China, el año del bufalo y la adaptación a una nueva realidad

China fue la única potencia en lograr en 2020 crecimiento económico, logrando a la vez cumplir el objetivo que se habían propuesto desde hace varios años atrás: eliminar la pobreza extrema. El 2021, en la cultura china, es el año del bufalo, que representa el trabajo duro, la dedicación y el esfuerzo. Como todo país que quiere seguir creciendo económicamente y continuar mejorando la calidad de vida de su población, no solo es importante el esfuerzo y el trabajo duro, sino tambien la capacidad de adaptación a las nuevas realidades, y desde ya que la pandemia ha cambiado al mundo.

Es por eso que buscando adaptarse a este nuevo mundo, el gobierno chino está tomando medidas para incentivar a los sectores que tienen oportunidades en esta nueva realidad, como son todos los negocios digitalizados que no tienen contacto con el consumidor, el sector de los servicios de salud on line y hospitales en línea, las industrias culturales digitales y la educación en línea, el cuidado "inteligente" de los ancianos y el reciclaje en línea. Para ello se esta trabajando en mejorar la infraestructura digital de ultima generación, en la formación sobre el uso de la tecnología en los distintos sectores que antes no la usaban y dar beneficios fiscales para impulsar la economía digital.

Por otro lado se esta dando apoyo a la generación de emprendimientos vinculados con esos sectores para generar oportunidades laborales a los recientes graduados universitarios a través del trabajo articulado entre el gobierno, empresas, universidades y centros de investigación.

A mediados de febrero se realizó en China la fiesta de la primavera, el año nuevo chino,  que es la celebración más importante de todo el año. Normalmente, los chinos que trabajan en las grandes ciudades regresan a su ciudad natal para celebrar junto a sus familias durante una semana o mas. Este año, en el contexto de la pandemia, el gobierno busco incentivar que los chinos se queden en las ciudades donde trabajan o estudian para de esa manera prevenir y controlar cualquier posibilidad de rebrote de la covid 19.

Asi fue que muchos eligieron este año quedarse en la ciudad donde trabajan y celebraron la Fiesta de la Primavera con sus familias a través de videollamadas,
compartiendo de esa manera la cena de fin de año, y se enviaron por correspondencia regalos y alimentos para la celebración. Históricamente en cada año nuevo chino se produce la migración interna mas grande del año pero en esta oportunidad según las estadísticas bajó considerablemente el número de pasajeros que tomaron un tren o un avión para regresar a sus ciudades de origen.

El gobierno chino incentivó e impulsó fuertemente todo esto, con premios para los que se quedaron en sus ciudades laborales. Se podía aplicar a un subsidio, se daban datos gratuitos de internet en los celulares para que puedan hablar con sus familiares libremente, se organizaron tours gratuitos por lugares turísticos en las grandes ciudades, se organizaron clases gratis de gimnasia, se aumentó la oferta cultural, y se distribuyeron libros y películas. Para aprovechar el impulso de la recuperación económica que está teniendo la economía china y mundial, se incentivó a continuar trabajando durante esa semana pagando importantes gratificaciones y valores extraordinarios de horas extras.

Con la Fiesta de la Primavera, el correo siempre tiene mucho más trabajo del habitual por el aumento de las compras, pero con la pandemia y con la disminución de encuentros y reuniones familiares, el aumento de envíos fue del doscientos por cientorespecto a 2020. Según el Buró Estatal de Correos, China entregó en tiempo record 20.000 millones de paquetes en 83 días, 45 menos de lo que necesitó el año pasado para esa cantidad. China está entregando en promedio 240 millones de paquetes por día, proyectando para este año más de 95.000 millones de paquetes.

También aumentó el consumo en general durante la Fiesta, lo que muestra el poder de recuperación de la economía china. Según las estadísticas del gobierno, las ventas minoristas y de alimentos y bebidas aumentaron casi un treinta por ciento interanual. Sólo las ventas online de alimentos y bebidas en línea subieron 135 por ciento interanual y las ventas de productos y servicios relacionados con Fiesta de la Primavera subieron casi un 80. Todo esto tambien se vio reflejado en el aumento de la tendencia de pagos móviles que tuvo un crecimiento interanual de casi el 25.

China está demostrando en el año del Bufalo que no sólo tiene capacidad de trabajar con mayor esfuerzo en un contexto duro como el actual, sino que la sociedad china, impulsada por el gobierno, busca adaptarse rápidamente a la nueva realidad para evitar que el crecimiento económico y la calidad de vida de su población se vea fuertemente afectada.

Director Ejecutivo del Centro Latinoamericano de Estudios Políticos y Económicos de China (CLEPEC). Master en Cooperacion Económica Internacional de la Universidad de Economía y Negocios Internacionales de Beijing.

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El Congreso frena a Bolsonaro en su intento de otorgarse plenos poderes

Tras la sustitución de seis ministros y los comandantes de las Fuerzas Armadas llegó el proyecto para activar la "Movilización Nacional", que interviene procesos productivos, requisita bienes y servicios y convoca a civiles y militares.

 

Lo primero que hizo el presidente Jair Bolsonaro tras crear el nuevo caos dentro del caos –sustituyendo a seis ministros, incluyendo el de Defensa, y a los tres comandantes de las Fuerzas Armadas– fue intentar tramitar en el Congreso Nacional, a través de un militar diputado federal aliado, Vitor Hugo (Partido Social Libertal, PSL), un proyecto de ley que le permitiera activar el dispositivo de Movilización Nacional ideado para tiempos de guerra.

Esta herramienta hubiera dado vía libre a Bolsonaro, según la reglamentación vigente, para la "reorientación de la producción, la comercialización, la distribución y el consumo de bienes y la utilización de servicios; la intervención en los factores de producción públicos y privados; la requisición de bienes y servicios, y la convocación de civiles y militares". Algo con "malas intenciones", sospecha el diputado federal Ivan Valente, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL). "Una coincidencia muy grande". Para el veterano parlamentario, el proyecto –que fue paralizado por los líderes de los bloques en el Congreso–, buscaba atribuir al presidente "poderes que no puede tener, y sería un desastre, además de atacar al Estado de Derecho y al pacto federativo, agudizaría a crisis sanitaria".

