Martes, 06 Agosto 2013 06:47

Los fantásticos millones de egipcios

Los fantásticos millones de egipcios

¿Por qué la crisis egipcia parece tan simple a nuestros lideres políticos y sin embargo tan complicada cuando uno en verdad se aparece en El Cairo? Empecemos por la prensa egipcia. Florecientes después de la revolución de 2011, los medios egipcios cayeron en la uniformidad en el momento en que el general Abdel Fata al Sisi y sus muchachos sacaron del poder al presidente Mohamed Mursi, el 3 de julio. De hecho, después del golpe militar, todos los reporteros y presentadores de un popular grupo de televisión –por cuyas frecuencias hablé de cuando en cuando en la era posterior a Mubarak– aparecieron alabando al nuevo régimen. Y lo más curioso es que ¡todos portaban uniforme militar!

 

Desde luego, hubo que crear fantasías. La primera no fue la naturaleza pérfida, antidemocrática y terrorista de la Hermandad Musulmana: esa idea había sido promovida por lo menos desde una semana antes del golpe. No: fue el contador de manifestantes con que se alimentaron los sueños del mundo. Había “millones” en las calles exigiendo derrocar a Mursi. Esos millones eran esenciales para la fantasía suprema: que el general al Sisi sólo obedecía la voluntad del pueblo. Pero entonces Tony Blair –cuya precisión sobre las armas de destrucción masiva de los iraquíes es bien conocida– nos dijo que había ¡“17 millones de egipcios en las calles”! Eso sí que merecía signos de admiración.

 

Luego el Departamento de Estado nos informó que eran 22 millones en las calles de Egipto. Y apenas hace tres días, el índice democrático nos informó que 30 millones tomaron parte en las manifestaciones contra Mursi, contra sólo un millón de partidarios de Mursi en las calles.

 

Increíble en verdad. La población de Egipto es de unos 89 millones. Quitando a los bebés, niños y pensionados de edad avanzada, esto sugiere que más de la mitad de la población activa se manifestó contra Mursi. Sin embargo, a diferencia de 2011, el país seguía funcionando. Entonces. ¿quién, durante lo que la Unión de Escritores Egipcios llama ahora “la más grande manifestación política en la historia”, manejaba los trenes y autobuses, el metro de El Cairo, operaba los aeropuertos, formaba las filas de la policía y el ejército, hacía funcionar las fábricas, los hoteles y el canal de Suez?

 

Al Jazeera, gracias al cielo, trajo un experto estadunidense en multitudes para demostrar que esas cifras surgían de un mundo de ensueño al que ambos bandos estaban suscritos y que físicamente no podía existir. Alrededor de la plaza Tahrir era imposible reunir más de un millón y medio de personas. En Ciudad Naser –punto de reunión de manifestantes pro Mursi– cabían mucho menos. Pero los cimientos estaban echados.

 

Así pues, la semana pasada el secretario de Estado John Kerry fue capaz de decirnos que la intervención de los militares egipcios fue a petición de “millones y millones de personas, todas las cuales temían un descenso hacia el caos, hacia la violencia. Y los militares, a nuestro juicio, no tomaron el gobierno de su país en su poder. Existe un gobierno civil. Estaban, de hecho (sic), restaurando la democracia”.


Lo que Kerry no mencionó fue que el general Al Sisi escogió el gobierno “civil”, volvió a designarse ministro de defensa, luego se nombró viceprimer ministro del gobierno “civil”, y se mantuvo como comandante del ejército. Y que el general jamás fue electo al cargo. Pero no hay problema: fue ungido por esos “millones y millones” de personas.

 

¿Y qué fue lo que sí dijo el vocero militar cuando le preguntaron cómo reaccionaría el mundo al “uso excesivo de la fuerza” que produjo la muerte de 50 manifestantes de la Hermandad Musulmana el 8 de julio? Sin reservas, contestó: “¿Cuál fuerza excesiva? Excesivo hubiera sido que matáramos a 300”. Eso habla por sí mismo. Pero cuando se está entre 17 millones, 22 millones, 30 millones, “millones y millones”, ¿qué más da?

 

Ahora, el Departamento de Habla Franca. Déjenme citar al mejor comentarista sobre Medio Oriente, Alain Gresh, cuyo trabajo en Le Monde Diplomatique es –o debería ser– lectura esencial para todos los políticos, generales, oficiales de “inteligencia”, torturadores y todo árabe en la región. La Hermandad Musulmana, escribe este mes, demostró ser “fundamentalmente incapaz de adaptarse al acuerdo político pluralista, de salir de su cultura de clandestinidad, de transformarse en partido político, de hacer alianzas. Cierto, creó el Partido Libertad y Justicia (PLJ), pero éste estuvo por completo bajo control de la Hermandad”.

 

¿Y cuál fue el verdadero papel de al Sisi en todo esto? Nos dio una pista interesante en su tristemente llamado del 25 de julio a los egipcios a autorizar al ejército a “confrontar la violencia y el terrorismo”. Antes del derrocamiento dijo a dos dirigentes de la Hermandad que la situación era “peligrosa”, y que había que emprender de inmediato pláticas de reconciliación. Los dos líderes, dijo al Sisi, respondieron que “grupos armados” resolverían cualquier problema que se presentara.

 

El general se indignó. Dijo que dio a Mursi una semana, hasta el 30 de junio, para tratar de poner fin a la crisis. El 3 de julio envió al primer ministro de Mursi, Hisham Qandil, y a otros dos, “para convencer al ex presidente de convocar a un referendo sobre su permanencia en el poder. Su respuesta fue 'no'”. Al Sisi dijo a Mursi que “el orgullo político dicta que si el pueblo lo rechaza, uno debe dejar el poder o convocar a un referendo para restablecer la confianza. Algunas personas sólo quieren gobernar el país o destruirlo”.

 

Por supuesto, no podemos oír el punto de vista de Mursi. Ha sido silenciado en público.

 

Gracias a Dios por el ejército egipcio. Y por todos esos millones.

 

 The Independent

Traducción: Jorge Anaya

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Miércoles, 17 Julio 2013 06:21

Al límite de la locura

Al límite de la locura

Durante los 16 años que Joe Simpson –nombre ficticio- estuvo recluido en una unidad de aislamiento de Pelican Bay State Prison, el único ser vivo con el que tuvo contacto era una rana. Joe había encontrado al animal en el pequeño patio de ejercicios que se le permitía usar de vez en cuando y, durante meses, estuvo recogiendo bichos para alimentarla. Pero cuando decidió declararse en huelga de hambre para protestar por sus condiciones de reclusión, los guardias se llevaron a la rana.


 
Esta historia que suena a ficción, a la dureza metálica de las cárceles, es real y la cuenta Amnistía Internacional, la organización de defensa de los derechos humanos que lleva muchos años denunciando “la terrible situación de los presos de California sometidos a aislamiento”.


 
Joe está entre los 25.000 presos que, según cálculos de Amnistía, permanecen recluidos en centros de aislamiento de máxima seguridad en al menos 44 estados del país y en el sistema penitenciario federal.


 
De ellos, más de 3000 se encuentran en California, soportando condiciones de reclusión, calificadas de “estremecedoras” por la organización. Ningún otro estado del país mantiene periodos de confinamiento tan prolongados que pueden extenderse hasta más de 20 años.


 
Son precisamente los presos de una de las cárceles más duras de California, los de Pelican Bay, en la frontera con Oregón, los que el 8 de junio iniciaban una huelga de hambre para protestar por su situación. Una revuelta masiva que durante, los primeros días fue seguida por 30.000 presos de todo el estado y que en estos momentos, según fuentes del Departamento de Prisiones y Rehabilitación de California, suma 2.500.


 
Expertos de Amnistía Internacional que han visitado Pelican Bay, aseguran que los presos permanecen hasta 22 horas y media al día encerrados en celdas de dimensiones inferiores a ocho metros cuadrados, sin ventanas y con escaso acceso a la luz natural y al aire fresco.


 
Durante una hora y media se les permite hacer ejercicio en un patio de hormigón vacío, con muros de siete metros de altura y sólo una franja de cielo visible a través de un techo de plástico.


 
Los programas de rehabilitación no existen, no hay actividades de grupo y el contacto humano está muy restringido. El único vínculo que la mayoría mantiene con el exterior es a través de cartas. Algunos internos llevan más de diez años sin recibir visitas de los familiares, y cuando las tienen es a través de una pantalla de cristal.


 
Urge reformar las cárceles


 
Según Amnistía Internacional, “es urgente llevar a cabo una gran reforma que ponga fin a los módulos inhumanos de las prisiones de máxima seguridad”.


 
“El Departamento de Prisiones y Rehabilitación de California no ha realizado las reformas prometidas hace un año. Dijeron que iban a facilitar a los presos la salida del aislamiento, pero sólo se ha sacado de los módulos a unos pocos, y la mayoría de los casos ni tan siquiera se han revisado aún”, explica Ángela Wright, experta de Amnistía Internacional en las prisiones de máxima seguridad.


 
“Más que mejorar, en realidad las condiciones han empeorado considerablemente. Ahora también los guardias hacen controles de celda cada 30 minutos, incluso por la noche. Estos presos están ya recluidos en condiciones atroces e inhumanas, y los nuevos controles nocturnos parecen una medida punitiva que podría dar lugar a privación grave del sueño”, denuncia Wright.


