En masiva protesta se exige en Madrid la dimisión del gobierno de Mariano Rajoy
Madrid, 29 de septiembre. Decenas de miles de personas se concentraron este sábado alrededor del Parlamento español para exigir por tercer día en una semana la dimisión del gobierno, encabezado por el conservador Mariano Rajoy, la convocatoria a un referéndum para decidir sobre el rescate y para expresar su profundo hartazgo con los recortes públicos y la desprestigiada clase política española.


Al grito de “¡Vergüenza!”, los manifestantes repudiaron la represión policial del pasado martes. Otras de las consignas más recurrentes fue “Sí se puede”, por el rotundo éxito de la convocatoria de este sábado, que reunió a familias enteras, jóvenes, ancianos y ciudadanos indignados.


España está sumida en una de las peores crisis de su historia, pero no sólo económica –con 5 millones 600 mil desempleados (24.5 por ciento de la población activa) y una recesión que se prolongará al menos hasta 2013, sino también política y social, con una de las regiones más prósperas, Cataluña, que comenzó el camino de la independencia, y una fractura social que se hace cada día más grande. El gobierno derechista de Rajoy, a pesar de su mayoría absoluta, se queda cada día con menos apoyos y está más aislado que nunca.


La última expresión popular de la indignación se manifestó a través de la convocatoria del pasado martes, que pretendía “rodear” e
l Congreso de los Diputados para exigirle al gobierno y a los parlamentarios su dimisión y la apertura de un nuevo proceso constituyente. Esa protesta derivó en una de las represiones policiales más brutales de los últimos años, con más de 70 heridos y 35 detenidos, a quienes el gobierno del Partido Popular intentó imputar, sin lograrlo, delitos contra la nación. La actuación policial quedó registrada en numerosos videos que circularon de inmediato en Internet y las redes sociales, en los que se puso en evidencia la violencia de los agentes, así como el amedrentamiento y hasta agresiones físicas a periodistas y legisladores.


A pesar de los numerosos testimonios de los excesos policiales, el gobierno español calificó de “perfecta” y “ejemplar” la actuación de la Unidad de Intervención Pública, lo que motivó que este sábado salieran a la calle decenas de miles de personas para rodear por tercer día consecutivo el Congreso de los Diputados. En esta ocasión los ciudadanos acudieron, muchos de ellos, con su familia. Había centenares de niños, de ancianos, de jubilados, de jóvenes y de funcionarios que reclaman un cambio en las políticas anticrisis activadas por el gobierno desde su llegada al poder.


Con gritos de “dimisión” y otras consignas ya clásicas de la revolución de los indignados, como “esta crisis no la pagamos”, los manifestantes se limitaron a silbar y a sentarse de espaldas al Congreso de los Diputados. Y también explicaron otras de sus razones, como las imposiciones financieras de la llamada troika de la Unión Europea (Francia, Alemania y el Banco Central Europeo) y los mercados financieros. Explicaron que su movimiento es y ha sido siempre pacífico, pero que “el gobierno nos respondió con golpes, infiltraciones, detenciones, violencia indiscriminada, heridos y un despliegue policial absolutamente inédito. Sin embargo… perdió. Las imágenes de la represión han dado la vuelta al mundo y la visita de Rajoy a la ONU (Organización de Naciones Unidas) quedó completamente ensombrecida”.


Y advirtieron que “seguimos rodeando el Congreso porque queremos dar un salto en la movilización social y poner en el centro la recuperación de la soberanía y del poder ciudadano, es decir, de la democracia. Ni el gobierno del (socialista José Luis Rodríguez) Zapatero, ni el de Rajoy nos han escuchado. Ambos gobiernos han traicionado a sus propios votantes llevando adelante medidas que prometieron que nunca pondrían en marcha. No obedecen a los ciudadanos, no tienen la valentía ni interés para hacerlo. El gobierno de Rajoy, por lo tanto, no nos sirve y exigimos su dimisión”.


También criticaron la presentación y el contenido de los presupuestos generales del Estado para el próximo año, que a su juicio “dedican mucho más dinero a pagar una deuda ilegítima que a las necesidades sociales que puede articular una salida colectiva de la crisis. Esos presupuestos son una vergüenza para la soberanía nacional, para la democracia. Y por eso tenemos que pararlos. No tenemos miedo. Los presupuestos de la vergüenza, los vamos a rodear”.


La delegada del gobierno en Madrid, la conservadora Cristina Cifuentes, tildó la concentración de “absolutamente ilegal” y advirtió contra la presencia de “500 radicales antisistema”. Además esta dirigente del Partido Popular y funcionaria pública habría sido la que ordenó a los policías que impidieran que los medios de comunicación –decenas de todo el mundo– instalaran una tarima para transmitir y captar mejores imágenes de la protesta. Cuando ya estaban arriba del soporte de hierro, los policías los fueron bajando uno a uno, hasta dejarlo vacío.


Durante la concentración también se registró un empujón y una supuesta amenaza por parte de la policía al mesero del Café El Prado, Alberto Casillas, convertido en héroe de la movilización después de su intervención del pasado martes, cuando se interpuso entre un comando de policías dispuesto a entrar a su bar y golpear a más de 200 personas. Casillas sufrió un desvanecimiento por el empujón y una bajada de tensión, al tiempo que advirtió que el jefe del operativo fue el responsable de la agresión y de la amenaza. Además lamentó el acoso que sufre desde hace un par de días por grupos de extrema derecha y neonazis, que lo esperan a la puerta de su café para insultarlo y llamarle “rojo de mierda”.


Así lo contó el conocido como “héroe” del Café El Prado: “Le he pedido de forma educada su número de placa, que están obligados a facilitar si cualquier ciudadano se lo pide. El hombre se ha encarado conmigo, se ha negado a dármelo, me ha empujado y la verdad es que me he asustado y me he desmayado. Es intolerable que estén acosando y amedrentando a los españoles así, ¡es absurdo! El policía me decía que yo estaba alterando el orden público y que me iban a imponer una sanción... ¡A mí, que solamente le pedía que se identificara! Mi hijo se ha quedado discutiendo con él, pero ha sido un momento dramático porque cuando me he dado cuenta estaba tirado en el suelo, y me estaban dando aire. No puede ser lo que está pasando en este país... Yo voté por Rajoy, pero esto no puede ser”.


Mientras en la calle miles de personas rodearon el Parlamento, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, presentó los presupuestos generales del Estado, en los que se confirmó el aumento del déficit público por las ayudas a la banca, que pasó de 8.96 por ciento a 9.44 por ciento, a pesar de que en la presentación del pasado jueves lo negó rotundamente. En las cuentas del Estado también se confirmó la reducción de 6.3 por ciento de la partida destinada al fondo de ayuda a los desempleados, una nueva bajada al presupuesto de las políticas de igualdad, 24 por ciento más; además de una mutilación de 15 por ciento para la inversión en infraestructuras. Educación y Sanidad, 22 por ciento menos, también vuelven a sufrir cuantiosas reducciones.