Desde el conservadurismo también han llegado críticas a la maniobra bolsonarista. "Esto significa pasar al presidente de la República el comando directo de las policías militares, que hoy están bajo la tutela de los gobernadores, como define la Constitución Federal en el Pacto Federativo", alertaba el diputado federal Kim Kataguiri en sede parlamentaria, referencia de la joven derecha brasileña. "Tiene apariencia de golpe, huele a golpe". Es, también, como añade Valente en conversación con este diario, "un intento de asfixiar la acción de los gobernadores y los alcaldes en la pandemia. Una especie de estado de sitio, que anda persiguiendo".

El cambio de piezas más inquietante en los últimos movimientos presidenciales ha sido la sustitución en el ministerio de Defensa: el general Fernando Azevedo e Silva, cesado fulmimantemente, sin explicaciones previas, deja paso a otro general, Walter Souza Braga Netto. Azevedo e Silva había demostrado en numerosas ocasiones que entiende las Fuerzas Armadas como entes fieles al pueblo, autónomas y neutrales, y no aparatos de un Gobierno en particular. Los comandantes del Ejército (Edson Pujol), la Marina (Ilques Barbosa) y la Aeronáutica (Antonio Carlos Moretti) cerraban filas con él. En una nota oficial conjunta publicada en noviembre recordaban que la Constitución hace hincapié en "la característica fundamental de las Fuerzas Armadas como instituciones de Estado, permanentes y necesariamente apartadas de la política partidaria"

Braga Netto, ministro de Defensa: matanza y tortura

El general Braga Netto, por su parte, es mucho más expeditivo. Su acumulación de poder está siendo fulgurante en el último lustro. Pasó de ser el comandante del Comando Militar del Este a ser nombrado por el presidente Michel Temer interventor federal de Río de Janeiro, cuando el sucesor de Dilma Rousseff decidió militarizar la seguridad pública de uno de los estados más agitados de Brasil. Una vez acabada esa misión, y ya con Bolsonaro en el poder, Braga Netto asumió el cargo de Jefe del Estado Mayor del Ejército. Al mismo tiempo que se confirmaba su transición a la reserva, en febrero de 2020, el presidente le reclamó para el Gobierno, liderando el ministerio de la Casa Civil, donde ha permanecido poco más de un año antes de pasar a dirigir la cartera de Defensa.

En la etapa del general Braga Netto como comandante del Comando Militar del Este uno de sus destacamentos estuvo involucrado en lo que se conoció como la "Matanza de Salgueiro", en el Complexo de favelas de Salgueiro (municipio de São Gonçalo, Río de Janeiro). En su periodo como interventor federal en Río de Janeiro estalló el caso de la Sala Roja de la tortura, que Público desarrolló en dos reportajes: el mayor escándalo en democracia del Ejército brasileño. Braga Netto logró bloquear las investigaciones en ambos episodios.

Para entender los sucesivos requiebros de Bolsonaro al frente del Ejecutivo hay que centrar la mirada en el porcentaje de fieles estimado –en torno a un 15%– que se agrupan entre los ciudadanos que aún consideran positiva su administración –cerca de un 30%, con pocas variaciones a lo largo del tiempo–. Uno de los principales objetivos del presidente, de cara a las elecciones presidenciales programadas para octubre de 2022, es conservar esta franja más radical de su electorado. No todos los candidatos pueden presumir de esa fidelidad de antemano de cara a unos comicios. Volverá a ser, para Bolsonaro, el perfecto punto de partida. Sus reacciones revelan autoridad, ante las dudas aparecidas sobre su capacidad para dirigir el país –ha subido el rechazo a su gestión también, sobre todo tras el fin del auxilio emergencial, que ahora vuelve pero a menos escala–, y esa autoridad de momento satisface a sus seguidores más acérrimos.

La posición de la Fuerzas Armandas

Lo que nunca ha conseguido atar al cien por cien Bolsonaro es algo que sellaría más si cabe su base de apoyo social: el apoyo sin fisuras de la mayoría de los militares. En el seno de las Fuerzas Armadas el pensamiento más extendido es que la imagen de las corporaciones está saliendo perjudicada formando parte del gobierno Bolsonaro, y eso es el principal capital de la institución. Las Fuerzas Armadas cerraron el régimen militar (1964-1985) casi sin despeinarse, sin un solo rasguño, protegidas por una ley de amnistía que evitó cualquier indagación judicia sobre la barbarie de la dictadura. Los militares presumen, encuesta tras encuesta, de ser la institución mejor valorada por los brasileños. La sensación de desprestigio se agudizó con la figura del general Eduardo Pazuello, sin ningún conocimiento del sistema público de salud, encabezando el ministerio de sanidad. Su especialidad, anunciaron desde las altas esferas, era la logística. Pazuello, ya exministro –tercer exministro–, va camino de ser imputado por la falta de suministro de oxígeno medicinal en el estado de Amazonas a principios de enero.

"La mayoría de los altos mandos dieron el aval al gobierno Bolsonaro", recalca el diputado Ivan Valente. "Sucede que se ha demostrado que el Gobierno es desastroso, por lo cual ahora gran parte de ellos no quiere ser una guardia pretoriana del presidente y su familia. Bolsonaro quiere que estén a su servicio". Valente cree que aún es posible confiar en las Fuerzas Armadas, y, contextualizando cada época, hay bastantes diferencias entre 2021 y 1964, año del último golpe militar, que Bolsonaro conmemora cada 31 de marzo: "Actualmente no hay espacio nacional ni internacional para que Brasil sea Myanmar".

El trauma de ver a las Fuerzas Armadas en el poder es "muy grande", comenta Felipe Santa Cruz, presidente de la Orden de los Abogados de Brasil (OAB) para este reportaje. "Una parte de las Fuerzas Armadas se equivocó al entrar en el gobierno Bolsonaro, que ha militarizado el Ejecutivo de manera desproporcionada". A la hora de la verdad, para tranquilidad de Santa Cruz, de la OAB y de buena parte de la población, "los comandantes han tenido buen comportamiento" en los momentos de máxima tensión.

