Aserrín Aserrán VIVA EL PARO NACIONAL

Latinoamérica busca un nuevo modelo de crecimiento económico

Latinoamérica busca un modelo. Acabada la época de la bonanza, de los crecimientos regionales del 5%, la zona ha puesto su mirada en el futuro y le ha asaltado la duda. ¿Y ahora qué? Esa es la pregunta que, como un dardo, cruza los pasillos y conciliábulos de la Cumbre Iberoamericana que se celebra en la tropical Veracruz (México). Ninguna respuesta ha logrado unanimidad, aunque en el horizonte de las discusiones se apunta a una doble fórmula: reformas estructurales de calado y un fuerte impulso de la calidad educativa. Es la receta de Veracruz.

"Tenemos que entrar en una segunda generación de políticas públicas para volver al crecimiento. Estamos ante un fin de ciclo en el entorno internacional, y la única forma de afrontarlo es con una revolución de la productividad y una explosión de la innovación", afirma la titular de la Secretaría General Iberoamericana, Rebeca Grynspan.


Ante la brusca desaceleración y el inminente fin de la financiación barata vía dólar, los mandatarios latinoamericanos siguen con atención la evolución de España y México, dos países que han acometido reformas profundas, y en algunos casos, desgarradoras. Aunque alabados por los organismos internacionales, especialmente el Fondo Monetario Internacional (FMI), ninguno puede lucir aún la vitola del triunfo. En el caso mexicano, la agenda económica ha culminado la fase legislativa, pero sin lograr la reacción esperada: el crecimiento del PIB sigue por debajo de la media de los últimos 20 años, y hasta 2015 no superará la barrera psicológica del 3%. Y en España, si bien Rajoy esgrime con orgullo el mayor crecimiento de la zona euro, (1,7% en 2015 según el FMI, el 2% o más según el Gobierno), aún ostenta el triste récord de desempleo, con un 23,64%.


No se trata de un cuadro tranquilizador. Pero a ojos de países que han visto agotarse el boom de las materias primas y renacer el espectro de las tensiones sociales, la búsqueda de políticas fuertes se ha vuelto acuciante. El riesgo de desacoplarse de las nuevas corrientes internacionales de prosperidad late cada día más fuerte. "No hemos sabido sacar provecho a la riqueza acumulada en estos años, no se invirtió donde se debía, en educación, en infraestructuras y en innovación. Y existe el peligro de perder otra vez la oportunidad. Hay que abrirse al mundo", ha señalado el presidente de Costa Rica, el historiador Luis Guillermo Solís, para quien el camino a seguir es meridiano: "Hay que apostar por las transferencias de tecnología, acabar con la monogamia mercantil y encadenarse a la economía global".

 

Esta necesidad de apertura económica coincide con un fortalecimiento de las opiniones públicas, cada vez más exigentes e informadas. La transparencia, en opinión de los expertos, se ha convertido en una necesidad. No sólo para frenar la corrupción, que gangrena el 7% del PIB latinoamericano, sino para liberar el potencial económico. Un reto al que, según Grynspan, solo se puede responder con una agenda urgente que tenga en su base una apuesta educativa fuerte, de mejora de la calidad. "El cambio se está produciendo a una velocidad sin precedentes, está en marcha una revolución con las tecnologías digitales. No serán los recursos naturales los que decidan el futuro iberoamericano, sino el capital humano", ha afirmado en Veracruz la presidenta del Banco Santander, Ana Patricia Botín, cuya entidad invertirá 945 millones de dólares en cuatro años en un programa de apoyo a proyectos universitarios en el área. El avance educativo, sin embargo, choca con muro fuertemente asentado en Latinoamérica: la desigualdad. Sólo el 9% de los alumnos procedentes del 20% de la población más pobre accede a la universidad, frente al 50% del 20% más pudiente. "Es tremendo, supone que la desigualdad se transmite por generaciones", dijo el secretario general de la OCDE, José Angel Gurría.


Pero la receta de Veracruz para acabar con esta lacra no es del gusto de todos. En el continente se está abriendo una inmensa brecha. Las ausencias en la Cumbre Iberoamericana (a última hora de este lunes, las de Brasil, Argentina, Venezuela, Bolivia y Nicaragua) marcan el perímetro de esta fractura. Brasil, con una configuración económica muy personalizada, anda enfrascada en su propio laberinto. Argentina se tambalea devorada por la recesión. Y la crisis de Venezuela se acelera tanto como sus propuestas de resolución la distancian sin remedio del eje más liberal, una de cuyas representaciones más significativas es la Alianza del Pacífico, formada por México, Colombia, Chile y Perú (36% del PIB latinoamericano). Este espacio, que ha eliminado los aranceles al 92% de los productos, está demostrando una inusitada vitalidad hasta el punto de que ya planea su expansión comercial a los países asiáticos. Unos y otros andan en direcciones opuestas.


Este distanciamiento en los ejes latinoamericanos augura una época de fricciones. Nadie duda de que sea imposible la homogeneidad en la conducción económica de un área de 605 millones de habitantes (10% del PIB mundial), pero los mandatarios saben del poder curativo de las sinergias. "El crecimiento de la economía y los intercambios comerciales entre los países de Iberoamérica son condiciones indispensables para lograr mayores cotas de bienestar, una mejor distribución de riqueza y luchar contra la lacra del desempleo", ha señalado el Rey de España en Veracruz. O dicho en palabras de la secretaria general Iberoamericana: "Si quieres ir rápido, ve solo; pero si quieres ir lejos, hazlo acompañado".

Publicado enEconomía
Desarrollismo y movimientos sociales en Bolivia

"La principal dificultad es la personalización. El partido que gobierna, el Movimiento al Socialismo, no se ha consolidado y hay una gran concentración de las decisiones en el Palacio, lo que a largo plazo es una debilidad", razona Martín Sivak, periodista, amigo personal de Evo Morales, autor del best seller "Jefazo", que lleva vendidos más de 30 mil ejemplares.


Para Sivak era casi imposible que Evo no ganara; el 61% de los votos cosechados por la fórmula Evo Morales-Álvaro García Linera no le sorprendió. "Las condiciones de vida mejoraron considerablemente, hubo inversiones sociales y en infraestructura, se priorizó el desarrollo económico por encima de la madre tierra, y los cambios no han sido tan radicales como se pensaba inicialmente", matiza.

En contra de las apariencias, en estos ocho años hubo más continuidades que las imaginables. Por ejemplo, "bajo los gobiernos de Evo murieron 50 personas en protestas", no siempre atribuibles a la represión directa. Además, "la derecha económica perdió mucho dinero porque paga mucho más impuestos, pero no la expropiaron". Son matices entre lo nuevo, que no lo es tanto, y lo viejo, que tiene más vida de la que se podía imaginar.

 

Fuerte crecimiento económico

 

Los datos hablan por sí solos. Desde 2005 la economía crece a un promedio del 5% anual, gracias al aumento de los precios internacionales de los productos de exportación y al crecimiento de los volúmenes exportados. El crecimiento de la extracción minera es impresionante: se pasó de 176 mil toneladas métricas finas en el quinquenio 1999-2006 a 450 mil en el período 2006-2012

.
Entre 2008 y 2013 el valor de las exportaciones minerales se duplicó, pasando de 750 a 1.618 millones de dólares. El notable crecimiento de las exportaciones y de la economía permitió que el gobierno implementara políticas sociales extendidas (bono Juancito Pinto para los escolares, Renta Dignidad para la tercera edad y bono Juana Azurduy para las mujeres) que junto al aumento del salario mínimo y del nivel de empleo redujeron la pobreza del 38 al 18% de la población.