 
Según la ONU, “la reclusión en régimen de aislamiento, incluso durante un periodo limitado de quince días , puede causar graves daños psicológicos. Los Estados deben aislar a los presos sólo en circunstancias excepcionales y durante el menor tiempo posible”.


 
Hace dos años hubo una huelga de presos, iniciada también en Pelican Bay y que se extendió a prisiones de todo el estado. La protesta duró 20 días y fue seguida por 6000 presos. Las reivindicaciones eran las mismas que en esta ocasión, fundamentalmente poner un límite de cinco años a los confinamientos en solitario y mejorar las condiciones en las que están los presos (ropa, comida, llamadas telefónicas y programas de rehabilitación y educación).


 
“En noviembre de 2012, el Departamento de Prisiones y Rehabilitación de California hizo cambios en los criterios utilizados para asignar a los reclusos a los módulos y estableció un “programa gradual” de reincorporación para permitir a los presos ganarse la salida del asilamiento. Sin embargo, incluso una vez autorizados los presos a iniciar el programa, continúan recluidos en régimen de aislamiento físico y social durante al menos los dos primeros años.La mayoría de los reclusos de los módulos de aislamiento ni siquiera han sido admitidos aún en el “programa gradual” de reincorporación”, señala Amnistía Internacional.


 
Cárceles como la de Pelican Bay se construyeron en la década de 1980 durante un brusco aumento de la población penitenciaria en Estados Unidos, y con California en la vanguardia de las iniciativas para endurecer las penas.


 
El argumento de las autoridades para justificar su construcción era que el aislamiento de los presos más peligrosos permitiría mantener en condiciones más seguras al resto de la población penitenciaria. Sin embargo, la realidad es, según Amnistía Internacional, que “muchos internos que terminan en estas unidades tienen alguna enfermedad mental o problemas de comportamiento y en ocasiones se les encierra por reiteradas infracciones del reglamento leves y conducta conflictiva”.


 
Los efectos a largo plazo sobre la salud física y mental son devastadores. En muchos casos, acaban en suicidio. El 42% de los suicidios cometidos en cárceles de California entre el 2006 y 2010 se cometieron en unidades especiales de seguridad, según datos oficiales.


 
Violación de los derechos humanos


 
El Center for Constitutional Rights (Centro para los Derechos Constitucionales), al igual que Amnistía Internacional y los obispos católicos de California, ha mostrado su apoyo a la huelga de hambre de los presos, al mismo tiempo que urge al Departamento de Prisiones de California “a considerar las reivindicaciones de los reclusos y terminar con la tortura y el castigo extremo que supone el confinamiento por tiempo indefinido”.


 
“Más de quince días en aislamiento solitario viola los derechos humanos”, argumentan, asumiendo el mismo criterio que Naciones Unidas.


 
Sin embargo, el gobierno del demócrata Jerry Brown no parece darse por aludido, o por lo menos no todo lo deprisa que debiera. Le quedan cinco meses y medio de margen, hasta finales de año, para cumplir con el objetivo de reducir al 137,7% la capacidad de las prisiones de California. Ello significa que actualmente sus cárceles encierran 9000 prisioneros más que los requeridos por el Tribunal Supremo para combatir la saturación y las malas condiciones que aquejan a los presos. Y a ello se suma ahora la huelga de hambre.


 
Jules Lobel, el presidente del Center for Constitutional Rights, critica que “el Estado no ha mostrado ninguna voluntad de cambiar, incluso cuando el Tribunal Supremo se lo está ordenando. Han decidido continuar con el sistema que existe hoy en día lo más intacto posible”.


 
Muestra de ello es la explicación del comisario de prisiones de California, Jeffrey Beard, a la huelga de hambre: “Es simplemente un signo de lo poderosas que son las bandas criminales en las prisiones. La huelga está liderada por unos cuantos cabecillas de las bandas que tienen enorme control sobre el resto. Nada fuera de lo común”.


 
Tanto él como el Gobernador Brown creen firmemente que California ha mejorado las condiciones de los presos y en modo alguno están de acuerdo con las continuas demandas del Tribunal Supremo. Mientras los presos están al límite, en una situación desesperada.

 

Porn Vicenta Cobo San Francisco 17 JUL 2013 - 00:10 CET

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Lunes, 08 Julio 2013 06:35

¡Todos fichados!

¡Todos fichados!

Nos lo temíamos (1). Y tanto la literatura (1984, de George Orwell) como el cine de anticipación (Minority Report, de Steven Spielberg) nos habían avisado: con los progresos de las tecnologías de comunicación todos acabaríamos siendo vigilados. Claro, intuíamos que esa violación de nuestra privacidad la ejercería un Estado neototalitario. Ahí nos equivocamos. Porque las inauditas revelaciones efectuadas por el valeroso Edward Snowden sobre la vigilancia orwelliana de nuestras comunicaciones acusan directamente a Estados Unidos, país antaño considerado como “la patria de la libertad”. Al parecer, desde la promulgación en 2001 de la ley “Patriot Act” (2), eso se acabó. El propio presidente Barack Obama lo acaba de admitir: “No se puede tener un 100% de seguridad y un 100% de privacidad”. Bienvenidos pues a la era del ‘Gran Hermano’...

 

¿Qué revelaciones ha hecho Snowden? Este antiguo asistente técnico de la CIA, de 29 años, y que últimamente trabajaba para una empresa privada –la Booz Allen Hamilton (3)– subcontratada por la Agencia estadounidense de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), reveló mediante filtraciones a los diarios The Guardian y The Washington Post, la existencia de programas secretos que permiten la vigilancia de las comunicaciones de millones de ciudadanos por parte del Gobierno de Estados Unidos.

 

Un primer programa entró en vigor en 2006. Consiste en espiar todas las llamadas telefónicas que se efectuan, a través de la compañía Verizon, dentro de Estados Unidos, y las que se hacen desde allí hacia el extranjero. Otro programa, llamado PRISM, fue puesto en marcha en 2008. Supone la recolección de todos los datos enviados por Internet –correos electrónicos, fotos, vídeos, chats, redes sociales, tarjetas de crédito...– únicamente (en principio) por extranjeros que residen fuera del territorio norteamericano. Ambos programas han sido aprobados en secreto por el Congreso de Estados Unidos, al que se habría mantenido, según Barack Obama, “constantemente informado” sobre su desarrollo.

 

Sobre la dimensión de la increíble violación de nuestros derechos civiles y de nuestras comunicaciones, la prensa ha aportado detalles espeluznantes. El 5 de junio, por ejemplo, The Guardian publicó la orden emitida por el Tribunal de Supervisión de Inteligencia Extranjera, que exigía a la compañía telefónica Verizon la entrega a la NSA del registro de decenas de millones de llamadas de sus clientes. El mandato no autoriza, al parecer, a conocer el contenido de las comunicaciones ni los titulares de los números de teléfono, pero sí permite el control de la duración y el destino de esas llamadas. El día siguiente The Guardian y The Washington Post revelaron la realidad del programa secreto de vigilancia PRISM, que autoriza a la NSA y al FBI a acceder a los servidores de las nueve principales empresas de Internet (con la notable excepción de Twitter): Microsoft, Yahoo, Google, Facebook (4), PalTalk, AOL, Skype, YouTube y Apple.

 

Mediante esta violación de las comunicaciones, el Gobierno estadounidense puede acceder a archivos, audios, vídeos, correos electrónicos o fotografías de sus usuarios. PRISM se ha convertido de ese modo en la herramienta más útil de la NSA a la hora de elaborar los informes que diariamente entrega al presidente Obama. El 7 de junio, los mismos diarios publicaron una directiva de la Casa Blanca en la que el presidente ordenaba a sus agencias de inteligencia (NSA, CIA, FBI) establecer una lista de posibles países susceptibles de ser ‘ciberatacados’ por Washington. Y el 8 de junio, The Guardian filtró la existencia de otro programa que permite a la NSA clasificar los datos que recopila en función del origen de la información. Esta práctica, orientada al ciberespionaje en el exterior, permitió recopilar –sólo en marzo pasado– unos 3.000 millones de datos de ordenadores en Estados Unidos...

 

Durante estas últimas semanas, ambos periódicos han ido revelando, gracias a filtraciones de Edward Snowden, nuevos programas de ciberespionaje y vigilancia de las comunicaciones en países del resto del mundo. “La NSA –explicó Edward Snowden– ha construido una infraestructura que le permite interceptar prácticamente cualquier tipo de comunicación. Con estas técnicas, la mayoría de las comunicaciones humanas se almacenan para servir en algún momento a un objetivo determinado”.

 

La Agencia de Seguridad Nacional (NSA), cuyo cuartel general se halla en Fort Meade (Maryland), es la más importante y la más desconocida agencia de inteligencia norteamericana. Es tan secreta que la mayoría de los estadounidenses ignora su existencia. Controla la mayor parte del presupuesto destinado a los servicios de inteligencia, y produce más de cincuenta toneladas de material clasificado al día... Ella –y no la CIA– es quien posee y opera el grueso de los sistemas estadounidenses de recogida secreta de material de inteligencia: desde una red mundial de satélites hasta las decenas de puestos de escucha, miles de ordenadores y los masivos bosques de antenas situados en las colinas de Virginia Occidental. Una de sus especialidades es espiar a los espías, o sea a los servicios de inteligencia de todas las potencias, amigas o enemigas. Durante la guerra de las Malvinas (1982), por ejemplo, la NSA descifró el código secreto de los servicios de inteligencia argentinos, haciendo así posible la transmisión de información crucial a los británicos sobre las fuerzas argentinas...

