MÚSICA DESDE OTRAS COORDENADAS

Viernes, 03 Julio 2015 07:10

Dios siglo XXI

Dios siglo XXI

Si la humanidad no es capaz de crear un nuevo dios, no sobrevivirá al siglo XXI. Se trata de tener un dios adecuado a las necesidades modernas, y que sirva para asegurar nuestra supervivencia. Si no lo hacemos, se nos viene el siglo XXII y no habrá nadie para festejarlo.

 

Un día, hace 20 años, un amigo citó a un filósofo que afirmaba que si la humanidad no es capaz de crear un nuevo dios, no sobrevivirá al siglo XXI. No comprendí bien la frase. Finalmente decidí hacer un esfuerzo para entenderla. Después de darle muchas vueltas, concluí, como el filósofo, que se trata de tener un dios adecuado a las necesidades modernas, y que sirva para asegurar nuestra supervivencia. Si no lo hacemos y el filósofo tenía razón, se nos viene el siglo XXII y no habrá nadie para festejarlo. Una característica que define al siglo XXI es la importancia que adquiere el conocimiento en todos los órdenes de la vida. La materia gris prima sobre la materia prima. Sin embargo, uno de los dioses disponibles más populares del planeta dice que comer el fruto del Árbol del Conocimiento es el pecado original. Conocer las cosas buenas y las cosas malas condenó al primer hombre a perder el paraíso. Poco funcional para el siglo XXI. Empecé a convencerme de que no estaría mal crear uno más adecuado. Un dios que diga que comer la fruta del Árbol del Conocimiento es la virtud original ayudaría a los padres para que sus hijos estudiaran. "Hacé los deberes como dios manda, y comé una manzana de merienda, ¿entendés?" Práctico. Se me ocurrieron otras cosas que un dios nuevo podría pregonar, más en consonancia con el progreso de la humanidad, me puse a hacer teología ficción y preparé un "Manual para la construcción de dios". Ya Linus Pauling buscó alternativas a los dioses disponibles. Fue el único individuo que tuvo dos premios Nobel, uno de química (1954) y otro de la paz (1962), formó parte de la generación de científicos que construyó la bomba atómica. Era ateo, como muchos de sus colegas, en esa época de represión macarthista que confundía ateísmo con comunismo. Él y sus amigos encontraron varias religiones que no creían en lo sobrenatural, llamaban a dios, para decirlo simple, "naturaleza". No había en ellas nada de "el camino del Señor es misterioso" sino el convencimiento de que hay cosas que no comprendemos y tendremos que estudiar e investigar. Eran compatibles con el pensamiento científico. Estas religiones eran las de los humanistas, los universalistas y los unitarios. Para evitar problemas, empezaron a decir que eran unitarios. Los domingos se encontraban en la iglesia para discutir novedades científicas, cantar, comer, beber y sentirse parte de una comunidad.


Convengamos que, como la tecnología, el conocimiento avanza de manera exponencial. Más del 90 por ciento de los científicos que ha dado la humanidad están hoy vivos, y muchos son jóvenes. El conocimiento producido circula con gran velocidad, no vamos a la biblioteca, googleamos. Analicemos por un instante el tiempo. Estuvimos unos 25 mil siglos recolectando frutas, cazando animalitos y reproduciéndonos. Nómadas, dormíamos en las cavernas y tratábamos de entender cómo conservar prendido el fuego que nos protegía y nos permitía asar comida, cosa que aprendimos al fin de esos miles de siglos. Hace solamente unos 100 siglos empezamos a volvernos sedentarios: plantar y cosechar. Hace 50 inventamos la escritura y algunos inventaron la rueda, hace 25 la navegación a vela, hace dos siglos el vapor y la electricidad, el siglo pasado la energía atómica, la informática, la manipulación del Adn y los drones. Convivimos la generación del telégrafo con la de la televisión en blanco y negro, la del transistor, del microprocesador y de la pantalla táctil. Pensemos ahora el tiempo hacia adelante. Supongamos que ninguna catástrofe fatal frene esa manera acelerada en que desarrollamos y aplicamos nuestros conocimientos. En 50 siglos más, ¿cuántos planetas del sistema solar habremos visitado? Mil, 20 mil siglos para adelante, llegará el momento en que podremos comunicar y compartir la totalidad del conocimiento de cerebro a cerebro entre los humanos que lo consientan, con el placer de sentirnos uno y todos a la vez. La humanidad habrá explorado todo el universo posible y tendrá los medios para usar enormes cantidades de energía. A eso se le llama ser omnisciente, omnipresente y omnipotente... ¡Vaya, qué casualidad!, esto coincide con la descripción de dios. Uno será a imagen y semejanza del otro, gracias al desarrollo incesante del conocimiento y la tecnología. Pero el filósofo hablaba de crear un dios para sobrevivir el siglo XXI, que se presenta problemático y febril. Llegué a la conclusión de que lo estamos haciendo, y sería bueno que aprovecháramos para hacerlo moderno, cuidadoso del ambiente, tolerante con los gustos, creencias y diferencias de cada uno, respetuoso de la igualdad de géneros y que le gusten las manzanas. Hagamos de nuevo el zoom del tiempo hacia atrás, para ver cómo evoluciona nuestra capacidad de pensar. Miles de siglos recorriendo el planeta buscando comida y refugio.


Seguramente nuestros antepasados tenían buen sentido de la orientación, mejor que la generación del Gps. También sabrían distinguir los alimentos apropiados, y las cualidades de éstos para aliviar síntomas o curar enfermedades. Cualquier sonido estaría lleno de significado, como alarma, indicio de comida o de placer. Pero las explicaciones de los fenómenos naturales y preguntas como de dónde venimos y hacia dónde vamos en la vida tenían respuestas propias del pensamiento primitivo.

Probablemente cada nube, árbol o piedra tenía buena o mala voluntad según lo que esperáramos de ella. El dolor o el temor a la muerte llevó a imaginar formas de negarla, de transformarla en un largo viaje, de fantasear con el retorno. Recién hace poco más de cien siglos las sociedades, con el invento de la agricultura y el sedentarismo, se hicieron más complejas. El excedente que produjo la agricultura permitió mantener a personajes que se encargaban de crear explicaciones y de llevar adelante rituales, liturgias y sacrificios. Surgió el pensamiento mágico, que atribuye una relación de causalidad entre pensamientos o actos y fenómenos del mundo real: me levanto con el pie derecho y tendré buena suerte, toco madera y me protegerá de alguna desgracia.


