Viernes, 27 Diciembre 2013 08:50

La reinvención de Latinoamérica

La reinvención de Latinoamérica

ALAI AMLATINA, 26/12/2013.- Hace 75 años, en 1958, el historiador mexicano Edmundo O'Gorman publicó un libro titulado La invención de América, con el que sacudió la historiografía dedicada a documentar y explicar el descubrimiento y la conquista americana. Inventar, significa, de acuerdo con el diccionario de la Real Academia de la Lengua, hallar o descubrir algo nuevo o no conocido. En su texto, O ´Gorman explica, de manera novedosa para su tiempo, la forma en la que el relato sobre la historia y el devenir del "nuevo continente" fue construido. Hoy, retomando esa imagen, podemos decir que América Latina se está reinventando.


El concepto América Latina tiene tras de sí una larga historia. Muchos años antes de que O'Gorman publicara su obra, en 1857, el escritor colombiano José María Torres escribió en su poema Las dos Américas las claves del nuevo imaginario regional: "Mas aislados se encuentran, desunidos/Esos pueblos nacidos para aliarse:/La unión es su deber, su ley amarse:/Igual origen tienen y misión;/La raza de la América latina,/Al frente tiene la sajona raza,/Enemiga mortal que ya amenaza". Poco antes, en 1856, el filósofo chileno Francisco Bilbao, había usado durante una conferencia, el mismo término.


La región está en un proceso de reinvención porque su visión de sí misma, su destino como territorio y su relación con las grandes potencias, especialmente con Estados Unidos, se está transformando radicalmente. Si, hasta ahora, su inserción con el resto del mundo ha estado condicionada por la presencia de las potencias imperiales (España, Portugal, Inglaterra, Francia y Estados Unidos), con el nuevo siglo ha comenzado a construirse como un conglomerado de naciones con procesos de integración crecientemente soberanos.


Se trata de un proceso complejo, ambiguo, en ocasiones contradictorio, que no avanza en línea recta, en el que no todo está definido y cuyo destino final no está aún escrito. Un proceso en el que sus riquezas naturales, como la abundancia de agua dulce (alrededor de la mitad del planeta), sus reservas de petróleo y gas, sus recursos minerales y la riqueza de su biodiversidad, desempeñan un papel central.


Como señas distintivas de esta reinvención se encuentran, entre otras, la refundación de varios Estados nacionales a partir de Asambleas Constituyentes; la ruptura con el Consenso de Washington; la recuperación de su soberanía petrolera, de sus recursos naturales y bienes estratégicos; la puesta en práctica de políticas de inclusión social, redistribución de la renta y reconocimiento de la diversidad cultural; la existencia de poderosos movimientos sociales emancipatorios, y la firma de acuerdos de integración regional guiados por la idea de la cooperación, la complementación económica y la ayuda mutua.


Esta reinvención de América Latina implica, obligadamente, una nueva redefinición de su lugar en el orbe, en el que abandone su lugar como "patio trasero" de Estados Unidos. Un nuevo rol internacional en el que tiene como herramientas medulares, la construcción de foros y entidades regionales sin presencia de Washington –Mercosur, Unasur, Alba y Celac– y la diversificación de las relaciones económicas, comerciales y tecnológicas con naciones que, en otras zonas del planeta, hacen contrapeso geopolítico a Washington, como China, Rusia e Irán.
El fin de la Doctrina Monroe


El pasado 18 de noviembre, en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), el secretario de Estado, John Kerry, anunció el fin de la era de la Doctrina Monroe, y la decisión de Estados Unidos de compartir responsabilidades con los otros países del continente y tomar decisiones como compañeros en el marco de una relación de iguales.


Sin embargo, tan pronto como fue proclamado, ese supuesto fin del viejo enunciado colonialista redactado por John Quincy Adams y enunciado por primera vez por el presidente James Monroe –América para los americanos–, fue desmentido por el jefe de la diplomacia estadunidense. Contradiciendo sus palabras, marcó la agenda de su país para la región: promover la democracia, mejorar la educación, adoptar nuevas medidas de protección ambiental y desarrollar el mercado energético. Y, ya encarrerado, criticó a los gobiernos de Cuba y Venezuela.


El fin de la Doctrina Monroe tiene, como telón de fondo, una pérdida relativa de la influencia de Washington en la región, no como producto de una decisión de la superpotencia, sino como resultado de las luchas de los movimientos sociales y la elección de gobiernos progresistas que reivindican la recuperación de la soberanía, la ruptura con el neoliberalismo y la integración latinoamericana. Estos proyectos han modificado el esquema de relación con Estados Unidos.


Sin embargo, este cambio no ha implicado, ni mucho menos, el fin del dominio estadunidense en la región. El Imperio está muy lejos de ser un tigre de papel. A pesar de los problemas que enfrenta en todo el mundo y del surgimiento de nuevos ejes de poder, su supremacía militar, el vigor de sus empresas e inversiones, su capacidad para condicionar los flujos comerciales a su favor, la hegemonía semántica de sus industrias culturales y la fortaleza de sus agroindustrias lo convierten en la única potencia estratégica global.


Estados Unidos es el país con mayores gastos militares en el mundo. En 2011, su presupuesto para este rubro representó el 40 por ciento de los gastos totales en el planeta, seguido, muy de lejos, por China y Rusia. Es, también, el principal fabricante y exportador de armamento. Este predominio tiene tras de sí una poderosa base productiva. Lockheed Martin, Boeing y BAE Systems lideran la industria militar mundial. Las dos primeras son estadunidenses.


Su poderío y superioridad bélica se complementan con las 827 bases militares en el mundo, 27 de ellas en América Latina. En abril de 2008, restableció el funcionamiento de su IV Flota, responsable de las operaciones en el Caribe, América Central y América del Sur.


A pesar de sus dificultades, la economía estadunidense sigue siendo la de mayor magnitud del planeta. Su PIB nominal representa una cuarta parte del PIB nominal mundial. De las 500 empresas más grandes del mundo, 133 tienen su sede en Estados Unidos, el doble del total de cualquier otro país. Por ventas, 8 de las 10 principales compañías del orbe son estadunidenses; por valor, 9 de cada 10, por tecnologías de la información y comunicación, 3 de las 4 primeras. Ese Imperio conserva, a pesar de las relocalizaciones, un relevante y competitivo sector industrial, especializado en alta tecnología, que elabora el 20 por ciento de la producción manufacturera de la tierra. Su mercado financiero es el más grande.


Para la Casa Blanca la comunicación y las nuevas tecnologías asociadas a ellas, han sido, desde la década de los 50 del siglo XX, asunto de Estado. Sabe que quien conduzca la revolución informática será quien dispondrá del poder en el futuro. Los artículos culturales y de entretenimiento son una de sus principales generadoras de divisas. Su presencia rebasa la esfera exclusivamente mercantil: sus productos venden un estilo de vida, son parte de una hegemonía semántica.


Estados Unidos es el mayor exportador agrícola mundial y manda la mitad de su trigo y soya y, tres cuartas partes de su cosecha de algodón, a compradores internacionales. China es el principal destino de las ventas en este terreno.


La presencia de Washington en América Latina en todos estos rubros es notable. Es el principal abastecedor de armas a la región, a pesar de la creciente exportación rusa y china. De lejos, es la potencia militar más influyente en el área. Es, también, el principal inversor extranjero directo. Todo tipo de empresas de ese país hacen negocios en el hemisferio.


A pesar de la creciente presencia china, los consumidores latinoamericanos compran en sus países una vasta variedad de mercancías con el sello "Made in USA". Las exportaciones de automóviles, computadoras, maíz, trigo, series de televisión, carnes, películas, jugos y frutas congeladas, celulares, juguetes, cosméticos, combustibles y aeronaves no cesan. De los 20 acuerdos de libre comercio que Estados Unidos tiene con diversos países en el mundo, la mitad de ellos fueron firmados con naciones latinoamericanas y del Caribe. En 2011 las exportaciones de productos estadunidenses a los países de este subcontinente alcanzaron los 347 mil millones de dólares. El aumento de 54 por ciento en las exportaciones a la región, es mayor a la tasa promedio de crecimiento de exportaciones con el resto del mundo. Aproximadamente, el 85 por ciento de los bienes que comercia Washington entran libres de impuestos en Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, México, Panamá y Perú.


Por si fuera poco, como lo señaló Julian Assange, el 98 por ciento de las telecomunicaciones desde América Latina hasta el resto del orbe pasan por Estados Unidos, incluidos mensajes de texto, llamadas telefónicas, correos electrónicos. Ese país tiene a la mano la información de cómo se comporta la región, la ruta que siguen las transacciones económicas, el comportamiento y las opiniones de los principales actores políticos.


Aunque formalmente declare el fin de la Doctrina Monroe, su intervencionismo en la región es evidente, a través de temas como el narcotráfico, el terrorismo y la migración, además de su participación "discreta" en golpes blandos como los registrados en Honduras y Paraguay. Su influencia se hace sentir, también, en la apuesta por la Alianza del Pacífico, como contrapeso a los otros procesos de integración de América Latina.
El dragón chino

La actual bonanza económica de América Latina está estrechamente asociada a la entrada de China en el hemisferio. El dragón asiático es un voraz consumidor de los alimentos, minerales y metales, y combustibles que se producen en la región. La inversión de ese país fue central en permitirle al área enfrentar sin grandes descalabros la recesión económica de 2009.


