencia sobre el sector energético.

La idea, señaló el principal funcionario estadounidense en materia de política energética, era “eliminar cientos de miles de barriles de petróleo del mercado que él (Maduro) estaba utilizando para sus actividades ilegítimas”.

Tras la autoproclamación del opositor Juan Guaidó como presidente imaginario en enero de 2019, EEUU recrudeció su política de sanciones en contra del país, en especial, ahogando a su industria petrolera al bloquear sus activos que se encuentran en suelo estadounidense y prohibir las transacciones de individuos estadounidenses con la empresa.

Por: Aporrea. Viernes 20/11/2020

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Tijanóvskaya. La voz de la oposición. Foto: Sipa vía AP Images

Desde mayo pasado, cuando arrestaron a su esposo, Svetlana Tijanóvskaya saltó a la palestra política para defender las libertades en Bielorrusia. En agosto incluso fue la candidata electoral de la oposición unificada que enfrentó al gobierno de Aleksandr Lukashenko, quien lleva 26 años en el poder y se niega a dejarlo pese al veredicto de las urnas. Hoy, desde el exilio, Svetlana habla de sus anhelos de regresar a su país a vivir con mayores libertades. Y sentencia: “Resistiremos al invierno, a la primavera, a lo que sea necesario. No pararemos”.

 

ROMA (Proceso).– "No acepto que se me diga que (nuestro movimiento) ha sido derrotado”, contesta tajante Svetlana Tijanóvskaya cuando se le señala un hecho: tres meses después de las elecciones de agosto pasado en Bielorrusia, en las que los opositores acusaron al presidente Aleksandr Lukashenko de fraude e iniciaron jornadas de protesta, él sigue inamovible y no hay avance en las negociaciones para llevar a cabo nuevos comicios.

“Son tres meses que los bielorrusos salen a la calle, protestan contra este régimen y su violencia y muestran solidaridad. Es una victoria. La forma de pensar de los bielorrusos ha cambiado para siempre; ya hemos ganado. Sólo es cuestión de tiempo”, sostiene desde el exilio la lideresa de la oposición bielorrusa unificada.

Incluso anticipa: “Resistiremos al invierno, a la primavera, a lo que sea necesario. No pararemos”.

Svetlana Tijanóvskaya (Mikashévichy, 1982) tiene 38 años y encabeza la rebelión contra Aleksander Lukashenko, el político europeo que ha estado en el poder durante 26 años y es considerado como una de las últimas reliquias soviéticas. 

Esta batalla sin final hace temblar el tablero geopolítico. Por un lado está el involucramiento de la cercana Rusia –aunque el movimiento de protesta no tiene un marcado sesgo antirruso y el sector económico y de la defensa bielorrusa están fuertemente vinculados a Moscú–; por el otro, está la escalada represiva del gobierno de Minsk y el parangón con la Venezuela de Nicolás Maduro que algunos analistas han hecho.

Hasta mayo pasado, Tijanóvskaya era una figura desconocida. Pero el arresto ese mes de su marido, el bloguero Serguéi Tijankovki –un opositor bielorruso muy activo–, dio un vuelco a su vida. 

Ese hecho la convirtió en la candidata independiente en el proceso electoral que culminó en agosto, pues ella supo aunar los sectores de la oposición y en los últimos tres meses se convirtió en el rostro y voz de un movimiento dispuesto a echar del poder a Lukashenko. 

En esta lucha Tijanóvskaya ha tenido a su lado a otras dos mujeres: Maria Kolesnikova, quien hoy está en la cárcel, y Veronika Tsepkalo, quien optó por el exilió para evitar la prisión.

Desde Vilna (Lituania), donde se refugió tras denunciar el fraude electoral, Tijanóvskaya atendió a esta periodista en una videollamada que culminó con una reflexión sobre la pandemia de la covid-19 y el papel que ella ha desempeñado en este proceso de cambio en Bielorrusia, país inmerso en el estancamiento económico.

 

Nadie nos ha escuchado

 

–¿Señora Tijanóvskaya, se considera aún la presidenta electa de Bielorrusia? –se le pregunta a la opositora bielorrusa. 

–Nunca me consideré así. Algunos me llaman de esa manera pero no le doy importancia; yo misma evito ese término. Lo que es evidente es que hubo fraude en las últimas elecciones y por eso no sabemos cómo votaron los bielorrusos. 

–En efecto, la cuestión es que, tres meses después de su acusación de fraude y de la escalada represiva del gobierno, Luka­shenko sigue ahí y no ha habido avances en la petición de la oposición de una transición que lleve a unas nuevas elecciones. ¿Es una derrota? ¿Qué ha fallado? 

–Nada ha ido mal. Todo está yendo maravillosamente. ¿Ha visto lo que ha pasado y sigue ocurriendo en Bielorrusia? ¡Son tres meses que los bielorrusos salen a la calle, protestan contra este régimen y su violencia, muestran solidaridad! Es una victoria. La forma de pensar de los bielorrusos ha cambiado para siempre. No, no acepto que me diga que ha sido una derrota. Ya hemos ganado; sólo es cuestión de tiempo…

–Pero esto no ha pasado aún. Supongo que estará molesta. 

–Sí que estoy molesta. Se ha declarado presidente sin serlo (pese a que fue reconocido sólo por dos grandes potencias, Rusia y China, Lukashenko juró como presidente en septiembre). Hace como si nada hubiera pasado, como si viviera en otro mundo y nosotros no fuéramos nada. Pero si de verdad fuera un líder se daría cuenta de que los bielorrusos han cambiado y escucharía a su gente. 

“El primer mes nosotros intentamos dialogar con él. No nos respondió. Entonces intentamos buscar la ayuda de mediadores europeos para entablar un diálogo. Pero tampoco nos ha escuchado. 

–¿Cuál es su objetivo ahora? 

–Nuevas elecciones transparentes, libres y justas, con observadores internacionales y una nueva comisión electoral. Y, por supuesto, considerada la violencia sin precedente (de las fuerzas del orden bielorrusas contra los manifestantes) de estos meses, ahora también queremos que los responsables de esas atrocidades sean castigados. 

–¿Qué piensan hacer? 

–Continuar las protestas, manifestarnos hasta el final. No hay manera de que Lukashenko pueda impedirlo; no somos un movimiento que se mueve ahora con un solo líder. Hay mucha autoorganización. No hay nadie que él pueda encarcelar que nos haga colapsar. Queremos vivir con mayores libertades. 

–¿No se está enfriando ya la protesta? 

–El movimiento se está transformando. Tal vez algunos días ha habido menos gente en la calle, por el miedo que hay, pero el reto permanece. No se pueden olvidar todos los golpes, las muertes –al menos tres desde el inicio de las protestas–, los arrestos –de 800 manifestantes el domingo 8 tras una protesta para exigir la renuncia de Lukashenko– . Es duro, pero no nos rendiremos. 

–¿Cree que resistirán al invierno y a la pandemia? 

–Resistiremos al invierno, a la primavera, a lo que sea necesario. No pararemos. El gobierno (de Lukashenko) lo debería entender: la única salida es el diálogo. No queremos que nadie sufra física y económicamente. Queremos diálogo. Tan sencillo como esto: sentarse y hablar. 

