China fustiga el bono hegemónico de EU: ¡9.36% del PIB global!

Yu Ning, del portal chino Global Times (10/1/13), sintetiza un reciente reporte estrujante de la afamada Academia China de Ciencias (ACC) que expone la escalofriante cifra de 7.4 billones de dólares (millones de millones: trillones en anglosajón) que valen los beneficios del sistema global que le aporta su hegemonía a Estados Unidos.

 

Los 7.4 billones de dólares no son peccata minuta: constituyen 9.36 por ciento del PIB global, prácticamente de 79 billones de dólares (medido por el poder adquisitivo, cifras del FMI para 2011).

 

Estados Unidos goza el mayor bono hegemónico del mundo: la monopolización de ganancias en forma directa o indirecta que gana el país hegemónico mediante el sistema global que domina.

 

Vale la pena definir tal sistema en forma sucinta desde los acuerdos de Bretton Woods que fincaron la hegemonía de Estados Unidos, vencedor de la Segunda Guerra Mundial, que impuso organismos internacionales (que han ido evolucionando en su nomenclatura) para controlar a países derrotados y fallidos de la semiperiferia/periferia: FMI, Banco Mundial, OMC, OCDE y sus excrecencias regionales.

 

Que Nixon en forma unilateral haya roto en 1971 la estabilidad monetaria y su fijación al patrón oro acordada en Bretton Woods no varió en absoluto la hegemonía del sistema global por Estados Unidos. Todo lo contrario: exhibió que con los mismos organismos internacionales bajo su férula, Estados Unidos es capaz tanto de dominar mucho más intensamente bajo la inestabilidad cambiaria y su caótica flotación de divisas, concomitante a crisis financieras intermitentes, como de profundizar su hegemonía financierista mediante la globalización neoliberal anglosajona respaldada por su pletórico arsenal nuclear y afianzada por sus triunfos en la Segunda Guerra Mundial y la guerra fría.

 

Justamente las derrotas militares de Estados Unidos en Afganistán e Irak en la primera década del siglo XXI han puesto en crisis la hegemonía de Estados Unidos, que se acentuó con su debacle financiera de 2008, lo cual ha llevado a la creación disfuncional del G-20 y a la eclosión de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica), que no han podido, dígase lo que se diga, transformar el ancien régime del sistema hegemónico que sigue dominando Estados Unidos, aunque se encuentre en su fase agónica.

 

El reporte de marras sintetiza 10 formas que usa Estados Unidos para ganar su bono hegemónico, entre las cuales se encuentran la hegemonía del dólar (nota: el dolarcentrismo financierista, que maneja alrededor de 65 por ciento de los intercambios globales de divisas), el comercio inequitativo y los beneficios de los derechos de propiedad intelectual.

 

La ACC construyó un modelo que arrojó el azorante monto del bono hegemónico de Estados Unidos. Yu Ning aduce que su naturaleza científica y su precisión requieren más pruebas, pero que a favor de su investigación se encuentra que arroja luz de la percepción global de que Estados Unidos ha dominado extensamente el sistema internacional y que, especialmente, el dolarcentrismo le genera considerables beneficios económicos.

 

Yu Ning trae a colación que desde los acuerdos de Bretton Woods, el mundo ha estado bajo la hegemonía del dólar durante 68 años.

 

Han existido reticencias notables, como la del general Charles de Gaulle, quien calificó de un privilegio exorbitante al estatuto favorable al dólar, lo cual –quizá– le valió su defenestración.

 

Yu Ning coloca el dedo en la llaga: Estados Unidos puede todavía pagar sus facturas imprimiendo billetes, mientras el dólar permanezca la divisa mundial, pese a que su presente economía estancada disminuya su influencia económica en el mundo.

 

Pese al optimismo inicial para la creación de una divisa BRICS, no será sencillo suplantar el dolarcentrismo y Estados Unidos, a mi juicio, es capaz de forzar una tercera guerra mundial con tal de mantener su estatuto privilegiado. Incluso, al yuan chino, como divisa competitiva del dólar –cuando el euro ha sido vapuleado en los mercados teledirigidos por la bancocracia anglosajona–, le tomará mínimamente una década para su posicionamiento global, mientras los otros miembros restantes de los BRICS sufren los embates de la guerra de las divisas dentro del sistema internacional dominado por el dolarcentrismo.

 

En paralelo, Samir Saran y Vivan Sharan, funcionarios de Observer Research Foundation, con sede en Nueva Delhi, exponen seis razones por las que los BRICS son relevantes, ensayo al que el portal chino Global Times (10/1/13) le ha dado mucho vuelo como réplica al artículo tóxico en The New York Times (30/11/12) del hobbesiano Ian Bremmer, presidente de Eurasian Group (vinculado a Bank of America y Pricewaterhouse), quien redujo a los BRICS a un vulgar acrónimo sin fundamento.

 

Para el neoliberal hobbesiano Bremmer los BRICS se reducen a un solo país: China. El ultrarreduccionismo de Bremmer no captura que la multipolaridad de China se mueve en el seno de los BRICS mientras que la unipolaridad de Estados Unidos pasa por la demolición del grupo pentapartita. Esta es la batalla del destino que tiene como foco de atención la vigencia del dolarcentrismo.

 

Yu Ning acepta que el declive de Estados Unidos se ha vuelto un tema de discusión, a grado tal que cita el célebre reporte de diciembre de 2012 del estadunidense National Intelligence Council (ver Bajo la Lupa, 19, 23 y 26/12/12), que sentencia que en 2030 no existirá ningún poder hegemónico cuando el ascenso de China lo colocará como la mayor economía e influencia de la cultura asiática que superaría la cultura de Estados Unidos y Europa.

 

Admite también que el liderazgo global de Estados Unidos ha sido afectado y su hegemonía es crecientemente desafiada como consecuencia de sus dos guerras frustradas en el Medio Oriente y su crisis financiera.

 

Pese a todos los tropiezos de Estados Unidos, Yu Ning es precavidamente realista: Estados Unidos no se resignará fácilmente a un estatuto declinante. Luchará para mantener su hegemonía en su economía, en su militarismo, tecnología y cultura. ¡Sin duda!

 

Yu Ning lanza un mensaje de apaciguamiento para no indisponer al gigante herido estadunidense: El ascenso de China coloca amenazas a Estados Unidos, pero China no tiene la intención de asumir el poder hegemónico de Estados Unidos. Cierto.

 

Estados Unidos ha sido hegemónico desde la Segunda Guerra Mundial, cuando pervivió de la bipolaridad con la URSS hasta 1991 y, a partir de entonces, de la unipolaridad, hoy desfalleciente. Mientras el ascenso de China se insinúa en el incipiente nuevo orden multipolar, lo cual, de cierta manera, serena cualquier veleidad hegemónica.

 

Muy realista, Yu Ning aduce que es improbable que algún país sustituya a Estados Unidos en un corto (sic) periodo. China y los otros países deben permanecer sobrios, pero Estados Unidos puede crear más disturbios en la región (sic) para mantener su antigua hegemonía. Se ha de referir por región a la doctrina Obama del pivote y a la preocupante escalada de tensiones de Japón con China.

 

En China sus geoestrategas han de haber leído cuidadosamente la obra que nunca será suficiente recomendar: Caos y orden en el sistema-mundo moderno, de Giovanni Arrighi y Beverly Silver, que aduce que en Occidente desde el siglo XVIII, fase de la hegemonía mundial holandesa, los cambios del orden financiero del momento se han definido, desgraciadamente, por la vía militar.

 

alfredojalife

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Miércoles, 16 Enero 2013 06:56

Hacia el pleno empleo pero en precario

Hacia el pleno empleo pero en precario

Avanzando por distintas vías, las economías latinoamericanas se acercan poco a poco hacia el pleno empleo. Según los datos publicados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el paro siguió bajando en la región en 2012 hasta situarse en el 6,4%, la tasa más baja desde que la organización empezó a medir este indicador hace ahora 22 años. Tras alcanzar una media regional del 11% en los primeros años del siglo XX, el desempleo se ha ido reduciendo en la medida en que los precios de las materias primas se mantienen altos y la economía crece. Se han creado 30 millones de empleos y la mujer se incorpora cada vez más al mundo laboral. El gran desafío, sin embargo, sigue siendo mejorar la calidad de estos puestos de trabajo: la mitad de los empleos no cotiza en la Seguridad Social y algunos trabajadores reciben ingresos con los que no logran salir de la pobreza (un mal que afecta al 28,8% de los latinoamericanos).


 
La generación de empleo es abundante, pero se produce sobre todo en sectores con bajos índices de productividad, y por ende de menores salarios, como en el comercio minorista y la construcción. Existen excepciones en algunos países donde también se expande el trabajo en la industria, aunque por lo general en sectores con bajo contenido tecnológico y en los servicios de exportación.


 
“Por diferentes caminos, las distintas economías de América Latina llegaron al mismo lugar: una situación cercana al pleno empleo, aun cuando esto diste mucho de haber resuelto los problemas sociales que aquejan a una proporción todavía alta de la población”, observa la consultora argentina Bein en un reciente informe. “A esta situación llegaron tanto las economías que optaron por el canal del crédito y estabilizaron la demanda de dinero con tipos de interés altos en pos de mantener acotada la inflación, como las que maximizaron el crecimiento de corto plazo a partir de tipos de interés reales negativos (por debajo de la subida de precios) e inflación alta. En el primer caso, la apreciación cambiaria se dio por una caída nominal del dólar; en el segundo caso, por inflación. Brasil, Chile, Uruguay, Perú, México y Colombia están en el primer grupo. Argentina y Venezuela en el segundo”, señala Bein.