El mayor dinamismo de las exportaciones permitió un fuerte incremento de las reservas internacionales que pasaron de 1.714 millones de dólares en 2005 a 14.430 en 2013, el 47% del PIB.

En el terreno de la generación hidroeléctrica se plantea incrementar hasta 6.000 MW en los diez próximos años con la puesta en marcha de Cachuela Esperanza y Rositas, con una inversión de 4.000 millones de dólares entre ambas.


El Estado está implementando proyectos de desarrollo de largo aliento, como hacía años no existían.

Hay varios en el terreno de la industrialización de los hidrocarburos: una planta de amoníaco y urea a partir de gas natural en Cochabamba, una planta de separación de líquidos de gas en Tarija y otra en Rio Grande, además de inversión en refinerías y nuevos pozos de extracción de gas. Este año el volumen promedio de producción de gas natural – la principal exportación de Bolivia- llegará a 64,54 millones de metros cúbicos por día, casi el doble de lo que se producía en 2005.

Se prevé comenzar la industrialización de litio para baterías en 2016. En 2013 se puso en órbita con ayuda china el satélite Tupac Katari, que le otorga autonomía a las telecomunicaciones. Incluso en la industria volcada al mercado interno se registra una evidente expansión. Por primera vez el país cuenta con una empresa de papel, con ayuda de China, que comenzó la producción en 2014 y abastecerá en dos años el 30% del mercado interno.
Pero el oficialista MAS (Movimiento Al Socialismo) consiguió la mayoría también en Santa Cruz, con más de la mitad de los votos. Ganó en 8 de los 9 departamentos. Estableció una alianza estratégica con la oligarquía agropecuaria cruceña: se le propuso subir la producción de 3 a 10 millones de hectáreas y la cantidad de alimentos de 15 a 45 millones de toneladas para 2025.

 

El medio ambiente y los movimientos sociales

 

Si el crecimiento económico es sostenido y hay ambiciosos planes estratégicos en marcha, los dos puntos débiles del actual proceso de cambios se sitúan en el medio ambiente y en la autonomía de los movimientos sociales.

Cuando comenzó el gobierno del MAS se alcanzó el Pacto de Unidad entre las principales organizaciones campesinas e indígenas que fue la principal base de apoyo del gobierno: Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Consejo Nacional de Ayllus y Marcas del Qullasuyu (CONAMAQ), Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente de Bolivia (CIDOB), Federación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia "Bartolina Sisa", entre otras.

A fines de 2011, CIDOB y CONAMAQ, que habían apoyado la marcha contra la carretera que atravesaría el TIPNIS (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure) decidieron abandonar el Pacto de Unidad por considerar que "el Poder Ejecutivo ha parcializado la participación de las organizaciones indígenas, valorando más que todo a las organizaciones afines a MAS, con el propósito de que afecta de forma directa a nuestros territorios, culturas y nuestros recursos naturales".


Desde ese momento, el gobierno de Evo Morales intentó neutralizar a las dos principales organizaciones sociales críticas con el proceso de cambios. Cancio Rojas, dirigente de CONAMAQ, sostiene que su organización sufrió un "golpe de Estado" como consecuencia de la intervención del gobierno. Rojas estuvo en el IV Seminario de Integración de América Latina Desde Abajo, celebrado en Cochabamba el 4 y 5 de noviembre. En efecto, las dos organizaciones vivieron situaciones similares.

En junio de 2012 CIDOB denunció "la intromisión del gobierno con el único propósito de manipular, dividir y afectar a las instancias orgánicas y representativas de los pueblos indígenas de Bolivia". Un grupo de disidentes con apoyo del gobierno desconocieron a las autoridades y convocaron una "comisión ampliada" para elegir nuevas autoridades.

En diciembre de 2013, un grupo de disidentes de CONAMAQ "afines al MAS" tomaron el local, golpearon y expulsaron a quienes allí se encontraban con apoyo de la Policía, que permaneció resguardando la sede e impidiendo que las legítimas autoridades pudieran recuperarla. El comunicado de la organización asegura que el golpe contra CONAMAQ se dio para "aprobar todas las políticas en contra del movimiento indígena originario y del pueblo boliviano, sin que nadie pueda decir nada".

En base a esta realidad de ofensiva de los Estados frente a los movimientos, que se registra tanto en Bolivia como en Ecuador y Venezuela, se abrió un debate en el Seminario sobre el tipo de relaciones a mantener con las instituciones y con la cooperación internacional.

Cancio Rojas y Carlos Mamani, ambos de CONAMAQ, coincidieron no sólo en condenar los "golpes" contra las organizaciones populares sino que criticaron también el bloqueo de los recursos y proyectos, así como la retirada de los técnicos pagos por el Estado. Denunciaron cómo está actuando el gobierno para neutralizar a las comunidades que siguen rechazando la carretera del TIPNIS, combinando regalos y presiones.

Silvia Rivera Cusicanqui, antropóloga comprometida con los movimientos, hizo una profunda reflexión: "Las diferentes resistencias no se sienten parte de lo mismo. Porque lo que se viene luego de las elecciones será para arrasar con todo lo que resiste. Por eso el activismo debe tender puentes entre las diferentes experiencias, porque nos están derrotando en todos lados".

Luego no escatimó la autocrítica: "Hay una dependencia fuerte de los fondos de la cooperación, lo que nos hace vulnerables y nos quita autonomía. No se debía haber abandonado la autogestión, la producción y venta de artesanías, de alimentos, para que en las organizaciones siempre exista un ala autogestionada. Eso nos permitiría superar el miserabilismo para estar bien parados frente al Estado". Enfatizó que el suyo no es un horizonte estatal.
Como cierre del Seminario, ofreció una charla sobre "micropolítica y autonomía", en la que destaco cómo los gobiernos progresistas encarnan un nuevo colonialismo que domina todo el espectro político y todas las expresiones de lo colectivo. "El único espacio que nos quedó es el micro, y desde allí establecemos comunidades de afinidad que nos permiten vincular redes en un tejido capaz de superar las prácticas coloniales".

Silvia Rivera inspira en La Paz el Tambo Colectivo, un espacio de encuentro cultural y político donde un grupo de jóvenes que recuperaron el espacio organizan ferias, exposiciones y cultivan un huerto para fomentar la agricultura urbana con el objetivo de impulsar la autosuficiencia alimentaria. Todo autogestionado, sin apoyos externos.

 

Solidaridades y condenas "selectivas"

 

La socióloga Sarela Paz, presente también en el encuentro, formó parte del equipo de asesores del Pacto de Unidad durante la Asamblea Constituyente y ahora está vinculada a la Plataforma Boliviana frente al Cambio Climático. Sostiene que el MAS y el gobierno son "una agregación de intereses locales y regionales que compromete a sectores tradicionalmente dominantes (léase agroindustriales, mineros o corporaciones petroleras)", a la que se suman sectores sociales emergentes de carácter étnico.

Según Paz, este conjunto social tiene "ambiciones de desarrollo que están más cercanas a las dinámicas del capital regional y mundial, antes que a visiones alternativas de desarrollo". La legitimidad del gobierno de Evo Morales facilita que "formas seculares de coacción económica" se reproduzcan con ribetes "democráticos" y "populares". Sostiene que hubo dos etapas en el gobierno de Evo: la primera estuvo cimentada en el Pacto de Unidad, una agenda progresista y un duro enfrentamiento con la oligarquía del oriente.

