Brasil entró en recesión económica en el segundo trimestre de este año

La economía brasileña –la primera en América Latina y la séptima del mundo– entró en recesión en el segundo trimestre de este año, en el arranque de un periodo de retracción que según analistas durará al menos dos años.


El producto interno bruto (PIB) retrocedió 1.9 por ciento entre abril y junio frente a los tres primeros meses del año, cuando había caído 0.7 por ciento respecto al último trimestre de 2014, informó el viernes el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).


La caída del PIB en el segundo trimestre es mayor a la prevista por analistas de bancos extranjeros y brasileños, que apostaban por una retracción de alrededor de 1.7 por ciento. El crecimiento del primer trimestre también fue revisado a la baja por el IBGE, de -0.2 a -0.7 por ciento. Cuando un país registra dos trimestres seguidos de contracción económica se habla de recesión técnica.


Frente al mismo periodo de 2014, en el segundo trimestre la economía brasileña registró una retracción de 2.6 por ciento. Y en el primer semestre de 2015, se contrajo 2.1 por ciento frente al mismo periodo de 2014. Por sectores, el agropecuario se contrajo 2.7 por ciento, la industria 4.3 por ciento, el sector servicios 0.7 por ciento y el consumo doméstico 2.1 por ciento.


Tras un alza espectacular de 7.5 por ciento del PIB en 2010 que fascinó al mundo y puso a Brasil al frente de las potencias emergentes, la economía del gigante sudamericano creció sólo 2.7 por ciento en 2011; uno por ciento en 2012; 2.5 por ciento en 2013 y apenas 0.1 por ciento en 2014. La economía brasileña creció a ritmo muy débil en los últimos cuatro años, pero no registraba una recesión desde inicios de 2009.


La presidenta Dilma Rousseff enfrenta problemas en varios frentes: la inflación está por alcanzar dos dígitos (9.56 por ciento) y ya duplica la meta oficial; la tasa de interés de referencia está en su mayor nivel en nueve años (14.25 por ciento), el desempleo ha subido por séptimo mes consecutivo y se ubica en 7.5 por ciento; el ahorro fiscal es casi nulo y el real se ha devaluado 25 por ciento frente al dólar desde enero. A ello se suma el megaescándalo de corrupción en la estatal Petrobras, el mayor en la historia del país, y la inestabilidad política.

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Sábado, 29 Agosto 2015 06:56

Disuelven el Congreso y llaman a votar

Disuelven el Congreso y llaman a votar

Las elecciones anticipadas se hicieron necesarias tras la dimisión, hace nueve días, del primer ministro Alexis Tsipras, en el marco de una severa crisis política desatada al interior de su partido y de la coalición gobernante.

 

El presidente de Grecia, Prokopis Pavlopulos, disolvió ayer el Parlamento y convocó a elecciones anticipadas para el próximo 20 de septiembre, horas después de que jurara en su cargo el equipo ministerial que integrará el gobierno provisional encargado de gobernar el país hasta los comicios.


El Parlamento que surja de las elecciones se constituirá el 1º de octubre, de acuerdo con el decreto firmado por Pavlopulos.
Las elecciones anticipadas se hicieron necesarias tras la dimisión, hace nueve días, del primer ministro Alexis Tsipras, en el marco de una severa crisis política desatada al interior de su partido y de la coalición gobernante tras obtener el primer desembolso del tercer rescate para Grecia. Tsipras justificó su decisión en la necesidad de pedir un nuevo mandato al pueblo tras el cambio de rumbo que dio el gobierno de Syriza y de cara a aplicar con el apoyo popular los acuerdos alcanzados con las instituciones, que incluyen un nuevo y severo ajuste.


La disidencia interna dentro de su partido y en las filas de su grupo parlamentario –donde más de 40 diputados le negaron el respaldo en la votación del tercer rescate– fueron el detonante de estas elecciones anticipadas. Uno de los resultados de esta fractura interna fue la fundación de un nuevo partido, Unidad Popular (UP), dirigido por el ex ministro de Energía Panayotis Lafazanis. La oposición de derecha y el nuevo partido Unidad Popular, formado por los 25 diputados disidentes de Syriza, deseaban que los comicios fueran una semana después para tener más tiempo para la campaña electoral.
La campaña electoral va a ser una de las más cortas de la democracia griega y, con 23 días, sólo supera en dos jornadas a la celebrada en 1996.


Poco antes de disolver el Parlamento, Pavlopulos tomó juramento al nuevo equipo de 10 ministros que gobernarán de forma transitoria junto a la presidenta de la Corte Suprema y ahora primera ministra interina, Vasiliki Thanou, que ya tomó posesión de su cargo. El nombramiento de un gobierno interino es necesario en Grecia cuando la disolución del Parlamento se produce como consecuencia de la dimisión de un primer ministro.


Una encuesta publicada ayer por el periódico Efimerida ton Syntakton registra que los griegos quieren seguir apostando por Syriza y que un 23 por ciento de los electores daría su apoyo al actual partido en el poder, frente al 19,5 por ciento que respaldaría a los conservadores de Nueva Democracia (ND).


En tanto, UP, la formación creada a partir de la escisión de Syriza, sólo contaría con la simpatía del 3,5 por ciento de los votos, frente al 2 por ciento que conseguirían los Independientes.


El 64 por ciento de los consultados cree que la decisión de Tsipras de dimitir para buscar un nuevo mandato en elecciones anticipadas fue "equivocada", mientras que el 68 por ciento está de acuerdo en que Grecia debe permanecer en el euro a cualquier precio, incluso si eso significa más austeridad.


Un tercio de los que apoyaron al partido de Tsipras en las elecciones de enero que lo llevaron al poder ahora se muestran dubitativos de si volverán a votarlo, según el periódico. Además, según el sondeo, hay un 25,5 por ciento de indecisos, lo que supone el mayor bloque.


En declaraciones a la edición del rotativo digital Avgi, el hasta ahora primer ministro Tsipras dio por comenzada la "gran batalla electoral".


"El pueblo griego dará un mandato fuerte para el presente y el futuro. Grecia no puede volver atrás y no lo va a hacer, solo marchará hacia adelante", dijo Tsipras.


Los griegos votarán así por tercera vez en este movido año, en el que el país tuvo que aceptar más austeridad a cambio de un tercer plan de ayuda de hasta 86.000 millones de euros. Estos comicios son además el quinto sufragio en seis años en un país duramente afectado por la crisis, con una tasa de desempleo superior al 25 por ciento.


Las nuevas medidas económicas, entre ellas un aumento del IVA, fueron precisamente las que motivaron la escisión en Syriza. El líder de la nueva formación de los disidentes, Lafazanis, repitió en los últimos días que no excluía una salida de Grecia de la zona euro. Tsipras espera que la renovación de los 300 escaños del Parlamento le permita reafirmar su base.
La cartera de Finanzas recayó en George Chouliarakis, principal negociador de Grecia para la puesta en marcha del tercer plan de ayuda en Bruselas.


Durante el traspaso de poderes con su predecesor Eucleides Tsakalotos, el nuevo ministro subrayó que "el objetivo principal" del gobierno interino es "no perder el tiempo". "Hay que avanzar para consolidar la economía griega lo antes posible y restablecer la confianza", afirmó.


De la misma forma, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, recordó, en una carta de felicitación dirigida a la nueva primera ministra griega, "la necesitad de realizar reformas a tiempo para garantizar el éxito del programa" firmado entre Atenas y Bruselas.

