Los de Abajo. Primer cuarto de siglo sin rendirse

Llegan vivos y vivas y esto es su primera gran victoria. Cinco presidentes de la República con sus respectivas ofensivas y no pudieron con ellos. El sexto encabeza un despliegue silencioso con manifiesta indiferencia hacia quienes hace 25 años despertaron las conciencias de este país, y deja claro que para no pelearse con la historiaintentará, mínimo, el arrinconamiento, nada que no hayan probado otros con múltiples programas, pero amparándose en una legitimidad que se espera será vigilada y cuestionada por quienes extendieron su voto crítico y no un cheque en blanco.


Nada es personal. No se trata de un gobierno contra un grupo de sublevados que no coincide con la administración progresista de lo que queda de este país. El asunto es que el olvido, la marginación, la burla y el despojo hacia los pueblos indígenas (causas de un alzamiento que ni los más conservadores pusieron en duda) no se evaporaron con el cambio de sexenio. El neoindigenismo anunciado es una regresión de más de 50 años, justo el esquema de ventanilla contra el que se sublevaron no sólo ellos, sino todos los que se unieron en un grito histórico e inédito que hoy se quiere hacer a un lado. ¿Consultarlos para despojarlos? ¿Hacer una encuesta para ver qué tanto es tantito y hasta dónde? O ni eso.


Carlos Monsiváis, crítico y nunca incondicional ni de ellos ni de nadie, vio en Chiapas el sinónimo de la marginación extrema, y en ellos la rebelión por causas justas y la resistencia real al neoliberalismo. ¿Algo estructural ha cambiado un cuarto de siglo después? Trenes y zonas económicas, guardias nacionales y punto final para quienes hirieron de muerte al país entero. Y la denostación para quienes se opongan, sin preocuparse por diferenciar a la izquierda crítica y necesaria de la mezquindad y el neofascismo prianista que no pueden ser nombrados de otra manera, pues lo son.
Ignorarlos no los desa-parece. Pedirle permiso a la Madre Tierra para destriparla tampoco. Ungirse en copal e incienso no le da la venia. Larga vida para quienes hoy cumplen su primer cuarto de siglo sin rendirse. Ellos sí, con todo en contra.
www.desinformemonos.org
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enCultura
El miedo a los ‘chalecos amarillos’ sobrevuela la cumbre del clima de Katowice

Ministros y representantes políticos se esfuerzan por resaltar que la transición climática debe ser justa con los trabajadores

Los chalecos amarillos también han viajado hasta Polonia. O, al menos, el fantasma de ese descontento. El temor de los gobernantes a sufrir unas protestas como las de Francia, que tuvieron como uno de los desencadenantes la subida de las tasas de los carburantes más contaminantes, recorre la cumbre del clima de la ONU que se celebra en la ciudad polaca de Katowice, la llamada COP24.

Son continuas las referencias de los participantes a esas protestas y a la necesidad de darle una salida a los trabajadores que se vean afectados por la reconversión climática necesaria para eliminar los gases de efecto invernadero que están detrás del calentamiento global, según la mayoría de los científicos. Esa salida se engloba dentro del término "transición justa para los trabajadores", repetido una y otra vez en una cumbre que el viernes debería concluir tras dos semanas de negociaciones. Y los ministros y representantes políticos de la UE —donde el año que viene están previstas elecciones generales en nueve países, además de los comicios europeos— se muestran especialmente activos con este asunto.
"Es importante saber explicarle a la gente lo que debemos hacer", ha resaltado este miércoles la ministra de Sostenibilidad de Austria, Elisabeth Köstinger, al referirse a los chalecos amarillos. "La transición climática exige poner en marcha instrumentos para que sea justa", ha añadido el comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, el español Miguel Arias Cañete.

Desde mediados del siglo pasado los combustibles fósiles —el carbón, el petróleo y el gas— han sido en Occidente la sangre que ha alimentado un crecimiento continuado. Pero al quemar esos combustibles se liberan cada año miles de millones de toneladas dióxido de carbono que acumulan en su interior. El sector energético emite alrededor del 80% de los gases de efecto invernadero de la actividad humana y los combustibles fósiles son los responsables.


Por eso, esos combustibles están en entredicho. Y, por supuesto, los sectores basados en esos fósiles. "Se verán afectados el sector de la minería, la extracción de combustibles fósiles y el sector automovilístico", ha recordado Arias Cañete. "No solo será el carbón", advierte el comisario.


Pero lo cierto es que la lucha contra el cambio climático tiene en el punto de mira más inmediato el carbón. El rápido avance de las tecnologías renovables y el fuerte abaratamiento de sus costes ha dejado en entredicho la viabilidad de seguir quemando carbón para producir electricidad. Muchos países de la UE le están poniendo fecha al cierre de las centrales térmicas (entre 2025 y 2030) y las minas y el entramado legal construido desde Bruselas también conduce a eso.


Aunque también hay países que se resisten, como el anfitrión de esta cumbre: Polonia. Su ministro de Medio Ambiente, Henryk Kowalczyk, ha dejado claro este miércoles que su país no tiene la intención de desprenderse del carbón a corto plazo. "Gran parte de nuestra energía viene de los combustibles fósiles", ha recordado.


Polonia es, sin duda, el gran afectado por el cierre del carbón en la UE desde el punto de vista del empleo. En Europa se perderán de aquí a 2030 alrededor de dos tercios del empleo ligado al carbón (minas y centrales térmicas), lo que supone unos 160.000 puestos de trabajo, según un informe del Joint Research Centre (JRC), órgano científico que asesora a la Comisión Europea. Casi la mitad de los empleos de este sector en la UE están ahora en Polonia, de ahí la insistencia de este país en introducir continuas referencias a la transición justa en la cumbre de este año.

Por Manuel Planelles

Katowice 12 DIC 2018 - 13:53 COT
L

Publicado enInternacional
Siete reflexiones (libertarias) para apoyar la movilización estudiantil del 10 de octubre

1) El Estado constituye una forma fetichizada, falsa, de comunidad; conlleva la creación de un pueblo o nación que no se corresponde nunca con la multiplicidad, complejidad y extensión de las relaciones sociales. Es importante, por ende, no confundir lo público en general, ni lo común, con lo “público” estatal. Un aumento en el presupuesto para las universidades, obtenido a partir de la organización de estudiantes, trabajadores/as y docentes, es una manera de recuperar lo que el Estado nos roba (para nutrir y reproducir ciertos segmentos parasitarios de clase) a través de los impuestos, que, como su nombre lo indica, son impuestos mediante un ejercicio violento (donde el famoso tema weberiano del monopolio de la fuerza se ve necesariamente involucrado).


