Jueves, 05 Julio 2012 18:28

Un dragón en el patio trasero

Un dragón en el patio trasero
La crisis política en Paraguay y sus repercusiones en la región, desplazaron la visita del primer ministro chino, Wen Jiabao y la renuncia del principal cargo del Mercosur, a un segundo plano de la agenda informativa. China mostró que está dispuesta a jugar fuerte incluso en la principal zona de influencia de Estados Unidos.
 
 
Las polémicas a raíz del golpe en Paraguay, la suspensión del país del Mercosur y el ingreso de Venezuela no consiguen disimular las dificultades del bloque, aquejado por las consecuencias de la crisis mundial y el ascenso de China como potencia global. La alianza está paralizada porque lo que conviene a unos perjudica a los otros.
 
Expresión de las dificultades fue la renuncia del embajador Samuel Pinheiro Guimarães, Alto Representante General del Mercosur, en la reciente cumbre en Mendoza. En su carta-relatorio de despedida traza un lúcido análisis sobre la realidad actual del bloque.
 
Señala que la crisis económica en Europa y Estados Unidos y el ascenso de China generan un enorme flujo de capitales hacia el sur que “erosiona los vínculos comerciales intra-Mercosur que son el principal cimiento del proceso de integración”. La desindustrialización, señala, es una de las peores consecuencias y debe ser enfrentada utilizando los recursos de la exportación de commodities.
 

Expansión gradual

 
En uno de los párrafos más polémicos, Pinheiro asegura que la Unasur “no puede ser la piedra fundamental para la construcción del bloque económico de América del Sur” porque Chile, Colombia y Perú firmaron tratados de libre comercio con Estados Unidos lo que imposibilita la construcción de políticas regionales de promoción del desarrollo.
 
Por eso cree que el bloque regional debe ser formado “a partir de la expansión gradual del Mercosur”, incluyendo a Venezuela, Ecuador, Bolivia, Surinam y Guyana. Los últimos deberán contar con condiciones de ingreso especiales por su bajo nivel de desarrollo y el interés político que tienen para la región.
 
Para avanzar, dice el embajador, el bloque debe aumentar de forma significativa la coordinación política y la cooperación económica. “La característica central del Mercosur son las asimetrías”, que provocan tensiones políticas. Apuesta por una fuerte expansión de los recursos del Fondo para la Convergencia Estructural para favorecer a los más pequeños, que hoy cuenta con apenas 100 millones de dólares anuales.
 
Quizá el momento más luminoso de su carta sea el párrafo 34: “En un mundo multipolar, en crisis, con grandes cambios de poder, no es del interés de ningún bloque o de ninguna gran potencia la constitución o el fortalecimiento de un nuevo bloque de Estados, en especial si son periféricos. Cualquier gran potencia considera más conveniente negociar acuerdos con Estados aislados, en especial si son países subdesarrollados, más débiles económica y políticamente”.
 
Sólo a los miembros del Mercosur les interesa su bloque. Sin embargo, cuando fue creado en 1991 no fue concebido como organismo para apoyar el desarrollo sino como unión aduanera para promover el libre comercio. La propuesta de Pinheiro consiste en que llegue a ser capaz de impulsar un desarrollo regional armonioso y equilibrado, eliminando las asimetrías y construyendo una legislación común de modo gradual.
 
Este viraje es necesario porque las respuestas de los países industrializados a la crisis son “una verdadera suspensión, en al práctica, de los acuerdos de la OMC negociados en la época de hegemonía del pensamiento neoliberal”. Si el Mercosur no da estos pasos, “podrá sobrevivir pero siempre de modo claudicante y no se transformará en un bloque de países capaz de defender y promover sus intereses en este nuevo mundo que surgirá de las crisis que vivimos”. El diagnóstico hecho por uno de los más destacados intelectuales de Brasil apunta que el mundo está ingresando en un período de creciente proteccionismo, de ahí la necesidad de formar bloques con fuerte comercio interior.
 

China se anima

 
Wen Jiabao, primer ministro chino, visitaba la región cuando se producía el golpe en Paraguay. El momento álgido de su visita a Brasil, Uruguay y Argentina, fue la videoconferencia que mantuvo desde Buenos Aires el lunes 25 con Dilma Rousseff, Cristina Fernández y José Mujica.
 
Según la agencia china Xinhua el primer ministro hizo tres propuestas: fortalecer la confianza mutua y la comunicación estratégica con el Mercosur, duplicar el comercio para 2016 llevándolo a 200.000 millones de dólares, además de las inversiones y la cooperación financiera y tecnológica, y fomentar las relaciones bilaterales en el campo de la educación y la cultura (Xinghua, 25 de junio de 2012).
 
La propuesta de Wen Jiabao fue interpretada por sus interlocutores como lo que realmente es: una vasta alianza estratégica que incluye también un tratado de libre comercio China-Mercosur. A destacar que se aprovechó que Paraguay estaba por ser suspendido del Mercosur, ya que no tiene relaciones con China. Dos días después ofreció una importante disertación en la CEPAL, en Santiago de Chile.
 
