Lunes, 25 Junio 2018 09:13

La rebelión de los phatos

La rebelión de los phatos

Inducidos a proceder como animales, como patos, negados en su derecho a la protesta, miles de ciudadanos bogotanos resisten a una campaña de control anti-evasiva. Motivados por varias fallas del sistema de transporte público conocido como Transmilenio, los phatos resisten desde décadas atrás.

 

Van a ser la cinco de la mañana, algunas personas invaden el ambiente con sus perfumes y otras dejan entrever el cansancio en sus caras todavía adormecidas; el Transmilenio que los llevará a su lugar de trabajo aún no llega. Todavía no asoma el alba en el portal de El Dorado, donde continuas corrientes de aire frío lo cruzan de punta a punta.

 

Al frente de la parada, la calle 26 en su sentido oriente-occidente, un largo muro de tubos metálicos de 1.80 metros de altura, bloquean el paso de la calle hacia las instalaciones del portal. Varios hombres saltan el muro apoyándose sobre las cabezas de los tubos. Las mujeres, por su parte, caminan menos de una cuadra hacía donde termina el muro, lo pasan sin ningún inconveniente.

 

Todas las personas que esperan el articulado observan por lo menos una docena de phatos que se colaron al sistema en menos de 10 minutos; un vigilante miró la acción, y sin reacción alguna prosiguió en la charla que lo distrae. Ese vigilante. como todos los demás funcionarios del sistema, no saben que desde el inicio de operaciones hasta su final, una rebelión empieza su curso en los nueves portales del sistema Transmilenio y en las casi 150 estaciones que lo integran.

 

Un método contraproducente

 

No les dio resultado. Bajo los lemas: “Si hay colados todos pagamos el pato” o el “el pato paga”, enarbolaron en los medios oficiosos de comunicación, con publicidad dentro de los buses articulados, y en las estaciones, una campaña que in-justifica una acción de protesta induciéndola a una acción animal. En las estaciones y portales del sistema, carpas con personal policial o alguna persona disfrazada de pato, encarnan una disputa que desde el mes de abril de 2017, Transmilenio S.A., en alianza con la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia y la Policía Metropolitana, implementan.

 

La meta de la campaña es lograr que los ciudadanos dejen de justificar a los evasores y empiecen a tomar una posición activa de rechazo de tal práctica. Pero la campaña no encuentra aceptación. Su principal error fue encasillar a los evasores como animales y no como seres humanos que evaden el sistema impulsados a ello por las afujías económicas que agobian a miles de habitantes de la capital del país, o simplemente como rechazo por el mal servicio que presta la empresa.

 

Alusión filosófica. Aristóteles, en su libro Retórica, nos dice: “De los argumentos procurados por el discurso hay tres especies: unos residen en el comportamiento del que habla; otros, en poner al oyente en una determinada disposición; otros, en el propio discurso, por lo que demuestra o parece demostrar”. A los argumentos del comportamiento los llama “ethos”, a los relacionados con los oyentes “pathos” y a los que convencen por el propio discurso “logos”.

 

Los argumentos relacionados al “phatos” están ligados a los sentimientos, a las pasiones o a los estados de ánimo que bien se podrían categorizar en las pasiones del dolor, y las del placer, y son las causantes de que el ser humano cambie de juicio. En palabras de Aristóteles: “por los oyentes: cuando se ven inducidos a un estado de ánimo por el discurso. Pues no tomamos las mismas decisiones afligidos que alegres, ni como amigos, las mismas como enemigos”.

 

En este sentido, es probable que los discursos utilizados por la campaña de Transmilenio lograran un efecto contrario al pretendido con la ciudadanía. El periódico desdeabajo envío un formulario vía internet a Catalina Hoyos –gerente del proyecto y de la campaña–, para conocer los resultados de la campaña y su trasfondo.

 

Ante la pregunta ¿Qué resultados ha dado la campaña de prevención ‘Todos pagamos el pato’?, Catalina Hoyos respondió: “En la fase I: todos pagamos el pato, se refuerza el imaginario de la sanción moral. En la fase II: el pato paga, refuerza la norma mediante el Código Nacional de Policía.

 

La estrategia de la campaña se encuentra reforzada con una medición de encuesta realizada a 684 personas entre los meses de marzo, junio y julio de 2017. Con la encuesta le preguntaron a las personas: Si usted se colara en Transmilenio qué sentiría: culpa, miedo o vergüenza. Es claro, la encuesta devela los tres discursos que buscan generar tres emociones negativas, ligadas al dolor, donde el objetivo es que los futuros colados interioricen esas pasiones y no evadan el sistema.

 

Miremos como opera cada discurso en el manejo de estas emociones


La culpa: ¿Cómo afecta la culpa el colado al sistema? Por medio de publicidad y ayuda de medios de comunicación nos dicen que el fenómeno de la evasión le genera grandes pérdidas económicas al Sistema Transmilenio. Los colados aumentan la necesidad de generar transferencias por parte del Distrito para evitar un mayor déficit en la operación, lo que impide que los recursos que salen de los bolsillos de los bogotanos puedan invertirse en mejorar la calidad del servicio.

 

La vergüenza: se trata de que quien evada el pago del sistema de transporte, llegue a sentir vergüenza. Para ello la propaganda difundida por todo el sistema, más los medios masivos de comunicación, enfatizan en el daño que hace al sistema la evasión, medios que rechazan al mismo tiempo las acciones de inconformidad ciudadana y legitiman el control gubernamental de la no protesta. Se motiva, al mismo tiempo, el apoyo al personal de la empresa de vigilancia contratada por Transmilenio S.A. Al mismo tiempo, la Policía Metropolitana apoya o verifica, de forma aleatoria y con ayuda tecnológica, las tarjetas de ingreso al sistema, para establecer las validaciones de pago de pasajes.

 

El miedo: el pato paga, lo que Catalina llama reforzar con la norma (Código Nacional de Policía), estuvo acompañada con el propósito de continuar combatiendo los colados en el Sistema de Transporte Público de Bogotá. Para tal propósito, la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia; la Policía Metropolitana de Bogotá y Transmilenio S.A. pusieron en marcha, en ocho Portales del Sistema, la medida de cursos pedagógicos para infractores. Además de la multa que asciende a $196.720 pesos, quienesingresen al Sistema Transmilenio sin pagar su pasaje, son trasladados por la Policía Metropolitana a las carpas habilitadas para dictar los cursos pedagógicos que contempla el Código de Policía y Convivencia, cuando se comete este comportamiento contrario a la convivencia.

 

El discurso de la campaña “Si hay colados, todos pagamos el pato”, está basado en miedo, vergüenza y el estigma de ser juzgado como un mal ciudadano, pues si usted se cola será multado con dinero, será considerado como un ciudadano sin cultura, culpándolo, además, por la falta de presupuesto para que el sistema pueda arreglar la infraestructura y el servicio.

 

La acción en masa, diaria, de no pago, por parte de miles de usuarios, se convierte en una rebelión. Esta campaña no ha funcionado, si usted es un asiduo pasajero de Transmilenio o pertenece a la rebelión de los phatos, verá diariamente a miles de personas que evaden el sistema de distintas maneras, lo que podría verse como una forma de resistencia y de protesta ante los discursos de control y persuasión opresiva que emite el sistema. Una protesta que nace desde una inconformidad individual contra un sistema de transporte inequitativo puede evadir, como es en este caso, cualquier campaña de desprestigio.

 

La revuelta de los miserables

 

En el cuestionario dirigido a la funcionaria de Transmilenio, tratando de entretejer y develar esta rebelión que se prolonga en el tiempo, también preguntamos:

 

da. ¿Qué simboliza el animal Pato en la campaña?
CH. Es el Pato Patán. Un personaje al que no le importa transgredir las normas dentro del Sistema.

 

La campaña anti evasión se convierte en una estrategia fallida porque considera al ciudadano que evade el pago del servicio como a un animal sin la facultad de la interpretación, pero la reacción, al final, es todo lo contrario, pues el pato pertenece a la misma familia del ganso, y como Aristóteles nos dice en su libro Investigación de los animales, los animales presentan diferencias relativas al carácter […] así mismo, unos son astutos y malvados como la zorra; otros esquivos y cautos como el ganso; otros envidiosos y presumidos como el pavo real. Pero el hombre es el único animal capaz de reflexión. Muchos son los animales que poseen la facultad de la memoria y el aprendizaje; sin embargo, sólo el hombre es capaz de recordar. Y recordar es lo que hacen los miles de phatos todos los días, antes de ser inducidos a convertirse en “patos”.

 

Jaime Sánchez, estudiante de gastronomía en el Politécnico Internacional y jefe de cocina de la panadería El Trigal, demuestra su elasticidad cada vez que corre por la calle 80 y con mucha agilidad, yde un solo impulso, ya está colado sobre la puerta de la estación Minuto. “Yo me colo con orgullo, sino tuviera que trabajar 12 horas diarias para pagar el millón doscientos mil pesos mensual para pagar mi estudio no me colaría, pero como son $4.600 pesos diarios que me equivalen al 15% de mi sueldo al mes, me parece injusto pagar ese porcentaje por un transporte pésimo”.