2) En la medida en que el aumento de presupuesto es una forma de devolverle ciertos “recursos” a la comunidad, la cual no debe ser confundida con el Estado, es importante que la gestión de ese dinero venga acompañada de un control efectivo mediante una combinación de formas de democracia participativa, directa, deliberativa y, en determinados asuntos, representativa.


3) En virtud de los puntos anteriores, la discusión de la financiación no puede ser desligada de la discusión sobre la democracia universitaria y la democracia en general.


4) No confundir la comunidad con el Estado implica también que los diversos grupos que intentamos reapropiarnos de lo que el Estado usurpa constantemente debemos articularnos con otros grupos que tratan de hacer algo análogo en terrenos diferentes: comunidades indígenas, campesinas, afro, de educación experimental y no institucional, etc.

5) La movilización, en consecuencia, no puede tener como objetivo la construcción de “un proyecto de país”, sino de diversos proyectos de comunidad articulados que sean capaces de rebasar las fronteras estatales. ¡La educación no pude seguir estando al servicio del Estado ni del Capital!


6) Si de reapropiarnos de la educación se trata, es de suma importancia que pensemos colectivamente cómo queremos formarnos (y/o deformarnos/transformarnos) y qué tipo de espacios físicos, técnicas, formas de organización, etc., implica eso.


7) Finalmente, no podemos dejar de lado la reapropiación de las instituciones privadas, que, como su nombre lo indica, nos privan constantemente de definir nuestra propia educación y sus objetivos. La articulación con dichas iniciativas es, asimismo, de vital relevancia.


¡Por dentro o por fuera de lo que hoy es “público” estatal, a moverse por lo que es de todas y todos!

 

Video relacionado

Crisis financiera universidad pública

https://youtu.be/C8ZHDehlU2k

Publicado enColombia
Viernes, 05 Octubre 2018 06:26

Edward W. Said: historietas

Edward W. Said: historietas

I. "No me acuerdo exactamente cuando leí mi primer cómic, pero me acuerdo bien qué tan liberado y subversivo me sentía con el resultado" (en: J. Sacco, Palestine, 2001, p. i-v). Tal vez algo inesperado para que venga de la boca de Edward W. Said (1935-2003), el gran estudioso y amante de "alta" literatura, académico cuyos conceptos entraron al lexicón de las ciencias sociales –e inauguraron toda una nueva rama: estudios poscoloniales– pero genial (¿o no...?) para conmemorar los 15 años de su muerte (25 de septiembre). No una cita de su Orientalismo (1978) que denunciaba lo racista y reduccionista del habitual discurso occidental acerca del "Oriente" o de Cultura e imperialismo (1993) que ampliaba este argumento enfatizando cómo los imperios siempre querían “silenciar a los ‘nativos’” –su ópera magna– sino de una "menor" introducción a una historieta –en sí misma un extraordinario ejemplo de periodismo en cómic– con "instantáneas dibujadas" que exponían la crueldad y cotidianidad de la ocupación israelí de su tierra: Palestina.

II. Será una de sus últimas conferencias. La leucemia que combatía por 12 años –y que consumió también a Fanon, otro gigante de la poscolonialidad– se estaba imponiendo. Y él como si nada: firme, vestido de manera inmaculada, bromeando. Entre varios otros temas expone el viejo punto de su análisis –que le traía críticas desde sus propias filas...–, el reconocimiento a la legitimidad de la pretensión sionista a Palestina (véase: Zionism from the standpoint of its victims, 1979). Pero precisa: esta es apenas "una de tantas pretensiones" que no sustituye a la árabe/palestina, y –mucho menos– justifica desposesión y desplazamiento. “Esto es muy importante: los judíos sí tienen una pretensión a Palestina. Nunca lo he negado. Pero esto no debe implicar decirle a un palestino ‘sabes qué, tienes que dejar tu casa porque esta tierra me la dio Dios hace 3 mil años y aunque yo venga de Polonia o Brooklyn tengo más derecho a ella que tú, así que ¡lárgate!’ Lo siento. Yo no acepto esta lógica” (The Walker-Ames Lecture, University of Washington, 8/5/03).

III. El otro día estaba viendo yo el speech del premier Benjamin Netanyahu en la ONU, que aparte de su eterno mensaje “ ceterum censeo Iran esse delendam” contenía una apasionante defensa de la Basic Law israelí (bit.ly/2Quv9dG) que convirtió oficialmente a Israel en "etnocracia" –un tipo de gobierno donde un grupo étnico (judíos) está por encima de los otros (palestinos-ciudadanos israelíes, drusos, etcétera), algo que existía ya en territorios ocupados, pero que ahora "llegó plenamente a casa"–, y pensando en este alegato pro-separación –para la cual por supuesto hay una palabra aparte (sic): apartheid– en la Meca (sic) del universalismo y humanismo (ONU), me acordé de Said. De cuando hace años fue invitado a un debate televisivo con el entonces embajador israelí ante la ONU –...Netanyahu– que “no sólo no quería sentarse conmigo en el mismo estudio, sino pidió estar en otro edificio con tal de sólo no quedar contaminado con mi presencia (…) una situación totalmente absurda” (Politics of dispossession, 1994, p. 113).

IV. Desde el comienzo de su involucramiento en la política –desde la Guerra de los Seis Días (1967)– y el inicio de la ocupación, Said subrayaba "la importancia de narrar sus propias historias" –un principio relevante para todos los pueblos colonizados– y de "hablar de su lado de la tragedia". En un imperdible ensayo (Permission to narrate, 1984) apuntaba a una "doble censura" en obra: el silenciar ciertas opiniones (la parcialidad pro-israelí de los medios, muy actual hoy día: bit.ly/2IA48T8) y la falta de una contranarrativa. No se cansaba de subrayar que los palestinos no sólo tenían su propia cultura, historia, actualidad y aspiraciones a la autodeterminación, sino que debían "saber contarlas", ya que –como apuntaba comentando su propio texto– "el significado político de puras imágenes de los israelíes bombardeando los campos de refugiados [o masacrando continuamente a Gaza, hoy por ejemplo] no se traduce en la idea de una patria palestina con la narrativa de expulsión y exilio detrás".

