Detectan una señal de radio de otra galaxia

Proviene de un sitio que se encuentra a 500 millones de años luz de distancia, pero se desconoce su fuente específica y cómo se emite.

Una señal de radio que llega a la tierra desde el espacio profundo fue detectada recientemente por un equipo de científicos espaciales radicados en Canadá. Las ondas, que son recibidas de manera constante en un ciclo que se repite cada 16 días, abrieron un extenso debate con numerosas teorías sobre su origen.

Se trata de ráfagas cortas de emisiones de radio, más conocidas como “ráfagas de radio rápidas” (FRB, por sus siglas en inglés), que son detectadas por los dispositivos que escuchan señales del espacio exterior. Las FRB son difíciles de estudiar debido a que son impredecibles, no tienen un patrón discernible y aparecen durante un período de tiempo muy corto.

La primera vez que se las comenzó a observar fue en 2007 y si bien han aparecido diversas señales, sólo 10 de ellas se han repetido. Sin embargo, este caso representa para los investigadores el primer ejemplo de un FRB repetitivo y ya se están barajando diferentes teorías sobre su fuente. Algunos plantean que podrían no ser más que el ruido creado cuando dos estrellas chocan y otros aseguran que son mensajes de lejanas civilizaciones avanzadas.

En la investigación, publicada en arXiv, los especialistas expresaron que al momento de detectar el FRB se encontraban estudiando datos del radiotelescopio utilizado por el Canadian Hydrogen Intensity Mapping Experiment. Tras realizar 400 observaciones con el telescopio, comprobaron que las señales llegan aproximadamente una vez por hora durante cuatro días y luego cesan repentinamente, solo para comenzar de nuevo 16 días después.

Este patrón repetitivo sugiere que la fuente podría ser algún tipo de cuerpo celeste que orbita alrededor de una estrella u otro cuerpo. En ese caso, las ondas cesarían cuando son obstruidas por el otro objeto, pero eso todavía no explica cómo es que un cuerpo celeste podría enviar tales señales de manera regular. Otra posibilidad es que los vientos estelares podrían aumentar o bloquear alternativamente las ondas de un objeto detrás de ellos. También podría suceder que la fuente es un cuerpo celeste que está girando.

Los especialistas descubrieron que estos nuevos FRB se originan en una galaxia espiral a unos 500 millones de años luz de distancia y que la tecnología futura podría establecer cuál de los objetos en la galaxia las está enviando y cómo lo está haciendo. Por el momento, sugieren continuar observando las ondas y estudiar si también se puede detectar la periodicidad en otras ráfagas.

“Las observaciones futuras, tanto de intensidad como polarimétricas, y en todas las bandas de ondas, podrían distinguir entre modelos y se recomienda encarecidamente al igual que las búsquedas de periodicidades en otros repetidores, para ver si el fenómeno es genérico”, escribieron los investigadores.

Un niño juega afuera de un edificio en Hong Kong que fue desalojado debido a casos de infección por coronavirus.Foto Afp

Van mil 113 muertos por el Covid-19

En China empiezan los despidos de trabajadores // Negocios advierten que necesitarán créditos millonarios

 

Ginebra. El jefe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que el coronavirus, que ya mató a más de mil personas y contagió a 44 mil 653, debería considerarse una grave amenaza. "Para ser honesto, un virus tiene más poder para crear agitación política, social y económica que cualquier ataque terrorista. Es el enemigo público número uno".

Explicó que el coronavirus, que hasta ahora se había conocido como 2019-nCov, ya fue identificado como Covid-19 para que sea "fácil de pronunciar", y sin que sea una referencia "estigmatizante" para un país o población en particular, y explicó: "co" es por "corona", "vi" por "virus" y "d" por "enfermedad" (en inglés).

El coronavirus representa una "amenaza muy grave" para el mundo, pero existe una "posibilidad realista de detener" la propagación de la epidemia, señaló Adhanom Ghebreyesus en conferencia de prensa.

Unos 400 científicos de todo el mundo iniciaron en la sede de la OMS en Ginebra un encuentro de dos días para intensificar la lucha contra esta enfermedad, que ya cobró la vida de mil 113 personas y causó 44 mil 653 contagios.

El jefe de la OMS señaló que la primera vacuna contra la enfermedad, que comienza con fiebre y tos, y puede derivar en neumonía e insuficiencia renal, estaría disponible en 18 meses.

El presidente chino, Xi Jinping, aseguró ayer que el trabajo de prevención y control del virus en el país está dando resultados positivos. El gobierno lanzó un gran campaña de propaganda contra la neumonía viral.

La provincia de Hubei, y su capital Wuhan, desde donde se propagó el virus, siguen aisladas del mundo y las medidas de confinamiento aumentan. A partir de ahora, las personas que tengan fiebre no podrán ir a hospitales fuera de su vecindario y todos los complejos de viviendas tienen estrictas reglas de entrada y salida.

China está paralizada en gran parte, a pesar de que oficialmente las vacaciones del Año Nuevo terminaron y todo el mundo debía volver a trabajar el lunes. Sin embargo, los estudiantes siguen de vacaciones y las empresas invitan a sus empleados a laborar desde casa.

Cientos de negocios dijeron que necesitarían créditos por miles de millones de dólares para mantenerse a flote.

Se han empezado a reportar despidos de trabajadores, pese a las garantías del presidente Xi Jinping de que se evitaría un desempleo generalizada, puesto que las cadenas de suministros para las multinacionales, desde automotrices hasta fabricantes de teléfonos inteligentes, se han interrumpido.

Los dos principales mandos de las cuestiones de salud en Hubei fueron destituidos, anunció la televisión estatal después de las fuertes críticas contra su gestión.

Fuera de China continental, el virus mató hasta ahora a dos personas, una en Filipinas y otra en Hong Kong, pero más de 400 casos de infección fueron confirmados en 30 países.

La OMS está especialmente preocupada por el caso de un británico que nunca había estado en China y fue contaminado por el Covid-19 en Singapur. Luego se lo transmitió a varios compatriotas durante una estancia en Francia, antes de ser diagnosticado en Reino Unido.

En total, el hombre contaminó al menos a 11 personas: cinco de ellas hospitalizadas en Francia, otras cinco en Reino Unido y un hombre de 46 años internado en la isla española de Mallorca. Se anunció que este británico, apodado el superpropagador, estaba "totalmente aliviado".

En Asia, miles de viajeros y miembros de la tripulación están confinados en dos cruceros. Al menos 174 casos de contaminación fueron confirmados en el Diamond Princess, en cuarentena frente a costas de Japón, donde hay 3 mil 700 pasajeros.

Tailandia informó que negó el desembarco del crucero Westerdam con más de 2 mil 200 personas a bordo en el puerto de Laem Chabang, lo que lo convierte en el cuarto país que rechaza al buque por sospechas de coronavirus.

En Hong Kong, más de 100 personas fueron desalojadas ayer de un edificio de 35 pisos tras descubrir dos casos de infección en dos pisos diferentes. Las autoridades locales se preguntan si la transmisión ha podido realizarse a través de las canalizaciones del edificio.

Por su parte, el gobierno estadunidense indicó que autorizó al personal de su consulado salir de Hong Kong.

Corea del Sur, Vietnam, Hong Kong, Alemania y Estados Unidos confirmaron nuevos casos. Canadá, Kazajistán, Washington y Seúl preparan el regreso de connacionales.

