Grecia, colonia política y económica de Alemania
Ante el oscuro panorama, la elite política griega se muestra abrumada y agacha mansamente la cabeza ante las exigencias de la Troika (la Unión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo). No se le ocurre otra cosa que hacer.

Grecia cerrará hoy con los líderes de la Eurozona un acuerdo en el que cederá gran parte de su independencia. El país heleno se convertirá en una colonia económica y política de Alemania y sus aliados. Berlín tendrá lo suyo para decir en todo, desde la elección del primer ministro a los tipos de medicamento que deben dispensar las farmacias.

A cambio de 230 mil millones de euros, compuestos de 130 mil en préstamos frescos y 100 mil millones en bonos de la deuda griega privada que serán condonados, Grecia podrá pagar su deuda. Pero el dinero no está destinado al gobierno y menos al pueblo. Simplemente, les alcanzará para vivir con lo justo.

Lo que más llamó la atención fue la falta de resistencia de la clase política, amén de las imágenes de manifestantes tirando piedras, las nubes de gas lacrimógeno y los edificios que ardían en el centro de Atenas.

Ante el oscuro panorama, la elite política griega se muestra abrumada y agacha mansamente la cabeza ante las exigencias de la Troika (la Unión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo). No se le ocurre otra cosa que hacer.

Los dos partidos que dominaron la política griega por treinta años, Pasok (centroizquierda) y Nueva Democracia (derecha), no salen bien parados de la crisis. El periodista de denuncia más importante del país, Tasos Telloglou, quien reveló numerosos escándalos de corrupción, describió a los miembros del Parlamento como gente “gorda y perezosa que sólo se preocupa por volver a como estaban cuatro años antes de la crisis”. Dice que ambos partidos dominantes, que se alternaron el poder desde la caída de la junta militar en 1974, han acordado en privado continuar con la coalición luego de los comicios, a realizarse en 10 semanas.

Su visión acerca del electorado griego es igual de despectiva. Según él, ellos también añoran con volver a los buenos viejos tiempos, cuando Grecia tenía rango de crédito AAA igual que Alemania. “Queríamos tener un ingreso europeo sin la productividad europea, así que pedimos prestado”, escribe con simpleza. Pero los prestamistas evitarán a Grecia por mucho tiempo, así que no hay vuelta a los estándares de vida previos a 2008.

El clima del liderazgo político es de fatalismo y desesperanza. Un parlamentario de Nueva Democracia habló acerca de la votación en el recinto una semana atrás. “Tuvimos que elegir entre el desastre asegurado y la duda de la salvación. No podés ser independiente cuando tenés que pedir prestado 20 millones de euros por día. Estamos en mala forma. No producimos nada, ni siquiera la carne que comemos”, se sinceró Simos Kedikoglou.

Pero hay claramente otros motivos detrás de los cambios radicales impuestos a Grecia. “Parece un thatcherismo duro introducido en el país en pocos años”, dijo un analista en Atenas. Por ejemplo, el salario mínimo se reducirá un 22 por ciento, a 522 euros por mes como parte del último plan de austeridad. La Troika cree que esto aumentará el empleo, pero los economistas griegos disienten. Dicen que los trabajadores chinos o búlgaros siempre serán peor pagos. Los griegos no conseguirán trabajo por la misma razón que la marina mercante griega emplea a filipinos por debajo del nivel de capitán o jefe ingeniero. Recortar la ganancia del empleado estatal mal pago hará poca diferencia para Grecia, excepto reducir el consumo y aumentar la miseria. Parte de la explicación a estas medidas sea quizá que los líderes alemanes quieren demostrarles a sus electores que se las están poniendo difíciles a los griegos, y que no les permitirán acceder a subsidios alemanes. La naturaleza punitiva de las reformas de la Troika también refleja el deseo de mandarles un mensaje a los fuertemente endeudados Portugal, España, Italia e Irlanda, de que no se atrevan a seguir la senda griega, que es un default manejado con deudas.

Incluso las duras declaraciones de los políticos alemanes acerca de Grecia la semana pasada sirvieron para demostrar a su audiencia local que no se van a dejar arrastrar por los despilfarradores griegos.

Pero detrás del programa de austeridad se esconde una visión neoliberal acerca de cómo la economía y la sociedad griega deberían ser. Se ve muy parecido a lo que fue aplicado en Rusia bajo el mando de Boris Yeltsin en 1992. Habrá masivas privatizaciones, recortes en programas sociales, de salud y jubilaciones. Y desregulación. Muchos a la derecha les darán la bienvenida a estas reformas.

Una de las explicaciones del desastre en Grecia se encuentra en su historia reciente. Luego de una feroz guerra civil entre los comunistas y sus enemigos, que comenzó en 1946, la derecha victoriosa fue dominante hasta la caída de los coroneles en 1974. Los banqueros fueron tratados con benevolencia. Así también los emprendedores, los profesionales y los dueños de pequeños negocios, que pagaban pocos impuestos.

Grecia nunca disfrutó esa suerte de compromiso social de posguerra como se vio en el resto de Europa, donde el capitalismo liberal era balanceado con el compromiso con los derechos de los trabajadores, el Estado de Bienestar y el gasto social. A comienzos de la década del ’80, Grecia viró a la izquierda en el momento que el reaganismo y el thatcherismo se imponían en Estados Unidos e Inglaterra. Pasok estuvo al mando por los siguientes 20 años y construyó un Estado de Bienestar y un sistema de patronazgo político. Empleados trabajaban en industrias por años.. Este Estado de Bienestar para los ricos y los pobres sólo podía ser sostenido pidiendo prestado. Ahora será desmantelado. Pero en Grecia sólo los débiles y los pobres son castigados.

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.
Traducción: Juan Nicenboim.
Publicado enInternacional
Periplo estratégico a EU del mandarín global Xi Jinping
Más importante que haber sido acogido en la Casa Blanca por Barack Obama, el vicepresidente chino, Xi Jinping, fue recibido en forma inédita en el Pentágono con 19 cañonazos de honor.

Xi –próximo mandarín global a cuyo periodo correspondería superar al PIB de Estados Unidos (EU) en 2016 (FMI dixit), lo cual cimbrará todas las placas tectónicas geopolíticas y geoeconómicas del planeta– será entronizado en otoño como sucesor del presidente Hu Jintao, bajo la liturgia del 18 Congreso del Partido Comunista, para tomar las riendas del poder el año entrante, quizá por una década, en representación de una nueva generación de dirigentes (la quinta, desde la legendaria Larga Marcha de Mao Tse Tung) a quienes les toca ahora administrar la prosperidad y, más que nada, impedir una nueva guerra fría con EU o hasta una tercera guerra mundial.