 

Todo el sistema de interceptación de la NSA puede captar discretamente cualquier e-mail, cualquier consulta de Internet o conversación telefónica internacional. El conjunto total de comunicaciones interceptadas y descifradas por la NSA constituye la principal fuente de información clandestina del Gobierno estadounidense.

 

La NSA colabora estrechamente con el misterioso sistema Echelon. Creado en secreto, después de la Segunda Guerra Mundial, por cinco potencias (los “cinco ojos”) anglosajonas: Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Echelon es un sistema orwelliano de vigilancia global que se extiende por todo el mundo y está orientado hacia los satélites que se utilizan para transmitir la mayor parte de las llamadas telefónicas, comunicaciones por Internet, correos electrónicos y redes sociales. Echelon puede captar hasta dos millones de conversaciones al minuto. Su misión clandestina es el espionaje de Gobiernos, partidos políticos, organizaciones y empresas. Seis bases a través del mundo recopilan las informaciones e interceptan de forma indiscriminada enormes cantidades de comunicaciones que los superordenadores de la NSA posteriormente criban mediante la introducción de palabras clave en varios idiomas.

 

En el marco de Echelon, los servicios de inteligencia estadounidense y británico han establecido una larga colaboración secreta. Y ahora hemos sabido, gracias a nuevas revelaciones de Edward Snowden, que el espionaje británico también pincha clandestinamente cables de fibra óptica, lo que le permitió espiar las comunicaciones de las delegaciones que acudieron a la Cumbre del G-20 de Londres en abril de 2009. Sin distinguir entre amigos y enemigos (5).

 

Mediante el programa Tempora, los servicios británicos no dudan en almacenar colosales cantidades de información obtenida ilegalmente. Por ejemplo, en 2012, manejaron unos 600 millones de “conexiones telefónicas” al día y pincharon, en perfecta ilegalidad, más de 200 cables... Cada cable transporta 10 gigabytes (6) por segundo. En teoría, podrían procesar 21 petabytes (7) al día; lo que equivale a enviar toda la información que contiene la Biblioteca Británica 192 veces al día...

 

Los servicios de inteligencia constatan que ya hay más de 2.000 millones de usuarios de Internet en el mundo y que casi más de mil millones utilizan Facebook de forma habitual. Por eso se han fijado como objetivo, transgrediendo leyes y principios éticos, controlar todo lo que circula por Internet. Y lo están consiguiendo: “Estamos empezando a dominar Internet”, confesó un espía inglés, “y nuestra capacidad actual es bastante impresionante”. Para mejorar aún más ese conocimiento de Internet, la Government Communications Headquarters (GCHQ, Agencia de inteligencia británica) lanzó recientemente dos nuevos programas: Mastering The Internet (MTI) sobre cómo dominar Internet, e Interception Modernisation Programme para una explotación orwelliana de las telecomunicaciones globales. Según Edward Snowden, Londres y Washington acumulan ya, diariamente, una cantidad astronómica de datos interceptados clandestinamente a través de las redes mundiales de fibra óptica. Ambos países destinan en total a unos 550 especialistas a analizar esa titánica información.

 

Con la ayuda de la NSA, la GCHQ se aprovecha de que gran parte de los cables de fibra óptica que conducen las telecomunicaciones planetarias pasan por el Reino Unido, y los ha interceptado con sofisticados programas informáticos. En síntesis, miles de millones de llamadas telefónicas, mensajes electrónicos y datos sobre visitas a Internet son acumulados sin que los ciudadanos lo sepan, bajo pretexto de reforzar la seguridad y combatir el terrorismo y el crimen organizado.

 

Washington y Londres han puesto en marcha un orwelliano plan ‘Gran Hermano’ con capacidad de saber todo lo que hacemos y decimos en nuestras comunicaciones. Y cuando el presidente Obama apela a la ‘legitimidad’ de tales prácticas de violación de la privacidad, está defendiendo lo injustificable. Además, hay que recordar que por haber realizado labores de información sobre peligrosos grupos terroristas con base en Florida –o sea, una misión que el presidente Obama considera hoy como ‘perfectamente legítima’– cinco cubanos fueron detenidos en 1998 y condenados por la Justicia estadounidense a largas e inmerecidas penas de prisión (8). Un escándalo judicial que es hora de reparar liberando a esos cinco héroes (9).

 

El presidente Barack Obama está abusando de su poder y restando libertad a todos los ciudadanos del mundo. “Yo no quiero vivir en una sociedad que permite este tipo de actuaciones”, protestó Edward Snowden cuando decidió hacer sus impactantes revelaciones. Las divulgó, y no es casualidad, justo cuando empezaba el juicio contra el soldado Bradley Manning, acusado de filtrar secretos a WikiLeaks, la organización internacional que publica informaciones secretas de fuentes anónimas. Y cuando el cibermilitante Julian Assange lleva un año refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres... Snowden, Manning, Assange, son paladines de la libertad de expresión, luchadores en beneficio de la salud de la democracia y de los intereses de todos los ciudadanos del planeta. Hoy acosados y perseguidos por el ‘Gran Hermano’ estadounidense (10).

 

¿Por qué estos tres héroes de nuestro tiempo aceptaron semejante riesgo que les puede hasta costar la vida? Edward Snowden, obligado a pedir asilo político en Ecuador, contesta: “Cuando te das cuenta de que el mundo que ayudaste a crear va a ser peor para la próxima generación y para las siguientes, y que se extienden las capacidades de esa arquitectura de opresión, comprendes que es necesario aceptar cualquier riesgo. Sin que te importen las consecuencias”.

 


Ignacio Ramonet
Le Monde Diplomatique

 

Notas:

(1) Véase Ignacio Ramonet, “Vigilancia total” y “Control social total”, en Le Monde diplomatique en español, respectivamente agosto de 2003 y mayo de 2009.

(2) Propuesta por el presidente George W. Bush y adoptada en el contexto emocional que sucedió a los atentados del 11 de septiembre de 2001, la ley “Patriot Act” autoriza controles que interfieren en la vida privada, suprimen el secreto de la correspondencia y la libertad de información. Ya no se exige una autorización para las escuchas telefónicas. Y los investigadores pueden acceder a las informaciones personales de los ciudadanos sin orden de registro.

(3) En 2012, esta empresa le facturó a la Administración estadounidense 1.300 millones de dólares por “asistencia en misiones de inteligencia”.

(4) Hemos sabido recientemente que Max Kelly, el responsable principal de seguridad de Facebook, encargado de proteger la información personal de los usuarios de esta red social contra ataques externos, dejó esta empresa en 2010 y fue reclutado... por la NSA.

(5) Espiar a diplomáticos extranjeros es legal en el Reino Unido: lo ampara una ley aprobada por los conservadores británicos en 1994 que pone el interés económico nacional por encima de la cortesía diplomática.

(6) El byte es la unidad de información en informática. Un gigabyte es una unidad de almacenamiento de información cuyo símbolo es GB, y equivale a 10 9 bytes, o sea mil millones de bytes, equivalente, en texto escrito, a una furgoneta llena de páginas con texto. (7) Un petabyte (PT) equivale a 1015 bytes.

(8) La misión de los cinco –Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino y René González– consistía en infiltrar y observar las actuaciones de grupos de exiliados cubanos para prevenir actos de terrorismo contra Cuba. A propósito del juicio que condenó a varios de ellos a penas de cadena perpetua, Amnistía Internacional declaró en un comunicado que “durante el juicio no se presentó ninguna prueba que demostrase que los acusados realmente hubieran manejado o transmitido información clasificada”.

(9) Véase Fernando Morais, Los últimos soldados de la guerra fría, Editorial Arte y Literatura, La Habana, 2013.

(10) Edward Snowden corre el riesgo de ser condenado a 30 años de prisión después de haber sido acusado oficialmente por la Administración de Estados Unidos de “espionaje”, “robo” y “utilización ilegal de bienes gubernamentales”.

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Lunes, 17 Junio 2013 05:50

Los eternos condenados de Guantánamo

Los eternos condenados de Guantánamo

Frente a la base de Guantánamo donde flamea la bandera de Estados Unidos, reza un cartel: “República de Cuba, territorio libre de América”. Puertas adentro, los anuncios de McDonald’s y Starbucks conviven con mensajes solemnes como “Honor bound to defend freedom” (La obligación moral de defender la libertad). No hace falta aclarar de quiénes. Hoy son 166 prisioneros de distintas nacionalidades alojados en una cárcel de máxima seguridad. Los rodean unos 6 mil marines. Afuera, uno de los poblados más cercanos se llama Paraguay, donde se levanta la primera fábrica cubana de biodiésel. El contraste en esa geografía árida y salitrosa es notable. Tanto como lo que paga el contribuyente estadounidense por mantener un preso allí (903.614 dólares por año) y uno de cualquier prisión federal (alrededor de 70 mil).

 

El 22 de mayo pasado, no conforme con el presupuesto para el penal, el Departamento de Defensa le pidió al Congreso 450 millones de dólares para sostener sus gastos. Cada guardia de la prisión le cuesta al gobierno de Barack Obama unos 2900 dólares mensuales en promedio. Muchísimo menos de lo que cuesta el encierro de un detenido de origen islámico por ser sospechoso de actividades terroristas.

