Europa se hunde más por bancar a sus bancos
El sistema bancario europeo está crujiendo bajo el peso de la crisis de la Eurozona. La mirada está centrada en los bancos españoles y el caso particular de Bankia, que tiene el 10 por ciento de los depósitos y precisa un rescate de más de 20 mil millones de euros, pero la realidad es que esta semana la agencia Moody’s les bajó la calificación a seis grandes bancos alemanes y Francia, Bélgica y Luxemburgo acordaron garantías estatales de entre 10 mil y 55 mil millones de euros para salvar a la banca Dexia del naufragio. En medio de este panorama, la Comisión Europea impulsa una unión bancaria que centralice la supervisión, intervención y garantías del sistema, evitando que sea el estado –el contribuyente– el que termine rescatando ese “mate lleno de ilusiones” que es el casino financiero internacional. El problema es: ¿hay tiempo?


La Unión Europea lleva meses y hasta años emparchando la situación a último momento. La caída del Lehman Brothers, en septiembre de 2008, se resolvió con masivas inyecciones de capital para apuntalar el sistema bancario y programas de estímulo para evitar una depresión al estilo del crack de 1929. La segunda fase de la crisis ha sido la debacle de la deuda soberana que comenzó con Grecia a principios de 2010 y que se ha llevado puestos a otros dos países –Irlanda y Portugal– que evitaron el default al altísimo costo de un rescate de la Troika (Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo y Comisión Europea).


La deuda soberana es hija del estallido de 2008 y el triple agujero que produjo en las cuentas estatales por el rescate a los bancos, los programas de estímulo económico y la caída de la recaudación por recesión. España, que no tenía déficit fiscal, pasó a tenerlo. Un impacto similar se puede rastrear en el resto de los países de la UE. Pero el agujero de fondo siguen siendo los bancos. En noviembre de 2011 el Banco Central Europeo (BCE) comprometió un billón de euros en préstamos a tres años y bajísimas tasas de interés para salvaguardar a los bancos privados. La suma es casi tres veces el PIB de un país como Argentina, pero no basta. Esta semana unos 96 bancos pidieron 119 mil millones de euros al BCE, un claro salto respecto de los 51 mil millones solicitados por 87 bancos la semana pasada. Y no es el único salvavidas a mano. Tres de los más importantes bancos de Portugal van a recibir a la brevedad 6,6 mil millones de euros de los 78 mil millones que el país acordó con la Troika. Con la economía de la Eurozona a un paso de su segunda recesión –sólo evitada hasta ahora por Alemania– las perspectivas de una reactivación que apuntale al sector bancario son mínimas para este año. Los datos dados a conocer este martes sobre las cuatro principales economías del euro muestran que la malaria está alcanzando a la misma Alemania que ha mostrado en abril su peor caída de actividad en más de dos años. En su baja de la calificación de siete bancos germanos, la agencia Moody’s, señalaba que tienen una exposición combinada tres veces mayor que sus encajes. Según Moody’s, los bancos alemanes quedaron fuertemente expuestos a la inversión inmobiliaria y naviera acumulada durante la burbuja y tienen una gran vulnerabilidad respecto de los países del sur europeo.


El fantasma de una reestructuración de la deuda bancaria de uno o varios países europeos no está demasiado lejos. La elección en Grecia este 17 de junio, la cumbre del G-20 en México el 18 y 19, la cumbre anual europea a fin de mes y las tormentas callejeras que puedan suceder en el medio son el trasfondo político-diplomático-social de la tormenta. Según el Financial Times este jueves, la UE estudia un rescate de España con condicionalidad extremadamente liviana, algo que sería un gran alivio para el gobierno conservador de Mariano Rajoy, pero caerá como una bomba en los tres países rescatados con draconianos planes de austeridad: Grecia, Portugal e Irlanda. Errikos Finalis, miembro del Secretariado Ejecutivo de Syriza, la coalición de izquierda griega que rechaza el ajuste y tiene grandes posibilidades de triunfar en las elecciones, indicó a Página/12 que su país no ha hecho más que rescatar a los bancos. “El dinero que nos presta la Troika se queda literalmente dos días en Grecia. No sirve ni para pagar salarios públicos ni jubilaciones. Paga a los bancos, al FMI y a los intereses de la deuda contraída”, señaló Finalis.


La gran pregunta es qué pasa si se rompe esa cadena. Por el momento, la solución ha sido sostener el edificio con alfileres. Los parches siempre han llegado a último momento y para evitar un súbito naufragio. Mientras la crisis se llamaba Grecia, Portugal o Irlanda esa política podía servir para salir del paso. España es el límite. El ministro de Finanzas de España, Luis de Guindos, señaló el mes pasado que la batalla final del euro será en su país. Nadie sabe el resultado del combate, pero según el editorial de este jueves del Financial Times, “no cabe duda de que el último round está cada vez más cerca”.

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Martes, 05 Junio 2012 20:34

El doble negocio de la desocupación

El doble negocio de la desocupación
Los pobres desempleados e improductivos que viven de la ayuda del Estado en realidad no son un mal negocio para las grandes empresas. No sólo ayudan a mantener los sueldos deprimidos, según ya se sabía en el siglo XVIII, sino que, además, en nuestra civilización de las cosas son consumidores perfectos. La ayuda que estos pobres desempleados reciben del Estado va destinada completamente al consumo de bienes básicos o de diversion y dis-track-tion, lo que significa que las megaempresas aún así continúan haciendo un gran negocio con el dinero de los contribuyentes. Por supuesto, todo tiene su arte y su línea de naufragio.

Por otro lado, esta realidad sirve para una crítica o un discurso en principio aceptable y enquistado en la conciencia popular del mundo rico, producto del bombardeo mediático: mientras las grandes compañías producen (en varios sentidos de la palabra) y generan puestos de trabajo, los holgazanes se benefician de ellas a través del Estado. Las grandes compañías son las vacas sagradas del progreso capitalista y el Estado con sus holgazanes son las lacras que impiden la aceleración de la economía nacional.

En primera instancia es verdad. Este mecanismo no sólo mantiene una cultura de la pereza en las clases más bajas esperando esa ayuda del Estado (cuando existe un sistema de seguro social como en Estados Unidos) sino que además alimenta el odio de las clases trabajadoras que deben resignarse a seguir pagando sus impuestos para mantener a ese margen de desocupados que básicamente significan una carga y también una permanente amenaza de mayor criminalidad y más gastos en prisiones. Lo cual también es cierto, ya que es más probable que un desocupado profesional se dedique a alguna actividad criminal que un trabajador activo.

Este odio de clases mantiene el status quo y, por ende, el dinero sigue fluctuando de la clase trabajadora a la clase ejecutiva, entre otros medios, vía holgazanes-desocupados. Si esos desocupados estuviesen en el circuito de trabajo, probablemente consumirían menos y exigirían mejores salarios y educación. Estarían mejor organizados, no tendrían tanto resentimiento por aquellos que se levantan temprano para ir a sus trabajos, serían menos víctimas de la demagogia de los políticos populistas y de las sectas empresariales que son, en definitiva, las dueñas del capital y, sobre todo, del know-how social --los know-why y los know-what son irrelevantes.

Para alguien que debe vender un mínimo anual de toneladas de azúcar a la industria de la alimentación, por decirlo de alguna forma, un trabajador nunca será una mejor opción que un desocupado mantenido por el Estado. Para los empresarios de la salud, tampoco. Algunos estudios recientes indican que el consumo de azúcar en las gaseosas es tan perjudicial para el hígado como el consumo de alcohol, ya que el hígado de cualquier forma debe metabolizar el azúcar (glucólisis), por lo cual tomar una soda, en última instancia y sin considerar las alteraciones de la conducta, es lo mismo que beber whisky (Nature, Dr. Robert Lustig, Univ. of California). Una Coca-Cola ni siquiera tiene las ventaja que tiene el vino para la salud. Sin embargo, en los últimos años la proporción de azúcar en las bebidas y la cantidad que consume cada individuo ha ido aumentando en el mundo entero, a pesar que nuestro organismo sólo tuvo tiempo de evolucionar para tolerar el azúcar de las frutas, una temporada al año. Los especialistas consideran que ese aumento del consumo se debe a la presión política de las compañías que están involucradas en la comercialización del azúcar. Como consecuencia, en Estados Unidos y en muchos otros países tenemos poblaciones cada vez más obesas y más enfermas, lo que de paso significa mayores ganancias para la industria de la salud y los laboratorios farmacéuticos.

Pero así funciona la lógica del capitalismo tardío, que es la lógica global hoy en día: si no hay consumo no hay producción y sin ésta no hay ganancias. Sería mucho más saludable para los consumidores si los vendedores de alimentos a base de sabrosos shocks de sal-azúcar, asaltaran a cada consumidor antes de entrar a un supermercado. Pero esto, como el incremento de impuestos, es políticamente incorrecto y demasiado fácil de visualizar por parte de los consumidores. Siempre me llamó la atención el hecho universal de que los drogadictos roban y matan a personas honestas para comprar drogas y no roban ni asaltan a los mismos vendedores de drogas, lo cual sería un camino más directo e inmediato para una persona desesperada. Pero la respuesta es obvia: siempre es más fácil asaltar a un trabajador honesto que a un delincuente que conoce el rubro. Por lo general, esto último es casi imposible, al menos para un consumidor común.

