Martes, 30 Junio 2015 06:30

El terrorismo financiero contra Grecia

El terrorismo financiero contra Grecia

Estamos hoy viendo un ataque frontal del capital financiero, hegemonizado por el alemán, y vehiculado primordialmente a través del Banco Central Europeo (BCE), en contra del pueblo griego, ataque que intenta evitar cualquier atisbo de rebelión frente a las políticas de austeridad que están destruyendo el bienestar de las clases populares de todos los países de la Eurozona y muy en particular de Grecia, cuyo gobierno Syriza ha sido el primero en decir "BASTA YA" frente a lo que no hay otra manera de llamarlo como terrorismo financiero (ver el libro escrito por mi y el Profesor Juan Torres, titulado Los amos del mundo, las armas del terrorismo financiero). Es en estos momentos cuando hay que entender el contexto político e histórico de lo que está ocurriendo, comenzando por las semejanzas existentes entre lo acontecido en Grecia ahora con lo que sucedió en España en el año 1936.

España 1936, Grecia 2015


Existen momentos en la historia de Europa en los que la lucha por la justicia social y por la democracia en un país es también la lucha por la justicia y por la democracia para todos los países del continente europeo. La lucha, mal llamada Guerra Civil en España (entre 1936 y 1939), fue un ejemplo de ello. En el territorio español, un golpe militar en nombre de las minorías que controlaban el país, tuvo lugar el 18 de julio del año 1936, con el apoyo de las tropas nazis alemanas y fascistas italianas, frente a la gran mayoría de las clases populares de los distintos pueblos y naciones de España, que resistieron tal golpe heroicamente durante más de tres años, con escasa ayuda militar de los países gobernados por partidos que se autodefinieron como demócratas, mostrando una gran traición a los principios democráticos que decían sostener.


La derrota de las fuerzas democráticas españolas significó también la derrota de la democracia en la Europa Occidental con la victoria del nazismo y del fascismo en muchos países de aquella Europa, iniciándose la II Guerra Mundial. Y en España, aquella victoria significó el inicio de un régimen dictatorial que se caracterizó por su enorme brutalidad (por cada asesinato político que cometió Mussolini, el dictador Franco cometió 10.000, según el mayor experto en el fascismo europeo, el profesor Malefakis, de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York) y que impuso un enorme retraso económico, político, social y cultural en España. En 1936, España e Italia tenían semejante nivel de desarrollo económico. En 1978, fecha en la que terminó aquel horrible régimen dictatorial, el PIB per cápita español era solo el 62% del italiano. Este fue el coste económico de tal régimen.


¿Qué está pasando en Grecia?


Salvando las diferencias que existen en cada hecho histórico, lo cierto es que en Grecia hemos estado viendo una situación semejante, en que la lucha por la justicia social y por la democracia en aquel país es la lucha por la justicia social y por la democracia en todos los países de la Europa Occidental. La pervivencia de la justicia social y de la democracia en los países de la Unión Europea se está jugando hoy en aquel país. Su derrota limitará enormemente, hasta anularlas, tanto la una como la otra, completando un proceso que se inició hace años con la construcción de un sistema de gobierno de la Eurozona, dominado por el capital financiero (hegemonizado por el alemán), que, en una coalición de las minorías gobernantes en cada país, han estado agrediendo al pueblo griego, destruyendo el 25% de su riqueza nacional o PIB, con el desmantelamiento de su ya escaso Estado del Bienestar, saqueándolo, robándole sus propiedades y atacando a sus clases populares, y muy en particular a su clase trabajadora, asalto que se ha estado realizando en colaboración con las élites corruptas y antidemocráticas que han gobernado Grecia durante muchísimos años. Este ataque (y no hay otra manera de definirlo) se ha llevado a cabo en alianza con las minorías que representan a las clases dominantes de los países miembros de la Unión Europea, siendo un aliado importante en esta lucha de clases que está teniendo lugar a nivel continental, las élites corruptas gobernantes del Estado español, herederas de las que dominaron la dictadura fascista en España.


La rama política de este capital financiero –los partidos conservadores y liberales, con la inestimable ayuda de los partidos socioliberales- (que todavía tienen la osadía de autotitularse socialdemócratas, tras haber abandonado cualquier atisbo de parecerse a tal tradición política), han establecido una dictadura en la Unión Europea que ha estado imponiendo políticas sumamente impopulares que carecían de mandato popular (pues no estaban en sus programas electorales), alcanzando su máximo desarrollo en Grecia. Hoy, la riqueza destruida en aquel país, todavía pobre en Europa, es mayor que la riqueza destruida en Francia y en Alemania durante la I Guerra Mundial. Sus pensiones y sus servicios públicos del Estado del Bienestar están siendo diezmados, y los convenios colectivos que defienden al mundo del trabajo están siendo enormemente debilitados, todo ello como consecuencia de las políticas neoliberales impuestas por el establishment neoliberal europeo que controla el gobierno de la Unión Europea y de la Eurozona, con la asistencia del Fondo Monetario Internacional. Es un ejemplo más del terrorismo financiero que es tan dañino como el terrorismo militar, y que es mucho más extenso.


El objetivo político del establishment europeo es destruir cualquier rebelión frente a esta d¡ctadura financiera


Lo que está ocurriendo hoy es el intento de destruir a Syriza, el primer gobierno que, representando los intereses de las clases populares, ha intentado parar tanta barbarie, rebelándose frente a las políticas públicas de austeridad, tal como le mandó el pueblo griego. Como he indicado en artículos anteriores, lo que la dictadura financiera quiere es no expulsar a Grecia del euro, sino expulsar a Syriza del gobierno. Y cuenta para ello con la clase política griega, corrupta hasta la médula, que controla la gran mayoría de los medios de información y persuasión de aquel país, como también ocurre en España.


Grecia ha sido la mayor víctima de este sistema terrorista que se está aplicando en la Eurozona, causando el mayor desastre social que se conoce en la Europa Occidental desde 1945. De ahí la urgencia y necesidad de ayudar a las fuerzas democráticas griegas, saliendo a la calle, enfrente de las delegaciones de la UE en España, para mostrar el rechazo hacia este terrorismo. La Europa que era el sueño de la resistencia antifascista durante los años de clandestinidad es ahora, una pesadilla, como consecuencia del deterioro tan marcado de la democracia y de la solidaridad, resultado de aquel terrorismo financiero que domina hoy este continente.


¿Qué está pasando en estos momentos?


Como era de esperar, la mayoría de los medios de gran difusión en España, altamente financiados por el capital financiero, han responsabilizado de lo que está ocurriendo nada menos que a la víctima de tal terrorismo. Frente a tanta mentira, es importante señalar:


1. La enorme necesidad y urgencia de responder a tanta falsedad, denunciando a los medios por falsificar la realidad, tanto de lo que ha estado ocurriendo como de lo que ha pasado estos días.


2. Que el Banco Central Europeo (BCE), que ya mostró su hostilidad hacia el gobierno Syriza solo dos días después de ser elegido, ha amenazado con destruir el sistema bancario griego cerrando toda transferencia a sus entidades bancarias.


3. Que las exigencias de las Instituciones Europeas (formado por, además de lo que se había llamado la Troika –el BCE, la Comisión Europea y el FMI-, el Eurogrupo), que incluyen el pago de la deuda, son un ataque frontal a la supervivencia de Grecia, pues es imposible que se pague tal deuda y a la vez reactivar la economía griega. Tales demandas han llegado a niveles escandalosos, como exigir que haya una reducción de las pensiones públicas que signifique un recorte equivalente a un 1% del PIB, a la vez que las mismas instituciones se oponen a la demanda de Syriza de aumentar los impuestos a las clases más pudientes, vetando también un gravamen a los grandes yates de tales clases.


4. Que la aplicación de las políticas de austeridad ha causado un auténtico desastre social y económico, generando a la vez un aumento y no una disminución de la deuda pública, de la cual solo se han beneficiado los bancos extranjeros, y muy en particular los alemanes y franceses, pero también los españoles.


5. Que cuando estos bancos estuvieron en riesgo de perder sus enormes beneficios generados por los intereses que Grecia estaba forzada a pagar, y que no podría pagar, fueron los gobiernos de la Eurozona los que les rescataron, bajo la falsa excusa de que intentaban ayudar a Grecia.