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Sábado, 08 Febrero 2020 05:54

El lenguaje de las plantas

El lenguaje de las plantas

En 1973 se publicó The secret life of plants (La vida secreta de las plantas), libro que se convirtió en un éxito de ventas. En él, sus autores, Peter Tompkins y Christopher Bird, afirman que las plantas son seres sensibles que experimentan emociones y que podían percibir los pensamientos humanos a cientos de kilómetros.

Antes, en 1966, Cleve Backster, un experto de la CIA en manejar el polígrafo durante los interrogatorios, colocó las terminales del aparato en las hojas de una planta que tenía en su oficina. Según él, descubrió sorprendido que la aguja del aparato registraba gran actividad eléctrica, lo que interpretó como estrés en la planta.

Junto con sus colaboradores puso el aparato a montones de plantas, incluidas frutas y verduras, como naranjas, plátanos y cebollas. Backster sostenía que las plantas reaccionaban a los pensamientos de las personas que estaban cerca de ellas; pero no sólo eso, también a las que se encontraban a gran distancia y con quienes las plantas estaban familiarizadas.

Aunque ninguno de sus experimentos pudo ser replicado por los científicos, Backster se hizo muy famoso y en 1968 publicó un artículo en el International Journal of Parapsychology sobre la supuesta reacción de las plantas cuando un langostino fue dejado caer en agua hirviente en su presencia.

En este ambiente apareció La vida secreta de las plantas a partir de los experimentos de Backster, y aunque en los años siguientes científicos que trabajaban con plantas no pudieron reproducirlos y el Efecto Backster no fue tomado en serio, el libro ya había dejado su huella en la cultura popular estadunidense.

La gente empezó a hablarle a sus plantas y a ponerles música clásica, la cual, según Backster, preferían en lugar del rock.

A la vuelta del siglo, se publicaron numerosos artículos científicos que apoyaban la idea de que las plantas eran inteligentes y que sí sentían, pero también numerosos textos estaban en contra, y todos aportaban argumentos que apoyaban sus tesis.

“A la pregunta de si las plantas sienten, diré que la respuesta está relacionada con la definición de sentir. Podría ser tristeza, soledad, amor o alegría, y obviamente las plantas no sienten y no tienen sentimientos”, dijo Karina Boege Paré, del Laboratorio de Interacción Planta-Animal del Instituto de Ecología.

“Pero si definimos sentir como la recepción de señales ambientales y la reacción a éstas, entonces, las plantas sí perciben y emiten señales y se comunican entre ellas; de hecho, hay toda un área de estudio del comportamiento de ellas”, agregó la científica.

Cuando una planta recibe un estímulo, ya sea del ambiente físico, como luz, temperatura, humedad, o del ambiente biótico, como la mordida de un herbívoro o la presencia de un depredador, emite señales para lidiar con ese ambiente, explicó la investigadora.

Aunque algunos signos pueden ser mecánicos, la mayoría de las reacciones de las plantas están basadas en señales químicas. “Por ejemplo, la mordida de un herbívoro implica una señal física, el daño al tejido, pero también hay una parte química, a raíz del contacto con la saliva del herbívoro, que tiene compuestos particulares”, argumentó.

Al percibir dichos signos, la planta desencadena una serie de lo que los especialistas llaman respuestas inducidas, por medio de las cuales produce sus defensas químicas o utiliza otras estrategias para defenderse de sus agresores, precisó Boege Paré.

Otro tipo de respuesta es la emisión de compuestos orgánicos volátiles, que muchas veces van dirigidos a los enemigos naturales de los herbívoros, como un ave, que se alimenta del insecto y que está atacando a la planta.

Comunicación

En cuanto a la comunicación, algunos estudios han encontrado que al parecer hay nubes de compuestos volátiles esparcidos por plantas vecinas para comunicar algo que está ocurriendo.

“Hay comunicación entre las plantas, pero no significa que se estén susurrando al oído, sino que hay una emisión de sustancias volátiles, tal vez para la planta misma, para que la señal llegue a los lugares donde está ocurriendo el daño y se emita la respuesta de defensa”, comentó Boege Paré.

Otras plantas, al percibir las sustancias volátiles emitidas como signo de respuesta a la agresión, reaccionan inducidas contra un posible enemigo. “A lo anterior se le llama comunicación entre plantas, algo muy controvertido cuando lo queremos antropomorfizar –concederle cualidades humanas– o verlo desde el punto de vista de la comunicación entre los animales. Pero hay un grado de percepción, emisión y recepción de mensajes y respuestas ante los estímulos”, añadió.

“En las plantas, más que un sistema nervioso, como el de los animales, hay vías y mecanismos para el flujo de metabolitos secundarios que disparan una señal y producen un mecanismo de recepción del estímulo; los metabolitos viajan por el sistema de conducción de las plantas y desencadenan respuestas.

“Pero más allá de si sienten o no, me gusta pensar en términos de emisión y recepción de señales y de respuestas inducidas a raíz de las mismas. Si alguien quiere ver eso como el equivalente a un sistema nervioso, sería un poco exagerado porque nosotros tenemos un sistema nervioso interno; si algo me pasa en el pie, la información no va por el aire a informar a mi cabeza, y en las plantas sí ocurre eso.

“Alguien podría pensar entonces que las plantas tienen un sistema nervioso externo. Yo creo que eso ni siquiera vale la pena ponerlo en la mesa como una comparación”, manifestó Boege.

Respuestas diferentes

Es muy interesante la capacidad de reacción de las plantas a ciertos estímulos con distintos comportamientos. “Por ejemplo, la respuesta a un daño mecánico. Si a una planta la corto con unas tijeras no habrá una respuesta inducida, pero si a ese corte le agrego la saliva de un herbívoro, entonces sí”, consideró la académica.

Ahora bien, es difícil no intentar describir lo que observamos en las plantas sin usar nuestros conceptos. Por ejemplo, defensa o estrategia, son términos del lenguaje antropocéntrico: las plantas se defienden, las plantas tienen estrategias, las plantas están bajo estrés…, todo para tratar de describir lo que vemos en la naturaleza, concluyó.

 

Por Leonardo Huerta

7 febrero 2020 0

El oftalmólogo Li Wenliang, fallecido por el coronavirus de Wuhan. En vídeo, reacciones a la muerte del doctor. Vídeo: reuter

Varios medios chinos y la OMS habían informado sobre su muerte, pero entre una oleada de manifestaciones de dolor en las redes sociales, el hospital aseguraba que seguía vivo. El centro ha ratificado finalmente su muerte

Li Wenliang, el oftalmólogo que junto con otros siete médicos fue el primero en lanzar la alarma sobre el nuevo coronavirus y acabó enfermando él mismo, ha muerto, según han confirmado finalmente el hospital de Wuhan en el que estaba ingresado y la prensa estatal china. El fallecimiento ha sido ratificado tras horas de confusión en el país, debido a que por la tarde se anunció su muerte, pero posteriormente, en medio de una oleada de manifestaciones de dolor y rabia en las redes sociales, las autoridades del país aseguraban que aunque el médico había sufrido un paro cardiaco, seguía vivo y conectado a un respirador artificial. Li Wenliang ha acabado sus días convertido en un héroe nacional tras ser represaliado por “difundir rumores”.

