Vicepresidente del Consejo de Estado de Cuba, Esteban Lazo

Ser parte del ALBA implica la responsabilidad recambiar los patrones de consumo insostenible y plantearse la construcción de sociedades que vivan en armonía con la naturaleza y procuren el bienestar equitativo.

Los países del ALBA consideran que una solución efectiva y duradera ante la crisis económica y cambio climático debe partir del reconocimiento de un nuevo modelo económico que tenga al ser humano como el centro de su objetivo.

Esta Conferencia sobre cambio climático ha puesto de manifiesto la falta de voluntad política del mundo desarrollado. Aquí en Copenhague se está librando durante estos días la batalla política más importante de la historia humana. Los países del sur y los que integramos el ALBA hemos exigido  a las naciones desarrolladas que reconozcan y salden la deuda climática con la humanidad. No solo luchamos por la justicia social sino por la existencia de la de la especie human, que como avizoró Fidel, está a punto de desaparecer.

Consolidar una alianza de nuevo tipo significa seguir haciendo realidad el sueño de nuestros padres fundadores, es además el estandarte más sólidos que pueden mostrar los pueblos latinoamericanos y caribeños en defensa de nuestro futuro es la única manera de demostrar que un mundo mejor sí es posible.

Cuando surgió el ALBA hace 5 años y tres días, con Cuba y Venezuela, con Fidel y Chávez, se llamaba ALBA, Alternativa Bolivariana para Los Pueblos de Neutra América, hoy, después de 5 años de experiencia, vemos como se recrudece la explotación capitalista, nos atrevemos a decir que el ALBA no es solo una alternativa para los pueblos de Nuestra América, sino para todos los pueblos del mundo.

Presidente de Bolivia, Evo Morales

Un saludo revolucionario de Bolivia y los movimientos sociales, del gobierno y de todos los que apostaron por un cambio profundo en aquella Patria que se llama Bolivia.

Tengo información que aquí en Copenhague están reunidos muchos movimientos sociales y también partidos de izquierda. Manifiesto mi admiración a estos movimientos sociales, porque se reúnen en defensa de la madre tierra. También quiero saludar a nuestros hermanos bolivianos -es una alegría ver aquí las banderas de Bolivia-; a los hermanos cubanos, al Comité de Defensa de Apoyo del pueblo cubano y venezolano, gracias.

Saludamos al Vicepresidente de Cuba Esteban Lazo y al Comandante Hugo Chávez; a las delegaciones del ALBA TCP que nos acompañan.

Gracias a la conciencia del pueblo boliviano ganamos ampliamente para profundizar la Revolución Democrática Cultural. En Bolivia seguimos haciendo historia.

Quiero que sepan hermanos bolivianos, cuando llegué a la presidencia los ingresos económicos del gas y los hidrocarburos eran 300 millones de dólares al año. Después de la nacionalización de hidrocarburos Bolivia recibe más de 2 mil millones al año por gas e hidrocarburo. Los hermanos bolivianos saben que desde el año 1940 hasta 2005 Bolivia siempre tenía déficit fiscal. El año 2003, el Fondo Monetario Internacional, impuso al gobierno de turno una política económica subir el precio de la gasolina para bajar el déficit fiscal. La Central Obrera Boliviana (COB), marchando contra esa política, cuando ese gobierno decidió el impuesto al salario, enfrentamos a las fuerzas de la policía. 15 muertos en apenas dos días.

Compañeras y compañeros, qué tan importante había sido nacionalizar nuestros recursos natrales, si no se nacionalizaban no habrían estos resultados positivos para la economía boliviana. También quiero decirles a los hermanos de Bolivia que las llamadas reservas eran apenas mil 700 millones de dólares en las arcas extranjeras y llegamos a  8 mil 500 millones de dólares ahora de reservas internacionales.

Siento, gracias a ese trabajo del equipo de personas, que he tenido el respaldo para una nueva gestión, saludo a los hermanos bolivianos en España, Argentina, Brasil que nos apoyaron para seguir ayudando al pueblo boliviano.

Aprovecho la oportunidad sobre nuestra presencia en Copenhague. Hemos sido convocados por la ONU sobre el Cambio Climático. A nivel de Jefes de Estado y Presidentes para evaluar cómo salvar la vida, la humanidad, salvando al planeta Tierra. En esta reunión no hay coincidencias sobre propuestas para salvar la humanidad. Hay algunos presidentes que no quieren debatir las causas del cambio climático, solo los efectos. Si no debatimos y reconocemos las causas, solo será una pérdida de tiempo en este debate a nivel de Jefes de Estado.

Las causas de los desastres naturales, desde un punto de vista para algunos presidentes, es el capitalismo; el capitalismo es el mayor enemigo de la humanidad. Como hay gobiernos y presidentes que defienden el capitalismo y hay gobiernos que defendemos el socialismo, no habrá acuerdos en esta clase de cumbre de Jefes de Estado.

Ustedes deben estar informados sobre lo que pasa en el debate con los representantes de los distintos gobiernos. Esta es nuestra profunda diferencia, de quienes defendemos la vida y quienes defendemos la muerte. Quienes defienden el Capitalismo defienden la cultura de la muerte, nosotros defendemos el Socialismo estamos con la cultura de la vida.

Hacía un momento decía que los pueblos organizados del mundo decidan el destino de la humanidad y del planeta Tierra.

¿En qué consiste que los pueblos del mundo decidan el futuro de la humanidad? Consiste en hacer un referéndum mundial sobre cambio climático. Que los pueblos del mundo decidan con su voto y conciencia el destino de la humanidad. Como dirigente sindical, tengo alguna pequeña experiencia que organizados, concientizados, unidos podemos cambiar pequeñas cosas o grandes cosas. Creo en nuestros movimientos sociales que saben sus problemas, también saben sus soluciones.

Quiero leerles la primera propuesta de esté referéndum.

1.- ¿Está usted de acuerdo con restablecer la armonía con la naturaleza, reconociendo los derechos de la madre tierra?

2.- ¿Está usted de acuerdo con cambiar este modelo de sobrecosumo y derroche que es el sistema capitalista?

3.-¿Está usted de acuerdo con que los países desarrollados reduzcan y reabsorban sus emisiones de gases de efecto invernadero doméstico para que la temperatura no suba más de un grado centígrado?

4.- ¿Está usted de acuerdo en transferir todo lo que se gasto de las guerras y destinar presupuesto superior al presupuesto en defensa para el cambio climático?

5.- ¿Está usted de acuerdo con un tribunal de justicia climática para juzgar a quienes destruyen la Madre Tierra?

Compañero Chávez, ya está aprobado el documento en esta Cumbre del Cambio Climático. Nuevamente quiero saludar el esfuerzo y movilización de estos movimientos sociales. Somos presidentes que estamos con los movimientos sociales. Quiero seguir aprendiendo de ustedes. Soy alumno de los movimientos sociales de Bolivia y del mundo.

Quiero decirles que yo no me siento solo; ustedes no se sientan solos en esta lucha por la vida, por la humanidad, por la defensa de la madre tierra. Este acompañamiento de nuestros movimientos sociales a los presidentes que tratamos de expresar el pensamiento de los pueblos del mundo, es indispensable. Solos Evo o Hugo no podemos avanzar, pero si los pueblos nos acompañan estamos aquí para cambiar las políticas capitalistas que hacen tanto daño a la humanidad.

¡Patria o Muerte! Venceremos. ¡Planeta o muerte! Cuándo, cuándo, carajo.

Presidente de Venezuela Hugo Chávez

A nombre de Venezuela, de mis compañeros de delegación, de la Revolución Bolivariana, del ALBA, quiero agradecer infinitamente la invitación a este evento. Voy a ser breve, como Evo.

Voy a decir algunas cosas.

En primer lugar, saben que hoy es 17 de diciembre, quiero rendir tributo, permítanmelo, a un revolucionario infinito, a un joven infinito, a nuestro padre. Un día como hoy hace 179 años murió Bolívar. ¡Viva Bolívar!

Aquí estamos hoy sus hijos continuando su proyecto histórico. Fue Bolívar ejemplo de lo que debe ser un joven revolucionario. Nación en cuna de oro y murió a los 47 años, después de haber liderado la Revolución de Independencia en Suramérica y dedicó su vida la Revolución y cuando murió, expulsado de su propia Patria, traicionado por la mayoría de quienes le acompañaron, por una nueva élite que se formó en Suramérica, traicionado por esa élite, por esa nueva oligarquía; murió en Santa Marta, en las costas del Caribe, casi en soledad completa.

La última camisa que cargaba estaba rota y vistieron su cadáver con una camisa prestada. Él, que había nacido en cuna rica, que nació entre esclavos, los convirtió en libertadores y libertadoras, sin embargo, en este día decimos lo mismo que el gran Pablo Neruda, el poeta chileno, el poeta de Nuestra América - un saludo, a los hermanos de América Latina que aquí se encuentran, de Chile, de Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Honduras, Paraguay, Argentina, Brasil, Perú, Colombia - dice Neruda:

Todo lleva tu nombre, Padre, en nuestra morada. El Río Bolívar, el volcán Bolívar, el Pájaro Bolívar, el mar Bolívar. Todo lleva tu nombre, Padre, tu herencia fue una Patria descuajada, una Patria nació de tus brazos, Bolívar, y en nuestra joven sangre y de nuestros brazos nacerá el mundo nuevo que haremos. Al final termina diciendo aquel verso extraordinario: yo vi a Bolívar una mañana en Madrid, en la boca del quinto regimiento, mirando el cuartel de la montaña y le pregunté quién eres. ¿Eres o no eres? Y él, mirando fijo el cuartel de la montaña, dijo: sí, soy yo que despierto cada 100 años cuando despiertan los pueblos.

Me he declarado feminista, soy feminista, como también soy marxista y creo que todo marxista, todo socialista, debe ser feminista. Bolívar era feminista y habrá que recordar, como lo hacíamos ayer, allá en la Cumbre, allá donde no entran los pueblos. Dos muchachos entraron y los sacó la policía, espero que no los hayan golpeado, he visto escenas de represión duras en las calles de Copenhague, eso no se ve en Venezuela, en Cuba, Bolivia, Nicaragua, en Ecuador y nos acusan de ser tiranos. A cada rato está el imperio diciendo que nosotros somos unos tiranos. El más grande tirano de este planeta se llama Estados Unidos y su imperio maldito. Abajo el imperio yanqui. ¡Vivan los pueblos del mundo!

Recordábamos ayer esa gran mujer que fue Rosa Luxemburgo. ¡Viva la Rosa! Lanzó aquella frase: Socialismo o Barbarie. Hoy hay que decirlo con mayor crudeza, porque cuando Rosa lo dijo, porque cuando Carl Marx lo dijo, Cuando Ferederico Engels lo dijo, cuando Lenin lo dijo había tiempo hacia delante, había espacio de maniobra. Hoy estamos al borde del abismo, mañana pudiera ser demasiado tarde para la vida humana en este planeta por eso hoy tenemos que luchar con más urgencia y mayor pasión, con mayor voluntad, con mayor capacidad estratégica para derrocar al capitalismo y para construir la alternativa radical, humana, vital, al modelo destructivo del capitalismo, y esa alternativa, radicalmente humana, radicalmente divina, radicalmente hermosa, no tiene otro nombres sino, el Socialismo.

Solo la unidad permitirá las victorias que vienen. El capitalismo, el imperialismo, logró dividir los movimientos sociales y a la izquierda en el mundo para debilitarla y apartarla. Se requiere una nueva izquierda en Europa, verdaderamente socialista, revolucionaria, verdaderamente popular y eso le toca a los más jóvenes, a ustedes que están aquí.

Evo cumplió 50 años ya, yo cumplí 55. Fidel, donde está Fidel. Fidel vamos a mandarle una bulla a Fidel: “Fidel que tiene Fidel que los imperialistas no pueden con él”. Fidel estuvo aquí en Copenhague hace como 14 años. Quiénes vieron a Fidel aquí, cuando vino. Ahora está aquí porque está con nosotros en el ALBA; está en la esperanza del socialismo, en la batalla del socialismo

Lo que está pasando en América Latina, no es poca cosa, por eso el imperio yanqui arremete con furia y ahora mismo como dice Fidel, detrás del rostro afro-descendiente del presidente Obama contraataca la garra imperial de nuevo. Nosotros resistiremos y no solo resistiremos, derrotaremos a la garra imperial. Ahora mismo el imperio está llenado de bases militares a Colombia, esta habilitando las bases militares en el Caribe, en Araba, Curazao, es necesario que se sepa que ahí está Aruba, Curazao, Bonaire, tres islas en el mar territorial venezolano pero que todavía están bajo el régimen imperial, el Reino de los Países Bajos.

Es bueno que se sepa, que Europa sepa que el imperio norteamericano está armando hasta los dientes, llenado de aviones de guerra y de espías de la CIA y de asesinos de los cuerpos de inteligencia norteamericano y de aviones espías y de barcos de guerra, estas Islas de Aruba y Curazao, sobre todo.

Tiene responsabilidad en esto.

El Reino de los Países Bajos debe considerar que esos territorios, que ya deberían ser estados independientes, como debería ser devuelta a la República Argentina las Islas Malvinas, es bueno que se sepa que el imperio yanqui está ocupando Araba y Curazao. Esas Islas están a pocos kilómetros de las costas venezolanas. Pongo el dedo sobre el Reino de los países Bajos, estoy acusando al Reino de Los Países Bajos, de estar preparando una agresión contra Venezuela. El Reino de los Países Bajos es miembro de la UE y quisiera ver qué dice la Unión Europea sobre esto.

Esto es parte de la nueva geopolítica mundial. El gobierno de Panamá, tristemente, ha dicho que le va a abrir de nuevo, el territorio de Panamá a las bases militares yanquis.

El gobierno de Uribe es un gobierno paramilitar, de extrema derecha, le ha entregado el sagrado suelo de Colombia al imperio yanqui. Si ven el mapa se darán cuenta que a Venezuela, a la Revolución Bolivariana, la están rodeando de bases yanquis.

El imperio ha reactivado la IV Flota y la tiene frente al Caribe venezolano. Seguiremos adelante. Necesario es saberlo, este nuevo despliegue militar yanqui, está en pleno desarrollo ahora mismo, amenaza, no solo a Venezuela, amenaza igual a Ecuador y a la Revolución que dirige el Presidente Correa; amenaza también a Bolivia y a la Revolución del Presidente Morales; amenaza también a Nicaragua y al Sandinismo revolucionario que regresa al poder; a amenaza a la Cuba revolucionaria, presidida por el general Raúl Castro y comandada por el Comandante Fidel Castro y amenaza a los pueblos de América Latina y el Caribe.

Ya dieron el golpe de estado en Honduras, ese golpe lo dio el imperio yanqui y ahora pretenden imponer un Presidente ilegítimo y allí está el pueblo de Honduras resistiendo a la dictadura y el imperio.

Es una amenaza contra todos nosotros. Es un intento desesperado del imperio para tratar de frenar la Revolución Bolivariana, la Revolución del Sur, la Revolución Socialista, le tiene miedo a la Revolución Socialista a los pueblos Sudamericanos y del Caribe, por muchas razones, pero hay una que para ellos se ha convertido en un espanto.

En verdad es un fantasma, más que un fantasma, es un espectro para ellos, les causa pánico, es para ellos como un Halloween verdadero, la sola posibilidad de que la Revolución del sur se convierta también en la Revolución del Norte. Esa sola posibilidad los espanta.

La Revolución del Norte viene, la siento, la veo, la presiento. Pueblos del Norte únanse a los pueblos del sur, unámonos y hagamos la gran revolución mundial contra el imperialismo, contra el capitalismo, contra la muerte. Es la Revolución de la vida, la Revolución del amor, del siglo XXI, que tendrá mucho de marxista, tendrá mucho de fidelista, tendrá mucho de guevarista, tendrá mucho de Rosa Luxemburgo, de Mariátegui, de Túpac Katari, de Cristo, del verdadero cristianismo, tendrá mucho de Mahoma, del islamismo; tendrá sobre todo la maravillosa carga de lo nuevo, la carga de los pueblos; es la revolución del siglo XXI, Revolución ecológica, Revolución climática, energética; Revolución Financiera, Revolución industrial, Revolución Humana.

Esta Revolución ya no es un capricho ni producto del voluntarismo de un grupo, ni del determinismo, ni de la astrología, ni de los brujos. Tendrá muchas cosas de algunas de esas variables, pero sobre todo, es una Revolución, absolutamente necesaria, porque de ella, de esa Revolución necesaria, depende la vida de la especie humana.

Este planeta vivió sin que la especie humana existiera. Es fácil deducir, entonces, que nosotros no somos inherentes a la existencia del planeta. La especie humana, no es necesaria para la vida del planeta tierra. Nosotros somos producto de la evolución de las especies como lo demostró Charles Darwin. Ahí están los rastros científicos de la genética, arqueologías y la ciencia.

Venimos de las especies llamadas inferiores, aunque a veces tenemos dudas de que seamos notros la especie superior. ¿Alguien ha visto alguna vez una guerra entre cucarachas? ¿Han visto a un grupo de serpientes lanzarle una bomba a otro grupo de serpientes o una guerra entre pajaritos? Entonces muchas veces, la especie humana, considerada superior, tiene un comportamiento inferior al de las cucarachas.

Todos debemos ser científicos, porque para hacer el Socialismo hace falta mucha ciencia, entre otras muchas ciencias. Hay una hipótesis que dice que nosotros, la especie humana, pudiéramos haber sido un accidente de la naturaleza, que nos produjo para que luego nos volviéremos contra ella y se produjera el desastre, todos los desastres que se han producido.

Estoy seguro que, así como yo, todos ustedes, se resisten a creer esa hipótesis y a luchar contra esa posibilidad con toda la carga moral que tenemos por dentro, con toda la posibilidad de amor que tenemos por dentro. El ser humano no puede ser el lobo del hombre. Me quedo con Cristo, mi señor, el hombre es la esperanza del hombre.

El Che Guevara lo dijo, por allá, montado en Rocinante, él, Quijote de las montañas; él, Quijote por África; él, Quijote por las selvas de Bolivia; él, Cristo crucificado en Ñancahuazú; lo dijo un día: ahí está, sin dudas, la salvación de la especie humana.

El revolucionario pertenece al escalón más alto de la especie humana. Subamos los escalones y ubiquémonos en el escalón más alto. Seamos de verdad revolucionarios y Revolucionarias y salvemos este mundo, salvemos el futuro. Salvando el futuro, estaremos también salvando el pasado.

La vida solo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero ha de ser vivida,  la vida, mirando hacia delante.

Salvando lo que viene hacia delante estamos salvando lo que quedó atrás…Tantos poemas y amores en el mundo humano han sido, que en el mundo humano son, para que en el mundo futuro, un día, ese incalculable cúmulo de amores y sentimientos, de heroísmo, se precipitara por un abismo. Sería triste para los que dieron tanto por la humanidad, para los creadores, para nuestros abuelos, para nuestros padres, para nosotros padres, para nosotros abuelos, por eso es que tenemos que sacar, desde l fondo de nuestros huesos, de nuestra alma.

De nuestros estómagos, de nuestras viseras, de nuestro cerebro, de nuestras venas, lo mejor que tenemos como seres humanos y hacer la gran Revolución Salvadora de la especie humana.

Han leído el manifiesto comunista. Hay que releerlo, relazarlo. Se nos ha ocurrido desde caracas, llamar a la conformación, así como Marx llamó a la Primera Internacional, Engels llamó a la Segunda internacional; luego Lenin llamó a la Tercera Internacional, luego Trostky  a la Cuarta (Internacional), nosotros creemos que es hora de reunir a la Quinta Internacional y no solo de partidos políticos, además, comunistas, socialistas, marxistas, leninistas, fidelistas, guevaristas, evistas, bolivarianos; es imprescindible que esa Quinta Internacional descanse sobre los pueblos, o mejor, sea impulsada por el motor de los pueblos, los movimientos sociales y especialmente por los movimientos de la juventud que combate.

De lo que dijo Evo, Samuel Santos, Lazo, el vicepresidente cubano; Evo está tocando la llaga con el dedo, llamando a un referéndum mundial. Es importante que se expresen los pueblos. Nosotros desde el ALBA apoyamos el referéndum de Evo. Evo hoy se quejaba porque hoy amaneció el salón de la Cumbre casi vacío, no dejaron entrar a los representantes y voceros de las Organizaciones Sociales. Me pareció acertada la queja de Evo, pero Evo, aún con su presencia y sus palabras, encendido aquello. Aprovecho para darle nuestra palabra de solidaridad.

Vamos a darles nuestra solidaridad a todos los grupos y movimientos sociales que han estado en las calles de Copenhague. Estamos con ustedes y decimos con ustedes, no cambien el clima, cambien el sistema. Están dando ustedes en el clavo, sigan dándole a la llega, hay que cambiar el sistema. En esas mesas se discute de todo y vienen los países más poderosos, como siempre, a tratar de ofrecer, de engañar, haciendo ofrecimientos que no van a cumplir, además. Manipulando las regiones, aplicando la tiranía mundial y se discute ahí hasta el sexo de los ángeles, que si el mercado del carbono, que si la reducción de las emisiones, que si los números y porcentajes y en eso se va el tiempo y se quiere evadir el tema de fondo, como Evo lo dijo aquí y en la Cumbre, se trata de ir a las causas del problema, porque el cambio climático no es el único problema del mundo.

El hambre que mata a millones de niños todos los días es otro problema del mundo, el analfabetismo, las enfermedades que matan a los pobres, el SIDA, la tuberculosis, la malaria; los niños que mueren recién nacidos por falta de atención médica. Los niños que antes de nacer están desnutridos en el vientre, condenados antes de venir al mundo.

Todos esos problemas, unidos al cambio climático, las guerras, las amenazas contra los pueblos, todo eso tiene una sola causa, el modelo de control metabólico del capital y su sistema encarnado. Ese sistema es el capitalismo, el capitalismo es depredador, exterminador, el depredador, es como el Conde Drácula, como un incendio mundial que acaba, que mata, que condena, decía Marx, a una existencia subhumana. Una mayoría enriquecida y una inmensa masa empobrecida. ¿Cómo derrotar el capitalismo e ir abriendo los portones al socialismo? En América Latina, en el ALBA, hemos comenzado.

En Cuba hace largo rato que comenzaron. En Bolivia y Venezuela hemos comenzado recién, en Ecuador Nicaragua, el ALBA. En otros países se da una dura lucha y avanzan corrientes progresistas. Es una dura batalla, estamos seguros que en Europa seguirán brotando las corrientes transformadoras y en Asia, África, en el mundo, incluso en la misma Norteamérica deben brotar de nuevo las fuerzas transformadoras, que no tiene nada que ver con Obama.

Tiene que haber una tiranía revolucionaria y esa tiranía hay que impulsarla, hay que crearla de nuevo, alimentada por las corrientes revolucionarias que conocemos…

La teoría solo se convierte en fuerza material cuando se apodera de las masas, sino la teoría pudiera convertirse en una nube lejana. Lo que queremos es que llueva y esa agua riegue los campos de los pueblos y broten as semillas por todos lados, broten los movimientos populares por todos lados, broten con fuerza las corrientes revolucionarias, porque para derrotar al capitalismo se requiere fuerza y poder; poder moral, intelectual, el poder la conciencia y la fuerza oral de mujeres y hombres organizados y en plan de batalla.

Por eso los invito, pues, a la batalla, que nadie dude, que nadie vacile entre Bolívar quien un día como hoy pasó a la eternidad. Vacilar es perdernos. Que nadie tenga miedo y el que lo tenga siga el consejo de Bolívar también cuando dijo el que tenga miedo, échelo a la espalda y marchemos a salvar la Patria y la Patria como dijo José Martí, el gran cubano, el gran apóstol, Patria, es humanidad. La Patria es la humanidad. Cada uno de nosotros tiene su Patria pequeña pero la madre de las patrias es la humanidad.

No vacilemos, sigan ustedes organizando sus movimientos sociales, los jóvenes, los estudiantes, las muchachas, no se olviden de las muchachas, las mujeres van a salvar al mundo, así lo creo. Uno de los grandes males del capitalismo es el machismo. Por eso les pido, como hablaba el maestro, mi señor Jesús, soy marxista y cristiano, eso no tiene ninguna contradicción, Cristo, sin dudas, era socialista y si el marasmo hubiera existido ya cuando nació Cristo, hubiera sido marxista.

En verdad os digo, si queremos salvar al mundo, hagamos realidad esa consigna de Copenhague, no cambiemos el clima, cambiemos el sistema y al cambiar el sistema, en consecuencia iremos salvando el clima y acabando con el hambre y en consecuencia iremos acabando con la explotación, con la miseria y la exclusión. Vamos a la batalla.

Se dice que mañana viene Obama, viene con el Premio Nobel de la Guerra que le dieron. Obama debería entregar a alguien el Premio Nobel de la Paz que le dieron. ¿Saben quién lo merece? Evo. Y ustedes también lo merecen, todos que luchan por la paz. A Obama hay que darle el Premio Nobel de la Guerra. Dicen que viene mañana, supuestamente a cerrar la Cubre. Algunos dicen que la Cumbre es un fracaso, otros que no, que es un éxito, que mañana la cierra Obama.

Yo les voy a decir lo que creo, la Cumbre de Copenhague ni es una derrota ni es un triunfo, todavía. La Cumbre de Copenhague no la va a cerrar Obama porque la Cumbre apenas comienza. Así como allá en Canadá, en Seatle, hace 10 años en una Cumbre de la OMC nació un poderoso movimiento alternativo, un movimiento que algunos llamaron altermundialista, aquí está uno de sus orientadores.

Es humilde pero está ahí, pensador, geopolítico escritor de los buenos, un aplauso a Ignacio Ramonet que está aquí y estoy seguro que en Copenhague ahora mismo está ocurriendo un parto, está comenzando una nueva etapa de esta batalla, la batalla de Copenhague y esta batalla que comienza lo hace en momento intenso, profundo, 17 de diciembre, la muerte física de Bolívar, el Gran Bolívar Bolivariano.

La batalla de Copenhague se pudiera llamar también la batalla de Bolívar, la batalla bolivariana, la batalla de los pueblos, la batalla de la juventud. Saquen los tesoros, juventud, saquen todas las fuerzas, la pasión de la juventud, el fuego de la juventud para la batalla definitiva que ha comenzado en Copenhague. Los acompañamos desde el caribe con el Ché, Artigas, con Bolívar, con Eva perón, con San martín, con Tiradentes, Con José Martí, con Fidel, los acompañamos en la batalla de Copenhague, la batalla por la vida y por la humanidad, la batalla por la Patria Humana.

Túpac Katari lo dijo cuando moría, moría descuartizado, hoy muero, pero algún día volveré hecho millones. Él no es Evo, es millones que volvieron.

Bolívar dijo que el día de la América Nuestra, el día de la liberación aún no ha llegado, pero llegará. Y dijo: en esta Suramérica, una vez que hagamos la Patria Grade, así unida, podremos llamarla, la Madre de la Repúblicas y la Reina de las Naciones, por eso digo, aquí hemos venido Evo y yo, y Samuel Santos y Lazo pero representamos a millones que estamos decididos a ser libres definitivamente y a construir las madres de la repúblicas.