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 40.000 personas reclaman en Alemania un “reparto justo de la riqueza”
Unas 40.000 personas, según los organizadores, han salido a la calle en 40 ciudades alemanas para pedir “un reparto más justo de la riqueza”. Las manifestaciones fueron secundadas por las formaciones políticas parlamentarias de izquierda y de centro-izquierda. El partido socialdemócrata, Los Verdes, La Izquierda, así como diversos sindicatos y unas 300 organizaciones sociales han reclamado, entre otras medidas para “preservar el estado social”, que se introduzca un impuesto para los más ricos.

 
En Berlín, unas 5.000 personas participaron en la protesta contra lo que la organización Attac calificó de “recortes brutales” en Europa. Según la policía el seguimiento en Hamburgo no pasó de las 1.500 personas. En Bochum salieron a la calle 5.000 manifestantes. En Colonia, unos 4.000. La manifestación en Fráncfort terminó ante la sede actual del Banco Central Europeo (BCE).
 

Las diversas marchas pedían que se aplique de nuevo un impuesto al patrimonio. También quieren que las grandes fortunas contribuyan a la actual crisis con una tasa única que se aplicaría una sola vez. Además, piden la una lucha más consecuente contra la evasión fiscal.


Por Juan Gómez Berlín 29 SEP 2012 - 22:24 CET
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Los planes de Romney para crear empleo...en China
Freeport, Illinois fue la sede de uno de los famosos debates entre Abraham Lincoln y Stephen Douglas. El 27 de agosto de 1858, Lincoln y Douglas protagonizaron allí uno de los debates de su campaña para obtener el escaño de Illinois en el Senado de Estados Unidos. Lincoln no fue electo senador, pero el debate de Freeport preparó el terreno para la posterior derrota de Douglas en las elecciones presidenciales de 1860, y por consiguiente, para la Guerra de Secesión. Hoy en día, en el momento en que el primer presidente afro-estadounidense de Estados Unidos se prepara para debatir con el candidato del partido de Lincoln, los trabajadores de Freeport están realizando una protesta con la esperanza de lograr que su difícil situación esté en el centro del debate nacional de esta campaña electoral.
Un grupo de trabajadores de Sensata Technologies estableció un campamento de protesta frente a la fábrica donde muchos de ellos han trabajado durante gran parte de su vida. Sensata fabrica sensores de alta tecnología para automóviles como, por ejemplo, los sensores que contribuyen a que las transmisiones automáticas funcionen en forma segura. La empresa recientemente adquirió la planta, que anteriormente pertenecía a la empresa Honeywell, y de inmediato les informó a los más de 170 empleados que trabajan allí que sus puestos de trabajo, junto con el equipamiento de la planta, serían trasladados a China.
Quizá nunca hayan oído hablar de Sensata Technologies, pero durante la actual campaña electoral es probable que hayan escuchado el nombre de su propietaria, Bain Capital, la empresa co-fundada y antiguamente dirigida por Mitt Romney. Al enterarse de esta información, alrededor de doce empleados de Sensata decidieron dar pelea y exigirle a Romney que aplique sus consignas de campaña para salvar los empleos estadounidenses. Fue entonces que viajaron a la Convención Nacional Republicana en Tampa, Florida, y se sumaron al campamento de protesta allí improvisado, denominado 'Romneyville' (en referencia a los 'Hoovervilles' establecidos durante la época de la Gran Depresión), como parte de una campaña de las personas más pobres del país. También organizaron una petición y lograron la adhesión de 35.000 personas a su demanda de que Romney les solicite a sus ex compañeros de trabajo que salven sus empleos.
Freeport se encuentra cerca de dos estados decisivos, que podrían definir las elecciones de noviembre: Iowa y Wisconsin. Los trabajadores de Sensata aprovecharon la visita de Romney a dichos estados y asistieron a un evento de su campaña para hacerle el pedido directamente al candidato. Resulta paradójico que, por pedirle a Romney que impida que sus empleos sean tercerizados a China, los trabajadores de Sensata recibieron burlas del público, fueron tildados de comunistas durante el evento y finalmente fueron expulsados del recinto por el Servicio Secreto de Estados Unidos.
A continuación, los trabajadores establecieron el campamento 'Bainport' en el parque Stephenson County Fairgrounds, en Freeport, que cuenta con pleno apoyo de la comunidad. Los trabajadores han pasado más de dos semanas acampados, con una docena de carpas y una gran carpa al estilo de circo que funciona como un espacio cerrado para reuniones y como centro de operaciones, y además cuentan con una cocina comunitaria al aire libre. Construyeron un escenario del que cuelgan una pancarta con la leyenda: “Mitt Romney: ven a Freeport” y carteles como “Romney tiene un plan de empleos...lástima que es para China”. Detrás del escenario construyeron un puentecito a través de un barranco, por el que los trabajadores van a la fábrica para realizar los turnos de trabajo que les quedan por cumplir en la planta.
Llegamos a “Bainport” una noche de la semana pasada a las 22.30. Un grupo de trabajadores y seguidores estaban sentados alrededor del fogón. Hablé con ellos, uno a uno, antes de que se fueran a sus carpas. Dot Turner tenía que ir a trabajar a las 5 de la mañana. Le pregunté cuánto hacía que trabajaba en la planta: “43 años. Empecé en 1969, tenía 18 años en aquel entonces”, me respondió. Su mensaje para Romney fue claro: “Le diría que tiene el poder y la autoridad de impedir esto. Si realmente le preocupara el pueblo estadounidense y si le interesara crear empleos, los 12 millones de empleos de los que siempre habla en sus discursos, podría comenzar por dejar estos puestos de trabajo en el país”.
Si bien Romney aún no ha visitado Freeport, un portavoz de su campaña habló del tema de Sensata y trasladó la responsabilidad del asunto al Presidente Barack Obama. El vocero de Romney escribió: “A pesar de que el presidente invierte en Sensata a través de su fondo de jubilación personal y de que el gobierno es propietario de uno de los principales clientes de Sensata, General Motors, el Presidente Obama no ha utilizado sus facultades para resolver esta situación de ningún modo”.
Obama no respondió a la acusación, pero durante la campaña ha criticado duramente a Romney mediante el argumento de que Bain trasladó muchos puestos de trabajo a China: “Romney ha estado criticando duramente a China. Afirma que va a luchar contra ellos, que va a ir tras esos tramposos. Y debo admitir que ese mensaje es mejor que lo que en realidad ha hecho al respecto. Suena mejor que hablar de todos los años que lucró con empresas que enviaron nuestros empleos a China. De modo que al escuchar esta repentina indignación, al ver las publicidades de campaña en las que promete ponerse firme con China, me recuerda a la historia del zorro que dice que va a cuidar el gallinero”.
El alcalde de Freeport, George Gaulrapp, visitó Bainport en la mañana en que transmitimos nuestro informativo de “Democracy Now!” desde el campamento. Me contó acerca de lo que esperaba para los trabajadores y reflexionó sobre la larga historia de su ciudad natal: “Freeport es el lugar donde ocurrió el debate entre Lincoln y Douglas. Hemos invitado a ambos candidatos, al Presidente Obama y al gobernador Romney, a que vengan a Freeport a debatir en una campaña al viejo estilo. Sería una gran oportunidad para Romney, que fue el artífice de la política de enviar empleos al extranjero, regresar aquí y revertir esa tendencia. Estamos a 100 km de la ciudad natal de Paul Ryan, Janesville. Es un sitio ideal para venir, familiarizarse con el lugar y conocer otra cara de Estados Unidos”.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
© 2012 Amy Goodman
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Venezolanos tienen 10 días para a decidir entre continuidad y cambio
Dentro de diez días, 18,9 millones de venezolanos votarán por la continuidad del gobierno "socialista" del presidente Hugo Chávez, o por un candidato vinculado con la derecha, Henrique Capriles, postulado por la oposición.

