Martes, 25 Junio 2019 06:22

Fútbol: una revolución

Fútbol: una revolución

Una novedosa y súbita pasión acaba de brotar entre los franceses: el fútbol femenino. Sin duda, las imágenes televisivas de esta actual Copa Mundial, tanto de las futbolistas como del magnetizado público, han contribuido en parte a esta afición. El equipo francés de jugadoras es filmado casi paso a paso: entrenamientos, trayectos, salida de los vestidores, entrada al campo de juego entre las ovaciones del estadio, goles y el ‘‘ola” público importado de México para festejar el match.

Los comentarios que suscita este entusiasmo no se hicieron esperar. Cada persona tiene su opinión personal y de-sea exponerla. Lo mismo niños y niñas de cinco y siete años, cronistas deporti-vos, editorialistas de diarios y revistas, políticos, sociólogos, siquiatras, femi-nistas, cómicos, imitadores o machosempedernidos.

Las niñas se pintan los colores azul, blanco y rojo de la bandera francesa en las mejillas, sonríen, gritan su admiración por las distintas futbolistas, nuevas heroínas de la sociedad francesa.

Los adultos expresan su fervor con vehemencia o con serenidad según su carácter, su tendencia a la exaltación o la imagen de seriedad pontifical que buscan presentar ante los otros.

Las feministas exigen respeto por las jóvenes jugadoras y vigilan el lenguaje los cronistas a quienes se exige poner atención a sus palabras y evitar cualquier asomo de ironía ante los ‘‘pases” de una u otra de las chicas… pues el término passe en francés tiene el ambiguo significado de un comercio sexual. Los políticos exclaman ‘‘¡victoria!” incluso ante el autogol de la campeona del equipo, acaso con la intención de atribuirse el triunfo y ungirse de gloria como es su costumbre ante cada éxito obtenido en la sociedad. Sociólogos y siquiatras analizan con minucia los nuevos avances de la liberación femenina gracias al fútbol. El presidente francés, Emmanuel Macron, desciende al área de juego y se pasea entre las futbolistas platicando con una y otra. Los cómicos bromean procurando abstenerse de un machismo arcaico. Viejos o jóvenes machos comprenden que cualquier mofa está de más y puede volverse contra ellos mismos.

Cierto, hay diferencias notables entre el futbol practicado por un equipo masculino o por uno femenino. Lo más asombroso es que esta diferencia es quizás la principal razón del enorme éxito obtenido ante un vasto público de espectadores seducidos por la novedad del espectáculo. Los fans conocen cada detalle de las proezas de sus campeones, los Neymar, Messi, M. Bappé, y, ahora, descubren que las mujeres logran hazañas equivalentes aunque con otro estilo. Los jugadores masculinos tienen tal vez más fuerza física, pero las jugadoras compensan esta diferencia con un suplemento de fineza, de habilidad y, también, de gracia. Sobre todo, ellas dan con más fuerza la impresión de estar ahí, en el estadio, para jugar y no para hacer la guerra. Ellas ríen, incluso cuando no consiguen meter el gol. Lloran también, pero a menudo de alegría. Conservan su sentido de la elegancia incluso cuando corren, se tropiezan o caen, y evitan el ridículo de algunos peinados y cortes de pelo estrafalarios de los exhibicionistas jugadores masculinos. Todo esto proporciona una admirable frescura a este deporte que no parecía cesar de caer en la triste y aburrida tendencia al encierro en la monotonía de las cuentas bancarias, donde la cuestión más discutida era la cifra de las sumas astronómicas ganadas por las estrellas del futbol.

Con justa razón, numerosos comentadores se plantean la cuestión del dinero. Es asombroso constatar que las mejores campeonas femeninas reciben un salario 10 veces, cien veces, mil veces inferior al que reciben sus colegas masculinos. Este hecho, semejante a lo que sucede en tantas otras actividades donde los salarios son desiguales según el sexo al cual se pertenece, constituye una injusticia e, incluso, un escándalo que no debería durar mucho tiempo en una sociedad que se pretende democrática.

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Lunes, 08 Abril 2019 06:38

Dinero y gobierno

Dinero y gobierno

Como suele ocurrir, las interpretaciones acerca de la evolución de la economía son contradictorias. Ahora se trata de la situación económica global.

Donald Trump apura al banco de la Reserva Federal a acabar con la restricción que representa el alto nivel actual de las tasas de interés, y demanda acrecentar la cantidad de dinero en la economía para sostener la expansión productiva y la creación de empleos. En el modo de expresarse que lo caracteriza, ha dicho: "Creo que deben bajar las tasas y deshacerse de la contracción cuantitativa. Veremos, entonces, un cohete espacial".

Al mismo tiempo, Christine Lagarde, directora ejecutiva del Fondo Monetario Internacional, advierte que la mayoría de los países no podrán contrarrestar la desaceleración económica, de la que ya hay indicios, con menores tasas de interés, y que, en cambio, deben usar de modo más inteligente las políticas fiscales.

El contexto de estas afirmaciones encontradas corresponde a lo que se observa en la política internacional. En Estados Unidos, el gobierno instrumenta medidas de tipo proteccionista en materia comercial y una política fiscal que contiene la rebaja de los impuestos y un mayor déficit para alentar la actividad económica.

En Europa, persiste la fragilidad financiera; Alemania ha dejado de crecer al ritmo acelerado que jalaba el producto de esa región; los gobiernos y movimientos de corte nacionalista adaptan sus posturas en materia fiscal; el Brexit amenaza con provocar choques económicos, que requerirían ajustes costosos, y además las condiciones sociales representan fuertes exigencias sobre los recursos públicos.

Robert Skidelsky, reconocido experto en la teoría keynesiana, ofrece una definición genérica de lo que es la macroeconomía, útil para poner en perspectiva los procesos económicos y políticos que están en curso.

Señala que de lo que trata es del dinero, el gobierno y las relaciones que se establecen entre ellos. Añade: "Las cuestiones no resueltas de las políticas macroeconómicas surgen de las disputas acerca de la parte que desempeña el dinero en la vida económica y la parte que el gobierno debería cumplir".

El asunto ocupa un lugar central del análisis económico. Así fue de modo ostensible en el periodo que siguió a la crisis de los años 1930 y después del final de la Segunda Guerra Mundial. Otro giro se dio con la elaboración de las teorías y la aplicación de las políticas públicas surgidas en la década de 1970 para enfrentar el fenómeno de la estanflación, referido a la confluencia de alta inflación y elevados niveles de desempleo. Recientemente se aprecia en el abierto cuestionamiento a la concepción de lo que se conoce como la gran moderación, periodo en el que prevaleció una baja inflación y la estabilización del ciclo económico y que acabó en la crisis financiera de 2008.

Los extremos del debate acerca del papel del dinero y del gobierno se expresan, pues, en las políticas monetaria y fiscal. La primera se le encarga a los bancos centrales que operan con un estatuto de independencia respecto del gobierno. La segunda la ejecuta directamente el gobierno mediante el presupuesto que establece las fuentes de los ingresos, la asignación de los gastos y la gestión de la deuda pública. Este arreglo institucional podría estarse erosionando.

En todo caso, de lo que se trata es de que la relación entre dinero y gobierno genere las condiciones para que crezca el gasto en inversión y consumo que hacen el sector privado y el público, que aumente el nivel de empleo y los ingresos derivados del trabajo, y que esto ocurra en un entorno de estabilidad de los precios.

Nada simple y tampoco algo que, cuando se consigue, dure por un tiempo previsible y mucho menos indefinido. La cuestión está bien documentada en la historia económica.