El objetivo primario de cualquier empresa son las ganancias y todo lo demás son discursos que intentan legitimar algo que no puede ser cambiado dentro de la lógica puramente capitalista. Cuando esta lógica funciona sin trabas, se llama progreso. Las compañías progresan y como consecuencia progresan los individuos --hacia la destrucción propia y ajena.

Recientemente la ciudad de Nueva York prohibió la venta de las botellas gigantes de soda alegando que estimulaban el excesivo consumo de azúcar. Este tipo de medidas nunca sería tomada, ni siquiera propuesta, por una empresa privada cuyo objetivo es vender, al menos que venda agua mineral. Pero en este caso la prohibición explícita de una empresa sobre otra iría contra las leyes del mercado, razón por la cual esta lucha normalmente se produce según las leyes de Darwin, donde los más fuertes devoran a los más débiles.

Estos límites a la “mano invisible del mercado” sólo pueden establecerlos los gobiernos. Lo mismo ocurrió con la lucha contra el tabaquismo. Los gobiernos suelen estar infestados, inoculados por los lobbies de las grandes corporaciones y suelen responder a sus intereses, pero no son monolitos y cada tanto recuerdan su razón de ser según los preceptos modernos. Entonces se acuerdan de que existen para la población, y no al revés, y actúan en consecuencia reemplazando las ganancias por la salud colectiva.

Las libertades no han progresado por las corporaciones empresariales y financieras sino a pesar de estas. Han progresado a lo largo de la historia por aquellos que se han opuesto a los poderes hegemónicos o dominantes del momento. Siglos atrás esos poderes eran las iglesias o los Estados totalitarios, como los antiguos reyes y sus aristocracias, como en la Unión Soviética y sus satélites. Desde hace varios siglos hasta hoy, cada vez más, esos poderes radican en las corporaciones que son las que poseen el poder en forma de capitales. Cualquier verdad que salga de los grandes medios estará controlada de forma directa o de forma sutil –por ejemplo, a través de la autocensura-- por estas grandes firmas, que son las que mantienen los medios a través de los anuncios publicitaros. Los medios ya no sobreviven, como en el siglo XIX y gran parte del siglo XX, de la venta de ejemplares. Es decir, los grandes medios cada vez dependen menos y, por lo tanto, cada vez se deben menos a la clase media y trabajadora. La Era digital podrá un día revertir este proceso, pero por el momento los individuos aislados se limitan a reproducir noticias y narrativas sociales prefabricadas por los grandes medios que básicamente viven de los anuncios publicitarios de las grandes empresas y corporaciones. Es decir, los superyós sociales. El control es indirecto, sutil e implacable. Cualquier cosa que vaya contra los intereses de los anunciantes significará la retirada de capitales y, por ende, la decadencia y el fin de esos medios, que dejarán lugar a otros para cumplir su rol de marionetas.

Con algunas excepciones, ni los pobres ni los trabajadores pueden hacer lobbies en los parlamentos. En tiempos de elecciones, son los las corporaciones quienes pondrán miles de millones para elegir un candidato o el otro. Ninguno de los candidatos cuestionará la realidad básica que sostiene la existencia de esta lógica pero cualquiera de ellos que sea elegido y luego electo --o viceversa-- estará hipotecado en sus promesas cuando asuma el poder y deberá responder en consecuencia: ninguna empresa, ningún lobby pone millones de dólares en algún lugar sin considerar eso como una inversión. Si lo ponen para combatir el hambre en África será una inversión moral, “lo que les sobra”, como dijera Jesús refiriéndose a las limosnas de los ricos. Si lo ponen en un candidato presidencial será, obviamente, una inversión de otro tipo.

El poder desproporcionado de estas corporaciones, muchas secretas o discretas son el peor atentado contra la democracia en el mundo. Pero pocos podrán decirlo sin ser etiquetados de idiotas. O aparecerán en algunos grandes medios voceros del establishment, porque cualquier medio que se precie de democrático deberá pagar un impuesto a su hegemonía permitiendo que se filtren algunas opiniones verdaderamente críticas. Estas, claro, son excepciones, y entrarán en conflicto con un público acostumbrado al sermón diario que sostiene el punto de vista contrario. Es decir, serán entendidas como productos infantiles de aquellos que no saben “cómo funciona el mundo” y defienden a los holgazanes desocupados que viven del Estado, mientras éste vive de y castiga a las grandes empresas más exitosas. Sobre todo en tiempos de crisis, el Estado las castiga con rebajas de impuestos, préstamos sin plazo y rescates sin límites.

Desde la última gran crisis económica de 2008 en Estados Unidos, por ejemplo, las grandes empresas y corporaciones no han parado de aumentar sus ganancias mientras la reducción del empleo ha sido débil y un caballito de batalla para la oposición al gobierno. Los economistas más consultados por los grandes medios llaman a esto “aumento de la productividad”. Es decir, con menos trabajadores se obtienen mayores beneficios. Los trabajadores que sobran como consecuencia del aumento de productividad son derivados a la esfera del maldito Estado que debe asegurar que --aunque desmoralizados o por eso mismo-- sigan consumiendo con el dinero de la clase media para aumentar aún más las ganancias de los mercaderes de las elites dominantes que, sin pagar esos salarios pero sin dejar de venderles las mismas baratijas y las mismas sodas azucaradas y las mismas chips saladas, verán aumentadas aún más la efectividad, la productividad y las ganancias de sus admirablemente exitosas empresas.

Nosotros podemos llamar a todo este mecanismo perverso “el doble negocio de la desocupación” o “los milagros de las crisis financieras”.

Jorge Majfud
Jacksonville University
majfud.org
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Martes, 05 Junio 2012 06:39

Pánico en España

Pánico en España
El 25 de mayo, el gobierno español anunció una inyección de 19 mil millones de euros más en Bankia, con lo cual el segundo banco del país por monto de depósitos fue de hecho nacionalizado. Para el día 28, los réditos de la deuda del gobierno se habían disparado a su nivel más alto en el año, como reflejo de los temores del mercado de que habría nuevos rescates en puerta. Y en especial, de que el plan del gobierno de financiar el rescate mediante un intercambio de deuda sugería que no era capaz de obtener en los mercados ni siquiera esa pequeña cantidad de dinero (equivalente a menos del 2% del PIB).


Si eso fuera cierto, el país sencillamente no podría encontrar los cientos de miles de millones de euros necesarios para pagar sus deudas y sufragar el gasto público en los años siguientes, por lo menos sin enorme ayuda externa. Los inversionistas entraron en pánico, vendieron sus activos en el país y el costo de la deuda española se fue a las nubes. No será fácil atraer esos capitales de nuevo.


El 28 de mayo, el primer ministro español Mariano Rajoy insistió en que no había necesidad de un rescate internacional de los bancos de su país, y añadió que Bankia se habría derrumbado si el gobierno no hubiera intervenido. "No vamos a dejar caer ningún gobierno regional ni ningún banco. Las entidades financieras no pueden caer, porque caería el país", reconoció. Cataluña, región que representa la quinta parte de la economía española, ha pedido apoyo del gobierno central para pagar los intereses de su deuda a medida que el financiamiento del mercado se vuelve más escaso y caro.


Revuelo en los mercados


El rescate de Bankia ha puesto a girar los mercados; los réditos de los pagarés españoles a 10 años oscilaron la semana pasada alrededor de 6.5%, peligrosamente cerca del 7% que provocó los rescates de Portugal, Irlanda y Grecia, y que sería incosteable para las agobiadas finanzas gubernamentales.


España paga ahora más de 5 puntos porcentuales por su deuda que Alemania. Eso refleja en parte los persistentes temores de que sus problemas bancarios sean mucho peores de lo que reconoce: el estallido de la burbuja inmobiliaria ya dejó a los prestamistas con créditos impagables por 180 mil millones de euros, que el gobierno ha estado intentando que los propios bancos paguen, obligándolos a hacer enormes incrementos en su provisión de deuda y fusionarse para crear un número menor de bancos más grandes. Sin embargo, existen temores de que los precios de los inmuebles caigan aún más y que el desempleo, que ya rebasa 24%, incremente el número de personas incapaces de pagar sus préstamos.


El banco de inversión Normura calcula que el gobierno necesitará encontrar más de 50 mil millones de euros para refaccionar a los bancos, y algunos analistas elevan esa cifra al doble.


Por sí mismo, Bankia hace que la estimación de Normura parezca conservadora: el gobierno planea ahora inyectar 23 mil 500 millones de euros al banco para tomar una participación de 90 por ciento. Quizá tal acción fue necesaria para evitar un retiro en masa de depósitos, pero lo que en realidad preocupó a los mercados fue la aparente admisión de que el gobierno no lograría recaudar ese dinero por sí mismo.


En el curso de un fin de semana se ideó un esquema para inyectar 19 mil millones de deuda gubernamental en el banco cuando sea recapitalizado, en junio o julio, a cambio de acciones de BFA, la empresa matriz de Bankia. Luego Bankia podría depositar esos valores en el Banco Central Europeo (BCE) a cambio de liquidez.


Algunos analistas vieron en este esquema un posible modelo para futuros rescates bancarios en la zona euro, pero el mercado lo vio como un reconocimiento de que el gobierno no encontraba financiamiento comercial ni para una suma relativamente modesta de dinero.


Al subir como la espuma los costos de la deuda, Rajoy se apresuró a distanciarse de la idea, diciendo que la emisión de bonos del gobierno había sido la forma más fácil de financiar el rescate, pero el daño estaba hecho. EIU estima que España necesitará obtener unos 400 mil millones de euros de los mercados en los próximos dos a tres años, tomando en cuenta el costo de los rescates bancarios. Si no puede reunir menos de 20 mil millones para rescatar un banco, menos podrá obtener cientos de miles de millones de prestamistas privados. Sin un rescate internacional, será incapaz de pagar sus deudas mayores.