 

La calle 80 también es un motivo justificable de recordación para los phatos, puesto que allí, un domingo 26 de agosto de 2001 se realizó el primer bloqueo contra Transmilenio. Estando Bogotá dominada por los buses piratas, con más de 400 rutas ilegales, Transmilenio no suplió las necesidades de transporte. Como lo data el dominical de El Tiempo de la fecha en mención, cerca de 100 personas taponaron la estación de la calle 80 con Av. 68 en protesta por sobrecupo y mal servicio (Ver imagen 1).

 

Pero esta realidad de los colados, no es un fenómeno reciente, como lo hacen ver determinados medios de comunicación, expertos en movilidad y las directivas de Transmilenio. El problema de un servicio paupérrimo, carísimo e injusto, con su falsa promesa de que mejorará, lleva 17 años y los phatos vienen protestando desde el 2001.

 

La edición de El Tiempo de mayo 19 de 2002, contó que la Secretaría de Tránsito en marzo de 2002 hizo la propuesta de bajar las tarifas que cobran a los usuarios, basada en los resultados de un estudio que contrató esta entidad con el CED de la Universidad de Los Andes. Dicho informe demostró que los pasajeros estaban pagando más de la cuenta por un servicio lleno de fallas y mala calidad. Nada ajeno a una realidad en la cual el problema de los altos costos de la tarifa se prolonga 16 años después de identificado, y en donde la alcaldía de Enrique Peñalosa incrementó la tarifa en 500 pesos en solo 3 años. Por lo demás, tarifas diferenciales, como a las que debieran tener derecho estudiantes y adultos mayores, brillan por su inexistencia.

 

ES una realidad que se prolonga. Las malas administraciones no han dado tregua a los millones de usuarios del sistema con su salvaje gestión y los phatos han respondido con su resistencia. La rebelión se justifica cuando, por ejemplo, una madre soltera que gana el salario mínimo –781.242 pesos– y realiza dos viajes diarios durante todo el mes –138.000 pesos equivalente al 17 por ciento de su salario–, evade el pasaje para pagar sus deudas o alimentar a sus hijos.

 

José Rincón*, funcionario del sistema, vive la rebelión todos los días en la estación de calle 57, mientras se para en los torniquetes de entrada y salida. Validando los pasajes y siendo también guía de rutas de viaje, con el pelo crespo y unas gafas de montura delgada, le dice a cada phato que encuentra en rebelión: “vecino, valide el pasaje”, y a la par cuenta: “Yo los veo; cuando se cola uno y empieza una reacción en cadena”, trato de llamarles la atención, y les reclamo que deben validar el pasaje, ante lo cual no es raro que me digan, como lo hizo con coraje un phato hace poco: “caballero, no le llene los bolsillos a los que tienen plata”.

 

El abuelo del Transmilenio

 

La ineficiencia de la alcaldía, mal servicio, tarifas carísimas, sistema mal diseñado, son más que evidentes en el caso que nos ocupa, mucho más si un problema tan básico como la congestión que se vive en Transmilenio no ha sido solucionada tras 2 décadas de reclamos. Y hablando del tiempo, nos podemos remontar al ‘abuelo’ del Transmilenio, y demostrar cómo fueron las emociones, y en consecuencia los phatos originarios de la primera huelga de tranvías en Bogotá, contada por el Diario Gráfico Mundo al Día un 21 de abril de 1924 (Ver imagen 2).

 

La humillación al trabajador y las pasiones negativas ligadas al dolor conllevaron a la huelga. Era un lluvioso abril de los años 20 del siglo XIX, y en principio los conductores de los tranvías habían firmado un memorial contra el Superintendente del tranvía, de origen español, Emilio Castillo y García. “Ellos decían que la principal causa era el carácter violento del señor Castillo y el mal trato que les daba”.

 

A la siguiente nómina cuarenta y cinco conductores fueron destituidos, todos ellos habían firmado el memorial contra Castillo. Al enterarse del despido “a las tres de la tarde la línea de Chapinero estaba casi paralizada” y en medio de la huelga el superintendente terminó disparando un fatal proyectil a la sien del joven conductor Plinio Cárdenas. A la huelga se sumaron estudiantes, obreros y simpatizantes, quienes marcharon hasta la plaza de Bolívar donde atronaron el espacio con gritos similares a los abuelos de la independencia: “¡Abajo los chapetones!” “¡Muera España!”

 

La huelga de tranviarios terminó con un acta firmada con el Ministerio de Industrias, donde los empleados sustituidos conservaban sus puestos, no habría represalias por el paro y se hizo la destitución y arresto del Superintendente Emilio Castillo y García.

 

Una realidad de ayer y de hoy, del pasado lejano y del presente. Inducidos los ciudadanos por las fallas del sistema, y por la ineficacia de sus instituciones, presionados a pensar como animales, para renegarlos a las pasiones del dolor, distintos phatos se rebelan demostrando que la audacia, la alegría, la añoranza y el placer están por encima de los que creen y piensan que controlan al ser humano opacando su derecho a la protesta y a la organización.

 

Yo también me he colado, yo también soy un phato.

 

* Nombre de la persona y de la estación cambiado a petición de la fuente.
Retórica, Aristóteles. pp. 53–54. Traducción Alberto Bernabé Alianza Editorial. 2007.
Investigación sobre los animales, Aristóteles p. 48. Traducción Julio Pallí Bonet. Editorial Gredos. 1992.
Diario Gráfico Mundo al Día (21 de abril de 1924).
El Tiempo (19 de mayo de 2002).
El Tiempo (26 de agosto de 2001).

Publicado enEdición Nº247
Exigen miles en Estados Unidos justicia para todos

La Campaña de los Pobres, última movilización del reverendo Martin Luther King en 1968, resucitó en los pasados 40 días con acciones de decenas de miles alrededor del país, culminando ayer con una manifestación en Washington de miles de comprometidos a luchar contra la desigualdad económica, el racismo y el militarismo –triplete de males identificados por King hace medio siglo–, así como en rechazo de la devastación ecológica y ahora en favor de los niños migrantes.


Miles de líderes religiosos –cristianos, judíos y musulmanes, entre otros–, sindicalistas, pacifistas, veteranos de luchas por los derechos civiles, ambientalistas, indígenas, estudiantes y organizadores comunitarios de varias partes del país marcharon en Washington no sólo para conmemorar el 50 aniversario de cuando la Campaña de los Pobres instaló una ciudad de carpas sobre el parque, frente al Capitolio, con miles de luchadores sociales y comunidades pobres, sino para anunciar que esto apenas es el inicio de un nuevo movimiento del siglo XXI para lograr justicia para todos en este país.


Encabezados por el reverendo William Barber y la reverenda Liz Theoharis, quienes durante un par de años han impulsado la reinauguración de este movimiento, los manifestantes declararon que su propósito es recuperar el gobierno para el pueblo y promover una revolución de valores.


Barber declaró a los manifestantes que es el principio de un levantamiento moral a través de Estados Unidos.


Entre otros, marcharon el reverendo Jesse Jackson –quien como uno de los asistentes de King ayudó a coordinar la acción hace 50 años, semanas después del asesinato de su líder– y el actor y activista Danny Glover.


“Hace 50 años el doctor King llamó a los pobres y a los desposeídos de todas las razas a unirse y actuar en conjunto –convertirse en una nueva e inquietante fuerza en nuestra vida nacional complaciente. Hoy, por todo el país, esa fuerza inquietante ha llegado, declaró Theoharis.


En las pasadas seis semanas la Campaña ha realizado múltiples acciones de desobediencia civil en 40 capitales, donde más de 2 mil activistas fueron arrestados, e innumerables foros, consultas, vigilias y más.


Los líderes de la Campaña tildaron ayer la separación de niños migrantes de sus familias de una de las expresiones más intolerables de las políticas contra los pobres. El reverendo Jackson afirmó: No descansaremos hasta que los niños en la frontera sean reunificados con sus familias. En la marcha se coreaba, entre otras consignas, levántese, mi gente, mis cóndores, mis águilas. Ningún ser humano jamás será ilegal. Ello, en inglés y español.


Hoy se marca, afirmaron, el comienzo de otra fase que busca construir un nuevo movimiento desde abajo para presionar a los políticos a escala local, estatal y nacional, con el objetivo de abordar los temas de justicia económica, racial y ambiental. También, revertir las políticas que se impulsan contra pobres, trabajadores y migrantes durante las últimas décadas en este país. Anunciaron un esfuerzo masivo para movilizar a los 140 millones de personas pobres y de bajo ingreso para poner fin a la política violenta que los mantiene encadenados a la pobreza.


https://www.poorpeoplescampaign.org
Más información en http://www.jornada.com.mx/sin-fronteras

 

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Atacan Masaya las fuerzas de Ortega; 6 muertos y 230 heridos

El control de la ciudad pasó a manos de paramilitares y fuerzas del gobierno de Ortega; 10 madres detenidas

El ataque comenzó poco antes de las seis de la mañana en Ticuantepe, a 14 kilómetros de Masaya. Ahí se encontraba la primera barricada que conecta a Managua con esa emblemática ciudad. Ticuantepe está a mitad de camino y ahí comenzaron los trancazos entre antimotines, paramilitares y los resistentes del otro lado de la barricada. Con vehículos pesados y a punta de bala el obstáculo fue derribado y la tropa gubernamental siguió su paso hacia Masaya.