Hace un poco más de 55 siglos apareció un dios que no sólo dijo que era único, sino que afirmaba que los otros eran falsos. Nació el monoteísmo y el pensamiento religioso que sigue hasta nuestros días. El pensamiento científico, que busca en el mundo real las causas de los fenómenos, que provee explicaciones que admiten que se demuestren erróneas, es relativamente reciente, unos 25 o 26 siglos si se lo atribuimos a los griegos de la época clásica. Así como coexisten hoy generaciones tecnológicas diferentes también pasa con el pensamiento. Hay científicos que se levantan con el pie derecho, personas educadas que están convencidas de que prender una vela producirá un resultado en el mundo real, y en cada partido de fútbol podemos observar manifestaciones de pensamiento primitivo. Nuestro presente está atiborrado de información, de distracciones y de incitación a consumir. Perdemos el tiempo, en el sentido de que no lo manejamos, sino que se nos escapa.

El desborde tecnológico es poderoso en comunicación y pobre en contenido, el frenesí nos perturba la capacidad de pensar. En contraste tenemos algunas características de dios. Somos todopoderosos para destruirnos. Tenemos el arsenal nuclear, usamos inconsideradamente los recursos no renovables, modificamos el clima, permitimos diferencias inhumanas en la calidad de vida de nuestros semejantes, después de 25 mil siglos de nomadismo construimos muros para cerrar fronteras. Hoy somos dioses por el potencial destructor, y cavernícolas por la incapacidad para resolver problemas vitales de nuestra especie. Existe un déficit de espiritualidad que impide armonizar el uso de las posibilidades tecnológicas con la conservación del ambiente, de la paz, del respeto de las diferencias, con la búsqueda de la equidad y la felicidad. La religiosidad que se manifiesta en tantos pueblos y culturas no se agota con la explicación cosmológica sobrenatural, sino que obedece también, y sobre todo, a la necesidad bien humana de identificarse con un grupo, de buscar consuelo y esperanza, de marcar con ritos y fechas los momentos importantes de la vida, de mitigar el dolor de la muerte, es funcional a la supervivencia. Hoy nos religan y reconectan las redes sociales. El dios del siglo XXI está en construcción, no es sobrenatural, lo hacen quienes tienen conciencia del poder en nuestras manos y del peligro de usarlo sin pensar hacia dónde vamos. Nuestra comunidad está en Internet. Nuestro templo es el planeta. La humanidad debería ser el dios del siglo XXI.


(De una conferencia Tedx. Montevideo, 2015.)

Publicado enInternacional
La globalización no es lo que prometía

La caída en los flujos de inversión en 2014 es señalada por la Unctad, organismo dependiente de las Naciones Unidas, como consecuencia directa de la fragilidad de la economía mundial a partir de la crisis de 2008, cuyos efectos no se revirtieron.

 

La inversión extranjera directa global cayó el año pasado 16 por ciento. Es un dato que relativiza el ritmo al que avanza la globalización, ligada todavía no sólo a las nuevas tecnologías, sino a la propia dinámica del comercio y las finanzas mundiales. "A raíz de la fragilidad en la economía global, la incertidumbre de los inversores y los riesgos geopolíticos", justificó la Unctad en su informe sobre inversiones globales, y la caída de los flujos que dirigen las multinacionales y las empresas estatales de alcance mundial. Los datos del organismo revelan que el peso de los países periféricos sigue en ascenso (en detrimento de las economías avanzadas). En ese contexto, China se convirtió en el primer destino de las inversiones extranjeras.


El flujo internacional de inversiones cayó de 1,47 a 1,23 billones de dólares a raíz de la situación económica de los países desarrollados. El ingreso de capitales a Estados Unidos y Europa bajó 28 y 11 por ciento, respectivamente. La IED todavía no recuperó el valor absoluto que registraba en 2008, cuando comenzó la crisis internacional. En cambio, la inversión dirigida a los países periféricos subió un 2 por ciento, con lo que alcanzó un record histórico de 681 mil millones de dólares.


Sin embargo, el desempeño de los países en desarrollo fue desparejo. La plaza preferida del capital global fue Asia, con un aumento del 9 por ciento. La inversión extranjera en China llegó a los 129 mil millones de dólares, atraída por el sector de servicios, y también se destacó el ingreso de fondos a la India. El dinamismo de estas economías en relación a los centros tradicionales de poder no deja de sorprender: en 2012 la inversión extranjera fue igual en los países en desarrollo de Asia que en Europa, mientras que el año pasado la diferencia en favor de China, India y sus vecinos fue del 60 por ciento frente al Viejo Continente.


Distinto fue el caso de América latina y el Caribe que, sin contar las paradisíacas guaridas fiscales, obtuvieron un 14 por ciento menos de inversiones, a partir de la baja de los precios de los commodities y las menores adquisiciones de empresas en América Central. La inversión extranjera bajó en Argentina, México, Venezuela, Colombia y Perú, a diferencia del aumento registrado en Chile. En Brasil, se mantuvo.


El primer receptor de inversión extranjera el año pasado fue China, que junto a Hong Kong sumaron 229 mil millones de dólares. Esa distinción echa por tierra el capítulo neoliberal que reza que el libre mercado por sí sólo es atractivo para el capital. China muestra que una economía casi estatal que aplica las restricciones más fuertes del mundo a la inversión foránea, pero con una notable dinámica de crecimiento de la inversión y el consumo, puede ser el mayor objeto de deseo para el capital extranjero.


El mundo en desarrollo también se destacó como emisor de flujos de inversión, con una suba del 23 por ciento frente a 2014, con lo que alcanzó un record del 35 por ciento del total de la IED. Aunque, otra vez, los flujos que salieron de Asia avanzaron mientras que los provenientes de América latina y Africa cayeron. Y otra vez, en este caso, se destaca el papel de China, cuya expansión se reflejó en las inversiones de sus empresas estatales en diversos rubros y regiones.


La Unctad destacó la compra de empresas de los países en desarrollo a los desarrollados, como la minera Xstrata Perú (Suiza) por parte de la MMG (China) y una filial de Vivendi en manos de la Emirates Telecommunications Corp. (Emiratos Arabes Unidos).

Publicado enEconomía
La ciencia, un asunto de comunicación social

Según la Real Academia Española, la ciencia remite al conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales. Sin embargo, presentada de ese modo –así, sin demasiado brillo, esquemática y fría–, esta definición oculta una multiplicidad de sentidos susceptibles de ser atribuidos. En principio, más vale arrancar por lo básico: la ciencia es una parte esencial de la cultura, en efecto, engloba un conjunto de prácticas que no existen sin seres humanos que las realicen.


