MÚSICA DESDE OTRAS COORDENADAS

Domingo, 23 Septiembre 2012 06:00

¿Importa todavía Al Qaeda?

¿Importa todavía Al Qaeda?
En el décimo primer aniversario de lo que ha llegado a conocerse como el 11 de septiembre, Al Qaeda sigue siendo un asunto discutido en repetidas ocasiones, tanto en Estados Unidos (y en el mundo pan-europeo en genera) y en Medio Oriente. El frecuente énfasis principal en Estados Unidos es el modo en que su poder está siendo contenido por acciones militares de muchos tipos, y por tanto hay la idea de que es una amenaza menguante. El énfasis principal en Medio Oriente parece ser el opuesto: que ha sobrevivido a todo lo que se ha hecho para decapitarlo y que continúa representando una amenaza importante para todas las otras fuerzas políticas en la región.


Todo lo relativo a su historia y sus relaciones con los gobiernos y los movimientos es controvertido. Hay muy poco acuerdo, aun en torno a los hechos relacionados con los eventos más importantes. Comencemos por el 11 de septiembre mismo. Primero que nada debemos distinguir tres momentos en tiempo: los seis meses (o algo así) anteriores al 11; el día mismo y el año que siguió (o más o menos) al 11 de septiembre.


La narración plausible más reciente acerca de los seis meses previos al 11 de septiembre parece indicar que la CIA y otras agencias de inteligencia en Estados Unidos alertaban al presidente y a sus asesores de seguridad que Al Qaeda preparaba algún ataque letal. Fueron ignorados. ¿Por qué? Parece que los neoconservadores en el gobierno estadunidense –que eran una secta considerable, incluidos el vicepresidente Dick Cheney y el secretario de Defensa Donald Rumsfeld– negaron su plausibilidad sobre la base de que Al Qaeda no era competente para representar una amenaza importante. Los conservadores decían que las agencias de inteligencia le daban crédito incorrectamente a algo que sólo era un alarde cuyo objetivo era desviar la atención de la amenaza real para Estados Unidos: Saddam Hussein y sus supuestas armas de destrucción masiva.


Hay un cierto número de críticos de izquierda que sugieren que un debate así nunca tuvo lugar al interior del gobierno. Y lo explican diciendo que el 11 de septiembre en realidad fue planeado por el gobierno mismo como forma de movilizar a la opinión pública en favor de una guerra en Irak. Esto por supuesto es teoría de la conspiración. Yo no tengo nada per se contra las teorías de la conspiración. Todo el tiempo hay conspiraciones reales, constantes.


Pero nunca he pensado que ésta sea probable, en lo más mínimo. El argumento lo basan en la improbabilidad inherente de que una organización como Al Qaeda pueda amasar las capacidades técnicas y la planeación táctica necesarias para arreglar los ataques y las explosiones. Éste es por supuesto el mismo argumento que los neoconservadores daban en la otra narración acerca de Al Qaeda.


Francamente pienso, y siempre lo he pensado, que tal argumento es profundamente racista. Implica que aquellos sujetos fanáticos en el tercer mundo, no pueden ser tan listos. Bueno, claro que pueden, y yo creo que pudieron. En cualquier caso, Al Qaeda lo ha estado alardeando desde entonces. Y no hay gobierno alguno hoy, tanto en el mundo paneuropeo como en Medio Oriente, que se arriesgue a jugar a la supuesta incompetencia técnica de Al Qaeda.

El siguiente punto en tiempo es el día mismo. Aquí soy mucho más propenso a darle crédito a la teoría de la conspiración. Hay demasiados puntos dudosos acerca de la respuesta del gobierno estadunidense a los ataques. Los aviones lanzados para contrarrestar los ataques fueron lanzados demasiado tarde. El presidente George W. Bush parece haberse quedado fuera de la cadena de información demasiado tiempo, haciendo que Cheney fuera quien tomó las decisiones de facto. Rumsfeld parece haber preparado casi al instante un procedimiento para vincular a Saddam Hussein con los ataques –lo que no es nada plausible.


En resumen, los neoconservadores sacaron ventaja de los ataques para su tan anhelada y largamente planeada guerra en Irak. En el año que siguió al 11 de septiembre, los neoconservadores triunfaron en el gobierno y efectivamente ahogaron todas las voces disidentes. Obtuvo sus guerras, primero en Afganistán y luego en Irak. El mundo entero, incluido Estados Unidos, sigue sufriendo las consecuencias de estas injustificadas e injustificables guerras.


¿Qué pasó entonces con Al Qaeda? Parece que, al principio, era una pequeña estructura, controlada muy estrictamente por Osama Bin Laden. Los ataques del 11 de septiembre primero y luego las guerras lanzadas por Estados Unidos incrementaron su prestigio en el mundo musulmán lo que atrajo personas a unirse a la estructura. También atrajo a otras organizaciones a que juraran su alianza con Al Queda y se renombraran a sí mismas, sin que en realidad se sometieran a alguna disciplina central.


Estados Unidos y sus aliados de hecho sí comenzaron a matar a muchos cuadros directivos de Al Qaeda, incluido, eventualmente, el propio Osama, Pero Al Qaeda ha demostrado ser hasta el momento un monstruo con cabeza de hidra, que renueva constantemente los cuadros caídos. Y al contrario de ser un símbolo de profundo resentimiento y una inspiración para un califato reconstituido, parece que las fuerzas centrales de Al Qaeda nunca fueron capaces de constituir una red mundial.


La primavera árabe ha creado una nueva apertura para Al Qaeda. Ha debilitado la legitimidad de cada uno de los gobernantes de todo Estado árabe sin excepción. La cuestión es entonces qué fuerzas políticas llegarán al poder. Esto ha conducido a luchas prolongadas al interior de cada uno de estos estados, siendo algunas más sangrientas que otras.


Hoy, la más fuerte oposición a Al Qaeda no es Estados Unidos sino otra fuerzas políticas dentro de estos estados. Estamos apenas en la fase inicial de estas luchas políticas. El ataque de las fuerzas salafistas a la embajada estadunidense en Bengasi, que condujo a la muerte del embajador estadunidense, puede ser sólo el principio de este resurgimiento. Es demasiado pronto para decir que Al Queda haya dejado de ser relevante.


Traducción: Ramón Vera Herrera


Publicado enInternacional
Sábado, 22 Septiembre 2012 18:47

Cárceles: liberar las alternativas

Cárcel Distrital de Barranquilla
En Colombia hay más de 333 personas presas por cada 100.000 habitantes, una de las cifras más altas del mundo. Casi la mitad de ellas son jóvenes. El Sistema Penal existente se ensaña contra los más débiles, en lo económico o cultural. En las cárceles hay miles de prisioneros de guerra y prisioneros políticos que son objeto de persecución inclemente por un Estado al que no le basta su reclusión. La violación de los derechos humanos es diaria y persistente. Contra esta realidad, la protesta de los presos no se hace esperar. Se requiere que ‘afuera’ se rompa el silencio.


La crisis carcelaria, sobrepasó desde hace tiempo umbrales inconcebibles de la destrucción metódica de seres humanos. El Sistema Penal ha revelado su incapacidad para reparar los daños causados a las personas que sufren las conductas que sanciona con la prisión, y ha evidenciado la parálisis mental y moral que le impide construir un mecanismo social de verdad eficaz en la prevención y el tratamiento de las conductas sancionables.

De poco o de nada ha servido que en 1998, la Corte Constitucional emitiera la Sentencia T-173, en la que declaraba un estado de cosas inconstitucional en las cárceles del país por un criminal hacinamiento que vulnera en cada instante los derechos más elementales que tiene toda persona por el sólo hecho de existir. Las condiciones socioeconómicas y culturales, junto a la lógica letal del sistema penal, rellenan las cárceles, una y otra vez. El Ministerio de Justicia y el Inpec han evadido el cumplimiento de la sentencia de la Corte y el estado infernal del sistema penitenciario no sólo se mantiene sino que se incrementa.

En Colombia, el sistema carcelario tiene capacidad para 75.676 reclusos y en la actualidad someten a 135.000 personas, la mayor parte de las cuales sobrevive en condiciones dantescas: alejados de las regiones en las que habitan sus familias, entre excrementos, con alimentación mal balanceada y peor servida, sin atención de salud, con la pestilencia y la ferocidad de los cuerpos hacinados, fumándose los ladrillos de la prisión, oprimidos por la amenaza del bolillo y los gases.

Contra este padecimiento, hace más de un mes se desató en las cárceles un movimiento pacífico de protesta, dirigido a modificar las dimensiones más terribles de la máquina de destrucción y muerte sistemática en que fueron convertidos los presidios de Colombia. Tan solo en el año 2012, 81 presos han muerto en estas cárceles, una cifra de espanto que recuerda las cárceles como método de exterminio utilizado por el franquismo para evitar los costos políticos internacionales generados por los fusilamientos.

Los recientes y múltiples casos de cruel agonía y muerte por falta de atención médica y desidia burocrática, los casos de violencia y tortura ejercida por sectores de una guardia enferma de miedo y odio, víctima a su vez de un sistema penal que los utiliza como herramientas de bajo costo para una despiadada forma de control social, el hacinamiento persistente que convierte todo centro carcelario en un dispositivo criminógeno, la necesidad de un exámen público de las finanzas del sistema que permita comprender si los recursos son suficientes para atender los mínimos de dignidad constitucionales, y la manera como se administran los mismos, están concitando la atención del movimiento de derechos humanos y de los organismos responsables de ellos, para que cese el funcionamiento de esta maquinaria de infringir sufrimiento, aniquilar almas, degradar y triturar cuerpos.

Las fundaciones Lazos de Dignidad, y Comité de Solidaridad con los Presos Políticos, periodistas como Azalea Robles (http://azalearobles.blogspot.com/), el Movimiento cárceles al desnudo, la campaña Transpasa los Muros, la Defensoría del Pueblo, e Iván Cepeda Castro, desde el Congreso Nacional, y millares de prisioneros y prisioneras que han ido a la huelga de hambre, impulsan un proceso tendiente a visibilizar el infierno de las cárceles, en pos de variar radicalmente las despiadadas condiciones que hoy imperan a su interior.

Mientras esto sucede, los centros de investigación, la intelectualidad, las universidades, la mayor parte de los medios masivos de comunicación, han guardado silencio con relación a esta afrenta diaria a nuestro sentido básico de humanidad, que nos llena de vergüenza.

La magnitud colosal del horror y la evidente y sostenida incapacidad del sistema penitenciario para cumplir con los fines legales de resocialización que lo justifican, incitan a considerar otra formas, de verdad eficaces, de enfrentar las conductas que atentan contra la comunidad.

En la mayor parte de las cárceles todo vale, todo demanda dinero: un planchón para dormir, una comida, un gramo de bazuco, el comercio sexual, el alquiler de una celda para la relación sexual, un cupo para rebajar pena por estudio o trabajo, la protección frente a las agresiones, el acceso a un celular o un patio menos degradado. Los precios conducen a la necesidad de articularse a organizaciones que delinquen para procurar los cuantiosos recursos exigidos para hacer más llevadera la vida en la prisión, o si no, enloquecer o suicidarse. ¿Cómo se explica esto sino porque este sistema conduce a la corrupción de la guardia y de los altos niveles de dirección?

Una luz

En el pavoroso escenario de las cárceles de Colombia y, la más pavorosa aún actitud indolente de la Ministra de Justicia ante una política criminal reactiva y el populismo puntivo que hacina las cárceles con jóvenes detenidos por la infracción de delitos menores, la magnitud que han alcanzado la corrupción1, la cárcel como ente criminógeno, la muerte y el sufrimiento evitables en el sistema de prisiones, la Cárcel Distrital de Bogotá tiene luz propia por el proceso, hoy fortalecido, de crear condiciones dignas para la reclusión.

Por esta razón entrevistamos en esta sección a Jorge Lemus, su Director, empeñado en humanizar las condiciones materiales, culturales y espirituales en que cumplen sus penas las personas privadas de la libertad.