La presencia china en el hemisferio aumenta aceleradamente en todos los rubros: intercambios comerciales, inversiones directas, financiamiento e, incluso, actividades culturales. Salvo un declive en el crecimiento o graves conflictos políticos en la nación asiática, nada parece indicar que esta tendencia vaya a desaparecer.


Las inversiones de la patria de Mao Tsetung en América Latina aumentaron de 15 mil millones de dólares en 2000, a 200 mil millones en 2012. En 2017 podría alcanzar la cifra de 400 mil millones. El volumen de comercio de este país con Brasil, Chile y Perú, superó al que estas naciones tuvieron con Estados Unidos. El gigante oriental fue, también, el segundo destino comercial de Argentina, Costa Rica y Cuba. El 40 por ciento de las exportaciones agropecuarias de la región van a este país(1)

.
Las inversiones directas de China en el área en 2011 superaron los 8 mil 500 millones de dólares. Y, entre 2005 y 2011, concedió préstamos a países del hemisferio por 75 mil millones de dólares. Se trata de inversiones y préstamos no condicionados a la aceptación de dogmas de desarrollo, consideraciones ideológicas o criterios estrictamente políticos. Ellos hablan siempre de cooperación y apoyo mutuo.

Según reporta el periódico El País, la dependencia de la economía de América Latina con China es tan grande, que por cada 1 por ciento que crece el PIB en el país asiático, aumenta un 0.4 por ciento en la región; por cada 10 por ciento que crece el dragón asiático, se incrementa las exportaciones del hemisferio en un 25 por ciento.


La creciente presencia China en un área que tradicionalmente ha sido zona de influencia estadunidense, no se ha topado con la animadversión de Washington. El Imperio ha buscado contener y administrar el impacto de la potencia oriental, y circunscribirlo a la esfera estrictamente económica. A su vez, Pekín ha actuado con cautela y ha dejado claro que su intención es ampliar sus fronteras económicas.


Entrevistado por El País, Daniel P. Erikson, asesor de la Oficina para Occidente del Departamento de Estado de Estados Unidos, dijo, cauteloso, que la creciente economía del país asiático le obliga a buscar nuevos mercados, una necesidad que también comparte América Latina por los mismos motivos.
El oso ruso y las mineras canadienses

Impulsada por las crecientes ventas de armamento a América Latina, Rusia ha comenzado a redibujar su presencia en la región. Entre los quinquenios 1999-2003 y 2004-2008, las exportaciones de armamento del oso al hemisferio se incrementaron en un 900 por ciento. Se trata de su nuevo mercado de productos bélicos más relevante. Rusia abastece equipo militar a la región en mejores condiciones de pago y de entrega, también sin condicionamientos políticos. Con Venezuela ha realizado maniobras militares conjuntas.


Sus negocios en la región, sin embargo, van más allá de este asunto. El antiguo imperio de los zares invierte en el área, también, en petróleo, metalurgia, vivienda, hidroeléctrica y fabricación de autobuses.


La principal carta de presentación de Canadá en América Latina son sus empresas mineras. Según datos del 2008 las empresas canadienses controlan aproximadamente el 37% de la producción minera. Actualmente están activas 286 empresas y mil 500 proyectos, aunque aún no todos en explotación(2). Todas ellas han dejado una cauda de evasión fiscal, saqueo, contaminación masiva, problemas de salud pública, corrupción, desposesión, violencia contra opositores.


Canadá es la principal potencia minera del mundo. El 75 por ciento de las mineras del orbe se registran en Canadá y el 60 por ciento emiten sus acciones en la Bolsa de Valores de Toronto. Muchas de ellas son sólo formalmente canadienses porque, en realidad, son compañías con capitales australianos, suecos, israelíes, belgas y estadunidenses.


La legislación minera canadiense es flexible y en su régimen impositivo generoso con los inversionistas. Ellos son favorecidos en su financiamiento y en el terreno diplomático y judicial. Las empresas que cotizan en la Bolsa, pueden poner en valor yacimientos potenciales. De hecho, algunas sacan sus ganancias de la especulación bursátil en torno a yacimientos potenciales.


En todos los países de América Latina en el que operan mineras canadienses a cielo abierto se han producido severos conflictos comunitarios. Esa es hoy la marca distintiva de las relaciones establecidas entre América Latina y su otro vecino del norte.
La reinvención


América Latina está en un proceso de reinvención como hemisferio. Su futuro no está aún definido, su destino final no está escrito. El hemisferio está redefiniendo su inserción en el mundo.


En la última década, la región ha obtenido ingresos extraordinarios por la venta de materias primas, y capitales para la inversión de valores,

exacerbados por liquidez abundante provista por los bancos centrales del mundo y tasas de interés históricamente bajas. Pero hoy, ese ciclo, apunta a su fin. Por ello, su reinvención implica necesariamente, una redefinición de su inserción en un mundo multipolar, en el que modifique su actual rol de proveedor de materias primas, que lo coloca en una situación frágil y vulnerable, para buscar un tipo de industria con tecnología de punta y el desarrollo de las manufacturas, al tiempo que desarrolla su mercado interno con equidad y justicia. Si no lo logra, sus sueños de integración e independencia, anunciados por José María en su poema Las dos Américas, serán muy difíciles de realizar.


1 http://www.wilsoncenter.org/sites/default/files/ LAP_120810_Triangle_rpt.pdf
2 Ver: "La minería canadiense en América Latina. Un panorama contemporáneo", de Arthur Phillips, Mary Roberts, Alix Stoicheff y Saviken Studnicki-Gizbert.


Por Luis Hernández Navarro, coordinador de Opinión y articulista de La Jornada de México.
* Este texto es parte de la revista América Latina en Movimiento, 490-491, correspondiente a noviembre - diciembre de 2013, que recoge intervenciones y artículos de los participantes en el Encuentro Latinoamericano "Democratizar la palabra en la integración de los pueblos". http://alainet.org/publica/490.phtml.

Publicado enInternacional
Forzada en tribunales, la NSA desclasifica textos sobre espionaje

Estados Unidos espió y monitoreó comunicaciones electrónicas en el exterior con la autorización del presidente republicano George W. Bush tras los atentados contra las Torres Gemelas en Nueva York y el Pentágono en Washington el 11 de septiembre de 2001, según documentos desclasificados de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés).


James Clapper, director de la dependencia, indicó este sábado que la orden para desclasificar los textos oficiales fue firmada la víspera como parte de la respuesta del gobierno al litigio pendiente contra programas de espionaje similares.


Con ello, apuntó, se demostrará cómo la agencia recibió autorización inicial para comenzar a recolectar información telefónica y de Internet en conjunto con el Departamento de Defensa cuando se buscaba a militantes de la red Al Qaeda.


Bush autorizó a ambas entidades utilizar todas las capacidades a su disposición para recopilar información en el exterior por medios electrónicos con el fin de prevenir actos de terrorismo, de acuerdo con la orden ejecutiva que firmó el 4 de octubre de 2011.
Los metadatos


El programa consistió en la colecta indiscriminada del contenido de ciertas comunicaciones internacionales, tanto de llamadas telefónicas como de Internet, lo cual, en el argot técnico, es conocido como metadatos.


La desclasificación de los textos fue resultado de la batalla legal sobre ese programa, tras las dos demandas interpuestas contra el gobierno después de que el presidente Bush reconoció su existencia en diciembre de 2005.


Una corte ordenó al gobierno revisar la información anterior, que se mantenía clasificada para proteger fuentes y métodos, y redactar una versión desclasificada de esos textos.


La autorización presidencial de Bush fue remplazada por la Ley de Vigilancia y Espionaje Foráneo, norma que requiere autorización secreta de un tribunal para espiar. Las revelaciones forman parte de la campaña de la Casa Blanca para justificar la vigilancia de la NSA, después de que el ex contratista Edward Snowden –asilado en Rusia– reveló información a los medios.


Por otro lado, documentos filtrados por Snowden señalan que la NSA firmó un contrato secreto por 10 millones de dólares con la compañía estadunidense RSA, una de las más influyentes en la industria de la seguridad informática, para que difundiera un software inseguro que pudiera ser violado con facilidad.


Según un despacho de la agencia Reuters, la falla de seguridad fue creada de forma deliberada por la NSA, que publicó un sistema de generación de números seudoaleatorios –una de las piezas fundamentales de los sistemas de cifrado– que les permite saltarse los sistemas de seguridad basados en dicho código. Posteriormente, la RSA utilizó ese sistema en una herramienta de cifrado llamada Bsafe.


Ese punto débil en el sistema de cifrado, creado por la agencia estadunidense, genera números aleatorios en la mayoría de las ocasiones, dejando entre ellos cifras predeterminadas que permiten a un atacante que las conozca acceder a cualquier información cifrada con Bsafe.
El diario The New York Times informó en septiembre pasado que los documentos filtrados por Snowden mostraban que la NSA creó y dispuso el uso de un algoritmo defectuoso denominado Dual EC DRBG para proveer puertas traseras accesibles en productos de cifrado.


Según dos fuentes de Reuters, la NSA no avisó a RSA sobre los defectos del algoritmo propuesto. Aseguró, en cambio, que el cifrado incluía mejoras tecnológicas en materia de seguridad. La propia RSA avisó posteriormente a sus clientes que cesaran el uso del algoritmo Dual EC DRBG tras la nota aparecida en el Times.