Desde este punto de vista, tres asuntos florecen en el barro analítico y asoman por su importancia. Primero, un requisito: la ciencia requiere ser estudiada en contexto; luego, una propuesta metodológica: la ciencia puede ser abordada desde una perspectiva comunicacional, y, por último, una necesidad: tras considerar los puntos anteriores, será esencial la generación de condiciones de acceso que garanticen la participación de toda la sociedad en el proceso productivo y reproductivo de los saberes científicos.


- Los científicos hacen historia (pero) desde la historia. Es imposible comprender las ideas de algún filósofo o científico –que para el caso, son lo mismo– si no se accede al idioma de época; a respirar sus aires y a pasear por sus caminos. No se trata de ponerse en lugar de nadie, ello es imposible; aunque sí de comprender por qué sus pensamientos se impusieron en ese instante y no en otros, y por qué se desarrollaron en determinadas latitudes cuando las coordenadas podrían haber sido bien diferentes. En última instancia, intentar responder a una pregunta tan simple como: ¿por qué las cosas suceden cuando suceden y en el sitio en que suceden?


Proceso: una palabra que resuena con fuerza y que a menudo se vacía de significado, como usualmente ocurre con toda categoría analítica utilizada hasta el cansancio. Cada acontecimiento forma parte de una sucesión de momentos que se acomodan en una línea cronológica imaginaria que avanza a paso firme y jamás se detiene. Cada genio de época leyó libros que escribieron sus antecesores y se alimentó de las ideas que allí pululaban. Personas como Copérnico, Galileo y Kant, sin dudas, estuvieron interpeladas por sus entornos, pues, trabajaron con herramientas sociales y produjeron ideas maravillosas que hicieron historia pero desde la historia.


- La ciencia y la comunicación: una relación que pide matrimonio. La comunicación puede ser definida como un enfoque que permite desentrañar falsas concepciones, percepciones, valoraciones y modos de significación. Una perspectiva novedosa que –con un objetivo similar al de otras ciencias sociales como la antropología– busca penetrar el denso entramado que presentan los escenarios cotidianos, esos que los seres humanos organizados en grupos acostumbran a llamar "realidad". De aquí que observar a la ciencia con los ojos de la comunicación permite una lectura alternativa que desmitifica la supuesta blancura de un campo que está atravesado por tensiones, luchas de dominación y de poder.


Para ser más explícito, cada vez que una comunidad científica festeja un acontecimiento, ensancha las espaldas de un intelectual y dirige políticas de investigación en direcciones puntuales, lo que está haciendo no es más que velar otros acontecimientos, quebrar otras espaldas y anular otras posibles trayectorias. En definitiva, amordaza otras bocas para callar otras voces que disputan otros sentidos.


Sin embargo, las relaciones entre ciencia y comunicación no descansan en ese escalón. Todavía hay más: la ciencia posee un lenguaje que tiene su gramática, su ortografía y su sintaxis; un lenguaje que es necesario aprender y que sólo los escritores de elite de- sarrollan a medida que peinan sus canas y cuando sus pieles se convierten en pellejos. El gran maestro Leonardo Moledo, a menudo señalaba: "La ciencia es un cuento que la humanidad se cuenta a sí misma. La historia del Universo y las historias del Universo son tan maravillosas como el más maravilloso de los cuentos. Entonces es una falacia total que la ciencia no sea un relato. La ciencia lo es, porque es comunicación y es lenguaje".


- Para el pueblo lo que es del pueblo. El núcleo duro de la ciencia está compuesto por leyes generales, es decir, por enunciados científicos. Desde un enfoque semiótico, las teorías de la enunciación contemporáneas plantean una cuestión central: mientras los enunciados remiten al acto individual de apropiación de una lengua, el proceso de enunciación se caracteriza por la instalación de un "otro" que interpreta –o decodifica, así lo diría el jamaiquino Stuart Hall– el mensaje. Dicho de otro modo, la comunicación es dialógica y el diálogo supone un contexto en el que la práctica comunicativa se desenvuelve. Por tanto, no tiene sentido el hermetismo científico, pues, en definitiva el objetivo de toda investigación debe ser la divulgación; democratizar el acceso y ensanchar el espectro del público alcanzado. La ciencia no es patrimonio de quien "descubre" sino que pertenece a todos aquellos que demuestran curiosidad por aprender sobre un nuevo modo de pensar la vida. En síntesis, el acto hermenéutico de interpretación implica un proceso de resignificación y construcción del que nadie está exento.
- Ideas finales para construir nuevos principios. Resulta imposible, entonces, circunscribir el término –únicamente– al reducido marco de especialistas, uniformados con guardapolvos blancos y rodeados de tubos de ensayo y compuestos químicos multicolores y humeantes. En efecto, la realización de un ejercicio de desmitificación conceptual podría servir para allanar el camino hacia una aplicación más cotidiana y justa del término.


No todo el mundo cree en la existencia de una ciencia unificada que teje relaciones entre disciplinas como pueden ser la Historia, las Matemáticas y la Filosofía –porque para ser más exactos, no todo el mundo posee las necesidades materiales tan satisfechas como para sentarse a reflexionar, con un café en mano, sobre ello–. Y cuanto más se avanza en el tiempo, si es que el tiempo nos permite avanzar y si es que finalmente existe el tiempo (cuestión que habría que consultar tras leer los pensamientos de cráneos talentosos como Norbert Elias o Edward Thompson) la parcialización de los saberes en campos cada vez más y más pequeños es notoria y palpable.


En la actualidad, con mayor recurrencia, los investigadores y los científicos son empujados a realizar análisis acotadísimos y a recortar sus objetos de estudio hasta hacerlos desvanecer por asfixia. Las disciplinas están más disciplinadas que nunca y, en algunos casos, de tanta rigidez terminan por perder el horizonte y el propósito medular, en efecto, que la sociedad alcance un mejor funcionamiento –es decir que logre mayor equidad y autonomía– a partir de la producción de nuevos conocimientos.
En la posmodernidad, se promueven abordajes segmentados pero "profundos" a diferencia de los megaproyectos que los escritores clásicos realizaban en siglos precedentes. Ya no se cree demasiado en las "historias universales" y el polvo mágico de los atlas ha quedado en el camino. Aquellos libros regordetes que parecían encerrar en un puñado de páginas todos los secretos del mundo ya no generan el consenso de antaño. No. Hoy, las narrativas opcionales, los otros relatos, las otras perspectivas y las otras cosmovisiones (que son legítimas pero no están legitimizadas) están en la superficie y conforman la difusa sustancia que definen al viejo nuevo problema del sentido común.


