¡Argentina peligra!: ofensiva “Malvinas jurídico-financiera” de los “fondos buitre”

Argentina sufre una embestida brutal a la que ha dado mucho vuelo The Financial Times (FT, 9,12 y 23/11/12), lo cual equivale, a mi juicio, a unas “Malvinas jurídico-financieras” de la dupla anglosajona de Wall Street/la City.

 

Si no se entienden los depredadores alcances unilaterales de la desregulada globalización neoliberal, puede sonar descabellado que una sola empresa especulativa de “fondos de cobertura de riesgos” (hedge funds) Elliot Capital Management/NML Capital, que busca recuperar 182 millones de dólares de deuda argentina mediante los ignominiosos “fondos buitre” (vulture funds) que adquirió antes de 2002, gracias a una sentencia muy leonina del “juez” Thomas Griesa –muy locuaz, visceral y vituperante (literal) para su investidura– de un distrito de Nueva York, haya sido capaz de poner en jaque a Cristina Fernández, lo cual puede concluir en su “mate” el próximo 15 de diciembre por incumplimiento de pagos que el enjuiciador obsequió dadivosamente en mil 330 millones de dólares. Suena inverosímil en el siglo XXI (que rememora los embargos coloniales pasteleros del XIX), que Elliot Capital Management/NML con activos por 15 mil millones de dólares pueda arrodillar a la tercera economía de América Latina (PIB medido por poder adquisitivo: 716 mil 500 millones de dólares y un per cápita de 17 mil 700 dólares), salpicada por el insólito embargo precautorio del barco Libertad (sic) de su Armada en Ghana (¡supersic!).

 

Elliot Capital Management/NML Capital, con sede en las islas Caimán, pertenece a los “fondos buitre” cuya característica consiste en comprar deuda a precio de remate para cobrar en su totalidad al afectado. Su polémico dueño es Paul Singer, íntimo de Israel, quien ha hecho fortuna con estas escandalosas y dolosas transacciones.

 

Según The Guardian (15/11/12), los polémicos “fondos buitre” usan a los tribunales “para reclamar centenas de millones de los países más pobres del mundo”. Por lo visto, ahora no respetan, gracias a la connivencia judicial neoyorquina, ni a un miembro prominente del G-20.

 

Argentina se volvió “paria” del financierismo israelí-anglosajón a partir de su imperdonable incumplimiento de pagos, lo cual fue acentuado con la temeraria nacionalización de YPF que había saqueado la parasitaria petrolera “española” Repsol (ver Bajo la Lupa, 4/4/12).

 

Russia Today (12/11/12) asevera que Repsol es la petrolera de paja de la británica BP, lo cual facilita la deglución de muchas cosas insólitas, como otras trasnacionales “españolas” que operan en AL como “caballos de Troya” de Gran Bretaña (GB): Banco Santander (propiedad real del banco británico RBS) y el periódico neoliberal El País, con máscara socialdemócrata de una aseguradora inglesa.

 

Muchos se preguntarán por qué figura un distrito legal de Nueva York en este asunto. Sucede que Bank of New York fue el fiduciario y el contratante de la anterior deuda argentina que detonó en su previo incumplimiento de pagos en 2001. Dos expeditas moralejas posmodernas: 1) nunca contraer adeudos bajo jurisdicción extranjera, menos en las plazas chacales de Wall Street y la City, y 2) a los países que preserven aún un mínimo de “soberanía” (whatever that means) se les aconseja con urgencia restructurar y relocalizar bajo jurisdicción local las deudas y/o reclamos israelí-anglosajones.

 

Jude Webber y Robin Wigglesworth, del FT (23/11/12), ultrajan la “reacción furibunda” de Fernández sobre el letal fallo legal en medio de la protestas contra su gobierno en Argentina. Embisten contra Cristina Fernández, quien “ha hecho de la confrontación (sic) su sello de marca”: con las empresas agrícolas (por las tarifas a las exportaciones); la clase media; con Repsol (sic); con GB sobre las Malvinas (sic), “y ahora con la huelga generalizada de los sindicatos”. Juzgan que en nombre de la “soberanía económica nacional”, Fernández está dispuesta a otro juego dramático (sic) de todo o nada”.


Como portavoces del financierista chantaje vil, Webber y Wigglesworth, en forma muy superficial y tomando en cuenta sólo los intereses de los chacales de Wall Street/la City, consideran que Fernández puede pagar a los tenedores 93 por ciento de la deuda de 2001 que fue restructurada en 2005 y 2010: “Argentina corre el riesgo de un nuevo incumplimiento de pagos”.

 

Sacan a relucir lo que Fernández meditaba como la madre de todas sus batallas para el 7 de diciembre: la aplicación de la nueva ley de medios para poner en orden al oligopolio de Clarín (propiedad del banco de inversiones Goldman Sachs) a quien la presidenta acusa de “mentiroso”.

 

Webber y Wigglesworth aducen que el jaque de Elliot Capital Management/NM Capital junto con el fallo del “juez” Griasa encajonaron a la presidenta Fernández.

 

Buenos Aires considera apelar la flagrantemente leonina sentencia perentoria del “juez” neoyorquino mientras arremete contra los “fondos buitre”.

 

Hans Humes, presidente de Greylock Capital (otro hedge fund) y anterior copresidente del comité de tenedores de bonos argentinos, fustigó a Argentina como “país y deudor canalla (¡supersic!)” y da por “acabada” a Fernández, a quien no le queda más que “arrojar la toalla” o practicar la guerra de la “tierra quemada”.

 

Como que en este delicado asunto financierista el conglomerado israelí-anglosajón aplica los mismos términos propagandísticos que en geopolítica contra Irak, Libia, Siria y ahora Irán.

 

Según Webber y Wigglesworth, otro incumplimiento “intensificaría su aislamiento del mercado internacional de capitales” que le arrinconaría a sobrevivir con sus propios medios (algo así como una Cuba más Irán más Gaza).

 

El think tank FIEL (muy “fiel” a la cosmogonía neoliberal) expone que el gasto público de Argentina se disparó a 43.5 por ciento del PIB: en casi 200 mil millones de dólares, con el fin de reducir la pobreza y crear empleos.

 

Webber y Wigglesworth vituperan el “modelo estatista (sic) económico” (con “restricciones” de importaciones y en la compraventa de divisas) de la presidenta argentina, el cual, por cierto, fue elogiado por Joseph Stiglitz como paradigmático por haber disparado el crecimiento: ¡8.9 por ciento en 2011 y 9.2 en 2010! Tampoco le perdonan a Fernández haber nacionalizado los fondos de pensiones y haber usado las reservas de divisas del banco central para financiar sus políticas “nacionales y populares”. Martín Redrano, anterior director del banco central argentino, coloca la suerte de Fernández en manos de la “cosecha de soya” que le puede perjudicar si suceden calamidades climáticas en medio de 25 por ciento de inflación. Por ahora puede resistir con elevados precios de soya y la alta demanda china.

 

Acabo de dialogar con un ex ministro de Economía de un relevante país de Sudamérica (que exigió anonimato) quien me comentó que contemplan en el radar dos escenarios: 1) una deliberada baja brutal especulativa del petróleo para golpear a Venezuela, Brasil, Bolivia, Ecuador y Argentina, y 2) una guerra financiera multifactorial (guerra de divisas, fuga de capitales, etcétera). ¡Uf! ¿Están preparados los mandatarios de Sudamérica para confrontar la guerra financiera multifactorial que ya empezó contra Argentina?