–¿Hablar con quién, con Lukashenko? 

–Si hay algo que hemos entendido en estos meses es que él no se sentará en una mesa con nosotros. Por eso estamos esperando a otra persona del gobierno que asuma esta responsabilidad (de abrir una negociación con la oposición unificada), dispuesta a acabar con la violencia y a escuchar a las personas de Bielorrusia. En Luka­shenko no confiamos más. Es un hombre que se considera por encima de su gente. 

 

Nuevas señales

 

–¿Se ha establecido alguna negociación hasta ahora? 

–No. Nada. Le tienen tanto miedo que nadie se atreve. 

–Y eso que también la relación entre Lukashenko y Rusia parece de amor–odio. 

–Si hablamos del Kremlin, al principio sí vimos que le daban dinero y lo apoyaban, pero ahora no lo están apoyando abiertamente, sólo están observando y esperando a ver qué pasa. Hace unos días en los medios rusos incluso mostraron imágenes de la protesta y de la violencia contra los activistas. Nos pareció una señal.

–¿Qué cree que lo empujaría a irse?

–Mucha presión, fuera y dentro del país. La presión del mundo.

–En estos meses de exilio, usted se ha dedicado a buscar nuevos apoyos para su causa. Pidió ayuda al gobierno británico, a la canciller alemana, Angela Merkel, y a la UE (Unión Europea). ¿Se ha sentido realmente respaldada?

–Las sanciones (de la UE a funcionarios cercanos a Lukashenko) han sido un apoyo real y concreto. Estoy segura de que a la brevedad serán ampliadas. Además, la UE no ha reconocido la legitimidad de su presidencia. Entendemos que Europa no puede ponerse en nuestro lugar pero sí quisiéramos que las naciones europeas fueran más valientes y rápidas en sus respuestas.

–¿Sigue intacta la alianza entre los movimientos de la oposición que usted lidera?

–Sí. Han dicho muchas cosas de nosotros, cosas horribles: así es la propaganda… Pero seguimos unidos como nunca en nuestra determinación de lograr un cambio.

–En su protesta ha habido una participación muy activa de las mujeres.

–Porque estamos luchando juntas. No hemos estado detrás, también hemos estado físicamente delante de ellos, cuando la policía los quería golpear.

–Se vieron imágenes duras de la represión de la policía bielorrusa, pero al menos al principio también pareció que se rehusaban a lanzarse contra las mujeres. ¿Tienen simpatizantes en las fuerzas del orden? 

–¿Si tenemos simpatizantes en la policía? 

–Sí, en la policía y, más en general, en las instituciones. ¿Los tienen?

–Estoy absolutamente segura de que de las personas que forman parte de la policía y de las instituciones la mayoría también quiere un cambio y le gustaría apoyarnos, pero, como le dije, mantienen un comportamiento de sumisión, como si fueran esclavos. 

–¿Por qué Lukashenko se niega a irse? 

–No conozco sus razones. Es un hombre solo que vive con el miedo a que lo traicionen y que ahora, estoy segura de esto, siente pánico porque sabe que la gente ha cambiado mucho. 

 

Cada persona es un líder

 

–¿Sus protestas seguirán siendo pacíficas? 

–Mire, nuestra estrategia ha sido esa: mantenernos pacíficos. Y hasta ahora esto se ha mantenido. No ha habido violencias procedentes de nuestro bando. Pero no soy responsable por lo que hace cada persona en Bielorrusia. 

–¿Cuántos activistas hay encarcelados? 

–Ya durante la campaña electoral había unos 100; ahora muchos otros entran y salen. 

–Su marido es uno de ellos, sigue en prisión, ¿verdad? 

–Sí.

–¿Tiene algún contacto con él? 

–Todos tienen derecho a recibir a sus abogados, pero no a sus familias; tampoco podemos hablar con ellos por teléfono. Nuestras prisiones son inhumanas.

–¿Tienen pruebas de torturas?

–Tenemos muchas pruebas de maltratos, torturas e incluso violencias sexuales contra personas arrestadas después de las protestas de agosto. El Estado no ha abierto investigación alguna. De lo que ocurre en las prisiones sabemos menos porque los que están allí tienen mucho más miedo, no quieren hablar. Estamos recolectando documentación. Por eso es importante lo del Mecanismo de Moscú (la OSCE usó esta herramienta para publicar el 6 de noviembre un informe, rechazado por Lukashenko y Rusia, en el que se sostiene que hubo fraude en las elecciones de agosto).

–¿La pandemia ha tenido algún papel en la protesta?

–Fue uno de los motivos que ha empujado a las personas a protestar. (En los meses de la primera ola) todos vieron cómo el gobierno no ayudaba a la gente, ni a los médicos, nos decían que podíamos curarnos bebiendo vodka. Hubo una actitud muy irrespetuosa de las autoridades hacia los ciudadanos: funcionarios que se burlaron de los enfermos, médicos y enfermeros abandonados a sí mismos y completamente desprotegidos. Y, a la vez, también se organizaron colectas de dinero para costear las mascarillas y el material sanitario de los hospitales. Así, las personas entendieron que, uniéndose, pueden lograr el cambio.

–¿Tiene planes de volver a Bielorrusia? 

–Claro que sí. Amo a mi país. Quiero vivir en Bielorrusia. Quiero que mi gente viva allá. Regresaré tan pronto como me sienta segura allí. Ahora estoy bajo investigación criminal en mi país; mi marido está en prisión, y realmente no puedo permitirme volver. 

–Efectivamente, casi todos los líderes de la protesta están en el exilio o en la cárcel. 

–Pero, ¿sabe qué? Ahora cada persona es un líder. 

* Una versión reducida de esta entrevista fue publicada en el diario español El Periódico en su edición del sábado 14.

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AP Photo / Kirsty Wigglesworth

LONDRES (Sputnik) — Los representantes legales británicos del departamento de Justicia de Estados Unidos presentaron las conclusiones finales en que basan su reclamación de extradición de Julian Assange.

"El punto que queremos reiterar, en representación de Estados Unidos, es que esto no es un juicio", declara el primer párrafo del documento de 151 páginas que la Fiscalía británica ha hecho llegar a la Corte de Magistrados de Westminster, de Londres.

En este sentido, el abogado James Lewis argumenta que la defensa del cofundador de WikiLeaks está apoyando su caso en "cuestiones que no son relevantes ni admisibles en una vista de extradición".

El fichero de alegaciones de la parte estadounidense, al que ha tenido acceso Sputnik, se remitió a la magistrada Vanessa Baraitser, que preside el caso en primera instancia.

Entre los supuestos argumentos irrelevantes, Lewis menciona el hecho de que los informes confidenciales difundidos en la plataforma digital "expusieron crímenes de guerra" y se han "juzgado necesarios para prevenir" más muertes o daños de gravedad.

Por otra parte, Lewis trata de minimizar el estado de salud mental del reclamado y el riesgo de que intente quitarse la vida si es extraditado y juzgado en EEUU, según expusieron siquiatras y expertos en trastornos autistas durante la vista pública.

"Assange sufre depresión moderada; si cae en el espectro autista, lo es a un nivel extremadamente débil; tiene la capacidad de resistir la tentación de suicidarse; y una sentencia más corta reducirá enormemente cualquier temor de suicido", rebate.