 
En ambos grupos llegaron capitales por las elevadas cotizaciones de los productos básicos, y en el primero también por el ingreso de fondos financieros que buscaban mejores rendimientos que en los países desarrollados. Tanto dinero entrando a la región derivó en el riesgo de caer en la llamada “enfermedad holandesa”: en la década de 1960, Holanda descubrió grandes yacimientos de gas cerca del Mar del Norte. Comenzaron a entrar entonces muchas más divisas al país y se apreció su moneda, el florín; esto encareció la producción industrial y terminó por dañarla.


En los noventa, en América Latina crecía el desempleo al ritmo de las privatizaciones y la apertura comercial. En los 2000, pese a las diferentes políticas económicas de unos y otros países, dos factores impulsaron la recuperación del empleo, según Julián Messina, economista senior del Banco Mundial. “Uno es el crecimiento económico sostenido en el tiempo, algo que no estábamos acostumbrados a ver. Otro son las condiciones externas favorables: el mayor precio de las materias primas por la demanda china”, añade Messina.


 
Incluso el empleo resistió la gran recesión mundial de 2008/2009. Así lo destaca la directora regional de la OIT, Elizabeth Tinoco: “Además de sacar provecho del ciclo de crecimiento, es evidente que en algunos países se aprovechó la experiencia acumulada de crisis anteriores, cuando la región, en vez de reaccionar mecánicamente ajustando el cinturón, privilegió medidas de inversión y promoción del crecimiento. Muchas de estas medidas se enfocaron a la protección de los empleos y los ingresos de las personas”.


 
Pero la industria petrolera, la minería y la agricultura no son sectores de mano de obra intensiva, no generan tanto trabajo como divisas. En los 2000 cayó la participación del empleo del sector primario sobre el total de Latinoamérica. Son sectores en los que mejoró mucho la productividad y en los que se tornaron más prescindibles muchos trabajadores. Algo que sucedió, por ejemplo, en las grandes plantaciones de soja o maíz.


 
“Las materias primas propiciaron ingresos que estimularon que otros sectores desarrollaran empleos”, explica la jefa de Mercados Laborales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Carmen Pagés-Serra. Sin embargo, se trató de puestos laborales en servicios que se caracterizan por tener una baja productividad y estar dedicados al mercado interno, explica Messina.

 


La construcción, que en el año 2000 suponía el 7,1% de los empleos urbanos latinoamericanos, ascendió hasta el 8,7% en 2011. El comercio pasó del 22,3 al 26,3%. Otros sectores más productivos también elevaron sus contrataciones. La bonanza de los productos básicos impulsó la necesidad de una mejor logística, con lo que el empleo en transporte, almacenamiento y comunicaciones se elevó del 5,2 al 6,4%. Los servicios financieros pasaron del 2,1 al 3,8%. Retrocedieron en cambio el sector primario (del 6,7 al 5,4%), el manufacturero (del 15,2 al 14,1%) y el de servicios comunales, sociales y personales (del 40,4 al 34,7%), que abarca la Administración pública, la educación y la sanidad, entre otros.


 
Toda la región camina en esas tendencias, aunque existen algunas excepciones. “Hay países como Argentina y Brasil con mayor empuje en el sector manufacturero”, destaca Pagés-Serra. Son los únicos países donde creció la participación del empleo industrial en la primera década de los 2000, aunque cayó en 2011. En Brasil pasó del 14,1% en 2000 al 15,4% en 2009 y después, al 13,9% en 2011. En Argentina, pasó del 13,9 al 14,2% en 2010 y al 14% en 2011.


 
Pagés-Serra adjudica este mejor desempeño respecto del resto de la región a que se trata de dos países con “mercados internos muy fuertes”. También es cierto que Mercosur conserva una menor apertura comercial que países más liberales, como México, Chile, Colombia o Perú. La analista del BID aclara, no obstante, que los nuevos empleos de las fábricas brasileñas y argentinas están vinculados con producciones de bajo contenido tecnológico.


 
En México, el empleo industrial descendió del 23% al 16,3% en 2011 por el impacto de la crisis de Estados Unidos y la competencia china en ese país, principal destino de las exportaciones de las maquilas (ensambladoras) mexicanas.


Hay casos puntuales que los expertos destacan por su desempeño, aunque aclaran que su impacto es reducido en relación con el empleo total de cada país: los servicios financieros, marítimos y portuarios en Panamá, los proveedores de la minería en Chile, los nuevos yacimientos en Perú (oro) y Bolivia (litio), los espárragos peruanos, la biotecnología, las bodegas o los servicios audiovisuales en Argentina, la industria del coche en este país, Brasil y México, la producción brasileña de maquinarias, aviones y alimentos elaborados, el sector asegurador mexicano y la alta tecnología de Costa Rica, donde Intel fabrica microprocesadores. Los Gobiernos de Argentina, Brasil, Uruguay o México han incentivado los servicios informáticos, y el de Chile también la radicación de emprendedores, pero los analistas consideran que aún los resultados son moderados.


 
La construcción, el comercio y el transporte crean empleo formal, pero también mucho informal, con lo que sus trabajadores carecen de cobertura de salud y tampoco tendrán pensión cuando envejezcan. El trabajo no registrado, que suele arrastrar también bajos ingresos, inestabilidad y falta de derechos, bajó en Latinoamérica del 60% del total al 55% en la primera década de los 2000, según el BID. “En Chile, Brasil y Argentina la mayoría del empleo creado ha sido registrado, no necesariamente de buena calidad”, aclara Pagés-Serra.


 
Uno de los pocos países donde no ha bajado la informalidad ha sido México. El trabajo sin seguridad social suele cebarse sobre los jóvenes: afecta a 6 de cada 10 que cuentan con un empleo urbano (la media general en las ciudades es del 48%). Suele decirse que la rigidez contractual desalienta el trabajo registrado, pero este ha crecido en países con Gobiernos de izquierda o centroizquierda que en los 2000 han vuelto a incentivar la negociación colectiva, han regulado la subcontratación y han reformado la justicia laboral para afianzar los derechos de los trabajadores, al tiempo que han aumentado las inspecciones en las empresas. Tinoco sugiere que los Gobiernos incentiven la formalización de las compañías con créditos y simplificación de trámites.


 
El desempleo también baja porque sube el subempleo, es decir, la cantidad de gente que trabaja menos de 30 horas semanales pese a que desearía hacerlo más. “Cuando el seguro de desempleo es bajo y tiene poca cobertura, muy pocos pueden vivir sin hacer alguna changa [ocupación transitoria en tareas como albañilería]”, comenta Julio Neffa, economista del argentino Grupo Fénix y compilador de una reciente investigación sobre el trabajo en la región que publicó el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso). “Con una hora de trabajo semanal, ya se considera que una persona está ocupada”, advierte Neffa. El subempleo alcanzaba en 2009 al 12% en Ecuador, el 11% en Argentina y al 9% en Perú, señala Pagés-Serra.


Las nóminas más bajas han crecido más que las más altas en el nuevo siglo. La caída de la pobreza, desde el 44,3% en 2000, se ha producido más por la creación de empleo y las alzas salariales que por las también valiosas ayudas sociales que han creado diferentes Gobiernos. Messina adjudica el mayor aumento de los sueldos bajos a que se han demandado más empleos en sectores que requieren menor calificación laboral, como los de la construcción y el comercio minorista. También han influido las considerables subidas de los salarios mínimos que alentaron los Gobiernos en los 2000, con excepción de los de El Salvador, México, Panamá, Paraguay y República Dominicana.


 
Los mayores costes laborales han derivado en un aumento de la contratación informal mediante diversos tipos de becas, contratos temporales o a través de empresas de servicios subcontratados, lamenta Neffa. En Chile, Perú, Bolivia o Paraguay, la mitad del empleo formal que se ha creado es temporal.


 
“El trabajo precario aumentó en casi todos los países porque la flexibilización laboral de los noventa no se revirtió en los 2000”, añade el investigador del Fénix. México acaba de aprobar una reforma en ese mismo sentido. “Se hace difícil incrementar lo que la OIT llama trabajo decente”, alude Neffa a un trabajo productivo, con un salario digno, seguridad, protección social, perspectivas de desarrollo personal, libertad sindical, negociación colectiva e igualdad de oportunidades.


 
“Argentina, Brasil y Uruguay son los países con más progresos en calidad del empleo, por la subida del salario mínimo y el mayor poder de los sindicatos”, opina el profesor de las universidades de Buenos Aires y La Plata. Los países con más trabajadores afiliados a sindicatos en la región son Cuba (71%), Argentina (32%), Bolivia (27%), Uruguay (25%) y Brasil (18%), según la Central Sindical de las Américas.


Aún quedan 14,8 millones de latinoamericanos en el paro en las ciudades. La OIT prevé que en 2013 la cifra seguirá bajando. Sus datos indican que en 2012 se redujo en Brasil pese a su estancamiento económico (del 6,2% en 2011 al 5,7%), México (de 6,1 a 5,9%), Colombia (de 11,8 a 11,5%), Venezuela (de 8,6 a 8,2%), Chile (de 7,3 a 6,6%) y Perú (de 8% a 7,2%), mientras que se mantuvo sin cambios en la desacelerada Argentina (7,3%).

 

Por Alejandro Rebossio 15 ENE 2013 - 21:05 CET

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Miércoles, 16 Enero 2013 06:26

¿Signos de desbandada neoliberal?

¿Signos de desbandada neoliberal?