Por si no hubiera suficiente presión para Bolsonaro, el Efecto Lula sigue su curso, tras el regreso al tablero político del líder del Partido de los Trabajadores (PT), tras las últimas decisiones del Tribunal Supremo. El bloque parlamentario del Centrão –grupo de partidos de derecha y centroderecha–, necesario como base de apoyo para cualquier Ejecutivo, se vende ahora mucho más caro que antes del resurgimiento del expresidente Lula da Silva, a dieciocho meses de las elecciones presidenciales. Lula conoce bien al Centrão y suele gestionar bien su influencia –eso a Dilma Rousseff se le escapó en 2016–. De aquí surge la decisión más arriesgada para Bolsonaro en la reforma ministerial de esta semana: ceder uno de los ministerios "de palacio" –los que comparten sede con el presidente de la República– al Partido Liberal, miembro del Centrão. La diputada federal Flávia Arruda ocupará el cargo de ministra de la Secretaría del Gobierno.

Entre los últimos movimientos presidenciales lo único que se veía venir era el derrumbe del canciller Ernesto Araújo. Las críticas del Congreso Nacional eran ya insufribles para el Gobierno. Araújo, falto de diplomacia y sobrado de arrebatos ideológicos, consiguió en su etapa al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores encrespar a Alemania, Israel y la comunidad judía mundial al afirmar que el nazismo y el fascismo son "movimientos de izquierda", y ha logrado también enfurecer a China, el mayor socio económico de Brasil, asegurando, entre otras cosas, que "el coronavirus hace despertar nuevamente la pesadilla comunista". Derecha, centro e izquierda coinciden en que su presencia ha perjudicado al país en unos meses en que urgía la negociación por vacunas. Su sustituto, Carlos Alberto Franco França, encargado de lavar –o al menos tratar de corregir– la imagen internacional de Brasil, no ha liderado ni una sola misión diplomática en el exterior, exactamente igual que Araújo.

Río de janeiro

01/04/2021 16:56 Actualizado: 01/04/2021 17:45

Víctor David López

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China echa un salvavidas a Irán y avanza otro paso en Oriente Próximo

La penetración china en Oriente Próximo continúa adelante. El pasado fin de semana Pequín y Teherán firmaron un acuerdo que permitirá al gigante asiático establecer una importante base económica y de seguridad en Irán, una circunstancia que inquieta a EEUU y sus aliados pero que es inevitable dada la creciente influencia de esa potencia.

 

No es ningún secreto que EEUU y China libran una batalla por la supremacía global que les enfrenta cada día más abiertamente a nivel planetario en las esferas política, económica y de seguridad, conflicto que también tiene un escenario en Oriente Próximo, como queda patente con la firma el pasado sábado de un acuerdo totalmente excepcional entre Pequín y Teherán.

Este gran acuerdo estratégico ha tardado varios años en gestarse y representa un desafío directo para EEUU. Aunque ya el verano pasado The New York Times avanzó informaciones sobre la marcha de las negociaciones y el borrador del texto, ni siquiera hoy se tiene una idea precisa de lo que representará para un Irán acosado por las duras sanciones internacionales y necesitado de cualquier clase de alianza.

Es evidente que Teherán no puede fiarse de Occidente, ni siquiera de Europa, como ha mostrado el fiasco del acuerdo nuclear que Barack Obama firmó con Teherán en 2015 y que dos años después fue desbaratado por Donald Trump mediante un tuit. Aunque el presidente Joe Biden podría revertir la decisión de Trump, no está claro que la restauración del acuerdo nuclear sea definitiva puesto que lo que ha sucedido una vez puede volver a ocurrir.

La magnitud del acuerdo chino-iraní, por un periodo de 25 años, es importante especialmente a los niveles de cooperación económica y de seguridad, pero tiene también resonancias políticas que trascienden más allá de las relaciones bilaterales. A EEUU, Israel y Arabia Saudí no les pasa desapercibido que China logra una penetración importante en la región, cuyas consecuencias a medio y largo plazo son difíciles de determinar.

Aunque la semana pasada Biden dijo que mientras él sea presidente, China no sustituirá a EEUU como líder global, la realidad es que la economía del gigante asiático está desarrollándose más rápidamente que la de EEUU y está asentando bases económicas por todo el mundo que más pronto que tarde le proporcionarán influencia política.

Algunos medios destacan que el acuerdo chino-iraní no es solamente relevante por su contenido, que no se conoce con exactitud, sino también por el momento que se ha elegido para firmarlo, coincidiendo con las disputas entre EEUU e Irán en relación con la reanudación del acuerdo nuclear y con las disputas de EEUU con China tras el último cónclave bilateral de Alaska.

Si bien no han transcendido las cláusulas del acuerdo, se sabe que Irán se ha comprometido a vender a China petróleo a un precio por debajo del mercado durante los próximos 25 años. A cambio, China realizará inversiones por valor de 400.000 millones dólares en infraestructuras de ese país, unas inversiones que se enmarcan en el plan de Pequín de construir el llamado "Cinturón de la Ruta de la Seda" con el propósito de unir el extremo oriente con Europa.

En realidad este acuerdo fue facilitado por el presidente Donald Trump y su amigo Benjamín Netanyahu, quien presionó a los americanos para que se salieran del acuerdo nuclear e impusieran duras sanciones contra Teherán, sanciones que, como era de esperar, han tenido el efecto contrario al deseado por Netanyahu y Trump.

En este contexto, EEUU tiene ante sí la disyuntiva de restablecer el acuerdo nuclear, o bien de alargar el punto muerto en que se hallan las relaciones con Teherán. Lo ideal sería que el acuerdo se restablezca cuanto antes, es decir antes de las elecciones presidenciales iraníes de junio.

En cuanto a China, Washington pocas medidas puede adoptar más allá de acusaciones y de sanciones económicas puntuales. Aunque una guerra abierta económica entre las dos potencias está descartada, los dos países juegan a un ajedrez de movimientos perpetuos en una u otra parte del tablero, movimientos que no ponen en peligro las relaciones cada vez más interdependientes de las dos potencias.