 

A mi juicio, detrás del asalto financierista “buitre” contra Argentina se encuentra cercar a Brasil, su primer socio geoeconómico sudamericano.

 

Twitter: @AlfredoJalife

http://alfredojalife.com

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Sábado, 24 Noviembre 2012 06:51

Ganó Obama; ¿qué pasará ahora?

Ganó Obama; ¿qué pasará ahora?

Obama ganó las elecciones estadunidenses con un margen significativo tanto en la votación popular como en el Colegio Electoral. Los demócratas ganaron todos los competidísimos asientos en el Senado, excepto uno. Esto alivió a los demócratas, quienes se habían preocupado, y sorprendió a los republicanos, quienes se sentían seguros de la victoria. Ahora todo el mundo quiere saber lo que esto significa en el futuro inmediato de Estados Unidos y del mundo. La respuesta no es simple.

 

Comencemos con la política exterior. El gobierno estadunidense sigue empeñado en proseguir una política imperial por todo el mundo. El problema que enfrenta es muy simple. Su capacidad para hacerlo ha decaído dramáticamente, pero las élites (incluido Obama) no quieren reconocerlo. Siguen hablando de Estados Unidos como la nación “indispensable” y como el “más grande país” jamás visto. Esto es una contradicción que no saben como manejar. En cuanto al ciudadano estadunidense ordinario, una sondeo de salida, que preguntó qué motivaba los votos de los encuestados, encontró que solamente 4 por ciento dijo que la política exterior. Sin embargo, casi todos los ciudadanos ordinarios siguen creyendo el mantra de que Estados Unidos es el ejemplo dorado del mundo.

 

Por tanto, es de esperarse que Obama continúe haciendo lo que ha estado haciendo: hablar duro, pero actuar con prudencia vis-à-vis Irán, Siria, Israel, Egipto, Pakistán, China, México y, de hecho, con casi todos los países. Esto, por supuesto, exaspera a casi todos los otros países y a toda suerte de actores políticos por todo el mundo. No podemos garantizar que Obama pueda seguir caminando por esta angosta cuerda floja sin caerse, especialmente cuando Estados Unidos ya no controla en realidad lo que hace la mayor parte de los actores. Obama es casi tan indefenso también en lo relacionado con la economía –la estadunidense y la economía-mundo. Dudo que pueda reducir seriamente el desempleo en Estados Unidos, y en 2014 y 2016 esto puede ayudar al rebote republicano. El punto crucial en el momento es el mal llamado acantilado fiscal. El punto real aquí es quién va a soportar la carga más enorme de la decadencia económica estadunidense.

 

En estos asuntos Obama fue electo sobre promesas populistas, aunque de hecho mantenga una posición de centroderecha. Le está ofreciendo a los republicanos un trato: impuestos mayores para los ricos, junto con significativos recortes en salud y, tal vez, en los gastos de las pensiones para la mayoría de la población. Ésta es la versión estadunidense de la austeridad.

 

Y es un trato muy malo para la vasta mayoría de estadunidenses, pero Obama lo ejerce con vigor. El trato, sin embargo, puede derrumbarse si el ala derecha republicana se niega estúpidamente a seguirlo. Las élites de negocios en Estados Unidos están presionando a los republicanos para que acepten el acuerdo. Los sindicatos y los liberales (dentro y fuera del Partido Demócrata) pujan contra el trato. Hasta ahora la puja liberal contra el convenio es más débil que la élite de negocios en pro del trato. Esencialmente, es ésta una lucha de clases de lo más tradicional y 99 por ciento no siempre gana estas luchas.

 

En los llamados aspectos sociales, que fueron un verdadero punto de división entre republicanos y demócratas en las elecciones, la población votante derrotó a los trogloditas, sin levantar las manos. El matrimonio entre parejas gay ganó en las elecciones en cuatro estados y el viraje en la opinión pública indica que la tendencia continuará.

 

Más importante fue el voto totalmente en favor de Obama y los demócratas entre los afroestadunidenses y los latinos. Parece que los feroces intentos de los gobernadores republicanos por impedir el voto de estos grupos estimuló una reacción, por la que incluso votaron más de ellos que antes. Para los latinos, el punto clave fue la reforma migratoria. Y las figuras importantes del Partido Republicano (incluido Jeb Bush, él mismo un potencial candidato presidencial en el futuro) está diciendo ahora que, a menos que los republicanos cooperen con la reforma migratoria, no podrán confiar en ganar las elecciones nacionales (y las de muchos estados). Mi suposición es que alguna legislación relacionada podrá ser aprobada en el Congreso.

 


Obama ha sido un gran desencanto para el enorme grupo de sus simpatizantes motivado por las preocupaciones ambientales y ecológicas. Él habla con buena línea, pero ha hecho muy poco. Una razón es que otro grupo de simpatizantes –los sindicatos– ha estado arguyendo en la dirección contraria por el riesgo que esto implica en términos de empleo. Obama parlotea y seguramente seguirá parloteando. Marginalmente esto es mejor que Romney, que habría cerrado las agencias que aún protegen el ambiente.

 

En cuanto a los puntos relacionados con las libertades civiles el récord de Obama ha sido malo, de hecho, de algún modo, peor que el de George W. Bush. Ha actuado agresivamente contra los denunciantes. No ha cerrado Guantánamo y apoya con decisión la ley patriota. Ha utilizado drones (aviones no tripulados) para asesinar supuestos enemigos de Estados Unidos. En estas acciones ha tenido el respaldo de casi todos los miembros del Congreso y las cortes en general. No hay razón para asumir que cambiará su conducta a este respecto.

 

Una razón importante invocada cada cuatro años para respaldar al candidato demócrata a la presidencia son las designaciones a la Suprema Corte. Es cierto que si Romney hubiera sido electo y un juez no conservador hubiera muerto o renunciado, la Corte se habría movido bastante a la derecha por una generación.

 

¿Qué sucederá ahora que religieron a Obama? Hay cuatro magistrados mayores de 70 años. No hay una edad obligatoria para retirarse. Ninguno de los cuatro parece a punto de renunciar, ni siquiera el magistrado Ginsburg, quien ha estado enfermo. La oportunidad de que Obama haga un cambio sustancial depende, sin embargo, de que el magistrado Kennedy renuncie o fallezca, o de si el magistrado Scalia se muere (ciertamente, no renunciará). Esto es por completo impredecible. Pero si esto sucede, la relección de Obama, de hecho, habrá hecho una diferencia.

 

Finalmente, ¿cuál es el futuro de la política estadunidense? Éste es el elemento más incierto de todos. El Partido Republicano parece estar comenzando una guerra civil interna entre los conservadores del partido del té y todos los demás. Y todos los demás se dan cuenta de que los republicanos quemaron sus oportunidades de ganar el senado por derrotas en las elecciones primarias de “seguros ganadores” ante los candidatos bastante extremistas con respaldo del partido del té. Sólo 11 por ciento de los votos en favor de Romney provinieron de votantes no blancos. Y los porcentajes de votantes latinos crecen incluso en los estados republicanos, como Texas y Georgia. Pero si los republicanos comienzan a hablar con línea más centrista, ¿perderán una parte significativa de su base, que se abstendrá de votar?