La mañana se saldó con seis civiles muertos y más de 30 heridos, según reportaron organismos de derechos humanos de Nicaragua. Masaya fue rodeada y a primeras horas de la tarde unos atacaban con armas de fuego letales y los otros con tirachinas y morteros caseros que son más ruido que nueces. El control de la ciudad pasó a manos de las fuerzas gubernamentales y paramilitares.


Esas organizaciones reportaron más tarde la detención de 10 madres en Masaya por elementos de la Policía Nacional. Otras 62 personas fueron también levantadas por las fuerzas policiales. Al cierre de esta edición se desconocía su paradero.


El operativo gubernamental fue encabezado por un legendario militar sandinista, Glauco Robelo, ex jefe de inteligencia del Ejército Popular Sandinista. El dato es que este conocido ex guerrillero hace tiempo que está jubilado, al menos oficialmente. Su presencia en Masaya lo convierte automáticamente en jefe de jefes de fuerzas oficiales y de paramilitares.


En medio de la trifulca llegó a Managua el embajador de Estados Unidos ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Carlos Trujillo, con la intención de entrevistarse con Daniel Ortega y Rosario Murillo, la pareja que horas antes ordenó la ofensiva sangrienta contra Masaya.


El Diálogo Nacional que debió reanudarse esta mañana quedó en el limbo cuando la Conferencia Episcopal dijo que primero el gobierno debía enviar las cartas-invitación a los organismos de derechos humanos de la ONU y de la OEA para que llegaran a este país a la brevedad. Cero diálogo y balas y muertos de sobra. Esta es la situación en Nicaragua 64 días después del inicio de las hostilidades.


Lejos, muy lejos de que las aguas se aquieten, el ambiente que se vive en el país es más denso cada día. El gobierno necesitaba demostrar su fuerza y lo hizo este martes, a medias, en Masaya. Y fue a medias porque el despliegue militar sobre esa siempre rebelde y combativa ciudad está muy lejos de la capacidad militar que tiene a su mando el binomio Ortega-Murillo.


Todas las vías carreteras estratégicas del país están cortadas. Dicen que a los puertos mercantes ya no llegan barcos y que, por supuesto, los camiones de mercancías que llegan eventualmente a esta capital son una rara especie. El turismo se ha desplomado y no son pocos los hoteles que han cerrado sus puertas, y los que se mantienen abiertos, han reducido su personal al mínimo porque la ocupación es insignificante.


Restaurantes y lugares de ocio han resentido también con crudeza los efectos de la situación. No hay nadie que abra sus negocios en la noche. Es más, esta capital es un cementerio después de las ocho. Pocos son los que se atreven a salir a la calle, así sea en carro. A esas horas la vida vale un carajo.


Más allá de las conversaciones entre los gobiernos de Trump y Ortega-Murillo, analistas locales sostienen que la otra clave está en el Ejército, en su Consejo Militar, ahí donde se toman las decisiones que luego se elevan al presidente en su calidad de Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas. Podría suceder que, ante el cariz de los acontecimientos, la cúpula militar decidiera no seguir a su jefe, algo que desencadenaría el punto final del orteguismo.


Para Francisca Ramírez, reconocida líder campesina, el futuro inmediato es diáfano: levantaremos cada barricada que destruyan. Y esta mujer de arrestos une como nadie a estudiantes y campesinos, los dos sectores más abiertamente inclinados a que Ortega y Murillo abandonen el poder y el país a la brevedad, mejor ayer que mañana.


Los más conciliadores y prudentes, y es un decir, apuestan por una transición ordenada. Son las iglesias, sobre todo la católica, Washington y un sector del empresariado. En una de esas, estudiantes y campesinos recibirán las gracias por los servicios prestados y serán marginados de la negociación final.
Si eso llegara a suceder, lo que nadie sabe es cómo reaccionarán esos sectores orillados a la orilla.


Al final es evidente que la oposición no está lo suficientemente estructurada para presentarse como un bloque sólido ante el poder del Estado.


Pero es obvio que en este país requerirá de una enorme operación cicatriz, tal y como sucedió cuando el sandinismo revolucionario y la contrarrevolución organizada y financiada por Estados Unidos pusieron en práctica tras firmar la paz, un proceso que culminó en 1990 con la pérdida del poder sandinista vía electoral.


Y entre que son peras o son manzanas, las oficinas de Migración en Managua son invadidas cada día por ciudadanos que buscan su pasaporte para abandonar el país. Los destinos de esos potenciales viajeros son los mismos que cuando la insurrección y toma del poder por el sandinismo: Estados Unidos y Costa Rica.

Josetxo Zaldua
Enviado


La ciudad de Nicaragua que se declara “libre” del régimen de Ortega


Organizaciones de derechos humanos registran al menos tres muertos y más de treinta heridos en Masaya, que resiste desde hace dos meses

Por Carlos Salinas

El País
Managua 20 JUN 2018 - 01:32 COT

Cuando el reloj marcaba las 22 horas en Masaya, un grupo de vecinos retomaba el megáfono para enviarle un mensaje al comisionado Ramón Avellán, jefe de la Policía de esta localidad en Nicaragua, encerrado hasta este martes junto a un grupo de sus oficiales en los cuarteles policiales, debido a que la población alzada contra el Gobierno del presidente Daniel Ortega no le dejaba que saliera. “¡Buenas noches, comisionado Avelláaaan!”, le gritaban los vecinos en una estrategia que persigue cansar a los policías y presionar para que se rindan. “¿Ya cenó, comisionado Avelláaaaan?”, se mofaban. El comisionado ha sido liberado este martes tras una fuerte intervención policial que ha dejado al menos tres muertos y más de treinta heridos, según las organizaciones de derechos humanos. Algunas barricadas también han sido destruidas, pero la ciudad sigue resistiendo.


Durante 13 días estos vecinos le presentaron su “comunicado” nocturno al poli: mujeres, homosexuales, médicos, artistas, cada noche un gremio diferente. Hasta el presidente Donald Trump, en voz de un masayense, le había pedido la rendición. “Buenas noches, comisionado Avellán. De parte de la comunidad de Masaya le hacemos llegar el comunicado desde Estados Unidos de Norteamérica. A continuación la voz del señor presidente Donald Trump: “Te vas a ir a la verga, como se va a ir a la verga tu patrón [Ortega] que te manda a asesinar. Buenas noches”, espetó el falso Trump arrastrando las erres.


Esta catarsis de los habitantes de Masaya con sus comunicados a Avellán mantenía la atención de toda Nicaragua cada noche. El país seguía cada comunicado desternillante a través de vídeos colgados en las redes sociales, como siguió el lunes la declaración de “liberación” de esta ciudad asediada durante dos meses por las huestes del Frente Sandinista y la Policía Nacional y que ha llorado al menos 13 muertos durante la protesta. También se registran decenas de heridos.


En un comunicado leído en el barrio de Pancasán, los vecinos advirtieron que no reconocen a las autoridades locales, que la ciudad no cuenta con un gobierno que satisfaga las necesidades de la población, por lo que decidieron nombrar una junta de "autogobierno". La respuesta del régimen fue brutal. La mañana del martes envió a sus huestes y fuerzas policiales a atacar la ciudad, donde se han levantado unas doscientas barricadas. Las fuerzas gubernamentales y los grupos armados irregulares que avanzaban hacia Masaya desatando el terror. En uno de los vídeos que recorren las redes sociales se podía ver a mujeres que salieron de sus casas sonando cacerolas en Ticuantepe, localizada a unos 16 kilómetros de la entrada de la heroica Masaya.


En las venas de los habitantes de esta ciudad corre la resistencia. Hace cuarenta años Masaya también había resistido el asedio de la dictadura somocista, a un alto costo de muerte y destrucción, cuando el Frente Sandinista luchaba, barricada tras barricada, para liberar a Nicaragua de la tiranía. Como en aquel tiempo, la solidaridad de los vecinos ha sido clave: reúnen comida en las parroquias para alimentar a los jóvenes que cuidan las barricadas. Las mujeres de la ciudad se organizan en turnos para cocinar en fogones improvisados enormes ollas de arroz, frijoles y cocinar el maíz para preparar tortillas. También se hacen colectas de dinero para comprar los “morteros”, bombas artesanales con las que se defienden las trincheras. Esos morteros eran detonados cada noche tras el comunicado al comisionado Avellán.


“Estamos armados con la razón”, dijo la autonombrada Resistencia Cívica de Masaya en un comunicado. “Estamos auxiliándonos de barricadas, piedras y morteros, en desigualdad evidente y notoria con las tropas cobardes y asesinas de la dictadura”, explicaron. “El dictador Ortega y Murillo no han cumplido con desarmar sus fuerzas parapoliciales, sino más bien, ha convocado a viejos combatientes, exreservistas, y su militancia sandinistas, que fuertemente armados imponen el terror y la muerte en todo el territorio nacional”, agregó la Resistencia, que exigió el fin del régimen: “La única manera de recuperar la confianza y seguridad ciudadana es con la renuncia de la pareja presidencial, la cual exigimos inmediatamente, y exigimos también que se conforme una junta de salvación nacional de cinco miembros de los sectores beligerantes y representativos de la nación, que haga reformas institucionales y legislativas que permitan organizar elecciones libres y transparentes en un plazo máximo de 180 días”.