Al firmar el acuerdo el sábado, el ministro de Exteriores chino Wang Yi emitió en un comunicado la siguiente declaración: "Los EEUU deberían reflexionar en el daño causado a la paz regional y la estabilidad internacional con la retirada (del acuerdo nuclear), reflexionar sobre las pérdidas que ha causado a los países implicados, terminar las sanciones unilaterales contra Irán tan pronto como sea posible y abolir las medidas jurídicas contra China".

China está realizando imponentes inversiones en Oriente Próximo y el caso de Israel es paradigmático. Los israelíes han tenido que dar marcha atrás en varios proyectos conjuntos debido a la presión de Washington, que no ve con buenos ojos la expansión del gigante asiático. Israel, como otros países de la región, se aliará con EEUU en el caso de que deba escoger a un aliado, pero también es consciente del peso cada día mayor de China y no quiere buscarse problemas con esta potencia, lo que explica que no haya reaccionado con vigor al acuerdo del sábado.

Tras la firma del acuerdo, habrá que esperar a su aplicación, que será más o menos inmediata en función de otros parámetros, especialmente de si EEUU levanta las sanciones contra Irán, una cuestión que está en el aire. Mientras Teherán exige el levantamiento completo de las sanciones y la vuelta al acuerdo nuclear sin precondiciones, Washington no parece decidido a dar ese paso sin obtener otros compromisos a cambio.

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Vladimir Putin tiene vía libre para buscar su reelección como presidente de Rusia

Una enmienda a la Constitución aprobada por el Senado le permite seguir hasta 2036

 

El Senado ruso sancionó una enmienda a la Constitución de ese país que restringe a dos períodos de seis años la duración de los mandatos de un mismo presidente. La medida, que no tiene carácter retroactivo, permite que Vladimir Putin se pueda presentarse solo por dos períodos más y seguir al frente de la Federación Rusa hasta 2036.

La norma fue aprobada por el Consejo de la Federación (Senado) una semana después de que la iniciativa recibiera luz verde en la Duma de Estado (Cámara baja del Parlamento). El autor de la iniciativa es del senador Andréi Klishas y fue debatida en el marco de la realización de cambios a la Carta Magna de ese país.

El cambio votado deja claro que se limita a dos el máximo de mandatos presidenciales que la misma persona puede ocupar, pero que esto no se aplica "a la persona que ejerza o haya ejercido el cargo de presidente de Rusia en el momento de la entrada en vigor" de las enmiendas.

Es decir que la nueva ley permite a Putin postularse en las elecciones de 2024 y 2030.

La norma también establece que a la Presidencia puede postularse un ciudadano de Rusia que tenga al menos 35 años, que viva permanentemente en el país durante al menos 25 años y que no tenga ni haya tenido nunca la ciudadanía o permiso de residencia de otro Estado.

Además, estipula que solo un ciudadano de la Federación de Rusia mayor de 30 años puede encabezar la Comisión Electoral Central.

Lo que ahora resta es que lo votado sea ratificado por el propio presidente Putin. El presidente, de 68 años, está completando su segundo mandato -que termina en 2024-, tras haber ejercido previamente la Presidencia entre 2000 y 2008, cuando este cargo lo asumió por cuatro años Dimitri Medvedev y él se convirtió en primer ministro.

El referéndum de la Constitución, celebrado en 2020, fue aprobado por el voto favorable del 77,92 por ciento de los votantes.

Además de fijar límites a la continuidad de un mismo gobierno, modificó también las funciones del Ejecutivo y del Poder Legislativo, y prohibió expresamente la secesión de los territorios que integran Rusia.

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 Los presidentes de Rusia y China, el 4 de julio de 2017, en Moscú.Foto Afp

A los dos días de la reunión en Alaska entre China y EU para intentar suavizar el deterioro de su relación, el canciller ruso, Sergei Lavrov, fue invitado por su homólogo chino, Wang Yi, en la paradisiaca ciudad Guilin –que tuve el gusto de conocer (https://bit.ly/3deli8I)– para evaluar "los recientes desarrollos de sus lazos con EU".

Global Times titula que "La asociación (sic) de China y Rusia es clave para equilibrar la hegemonía de EU", cuando "promueven los pagos en divisas locales para sustituir al dólar", lo cual es "importante para evitar riesgos" (https://bit.ly/31umlMo).

Tales "lazos" han periclitado, pero Lavrov y Wang tuvieron cuidado en definir que su "asociación" no significa una alianza contra EU, sino que toman medidas precautorias ante el flagrante injerencismo de Biden que incita a revoluciones de color y a la desinformación con el fin de derrocar a los regímenes de Pekín y Moscú.

Los ejercicios militares de Rusia y China se basan en el "principio del no-alineamiento, la no-confrontación y la no-focalización en un tercer país" –con el fin de no indisponer a EU ni a la Unión Europea–.

Los dos cancilleres discutieron el acuerdo nuclear con Irán, el proceso de paz en Afganistán, la situación en Myanmar, el tema candente de Siria, el cambio climático y la reforma de la ONU.

El portal chino informa que tras la reunión en Alaska, China tuvo un intercambio de actualización con su aliado de Norcorea que acaba de realizar pruebas misilísticas balísticas para recordar que sigue presente en la escena mundial.

Las inusitadas 30 (sic) reuniones en ocho años entre el zar Vlady Putin y el mandarín Xi Jinping delatan mucho más que una vulgar "asociación" entre Rusia y China, quienes públicamente "no se alinearán" ya que ambos "necesitan lidiar conjuntamente sus amenazas comunes (sic) mediante una asociación flexible (sic)" cuando "EU ha creado muchos desafíos como las sanciones y la interferencia en asuntos regionales para interrumpir el desarrollo de ambos países", según Global Times.

¿Y el "G2 en el espacio" para conquistar la Luna entre Rusia y China (https://bit.ly/39lgopi) es "flexible asociación estratégica" o de plano constituye su "alianza" en movimiento que no se atreve a pronunciar su nombre?