 

Los demócratas tienen un problema semejante, aunque no tan serio. Sus votos provinieron de una “coalición arcoiris” –mujeres (en especial las solteras y las trabajadoras), afroestadunidenses, latinos, judíos, musulmanes, budistas, hindúes, sindicalistas, jóvenes, pobres y personas ilustradas. Sus demandas son bastante diferentes de las preferencias de quienes controlan el partido, incluyendo a Obama. Esta vez la base se mantuvo leal. Aun aquellos que apoyaban candidatos de terceros partidos parecieron hacerlo sólo en los estados donde los demócratas no podían perder. No hubo algún estado que promoviera el vaivén mediante el cual los candidatos de algún tercer partido inclinaran la votación.

 

¿Será que ahora los liberales dentro del partido se moverán a terceros partidos? Parece poco probable en este momento, pero no es imposible. Depende en parte de qué tan dramática sea la caída de Estados Unidos en los próximos cuatro años. Depende de qué tanto ceda Obama en los puntos “populistas”.

 

El fondo del asunto es que la relección de Obama ha hecho alguna diferencia, pero mucho menos de lo que afirma él o lo que temían los republicanos. Una vez más, le recuerdo a todos que estamos viviendo un caótico mundo en transición, en el que los virajes alocados de todo tipo son parte de nuestra realidad actual, incluidas las lealtades políticas.

 

Traducción: Ramón Vera Herrera

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Sábado, 24 Noviembre 2012 06:45

Cameron y Merkel, los padres del rigor

Cameron y Merkel, los padres del rigor

Aunque el tema formal era conseguir el acuerdo sobre el presupuesto de la Unión Europea (UE) para el período 2014-2020, en las reuniones que ayer y anteayer mantuvieron en Bruselas los jefes de gobierno de los 27 países miembro no fue posible alcanzar un acuerdo. Los gobiernos conservadores como Gran Bretaña y Alemania quieren a toda costa continuar con la política del rigor y la austeridad, pero chocaron contra los deseos de otros miembros como Grecia y España, que están con la soga al cuello.

 

Los recortes al Presupuesto de la UE, en particular referidos al sector agrícola, al crecimiento y a la ocupación –conocidas estas dos últimas en la UE como “política de cohesión”–, fueron seriamente puestos en discusión por Inglaterra y Alemania principalmente y se transformaron en uno de los puntos de la discordia que impidieron, pese a los dos días de reuniones, que se llegara a una posición unificada.

 

En un segundo borrador sobre el Presupuesto que hizo circular entre los asistentes el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, seguían presentes los recortes por valor de 80.000 millones de euros que aparecían en el primer boceto, aunque habían sido redistribuidos entre algunos sectores como para que todo el mundo quedara conforme. Pero no fue suficiente. Para el primer ministro inglés, David Cameron, era necesario ir más lejos. El Presupuesto de casi un billón de euros previsto (equivalente aproximadamente al 1 por ciento del PIB de la UE) es demasiado para Cameron, que se demostró el personaje más duro de este vértice. Inglaterra y Alemania insistieron en más recortes como para no quedar mal con sus propios ciudadanos, que también están sufriendo sus políticas de austeridad, dijeron algunos analistas. “No hemos sido los únicos. Están de acuerdo con nosotros Alemania, Suecia, Holanda, Finlandia y Dinamarca”, comentó Cameron al concluir el vértice. Los ahora llamados “rigoristas” (defensores del rigor) habían tenido una larga reunión en la mañana del viernes. Además del tema agrícola y de la cohesión, los “rigoristas” coinciden en que habría que disminuir consistentemente los gastos administrativos, reducir salarios y jubilaciones y suprimir unos 50.000 dependientes.

 

Francia, España e Italia, en cambio, coinciden por su parte en defender al sector agrícola y las inversiones previstas en materia de “política de cohesión”, es decir en crecimiento económico y empleo. Pero sobre todo los tres países insisten en que las naciones ricas no deben tener privilegios de ninguna índole, en particular los llamados “descuentos” de sus aportes obligatorios al presupuesto UE.

 

Las negociaciones sobre el Presupuesto 2014-2020 hablan de la Europa que se perfila o que se quiere perfilar, siendo conscientes de la actual debacle económica, pero suponiendo, indicadores a la mano, que los años venideros serán de recuperación de la economía. Así lo explicó a un grupo de periodistas extranjeros en Roma, entre los que estaba Página/12, el ministro italiano para los Asuntos Europeos, Enzo Moavero Milanesi.

 

Y un hueso duro de pelar de este nuevo Presupuesto, añadió, son precisamente los llamados “descuentos” de los que gozan algunos países sobre el total del dinero que cada Estado debe aportar a la Unión Europea. Por razones que no son del todo claras, según afirman los expertos, y que cada nación ha conseguido individualmente, países como Gran Bretaña, Alemania, Holanda y Suecia cuentan con esos descuentos. Mientras otros países, como es el caso de Italia y Francia, son contribuyentes netos al Presupuesto de la UE, sin descuentos de ninguna índole. “Italia no pide descuentos, pero reconoce que el peso de esos descuentos recae indirectamente sobre sus ciudadanos y por eso pide un sistema equo, claro e igual para todos. No como hasta ahora, que ha sido ‘a la carta’”, explicó el ministro.

 

Según el presidente francés, François Hollande, el primer ministro inglés llegó a Bruselas con el objetivo de mantener los descuentos de los que ya goza Gran Bretaña. Pero de eso nada dijo, insistiendo en cambio en la necesidad de nuevos recortes. El jueves por la mañana, apenas entró a la reunión con Van Rompuy y con el presidente de la Comisión Europea, José Barroso, Cameron hizo saber que el Presupuesto debía sufrir todavía varios recortes y que los polémicos descuentos no debían tocarse.

 

La reunión de los 27 fue suspendida el viernes sin acuerdo y sin fecha para el próximo encuentro, aunque se supone que podría ser en enero.

 

Según Barroso, de lo que se decida al aprobar el Presupuesto dependerá gran parte de la estabilidad europea. Un tema muy delicado en tiempos en que a los mercados financieros les basta la mínima sospecha para mandar a pique cualquier economía

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Evo Morales da el visto bueno al ingreso de Bolivia al MERCOSUR

El presidente de Bolivia, Evo Morales, comentó este jueves las “razones fundamentales” por las que su país debería integrarse en el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) como miembro pleno, entre ellas, el hecho de que ese bloque comercial no tenga un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos.


 
En un acto con militares en La Paz, el gobernante señaló que ante la propuesta hecha por los embajadores del Mercosur para que Bolivia se sume al bloque, su Gobierno responde que está de acuerdo en avanzar “de verdad” hacia esa integración, aunque apuntó que “mucho dependerá también de los parlamentos” de los países miembros.


 
Dijo que uno de los motivos para aceptar la propuesta es que ese bloque no tiene un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, que solamente beneficiaría “a las trasnacionales y no las cooperativas, las asociaciones de productores, ni los pequeños productores”.


 
Morales lamentó que la Comunidad Andina (CAN), de la que forma parte Bolivia, tenga “ciertos problemas” porque “hay dos países (Perú y Colombia) que son parte del TLC con Estados Unidos”.


 
El Ecuador, cuyo gobierno es aliado de Morales, es el cuarto socio del bloque andino.


 
El mandatario también argumentó que el Mercosur “es un mercado mucho más grande que la CAN”, que Bolivia tendría “mucha más fuerza para cualquier negociación” con otros países y sería parte de las carreteras de integración entre el Pacífico y el Atlántico.


