Sábado, 23 Febrero 2019 16:14

Por unos dólares más. Duque y la pretensión de guerra con Venezuela

Escrito por Equipo desdeabajo
Valora este artículo
(2 votos)
Por unos dólares más. Duque y la pretensión de guerra con Venezuela

Tal vez sea nuestra memoria, tal vez nuestra ignorancia, pero ni en el siglo XIX, ni en el XX, tampoco en lo corrido del XXI –el operativo contra Raúl Reyes en Ecuador no cabe como paralelo– habíamos contado con un Presidente alineado sin vergüenza alguna con los Estados Unidos en una operación sicológica, comunicativa y militar, para propiciar un levantamiento desde las fuerzas armadas de un país vecino para llevar a cabo, de esa manera, un golpe de Estado.

Da asco ver como la clase que ha detentado el poder en nuestro país por dos siglos largos juega con la tranquilidad, seguridad y vida de 50 millones de colombianos y colombianas al exponer al país a una guerra binacional, y todo ello por miserables 7 mil millones de dólares, como lo recordó semanas atrás el propio matón de barrio que hoy habita la Casa de Nariño:

“[…] quiero que ustedes vean con claridad que si retorna la democracia y la esperanza a Venezuela se abrirá un mercado de más de 7 mil millones de dólares que Colombia perdió por cuenta de los estragos de la tiranía.

Hoy me siento orgulloso como Presidente de Colombia, de trabajar con otros presidentes para que retorne la libertad a Venezuela y haré todo lo que esté en mi poder para poder lograr esa transición que va a beneficiar a Colombia y al sector industrial y al sector de calzado y al sector de la industria fronteriza en nuestro país”*.


¡Miserables! ¿Alguien creerá que si el conflicto estalla, en Colombia no pasará nada? ¿Alguien alcanza a pensar que los tiros y bombas no superarán la frontera con Cúcuta Arauca o La Guajira?

Manipuladores. Lo que sí sabemos es que los miembros de la clase que ahora juegan a la guerra abordarán un avión e instalaran su culo en cualquier penhouse de Miami, Nueva York u otra ciudad cualquiera de Estados Unidos o Europa, y desde allí lanzarán sus arengas para que los pobres de aquí y de allá –de Colombia y de Venezuela– se maten en beneficio de quienes dicen representarlos, mercachifles, demonios de la guerra, la misma que, incluso, más allá de ellos, en primerísima instancia beneficiará a las multinacionales gringas y al dispositivo geopolítico y de control militar desplegado por el Pentágono por doquier, para no verse desplazados en su dominio por China o cualquier otra potencia.

Da ira, además, comprobar que semejante despropósito, violatorio de los acuerdos suscritos al fundar Naciones Unidas, es trasmitido por televisión como si de algún intercambio deportivo se tratara. Juegan con la vida y no les importa trasmitir tal despropósito en directo. Juegan a la muerte, alientan a los militares venezolanos a que deserten y reciben algunos efectivos al otro lado de la frontera, con clara vocación de provocación.

Transmisión en directo y con eco por radioemisoras adscritas al conglomerado comunicacional global que domina en buena parte de nuestra región.

Provocación oculta tras una supuesta ayuda humanitaria que debe entrar a Venezuela en contra de lo decidido por sus autoridades, para “salvar vidas”. Es una paradoja: ¡quienes por décadas no han hecho más que asesinar pueblos enteros, como es el caso de los Estados Unidos ahora dicen que pretenden salvar vidas! Y sus acólitos colombianos, que no han procurado de manera real o efectiva que el hambre, la desnutrición, la pobreza, la desigualdad social, desaparezcan del país, ahora fungen como paladines de la justicia y la democracia.

Una oligarquía tan incapaz que incluso, luego de dos siglos de continúo dominio, solo ha cosechado sufrimiento para las mayorías, ya que sus logros en materia económica y social son tan miserables que no alcanzamos a superar en algunas cifras a países como Haití, víctimas por décadas de invasiones y otras opresiones del poder global.

¿Podrá pasar este despropósito sin intervención efectiva de la justicia global que dice la comunidad internacional haber construido? ¿Podrá pasar este crimen sin que el pueblo colombiano los castigue por ello?

Mientras esto se dirime, para bien de las mayorías excluidas de nuestro país, pero también de Venezuela y otros países de la región, hay que esperar que el pueblo del país sometido a la pretensión golpista alcance a superar las limitantes de la dirección política de su país y construya gobierno propio, poder popular efectivo en todos y cada uno de los barrios y lugares de vivienda donde se concentran los millones que allí habitan. No hay otra manera de darle curso a un proceso anhelado de cambio, que torció su rumbo bajo la directriz del estatismo, de la matriz petrolera, y de la dirección política excluyente.

 

* Duque, Iván. “Palabras pronunciadas en la inauguración de la 39 Feria internacional del calzado, calzado, marroquinería, insumos y tecnología”, 5 de febrero de 2018

 

Información adicional

  • Autor:Equipo desdeabajo
  • País:Colombia
  • Región:Suramérica
Visto 1223 vecesModificado por última vez en Sábado, 23 Febrero 2019 17:18

1 comentario

  • Enlace al ComentarioAllan E. Bolivar LobatoLunes, 25 Febrero 2019 18:29publicado por Allan E. Bolivar Lobato

    Excelente artículo. Un saludo enorme y un abrazo señores desde Buenos Aires. Los quiero a mucho a todos familia de DesdeAbajo.

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.