Junto a su palabra, la de Freddy y de Wendy, dos jóvenes artistas privados de la libertad por un sistema social que niega a millones de jóvenes el estudio y el empleo en condiciones de dignidad, obligándolos a sobrevivir en entornos de drogadicción y prostitución, en medios en los que prevalece la idea de que tomar la propiedad ajena es una vía válida para cubrir necesidades reales o creadas, y, después, cuando incurren en una conducta prefigurada por las condiciones en las que espigan sus vidas, cae el Sistema Penal, con todo el rigor de sus silogismos implacables a ejercer el castigo y la venganza, al mismo tiempo que exonera los robos de miles de millones de pesos ejecutados con bolígrafo y amistades cómplices, desde la tranquilidad de sus oficinas oficiales, por personas estudiadas, que en la mayoría de los casos han contado con envidiables condiciones de vida.

Las ideas de Louk Hulsman, un formidable pensador holandés que defendió la abolición del sistema penal y de las cárceles, y del movimiento abolicionista, cobran extraordinario valor para, en primer lugar, descongestionar y humanizar las prisiones, y no seguir como cómplices de un delito mayor: la destrucción masiva e indolente de miles y miles de seres humanos que salen de las prisiones después de vivenciar el infierno que convierte a los seres humanos en muertos que respiran.

Las ideas del abolicionismo, pueden, además, dar paso a un movimiento de reflexión y obra que permita relegar las cárceles al pasado, evitar la calificación que reduce a un ser humano a la condición de “malo” y construir otra forma de hacer frente a las conductas que causan problemas y daños a la comunidad, que nunca son reparados por el encierro carcelario.

Hulsman consagró su vida a la tarea de “crear conciencia para avanzar hacia la abolición del sistema penal y de esa siniestra institución llamada cárcel”. Libró una batalla por “cambiar el lenguaje de la Universidad, que es donde se ‘fabrican’ las palabras que luego fundamentan la creación de instituciones como la justicia penal y la cárcel, donde los individuos son separados por el incidente que es objeto de condena. Se aísla al victimario de su medio, sus amigos, su familia, del sustrato material de su mundo y también se aísla a las víctimas de una manera similar, aunque estén en libertad”.

Para eso es necesario “fabricar palabras para ir creando conciencia y para hacer ver que ni la cárcel ni el sistema penal sirven para solucionar los conflictos”. Hulsman propugnó por “Un movimiento internacional para cambiar al mundo cambiando las palabras, para abolir palabras como ‘delito’ o ‘delincuente’ y trabajar con los jueces, y con los fiscales, para que empiecen a buscar otras soluciones que no atenten contra el derecho supremo del hombre, que es la libertad”.

Sobre las cárceles señaló: “El invento de la prisión es reciente y también es un invento de países específicos, con una cultura y creencias especificas. Y cuando digo prisión no me refiero a lugares en donde las personas pueden estar privadas de libertad poco tiempo, sino a un lugar para pasar un largo tiempo de castigo”. Para Hulsman, esta cuestión especifica tiene que ver con el desarrollo de la religión católica, “es una imagen que nos remite al Dante de la Divina Comedia (cielo, infierno y en medio un purgatorio). En mi opinión la prisión es una forma del purgatorio.”

1 Ver http://www.kienyke.com/historias/desde-el-infierno-en-la-carcel-modelo-de-bogota/

Recuadro 1

Cifras del horror

Existen cárceles en Colombia que tienen niveles exorbitantes de hacinamiento: Modelo: 225%. Bellavista: 300%. Su capacidad es para 2.400, y encierra 7.300 personas. Esta situación obliga a que los internos duerman en cambuches, pasillos, baños, patios, y lavaderos.

En celdas construidas para albergar 8 personas tienen que encerrarse hasta 40.

El hacinamiento es de tal magnitud, que los días de visita un guardia debe requisar, en promedio, a 1.000 visitantes.

Día a día, para acceder a la alimentación, cada interno debe hacer fila durante 6 horas.

Mientras delitos como hurto, tráfico de armas y de sustancias ilícitas suman 66.906 presos, crímenes contra la humanidad (masacres, desplazamiento forzado, violencia sexual, genocidio) solamente suman 564 recluidos.

Más del 50% de las personas que hoy están en las cárceles y penitenciarías se encuentran allí por delitos menores.

Fuente: Debate de control político promovido por Iván Cepeda Castro el 12 de agosto de 2012, y ponencia del mismo Representante a la Cámara en el debate de control político promovido para visibilizar e impedir la continuidad de la crisis carcelaria. Agosto 15 de 2012.

Recuadro 2

Entrevista a Jorge Lemus, Director de la Cárcel Distrital de Bogotá.

“El problema carcelario no se resuelve construyendo mas cárceles”


Héctor Arenas –HA–: ¿Cómo contempla el escenario de la crisis carcelaria?
Jorge Lemun –JL–: El problema carcelario es estructural, es decir, un problema que no se resuelve construyendo mas cárceles. Lo que se trata es de prevenir la comisión de muchos delitos a través de la creación de condiciones sociales que eviten los circuitos por los cuales alguien llega a delinquir. Por otra parte, es necesario que los delitos que se dan –porque no se pudieron prevenir– puedan ser tratados a través de formas diferentes a la prisión. Por ejemplo: las penas domiciliarias.

–HA–: ¿Por qué los jueces de ejecución de penas aplican poco las penas domiciliarias?
–JL–: Porque por cada pena domiciliaria que otorgan hay una investigación disciplinaria que se ganan por parte del Consejo Superior de la Judicatura. Entonces, en la mayor parte de los casos prefieren negarla, prefieren que los condenados se queden purgando las penas en penitenciarias que están a reventar.

–HA–: La institución carcelaria encuentra su justificación filosófica y legal en la idea de que sirve al proceso de resocialización de los condenados. Nadie ignora ya la condición infernal de la inmensa mayoría de los presidios en el país.
–JL–: En una cárcel hacinada no se puede hacer resocialización. Los talleres son muy pocos para la cantidad de detenidos. La cárcel Modelo tiene capacidad para 2.900 prisioneros y encierra casi 8.000 privados de la libertad. Y tiene talleres para 400 de ellos. Aquí, en la cárcel Distrital el 100% de la población condenada tiene talleres. Esta cárcel tiene capacidad para 1.042 prisioneros y ahora contamos 528 personas privadas de la libertad, 79 mujeres y el resto hombres. Tan sólo un 7% de sindicados, el resto son condenados. Aquí la mayoría de los privados de su libertad tiene condenas de máximo sesenta meses. En estas condiciones es posible ofrecer programas de resocialización.

–HA–: ¿Qué tipo de talleres se ofrecen?
–JL–: Aquí los talleres no se dan tan solo para ocupar la gente, sino para que les sirva para cuando salgan de la cárcel. Hay un taller de panadería que aspiramos convertir en un proyecto productivo con la Secretaría de Integración Social para que compren el pan los comedores comunitarios y para que los privados de la libertad puedan percibir un ingreso, depositado en una cuenta. Lo mismo pretendemos con el taller de scream. Muchas veces los privados de la libertad no tienen ni para pagar las pólizas de libertad.

Hay talleres, con apoyo del Sena, de telares, carpintería, marroquinería y de pintura veneciana. Hay un taller de alimentación con el que doce privados de la libertad trabajan con el contratista que suministra los alimentos en la cárcel y devengan un salario mínimo, además de percibir bonificaciones, en la pena, por su labor. En el ámbito artístico y cultural hay talleres de música, danza y teatro. Este año se han graduado 43 bachilleres y ahora se está finiquitando un convenio con una universidad para que se preparen para el examen de Icfes y puedan cursar carreras tecnológicas y universitarias.

–HA–: Son muchos los casos documentados de personas privadas de la libertad que han agonizado y muerto entre dolores insoportables sin encontrar atención médica, medicamentos. Cifras espantosas, casos reiterados de inhumanidad e indolencia que en otras geografías significaría la renuncia de los ministros del ramo por su incompetencia y ausencia de ética elemental. ¿Cómo se trata la salud en este centro de reclusión?
–JL–: Acá tenemos afiliados a todos los privados de la libertad con Capital Salud. El Hospital San Blas nos ha colaborado mucho en segundo nivel y el Hospital San Cristóbal, en primer nivel. En caso de requerir atención de tercer nivel se remite al hospital Simón Bolívar. Aquí tenemos un espacio de atención inmediata que determina la gravedad de la dolencia y hace la remisión del caso.

–HA–: ¿Y la alimentación y las celdas? ¿La higiene? ¿Hay gente durmiendo en los pasillos?
–JL–: La alimentación está compuesta por las tres comidas diarias, además de medias nuevas y onces. Los privados de la libertad que requieren dietas especiales por razones de salud, cuentan con ellas. Todos los privados de la libertad tienen su celda y planchón. Hay dos o tres privados de la libertad por celda. Las condiciones higiénicas son ejemplares tanto en el reclusorio como en el área de alimentación. La Secretaría de Salud ha emitido este año concepto favorable en sus visitas periódicas.

–HA–: ¿Cuánto le cuesta a la administración distrital, por año, una persona privada de la libertad?
–JL–: A la cárcel Distrital le cuesta 15.000.000 al año, y 10.000.000 de pesos a la Modelo. Sin embargo las diferencias entre las dos atmósferas y las condiciones de dignidad van mucho más allá de las presupuestales.

Tenemos convenios con La Picota y La Modelo, pero no se trata de traer el hacinamiento de allá hacia acá. Vamos a aceptar 300 nuevos privados de la libertad, pero estamos examinando las hojas de vida para no deteriorar la atmósfera de la cárcel.

No se trata de deteriorar el ambiente que hemos construido con la reunión con privados de la libertad por delitos de mayor gravedad. Tenemos, por los convenios existentes, 4 privados de la libertad por homicidio y narcotráfico, que no deberían estar acá.

Wendy y John Freddy: “Estar preso es como estar muerto”

–HA–: ¿Por qué llegaron a la cárcel?
John Freddy: Estábamos hurtando en la calle 85 con carrera décima y tuvimos la mala suerte de que nos capturaran a ambos, a mi me propinaran dos disparos uno en la espalda y otro en la nalga; cuando el señor del Gaula me iba a dar el tercer disparo, Wendy se tiró encima mío y me protegió.

–HA–: ¿Cuánto han cumplido de pena y cuánto les falta?
John Freddy: Llevo más de cuatro años encerrado y todavía me faltan doce meses.
Wendy: A mí me dieron 72 meses y llevo 49 físicos. ¡Demasiados!

–HA–: ¿Han estado en otra prisión?
John Freddy: Seis meses en la Modelo, en el patio cuarto. La gente dormía en los pasillos, para poder dentrar al baño tenía que pisar a las personas. El sistema sanitario era pésimo, en todo el sentido de la palabra. Ninguna cárcel es buena porque la libertad es algo que no tiene precio. Estar preso es como estar muerto. Encierro es encierro. Pero en la Modelo las condiciones eran de sufrimiento a cada instante. El patio era para 700 personas y meten 2.500. Lo único bueno que había era que dejaban entrar las comiditas de la calle. Por muchos licientes que uno tenga el alma se va muriendo, te la van asesinando. La forma de sobrevivir es adaptarse.

Aquí tuvimos la oportunidad de terminar el bachillerato. Había presentado un proyecto musical en dos administraciones pasadas y no me lo habían aprobado, me decían que lo iban a estudiar. El director Lemus nos escuchó, sobre todo nos escuchó, y nos aprobó este proyecto que ahora lo trabajamos con Wendy, a ambos nos gusta la música y queremos expresar lo que nos ha pasado, queremos que los jóvenes que viven circunstancias parecidas a las nuestras piensen antes de hacer una locura, piensen que es más lo que uno pierde que lo que gana cuando se toma una mala decisión.