 
Destacó además que en el caso de que Bolivia y Ecuador se integren al Mercosur casi un 80 % de los países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) serían parte de primer grupo.


 
Bolivia es actualmente Estado asociado del Mercosur, formado por Argentina, Brasil, Uruguay, Venezuela y Paraguay, aunque este último país está suspendido temporalmente tras la destitución, en junio pasado, de Fernando Lugo de la Presidencia paraguaya.


 
Chile, Colombia, Ecuador y Perú también son Estados Asociados del Mercosur, al que Venezuela se incorporó como miembro pleno a fines de julio pasado.


 
Bolivia tiene previsto iniciar el diálogo para integrarse al bloque en su cumbre en Brasilia el próximo 6 y 7 de diciembre.
 El canciller de Paraguay, José Félix Fernández Estigarribia, advirtió hoy de que el eventual ingreso de Bolivia sin su acuerdo, como ocurrió con Venezuela, sería inválido.

 

22 Noviembre 2012


 
(Con información de EFE)

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La troika rescata a Chipre, hundida por su exposición a la crisis de Grecia

Grecia, Irlanda, Portugal, España… y ahora Chipre. La pequeña isla del Mediterráneo está a punto de convertirse en el quinto país de la eurozona en solicitar oficialmente un rescate financiero. El Gobierno de Nicosia ha anunciado este viernes un acuerdo con la UE, el BCE y el FMI para asegurar la solvencia del país. Esta nueva ayuda se parece más a la aprobada para Atenas, Dublín y Lisboa —un rescate total— que a la destinada a Madrid, circunscrita por ahora solo al sector financiero.
 


El acuerdo ha sido comunicado por el portavoz del Gobierno chipriota, Stefanos Stefanou, que ha añadido que espera que los prestamistas lo confirmen de forma oficial esta tarde. "Estamos esperando que Bruselas lo anuncie en unas horas", ha asegurado sin que por el momento se conozcan los detalles concretos del programa de ayuda. En estos momentos, los representantes del Ejecutivo que preside el comunista Demetris Christofias está explicando el acuerdo a los partidos políticos y agentes sociales del país.

 


“Después de las duras negociaciones, ya estamos cerca de firmar un memorándum”, confirmó anoche Christofias desde Bruselas, donde participó en la cumbre sobre el marco presupuestario europeo. “Quedan muy pocos asuntos pendientes. Espero que se cierren esta noche o mañana [por el viernes]", añadió.


 
El préstamo destinado a evitar la bancarrota del país que este semestre ostenta la presidencia rotatoria de la UE podría rondar los 14.000 millones de euros, aunque otras fuentes citadas por Reuters y AFP elevaban la cifra a 17.500 millones, de los que 10.000 irían para sanear su sistema financiero, muy castigado por la crisis. Como en Irlanda y, en cierta medida en España, han sido los excesos cometidos por sus bancos los que han obligado a Chipre a solicitar ayuda internacional. La diferencia es que la nueva operación de salvamento es, en proporción con la economía del minúsculo país, mucho mayor que las aprobadas hasta ahora. Si finalmente se confirma la cifra de los 14.000 millones, supondría casi un 80% del PIB chipriota.


 
Los inspectores de la troika –Comisión Europea, BCE y FMI- abandonaron este jueves la isla después de redactar un borrador del anuncio oficial. El documento, según recoge la agencia Reuters, menciona “progresos” en las conversaciones, centradas en las privatizaciones y el recorte de pensiones que debería poner en marcha Nicosia, así como la cantidad final que necesitarán los bancos. Falta por diseñar un análisis de sostenibilidad de la deuda pública.


 
Una de las claves: las privatizaciones


 
Uno de los asuntos calientes era el futuro de la empresa estatal de telecomunicaciones, que no será privatizada a no ser que el peso de la deuda pública aumente, según el canal de televisión Sigma. El acuerdo, que lleva meses negociándose, estaba bloqueado hasta ahora por la pretensión de las instituciones europeas de forzar a Nicosia a privatizar sus empresas públicas y de reservar los futuros ingresos por la explotación de yacimientos de gas para pagar los intereses de la deuda. Los medios locales informan de que las dos partes aún no han alcanzado una solución sobre el tratamiento que se dará al gas, pero que el Gobierno buscaba fórmulas para salvaguardar la soberanía de Chipre.


 
Chipre, que ya pidió este año un préstamo de 5.000 millones de euros a Rusia, se ha visto especialmente golpeada por la crisis de su país vecino. La quita del 53% de la deuda griega, aprobada el pasado mes de febrero, afectó de lleno a las dos grandes entidades financieras, el Banco Popular de Chipre y el Banco de Chipre. La reestructuración de la deuda helena hizo que estas dos entidades perdieran 4.200 millones de euros, casi una cuarta parte del PIB chipriota. El Gobierno de Christofias defiende que, dada la pésima gestión de la crisis griega, las pérdidas deberían repartirse entre todos los países de la UE. “Somos una víctima injusta”, dijo el ministro de Finanzas, Vassos Shiarly, cuando pidió el préstamo a Rusia.

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Cuba: finaliza etapa en que se consideró al Estado única fuente de beneficios sociales

La Habana, 21 de noviembre. Cuba puso en marcha la más amplia política fiscal que haya tenido desde la revolución de 1959, con lo cual termina una etapa en la que se identificaba al Estado como única fuente de beneficios sociales y, en cambio, se precisa la contribución de los ciudadanos y las empresas al gasto público.

 

Como parte de la reforma impulsada por el presidente Raúl Castro, la Gaceta Oficial publicó hoy la ley aprobada por el parlamento en julio pasado, además de un reglamento y otras normas posteriores, que entrarán en vigor en forma paulatina a partir de enero de 2013.

 

El paquete fiscal incluye, por primera vez en medio siglo, un impuesto sobre salarios y otro sobre propiedad de la vivienda. Sin embargo, ninguno de los dos entrará en vigor de inmediato, pues “se exigirán cuando las condiciones económicas y sociales aconsejen su aplicación”.

 

Las empresas y cooperativas pagarán una contribución sobre sus ingresos brutos a los municipios donde operen. Esos recursos quedarán etiquetados para financiar proyectos de desarrollo en el mismo territorio, lo cual será una inyección presupuestal sin precedente para los gobiernos locales.

 

La legislación prevé medidas de apremio contra los deudores del fisco, como multas, recargos, clausura del negocio y hasta el embargo de dinero en efectivo, cuentas bancarias, inmuebles y otras propiedades. Las obligaciones impositivas se trasladarán a los herederos o legatarios de los morosos.

 

Desde 1997 existe en el Código Penal el delito de evasión fiscal, que se castiga con pena de entre dos y ocho años de cárcel.

 

El sistema surgido de la revolución funcionó durante más de tres décadas sin cobrar impuestos a los ciudadanos, pero con un control del Estado sobre toda la gestión económica, que llegó a los mínimos detalles hasta en los giros más modestos. La primera legislación fiscal se estableció en Cuba en los años noventa.


Rectifican políticas anteriores

 

La nueva doctrina tributaria reconoce que todos los ciudadanos deben contribuir a los objetivos de la política económica, como mantener un determinado déficit fiscal, estimular la eficiencia empresarial e impulsar a los gobiernos locales a buscar sus propios ingresos.

 

Habrá impuestos sobre las ventas y las utilidades de las empresas; por la propiedad de vehículos y sobre el consumo de alcohol, tabaco y “artículos suntuarios”, que serán precisados. Quedará gravada la prestación de servicios públicos.