A corto plazo, la concentración estará en tranquilizar a los inversionistas obteniendo la limitada suma necesaria para financiar el rescate de Bankia y el de otros bancos. Esto puede manejarse con comodidad mediante los fondos de rescate existentes en la UE, quizás en combinación con el FMI. España debe esperar que con eso baste para poner un límite a la crisis actual, que dejará al país con una economía estancada pero con una carga de deuda que parece manejable, equivalente a un 90% del PIB, aun tomando en cuenta el costo probable de los rescates bancarios (Italia y Grecia tienen deudas públicas equivalentes a un 120% del PIB).


El problema es que no está claro cómo se manejarán esos rescates, y eso mantendrá la preocupación de los mercados.


Con ayuda exterior España puede enfrentar sus problemas bancarios, pero está por verse si podrá calmar a los inversionistas privados lo suficiente para evitar la necesidad de un paquete de rescate mayor, y cuándo.


Traducción de textos: Jorge Anaya

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Lunes, 04 Junio 2012 06:32

Corte profundo al Estado de Bienestar

Corte profundo al Estado de Bienestar
La enfermedad es el déficit; el remedio, un recorte draconiano: con esta receta la Eurozona marcha en fila al precipicio. El Reino Unido no forma parte del euro ni está bajo la férula de la troika (Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo y Comisión Europea), pero ha aplicado uno de los ajustes más draconianos de la Unión Europea (UE). El impacto sobre la economía es claro: el Reino Unido está en recesión. Menos visible por el momento es el descalabro que está produciendo en el Estado de Bienestar un recorte que se parece cada vez más a una amputación hecha a las apuradas y sin anestesia.


La Coalición Conservadora-Liberal demócrata se planteó la eliminación del déficit fiscal entre 2011 y 2015 con un corte del gasto de unos 130 mil millones de dólares. Calificar de “draconiano” este plan de austeridad no es una hipérbole: el recorte promedio ministerial es de un 19 por ciento. El Ministerio de Justicia, que tenía un presupuesto anual de 8,9 mil millones de libras (14 mil millones de dólares), debe alcanzar un ahorro del 25 por ciento para 2015. Las cifras varían (Defensa corta un 8 por ciento; Bienestar Social, un 25), pero la poda afecta a todo el Estado, incluidos los municipios, fundamentales en un país que no tiene gobierno provincial.


Los recortes se decidieron entre gallos y medianoche. La Coalición asumió el gobierno en mayo de 2010 y cinco meses más tarde anunció la más profunda y radical poda del Estado Benefactor. “Esta reforma es una continuación de la reforma thatcherista de los ‘80, pero mucho más profunda. Los conservadores aprovecharon la crisis y el miedo a una crisis a la griega para llevarla adelante. Como por motivos políticos había que aprovechar el momento, se determinó el nivel de corte que se necesitaba para reducir el déficit sin tener en claro cómo se iban a cortar los servicios”, señaló a Página/12, Jane Lethbridge, especialista de la Universidad de Greenwich y miembro de Psiru (Public Services International Research Unit), una organización que analiza la reforma del Estado a nivel mundial.


Un caso paradigmático de estos cortes a las apuradas fue la BBC. La noche anterior al anuncio en el Parlamento, el gobierno decidió que, además de congelar su partida durante seis años, debería absorber con sus propios fondos el Servicio Mundial, costeado hasta ese momento por el Foreign Office, con un gasto adicional equivalente a más de 500 millones de dólares anuales. El gobierno dispuso: la BBC tuvo que efectuar a posteriori los recortes y despidos necesarios para que dieran las cuentas. El impacto ha sido la desaparición o privatización de todo tipo de servicios. Centros juveniles, bibliotecas populares, servicios sanitarios para ancianos y madres, subsidios para la vivienda dejaron de existir o fueron diezmados de tal manera que se volvieron insostenibles. En algunos casos, esta eliminación del servicio fue emparchada con un eufemismo armado a las apuradas. La idea de las “enfermeras comunitarias” –que prestan servicios domiciliarios– fue una manera de eliminar puestos en los centros de atención. En muchos casos, el camino elegido para disimular la merma de los servicios es la privatización. En el Servicio Nacional de Salud, que por ley debe ofrecer atención médica gratuita a todos los británicos, ha habido una explosión de decenas de miles de contratos para tercerizar servicios. “Miles de empleados fueron despedidos o transferidos al sector privado. Los servicios se están fusionando o cierran sus puertas. En Sussex, Surrey y Devon ya se han firmado contratos privados con Virgin Care para la atención de los más vulnerables, que incluye a niños, discapacitados y personas con problemas de aprendizaje”, señala la comentarista del matutino The Guardian Allyson Pollock.


Un caso visible del impacto que esto tendrá en la atención es el de la compañía privada Circle Health Care. En noviembre del año pasado, el gobierno anunció que la compañía, que tiene como CEO a un ex ejecutivo de Goldman Sachs, se haría cargo del hospital Hinchingbrooke por diez años. El hospital tiene un déficit anual de 38 millones de libras, a pesar de lo cual el contrato entre el Servicio Nacional de Salud y la compañía estipula que los primeros dos millones de libras de ganancias serán para los accionistas de Circle Health Care. La pregunta es obvia: ¿cómo va a hacer Circle Health Care para cuadrar estas ganancias cuando el hospital ya tiene un déficit sin cortar drásticamente los servicios?


El Estado de Bienestar, concebido durante la Segunda Guerra Mundial, proponía que el Estado suministrara “salud, educación vivienda y empleo” para combatir a los “cinco gigantes” que habían hecho estragos en la entreguerra: enfermedad, ignorancia, desnutrición, desempleo y carencia. “Estos principios están gravemente comprometidos. Los más afectados por los cortes son los más pobres. Estamos ante un nuevo modelo social”, explicó a este diario Jane Lethbridge. Con un desempleo juvenil que ha superado la barrera psicológica del millón de personas y sin redes de contención social, la policía ha advertido que los disturbios que sacudieron a las principales ciudades inglesas en agosto del año pasado pueden repetirse.


La advertencia no es desinteresada. La policía misma debe recortar su presupuesto en un 20 por ciento. Este mes, durante una huelga de empleados públicos, la policía, que por ley no podía plegarse a la medida, protagonizó una manifestación de unos 30 mil miembros que estaban en su día libre para protestar contra los cortes: unos 19 mil llevaban gorras oscuras para simbolizar los puestos laborales que se perderán en los próximos años. El credo privatizador los ha golpeado. En marzo, las fuerzas policiales de West Midlands y Surrey invitaron a compañías privadas de seguridad a que se hicieran cargo de la investigación de crímenes, las patrullas vecinales y la detención de sospechosos en un contrato de siete años por valor equivalente a más de dos mil millones de dólares.


La justificación de esta gigantesca reforma ha sido la “imperiosa” necesidad de reducir el déficit fiscal. En 2010, el déficit rondaba el 11 por ciento del PIB debido al aumento del gasto y la caída de la recaudación por la recesión que produjo el estallido financiero de 2008. Con el programa de austeridad, el déficit disminuyó a un 9,3 por ciento en el primer año y a un 8,3 por ciento en el segundo año, pero con la recesión de finales del año pasado, principios de éste, esta tendencia se está revirtiendo. En marzo la deuda superó el billón de libras, la recaudación cayó un 3,6 por ciento y el gasto fiscal se disparó de la mano de los beneficios sociales por desempleo, que aumentaron unos 8,5 mil millones de libras (13 mil millones de dólares). Esta situación va a empeorar porque los despidos en el sector público recién comienzan. El Estado, que tenía más de 6 millones de empleados en 2010, tendrá menos de 5 millones en 2017. Con la crisis de la Eurozona en la puerta y una perspectiva anémica de crecimiento, el gigantesco experimento de la Coalición Conservadora-Liberal demócrata no solo está devastando un tejido social construido durante décadas e hipotecando el crecimiento económico sino que corre el peligro de empeorar por muchos años la situación fiscal.

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La “trampa Tucídides”: guerra de EU por temor al ascenso de China
Un analista posmoderno debe estar siempre en interacción con sus lúcidos lectores, quienes han mostrado, para mi gran asombro, una gran cultura y un enorme interés sobre la geoestrategia de China.


Fueron muy tonificantes los profundos comentarios y las acertadas correcciones de los lectores el miércoles pasado sobre “Vulnerabilidades de China: alimentos, hidrocarburos, control financierista y portaviones” (ver Bajo la Lupa, 30/5/12).


Los principales militares de Estados Unidos, general Martin Dempsey, jefe de estado mayor de las fuerzas conjuntas, y general James Cartwright, anterior vicedirector de las fuerzas armadas conjuntas, durante una conferencia en Virginia Beach, Virginia, Guerra conjunta, se pronunciaron en contra de un conflicto con Rusia y China.


El general Martin Dempsey advirtió sobre el peligro de caer en la “trampa de Tucídides”: decretar la guerra simplemente por temor al poder ascendente de China.


En su Historia de la guerra del Peloponeso, el genial Tucídides (siglo V a.C.) redactó que “lo que hizo la guerra inevitable (sic) fue el crecimiento del poder de Atenas y el miedo que esto provocó en Esparta”.