ALAI AMLATINA, 15/01/2013.- El 2013 comienza con más signos de que la etapa de los “mercados autorregulados”, el neoliberalismo está haciendo aguas, con la conciencia de que las políticas adoptadas desde la crisis del 2008 pueden tener consecuencias políticas amenazantes para el sistema, lo que explica algunas opiniones y análisis que anticipan o proponen cambios para que todo siga igual y que el capitalismo perdure en los países del capitalismo avanzado.

 

La posibilidad o imposibilidad de estas propuestas es algo que tocaremos en un segundo artículo (1). En el presente veremos algunas “señales” que parecen indicar el fin de la etapa neoliberal, pero primero un breve paseo por la realidad en las principales economías del capitalismo avanzado.

 

La realidad

 

Por cuarto año consecutivo la crisis económica en la Unión Europea (UE), Estados Unidos (EE.UU.) y otros países del “capitalismo avanzado” sigue su curso. Japón, donde primero se manifestaron las causas principales de la crisis estructural como un “estado permanente de decrecimiento o estancamiento económico”, vive la crisis desde hace dos décadas y acaba de elegir un gobierno que promete “cambios”.

 

En un reciente análisis el economista Nouriel Roubini (2) sintetiza bastante bien el problema de la zona euro (ZE), señalando que las políticas del Banco Central Europeo (BCE) bajaron significativamente, pero no eliminaron, los riesgos de la salida de Grecia de la ZE, y redujeron el costo del refinanciamiento de la deuda pública de España e Italia y por lo tanto se evitó que ambos países deban someterse, como Grecia, Portugal e Irlanda, al dictado de la Troika (Comisión Europea, BCE y FMI).

 

Pero Roubini señala que la profunda recesión económica en la periferia de la ZE está extendiéndose ahora a las partes centrales: Francia sufrirá una recesión en el 2013, e incluso en Alemania hay una fuerte desaceleración por la contracción de la demanda en la periferia de la ZE y un menor crecimiento económico en China. Este economista define la situación entre los países fuertes de la ZE y la periferia como un proceso de “balcanización” persistente de la actividad económica y bancaria –en este caso por la fuga de capitales de la periferia hacia los países centrales-, por lo cual la recesión en la periferia de la ZE continuará en el 2013.

 

En cuanto al desempleo, según las estadísticas oficiales en los 27 países de la UE son ya 26 millones los cesantes registrados, pero no se habla de los desocupados crónicos ni del subempleo. A finales de diciembre, en los 17 países de la ZE, la cesantía llegó al 11.8 por ciento y se anticipa que aumentará durante el 2013.

 

El desempleo entre los jóvenes llegó niveles nunca vistos en la era moderna: 23.7 por ciento en la UE y 24.4 por ciento en la ZE. La tasa de cesantía entre los jóvenes alcanza el 57.6 por ciento en Grecia, el 56.5 por ciento en España y el 37.1 por ciento en Italia, país que perdió una cuarta parte de su producción industrial entre abril 2008 y octubre 2012.

 

En Gran Bretaña, que no forma parte de la ZE, por las medidas de austeridad que afectan directamente al empleo y el nivel de vida de la clase trabajadora, la economía sufre una tercera caída consecutiva en recesión: después de una contracción en el tercer trimestre el PIB se contrajo 0.3 por ciento en el cuatro trimestre del 2012, según el Instituto nacional para investigaciones económicas y sociales.

 

La corrección de precios del sector inmobiliarios que afecta a los países periféricos alcanza ahora a los centrales, incluyendo a Francia y exceptuando Alemania, lo que significa el aumento de la deuda de los particulares que adquirieron viviendas y una depresión en el sector de la construcción, importante fuente de empleos.

 

Aunque registra cierto crecimiento en el PIB, la situación no es diferente en EE.UU., donde el reelecto Presidente Barack Obama cedió al chantaje de la oposición Republicana y pronto deberá administrar una dosis de austeridad a través de recortes presupuestarios. El desempleo “oficial” en EE.UU. se situó en diciembre por debajo del 8.0 por ciento, pero fue superior al 14 por ciento en la estadística de desempleo ampliado (U6) de la Oficina de Estadísticas del Trabajo.

 

La tasa de desempleo entre los jóvenes estadounidenses –de 18 a 29 años-, atados de por vida a la deuda de un billón de dólares por los préstamos incurridos para estudiar, es de 11.5 por ciento, aunque en realidad es de 16.3 por ciento si se cuenta el millón 700 mil de jóvenes excluidos de las estadísticas oficiales.

 

En ninguno de los países del capitalismo avanzado se avizora la posibilidad de crear las decenas de millones empleos que desaparecieron en los últimos años para dar trabajo a los desempleados, y menos aun de crear puestos de trabajos para los millones de jóvenes que en este período deberían haber ingresado al mercado laboral.

 

Empero, nada de todo lo anterior inquieta al mundo financiero. Los principales índices bursátiles cerraron el 2012 y comenzaron el 2013 con alzas (25 por ciento en Alemania, ocho por ciento en Londres y más del 15 por ciento para el 500 S&P en EE.UU.), confirmando así que en el sistema actual las bolsas suben cuando se aplica la austeridad, aumenta el desempleo y la pobreza, cuando el consumo y la economía baja o se estanca, lo que confirma la desconexión total entre la economía real y el mundo financiero.
Los limites del neoliberalismo en la UE

 

Al despedirse de su función de presidente del Consejo de ministros de Economía y Finanzas de la zona euro (Eurogrupo) del Parlamento Europeo, el primer ministro y titular de Economía de Luxemburgo, Jean-Claude Junker, dijo lo que realmente pensaba, criticó su propia complacencia frente a las políticas de ajuste estructural y lanzó un “furibundo ataque contra la gestión de la crisis del euro impuesta por Berlín”, como subrayan el corresponsal del periódico español Cinco Días en Bruselas (3) y el portal Eurointelligence.com.

 

Un ataque en regla que, como era de esperar, apenas fue mencionado en la gran prensa europea e internacional, más interesada en la afirmación del Presidente de la Comisión Europea, Manuel Barroso, de que la crisis existencial del euro era cosa del pasado, lo que contrasta con la respuesta de Junker, quien dijo que no compartía “ese brumoso análisis de los problemas que enfrenta el euro (porque) siguen habiendo problemas serios cuya solución requerirá una gran cantidad de valor político. No debemos darle al público o a los parlamentos nacionales la impresión de que lo peor ha pasado, como están sugiriendo algunos políticos. La moneda única sigue existiendo y la eurozona está en mejor posición que hace doce meses”, pero no se salió de la crisis, apuntó Junker.

 

Lo importante de las declaraciones de Junker es que, grosso modo, constituye una crítica a las políticas neoliberales aplicadas en la UE, como cuando dijo que estaba en completo desacuerdo con el ritmo de los ajustes de austeridad “impuestos a ciertos países” y denunció que el Eurogrupo no había evaluado las consecuencias políticas de esos ajustes estructurales, limitándose a estampillar las recomendaciones presentadas por las instituciones que conforman la Troika, “cuya legitimidad democrática no es del todo clara”.

 

También criticó la política de hacer recaer el peso del ajuste “en los más débiles, simplemente porque son más numerosos”, el que se haya subestimado “el drama del desempleo” y que en el forcejeo entre la política y las finanzas “el brazo monetario de Frankfurt (donde están las sedes del BCE y el Banco Central Alemán) es fuerte, y el brazo de la política económica (los parlamentos nacionales) es débil”.

 

En esta crítica y autocrítica Junker planteó, como tarea para su sucesor o sucesora, la necesidad de que “todos los Estados miembros se pusieran de acuerdo en un ‘salario social mínimo’ (y sentaran) la base de derechos sociales mínimos para los trabajadores”, advirtiendo que de lo contrario “perderemos el apoyo de las clases trabajadoras”.

 

No es descartable pensar que esta crítica es signo de que algunos políticos europeos, y hasta quizás algunos tecnócratas que dirigen las instituciones que conforman el rígido sistema neoliberal de la UE, comienzan a tener reservas sobre las políticas neoliberales que, en definitiva, están haciendo correr graves riesgos económicos, sociales y políticos al conjunto del sistema capitalista de la UE.

 

Sobre estos riesgos implícitos en la prolongada situación de recesión, bajo crecimiento económico y desempleo masivo, y el “extremismo político que puede generar” -como el que siguió a la crisis monetaria y económica de los años 20 en Europa-, escribió Stephen Fidler en el Wall Street Journal (4), el diario de los financieros.

 

Fidler cita a Patricia Clavin y David Vines, profesores de la Universidad de Oxford, quienes en una conferencia a finales del 2012 se refirieron a los paralelos existentes entre la situación en la década de 1920 y la actual, como por ejemplo el papel que la Liga de Naciones jugó como defensor de los acreedores de la deuda pública, al punto de enviar un funcionario para administrara el cumplimiento de la austeridad impuesta a Austria, algo similar al papel jugado actualmente por la Troika (CE, BCE y FMI),

 

También destacan el paralelo entre quienes fueron designados para cargar con el peso del ajuste en las actuales políticas de austeridad presupuestaria: en ambos casos, según los citados profesores, se responsabilizó a los países deudores y con déficits, que debieron soportar el ajuste en lugar de los países acreedores, que disponían de superávits (3).

 

Reseñando las conferencias de Clavin y Vines el periodista del diario Wall Street apunta que no es de sorprender que dirigentes políticos “estén preocupados sobre lo que todo esto implica para la política en Europa continental, y si esto no podría generar un extremismo político como el que siguió a la dura realidad económica en Europa en la década de 1920”

 

Al analizar los “trastornos globales en el mediano plazo” el filósofo Immanuel Wallerstein (La Jornada, 13 enero 2013) anticipa que debido a la crisis estructural del capitalismo habrá, hacia el final de la década, algunas realineaciones importantes que “no tendrán resultados felices para casi nadie”, y que “aquellos que tienen riqueza y privilegios hoy, no se sentarán sin hacer nada. Será más y más claro para ellos que no pueden asegurar su futuro a través del sistema capitalista existente. Buscarán implementar un sistema que no se base en un papel central del mercado, sino en una combinación de fuerza bruta y engaño. El objetivo clave es asegurar que el nuevo sistema garantice la continuación de tres rasgos clave para el actual sistema: jerarquía, explotación y polarización”.