 

Los particulares y las cooperativas y empresas agropecuarias tendrán un régimen más liviano que el resto. Quedarán exentos de los gravámenes respectivos los receptores de remesas y los propietarios de inmuebles declarados inhabitables. Las cooperativas tendrán un trato más benigno que los microempresarios.

 

La legislación rectificó políticas impositivas anteriores. Es el caso de los patrones privados, con hasta cinco empleados, que ahora quedarán exentos del impuesto a la nómina; este gravamen pasará de 25 por ciento a 5 por ciento en un plazo de cinco años.

 

En contra de la regla inicial que les requería cumplir obligaciones desde el primer momento, los microempresarios tendrán ahora un estímulo, con algunas exenciones durante sus tres primeros meses de operación, igual que los usufructuarios de tierra durante dos años.

 

El paquete fiscal prevé impuestos sobre ociosidad de tierras agrícolas y forestales, uso y explotación de playas, vertimiento aprobado de residuales en cuencas hidrográficas, uso y explotación de bahías y uso de recursos forestales y fauna silvestre, entre otros.

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Martes, 20 Noviembre 2012 13:37

A favor del capital y en contra del trabajo

Sin sorpresas. El gobierno nacional radicó en el Congreso de la República una reforma tributaria. Según ha dicho, no es para generar más recursos, ya que el recaudo anda muy bien. El propósito, de acuerdo a sus explicaciones: mejorar la equidad, crear más empleo formal y gravar las rentas de las personas que tienen más ingresos.

Con estos argumentos, y con la reforma radicada ante la bancada hegemónica en el Congreso de la República, de una parte, se exonera a los empresarios de pagar algunas cotizaciones patronales a la seguridad social (3% para el Sena, 2% para el ICBF y 8,5% para salud), con lo cual se supone la reducción efectiva de los costos a la contratación de trabajadores y, por tanto, se propicia el incremento del empleo formal.

Al mirar la otra cara de la moneda, se destaca que los gravados serán los asalariados de ingresos medios y altos con el famoso IMAN (Impuesto Mínimo Alternativo Nacional). Con éste, quienes ganen más de 3,4 millones de pesos no podrán descontar plenamente los gastos de educación, vivienda, salud y endeudamiento, sino que deberán pagar un impuesto equivalente a un porcentaje fijo de sus ingresos. Esta sería la forma de gravar los mayores ingresos.

Razones y proyecciones oficiales que dan pie para dos preguntas: 1) ¿Es cierto que el desempleo y la informalidad dependen de las contribuciones a la seguridad social? 2) ¿Qué pasará con las entidades financiadas con tales contribuciones? Respecto a la primera, sería lo mismo que decir que los impuestos que pagan las empresas generan desempleo. Eso sería cierto si el recaudo de los tributos se guardase en las arcas del Banco de la República. Pero no es así: esos impuestos son gastados luego a través del presupuesto nacional y tienen un efecto expansivo sobre la economía. Lo mismo pasa con las contribuciones a la nómina orientadas a financiar prestaciones sociales.

Tales contribuciones existen en todos los países de la Tierra y son una forma de garantizar la continuidad de las prestaciones sociales, de tal forma que no dependan del ciclo político o económico. Se trata de derechos sociales que, en este caso, nacen del contrato social entre el capital y el trabajo (se trata de prestaciones sociales que nacen de la relación laboral). Tocar esas prestaciones sería romper dicho pacto, que entre otras cosas está consagrado en la Constitución Política.

 

 

Al tiempo que se desmontan los aportes sobre la nómina, el impuesto de la renta sobre las empresas se reduce del 33 al 25 por ciento. Sin embargo, se crea un nuevo impuesto de 8 por ciento, llamado el CREE (Impuesto sobre la Renta para la Equidad; la sigla no coincide con el nombre del tributo), con lo cual la tarifa efectiva volvería al 33, pero esos 8 puntos se supone que reemplazarán los recursos que se les quitan al Sena, ICBF y la Salud.

Esta propuesta tiene varios problemas: 1. El 8 por ciento sobre las ganancias de las empresas es un recurso volátil que desaparece en las crisis económicas. 2. Ese tributo está sujeto a las deducciones que hagan los empresarios. 3. Una cosa es una destinación específica del presupuesto nacional, que es el caso del 8 por ciento, y otra una prestación social que nace de una cotización en el trabajo, en cuyo caso la prestación tiene el carácter de derecho social. 4. Cuando falten los recursos para la salud, les dirán a los trabajadores que el 4 por ciento que hoy cotizan debe ser aumentado porque la cotización patronal dejaría de existir.

La reforma no corrige los problemas que dice atacar: 1. Se alega que promueve la equidad porque grava las rentas más altas, pero lo que hace es gravar a las clases medias en beneficio de las altas. 2. Alega que promueve el empleo y su formalización pero esto no depende de las contribuciones sobre la nómina para la seguridad social. Estos fenómenos son resultado precisamente del modelo económico que se viene promoviendo en el país y que la administración Santos ha potenciado: un modelo basado en la inversión extranjera en minería extractiva, que genera poco empleo, y que a la vez está produciendo una fuga de divisas del país vía el pago de dividendos y utilidades.

De acuerdo con Álvaro Moreno, "entre 2000 y 2011, la extracción de rentas fue en aumento, pues pasó de 28 dólares por cada 100 dólares de inversión extranjera, en 2002, a 107 dólares en 2011: un balance nítidamente negativo para la economía nacional". El capital extranjero extrae recursos a costa de deprimir el consumo de las familias y la remuneración de los asalariados en el país (ver recuadro).

Es por esto que resulta un chiste que el Gobierno defienda la actual reforma tributaria alegando que beneficia la equidad. Es todo lo contrario: beneficia al capital, en contra de los intereses de los trabajadores. Como siempre, se trata de una disputa entre el capital y el trabajo, esta vez en beneficio del primero.


Recuadro

Extracción de rentas

Los últimos dictados de la ortodoxia en política económica impulsan a gravar los salarios medios y aumentar los impuestos indirectos, para equilibrar mayores deducciones al capital. Y ese es el espíritu que envuelve a la reforma tributaria que propone el Gobierno.

En Colombia, la participación de los salarios en el PIB ha tenido una caída sostenida que la hizo retroceder del 36 por ciento en 1999 al 31 por ciento en 2005. De igual modo, la participación de la demanda de los asalariados en la demanda total se ha contraído 6,5 por ciento desde 1994, cuando representaba el 72,9, para pasar en 2011 al 66,4.

Sin embargo, en los últimos 11 años, las remesas al extranjero por rentas han aumentado, pues de 28 dólares que se remitían al exterior por cada 100 dólares invertidos en el país en 2002, se pasó a 107 dólares en 2011. Lo que nos hace una economía de enclave y muy solícita en la entrega de los excedentes.

La disminución de la participación de la industria y la agricultura en el PIB, y el aumento del peso de la minería, con la reforma tributaria nos ubica en una doble condición desventajosa, pues el aumento de los márgenes de ganancia al capital son simultáneamente drenajes de riqueza al extranjero. Nuestro salario promedio es uno de los más bajos del continente, y hacerlo tributar aún más únicamente tendrá como efecto la reducción de las condiciones de vida de nuestra sociedad.