Impactó el endurecimiento de Lavrov para "promover el pago con divisas locales y otras divisas internacionales que puedan sustituir al dólar y alejarse gradualmente (sic) del sistema internacional de pagos controlado por Occidente [el SWIFT con más de 11 mil entidades financieras en más de 200 (sic) países], y así reducir los riesgos de las sanciones de EU y Occidente contra Rusia y China". ¿Alguien en su sano juicio en EU y en Occidente "piensa" que van a doblegar a Rusia y China con sus sanciones?

Dong Dengxin, director del Instituto de Seguridad y Finanzas de la Universidad de Wuhan, propone a la divisa china yuan/renminbi como "divisa de compensación" en el sistema comercial y fustiga que "Washington ha abusado del SWIFT para sancionar arbitrariamente a cualquier país a voluntad, lo que ha provocado insatisfacción global", y exhorta a que Rusia y China colaboren para "desafiar la hegemonía del dólar".

El intercambio comercial entre Rusia y China es más que raquítico: 10 mil millones de dólares anuales,cuando se prevé que prevalezcan próximamente los servicios, mientras Rusia se ha posicionado como la primera exportadora de productos agrícolas a China.

Es consabida la complementariedad de hidrocarburos de Rusia y China: 40 millones de toneladas de crudo anuales y 4 mil millones de metros cúbicos de gas natural licuado (LNG) por año que transporta el gasoducto ruso a China.

China tiene ya su sistema alternativo al SWIFT: el China International Payments System (CIPS), al que algunos bancos rusos, asfixiados por las sanciones, han empezado a adherirse. Pronto seguirán el 15-RCEP y los países incrustados a las tres rutas de la seda que encabeza China.

Rusia y China ya olieron sangre en el vulnerable dolarcentrismo y su insostenible SWIFT.

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Miércoles, 31 Marzo 2021 05:20

¿Arrancó la "Internacional Bolsonarista"?

¿Arrancó la "Internacional Bolsonarista"?

La vida del activista estadunidense "Jake Angeli" (alias de Jacob Anthony Angeli Chensley) corre peligro: el servicio gastronómico de la cárcel donde fue recluido después de su participación en el asalto al Capitolio no incluye "comida orgánica".

Conocido en las redes como QAnnon Shaman o Yellowstone Wolf, Jake vivió sus horas de gloria cuando en el "templo de la democracia" el mundo lo visualizó portando una lanza con el torso desnudo, gorro sioux de piel de búfalo, tatuajes celtas y cuernos de vikingo.

Sin embargo, nada trascendió acerca del manojo de documentos que Jake habría tomado de los despachos de republicanos y demócratas, saqueados por los revoltosos e incautados por la FBI.

Entre los documentos, un misterioso borrador o minuta titulada La Internacional bolsonarista, que nos hizo llegar un periodista de Washington DC que pidió reservar su nombre.

La minuta da cuenta de la reunión clandestina que, luego del triunfo de Joe Biden, habría sostenido el secretario general de la OEA, Luis Almagro, con siete cancilleres sudamericanos.

Al aquelarre habrían asistido el brasileño Ernesto Araujo (canciller del presidente Jair Bolsonaro); el uruguayo Francisco Bustillo (íd., Luis Lacalle Pou); el paraguayo Federico González (íd. Mario Abdo Benítez): la colombiana Claudia Blum Capurro (íd, Iván Duque); el ecuatoriano Luis Gallegos Chiriboga (íd. Lenin Moreno); el chileno Andrés Allamand (íd. Sebatián Piñera), y el peruano Mario López Chávarri (íd. Martín Vizcarra).

A modo de petit-comité y sentados alrededor de una mesa redonda en un sótano de la OEA (blindado para evitar cámaras y grabaciones), Almagro dio la bienvenida a los convocados y fue al grano:

“Queridos amigos: no todo está perdido. Nuestro jefe y guía de Occidente perdió las elecciones, pero consiguió 74 millones de votos. Por ello, decidí formar un comité internacional de emergencia que, desde ya, será conocido como "la Internacional Bolsonarista" (IB).

Almagro explicó que la IB se proponía reforzar "nuestras democracias" contra los avances del populismo en México, Argentina y Bolivia, "el respaldo de Cuba al necio de Maduro" y que, de no haber objeciones, así quedaría constituido:

Presidente ad honorem: Jair Bolsonaro.

Comisario político: Mario Vargas Llosa.

Y "para no burocratizar las cosas", agregó el jefe de la OEA, tres ­secretarías:

Etica y transparencia, a cargo del ex presidente de Argentina Mauricio Macri;

Derechos humanos, a cargo de los ex presidentes de México Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto;

Asuntos constitucionales, a cargo del "presidente de Venezuela" Juan Guaidó.

A los efectos prácticos, la IB contaría con cinco secretarías de apoyo:

Capacitación: para aspirantes latinoamericanos a ser reconocidos como embajadores de Washington en sus países, a cargo de Enrique Krauze.

Operaciones especiales (logística, explosivos, contratación de expertos en "daños colaterales"), a cargo del ex presidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez, y el cubano Carlos Alberto Montaner.

Prensa y difusión: Andrés Oppenheimer, Jorge Ramos, y el "comunicólogo" ecuatoriano Jaime Durán Barba.

Consultores: Mario Quiroga y Andrés Pastrana, ex presidentes de Bolivia y Colombia.

Jefe de meseros y acopio de bebidas varias: Jorge Castañeda, ex canciller de México.

En la minuta se apunta que ­paralizados de ideológica emoción, los siete cancilleres se miraron entre sí y luego, con crecientes golpeteos de aprobación sobre la mesa, terminaron eufóricos y gritando "¡sí-se-pue-de!", "¡sí-se-­pue-de!"

Con una cucharita, Almagro hizo sonar un copa para calmar a sus invitados, y delegó la palabra al único orador, el canciller Araujo, quien cerró el aquelarre negando la influencia humana en el cambio climático, considerándolo un "dogma" que apunta en particular a "aumentar el poder de China".