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Enseñanzas de la escandalosa alza del dólar

El dólar a 3.200 pesos les significa un duro golpe a la economía nacional y pobreza a los colombianos. Porque no da lo mismo pagar 50 mil millones de dólares de importaciones y 106 mil millones de deuda externa (2015) a ese precio que a 1.800. Y no resiste análisis decir que una devaluación fuera de madre –entre las mayores del mundo– disparará las exportaciones y compensará sus efectos negativos, aunque pueda ocasionar favorecimientos puntuales. De acuerdo con Eduardo Sarmiento Palacio –quien en este debate ha derrotado a los economistas neoliberales– los mayores costos de las importaciones de materias primas y equipos impedirán el supuesto gran aumento de las exportaciones. Además, se sabe de la escasa oferta exportable del país, por la debacle del agro y la industria, y que los mercados externos los controlan fuertes competidores de otros países, que también están devaluando. A estas dificultades súmesele la gravísima situación de la economía mundial.

La retórica optimista del gobierno sobre esta devaluación brutal no constituye una mentira piadosa sino una abierta falsificación de la realidad, que tiene entre sus propósitos ocultar sus culpas en lo que ocurre y encubrir que sus concepciones neoliberales lo llevarán a descargar el problema sobre los ciudadanos del común, mediante desempleo y pobreza, como ocurrió en la crisis de 1999, que tuvo las mismas causas de esta.

Que el precio del dólar haya llegado a niveles nunca vistos tiene como primera causa su escasez, lo que lo empuja hacia arriba. Y esta se debe a que la economía colombiana no puede producir los dólares que demandan las exigencias internacionales del modelo económico imperante, es decir, el costo de las exageradas importaciones de bienes y servicios, los pagos de un endeudamiento externo exacerbado y el despacho al exterior de las cada vez mayores utilidades de los inversionistas extranjeros. En la práctica, significa un nuevo fracaso del discurso neoliberal, según el cual pueden destruirse el agro, la industria y los servicios, aplastándolos con los productos extranjeros y dañando la capacidad de generar ahorro interno, porque esa destrucción puede reemplazarse con ahorro externo, tanto por deuda como por inversión, disparate estratégico que en la última década se ocultó tras la cortina de humo de la bonanza de los precios del petróleo y la minería.

En efecto, el feroz ataque por el libre comercio al aparato productivo del país –que también generó la crisis de 1999, la que le reventó a Pastrana– se mantuvo en los gobiernos de Uribe y de Santos. Lo nuevo fue que el hundimiento de la industria y el agro –agravado por la enfermedad holandesa que la tecnocracia neoliberal negó por lustros– se ocultó tras la bonanza petrolera y minera, que a su vez aumentó la inversión extranjera en ese sector y sustentó el mayor gasto público, hechos a los que se sumaron unas bajísimas tasas internacionales de interés, que también contribuyeron a crear una burbuja de especulación inmobiliaria, todo lo cual –incluida la devaluación del peso– estimuló el consumo y generó un cierto crecimiento, aunque mediocre, de la economía. Y por supuesto le dieron sustento a la falacia de que la economía crecía por el libre comercio, al que motejaron de confianza inversionista, cuando en realidad lo hacía a pesar suyo, entre otras razones porque para poder exportar minerales no se necesitan las fórmulas del Consenso de Washington ni los TLC. En realidad, los graves daños se causaron a cambio de nada. Para Colombia, por supuesto, porque gringos, demás extranjeros e intermediarios no tienen queja. Y se cae de su peso que ningún mérito les cabe a esos gobiernos por el llamado súper ciclo global de los precios de los commodities.

Si bien la caída del petróleo disparó el faltante de la cuenta corriente de la balanza de pagos y precipitó la crisis, el lío venía desde antes. En 2014, el déficit comercial de la industria llegó a 41.384 millones de dólares y el de servicios a 6.638 millones. Aunque el agro no ha generado déficit, sus importaciones sí han sido mayúsculas, y ello también cuenta. Y la deuda externa y la inversión extranjera que sirvieron para sostener el modelo económico de gastos exagerados en dólares terminaron minándolo: entre 2002 y 2014, las utilidades exportadas por las trasnacionales sumaron 141.301 millones de dólares, equivalentes a 115 por cada 100 invertidos, al tiempo que el servicio de la deuda externa costó 131.215 millones, sobre un monto total que el año pasado llegó a 101.000 millones. La crisis sería peor a no ser por las altas sumas –4.093 millones de dólares en 2014– que los colombianos que trabajan en el exterior les giran a sus familias, plata que tampoco genera la economía colombiana y los neoliberales no mencionan.

Jorge Enrique Robledo

@JERobledo

Bogotá, 28 de agosto de 2015.

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Viernes, 21 Agosto 2015 05:32

¿Por qué dimite Alexis Tsipras?

¿Por qué dimite Alexis Tsipras?

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, dimitió este jueves luego de alcanzar un acuerdo para el tercer "rescate" financiero con la Troika, que incluye más recortes económicos y privatizaciones.


¿Qué motivó a Tsipras a renunciar a su cargo?


-El primer ministro griego había prometido que no volvería a adoptar reformas económicas, sin embargo, aceptó recortes y privatizaciones impuestos por los acreedores internacionales.


-Esta decisión causó descontento en varios miembros del partido Syriza. La semana pasada decenas de legisladores votaron en contra del tercer "rescate".


-Ante un escenario de default y una salida del euro, Tsipras argumentó que nunca estuvo de acuerdo con todas las condiciones impuestas del "rescate" y, por tanto, no tenía "otra opción".


-Asimismo aseguró que tenía la obligación moral de someter la gestión de su Gobierno a la consulta soberana del pueblo.
-Según analistas, Tsipras renunció para generar nuevas condiciones de acercamiento con los miembros de la zona euro.
Las diez frases del discurso de renuncia


El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, presentó este jueves la renuncia formal a su cargo y convocó a elecciones adelantadas, aquí parte de su discurso.


• "No vamos a conceder nuestros ideales. Vamos a dar la batalla dura para reconstruir nuestro país"


• "Nosotros queremos cambios reales. Estoy optimista, los mejores días no los hemos vivido todavía"


• "No logramos todo lo que le prometimos al pueblo griego pero hemos salvado al país"


• "Hemos dejado un mensaje a Europa, tenemos que acabar con la austeridad"


• "Yo tengo la conciencia tranquila. Estoy orgulloso de la batalla que di"


• "Hemos demostrado que podemos dar la lucha para conseguir muchas cosas positivas para el pueblo griego"


• "Tenemos la convicción de que todo va a empezar un curso normal"


• "Voy a preguntar al pueblo griego. Ustedes van a decidir quién va a dirigir al pueblo griego en el futuro"
• "Hicimos lo que pudimos (...) Tenemos que minimizar las consecuencias negativas"


• "Estamos en un momento mucho mejor, ya ha llegado el dinero, ahora la situación en Grecia va a mejorar"

(Tomado de TelesurTV)



¿Por qué Tsipras tiene ventaja en el desafío definitivo a los rebeldes de Syriza?