A juicio del general Martin Dempsey “existe amplia historia sobre el trato de una superpotencia con una potencia en ascenso”, por lo que Estados Unidos “debe ser la superpotencia que rompa ese paradigma”. Indicó que existen excelentes (sic) relaciones militares con China “a nivel de servicio” y que se está tratando “de elevarlas uno o dos puntos”.


En efecto, el general Martin Dempsey hace mucho que ha advertido en contra de caer en la trampa de un conflicto con China simplemente por el temor de su acenso como potencia global.


Los dos importantes militares son unas “palomas” frente a los superhalcones del Partido Republicano y su flamante candidato Mitt Romney (el tercer Bush), quienes en su vida no han disparado una arma pero están dispuestos a detonar la tercera guerra termonuclear contra China y Rusa, valiéndose del inflamatorio contencioso de Irán.


En la principal conferencia del 15 de mayo, el general James Cartwright fustigó el proceso en el Congreso y el ala ejecutiva (sic) donde se están acumulando recursos para llevar agua al molino de la estrategia bélica de la administración Obama, que se basa primordialmente en el concepto de “batalla aire-mar” (“air-sea battle”: ASB).


El concepto ASB ha sido desarrollado conjuntamente por la fuerza aérea y la marina en contra de medidas “anti acceso”/ “negación de territorio” (anti access/ area denial): tomadas por ciertos (sic) países para mantener a las fuerzas de Estados Unidos lejos de un rango en caso de un conflicto.


El antecedente de ASB fue la doctrina “batalla aire-tierra” (“air-land battle”: ALB) de la década de los 80, en la que el ejército terrestre y la fuerza aérea desarrollaron un plan de batalla en contra de la formación de tanques soviéticos estacionados en Europa.


El Pentágono es muy ambiguo en admitir que ASB está destinado a China y, en menor medida, a Irán.


¿El teatro de batalla en Irán sería la experimentación de ASB contra China?


Los proponentes de ASB no se atreven a tocar ni siquiera con el pétalo de una rosa sin espinas a Rusia, cuyo arsenal nuclear puede hacer desaparecer del mapa a Estados Unidos en 15 minutos; los dos, Estados Unidos y Rusia, se extinguirían mutuamente. Corre una broma geoestratégica, de que en caso de una guerra entre Estados Unidos y Rusia el gran vencedor resultaría China.


El general James Cartwright criticó a quienes ven en el ASB el Santo Grial para el Pentágono en el futuro y señaló que su grave problema versa en la innecesaria “demonización de China”, lo cual “no está en los mejores intereses de nadie”. So what?

El general James Cartwright reconoció que la reciente estrategia “pivote” –la doctrina Obama para Asia: retiro de tropas de Irak y Afganistán y reposicionamiento en las salidas de los mares de China (mar del Sur, mar Amarillo y mar del Este)– ha sido interpretada como si Estados Unidos hubiese abandonado al resto del mundo para concentrarse en “contener” a China. Rechaza que esto sea así pero reconoce la contradicción inherente entre la estrategia “pivote” de Obama para Asia y el concepto ASB, con el fin de formular una estrategia homogénea.


Esta búsqueda de la estratégica “cuadratura del círculo” se complica más debido a la impugnación de Rusia en contra del despliegue de Estados Unidos de su escudo misilístico de defensa en Europa, por lo que el general James Cartwright aconsejó reconsiderar la estrategia de Estados Unidos con China y Rusia antes de entrar a “un conflicto estratégico (sic)” con ambos.


El general James Cartwright divulgó las dos preocupaciones que le han sido expresadas en su diálogo con Rusia: 1) la posibilidad de que el escudo misilístico de defensa de Estados Unidos sea capaz de “alcanzar y tocar” su sistema intercontinental balístico de misiles (ICBM, por sus siglas en inglés) y, por consecuencia, desajustar el equilibrio de poder”; 2) “la potencialidad de que se genere un escenario en que Estados Unidos lance un ataque preventivo y luego utilice el escudo misilístico para eliminar sus fuegos residuales” (v.gr. lanzamiento de represalias de sus remanentes ICBM).


The last but not the least: la preocupación de Rusia sobre el escudo de misiles de Estados Unidos (Block IIB Standard) a instalar en Polonia y Rumania, que el general ruso Nikolai Makarov ha amenazado destruir en forma “preventiva”.


Al unísono de la mencionada conferencia de Virginia Beach, se celebró un debate sobre el concepto ASB bajo los auspicios de Brookings Institution en Washington en el que el jefe de estado mayor de la fuerza aérea, general Norton Schwartz, y el almirante Jonathan Greenert, jefe de operaciones navales, intentaron convencer a su audiencia de las supuestas bondades del ASB, negando que estuviese “destinado a cualquier potencial adversario en particular”. ¡Cómo no! ¿Cuál sería entonces su utilidad, en última instancia, en momentos del recorte del presupuesto del Pentágono y de la grave crisis económica de Estados Unidos?


Lo que emergió de la discusión en Brookings Institution fue el reparto de tareas de la fuerza aérea y la marina con la “necesidad” de Estados Unidos para mantener la libertad militar de acción en cualquier parte del mundo. ¡Uf!


Según el almirante Jonathan Greenert, no se trata de una campaña particular, sino de “un importante objetivo estratégico” para el “acceso (sic)”, es decir, Estados Unidos no puede permitir la inaccesibilidad de cualquier punto del planeta que considere fundamental para el libre intercambio global de bienes y servicios.


Se desprende que la palabra “acceso” es jerárquicamente prioritaria para la presencia de Estados Unidos en el océano Pacífico, responsable en gran medida del crecimiento económico y la estabilidad en la región, como ha sucedido en las pasadas décadas. Ergo, la estratégica “cuadratura del círculo” que no despejó el general James Cartwright, su colega más bélico, el almirante Jonathan Greenert la resolvió a su manera sofista: conectó el concepto ASB con el “pivote” estratégico en la Cuenca del Pacífico.


A mi juicio, si se trata del océano Pacífico, es evidente que todo tipo de “contramedidas” se aplica específicamente a China y a su economía orientada a las exportaciones. La palabra “acceso” se refiere a los mares de China que son su oxigenación al océano Pacífico. Estados Unidos desentierra a Tucídides 26 siglos más tarde.


http://alfredojalife.com

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Terrorismo financiero al alza: los millones que faltan en el Sur hambriento
Mientras que nunca había habido en el Planeta tantos humanos pasando hambre (uno de cada siete, ¡más de 1.000 millones de personas!), Jean Ziegler, uno de los pocos suizos honorables, actualmente asesor de los programas de alimentación y de derechos humanos de la ONU, no se cansa de recordarnos que “el hambre no es una fatalidad, es un asesinato” que tiene unos beneficiarios claros, como el Deustche Bank, Goldman Sachs y otros “carroñeros” neoliberales. Incluso, los alimentos básicos están en manos de una economía de casino como si las necesidades de nutrición de enormes masas humanas fueran irrelevantes.

Entre los "detalles" que no aparecen en los medios de comunicación estándar y que permiten explicar el porqué de las cosas está la balanza fiscal negativa del Norte con el Sur. Quiero decir, la paradoja de que el Sur empobrecido mayoritario del Planeta subvencione, cada vez más, la minoría rica del Norte. A pesar del muro de obstáculos desinformativos que erige el cártel del régimen neoliberal (desde el FMI al Banco Internacional de Pagos pasando por la Banca Mundial o el G20) para que los principales perjudicados, los cientos de millones de desposeídos en situación crítica en todo el mundo, no sepan nada, comienzan a acumularse pruebas serias de cómo se perpetúa este terrorismo económico que tiene como efectos colaterales permanentes el hambre y la emigración de capital social básico del Sur.

Una primera pregunta relevante es de cuánto estamos hablando. Según el Center for International Policy, un prestigioso think tank independiente con sede en Washington DC, los flujos de dinero ilícito que se van del Sur hacia el Norte tendría un volumen anual entre siete y ocho veces superior a toda la ayuda oficial al desarrollo. En 2008, el volumen de dinero negro que salía del Sur para engordar el Norte oscilaba entre los 859.000 miliones y 1,06 biliones de dólares. La ayuda oficial al desarrollo fue en 2011 de apenas 133.500 miliones de dólares. Visto de otro modo, supone perder ingresos equivalentes a tres veces las remesas de dinero que los 215 millones de emigrantes en el Norte envían a casa, 372.000 millones de dólares el año pasado. Para el caso de África, el continente más empobrecido y con más personas hambrientas, entre 1970 y 2008 el Norte le habría extraído entre 854.000 millones y 1,8 billones de dólares. Con esta suma fabulosa, los africanos no sólo habrían podido cancelar su deuda externa total (de unos 250.000 millones de dólares en 2008) sino que, en el cálculo más conservador, les habrían sobrado 600.000 millones de dólares para erradicar el hambre, reducir pobreza y buscar sistemas de vida ecológicamente sostenibles con bienestar social para todos. La tendencia, por si fuera poco, es el incremento de esta rapiña: los flujos ilícitos hacia el Norte pasaron de 57.000 millones de dólares la década de los 70 a los 437 mil millones entre el 2000 y 2008.

¿Es la ciudadanía corriente del Norte, sin embargo, la gran beneficiaria de ese dinero robados en el Sur? En ningún caso, basta ver qué pasa en lugares como Grecia, Portugal, Irlanda, Italia o España. Con la excusa de la crisis, su ciudadanía se encuentra acosada con políticas de ajuste estructural neoliberal que hace pocos años sólo parecían reservados a Corea del Sur, México o la Argentina del corralito. La tendencia es que estos estados colapsen fiscalmente por la imposibilidad de poder devolver la deuda que les han endosado, como avisa para el caso griego la ong Tax Research, sostenida por las Trade Unions británicas.