Baraitser tiene previsto anunciar su decisión en favor o en contra de la extradición para el 4 de enero.

Mientras, el profesional australiano sigue recluido en la prisión de máxima seguridad de Belmarsh a la espera de que concluya el proceso.

Además, está completamente confinado en su celda desde que varios presos del penal londinense dieran positivo en pruebas de COVID-19, según denunció días atrás su prometida Stella Moris.

La Justicia estadounidense reclama al exdirector de WikiLeaks para juzgarle por un cargo de conspiración para acceder a sistemas informáticos gubernamentales y otros diecisiete por supuestos delitos de obtención y difusión de información confidencial en violación de la ley de Espionaje.

Ambas partes podrán recurrir la decisión que tome la jueza Baraitser en este extraordinario pulso que bien podría llegar al Supremo británico y a la Corte de Derechos Humanos de Estrasburgo.

El veredicto al final del proceso indicará si la libertad de prensa tiene prioridad sobre la protección de secretos de Estado aunque estos encubran abusos de poder, como sugieren imágenes y documentos escritos difundidos por WikiLeaks y otros medios internacionales.

18:51 GMT 20.11.2020(actualizada a las 18:54 GMT 20.11.2020) URL corto

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Viernes, 20 Noviembre 2020 06:22

La séptima función del lenguaje

La séptima función del lenguaje

Para Roman Jakobson, uno de los representantes de la lingüística moderna, el lenguaje es un sistema funcional caracterizado por la intencionalidad comunicativa de los hablantes. De tal manera que se puede pasar de manifestar sentimientos a tratar de influenciar o convencer a otros, de transmitir una información a expresar un mensaje de manera bella. Las funciones del lenguaje son seis, pero en nuestro país tal vez se haya descubierto la séptima.

Desde finales de la Guerra de los Mil Días (1899–1902) la oratoria se volvería un recurso para deshumanizar a los vencidos. Ateos, masones, asesinos, apátridas, traidores; son solo algunos de los adjetivos utilizados contra líderes liberales como Rafael Uribe Uribe, que a la postre sería asesinado y cuya alma es condenada públicamente al infierno por el clero de la época.

De los luchadores sociales y trabajadores de las tres primeras décadas del siglo pasado, gente muy rebelde los llama Renán Vega Cantor, se afirmó que eran infiltrados del bolchevismo internacional, propagadores de doctrinas malsanas que estaban contra la sana religión y la moral católica. Se satanizaron sus fiestas (el Primero de Mayo) y se sancionó su cultura como vulgar y contraria al progreso. Al final la Masacre de las Bananeras (1928) fue el culmen de una retórica oficial contra cualquier reivindicación social.

El Bogotazo (1948) estuvo precedido de hechos de violencia en todo el territorio nacional. Mujeres y niños asesinados, cadáveres mutilados y expuestos para el terror de la población, pueblos donde alguno era degollado por no ir a la misa el domingo o por escuchar los discursos de Jorge Eliecer Gaitán en la radio. En esta ocasión la palabra también precedía a la masacre. Se tildaba a los liberales de ateos, asesinos de niños, incendiarios de iglesias. En Antioquia un obispo instaba a la turba a matar a cambio de la entrada directa al cielo, y en Armero –Tolima– un sacerdote clamaba por la cabeza de Gaitán.

En los años sesenta, tras repartir el país entre liberales y conservadores, los campesinos se alzan ante la injusticia de un Estado que los ignora a su suerte. Crean zonas donde, de manera independiente, podrán realizar sus proyectos comunitarios de solidaridad y dignidad. Solo son familias que huyen del hambre y la pobreza impuesta desde arriba por gamonales políticos y delfines. En el Congreso de la República y los medios hegemónicos se vuelven a escuchar las voces de la muerte. Los campesinos no serían más que una plaga levantisca en contra de los legítimos dueños de la tierra, aceptar las “repúblicas Independientes” es permitir la fragmentación de la unidad nacional, la única forma de conservar la paz es con la guerra… el bombardeo a Marquetalia viene precedido de una oleada de odio que justifica la matanza.

Guerrillero, mamerto, rojo, zurdo, izquierdoso, ateo, comunista, agitador. La jerga contra todo el que quiera un cambio social era variada y respondía a una moda continental venida de las dictaduras del Cono Sur y sus aliados en la Escuela de las Américas de Panamá. Los manuales de contrainsurgencia aconsejaban buscar sediciosos en las universidades, asociaciones campesinas, Comunidades Eclesiales de Base, en los llamdos “barrios de invasión" o leyendo en el transporte público. Ellos (todos) eran el enemigo a vencer, para mantener la civilización cristiana occidental…para mantener los privilegios de unos cuantos. A las desapariciones y las sesiones de tortura siguieron las fosas comunes. Los que se perdían en la noche y la niebla ahora no podían ser nombrados, habían perdido incluso su entidad.

Así mataron al cura Camilo, a los estudiantes, a los obreros. Así mataron a la gente de la Unión Patriótica. Al comandante Pizarro que entre sonrisas de esperanza nos daba su palabra para un país en paz…los mataron para no seguirlos nombrando.

Hoy la derecha envalentonada ha normalizado el lenguaje que deshumaniza, que niega al otro, que lo mata antes de que las balas atraviesen su cuerpo. “Te doy en la cara marica”, “terroristas”, “mamertos que todo lo quieren regalado”, “castrochavistas”, “te quitás esa camiseta o te pelamos”. O simplemente “sapo”, “vendido”…”gonorrea”. Nos hemos acostumbrado a leerlo en las redes sociales, lo escuchamos sin asombro en la voz de egregios periodistas y “editorialistas” en la radio. Lo vemos en los noticieros y telenovelas que hacen apología a una cultura de la muerte y el delito.

La séptima función del lenguaje es la deshumanización. Ese poder absoluto que resta dignidad al adversario antes de torturarlo, de asesinarlo, de hacerlo un enemigo público. La palabra creadora ha desaparecido para dar paso a una nueva lengua venida de los confines del odio y la perversidad.

Para Theodor W. Adorno “Escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie” pues la lengua ha perdido su conexión con lo más íntimo de lo humano. Los campos de concentración, esas fábricas de la muerte donde la racionalidad se convierte en una pesadilla, fueron también un cementerio de palabras y de voces. Las víctimas ya habían muerto antes de pasar el amplio portón donde los esperaba el olvido.

“Judío”, “Traidor”, “Enemigo del Estado”, “Homosexual”, “Gitano” …las palabras se convierten en etiquetas para los hombres, después en categorías para delitos y por último en el color de una estrella cosida a un raído uniforme que el prisionero utilizará para trabajar hasta morir…después el horno y la ceniza…la oscuridad y el silencio. El inicio de todo holocausto es la palabra.

Es nuestro deber recuperar la palabra creadora. Caminar con los otros para construir, humanizar y pensar. Esto solo es posible cuando hacemos de nuestro contacto con el mundo una experiencia sentipensante, donde el Otro es mi reflejo y se dignifica a través del don del lenguaje.                 

Es aquí donde la comunicación alternativa y popular asume su función frente a los hombres y mujeres que todos los días luchan, viven y mueren por la utopía posible de una sociedad mejor. La palabra que humaniza, que crea y devuelve la dignidad a los Condenados de la Tierra.