Por Iñigo Sáenz de Ugarte


Hay algo que no se le puede negar a Alexis Tsipras: el tipo es valiente. Después de aceptar lo que para mucha gente fuera de Grecia supuso una rendición ante la troika, no ha intentado resistir en su despacho con el argumento de que aún restan más de tres años de legislatura. En su discurso de la noche del jueves, dijo que siente que tiene "una obligación moral de presentar este acuerdo a la gente para que sean ellos los que decidan", y que den su veredicto sobre "lo que yo he conseguido y mis errores". Y de ahí la convocatoria de las segundas elecciones en este año.
No es eso lo que hicieron los gobiernos anteriores de Grecia cuando aceptaron los dos rescates anteriores impuestos por las instituciones europeas. Tampoco fue esa la decisión de Zapatero después de poner en marcha un plan de austeridad en mayo de 2010 que vulneraba sus promesas electorales. En teoría, después de una derrota política de tales dimensiones ningún gobernante tiene valor para enfrentarse a un destino incierto en las urnas.
Dicho esto, hay que recordar que Tsipras no tenía muchas más opciones a causa de la división interna en el partido. Los dirigentes del ala más izquierdista de Syriza prometieron después de la primera votación sobre el acuerdo con la troika que seguirían apoyando al Gobierno. No es eso lo que ha ocurrido. Desde entonces, y hasta cierto punto era inevitable, han continuado con su rebelión contra todas las nuevas medidas. Hace una semana, Panayiotis Lafazanis –exministro de Energía y líder de la corriente Plataforma de Izquierda– anunció la formación de un movimiento contra el rescate, es decir, en línea de colisión directa contra Tsipras. Poco después, dejó claro que no tenía la intención de votar a favor de una moción de confianza al Gobierno, que era una de las alternativas que estaba barajando el primer ministro.
Syriza ya no era un partido, sino como mínimo dos, y esa era una realidad que no podía ignorarse por más tiempo. Tsipras sabía que tenía en su contra a la mitad de los miembros del Comité Central de Syriza y que había no menos de 30 diputados que no le apoyaban. Con menos de 120 diputados bajo su disciplina en una Cámara de 300, no podía garantizar la estabilidad de su Gobierno, que dependía para las votaciones relacionadas con la política económica del apoyo de Nueva Democracia, Potami y el Pasok. La legislatura había tocado a su fin.
Esperar hasta octubre, cuando la UE hará la primera revisión del tercer rescate era un riesgo excesivo. Nadie sabe cómo reaccionarán Alemania, el BCE y la Comisión en ese momento. Cada tramo de la ayuda concedida –no lo olvidemos, para que Grecia pague sus deudas, no para salir de la crisis– está condicionado a que se ejecuten las medidas pactadas. En ese momento, un no de la troika caería sobre un Gobierno mucho más debilitado que ahora.
Con su decisión del jueves, Tsipras lanza el desafío definitivo contra Plataforma de Izquierda. Si quieren guerra, tendrán que formar un nuevo partido o intentar expulsar de Syriza al primer ministro. Las encuestas –que hay que tomar con sumo cuidado a causa del escenario tan cambiante de la política griega– indican que la Syriza de Tsipras mantiene un alto grado de apoyo por encima del 40%, que incluso podría concederle la mayoría absoluta. A la Syriza de Tsipras, no a la Syriza de Lafazanis. Si existe la Syriza de Varufakis, si el exministro de Finanzas se decide a convertirse en el líder de los rebeldes, quizá haya que variar el pronóstico. Pero no sería descabellado pensar que Varufakis es más popular en la izquierda europea que en la griega.
El factor que decidirá el resultado electoral reside en saber quién hará el relato definitivo de los acontecimientos de los seis últimos meses, el que convenza a la opinión pública griega. Tsipras cuenta con algunas cartas sólidas en su poder –lo que he contado en el primer párrafo– y otras mucho más endebles, como su idea de que el tercer rescate era el "mejor acuerdo que se podía obtener" o que era más favorable que lo que ofrecía la troika antes del referéndum.
Ahora tiene un aliado improbable en la directora del FMI. Lagarde ya no se esconde. Sin una reducción significativa del peso de la deuda, este último acuerdo fracasará, ha dicho. Este es un giro de la trama de la crisis griega que no esperábamos que se produjera tan pronto: Tsipras y Lagarde, en el mismo barco. A buen seguro que el líder de Syriza lo empleará como oferta al electorado de cara al futuro.
Hay un hecho que se ignora una y otra vez desde fuera de Grecia. Tsipras no puede crear su propia realidad y tiene que respetar los sentimientos de la opinión pública griega. Nunca tuvo un mandato, ni siquiera después del referéndum, para sacar al país de la eurozona, porque los griegos se oponen a ese salto hacia lo desconocido. Economistas muy inteligentes pueden decir que es muy posible que a Grecia le hubiera ido mejor, o como mínimo igual, si hubiera abandonado la eurozona en 2010 con el apoyo necesario de la UE.
Pero esos economistas no tienen que ganar las elecciones en Grecia. Ni ellos ni los dirigentes y votantes de los partidos españoles, ni ninguno de los que no hemos sufrido las consecuencias del hundimiento brutal de la economía de ese país en los últimos cinco años.


(Tomado de Guerra Eterna)


EL PREMIER GRIEGO BUSCA SOLIDIFICAR SU BASE DE APOYO TRAS LA FRACTURA DE SYRIZA


Tsipras renunció y anticipó las elecciones


A siete meses de haber asumido y tras obtener el primer envío del rescate acordado con Europa, el premier dijo que no lograron todo lo que prometieron, pero salvaron al país. Se presentará para la reelección.

 

Tras obtener el primer suministro de 26.000 millones de euros en el marco del nuevo plan de ayuda a Grecia, el premier Alexis Tsipras renunció ayer y convocó a elecciones anticipadas para el 20 de septiembre. El líder de Syriza busca solidificar su base en las nuevas elecciones legislativas después de que su partido se fracturara entre quienes lo respaldaron y aquellos que cuestionaron el ajuste acordado con Europa.


A siete meses de haber asumido, Tsipras explicó en un mensaje televisado que le iba a presentar su renuncia y la de su gabinete al presidente de la República, Prokopis Pavlópulos. "Tengo la conciencia tranquila y estoy orgulloso de la batalla que he dado. Sé que no logramos todo lo que prometimos al pueblo griego, pero hemos salvado al país. Hemos dado el mensaje a Europa de que tenemos que acabar con la austeridad", subrayó. El político debió reconocer que el acuerdo alcanzado con los acreedores no es el que esperaba. Sin embargo, Tsipras dijo sentirse orgulloso de la negociación, ya que considera que Europa no es la misma tras su gobierno. "Quiero ser completamente franco con ustedes. No logramos el acuerdo que deseábamos antes de las elecciones de enero. Pero fue el mejor que podíamos lograr. Estamos obligados a observarlo, pero al mismo tiempo haremos nuestros mayores esfuerzos para minimizar sus consecuencias negativas", señaló. Y recordó que al comienzo de las rondas de diálogo, los acreedores proponían un período de cinco meses y la implementación de medidas duras como la eliminación de las ayudas sociales, pero finalmente su gobierno logró un acuerdo de tres años.


Por otro lado, Tsipras pidió a sus compatriotas que decidan en las nuevas elecciones "quién va a dirigir al pueblo griego en el futuro" y anticipó que se presentará a la reelección. "Voy a pedir la confianza, el voto del pueblo griego para gobernar. No daré marcha atrás y seguiré defendiendo mis ideales", sostuvo en su discurso. "El pueblo debe tomar el poder en sus manos; ustedes deben decidir si logramos llevar al país por un camino positivo; ustedes deben decidir si somos capaces de llevar al país a la salida del memorándum", agregó el ahora ex premier.


Tras anunciar su dimisión, Tsipras se reunió con el mandatario heleno para presentarle formalmente su renuncia e iniciar el proceso previsto por la Constitución. Pavlópulos encargará al ahora ex premier la formación de un nuevo gobierno en un plazo de tres días, a lo que éste ya dijo que renunciará. La ley señala que, puesto que la renuncia del primer ministro ocurre antes de completar un año en el poder, ahora debería permitirse a los dos principales partidos de la oposición –en este caso el conservador Nueva Democracia (ND) y el ultranacionalista y filonazi Amanecer Dorado– tratar de formar gobierno. Sin embargo, se espera que ninguno de los dos partidos obtenga el suficiente apoyo en el Parlamento. En ese caso, se formará un gobierno transitorio que tiene como único cometido la organización de las elecciones anticipadas en un plazo máximo de 30 días. En este caso, el premier tiene que ser uno de los presidentes de los tres tribunales supremos de Grecia.