La valentía de esta población golpeada por la violencia del Ejecutivo de Ortega ha traspasado las fronteras de Nicaragua. El martes, mientras la ciudad era ferozmente atacada, el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, se solidarizó con sus habitantes. “El pueblo de Masaya ha demostrado su heroísmo en las páginas más oscuras de la historia de Nicaragua. Condenamos cualquier tipo de ataque que atente contra la vida y al seguridad de los habitantes de Masaya”, escribió Almagro en su cuenta oficial de Twitter. Para los nicaragüenses, atacar Masaya es atacar el corazón de un país cansado, pero que resiste desde hace dos meses la peor crisis de los últimos cuarenta años, que ya ha dejado 180 muertos.

Ortega incumple acuerdos


El Diálogo Nacional mediado por la Iglesia y que pretende encontrar una salida a la crisis nicaragüense entró nuevamente en crisis el lunes, cuando miembros de la opositora Alianza Cívica –que reúne a representantes de los estudiantes, sociedad civil, empresarios, campesinos y académicos– denunciaron que el Gobierno no había enviado las cartas de invitación a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Unión Europea, para que visiten Nicaragua y constante las violaciones en las que ha incurrido el régimen durante la represión de las manifestaciones. Los representantes de la Alianza se levantaron de la mesa de negociación en protesta por el incumplimiento de este acuerdo, firmado por el Gobierno el fin de semana. Las negociaciones quedan interrumpidas hasta que Ortega envíe las invitaciones a esos organismos, dijeron representantes de la Conferencia Episcopal de Nicaragua.

 

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Sábado, 26 Mayo 2018 06:10

Luz verde para balear a manifestantes

Luz verde para balear a manifestantes

El tribunal rechazó dos peticiones presentadas por grupos de derechos humanos, como respuesta a la matanza de 120 personas desde finales de marzo en la Franja de Gaza. Ayer la ya habitual represión de los viernes sumó un muerto y 25 heridos.

 

La Corte Suprema de Israel validó ayer la posición del ejército israelí y dio luz verde al uso de francotiradores y armas de fuego contra los manifestantes palestinos, al rechazar dos peticiones presentadas por grupos de derechos humanos, como respuesta a la matanza de 120 personas desde finales de marzo en la Franja de Gaza.


Al mismo tiempo que el tribunal tomaba esa decisión, el ejército israelí reprimía en Gaza las protestas del noveno viernes de la llamada Gran Marcha del Retorno, con un saldo de 25 heridos, según fuentes médicas palestinas.


Ayer también falleció un palestino de 24 años, identificado como Sami Habib, uno de los heridos de las protestas de las últimas semanas, informó el vocero del Ministerio de Salud de Gaza, Ashraf al Qedra. Estas noticias, sin embargo, no repercutieron en los tribunales de la Corte Suprema de Israel.


Tres magistrados de ese tribunal rechazaron por unanimidad las dos peticiones, una presentada por Adalah, el Centro Legal para los Derechos de las Minorías Árabes en Israel y el Centro Al Mezan para los Derechos Humanos, y otra presentada por la Asociación de Derechos Civiles en Israel (ACRI).


El tribunal aceptó los argumentos de los militares al decidir que los disparos a los manifestantes se habían producido “de acuerdo a la ley” porque estos representaban “un peligro real para los soldados y ciudadanos israelíes”, según el fallo reproducido por la agencia palestina de noticias Wafa.


Para Adalah y Al Mezan, el tribunal ignoró por completo la amplia base de datos que le presentaron los peticionarios, que incluye múltiples testimonios de heridos e informes de organizaciones internacionales que participan en la documentación del asesinato y las heridas de manifestantes desarmados en Gaza. “Vale la pena señalar que el tribunal supremo israelí se negó a ver videos que documentan tiroteos israelíes de manifestantes y, en lugar de examinar realmente el caso, aceptó completamente las reclamaciones presentadas por el Estado”, aseguraron las dos organizaciones en un comunicado conjunto.


Los organizaciones también señalaron que “esta decisión, que justifica el fusilamiento de manifestantes, contradice las conclusiones y los resultados preliminares de las organizaciones internacionales de derechos humanos y los organismos de la ONU que documentan y evalúan los acontecimientos en Gaza”.


La decisión del tribunal supremo otorga plena legitimidad a las “acciones ilegales del ejército israelí, que han provocado la muerte de más de 100 personas y heridas a miles de manifestantes, entre ellos mujeres, niños, periodistas y paramédicos”, concluyó un comunicado de las organizaciones.


De los asesinados, el 94 por ciento murió por heridas en la parte superior cuerpo.


Adalah y Al Mezan habían presentado su petición el 23 de abril exigiendo que ordene a los militares israelíes que dejen de utilizar francotiradores y balas de plomo para dispersar las protestas palestinas en la Franja de Gaza. El abogado de Adalah, Suhad Bishara, argumentó en la petición que las prácticas militares israelíes constituyen violaciones tanto del derecho internacional como de la ley israelí.


Desde el 30 de marzo, el ejército israelí ha matado a más de 120 residentes palestinos de Gaza, incluidos 15 niños, e hirió a aproximadamente 3000, cerca de la mitad con balas de plomo.


Un día antes que la Corte Suprema validara la posición del ejército israelí, el ministro de Defensa de Israel, Avigdor Lieberman, aseguró que el gobierno aprobará la próxima semana la edificación de otras 2500 viviendas en asentamientos judíos en el territorio palestino ocupado de Cisjordania. “Llevaremos 2500 nuevas unidades de vivienda al Consejo Supremo de Planificación en Judea y Samaria (nombres bíblicos para Cisjordania), de las cuales 1400 se construirán inmediatamente”, escribió el ministro, que reside en una colonia en territorio ocupado, en su cuenta de Twitter. Lieberman aseguró que el gobierno impulsará “la construcción a través de Judea y Samaria del norte al sur, en pequeños y grandes asentamientos. Seguiremos estableciéndonos y desarrollando allí con hechos”.


La Organización para la Liberación de Palestina (OLP), a través de la integrante del Comité Ejecutivo, Hanan Ashraui, se opuso al anuncio y aseguró que “la intención declarada de Israel de edificar miles de unidades para colonos en la Cisjordania ocupada revela la verdadera naturaleza del colonialismo israelí, expansionismo e ilegalidad”. “Sin duda, Israel está trabajando deliberadamente para aumentar su población de colonos judíos extremistas y superponer el ‘Gran Israel’ sobre toda la Palestina histórica”, rechazó la OLP en un comunicado.


“Es evidente que las recientes medidas provocadoras e ilegales adoptadas por Estados Unidos, Guatemala y Paraguay animaron a Israel a avanzar y aumentar su empresa ilegal de asentamientos y de este modo, la anexión total de la Cisjordania ocupada”, agregó. Ashraui subrayó que esas “atroces políticas” reafirman la “necesidad imperiosa de que la Corte Penal Internacional (CPI) abra una investigación criminal inmediata de las flagrantes violaciones del derecho internacional y convenciones”.


También reclamó a la comunidad internacional que tome “medidas serias y concretas para lograr el cese total de toda actividad en asentamientos y hacer a Israel responsable con mediadas punitivas y sanciones antes de que sea demasiado tarde”.


Esta semana, los palestinos pidieron a la CPI en La Haya que inicie una investigación sobre posibles crímenes de guerra cometidos por Israel en los territorios palestinos, incluida la colonización, desde junio de 2014, cuando Palestina aceptó la jurisdicción del tribunal, aunque no fue hasta abril de 2015 cuando pasó a ser formalmente miembro de esa corte.
La construcción de asentamientos israelíes en territorio ocupado es considerada ilegal por la comunidad internacional y uno de los principales obstáculos para la paz, aunque la Administración estadounidense encabezada por el presidente Donald Trump se ha mostrado más tolerante con esta política.


Los palestinos se han negado a regresar a las negociaciones de paz, estancadas desde 2014, hasta que se cumplan varias condiciones, una de las principales la paralización del crecimiento de las colonias.

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El grito en las calles de Nicaragua: “¡Que se vaya Ortega!”

Aumenta la presión popular para que el presidente nicaragüense deje el Gobierno. Manifestaciones multitudinarias en Nicaragua retan el poder del exguerrillero sandinista


A sus 17 años Max dice que ha perdido el miedo. Este joven estudiante de Administración Turística en la Universidad de Managua participó el miércoles en una multitudinaria manifestación en la capital nicaragüense, en la que la principal exigencia era la salida del poder del presidente Daniel Ortega. A Max le duelen los jóvenes que fueron asesinados en abril, cuando el mandatario desató una cruenta represión que dejó al menos 46 muertos, la mayoría jóvenes menores de 25 años.


“No es justo que nosotros, estudiantes universitarios, salgamos a las calles con solo nuestras voces, nuestras ganas de expresarnos, y vengan los antidisturbios con balas a asesinar estudiantes”, dijo el joven, que hacía pintadas contra Ortega en la céntrica Rotonda Rubén Darío, donde comenzó la manifestación del miércoles. Muy delgado, de huesos largos, llevaba el rostro y la cabeza cubierta. Junto a otros chicos tan jóvenes como él exigía la salida del mandatario nicaragüense. “Queremos libertad en Nicaragua”, dijo Max. “Que Ortega se vaya y que pague por los pecados cometidos, porque asesinar a tu mismo pueblo no tiene perdón de Dios. Lo queremos fuera del poder”, agregó el muchacho.