En México hay ahora un replanteamiento de la relación entre el dinero y el gobierno. Lo que se ha dicho es que se persistirá en la política de contención de precios y el mantenimiento del valor de la moneda, y esto en un entorno de gestión fiscal para contener, a su vez, el déficit y el endeudamiento público. Este es el mismo arreglo que existía antes.

El entorno macroeconómico que se ha definido y con el que se pretende elevar al doble la tasa promedio de crecimiento anual del producto depende en gran parte de los proyectos de inversión pública que se realicen, la eficacia en su gestión, las condiciones de su financiamiento, la capacidad efectiva de provocar un mayor nivel de actividad económica en un plazo extendido de tiempo, su efecto multiplicador en la inversión privada y en las condiciones sociales, es decir, en su rentabilidad.

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Los multimillonarios cada vez más ricos. Como nunca en la historia de la humanidad

Los multimillonarios ganaron más dinero en 2017 que en cualquier otro año documentado en la historia. Los más ricos de la Tierra incrementaron su riqueza un quinto, hasta los 8,9 billones de dólares (6,9 billones de libras), según un informe del banco suizo UBS.

Las fortunas de los superricos de hoy han aumentado a un ritmo mucho más alto desde comienzos del siglo XX, cuando familias como los Rothschild, Rockefeller y Vanderbilt controlaban inmensas riquezas. El informe, de UBS y contables de PwC, ha dicho que hay tanto dinero en manos de los ultrarricos que se está creando una nueva oleada de ricos y poderosas familias de varias generaciones.


“Los últimos 30 años han visto mucha más creación de riqueza que la Gilded Age”, ha dicho el informe UBS de millonarios de 2018. “Ese periodo crió a generaciones de familias en los Estados Unidos y Europa que influyeron en los negocios, la banca, la política, la filantropía y las artes durante más de 100 años. Con la riqueza preparada para ser transferida por los emprendedores a sus herederos en los próximos años se están creando las familias de varias generaciones del siglo XXI”.


Los 2.158 multimillonarios del mundo hicieron crecer su riqueza combinada en 1,4 billones de dólares el último año, más que el PIB de España o Australia, mientras los mercados financieros al alza han ayudado a los ya de por sí muy ricos a conseguir el “mayor crecimiento absoluto de todos los tiempos”.
Más de 40 de los 179 nuevos multimillonarios creados el año pasado heredaron su riqueza, y dado el número de multimillonarios por encima de los 70 años, los autores del informe esperan que otros 3,4 billones sean legados durante los siguientes 20 años.


“Ha comenzado una gran transición de riqueza”, ha dicho el informe. “Durante los últimos cinco años, la cantidad traspasada por los multimillonarios fallecidos a los beneficiarios ha crecido una media del 17% cada año, alcanzando los 117 mil millones de dólares en 2017. Solo en ese año, 44 herederos recibieron más de mil millones de dólares cada uno”
“El cálculo es simple. Hay 701 multimillonarios por encima de los 70, cuya riqueza será traspasada a sus herederos y a filantropía durante los próximos 20 años, dada la probabilidad estadística de esperanza de vida media”. Los 30 septuagenarios o más mayores más ricos tienen un valor neto combinado de más de 1 billón de dólares.


David Rockefeller, el último nieto vivo del fundador de Standard and Oil, John D. Rockefeller (quien se convirtió en el primer multimillonario del mundo en 1916), murió el año pasado a los 101 años con una fortuna de 3,3 mil millones. Una subasta del arte y las antigüedades que coleccionaba su mujer –incluidas piezas de Monet, Matisse y Picasso– recolectó más de 832 millones para organizaciones de caridad que ellos apoyaban.


UBS ha dicho que ya no es válido el proverbio según el cual la primera generación hace la fortuna, la segunda la preserva y la tercera la despilfarra. Algunas familias han conservado enormes fortunas durante cinco o seis generaciones, y algunos de sus herederos incluso han aumentado la fortuna total, según el informe.


“Trabajamos con nuestros clientes multimillonarios, muchos de la siguiente generación parecen muy motivados, comprometidos con sus carreras elegidas, el negocio familiar o haciendo el bien social”, de acuerdo al informe.


Un multimillonario dijo a los investigadores: “La nueva generación, nacida en la era de internet, está más dispuesta a correr riesgos. Tienen más información y pueden ser más valientes al probar nuevas ideas y ser emprendedores”.


Un heredero multimillonario de 30 años dijo: “Creo que mi generación quiere alcanzar una vida más holística y deshacerse de algunas de las hipocresías de las generaciones previas. Queremos tener una ganancia pero con impacto. Nuestras inversiones deberían reflejar quiénes somos y qué creemos”.


Sin embargo, no toda la vasta riqueza poseída por ancianos multimillonarios será transferida a sus hijos, porque muchas de las personas más ricas del mundo se han inscrito en el Giving Pledge [Compromiso de donación] para dar al menos la mitad de su riqueza a la caridad.


Más de 180 personas se han registrado en el proyecto desde que fue lanzado por Bill Gates, de 62 años, la segunda persona más rica del mundo con una fortuna de 95 mil millones, y por Warren Buffet, de 88, el tercero más rico con 84 mil millones de dólares


La persona más rica del mundo, Jeff Bezos, que tiene un fortuna con valor neto estimado de 146 mil millones, más que cualquier otra persona en la historia, no se ha inscrito al compromiso. Creó el mes pasado el Bezos Day One Fund, un plan de 2 mil millones de dólares para ayudar a abordar la carencia de hogar y mejorar la educación de los hijos en familias de bajos ingresos.


La persona más rica en el Reino Unido es Sir Jim Ratcliffe, el fundador y presidente ejecutivo de la compañía petroquímica Ineos y un famoso brexiter, que tiene una fortuna estimada en 21 mil millones de libras. Ratcliffe se está preparando para abandonar Gran Bretaña por el Mónaco libre de impuestos, solo unos meses después de que fuera nombrado caballero por sus servicios a los negocios y la inversión.


Ratcliffe no se ha apuntado al Giving Pledge. Su contribución pública más grande ha sido una donación de 25 millones de libras a la London Business School, la cual rebautizó “Ratcliffe” a su edificio principal diseñado por John Nash.


La mayoría de los multimillonarios del mundo están en Estados Unidos, pero el número de gente ultrarrica está creciendo rápidamente en China, donde dos nuevos multimillonarios son acuñados cada semana. “Hace doce años, el país más poblado del mundo era el hogar de 16 multimillonarios”, ha dicho el informe. “Hoy, mientras progresa el ‘Siglo Chino’, el número es 373, casi un quinto del total global”.


Un multimillonario chino dijo a los investigadores: “En ningún otro lugar del mundo puedes encontrar mejores condiciones de crecimiento que en China. El progreso continuado de creación de riqueza está apoyado por las políticas del gobierno que liberan la economía, mientras que la urbanización y un modelo de negocio disruptor ha creado poderosos nuevos emprendedores”.

Por Rupert Neat 

28/10/2018

 



Rupert Neat
Es corresponsal de riqueza en The Guardian, cubriendo a los superricos y la desigualdad. Ha sido previamente corresponsal de negocios en Nueva York. Fue nominado para reportero del año en los British Press Awards de 2012 y lo British Journalism Awards por su investigación, que acabó con la dimisión de Liam Fox como secretario de defensa.

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El vicepresidente del Área Económica de Venezuela, Tareck El Aissami, habla sobre el Programa de Recuperación y Crecimiento Económico. Foto: Twitter/ @PresidencialVen.

