Domingo, 19 Enero 2020 05:55

Chantajear a tus aliados

Chantajear a tus aliados

Trump advierte a Reino Unido por la 5G china.

Con su tradicional estilo de matón, la Casa Blanca presiona para evitar que su más veterano y sólido aliado sume tecnología ofrecida por la empresa china Huawei para instalar redes 5G. Pero el inquilino de Downing Street, flamante vencedor en la pulseada Brexit, no es de los que se dejan impresionar por amenazas.

Una delegación de funcionarios del gobierno de Donald Trump presentó al gobierno británico “pruebas” sobre los riesgos que supone adoptar la tecnología de la compañía china Huawei para desarrollar la red 5G en Reino Unido, según informaba el martes 14 el diario de la City londinense, el Financial Times. De acuerdo al influyente medio, en la delegación estadounidense había representantes del Departamento de Seguridad, que entregaron un dossier con datos técnicos. Se considera que es el “último intento” para persuadir a las autoridades de Londres de que no cierren un acuerdo con la empresa china, algo que sería decidido este mismo mes.

En una de sus afirmaciones más controvertidas, la delegación trumpista afirmó en rueda de prensa que sería una “locura” cerrar un acuerdo con Huawei, ya que representaría una amenaza para la seguridad nacional. En tanto, el jefe del servicio de inteligencia británico MI5, Andrew Parker, dijo al Financial Times que “no hay motivos para pensar” que la cooperación entre Reino Unido y Estados Unidos pueda verse afectada por el ingreso de Huawei a “partes periféricas” de la red de telecomunicaciones británica, toda vez que el sistema 5G se adoptará en secciones “no claves” de la red de telecomunicaciones. Parece evidente que el riesgo de espionaje chino, principal argumento de la Casa Blanca, se cae a pedazos.

En declaraciones a la Bbc, luego de escuchar a la delegación de Washington, el primer ministro Boris Johnson, pragmático como luce, pidió a quienes se oponen a Huawei que sugieran alternativas para la construcción de redes inalámbricas. “El público británico se merece el acceso a la mejor tecnología posible”, dijo el mandatario.

Estados Unidos enfrenta problemas para los que no parece tener soluciones a la vista. El principal es su retraso tecnológico, que se debe a las insuficientes inversiones en investigación debido a estrecheces presupuestarias, privatizaciones y traslado de las grandes multinacionales a regiones que ofrecen mejores condiciones para hacer negocios, como es el caso de Asia. Vale mentar que el retraso no es coyuntural ni de corto plazo, sino estratégico y de largo aliento.

Con el paso del tiempo, lo que suena a “locura” es la forma en la que la superpotencia dilapidó sus ventajas económicas y, muy en particular, la apelación a presionar a los demás para reducir las consecuencias de sus propias debilidades. Por el contrario, sabiendo que el simple paso del tiempo juega a su favor, las autoridades chinas se muestran serenas y prudentes en sus relaciones con otros gobiernos.

Por su parte, The Guardian informó el martes 14 que, para las autoridades británicas, la información sobre Huawei presentada con “dramatismo” por la delegación estadounidense, “no contiene nada que las agencias de inteligencia [de Reino Unido] no hayan previsto”. El rotativo asegura que la inteligencia británica no parece dispuesta a modificar sus opiniones: cree que el riesgo que presenta Huawei es manejable y respalda la firma de un acuerdo con la multinacional china.

Parece evidente que la presión usada por la diplomacia de Trump no está consiguiendo gran cosa. No impresiona a Johnson y alejó de Washington a Angela Merkel, quien se negó a aceptar las presiones y sanciones contra el gasoducto Nord Stream 2, que une Rusia con Alemania. En realidad, la Casa Blanca teme que el gasoducto reduzca la participación del gas natural licuado estadounidense en el lucrativo mercado europeo. Un mercado que Estados Unidos empieza a perder.

Por Raúl Zibechi

17 enero, 2020

Publicado enInternacional
Científicos argentinos diseñan un dispositivo que facilita la cicatrización de heridas quirúrgicas

- Una tecnología que no da puntada ni hilo
- INCLODE fue patentado en Argentina y estará disponible a mediados de año. Elimina la sutura y facilita el proceso postquirúrgico. Entrevista a Diego Fridman, referente del equipo.

 

En breve INCLODE (“Dispositivo de incisión y cierre”, siglas en inglés) podría revolucionar el campo de la medicina y, en concreto, suavizar el paso por la sala de operaciones. Si bien las tecnologías invaden los quirófanos desde hace tiempo, nadie había pensado lo suficiente respecto de cómo reemplazar el mecanismo más antiguo de todos: la artesanal e histórica sutura con aguja e hilo. El cierre de heridas, una etapa decisiva que, para colmo, depende de la precisión de los cirujanos; cualidad que, no obstante esté bien entrenada, como alguna vez pronunció un mentalista muy mediático “puede fallar”. Bajo estas premisas, y con el propósito de disminuir la probabilidad de infecciones y mejorar la calidad de las cicatrizaciones, Diego Fridman (médico UBA) y compañía se propusieron llenar este vacío con conocimiento del bueno y aplicado a situaciones concretas. Desde cesáreas a cualquier operación programada, la nueva tecnología creada por cerebros argentinos, promete grandes resultados. A continuación, el director científico del proyecto narra todos los detalles al respecto.


-¿De qué se trata y cómo surgió la idea de diseñar este dispositivo?
-Pablo Luchetti tuvo la idea original. Cuando estudiaba medicina se planteó una pregunta muy sencilla: ¿cómo podía ser que en un quirófano, que muchas veces se parece a una nave espacial con toda la tecnología que tiene, la última fase de las operaciones todavía siga protagonizada por la sutura? Tantas maquinarias presentes y el proceso finaliza con una aguja y un hilo. En una época tan atravesada por dispositivos de toda clase y color aplicados al campo de la salud, aún los médicos tenemos que seguir cosiendo a los pacientes. Una práctica milenaria a la que, históricamente, no se le halló ningún sustituto y que, para colmo, es operador-dependiente.


-Se le confía el cuerpo al pulso de un profesional que, en alguna mala jornada, puede fallar.
-Seguro, depende mucho del entrenamiento, de las capacidades, el tiempo de experiencia y la habilidad estética. Un cóctel nada sencillo de encontrar en una sola persona. Frente a esta pregunta, surge la idea de crear la tecnología INCLODE. Parte de las complicaciones y los defectos advertidos en los cierres de las heridas tienen que ver con el propio mecanismo de aguja e hilo que lastiman la piel al querer juntar la epidermis; los bordes separados durante el acto quirúrgico. Cuando se realiza una sutura, la tensión en el cierre está colocada en los puntos, con lo cual, no se distribuye de forma homogénea a lo largo de la incisión.


-¿Qué ventajas presenta?
-Es un parche autoadhesivo con un mecanismo de sellado propio. Se pega en el sitio en el que se realizará la incisión, luego el dispositivo se abre para permitir el trabajo del profesional con libertad, éste sutura solo en los planos profundos y una vez que el proceso culmina se activa el cierre que junta los bordes. Es decir, el objetivo de la tecnología consiste en reunirlos con una lámina que se coloca de modo previo a la intervención quirúrgica. De esta manera, la herida queda mejor desde lo estético pero, sobre todo –y lo más importante– reduce de manera notable los riesgos de contraer infecciones para los pacientes.