 

Esa combinación de “fuerza bruta y engaño” que anticipa Wallerstein es más que probable, con mayor énfasis en la “fuerza bruta” si no se pone término rápidamente a la aplicación de los programas de austeridad que tan grave impacto tienen en la vida de los pueblos de la periferia de la UE, y si no se adoptan políticas para generar empleos, aunque sean un engaño temporal.

 

El sistema actual, y es probable que eso es lo que haya motivado la sinceridad de Jean-Claude Junker, solo puede ser mantenido mediante niveles de control social y de represión policial-militar, o sea la fuerza bruta, como los aplicados por las dictaduras militares y algunos gobiernos civiles de América Latina en las épocas en que nuestros países eran el terreno de ensayo de las políticas del FMI y del Consenso de Washington.

 

Desde el siglo 19, primero con el imperio británico y luego en el siglo 20 con el imperialismo estadounidense, muchos países latinoamericanos han servido de cobayos para las políticas imperiales que luego se aplicaron a todo el mundo, como dice el historiador estadounidense Greg Grandin.

 

No es de extrañar que algunos políticos e intelectuales de diversas tendencias comiencen a interrogarse, en Europa y en Estados Unidos, si para mantener el neoliberalismo o salvar el capitalismo la clase dominante no piensa ya en reemplazar el ilusorio “poder de los votos” por el concreto “poder de las botas”.

 

Notas

 

1.- En la segunda parte “El capitalismo (neoliberal) ha muerto. ¡Viva una forma de capitalismo corporativista!”, analizaremos las propuestas y anticipaciones de algunos economistas para retornar a un sistema de regulación del mercado).

2.- Nouriel Roubini, http://www.economonitor.com/nouriel/2013/01/14/the-year-ahead-in-the-eurozone-lower-risks-same-problems/

3.- Ver http://www.cincodias.com/articulo/economia/juncker-despide-furibundo-ataque-berlin/20130110cdscdseco_1/ y “Finally telling the truth – Junker’s shocking farewell statement to the European Parliament”, Eurointelligence,com

4.- Ver Parallels With 1920s Raise Worries over Extremism, Stephen Fidler, Wall Street Journal http://online.wsj.com/article/SB10001424127887324081704578233711771426512.html
Sobre este tema la mejor y más completa fuente sigue siendo el libro de Karl Polanyi, La Gran Transformación, y en particular los últimos capítulos (19 al 21) en la edición en francés, de Gallimard, 1983.

La Vèrdiere, Francia

- Alberto Rabilotta es periodista argentino - canadiense.

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 La crisis del euro hace también retroceder a la economía alemana

La economía alemana era un bastión de (tenue) crecimiento y empleo en la zona euro, que ya entró en recesión otra vez este verano al enlazar dos trimestres consecutivos en retroceso. Pero era cuestión de tiempo que la intensa caída de la demanda en otros países europeos afectados por la crisis de deuda, por la batería de recortes y subidas de impuestos desplegada para atajar el déficit, atrancara la locomotora alemana. La oficina de estadísticas federal ha adelantado que el PIB alemán solo creció un 0,7% -0,9% si se ajusta por el diferente calendario de días laborables- en 2012, con lo que el cuarto trimestre habría retrocedido hasta un 0,5% respecto al trimestre anterior.


 
Es la mayor caída de la actividad económica alemana desde el fin de la Gran Recesión, en 2009. Y ha resultado más intensa de lo que anticipaban los expertos. En todo caso, la mayoría de ellos cree aún que Alemania sorteará la recesión, ya que los indicadores de confianza de los empresarios alemanes han mejorado, lo que anticipa que es posible que el PIB alemán se recupere algo en el arranque de 2013.


 
Las señales de debilidad en la economía alemana coinciden con el primer saldo presupuestario positivo desde 2007, otra demostración más de ortodoxia presupuestaria del Ejecutivo de Angela Merkel: el sector público alemán cerró el año con un superávit del 0,1% del PIB. Según la oficina estadística alemana, el Gobierno volvió a reducir el déficit (ayudado por el bajo coste de su financiación, con intereses muy bajos), mientras la Seguridad Social aportó un amplio superávit (gracias al sexto récord consecutivo de empleo, con 41,6 millones de personas con trabajo).


 
La crisis del euro apenas afecta por ahora al mercado laboral alemán, pero sí a sus expectativas de crecimiento. Porque, aunque eluda la recesión, la economía alemana está casi estancada: en 2012 apenas avanzó un tercio de lo que creció el año anterior (un 3,1% anual, ajustado por calendario). Y el Gobierno desvelará este miércoles sus previsiones para 2013, que el Bundesbank, el banco central alemán, ya rebajó al 0,5%, cuando su pronóstico anterior que el PIB aumentara un 1,6% este año.


 
La recesión que sí afecta ya a la mayoría de países de la zona euro se deja notar en el ritmo de avance de las exportaciones alemanas, mucho más tibio en el conjunto del año pasado (4,1%) que en 2011 (7,8%). Aún así, como las importaciones avanzaron aún menos (2,3%), el saldo exterior volvió a ser "la fuerza que guía el crecimiento económico alemán", según subraya el comunicado de la oficina estadística, al aportar 1,1 puntos porcentuales al aumento del PIB.


 
En la demanda interna, la evolución a lo largo de 2012  fue dispar. Consumo privado (0,8%, apenas la mitad que en 2011) y público (1%) se anotaron pequeñas tasas anuales positivas, mientras la inversión bajó, sobre todo en bienes de equipo (-4,4%), por primera vez desde 2009, lo que puede ser indicador de la desconfianza del empresariado alemán en el entorno económico. Por sectores, se reproduce la situación: el avance de los servicios apenas compensó la caída en industria y construcción.

 

Por Alejandro Bolaños Madrid 15 ENE 2013 - 10:41 CET

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Lunes, 14 Enero 2013 06:19

Dinero

Dinero

En el terreno de la gestión del dinero y el crédito ha prevalecido el criterio de que los objetivos de la política monetaria deben ser establecidos políticamente, pero que su manejo debe quedar fuera del control político. Este es el meollo de la independencia que tienen los bancos centrales.

 

Es más, el hecho de que el banco central de un país sea independiente se ha llegado a considerar como un elemento clave de desarrollo institucional en una economía. Su función principal es controlar la inflación. Además, no debe ser el financiador del gobierno.

 

En apariencia, pues, la labor del banco central se habría convertido en un asunto eminentemente técnico y estaría protegida de las interferencias políticas. Pero esta cuestión que se suponía ya firmemente establecida en las políticas públicas está siendo cuestionada de modo abierto por las condiciones de la crisis económica en curso desde 2008.

 

La capacidad de influir en la determinación de las tasas de interés por la vía de las compra y venta de títulos de deuda pública, lo que se conoce como operaciones de mercado abierto, ha sido un rasgo determinante para enfrentar la caída del producto y el aumento del desempleo.

 

Este ha sido el caso en Estados Unidos con la activa intervención de la Reserva Federal para rebajar el costo del crédito, lo que ha llevado a las tasas de interés sean muy cercanas a cero, junto con una extensa actividad para expandir la cantidad de dinero en la economía y financiar el déficit fiscal.

 

Los criterios del Banco Central Europeo han sido distintos, pues están basados en políticas de austeridad dirigidas a reducir significativamente los niveles del endeudamiento público y los déficit fiscales de los gobiernos. Buena parte de la deuda y del déficit proviene de las condiciones de la misma crisis y la inyección de fondos públicos a los bancos quebrados o cerca de quebrar.

 

Así que los bancos centrales son cada vez más empujados en su operación por las consideraciones de tipo político, o sea que sus funciones se entrelazan cada vez más con las exigencias de la política fiscal. El carácter de la independencia está siendo cuestionado. Es más, los criterios básicos acerca de la inflación son ahora revisados, como ocurre en el caso de Japón, donde las metas de crecimiento de los precios son al alza.

 

Las acciones de las autoridades monetarias tienen un significado y una repercusión política cada vez más grande. De esta manera, los efectos de las medidas que tienen que ver con la determinación de las tasas de interés, la disponibilidad del crédito y el financiamiento del gobierno son más visibles.

 

Y, como ocurre con el conjunto de las políticas públicas, sus repercusiones no son neutrales, sino que afectan de modo desigual a distintos agentes económicos. Si se admite que la inflación puede crecer, como se está haciendo en Gran Bretaña, el valor real de los ingresos de los trabajadores disminuye, aunque con ello pueda prevenirse un desempleo más grande.

 

Cada vez que el banco central actúa hay un efecto real en el producto y el empleo y en general en el uso de los recursos disponibles. La independencia resultó en una etapa de las modalidades de la gestión monetaria y no en una situación permanente, lo que es consistente con el carácter cíclico de las pautas del crecimiento y desarrollo de la economía a largo plazo. Del automatismo de la gestión monetaria se pasa al intervencionismo y su contenido político.

 

En la economía capitalista el dinero tiene un papel central. El objetivo de la actividad productiva es obtener ganancias en la forma de dinero. El objetivo del financiamiento es el mismo. Es más, se puede pasar de dinero a más dinero sin la necesidad de entretenerse en la producción. Este rasgo está detrás de las crisis financieras que han ocurrido desde 2001 y sobre todo en 2008.