No faltan quienes –quizá por ignorar la relevancia del análisis geoestratégico– exageren el aspecto mercantilista, que raya en el aldeanismo óptico, de la relación bilateral entre EU y China, muy insuficiente jerárquicamente para un escrutinio integral del presente (des)orden mundial, y soslayen la trascendencia de las reuniones de Xi con tres prominentes geoestrategas: Henry Kissinger, Brent Scowcroft y Zbigniew Brzezinski, quienes lidiaron con las cuatro generaciones previas de dirigentes chinos desde la cúpula de la seguridad nacional de EU.

Los chinos saben desde Sun Tsu, hace 2 mil 524 años, que el comercio es ante todo geoestratégico (El arte de la guerra); error de dislexia capital que han cometido los ineptos regímenes neoliberales y ultramercantilistas de México.

Global Times (18/2/12) resalta los acuerdos que arrancó la delegación china que escoltó a Xi en el corazón agrícola de EU (Iowa, adonde Xi regresó 27 años después), acompañado por el secretario de Agricultura de EU, Tom Vilsack, donde firmaron la compra de soya a las principales empresas de EU por 4 mil 300 millones de dólares. China se ha vuelto el principal importador de bienes agrícolas de EU (20 mil millones el año pasado).

El periplo estratégico por 5 días del mandarín global Xi, que inició en Washington y sus alrededores (Casa Blanca, Congreso y Pentágono) y pasó por Iowa, concluyó en Los Ángeles, donde fue escoltado por el gobernador de California, Jerry Brown, y el alcalde de origen mexicano Antonio Villaraigosa, quien acompañó a Xi al juego de basquetbol de los Lakers.

Xi alabó el puerto verde y ambientalmente amigable de Los Ángeles desde donde se transportan 120 mil millones de dólares en bienes a China. Brown y Villaraigosa solicitaron la inversión china para un tren de alta velocidad entre Los Ángeles y San Francisco. No tengo tiempo para fustigar la catatimia (ceguera emocional) panista (la dupla Fox-Castañeda Gutman y Calderón) contra China: defecto geoestratégico que, por fortuna, no padece Villaraigosa.

Ante el silencio estruendoso de The Economist, el otro portavoz del neoliberalismo global de corte anglosajón, The Financial Times –Geoff Dyer, 12 y 14/2/12–, cual su costumbre, amarra navajas militares entre EU y China.

Según Dyer, Xi usó su viaje a Washington para criticar los planes militares de Obama en Asia. Evoca la entrevista por escrito que realizó The Washington Post a Xi en vísperas de su periplo, en que fustiga la militarización de Asia por EU: El vasto océano Pacífico tiene amplio espacio para China y EU. Por cierto, dicho océano mide 165.2 millones de kilómetros cuadrados que el hipermilitarismo de EU no desea compartir con nadie.

Obama está de acuerdo con el ascenso pacífico de China, pero enfatizó que Pekín debe jugar limpio, de acuerdo con las reglas del sistema económico mundial (léase: el orden mundial impuesto por EU mediante sus triunfos en dos guerras mundiales y una guerra fría).
Dyer destaca los profundos (sic) lazos personales y familiares de Xi con los militares de China, quienes tienen un punto de vista escéptico sobre la presencia de EU en Asia.

Dyer no es muy optimista sobre el epílogo de la carrera militar entre EU y China en la cuenca del Pacífico y alude a ciertos observadores (sic) clandestinos de que EU parece tener la intención de mantener su dominio en los mares del Pacífico occidental. Pero, ¿en qué cabeza cabe que EU se a va retirar pacíficamente del Pacífico? Equivaldría a desconocer la historia superbélica de EU desde su génesis, en el siglo XVIII.

No todo fue rosa durante el periplo de Xi, quien tuvo que digerir las jeremiadas de los congresistas de EU –infatuados poseedores de la verdad y la virtud del universo en medio de su bursátil Sodoma y Gomorra– quienes fustigaron a China de manipular su divisa, de hacer trampas comerciales y armarse hasta los dientes.

El electorerismo estadunidense ha contribuido a dañar las relaciones bilaterales. Mitt Romney, puntero del Partido Republicano para la candidatura presidencial y, más que nada, favorito del establishment bélico y de Goldman Sachs– arremetió con una diatriba en The Wall Street Journal (16/2/12) contra el ascenso del poder de China en plena visita de Xi: “El alba del siglo chino –y el fin del estadunidense– no es inevitable”, lo cual pasa por la reconstrucción (sic) del ejército para detener a China. A su juicio, Obama se mueve en dirección equivocada y tilda el encuentro en la Casa Blanca de pompa vacía y ceremonia.

Romney despotrica que Obama llegó a su cargo como suplicante de Pekín (para comprar la deuda de EU), por lo que comprometió tanto los derechos humanos como el acuerdo del cambio climático global. Tal debilidad estimuló la firmeza de los chinos e hizo dudar a nuestros aliados sobre el mantenimiento de nuestro poder en Asia del Este.

Romney se pronuncia por mantener una vigorosa fuerza militar en Asia y susurra la amenaza de una guerra comercial contra China. Se envalentona y expectora que el poder económico y militar de EU en el Pacífico no puede venir en segundo lugar detrás de nadie (léase de China). ¡Uf!

Al contrario de Xi, quien busca acomodar a China, quizá ingenuamente, con EU en la vastedad del Pacífico, para Romney, China no tiene cabida. Concluye que el siglo XXI no será de China (régimen opresor y autoritario), sino que seguirá siendo de EU (de libertades y oportunidades). ¿Estará de acuerdo el libertario movimiento Ocuppy Wall Street (que representa simbólicamente el 99%) con las bravatas de Romney, representante de la hoy desglobalizada plutocracia decadente e insolvente?