En el siglo XXI, ninguna persona podrá decir que en esta parte del globo no se hace ciencia, luego de conocer, por caso, los impresionantes avances chilenos en materia astronómica, los progresos cubanos en salud pública e inmunología y los progresos costarricenses en producción de energías renovables. En esa línea es que Argentina proyecta el futuro, convencida de tener herramientas suficientes para escribir la historia con un lápiz propio. Sólo será cuestión de sacarle punta y afilar un poco el trazo.


En este marco, la propuesta será pensar en el concepto de ciencia desde un enfoque más flexible: evitar la falsa dicotomía entre las "duras" y las "blandas", otorgarles a las sociales y a las humanidades un estatus tan digno como merecido y promover desde los medios masivos de comunicación una perspectiva que defina a la ciencia más allá de sus etiquetas. No alcanza con desarrollar satélites y tirarlos al espacio, no basta con aprender a resolver ecuaciones de segundo o tercer grado, así como tampoco es suficiente conocer cuáles son los males que causan pesticidas como el glifosato para el reino animal, vegetal y humano. No, pues, la ciencia no es un elemento aislable ni específico ni nada de eso; la ciencia es una práctica cultural y, como tal, tiene sentido siempre y cuando se involucren las personas.


Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

América Latina rebaja sus perspectivas de crecimiento del 2,2 al 1% en 2015

En solo cuatro meses, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha rebajado de forma drástica las previsiones de crecimiento de la región para 2015 del 2,2% a solo un 1%. Este organismo de la ONU cambió sus cálculos a raíz del empeoramiento de las perspectivas de expansión de los países desarrollados, con excepción de EE UU, y por la persistente desaceleración de las naciones emergentes. La caída del precio del petróleo y de otras materias primas exportadas por México y Sudamérica se suma a la mayor volatilidad financiera internacional por el fortalecimiento del dólar y el debilitamiento del euro y el yen para componer un cuadro complicado para América Latina, según la CEPAL.


El organismo que dirige la mexicana Alicia Bárcena no los menciona, pero los conflictos políticos internos en cada país también están dañando el clima económico, según reconocen economistas como el brasileño Francisco Eduardo Pires de Souza, profesor de las universidades federales de Río de Janeiro y Fluminense. El PIB de Brasil, donde se combinan el escándalo de Petrobras, el ajuste fiscal del Gobierno de Dilma Rousseff y el impacto del abaratamiento de los productos básicos, se contraerá este año 0,9%, según ha pronosticado este martes la CEPAL. En diciembre pasado preveía una expansión del 1,3%.


Pese a los beneficios que México recibe del crecimiento de Estados Unidos, la CEPAL ha rebajado su perspectiva de evolución de la economía del 3,2% al 3%. La violencia y el descenso del precio del crudo, que provee el 35% de los ingresos fiscales el país, afectarán a la actividad mexicana. De hecho en estos días, el Nobel de Economía Paul Krugman recomendó al Gobierno de Enrique Peña Nieto que elevara el gasto público.


El organismo de Naciones Unidas ya no prevé un aumento del PIB argentino del 1% en 2015. Ahora habla de un 0% en este año de elecciones presidenciales. Argentina, que padece escasez de divisas desde 2011 y una crisis de deuda desde 2014, se ve afectada por el abaratamiento de la soja, su mayor exportación, y la recesión de Brasil, principal destino de sus ventas externas de manufacturas.


En Colombia, donde el petróleo supone el 7,6% de la economía, la rebaja también ha sido drástica: del 4,3% previsto hace cuatro meses al 3,6% actual, un nivel considerable en este contexto pero lejano a los de los recientes años de bonanza latinoamericana. La perspectiva para Venezuela pasó de una contracción del 1% a una del 3,5%. También afectada por la escasez de divisas, con una inflación mayor a la de Argentina y una dependencia casi absoluta de las exportaciones petroleras (el crudo supone el 41% de los ingresos fiscales), Venezuela además enfrenta su crisis política.


Chile, pese al descenso del precio del cobre y el escándalo de corrupción que afecta a la familia de la presidenta Michelle Bachelet, se mantiene en una previsión del 3% de expansión para 2015. Perú, que también enfrenta sus contratiempos políticos y la caída de las cotizaciones de los minerales, crecería el 4,2%, en lugar del 5% calculado en diciembre.


Los países con mejores perspectivas para este año son Panamá (6%), Bolivia, Nicaragua y República Dominicana (5%). Los demás se encuentran con las siguientes proyecciones: Paraguay (4,2%), Guatemala (4%), Ecuador (3,5%), Costa Rica (3,4%), Honduras, Uruguay y Cuba (3%) y El Salvador (2,2%). Los países centroamericanos y caribeños se benefician de la recuperación de Estados Unidos y el abaratamiento del petróleo que importan.

Publicado enEconomía
Naomi Klein: "El cambio climático es la narrativa más poderosa contra el capitalismo"

"La naturaleza intenta decirnos que necesitamos un modelo económico radicalmente diferente". La periodista Naomi Klein venía avisando desde hace tiempo de los peligros del capitalismo salvaje y despiadado, pero ahora su fin parece precipitarse: el cambio climático, su consecuencia más amenazante, ha puesto fecha de caducidad a la maquinaria neoliberal.

"Hemos aplazado esta cuestión por tanto tiempo que nos encontramos en una situación en la que ya no existen soluciones que no sean radicales. No es demasiado tarde para impedirlo, pero es necesario un cambio radical de nuestro sistema económico y político y esto desafía la lógica del crecimiento, que está en el corazón de nuestro modelo económico", ha dicho la autora canadiense frente a una abarrotada sala del Círculo de Bellas Artes de Madrid durante una conferencia con motivo de su último libro.

'Esto lo cambia todo. El capitalismo contra el clima' (Paidós, 2015) se ha gestado -según reconoce Klein- para dar respuesta a su anterior obra, 'La doctrina del Shock' (2007), que trataba de evidenciar cómo muchas de las políticas del libre mercado fueron introducidas aprovechando momentos de intensa transformación social, desastres y confusión. "Menos de un año después pudimos comprobar esta teoría con el hundimiento de Wall Street que serviría para lanzar políticas que de otro modo hubieran encontrado resistencia", ha afirmado la periodista.

Conscientes ahora de la capacidad de adoctrinamiento del sistema, toca buscar soluciones. "¿Cómo podemos crear una estrategia para responder, una doctrina del shock de la gente, que conteste a la crisis potenciando la democracia y construyendo un mundo más igualitario?", se preguntaba. La respuesta es el cambio climático o, en palabras de la autora, "la justicia del cambio climático", una crisis que "debe ser declarada desde abajo" para asegurar su efectividad. "El cambio climático es la contranarrativa más poderosa que tenemos frente al capitalismo".