Dentro de diez días, 18,9 millones de venezolanos votarán por la continuidad del gobierno "socialista" del presidente Hugo Chávez, o por un candidato vinculado con la derecha, Henrique Capriles, postulado por la oposición.

De cara a las presidenciales del domingo 7 de octubre en Venezuela, Chávez y Capriles refuerzan sus estrategias electorales, que incluyen recorridos por comunidades del país, para cerrar 96 días de campaña el próximo 4 de octubre.

Los venezolanos acudirán a las urnas en un contexto económico que muestra un crecimiento de 5,6 por ciento durante el primer semestre de este año, según el último registro difundido en días recientes por el Banco Central de Venezuela (BCV).

El organismo estatal también reporta desaceleración de la inflación, con una variación intermensual de 1,1 por ciento en agosto y ocho meses consecutivos en descenso, luego de que pasó de 27,6 por ciento en diciembre de 2011 a 18,1 por ciento en 2012.

El índice inflacionario en Venezuela es el más alto del mundo, pese a ello las mediciones del producto interno bruto reflejan un incremento en el consumo de los hogares en 6,8 por ciento para el segundo semestre de 2012, según el informe del BCV.

Además, la cotización promedio anual del petróleo venezolano se ubica en 105,46 dólares el barril y producción de 3,1 millones de barriles diarios, según datos oficiales.

En Venezuela hay 6,8 millones de hogares pobres y el precio de la canasta alimentaria se ubica en 1.835,28 bolívares (426,80 dólares), según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas.

En contraste, el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores señala que la canasta, al cierre de julio, se ubicó en 3.685,30 bolívares (857 dólares).

El organismo privado sostiene que el venezolano requiere de dos salarios mínimos (de 2.047,52 bolívares 476,16 dólares) para satisfacer sus necesidades alimentarias.

Planes socialistas


El presidente Hugo Chávez, que aspira a su segunda reelección, promete a los venezolanos continuar con el proyecto "socialista" que impulsa su gobierno desde que llegó al poder en febrero de 1999, hace casi 13 años.

También ofrece construir tres millones de viviendas, enfrentar la usura y la especulación en los precios de alimentos y otros artículos, entre otros acciones.

Además, Chávez promete elevar la producción petrolera de cuatro millones de barriles en 2014 a seis millones de barriles de petróleo diarios en 2019.

Prevé fortalecer sus programas sociales de subsidio a la vivienda, educación, salud, empleo, alimentario, que Chávez llama "misiones", para atender a los sectores pobres.

Para mañana viernes ha sido programado el lanzamiento desde China del segundo satélite de observación venezolano "Miranda".

En defensa de su proyecto, Chávez ha dedicado los últimos días de campaña a desacreditar a Capriles, su principal adversario, de quien dijo oculta "un paquetazo neoliberal" con la intención de privatizar la industria petrolera y eliminar las "misiones".

Proyecto opositor


En su plataforma política opositora a Chávez, Capriles ofrece a los votantes redimensionar la función de la banca pública, minimizar la inflación a un dígito, producir seis millones de barriles diarios de petróleo, reconciliar el Estado con la empresa privada e impulsar la industria nacional.

También ofrece impulsar el turismo, disminuir la inseguridad, crear 900.000 empleos para los jóvenes, oportunidades para los mayores de 45 años y aumentar el salario mínimo a 2.500 bolívares (581,39 dólares).

El abanderado opositor dice que Chávez no tiene nada que ofrecer a los venezolanos, a quienes garantizó, que de ganar él las elecciones, ellos no tendrán que ponerse una franela con los colores del gobierno para conservar sus puestos de trabajo.

También promete Capriles un gobierno de unidad, convertir a Venezuela en un país exportador y a no regalar el petróleo.

Capriles denunció que Chávez apela al miedo para mantenerse en el gobierno del cual dijo está dañado por la corrupción y de ser excluyente con las clases sociales.

El abanderado opositor dijo que proyecto socialista no ha podido solucionar la crisis de los apagones que a diario afectan al país, ni tampoco el problema de la inseguridad.

Escenario electoral


A diez días para los comicios presidenciales, los comandos (equipos) de campaña "Carabobo", de Chávez, y "Venezuela", de Capriles, han redoblado sus esfuerzos con mucha creatividad en la movilización de sus seguidores.

Ambos equipos se han distinguido en la presentación de sus escenarios.

En los recientes días de campaña, Chávez ha hecho sus apariciones desde una gigantesca tarima combinada, en ocasiones, con cortas caravanas a bordo de un camión.

También se presenta con nueva imagen, con trajes azul oscuro y pronuncia sus discursos frente a un podio con el eslogan propagandístico "Chávez, corazón de mi patria".

El cáncer que limitaba sus actuaciones fue olvidado por el mandatario venezolano desde que se inició la carrera electoral, el pasado 1 de julio.

Al presidente sudamericano se le ha visto trotar, bailar y cantar en actos con jóvenes, acompañados por grupos folclóricos y por destacados artistas como el pelotero y cantante Rafael, "El Potro", Álvarez, Omar Enrique, Hany Kauam y el dúo Los Cadillacs.

Durante un acto en el Poliedro de Caracas, principal aforo capitalino venezolano, ideal para grandes espectáculos públicos, con capacidad para 20.000 personas, Chávez tomó una guitarra y simuló tocarla, encendiendo los ánimos de los jóvenes.

En contraste, Henrique Capriles, a la fecha, ha recorrido más de 280 pueblos y visitado, en algunos casos hasta por más de cuatro ocasiones, los 23 estados del país en las que las concentraciones son cada vez más concurridas.

La gorra tricolor con las estrellas de la bandera venezolana se ha convertido en el símbolo de la oposición, a diferencia de los muñecos rojos de Chávez.

A Capriles se la ha visto caminar dentro de una muchedumbre y en su última aparición recorrió una larga pasarela flanqueada por cientos de seguidores que los organizadores instalaron en la ciudad de Maracay, capital del estado Aragua.

El próximo domingo el abanderado opositor cerrará en Caracas su campaña presidencial con una concentración en la céntrica avenida Bolívar.
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Francia anuncia ajuste “sin precedentes” con aumentos de impuestos y recortes
París, 28 de septiembre. El gobierno francés anunció este viernes un ajuste “sin precedentes” de 36 mil 900 millones de euros en aumentos de impuestos y recortes en los presupuestos para el próximo año, con el objetivo de reducir el déficit público hasta 3 por ciento del producto interno bruto (PIB).