Ante los empresarios de EU, mucho más receptivos que los congresistas, Xi propuso la mutua complementariedad de objetivos políticos macroeconómicos que se concilian mediante la aceleración del cambio del modelo del crecimiento económico de China (léase: el consumo interno por encima de las exportaciones) mientras Washington planifica duplicar (sic) sus exportaciones, lo cual ofrece nuevas oportunidades importantes para que China y EU profundicen su cooperación económica y comercial (Xinhua, 18/2/12), lo que se traduce, a mi juicio, en un G-2 vulgarmente mercantilista; se estanca en un etéreo G-20 geoeconómico, y se diluye geoestratégicamente en un G-0 militar.
Publicado enInternacional
Viernes, 17 Febrero 2012 06:57

Ayuda a cambio de un control casi colonial

Ayuda a cambio de un control casi colonial

Los líderes griegos expresan frustración e ira ante la rápida erosión de la soberanía de su país por los alemanes y los líderes de la Eurozona, pero no ven otra alternativa que aceptar el casi control colonial a cambio del paquete de rescate de 130 mil millones de euros. La capacidad de Grecia para tomar decisiones importantes para su futuro se está limitando mucho, ya que las decisiones sobre esos temas, como la elección del primer ministro griego, la fecha para las próximas elecciones generales y la supervisión de los gastos para el rescate, van a Berlín y a Bruselas. Los griegos están ahora por recibir un nuevo golpe con la puesta en marcha del sexto paquete de austeridad en cinco años.

Al parecer, el gobierno griego llegó a un acuerdo con sus prestamistas internacionales para recortar los 325 millones adicionales que le exigían desde Bruselas y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para autorizar el segundo rescate del país. El ajuste, cuyo ahorro se notará ya este año, prevé reducción de gastos en Defensa, más tijeretazos en los sueldos y una rebaja en las jubilaciones, punto en el que Atenas se había mostrado inamovible en los últimos meses. El pacto de ayer supone el último escollo aparente que debía superar el país para poder solicitar la activación de la ayuda financiera internacional.
 

En los últimos días, el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, expresó sus dudas acerca de que Grecia mantuviera sus promesas, diciendo que su apetito por fondos extranjeros era como un “barril sin fondo”. “¿Quién es Schaeuble para insultar a Grecia?”, dijo furioso el presidente griego, Karolos Papoulias. Y reprendió a los otros críticos de la Eurozona, preguntando: “¿Quiénes son los holandeses? ¿Quiénes son los finlandeses?”. Pero, a pesar de expresar hostilidad abiertamente, los líderes políticos griegos y parte del público no ven otra alternativa, salvo someterse. George Tzogopoulos, de la Fundación Bosossakis (un think tank), experto en la opinión pública griega y su respuesta a la crisis financiera, dijo que las actitudes de la gente eran más realistas sobre el tema de cumplir con las exigencias de la “troika” –la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI– de lo que habían sido hace cuatro meses.
 

Una encuesta de opinión hace una semana mostró que el tecnócrata impuesto por la UE, el primer ministro Lucas Papademos, tiene el 45 por ciento del apoyo. Dijo que Antonis Samaras, el líder conservador que probablemente sea el próximo primer ministro, “cambió totalmente su conducta agresiva hacia la ‘troika’ desde junio”. Samaras firmó una carta prometiendo implementar los términos del paquete de rescate esta semana.
 

“En mi opinión, la elección (de abril) será postergada por presión de la UE”, dijo Tzogopoulos. “Cuando se realicen los comicios será importante ver cuánta gente se abstiene por desilusión, angustia y falta de esperanza.” Aun a los partidos nuevos como el partido de Izquierda Democrática, fundado en 2010, que se benefició con la desconfianza del actual liderazgo político, parece faltarle un núcleo sólido de partidarios o un programa realista con nuevas ideas. Puede ser un consuelo para Papademos que la demora en acordar el paquete de rescate tuviera efectos sobre los mercados de valores internacionales y sobre el precio del petróleo.
 

Si se lleva a cabo la elección en abril, no habrá un ganador absoluto, según las últimas encuestas. Esto puede querer decir que Papademos podría continuar o que habría un período de negociaciones políticas y posiblemente una segunda elección, según Samaras, cuyo partido Nueva Democracia tiene un 27,5 de aprobación en las últimas encuestas. La Izquierda Democrática tiene un 16 por ciento. Pasok, el partido de centroizquierda que gobernaba solo hasta que se viera forzado a entrar en una coalición, no está repuntando en los sondeos.
 

Mientras los expertos económicos y los negociadores de la “troika” siguen encerrados en el Hotel Hilton en Atenas, el número de personas que dependen de ollas populares crece diariamente. “Las cosas van de mal en peor”, dijo Mary Piny mientras organizaba la distribución de alimentos en el patio de una escuela. “Si los sueldos se rebajan a 400 euros por mes, ¿cómo hará la gente para pagar la electricidad, los alimentos y el agua? Ya hay niños que llegan a la escuela con hambre, sucios y con piojos en la cabeza. El Ministerio de Salud debería ocuparse de ellos. El Estado no está presente para nada.” Ayudada por la Iglesia Ortodoxa Griega, Mary Piny alimenta a 1500 personas por día, la mitad de ellos griegos y la mitad inmigrantes.
 

Una anciana griega, que dijo llamarse Vasilia, afirmó que tenía una pensión de 300 euros mensuales como viuda desempleada, pero les daba esto a sus cinco hijos que estaban sin trabajo. La iglesia en su ciudad cerca del Pireo era demasiado pobre para alimentarla, de manera que tomaba un ómnibus todos los días para el centro de Atenas y conseguía un plato de porotos y lentejas en el puesto alimentario. Preguntada sobre su vida, dijo: “Sólo es un horror”.
 

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.
Traducción: Celita Doyhambéhère.

Publicado enInternacional
Viernes, 17 Febrero 2012 06:49

PIB español va rumbo hacia la recesión

PIB español va rumbo hacia la recesión

En los últimos meses del año pasado, la crisis financiera volvió por sus fueros y el crecimiento se congeló, cuando no se retrajo otra vez en buena parte de la zona euro. Como en 2009 fue el comercio exterior el indicador más inmediato de la recaída, lo que se dejó notar también en las exportaciones españolas, el único motor en marcha de la economía española. Pero lo que llevó al PIB a retroceder un 0,3% entre octubre y diciembre fue el desplome de la demanda interna, de una magnitud cercana al de la Gran Recesión.