La segunda gestión de gobierno es diferente. "Es el reflejo del resquebrajamiento de la coalición popular y el ascenso de una nueva estructura de poder que tiene como epicentro una alianza y articulación entre sectores agroindustriales del oriente, sectores petroleros y sectores emergentes que usa el enraizamiento étnico como un dispositivo de movilización política". Esa nueva alianza es la que fue masivamente bendecida en las elecciones del 12 de octubre.

La feminista María Galindo coincide con ese diagnóstico, al señalar que "las clases dominantes arcaicas de la sociedad boliviana han penetrado al Movimiento al Socialismo y han logrado importantes acuerdos políticos internos de manera que el gobierno no toque ninguno de sus intereses". En sintonía con Silvia Rivera, cree que "el horizonte principal es trabajar por fuera del Estado y en la base de la sociedad", algo que resume con una frase de sintonía zapatista: "Hay que trabajar afuera y abajo".

Al dejar Bolivia, queda la amarga sensación de que las izquierdas del continente se empeñan en mirar hacia arriba, apoyando sin fisuras al gobierno de Evo Morales, y no miran hacia los movimientos. Así lo dijo en el Seminario, con tristeza, Aurelio Ambrosio de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (Caoi): "El que resiste es culpabilizado y se individualiza en los líderes, pero en lo internacional no hay claridad de lo que pasa en Bolivia".

Este giro conservador no es percibido en la región. Entre otras razones, porque existe una débil disposición a criticar a los "nuestros". El filósofo español Santiago Alba Rico, especialista en Medio Oriente, señala que hay tantas resistencias que admirar y tantas infamias que condenar, que no deja de llamar la atención lo que la activista siria Leila Shami llama "solidaridades selectivas" y, en paralelo, "condenas selectivas".

Se refiere al doble rasero de las grandes potencias, pero también al doble discurso de las izquierdas. Una opinión crítica que comparte Oscar Olivera, "guerrero del agua" en 2000, organizador del Seminario de Integración Desde Abajo, y que ahora coincide con Silvia Rivera en la necesidad de trabajar con la gente común. Está dedicado a la educación medioambiental con niños en escuelas periféricas de Cochabamba, desde donde apuesta por la recuperación de los sujetos colectivos.

Publicado enInternacional
Economía mundial puede estar al borde de otra Gran Depresión

La economía mundial está en riesgo de una depresión prolongada marcada por el alto nivel de desempleo y peores condiciones económicas en las próximas décadas, debido al retraso económico de Asia y el estancamiento de Europa.
Japón declaró recientemente que había entrado en su cuarta recesión en seis años pese a los esfuerzos del primer ministro Shinzo Abe por impulsar el crecimiento económico.


Mientras tanto, el primer ministro británico David Cameron advirtió que la economía mundial podría estar dirigiéndose hacia un nuevo desastre.


"Seis años después de la crisis financiera que llevó al mundo al borde del desastre, las luces rojas de advertencia parpadean una vez más en el salpicadero de la economía mundial", escribió Cameron.


Dos de las potencias económicas más fuertes del mundo, Europa y Japón, están intentando reforzar el crecimiento económico mundial, pero sus economías parecen empeorar.


Con una tasa de desempleo del 11.5 por ciento, la zona euro está experimentando unas condiciones económicas a las que algunos expertos se refieren como 'el eco de la Gran Depresión'.


Los mercados emergentes, que ayudaron a levantar la economía después de la crisis financiera de 2008, también están reduciendo su crecimiento.

La economía de Estados Unidos está creciendo a un ritmo de un 3 por ciento anual. Sin embargo los expertos dicen que las exportaciones, que representan en 13 por ciento de la economía de EE.UU., se han reducido.

La debilidad económica de sus compradores empeorará la situación de EE.UU., mantienen algunos economistas.
Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional, ha advertido de la depresión económica en Europa, que acarreará una baja inflación, altas tasas de desempleo y deudas.

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, declaró: "2015 debe ser el año en el que todos los actores de la zona euro (los Gobiernos y las instituciones europeas) desplieguen una estrategia común coherente para poner a nuestras economías de nuevo en marcha".


Los líderes de Europa y EE.UU. han instado a las autoridades alemanas a impulsar la economía, ya que es la mayor potencia económica europea, pero en Alemania siguen insistiendo en que otros países de la eurozona necesitan primero reestructurar sus propias economías.


(Con información de Russia Today)

Publicado enEconomía
Espurios indicadores de crecimiento y productividad, y producción de conocimiento

Cómo convertir la destrucción creativa en crecimiento neto


Las cifras alusivas al crecimiento económico (asumido como valor añadido de las labores humanas a la naturaleza que se supone mera materia prima) y de productividad (mayor producción de bienes y servicios por la labor humana en determinado período de tiempo), son entendidos hoy como signos y síntomas de buena salud económica. Crecimiento económico y productividad insomne son los dos sagrados mandamientos de la economía de mercado.


Los mencionados indicadores presentan al menos los siguientes tres crasos errores, a saber: i) suprema abstracción que permite introducir peras y manzanas, bienes y males, vicios y virtudes, en un solo costal; ii) supuestos de sospechosa ingenuidad, que permiten catalogar como crecimiento todo aquello que arroje la economía, aunque sea destructivo –como armas–, nocivo –como basura–, y banal –como inocuos lujos y dudosos servicios–; iii) ausencia de estudios cualitativos que permitirían dudar de calificar como crecimiento la extracción de minerales y energías del suelo, y también la redundante multiplicación de copias y modas.


En un mundo obsesionado con producir cada vez más y más rápido, para registrar más crecimiento y mayor productividad, es apenas sensato poner en duda la mayor salud económica al saber que se juzga como producción y, aún como progreso, las siguientes abominaciones: excedentes inocuos (modas, bienes y servicios que nacen de necesidades creadas); males y daños económicos (agotamiento de recursos no renovables cuantificados como crecimiento); congestión en las grandes urbes que en las cuentas se registra como incremento en la venta de gasolina y otros combustibles; contratación de más abogados y gendarmes como consecuencia de mayor criminalidad y conflictividad social; producción de bienes y servicios con obsolescencia programada, y de cosas y gentes condenadas a ser desechables.
El gran economista Schumpeter mostró que la economía de mercado es un proceso de creación destructiva; los mucho menos grandes econometristas y tecnócratas, con sus ciegas perspectivas cuantitativas se niegan, con sospechosa ingenuidad, a mostrar y a cuantificar el lado destructivo del mercado.


Sobre el significado de la biblioteca de Babel


Jorge Luis Borges mostró la redundancia de publicaciones y, con ella, la creciente trivialidad de los hallazgos que solo incautos o malintencionados pueden llamar "generación de nuevo conocimiento", y lo expresó magistralmente en su Biblioteca de Babel (1), así: "[...] Hace quinientos años, el jefe de un hexágono superior dio con un libro tan confuso como los otros, pero que tenía casi dos hojas de líneas homogéneas. Mostró su hallazgo a un descifrador ambulante, que le dijo que estaban redactadas en portugués; otros le dijeron que en yiddish. Antes de un siglo pudo establecerse el idioma: un dialecto samoyedo-lituano del guaraní, con inflexiones de árabe clásico. También se descifró el contenido: nociones de análisis combinatorio, ilustradas por ejemplos de variaciones con repetición ilimitada. Esos ejemplos permitieron que un bibliotecario de genio descubriera la ley fundamental de la Biblioteca. Este pensador observó que todos los libros, por diversos que sean, constan de elementos iguales: el espacio, el punto, la coma, las veintidós letras del alfabeto. También alegó un hecho que todos los viajeros han confirmado: No hay en la vasta Biblioteca, dos libros idénticos. De esas premisas incontrovertibles dedujo que la Biblioteca es total y que sus anaqueles registran todas las posibles combinaciones de los veintitantos símbolos ortográficos (número, aunque vastísimo, no infinito) o sea todo lo que es dable expresar: en todos los idiomas. Todo: la historia minuciosa del porvenir, las autobiografías de los arcángeles, el catálogo fiel de la Biblioteca, miles y miles de catálogos falsos, la demostración de la falacia de esos catálogos, la demostración de la falacia del catálogo verdadero, el evangelio gnóstico de Basilides, el comentario de ese evangelio, el comentario del comentario de ese evangelio, la relación verídica de tu muerte, la versión de cada libro a todas las lenguas, las interpolaciones de cada libro en todos los libros, el tratado que Beda pudo escribir (y no escribió) sobre la mitología de los sajones, los libros perdidos de Tácito [...]".