A todo esto, funcionarios israelíes confesaron este sábado no estar sorprendidos por las acusaciones de que Estados Unidos y Gran Bretaña espiaron a los líderes del país, y minimizaron la importancia de la información que sus aliados podrían haber recolectado.
Por último, el diario The Washington Post publicó en un amplio reportaje que la Agencia Central de Inteligencia trabajó con el gobierno de Colombia durante el mandato de George W. Bush, que continuó durante el gobierno de Barack Obama, para combatir a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Con trabajos de inteligencia y tecnología contibuyó a la muerte de unos 24 líderes guerrilleros, entre ellos Raúl Reyes

 

Enlaces:


Los cables sobre México en WikiLeaks
Sitio especial de La Jornada sobre WikiLeaks

 

 

Publicado enInternacional
"Si fuera presidente de Colombia, habría un golpe de Estado"

Entre el equipo que ha acompañado al alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, a Washington se ha instalado un moderado optimismo ante la posibilidad de que el regidor logre esquivar, aunque sea temporalmente, el fallo de la Procuraduría General de Colombia que el pasado 9 de diciembre decidió destituirlo de su cargo e inhabilitarlo durante 15 años por presuntas irregularidades en el proceso de desprivatización de basuras de la capital colombiana. Las declaraciones del fiscal general colombiano a una radio nacional a primera hora del viernes, asegurando que una sentencia de la Corte Constitucional le faculta para suspender la decisión del procurador, Alejandro Ordóñez, si constata que se excedió en sus funciones o incumplió la ley al adoptar su resolución, se percibe entre los asesores del regidor como una confirmación velada de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) podría otorgar las medidas cautelares para suspender su destitución que Petro le solicitó el pasado miércoles.


El exguerrillero del M19, sin embargo, prefiere mantener la cautela. "No me quiero crear falsas ilusiones y, si algo saqué de mi educación católica, es que prefiero ver los hechos antes de pronunciarme", asegura a EL PAÍS en el último día de su visita a la capital de EE UU, donde entre sus múltiples reuniones, se ha encontrado con el secretario general de la OEA. Petro ha presentado su caso como el detonante para abordar la regeneración democrática que, sostiene, necesita Colombia. En pocos días, el alcalde ha conseguido movilizar a la ciudadanía, tanto a su favor como en contra del polémico procurador, con quien ha entablado un pulso político cuyo último órdago se dirimirá en la CIDH antes del 3 de enero, cuando se hace efectiva la destitución de Petro. Aunque ha apelado a las vías legales, el regidor también invoca a la suerte para que le ayude en el desenlace de su envite, cuyo resultado espera tranquilo.


Pregunta. ¿Le ha pedido usted al fiscal general que inicie el proceso para lograr la suspensión del fallo de la Procuraduría?


Respuesta. Yo no he activado ningún proceso ante la Fiscalía. Se trata de una actuación de oficio, es una posibilidad jurídica que debe valorar el fiscal.


P. En todo caso, esa decisión, de producirse, nunca llegaría antes del 3 de enero


R. Es ése límite cronológico de la aplicación de la decisión del procurador lo que hace que hayamos optado por solicitar las medidas cautelares ante la CIDH para que suspenda provisionalmente mi destitución. Si no se hace antes de que se haga efectivo el fallo de la Procuraduría, no sólo se produciría un daño irreparable a mi propio derecho de acabar mi Gobierno o ser elegido para otro cargo público en el futuro, sino a los derechos políticos de mis electores y para evitar eso es para lo que hemos venido a Washington

P. Sólo existe un antecedente de otorgamiento de medidas cautelares por la CIDH en un caso de protección de derechos políticos y, de otorgarlas, lo cual evitaría al presidente Juan Manuel Santos la incómoda posición de tener que ejecutar la decisión del procurador, podría provocarse un efecto dominó, empezando por los centenares de cargos públicos destituidos como usted por la Procuraduría, y por otros ciudadanos en países como México o Perú, donde también se contempla la destitución administrativa. ¿Habló de ello con el secretario ejecutivo de la Comisión, Emilio Álvarez Icaza?


R. Planteamos varios de esos temas. Que no existan grandes antecedentes no significa que la CIDH no pueda otorgar medidas cautelares. Pero lo que aquí se ha producido de manera clara es una violación del artículo 23 de la Convención Americana de Derechos Humanos que establece que exclusivamente se puede limitar por ley el derecho a elegir y ser elegido por causas específicas, entre ellas, la condena por un fallo judicial emitido por un juez de lo Penal, no por medidas disciplinarias y, mucho menos, por una autoridad administrativa como el procurador. El procurador contravino un proceso judicial, los hechos de los que se me acusa no son constitutivos de delito. Lo que él está haciendo es sancionar una política pública que no le gusta, que es la desprivatización del servicio de basura.


El pulso político con el procurador


P. Si, como usted sostiene y defienden muchos otros juristas colombianos y extranjeros, es tan evidente que con su decisión el procurador ha infringido la Constitución, ¿por qué cree que él adoptó una medida aparentemente tan drástica y desproporcionada, según coinciden la mayoría de analistas?


R. Creo que en Colombia, en general, no hay claridad jurídica alrededor del peso del derecho convencional, pero, en medio de esa situación de desconocimiento, el procurador está atravesado por varios tipos de presiones. Una proviene de él mismo. Él es un integrista que pertenece a una secta excomulgada por la Iglesia católica, que es el lefebvrismo, que reivindica el concilio de Trento. Yo respeto las creencias del procurador, si no fuera porque en su concepción religiosa del Estado se contempla la lucha contra los impíos y, de todos ellos, yo soy el impío mayor, porque me levanté en armas, fui un insurgente de izquierdas y, después de firmar la paz, redactamos una Constitución que ellos no respetan porque allí se consagran derechos a favor de las personas discriminadas. Al frente de la alcaldía yo he desarrollado políticas inclusivas que han provocado la reacción del procurador. Mirando otros casos de personas que han sido destituidas por él, sí hay una lógica que nos lleva a pensar que ha transformado la Procuraduria en un aparato de policía político-religiosa.


P. ¿Es posible que perder su pulso con el procurador acabe siendo beneficioso para su futuro político? Si no se paralizara el proceso de destitución, usted podría ser restituido en sus derechos dentro de tres o cuatro años -de acuerdo con los plazos que suele tardar en pronunciarse la CIDH y la Corte Interamericana- en condiciones muy ventajosas para aspirar a un alto cargo político, como la presidencia, sin el lastre del desgaste político de la alcaldía de Bogotá y con el apoyo popular de los que ven en la decisión del procurador una maniobra para acabar con su carrera política intacto.

..
R. [Risas] Es un cálculo bien hecho pero ingenuo. Porque, si no se cambia la situación estructural de un régimen que permite que se pueda destituir a un alcalde simplemente porque no gustan sus políticas, sin intervención de un juez y violando el derecho al voto, hay que proyectar ese cálculo. Si no se resuelven esas causas estructurales y yo fuera presidente de la República, lo que sobrevendría es un golpe de Estado. No hay una diferencia entre un golpe de Estado clásico y lo que ha pasado aquí. Pero estos mismos sectores que ahora me han destituido, ante un ascenso al Gobierno de la República de un proyecto de izquierdas, harían lo mismo que en Chile, porque no están preparados para eso y lo del alcalde de Bogotá es una demostración. Si no son capaces de resistir el que un proyecto alternativo gobierne en la capital por cuatro años, cómo iban a resistir el que por cuatro años, con opción de reelección, un proyecto de esa misma calidad gobierne el país. Plantearse ese cálculo es lícito, pero yo vivo en un país en el que sé lo que pasa e, independientemente de lo que ocurra conmigo, lo que es necesario es profundizar en las reformas democráticas antes de pensar en otra cosa.


Vinculación de la destitución con el proceso de paz


P. Manteniéndonos en el peor de los escenarios posibles para usted, si no prosperaran las medidas cautelares solicitadas ante la CIDH, ni la fiscalía instara la suspensión del fallo del procurador, ¿qué tiene planeado hacer?


R. Seguiría por los procesos ordinarios que me darán la recuperación de mis derechos en dos, tres años, quizás más, pero sólo los míos. Nunca se podrán recuperar los derechos conculcados a mis electores, a más de 700.000 ciudadanos, y eso tiene una consecuencia grave en la historia de Colombia y es que, por ese tipo de hechos, llevamos dos siglos de guerra.


P. ¿Augura usted movilizaciones ciudadanas que puedan acabar en brotes de violencia?


R. Hemos provocado una movilización permanente que ha llenado la plaza de Bolívar cinco veces, y aún continúan. La movilización pacífica sin ningún hecho de violencia es un derecho. El problema de fondo es lo que va generándose en la mentalidad de la juventud en el sentido de constatar que los mecanismos pacíficos en la disputa del poder no son posibles. Eso nos daña. Me pasó a mí cuando era joven.


P. ¿Insinúa que podría producirse un nuevo 19 de abril?


R. Esa es una pregunta de la prensa colombiana que trata de demostrar que quiero volver a las armas. Yo hice un compromiso al contrario.
P. Pero acaba de decir que ha sido la frustración ante decisiones políticas como la que le afecta a usted la que ha provocado 200 años de guerra civil en Colombia.