El discípulo de Bolsonaro agregó: “Nuestra lucha es contra el populismo y el ‘marxismo cultural’, la heterosexualidad, las carnes rojas y el petróleo”. Y en cuanto a la epidemia que ha convertido a su país en una bomba de contagio global, usó la insólita expresión "sadismo abortivo": “Vamos bien. Dios ha decidido que a mediados de 2021, tendremos medio millón de muertos. ¡Pero en Brasil viven 220 millones! Entonces, el aborto es más preocupante que el coronavirus. Quieren una sociedad donde nadie nazca, ningún bebé y menos el niño Jesús. Incluso, pregunto: ¿el ‘sadismo abortista’ de la izquierda no se deriva de una afirmación nihilista de estar matando a Cristo antes que nazca cada bebé?”

Sin comentarios, Almagro levantó la sesión y, rápidamente, los cancilleres retornaron a sus países para comunicar la buena nueva.

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La comunicación en la era de internet

Cada avance tecnológico suscita un sueño utópico y una pesadilla distópica. La invención de internet hacia 1990 generó expectativas entusiastas. Su propio comienzo fue utópico. Su creador Tim  Berners-Lee se negó a registrar las patentes que lo hubieran hecho multimillonario, para ponerlas a disposición de la humanidad. Un dispositivo al principio apropiado por el complejo militar industrial como red  subterránea invulnerable al ataque atómico, devino instrumento aparentemente a disposición de todos para el libre intercambio de mensajes y conocimientos. Si en la era que vivimos el bien más preciado es la información, un canal que prometiera multiplicarla y comunicarla de manera prácticamente gratuita y universal parecía puerta abierta hacia Utopía.

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Esta  perspectiva optimista fue prontamente clausurada. Así como todos los bienes a disposición de la humanidad –tierra,  aguas,  minerales,  organismos biológicos- no tardaron en ser acaparados, internet no demoró en caer bajo el poder y los planes de los operadores. La red concebida para transmitir mensajes no tardó en encontrar quien quisiera hacerse dueño de éstos  y a través de ellos de sus emisores. En la actualidad, cerca del 70% del PIB global es producido por el sector terciario (finanzas, investigación, educación, publicidad, informática, entretenimiento) que a su vez se maneja mediante la Red. Desde el siglo pasado, Estados Unidos desarrolló el sistema de espionaje Echelon para decodificar ofertas en las licitaciones y hacer que las ganaran las empresas estadounidenses. La información, como la plusvalía, es expropiada de la sociedad  que la crea, y tiende a concentrarse en un número cada vez menor de manos. Dominar la Red es dominar la economía.

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Todo control sobre la economía deviene control social. Internet y las  redes acumulan membrecías que superan con mucho a las ciudadanías de muchos de los Estados soberanos. A principios de 2021, usan internet 4.660 millones de personas: el 59,5% de la población mundial. Emplean teléfonos celulares 5.200 millones, el 66,6% de los habitantes del planeta. Están atrapadas en las redes sociales 4.200 millones de personas: el 53,6% de los terrícolas. En estas redes, sólo Facebook junta 2.740 millones de seres; You Tube, 2.291; Whats App, 2.000. Los usuarios de internet invierten en ella  en promedio seis horas  y 54 minutos diarios: la duración usual de una jornada de trabajo (https://marketing4ecommerce.net/usuarios-de-internet-mundo/). Estas desmesuradas clientelas son mercados inconmensurables que incesantemente aportan a sus operadores datos invalorables y reciben a cambio publicidad y propaganda.

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Imaginemos que un servicio postal por el mero hecho de transmitir correspondencia se atribuyera el derecho de abrir todas las cartas que transmite y de utilizar su contenido libremente. Tal servicio no tardaría en ser denunciado como  inadmisible instrumento de tiranía y en perder la totalidad de sus usuarios. Tal es el caso de internet. Desde los primeros tiempos, primero los gobiernos, y luego los operadores de la Red se atribuyeron abusivamente ambos privilegios. Hoy en día, el usuario puede tener la casi seguridad de que todos sus mensajes son abiertos, escrutados y utilizados para sus propios fines por las organizaciones que los transmiten y sus cómplices. Programas de análisis de contenido detectan la presencia de ciertas palabras o construcciones claves y alertan a mecanismos de vigilancia que aplican estrechos controles sobre los emisores del mensaje. En un avance del cerco, los canales instalan en los computadores de los usuarios cookies, programas espías que informan detalladamente sobre el contenido de los ordenadores y de los mensajes que emiten. Estos mecanismos acercan a todos los usuarios de internet a un mundo de control total, frente al cual parece un juego de niños la televisión de dos vías imaginada por George Orwell, que no sólo transmitía imágenes al espectador, sino que además vigilaba todos los actos de éste.

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El espionaje emplea todo tipo de dispositivo capaz de registrar información. Edward Snowden decidió desertar de los servicios de inteligencia estadounidenses cuando advirtió que éstos espiaban los teléfonos, y que el número de dispositivos de espionaje dedicados a vigilar ciudadanos estadounidenses era mayor que el de los aplicados contra el resto del mundo. Ya es casi imposible abrir una página web sin que ésta nos informe que usa cookies para servirnos mejor –en realidad, para espiarnos mejor- y que el mero hecho de utilizar la página equivale al consentimiento para alojar un espía en el aparato del cual depende nuestra comunicación con el mundo. Algunas, de manera inocente, nos piden de entrada la clave de nuestro correo electrónico, que es como solicitarnos a la vez la llave de la casa, del auto y de la caja fuerte. Pero nuestros llamados servidores ya las tienen: en realidad somos sus sirvientes. Las páginas web, las redes sociales se atribuyen explícita o implícitamente  el derecho de utilizar para sus propios fines todos los contenidos que los usuarios hagan circular en ellas. Es como si un servicio postal se atribuyera la propiedad de cuantos mensajes y objetos le fueran confiados. Fácil es comprender lo que esto significa en un mundo donde el bien económico fundamental es la información. Apropiarse de la información es apropiarse del mundo. 