Se esperaba que Tsipras anunciara elecciones anticipadas en cualquier momento, dado que el viernes pasado no logró el apoyo de su mayoría de gobierno durante la votación del rescate financiero del país. Sobre todo a causa de los numerosos ajustes, tales como aumento del IVA para determinados sectores, eliminación de las jubilaciones anticipadas y aumento de la edad de retiro, e incluso la reciente privatización de 14 aeropuertos regionales, cuya concesión cayó el martes en manos de la empresa alemana Fraport. Estas medidas lograron que numerosos miembros de Syriza pusieran el grito en el cielo y acusaran a su líder de capitular, por lo que decenas de legisladores del partido votaron en contra de la ratificación del rescate en el Parlamento.


El acuerdo con los acreedores evitó que el país heleno entrara en cesación de pagos, pero a su vez lo está condicionando a que implemente reformas económicas neoliberales y fuertes ajustes, medidas que Tsipras había prometido durante su campaña electoral no volver a adoptar nunca más. Pero sin el rescate, que fue aprobado a raíz de la obtención de los votos de la oposición, Grecia enfrentaba un default y una salida del euro potencialmente catastrófica, y Tsipras insistió ayer con su argumento de que, aunque no está de acuerdo con todas las condiciones del rescate, no tenía otra opción que aceptarlo e implementar las exigencias de los acreedores.


En el mismo día en que el país consiguió la financiación que necesitaba para mantenerse a flote y dentro del euro, el saliente primer ministro explicó que se sentía moralmente obligado a someter su gestión a la opinión soberana del pueblo. Pese a su giro respecto de los ajustes, Tsipras todavía tiene un gran apoyo popular y era el que mejor medía, por lejos, en los últimos sondeos. Según analistas, con su jugada, el premier busca librarse de las voces díscolas dentro de su partido y atraer al electorado de centro. De este modo, quizás especule con que pueda lograr un mejor resultado si los comicios se celebran antes de que el electorado empiece a sentir los efectos de los nuevos recortes.


Por otro lado, en los próximos comicios es probable que se presente un nuevo partido surgido de la escisión de Syriza. Esto se debe a que fue la facción más radical, la Plataforma de Izquierda, la que se opuso a la aprobación del rescate que desencadenó la cita con las urnas. Todo apunta a que este sector, que representa a menos del 30 por ciento de los integrantes del frente gobernante, podría anunciar en breve la creación de su propio partido. Es por eso que algunos analistas apuntan a que la proximidad de la cita electoral habría sido calculada con la intención de que esta nueva formación tenga muy poco tiempo para organizar la campaña electoral y dar a conocer sus postulados a los votantes.

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Tsipras deshoja la margarita de un adelanto electoral

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, no ha decidido si celebrará elecciones anticipadas en Grecia tras la ruptura de Syriza, debido a las controversias en torno al tercer rescate financiero, según un ministro griego. Atenas se enfrenta hoy al mayor obstáculo: el parlamento de Alemania vota el rescate griego.


ATENAS. - El primer ministro griego, Alexis Tsipras, aún no ha decidido si finalmente celebrará elecciones anticipadas en Grecia tras la ruptura del partido que lidera, Syriza, debido a las controversias y posturas enfrentadas en relación al tercer rescate financiero, según ha podido confirmar un ministro del gobierno griego.

El equipo de ministros habló abiertamente sobre la posibilidad de una moción de confianza parlamentaria después de que Tsipras recurriese a los legisladores de la oposición para aprobar el pasado viernes el acuerdo de rescate de 86.000 millones de euros. Este "voto" de confianza al que se sometería Tsipras podría conducir a unas elecciones anticipadas en Atenas.

El ministro de Cultura, Nikos Xydakis, quitó importancia a los rumores y especulaciones acerca de que Tsipras tuviese una deuda de amortización de 3.200 millones con el Banco Central Europeo (BCE) y que usara los fondos para el programa de rescate.

Xydakis fijó el calendario en el primer examen que analiza los progresos del gobierno en el marco del nuevo plan de rescate, que los acreedores de Grecia realizarán en octubre. "Hay dos puntos de vista con el fin de tener un gobierno fortalecido. Las elecciones, ya sea antes o después de la primera revisión de rescate, son una decisión que tomará el primer ministro", dijo a la estatal ERT canal de TV.

Grecia ya ha sido rescatada dos veces por la Eurozona y el Fondo Monetario Internacional (FMI) desde el año 2010. Tsipras, que aprobó el tercer programa de rescate el pasado viernes, se comprometió a establecer políticas de reforma y austeridad, las cuales fueron rechazadas por el ala más radical de Syriza desde un primer momento. Algunos ahora amenazan con abandonar el partido.

Dar luz verde al tercer programa de rescate ha llevado a que la oposición de Tsipras quiera elecciones simplemente para que Syriza haga frente a su propia rebelión interna.


Xydakis dijo que esto no debería ser así. "Lo más importante en esta fase es que el gobierno sirva al pueblo griego y atienda a sus intereses y no a los del partido". "Tsipras es el primer ministro de 11 millones de griegos, no de 30.000 miembros del partido Syriza", añadió.

Preguntado por cuál sería el mensaje del gobierno en el caso de que se celebraran elecciones anticipadas, dijo: "La esperanza está llegando", usando el eslogan de la campaña de Syriza cuando salió elegido en enero.
El mayor obstáculo: Alemania


El tercer programa de rescate griego se enfrenta hoy a uno de sus mayores obstáculos: el parlamento de Alemania, el mayor contribuyente de los rescates, tendrá que votar sobre el rescate griego. Se espera que lo apruebe abrumadoramente, pero la canciller alemana Angela Merkel se enfrenta a una rebelión en su propio partido conservador, ya que hay legisladores que se oponen a dar más dinero a Atenas.

Grecia estuvo cerca de la quiebra financiero, antes de que Tsipras negociase el acuerdo sobre el tercer programa de rescate, lo que le obligó a cerrar los bancos durante tres semanas e imponer controles de capital en el dinero que sale del sistema bancario. Desde entonces hasta hoy se ha aliviado esta situación, pero aún no ha terminado. que desde entonces se han aliviado un poco, pero no se elimina.

La presión está bajando un poco. El Banco Central Europeo redujo la liquidez de emergencia a los bancos griegos, de acuerdo con una solicitud del gobierno griego, dijeron varias fuentes. Esta fue una señal positiva: los prestamistas están estabilizando sus operaciones y sus reservas de efectivo de construcción.

También el martes, la agencia Fitch mejoró la calificación de crédito de Grecia en un escalón, diciendo que el último programa de rescate griego redujo el riesgo de incumplimiento.

Se elevó la calificación a largo plazo de Grecia a 'CCC ' de ' CC' , diciendo que el acuerdo 14 de agosto "reduce el riesgo de Grecia incumplir con sus obligaciones de deuda del sector privado", pero agregó que los riesgos para el éxito del programa " siguen siendo elevados.

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Sábado, 15 Agosto 2015 06:47

El Eurogrupo aprobó el rescate griego

El Eurogrupo aprobó el rescate griego

El visto bueno de Bruselas llegó después de que el Parlamento de Atenas aceptara los ajustes y reformas exigidos por los acreedores como condición para avanzar en la negociación. Tsipras quedó debilitado por disidencias en su partido.