R. El mensaje que ha mandado el procurador es un mensaje violento. Cuando tú le dices a una sociedad que no puede disputar el poder pacíficamente, cuando se plantea algo así, generalmente, en la historia no se producen procesos pacíficos. Esa es la historia de la propia España. Yo lo que quiero es sentar unas bases sólidas que, con la excusa del ataque que yo he sufrido, permitan demostrar que el ejercicio de poder en Colombia se puede hacer de manera pacífica y ese es el dilema de fondo.


P. ¿Cómo afectaría una protesta social generalizada a su favor al clima social de Colombia, ahora que está en medio de un proceso para poner fin a uno de los conflictos más sangrientos y divisorios de su país? ¿Cree que podría dañar el proceso de paz con las FARC?


R. No lo va a dañar pero sí le afecta. Es evidente que es un contra mensaje. Si a un hombre que deja las armas y decide el camino del voto y gana en ese camino, se le suspende arbitrariamente, entonces ¿qué va a pasar con los que hoy están en armas? Obviamente, se trata de un mensaje negativo.


P. Se ha empezado a criticar que esté vinculando su caso con el proceso de paz


R. Eso es lo que insinúan varios sectores de la prensa colombiana, que está en manos de los hombres más ricos del país que no comulgan con mi planteamiento. Pero es que es un hecho que mi caso está articulado a las negociaciones con las FARC. Hay pronunciamientos al respecto desde La Habana y el mismo embajador de Colombia en EE UU ha manifestado que mi destitución podría perjudicar a las negociaciones.

P. ¿Estaría usted dispuesto a rebajar o a solicitar que se suspendieran las manifestaciones de apoyo a su causa en aras de beneficiar el desarrollo de los diálogos en La Habana?


R. La prensa que me ataca hoy era la misma que cuando gané decía que mi caso era un ejemplo de paz. Parte de mi esfuerzo y de mi lucha, que es por lo que estoy aquí, es para promover ese ejemplo. El que no se me destituya por delito, como ordenan las normas sino por una política pública que congenia con lo que estaba en mi programa, todo eso da un mensaje profundamente negativo hacia la paz y quienes lo han promovido lo hacen precisamente por eso. No es que desconozcan este tema, no es que yo lo esté manipulando, es que quienes han impulsado mi destitución lo que quieren es que no haya proceso de paz.


P. ¿El procurador, entonces, ha actuado contra usted porque él mismo está en contra de ese diálogo o porque quiere contentar a esa parte política de su país que usted sostiene que está en contra del proceso?


R. Ambas cosas. El procurador tiene la convicción del que el proceso de paz en La Habana no sirve, de hecho, fue a La Haya a quejarse sin consultar al presidente. Y también hace parte de agrupaciones políticas y sociales que no quieren ese proceso a las que pertenece el anterior presidente de la república.


Reforma democrática


P. Volviendo a su reivindicación de una regeneración democrática, ¿cree factible que en plenas negociaciones de paz, un proceso electoral en marcha y la implacable oposición del expresidente Álvaro Uribe, Colombia puede llevar a cabo esa reforma democrática, ese cambio de la Constitución de 1991, que apoyó el M19, que usted demanda?


R. Viéndolo desde lo positivo, que también es un albur, esto que acaba de acontecer da la oportunidad de acometer un profundo proceso de regeneración democrática, que además se conjuga con el actual proceso de paz en marcha. Y la paz es una democratización del país, no es solo que unos señores armados dejen de estarlo. Desde un escenario optimista, ahora se pueden conjugar las condiciones para esa reforma democrática, pero habría que ver si Santos está dispuesto a dar ese paso audaz.


P. ¿Y usted ve en el presidente esa predisposición? Iniciar el proceso de diálogo con las FARC demuestra cierta audacia.

R. El del diálogo fue un paso audaz, pero quienes hagan ese proceso deben tener un respaldo ciudadano muy fuerte. El presidente dio ese paso nada más ser elegido e, inmediatamente, le respondieron sus antiguos compañeros sociales y políticos, y empezó a haber titubeos. El país va polarizándose, pero creo que construir un movimiento ciudadano a favor de la paz y la democracia, como el que se ha generado estos días en las calles de Bogotá, es fundamental para darle la solidez y la contundencia al axioma que es la democratización del país.
Excesiva victimización


P. La Procuradoría lo ha sancionado, la Registraduría ha convocado un referéndum revocatorio y el fiscal general también lo está investigando por el proceso de desprivatización de basuras. ¿Reconoce errores en esa gestión o se equivocan todas las instituciones públicas al centrarse en ese tema?


R. En una política pública siempre habrá fallas, no existe en el mundo una política pública infalible. Toda planificación, toda política pública es atravesada por el conflicto social que se puede tratar de predecir pero nunca al máximo. Errores indudablemente hay, hubo y habrá.


P. ¿Sigue sosteniendo, entonces, que el principal causante de la crisis sanitaria de Bogotá en 2012 lo provocó un boicot de las anteriores empresas privadas concesionarias del servicio de basuras?


R. El sabotaje lo hubo y nosotros lo denunciamos. Antes de la finalización de los contratos reclamamos la devolución de los camiones para garantizar la continuidad del servicio. Lo operadores privados debían completar la entrega paulatina al distrito de la flota para no provocar problemas y eso no sucedió.


P. Muchos se quejan de que está pecando de excesivo victimismo con este caso para tapar ocultar, así, una mala gestión al frente del Ayuntamiento de Bogotá

R. Las estadísticas sociales claves indican que hemos logrado muchos éxitos en la ciudad. La mala gestión es un calificativo que nos dan las clases medias-altas. Hemos hecho una política diferente que fue previamente discutida en las elecciones y que estaba consignada en nuestro programa de Gobierno con el que ganamos las elecciones y del cual nadie se debería extrañar porque simplemente la estamos aplicando.

P. Pero hasta su destitución, sólo el 35% de los bogotanos aprobaban su gestión, de acuerdo con una encuesta de Gallup, y ahora el nivel de respaldo casi roza el 50%

R. Esa es una encuesta. Nosotros hacemos sondeos internos para medir momentos difíciles y son mucho más optimistas y hay otras encuestas públicas similares a las nuestras. Antes de la destitución teníamos el 50% de apoyo y el 39% en contra del Gobierno, que no es un mal guarismo. No he tenido resultados después de entonces, pero todas coinciden en que son mejores.

 

 

 

 

Publicado enColombia
Sábado, 21 Diciembre 2013 07:04

Karzai exige respeto

Karzai exige respeto

El presidente Hamid Karzai, de Afganistán, no es tomado muy en serio en Estados Unidos –ni por el gobierno, ni por los medios, ni por el público en general. Una pieza de la evidencia es ésta: el 10 de diciembre otorgó una larga entrevista a Le Monde que el periódico publicó tanto en el inglés original como en traducción al francés, y esta bastante detallada entrevista ameritó tan sólo una cita (o menos de una oración) en el New York Times.


Esto es más notable aún porque Karzai hizo algunas aseveraciones muy fuertes, bastante diferentes a lo que uno lee en la prensa estadunidense. Es como si todo mundo asumiera que las afirmaciones de Karzai son una tontería, están muy equivocadas o son inconsecuentes o meras tácticas para la negociación. Nadie jugaría con la idea de que las expresiones del gobierno estadunidense pudieran ser una tontería, estar equivocadas o ser inconsecuentes o meras tácticas para la negociación.


Lo menos que deberían hacer los estadunidenses (así como todos los demás) es leer con cuidado lo que Karzai está diciendo. El presidente afgano comienza la entrevista insistiendo en que él argumenta desde hace ocho años que la guerra contra el terrorismo no puede pelearse y no debe pelearse en los poblados afganos, en los hogares afganos. Si es que debiera haber una guerra contra el terrorismo, ésta debería llevarse a los santuarios terroristas (supongo que en Pakistán), donde son entrenados y alimentados.


Después afirma que este es el problema principal, pero que un segundo conflicto es su creencia de que Estados Unidos no está haciendo un esfuerzo visible y genuino por ayudar al proceso de paz. Karzai insiste en que ha estado en contacto con los talibanes y que ellos están listos para negociar oficialmente con el Alto Consejo de Paz (ACP) que Karzai creó.


Karzai alega que ciertas fuerzas en Occidente no quieren que ocurran estas negociaciones. En cambio, han intentado etnificar los conflictos en conversaciones arregladas entre los señores de la guerra y los grupos étnicos... Estamos convencidos de que se hizo un esfuerzo deliberado por debilitar a Afganistán para volverlo una serie de feudos (con) un gobierno central débil.


Karzai asegura que estaría dispuesto a firmar de inmediato el Acuerdo Bilateral de Seguridad (ABS) con Estados Unidos y la OTAN en cuanto tuviera garantías de que Estados Unidos pondría fin a los ataques sobre los hogares afganos y de que los estadunidenses respaldarían el lanzamiento de un esfuerzo de pacificación.


El reportero pregunta a Karzai si considera adversario a Estados Unidos. Karzai responde que atacar los hogares afganos es un acto de agresión –no el comportamiento apropiado de un aliado. Y pregunta si Estados Unidos lanzaría aviones no tripulados (drones) en casa, en persecución de un terrorista en Estados Unidos. ¿Por qué entonces piensa que lo puede hacer en Afganistán? ¿Por qué piensan que la vida afgana vale menos que la vida estadunidense? No somos menos valiosos.