Por eso, y ante todo, Naomi Klein hace un llamamiento para que los movimientos sociales y antiausteridad, "centrados en la lucha por la recuperación de las políticas sociales", no olviden la cuestión climática.

"Europa era un ejemplo líder en la lucha contra el cambio climático y esto se ha sacrificado en aras de la recuperación económica. Si queremos combatir el cambio climático tenemos que desarrollar toda la esfera pública. Para reducir las emisiones es necesario que la gente recupere el control del sistema energético y regular a las multinacionales. Por eso cuando analizas los conflictos entre la lucha antiausteridad y los movimientos de justicia climática te das cuenta de que tienen que unirse. No tiene sentido que sigan caminos separados, porque cuando entramos en esa división asumimos la lógica de las élites de que el clima es un lujo".

Publicado enMedio Ambiente
Claves para repensar los medios y el mundo que habitamos. La distopía del desarrollo

 

 Formato:17 x 24 cm., 288 páginas, Edición: 2015.
P.V.P:$32.000 ISBN:978-958-58826-0-7

 

 

"Este libro es un viaje por el pensamiento solemne desde la experiencia de las prácticas quilomberas, jodederas, mamadoras de gallo que son las que practican la gente del común para sobrevivir con dignidad e imaginación a este mundo [...]. Escuchar [...] para poder criticar y transformar".


Omar Rincón

 

"Tras años y años de ponerle disfraces al "santo", según soplaran los beneficios y utilidades de los poderes financieros y mediáticos, de travestir el desarrollo según sus intereses y de enredarnos con "su" comunicación, las narraciones que nos cuenta Chaparro nos servirán para romper todos esos disfraces; para empezar a tumbar las distopías y volver a soñar con las utopías."


"Iñaki" Chaves G.

 

"Es urgente y necesario examinar significantes y significados para evaluar la verdadera dimensión de lo que hoy llamamos desarrollo y de los valores que debemos reconocer en la comunicación como motor de una acción encaminada a construir sociedades verdaderamente felices y democráticas".


Manuel Chaparro

 

 

 

Vídeo relacionado: http://bit.ly/1z7toTS

 

 

Tienda virtual: https://libreria.desdeabajo.info/index.php?route=product/product&product_id=114&search=cambios+culturales

 

 

Informes-Pedidos:


Cra. 20 Nº45A-85 (Bogotá)

Carrera 48 N 59-52 Of. 105 (Medellín)

E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. (todas las ciudades)

Teléfonos: 345 18 08 / 217 89 92 (Bogotà y otras ciudades) / 291 09 69 ( Medellìn)

Whatsapp: 3204835609

Facebook : http://bit.ly/2bwXbER

 

 

El enfriamiento de la economía china, un escenario inquietante

En los últimos tres meses de 2014, China experimentó la mayor salida de fondos desde que se empezaron a registrar esos datos, a finales de los años noventa. El déficit en la cuenta financiera y de capital alcanzó los 91.200 millones de dólares, un deterioro sin precedentes en las finanzas del gigante asiático, acostumbrado a la llegada masiva de dinero del exterior en las últimas décadas, como apuntan los analistas de Fathom Consulting. Las autoridades chinas se muestran satisfechas con la "nueva normalidad", pero los inversores no parecen estar de acuerdo.


A diferencia de lo que han hecho el resto de las economías emergentes tras la debacle de 1998, China es el único país que mantiene su divisa ligada al dólar. Las autoridades permiten desde hace un año que la cotización del renminbi fluctúe un máximo del 2%, arriba o abajo, respecto a la divisa estadounidense, el mismo valor que ha perdido la moneda china desde octubre. La fuerte salida de flujos de capital indica que las presiones a la baja sobre la moneda china se están intensificando y la venta neta de reservas por parte del banco central a finales de 2014 da fe del empeño de la autoridad monetaria en contenerlas.


Lo último que necesita una economía que se enfría es una moneda fuerte pero "las autoridades no van a tolerar una mayor depreciación del renminbi, dada su preocupación con la estabilidad financiera", señala Li-Gang Liu, del Instituto Peterson. Cada vez más analistas ponen en tela de juicio los datos oficiales de crecimiento y temen que el Gobierno de Pekín sea incapaz de pilotar un aterrizaje suave de la economía. Lombard Odier Investment Managers cifra el incremento real del PIB en un rango de entre el 1% y el 3%, muy lejos de la meta oficial del 7% fijada para este año por las autoridades chinas.
Las exportaciones de Brasil han caído un 7% por el frenazo chino


Los gestores suizos basan sus cálculos en el desplome de la producción de electricidad en los últimos meses y el frenazo en las ventas de combustible diesel. La batería de estímulos impulsada por Pekín —recorte de los tipos de interés, inyecciones de liquidez, reducción de los requisitos de capital...— se explica al analizar estos números.


Son muchas bolas en el aire y configuran un escenario peligroso para el resto del mundo. El frenazo en la demanda china ya se ha dejado sentir con dureza entre las economías productoras de materias primas, como refleja el precio del petróleo. Brasil, por ejemplo, ha visto caer sus exportaciones en 2014 un 7% respecto al año anterior y un 12% respecto a 2011, como consecuencia sobre todo de la caída de las ventas a China de mineral de hierro.


El impacto se produce por varias vías, según recuerdan los analistas de BBVA Research. La más evidente, la caída de las ventas pero eso conlleva un fuerte descenso de los precios, que abaratan el resto de las exportaciones y afecta a la confianza de consumidores y empresas. El mundo mira hoy más que nunca a Pekín.

Publicado enInternacional
Reflexiones sobre las inversiones proyectadas en el Plan de Desarrollo

El Plan Nacional de Desarrollo es la hoja de ruta que orienta el conjunto de las políticas del gobierno nacional, de ahí la importancia que reviste su discusión democrática. Aunque las Bases del Plan son un referente clave, su verdadera orientación se concreta en el proyecto de ley presentado al Congreso, adquiriendo especial relevancia el plan de inversiones que distribuye la proyección de los recursos públicos durante cuatro años. En este breve documento haré algunas reflexiones sobre el mencionado plan de inversiones mostrando cómo el gobierno Santos persiste en las viejas recetas que han traído malos resultados económicos y desigualdad en la distribución de los recursos.


La paz sin plata



El Plan de Inversiones está organizado a partir de seis estrategias, a las cuales les corresponden diferentes objetivos. Para empezar, es necesario mencionar que este Plan fue construido con supuestos macroeconómicos inflados, anteriores a la dramática caída de los precios de los commodities. El Profesor Jorge Espitia calcula el déficit del Plan de Desarrollo en alrededor de $70 billones, sin duda resultado de la irresponsabilidad del gobierno en los temas fiscales y del mal manejo del boom minero-energético.