-Luego de ser colocado, ¿cuánto tiempo permanece el parche en la piel?
-Aproximadamente unos diez días y después de ese lapso el médico lo retira como si fuera un apósito. Y ahí finaliza el trabajo, porque no hay puntos ni hilo. La incorporación de esta tecnología es vital porque podría eliminar gran parte del dolor que sienten los pacientes en la etapa postquirúrgica. Además, al ser transparente permite monitorear la evolución de la cicatrización de la herida, esto es, si cambia de color o si se genera algún problema. Si fuera necesario, por algún motivo, retirar INCLODE antes de tiempo podría hacerse con un poco de alcohol para aflojar el adhesivo. Otra ventaja es que permite el drenaje de líquidos por parte de la herida, así como también, al estar diseñada con materiales permeables habilita la evaporación de la humedad de la zona afectada y, en efecto, los pacientes pueden bañarse con el adhesivo puesto.


-¿De qué material está hecho?
-Es un elastómero, una especie de goma que pese a ser muy elástica mantiene la memoria y vuelve siempre al mismo origen. La búsqueda de los insumos no fue nada sencilla, hoy contamos con una tecnología que parece infalible pero existe un largo camino para explorar las técnicas, los ensamblados y demás. Aquí trabajó muchísimo el diseñador industrial Luciano Poggi, que logró materializar aquello que solo estaba presente de manera abstracta. Frente a un problema vinculado a una necesidad, opusimos nuestras ideas que, luego de mucho esfuerzo, tomaron cuerpo en este producto que hoy tenemos y que ya fue patentado en Argentina y en EEUU. En los próximos días saldrá una nueva patente –incorpora a Europa– que tiene en cuenta otras mejoras.


-Qué bueno que la patente sea Argentina. ¿Cuáles son los próximos pasos?
-Nos pone muy contentos. INCLODE SA es una empresa de base tecnológica que se pudo constituir gracias a un subsidio recibido del MinCyT en 2014 y, en la actualidad, buscamos grupos que deseen invertir. Hoy en día trabajamos en la confección de diferentes matrices, ya que las características del dispositivo se deberán adecuar al tamaño y al sitio de las heridas. El prototipo culminado está preparado para una herida de 10 cm y pensamos que podría ser revolucionario para el tratamiento de las cesáreas, por ejemplo. Se nos ocurrió también que podríamos adaptar la matriz que tenemos con el propósito de que pueda ser utilizado en laparoscopias. Tenemos versiones, incluso, para reemplazos articulares que, necesariamente, deben ser lo suficientemente sofisticadas para ajustarse al movimiento. El desafío para los próximos años es agregar más tecnología, de manera que el sistema permita la liberación de drogas o chips que favorezcan el monitoreo de la cicatrización en tiempo real. No estamos muy lejos.


-La pregunta de rigor: ¿cuánto tardará en estar disponible en los quirófanos y cuánto se estima que costará?
-Creemos que a mediados de este año estará listo para ser comercializado. Para mayo tendremos la aprobación de las autoridades regulatorias. Si bien es externo, de carácter no invasivo, requiere la autorización por ANMAT en Argentina y FDA en EEUU. Prevemos que la producción nos costará entre 6 y 7 dólares; haremos una parte aquí y el ensamblado en el exterior porque hoy no está disponible la tecnología necesaria. Nos gustaría hacerlo 100% en Argentina pero actualmente no están dadas las condiciones. Si se sumaran todos los gastos incluidos podría venderse en 30 o 40 dólares.


-No es poco.
-Pero se ahorra muchísimo tiempo y el tiempo es dinero. El cierre del dispositivo en el quirófano se realiza en tan solo 30 segundos, mientras que la sutura se prolonga por 8 o 10 minutos. Reducir los 10 minutos y llevarlo a 30 segundos representa un ahorro muy importante. En Argentina no se tiene demasiado registro pero en EEUU, por ejemplo, se calcula que el minuto de quirófano cuesta 50 dólares. También se eliminan los costos de las consultas para quitar los puntos porque solo se debe retirar un adhesivo. INCLODE es beneficioso por donde se lo mire.


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La IA permite cirugías más seguras y precisas

París. La inteligencia artificial (IA) es capaz de analizar en "tiempo casi real" un tumor cerebral durante la operación de un paciente, lo que permite a los cirujanos trabajar de forma "más segura y precisa", según un estudio publicado este lunes.

Un equipo de investigadores estadunidenses concluyó que esta técnica puede determinar en menos de 2 minutos y medio si las células extraídas son cancerígenas o no, frente a un promedio de 20-30 minutos para un análisis clásico, indicó un artículo publicado en la revista Nature Medicine.

Los investigadores combinaron una innovadora técnica de tomografía con láser con un algoritmo elaborado a partir del análisis de más de 2.5 millones de imágenes de biopsias.

Con este instrumento "estamos mejor equipados para conservar los tejidos sanos y retirar sólo los infiltrados por células cancerígenas, lo que se traduce en menos complicaciones y mejores resultados para los pacientes", explicó Daniel Orringer, de la Universidad de Nueva York.

"En neurocirugía y en muchos otros ámbitos de la operación de cánceres, la detección y el diagnóstico de los tumores durante la operación son esenciales para efectuar el gesto quirúrgico más adecuado", precisó el neurocirujano.

 

Eficaz para determinar tipos de tumor

 

A partir de la muestra extraída, la inteligencia artificial permite también determinar de qué tumor se trata, entre los 10 tipos de cánceres de cerebro más frecuentes, con una eficacia comparable a la de los médicos humanos, según el estudio.

Durante un ensayo clínico con 278 pacientes aquejados de un tumor cerebral, la inteligencia artificial estableció un diagnóstico correcto en 94.6 por ciento de los casos, frente a 93.9 para el análisis humano.

Según los autores, este instrumento podría mejorar la pertinencia de los análisis humanos y paliar la escasez de expertos en determinados campos.

Cada año se diagnostican 15.2 millones de casos de cáncer y más de 80 por ciento de los enfermos se someten a una cirugía, según los autores del estudio.

Interior de la Francium Trapping Facility, donde se ven las mesas ópticas con multitud de láseres, espejos y fibras ópticas necesarias para atrapar a los átomos del elemento número 87. La trampa está detrás de la columna.Foto cortesía de la AMC

Muy pocos grupos en el mundo hacen experimentos con francio (Fr), elemento químico número 87, pues es muy escaso en la Tierra y en laboratorio, por ser altamente radiactivo y reactivo, sólo se obtiene por minutos mediante reacciones nucleares. A 81 años de su descubrimiento, Luis Orozco, adscrito al Joint Quantum Institute de la Universidad de Maryland, habló sobre la historia de este elemento químico y cómo lo ha utilizado para estudiar desde la física atómica a la fuerza débil, una de las cuatro fuerzas fundamentales del universo.

"La fuerza débil es la causante del decaimiento beta de los núcleos; es la única capaz de cambiar protones en neutrones y viceversa. En el proceso inicial para el ciclo solar, el hidrógeno se transforma en helio, generando energía proveniente de la fusión. El primero sólo tiene un protón, mientras el segundo tiene dos y dos neutrones". Al transformar protones en neutrones, abre el camino a la fusión nuclear en el Sol, explicó el físico, miembro correspondiente de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC).

Señaló que el francio se obtiene mediante reacciones nucleares en laboratorios aislados y muy avanzados. Desde la Universidad de Stony Brook, a la que se incorporó en 1991, una de sus tareas fue obtener ese elemento. En una reacción de fusión en la que utilizaron un blanco de oro con 79 protones y 118 neutrones y le apuntaron un proyectil de oxígeno 18 (con 10 neutrones y ocho protones), lograron obtener el elemento con 87 protones y 123 neutrones en una técnica muy complicada, por lo que el primer éxito en su carrera fue atrapar con láseres más átomos de Fr.

