La 'tormenta perfecta' que los 'gurús' atisban para anunciar otra crisis mundial

El retorno del estancamiento con inflación por las guerras comerciales; una deuda, soberana y privada, de 157 billones de dólares, el doble del PIB global; revalorización del dólar, que ha zarandeado el mercado de divisas; sacudidas de volatilidad bursátil y alta tensión en los mercados emergentes. Son algunos de los grandes nubarrones que detecta el FMI. Pero no los únicos ciclones en el horizonte, según los analistas.


El oráculo del mercado señala a 2020. Sus presagios hablan de que, para entonces, las hostilidades comerciales se habrán recrudecido. Que los hasta ahora socios económicos de EEUU -y la mayor potencia planetaria- estarán en el fragor de las batallas por registrar superávits o, según los casos, por eliminar los déficits de sus balanzas de intercambios de bienes y servicios. En medio de otra tormenta perfecta; de una nueva singladura recesiva. También profunda. Porque el proteccionismo se ha apoderado de las agendas políticas del mundo industrializado. Al principio, fue sólo una ralentización. Un parón al que condujo Donald Trump a sus aliados. Pero luego fue tomando una mayor dimensión. Hasta volver a situar al G-7 al borde de la contracción sincronizadas de sus economías. Debido a que el encarecimiento de la financiación internacional por las subidas de tipos de los grandes bancos centrales, que acabaron siguiendo la estela de la Reserva Federal, encarecieron las inversiones empresariales y los gastos de hogares y de consumidores. Hasta el punto de revertir el ciclo de negocios estadounidense. Las bolsas se desploman y la Casa Blanca aumenta sus trabas aduaneras a las importaciones de China, cuyo sector exterior y sus empresas, en una espiral de endeudamiento gradual, subsisten a duras penas por el férreo control del valor del rinminbi desde la jerarquía económica de Pekín. Los flujos comerciales e inversores se obstruyen hasta casi la parálisis.


¿Realidad o ficción? A juzgar por el reciente diagnóstico del FMI, en su reunión de otoño -en esta ocasión, en Bali- el escenario es más que factible. Ya no disimula su apuesta por una crisis dentro de dos años. Después de recortar, por primera vez en el último bienio, sus previsiones de crecimiento global. Lo hizo en dos décimas, hasta situar su predicción en el 3,7%. En el cálculo del mercado, cualquier repunte del PIB mundial inferior al 3% anticipa recesión. Hace un año, en su World Economic Outlook (WEO) otoñal, el de 2017, hablaba de que las potencias industrializadas ya no disponían del acopio de combustible monetario y fiscal que usaron tras la quiebra de Lehman Brothers para activar estímulos financieros y económicos. Ante una -decían entonces- hipotética crisis. Esta semana, en la isla indonesia, su economista jefe, no sólo abandonó el beneficio de la duda, sino que incidió en que “hay nubarrones a la vista por la súbita debilidad de la actividad” y porque la pérdida de dinamismo “ofrece muestras de un mayor desequilibrio de lo esperado”, precisó Maurice Obstfeld. En su opinión, el ritmo del PIB mundial del pasado ejercicio, el más vigoroso desde 2011, cuando surtieron efecto los multimillonarios programas para espolear la actividad en las economías con mayores ingresos, no volverá en los años venideros.


Pero, ¿dónde se registran los epicentros de este nuevo tsunami cuyas alarmas califican de alto riesgo? En gran medida, por la guerra comercial fratricida desencadenada por la Administración Trump con varios de sus históricos aliados, que Washington ha tratado de enmascarar, por ejemplo, con una nueva versión, edulcorada, del Nafta. Aunque hay otros factores del nuevo orden -económico y geoestratégico- global impuesto por el dirigente de EEUU que, al parecer, harán bueno el augurio del FMI, por el que también apuesta el mercado y economistas de relevancia internacional. Hasta completar un decálogo.


1.- El precio del proteccionismo en la globalización


En medio del apogeo de la carrera por la digitalización, por la Revolución Industrial 4.0, por los cambios en las cadenas de valor de las empresas, por los nuevos modelos de negocios, basados en ecosistemas de consumo de dimensión global, la automatización, el Big Data y la Inteligencia Artificial, la Casa Blanca ha activado el modo combate en el terreno comercial. Medio año después de que Trump impusiera las subidas arancelarias al acero y el aluminio -la considerada como declaración de guerra de Washington- el FMI ha puesto cifras a la traslación del America, first trumpiano sobre la libertad de intercambios de bienes y servicios: 430.000 millones de dólares, equivalente al tamaño de la economía de Noruega, lo que implica una pérdida de medio punto del PIB global. Sólo por los efectos de la escalada de tarifas entre las dos grandes potencias del planeta. Un daño que dejaría de ser colateral y que se propagaría aún con mayor virulencia por todas las latitudes si, como amenaza Trump, EEUU decreta la entrada en vigor la subida del 10% de los aranceles sobre otra batería de productos chinos por valor de 200.000 millones de dólares y de distinta cuantía a un conjunto de mercancías que superan el medio billón de dólares, según el valor actual de mercado. Dejando -alerta Obstfeld- nuevas brechas de desigualdad, porque los costes asociados a la vuelta a las anacrónicas corazas proteccionistas, generará “un crecimiento no inclusivo”, fenómenos de exclusión social y precariedad laboral y “males endémicos” en el ámbito político.


Todo un recordatorio, sin citarlo, a la oleada de nacional-populismo que se ha instalado por Europa y EEUU en busca de supuestas soluciones a la globalización desordenada de los mercados.


“Nuestros modelos de predicción sugieren que, si esta advertencia oficial se materializa, los índices de confianza empresarial descenderán y la previsión para 2020 retrocederá, al menos, un 0,5%”, asegura el FMI. Una mala idea -enfatiza-, incluso para EEUU, porque “una considerable parte de sus exportaciones están dirigidas y se encuentran sometidas a bajas tarifas y aranceles de entrada en mercados sobre los que ha dirigido su conflicto comercial”. De hecho, el Fondo rebaja en dos décimas sus previsiones para el próximo ejercicio tanto a EEUU, que sitúa en el 2,5%, como en China, que reduce al 6,2% por las hostilidades comerciales. Y sitúa el escenario de mayor gravedad bajo un nuevo arrebato del líder americano hacia Europa, a la que acaba de reenviar su mensaje de que el club comunitario es el “mayor adversario real” de la deficitaria balanza comercial de EEUU, y hacia el renovado Nafta, la unión aduanera con México y Canadá. Pero que está lejos de ser “el acuerdo más grande firmado por EEUU” como dijo Trump antes de enviar el texto del rebautizado como USMCA (ES-México-Canadá Agreement) al Congreso para su luz verde definitiva. Más bien, los expertos, que destacan las nuevas fórmulas de regulación laboral -que mejorarán los salarios y derechos de los trabajadores mexicanos del sector del automóvil-, entre los beneficios del sorprendente pacto trilateral, inciden también en que la maniobra es un gesto electoralista. Un guiño a los votantes republicanos de los estados del norte y del sur con mayor dinamismo comercial con Canadá y México y que tradicionalmente han defendido el libre mercado. Y el Nafta moviliza 1,2 billones de dólares en intercambios de mercancías.


2.- Las bolsas, 'complacientes' con la peligrosa coyuntura


Otra de las perlas dialécticas que ha dejado el economista jefe del FMI. Los inversores -dijo Obstfeld- se comportan de forma muy complaciente con los riesgos económicos. A pesar de que la escalada de tensiones comerciales ha hecho perder la velocidad de crucero a Europa y Japón, los dos enfermos económicos en el pasado reciente y máximos exponentes de la estanflación o ritmo plano de crecimiento con riesgo de deflación y la doble y profunda rebaja fiscal en EEUU, por el contrario, ha hecho germinar el caldo de cultivo idóneo para sobrecalentar la actividad en la primera potencia global. “El peligro de que se recrudezcan las tensiones comerciales también creará efectos adversos en los activos y la inversión”, profetiza el Fondo.


Trump, curiosamente, se ha unido a esta prédica. Porque ha atizado a la Reserva Federal, a la que no sólo le transmite su visión de que “está cometiendo un error” al subir tipos de manera acelerada (el precio del dinero en EEUU está en el 2,25% y la Fed habla de dos nuevos movimientos alcistas a medio plazo), sino que se atreve -faltaría más- a decir que “se ha vuelto loca”. Como si no hubiera intercedido deliberada e intensamente en el nombramiento del halcón Jerome Powell -pese al prestigio que se labró su antecesora, Janet Yellen- quien no duda, además, en avanzar la definitiva retirada de los estímulos monetarios para no sobrecalentar la economía. Impulsada, en realidad, por el esperado mayor poder adquisitivo que darán a consumidores y empresas las rebajas impositivas republicanas. El problema para el inquilino de la Casa Blanca es que la cita electoral de mitad de mandato, con no muy buenos augurios para los republicanos, puede coincidir con un periodo de vacas flacas en Wall Street. El Nasdaq sufrió esta semana un batacazo superior al 4%, la mayor caída desde el referéndum del Brexit, en Reino Unido, y el Dow Jones se dejó en una jornada un 3,1%.