“Es un presupuesto de combate para luchar contra una deuda que no cesa de aumentar”, “por la justicia social, por el crecimiento” y para “preparar el futuro”, afirmó a los periodistas el primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, al salir del consejo de ministros.

Francia confirmó así que mantiene su objetivo de 3 por ciento de déficit en 2013, pero renunció sin embargo a alcanzar el equilibrio en las cuentas públicas en 2017 como estaba previsto, y para ese año espera un déficit de 0.3 por ciento,
Según las previsiones del gobierno, el déficit público de la segunda economía de la eurozona será de 4.5 por ciento del PIB en 2012, tres por ciento en 2013, 2.2 por ciento en 2014, 1.3 por ciento en 2015, 0.6 por ciento en 2016 y 0.3 por ciento en 2017.

Movilización general


El primer ministro exhortó a “la movilización general” de los franceses para “ganar esta batalla” por la reactivación.
El compromiso del gobierno fue presentado ante el consejo de ministros para su análisis y eventual aprobación, mientras que el Instituto Nacional de Estadísticas dio a conocer dos datos negativos del comportamiento económico francés: el aumento de la deuda pública a mil 832 billones de euros, equivalentes a 91 por ciento del PIB, y un nuevo estancamiento de la producción de bienes y servicios, en el segundo trimestre de este año.

Esta es la tercera vez consecutiva que el reporte trimestral sobre el PIB registra un crecimiento menor a cero, después de que en el tercer trimestre de 2011 registró su última cifra positiva.

A la par del estancamiento, la deuda francesa aumentó 43 mil 200 millones de euros en el segundo trimestre de 2012, lo que representó un alza de 1.7 por ciento respecto a marzo. Al final del primer trimestre, el débito acumulado del Estado francés, los gobiernos locales y la seguridad social equivalían a 89.3 por ciento del PIB.

El gobierno de François Hollande informó su intención de reducir el sobregiro del gasto público a 3 por ciento, el límite que sugiere la Unión Europea para establecer criterios comunes de política fiscal, que fue establecido como precepto constitucional en España.

El ministro de Finanzas, Pierre Moscovici, defendió de nuevo la política de austeridad fiscal y sostuvo que renunciar al objetivo de 3 por ciento provocaría una espiral ascendente en las tasas de interés de la deuda pública francesa, como ocurrió en fechas recientes en España. “Y no quiero eso”, dijo.

El proyecto presentado hoy al consejo de ministros y el plan de gastos para la seguridad social, que se conocerá completo el lunes próximo, prevé un incremento de 20 mil millones de euros por concepto de impuestos, que se repartirán a partes iguales entre contribuyentes individuales y empresas.

Se anticipa también que habrá recortes por 10 mil millones en el gasto general del Estado, con excepción de educación, seguridad pública y justicia, y que el presupuesto para seguridad social perderá 2 mil 500 millones de dólares.
El monto de 36 mil 900 millones de euros en ahorros se completamenta con 4 mil 400 millones anunciados previamente por la administración central francesa.

Los recortes a la operación del gobierno incluirá la eliminación de 12 mil 298 puestos de trabajo en ministerios no prioritarios, mientras que habrá nuevas plazas de empleo en los servicios educativos públicos, los tribunales y la policía.
Moscovici afirmó que los términos en que fue diseñado el presupuesto es “necesario para la credibilidad del país”.

No obstante, el copresidente del Partido de la Izquierda de Francia, Jean-Luc Melenchon, criticó la política de recortes presupuestales en Europa, impulsada principalmente por Alemania.

“Muchas personas viven rozando el umbral de la pobreza, a pesar de tener empleo. Esta política es absurda. (La canciller federal alemana Angela) Merkel conduce esto hacia ninguna parte, excepto hacia un nuevo gran desastre en Europa, y eso es algo que ya comenzó”, dijo el dirigente de un partido que en las elecciones generales francesas de este año consiguió 11 por ciento de los votos.

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La estatal Venezolana de Televisión resumió el gran acontecimiento con un anuncio transmitido varias veces al día, con música tradicional de arpa cuatro y maracas de fondo. “Un hecho histórico para el país. Llega a la patria de Bolívar el oro que nunca debió salir de nuestro territorio. El Gobierno bolivariano continua afianzando la soberanía nacional, afianzando el futuro económico de Venezuela”, decía la voz del locutor y las imágenes mostraban una sucesión de camiones blindados y tanques militares, que trasladaban a las bóvedas del Banco Central de Venezuela las reservas monetarias de oro que estuvieron depositadas durante dos décadas en bancos de Europa y que el presidente Hugo Chávez ordenó repatriar en septiembre de 2011.

 
El último cargamento llegó a Caracas en enero de este año y así como llegó, comenzó a irse: en agosto de 2011, el Banco Central de Venezuela vendió 3,2 toneladas de las reservas de oro para paliar la escasez de dólares en efectivo, pero la noticia se ha conocido en Venzuela apenas esta semana, tras la publicación de un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI).

 
El martes, la agencia de noticias Reuters tuvo acceso a un documento del FMI donde se afirma que las reservas monetarias en oro de Venezuela disminuyeron en 10,98 toneladas durante 2012: de 372,93 toneladas contabilizadas a principios de año, pasaron a ser 362,05 al cierre de agosto. Una de las razones: el mes pasado, el Banco Central de Venezuela vendió 3,2 toneladas por unos 300 millones de dólares. Y un mes más tarde, el pasado miércoles, el presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, el diputado oficialista Ricardo Sanguino, admitió al diario caraqueño El Mundo que sí se había llevado a cabo la operación. De acuerdo con informaciones publicadas por la prensa local, la venta se hizo para paliar la escasez de dólares en efectivo que atraviesa el país y para cubrir el pago de importaciones, que en el último año se han incrementado en 20%.
 

La principal fuente de divisas en efectivo de Venezuela son las exportaciones petroleras, que además financian el 60% del presupuesto nacional. Y han mermado justo ahora, cuando el presidente Hugo Chávez aspira a ser reelegido el próximo 7 de octubre para otro periodo de seis años. Venezuela posee hoy en día las mayores reservas probadas de crudo y el precio del barril venezolano supera los 102 dólares. Pero la estatal Petróleos de Venezuela (PdVSA) produce por debajo de su capacidad; hace un mes se produjo una explosión los depósitos de combustible de la más grande de sus refinerías. Murieron 48 personas y las operaciones quedaron paralizadas.

 
Las importaciones son el oxígeno de la economía de Venezuela. Cerca del 80% de los alimentos que se consumen en el país son importados: la leche en polvo, la carne, el azúcar, el pollo, el café que se ofrece a precios subsidiados en la red de mercados populares que administra el Estado y que, junto con otros programas sociales que benefician a los más pobres, forman parte de la oferta electoral de Hugo Chávez. Estas importaciones son controladas por el Gobierno, que desde 2003 mantiene una férrea política de control de cambio. Es la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) el ente que decide quién, qué y cuánto pueden comprar los venezolanos en divisa extranjera. Solo los empresarios más cercanos a la revolución tienen acceso a la tasa oficial de 4,3 bolívares fuertes por dólar; los demás, deben acudir a los dos mercados paralelos de divisas que operan en el país: uno "gris", que maneja el Banco Central de Venezuela y el mercado negro, de cuya fluctuación está prohibido hablar en medios nacionales.