 
Los datos de contabilidad nacional que acaba de hacer públicos el INE explican al detalle por qué la economía española se aboca a otra recesión, apenas dos años después de registrar la mayor contracción del PIB desde la posguerra. Solo hay un sospechoso: la demanda interna, en la que confluyen los efectos del elevadísimo desempleo (ya un 23% de la población activa), la sequía del crédito, los rescoldos del estallido de la burbuja inmobiliaria y el creciente ajuste presupuestario.
 

En el cuarto trimestre de 2011, la demanda interna restó 2,9 puntos porcentuales al crecimiento interanual. Una merma así no se producía desde 2009, cuando el PIB español perdió casi un 4%. En la comparación con el mismo periodo de 2010, la economía aún crece un 0,3%, gracias a la aportación del sector exterior. Y si se incluyen todos los trimestres de 2011, el PIB avanza un 0,7% respecto al ejercicio anterior.

 
Más paro y menores salarios

 
En las tripas contables del cuarto trimestre se encuentran pistas del paso atrás de la demanda interna por dóquier. El gasto de los hogares, muy limitado por el desempleo, las malas perspectivas y sueldos a la baja, cae un 1% respecto al tercer trimestre, un descenso más que notable. El gasto de las Administraciones encadena ya tres trimestres en números rojos, aunque la celebración de elecciones hizo bajar algo el ritmo del ajuste (-1,1%).
 

El rigor de la consolidación fiscal también se nota en las obras públicas, que llevan a la inversión en otras construcciones a bajar un 7,1%. Y en las plantillas: por primera vez en la crisis, el número de empleos a tiempo completo en Administración, sanidad y educación fue menor que un año atrás.El retroceso de la demanda interna se refleja también en el hundimiento de las importaciones (-7,7%), que contrasta con la limitada caída de

 
las exportaciones en el trimestre (-1,6%) tras el parón del comercio europeo. Y el peso de las malas expectativas (el Banco de España cree que la nueva recesión llevará al PIB a caer un 1,5% este año) se concentra en el tropezón de la inversión en bienes de equipo, que se apunta un -3,9% trimestral.
 

Sectores productivos a la baja

 
Excepto la agricultura, el resto de sectores productivos recaen. Los servicios, al hilo de la demanda interna, un 0,1%; la industria, más enfocada al exterior, un -1,4%. La construcción, devastada por el estallido de la burbuja inmobiliaria y el ajuste presupuestario, otro -1,1%.

 
Las estadísticas laborales recogen lo ya adelantado por la Encuesta de Población Activa, con un retroceso del 3,3% respecto al mismo trimestre del año anterior. Y el balance definitivo de 2011 evidencia lo errado de las previsiones del anterior Gobierno. En el año en el Ejecutivo socialista anticipaba que se crearía empleo, un 0,3% más que en el ejercicio anterior, ha resultado una caída del 2%.
 

Publicado enInternacional
Dilma anuncia una “consolidación fiscal”
El ministro de Hacienda, Guido Mantega, ha tratado de ser claro y didáctico: “Lo nuestro es una consolidación fiscal. Es muy distinto de los ajustes de Europa, donde se recorta todo, se quitan derechos a los trabajadores, se cortan programas sociales y se provoca recesión. No es lo que estamos haciendo en Brasil”. La ministra de Planificación, Miriam Belchior, ha tratado de ser explícita: el ajuste (o, como quiere Mantega, “la consolidación fiscal”) de 55 mil millones de reales (unos 137.500 millones de pesos) no afectará los principales programas del gobierno social, como el de Aceleración del Crecimiento (PAC), el “Mi Casa, mi Vida” (viviendas populares) o el “Brasil sin miseria”.

Tanto esfuerzo de poco valió: tan pronto se anunció que del Presupuesto Nacional aprobado por el Congreso se esfumarían esos 55 mil millones de reales, por todo el país se difundió la versión de que el recorte afectaba duramente las áreas de salud y educación, además de los que controlan las grandes obras e inversiones públicas, y que los programas sociales implantados desde los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) estaban amenazados.

La verdad queda en el camino, más cercana a las palabras de Mantega y Miriam Belchior que al alboroto en el sacrosanto mercado financiero (que, a propósito, especulaba con cortes de hasta 70 mil millones de reales, o sea, de unos 175 mil millones de pesos). En resumen, se puede explicar la cosa de esa manera: las enmiendas parlamentarias impuestas en el Congreso al Presupuesto Nacional enviado originalmente por el Poder Ejecutivo inflaron alegremente los gastos previstos para este año, quizá por un súbito ataque de optimismo en lo que se relaciona a la capacidad de recaudación fiscal, y seguramente por ambicionar más dinero en un año de elecciones municipales. Ha sido necesario cortar, y cortar duro, esa alegría. Además, le interesa al gobierno mantener un superávit primario riguroso, o sea, lograr 140 mil millones de reales para cubrir los compromisos de la deuda pública y, a la vez, poder forzar una baja en las estratosféricas tasas de interés aplicadas en Brasil.

Dilma determinó a su equipo económico que los ajustes pasen de largo los programas de combate a la miseria, de las inversiones en obras estructurales y de la construcción de viviendas. Al contrario de las apariencias, Dilma también determinó –aseguran asesores muy cercanos a su despacho– que se mejoren, “y mucho”, los servicios públicos de educación y salud.

Con relación a las inversiones, la determinación es preservarlas para alcanzar la meta de un crecimiento de 4,5 por ciento en el PIB de este año. De lo que se cortará o, como quiere el ministro de Hacienda, de la “consolidación fiscal”, el grueso alcanzará directamente el aumento de gastos determinado por los parlamentarios sobre el diseño original del presupuesto. Para evitar malestar y represalias de los parlamentarios afectados, Dilma y Mantega se reunieron, en los días anteriores, con líderes políticos aliados para exponer la línea básica de la acción (o sea, mejorar salud y educación e incentivar el crecimiento a través de inversiones), para dejar claro a todos que mejor sería respaldar las medidas en vez de rebelarse. También se cortarán gastos de viajes y viáticos, compra de nuevos vehículos y los gastos corrientes en cada ministerio.

Concretamente, la ley presupuestaria correspondiente a 2012, que fue firmada ayer por la presidenta, establece el techo máximo que el gobierno podrá gastar este año. El Congreso había establecido 937 mil millones de reales como receta total, siendo que 97 mil millones serían obligatoriamente utilizados para pagar la deuda pública (otros 43 mil millones vendrían de estados y municipios). Es decir, sobraban para gastar 866 mil millones de reales.