Bien. Ante la creciente división social del conocimiento en disciplinas y luego en fragmentos cada vez más irrisoriamente especializados al interior de estas, cada investigador expone hoy conocimientos o seudo-conocimientos, y mera basura informativa, de ínfimos y ridículos fragmentos: tiende a conocer el todo de lo ínfimo. Hoy aumenta frenéticamente el número de publicaciones y se reduce ostensiblemente el número de lectores para cada fragmento de ciencia especializada. Así las cosas, la manera más burda y racional (como la vía del menor esfuerzo), consiste en diseñar indicadores cuantitativos de crecimiento y productividad: se juzga el número de artículos y de libros que iluminados jueces académicos han ubicado en catálogos o bases de datos.


Lo preocupante hoy debería ser la publicación ad nauseam de artículos y libros, y quizás la única utilidad de las bases de indexación y los registros de producción bibliográfica sea la de constatar el exceso de escritura: los indicadores sólo captan cuánto y a qué velocidad un autor escribe pero dejan de lado lo esencial que es el proceso para digerir críticamente y dar el debate a lo producido. Y como aún los más famosos y creativos son presas de la redundancia, cada vez que muere un gran autor como F. Hayek, J. Buchanan, o A. Hirschman, los conocedores de su vasta obra se deciden a publicar un libro que condensa la esencia de los aportes de este tipo de autores.
Fantasía gringa que resulta superada por la realidad macondiana.


James Scott (2) imaginó que Condolezza Rice, la famosa exsecretaria de Estado, asumiría en el año 2020 la rectoría de la Universidad de Yale con la promesa de "[...] conducir una total reestructuración del profesorado utilizando las técnicas más avanzadas de gestión de calidad; técnicas perfeccionadas desde sus rudimentarios inicios en las Grandes Ecoles de París a finales del siglo XIX, encarnadas no solo en la revolución en Ford de Robert McNamara, y más tarde, en la década de 1960, en su trabajo en el Ministerio de Defensa, sino también en la revolución de Margaret Thatcher con respecto a la gestión de política social y de educación superior en el Reino Unido en la década de 1980; y refinadas por el desarrollo de la medición numérica de la productividad de los individuos y de las unidades en la gestión industrial; técnicas que el Banco Mundial haría evolucionar todavía más, y que las universidades del grupo Big Ten llevaron al borde de la perfección [...]".


Y vaticinando lo que se avecina como una aplastante certeza, este veterano profesor de Yale imaginó que cada profesor tendría por uniforme y registro de sus aportes (producción académica, productividad, frecuencia de citación y obsolescencia de sus investigaciones), una gorra que, en tiempo real, y a través de un visible y sonoro tablero electrónico diese tales datos segundo a segundo al público: clientes estudiantes, colegas rivales, y empleadores de la universidad.


A punto de cumplirse tres lustros de inaugurado el siglo XXI en el país donde nació uno de los grandes artífices del realismo mágico, legiones de científicos senior y junior están engendrando una nueva modalidad de indicadores de producción y productividad cognitiva –siguiendo las directivas del supremo órgano rector de la ciencia y tecnología.


El legado gringo, proyectado al resto del mundo, se basa en los conocidos campos de la informetría, bibliometría y cienciometría que hoy hace posible cuantificar la producción científica para poder determinar la productividad de los seres dedicados a la ciencia. Los avances de tales técnicas cuantitativas son apenas un signo de los nuevos tiempos: los calmados viejos cientistas acostumbraban a decir "publicar o morir", hoy los acelerados competidores que se creen productores de ciencia pueden perder su cargo, ver devaluado su título y aún fenecer por obsolescentes si dejan de cumplir dos sagrados preceptos: i) publicar el mayor número de artículos en revistas indexadas cada vez más exclusivas (de bases de indexación ultra-superiores), y otros productos (libros de investigación, consultorías académicas y comerciales, y artículos menores) cada semestre; ii) posicionar su oferta cognitiva en los más altos rangos de venta (dado que los productos no citados se consideran inexistentes entonces hay que lograr el mayor número de citaciones).

Los ingeniosos reguladores y auditores que en Colombia siguen la pista de la productividad del conocimiento científico han hecho un aporte sustantivo a tal técnica, el cual obedece a la siguiente pauta: no basta con publicar y con ser productivo en dicha tarea pues hay que demostrar que los productos cognitivos son completamente auténticos, para lo cual han de contar con el sello de fe pública que emite algún sagrado notario. Hoy todas las facetas y secuencias de la producción (el output científico) sólo existen en tanto se acompañes de toda clase de certificaciones y registros legales que prueben la buena fe de quienes hacen ciencia. Es de sospechar que en un mañana cercano todas las fuentes y etapas de los insumos de la investigación (el input científico) también deberán ser legalmente certificadas: aquello que no tiene el santo y seña de la legalidad y formalidad notarial no existe, aunque se trate de una realidad palpable.


Una de las presumibles consecuencias de tan notable avance en la informetría con registro notarial será la desaparición acelerada de aquellos científicos sociales ocupados de campos oscuros y tenebrosamente subterráneos: la informalidad, los actores ilegales, los mercados negros, los bienes y servicios prohibidos e ilegales, y también los grupos indígenas y campesinos que manejan sus propias normas comunitarias pues, una vez más hay que repetir: toda realidad que no tenga un registro legal no existe.


Y como si lo anterior fuese poco, el tiempo de los que investigan o creen investigar se extinguirá en las arduas y prolongadas tareas de registrar con un sello legal cada faceta del proceso investigativo, por trivial que esta pueda parecer. En un país donde el plagio, la copia y la falsificación no son eventos extraordinarios se reeditará la pesimista sentencia de Hobbes así: el hombre es un copión de su prójimo, y de todo productor de investigaciones científicas sospecharás que es un plagiario.

Notas

1. El conocido cuento aparece en Ficciones, con el sello editorial Alianza

2. Scott, James, Elogio del anaarquismo, Crítica, Barcelona, 2013

 

Miércoles, 05 Noviembre 2014 07:39

"El ciclo progresista en Sudamérica ha terminado"

"El ciclo progresista en Sudamérica ha terminado"

El periodista y escritor uruguayo, Raúl Zibechi, dialogó con L'Ombelico del Mondo, programa internacional de Radionauta FM 106.3 y analizó las recientes elecciones en Brasil y Uruguay. Su mirada respecto al futuro de la región.

 

Zibechi nació en Uruguay en 1952 y fue militante del Frente Estudiantil Revolucionario (FER), agrupación estudiantil vinculada al Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros. Durante la dictadura uruguaya iniciada en 1973 se exilió primero en Buenos Aires y luego, cuando sobrevino el golpe en Argentina, se trasladó a España.