Colectivo Alebrijes

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La industria china es la clave de su superioridad militar

Este año el Departamento de Defensa de EEUU aceptó que la Armada del Ejército Popular de Liberación (EPL) ha superado holgadamente a la del Pentágono, con 350 buques de guerra frente a 293 que mantiene en sus filas.

 

Sin embargo, China aún tiene desventaja respecto a Rusia y EEUU en materia de submarinos, pese a contar con 52 submarinos de ataque, entre nucleares y convencionales, y cuatro submarinos de misiles balísticos de propulsión nuclear.

Algunas publicaciones estiman que "China está aproximadamente 30 años por detrás de Estados Unidos en tecnología de silenciamiento submarino", lo que hace que sus naves sean más fáciles de detectar, siendo una de las mayores brechas del Dragón respecto al armamento del Pentágono.

Sin embargo, la pujanza industrial china está empezando a cerrar la brecha en este rubro, como lo hizo en otros muy destacados, desde los superordenadores (top500.org) hasta la inteligencia artificial.

Tres años atrás se supo que la China State Shipbuilding Corporation (CSSC) estaba construyendo, solo en Bohai, un enorme astillero cerrado con capacidad para construir cuatro submarinos nucleares de forma simultánea. La estatal CSSC es el mayor conglomerado de construcción naval del mundo, con 310.000 empleados, 147 institutos de investigación científica y más de 30.000 técnicos.

La CSSC nació a fines de 2019 de la fusión de dos grandes empresas, los dos constructores navales más grandes del país, China State Shipbuilding Corporation (CSSC) y China Shipbuilding Industry (CSIC) con el objetivo de "racionalizar su sector estatal a través de fusiones y reestructuración de activos para abordar el aumento de la deuda y hacerlos más rentables y receptivos a las fuerzas del mercado".

Utilizando criterios de mercado para mejorar la eficiencia, en 1999 el Gobierno había decidido dividir el antiguo CSSC en dos empresas (una asentada en el norte y oeste y la otra en sur y este), con la intención de "aumentar la competencia entre los constructores navales de propiedad estatal", pero decidió la fusión para enfrentar el exceso de capacidad global de construcción naval.

La capacidad de producción de China es notable: los astilleros botaron diez destructores pesados en 2019 y dos buques portahelicópteros de asalto anfibio, están construyendo simultáneamente dos portaaviones de gran envergadura (85.000 toneladas) y dos buques de asalto más (de 40.000 toneladas) que también pueden transportar aviones de combate

En un solo día, el 12 de noviembre, las navieras chinas entregaron tres barcos de gran calado: buque cisterna ultragrande de 300.000 toneladas "Various Guiyang" y dos graneleros de 210.000 toneladas cada uno.

Con la mayor capacidad de construcción naval del mundo, China está siendo capaz de construir dos nuevas clases de submarinos avanzados, los de ataque nuclear y los de misiles balísticos: la Clase 095 y la Clase 096 respectivamente. Según Military Watch, "se espera que los dos programas submarinos no solo cubran la brecha, sino que probablemente coloquen a China a la cabeza en muchos aspectos".

La semana pasada la publicación especializada  informó que se está ampliando el astillero de Bohai en la isla de Hulu, de la CSSC, para la construcción del 096, además de continuar con el 095 que pueden actuar como escolta submarina para los futuros grupos de portaaviones.

El nuevo submarino 096 podrá transportar 24 misiles balísticos con un alcance estimado de más de 10.000 kilómetros, lo que coloca a Estados Unidos y Europa, dentro de su alcance, según South China Morning Post.

Los nuevos submarinos de ataque contarán con avanzados desarrollos tecnológicos, que "permiten a China mantener una presencia poderosa más allá de Asia Oriental, para proteger sus rutas comerciales a través del Océano Índico y más allá", y amenazar a los grupos de portaaviones occidentales en caso de hostilidades abiertas, estima Military Watch.

Llegados a este punto, es necesario recordar que China desplegará siete portaaviones para 2025, entre los superportaaviones y los buques de asalto anfibio, "lo que proporcionará a China una flota de portaaviones más grande que las de todos los demás países combinados, excepto Estados Unidos".

Según los analistas, los nuevos superportaaviones chinos que se lanzarán en 2021, "contarán con capacidades muy por delante de las de cualquier barco actual fuera de los Estados Unidos y a la par con el nuevo supercarrier USS Gerald Ford de la Marina de los Estados Unidos", contará con  sistemas de lanzamiento de catapulta electromagnéticos que permitirán que sus aviones despeguen con mayor carga útil de combustible y municiones.

Esta tecnología solo la utilizan las Armadas de China y EEUU, pero según Military Watch el primer portaaviones de la clase USS Gerald Ford que comienza a sustituir a los viejos Nimitz, "sufre continuas deficiencias de rendimiento y se mantiene muy lejos de listo para el combate más de tres años después de su puesta en servicio".

En efecto, los portaaviones Nimitz utilizan sistemas de lanzamiento a vapor, mucho más antiguos que los actuales Gerald Ford y los dos que pronto botará China, que sin embargo son de propulsión convencional y no nuclear como los estadounidenses.

La segunda cuestión es que el despliegue naval chino no necesita abarcar todo el planeta, como lo ha hecho EEUU desplegando once superportaaviones, sino defender sus costas y las rutas comerciales más importantes, que atraviesan el océano Índico y el Ártico.

En este sentido, debe recordarse que en 2020 mientras China ha acelerado la construcción de submarinos de ataque y portaaviones, el Pentágono sufrió dos incendios en sus portaaviones, uno de los cuales puede poner fuera de servicio permanente a una de las unidades cuando está considerando recortes importantes en su flota.

La tercera y última es la importancia de la industria como eje central que permite el crecimiento y despliegue de fuerzas armadas poderosas. La experiencia de la Segunda Guerra Mundial debería servir para alumbrar hacia dónde se encaminan las diferentes naciones.

En el comienzo del conflicto, fue la potencia de la industria alemana la que le permitió ganar ventaja en el campo de batalla. Luego fue sobrepasada por la pujanza de la industria estadounidense y la rusa, y de sus trabajadores que realizaron un esfuerzo magnífico para multiplicar la producción superando incluso los objetivos trazados por los respectivos Gobiernos.

Sabemos que China es el taller del mundo, mientras la industria de EEUU languidece víctima de la política económica errática que han aplicado sus elites desde que lanzaron la aventura neoliberal en la década de 1980, agravada luego de la crisis de 2008 con una fenomenal especulación financiera.

Por Raúl Zibechi

20:15 GMT 16.11.2020(actualizada a las 20:19 GMT 16.11.2020) URL corto

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La pandemia dispara una carrera entre grandes potencias y farmacéuticas para aprovechar el nuevo mercado de vacunas

El acaparamiento de sueros como los de Pfizer o Moderna por parte de los países ricos, que en algunos casos se han garantizado el suministro de hasta cinco dosis por habitante, abre el camino para la expansión de los proyectos de China y Rusia en los estados en desarrollo

 

La pandemia de COVID-19 ha creado un nuevo tablero mundial: el mercado de vacunas contra la infección. Estos medicamentos son, de momento, la herramienta más prometedora para superar una crisis sanitaria y económica total. Grandes actores como EEUU, China, Rusia o Gran Bretaña buscan un lugar preferente en ese escenario como revela la batería de anuncios sobre proyectos de vacuna que se han sucedido.