 

En enero de 2002 comenzaron a funcionar las seis cárceles en una, que tiene Guantánamo. Tres están vacías. En la Camp 4 se alojan los detenidos de buena conducta. En otra, Camp 5, los considerados más peligrosos, como Khalid Sheikh Mohammed, partícipe en los atentados a las Torres Gemelas. Según documentos de Wikileaks, en 2003 los agentes de la CIA lo torturaron con la técnica del submarino hasta 183 veces para que diera información.

 

El presidente Obama prometió cerrar Guantánamo el 22 de enero de 2009, a dos días de asumir su primera presidencia. No cumplió y será difícil que cumpla, a juzgar por la Ley de Autorización de Defensa Nacional que firmó el 31 de diciembre de 2011 y que permite la detención indefinida de los presos y restricciones para sacarlos de la prisión en la Cuba ocupada.

 

Si alguna vez Obama pensó en terminar con esta cárcel que semeja un campo de concentración, y por donde pasaron casi 800 prisioneros, fue para recortar gastos y no para evitar las torturas y vejámenes que sufren los presos. Esas prácticas van desde el confinamiento solitario hasta la dimensión de las celdas, de cuatro metros cuadrados. La periodista española radicada en EE.UU., Emma Reverter, autora del libro Guantánamo, diez años, describió en detalle cómo es la vida allí. Un ejemplo basta para ilustrarla:

 

“El único espacio abierto de la cárcel de Guantánamo es un patio de unos veinte metros cuadrados rodeado de una cerca de alambrada verde de unos dos metros de altura y que impide que los presos puedan ver el mar, situado a pocos metros”. A los detenidos, que desde febrero de 2013 se fueron plegando en masa a una huelga de hambre, les censuran hasta los cuadros que pintan con tizas de colores. Reverter tomó fotografías de las obras para la BBC y The Huffington Post. “Varios lectores mandaron comentarios para indicar que, en su opinión, las ilustraciones contenían mensajes en clave para cometer un nuevo atentado terrorista”, dijo la periodista en 2011.

 

En muchos países árabes, como en Estados Unidos, el color naranja del mameluco con que se viste o vestía a los prisioneros de Guantánamo, es el que se emplea para los condenados a muerte (algunas fuentes sostienen que ahora usan unos de color blanco). La diferencia es que los 166 alojados ahí no esperan la pena capital en el corredor de la muerte. La mayoría nunca recibió cargos en su contra del gobierno que los mantiene cautivos. El último fue Abd al Hadi al Iraqi, acusado este año de ser enlace de Al Qaida y los talibán para la realización de varios ataques suicidas en Afganistán entre 2001 y 2004. Está en la base ubicada en Cuba desde 2007 y enfrenta una condena a cadena perpetua.

 

Otros, como el argelino Djamel Ameziane, quien huyó de la guerra civil en su país hacia Austria, Canadá y Afganistán, se ganaba la vida como chef hasta que lo apresaron en Pakistán. Hace más de diez años que está detenido sin cargos. Recién después de ese tiempo transcurrido, su caso lo tomó la CIDH en 2012. Por situaciones como éstas, el Comité contra la tortura de la ONU pidió hace ya nueve años (en mayo de 2004) el cierre de la cárcel y cinco premios Nobel, entre quienes está Adolfo Pérez Esquivel, hicieron lo mismo en 2005. “No se cumplen los derechos humanos en Guantánamo”, dijo Murat Kurwaz, uno de los ex convictos que logró salir. Los suicidios de tres prisioneros, dos sauditas y un yemenita, el 10 de junio de 2006, le dieron la razón.

 

Gitmo, como la llaman los estadounidenses a Guantánamo, tiene cinco muelles, dos aeropuertos, unas 2 mil viviendas, 397 puestos de control, una iglesia, un hospital, dos cines y hasta enero de este año contaba con la presencia de personal civil cubano. Los últimos dos trabajadores locales que quedaban, uno de 79 y otro de 82 años, recibieron una placa antes de jubilarse en la más antigua de todas las bases de Estados Unidos en el exterior. Otra curiosidad: un jordano que emplea el Departamento de Defensa, al que todos en el penal conocen como Zak, ha sido el mediador para conflictos culturales entre los detenidos y los marines. Según Reverter, quien visitó en varias ocasiones la cárcel, propuso que los prisioneros tomaran clases para “mantenerlos ocupados”.

 

Una colega citada por la periodista española, Carol Rosenberg, del Miami Herald –según aquélla la que mejor conoce Guantánamo–, le confió antes de su último viaje que los prisioneros “no saldrán vivos de allí”, porque los últimos se fueron dentro de un ataúd. Unos noventa tenían permiso para abandonar la base hace tiempo, pero ningún país los aceptó. Otros 47 son considerados de máxima peligrosidad. Pero todos, los 166 que continúan prisioneros, siguen bajo condiciones que violan cualquier principio jurídico internacional. A no ser que se consideren las normas especiales con que Estados Unidos trata a sus enemigos.

 

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Desata el gobierno de EU espionaje masivo de llamadas

La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA por sus siglas en inglés) tiene acceso directo a contenidos de usuarios de redes sociales y programas de los sistemas de Google, Facebook, Apple, Microsoft y otros gigantes del Internet, según documentación secreta obtenida por el diario británico The Guardian y el Washington Post. Esta intervención de cuentas personales da acceso a autoridades estadunidenses a correos electrónicos, archivos compartidos, chats de voz y por escrito, videos, fotos, mensajes y blogs de ciudadanos estadunidenses y de otros países en un programa clasificado cuyo nombre clave es PRISM.

 

Al cierre de esta edición, el director nacional de los servicios de inteligencia, James Clapper, dijo que la ley sólo permite que se sigan comunicaciones de “personas no estadunidenses” fuera del país. Aseguró que las revelaciones de The Guardian y el Post contienen numerosas imprecisiones y ponen en riesgo la seguridad nacional, reportaron las agencias Reuters y Afp.

 

The Guardian afirma haber obtenido una copia de una presentación en Power Point que detalla el programa PRISM, implementado desde 2007, mientras que The Washington Post tiene en su poder un documento que les proporcionó un funcionario de inteligencia que filtró la información al medio, pues se dijo “horrorizado” por sus alcances.

 

“Literalmente pueden ver tus ideas formándose mientras escribes”, señaló el informante, según el diario estadunidense.

 

Ambos rotativos verificaron la autenticidad de la información obtenida.

 

Según la información confidencial obtenida por The Guardian, cuando la NSA considera que una información merece ser investigada, gira un reporte, y la misma dependencia afirmó que al mes se generan más de 2 mil reportes a partir de PRISM, en 2012 hubo más de 24 mil, y desde que el programa comenzó a funcionar se han generado al menos 77 mil.

 

Los proveedores de Internet que participan en el programa son Microsoft, Yahoo, Google, Facebook, AOL, Skype, YouTube y Apple, además de PalTalk; una empresa más pequeña, pero que fue un medio de comunicación muy importante durante la primavera árabe y la actual guerra civil en Siria.

 

A pesar de que los documentos obtenidos por los diarios señalan que la intervención de las comunicaciones de particulares se están haciendo con el acuerdo de las compañías que proporcionan los servicios de correo electrónico, mensajes instantáneos y demás, The Guardian habló con voceros de Google, Apple y otras empresas que aseguraron jamás haber escuchado del programa PRISM, y que reiteraron que la prioridad de éstas compañías es la privacidad de sus usuarios.

 

Horas más tarde, la agencia Reuters difundió un despacho que reproducía la respuesta, vía comunicados, de varias empresas de Internet. Google, el mayor motor de búsquedas en la red, negó haber proporcionado al gobierno estadunidense una “entrada secreta” a sus servidores.

 

Microsoft aseguró que no participa voluntariamente en ninguna campaña de recolección de datos del gobierno y sólo cumple “con órdenes de solicitudes sobre cuentas o identidades específicas”.

 

El vocero de Apple, Steve Dowling, reiteró nunca haber oído hablar de PRISM y afirmó: “Nosotros no entregamos a ninguna agencia del gobierno acceso directo a nuestros servidores y cualquier agencia que solicite datos de nuestros clientes debe tener una orden judicial”.

 

Facebook, en un comunicado, también sostuvo que nadie tiene acceso a sus servidores y que cumple con las leyes establecidas si alguna agencia solicita datos sobre alguno de sus usuarios. Yahoo sostuvo que “toma muy en serio la privacidad de sus clientes” y que, igual que los demás, jamás ha dado acceso directo a sus redes al gobierno.

 

La NSA logró intervenir el uso de la web al introducir cambios en las leyes de vigilancia y seguridad en el gobierno del presidente republicano George W. Bush, en 2007, y dichos cambios se ratificaron en diciembre de 2012 durante el gobierno del actual mandatario demócrata Barack Obama.

 

El rotativo británico señaló que el primer proveedor en formar parte del programa, desde diciembre de 2007, fue Microsoft, que actualmente tiene una campaña cuyo eslógan es: “Su privacidad es nuestra prioridad”. En 2008 se logró incluir en PRISM a Yahoo, en 2009 a Google, Facebook y PalTalk, en 2010 a You Tube, Skype y AOL, y en 2011 finalmente se unió Apple.