 

Por César Giraldo, profesor Asociado Universidad Nacional de Colombia

Publicado enEdición N°186

La fórmula "Generar empleo + formalidad + equidad = prosperidad para todos" es un embuste

 

La reforma tributaria que cursa en las comisiones terceras de Senado y Cámara es en esencia una reforma laboral de cierre del período de reformas introducidas desde principios de la década de los 90 y profundizadas a principio de la década pasada. El argumento técnico que esbozan los economistas oficiales, como verán, no es nuevo: data de hace 15 años. Consiste en que en Colombia hay una estructura de impuestos de claro sesgo antilaboral y los impuestos a la nómina encarecen el trabajo. Esto concluyó la Misión de Ingresos en 2002, cuyo Consejo Directivo presidió Juan Manuel Santos, el mismo que, como Ministro de Hacienda del gobierno de Andrés Pastrana, nos sometió al régimen de "sangre, sudor y lágrimas":

"Racionalizar y simplificar las contribuciones parafiscales. Las tarifas actuales de las contribuciones parafiscales son de 9 por ciento. Debido a que el pago de impuestos y los beneficios no están atados en forma cercana, estos impuestos aumentan significativamente los costos laborales en el sector formal y pueden ser, además de la debilidad de la economía, una razón principal para la existencia de un amplio sector informal. La vinculación de trabajadores que actualmente están fuera del sistema público de pensiones ampliaría la base tributaria y posibilitaría la reducción del impuesto a la nómina sin reducir el recaudo. La reducción del impuesto a la nómina reducirá también los incentivos para la evasión y la elusión. Adicionalmente, la armonización de las bases tributarias y sistemas de recolección de los diferentes impuestos a la nómina entre sí, y con el impuesto a la renta, racionalizaría y simplificaría el sistema tributario" (Informe Misión de Ingresos, 2002).

Para justiticar sus pretensioens, se afirma que el comportamiento de la tasa de desempleo de los últimos 10 años es muestra, precisamente, de las dificultades en el mercado laboral, ocasionadas por el elevado costo atribuido al pago que los empleadores hacen al sistema de seguridad social, Icbf, Sena y Cajas de Compensación. La crítica es aún más severa: el mercado laboral colombiano se caracteriza por ser particularmente inflexible en virtud de la imposición constitucional, lo cual ocasiona que "el salario mínimo mantenga un crecimiento no acorde a las reales condiciones de la producción o del mercado. En el caso colombiano, los costos asociados a la parafiscalidad han impedido reducir el salario nominal asignado a los empleados. En consecuencia, los impuestos a la nómina en Colombia son elevados muy por encima del promedio de los países de la región con los que es comparable.

Según evidencias empíricas encontradas en los estudios que hacen instituciones como Fedesarrollo, Banco de la República, DNP, y otras como el FMI y el BID, el desempleo es explicable por la carencia de instituciones, en este caso la tributaria, que resulten compatibles con el ritmo del crecimiento económico sostenido, observado en el último decenio. Dicho de otro modo, la manera adecuada de generar empleo es mediante la introducción de reformas al régimen laboral que flexibilicen y estructuren un mercado laboral acorde con las necesidades del sistema productivo. En español: primero, que los salarios se fijen con arreglo a las señales del mercado y, segundo, que se introduzcan cambios al régimen de seguridad social y laboral, tendientes a disminuir los costos de la nómina, desmontando los impuestos parafiscales y trasladándolos a cargo de los contribuyentes, razón por la cual se requiere una reforma tributaria que tenga como objetivo adicional la expansión de la base del impuesto de renta a las personas naturales para permitir tasas marginales inferiores.

La 'hipótesis' sobre la que está construida la actual reforma tributaria es que mientras más altos sean el salario real y los costos laborales no salariales por cuenta de los impuestos, o más bajas sean las utilidades o ganancias, más alta es la tasa de desempleo de largo plazo. El consenso entre el Gobierno y los gremios de propietarios (Andi, Asobancaria, Anif, Analdex, etcétera) es que en Colombia hay una excesiva carga tributaria que encarece el trabajo, que impide que el sector productivo genere empleo. Señalan aquellos, además, que el coste tributario incide de manera grave en el mayor costo del trabajo.

No son sólo los parafiscales; igualmente el impuesto de renta y el IVA. También el Gravamen en Movimientos Financieros y al patrimonio. La explicación es: porque los impuestos distorsionan el sistema de precios. Es importante aclarar que los impuestos inciden necesariamente en la formación de los precios, los salarios, y las ganancias o utilidades. Unos más que otros, algunas veces afectan más a los asalariados y otras a los empresarios. Conforme está la situación hoy en Colombia, la mayor carga efectiva de tributación recae sobre los trabajadores, tanto formales como informales. Eso lo ha evidenciado Eduardo Lora (2012) muy recientemente en un estudio para el BID. Por eso sorprende oír a los funcionarios del Gobierno cuando dicen que la reforma tributaria tiene como objetivo estimular la generación de empleo, reduciéndole significativamente la carga impositiva al capital. La experiencia enseña que no hay relación de causalidad directa entre la disminución del coste de la nómina para el capital y la creación de empleo.

 

La ley del embudo


Entonces, ¿por qué insisten en este tipo de reformas? La explicación es obvia. En primer lugar, los productores o empresarios están dispuestos a emplear mano de obra nueva, siempre que el salario se ajuste a sus expectativas y el plan financiero durante el curso del ciclo económico. Preguntémosles a los empresarios: ¿Cuánto del excedente del producto por compartir a través de los salarios con los trabajadores? Entonces, la discusión se situaría en el terreno que corresponde, el ético y el político, y no meramente el económico, que, como se ha mostrado, concentra su atención en garantizar el crecimiento, el cual, traducido en un lenguaje para todos, quiere decir: incrementar la tasa media de renta del capital.

Con la reforma tributaria, la apuesta es que las utilidades de los empresarios continúen aumentando al ritmo en que crece la economía en el largo plazo. Entonces, el Gobierno, en su proyecto de ley, lo que hace básicamente es disminuir la carga tributaria nominal en más o menos 9 por ciento, esperanzado en que el alivio fiscal se reflejará en el recaudo en el impuesto de renta.

Sí, es cierto: se disminuye la carga en renta para el capital, llevándola del 33 al 25 por ciento. El 8 restante (impuesto de renta para la equidad) con el que promete compensar el desmonte de parafiscales introduce en realidad un elemento nuevo de planeación tributaria para las empresas que potencialmente generen empleo, en la medida en que ellos puedan ajustar contable y financieramente sus costos, procurando mantener un margen de utilidad similar antes y después de la reforma. El recaudo de renta seguirá comportándose conforme viene sucediendo. No se pueden esperar cambios significativos en el comportamiento tributario de los contribuyentes de altos ingresos, puesto que ellos cuentan con los medios para ajustarse al nuevo escenario, por cierto muy beneficioso.

El alivio tributario a los más ricos supone en esta reforma tributaria una distribución de la carga impositiva entre las personas naturales, en especial sobre el rango de los ingresos medios y bajos, pequeños rentistas de capital y asalariados. Quiere decir ello que, en especial sobre los asalariados, se registra un aumento de la tasa efectiva de impuesto a la renta, con todo lo que ello acarrea para su bienestar. Bajo el supuesto de que se genere empleo, la medida haría que la tasa media de salario disminuya y que el nuevo empleo se contrate en un nivel de salario inferior incluso al mínimo legal vigente. Recuerden que los empresarios estarán siempre dispuestos a compartir los costos y las pérdidas con los trabajadores, pero jamás sus beneficios y sus ganancias.