El 9 de noviembre, la farmacéutica estadounidense Pfizer declaraba que su vacuna contra el SARS-CoV-2 mostraba una eficacia, preliminar, del 90%. Acaparó titulares en todo el mundo. Solo dos días después, los desarrolladores del suero ruso Sputnik V contraatacaban: su producto apunta a un 92%. Este lunes, la empresa Moderna ha asegurado que su vacuna llega, de momento, al 94,5%. Ha pasado solo una semana.

Los anuncios sirven para, por un lado, afianzar las posiciones de las compañías en el mercado de las vacunas contra la COVID-19, que incluye a toda la población mundial. Todos los países necesitan vacunas. Millones de dosis. Y, previsiblemente, las necesitarán durante años mientras se produzcan rebrotes estacionales de COVID-19. Por otro lado, suponen un empujón en la cotización bursátil de las empresas. Moderna saltó un 11% este lunes. Pfizer subió un 8% hace siete días.

"Vamos a ir viendo una cascada de anuncios. A partir de ahora, esto va a ser un no parar", avisa la coordinadora de campaña en la Fundación Salud por Derecho, Irene Bernal. El hecho, como se ha observado en la última semana, es que las cotizaciones del sector farmacéutico están muy condicionadas por los resultados de sus investigaciones y los tiempos en los que se comunican. Las buenas noticias calientan el valor en bolsa de las compañías, las malas lo hunden.

Bernal explica que "es el momento de estas empresas porque están apareciendo sus datos de fase III que arrojan algo de luz y tienen un gran impacto en sus cotización y previsiones financieras. Ahora destaca porque estamos muy pendientes, pero es el comportamiento estándar de las farmacéuticas. Todas las grandes compañías de vacunas están metidas en esto y todas quieren comunicar buenos resultados porque eso redunda en sus acciones". El director de mercado de capitales de la Caja de Ingenieros, Bas Fransen, coincide en que esta dinámica es común. "Lo espectacular", matiza, "es la situación que vivimos y cómo, a medida que se acerca la recuperación económica, los inversores saltan de unos valores a otros".

Información muy limitada

Unos anuncios que se basan en lo que las farmacéuticas quieren comunicar. Pfizer informó de que 94 sujetos habían resultado infectados en su ensayo de 40.000 voluntarios. La rusa Gamaleya aseguró que fueron 20 infectados en su trabajo con otras 40.000 personas. Moderna ha dicho que lleva 95 infecciones, 90 de ellas en el grupo que recibe placebo de su ensayo con 30.000 voluntarios. No hay nada más. El presidente de la Asociación Española de Vacunología, Amos García Rojas, reflexiona que "conviene que se presenten esos resultados preliminares en publicaciones de impacto, más que en notas de prensa".

García Rojas, que se confiesa "tremendamente optimista", añade: "No dudo de la veracidad de esos resultados, pero me gustaría analizarlos con precisión y para eso deben ser publicados". Una de las vacunas prometedoras de la compañía china Sinopharm, en unión con el Instituto Virológico de Wuhan, publicó sus "resultados intermedios" de fases 1 y 2 en The Lancet el 15 de octubre pasado. "Una vacuna prometedora", la definió. Una semana después comenzó su fase III.

El vacunólogo español, advierte de que "fruto de estas comunicaciones a través de notas de prensa, se puede hacer pensar a la ciudadanía que estamos ante una carrera a ver quién llega antes y mejor posicionado. Lo importante es que seamos conscientes de que la única carrera válida es la de conseguir modular la pandemia, con prudencia, con calma y con evidencias".

Pero la carrera existe. Porque, a medida que la investigación avanza con buenas perspectivas, más estados deciden asegurar suministro. "En los países de ingresos altos va a darse una competencia entre las farmacéuticas que primero se certifiquen como seguras y efectivas", cuenta Miriam Alía, coordinadora médica de emergencias en Médicos Sin Fronteras. "Entre los de ingresos bajos, entendemos que habrá ayuda con el mecanismo solidario COVAX y un precio más bajo, aunque el acceso siga siendo más difícil. Pero luego hay un montón de países de ingresos medios que no están en ese mecanismo de ayuda, ni pueden firmar contratos a riesgo", analiza Alía. "Los acuerdos de compra o precompra y las reservas exigen tener dinero ¿y quién tiene dinero? Los países de rentas altas. Parece cada vez más difícil que las vacunas lleguen sin problemas a los países más empobrecidos y de rentas medias", abunda Irene Bernal.

Geopolítica y diplomacia vacunal

En estas circunstancias, lo que se está produciendo hasta el momento es cierto acaparamiento de la producción por parte de los países más desarrollados. Intermon Oxfam ha denunciado que el 50% de las dosis ya estaba comprometida para países ricos. Solo para la vacuna de Pfizer-Biontech, el Observatorio Justicia Global ha recopilado los anuncios de los diferentes estados sobre acuerdos de compra y ha concluido que sus pedidos suponen el 37% de la capacidad teórica de producción. Si se añaden las pre-órdenes, llegarían a 1.100 millones de dosis sobre una capacidad anunciada de 1.350 millones (el 82%). Esas operaciones cubren una población de 1.045 millones de personas, el 14% del total mundial.

Según recopiló la revista científica Nature, si se mira el proyecto de vacuna de Johnson & Johnson –que solo exige una dosis, es decir, reduce el esfuerzo a la mitad–, entre EEUU, la Unión Europea y el Reino Unido ya suman un 30% de la fabricación estimada. Antes del anuncio de este lunes de Moderna, EEUU tenía reservada casi toda la producción prevista para 2020. EEUU tiene acuerdos de suministro que suponen dos dosis por cada ciudadano (con posible expansión a más de 4) y Reino Unido ya ha acordado el suministro equivalente a 5 dosis por habitante. La Unión Europea ha firmado contratos equivalentes a casi dos dosis por europeo, con posible ampliación a casi tres.

En ese panorama y con los sueros de Moderna y Pfizer a un precio inicial de más de 30 y 20 dólares por unidad respectivamente, se ha abierto un campo gigante para otras opciones más baratas y sencillas de distribuir.

El Centro Nacional Ruso Gamaleya ha ido sumando partidarios para su Sputnik V, una vacuna basada en adenovirus. Y el fondo soberano ruso FIDR ha ido cerrando acuerdos al mismo tiempo. Suministrará, al menos, 50 millones de dosis al estado brasileño de Bahía. México se ha reservado de entrada 32 millones de dosis. Perú también ha firmado contratos con FIDR. La secretaria de Acceso a la Salud argentina, Carla Viizzotti, viajó en secreto a Rusia el 17 de octubre para después encargar 25 millones de dosis. El laboratorio indio Reddy tiene un acuerdo para estudiar y fabricar 100 millones de dosis de Sputnik V.