Pero es que, además, entre los analistas del mercado, se ha instalado la convicción de que el clima inversor guarda demasiadas connotaciones similares a las de 2007, antesala de la crisis del año siguiente. Con índices de volatilidad extraordinarias. En Asia, EEUU y Europa. Y, en general, en los mercados emergentes, a los que el FMI señala por su riesgo bursátil. El retroceso en EEUU “no ha sido sólo una corrección, un estado de relajación, sino una tendencia que ya se ha hecho viral en las plazas emergentes y que hacen poner en cuestión a los inversores si el actual ciclo de negocios no toca a su fin y estamos ante el comienzo de otra embestida financiera”, dicen en Wells Fargo Investment Institute.


A principios de septiembre, John Normand y Federico Manicardi, analistas de JP Morgan, avanzaron que sus modelos veían una pérdida de los valores bursátiles en EEUU del 20% y un endurecimiento de las condiciones crediticias de 115 puntos básicos por las subidas de tipos de la Fed. Los inversores deberían prever para 2020 otra convulsión financiera, admiten. Antes de recordar que, en 2008, el S&P 500 se dejó un 54% desde sus máximos históricos.


3.- El 'dólar fuerte' regresa en el peor momento.


Es la otra consigna monetaria, junto a la reclamación a Powell de que acabara con la política de tipos de interés próximos a cero, con la que llegó Trump a la Casa Blanca. Esta combinación -precio del dinero al alza y billete verde revalorizado- es una pinza demasiado rígida. Las empresas globales y no pocas de latitudes emergentes, con independencia de su grado de proyección mundial, denominan su deuda en dólares. Y sus márgenes de endeudamiento han crecido en los ejercicios posteriores a la crisis de 2008. Su problema son los vencimientos inmediatos, en la divisa estadounidense y con condiciones financieras más duras que las de apenas hace un año. Por designio de la Fed. El Fondo habla a las claras de un círculo vicioso que genera volatilidad y cambios de dirección en los flujos de capitales. Huyen de espacios emergentes hacia cobijos industrializados. A los gobiernos les llega dicha factura a través de la balanza por cuenta corriente. En tiempos, además, de desequilibrios fiscales. Son los denominados “déficits gemelos” -presupuestarios y financieros- que han engordado en la práctica totalidad de los cuadros macroeconómicos nacionales. El propio Fondo se hacía eco de este viraje inversor. Entre 2009 y 2013 los mercados emergentes recibieron 4,5 billones de dólares -en pleno decoupling o desacoplamiento del ciclo de negocios de las potencias industrializadas, más débil y con episodios de números rojos-, aunque en 2016 y, sobre todo, en 2017, las fugas inversoras rebasaron los 250.000 millones. Cada año.


El Banco Internacional de Pagos (BIS, según sus siglas en inglés) valora precisamente en 4,5 billones de dólares, cifra del PIB alemán, las necesidades financieras de compañías y tesoros de mercados emergentes. En tiempos de acceso al dinero más caro. De ahí que el peso argentino o la lira turca hayan perdido más de la mitad de su valor desde el inicio de 2018, y que el fantasma de la devaluación sobre las divisas de India, Indonesia, Brasil o Sudáfrica persista en los círculos inversores. Con o sin ayuda prestamista del FMI.
En su External Sector Report, el Fondo asegura, para más inri, que el billete verde está sobrevalorado y que, por contra, el rinminbi, “se encuentra claramente en línea con los fundamentos macroeconómicos de China” antes de las tensiones comerciales. Algo que, a buen seguro, no ha gustado en el Tesoro norteamericano, una de las tres partes, junto al FMI y la Fed, del llamado consenso de Washington. Sin el que, parece, “nada se hace en los mercados”, atestiguan las voces neoliberales al uso. Foco desde el que su máximo responsable, Steven Mnuchin, insiste, a veces machaconamente, en “la manipulación constante de la moneda china” por parte del régimen de Pekín.


Desde febrero de 2016, cuando el dólar toca fondo, su valor ha aumentado en más de un 9,3%. Un contexto de suma dificultad para gobiernos y firmas emergentes que, hasta 2025, deben atender el pago de bonos y préstamos por un montante de 2,7 billones de dólares. El PIB de India, séptimo del mundo. En billetes verdes.


4.- Los mercados emergentes, termómetros del riesgo


La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, fue la encargada de dar la señal de alarma. “Hasta 100.000 millones de dólares están listos para la fuga” desde latitudes emergentes. El dato se incluye en el Global Financial Stability Report del FMI y supone una cantidad similar a la que huyó de estos mercados en 2008. “Y las probabilidades de que acontezca rápidamente van en aumento”, aclaró Lagarde. Insistiendo en la complacencia inversora. Porque la merma de la confianza empresarial “puede ser fulminante”

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Desde Pimco se resalta que las bolsas emergentes atraviesan “el peor ejercicio desde 2011”, según una filial de investigación de gestión de fondos que posee en Asia. Aunque prefieren ver la botella medio llena y creen que su vuelta a las tasas de retorno -de beneficios- del 7% anuales, como el promedio que han registrado en el último decenio, “dependerá de las tensiones comerciales”. En tal caso, el valor del dólar “seguiría su escalada alcista”; pero, si Washington y Pekín enarbolan la bandera blanca, desde otras firmas como Franklin Templeton, anticipan que las carreras competitivas en la que están inmersas sus divisas tocarían a su fin. Aunque haya mercados como el filipino, donde aún sufrirán salidas de capitales y ataques monetarios. Bastaría, a juicio de sus expertos, con que se calmen las ínfulas comerciales para que el contagio, sin llegar a desaparecer, al menos mitigue sus efectos.


“Hay que acabar con esta tormenta perfecta, de subida catapultada del dólar bajo un escenario de fuerte dinamismo, actual, en EEUU, con un agujero comercial cada vez más abultado y la Fed mostrando su felicidad por encarecer el precio del dinero”, afirma Chris Weston, del fondo inversor Pepperstone. En un clima inversor y multilateral en el que “todos convienen en señalar que la carestía del billete verde y la dimensión de la deuda global en dólares son exagerados”, asegura.


El WEO establece un crecimiento para las potencias avanzadas del 2,4% para este año y del 2,1% para 2019, frente al 4,7% del área emergente durante el actual bienio.


5.- Rebajas fiscales con déficit y deuda fuera de control


Fue el motivo esencial por el que el Fondo redujo en primavera su previsión de crecimiento para este año. La batalla comercial protagoniza la decisión de recortar, este año, en dos décimas, la del próximo año. Al FMI no le acaba de gustar la política económica republicana. El doble y generoso estímulo fiscal -sobre las rentas personales y los beneficios empresariales- “eleva notablemente el riesgo sobre EEUU y sobre la economía global” y representa el combustible idóneo, por la mayor disponibilidad al gasto de consumidores y firmas, para espolear la inflación. Lo que acarreará nuevas subidas de tipos para contener los precios y, con cierta seguridad, revalorizaciones del dólar. Y, probablemente también, nuevas peticiones de ayuda multilateral al Fondo desde otras áreas emergentes, además de los 50.000 millones de dólares concedidos a Argentina y que tanto dolor de cabeza provoca en personalidades que, como Trump, prometen velar por la austeridad del FMI y critican las aportaciones de los contribuyentes americanos a la resolución de crisis como la del peso argentino. Aunque haya sido cercado por su compromiso ideológico con un dólar fuerte.


Tampoco los economistas se creen los efectos beneficiosos de su rebaja impositiva que verá sus primeros vestigios sobre la economía el próximo año. Si se cumple la máxima del mercado de que toda rebaja fiscal tarda, al menos un año, en mostrar su cara. Frente a los seis meses que dictaminan para cualquier reforma laboral, por ejemplo. Desde el Tax Policy Center, think tank de prestigio en EEUU, se admite que los recortes fiscales conjuntos serán de 1.300 dólares en 2019, aunque apenas sitúa su ahorro real en los 850 dólares para la clase media. Es decir, los que ganan entre 50.000 y 87.000 dólares al año. Debido a la supresión de deducciones y exenciones en el Código Fiscal. En un país en el que cualquier gasto imprevisto o no corriente de 400 dólares al mes implica pedir un préstamo personal. Para las clases pudientes, el ahorro anual será de 32.510 dólares.


Toda una invitación al despilfarro y a las inversiones de alto riesgo. Cuando las arcas del Tesoro americano dejarán de ingresar 1,5 billones de dólares, la cuantía de la rebaja de rentas y sociedades, el déficit sobrepasa el 4,5% del PIB y la deuda supera los 18 billones de dólares, el tamaño de su economía.