Karzai acusa a Estados Unidos de lanzar una guerra sicológica que alienta a que las compañías abandonen Afganistán y que atemoriza a los afganos sobre las consecuencias de la retirada de las tropas extranjeras. A la pregunta del reportero de si Karzai considera que Estados Unidos actúa como un poder colonial, él responde: Absolutamente.


El gobierno de Estados Unidos parece determinado a mantener algunas tropas en Afganistán, pero igualmente ya parecía decidido a hacer esto con un ABS firmado antes del fin de diciembre. Estados Unidos no parece, sin embargo, listo a cumplir las dos precondiciones de Karzai. ¿Qué van a hacer entonces? El 3 de diciembre, el secretario de Estado, John Kerry, sugirió públicamente una solución que probablemente es de legalidad dudosa. Dijo que alguien debería firmar el ABS, pero no necesariamente el mandatario. Sería suficiente con que lo rubricara el secretario de la Defensa, que supuestamente está más listo a aceptar los términos de Estados Unidos. Sería suficiente con que alguien aceptara la responsabilidad, por el acuerdo.


¿Quién cederá al último minuto? De hecho, Karzai ha ganado en el muy corto plazo. El 11 de diciembre, el funcionario en jefe del Departamento de Estado estadunidense para Afganistán, James Dobbins, anunció que el 31 de diciembre no es ya el plazo final duro. El ABS debería firmarse, dijo, lo más pronto posible.


El resultado es poco claro ahora, aunque sospecho que Estados Unidos tiene la mano más fuerte, por el momento. Pero en el largo plazo, ¿no es éste otro de los casos en que uno se dispara a sí mismo en el pie? Y Karzai insiste: Si EU quiere ser nuestro aliado, tiene que ser un aliado respetuoso. Parece duro para una superpotencia, particularmente una en seria decadencia, el aprender cómo respetar a los aliados.


Traducción: Ramón Vera Herrera

Publicado enInternacional
Martes, 17 Diciembre 2013 07:01

Procurador contra Alcalde

Procurador contra Alcalde

Hay en el triunfador una sustancia molesta, por mucho que nos guste pertenecer a ese estatuto de los que siempre ganan, por mucho que aplaudamos a quien asciende a la palestra aclamado por los vítores de sus seguidores, por mucho que nos emocionemos en el momento de la llegada a la meta; pues por mucho que el triunfador nos seduzca, nos seducirá más cuando la desgracia, la tragedia o el fracaso descienden sobre la cabeza del triunfador. Por esa sencilla razón, estoy de lado de Gustavo Petro, pues si Alejandro Ordoñez nos habla desde la ley, el clamor de Gustavo Petro se hace desde la in-justicia, dos estatutos completamente opuestos. La ley nos ubica en lo obligatorio y en lo normativo, mientras la justicia nos habla desde lo deseado y desde lo verdadero.


Si bien ambos han sido individuos poderosos, acostumbrados durante años a tomar decisiones, a sentir la inquietud y el interés del pueblo y de los periodistas con lo que ellos pronuncian sobre corrupción de funcionarios o de políticos vinculados al paramilitarismo; a pesar de que distan leguas ideológicas el uno del otro, la historia de súbito les encontró y cambió a ambos, aunque fuera el señor Ordoñez, desde su oscura y aburrida función de procurador a quien le correspondiera oficiar como el ángel exterminador de la carrera de Petro.Por eso y como corifeo de esta tragedia política esos millares de estudiantes, de "enmochilados", de indígenas, de recicladores, de clase media, le recordarán siempre a ese hombre que aparenta más años de los que tiene, debido tal vez a su dogmatismo y disciplinas católicas radicales, lo profundamente equivocado de su decisión. La ley está de su lado, ¿pero la justicia?


Un día Gustavo Petro decidió abandonar una admirable y valiente postura en el orbe de lo legislativo para arrojarse a la voraz selva de ser cabeza del ejecutivo de la capital del país.Se ponía en el ojo del huracán, era el actor central de la capital, una ciudad convulsionada por los contratos de su anterior alcalde. Petro enarboló dos campañas centrales: una Bogotá humana y otro donde los gremios de los recicladores se les devolvía junto el acueducto y el trabajo de los desperdicios.


Y de hecho en su alcaldía se ha acentuado la presencia de los "traperos", nombre con el que eran conocidos esos hombres y mujeres que atravesaban la gigantesca capital llevando los desperdicios que ella arroja. Walter Benjamin en un famoso ensayo sobre el París de la segunda mitad del siglo XIX, consideróa ese "lumpen-proletariado" como el nervio vital de la revolución política de la modernidad. Esos recogedores de basura, esos hombres y mujeres que rescatan a la gran ciudad de los desperdicios, son precisamente ellos, los más pobres quienes salen a las calles al lado de quienes en otro momento han sido la vanguardia de la revolución como los estudiantes, o los trabajadores formales.


Sin duda que una medida como la de las basuras atacó directamente uno de los negocios más lucrativos de la modernidad liquida: los intereses de las empresas privadas que por años han aprovechado aquello que la ciudad arroja al olvido. Fue desde allí que sus enemigos numerosos, entraron a generarle una guerra en la que pasó lamentablemente casi todo el tiempo de su administración. Petro mantuvo sus decisiones , fue firme y algunos de sus amigos le pusieron alerta de las tormentas que se avecinaban, para luego de advertirle retirarse, como fue el caso de Navarro. Una de las lecciones importantes es que el príncipe tiene que escuchar, y no solo el canto de los áulicos, sino quienes avisan de los peligros.


En otro punto del centro de la ciudad, está ese hombre donde pareciera converger la más despótica pero precisa maquinaria de la ley burocrática con un espíritu religioso católico que rebasa los limites de la secularización moderna. Ordoñez combate muchas cosas distintas: en su juventud quemó libros malditos, en su vida de funcionarios con pleno poder sobre los entes burocráticos ha castigado corruptos.


La imagen del hombre que quema libros con encono vehemente en el parque Pio X de Bucaramanga anuncia uno de los momentos más tenebrosos de nuestra cultura nacional. Ordoñez es un perseguidor de quienes ofenden el orden jerárquico de Colombia. Y en eso quiero indicar algo: Ordoñez es un representante de un estado que está resguardado en el orden de la catolicidad apostólica y romana. Eso no se debe olvidar, porque tanto a izquierda como a la derecha están los demonios de la teología política de nuestro tiempo: los demonios de la corrupción. Amparado en ese papel de autoridad contra los demonios, Ordoñez se transforma en Bernardo UI, el personaje de "El nombre de la Rosa", la novela de Umberto Eco, un sonado perseguidor de brujas y de demonios durante el siglo XII. La fotografía donde aparece quemando libros en su juventud o las posturas que ha detentado como alto funcionario, expresanpor medio de sus decisiones de odio contra Petro o Piedad Córdoba, a lo que puede llegar una nación que no ha superado los fantasmas de la Colombia regenerada de la segunda mitad del siglo XIX.

Por Alberto Antonio Verón Ospina
Escritor. Profesor Universidad Tecnológica de Pereira

Publicado enColombia
¿Privatización de Pemex para la guerra de EU contra China?

Después de su fallido intento de guerra en Siria y sus acumulados fracasos bélicos durante una generación desde Afganistán hasta Irak, (Estados Unidos) pasó a una feroz contraofensiva en los ámbitos financiero, mercantil y energético donde el "México neoliberal itamita" es literalmente deglutido por la principal apoteosis geopolítica del siglo de Washington hasta ahora.


Los movimientos financieros de Obama son muy significativos: acaba de invitar al ex gobernador del Banco Central de Israel, Stanley Fischer, a ser vicepresidente de la Reserva Federal para colaborar con el secretario del Tesoro, el israelí-estadunidense y ultraortodoxo religioso Jacob Joseph Lew.


Se profundiza el eje financiero Casa Blanca/Wall Street/Banco Central de Israel cuyo ex gobernador Jacob Aharon Frenkel (http://www.muckety.com/Jacob-A-Frenkel/641.muckety) exhibe perturbadores nexos con la aseguradora AIG y el banco lavador Wells Fargo/Wachovia ( The Guardian, 3/4/11).


AIG (http://www.muckety.com/American-International-Group-Inc/5000105.muckety) implicada en el pestilente doble cobro de seguros del 11/9 (Bajo la lupa, 26/9/04; 22/12/04; 22/06/05, y 6/05/13) se cuece aparte.


Por cierto, Frenkel fue detenido en Hong Kong por el robo de una maleta en una tienda, según el rotativo israelí Haaretz, 7/8/13. No cabe duda: la cleptomanía es adictiva.

Las guerras son ya geoeconómicas, geofinancieras y geomercantiles en las diversas regiones del planeta.


Nada menos que Robert Zoellick, anterior presidente del Banco Mundial, visualiza al TLCAN, del que fue su arquitecto, como la piedra estratégica de toque de un núcleo de Norteamérica para la economía global que pudiera rivalizar a los ascendentes poderes como China, según reporta Shawn Donnan del Financial Times, 2/12/13). Aquí se encuentra una de las claves geopolíticas de la reforma energética entreguista/masoquista de Peña/Videgaray/Aspe (Ver Bajo la lupa, 11/12/13).


En el Banco Mundial han despachado los planificadores de la estrategia de EU, como Robert McNamara (ex secretario del Pentágono), y Paul Dundes Wolfowitz (ex subecretario del Pentágono).