Según el hospital Central de Wuhan, Li había sufrido una parada cardíaca en torno a las 21.30 de la noche. Pero se le había conectado a una máquina ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea), un sistema que insufla aire en los pulmones y bombea sangre por el sistema circulatorio, por lo que seguía vivo, sostenido artificialmente. 

Con este anuncio, el hospital conseguía parar la riada de duelo, en unos niveles insólitos en China, por un doctor que se había convertido en un héroe nacional. Y cuya muerte, la de un hombre joven y sin aparentes problemas de salud previos —un perfil muy distinto del que las autoridades describen como el de la víctima más habitual del virus, una persona mayor de 70 años con otras dolencias anteriores— podría generar una reacción popular que pusiera en peligro la prioridad sacrosanta para el régimen chino, la estabilidad social. Finalmente, el hospital ha anunciado que, esta vez sí, había muerto.

El médico, de 34 años, casado, con un hijo y con otro en camino, había escrito un mensaje el 30 de diciembre en un grupo de antiguos compañeros de la facultad en las redes sociales. Según les explicaba, en su hospital de Wuhan habían ingresado siete pacientes, todos ellos con síntomas muy similares al SARS, la epidemia causada por otro coronavirus que en 2003 mató a casi 800 personas. Li también precisaba que los siete enfermos tenían algún tipo de relación con el mercado de pescado y marisco Huanan, donde se vendían también todo tipo de animales salvajes y que posteriormente se identificaría como el lugar de donde la infección se transmitió al ser humano.

Cuando escribió el mensaje, Li no tenía intención de diseminar la información más allá de su círculo de amistades. Simplemente, pedía a sus antiguos compañeros que tuvieran cuidado y que advirtieran a sus familias. Pero alguien en el grupo comenzó a difundirlo y las redes hicieron el resto. Cuatro días más tarde recibía una visita de la policía: le acusaban de “difundir rumores”, un cargo que en China puede suponer hasta siete años de cárcel. Otros siete médicos también recibieron la misma acusación.

En su caso, Li tuvo que acudir a comisaría y firmar una declaración en la que admitía su falta y prometía no reincidir, antes de que se le permitiera regresar a su casa.

El 8 de enero atendió en el hospital a una paciente con glaucoma, sin saber que era portadora del virus. El día 10 comenzó a sentirse mal, con los síntomas que provoca ese patógeno: dolor de garganta, tos seca, fiebre, dificultad para respirar. A los dos días tuvo que quedar ingresado en un hospital, donde continuó empeorando.

Finalmente, el 1 de febrero recibió el diagnóstico. Sufría la neumonía atípica que puede causar el virus, algo que se encargó él mismo de comunicar en su cuenta de Weibo, el Twitter chino. “Hoy ha llegado la prueba del ácido nucleico con un resultado positivo. La suerte está echada, finalmente diagnosticado”, escribía.

El caso de Li había alimentado la furia de un público chino que desde que se declaró el bloqueo de Wuhan y otra quincena de ciudades en Hubei, la provincia más afectada por la epidemia, había criticado duramente la gestión de las autoridades en el comienzo de la crisis.

De haber permitido que el público prestara oídos a las denuncias de los ocho médicos, se lamentaba el clamor en las redes, los ciudadanos habrían podido tomar precauciones. Y si las autoridades locales, en lugar de silenciarlos, les hubieran hecho caso, se habrían visto obligadas a tomar medidas que habrían frenado antes la propagación de la enfermedad. Ahora el virus ha matado ya a más de 500 personas e infectado a más de 28.000, en China y cerca de una treintena de países.

La semana pasada, el propio Tribunal Supremo de China dio la razón a esas críticas. Emitió un dictamen en el que se mostró muy crítico con el comportamiento de la policía. Según afirmaba, debían haber permitido que circulara la advertencia de los médicos. Pese a que no fuera cierta al 100% –aunque emparentados, el nuevo coronavirus es distinto del causante del SARS– habría permitido a la población precaverse llevando mascarillas o evitando aglomeraciones.

Desde su cama de hospital, y mientras recibía millares de mensajes de agradecimiento y ánimo de numerosos internautas a través de las redes sociales, enviaba breves textos de tranquilidad en Weibo: no le habían retirado la licencia para ejercer como resultado de la denuncia; tampoco iba a denunciar él a la policía. Le bastaba con que se supiera la verdad.

Este jueves sufría un fallo cardiaco que hacía que numerosos medios chinos anunciaran su muerte. La Organización Mundial de la Salud se apresuraba a rendirle tributo. En un tuit, se declaraba “profundamente entristecida por la muerte del doctor Li Wenliang. Todos debemos celebrar el trabajo que hizo sobre el #2019-nCoV”.

En WeChat, el WhatsApp chino, y otras redes sociales se multiplicaban también los homenajes ciudadanos al médico, en una oleada sin precedentes por su número, su tristeza y su rabia. “Es terrible. Realmente es una muerte que no debía haber ocurrido. Era tan joven. Lo siento”, comentaba una internauta que se identificaba como “Ai Dandan”. “Esta vez la bandera roja de cinco estrellas (la china) está en deuda contigo”, comentaba otro.

Tras el anuncio del hospital, los mensajes de dolor se cambiaban por otros de ánimo. Aunque algunos ya parecían anticipar un anuncio del fallecimiento en un futuro, cuando esa posibilidad hubiera calado entre la población y la reacción de la opinión pública fuera, previsiblemente, menos airada: "Recordad después cómo nos sentimos ahora", apuntaba una usuaria de las redes. Ahora, ya de madrugada en China, ha vuelto la oleada de mensajes de duelo tras la confirmación del fallecimiento de Li Wenliang, también confirmada en Weibo.

Por Macarena Vidal Liy

Pekín 7 FEB 2020 - 04:01 COT

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Casi 500 millones de personas no tienen suficiente trabajo en el mundo, informe de la OIT

La Organización Internacional del Trabajo, OIT, presentó recientemente su informe “Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo: Tendencias 2020”, en el que presenta cifras y analiza la situación del trabajo en el planeta.

Lo que más llama la atención de este informe, es el hecho de que hay 188 millones de desempleados, hay 165 millones que quieren trabajar más horas pagas, y 120 millones vinculadas marginalmente al mundo del trabajo.

El estudio fue presentado el pasado 20 de enero en Ginebra, Suiza, sede de la OIT. Durante el evento el Director General de la OIT, Guy Ryder, dijo textualmente:

Para millones de personas es cada vez más difícil construir vidas mejores basadas en sus trabajos. La persistencia y amplitud de la exclusión y de las desigualdades relacionadas con el trabajo, les impide a estas personas encontrar un trabajo decente y forjarse un futuro mejor. Esta es una conclusión extremadamente preocupante, que tiene repercusiones graves y alarmantes para la cohesión social”.

En ese sentido, el informe resalta el aumento de las protestas sociales en 7 de las 11 zonas en que la OIT divide al mundo. Asegura el estudio que estas protestas tienen que ver, en parte, con las grandes desigualdades que se presentan en los países y que siguen sin resolverse.

“El mensaje cabal de este informe es que los objetivos de lograr el pleno empleo y elevar el nivel de vida en todo el mundo, son tan esenciales hoy en día como siempre” , dice el resumen del estudio publicado en la web de la OIT .