6.- Sobrecalentamiento en la mayor potencia global


Gran parte de las diez razones que aduce Nouriel Roubini, el economista, catedrático y gestor de fondos que se erigió en el único gurú que vio venir la crisis de 2008, para avanzar otra inestabilidad, también en el año 2020, tienen que ver con el estado de ebullición de la economía americana. Otro argumento adicional para que la Fed continúe subiendo tipos hasta, previsiblemente, el 3,5% en 2020 y para que otros bancos centrales, en principio, los del mundo anglosajón, sigan su estela y encarezcan el dinero. Todo ello, a su juicio, mermará la liquidez en los mercados y propiciará escaladas de precios. A lo que hay que unir -dice- los daños de la guerra comercial -un clásico de estos tiempos- y los obstáculos a la inmigración, el freno a la economía verde o el déficit en infraestructuras del país. Fenómenos que perjudican la configuración de un dinamismo sostenible con creación de empleo estable.
Por si fuera poco, Roubini imputa otros tres aspectos que añaden sobrecalentamiento a EEUU. “La ratio precio-ganancias en las plazas bursátiles -y EEUU es el primer centro de las finanzas globales- están un 50% por encima de la media histórica, el capital privado está muy sobrevalorado y los mercados de bonos, demasiado caros”. A este panorama se une, además, que el diferencial de tipos a largo y corto plazo ha comenzado a crecer. En 2005 esta curva, que determina la rentabilidad real de los bonos americanos, en este caso, se invirtió. Es decir, que la deuda no inmediata ofrecía mayor beneficio que la que el Tesoro reclamaba al mercado para hacer frente a sus vencimientos más urgentes. Este comportamiento invertido anticipa recesión. Al igual que la sucesión de dos trimestres consecutivos de retrocesos en los beneficios empresariales, circunstancia que ha llegado a acontecer en los últimos dos ejercicios.


7.- Excesivo endeudamiento global


Cuando el FMI, Roubini o los principales bancos de inversión coinciden en atisbar nubarrones y hablan de una “tormenta perfecta”, a buen seguro que los temores son fundados. Se refieren a que los riesgos sistémicos, fuera del sector bancario, en principio, en esta ocasión y que se circunscriben a la coyuntura de las economías mundiales -o a los abultados balances de los bancos centrales- han dejado huérfanos de instrumental para una cirugía quirúrgica de urgencia tanto a autoridades económicas como monetarias.
A las primeras, sin los colchones financieros de superávits fiscales labrados, en mayor o menor medida, durante la época de vacas gordas previa a 2008.

Y, a las segundas, porque en la mayor parte de los bancos centrales, los tipos aún navegan en cotas próximas a cero, lo que reduce al mínimo la opción estimulante, y se llama al final de los programas de compra de deuda.


El endeudamiento es, precisamente, la principal losa económica. La auténtica bomba de relojería. Lagarde situó esta semana la deuda soberana y privada en todo el mundo en los 182 billones de dólares (157 billones de euros), casi el doble de un PIB global que se cifra en 80 billones de dólares. “Es récord histórico y un 60% más que el nivel alcanzado en 2007”. A pesar de que “las condiciones financieras, durante este decenio último, han sido anormalmente ventajosas” para quitar lastre. Japón (con un 239,2% de su PIB) y 9 billones de dólares de deuda acumulada; Grecia (181,3% del PIB) y riesgo de que sus compromisos alcancen, en unas décadas, el 300% de su economía; Líbano (143,4%), Cabo Verde (133,8%) e Italia (132,6%) encabezan el ranking de deuda soberana. España ocupa el decimosexto puesto.


8.- El petróleo a 100 dólares precipita la recesión. El petróleo se ha instalado por encima de los 80 dólares desde el verano. Y podría alcanzar la cifra de los tres dígitos a medio plazo, lo que desencadenaría una contracción económica en EEUU y hundiría la actividad global. “Existe una acumulación de factores, todos alineados en la misma dirección”, asegura el servicio de estudios de UBS, el banco de inversión suizo. “Desde un aumento de la demanda de energía mundial, hasta la renovada política de restricciones de cuotas productivas en la OPEP pasando por una escalada de las tensiones geopolíticas, sobre todo, hacia Irán, que llevan aparejadas una seria amenaza de sanciones económicas” al régimen de Teherán. En caso de que el barril sobrepase los 100 dólares, cosa que podría suceder, para mayor gloria de Arabia Saudí, a lo largo de este ejercicio, “las señales de una posible contracción del PIB americano serían inmediatas”, afirma el responsable de análisis de UBS, Arend Kapetyn, en una nota dirigida a sus inversores.


Aunque también se apreciará un impacto sobre la inflación. En EEUU y en los mercados emergentes, reacios, hasta ahora, a seguir los dictados de la Fed, para espolear sus tasas de crecimiento. Sin embargo, para los expertos de este banco, “hay que tomarse muy en serio” toda escalada más o menos brusca del precio del crudo porque “acarrea una serie de riesgos”. Conviene recordar que “cinco de las seis últimas recesiones en EEUU han venido precedidas de un escenario energético como el actual”, aclara Kapetyn. Y el repunte actual es, ni más ni menos, que la decimoprimera de mayor intensidad en los últimos 70 años, después de que el pasado 17 de mayo superara los 80 dólares.
Aditya Bhave, economista jefe de Merrill Lynch Bank of America, sitúa el instante en el que el barril rebasará los 100 dólares en la segunda mitad del próximo ejercicio. A no ser que se produzcan acontecimientos excepcionales, como el colapso de la economía de Venezuela.


9.- Burbujas inmobiliarias al acecho


El otro gran detonante del credit crunch de 2008, el estallido inflacionista de los mercados inmobiliarios -en países como EEUU, España o Reino Unido, entre otros- vuelve a vislumbrarse. Es cierto que más bien en determinadas capitales, pero lo suficientemente significativas como para que hayan contagiado a otras ciudades de sus territorios estatales. Londres, Ámsterdam, Vancouver, Toronto, Múnich y Hong-Kong son las ciudades con un mercado de la vivienda en estado de ebullición. Al igual que los países nórdicos europeos. El Índice Global inmobiliario de UBS denuncian el calentamiento excesivo en estas urbes. “La mayoría de las personas, sean asalariados o profesionales liberales, no pueden hacer esfuerzos para adquirir una vivienda en estos centros financieros, si no se benefician de una herencia o perciben alguna remuneración adicional del ámbito familiar”. Y los alquileres -aseguran- “continúan consumiendo gran parte de sus retribuciones salariales”.


Los gobiernos son los únicos agentes que pueden intervenir en la contención de precios, una estrategia que tilda de necesaria. Por ejemplo, impulsando subsidios para el acceso a la primera vivienda. Aunque hay otras recetas que puede ser también determinantes. Si bien, requieren de un equilibrio difícil de alcanzar. El informe defiende la imposición de una alta tributación sobre las propiedades de ciudades especialmente caras, lo que podría retraer la inversión en el sector de extranjeros. “Contribuiría a rebajar precios con celeridad, aunque sea a costa de los propietarios que quieran vender”, alerta.


Las burbujas, a menudo, no son identificadas como tales hasta que estallan, reconocen en UBS. Pero hay en la actualidad las seis ciudades citadas pueden catalogarse como de alto riesgo de sus mercados inmobiliarios. Todas con alzas de precios de compraventa que superan, al menos en un 10% anual, sus registros de 2007.


Otros territorios de especial carestía de la vivienda son los nórdicos europeos. “Si se nos pregunta cuál es el mayor riesgo latente de las economías escandinavas, diríamos que los mercados inmobiliarios”, dice Erik Bruce, economista en el banco Nordea, para quien “resulta normal, dado el bajo nivel de tipos de interés, la caída del paro y el optimismo empresarial en el futuro económico” en estos países.


El repunte supera el 70% en los mercados sueco y noruego. También desde 2007, año previo a la crisis. En Dinamarca es algo inferior, aunque supera el 50% y Copenhague ha duplicado precios respecto a 2012. Y pese a que, en Oslo, los ajustes financieros de familias y empresas han rebajado los precios en los últimos dos trimestres entre un 7% y un 8% en términos interanuales. En cambio, en Estocolmo, la demanda de adquisición de apartamentos sigue en cotas desconocidas en nueve años. Y el pulso inmobiliario en la capital sueca marca tendencia en el resto de grandes capitales escandinavas, aclaran en Nordea.


10.- La debilidad manifiesta en Europa y Japón


El FMI otorga a la zona del euro un modesto crecimiento del 2% este año, cuatro décimas por debajo de su previsión de finales de 2017 y dos menos que su predicción de primavera. Para Japón, el panorama es aún más tenue: un alza del 1% en 2018 y de nueve décimas el próximo ejercicio. Mark Wall, de Deutsche Bank cita tres grandes incertidumbres sobre el euro. La primera, los efectos de la guerra comercial de EEUU contra sus socios, en especial, contra Alemania, a la que culpa del deterioro de su déficit. La segunda, las alambicadas negociaciones sobre el Brexit. Y, en tercer lugar, el difícil futuro en Italia de la coalición entre los neofascistas de la Liga Norte y el complicado crisol ideológico del Movimiento Cinco Estrellas.

Además, Wall menciona la parálisis reformista que se resiste a armonizar los criterios monetarios y económicos del euro, que no lograron formalizarse en la última cumbre semestral, en junio pasado, por el rechazo de los contribuyentes netos a la ambiciosa agenda de transformaciones diseñada por la Comisión Europea y apoyada por la Francia de Emmanuel Macron.