Echando mano de los estudios de Posada (2001), en los que se muestra, por ejemplo, que "el incremento de 1 por ciento en el salario real por hora incrementa la tasa de desempleo en 0,38 por ciento; (y) un aumento de 1 punto en los costos laborales no salariales incrementa la tasa de desempleo en 0,60 por ciento, y finalmente un aumento en la tasa de crecimiento del capital de 1 por ciento reduce la tasa de desempleo en 0,78", siempre que se acompañe de la disminución efectiva de los costos de nómina. Esto es muy revelador, y merece una discusión política y técnica de fondo.

Lo que no han querido ver los acuciosos analistas de la reforma tributaria, y en especial los trabajadores, es que esta es una reforma laboral complementaria, y que ésta necesariamente va incidir en materia grave sobre el mercado de trabajo y los salarios. Por donde se le mire, los empleadores no van a cambiar su forma de razonar; es decir, seguirán siendo los egoístas de siempre, pues en ellos no hay cabida al altruismo del que hablan los representantes de los gremios; por otro lado, los trabajadores no tendrán más remedio que vender su fuerza de trabajo a los salarios que les imponga el mercado, en el cual el patrón tiene la posición dominante.

Lo anterior indica que el término de equidad empleado para nombrar la reforma tributaria no es equivocado pero merece una mejor explicación. En efecto, la equidad de la que habla el Gobierno se aplica entre iguales o semejantes, y los trabajadores y los capitalistas no son ni iguales ni semejantes, al menos no en términos de fortuna, y el problema al que estamos abocados cuando hablamos de impuestos es, al fin y al cabo, al conflicto entre quienes tienen riqueza y quienes no la tienen. En este caso, cuando se ha reclamado equidad, quienes lo hacen no son precisamente los trabajadores sino los ricos. ¡Quiénes, si no ellos, deben reclamarle al Gobierno un trato igual entre semejantes!

Infortunadamente, los trabajadores no contamos con la fuerza y la representación política que nos permitan reclamar equidad. Todo se reduce a una pobre capacidad de lobby ante el 'honorable' Congreso, en actitud mendicante.

 

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Martes, 20 Noviembre 2012 11:05

Comercio intra-Sudamérica

En este artículo presentamos los resultados preliminares de un trabajo de investigación en marcha sobre las relaciones comerciales y las posibilidades de complementación industrial entre los países de América del Sur.

 

Aún falta mucho para que los pueblos de nuestra América se beneficien de la existencia de diversidad de gobiernos progesistas, de los mecanismos de complementación construidos hasta ahora, y de las potencialidades de ampliar la integración de las cadenas productivas. Las cifras del comercio realmente en curso no mienten.

 

Para llegar a estas conclusiones, recurrimos al Banco de Datos Estadísticos de Comercio Exterior (Badecel), de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), con resultados del año 2008, los más recientes disponibles. Con base en esos números, generalmente se encuentran matrices del comercio regional, de todos los países entre sí. Sin embargo, optamos por profundizar el análisis y elaboramos tablas y matrices del comercio entre todos los países para cada uno de los sectores productivos: Productos alimenticios y animales vivos; bebidas y tabaco; materiales crudos no comestibles, excepto combustibles; combustibles y lubricantes minerales y productos conexos; aceites, grasas y ceras de origen animal y vegetal; productos químicos y productos conexos; artículos manufacturados, clasificados principalmente según el material; maquinarias y equipos, y material de transporte; y artículos manufacturados.

 

Tales cuadros, de exportaciones e importaciones, expresan las relaciones de los países del Sur entre ellos mismos y con el mundo, por sector. Observando el comercio total de cada país, se nota, por ejemplo, que Bolivia fue el que, en proporción, importó más de los vecinos de América del Sur (un 55,8% del total). En orden decreciente, siguen Uruguay (51,7%) y Paraguay (48,6%). Después, vienen Argentina (37,5), Ecuador (37,1%), Venezuela (35,6%), Perú (30,4%) y Chile (29,4%). Por último, quienes menos compraron de la región fueron Colombia (17,6%) y Brasil (14%).

 

En números absolutos, Brasil figura como el mayor importador de la región, con US$ 25,6 mil millones, seguido por Argentina, con US$ 21,5 mil millones, y por Venezuela con US$ 16,5 mil millones. En el otro extremo está Bolivia, que importó solamente US$ 2,8 mil millones de los vecinos.

 

En este punto queda clara la necesidad de una participación más activa y planificada de Brasil para que se avance en el proceso de integración. A pesar de ser la principal economía de la región, el 86 por ciento de las compras brasileñas tienen origen fuera de América del Sur. Este resultado está bastante por debajo del promedio regional, que es del 25,3. Las importaciones de Brasil son inferiores incluso a las de Colombia, país cuyo comercio es históricamente mucho más volcado para otros destinos, como Estados Unidos y Asia.

 

Analizando las importaciones de los países sudamericanos entre ellos, por sectores, destaca que sus principales compras se concentraron en bienes de menor valor agregado. En el caso de Brasil, prevalecen las importaciones de productos alimenticios y animales vivos; bebidas y tabaco, y materiales crudos no comestibles, como minerales, semillas, abonos, cueros, pieles, caucho, madera, papel y fibras textiles. Resulta paradójico que un país como Brasil importe minerales y alimentos, pero si lo hace debiera estimular las compras desde América del Sur.

 

Otra importante mirada es sobre el saldo total de los 10 países analizados, en su comercio con el mundo, en cada uno de los sectores. América del Sur tuvo superávit en US$ 85,6 mil millones: sus exportaciones fueron de US$ 537,8 mil millones y sus importaciones de US$ 452,0 mil millones. Los únicos déficits comerciales totales fueron de Paraguay (US$ 4 mil millones), Uruguay (US$ 2,7 mil millones) y Colombia (US$ 1,9 mil millón). Por otro lado, los mayores superávits fueron alcanzados por Venezuela (US$ 48,9 mil millones), Brasil (US$ 15,5 mil millones), Argentina y Chile (ambos alrededor de US$ 13 mil millones).

 

Llama la atención que Argentina, Uruguay y Brasil dependen inmensamente de las ventas de productos alimenticios y animales vivos. Venezuela, Colombia, Ecuador y Bolivia obtienen amplios superávits en el sector de combustibles, lubricantes y minerales, y productos conexos. De los materiales crudos no comestibles dependen Chile, Perú, Paraguay y otra vez Brasil. Argentina y Paraguay también se destacan en la exportación de aceites, grasas y ceras de origen animal y vegetal.

 

En ese sentido, deben ser ampliados los esfuerzos por identificar áreas potenciales para la inversión productiva y el estímulo a la industrialización regional. La responsabilidad por pensar, comprender el cuadro actual y planificar las acciones futuras es de las universidades sudamericanas, que deben volcarse cada vez más hacia esas interpretaciones.

 

Al mismo tiempo, ganan especial importancia los nuevos fondos, instituciones e instrumentos de fomento a la actividad industrial y comercial, como el Fondo de Convergencia Estructural del Mercosur (Focem), el Sistema Único de Compensación Regional de Pagos (Sucre), el Banco del Sur y otras medidas en el marco de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur). Pocas veces hubo un momento tan oportuno y tan favorable para acelerar el proceso de acercamiento y complementación de nuestras economías. Es hora de intensificar el trabajo y acelerar la integración.