En el inicio de la nueva etapa del Programa de Recuperación y Crecimiento Económico de Venezuela se privilegiará el uso del euro, el yuan y otras monedas convertibles, excepto el dólar, informó este martes el vicepresidente del Área Económica de esa nación, Tareck El Aissami.

El funcionario explicó que las más recientes sanciones del gobierno de EE.UU. contra el país “bloquean la posibilidad de seguir transando en el mercado cambiario venezolano con el dólar”.


Es una “prohibición ilegal, arbitraria, contraria al derecho internacional”, agregó.


Medidas económicas anunciadas:


• Solicitud de iniciar un nuevo esquema para la corresponsalía bancaria del sistema público, de las que ya se han realizado adelantos en el tema de operaciones comerciales con países de Asia y Europa.

• Se incorporará el sistema bancario nacional al sistema de mercado cambiario Dicom.
• Se emitió una resolución para elevar el encaje legal del 31 por ciento al 40 por ciento, “para evitar que el bolívar soberano termine en el mercado especulativo”.
• Dos mil millones de euros irán al mercado cambiario nacional. Para los sectores productivos el Estado ofertará divisas entre noviembre y diciembre.
• Solicitarán a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) la aprobación de una ley para penalizar a aquellas personas u organizaciones que hagan contrabando de los billetes venezolanos hacia Colombia.

16 octubre 2018 |
(Con información de teleSUR)

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Lunes, 08 Octubre 2018 06:29

Camisa de fuerza

Camisa de fuerza

El aire está enrarecido en la política monetaria. Hace 10 años, en plena crisis financiera, los bancos centrales usaron el instrumento clave del que disponían: la tasa de interés, para establecer las condiciones de la cantidad de dinero en la economía y el acceso a él de un restringido grupo de la sociedad.

De lo que se trata es, precisamente, del acceso a los recursos y, en especial, al dinero.

Por la magnitud de la crisis, la tasa de interés de referencia que fijó la Reserva Federal de Estados Unidos fue prácticamente de cero; ese nivel determinaba las demás tasas en el mercado.

El gobierno de ese país fabricó, en efecto, enormes cantidades de dinero, que sostuvieron la actividad de los bancos y otras instituciones financieras.

La quiebra del sistema financiero se evitó. Pero las distorsiones que provocó la asignación del dinero y el crédito son profundas. Los bancos comerciales se hicieron más grandes, incrementaron sus ganancias y su poder en un mercado oligopólico. Lo mismo sucedió con los fondos de coberturas que administran billones de dólares en inversiones.

Con tasas de interés muy bajas se alteraron los precios de otros activos, como los bienes raíces o las acciones de muchas empresas, que hasta hoy se venden muy por encima de los ingresos que generan: los actuales y los esperados; también, las obras de arte.

Esto es especulación, el juego privilegiado del capitalismo actual. Este rasgo del capital define el entorno productivo, es decir, qué, cómo, para quién y dónde se produce. Así define cuánto ingreso se genera y cómo se distribuye entre los grupos de la población. No es una casualidad, entonces, que el patrón de la desigualdad social se haya agravado desde la década pasada.

Las tasas de interés muy bajas no pueden sostenerse indefinidamente. Una de las razones tiene que ver con la propia política monetaria. Ésta es una forma crucial de intervención de los bancos centrales y los ministerios de Hacienda (cuando emiten deuda pública) en la gestión de la actividad económica. En particular tiene que ver con el proceso de formación de los precios de los productos y los servicios y, por tanto, en la inflación.

Los bancos centrales tienen como objetivo clave el control de la inflación. En el caso de la Reserva Federal, se incluye la promoción del crecimiento productivo. En el caso del Banco de México, por ejemplo, se restringe mantener el valor de la moneda.

El instrumento principal del que disponen es la tasa de interés de referencia en el mercado. Ésta no puede estar en un nivel cercano a cero de forma indefinida, pues pierde la efectividad para moverse según las presiones del mercado, incluyendo el tipo de cambio.

Los bancos centrales están regresando a la normalidad, o sea, usar la tasa de interés. La Reserva Federal ya la ha elevado y avisó que seguirá haciéndolo. Esa medida repercute en todos los mercados del mundo con distinta intensidad. En México ocurre de una manera bastante directa.

El gerente general del Banco de Pagos Internacionales, llamado el banco central de los bancos centrales, Agustín Carstens, quien fue gobernador del Banco de México hasta 2017, declaró hace días en una entrevista que se deben seguir subiendo las tasas de interés hasta los niveles anteriores a la crisis de 2008 para enfrentar así una posible recesión.

Este espacio de acción es lo que se concibe como normal. Lo curioso es que ahora hay que subirlas para poder bajarlas cuando sea necesario intervenir. Pero moverlas no es un proceso inocuo, pues el precio del crédito repercute en todos los demás precios en la economía.

Este es un pensamiento circular y muy indicativo del modo en que se definen y se ejecutan las políticas públicas. Pero, más aún, pone en evidencia la estrechez del pensamiento económico actual, literalmente amarrado en una camisa de fuerza. Así se ampara en buena medida el estatuto de independencia de los bancos centrales.

Sometida así, la política económica (monetaria y fiscal) se convierte en acicate de la especulación. Es cuestionable la resistencia que un banco central de un país sin una moneda hegemónica puede tener ante los embates de las tasas de interés en dólares. Menos todavía con los desplazamientos bruscos de las inversiones que se asocian con el estado de las expectativas, con algo tan volátil como la confianza en el dinero.

 

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EL Mundial Rusia 2018: Y el balón rodando

El Mundial de Fútbol avanza, de acuerdo a lo progamado. El primer pitazó sonó el 14 de junio y el último dejará escuchar su silbido el 15 de julio. Es un ambiente que lo cubre todo: las pasiones, euforias, cávalas, pollas, debates sobre los favoritos a coronarse campeón están presentes en todas partes, el mundo futbolero está expectante, los colombianos ilusionados una vez más con su selección, euforia mundialista como la que se vive llenando el álbum del Mundial pero, ¿cómo se llegó a este momento estelar? Aquí se lo contamos.

Después de jugar 871 partidos clasificatorios durante dos largos años, donde se enfrentaron 210 seleccionados de igual número de naciones, marcando un total de 2.469 goles quedaron clasificadas 32 selecciones, y en Rusia después de jugar 64 partidos protagonizados por 736 jugadores durante 31 días, en doce estadios, se sabrá quién será el nuevo dueño de la soñada Copa y sus réditos económicos que no serán pocos. Se jugará en ocho grupos, con un equipo cabeza de serie, en donde no podrán repetirse selecciones de ninguna Confederación salvo los de Uefa.

 

Este Mundial se está disputando en el formato de todos contra todos, en grupos de cuatro equipos, pasan a segunda ronda los dos primeros de cada grupo. Luego de esto, equipo que gana sigue y el perdedor queda eliminado.

 

Se jugará en once sedes o ciudades y en doce estadios. Como Rusia es el anfitrión va por derecho. El Mundial costará 678.000 millones de rublos, más de 15.800 millones de dólares (o su equivalente en pesos colombianos: 213.000 millones).

 

Las ciudades sede son: Moscú, San Petersburgo, Kazán, Samara, Sochi, Nizhny-Novgorod, Rostov del Don, Volgogrado, Ekaterimburgo, Kaliningrado y Saransk.

 

En el siguiente cuadro se muestra el proceso eliminatorio:

 

AFC-Asociación de Fútbol de Asia, CAF-Confederacion Africana de fútbol, Concacaf-Confederación de fútbol de América del Norte, Centro-América y el Caribe, Conmebol-Confederacion Suramericana de fútbol, OFC-Confederación de fútbol de Oceanía y Uefa-Unión de federaciones de fútbol de Europa.