Marx creyó que el socialismo nacería en Europa y se irradiaría al resto del mundo, tuvo razón en su momento, así casi que fue,… no fue posible consolidar el socialismo como sistema. Ahora pareciera que, para nosotros no hay duda, el socialismo que creían muerto, ha aparecido de repente y resurgido con fuerza de volcán, ha renacido en la América Latina y el Caribe. Ahora el socialismo de América latina y Caribeña se va a ir expandiendo y va a venir hacia el norte. Hagamos el socialismo y salvemos el mundo.

¡Que viva , ! ¡Que viva Dinamarca! ¡Que vivan los pueblos! ¡Viva Cuba, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, Venezuela! ¡Viva Fidel! ¡Viva el Socialismo! Hasta la victoria siempre. ¡Patria socialista o muerte! Venceremos. Muchas Gracias.
Publicado enInternacional
Viernes, 23 Octubre 2009 10:06

¿Un capitalismo andino-amazónico?

Enfrentamientos izquierda-derecha en Venezuela y Bolivia [1]

Venezuela y Bolivia sufren verdaderas batallas entre la izquierda en el gobierno y la derecha que, a pesar de estar en la oposición, posee el poder económico y mediático, sin contar los poderosos apoyos que cuenta en el aparato del Estado —ministerios, justicia, una parte del ejército y en la jerarquía religiosa (sobre todo católica y protestante)—.

En Venezuela, las batallas más agresivas libradas por la derecha comenzaron después del tercer año del gobierno de Chávez, es decir a comienzos del 2002. Tomó la forma de grandes enfrentamientos, como en el golpe de Estado de abril de 2002, en el lock-out patronal de diciembre de 2002 - enero de 2002, en la ocupación de la plaza Altamira en Caracas por generales sediciosos y dirigentes de la oposición política. Y estos actos comenzaron a disminuir su intensidad después de agosto 2004, gracias a la victoria del No en el referéndum revocatorio del presidente Chávez [2]. Desde entonces, la derecha busca ocasiones para retomar la iniciativa, pero su capacidad de movilización se ha reducido mucho.

En Bolivia, la derecha entabló verdaderas batallas en 2007 y 2008, después de menos de dos años de gobierno de Morales. Utilizó muchas veces la violencia y eligió una estrategia de batallas frontales en 2008. La victoria de Evo Morales en el referéndum revocatorio de agosto de 2008, con el 67,43 % de los votos [3], no condujo a una reducción de la violencia de la derecha. Por el contrario, esta violencia fue in crescendo durante varias semanas después de su fracaso en el referéndum, especialmente porque se sentía capaz de reunir una mayoría en varios departamentos clave del este del país. La muy fuerte reacción del gobierno y la movilización popular frente al asesinato de partidarios de Evo Morales en el departamento de Pando (unido a la condena internacional, en particular por UNASUR, que se reunió de manera extraordinaria en septiembre de 2008 para aportar su apoyo al gobierno constitucional) acabaron en un armisticio (provisorio). Después de un año de boicot, la derecha se comprometió a aceptar la organización de un referéndum sobre la nueva Constitución, que desembocó en una nueva victoria de Morales a fines de enero de 2009, ya que fue aprobada por el 62 % de los votantes.

Retorno sobre los enfrentamientos en Bolivia en 2008


En el año 2008 el gobierno de Evo Morales tuvo que hacer frente a la violenta oposición de una derecha que representa los intereses de la clase capitalista local (industriales, grandes terratenientes y grupos financieros), vinculada a los intereses de transnacionales privadas que explotan los recursos naturales (petróleo gas, diversos minerales). El vicepresidente, Álvaro García Linera, presentó en una entrevista [4] una visión estratégica de este enfrentamiento. Parte del hecho comprobado de que la derecha, negándose a aceptar su posición de fuerza política minoritaria optó por la secesión de los ricos departamentos orientales [5]. Describe a continuación la política seguida por el gobierno, que rechazó repetidamente el enfrentamiento antes de recurrir a la fuerza. He aquí algunos párrafos destacables de la entrevista:

«La derecha no estaba dispuesta a ser incluida en el proyecto nacional-popular como fuerza minoritaria y dirigida, y optaba por la conflagración territorial La lucha por el poder se acercaba al momento de su resolución bélica o última, en la medida en que en última instancia, el poder del Estado es coerción. A esto es que denominamos “punto de bifurcación”, o momento en que la crisis de Estado, iniciada ocho años atrás, se resuelve ya sea mediante una restauración del viejo poder estatal o bien mediante la consolidación del nuevo bloque de poder popular. […]

"Tras los resultados del referéndum aprobatorio en agosto, el bloque cívico-prefectural [es decir la derecha, nota del autor] inició su escalada golpista: toman las instituciones, esperamos; atacan a la policía, esperamos; destruyen y saquean las instituciones públicas en cuatro departamentos, esperamos; desarman a soldados, esperamos; toman aeropuertos, esperamos; destruyen ductos, esperamos. Ellos mismos se lanzan desbocados a un callejón sin salida.[…]»

Y viene Pando…

«El prefecto desata la masacre de Pando [6] en un intento de dar una señal de escarmiento a los líderes populares… y este acto colma la tolerancia de la totalidad de la sociedad boliviana. La masacre de campesinos igualará a los prefectos con su mentor, Sánchez de Losada [el presidente derrocado en octubre de 2003 par la ira popular] o García Meza [7], y pondrá en manos del Estado la obligatoriedad de una intervención rápida, contundente, en defensa de la democracia y la sociedad. Y sin dudar un solo segundo, se lo hará en el eslabón más débil de la cadena golpista, Pando. Se tratará del primer estado de sitio en la historia boliviana dictado en defensa y protección de la sociedad, encontrando el pleno apoyo de la población, horrorizada por la acción de los golpistas. Esto, sumado al rechazo internacional de los golpistas, detendrá en seco la iniciativa cívico-prefectural, dando lugar a su repliegue desordenado. Es el momento de una contraofensiva popular, cuya primera línea de acción serán las organizaciones sociales y populares del propio departamento de Santa Cruz [8]. No sólo campesinos y colonizadores [9] se movilizaron, sino también pobladores de los barrios plebeyos de Santa Cruz y especialmente jóvenes urbanos, quienes, en memorables jornadas de resistencia a las bandas fascistas, defenderán sus distritos y quebrarán el dominio clientelar de las logias cruceñas.

"La contundencia y la firmeza de la respuesta político-militar del gobierno contra el golpe, sumada a la estrategia de movilización social en Santa Cruz y hacia Santa Cruz, creó una articulación virtuosa social-estatal pocas veces vista en la historia política de Bolivia. Esa era la dimensión y la extensión general del “ejército” y las “divisiones movilizadas” en contra del golpe. Esa era la fuerza de choque que el proyecto indígena-popular desplegaba para el momento definitorio de fuerza. La derecha evaluó sus fuerzas de choque aisladas y en desbandada, comprobó la voluntad política del mando indígena-popular que estaba dispuesto a todo y prefirió abdicar de sus propósitos y rendirse. De este modo, se cierra el ciclo de la crisis estatal, de la polarización política y se impondrá, en una medición bélica de fuerzas sociales, la estructura duradera del nuevo Estado.»

García Linera prosigue estableciendo un paralelo histórico:

«Una cosa parecida sucedió el año 1985[10], cuando los mineros, que eran el núcleo del Estado nacionalista, se rindieron ante las divisiones del ejército que resguardaban el proyecto neoliberal. Hoy le tocó al bloque empresarial-terrateniente asumir la derrota y dar paso a la nueva correlación de fuerzas políticas de la sociedad. A su modo, septiembre-octubre del 2008 tendrá el mismo efecto estatal que la derrota de la “marcha por la vida” de los mineros de 1986. Sólo que ahora será el bloque plebeyo el que festejará la victoria y las elites adineradas tendrán que asumir su derrota histórica. [...]».

Hasta aquí, García Linera desarrolla un punto de vista optimista sobre la derrota política de la derecha, pero más adelante en la entrevista, él mismo señala que a ésta no le faltan puntos de apoyo para reaccionar y tratar de recuperar la iniciativa para acabar con la experiencia de izquierda en curso:

«La burguesía rentista e intermediaria ya no tiene a las empresas petroleras como generosas financistas de sus ingresos. La red clientelar agraria que los rentistas de la tierra crearon en el ámbito agroindustrial se ha debilitado enormemente con la presencia de la empresa estatal de alimentos EMAPA, y la presencia pública en la cadena soyera, triguera, arrocera llega entre un 20 a un 30 % del total de la producción. Pero aún el bloque opositor irreductible conserva otros espacios importantes de poder agrario[11], comercial y financiero, y eso le da a la larga capacidad de agregación, presión y confrontación. Pero hoy, y eso puede durar unos años, lo que no tiene es un proyecto de Estado; cuánto tiempo no lo tendrá, quién sabe, pero tiene un proyecto de tratar de impedir que siga avanzando el proyecto popular. A diferencia de las clases populares, que en 1985 son derrotadas, y materialmente son desestructuradas para dar lugar a un ciclo lento de reorganización, la derecha no. La derecha ha sufrido un golpe político, ha perdido el mando del Estado, ha perdido la capacidad de seducir estatalmente a la sociedad, pero tiene mucho poder económico todavía. Es distinta la forma de consolidación del punto de bifurcación cuando es el sector popular el derrotado, política y materialmente, que cuando se trata del sector empresarial, porque puede perder en lo político pero conserva poder económico que le permite tener poder de veto permanente.»

Reivindicaciones de los pueblos indígenas originarios [12] y progresos en la Constitución de 2009

Para entender el proyecto político indigenista defendido por importantes organizaciones relacionadas con el MAS, el partido que llevó a Evo Morales a la presidencia de Bolivia, hay que remitirse al Pacto de Unidad, hecho público en septiembre del 2006 para preparar la Asamblea Constituyente.

Autonomía:

«La autonomía indígena, originaria y campesina, en tanto que eje fundamental del proceso de descolonización y de autodeterminación, es la condición y la base de libertad de nuestros pueblos y naciones. Ella se basa en unos principios fundamentales, generadores de unidad y de articulación social, económica y política, no solamente entre nuestros pueblos y naciones, sino igualmente en la sociedad en su conjunto. Ella tiende a la construcción permanente de una vida plena entera, mediante formas propias de representación, administración y propiedad de nuestro territorio.»

Régimen de bienes raíces y territorial:

«El derecho original sobre los recursos no renovables pertenece a las naciones y los pueblos indígenas originarios y campesinos. La propiedad de los recursos no renovables, en cuanto a ella, en partes iguales a las naciones y los pueblos indígenas originarios y campesinos y al Estado unitario plurinacional.» Esta formulación está sujeta a diferentes interpretaciones. En efecto, lo que tiende a predominar en la política del gobierno de Evo Morales es la explotación de los recursos naturales por el Estado, como afirma con toda claridad el vicepresidente de la República en una reciente entrevista (véase más adelante «la explotación de los recursos petroleros de la región amazónica de Bolivia»).

Latifundio:

«[El Estado] debe distribuir las tierras de manera equitativa, garantizar los derechos y necesidades actuales y futuras de las naciones y los pueblos originarios y campesinos y velar por el bienestar del conjunto de la población.»

Educación:

«La prioridad del Estado plurinacional es dar a la educación, pilar fundamental, un carácter intracultural, intercultural, pluricultural y plurilingüe, en todos los escalones y bajo diversas formas; conforme con la diversidad étnica y lingüística del país, la enseñanza y la administración utilizarán prioritariamente la lengua indígena, el español después como lengua de comunicación intercultural.»

El Pacto de Unidad reclama también la coexistencia de los sistemas jurídicos indígenas originarios y campesinos con el sistema jurídico occidental y la creación de un cuarto poder independiente del Estado: el poder social instituyente alternativo que encuentra su fuente en los movimientos sociales. El tema del poder social plurinacional fue ampliamente debatido, en tanto que «cuarto poder» de carácter civil y corporativo (sus miembros serían elegidos por los usos y costumbres y por sufragio universal).Tendría como atribución «velar y controlar» los poderes del Estado y la facultad de sancionar, manteniéndose independiente de los mismos —un idea que finalmente no fue recogida en la Nueva Constitución Política del Estado (NCPE)—.

La nueva Constitución, aprobada finalmente en enero del 2009 en referéndum constitucional por el 62 % de los votos, constituye un adelanto para los pueblos indígenas y originarios. Esta Constitución garantiza, entre otras cosas, el reconocimiento de las lenguas indígenas, el reconocimiento de los derechos de las naciones y pueblos indígenas al ejercicio de su propio sistema político, jurídico y económico, el establecimiento de territorios «indígenas originarios campesinos» dotados de competencias en términos de definición de la forma propia de desarrollo, de la administración de la justicia indígena, de la gestión de los recursos naturales renovables, etc. Estos derechos están garantizados en varias partes de la Constitución. A continuación la versión integral de la Parte I, Título II, Capítulo 4 de la nueva constitución boliviana:

DERECHOS DE LAS NACIONES Y PUEBLOS INDÍGENAS ORIGINARIOS CAMPESINOS

Artículo 30.

I. Es nación y pueblo indígena originario campesino, toda la colectividad humana que comparta identidad cultural, idioma, tradición histórica, instituciones, territorialidad y cosmovisión, cuya existencia es anterior a la invasión colonial española.

II. En el marco de la unidad del Estado y de acuerdo con esta Constitución las naciones y pueblos indígena originario campesino gozan de los siguientes derechos:

1. A existir libremente.

2. A su identidad cultural, creencia religiosa, espiritualidades, prácticas y costumbres, y a su propia cosmovisión.

3. A que la identidad cultural de cada uno de sus miembros, si así lo desea, se inscriba junto a la ciudadanía boliviana en su cédula de identidad, pasaporte u otros documentos de identificación con validez legal.

4. A la libre determinación y territorialidad.

5. A que sus instituciones sean parte de la estructura general del Estado.

6. A la titulación colectiva de tierras y territorios.

7. A la protección de sus lugares sagrados.

8. A crear y administrar sistemas, medios y redes de comunicación propios.

9. A que sus saberes y conocimientos tradicionales, su medicina tradicional, sus idiomas, sus rituales y sus símbolos y vestimentas sean valorados, respetados y promocionados.

10. A vivir en un medio ambiente sano, con manejo y aprovechamiento adecuado de los ecosistemas.

11. A la propiedad intelectual colectiva de sus saberes, ciencias y conocimientos, así como a su valoración, uso, promoción y desarrollo.

12. A una educación intracultural, intercultural y plurilingüe en todo el sistema educativo.

13. Al sistema de salud universal y gratuito que respete su cosmovisión y prácticas tradicionales.

14. Al ejercicio de sus sistemas políticos, jurídicos y económicos acorde a su cosmovisión.

15. A ser consultados mediante procedimientos apropiados, y en particular a través de sus instituciones, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles. En este marco, se respetará y garantizará el derecho a la consulta previa obligatoria, realizada por el Estado, de buena fe y concertada, respecto a la explotación de los recursos naturales no renovables en el territorio que habitan[13].

16. A la participación en los beneficios de la explotación de los recursos naturales en sus territorios.

17. A la gestión territorial indígena autónoma, y al uso y aprovechamiento exclusivo de los recursos naturales renovables existentes en su territorio sin perjuicio de los derechos legítimamente adquiridos por terceros.

18. A la participación en los órganos e instituciones del Estado.

III. El Estado garantiza, respeta y protege los derechos de las naciones y pueblos indígena originario campesinos consagrados en esta Constitución y la ley.

Artículo 31. I. Las naciones y pueblos indígenas originarios en peligro de extinción, en situación de aislamiento voluntario y no contactados serán protegidos y respetados en sus formas de vida individual y colectiva.

II. Las naciones y pueblos indígenas en aislamiento y no contactados gozan del derecho a mantenerse en esa condición, a la delimitación y consolidación legal del territorio que ocupan y habitan.

Artículo 32

El pueblo afroboliviano goza, en todo lo que corresponda, de los derechos económicos, sociales, políticos y culturales reconocidos en la Constitución para las naciones y pueblos indígena originario campesinos. Fin del Recuadro

La prueba del poder para el MAS

El partido del presidente Evo Morales, el MAS-IPSP (Movimiento Al Socialismo – Instrumento Político para la Soberanía de los Pueblos) tiene la particularidad de haber sido creado, a finales del los años 90, por organizaciones sindicales campesinas [14]. En lo que respecta a la naturaleza social del MAS, Pablo Stefanoni [15] se pregunta actualmente si no sería más interesante estudiar este movimiento político en tanto que partido de pequeños propietarios rurales y urbanos (comerciantes, pequeños empresarios) de origen indígena. Desde este punto de vista se modifica la comprensión de esta organización política, vista hasta aquí como una emanación de los movimientos sociales de los más oprimidos. En efecto, se trata de pequeños propietarios, que sería un error marginar, pues encajan perfectamente en un proceso de construcción de una sociedad alternativa a la capitalista, una sociedad de transición hacia el socialismo. Stefanoni plantea otra pregunta que profundiza el interrogante: «La acumulación familiar —rebautizada “capitalismo andino”— ¿no se basa de todos modos en formas de explotación y autoexplotación de los menos iguales, generalmente peores, que las que prevalecen en el capitalismo formal, regulado por el derecho del trabajo?» [16]

Disponiendo desde el año 2006 de una mayoría en la Cámara de diputados, el MAS ha afrontado el ejercicio del poder político. Con el tiempo, como todo partido de izquierda que hace el ejercicio concreto de la participación en las instituciones parlamentarias y en el gobierno, se produce una evolución. El MAS no es una excepción. Como dice claramente Stefanoni, el razonamiento de cierto número de militantes cambia: «de la política debe servir para cambiar el país», se pasa a «¿por qué no tengo derecho a un cargo, cuando he hecho campaña y me he batido para que el MAS gane?». Es esto tan frecuente por que, según una regla de funcionamiento del MAS, los candidatos pagan ellos mismos los gastos de su campaña electoral, lo que significa que cierto número de ellos (¿la mayoría?) se endeuda para poder emprender una campaña que le permita tener posibilidades de ser elegido [17]. En ciertos casos, también se comprometen a fin de asegurar los apoyos. Esto propicia el clientelismo, que ya impregnaba la vida política del país.

Cuando el MAS, accedió al gobierno, proclamó que rompía con una tradición que quería que el partido victorioso despidiera a un buen número de funcionarios para reemplazarlos por sus miembros o sus protegidos/clientes. Fijó el máximo de los reemplazos en un nivel muy bajo, el 5 % de funcionarios, a fin de garantizar la institucionalización no partidaria de la función pública. Esta decisión ha sido difícilmente aceptada por una parte de los militantes, que esperaban que su esfuerzo durante la campaña electoral o en la lucha fuera recompensado con puestos de trabajo. Finalmente, la dirección del MAS flexibilizó su posición y fue más allá del límite del cinco por ciento.

En enero del 2007, estalló un escándalo en La Paz: ciertos militantes del MAS se hicieron pagar su apoyo a unos candidatos funcionarios. Pero esto no adquirió proporciones masivas. A principios del 2009, un segundo escándalo causó mas daño: Santos Ramírez, dirigente histórico del MAS [18] que había estado al frente de la empresa petrolera pública YPFB, fue descubierto en flagrante delito de corrupción a gran escala. El MAS en el gobierno reaccionó con firmeza a fin de dar el ejemplo. Santos Ramírez fue arrestado a la espera de su proceso. El MAS demostró a la sociedad que aunque alguno de sus dirigentes no estén inmunizados contra la corrupción, el partido rompía con la tradición de impunidad de los mandatarios políticos y era favorable a su condena en caso de delito. Dicho esto, el escándalo Santos Ramírez provocó una verdadera conmoción, que dejará secuelas [19].

Morales, inmediatamente después de acceder a la presidencia, tomó una medida ejemplar a fin de demostrar que ponía fin a los privilegios: redujo su propio sueldo. Evidentemente, esto fue muy bien visto por la población, con toda razón. La medida implicaba así mismo la rebaja de los sueldos de los demás mandatarios, pues era inconcebible que éstos ganaran más que el presidente y no dieran el mismo ejemplo rechazando sus privilegios. Luego el gobierno creyó oportuno flexibilizar su posición para permitir que los directivos de las empresas públicas percibieran altas retribuciones. Están autorizados a ganar más que el presidente de la República. Álvaro García Linera, quien justifica esta decisión, la denomina la NEP boliviana, haciendo referencia a la NEP aplicada por recomendación de Lenin a principios de los años 20 en la Rusia soviética [20].

Álvaro García Linera, vicepresidente de Bolivia, aboga por un «capitalismo andino-amazónico»

García Linera es partidario del desarrollo de un capitalismo andino-amazónico en el cual el Estado desempeña un papel clave. Sin deformar la propuesta, se puede considerar que el vicepresidente boliviano es partidario de una forma andino-amazónica de capitalismo de Estado. De modo metafórico, utilizando la imagen del tren, describe con claridad la jerarquía de actores de este modelo: «Es que el Estado es lo único que puede unir a la sociedad, es el que asume la síntesis de la voluntad general y el que planifica el marco estratégico y el primer vagón de la locomotora. El segundo es la inversión privada boliviana; el tercero es la inversión extranjera; el cuarto es la microempresa; el quinto, la economía campesina y el sexto, la economía indígena. Éste es el orden estratégico en el que tiene que estructurarse la economía del país.»[21]. La perspectiva abierta por Álvaro García Linera es claramente diferente u opuesta a un auténtico socialismo del siglo XXI. Hay que reconocer que no lo oculta con rimbombantes frases socialistas. Su proyecto corresponde a uno de los posible guiones para el futuro.

Stefanoni atribuye a Evo Morales una perspectiva cercana o idéntica a la de su vicepresidente:

«Lejos de alentar la lucha de clases en su acepción marxista, Evo Morales reactualiza los clivajes ya mencionados —nación/antinación, pueblo/oligarquía— y promueve de hecho una nueva “alianza de clases” —sin utilizar para ello ese término, que recuerda los años 50. Una alianza que incluye los “empresarios patriotas” y los “militares nacionalistas” para construir un “país productivo y moderno”, gracias a los beneficios de los recursos naturales “recuperados por el Estado”. Lo esencial del programa económico gubernamental se basa así en la modernización/industrialización de una economía atrasada, bajo la dirección de un Estado fuerte que reemplace a una inexistente burguesía nacional.» [22]

Esto nos lleva a las antípodas de las numerosas posiciones adoptadas por Evo Morales en otros países y en los foros internacionales cuando denuncia el sistema capitalista y declara que hay que desembarazar de éste al planeta.

Por otra parte, García Linera cuestiona cierta visión «ongista» [23]:

«[Las] visiones de un mundo indígena con su propia cosmovisión, radicalmente opuesta a Occidente, es típica de indigenistas de último momento o fuertemente vinculados a ONG, lo cual no quita que existan lógicas organizativas, económicas y políticas diferenciadas. En el fondo, todos quieren ser modernos. Los sublevados de Felipe Quispe, en el año 2000, pedían tractores e Internet. Esto no implica el abandono de sus lógicas organizativas, y se ve en las prácticas económicas indígenas. El desarrollo empresarial indígena tiene una lógica muy flexible. Le apuesta a la acumulación pero nunca lo arriesga todo en la acumulación. Primero trabajo solo, con mi entorno familiar, núcleo básico último e irreductible, me va bien, contrato personas y sigo trabajando, me va muy bien, contrato más personas y dejo de trabajar, me va mal, vuelvo al segundo piso, me va muy mal, vuelvo al mundo familiar donde soporto todo. Nunca se acaba de romper con la lógica familiar… Quieren modernizarse pero lo hacen a su manera. Pueden exportar, globalizarse, pero el núcleo familiar sigue siendo la reserva última, que es capaz de sobrevivir a pan y agua. Cuando crece la actividad económica a 10, 15 trabajadores, en lugar de avanzar a 30 o 40, 50, paran, surge otra empresita, del hijo, del cuñado, hay una lógica de apostarle nunca a una sola cosa. Distinto a una acumulación más racional, weberiana, con economías de escala, más innovación tecnológica. En este caso, la familia nunca es el sustento último de la actividad productiva, es un sustento de los vínculos, de las redes, de mercados, lógicas matrimoniales… Hay una lógica propia del mundo indígena pero no es una lógica antagonizada, separada, con la lógica “occidental”. Quienes han participado de los últimos movimientos fácilmente se dan cuenta de eso.» [24]

La explotación de los recursos petroleros de la región amazónica de Bolivia

De un modo coherente, con respecto a la perspectiva de un «capitalismo “andino-amazónico”», García Linera se manifiesta, en la entrevista que sigue, a favor de la explotación de los recursos petroleros de la región amazónica. También aquí defiende una realpolitik apartada del frecuente discurso ecologista del presidente boliviano.

«En el caso de la exploración de gas y petróleo en el Norte paceño, lo que buscamos es producir hidrocarburos para equilibrar geográficamente las fuentes de riqueza colectiva de la sociedad, generar excedente estatal y simultáneamente preservar el entorno espacial en coordinación con las comunidades indígenas. Hoy no estamos abriendo paso en el norte amazónico para que entre Repsol o Petrobras. Estamos abriendo paso en la Amazonía para que entre el Estado. […] ¿Es obligatorio sacar gas y petróleo del norte amazónico de La Paz? Sí. ¿Por qué?, porque necesitamos equilibrar las estructuras económicas de la sociedad boliviana, porque el rápido desarrollo de Tarija [25] con el 90 % del gas va a generar desequilibrios a largo plazo. […] ¿Si las comunidades dicen que no igual el Estado va a entrar? Aquí viene el debate, ¿qué ha pasado? Cuando hemos consultado a la CPILAP (Central de Pueblos Indígenas de La Paz), nos ha pedido que vayamos a negociar a Bruselas con su buffet de abogados y que respetemos unos enunciados medioambientalistas publicados por USAID. ¿Cómo es eso? ¿Quién está impidiendo que el Estado explore petróleo en el norte de La Paz: las comunidades indígenas Tacanas, una ONG, [26] o países extranjeros? Por ello, hemos ido a negociar comunidad por comunidad y allí hemos encontrado el apoyo de las comunidades indígenas para llevar adelante la exploración y explotación petrolera. El gobierno indígena-popular ha consolidado la larga lucha de los pueblos por tierra y territorio. En el caso de los pueblos indígenas minoritarios de tierras bajas, el Estado ha consolidado millones de hectáreas como territorialidad histórica de muchos pueblos de pequeña densidad demográfica; pero junto al derecho a la tierra de un pueblo está el derecho del Estado, del Estado conducido por el movimiento indígena-popular y campesino, de sobreponer el interés colectivo mayor de todos los pueblos. Y así vamos a proceder hacia delante.» [27]

Esta posición adoptada no deja de recordar las diferencias políticas que se manifiestan en Ecuador entre Rafael Correa, por una parte, afín a las posiciones de García Linera, y, por la otra, la CONAIE (Confederación de Naciones Indígenas de Ecuador) y la ONG Acción Ecológica. Correa criticó en repetidas ocasiones las posiciones de los «izquierdistas» y de los «ecologistas radicales» que se oponen a la explotación de los recursos naturales del país. De todos modos, a pesar de estas críticas, la posición oficial del gobierno y del presidente ecuatoriano consiste hasta ahora en proponer a la comunidad internacional no emprender la explotación del petróleo que se encuentra en el territorio Yasuni, situado en la Amazonia ecuatoriana [28]. Alberto Acosta (ex presidente de la Asamblea Constituyente en 2008 y miembro del mismo partido que Rafael Correa, pero defensor de posiciones sensiblemente distintas en varios temas) es uno de los grandes promotores y defensores de la propuesta ecuatoriana [29].