 

Las características de la política monetaria y las formas de operación de los bancos centrales no pueden ser ajenas a las formas en que se realiza la acumulación de capital y en las que cumple una función clave el capital financiero.

 

Una manifestación notable del carácter del dinero y de las políticas monetarias y fiscales es el caso de la propuesta en Estados Unidos de la emisión de una moneda de platino con un valor de un trillón de dólares (según se mide allá), para rebasar el próximo límite de endeudamiento del gobierno que debe aprobarse en el Congreso.

 

Para tener recursos y evitar una recaída en la recesión, el Tesoro usaría su poder para emitir monedas (en principio de tipo conmemorativo) y lo haría con una, una sola, de platino con una denominación de un trillón de dólares. Esta se depositaría en la Reserva Federal y el dinero se usaría para pagar las deudas del gobierno y no paralizar su operación. La Fed podría vender bonos para reducir la presión sobre el crecimiento de los precios. Una vez que el Congreso elevara el límite de endeudamiento dicha moneda sería fundida.

 

El dinero tiene un papel central, pero su respaldo y su valor sólo pueden estar cimentados en el acceso a una fuente de ingreso y que éste alcance de modo más o menos constante para comprar bienes y servicios y, si se puede, ahorrar y mantener también el valor de ese ahorro o el de las pensiones.

 

No hay un asidero muy firme en cuanto a la relación entre el dinero y las condiciones que enmarcan el bienestar de la población o su seguridad económica. La crisis financiera, la incapacidad de generar mayor cantidad de producto y empleo y la muy desigual distribución de la riqueza indican esa fragilidad.

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Domingo, 13 Enero 2013 07:20

País petrolero made in China

País petrolero made in China

Un nuevo crédito de 2000 millones de dólares, garantizado con petróleo fue suscrito por el Ecuador con el Banco de Desarrollo de China, los últimos días del año 2012, con el cual se compromete 36 000 barriles diarios de petróleo, durante los próximos tres años. Con la nueva cifra, suman cinco líneas de crédito por un monto total de 7000 millones de dólares, con intereses que oscilan entre el 6 y el 7,25% anual, durante el gobierno de Rafael Correa. Este nuevo endeudamiento, estaría condicionado además a la adjudicación de varios bloques petroleros en el sur oriente, según se desprende del libro Ecuador Made in China, de la autoría de Fernando Villavicencio, experto petrolero.
 
 
 Ecuador Made in China desentierra secretos comerciales y financieros. Como el cambio de propiedad del crudo ecuatoriano en altamar, en los propios buques de Flopec; o que el petróleo entregado a Petrochina es revendido por traders, especialmente a las refinerías de la multinacional Chevron-Texaco, en la costa oeste de EE.UU., y aun más, descubrir que por esta intermediación el país habría perdido al menos 3 dólares por barril, lo cual representa una cifra de 1250 millones de dólares durante todo el período.
 
 
 La investigación de Villavicencio revela que en este gobierno se han llevado a cabo 10 contratos de provisión de crudo y fuel oil, sin licitación entre Petroecuador y Petrochina. Los compromisos representan 461 millones de barriles de petróleo en contratos a largo plazo, uno de ellos se extiende hasta el año 2019.  De acuerdo con la publicación, se ha edificado un escenario en el cual Petroecuador realiza una transacción con Petrochina, donde se transfiere un monto superior a 36 000 millones de dólares –si se considera cada barril a USD 80-, por la recepción de tres créditos de 1000 millones y dos de 2000 millones de dólares. Desde este prisma, China recibe 461 millones de barriles de petróleo -36 000 millones de dólares- del Ecuador, los cuales son revendidos por adelantado, por la intervención de los traders Taurus Petroleum y Castor Petroleum, especialmente en el mercado estadounidense. Por esa cantidad de crudo Ecuador ha recibido, en comparación, la cantidad de 7000 millones de dólares al 7% de interés, más comisiones del 1,07%, menos 3 dólares por barril que se llevan los intermediarios.
 
 
 La matriz de Petrochina es China National Petroleum Corporation (CNPC), una empresa semiestatal que controla el 86,32 % del capital accionario, el resto está en manos de capitalistas estadounidenses y la petrolera inglesa BP. CNPC fue inscrita en la Superintendencia de Compañías del Ecuador en el 2006, tiene su domicilio en las Islas Vírgenes Británicas, territorio que enlista el cuadro de paraísos fiscales del Servicios de Rentas Internas.
 
 
 
Laberinto petrolero y financiero


 
El instructivo de comercialización externa de Petroecuador promueve la venta del petróleo a consumidores finales. Pero la respuesta de Petroecuador sorprendió al autor: no es de interés del Estado la suerte final del petróleo. “¿No es de interés? pregunta el autor ¿O infunde el temor de que el país sepa que en la reventa o segunda facturación del crudo a través de los traders, aparezcan los precios reales y así se descubran las diferencias que engordan chequeras?”, responde.
 
 
 Durante seis años las autoridades respondieron con la excusa de que la responsabilidad del Estado acaba cuando el buque ha sido cargado en Balao, Esmeraldas. El propio presidente Rafael Correa  respaldó los acuerdos con Petrochina, insistiendo que el petróleo ya no va a EE.UU. como en época de la “partidocracia corrupta”.
 Pero, pese a estar informado de que el petróleo ecuatoriano va a EE.UU., Correa afirmó que éste va a China y, además, porque comercialmente hablando era un absurdo desplazar un buque Panamax (360 000 Bls) desde Balao en el Pacífico, pasando por el Canal de Panamá, hasta la República Popular China.
 
 
 Luego de una larga investigación el autor puede afirmar que: “se ha generado una auténtica piratería en altamar con el petróleo ecuatoriano, llamada swap por los tecnócratas, ante los ojos y con el aval de los gobernantes”.
 Esta investigación identificó la entrada al laberinto. Una vez firmada la alianza estratégica entre Petrochina y Petroecuador, aparecieron en escena los traders Taurus Petroleum y Castor Petroleum, de la mano de sus lobistas. Ellos se encargaron de vender por adelantado el crudo ecuatoriano a las refinerías, reservándose una tajada del diferencial por la intermediación. Así las cosas, en el Bill of Lading (conocimiento de embarque) que levanta Petroecuador se establece el puerto de destino del cargamento, definido previamente por Taurus y Castor con la compañía refinadora,principalmente en la costa oeste de EE.UU. (Chevron-Texaco). Otros cargamentos de crudo tienen como destino el terminal de almacenamiento de Taurus-Gunvor en Panamá, desde donde revende a consumidores finales, de la costa atlántica.
 
 
 En decenas de facturas y Bills of Lading, entregados por Petroecuador, consta como beneficiaria del crudo la compañía Petrochina International América, domiciliada en Nueva Jersey, EE.UU., creada en el paraíso fiscal de Panamá a través de Escritura Pública 24425, inscrita el 29 de diciembre del año 2010 en la Notaría 4, empresa que, según el  libro, aparece como una cortina de Petrochina International Company Limited, domiciliada en Beijing, suscriptora de los contratos. Petrochina América, beneficiaria real del crudo, fue constituida recién en diciembre del 2010 en Panamá, “sin embargo desde el año 2008 Petroecuador endosó los cargamentos de petróleo a una empresa inexistente”. Así, el petróleo ecuatoriano cargado en Esmeraldas a nombre de Petrochina, cambió de dueño en alta mar.  En el Istmo de Panamá también se cambió de dueño del petróleo, utilizando la terminal de almacenamiento controlado por la empresa Petroterminal (PTP) en sociedad con Taurus, Castor y Gunvor. Lo expresado se comprueba en varios Bills of Lading, obtenidos de fuentes internacionales, en los cuales  Petrochina América, transfiere la propiedad de los cargamentos de crudos Napo y Oriente a Taurus Petroleum y Castor Petroleum, generándose un segundo Bills of Lading entre Petrochina América y Taurus o Castor, y en algunos casos modificando el destino del crudo. En este punto, el petróleo dejó de ser de Petrochina y pasó a manos de los traders privados, para consumar la triangulación y entregarlo a los refinadores.

 


 En el Bill of Lading de Castor se establece como puerto de embarque del cargamento de crudo Napo, a Chiriquí Grande (Panamá), en la terminal de almacenamiento, pese a que el único país que produce crudo Napo es Ecuador, y su puerto de carga, Balao-Esmeraldas. Según certificación oficial, EP Petroecuador no ha suscrito ningún contrato con Castor Petroleum, ni Taurus Petroleum.
 
 
 La investigación revela que el principal comprador del petróleo ecuatoriano en EE.UU., a través de Taurus y Castor, es Chevron-Texaco,  la propia empresa demandada por comunidades en el Ecuador, acusada por Correa de cruel, al haber provocado, según los denunciantes, uno de los mayores impactos sociales y ambientales en la Amazonía y daños irreparables a los pueblos ancestrales, -y sobre la cual pesa una orden de embargo internacional-. Chevron recibe el petróleo ecuatoriano a través de Petrochina.
 
 
 En los reportes publicados por Taurus y Castor se registran las transferencias: el cargamento de 276 000 barriles de crudo Oriente, embarcado en Esmeraldas en el buque Pichincha de Flopec a nombre de Petrochina, según el Bill of Lading de Petroecuador, fue transferido por Taurus Petroleum a la compañía norteamericana Chevron, registrando en el nuevo Bill of Lading como lugar de carga (Shipper Country) un singular país en alta mar (High Seas). El buque descargó el crudo en California, el 20 de agosto del año 2012. El contenido del reporte de Taurus expresa que en alta mar se cambió la propiedad del petróleo, pero no en cualquier barco, sino en el buque tanque Pichincha, perteneciente a la empresa pública Flopec, de propiedad de la Armada Ecuatoriana.
 