Según Zoellick, la triada EU/Canadá/México deberá moverse hacia adelante para asegurar que Norteamérica asuma tal papel (Nota: rivalizar con China), con el fin de tener una posición unificada (sic) en la diplomacia global y en los debates económicos.


La idea estratégica de Zoellick radica en que los tres países de Norteamérica, de casi 500 millones de habitantes, son "autosuficientes en energía (¡súper-sic!), con una infraestructura integrada y manufacturas y servicios industriales interconectados y una política exterior común (¡súper-sic!).

Sin duda, el doble talón de Aquiles de China son los alimentos y los hidrocarburos, pero le faltó a Zoellick enunciar el proyecto de una divisa común de Norteamérica, de acuerdo con el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés: http://www.americanfreepress.net/html/cfr_making_moves.html) y del canadiense Instituto Fraser (http://oldfraser.lexi.net/publications/critical_issues/1999/amero/).


En la geoestrategia metamercantilista de Zoellick, Norteamérica estará bien posicionado para rivalizar (¡súper-sic!) con los mil 300 millones de chinos en la era del megarregionalismo (¡súper-sic!), que significa también la era del imperativo estratégico en comercio. ¿Entrará el "México neoliberal itamita" a una guerra –sea comercial, financiera, cibernética o militar, o multidimensional– contra China y al lado de EU?


Zoellick delineó su nueva estrategia para contener a China, en el marco de la Doctrina Obama del pivote, en la Universidad Baylor Texas en Octubre( http://es.scribd.com/doc/191367450/Zoellick-20131015) y adjudicó su linaje a la genealogía estratégica de Otto von Bismarck, a quien Donnan califica de astuto político prusiano del siglo XIX y arquitecto de la unificación alemana.


Ambos, Zoellick y Donnan soslayan la defenestración de Bismark y la posterior desintegración de Alemania como consecuencia de sus dos guerras mundiales.


El banquero Zoellick, hoy miembro del influyente CFR, pertenece a la cúpula del poder de EU: anterior director de Goldman Sachs, subsecretario de Estado, presidente del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés), accionista de la mafiosa gasera Enron y profesor de seguridad nacional en la Academia Naval.


El TLCAN –firmado en 1986 y formalizado en 1992 en el contexto de la caída del Muro de Berlín y de la disolución de la URSS– es ahora empujado a un nivel superior en la coyuntura de la guerra multidimensional que avizora EU contra China(http://www.dodbuzz.com/2013/12/12/call-made-to-congress-for-china-war-) y a la que empinan al "México neoliberal itamita" totalmente absorbido al esquema estratégico de Norteamérica, pero sin mexicanos, y próximamente a ser insertado al Comando Norte después de haber sido incrustado al cibercomando mediante la polémica Ley Telecom, cuando todos las rutas del neoliberalismo –de PRI, PAN y los elementos antinacionales del PRD– convergen en la Nueva Roma de EU: Norteamérica.


La pertenencia de Canadá y México al proyecto de la Asociación Transpacífico de 12 miembros (TPP, por sus siglas en inglés) y a la Asociación Transatlántica de Inversiones y Comercio (TTIP, por sus siglas en inglés) facilita las cosas a los dos océanos que domina la poderosa marina de EU, que se da el lujo de proyectarse hasta Sudamérica mediante la Alianza del Pacífico (miembros latinos: México, Chile, Perú y Colombia) con el fin de contener al BRICS: primordialmente a Brasil y a China.


Donnan reseña que en la agenda jerárquica comercial de EU yacen tales dos potenciales tratados comerciales regionales que son vendidos (sic) con la capacidad de propinar un golpe (¡súper-sic!) estratégico –el cual, a mi juicio, va con dedicatoria a China.


Pese a las apariencias, la reunión de cancilleres del TPP en Singapur, que no concluyó en ningún acuerdo, está a punto de dar un golpe sonoro para su próxima concreción ( ABC News, 12/12/13).


De hecho, Donnan decreta la irrelevancia de la OMC, pese a su reciente logro unificador: en realidad no se encuentra más en el centro de la agenda comercial global de negociaciones, y ahora vivimos en una era del megarregionalismo (¡súper-sic!) en lugar del multilateralismo, lo cual refrenda la tesis de mi libro Hacia la desglobalización (Jorale Editores, 2007).


La globalización se desglobaliza y los grandes del mundo tripolar geoestratégico (EU/Rusia/China) se reparten sus respectivas esferas de influencia, cuando Brasil se ha quedado un tanto rezagado en Sudamérica debido a la brutal contraofensiva de EU (v. gr. la Alianza del Pacífico) y la guerra financiera contra la plaza bursátil de Sao Paulo).


EU se está quedando con todos los recursos estratégicos de Norteamérica entre los que destaca su flagrante apartheid contra los mexicanos (nativos y migrantes) y, en particular, su control financierista de la dupla Peña/Videgaray que padece el síndrome de Estocolmo.
Un día de estos los mexicanos nos enteraremos que Norteamérica (EU/Canadá/México) declaró la guerra a China.


www.alfredojalife.com
Twitter: @AlfredoJalife
Facebook: AlfredoJalife

Publicado enInternacional
Domingo, 15 Diciembre 2013 05:32

Cinco eventos que cambiaron el mundo en 2013

Silvio Berlusconi está fuera y Angela Merkel fue reelecta. Fallecieron Nelson Mandela y Hugo Chávez. Fidel Castro, no. La gente protestó en las calles de Kiev y Bangkok, El Cairo y São Paulo. Teherán se sentó a negociar con Estados Unidos por primera vez en 34 años. China eligió a un nuevo líder y encarceló a otro. El aprendiz de tirano en Pyongyang ejecutó a su tío. Por primera vez en 700 años un Papa renuncia y lo reemplaza un latinoamericano que nos entusiasma a todos. Algunas de las cosas que fueron noticia este año no son demasiado importantes para el mundo. Otras sí. Es imposible incluirlas todas aquí. Pero estos son cinco cambios que me parecen muy trascendentes.


» Estados Unidos se consolida como potencia energética. Esto ya se venía perfilando, pero este año se despejaron todas las dudas: el extraordinario aumento en la producción de gas y petróleo en EE UU es una realidad que cambiará el mundo. En los próximos cinco años, América del Norte en su conjunto producirá casi cuatro millones de barriles de crudo más cada día, y sus importaciones caerán a la mitad. Puede que EE UU no solo llegue a ser autosuficiente, sino que hasta podría exportar energía. Las consecuencias de esto son enormes y muy diversas. Oriente Próximo sufrirá un fuerte shock económico y político, por ejemplo. La influencia de Rusia y otros petroestados será menor. La abundancia energética estimulará la expansión del sector manufacturero estadounidense. Y la abundancia de hidrocarburos desestimulará el desarrollo de energías renovables, lo cual es una pésima noticia.


» El desprestigio de Estados Unidos. El mundo ha visto cómo Barack Obama no tuvo poder para cumplir su amenaza de castigar a Bachar el Asad si usaba armas químicas. O para evitar que el Tea Party le paralizara el Gobierno. O para hacer funcionar el sitio de Internet de su programa prioritario: la reforma sanitaria. Tampoco pudo impedir que la presidenta de Brasil cancelara su visita a Washington al descubrir que EE UU espiaba sus conversaciones telefónicas. Dilma Rousseff se unió así a Angela Merkel y otros jefes de Gobierno que regañaron a Obama. Esto, como sabemos, fue el resultado de las filtraciones de Edward Snowden, las cuales, sin duda, constituyen uno de los acontecimientos geopolíticos más trascendentes del año.


La percepción que se esparció por el mundo es que la superpotencia no solo es abusiva, sino inepta. Y que Barack Obama es un líder débil que se deja avasallar por jugadores menores como Bachar el Asad, Dilma Rousseff o el Tea Party. Estas percepciones son exageradas e irán cambiando. Pero en política las percepciones son una parte de la realidad, y la imagen de un Estados Unidos debilitado por la parálisis del Gobierno y un presidente que no tiene el poder de tomar decisiones o cumplir sus amenazas seguramente moldeará los cálculos y las actuaciones de aliados y rivales.


» La nueva agresividad internacional de China. En noviembre, China anunció restricciones al tráfico aéreo en un amplio territorio que incluye pequeñas islas que Japón considera suyas. Estados Unidos reaccionó enviando dos bombarderos B-52 a sobrevolar el área sin pedir autorización a China. Japón hizo lo mismo y reiteró su soberanía sobre esa zona. Las tensiones siguen. Pero lo importante de este incidente es que anuncia una más agresiva política internacional que el mundo debe esperar de Pekín en los próximos años.


» Irán, Siria, Egipto, Palestina, Israel y más... mucho más. Oriente Próximo nunca tiene un año fácil. Pero este estuvo lleno de sorpresas, algunas de las cuales condicionarán el futuro. El derrocamiento de Mohamed Morsi y la tragedia siria. Las negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Las conversaciones entre palestinos e israelíes, que comenzaron en julio y buscan llegar a un acuerdo final a mediados de 2014. Es posible que ninguno de estos dos acercamientos llegue a nada. Pero garantizan que el torbellino que está sacudiendo Oriente Próximo tendrá consecuencias que van más allá de este año y de esa región.