 

Colectivamente, estas compañías cubren la gran mayoría de la actividad online mundial, que incluye correos electrónicos, búsquedas, video, archivos y comunicaciones. El documento obtenido por el Post afirma que “pronto” formarán parte del programa el servicio de almacenamiento de información en la nube Dropbox.

 


Según The Washington Post, analistas informáticos usan el sistema desde un portal de web que opera en el Fuerte Meade, y utilizan métodos de “selección” y “búsqueda” diseñados para obtener un índice de coincidencia “extranjera con al menos 51 por ciento de certeza”.

 

El material informativo y didáctico para trabajar con PRISM obtenido por el Post indica que en el caso de la red de comunicación Skype, por ejemplo, el servicio puede ser monitoreado si uno de los usuarios está usando sólo el audio y el otro se encuentra en un teléfono convencional, y que eso abre cualquier combinación de audio, video, chat y transferencia de archivos, más tarde, cuando el usuario se conecta vía computadora con la red.

 

En Google, PRISM tiene acceso a chat en vivo o por escrito, a archivos, bibliotecas de fotografías y búsquedas de términos, todo en tiempo real.

 

Por su parte, la presentación que obtuvo The Guardian, con fecha de abril de 2013, destaca que PRISM permite a la NSA obtener comunicaciones focalizadas sin requerir permiso de los proveedores de servicios web y sin necesidad de tramitar órdenes judiciales ni pedir autorización al proveedor de Internet, pues con el programa la agencia tiene acceso directo a los servidores de las compañías, en cualquier momento, que es lo que hace posible, además, el monitoreo de las actividades de los usuarios en tiempo real.

 

La mencionada presentación explica, asimismo, que PRISM fue creada para superar lo que el gobierno consideraba obstáculos impuestos por la Ley de Inteligencia y Vigilancia de Extraneros (Fisa, por sus siglas en inglés). El documento señala que aunque Estados Unidos tiene la ventaja de que en su territorio se encuentra gran parte de la infraestructura global de Internet, la Fisa “nos privaba de esa ventaja” pues nos exigía obtener órdenes judiciales y confirmación de las mismas tanto para investigar al remitente y al receptor de la información sospechosa. “Fisa proveía derechos de privacidad a personas que no los merecían” señala la presentación que más adelante afirma: “Había demasiadas cuentas de correo electrónico y no era práctico obtener órdenes judiciales para cada una de ellas”.

 

Por esto, publica The Guardian, la NSA considera que que PRISM es, actualmente, “uno de las más valiosos, únicos y productivos medios de acceso a la información” con los que cuenta la agencia. También se jacta de su “fuerte crecimiento” en la obtención de información y resalta que el número de contenidos obtenidos desde 2012 a la fecha, por vía de Skype, se incrementó 248 por ciento. En el mismo lapso, el aumento de datos obtenidos por Facebook fue de 131 por ciento, y la información vía Google creció 63 por ciento del año pasado a lo que va de este.

 

The Post afirmó, por otra parte, que por lo menos hasta el año pasado, cuando surgió en el Congreso un debate en torno a las leyes de vigilancia a extranjeros dentro y fuera del país, los únicos legisladores que sabían del programa PRISM estaban bajo juramento de no revelar nada sobre el sistema de intervención en las comunicaciones por Internet.

 

En dicho debate, que fue tan breve que pocos medios lo mencionaron, el senador por Delaware, Christopher Coons, advirtió que el hermetismo que rodea varios programas de vigilancia implica que no había forma de saber si las garantías y las leyes que protegen a los ciudadanos estaban funcionando. “El problema es que ni el senado ni los ciudadanos a los que representamos sabemos si estas garantías funcionan. Los que saben no pueden hablar de ello y el estadunidense promedio no puede saber”, sostuvo Coons.

 

El director del Centro para la Democracia de la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés), citado por The Guardian, se mostró estupefacto al saber que Seguridad Nacional, de hecho, obtuvo de compañías tecnológicas el acceso directo a sus servidores y a los datos de usuarios.

 

“Ya es bastante perturbador que la Agencia de Seguridad Nacional pida esto a las compañías. La agencia es parte del poder militar y se le está concediendo al ejército un acceso sin precedente a las comunicaciones de los civiles. Esto es una militarización nunca vista de las comunicaciones domésticas y de su infraestructura”, y eso es terrible para quienes consideran imprescindible que se mantenga una separación entre dichas entidades.

 

De la redacción

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El Estado de sitio, esta vez, para proteger la “inversión” canadiense

ALAI AMLATINA, 06/05/2013.-  El Presidente Otto Pérez Molina, militar retirado (acusado por sus ex camaradas como co responsable de genocidio cometido durante la guerra interna), decretó, el pasado 1 de mayo, el segundo Estado de sitio en lo que va de su gobierno. Esta vez, para reprimir al pueblo indígena Xinca, en los municipios de Jalapa y Mataquescuintal (Departamento de Jalapa), y en Casillas y San Rafael Las Flores (Departamento de Santa Rosa), y para proteger las “inversiones” de la empresa minera canadiense Tahoe Resources (Mina San Rafael).


 
El 1 de mayo del 2012, Pérez Molina también decretó otro Estado de sitio en contra del pueblo Maya, en el Municipio de Barillas, Huehuetenango, para defender los intereses de la empresa española Hidro Santa Cruz, que actualmente opera con mediana calma porque se logró asesinar y encarcelar a las y los dirigentes de las organizaciones en resistencia del lugar.
 


Estos estados de sitio no sólo coinciden en fechas y objetivos, sino en su método de aplicación.


 
Estado de sitio permanente como método de gobierno


 
Tanto en el caso de la hidroeléctrica española, como en el caso de la minera canadiense, el gobierno autorizó a ambas empresa la exploración y explotación de los proyectos, en contra de la voluntad expresa de los pueblos indígenas afectados del lugar.


 
Ante la presencia incómoda de las maquinarias de las empresas, ambos pueblos indígenas gestionaron diálogos con el gobierno, y al no ser escuchados se movilizaron e impidieron la invasión de las empresas a sus territorios. En ambos casos, las guardias privadas de las empresas dispararon y asesinaron a bala a algunos de los dirigentes indígenas movilizados, situación que desató la ira de las y los organizados en resistencia quienes incluso quemaron maquinarias y detuvieron a agentes estatales.


 
En ambos casos, inmediatamente el gobierno decretó Estado de sitio movilizando vario millares de militares/policías a la zona para detener a todos los y las dirigentes indígenas, para luego llevarlos a la cárcel por delito de terrorismo y crimen organizado. ¿Será una coincidencia? ¿O será el método poco inteligente del gobierno de Mano Dura?


 
En lo que va del gobierno de Otto Pérez Molina, se asesinaron selectivamente cerca de 20 dirigentes de organizaciones sociales e indígenas del país que se oponían a la invasión de las empresas extractivas a sus territorios. ¡Pero no existe un solo detenido o enjuiciado por dichos delitos! Eso sí, las cárceles se están llenando de dirigentes indígenas y campesinos conscientes que encarnan la soberanía y dignidad de este país asediado por las transnacionales.


 
Sólo para indicar un par de datos. La ilusión en la “inversión” privada es tal en Guatemala que, cerca del 60% del territorio nacional cultivable se encuentra bajo el control de las empresas de monocultivo. Existen 428 proyectos mineros (176 son metálicas) en todo el territorio nacional, cuya extensión es mucho más pequeña que un Departamento de Bolivia o de Perú.


 
Inversión o invasión canadiense


 
En los últimos tiempos, Canadá ha expandido a más 100 países sus inversiones en materia de minería y de petróleo. Del total de la inversión canadiense en estos rubros, el 70% se encuentran en el extranjero. Pero, las acusaciones por violaciones de derechos humanos, generación de convulsión socioambiental, conflictos laborales, etc. se levantan en diferentes partes del mundo en contra de las empresas canadienses. Sólo para mencionar casos en Latinoamérica:


 
Chile. Las actividades de la empresa canadiense Barrick Gold, en el mega proyecto minero Pascua-Lama, fueron paralizadas por orden de autoridades judiciales chilenas por delitos socioambientales.


 
Bolivia. El gobierno boliviano revirtió recientemente el negocio minero de South American Silver Corporation en Potosí, por incumplimiento de los acuerdos. Actualmente, dicha empresa canadiense inició un arbitraje internacional en contra del Estado boliviano.


 
Perú. El pasado año, la empresa canadiense petrolera Talismán salió urgido de la Amazonía peruana ante la resistencia y convulsión del pueblo Achuar, también por abusos medioambientales.


 
Honduras. La empresa minera canadiense Goldcorp (que extrae oro a cielo abierto en Valle de Siria, Morazán, Honduras), fue acusada como una de las empresas promotoras del golpe de Estado que destituyó a Manuel Zelaya, en junio de 2009. El motivo del involucramiento de esta empresa en dicho golpe habría sido porque el entonces Presidente Manuel Zelaya intentó prohibir la minería a cielo abierto, el uso de cianuro y la sobreutilización del caudal de las cuencas hídricas en los proyectos mineros. Hace unos meses atrás, el gobierno de Pepe Lobo (que emergió fruto del golpe de Estado), promulgó una Ley minera redactada entre Toronto y Tegucigalpa que aprueba todo lo que Zelaya intentó prohibir. Actualmente, de las más de 200 solicitudes de concesiones mineras en Honduras, cerca de la mitad son de empresas canadienses.