Por Luis Britto García | 29/03/2021

Publicado enSociedad
Sábado, 27 Marzo 2021 08:26

Tapar el sol con el dedo

Tapar el sol con el dedo

En uno de los confines del mundo, alrededor del círculo polar ártico, se está llevando a cabo una lucha que nos afecta a todos. Pueblos indígenas de la región y organizaciones ambientalistas suecas e internacionales se oponen enérgicamente a un experimento para avanzar la geoingeniería solar, una propuesta tecnológica de alto riesgo. A gran escala, tapar parte de los rayos del sol con nubes artificiales podría causar sequías y otras alteraciones en los trópicos, poniendo en riesgo las fuentes de agua y alimentación de miles de millones de personas. Un proyecto de la Universidad de Harvard, financiado por Bill Gates y otros billonarios, pretende usar el territorio del pueblo indígena Saami en Kiruna, Suecia, para realizar un experimento de esta tecnología (https://tinyurl.com/y5ut32y4).

El 24 de febrero, el Consejo Saami, que reúne a los pueblos saami de Suecia, Noruega, Finlandia y Rusia, manifestó su oposición a dicho proyecto y exigió al gobierno sueco cancelar el experimento (https://tinyurl.com/f4ektwdj) por falta de consulta previa y consentimiento de sus pueblos. También porque el experimento es para desarrollar una tecnología muy peligrosa que afectaría a todo el planeta, por lo que señalan que no es papel de un grupo de Harvard o algunos gobiernos decidir sobre ella.

Aunque la geoingeniería todavía aparece para mucha gente como ciencia ficción, el juego geopolítico y las implicaciones del desarrollo de la tecnología son una amenaza muy real y que avanza rápidamente.

En ese camino, la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, acaba de mover otra pieza en el escenario global. El 25 de marzo publicó el informe Reflecting Sunlight(Reflejar la luz solar) donde recomienda que el gobierno de ese país debe asignar inmediatamente 100 a 200 millones de dólares para avanzar en la investigación y experimentación con geoingeniería solar y cómo se debe gobernar (https://tinyurl.com/yut5patf). Esa inversión multiplica de cinco a 20 veces la financiación pública para investigación en geoingeniería de gobiernos como la Unión Europea, China, Rusia y Corea. No obstante, la mayor inversión en el desarrollo de geoingeniería es de los supermillonarios, encabezados por Bill Gates, Jeff Bezos, Elon Musk y otros titanes tecnológicos (https://tinyurl.com/32d38zyx).

Según Raymond Pierrehumbert, profesor de la Universidad de Oxford y autor principal de reportes globales del IPCC, el nuevo informe no aporta mayor información científica a la que ya existía en otro anterior sobre geoingeniería, publicado por la Academia en 2015. Claramente, el mensaje principal ahora no es científico, sino político.

Se trata de un intento de legitimar la experimentación a campo abierto de esta riesgosa tecnología, tal como el que pretenden hacer en territorio saami y desde antes en otros territorios indígenas desde Arizona y Alaska a Canadá y Australia. Al mismo tiempo, asegurar que Estados Unidos (gobierno, empresas, academia) lidere tanto las inversiones en geoingeniería, como la definición de quién decide sobre ella. Que haya subsidos públicos es también una forma de “blanquear”el dinero que invierten los billonarios, haciéndolo parecer pertinente.

El informe de la Academia reconoce que la geoingeniería solar es altamente peligrosa e injusta, ya que conlleva impactos desiguales: mientras algunos países se beneficiarían con la disminución de los picos de temperatura, otros sufrirán sequías y más desequilibrios climáticos.

Por sus altos riesgos, el Convenio de Diversidad Biológica de Naciones Unidas (CDB), estableció en 2010 una moratoria al despliegue de la tecnología y un llamado a extrema precaución y a cumplir con una serie de condiciones previas –como un mecanismo multilateral de gobierno y consulta previa a pueblos indígenas y comunidadeslocales– consulta que aplica también a los experimentos a pequeña escala.

Para evadir esta y otras decisiones de Naciones Unidas –Estados Unidos no es parte del CDB, pero la geoingeniería tiene alcance global–, el informe pretende colocar otras reglas de juego: que se establezcan sistemas de gobierno a la investigación y experimentación, por iniciativa de Estados Unidos, pero que serían “internacionales” invitando a otros países (a su antojo) a discutir, para lograr una decorativa muestra de diferentes regiones. Incluyendo también a los actores privados que tienen intereses en geoingeniería.

Esta propuesta es un intento de sabotaje a las decisiones multilaterales y por consenso de todos los países, que es como funciona, por ejemplo, el CBD. En el caso de la geoingeniería la decisión por consenso de todos es un requerimiento mínimo, ya que necesariamente habrá países que serían afectados negativamente.

Åsa Larsson Blind, del Consejo Saami en Suecia, manifestó: “La geoingeniería solar se opone totalmente a la cosmovisión del pueblo saami y va contra de lo que tenemos que hacer: transformar el planeta a sociedades sin emisiones de carbono y en armonía con la naturaleza. Este informe [de la Academia de EU] plantea avanzar una tecnología que conlleva peligros existenciales, con el falso argumento de que sería un plan B para el cambio climático. Si los gobiernos no son capaces de manejar la crisis climática con soluciones reales ahora, menos aún podrán manejar los enormes riesgos e injusticias de la geoingeniería”. Importante apoyar esta lucha que nos concierne a todas y todos.

Por Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC

La militarización, fase superior del extractivismo

La militarización creciente de nuestras sociedades es claro signo otoñal del sistema capitalista patriarcal. El sistema renunció a integrar a las clases populares, ya no aspira siquiera a dialogar con ellas, sino que se limita a vigilarlas y controlarlas. Antes de este periodo militarista, se encerraba a los “descarriados” para corregirlos. Ahora se trata de vigilar a cielo abierto a camadas enteras y mayoritarias de la población.

Cuando un sistema necesita militarizar la vida cotidiana para controlar a las mayorías, se puede decir que tiene los días contados. Aunque en realidad esos días habría que medirlos en años o décadas.

Un buen ejemplo es la herencia del régimen de Pinochet en Chile, respecto del papel central de los militares y de la policía militarizada, Carabineros, en el control social. Una de esas herencias es el control de las fuerzas armadas de los excedentes de la empresa estatal de cobre, principal exportación de Chile.