 

ConfederacionesEquipos participantesEquipos
clasificados
EliminadosCupos
AFC465414,5
CAF545495
CONCACAF353323,5
CONMEBOL10554,5
OFC110110,5
UEFA54134113
TOTAL2103117931

 

Según este cuadro, los debates más álgidos se dan en relación a los cupos correspondientes a las confederaciones continentales, pues no son muy equitativos. Desde el punto de vista cuantitativo se favorece al fútbol europeo que se supone es el mejor del mundo, pero la eliminatoria más complicada, por lo dura y reñida, es la suramericana. Europa tiene 13 cupos + 1 que es Rusia, y Suramérica 4,5 cupos, o sea, cuatro más uno por repechaje, cuando tenía 5+1.

 

La Fifa aprobó que a partir del Mundial de Qatar en 2022, o desde 2026, serán 48 las selecciones participantes, reunidas en 16 grupos de a tres y con 80 partidos, o sea un Mundial de dos meses, algo muy rentable para la Fifa y sus sponsor, y los cupos se repartirían de la siguiente manera:

 

AFC, 8, CAF, 9, Concacaf, 6,5, Conmebol, 6,5, OFC, 1 y Uefa, 16 cupos además seis cupos por repechaje o repesca.

 

Pero también es mucha plata…

 

El Mundial de Fútbol no es solo arte, belleza y deporte, también es mucha pero mucha plata. Puede decir, en parte, que las selecciones se pelean las clasificaciones teniendo en mente lo que ganarán.


Esto quiere decir que los equipos que iniciaron el Mundial ya se ganaron 8 millones de dólares, como la selección Colombia, así que la pelea por esa “platica” también estará presente en las patadas a la redonda. A las “patadas” se ganarán un montón de plata.

 

Y los árbitros y jueces también harán su “platica” al final del certámen mundialista. Cada arbitro central recibirá por su trabajo 70.000 dólares y los jueces de línea 25.000 dólares, más premios adicionales.

 

 

Primer puesto,
campeón 
38
millones de dólares 
109 mil millones
de pesos 
Segundo puesto 28 80
Tercer puesto 24 66
Cuarto puesto 22 63
Cuartos 16 46
Octavos 12 34
Fase
de grupos
 8 23 mil millones
de pesos


 El país anfritrión

 

Rusia, o mejor dicho la Federación de Rusia, con 17.098.242 km2, es el país más extenso de la tierra; el 40 por ciento de ese territorio se ubica en Europa Oriental, y el restante 60 en Asia del norte donde está Siberia, por eso es clasificado como país euroasiático, con una diversidad étnica muy amplia pues abarca 160 grupos étnicos que hablan más o menos 100 idiomas, el ruso mayoritario y el tártaro, alemán, ucraniano, checheno, azerbaiyano, fines, entre algunos de los que se hablan a lo largo de su territorio. La Federación Rusa tiene una población de 142.258 millones de habitantes. Su moneda el rublo (un euro por 72 rublos). Idiomas: ruso oficial, además del alemán, checheno y ucraniano. Rusia no hace parte de la Unión Europea ni de la Zona Euro.

 

Moscú, la capital, tiene 12 millones de habitantes; San Petersburgo tiene cinco millones y las otras ciudades son más pequeñas.

 

La actual Federación Rusa, políticamente está compuesta por 21 repúblicas, 46 provincias u Oblast, 9 regiones o Krays, 4 distritos autónomos, dos ciudades federales, y una entidad autónoma. Su jefe de Estado es Vladimir Putin desde el 2012 y hasta el 2024. Tiene Rusia uno de los ejércitos más grandes y poderosos del mundo, con 2.500.000 integrantes activos y reservas, hombres y mujeres. Hace parte del acuerdo del Grupo de Shanghái, una contraparte a la Otan, y es integrante del Bric. El PIB de Rusia es de 3.751 billones de dólares y el per-cápita de 25.500 dólares (datos a 2017), con inmensos recursos naturales en petróleo, gas, carbón, minerales raros y maderables.

 

El fútbol de Rusia puede catalogarse de buena calidad, sin que su su liga sea de las mejores del mundo. Se juega en unas condiciones climáticas tremendas, como en invierno que impide jugarlo en enero y febrero. Este Mundial se realizará en el mes de junio, o sea en verano tipo ruso: tiempo cálido y mucho frio.

 

La liga está compuesta por 16 equipos que juegan 30 partidos de ida y vuelta. El campeón se gana el cupo a participar en la Uefa Chanpions Ligue, mientras que el subcampeón pasa a los play-off de la misma competencia, y los puestos 3, 4 y 5 se ganan cupos para la Uefa Europa Ligue. Los dos últimos en la liga descienden a la B, pero los que quedan en los puestos decimotercero y decimocuarto juegan la promoción con el tercero y cuarto del ascenso.

 

¿Enredado? Noo, lo que pasa es que en Rusia hay cuatro divisiones de fútbol, primera división de 16 equipos, segunda división de 19 equipos, tercera división de 72 equipos en 5 zonas, y cuarta división 10 ligas regionales. A esto se refiere los ascensos, descensos y promociones.

 

Según se dice, los estadios dejaron de llenarse después de la desaparición de la Unión Soviética en 1990, pues se consideraba a los estadios como el único sitio para expresar libertad y rebeldía; sin embargo a partir del año 2000 comienza a presenciarse un lento regreso de la gente a los estadios, así que será un reto para el gobierno llenarlos con rusos en el mundial.

 

El grupo de Colombia

 

La selección colombiana jugará en el grupo H junto a Japón, Polonia y Senegal. Colombia es favorita para ganar su grupo, seguida de Polonia, que cuenta con un goleador de la talla de Robert Lewandowky. Polonia tiene 38.476.269 millones de habitantes, distribuidos a lo largo de 312.685 km2 de extensión; su capital es Varsovia en Europa Oriental, su moneda el zloty.

 

El fútbol de Senegal es físico y rápido y hoy cuenta con su figura Sadio Mane, son peligrosos. Este país africano tiene una población de 14.668.522 habitantes y un territorio de 196.722 km2 de extensión; su capital es Dakar, su idioma francés y la moneda el franco de la CFA (Comunidad Financiera de África).

 

Japón tiene un juego rápido, táctico y enredador, está enproblemado pues llegará con técnico nuevo. Este país de Asia Insular cuenta con 126.451.398 millones de habitantes, y con una extensión de 377.915 km2, de los cuales más de 3.000 son islas; sus ciudades más importantes, además de Tokio –ubicada en la isla de Honshu–, la capital, son: Hokkaido, Honshu, Kyushu, y Shikoku; el yen es la moneda.

 

Y nosotros, con 49.8 millones de habitantes, y con una extensión de 1.141.748 km2, Bogotá como capital, y la moneda el peso colombiano, con una selección de fútbol de buen juego, fuerte, con jugadores de talla mundial como James, Falcao, Cuadrado, Ospina y demás.

 

Como quien dice, por población somos los segundos y nos ganan los japoneses; por extensión quedamos de primeras, por fútbol ganamos el grupo H.

 

Edad promedio de los futbolistas del mundial

 

La edad promedio de los futbolistas de las selecciones es de 24 años, los panameños de 29,4 años, los de Colombia de 27,3 años, Alemania de 25,7 años, Nigeria, 24,3 años.

 

Y la estatura…

 

Los de Serbia son 1,8 metros, los suecos 1,8, colombianos 1,8 los sauditas 1,76.