V. Y como "las imágenes no hablan por sí solas" –tal vez aquella historieta de Sacco impacta tanto porque no se nutre de puras imágenes/observaciones, sino de más de 100 entrevistas con palestinos e israelíes...– también la famosa foto de Said aventando una piedra durante un viaje a Líbano en 2000 que causó una tormenta mediática (vide: arriba) ya que supuestamente "atacaba a los soldados israelíes" igual requiere una nota de pie: "Allí no hubo nadie en frente...", contaba en una entrevista. "Era una competición entre mi hijo (Wadie) y yo: quién aventaba la piedra más lejos..." (algo captado oportunamente por un fotógrafo que los acompañaba). Pero a la vez, añadía Said –dado que justo tras 18 años acabó la brutal ocupación israelí de Líbano–, “también fue un acto de júbilo, un momento carnavalesco, un sentimiento liberatorio... de poder reunirse allí en Fatma Gate [frontera con Israel] y decir: ‘¡ganamos una!’” (Haaretz, 19/8/00). ¿Y el júbilo por el fin de la ocupación de Palestina, la más larga ocupación militar en la historia moderna: 51 años y contando...? ¿Para cuándo?

Por Maciek Wisniewski, periodista polaco

 

Publicado enInternacional
Miércoles, 12 Septiembre 2018 07:01

La juventud (no) es historia

La juventud (no) es historia

La historiadora Valeria Manzano analiza la actualidad de los jóvenes a medio siglo de las revueltas del 68

Aunque el Mayo Francés fue el emblema, durante la época se produjeron movilizaciones obrero-estudiantiles similares en más de cien ciudades. La investigadora analiza a qué se debió esa sincronía, por qué no hubo revolución y qué agenda proponen los jóvenes de hoy.

Para 1960, con un Estado de Bienestar rozagante y las matriculas escolares engordadas hasta estallar, los jóvenes dominaban una escena social que, por primera vez, los tenía como protagonistas. Los consumos culturales estaban a la orden del día (jeans, rock y twist), las sexualidades florecían y las novedades se acostumbraban a viajar más rápido a partir de la expansión de la TV. Al mismo tiempo, el triunfo de la Revolución Cubana y los procesos de descolonización en África y Asia parecían ubicar el mundo patas para arriba, en tiempos donde “nada ni nadie parecía permanecer en su lugar”.


Aunque el mayo francés será el fenómeno más recordado, en verdad, fueron más de cien las ciudades que, a lo largo y a lo ancho del globo, participaron con movilizaciones obrero-estudiantiles. La efervescencia social les indicaba a los jóvenes que estaban escribiendo la historia y que la liberación del sistema capitalista opresor estaba a la vuelta de la esquina. En 2018, a cincuenta años de ese ‘68 memorable y a cien años de la Reforma Universitaria, PáginaI12 conversó con Valeria Manzano –doctora en Historia Latinoamericana (Indiana University), docente en Unsam e investigadora del Conicet– para explorar las luces del pasado y analizar, en definitiva, lo que más importa: cuál es el rol de las juventudes en la actualidad, con la reinserción de los pibes y las pibas en la política a partir de una agenda feminista que marca el pulso.


–Se recuerda el mayo francés, pero en verdad fueron unas cien las ciudades de los distintos continentes que participaron con movilizaciones de estudiantes y trabajadores. ¿Por qué esa sincronía?


–La simultaneidad es clave para comprender las revueltas del ‘68. En verdad, se trata de un momento que despega un año antes y culmina un año después con la incorporación, por ejemplo, del mayo argentino del ‘69 (Cordobazo). Desde aquí, para analizar cómo se produjeron al mismo tiempo estos fenómenos tan similares y tan distintos a la vez, es fundamental conocer al sujeto social que los protagonizaba. Se trataba de estudiantes y trabajadores –generalmente– jóvenes.


–En este sentido, ¿lo que ocurrió en Francia se replicó en el resto de las naciones, o bien, no tienen mucho que ver?


–Pienso que las manifestaciones no son producto del efecto dominó. De hecho, las diversas ciudades que organizaban sus protestas no necesariamente emulaban lo que ocurría en Francia. En Latinoamérica, por ejemplo, no existen vasos comunicantes que relacionen las explosiones domésticas con las producidas en la otra orilla del Atlántico. En Europa, tal vez, funcione un poco distinto, ya que los liderazgos estudiantiles de países centrales –como Alemania, Inglaterra, Italia, Francia– construyeron canales efectivos de interconexión y organización.


–De modo que para comprender las causas de la sincronía hay que viajar más atrás en el tiempo. ¿En qué medida los acontecimientos y fenómenos de los ‘50 sirvieron para preparar la escena que vendría una década más tarde?


–Si bien se suele pensar que el ‘68 tiene un carácter fundacional, en la medida en que Francia parece inaugurar una nueva época y el desarrollo de nuevas subjetividades, existe una multiplicidad de transformaciones socioculturales y políticas que, en verdad, despegan en décadas anteriores. La expansión de la escolarización secundaria y universitaria funciona como caldo de cultivo y conlleva demandas antiautoritarias y de transformación curricular que atraviesa a todos los movimientos. De la misma manera, la explosión de las comunicaciones (con la expansión de la TV) habilita la diseminación de nuevos sentidos y significados (modas, estilos, pautas culturales) hacia públicos masivos juveniles. Los jóvenes comienzan a problematizar el lugar que se preveía para cada quien en la sociedad, en un marco de nuevas posibilidades de movilidad social ascendente.


–Como usted comenta en alguno de sus trabajos, eran épocas donde “nada ni nadie parecía permanecer en su lugar”...


–Exacto, era legítimo pensarlo así. Se tenía la percepción de que el cambio estaba próximo y, en efecto, era necesario prepararse de la mejor manera. Señalar que “los hijos iban a estar en mejores condiciones que los padres” era una frase típica que formaba parte del lenguaje de época y del sentido común. Eran tiempos en que se privilegiaba “la búsqueda del otro” político y cultural que se explicitaba en las vanguardias. Un ejemplo contracultural básico es la exploración por parte de Los Beatles, o bien, del propio Caetano Veloso, de la filosofía oriental así como de otros espacios a los que el público no estaba acostumbrado. En la política ocurre lo mismo, el panteón de héroes del ‘68 es de referentes tercermundistas: Ho Chí Minh, Che Guevara y Mao eran las figuras preferidas y más referenciadas.