Decenas de miles de nicaragüenses volvieron a marchar por las principales ciudades del país el miércoles. La manifestación más grande se registró en Managua, donde cubrió al menos tres kilómetros de las principales avenidas de la ciudad. Al caer la tarde algunos cálculos hablaban al que al menos unas 200 mil personas participaron en la protesta de la capital. A los capitalinos se unieron miles de campesinos que se trasladaron desde el sur de Nicaragua. Ellos exigen también que se derogue la concesión para la construcción de un Canal Interoceánico, entregada a un empresario chino.


Es la tercera manifestación de esta magnitud que se organiza contra el Gobierno de Ortega en un país caldeado tras la muerte de jóvenes en las protestas de abril, cuando se alzaron en contra una reforma al Seguro Social que el mandatario impuso sin consenso. Ortega derogó la reforma, pero la dura represión generó un sentimiento generalizado de indignación nacional, que ha mantenido a los nicaragüenses movilizados en las calles durante tres semanas, sin agotarse, exigiendo ahora el fin del régimen.


El Gobierno también convocó a una manifestación a su favor, a la que movilizó a miles de trabajadores del Estado para demostrar fuerza. La noche del martes el Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), la principal cámara empresarial del país, exigió al Ejecutivo sandinista que garantizara la “protección y seguridad” de todos los manifestantes que participarían en la manifestación contra Ortega y que evitara cualquier tipo de provocación. “La garantía y seguridad por parte de la autoridad a la manifestación y protesta cívica de los ciudadanos es indispensable para crear un clima de confianza. Reiteramos nuestro llamado a que cese todo acto de represión y violencia contra la población”, dijeron los empresarios. El COSEP también exigió abrir una investigación “independiente y creíble” para esclarecer “los crímenes ocurridos durante las protestas de abril”.


La exigencia de justicia por los muertos fue uno de los objetivos de la manifestación de este miércoles. Nora Pérez, quien llevaba colgada al cuello la bandera nicaragüense y gritaba consignas contra Ortega, dijo que las muertes de abril no deben quedar impunes. “Estamos luchando por la libertad de Nicaragua. Que los muertos no queden olvidados. Sus muertes no pueden quedar impunes. ¡Pedimos justicia, pedimos justicia”, dijo la mujer. “Estamos recordando a todos los estudiantes que dieron la sangre por nosotros. Queremos democracia. Queremos que Daniel Ortega deje el poder, que se vaya”, agregó.


La manifestación avanzó bajo el bochorno de la tarde en Managua. La gente agitaba la bandera nacional, reivindicada en el país por los manifestantes, mientras sonaban bocinas y música de protesta. En algunos puntos la avenida era tan estrecha y el avance de la gente tan lento que el ambiente era sofocante. Cada vez que de algunos parlantes localizados en diferentes zonas del recorrido se escuchaba “Me gustan los estudiantes” –vieja canción que ha animado los movimientos estudiantiles de toda América Latina–, la muchedumbre gritaba y bailaba. La tonada se ha convertido en la banda sonora de las protestas en la Nicaragua del siglo veintiuno. Un homenaje a los estudiantes que pagaron con muerte su exigencia de libertad bajo el régimen de Ortega. Que vivan los estudiantes / Jardín de nuestra alegría / Son aves que no se asustan / De animal ni policía / Y no le asustan las balas / Ni el ladrar de la jauría.


Max, joven estudiante de Administración de la Universidad de Managua que protestaba contra el Gobierno, lo tiene claro. “Estamos hartos de la corrupción, de la violencia que nos han impuesto a los universitarios. No queremos más asesinatos de nuestros hermanos nicaragüenses. Queremos que se vaya ese dictador del poder”, dijo. A su lado opinaba igual Michelle Cortés, graduada de Economía de la Universidad Politécnica –uno de los bastiones de la protesta universitaria contra el régimen. “Marcho por la injusticia que hay en nuestro país. Estamos cansados de tener a una dictadura. Estábamos en silencio por miedo, miedo a Daniel Ortega y a la vicepresidenta Rosario Murillo, pero hoy rompimos el miedo, entendemos que somos una juventud que podemos defender nuestros derechos. Si ellos (Ortega y Murillo) me están escuchando, que sepan que la juventud va a luchar. No importa lo que nos hagan, queremos que nuestros futuros hijos puedan gozar de una Nicaragua libre, en democracia”, dijo la joven.

Managua 9 MAY 2018

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Martes, 08 Mayo 2018 06:46

La Nicaragua sublevada

La Nicaragua sublevada

Fue comandante guerrillera, hace tiempo ya se alejó del Fsln, pero insiste en la necesidad de rescatar el sandinismo y lamenta que las nuevas generaciones lo asocien a Daniel Ortega. Analiza el estallido social que ha conmovido a Nicaragua en las últimas semanas y señala que sus gérmenes se pueden encontrar en movilizaciones campesinas que comenzaron a surgir hace al menos cuatro años.


—¿La reforma del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (Inss) fue la gota que hizo explotar toda la crítica y protesta de los últimos años?


—La reforma fue el cerillo que encendió la mecha de un cóctel, lanzado sobre una pradera que se venía resecando desde hace varios años.
Primero, por la falta de libertad para expresarse y movilizarse, pues cada tentativa de manifestación ha sido objeto de represión, por parte de grupos de choque, o directamente por la policía.


Segundo, porque la gente sabe que se han practicado fraudes electorales de forma sistemática, aplastando todo intento de construir fuerzas de oposición, de cualquier signo, en particular de signo sandinista. Sólo permiten fuerzas “zancudas”, o sea que le hacen el juego para aparentar democracia (el término “zancudo” se acuñó en la lucha contra Somoza, para los conservadores que le hacían el juego).


Tercero, porque la justicia está totalmente controlada. Hasta los juicios más sencillos pasan por un tamiz partidario.


Cuarto, porque no se castiga la corrupción. El caso más emblemático es el de Roberto Rivas, magnate con mansiones en España y Costa Rica, jet privado, a quien Estados Unidos le aplicó la ley global Magnitsky. El gobierno, en vez de quitarlo de la presidencia del Consejo Supremo Electoral, lo mantiene en el cargo con privilegios e inmunidad. Eso nadie, ni los propios orteguistas, lo vio bien.


Quinto, porque crímenes absolutamente repudiables, como el cometido en la comunidad de San Pablo, en La Cruz de Río Grande, donde el ejército ejecutó (por asesinatos extrajudiciales) a seis personas, entre ellos dos menores (un niño de 12 y una niña de 15, la niña incluso fue objeto de violación), quedan en total impunidad. Ni siquiera se integra una comisión de investigación que haga el teatro, como hacía Somoza.


Sexto, porque en Nicaragua las organizaciones de mujeres, ambientalistas, de derechos humanos y otras son sometidas a acoso y presión, usando las instituciones del Estado. A las organizaciones de derechos humanos independientes no se les deja ver a los detenidos y hay detenidos políticos a los que se les abren causas falsas con acusaciones comunes.


Séptimo, los estudiantes se cansaron de que no se les dé libertad de organización en las universidades, pues los rectores y muchos profesores actúan como comisarios políticos del gobierno. La autonomía universitaria no existe. Todas las autonomías fueron suprimidas, incluyendo la municipal, la de las regiones autónomas.


Octavo, porque el gobierno ha instalado como norma el secretismo y no tiene ninguna interlocución con la sociedad. Solamente hablan con sus aliados (el gran capital) y con quienes se les subordinan, a quienes mantienen por la humillante condición de la dependencia económica y el miedo. Ni sus propias fuerzas tienen derecho a la palabra. Sólo Ortega y su vocera, Rosario Murillo, pueden hablar y dar declaraciones.


Noveno, porque no existe libertad de expresión. Los medios de comunicación, incluyendo los del Fsln, fueron casi todos privatizados a favor del régimen. La mayoría de los canales de tevé forman parte de un duopolio: o son de los hijos del matrimonio gobernante o son de su socio el empresario mexicano Juan Ángel González, que sólo trasmiten novelas y enlatados.


Décimo, porque el gobierno ha entregado el país a través de la ley 840 (ley para la concesión canalera) y otras concesiones: mineras, forestales, pesqueras. Todas las iniciativas para discutir sobre la conveniencia o no de estas concesiones son rechazadas.


Por último, porque al pueblo sólo le reparten migajas a través de programas asistenciales que no sacan a la gente de la pobreza.


Nicaragua sigue siendo el país más pobre de América Latina, después de Haití. Los mismos programas sociales van siendo cerrados porque eran artificialmente mantenidos con parte de la ayuda venezolana, que entraba a las arcas de la familia presidencial sin control estatal. Es decir, la disminución de la pobreza que pregonan no es sostenible, porque no se basó en un cambio estructural, ni en reformas al sistema tributario.


