Domingo, 20 Diciembre 2015 06:33

Una segunda sobre derivados financieros

Escrito por José Antonio Rojas Nieto
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Una segunda sobre derivados financieros

Los derivados son hoy uno de los modelo de negocios de mayor éxito para obtener beneficios del ahorro de personas y empresas. No obstante que el monto de las operaciones involucradas en su comercialización ha disminuido respecto a las cantidades registradas en 2011, sigue siendo enorme. Veamos la información oficial para Estados Unidos. La proporciona la OCC, por las siglas en inglés de la Oficina de Control del Moneda o de Circulante (www.occ.gov). En 2011 el llamado monto nocional (cantidad en moneda) de los derivados era del orden de 250 mil billones (siempre estadunidenses, es decir, miles de millones nuestros) de dólares.


En el segundo trimestre de este 2015, ese monto era de casi 200 mil billones, 20 por ciento menos. Tanto el freno del enorme crecimiento registrado de 2006 a 2011, como el estancamiento y la disminución relativa del mercado de derivados registrados de 2011 a la fecha, se atribuyen al fortalecimiento de la regulación en los Estados Unidos. Y, sin embargo, múltiples académicos no dejan de señalar su insuficiencia. Algo similar ocurre en el mundo global de los derivados, que abordaremos en otro momento. Lo cierto es que 200 mil billones estadunidenses de dólares siguen siendo un monto enorme de transacciones financieras que involucran tasas de interés, tipos de cambio, mercancías (petróleo, gas natural y electricidad entre ellas), créditos y acciones de empresas. Involucran, además, intercambio de compromisos financieros de deuda y obligaciones, futuros, swaps (intercambios futuros de dinero, bienes y servicios), techos y pisos de tasas de interés. Y portafolios que combinan diversas formas de contratos.


Datos oficiales recientes muestran que el producto contratado más relevante es el de tasas de interés (78 por ciento del valor nocional del total de derivados). Le sigue el de Tipos de Cambio (sólo 16 por ciento del monto total). Por tipo de contrato el más importante es el de SWAPS con 60 por ciento del valor nocional total de los derivados negociados, es decir, de esos 200 mil billones estadunidenses de dólares. La totalidad de los swaps se negocia en el mercado libre, el llamado Over the Counter (OTC).


No hay swaps en las bolsas registradas. ¿Qué derivados se negocian en las bolsas? Solamente dos: 1) Futuros y Forwards que son prácticamente equivalentes, salvo que los primeros –minoritarios– se comercializan en bolsas oficiales, bajo formas y mecanismos más estandarizados que los Forwards, siempre negociados en el mercado OTC y que representan el 83 por ciento del valor nocional de los contratos en los que se acuerda compra o venta de algo en un tiempo determinado, a un precio establecido, valor nocional por 40 mil billones estadunidenses de dólares; 2) lo segundo que más se negocia en las bolsas son las Opciones, cuyo valor nocional es apenas –digo apenas en relación al total de 200 mil billones estadunidenses de dólares– de 4 mil billones estadunidenses de dólares, 12 por ciento del total de Opciones, de las que 88 por ciento restante se negocia en el mercado OTC. Sí, solamente 5 por ciento del monto nocional de derivados es negociado en bolsas registradas. ¿Se imagina usted eso?


Un 95 por ciento de todos los derivados se negocia en el libre y poco regulado mercado OTC, en el que se realiza la totalidad de negociaciones –sí la totalidad– que involucran swaps (118 mil billones estadunidenses de dólares) y Derivados de Créditos y Obligaciones de Pago (9 mil billones estadunidenses de dólares). Esto muestra que –pese a todo– se ha impuesto el libre mercado de derivados. Prácticamente sin regulación ni supervisión oficiales. Con una mayoría de negociaciones de tasas de interés y tipos de cambio (94 por ciento). Siempre atendiendo a las preferencias de riesgo de los poseedores, la mayoría de ellos administradores o brokers de fondos de ahorros de personas y empresas, función que en todo el mundo ya realizan prácticamente todos los bancos comerciales. ¡Y qué digo todos! Recordemos que en Estados Unidos JPMorgan Chase Bank NA, Citibank National ASS, Goldman Sachs Bank USA y Bank of America NA –en términos del valor nocional representado por los derivados– concentran 91 por ciento del total.


Y eso que los activos de estos cuatro bancos estadunidenses sólo representan 35 por ciento de los activos totales de la banca comercial estadunidense. En este contexto realmente sorprende muchísimo que Goldman Sachs Bank, con apenas 0.9 por ciento del total de activos bancarios, concentre 23 por ciento del valor nocional total de los derivados. Luego de esta breve descripción de la estructura de los derivados por tipo de contrato y tipo de bien, es útil citar la advertencia oficial de la Oficina Gubernamental de Control de Circulante. Traduzco libremente cuando se señala que los mercados financieros se forman en lugares o sistemas que proporcionan a compradores y vendedores medios para comercializar instrumentos financieros: bonos, acciones, monedas internacionales, futuros, forwards, swaps, obligaciones de compra y de pago y derivados. Y que dichos mercados financieros facilitan la interacción entre los que necesitan capital y los que lo tienen. Además –reza el texto oficial– en esto mercados no sólo es posible obtener capital. Más todavía. Se transfieren riesgos (generalmente a través de derivados) y se promueve el comercio internacional.

 


Finalmente –oficialmente se advierte– aunque hay regulaciones y mejores prácticas que guían las transacciones en estos mercados, se trata de operaciones que implican un cierto grado de riesgo. Así de simple. A confesión de parte, relevo de pruebas. El caso de Goldman Sachs no hace sino confirmarlo. Esta ideología, por cierto, está presente en la nueva arquitectura de la industria eléctrica en México, tan permeada de esta forma de funcionar de los mercados financieros, con mercado mayorista de electricidad, comercializadores de energía eléctrica que no son suministradores (brokers), con subastas de energía, potencia, productos conexos y –asunto que requiere cuidadoso análisis– Certificados de Energía Limpia (CEL), entre otras hermosas novedades. También lo veremos en su momento. ¡La financiarización en pleno! De veras.


NB: Un abrazo fraternal y solidario a mi estimado compañero profesor Félix Hoyo Arana quien merece una inmediato justo proceso. No más.


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Información adicional

  • Autor:José Antonio Rojas Nieto
  • País:Estados Unidos
  • Región:Norteamérica
  • Fuente:La Jornada
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