Wendy: Yo pasé seis meses en el Buen Pastor. Nunca había estado en una cárcel. Llegué al patio dos y había muchísimas prisioneras. Los alimentos no eran de buena calidad. Me tocó dormir en el piso. Aquí se me facilita más que mi mamá pueda venir a visitarme y traiga a mi niña de cinco años. Al principio, como llegamos 100 remitidas, no fue fácil porque el patio es pequeño. Pero aquí he tenido la oportunidad de capacitarme en hartos talleres y acumular tiempo para el descuento. He estado en talleres de peluquería, danza, aquí terminé el bachillerato que había dejado a medias en el Colegio Agustín Nieto Caballero, en el centro, en Santa Fe. El barrio es pesado, mucha droga y prostitución, allí aprendí cosas negativas. Estar presa ha sido duro. Ser tratada como delincuente ha sido duro. Aquí he aprendido que tengo habilidades, que tengo cualidades. He encontrado gente que me colabora, que me apoya. Uno quiere cambiar, mejorar. Quiero trabajar con mis cosas buenas cuando este afuera.

Publicado enEdición 184
Miércoles, 19 Septiembre 2012 07:00

Europa apuesta por un supergobierno de la UE

Europa apuesta por un supergobierno de la UE
Hasta 27 comisarios, uno por país, no han impedido que el papel de la Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE, haya quedado en entredicho en algunos de los capítulos de la gestión de la crisis del euro. En parte por Bruselas y en parte por culpa de las grandes capitales, la alta política europea no ha sabido estar a la altura de la situación. Puede que algo esté cambiando: el denominado Club de Berlín —impulsado por Alemania y al que al final se han unido Francia y hasta un total de 11 ministros de Exteriores de la Unión, entre los que brilla por su ausencia el de Reino Unido— ha lanzado su propuesta final, que pasa por reducir el número de comisarios y darle más poderes a la Comisión: por crear una suerte de supergobierno de la UE. Y por desarrollar esa idea tan alemana (y tan norteamericana) que consiste en ensayar una Europa de corte más federal, con un presupuesto y una política económica que puedan llamarse así, con mecanismos de solidaridad, con una unión bancaria, con una auténtica política exterior común –que a día de hoy brilla por su ausencia— y con medidas destinadas a restañar el déficit democrático, que se escapa por ese triángulo de las Bermudas formado por el Consejo, la Comisión y el Parlamento Europeo.


Suscriben el documento, que se ha cocinado en varias reuniones que cristalizaron el pasado lunes en Varsovia, los titulares de Exteriores de los seis fundadores del embrión de la Unión (Alemania, Francia, Italia, Bélgica, Luxemburgo y Holanda), junto con los de España, Austria y Portugal, más dos países que no comparten la moneda única: Polonia y Dinamarca.
 

La propuesta, importante tanto por el pedigrí de los firmantes como por el momento elegido para lanzarla –con el mundo pendiente de si Europa da de veras un paso adelante en esa encrucijada que obliga a elegir entre el federalismo o la temida fractura: más Europa o ninguna— apunta abiertamente a la posibilidad de reabrir los Tratados, persigue dar más poder al Parlamento y nombrar un presidente de la Comisión “elegido directamente” en las urnas. Ese menú se suma a la última propuesta de Herman Van Rompuy, el presidente del Consejo Europeo. Van Rompuy anunció el pasado jueves que planteará en la cumbre de octubre la creación de un presupuesto central para la eurozona y la emisión “limitada” de deuda conjunta para reforzar la Unión Económica y Monetaria. Se abre paso, en Bruselas y en las capitales, una Unión más federal, que recordaría a aquel viejo sueño de los Estados Unidos de Europa si no fuera por las obligadas vaguedades que adornan ambos documentos, a las que obliga el imprescindible consenso.

 
El ejemplo más claro del abuso de generalidades es el de los eurobonos. Los titulares de Exteriores apuestan por dar grandes poderes a las instituciones europeas para controlar los déficits y las políticas fiscales. “Mano a mano” con esa medida, apuntan a la creación de mecanismos de solidaridad europea. Pero mientras los férreos controles ya existen por imposición de Berlín, los eurobonos son una mera posibilidad todavía muy difusa: “Algunos de los miembros del grupo sugieren pasos hacia la mutualización de los riesgos soberanos”, reza el texto con deliberada ambigüedad. Alemania se opone a machamartillo a esa medida, al menos a corto y medio plazo.

 
El ministro español José Manuel García-Margallo ha participado en las diversas reuniones del Grupo de Reflexión, que remitirá su informe definitivo a Van Rompuy, al presidente de la Comisión, José Manuel Barroso, y a los parlamentos nacionales de la UE. El titular de Exteriores polaco, Radoslaw Sikroski –que hace unos meses disparó todas las alarmas en Berlín con una frase redonda: “Temo menos el poder alemán de lo que estoy empezando a temer la pasividad alemana—, aseguró ayer que lo que pide el Club de Berlín es mayor integración política. “Es necesario aportar más transparencia y democracia a nuestras instituciones como respuesta a la falta de confianza que hoy se puede ver dentro de la UE”. Fuentes del Ministerio de Exteriores destacaron que la propuesta pasa también por mejorar los mecanismos de decisión de los Veintisiete: mayorías cualificadas en lugar de unanimidad. Con una sola excepción: las sucesivas ampliaciones de la Unión.


Por Claudi Pérez Bruselas 18 SEP 2012 - 20:59 CET
 

 
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Raúl Zibechi. “A diferencia del no-poder de Holloway, yo sí creo que es necesario construir un contrapoder”
En su casa en Montevideo el periodista y activista Raúl Zibechi habla de las limitaciones y desafíos de los movimientos sociales latinoamericanos en un ciclo de luchas que se cierra; del papel del Estado en la transformación social y las experiencias de refundación del Estado en Nuestra América:

“Así como los movimientos deben de aceptar que no tienen estrategia, los Estados progresistas deben de aceptar que en ese terreno han avanzado muy poco. Refundar el Estado es una tarea que tal vez demande décadas o siglos, no hemos aprendido de las dos grandes transiciones que ha habido, de la antigüedad al feudalismo, que duró de cinco a siete siglos, y desde la peste negra hasta que se consolida el capitalismo. ¿Cuánto pasó? No fueron dos semanas. ¿Por qué pensamos que la transición a un periodo distinto va a ser algo breve? Ese es un problema, somos muy anti históricos, muy poco realistas.”

Rebeca Peralta Mariñelarena: ¿Cómo estás mirando a los movimientos sociales latinoamericanos en la coyuntura actual?
Raúl Zibechi: En general lo que estoy viendo es que en los noventa los movimientos tenían la iniciativa y ahora la perdieron, éste es un primer elemento, hoy la iniciativa está en manos de los Estados. Los movimientos ya no tienen la capacidad de marcar la agenda, los movimientos están siendo desplazados del centro de la agenda, con la excepción de Bolivia y, quizá, Perú, porque el ciclo de desarrollo capitalista centrado en las commodities y en los bienes comunes es muy potente y algunas reformas pequeñas que están realizando los gobiernos progresistas las enfrentan con la derecha, entonces por un lado o por otro, los movimientos salen del centro del escenario. Esa es una primera cuestión. La segunda es que son movimientos que, en general, nacieron en los últimos treinta años, de los setenta para acá, y es probable, esto es una hipótesis sin demostrar, que hayan cumplido su ciclo de vida útil, por decirlo de alguna manera. O sea, surgieron en la resistencia al neoliberalismo y cambió la fase, como dije al principio, pero además todo organismo vivo tiene ciclos, y es probable que ese ciclo haya convertido a los movimientos en organizaciones, hayan mutado de movimientos a organizaciones. Explico la diferencia: Movimiento no es sólo la capacidad de movilizar, sino una estructura flexible, más bien horizontal, abierta, con capacidad de someterse a dinámicas societales no sólo organizativas; y la organización es más estable, más sólida, más burocrática; un ejemplo, si tú vas hoy a muchos movimientos en América Latina ves que sus locales son muy parecidos a las oficinas sindicales o de ONG’s, que a su vez son muy parecidas a las oficinas estatales, tenemos un estilo, un habitus. Entonces hay un cambio interno, que ya no depende tanto del modelo sino de un ciclo de desarrollo determinado. Y en tercer lugar me parece que los movimientos están muy afectados porque el ciclo de acumulación actual y los cambios globales y regionales han llevado a que los centros más dinámicos hayan dejado de ser aquellos en donde nacieron. Por ejemplo, Brasil, el Movimiento de los Sin Tierra nace en áreas rurales y periferias urbanas donde había un gran dinamismo social hace treinta años, al fin de la dictadura, hoy en día en las áreas rurales avanza el agronegocio, los pobres rurales se convierten en clase media, tienen capacidad de ascenso dentro del sistema. ¿Para qué van a pelear? Pero además aparecen nuevas luchas en Belo Monte, Girão, y eso nadie lo está atendiendo, no hay capacidad de los viejos movimientos de estar al tanto de esto y la lucha urbana en Brasil todavía es muy débil por razones que no vienen a cuenta aquí, pero básicamente creo que esos tres elementos dibujan el mapa de los movimientos sociales en la región.

RPM: ¿Cuáles consideras que fueron las principales dificultades a las que se enfrentaron los movimientos sociales con esta nueva oleada de gobiernos progresistas?
RZ: Una de las principales dificultades ha sido, y es, acertar en qué tipo de problemas, de demandas, de dificultades tiene hoy la población concreta, para incidir ahí. Yo lo que veo es que no tienen capacidad para mantener una agenda propia en los sectores en los que trabajan porque buena parte de la agenda se las expropió el Estado, los gobiernos progresistas. Por ejemplo, los movimientos rurales hacían vivienda precaria, el Estado hace mejor vivienda, los movimientos rurales hacían comedores, el Estado lo hace mucho mejor, da bolsas familia, da programas. Los piqueteros argentinos hacían pequeños emprendimientos productivos, panaderías, talleres, el Estado lo hace mejor. Entonces el Estado tomó de los movimientos -y siempre en la historia pasa eso- su modo de hacer y lo mejoró, lo llevó a un grado muy superior, y los movimientos no supieron, a mi modo de ver, ponerse al tiro con eso. Y creo que es un periodo, y por eso digo que ahora la iniciativa la tienen los gobiernos y no los movimientos, tanto la iniciativa macro como micro, las políticas sociales, por eso el problema con las políticas sociales no es tanto si sí o no, sino cómo hacer para utilizarlas, para retomar la iniciativa y no dejarlas en manos del Estado. Aun falta mucho debate, mucha más comprensión de este proceso que estamos viviendo.

RPM: Si te entiendo bien, planteas que este ciclo de lucha iniciado en los noventa llegó a su fin, tú has planteado en otros lugares que los protagonistas principales de este ciclo han sido los movimientos de los “sin”: sin tierra, sin techo, sin trabajo. ¿Podríamos decir entonces que cierta inclusión de los “sin” dentro del capitalismo genera el fin de estos movimientos?
El “fin” tal vez no sea la forma de decirlo, pero sí creo que no pueden seguir operando como antes, para no hablar del fin, creo que hay problemas y lo que se pierde es el horizonte de cambio y transformación; no porque no quieran cambiar, sino porque la fuerza con la que operó antes el paradigma ya no es la misma.

RPM: Entonces, y no te pido que mires al futuro, pero sí que desde tu experiencia al lado de los movimientos sociales puedas decirnos cómo piensas que será este nuevo ciclo de lucha, cuáles serán los sujetos protagónicos de este nuevo ciclo y cuál el instrumento político.
Primero, yo creo que un ciclo de luchas no se inventa y un sujeto no se inventa. Lo que pasó, vuelvo al MST, en los setenta en Brasil, fruto de la modernización agropecuaria, es que había un montón de campesinos sin tierra ocupando la tierra, lo que hizo el MST fue darle forma a cosas que ya sucedían. Lo que hicieron los sindicatos en la etapa anterior fue darle forma organizativa a una resistencia fabril que ya existía. O sea, las resistencias no se inventan, hay que ver dónde están las principales resistencias y qué puede suceder.