Ahora bien, ¿cómo se construyó este verdadero estallido social? ¿Cómo se enlazaron los eventos? El ambiente comenzó a tensarse claramente desde hace cuatro años, con la ley canalera. Para enfrentar los peligros que entraña directamente para miles de familias campesinas que tendrían que ser desalojadas, se construyó el movimiento campesino más fuerte que se haya podido organizar en los últimos 20 años. El movimiento realizó casi cien marchas. Todas fueron reprimidas, e impedidos brutalmente todos los intentos de marchar hacia Managua. Llegaron al colmo de bloquear los caminos con buldócer para que ningún vehículo pudiese transitar.


En este contexto se realizaron elecciones nacionales y luego las municipales. Ambas fraudulentas. En las primeras, Ortega se recetó 70 por ciento de los votos para tener una Asamblea totalmente controlada y reformar la Constitución a su antojo. En las segundas, control total de los municipios. Las protestas contra el fraude fueron reprimidas y se contabilizaron una decena de muertos.


En noviembre de 2017 fue la matanza de La Cruz de Río Grande, que ya mencioné. Yo vi en la marcha del día de los derechos humanos (10 de diciembre) a gente que nunca había visto y que decía que ya no podía tolerar más. Es decir, gente que marchaba enardecida por esta matanza, y por el cinismo del gobierno que ni siquiera dio la cara, ni explicaciones.


—¿Quiénes fueron al principio a la calle?


—Las movilizaciones por el incendio de (la reserva) Indio Maíz fueron protagonizadas por estudiantes no partidizados (no organizados en partidos políticos), pero con un cierto nivel de conciencia política: ambientalistas. La reserva biológica Indio Maíz comprende 3.180 quilómetros cuadrados y es el hogar de una amplia variedad de animales y árboles. Ya se había denunciado la complicidad del gobierno con los colonos, gente que invade las reservas, o las tierras indígenas como las del río Coco, por grupos que aterrorizan a las poblaciones para tomar posesión de sus tierras. Hay crímenes denunciados y documentados ante la Cidh. El gobierno, el poder judicial, todos controlados por la pareja de gobierno, no hicieron nada.


Esta vez, frente a la protesta de los estudiantes por el incendio (de la reserva biológica), el gobierno montó una contramarcha (con grupos del gobierno y fuerzas de choque) y militarizó la zona del incendio, impidiendo que periodistas independientes y Ong del Grupo Cocibolca fueran a la zona.


Días después, en un error de cálculo, el gobierno impuso la reforma del sistema de seguridad social e inconstitucionalmente elevó la cuota patronal y la de los trabajadores, mientras se redujeron en un cinco por ciento las pensiones de los jubilados. Pero ya era público que los fondos del Inss han estado usándose en inversiones riesgosas, y que la institución ha inflado la nómina y los privilegios. El anuncio fue sin discusión previa. Fue un balde de agua fría. Fueron los estudiantes quienes volvieron a iniciar las protestas casi de inmediato.


Los estudiantes, esta vez con la presencia de algunos jubilados, fueron objeto de brutal represión, claramente dirigida a periodistas y algunos liderazgos ya más visibles en otras banderas como la del movimiento feminista. Grupos de choque armados de tubos los golpearon inmisericordemente, mientras les quitaban cámaras y teléfonos celulares. Todo fue filmado y divulgado por las redes sociales. Esta represión contra periodistas afectó a medios que han tenido actitud moderada con el gobierno, sin ruptura total con él, como Cien por Ciento Noticias y el Canal 23. El Canal 12 y emisoras locales fueron sacados del aire. Estos cierres provocaron una reacción en nuevos sectores, incluyendo los de la cúpula empresarial Cosep, que esta única vez no habían logrado consenso con el gobierno.


Esa represión rápidamente hizo crecer la protesta a niveles hasta ahora desconocidos durante el gobierno de Ortega y Murillo y se extendió territorialmente, incorporando a sectores populares: jubilados, gente desempleada, trabajadores por cuenta propia, obreros, principalmente jóvenes de las ciudades. Las marchas en los pueblos más alejados, como Santo Domingo, Rancho Grande, Camoapa, Catarina, Niquinohomo –cuna de Sandino–, han sido totalmente pacíficas, porque a estas no alcanzó a llegar la policía. En Niquinohomo unos mil manifestantes le quitaron la pañoleta rojinegra del Fsln al monumento de Sandino y le pusieron una pañoleta azul y blanca.


La multiplicación de focos de conflictos en León, Ocotal, Matagalpa, Masaya, en los pueblos Granada, Tipitapa, Estelí, Jinotepe, Diriamba, etcétera, obligó a la policía a reprimir directamente. Los grupos de choque no resolvían la situación. Empezaron los disparos de bombas lacrimógenas, balas de goma, y juntamente balas de plomo.
Los estudiantes de la Universidad Agraria y de Ingeniería después de un par de días fueron desarticulados. La policía penetró en los sagrados locales (según la ley de autonomía de 1958) y capturó a decenas, pero en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), ubicada entre barrios populares, la población levantó barricadas para proteger a centenares de estudiantes que se refugiaron en las aulas.


La brutalidad de la represión fue incrementándose. Otro fenómeno fue la dificultad del gobierno para masificar las contramarchas, porque parte de su fuerza no lo está respaldando y rechaza la represión. Por supuesto, hay que resaltar que la gente, para defenderse, rápidamente pasó de las movilizaciones a la construcción de barricadas para impedir el paso de la policía.


Pero la mayor parte de los que protestan son, como es lógico en un país con una clase media muy pequeña, la gente del pueblo trabajador, artesanos, obreros, y del sector informal (que es el más grande en Nicaragua, 70 por ciento). Es interesante que el movimiento estudiantil, que había estado cooptado y controlado por el gobierno, se les fue de las manos, y ya se han escuchado pronunciamientos conjuntos de estudiantes reclamando la real autonomía universitaria, suprimida de facto. Las fuerzas movilizadas provienen de todas las tendencias políticas: sandinistas, liberales, conservadoras, y la mayoría, como siempre, sin partido.


Es de mucha importancia que las fuerzas de izquierda, de centroizquierda, y gente progresista de todas partes entiendan que ni Ortega es Chávez ni Nicaragua es Venezuela, y no debe hacerse una traslación mecánica del movimiento venezolano contra Maduro y lo que acontece hoy en Nicaragua. Aquí la derecha económica y política, el capital, en una sola palabra, es quien gobierna junto a Ortega. Es el modelo de alianza público-privado que aplaude la derecha mundial, el Fmi, el Banco Mundial y las grandes corporaciones e inversionistas. Actualmente el 96 por ciento del Pbi de Nicaragua proviene del sector privado. Es decir que este gobierno terminó de aniquilar lo que quedaba de propiedad social, en forma estatal y de cooperativas, y ha dejado al país sin riqueza pública.


Aquí la derecha y el gobierno son la misma cosa. La de los banqueros y Ortega es la alianza que nos gobierna por más de una década. Aquí no hay medios “imperialistas”, porque como dijimos, casi todos son de Ortega y sus socios. Aquí la mayor parte de los fondos gringos son especialmente los que recibe el gobierno, por su complicidad con la agenda de seguridad de Trump, atropellando y reprimiendo a los inmigrantes. Aquí el dinero está del lado del gobierno y sus aliados. La gente de estas protestas se está moviendo con sus propios recursos, como ocurrió con el movimiento campesino, que durante cuatro años ha sufragado sus marchas.


Tampoco hay grandes partidos de derecha liderando esto. Porque el orteguismo primero pactó con los partidos de derecha tradicionales, luego se vieron reducidos porque esa fuerza asumió la representación de los intereses de los sectores adinerados. A ellos, los millonarios, no les preocupa que el gobierno se autoproclame de izquierda, socialista o sandinista, siempre y cuando les garantice estabilidad a sus mezquinos intereses.


—¿Por qué justo esta reforma movilizó las protestas más grandes desde 2007?


—Aquí el pueblo, en particular la juventud pasó en un solo movimiento, de una exigencia social a demandas por la democracia y las libertades ciudadanas y políticas, como resultado de un acumulado de molestias y de la represión. La represión, con jóvenes heridos, capturados y muertos, provocó tal indignación que se perdió el miedo, y rápidamente se redescubrió el poder de los sectores populares movilizados.


Algunos me preguntan “¿quién dirige?”. Dirige el anonimato del pueblo sublevado que tiene miles de rostros y figuras. Aquí hoy –y ojala así siga–, no hay dirigentes de partidos ni caudillos. Sólo pueblo movilizado.


—¿Piensa que las movilizaciones abren una nueva oportunidad para cambios?


—Claro que sí. Pero debemos estar claros que siempre los movimientos populares, y más los espontáneos, si no logran un nivel de organización y continuidad, tienden a ser disputados por las fuerzas políticas con propósitos electorales. Pero viendo los peligros para la vida, para la seguridad de tanta gente, las diferentes fuerzas que respaldamos este movimiento debemos deponer intereses mezquinos y trabajar más bien alrededor de puntos mínimos que unan a todos los nicaragüenses. Una agenda construida por nosotros mismos, sin injerencias extranjeras. La política nicaragüense históricamente ha sido mediada por la injerencia, en especial de los estadounidenses. Los políticos históricamente se disputaban el respaldo y la bendición de los gringos. Eso debe acabar, pues sólo males ha dejado a Nicaragua. Debemos ser capaces de diseñar nuestro propio país sin intervenciones. Pero no todos piensan así. Por eso hay que dar la pelea junto a la gente, y apostar a que los resultados no sean más de lo mismo: más capitalismo, más entreguismo y extractivismo que acaba con los recursos y depreda la naturaleza. Que Nicaragua no sea el reinado de los capitales extranjeros, que sea para los nicaragüenses. Que seamos capaces de construir una masa crítica que no se conforme sólo con que se cambien las caras en el gobierno sino que se abran posibilidades de un modelo distinto de sociedad. Es una farsa que el progreso sólo es posible con el mercado y el capital.