6. Que han sido las instituciones del establishment europeo, que desde el primer día del gobierno Syriza mostraron una enorme rigidez, las que han ignorado las demandas de este gobierno, que no eran ni más ni menos las que se habían permitido al Estado alemán cuando su deuda le estaba ahogando. En estas condiciones se hizo una quita de un 50% de la deuda pública alemana y se condicionó el pago del resto de la deuda al crecimiento de la economía alemana. Las instituciones del establishment europeo sistemáticamente se opusieron, e incluso se negaron, a considerar esta alternativa que había señalado el gobierno Syriza.


7. Que el BCE, en alianza con la clase corrupta dominante en Grecia, que controla la mayoría de los medios de información, está intentando que estos días, antes del referéndum del próximo fin de semana, haya un caos en la situación financiera griega, a fin de movilizar la oposición al gobierno Syriza en el referéndum, con la intención de conseguir lo que siempre desearon, echar a Syriza del gobierno.


8. Que la derrota de Syriza será una derrota de la lucha contra la austeridad en la Eurozona. Syriza no tenía ninguna otra alternativa a hacer lo que ha hecho, pedir la opinión del electorado griego, pues Syriza fue escogido para terminar con las políticas de austeridad. Si las instituciones europeas no le dejan hacer lo que prometió es una muestra más de su compromiso y coherencia democráticos el que Syriza considere necesario pedirle al pueblo griego que decida si acepta los cambios sugeridos por el establishment europeo o si desea que el gobierno desobedezca tales propuestas.


9. Que todo lo que está pasando en Grecia afecta directamente a las clases populares de todos los pueblos y naciones de España. De ahí que el gobierno Rajoy haya sido el mayor aliado en el Eurogrupo, del Ministro de finanzas alemán -el halcón del Eurogrupo-, pues dicho gobierno español ha sido de los que han llevado a cabo tales políticas de austeridad con mayor dureza, presentándose como el modelo a seguir en la Eurozona. El tsunami político ocurrido en este país en las últimas elecciones municipales ha asustado a ese establishment neoliberal que gobierna la Eurozona, contribuyendo a aumentar su rigidez negociadora, pues quieren, por todos los medios, que Syriza fracase. Intentan así asustar a la población española, cada vez más asqueada con las políticas neoliberales promovidas por el establishment español (y aquí en Cataluña, por el establishment catalán) y sus medios de información y persuasión. El miedo es, una vez más, la estrategia seguida por la estructura de poder ante el número creciente de ciudadanos que quieren tomar el control de su presente y futuro. De ahí el enorme temor de que la ciudadanía sea consciente de que se pueden cambiar las realidades que le oprimen si se organiza para ello. Y esto es lo que el establishment neoliberal europeo no puede permitir. Así de claro

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Bajo asedio, Grecia ordenó un corralito

Los socios europeos dieron la espalda a Tsipras luego de que anunciara un referéndum en el que los griegos deberán decidir si aceptan o no los recortes. El premier adelantó que ni la Bolsa de Atenas ni los bancos operarán hoy.


Grecia se despierta hoy con un "corralito" y los líderes europeos con una pesadilla. Los banqueros gobiernan, las democracias están sometidas a ellos. El primer ministro griego, Alexis Tsipras, buscó dar vuelta el paradigma y restaurar la soberanía popular con una consulta prevista para el próximo 5 de julio en la cual los griegos deberán decidir si aceptan o rechazan las condiciones impuestas por la troika (Fondo Monetario Internacional, Comisión Europea y Banco Central Europeo) luego de que el Eurogrupo (países de la zona euro) rechazara desembolsar el monto del segundo rescate. Bastó con que Tsipras acudiera al voto para que una lava volcánica de pánico recorriera Europa. Acorralado de todos lados por sus "socios", con una inmensa fuga de capitales en curso (sólo el sábado salieron 400 millones de euros) Tsipras anunció ayer la medida más temida por la Unión Europea: el control de capitales, o sea, un "corralito". El jefe de Gobierno también adelantó que este lunes 29 de junio ni la bolsa de Atenas ni los bancos mantendrían operaciones. Las cancillerías ya apostaban por lo peor. Alemania y Holanda advirtieron a los turistas que viajan a Atenas de que lleven "suficiente dinero al contado". Nadie sabe a esta altura qué pasará hoy. En un contexto semejante y con los precedentes escatológicos de la más reciente historia griega, la instauración del control de capitales parecía inevitable. Entre 2010 y 2015, más de 80 mil millones de euros salieron del país. El control de capitales fue instaurado en Malasia y Tailandia en la década de los '90, también en la Argentina en 2001, en Islandia en 2008 y en Chipre en 2013. Su meta es simple: se trata de evitar que los capitales salgan del país, es decir, el llamado "pánico bancario", "el bank run".


La única buena noticia que recibió el país vino ayer del Banco Central Europeo, el BCE. La institución dirigida por Mario Draghi mantuvo vigentes las líneas de liquidez de urgencia (los ELA), con lo cual se despeja por el momento uno de los horizontes más catastróficos. Todo pende sin embargo de un hilo. El primer ministro francés, Manuel Valls, dijo ayer que el Banco Central Europeo no puede en ningún caso "cortar el suministro". Sin embargo, la decisión del BCE puede ser revisada a más tardar a partir del miércoles. Ese día Grecia deja de estar bajo el amparo del programa de rescate y, encima, tiene que pagar a las Tortugas Ninjas del sistema financiero, el Fondo Monetario Internacional, 1500 millones de dólares. Si el Banco Central Europeo interrumpe sus aportes los bancos griegos se quedarán sin dinero. Nunca como hoy la confrontación entre los escuderos de las finanzas y un país democrático que eligió una mayoría para no someterse a los dictados de la banca había llegado a un grado tan extremo. Según las declaraciones de los responsables griegos, la disyuntiva de la solución no está en manos de FMI, de la Comisión Europea del BCE sino de Alemania. El ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, declaró a la prensa alemana que es la canciller de Alemania, Angela Merkel, quien "detenta la llave" (ver recuadro). Los europeos han tenido una actitud sobradora y excluyente con el dirigente griego. Aunque es miembro de él, Varoufakis no fue invitado a participar en la reunión del Eurogrupo que se celebró el sábado.


El control de capitales no es una medida liviana y cuesta levantarla de un día para otro. En Chipre, por ejemplo, duró dos años. No obstante, la pesadilla que acarrea esta decisión consiste en saber si en control de capitales no es sino la antesala del "Grexit", entiéndase, la salida de Grecia de la zona euro. Los plazos son múltiples y cortos. Grecia tiene hasta mañana 30 de junio para pagar los 1500 millones de euros al FMI y, si no lo hace, caería en defaut parcial. Atenas abriría así la puerta para salir del euro al tiempo que se quedaría sin posibilidad de conseguir el segundo segmento del plan de rescate financiado por la troika, 7,2 mil millones de euros. La segunda frontera crítica aparece en la agenda el próximo 22 de julio. Ese día marca el límite para que Grecia pague los 3,5 mil millones de euros que le debe al BCE. Dicho esto, cada uno de estos datos de ruptura puede quedar en la nada porque no existe en ningún tratado europeo la posibilidad de que un país se salga de la unión o del euro, ni tampoco que pueda ser expulsado. La pertenencia a la unión monetaria es irreversible. El esquema es complejo y totalmente inédito. Si no le paga al BCE o al FMI, Atenas puede con todo recuperar cierta soberanía financiera y hacer circular el euro al mismo tiempo que su o sus propias monedas paralelas.


En el discurso en el cual anunció la instauración del control de capitales, Alexis Tsipras aseguró que los depósitos de los ciudadanos "en los bancos griegos está garantizado" (ver pág. 20). El premier también reveló que le había pedido a la Unión Europea y al BCE la prolongación del programa de ayuda para su país. Tsipras precisó que esperaba "una respuesta rápida a esta demanda democrática de base". En su conjunto, cabe preguntarse cuánto hay de teatralización y cuanto de verdad en este enredo. Si bien Tsipras les pidió a sus ciudadanos que votaran "no" a los nuevos sacrificios exigidos por la troika, los sondeos de opinión vaticinan un "sí" mayoritario. Tal vez, lo más terrible sean los años perdidos y los sufrimientos de un pueblo entero. En 2011, el entonces primer ministro Geórgios Papandréou había propuesto la organización de un referéndum para consultar al pueblo griego sobre los recortes y ajustes que se venían. El también entonces presidente francés, Nicolas Sarkozy, se opuso vehementemente, al igual que la canciller alemana, Angela Merkel, quien había dicho "votar es peligroso". Tsipras le sacó ahora el voto soberano.