Si yo no me equivoco, pienso que por el extractivismo, una fuente de conflicto inevitablemente van a ser los bienes comunes, el agua, la biodiversidad, y eso se manifiesta hoy en represas, en minería, en monocultivos, un terreno que va a ser distinto al de la reforma agraria tradicional. Creo que hay un caso exitosísimo que es el de Bolivia con el TIPNIS y, probablemente, en Perú gane la lucha contra la minería y las hidroeléctricas, creo que esa va a ser una fuente de conflictividad permanente. Con nuevos sujetos, los nuevos sujetos tienden a ser –por lo que parece- una alianza extraña entre pueblos indígenas o pobladores de las áreas rurales afectadas por esos emprendimientos con sectores urbanos: profesionales, clases medias, estudiantes; eso ya se ve en Bolivia, Perú, Ecuador, Chile (la alianza mapuches-estudiantes), Argentina, en Belo Monte y la trasposición del Rio San Francisco (donde están la iglesia, los indígenas, los afectados y pequeños sectores urbanos). Brasil es el país de América Latina donde la cuestión de los movimientos es más compleja, porque además hay que contemplar este crecimiento brutal de Brasil potencia, 30 millones de personas que pasaron de la pobreza a la clase media, ese es el principal movimiento social de Brasil, 30 millones que cambiaron de clase, medida por ingresos, con todas las limitaciones de ese concepto, pero pasaron de la clase D y E a la clase C.

Y un segundo elemento van a seguir siendo las periferias urbanas. ¿Por qué? Por tres ritmos: El crecimiento económico se está frenando, por lo tanto el derrame para las periferias urbanas va a ser menor, las políticas sociales por lo tanto también se van a ir agotando; en segundo lugar, el extractivismo genera más trasvase de población rural a la ciudad, la población urbana se sigue incrementando con una venida más lenta de las áreas rurales pero venida al fin, porque el modelo extractivo no genera empleo digno en las áreas rurales, sigue generando polarización; y, en tercer lugar, porque el tiempo pasa y uno observa las favelas, los barrios pobres, y hay una nueva generación que irrumpe, como cada 10 o 15 años, y aquellos espacios se siguen agrandando. De hecho, en Brasil hay un movimiento sin techo, no muy grande, pero que va mostrando cierto activismo. En el futuro ese sector urbano va a seguir favelado y va a seguir siendo un sector importante.
Creo que los actores del nuevo ciclo serán esos dos sujetos, los afectados directamente por los emprendimientos extractivos y los afectados por el modelo extractivo en las ciudades. Los protagonistas en el caso urbano seguro van a ser mujeres jóvenes pobres y sus hijos, y la juventud. Pero las mujeres jóvenes madres van a seguir siendo un actor fundamental, quienes además tienen enormes dificultades por el machismo y el patriarcado y porque, además, las organizaciones que crean son de bajo perfil mediático y son poco atendidas por las izquierdas y los movimientos precedentes, pero creo que serán los principales actores.

RPM: ¿Y el instrumento?
RZ: Si yo concluyo -esto no es una improvisación, es una hipótesis pero no una improvisación-, si yo concluyo que el principal sujeto son las mujeres y sus hijos, mujeres que en general, por diferentes razones, son madres jefas de familia, como pasa en la pobreza, entonces tienen varios problemas: Uno es empleo, empleo precario, irregular, informal; segundo, problemas de salud muy graves; y, tercero, problemas de educación también graves. Entonces, el tipo de instrumento es una organización de contención, una organización del estilo familia, que cumple el lugar de contención de la mujer y sus hijos, con varón ausente o con varón alcohólico o golpeador o intermitente. Así como en el sindicato la figura central era el varón sostenedor de su familia, aquí es la mujer. Estaría tentado a decirte, pero no lo voy a hacer, que es la comunidad, pero el concepto comunidad sirve para todo y no me gusta; pero sí que la organización tenga el carácter de suplir el empleo o ayudar a contener el tema del empleo, a resolver los temas de salud y de educación. Hay un buen trabajo de Mike Davis y de sociólogos de São Paulo sobre el tema de los pentecostales, ellos sostienen que el éxito de los pentecostales no es porque la gente se haya hecho creyente, no es el opio de los pueblos, es porque los pentecostales son un servicio de salud a domicilio. La mujer va con los pentecostales porque ahí encuentra contención para ella y sus hijos, contención afectiva, psicológica, que no es menor, porque vivir en una favela, en un barrio pobre, significa estar sometido a un grado de violencia cotidiana muy fuerte. Y, además, los varones dejan de tomar cuando van a la iglesia, dejan de golpearlas, es entonces un servicio de salud.

Los asentamientos urbanos como la Comuna de la Tierra en Brasil -próxima a inaugurarse- y los asentamientos rurales de los Sin Tierra resuelven eso, la vivienda, la salud, la educación, como los Caracoles zapatistas. Eso en la tradición antigua era asistencialismo; sin embargo, yo creo que hay que pensar en una herramienta con una doble faz, de combate y de contención, porque las personas que hoy necesitan organizarse en movimientos son las personas que el sistema ha excretado a sus márgenes, son desechos humanos para el sistema. Pablo González Casanova publicó un artículo recientemente donde apunta que el sistema planifica la muerte de 2 a 3 mil millones de personas en los próximos cincuenta años, porque sobran. Esos son los que tienen interés en hacer movimientos, no son los estudiantes de clase media de la UNAM o yo. Esa es una herramienta probable que podemos construir en el futuro, hay que pensar no solamente en resistir, en demandar, en sacarle al Estado, sino también en construir todos esos aspectos que mencioné.

RPM: ¿Dónde queda la disputa por el Estado?
RZ: En esa segunda dimensión, antes era sólo por la disputa del Estado, ahora no es sólo eso sino también una defensa del Estado y una disputa al Estado. Le disputamos que nos dé ladrillos, cemento, equipamiento para lo barrios. La disputa al interior del Estado no es la que debería mover las mayores energías, no digo que no deba de hacerse, en determinados momentos habrá que hacer esa disputa, pero no es la tarea principal de los movimientos; no digo que no haya que hacer nada, porque la gente tiene intención de votar y reclamar -y está bien-, y hay que forzar a los Estados a democratizar, o, para decirlo en negativo, impedir que los sectores más reaccionarios se hagan con el poder del Estado.

RPM: ¿Cuáles son los principales aprendizajes que rescatarías del ciclo de lucha que termina?
RZ: Este ciclo puso buena energía en la formación, en la movilización, abierta y horizontal; tuvo poco debate estratégico, o sea, la derrota del movimiento obrero implicó que nos quedamos sin estrategias, hoy en día no tenemos hipótesis ni estrategias de cómo cambiar el mundo. Hemos llegado al poder y no lo hemos cambiado, hemos llegado al poder revolucionario y al poder electoral y no lo hemos cambiado, hemos sufrido la derrota de 1989 y nos hemos quedado sin estrategias, ese es un punto que atravesó a todos los movimientos de este periodo. Creo que se trabajó bien en estos movimientos sociales en la parte de contención y de construcción de poder popular vía educación, salud, trabajo. Hay miles de asentamientos Sin Tierra en Brasil, por ejemplo, pero creo que hubo poco énfasis en estrategia. Y creo que una vez que se ve que los gobiernos progresistas no son el camino, hay una profundización de esa pérdida de estrategia. Lo que no está claro es qué papel pueden jugar los Estados en esta transición hacia un mundo nuevo, si es que pueden jugar alguno, éste es uno de los aspectos en el que menos debate ha habido.

A diferencia del no-poder de Holloway, yo sí creo que es necesario construir un contrapoder. Pero, en la construcción de esos contrapoderes, ¿qué papel van a jugar los poderes, qué vínculo van a tener con el Estado? Creo que hay una falta de debate, tiendo a pensar que, en general, en la estrategia revolucionaria desde la época de Marx, el Estado es un punto débil en nuestros análisis. Es cierto que los Estados Nación tienden a debilitarse por la propia dinámica del capital transnacional, pero eso no quiere decir que vayan a desaparecer; incluso hay una nueva configuración de poder estatal con los países emergentes, en la que los estados recuperan centralidad: China, Rusia, Brasil. Ahora, esto es un periodo histórico, a mi no me molesta no tener las cosas claras, pero hay que reconocer que no tenemos las cosas claras, aceptar que no tenemos estrategia para dar el debate y tratar de llenar ese hueco. Con el tema del Estado es muy claro eso, no tenemos muy claro si poner energía, cuánta, en qué momento. A mi lo electoral no me hace mucha gracia, pero creo que en determinado momento hay que dedicar cierta energía a eso, ¿pero cuánta?

RPM: ¿Y los procesos de refundación del Estado de Bolivia y Ecuador?
Ya no hay refundación del Estado, esa es una declaración de hace tres años cuando se aprobaron las Constituciones, lo que hay es el mismo Estado de siempre ocupado por personas diferentes, que no es una cuestión menor, pero eso no es suficiente para hablar de una refundación del Estado. Creo que es bueno decir que nuestro horizonte es la refundación del Estado, pero, como dicen muchos movimientos en Bolivia, lo que se tiene es un Estado colonial. Y no tiene porqué no serlo, porque es muy complejo, no sé si es posible, pero sí es complejo refundar un Estado. Por supuesto que Rafael Correa ya no tiene ni intenciones de refundar nada, pero Evo, que creo que sí la ha tenido, se ha encontrado con esa enorme dificultad. Así como los movimientos deben de aceptar que no tienen estrategia, los Estados progres deben de aceptar que en ese terreno han avanzado muy poco. Refundar el Estado es una tarea que tal vez demande décadas o siglos, no hemos aprendido de las dos grandes transiciones que ha habido, de la antigüedad al feudalismo, que duró de cinco a siete siglos, y desde la peste negra hasta que se consolida el capitalismo. ¿Cuánto pasó? No fueron dos semanas. ¿Por qué pensamos que la transición a un periodo distinto va a ser algo breve? Ese es un problema, somos muy anti históricos, muy poco realistas.

Como dice Wallerstein, con quien simpatizo, estamos en el fin de una época desde hace siglos. Y Marx analiza muy bien esto en El Manifiesto Comunista, cuando habla de la transición del feudalismo al capitalismo, él habla de siglos; y, además, habla de algo mucho más importante que la conquista del Estado, él dice que el capitalismo era un mar de relaciones sociales capitalistas y un cascarón feudal, había que romper el cascarón y se rompió, la destrucción del Estado feudal fue el último paso. Hoy todavía no tenemos relaciones sociales distintas, tenemos aspectos no capitalistas en muchos lugares, como planteaba Braudel, eso de los tres escalones: la vida material, la economía de mercado y el capitalismo. En esa vida material hay muchas cosas no capitalistas, por ejemplo en México, en las colonias populares, se expresa con la vecina que te cuida a los niños, que te ayuda con algo, esas relaciones de solidaridad explican que haya habido un Oaxaca (Asamblea Popular de los Pueblos de Oxaca en 2006), resistencias, solidaridad. Ahora bien, para que eso se termine imponiendo como un modo de vida autosustentable y reproducible, eso es otra cosa. Nosotros todavía no tenemos ese mar de socialismo y un cascaron capitalista, el poder de las aves de rapiña es brutal, por eso tenemos que pensar en una transición de largo aliento. Por eso planteo lo de las organizaciones madres, familiares, que sean capaces de resolver la salud, la educación, porque pienso que eso es para todo un periodo histórico. Creo que esos cinco mil asentamientos que tiene el MST en Brasil son claves para una transición futura; porque van a poder sobrevivir, porque va a haber epidemias, va a haber hambre, van a darse problemas muy graves en la humanidad -todo indica que así será si el cambio climático continúa. Por lo tanto, esos espacios sirven para dar contención, resolver problemas de salud, educación, y, además, son espacios de creación de belleza, porque los Sin Tierra se preocupan por cuidar sus asentamientos, desarrollar en ellos las bellas artes, que son lo fundamental para vivir. Ahí hay un tema, de pensar que esto es una tarea que no es para revolver una coyuntura, sino que es de largo aliento.