 

Después de por lo menos un cuarto de siglo de políticas neoliberales, los pueblos del Sur demandan resultados concretos y mejoras visibles en sus condiciones de vida. Si bien es cierto que actualmente hay una fuerte presencia de gobiernos populares y progresistas en la región, todavía hay mucho poder concentrado en las manos de las burguesías mercantiles y las oligarquías terratenientes, asociadas al poder hegemónico mundial. Por esto, hay que convertir esa actual superioridad del pensamiento emancipador en América del Sur en resultados concretos.

 

Por Luciano Wexell Severo, profesor de la Universidad Federal de Integración Latinoamericana (Unila), Brasil.

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Rousseff advierte de que “la austeridad exagerada se derrota a sí misma”

Brasil no se lame las heridas, dejó de hacerlo hace mucho tiempo. La presidenta de la primera potencia de América Latina, Dilma Rousseff, defendió este lunes en Madrid el dinamismo del tejido económico del país, su progreso social e hizo uso de esa autoridad que a un Estado le dan las lecciones del pasado —dos décadas de estancamiento y crecimiento mediocre y una fuerte crisis financiera y bancaria— para encender todas las alarmas contra la austeridad como única herramienta para Europa. “La experiencia demuestra que cuando la austeridad es exagerada se derrota a sí misma”, dijo Rousseff durante su participación en el foro Brasil en la senda del crecimiento, evento organizado por EL PAÍS y el diario brasileño Valor Económico y patrocinado por Telefónica, Iberdrola, Repsol y los brasileños BNDES y Caixa.

 

La mandataria, de viaje oficial en España y tras haber participado en la Cumbre Iberoamericana en Cádiz, planteó la necesidad de un pacto de crecimiento para evitar que el virus de la recesión se propague a más países. A su juicio, “la retirada de derechos no puede ser la única respuesta para una crisis de deuda”. Es algo que le dijo directamente al presidente español, Mariano Rajoy, durante su reunión en la Moncloa, tras casi un año de gobierno del PP en el que España, con los mercados dando por descontado el rescate y con su nota como acreedor a un paso del bono basura, ha sufrido los mayores recortes sociales en democracia.


 
El discurso económico en Europa se debate entre los que ven las políticas de austeridad como único credo para embridar los desequilibrios fiscales —básicamente los halcones de Berlín— y los que ven imprescindible reducir las dosis de aceite de ricino y combinarlas con más estímulos para reanimar economías de capa caída, como la española.


 
El de la austeridad y crecimiento, para Rousseff, no es sino “un falso dilema”, ya que las medidas de disciplina presupuestaria y de dinamización se deben aplicar de forma “articulada”. Puso como ejemplo su país: controla las cuentas públicas, dijo, pero también invierte en infraestructuras y educación; baja los impuestos, pero lucha contra la pobreza. “Queremos un país de clases medias y movilidad social”, resaltó.


 
Sobre todo, recalcó que los recortes no pueden darse en todos los Estados a un tiempo y que aquellos con mejores finanzas deben tirar del carro. “Defendemos medidas articuladas, principalmente de los países con superávit y con capacidad de consumo y gasto. Si todos hacen ajustes de forma simultánea, se conduce a la recesión, sería una estrategia perversa”, recalcó.


 
Pero el que tendría ese papel de locomotora en Europa es Alemania, precisamente el mayor defensor de los ajustes como primera y prácticamente única receta para países con problemas de deuda como España y el resto de malditos del sur de Europa.


 
El Gobierno de Madrid ansía que Bruselas —o, más bien la troika que forman la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI)— afloje el puño y le dé más tiempo para cumplir con los objetivos de reducción del déficit público dado el agravamiento de la crisis económica. Pero hay otros frentes abiertos en esta interminable crisis europea, como el papel del BCE. “Difícilmente los mercados creerán en la estabilidad financiera sin una unión bancaria y un banco central que no funcione como prestamista de último recurso”, dijo Rousseff.


 
La presidenta no tuvo problemas en mantener ese mismo discurso, similar al de otros presidentes latinoamericanos, frente al propio Rajoy en la rueda de prensa conjunta que ofrecieron:

 


“Yo planteo los errores de mi país, tuvimos dos décadas solo de ajuste. Es muy difícil salir de la crisis y pagar la deuda sin un mínimo de crecimiento. Espero que los países ibéricos obtengan una flexibilización. Esperamos que la salida a la crisis europea se haga evitando el sufrimiento a personas, y Brasil se pone a disposición para ayudar. La Unión Europea es una de las mejores creaciones del ser humano”, clamó la brasileña. “No hemos entrado en este asunto, pero cada uno tiene su posición”, se defendió el español.


 
Un periodista brasileño le llegó a preguntar a Rajoy: “Presidente, en las noches solitarias en La Moncloa, ¿no teme que, como dice Rousseff, España pueda seguir el camino de América Latina en los ochenta, con dos décadas perdidas por seguir políticas ortodoxas?”. El presidente, que en Cádiz intentó evitar este asunto, contestó tras titubear: “Como usted comprenderá no está entre las intenciones del Gobierno que presido estar una serie de años en recesión. Creo que España tendrá crecimiento positivo en 2014. Mi objetivo es el crecimiento económico y la creación de empleo. Creemos que las reformas que hacemos serán buenas en el medio y largo plazo. Estamos haciendo reformas estructurales que no se habían visto nunca”.


 
El presidente de EL PAÍS y del grupo PRISA, Juan Luis Cebrián, señaló al presentar a la mandataria que Brasil se ha convertido en “un interlocutor imprescindible en la globalización”, y destacó la capacidad de “diálogo y consenso” de su presidenta. Cebrián emplazó al ministro de Educación, José Ignacio Wert, presente en el acto, a impulsar el portugués como asignatura preferente entre los estudiantes españoles, no solo por la proximidad de Portugal, sino por el potencial de Brasil.


 
Rousseff destacó la buena marcha de las relaciones comerciales con España, aseguró que “han retomado el dinamismo y deben ampliarse porque aún están por debajo de su potencial”.


 
Antes del acto, la presidenta brasileña almorzó con el Rey, en el que fue el último acto público del monarca antes de operarse de nuevo de su cadera. En su discurso, don Juan Carlos recordó “las elevadas tasas de paro de España”, que dijo, “está haciendo un gran esfuerzo para recuperar cuanto antes la senda del crecimiento” y pidió a Rousseff que cuente con las empresas españolas de cara a la Copa del Mundo de Fútbol en 2014 y los Juegos Olímpicos de Río en 2016. El monarca también le sugirió la “posibilidad de poner en práctica procedimientos que faciliten la estancia temporal de profesionales españoles altamente cualificados” en su país, informa Natalia Junquera.


 
“Al mismo tiempo”, añadió el Rey, “queremos animar a las empresas brasileñas a invertir en España”. Y a continuación, les dio algunos incentivos: “Nuestro país tiene una de las economías más abiertas del mundo, legislación favorable, modernas infraestructuras y gran afinidad cultural, por lo que constituye una excelente plataforma para la penetración de estas empresas en los mercados de Europa, Mediterráneo, Oriente Medio y África. España se ha convertido ya en la base europea para muchas empresas iberoamericanas y queremos que también lo sea para las brasileñas”.

 

Por Amanda Mars / Carlos E. Cué Madrid 19 NOV 2012 - 22:04 CET

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