Anoche, las capitales del Viejo Continente sufrieron un colapso. François Hollande y Angela Merkel convocaron reuniones de urgencia. Lo impensable, o lo que sólo entraba en los cálculos de la "economía ficción", se convirtió en un trastorno tangible. La mayoría griega decidirá la semana próxima el destino que quiera. El euroegoísmo, la grosería dictatorial y financiera del FMI, la inmensa estafa organizada por los mismos europeos y las consultoras norteamericanas para que Grecia entrara en el euro convergen en un terremoto global. Todos son responsables de la hecatombe, pero sólo los griegos, en sus ya aspiradas vidas cotidianas, seguirán pagando la cuenta.


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Lunes, 29 Junio 2015 06:31

Grecia contra los hombres de gris

Grecia contra los hombres de gris

Hay una incompatibilidad entre democracia, soberanía y economía financiera global. Venía tiempo diciendo la academia que hay que escoger solamente dos de ellas. Pero era un análisis amable. Lo que sobra, en cualquier caso, es la democracia. Dicen los funcionarios del FMI que no soportan la arrogancia de las autoridades griegas. ¿Qué es esa mierda de preguntarle al pueblo? ¿Queremos regresar a la URSS o qué? Y echan de la sala de reuniones a Varufakis, que estaba representando a todo un pueblo. Hay sitios en donde si miras al carcelero a los ojos te ganas una paliza. O un tiro.

Los burócratas de la Troika se caracterizan por ser implacables con los débiles y obsequiosos con los fuertes. Les va en ello cambiar de corbata y subirse el sueldo. Peor se pone el asunto si pensamos que el sueldo se lo pagamos nosotros. ¿Por qué es posible exigir a cualquier trabajador que cumpla con sus obligaciones menos a estos paniaguados de los organismos financieros internacionales? Insultan al gobierno legítimo griego y las empresas de medios de comunicación jalean el "intolerable mal comportamiento" del gobierno de Syriza. Claro, si los bancos se ha hecho con el control de los medios. ¿Van a criticar a sus jefes?

Venimos, como siempre, de la historia. Alemania cedió su más preciada pertenencia, el deutsche Mark, en 1990 a cambio de que Francia le concediera la soberanía para la unificación. Nacía la moneda única. La Segunda Guerra Mundial terminó con una rendición incondicional del III Reich, de manera que la unión de la RFA y la RDA tras la caída del Muro de Berlín sólo era posible si las potencias ganadoras firmaban un tratado de paz. Eso fue el Tratado Dos más Cuatro (las dos Alemanias y las cuatro potencias vencedoras) firmado en septiembre de 1990. La primera respuesta de la Alemania unificada fue forzar a la UE el reconocimiento de Eslovenia y Croacia -ya empezaban a regresar al concepto de "patio trasero"- adelantándose a hacerlo. Lo que pasó en Yugoslavia ya lo sabemos.
Alemania ahora intenta forzar la salida de Grecia de la Eurozona. Esa salida, inevitablemente, forzaría la salida de Portugal, que forzaría la salida de Italia, que traería consigo la salida de España. Al final, otra vez, cuando Francia estuviera a solas con Alemania, Merkel podría recuperar su moneda, reforzada durante todos estos años por un mercado único a su servicio y una financiación de sus inversiones gratis al haberla pagado el resto de Europa con la altísima prima de riesgo. Y todo el sueño europeo, que nos ha traído decenios de paz interna después de la terrible primera mitad del siglo XX, regresará a la angustia de los años treinta. No se trata de hacer oscuras predicciones. Se trata de no volver a equivocarnos.

Que Alemania se comporte como ha venido haciendo desde que derrotó a Austria en la batalla de Padova a finales del XIX puede entrar dentro de lo comprensible. Todos los países son deudores de su trayectoria (la path dependence en términos de la ciencia política). Europa lo entendió y por eso la ancló en el proyecto comunitario desde la creación en 1951, en el Tratado de París, de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero. Ese año, en la inmediata posguerra, comenzaría igualmente un acuerdo para perdonarle a los alemanes sus deudas de guerra, que culminaría en el Tratado de Londres de 1953. Lo incomprensible es que Europa vuelve ahora a dejar suelta a Alemania. Algo que sólo se entiende por las características de la economía financiera global, que convierte a nuestros países en protectorados de Alemania guiados por un afán colaboracionista que sólo beneficia a las élites que forman parte del 1% que está saqueando la despensa del 99%.


Es el momento de los pueblos. Los que quieren recuperar la capacidad de consumo para reactivar la economía, terminar con el desempleo y reinventar una senda de crecimiento que tendrá que ser respetuosa con la naturaleza. Estar hoy con Grecia es estar con la democracia. Es momento de exigir que la democracia y los derechos humanos estén por encima de la codicia financiera, para que no vuelva a caer la noche sobre Europa. En el caso de España preocupa que los que ayudaron a echar el manto negro sobre nuestro país sean vistos con indulgencia por quienes nos gobiernan. En 1936 Europa no estuvo a la altura y cuando reaccionó en 1939 ya era tarde. Lo que está pasando con Grecia no es ninguna broma. Nos estamos jugando la paz del continente. Ayudemos a Grecia contra los hombres de negro que, en verdad, son los hombres vestidos de pardo y correajes de siempre.

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Sábado, 27 Junio 2015 18:37

La eurozona se blinda ante crisis griega

La eurozona se blinda ante crisis griega

Bruselas. La zona euro empezó este sábado a blindarse ante un irreversible default de Atenas y una eventual salida del euro, tras rechazar la prórroga del programa de rescate pedida por el gobierno griego, que anunció un referendo sobre las propuestas de sus acreedores.

"El programa de ayuda expirará el martes por la noche", dijo el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, en conferencia de prensa luego de una reunión de ministros de más de tres horas, la quinta que se organiza por Grecia en menos de diez días.


Esa fue la respuesta de los ministros de Finanzas de la zona euro a su colega griego Yanis Varoufakis, que había pedido que se extendiera el programa, que vence el martes, por unos días o semanas para poder celebrar en condiciones medianamente normales el referendo anunciado para el 5 de julio sobre la oferta de los acreedores.


Esto, cuando el martes Atenas debe pagar al Fondo Monetario Internacional un vencimiento de mil 500 millones de euros que de no hacerlo colocaría el país en default.


Según un documento filtrado el viernes, los acreedores -UE y FMI- proponían prolongar cinco meses el actual plan de rescate prestando a Grecia 15 mil 500 millones de euros (12 mil millones del lado europeo y 3 mil 500 millones del FMI) a cambio del cumplimiento progresivo y estricto de una serie de reformas y ajustes.


El gobierno griego rechazó la oferta estimando que el plazo de extensión y la financiación ofrecidos son muy cortos. Y añadió que las condiciones impuestas en materia de fiscalidad y pensiones, entre otros, son "medidas recesivas y socialmente destructivas".


El ministro de Finanzas francés, Michel Sapin, estimó este sábado que "el destino" de Grecia está "en la zona euro", pero reconoció que la salida de ese país de la moneda única puede ser "una consecuencia" del referendo.


"Grecia se queda en la zona euro, es su destino y ningún país desea la salida de Grecia de la zona euro", afirmó Sapin en conferencia de prensa.
"Desgraciadamente, a pesar de los esfuerzos a todos los niveles y del apoyo pleno y total del Eurogrupo", la propuesta de los acreedores fue rechazada por las autoridades griegas, "que rompieron las negociaciones unilateralmente" el viernes por la noche, según un comunicado del Eurogrupo que no fue refrendado por el ministro griego.


Dijsselbloem precisó que los ministros de la zona euro se reunirían inmediatamente después de su conferencia de prensa, sin el colega de Grecia, para evaluar las "consecuencias" y "preparar lo que sea necesario para garantizar la estabilidad de la zona euro".
Este rechazo a la extensión del programa "dañará seguramente la credibilidad del Eurogrupo como unión democrática de Estados miembros, me temo que el daño será permanente", dijo Yanis Varoufakis a la prensa.


"Nosotros esperamos que de aquí al martes haya un acuerdo. Y en ese momento, le diremos al pueblo griego que vote sí" en el referendo, explicó.
Varoufakis rechazó además que el referendo se convierta en un plebiscito a favor o en contra de seguir en la eurozona.