Publicado enEconomía
Miércoles, 10 Octubre 2018 06:23

Calentamiento global para el premio Nobel

Calentamiento global para el premio Nobel

La humanidad está en el umbral de un fracaso de proporciones colosales en su intento por mantener el calentamiento global en un nivel moderado. Si se quiere evitar que el cambio de la temperatura mundial alcance una cota superior, lo que llevaría a un desastre de dimensiones cataclísmicas, se requiere que todas las economías del mundo apliquen medidas sin precedente para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Es la principal conclusión del informe especial del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) dado a conocer el pasado 6 de octubre. El IPCC es el brazo científico de Naciones Unidas sobre el tema del calentamiento global.

El informe especial del IPCC se concentra en los efectos de un calentamiento global de 1.5 grados centígrados sobre los niveles preindustriales. El Acuerdo de París lo considera un nivel moderado, muy por debajo de la meta de 2 grados que se considera objetivo alcanzable si todos los países cumplen sus promesas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Desgraciadamente, los datos para 2017 muestran que las emisiones han seguido aumentando.


En 2006 se publicó el informe Stern, en Inglaterra, sobre la economía del cambio climático. El análisis fue por encargo del Tesoro británico y fue bien recibido por la mayor parte de los expertos sobre cambio climático, pero no así entre los economistas del medio académico.


Una de las principales conclusiones del informe Stern era que se necesitaban inversiones cuantiosas para mitigar los futuros daños del calentamiento global.
En el futuro, el impacto negativo del calentamiento global podría alcanzar entre 5 y 20 por ciento del PIB. Por tanto, era importante aplicar medidas para reducir las emisiones de GEI, ya fuera mediante un impuesto sobre las toneladas de carbono emitidas o vía un (muy controvertido) mercado de cuotas transferibles o algún otro mecanismo que penalizara las emisiones de GEI.


El mensaje central era: es necesario incrementar los precios del carbono para reducir las emisiones de GEI.
La estimación de daños que hizo el informe Stern para los perjuicios en el futuro fue considerada por muchos economistas como una exageración que buscaba justificar el monto de las inversiones necesarias en la actualidad para mitigar los daños futuros. Así fundaba Stern su conclusión de que las emisiones de GEI debían reducirse drástica e inmediatamente.


Un día de noviembre en 2009, el economista William Nordhaus (de la universidad de Yale) escribió una nota a su colega Nicholas Stern, en Londres, autor del informe que lleva su nombre. En el mensaje, Nordhaus señalaba a Stern que su trabajo se había adelantado unos 50 años. Y no era un elogio. Nordhaus estaba decididamente en el bando de los académicos que criticaron la metodología y las principales resultados del informe Stern. Quizás dentro de 50 años, bromeaba Nordhaus, las conclusiones a las que llegaba Stern podrían justificarse, pero no ahora.


Ayer recibimos la noticia de que William Nordhaus ha recibido el premio Nobel por sus trabajos sobre la economía del cambio climático. Es irónico que casi el mismo día que se anunció este premio se hubiera dado a conocer el informe especial del IPCC. Para este economista, la principal falla del informe Stern era que al utilizar una tasa de descuento muy baja justificaba la necesidad de realizar grandes inversiones para reducir las emisiones y mitigar los efectos del cambio climático.


Un ejemplo permite aclarar por qué la tasa de descuento es el número más importante en la economía del cambio climático. Supongamos que se van a necesitar 100 millones para indemnizar a las generaciones futuras por los daños que estamos provocando con el cambio climático. Tendríamos que depositar cierta cantidad hoy en el banco para obtener esos 100 millones en unos 60 años. ¿Cuál es la suma de dinero que necesitamos poner hoy en el banco si quisiéramos obtener 100 millones dentro de 60 años? El valor presente de esos 100 millones con una tasa de descuento muy baja, digamos de uno por ciento, es de 55 millones, pero si la tasa es de 3 por ciento sólo necesitamos 17 millones, porque esa tasa de interés compuesto alta es lo que va a realizar el trabajo de obtener los 100 millones dentro de 60 años.


El informe Stern considera que la tasa de descuento debe ser de 1.4 por ciento, pero Nordhaus considera que debe ser más cercana a 3 o 4 por ciento, porque debe estar cerca de las tasas comerciales y de equilibrio de largo plazo. Aquí el flamante premio Nobel patina, porque las decisiones sobre inversiones de interés público relacionadas con el cambio climático no pueden equipararse a las de las inversiones privadas en el sistema financiero. En síntesis, para Nordhaus las inversiones que hoy se requieren para mitigar el daño futuro son modestas. Su conclusión va radicalmente en contra de lo que recomienda con un grito de emergencia el informe especial del IPCC.
Twitter: @anadaloficial

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Lingotes para llevar: ¿En qué consiste la nueva apuesta de Venezuela contra la crisis?

Después del lanzamiento del Petro, el país suramericano complementa su estrategia con un mecanismo novedoso que pretende fortalecer sus finanzas, frenar la inflación y recoger masa monetaria.

Tener un excedente en bolívares en Venezuela genera vértigo: El arco reflejo es gastarlos cuanto antes o cambiarlos por dólares ilegales antes que los consuma la hiperinflación.
La capacidad de ahorro en moneda local es casi nula en el país suramericano, que vive una de las crisis más profundas de las últimas dos décadas. El gobierno atribuye la coyuntura a una 'guerra económica' propiciada por factores externos como EE.UU. y alentada por los detractores internos de la Revolución Bolivariana. La oposición, mientras tanto, culpa al presidente Nicolás Maduro de un mal manejo de las finanzas, pero pide más sanciones para bloquear la capacidad de compra de alimentos y medicinas.

En medio de esa diatriba, los venezolanos padecen el aumento diario y galopante de los precios, además del deterioro trepidante de su poder adquisitivo. Sin embargo, la semana pasada el Ejecutivo nacional hizo una apuesta osada: el Petro-oro, un mecanismo que, en palabras del vicepresidente de la República, Tareck El Aissami, pretende "recuperar la estructura del ahorro en oro". Y no, no es una segunda criptomoneda.

 

 

Activo tangible


Son pequeños, rectangulares y áureos. Caben cómodamente en la abertura que se hace entre el dedo índice y pulgar; pesan desde 7,5 a 50 gramos y su presentación en sociedad fue, después de varios anuncios, el fin de semana pasado.


Esos pequeños 'lingotes' son el petro-oro. Su adquisición, explicó El Aissami, será posible en bolívares a través de las subastas Dicom (Sistema de Divisas de Tipo de Cambio Complementario) como una opción de ahorro. Para el economista Óscar Forero, la iniciativa es una buena noticia para las finanzas del país.

"El ahorro en oro siempre va a significar una importante inversión a futuro porque es un activo tangible que siempre ha sido apreciado por la humanidad".Óscar Forero, economista.

En la actualidad, explica Forero, los venezolanos tratan de resguardar sus ahorros en moneda extranjera, generalmente dólares, que adquieren en el mercado paralelo. El precio artificial de la divisa es marcado por portales web ilegales que la cotizan hasta diez veces por encima de la tasa oficial, una dinámica que tiene incidencia directa en la hiperinflación.


"El ahorro en oro —precisa el analista— siempre va a significar una importante inversión a futuro porque es un activo tangible que siempre ha sido apreciado por la humanidad". Pero según él, más allá de lo apetecible que pueda resultar a los eventuales compradores, el impacto de esa política monetaria apunta a tres objetivos superiores: desacelerar la inflación, tener una fuente de financiamiento y recoger masa monetaria.

Recoger la liquidez


Venezuela es el primer país latinoamericano que aparece en el ranking del Consejo Mundial del Oro, ocupa el puesto 25 con una reserva de 188,1 toneladas del metal precioso, que representan 74,7% del total de sus activos. Hace pocos meses, además, el Gobierno venezolano certificó que la nación posee la cuarta mina aurífera más grande del mundo.

No obstante, el gobierno nacional tienen un grave problema de liquidez. El proceso de hiperinflación empujado por el dólar paralelo, las sanciones económicas impuestas por EE.UU. y la Unión Europea, aunado a la lenta recuperación de los precios del petróleo (que generan 92% de las divisas que percibe el país), ha puesto una gran cantidad de billetes en la calle.


Datos del Banco Central de Venezuela (BCV) revelan que, entre 2016 y 2017, la cantidad de billetes en circulación se multiplicó 15 veces, al pasar de 463.868.925 a 7.024.473.537 en un año. Si bien en ese período entró en vigencia un nuevo cono monetario con una ampliación de tres ceros, esos mismos billetes perderán validez a partir del 4 de junio de este año cuando se emita una serie con tres ceros menos.

Pero en las calles de Venezuela, los billetes son un bien escaso. Los comercios ofrecen generalmente dos precios para el mismo producto: el más alto es para pagos con tarjeta de débito, y uno más bajo (que puede ser hasta la mitad del primero), si se cancela en efectivo. En cajeros automáticos el máximo de retiros es de 30.000 bolívares diarios y una carrera mínima en taxi está por el orden de los 350.000 bolívares.


El negocio en auge es vender los billetes para obtener hasta 200% más bolívares por transferencia. El gobierno nacional ha denunciado que buena parte del efectivo se va de contrabando hacia Colombia por la frontera, donde la moneda venezolana se deprecia aún más gracias a una resolución colombiana que le permite a las casas de cambio fijar un precio distinto al establecido por el Banco de la República.