Al principio captaban unos 2 mil átomos, pero fueron mejorando la técnica hasta que llegaron a atrapar 250 mil. Actualmente son más de dos millones los que reúnen en el Centro de Aceleración de Partículas de Canadá, ubicado en Vancouver, con la Trampa MOT, al grado que ya no es seguro permanecer en la sala en la que hacen los experimentos por la radiactividad, destacó el científico.

El francio tiene un núcleo pesado, lo que significa que hay oportunidades de que las partículas, electrones y quarks, interactúen, lo que no ocurre con otros elementos. Ha sido necesario entender muy bien sus propiedades, sostuvo el también doctor en física por la Universidad de Texas en Austin.

En Canadá, en el grupo con el que colabora obtienen el francio con reacciones más violentas. Cuentan con una serie de obleas, cerámicas de uranio (U) y carbono (C), muy delgado, por el cual pasa, con corrientes muy fuertes, un haz muy alto de protones, a una energía de 500 megaelectrón voltios, golpea al uranio y éste se fisiona.

"El uranio (92) es más pesado que el francio. En esas colisiones éste puede llevarse otros protones en el choque, por ejemplo, cinco, produciendo Fr. Como son obleas muy delgadas y calientes, este elemento rápidamente viaja al exterior y se escapa el U. El francio en contacto con una superficie metálica caliente adecuada se puede ionizar y luego se extrae".

Física básica

Si bien estos estudios son proyectos de física básica y no hay una aplicación directa para los átomos de Fr que atrapan, el mexicano, quien ha dedicado gran parte de su vida a la investigación de este elemento, comentó que los métodos que inventaron para atrapar a este escurridizo elemento ya se usan para datar la antigüedad de los acuíferos que se encuentran en el subsuelo del desierto del Sahara, sólo que utilizan isótopos de xenón y de calcio.

Respecto del descubrimiento de este elemento, recordó que Marguerite Perey (1909-1975), quien nació en Villemomble, París, lo logró.

Esa joven fue contratada por Marie Curie como asistente en el Instituto del Radio, hoy Instituto Curie. Su tarea, explicó, fue por casi 10 años moler y mezclar unas 10 toneladas de mineral para que al final obtuviera menos de 20 miligramos de actinio, el elemento que su jefa quería estudiar.

"Perey fue una mujer increíblemente sistemática, estudiosa, tenaz y disciplinada. El 7 de enero de 1939 escribió en la bitácora de su laboratorio una descripción de su día; descubrió que el actinio tenía dos decaimientos, uno a 220 kilo-electronvoltios, que corresponde al actinio, y el otro a 80 kilo-electronvoltios, hijo del primero. Descubrió al francio como un producto del decaimiento alfa del actinio. Un par de días después se publicó el hallazgo en la revista de la Academia de Ciencias, siendo ella la única autora", concluyó Orozco.

Los 10 artículos científicos más populares de 2019

La inteligencia artificial, el sesgo de la significación estadística, así como la no relación entre las vacunas y el autismo centran los estudios con más impacto del año.

En los 12 últimos meses, Altmetric, una empresa con sede en Londres, ha monitorizado las menciones recibidas por 2,7 millones de investigaciones científicas. Las apariciones en blogs y redes sociales, las reseñas en medios de comunicación o las citaciones en Wikipedia constituyen algunos de los parámetros, más allá de las métricas convencionales como el factor de impacto, que permiten identificar los 100 trabajos más comentados en 2019. Los siguientes 10 artículos encabezan la clasificación.


Crear modelos realistas de cabezas parlantes mediante una sola fotografía


¿Imagina el lector poder realizar un vídeo de la célebre Mona Lisa hablando? El entrenamiento de redes neuronales artificiales permite obtener videoclips, con frecuencia falsos, a partir de múltiples imágenes del rostro humano. Sin embargo, en la práctica, los científicos, a menudo, solo disponen de unas pocas instantáneas de una persona concreta. En este trabajo, investigadores del Centro de Inteligencia Artificial de Samsung describen un método para superar esta limitación. Este nuevo sistema realiza un extensivo meta-aprendizaje con un gran número de vídeos para, con posterioridad, poder generar un modelo de un sujeto desconocido, incluso con una única fotografía. La investigación puede leerse en el repositorio arXiv.


Los científicos se manifiestan contra la significación estadística


En un comentario publicado por la revista Nature, más de 800 firmantes alertan sobre el modo en que el valor estadístico de unos resultados puede conllevar a falsas conclusiones. En concreto, los científicos piden acabar con expresiones como «no existe diferencia alguna» o «no hay ninguna relación» solo porque el valor p, o probabilidad, resulte mayor que un determinado límite (normalmente 0,05). Sin embargo, el objetivo del texto no es prohibir el uso de este parámetro, sino evitar el descarte de resultados relevantes y fomentar que los investigadores discutan los datos más allá de un simple valor. Al fin y al cabo, todo cálculo significativo implica cierto sesgo, por lo que alcanzar una determinada cifra tampoco garantiza que un dato sea cierto al cien por cien.


No, no existe relación entre la vacuna triple vírica y el autismo


El estudio, publicado por la revista Annals of Internal Medicine, desvincula una vez más la inmunización de la vacuna contra el sarampión, la rubeola y la parotiditis, también conocida como triple vírica, del riesgo de desarrollar autismo. Científicos daneses alcanzaron dicha conclusión tras analizar el historial clínico de 657.461 infantes nacidos en Dinamarca entre 1999 y 2010. El seguimiento y comparación entre los niños que recibieron la vacuna y los que no permitió determinar que la triple vírica no incrementa la probabilidad de padecer la enfermedad, ni desencadena el autismo en aquellos pequeños susceptibles de desarrollarlo. Por desgracia, la seguridad de esta vacuna aún genera desconfianza entre determinados sectores de la población, hecho que limita su aceptación.


La comunidad científica avisa: nos enfrentamos a una emergencia climática


Contar la realidad que muestran los datos constituye la obligación moral de todo investigador, aunque la conclusión no resulte de nuestro agrado. Por ello, en noviembre de 2019, 11.000 científicos declararon, tras analizar distintos indicadores, que el planeta Tierra se enfrenta a una grave emergencia climática. El desastre aún puede evitarse, mas para ello, la humanidad debe cambiar su estilo de vida. Entre las recomendaciones más relevantes, los investigadores destacan: la sustitución de los combustibles fósiles por fuentes de energía renovables; la reducción de la emisión de gases contaminantes como el metano o los hidrofluorocarbonos; la protección de los ecosistemas naturales; la disminución del consumo de carne, así como el incremento de la ingesta de productos vegetales; la implementación de un modelo de economía verde y la estabilización del crecimiento de la población mundial. La revista BioScience publica el texto íntegro.


Imágenes falsas generadas por medio de inteligencia artificial


Científicos de NVIDIA, uno de los mayores fabricantes de unidades de procesamiento gráficas a nivel mundial, describen en un manuscrito publicado en el repositorio arXiv el diseño de un nuevo tipo de red neuronal artificial generativa. En el campo de la inteligencia artificial, este tipo de sistemas son los productores de aquello que se quiera crear, como imágenes, textos o sonidos. La novedad del proyecto radica en que este generador mejora de forma notable el proceso de aprendizaje automático de las neuronas artificiales, hecho que facilita la obtención de imágenes falsas de gran calidad. Aplicaciones como FaceApp o Deepfake usan tecnologías parecidas.


Las bases genéticas de la sexualidad humana


En verano, la revista Science publicó este trabajo que dio la vuelta al mundo. En él, científicos de Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Dinamarca, Países Bajos y Suecia concluían, tras analizar el genoma de casi 500.000 individuos que no es posible predecir el comportamiento sexual humano únicamente en base a la genética. Así, aunque la investigación reveló la existencia de cinco regiones del ADN relacionadas con la conducta homosexual, ningún gen ejercería por sí solo un efecto claro sobre la sexualidad. Si lo desea, el lector hallará más información acerca de las conclusiones de este estudio en artículo de actualidad publicado por Investigación y Ciencia.