"Cualquier pregunta al pueblo de Grecia del tipo euro o salida del euro violaría todo tratado fundamental de la Unión Europea", explicó, añadiendo que no existen actualmente reglamentos para salir de la moneda única.


En Atenas el jefe de gobierno griego Alexis Tsipras se entrevistó por teléfono con la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, que el viernes le recordaron que la reunión del Eurogrupo de este sábado era "crucial y decisiva".


"Tsipras subrayó que (...) el referendo se celebrará sea cual sea la decisión del Eurogrupo", indicó una fuente del gobierno griego a la AFP.
Con el anuncio de la consulta, Tsipras sorprendió a todos y se aventuró en una apuesta que en 2011 le costó el cargo al socialista Yorgos Papandreou.
Apenas se anunció el resultado del Eurogrupo, el Banco Central Europeo (BCE), salvavidas de los bancos griegos, anunció que preparaba una reunión de su Consejo de Gobernadores para el domingo con el objetivo de decidir cuál es el camino a seguir.


En los últimos meses el BCE ha suministrado ayuda de urgencia al sector bancario griego mediante una línea de créditos de emergencia (ELA).
Pero el presidente del BCE, Mario Draghi, insistió siempre en el hecho de que esas ayudas se atenían a unas reglas estrictas: un programa de ayuda de los socios para Grecia, y la solvencia de los bancos.


Este mecanismo fue prolongado día a día esta semana, en medio de una incertidumbre creciente.


Según la prensa griega los depósitos en los bancos griegos habrían caído la semana en unos 6 mil millones de euros. Entre diciembre, fecha en que se anunció el proceso electoral que llevó a Syriza al poder, y mayo los depósitos cayeron 35 mil millones de euros, según datos del Banco de Grecia.
Este sábado en el centro de Atenas podía verse a pequeños grupos de entre tres y diez personas haciendo cola frente a los cajeros automáticos.
En la segunda mayor ciudad de Grecia, Tesalónica (norte), algunos bancos se quedaron sin dinero, según constató un reportero de la AFP, y en una sucursal del Banco Nacional había una cola de 50 personas.


"Hay mucho miedo respecto a lo que va a pasar", dijo Nikos, un empleado de 52 años de una empresa privada.

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Griegos decidirán en referendo si aceptan acuerdo con acreedores

Proponen extender cinco meses rescate con 12 mil millones de euros a cambio de reformas

 

Atenas.


Grecia acudirá a un referendo el 5 de julio para decidir si debe aceptar o rechazar el acuerdo para un rescate financiero que le ofrecieron sus acreedores, anunció el sábado el primer ministro, Alexis Tsipras en un discurso al país.


Previo al anuncio, el premier realizó una reunión de urgencia con su gabinete, después de rechazar la última oferta de los acreedores internacionales –Fondo Monetario Internacional (FMI), Unión Europea (UE) y el Banco Central Europeo (BCE)–, que le advirtieron que tiene hasta este fin de semana para aceptar un acuerdo de financiamiento a cambio de reformas si no quiere caer en cesación de pagos.


Los acreedores propusieron a Grecia extender por cinco meses su programa de rescate, con un financiamiento de al menos 12 mil millones de euros a suministrar en cuatro entregas hasta noviembre, condicionado a un amplio programa de ajustes fiscales y reformas.


En una reunión entre Tsipras, el presidente francés, François Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel, ésta recomendó a Grecia aceptar la oferta excepcionalmente generosa. Hemos avanzado en favor de Grecia. Ahora depende del lado griego dar un paso similar, afirmó. Pero el premier griego rechazó los ultimátums y chantajes, al afirmar que "en estas horas cruciales, nadie tiene el derecho de poner en peligro los principios constitutivos del bloque.


Atenas debe pagar al FMI unos mil 600 millones de euros a más tardar el 30 de junio y para ello necesita la partida de 7 mil 200 millones de euros de su programa de rescate, bloqueada desde hace casi un año a la espera de un acuerdo sobre reformas y ajustes reclamados al país que cayó en crisis y en seis años de recesión.


Los acreedores le dieron a Grecia 24 horas para responder a la propuesta para conseguir dinero a cambio de reformas, informó un funcionario griego el viernes antes de la reunión de gabinete.


Estas propuestas, que claramente violan las reglas europeas y los derechos básicos al trabajo, la igualdad y dignidad muestran que el propósito de algunos de los socios e instituciones no era un acuerdo viable para todas las partes, sino posiblemente la humillación de un pueblo entero, dijo Tsipras en una alocución por televisión al país.


Atenas pedirá que se extienda por unos días el acuerdo de rescate que vence el 30 de junio, considerando el referendo, dijo. El parlamento griego se reunirá este sábado para aprobar la decisión del gabinete de convocar al referendo.


Griegos, ante este chantaje para aceptar un programa de austeridad humillante que no tiene fin ni prospecto de volver a ponernos de pie, los llamo a decidir soberana y orgullosamente como dicta la orgullosa historia de los griegos, dijo Tsipras.


La delegación griega señaló que lo que exigen los acreedores es peor que un memorando, con un enfoque que consideraron inaceptable, pues pretenden alargar la agonía de la negociación cinco meses más, contiene medidas recesivas a cambio de una remuneración extraordinaria insuficiente, había indicado el viernes una fuente gubernamental griega, tras la reunión en Bruselas con el eurogrupo.


Una nota del gobierno griego, que filtró la propuesta de los acreedores, confirma los detalles del plan que prevé suministrar a Atenas mil 800 millones de euros de urgencia, para evitar el impago al FMI. Una parte de los 12 mil millones sería luego suministrada en la medida que sean aplicadas de manera concreta las reformas y recorte de gastos exigidos por los prestamistas. A este monto se sumarían 3 mil 500 millones del FMI, con la condición de que se implementen todas las acciones previas y que el Fondo tenga garantías sobre el financiamiento del país para un periodo superior a los 12 meses, así como sobre la sostenibilidad de la deuda griega.

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Rechaza Grecia contrapropuesta de acreedores y se atoran pláticas

El gobierno de Grecia rechazó una contrapropuesta de sus acreedores, que incluía ante todo pedidos del Fondo Monetario Internacional (FMI), indicó una fuente gubernamental. Esta contrapuesta insiste, según Atenas, en que se aumenten las cotizaciones sociales que pagan los jubilados, se incremente el IVA a los restaurantes del actual 13 a 23 por ciento y se hagan mayores recortes en los gastos de armamento (400 millones de euros en lugar de 200 millones). El primer ministro griego, Alexis Tsipras, consideró extraña la postura de ciertos acreedores después de que rehusaron aceptar las propuestas de Atenas, y criticó al FMI por rechazar algunas medidas compensatorias que propone para sellar un acuerdo que evite su default.


La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, afirmó que Grecia debe presentar planes de reforma creíbles, que no pueden ser construidos sólo sobre promesas de mayores ingresos impositivos.


La contraoferta fue revelada después de que los acreedores impugnaron algunas de las propuestas más recientes de Grecia, que incluyeron una serie de alzas de impuestos y de las contribuciones de las pensiones, a fin de incrementar los ingresos para cumplir con las metas presupuestarias.


En tanto, el presidente del grupo de ministros de Finanzas de la zona euro, Jeroen Dijsselbloem, sostuvo que las partes aún tienen mucho trabajo por delante para alcanzar un compromiso que evite una bancarrota de Grecia y su eventual salida del bloque monetario.


El repetido rechazo de medidas compensatorias por algunas instituciones nunca sucedió antes, ni con Irlanda o Portugal, dos países que recibieron un programa de asistencia financiera, escribió Tsipras en su cuenta oficial de Twitter.


Grecia y los ministros de Finanzas europeos entraron en un nuevo atolladero, luego de que los acreedores acusaron a Atenas de no querer ceder pese a un inminente cese de pagos. Un importante funcionario griego expuso que Tsipras tenía previsto reunirse en la noche del miércoles con con Christine Lagarde; el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker; el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, y el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, pero no logró concretar un borrador para presentarlo antes del comienzo de la reunión del Eurogrupo.


Estamos preparados para trabajar toda la noche, pero no tenemos nada concreto con qué trabajar, expresó un funcionario europeo. La pérdida de confianza es extrema... es difícil imaginar cómo podremos seguir adelante.