–A pesar del carácter trasnacional de las revueltas, cada movilización tuvo sus propias características. Pienso en las diferencias entre el mayo francés y el Cordobazo: mientras la primera suele definirse como “más cultural”, la segunda sería “más política”.


–En Europa, el énfasis en la trama cultural del ‘68 es parte de una oleada interpretativa que se ha sedimentado. Desde mi perspectiva, en realidad estuvieron mucho más presentes los condimentos políticos de lo que se tiende a pensar cuando se recuperan los slogans más comunes como “La imaginación al poder”, o “debajo del asfalto está la playa”. En las propias formas de contracultura cotidianas emergían dimensiones políticas muy potentes. Además, no hay que olvidar los comités de acción obrero-estudiantil distribuidos por todo el territorio francés. Por otra parte, en las experiencias latinoamericanas de México, Uruguay y Argentina, la arista contracultural no está tan visible como sí lo está el lenguaje antiestatal y antiautoritario mediado por acciones políticas de confrontación.


–En apariencia, se trataba de un contexto en que la revolución parecía estar a la vuelta de la esquina. ¿Por qué no prosperó y se evaporó tan pronto?


–Existía una autorización social para pensar en el cambio, de manera que las transformaciones eran esperadas con entusiasmo y positividad. Más allá de la izquierda, que desde su existencia insistió en modificar el estado de cosas del capitalismo, se suman vectores fundamentales. La juventud, los pueblos descolonizados y las mujeres, a su turno, cuestionan la validez del sujeto universal. Todo el mundo empleaba el término “revolución”, incluso, el propio Onganía lo utilizó para denominar su irrupción en el gobierno. El problema fue que se cargó sobre los jóvenes todas las expectativas profundas de la modificación del statu quo y se clausuraron pronto a partir de derrotas políticas y de condiciones económicas internacionales desfavorables.


–La efervescencia pasa rápido.


–Tal cual. El plan de lucha y resistencia es más fácil de diseñar; el problema es qué hacer si la revolución triunfa. Además, por supuesto, no hay que olvidar que las aspiraciones revolucionarias culminaron con la acción estatal represiva. Mientras en Europa se desarrollaron fenómenos de cooptación estatal leves, en Latinoamérica la situación fue bastante más violenta con la feroz represión (por caso, Tlatelolco en México) y la implantación posterior de las dictaduras.


–¿Qué reflexión puede hacerse a cincuenta años? ¿Qué lugar ocupan las juventudes hoy?


–Durante los ‘90 se planteaba la declinación de la participación juvenil en la política y se advertía que los jóvenes activaban sus presencias a partir de producciones culturales en murgas, sociedades de fomento, clubes y otras formas de agregación barrial. En cambio, si observamos los últimos 15 años, se percibe un retorno masivo a organismos clásicos, como el movimiento estudiantil y los partidos políticos.


–Además, con una agenda renovada.


–Sí, claro. El activismo feminista, mediado por un lenguaje inclusivo que cuestiona las prácticas tradicionales de comunicación, desde las escuelas y en una multiplicidad de contextos marca un punto de inflexión muy importante. Al mismo tiempo, y a diferencia de lo que ocurría en los sesentas, hoy la juventud es estigmatizada y sus prácticas son cuestionadas en cada intervención pública y mediática. Por eso, en 2018, la participación juvenil se torna valiosa por partida doble, en la medida en que debe ser continuamente apoyada y robustecida.


Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enSociedad
Los presos de EEUU ponen fin a la huelga y presionan por su derecho al voto

 

• theguardian

Tras 19 días de protesta en las prisiones de todo el país, los organizadores de la protesta confían en el restablecimiento del voto para exconvictos como una forma de impulsar la reforma penitenciaria
La protesta comenzó el 21 de agosto y no se han conocido muchos detalles, pero desde Florida y Carolina del Sur hasta el Estado de Washington hay informes de huelgas de hambre