El número de personas afectadas por el aumento del nivel del mar sería mayor de lo estimado


Un nuevo modelo de inteligencia artificial triplica la población mundial en riesgo por las inundaciones y mareas que ocasionaría el incremento del nivel de los océanos. Según los datos publicados por la revista Nature Communications, en un escenario de bajas emisiones de dióxido de carbono, en el año 2100, 190 millones de personas habitarían zonas costaneras susceptibles de inundarse. La cifra se elevaría hasta los 630 millones en un contexto de altas emisiones. A pesar de que este cálculo también presenta ciertas limitaciones que condicionan su precisión, los autores destacan que los resultados reflejan de forma más precisa la amenaza que las ciudades litorales deberán afrontar en un futuro no tan lejano.
¿El uso del paracaídas previene la muerte en caso de saltar desde un avión?


En este artículo satírico, publicado por la revista British Medical Journal, investigadores de la Universidad de Harvard reclutaron a 23 sujetos dispuestos a lanzarse desde un avión con y sin paracaídas. Los participantes recibieron de forma aleatoria una mochila con el artefacto diseñado para frenar las caídas a gran altura o bien vacía. Tras el salto, de 0.6 metros, los científicos observaron que los sujetos de ambos grupos alcanzaron el suelo sanos y salvos. Por consiguiente, concluyeron que para sobrevivir al salto desde un avión el uso de paracaídas no es un factor determinante. Sin embargo, el auténtico propósito de los autores fue demostrar las limitaciones de extrapolar los resultados de los estudios aleatorios y la importancia de un buen diseño experimental para una correcta aplicación en la práctica clínica.


Plantar árboles como solución a la crisis climática


En concreto, 900 millones de hectáreas. De acuerdo con un trabajo publicado por la revista Science, esta cifra permitiría la absorción de 200 gigatones de dióxido de carbono a lo largo de los 40 años de vida promedio de un árbol. Es decir, el 25 por ciento de la actual reserva de carbono atmosférico. Para calcular estas cifras, los científicos desarrollaron un modelo informático a partir de los datos de zonas boscosas existentes en la actualidad. Ello permitió determinar el espacio que podría destinarse a los nuevos árboles más allá de los bosques actuales, así como las zonas urbanas o dedicadas a la agricultura. Sin embargo, también alertan que de agravarse la emergencia climática, los números presentados serán insuficientes para revertir el desastre.


La honestidad de la población mundial


Imagine el lector que hallara una cartera con dinero en la calle, ¿la devolvería a su dueño? La respuesta, con probabilidad, dependería de la cantidad exacta de billetes. Así concluye una investigación publicada por la revista Science, donde los autores abandonaron 17.000 billeteras en 355 ciudades de 40 países. En la mayoría de los casos, observaron que aquellas con mayor cantidad de dinero retornaban a manos de sus legítimos propietarios. El resultado sorprendió a los investigadores, pues ni expertos economistas acertaron a predecirlo, que señalan al altruismo humano, junto con la vergüenza de sabernos ladrones, como explicación del hallazgo.




Referencia: «Few-Shot Adversarial Learning of Realistic Neural Talking Head Models», de E. Zakharov et al., en arXiv:1905.08233, última versión publicada el 25 de septiembre de 2019.

Referencia: «Scientists rise up against statistical significance», de V. Amrhein et al., en Nature, publicado el 20 de marzo de 2019.

Referencia: «Measles, mumps, rubella vaccination and autism: a nationwide cohort study», de A. Hviid et al., en Annals of Internal Medicine; 170(8): páginas 513-520, publicado el 16 de abril de 2019.

Referencia: «World scientists' warning of a climate emergency», de W. J. Ripple et al., en BioScience; biz088, publicado el 5 de noviembre de 2019.

Referencia: «A style-based generator architecture for generative adversarial networks», de T. Karras et al., en arXiv:1812.04948, última versión publicada el 29 de marzo de 2019.

Referencia: «Large-scale GWAS reveals insights into the genetic architecture of same-sex sexual behavior», de A. Ganna et al., en Science; 365(6456): eaat7693, publicado el 30 de agosto de 2019.

Referencia: «New elevation data triple estimates of global vulnerability to sea-level rise and coastal flooding», de S. A. Kulp et al., en Nature Communications; 10: 4844, publicado el 29 de octubre de 2019.

Referencia: «Parachute use to prevent death and major trauma when jumping from aircraft: randomized controlled trial», de R. W. Yeh et al., en British Medical Jornal; 363:k5094 publicado el 13 de diciembre de 2018.

Referencia: «The global tree restoration potential», de J. F. Bastin et al., en Science; 365 (6448): páginas 76-79, publicado el 5 de julio de 2019.

Referencia: «Civic honesty around the globe», de A. Cohn et al., en Science; 365 (6448): páginas 70-73, publicado el 5 de julio de 2019.

Marta Pulido Salgado

es una investigadora en neurobiología celular
Fuente:
https://www.investigacionyciencia.es/noticias/los-10-artculos-cientficos-ms-populares-de-2019-18174

 

El administrador de la Nasa, Charles Bolden y el diseñador de SpaceX Elon Musk, presentan un proyecto (2012).

Los pinchazos de la carrera espacial de los visionarios de Silicon Valley no restan gravedad al pensamiento detrás de esos proyectos de conquista privada del espacio.

Este año iba a ser clave en la carrera espacial. En el mes de mayo, Jezz Bezos había presentado la maqueta de Blue Moon, la nave con la que planea llevar tripulación a la luna en 2024. La presentación, calentada desde hacía semanas con mensajes crípticos en las redes sociales, se desarrolló con la puesta en escena habitual de las grandes compañías tecnológicas. En un escenario oscuro y con escasa iluminación, Bezos dio paso a un vídeo en el que podía verse una simulación digital de la nave. En el vídeo no aparecía ningún prototipo real ni nada más allá de una mera animación hecha por ordenador, pero funcionó a la perfección como estrategia publicitaria de Blue Origin, la compañía aeroespacial del propietario de Amazon. Al fin y al cabo, esta segunda carrera espacial, como sucedió en gran medida en la primera, no depende solo de los logros técnicos efectivos, sino también del impacto que se consiga generar en la opinión pública.

Consciente de la necesidad de ese impacto, Bezos vendía de nuevo el sueño de la llegada a la luna, íntimamente relacionada en el imaginario estadounidense con el momento de mayor esplendor del país y su victoria en la Guerra Fría. Como forma de dar credibilidad a esa promesa, anunció que para finales de año se producirían los primeros vuelos tripulados al espacio de Blue Origin. Cuatro años antes, a finales de 2015, la compañía había conseguido por primera vez lanzar cohetes que alcanzaron el espacio y aterrizaron de vuelta de forma controlada, lo que abría la posibilidad de que pudieran ser reutilizados y, por tanto, se abaratasen enormemente los costes. Desde entonces, ha realizado once lanzamientos, y se esperaba con expectación el vuelo tripulado para finales de 2019. Sin embargo, el año ha transcurrido sin que se produjese.