Menos optimismo


Otro funcionario de la zona euro confió a Reuters: Ahora hay menos optimismo que antes de llegar a un acuerdo. El Eurogrupo de mañana (jueves) probablemente no será el último. Los jefes de gobierno de la Unión Europea también están convocados jueves y viernes a una cumbre ordinaria en Bruselas, que ofrece un espacio extra para la negociación.


El Banco Central Europeo (BCE) volvió a aumentar, por quinta vez en ocho días, el límite de los créditos de emergencia a los bancos griegos, indicó una fuente bancaria. Además el BCE está dispuesto a intervenir para ayudar a la banca, víctima de retiradas masivas de dinero por temor al futuro de Grecia dentro de la zona euro, indicó esta fuente, que no especificó qué cantidad fue aumentada.


En Londres, Standard and Poor's advirtió que bajaría la calificación crediticia de Bulgaria, Macedonia, Albania, Rumanía y Serbia si los problemas de Grecia repercuten en los sistemas bancarios de esas naciones.


Los bancos de Grecia tienen sedes sistemáticamente importantes en estos países de Europa del Este y la preocupación radica en que si Atenas queda fuera de la zona euro, sus prestamistas podrían quebrar y generar un efecto dominó en sus subsidiarias.
Si los gobiernos de esos países se ven forzados a rescatarlos, eso dañaría las finanzas nacionales y los pronósticos de crecimiento a largo plazo, dado que los bancos requerirían préstamos para mantenerse a flote.


No descartamos la posibilidad de respaldo gubernamental (a los bancos), dijo S&P en un informe. Si ese respaldo debilita sustancialmente la métrica fiscal y de deuda de los gobiernos, esto podría pesar de manera negativa en nuestras calificaciones soberanas, agregó.


Retira medidas impopulares


Según un despacho de Afp, fechado hoy, Grecia retiró el miércoles por la noche algunas medidas impopulares, como el aumento de las cotizaciones a las jubilaciones, informaron fuentes del gobierno. Según cálculos de la agencia de noticias, las medidas retiradas equivalen a más de 600 millones de euros de los 8 mil de ahorro prometido a los acreedores entre 2015 y 2016.


Por la noche, otra fuente gubernamental dijo que el gobierno había decidido retirar también de su programa de reformas el alza de un punto (de 4 a 5%) el copago sanitario para las jubilaciones básicas, que significan 135 millones de euros.


Más impuestos y castigo a la población


Reuters


Bruselas. Entre las principales exigencias de los acreedores para que haya un acuerdo, según un documento publicado en la edición online del diario Wall Street Journal, están los objetivos fiscales en los que Grecia debería adoptar una ley de presupuestos complementaria para el resto del año, y diseñar una estrategia de mediano plazo para 2016-18 que considere: uno por ciento del producto interno bruto (PIB) de superávit primario en 2015; 2 por ciento en 2016; 3 en 2017 y 3.5 por ciento del PIB de superávit en 2018. En este punto parece haber un acuerdo.


Sobre las pensiones deberá aplicar completamente las reformas a las pensiones de 2010 y 2012 y desde el primero de julio introducir reformas que generen ahorros de 0.25 a 0.5 por ciento del PIB en 2015 y de uno por ciento en 2016 sobre una base de un año completo. Crear fuertes desincentivos a la jubilación anticipada, así como retirar gradualmente el subsidio de solidaridad (EKAS) para todos los pensionados para fines de 2017.


En lo referente a la reforma del IVA, Grecia debería cambiar su sistema de impuesto al valor agregado para el primero de julio, con el objetivo de generar uno por ciento del PIB más de ingresos fiscales al año. Grecia está ofreciendo aumentar el IVA en 0.38 por ciento del PIB en 2015 y en 0.74 por ciento del PIB en 2016.


En estructura fiscal, Grecia debería requerir pagos completos adelantados de los impuestos a las empresas para finales de año; elevar las tasas solidarias extraordinarias; abolir los subsidios a agricultores por los impuestos especiales al diésel; reducir a la mitad los subsidios para el combustible de calefacción en el presupuesto de 2016, así como ajustar el impuesto a la propiedad para asegurar ingresos por 2 mil 650 millones de euros en 2015 y en 2016. También subir la tasa de impuestos a las empresas de 26 a 28 por ciento. Cobrar impuestos a los avisos en televisión y lanzar una oferta pública internacional para licencias de televisión y uso de frecuencias.

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La deuda militar con Francia y Alemania ahoga a Alexis Tsipras

MADRID.- Grecia se asoma a la bancarrota. El gobierno de izquierda de Syriza negocia estos días con sus socios europeos las medidas de recorte para acceder a la ayuda económica que necesita para evitar un corralito. Estos presionan al Ejecutivo heleno para que acepten una nueva subida del IVA y otro recorte de las pensiones, dos líneas rojas que su presidente, Alexis Tsipras, se comprometió con su pueblo a no traspasar. En este contexto el presidente de la Comisión Europea, el conservador Jean-Claude Juncker, sugirió que Grecia podía optar por "otros instrumentos", como "un recorte modesto en el presupuesto de Defensa".

Pese a que el resto de socios europeos han denunciado que Juncker y su equipo están intentando asumir el papel de poli bueno de las negociaciones con Tsipras y su ministro de Finanazas, Yanis Varoufakis, lo cierto es que el presidente del Ejecutivo comunitario señaló uno de los principales agujeros negros de sus cuentas: Grecia es un país altamente militarizado e invierte una enorme cantidad de su presupuesto en Defensa en proporción a su población y a su peso geopolítico.
Grecia tiene un Ejército de 109.000 soldados: 10 militares por cada 1.000 habitantes. España tiene un ratio de 2,5 y Francia, de 3,5


El pequeño país del sur de Europa tiene un Ejército de 109.000 soldados para una población de unos diez millones de habitantes. Cuenta con un ratio de unos 10 militares por cada 1.000 habitantes, de largo el mayor porcentaje de toda la Unión Europea. En comparación, España cuenta con unos 122.000 soldados, un ratio de 2,5 por cada 1.000 habitantes. Francia, una superpotencia en términos armamentísticos, de 3,5. Pero el gasto griego no solo abarca el personal.

En los últimos diez años, Grecia empleó una media del 4% de su PIB en Defensa, con picos de casi el 6%. La OTAN, conocida por presionar a sus aliados para que eleven el presupuesto militar, recomienda que el gasto militar alcance un 2% del PIB. El porcentaje griego solo fue superado por EEUU entre los países de la alianza. En dicho período, Grecia importó equipamiento militar por valor de 12.000 millones de euros. Entre 2005 y 2009, justo antes de verse obligada a solicitar el rescate, el país se convirtió en el quinto mayor importador de armas del mundo.

Carros alemanes y submarinos franceses

¿Dónde fue la ingente inversión de Grecia en material militar? Además de a EEUU, a sus socios europeos. Más concretamente, a dos de los principales exportadores mundiales de armas: Alemania y Francia. Grecia tiene 1620 vehículos blindados, más que Alemania, Francia e Italia juntas. Son, en su mayoría, Leopard 1 y Leopard 2, que fabrica la industria germana. En comparación, España tiene 300 unidades de Leopard, la propia Alemania, 400.


"Por un lado se le pide a Syriza que recorte en gastos de armamento, y por otro se le obliga a cumplir los pagos que tiene previstos. Es una absoluta hipocresía, denuncia Couso, eurodiputado de IU


Todo este dispendio en armamento tiene su precio. Entre las numerosas deudas entre las que nada el nuevo Ejecutivo heleno están las facturas de 4.000 millones de euros que adeuda a Alemania. Francia, que nutre la Armada griega, es la siguiente con unos 3.000 millones. "Qué paradójico. Por un lado se le está diciendo a Syriza que recorte en gastos de armamento y por otro se le obliga a cumplir los pagos que tiene previstos, no solo por los carros de combate, sino también por unos submarinos franceses por los que pagó más de 2.000 millones que además resultaron ser defectuosos por un problema de diseño. Me parece una absoluta hipocresía", denuncia el eurodiputado de IU Javier Couso en declaraciones a Público.


Couso, miembro de las comisiones de Seguridad y Defensa y Relaciones con la OTAN del Parlamento Europeo, señala que hay "una campaña propagandística para atacar a Syriza desde todos los flancos posibles". Tsipras espera reducir la partida de Defensa en unos 200 millones, pero le será difícil deshacerse de todo el material militar con el que cuenta Grecia. Según estimaciones de la OTAN, en 2015 el país volverá a sobrepasar los 4.000 millones de euros.