Allí continuó su militancia política y al regresar a Uruguay en los años 80 desarrolló un amplio trabajo como periodista e investigador con fuerte hincapié en los nuevos movimientos sociales. El programa de noticias internacionales, L'Ombelico del Mondo lo entrevistó para conocer sus impresiones y análisis de la situación actual en América Latina tras las elecciones en Brasil y Uruguay.


- Usted estaba en Montevideo el 26 de octubre cuando se realizaron las elecciones presidenciales en Uruguay; ¿cómo vivió la jornada en la que Tabaré Vázquez se impuso, aunque sin los votos suficientes para ganar en primera vuelta, sobre su principal adversario Luis Lacalle Pou?
– El resultado fue más o menos el esperado solo que el Frente Amplio obtuvo, además de ser la fuerza mayoritaria es la mayoría absoluta en el Parlamento, cosa que no era esperada.


Se puede leer este resultado como una gran estabilidad en el voto del Frente Amplio donde saca, voto más, voto menos, lo mismo que hace cinco años. Pero tiene una pérdida de unos tres puntos por izquierda que los gana por derecha.


O sea, le quita un 3% a los partidos tradicionales, sobre todo en el interior del país donde gana incluso en feudos tradicionales del Partido Colorado y el Partido Nacional, donde nunca había ganado. Y a su vez tiene, sobre todo en Montevideo, una pérdida de votos que van en tres direcciones: hacia el voto blanco y nulo; hacia el Partido Ecologista; y hacia la Unión Popular que consiguió una banca produciendo por primera vez que haya en el Parlamento una fuerza a la izquierda del Frente Amplio.


- En paralelo a las elecciones presidenciales se realizó el plebiscito por la baja de la edad de imputabilidad que finalmente salió negativo. Hubo una campaña muy fuerte de sectores de la juventud por el No a la baja. Estos jóvenes son los que, a priori, parecen estar más desencantados con el Frente Amplio.
– Hubo un sector juvenil, de clase media sobre todo, que se movilizó por el no a la baja de la edad de imputabilidad. Probablemente ese sector haya votado masivamente al frente amplio aunque inicialmente no era muy afín a hacerlo.


Por otro lado se dio la situación de que, en todos los partidos, hubo quienes apoyaron el Si a la baja. Hubo muchos votos frenteamplistas, se calcula que un 20%, que además de las papeletas de los diferentes grupos del Frente incluían el Si a la baja. Lo que quiere decir que el tema ha trascendido y esta es una posición que defienden incluso los partidos del Frente Amplio.


- ¿Cómo ve de cara a la segunda vuelta la situación en Uruguay y qué rol puede llegar a tener la izquierda, como Unión Popular, que ha crecido en los últimos años?
– La segunda vuelta ya está decidida. Va a ganar Tabaré Vázquez porque con que repita la misma votación que tuvo ya gana. La suma de Blancos y Colorados no alcanzan al Frente Amplio y el papel que juega la izquierda más consecuente es muy pequeño. Estamos hablando del 1% de los votos.
Por eso creo que el ballotage no va a tener secretos. Tabaré Vázquez va a tener el 53% o quizás el 55% de los votos con una diferencia de por lo menos diez puntos sobre Lacalle Pou.


- En Brasil el Partido de los Trabajadores volvió a ganar la presidencia en el ballotage el domingo 26 y Dilma Rousseff será nuevamente presidenta. ¿Cómo se configura el futuro frente a este escenario para la izquierda y los movimientos populares que no siempre han participado del gobierno o lo han apoyado en algunos aspectos solamente?
– Bueno, mal. Porque el voto de la primera vuelta fue muy conservador. El Parlamento que emerge de la primera vuelta en Brasil está bastante más a la derecha del que había. Tienen mayoría absoluta los diputados que defienden al agronegocio.


La llamada "bancada de la bala", compuesta por policías y militares, que defienden que la gente se arme contra la delincuencia, creció bastante. La bancada antiaborto, quienes defienden las posiciones más conservadoras, son hoy hegemónicas. El PT tenía 88 diputados y pasó a 70.


Por eso cualquier decisión que tome el Poder Ejecutivo en Brasil va a tener que pasar por un Parlamento donde le va a costar mucho. Las promesas de campaña de Dilma, como la reforma política, se van a tropezar con un congreso derechizado.


De modo que en Brasil el conflicto social se va a relanzar en los próximos años porque la situación de como quedó el mapa y la voluntad de la propia presidenta y el PT va a provocar una situación de dificultad para que se aprueben las reformas que están comprometidas, por lo menos con los movimientos.


- ¿Y la vuelta de Tabaré en Uruguay es de alguna manera un corrimiento hacia el centro del Frente Amplio?
– En el escenario internacional sin ninguna duda. Porque ahí Tabaré Vázquez ya tuvo un conflicto muy fuerte con Argentina en su primera presidencia y en esta, está el gran debate de que va a pasar con el Mercosur. Vázquez no es amigo del Mercosur, mira a la Alianza del Pacífico y aquí vamos a tener una situación que se va a reeditar, pero en un escenario más grave, lo que ya sucedió en su primera presidencia cuando estuvo a punto de firmar un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.


Hay un corrimiento al centro, por tanto a la derecha, del gobierno. En un escenario general en el cual la actitud conservadora de la población, tanto en Brasil como en Uruguay, y probablemente en otros países es cada vez mayor.


Esto es fruto de un ciclo económico de alza, de un aumento exponencial del consumismo y de formas de vida que hacen que la población se haga, día a día, más conservadora.


- En los últimos años se ha valorado más la figura del presidente saliente José Mujica como personaje más que sus políticas al frente del gobierno ¿Esto es así realmente o la figura acompaño las políticas efectivas?
– Creo que las figuras pueden ser muy simpáticas, pero las políticas que estamos viendo -monocultivos de soja, minería a cielo abierto, sin cambios estructurales y reproduciendo la desigualdad- hablan por sí solas. Los personajes por más interesantes que sean no llegan a configurar políticas de Estado. Entonces aquí estamos ante un déficit de políticas de transformación.


- Con Dilma Rousseff en Brasil, Tabaré Vázquez en Uruguay, un 2015 en Argentina que probablemente nos depara un presidente más conservador en términos internacionales, una Venezuela a la defensiva. Hoy parece que el único líder que queda firme de la izquierda en América Latina es Evo Morales. ¿Qué rol está teniendo este bloque progresista y de izquierda en el continente de cara a lo que se viene?
– Pienso que el ciclo progresista en Sudamérica ha terminado. Entiendo por ciclo progresista el que comenzó con el Caracazo de 1989 como primer levantamiento popular opuesto al ajuste neoliberal y que después se convirtió en gobierno. O sea, el progresismo como fuerzas transformadoras que promueven cambios progresivos creo que está llegando a su fin. Seguirá siendo gobierno durante un tiempo pero vemos que en general están a la defensiva.


Es decir que lo que más están haciendo es mantener. Ya dejaron de promover cambios positivos. Por otro lado los cambios positivos de estos gobiernos fueron políticas focalizadas para atender la pobreza, pero eso fue en un primer momento. Diez años de esa política no produce transformaciones, simplemente hace que la pobreza sea más baja. Hace falta implementar un modelo que transforme, que integre, que genere empleo digno y que ya no hagan falta esas políticas focalizadas.