En una línea parecida, China aprovecha estas circunstancias para desplegar lo que se está llamando "diplomacia vacunal" y extender sus relaciones con países en vías de desarrollo. Sus biotecnológicas tienen tres sueros en la última fase de ensayo. Y los acuerdos para distribuirlas crecen. Van desde Emiratos Árabes Unidos a Perú, Pakistán, Serbia, Turquía, Bangladesh, Thailandia, Laos, Vietnam, Birmania, Camboya, Filipinas o Marruecos. Sinovac, una de las empresas chinas con un suero en fase III, asegura tener acordada la distribución de 60 millones de dosis en el estado de Sao Paulo (Brasil) y otros 40 millones en Indonesia.

El presidente chino, Xi Jinping, comenzó a desplegar esta estrategia en mayo pasado cuando aseguró que la vacuna sería "un bien de interés público". Sin embargo, y aunque el Ejecutivo chino ha dicho que podrá fabricar 600 millones de dosis en 2020 y mil millones el año que viene, la población china por vacunar asciende a 1.400 millones de personas. El margen para la exportación se estrecha. Irene Bernal admite que "no hay acceso al seguimiento de los contratos de las vacunas chinas y rusas".

Algunas opciones occidentales como la vacuna de la Universidad de Oxford y Astrazeneca aseguran que distribuirán su producto sin buscar lucro. El precio supera por poco los tres euros. Esto la ha convertido en una candidata prioritaria para llegar a gran cantidad de países con escasos recursos mediante el fondo de financiación COVAX –que incluye otras farmacéuticas–. Moderna avisó de que, aunque sí impondrá un margen de beneficio, no piensa exigir los derechos de sus patentes para que sus hallazgos puedan aplicarse sin coste. En ambos casos, las compañías han añadido que esas disposiciones durarán hasta que se supere la pandemia. ¿Quién decide eso? Ellas mismas.

Moderna y Pfizer desatan la euforia inversora en los países más afectados

Las noticias de Pfizer y Moderna han desatado la euforia inversora. El Ibex35 cerró este lunes cerca de los 8.000 puntos, animado no solo por las novedades sanitarias sino por la venta de la filial de BBVA en Estados Unidos y su posterior anuncio de negociación para fusionarse con Sabadell. Ha subido un 15% desde finales de octubre. Otros índices europeos —como el Dax alemán, el Cac francés, el FTSE inglés o Mib italiano— se han anotado subidas similares. Los mercados están viendo el principio del fin y vuelven a los valores más castigados por la pandemia, ante la expectativa de un pronto regreso a la normalidad.

"Al ver estas noticias, los inversores dejan de lado otros índices y saltan de nuevo a países afectados por el confinamiento, como España, Francia, Italia, ante la expectativa de la vuelta del turismo y los viajes", continúa Fransen, de la Caja de Ingenieros. Meliá, por ejemplo, subió este lunes un 10% en bolsa tras conocerse la noticia de Moderna. IAG, un 9,8%. Aena, un 3%. "Si parece que la vacuna se agiliza, cambia la perspectiva en todo el tema de aerolíneas, restauración y hoteles. La rotación es espectacular".

Por contra, los valores tecnológicos que tanto han subido durante los meses de confinamiento han vivido el efecto contrario. El valor de la acción de Zoom, la popular aplicación de videoconferencias, ha pasado de 539 dólares a 390 en un mes (-38%). Algo similar ha sucedido con Netflix (-10%) y Peloton (una tecnológica dedicada al deporte en casa, que cae un 30%). Son valores a los que se ha denominado stay-at-home (quédate en casa) y sobre los que los inversores perciben que el crecimiento ya no será tan glorioso. "Los gestores de fondos y pensiones que los tienen en su cartera ven mejores perspectivas en bancos, materias primas y energía. Cambia su perspectiva. Es un poco lo que está pasando", dice Fransen.

Pero el optimismo financiero no es sinónimo de recuperación en la vida real. La segunda ola de la pandemia mantiene el consumo hundido en España. El gasto en restaurantes, que llegó a niveles pre-COVID en los meses de verano, está al -36% según los datos en tiempo real que ofrece BBVA. El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, avisó este lunes de que los efectos de la vacuna sobre la actividad tardarán en percibirse, además de alertar del riesgo de que el problema de liquidez de las empresas se convierta en un problema de solvencia

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Por Raúl Rejón / Analía Plaza

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16 de noviembre de 2020 21:50h

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Videoconferencia para la firma del tratado de constitución de la RCEP, la mayor alianza de libre comercio del mundo. En vídeo, el viceministro chino de Comercio analiza el impacto del acuerdo firmado.VNA HANDOUT / EFE / VÍDEO: REUTERS-QUALITY

El RCEP, que abarcará el 30% del PIB y de la población mundial, representa un espaldarazo económico y político para Pekín, su principal promotor

 

Quince países de Asia y Oceanía han firmado este domingo el acuerdo para formar la mayor asociación comercial del mundo, en lo que representa una gran victoria para China, el principal promotor del proyecto desde que comenzó a negociarse en 2012. La Asociación Económica Integral Regional (RCEP, en sus siglas en inglés), excluye a Estados Unidos, pero abarcará a 2.100 millones de consumidores y el 30% del PIB mundial.

China, Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda suscribieron el pacto junto a los diez países miembros de la Asean (la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, integrada por Indonesia, Tailandia, Singapur, Malasia, Filipinas, Vietnam, Myanmar, Camboya, Laos y Brunei) al término de la cumbre de esa organización, celebrada este año por videoconferencia debido a la pandemia de coronavirus. La India, que había decidido retirarse el año pasado de las negociaciones debido a la preocupación de que bienes baratos chinos pudieran inundar su mercado, tendrá la posibilidad de incorporarse en el futuro si lo desea.

Que la reunión se celebrara por videoconferencia hizo que la firma del acuerdo tuviera su propio protocolo, adaptado a las circunstancias de la pandemia. Cada país celebró su propia ceremonia, en la que el ministro de Comercio respectivo firmaba el documento bajo la mirada de su jefe de Gobierno o de Estado.

“Estoy encantado de que después de ocho años de complejas negociaciones, finalmente demos hoy por terminadas de manera oficial las negociaciones del RCEP”, ha afirmado el primer ministro vietnamita, Nguyen Xuan Phuc, cuyo país es el presidente de turno de la Asean.

El éxito de las negociaciones, y la firma del acuerdo, representa un espaldarazo económico y político para Pekín. Como principal motor de esta iniciativa, consolida su influencia en Asia en detrimento de Estados Unidos. Envía el mensaje de que es Pekín, y no Washington, el Gobierno que está de verdad interesado en la región. Va a poder jugar un papel clave en el desarrollo de las reglas comerciales del continente. El pacto abre nuevos mercados a sus exportaciones en momentos de incertidumbre sobre la marcha de la economía global. Y pule las credenciales que busca como defensor global del multilateralismo, en medio de una tendencia a la desglobalización que la pandemia de covid ha acelerado.

El pacto representa una alternativa al TPP, el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica. La Administración de Barack Obama concebía el ambicioso acuerdo entre ambas orillas del Pacífico, del que China estaba ausente, como el pilar económico para apuntalar la influencia de Estados Unidos en la región. A su llegada a la Casa Blanca, el presidente Donald Trump ordenó la retirada del pacto, que otros 11 países han ratificado.