 
 El  informe  demuestra  que Petrochina revende el crudo ecuatoriano, aplican–do un sistema de doble facturación: la primera factura con descuento la hace Petroecuador con Petrochina, mientras Taurus o Castor realiza la segunda a nombre de Petrochina América con el consumidor final a precio de mercado. En el plano petrolero se produce un intercambio o swap (el petróleo ecuatoriano se revende y en compensación se adquieren volúmenes de crudo para las refinerías chinas, de productores más cercanos, especialmente iraníes) y, en el ámbito financiero se genera un mecanismo de circulación a través de varias cuentas y bancos domiciliados en EE.UU., Panamá y otros paraísos fiscales; laberinto en el cual el dinero, sin perder su identidad, se desvanece sin dejar rastro ni permitir seguimientos. De acuerdo con la estructura de la transacción que integra el Convenio de Cuatro Partes, el Banco de Desarrollo de China (CDB) figura como el ente proveedor del crédito, aunque no se identifique el destino del dinero  (dólares americanos), que ingresa al Ministerio de Finanzas de Ecuador, a través del Bladex de Panamá, al menos en uno de los créditos asumió esa ruta en varias transferencias de 200 millones de dólares cada una. A cambio Petroecuador entrega varios cargamentos mensuales de petróleo a Petrochina, los cuales son revendidos. Esos recursos económicos que Taurus Petroleum y Castor Petroleum reciben cash de los refinadores son manejados en cuentas particulares a las cuales el Estado ecuatoriano no tiene acceso ni controla.
 
 
 De las cuentas de los referidos traders, se transfieren a la cuenta de Petrochina los valores facturados con descuento por Petroecuador. De acuerdo con las cláusulas contractuales, Petrochina tiene hasta 40 días para depositar esos recursos en la cuenta conjunta en el CDB de Nueva York. A esta cuenta llegan los valores expresados en la primera factura, es decir, el precio del crudo descontado. ¿Dónde queda la diferencia entre el precio comprado a Ecuador y el vendido a los refinadores (3 dólares o más por barril)?  El siguiente paso es transferir los valores correspondientes al pago de capital e interés a la cuenta del CDB, y la otra parte a la cuenta del Banco Central o de Petroecuador en el Bladex de Panamá, utilizando bancos intermediarios como el JP Morgan o el Wachovia Bank, de Nueva York. Todas las transferencias se realizan en el corazón financiero de EE.UU. ¿Con qué dólares paga Petrochina el crudo a Irán? Esa es la pregunta que provoca dolores de cabeza en EE.UU.
 
 
 
Pedro Delgado entra en la escena


 
El nombre de Pedro Delgado vuelve a aparecer, ahora relacionado con gestiones para una presunta intermediación financiera con el CDB de China, a través de la empresa Bioprost.  Hay información de que Bioprost Grup, ofreció líneas de crédito a favor del Ecuador a cambio de un 1% por su gestión. Fue a mediados del año 2009 cuando se empezó a impulsar esta intermediación, como consta en un correo electrónico enviado por Juan Borja Charvet, desde la dirección Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. de Pedro Miguel Delgado Campaña, en el cual Borja le dice a Delgado: “Pedrito esas son las cartas del banco of china y según esta gente necesito una información para hacer la reunión en Miami los datos que requiere en forma muy general: 1. Cuál sería el monto que requiere el Estado ecuatoriano; 2. En qué rubros se va a ocupar el dinero (Ejemplo Medicinas Obra Publica Inversión petrolera, etc. Muy general); 3. Fórmula de pago (cómo se haría el pago y con qué recursos lo que conversamos ayer). Contéstame si puedes responder en inglés mejor aún y te confirmo la reunión”.
 
 
 Cuando dice esas son las cartas, se refiere a los adjuntos enviados a Delgado: copias de dos comunicaciones remitidas por el presidente de Bioprost, Patrick Wong, a la ministra de Finanzas, María Elsa Viteri, los días 16 y 29 de abril del año 2009, exponiendo la propuesta de líneas de crédito para el país. Las misivas suscritas por Wong precisan las condiciones y términos de los créditos, los cuales tendrían como referentes al Banco de Desarrollo de China y al Banco Comercial e Industrial de China. La cita textual dice:  “Garantías: Promesa de pago del gobierno ecuatoriano mediante la firma de un convenio a través del Ministerio de Finanzas; garantía de pago mediante el Banco Central del Ecuador y garantía de pago de un tercer Banco de Estados Unidos, Europa o Panamá.  Intereses: El porcentaje de intereses será entre el 6% o 6,5% + 1 punto adicional (única vez). El reajuste de la misma o la tasa fija será negociada directamente con el Banco”.
 
 
 Bioprost figura como una farmacéutica china con sucursales en varios países. Patrick Wong, uno de sus representantes, aparece también relacionado a Bioprost Solar, empresa vinculada a Petrofinder, una suerte de cazadores de contratos petroleros y lobistas de créditos a nombre del CDB, bancos rusos y financieras de otros orígenes.  La oferta financiera de Bioprost coincide casi en su totalidad con los términos de al menos dos contratos de crédito de 1000 millones de dólares cada uno, suscritos entre Ecuador y China, el primero en julio del 2009 y el otro en el 2010, en el cual se sumó al interés un 1,07% por comisiones. Esto significa que los intermediarios habrían obtenido, sólo en los dos créditos, alrededor de 22 millones de dólares por comisiones.

 

Publicado por lalineadefuego el enero 11, 2013

 

8 enero 2013

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Viernes, 04 Enero 2013 10:12

Gérard Depardieu, desde Rusia con amor

El actor anunció que renunciaría al pasaporte francés y que trasladaría su residencia fiscal después de que Hollande elevara el impuesto a los ingresos mayores a un millón de euros del 41 al 75 por ciento. En Rusia le cobran el trece.

 

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, otorgó la ciudadanía a Gérard Depardieu, el famoso actor que quiere renunciar a su pasaporte francés en rechazo a planes del gobierno socialista de su país de aplicar un impuestazo a los más ricos. Según informó ayer el Kremlin, Putin firmó el decreto de concesión del pasaporte ruso a Depardieu, nacido en Francia en 1948 y que dio vida a personajes como Obélix, Cyrano de Bergerac y Martin Guerre, en virtud del artículo 89 de la Constitución rusa.

 

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo que el artista francés había solicitado la ciudadanía rusa "hace bien poco, a través de la embajada" y que ya fue informado personalmente de la expedición del pasaporte. Un comunicado del Kremlin hace referencia a un artículo de la Constitución rusa que precisa que el presidente tiene derecho a conceder, según su voluntad, la nacionalidad rusa a los extranjeros. "Depardieu participó en grandiosos proyectos cinematográficos e interpretó papeles como su famoso Rasputín, que aunque aún no fue estrenado en Rusia, es una interpretación nueva y muy valiente de ese personaje", dijo.

 

El actor, de 64 años, anunció hace unas semanas su intención de renunciar al pasaporte francés y de trasladar su residencia fiscal a la localidad belga de Néchin, a apenas un kilómetro de la frontera francesa.

 

Depardieu hizo su anuncio después de que el gobierno del presidente francés, el socialdemócrata François Hollande, ratificara sus planes de elevar el impuesto a los ingresos mayores a un millón de euros por año del 41 por ciento actual al 75 por ciento. En comparación, en Rusia tiene una tasa fija del 13 por ciento.

 

A fines de diciembre, Putin ya le había prometido a Depardieu que podía recibir un pasaporte ruso si así lo quería. "Si Gérard realmente quiere tener un pasaporte ruso o un permiso de residencia, entonces puede considerar el asunto resuelto", afirmó el mandatario en una conferencia de prensa. En esa misma ocasión, no obstante, Putin subrayó que el actor "se considera francés". "El quiere mucho a su país, su cultura y la vive. Estoy seguro de que ahora no está atravesando un buen momento, pero esto acabará", apuntó. El actor es muy conocido en Rusia. Aparece en un mensaje comercial de una tarjeta de crédito del banco Sovietsky y tiene una presencia en el cibersitio de la institución financiera.

 

Putin afirmó que los artistas son personas con "un espíritu especial" y que "es fácil herir sus sentimientos". "Estoy convencido de que los máximos dirigentes de Francia no querían herir a Depardieu, pero como cualquier funcionario de alto o medio rango, siempre defendemos nuestra política y las decisiones tomadas", dijo entonces. Ni Depardieu ni sus representantes hicieron declaraciones después de que se dio a conocer que Putin había firmado el otorgamiento de su nacionalidad.

 

El actor trabajó en más de 150 películas, entre ellas la comedida Green Card (1991) sobre un hombre que se casa por conveniencia para conseguir la residencia estadounidense. Previamente a que se le concediera la nacionalidad rusa, Depardieu había anunciado en una carta abierta que iba a devolver su pasaporte francés y que se instalaría en Bélgica para beneficiarse de los bajos impuestos. La actitud fue repudiada por el primer ministro francés, Jean Marc Ayrault, quien calificó a Depardieu de "patético". "Sí, hice ese pedido de pasaporte y tengo el placer de que haya sido aceptada. Adoro vuestro país, Rusia, sus hombres, su historia, sus escritores", declaró Gérard Depardieu. "Soy un verdadero europeo, un ciudadano del mundo", afirmó en la carta Depardieu, quien fue nominado al premio Oscar por su papel de Cyrano de Bergerac en la película homónima de 1990. El tribunal supremo de Francia rechazó el 29 de diciembre el nuevo impuesto a los millonarios, pero el gobierno respondió que modificará ligeramente la propuesta para volver a presentarla.