Con el ajuste, la previsión de recaudación bajó a 908 mil millones, los gastos previstos pasaron a sumar 811 mil millones de reales y se preservó la cantidad prevista para la deuda pública, o sea, 140 mil millones de reales. Predominó la vieja costumbre: el Congreso exagera en la previsión de recaudación e infla el presupuesto. Luego el gobierno corta y ajusta. Y, al sabor de los vientos, surgen comentarios positivos o negativos sobre esa maniobra.

Ahora se dice que se cortarán 5400 millones de lo que le tocaría al Ministerio de Salud. Es una cuenta chueca. La verdad es que en comparación con 2011 los recursos aumentaron en unos 500 millones de reales. Educación recibió 25 mil millones de reales en 2011, el gobierno propuso para este año 33 mil millones, el Congreso elevó ese valor a 35 mil millones. Lo que hizo ahora el gobierno fue volver a su propuesta original.

Hoy los medios conservadores dirán que, contrariando su promesa, Dilma Rousseff recortó gastos sociales, y que salud y educación serán las más perjudicadas. Es parte del juego. Con lápiz, papel, conocimientos apenas rudimentarios de aritmética y alguna honestidad, se verá que la realidad es otra.
Publicado enInternacional
Ya es oficial que Italia entró en recesión
Italia ha entrado oficialmente en recesión. Según el Instituto de Estadísticas italiano (Istat), el PBI (Producto Bruto Interno) bajó un 0,7 por ciento en el último trimestre de 2011 y un 0,5 por ciento en relación con los datos anuales. Era el segundo trimestre sucesivo que el PIB descendía y por eso técnicamente se considera que la economía está en recesión.

La noticia provocó no poca angustia en la gente que la escuchó en los noticieros, pero el Mercado de Valores no pareció verse afectado y la Bolsa de Milán continuó su marcha sin grandes altibajos. Para los especialistas del sector, era un dato que ya se sabía, dicen los analistas.

“Los datos del PBI no son una sorpresa, eran esperados”, subrayó el ministro de Desarrollo, de las Infraestructuras y de los Transportes, Corrado Passera. “Después de diez años de crecimiento insuficiente y muy inferior al resto de Europa, la frenada del PIB debe obligarnos a mirar hacia delante con determinación. Es necesario lanzar una iniciativa al mes para colocar al país en condiciones de reaccionar” y de reactivar la economía, agregó.

Uno de los problemas es que Italia en 2011 ha crecido un tercio de la media europea, según datos del Istat. El PIB italiano, en efecto, creció sólo un 0,4 por ciento en 2011, contra el 1,5 por ciento como media de la Zona Euro. En 2010 el crecimiento italiano había sido del 1,4 por ciento, inferior por lo demás al de 2009. Cada sector económico lo sintió a su manera, dijo el Istat. Lo vivió mejor la agricultura y fue un período muy negativo para la industria, mientras los servicios se mantuvieron estacionarios.

No es la primera vez que Italia entra técnicamente en recesión. La última vez fue durante la crisis económica de 2008 y la recesión que se declaró poco después concluyó en el segundo trimestre de 2009. “Lo que registra el Istat es un dato que ya conocíamos. Estamos en el punto más bajo de la curva. Esperamos poder remontar ya en el próximo trimestre”, comentó por su parte, como para aplacar los ánimos el ministro de las Políticas Agrícolas, Mario Catania.

Cuando se entra en el túnel de una crisis económica como la que está afectando actualmente a Europa y sobre todo a Italia, el camino de salida no se presenta fácil ni será veloz, dicen los expertos. A los datos oficiales del Istat sobre la recesión se le agregan los de la Banca d’Italia, el banco central de la Península, que hablan de que la deuda pública sufrió un aumento en 2011, pasando del 119,5 por ciento al 120 por ciento en relación con el PIB. En diciembre, según el Banco, aun cuando había levemente disminuido en relación con el mes precedente, llegó a 1,8 billón de euros. Pero había crecido en 55.000 millones respecto del 2010.

Por ahora, la economía italiana sigue padeciendo los efectos de la contracción de la demanda y el descenso de la producción industrial, pero el gobierno de Mario Monti, después de haber tomado numerosas medidas de ajuste que golpearon duramente a la población –como el aumento de impuestos y de la edad jubilatoria–, dice que ahora todos los esfuerzos estarán concentrados en las medidas que permitirán la reactivación de la economía.

Los sectores obreros temen, en cambio, como Susanna Camusso, de la central obrera CGIL (ex comunistas), que la recesión tenga nuevos y mayores efectos sobre la desocupación, que hoy roza el once por ciento.

Qué pasará en 2012 es una incógnita todavía, aunque las previsiones de algunos entes internacionales como el Fondo Monetario Internacional son muy pesimistas para Italia. Según el FMI, el crecimiento del PIB italiano será negativo, en torno del -2,2 por ciento.

Comparativamente, en el último trimestre de 2011, Estados Unidos tuvo un crecimiento del 0,7 por ciento del PIB, mientras que en el Reino Unido el dato fue de -0,2 por ciento y en Japón del 0,6 por ciento en términos coyunturales. En términos tendenciales, el PIB de Estados Unidos aumentó 1,6 por ciento, el de Reino Unido se redujo a 0,8 por ciento y el de Japón 1,0 por ciento.

También Alemania y Francia difundieron ayer sus datos sobre el último trimestre de 2011. En Berlín se registró una contracción del 0,2 por ciento del PIB coyuntural y, en París, sorpresivamente, un crecimiento del 0,2 por ciento.
Publicado enInternacional
Miércoles, 15 Febrero 2012 21:39

El nuevo fetiche

El nuevo fetiche
ALAI AMLATINA, 15/02/2012.- La modernidad, período que se extendió durante los últimos cinco siglos, está en crisis. Hoy vivimos, no una época de cambios sino un cambio de época. En este milenio que comienza emerge algo impropiamente llamado posmodernidad, que parece muy diferente de todo cuanto nos ha precedido, conformando un nuevo paradigma.

En la Edad Media la cultura giraba en torno a la figura divina, en torno a la idea de Dios. En la modernidad se centra en el ser humano, en la razón y en sus dos hijas preferidas: la ciencia y la tecnología.