RPM: Ahora que tocas el tema de la subjetividad, ¿cómo podríamos pensar en una transformación que sea a la vez anticapitalista, anticolonialista y antipatriarcal?
RZ: Yo creo que es importante saber que la gente no se dedica a estas cosas porque haya hecho una lectura racional de cálculos y ganancias y pérdidas, sino porque afectivamente necesita juntarse con otros; y creo que son muy pocos los movimientos que han trabajado consciente y coherentemente el tema de la mística y la subjetividad, a excepción del MST, que lo hace de manera brillante; y el movimiento indígena, por otras razones, también lo ha trabajado; y el movimiento obrero tradicional también lo hizo. Pero el capitalismo aprendió mucho de los movimientos y ha sido capaz de darle la vuelta, hay una pelea permanente que nunca se termina de ganar; así, en el periodo que viene tenemos que trabajar muy seriamente el tema de una forma de vida austera y bella a la vez; o sea, para ser feliz no hace falta tener una 4×4, para ser feliz es suficiente con ser austero y con apostar a la belleza, y la belleza tiene por lo menos un cincuenta por ciento de vida natural. Vida armónica, vida natural, vida austera y un espacio grande para la belleza y la creación. Hay que recuperar eso, si no trabajamos bien en eso (ya no sólo como movimientos sino como humanidad), lo que está en juego no es sólo el socialismo o el poder del Estado sino la vida sobre la tierra. ¿Es posible? Es necesario, y más si somos siete mil millones; es necesario y algunos muestran que es posible, el asunto es que somos muy cobardes. Parecería que el tener te asegura de la escasez, y de la escasez no te asegura nada, tendríamos que vivir más en la circularidad de los tiempos.

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Egipto: “contragolpe suave”, visita a China y cumbre de No-Alineados en Irán
La colisión entre el gobierno de los Hermanos Musulmanes (HM), del presidente Mohamed Morsi, y la Junta Militar, jefaturada por el mariscal Mohamed Tantawi –que habíamos subsumido en la confrontación del modelo turco” con el “modelo paquistaní” (ver Bajo la Lupa, 27/6/12 y 1/7/12)– se resolvió en forma increíble en favor de la cofradía islámica mediante un “contragolpe suave” que depone al Ministro de Defensa (mariscal Tantawi) y al segundo hombre fuerte de la junta, Sami Anan, aprovechando los graves incidentes en la transfrontera del Sinaí con Israel que cobró la vida de varios guardianes egipcios.


Morsi se subió a la locomotora de la cólera nacional –que volvió a colmar la plaza Tahrir– y asestó su “contragolpe suave”. Quedan en el aire el destino del recientemente elegido Congreso (con mayoría de los HM) despedido por la Junta Militar, la redacción de la nueva Constitución, y el control del Poder Judicial que aún maneja la junta y que puede causar severas cefaleas legales al presidente.


Conforme se afiance en el poder, Morsi obtendrá margen de maniobra para controlar los servicios de inteligencia y la operatividad en la otrora desmilitarizada península del Sinaí, donde deambulan en forma muy laxa las huestes trasnacionales de Al Qaeda.


La depuración cupular de los omnipotentes servicios de inteligencia por Morsi significó el preludio de su “contragolpe suave” contra los multigolpistas de la Junta Militar.


Bajo su nuevo esquema del control militar –en el que concurrieron las nuevas generaciones castrenses, que se rebelaron a la junta gerontocrática del mariscal Tantawi–, el mandatario egipcio retomó el mando de la estratégica península del Sinaí con fuerzas destinadas a la vigilancia doméstica frente a las metástasis de Al Qaeda, pero carentes de musculatura para perturbar la tranquilidad israelí. Cabe señalar el acercamiento dual entre los HM de Egipto y sus aliados palestinos de Hamas en Gaza (frontera con el Sinaí).


Más se afianzan los HM y Morsi en el poder y más se nota(rá) el retorno de Egipto al primer plano de la política medio oriental, que histórica y emblemáticamente le ha correspondido, lo cual se refleja espectacularmente en su primera visita global a China y en su reposicionamiento en tres vectores subregionales: 1) acercamiento con las potencias petroleras sunnitas de Arabia Saudita (AS) y Qatar; 2) reconciliación con Irán (que habíamos previsto; ver Bajo la Lupa, 3/7/11), y 3) su reciente incrustación en el contencioso sirio con una propuesta viable de “solución islámica” de las cuatro potencias regionales (Egipto, Irán, Turquía y AS, Dedefensa.org, 20/8/12).


La revolución de las pirámides, con su corolario de multigolpes de la junta militar y su “contragolpe suave” de los HM y Morsi, ha causado una severa crisis económica que ha mermado las reservas del Banco Central cuando las dos potencias petroleras sunnitas, AS y Qatar, han prometido un generoso apoyo económico a Egipto. Pese a todos sus avatares, Egipto es la primera potencia militar del mundo árabe y recibe ayuda de 3 mil millones de dólares al año de EU en compensación por los acuerdos de Campo David (caducos y que abomina la aplastante mayoría egipcia).


La reconciliación que se vislumbraba desde el año pasado con Irán empieza a tomar forma con la próxima “visita histórica” (Al Jazeera dixit) del presidente egipcio a la Cumbre del Movimiento de los No-Alineados (MNA) de 120 países (¡de 193 de la ONU!), a fines de agosto en Teherán, en escala de retorno de su relevante cuan discreta visita a China (la cual hay que seguir muy de cerca).


Uno de los óptimos analistas del contencioso iraní, Trita Parsi, presidente del Consejo Nacional Estadunidense-Iraní, afirmó que la participación del sudcoreano Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, a la cumbre del MNA, “es un triunfo para Irán”. Sin duda.


Hasta el israelocéntrico The New York Times (22/8/12) reconoce que los “esfuerzos (sic) encabezados por EU e Israel para aislar a Irán sufrieron un revés” cuando Ban participará con otros 120 países en la cumbre de Teherán”, lo cual se suma a la presencia del presidente egipcio,“una decisión que ha perturbado a Israel”. Falta agregar la invitación a la cumbre de Ismail Haniyeh, líder de Hamas en Gaza, lo cual ha indispuesto más a Israel que a EU (The Times of Israel, 24/8/12). ¿Es Hamas la bisagra indispensable entre Egipto e Irán?


El canciller iraní, Ali Akbar Salehi, en entrevista con el rotativo egipcio Al-Ahram (21/8/12), recordó que su país había nombrado después de 30 años a un embajador en Egipto ulterior a la revolución de las pirámides.


En su calidad de canciller de una potencia regional, Salehi reconoció que “Egipto es un pilar (sic) en la región y tiene una estatura especial entre los países árabes e islámicos”. Rechazó la noción de que existen “brechas fundamentales en las creencias entre los chiítas de Irán y los sunnitas de Egipto en su interpretación del Islam” y fustigó que “tales divisiones son promovidas por EU y los sionistas”: Egipto e Irán “comparten una civilización y religión comunes, y el colonialismo ha creado discriminación racial, étnica, religiosa y sectaria en los lugares que pierde”, lo cual se encuentra detrás de la tensión entre “árabes-iraníes y sunnitas-chiítas” en la región. En referencia al volcán sectario de Siria, Egipto está de acuerdo en la intervención de Irán para su resolución creativa (lo cual desecha perentoriamente “Occidente”).


A mi juicio, EU opera un “segundo Afganistán” en Siria, con lo cual se propone desestabilizar a Irán y la región islámica del Cáucaso: frontera incandescente de Rusia que exhibe en su interior 20 por ciento de islámicos en su población que comienza a ser alebrestada desde el exterior.


Sobre el caos sirio, en un reciente artículo para The Washington Post (8/8/12), Salehi alertó que sus consecuencias podrían llevar a “otro Afganistán” en las “puertas de Europa”. A juicio del NYT, “en forma conjunta, estos movimientos refuerzan la aseveración de Irán de que se gesta un reordenamiento (sic) de poderes en Medio Oriente, donde la influencia occidental se desvanece y cuando la campaña estadunidense-israelí, para envilecer a Irán como Estado canalla que exporta terrorismo y en forma secreta anhela armas nucleares, no está resonando en la mayor parte del mundo”. ¡Para nada: es “propaganda negra”! A mi juicio, Israel, uno de los países más aislados del planeta –“Estado paria” (ex canciller israelí Tzipi Livni dixit) y “Estado apartheid” (sobrino del premier Netanyahu dixit)– está llevando peligrosamente a EU, superpotencia a carta cabal, a su perdición global. A grado tal que el NYT (24/8/12) abrió un extraño debate (sic): “¿Daña la credibilidad de EU su apoyo a Israel?” ¡Ni preguntarlo!


La política de envilecimiento de Irán por EU –instigado por el “sionista mesiánico” (ex director del Mossad, Meir Dagan dixit), el premier Netanyahu– ha fracasado estrepitosamente y es tiempo que sus lúcidos geoestrategas asimilen la inescapable realidad iraní, en imitación de su aliado egipcio.


@AlfredoJalife

http://alfredojalife.com

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Viernes, 24 Agosto 2012 06:25

Sudáfrica y el fantasma mexicano

Sudáfrica y el fantasma mexicano
Este fin de semana empiezan a enterrar a los mineros masacrados por la policía sudafricana en la mina de platino de Marikana. Habrá máxima tensión, pero no solo ante el temor de que el saldo de muertos supere la cifra de 44 ya alcanzada desde que las demandas de aumentos de sueldo de los mineros desembocaran hace 10 días en choques violentos. La tensión se extiende a toda Sudáfrica. Marikana no es un conflicto meramente local, no es una trágica aberración. Se ha abierto una caja de Pandora y lo que está en juego es nada menos que el gran e indiscutible logro desde que Nelson Mandela asumió la presidencia en 1994: la paz. Los herederos de Mandela en el Gobierno del Congreso Nacional Africano (CNA) pierden control y credibilidad; aumenta el riesgo de que las revueltas sociales se extiendan por todo el país.

 
Cuando pienso en Sudáfrica hoy día pienso en México y en George Orwell. La conexión mexicana, la verdad, se me ocurrió a los pocos meses de que Mandela ganara aquellas primeras elecciones democráticas, acabando con tres siglos y medio de dominación blanca, cuando me pidieron que hiciera de abogado del diablo y escribiera un artículo postulando una visión negativa de lo que podría pasar en la Sudáfrica liberada. Dije que temía que el CNA se acabara convirtiendo en un PRI, o en aquel PRI que en el siglo XX gobernó sin interrupción durante 70 años: es decir, en un partido revolucionario institucional en el que —como delata el nombre— se apela a la retórica progresista de siempre, en defensa de las masas y tal, pero el objetivo principal es perpetuar a una élite en el privilegio y el poder. El mecanismo que creó el PRI para forjar su “dictadura perfecta” —como, con mucho atino, la describió Mario Vargas Llosa— fue una coalición entre el partido dominante, el sindicalismo, el empresariado y otras fuerzas sociales, apoyada por las fuerzas de seguridad.

 
No me equivoqué. En México se ganó estabilidad a costa de corrupción endémica e injusticia social. En Sudáfrica se ha llegado, después de 18 años, a algo muy parecido. Como en la parábola de Orwell, Rebelión en la granja, los revolucionarios son hoy la imagen y semejanza (salvo en el color de su piel) de los antiguos amos que en su día, y con enorme sacrificio e idealismo, derrocaron. Las terribles escenas que se vieron en televisión la semana pasada de policías abriendo fuego contra mineros armados con machetes, y algunos con pociones que creían que les harían invencibles contra las balas, evocaron la época del apartheid cuando el único instrumento de persuasión que tenía el Gobierno blanco en relación con la mayoría negra era el fusil.


A esto se ha llegado en Sudáfrica. Menos mal que Mandela, a sus 94 años, se entera de poco de lo que ocurre a su alrededor, mucho menos de la realidad política nacional. La revuelta de Marikana, la más dramática de miles que se han visto a lo largo de este año en las localidades pobres negras del país, escenifica la frustración y la rabia de un creciente porcentaje de la población contra el poder establecido. En este caso específico, la frustración de los mineros surgió de la complicidad que detectaron entre la empresa británica dueña de la mina de platino, Lonmin, y el sindicato que toda la vida les había representado, el Sindicato Nacional de Mineros, conocido por sus siglas en inglés, NUM. Se convencieron de que la NUM, el sindicato más grande del país, había dejado de defender sus intereses y ahí nació Amcu, una organización más visceral que coherente, sin plan estratégico o ideología definida, pero que expresa los sentimientos de muchos mineros. Fue contra los mineros nuevamente incorporados a Amcu, en huelga por un aumento de sueldo, contra los que los policías dispararon.