 
Guatemala. En la actualidad, en Toronto, Canadá, un tribunal estudia si juzga o no a la empresa minera canadiense Hudbay por violaciones de derechos humanos en Guatemala. Y, desde el 1 de mayo, del año en curso, el pueblo Xinca (en el oriente del país) soporta la militarización y el Estado de sitio para garantizar las actividades a la empresa minera canadiense Tahoe Resources, en contra de la voluntad expresa de dicho pueblo indígena.


 
¿Será que la milicia de traje y corbata, que (des)gobierna a este país policromático desconoce estas referencias? ¿O será que se tomó muy en serio el espejismo neoliberal del “crecimiento” económico que supuestamente hace de Guatemala un país pujante? ¿Qué ocurrirá en la mente del Sr. Presidente quien argumenta no tener las manos manchadas de sangre?


 
Lo cierto es que el haber convertido al deficiente Estado de Guatemala en un desalmado gendarme de la “inversión” extranjera para criminalizar, perseguir y asesinar a la conciencia moral del pueblo nadie lo va a perdonar. Las y los guatemaltecos conscientes, indígenas o no, organizados y movilizados para defender los bienes naturales del país, no son criminales, ni terroristas. Son el reducto y bastión de la dignidad y de la soberanía de este país cuyas élites fueron incapaces de expresar.


 
Sr. Presidente, no acelere Ud. la dinámica de la creciente convulsión social generalizada en el país que podría derrocarlo desde las calles antes que Ud. cumpla el período de su mandato. Este pueblo ya comenzó a perder el miedo al rifle y a la bota militar. Recuerde, Sr. Presidente, que los procesos revolucionarios de Ecuador, Bolivia, Venezuela, Argentina, etc. se deben, en buena medida, al recrudecimiento violento de la tiranía del sistema neoliberal.

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Viernes, 19 Abril 2013 06:24

Celsius 232: una instantánea

Celsius 232: una instantánea

I

 

Arden. Doscientos treinta y dos grados Celsius, la temperatura a la que el papel se incinera, se consume en el fuego, se volatiliza en la noche la ceniza. La fecha se grabará en la memoria: 10 de mayo de 1933.

 

Originalmente planeada para hacerse simultáneamente en 26 ciudades, la lluvia impidió algunas de las ceremonias, pero en Berlín, en Munich, en Hamburgo, en Frankfurt, los libros ardieron.

 

A finales de enero habían tomado el poder los nazis y se acababa la República de Weimar, un mes más tarde ardía el Reichstag y se iniciaba la cacería de socialistas y comunistas, anarquistas y sindicalistas. Comenzaban a llenarse cárceles y campos de concentración.

 

Para las ceremonias de quema de libros se puso en marcha el ritual. To­da la parafernalia del nazismo: bandas de música, desfiles de antorchas, carros de bueyes cargados con volúmenes, convocados para el gran acto purificador de la juventud contra el intelectualismo judío: una gran quema pública de libros.

 

Las fotos mostrarán a miembros de las SA, policías, estudiantes, sonrientes, felices, cargando libros para llevarlos a la hoguera; arrojando libros en las afueras de las bibliotecas, depurando los anaqueles, censurando por el camino del fuego. La fiesta de la barbarie.

 

En Berlín, en la Opernplatz, no arde el papel, arden las palabras. Arden los libros con los poemas de Bertolt Brecht, pero sobre todo arden los versos, las magníficas palabras: no os dejéis seducir, no hay retorno alguno. El día está a la puerta, hay ya viento nocturno. No vendrá otra mañana. No os dejéis engañar con que la vida es poco.

 

Interviene el ministro de propaganda del Reich, Joseph Goebbels, pura energía maligna, elegante, delgado, histriónico. Su voz crece en los altavo­ces, raspa un tanto: “Hombres y mujeres de Alemania, la era del intelectualismo judío está llegando a su fin. Están haciendo lo correcto en esta noche al entregar a las llamas el sucio espíritu del pasado. Este es un acto grande, poderoso, simbólico. De estas cenizas el fénix de una nueva era renacerá. ¡Oh siglo! ¡Oh ciencia! ¡Es un placer estar vivo!”

 

¿De qué ciencia habla? ¿De la primitiva ciencia de quemar en la hogue­ra?

 

Arden las maravillosas geometrías doradas y humanas de Gustav Klimt. Arden los brillantes textos de Sigmund Freud sobre la histeria y los sueños. Un Freud que respondió al hecho desde el exilio diciendo que había tenido suerte, que en el medievo lo hubieran quemado también a él, sin darse cuenta que bromeaba sin conocer hasta qué punto intentaba exorcizar a los demonios. Los que quemaban sus libros terminarían quemando a 6 millones de judíos como él.

 


Arden en la hoguera los textos de Einstein, los cuentos de Sholem Asch, los textos del checo Max Brod, las novelas de los hermanos Mann, incluso la relativamente inocente Vicky Baum es incinerada. Se queman las geniales novelas sociales de Jack London, Theodere Dreiser, John Dos Passos, quizá en esos momentos el mejor novelista de lo que iba del siglo XX.

 

Encabeza la lista la obra maestra de Erich Maria Remarque, Sin novedad en el frente. Arden las novelas históricas de León Feuchtwanger, arden las grandes novelas antibélicas de Barbusse, El fuego, incluso el Hemingway de Al otro lado del río y entre los árboles. Imperdonable para los verdugos del fuego eso del pacifismo.

 

Arden las reproducciones de las fantasmagorías de Marc Chagall y los cuadros de Paul Klee. Arden, claro está, las reproducciones del neorrealismo terrible y drástico de George Grosz y Otto Dix, los más implacables críticos de la Alemania de entreguerras.

 

Arden los libros de la futura premio Nobel Anna Seghers.

 

Las orquestas tocan marchas militares, los estudiantes saludan con el brazo derecho rígido y la palma abierta.

 

Queman libros, arden páginas, palabras, imágenes. En la hoguera se inmolan los libros de Heinrich Heine, poeta alemán del siglo XIX, quien en 1822 había profetizado: donde queman libros, al final terminarán quemando seres humanos.

 

Sin darse cuenta, Goebbels y sus chicos habían creado la lista básica de la cultura de la mitad de siglo XX, estaban construyendo las recomenda­ciones que adolescentes ansiosos buscarían y encontrarían: los libros, los cuadros, los artículos de filósofos y científicos, los poemas.

 

Sin darse cuenta los nazis que la temperatura a la que arde un libro no sólo es la temperatura del fuego en el papel, es también el fuego de la mirada sobre la palabra.

 

II

 

Recuento esta historia para recordar. Para no olvidar. Pero también para que sirva de prólogo a una invitación. En el contexto del Día Mundial del Libro, que se celebra dos días más tarde, el domingo 21 de abril, a las 12 de la mañana en la glorieta del Metro Insurgentes, un grupo de escritores estaremos diciendo “No, al IVA al libro”, y exponiendo nuestras razones. Aprovecharemos para regalar el primer libro quemado por los nazis: Sin novedad en el frente, de E. M. Remarque, a los primeros mil ciudadanos que lleguen. Repetiremos la acción el día 23 a las 13 horas en la Feria del Libro de Ciudad Universitaria que organiza Para Leer en Libertad, a espaldas de rectoría.

 

PD. Lleven un libro para donar, con él formaremos nuevas bibliotecas de barrio en el área metropolitana.

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Reflexiones sobre el poder a partir de algunos temas eclesiásticos

La renuncia del Papa “movió el avispero”. Para bien y para mal. Cientos de notas y artículos, en la mayor parte innecesarios, inservibles o insufribles; muchos que parecen más “lobby” que información, muchos que venden “pescado podrido”, muchos que revelan más la ignorancia del autor, o una mirada que de tan parcial es superflua. Otros son mera información sin análisis (a veces es preferible eso); otros, información buena, con análisis pobres; otros parecen sensatos y serios, pero no tenemos forma de estar seguros. La gran capacidad que tenemos los seres humanos de creer en conspiraciones invita a aceptar (o querer hacerlo) mucha nota que “se non è vero è ben trovato”.

 

Salen a la luz supuestas mafias, estafas económicas, juegos (sucios) de poder, chantajes homosexuales y decenas de cosas por el estilo. Y que mucho –o todo– de esto habría sido desencadenante en la renuncia del Papa. Lamentablemente a muchos no nos extraña en lo más mínimo que estas cosas existan en la última monarquía absoluta que queda en el mundo. En lo personal, me resulta más increíble que el Papa haya renunciado porque se siente sin fuerzas para conducir la nave de Pedro que navega tranquila en un mar tempestuoso, y que en la Iglesia, “casa de todos” con alegría y paz, el Papa haya querido dejar lugar a otros para seguir armónicamente –ahora desde una clausura– la vida mansa vida eclesial. Ese cuento de hadas me resulta más increíble que el policial anterior.

 

Sin dudas que la democracia no es la panacea, y ya vivimos el fracaso de aquel que dijo que “con la democracia se come, se educa y se trabaja”. En lo personal, creo que la democracia es mala, pero es por lejos, ¡por muy lejos!, el menos malo de todos los sistemas conocidos. Sí creo que hay diferentes modos de ejercer la democracia, y hay democracias participativas, populares, liberales, etc... Pero aun la peor de ellas es mejor que la mejor de las otras.