Maye Primera Caracas 27 SEP 2012 - 21:21 CET

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Jueves, 27 Septiembre 2012 06:21

Los nuevos recortes incendian Grecia

Los nuevos recortes incendian Grecia
Una huelga general que ha paralizado el país y ha dejado un centenar largo de detenidos y varios heridos. Nuevos recortes que amenazan con ahondar la recesión que dura ya cinco años. Disensiones entre los que han prestado dinero al Estado… Cunde la sensación de que Grecia afronta una de sus últimas oportunidades si quiere escapar de los augurios más negros, que le sitúan fuera del euro y en una situación muchísimo peor de la que ya vive. “Si la economía no mejora corto plazo, el apoyo al Gobierno se evaporará rápido y el país puede caer en el caos político. En este caso, veo muy difícil que los acreedores europeos estén dispuestos a seguir con el programa de ayudas”, resume Zsolt Darvas, analista del centro de estudios belga Bruegel.


“Fuera la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional”, gritaban este miércoles las decenas de miles de personas que se manifestaban en Atenas, en la primera huelga contra el Gobierno del conservador Andonis Samarás, que llegó al poder hace tan solo tres meses. En una protesta convocada por los mayores sindicatos del país, la policía usó gases lacrimógenos contra unos manifestantes que lanzaban piedras y artefactos incendiarios en el centro de la capital mientras llamaban a los agentes “traidores” o “cerdos de Merkel”. Pero los problemas del primer ministro no acaban en las calles. También abundan en los enmoquetados pasillos de los centros de poder.

 
Samarás y su ministro de Finanzas, Yannis Sturnaras, cerraron el enésimo plan de ahorro con el que tratarán de satisfacer las exigencias de Europa y del Fondo Monetario Internacional (FMI). “Alcanzaron un acuerdo por la noche”, señaló una fuente gubernamental a la agencia Efe, que explicó que el pacto aún no es oficial. El plan consiste, según esta fuente anónima, en recortes presupuestarios por valor de 11.500 millones de euros y en aumentos de impuestos con los que pretenden recaudar 2.000 millones más.

 
El Gobierno prevé presentar el acuerdo el viernes para que los ministros de Finanzas de la zona euro den su visto bueno en la reunión que tendrán el próximo 8 de octubre en Luxemburgo. Las tensiones entre los dos bandos negociadores han llegado a tal punto que los inspectores europeos, que querían más recortes en salarios y pensiones, abandonaron Atenas ante la negativa que les dio el ministro a sus exigencias. Fuentes europeas apuntan que regresarán a Grecia a finales de esta semana o la próxima.
 

Pero está por ver que este acuerdo vea la luz. Por una parte, Samarás tendrá que convencer a sus compañeros de coalición, los socialistas del Pasok y el partido de izquierda moderada Dimar. Aun en el caso de que el primer ministro venza este obstáculo, le quedará aún arrancar el visto bueno a la troika. La Comisión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo esperaban unos recortes superiores (de 15.000 millones) para desbloquear el pago de los 40.7000 millones que el país necesita urgentemente si no quiere caer en bancarrota.

 
Por si fueran pocas las dificultades, aún quedan más. Porque en el bando de los acreedores también crecen las tensiones. El FMI, según señala la agencia Reuters, pretende que los países de la eurozona y el BCE asuman pérdidas en los préstamos que hicieron a Grecia para rebajar la deuda helena, algo que muchos expertos consideran imprescindible para que su economía salga del agujero.
 

Pero la receta de Washington no convence ni en Bruselas ni en Fráncfort. Los europeos prefieren dar más tiempo a Atenas para cumplir su objetivo de déficit, una flexibilidad que ya han aplicado a los casos de España y Portugal. Pero los europeos no quieren ni oír hablar de una quita como la que se impuso al sector privado cuando diseñaron el segundo rescate a Grecia. Bruselas y Berlín se niegan a esta posibilidad por lo menos hasta el próximo año, cuando se celebren las elecciones legislativas en Alemania. “Si queremos evitar que Grecia salga del euro de forma inminente no bastará con concederle más tiempo. Habrá que reducir el peso de su deuda, ya sea con quitas o con aplazamientos en el pago. Y es imprescindible también un ambicioso plan de inversión para que despegue la economía”, señala Darvas, el analista de Bruegel.
 

Samarás, que ganó las elecciones con la promesa de relajar las condiciones impuestas por los prestamistas europeos, ha sufrido un rápido desgaste tras su llegada al poder. Las sucesivas oleadas de recortes, que ahora amenazan con ir a más, no han cumplido su objetivo de sanear las cuentas públicas ni de enderezar la economía de un país que ya tiene a un 55% de sus jóvenes en paro. “Los españoles salieron ayer a la calle. Hoy lo hacemos nosotros; mañana serán los italianos y al día siguiente, todos los ciudadanos de Europa”, arengaba ayer a los manifestantes un sindicalista desde las calles de Atenas.


Por Luis Doncel Bruselas 26 SEP 2012 - 20:45 CET

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Miércoles, 26 Septiembre 2012 06:39

Política monetaria, música para los bancos

Política monetaria, música para los bancos
La semana antepasada la Reserva Federal en Estados Unidos dio a conocer planes para una nueva fase de flexibilización cuantitativa o QE3, como se le conoce en aquel país. Esta es la tercera fase de una serie de programas que han tenido por objetivo la recuperación económica a través de la inyección de liquidez a una escala hasta ahora desconocida. La nueva fase del programa consistirá en compras de títulos respaldados por hipotecas hasta por 40 mil millones de dólares mensuales y sin límite de tiempo. De hecho, Ben Bernanke, el responsable de la Fed, anunció que el programa continuará hasta que el mercado laboral mejore de manera significativa y que aún después de esa recuperación se mantendrá una postura flexible. De esta manera insinuó que aún si hay presiones inflacionarias, la Fed mantendrá el rumbo hacia la plena recuperación.


¿Qué se puede esperar de este programa?


En una entrevista reciente, Bernanke hizo una somera descripción del flamante programa QE3 de política monetaria ultra flexible. Cuando se le preguntó si el programa se nutría de recursos fiscales, Bernanke respondió con sangre fría: “Claro que no, no se trata de recursos fiscales, lo único que hacemos es aumentar la cuenta de cada banco con nuestra computadora”. Así se confirma lo que ya sabemos, que la creación monetaria por parte del banco central responde a las necesidades de los grandes agentes del sistema bancario.


Michael Hudson, ex analista financiero de Wall Street y hoy profesor emérito de la Universidad de Misuri explica de la siguiente manera el programa de la Reserva Federal: “QE3 consiste en darle dinero a los bancos hasta que Beethoven componga su décima sinfonía”. Y tiene razón. Esta política monetaria no tiene casi nada que ver con la recuperación de la economía o con la generación de nuevos empleos.