Uno de los símbolos que mejor expresa este paso es la pintura de Miguel Ángel “La creación de Adán”, que está en el techo de la Capilla Sixtina: Dios Padre, con una larga barba, recubierto de vestimentas, representa el teocentrismo de la época ante el hombre desnudo, fuertemente atraído hacia la Tierra. El hombre extiende el dedo para no perder el contacto con lo trascendente, con lo divino. La desnudez de Adán traduce la llegada del antropocentrismo y de la revolución que la modernidad representa en nuestra cultura.

El episodio característico de la modernidad sucedió en 1682, cuando el señor Halley, basado exclusivamente en cálculos matemáticos -pues no disponía de instrumentos ópticos-, previó que un cometa volvería a aparecer en el cielo de Londres dentro de 76 años. Muchos le tomaron por loco. ¿Cómo, encerrado en su gabinete, basado en cálculos hechos sobre un papel, iba a poder predecir el movimiento de los astros en el cielo? ¿Quién sino Dios domina la bóveda celeste?

El señor Halley murió en 1742, antes de que se cumplieran los 76 años previstos. En 1758 el cometa, que hoy lleva su nombre, volvió a iluminar los cielos de Londres. ¡Era la gloria de la razón!

“Si es así -dijeron-, si la razón es capaz de prever los movimientos de los astros, como demostraron Copérnico y Galileo, y después Newton, uno de los pilares de nuestra cultura, entonces ella podrá resolver todos los dramas humanos. Pondrá fin al sufrimiento, al dolor, al hambre, a la peste. ¡Creará un mundo de luces, progreso y felicidad!”.

Cinco siglos después, el saldo no es de los más positivos. Muy al contrario. Los datos son de la FAO: somos 7 mil millones de personas en el planeta, de las que la mitad vive por debajo del nivel de pobreza, y 852 millones sobreviven con hambre crónica.

Hay quien afirma que el problema del hambre es causado por el exceso de bocas. Y por eso propone el control de la natalidad. Yo me opongo al control, aunque estoy de acuerdo con la planificación familiar. El primero es impositivo, el segundo respeta la libertad de la pareja. Y no acepto el argumento de que hay excesivas bocas; ni que faltan alimentos. Según la FAO, el mundo produce lo suficiente para alimentar 11 mil millones de bocas. Lo que hay es falta de justicia, de compartimiento y excesiva concentración de la riqueza.

Por atravesar un período de mucha inseguridad, las personas buscan respuestas fuera de lo razonable. Obsérvese, por ejemplo, el fenómeno del esoterismo: nunca Dios estuvo tan en boga como ahora. Suscita pasiones y fundamentalismos, a favor y en contra.

La crisis de la modernidad culmina en el momento en que el sistema capitalista alcanza su suprema hegemonía con el fin del socialismo, y adquiere un nuevo carácter, llamado neoliberal.

¿Cuáles son las claves de lectura de dicho cambio del liberalismo al neoliberalismo? Bajo el liberalismo se hablaba mucho de desarrollo. En la década de 1960 surgió la teoría del desarrollo, que incluía también la noción de subdesarrollo; y se creó la Alianza para el Progreso, destinada a “desarrollar” América Latina.

La palabra “desarrollo” tiene cierto componente ético porque al menos se imagina que todos deben resultar beneficiados. Hoy el término es “modernización”, que no tiene contenido humano sino una fuerte connotación tecnológica. Modernizar es equiparse tecnológicamente, competir, lograr que mi empresa, mi ciudad, mi país, se aproximen al paradigma primermundista, aunque ello signifique sacrificio para millones de personas.

El Mercado es el nuevo fetiche religioso de la sociedad en que vivimos. Antes por la mañana nuestros abuelos consultaban la Biblia. Nuestros padres el servicio de meteorología. Hoy se consultan los índices del Mercado.

Ante una catástrofe o un acontecimiento inesperado dicen los comentaristas económicos: “Veamos cómo reacciona el Mercado”. Y yo imagino un señor, el señor Mercado, encerrado en su castillo y gritando por el celular: ”No me gustó el discurso del ministro. Estoy enojado”. Y a esa misma hora los telediarios destacan: “El mercado no reaccionó bien ante el discurso ministerial”.

El mercado ahora es internacional, globalizado, se mueve según sus propias reglas, y no de acuerdo con las necesidades humanas. De hecho predomina la globocolonización, la imposición al planeta del modelo anglosajón de sociedad. Centrado en el consumismo, en la especulación, en la transformación del mundo en un casino global.

Ante la crisis financiera que afecta al capitalismo, y en especial a los derechos sociales conquistados en los últimos dos siglos, es hora de preguntarse cuál será el paradigma de la posmodernidad. ¿Mercado o “globalización de la solidaridad”, en expresión del papa Juan Pablo II? (Traducción de J.L.Burguet).

- Frei Betto es escritor, autor de “Calendario del poder”, entre otros libros. http://www.freibetto.org/> twitter:@freibetto.
Publicado enInternacional
AL ya no es el "Paraíso" desregulado para las mineras: economista del BM
Lima, 13 de febrero. El boom minero que vive América Latina por el aumento de la demanda y de los precios en el mercado internacional es resistido mediante huelgas regionales, manifesataciones y marchas de las poblaciones afectadas que han salido en defensa del ambiente y el agua.

"Hay un incremento, en número y en intensidad, de conflictos mineros por el agua, por la extensión de las concesiones mineras, por la contaminación de los ríos, por el desplazamiento de las actividades y de la población", explicó el economista José de Echave, ex viceministro peruano de Medio Ambiente. "Pero son, sobre todo, por el agua", agregó.

Desde México hasta la Patagonia varios megaproyectos han sido frenados y hasta suspendidos por la férrea oposición de ciudadanos a sacrificar su entorno, a pesar de los estudios de impacto ambiental que presentan las empresas y los mensajes de progreso con inclusión social (creación de empleo) con los que las autoridades justifican su aprobación.

El problema es que para extraer oro, plata, cobre, zinc o hierro, muchas veces hay que cambiar pueblos enteros de lugar, talar bosques con fauna y flora endémicas o hasta secar lagunas y trasvasarlas.

Las organizaciones ambientalistas critican que las empresas utilicen millones de litros de agua para extraer minerales y recurran, además, al uso de cianuro altamente contaminante, como en el caso de las minas a cielo abierto, para separar el oro de la roca.

Un claro ejemplo es Panamá, donde el conflicto entre los indígenas ngöbe-buglé y el gobierno por un yacimiento de cobre con 17 millones de toneladas ha dejado esta semana dos muertos.