La salida estadounidense asestó un golpe casi mortal al TPP y dio alas a los argumentos de quienes aseguraban que la primera potencia mundial no tiene interés en implicarse realmente en la región. La decisión de Trump reavivó las negociaciones sobre el RCEP, que habían languidecido durante años tras su lanzamiento en Camboya. El interés de los Gobiernos regionales por encontrar vías de estímulo a sus economías, perjudicadas primero por la guerra comercial y tecnológica entre Estados Unidos y China y por la pandemia después, terminó de hacer el resto.

Para el primer ministro chino, Li Keqiang, “en las circunstancias mundiales actuales, [el acuerdo] aporta un rayo de luz y de esperanza entre los nubarrones” dejados este año por la pandemia y las tendencias desglobalizadoras. La RCEP, ha agregado, “muestra claramente que el multilateralismo es la vía correcta y representa la dirección adecuada para la economía mundial y el progreso de la humanidad”.

“Creemos que la RCEP, como el mayor acuerdo de libre comercio del mundo, representa un importante paso adelante hacia un marco ideal de comercio global y reglas para la inversión”, han indicado en un comunicado los países firmantes del acuerdo. Un grupo muy diverso que incluye a algunas de las economías más avanzadas del mundo, como Japón; la “socialista con características chinas” en Pekín, y algunas de las más pobres del mundo, como Laos o Camboya.

La RCEP y el TPP son muy diferentes. Donde el TPP se centraba en la reducción de barreras no arancelarias (protección del medio ambiente, estándares para la inversión extranjera), la RCEP pone el énfasis principalmente en los aranceles, sin las protecciones a los derechos laborales que ofrece el tratado que originalmente lideró EE UU.

La alianza elimina aranceles sobre más del 90% de los bienes intercambiados entre los miembros. El acuerdo también incluye protecciones sobre la propiedad intelectual y capítulos sobre inversiones y comercio de bienes y servicios. Igualmente, estipula mecanismos para la resolución de disputas entre los países.

En total, la RCEP reduce aranceles y establece reglas en una veintena de áreas. Entre otros, elimina impuestos en un 61% de las importaciones de productos agrícolas y pesqueros de la Asean, Australia y Nueva Zelanda, junto a un 56% de China y un 49% de Corea del Sur.

Tras la firma del acuerdo, aumenta la presión sobre el presidente electo estadounidense, Joe Biden, para demostrar el compromiso de su futuro Gobierno con la región que acumula el mayor potencial de crecimiento en los próximos años. Biden aseguró el año pasado que tratará de renegociar el TPP para que Estados Unidos vuelva a sumarse, algo que no se presenta como una tarea fácil.

Ya las negociaciones iniciales para sacar adelante el pacto promovido por EE UU se demostraron muy espinosas, y es posible que economías como la japonesa demanden condiciones más estrictas. El próximo inquilino de la Casa Blanca tendrá que vérselas también con un Congreso en Washington mucho más reticente a grandes acuerdos comerciales. A medida que la campaña electoral fue avanzando, Biden se fue mostrando menos rotundo sobre sus aspiraciones a retomar el TPP, y ha declarado que prefiere centrarse primero en la recuperación económica y la lucha contra la pandemia.

Por Macarena Vidal Liy

Pekín - 15 nov 2020 - 7:03 COT

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Sábado, 14 Noviembre 2020 06:06

«En Nicaragua el control es asfixiante»

Monica batodano./ Afp, Miguel Alvarez

Con la líder sandinista disidente Mónica Baltodano

 

En los últimos meses, el gobierno nicaragüense ha endurecido su política de represión de los movimientos sociales y de ataque a las libertades democráticas en busca de evitar un levantamiento como el de 2018. En esta entrevista, la ex comandante guerrillera sostiene que la actual crisis pandémica ha hecho la situación insostenible para las clases populares y que, a pesar de la retórica antimperialista del presidente, el régimen sigue políticas económicas y migratorias diseñadas en Estados Unidos.

Mónica Baltodano, comandante guerrillera durante la revolución sandinista y ministra de Asuntos Regionales en los primeros gobiernos del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), rompió con Daniel Ortega en 1998 a raíz de los pactos que el actual presidente nicaragüense fraguó con el derechista Arnoldo Alemán. Desde su actual lugar de militancia, la Articulación de Movimientos Sociales, Baltodano denuncia la tenaz represión del régimen orteguista y teme que las elecciones de noviembre de 2021 no hagan más que legitimarlo.

—¿Cómo describirías la situación que vive en estos momentos Nicaragua?

—Desesperante. La pandemia vino a profundizar la crisis económica derivada de la crisis política y social que se abrió con la sublevación de abril de 2018. Después de dos años de decrecimiento y en camino al tercero, con cierres de centros de trabajo y migración forzada de más de 100 mil nicaragüenses, la pandemia ha profundizado la pobreza general del país. Un callejón sin salida para las grandes mayorías.

A la par, el Estado y todas sus instituciones mantienen un férreo control sobre el pueblo, a través de represión directa –capturas, criminalización de la protesta bajo cargos falsos, asedio y vigilancia permanente sobre los luchadores y la oposición– e indirecta, recurriendo a todas las armas en su poder, como el uso del fisco contra cientos de opositores. El ejemplo más patético es el reciente embargo por deuda fiscal del Canal 12, uno de los tres canales de televisión abierta independientes que quedaban en el país.

En las últimas semanas el control ha sido asfixiante. [Los agentes del régimen] entran a las casas encubiertos como delincuentes y se llevan celulares, computadoras. Dejan rótulos con amenazas, como hicieron con la dirigente feminista María Teresa Blandón. Hay patrullas que siguen durante todo el día a los elementos más visibles de las organizaciones opositoras y decenas de policías rodean las actividades bajo techo, como han hecho recientemente con la Asociación de Madres de Abril, que agrupa a familiares de asesinados por la represión, o con la Asociación María Elena Cuadra, que trabaja con mujeres de las maquilas y cuyo local fue rodeado durante cinco horas. También se usa a grupos paramilitares para rodear las reuniones, arrojar piedras a los participantes y pinchar las llantas de sus vehículos. Ya ha habido heridos graves, como ocurrió a comienzos de octubre con la periodista Verónica Chávez, quien quedó inconsciente y en cuidados intensivos tras recibir una pedrada en la cara.

—Por lo que puede verse, el régimen busca la forma de perpetuarse combinando la represión con una legislación más estricta contra el movimiento popular. ¿Qué medidas concretas ha tomado en ese sentido?

—Tiene tres proyectos de ley: el de regulación de agentes extranjeros, que califica como tal a toda organización o ciudadano que reciba fondos del extranjero. Obliga a las personas naturales que lo hagan a inscribirse ante el Ministerio de Gobernación y le da al gobierno facultades omnímodas para intervenir las actividades personales o de las asociaciones, con la discrecionalidad que le permite el control absoluto del Poder Judicial. Establece además que un «agente externo» no puede participar en política, con lo que se busca intervenir en las candidaturas electorales. Otro proyecto es el de cadena perpetua para los crímenes de odio, definidos de un modo genérico, que permite aplicarla a los disidentes políticos. Un tercer proyecto, ya a punto de ser aprobado, es el de ciberdelitos, que la gente ha bautizado como «ley mordaza». Se busca intervenir en las redes sociales e investigar y enjuiciar a los opositores que se expresan por estos medios.