 
La rabia de los mineros, la que desencadenó los actos violentos que condujeron también a la muerte de dos policías, a machetazos, proviene no solo de la convicción de que reciben sueldos miserables, sino de ver que los jefes sindicalistas viven, relativamente hablando, como reyes. El presidente de la NUM gana 25 veces más al mes que los mineros que se unieron a Amcu. Cuando apareció en la mina de Marikana después de la masacre no pudo salir del coche de policía que lo transportaba, por temor a que lo mataran.

 
Lo que ha pasado es que tanto la NUM, como otros sindicatos que hace 20 y 30 años estaban en la vanguardia de la lucha contra el apartheid, como el Gobierno del Congreso Nacional Africano con el que están íntimamente aliados, se han aburguesado. Y han perdido el contacto con la gente de a pie, especialmente la mayoría que vive en la pobreza, que tuvieron en los tiempos de la lucha por la liberación. Pertenecen a una clase de animal distinta, depredadora, que se reparte el poder y la riqueza entre sí. El movimiento de personal entre los sindicatos, el CNA e, incluso, el empresariado se ha vuelto fluido. Un personaje lo define. Se llama Cyril Ramaphosa, el fundador de la NUM en 1982, negociador número uno del CNA durante la transición a la democracia a principios de los noventa y ahora un magnate cuya fortuna se mide en cientos de millones de euros.

 
Ramaphosa, un favorito de Mandela en su día y para muchos el que debería de haberle sustituido cuando dejó la presidencia, es miembro de la junta directiva de Lonmin, considerados (y no solo por Amcu) como unos viles explotadores. Pero Ramaphosa sigue siendo no solo una figura emblemática en la NUM, sino uno de los barones más influyentes del CNA. Como en México en los años de gloria del PRI, las elecciones generales son insignificantes a la hora de determinar la identidad de futuros presidentes y de sus ministros comparado con las elecciones internas en la cúpula del CNA, donde un reducido grupo de políticos, sindicalistas y empresarios negros nuevos ricos centralizan el poder.


La visión macro de todo esto quizá no lo entiendan muchos de los millones de los habitantes de las chabolas de Sudáfrica, donde las cifras de paro son parecidas a las de España (aunque con infinitamente menos apoyo estatal), pero lo ven todos los días en las poblaciones donde viven. Ven que los representantes locales del CNA o de los sindicatos tienen coches nuevos, muchas veces Mercedes Benz, y viven en casas bonitas. Ven que los que ocupan puestos políticos en los municipios se ocupan más de enriquecerse, muchas veces de manera corrupta, que de servir a la gente, de proveer luz, agua, educación y sanidad decente para los que les han votado. Ven, en resumen, que con demasiada frecuencia la gente se incorpora hoy al CNA y a sus organizaciones aliadas no para construir un mundo más justo, sino para avanzar sus propios intereses.

 
Aguantarían la pobreza con resignación y paciencia, quizá, si no vieran que en la Nueva Sudáfrica, como en Rebelión en la granja, algunos animales son más iguales que otros. Pero sí lo están viendo, en toda su indisimulada obscenidad, y por eso en Marikana la olla de presión estalló, por eso en las minas vecinas el poder de Amcu crece, por eso en diferentes partes del país, incluso en la bella y turística Ciudad del Cabo, 1.500 kilómetros al sur de Marikana, se oye un alarmante runrún, se huele revuelta, entre los marginados.
 

¿Hay solución? Sí. Primero que el CNA tenga la astucia política necesaria para cooptar a los que se empiezan a rebelar, que reconecte con la gente, que utilice las palabras, no las balas, para persuadir. Segundo —y sin esto lo primero servirá solo como solución cosmética—, el CNA tiene que volver a principios básicos, tiene que recordar que, como dijo Mandela cuando salió de la cárcel, sus representantes son “sirvientes del pueblo”. Lo de Marikana ha sido como un infarto al que uno sobrevive, pero que deja un claro mensaje: o se cambia radicalmente de hábitos de vida o las consecuencias serán catastróficas. La cuestión ahora en Sudáfrica es si la coalición dominante es capaz de cambiar los malos hábitos adquiridos tras 18 años en el poder, o si la corrupción moral les ha contaminado, de manera irrecuperable, el alma.


John Carlin 24 AGO 2012 - 00:07 CET

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El humor puede confrontar al poder, pero no transformarlo: Yes Men
Nueva York, 22 de agosto. ¿Cuál es la mayor vulnerabilidad de los más poderosos? “Su poquitud”, responde Andy Bichlbaum, uno de los Yes Men, guerrilleros creativos, agentes provocadores contra el orden empresarial y ángeles vengadores del 99 por ciento.


Una de las armas más efectivas de los David contra los Goliat es el humor, la travesura y la burla. Que se haga en la cara de los Goliat, de hecho, peor aún, infiltrados entre ellos, disfrazados de ellos, no sólo es inaguantable, sino que revela qué tan vulnerables son. Ése es el objetivo de los Yes Men.


Lo han hecho con algunas de las entidades más poderosas del planeta: la Cámara de Comercio de Estados Unidos (en una conferencia de prensa en el Club Nacional de Periodistas se presentaron como representantes de ese organismo para anunciar que cambiaría de manera drástica su política sobre asuntos ambientales, obligando a que la Cámara desmintiera primero pero creando con ello una pesadilla de relaciones públicas, y fue obligada a adoptar nuevas políticas ambientalistas), la Organización Mundial de Comercio, Shell Oil, Halliburton, Dow Chemical (provocaron un desplome de sus acciones al anunciar, como representantes de la empresa en la BBC, que se destinarían 12 mil millones para limpiar el desastre de Bhopal en India, algo que la empresa fue obligada a desmentir), General Electric (con un comunicado de prensa en papel membretado de la empresa, anunciaron que siempre sí pagaría impuestos que evitó pagar sobre miles de millones en ganancias provocando noticia nacional y otra más cuando la empresa dijo que no lo haría), entre otras.


Así han capturado la atención nacional e internacional en varias ocasiones, con consecuencias, pues, maravillosamente divertidas para todos menos para sus blancos.


Andy Bichlbaum, en entrevista con La Jornada en Nueva York, donde reside, explica que “el humor es una manera de confrontar al poder, pero en sí mismo no puede transformarlo. La transformación ocurre por la movilización del pueblo, de las masas, la indignación pública y masiva, y la organización seria. Confrontar al poder poniendo en relieve el problema y hacerlo visible, se beneficia con el humor; eso se ha hecho durante mucho tiempo por activistas. Tal vez lo mejor de Gandhi fueron las cosas chistosas que hizo, como eso de la Marcha de la Sal, o sea, llevar a un montón de gente para ir recogiendo sal retando a los británicos a detenerlos. Obviamente lo que sucedió no fue tan chistoso, pero la premisa básica es muy ingeniosa”.


Yes Men es un proyecto de Bichlbaum y Mike Bonanno, pero en el cual participan muchos más, dependiendo de la travesura, y que también capacita, a través del Yes Lab a organizaciones sociales y activistas para emplear este tipo de tácticas. La sede del Yes Lab es el Centro Hemisférico de Performance y Política de la Universidad de Nueva York.


Ellos definen a un Yes Man como alguien que usa cualquier medio necesario para ingresar a los bastiones fortificados del mundo empresarial y comercial, crear un espectáculo que revela una verdad, después difundir la travesura y ofrecer al público un vistazo de lo que ocurre detrás del escenario de ese mundo. Explican que “usando humor, verdad y locura” atraen la atención de los medios para revelar algunos de los mecanismos que se emplean para mantener el poder por las cúpulas y “también porque es absurdamente divertido”. Su objetivo central, agregan, es enfocar la atención en los “peligros de las políticas económicas que imponen los derechos del capital sobre los de las necesidades de los pueblos y el medio ambiente”. Y afirman que sus tácticas no son deshonestas: “necesitamos ser engañosos para lograr una condición de honestidad… Pero no mentimos”.


Bichlbaum, en conversación con La Jornada, señaló que los poderosos “no son vulnerables al humor de manera directa, pero sí a los efectos del humor, ya que ese uso de una travesura es dar a conocer una verdad acerca de los poderosos para que la gente tome acción. Los poderosos son vulnerables a la democracia. El humor puede ayudar a que la democracia sea vital al revelar hechos incómodos”.


Pero sobre todo, subrayó, es dar a entender que el hecho de que en un país como éste, donde unos 400 ricos concentran una riqueza equivalente a la que tiene una mayoría de la población, “quede claro que si queremos hacer algo juntos, si los muchos deciden eso, pues fácilmente se puede lograr, ya que los otros son tan pocos”.


Nos falta memoria histórica


¿Pero entonces, por qué no estalla eso en Estados Unidos?


“Creo –responde– que la gente no se activa mucho porque no sabe que puede funcionar, y no entiende la manera en que sí puede funcionar. Las formas en que funciona son un poco invisibles; aquí no se conoce la historia de movimientos sociales exitosos de este país. En México todos entienden las referencias a Zapata y el zapatismo, el #yosoy 132 suele referirse a los movimientos que lo antecedieron, no creo que eso sucede en Estados Unidos. Entonces uno tiene algo milagroso como Ocupa Wall Street pero con pocas referencias a figuras y movimientos estadunidenses anteriores. En verdad no tenemos una conciencia de lucha de largo ni de mediano plazos”.


Para Bichlbaum, el movimiento más vital en Estados Unidos sigue siendo Ocupa Wall Street, aunque ya no aparece tanto en los medios. Señaló que están trabajando en comunidades y “donde necesiten estar” en varias luchas. “Pero esta falta de memoria histórica a veces es algo positivo al permitir experimentos realmente creativos, como eso de ir a vivir a un parque y creer que con eso vas a cambiar al mundo, y lo loco es que a veces sí logra cambiar al mundo”.


Lo comparó con el asombro que provocó la declaración de la guerra de los zapatistas, “que sí logró cambiar muchas cosas, como ser una de las inspiraciones para la rebelión ante la Organización Mundial de Comercio en Seattle, y después eso influyó en Ocupa. Aquí lo de Ocupa es hasta más raro: declarar que vamos a frenar a Wall Street sólo ocupando un parque resultó ser una gran acción simbólica que todos entendían”, y con la cual cambió el debate nacional, entre otras cosas.


La “enorme” influencia de otros movimientos


Preguntado sobre cuál es el mayor desafío ahora en Estados Unidos para los que buscan impulsar movimientos sociales, Bichlbaum comenta que es “crear conciencia… La información está ahí, masivamente, no es eso, es traducirlo en conciencia social. Los medios frecuentemente se oponen a ese proceso de concientización, entonces uno lo tiene que hacer a pesar de los medios… o usar los medios para nuestros propósitos”.


Apuntó que la influencia de los movimientos en otras partes del mundo –desde los zapatistas, el movimiento estudiantil chileno, y obviamente la primavera árabe y el movimiento juvenil en Serbia– ha sido “enorme” para los activistas en Estados Unidos, sobre todo para Ocupa.


“En este país, ver a los árabes provocó la interrogante: si ellos en Egipto pueden levantarse contra ese tipo de régimen, ¿por qué nosotros permanecemos sentados aquí? Esa sigue siendo la pregunta”. Pero ahí están ejemplos, afirma, como el de Serbia, “donde se burlaron incesantemente del dictador a tal grado que tuvo que salir por la puerta trasera. Cuando te ríes del emperador, tal vez llegará el día en que puedes ponerte en frente de él y derrocarlo”. (Para mayor información sobre Yes Men y sus hazañas: theyesmen.org)

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¿Cuáles fueron las empresas globales que vendieron su alma a los nazis?
23 Agosto 2012. Da miedo lo eficientes que fueron los nazis dirigiendo a un país entero, incluyendo su población e industria, hacia sus funestos objetivos. Hay tres grandes empresas que se suelen mencionar siempre como colaboradoras con los nazis. Hugo Boss que diseñó los intimidantes uniformes de las SS (así como las monótonas camisas marrones de las SA y las juventudes hitlerianas); Volkswagen que diseñó el escarabajo a instancias de Hitler y los produjo como salchichas usando mano de obra esclava; e IBM que diseñó las fichas perforadas que sirvieron para sistematizar la exterminación de personas por raza y clase.
 