Forero, que es habitante de la zona fronteriza, lo confirma: "Aquí es común que los venezolanos vayan a Cúcuta (Colombia) con sus bolívares y los cambien a pesos colombianos para poder tener ahorros". El petro-oro pretende hacer menos atractiva esa opción ofreciendo un respaldo en un metal precioso, acuñado por el BCV, que se pueda adquirir en Venezuela, directamente en moneda local.


La estrategia tiene un doble fin, según el economista, "dar paso al ahorro, recoger la liquidez en bolívares y así frenar la inflación, aunque el gobierno diga que el aumento de la masa monetaria no tiene incidencia en los precios".

Más financiamiento


Si bien el Ejecutivo ha anunciado que el petro-oro sólo podrá comprarse en bolívares, Forero cree que existe la posibilidad de que se amplíe la oferta al exterior para recaudar divisas, como ya ocurre con el petro, la criptomoneda venezolana respaldada en las reservas de petróleo.


"Venezuela necesita liquidez en divisas para inyectarlas en la economía nacional y satisfacer la demanda de bienes y servicios", apunta el analista, quien también aplaude el deseo del Ejecutivo de incrementar las reservas internacionales del país porque "eso le podría dar estabilidad al bolívar".

Hasta el 2 de mayo de este año, las reservas internacionales de Venezuela están por el orden de los 9.920 millones de dólares. La caída paulatina en el nivel de reservas es evidente a partir del fallecimiento del expresidente Hugo Chávez, cuando el país dejó de mantener un promedio anual de 30.000 millones de dólares: 21.481 (2013); 22.080 (2014); 16.370 (2015); 10.995 (2016) y 9.665 (2017).

La llegada de Maduro al poder fue sucedida por un historial de inéditas sanciones políticas, económicas y financieras por parte de EE.UU., que empezaron con una "lista negra" decretada por el expresidente norteamericano, Barack Obama, y se han radicalizado tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, quien el año pasado prohibió transar los bonos emitidos por el Gobierno venezolano y su estatal petrolera.

Esas medidas coercitivas han sido imitadas en menor escala por la Unión Europea, una situación que ha puesto en jaque a la economía venezolana porque le ha cerrado las vías para obtener financiamiento. La apuesta del gobierno para saltar el cerco ha sido el lanzamiento del petro, que ahora cuenta con esta nueva modalidad para atender el mercado interno y que, a juicio de Forero, es una respuesta adecuada para "reparar buena parte de los problemas que ha generado la crisis".

Lo malo y lo feo


Aunque el próximo lanzamiento del petro-oro ha sido considerado una buena noticia, los riesgos que puede acarrear su puesta en circulación están presentes. Para Forero, la principal tarea del gobierno es impedir que la corrupción arrope esa nueva política monetaria.

Precedentes como el desfalco de 20.000 millones dólares preferenciales del Estado a empresas fantasmas, así como las tramas de corrupción descubiertas por el Ministerio Público en Petróleos de Venezuela (Pdvsa) son una alerta temprana antes de que se implemente el nuevo mecanismo.

Al parecer, el gobierno también lo tiene claro. En las últimas semanas, la Fiscalía junto a organismos de inteligencia han aplicado la 'Operación Manos de Papel', destinada a desmantelar a las mafias detrás del contrabando de billetes en la frontera, desactivar las páginas ilegales que fijan la cotización del dólar paralelo y anular la incidencia de la banca privada en la devaluación artificial del bolívar. Los golpes son casi a diario y la razón es simple: en menos de un mes entrará en vigencia el nuevo cono, hay urgencia de bloquear grietas que permitan la fuga de efectivo y se requiere sanear el sistema financiero para la entrada del petro-oro.

No obstante, advierte Forero, hay otro peligro: "Si no se democratiza el acceso al petro-oro con un sistema de subastas más claro y coherente, pueden generarse procesos de polarización de la riqueza, como ya ha ocurrido con otros mecanismos en Venezuela". En otras palabras, que los que más tienen dinero en el país monopolicen la emisión.
La última salvedad que hace el economista es el riesgo de que la 'fiebre del oro' acelere la depredación ambiental. En el estado Bolívar, al sur de Venezuela, no sólo está una de las reservas auríferas más sólidas sino también el pulmón vegetal e hídrico del país, donde viven comunidades indígenas que actualmente ya padecen los estragos de la minería ilegal y el contrabando. Es allí, precisamente, donde se ha instalado el Arco Minero, el ambicioso y polémico proyecto de explotación del Estado que ha permitido el ingreso de unas 12,2 toneladas de oro a las arcas del BCV entre 2017 y lo que va de 2018, informó en marzo el ministro de Desarrollo Minero, Víctor Cano.

De acuerdo al histórico del BCV, las compras de internas de oro anuales para engrosar las reservas no habían pasado de 5,8 toneladas en las últimas dos décadas. La razón se puede especular con cierta facilidad: la mayor cantidad del mineral precioso que se produce en el país se escapaba vía contrabando.


Un ejemplo claro de eso son las Antillas Neerlandesas. En enero de este año el Gobierno venezolano ordenó el cierre de las vías aéreas y marítimas con las islas de Aruba, Curazao y Bonaire por 72 horas, por la presunta complicidad de las autoridades en el contrabando de extracción. La prueba más contundente es que Curazao exportó, entre 2010 y 2015, 2.300 millones de dólares en oro y no posee una sola mina. En ese mismo lapso, según las cifras del MIT, Venezuela vendió 1.770 millones de dólares de oro.

Forero estima que, anualmente, más de dos toneladas se fugan a destinos como Curazao, Panamá, Colombia y Arabia Saudita. Los retos de la economía venezolana no son menores, pero para el especialista, la clave está en reordenar el mercado. Si lo logra, el camino a la recuperación podría tener un primer escalón andado.

 

Publicado: 4 may 2018 15:20 GMT | Última actualización: 4 may 2018 15:21 GMT

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Paro cívico en Tunja contra el aumento del impuesto predial

El 25 de abril, a las 6 de la mañana, miles de pobladores de Tunja dieron inicio a un Paro Cívico en organización desde enero pasado. El motivo principal: protestar en contra del aumento desmesurado del impuesto predial. Con bloqueos de las principales vías de la ciudad, asi como movilizaciones en el centro de la misma, recibo en mano, dejaron en claro su rechazo a los incrementos autorizados, en algunos casos hasta en un 600 por ciento.

La inconformidad toma las calles de la ciudad de Tunja, capital del departameneto de Boyacá. Una inconformidad acumulada en los meses corridos del 2017. No es para menos. Con un espiritu alcabalero, la alcaldía de la ciudad contrató en el 2017 los servicios del Instituto Geográfico Agustín Codazzi –Igac– para que realizara el avalúo catastral, estudio a partir del cual se aprobó el impuesto predial para el 2018. El Acuerdo 030 del concejo municipal lo ratifica, y el malestar ciudadano no tardía en hacerse sentir, tanto por las tarifas impuestas como por la forma en que el concejo municipal aprobó el documento, pues “era un documento como de 700 páginas y lo presentan como un 10 o 12 de diciembre y lo aprueban un 31” declara Érika González, periodista local.


Y agrega, “El alcalde presentó la tarifa por cobrar de impuesto predial para 2018 amarrada al estatuto tributario. Siempre las administraciones anteriores hicieron eso muy aparte. Porque el estatuto contempla también lo fiscal, el aumento en la tarjeta de operación de los taxis, lo de cámara de comercio, lo de prebendas que se les dan a las empresas que llegan a la ciudad para el tema del impuesto, entre otras cosas. Esto significa que los concejales no se podían negar a aprobar el estatuto y, por ende, iban a aprobar el aumento de la tarifa y lo relacionado con el descuento que se le iba a dar a los contribuyentes”.
Pero hay otros motivos para el descontento y la protesta, entre ellos la destinación de los recursos para la renovación del centro histórico de la ciudad. La decisión del Alcalde de instalar baños subterráneos en plena Plaza de Bolívar ha sido motivo de rechazo y polémica, pues de ser llevado a cabo este proyecto “destruiría piedras que llevan allí más de 500 años”, declaró Gerónimo Molina, vicepresidente de la Junta de Acción Comunal de la Urbanización La Estancia del Roble.


Con estos insumos, el día 25 de abril inició la jornada de paro. Organizada en 12 puntos de concentración, y representada por el Comité unidos por Tunja, la ciudadanía concretó una reunión con el alcalde Pablo Emilio Cepeda Novoa para el día 26 de abril, al medio día. El propósito: exigir que se invalide el Acuerdo 030 y proponer la reducción del 60 por ciento del cobro por pronto pago, o la reducción de las tarifas a la mitad.


Los afectados


Julián Castañeda, promotor y vocero del Comité Unidos por Tunja, afirmó que “los estratos del uno al cinco en Tunja; todos han sido afectados con el cobro del impuesto predial, absolutamente todos. [...]. No podemos decir que el estrato uno, dos y tres han sido los más afectados, porque el cuatro y el cinco también, el sector comercio también ha sido afectado. Por ejemplo, el cobro a las casas oscila hasta los 25 millones de pesos. El sector hotelero de Tunja, ubicado más que todo en nuestro centro histórico, ha sido muy afectado; los ferreteros en la parte del centro también. La cuestión es masiva; inclusive los cobros efectuados en el sector del sur –que es el sector comercial de repuestos automotores– han sido exuberantes, subiendo hasta en un trescientos por ciento. Entonces, no es una cuestión de estratificación, sino una cuestión general que se está viviendo en Tunja”.