Ed Pilkington
10/09/2018 - 20:51h

Este domingo, coincidiendo con el aniversario del levantamiento de 1971 en la cárcel de Attica (norte del Estado de Nueva York), los reclusos de las superpobladas cárceles estadounidenses pusieron fin a una huelga nacional que tenía, entre otros objetivos, la recuperación del voto para seis millones de estadounidenses despojados de sus derechos democráticos.
La protesta comenzó el 21 de agosto y no se han conocido muchos detalles, pero desde Florida y Carolina del Sur hasta el Estado de Washington hay informes de huelgas de hambre, boicots a las instalaciones y presos que se negaban a trabajar.
Ahora que la huelga terminó, los organizadores esperan poder mantener el empuje y satisfacer sus demandas, la restauración del voto entre ellas. Estados Unidos es el país con más presos del mundo ( 2,3 millones de personas entre rejas) y las leyes de sus estados están entre las más severas por la privación del voto a la que someten a los exconvictos.
Según los datos del Brennan Center for Justice, en 34 estados se prohíbe votar a los expresidiarios en función de las condenas que hayan cumplido. Los Estados de Kentucky, Florida y Iowa expulsan para siempre del proceso democrático a cualquiera que haya cometido un delito grave.
Los reclusos han empezado a unirse en la campaña por el voto como una forma de avanzar en la reforma penitenciaria. Jailhouse Lawyers Speak, la red informal de mujeres y hombres encarcelados que se puso al frente de la huelga de prisiones, está liderando esa campaña.
Cuando comenzaron la protesta, los organizadores de la huelga presentaron 10 demandas. La décima decía así: "Los derechos de voto de todos los ciudadanos encarcelados... deben contar. Exigimos tener representación. Todas las voces son importantes".
Ciudadanos de segunda
Eddie, un preso que lleva cumplidos 13 de los 18 años a los que lo condenaron por robo a mano armada en Carolina del Sur, dice que cuando le den la libertad, en 2023, será condenado al ostracismo: "Pagaré impuestos pero no podré votar". Hablando con un teléfono clandestino desde su celda, Eddie dice que la privación del derecho al voto convierte a los prisioneros en ciudadanos de segunda clase. "Es una forma de decirme que no soy un ciudadano de verdad", dice. "No tendré ni voz ni voto en el proceso político, ni en los destinos de la nación".
Eddie, que ha pedido ocultar su nombre verdadero para evitar represalias de las autoridades, forma parte del equipo de Jailhouse Lawyers Speak que coordinó la huelga. Dice que en su cárcel la mayor parte de la protesta se centró en boicotear las instalaciones que generaban ingresos para el servicio penitenciario, como los economatos y las máquinas expendedoras de la sala de visitas. En su prisión también hubo una negativa generalizada a trabajar, como en otros penales de Carolina del Sur. Para los reclusos en huelga, la obligación de trabajar en la cárcel a cambio de un salario minúsculo, o de nada, es una forma de esclavitud del siglo XXI.
La reacción de las autoridades, dice Eddie, fue mantener en sus celdas a los reclusos de las prisiones de máxima seguridad de Carolina del Sur. "Suspendieron todos los entretenimientos para que estuviéramos en nuestras celdas literalmente los 7 días de la semana y las 24 horas del día", dice. "Devolvían nuestras cartas, amenazaban con aislamiento solitario a cualquier preso que fuera vinculado con la huelga, y pintaron de negro las ventanas de nuestras celdas para que no tuviéramos ni idea de si era de día o de noche".
Dice que la intimidación no logró desanimarles ni disuadirles de planificar acciones futuras. Entre ellas, dice, una de las principales se centrará en recuperar el derecho al voto.
Los prisioneros más activistas y los que organizaban la huelga han denunciado más medidas de represalia. Kevin Rashid Johnson, autor de un artículo de opinión que el periódico The Guardian publicó al inicio de la huelga de cárceles, fue citado para comparecer el 10 de septiembre ante las autoridades de la prisión estatal de Sussex en Waverly (Virginia), donde lo encerraron en régimen de aislamiento.
Las injusticias del sistema
A Johnson le dijeron que a lo mejor lo trasladaban a otro penal, repitiendo el patrón de traslados por todo el país que vienen siguiendo con él, de prisión en prisión: de Virginia a Orégano, a Texas, a Florida y, de regreso, a Virginia. "Es una forma de represalia", dice su abogado, Dustin McDaniel. "Las autoridades se resisten a su forma de exponer las injusticias del sistema y a que haga trabajo de educación política con el resto de prisioneros, lo trasladan para tratar de neutralizarlo".
Los líderes de la huelga están dispuestos a sufrir más represalias pero también están trabajando en la campaña para restaurar el derecho al voto. Janos Marton, de la American Civil Liberties Union Campaign for Smart Justice (una organización que aspira a reducir a la mitad el número de presos de Estados Unidos), dice que uno de los principales logros de los 19 días de protestas fue poner en el candelero la privación del derecho al voto que sufren las personas que han cometido delitos graves.
"La organización de la huelga en todos los estados ha unido en una voz a los presos, movilizándoles hasta un nivel que no habíamos visto antes", dice. "Tras el fin de la huelga, el impacto más tangible de esa voz amplificada es el impulso específico sobre [la recuperación de] el derecho al voto".
Es probable que la privación del voto para millones de prisioneros sea uno de los temas candentes en las elecciones legislativas de noviembre. Los votantes de Florida tendrán que contestar si quieren o no introducir una enmienda a la Constitución del Estado para devolver el derecho al voto a las personas con condenas por delitos graves siempre y cuando hayan cumplido sus sentencias y completado los períodos de libertad condicional.
Florida es tradicionalmente uno de los estados grandes donde el voto no está definido, lo que lo convierte en clave para decidir elecciones presidenciales. En 2016, Donald Trump ganó en Florida con una mayoría de solo 113.000 votos sobre Hillary Clinton. Si devolvieran los derechos de voto a los exconvictos, unos 1,5 millones de ciudadanos del Estado volverían a figurar en el censo electoral.
En otros estados, hay funcionarios del partido republicano aplicando con tanto celo las leyes de privación del voto que incluso algunos exreclusos han vuelto a la cárcel simplemente por tratar de votar. Crystal Mason vuelve a la prisión federal de Texas el 13 de septiembre para pasar allí 10 meses de encierro porque emitió un voto provisional (en Estados Unidos, si un ciudadano asegura que tiene derecho a votar, la mesa electoral recibe la papeleta de forma provisional para incluirla en el recuento una vez verificada la afirmación del votante) en las elecciones presidenciales de 2016. No sabía que, como exdelincuente, le habían prohibido votar.

 

Publicado enInternacional
Nicaragua se paraliza para exigir la libertad de los presos de Daniel Ortega

La huelga general convocada por la opositora Alianza Cívica y apoyada por la patronal logra un seguimiento masivo

La convocatoria de un cacerolazo doce de la noche del jueves al viernes marcó el inicio del tercer paro nacional en Nicaragua convocado para presionar al Gobierno de Daniel Ortega. Esta vez con la intención de exigir la liberación de centenares de personas apresadas por participar en las manifestaciones que desde abril exigen que el exguerrillero sandinista deje el poder. La huelga fue respaldada por la patronal, que instó a todas las empresas a echar el cierre durante 24 horas. Aunque hubo pequeños negocios que decidieron abrir sus puertas, el gran comercio, las franquicias internacionales, la banca y grandes compañías se unieron al paro. A media tarde de este viernes, la capital, Managua era una ciudad desolada.

El paro fue convocado por la opositora Alianza Cívica, la organización creada bajo la mediación de la Iglesia y que reúne a empresarios, estudiantes universitarios, sindicalistas, líderes campesinos, y académicos con el fin de negociar con el Gobierno una salida a la crisis política que ha dejado ya centenares de muertos, miles de heridos y un importante éxodo de nicaragüenses. Inicialmente, el trabajo de esta Alianza parecía limitarse a las negociaciones en el marco del llamado Diálogo Nacional. Pero con el recrudecimiento de la represión contra las manifestaciones pacíficas por parte del Ejecutivo de Ortega, la organización —que ha tratado de ejercer de freno a la deriva autoritaria del mandatario— ha recibido la crítica de algunos sectores de la sociedad que la acusan de falta de beligerancia.