Sin embargo, estas no fueron las únicas empresas que actuaron conjuntamente con los nazis, otros grandes negocios mundiales reconocibles hoy en día también vendieron sus almas al diablo de distintas maneras, y puede que le sorprendan algunos de los nombres que aparecen a continuación.
 

Chase Bank

 
Pensándolo bien, la colaboración de Chase Bank (ahora J.P. Morgan Chase) con los nazis no es tan sorprendente. Uno de sus accionistas más importantes, J.D. Rockefeller, fundó directamente los experimentos eugenésicos antes de la guerra. Entre 1936 y 1941, Chase y otros bancos estadounidenses ayudaron a los alemanes a recaudar más de 20 millones de dólares, que suponen un importe neto de comisión de 1,2 millones de dólares, de los cuales Chase se embolsó unos 500.000 dólares. Eso era mucho dinero en la época. El hecho de que los marcos alemanes utilizados para financiar operaciones proviniesen de los judíos que habían huido de Alemania no parece molestar a Chase, de hecho su negocio aumentó después de la noche de los cristales rotos (la noche en la que los judíos de la Alemania y Austria nazis fueron atacados por grupos en 1938). Chase también congeló las cuentas de los judíos franceses en la Francia ocupada antes de que los nazis les hubieran pedido que lo hicieran.
 

Ford

 
El propio Henry Ford era un conocido antisemita y publicó una colección de artículos bajo el encantador título The International Jew: The World’s Foremost Problem (El judío internacional: el mayor problema del mundo). Incluso patrocinó su propio periódico que utilizada como herramienta propagandística, culpando a los judíos de la Primera Guerra Mundial y, en 1938, recibió la Gran Cruz del Águila alemana, la medalla nazi de mayor nivel concedida a ciudadanos extranjeros.

 
La operación alemana de Ford produjo una tercera parte de los camiones militares utilizados por el ejército alemán durante la guerra, realizando mucho del trabajo los prisioneros. Lo que resulta aún más sorprendente es que Ford haya forzado a trabajar a mano de obra apenas en 1940, cuando el brazo americano de la compañía aún tenía pleno control.

 
Kodak

 
Cuando se piensa en Kodak, se imaginan fotos familiares y recuerdos capturados en una película, pero lo que hay que tener en cuenta es la mano de obra esclava que la filial alemana de la empresa utilizó durante la Segunda Guerra Mundial. Las filiales de Kodak en países europeos neutrales hicieron grandes negocios con los nazis, proporcionándoles tanto mercado para sus productos como valiosa divisa extranjera. La filial portuguesa incluso envió sus beneficios a la de La Haya, que estaba ocupada por los nazis en aquel momento. Además, esta empresa no solamente hacía cámaras, diversificaron el negocio y producían gatillos, detonadores y otros artículos militares para los alemanes.

 
Coca-Cola


Fanta es una bebida con sabor a naranja que originariamente fue diseñada específicamente para los nazis. Es cierto, los ingredientes para la cola que dan su nombre a la marca eran difíciles de importar, por lo que el director de operaciones alemán de Coca Cola, Max Keith, propuso una nueva bebida que se pudiera realizar con los ingredientes disponibles.

 
En 1941, Fanta se estrenó en el mercado alemán. El propio Max Keith no era nazi, pero sus esfuerzos por mantener viva la actividad de Coca-Cola durante la guerra hicieron que la compañía se embolsara importantes beneficios y que pudiera volver a distribuir coca cola a los militares americanos que se encontraban en Europa tan pronto como acabó la guerra.

 
Allianz

 
Allianz es la duodécima mayor empresa de servicios financieros del mundo. Fundada en Alemania en 1890, no resulta sorprendente que fueran la mayor aseguradora alemana cuando los nazis llegaron al poder. Como tal, enseguida se implicó en el régimen nazi. Su consejero delegado, Kurt Schmitt, también era el Ministro de Economía de Hitler, y la compañía aseguró las instalaciones y personal de Auschwitz. Su director general estaba al frente de la política que pagó al estado nazi en lugar de a los beneficiarios de los judíos afectados por la noche de los cristales rotos. Además, la empresa trabajó estrechamente con el gobierno nazi para localizar las pólizas de seguro de los judíos alemanes enviados a los campos de la muerte y, durante la guerra, aseguró las propiedades de las que despojaron a esos mismos judíos en nombre de los nazis.

 
Novartis
 

Bayer, aunque conocida por sus orígenes como una subdivisión del productor que fabricó el gas Zyklon B gas utilizado en las cámaras de gas nazis, no es la única empresa farmacéutica con esqueletos en el armario. Las empresas químicas suizas Ciba y Sandoz se fusionaron para constituir Novartis, más conocida por su famoso fármaco, Ritalin. En 1933, la filial berlinesa de Ciba despidió a todo el consejo de administración y lo sustituyó por personal ario más «aceptable». Entretanto, Sandoz estaba ocupada haciendo lo mismo con su presidente. Las empresas produjeron tintes, fármacos y productos químicos para los nazis durante la guerra.  Novartis confesó su culpabilidad e intentó corregirlo como otras compañías cómplices aportando 15 millones de dólares a un fondo suizo de compensación a las víctimas de los nazis.

 
Nestlé

 
En 2000, Nestlé aportó más de 14,5 millones de dólares a un fondo para intentar afrontar las reclamaciones por la mano de obra esclava que presentaron los supervivientes del holocausto y organizaciones judías. La empresa ha admitido que compró una compañía en  1947 que utilizó mano de obra forzosa durante la guerra y también ha declarado que «también es cierto o se puede asumir que algunas empresas del grupo Nestlé con actividad en países controlados por el régimen del Nacional Socialismo (nazismo) tenían trabajadores esclavizados». Nestlé contribuyó a la financiación del partido nazi en Suiza en 1939 y acabó ganando un contrato muy lucrativo, siendo el suministrador de todo el chocolate del ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial.
 

BMW
 

BMW ha admitido que utilizó hasta 30.000 trabajadores forzados durante la guerra. Estos prisioneros de guerra, trabajadores esclavos y presos de los campos de concentración, produjeron los motores para la Luftwaffe y fueron obligados a ayudar al régimen a defenderse de aquellos que estaban intentando salvarles. BMW centrada únicamente en aviones y motocicletas durante la guerra, no tenía otra pretensión que ser el proveedor de la maquinaria de guerra de los nazis.

 
General Electric

 
En 1946 General Electric recibió una multa por parte del gobierno estadounidense por sus nefastas actividades durante la guerra. En colaboración con Krupp, una empresa productora alemana, General Electric de forma intencionada y artificial subió el precio del carburo de wolframio, un material de vital importancia para los metales de la maquinaria necesaria para la guerra. Aunque solo le impusieron una multa de 36.000 en total, General Electric ganó entorno a 1,5 millones de dólares de esta estafa solo en 1936, obstaculizando el esfuerzo por ganar la guerra y aumentando el coste para derrotar a los nazis. GE también compró acciones de Siemens antes de que estallase la guerra, convirtiéndose en cómplice del uso de mano de obra esclava para construir las mismas cámaras de gas donde muchos de los trabajadores afectados fallecieron.

 
(El original de este artículo está en inglés y es de Business Pundit. Traducido y publicado por Euribor.es)
 


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Caos en Siria: se insinúa el “Kurdistán”
El caos sirio afecta e infecta a cuatro de sus vecinos (Turquía, Líbano, Jordania e Irak), mientras Ephraim Halevy, ex director del Mossad, advierte que las próximas semanas (¡súper-sic!)” el primer ministro Netanyahu se dispone atacar Irán en forma unilateral sin la anuencia de EU (The Jerusalem Post, 4.8.12), lo que perturbaría a Israel y a la región en una “guerra de 100 años”.


Por lo pronto, Israel, país bélico, lleva ya en pie de guerra contra todos sus vecinos 64 años, desde su creación.


¡Cómo se parece el coetáneo Medio Oriente al medioevo europeo con sus “guerras de 100 y 30 años”!


Israel se apresta a su “guerra de 100 años” contra sus vecinos (árabes, turcos y persas), mientras las denominaciones islámicas de sunitas y chiítas –en los mundos árabe e islámico– han destapado la Caja de Pandora teológica y sectaria que puede desembocar en una “guerra de 30 años”, al estilo medieval europeo y sus luchas entre católicos y protestantes.


El enfoque multidimensional en los multiniveles global, regional y local optimiza la visibilidad de los eventos.


En el ámbito global/regional asistimos a la fractura tectónica geopolítica de lo que se puede expresar en forma metafórica, sin perder de vista matices y sutilezas, como “6 contra 3” que se (con)centra en esta coyuntura en Siria: “los 6” –EU, Gran Bretaña (GB), Francia (que empieza a desmarcarse), Turquía (en problemas con los kurdos), Arabia Saudita (AS) y Qatar (US $160 mil per cápita: el mayor del mundo) –y “los 3”– Rusia, China e Irán.


La recaptura tanto de la capital Damasco como de Alepo (mayor población y centro comercial de Siria) por las huestes alawitas (grupo minoritario y esotérico del chiísmo) del alicaído régimen de Bashar Assad conlleva dos consecuencias inmediatas: 1. Otorga relativa oxigenación al régimen para negociar y, 2. Baja los humos intransigentes a la heteróclita coalición de rebeldes –contaminados por la presencia de mercenarios jihadistas/Al-Qaeda, como divulgó Thierry Meyssan director de Réseau Voltaire– para buscar un gobierno de transición aceptable para “los 6” , “los 3” y el mosaico etnoteológico local.


Habíamos advertido desde el año pasado, ubicados en la frontera siria, que dentro de la hipercomplejidad no lineal de la implosión del mosaico étnico teológico en Siria se podía perfilar el resurgimiento del nacionalismo kurdo, lo cual está sucediendo y angustia al gobierno turco con su peor pesadilla: la creación de Kurdistán.


Con nuestra malhadada experiencia personal de la guerra civil libanesa en 1975 –que 37 años más tarde ha reunificado asombrosamente a sus tirios y troyanos– lo peor es tomar partido en un conflicto fraterno, por lo que mi postura consistirá en analizar crudamente la real politik y su geopolítica, mientras reclamo la conciliación y concordia de las partes, como ideal humanista de una voz solitariamente desértica.


Como consecuencia del caos sirio, la etnia de los kurdos no-árabes de origen persa (10 por ciento de su población) y de religión sunita –curiosamente marginados por los rebeldes del Consejo Nacional Sirio de sus conciliábulos rijosos– aprovecharon el vacío del poder en el norte de Siria, frontera con Turquía –provincia de Al-Hasaka y el norte de Alepo (Adam Michalski; Journal of Turkish Weekly, 2.8.12)–, para controlar una importante franja de territorio que se ha conectado geográfica, religiosa y étnicamente con la parte autónoma del norte de Irak: pletórico en petróleo en la región de Kirkuk y que ExxonMobil explota unilateralmente contra la decisión central del gobierno del premier chiíta Nur-Al Maliki en Bagdad, aliado de Irán.


Más allá de las tensiones que se han generado entre Turquía y tres de sus vecinos –Rusia (en el Mar Negro), Irak e Irán: cruciales para su abastecimiento vital gasero (Yigal Schleifer; eurasianet.org, 19.7.12; y Pepe Escobar, 6.7.12)–, lo cual pone en tela de juicio la idílica teoría del canciller turco Ahmet Davutoglu sobre el advenimiento del “neootomanismo” y los “cero (sic) problemas” con los vecinos, el agravamiento del caos sirio ha desembocado en la sorprendente “liberación” (en el doble sentido libertario y físico) de la etnia kurda en la frontera sirio-turca.