Ojos que no ven


Como ha sucedido con otras muchs protestas en el país, “la administración al principio desconoció el movimiento, dio parte de normalidad ayer a las nueve de la mañana, que estaba todo normal; cuando lógicamente no era cierto, eso se dijo a los medios de comunicación y la misma ciudadanía fue testigo que Tunja tuvo una parálisis tanto en el comercio como en el transporte, hubo más o menos doce bloqueos en todos los puntos álgidos de Tunja. Después ya vieron que la problemática seguía aumentando y la gente seguía movilizándose y se está masificando esperando la respuesta la negociación”, explicó a desdeabajo Julián Castañeda, quien agradeció a la fuerza pública por no haber impedido ninguna de las manifestaciones de inconformidad: “Quiero darle un parte a la policía, porque ha respetado la manifestación, ha respetado a la comunidad”.


El interrogante abierto por esta realidad, el mismo que está presente en todo el país es, ¿Tendrán derecho los pobladores de Tunja a conservar el ahorro que para muchos significa tener un apartamento, casa o negocio? El cierre de la negociación aún sin concluirse en horas de la tarde del 26 de abril dará la última palabra. 

 

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“En Colombia hoy en día se incentiva más el crédito que el fortalecimiento del ahorro”

 

En Inside LR, Oswaldo León, líder de la cooperativa Confiar, habló de los logros de la entidad y requerimientos del sector.

 

Una de las cooperativas con mayor fuerza en el oriente antioqueño es Confiar, que con el tiempo se ha enfocado en los créditos hipotecarios, pero no ha descuidado las microfinanzas y la libre inversión. Hoy en día la cartera de la entidad llegó $750.000 millones y hasta agosto lograron una colocación de más de $300.000 millones.

En Inside LR, el líder de la plataforma Oswaldo León Gómez, recordó que hoy el sistema financiero, no solo en Colombia sino en el mundo, no está priorizando el ahorro de las personas, sino que busca que cada vez se endeuden más, lo que pone en riesgo el crecimiento prematuro de las carteras vencidas.

 

¿Cómo describe la cultura de ahorro de los colombianos?
En Colombia y en el mundo se está incentivando más que el ahorro, el crédito. Todos los días llegan propuestas para que aumente la deuda, en el caso del consumo no se están dando a opciones de 46 meses, sino hasta 72 meses, y la ampliación del plazo quiere decir que las personas están cada vez más endeudadas así que es difícil ahorrar. Lo que finalmente ha faltado es una insistencia de cultura del ahorro y racionalidad.

 

¿Cuántos créditos desembolsaron en lo corrido del año y quiénes los solicitaron?
Estamos alcanzando al corte de agosto una colocación de más de $300.000 millones y aspiramos llegar a $450.000 millones en el año. Los deudores son personas, no solo asalariados, sino de estratos dos y tres; algunos que no pueden acceder al sistema financiero tradicional.

 

¿A cuánto asciende la cartera vencida y cuál ha sido el comportamiento de esta?
Tenemos una cartera que supera $750.000 millones, muy diversificada: vivienda 30%, consumo 45%, microcrédito 5% y el restante en comercial. La vencida en este momento es 3,5% del total; algo menos de $30.000 millones, una cifra manejable no solo en el monto, sino en el indicador de mora. Los pobres cuando tienen acceso al crédito, pagan y lo hacen bien, hay que acabar del mito de que las personas de menos ingresos no pueden estar en sistema financiero formal.

 

¿Con la desaceleración se ha visto reducción de la cartera?
El crecimiento está resentido, conocemos los datos del primer y segundo trimestre, las proyecciones dicen que no se va a lograr que el país crezca por encima de 2%, eso incide en muchos sectores y nuestros asociados no están exentos de esas situaciones. Hay que decir que paradójicamente la respuesta de los clientes es positiva en el comportamiento de la cartera.

 

¿La reducción de tasas de interés del Banco Central se ha visto en los tipos de ustedes?
Nuestro carácter es el de insistir en tasas diferenciales, nos destacamos con la tasa de tarjeta de crédito más baja por encima de muchos bancos, eso no se puede desconocer, pero también ha incidido la tasa de referencia del Banrep. En otros lados hay tasas de captación que aún no reflejan la tendencia. Lo mismo pasa con las tasas de crédito de consumo. Esperamos que en la medida que corra el tiempo sea necesario que sigan bajando para que incentive la colocación de créditos.

 

¿De los clientes, cuál es el sector que más créditos está solicitando?
Confiar tiene una característica, ha diversificado su cartera, hemos llegado al crédito hipotecario; atendiendo sectores de la población excluidos, en eso somos exitosos, clientes que no atiende el sistema tradicional los podemos recibir. Los sectores son aquellas compañías dedicadas a los servicios, es un país que está avanzando por ese lado. Ya no se ve tanto que se concentre como en Medellín al sector textil, sino a servicios, lo mismo pasa en Bogotá.

 

¿Cuántos afiliados tiene Confiar y cuál es la meta para este año y el próximo?
Somos una cooperativa financiera que podemos tener relación con asociados y con terceros. Tenemos asociados 160.000 personas en 48 agencias; 120.000 ahorradores y 10.000 personas vinculadas con el programa ‘Fomentamos’. Nuestra aspiración es terminar en 170.000 asociados y vínculos con ahorradores de 300.000 personas, esperamos que Confiar a través de su plataforma solidaria incluya al año 2020 con cerca de 500.000 personas.

 

¿Cree que faltan normativas para las cooperativas?
No creo que en el sector cooperativo necesitemos más tratamientos especiales, al contrario, lo que buscamos es que nos dejen entrar a más escenarios como a los privados en igualdad de condiciones.

 

¿Acaso dónde hay desigualdad?
Por ejemplo, Confiar necesita posibilidades de vincularse a ACH para transferencias interbancarias, hoy nuestras transacciones por internet se hacen a través del Banco de la República, el convencional de la banca no está permitido para nosotros. Nos siguen considerando menores de edad, hay límites en el redescuento y más temas. El Gobierno ha dicho que no tenemos capacidad de respuesta.

 

¿Quisieran ser banco?
Debemos mantenernos en lo que somos, no es lo mismo bancarizar que cooperativizar.

 

 

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Viernes, 04 Agosto 2017 05:32

Temer va por las jubilaciones

Temer va por las jubilaciones

Padilha, mano derecha del mandatario, dijo que el próximo objetivo es votar la reforma jubilatoria, rechazada por más del 70 por ciento de los brasileños. La agenda conservadora es repudiada por sindicatos y movimientos sociales.

 

Tras lograr bloquear una denuncia de corrupción en su contra por supuestos sobornos, el presidente de Brasil Michel Temer, se concentrará en la aprobación de una impopular reforma de la ley de jubilaciones que no convence al mismo Congreso que el miércoles negó que sea enjuiciado.


“La próxima batalla será la reforma del régimen de jubilaciones”, dijo ayer el ministro de la Presidencia, Eliseu Padilha, considerado como la mano derecha de Temer, un día después de que la Cámara de Diputados le negó a la Corte Suprema la autorización necesaria para sentar al mandatario en el banquillo de los acusados. Si los diputados hubieran avalado la denuncia por corrupción que presentó la Fiscalía, Temer habría sido suspendido durante los 180 días que duraría el juicio y destituido si fuera hallado culpable.


Padilha dijo a periodistas que los 263 votos que rechazaron la denuncia contra Temer, frente a los 227 que se inclinaron en favor de procesar al mandatario, fueron una demostración de fuerza del gobierno y también de apoyo a sus políticas. De hecho, y aunque algunos diputados de la base oficialista se pronunciaron a favor de dar curso a la denuncia contra Temer, muchos de ellos aclararon al votar que, si bien avalaban una investigación al presidente, eso no suponía un rechazo a sus reformas.


El diario económico Valor informó que el gobierno de Temer destinó 13 mil millones de reales (unos cuatro mil millones de dólares) a su campaña para obtener la victoria en el Congreso, con enmiendas parlamentarias y perdón de deudas al sector agroexportador, algo reclamado por el poderoso bloque ruralista de la Cámara Baja. Padilha adelantó ayer que para hacer frente al déficit fiscal proyectado para este año (de 139 mil millones de reales, unos 44 mil millones de dólares) el objetivo es votar la reforma del sistema jubilatorio, rechazada según las encuestas por más del 70 por ciento de la población. “La cuentas públicas no pueden caer en el descontrol absoluto. Tenemos que retomar y concluir la reforma previsional”, dijo Padilha. Dicha ley plantea elevar la edad jubilatoria a 65 años para mujeres y hombres.


Temer asumió la Presidencia en mayo del año pasado, cuando comenzó el juicio político que condujo a la destitución de Dilma Rousseff por irregulares fiscales, e impuso una conservadora agenda que fue resistida por sindicatos, movimientos sociales y una izquierda que está de capa caída desde que fue desalojada del poder.