La Ley Reservada del Cobre fue aprobada en la década de 1950, cuando arreciaban las movilizaciones de trabajadores y pobres de la ciudad y del campo. Durante la dictadura militar, esa ley secreta, como su nombre lo indica, fue modificada en siete oportunidades. Recién en 2016, gracias a una filtración del diario digital El Mostrador, se supo que 10 por ciento de las utilidades de la empresa estatal de cobre se traspasan directamente a las fuerzas armadas (https://bit.ly/3tNDa0S).

Recién en 2019 la ley secreta fue derogada (https://bit.ly/2OUAiAJ), cuando las calles de Chile empezaban a arder con una seguidilla de protestas y levantamientos que arrancaron en 2011, con las resistencias estudiantil y del pueblo mapuche, y luego por las feministas.

El daño que el régimen militar infligió a la sociedad puede verse en que más de la mitad de los chilenos no votan, cuando antes votaba la inmensa mayoría; en la tremenda deslegitimación de los partidos políticos y de las instituciones estatales.

No es el único caso, por supuesto. Los militares brasileños jugaron un papel destacado en la prisión de Lula, la destitución de Dilma Rousseff y la elección de Bolsonaro.

En todos los casos, la militarización vulnera el llamado “estado de derecho”, las normas legales que la sociedad ha adoptado, muchas veces sin ser debidamente consultada.

En todos los casos, la militarización contribuye a destruir naciones y sociedades, porque supone entregarle porciones significativas del poder y la gestión a una institución no democrática que, de este modo, queda fuera de cualquier control.

La militarización viene de la mano de la imposición de un modelo de sociedad que hemos llamado extractivismo, un modo de acumulación de capital por el 1% con base en el robo y el despojo de los pueblos, que implica una verdadera dictadura militar en las áreas y regiones donde opera.

El militarismo se subordina a esta lógica de acumulación mediante la violencia, por la sencilla razón de que no se le pueden robar los bienes a los pueblos sin apuntarles con armas.

Militarismo se conjuga con violencia, desapariciones forzadas, feminicidios y violaciones. Por lo demás, siempre propicia el nacimiento de grupos paramilitares, que siempre acompañan las grandes obras extractivas y que si bien se los considera ilegales, como lo demuestran Colombia y México, son entrenados y armados por las fuerzas armadas.

Ahora sabemos que el gran beneficiario del Tren Maya serán las fuerzas armadas, a las que el gobierno de López Obrador le ha concedido todos los tramos, añadiendo que se trata de “un premio” a esa institución (https://bit.ly/39aURjh).

Hay más de una similitud con el caso del cobre en Chile.

La primera es la entrega directa de los beneficios, con lo que cualquier gobierno consigue fidelidad de los uniformados a los que, en realidad, se subordina.

La segunda es el argumento de la “seguridad nacional” que esgrimen los gobiernos. En Chile era la lucha contra el comunismo. En México la frontera sur, con el argumento de la migración y el tráfico.

La tercera es que la militarización es tanto un proyecto como un modo de gobernar. Le siguen los aeropuertos, el orden interno y los más variados aspectos de la vida. Por la fuerza, consiguen trastocar la legalidad a su antojo, como las normativas presupuestales.

Observamos procesos de militarización desde Estados Unidos, Rusia y China, hasta en el conjunto de los países latinoamericanos. Consiste en el control de geografías rurales y urbanas por hombres armados al servicio del capital, para controlar a los pueblos que resisten el despojo.

No se trata de la maldad de un presidente o de un gobierno. Ese extremo no lo pongo en duda, pero no es lo central. Estamos ante un sistema que para estirar su agonía necesita implementar figuras nacidas en el siglo XX, que son los temas de Giorgio Agamben: el estado de excepción como forma de gobierno, la guerra civil legal contra los “no integrables”y el campo de concentración a cielo abierto vigilado por paramilitares.

Por Raúl Zibechi

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Rusia: Duma habilita a Putin a tener otros dos mandatos

25 de marzo de 2021.- La Duma rusa (Cámara Baja del Parlamento ruso) aprobó una ley que habilita al presidente del país a presentarse a la reelección en dos ocasiones más.


Los diputados Pável Krashenínikov y Olga Sevastiánova y el senador Andréi Klishas son los autores de la ley, que permite al mandatario ruso, Vladimir Putin, que gobierna desde el 2000, a postular por la reelección en dos ocasiones más, en 2024 y 2030.

Esta normativa se inscribe en el marco de las enmiendas de la Constitución de Rusia aprobadas en referéndum en julio pasado a propuesta del mandatario ruso. El cambio en la Carta Magna limita a dos el máximo de mandatos presidenciales de seis años que un mismo ciudadano puede ocupar, pero no se aplica “a la persona que ejerza o haya ejercido el cargo de presidente de Rusia en el momento de la entrada en vigor” de las enmiendas.

Gobierno de Rusia renuncia tras el discurso de Putin

​​​​​​Conforme a las modificaciones constitucionales, en el futuro solo podrán ser candidatos a la Presidencia rusa aquellos ciudadanos mayores de 35 años que hayan vivido de manera permanente en este país no menos de 25 años. Además, los aspirantes al Kremlin no podrán poseer doble nacionalidad o haber tenido pasaporte de otro país en el pasado.

Un sondeo indica que la mayoría de los rusos aprueba la reforma constitucional que permitiría al presidente Vladimir Putin permanecer en el poder hasta 2036.

Asimismo, las modificaciones contemplan refrendar la indexación regular de las pensiones y garantizar que el salario mínimo no esté por debajo del mínimo de subsistencia. También se refieren a la capacidad de los senadores para destituir a los jueces del Tribunal Supremo y del Constitucional, y a las atribuciones de este último para determinar si las leyes aprobadas se ciñen a lo establecido en la Constitución.

Putin, de 67 años, tomó posesión, por cuarta vez, de la Presidencia en mayo de 2018 y estará al frente del país hasta 2024. En lo relacionado con la política exterior, su popularidad siempre ha estado por las nubes y ha alcanzado los picos más altos durante los conflictos bélicos, como la guerra con Georgia de 2008, cuando marcó un histórico 88 %, o tras la anexión rusa de Crimea en 2014, con un 86 %

Por: HispanTv | Jueves, 25/03/2021 09:04 AM

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