Si seguimos exportando soja a China, si seguimos con la minería, con el petróleo, con los monocultivos, el ciclo de transformaciones se agota por sí solo. Y no hay ni claridad política, ni deseo, ni voluntad de ir más allá. Porque para hacerlo hay que tocar intereses muy pesados que son precisamente los que están apoyando a estos gobiernos.


Los movimientos populares lentamente están volviendo a la resistencia. Primero en Brasil con las manifestaciones de 2013. En Argentina tuvimos un hecho muy importante en diciembre de 2010 con la ocupación del Parque Indoamericano. Ahora tenemos el caso de Malvinas Argentinas donde han frenado a Monsanto. Los movimientos están ahí. Cualquier corrimiento a la derecha o crisis económica que se haga caer sobre las espaldas de los sectores populares va a haber un clarísimo relanzamiento de los movimientos.


Por: Notas.org.ar // L'Ombelico del Mondo

Publicado enPolítica
Miércoles, 08 Octubre 2014 06:14

América Latina se sigue frenando

América Latina se sigue frenando

El epígrafe que el Fondo Monetario Internacional utiliza para referirse a América Latina en su análisis de la economía global refleja de una manera muy simple el problema inmediato de la región: sigue perdiendo velocidad. Más incluso de lo que esperaba, lo que está provocado por la debilidad de la demanda, tanto interna como externa. El organismo que dirige Christine Lagarde revisa por estos motivos sus proyecciones de 2014 para Latinoamérica de una manera drástica y anticipa un moderado repunte en 2015. Pero pesan más los riesgos a la baja, algo que refleja lo que también está pasando en el grupo de los países emergentes.

Los datos sobre la evolución reciente que llegan al organismo están siendo mucho más débiles de lo esperado, por eso proyecta una expansión media de solo el 1,3% para 2014. De confirmarse, esta tasa supone el ritmo más bajo desde 2009 y una importante revisión a la baja de 1,2 puntos si se compara con la previsión de abril, o siete décimas menos que la última actualización de julio. El PIB de la región remontaría al 2,2% el año próximo, pero esta cifra se queda siete décimas por debajo de lo previsto hace solo seis meses.

El rendimiento contrasta con el 2,7% que crecieron los países de América Latina y el Caribe en el ejercicio 2013 o el 2,9% en 2012. Además, en las tablas del informe publicado este martes por el FMI se observan importantes diferencias entre las economías de la región. Bolivia es el país que más crecerá, con un 5,2% previsto para este año y un 5% el próximo. La sigue Colombia, con el 4,8% y el 4,5%. Paraguay y Ecuador se mantendrán en la banda del 4% este ejercicio, según el FMI.


Recesión en Venezuela y Argentina

En la cara opuesta están Venezuela y Argentina, en negativo este año y el que viene. La situación venezolana es la más delicada, en el continente con una contracción del 3% prevista para 2014, que se moderaría al 1% en 2015. La recesión es menos severa en Argentina, con un 1,7% previsto para el presente ejercicio. Pero, sin embargo, no hay visos de mejora, porque la proyección del FMI es que se contraiga otro 1,5% en 2015.

Sus problemas son conocidos, como el efecto de la elevada inflación en el consumo interno y la incertidumbre que genera la situación política. También lo son las dificultades a las que se enfrenta Brasil, la mayor economía de la región. La contracción en el arranque del año va a provocar que cierre el ejercicio estancada. La proyección es que crezca un 0,3%, un punto menos de lo que se dijo en julio, y repunte al 1,4% en 2015, seis décimas por debajo.


Es decir, el rendimiento de Brasil estará claramente por debajo al de la media y lejos de 2,5% que registró en 2013. La inversión se está viendo estrangulada, explican el equipo de Olivier Blanchard, por condiciones financieras más restrictivas y a una caída en la confianza por parte de los empresarios. El alza de tipos de interés y una tasa de inflación que seguirá alta también afectan al consumo privado, mientras la creación de empleo se modera.

Mantiene para México


México, por el contrario, doblará el crecimiento entre 2013 y 2014, del 1,1% hasta el 2,4%. El FMI mantiene en este caso sus previsiones. Atribuye este reputen a las reformas adoptadas, que continuará notándose en 2015, hasta repuntar al 3,5%. En parte se lo debe también a que la economía de EE UU tendrá el año que viene una tasa de crecimiento próxima al 3,1%. Chile y Perú también crecen por encima de la media, pero la moderación está siendo más pronunciada.
El FMI advierte que hay varias economías latinoamericanas que están teniendo dificultad para dar con nuevos motores para sostener el crecimiento. Se refiere en concreto a los grandes exportadores de materias primas, por el efecto de la caída de precios. Aunque EE UU ayuda a compensar, la moderación del crecimiento en China es un factor que el FMI no pierde de vista. Tampoco los efectos del proceso de normalización de la política monetaria por parte de la Reserva Federal.


La prioridad para el conjunto de la región latinoamericana y caribeña, concluye el FMI, es seguir aplicando políticas que permitan preservar la estabilidad económica y adoptar reformas que permitan elevar el crecimiento potencial. El recurso a medidas de tipo fiscal para incentivar el crecimiento tiene poco margen en general, como pasa con la política monetaria en los países que tienen los precios disparados. Por eso insiste en reformas para elevar la productividad.

Reflejo de emergentes

La situación que se presenta para América Latina podría extenderse al conjunto de economías emergentes, las que durante la pasada crisis financiera hicieron de motor global. La proyección del FMI ahora es que su crecimiento se modere al 4,4% este año antes de repuntar al 5% en 2015. Es también más débil que lo anticipado en abril. Será casi un punto más que la media para el conjunto del planeta en 2014 y estará por encima del 3,8% para el que viene.


Blanchard señala que el bajo potencial de crecimiento de las economías emergentes es el factor dominante de esta débil recuperación. Precisa que está ahora 1,5 puntos por debajo a lo que se vio en 2011. China, señala, seguirá creciendo a un ritmo alto, pese al reequilibrio de su economía. En el caso de India, repunta gracias a la confianza que generan las nuevas políticas. Rusia, sin embargo, empeora como Brasil porque la incertidumbre reduce las inversiones.

Publicado enEconomía
No es un debate entre partidos, sino de la humanidad*

Gracias, señor secretario general, excelencias, señoras y señores, y distinguidos invitados. Tengo el honor de estar aquí hoy ante ustedes, no como un experto, sino como un ciudadano preocupado; una de las 400 mil personas que marcharon en las calles de Nueva York el domingo, y de los miles de millones en todo el mundo que quieren resolver nuestra crisis del clima.


Como actor, simulo para ganarme la vida. Represento personajes ficticios que a menudo resuelven problemas ficticios.


Creo que la humanidad ha mirado el cambio climático en la misma forma: como si fuera una ficción que ocurre en el planeta de otra gente, como si fingir que el cambio climático no es real de algún modo lo hiciera desaparecer.


Pero creo que sabemos que no es así. Cada semana vemos nuevos e innegables eventos del clima, evidencias de que el cambio climático acelerado está aquí ahora. Sabemos que las sequías se intensifican, que nuestros océanos se calientan y acidifican, con vapores de metano que ascienden desde el lecho del océano. Contemplamos eventos climáticos extremos, temperaturas cada vez más altas y que las capas de hielo de Antártida Occidental y Groenlandia se derriten a tasas sin precedente, décadas delante de las proyecciones de científicos.


Nada de esto es retórica, y nada es histeria. Son hechos. La comunidad científica lo sabe, la industria y el gobierno lo saben, hasta la clase militar de Estados Unidos lo sabe. El jefe del Comando del Pacífico de la Armada, el almirante Samuel Locklear, dijo en fecha reciente que el cambio climático es la mayor amenaza a nuestra seguridad.