Es lógico plantearse las siguientes preguntas: al tratar de convencer, en nombre del «bloque indígena-popular» (según la expresión de García Linera), a los pueblos amazónicos de que acepten la explotación de los recursos no renovables del subsuelo de los territorios ancestrales que ocupan, ¿no se inscribe el gobierno de Evo Morales en la prosecución de un modelo extractivo productivista? Un gobierno de derecha ¿no habría tenido que afrontar una resistencia popular muy fuerte de los pueblos indígenas si hubiese querido explotar en su territorio el petróleo de la Amazonia boliviana? Si dentro de algunos años la derecha volviera al poder, ¿no reduciría radicalmente las concesiones que el poder central ha otorgado a los pueblos originarios cuando quiso obtener el derecho de explotar los recursos de sus territorios? En ese caso, ¿no habría sido mejor para los pueblos originarios indígenas rechazar la explotación industrial de los recursos naturales no renovables?

Notas:

[1] Sobre la elección de Evo Morales a la presidencia de la república y sus dos primeros anos de mandato presidencial, ver Eric Toussaint, “Bolivia: avances sobre los bienes comunes y la reforma constitucional”. http://www.cadtm.org/Bolivia-avances-sobre-los-bienes

[2] El referéndum revocatorio constituyó una verdadera derrota para la derecha, ya que Chávez fue plebiscitado con un 59,10 % de sufragios a favor (5.800.629 votos), o sea una diferencia de 1.810.000 votos con los que decían sí a la revocación. http://es.wikipedia.org/wiki/Refer%C3%A9ndum_presidencial_de_Venezuela_de_2004

[3] http://es.wikipedia.org/wiki/Refer%C3%A9ndum_revocatorio_de_Bolivia_de_2008 y http://www.nodo50.org/plataformabolivariana/Externos/ResultadosRefRevBolivia.pdf

[4] La entrevista fue realizada por Maristella Svampa, Pablo Stefanoni y Ricardo Bajo. Se tituló «La derecha no ha sido aún derrotada en el plano económico». El texto completo se publicó en el excelente número de Alternatives Sud, CETRI, dedicado a Bolivia, «La Bolivia d’Evo. Démocratique, indianiste et socialiste?, Vol. XVI, 2009/3, Lovaina-la-Nueva, http://www.cetri.be/spip.php?rubrique119〈=fr

[5] Los departamentos orientales, que forman la Media luna, son Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija. En conjunto, representan el 36 % de la población del país y el 45 % del PIB.

[6] Unos quince campesinos fueron asesinados y otras decenas resultaron heridos el 11 de septiembre de 2008 en El Porvenir, provincia de Pando. Su prefecto, Leopoldo Fernández, uno de los mascarones de proa de la oposición de derecha, directamente implicado en la masacre, está en prisión por disposición del poder central.

[7] Dictador que tomó el poder por un sangriento golpe de Estado el 17 de julio de 1980 a la cabeza de un grupo de militares relacionados con el narcotráfico y con el apoyo de la junta militar argentina. El año que se mantuvo en el poder estuvo marcado por un auténtico terror, con cerca de 500 asesinatos y 4.000 encarcelados. Uno los asesinados en el putsch fue el diputado Marcelo Quiroga Santa Cruz, quien había participado en la iniciativa del proceso contra el ex-dictador Hugo Banzer. El 15 de enero de 1981 tuvo lugar el asesinato de ocho dirigentes de la dirección clandestina del Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR).

[8] El departamento de Santa Cruz constituye el epicentro de la reacción de la derecha.

[9] Los colonizadores son campesinos que ocuparon de nuevos terrenos, ya sea en el marco de la política de colonización promovida par el Estado en los años 30, o bien en el marco de movimientos de población autoorganizadas. Es el caso de las familias que emigraron a la provincia del Chapare, en el departamento de Cochabamba, para cultivar coca. En una primera etapa provenían del altiplano pero luego, a partir del plan de ajuste estructural aplicado en 1985, de las regiones mineras de Oruro y Potosí a causa del cierre de las minas y la consiguiente pérdida de empleo. La familia de Evo Morales era una de estas familias campesinas que dejaron las altas mesetas, áridas y frías, para asentase en las tierras cálidas y húmedas de baja altitud del Chapare. De todos modos, como se ha dicho antes, si bien los cocaleros son efectivamente parte de los colonizadores, éstos no se reducen a los cultivadores de coca. Así, aunque en la movilización contra Santa Cruz participaron los cocaleros del Chapare, fueron sobre todo colonos campesinos de la zona de San Julián los que estuvieron en primera línea.

[10] Muy afectada por la crisis de la deuda que estalló en 1982, Bolivia fue sometida a un plan neoliberal de choque a partir de 1985: privatización de las minas y del petróleo, reducción masiva de salarios y de empleos, apertura económica forzada, reducción del gasto público. El autor intelectual de este plan de ajuste estructural fue el economista estadounidense Jeffrey Sachs, quien a continuación concibió el plan de choque aplicado en Rusia y luego se convirtió en un partidario de la anulación de la deuda de los países pobres, en particular de los países del África subsahariana..

[11] Según Charles André Udry, en los departamentos de Beni y Santa Cruz, 14 familias poseen 312.966 hectáreas. Una parte de estas tierras no se explotan. Estas familias son, desde hace largo tiempo, pilares de los partidos de la derecha más dura. Actualmente, estas familias —que se apropiaron del suelo entre 1953 y 1992, en particular durante los regímenes dictatoriales militares— se suman a las barricadas contra la aplicación de la reforma agraria.. ("Réforme agraire et réappropriation territoriale indigène", http://risal.collectifs.net/spip.php?article2017)

[12] Los pueblos autóctonos bolivianos son generalmente designados como «originarios» en los Andes e «indígenas» en la Amazonia. La nueva Constitución boliviana erige como sujeto de derecho las poblaciones «indígenas originarias campesinas» cuando se trata de dotar a las comunidades rurales de derechos colectivos.

[13] Hay que señalar que si bien la consulta de las poblaciones afectadas por la explotación de los recursos naturales no renovables es obligatorio (lo cual es positivo), ¡su resultado no es vinculante!

[14] Las organizaciones sindicales participantes del MAS son la CSUTCB (Confederación sindical única de trabajadores campesinos de Bolivia), la CSCB (Confederación sindical de colonizadores de Bolivia) y la CNMCIOB-«BS» (Confederación nacional de mujeres campesinas, indígenas y originarias de Bolivia - «Bartolina Sisa». A partir de 1988, la CSUTCB, principal confederación sindical campesina boliviana (que agrupa en su seno a una parte de los «cocaleros») se pronunció a favor de la construcción de un instrumento político propio de los sindicatos. Los sindicalistas, después de haber comprobado que no llegaban a obtener un cambio político en el nivel gubernamental, dijeron que tenían que dotarse de un brazo político a fin de estar presentes en el Parlamento y en todos los niveles del poder, pasando por la participación en las elecciones. A finales de los años 90, Evo Morales y sus partidarios lanzaron el MAS-IPSP en la línea de la orientación adoptada en 1988, concerniente a la creación de un instrumento político del movimiento social. Con el correr del tiempo, el MAS llegó a ser la fuerza política de izquierda más importante, aunque también otras experiencias políticas se desarrollaron en la misma orientación de la CSUTCB, en particular el MIP (Movimiento indígena Pachakuti), de Felipe Quispe, sin hablar de numerosos partidos de izquierda que tienen un origen más antiguo. Felipe Quispe participó junto con Álvaro García Linera, actual vicepresidente de la República, en la guerrilla katarista EGTK y fue secretario ejecutivo de la CSUTCB.

[15] Pablo Stefanoni es coautor con Hervé Do Alto del libro Evo Morales, de la coca al Palacio (Malatesta, La Paz, 2006).

[16] Pablo Stefanoni, «L’Indianisation du nationalisme ou la refondation permanente de la Bolivie», in «La Bolivie d’Evo. Démocratique, indianiste et socialiste?», Alternatives Sud Vol. XVI, CETRI, Lovaina-la-Nueva, 2009/3. http://www.cetri.be/spip.php?rubrique119〈=fr . Escribe: «El gobierno actual replanteó la flexibilización del trabajo aprobada en los años 90 —en particular el “despido libre”—, pero estas reglas no rigen las economías familiares e informales, que son las que predominan en ciudades enteras, como El Alto, vecina a La Paz, con cerca de un millón de habitantes. […] La superioridad de la cosmovisión indígena [una pantalla que oculta a menudo prácticas corporativistas o de unas identidades culturales profundamente arraigadas] sobre la cosmovisión liberal es apenas debatida y la voluntad de destacar la dimensión étnica de la opresión casi ha hecho desaparecer su dimensión de clase. No es una casualidad que los avances en materia de derechos del movimiento obrero sean escasos o nulos.»

[17] De hecho, esta regla cierra el acceso a los más pobres a la candidatura a un cargo de diputado, de senador o de miembro de la Asamblea Constituyente. En realidad, no es raro ver que, en el momento de confeccionar las listas electorales, dirigentes sindicales bien preparados en cuanto a su formación política, tengan que ceder su lugar a unos intelectuales de clase media o pequeños empresarios, con un mayor capital económico.

[18] Según García Linera, Santos Ramírez podía pretender ser el sucesor de Evo Morales como candidato del MAS a la presidencia de la República.

[19] Véase Hervé Do Alto, «“¿Más de lo mismo” o ruptura con los “tradicionales?” Bolivia y el MAS: un caso de democratización paradójico», Le Monde diplomatique, (Edición boliviana), nº 11, febrero de 2009.

[20] «De ahí que hayamos tenido que aprobar una ley que habilite salarios más elevados que el del presidente para cuadros técnicos de empresas estratégicas. Es nuestra forma local de la NEP leninista (Nueva Política Económica, en la Rusia posrevolucionaria). El objetivo de la NEP, además de la alianza con los campesinos, era fundamentalmente reclutar técnicos para administrar los niveles subalternos del Estado, habida cuenta de que si bien el Estado es una estructura política, tiene niveles burocrático-administrativos y técnico-científicos que requieren conocimientos y saberes que no pueden ser adquiridos ni transformados rápidamente. Lenin, para terminar la catástrofe económica que se dio inmediatamente después de la revolución, tuvo que recontratar a los técnicos del antiguo Estado, hasta crear gradualmente una administración más simple. E instruyó: debajo de cada técnico pongan un joven que aprenda, y nosotros estamos haciendo lo mismo. Ya lo iniciamos en el 2006: se cambia la organización y las personas de los niveles decisionales de la administración publica (ministros, viceministros y algunos directores), pero no se toca la estructura secundaria de la administración estatal del Estado, hasta formar cuadros estatales, jóvenes, que sustituyan a los antiguos cuadros.» in Maristella Svampa, Pablo Stefanoni y Ricardo Bajo, entrevista a Álvaro García Linera, «La derecha aún no fue derrotada económicamente».

[21] In Ortiz P. (2007), «Fue un error no liderar el pedido autonómico» (entrevista a Álvaro García Linera), El Deber, Santa Cruz de la Sierra, 21 de enero de 2007. http://www.eldeber.com.bo/2007/2007-01-21/vernotaaldia.php?id=512

[22] Pablo Stefanoni in «L’Indianisation du nationalisme ou la refondation permanente de la Bolivie», in Alternatives Sud, «La Bolivie d’Evo. Démocratique, indianiste et socialiste?» Vol XVI -2009/3, Lovaina-la-Nueva, http://www.cetri.be/spip.php?rubrique119〈=fr

[23] Neologismo para designar lo relacionado con el mundo de las ONG.

[24] In Svampa M., Stefanoni P. (2007), «Evo simboliza el quiebre de un imaginario restringido a la subalternidad de los indígenas», (entrevista a Álvaro García Linera), in Monasterios K., Stefanoni P. y Do Alto H. (dir.), Reinventando la nación en Bolivia, CLACSO-Plural, La Paz,

[25] El prefecto de la provincia de Tarija es parte de la oposición de derecha en compañía de los prefectos de las provincias de Santa Cruz, Beni y Pando.

[26] En el caso de Bolivia, sin embargo, tal discurso de franca oposición a las ONG es tanto más chocante cuando se muestra en total contradicción con la propia composición del gobierno, donde los ministros han salido en su mayoría de los cuadros de este tipo de instituciones. Entre ellas, el CEJIS (Centro de Estudios Jurídicos y de Investigaciones Sociales), reconocido por los movimientos indígenas de Oriente como un apoyo indefectible en la reconquista por los pueblos autóctonos de sus prerrogativas sobre sus territorios ancestrales. Algunos pesos pesados del equipo de Morales han hecho en ellas su formación, como Carlos Romero, actualmente ministro de las Autonomías.

[27] Entrevista realizada por Maristella Svampa, Pablo Stefanoni y Ricardo Bajo titulada: «La derecha no ha sido aún derrotada en el plano economico». Traducción Denise Comanne y Eric Toussaint. Alternatives Sud, «La Bolivie d’Evo. Démocratique, indianiste et socialiste»?, Vol XVI -2009/3, Lovaina-la-Nueva.

[28] Rafael Correa ha defendido varias veces esta posición en las reuniones de las Naciones Unidas así como en otras instancias internacionales. Esta propuesta, conocida como el proyecto ITT (siglas del nombre de sendas perforaciones de exploración en la zona: Ishpingo-Tambococha-Tiputini), es una de las iniciativas del gobierno ecuatoriano con el fin de luchar contra el cambio climático. Se trata de la no explotación de unos 850 millones de barriles de petróleo en la zona del parque Yasuní, reserva natural cuya biodiversidad es una de las más importantes del mundo. La explotación de un petróleo pesado podría reportar al Estado entre 5.000 y 6.000 millones de dólares (al precio de unos 70 dólares el barril).

[29] Véase una entrevista sumamente importante a Alberto Acosta realizada por Matthieu Le Quang titulada «Le projet ITT: laisser le pétrole en terre ou le chemin vers un autre modèle de développement», www.cadtm.org/Le-projet-ITT-laisser-le-petrole. En castellano, «La moratoria petrolífera en la Amazonia ecuatoriana, una propuesta inspiradora para la Cumbre de Copenhague», www.cadtm.org/La-moratoria-petrolifera-en-la. Alberto Acosta da su versión sobre el origen del proyecto y presenta un gran número de factores contradictorios que intervienen en su concreción.

Eric Toussaint
CADTM/Rebelión
Traducido por Griselda Pinero y Raúl Quiroz

Publicado enInternacional
La situación política, social y económica en Venezuela sufre una gran transformación desde el fracaso de la reforma constitucional de diciembre de 2007, que constituyó una advertencia para el gobierno de Hugo Chávez (1)

El domingo 15 de febrero de 2009, el 54,36 % de los ciudadanos dijeron «sí» a la enmienda constitucional que autoriza a los mandatarios políticos a presentarse a sucesivas consultas electorales de manera ilimitada. Hasta ese momento, la Constitución limitaba a dos los mandatos consecutivos: era necesaria una interrupción del mandato antes de poder presentarse de nuevo (2) Chávez podrá presentarse en el 2013, al término de su segundo mandato en curso, y ser de nuevo candidato a presidente. Si es elegido otra vez, su mandato terminará en el año 2019. Por ello, los militantes chavistas discuten actualmente la naturaleza de todos los cambios que pueden ser efectuados de aquí a dicho año.

Evidentemente, muchas cosas pueden suceder durante todos esos años, entre las que hay que tener en cuenta las iniciativas y maniobras tanto de Washington como de sus aliados.

Nacionalizaciones y control obrero

En abril de 2008, como consecuencia de una huelga de casi dos meses de 15.000 obreros de la siderúrgica SIDOR (Siderurgia del Orinoco), que pertenecía al grupo argentino Techint, Hugo Chávez anunció la nacionalización de la empresa. Los obreros luchaban por la conversión de 9.000 subcontratos a contratos indefinidos. Visto el rechazo patronal, la nacionalización constituía la mejor vía para permitir al Estado garantizar la reivindicación de los trabajadores, que apreciaron esta decisión como una gran victoria. SIDOR había sido creada como empresa pública durante la década de 1960 —era la concreción de un proyecto concebido en 1953 bajo la dictadura de Marcos Pérez Jiménez—. SIDOR fue privatizada y vendida al capital extranjero en 1997, durante la presidencia de Rafael Caldera, por el ministro de Planificación Teodoro Petkoff (antiguo líder de la izquierda convertido al neoliberalismo en los años noventa y actualmente una de las principales figuras de la oposición antichavista). La renacionalización efectuada en abril de 2008 es particularmente importante, ya que esta empresa, moderna y con buenos resultados, constituye una herramienta de producción que el gran capital argentino, y en particular Techint, desean conservar.

Otro elemento importante a tener en cuenta, es que el gobierno chavista del estado donde se encuentra SIDOR, había ordenado al comienzo de la huelga a las fuerzas del orden la represión de los huelguistas. Así mismo, el ministerio de Trabajo no hacía nada para sostener las reivindicaciones de los trabajadores. En consecuencia, la decisión de Hugo Chávez de nacionalizar la empresa y de revocar al ministro fue vista como un giro a favor de los trabajadores. Tanto más cuando, en el mismo período, Chávez anunció un aumento del salario mínimo interprofesional y el de los funcionarios públicos, así como la nacionalización del sector del cemento, que hasta ese momento estaba en manos de tres transnacionales (Lafarge de Francia, Holcim de Suiza y Cemex de México).

En los meses siguientes y en el curso del año 2009, el gobierno procedió a otras nacionalizaciones en el sector de la industria alimentaria (3) (lo que afectó tanto al capital nacional —Lácteos Los Andes— como al transnacional —la cerealera Cargill—). El gobierno justificó estas nacionalizaciones por la necesidad de mejorar la provisión de alimentos a la población. Finalmente, el Banco de Venezuela, uno de los principales bancos privados, perteneciente al Banco de Santander, uno de los dos principales grupos bancarios españoles, pasó también al control del Estado.

Todas estas nacionalizaciones, como las precedentes (los sectores de la electricidad, las telecomunicaciones, los campos petrolíferos del Orinoco, etc.), fueron objeto de una indemnización más bien generosa a sus propietarios privados: Venezuela utiliza una parte de la renta petrolera para retomar el control de ciertos sectores estratégicos de la economía. El recurso a la indemnización tiene el objetivo de evitar condenas por no respetar los tratados bilaterales sobre inversiones firmados por Venezuela. El derecho internacional permite, en efecto, a los Estados proceder a nacionalizaciones si indemnizan en forma adecuada a los propietarios. Venezuela podría tomar un camino más radical, retirando su firma de los tratados bilaterales sobre inversiones, retirándose del CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones: el tribunal del Banco Mundial en materia de inversiones) y poner a resguardo la liquidez y otros tipos de haberes que Venezuela dispone en el exterior, para evitar embargos. Evidentemente, optar por ese camino implicaría aumentar todavía más la hostilidad de las autoridades de los países más industrializados y de las grandes transnacionales presentes en el país (todas las principales transnacionales petroleras están presentes en Venezuela y también General Motors, Mitsubishi, Daimler-Chrysler, etc.).

El camino, bastante prudente, que tomó el gobierno venezolano no impidió que una empresa como ExxonMobil intentara en el 2008 el embargo de 12.000 millones de dólares que pertenecían a PDVSA por tribunales británicos y holandeses. Y esto justifica el pedido de que Venezuela se una a otros países del Sur con el fin de repudiar los tratados bilaterales de inversiones que incluyen cláusulas perjudiciales para los intereses de la nación, que se retire del CIADI y de la OMC y constituya un órgano multilateral del Sur para solucionar conflictos, o sea, en otros términos, crear un CIADI del Sur alternativo al CIADI del Banco Mundial, que está al servicio de los intereses de las grandes transnacionales.

En julio de 2009, Rafael Ramírez, ministro del petróleo, que hasta ese momento había sido muy prudente con respecto al CIADI, comenzó a alzar el tono de su discurso y denunció el unilateralismo de los mecanismos de la resolución de conflictos dominados por los países del Norte.

La profundización de las nacionalizaciones relanzó en el año 2009 el debate sobre el control obrero. Efectivamente, las organizaciones sindicales de izquierda y los colectivos de trabajadores exigen la puesta en marcha de los mecanismos de control por los trabajadores de los órganos de gestión de las empresas nacionalizadas. Los sindicatos quieren que los objetivos perseguidos por las nacionalizaciones sean realmente respetados; quieren también evitar la mala gestión, el despilfarro, las malversaciones, la corrupción, el abuso de los bienes sociales, en particular accediendo a los libros de cuenta, consiguiendo la transparencia en la estrategia comercial e industrial de las empresas y la presentación regular de los balances de gestión. Las organizaciones obreras sienten, con toda justicia, desconfianza con respecto a una gran parte de los ejecutivos privados de la empresa, que conservaron sus cargos después de las nacionalizaciones, pero también en relación con los nuevos ejecutivos, quienes, en ciertos casos, privilegian sus intereses personales frente a los de la colectividad. El control obrero aumentaría también la confianza de los propios trabajadores y de sus organizaciones al permitir la intervención colectiva para asegurar un contenido socialista a la gestión y a las relaciones de trabajo en las empresas, tanto de las nacionalizadas como de las que están todavía en manos del capital privado.

Por otra parte, asistimos a ocupaciones de empresas privadas por los trabajadores, que exigen su nacionalización. Inevitablemente, será necesario reavivar el debate sobre el control obrero en el sector de la producción petrolera. Esta reivindicación se había expandido durante el lock-out petrolero (diciembre de 2002-enero de 2003), cuando los trabajadores que luchaban por relanzar la producción convocaron un Congreso del sector. Pero luego el presidente Chávez descartó la perspectiva del control obrero en ese sector por considerarlo estratégico, cuando, al contrario, esto sería una razón suplementaria para organizarlo en esas empresas. Pasa lo mismo en el sector de la producción y de la distribución eléctrica, que también fue nacionalizado. Los trabajadores de este sector profundizaron la lucha por el control obrero en el mes de septiembre de 2009. El suministro eléctrico en el país se encuentra en una situación muy difícil, pues más del 50 % de la producción (4) se «pierde» o es desviada (robada) en la distribución. Las pérdidas se deben principalmente a la decrepitud de las instalaciones, debido a que, antes de su nacionalización por el gobierno de Chávez, algunas empresas como Electricidad de Caracas (propiedad de la multinacional estadounidense AES) fueron víctimas de una falta generalizada de inversiones y de renovación de las instalaciones. Por otra parte, grandes empresas industriales privadas consumidoras de grandes cantidades de energía son responsables de un desvío de electricidad, que despilfarran y que no la pagan. Están también las conexiones piratas en los barrios residenciales y también en los hogares populares que no siendo grandes consumidores sólo ocasionan pérdidas limitadas. Los trabajadores de este sector son los que se encuentran en mejor situación para resolver los problemas de la distribución de electricidad, luchar contra el despilfarro y la mala gestión de los directivos a fin de evitar los cortes de electricidad. Esto es lo que argumentan los dirigentes sindicales que exigen la implantación del control obrero.

Ángel Navas, presidente de la Federación de Trabajadores del Sector Eléctrico (FETRAELEC), declaró a la prensa local, con ocasión de una manifestación de 3.000 trabajadores del sector, en Caracas el 25 de septiembre de 2009: «Los trabajadores somos los que estamos dando la cara a las comunidades. Sabemos cómo podemos resolver esta crisis... hay que modificar las estructuras burocráticas y cambiar las estructuras de administración capitalista por una estructura con visión socialista. Tenemos que cambiar las relaciones de producción y eliminar toda esa burocracia que está matando a la empresa.» (5) Aymar Plaza, trabajadora del sector eléctrico, agrega: «Cuando nuestro presidente dice que tenemos que darle poder al pueblo, nosotros, los trabajadores, somos el pueblo. Nosotros tenemos que tener el control de la empresa y ser parte de la transformación de esta política capitalista hacia una política socialista.»

Esta batalla por el control obrero sobre la gestión de las empresas es absolutamente fundamental. Su solución es decisiva para la profundización del proceso en curso en Venezuela.(6) Durante el primer semestre de 2009, Hugo Chávez declaró, con ocasión de una reunión pública con los dirigentes obreros, que era favorable a la adopción de una ley sobre la elección de los dirigentes de las empresas nacionalizadas. (7)

Un encuentro de intelectuales revolucionarios que ha hecho mucho ruido

A comienzos del mes de junio de 2009, el Centro Internacional Miranda (CIM), institución oficial creada por la presidencia de Venezuela y financiada por el ministerio de Educación Superior, organizó unas jornadas de reflexión que causaron mucho ruido en el país. (8) Una treintena de los más importantes intelectuales de izquierda venezolanos debatieron sobre los avances y los bloqueos del proceso revolucionario en curso. He aquí unos extractos de la síntesis publicada por el CIM que muestran la profundidad de los debates realizados en estas jornadas, tituladas «Intelectuales, democracia y socialismo: callejones sin salida y caminos de apertura». (9)

«Una de las discusiones centrales del debate giró en torno a lo que es el PSUV, dando así origen a una serie de interrogantes: ¿En qué se diferencia el PSUV de los partidos políticos tradicionales o de viejo cuño? ¿Los partidos siguen teniendo sentido o no lo tienen en una sociedad compleja? En el caso de que el partido sea la solución ¿debe tener una dirección única o una dirección colegiada? ¿Es conveniente que una persona pueda tomar decisiones al margen de las bases o contra la voluntad de las mismas? ¿Qué futuro tiene un partido donde las bases raramente tienen la oportunidad de expresarse? ¿Deben las bases elegir a los miembros de la dirección o se trata de una decisión no participada en aras de otras razones? ¿No debilita al propio partido que la dirección sea elegida al margen de las bases? ¿Cómo participan las bases en la elaboración de las grandes líneas programáticas, de las directrices del gobierno y del contenido del socialismo del siglo XXI? ¿No es un problema para el partido que algunos de los funcionarios que están al frente de áreas fundamentales del gobierno sean al mismo tiempo dirigentes del partido? ¿No conduce a la ineficiencia la acumulación de responsabilidades? ¿Y no es repetir un problema del socialismo del siglo XX el confundir el partido con el Estado? ¿Nació el PSUV cupularmente, de arriba hacia abajo, más como una necesidad política entendida como tal desde el gobierno que como una necesidad sentida como tal por las bases?»

«Otro elemento relevante reiterado es la necesidad de que el instrumento cuente con una dirección colectiva. Que se articule efectivamente con los movimientos sociales de base (no que los utilice en tareas electorales o como correa de transmisión del gobierno), que derrote el mal del clientelismo partidista y que instituya las bases de un verdadero partido revolucionario, reconociendo la libertad de crítica y profundice la democracia dentro del partido; estos son elementos que formaron parte central de la discusión.»