La convocatoria de una huelga general era una de las principales demandas sociales a los miembros de la Alianza, como forma de presión extrema al régimen de Ortega, que enfrenta el deterioro de la economía tras casi cinco meses de crisis. Economistas consultados por este diario calculan que un día de parálisis de la actividad económica genera pérdidas cercanas a los 38 millones de dólares, además de una merma en la recaudación fiscal, uno de las principales fuentes de ingresos del Estado, que ha tenido que recortar su presupuesto por el orden de los 200 millones de dólares.

“Estamos frente a un régimen que no entiende de razones”, dice Azahalea Solís, abogada constitucionalista y uno de los rostros más visibles de la Alianza Cívica. “Aquí a las personas los raptan paramilitares, los capturan sin orden judicial, hay un enorme rosario de abusos en los que se violentan las garantías legales de los detenidos”.
Nuevas detenciones
Los nicaragüenses despiertan cada día con noticias de nuevas detenciones. Las personas apresadas son líderes del movimiento estudiantil que le planta cara a Ortega, médicos, profesores, activistas o cualquiera que haya participado activamente en las manifestaciones contra el régimen. Son detenidos por oficiales de Policía con apoyo de grupos irregulares fuertemente armados, que en Nicaragua son identificados como paramilitares por organizaciones de derechos humanos, pero que Ortega ha llamado “policía voluntaria”. Estas personas son trasladas a las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocidas popularmente como El Chipote y denunciadas como centro de torturas y se les imputan cargos relacionados a terrorismo. El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) calcula más de 400 personas han sido encarceladas en el marco de las protestas.

El joven Edwin Carcache fue apresado el martes. Forma parte del movimiento estudiantil y de la Alianza Cívica y era una de las caras más visibles de las protestas. Alentaba a los manifestantes en las marchas, megáfono en mano, gritando consignas contra el Gobierno de Ortega. Larguirucho, risueño y decidido, se le conocía por llevar siempre un sombrero con los colores de las bandera de Nicaragua. Fue uno de los estudiantes atrincherados en la Universidad Politécnica (UPOLI), una de las primeras en revelarse contra el Gobierno. Su detención conmocionó al país.
A Carcache —que fue detenido junto a otras cinco personas que más tarde fueron liberadas— las autoridades lo señalan de ser el líder de una banda “terrorista” y lo acusan por al menos ocho delitos: tenencia ilegal de armas de fuego, tentativa de homicidio e incendio en perjuicio del Estado. “Mi hijo es inocente, su único delito ha sido alzar la voz en las marchas, tomar un micrófono y denunciar a este régimen”, se reafirmaba el jueves Mercedes Dávila, madre del estudiante, en conversación con este diario.

Carcache es otro de los miembros de la Alianza Cívica apresados por el Gobierno. A inicios de julio fueron detenidos los líderes campesinos Medardo Mairena y Pedro Mena, que son acusados por el asesinato de cuatro policías en una lejana localidad del sur de Nicaragua. La Alianza también ha informado de amenazas de captura contra otros de sus miembros.

Por estas detenciones, consideradas ilegales, la Alianza Cívica convocó a la huelga general del viernes, que fue respaldada por el Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), la principal cámara empresarial del país. Managua y las principales ciudades del país lucían casi vacías y sus comercios cerrados, aunque el Gobierno intentó demostrar normalidad convocando a sus simpatizantes y trabajadores del Estado a ferias de alimentos y artesanías y obligando a todas las instituciones a mantener abiertas sus puertas y la circulación del transporte público. Millones de nicaragüenses, sin embargo, se mantuvieron encerrados en sus casas a la espera de que llegara la media noche y unirse a un “cacerolazo” que diera por concluida la huelga general, la enésima medida de presión para exigir el fin del Gobierno de Ortega. El mandatario, pese a todo, se mantiene atornillado en el poder.

Publicado enInternacional
Miércoles, 22 Agosto 2018 07:38

Megadevaluación y paro general

Venezolanos hacen cola en cajeros automáticos, donde pudieron sacar hasta 10 bolívares soberanos.

Los nuevos billetes del bolívar soberano comenzaron a ser entregados por los cajeros automáticos, que permiten sacar hasta 10 bolívares soberanos por día, equivalentes a un millón de bolívares fuertes (aproximadamente a 1,66 dólar).

 

Los venezolanos estrenaron ayer los billetes de su nueva moneda, el bolívar soberano, en reemplazo del bolívar fuerte. Sin embargo, la jornada de estreno fue de paralización parcial debido a una huelga general convocada por la oposición en rechazo al polémico plan económico del presidente Nicolás Maduro y, por otro lado, contramarchas en respaldo de las medidas.

Los nuevos billetes del bolívar soberano comenzaron a ser entregados por los cajeros automáticos, que permiten sacar hasta 10 bolívares soberanos por día, equivalentes a un millón de bolívares fuertes (aproximadamente a 1,66 dólar). Aunque oficialmente ya se realizó el cambio monetario, por el momento convivirán ambas monedas.


La reconversión se hizo en medio de una hiperinflación que escala a más de 100 por ciento al mes (algunas estimaciones proyectan que este año será de 82,000 por ciento) y es la primera medida de un nuevo plan económico de Maduro que incluirá también aumentar a niveles internacionales el precio de la nafta, la más barata del mundo. El plan además establece la liberación del mercado cambiario, el incremento del impuesto al valor agregado de un 12 a un 16 por ciento y un drástico aumento del salario mínimo nacional, que pasó de cinco millones a 160 millones de bolívares fuertes o 1600 soberanos (unos 26,6 dólares).
Según Naciones Unidas, 2,3 millones de ciudadanos abandonaron el país desde que la crisis se hizo insostenible. Una encuesta elaborada por la empresa Consultores 21 informa de que desde 1999 a diciembre del 2017 se habían ido 4.091.717 venezolanos, sobre una población de unos 30 millones. Stéphane Dujarric, el portavoz del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha asegurado que 1,3 millones de los venezolanos que abandonaron el país están desnutridos.


La oposición llamó a responderle al plan de Maduro con una huelga general ayer que fue acatada parcialmente, con comercios cerrados y menos transporte público circulando. El dirigente opositor Andrés Velásquez, uno de los principales convocantes, dijo en un primer informe que la huelga fue acatada por alrededor del 60 por ciento del país, con unas regiones más activas que otras. “Creo que hemos tenido una respuesta positiva, importante, y esto sigue en pleno desarrollo. El régimen dice que el pueblo se la tiene que calar (aguantar), porque a eso apuesta, al miedo. Estamos viendo que el pueblo no se deja, que se pone de pie, que protesta y rechaza y le dice ‘no’ a esta estafa de Maduro”, señaló en una rueda de prensa.