 

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Colombia. 2013: ¿Santos enfrentará al latifundismo ganadero?

ALAI AMLATINA, 02/01/2013.- Uribe terminó por distanciarse y enfrentarse a Santos durante el año 2012. Era previsible. No por cuestiones personales, caracteres o intereses individuales. Son intereses de clase y de sectores de clase los que determinan e impulsan esos cambios.

 

Por ello, el fenómeno político (y económico) de mayor relevancia en Colombia durante el año 2012 fue la abierta confrontación entre los representantes políticos de la oligarquía latifundista tradicional (grandes ganaderos) y la burguesía transnacionalizada(1) (que incluye a grandes terratenientes productores de caña de azúcar y palma). Uribe Vs. Santos.

 

La contradicción entre grandes terratenientes y burgueses industriales ha existido de tiempo atrás, y se expresó durante la década de los años 30 y 40 (López Pumarejo), y 60 y 70 (Lleras Restrepo) del siglo pasado (XX). La precaria y parcial reforma agraria que lideró la débil burguesía industrial colombiana fue una de las expresiones de esa contradicción.

 

Esta contradicción siempre existió pero ahora se ha manifestado abiertamente y parece profundizarse hacia el futuro. Circunstancias particulares como los diálogos con la guerrilla, la reforma tributaria, y otros asuntos menores, han hecho evidente ese rompimiento de una manera pública y con tendencia a profundizarse. Por eso, no es casual que el gobierno haya aceptado debatir el tema del “desarrollo rural” y el problema de la tierra como primer punto de la agenda a debatir con la guerrilla, y que en esa mesa – por primera vez – no estén representados los grandes latifundistas y ganaderos colombianos.

 

Tal situación es un aspecto de la evolución de las contradicciones estructurales que alberga la realidad colombiana y que debe entenderse – estudiarse – a fondo, para poder orientarse en la vida y la acción política.

 

La burguesía transnacionalizada (“urbana”, gran financiera, gran industrial y agroindustrial) también se muestra independiente de las políticas más derechistas de la inteligencia estadounidense (halcones del Departamento de Estado y de la CIA), planteándose la posibilidad de iniciar un nuevo camino frente al problema de las drogas.

 

Detrás de esa diferenciación está la creciente conciencia entre amplios sectores de las burguesías transnacionalizadas de América Latina (principalmente las de Brasil y Argentina, pero también las de Colombia, México, Chile, Perú y algunos países de Centroamérica) de que su futuro ya no puede estar ligado –total y únicamente– a los EE.UU. Saben que la bonanza extractivista de materias primas (petróleo, gas, oro, carbón, cobre, coltán, agrocombustibles, etc.) no puede ser aprovechada plenamente si no juegan en un bloque latinoamericano que les permita utilizar las contradicciones y tensiones que se presentan en los mercado globales.

 

En Colombia la mayoría de la izquierda no acepta la evolución de esa contradicción. Frases como “Santos es Uribe III” o “Santos es igual a Uribe” sirven para salir del paso sin mucho análisis. Sin embargo, el no analizar la tendencia y progreso de esas contradicciones los conduce muchas veces a llevar agua a molino ajeno, a encontrarse de buenas a primeras al lado de uno de sus más irreconciliables enemigos, como está sucediendo hoy.

 

No es casual que algunos sectores del MOIR (partido político de izquierda que hoy es el principal sostén del Polo Democrático Alternativo PDA) terminen coincidiendo en muchos aspectos con el “uribismo”. Por fin parece que han encontrado “su” burguesía nacional, representada por los terratenientes ganaderos y grandes productores cafeteros, que han empezado a sentir y “descubrir” que las políticas santistas (que son herencia de las políticas de Uribe), les están golpeando intereses vitales de sus economías agrarias.

 

Pero del otro lado están los grandes terratenientes que ya han re-convertido sus procesos productivos y que se sienten seguros con la política de las cinco locomotoras neoliberales. Ellos no tienen propiamente intereses “nacionales”. Son parte de la burguesía “transnacionalizada”.

 

¿Quiere esto decir que la burguesía transnacionalizada puede ceder en asuntos vitales con respecto al campo? Todo depende de la correlación de fuerzas que alcance a mover la mesa de negociaciones entre el gobierno y la guerrilla. Si las masas campesinas se movilizan unificada y ampliamente, y sobre todo, si logran involucrar amplios sectores sociales urbanos en los asuntos de la Paz, los sectores dominantes hoy representados en el gobierno podrán negociar en forma puntual – no una reforma agraria – pero sí algunos cambios en la política para medianos y pequeños productores así como para campesinos sin tierra, que podrán afectar intereses de grandes latifundistas, sobre todo de Antioquia y la Costa Atlántica.

 

Es decir, desde el análisis de clase se puede prever que la burguesía transnacionalizada puede “sacrificar” intereses de la oligarquía latifundista y ganadera a cambio de terminar el conflicto armado, porque en lo fundamental lo que les interesa es conseguir un ambiente propicio para profundizar las inversiones extranjeras en infraestructura vial y energética, y en la explotación de recursos minerales y de agrocombustibles.

 

El gobierno – y las fuerzas económicas en él representadas – requiere, por tanto, de que las guerrillas y las organizaciones populares que luchan por Paz con justicia social logren desarrollar un importante movimiento social y político en torno a la Paz que sirva para contrarrestar la fuerza política de la oligarquía latifundista y ganadera que encabeza Uribe.

 

Sin embargo tal tarea no va a ser fácil. El gobierno tiene la presión de fuerzas económicas y militares que no aceptan por ningún motivo algún tipo de distensión en la guerra que se adelanta contra la insurgencia. Por ello no puede declarar un cese bilateral de fuegos aunque, en la medida en que los diálogos ganen fuerza política, tal eventualidad podría ser contemplada por el alto gobierno.

 

Pero además, el gobierno es temeroso de que ese movimiento social – si se convirtiera en un fuerte torrente de opinión – lo obligue a ceder en aspectos estratégicos que el gran capital no está dispuesto a conceder. He ahí la balanza con la que juega y de allí su actitud medrosa y calculadora.

 

NOTA: Uno de los temas poco estudiados por los teóricos de la izquierda en Colombia es la transformación de importantes sectores gran-terratenientes y gran latifundistas (cañeros, palmeros, rentistas) en grandes industriales del agro, lo que les dio un peso importante dentro del bloque financiero que se consolidó durante la década de los años 90s del siglo XX, y que hoy fungen a nivel regional latinoamericano como grandes burgueses transnacionalizados (Ardila Lulle, Sarmiento Angulo, entre otros).

 

Nota:
(1) Nueva burguesía “urbana” la denomina Ignacio Ramonet en su análisis sobre el proceso de Paz en Colombia. Ver: ¿Paz en Colombia? http://www.rebelion.org/noticia.php?id=160119. Sobre la categoría “burguesía transnacionalizada” ver: “La Burguesía trans-nacionalizada y la reelección de Santos”: http://viva.org.co/cajavirtual/svc0280/articulo14.html y “Tres tipos de burguesía; tres grupos de países”: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=143893

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EE.UU. logró evitar el abismo... sólo por ahora

El Congreso estadounidense adoptó el martes una ley para evitar el “abismo fiscal”, que hubiera provocado subidas de impuestos y recortes del gasto público, una victoria para el presidente Barack Obama frente a los republicanos, pero que sólo aplaza unas semanas el debate sobre el techo de la deuda del país. El voto del Congreso fue recibido positivamente por las principales Bolsas del mundo, que ayer comenzaron el año en fuerte alza.

 

“Una de las principales promesas de mi campaña fue cambiar el código de los impuestos, demasiado sesgado hacia los ricos a expensas de los trabajadores americanos de clase media”, dijo el presidente demócrata en una alocución en la Casa Blanca poco antes de medianoche de ayer. “Esta noche hemos cumplido la promesa gracias a los votos de los demócratas y de los republicanos en el Congreso”, añadió. Apenas 20 minutos antes, a las 23 horas, la Cámara de Representantes, con mayoría republicana, aprobó un proyecto de ley que aumenta los impuestos para las familias con ingresos superiores a 450.000 dólares al año, un día después del voto favorable del Senado dominado por los demócratas. El presidente, no obstante, quería que el aumento fuera para los contribuyentes con ingresos mayores a 250.000 dólares.

 

En su alocución, Obama también advirtió a sus adversarios que no permitirá que se ponga en riesgo la capacidad de financiarse del gobierno

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“Si el Congreso se niega a dar al gobierno de Estados Unidos la capacidad para pagar las cuentas a tiempo, las consecuencias para la economía global serían catastróficas”, dijo el presidente en relación con el aumento del techo de la deuda que buscará en el primer trimestre.

A pesar de su rechazo a cualquier tipo de aumento de impuestos, una parte de los republicanos aceptó votar a favor de la medida para evitar el precipicio fiscal, que habría provocado una subida generalizada de impuestos combinada con importantes recortes en el gasto público, en particular en el presupuesto de defensa. Con 275 votos a favor y 167 en contra, la Cámara de Representantes puso así fin a dos semanas de enfrentamientos y negociaciones en Washington.

 

El martes, el Senado se había reunido en una noche de fin de año –por primera vez en los últimos 40 años– para aprobar el proyecto de ley por mayoría (89 contra a ocho), gracias a un acuerdo entre el vicepresidente Joe Biden y el jefe de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell. En 2011, el conflicto con los republicanos sobre el techo de la deuda había llevado a la agencia de calificación financiera Standard and Poor’s a rebajar la nota de Estados Unidos, luego de que el país quedara al borde del default.