El incumplimiento de los plazos anunciados ha sido una constante en esta carrera espacial privada. En marzo de 2018, Elon Musk anunciaba en una conferencia que esperaba que SpaceX, la empresa aeronáutica que posee, comenzase a hacer viajes de ida y vuelta a Marte a principios de 2019. El plazo parecía a todas luces insuficiente, pero tuvo un enorme impacto en las redes sociales y la prensa. SpaceX también llevaba varios años desarrollando cohetes que permitían ser reutilizados, de hecho el primer lanzamiento de la compañía se había producido con solo un mes de diferencia respecto al de Blue Origin, y parecía estar cerca de lograr un viaje a Marte. Sin embargo, el año transcurrió sin que se produjese. De nuevo parecía que la necesidad de generar impacto en la opinión pública estaba muy por delante del desarrollo tecnológico efectivo de la compañía.

El año 2019 también ha supuesto el cierre de otra de las empresas que participaban en la carrera espacial, Stratolaunch Systems. Propiedad de uno de los fundadores de Microsoft, Paul Allen, se había centrado en el desarrollo de una nave capaz de lanzar satélites al espacio que después se adaptaría también al transporte de pasajeros. Sin embargo, la muerte de Allen en octubre de 2018 y los problemas que arrastraba la compañía, que había reducido a un tercio su plantilla original y no parecía capaz de competir con Bezos y Musk, precipitaron la decisión de cerrarla.

Por su parte, la cuarta empresa en participar en la carrera espacial, Virgin Galactic, tampoco parecía atravesar su mejor momento. La compañía, propiedad del magnate Richard Branson y centrada en el turismo espacial, atravesaba dificultades desde 2014, cuando la nave SpaceShipTwo se estrelló en un accidente que supuso la muerte del copiloto. En febrero había realizado el primer vuelo con pasajeros al espacio, aunque muchos expertos discutieron el logro, ya que según ellos no alcanzó la distancia que marca el límite del espacio exterior. Con el objetivo de conseguir financiación y mejorar su posición respecto a Blue Origin y SpaceX, Virgin Galactic salió a bolsa en julio de este año, convirtiéndose en la primera compañía espacial que cotizaba en Wall Street. Sin embargo, los planes de Branson de convertirse en el primer turista espacial tampoco se han cumplido por el momento.

UTOPÍAS PARA UNOS POCOS

En la conferencia en la que anunciaba los planes de SpaceX para el futuro, Musk también respondió a varias preguntas sobre los objetivos de la compañía a largo plazo. Aunque en la actualidad está realizando tareas de abastecimiento de la Estación Espacial Internacional para la Nasa y el siguiente paso es transportar a los propios astronautas, que ahora mismo dependen de la Soyuz rusa, el objetivo de Musk a largo plazo es la colonización de Marte.

Según lo que ha repetido en entrevistas y ruedas de prensa, SpaceX busca construir una base espacial en el planeta rojo que pueda acoger a un millón de personas. Según Musk, se trataría de una especie de plan alternativo ante una posible catástrofe en la Tierra: “Si hay una Tercera Guerra Mundial querremos asegurarnos de que haya suficientes semillas de civilización humana en otro lugar para recuperarla y quizás acortar el tiempo de oscuridad. Creo que por eso es importante disponer de una base autónoma, idealmente en Marte, porque es más probable que sobreviva frente a una base lunar”.

Musk también habló de la forma de organización y funcionamiento de la colonia, que según él debería gobernarse mediante un sistema de democracia directa y regirse por “leyes sencillas”, ya que la legislación compleja esconde “algo sospechoso”. Estas leyes deberían ser además fácilmente revocables, evitando así “que se acumulen las reglas arbitrarias y se restrinjan cada vez más libertades”.

Esta visión no se diferencia mucho de la de Bezos, que ha afirmado en varias ocasiones que el objetivo a largo plazo de Blue Origin es la conquista humana del espacio mediante el establecimiento de colonias permanentes en diferentes planetas, satélites y estaciones espaciales. Su compañía se ha centrado más en la vuelta a la luna que en la llegada a Marte, pero comparte con Musk la idea esencial del proyecto: la creación de lugares habitables fuera del planeta. La vida humana ya no estaría confinada únicamente en la Tierra, sino que podría expandirse y colonizar diferentes lugares del sistema solar.

Los dos magnates coinciden también en la forma de realizar su proyecto de colonización. Aunque ambas compañías han recibido financiación pública a través de la NASA, se trata de empresas privadas que tienen como objetivo la obtención de beneficios económicos y cuyas decisiones y forma de organización dependen de sus dueños y no de cargos políticos. A diferencia de la primera carrera espacial, el capital privado está jugando ahora un papel clave, lo que sin duda está determinando su desarrollo.

No obstante, si nos atenemos a lo sucedido en 2019, no parece que este capital privado esté cosechando tantos éxitos como los proyectos de carácter estatal. Frente a todos los plazos incumplidos de las compañías privadas estadounidenses, China consiguió a principios de año colocar un cohete en la cara oculta de la luna, adelantando así a Estados Unidos en el liderazgo de la carrera espacial.

LA BATALLA POR EL FUTURO

A pesar de que los proyectos privados de colonizar el espacio están consiguiendo menos éxitos de los prometidos, el impacto de las declaraciones de sus dueños en la prensa y las redes sociales está contribuyendo a construir un relato concreto sobre el futuro de la humanidad en los próximos años. Ante la posibilidad de un fuerte deterioro de las condiciones de vida en la Tierra, algunos de los hombres más ricos del planeta apuestan por abandonarlo y vivir en colonias espaciales cuyo acceso depende de que se disponga del dinero suficiente para costear el billete, que en las estimaciones más optimistas de las propias compañías costaría alrededor del medio millón de dólares.

Una buena parte de la comunidad científica ha cuestionado algunas de las previsiones lanzadas por Musk y Bezos. No parece viable que en un plazo de tiempo corto se pueda reducir el tiempo que llevaría un viaje a Marte o desarrollar la tecnología suficiente para vivir allí de forma permanente, pero eso no ha impedido que se establezcan límites de solo unos pocos años para lograrlo. Parece que son conscientes de que no puede hacerse, y de hecho los plazos se van incumpliendo de forma sistemática, pero eso no les impide dar por ciertas sus visiones sobre el futuro.

La repetición de esta visión permite asentar la idea en la opinión pública no solo de que es aceptable la existencia de una carrera espacial guiada por intereses de enriquecimiento privado, sino también de que, en caso de deterioro irreversible de las condiciones de vida en el planeta, es lícito que lo abandonen aquellos que puedan permitírselo. Esto es especialmente grave en un contexto como el actual, marcado por una crisis climática que se agrava por momentos y donde la inacción política y las presiones de las compañías privadas amenazan con llevarnos a un callejón sin salida.

Además, estas visiones de las élites se enmarcan en un contexto cultural dominado por una visión apocalíptica del provenir. Cientos de series, novelas, películas, cómics y videojuegos presentan un futuro distópico en el que la humanidad parece condenada a luchar por su supervivencia en un entorno devastado y dominado por regímenes políticos cercanos al fascismo.

De alguna manera, parece que la opinión pública tiene que aceptar una visión del futuro en la que la mayor parte de la población lucha por su supervivencia en medio de la escasez y la opresión mientras los ricos abandonan el planeta para vivir en democráticas comunidades espaciales. Distopías para las masas y utopías privadas para las élites.

Una encuesta realizada el año pasado arrojó el dato de que el 60% de los estadounidenses cree que la NASA debe centrarse en monitorizar el clima y detectar meteoritos que pudiesen impactar con la Tierra. Solo un 13 y un 18% respectivamente defendían que la prioridad debe ser llevar astronautas a la luna y a Marte. La opinión pública parece tener claro que es más importante salvar la vida en la Tierra que colonizar el espacio. La pregunta es entonces si es aceptable que se destinen una ingente cantidad de recursos a lo contrario y si debemos aceptar que las élites extiendan la idea de que el impacto de las consecuencias de la crisis climática dependan del dinero que se tenga, ya sea dentro o fuera de los límites de planeta.