Cuatro mensajes fundamentales

El informe plantea que hay que reflexionar críticamente sobre la idoneidad de los métodos y conceptos en el mundo del trabajo, e introducir cambios de ser necesario. En este punto formula la pregunta de si es fiable mirar la tasa de desempleo para ver el mal funcionamiento del mercado laboral. “Tenemos que entender si las personas en edad de trabajar pueden o no desarrollar todo su potencial en el trabajo” agrega el documento.

La OIT dice que su estudio pretende estar a la altura del desafío que implica tener acceso a nuevos datos para mejorar la comprensión del mundo del trabajo. Presenta 4 ejes fundamentales, a saber:

  1. Es muy probable que la disminución del crecimiento y la falta de inclusión social perjudiquen la capacidad de los países de menores ingresos para reducir la pobreza y mejorar las condiciones de trabajo.
  2. La tasa de subutilización de las personas en edad de trabajar es mucho mayor que la tasa de desempleo en el mundo.
  3. En el mundo falta trabajo decente, entendido éste como contar con un lugar de trabajo seguro, con acceso a la protección social y la posibilidad de afiliarse a un sindicato. En la economía informal este problema es más acentuado.
  4. Prevalecen importantes desigualdades en el acceso al trabajo y en la calidad del mismo. Por ejemplo, en lo que tiene que ver con edad, sexo y ubicación geográfica.

Cambiar las formas de medición

La forma cómo se mide el mundo del trabajo hoy, debe cambiar, plantea el informe de la OIT, organismo que está incorporando otras mediciones para poder adoptar políticas que contribuyan al mejoramiento de empleo y con ello de la calidad de vida de los trabajadores.

En ese sentido, Carlos Julio Díaz, analista de la Escuela Nacional Sindical, considera que las mediciones realizadas no son un fiel reflejo de los indicadores del mundo del trabajo. “Es necesario no solamente revaluar los indicadores que se utilizan en el mundo del trabajo, sino también la métrica que se utiliza para medir la economía” . Coincide con el informe de la OIT cuando dice que el desempleo no está tan asociado al crecimiento económico sino a la desaceleración del sector manufacturero.

En el mundo los sectores que más crecen son los servicios y los financieros, los cuales aportan a la economía, pero poco al empleo, asegura el documento de OIT.

Cómo aparece Colombia

El informe de la OIT distingue 4 denominaciones para las economías del mundo: países de altos ingresos, países de ingresos medios altos, países de ingresos medios bajos, y países de bajos ingresos. Colombia está en el segundo grupo, de ingresos medios altos, junto a otras economías como las de Brasil, China, México, Perú, entre otras.

Colombia hace parte de la región “Latinoamérica y Caribe”, una de las 11 zonas en que la OIT divide a los países del mundo. Según el informe, se estima que para este año 2020 en esta región habrá 291.5 millones de trabajadores, lo que representa un aumento de 3.4 millones en comparación con el 2019.

De la misma manera, en esta región se estima que habrá un total de 67 millones de personas subutilizadas laboralmente. La tasa de desempleo, estimada para la región en 8.1%, se mantiene en el mismo nivel del año anterior.

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Las poblaciones de estos insectos han disminuido de forma drástica en varios puntos del mundo. La imagen, en el Santuario Santa Clara en Nanacamilpa, Tlaxcala.Foto Cristina Rodríguez

Además de interrumpir los biorritmos naturales, la contaminación lumínica arruina sus rituales de apareamiento

 

La pérdida de hábitat, el uso de pesticidas y, sorprendentemente, la luz artificial son las tres amenazas más graves que ponen en peligro a las luciérnagas en todo el mundo.

Estos factores han elevado el espectro de extinción para ciertas especies y los impactos relacionados con la biodiversidad y el ecoturismo, según un equipo de biólogos liderado por la Universidad de Tufts.

Las luciérnagas pertenecen a un grupo de insectos extendido y económicamente importante, con más de 2 mil especies diferentes repartidas por el mundo.

Para comprender mejor qué amenazas enfrentan las luciérnagas, el equipo dirigido por Sara Lewis, profesora de biología en la Universidad de Tufts, asociada con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, encuestó a expertos de todo el mundo con el fin de evaluar los peligros más importantes para la supervivencia de sus especies locales. Su artículo de perspectiva, publicado este lunes en la revista Bioscience, advierte sobre el futuro de estos insectos, destacando amenazas específicas y la vulnerabilidad de diferentes especies en las regiones geográficas.

Según los encuestados, la pérdida de hábitat es la amenaza más crítica para la supervivencia de la luciérnaga en la mayoría de las regiones geográficas, seguida de la contaminación lumínica y el uso de pesticidas.

“Algunas luciérnagas son amenazadas especialmente cuando desaparece su hábitat porque necesitan condiciones especiales para completar su ciclo de vida. Por ejemplo, una de Malasia (Pteroptyx tener), famosa por sus pantallas de flash sincronizadas, es especialista en manglares”, explicó Lewis.

Un trabajo anterior reveló disminuciones drásticas en esta especie después de la conversión de su hábitat de manglar a plantaciones de aceite de palma y granjas acuícolas. Un resultado sorprendente que surgió de la encuesta fue que, a escala mundial, la contaminación lumínica se consideraba la segunda amenaza más grave para esos insectos.

La luz artificial de la noche creció exponencialmente el siglo pasado. Además de interrumpir los biorritmos naturales, incluido el humano, la contaminación lumínica realmente arruina los rituales de apareamiento de las luciérnagas, sostuvo Avalon Owens, candidato al doctorado en biología en Tufts y coautor del estudio.

Muchas luciérnagas dependen de la bioluminiscencia para encontrar y atraer a sus parejas, y el trabajo anterior ha demostrado que demasiada luz artificial puede interferir con estos intercambios de cortejo, precisó Owens.

Los expertos en luciérnagas vieron el uso agrícola generalizado de pesticidas como otra amenaza clave para la supervivencia de la luciérnaga.

La mayor parte de la exposición a insecticidas ocurre durante las etapas larvarias, porque las luciérnagas juveniles pasan hasta dos años viviendo bajo tierra o bajo el agua.

Los insecticidas como los organofosforados y los neonicotinoides están diseñados para matar las plagas, pero también tienen efectos fuera del objetivo en los insectos beneficiosos. Si bien se necesita más investigación, la evidencia muestra que muchos insecticidas de uso común son perjudiciales para las luciérnagas.

Algunos estudios han cuantificado la disminución de la población de estos insectos, como las observadas en las luciérnagas sincrónicas de Malasia que atraen a los turistas, y Lampyris noctiluca, en Inglaterra.

Y numerosos informes anecdóticos sugieren que muchas otras especies de luciérnagas en una amplia gama de hábitats también han sufrido disminuciones recientes.

Todos hablan de las neumonías del coronavirus, pero ¿qué hay de las que matan a 2.000 niños cada día?

La humanidad puede ganarle la batalla al mayor asesino invisible de menores de cinco años

El Coronavirus ha proporcionado un doloroso pero oportuno recordatorio de que somos miembros de una sola comunidad humana, pero la batalla es contra el mayor asesino de niños. From poverty to power

El mundo está en medio de una emergencia provocada por la neumonía. Y no, no solo hablo del brote de coronavirus que comenzó en Wuhan, China. Mientras las autoridades sanitarias públicas luchan por contener el peligroso agente viral del tipo SARS –nCoV2019, como es conocido–, la neumonía infantil es hoy en día el mayor asesino infeccioso de niños, cobrándose una vida cada 39 segundos. Pese a ello, la comunidad internacional ha respondido a esa emergencia con poco más que un encogimiento de hombros colectivo.