Amigos míos, este organismo –quizá más que cualquier otra sociedad en la historia humana– enfrenta ahora esa difícil tarea. Ustedes pueden hacer historia... o ser vilipendiados por ella.


Para hablar claro, no se trata sólo de decir a la gente que cambie sus focos o compre un automóvil híbrido. El desastre ha ido más allá de las elecciones que hacen los individuos. Ahora se trata de nuestras industrias, y de que los gobiernos en todo el mundo adopten acciones decisivas en gran escala.


No soy científico, pero no necesito serlo. Porque la comunidad científica del mundo ha hablado, y nos ha dado su pronóstico: si no actuamos juntos, sin duda pereceremos.


Ahora es el momento de actuar


Necesitamos poner precio a las emisiones de carbono y eliminar los subsidios gubernamentales a las compañías productoras de carbón, gas y petróleo. Necesitamos poner fin al paseo gratuito que los contaminadores industriales han recibido en nombre de la economía de libre mercado; no merecen nuestros dólares de impuestos: merecen nuestro escrutinio. Porque la economía misma morirá si nuestros ecosistemas se derrumban.


La buena noticia es que la energía renovable no sólo es alcanzable, sino que es buena política económica. Nuevas investigaciones muestran que hacia 2050 la energía limpia y renovable puede satisfacer ciento por ciento de las necesidades energéticas del mundo usando tecnologías existentes, y crearía millones de empleos.


No es este un debate entre partidos, sino un debate humano. Aire y agua limpios, y un clima favorable a la vida son derechos humanos inalienables. Y resolver la crisis no es cuestión de política. Es nuestra obligación moral, aunque, lo reconocemos, abrumadora..

.
Sólo tenemos un planeta. La humanidad debe hacerse responsable en escala masiva por la insensata destrucción de nuestro hogar colectivo. Proteger nuestro futuro en este planeta depende de la evolución consciente de nuestra especie.


Es el más urgente de los tiempos, y el más urgente de los mensajes.


Honorables delegados, líderes del mundo: yo simulo para vivir, pero ustedes no. La gente hizo sentir su voz el domingo en todo el mundo y el impulso no cesará. Ahora es el turno de ustedes; el momento de responder al mayor desafío de nuestra existencia en este planeta... es ahora.


Les suplico enfrentarlo con valor. Y honestidad. Gracias.


* Discurso pronunciado en la inauguración de la Cumbre sobre el Clima, en la sede de Naciones Unidas, donde fue nombrado mensajero de paz de la ONU para asuntos de cambio climático


Traducción: Jorge Anaya

Publicado enMedio Ambiente
Se frena en AL el crecimiento de la clase media, advierte Moody's

En la última década el sostenido crecimiento de la economía de América Latina y el Caribe permitió que, por primera vez, el número de habitantes de la región que podía ser considerado de clase media superara al de los que viven en la pobreza, según la medición de organismos internacionales. La tendencia se está frenando, de la mano de la desaceleración de la actividad en los países de la zona, advirtió este martes Moody's Investors Service.

El crecimiento de las clases medias en América Latina se está frenando, aseguró. México es uno de los países en que el estrato de población de ingresos medios seguirá en aumento, aunque con elevados niveles de morosidad en sus cuentas con los bancos, derivado de la contratación de préstamos al consumo, anticipó.


Después de registrar una trayectoria de crecimiento constante durante la última década, el avance de la clase media de América Latina se está moderando, por lo cual es probable que haya un amplio impacto económico que afectará especialmente a ciertas industrias, expuso Moody's en el reporte El crecimiento de la clase media en América Latina se desacelera.


El crecimiento sostenido y las políticas económicas de la última década mejoraron la vida de millones de personas en la región, de acuerdo con el Banco Mundial, que ha subrayado el aumento de la población que por su ingreso puede ser considerada clase media, como un hecho destacado de la región en años recientes.


La tasa de pobreza en América Latina y el Caribe descendió de 42 por ciento de la población en 2000 a 25 por ciento en 2012, mientras las filas de la clase media aumentaron de 22 a 34 por ciento de los habitantes de la región en el mismo periodo, de acuerdo con datos del organismo. Por primera vez en la historia el número de personas de clase media ahora supera al número de pobres, un signo de que América Latina y el Caribe avanzan hacia una posición de clase media, según el Banco Mundial. El producto interno bruto de la región crecerá este año 2.5 por ciento, después de haberlo hecho 2.7 y 3.1 por ciento en 2013 y 2012, respectivamente, según el Fondo Monetario Internacional.
El menor crecimiento esperado para la economía latinoamericana va a imponer un freno al avance que se venía observando en la población que puede ser considerada de clase media, lo que afectará el desempeño de sectores que hasta ahora se han favorecido por el aumento en el ingreso promedio, como los minoristas, los fabricantes de automóviles, las constructoras, las compañías aéreas, y los vendedores de artículos de precios elevados, dependientes de crédito y no esenciales, apuntó Moody's.


En México, al igual que en Colombia, de acuerdo con Moody's, las perspectivas a largo plazo para la clase media siguen siendo alentadoras.
Es probable que las recientes reformas económicas en México mejoren la competitividad, lo que conduciría a un crecimiento más rápido que beneficiará a los consumidores de clase media a largo plazo, consideró.


Un mayor gasto del gobierno en México, en especial de infraestructura, y una aceleración de la economía de Estados Unidos, importante socio comercial, impulsarán la demanda y conducirán a una más rápida creación de empleo y a un mayor crecimiento de los salarios, abundó. A largo plazo se espera que la economía se beneficie también de las reformas en los sectores de energía, telecomunicaciones y financiero que se aprobaron este año, dijo.


Las hipotecas, así como los préstamos a pequeñas y medianas empresas, respaldarán aún más el crecimiento de la economía mexicana. Se espera que los créditos de consumo también sigan aumentando, aunque a un ritmo más lento, si bien la morosidad de los consumidores se mantendrá alta, consideró Moody's. Sin embargo, dijo que la morosidad se estabilizará, en especial si la economía se acelera como se espera.

Publicado enInternacional
El Banco Mundial vuelve a recortar la previsiones para América Latina

El arranque del año fue decepcionante. La severidad del invierno en EE UU, la inestabilidad geopolítica por Ucrania y, sobre todo, la moderación del crecimiento en China obligan ahora a revisar a la baja las previsiones de crecimiento para el conjunto de los países en desarrollo. El Banco Mundial, en su último informe, calcula que la expansión será este año del 4,8%, medio punto porcentual menos de lo previsto hace seis meses. América Latina crecerá al 1,9%, un punto menos.

 

La misma valoración de "deficiente" es la que emplean los expertos de la institución para hablar de Brasil, México, Perú y Argentina cuando se fija en el rendimiento de estos países en el primer trimestre. La economía brasileña, la mayor del continente, crecerá este año un tímido 1,5% del producto interior bruto, frente al 2,3% que se vio el año pasado. Es también menos de lo esperado.


Brasil es vulnerable por la combinación de alta inflación, la caída de la demanda y su déficit exterior. En el caso mexicano, juega en contra el alza de impuestos y eso mermará su crecimiento al 2,3%. Es el doble que en 2013 pero sigue prácticamente a la mitad de camino cuando se compara con el 4% de 2012. Argentina, por su parte, se estancará tras crecer un 3% el pasado ejercicio.