Entonces, ¿quién se lleva los millones perdidos del Sur? Se acumulan las evidencias que quien hace caja son las grandes corporaciones transnacionales. Basta recordar que las 10 primeras a nivel mundial mueven más dinero que la India y Brasil juntos. Hace poco, desde Eurodad, una red independiente de vigilancia sobre la deuda y el desarrollo, se detallaban los múltiples trucos que utilizan las transnacionales para hacer ingeniería contable y evadir impuestos tanto en el Sur como en el Norte. Una de los más productivos es el maquillaje de los números a base de transferir artificialmente cantidades importantes a filiales localizadas en estados o regiones con fiscalidad baja o casi inexistente. En otro extremo, se pueden inventar facturas de compra-venta falsas para evitar pagar impuestos. Así, se calcula que entre el 45 y el 50% de las transacciones internacionales están hinchadas en más de un 10% para aumentar el provecho gracias al diferencial fiscal entre unas regiones y otras del Planeta, siendo África el área donde esta manipulación contable alcanza su cenit.

Este desnivel de recaudación afecta muy especialmente del hemisferio sur. La razón es que mientras los estados de la OCDE (el club de los más ricos) tienden a mantener un nivel de impuestos equivalente al 35% del PIB, en los estados menos desarrollados suele ser mucho más bajo. En África subsahariana, por ejemplo, apenas representa el 18%. Así, al recaudar muchos menos impuestos de media que el Norte, el Sur sufre mucho más acusadamente la evasión fiscal de las corporaciones. Obviamente, el coste en desarrollo humano y en capacidad de alimentación suficiente para toda la población de este robo es enorme.

El punto clave, en este contexto, es que las corporaciones no actúan, en realidad, de manera "pirata" sino que no hacen más que utilizar una "patente de corso" otorgada por el régimen neoliberal. Como corsarios, pueden sortear las haciendas públicas del Sur y del Norte domiciliando buena parte de sus flujos financieros en un archipiélago de paraísos fiscales que tiene en la City de Londres y en Wall Street sus zulos más letales. Así, el 21% de las filiales de las 50 primeras transnacionales europeas están domiciliadas en paraísos fiscales. De las 100 primeras compañías en la Bolsa de Londres, 98 tienen sociedades localizadas en el archipiélago corsario. Christian Chavagneux, redactor en jefe de la revista Économie Politique, avisa que la crisis financiera global ha exacerbado esta deriva parasitaria de las corporaciones hacia los paraísos fiscales. Mientras los EEUU han visto reducir notablemente su atractivo como destinatario del ahorro mundial, estados canallas como Luxemburgo acaparan activos financieros equivalentes a 2.285 veces la riqueza nacional. Por tanto, si realmente queremos ayudar a eliminar rápidamente el hambre en el mundo y hacer que haya justicia social entre el Norte y el Sur, se impone poner en primer lugar de la agenda social y política el fin de los paraísos fiscales. Con el fin de abolir los "derechos" neoliberales de corsarismo en favor de corporaciones como UBS, Repsol o Sol Meliá, la prioridad es eliminar el secretismo, exigir la transparencia financiera de las corporaciones, haciendo que todo el mundo sepa qué declaran en todos los países en los que operan directamente y a través de sus filiales. Entre las buenas noticias de los últimos tiempos, sin duda está la vertebración de una cada vez más visible y poderosa coalición mundial de organizaciones socials independientes a favor de eliminar los paraísos fiscales para ayudar a las poblaciones humanas más vulnerables. En un contexto mundial tan potencialmente apocalíptico, establecer este tipo de conexiones y coaliciones es la mejor semilla para la esperanza.

Joan Buades | Investigador de Alba Sud
http://alainet.org/active/55279
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Los medios de Grecia, seducidos por el poder
"P""eligro: la mujer de 22 años que sembraba la muerte", titulaba una de las grandes cabeceras griegas a principios del mayo pasado. Las pantallas televisivas se llenaban de las imágenes de 11 mujeres, supuestamente trabajadoras sexuales, afectadas por el sida que fueron arrestadas en el centro de Atenas en un operativo de seguridad.


La página oficial de la policía publicaba sus fotografías, sus nombres, su lugar de nacimiento y los datos de sus familias. Continúan bajo arresto acusadas de "causar daño físico a un innumerable número de civiles". Pronto organizaciones de derechos humanos y el Defensor del Pueblo denunciaron las publicaciones por anticonstitucionales. Según su propia abogada, Eleni Spathana, "la mayoría de ellas no son trabajadoras sexuales, sino toxicómanas además de mujeres pobres sin casa que ni siquiera sabían que estaban infectadas".


Apenas una semana antes de las elecciones presidenciales celebradas el 6 de mayo, los rostros de estas mujeres se mezclaron con las declaraciones del Ministro de salud heleno: "Tenemos que deportar a las prostitutas. El contagio se hace a través de las migrantes ilegales hacia el cliente griego, lo que afecta a las familias griegas".


Esta denigración pública, atacando los extranjeros y desviando la atención de los problemas que sufre el país, viene a culminar el proceso vivido por el sector mediático. Los grandes canales de televisión bombardean constantemente su audiencia con imágenes de gente desesperada, hablando de la catástrofe que supondría para el país salir del euro. "No habrá comida en los supermercados, habrá miles de muertos por la pobreza". Un clima que consumen y sufren unos hogares griegos, muy acostumbrados hasta ahora a la búsqueda de información.


Hasta finales del año pasado Grecia presumía de poder acceder a unos 160 periódicos, 180 canales televisivos y 800 radios. Pero la crisis financiera arrasó con las empresas editoriales. Pasillos y oficinas vacías pertenecen hoy al edificio de uno de los periódicos mas leídos del país. Eleftherotipia es uno de los ejemplos más trágicos, donde sus 800 empleados, después de meses sin cobrar sus salarios se vieron obligados a entrar en huelga por tiempo indefinido. "El periódico se cerró porque no pudo seguir recibiendo préstamos, porque los bancos dejaron de conceder créditos. Este hecho tiene que ver con la situación de la economía, pero también con intereses políticos. Si este periódico fuera más cercano con intereses específicos de algunos políticos, a lo mejor seguirían dándole préstamos", afirma Panagiotis Vovos, quien trabajaba como diseñador gráfico. Eleftherotipia era uno de los pocos periódicos donde se mezclaban las opiniones en torno a la manera de enfrentar las deudas y recortes del país.


Ahora, los datos sobre las reducciones salariales, los despidos y la eliminación de los derechos laborales aparecen con más frecuencia en las vida de las redacciones que en las portadas de los informativos. En los últimos años el desempleo de los periodistas ha llegado hasta 35 por ciento, lo que provocó una huelga en el sector realizada el pasado lunes.


"Los medios de comunicación griegos pertenecen a un pequeño grupo empresarial que construyó su fortuna de la industria naval, los bancos, las telecomunicaciones, el petróleo, los seguros privados y tienen relaciones familiares sea de sangre o de matrimonio con personajes políticos importantes". Podría resultar una afirmación sesgada o tendenciosa, pero en realidad este telegrama de la embajada estadunidense revelado por Wikileaks define al entramado informativo en el país.


"Los medios de comunicación en Grecia se inflamaron, aceptaron capitales inversionistas y créditos bancarios para establecer en la sociedad griega una manera de pensar", dice Dimitris Trimis, presidente del sindicato de periodistas.


Parece paradójico que en un país que recibe información favorable a las medidas de austeridad, donde diversos editoriales justifican los recortes y donde el espacio televisivo otorgado a los partidos políticos conservadores es ostensiblemente mayor que al resto, miles de griegos continúen realizando huelgas, manifestándose y organizando asambleas sin temer la represión policial o las críticas de sus propios medios.


Los nuevos medios digitales parecen haber ocupado un espacio esencial en los movimientos de indignación global, aunque complementariamente Grecia ha llenado sus carencias informativas con revistas alternativas y páginas independientes. Pero si algo se ha enfatizado en la cultura griega ha sido la interacción entre sus ciudadanos. Su profundo sentimiento político se deja sentir ahora en cualquier cafetería, calle o transporte, que funcionan como innovadoras ágoras. Se comparten angustias, se buscan salidas, se critica en profundidad y se desahoga con incertidumbre.


Desde sus calles y sus plazas, los griegos amenazan con derribar un sistema político bipartidista y un tratado entre países donde los ciudadanos dejaron de contar desde hace años.


Por Elpida Nikou, periodista griega
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“Brasil sufre un aumento de inversiones especulativas”
“Separar la paja del trigo”. Esta es la imagen con la que Miriam Belchior (Santo Andrè, 1958), ministra de Planificación de Brasil, expresa una de las prioridades de su Gobierno sobre las inversiones que se han registrado en el país latinoamericano en los últimos tiempos. En momentos de crisis financiera en gran parte del planeta, Brasil, el cuarto país del mundo que recibe más inversiones, corre el riesgo de convertirse en un apetitoso objetivo de la inversión especulativa, la que a medio plazo es perjudicial. “Hemos detectado un aumento de este tipo de inversión”, apunta Belchior, quien ha participado en Madrid en la reunión de ministros latinoamericanos de Fomento, preparatoria de la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en Cádiz el próximo mes de noviembre.