El nuevo Estado revolucionario

«Si el Estado ha sido el instrumento que utilizó el neoliberalismo para imponer sus propuestas ¿Tiene que ser también el instrumento para liberarnos del neoliberalismo? […] ¿Este Estado puede conducirnos rumbo al socialismo o por el contrario es un freno para ello? ¿Se trata de debilitar el Estado actual o de fortalecerlo? ¿Se trata de inventar un nuevo Estado que puede llamarse comunal o socialista? ¿Cuáles son los rasgos del Estado comunal?»

El papel de los medios de comunicación

«Otra de las grandes discusiones tuvo que ver con los medios de comunicación, los ajenos y los propios. El debate se centró en qué hacemos con nuestros medios, cuando pese a disponerse de seis televisoras públicas, en total no se alcanza, se dijo, el 8 % de la audiencia. ¿A qué se deber este evidente fracaso? ¿Están malbaratando acaso esos recursos públicos quienes no consiguen incrementar los índices de audiencia? […] Aun siendo evidente el gran crecimiento de los medios comunitarios y alternativos durante el proceso revolucionario, la solución aún no se ha articulado. […] ¿No es hora, igualmente, de que CONATEL (10) haga cumplir las leyes de telecomunicaciones? ¿A qué se espera para frenar el abuso de los medios de comunicación privados? […]»

El carácter de la Revolución

«Otro gran rasgo del debate tuvo que ver con el signo de esta Revolución. Se planteó que en esta Revolución se sumaban varias revoluciones: la estudiantil, la campesina, la obrera, la socialista, la de mujeres, la militar y la popular. […] Es importante abrir un debate fuerte, aún pendiente, con estudiantes, con intelectuales, con trabajadores, con campesinos. Hay que volver a sentar en un dialogo permanente a todos estos sectores. Otro aspecto pendiente no menor es la definición del socialismo del siglo XXI. No obstante, por un lado es una ventaja no definirlo, porque implica que no estamos repitiendo modelos; por otro lado muestra una falta de concreción que quizás lo deja demasiado abierto. El socialismo del siglo XXI, se defendió, tiene que ser del siglo XXI pero también tiene que ser socialismo. No puede fracasar en el elemento emancipador. […]”

La participación popular

«Otro de los elementos que parece caracterizar al socialismo del siglo XXI es la idea de la participación, que ha aparecido como un elemento central en lo que ha sido este proceso. Se planteó si los consejos comunales (véase el recuadro «Los consejos comunales») aunque son el ejemplo por excelencia de participación, no estarían respondiendo a una lógica muy poco participativa. Esto se explicaría porque o bien no funcionan o bien responden directamente al poder ejecutivo. Además está presente el problema de que corren el riesgo de ser cooptados por el partido, lo que de alguna manera genera problemas entre la lógica institucional del partido y la lógica social de los consejos comunales. […] Existe un profundo riesgo de que la lógica institucional limite a la lógica social, que ha tardado 30 años en construirse en este país, y que fue la que hizo posible la revolución y la que la defendió el 13 de abril (11)

«El último elemento apuntó a los modos y formas en que se debe articular la critica. Incluso entre los intelectuales comprometidos con el proceso, la crítica ha perdido parte del espacio que le corresponde, especialmente entre aquellos con alguna responsabilidad institucional. No es difícil encontrar en los medios del proceso comportamientos del socialismo del siglo XX, en los que se acusa de “contrarrevolucionario” o de “agente de la CIA” a cualquier persona, incluidas personas con una incuestionable semblanza revolucionaria, que formula críticas en voz alta. Esto debilita fuertemente al proceso, pues el gobierno deja de recibir insumos para su ajuste.»

«Esta pregunta se repitió con frecuencia: ¿Es posible que avance una revolución que no hace de la crítica el principal de sus motores? Se planteó que con esta reunión de los intelectuales afectos al proceso, la revolución se revisaba, a la vez que se fortalecía. Los asistentes se felicitaron por el hecho de que el Ejecutivo pusiera a disposición de la intelectualidad del proceso un ámbito para la crítica que en diez años no había tenido lugar. Igualmente insistieron en que con este evento quedaba demostrado que no es cierto el discurso del miedo a las críticas. Es igualmente falsa la denuncia de la oposición de que no hay libertad de expresión en Venezuela. Esta revolución es capaz de reinventarse constantemente gracias a los espacios de libertad existentes. […]»

«Los intelectuales —concepto que fue ampliamente criticado por los presentes como elitista— militan con el compromiso de que es necesario aunar teoría y práctica, no olvidando que la praxis hace a la teoría útil.»

Estas jornadas fueron transmitidas íntegramente por una cadena pública (TVES) en directo y retransmitidas después en diferido durante unos diez días. Algunos sectores del gobierno, y no de los menos importantes, criticaron con dureza tanto la iniciativa del CIM como los resultados de las jornadas. Entre ellos, en particular, Rafael Ramírez, ministro del petróleo, y Nicolás Maduro, ministro de relaciones exteriores, ambos altos responsables del PSUV. VEA, uno de los diarios chavistas, publicó varios artículos críticos con la iniciativa del CIM, afirmando que: «Fabrican encuentros de intelectuales cuyos pronunciamientos son confusos, dejan traslucir su resquemor por el liderazgo de Chávez, que ellos denominan “hiperliderazgo” o “cesarismo progresista”; sin duda, son chavistas sin Chávez, pero avergonzados de salir a la luz del día, de saltar definitivamente la talanquera.» (Publicado el 6 de junio de 2009 con la firma colectiva «Grano de maíz»)

Después de diez días de polémica en la prensa, tanto chavista como opositora, Hugo Chávez en su programa de televisión «Aló presidente» del 14 de junio, parecía dar la razón a quienes critican al Centro Internacional Miranda. Esto no hizo más que aumentar el interés del público en el evento: diferentes dirigentes sindicales obreros así como el Partido Comunista de Venezuela y el Patria Para Todos (partidos que apoyan al gobierno pero rechazan integrarse en el PSUV) salieron en defensa del CIM, afirmando que el aporte crítico de los intelectuales revolucionarios constituye una fuerza, un evento positivo. Por un momento se temió que el CIM fuera relegado o incluso cerrado pero, por el momento, esto no ocurrió. Lo que refleja una vez más complejidad de la evolución en curso en Venezuela, y que su gobierno no puede ser considerado totalitario.

Los consejos comunales

La ley titulada «Ley de los consejos comunales» LCC (12) fue sancionada sin un verdadero debate el 7 de abril de 2006. En su artículo 3 precisa: «La organización, funcionamiento y acción de los consejos comunales se rige conforme a los principios de corresponsabilidad, cooperación, solidaridad, transparencia, […] honestidad, eficacia, eficiencia, responsabilidad social, control social, equidad, justicia e igualdad social y de género.»

La asamblea de ciudadanos y ciudadanas, «la máxima instancia de decisión del consejo comunal» (art. 6), está integrada por los habitantes de la comunidad mayores de 15 años (Consejos comunales, Expresión del poder popular). El propio consejo comunal delimita su territorio y sus miembros son ad honorem (art. 12). Los diferentes ámbitos de intervención están definidos de la siguiente manera: «salud, educación, tierra urbana o rural, vivienda y hábitat, protección e igualdad social, economía popular, cultura, seguridad integral, medios de comunicación e información, recreación y deportes, alimentación, mesa técnica de agua, mesa técnica de energía y gas, servicios, y cualquier otro que considere la comunidad de acuerdo a sus necesidades.» (art. 9)

La institución de los consejos comunales en el 2006, bajo el impulso del presidente Hugo Chávez, está fuertemente marcada por la voluntad de instaurar la participación en la concepción y la realización de la política local. El gobierno puso grandes esperanzas en estos consejos, que concibe como «unidades territoriales de base de la participación popular y de autogobierno». El poder atribuido a los consejos comunales no es despreciable, puesto que da derecho a una «comunidad» a proponer y ejecutar proyectos que pueden, desde el primer año, llegar a los 30 millones de bolívares. Según las palabras del presidente, esta «explosión revolucionaria del poder popular» debe constituir la base realista y duradera de un nuevo tipo de Estado, de «un socialismo del siglo XXI».

Juan Leonel M. (FONDEMI, Fondo de desarrollo microfinanciero), evocando, en junio de 2007, los 15.000 Consejos ya formados, no oculta que las relaciones con las municipalidades son delicadas: «De hecho, los alcaldes, en fin, muchos de ellos, se oponen a este nuevo modo de elección y de organización de las comunidades. Ven a los consejos comunales como una organización que compite con su municipio. Pero actualmente la idea es que el poder constituido, que son los alcaldes, debe avanzar tomados de la mano, con el poder constituyente que son los consejos comunales. El Estado está en vías de llevar a cabo una revolución dentro del sistema estatal. El poder constituyente del pueblo debe ser el motor de este cambio. Los consejos comunales son la piedra angular del autogobierno comunal, donde el pueblo ejerce directamente el poder.» (Fragmentos de: Anne Florence Lopuzé, «Les conseils communaux au Venezuela: un outil d’émancipation politique?» in Olivier Compagnon, Julien Rebotier et Sandrine Revet (sous la direction de), Le Venezuela au-delà du mythe. Chavez, la démocratie, le changement social, Editions de l’Atelier/Editions Ouvrières, París, 2009.

La ley del 2006 sobre los consejos comunales está en vías de modificación, y es probable que próximamente sea reemplazada por una nueva ley, cuya elaboración está en curso. Para saber más sobre esta experiencia, recomendamos leer los trabajos de Martha Harnecker, residente en Venezuela, que ha dedicado estos últimos años a la experiencia de los consejos comunales. (13)

El PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) en vísperas de un congreso

El partido, fundado por Chávez en el año 2006, dio la impresión de que había abortado con el referéndum constitucional del 2007, dado que el número de venezolanos que votaron «Sí» era inferior al número de inscriptos oficialmente en el partido (14). Pero este juicio fue parcialmente desmentido en los meses siguientes, pues las reuniones en la base se multiplicaron, lo que llevó a la designación de candidatos a las elecciones municipales y los cargos de gobernador de los 23 estados que constituyen Venezuela. Aquí también el proceso es contradictorio, pues si bien la base ha tenido una participación dinámica, y ha designado los candidatos a las elecciones, lo cierto es que cuando, en otro registro, se trataba de la composición de la dirección del partido, la base no pudo elegir la totalidad de los dirigentes y fue Chávez quien puso en los cargos principales del partido (los 8 vicepresidentes del PSUV) a los ministros de su gobierno, lo cual creó una confusión perniciosa entre el Estado, el gobierno y el partido. Sobre esta cuestión crecen las críticas en el seno del PSUV sobre el hecho de que la animación y la dirección del partido, en el más alto nivel, sean responsabilidad de los ministros, que ya están recargados por su trabajo gubernamental. Además, su posición de ministros otorga a estos dirigentes el poder de influenciar desproporcionadamente las decisiones que toma el partido. Así mismo, pueden influir con más facilidad que otros sobre una fracción de los miembros del partido cuando son llamados a votar. Martha Harnecker expresa así una crítica que comparte un número importante de militantes: «Una de las cosas que a nosotros nos extraña y a los extranjeros supongo que les chocará muchísimo, especialmente en Europa, es que el Estado sea el instrumento con el cual se construye el partido. Eso es algo absolutamente contradictorio con nuestra visión de partido (15)

Gonzalo Gómez, militante del PSUV y cofundador de Aporrea, se inquieta: «Carecemos de estatutos, porque no se aprobaron, y el partido anda a capricho de las correlaciones de fuerzas eventuales, porque no hay reglas, las reglas aparecen en el transcurso del juego mismo. Eso debe ser cambiado garantizando la democratización plena de la organización y, por otro lado, está la relación con el Estado, con el poder popular y los movimientos sociales.» En lo concerniente a la relación entre el partido y el poder popular, al que llama también el «actor constituyente», agrega: «El partido puede aspirar a proponer y orientar, desde el acompañamiento a los movimientos sociales en la construcción del poder popular, pero no puede someter al poder popular: someter a ese actor constituyente por lo constituido.» (16)

El próximo congreso del PSUV (inicialmente convocado para el 10 de octubre de 2009 y luego postergado hasta fines de noviembre de 2009) plantea numerosos interrogantes. Los 7.253.691 militantes inscriptos en el PSUV son convocados a reunirse en estructuras de base, denominadas «patrullas», compuestas cada una por entre 20 y 30 miembros. Para que sea válida, cada reunión de una patrulla debe contar con la asistencia de más de la mitad de sus miembros. Cierto número de militantes expresan su inquietud: se preguntan cómo se puede organizar democráticamente un congreso que debe tratar tanto un programa como los estatutos y el balance de tres años de existencia, sin olvidar las perspectivas.

Las paradojas de la economía venezolana: el sector capitalista se desarrolla con más rapidez que el sector público y controla aún muy ampliamente la economía, a pesar de las nacionalizaciones

El peso del sector privado (ampliamente dominado por el sector capitalista) (17) en el producto interior de Venezuela pasó del 64,7 % en 1998 (en vísperas de la elección de Chávez como presidente) al 70,9 % en el tercer trimestre del 2008. (18)Aunque el gobierno ha nacionalizado un número significativo de empresas de gran tamaño en los sectores de la electricidad, de las telecomunicaciones, de la siderurgia, de la agroalimentación, del cemento y de la banca, el sector capitalista tuvo un crecimiento mayor que el público, lo cual explica que su peso relativo en el PIB haya aumentado (véase más arriba), mientras que el del sector público bajaba (del 34,8 % en 1998 al 29,1 % en el 2008). (19)

Esto se explica, en particular, por el tipo de utilización de la renta petrolera. Una aplastante mayoría de los recursos del Estado venezolano provienen de la exportación de petróleo. El gobierno emplea masivamente estos recursos para mejorar las condiciones de vida de la mayoría pobre de la población (así como de otros sectores de ingresos medios) en los ámbitos de la salud (con resultados impresionantes), de la educación (idem), de la provisión de productos básicos a precios comprimidos a través de los canales de distribución y de comercialización Mercal(20) y Pdval (21) (alimentos y otros bienes de primera necesidad para las familias), de la construcción de viviendas, de la construcción de infraestructuras y de medios de comunicación colectiva (metro, tren), del aumento de los salarios en la función pública, del aumento del número de becas y rentas sociales, sin olvidar los gastos en los sectores de la cultura y los deportes, y la distribución de subvenciones importantes a las cooperativas y los consejos comunales.

El resultado es indiscutiblemente positivo: la proporción de venezolanos que viven por debajo del umbral de la pobreza se ha reducido a la mitad entre el 2003 y el 2008, pasando del 62,1 % al 31,5 % de la población. En cuanto a las personas en situación de pobreza extrema, la proporción se redujo dos tercios, pasando del 29 % en el 2003 al 9,1 % en el 2008 (22) El analfabetismo tuvo una fuerte disminución, el nivel de formación aumentó, el acceso a la atención sanitaria gratuita tuvo un alto aumento, el consumo de masa aumentó...

Pero el sector capitalista se beneficia también largamente de estos gastos gubernamentales, pues es quien domina, de lejos, la banca, el comercio y la industria alimentaria. El dinero suplementario que llega al pueblo proveniente de los gastos gubernamentales acaba concentrándose en los bolsillos de los capitalistas, pues es en los bancos capitalistas donde los particulares (y también las cooperativas, los consejos comunales, las municipalidades y otros numerosos entes públicos) depositan su dinero. Son bancos capitalistas los que emiten la moneda de crédito al consumo bajo la forma de tarjetas de crédito y que mantienen una parte creciente del consumo (cobrando unas elevadas tasas de interés). Son las empresas capitalistas de la industria alimentaria las que producen o comercializan la mayor parte de los productos alimentarios consumidos por las masas. Son las empresas capitalistas importadoras las que hacen llegar del exterior —a un tipo de cambio oficial muy favorable— los variadísimos productos importados que consumen los venezolanos (por otra parte, estas firmas organizan un comercio import-export fraudulento masivo entre Venezuela y Colombia que hace perder ingresos al Estado aumentando los beneficios capitalistas). Son las cadenas privadas de grandes superficies que aún dominan el comercio, aun si Mercal y Pdval tienen un papel no despreciable en la distribución de productos de base. Cuando el Estado nacionaliza empresas privadas pertenecientes al capital nacional, es a capitalistas locales a los que paga indemnizaciones de recompra.(22)

En síntesis, el sector capitalista sigue absorbiendo la mayor parte de los gastos que hace el Estado a favor de la población pobre o de ingresos medios.

Según un estudio de Mark Weisbrot y Luis Sandoval (23) cuyo contenido es, por otra parte, muy favorable al gobierno de Chávez, el sector financiero privado ha tenido un crecimiento del 37,9 % en el 2004, del 34,6 % en el 2005 y del 39,2 % en el 2006, mientras que el sector público (todos los sectores juntos) no creció más que el 12,5 % en el 2004, el 4,1 % en el 2005 y el 2,9 % en el 2006.

Como ha escrito Víctor Álvarez: «En el anterior período gubernamental del presidente Chávez (2000-2006), la mayoría de los incentivos financieros, fiscales, cambiarios, compras públicas, asistencia técnica, etc. fueron dirigidos al aparato productivo existente, conformado fundamentalmente por empresas mercantiles, las cuales reproducen el modo de producción capitalista que, paradójicamente, es el que se quiere superar y trascender.»

Estamos muy lejos de las afirmaciones de la prensa dominante, que ve en la gestión de Hugo Chávez una estatización galopante de la economía venezolana.

Un problema adicional, antes mencionado, se debe a una política de sobrevaloración de la moneda venezolana con respecto al dólar. Esto requiere una explicación. Desde el año 2003, las empresas que quieren importar mercaderías y servicios deben comprar los dólares a una administración del Estado llamada CADIVI. Esta medida, tomada para luchar contra la fuga de capitales, es útil. El problema es que el tipo de cambio entre el bolívar y el dólar sobrevalora el primero. En efecto, esto agrava un comportamiento perverso: para un capitalista que dispone de una suma importante de bolívares, es más rentable cambiarlos por dólares, que compra al Estado a bajo precio, y comprar bienes en Estados Unidos o en otra parte, que producirlos en el país. Por lo tanto, la política del bolívar sobrevaluado inhibe la inversión productiva y favorece la actividad comercial volcada a la importación frenética de mercancías (24) ny su venta en las grandes redes privadas de distribución. De hecho, esta importación masiva está subvencionada por el Estado, dado que éste vende al sector privado a bajo precio unos dólares acumulados gracias a la exportación de petróleo. Así mismo, habría que analizar el papel de esta política del bolívar sobrevaluado y del alto nivel de importaciones sobre la tasa de inflación, particularmente alta en estos últimos años. Una inflación que se come los aumentos salariales dispuestos por el gobierno.

Un ejemplo de la naturaleza viciosa de esta política cambiaria y de los regalos que el gobierno hace a los bancos privados. El Estado venezolano compró títulos de la deuda emitidos por Argentina en 2004-2005. El problema es que vendió una parte de estos títulos, denominados en dólares, a los bancos privados. Éstos los pagaron en bolívares al tipo de cambio oficial sobrevaluado. ¿Qué hicieron con ellos algunos (o muchos) compradores? Los vendieron en Estados Unidos o en otra parte en dólares. Esto les permitió eludir el control sobre los movimientos de salida de capitales que ejerce el Estado venezolano. Es decir, oficialmente no exportaron capitales, no hicieron más que sacar del país títulos de la deuda argentina. Otras maniobras astutas de los bancos han podido brindarles jugosos beneficios, sería largo de detallar.

En conclusión, aunque el Estado trata de poner en marcha una política de desarrollo endógeno (esto es, volcado a la satisfacción de la demanda interna mediante la producción cada vez mayor dentro del país), la manera de operar la redistribución de la renta petrolera tiende a reforzar el sector capitalista y su comportamiento importador.

En su intervención en el encuentro de intelectuales organizado por el CIM, el escritor y jurista Luis Britto resumió así la situación: «Vivimos en una sociedad dual y yo digo en una fábula que hice que cuando uno intenta hacer un sistema mixto con gallinas y con zorros en un mismo gallinero, a la semana sólo quedarán zorros y además se comerán al granjero.» (25)

Algunas pistas para avanzar hacia una transición al socialismo del siglo XXI en Venezuela (26)

Una de las soluciones que se pueden poner en marcha a fin de que el Estado pueda recuperar (en lugar del actual sistema bancario privado) una parte sustancial de lo que distribuye (o destina) consiste en transferir al sector público (nacionalizar) la mayor parte o la totalidad del sector bancario capitalista venezolano (27) Recuperando de este modo una parte de lo que distribuye (a partir de la renta petrolera), podrá reinvertirla en la economía en forma de gastos sociales o de inversiones productivas, a fin de crear un círculo virtuoso de acumulación y de desarrollo de un sector público de la economía, así como de otras formas de propiedad que se ha de apoyar y reforzar (pequeña propiedad privada, propiedad cooperativa, formas tradicionales de propiedad de las comunidades indígenas, etc.)

Una segunda medida podría consistir en la estatización del comercio exterior, a fin de evitar que una gran parte de los beneficios del mismo sea desviada hacia la acumulación capitalista o hacia el exterior vía la fuga de capitales. Habría que establecer así mismo una serie de estímulos de diferentes tipos (impuestos, subvenciones, prioridades en las compras del Estado, etc.) a favor del sector no capitalista de la economía (naturalmente, incluida la pequeña propiedad privada). (28)

Pero lo que es absolutamente esencial es establecer unos mecanismos para evitar dos grandes escollos: 1) El monopolio de las decisiones por la burocracia del Estado, y 2) la emergencia de una nueva burguesía desde las entrañas del chavismo, lo que ya se denomina popularmente la «boliburguesía» (de burguesía bolivariana, la parte de los dirigentes chavistas que se benefician de sus funciones acumulando un capital). (29) Entre estos mecanismos citemos: fijación de un límite al abanico de salarios (por ejemplo, entre 1 y 6) reduciendo los más altos y aumentando el mínimo, así como los salarios medios; la obligación de los mandatarios y altos funcionarios de presentar una declaración anual de los ingresos globales (salarios, remuneraciones y otros ingresos) y del patrimonio (pues la acumulación de capital por los burócratas pasa a menudo por cobros bajo mano que aparecen en el patrimonio); la obligación de los ciudadanos de declarar las diferentes cuentas bancarias que tengan en el país y en el exterior (levantamiento del secreto bancario); un fuerte aumento de la progresividad del impuesto sobre los ingresos.

Un remedio indispensable, y ciertamente el más eficaz, es la aplicación de una política de control obrero y de control ciudadano de la contabilidad y la gestión de las empresas y de las instituciones públicas. Esto permite imponer la transparencia de la gestión (a fin de evitar los desvíos, el derroche, e empleo de los recursos de las empresas e instituciones en proyectos que no se justifiquen desde un punto de vista social, ambiental, etc.) mediante una política de auditoría integral, en la cual deben participar activamente los trabajadores y los usuarios de los servicios. Esto implica también la dotación de los organismos de control, y de las personas que forman parte de éstos, de la formación necesaria para pasar del control a la autogestión de las empresas (manteniendo siempre un control externo). Toda esta batalla por el control obrero, por el control ciudadano (control de usuario), por la autogestión forma parte de la construcción de órganos de poder popular. Habría que encontrar la forma adecuada para que el desarrollo de estos órganos no se limite a una visión fragmentada, lo cual plantea el problema de la construcción de una federación nacional de órganos de control y de poder popular.

Por otra parte, es también vital mejorar la formación de los gestores de las empresas públicas. Pues las nacionalizaciones requieren la creación de una reserva de reclutamiento de cuadros de alto nivel técnico y de una sólida formación política y social, que también tengan una formación ética. En efecto, para acelerar el ritmo de las nacionalizaciones, es necesario crear al mismo tiempo una reserva de cuadros y desarrollar, como se ha dicho más arriba, una política de control obrero y ciudadano. En caso contrario, se corre el riesgo de crear empresas públicas ineficaces, cuando no corruptas.

Algunas observaciones suplementarias concernientes a Venezuela


Reducir la dependencia de los hidrocarburos y de Estados Unidos

Uno de los desafíos a los que se enfrentaron varios gobiernos anteriores, así como el de Hugo Chávez, es la diversificación del aparato productivo a fin de salir de una extrema dependencia de los hidrocarburos (demás está decir que esto vale para la mayoría de los grandes exportadores de petróleo). Es por esto por lo que, en los años 60, se creó una empresa como SIDOR. Más tarde, en el curso de los años 80 y 90, los gobiernos neoliberales (30) privatizaron muchas empresas públicas, como SIDOR, y recurrieron a las inversiones extranjeras para diversificar la economía. Fue un fracaso.

En estos últimos años, el gobierno de Hugo Chávez trató a su manera de diversificar el aparato productivo con las siguientes medidas:

1. Desarrollo y refuerzo de un polo siderúrgico y metalúrgico aplicando una política de sustitución de importaciones (por ejemplo, Venezuela producirá los tubos necesarios para sus oleoductos, que hasta ahora son importados; con ayuda de China, ampliará la red y fabricará material rodante);

2. Apoyo a la producción agrícola local para acercarse tanto como se pueda a una situación de soberanía alimentaria, cuando cerca del 90 % de los alimentos consumidos en el país son importados (herencia de décadas de empleo de los recursos petroleros para importar todo lo que Venezuela necesitaba);

3. Desarrollo de la industria petroquímica;

4. Mejora de la producción y de la distribución de electricidad, obtenida en su mayor parte a partir de la energía hidráulica (felizmente, no a partir del petróleo). En este aspecto, al contrario de las intenciones oficiales, hay que evitar lanzarse a la producción de electricidad por centrales nucleares;

5. Nacionalización de la industria cementera a fin de desarrollar la política de construcción de viviendas.

En cuanto a la voluntad de reducir la dependencia del petróleo, Venezuela trata también de disminuir la parte de sus exportaciones destinadas a Estados Unidos, (31) su principal comprador de hidrocarburos, intentando reforzar las ventas a China (según fuentes gubernamentales, se espera que este país compre tanto como Estados Unidos de aquí al 2014, una meta que parece difícil alcanzar).

Política agraria

Se ha llevado a cabo una reforma agraria, (32) las cooperativas y las pequeñas explotaciones agrícolas reciben importantes subvenciones, pero se parte de una situación muy difícil. El peso de la agricultura en el PIB es muy débil (33) y, aparte de excepciones muy importantes (como, por ejemplo, las regiones de grandes huertas de los Andes), (34) Venezuela es uno de los países en los que el campesinado está considerablemente debilitado debido a la aplicación durante décadas del modelo importador.