Selecciones que repiten mundial: de las 32 selecciones que llegron a Rusia, 20 ya estuvieron en Brasil 2014.

 

De Uefa, Alemania, Bélgica, Croacia, España, Francia, Inglaterra, Portugal, Rusia y Suiza, de la Conmebol, Argentina, Uruguay, Colombia, y Brasil.

 

De la Concacaf, México y Costa Rica. De la AFC, Australia, Corea del Sur, Irán y Japón, de la CAF, Nigeria.

 

Selecciones con más presencia en los mundiales

 

Desde 1934 se han jugado 21 mundiales y las selecciones que más han participado son Brasil 21 veces, Alemania 19 y Argentina 17.

 

Los recien llegados: Islandia y Panamá.

 

Los que regresan: Perú, que no participaba desde hace 36 años, Egipto después de 27 años, Polonia después de 12 años, Serbia después de ocho años, Senegal después de 16 años, Tunes desde hace 12 años, Marruecos desde hace 19 años y Suecia desde hace ocho años

 

Los ausentes: Italia, Holanda y los EE.UU.

 

Jugadores de selección y su país: El 65,5 por ciento de los jugadores de la selección de Marruecos no nacieron en el país, mientras que los jugadores de Colombia, Brasil, Irán, Arabia Saudita, Alemania, México y Corea del Sur, todos nacieron en sus países.

 

Los jugadores y las ligas de su país: Los jugadores de la selecciones de Croacia, Islandia y Suecia no juegan en las ligas de sus países sino en el extranjero, mientras que Colombia usa el 88,9 por ciento de sus jugadores de afuera y solo el 11,1 por ciento juegan en el país. Rusia, solo el 5,6 por ciento están afuera, y las selecciones de Inglaterra y Arabia Saudita no usan jugadores que estén afuera.

 

Como se está diciendo ahora, estamos en “modo mundial”. No hay alternativa posible: paciencia, ver partidos y gozar los goles.

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EL Mundial Rusia 2018: Y el balón rodando

El Mundial de Fútbol avanza, de acuerdo a lo progamado. El primer pitazó sonó el 14 de junio y el último dejará escuchar su silbido el 15 de julio. Es un ambiente que lo cubre todo: las pasiones, euforias, cávalas, pollas, debates sobre los favoritos a coronarse campeón están presentes en todas partes, el mundo futbolero está expectante, los colombianos ilusionados una vez más con su selección, euforia mundialista como la que se vive llenando el álbum del Mundial pero, ¿cómo se llegó a este momento estelar? Aquí se lo contamos.

Después de jugar 871 partidos clasificatorios durante dos largos años, donde se enfrentaron 210 seleccionados de igual número de naciones, marcando un total de 2.469 goles quedaron clasificadas 32 selecciones, y en Rusia después de jugar 64 partidos protagonizados por 736 jugadores durante 31 días, en doce estadios, se sabrá quién será el nuevo dueño de la soñada Copa y sus réditos económicos que no serán pocos. Se jugará en ocho grupos, con un equipo cabeza de serie, en donde no podrán repetirse selecciones de ninguna Confederación salvo los de Uefa.

 

Este Mundial se está disputando en el formato de todos contra todos, en grupos de cuatro equipos, pasan a segunda ronda los dos primeros de cada grupo. Luego de esto, equipo que gana sigue y el perdedor queda eliminado.

 

Se jugará en once sedes o ciudades y en doce estadios. Como Rusia es el anfitrión va por derecho. El Mundial costará 678.000 millones de rublos, más de 15.800 millones de dólares (o su equivalente en pesos colombianos: 213.000 millones).

 

Las ciudades sede son: Moscú, San Petersburgo, Kazán, Samara, Sochi, Nizhny-Novgorod, Rostov del Don, Volgogrado, Ekaterimburgo, Kaliningrado y Saransk.

 

En el siguiente cuadro se muestra el proceso eliminatorio:

 

AFC-Asociación de Fútbol de Asia, CAF-Confederacion Africana de fútbol, Concacaf-Confederación de fútbol de América del Norte, Centro-América y el Caribe, Conmebol-Confederacion Suramericana de fútbol, OFC-Confederación de fútbol de Oceanía y Uefa-Unión de federaciones de fútbol de Europa.

 

ConfederacionesEquipos participantesEquipos
clasificados
EliminadosCupos
AFC465414,5
CAF545495
CONCACAF353323,5
CONMEBOL10554,5
OFC110110,5
UEFA54134113
TOTAL2103117931

 

Según este cuadro, los debates más álgidos se dan en relación a los cupos correspondientes a las confederaciones continentales, pues no son muy equitativos. Desde el punto de vista cuantitativo se favorece al fútbol europeo que se supone es el mejor del mundo, pero la eliminatoria más complicada, por lo dura y reñida, es la suramericana. Europa tiene 13 cupos + 1 que es Rusia, y Suramérica 4,5 cupos, o sea, cuatro más uno por repechaje, cuando tenía 5+1.

 

La Fifa aprobó que a partir del Mundial de Qatar en 2022, o desde 2026, serán 48 las selecciones participantes, reunidas en 16 grupos de a tres y con 80 partidos, o sea un Mundial de dos meses, algo muy rentable para la Fifa y sus sponsor, y los cupos se repartirían de la siguiente manera:

 

AFC, 8, CAF, 9, Concacaf, 6,5, Conmebol, 6,5, OFC, 1 y Uefa, 16 cupos además seis cupos por repechaje o repesca.

 

Pero también es mucha plata…

 

El Mundial de Fútbol no es solo arte, belleza y deporte, también es mucha pero mucha plata. Puede decir, en parte, que las selecciones se pelean las clasificaciones teniendo en mente lo que ganarán.


Esto quiere decir que los equipos que iniciaron el Mundial ya se ganaron 8 millones de dólares, como la selección Colombia, así que la pelea por esa “platica” también estará presente en las patadas a la redonda. A las “patadas” se ganarán un montón de plata.

 

Y los árbitros y jueces también harán su “platica” al final del certámen mundialista. Cada arbitro central recibirá por su trabajo 70.000 dólares y los jueces de línea 25.000 dólares, más premios adicionales.

 

 

Primer puesto,
campeón 
38
millones de dólares 
109 mil millones
de pesos 
Segundo puesto 28 80
Tercer puesto 24 66
Cuarto puesto 22 63
Cuartos 16 46
Octavos 12 34
Fase
de grupos
 8 23 mil millones
de pesos


 El país anfritrión

 

Rusia, o mejor dicho la Federación de Rusia, con 17.098.242 km2, es el país más extenso de la tierra; el 40 por ciento de ese territorio se ubica en Europa Oriental, y el restante 60 en Asia del norte donde está Siberia, por eso es clasificado como país euroasiático, con una diversidad étnica muy amplia pues abarca 160 grupos étnicos que hablan más o menos 100 idiomas, el ruso mayoritario y el tártaro, alemán, ucraniano, checheno, azerbaiyano, fines, entre algunos de los que se hablan a lo largo de su territorio. La Federación Rusa tiene una población de 142.258 millones de habitantes. Su moneda el rublo (un euro por 72 rublos). Idiomas: ruso oficial, además del alemán, checheno y ucraniano. Rusia no hace parte de la Unión Europea ni de la Zona Euro.

 

Moscú, la capital, tiene 12 millones de habitantes; San Petersburgo tiene cinco millones y las otras ciudades son más pequeñas.