Tal vez esto es porque la mayoría de la gente piensa que la neumonía es ante todo una amenaza para los ancianos, lo cual es cierto. El coronavirus, que mata a través de una infección respiratoria grave y aguda, ha reforzado esta percepción. La mayoría de las víctimas han sido ancianos con condiciones de salud preexistentes. Sin embargo, la neumonía es hoy en día la mayor causa de muerte infecciosa en los niños y se cobra más de 800.000 vidas al año. La mayoría de las víctimas son menores de 2 años. Casi todas las muertes ocurren en los países más pobres del mundo.

No hay estadísticas que puedan captar la tragedia humana que está en el centro de esa emergencia. Causada por bacterias, agentes virales u hongos, esta es una enfermedad que ataca los sacos de aire de los pulmones, causando que se inflamen y se llenen de pus. Los niños quedan –literalmente– luchando por respirar.

La buena noticia es que la neumonía infantil puede ser vencida. Las vacunas neumocócicas eficaces (PCVs) pueden prevenir los casos no virales, y Gavi (la Alianza Mundial para Vacunas e Inmunización) ha financiado la vacunación de más de 120 millones de niños. Con un diagnóstico temprano y preciso por parte de un trabajador de salud, la mayoría de los casos pueden tratarse con éxito con antibióticos básicos que cuestan menos de 45 céntimos de euro. Incluso los casos más graves pueden tratarse con antibióticos de nivel más alto y oxígeno médico. En investigaciones recientes realizadas en hospitales de Nigeria se ha encontrado que una combinación de oxígeno médico y un instrumento de diagnóstico denominado oxímetro de pulso, que mide los niveles de oxígeno en la sangre, puede reducir la tasa de mortalidad a la mitad.

Ahora las malas noticias. Aunque las muertes por neumonía infantil están disminuyendo, lo hacen más lentamente que las de otros grandes asesinos como el paludismo y el sarampión. Hace cinco años, los gobiernos firmaron el compromiso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de "poner fin a las muertes infantiles prevenibles" para el año 2030. Si se mantienen las tendencias actuales, la neumonía convertirá esa promesa en (otra) promesa incumplida, lo que debilitará aún más la credibilidad, ya de por sí frágil, de los gobiernos, donantes y organismos internacionales encargados de cumplir los ODS.

Entonces, ¿por qué el mayor asesino de niños del mundo genera tan poca acción y cooperación internacional? Como he discutido en otro espacio con Devi Sridhar –profesora de salud pública global de la Universidad de Edimburgo–, el perfil de la víctima es parte de la explicación.

Con la desnutrición como principal factor de riesgo, la neumonía es la enfermedad definitiva de la pobreza. Los que se enfrentan a los mayores riesgos -los pobres de las zonas rurales y los habitantes de los barrios marginales urbanos- carecen de voz en las prioridades de la agenda sanitaria. Y aunque los niños más pobres se enfrentan a los mayores riesgos, son los que menos probabilidades tienen de ser inmunizados, los últimos en la lista de tratamiento y los que más riesgo tienen de recibir un diagnóstico inexacto.

La neumonía permite comprobar la (in)equidad de los sistemas de salud. Cuando aparecen los síntomas de la enfermedad, los hogares más pobres a menudo retrasan el tratamiento porque les preocupa su coste, o porque la clínica más cercana está lejos. En muchos casos, las clínicas carecen del personal capacitado y del equipo de diagnóstico que necesitan para proporcionar un tratamiento eficaz.

Hay algunos signos alentadores que sugieren que la inercia está dando paso a la acción. Esta semana gobiernos, donantes, investigadores, agencias de la ONU y organizaciones de la sociedad civil se reúnen en Barcelona en el primer Foro Mundial sobre Neumonía Infantil. El objetivo es compartir evidencias y, lo que es más importante, dar impulso a las estrategias de control de la neumonía y a planes de acción destinados a convertir esas evidencias en políticas que salven vidas. Están surgiendo nuevas alianzas para el cambio, comandadas por la coalición Every Breath Counts (Cada Aliento Cuenta).

Una de las barreras para una acción eficaz contra la neumonía ha sido el debate cada vez más anacrónico entre los defensores de las intervenciones "verticales" o específicas para la enfermedad, y los enfoques "horizontales" destinados a fortalecer los sistemas de salud. Las cuestiones sustantivas que están en juego son reales. Con demasiada frecuencia, los donantes pronuncian el discurso horizontal, haciendo hincapié en su compromiso con el fortalecimiento de los sistemas de salud, pero luego cargan los recursos en intervenciones específicas para la enfermedad que distorsionan las prioridades de salud. Mientras que el Banco Mundial exalta las virtudes del fortalecimiento de los sistemas de salud, sus fondos desvían en gran medida los recursos hacia intervenciones verticales.

Del mismo modo, los sistemas de salud deben responder a las enfermedades que ponen en peligro a los pobres. La idea de que los países pueden avanzar hacia el santo grial de la Cobertura Sanitaria Universal sin abordar enfermedades como la neumonía, y sin romper el vínculo entre la malnutrición y los riesgos sanitarios más amplios, es una ficción. El punto de entrada para una acción eficaz es la atención primaria de salud y el apoyo a los trabajadores comunitarios de la salud. Los sistemas de salud que desvían los recursos hacia instalaciones de nivel superior, fuera del alcance de los pobres, nunca harán más que limitarse a un efecto goteo.

El coronavirus ha proporcionado un doloroso pero oportuno recordatorio de que somos miembros de una sola comunidad humana. En nuestro mundo interconectado, una epidemia de salud que comienza en Wuhan puede, en pocas semanas, plantear amenazas a la salud desde Bombay hasta Nueva York. El multilateralismo y la cooperación internacional son nuestra única defensa.

Pero el argumento a favor de la acción multilateral no se detiene con las epidemias que cruzan las fronteras y afectan al público de los países ricos. El día de hoy, la neumonía matará a más de 2.000 niños. Esa es una emergencia sanitaria, y es una que podemos detener.

Hasta 9 millones de vidas salvadas en la próxima década

Una nueva investigación de la Escuela de Medicina de la universidad Johns Hopkins (JHMS) para Save the Children ha proporcionado pruebas convincentes para una campaña concertada contra la neumonía. Esta ONG internacional pidió al JHMS que realizara una proyección sobre las vidas que se podrían salvar hasta 2030 en el caso de contar con una cobertura completa de siete intervenciones anti-neumónicas de alto impacto, que van desde la inmunización y la mejora de la nutrición hasta los antibióticos y la lactancia materna exclusiva.

Los resultados son sorprendentes. El modelo del gráfico adjunto proyecta alrededor de 3,2 millones de vidas salvadas de la neumonía en la década hasta 2030. Pero otros 5,7 millones podrían salvarse con las mismas intervenciones de otras importantes enfermedades mortales, como la diarrea y la sepsis. Si quieren un argumento empírico y basado en pruebas para invertir en la atención primaria de salud, aquí lo tienen.