Aunque el Departamento Nacional de Planeación diga que la construcción de paz es uno de los tres pilares del plan (junto con equidad y educación), el plan de inversiones muestra algo muy diferente. Como porcentaje de las inversiones totales, el objetivo Seguridad y defensa continúan ocupando uno de losprimeros lugares en la destinación de los recursos públicos ($93.7 billones), situándose en la segunda posición con el 13,3% del total. Aunquehable de paz en el Plan, el gobierno sigue destinando buena parte de los recursos públicos a seguir en la guerra.

De hecho, si se miran exclusivamente las inversiones del gobierno central, el eje predominante es el de Seguridad, justicia y democracia para la construcción de la Paz, que consume el 50,1% de los recursos, rubro que incluye importantes recursos en seguridad y defensa.

 

Tabla 1. Inversiones del Gobierno Central

Más recursos para minería, menos para derechos sociales


Otro rubro bastante alto es el denominado "Desarrollo minero-energético para la equidad regional" con $78.5 billones (11,2%), lo que muestra que la locomotora minero-energética sigue siendo columna vertebral del gobierno Santos. En contraste, otros renglones presupuestales decisivos para promover la equidad, los derechos y la calidad de vida de la población, tienen destinaciones muy modestas. Al rubro "Cerrar las brechas urbano-rurales" se le asigna un 0.3% del presupuesto; "Sentar las bases para la movilidad social", tiene un 0.2%; "Promoción, respeto y protección de Derechos Humanos" tiene un 0.1%; y"Ordenamiento del territorio rural un 0.1%.


Tabla 2. Objetivos de mayor participación en el Plan de Inversiones

 

 

Lo privado como bandera


Es importante resaltar que la participación del sector privado en las inversiones proyectadas en el Plan es bastante alta, alcanzando el 34,2% de los recursos contemplados. Lo anterior se explica en parte por el papel protagónico de las Alianzas Público Privadas en todo el Plan de Desarrollo, que se proponen incluso para sectores sociales como salud y educación, continuando en la ya conocida senda de la privatización y el debilitamiento de lo público. Más aun, preocupa que el proceso de recuperación de las inversiones del sector privado (que no está allí sin ánimo de lucro), termine jugando en contra de la satisfacción de los derechos y el bienestar de la población.


Gráfica 1. Fuentes de Financiación del Plan de Inversiones

 

 

¿Más alianzas productivas en el campo?


Un aspecto que preocupa profundamente a quienes venimos de los sectores rurales, en especial a campesinos, indígenas y afros, es la altísima contribución prevista para los aportes del sector privado en los asuntos relativos al campo. De los $49 billones que componen la inversión total de la estrategia "Transformación del campo", $35,5 billones provienen del sector privado, un 72,1% del total de la estrategia. Lo mismo ocurre en el objetivo "Impulsar la competitividad rural", donde los aportes privados ocupan la mayor cantidad de recursos, un 86,8% del total.


Lo anterior permite suponer que el gobierno busca insistir en el fracasado modelo de "alianzas productivas", donde el campesinado aporta su trabajo y su propiedad, y los empresarios una financiación con intereses que genera deudas a largo plazo para el campesino; la vieja receta Indupalma que ha quebrado a pueblos enteros y ha enriquecido a banqueros y agroindustriales. Esto se confirma al revisar las Bases del Plan, en las que se hace referencia explícita a "zonas especiales de desarrollo rural y agropecuario", en las cuales los empresarios podrían poner a producir los baldíos de la nación, en "alianzas" con campesinos. El artículo 97 del Plan, "Marco especial sobre administración de Tierras de la Nación" iría en la misma dirección.


Tabla 3. Fuentes de financiación por Estrategia

Tabla 4. Desglose Estrategia "Transformación del campo"

 

 

Recortes y austeridad a la colombiana


Aunque la prensa no lo ha destacado, es bastante grave que la discusión del Plan de Desarrollo arranque con un importante recorte de recursos. Respecto a la versión presentada inicialmente, el Plan de inversiones pasó de $790,1 billones a $703,9 billones, una reducción del 12,2%. Como era de esperarse, haciendo eco de las políticas de ajuste estructural y austeridad, los recortes tienden a producirse en los aspectos más ligados a los derechos sociales; la estrategia de movilidad social es una de las más afectadas, con una reducción del 22,6%.


Por el contrario, "Seguridad, justicia y democracia para la construcción de la Paz" (que en la versión preliminar se denominaba "Consolidación del estado social de derecho"), aumenta 22,6%. Esta estrategia incluye temas variados, como justicia, reparación de víctimas, Derechos Humanos, etc., pero el predominante es "Seguridad y Defensa en el territorio nacional", al que se le asignan el 68,2% de los recursos.


Tabla 5. Comparación Inversiones versiones I y II.

 

Tabla 6. Objetivos estrategia Seguridad, justicia y democracia para la construcción de la Paz

En suma, al analizar la proyección de las inversiones del Plan de Desarrollo encontramos la persistencia de las viejas recetas: más recursos para la guerra, promoción del sector minero-energético, bajas inversiones en derechos sociales y recortes que los afectan directamente, y un alto protagonismo del capital privado y los grandes inversionistas en la política agraria.


A pesar de la retórica, no hay Equidad en el plan de inversiones del gobierno Santos. Más razones para oponerse al Plan de Desarrollo de Santos.

Publicado enColombia
Los meteorólogos de la TV deberían decirlo fuerte y claro: el cambio climático ya llegó

El presidente Barack Obama emitió su tercer veto en los más de seis años que lleva de mandato, en rechazo del Proyecto de Ley S.1 (Proyecto de Ley del Senado Número Uno), la "Ley de aprobación del oleoducto Keystone XL". Este fue el primer proyecto de ley aprobado por el nuevo Congreso con mayoría republicana en lo que va del año, en un intento por forzar la construcción de un oleoducto diseñado para trasladar arenas alquitranadas de Canadá a puertos estadounidenses en Texas para su exportación. Hace ya varios años que una amplia coalición internacional lucha contra el proyecto. El científico climático James Hansen, ex director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, escribió en The New York Times que si se construye el oleoducto, el clima tal como lo conocemos "será historia".


Esta votación y este veto suceden al tiempo que gran parte de Estados Unidos se ve azotada por temperaturas extremadamente frías, con ciudades como Boston sacudidas por nevadas sin precedentes y estados sureños como Georgia experimentando la caída de nieve. Mientras tanto, la mayor parte de California se prepara para una sequía aún más fuerte. Los informativos de los canales de televisión corporativos invierten cada vez más tiempo en la cobertura del cada vez más caótico, costoso y, en ocasiones, letal clima. Pero fallan consistentemente en hacer la conexión entre las condiciones climáticas extremas y el cambio climático.