» Guerra abierta a la desigualdad. Siempre han existido. Los científicos y periodistas las documentan regularmente. Pero este año, el papa Francisco, Barack Obama y millones de personas marchando en las calles denunciaron como inaceptables las enormes y crecientes brechas entre ricos y pobres. Cada vez más gobiernos, instituciones y ciudadanos tratarán de revertir esta tendencia. Esta es una buena noticia. Pero el reto será luchar contra la desigualdad sin dar el poder a demagogos que, de hecho, terminan agravándola.


Esta es mi última columna de este año. ¡Muy feliz 2014!


Sígame en Twitter @moisesnaim

Publicado enInternacional
Los diálogos de paz y la destitución de Petro en Colombia

La decisión del procurador general, Alejandro Ordóñez, de destituir al alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, e inhabilitarlo para ocupar cargos púbicos durante 15 años, es un golpe al proceso de paz que negocian en La Habana las FARC y el gobierno de Juan Manuel Santos. Pero es también una muestra del tipo de democracia que impera en el país sudamericano, a través de la cual las élites dominantes intentan blindar sus intereses de clase.


Petro fue miembro del M-19, desmovilizado hace más de dos décadas. Es el primer alcalde de la principal ciudad de Colombia que ejerce el cargo desde la izquierda. En su campaña electoral prometió defender lo público, el medio ambiente y luchar contra las mafias. Aunque no es un radical sino un tibio socialdemócrata, tras asumir la alcaldía en enero de 2012 intentó reformar la recogida de basuras de la ciudad, en manos de empresarios privados ligados a los paramilitares.


Lo que desató la crisis y su posterior destitución fue la decisión del 18 de diciembre de 2012 de traspasar la recogida de basuras a la empresa pública Aguas de Bogotá. Los empresarios boicotearon el traspaso y durante algunos días la ciudad se vio desbordada de basura, por lo que la alcaldía se vio forzada a contratar camiones de volteo para la limpieza. Además se propuso formalizar a 14 mil 500 trabajadores que realizaban la recogida informal de basura.


Según todos los análisis, la implementación de esa justa decisión fue algo apresurada, pero nadie ha acusado a Petro de corrupción o mal manejo de fondos públicos. Las razones que esgrimió el procurador el lunes 9 para proceder a la destitución son tres: haber firmado convenios para la recogida de basura con una compañía sin la suficiente experiencia; haber vulnerado los principios de libre empresa y competencia al imponer limitaciones a empresas para que no prestaran el servicio; autorizar el uso de camiones para limpiar la ciudad.


La relación entre las acusaciones y las sanciones es absolutamente desproporcionada. Los perjudicados por la decisión de Petro son dos empresarios contratistas: William Vélez, del Grupo Ethuss, y Alberto Ríos, vinculado al Grupo Nule. Vélez es uno de los grandes contratistas de obras del Estado (limpieza y autobuses urbanos, aeropuerto de Bogotá) y es "el más representativo de una nueva clase empresarial que se fortaleció en la era Uribe por cuenta de los grandes contratos con el Estado, y que ya hace parte de los nuevos cacaos colombianos" (Semana, 21 de noviembre de 2009).


Vélez es amigo personal del ex presidente Álvaro Uribe, al que financió su campaña releccionista, y se le considera vinculado a los intentos de los paramilitares de legalizar sus fortunas mediante dos tipos de negocios: aquellos que les permitían lavar dinero porque podían sobrefacturar las ventas, y los monopolios estatales en las regiones donde tenían influencia (La Silla Vacía, 2 de agosto de 2009).


El Grupo Nule, llamado Carrusel de la Contratación, está vinculado también a las grandes obras de la ciudad y protagonizó el mayor caso de corrupción del país, bajo el mandato del alcalde Samuel Moreno en 2010, en la adjudicación de obras de forma irregular (Caracol Radio, 25 de febrero de 2011). A pesar de estar investigado y detenido preventivamente, el procurador suspendió e inhabilitó a Moreno por 12 meses, mostrando una extraña diferencia con el trato dado a Petro, al que sólo se le acusa de cometer errores.


El procurador Ordóñez destituyó e inhabilitó por 18 años a la ex senadora Piedad Córdoba por haber colaborado con las FARC, en el caso de las negociaciones para liberar rehenes. En cambio absolvió a los parapolíticos (parlamentarios vinculados a los paramilitares) luego de haber sido condenados por la Corte Suprema, defendió a militares acusados de violar derechos humanos y guardó silencio cuando los falsos positivos, el asesinato de civiles inocentes para hacerlos pasar por guerrilleros muertos en combate.


Por eso muchos colombianos coinciden con la periodista Juanita León, directora de La Silla Vacía, quien considera la destitución de Petro un acto político y arbitrario más del procurador y se pregunta sobre la conveniencia para la democracia de que la procuraduría pueda destituir funcionarios elegidos popularmente. Ordóñez fue elegido procurador por el Senado en diciembre de 2008 para un periodo de cuatro años, con 81 votos a favor y sólo uno en contra, y relegido en 2012 hasta 2017. Petro fue uno de los senadores que votaron a favor.


Más allá de la personalidad del procurador, un ultradrechista e integrista católico, la cuestión es el carácter de la democracia colombiana. Al día siguiente de la destitución de Petro, las FARC emitieron un duro comunicado: Ayer, de un solo plumazo, Ordóñez nos dio a los alzados en armas una lección sobre lo que para la oligarquía significa la democracia en Colombia y sobre las nulas garantías para un ejercicio político independiente.


Este es, justamente, el tema que gobierno y guerrilla acordaron hace menos de un mes: las garantías para el ejercicio de la oposición legal. Si te destituyen por intentar cambiar el modelo de recogida de basuras, ¿qué va a suceder cuando los usurpadores deban devolver las tierras robadas?


Reducir el problema al procurador es demasiado simplista. Es la democracia la que está en cuestión. En Colombia nunca hubo otra cosa que una democracia racionada, un concepto del revolucionario brasileño Carlos Marighella recuperado por Lincoln Secco: un régimen donde la violencia contra los pobres y los opositores se combina con acciones autoritarias dentro de la legalidad y los escasos derechos son distribuidos a cuentagotas a los sectores más moderados de la oposición.


Merece la pena reflexionar sobre este tipo de democracia, que se expande en todo el mundo: un régimen donde mandan empresarios corruptos enriquecidos al amparo de negocios con el Estado y donde funcionarios pueden destituir impunemente a los representantes populares.

Publicado enColombia
Petro: Chivo expiatorio y becerro sacrificado

La destitución de Petro estaba cantada. No solamente por el procurador Ordóñez, sino por la historia política de los últimos años En perspectiva histórica, la izquierda ganó la alcaldía de Bogotá, el segundo puesto más importante del país, después de la presidencia de la República. Desde el 2004, con el paréntesis que significó la alcaldía pro tempore de María Fernanda Campo, la alcaldía de la capital del país ha estado en manos de representantes de la izquierda (democrática), específicamente el Polo Democrático Alternativo (PDA), incluido el escándalo del robo y la corrupción de la alcaldía de Samuel Moreno. Casi diez años en los que los partidos políticos tradicionales y la extrema derecha (= uribismo y compañía) quedaron por fuera de la administración directa de uno de los mayores presupuestos del país. Pues bien, un primer motivo de la destitución de Petro es el afán de políticos y empresarios por arrebatarle el poder a la izquierda, y preparar el camino de cara a las próxima elecciones en marzo del 2014.

 

(Dicho entre paréntesis, en el más craso realismo político, el dolor de los políticos oficialistas es no haber podido robar ellos de las arcas públicos lo que el carrusel de la contratación sí logró. Pero, claro, esto es hilar demasiado fino).

 

Por consiguiente, en la destitución de Petro confluyen una serie de factores. El tema de fondo no fue el desorden, ciertamente real, de la basura en noviembre del año pasado. Detrás del argumento de la basuras se encuentra un tema más de fondo: la privatización del servicio de aseo, en contra de los esfuerzos de transformación de Petro por la "nacionalización distrital" de tal servicio. La tarea inmediata por investigar consiste en identificar los interesados privados, a quiénes representan, con quiénes están aliados, y a quiénes apoyan de cara a marzo del 2014.

 

Asimismo, se trata de un antiguo participante de la guerrilla –M-19–; un sobreviviente, de hecho. Militante de izquierda, y quizás el principal acusador de los despropósitos de la corrupción y el paramilitarismo mientras fue miembro del Congreso de la república.

 

Así los hechos, con Petro cabe recordar tres principios de la política: 1) en ella no hay amigos; sólo aliados; 2) En política los favores se deben pero casi nunca se cobran; 3) En Colombia no se perdona la militancia de izquierda, y ésta es en la historia del país un anatema. De manera que ni haber votado por el procurador Ordóñez, ni haber abandonado y luego criticado acérrimamente –en el caso de las Farc– a las guerrillas, son motivos suficientes de perdón. Era necesario sacrificar a Petro, a como diera lugar.

 

Y el problema de fondo que subsiste es el de la asimetría entre la interpretación acerca del primado de los tratados, acuerdos y declaraciones internacionales de un lado, y la Constitución, de otra parte. Un tema que recurrentemente asalta, negativamente, a la institucionalidad colombiana. Surge cada tanto: ya sea a raíz de la interpretación de los derechos humanos, o del derecho internacional humanitario; o bien de la elección popular versus las prerrogativas de alguna instancia como, en este caso, la Procuraduría.