 

La actual Federación Rusa, políticamente está compuesta por 21 repúblicas, 46 provincias u Oblast, 9 regiones o Krays, 4 distritos autónomos, dos ciudades federales, y una entidad autónoma. Su jefe de Estado es Vladimir Putin desde el 2012 y hasta el 2024. Tiene Rusia uno de los ejércitos más grandes y poderosos del mundo, con 2.500.000 integrantes activos y reservas, hombres y mujeres. Hace parte del acuerdo del Grupo de Shanghái, una contraparte a la Otan, y es integrante del Bric. El PIB de Rusia es de 3.751 billones de dólares y el per-cápita de 25.500 dólares (datos a 2017), con inmensos recursos naturales en petróleo, gas, carbón, minerales raros y maderables.

 

El fútbol de Rusia puede catalogarse de buena calidad, sin que su su liga sea de las mejores del mundo. Se juega en unas condiciones climáticas tremendas, como en invierno que impide jugarlo en enero y febrero. Este Mundial se realizará en el mes de junio, o sea en verano tipo ruso: tiempo cálido y mucho frio.

 

La liga está compuesta por 16 equipos que juegan 30 partidos de ida y vuelta. El campeón se gana el cupo a participar en la Uefa Chanpions Ligue, mientras que el subcampeón pasa a los play-off de la misma competencia, y los puestos 3, 4 y 5 se ganan cupos para la Uefa Europa Ligue. Los dos últimos en la liga descienden a la B, pero los que quedan en los puestos decimotercero y decimocuarto juegan la promoción con el tercero y cuarto del ascenso.

 

¿Enredado? Noo, lo que pasa es que en Rusia hay cuatro divisiones de fútbol, primera división de 16 equipos, segunda división de 19 equipos, tercera división de 72 equipos en 5 zonas, y cuarta división 10 ligas regionales. A esto se refiere los ascensos, descensos y promociones.

 

Según se dice, los estadios dejaron de llenarse después de la desaparición de la Unión Soviética en 1990, pues se consideraba a los estadios como el único sitio para expresar libertad y rebeldía; sin embargo a partir del año 2000 comienza a presenciarse un lento regreso de la gente a los estadios, así que será un reto para el gobierno llenarlos con rusos en el mundial.

 

El grupo de Colombia

 

La selección colombiana jugará en el grupo H junto a Japón, Polonia y Senegal. Colombia es favorita para ganar su grupo, seguida de Polonia, que cuenta con un goleador de la talla de Robert Lewandowky. Polonia tiene 38.476.269 millones de habitantes, distribuidos a lo largo de 312.685 km2 de extensión; su capital es Varsovia en Europa Oriental, su moneda el zloty.

 

El fútbol de Senegal es físico y rápido y hoy cuenta con su figura Sadio Mane, son peligrosos. Este país africano tiene una población de 14.668.522 habitantes y un territorio de 196.722 km2 de extensión; su capital es Dakar, su idioma francés y la moneda el franco de la CFA (Comunidad Financiera de África).

 

Japón tiene un juego rápido, táctico y enredador, está enproblemado pues llegará con técnico nuevo. Este país de Asia Insular cuenta con 126.451.398 millones de habitantes, y con una extensión de 377.915 km2, de los cuales más de 3.000 son islas; sus ciudades más importantes, además de Tokio –ubicada en la isla de Honshu–, la capital, son: Hokkaido, Honshu, Kyushu, y Shikoku; el yen es la moneda.

 

Y nosotros, con 49.8 millones de habitantes, y con una extensión de 1.141.748 km2, Bogotá como capital, y la moneda el peso colombiano, con una selección de fútbol de buen juego, fuerte, con jugadores de talla mundial como James, Falcao, Cuadrado, Ospina y demás.

 

Como quien dice, por población somos los segundos y nos ganan los japoneses; por extensión quedamos de primeras, por fútbol ganamos el grupo H.

 

Edad promedio de los futbolistas del mundial

 

La edad promedio de los futbolistas de las selecciones es de 24 años, los panameños de 29,4 años, los de Colombia de 27,3 años, Alemania de 25,7 años, Nigeria, 24,3 años.

 

Y la estatura…

 

Los de Serbia son 1,8 metros, los suecos 1,8, colombianos 1,8 los sauditas 1,76.


Selecciones que repiten mundial: de las 32 selecciones que llegron a Rusia, 20 ya estuvieron en Brasil 2014.

 

De Uefa, Alemania, Bélgica, Croacia, España, Francia, Inglaterra, Portugal, Rusia y Suiza, de la Conmebol, Argentina, Uruguay, Colombia, y Brasil.

 

De la Concacaf, México y Costa Rica. De la AFC, Australia, Corea del Sur, Irán y Japón, de la CAF, Nigeria.

 

Selecciones con más presencia en los mundiales

 

Desde 1934 se han jugado 21 mundiales y las selecciones que más han participado son Brasil 21 veces, Alemania 19 y Argentina 17.

 

Los recien llegados: Islandia y Panamá.

 

Los que regresan: Perú, que no participaba desde hace 36 años, Egipto después de 27 años, Polonia después de 12 años, Serbia después de ocho años, Senegal después de 16 años, Tunes desde hace 12 años, Marruecos desde hace 19 años y Suecia desde hace ocho años

 

Los ausentes: Italia, Holanda y los EE.UU.

 

Jugadores de selección y su país: El 65,5 por ciento de los jugadores de la selección de Marruecos no nacieron en el país, mientras que los jugadores de Colombia, Brasil, Irán, Arabia Saudita, Alemania, México y Corea del Sur, todos nacieron en sus países.

 

Los jugadores y las ligas de su país: Los jugadores de la selecciones de Croacia, Islandia y Suecia no juegan en las ligas de sus países sino en el extranjero, mientras que Colombia usa el 88,9 por ciento de sus jugadores de afuera y solo el 11,1 por ciento juegan en el país. Rusia, solo el 5,6 por ciento están afuera, y las selecciones de Inglaterra y Arabia Saudita no usan jugadores que estén afuera.

 

Como se está diciendo ahora, estamos en “modo mundial”. No hay alternativa posible: paciencia, ver partidos y gozar los goles.

Publicado enEdición Nº247
Lunes, 15 Enero 2018 06:36

¿Corralito financiero disfrazado?

Credito: Archivo

 

Bancos emiten solo hasta Bs 30 mil y usureros lo venden hasta en 100%

 

Una de las modalidades que han surgido en medio de la “escasez de efectivo” es que los billetes o se han convertido en una nueva mercancía.Es un clamor a voces que el efectivo aparezca. Los comentarios están en la boca de todos los ciudadanos “Estamos viviendo un corralito financiero disfrazado”

En las entidades bancarias se hacen largas colas para conseguir dinero en efectivo y solo dan 5, 10 o 30 mil bolívares, lo que no cubre ni siquiera muchas veces el valor del pasaje entre una ciudad y otra.

La venta de efectivo ha alcanzado precios desde un 30% y hasta el 100%. “Estamos mal. El gobierno no saca suficiente papel moneda para que este problema se arregle. Los trabajadores no podemos cubrir los gastos de los alimentos con nuestro sueldo, para pagar en puntos de ventas nos quitan un porcentaje y nos calamos largas colas. Para conseguir efectivo nos quitan también un alto porcentaje. Estamos viviendo un infierno”, así lo manifestó un Sr. que hacía una larga cola para pagar 1 kg de arroz con punto en Bs 90 mil.