¿Cómo reconstituir un campesinado que asegure la soberanía alimentaria de una población que llegará a los 30 millones en los próximos años? Hay que reconocer que es muy difícil resolver el problema. Para ello, es necesario que el Estado ponga en marcha una amplia batería de medidas de estímulo, entre las cuales: una mejora sustancial de la calidad de los servicios públicos en zonas rurales para reducir el éxodo rural; el aporte de una ayuda a diferentes niveles a la agricultura familiar y otras formas tradicionales de producción agrícola, sin ejercer una presión exagerada a favor de las cooperativas (35) el desarrollo de una red pública para la comercialización de los productos de los campesinos, que asegure la estabilidad de la salida y precios suficientemente altos para estimularlos y ponerlos fuera del alcance de las garras de las redes privadas, que imponen su precio a los productores, y asegurarles unos márgenes de beneficio mucho más altos. (36)

Michael Lebowitz ha hecho unas propuesta concernientes a la política agrícola en Venezuela que se tendría que poner en práctica para mejorar la situación: «Teniendo en cuenta el contrabando existente debido a un bolívar sobrevaluado y el desvío de mercancía vía mercado negro, no es apropiado subsidiar a través del suministro gratis de insumos, tales como medios de producción o subsidios monetarios directos, a la producción agrícola (excepto en la caso de que se establezcan nuevas instalaciones productivas). ¿Por qué? Porque dadas las circunstancias, no hay ningún control que asegure que los productos se dirijan al lugar apropiado —sobre todo con la falta de mecanismos de seguimiento y vigilancia que involucran costos de transacción muy importantes.

»Por lo tanto, para asegurar que los subsidios resulten en un verdadero incremento de alimentos en el mercado nacional y a precios apropiados, la mejor forma de subsidio es a través de una agencia del Estado que compre los productos a un precio determinado. Esta agencia estatal puede otorgar un precio a los productores que estimule la producción y luego puede hacer que estos artículos sean vendidos a la población en general través de la red de Mercal a precios más bajos que lo que pagó a los productores.» (37)

Política del gobierno venezolano en materia de endeudamiento

El peso de la deuda pública con respecto al PIB ha bajado en el curso de los últimos años, pero hay que señalar que el gobierno de Hugo Chávez sigue sin ordenar la realización de una auditoria integral de la deuda pública a pesar de que se comprometió a hacerlo en varias ocasiones. (38) Una parte de la deuda, que Venezuela sigue pagando, fue heredada del régimen anterior (la IV República) y está muy tachada de fraude. Pero no es necesario atenerse a las deudas contraídas por los gobiernos anteriores a la V República, instituida en 1999. En efecto, es muy importante para el gobierno que demuestre a la ciudadanía que está dispuesto a auditar su propia política de endeudamiento.

Además, no se puede dejar interrogarse sobre la oportunidad de contraer nuevas deudas en un momento en el que el precio del barril de petróleo era elevado y en el que no faltaba liquidez. Sin embargo, PDVSA se endeudó por un monto de 12.000 millones de dólares en el 2006 emitiendo títulos en los mercados financieros internacionales. ¿Cómo justificar esta medida que no fue discutida en la Asamblea nacional? Con un precio del barril en baja desde julio de 2008 (aun si su nivel actual —entre 50 y 70 dólares el barril en el verano del 2009— pone a Venezuela fuera de peligro inmediato), los desembolsos que debe efectuar PDVSA ¿no recargan su presupuesto? ¿No reducen exageradamente su liquidez? ¿Por qué endeudarse y transferir intereses a los mercados financieros privados internacionales (o nacionales), si se dispone de suficiente liquidez para no tener que recurrir al empréstito? Lamentablemente, estas preguntas siguen sin respuesta.

Hay que destacar que Hugo Chávez pone el acento en el desarrollo endógeno del país, que define como «autocentrado, basado en los recursos propios y consubstancial del retorno con fuerza a la escala nacional». Reducir el endeudamiento exterior de PDVSA tendría que constituir una aplicación de esta definición tan interesante.

La defensa de Venezuela frente al peligro de agresión exterior y a la amenaza de los paramilitares colombianos en territorio venezolano

Ante la agresividad de Estados Unidos y de Colombia (las fuerzas armadas colombianas son muy superiores a la venezolanas y es público y notorio que paramilitares colombianos ya están presentes en territorio venezolano, por ejemplo, en el estado de Tachira, al suroeste del país) la población es cada vez más consciente de la necesidad de prepararse para afrontar posibles ataques.

Hay que recordar que, para hacer frente al putsch del 11 de abril de 2002, el pueblo no disponía de armas. Fueron centenares de miles de personas desarmadas las que rodearon los cuarteles, el palacio presidencial, las radios y la TV cómplices del golpe. Muchos militantes no quieren que esta situación se repita, tanto más cuando los enemigos del proceso han aprendido la lección del fracaso del golpe.

El general Alberto Müller Rojas, miembro de la dirección del PSUV, dice en un editorial de A la Izquierda, revista del partido, que hay que imaginar «una agresión armada [...] en la cual nuestro pueblo tendría que enfrentar fuerzas no sólo cuantitativamente mayores, sino cualitativamente superiores. Y habría un agravante. Las hostilidades contarían con el apoyo de factores de poder internos...». Más adelante agrega: «Y la respuesta de nuestra organización no puede ser otra que la promoción de un debate sobre el problema en el marco de las organizaciones populares.» (39). Por su parte, Stalin Pérez Borge, dirigente de Marea Socialista y responsable sindical, escribe: «... la única respuesta es el pueblo en armas. Es necesario que nosotros, los trabajadores, nos incorporemos de inmediato a la Milicia Bolivariana para formar lo más pronto posible los batallones obreros.» (40)

Traducido por Raúl Quiroz

Notas

(1) El «no» en el referéndum constitucional promovido por Chávez el 2 de diciembre de 2007 recogió el 51 % de los votos contra el 49 % del «sí». Fue el único fracaso «electoral» de Chávez entre 1998 y 2009. Véase Eric Toussaint, «Transformar el fracaso del 2 de diciembre de 2007 en una potente palanca para impulsar el proceso en curso en la Venezuela de Hugo Chávez», http://www.cadtm.org/Transformar-el-fracaso-del-2-de
(2) Hay que destacar que en Francia no había, hasta julio de 2008, límite para el número de mandatos consecutivos; actualmente este límite es de dos mandatos consecutivos. En España no existe ninguna limitación.
(3) http://voixdusud.blogspot.com/2009/03/lindustrie-alimentaire-dans-la.html
(4) De todos modos, hay que destacar un elemento estructural muy positivo en Venezuela: la electricidad proviene en su casi totalidad de la energía hidráulica. El uso de combustibles fósiles es absolutamente marginal y no hay ninguna central nuclear.
(5) Véase un video muy interesante de la manifestación, con entrevistas a varios dirigentes sindicales en el sitio de Marea Socialista: http://mareasocialista.com/trabajadores-372.html
(6) Para saber más sobre las iniciativas o las tomas de posición en materia de control obrero en Venezuela, léase, en especial, los números 19, 20 y 21 de la revista Marea Socialista, julio-agosto de 2009, que presenta la situación en SIDOR, Corpoelec, Cadafe, las cementeras, Cafeaca, Alcasa, Carbonorca, etc. http://mareasocialista.com/
(7) Este ha sido, en particular, el caso el 21 de mayo de 2009, durante una reunión de Hugo Chávez con los 400 delegados de la industria del acero y del aluminio realizada en el estado de Guayana. Otra reunión para concretar los compromisos asumidos en el curso de esta importante asamblea tuvo lugar el 21 de agosto en el marco del «Plan Guayana socialista 2019». Véase Marea Socialista, nº 22, p. 3.
(8) Todas las intervenciones, que en total llenan más de 300 páginas, son accesibles en español en el sitio www.aporrea.org y han sido publicadas en el número cero de la revista La Comuna, con fecha julio-agosto-septiembre de 2009. Hay que señalar que el sitio www.aporrea.org, creado justo después del fracaso del golpe de Estado de abril del 2002 por un grupo militante en torno a Gonzalo Gómez (por otra parte, fundador del CADTM Venezuela), desempeña un papel muy importante en el plano de la información y de los debates sobre el proceso en curso. Supera el millón de visitas mensuales. Así mismo, varias intervenciones pueden verse en el sitio www.cadtm.org y en www.rebelión.org
(9) Véase la síntesis completa en http://www.cadtm.org/Venezuela-premiere-synthese-de-la
(10) Comisión nacional de telecomunicaciones, instancia independiente de regulación.
(11) Fecha del retorno de Chávez al poder (después del golpe de Estado del 11 de abril de 2002) tras la movilización masiva y espontánea de la población.
(12) http://www.tecnoiuris.com/venezuela/gaceta-oficial/administrativo/ley-de-los-consejos-comunales.html
(13) Véase Martha Harnecker, «De los consejos comunales a las comunas», http://www.rebelion.org/docs/83276.pdf . Este estudio, de 61 páginas, contiene une bibliografía de los 21 trabajos de Harnecker sobre el tema de la participación popular. Véase también, de la misma autora, «Las Comunas, sus problemas y cómo enfrentarlos».
(14) Oficialmente, seis millones de venezolanos estaban afiliados al PSUV en el momento del referéndum del 2 de diciembre de 2007. Pero el «Sí» obtuvo sólo un poco más de cuatro millones de votos, algunos de los cuales evidentemente no provenían de militantes del PSUV, puesto que el PCV (Partido Comunista de Venezuela) y el PPT (Patria Para Todos) también llamaban a votar «Sí». Por lo menos, dos millones de afiliados del PSUV no votaron «Sí». En la fase de lanzamiento del partido, se fijó a los ministerios unas cuotas de inscripciones de nuevos miembros que debían lograr, lo que ha viciado el proceso y abultado el número de partidarios sin que ello correspondiera a la cantidad real de venezolanos que pensaban adherirse al partido.
(15) Intervención de Martha Harnecker en el encuentro «Intelectuales, democracia y socialismo: callejones sin salida y caminos de apertura», organizado por el CIM, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=88031
(16) Intervención de Gonzalo Gómez en dicho encuentro http://www.aporrea.org/actualidad/n136570.html
(17) La parte de la economía social en el seno del sector privado es muy débil:, por ejemplo, del 0,5 % del producto interior bruto en 1998 pasó al 1,6 % a fines del 2008. Sobre un total de 11.692.071 personas activas a finales del 2008, sólo 201.773 trabajaban en las cooperativas de la economía social. Es decir, apenas el 1,7 %.
(18) Véase Víctor Álvarez, «La transformación del modelo productivo venezolano: balance de diez años de gobierno», Revista La Comuna n° 0, pp. 37 à 55. Víctor Álvarez fue ministro de Industrias de base del gobierno de Chávez, de enero de 2006 a agosto de 2007.
(19) Hay que añadir un matiz importante: hasta el 2002, aunque pública, PDVSA (Petróleos de Venezuela S.A.) había evolucionado hacia una gestión favorable al sector privado. Por lo demás, una gran parte de sus ingresos se declaraban y pagaban impuestos en Estados Unidos. Las medidas tomadas por el gobierno de Chávez a partir del 2002 permitieron recuperar la gestión de la empresa por el Estado, lo que se tradujo en un fuerte aumento de ingresos, que se destinaron a continuación a las políticas sociales.
(20) La Misión Mercal (MERCado de ALimentos) es uno de los programas sociales incentivados por el gobierno venezolano. Creada oficialmente el 24 de abril de 2003, la Misión Mercal está destinada al sector alimentario, dependiente del Ministerio de la Alimentación. El programa consiste en construir y dotar almacenes y supermercados con alimentos y otros productos de primera necesidad a bajos precios para que sean accesibles a la población más necesitada. Los alimentos están subvencionados y llegan a los estantes sin intermediarios, de manera que los precios ofrecidos suelen tener un descuento de entre el 30 y el 45 por ciento de los observados en las otras cadenas de distribución. http://es.wikipedia.org/wiki/Misi%C3%B3n_Mercal
(21) Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (Pdval), creada en enero de 2008 http://www.abn.info.ve/go_news5.php?articulo=117377
(22) Citado por Víctor Álvarez.
(23) Véase Mark Weisbrot y Luis Sandoval, La Economía venezolana en tiempos de Chávez, Center for Economic and Policy Research, Washington, 2007, www.cepr.net
(24) Una anécdota personal: me quedé estupefacto al ver, a finales de noviembre de 2006, en los barrios de clase media de Caracas, puntos de venta de miles de árboles de navidad importados de Canadá. Los comercios también vendían, en gran cantidad, sistemas para esparcir nieve química sobre los pinos. Hay que tener en cuenta que para esas fechas la temperatura media en Caracas es de más de 20 grados. El bolívar sobrevaluado hace absolutamente rentable la importación masiva de los pinos provenientes del gran Norte. Es verdad que Hugo Chávez critica este modelo de importación sistemática, tanto más, —dice—, cuanto que esto corresponde a unos hábitos culturales (por ejemplo, el papá Noel) también importados y adoptados en detrimento de las tradiciones locales.
(25) Véase http://www.cadtm.org/IMG/article_PDF/article_a4492.pdf y Martha Harnecker, «Selección de las opiniones más destacadas de los intelectuales reunidos en el CIM», http://www.rebelion.org/noticia.php?id=88131, que presenta extractos de diferentes intervenciones realizadas en el curso del encuentro de intelectuales organizado par el CIM a principios de junio de 2009.
(26) Las recomendaciones que siguen son válidas también para Ecuador y Bolivia (cuya evolución reciente se analizará más adelante), aunque la situación en Venezuela es más favorable, desde muchos puntos de vista, para su aplicación.
(27) Ha tomado una primera medida en ese sentido en el 2009 al nacionalizar el Banco de Venezuela.
(28) En este sentido, véanse las propuestas de Víctor Álvarez en la parte final del documento antes citado.
(28) Roberto López, profesor en la universidad de Zulia, critica un proceso «en el cual sectores empresariales privados, que no son necesariamente los que están tratando de derrocar al gobierno, sino los sectores empresariales privados aliados a la burocracia bolivariana, que se han hecho multimillonarios en este período. Habría que hacer un análisis de los grupos empresariales y de la relación con los haberes económicos de muchos dirigentes y próceres del proceso. Pareciera que hay una nueva burguesía bolivariana asociada a sectores empresariales. Por ejemplo, un hecho que conozco casi directamente es el de las empresas contratistas que acaban de ser nacionalizadas, expropiadas en la Costa Oriental del Lago, donde prácticamente en todas esas empresas estaban empresarios que habían participado en el golpe, en el paro petrolero y todos estaban asociados con dirigentes del PSUV, con dirigentes de la revolución, con diputados, gobernadores bolivarianos, etc.» Véase:   http://www.aporrea.org/actualidad/n136767.html
(30) Entre ellos, la segunda presidencia de Carlos Andrés Pérez, cuando se aplicó en 1989 un plan de ajuste estructural impuesto por el FMI, que provocó la enorme sublevación popular del 27 de febrero de 1989, que fue sangrientamente reprimida. Pérez era por entonces vicepresidente de la Internacional Socialista.
(31) Según el Instituto Nacional de Estadísticas, en 1999 las exportaciones a Estados Unidos representaban el 47,36 % del total y las importaciones provenientes de este país representaban el 40,61 % del total. En el 2007, los porcentajes respectivos pasaron al 52,4% y al 25,8 %.
(32) Se recuperó 2.675.732 hectáreas pertenecientes a los grandes propietarios rurales (latifundistas) y se concedió a los campesinos títulos de propiedad agraria y títulos de adjudicación por un total de 1.862.247 hectáreas a finales del 2008.
(33) El sector agrícola representa apenas el 4,39 % del PIB, mientras que en Colombia llega al 12,1 % del PIB. La media en Latinoamérica es del 6,22 % del PIB.
(34) Véase Alexandra Angelaume y Jean Christian Talet, «Mutation maraîchère et accompagnement institutionnel dans les Andes vénézuéliennes (1950-2007) in Olivier Compagnon, Julien Rebotier y Sandrine Revet (bajo la dirección de), Le Venezuela au-delà du mythe. Chavez, la démocratie, le changement social, Editions de l’Atelier/Editions Ouvrières, París, 2009, segunda parte, cap. 4.
(35) En efecto, el balance de la creación de muy numerosas cooperativas agrícolas (y otras) es particularmente moderada en Venezuela (como había sido el caso en una serie de países que dieron prioridad a las cooperativas con respecto a la explotación individual familiar).
(36) Como se ha visto, no son más que los pequeños productores europeos de leche los que se han enfrentado a este tipo de problema, que ha provocado movimientos de lucha en Francia, Bélgica y Alemania en 2008 y 2009.
(37) Michael Lebowitz, «De los subsidios agrícolas a la soberanía alimentaria», 2 de febrero de 2008,
(38) Hugo Chávez anunció el lanzamiento de una auditoría de la deuda con ocasión de un encuentro con un centenar de delegados de los movimientos sociales del mundo entero, en enero del 2006, al final de la 6ª edición del Foro Social Mundial, realizada de manera descentralizada en Caracas, Bamako y Karachi. El autor estuvo presente en dicha reunión, que por otra parte fue íntegramente transmitida en directo por la televisión pública. También se comprometió a finales del año 2008 en el marco de una reunión del ALBA.
(39) A la Izquierda, nº 19.
(40) Marea Socialista, nº 21, 28 de julio de 2009

Éric Toussaint
Rebelión ha publicado este artículo a petición expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
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El hombre de abundante cabellera blanca tiene un pañuelito de seda en el cuello y un traje gris que le confieren la fisonomía de un compadrito que ha sabido cultivar el coraje por los arrabales de la ciudad. Pero no es un porteño que peina canas y espera a un viejo amigo para tomar unos tragos. El hombre que está en el bar de una librería de Palermo es Oswaldo Reynoso, un clásico de la literatura peruana que ha semblanteado hasta las últimas consecuencias una Lima proletarizada, con “ese maldito olor a pescado podrido”, y hostil hasta la náusea. Aguijoneados por la sordidez y la injusticia, los pobres, los jóvenes y los viejos son cuerpos que gravitan en torno de la atracción y el temor hacia la homosexualidad.

El escritor peruano llegó a Buenos Aires, ciudad a la que le debe su formación como lector, para presentar En octubre no hay milagros (Ediciones El Andariego), novela publicada originalmente en 1965, descalificada por “obscena e inmoral”, que generó un escándalo mayúsculo en el ambiente literario peruano de la década del ’60. Las voces indignadas cacareaban: “eso” no era literatura. Cómo un escritor podía cometer la grosería de llamar a las cosas por su nombre y poner “conchaetumadre”; cómo se atrevía a concluir esa vertiginosa narración con una frase admisible en ese contexto de padecimientos: “La puta que lo parió”. Pero lo peor del asunto, lo que no le perdonaban, era que se mostrara a los jovencitos masturbándose en la escuela y se explicitara la homosexualidad del poderoso Don Manuel, el empresario golpista que conspira contra el gobierno de turno mientras se deleita con su joven mancebo, Tito.

“Reynoso, usted va a sufrir... no están preparados aún”, le dijo Martín Adán en el mítico bar Palermo después de leer el manuscrito de los cinco relatos que integran Los inocentes, publicado en 1961. Vapuleado por las mezquindades del establishment peruano, que no sólo se ensañó con su obra sino con su intimidad, Reynoso modula los recuerdos con la tranquilidad del veterano que ha ganado la batalla final con su obra. “El mejor crítico de la literatura es el tiempo y la persistencia de los lectores”, subraya a Página/12 con un tono sereno que por momentos declina en un susurro. Asociado con la bohemia y el alcohol, el escritor que ha dicho que el trago es sagrado porque “entramos en contacto con la divinidad del vegetal” pide un café y esboza una sonrisa como si adivinara los pensamientos de su interlocutora. “Si bien es cierto que han cambiado algunos ambientes y modas de la Lima de los años ’60, los problemas sociales se han agravado, y creo que esta crisis internacional está golpeando duro”, cuenta Reynoso. “Cuando se habla de la novela de un país, hay una mirada dirigida fundamentalmente a detectar si ese libro refleja o no una realidad social, política o económica. Este enfoque sociológico, hasta cierto punto necesario, me parece un error –aclara–. Si se trata de reflejar la realidad social y política, el escritor debe escribir un ensayo. Yo considero que la novela es una expresión artística, un objeto artístico hecho con trabajo. De manera que la atención tiene que estar puesta en el logro estético de la obra. Este enfoque sociológico de los estudiosos europeos y norteamericanos es un menosprecio hacia la obra.”

Don Manuel, dueño y señor del país amparado en su impunidad para manejar los resortes del poder, rescata a su joven de la calle; lo compra a Tito y a su madre. Pero el joven se rebela. “Tito fue comprendiendo que Don Manuel lo usaba como un jabón, como un whisky: entonces, comenzó a odiarlo –revela el narrador de En octubre no hay milagros–. Ya no quiso nada con él: lo rechazaba con asco. Don Manuel, acostumbrado a tomar y a dejar lo que le viniera en gana, al sentir la resistencia de ese zambito engreído, entró en cólera: quiso botarlo de su casa sin ropa, sin plata; pensó ordenar a sus abogados que le quitaran, de inmediato, el departamento y le suspendieran, al instante, la pensión a la madre del malagradecido. Pero su voluminoso cuerpo ansiaba, necesitaba, el reposo y la delicia que le brindaba la limpia y fresca juventud de Tito. Si había derrocado presidentes de la república, lo de menos sería quebrar la voluntad de su indispensable Tito.” La novela transcurre en Lima, de las 8 de la mañana a las 9.22 de la noche, el día del Señor de los Milagros, la multitudinaria peregrinación que congrega al pueblo peruano. Lejos de la atmósfera religiosa, lo que impera es la represión de las manifestaciones, las bombas lacrimógenas, la policía montada que arremete con sable. A punto de ser desalojado con su esposa y sus tres hijos, don Lucho no tiene paz. Desde temprano patea la ciudad en busca de una nueva casa. “No estoy en condición de pagar un alquiler por encima de los mil, ni puedo llevar a mi familia a una barriada ni a un barrio de maleantes”, se queja don Lucho. Reynoso muestras las vísceras, interpelando al lector. “Y así como a don Lucho, mañana, a ti, también, pueden sacarte los muebles a la calle. Será como abrirte el estómago y dejar, a la mirada pública, tus intestinos: lo más íntimo que tienes”.

“En lo que se refiere a mis creaciones, me movilizo en dos líneas: lo ético y lo estético. No puede haber ética sin estética, no puede haber estética sin ética”, plantea Reynoso. “No me considero un escritor, yo soy un creador. La diferencia entre un escritor y un creador está en que el escritor domina algunas técnicas de escritura que le permiten poder escribir cuentos, novelas, poemas, ensayos y obras de teatro. Octavio Paz decía que un hombre culto puede escribir un buen poema, pero no es poeta. Partiendo de esta idea, mi misión es hacer una obra de arte guiado por unas pulsaciones internas. Uno escribe para saber qué es lo que impulsa tu escritura. La literatura es una búsqueda de los ritmos de esas pulsaciones”, precisa el escritor.

–¿Por qué mantiene esa ética marxista?

–Sigo siendo marxista fundamentalmente porque veo todos los días que hay clases sociales, aunque los medios de comunicación ya no hablen de clases sino de sectores o de la gente. Soy marxista porque creo que la solución para la supervivencia del ser humano en la Tierra ya no es el capitalismo. El hombre se encamina de alguna o de otra forma hacia la constitución de un estado socialista con libertad y respeto. Los experimentos anteriores en China y en la ex Unión Soviética han sido experiencias equivocadas, pero estoy convencido de que en los seres humanos subsiste todavía la idea de que la sobrevivencia para la especie es alcanzar un estado socialista.

–¿Pero cómo hizo para superar el desencanto de esos fracasos?

–Yo nunca me desencanté porque siempre consideré que eran experiencias que podían resultar o no. La caída del muro o la destrucción de un camino socialista a través del modelo neoliberal no significa en absoluto una derrota definitiva de las ideas socialistas o marxistas.

A falta de alcohol para ahogar la timidez, la mirada de Reynoso se fuga por las paredes de la librería hacia la conservadora sociedad peruana de los años ’60 que no estaba preparada para aceptar su transgresora propuesta. El lenguaje se agita como un animal salvaje; el argot callejero estalla con una potencia lírica que estremece. Cuando se publicaron los cuentos de Los inocentes, José María Arguedas destacó que Reynoso había creado un estilo nuevo: “La jerga popular y la alta poesía reforzándose, iluminándose”. El escritor señala que a pesar de que muchos escritores decían que eran de izquierda fueron conservadores en la vida y en la literatura. “Los escritores peruanos eran muy pudorosos. Presentaban personajes populares y describían sus vidas, pero en el momento en que los hacían hablar parecía que el autor estuviera hablando y no el personaje. Había un desprecio por la lengua popular y los diálogos eran muy pobres”, recuerda el escritor. “Cuando escribían un relato de niños o de jóvenes muy pobres, la palabra más fuerte que aparecía era ‘¡caray!’. O cuando un muchacho le pegaba a otro, éste le decía ‘por favor, no me friegues el forro de los bolsillos’. Yo que andaba mucho por los bares me daba cuenta de que la gente no hablaba de esa manera. En mis cuentos y en mi novela, los personajes se expresan en el español peruano popular.”

–Exceptuando el poema del final, la frase de la novela es una gran puteada.

–Claro, es una gran puteada. No iba a decir “váyanse, no molesten...”. No quedaba otra expresión que decir “la puta que lo parió” por todo lo que ha pasado. Cuando aparecieron mis libros, la crítica fue muy dura conmigo por el lenguaje, porque ponía las malas palabras completas, sin los puntos suspensivos como hacían antes. Pero además se decía que la literatura tenía que hacerse con palabras finas, no podían concebir que se utilizaran palabras groseras, eso no era literatura. La otra crítica que recibí fue de carácter moral; decían que yo promovía abiertamente la masturbación y una sexualidad perversa, y que mis obras eran pornográficas. Recuerdo que en mis clases de biología y anatomía en la escuela secundaria se detenían en el ombligo y continuaban en las rodillas (risas).

–Hoy causa mucha gracia, pero debe haber sido muy molesto, sobre todo para un joven escritor.

–Esa crítica oficial no solamente se ensañó conmigo, sino que se metieron en mi vida, a tal extremo de dirigir una carta al ministro de Educación para que se me quitara el título y se me prohibiera el ingreso a la universidad. Algunos escritores referentes del Perú en los años ’60, como Arguedas, salieron en defensa del libro; el mismo (Mario) Vargas Llosa publicó un artículo. Aunque estaba muy disgustado porque se habían metido con mi vida privada, sabía que la crítica literaria no iba a modificar mi voluntad de escribir. De ninguna manera la crítica puede ser tan poderosa para cortar una vocación.

Una anécdota confirma la guapeza literaria de Reynoso. Cuando presentó Los inocentes en el bar Palermo, que aparece en la novela, había estudiantes, profesores y obreros. A las doce de la noche, en pleno hervor de las cervezas, algunos cantaban; otros guitarreaban. Un gran escritor peruano, Eleodor Vargas Vicuña, se paró sobre una mesa y habló de todo. La multitud festejaba. “Luego me tocó a mí, agarré el libro y dije: ‘Lo único que puedo decir esta noche es que me cago en los críticos literarios sin ninguna excepción’.”

–¿Con esa declaración de principios contra los críticos entró por la puerta de servicio del canon de la literatura peruana?

–Sí, me decían que era un escritor marginal. Pero hoy mis libros se leen en las escuelas secundarias. Soy una especie de best seller clandestino del Perú; después de tanto tiempo, mis libros se siguen vendiendo, aunque no salgan en las listas de los más vendidos. Todo esto demuestra que esos fueron aspectos circunstanciales, que lo que queda es la esencia. La literatura está por encima de lo circunstancial.

–¿De dónde viene esa prosa poética tan agitada, vertiginosa, pero al mismo tiempo honda y luminosa?