Con un Mundial de fútbol y unos Juegos Olímpicos a la vuelta de la esquina (en 2014 y en 2016, respectivamente), Brasil tiene necesidad de construir infraestructuras no solo relacionadas con ambos eventos deportivos, sino que sirvan a amplias zonas del país. Como parte de ese esfuerzo el Gobierno de Dilma Rousseff ha anunciado una inyección de 5.000 millones de dólares al Banco Nacional de Desarrollo (BNDS). “En Brasil, el responsable de las grandes inversiones siempre ha sido el sector público y luego le ha acompañado la banca privada. En el momento actual la banca privada se retrae y es ahí donde debe actuar el Estado”, explica la ministra, quien destaca que el crecimiento debe producirse especialmente en infraestructuras, energía y transportes, pero también en producción de bienes mediante asociaciones entre empresas brasileñas y españolas. Sobre los transportes, además de la línea de alta velocidad entre Río de Janeiro y São Paulo —para la que opta un consorcio español—, también están en proyecto las líneas São Paulo-Belo Horizonte y São Paulo-Curitiba.


Desde hace años la diplomacia brasileña es especialmente cuidadosa en no despertar el recelo de sus vecinos y socios económicos ante la evidente pujanza de su mercado y el atractivo que supone para empresas de todo el mundo. “Esa no es nuestra perspectiva. Tanto con el presidente Lula como ahora con la presidenta Dilma trabajamos para una región que ya no es solo el Mercosur, sino Unasur”, subraya Belchior en referencia a la Unión Sudamericana, constituida en 2008. “Nuestra estrategia es la de trabajar de manera cuidadosa con las asimetrías regionales. Necesitamos acelerar todavía más los intercambios en toda América del Sur no solo en comercio, sino a otros niveles, como, por ejemplo, universidades. Eso es todo lo contrario de un país haciendo la competencia a todos los demás”.


La administración brasileña está recibiendo críticas por el retraso en las obras para la celebración del Mundial de Fútbol. Belchior les resta importancia y se considera optimista respecto a su finalización en plazo. “Eso es algo que siempre se dice sobre los países organizadores de este tipo de acontecimientos, pero lo cierto es que las obras se acabarán bien”, asegura y añade: “Circula la broma de que en Brasil lo que preocupa en realidad no es sí los estadios estarán preparados, que lo estarán, sino si la selección nacional estará preparada”.


Uno de los puntos más polémicos en esta preparación para el Mundial y las Olimpiadas es la lucha contra el crimen organizado en las favelas de Río de Janeiro. “El Gobierno ha adoptado una línea muy adecuada en la lucha contra la violencia”, explica la ministra brasileña. “De lo que se trata es de elevar la presencia del Estado no solo con la policía. Se trata de presencia social y en este sentido puedo decir que hemos liberado muchas zonas”.


Por Jorge Marirrodriga Madrid 31 MAY 2012 - 18:33 CET

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Rafael Correa, de “indignado” a presidente de la República
A las diez de la mañana en punto, como estaba convenido, el presidente del Ecuador, Rafael Correa Delgado (economista, 49 años, tres hijos, casado con la profesora belga Anne Malherbe a quien conoció en la Universidad Católica de Lovaina), entra al Salón Amarillo (o de los Presidentes) en el palacio de gobierno de Quito, donde se realizará la entrevista con Punto Final.

Desde las paredes observan inescrutables los retratos de los ex presidentes del país (hoy de catorce millones y medio de habitantes y casi 300 mil kms2, incluyendo las islas Galápagos). El palacio del siglo XVIII -varias veces remodelado- fue sede de la Real Audiencia de Quito y también se conoce con el nombre de su constructor, el barón de Carondelet. El salón en que el presidente Correa nos da la bienvenida está adornado para la ocasión con hermosos ramos de rosas y de flores silvestres. Esta es el área del edificio abierta al público.

El palacio -que conocieron Bolívar y otros visitantes ilustres- se ha convertido en museo y las oficinas presidenciales funcionan en un piso superior. La entrevista se verá interrumpida en dos ocasiones: por un grupo de turistas extranjeros -a los que el presidente saluda en inglés- y por los niños de tercero básico de la escuela “Concentración Deportiva de Pichincha”, que se alborotan al encontrarse a boca de jarro con el popular presidente de su país.

Correa encabezó un movimiento ciudadano que rompió los desprestigiados monopolios partidarios del Ecuador. Fundó la Alianza (hoy Movimiento) PAIS (Patria, Altiva i Soberana), cuyo programa es la Revolución Ciudadana. Con esa bandera, Correa llegó a la Presidencia en 2006 con respaldo del 57 por ciento de los votos. Dos años después, Ecuador aprobó una nueva Constitución y en 2009 Correa fue elegido para un nuevo periodo, que termina en 2013. Las encuestas le otorgan 67 por ciento de apoyo para respostularse.

Cuando le preguntamos si lo hará, respondió que eso lo determinará en agosto próximo el movimiento que le apoya. Pero a la vez defendió la tesis de la reelección de los buenos gobernantes -inmediata o después de un periodo- reconocida por muchas democracias del mundo.
Con luces y cámaras de TV que grabaron un registro completo de la entrevista, iniciamos la conversación con el presidente ecuatoriano.

- Nos interesa conocer, en sus palabras, cómo se define la Revolución Ciudadana que tiene lugar en Ecuador. Sus objetivos, los obstáculos que enfrenta, qué alianzas sociales y políticas requiere para alcanzar sus propósitos.

- “En términos muy concretos, es el cambio radical, profundo y rápido de las estructuras vigentes y, básicamente, de las relaciones de poder en la sociedad ecuatoriana.


El desarrollo de nuestros países, al menos en su punto inicial, no es un problema técnico como se nos hizo creer durante mucho tiempo. Es un problema político. Si América Latina no cambia las relaciones de poder, no va a producir desarrollo para las grandes mayorías. Tal vez sí para las elites que siempre han dominado, pero no para las mayorías. 
Nuestra revolución no significa cambios violentos, pero sí cambios profundos y radicales. ¿Por qué es ciudadana? Porque los legisladores y demás ‘representantes’ del pueblo ya no se representaban ni siquiera a ellos mismos. Este proceso fue el fruto de los ‘indignados’ del Ecuador, que se indignaron mucho antes que los de Europa. Fue un movimiento de protesta contra el gobierno corrupto y entreguista de Lucio Gutiérrez(1) que nos llamó ‘forajidos’. Los ciudadanos, en forma prácticamente espontánea, nos llevaron a la Presidencia de la República. Y este es uno de los problemas que hemos enfrentado. A diferencia de otros países latinoamericanos, el ecuatoriano es un proceso revolucionario que se inicia sin una estructura política organizada. Hemos logrado avanzar en este aspecto, pero aún nos falta mucho por recorrer. Existe un riesgo: como tenemos gran apoyo popular, pero sin estructuras organizadas y con capacidad de movilización, somos vulnerables a minorías que sí tienen esa capacidad”.

OPOSITORES A LA REVOLUCION CIUDADANA

- Nos cuesta comprender que algunos movimientos sociales, indígenas y ambientalistas, entre otros, hagan oposición a su gobierno. ¿Les reconoce usted una cuota de razón? ¿Hay posibilidades de entendimiento?

- 
“Con todos los que tengan buena fe y razón, por supuesto. Me molesta aparecer como intolerante, como algunos quieren caricaturizarme. Soy un hombre que tiene la cabeza fría, estoy acostumbrado a debatir. Pero hay muchísima mala fe en esa oposición. Toda revolución tiene su contrarrevolución, ¿verdad? ¿Y qué proceso revolucionario no ha tenido sus traidores? Esos grupos presuntamente de Izquierda son aliados de la derecha. En la Asamblea votan con la derecha. Y no es que se opongan a los temas mineros solamente, se oponen a todo. ¿Y por qué? No porque estemos haciéndolo mal, porque es indudable el cambio que está ocurriendo en el país en favor del pueblo. Se oponen porque no están ellos en el gobierno. Es un problema de ambiciones, de ilegítimas aspiraciones políticas por sobre los intereses del pueblo. Si no están en el gobierno, están contra el gobierno. Cuesta mucho conversar con gente de mala fe con agendas político-electorales propias. En cambio la gente que discrepa de buena fe y lucha por el bienestar del país, es bienvenida”.

- Sin embargo, algunos de esos movimientos sociales tienen opiniones de Izquierda, lo cual hace inexplicable que no apoyen este proceso…


- “Mire, las últimas encuestas -que no han sido encargadas por nosotros- confirman que los sectores populares están con nosotros. Pero siempre habrá algunos pseudodirigentes que se toman el nombre de la sociedad y aunque no representen a nadie, la prensa de derecha los magnifica para dañar al gobierno. Esto no sólo ocurre en Ecuador; mire en Bolivia cómo Evo Morales, dirigente social, tiene oposición de grupos indígenas y de trabajadores. Siempre hay desubicados, algunas veces de buena fe, pero la mayoría por ambiciones. 
Mire Venezuela, mire el caso de Lula, en Brasil, atacado por sectores de trabajadores, etc. Es la oposición más letal porque utiliza nuestro mismo lenguaje, plantea nuestros mismos objetivos e incluso, invoca nuestros mismos principios. Son lobos disfrazados de ovejas. Los grupos de extrema Izquierda que denuncian a este gobierno porque se ha ‘derechizado’, votan en la Asamblea con la extrema derecha para conspirar contra el gobierno. Pese a nuestras diferencias, con la verdadera Izquierda siempre será más lo que nos une que lo que nos separa. La pseudo Izquierda se toma la representación de ese sector político, pero en la práctica actúa como la extrema derecha. Y eso es injustificable, no hay cómo sostenerlo”.