La denuncia concreta que subyace en la boca de los ciudadanos de a pie es que se deben tomar medidas que realmente solucionen el corralito financiero. “Vimos como el gobierno decidió penalizar a los usureros que venden el efectivo, pero cuando uno va al banco no puede sacar más de 30 mil (con suerte) porque la respuesta siempre es la misma “no ha llegado la remesa” ¿entonces? ¿Hasta cuándo nos vamos a calar que el gobierno denuncie que el billete se va a Colombia y no tome medidas verdaderamente efectivas para superar el problema del efectivo?” así lo afirmó en el Mercado de Catia una señora con la que conversamos de manera informal.

Un sector de la población considera que el gobierno “solo toma medidas efectistas” “Va el SUNDDE a los supermercados, ese día se hace una gran cola, venden “barato” y después todo vuelve a la vorágine de los precios a Dólar Today. Así fue con la medida de “llevar presos a los usureros” eso está bien, pero para que eso sea funcional tienen que emitir los billetes que cubran la demanda nacional. Cada bolívar en la banca electrónica debe estar respaldado por su equivalente en billetes, eso es lo que pienso. Yo quiero que mi poco sueldo lo pueda sacar en efectivo. ¡Estoy harta!”, expresó otra mujer que intentaba comprar "algo de comida" en el mencionado Mercado Municipal.

 

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Varoufakis: “No se engañen, la crisis sigue ahí: el euro corre peligro”

Polémico. Atractivo. Brillante. Controvertido. Los seis meses de Yanis Varoufakis(Atenas, 1961) al frente del Ministerio de Finanzas de Grecia lo convirtieron en una celebridad global, en una suerte de estrella del rock de la política económica. Sus detractores lo caricaturizan como un extremista medio chiflado de izquierdas —según su propia definición—, enamorado de las motos potentes, de los restaurantes chic, de las chaquetas de cuero y del glamour de las islas griegas. La troika afirma que su gestión le costó a Grecia 100.000 millones de euros.


Lo más suave que dicen sus críticos es que se trata de un intelectual cuya inmersión en la política, más allá de la fama, puede calificarse como mediocre. Varoufakis acaba de responder a sus censores con un ejercicio de funambulismo literario: Comportarse como adultos, que en España acaba de publicar Deusto, ofrece una mirada única a las entretelas de Bruselas y es, sin duda, uno de los libros del año. A lo largo de 700 suculentas páginas se explica, asume algunos errores y, sobre todo, salda cuentas pendientes con una prosa de gran altura que incluye sonoros disparos a diestro y siniestro. El exministro conserva una lengua venenosa y es dueño de un análisis demoledor para Europa. “No se engañen, la crisis sigue ahí; el euro corre peligro”, embiste en una entrevista realizada con este periódico.


Europa crece a un ritmo superior al 2%. El paro ha bajado de la cota del 9%. Los déficits mejoran. Los populismos acechan, pero de momento siguen quedándose a las puertas de llegar al Gobierno en los grandes países. Las instituciones europeas presumen, en fin, de recuperación. Sin embargo, Varoufakis desdeña todo eso —“Una reactivación cíclica”, lo llama— y brinda un mal dato por cada dato bueno. Y, sobre todo, esboza un relato mucho menos complaciente que el de las élites de la UE.


“En la fase más aguda de la crisis del euro, hubo serios riesgos de fragmentación. El BCE supo contenerlos, pero las amenazas aún existen, aunque adopten otras formas: el Brexit, una Alemania que no logra formar Gobierno, la extrema derecha en Austria, Cataluña, el hundimiento del bipartidismo en Francia y los reflejos autoritarios en Europa del Este son claros síntomas de un malestar profundo. Las grandes crisis son momentos de revelación de las fallas del sistema: en Europa le hemos visto las costuras al euro y si nada cambia la amenaza es el hundimiento gradual de lo que solíamos llamar democracia liberal”.
Una situación como la de 2001


¿Lo peor ha pasado? No. Varoufakis, que ha fundado un nuevo partido (DiEM 25) para luchar contra ese malestar, se ríe cuando se le recuerda que el apocalipsis casi siempre defrauda a sus profetas: “Los análisis más pesimistas, entre ellos los míos, no han fallado en los últimos años; lo siento, pero es así”. ¿Lo peor ha pasado, al menos? “La situación actual me recuerda a la de 2001: veníamos de veinte años de encadenar burbujas, estalló la de las puntocom, y aun así nos las arreglamos para seguir igual y provocamos una crisis aún más grave con una burbuja aún mayor que estalló en 2008. Corremos el riesgo de volver a las andadas. En España, la deuda total va al alza. En Italia hay fuga de capitales, una crisis bancaria en ciernes, una situación política explosiva. Lo que tenemos en Grecia no puede llamarse recuperación, y la deuda es impagable. Los ejemplos son inagotables. En toda la periferia hemos cambiado empleos a tiempo completo por trabajos precarios, y con ello se ponen en peligro las pensiones futuras y las bases de la economía europea. Los desequilibrios financieros y macroeconómicos no solo no se han reducido, sino que son incluso mayores: me temo que no estamos para celebraciones. El euro, tal como está hoy, es insostenible”.


“Lo más preocupante”, acaba el griego, “es el bajo nivel de inversión y las divergencias crecientes en la zona euro. Sin inversión y sin convergencia es imposible hablar de fin de la crisis. Europa sigue metida en una: 10 años después de [la caída de] Lehman Brothers, somos incapaces de reforzar la arquitectura del euro y la moneda, contra lo que decían sus impulsores, es una fuente de incertidumbre. Europa es muy rica y puede mantener ese euro con pies de barro durante un tiempo, pero a la larga, créame, las costuras saltarán”.


Errores y maldiciones. Varoufakis se retrata a sí mismo como una suerte de héroe trágico en su libro. Alude a algunos de los errores que cometió como miembro del Gobierno de Alexis Tsipras, aunque su capacidad de autocrítica no está a la altura de su talento literario. Y aun así merece la pena prestar atención a su análisis. “Grecia no podía aceptar ningún acuerdo sin reestructurar su deuda, que era y es insostenible. Pero a los acreedores no les interesaba que pagáramos: simplemente querían dar una lección a Grecia como aviso a otros países. Al final, desgraciadamente, Tsipras capituló. En el póquer, si tienes malas cartas, solo tienes una posibilidad de ganar si tu farol es creíble y lo mantienes hasta el final, pero si crees que el oponente no va a retirarse no deberías jugar. Estoy orgulloso del auténtico susto, aunque breve, que se llevó la troika. Pero no supimos resistir”. “Nuestra derrota tuvo unos costes enormes”, admite en el libro. “Maldigo a mi Gobierno por no haber resistido”, añade durante la conversación.


Guindos: “Es uno de ellos”. Varoufakis critica con suma dureza a la Comisión Europea —“El Eurogrupo y hasta el grupo de trabajo del Eurogrupo mandan mucho más”—. Atiza sin miramientos a Tsipras, a Jean-Claude Juncker, a Pierre Moscovici, a Jeroen Dijsselbloem, a muchos otros. A lo largo de Comportarse como adultos apenas salva al ministro alemán Wolfgang Schäuble, que llegó a proponer la salida de Grecia del euro. Su análisis sobre Luis de Guindos está plagado de claroscuros: “Hablamos el mismo idioma porque Guindos, a diferencia de la gran mayoría del Eurogrupo, sabe de economía. Tuvimos interesantes discusiones, y a puerta cerrada estábamos más o menos de acuerdo. Pero en las reuniones Luis mantuvo posiciones indignantes: su primer objetivo era castigar a Grecia para penalizar a Podemos. Y siempre era el primero en darle la razón a Schäuble. Con él me pasó lo que con tantos otros: podía llegar a posiciones comunes en privado, pero a la hora de la verdad no servían de nada: eso es democráticamente deshonesto”. ¿Le ve con opciones al BCE? “Viene de la banca de inversión, como Mario Draghi. Tiene buenos fundamentos económicos. Y lo más importante: es uno de ellos”, remacha el exministro.