El virtual Kurdistán, cuya erupción es susceptible de balcanizar a varios países que han integrado artificialmente a sus moradores (Siria, Turquía, Irak, Irán y hasta Armenia) es una nación sin país formal, es decir, una bomba letalmente implosiva: entre 30 y 40 millones de habitantes dependiendo de quien realice las “encuestas” (Turquía, 25 por ciento; Irak, 23 por ciento; Irán, 10 por ciento, y Siria, 10 por ciento)


El Tratado de Sèvres de 1920 que se repartió el féretro del imperio otomano, como corolario de los acuerdos secretos coloniales de Sykes-Picot de GB y Francia (1915/16), reconoció la entidad kurda que luego escamotearon los británicos, codiciosos del petróleo de Kirkuk (as usual) en el norte de la antigua Mesopotamia.


Los entusiastas kurdos proclaman que el virtual Kurdistán tendrá cuatro capitales: Diyarbakir (Turquía), Erbil (Irak), Qamishli (Siria) y Mahabad (Irán). Falta ver si no vuelven a ser sacrificados en los altares geopolíticos por sus patrocinadores israelí-anglosajones, como ha sucedido en el pasado.


Ofra Bengio; Haaretz, 3.8.12) –cabeza del Programa de Estudios Kurdos del Centro Moshe Dayan de la Universidad de Tel Aviv– indaga la probabilidad de una “salida al mar” del virtual Kurdistán, específicamente de la región autónoma del norte de Irak (y su región petrolera de Kirkuk): “un corredor que alcance el mar Mediterráneo significaría un importante estímulo a sus aspiraciones de independencia”.


Cabe señalar las excelentes relaciones entre Israel y una sustancial parte del virtual Kurdistán, lo cual le conviene para abastecerse de petróleo, desmembrar más a los mundos árabe e islámico y colocarse como cuña en el norte del Medio Oriente.


A nivel local, los máximos beneficiados son hasta ahora los kurdos norteños de Siria quienes obligan tanto al desfalleciente régimen como a los rebeldes sectarios a tomar en cuenta sus también legítimas demandas y envían poderosas reverberaciones a sus correligionarios separatistas en Turquía, donde libran una lucha armada de 30 años en Anatolia (nacimiento de los ríos Tigris y Eúfrates).


El israelí Bengio se frota las manos y comenta que ahora Turquía comparte mil 200 kilómetros de frontera (frente a los anteriores 800 kilómetros) con el virtual Kurdistán y aduce que Ankara contempla dos soluciones: “creación de una zona de amortiguamiento en la frontera del Kurdistán sirio y el acomodamiento con sus propios kurdos turcos”. Concluye que hay que olvidar el previo trazado de las fronteras frente a la presente fluidez en donde la situación de los kurdos ha mejorado ostensiblemente a grado tal de tener a la mano el acceso otrora impensable al mar Mediterráneo”. ¿Caos sirio teledirigido?


A mi juicio, quien más saldría perjudicado con la emergencia del Kurdistán sería Turquía, cuyos políticos susurran y lamentan sotto voce la puñalada trapera que han recibido de sus “aliados” de la OTAN.


¿Que se esperaban cuando cunde la grave crisis financiera noratlántica, gangrenada en crisis alimentaria, al unísono del maratón por los recursos energéticos?


http://Alfredojalife.com

Twitter: @alfredojalife

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Domingo, 12 Agosto 2012 05:51

Sombras chinas

Sombras chinas
Ahora sí, vamos con el juicio a la esposa de Bo Xilai. Lo que se dice un notición. Bo Xilai es, o era, o alguna vez fue el político más popular de China. Su esposa Gu es una poderosa abogada que acaba de ser condenada hace tres días por matar a un empresario inglés. Bo Xilai y su esposa pertenecen o pertenecían a una élite casi desconocida en esta parte del mundo, nada menos que la élite que maneja al segundo país más poderoso del mundo. Conozcámoslos.


Bo Xilai, de 67 años, es hijo del revolucionario Bo Yibao, a quien Mao encarceló diez años durante la revolución cultural. En esos años murió la madre de Bo en circunstancias poco claras. Hay quienes dicen que fue el joven Bo, entonces un Guardia Roja de la juventud comunista, quien delató a su papá y sus ideas liberales. En todo caso, de poco le sirvió porque él también terminó en la cárcel y purgó cinco años hasta que Deng ganó la pulseada por la sucesión de Mao y reivindicó a los Bo. Bajo el padrinazgo del nuevo líder Bo Xilao y su padre recibieron cargos importantes en la estructura del Partido Comunista Chino (PCCh).


Tras divorciarse de su primera esposa, Bo se casó con Gu, hija de un general de la revolución. Tuvieron un hijo, Bo Guagua, a quien mandaron a estudiar a Oxford primero y a Harvard después. El joven no se distinguió por su dedicación a los libros, sino por sus excesos a la hora de gastar. Según un informe del instituto Hurun basado en Shanghai, citado por la revista Time, el patrimonio combinado de los setenta miembros del Parlamento chino llega a noventa mil millones de dólares. Para esa élite, las mansiones en el exterior, los hijos estudiando en las universidades más caras o los altos puestos en empresas estatales para los miembros de la familia son premios esperables.


En el 2004, Bo Xilai fue nombrado ministro de Comercio del actual gobierno que preside Hu Xintao. Pronto se hizo muy conocido porque hablaba bien inglés y le gustaban las cámaras y las entrevistas y defendía con fuerza la posición china en toda la negociación que derivó en la entrada de su país a la Organización Mundial del Comercio. Para entonces, Bo Xilai ya era uno de los 25 miembros del Politburó del PCCh y candidato a ascender al Comité Permanente del PCCh, el órgano de nueve miembros que dirige el país. Pero el recambio de gabinete le llegó en el 2007 y Bo Xilai no fue promovido al Comité Permanente como sus dos antecesores en el ministerio. A él lo mandaron a hacerse cargo de Chonqing como secretario general del PCCh en esa provincia, un enclave montañoso de 30 millones de habitantes en el centro de China, lejos de la costa, lejos de Beijing, Shanghai y Hong Kong, lejos del poder.


Pero en vez de desanimarse, Bo aprovechó la oportunidad para aumentar su fama. Se trajo a un superpolicía con fama de inescrupuloso llamado Wang y emprendió una lucha sin cuartel en contra de la mafia local, el mayor operativo policial en toda China, con amplia difusión en la prensa oficial. Además impuso una onda neomaoísta que cayó muy bien en las zonas rurales de Chonqing y alrededores. Bo Xilai convocaba a multitudinarias manifestaciones en las que se entonaban cánticos de la revolución cultural y mandaba millones de mensajes de texto con citas de Mao a la población, y en sus discursos Bo Xilai siempre mencionaba con admiración a la vieja guardia revolucionaria. Todo esto, por supuesto, mientras su esposa abogada cerraba suculentos contratos y su hijo reventaba tarjetas de crédito en los lugares top de Inglaterra y Estados Unidos.


Además parece que el superpolicía Wang en su cruzada antimafia cometió todo tipo de tropelías y abusos en contra de los rivales políticos de Bo Xilai. Según cuenta The New York Times, el superpolicía Wang tenía una obsesión por la pinchadura telefónica. Habría pinchado a Bo Xilai, a su esposa y también al mismísimo presidente Hu Jintao, quien se habría molestado bastante y responsabilizado a Bo Xilai, según el periódico estadounidense. Algunos enemigos o al menos ciertas antipatías se había generado Bo Xilai con su estilo populista y personalista. No era del agrado del sector reformista del partido que lideran el presidente Hu Xintao y el primer ministro Wen Jibao. A fin de año se viene un cambio de guardia en el liderazgo del PCCh y del gobierno chino, que se realiza cada diez años. Se va Hu de la presidencia y Wen deja el puesto de primer ministro. Sus reemplazantes respectivos, Xi Jinping y Li Keqiang, se muestran más modernos y reformistas todavía que la generación anterior. Si el congreso promovía al popular Bo Xilai al Comité Permanente, como se esperaba, sería un competidor peligroso para el flamante liderazgo, sobre todo en la frágil etapa de transición.


Cuestión que el 6 de febrero se pudre todo cuando el superpolicía Wang visita el consulado estadounidense de la ciudad de Chengdu y les cuenta a los diplomáticos norteamericanos que la esposa de Bo Xilai había envenenado a un empresario inglés. El tipo se llamaba Neil Heywood y había aparecido muerto en un hotel de Chongqing en noviembre. El superpolicía contó que el inglés era el bolsero de Bo y su esposa Gu, el que les sacaba la plata afuera. Parece que Gu le había pedido que sacara una suma muy grande y Heywood pidió a cambio una comisión demasiado suculenta y entonces Gu, para no pagarla, le puso cianuro en el té. La muerte del bolsero había despertado las sospechas del consulado británico porque el cuerpo del inglés había sido incinerado inmediatamente y las autoridades de Chongqing habían dicho que Heywood había muerto de un coma etílico, pero los familiares del muerto dijeron que él era abstemio.


Parece que el superpolicía Wang les imploró a los estadounidenses que le den asilo, pero no tuvo suerte. En cuanto salió de la embajada, la policía secreta china se lo llevó a un lugar desconocido y nunca más se supo de él hasta esta semana, cuando la agencia oficial Xinhua anunció que próximamente Wang irá a juicio, aunque no se precisó la fecha ni se detallaron los cargos.


El testimonio del superpolicía en la embajada estadounidense destruyó la carrera de Bo Xilai. A mediados de marzo fue destituido como secretario general del PCCh de Chongqing y el 10 de abril, el mismo día en que su esposa Gu era arrestada por el asesinato de Heywood, Bo fue expulsado del Politburó por “graves faltas disciplinarias”.


Así llegamos al juicio de Gu. Se hizo el jueves pasado en Anhui, la provincia de Hu Jintao, muy lejos del lugar donde ocurrieron los hechos y sin la presencia de la prensa extranjera, aunque sí estuvieron presentes dos empleados del consulado británico que figuraron prominentemente en las fotos que acompañaron cobertura que hicieron los medios chinos. Sabemos que en China la Justicia no es independiente. Gu fue hallada culpable y la sentencia se conocerá en los próximos días. El tribunal nombrado por el PCCh tardó siete horas en resolver el juicio. Eso es menos de lo que tardan en Paraguay en destituir a un presidente.


Según el vocero del tribunal, Gu confesó todo. Gu dijo que fue a buscar al inglés a Beijing y que lo llevó al hotel de Chongqing. Entonces lo emborrachó, lo hizo vomitar y después le sirvió el tecito con cianuro, contó el vocero judicial. Por el viaje desde Beijing y la estadía en el hotel y alguna pinchadura del superpolicía se especuló con una relación amorosa entre el inglés y la esposa de Bo. Pero nada de esto apareció en el juicio. Tampoco la supuesta extorsión por la plata que Gu sacaba al extranjero. El vocero de tribunal dijo misteriosamente que Heywood tenía cierta responsabilidad en el crimen, ya que Gu habría actuado ante una amenaza contra la seguridad de su hijo Bo Guagua, el yuppie de Harvard. Con esto, el vocero parecía decir que Gu no será condenada a muerte, ya sea porque colaboró con la investigación como porque existirían circunstancias atenuantes para su accionar. El vocero judicial agregó que esta semana cinco policías serán enjuiciados por encubrir el asesinato de Heywood. Como para que el consulado inglés se quede tranquilo.


Pero nada dijo el vocero judicial sobre la suerte de Bo Xilai. No dijo si el político fue o no fue cómplice de su esposa, si la ayudó a encubrir el asesinato, si mandó a cremar el cadáver. Tampoco queda claro por qué el superpolicía lo mandó al frente a Bo Xilai con los estadounidenses, salvo que Bo Xilai haya mandado matar al superpolicía para que no cuente sus chanchullos.


Para la Justicia china todo quedó en un tema personal entre la abogada y el inglés, pero para los millones de chinos que siguieron el proceso a través de la prensa oficial seguramente hay mucho más en juego. Por un lado, muchos piensan que hay una campaña en contra de Bo Xilai, que quieren sacarlo de la cancha porque descolló demasiado. Por otro lado, pareciera que lo que está en juicio no es la conducta individual de una persona, sino la de todo un sistema, el que rige la vida de los chinos. Bo Xilai vendía el discurso del sacrificio heroico en nombre del bien común mientras eliminaba rivales internos y llenaba sus cuentas bancarias en el extranjero. Así llegó a ser el político más popular de China. Veremos cómo sigue la historia.


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