Los canales vuelcan millones de dólares en llamativos "Centros de monitoreo del clima" televisivos. Estos sets, con sus elegantes presentadores, están siendo convertidos en "Centros de monitoreo de fenómenos climáticos extremos". Así como destacan de manera sensacionalista la expresión "condiciones climáticas extremas", ¿por qué no destacan también los conceptos de "cambio climático" o "calentamiento global"? ¿Por qué no explican cómo el calentamiento global puede conducir a nevadas más fuertes o a temperaturas más bajas? La población depende sobre todo de la televisión para informarse, incluso en esta era de Internet. ¿De qué manera se pueden relacionar la sequía en California y el congelamiento de las Cataratas del Niágara, estando a miles de kilómetros de distancia? La gente no es tonta. La avalancha diaria de informes climáticos sensacionalistas debe incluir explicaciones de los cambios más profundos que ocurren en todo el planeta.


Basta con ver la publicidad que acompaña los informativos. A menudo vemos publicidades con gran producción, muy atrayentes, que describen lo limpia y maravillosa que es la industria de los combustibles fósiles. Pero ¿es así realmente? Veamos lo que pasó este mes mientras más de cien ciudades estadounidenses registraron temperaturas bajas récord: una explosión de una refinería de ExxonMobil al sur de Los Angeles sacudió los alrededores con el equivalente de un terremoto de magnitud 1,4. En Virginia Occidental, la "bomba" de un tren que transportaba petróleo se descarriló y explotó, encendiendo el cielo nocturno con enormes llamaradas y forzando la evacuación de dos ciudades. Dos días antes, otro tren se había descarrilado en Ontario, Canadá, y el incendio de sus vagones duró varios días.


Además de estas explosiones están las filtraciones, los derrames, la contaminación con aire tóxico que causa epidemias de asma en las comunidades afectadas. Y todas estas consecuencias de la industria de los combustibles fósiles son pequeñas cuando se las compara con la destrucción constante causada por el cambio climático, que sigue empeorando y podría llegar a ser irreversible.


El debate sobre el cambio climático ha terminado. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU, ganador del premio Nobel, publicó un informe redactado por 800 científicos de 80 países, que resume los hallazgos de más de 30.000 ponencias científicas arbitradas y concluye:


"La influencia humana en el sistema climático es clara: cuanto más perturbemos nuestro clima, más nos arriesgamos a impactos graves, generalizados e irreversibles. Y tenemos los medios para limitar el cambio climático y construir un futuro más próspero y sustentable". Comparemos esto con el puñado de científicos que niegan la realidad del cambio climático. Uno de sus paladines, Wei-Hock "Willie" Soon, del Centro de Investigaciones Astrofísicas Harvard-Smithsonian, recibió 1.200.000 dólares de la industria de combustibles fósiles, entre ellos del barón del petróleo Charles Koch, según una investigación realizada por Greenpeace y el Centro de Investigaciones Climáticas. El Dr. Soon no mencionó estas contribuciones y actualmente está siendo investigado por el Instituto Smithsoniano por posibles violaciones éticas.


Entre los que consideran que la ciencia es clara y que el debate está resuelto está nada menos que el Pentágono. Durante el gobierno de Obama, así como durante el del presidente anterior, George W. Bush, el Departamento de Defensa calificó al cambio climático como una importante amenaza a la seguridad nacional. Del mismo modo, las grandes compañías aseguradoras llevan cuidadosamente la cuenta de los desastres climáticos multimillonarios que suceden cada año, ya que estas catástrofes afectan su balance final.


Justo cuando la población necesita más información sobre estos temas, algunas de las mayores organizaciones de noticias están reduciendo el personal asignado a la cobertura del clima. El pasado mes de octubre, la NPR, la cadena de radios públicas de Estados Unidos, redujo su personal a cargo de la cobertura del ambiente y el cambio climático de cuatro personas a solamente una, que ahora trabaja a medio tiempo. En 2013, The New York Times desarticuló su equipo especializado en temas ambientales, que estaba integrado por nueve personas.


No hay eventos meteorológicos que sean por sí solos prueba del cambio climático, pero las tendencias son claras. Los meteorólogos, particularmente los de los noticieros televisivos, tienen el deber de declarar los hechos tal como son: el cambio climático es real; es una amenaza planetaria y se pueden hacer muchas cosas al respecto.


________________________________________


Publicado el 27 de febrero de 2015

Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enMedio Ambiente
Lunes, 16 Febrero 2015 19:33

No creas todo lo que dicen de los ODM

No creas todo lo que dicen de los ODM

Se pretende hacernos creer que el mundo ha conseguido varios de los objetivos, como reducir a la mitad la pobreza extrema. Sin embargo, tal afirmación es incorrecta

 

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio están actualmente en el punto de mira. Los ODM contienen unas 20 metas que el mundo tiene que lograr este año. Los líderes de cada país se comprometieron, entre otros, a reducir a la mitad el hambre, la pobreza y la proporción de la gente sin agua potable entre 1990 y 2015. También a reducir la mortalidad infantil de dos tercios y la mortalidad materna de tres cuartos; y a asegurar que todos los niños del mundo estuvieran en la escuela primaria a finales de 2015.

 

Estadísticas bajo esteroides

 

Ahora, se afirma que un número de estas metas han sido alcanzadas. Supuestamente, se pretende que el mundo ha reducido a la mitad la cantidad de personas en situación de pobreza extrema, así como el número de personas sin acceso a agua potable. Sin embargo, estas afirmaciones son incorrectas. Si un universitario quisiera probar estos teoremas, nunca obtendría el diploma, simplemente porque los datos disponibles no le permitirían justificar tales afirmaciones. El discurso de que el mundo ha logrado algunas metas se repite seguido, incluso por personas que deberían saber mejor la realidad.


¡Es tan tentador abusar de las estadísticas para defender posiciones políticas o por propio interés! Ya hace más de un siglo, el poeta escocés Andrew Lang (1844-1912) entendió este peligro cuando escribía: "Ellos usan las estadísticas como los borrachos utilizan una farola, para apoyarse y no para alumbrarse". En aquella mima época, el escritor estadounidense Mark Twain (1835-1910) lo expresó de la siguiente manera: "Hay tres tipos de mentiras: mentiritas, mentiras y estadísticas".

 

Progreso, sí. Metas alcanzadas, no


Según los datos disponibles y fiables, el mundo logrará una sola meta al final de 2015. Es el objetivo de que haya tantas niñas como niños en la escuela primaria. Y esta es sólo media victoria. La triste realidad es que unos 50 millones de niños en el mundo todavía no están matriculados en la escuela y que la calidad de la educación sigue siendo pobre.