Por LAYLA MARTÍNEZ


PUBLICADO

2019-12-25 05:12

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Cortar Internet durante grandes protestas se convierte en tendencia internacional: el caso de India es un precedente peligroso

- Cuanto más aumenta la conectividad a Internet, más aumentan también los intentos de algunos gobiernos por cortarla

- India es uno de los países que más corta la red, el año pasado se registraron 134 cortes y en Cachemira llevan sin internet 137 días

- Los gobiernos argumentan que controlando las telecomunicaciones defienden el orden público en sus países


El jueves, los usuarios de internet de Nueva Delhi comenzaron a notar que internet dejaba de funcionar. ¿El motivo? Había protestas. Cada vez más gobiernos autoritarios, entre los que toca incluir el de la democracia más habitada del mundo –India cuenta ya con un largo historial en esta lides– saben que la suspensión de los servicios de datos y llamadas son una buena táctica para desarticular la respuesta social en las calles.

El aumento del acceso a internet durante la última década, sobre todo en los países en vías de desarrollo, ha provocado un aumento paralelo de los intentos por controlar la información que transporta. Access Now, un grupo que promueve la libertad en la red, ha recopilado una lista de 75 cortes del servicio en 2016. En 2018 ese tipo de hechos había aumentando a 196.

Berhan Taye, analista de políticas de Access Now, cree que a medida que las protestas sacuden docenas de países por todo el globo, es muy probable que la cifra aumente "mucho".

Iraq ha cortado el acceso a internet en repetidas ocasiones a medida que las protestas han ido expandiéndose por el país. En Etiopía, esos mismos cortes se han convertido en una realidad tan frecuente que están incluso dañando la economía. Una organización de derechos digitales ha calculado que le cuestan al país 4,5 millones de dólares al día. En Venezuela sucede tan a menudo que ya es imposible contarlos. Taye lo compara con un niño que le da al interruptor de la luz una y otra vez cuando tiene miedo de que suceda algo.

Desde la primera ocasión en que India optó por esta táctica, se ha convertido en líder de su aplicación sin rival alguno. Sólo el año pasado se registraron 134 cortes. El 68% de todos los que suceden en el mundo. Esta semana rompió el récord de cualquier gobierno democráticos. En la región de Cachemira, que vive un convulso proceso político, llevan sin internet 137 días.

El apagón ha causado estragos en empresas, servicios médicos o el sistema educativo. Cuando comenzó, los reporteros volaban hasta Nueva Delhi para entregar su material o se acercaban hasta el aeropuerto de Srinagar, capital de Cachemira, donde pedían a pasajeros que llevaran consigo tarjetas de memoria que contenían las imágenes de lo que estaba sucediendo en el estado.

Los gobiernos justifican ese férreo control de las comunicaciones en defensa del orden público. Está claro que la velocidad acelerada a la que la información, sea cierta o no, viaja por la red, comienza a crear problemas. En 2018, India se esforzó para controlar rumores sobre secuestros de niños que viajaban más rápido de lo que las autoridades podían seguir. El resultado fue que al menos 30 personas fueron linchadas a lo largo del país.

Unos meses antes, el gobierno de Sri Lanka bloqueó las redes sociales para limitar la expansión de publicaciones de odio que alimentaban ataques mortales contra la minoría musulmana. El Ministro de información lo justificó diciendo que "el país podía haber estallado en cuestión de horas".

Pero estas medidas, que han comenzado a ponerse en marcha durante crisis puntuales, comienzan a convertirse en moneda de cambio habitual. La táctica, aceptada por la ciudadanía india, cuando se aplica en estados fronterizos como Jammu, Cachemira o Assam, se vuelve contra ellos y se activa también para desactivar protestas en Nueva Delhi o Bangalore.

Estados autoritarios como Rusia o Irán están planeando ya el siguiente paso: Construir "redes soberanas" que pueden desconectarse del resto del mundo cada vez que el gobierno así lo decida o que vivan desconectadas de lo que sucede fuera de sus fronteras como ya sucede con la "gran muralla de internet" que China ha levantado.

Las protestas del pasado noviembre en Irán fueron la excusa perfecta para que su gobierno probara lo que ha dado en llamar "halal.net": una especie de intranet iraní que sigue funcionando aún cuando se desconecta del internet mundial.

El modelo aún no es perfecto. Algunos iraníes se quejaron de múltiples fallos la red de cajeros automáticos y se cayeron las redes de algunos hospitales. Pero  aplicaciones como Snapp, que permiten compartir coche, funcionaron. El presidente iraní Hassan Rouhani, dijo este mes que el servicio propio del país mejorará hasta que "la gente no necesite conectarse a redes extranjeras para saciar sus necesidades".

Muchos gobiernos están interesados en entender como funcionan esos sistemas de control. Taye explica que "los países aprenden los unos de los otros,como funcionan los cortes de internet y como pueden ponerse en marcha".

La aplicación de este tipo de medidas preocupa allá donde pueda suceder pero el de India es uno de los casos paradigmáticos. En un país que se vanagloria de estar llamado a ser una superpotencia democrática, el modo en que controla y amenaza internet, servirá como ejemplo para países menos comprometidos aún con las libertades civiles.

Un editorial publicado esta misma semana por el periódico del estado chino, People's Daily Online, no dejó escapar la posibilidad de llamar la atención sobre el mensaje que lanzan los líderes indios. "Significa que cortar internet durante un estado de emergencia debería ser una práctica estandarizada para los estados soberanos", se afirmaba.

Por Michael Safi

20/12/2019 - 21:21h

Traducido por Alberto Arce

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¿Es posible correr un maratón en menos de dos horas sin ayuda de la tecnología?

Al atardecer, un día de finales de agosto de 1960, dio comienzo el maratón de los Juegos de Roma. Parte de él transcurrió a oscuras, iluminado parcialmente por antorchas. Sobre adoquines, carretera y calles bacheadas ganó descalzo el etíope Abebe Bikila, estableciendo una nueva marca mundial: 2 h 15 min 16 s.

Cincuenta y nueve años después, el keniata Eliud Kipchoge corre en Viena un maratón diseñado a medida en 1 h 59 min 40 s. Rompe las 2 h por primera vez, pero no se considera una marca oficial. La carrera se planifica al margen de las normas de la Federación Internacional de Atletismo como una campaña de marketing de calzado iniciada unos años antes.

Kipchoge corre con un prototipo de zapatillas deportivas que aún no está a la venta. Se cree que pueden suponer una ayuda tecnológica injusta. Pero ¿qué esconde el calzado de Kipchoge? y ¿dónde está el límite de la ayuda tecnológica justa?

La tecnología presente en el maratón

En el deporte actual la tecnología está en casi todo, aunque no siempre es visible en competición. Uno de los elementos más tecnológicos es la vestimenta y, dentro de ella, muy especialmente, el calzado.

En la época en que Bikila ganó descalzo el maratón, se corría con playeras. El calzado cumplía escasamente su función protectora. Además, era pesado por la suela de caucho.

Una década más tarde, irrumpen los aeróbicos. Con ellos aparecen miles de corredores populares. Las marcas de calzado empiezan a usar materiales espumados, principalmente, de dos tipos:

  • Los EVA (etilvinilacetatos) albergan pequeñas burbujas cerradas.
  • Los PU (poliuretanos) contienen burbujas interconectadas a modo de esponja de baño.

De esta manera, se consigue rebajar hasta seis veces el peso de un mismo volumen de caucho y surgen las entresuelas; material por encima de la suela y debajo de la parte textil. Dentro de ellas, aparecen diferentes sistemas de amortiguación insertados que buscan proteger la pisada del impacto.