En realidad, las autoridades monetarias están más preocupadas por el objetivo de mantener la rentabilidad de los bancos, en especial de los más grandes. La Reserva Federal tiene los instrumentos para tomar el pulso de la actividad en el sistema bancario y financiero en Estados Unidos. Bernanke y cualquier funcionario de la Fed puede darse cuenta de qué hacen los bancos con el dinero que les proporcionan los programas de flexibilización monetaria. No es difícil, por lo tanto, para Bernanke darse cuenta de que el crédito a las empresas se ha reducido de manera constante.


También puede observar sin problema que los préstamos para el sector de bienes raíces sigue deprimido y que el crédito para refinanciar el mercado hipotecario (epicentro de la crisis) no se ha recuperado. Hasta el crédito para el consumo (por ejemplo, a través de tarjetas de crédito) sigue contrayéndose. Los bancos en Estados Unidos simple y sencillamente no están prestando a la economía real. Pero, en este escenario, si los bancos estadunidenses no están canalizando recursos a la economía real ¿qué rayos hacen con el dinero que les presta la Reserva Federal?


La respuesta es sencilla: los bancos buscan colocar ese dinero nuevo en espacios económicos donde a cambio reciben una recompensa real. La economía estadunidense no es el lugar adecuado para obtener el tipo de rentabilidad que interesa a los bancos. Éstos la han encontrado en países que ofrecen tasas reales de interés positivas, por ejemplo, Brasil, India, Rusia, Sudáfrica o México. Es en estos espacios económicos que los bancos estadunidenses beneficiarios del anterior programa de flexibilización (QE2) colocaron sus recursos (800 mil millones de dólares). En Estados Unidos el costo para ellos es de 0.25 por ciento, mientras las tasas que pueden obtener en India, por ejemplo, alcanzan hasta 10 por ciento.


Eso es lo que explica en buena medida el aumento de las reservas en esa clase de países, que teniendo un déficit en la cuenta corriente sin embargo han acumulado “reservas”. En casi todos esos países, esos flujos de capital han provocado una fuerte revalorización de la moneda local en la que están denominados los títulos adquiridos por los bancos. De ese modo, los bancos estadunidenses han obtenido una ganancia adicional por la apreciación del tipo de cambio.


Washington debe estar dándose cuenta de todo lo anterior. Las anteriores fases de flexibilización monetaria, QE1 y QE2, no dieron ningún resultado en materia de crecimiento y empleo. ¿Por qué insiste Bernanke en introducir QE3? La respuesta es que el nuevo programa está más relacionado con la necesidad de mantener a flote a los principales bancos estadunidenses que con la recuperación de la economía. Esos bancos tienen un grado de exposición alarmante en el mercado mundial de derivados (entre paréntesis para cada banco): Bank of New York Mellon (1.3 billones de dólares), State Street Financial (1.3 billones), Morgan Stanley (1.7 billones), Wells Fargo (3.3 billones), Goldman Sachs (44 billones), Bank of America (50 billones), Citibank (52 billones) y JP Morgan (70 billones). Un pequeño estornudo y el castillo de naipes se viene abajo. QE3 busca evitar el colapso.

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Una huelga general contra la austeridad paraliza Grecia
Grecia se enfrenta hoy a una huelga general convocada por las principales confederaciones sindicales del país en contra de los nuevos recortes que prepara el Gobierno del conservador Andonis Samarás a instancia de sus prestamistas internacionales. Al menos 5.000 policías han sido desplegados en Atenas ante las diferentes marchas que han sido convocadas esta tarde y que se prevén masivas.
 

La huelga, la primera desde la llegada al poder de la coalición conservadora en junio, afecta tanto a la educación como al sistema sanitario, por la participación de profesores de centros públicos, desde primaria hasta la Universidad; médicos y personal de hospitales y centros de salud estatales; y trabajadores del servicio de ambulancias, algunas de las profesiones que más afectadas se pueden ver por los nuevos recortes.

 
La huelga ha afectado tanto al transporte como al pequeño comercio: la mayoría de las tiendas del centro de la capital estaban este miércoles cerradas.

 
Además, también participarán en la huelga los empleados de la administración local y provincial, de aduanas, Hacienda y otras oficinas públicas. Los museos también permanecerán cerrados por participar en la huelga el personal del ministerio de Turismo y el personal contratado en estas instituciones.

 
"Las nuevas medidas son injustas y solo van a empeorar la crisis", aseguró Costas Tsikrikas, presidente del sindicato ADEDY, que representa a la función pública. "Estamos dispuestos a luchar hasta que ganemos", agregó. Justamente este miércoles, el Gobierno griego anunció que ha aprobado un nuevo paquete de recortes, de 11.500 millones de euros que serán sometidos tanto a los socios de la coalición como a la troika (la UE, el Banco Central Europeo y al FMI). Una misión de la troika es esperada en Atenas el próximo domingo para ultimar las negociaciones sobre el nuevo plan, que permitirá desbloquear una ayuda de 31.500 millones de euros.
 

Ese nuevo paquete de ahorro es una de las condiciones impuestas por la troika al país mediterráneo para seguir entregándole ayuda financiera.
 

Los controladores aéreos también llevarán a cabo un paro, aunque solo de tres horas, lo que ha obligado a cancelar numerosos vuelos con destino o salida en Atenas. Igualmente, los barcos transbordadores y los buques de carga quedaron amarrados a puerto, puesto que entre los marineros domina la representación sindical comunista, favorable a la huelga.
 

En cuanto al transporte urbano, los servicios funcionarán dentro de Atenas con cierta normalidad para permitir que los manifestantes puedan llegar al centro, pero dejarán de trabajar al caer la tarde.

 
En la capital, la marcha principal se dirigirá hacia la Plaza de Syntagma, donde se ubica el Parlamento, mientras que el Partido Comunista ha organizado su propia concentración en la Plaza Omonia, también en el centro de Atenas.


Agencias Atenas 26 SEP 2012 - 12:07 CET
 



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Ocho desafíos para la integración latinoamericana y un nuevo rol para Asia
“Es necesario ir acercando lo que ha de acabar por estar junto”[1]
 
Con la constitución de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) se rompió la inercia que inmovilizaba a la integración regional. Hasta ese momento, parecía inconcebible que este continente, forjado en una historia compartida y el pensamiento de sus Libertadores, careciera de un organismo independiente y ajeno de las injerencias estadounidenses y europeas.
 
Más de doscientos años, después de iniciado el camino de la independencia, fue necesario para que al fin pudiera concretarse un espacio llamado a convertirse en el foro de la unidad latinoamericana.
 
Esta unidad, bajo las actuales condiciones, resulta estratégica para los pueblos y los gobiernos de la región. En estos tiempos, donde por doquier se levantan alianzas económicas, y se conforman y reconfiguran grandes bloques para la competencia en el mercado mundial, resulta esencial disponer de un espacio soberano que defienda los intereses comunes.
 