–No lo sé. Cuando escribo soy una especie de sonámbulo (risas), escribo lo que siento. Tengo 78 años y la memoria se está convirtiendo en una especie de recuerdo muy lejano; meto a Proust en lo que escribo, pero llega un momento en que ya no me sirve. Ahora estoy escribiendo y me aparece un videoclip: la música como columna vertebral con imágenes que giran.

Por Silvina Friera

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Domingo, 04 Octubre 2009 08:12

China, a sesenta años de la revolución

La revolución china de 1911-1912, dirigida por Sun Yat-sen, derribó el imperio manchú e instaló la república. Fue una revolución democrática, descolonizadora, modernizadora, como la persa o la mexicana, sus contemporáneas, pero aunque puso en movimiento a la sociedad, no pudo realizar ninguna de sus tareas democráticosociales fundamentales, como la liberación del imperialismo, la revolución agraria, la liquidación del poder de los señores locales. Después de la revolución rusa de 1917, el estalinismo sometió a la Internacional Comunista y obligó al Partido Comunista Chino a integrarse en el partido nacionalista –el Kuomintang dirigido por el general Chiang Kai-shek, al cual incluso afilió a la III Internacional y ese gobierno corrupto y represor se afirmó. En la segunda revolución china (1925-1927) que siguió hubo un comienzo de la revolución agraria, contra los generales y terratenientes nacionalistas, y los obreros de Shanghai y Cantón se levantaron en armas, llevados a la aventura por la necesidad de Stalin de cubrir así su capitulación anterior ante la burguesía nacional china. La terrible represión posterior barrió de la escena política al pequeño proletariado chino y a la oposición de izquierda, muy fuerte entre los cuadros de la Internacional y en el movimiento sindical. El mismo Chen Duh-siu, fundador y primer secretario general del PC chino, después miembro de la Oposición de Izquierda Internacional, murió en las cárceles del Kuomintang junto a muchos de sus compañeros.

Los restos del Partido Comunista, dirigido entonces por Mao Zedong, un militante de segunda fila, se refugiaron en las zonas campesinas más alejadas y desde allí iniciaron una guerra, primero contra Chiang Kai-shek y después contra éste y contra los invasores japoneses, lucha heroica que les permitió construir un gran ejército campesino.

Fue éste quien triunfó en la guerra de liberación nacional, que fue también una revolución agraria controlada por un partido cuyos cuadros eran de origen urbano y que se hizo desobedeciendo las órdenes de Stalin de formar un gabinete de unión nacional entre el PC y el Kuomintang. Un partido-ejército de base campesina y de ideología estalinista y estructura vertical y burocrática lideró una revolución que se hizo sin los obreros pero en nombre de objetivos obreros, como el socialismo.

Conducida con mano de hierro por una burocracia omnipotente, China realizó una profunda reforma agraria y emprendió el camino de su veloz crecimiento industrial. En éste perdió la austeridad y los objetivos igualitarios de las primeras fases para llegar al partido y al gobierno actuales que admiten millonarios en su seno y piensan sólo en términos tecnocráticosburocráticos.

Sofocada en los años 50 la revolución democrática y de liberación nacional, comenzó una modernización capitalista de China, centralista y bismarckiana, sostenida por las enormes inversiones de capitales chinos de la diáspora (más de 100 mil millones de dólares) y por las inversiones de las trasnacionales, atraídas por los bajísimos salarios, las terribles condiciones de trabajo, la falta de protección ambiental y la inexistencia de una resistencia sindical. La acumulación capitalista en China se hizo así combinando el aporte del capital exterior con la explotación de la mano de obra de origen campesino. El comunismo estalinista del maoísmo fue así la vía china al desarrollo del capitalismo nacional, impulsado por Deng Xiaoping y sus seguidores, del mismo modo que la burocracia en la Unión Soviética abrió el camino a los “nuevos rusos”, surgidos de su seno y transformados en grandes burgueses tras despojar al pueblo de sus fábricas y bienes. China pasó a ser una potencia capitalista.

Deliran, sin embargo, los que hablan de “China, primera potencia mundial”. El crecimiento económico ha sido y es impresionante, pero China produce las mismas mercancías que los países imperialistas a costa de su medio ambiente profunda y peligrosamente alterado, y de los salarios de sus trabajadores, y lo hace con los mismos valores del capitalismo, mezclados en la ocasión con el pensamiento conservador y reaccionario tradicional de Confucio para hacer respetar a quienes mandan en todos los órdenes de la vida. China tiene una productividad menor a la de los países imperialistas, terribles contradicciones entre su crecimiento industrial y urbano y el de su agricultura, enormes problemas ecológicos y depende del dólar y de los bonos del Tesoro de Estados Unidos tanto como Washington depende de ella. La democracia, la ciudadanía, la autogestión de los trabajadores, bases del socialismo, no existen en el capitalismo de Estado chino. Entonces, a pesar de sus enormes logros económicos y sociales, puede ser una potencia, pero ni es la primera en el capitalismo ni, mucho menos aún, es una potencia no capitalista cuyo curso se pueda imitar. La base de sustentación del régimen de Pekín es el nacionalismo chino –han, para ser más preciso–, no la voluntad popular de construir el socialismo, porque los chinos hoy son invitados a enriquecerse. Hasta mediados del siglo XIX China aportaba más del tercio del PIB mundial y estaba legítimamente orgullosa de su cultura superior. Después fue una semicolonia. Ahora vuelve a tener un papel económico de primer plano, y eso estimula el orgullo nacional, pero está siendo colonizada –como nunca antes en su historia– por la cultura y la tecnología depredadoras de la barbarie capitalista en su versión estadunidense. Y eso es muy grave.

Por Guillermo Almeyra

 

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Resumen de los temas tratados por el mandatario

Ciudadanos del mundo que se congregan aquí, en esta reunión de tanta importancia para el mundo. Me da gusto volver a Nueva York y a las Naciones Unidas después de varios años. Agradezco la cooperación y manera en que han recibido a nuestra delegación.

Anoche vimos una película hecha por Oliver Stone este año, una película cuyo título mueve a pensar, se llama Al sur de la frontera. En ella podrán ver al Presidente Evo Morales masticando coca junto a Stone y como dice el Presidente Morales, la coca no es cocaína; también podrán ver a la Presidenta Cristina y al carro del General Perón; podrán ver a Lula inspeccionando núcleos productivos en la Guajira colombiana; podrán ver al Presidente Fernando Lugo, obispo, viviendo en la misma residencia que ocupó Strossner, ¿cómo llegó un obispo a Presidente?; podrán ver al Presidente Correa en La Habana, junto al Presidente Raúl Castro, a Fidel, e incluso a Obama en Trinidad, conversando con un grupo de nosotros, con la mano extendida y la sonrisa abierta. Es una interesante película, ya había hecho dos de Looking for Fidel y Comandante. En esa película (Al sur de la frontera) hay muchos códigos que pueden ayudarnos a descifrar los enigmas del tiempo que vivimos.

Anoche nos quedamos un rato conversado con un grupo de personas de Estados Unidos y otras partes del mundo; fue aleccionador ese contacto, y muy sintomático de la importancia que tiene lo que llama Fidel Castro La Batalla de las Ideas. Una señora se me acercó y me dijo: estoy muy feliz; era muy blanca, medio hablaba el español. ¿Por qué?, le pregunté. Ahora me doy cuenta, pensé que usted era malo, muy malo, dijo. Esa persona es víctima del bombardeo mediático e ideológico que cae sobre este país, Estados Unidos y el mundo, tratando de tergiversar la realidad y poner el mundo al revés.

Al sur de la frontera, me valgo de esa ocasión y ese título para decir que allá, al sur de la frontera, hay una Revolución, hay una Revolución en suramericana, en América Latina, en el Caribe, y es necesario que el mundo lo vea, lo asuma y lo acepte porque es una realidad que no va a cambiar. Además, es una Revolución que trasciende lo ideológico; es geográfica, geopolítica; es una Revolución de los tiempos, una Revolución moral; es una Revolución necesaria. Es grande esa Revolución y va a seguir creciendo a medida que pasen los días y los meses. Es grande por el tiempo de carga por dentro, es grande por el espacio que barca.

Viva África. No voy a hablar más que Gaddafi. Gaddafi habló por todos (Aplausos). Ese aplauso es para Gaddafi, tampoco voy a hablar menos que Obama ni que Lula.

Esa Revolución es grande por el tiempo acumulado. Son siglos acumulados de batallas y esperanza, de sufrimiento de millones de seres humanos de América Latina y el Caribe; es grande en el espacio que va a ocupando, es grande por las masas de pueblo que se suman a ella. Que nadie pretenda frenarla. Nadie podrá frenarla. Ayer lo dijo el Presidente Morales aquí, ese gran líder y compañero indígena, Evo Morales, y lo dice también en la película. Me ha dicho Stone que estaban presionando para que no la viera el pueblo de Estados unidos. Vaya, la libertad de expresión por dónde anda. Pero la película va a las comunicaciones.

Lo dice Evo en la película hablando con Oliver y recordando la frase de un líder aymara, que fue asesinado por la invasión española, portuguesa, inglesa, europea. Cuando llegaron los barcos europeos había cerca de 90 millones de aborígenes, 200 años de después quedaban 4 millones, uno de los más grandes genocidios que en la historia han ocurrido. Evo repite la frase de aquel líder aymara que fue descuartizado atado a cuatro caballos por las diferentes extremidades y el indio moría y lanzó una profecía. Hoy muero, dijo Túpac Katari, pero algún día regresaré convertido en millones. Ha regresado y somos millones, y nada ni nadie podrá retener la gran Revolución sudamericana, latina y caribeña. El mundo debería apoyarnos, Estados Unidos debería apoyarnos, Europa debería apoyarnos porque esa Revolución es el inicio del camino de la salvación de este planeta amenazado por el capitalismo, el imperialismo, la guerra y el hambre. El Nuevo Mundo nos llamaron hace siglos, el mundo nuevo podríamos llamarlo hoy, intercambiando los factores.

Hace años, recordábamos ayer, me invitó a una conversación un grupo de líderes sindicalistas estadounidenses. Por ahí están quejándose los trabajadores de una fábrica de galletas que no les pagan y me dijo uno de ellos ¿por qué no compra la fábrica? Vamos a ver si la volvemos socialista, si Obama lo permite y ellos hacen las galletas y no los siguen explotando los capitalistas. Eso es el socialismo, la salvación al planeta.

Ayer me preguntaba un periodista después de la película, ¿por qué usted defiende el socialismo si fracasó la URSS? La respuesta es muy simple, la Unión Soviética se desvió desde temprano y nunca hubo socialismo de verdad en la Unión Soviética. Este siglo XXI será el siglo del socialismo, de la especie humana. Einstein convenció a aquel Presidente norteamericano de que fabricara la bomba atómica y después se arrepintió cuando Hiroshima, pero años antes concluyó por qué el socialismo. Concluyó que el único camino para que la especie humana pueda vivir en este planeta es el socialismo, nosotros como especie apenas tenemos 150 millones de años, Fidel tiene la cifra muy clara, pero cuando la vida nació aquí fue hace más de 30.000 millones de años… ni siquiera el 0,1% del tiempo en que ha habido la vida en el planeta. ¿Ahora qué? ¿Hemos llegado aquí a acabar con este planeta?

Ayer oíamos a Obama, a Lula, Gaddafi, Cristina, clamando por un camino. ¿Cuál es? En el capitalismo no hay cambio posible, no nos digamos mentiras. Sólo con el socialismo hay cambio. Es un socialismo indomaericano, martiano, bolivariano, es un socialismo nuevo, no es copia de nada, no hay catálogo para hacer el socialismo; hay que inventarlo, es creación heroica.

Ayer recordábamos que un Presidente estadounidense, poco antes de que lo asesinaran, había dicho ante el Congreso de Estados Unidos, Kennedy dijo: “en el Sur hay una Revolución y la causa principal es el hambre”, y a los pocos días lo asesinaron. No era John Kennedy un revolucionario pero era inteligente como creo que es inteligente el Presidente Obama. Dios pueda, Dios lo libre de las balas que mataron a Kennedy. Ojalá pueda Obama virar, virar de verdad, lograr un viraje. Ayer habló aquí. Ya no huele a azufre aquí, huele más bien a otra cosa, a esperanza. Hay que abrir el corazón a la esperanza.

Nosotros no podemos acabar con este planeta, hermanos, de nuestros hijos y futuras generaciones. Asumamos el reto. Decía Lula que no hay voluntad política, un latigazo. Conozco su voluntad, conozco a Lula, es mi hermano. No diría que no hay voluntad política, diría que falta voluntad política porque Lula la tiene, nosotros la tenemos, pero debe seguir creciendo en los líderes, las sociedades, los pueblos, la juventud, los trabajadores.

Kennedy también agregó que los que le cierran el camino a las revoluciones pacíficas al mismo tiempo abren el camino a las revoluciones violentas. Podrán conseguirlo en Internet. Los que le cierran, o pretenden cerrar, el camino.

Saludamos al Presidente Correa, allá va la Revolución Ecuatoriana, un pueblo noble y grande; en Bolivia, en toda esa tierra pretenden algunos cerrarle el paso a nuestra pacífica Revolución.

Allá viene otra mujer valiente, Patricia Rodas, canciller de Honduras, mujer centroamericana, del pueblo de Morazán. ¡Viva Honduras! ¡Viva la dignidad de los pueblos! A la 1 de la tarde estaba preparando estas notas. Me falta poco, no vaya alguien a lanzarme un zapatazo aquí. El canciller cubano se quitó un zapato para lanzarlo. Hablé con Manuel Zelaya a la 1 en punto, terminamos a las 3:00 p.m. Allá está, mientras estamos aquí compañeros; allá está un Presidente firme, digno, que logró burlar, con un pequeño grupo de mártires, la vigilancia de los golpistas, la represión que tiene tomada todas las carreteras, tiene un ejército completo. Es como si invadiera Honduras su propio Ejército. ¡Qué indignidad! Hago un llamado a los soldados de Honduras para que no sigan reprimiendo a ese pueblo inocente. Está en la embajada de Brasil que le ha dado refugio, está rodeada por más de 200 soldados que desalojaron a plomo, de la manera más brutal, es la era de las cavernas que pretende volver. No volverá, esos golpistas serán barridos por la nueva era, no volverán las fuerzas retrógradas, ni en Honduras ni el mundo. Hay un pueblo que lleva 90 días en las calles, resistiendo y resistiendo. Está aquel presidente con un grupo de combatientes, su esposa, no les dejan pasar comida, les cortan el agua a cada rato.

Esta madrugada consiguieron en el techo de una casa vecina equipos de intercepción telefónica de marca israelí. Israel reconoció a ese gobierno golpista, creo que es el único que lo ha reconocido. Tiene equipos de perturbación dirigidos a la mente para causar pánico a las personas que están en la embajada y amenazan con entrar. ¿Se dan cuenta del carácter cavernícola que quiere volver? Esa era quiere volver, pero no volverá, hay un pueblo en la calle reprimido. ¿Quiénes son los golpistas? La burguesía hondureña, el estado golpista, el Estado tomado por la burguesía, por los ricos. Cuatro o cinco familias son los dueños del Estado. Habría que leer de Lenin El estado y la Revolución; controlan todo: el Congreso Nacional, el Poder Judicial, las fuerzas militares, hay un pueblo en la calle masacrado. Ayer me dijo el Presidente que al menos 3 muertos en las inmediaciones de la embajada de Brasil y él llamando al diálogo para retomar el camino de la democracia. Desde aquí nuestra solidaridad con el pueblo de Honduras y que se cumplan las resoluciones de la ONU y de la OEA.

Ahora el Gobierno de Estados Unidos no ha reconocido que hubo un golpe de Estado militar en Honduras. Esto me lo explicó el Presidente Zelaya. Hay una pugna entre el Departamento de Estado y el Pentágono. Ayer venía leyendo un libro de Juan Bosch que se llama El pentagonismo, allí está la cueva imperial. El Pentágono no quiere a Obama, no quiere cambios; quiere dominar al mundo con sus bases militares. Está detrás del golpe de Hondura. A Zelaya lo sacaron de su casa, de su cama y lo llevaron en un avión soldados hondureños comandados desde la base de Palmerola, donde aterrizó el avión. Ahí lo tuvieron un tiempo y de ahí decidieron llevarlo a Costa Rica. Los militares de allí apoyan a los militares de Honduras. Ahí las contradicciones de Obama y más allá de Obama. A veces decimos si hay dos Obamas o hay un Obama. Ojalá se imponga el que ayer vimos y oímos aquí, el mundo lo necesita, clama por eso.

¿Cuál es el fondo del golpe en Honduras? Es la Revolución del sur que ya no es aquella de las columnas guerrilleras heroicas de la Sierra Maestra, heroicas de allá en la montaña de Bolivia donde andaba Ernesto Guevara, el Ché. No, ya no es ese tipo de Revolución, esta es otra, ahora brota de las ciudades, de las masas; es una Revolución de masas pacífica, y quiere seguir siendo pacífica; es democrática, profundamente democrática, no le tengan miedo a la democracia.

(…)

El libro de Chomsky, El miedo a la democracia, las élites le tienen miedo a los pueblos, a la verdadera democracia. Abraham definió a la democracia como gobierno del pueblo, gobierno por el pueblo y gobierno para el pueblo. No es el gobierno de la burguesía y cuando surge el pueblo sueltan los gorilas, y eso es lo que pasa en Honduras y lo que pasó en Venezuela en 2002.

No nos permitieron en el siglo XX construir nuestro camino, pero este siglo es nuestro. Construiremos nuestro propio camino y nadie podrá evitarlo. El imperialismo tiene que acabarse. Uno se pregunta, el preguntaba a Lula qué sería de América hoy, la latina, si Estados Unidos, los gobiernos de Estados Unidos, no hubiesen mentido sus garras en nuestra América para imponer un modelo cercenado la esperanza de muchos pueblos.

Yo nací en 1954, Fidel estaba preso ya, y en Guatemala estaban cayendo bombas, había guerra en Guatemala y así en Bahía de Cochinos, solo que allá se estrellaron, y allí está Cuba revolucionaria y bloqueada. Obama, levanta el bloqueo a Cuba. ¿Qué vas a esperar? Sé consecuente con lo que dices o es que hay dos Obama. Obama dijo ayer que no se le puede imponer a ningún pueblo sistema político alguno, que hay que respetar a cada pueblo. Entonces, ¿qué espera usted para ordenar el cese al bloqueo salvaje y asesino a Cuba? ¿Alguien duda de eso? ¿Qué es algo figurativo? Hay una persecución contra empresas que hasta le suministran alimentos a Cuba y ahora también a Venezuela. Fidel en sus reflexiones se refiere a una empresa que fabrica equipamiento médico y que ha incumplido compromisos asumidos con los gobiernos de Cuba y Venezuela. No envían los repuestos para centenares de equipamiento médico que han adquirido los dos gobiernos…Están ubicados en los barrios pobres de Caracas. Allá tenemos 30 mil médicos cubanos. La empresa Philips, habíamos estado callados tratando de buscar soluciones pero se ha negado a enviar los repuestos por presiones del gobierno de Estados Unidos. Obama, ¿eres tú o another Obama? Quiero creer en el de ayer que vi aquí, pero esto sigue pasando y afecta la vida de millones. ¿A nombre de qué? ¿A título de quién? ¿Por qué Estados Unidos sigue haciendo esto? Es ese miedo a la democracia, al ALBA que surge como mecanismo de integración nuevo, novedoso, solidario… No lo van a lograr, el MERCOSUR, UNASUR, todo nace, es parte de la gran Revolución Latinoamericana.

En ese mismo orden están 7 bases militares que Estados Unidos va instalar en Colombia. Obama habló de cuatro pilares. Bueno, vamos a cumplir eso. Le tomamos la palabra .No proliferación nuclear, de acuerdo. Comiencen ustedes destruyendo todas las armas nucleares que tienen. El segundo pilar de Obama es promover la paz, bueno Presidente Obama, busquemos la paz en Colombia donde hay una guerra civil, que nos no quieran reconocerlo es otra cosa. Naciones Unidas debe reconocerlo, mirarlo y tenderles las manos para ayudarlos a salir de la tragedia que vive ese pueblo. Se lo comenté en Trinidad, busquemos la paz en Colombia. Si se logró la paz en Centroamérica, Guatemala, era guerra lo que había, ahí está Daniel Ortega otra vez en el gobierno, lo ha traído el pueblo sandinista; lo que es del cura va para la Iglesia. Ahí está Farabundo Martí y el pueblo de El Salvador que llevaron al Presidente Funes a la presidencia, si se logró la paz en Centroamérica por qué no se podrá lograr la paz en Colombia. Es una de las cosas que más anhelo porque soy venezolano pero me siento colombiano. Entonces, presidente Obama, ¿será que piensa buscar la paz con 7 bases militares en Colombia? Son una amenaza, no solo para la paz en Colombia, sino para la paz en Suramérica. Razones tenemos para haber expresado nuestra gran preocupación por la instalación de esas 7 bases gringas, lo denuncio y señalo y le digo a Obama que reflexione…

Hay gente que cree que es una metafísica pero estamos acabando con el paneta, con esta nave espacial donde viajamos y estamos acabando. Fidel dice en su reflexión del 21 de septiembre: Una especie en peligro de extinción:

“En la Conferencia Internacional sobre el Medio Ambiente convocada por la ONU en Río de Janeiro, afirmé como jefe entonces del Estado cubano: “Una especie está en peligro de extinción: el hombre”. Cuando pronuncié y fundamenté aquellas palabras, recibidas y aplaudidas por los jefes de Estado allí presentes -incluido el Presidente de Estados Unidos, un Bush menos tenebroso que su hijo George W.-, éstos creían disponer todavía de varios siglos para enfrentar el problema. Yo mismo no lo veía en fecha tan cercana como 60 u 80 años.

Hoy se trata de un peligro realmente inminente y sus efectos son ya visibles. Me limitaré solo a unos pocos detalles, que serán ampliamente abordados en Nueva York por nuestro Ministro de Relaciones Exteriores que allí intervendrá en nombre de Cuba.

La temperatura promedio ha crecido 0,8 grados centígrados desde 1980, según el Instituto de Estudios Espaciales de la NASA. Las últimas dos décadas del siglo XX fueron las más calurosas en cientos de años. Las temperaturas en Alaska, el Oeste canadiense y el Este de Rusia han subido a un ritmo que duplica el promedio mundial. El hielo del Ártico está desapareciendo rápidamente y la región puede experimentar su primer verano completamente libre de hielo tan pronto como en el año 2040. Los efectos son visibles en las masas de hielo de más de dos kilómetros de altura que se derriten en Groenlandia, los glaciares de Suramérica, desde Ecuador hasta el Cabo de Hornos, fuentes fundamentales de agua, y la gigantesca capa de hielo que cubre la extensa zona Antártida.

Las actuales concentraciones de dióxido de carbono han alcanzado el equivalente a 380 partes por millón, cifra que supera el rango natural de los últimos 650 mil años. El calentamiento está afectando ya los sistemas naturales de todo el mundo. Si esto ocurriera sería devastador para todos los pueblos.

Estamos acabando con el paneta, démonos cuenta, tomemos conciencia y actuemos como reclamaba Lula. Decía que no hay voluntad, Obama dijo que sí, que Estados Unidos va a tomar decisiones. Hazlo presidente, pasa de las palabras a los hechos. Ojalá de la próxima Cumbre salgan decisiones contundentes. Venezuela está a la orden para sumarse a esas decisiones. Ahora, ¿cuál es la causa de la contaminación? El hiperconsumo, estamos consumiendo los recursos de petróleo y gas que se acumularon en miles de años, los consumimos en menos de un siglo. Pues bien, esto tiene que ver con la economía. Ayer oíamos al Presidente de Francia, gracias a él existe este informe de Stiglitz que tiene 12 recomendaciones. Evaluémosla porque apuntan al fondo de la cuestión. Busquemos soluciones de consenso para la coyuntura y luego para el mediano y largo plazo…mientras se pierde tiempo valioso en el tráfico, el PIB sube porque se consume más gasolina. Mire como el mundo capitalista diseñó instrumentos medidores de la economía que son destructivos. Hablando de economía, este informe aparece en buena hora. Tomémoslo y sobre todo los gobiernos de países más desarrollados. Creo que están en Pittsburgh reunidos, no los piratas, sino los países del G-20. Mañana le preguntaré a Cristina cómo quedó la Cumbre.

Decimos socialismo pero discutamos los indicadores, los modos, las maneras de discusión. Obama dijo ayer que necesitamos economía al servicio del ser humano eso se llama socialismo Obama vente para el socialismo, te invitamos al eje del mal. En el capitalismo es imposible, destrozar el ambiente, la vida. Finalmente Presidente, ayer Lula dijo que no hay voluntad política, ya lo comenté, agregaría, porque lo conozco, llama a todos a que incrementemos la voluntad política. Nosotros, a diferencia de otros espacios de gobierno que dudan si quieren cambios, nosotros, en el sur de América, tenemos una gran voluntad política. Hablo por Venezuela y creo que también por América Latina, una gran voluntad política para el cambio.

Recomiendo el libro Más allá del capital, uno de los más grandes escritos del siglo XX, una renovación de la teoría socialista. Dice en unas de sus páginas una frase tomada de Carlos Marx, el Einstein de la política; ¡ah!, lo satanizaron, pero cuánta razón tiene y en cuántas cosas: “Las crisis son entonces la combinación general que apunta más allá de la presuposición y el apremio que conduce hacia la adopción de una forma histórica nueva”. Necesitamos eso, lo que tenemos es el viejo orden moribundo, necesitamos que nazca el nuevo orden, una forma política nueva, una norma mundial nueva, una nueva economía, una nueva sociedad, pero verdaderamente nueva, un mundo nuevo pues.

Dijo Lula también que tenemos que ser los parteros de la historia, de acuerdo, y agregaría, Lula, el parto ya comenzó, no es un parto futuro está presente, seamos, como dijo Lula, parteros y parteras de la nueva historia. Por encima de los sepultureros pujemos en este planeta para que nazca esa nueva historia, ese mundo pluripolar, libre y nuevo; ese mundo de paz pues. Yo, cristiano al fin, Cristo dijo mi reino es de este mundo, será del mundo futuro donde realmente vivamos como hermanos y hermanas.

El domingo pasado hubo en La Habana, en la Plaza de la Revolución, un gran concierto, el concierto por la paz donde estaban Miguel Bosé, Juanes, Olga Tañón y otros cantores cubanos y estaba Silvio Rodríguez, el gran Silvio, le cantaron al mundo. Algunos se volvieron locos y destrozaron los discos solo por el hecho que fue a cantar, hasta donde llega la locura…! Seguro que Silvio lo cantó, la era está pariendo un corazón y también su “Cita con ángeles” donde dice: “seamos un tilín mejores y un poco menos egoístas”. Saludos. Muchas gracias, presidentes.