Las marcas de calzado de la época hablaban de la posibilidad de combinar la amortiguación con el retorno de energía en la impulsión. Pero no habían evidencias de que lo cumplieran eficazmente.

Con el cambio de siglo empieza a usarse en el calzado, con variados propósitos, la fibra de carbono.

Una década más tarde, irrumpe un nuevo material espumado, más ligero y con capacidades de retorno de una parte de la energía de la pisada. Se trata de los poliuretanos termoplásticos (TPU) encapsulados. Por otro lado, empiezan a registrarse evidencias de que el calzado actual ayuda a correr más rápido.

¿Un maratón en menos de 2 h?

Está claro que no es posible correr un maratón en menos de dos horas sin ayudas tecnológicas. Para eliminarlas totalmente, deberíamos desprendernos no solo del calzado. También, entre otras muchas cosas, de todos los dispositivos que se usan para el entrenamiento y recuperación del esfuerzo.

Paradójicamente se ha visto que aquellos que corren habitualmente descalzos suelen beneficiarse de una pisada mejor amortiguada con el suelo. Ello ha propiciado que muchos corredores calzados adopten su técnica de carrera: mayor frecuencia de pasos, menor amplitud en cada paso y pisar de planta o antepié en vez del talón. No obstante, la escasez de corredores descalzos contribuye a que no se hayan vuelto a ver marcas descalzas como la de Bikila en el maratón.

¿Dónde está el límite?

Los límites del rendimiento del ser humano en el deporte están íntimamente ligados a la tecnología. Los reglamentos velan por que se compita en igualdad de condiciones. Aceptan la tecnología siempre que favorezca el espectáculo sin que desvirtúe la esencia de la competición ni perjudique la salud. El mundo del atletismo no vería con buenos ojos que la antigua carrera de Filípides en la llanura de Maratón se convirtiera en una competición de tecnología de muelles del calzado.

La Federación Internacional de Atletismo no ha adoptado medidas de momento. El prototipo de Kipchoge aún no se ha usado en competición oficial. Tiene mayor altura de entresuela y más placas de fibra de carbono que modelos previos de la misma marca.

El reglamento de atletismo describe claramente los objetivos que debe cumplir el calzado: protección, estabilidad y firme adherencia sobre el suelo. No habla en absoluto de la ayuda en la impulsión para correr más rápido. Además, dice que los deportivos no deben estar fabricados de manera que otorguen ayuda o ventaja injusta. Si hay evidencias de que las zapatillas no se ajustan al reglamento, o al espíritu del mismo, podrán ser sometidas a estudio y prohibidas.

Desde la comunidad científica se ha propuesto limitar la altura de la entresuela como posible estrategia para controlar la ayuda en la impulsión que proporcionan los últimos modelos y prototipos de calzado. Ya se hizo en su día con el salto de altura y longitud. Por otro lado, esa limitación no coartaría totalmente el desarrollo futuro de avances tecnológicos en materiales y arquitecturas de calzado (con una altura de entresuela reducida, eso sí).

Por XAVIER AGUADO JÓDAR

PROFESOR DE BIOMECÁNICA DEPORTIVA. CATEDRÁTICO DE UNIVERSIDAD, UNIVERSIDAD DE CASTILLA-LA MANCHA

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En su defensa contra la llamada de Bernie Sanders a la desaparición de los multimillonarios, los argumentos de Mark Zuckerberg son elitistas e incorrectos

En respuesta a la afirmación del candidato presidencial Bernie Sanders de que los multimillonarios no deberían existir –y su llamada a gravar su riqueza con impuestos mucho más altos– el Director Ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg, con una fortuna de 70.000 millones de dólares, acudió a Fox News para defender a su clase asediada. Los multimillonarios, argumentó, no deberían existir en un "sentido cósmico", sino que en realidad la mayoría de ellos son simplemente "personas que hacen cosas realmente buenas y que ayudan a muchas otras personas. Y te compensan bien por eso”. Zuckerberg también advirtió sobre los peligros de ceder demasiado control sobre su riqueza al gobierno, presuntamente propenso a sofocar la innovación y la competencia y “privar al mercado” de los fondos de sus compañeros multimillonarios para filantropía e investigación científica.

“Algunas personas piensan que, bueno, la clave o la forma de lidiar con este tipo de acumulación de riqueza es: "Hagamos que el gobierno lo tome todo"”, dijo Zuckerberg. "Y ahora el gobierno básicamente puede decidir, ya sabes, toda la investigación médica que se realiza". Lo que Zuckerberg no mencionó es que el impuesto que Sanders propone le costaría 5.500 millones de dólares en su primer año.

El razonamiento de Zuckerberg no es único entre el 1% más rico, especialmente en Silicon Valley: las personas con una riqueza escandalosa se lo han ganado mediante su propia astucia, creando un servicio esencial para el mundo y que promueve el bien común. Su éxito –nos dice este mito– es un reflejo de su capacidad para adivinar lo que es mejor para la sociedad y llevarlo a cabo; sus fortunas son proporcionales a su genialidad. La filantropía, como tal, no es solo una alternativa a pagar más impuestos, sino que es preferible. Después de todo, ¿qué podría saber mejor una cuadrilla de burócratas sin nombre ni rostro que un hombre –sí, generalmente son hombres– que ha construido una riqueza tan vasta? La innovación más crucial, advierte Zuckerberg, solo sucederá si eres lo suficientemente amable con él y sus amigos ricos.

Pese a lo común que es este argumento, resulta que no es cierto. Fijémonos en los cimientos de la fortuna de Mark Zuckerberg, Internet. Internet se desarrolló a partir de una pequeña red del Pentágono destinada a permitir que los militares intercambiasen información durante la Guerra Fría. En su libro The Entrepreneurial State, la economista Mariana Mazzucato muestra que los iPhones –de los que Facebook roba grandes cantidades de datos para venderlos al mejor postor– son en gran parte un conjunto de tecnologías creadas por varias agencias estatales, juntadas por Apple en un mismo elegante producto.

Por otro lado, en vez de allanar el camino para la mejora de los resultados de salud, el afán de beneficios en el sector de la medicina privada ha llevado a las compañías farmacéuticas a producir fármacos lo suficientemente diferentes de los de sus competidores para patentarlos, permitiendo a estas empresas cobrar una renta a los enfermos. Asimismo, los economistas Fred Block y Matthew Keller han descubierto que, de las 88 principales innovaciones clasificadas por la revista R&D como las más importantes entre 1971 y 2006, 77 fueron beneficiarias de una importante financiación federal para la investigación en su desarrollo inicial. "Si uno busca una edad dorada en la que el sector privado hizo la mayor parte de la innovación por sí solo sin ayuda federal", escriben, "uno tiene que volver a la era anterior a la Segunda Guerra Mundial". Así pues, a medida que la derecha ha ido rebajando la reputación del sector público, éste solo se ha vuelto más fundamental para el progreso por el cual el sector privado se ha llevado todo el reconocimiento.

No olvidemos tampoco los innumerables proyectos fallidos e innecesarios surgidos de Silicon Valley en la última década, desde Theranos hasta el Fyre Festival y Juicero. La reciente implosión de la empresa inmobiliaria WeWork, respaldada por SoftBank y JP Morgan Chase, así como la pérdida de un dólar por cada dólar que gana, debería arrojar algunas dudas sobre la supuesta habilidad del sector privado para superar los desafíos más apremiantes de la sociedad, o incluso para elegir ganadores. Además de la financiación gubernamental, la mayoría de las prodigiosas empresas tecnológicas están respaldadas por ejércitos de trabajadores típicamente mal pagados, ya sea que estén manejando Ubers, extrayendo los minerales de tierras raras necesarios para teléfonos inteligentes en condiciones de trabajo brutales o viendo videos espeluznantes hora tras hora para alejarlos de nuestros timelines de Facebook.