De hecho, una vez inmersos en las negociaciones del primer rescate, los Ejecutivos helenos se vieron obligados a seguir firmando contratos de armamento. En un arranque de sinceridad, un asistente del primer ministro griego de 2009 a 2011, Yorgos Papandréu afirmó: "Nadie nos está diciendo compren nuestros buques de guerra o no vamos a rescatarlos. Pero se desprende claramente que serán más solícitos si lo hacemos".

Una "absurda" carrera armamentística con Turquía

Además de su complicada posición geoestratégica, como la frontera sur y este de Europa, una de las causas de la crisis económica en Grecia ha sido tratar de competir con Turquía en términos armamentísticos. La rivalidad entre ambos países viene de lejos y en la actualidad sigue presente con pequeñas tensiones en las aguas del Egeo, y sobre ellas. Las flotas griega y turca se lanzaban avisos continuos, mientras que los cazas violan el espacio aéreo del contrario solo para ser interceptados y escoltados al propio. Al menos, lo hacían hasta que a los griegos se les acabó el dinero para pagar el combustible.


Si bien en los tiempos de bonanza pocos criticaban el dispendio que suponía mantener abierta esta carrera armamentística, tras la llegada de la crisis, incluso los turcos han tendido la mano a su antiguo adversario: "Incluso los países que actualmente están tratando de ayudar a Grecia en este momento de dificultad le ofrecen comprar nuevo equipamiento militar. Grecia no necesita nuevos tanques o misiles o submarinos o aviones de combate; tampoco Turquía. Es momento de recortar en gasto militar a escala mundial, pero especialmente entre Grecia y Turquía, que no tienen ninguna necesidad de submarinos alemanes o franceses", manifestó Egemen Bağış, jefe del equipo negociador entre Ankara y la UE.


Ankara: "Incluso los países que tratan de ayudar a Grecia le ofrecen comprar nuevo equipamiento militar. Grecia no necesita submarinos alemanes o franceses, y Turquía tampoco"


"Si Grecia redujera cinco décimas su presupuesto de Defensa podría ahorrarse unos 9.000 millones de euros al año", explica Pere Ortega, director del Centro Delàs de Estudios por la Paz. Desde 2011, el país ha conseguido rebajar al 2,2% del PIB su gasto militar, que no obstante sigue siendo el más alto de la UE por detrás del Reino Unido. Para Ortega, reconocido pacifista, sigue siendo insuficiente.

"Grecia debería acabar con los conflictos históricos que mantiene con Turquía. Tiene que buscar ese camino. El otro le lleva a comprar más armas y a tener un Ejército preparado para eventuales conflictos, que son absurdos, porque los dos son socios de la OTAN", continúa Ortega, que señala que Syriza ya ha empezado a recorrer el camino para convertir a Grecia en un país neutral. "El camino para desarmarse es fácil", apunta el activista, pero no solo depende de la voluntad del Ejecutivo de Tsipras el poder recorrerlo.

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Así es la oferta de Grecia a la UE para tratar de cerrar un pacto

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, planteó este lunes algunas cesiones en lo que para su Gobierno era intocable: las pensiones. Según un documento al que tuvo acceso EL PAÍS, la oferta helena propone ahora elevar progresivamente —hasta 2025— a 67 años la edad "más temprana posible" para la jubilación, en contraposición a los 62 años de retiro anticipado que proponían las autoridades griegas en su propuesta anterior, fechada en mayo de 2015. Con este plan sobre la mesa, Atenas cree ahora que podrá ahorrar 350 millones de euros de su PIB entre 2015 y 2016, frente a los apenas 70 millones que proponía el Ejecutivo heleno hasta este lunes; es decir, un ahorro cinco veces mayor. La penalización, sin embargo, para aquellos que se jubilen de manera anticipada sigue siendo la misma: hasta un 16% de la propia pensión.


La propuesta de subir la edad mínima de jubilación hasta los 62 años, que fue rechazada duramente por los acreedores —especialmente Alemania— por insuficiente excluía, entre otros colectivos, a las madres con menores de edad bajo su tutela. Tsipras omitió cualquier referencia a este segmento de cotizantes en la propuesta de este lunes.


Una de las principales vías para sanear la caja de las pensiones consiste en aumentar la contribución de empresarios y trabajadores al sistema. Las contribuciones subirán en una horquilla del 0% al 5%, lo que reportará el grueso de la mejora en este capítulo.


El paquete incluye medidas duras, que le granjearán problemas en casa: básicamente, aumentan todas las contribuciones al sistema de Seguridad Social. Y da el visto bueno a una de las medidas más controvertidas: acepta eliminar (eso sí, gradualmente y a partir de 2018) el subsidio para los jubilados (EKAS) y reemplazarlo por pensiones en 2020, y sube del 4% al 5% las contribuciones de los pensionistas al sistema de salud.


Otro de los cambios apreciados por los socios europeos es el calendario. Tsipras proponía antes aplicar sus propuestas el 1 de enero de 2016 pero ahora, tras la presión de los acreedores, se compromete a hacerlo "inmediatamente".


Tsipras acepta finalmente los objetivos fiscales fijados por los acreedores: un 1% de superávit primario (sin contar los intereses) en 2015 y un 2% el año próximo, el 3% en 2017 y el 3,5% en 2018, según la propuesta —de 11 páginas— remitida a Bruselas. "La respuesta del Gobierno griego a los requerimientos de las instituciones para las metas fiscales es absoluta y completa", según el documento que firma el propio Tsipras en su primera página. "Las medidas incluidas superan los objetivos previstos por la troika". El Gobierno griego aprobará medidas que supondrán un incremento de los ingresos fiscales del 1,5% del PIB este año y del 2,9% en 2016. El Eurogrupo ha adelantado que esa oferta ha recibido "una buena acogida"y supone "una buena base de negociación" para lograr un acuerdo político en la cumbre de esta noche y un acuerdo definitivo a finales de esta semana.


Grecia fija finalmente un IVA en tres tramos: un tipo general del 23%, una tasa reducida del 13% para productos básicos (alimentación, energía y hoteles), y fija un tipo superreducido del 6% para material hospitalario y libros: eso supondrá unos ingresos adicionales de 1.400 millones de euros, el 0,74% del PIB, muy cerca de lo que querían los acreedores.
Junto a la reducción del gasto militar (200 millones en 2016, que ya estaba en propuestas anteriores), Tsipras crea un impuesto a la televisión con el que recaudará 100 millones anuales, y pone en marcha otras medidas como una tasa de lujo y para los yates privados.


Malestar en el ala izquierdista de Syriza por las concesiones de Tsipras a los acreedores


Numerosos diputados de la formación recuerdan que las medidas ofrecidas están en contra de su ideario y su programa, y sugieren que votarían en contra. El Gobierno advierte de que, si no salen adelante, se iría a unas nuevas elecciones.

PÚBLICO/AGENCIAS


ATENAS.- Alexis Tsipras se encuentra en una encrucijada. Tras las duras concesiones que se ha visto obligado a hacer con las instituciones europeas, anteriormente llamadas troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional), ahora se enfrenta a más dificultades, que vienen ahora del lado opuesto: el sector más izquierdista de Syriza, que ha reaccionado con malestar tras renunciar el presidente a varias promesas electorales.

El Gobierno heleno ha admitido finalmente bajar las pensiones y subir el IVA, algo a lo que hasta ahora se había negado y que figuraba entre las banderas del partido cuando hacía campaña para ganar las elecciones. Entre los diputados de Syriza han comenzado a surgir voces que sugieren que podrían votar en contra de unas medidas que están en contra de su ideario y su programa, a lo que el ejecutivo ha respondido recordando que de ser así caería el Gobierno y deberían ser convocados unos nuevos comicios.


Los líderes europeos acogieron positivamente la nueva propuesta de presupuestos presentada por los griegos, que vieron como "una buena base" para un acuerdo definitivo que desbloquee el último tramo de ayuda del rescate. Los mercados financieros también dieron la bienvenida al plan, acentuándose este martes la subida de las bolsas que ya había comenzado este lunes por la previsión de un acuerdo.


Pero Alexis Tsipras, que llegó a la presidencia en enero con el mandato de acabar con años de austeridad en un país muy maltratado por la crisis, debe contentar a su partido tanto como a los acreedores si quiere lograr una estabilidad que le permita llegar a una solución definitiva.