 

El Eurogrupo anunció ayer que "Grecia y las instituciones europeas, con participación del Fondo Monetario Internacional" alcanzaron un acuerdo en torno del tercer programa de asistencia financiera a Grecia. "Se llegó a un acuerdo. Grecia es, e irreversiblemente seguirá siendo, miembro de la Zona Euro", informó por su parte en un mensaje a la red Twitter el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Los ministros de Finanzas y Economía de la Eurozona dieron así su visto bueno a lo acordado con anterioridad a nivel técnico para otorgar créditos de hasta 86.000 millones de euros al gobierno de Atenas.


Los ministros de Finanzas de la Eurozona aprobaron ayer las condiciones para otorgar un nuevo paquete de ayuda a Grecia, después de que el Parlamento de Atenas aceptara los ajustes y reformas exigidos por los acreedores como condición para avanzar en la negociación. Anteriormente el primer ministro griego, Alexis Tsipras, había conseguido que el Parlamento aprobara en la noche del jueves el tercer rescate del país, según lo ha acordado con los acreedores, pero su gobierno quedó muy debilitado por las numerosas disidencias en el seno de su partido izquierdista Syriza.
"El acuerdo de hoy anulará la incertidumbre que ha pendido sobre el país y sobre la Eurozona durante demasiado tiempo", observó el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, quien aseguró que el nuevo acuerdo "creará puestos de trabajo y restaurará el crecimiento económico".


Como paso siguiente, el programa de ayudas deberá ser ratificado por algunos parlamentos nacionales del bloque europeo, donde se considera muy poco probable que surja un rechazo a lo ya decidido.


El detalle de las condiciones fue fijado por los acreedores internacionales y Grecia en la noche del martes. En contrapartida por las ayudas, los acreedores exigen que el gobierno heleno lleve adelante una serie de reformas que afectan, entre otros ámbitos, el sistema de pensiones, de impuestos y de salud.


En caso de que los Parlamentos nacionales aprueben lo acordado al inicio de la próxima semana, tal como se espera, Grecia ya podría saldar deudas por 3400 millones de euros con recursos del nuevo y tercer paquete de ayudas.
Si se presentaran en cambio obstáculos a la aprobación, podría recibir un crédito puente para no caer en impago. Su próxima fecha de pago con el Banco Central Europeo (BCE) vence precisamente el próximo 20 de agosto. En caso de incumplirse ese pago, el BCE debería cortar el flujo de fondos a Grecia, lo que derivaría en una quiebra. De todas formas se espera que la implementación de lo ya acordado avance, en cuyo caso la puesta en práctica de las reformas sería evaluada cada tres meses. El país de hecho ya ha incorporado ajustes en las últimas semanas para recuperar la credibilidad tras meses de estancadas y tensas negociaciones entre las partes.


En la reunión de ayer del Eurogrupo, varios ministros de Finanzas insistieron en la necesidad de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) participe en el próximo programa de ayudas. La directora de la entidad, Christine Lagarde, presenció la reunión de ayer por videoconferencia.


El organismo, por su parte, se ha mostrado dispuesto a participar en un nuevo programa de ayuda, pero ha supeditado su participación a las decisiones que se tomen para aliviar la deuda de Grecia, que actualmente asciende a 220.000 millones de euros.


Berlín también subrayó que "para el gobierno alemán la participación del FMI es decisiva" y el ministro alemán Wolfgang Schaüble hizo hincapié en que, desde su perspectiva, "obtener un compromiso lo más vinculante posible del FMI" es un requisito para aprobar el programa.


Si bien todo parece avanzar en las negociaciones por el otorgamiento de un tercer rescate y la aprobación parlamentaria de esta madrugada en Atenas significa un avance positivo en ese sentido, a nivel interno la situación para el gobierno de Alexis Tsipras es tensa.


Tras una sesión maratónica de más de siete horas y con numerosos ataques cruzados entre las propias filas de Syriza, el partido de gobierno, sólo votaron a favor del nuevo acuerdo 118 de los 162 diputados de la coalición de derecha e izquierda. Se considera que para gobernar en minoría hace falta el apoyo de al menos 120 legisladores.


Las medidas en sí tuvieron un amplio respaldo de, en total, 222 de los 297 diputados presentes en el hemiciclo. En la votación, que fue nominal, 64 diputados votaron en contra y 11 se abstuvieron.


Ante la falta de apoyo suficiente dentro de su propia agrupación, Tsipras podría verse obligado a solicitar un voto de confianza la semana próxima. No está obligado legalmente a dar ese paso porque podría cerrar una alianza de gobierno con partidos de la oposición, pero hasta el momento ha rechazado esta posibilidad.


El gobierno tampoco confirmó cuál será la decisión del jefe de gobierno, pero medios locales, que citan a fuentes oficiales, dan por hecho que se convocará a un voto de confianza después del 20 de agosto, día en que Grecia tiene que pagar al BCE.

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Jueves, 13 Agosto 2015 06:46

La realidad y los sueños

La realidad y los sueños

Escribir es una forma de ser útil si consideras que nuestra sufrida humanidad debe ser más y mejor educada ante la increíble ignorancia que nos envuelve a todos, con excepción de los investigadores que buscan en las ciencias una respuesta satisfactoria. Es una palabra que implica en pocas letras su infinito contenido.


Todos en nuestra juventud oímos hablar alguna vez de Einstein y, en especial, tras el estallido de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, que puso fin a la cruel guerra desatada entre Japón y Estados Unidos. Cuando aquellas bombas fueron lanzadas, después de la guerra desatada por el ataque a la base de Estados Unidos en Pearl Harbor, ya el imperio japonés estaba vencido. Estados Unidos, el país cuyo territorio e industrias permanecieron ajenos a la guerra, pasó a ser el de mayor riqueza y mejor armado de la tierra, frente a un mundo destrozado, repleto de muertos, heridos y hambrientos.

 

Juntos, la URSS y China habían perdido más de 50 millones de vidas, sumadas a una enorme destrucción material. Casi todo el oro del mundo fue a parar a las arcas de Estados Unidos. Hoy se calcula que la totalidad del oro como reserva monetaria de esa nación alcanza 8 mil 133,5 toneladas de dicho metal. A pesar de ello, haciendo trizas los compromisos suscritos en Bretton Woods, Estados Unidos, declaró unilateralmente que no harían honor al deber de respaldar la onza Troy con el valor en oro de su papel moneda.


Tal medida decretada por Nixon violaba los compromisos contraídos por el presidente Franklin Delano Roosevelt. Según un elevado número de expertos en esa materia, crearon así las bases de una crisis que entre otros desastres amenaza golpear con fuerza la economía de ese modelo de país. Mientras tanto, se adeuda a Cuba las indemnizaciones equivalentes a daños, que ascienden a cuantiosos millones de dólares como denunció nuestro país con argumentos y datos irrebatibles a lo largo de sus intervenciones en las Naciones Unidas.


Como fue expresado con toda claridad por el Partido y el Gobierno de Cuba, en prenda de buena voluntad y de paz entre todos los países de este hemisferio y del conjunto de pueblos que integran la familia humana, y así contribuir a garantizar la supervivencia de nuestra especie en el modesto espacio que nos corresponde en el universo, no dejaremos nunca de luchar por la paz y el bienestar de todos los seres humanos, con independencia del color de la piel y el país de origen de cada habitante del planeta, así como por el derecho pleno de todos a poseer o no una creencia religiosa.


La igualdad de todos los ciudadanos a la salud, la educación, el trabajo, la alimentación, la seguridad, la cultura, la ciencia, y al bienestar, es decir, los mismos derechos que proclamamos cuando iniciamos nuestra lucha más los que emanen de nuestros sueños de justicia e igualdad para los habitantes de nuestro mundo, es lo que deseo a todos; los que por comulgar en todo o en parte con las mismas ideas, o muy superiores pero en la misma dirección, les doy las gracias, queridos compatriotas.