*Cubadebate les ofrece una versión del discurso pronunciado esta tarde en la 64 Asamblea General de Naciones Unidas por el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías. Realizada por Oria de la Cruz y Jeny Ortega, del equipo de Cubadebate.


http://www.cubadebate.cu/hugo-chavez-frias/2009/09/24/chavez-en-la-onu-nada-podra-detener-la-revolucion-en-america-latina/
 

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Nueva York, 8 de septiembre. Con la advertencia de que el presidente Barack Obama urde un complot “socialista”, sectores sociales de la derecha y políticos conservadores han desatado una ofensiva para intentar derrotar las iniciativas de reforma del primer presidente afroestadunidense, al combinar racismo y antisemitismo con un frío cálculo político para “quebrar” esta presidencia.

El tema no importa; puede ser la reforma de salud, la educación pública, la inmigración, el estímulo económico, Honduras o cualquier otra iniciativa de este aún nuevo gobierno: el Partido Republicano se niega a colaborar (con excepciones de muy pocos legisladores moderados) con el presidente, mientras la derecha social, animada por voces cada vez más extremistas de comentaristas, reverendos y políticos ultraconservadores, se manifiesta contra todo lo propuesto por Obama.

Hoy el presidente dirigió un mensaje a los estudiantes del país con motivo del inicio del año escolar, cuyo mensaje era simplemente “trabajen duro” y “superen los desafíos” al buscar la excelencia académica. Desde que se anunció el discurso, hace unos días, se movilizaron no pocas agrupaciones de padres de familia en diversos puntos del país expresando alarma de que éste era un intento por “indoctrinar” a sus hijos.

Rechazo al mensaje del presidente a estudiantes

“Yo no quiero que nuestras escuelas sean entregadas a un movimiento socialista”, declaró un padre en Texas, reportó el New York Times. Tal fue la respuesta contra el mensaje, que en varios distritos escolares se suspendieron planes de que estudiantes escucharan el discurso del presidente en vivo, como se había propuesto.

El presidente estatal del Partido Republicano en Florida se declaró “pasmado de que se utilicen dólares de los contribuyentes para difundir la ideología socialista del presidente Obama”. Los sitios de Internet y programas de radio de la ultraderecha nutrieron todo esto, unos provocando llamadas de padres preocupados a funcionarios escolares, y otros insistiendo en que sus hijos no asistirán a clases hoy si eran obligados a escuchar el discurso del presidente.

Estas expresiones se multiplican e intensifican en torno al tema de la reforma del sistema de salud en este país, la pieza central de las propuestas políticas del nuevo gobierno. La estrategia de los republicanos conservadores se reveló en comentarios del senador Jim DeMint en una teleconferencia de estrategia con sus colegas y activistas conservadores a mediados de julio, cuando declaró: “si logramos parar a Obama en esto (la reforma de salud), eso será su Waterloo. Lo quebrará”.

O sea, el punto no es el debate en sí sobre una reforma, sino la estrategia para “quebrar” el gobierno de Obama.

La derecha ha proyectado la propuesta como otra medida “socialista” de Obama, y ha intentado generar una “resistencia” para defender la “libertad”. En cientos de foros organizados por legisladores en sus distritos para escuchar la voz ciudadana, la derecha ha logrado imponer un discurso que llega a niveles histéricos y absurdos a través de sus bases. A tal extremo ha llegado que en múltiples instancias se han presentado ciudadanos que dependen del Medicare, el eficiente sistema gubernamental de seguro médico para los ancianos, para denunciar a todo volumen la “intervención” del gobierno en el sector salud.

En ciertos lugares han aparecido ciudadanos armados en los mítines contra las iniciativas de Obama. En agosto, una docena de hombres con rifles AR-15 y pistolas Beretta de 9 milímetros se presentaron entre manifestantes contra Obama, afuera de donde ofrecía un discurso el presidente en Arizona, reportó Los Angeles Times. Ese mismo mes, en un foro sobre la reforma de salud encabezado por un representante demócrata, un hombre acudió con una pancarta en la que se leía “Muerte a Obama”.

Un reverendo bautista en Arizona está bajo investigación del Servicio Secreto porque hace un par de semanas declaró a sus fieles que oraba por la muerte del presidente. El reverendo Steven Anderson agregó, en comentarios a una televisora local: “me gustaría ver que Obama muriera de causas naturales. No quiero que sea un mártir. No necesitamos otro día feriado. Me gustaría verlo morir, como Ted Kennedy, de cáncer del cerebro”. Otro reverendo, Wiley Drake, en Buena Park, California también informó que hace “oraciones” por la muerte de Obama.
Mientras tanto, legisladores y otros políticos conservadores no sólo no han denunciado este tipo de cosas, sino que las nutren, con declaraciones como las del senador Richard Shelby de que Obama “obviamente” desea convertir en país socialista a Estados Unidos.

La derecha, tan debilitada después del desastre del gobierno de George W. Bush, está logrando trabar, si no es que descarrilar, al nuevo gobierno. Como se perfilaba, los llamados “grupos de odio” están floreciendo en el país con la llegada al poder de Obama. El Southern Poverty Law Center (SPLC), especializado en monitorear a la extrema derecha, advierte que han aparecido por lo menos otros 50 grupos de odio desde la llegada de Obama a la Casa Blanca, y se han multiplicado las amenazas contra él en los sitios de Internet y otros medios de estas agrupaciones.

Cuando James Von Brunn entró disparando al Museo del Holocausto en Washington, en junio pasado, y mató a un guardia, todo indicaba que se trataba de las acciones de un loco. Resulta que Von Brunn es un supremacista blanco y antisemita que pensaba que Hitler no había matado suficientes judíos. En su automóvil se descubrieron apuntes donde repetía que Obama había sido creado por los judíos para tomar el poder contra los blancos y cristianos.

Un loco, sí, pero nutrido por un movimiento ultraderechista que se proyecta a través de medios masivos, y que se expresa desde el nivel local hasta la cúpula y que día con día promueve y da legitimidad a estas ideas.

Tal vez los actos de violencia de integrantes de grupos de odio más sangrientos de los últimos años han sido los realizados por activistas extremistas antiaborto, que han asesinado a varios médicos (incluso a George Tiller, abatido en una iglesia en junio), enfermeras y otros en clínicas que practican legrados. Por otro lado están los innumerables actos de violencia, incluso asesinato, de latinos, sobre todo inmigrantes latinoamericanos.

Nuevos informes, como el del Leadership Conference on Civil Rights Education Fund, reportan que la combinación de la crisis económica y la ola anti inmigrante han contribuido al incremento de los crímenes de odio, los cuales llegan a unos 7 mil 500 por año (los reportados), o sea, uno casi cada hora.

Así, por un lado reaparecen y se fortalecen las “milicias” ciudadanas, los “vigilantes” antimigrantes como los Minutemen, y los cristianos fundamentalistas, y por otro políticos de perfil nacional que buscan “quebrar” el gobierno, con acusaciones constantes de que es “socialista” y hasta de que, en asuntos internacionales, está de lado de los Castro y los Chávez, como en torno a Honduras.

El potencial de violencia en torno a esto preocupa a especialistas y las propias autoridades locales y federales, y se reporta extraoficialmente de un incremento en amenazas de muerte y complots contra el presidente.

Algunos recuerdan que el peor acto terrorista en este país antes del 11 de septiembre fue realizado contra el edificio del gobierno federal en la ciudad de Oklahoma por el veterano de guerra Timothy McVeigh y sus compañeros, todos ligados a estos movimientos ultraderechistas.

“Creo que el presidente en efecto ha detonado temores entre un número bastante grande de personas blancas aquí, de que de alguna manera está perdiendo a su país, que ha perdido la batalla. Que de alguna manera les ha quitado la nación que sus antepasados cristianos blancos crearon”, dijo recientemente Mark Potok, uno de los directores de SPLC, a ABC News.
 

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Domingo, 02 Agosto 2009 07:24

¿Socialdemocracia o socialismo?

Suelen confundirse ambos términos desde que la experiencia neozarista del socialismo real soviético permitió a los socialdemócratas reclamar para sí en monopolio el verdadero socialismo. Para que no se le confundiera con el comunismo totalitario, se le añadió el adjetivo democrático. Pero ¿es la misma cosa el socialismo democrático que la socialdemocracia?, ¿una democracia social equivale a una democracia socialista? Desde el siglo XIX, la lucha del movimiento obrero obligó a las fuerzas conservadoras a aceptar el sufragio universal y a intentar algunas tímidas mejoras sociales. Con el tiempo, las derechas llegaron a presumir de que también ellas eran demócratas y partidarias del bienestar social de los ciudadanos. En Cataluña, sin ir más lejos, la derecha nacionalista de Jordi Pujol se presentó a las primeras elecciones democráticas (1977) con un programa socialdemócrata. Cuando le conviene a su sucesor, Artur Mas, aparecer con tal signo, se olvida de cuando se presentaba como liberal-conservador. También el partido democristiano del señor Duran i Lleida se llama ahora socialcristiano, pese a su defensa del capitalismo.

En fin, Aznar hizo creer a los votantes en 1996 que estaba más a la izquierda que el PSOE, y así engañó a la gente que le creyó de centro. Por todo eso se ha impuesto el tópico de que la izquierda apenas se diferencia de una derecha moderna. ¿Serán los socialistas, por un casual, la mano izquierda del capitalismo en el doble sentido de la palabra: su diplomacia dialogante y su apagafuegos en los momentos críticos para el sistema? Tras los estragos de la II Guerra Mundial, la población europea necesitaba como nunca una política social avanzada y votó que gobernara la izquierda. El capital lo consideró tan inevitable como útil. Con una URSS amenazante y dos poderosos partidos comunistas en Italia y Francia, había que apartar al pueblo trabajador de la tentación revolucionaria. Por seguridad nacional y por confundir el capitalismo depredador con la libertad de empresa y de mercado, el labour británico y sus colegas continentales reconciliaron a la ciudadanía con el capital mediante un cierto bienestar y a costa de los países pobres.

Con los años, la socialdemocracia se convirtió en la mano izquierda del sistema, practicó el neocoloniaje y demonizó al comunismo. ¿Qué fue de la democracia socialista propugnada por su fundador? Marx nunca fue comunista; reconoció no saber cómo sería el socialismo futuro; recomendó reformas que hoy nos parecerían superadas por la realidad. Pero la base de su análisis es inequívocamente anticapitalista. Si la socialdemocracia del provenir dejara de combatir el régimen imperante, no podría llamarse a sí misma, no ya marxista (Marx decía no serlo), sino socialista. Tal adjetivo sólo correspondía a quien, por impulso democrático, hiciera desaparecer el capitalismo del Planeta. Todo lo contrario, pues, de una socialdemocracia que, so pretexto de darle paliativos a un régimen agonizante, acabara reanimándolo y prolongando su turbia vida.

Fue el renegado Karl Kautsky (como lo llamó Lenin) quien, como marxista, formuló el criterio, ambiguo pero certero, para juzgar una posible rendición de la izquierda. Cuando se haya logrado que la mayoría social anticapitalista alcance la mayoría política, habrá que proceder a la revolución de la mayoría, consistente en emprender unas reformas del sistema que acaben con él, no que lo fortifiquen. Nada de paliativos. Eutanasia pura y simple, si bien con todos los requisitos legales. Este es el criterio (¿quién lo diría?) recogido en el artículo 9.2 de nuestra Constitución. En él se hace responsables a todos los poderes públicos de la remoción de cuantos obstáculos impidan que la libertad y la igualdad de las personas y sus colectivos sean reales y efectivas. Es decir, desmontar el tinglado de la vieja farsa democrática del capitalismo. Dicho texto casi nadie se lo ha tomado en serio.

Excepcional fue el discurso ante las Cortes del socialista catalán Joan Reventós al calificar la norma constitucional de auténtica base legitimadora de un tránsito del capitalismo al socialismo. Aunque Marx no extendía recetas para enfermedades venideras, su ideal era la Commune (Ayuntamiento) parisina de 1871: autogobierno popular local, autogestión obrera y propiedad social (nunca estatal); algo que sólo lo intentó la revolución yugoslava entre los años 50 y 60 del pasado siglo.

Al caer el imperio moscovita, la derecha creyó innecesario seguir teniendo mano izquierda con el nuevo proletariado, ya inducido del todo al consumo a crédito. La socialdemocracia fue acusada, por si acaso, de “comunismo rosa” para desprestigiar una hipotética democracia socialista. La Realpolitik de los Mitterand, et alii, no hizo nada que justificase aquella interesada falsedad. Las derechas volvieron a gobernar por el desencanto de unas masas que seguían confundiendo en el socialismo las reformas paliativas con las eutanásicas. ¿Para qué votar a la izquierda si la derecha le ha arrebatado de las manos los trastos de torear?

Una y otra, por mucho que se distingan en cuestiones democráticas muy importantes, no dejarían de ser las dos manos de un coloso al cual, en su injusta irracionalidad bien demostrada, no se le hacen los dedos huéspedes en su mano derecha porque le hayan recortado los de la izquierda. Todo lo contrario. Debiera acabar, por tanto, la confusión. Ni la socialdemocracia es el socialismo ni un socialismo retórico es ya una democracia socialista. De momento y hasta tiempos mejores, la única palabra que no confunde ni engaña es la palabra anticapitalismo.

Por José A. González Casanova, Catedrático de Derecho Constitucional y escritor

http://blogs.publico.es/dominiopublico/1450/%C2%BFsocialdemocracia-o-socialismo/
 

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Los trece nuevos acuerdos de cooperación que firmaron Argentina y Venezuela esta semana tuvieron, como eje estratégico, la agroalimentación y el área energética. “Identificamos en Argentina un socio estratégico, un aliado, en el que podemos confiar para desarrollar nuestra agricultura y nuestra agroindustria; pero no pretendemos recibirlo por nada, estamos en condiciones de brindarle todo lo que nosotros hemos avanzado en materia de desarrollo energético”, afirmó Jessie Chacon, actual ministro de Ciencia, Tecnología e Industrias, e integrante de la misión que acompañó al presidente Hugo Chávez durante su paso por Buenos Aires. Chacon va más allá de eso en su definición: sostiene que el aporte de los países aliados será fundamental para que Venezuela pueda avanzar velozmente en la construcción de su modelo industrial socialista.

Durante una visita al INTI (organismo que está ocupando un rol central en toda la dinámica de interrelación Argentina-Venezuela, al igual que el INTA), Chacon dialogó con miembros de la comunidad científica argentina y definió muchos de los aspectos que caracterizan la actual etapa estratégica de Venezuela.

“El modelo industrial venezolano está en proceso de definirse, no podemos decir que ya esté”, sostiene. Pero subraya que en ese camino hay cuestiones avanzadas, como la identificación de potencialidades en la relación con aliados (China en el desarrollo satelital, Argentina en agroalimentos), o el desarrollo de nuevas industrias a partir de la demanda y necesidades populares. Dio un ejemplo: “Venezuela es uno de los mayores exportadores de cacao a Suiza, pero los chocolates y bombones se los compramos a ellos; ahí se comprendió que había una necesidad de empezar a producir chocolate venezolano, con las familias de plantadores y cosechadores participando en el proceso de apropiación del conocimiento, de cómo llegar a hacerlo. Y ya hemos empezado a hacerlo”. Otro aspecto interesante es que todo el desarrollo industrial se da en la misma región campesina pobre en la que antes se extraía el cacao para exportar, con mínima o nula apropiación local de la renta.

La investigación científica del modelo venezolano es alentada con el mismo criterio de dar prioridad a las necesidades del pueblo. “La investigación es alentada o subsidiada, siempre que la investigación básica se transforme en ciencia aplicada que pueda volcarse en la producción y satisfaga necesidades del pueblo. Si no hay aplicación, no hay recursos. No se subsidia para que el estudio termine en un ‘paper’ que simplemente prestigie a su autor”, resumió Jessie Chacon.

Pero este ordenamiento de prioridades también lleva a permanentes conflictos políticos. La cadena de producción de bienes para atender necesidades básicas de la población está mayoritariamente dominada por empresas privadas, que en muchos casos no acompañan el proceso de desarrollo del gobierno y en algunos, incluso, hasta buscan ponerle palos en la rueda. En estos casos, el gobierno venezolano no vacila en tomar el camino de la expropiación. Tal fue el caso de Sidor, la empresa siderúrgica cuyo accionista mayoritario es el grupo Techint. Sidor adquiere el mineral de hierro que le vende una empresa extractora estatal a precios subsidiados. Sidor es la mayor productora de acero de Venezuela, y como tal había entrado en conflicto con la industria metalmecánica, que se quejaba de que le vendía la chapa a precios de monopolio, abusando de su posición dominante.

Si no colocaba en el mercado local, Sidor exportaba el acero, aun a precios inferiores a los exigidos internamente, a sus propias filiales en el extranjero para procesarlo allí. Sidor terminó nacionalizada, porque se juzgó que “su actitud rompía el encadenamiento productivo que posibilitaba poner más bienes a disposición de la población”.

Venezuela no le compra soja a la Argentina, porque no admite la venta de transgénicos producidos en base a semillas híbridas y fumigadas con glifosato. Pero está interesada en la maquinaria agrícola y en los sistemas de producción agrícola que está aportando el INTA. En este sentido, el país de Hugo Chávez se encamina a convertirse en un aliado estratégico de peso, aunque medido por una vara diferente a la suma de cantidades comercializadas, en las que se destacan los que hoy adquieren las oleaginosas y derivados que inundaron el suelo argentino.


Por Raúl Dellatorre

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Esta pregunta puede parecer extraña y muchos pensarán que la formulación inversa acaso tuviera más sentido: ¿por qué la izquierda se volvió en un problema difícil para Cuba?.
 
De hecho, el lugar de la Revolución Cubana en el pensamiento y en la práctica de izquierda a lo largo del siglo XX es ineludible. Y lo es más en tanto el enfoque incida menos en la sociedad cubana en sí misma, y más en la contribución de Cuba a las relaciones entre los pueblos, tantas fueron las demostraciones de solidaridad internacionalista dadas por la Revolución Cubana en los últimos cincuenta años. Europa y América del Norte podrían ser lo que son al margen de la Revolución Cubana, pero no se puede afirmar lo mismo de la América Latina, de África y de Asia, o sea, de las regiones del planeta donde vive cerca del 85% de la población mundial. La solidaridad internacionalista protagonizada por Cuba se extendió a lo largo de cinco décadas por los más diversos ámbitos: político, militar, social y humanitario

¿Qué es «izquierda» y qué es «problema difícil»?

A pesar de todo, pienso que la pregunta que trato de responder en este texto tiene sentido. Pero antes de intentar una respuesta, se necesitan varias precisiones. En primer lugar, la pregunta puede sugerir que fue solo Cuba la que evolucionó y se volvió problemática a lo largo de los últimos cincuenta años y que, por el contrario, la izquierda que la interpela hoy es la misma de hace cincuenta años. Nada sería tan falso. Tanto Cuba como la izquierda se desarrollaron mucho en este medio siglo y son los desencuentros de sus respectivos desarrollos los que crean el «problema difícil». Si es verdad que Cuba trató activamente de cambiar el escenario internacional de manera de hacer más justas las relaciones entre los pueblos, también es cierto que los hostiles condicionamientos externos en que la Revolución Cubana fue forzada a desarrollarse impidieron que el potencial de renovación de la izquierda que la Revolución ostentaba en 1959 se realizara plenamente. Tal hecho hizo que la izquierda mundial no se renovara, en los últimos cincuenta años, sobre el legado de la Revolución Cubana, sino a partir de otros referentes. La solidaridad internacional cubana pudo mantener una vitalidad muy superior a la solución interna cubana. 
 
En segundo lugar, debo precisar lo que entiendo por «izquierda» y por «problema difícil». Izquierda significa el conjunto de teorías y prácticas transformadoras que, a lo largo de los últimos ciento cincuenta años, resistieron a la expansión del capitalismo y al tipo de relaciones económicas, sociales, políticas y culturales que genera, y que se hicieron con la convicción de la posibilidad de un futuro poscapitalista, de una sociedad alternativa, más justa por estar orientada a la satisfacción de las necesidades reales de los pueblos, y más libre, por estar centrada en la realización de las condiciones del efectivo ejercicio de la libertad. A esa sociedad alternativa generalmente se la llamó socialismo. Sostengo que para esta izquierda, cuya teoría y cuya práctica evolucionaron mucho en los últimos cincuenta años, Cuba es hoy un «problema difícil». Para la izquierda que eliminó de su horizonte el socialismo o el poscapitalismo, Cuba no es siquiera un problema. Es un caso perdido. De esa otra izquierda no me ocupo aquí. Por «problema difícil» entiendo el que se sitúa en una alternativa a dos posiciones polares respecto a las cuales se cuestiona: en este caso, Cuba. Las dos posiciones descartadas por la idea del «problema difícil» son: Cuba es una solución sin problemas; Cuba es un problema sin solución.
 
Declarar a Cuba un «problema difícil» para la izquierda significa aceptar tres ideas: 1) en las presentes condiciones internas, Cuba dejó de ser una solución viable de izquierda; 2) que los problemas que enfrenta, sin ser insuperables, son de difícil solución; 3) que si tales problemas fueran resueltos en los términos de un horizonte socialista, Cuba podrá volver a ser un motor de renovación de la izquierda. Será entonces una Cuba distinta, que genere un socialismo diferente del que fracasó en el siglo XX y, de ese modo, contribuya a la urgente renovación de la izquierda. Sin ella, la izquierda nunca entrará en el siglo XXI.

La resistencia y la alternativa

Hechas estas precisiones, el «problema difícil» se puede formular como sigue: Todos los procesos revolucionarios modernos son procesos de ruptura que se basan en dos pilares: la resistencia y la alternativa. El equilibrio entre ellos es fundamental para eliminar lo viejo hasta donde sea necesario, y hacer florecer lo nuevo hasta donde sea posible.
 
Debido a las hostiles condiciones externas en que el proceso revolucionario cubano se desarrolló -el embargo ilegal por parte de los Estados Unidos, la forzada solución soviética en los años 70, y el drástico ajuste ocasionado por el fin de la URSS en los años 90-, ese equilibrio no fue posible. La resistencia terminó por superponerse a la alternativa. Y de tal modo, que la alternativa no se pudo expresar según su lógica propia (afirmación de lo nuevo) y, por el contrario, se sometió a la lógica de la resistencia (la negación de lo viejo). De este hecho resultó que la alternativa ha permanecido siempre como rehén de una norma que le era extraña. Esto es, nunca se transformó en una verdadera solución nueva, consolidada, creadora de una nueva hegemonía y, por eso, capaz de desarrollo endógeno según una lógica interna de renovación (nuevas alternativas dentro de la alternativa). En consecuencia, las rupturas con los pasados sucesivos de la Revolución fueron siempre menos endógenas que la ruptura con el pasado prerrevolucionario. El carácter endógeno de esta última ruptura pasó a justificar la ausencia de rupturas endógenas con los pasados más recientes, incluso cuando eran conocidamente problemáticos.
 
Debido a este relativo desequilibrio entre resistencia y alternativa, la alternativa ha estado siempre a un paso de estancarse, y su estancamiento siempre disfrazado por la continua y noble vitalidad de la resistencia. Esta dominancia de la resistencia acabó por atribuirle un «exceso diagnóstico»: la necesidad de la resistencia podía invocarse para diagnosticar la imposibilidad de la alternativa. Aun si es errada, en los hechos tal invocación siempre ha sido creíble.

El carisma revolucionario y el sistema reformista

El segundo vector del «problema difícil» concierne al modo específicamente cubano como se desarrolló la tensión entre revolución y reforma. En cualquier proceso revolucionario, el primer acto de los revolucionarios después del éxito de la revolución es evitar que haya otras revoluciones. Con ese acto comienza el reformismo dentro de la revolución. Reside aquí la gran complicidad -tan invisible como decisiva- entre revolución y reformismo. En el mejor de los casos, esa complementariedad se logra por una dualidad -siempre más aparente que real- entre el carisma del líder, que mantiene viva la permanencia de la revolución, y el sistema político revolucionario, que va asegurando la reproducción del reformismo. El líder carismático ve el sistema como un confinamiento que limita su impulso revolucionario, y lo presiona hacia el cambio; en tanto el sistema ve al líder como un fermento de caos que hace provisionales todas las verdades burocráticas. Esta dualidad creativa fue durante algunos años uno de los rasgos distintivos de la Revolución Cubana.
 
Sin embargo, con el tiempo, la complementariedad virtuosa tiende a transformarse en bloqueo recíproco. Para el líder carismático, el sistema, que comienza por ser una limitación que le es exterior, con el tiempo se convierte en su segunda naturaleza. Se hace así difícil distinguir entre las limitaciones creadas por el sistema y las limitaciones del propio líder. El sistema, a su vez, conociendo que el éxito del reformismo terminará por erosionar el carisma del líder, se autolimita para prevenir que tal cosa ocurra. La complementariedad se transforma en un juego de autolimitaciones recíprocas. El riesgo es que, en vez de desarrollo complementario, ocurran estancamientos paralelos.
 
La relación entre carisma y sistema es, pues, muy sensible a veces, y particularmente en momentos de transición. (1). El carisma, en sí mismo, no admite transiciones. Ningún líder carismático tiene un sucesor carismático. La transición solo puede ocurrir en la medida en que el sistema reemplaza al carisma. Pero, para que tal cosa suceda, es necesario que el sistema sea suficientemente reformista para lidiar con fuentes de caos muy diferentes de las que emergían del líder. La situación es dilemática, siempre y cuando la fuerza del líder carismático tenga objetivamente bloqueado el potencial reformista del sistema. Este vector del «problema difícil» puede resumirse así: el futuro socialista de Cuba depende de la fuerza reformista del sistema revolucionario; no obstante, esta es una incógnita para un sistema que siempre hizo depender su fuerza del líder carismático. Este vector de la dificultad del problema explica el discurso de Fidel en la Universidad de La Habana el 17 de noviembre de 2005. (2).
 
Las dos vertientes del «problema difícil» -desequilibrio entre resistencia y alternativa, y entre carisma y sistema- están íntimamente relacionadas. La prevalencia de la resistencia sobre la alternativa fue simultáneamente el producto y el productor de la del carisma sobre el sistema.

¿Qué hacer?

La discusión precedente muestra que Cuba es un «problema difícil» para aquella izquierda que, sin abandonar el horizonte del poscapitalismo o socialismo, evolucionó mucho en los últimos cincuenta años. De las líneas principales de esa evolución el pueblo cubano podría extraer propuestas para la solución del problema a pesar de la dificultad de este. O sea, la Revolución Cubana, que tanto contribuyó a la renovación de la izquierda, sobre todo en la primera década, podrá ahora beneficiarse también de la renovación de la izquierda que ocurrió desde entonces. Al hacerlo, volverá dialécticamente a asumir un papel activo en la renovación de la izquierda. Resolver el «problema difícil» implicaría, pues, concretizar con éxito el siguiente movimiento dialéctico: renovar a Cuba renovando la izquierda; renovar la izquierda renovando a Cuba.