Velásquez señaló, además, que las medidas de Maduro no han detenido el ritmo de la inflación, pues afirmó que los precios se han duplicado en apenas días desde que el presidente anunció varias decisiones el viernes pasado. “No es verdad que es un plan de recuperación económica, estas medidas hunden más al pueblo y son medidas dentro de la lógica criminal con la que actúa el régimen, una lógica que beneficia a las mafias. Hoy el país está enviando un mensaje. Sin bien es cierto que la paralización no es total, la gente está cumpliendo el paro que hemos convocado”, aseveró el dirigente opositor. “Este esfuerzo que hoy se inicia va a tener su clímax en la convocatoria a una huelga nacional por tiempo indefinido para resolver esto”, recalcó, además, Velásquez.


En respuesta al paro convocado por la oposición, los ciudadanos que respaldan al gobierno de Maduro marcharon ayer en el oeste de Caracas para apoyar las medidas económicas decretadas por el mandatario. Varios cientos de personas se concentraron en la avenida Libertador, en el centro de la capital venezolana, y caminaron al palacio presidencial de Miraflores, donde, esta vez, Maduro tampoco salió a recibir a los manifestantes


“Las personas se han volcado a las calles a defender este programa de recuperación, al Gobierno y a su presidente”, dijo el Ministro de Comunicación venezolano, Jorge Rodríguez, en rueda de prensa.

 

Publicado enInternacional
No es fácil generar tanto rechazo social

El laborismo, colectivos feministas, Amnistía Internacional, grupos latinos, antirracistas, ecologistas, gays, trans, activistas contra la tortura en Guantánamo salen a la calle.

 

Desde Londres

 

Trump lo hizo. No es fácil congregar cientos de miles de personas en Londres y otras ciudades del Reino Unido. Los británicos no se expresan con mucha frecuencia en las calles: lo dejan para las grandes ocasiones. Contra la guerra en Irak en 2003 salieron un millón de personas a la calle. Contra Donald Trump superaron las 200 mil, según el The Sun, así que bien podrían ser unos cuantos más dada la bajísima simpatía que el tabloide de Ruppert Murdoch siente por estas protestas.

El abanico de razones para salir a la calle era muy amplio y tenían al presidente estadounidense de denominador común. El laborismo, colectivos feministas, Amnistía Internacional, grupos latinos, antirracistas, ecologistas, gays, trans, organizaciones contra la tortura en Guantánamo y una inmensa multitud que fue por su cuenta enarbolaban pancartas a favor de una Palestina libre, contra el negacionismo climático, por los derechos humanos y de los niños, contra la Islamofobia y el racismo, contra el muro con México y su interferencia en la política interna de otros países, contra la misoginia y las fake news: Trump lo hizo.

En el cielo de Londres estaba el muñeco inflable de la discordia entre Donald Trump y el alcalde de Londres de origen musulmán, Sadiq Khan. El Bebé Trump naranja con pañal y un celular en la mano derecha sobrevoló el centro de la capital inglesa para disgusto de Trump que se ha cruzado públicamente varias veces con Khan: la condición de musulmán del alcalde seguramente no ayuda.

El líder del Laborismo, Jeremy Corbyn, su antecesor, Ed Miliband, dirigentes políticos y sindicales, Bianca Jagger en nombre de organizaciones de derechos humanos participaron de la protesta que partió a las dos de la tarde del edificio de la BBC, cerca de Oxford Street y se dirigió a Trafalgar Square mientras que grupos feministas tomaron la misma ruta, unas tres horas antes.

“Estoy en contra de todo lo que representa. El racismo, la falta de comprensión y empatía con otros países y gente, la idea de que es America First y nada más importa”, dijo Keith Watts del condado de Wiltshire, a 100 kilómetros de Londres. Una irlandesa, Lynn Cork, de unos 45 años, se centró en esa alquimia subjetiva que encarna la persona de Trump y sus políticas. “Su oposición a los derechos humanos, a inmigrantes, su tratamiento de mexicanos, ni qué hablar de su actitud ante las mujeres: es un personaje despreciable”. Un australiano que hace décadas vive en el Reino Unido, Peter, añadió a esta lista “cómo se concentra en el uno por ciento de los más ricos, es lo único que le importa, si yo fuera más joven estaría por una revolución”. Una mujer de origen indio, Mary, que vive en la bella ciudad pre-románica de Bath, tenía en su cartel todos los calificativos que le reprochaba al presidente: “racist, liar, troll, adulterer, pussy grabber”. “No tiene nada de lo que debería tener un líder. Es una vergüenza humana”, dijo a Pagina/12. Su marido, inglés, aprobaba con la cabeza.

Otros, como la musulmana británica Isha de “Campaign against Torture in Guantánamo”, recordaban que Trump representa una continuidad y una profundización de la política seguida por sus predecesores. “Pasaron más de 16 años y todavía hay 40 presos en Guantánamo. Estados Unidos no quiere llevarlos a juicio y mucho menos liberarlos porque muchos fueron tan salvajemente torturados que tienen miedo de que hagan una denuncia pública de lo que han hecho”, le dijo a PáginaI12.

La nutrida columna de los Latinx Bloc Against Trump congregaba 17 grupos latinoamericanos, entre ellos la Argentina Solidarity Campaign, Free Lula, el movimiento Ecuador en el Reino Unido y el Gran Polo Patriótico de Venezuela. “Estamos marchando contra las políticas migratorias, racistas, xenófobas, las intervenciones militares en América Latina, la extracción salvaje de nuestros bienes naturales, además del discurso y práctica misógina de Trump. Y queremos pronunciarnos contra el establecimiento de una base militar estadounidense en Neuquén disfrazada de base humanitaria”, dijo a PáginaI12 Martina Rodríguez de la Argentina Solidarity Campaign.

Otra organización de solidaridad con Argentina, la Action for Argentina, recientemente formada, se encontraba en la Trafalgar Square. “No nos podemos quedar con los brazos cruzados ante un presidente que no solo representa un país que se ha aprovechado de América Latina sino que sigue haciéndolo con políticas neoliberales y que piensa que es justificado meter a niños en jaulas”, señaló Hannah Brown de la Action for Argentina.