—¿Podría haber cambios hacia la izquierda?


—En Nicaragua la palabra está desprestigiada desde que Ortega y sus serviles se autocalifican de izquierda, antiimperialistas y revolucionarios. Lastimosamente también el término sandinista. Por ello hay jóvenes que han quemado la bandera rojinegra. No porque no reconozcan a Sandino, o la lucha sandinista heroica de los años sesenta y setenta.


Para nosotros, que desde nuestra adolescencia estamos luchando bajo los principios, valores y programa del sandinismo de Carlos Fonseca, no deja de ser doloroso. Pero tenemos que entender que estos jóvenes identifican esa bandera con el gobierno que abominan. Ya habrá un tiempo de rescatar la integralidad de Sandino, de Carlos Fonseca, de hacer la lectura correcta de su ideario. Ya hay muchos que entienden que, para el orteguismo, el sandinismo terminó siendo sólo un nombre que ocupan para engañar a una parte del pueblo, una bandera electoral vaciada de contenido real de cambios. Tenemos que rescatar la bandera rojinegra. Es decir la auténtica, la de Sandino, pero no para ninguna otra fuerza partidista, sino para la nación entera, ya que Sandino es uno de los símbolos más importantes de nuestra identidad. Mientras tanto, miles de sandinistas, de distintas generaciones, algunos ya “viejucos”, acompañamos desde distintas trincheras estas luchas que nos llenan de esperanza. Se ha cumplido el sueño del padre Fernando Cardenal. “Yo sueño aquel día en que los jóvenes vuelvan a las calles a hacer Historia.”


(Brecha reproduce fragmentos de la entrevista original con la autorización de la entrevistada.)

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Viernes, 20 Abril 2018 08:46

Protesta estudiantil contra Piñera

Protesta estudiantil contra Piñera

Miles de estudiantes y profesores realizaron ayer una masiva manifestación en Chile, en la primera protesta desde que asumió el presidente conservador Sebastián Piñera y que concluyó con algunos incidentes y detenidos tras enfrentamientos con la policía.

La marcha fue convocada por la Confederación Nacional de Estudiantes de Chile (Confech) para exigir el fin del lucro en la educación, entre otras demandas. Los jóvenes consideran que la educación superior sigue convertida en un negocio y denuncian que miles de estudiantes y sus familias están endeudados con la banca, a la que se ven obligados a acudir para educarse. “Las exigencias del movimiento estudiantil siguen vigentes y siguen siendo las mismas”, dijo Sandra Beltrami, una de las voceras de la Confech. “Queremos estar en las aulas, queremos tener clases, queremos estudiar una carrera para así ser alguien en la vida y tener una profesión como muchas personas en este país, y no lo podemos hacer porque sigue existiendo el lucro en Chile”, agregó la dirigente.


Los organizadores estimaron en unos 120.000 los participantes en la manifestación que se realizó por las calles céntricas de la capital Santiago de Chile, mientras la Intendencia la fijó en unas 30.000 personas. Protestas similares tuvieron lugar en las principales ciudades del país.


En la Alameda, la principal avenida de Santiago, estudiantes universitarios y secundarios entonaron cánticos ofensivos hacia Piñera, el fallecido exdictador Augusto Pinochet y el actual ministro de Educación, Gerardo Varela. En una de las esquinas de la Alameda, donde los organizadores habían montado un escenario para los discursos de cierre de la marcha, un pequeño grupo de manifestantes lanzó piedras contra efectivos de Carabineros, que respondieron con el lanzamiento de agua y gases lacrimógenos. Entre los motivos de la protesta figuró la resolución del Tribunal Constitucional que semanas atrás declaró inconstitucional el artículo de la Ley de Educación Superior que prohibía a personas jurídicas con fines de lucro controlar una institución educativa.


También el reciente anuncio de Varela de que el gobierno retirará la iniciativa que la presidenta Michelle Bachelet envió al Congreso pocos días antes de ser sucedida por Piñera, con la intención de reformar un sistema de financiamiento de las carreras universitarias que permite que los alumnos se endeuden hasta por 20 años para cursarlas.


Piñera presentó el lunes pasado un proyecto de ley que busca extender a partir de 2019 la gratuidad en la educación a las familias más vulnerables..

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Cinco palestinos muertos y 356 heridos en la frontera de Gaza en las protestas de 'La Marcha del Retorno'

Cinco palestinos han muerto y 356 han resultado heridos en incidentes con efectivos israelíes en la frontera entre Gaza e Israel en la mañana de este viernes en la protesta denominada Marcha del Retorno, convocada por Hamás con motivo de la conmemoración este viernes del Día de la Tierra.

Unas 17.000 personas se acercaron a la divisoria en cinco puntos de la Franja. El Ejército israelí ha respondido con gases lacrimógenos y munición real contra los que se aproximaron a la verja más de lo permitido.


Según confirmó a Efe el portavoz del Ministerio de Salud en Gaza, Ashraf al Qedra, un palestino de 27 años murió esta mañana temprano por disparos de los soldados israelíes cerca de la frontera en el sur este la ciudad de Jan Yunis, mientras que otro fue herido. Más tarde, tras iniciarse la manifestación masiva con miles de personas caminando hacia seis puntos de la frontera, otros cuatro palestinos murieron y 356 resultaron heridos por fuego israelí en confrontaciones violentas, aseguró el portavoz.


Uno de ellos murió en el este de Yabalia (norte de Gaza) de un disparo en el abdomen, otros dos perdieron la vida al este de Rafah (sur de Gaza) por disparos en la cabeza, mientras el cuarto, de 16 años, pereció también de disparos en el norte del territorio a primera hora de la tarde.


Según señalaron a Efe los testigos, varios jóvenes palestinos lanzaron piedras contra los soldados israelíes, que dispararon gases lacrimógenos para dispersar a los miles de hombres, mujeres y niños que acudieron a seis puntos de la divisoria ondeando banderas palestinas en respuesta al llamamiento del movimiento Hamás para una participación masiva en las marchas de hoy.


Protestas hasta el 15 de mayo


El evento de protesta coincide Día de la Tierra, en que los palestinos recuerdan la muerte de seis árabes israelíes en Galilea, en el norte de Israel, en 1976 en protestas contra la confiscación de tierras.


El movimiento islamista Hamás ha instado a la población de Gaza a mantener la protesta con una sentada en tiendas de campaña hasta el próximo 15 de mayo, día de la Nakba (Catástrofe) en que los palestinos recuerdan su desposesión y exilio que supuso para ellos la creación de Israel en 1948.


El Ejército israelí señaló en un comunicado que "17.000 palestinos se manifiestan violentamente en cinco localidades diferente de la Franja de Gaza. Los manifestantes ruedan neumáticos en llamas, y lanzan bombas incendiarias y piedras a la valla de seguridad", mientras que las tropas del Ejército "responden con medios de dispersión y disparando contra los principales instigadores".


"Con un refuerzo en sus tropas, el Ejército israelí está preparado para responder a las manifestaciones violentas programadas en toda Gaza, si fuera necesario" indica la nota, la cual añade que "la organización terrorista Hamás pone en peligro las vidas de las gentes de Gaza y las utiliza par camuflar sus actividades terroristas".

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En Bogotá, trabajadores del Distrito Capital en defensa de sus derechos

No es común que los trabajadores de planta de la Alcaldía de Bogotá salgan a la calle para hacerse sentir. Pues bien, este 22 de marzo realizaron un mitin al frente del Palacio Liévano, sede de la administración capitalina. Allí, bien trajeados y dispuestos, cerca de 600 trabajadores y trabajadoras respondieron al llamado de las centrales y federaciones que los aglutinan. Su propósito: defender sus derechos laborales.


Los puntos de reivindicación que los motivaron a manifestarse frente a las narices de una de las alcaldías más desprestigiada de los últimos años, parten del hecho de que en el juzgado 51 administrativo de Bogotá cursa una Acción Popular con la cual pretenden despojar a todos los niveles de empleos asistenciales, técnicos, profesionales y directivos de: prima Técnico profesional (40% asignación básica), prima de junio de 37 días, prima de vacaciones de 37 días, reconocimiento por permanencia (18%), bonificación por servicios prestados, prima sectorial (2%), prima de desgaste y alto riesgo visual; gastos de representación, prima técnica médicos y odontólogos especializados del sector de salud medio tiempo, prima secretarial, afectación negativa de cesantías y liquidación de la pensión.