Para cualquiera que todavía esté interesado en impulsar la acción para el ODS 2030 sobre la supervivencia infantil, la evidencia de Johns Hopkins también sugiere que estas intervenciones comunitarias contra la neumonía cerrarán la brecha entre las tendencias actuales y el objetivo de 2030. Una acción decisiva en la neumonía podría traducir la polémica sobre "no dejar a nadie atrás" que desfiguran los debates del ODS en políticas que reduzcan las disparidades sociales en la supervivencia infantil.

Por Kevin Watkins*

30 ENE 2020 - 15:01 COT

Kevin Watkins es Director General de Save the Children Reino Unido. Este texto fue publicado originalmente en inglés, en el blog From Poverty to Power de Duncan Green.

Publicado enSociedad
La transferencia analítica y el "fin" del tratamiento psicoanalítico

Una vez abierta una puerta importante de acceso a lo inconsciente se instaura una suerte de flujo interminable. La prolongación en tiempo y espacio es lo que actúa como trabajo elaborativo del análisis.

 

La transferencia es comparable a la capa vegetal

existente entre la corteza y la madera de los árboles,

capa que constituye el punto de partida de la formación

de nuevos tejidos y del aumento del espesor del tronco

  1. Freud

Soy de la idea, sostenida por muchos analistas y por el propio Freud, de que el tratamiento psicoanalítico no tiene fin. Se interrumpe en el mejor de los casos de común acuerdo entre el analista y el analizante, pero puede continuar por otros medios una vez instalado. Por lo que entiendo que una vez abierta una puerta importante de acceso a lo inconsciente se instaura una suerte de flujo interminable.

La experiencia del análisis instaura un pensar otro que se establece como un “entre” donde ninguno de los dos partenaires sabe todo lo que dice ni piensa todo lo que sabe. Es que la transferencia analítica pone a trabajar un modo de comunicación que no es de uno hacia otro sino que genera un “entre” donde lo dicho constituye un nuevo decir del que surge lo impensado.

El tratamiento psicoanalítico no debería restringirse ni al espacio ni al tiempo de la sesiones. Su prolongación en tiempo y espacio es lo que actúa como trabajo elaborativo del análisis.

Sesiones con un espíritu

En un artículo muy singular y polémico el psicoanalista francés Didier Anzieu relata veintiuna sesiones que tuvo con un espíritu. Comenta que una joven colega le habla de una “terapeuta” que acaba de conocer. Es una mujer que, a las cuatro de la madrugada, piensa intensamente en las personas de las que se le ha dado el nombre, la dirección y Anzieu cree, no muy seguro, que también la profesión. Piensa en ellas gratuitamente tanto desde el punto de vista financiero como desde el punto de vista de las ventajas que ella podría obtener y Anzieu agrega, supongo que por necesidad personal de pensar en el prójimo. Esta terapeuta es libre de aceptar o rechazar a la persona que se le propone o que se propone. La cura dura veintiún días a continuación de lo cual parece que se manifiesta una mejoría del estado del destinatario.

Anzieu acepta que la colega le de sus coordenadas a esta terapeuta y le pide que lo prevenga sobre cuando empiece la experiencia para poder anotar los efectos eventuales que le sucedan.

Se sorprende que comentando a su entorno de la experiencia que va a iniciar diga lo siguiente: “dura veintiún días, a continuación de la cual yo estaré curado de mi Parkinson”. Aclara luego en su escrito “he aquí mi deseo de curación, de una curación medicamente imposible de una enfermedad incurable que surge en mi mente en la perspectiva de una intervención de esta ‘curandera’ que yo no conozco y que no me conoce”.

Luego transcribe noche a noche el diario de esa experiencia.

De su lectura uno va viendo la intensidad que toman los movimientos afectivos que le producen sus recuerdos íntimos y la ambivalencia en torno a la creencia en la eficacia del “tratamiento”.

La segunda noche escribe: “Tengo un breve debate interior: no creo en los espíritus, pero tengo que ser honesto conmigo mismo: creo sin creer en ellos. Sé que no existen, pero a pesar de todo, pueden manifestar sus efectos; la prueba es que después de la segunda noche esta desconocida que piensa en mí o más exactamente de la que yo pienso que piensa en mí, me hace bien”.

En la cuarta noche, teniendo después de muchos meses un buen descanso nocturno, ya que las convulsiones parkinsonianas han cesado, dice soñar mucho. Luego de comentar sueños y asociaciones plantea una inquietud que le oscurece el cuadro. Este espíritu con el que yo estoy en contacto, o creo estar en contacto, ha sido hasta ahora un espíritu benéfico. ¿Va a continuar siéndolo o va a convertirse en maléfico? “No importa” concluye, “me hace bien y me protege por la noche de mis perseguidores internos”.

El relato de Anzieu va tomando la forma de un análisis. Al final del texto donde reflexiona sobre la experiencia de esas veintiuna noches y días Anzieu comenta lo siguiente: “Con gran reticencia me resuelvo a publicar el diario de esta experiencia. Tengo el sentimiento de angustia de exponerme a las críticas acerbas de los lectores y más especialmente de los colegas. El ejemplo de Freud exponiendo su vida psíquica íntima en su obra es para mí un precioso estímulo”.

Termina su asombroso texto diciendo: “en tanto que yo sepa o que crea que otro piensa en mí, pienso existir y pensar”.

"Otro que piensa en mí"

Me quiero apoyar en el doble sentido de la expresión “otro que piensa en mí”, en tanto que se entraman en ella eso que en mi piensa y el otro que me piensa. ¿Este otro que piensa en uno en sus dos sentidos no es el principal motor de la transferencia analítica? Esto es, lo que anuda en la relación a un otro la experiencia del inconsciente.

El Espíritu con el que se “autoanaliza” Anzieu es, en su caso particular, un buen dispositivo para relanzar la transferencia analítica. Él se procura una manera de no hablar en soledad consigo mismo poniendo en juego un supuesto otro que lo piensa y a la vez un pensar otro. Abre así nuevamente un diálogo con su inconsciente.

Ahora bien, esa continuación del análisis por otros medios, ¿no estaría emparentada con lo que Freud denominó el trabajo elaborativo que se desarrolla en el tiempo más que en el espacio analítico?

El término alemán Durcharbeiten fue traducido al castellano de distintas maneras. La palabra alemana está compuesta del prefijo durch que significa a través y arbeit, trabajo, sería entonces trabajando a través, de extremo a extremo. Durch tiene su equivalente en castellano en el prefijo per, que connota intensificación, durabilidad, perdurable, durabilidad a través del tiempo. No es sencillo encontrar la forma adecuada que exprese lo que condensa la palabra alemana. Pero el sentido que se impone es el de un trabajo del psiquismo que perdura y que se intensifica en el tiempo.

A Freud se le fue haciendo claro, casi desde el comienzo de su labor clínica, que la eficacia de la cura no consistía solamente en la recuperación de lo olvidado ni de lo reprimido ni, finalmente, en hacer consciente lo inconsciente. Es entonces que aparece en su obra el concepto durcharbeitung.

Si uno sigue detenidamente su argumentación verá que pasa del recordar como objetivo terapéutico a ocuparse de los límites mismos de ese recordar, haciendo hincapié en lo que no puede ser recordado porque nunca fue consciente, lo incapaz de convertirse en recuerdo. Se refiere a lo prehistórico en la vida de un sujeto, tanto a los prototipos inconscientes que nunca serán conscientes como a lo visto y lo oído antes de poder hablar, que entretejen la escena primaria y que, si bien no poseen representación de palabra, insisten en emerger de diferentes maneras. Una es la que determina ciertos estados de ánimo.