MODELO EXTRACTIVISTA DE ECONOMIA



- Un reproche frecuente a gobiernos que encabezan el proceso de cambios en América Latina es que mantienen un modelo tradicional de economía, basado en la extracción de riquezas mineras. ¿Qué opina de esa crítica?


- “Es un error garrafal… ¿Dónde está en el Manifiesto Comunista el no a la minería? Tradicionalmente los países socialistas fueron mineros. ¿Qué teoría socialista dijo no a la minería? Son los pseudointelectuales postmodernistas los que meten todos estos problemas en una interminable discusión. No hay dónde dudar: salir del modelo extractivista es erróneo. Hay que aprovechar estos recursos al máximo para desarrollar otros sectores de la economía, haciendo que el sector extractivista vaya perdiendo peso para avanzar a etapas superiores en las relaciones económicas. Por ejemplo a una economía del conocimiento, que se basa en el talento humano. ¿Pero de dónde sacamos los recursos para las escuelas y universidades, para los centros de investigación que necesitamos? Es torpe creer ese discurso que busca superar la economía extractivista cerrando las minas y los pozos de petróleo.

Probablemente llegaríamos a la economía de recolección, porque no tendríamos nada. Regresaríamos a un estado primitivo, que es lo que algunos quisieran. ¡Perfecto, propóngalo en las elecciones y que democráticamente ganen el derecho a hacerlo!

Creo que la mayoría quiere, razonablemente y en armonía con la naturaleza, tener satisfechas ciertas necesidades básicas. Ecuador ha sido el primer país que en su Constitución ha dado derechos a la Pacha Mama. Pero aquellos pseudoeconomistas creen que el ser humano es un estorbo para la naturaleza. Nosotros sostenemos que el ser humano sigue siendo lo más importante. En 2016 seremos exportadores de energía eléctrica gracias a las once hidroeléctricas que estamos construyendo con los recursos del petróleo.

Vamos a cambiar estructuralmente la economía ecuatoriana: aumentaremos el sector servicios convirtiéndonos en exportadores de energía limpia”.

GOBIERNOS DEL ALBA

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¿Qué principios y objetivos hermanan a su gobierno con los de Venezuela, Cuba, Bolivia y Nicaragua? ¿Cómo valora los instrumentos de integración creados en los últimos años: Alba, Unasur, Celac?


- “Me parece que se ha creado una convergencia de gobiernos, una conciencia única en la historia de América Latina acerca de la necesidad de la integración. Gobiernos de derecha o Izquierda, tenemos una convicción muy profunda de impulsar la integración y la democracia. Son dos cosas sumamente importantes que nos permiten avanzar, más allá de diferencias ideológicas.

Pero obviamente, con los gobiernos que compartimos una visión bolivariana, como Venezuela, Bolivia o Cuba, o visiones revolucionarias como Nicaragua, de justicia como Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, tenemos más cercanía. Pero, insisto, las relaciones son muy buenas con todos los gobiernos de la región. 
La Patria Grande ya no es un sueño. Se ha entendido como una necesidad de supervivencia, es lo que necesitamos para tener presencia internacional. La integración, como decía Bolívar, ‘no es el deseo de los hombres sino el inexorable decreto del destino’. Estamos construyendo esa Patria Grande: ahí están la alianza bolivariana (Alba), Unasur y Celac, que superan con mucho a organismos creados bajo esquemas neoliberales.

Por ejemplo Unasur significa un proyecto de integración -digámoslo así- ‘integral’. La parte comercial es importante -hablo de un comercio justo, desde luego-. Pero va mucho más allá, aborda integración energética, financiera, conectividad, armonización de políticas, acción colectiva para no ser víctimas de explotadores como ocurrió durante la larga noche neoliberal. En esa etapa América Latina precarizó su oferta laboral: garantizó bajos salarios y estabilidad laboral; el esfuerzo de nuestros trabajadores se traspasó como ganancias a las transnacionales. Ahora no vamos a competir por quién reduce más los impuestos para transferir riqueza y aportar renta a los inversionistas extranjeros. Queremos coordinar un salario mínimo regional sin precarizar nuestra fuerza laboral. Estos temas trata Unasur.

A su vez, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) es más nuestra porque es más latinoamericana. ¿Por qué tenemos que ir a discutir los problemas de América Latina en Washington? El golpe en Honduras tuvimos que discutirlo en Washington. En el caso del diario El Universo, nos acusaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ¡en Washington! por haber osado denunciar a los poderosos de siempre.(2) ¿Por qué tenemos que ir a Washington a dejar en claro que Ecuador respeta los derechos humanos? Es insólito, más aún cuando Washington no reconoce a la CIDH. Son aberraciones intolerables… Es necesario cambiar estas cosas y para eso, se necesita un nuevo sistema fundamentalmente latinoamericano. A eso apunta la Celac”.

RELACIONES CON EE.UU.



- ¿Considera posible que América Latina pueda alcanzar un nivel razonable de convivencia con EE.UU.?


- “Deberíamos tenerla… Está claro que la política de EE.UU. hacia América Latina ha sido básicamente de explotación y subordinación. Pero también hemos sido responsables nosotros, que históricamente hemos agachado la cabeza precisamente por actuar aislados. Integrándonos podremos actuar de igual a igual…”.

- Perdone, presidente, pero no es de “nosotros”, los pueblos; la responsabilidad ha sido de los gobiernos entreguistas y de la burguesía…


- “Sí, usted tiene razón. Nuestras élites siempre utilizaron el pretexto del progreso de los países para excluir; concentraron todo: sus colegios de lujo, sus barrios de lujo. Crearon ‘Estados aparentes’, representando sólo a una pequeña porción de la sociedad, no Estados integrales como decía Gramsci. Usted tiene razón: no han sido nuestros pueblos, han sido los gobiernos entreguistas y las dictaduras militares que hablaban español pero pensaban en inglés… cuando pensaban, como Pinochet. Por otra parte, hago una diferencia entre los gobiernos de EE.UU. y su política exterior, y el pueblo norteamericano, que es muy bueno. He vivido en ese país, lo conozco. La gente es buena, afable y solidaria. 

Lamentablemente -y sobre todo en las últimas décadas-, EE.UU. no ha sido gobernado para su pueblo, sino para grandes intereses corporativos. Al pueblo lo manipulan los medios de comunicación.

La lucha contra el fantasma del comunismo por ejemplo; después de la segunda guerra mundial convirtió a EE.UU. en un ‘manicomio del anticomunismo’, como escribe Punto Final (PF N° 755, págs. 10 y 11. N. de PF). Pero con una América Latina unida, los norteamericanos se darían cuenta que somos pueblos hermanos que debemos y podemos tener relaciones de amistad y respeto mutuo”.

SISTEMA LATINOAMERICANO DE DD.HH.



- Su gobierno plantea reemplazar el sistema “interamericano” de derechos humanos por un sistema “latinoamericano”. Entretanto, Venezuela ha anunciado su retiro de la CIDH, aduciendo motivos semejantes a las críticas del Ecuador. ¿Podría ser también el camino que seguirá su gobierno?


- “El caso del diario El Universo nos abrió los ojos en muchos sentidos. Los alcances del poder mediático de la derecha son impresionantes. Se valen además de instancias internacionales como la CIDH, que están por encima de los Estados soberanos. La relatora de esa Comisión pretendía que hasta sus opiniones tuvieran carácter vinculante para nuestro país. Parece ignorar que las únicas cuestiones vinculantes para Ecuador son los tratados firmados. La CIDH, sin embargo, nos pedía información de acuerdo a lo que publicaba el diario acusado. Ni siquiera nos llamaban para consultar nuestro punto de vista. ¡Algo increíble! Descubrimos que la CIDH estaba tomada por intereses ajenos a la región y a los derechos humanos. Hay una burocracia internacional creada por las políticas neoliberales. Son burócratas imbuidos de la visión anglosajona del derecho. ¿Qué es la libertad para los anglosajones? ¡Simplemente la libertad de mercado! De las ocho relatorías de la CIDH, la única con presupuesto propio es la relatoría de libertad de expresión. Sus financistas son EE.UU. -que no reconoce a la CIDH- y la Unión Europea, que no es parte del sistema interamericano”.

A la CIDH sólo le interesan algunos aspectos de la libertad de expresión. ‘Punto Final’, por ejemplo, tiene una disputa con el Estado chileno porque hemos sido excluidos de la publicidad estatal, junto con otros medios de Izquierda. Agotadas las instancias judiciales, llegamos a la CIDH. Ha pasado el tiempo y no hay ningún pronunciamiento de la Comisión…
“Así es, aquí casi matan a una joven periodista ecuatoriana de Telesur, María Elena Rodríguez. ¿Dónde estuvo la CIDH en ese caso? Es impresionante la doble moral de esa instancia. Con este tipo de sistema interamericano de derechos humanos no vamos a ningún lado”.

- ¿Ecuador está evaluando su retiro de la CIDH?