 

Obama, que había interrumpido un día después de Navidad sus vacaciones en su Hawai natal para volver a Washington y resolver esta nueva crisis con los republicanos, subió ayer al Air Force One para reunirse con su mujer y sus hijas en Honolulu.

 

Una vez que Obama promulgue la nueva ley, la tasa media de imposición para las familias con ingresos de más de 450.000 dólares al año pasará del 35 por ciento al 39,6 por ciento. Pero todavía quedan cuestiones pendientes para la economía estadounidense, como las medidas de recorte del gasto público, aplazadas dos meses, y que provocarán probablemente un nuevo enfrentamiento entre la Casa Blanca y los republicanos.

 

Por el momento Obama ha conseguido, tan sólo dos meses después de su reelección a la cabeza de la primera potencia mundial, una victoria política con una ley que pone fin a ciertas ventajas fiscales para algunos de los ciudadanos más ricos heredadas de la presidencia de su predecesor, el republicano George W. Bush.

 

La aprobación del plan fiscal destapó fisuras entre los republicanos, que votaron divididos el martes y ayer no ahorraron críticas contra el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner. Boehner figura en el grupo de republicanos que votó a favor del plan para evitar el “abismo fiscal”. La aprobación de la ley en la Cámara baja se llevó a cabo mucho después de que el Senado aprobase el plan por abrumadora mayoría, y contó con el “sí” de 85 republicanos, mientras que otros 151 la rechazaron. Desde el pleno de la Cámara baja, Boehner evitó hacer comentarios antes o después del voto.

 

Las llamadas a la oficina de Boehner se topaban ayer únicamente con una grabación que advertía de “un alto volumen de llamadas” y reproducía melodías patrióticas. Al final, 172 demócratas y 85 republicanos aprobaron el plan fiscal, mientras que 16 demócratas y 151 republicanos lo rechazaron, entre ellos el líder de la mayoría en la Cámara baja, Eric Cantor, y el republicano ‘número tres’ en ese órgano, Kevin McCarthy.

 

Mientras tanto, diversos líderes conservadores recurrieron a las redes sociales para airear sus protestas contra del plan fiscal. Newt Gingrich, el ex presidente de la Cámara baja y ex candidato presidencial republicano, dijo en su cuenta de Twitter que el Partido Republicano lleva ya dos meses “de derrota y rendición”, mientras que el magnate neoyorquino Donald Trump, próximo a los conservadores, dijo que los republicanos “¡podrían ser los peores negociadores en la historia!”. “Boehner no tiene ninguna idea del daño que le está haciendo al corazón y al alma del Partido Republicano”, se lamentó, por su parte, el comentarista Bryan J. Fischer.

 

Pese a la rebelión de los republicanos en contra del plan fiscal en la Cámara baja, nadie se opuso a que Boehner mantenga su cargo como presidente de ese órgano, cuando el nuevo Congreso preste juramento hoy.

 

Poco después del voto, el presidente Barack Obama dijo el martes a la noche que firmará el proyecto de ley, pero no indicó cuándo.

Publicado enInternacional
Jueves, 03 Enero 2013 07:26

La profesión de economista

La profesión de economista

British Petroleum aceptó (16/11/12) catorce cargos criminales formulados por la Justicia americana por haber provocado, en abril de 2010, el mayor derrame petrolero de la historia. En él murieron once operarios de la empresa y se generaron daños ecológicos gravísimos. No se habían aplicado normas básicas de seguridad, tratando de maximizar ganancias.

 

El Banco Suizo UBS admitió (20/12/12) los cargos criminales que se le formularon por sus “épicas manipulaciones” de la tasa Libor y otras entre 2005 y 2010. El procurador de Estados Unidos señaló: “No hay lugar a error. Para los traders de UBS la manipulación del Libor era para hacerse ricos”. Antes aceptó su culpa el Barclays Bank y hay investigaciones sobre otros. Estuvieron dando información falsa sistemáticamente para adulterar en su beneficio la tasa, causando daños a innumerables personas.

 

En la última reunión del G-20 (noviembre 2012), los conservadores ministros de Finanzas de Gran Bretaña y Alemania denunciaron la “ingeniería fiscal” con que muchas trasnacionales líderes burlaban los sistemas impositivos nacionales, pagando montos ínfimos de impuestos.

 

La jueza australiana Jayne Jagot condenó (5/11/12) a la agencia de calificaciones Standard & Poor’s por calificación “engañosa y falaz” en productos financieros adquiridos por trece municipios australianos, que perdieron montos muy importantes.

 

En Grecia, con una caída brutal del producto bruto desde que se inició la receta, y con aumento fuerte en la tasa de suicidios, un periodista valiente publicó (noviembre 2012) la lista de los 2000. Son, en medio del ahorro forzado de la población, tenedores de depósitos no informados en bancos suizos. Los ministros de Economía venían “extraviándola”.

 

La lista puede continuar.

 

En todos estos casos, el mercado, la mano invisible, la autorregulación, pilares del pensamiento económico ortodoxo, no protegieron a los ciudadanos. Por el contrario, fueron el ámbito propicio para que triunfara lo que el presidente Obama llama “la codicia desenfrenada”, a la que adjudica un papel central en la gran crisis económica mundial de 2008/9 cuyos efectos continúan.

 

Se hace imperioso revisar el modo de leer la economía. Sin embargo, el peso político, mediático y económico de los grandes intereses favorecidos por la asunción de la economía neoliberal como la única posible ha llevado a que en Europa se esté aplicando inmisericordemente, aunque siga produciendo pésimos resultados económicos y desvastadores daños humanos.

 

En Argentina y América latina la lucha por la comprensión de la economía es clave. Diversos sectores sólo conocen la explicación ortodoxa sobre los mercados, el rol del Estado, la inflación, el dólar, la deuda externa y otras cuestiones cruciales.

 

Mientras que en muchas universidades de la región los textos de Milton Fridman, el Nobel gurú de la escuela de Chicago y asesor económico de Pinochet, eran estudiados como “la explicación” de la economía, los de otros Nobel como Amartya Sen y Paul Krugman, que presentan una visión totalmente divergente, eran casi desconocidos.

 

Alfredo Zaiat hace una contribución de gran valor a ese debate postergado con su nueva obra Economía a contramano (Planeta 2012).

 

En sus páginas se hallan los temas ausentes en la agenda usual. Entre ellos: por qué los pronósticos económicos ortodoxos no aciertan nunca y fracasaron tan estrepitosamente en la Argentina; qué es la economía del miedo, la que pregonaba Menem cuando decía: “O este modelo o el caos”; cómo funciona la fuga de capitales; el rol de los poderes financieros; los mitos sobre los bancos centrales; la demonización de los defaults; las explicaciones simplistas sobre la inflación; el mundo aparentemente impenetrable de la profesión económica y otros.

 

Esta agenda renovadora es tratada con el rigor, la seriedad y la profundidad que caracterizan la producción intelectual del director de Cash, el excelente suplemento económico de Página/12.

 

Las fuentes son asimismo no convencionales. En la aguda obra, el lector podrá encontrarse con prominentes figuras del pensamiento económico casi ignorados por los economistas de la city como Kennet Galbraith, pensadores chinos y coreanos, el eminente Julio H. G. Olivera. También con documentos asombrosos como, entre otros, la evaluación que la famosa oficina del control gubernamental del Congreso de EE.UU. hizo de la validez de los pronósticos del Informe Anual del FMI. Llegó a la conclusión de que “no es un instrumento confiable para anticipar las crisis”.

 

Junto con su analítica revisión de la historia económica argentina reciente y la presentación de propuestas lúcidas, el libro es una reflexión franca y penetrante sobre el rol de los economistas en la sociedad.

 

Pueden ser alumbradores de nuevos caminos como Keynes o, como dice el autor, “débiles ante los intereses del poder económico, hombres de negocios dedicados a la comercializacion de información económica” o, peor aún, “los que viven gracias a que los demás no saben”.

 

La economía puede seguir siendo una disciplina opaca, sólo para supuestos especialistas, cuyas propuestas con frecuencia van a “contramano” del bienestar colectivo o puede, como lo fue en sus orígenes, ser una “ciencia moral” donde las preocupaciones éticas tienen un rol central.

 

Obras iconoclastas como las de Zaiat trazan un rumbo en esa dirección en el país.

 

Hace un tiempo, el autor invitó a Stiglitz a que disertara sobre “Etica para economistas” en un congreso internacional sobre ética y economía que presidió. El Nobel acentuó que se necesitaba un código ético para economistas y que debía tener por lo menos tres artículos. Primero, no vender a los líderes políticos teorías supuestamente infalibles cuando no tienen evidencia empírica real a su favor; segundo, no decirles que sólo hay una alternativa; tercero, explicitar los costos para los pobres de las políticas que aconsejan.

 

A la luz de ejemplos recientes como los citados de BP, la manipulación de las tasas Libor, las maniobras de las calificadoras de riesgos y otros semejantes, se podrían agregar al código; cuarto, identificar si las políticas recomendadas van a seguir aumentando el coeficiente Gini de desigualdad, hoy el más elevado de la historia del globo; quinto, cuántos trabajos decentes y estables van a crear; sexto, dejar la soberbia economicista, practicar la humildad que aconsejaba el mismo Keynes.

 

Junto con todo ello tener en cuenta que el modelo necesario debe generar, al mismo tiempo que logros económicos, cohesión social, democratización en el acceso a la educación, la salud y la cultura, derechos humanos, equilibrio ecológico y participación, porque el ser humano nació para todo eso.

 

Por Bernardo Kliksberg, premio Domingo Faustino Sarmiento a la trayectoria, del Senado de la Nación.

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