Frente a la crisis, además, la integración se concibe como una oportunidad para resguardar el comercio e incentivar el crecimiento económico.
 
Pero el camino a transitar no es sencillo, sino más bien está plagado de obstáculos y desafíos, de cuya superación depende la materialización de todas las expectativas que se han depositado en la Celac.
 
Sería oportuno entonces comenzar analizando –sin pretender ser exhaustivos, pero como un ejercicio imprescindible- algunos de esos obstáculos a los cuales se enfrenta la integración latinoamericana. Identificar las dificultades es parte del camino a transitar para su solución.
 
(1)En primer lugar, nuestra región no ha podido evitar la presencia de múltiples conflictos entre sus países. Disputas territoriales –pudiera mencionarse la solicitud boliviana realizada a Chile para recuperar su salida al mar-, conflictos de naturaleza política, o inclusive confrontaciones en el ámbito militar –recuérdese la incursión de tropas colombianas en Ecuador en 2008-, lastran las potencialidades reales de impulsar un proyecto común.
 
(2) A ello habría que sumar el sesgo ideológico de ciertos líderes latinoamericanos, en ocasiones mucho más interesados en contubernios con las grandes economías que en desarrollar el potencial de la región. Detrás de ellos, están por supuesto, los poderes económicos que buscan la ganancia a toda costa y no dudan en enrolarse en el juego de la subordinación-conjunción con los capitales provenientes del Norte.
 
La integración, resulta entonces la alternativa que una vez surgida desde la defensa de “lo latinoamericano” entra en contradicción con esos poderes e influencias foráneas, que constituyen un serio obstáculo para su consecución.
 
Así asoman la cabeza, los “Judas” a los que se refirió José Martí, al hablar sobre “El agrupamiento de los pueblos de América” en 1883, que actúan dispersando el esfuerzo continental y de cierta forma desdeñan la construcción de esquemas genuinos dentro de la región, lo cual, a la larga, contribuye a su des-integración.
 
(3) En tercer lugar, en muchas de las esferas de la integración, se carece del sustrato teórico que sea capaz de satisfacer las necesidades de los países implicados. Cuanto se ha concebido hasta ahora –con la excepción del ALBA- posee una fuerte influencia librecambista, neoliberal y a partir de allí resulta en extremo difícil –considerando las relaciones de producción capitalistas dominantes- brindar un tratamiento adecuado a las asimetrías entre los países, más allá del otorgamiento de ventajas comerciales  que resultan generalmente transitorias.
 
(4) Tampoco resulta fácil conciliar las demandas del conjunto de países latinoamericanos, determinada por la poca complementariedad entre sus economías. Nuestra región, subdesarrollada y dependiente, en la mayoría de los casos ve limitada su oferta a recursos naturales o servicios tradicionales, como el turismo, y esto en la práctica desestimula el esfuerzo integrador, que se diluye en la competencia entre sus países por captar cuotas de mercado e inversiones.
 
(5) Ello se ve agravado por la falta de una infraestructura adecuada (energía, telecomunicaciones, transporte, etc.), es decir, de un “sistema circulatorio” que viabilice las iniciativas de la integración. En este ámbito, aunque se trabaja en la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA) y se realizan esfuerzos similares en Centroamérica, sus resultados aún resultan insuficientes en relación con las necesidades de la región.
 
Pero aún pensando que estos valladares puedan ser superados, quedan al menos otros tres no menos importantes a la hora de concebir el proyecto de unión continental
 
(6) Aunque América Latina no dispone de un espacio de integración diseñado a escala regional, los esquemas subregionales, una densa red de Tratados de Libre Comercio (TLCs) y otros acuerdos similares, conllevan a que –en ciertas ocasiones- los compromisos ya alcanzados obstaculicen la posibilidad de avanzar en nuevos acuerdos.
 
(7) En séptimo lugar, el papel clave que desempeña América Latina en el contexto geoeconómico y geopolítico mundial, entre otras causas, por las enormes reservas de recursos naturales, la hace una región no desdeñable para los objetivos imperialistas de las grandes potencias y destino de sus esfuerzos encaminados a obstaculizar el esfuerzo de unificación. Para estas, resulta muy distinto influir sobre las posiciones de países aislados, que en una concertación capaz de ofrecer singular resistencia a habituales prácticas de dominación.
 
(8) Por último la “integración real” presiona los avances en la firma de acuerdos integracionistas y sobrepasa los límites de la integración “dirigida” desde los Estados. Esta pudiera ser, una de las fuerzas que actualmente está determinando la materialización de diferentes variedades de asociaciones con los países asiáticos, y no puede descartarse que su influencia vaya en detrimento de los esfuerzos centrados en la integración latinoamericana.
 
Sin embargo, todos estos obstáculos no han sido suficientes para frenar la voluntad de la integración regional, ni para detener las fuerzas que la van conformando. Sobre las individualidades y las divisiones, entonces se imponen la necesidad de la unidad y la visión del futuro compartido, que resultan apoyadas desde los gobiernos y desde los pueblos, representados por sus movimientos sociales. De estas voluntades –a pesar de todos los desafíos- es que se renuevan las esperanzas y las oportunidades para América Latina. La Celac forma parte de ellas.
 
Y es bajo estas condiciones que surge la llamada Alianza del Pacífico.
 
Esta nueva entidad, que agrupa a México, Perú, Colombia y Chile, e incorpora como observadores a Costa Rica y Panamá[2], fue creada para alcanzar “el libre flujo de bienes, servicios, capitales y personas, a fin de situar a esos países en mejores condiciones para el acercamiento y consolidación de las relaciones económicas y comerciales con la dinámica región asiática”[3]. A pesar de este objetivo declarado, su verdadera razón de ser puede llevarla más allá. En el complicado ajedrez de la integración latinoamericana, faltaba la cofradía de países representantes de la derecha y defensores a ultranza del libre mercado.
 
Es por esta causa que tras su arribo al contexto latinoamericano, la Alianza del Pacífico inaugura una época, donde se pasa de un modelo de integración subregional, basada en la comunidad territorial (Sistema de la Integración Centroamericana, Comunidad del Caribe, Comunidad Andina de Naciones, etc.) a una integración sustentada por las afinidades ideológicas. En la actual coyuntura, al menos para lo político, la Alianza del Pacífico es percibida como la antítesis del ALBA, y en el ámbito económico, del Mercado Común del Sur (Mercosur).
 
Para comprender esta última idea, tendría que señalarse el potencial efecto que tendría en el ámbito regional un grupo de países, que priorizando en su relacionamiento exterior a ciertos países asiáticos, pudieran colocar en un segundo plano las oportunidades que brinda el fomento de la integración orientada hacia América Latina y en especial hacia sus economías más dinámicas. Nótese que esto tampoco se encuentra reñido con los deseos de algunas grandes potencias de obstaculizar la unión de los pueblos latinoamericanos, a las cuales se les estaría haciendo un gran favor.
 