 

Por eso no creo que la democracia sane todas las heridas en el cuerpo eclesial, pero sin duda ayudaría mucho. La transparencia suele ser un gran enemigo de los que eligen las sombras para manejarse en algunos (o todos) los manejos turbios que se han señalado. Si la elección de los obispos quedara en manos de las conferencias episcopales y no de los nuncios y luego de secretas oficinas vaticanas, y a cambio de favores de algún tipo, económico, sexual o político, los nombramientos serían bien distintos. Es cierto que con conferencias como las de Argentina, Colombia y México no habrá demasiadas esperanzas, pero no es menos cierto que más de un arzobispo u obispo argentino hoy no estaría si la transparencia fuera el criterio de base.

 

La monarquía absolutista no sólo permite nombramientos turbios (que además terminan atribuyéndose al Espíritu Santo, lo que, además de ser inconstatable, es una buena fuente de impunidad y arbitrariedad), permite también autoritarismos que no pueden defenderse. Si alguien tiene la suma del poder público, ¿cómo podríamos defendernos de sus excesos, por ejemplo? Los casos de los cientos de teólogos censurados por la moderna inquisición son un buen ejemplo de esto. Si es el Papa (o sus “ministros”) quien censura a alguien, y es sólo ante el Papa (o sus ministros) que se puede apelar, ¿qué futuro tiene tal recurso? Por no hablar de la pederastia, escándalo que clama al cielo (ver http:// internacional.elpais.com/internacional /2013/02/21/actualidad/ 136147 5495_345880.html). ¿Hay libertad de prensa en L’Osservatore Romano? ¿Hay pluralidad de voces? ¡Ley de Medios en el Estado Vaticano, ya!

 

Para peor, en el seno de la Iglesia se la ha rodeado de argumentos supuestamente teológicos que ayudan a blindar más el sistema que la sostiene: “el que obedece no se equivoca”; “prefiero equivocarme con mis superiores que acertar sin ellos”, “fuera de la Iglesia no hay salvación”, “infalibilidad...”. Así, cualquier atisbo de rebeldía queda apagado, o –por lo menos– no es acompañado por otros más temerosos que “temen ser infieles a Dios”. Podríamos señalar que la infalibilidad de la Iglesia no se refiere a negocios turbios ni a nombramientos episcopales (o del entorno papal), o que decir “Iglesia” es otra cosa muy diferente, pero no es éste el espacio para hacerlo. Lo cierto es que dichos como ésos (que hemos escuchado) se parecen más a “cuidar la retaguardia” que a un sano y fraterno pueblo de Dios que camina conducido por el Espíritu Santo. La realidad se ocupa de desmentirlo a cada momento.

 

¿Qué pasará con el futuro papa? Pues, ¡ni idea! Podría decir qué sueño que pase, pero no es importante. Y –de todos modos– creo que mucho más urgente es pensar qué pasará con el papado, que es otra cosa. Que en la Iglesia Católica romana haya “Pedro” es razonable, lo que no parece sensato es que Pedro se parezca más a Constantino que al pescador de Galilea, temeroso, impulsivo, entregado, simple, capaz de retractarse después de sus múltiples “metidas de pata”...

 

Pero esto que es la Iglesia universal se replica también en las iglesias locales. Nuevamente el poder absoluto y la falta de transparencia hacen que la Iglesia se parezca más a un feudo, a un castillo blindado, que a una comunidad fraterna y sororal. También aquí hay mucha información periodística que “vende fruta”, pero hay cientos de casos de ayer y de hoy que son graves, y escandalizadores, pero “la suma del poder público” los consagra en impunidad. Para no hablar de escándalos ya viejos, se podría hablar del escándalo que significa que el obispo de Chiapas (México) no pueda ordenar diáconos indígenas (la “mamá” Roma no lo autoriza), que el obispo de Lima (Perú) –del Opus Dei– quiera apoderarse de la Universidad Católica (con el apoyo de la curia romana, claro), que el pederasta Karadima (Santiago, Chile) consiga nombramientos episcopales de miembros de su séquito, que un obispo colombiano manifieste públicamente su cercanía (y apoyo económico, claro) de los paramilitares, pero me detendré en un caso puntual: a diferencia de ciertas diócesis –como La Plata, por ejemplo–, que parecen eternamente castigadas y condenadas por Roma en sus nombramientos, Santiago del Estero era privilegiada: Girao, Sueldo, Maccarone. Eso era intolerable para la involución eclesial empezada por Juan Pablo II, y entonces, ante la digna renuncia de Maccarone, se eligió como sucesor a Francisco Polti (Opus Dei). Como es coherente con el grupo al que pertenece, Polti (Opus Dei) se relacionó con la gente del poder, lo cual, obviamente, supone un abandono de los débiles, los pobres, los campesinos... Pero enfrentarse con los poderosos es peligroso (que lo digan Maccarone, Piña o Bargalló, si no). Y ser amigo de ellos es beneficioso, sin dudas. Lo cierto es que Polti (Opus Dei) –y luego su auxiliar, Torrado– abandonaron a su suerte a las comunidades campesinas, indígenas, los pobres de Santiago del Estero. Y –claro– hacer una “opción preferencial por los ricos” supone ser su voz. No por quedar bien, por cierto, sino por estar en comunión y de acuerdo con ellos. Al fin y al cabo, para eso lo nombraron (¿o no pasó eso también en Iguazú?). Es la cosa más lógica dentro de esta perversión, entonces, que Polti (Opus Dei) salga a defender a la dictadura militar (¿no es lo mismo lo que pasó con Delgado, también del Opus Dei, y su hermano y cuñada desaparecidos, y la posibilidad de tener un sobrino apropiado?). Pero claro, si algún cura de la diócesis cuestiona la dictadura, uno se lo saca de encima y listo. ¿Para qué sirve tener el poder absoluto sino para ejercerlo? Y si es un cura a préstamo, tanto mejor, porque el Código de Derecho Canónico me autoriza a echarlo sin problemas... Al fin y al cabo, ¿quién hizo el Código sino el mismo poder? (además de la gran cantidad de gente del Opus Dei que allí anduvo, claro).

 

Uno puede decir que el Evangelio dice otra cosa, que Jesús obraba de otra manera, que el anuncio de Jesús de “otro mundo posible” invita a que “entre ustedes no sea así”, pero al fin y al cabo a uno lo van a juzgar y hasta a condenar por no obrar conforme al derecho canónico, nunca por obrar de modo contrario al Evangelio, ¿no? De nuevo “la suma del poder público” al servicio del poder.

 

Uno puede hablar de cobardía (¡y mucha en este caso!), de actitudes contrarias a todo lo que cree, se pueden mandar mil cartas, pueden pedir reuniones los curas de la diócesis, las monjas de la diócesis, los campesinos de la diócesis, pero a un timorato que tiene poder nada de eso le importa. “¡Se hace lo que digo yo!” Un miedoso con poder es peligrosísimo (y peor todavía si además es tonto). Y mucho peor aún, si no existe ninguna instancia de revisión de esas decisiones. Y lo peor en grado supino es cuando se afirma que esas decisiones se originan en Dios mismo. Ahí, el callejón parece sin salida.

 

¿Será que llegó la hora de repensar todo el manejo de poder en el seno de la Iglesia? Sin duda que sí. Sin duda que no se hará. Aunque, también, sin duda que los Polti, Torrado y tantos de Roma quedarán condenados a la insignificancia histórica. O –cuando mucho– pasarán a los libros como aquellos que supieron renunciar por no saber, no poder o no querer enfrentar lo que ellos mismos y sus “amados predecesores” engendraron.

 


 Por Eduardo de la Serna, coordinador del Movimiento de Sacerdotes en Opciones por los Pobres.

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Obama asumirá poderes especiales para la ciberguerra

El presidente Barack Obama contará con la autoridad para ordenar un ataque cibernético de carácter preventivo en el caso de que Estados Unidos detecte una posible amenaza desde el extranjero. Fuentes oficiales consultadas por varios medios estadounidenses aseguran que la Administración quiere tomar medidas ante el creciente número de ataques sufridos por las redes informáticas del país.
 


El diario Financial Times adelantó también que Obama podría aprobar una orden ejecutiva para asumir nuevas competencias en materia de seguridad cibernética en los próximos días. Según The New York Times, el Gobierno de Obama ha estudiado recientemente el uso del arsenal informático del que dispone y su conclusión es que el presidente puede asumir esa competencia en caso de un ataque informático.
 


Obama ha trabajado durante los últimos meses en un modelo de legislación que hubiera aprobado tanto estos poderes como un marco de estándares de seguridad para proteger las infraestructuras del país así como su respuesta en el caso de sufrir un ataque cibernético. El proyecto de ley respaldado por la Casa Blanca chocó sin embargo con la oposición en el Congreso, por lo que el presidente podría apostar por una orden ejecutiva que amplíe sus competencias.


 
El gesto de Obama coincidiría con informaciones recientes sobre ataques por parte de piratas informáticos chinos a varios medios de comunicación estadounidenses -The New York Times, The Washington Post y The Wall Street Journal- así como a otras empresas e infraestructuras del país. El secretario de Defensa, Leon Panetta, advirtió el pasado otoño que “el próximo Pearl Harbor” podría consistir en un ataque cibernético que hiciera “descarrilar trenes de pasajeros o trenes cargados con elementos químicos letales” y que existen “casos en los que los intrusos han conseguido acceder a los sistemas de control” de diversas infraestructuras de EE UU. El Gobierno de Obama defiende que cualquiera de estos ataques sería tratado como un “acto de guerra”.