Por lo tanto la fórmula de hacer consciente lo inconsciente no termina de abarcar lo que ocurre en la clínica psicoanalítica.

El trabajo elaborativo --señala Freud-- es constante en la cura pero actúa más en ciertas fases que en otras del tratamiento, y sobre todo cuando parece que éste está estancado, cuando se ha detenido; dominado por las resistencias, aunque esas resistencias hayan sido interpretadas. Agrega Freud que el trabajo elaborativo“puede constituir una penosa labor para el analizado y una dura prueba para la paciencia del analista”.

Freud afirma textualmente: “el trabajo elaborativo constituye parte de la labor que ejerce sobre el paciente la mayor acción modificadora, y la que diferencia el tratamiento analítico de todo influjo por sugestión. Teóricamente podemos equipararla a la derivación por reacción de las magnitudes de afecto aprisionadas por la represión, proceso sin el cual no lograba eficacia alguna el tratamiento hipnótico”.

Como se puede percibir, Freud entiende que la importancia que tenía la abreacción en el tratamiento por hipnosis ahora la tiene, en el tratamiento psicoanalítico, el trabajo elaborativo. Al decir esto Freud señala que lo que determina verdaderamente su eficacia no es la rememoración sino la per- elaboracion. El paciente consigue mediante el trabajo elaborativo que va llevando a cabo dentro y fuera de la sesión analítica no solamente una convicción profunda y afectivamente comprometida de lo que determina sus padecimientos sino que aprende a servirse y gozar de la experiencia del inconsciente.

Puede ampliarse en esta perspectiva lo que se concibe como escena transferencial, en tanto acoge no solamente lo memorable sino lo que nunca podrá ser recordado, la desmesura del inconsciente. En consecuencia, la neurosis de transferencia que se instala en toda cura analítica podría constituir no sólo la repetición en el aquí y ahora de lo reprimido dando lugar a su interpretación, sino que sería ya un comienzo de la per- elaboración de lo que nunca será consciente. Es decir, propicia futuro a cambio de destino.

Así como la interpretación surge de una memoria que retorna de lo reprimido abriendo caminos a producciones deseantes y la construcción analítica se dirige principalmente a lo rehusado y desmentido del discurso del Otro propiciándole al sujeto un sostén histórico representativo de su padecer, la per-elaboración posibilita --a semejanza del trabajo del sueño-- que lo no representable pueda asociarse a los impulsos del ello, logrando así una suerte de figurabilidad. Núcleo caudaloso del que se nutre tanto la producción artística como la transferencia analítica.

Si como conjeturamos la constitución de la neurosis de transferencia puede pensarse como el inicio del trabajo per-elaborativo, su instalación en el análisis ya es un avance de la cura y pergeña su continuidad por otros medios. Recordemos que Freud definía a la neurosis de transferencia como lo que se constituye entre la vida y la enfermedad. Esta concepción propondría un concepto de salud original, donde lo principal no sería la ausencia de enfermedad sino la constitución de un espacio “entre” que procese lo que de alguna manera es fuerza vital y padecimiento al mismo tiempo.

Estas palabras con las que Ives Berger se refiere al recuerdo de su madre muerta iluminan emotivamente este acontecer esencial que el psicoanálisis propicia. Las tomo de un pequeño libro llamado “Rondó para Bervely” que escriben y dibujan conjuntamente padre e hijo, John e Ives Berger, como homenaje tierno y bello a la mujer y a la madre amada.

Te veo con tus mejores galas, sonriente, con esa sonrisa tuya que guardo en el corazón.

Delante de mí está Noel Road, donde viviste algún tiempo antes de que yo naciera. Te imagino viniendo por ella, doblando la esquina, con esa misma sonrisa.

Tantas cosas son iguales y tantas son diferentes. Así es, mamá. Y si como me decías a menudo “no se construyó Roma en una hora”, puede que las cosas más importantes las llevemos muy dentro, desde el día en que nacemos hasta el día en que morimos. Sí, puede que lo que tú llevabas hace cincuenta años cuando cruzabas Noel Road lo lleve yo ahora, mientras estoy aquí sentado delante de la galería. Y si mis pinturas vienen de algún lado, creo que ese sitio podría estar entre tú y yo, entre entonces y ahora. Donde la vida no termina nunca.

Por Luis Vicente Miguelez, psicoanalista.

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Imagen satelital que muestra los preparativos en una plataforma de lanzamiento de cohetes en el Centro Espacial Nacional Imán Jomeini en la provincia de Semnan en Irán.Foto Ap

El "Reloj del Día del Juicio Final" del Boletín de los Científicos Atómicos, con casi 75 años de vigencia, colocó por primera vez sus ominosas manecillas en segundos, en vez de sus aterradores minutos.

El prestigiado Boletín, que cuenta con 13 Premios Nobel, movió las manecillas de los previos dos minutos para la medianoche a unos aterradores 100 segundos. Se le podrá criticar que se trata de un amarillismo barato para llamar la atención ya que 100 segundos equivalen a 1.66 minutos. A los dos minutos previos les redujeron 0.34 segundos.

Así son los artefactos mercadotécnicos para atraer la atención en forma dramática, lo cual no obsta para subrayar su espeluznante contenido sobre el "empeoramiento de la amenaza nuclear", el "incremento de las campañas de desinformación promovidas cibernéticamente", y la consabida parálisis sobre el cambio climático (https://bit.ly/38H8bJj).

El boletín subraya que la “humanidad enfrenta dos simultáneos peligros existenciales –la guerra nuclear y el cambio climático– que son combinados por una amenaza multiplicadora, la guerra de la desinformación por la vía cibernética, que socava la capacidad de respuesta de la sociedad” cuando la "situación de la seguridad internacional es urgente, no sólo por que tales amenazas existen, sino debido a que los líderes (sic) del mundo han permitido que se erosione la infraestructura política internacional para su manejo".

Trump ha exacerbado la inseguridad internacional con su triple retiro unilateral: 1. Del creativo acuerdo nuclear de Obama que descolgó con Irán; 2. Su repudio al acuerdo climático de París; y 3. Su suspensión del INF– Tratado de Armas Intermedias Nucleares de alcance entre 500 y 5 mil 500 kilómetros firmado en 1987 (https://bit.ly/38H3wXK).

El Boletín penetra los dédalos de la desinformación cibernética, la novedad del siglo XXI: "la persistente corrupción (sic) de la ecósfera (sic) de la información, de la que dependen la democracia y la pública toma de decisiones, ha escalado las amenazas nuclear y climática" cuando "varios (sic) gobiernos usaron el año pasado campañas de desinformación cibernética para sembrar desconfianza en las instituciones y entre los países, socavando los esfuerzos domésticos e internacionales para fomentar la paz y proteger al planeta".

Sobre su verdadera expertise, el boletín aduce que "es inexistente la cooperación de Estados Unidos y Rusia en materia del control de armas nucleares y su desarme", por lo que propone "pasos posibles de acción para retroceder las manecillas del Reloj del Juicio Final en materia nuclear": los "líderes de EU y Rusia deben regresar a la mesa de negociaciones para: reinstalar el tratado INF o tomar otra acción para restringir una innecesaria carrera armamentista para misiles de alcance intermedio; extender los límites del nuevo Tratado Estratégico de Reducción de Armas Nucleares (START, por sus siglas en inglés) más allá de 2021; buscar mayores reducciones en armas nucleares; discutir la disminución del estatuto de alerta de los arsenales nucleares en ambos países; limitar los programas de modernización nuclear que amenazan crear una nueva carrera armamentista nuclear; e iniciar charlas sobre la ciberguerra, defensa de misiles y la militarización del espacio, la tecnología hipersónica (sic) y la eliminación de armas nucleares en los campos de batalla".