Pero en el relacionamiento entre los América Latina y Asia, a la Alianza del Pacífico habría que adicionar, al menos, otros dos instrumentos de acercamiento birregional, la denominada Alianza Transpacífica y el Foro de Cooperación Asia – Pacífico (también conocido como APEC, por sus siglas en inglés), los cuales incluyen en su membresía a países asiáticos[4].
 
La “mirada” hacia los países asiáticos, resulta absolutamente lógica y estratégica para nuestra región, considerando el nuevo papel que dicha área desempeña en las relaciones económicas internacionales.
 
Desconocer esa realidad sería un suicidio económico para América Latina.
 
La asociación con Asia responde entonces a la necesidad de redimensionar las relaciones con una región que ha ido adquiriendo un papel protagónico dentro de la economía latinoamericana. Por ejemplo, pudiera considerarse el rol que previsiblemente ocupará China en los intercambios comerciales entre ambas regiones. De mantenerse el actual ritmo de crecimiento de la demanda de los productos latinoamericanos en los Estados Unidos, la Unión Europea y el resto del mundo, y si la demanda de ese país asiático crece solo a la mitad del ritmo registrado en la década 2001-2010, China superará a la Unión Europea en 2014 como segundo mayor mercado para las exportaciones de la región. De forma similar, en el caso de las importaciones se prevé que China supere a la Unión Europea en 2015[5].
 
Por esas razones, no todo el esfuerzo de acercamiento económico entre Asia y América Latina ha de reducirse a la sencilla y rutinaria práctica de mejorar las relaciones bilaterales a través de mecanismos para la facilitación del comercio o las inversiones. El problema fundamental que se plantea, radica en cómo se van a ir construyendo esos lazos, si se van a ir creando nuevos mecanismos que resulten mutuamente ventajosos, o si por el contrario, se continuará copiando el modelo neoliberal de integración, que a la larga reproduce la posición subordinada de nuestra región y afianza el modelo primario extractivista que la reduce a suministrador de materias primas de bajo valor agregado.
 
En este sentido, uno de los peligros a los que se somete la economía latinoamericana, consiste en desaprovechar la oportunidad de establecer nuevas relaciones que pudieran ser promotoras de su progreso y simultáneamente, bajo la seducción que los mercados asiáticos producen en varios países, desestimar lo poco alcanzado en materia de integración regional, boicoteando las oportunidades que esta pudiera proveer.
 
Y es sabido que la frustración de la unidad latinoamericana, sería bienvenida por todos aquellos países que se aprovechan de ella, por ejemplo, para continuar negociando en absoluta tranquilidad Tratados de Libre Comercio.
 
Habiendo sintetizado hasta este punto algunos de los más relevantes desafíos que ha de enfrentar la integración latinoamericana, resulta conveniente concluir identificando un conjunto de premisas que no pueden ser pasadas por alto a la hora de llevarla hacia adelante.
 
Retomando la idea de que su consecución resulta una necesidad para nuestro continente, no puede perderse de vista que la integración regional, no es solo un tema de interés para los pueblos latinoamericanos, pues esta debe hacerse en confrontación con las ansias de dominación hegemónica de los Estados Unidos, o de otras potencias que se benefician de la subordinación y dependencia de América Latina.
 
También es necesario insistir en que la integración por sí misma no resolverá los múltiples problemas que aquejan a los pueblos de la región, aunque pudiera ser un poderoso instrumento para hacerlo.
 
Para que cumpla con esa función, entonces tendría que ser edificada partiendo de las condiciones reales de los países latinoamericanos, sin pretender copiar ningún otro esquema por sólido o exitoso que en determinado momento hubiese podido parecer, en esta área o en otras latitudes.
 
De ahí que los senderos por los cuales ha de transitar la integración latinoamericana tengan que construirse sobre la base de un pensamiento propio, que se remonte a los fundadores de la independencia latinoamericana y que se asiente en la cultura y la historia compartidas. Ya desde 1875 Martí había dicho que “La economía ordena la franquicia; pero cada país crea su especial Economía. (…) Aquí se va creando una vida; créese aquí una Economía. Álzanse aquí conflictos que nuestra situación peculiarísima produce: discútanse aquí leyes, originales y concretas que estudien, y se apliquen y estén hechas para nuestras necesidades exclusivas y especiales”[6].
 
Finalmente, en su concepción y avance, la integración latinoamericana no puede vincularse solo al ámbito de la circulación, sino que debe incluir dentro de la dimensión económica esferas como la productiva y la tecnológica, guardando el espacio necesario para lo social y cultural, como imprescindibles ejes articuladores del esfuerzo integrador. Asimismo el tratamiento a las asimetrías entre los países no podrá faltar en la agenda.
 
Sobre estas bases, es que la recién creada Celac, se constituye como una oportunidad para ir concretando, a partir de un proyecto propio, ese espacio de integración profunda que tanto tiempo se ha buscado. El proceso será largo y no estará exento de contradicciones. Desde este momento, resulta una tarea urgente fortalecer su posición, yendo mucho más allá de ser un foro político, pues de lo contrario, corre el riesgo de verse suplantada por otros esquemas de integración que satisfagan esa necesidad regional.
 
En el futuro, sin lugar a dudas, la integración latinoamericana seguirá siendo uno de los grandes temas de la agenda continental.
 
Por ello ha de continuar el debate. Bienvenido sea.
 
Notas:
 
[1] Martí, José. Agrupamiento de los pueblos de América. Publicado en La América, Nueva York, en octubre de 1883.
[2] Uruguay también ha solicitado su incorporación al bloque
[3] Sobre los países integrantes de la Alianza del Pacífico, así como su participación en la economía regional, véanse Bullón, Mariano (2012). La Alianza del Pacífico. Posible impacto en la integración latinoamericana. Disponible en: http://www.alainet.org/active/57525&lang=es. En ese trabajo también puede encontrarse una descripción de la Alianza Transpacífica y el Foro de Cooperación Asia – Pacífico.
[4] Conforman la Alianza Transpacífica (TPP, por sus siglas en inglés) once países: Chile, Perú, México, Canadá, Estados Unidos, Vietnam, Singapur, Australia, Malasia, Brunei y Nueva Zelanda, con la existencia además de negociaciones por parte de Japón para sumarse a este esquema. El APEC (21 países) se encuentra integrado por: Australia; Brunei Darussalam; Canadá; Chile; República Popular China; Hong Kong, China; Indonesia; Japón; República de Corea; Malasia; México; Nueva Zelanda; Papua Nueva Guinea; Perú; República de las Filipinas; Federación Rusa; Singapur; Taipei chino; Tailandia; Estados Unidos; y Viet Nam. Al respecto véanse Bullón (2012). Ob. Cit. y el sitio http://www.apec.org/About-Us/About-APEC/Member-Economies.aspx
[5] Véase de Rosales, Osvaldo y Kuwayama, Mikio (2012). China y América Latina y el Caribe. Hacia una relación económica y comercial estratégica. Documento de CEPAL, disponible en: www.eclac.org
[6] Martí, José. Trabajo publicado en la Revista Universal, México el 14 de agosto de 1875.
 
- Guillermo L. Andrés Alpízar es Investigador del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial, Cuba.


http://alainet.org/active/58183

 
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