Las principales reformas ya aprobadas reducen a mínimos el gasto público durante las próximas dos décadas y flexibilizan las leyes laborales, pero según el gobierno es necesario complementarlas con un proyecto que propone endurecer el acceso al sistema de jubilación, a fin de recuperar el equilibrio fiscal perdido.


La votación de este miércoles, si bien impidió que Temer vaya a juicio, dejó algunas dudas en el gobierno, ya que los 263 votos que respaldaron al mandatario son insuficientes para aprobar la reforma de las jubilaciones, que requerirá el apoyo de 308 diputados.


El mayor obstáculo político de esa reforma es su impopularidad, un factor que preocupa a muchos legisladores sobre todo de cara a las elecciones parlamentarias que serán celebradas el año próximo junto con las presidenciales. Según Padilha, aunque el Ejecutivo tiene prisa con ese asunto, la primera prioridad será reagrupar a la base parlamentaria una vez pasada la página de la denuncia que amenazaba a Temer. El frente de mayor conflicto parece estar en el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que integra el arco oficialista, cuenta con cuatro de los 28 ministros del gobierno y representa la cuarta minoría en la Cámara baja, con 47 diputados. Sin embargo, de esos legisladores, 22 votaron por rechazar la denuncia contra Temer, 21 la respaldaron y cuatro no asistieron a la sesión del miércoles.


Algunos de los partidos de menor peso que integran la coalición gobernante insinuaron que Temer debería darle un mayor espacio en el poder a aquellas formaciones que fueron realmente fieles. Uno de ellos es el Partido Social Democrático (PSD), que ocupa un ministerio pero ahora aspira a desplazar al PMDB al menos de otro, a cambio del pleno apoyo dado a Temer por sus 37 diputados. Otra formación que presentó sus credenciales para ampliar sus espacios en el gobierno es el partido Demócratas (DEM), que como el PSD también ocupa sólo un ministerio y fue fundamental para el rechazo a la denuncia por corrupción contra el mandatario. La principal figura del DEM es Rodrigo Maia, jefe de la Cámara baja y quien abiertamente articuló fuerzas en favor de Temer, pese a que habría pasado a ocupar la Presidencia si el mandatario hubiera sido suspendido para responder a un juicio penal.


La expectativa, ahora, es que Janot presente una segunda denuncia por el mismo caso, pero por los delitos de lavado de dinero, según dijo el propio Maia. “Muchos de los asesores de Temer me han tratado muy mal”, se quejó Maia luego de haber sido calificado hace dos semanas de conspirador. El titular de Diputados ganó mayor vuelo después de la sesión que preservó a Temer y se puso a disposición para trabajar por una nueva mayoría para aprobar las medidas económicas.

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Las migrantes colombianas son las que más remesas envían a su país

El 51% de los 4.635 millones de dólares que se ingresaron en 2015 provienen de las mujeres


Los colombianos tienen una deuda pendiente con sus mujeres migrantes. Al menos así lo han señalado algunos congresistas que han llevado a debate político el tema de equidad de género, en el que la situación de las colombianas que han tenido que dejar el país ha sido analizada. Según un informe expuesto por la congresista que representa a los colombianos en el exterior, Ana Paola Agudelo, en el 2015 los colombianos que viven afuera ingresaron al país 4.635 millones de dólares. Una suma, según sus cálculos, superior a la recaudada por exportaciones de petróleo. Más de la mitad, el 51%, corresponde a los ingresos de las mujeres. “Los colombianos en el exterior están supliendo la caída del precio del petróleo en el país, son los que más están aportando y dinamizando a la economía, tenemos una gran deuda con ellos”, ha dicho. En el primer mes de este año, según datos del Banco de la República, Colombia recibió una suma por remesas que alcanzó los 347 millones de dólares.


Agudelo advierte que más de la mitad de las resemas que se reciben en el país llegan de las mujeres migrantes, que trabajan en la mayoría de los casos en labores domésticas y de cuidado de adultos y niños. La congresista asegura que el 64% de esos recursos son destinados a la financiación de estudios de su núcleo familiar y denuncia que además de ser las principales proveedoras en sus hogares en Colombia, están expuestas a ser discriminadas por su condición de mujeres y migrantes. “Afrontan amenazas como la trata de personas, la permanente asociación al narcotráfico y la prostitución, y las malas remuneraciones en razón de las labores de cuidado que desempeñan en el exterior”, ha señalado. Con más de 2.000 millones de dólares, Estados Unidos es el país desde donde más enviaron dinero en el 2015, seguido por España con 863 millones de dólares.


Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, la causa más frecuente de migración es la búsqueda de oportunidades laborales. El origen de los migrantes corresponde en su mayoría a Bogotá (18.27%), Antioquia (13.79%), Valle del Cauca (10,16%), Cundinamarca (5.56%), Santander (4,72%) y Atlántico (4,47%). Y de los más de cuatro millones de migrantes, la mayoría se ubican en Estados Unidos , España y Ecuador. En este último país las mujeres representan el 52,8% de la población colombiana que reside allí, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que también señala que entre los factores de más vulnerabilidad en el exterior para las mujeres está su pertenencia étnica a grupos indígenas o afrocolombianos, estar en el grupo de edad de los 18 a los 24 años y ubicarse en el rango de población con falta de oportunidades laborales y educativas.


En el debate se destacó la tendencia que confirma la feminización de la migración, al señalar que el número de mujeres sobrepasa a la población masculina. En España, por ejemplo, el 55% de los migrantes colombianos pertenecen al género femenino.


Por la equidad de género


El debate sobre equidad de género, promovido por la congresista Clara Rojas, no solo fue el escenario para hablar de la migración y de la falta de apoyo que reciben las colombianas que viven lejos de su país. También las congresistas señalaron con preocupación, la falta de políticas de género y la necesidad de repensar la institucionalidad para atender las necesidades de las mujeres. “Hoy en día enfrentan dramas muy sensibles como el embarazo adolescente, la dificultad para acceder al sistema de salud, a la pensión y a un buen empleo. En nuestro país la institucionalidad no sirve para enfrentar ese enorme desafío”, aseguró Rojas.


Su queja se sumó a la de la representante Agudelo, quien reitera que los colombianos en el exterior no reciben la atención que demandan del Estado. “Debemos lograr que se realice una mesa de trabajo con la Consejería Presidencial para la Mujer de la mano de Organizaciones Internacionales, para introducir el tema de la mujer migrante en la agenda política”, señaló. Agregó que el año pasado Colombia además de las remesas, recibió una suma superior a los 31 millones de dólares por cuenta de los trámites realizados por colombianos fuera del país.

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Miércoles, 04 Noviembre 2015 06:57

Historias sobre la tasa de interés

Historias sobre la tasa de interés

La crisis financiera que arrancó en 2007 llevó a los bancos centrales de las principales economías a fijar tasas de interés cercanas a cero por ciento. Pero lo cierto es que las tasas reales de interés (tasas nominales menos la inflación) habían mantenido una tendencia a la baja durante los últimos veinte años en los países industrializados y alcanzaron niveles históricamente bajos en el período que precedió a la crisis. Por ejemplo, en Estados Unidos la tasa de interés para bonos del Tesoro a diez años pasó de su pico histórico de 15 por ciento en 1980 a 2 por ciento en lo que va de 2015.


Es evidente que el debate sobre la evolución de la tasa de interés está marcando la teoría económica que uno adopte. En otras palabras, los anteojos que se utilicen pueden afinar la visión o distorsionar por completo la imagen.


No pasa un día sin que los principales protagonistas de la política monetaria hagan referencia a la tasa de interés de equilibrio. La actual directora de la Reserva Federal, Janet Yellen, y su predecesor Ben Bernanke, utilizan el término con gran facilidad. Otros economistas que tienen gran influencia en la opinión y en la política económica, como Larry Summers o Paul Krugman, también hablan repetidamente de la tasa de interés de equilibrio o de largo plazo.


Pero ¿qué quieren decir estos personajes cuando hablan de la tasa de interés de equilibrio? Ben Bernanke, por ejemplo, en sus blogs sobre política monetaria señala que la tasa de interés de equilibrio es aquella tasa de interés real (descontando inflación) que es consistente con una situación de pleno empleo de los recursos (trabajo y capital). Para Summers y Krugman, la tasa de interés real de equilibrio es aquella que permite establecer un equilibrio entre la demanda y la oferta de ahorro. Es decir, tanto Bernanke como Summers y Krugman (BSK) piensan que la tasa de interés es una variable que se determina en un peculiar mercado en el que se encuentran ahorradores e inversionistas: es el mercado de fondos prestables. La tasa de interés de equilibrio permite compatibilizar la oferta y la demanda de fondos prestables.


BSK piensan que existe en la economía mundial (desde la década de los años noventa) un exceso de oferta de ahorro. Para ellos eso provocó la caída en la tasa de interés y contribuyó a generar la crisis financiera. Si bien Bernanke cree que la oferta excedente de ahorro se debe a que los países emergentes (y China) ahorran demasiado, Summers piensa que lo que ha sucedido es que la demanda de ahorro (por parte de los inversionistas) ha sido deficiente. En ambos casos (aumento de oferta de ahorro o caída en la demanda de ahorro) se produciría una caída en la tasa de interés (que no es otra cosa, en esta visión del mercado de fondos prestables que el precio del ahorro). Para el trío BSK el marco analítico descansa en la misma idea; el mercado en el largo plazo tendería a una tasa de interés real de equilibrio. Por cierto, en ese contexto lo único que tiene que hacer el banco central es adecuar su tasa de referencia a dicha tasa de interés de equilibrio.