La economía venezolana también se estancará en 2014, tras crecer un tímido 1,3% en 2013. Perú, que el pasado ejercicio tuvo un espectacular crecimiento del 5,8%, lo modera al 4%. Una desaceleración similar se observa en Panamá, del 8% al 6,8%. Colombia seguirá la tendencia inversa, al acelerar su crecimiento del 4,3% el pasado año al 4,6% el presente.


El mensaje es que los países en desarrollo "deben prepararse para un año de magro crecimiento", porque se retrasa el esperado repunte. Este ejercicio, por tanto, será el tercer año consecutivo en el que estos países que hacen de locomotora de la economía global crezcan por debajo del 5%. Como señala Jim Yong Kim, presidente del organismo, es una tasa "excesivamente modesta".


En su caso, cree que este ritmo es insuficiente para crear el tipo de empleo que se necesita para hacer frente al reto de la pobreza extrema. Junto a los factores que hacen de lastre, lamenta el "lento avance" en las reformas estructurales. "Claramente, los países deben avanzar más rápido e invertir más para lograr que el crecimiento económico llegue a los niveles que lo necesitan", concluyó.


Para América Latina en concreto, lo que más preocupa al Banco Mundial es que la región se acostumbre a crecer por debajo del 3%. Por eso se insiste en que estos países deben potenciar la productividad interna como vía para sostener un ritmo de crecimiento sólido. "Es necesario prevenir que un crecimiento mediocre se convierta en la nueva normalidad", repiten los relatores.


Mejores perspectivas a medio plazo


A medio plazo, la perspectiva mejora. Los países en desarrollo crecerán un 5,4% en 2015 y un 5,5% en 2016. Para el caso de América Latina, repuntaría al 2,9% en 2015 y al 3,5% en 2016. En el caso de las tres mayores economías de la región, Brasil crecerá un 2,7% en 2015 mientras que México lo hará un 3,5% y Argentina un 1,5%. Para 2016, reclamaría el 3% en Brasil y el 4% en México, mientras que Argentina se acercaría al 3%.

Perú volverá a recuperar un ritmo próximo al 6% entre 2015 y 2016, de acuerdo con estas proyecciones. En el caso de Panamá, se moderará de nuevo el año próximo, para bajar al 6,2% y lo esperado es que se consolide a ese nivel. Colombia también consolidará el crecimiento durante los próximos dos años y medio en un nivel próximo al 4,5%, por encima de la media regional.


Son más bien indicios de fortalecimiento, porque como viene repitiendo el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, todo dependerá del éxito de China al equilibrar el crecimiento de su economía. Si sufre una caída abrupta, las repercusiones se sentirán intensamente en todo el continente asiático y por extensión en sus socios comerciales al otro lado del Pacífico.


La proyección del Banco Mundial es que la economía global refuerce su ritmo de crecimiento del 2,8% este año, cuatro décimas menos de lo dicho en enero, y se consolide en el 3,5% en 2015 y 2016. En las economías avanzadas, pasará del 1,9% en 2014 al entorno del 2,5% en los dos años sucesivos. Contribuirán a la mitad del crecimiento mundial este año. EE UU, pese a la contracción del primer trimestre, se espera crezca un 2,1% y de ahí al 3%.


El informe concluye reiterando que el crecimiento a medio plazo en los países en desarrollo vendrá de la mano de las reformas orientadas a fortalecer la demanda interna y depender menos de la financiación externa. Pone así como ejemplo el plan avanzado por México o las reformas ya emprendidas en Colombia y Perú, lo que les permitió navegar mejor las últimas turbulencias.


Los mercados parecen estar ahora tranquilos, tras el caótico arranque del año por el inicio de la transición hacia la normalidad monetaria en EE UU. La retira de estímulos es, en cualquier caso, un riesgo latente por su efecto en los flujos de capital. Sin embargo, es la caída en el precio de las materias primas donde el viento sopla de cara para los países productos y exportadores. En este caso, de nuevo, dependerá mucho de cómo progrese la demanda china.

Publicado enInternacional
Brasil o México: alternativas en Latinoamérica

"En la última década el modelo mexicano de apertura liberal, integración con los EEUU y libre comercio, tuvo un desempeño extraordinariamente peor que el de Brasil". La constatación es de uno los más importantes analistas brasileños, José Luis Fiori, en un artículo publicado en el periódico económico Valor.


Fiori se opone al coro orquestado por los grandes voceros del neoliberalismo en escala internacional, como el Financial Times y el The Economist —al que podemos agregar El País—, con sus ataques reiterados al "intervencionismo" brasileño, contrapuesto a su entusiasmo por una economía con pésimo desempeño como la mexicana. Teniendo que apegarse a algún país para contraponer al éxito de Brasil, apelan a México, por el tamaño de su economía y por el modelo radicalmente contrapuesto al brasileño. Pero la bomba que tiran les sale al revés, como demuestra Fiori.
En 1994 México firmó el Tratado de Libre Comercio con EEUU y Canadá y en los últimos 20 años ha sido absolutamente fiel al librecambismo, incluso en su adhesión a la Alianza para el Pacifico y a la iniciativa norteamericana del TPP. Practicó una política macroeconómica y financiera absolutamente ortodoxa, manteniendo inflación baja, cambio flexible, tasas de interés moderadas y amplio acceso al crédito.


El balance de esas dos décadas es ampliamente negativo. Si el comercio exterior mexicano creció mucho en ese periodo, ese crecimiento no se reflejó en mejora de la vida de la población, con un crecimiento de la renta per cápita de solamente 1,2%. En las maquiladoras apenas se crearon 700 mil puestos de trabajo y la participación de los salarios en la renta nacional permaneció en torno al 29%, con la pobreza absoluta de la población mexicana aumentando significativamente.


Al contrario de lo prometido, la economía mexicana no se ha integrado a las "cadenas globales de producción", la productividad promedia de la economía solo creció de forma segmentada y vegetativa y la inversión extranjera directa no ha cambiado significativamente.


Ese balance resulta aún más decepcionante si se lo compara con el modelo brasileño, considerado "intervencionista" por algunos órganos de prensa en el período 2003/2012, periodo de los gobiernos del PT en Brasil. Las diferencias son espantosas. En ese periodo, el PIB brasileño creció 4,21% al año, el de México 2,92%. Las exportaciones brasileñas han aumentado a una tasa anual del 6,59%, las de México 5,35%.
Por otra parte, la renta per cápita de los brasileños creció a una tasa anual del 2,84%, la de México 1,42%. La participación de los salarios en la renta nacional alcanzó el 45% en Brasil, en México se quedó en 29%. En ese período, Brasil creó 16 millones de empleos formales, México 3,5 millones. La pobreza absoluta fue reducida en Brasil a 15,9%, en México aumento al 51,3%.


Finalmente, la inversión directa externa en Brasil aumentó de 16,590 millones de dólares a 76.110 millones, mientras en México cayó de 23.932 millones de dólares a 15.455 millones. Para concluir, la economía brasileña creció 2,3% al año, mientras la mexicana creció 1,1%.


Según esos datos incuestionables, concluye Fiori, "el elogio de México debe ser considerado como un caso de mala fe, fundamentalismo ideológico y estrategia internacional del neoliberalismo". Pero lo que importa es que la conclusión que traen los datos es una sola: "El modelo mexicano de apertura liberal, integración con los EEUU y libre comercio tuvo un desempeño extraordinariamente peor que el 'modelo intervencionista', 'heterodoxo 'y 'cerrado' (apud FT y TE) de la economía brasileña, junto con su proceso de integración del Mercosur".

Publicado enInternacional