Como que su propositiva lista es demasiado extensa, mezclada y ambiciosa que habría que jerarquizar mediante pequeños pasos y la edificación de confianza mutua entre Rusia y EU.

Quien inició la negativa cuan ominosa espiral nuclear hacia el abismo fue Baby Bush –lo cual no alude el boletín– cuando se retiró unilateralmente en junio de 2002 del Tratado de Misiles Antibalísticos (ABM, por sus siglas en inglés) que inició en 1972 en conjunción con la ex URSS.

El retiro unilateral del AMB por Baby Bush fue calificado de "grave error" por el zar Vlady Putin (https://nyti.ms/2RPAwq6).

El inicio del drama nuclear fue con Baby Bush, mientras que el retiro del INF por Trump constituyó un clavo más en su féretro.

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Una grupo de personas sin trabajo, a las puertas de una feria de empleo en Río de Janeiro. Mario Tama

 La OIT enciende una "señal de alarma" sobre el presente y el futuro de "millones de jóvenes que no encuentran oportunidades". Uno de cada cinco busca trabajo y no lo encuentra

El estancamiento económico de América Latina hace mella en su mercado de trabajo y se ceba con el segmento más joven de la población. El desempleo entre los menores de 25 años —junto con la informalidad, el gran caballo de batalla de los países de la región en los últimos años—, se ha convertido en “un rasgo estructural de las economías”, según el Panorama Laboral de América Latina y el Caribe publicado este martes por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Son varias las señales de alarma en este flanco: la tasa de desocupación juvenil creció en tres décimas en 2019, hasta el 19,8%, el triple que la de la media de la población adulta —en otras palabras: uno de cada cinco menores de 24 años que busca trabajo no lo encuentra— y el máximo desde el año 2000, cuando se empezaron a publicar datos agregados; y la mayoría de quienes sí están contratados sufren condiciones precarias: informalidad, salarios bajos en relación con el coste de la vida, escasa estabilidad en el empleo y sin apenas programas formativos por parte de su empleador.

 “Queda claro, a la luz de las estadísticas de este año, cuán difícil es ser joven en Latinoamérica y el Caribe”, señala el organismo dependiente de Naciones Unidas. En el año recién terminado, el aumento en la desocupación juvenil arrastró consigo la tasa general, mientras que en el colectivo de 25 años o más se mantuvo estable. “Esto debe ser una señal de alarma en la medida en que amenaza el presente y el futuro de millones de jóvenes que no encuentran oportunidades de empleo y cuyas aspiraciones de movilidad social se ven truncadas. (…) A la luz de la ola de protestas en diversas ciudades de la región, se requieren acciones inmediatas e inclusivas”, apremia la OIT. “La crisis de expectativas que se vislumbra en la región demanda acciones urgentes”. El empleo juvenil se contrajo en 11 países que representan casi el 90% de la fuerza de trabajo ocupada en la región —Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, México, Paraguay, Perú y Uruguay—.

Los grandes números ayudan a comprender la magnitud del problema: en la región viven 110 millones de personas de entre 15 y 24 años, una cifra que se ha triplicado desde la década de los cincuenta del siglo pasado. Y estos jóvenes, a pesar de haber recibido una mayor educación que las generaciones previas —en buena medida porque nacieron y crecieron en una época marcada por el crecimiento económico, mientras duró el auge de las materias primas—, enfrentan una inserción en el mercado laboral caracterizada por "una elevada precariedad". De los que trabajan, seis de cada diez lo hacen en la informalidad, y el 22% ni estudia ni tiene empleo (los llamados ni-nis), "una situación que es aún más crítica entre las mujeres".

Leve aumento de la desocupación general, que podría ser mayor

Con el crecimiento económico latinoamericano encadenando revisiones a la baja con el paso de los meses —a cierre de 2018 el FMI preveía el 1% para 2019 y todo apunta a que esta cifra acabará superando por muy poco la barrera del 0%—, la tasa de desocupación borró la mejora registrada en 2018 y pasó del 8% al 8,1%. Esa es, sin embargo, una estimación “conservadora” —apuntan los técnicos del organismo con sede en Ginebra— que podría aumentar “si se confirma el impacto de los movimientos de protesta que irrumpieron en la región en los últimos meses de 2019 y la creciente presión que genera una situación económica de incertidumbre”. A cierre del ejercicio, 26 millones de personas en la región buscaban empleo sin éxito.

Con todo, la paleta de colores con la que está pintado el cuadro laboral latinoamericano dista mucho de ser homogénea: el Caribe angloparlante logró una reducción de 0,5 puntos porcentuales en la desocupación, los países del Cono Sur (Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay) registraron también una caída mínima, Centroamérica sufrió un aumento del 0,2% en el desempleo y las naciones andinas (Colombia, Ecuador y Perú), del 0,5%.

2019 fue un año malo en lo laboral para el conjunto de la región, pero el futuro no apunta hacia un entorno mucho mejor. A la vista del “crecimiento lento” (1,4%) proyectado para la economía de América Latina y el Caribe por la media de los organismos internacionales, la OIT avisa de la alta probabilidad de que la demanda laboral se vea golpeada y presione al alza la tasa de desocupación hasta el entorno del 8,4%, tres décimas más que a cierre del año pasado. De cumplirse ese pronóstico —y sus técnicos no suelen pasarse de pesimistas—, 2020 terminaría con 27 millones de latinoamericanos buscando empleo.

Informalidad y salarios al alza

Aunque el estudio de la OIT no ofrece datos concretos de evolución de la informalidad, sus firmantes sí vinculan el menor crecimiento del empleo asalariado respecto al de por cuenta propia registrado el año pasado con “una tendencia al aumento” de los empleados que no tienen un contrato de trabajo ni las prestaciones de ley. Sí dan cuenta con certeza sobre el incremento del subempleo (personas que trabajan menos horas de las que desearían) en prácticamente todos los países del área, “resultados que redundan en la precarización relativa de los empleos creados en 2019”.

El contrapunto lo ponen el salario medio y el salario mínimo. El primero creció en 2018 —aún no hay datos para 2019—, aunque con divergencias entre los diferentes grupos de trabajadores: creció más en el sector público y en el caso de los empleados domésticos que en el de los asalariados del sector privado. Por sexos, las percepciones de las mujeres subieron más rápido que las de los hombres, reduciendo —aunque solo “de forma paulatina”— la brecha salarial. En cuanto al salario mínimo, las políticas de recuperación puestas en marcha en 14 de los 16 países analizados por el organismo —y, muy especialmente, en México, donde el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha impulsado una revaluación sin precedentes—, resultaron en un incremento total de cerca del 4% en el año recién concluido, el doble que en el lustro 2013-2018. Es la mejor noticia que deja un Panorama Laboral para América Latina y el Caribe acorde al estancamiento económico regional: crecer es condición sine qua non para crear empleo.

Por Ignacio Fariza

Madrid 28 ENE 2020 - 12:02 COT

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