Esto no quiere decir que no se hayan logrado avances desde 1990, ni mucho menos. Hoy en día, hay menos pobreza, hambre y analfabetismo en el mundo que hace 25 años. La mortalidad infantil y materna ha bajado. Más personas tienen acceso a agua potable, mosquiteras y medicamentos contra el sida. Pero esto no es una justificación para dar un panorama color de rosa a los ODM. Sobre todo cuando sabemos que el progreso fue acompañado por la creciente desigualdad, de manera que las personas más pobres gozan de poco o nada de ese progreso.


Los objetivos supuestamente alcanzados tienen una cosa en común: no son objetivamente observables. Dado que aquellos en materia de pobreza y agua potable son difíciles de medir, es imposible determinar con algún grado de exactitud cuántas personas escaparon de la miseria o a cuántos se les ha dado acceso al agua potable. Echemos un vistazo a cómo las estadísticas pueden conducir a afirmaciones sin fundamento.


Pobreza


El Banco Mundial publica estadísticas sobre el número de personas pobres en los países en desarrollo. Esto se hace basándose en la línea de pobreza de vivir con menos de 1,25 dólares al día, expresada en el poder adquisitivo de un dólar en EE UU en el año 2005. El hecho de que estas estadísticas se citen a menudo podría sugerir que son robustas. Pero no lo son. Hace unos años, el Banco Mundial revisó sus estimaciones, lo que resultaba en un aumento de más del 40% de pobres en el mundo. Una corrección de esa amplitud no puede ser considerada como un refinamiento estadístico. Por el contrario, confirma que la medición de la pobreza en el mundo es muy difícil, si no imposible. Varios expertos de universidades de renombre han demostrado de manera convincente que las estadísticas de la pobreza mundial son poco fiables; y, de hecho, pueden ser hasta engañosas.


Las estadísticas de la pobreza mundial son problemáticas porque no se basan en observaciones directas. La desnutrición, por ejemplo, se puede determinar directa y objetivamente, midiendo la estatura, el peso y la edad del niño. Pero la observación directa no permite determinar si ese niño vive por debajo del umbral de la pobreza extrema de 1,25 dólares al día. Eso requiere una gran cantidad de información, cálculos detallados, modelos complejos y numerosos supuestos. Por ejemplo, conocer el valor de la producción para uso propio, el alquiler de la casa propia auto-ocupada, la distribución nacional del ingreso, la paridad del poder adquisitivo de la moneda nacional; y así sucesivamente. En última instancia, todas las estimaciones obtenidas contendrán los errores y las suposiciones falsas que se hacen en el proceso de cálculo. Ya que se basan en la suposición ingenua de que los hogares asignan sus recursos en partes iguales entre los miembros de la familia y que el ingreso familiar puede aumentar debido a más trabajo infantil. Lo que hace que estas estadísticas no solamente sean incorrectas sino también engañosas.


La afirmación de que la pobreza mundial se redujo a la mitad tiene que ver más con la forma en que se mide la pobreza que con lo que se puede observar directamente. Todo esto se hace para poder afirmar una posición deseada o llegar a una conclusión preconcebida. Esto confirma lo que el economista británico Ernst Schumacher argumentó en su libro Small is Beautiful (1973): "La medición de lo inconmensurable es un método complicado para llegar a conclusiones predeterminadas".


Agua Potable


Otra afirmación basada en suposiciones erróneas es que el mundo ha alcanzado la meta sobre el agua potable. El acceso se mide a través de encuestas a las familias. Pero estas no comprueban la calidad del agua. Las preguntas sólo distinguen dos categorías de fuentes de suministro de agua: las fuentes mejoradas y las fuentes tradicionales. La primera incluye agua por tubería, grifos y bombas de titularidad pública, pozos protegidos y sistemas de recolección de agua de lluvia. Las tradicionales son los pozos sin protección, aguas superficiales y agua de camiones. Se supone que todas las fuentes mejoradas proveen agua potable porque, supuestamente, estas protegen el agua de la contaminación desde el exterior.


Hasta hace poco, no había datos disponibles sobre la calidad del agua que la gente consume. El Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) van cerrando esta brecha de información. Sus datos demuestran que la contaminación microbiológica del agua se da con mucha frecuencia; sucediendo también en la obtenida de fuentes mejoradas.


Si las estadísticas globales sobre el acceso a fuentes mejoradas de agua se corrigen por la mala calidad del agua, bajaría considerablemente el porcentaje de la población mundial con acceso a agua potable. Estos datos niegan la afirmación de que el mundo ha logrado la meta, pero la historia que prevalece ignora que muchas fuentes de suministro de agua potable dan agua contaminada, para poder fabricar el falso argumento del éxito de este objetivo.


En definitiva, el progreso en la pobreza y el agua potable (y otros ODM) no es tan de color de rosa como se afirma. Debemos ser honestos y admitir que no todas las estadísticas son suficientemente robustas; y que algunas son muy imperfectas. Afirmar que el mundo ha alcanzado varios objetivos puede ser tranquilizador para algunos, pero es irresponsable.


África


El discurso predominante afirma que el progreso en África subsahariana va a la zaga. Esto también es una verdad a medias. No es menos rápido que en otras partes del mundo; todo lo contrario. En muchas áreas, la situación en África ha mejorado más rápidamente que en otros lugares. Desde 1990, por ejemplo, la tasa de matriculación en la escuela primaria ha aumentado 2,5 veces más velozmente en África que en otras parte del planeta.


Por supuesto, África no alcanzará los ODM, ya que la región comenzó a partir de un nivel de desarrollo humano mucho más bajo. Sin embargo, echar la culpa a este continente de que el mundo no va a alcanzar todos los ODM es totalmente injustificado.


La pregunta que debe plantearse no es si África va a lograr o no los ODM, sino si África ha contribuido proporcionalmente, con su parte, al progreso mundial. Y ese es, ciertamente, el caso. De hecho, los Objetivos de Desarrollo del Milenio son colectivos, para ser alcanzados por todos los países juntos. No están diseñados para ser conseguidos por cada país individualmente. Que África no logre los ODM no quiere decir para nada que el mundo no pueda. En Inglés suena así: Africa is not missing the targets, we are missing the point. El punto es: no es que África no esté alcanzando las metas, es que nosotros no llegamos a entenderlas de una manera correcta.


Por Jan Vandemoortele, doctor en Economía y es considerado padre de los Objetivos de Desarrollo del Milenio

.

Publicado enSociedad