 

Fidel Castro Ruz
Agosto 13 de 2015
1 y 23 a.m.

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Miércoles, 12 Agosto 2015 06:54

Acciones prioritarias

Acciones prioritarias

Grecia, que este martes pactó con sus acreedores nuevas medidas económicas para acceder a un tercer plan de financiamiento en cinco años de crisis, tendrá que ejecutar algunas acciones prioritarias antes de comenzar a recibir recursos. Estos son los puntos más relevantes del acuerdo:


Objetivos


– El déficit presupuestario primario –el total de gastos de la administración, antes de considerar el pago de deudas– se situará en 0.25 por ciento del PIB en 2015, seguido de un superávit de 0.5 por ciento en 2016, de 1.75 por ciento en 2017 y de 3.5 por ciento en 2018.


– La economía griega se contraerá entre 2.1 y 2.3 por ciento en 2015, 0.5 por ciento en 2016 y volverá a registrar en 2017 un crecimiento del PIB a una tasa de 2.3 por ciento.


Acciones prioritarias


Las acciones prioritarias exigidas antes del desembolso de recursos son:


– Nuevas leyes sobre préstamos morosos en manos de los bancos.


– Desregulación del mercado del gas natural.


– Creación de un fondo soberano independiente en Grecia de 50 mil millones de euros, tres cuartas partes de los cuales se usarían para recapitalizar bancos y reducir la deuda.


– Eliminar las exenciones fiscales a los agricultores.


– Aumento de 4 a 6 por ciento del impuesto de solidaridad que pagan contribuyentes con ingresos de 50 mil a 100 mil euros al año.


Medidas aprobadas previamente


Grecia aprobó una serie de medidas prioritarias en julio, que incluyen:


– Simplificar las tarifas del IVA y aplicar el impuesto de forma más amplia.


– Reducir las pensiones y hacer independiente el organismo nacional de estadística.


– Modernizar el sistema judicial civil.


– Adoptar las normas de la UE sobre rescates bancarios a partir del 1º de enero de 2016.


Próximas acciones


Se espera también que el acuerdo griego de rescate despeje el calendario para las siguientes medidas:
– Reforma de pensiones.


– Reformas para la apertura de comercios en domingo, la propiedad de farmacias y la venta de leche y pan.


– Privatización de la red de transmisión de electricidad.


– Revisión de normas sobre acción industrial y negociación y despidos colectivos.


Grecia acuerda con acreedores un tercer rescate económico

Reuters, Afp, Dpa y Ap


Grecia alcanzó este martes un acuerdo técnico en principio con sus acreedores para recibir un tercer paquete de financiamiento por 85 mil millones de euros, que serán entregados en un plazo de tres años, aunque todavía deben solventarse algunos detalles y está sujeto a la aprobación del Parlamento griego y de otros cuerpos legislativos en Europa.


El primer ministro griego, Alexis Tsipras, convocó a una sesión de emergencia del Parlamento para este jueves por la noche con la finalidad de que se someta a votación el documento negociado en las dos últimas semanas con la Comisión Europea, órgano ejecutivo de la Unión Europea, el Banco Central Europeo (BCE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Mecanismo Europeo de Estabilidad, una entidad proveedora de fondos, supervisada por los ministros de finanzas del continente.


Disidentes del gobernante Partidode Izquierda Radical (Syriza, por sus acrónimo en griego) adelantaron de inmediato que votarán contra el nuevo paquete de reformas, igual que hicieron en julio pasado, cuando fue aprobado el primer conjunto de medidas, establecidas como condición para iniciar la ronda de negociaciones que está por concluir. Esta primera votación fracturó a la organización que desde 2012 se creó para detener los programas impuestos por los acreedores.


Los gobiernos de izquierda deben realizar acciones de izquierda, afirmó Costas Lapavistas, uno de los miembros de Syriza que anunciaron su rechazo al acuerdo, que se propone impulsar acciones prioritarias que deben ser cumplidas por Grecia antes de que las fuentes financieras comiencen a desembolsar los recursos.


Adonis Georgiadis, también parlamentario de la fracción disidente de Syriza, criticó directamente a Tsipras, de quien dijo: es un incompetente que en seis meses ha logrado destruir todo lo que gobiernos previos hicieron en cinco años. Todo lo que las administraciones rechazaron, él lo ha aceptado. Ha firmado todas las demandas de la troika (UE, BCE y FMI) y aún tiene la audacia de hablar acerca de una negociación honorable".


Otro parlamentario de Syriza, Yanis Balafas, aclaró, sin embargo, que el pacto tiene aspectos positivos, como un paquete de 35 mil millones de euros que se destinará a inversiones (no especificadas) y ayudará al gobierno griego a cumplir pagos a proveedores locales, agobiados por años de austeridad.


Uno de los puntos destacados del acuerdo plantea el objetivo de que Grecia comience a tener un superávit primario –es decir, el total de gastos de la administración, antes de pagar deudas financieras– de 0.25 por ciento en 2015 y hasta de 3.5 por ciento en 2018. También se propone recuperar el crecimiento del producto interno bruto en 2017 a una tasa de 2.3 por ciento.


Annika Breidhardt, vocera de la comisión para asuntos económicos de la UE, confirmó que las partes negociadoras convinieron un acuerdo en principio sobre una base técnica y prosiguen las conversaciones para los detalles.


Los ministros de finanzas de los países miembros de la UE conocieron el documento negociado durante una teleconferencia, este martes. Después del anuncio oficial sobre el pacto, Tsipras se comunicó con los presidentes de Francia, François Hollande, y de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, así como con la canciller federal alemana, Angela Merkel, con quien, según fuentes oficiales griegas, el gobernante griego no fue muy cálido".

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"El tercer rescate de Grecia está diseñado para fracasar"

"El despotismo sádico de la ideología dominante". "La lectura moral de esta crisis". "El abrazo mortal de la deuda". Yanis Varoufakis (Atenas, 1961) recibe a EL PAÍS en su céntrica casa de la capital griega, con su famosa moto aparcada en la esquina. En las distancias cortas, el ya exministro se muestra amable y desenvuelto. Acerca al periodista una taza de café, se sirve otra y al asomar la grabadora demuestra por qué se le considera una de las lenguas más afiladas de la izquierda europea. 45 minutos después, duele dejar fuera de este texto un puñado de frases como las que sirven para arrancar el párrafo.


De su cabeza perfectamente rasurada no dejan de brotar ideas y alguna que otra contradicción. El tercer rescate a Grecia, vaticina, no va a funcionar; "está diseñado para fracasar" y es el punto final a una especie de "golpe de Estado" de los acreedores. Berlín tiene un plan para llevar a la troika hasta París, "el premio gordo". Y la Europa que atemoriza con la salida de Grecia del euro, sostiene, va camino de convertirse en una idea siniestra, con fuertes dosis de prejuicios morales y un pésimo diagnóstico de la crisis que ha llevado a recetar políticas profundamente equivocadas una y otra vez.


Pregunta. Dejó el ministerio hace poco. ¿Cómo es su día a día?


Respuesta. Los periodistas sospechan que estoy desanimado, pero no entré en política para hacer carrera. Entré para intentar cambiar las cosas. Y hay que pagar un precio por tratar de hacerlo.


P. ¿Cuál es ese precio?


R. El desdén, el profundo odio del establishment. Si uno llega a la política sin querer hacer carrera acaba metiéndose en problemas.


P. ¿Tiene la sensación de haber logrado cambiar las cosas?


R. Por supuesto. ¿Por qué si no ha venido usted a verme? El Gobierno griego fue elegido para negociar duro, con argumentos que no eran aceptables para la eurozona. El mandato de Syriza era claro: conseguir un pacto con Europa con la idea de decirles a los socios que no podían seguir ahogando a Grecia de esa forma inhumana. Los griegos nos lanzamos con una fuerza imparable contra un Eurogrupo con una lógica inamovible e irracional. El resultado ha sido un montón de ruido. Y espero que también algo de luz.