Entre el grupo, pero no parte de él, se encontraba Samuel Tarry, ex responsable de campañas de Jeremy Corbyn. “Estoy marchando con mi hijo que es mestizo porque estoy contra el racismo y el fascismo. No hay otra manera de describir la conducta de Trump cuando pone a niños en jaulas. La mayoría de los británicos estamos contra Trump y su racismo y misoginia”, dijo Tarry.

Publicado enInternacional
Wikipedia cierra en protesta por la reforma de la ley de derechos de autor en la Unión Europea

La enciclopedia digital mantendrá bloqueados sus contenidos hasta mañana a las doce del mediodía, cuando el texto se votará en el Parlamento Europeo

Estrasburgo / Madrid 4 JUL 2018 - 08:20 COT

La propuesta de reforma de la directiva europea sobre derechos de autor, que se votará mañana, 5 de julio, a las doce del mediodía en el Parlamento Europeo, ha sido recibida con hostilidad por la Fundación Wikimedia, organización sin ánimo de lucro que promueve la enciclopedia digital Wikipedia. Como protesta ante ella, de hecho, ha anunciado en un comunicado que su portal de contenidos permanecerá cerrado a lo largo de todo el miércoles y hasta la hora de la votación. La propuesta, más en general, ha desatado polémicas feroces que trascienden el Parlamento Europeo: asociaciones de creadores, discográficas, colosos digitales como Google o Facebook, activistas de la libertad en Internet, académicos o gurús llevan meses defendiendo sus argumentos a favor o en contra de la reforma, y atacando sin piedad el bando contrario. Todo, con tal de condicionar el incierto voto de mañana jueves en Estrasburgo. 

La comunidad española de Wikipedia afirma en su comunicado que esta propuesta, de aprobarse, "dañaría significativamente la Internet abierta que hoy conocemos", al "amenazar la libertad en línea e imponer nuevos filtros, barreras y restricciones para acceder a la web". Aseguran que, de aprobarse en su versión actual, esta iniciativa provocaría que "acciones como compartir una noticia en redes sociales o acceder a ella a través de un motor de búsqueda se harían más complicadas en Internet", y que incluso "la propia Wikipedia estaría en riesgo".


Dicha reforma ha generado grandes controversias en torno a dos artículos de la directiva, el 11 y el 13, los cuales gestionan cuestiones como el derecho de los editores de medios a ser pagados cuando se emplean fragmentos de sus publicaciones y la creación de un filtro frente a la agregación de contenidos que violen los derechos de autor. Más consenso parece reinar sobre los artículos 14, 15 y 16, que refuerzan a los autores frente a los intermediarios que gestionan sus obras (como productores audiovisuales, discográficas o editores): la UE pide más transparencia, una retribución más justa para los creadores y proporciona a estos más facilidad para llegar a un arbitraje o retirar los derechos de explotación en el caso de no estar conforme con la gestión del intermediario.


Los principales eurodiputados responsables de la iniciativa han asegurado hoy en una rueda de prensa que "Wikipedia se equivoca, pues esta propuesta tan solo afectaría a páginas web con propósito comercial". De todos modos, la edición francesa y la italiana de la enciclopedia digital también han cerrado temporalmente a modo de protesta.


Pero la iniciativa tiene también detractores en la Cámara europea. "Esta normativa no comprende en absoluto internet. Si hasta la Wikipedia decide cerrar, algo que no hace a menudo, por no decir nunca, significa que algo importante está en riesgo", ha comentado Julia Reda, eurodiputada del Partido Pirata. Además, ha añadido, esto es un incordio para los eurodiputados: "Todos la usamos mucho".


 Se salvan los memes: el Parlamento Europeo vota contra la directiva de Copyright

El Parlamento Europeo rechaza la Directiva con la que se pretendía limitar el uso de materiales con copyright en internet.

 

 Por: REDACCIÓN EL SALTO

2018-07-05 12:13:00


Han movilizado a figuras como Tim Berners-Lee, uno de los creadores de internet, al equipo de Wikipedia o al autor Neil Gaiman. Y han ganado. Pasadas las 12 del mediodía, el pleno del Parlamento Europeo ha rechazado el mandato sobre la Directiva del Copyright propuesta por el comité de Asuntos Jurídicos y su polémico artículo 13. Un artículo que, según el comité 

“obliga a los proveedores de servicios de la sociedad de información que almacenan y dan acceso a grandes cantidades de obras y otras prestaciones cargadas por sus usuarios a tomar medidas adecuadas y proporcionadas para garantizar el funcionamiento de los acuerdos celebrados con titulares de los derechos y para impedir la disponibilidad en sus servicios de contenidos identificados por los titulares de derechos en colaboración con los proveedores de servicios”.


Tras una campaña digital basada en la defensa de la libertad de expresión, la directiva, que suponía el principio del fin de uso de fotos, audios y vídeos con copyright para la mezcla, remezcla y tuneado, queda rechazada con 318 votos en contra y 278 a favor.


Además del citado artículo 13, también se ha rechazado el 11, la llamada "link tax", cuya intención era “proteger a las publicaciones de prensa en lo relativo a los usos digitales”, pero que, según sus detractores, puede suponer una serie cortapisa a enlaces a prensa en páginas como Wikipedia. Esta enciclopedia ha llevado a cabo una campaña contra la directiva y a favor de un "debate más amplio" entre la ciudadanía.

En concreto, se votaba el llamado uploadfilter —filtro para los materiales subidos a la web—, un “embudo” digital por el que los creadores de contenidos tendrían la potestad de eliminar contenidos que utilizasen otros contenidos con licencias restrictivas. El mecanismo sería automático, lo que, denuncian los grupos que han votado que no a la directiva, daría luggar a una censura previa de contenidos digitales.

La votación de hoy supone que el Parlamento reenvía la propuesta a los ponentes iniciales, que tendrán que redactar un nuevo texto que volverá a a ser estudiado y votado por el Parlamento en el mes de septiembre. Los colectivos de defensa de Internet han celebrado la noticia pero instan a mantenerse alerta ante las votaciones del próximo otoño. Más de 850.000 personas han instado a los diputados del Europarlamento ha votar en contra durante la sesión de hoy.

 

Publicado enSociedad