Según Raisa Banfield, directora de la fundación Panamá Sostenible, el proyecto contempla "talar cinco mil hectáreas de bosque; habrá pérdida de biodiversidad y de hábitat para especies endémicas y contaminación de suelo, de aguas subterráneas y de ríos", explicó.

En el noreste de Perú, tras semanas de disturbios que llevaron al presidente Ollanta Humala a decretar el estado de emergencia, el proyecto Conga, de 4 mil 800 millones de dólares, quedó suspendido a la espera de que tres peritos extranjeros evalúen el estudio de impacto ambiental presentado por la compañía Yanacocha.

En Argentina, unas 20 personas fueron detenidas el miércoles primero de febrero en el desalojo de un bloqueo carretero que buscaba impedir la explotación de Bajo La Alumbrera, el mayor yacimiento de cobre y oro en el noroeste del país.

Aquí ya se había hecho emblemática la localidad de Famatina (mil 300 kilómetros al noroeste de Buenos Aires), que en los últimos años logró suspender dos proyectos auríferos.

Hay además proyectos paralizados en otros países, como Costa Rica y Colombia. Según datos del Observatorio de Conflictos Mineros en América Latina, hay más de 120 disputas en toda la región.

"Es cierto que hay una nueva conciencia ambiental entre los pobladores. Pero también la gente se está dando cuenta de las ganancias extranormales que deja la minería y quiere que parte de éstas se queden en su región", explicó Juan Carlos Belausteguigoitia, economista ambiental para América Latina y el Caribe del Banco Mundial.

Según la institución financiera internacional, 30 por ciento de las inversiones en exploración de nuevos yacimientos está en América Latina; en países como Chile, Perú o Colombia, el sector minero puede alcanzar el 20 por ciento del PIB.

En Brasil, la producción minera alcanzó un estimado de 11 mil millones de dólares en 2011, 20 por ciento más que el año anterior, mientras Ecuador prevé para 2012 un crecimiento del 5.35 por ciento del PIB, gracias a la explotación de oro y plata.

A pesar de las oportunidades que ofrece, América Latina ya no es el "paraíso" desregulado para las grandes compañías mineras.

"Se ha avanzado mucho en cuanto a normatividad ambiental, aunque todavía falta por hacer. Hasta hace poco los ministerios de Medio Ambiente eran los hermanos pequeños de los gabinetes", explica Belausteguigoitia.

"Ahora, cuanto más grandes sean las empresas, más cuentas tienen que rendir y más probabilidades tienen de mejorar su desempeño ambiental", agrega, sin olvidar que todavía existen vacíos legales en cuanto a prevención del impacto ambiental a largo plazo, tras el cierre de la mina.


Afp

Publicado enInternacional
Grecia, entre el ajuste y el descontento social

Atenas despertó ayer bajo una ligera y triste llovizna que parecía lamentar los destrozos causados el domingo durante los violentos disturbios, producidos tras la multitudinaria manifestación que cristalizó el descontento popular por la aprobación del acuerdo con la “troika”. Por las cenizas a las que quedaron reducidos numerosos edificios se adivinaba la creciente rabia que producen entre los griegos los recortes y un acuerdo aprobado por el Parlamento sin prestar oído al pueblo, que según las encuestas es rechazado por el 79 por ciento de la población. El vocero del gobierno, Pantelis Kapsis, anunció ayer que Grecia llamará a elecciones anticipadas “en abril”, tras afirmar que la actual administración “tiene aún un mes, un mes y medio de trabajo por delante”.
 

Especialmente las avenidas que comunican las céntricas plazas de Syntagma y Omonia así como las calles Panepistimiou, Stadiou, Athinas y Ermou amanecieron ayer en un estado ruinoso. El panorama asemejaba la resaca de un bombardeo: verjas metálicas retorcidas por el fuego, cristales rotos, tejados derrumbados y negocios saqueados. Según los datos de los medios griegos, 48 edificios ardieron total o parcialmente, entre sedes bancarias, grandes tiendas y arcadas comerciales. La pérdida más sentida es probablemente la del cine Attikon (1881), situado en un bello edificio neoclásico, que ardió durante horas alimentado por los cócteles molotov y el material inflamable de las butacas y los viejos rollos de películas.
 

Otro cine ardió parcialmente, el ASTY, pagando un alto precio por ser en el pasado un centro de torturas de la Gestapo durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial y lugar simbólico de ira para una sociedad que se siente “vendida” a las presiones de la Alemania de Angela Merkel. Unos 150 negocios vieron también sus productos saqueados y los propietarios se afanaban por limpiar los destrozos y los cristales rotos al inicio de una semana que se prevé será un nuevo quebradero de cabeza para las aseguradoras y un nuevo agosto para los reponedores de vidrieras. Con todo y a pesar de la situación económica crítica por la que atraviesan todas las instituciones griegas, el Ayuntamiento de Atenas prometió a los comerciantes ayuda para reparar los desperfectos. Los disturbios se extendieron incluso a localidades turísticas como Creta, Corfú y Tesalónica.
 

Unas 170 personas resultaron heridas, de los cuales 70 son policías, y se practicaron 130 detenciones, de acuerdo con datos de la policía. Los sindicatos llamaron ayer a protestar contra las medidas que el gobierno acordó con la “troika” (Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo y Comisión Europea), justo cuando el Parlamento les daba aval a los ajustes. Entre los manifestantes soportando los gases lacrimógenos, marchaban en la plaza Syntagma dos figuras históricas de la izquierda griega: Manolis Glezos, de 89 años, legendario partisano que quitó la bandera nazi de la Acrópolis en 1941, y Mikis Theodorakis, de 86 años, mundialmente famoso por haber compuesto la música del film Zorba el griego.
 

Sobre los próximos comicios, el portavoz del gobierno heleno anunció ayer, ante la insistencia de uno de los miembros de la coalición, la conservadora Nueva Democracia, que habrá elecciones en abril, tal y como estaba previsto. El gobierno socialdemócrataconservador aún posee una mayoría parlamentaria (194 de 300 diputados), pero las dimisiones, expulsiones de diputados contrarios al acuerdo con la “troika” y la salida del ultraderechista LAOS del Ejecutivo han hecho que la coalición perdiese unos 60 escaños en los últimos días, revelándose el enorme desgaste del Ejecutivo de Lucas Papademos.
 