España y el riesgo de ser como Grecia




Preguntado por las declaraciones en las que Mariano Rajoy sugiere que otros países pueden tomar la misma deriva que Grecia si ganan peso opciones similares a Syriza, Varoufakis apunta que el país heleno "se ha convertido en una especie de pelota de fútbol para los políticos de derechas, que insisten en asustar con Grecia a la población".


"Los españoles tienen que mirar su situación económica y social y sobre eso valorar qué es lo que su país necesita independientemente de lo que pase en Grecia o donde sea.


El peligro de convertirse en Grecia siempre sigue ahí y se hará real si siguen repitiéndolos mismos errores que se impusieron en Grecia", dice el exministro. "Castigar el orgullo de un país para atemorizar a otros no es la idea de Europa por la que lucharon Felipe González, Valéry Giscard d'Estaing o Helmut Schmidt. Tenenos que recuperar el significado de ser europeo, encontrar maneras para recrear el sueño de combinar prosperidad con democracia".


Varoufakis no cree que Podemos haya perjudicado a su Gobierno: "Nunca diría que Podemos ha sido un problema para nosotros. Puede haber intensificado el proceso. Pero sin Podemos, Europa habría usado la misma estrategia del miedo".


P. En su último libro, Economía sin corbata, le explica la crisis a su hija. Con el tercer rescate, Grecia seguirá bajo tutela de la extroika hasta mediados de siglo; hasta que su hija tenga más o menos su edad. ¿Cómo lleva eso?


R. Se equivoca. No es la antigua troika: la troika ha vuelto.


P. ¿Y qué le parece que los hombres de negro vayan a seguir en Atenas hasta que sus nietos sean adultos?


R. No lo harán. El acuerdo no tiene futuro. Se basa en proseguir con la farsa de la patada hacia adelante: prorrogar la crisis con nuevos préstamos insostenibles, y fingir que eso resuelve el problema.


P. ¿Qué espera entonces de los próximos meses? ¿Nada bueno?


R. El tercer rescate está diseñado para fracasar. Seamos sinceros: el ministro alemán, Wolfgang Schäuble, nunca estuvo interesado en pactar nada que pueda funcionar. Su plan es rediseñar la eurozona: parte de ese rediseño es echar a Grecia. Creo que está completamente equivocado, pero tiene mucho poder. Una de las falacias de estos días es presentar el pacto entre Atenas y los acreedores como una alternativa al plan de Schäuble. No es así: el acuerdo es parte del plan de Schäuble.


P. ¿Da por seguro el Grexit?


R. Ojalá no sea así. Pero habrá mucho ruido, retrasos, incumplimiento de objetivos, más recesión, problemas políticos. Cuando llegue el momento se verá si Europa quiere o no seguir adelante con el programa de Schäuble.


P. Berlín acaba de sugerir un plan para aplicar las reglas del euro aún con más dureza.


R. Schäuble quiere dejar de lado a la Comisión y crear una especie de autoridad fiscal con capacidad para echar abajo los presupuestos nacionales, incluso en países que no estén bajo programa. Es como poner a todos los socios bajo programa. El plan Schäuble es imponer la troika en todas partes. En Madrid y en Roma. Pero especialmente en París.


P. ¿París?


R. París es el premio gordo, el destino final de la troika. El Grexit se usará para crear el miedo necesario en Madrid, Roma y París.


P. ¿Sacrificar Grecia para cambiar la fisonomía de Europa?


"El 'plan Schäuble' es imponer la troika en todas partes. Sobre todo, en París"


R. Es una demostración: esto es lo que pasa si no os sometéis a la troika. Lo ocurrido en Grecia es un golpe de Estado: la asfixia de un país a través de restricciones de liquidez. En Bruselas nunca hubo interés por ofrecer un pacto mutuamente beneficioso. Las ayudas no llegaban; había que hacer frente a continuos pagos al FMI y al BCE, y al final nos quedamos sin dinero. Luego nos dieron un ultimátum y nos vimos obligados a cerrar los bancos. El resultado es el mismo que haber derrocado a un Gobierno o haberle forzado a derrocarse a sí mismo.


P. ¿En qué lugar queda Europa en ese relato?


R. Nadie puede ser libre si una sola persona está esclavizada: esa es la paradoja de Hegel. España y los demás socios no pueden prosperar, ser libres o cuidar de su soberanía y sus democracias si se impide a otro socio la prosperidad, la soberanía o la democracia.


P. Nadie discute que la austeridad era excesiva ni la necesidad de reestructurar la deuda: se discute su estrategia negociadora.


R. Nada de lo relacionado con la austeridad y el alivio de la deuda era indiscutible en enero: es indiscutible ahora, porque pusimos ese debate sobre la mesa. A todos los que me dicen que hemos fracasado, les diría que hemos logrado abrir un debate no solo sobre Grecia, sino sobre Europa, que vale su peso en oro.


P. ¿Le satisface el resultado?


R. El euro estaba mal diseñado, como se vio tras el colapso de Lehman. Desde entonces, Europa vive en estado de negación y ha hecho lo contrario de lo que debía. Un país como Grecia, con apenas el 2% del PIB europeo, eligió a un Gobierno que ha puesto sobre la mesa asuntos cruciales; tras seis meses de lucha hemos perdido la batalla. Pero ganamos la guerra: hemos cambiado el debate.


P. ¿Entonces le basta con eso?


"En Bruselas nunca hubo interés en un pacto mutuamente beneficioso"


R. Por supuesto. No puedo cuantificar ese resultado; no puedo decirle cuántos miles de millones vale transformar el debate. Pero hay cosas que se miden por su valor, no solo por su precio.


P. Usted tenía un plan B: una moneda paralela dentro del euro. ¿Aún puede activarse?


R. Vamos a separar dos cosas. Había un esquema, denominado plan X, un plan de contingencia para responder a los actos de agresión por parte del BCE, el Eurogrupo y demás instituciones. Y un diseño para un nuevo sistema de pagos a través de la oficina de impuestos. Este sistema se debería haber aplicado de todos modos; debería aplicarse mañana. Pero el plan X ya es historia.


P. Según Tsipras, no había alternativa al pacto. ¿Con el plan B está usted diciendo lo contrario?


R. Desde joven he rechazado esa idea thatcheriana de que no hay alternativa. Siempre la hay.


P. Ha hablado de terrorismo monetario y de tortura fiscal. ¿Esa retórica no fue muy nociva?


R. Esa idea de la tortura fiscal es una descripción exacta de lo sucedido. La idea es que al torturado se le mete la cabeza en el agua; antes de que se asfixie, se le permite respirar para después volver a sumergírsela, y así hasta que confiese. A Grecia se le asfixia con la falta de liquidez. Incluso tras el rescate, los socios han dado solo 7.000 millones, lo justo para pagar al FMI y al BCE: de esa manera el Gobierno sigue bajo absoluto control. En cuanto al terrorismo, el 25 de junio los acreedores nos obsequiaron con una propuesta para cinco meses, a sabiendas de que era imposible cumplir las condiciones. Decidimos someterla a referéndum, y pedimos una extensión del rescate de dos semanas para votar en paz. El Eurogrupo nos negó esa ampliación; nos obligó a cerrar los bancos. En una economía moderna, cerrar los bancos es la peor forma de terrorismo monetario. ¿Qué es el terrorismo, sino perseguir una agenda política mediante el miedo? Eso hicieron: aterrorizar a la gente sobre los efectos de votar no. Si en Bruselas se hubieran abstenido de asustar a los griegos, yo no habría usado esa palabra.