Un pliego en proceso. Es necesario recordar que desde el 28 de febrero las diferentes organizaciones sindicales del sector público, a lo largo y ancho del país, se encuentran en proceso de negociación colectiva, después de presentar pliegos regionales y municipales ante la respectiva administración de sus entidades, en cumplimiento de los Decretos 1092 de 2012 y 160 de 2014, que regulan los procedimientos de la negociación colectiva al interior de las entidades del Estado.


En el evento también hicieron presencia los concejales del Polo Manuel Sarmiento y Celio Nieves por medio de su asesora Elizabeth Fuentes, quienes en sus intervenciones se comprometieron en realizar un debate de control político en el Concejo Distrital contra la administración de Bogotá por sus diferentes incumplimientos con la sociedad capitalina, el reiterado remolino de aseveraciones falaces en que se envuelve la figura del Alcalde, así como la inconsistente ejecución de políticas no contempladas desde el inicio de su campaña, amañando incluso su proceso de revocatoria.


Hay que decir que la puesta en marcha de esta acción popular por parte de la alcaldía que encabeza Enrique Peñaloza es un acto claramente ofensivo que pretende el desmonte del régimen salarial y prestacional del cual gozan los trabajadores distritales, régimen logrado a partir de sus propias conquistas y de los acuerdos que desde el 2013 le disputan al gobierno; que aunque ya sobrepasan el 60 por ciento de incumplimiento, significan importantes mejoras en sus condiciones laborales desde que los trabajadores del sector estatal gozan del derecho de negociación. Esta ofensiva de la Alcaldía es un ataque más en contra del sindicalismo colombiano, tan golpeado desde hace más de 30 años por la violencia, la cooptación y la cultura antisindical fomentada históricamente por el poder hegemónico en Colombia.


Los trabajadores de la ciudad exigen el cumplimiento del acuerdo laboral estatal distrital, con la firma del decreto que regularice el régimen salarial y prestacional del Distrito Capital. Al tiempo que así actúan, suman fuerzas para volver a levantar propuestas que renueven el movimiento sindical, lo articulen con otras comunidades afectadas por este modelo de ciudad y proyecten en Bogotá un movimiento social fortalecido por la valía de todos los derechos que merecemos para habitarla con dignidad.

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Jueves, 15 Marzo 2018 06:02

Proceso constituyente feminista

Proceso constituyente feminista

El día 8 de Marzo lo que vivimos fue la cristalización de los análisis y estrategias que las mujeres*, de la mano del movimiento feminista, han llevado a cabo durante los últimos años.

En esta era de patriarcado neoliberal descentralizado, la lucha feminista es local y está globalmente coordinada. No hay nada mejor ante la unidad del patriarcado diversificado que la pluralidad del feminismo unido. El capitalismo financiero amplia el sector servicios, que, a diferencia del industrial, contribuye a la dispersión de la clase trabajadora, dejando al descubierto la necesidad de una lucha descentralizada, de reforzar una articulación multidimensional y de crear una confrontación asimétrica. El conflicto se expande, se ensancha, llega a todos lados: a las casas, las familias, los puestos de trabajo, las calles, los medios, los sindicatos, las empresas, los bares, las noches, las escuelas, los institutos, el comercio, las fronteras, el cielo y el infierno.

De todas formas, para saber a dónde vamos es importante recordar de dónde venimos, sobre todo en un sistema que nos prohíbe tener nuestra propia historia y genealogía. Es imprescindible recordar que nuestras abuelas, y en muchos casos nuestras madres, no tenían derecho a una cuenta corriente, a un convenio o a cobrar según los mejores convenios, a que el trabajo reproductivo, de cuidado y doméstico tuviera el estatus de “trabajo”, a ir a la universidad, a tener propiedades, a abortar o a divorciarse. Todo los derechos y capacidades colectivas obtenidas se han conseguido mediante la lucha, como muy bien nos han mostrado las trabajadoras de las residencias de Bizkaia. Al hecho de que, por ser mujeres, cobremos menos, trabajemos más, apenas gobernemos ni dirijamos nada, no tengamos nuestros planes industriales ni tecnológicos y el estado use lo que producimos para reproducir nuestra opresión, se le llama guerra contra las mujeres, no violencia contra las mujeres. Y hay que nombrarlo así, porque el término “guerra” implica violencia estructurada y estratégica, implica también que hay resistencia (muy importante) y que la intención de dominación es sistémica. Con el término de “guerra” pierde importancia la intención o el buenismo de hombres particulares y su posición de dominación o privilegio cobra relevancia. No es una guerra entre identidades, sino una guerra desequilibrada entre sujetos políticos dominadores y sujetos dominados.

Quienes quieran convertir esa guerra en concilio entre diferentes no son aliados, son los hermanos cotorros e izquierdistas de los que proclaman la convivencia pacífica entre la clase capitalista y la clase trabajadora. Y por eso el día 8 de Marzo gritábamos “Viva la lucha feminista” y no “Viva la pedagogía humanista”.

El capitalismo patriarcal ha cambiado el patriarcado feudal, porque además de mercantilizar y financiarizar las vidas, la dominación se lleva a cabo mediante mecanismos disciplinarios y biopolíticos asimétricos, que mediatizan la necropolítica patriarcal y la convierten en invisible en ciertos espacios mediante el pomposo discurso de la igualdad anecdótica y el antagonismo poliédrico y agonístico. Por eso se gritaba “Viva la lucha feminista” y no “Viva la equidad entre personas distintas”.

La pedagogía es siempre compañera potencial, pero nunca suficiente. Por eso crearon las mujeres anarquistas y comunistas del siglo XIX y XX grupos de lucha no mixtos. Por eso pusieron las sufragistas bombas a la propiedad privada de los señores. Por eso quemaban tiendas y se encadenaban a las instituciones. Por eso gritaban “Rise up, women, for the fight is hard and long” (“Levantate mujer que la lucha es dura y larga”).

Hay mucho que hacer a partir de ahora, autocrítica incluida. Pero como dice el poema, la frente alta, la mente clara y ninguna pista al enemigo.

A partir de ahora el proceso de deslegitimación y des-patriarcalización cogerá velocidad. Quienes digan que la revolución o la transformación política se ha de hacer con la complicidad, el permiso o la aceptación de los sujetos opresores o que solo hay un único sujeto (y eje) opresor, empezarán a perder autoridad y legitimidad. Igualmente la perderán aquellos que nos quieren convencer de que el empoderamiento que las mujeres hemos logrado desde la creación de las polis griegas se ha realizado mediante pedagogía y simpatía; o de que el tránsito del derecho romano y el derecho eclesiástico al constitucionalismo moderno se ha hecho dentro de la ley.
Y por eso gritábamos una y otra vez “Altxa emakumea, hautsi zure kateak….eta haien marko diskurtsiboa” (“Levántate mujer, rompe las cadenas… y su marco discursivo”).

A partir de ahora, nosotras decidiremos qué es pedagogía, qué antagonismo, qué es cuidar y qué epistemología patriarcal. El género y el sexo no son identidades culturales, son relaciones jerárquicas de poder político y económico. Nosotras definiremos qué es una clase, en base a nuestros objetivos. Nosotras decidiremos qué es democracia, en base a nuestras estrategias. Nosotras decidiremos qué es una huelga y qué índices y criterios usar, que para algo somos más de la mitad de la población. La lucha feminista tiene estrategias y tácticas plurales y diversas, contradictorias pero compatibles. Nosotras definimos qué es contradicción y qué compatibilidad. Quién es aliado y quién reproductor y engrasador del sistema, quién es cómplice y quien se niega a dejar sus privilegios a un lado para seguir siendo protagonista, en la política, en los medios, en la economía y en las redes sociales, donde la hemorragia verbal de los autodenominados aliados es muestra clara de su androcentrismo clínico.

Las mujeres*, de la mano del movimiento feminista, decidirá las pautas y el diseño del proceso constituyente que nos llevará a una República Feminista. Y con ese mismo objetivo han empezado a multiplicarse, por todos lados, los grupos no mixtos de mujeres: en los sindicatos, partidos, movimientos sociales, sector servicios, institutos, barrios y pueblos. Queremos gobernar (nuestros cuerpos y nuestra sociedad), y para ello es necesario poder de decisión, para lo cual es imprescindible conseguir derecho a veto, lo cual a su vez ha creado (y creará aún más) confrontación. Y por eso gritábamos “Viva la lucha, la lucha feminista”.

La misoginia estructurada de la televisión pública (y privada), los medios y la publicidad, el arte, la ciencia y el curriculum escolar no son más que la imagen histérica de las machocracias actuales. Mucho más invisible y discreta es la absoluta falta de voluntad de los hombres que copan las empresas, las instituciones y todo tipo de asociaciones, de apoyar y financiar el proceso de des-patriarcalización. El presupuesto de las políticas de igualdad y los recortes en los servicios públicos, la educación y la sanidad, no son un descuido, son las armas clásicas del patriarcado en la guerra contra las mujeres. Ahora, ya lo sabéis todos.

Quienes crean que la emancipación se puede lograr sin confrontación, que la politización es un regalo de la moral universalista y que la revolución, y por tanto, la creación de nuevos sujetos políticos ocurrirá mediante el cambio voluntario de la conciencia de los sujetos opresores, que se preparen.

 

Por JULE GOIKOETXEA


2018-03-15 07:31:00

 

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Publicado enSociedad