- “No excluimos esa posibilidad. Mañana hablaré con Insulza sobre estos asuntos (el secretario general de la OEA se encontraba en esos días en Quito. N. de PF). Estamos hasta la coronilla con esta situación. Una fundación privada, Fundamedios, financiada por los grupos que controlan la prensa ecuatoriana, tenía acceso directo a la CIDH, trabajaba con ella para elaborar informes contrarios a Ecuador. El representante de la fundación era recibido en Washington hasta por autoridades de gobierno”.
¿No cree que es tiempo de superar la OEA?
“Creo que estamos en otro momento histórico, distinto a aquel en que fue creada la OEA. Ella es fruto de la guerra fría. Fidel Castro la definió como ‘Ministerio de Colonias’ de Estados Unidos. Tenemos que crear un sistema nuestro; en vez de rescatar a la OEA -lo cual es imposible y no tiene sentido-, debemos crear algo nuevo y mejor”.

SOLIDARIDAD CON ARGENTINA



- La renacionalización de YPF ha creado una tensa situación entre los gobiernos de Argentina y España. ¿Cómo aprecia la decisión de la presidenta Cristina Fernández? ¿Existe un grado suficiente de solidaridad con Argentina en América Latina?


- “Hay que recordar que YPF era estatal. La privatizó Menem en la larga y triste noche neoliberal. Tengo entendido que Repsol-YPF se negaba a cumplir las políticas del Estado argentino sobre independencia energética. Creo que Argentina tiene todo el derecho de renacionalizar la empresa, en ejercicio de su soberanía y, sobre todo, cuando se trata de proteger recursos no renovables. Un problema bilateral entre Argentina y una empresa se ha convertido en un problema entre Estados. Pero si además se mete la Unión Europea, no dejaremos sola a Argentina. Si este asunto traspasa la dimensión bilateral y la UE se pronuncia, también se pronunciará Unasur. En lo personal, el gobierno de Cristina Fernández tiene toda mi solidaridad. Las empresas privadas en sectores estratégicos, como en este caso, están obligadas a acatar las políticas públicas de los países donde operan. No son empresas que vendan corbatas. Explotan riquezas naturales, son recursos no renovables del país que acoge a esos inversionistas”.

SOCIALISMO DEL SIGLO XXI



- ¿Cree posible el socialismo en esta América Latina del siglo XXI? ¿Cuáles serían las diferencias con los “socialismos reales” que se derrumbaron en Europa?

- “¡Por supuesto que lo creo posible! Pero una parte importante de las definiciones del socialismo del siglo XXI consisten en caracterizar los errores que cometió el socialismo del siglo anterior. Pero veamos las coincidencias: primero, la búsqueda de la justicia. Si uno quisiera definir en una palabra al socialismo del siglo XXI sería: justicia. Socialismo y justicia son palabras mayores en América Latina, que es la región más desigual del planeta. Para oponerse a la justicia, la derecha utiliza conceptos sublimes pero etéreos, como la palabra libertad. Estaríamos atentando contra la libertad los que luchamos por la justicia. Pero la única manera de alcanzar la libertad es a través de la justicia. Y eso es el socialismo. 
La necesidad de la acción colectiva es otro elemento fundamental del socialismo. Hay problemas comunes en la sociedad que requieren respuestas comunes. Se presentan hoy desafíos muy grandes, por ejemplo el socialismo del siglo XXI no puede tener una realidad económica que no considere el mercado, que fue el error del socialismo tradicional.

El gran desafío es la acción colectiva para gobernar ese mercado y controlarlo para que rinda los frutos que son esenciales. Lo que no se puede dejar al mercado es salud y educación. Privatizarlos es un absurdo. Lo mismo ocurre con sectores estratégicos, como los recursos no renovables. Al mercado se le sobrestimó: puede hacer algunas cosas pero no puede hacer todas las cosas. 
El neoliberalismo satanizó la política para dejar indefensas a las sociedades. Entre las diferencias del socialismo de este siglo con el anterior hay que destacar no ser dogmático, no se puede aplicar el mismo remedio a toda enfermedad; el socialismo nuestro se basa en principios, no en modelos. La solución de cada problema no está en un manual. El socialismo hay que construirlo día a día. Hay gente que prefiere estar rigurosamente equivocada sin aceptar la razón y la verdad. No hay un solo socialismo. El del Ecuador es diferente al de Venezuela, Francia, etc. 
Tampoco podemos ser estatistas absolutos. A esta altura del desarrollo de la Humanidad no podemos sostener que todos los poderes corresponden al Estado. Hay que lograr un justo balance entre el individuo y la sociedad. Demasiado individualismo mata a la sociedad, demasiado colectivismo mata al individuo, y ambos son necesarios para el buen vivir. En nuestro socialismo del siglo XXI hay que cuestionar incluso aspectos del materialismo dialéctico. Puede ser que la tesis estaba equivocada y que la antítesis era correcta. Pero nos quedamos con una síntesis incorrecta y el resultado fue que retrocedimos…”




Notas

(1) Coronel (r) Lucio Gutiérrez, elegido presidente en 2002 y destituido en 2005 por un movimiento social de protesta contra la corrupción.

(2) El enfrentamiento del gobierno de Correa con el diario conservador El Universo de Guayaquil, puede leerse en PF N° 753, pags. 26-27.

Publicado en “Punto Final”, edición Nº 758, 25 de mayo, 2012
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"Son pobres matándose entre pobres y los medios distorsionan la realidad"
El periodista francés Roméo Langlois, liberado ayer por las FARC tras 33 días de secuestro, ha llegado ya a Bogotá después de hablar hablado con varios medios de comunicación valorando su experiencia y el conflicto colombiano. Desde una tarima, el corresponsal del canal France 24 y el diario Le Figaro, dijo que "se impuso una vez más la política sobre las cuestiones humanitarias y eso es algo que se ha hablado muchas veces de parte de la guerrilla y también del Gobierno y la Fuerza Pública. Yo no señalo a nadie particularmente, pero esto pasa una vez más".


El periodista de 35 años, 12 ellos en Colombia y al que las FARC calificaron de "prisionero de guerra", aseguró que había sido "tratado muy bien por la guerrilla durante estos 33 días" y detalló que nunca estuvo "amarrado" y que le dieron bien de comer, e incluso le ayudaban a cargar la mochila y el colchón. De este modo, indicó que "yo acepto las disculpas y salgo sin amarguras de esto, pero yo no comparto esta decisión de guardarme 33 días".


Langlois invitó a los periodistas a seguir cubriendo el conflicto desde todos los puntos de vista, tomando en cuenta a todas las partes involucradas. "Son pobres matándose entre pobres, es supremamente trágico, lleva esto 40 años, buenos y malos no hay, a veces la prensa y el Gobierno ha logrado vender imágenes distorsionadas, pero cuando uno viene a estas zonas ve que la realidad es más compleja", afirmó. Y agregó que "no necesitaba esta experiencia para conocer el conflicto colombiano ni la guerrilla, llevaba tiempo en esto, pero tengo la convicción de que hay que seguir cubriendo el conflicto".


Y es que la población colombiana, más allá del conflicto con las FARC, lleva años sufriendo gobiernos despóticos que han dado banda ancha a paramilitares y mafias del tráfico de drogas. En el año 2011 hubo 259.146 desplazados en Colombia por efecto de la violencia, alcanzando la cifra de 5.445.406 desde 1985, según denunció hoy la ONG Codhes en su informe anual. Alrededor de un 12% de la población ha sido obligada a dejar su hogar por la violencia.


Además, entre 2002 y 2008 se produjeron 3.345 ejecuciones extrajudiciales. Son los conocidos como "falsos positivos", los asesinatos que cometen los militares contra civiles para hacerles pasar por guerrilleros y cobrar la recompensa que ofrece el gobierno.


La voz incómoda del periodista



La misión humanitaria pasó más de cinco horas en San Isidro, escuchó al guerrillero que se disculpó en nombre de las FARC por haber tratado al periodista como un "prisionero de guerra" y a varios líderes campesinos. Aprovechando la entrega, los colonos de la zona demandaron del Gobierno colombiano más atención, pues denunciaron que no tienen carreteras, tampoco servicios públicos como luz, agua, teléfono y escuelas.


Mientras esto ocurría en Colombia, el expresidente Álvaro Uribe sorprendió desde Lima con el envío de dos mensajes ofensivos contra Langlois a través de su cuenta de twitter. "Langlois: Una cosa es la curiosidad del periodista y otra la identificación con el terrorismo", dijo en el primer mensaje, para después volver trinar: "Langlois, qué hacía en Colombia, qué relación tenía con Farc? Algunos conocimos que usted sabe engañar".


"No tengo que responder nada, me parece otra falta, como mi secuestro fue una falta de mal gusto, ésta es otra de mal gusto", afirmó Langlois cuando le preguntaron por esas ofensas en delcaraciones a a Caracol TV.


Por otro lado, el periodista francés explicó que los rebeldes le entregaron, en los últimos días, una cámara de vídeo para grabar escenas de su cautiverio. Dijo también que tiene grabado el combate entre las fuerza pública y la guerrilla que dio lugar a su secuestro, el 28 de abril pasado, cuando acompañaba a un contingente de policías y militares a una operación antidrogas. "Eso sí lo tengo grabado", remarcó.


El Gobierno francés se congratuló desde París por la liberación de Langlois, al igual que la ONU y la Unión Europea, organismos defensores de la libertad de expresión y asociaciones de prensa de distintos lugares del mundo. Por su parte, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, pasó la jornada informando de sus actividades oficiales, felicitando a los palmicultores por el 50 aniversario de la creación de su asociación, pero ni una palabra sobre Langlois


PÚBLICO.ES / EFEFlorencia (Colombia)31/05/2012 09:23 Actualizado: 31/05

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