P. ¿Llamar criminal al FMI, como hizo Tsipras, favoreció en algo las condiciones del acuerdo?


"Lo ocurrido es un golpe de Estado: la asfixia de un país a través de restricciones de liquidez"


R. Seamos precisos: Tsipras habló de un programa de negligencia criminal que impuso a los griegos una crisis monumental, incluida una crisis humanitaria. No subimos el nivel de nuestra retórica hasta final de junio. Hasta ahí fuimos extremadamente corteses, pese a la increíble hostilidad del Eurogrupo. Para entonces, Tsipras había acordado el 90% del programa. ¿Qué hicieron los acreedores? Dar marcha atrás y volver a plantear medidas inaceptables, por ejemplo en el IVA. Ese fue un acto de agresión: ahí hablamos de negligencia criminal.


P. Si el acuerdo es tan malo, ¿por qué lo aceptó Tsipras?


R. Eso debe preguntárselo a él.


P. ¿Por qué no consiguió un solo aliado en el Eurogrupo?


R. Esa idea de que el Eurogrupo son 18 contra uno es ilusoria. Hay una pequeña minoría que cree en la austeridad. Hay un grupo mayor de Gobiernos que no creen en la austeridad, pero están obligados a defenderla porque la impusieron. Y todavía un tercer grupo, con Francia, que ni cree en la austeridad ni la practica.


P. ¿Los griegos que votaron a un partido de izquierdas entienden las fotos en Paris Match?


R. Dese un paseo conmigo por las calles y verá. Aun así, me arrepiento de esa sesión fotográfica, por lo demás estéticamente terrible. Puede que no me crea, pero cuando acepté no conocía Paris Match. Cometí el error de aceptar la sesión de fotos. Pido disculpas.


P. Una vez dijo que el legado de Thatcher fue la peligrosa financiarización de la economía y, sobre todo, Tony Blair. ¿Qué legado dejará Angela Merkel?


R. Europa corre el riesgo de convertirse en una jaula de hierro: espero que la canciller Merkel no quiera dejar esa herencia.

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Domingo, 02 Agosto 2015 05:23

La isla del (des)encanto

La isla del (des)encanto

Quienes visitan Puerto Rico comprenden por qué la llaman la isla del encanto. Lo palpan en el aire, en la luz, en el paisaje y también en la gente que la habita. Algo muy diferente provoca la dramática situación que vive su pueblo. Porque los puertorriqueños nunca han sido dueños de ese entorno maravilloso ni tampoco de su destino, amarrados bajo el dominio colonial, primero de España y durante los últimos 117 años de Estados Unidos.


Washington trató de engañar al mundo disfrazando la colonia con el embeleco de un imaginario Estado libre asociado (ELA), que promovía como una vitrina del Caribe de las bienandanzas que la tutela norteña ofrecía generosamente. La experiencia para los boricuas fue bien diferente. Sus consecuencias sociales, políticas y económicas han encontrado siempre la resistencia popular, muchas veces desconocida fuera de la isla.


Tras recorrer un largo camino el tema llega hoy a una coyuntura definitoria. El ELA fue rechazado por la mayoría absoluta del pueblo puertorriqueño en el plebiscito efectuado allí en noviembre de 2012, que las autoridades estadunidenses ignoran hasta ahora.


En los últimos años la situación se ha complicado, hasta el extremo de que el país no puede pagar sus deudas, la economía continúa decreciendo y urge encontrar una salida a la grave crisis financiera. La asamblea legislativa local aprobó una ley enfilada a buscar una solución, olvidando que ni ella ni ninguna otra institución del ELA posee capacidad soberana.


Quienes verdaderamente mandan allá se lo recordaron. El 6 de julio de 2015 la Corte Federal de Apelaciones del primer circuito, ubicada en Boston, Massachusetts, que es la máxima instancia judicial para Puerto Rico, determinó la inconstitucionalidad de esa ley y la anuló subrayando, argumento irrefutable, que es el Congreso federal estadunidense el que tiene plenas facultades sobre ese país y no la asamblea insular.


Hay que agradecer a los jueces del mentado tribunal haber puesto el dedo en la llaga aunque, en rigor, repitieron lo que ya se sabía y lo han sufrido los boricuas por más de un siglo. Sólo que el recordatorio no llega en un momento cualquiera.


El estatus colonial fue rechazado categóricamente por la población y ahora se comprueba igualmente que el modelo económico ha fracasado, ya no es viable y quienes lo administran no tienen capacidad legal para enfrentar el desastre. La quiebra de su economía es consecuencia directa del sometimiento a Estados Unidos y cualquier medida, en las condiciones actuales, estaría exclusivamente en manos del gobierno federal.


La alcaldesa de San Juan, Carmen Yulin Cruz, se refirió el 15 de julio a los problemas que afectan a Puerto Rico y de los que el gobierno federal evade su responsabilidad y se abstiene de tomar decisión. "Su falta de acción en cuanto a las herramientas que nos prohíbe tener y nos niegan, como es la quiebra, lo demuestran... son una serie de instancias en las que Estados Unidos continuamente nos ha faltado el respeto como nación."


Esa actitud, junto con la negativa de excarcelar a Óscar López Rivera, hace afirmar a Carmen Yulin que el estatus de Puerto Rico es insostenible y el país tiene que decir basta ya.


Por mucho tiempo la propaganda estadunidense se empeñó en presentar a Puerto Rico como un modelo para el resto de América Latina, con su economía supuestamente floreciente en un país libre, feliz y pacífico.


Ocultaba el verdadero rostro del ELA: la destrucción de la economía autóctona, el dominio absoluto de las corporaciones yanquis, el desempleo generalizado, la emigración masiva, el grave deterioro del medio ambiente y la persecución al movimiento patriótico, víctima del acoso y el espionaje del FBI y de otras incontables acciones hostiles, incluyendo asesinatos que han conmovido al país pero siguen totalmente impunes.


Hace ya más de 10 años que ese modelo entró en la crisis que ahora alcanza titulares en la gran prensa. Desde entonces, la economía se estanca o retrocede. Luego de saquear sus recursos, no pocos inversionistas se han retirado de la isla; el déficit fiscal no dejó de crecer, y más de la mitad de la población se ha visto forzada a emigrar: quedan en la isla unos 3.7 millones y su diáspora en Estados Unidos se acerca ya a 5 millones, según el censo oficial más reciente.


El pueblo, por su parte, ha librado una lucha admirable. Cuando por todas partes avanzaba la ola neoliberal, en Puerto Rico las masas trabajadoras impedían la privatización de servicios públicos esenciales. Lograron con su lucha sacar al ejército invasor de Vieques y de otras bases militares; fueron sus estudiantes los primeros que tomaron las universidades y las calles exigiendo que la educación no fuera presa del lucro; soportando la represión que nunca ha cesado y enfrentando al imperio más poderoso, dieron su voto, en noviembre de 2012, rechazando de modo aplastante al régimen colonial.


Ahora, mientras los políticos discuten y los grandes emporios mediáticos descubren que Puerto Rico existe, decenas de miles de boricuas más se van, escapan del falaz encanto. No van hacia el paraíso. Los esperan, como siempre, la pobreza y la miseria, pero también la discriminación, el odio racial y el desprecio en los arrabales de New York y Chicago, en las granjas de Florida y en otras partes. Su partida es la prueba irrefutable: la vitrina se cae en pedazos.
Publicado en Cubadebate.


Por Ricardo Alarcón de Quesada, escritor, doctor en filosofía y letras y político cubano. Entre 1993 y 2013 fue presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, máximo órgano legislativo del país.

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