Egos revueltos. Varoufakis explica de forma pormenorizada en su nuevo libro qué significa ser uno de ellos a través de una conversación con el influyente Larry Summers, exasesor de Barack Obama y exsecretario del Tesoro con Bill Clinton. “Hay dos clases de políticos: los que ven las cosas desde dentro y los que prefieren quedarse fuera, los que prefieren ser libres para contar su versión de la verdad. El precio que pagan por su libertad es que los que están dentro, los que toman las decisiones importantes, no les prestan la menor atención. Los que viven las cosas desde dentro deben acatar una ley sacrosanta: no ponerse en contra de los que están dentro, no contar lo que sucede. ¿Cuál de los dos eres tú?”, le pregunta Summers. Varoufakis lo deja claro a lo largo de más de 700 páginas. Graba y transcribe reuniones, cuenta pormenores de decenas de entrevistas con líderes mundiales, pone sobre la mesa hasta el último y sonrojante detalle.


Yanis Varoufakis consigue reírse de sí mismo, aunque se las arregla para quedar bien casi siempre. Y mantiene el pulso literario de un volumen largo que tiene hechuras de novela negra y de drama shakespeariano. Pero sobre todo de tragedia griega. Porque a pesar de sus torrenciales explicaciones, el lector no alcanza a explicarse cómo Tsipras, Varoufakis y los suyos no consiguieron ni acercarse a lo único que importa: el mejor acuerdo posible para Grecia.

 


 

MARIO DRAGHI, EL “DÉSPOTA TRÁGICO”


Varoufakis nunca quiso salir del euro: su posición fue reclamar una reestructuración de la deuda pública griega (en torno al 180% del PIB: un nivel “insostenible”, según el FMI) y objetivos fiscales asumibles. Su estrategia era amenazar con un impago, y tener listo un sistema de liquidez alternativo si (como sucedió) los acreedores provocaban un cierre de los bancos.


En el momento clave, junio de 2015, el primer ministro, Alexis Tsipras, se echó atrás, y el BCE precipitó el final del drama. Varoufakis carga con suma dureza contra el Eurobanco (“el banco central más politizado del mundo”) en su libro. Califica a Draghi como “déspota trágico”. Le acusa de forzar la mano con “vergonzosas amenazas”. “Los abusones culpan a sus víctimas. Los abusones listos consiguen que la culpabilidad de sus víctimas parezca evidente. [...] El BCE demostró una habilidad especial en esta última técnica”, dispara el exministro. Draghi, según esa versión, le obligó a cerrar la banca y le forzó a aceptar más austeridad, en un país que ha recortado las pensiones varias veces, prohibido la negociación colectiva y donde solo el 8% de parados recibe algún subsidio.

 

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¿Hacia una economía sin dinero? No tan rápido

Mucho se habla de la desaparición del dinero en efectivo en las economías modernas. Se dice con frecuencia que las nuevas tecnologías y plataformas electrónicas permiten realizar todas las transacciones cotidianas sin utilizar dinero líquido. De este modo, se pronostica que los nuevos y cada vez más versátiles teléfonos celulares, así como los más recientes sistemas de pagos electrónicos, no tardarán en eliminar el uso del efectivo en la economía.


La desaparición del uso de dinero en efectivo para transacciones corrientes significa el abandono del dinero público (el generado directamente por el banco central) y el dominio casi total del dinero creado por el sistema bancario privado. El dinero creado por los bancos comerciales privados ya es dominante en cualquier economía capitalista: el componente de dinero emitido directamente por el banco central en cualquier economía capitalista representa apenas 5 o 7 por ciento del total de la oferta monetaria. Así que un análisis de los agregados monetarios parecería confirmar la idea de que el dinero en efectivo está por desaparecer. Sin embargo, los datos sobre demanda monetaria no permiten llegar a esa conclusión.


Varios estudios han documentado recientemente el incremento en la demanda de dinero en efectivo en muchas economías importantes. Por ejemplo, en Inglaterra, Estados Unidos y los países de la zona euro la cantidad de efectivo detentado por el público (como proporción del PIB) se ha incrementado en los últimos años.


El año pasado se publicó una investigación por economistas del banco central de Austria sobre la demanda de dinero en efectivo (Clemens Jobst y Helmut Stix, cepr.org, documento 12327). Este estudio cubre el periodo 2001-2014 para una muestra de setenta países que son responsables de 96 por ciento del PIB mundial. También analiza la evolución de la demanda de efectivo en un grupo de cinco países y para los miembros de la eurozona desde finales del siglo XIX hasta 2015. Los principales resultados son contundentes. Primero, el aumento de la demanda de dinero en efectivo es un fenómeno general y no se restringe a unas cuantas monedas o divisas. Segundo, el incremento de esta demanda mundial es significativo, pues pasa de 6.5 a 8.5 por ciento del PIB entre 2001 y 2014. Tercero, el incremento se presenta tanto en las economías con divisas utilizadas como reservas internacionales, como en aquéllas en las que ese no es el caso. Finalmente, esta tendencia existe en economías ricas al igual que en economías pobres. Esto significa que el incremento de demanda de efectivo se presenta incluso en los países en los que existe una infraestructura física importante que facilita las transacciones sin dinero.


¿Cómo explicar este incremento de demanda de dinero en efectivo? Una posible explicación podría provenir de la caída generalizada en la tasa de interés, lo que implica que el costo de oportunidad de guardar dinero en efectivo (que no produce interés) se hace despreciable. Pero el análisis econométrico de Jobst y Stix muestra que sólo una parte del aumento de la demanda de efectivo puede explicarse por esta variable. A partir de 2007 deben haber entrado en juego otros factores que son responsables de ese incremento de demanda de dinero líquido. Y esos factores podrían ser la falta de confianza en los bancos, la expansión del sector informal (la economía sombra) o incluso el aumento de las actividades ilícitas (ligadas al blanqueo de dinero, por ejemplo). El estudio citado no encuentra en estos dos últimos elementos la causa del incremento en atesoramiento de dinero líquido.


Hay que aclarar que la cantidad de dinero líquido que es demandado para ser usado como medio de pago en transacciones es sólo una pequeña parte de la demanda total de efectivo. Este es un fenómeno que ha sido bien estudiado y, en términos generales, se sabe que apenas 15 por ciento de la demanda total de dinero líquido está ligada al motivo de transacciones. El resto está vinculado al atesoramiento con una finalidad de precaución. Este motivo de precaución se torna particularmente importante en los escenarios de incertidumbre.


Los datos de Jobst y Stix revelan que el motivo de precaución es el factor más importante que determina el crecimiento de la demanda de dinero en efectivo durante la crisis de 2008 y en los años siguientes. Esa conclusión se fortalece cuando se observa la expansión de dicha demanda en otros periodos de gran incertidumbre y desconfianza con respecto al sistema bancario (como por ejemplo en la década de los 1930).


La guerra en contra del dinero en efectivo va a continuar porque el espacio de las transacciones corrientes sigue siendo codiciado por el sistema bancario comercial y por sus acompañantes en el sector de telecomunicaciones. Pero mientras subsista la incertidumbre, la demanda de dinero líquido se va a mantener y en ciertos episodios podrá incluso aumentar. Y no hay que olvidar que la incertidumbre está íntimamente asociada a la inestabilidad que, como bien lo demostró Keynes, es una de las características intrínsecas del capitalismo.
Twitter: @anadaloficial

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