 

No es gratuito, en este escenario, el momento elegido para la decisión de Ordóñez: en medio de las negociaciones de La Habana, a las que él se ha opuesto de viva voz; y unos días antes de cumplirse el plazo en el que acaso hubiera sido posible que Petro pudiera presentar una terna de la cual el presidente Santos elegiría a su sucesor. Pues eso para Ordóñez, y a todo lo que él encarna y representa, significa justamente eso: más continuidad de la izquierda. Un pecado mortal en la política colombiana.

 

En medio de este panorama de reacción y cálculos políticos, es notable la reacción positiva, por ejemplo, del Ministro del Interior, expresando su inconformismo por la decisión de Ordóñez, y la necesidad de revisar la Constitución en lo atinente a los poderes de la Procuraduría.

 

Desde luego, no se trata de victimizar a Petro, pero tampoco de convertirlo en héroe. Incluso gente como Peñalosa lo dijo: "Yo no voté por Petro, y puedo no estar de acuerdo con él, pero lo que le ha sucedido es motivo de rechazo, de un lado, y solidaridad de otro"; palabras más, palabras menos.

 

Con una observación final: Bogotá es un auténtico fortín político, y por eso mismo, contradictoriamente, no es una ciudad de nadie (en particular). A diferencia de lo que acontece con Medellín, o con Cali, o con Barranquilla, para mencionar los ejemplos más conspicuos. En estas otras ciudades existen políticas de Estado, digamos, que las convierten en auténticos motores de desarrollo económico, social y cultural. Bogotá es un dínamo a pesar de sí misma.

 

Y lo más sensible de todo: los grandes aportes de las alcaldías de Lucho Garzón hasta la de Petro están, más allá de bolardos y Transmilenio, más allá de seguridad e infraestructura, en la cara invisible de la realidad colombiana: en las exitosas políticas sociales, en toda la línea de la palabra. Comedores comunitarios, educación gratuita y de calidad creciente, bibliotecas amables, alimentación para la infancia, hogares geriátricos, y tantos otros éxitos.

 

Pero claro, lo social ha sufrido histórico desprecio o desplazamiento a lugares secundarios en las políticas públicas del país. Frente a lo cual cabe recordar una cosa: hablar de derechos humanos no consiste en hablar única y principalmente de sangre, sufrimiento y vejaciones. Una interpretación semejante conlleva a victimizar los derechos humanos. Y afirmar algo así como: "menos mal que hay muerte y dolor para que existan los derechos humanos". Un argumento ética ciego y políticamente torpe.

 

Por el contrario, el tema de base de los derechos humanos es la defensa de la vida en términos de calidad y dignidad. Defensa de la vida, y exaltación de la misma; posibilitamiento y gratificación de la vida: de la vida humana, pero con ella y más allá de ella, de la vida en general. Es eso lo que significa una política social; y acaso es eso lo que "aquellos" entienden como una política "de izquierda".

 

De esta manera, podemos asegurar, Petro no es más que un chivo expiatorio en un país altamente segmentado, fraccionado y dividido. Y Petro es también un becerro sacrificado. En fin, literalmente, nos encontramos al final de una historia de guerra y violencia, y al comienzo de una historia de paz y democracia. Ordóñez y los suyos pertenecen al pasado, y se esfuerzan por pervivir. Petro ha sido convertido, por virtud de Ordóñez y los suyos, en el símbolo de una bisagra que puede abrir una nueva puerta. Bogotá, parece ser, es, el símbolo de una batalla política entre las maquinarias y los poderes y cacicazgos de un lado, y la importancia del voto de opinión, el voto independiente y crítico, y las redes sociales, de otro lado.

 

Semióticamente la cosa es clara: Ordóñez se escuda en el último piso de un rascacielos, y detrás de un micrófono, detrás o debajo suyo se avizoran las fuerzas oscuras que lo alimentan y le insuflan fuerza. Petro, aún amarrado por la esperanza del alegato leguleyo, se lanza a la calle, a la plaza pública y a las redes sociales. Una historia en proceso.

 

Artículo relacionado

La Procuraduría juega con candela

Publicado enColombia
Lunes, 09 Diciembre 2013 09:04

Maduro pasó el test de las municipales

En los comicios municipales celebrados ayer en Venezuela el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) obtuvo una mayoría de alcaldías frente a la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD). De un total de 335 municipios, el socialismo consiguió 196 y la oposición 53, de acuerdo con el primer cómputo dado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) al cierre de esta edición. La participación fue de poco más del 58 por ciento, siendo que el voto no es obligatorio.

 

Tanto el oficialismo como la oposición consideraban estas elecciones como un virtual plebiscito del gobierno de Nicolás Maduro, tras el ajustado triunfo de éste en las últimas presidenciales ante Henrique Capriles Radonski. Si bien el PSUV se impuso en la mayoría de las regiones, la oposición conquistó plazas importantes como Barinas y Valencia. Además, la alcaldía mayor de Caracas, que la disputaban el actual titular, Antonio Ledezma y el ex ministro de Comunicación, Ernesto Villegas, quedó en manos del primero. Por otra parte, en Libertador (Distrito capital), el más poblado del los cinco municipios caraqueños, fue reelecto Jorge Rodríguez, jefe de campaña del chavismo.


Luego de votar en un colegio de Caracas, Maduro llamó a los candidatos a las elecciones a aceptar los resultados en paz y dijo haber tomado todas las medidas para neutralizar supuestas loqueras (locuras) destinadas a conspirar contra el proceso electoral. Vestido con una chaqueta con los colores de la bandera de Venezuela, el mandatario pidió a los venezolanos "dejar la flojera" para ir a votar, en medio de reportes sobre una participación electoral moderada. Ladeado por su vicepresidente, Jorge Arreaza, y tres de los cinco candidatos a alcaldes del chavismo por Caracas, el presidente dijo antes de que se conocieran los resultados electorales: "Salir a votar y luego cuando venga la palabra del CNE será palabra sagrada, yo les pido a los que ganen que ganen con honor y a los que pierdan que con máxima conciencia acepten la derrota y sigan trabajando por su comunidad en paz", agregó.


Al cumplirse un año de la última aparición pública de Hugo Chávez, el presidente mostró el llamado Plan de la Patria, programa de Gobierno con el que el mandatario fallecido ganó las elecciones de octubre del año pasado. "Hoy es el día del amor y de la lealtad a Chávez, quien nos enseñó el valor espiritual y práctico de lo que es la patria", dijo en referencia al decreto promulgado por él, en el que proclama el día de las elecciones como el Día de la Lealtad a Chávez. "Hace un año él dejó con su testamento, nos dejó a sus hijos encargados de esta obra", señaló.


Maduro elogió además a la democracia venezolana al destacar que en los últimos 15 años se celebraron 19 elecciones y salió al paso de quienes afirman que en Venezuela hay una dictadura. "Esta extraña dictadura que hay en Venezuela, muy extraña", ironizó mientras enumeraba algunos de los procesos electorales celebrados en los últimos años. Además, reiteró su llamado a los alcaldes que resulten ganadores a una reunión mañana en el Palacio de Miraflores para "sentarnos a trabajar."


Por su parte, el líder de la oposición venezolana, Henrique Capriles, criticó el desarrollo de la campaña para los comicios municipales. "Estamos complacidos a pesar de todas las dificultades, de todos los obstáculos, de todos los tropiezos, de todos los abusos. Esta ha sido probablemente la campaña más abusiva de parte de quienes tienen el Gobierno", dijo el líder de la MUD tras sufragar en un colegio del este de Caracas. El gobernador del estado de Miranda acusó a Maduro de hacer campaña el mismo día de las elecciones, al aparecer, acompañado de varios de los candidatos oficialistas ante la prensa tras sufragar, lo que, recordó, está prohibido por el CNE. "Eso es un descaro de Maduro, poner candidatos que están en un proceso electoral", afirmó en una tarima habilitada en el colegio del este de Caracas donde votó. Asimismo, recordó que la campaña finalizó oficialmente a las 12 de la noche del jueves y conminó al CNE a "hacer su tarea".
El asesinato de una joven que ejercía como autoridad de mesa en el estado Trujillo y la detonación de un artefacto explosivo cerca de un centro de votación en Maracaibo, capital del estado Zulia, empañaron las elecciones municipales. El homicidio fue confirmado por el propio Maduro, luego de votar. No descartó que los autores fueran "restos de grupos desesperados", informó el canal Globovisión. En Maracaibo, segunda ciudad del país, a una cuadra de un colegio en el que se votaba detonó un explosivo lanzado contra una camioneta que sólo causó daños al vehículo y no alteró el proceso electoral, reportó la agencia noticiosa estatal AVN.


Hasta entonces, la jornada se desarrollaba en pleno orden, sin incidentes significativos, excepto por la gran cantidad de votos nulos en Caracas, anunciada tanto por la jefa de gobierno del Distrito Capital, la chavista Jacqueline Faría, como por el candidato opositor a alcalde del municipio


Libertador, Ismael García. La vicepresidenta del CNE, Sandra Oblitas, dijo que pudo deberse a confusión derivada del hecho de que tanto en los cinco municipios caraqueños como en los dos de Alto Apure, en el estado Apure, se escogieron alcaldes y concejales municipales y metropolitanos en boletas diferentes.

Publicado enInternacional