El gobierno de coalición griego se comprometió ayer a aplicar los recortes tal como exige Bruselas: “Sólo si la ‘troika’ certifica que esas reformas se materializarán, podrá considerarse que la situación en Grecia comienza a cambiar y así podrá obtener luz verde para un préstamo de 130 mil millones de euros”, afirmó el ministro de Economía alemán, Philip Rosler.
 

Publicado enInternacional
Lunes, 13 Febrero 2012 08:38

Insomnio

 Insomnio
El sueño americano –tanto su mito como su realidad– ha sido anulado aquí y sólo los ricos pueden dormir. Esto no es simbólico; de hecho, está al centro de todo el debate político y social de Estados Unidos. La promesa de este país fue que todos, sin importar dónde y cómo nacieron, en la pobreza o en una mansión, si en este u otro país, de una raza u otra, tenían a su alcance la oportunidad de mejorar sus condiciones de vida para que fueran superiores a las de la generación anterior.

Claro que en su forma más simplista –cualquiera podría llegar a ser presidente o millonario si se portaba bien, estudiaba mucho y trabajaba más– siempre fue un mito, como también eso de que ésta era una sociedad sin clases económicas. Pero en cierto grado, por ser la economía más rica del mundo, con una serie de conquistas logradas por movimientos sociales (derechos y normas laborales, derechos civiles, educación pública, seguro social, etcétera), Estados Unidos sí ofreció elementos de ese sueño, y durante décadas cada generación gozó de mejores condiciones que su antecesora. Hasta que ya no.

El sueño aquí fue cancelado con las mismas políticas neoliberales aplicadas a países del "tercer mundo", ahora implementadas en el "primer mundo". Los resultados, en el contexto de cada país, son los mismos: desmantelamiento del estado de bienestar, privatización de funciones públicas (incluidas las guerras), ataque frontal para destruir organizaciones sociales, sobre todo sindicatos, intentos por revertir conquistas sociales (derechos laborales, de mujeres, de minorías, de educación, etcétera), mayor represión (este país ha enjaulado a más de 2 millones de sus habitantes –más que cualquier otro en el mundo– en sus prisiones), y concentración extrema de la riqueza.

Durante los últimos meses se ha documentado tanto el fin de ese sueño como las pesadillas que lo han sustituido. Entre éstas: uno de cada dos estadunidenses está en la pobreza o al borde de ésta; dos tercios del caudal neto de los latinos y la mitad del de los afroestadunidenses se esfumó al perder su posesión más valiosa: sus casas, en la crisis hipotecaria; la desigualdad económica ha llegado a extremos sin precedente desde la gran depresión; el ingreso promedio de los trabajadores se ha estancado durante más de tres décadas; uno de cada siete hogares estadunidenses padece o enfrenta la amenaza del hambre (el nivel más alto jamás registrado).

Más recientemente se detectó algo que anula en lo fundamental el sueño americano. La educación siempre ha sido considerada el factor clave en promover la igualdad de oportunidades en una sociedad, en particular en Estados Unidos. Pero recientes y amplias investigaciones descubrieron que la brecha educativa entre estudiantes de familias ricas y pobres se ha ampliado de manera significativa. En una se registró que la distancia en calificaciones de exámenes estandarizados entre los estudiantes prósperos y los de bajos ingresos se amplió 40 por ciento desde los años sesenta hasta ahora. En otra, la brecha entre pobres y ricos que completan sus estudios universitarios se amplió 50 por ciento desde finales de los ochenta, reporta el New York Times. La conclusión es que el ingreso familiar ahora determina más que nunca el "éxito" de un joven en el ámbito de la educación.

Anteriormente se reportó otra investigación de expertos que reveló que Estados Unidos se distingue entre los países avanzados por ser donde hay menos "movilidad social", o sea, donde más se hereda la posición socioeconómica de sus ciudadanos. Eso contradice toda la esencia del llamado sueño americano, y confirma que hoy es casi todo mito y poca realidad.

De hecho, para los varones con preparatoria o menos –los que antes lograban obtener vidas de clase media con buenos empleos manufactureros, o sea, participar en el sueño– las cosas van de mal en peor: los salarios se han desplomado 23 por ciento desde 1973, y mientras 65 por ciento de ellos en 1980 tenían seguro de salud como prestación de su empleo, en 2009 sólo 29 por ciento gozaban de él, reportó el economista premio Nobel Paul Krugman.

Hasta los multimillonarios más honestos confiesan que algo está muy mal entre lo que debería ser y lo que existe en este país. "La marea alta eleva a todos los barcos", decía el refrán, recuerda el segundo hombre más rico de Estados Unidos, Warren Buffett, en una entrevista para la cadena de televisión CBS. Pero lo que ha ocurrido es que "esa marea alta sólo ha elevado a los yates", dijo, y agregó que "los muy ricos de este país no han sacrificado ni una onza" para mejorar las condiciones económicas de todos los habitantes del país. El financiero George Soros recientemente alertó, en entrevista con Newsweek, que "estamos enfrentando un tiempo extremadamente difícil, comparable en muchas maneras a los treintas, la gran depresión", y que con ello pueden surgir "mayores conflictos de clase, disturbios en las calles y, con ello, mayor represión estatal, mucho en torno a la desigualdad económica".

De hecho, en encuestas recientes del Centro de Investigación Pew, el conflicto de clases se agrava: 66 por ciento (dos de cada tres) creen que existen conflictos fuertes o muy fuertes entre la élite y los empobrecidos en Estados Unidos.

Hace unas semanas, otro multimillonario, Richard Branson (Virgin Airways, Virgin Records y otras empresas), opinó que el movimiento Ocupa Wall Street debería ser "un muy necesario despertador" para los empresarios ricos. En entrevista con The New Yorker, Branson estimó que Ocupa es "un movimiento admirable, un movimiento pacífico. La única cosa que no ha sido pacífica es la manera en que la policía en algunos estados lo ha enfrentado, lo cual creo que está absolutamente mal".

El grito de Ocupa Wall Street, de que el 99 por ciento padece el secuestro del sueño americano por el 1 por ciento, logró enmarcar el contexto básico en el cual se realizan las elecciones nacionales este año en Estados Unidos.

Es un año más de insomnio y pesadilla para el 99 por ciento en Estados Unidos. Pero a veces las pesadillas provocan gritos y despiertan la demanda de soñar.
Publicado enInternacional