Todo esto no es para decir que el sector privado no ha desempeñado un papel importante en impulsar la innovación; al fin y al cabo, alguien tenía que diseñar el iPhone. Pero las fortunas construidas a partir de cada uno de estos nuevos inventos no podrían existir si no fuera por el hecho de que el gobierno –la mayoría de las veces– dio el primer paso, asumiendo unos riesgos en la financiación de la innovación que los emprendedores capitalistas y los prodigiosos inversores generalmente no asumen. "No solo el gobierno ha financiado la investigación más arriesgada", escribe Mazzucato, "sino que a menudo ha sido la fuente de los tipos de innovación más radicales y novedosos". En otras palabras, los Mark Zuckerbergs del mundo pueden hacer cosas buenas. Pero casi nunca lo hacen solos.

Además, la insultante riqueza de los multimillonarios no se gasta –como sugiere Zuckerberg– en investigación de vanguardia y esfuerzos filantrópicos. Después de haber comprado suficientes yates y jets privados, estos invierten su dinero principalmente en enriquecerse a través de la especulación financiera al estilo de los casinos y en bienes inmuebles de lujo en ciudades muy desiguales como San Francisco, Miami y Nueva York, donde la mayoría de las casas vacías actúan como depósitos de seguridad para proteger su riqueza de los impuestos. Su dinero también podría terminar en paraísos fiscales como las Islas Caimán, donde puede permanecer sin ser molestado por los recaudadores del estado. Por todo ello, muy poca de esa riqueza llega al 99% de la población, para quienes la desigualdad se ha disparado y los salarios se han estancado.

Así pues, la defensa de Zuckerberg de la clase multimillonaria es, por encima de todo, profundamente antidemocrática, puesto que pone en duda la capacidad de las masas para decidir qué es lo mejor para sí mientras repite el mito de que el sector público está condenado al despilfarro y al estancamiento. Quizás el mejor argumento para el tipo de políticas que Sanders ha propuesto sería dejar claro que, si bien podrían desempeñar algún papel en la financiación de la investigación avanzada que surge de lugares como ARPA-E y los National Institutes of Health, los multimillonarios no pueden trascender la democracia y tomar todas las decisiones sobre lo que la sociedad necesita y lo que no. En un mundo verdaderamente democrático –donde el trabajo se valorara de manera justa– los multimillonarios no existirían en absoluto.

28/10/2019

Kate Aronoff

Es periodista en de In This Times, donde cubre elecciones y política relacionada con el cambio climático.

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Agricultura 4.0: cuando se nos atragantan los bits

El avance de la digitalización, robótica y otras nuevas tecnologías en la cadena agroalimentaria conlleva profundas transformaciones. Nuevos actores corporativos se apropian de eslabones de la cadena, empresas que nunca habíamos relacionado con agricultura o alimentación, como Amazon, Microsoft o Huawei, disputan ahora este mercado. Son más que inversiones: se trata de cambios radicales en la estructura y control de la cadena, con impactos en muchos aspectos de la alimentación, la salud y la soberanía alimentaria.

En el nuevo informe La insostenible agricultura 4.0, de Pat Mooney y Grupo ETC, elaborado con apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo, analizamos esta situación y sus impactos desde sus aplicaciones en tres bloques complementarios: hardware (maquinaria agrícola, robots, drones, sistemas de inteligencia artificial y nubes de Big Data), software (datos genómicos, biología sintética, nuevas biotecnologías) y sistema financiero digital ( blockchain, criptomonedas) (http://www.etcgroup.org/node/6341)

Como explico en un artículo anterior (Internet de las vacas, https://tinyurl.com/yy3c9wn5), la idea es que por medio de sistemas instalados en la maquinaria agrícola (GPS y sensores), uso de drones y chips en animales de cría y fincas se obtengan continuamente datos de cada propiedad, que son almacenados en nubes de datos masivos (Big Data), donde sistemas de inteligencia artificial informan después a cada agricultor sobre lo que debe hacer, qué, cuándo y dónde sembrar, aplicar riego, agrotóxicos, fertilizantes, etcétera. Para superar la falta de Internet en medios rurales se prevé el uso teléfonos celulares, pero sobre todo, como plantea Microsoft, usar "espacios blancos" de frecuencias de televisión, conectadas a módems con alcance de algunos kilómetros a instalar en cada propiedad. La enorme cantidad de datos generados hace que sean solamente grandes trasnacionales que venden servicios de nubes electrónicas –como Microsoft y Amazon– las que pueden competir en el sector.

Todas las trasnacionales conocidas que dominan el sector de semillas industriales y agroquímicos (Bayer-Monsanto, Syngenta, Basf, Corteva) han hecho acuerdos con las grandes de maquinaria, como John Deere, Agco (Massey Ferguson) y CNH para acumular datos en nubes compartidas. Datos que viene de las fincas, sobre suelos, agua, biodiversidad, clima, vientos, etcétera, pero que una vez organizados se venden como "paquetes" de servicio a los agricultores y empresas.

Los datos recogidos son muchos más que los que devuelven a los agricultores, por lo que empresas como Microsoft o Bayer-Monsanto acumulan un enorme volumen sobre territorios enteros, que se convierten en mercancías estratégicas a ofrecer a empresas mineras, forestales o gobiernos.

Yara, la segunda mayor compañía de fertilizantes a escala global, lanzó un programa, que presenta como el "Google" de la agricultura, para mapear propiedades agrícolas grandes o pequeñas. Cualquier persona puede buscar un rancho o finca en los mapas globales de la plataforma, marcar el área buscada y que Yara le venda información sobre qué fertilizantes, dónde y cuánto aplicar en esa zona. En México ofrece acceso gratuito por un año. Al igual que con Google o Facebook, el capital principal son los datos aportados por los que usan el sistema, que a Yara le permite planificar su producción y hacer mercadeo directo con agricultores y/o empresas, además de vender los datos a terceros.

Estos son algunos de los eslabones de la cadena de "Agricultura 4.0", como la llama la industria, parafraseando lo que el Foro de Davos bautizó cuarta revolución industrial. Otros eslabones son el uso de datos genómicos de cultivos, plantas, insectos, microbios, para hacer nuevos cultivos con ingeniería genética, y el secuenciamiento y digitalización masiva de los elementos de la biodiversidad y su puesta en venta en línea.

El sistema continúa con transacciones de comercio nacional e internacional, por medio de plataformas de comercio electrónico y criptomonedas, llegando hasta los supermercados o los propios hogares. Paradójicamente la industria afirma que los consumidores conocerán más del origen de los productos, pero en realidad es un sistema que aleja aún más a los agricultores de los consumidores, y hasta de sus propias decisiones en el campo.

En las áreas de agricultura y pecuaria industrial de México, Brasil, Argentina, Uruguay y Costa Rica ya están usando parte de estos sistemas, principalmente maquinaria agrícola con funciones digitales, drones, acumulación de datos en nubes, etcétera. El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), con sede en Costa Rica, ha sido instrumental en la promoción de ese tipo de agricultura, que responde a los intereses de las trasnacionales de agronegocios y más allá. Víctor Villalobos, actual secretario de Agricultura, fue director general del IICA de 2010 a 2018, y desde ahí estableció para ello convenios con Monsanto, Microsoft y John Deere, entre otros.

Para conocer y discutir los impactos de la agricultura 4.0 presentaremos este informe el martes 29 de octubre, a las 18 horas, en la Casa de las Humanidades de la UNAM. Presidente Carranza 162, Coyoacán. Más información en https://tinyurl.com/yxqpsoc2

Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC

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