—El régimen se encamina hacia elecciones generales, pero cuenta con la simpatía de sectores económicos y políticos. ¿Podrías detallar un poco estos apoyos?

—Las elecciones se deberían realizar en noviembre de 2021, pero la dictadura no da ninguna señal de cambiar nada. Dado que tiene el control de todos los poderes del Estado, no hay intersticios institucionales a los que recurrir.

Hay sectores del gran capital, principalmente ligados a los bancos y a las inversiones energéticas, que tienen temor a perder todos los privilegios que consiguieron con Ortega. Por eso todavía cabildean para que no se endurezcan las presiones internacionales y se produzcan situaciones que no puedan controlar. Pero lo hacen con mucha discreción para no sufrir más descrédito entre la ciudadanía.

Además, Ortega conserva vínculos con algunos personeros de la Iglesia Católica y con numerosas iglesias evangélicas. Por supuesto, cuenta con el control férreo sobre el núcleo duro del FSLN, que ronda un 20 por ciento del electorado. Pero su apoyo principal descansa hoy en las armas, la Policía, el ejército y las fuerzas paraestatales.

—¿Cómo es la situación de la protesta social? La dificultad para seguir en las calles es evidente.

—Los grupos organizados han desplegado diversas formas de resistencia, que con la pandemia se han debilitado, como los piquetes de agitación sorpresivos en centros comerciales, esquinas y otros lugares públicos. Esos piquetes son inmediatamente rodeados por policías, por eso deben realizarse cerca de un lugar donde la gente pueda refugiarse. Se hacen pintadas, se pegan papeletas de forma clandestina, en la oscuridad de la noche. Se usan profusamente las redes sociales, con «tuitazos» o conciertos virtuales. Se elevan globos con mensajes escritos y los colores de la resistencia: azul y blanco. Pero incluso esas actividades son sometidas a represión. Hace unas semanas hubo una redada contra 40 activistas después de que amanecieron papeletas pegadas con la imagen de Ortega y el lema: «Se va». De todos modos, lo más relevante de la resistencia son los esfuerzos que se hacen para ampliar la capacidad organizativa de la gente.

—La comunidad internacional presiona contra la represión, pero eso no parece surtir efectos prácticos. ¿Cuáles serían los soportes internacionales del régimen?

—Desde que se instaló [en 2019] la segunda fase del diálogo entre el gobierno y la oposición, que duró apenas unas semanas, es obvio que Estados Unidos apuesta a lo que llamamos «aterrizaje suave». Para ellos eso significa llegar a las elecciones de 2021 a cualquier precio. La propuesta de la gente, sin embargo, era «¡que se vayan!»: que las autoridades renuncien y se forme un gobierno de transición que prepare nuevas elecciones. Para algunos de nosotros es un suicidio ir a elecciones con Ortega controlando todo.

Así como Ortega despliega eventualmente una retórica antimperialista, el gobierno de Estados Unidos se ha ido en pura retórica antiorteguista. Es cierto que hay sanciones personales a 24 allegados al régimen, incluida la vicepresidenta y tres hijos de la pareja, pero los efectos reales son dudosos. En la práctica, Ortega sigue las mismas políticas del Consenso de Washington y la doctrina de seguridad y migración que favorece a Estados Unidos, pero es obvio que ahora no le garantiza al imperio, ni en Nicaragua ni en la región, la misma estabilidad que antes de 2018.

A nivel internacional, Ortega recibe aún el apoyo de algunos Estados, como Cuba, Venezuela, Rusia e Irán y de algunos partidos comunistas, pero ha perdido terreno. Si nos atenemos a la votación de la última resolución sobre Nicaragua del Parlamento Europeo, que exhorta a no aprobar las leyes represivas de las que hablaba anteriormente, Ortega también tiene el respaldo de algunas fuerzas de la ultraderecha fascista.1

—Desde la distancia da la impresión de que Venezuela se ha erigido en ejemplo: los que mandan resisten al pueblo apoyados en la fuerza militar y policial y en una base reducida pero muy fiel.

—Así es. Es sorprendente cómo el régimen de Ortega copia medidas que han aplicado en Venezuela y viceversa. Comparten un modelo común de sobrevivencia en el poder a cualquier precio. Pero aquí no hay petróleo.

—¿Cómo ves el futuro inmediato?

—El aplastamiento de la sublevación popular invirtió el orden de prioridad nacional. Para el gran capital, salvar la economía es lo principal. La democracia y los derechos humanos pueden esperar. Los más de 100 presos políticos y los exiliados también pueden esperar, mientras el país vive de facto bajo estado de sitio, con todas las garantías y derechos conculcados, lo que hace enormemente compleja la recuperación de las calles como escenario político.

La dictadura, pues, coincide con el gran capital en una «salida realista»: la realización de elecciones en noviembre de 2021, como sea. Aunque se hagan bajo las mismas reglas de juego imperantes ahora. Ortega juega con el tiempo y busca reformas cosméticas para quedarse, sino con el Ejecutivo, al menos con una fuerza suficiente en el parlamento y con sus incondicionales en el ejército, la Policía y demás poderes del Estado. Este sería el escenario más nefasto.

Un segundo escenario sería lograr la libertad para todos los presos políticos y, con el pueblo en las calles y con las organizaciones populares como actores, conseguir que se den elecciones, pero tras reformas electorales profundas. Conseguir, por ejemplo, nuevas autoridades en el Consejo Supremo Electoral y en todo el aparato institucional, la depuración del padrón electoral, la posibilidad de construir coaliciones independientes no sometidas a los partidos legales y la vigilancia internacional del proceso.

Un tercer escenario posible es que los sectores más reaccionarios de Estados Unidos logren unir a la derecha oligárquica clásica, banqueros, importadores, terratenientes, políticos pactistas (que hasta 2018 eran aliados de Ortega), con elementos de las fuerzas armadas y apuesten a una acción de fuerza o a un relevo político concertado vía elecciones.

Otra posibilidad es la de una nueva sublevación: que las extremas restricciones que vivimos abonen la conciencia para una sublevación que saque a Ortega del poder y se creen espacios para una transición democrática. El régimen sabe que esto puede ocurrir, por eso mantiene sus planes represivos a pleno vapor. Este escenario supone colocar la agenda social por encima de la politiquería, construir coaliciones que giren en torno a las necesidades más sentidas del pueblo y centrarse en la organización de la resistencia para mantener desde la calle las reivindicaciones de las y los luchadores insurrectos y de los héroes asesinados desde abril.

La dictadura no da espacio ni respiro, vivimos bajo un régimen del terror, pero el pueblo ha logrado ya una victoria estratégica que será clave frente a cualquier escenario. Hemos logrado sobrevivir, resistir. Estamos de pie ante la política del miedo y el terror. Cada día que nos organizamos y resistimos somos más fuertes y estamos más cerca del fin de la dictadura.

Por Raúl Zibechi
13 noviembre, 2020

  1. La resolución del Parlamento Europeo del 8 de octubre tuvo 694 votos a favor, 64 abstenciones y 21 votos en contra. De estos últimos, ocho provinieron de la ultraderecha, uno de un nacionalista conservador, diez del GUE (izquierda europea) y dos del Partido Comunista griego.
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