 


Según The New York Times, el Pentágono ya ha creado un nuevo mando cibernético y será de los pocos sectores que aumente su presupuesto dentro del Ejército. La legislación actual establece que EE UU sólo puede llevar a cabo misiones anti terroristas en aquellos países donde esté inmerso en una guerra, pero las nuevas normas permitirían que las agencias de espionaje accedan a redes informáticas extranjeras con el objetivo de detectar posibles ataques dirigidos hacia EE UU o introducir virus informáticos en sus sistemas para impedir su funcionamiento. “Las nuevas reglas serán altamente secretas, igual que se han mantenido los ataques con ‘drones’ hasta ahora”, asegura el Times.


 
Hasta la fecha, sólo se conoce una ocasión en la que EE UU ha recurrido a la informática para llevar a cabo una ofensiva contra otra nación, Irán, centrándose exclusivamente en la infraestructura de sus plantas de enriquecimiento de uranio. El proyecto, heredado de la Administración Bush, logró bloquear el funcionamiento de programa nuclear al introducir un virus informático en sus sistemas, lo que demostró que “la infraestructura de un país se puede destruir sin necesidad de bombardearla ni enviar tropas”, afirma el Times.
 


Los expertos aseguran que la guerra cibernética podría causar graves daños al atacar objetivos como el sistema financiero de EE UU o sus redes de transportes. La orden ejecutiva del presidente Obama, adelanta también Financial Times, quiere responder a esta amenaza estableciendo la cooperación y el intercambio de información entre el gobierno y el sector privado, así como un conjunto de estándares de seguridad para proteger las diferentes industrias del país.


 
Según asegura el diario tras acceder al borrador de la orden ejecutiva, ésta se centra en prevenir intromisiones en los sistemas que gestionan la red energética, los servicios financieros, empresas químicas o el suministro de agua a las ciudades. La Administración Obama ha defendido públicamente que la respuesta de EE UU a la ciberguerra debe centrarse tanto en la prevención de los ataques como en fortalecer sus sistemas informáticos para reducir sus posibles consecuencias. Sin embargo, fuentes consultadas por el Times advierten que este tipo de ataques no son siempre atribuibles directamente a un país o su gobierno, sino que pueden corresponder a grupos terroristas, por lo que su respuesta solo debería ser autorizada por el presidente del Gobierno y comandante en jefe de las tropas.


 
La nueva regulación se enfrenta además a dudas sobre la implicación del Pentágono en estos ataques y en su réplica a las intromisiones de otros países en sistemas informáticos de EE UU. Según adelanta el Times, la Casa Blanca establecerá que la respuesta corresponde al Departamento de Seguridad Nacional, si el asalto se ha producido dentro de territorio estadounidense, y que el Pentágono sólo se verá involucrado si así lo establece una orden presidencial.

 


Por Cristina F. Pereda Washington 4 FEB 2013 - 19:58 CET

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Miércoles, 05 Diciembre 2012 06:35

Advertencia al presidente egipcio

Advertencia al presidente egipcio

El Cairo, 4 de diciembre. El presidente egipcio, el islamita Mohamed Mursi, fue obligado hoy a abandonar el palacio de gobierno Al Ethadeys, en esta capital, ante la intensidad de las protestas de unas 10 mil personas, que rechazaron la convocatoria a un referendo constitucional para el próximo 15 de diciembre.

 

Varios cientos de manifestantes, muchos de los cuales forman parte de grupos laicos y de izquierda, se reunieron en las cercanías de la residencia presidencial egipcia en lo que calificaron como una “última advertencia” a Mursi.

 

Algunos opositores pudieron acercarse al palacio después de haber cortado las alambradas que protegían el edificio. Varias personas trataron de escalar las paredes, pero otras se los impidieron.

 

La policía antidisturbios usó gases lacrimógenos para intentar dispersarlos, pero no tuvo éxito; luego se retiró. Según el Ministerio de Salud, 18 personas sufrieron heridas leves, principalmente por la inhalación del gas.

 

Dos fuentes dijeron que Mursi, postulado a la presidencia por la Hermandad Musulmana para las elecciones de junio pasado, abandonó el palacio presidencial debido a las protestas.

 

“El presidente dejó el palacio” de Al Ethadeys, declaró un funcionario de la presidencia que pidió el anonimato. Una fuente de seguridad también señaló que el mandatario salió del edificio.

 

Un video colocado en Internet por la red de información alternativa egipcia Raasd muestra a un convoy que abandona el palacio de Al Ethadeys, bajo la protección de la policía antidisturbios, mientras manifestantes gritan “cobarde” y “vete”.

 


Advertencia al presidente egipcio



Reportes sin confirmar refieren que el presidente está dispuesto a suspender algunos de los artículos más polémicos de proyecto de Constitución, pero ningún medio oficial lo confirmó, indicó la agencia Prensa Latina.

 

Mursi desató una ola de protestas cuando el 22 de noviembre emitió un decreto mediante el cual amplió considerablemente sus poderes, con lo que puso sus decisiones a salvo de toda acción judicial, con el que busca evitar que un sistema judicial, aún dominado por personas asignadas por el derrocado Hosni Mubarak, impida la compleja transición política en Egipto.

 

En reiteradas ocasiones el mandatario ha declarado que la medida es de carácter “temporal” hasta que esté redactada la nueva constitución.

 

“Lárgate” o “el pueblo quiere la caída del régimen”, gritaron los manifestantes este martes; muchos de ellos agitaron banderas egipcias y acusaron a la Hermandad Musulmana, a la que pertenece el mandatario, de haber “vendido la revolución”.

 

“Nuestras marchas son contra la tiranía y el nulo decreto constitucional, no nos retractaremos en nuestra posición hasta que nuestras demandas sean satisfechas”, afirmó Hussein Abdel Ghany, vocero de los opositores.

 

También hubo muestras de rechazo en las ciudades de Alejandría, Sohag y Minya.

 

Al caer la noche, el número de manifestantes disminuyó. Muchas personas abandonaron el lugar o indicaron querer replegarse en la plaza Tahrir, en el centro de la ciudad, ocupada por militantes anti Mursi.

 

Precisamente en la plaza Tahrir, cientos de personas realizaron un plantón por décimosegundo día consecutivo para repudiar el decreto de Mursi, así como el borrador de constitución que, según dispuso el sábado, se votará en un referendo el 15 de diciembre.

 


Un grupo de personas se reunió cerca de la casa del mandatario en un suburbio de El Cairo, gritando consignas contra su decreto y contra la Hermandad Musulmana.

 

La policía cerró la calle para impedir que se acercaran más, dijo una fuente de seguridad. No hubo reporte de heridos o daños.

 

Plantón frente a tribunal

 

Otro plantón continuaba frente al Tribunal Constitucional en el sureño distrito Maadi de la capital.

 

La corte anunció el domingo pasado la suspensión por tiempo indefinido de sus sesiones, después que miles de islamitas rodearon su edificio cuando iba a analizar la legalidad de la Asamblea Constituyente.

 

El diario Al Ahram, que citó fuentes judiciales que no identificó, dijo que el presidente del tribunal, Maher Buheiri, y otros magistrados ingresaron en el recinto bajo escolta de seguridad, pero no decidieron si reanudar las audiencias.

 

El Supremo Consejo Judicial Egipcio anunció que nominará jueces y fiscales para certificar la consulta y criticó al gremio de magistrados por “sobrepasar su autoridad” al declarar el paro.

 

A las manifestaciones de este martes se unieron los periódicos independientes más leídos de Egipto, que no publicaron sus ediciones en protesta a lo que llamaron la “dictadura” de Mursi.

 

El presidente islamita, que enfrenta la crisis más grave de su mandato de seis meses, no ha mostrado señales de ceder.

 

El jefe del Estado asegura que su decreto del 22 de noviembre es “temporal”, a la espera de que entre en vigor la nueva Constitución; defiende que el objetivo es acelerar las reformas democráticas con un poder ejecutivo fuerte.

 

La oposición lo acusa de arrogarse poderes “dictatoriales” y le exige que anule su decreto y la convocatoria del referendo.

 

Las autoridades responden que la consulta se mantiene y convocaron a los egipcios residentes en el extranjero a votar a partir de este sábado 8 de diciembre.

 

Los detractores del proyecto de nueva constitución, adoptado a marchas forzadas por una instancia dominada por los islamistas, aseguran que no protege derechos fundamentales como la libertad de expresión y temen que abra la puerta a una aplicación más estricta de la ley islámica o sharia.

 

Pese a las más recientes protestas, hasta el momento ha habido sólo una respuesta limitada al llamado de la oposición a una campaña de desobediencia civil en el país más poblado del mundo árabe y su centro cultural, donde muchos desean un retorno de la estabilidad.

 

Los islamistas, que ya han expulsado al ejército del mando político, sienten que llegó su momento para delinear el futuro de Egipto, un aliado de Estados Unidos, cuyo tratado de paz con Israel es una piedra fundamental de la política de Washington en Medio Oriente, según algunos analistas.

 

Estados Unidos pidió a los manifestantes que expresen “sus opiniones pacíficamente” y que se les dé “espacio para protestar”, indicó Mark Toner, portavoz del Departamento de Estado.

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