Como tantos conceptos de la teoría económica, esta idea de que la tasa de interés es un precio que se determina en el mercado de fondos prestables (o ahorro) descansa en otra fábula. Se trata de la noción de tasa de interés natural que encontramos en la obra del economista sueco Knut Wicksell (1851-1926): la tasa de interés real de equilibrio (o tasa natural) es aquella en la que la economía se encuentra en equilibrio: ni está en deflación ni en inflación. Claro, el problema es que esa tasa de equilibrio ni siquiera puede ser objeto de una estimación porque no existe. O como dice Marx en el Tomo III de El Capital, no hay tal cosa como una tasa natural de interés.


BSK utilizan un modelo teórico nuevo keynesiano que supone que el desempleo involuntario proviene de rigideces en los precios. Esa es una idea que Keynes se encargó de criticar, pero, como dice Montier, los economistas del templo se dividen en dos clases. Una distorsiona la principal idea de Keynes de que el desempleo se genera por deficiencias en la demanda agregada y puede producirse aun cuando todos los mercados tengan precios flexibles. La otra clase (la de los nuevos clásicos) simplemente niega la posibilidad del desempleo.


Es importante examinar las fuerzas que pueden explicar la reducción en las tasas de interés de referencia en el modelo de acumulación de capital bajo la globalización neoliberal. Por el lado de la economía real, es posible que estemos afrontando un bache de largo aliento en materia de innovaciones básicas, es decir, aquellos cambios técnicos que abren nuevos espacios a la rentabilidad del capital. Por el lado de la economía financiera, otra de esas fuerzas podría estar relacionada directamente con la expansión del capital financiero. Aquí vale la pena señalar que la tasa de interés no es un precio, es una variable ligada a la distribución del ingreso.


Twitter: @anadaloficial

 

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Instan BID, BM y OCDE a pronta reforma en pensiones

Sin reformas, entre 63 y 83 millones de personas carecerán de pensión, aseveró el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, al difundir un informe sobre el panorama regional de las pensiones elaborado junto con el Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El presidente del BID calificó el manejo de las pensiones como el desafío principal para construir un sistema de protección social a largo plazo.


Esos tres organismos multilaterales exhortaron a los gobiernos latinoamericanos a abordar cuanto antes reformas en el manejo de las pensiones para evitar la pobreza en la tercera edad, en un continente en el que la población adulta es cada vez mayor.
Moreno subrayó la urgencia de las reformas, ya que la porción de latinoamericanos mayores de 65 años pasará en 30 años del actual 7 por ciento a casi 20 por ciento. El panorama se agrava debido a que sólo 45 por ciento de los trabajadores aportan recursos a un plan de retiro.


Sin reformas, entre 63 y 83 millones de personas carecerán de pensión, advirtió Moreno, y añadió que en este momento estamos disfrutando de un bono demográfico que no podemos desaprovechar.


El mexicano José Ángel Gurría, presidente de la OCDE, señaló que América Latina tiene ocho personas en edad productiva por cada pensionista, pero la tasa disminuirá a 2.5 en 2050.


Gurría atribuyó la tendencia al elevado número de trabajadores en el sector informal que no hacen aportes. Los gobiernos necesitan impulsar las oportunidades de empleo en el sector formal, particularmente para las mujeres, a fin de que más personas puedan beneficiarse de una pensión digna, indicó.


El documento identificó la emergencia en varios países de las pensiones llamadas no contributivas –aportadas directamente por los Estados y no por empleados ni patronos– que han contribuido a disminuir la pobreza, pero advirtió que su sustentabilidad a largo plazo supondrá un reto fiscal a medida que la población envejezca y haya más solicitantes.


El informe, que incluye un análisis comparativo por país, concluyó que el gasto regional promedio en pensiones equivale a 3 por ciento del producto interno bruto, y que la expectativa de vida promedio en la región para los mayores de 65 años es de 19 años para los hombres y 16 para las mujeres.


Moreno y Gurría coincidieron en que las inversiones en los sistemas y las reformas en los marcos institucionales son el primer paso que deben abordar los gobiernos para lograr sistemas de pensiones de mayor cobertura y sostenibilidad.

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"América Latina debió ahorrar más en la época de bonanza"

El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica un crecimiento del 1,3% para América Latina en 2015, casi como en 2014. El director del organismo para la región, Alejandro Werner (Buenos Aires; 1967), desgrana el escenario de presente y futuro.
Pregunta. ¿Cuál es el estado de salud de la región?


Respuesta. El 1,3% de crecimiento es bastante bajo. Veníamos de niveles del 4%. Es el reflejo del ajuste en América del Sur a la caída del precio de los commodities, los minerales y productos agropecuarios, después de un periodo de crecimiento sostenido; del efecto negativo de la caída del petróleo; y del fin del impulso de las reformas que se hicieron en los noventa. Ese impulso no se ha sostenido y su efecto se agota.


P. ¿Cómo convive América Latina entre EE UU y Europa?


R. El crecimiento de EE UU va a traer beneficios a las economías más vinculadas a ellos: México, Centroamérica, Caribe. Hay una rotación geográfica: menor crecimiento en Sudamérica y mayor en Centroamérica. La apreciación del dólar está provocando un movimiento hacia la debilidad de las monedas en América Latina. La situación en Europa afecta menos porque los vínculos comerciales son primero con el mundo de las materias primas, luego con EE UU y luego con Europa. Y además, vemos en 2015 más crecimiento europeo que en 2014.


P. ¿Cómo se fortaleció Latinoamérica en los años de bonanza?


R. Aprovecharon para bajar la deuda, fortalecer la capitalización del sistema financiero, mejorar la situación de las familias y avanzar en temas sociales. América Latina llega más fuerte al final de este proceso. Ahora bien, hubo oportunidades que no se maximizaron. América Latina debió ahorrar más de esta bonanza que ahora se ve que es más transitoria de lo que se creyó. El impulso a la infraestructura se debió haber dado antes, y en educación y salud el enfoque de calidad se debió dar al mismo tiempo que el enfoque de cobertura. La región está mejor posicionada que en otras épocas para hacer frente a la crisis. El boom de los commodities se aprovechó mejor que en el pasado, pero no tan bien como podía haberse hecho.


P. ¿Venezuela es un ejemplo de lo que se hizo mal?


R. Es un ejemplo de la dependencia del petróleo. Lo que en inglés llaman resource curse, la maldición de la abundancia de los recursos primarios. Esta riqueza llevó a abandonar otros sectores de la economía, y cuando se ha caído esa fuente de ingresos, no hay otros motores de crecimiento. Venezuela ya venía con un crecimiento negativo, con escasez, y para una economía que exporta el 30% de su producto en petróleo, el choque es muy grande. Anticipamos una caída del 7%.


P. ¿Y Brasil?


R. Ha tenido que poner en marcha un programa financiero y fiscal muy fuerte para estabilizar la inflación y restablecer la confianza en las variables macroeconómicas. El reto es que esto afecte lo menos posible a los programas sociales, y enfocarse en la calidad.


P. ¿Qué ventajas e inconvenientes tienen los fuertes vínculos de América Latina con China, puede haber una excesiva dependencia de sus inversiones?


R. Más que dependencia financiera, yo hablaría de introducción de un nuevo actor. Tener un nuevo socio en la región debería ser bueno, es un nuevo jugador, hay más diversificación. Pero es un jugador que responde de manera diferente y la manera en que puede reaccionar a los choques internos o externos es incierta. Ese es el riesgo adicional. América Latina debe entender mejor a China para maximizar esa oportunidad. Aunque China no responde a los patrones tradicionales de EE UU y Europa.


P. ¿Por qué es diferente?


R. Porque tiene un ciclo económico que no está correlacionado con Europa y EE UU. Los inversionistas atraviesan por situaciones diferentes. Si uno está en crisis, China no tiene por qué estarlo. Y está más influido por decisiones de política económica de medio plazo, y donde la actividad privada y la pública actúan de manera más conjunta. Son inversiones más estables, que no reaccionan a choques a corto plazo; pero si se van, van a tardar más en regresar. Si las inversiones de China sirven para diversificar la financiación de los países, como un jugador más, y se usa su conocimiento tecnológico, es una buena oportunidad. Si China reemplaza a las inversiones que se van, como un financiador de última instancia, sube la dependencia. China es un salvavidas que probablemente no será un salvavidas permanente.


P. ¿Es posible una moneda única latinoamericana?


R. En este momento, eso es una situación totalmente utópica. América Latina es mucho más heterogénea de lo que era Europa hace décadas. Y no hay factores políticos que lleven a la necesidad de una integración para evitar conflictos mayores. En América Latina se han dado acuerdos que han favorecido la integración de pequeños bloques. La experiencia europea muestra que es muy prematuro buscar una integración monetaria cuando la integración económica no existe. Ahí debe estar el foco, sobre todo en la parte comercial

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