Surgen las voces contra las nuevas medidas

"Creo que tal y como vemos este programa... Es muy difícil de aprobar para nosotros", dijo el diputado y portavoz parlamentario de Syriza Alexis Mitropoulos en un programa informativo de la cadena Mga TV. El diputado abría así la puerta a que el parlamento no respalde la última oferta, lo que llevaría inevitablemente a un escenario de elecciones anticipadas que aumentarían la incertidumbre.


"El primer ministro tiene que informar a nuestro pueblo por qué hemos fallado en las negociaciones y hemos acabado con este resultado", añadió Mitropoulos. "Creo que [las medidas] no se corresponden con los principios de la izquierda. Esta carnicería social... No la pueden aceptar".

Aún más contundente fue el también diputado de Syriza Yanis Mijeloyanakis, que calificó las nuevas propuestas de "lápida para Grecia" y opinó que el plan no pasará por los diversos órganos del partido. Según él, el nuevo plan es "peor que el primer rescate", ampliará la miseria social que Syriza se había comprometido a combatir.

Asimismo, estimó que "con las nuevas medidas los griegos perderán dos salarios mensuales" e instó al Gobierno a decir "no" al compromiso, especialmente si no va acompañado de una reestructuración de la deuda y de un plan de inversiones. "¿Cómo se puede hacer un acuerdo que aumentará los suicidios y empobrecerá a la gente?", se preguntó.

Mijeloyanakis dijo que él personalmente no apoyará un acuerdo con las características que se han conocido hasta el momento y fue aún más lejos al afirmar que "incluso diputados leales a Tsipras", que no pertenecen a ninguna corriente en concreto, no apoyarán un acuerdo de este tipo"


Otra nota discordante la puso el vicepresidente del Parlamento, Alexis Mitrópulos, quien afirmó que las medidas "no se pueden votar, porque son extremas y antisociales". "Creo que este paquete no puede entrar así en el Parlamento", recalcó.

Pero las llamadas de atención no le han venido a Tsipras solo desde su propio partido. Pavlos Haikalis, un diputado del partido derechista socio del gobierno de coalición con Syriza, Griegos Independientes, declaraba que "el Gobierno ha caído en una trampa, no sé hasta dónde puede llevarse a cabo esto" en referencia a las medidas propuestas por los de Tsipras.

El Gobierno reacciona advirtiendo de elecciones

El portavoz del Gobierno griego, Gavriil Sakelaridis, defendió hoy las concesiones que ha hecho el Ejecutivo a los acreedores y advirtió a los críticos dentro de las filas de Syriza que el Gobierno "no podrá mantenerse" si no obtiene el respaldo de sus diputados y deberá acudir a las urnas.


En unas declaraciones a la cadena de televisión privada Mega, Sakelaridis reconoció que las propuestas entregadas a las instituciones marcan una cierta "distancia" con el programa de Syriza, pero aseguró que siguen defendiendo un "reparto justo" de la carga social.

El portavoz señaló que una vez que se logre un acuerdo con las instituciones, este será remitido inmediatamente a los grupos parlamentarios donde todos los diputados "tendrán que asumir su responsabilidad".

En caso de no lograr el apoyo de los diputados de la coalición gubernamental -el izquierdista Syriza y el nacionalista Griegos Independientes-, "la única salida son las urnas y el voto del pueblo", dijo.

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Viernes, 19 Junio 2015 08:37

Crisis y cumbre de emergencia

Crisis y cumbre de emergencia

El llamado a la cumbre del lunes próximo llega a menos de dos semanas de que expire el programa de rescate para Grecia y de que el país tenga que pagar 1600 millones de euros al FMI. Tsipras rechaza bajar pensiones y subir el IVA.


Las posibilidades de que Grecia caiga en default y abandone el euro crecieron ayer luego del fracaso de una nueva reunión ministerial dedicada a la crisis, lo que derivó en la convocatoria de urgencia de una cumbre de líderes de la Eurozona que podría definir el futuro griego dentro de la moneda común. El fracaso del encuentro de ministros de Finanzas y Economía de la Eurozona, reunidos en el Eurogrupo, y el llamado a la cumbre del lunes próximo llegan a menos de dos semanas de que expire el programa de rescate financiero para Grecia y de que ese país tenga que pagar 1600 millones de euros al Fondo Monetario Internacional (FMI). "Atenas deberá pagar puntualmente su deuda" con el organismo de crédito internacional que vence a fin de mes, advirtió la directora gerente, Christine Lagarde, en Luxemburgo, donde los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona deliberan sobre la situación de Atenas.

 

Si Grecia no recibe el dinero de rescate de sus acreedores, dentro de los cuales se incluyen además la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE), se estima que no podrá hacer frente al vencimiento con el FMI del 30 de junio, con lo que caería en cesación de pagos y peligraría su permanencia en el euro. La resolución de la crisis se complicó en los últimos días luego de que el gobierno griego del primer ministro Alexis Tsipras rechazara aplicar medidas de ajuste que los acreedores exigen a cambio de entregarle 7200 millones de euros del último tramo del rescate que mantienen congelados desde hace meses.

 

A su llegada a Luxemburgo, el ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, no especificó si tenía pensado presentar nuevas propuestas concretas, pero indicó que tenía el propósito de reemplazar "la costosa discordia por un consenso eficaz". Luego del encuentro, Varoufakis dijo que advirtió a sus pares de la Eurozona que se está "peligrosamente cerca de un estado de ánimo que acepta un accidente", según afirmó en referencia a una posible quiebra de su país. "Urgí a mis colegas a no caer presa de ese estado de ánimo", afirmó el funcionario heleno. "Podemos forjar un buen acuerdo. Nuestro gobierno está preparado con ideas y con una determinación a cultivar las dos formas necesarias de confianza para poner fin a este drama griego: la confianza de nuestros socios y la confianza de nuestra gente." Varoufakis dijo que presentó a los ministros de la Eurozona una propuesta amplia que puede resolver, de ser aceptada, la crisis griega de una vez por todas en un lapso breve.

 

Tras la reunión en Luxemburgo, el presidente del Eurogrupo, Jeoren Dijsselbloem, señaló en conferencia de prensa que lamentablemente hubo poco progreso en las conversaciones y que Grecia presentó pocas nuevas propuestas de reformas económicas que fueran creíbles y serias. "Hemos mandado una fuerte señal a las autoridades griegas de que les corresponde a ellas enviar nuevas propuestas, propuestas adicionales, en los próximos días, y entablar conversaciones de manera completa con las instituciones", apuntó Dijsselbloem, quien también es ministro de Finanzas de Holanda. "El tiempo se acaba, el programa de rescate se acaba a fines de mes", recordó Dijsselbloem.

 

Por su parte, Lagarde protagonizó ayer un momento de tensión con Varoufakis, ante quien se presentó con ironía días después de que Tsipras atribuyera al FMI una responsabilidad criminal en la situación en la que se encuentra su país. "A usted le debería gustar este momento, viene la criminal en jefe a saludar al otro bando", señaló Lagarde con gesto serio, según testigos de la conversación en el Eurogrupo. Lagarde, quien horas antes había advertido de que no hay período de gracia para Atenas si no paga a fines de mes, consideró a su llegada al Eurogrupo que si hubiera propuestas del lado griego "sería formidable porque nos permitiría trabajar".

 

"Sin acuerdo en el Eurogrupo. Una señal fuerte a Grecia para que se comprometa seriamente en las negociaciones", escribió el vicepresidente de la Comisión Europea para el Euro, Valdis Dombrovskis, en Twitter, tras concluir la reunión de ministros de Finanzas y de Economía de la eurozona en Luxemburgo. "El Eurogrupo se mantiene preparado para volver a reunirse en cualquier momento", agregó.

 

De inmediato, desde Bruselas, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, convocó una cumbre de líderes de la eurozona para el lunes, con el fin de tratar la situación griega tras el fracaso de ayer. "Es el momento de abordar con urgencia la situación de Grecia al más alto nivel político", dijo Tusk en un comunicado.

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Merkel: "Si Grecia quiere, todavía es posible un acuerdo"

La canciller Angela Merkel ha apelado al Gobierno griego para cerrar un acuerdo que cada vez parece más difícil. "Sigo convencida de que cuando hay voluntad, se puede buscar un camino", ha dicho en la mañana del jueves la jefa del Gobierno alemán, una frase que en los últimos días ha usado como muestra de buena voluntad.