Principales pasos de renovación de la izquierda socialista en los últimos cincuenta años:

1- En los últimos cincuenta años se ha ensanchado la brecha entre teoría de izquierda y práctica de izquierda, con consecuencias muy específicas para el marxismo. En tanto la teoría de izquierda crítica se desarrolló, principalmente, a partir de mediados del siglo XIX, en cinco países del Norte global (Alemania, Inglaterra, Italia, Francia y los Estados Unidos), y tomando en cuenta particularmente las realidades de las sociedades de los países capitalistas desarrollados, las prácticas de izquierda más creativas ocurrieron en el Sur global y fueron protagonizadas por clases o grupos sociales «invisibles», o seminvisibles para la teoría crítica y hasta para el marxismo, tales como pueblos colonizados, pueblos indígenas, campesinos, mujeres, afrodescendientes, etc.3 Se creó así una brecha entre teoría y práctica que domina nuestra condición teórico-política de hoy: una teoría semiciega que corre paralela a una práctica seminvisible. (4)
 
Una teoría semiciega no sabe dirigir, y una práctica seminvisible no sabe valorizarse. A medida que la teoría fue perdiendo en la práctica su papel de vanguardia -ya que mucho de lo que iba ocurriendo se le escapaba del todo-, (5) paulatinamente fue abandonando el estatus de teoría de vanguardia y ganando un estatus completamente nuevo e inconcebible en la tradición nortecéntrica de la zquierda: el estatus de una teoría de retaguardia. En el sentido que yo le atribuyo la teoría de retaguardia significa dos cosas. Por un lado, es una teoría que no guía con base en la deducción a partir de principios, leyes generales, por que se rige supuestamente por la totalidad histórica, sino con base en un examen constante,crítico y abierto de las prácticas de transformación social. Así, la teoría de retaguardia se deja sorprender por prácticas cambiantes progresivas, las acompaña, las analiza, intenta enriquecerse con ellas, y busca en ellas los criterios para profundizar y expandir las luchas sociales más progresistas. Por otro lado, una teoría de retaguardia mira en esas prácticas transformadoras tanto los procesos y actores colectivos más avanzados como los más retrasados, los más tímidos y al borde de la desistencia. Como diría el subcomandante Marcos, es una teoría que camina con los que van mas despacio. Es una teoría que concibe el avance y el retraso, los de adelante y los de atrás, como parte de un proceso dialéctico de tipo nuevo que no supone la idea de totalidad sino la idea de diferentes procesos de totalización, siempre inacabados y siempre en competencia. Siguiendo la lección de Gramsci, este es el camino para crear una contrahegemonía socialista o, como en el caso cubano, para mantener y reforzar una hegemonía socialista.
 
Para limitarme a un ejemplo, los grandes invisibles u olvidados de la teoría crítica moderna, los pueblos indígenas de la América Latina -visibles a lo sumo como campesinos-, han sido uno de los grandes protagonistas de las luchas progresistas de las últimas décadas en el Continente. Desde la perspectiva de la teoría convencional de la vanguardia, toda esta innovación política y social parecería de interés marginal, cuando no irrelevante. Y como resultado, fallaría en aprender con las luchas de los pueblos indígenas, con sus nociones de economía y de bienestar (el suma kawsay de los quechuas o suma qamaña de los aymaras, es decir, el «buen vivir»), hoy consignadas en las constituciones de Ecuador y de Bolivia, con sus concepciones de formas múltiples de gobierno y de democracia -democracia representativa, participativa y comunitaria, como está establecido en la nueva Constitución de Bolivia-. El fracaso en aprender de los nuevos agentes de cambio da lugar, al cabo, a la irrelevancia de la propia teoría.
 
2- El final de la teoría de la vanguardia marca el final de toda forma de organización política asentada en ella, en particular el partido de vanguardia. Los partidos que fueron moldeados por la idea de la teoría de vanguardia no son hoy partidos ni de vanguardia ni de retaguardia (como la definí arriba). Son de hecho partidos burocráticos que cuando están en la oposición resisten fuertemente al status quo, pero no tienen alternativa, y que cuando están en el poder, resisten fuertemente al surgimiento de alternativas. Como reemplazo del partido de vanguardia habría que crear uno o más partidos de retaguardia que acompañen el fermento de activismo social que se genera cuando los resultados de la participación popular democrática se hacen transparentes hasta para los que todavía no participan y que, de esta manera, son atraídos a participar.
 
3- La otra gran innovación de los últimos cincuenta años fue el modo como la izquierda y el movimiento popular se apropiaron de las concepciones hegemónicas (liberales, capitalistas) de democracia y las transformaron en concepciones contrahegemónicas, participativas, deliberativas, comunitarias, radicales. Podemos resumir esta innovación afirmando que la izquierda decidió finalmente tomar la democracia en serio (lo que la burguesía nunca hizo, como bien señaló Marx). Tomar la democracia en serio significa no solamente llevarla mucho más allá de las fronteras de la democracia liberal sino también crear un concepto de democracia de tipo nuevo: la democracia como todo el proceso de transformación de relaciones de poder desigual en relaciones de autoridad compartida. Aun cuando no se asiente en el fraude, en el papel decisivo del dinero en las campañas electorales, o en la manipulación de la opinión publica a través del control de los medios de comunicación social, la democracia liberal es de baja intensidad, toda vez que se limita a crear una isla de relaciones democráticas en un archipiélago de despotismos (económicos, sociales, raciales, sexuales, religiosos) que controlan efectivamente la vida de los ciudadanos y de las comunidades. La democracia tiene que existir mucho más allá del sistema político, en el sistema económico, en las relaciones familiares, raciales, sexuales, regionales, religiosas, y en las relaciones de vecindad y comunitarias. Socialismo es democracia sin fin.
 
De aquí la conclusión de que la igualdad tiene muchas dimensiones y solo puede realizarse a plenitud si se percibe también el reconocimiento de las diferencias. Es decir, si transformamos las diferencias desiguales (que crean jerarquías sociales) en diferencias iguales (que promueven la diversidad social como vía para eliminar las jerarquías).
 
4- En las sociedades capitalistas son muchos los sistemas de relaciones desiguales de poder (de opresión, de dominación, de explotación, racismo, sexismo, homofobia, xenofobia, machismo). Democratizar significa transformar relaciones desiguales de poder en relaciones de autoridad compartida. En tanto las relaciones desiguales de poder actúan siempre en redes, raramente un ciudadano, clase o grupo es víctima de una de ellas por separado. Del mismo modo, la lucha contra ellas tiene que darse en redes, o sea, sobre la base de amplias alianzas donde no es posible identificar un sujeto histórico privilegiado, homogéneo, definido a priori en términos de clase social. El pluralismo político y organizacional se convierte así en un imperativo dentro de los límites constitucionales sancionados democráticamente por el pueblo soberano. En la sociedad cubana las relaciones desiguales de poder son diferentes de las que existen en las sociedades capitalistas, pero existen aunque que sean menos intensas, son igualmente múltiples e igualmente actúan en redes. La lucha contra ellas, al margen de las necesarias adaptaciones, tendría igualmente que guiarse por el pluralismo social, político y organizativo. 
 
5- Las nuevas concepciones de democracia y de diversidad social, cultural y política, en tanto pilares de la construcción de un socialismo viable y autosustentable, exigen que se repiense radicalmente la centralidad monolítica del Estado, así como la supuestamente homogénea sociedad civil.(6)

 

Posibles puntos de partida para una discusión con el único objetivo de contribuir a un futuro socialista viable en Cuba:

 
1- Cuba es tal vez el único país del mundo donde los condicionamientos externos no son una coartada para la incompetencia o la corrupción de los líderes. Son un hecho cruel y decisivo. Esto no implica que no haya espacio de maniobra, el cual puede aumentar ante la crisis del neoliberalismo y los cambios geoestratégicos previsibles a corto plazo. Tal capital no puede dispersarse a través del rechazo a examinar alternativas, por más que se disfrace con reclamos excesivos a la resistencia. A partir de ahora, no se puede correr el riesgo de dejar que la resistencia domine a la alternativa. Si sucediera tal cosa, la resistencia terminaría por agotarse.
 
2- El régimen cubano llevó a su límite la tensión posible entre legitimación ideológica y condiciones materiales de vida. De aquí en adelante, los cambios que cuentan deben ser los que transformen las condiciones materiales de vida de la abrumadora mayoría de la población. A partir de aquí, la democracia de ratificación, si se mantiene, sería para ratificar lo ideológico solo en la medida en que tenga un sentido material. En caso contrario, la ratificación, en lugar de consentimiento, llegaría a significar resignación.
 
3- La temporalidad a largo plazo del cambio civilizatorio estaría por algún tiempo subordinada a la temporalidad inmediata de las soluciones de urgencia.
 
4- Una sociedad capitalista no lo es porque todas las relaciones económicas y sociales sean capitalistas, sino porque estas determinan el funcionamiento de todas las otras relaciones económicas y sociales existentes en la sociedad. Inversamente, una sociedad socialista no es socialista porque todas las relaciones sociales y económicas sean socialistas, sino porque estas determinan el funcionamiento de todas las otras relaciones existentes en la sociedad.
 
En este momento, en Cuba hay una situación sui generis: de una parte, un socialismo formalmente monolítico que no alimenta la emergencia de relaciones no-capitalistas de tipo nuevo ni puede determinar creativamente las relaciones capitalistas, aunque tiene que convivir a disgusto con ellas, incluidas las franjas de corrupción (como denunció oportunamente Fidel). De otro lado una forma de capitalismo que, salvaje y clandestino, o semiclandestino, se hace muy difícil de controlar. En esta situación, no hay motivación para el desarrollo de otras relaciones económicas y sociales de tipo cooperativo y comunitario, de las cuales habría mucho que esperar. Al respecto, sería muy útil para el pueblo cubano estudiar y evaluar con mucha atención los sistemas económicos consignados en la constitución de Venezuela y en las constituciones de Ecuador y de Bolivia recientemente aprobadas, y las respectivas experiencias de transformación. No para copiar soluciones, sino para apreciar los caminos de la creatividad de la izquierda latinoamericana en las últimas décadas. La importancia de este aprendizaje está implícita en el reconocimiento de errores pasados hecho de manera contundente por Fidel en el discurso en la Universidad de La Habana ya referido: «Una conclusión que he sacado al cabo de muchos años: entre los muchos errores que hemos cometido todos, el más importante error era creer que alguien sabía de socialismo, o que alguien sabía de cómo se construye el socialismo».
 
5- Desde el punto de vista del ciudadano, la diferencia entre un socialismo ineficaz y un capitalismo injusto puede ser menor de lo que parece. Una relación de dominación (basada en un poder político desigual) puede tener en la vida cotidiana de las personas consecuencias extrañamente semejantes a las de una relación de explotación (basada en la extracción de la plusvalía).

Un vasto y apasionante campo de experimentación social y política a partir del cual Cuba puede volver a contribuir a la renovación de la izquierda mundial:

 
1- Democratizar la democracia. He argumentado contra los teóricos liberales -que sostienen que la democracia es la condición de todo lo demás- que para que la democracia sea aplicada genuinamente, existen condiciones. Me atrevo a decir que Cuba puede ser la excepción de mi regla: creo que en Cuba la democracia radical, contrahegemónica, no liberal, es la condición de todo el resto. ¿Por qué? La crisis de la democracia liberal es hoy más evidente que nunca. Es cada vez mas evidente que la democracia liberal no garantiza las condiciones para su sobrevivencia frente a los múltiplos «fascismos sociales» como llamo a la conversión de las extremas desigualdades económicas en desigualdades políticas, no directamente producidas por el sistema político del Estado capitalista pero con la complicidad de él. Por ejemplo, cuando se privatiza el agua, la empresa propietaria pasa a tener un derecho de veto sobre la vida de las personas (si no pagan la cuenta no tienen agua). Esto es mucho más que un poder económico o de mercado. A pesar de evidente, esta crisis tiene dificultad en abrir espacio para la emergencia de nuevos conceptos de política y de democracia. Esta dificultad tiene dos causas. Por un lado, el dominio de las relaciones capitalistas cuya reproducción exige hoy la coexistencia entre la democracia de baja intensidad y los fascismos sociales. Por otro lado, la hegemonía de la democracia liberal en el imaginario social muchas veces a través del recurso a supuestas tradiciones o memorias históricas que legitiman la democracia liberal. En Cuba ninguna de las dos dificultades está presente. Ni las relaciones capitalistas dominan ni hay una tradición liberal mínimamente creíble. De ahí, la posibilidad de asumir la democracia radical como punto de partida sin tener que cargar con todo lo que está superado en la experiencia dominante de la democracia en los últimos cincuenta años.
 
2- De la vanguardia a la retaguardia. Para que tal cosa ocurra, que lo democrático no quede en un inventario de logros y argumentaciones retóricas sino que alcance a consumarse en sistema, un importante paso debería ser la conversión del partido de vanguardia en partido de retaguardia. Un partido menos de dirección y más de facilitación; un partido que promueva la discusión de preguntas fuertes, para que en la cotidianidad de las prácticas sociales los ciudadanos y las comunidades estén mejor capacitados para distinguir entre respuestas fuertes y respuestas débiles. Un partido que acepte con naturalidad la existencia de otras formas de organizaciones de intereses, con las cuales busca tener una relación de hegemonía y no una relación de control. Esta transformación es la más compleja de todas y solo se puede realizar en el ámbito de la experimentación siguiente.
 
3- Constitucionalismo transformador. Las transiciones en que hay cambios importantes en las relaciones de poder pasan, en general, por procesos constituyentes. En los últimos veinte anos varios países en África y la América Latina vivieron procesos constituyentes. Esta historia más reciente nos permite distinguir dos tipos de constitucionalismo: el constitucionalismo moderno propiamente dicho y el constitucionalismo transformador. El constitucionalismo moderno, que prevaleció sin oposición hasta hace poco, fue un constitucionalismo construido desde arriba, por las elites políticas, con el objetivo de construir Estados institucionalmente monolíticos y sociedades civiles supuestamente homogéneas, lo que siempre implicó la superposición de una clase, una cultura, una raza, una etnia, una región, en detrimento de otras. Por el contrario, el constitucionalismo transformador parte de la iniciativa de las clases populares, como una forma de la lucha de clases, una lucha de los excluidos y sus aliados que tiene como objetivo crear nuevos criterios de inclusión social que pongan fin a la opresión clasista, racial, étnica cultural, etcétera.
 
Tal democratización social y política implica la reinvención o la refundación del Estado moderno. Tal reinvención o refundación no puede dejar de ser experimental, y ese carácter se aplica a la propia Constitución. O sea, de ser posible, la nueva Constitución transformadora debería tener un horizonte limitado de validez, por ejemplo cinco años, al final de los cuales el proceso constituyente sería reabierto para corregir errores e introducir aprendizajes. Limitar el período de validez de la nueva Constitución tiene la ventaja política -preciosa en tiempos de transición- de no crear ganadores ni perdedores definitivos. Cuba tiene las condiciones ideales en este momento para renovar su experimentalismo constitucional.
 
4- Estado experimental. Por distintos caminos, tanto la crisis terminal por que pasa el neoliberalismo como la experiencia reciente de los Estados más progresistas de la América Latina revelan que estamos en camino de una nueva centralidad del Estado, una centralidad más abierta a la diversidad social (reconocimiento de la interculturalidad, la plurietnicidad, e incluso de la plurinacionalidad, como en el caso de Ecuador y Bolivia), económica (reconocimiento de diferentes tipos de propiedad, estatal, comunitaria o comunal, cooperativa e individual) y política (reconocimiento de diferentes tipos de democracia, representativa o liberal, participativa, deliberativa, refrendaria, comunitaria). De una centralidad asentada en la homogeneidad social a una centralidad asentada en la heterogeneidad social. Trátase de una centralidad regulada por el principio de la complejidad. La nueva centralidad opera de maneras distintas en áreas donde la eficacia de las soluciones esta demostrada (en Cuba, la educación y la salud, por ejemplo, a pesar de la degradación de la calidad y de la equidad provocada por la desconexión posterior al derrumbe de los 90), en áreas donde, al contrario, la ineficacia está demostrada (en Cuba, el crecimiento de las desigualdades, o la agricultura, por ejemplo) y en áreas nuevas que son las más numerosas en procesos de transición (en Cuba, por ejemplo, remover la institucionalidad política, y reconstruir la hegemonía socialista sobre la base de una democracia de alta intensidad que promueva simultáneamente la reducción de la desigualdad social y la expansión de la diversidad social, cultural y política). Para las dos últimas áreas (áreas de ineficacia demostrada y áreas nuevas) no hay recetas infalibles o soluciones definitivas. En estas áreas el principio de la centralidad compleja sugiere que se siga el principio de la experimentación democráticamente controlada. El principio de la experimentación debe recorrer toda la sociedad, y por eso el propio Estado se volvería también un Estado experimental. En una fase de grandes mutaciones en la función del Estado en la regulación social, es inevitable que la materialidad institucional del Estado, rígida como es, esté sujeta a grandes vibraciones que la hacen un campo fértil de efectos inusitados.
 
Considérese además que esa materialidad institucional está inscrita en un tiempo-espacio nacional estatal que está sufriendo el impacto cruzado de espacios-tiempo locales y globales. Como lo que caracteriza a las épocas de transición es que coexistan en ellas soluciones del viejo paradigma con soluciones del nuevo paradigma, y que unas y otras sean igualmente contradictorias entre sí, pienso que se debe hacer de la experimentación un principio institucional de creación siempre y cuando las soluciones adoptadas en el pasado se hayan revelado ineficaces. Al hacerse imprudente tomar, en esta fase, opciones institucionales irreversibles, el Estado se debe transformar en un campo de experimentación institucional, que permita a diferentes soluciones institucionales coexistir y competir durante algún tiempo, con carácter de experiencias-piloto, sujetas a la monitorización permanente de colectivos de ciudadanos con vistas a la evaluación comparada de los desempeños. El método podría ser familiar de acuerdo, a los bienes públicos, sobre todo en el área social, (7) se apliquen y adopten donde solo después de que las alternativas se lleven al escrutinio de su eficacia y calidad democrática por parte de los ciudadanos.
 
Considero que esta nueva forma de un posible Estado democrático transicional se debe asentar en tres principios de experimentación política. El primero es que la experimentación social, económica y política exige la presencia complementaria de varias formas de ejercicio democrático (representativo, participativo, comunitario, etcétera). Ninguna de ellas por separado puede garantizar que la nueva institucionalidad sea eficazmente evaluada. Se trata de un principio difícil de respetar sobre todo por la presencia complementaria de varios tipos de práctica democrática y por ser, ella misma, novedosa y experimental. En este contexto cabría recordar la frase de Hegel: «Quien tiene miedo del error tiene miedo de la verdad».
 
El segundo principio es que el Estado solo es genuinamente experimental en la medida en que las diferentes soluciones institucionales reciben iguales condiciones para que se desarrollen según su lógica propia. O sea, el Estado experimental es democrático en la medida en que confiere igualdad de oportunidades a las diferentes propuestas de institucionalidad democrática. Solo así es posible luchar democráticamente contra el dogmatismo de una solución que se presenta como la única eficaz o democrática. Esta experimentación institucional que ocurre en el interior del campo democrático no puede dejar de causar alguna inestabilidad e incoherencia en la acción estatal. Además, la fragmentación estatal que de ella eventualmente resulte puede generar nuevas exclusiones furtivamente. 
 
En estas circunstancias, el Estado experimental no solo debe garantizar la igualdad de oportunidades a los diferentes proyectos de institucionalidad democrática, sino que también debe -y este sería el tercer principio de experimentación política- garantizar patrones mínimos de inclusión que hagan posible la ciudadanía activa necesaria para monitorear, acompañar y evaluar el desempeño de los proyectos alternativos. En los términos de la nueva centralidad compleja, el Estado combina la regulación directa de los procesos sociales con la metarregulación, o sea, la regulación de formas no estatales de regulación social que deben ser respetadas en su autonomía, siempre y cuando respeten los principios de inclusión y de participación consagrados en la Constitución.
 
5- Otra producción es posible. Esta es una de las áreas más importantes de experimentación social, y Cuba puede asumir en este ámbito un liderazgo estratégico en la búsqueda de soluciones alternativas, sea a los modelos de desarrollo capitalista, sea a los modelos de desarrollo socialista del siglo XX. En los comienzos del siglo XXI, la tarea de pensar y luchar por alternativas económicas y sociales se hace particularmente urgente por dos razones relacionadas entre sí. En primer lugar, vivimos en una época en que la idea de que no hay alternativas al capitalismo obtuvo un nivel de aceptación que probablemente carece de precedentes en la historia del capitalismo mundial. En segundo lugar, la alternativa sistémica al capitalismo, representada por las economías socialistas centralizadas, se mostró inviable. El autoritarismo político y la inviabilidad económica de los sistemas centralizados quedaron dramáticamente expuestos por el colapso de estos a fines de los años 80 y principios de los 90.
 
Paradójicamente, en los últimos treinta años el capitalismo reveló, como nunca antes, su orientación autodestructiva, del crecimiento absurdo de la concentración de la riqueza y de la exclusión social a la crisis ambiental, de la crisis financiera a la crisis energética, de la guerra infinita por el control del acceso a los recursos naturales a la crisis alimentaria. Por otro lado, el colapso de los sistemas de socialismo de Estado abrió el espacio político para la emergencia de múltiples formas de economía popular, de la economía solidaria a las cooperativas populares, de las empresas recuperadas a los asentamientos de la reforma agraria, del comercio justo a las formas de integración regional según principios de reciprocidad y de solidaridad (como el Alba). Las organizaciones económicas populares son extremadamente diversas y si algunas implican rupturas radicales (aunque locales) con el capitalismo, otras encuentran formas de coexistencia con él. La fragilidad general de todas estas alternativas reside en el hecho de que ocurren en sociedades capitalistas donde las relaciones de producción y de reproducción capitalistas determinan la lógica general del desarrollo social, económico y político. Por esta razón, el potencial emancipador y socialista de las organizaciones económicas populares termina siendo bloqueado. La situación privilegiada de Cuba en el ámbito de la experimentación económica está en el hecho de poder definir, a partir de principios, lógicas y objetivos no-capitalistas, las reglas de juego en que pueden funcionar las organizaciones económicas capitalistas.
 
Para realizar todo el fermento de transformación progresista contenido en el momento político que vive, Cuba va a necesitar de la solidaridad de todos los hombres y mujeres, de todas las organizaciones y movimientos de izquierda (en el sentido que se le atribuye en este texto) del mundo, y muy particularmente del mundo latinoamericano. Es este el momento para que el mundo de izquierda devuelva a Cuba lo mucho que debe a Cuba para ser lo que es.
 
Coimbra, 20 de enero de 2009
 
(*) Doctor en Sociología del derecho por la Universidad de Yale, profesor catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad de Coímbra, director del Centro de Estudios Sociales y del Centro de Documentación 25 de Abril de esa misma universidad, profesor distinguido del Institute for Legal Studies de la Universidad de Wisconsin-Madison. Boaventura de Sousa Santos es uno de los principales intelectuales en el área de ciencias sociales con reconocimiento internacional. Es un activo participante en el Foro Social Mundial en Porto Alegre. Es uno de los académicos e investigadores más importantes en el área de la sociología jurídica a nivel mundial.
 
Traducción del portugués por Rodolfo Alpízar
 
Notas 
 
1. Aurelio Alonso distingue dos procesos de transición en curso: una se refiere al rumbo de la dinámica de cambios dentro de «una transición mayúscula que comenzó hace casi medio siglo», y otra se refiere al peso de la subjetividad: la cuestión de la impronta que quedará de Fidel en el imaginario de los cubanos de las generaciones que lo sobrevivan. («Continuidad y transición: Cuba en el 2007» Le Monde Diplomatique, edición colombiana, Bogotá abril de 2007)
 
 2. En las palabras lapidares de Fidel: «Este país puede autodestruirse por sí mismo; esta Revolución puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos; nosotros sí, nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra». En comentario a la intervención de Fidel, Aurelio Alonso se pregúnta: «Qué tiene de extraño que la primera preocupación de Fidel gire en torno a la reversibilidad de nuestro propio proceso?». Y responde con una claridad tajante: «Fidel valora que la Revolución no puede destruirse desde fuera, pero que puede destruirse a sí misma, y centra en la corrupción el mal que puede obrar su destrucción. Yo pienso que es cierto, pero que no lo ha dicho todo. Me pregunto además si el derrumbe del sistema soviético fue, en esencia, un efecto de corrupción, aunque la corrupción estuviera presente en el entramado de las deformaciones. Creo que al socialismo lo puede revertir, junto con la corrupción, el burocratismo y la falta de democracia. No hablo de sistemas electoralistas, de confrontaciones pluripartidistas, de contiendas en campaña, de alternancias en los cargos de poder. Hablo de democracia, de la que no hemos sido capaces de crear sobre la Tierra, aunque todos creamos saber de qué se trata» «Una mirada rápida al debate sobre el futuro de Cuba» La Jiribilla, 17 de mayo de 2006.
 
3. La creatividad teórica inicial de la Revolución Cubana reside realmente en este hecho. Los drásticos condicionamientos externos a que la revolución estuvo sujeta terminaron por confiscar parte de esa creatividad. Por esa razón, Cuba fue forzada a acogerse a una concepción del marxismo que, sin ser la del Norte global, era más subsidiaria de la realidad del bloque soviético, también ella poco semejante a la cubana. En la III Conferencia Internacional «La obra «de Carlos Marx y los desafíos del siglo XXI», realizada en La Habana en 3 de mayo de 2006, Ricardo Alarcón de Quesada afirmo: «La conversión de la política soviética en particular para quienes en otros lugares libraban sus propias luchas anticapitalistas, y la imperiosa obligación de defenderla frente a sus enconados y poderosos enemigos, condujo a la subordinación de gran parte del movimiento revolucionario a la política y los intereses de la URSS». Nature Society and Thought, vol 19, 2006, p. 20. En este contexto es especialmente notable y será siempre un motivo de orgullo para el pueblo cubano la autonomía soberana de Cuba al decidir ayudar Angola en su lucha por la independencia. El impulso internacionalista se sobrepuso a los intereses geoestratégicos de la Unión Soviética.
 
4. En el caso del marxismo hubo mucha creatividad para adaptar la teoría a realidades noeuropeas que no habían sido sistemáticamente analizadas por Marx. En el caso latinoamericano basta recordar a Mariátegui. Todavía durante mucho tiempo las ortodoxias políticas no permitieron transformar esa creatividad en acción política y de hecho los autores más creativos fueron perseguidos por eso (como en el caso de Mariátegui, acusado de populismo y romanticismo, una acusación que en los años treinta era muy grave). Hoy la situación es muy distinta, como lo demuestra el hecho de que otro gran renovador del pensamiento marxista en Latinoamérica, Álvaro García Linera, sea vicepresidente de Bolivia.
 
5. O sea, la supremacía de la inteligencia y de la audacia política sobre la disciplina, que fue la marca de la vanguardia, acabo siendo convertida en su contrario: la supremacía de la disciplina sobre la inteligencia y la audacia como medio de ocultar o controlar la novedad de los procesos de transformación social no previstos por la teoría.

6. Para una visión lúcida de la sociedad civil en Cuba, véase «Sociedad Civil en Cuba: ¿un problema de geometría? Entrevista con el sociólogo cubano Aurelio Alonso», en la revista Enfoques, No. 23, diciembre de 2008, La Habana. 

7. Por ejemplo, transportes públicos estatales al lado de transportes cooperativos o de pequeños empresarios; producción agrícola en empresas estatales, al lado de empresas cooperativas, comunitarias o de pequeños empresarios capitalistas.  

Por, Boaventura de Sousa Santos
Rebelión
 
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