Merkel aporta así una gota de optimismo frente a los que ven muy difícil que los ministros de Hacienda que hoy se reúnen en Bruselas logren un pacto. Entre los escépticos está el propio presidente del Eurogrupo, el holandés Jeroen Dijsselbloem. Pero la canciller deja toda la responsabilidad en manos griegas. "Si los responsables griegos tienen esta voluntad, un acuerdo es aún posible", ha añadido en su discurso ante el pleno del Bundestag (Cámara Baja del Parlamento alemán).


El debate parlamentario en Berlín se celebra en un momento caliente no solo para Grecia, sino también para el propio liderazgo de Merkel en su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU). Cada vez más diputados democristianos muestran su cansancio ante la interminable crisis griega y ponen en duda su apoyo a un hipotético nuevo plan de ayuda para Atenas. Entre los partidarios de no ceder ni un milímetro ante el Gobierno de Alexis Tsipras está el poderoso ministro de Hacienda, Wolfgang Schäuble, al que se ha acercado la canciller antes de empezar su discurso, y con el que ha estado charlando ante las cámaras de los fotógrafos nada más abandonar la tribuna de oradores. La presión no le llega solo desde las filas de su partido. Recientes encuestas muestran que una ligera mayoría de alemanes preferirían que Grecia saliera del euro.


Horas antes de la decisiva reunión del Eurogrupo, Merkel ha exhibido dureza al recordar que Atenas ha recibido en los últimos años "un volumen de ayuda sin precedentes de los socios europeos" y que se ha comprometido a devolver el dinero prestado. La líder democristiana ha contrapuesto el modelo de los países que han hecho las reformas adecuadas –como España, Irlanda y Portugal- a una Grecia que, según ha recordado, debe poner en marcha ahora las reformas a las que se ha comprometido. "En la unión económica y monetaria, la solidaridad y la responsabilidad van juntas de la mano", ha añadido.


Merkel ha recordado también que la unión monetaria es ahora mucho más robusta que cuando empezó la crisis, un argumento que en los últimos meses han usado los halcones democristianos para sugerir que la zona euro estaría preparada para asumir sin grandes traumas la salida de Grecia del euro.


Mientras la canciller alababa el plan de ayudas diseñado en los últimos años, desde las filas del partido opositor La Izquierda (Die Linke) alguien le ha reprochado un plan de "asesinato en masa político y financiero". Más tarde, al ser preguntado el portavoz parlamentario de Die Linke, Gregor Gysi, si suscribe estas palabras, ha respondido que él prefiere definir el rescate europeo como "una catástrofe". "Usted pone en peligro la zona euro y, por lo tanto, todo el proceso de integración europea", ha reprochado Gysi a la canciller.


Según una comisión de expertos, Atenas no debe pagar la deuda


"Grecia es víctima del FMI"


"Queremos una solución que garantice la supervivencia económica", sostuvo el premier griego Alexis Tsipras, en momentos en que su país mantiene arduas negociaciones con los acreedores a fin de evitar el default.

Una comisión internacional de expertos que audita la deuda griega señaló en un comunicado que presenta los resultados preliminares de esa investigación, que Atenas no sólo no puede pagar la deuda, sino que no debe pagarla porque proviene de acuerdos con la troika que infringen directamente los derechos humanos de los griegos. El dictamen llega en momentos en que el gobierno heleno mantiene negociaciones con los acreedores (FMI, Banco Central Europeo y Comisión Europea). El premier Alexis Tsipras dijo que, si su país no cierra un trato sostenible, el bloque europeo cargará con las consecuencias. "Queremos una solución que garantice la supervivencia económica", señaló Tsipras en rueda de prensa junto al canciller austríaco, Werner Faymann, que se mostró confiado en una solución de aquí a la cumbre europea que tendrá lugar el jueves de la próxima semana.


"Necesitamos unos días hasta la cumbre para encontrar una solución, no podemos negociar en público, pero las negociaciones y las soluciones hay que quererlas", dijo el líder de Syriza. El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Pierre Moscovici, exhortó a Atenas a aceptar las propuestas presentadas por sus acreedores, dirigidas a reducir su déficit público, reformar el IVA y las jubilaciones. Tsipras adelantó parte de su estrategia en caso de que los socios insistan en sus exigencias de subir drásticamente el impuesto sobre el valor añadido de medicamentos y la electricidad, o de recortar en 1800 millones de euros las pensiones. En este sentido, anticipó que, de no poder alcanzar un compromiso, no convocará a elecciones anticipadas o a un referéndum sino que asumirá personalmente, con apoyo de su gobierno y del Parlamento, la responsabilidad de decir no en nombre de Grecia.


Sobre las jubilaciones, Tsipras aseguró que su país propuso una serie de medidas para hacer más sostenible el sistema, con la eliminación paulatina de las prejubilaciones, pero reconoció que eso forma parte de un proceso que lleva su tiempo. Por eso, explicó, su gobierno prevé ingresos de 300 millones adicionales de euros para el próximo año y no los 1800 millones que le reclaman la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional (troika).


Faymann, en tanto, dijo que no es partidario de recortar las pensiones bajas porque los jubilados deben vivir de sus pensiones y sostuvo que los recortes no son un instrumento adecuado para resolver las crisis. "Siempre dije que para salir de la crisis hay que invertir, no sólo aplicar la tijera, pero también acordar medidas necesarias como la lucha contra el fraude y la corrupción, dos capítulos problemáticos en Grecia sobre los que Tsipras me expuso sus planes", comentó. Para el funcionario austríaco la solución para Atenas pasa por ofrecerle un programa que le dé una perspectiva de cinco años, y no tenga que estar todos los meses con el problema de si puede financiarse y, a cambio, debe emprender reformas profundas, como por ejemplo, en el sistema de recaudación fiscal.


La comisión internacional de expertos que audita la deuda helena señaló que Grecia no sólo no puede pagar la deuda, sino que no debe pagarla porque proviene de acuerdos con la troika que infringen directamente los derechos humanos de los griegos. El informe del grupo de expertos recorre el período comprendido desde la firma del primer rescate con la troika en 2010 hasta la actualidad; el objetivo de la comisión es analizar el crecimiento de la deuda pública griega desde la década de 1980.


El grupo está coordinado por el politólogo belga Eric Toussaint y empezó a trabajar en abril de forma voluntaria. "El comité considera que Grecia ha sido y es víctima de un ataque premeditado y organizado por el FMI, el BCE y la CE. Esta misión violenta, ilegal e inmoral tiene como objetivo exclusivamente trasladar la deuda privada al sector público", destacó el comunicado.


Con todo, el titular del Banco de Grecia, Yanis Stournaras, señaló que el fracaso de las negociaciones entre el gobierno griego y la troika puede provocar el "Grexit". "Un fracaso en las negociaciones sería el inicio de un proceso doloroso que conduciría inicialmente a la quiebra y finalmente a la salida de la Eurozona y, probablemente, de la Unión Europea", afirmó Sturnaras en el Parlamento, donde presentó el informe sobre la política monetaria emprendida de 2014 a 2015.


Un revés en las negociaciones sería perjudicial para el proyecto europeo, estimó el ministro francés de Finanzas, Michel Sapin. "Ninguno de nosotros puede resignarse a un fracaso, que sería gravísimo para Grecia, pero también extremadamente grave para el proyecto europeo", dijo Sapin ante los diputados franceses.


Londres, por su parte, toma sus recaudos ante la posibilidad que Grecia acabe en situación de default y abandone el euro, dijo una portavoz del Tesoro ayer. "Estamos tomando medidas para prepararnos y protegernos de tales eventualidades", señaló la portavoz. El ministro de Finanzas, George Osborne, se refirió a la crisis de la deuda el martes en el Parlamento, y aconsejó no tomarla a la ligera. "La gente no debería subestimar el daño que haría", aseguró el ministro, antes de enviar un mensaje a Atenas.


La presidenta del banco central estadounidense (Fed) Janet Yellen advirtió que la economía mundial podría sufrir perturbaciones importantes si Grecia y sus acreedores no alcanzan un acuerdo. "Es una situación muy complicada. En caso de que no haya un acuerdo puede que haya alteraciones que podrían afectar las perspectivas económicas europeas y los mercados financieros globales", advirtió Yellen.

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