Su propuesta dirigida a América Latina y el Caribe consiste en “combatir el proteccionismo”, “profundizar la cooperación estratégica” y abrir nuevos mercados con el objetivo de que el intercambio comercial bilateral “supere los 400.000 millones de dólares en el próximo lustro” (Xinghua, 26 de junio de 2012). Propuso la creación de un fondo de cooperación al que China hará un aporte inicial de 5.000 millones de dólares y una línea de crédito de 10.000 millones del Banco de Desarrollo de China para la construcción de infraestructuras.
 
Además propuso una amplia cooperación agrícola y establecer un mecanismo de reserva alimentaria de emergencia de 500 mil toneladas destinado a contingencias naturales y ayuda alimentaria, incluyendo la instalación de centros de investigación y desarrollo en ciencia y tecnología agrícolas.
 
La oferta china luce tentadora en momentos en que el Mercosur atraviesa enormes dificultades. La CEPAL elaboró un documento titulado “Diálogo y cooperación ante los nuevos desafíos globales” donde analiza las posibilidades que se abren a la región ante el ascenso chino. Alicia Bárcenas, secretaria ejecutiva de CEPAL, señaló en el prólogo que la región está ante una oportunidad histórica para dar un salto en infraestructura, innovación y recursos humanos, o sea “traducir la renta de los recursos naturales en formas variadas de capital humano, físico e institucional”.
 
Para dar se salto debe atraer inversión directa de China que le permita diversificar las exportaciones. De los más de 40 apartados que incluye el documento, uno debería ser especialmente atendido por los países de América del Sur: hacia 2030 dos tercios de la población de clase media vivirán en la región Asia-Pacífico frente a sólo el 21 por ciento que lo harán en Europa y América del Norte.
 
En consecuencia, la clase media asiática se transformará en “mercado clave para los alimentos, confecciones de mayor calidad, turismo, fármacos, servicios médicos, retail y artículos de lujo”, lo que permitirá que América Latina diversifique sus exportaciones y les sume valor agregado. Agrega que la internacionalización del renminbi puede beneficiar a la región ya que China se convirtió en su segundo socio comercial.
 

Por una agenda regional

 
Entre las conclusiones se destaca que el ascenso de China permite a la región sudamericana prolongar el ciclo favorable de términos de intercambio que vive desde 2003. “Si no se aprovecha bien el momento, podría acentuarse el proceso de reprimarización exportadora, estableciendo modalidades renovadas del vínculo centro-periferia”.
 
La CEPAL apunta la necesidad de establecer una “agenda regional concertada de prioridades”, que supere las iniciativas unilaterales. O sea, lo decisivo es lo que denomina como el “desafío interno”. En este punto decisivo, el análisis de Samuel Pinheiro y de la CEPAL coinciden plenamente. Sin embargo, la guerra comercial entre los miembros del Mercosur sigue siendo un factor de desestabilización.
 
Las divisiones a menudo escalan de la economía a la política. El ingreso de Venezuela decidido en la cumbre de Mendoza provoca reacciones encontradas. Es el tipo de problemas al que alude Pinheiro: falta de confianza mutua, falta de visión estratégica, predominio de las cuestiones locales por sobre las generales y del corto plazo sobre el largo, incapacidad de comprender los cambios globales. En otras palabras, es el predominio de la “pequeña política”. Lo que está en juego es demasiado importante y no todos parecen comprenderlo.
 

- Raúl Zibechi, periodista uruguayo, es docente e investigador en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor de varios colectivos sociales.
Martes, 03 Julio 2012 07:19

China estrecha lazos con Sudamérica

China estrecha lazos con Sudamérica
Una visita del primer ministro Wen Jiabao a cuatro naciones sudamericanas ha puesto de relieve nuevamente la creciente importancia del gigante asiático como mercado de exportación y fuente de inversión directa y de financiamiento para la región.


Luego de participar en la reunión del G-20 en México, el 18 y 19 de junio, Wen Jiabao viajó a Brasil, Uruguay, Argentina y Chile. Si bien no hubo anuncios espectaculares, el premier chino firmó varios acuerdos comerciales y de cooperación en los países que visitó. Se prevé que deje el cargo y la actividad política a principios de 2013, una vez que China seleccione un nuevo líder para el Partido Comunista y el gobierno.


La visita del 25 de junio a Argentina fue particularmente notable, pues fue el primer viaje de un premier chino a ese país en casi 30 años. Argentina quiere expandir exportaciones de productos agrícolas, en especial maíz (hace unos meses se firmó un acuerdo sobre exportaciones del grano, aunque los embarques no han comenzado por asuntos relacionados con cepas genéticamente modificadas).


Argentina ya es proveedora líder de soya y aceite de soya a China, país al cual envía 80% de su producción del grano. Sus exportaciones totales al país asiático sumaron 6 mil 200 mdd el año pasado, mientras sus importaciones de China llegaron a 10 mil 600 mdd, según datos de su gobierno.


Wen y la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner firmaron acuerdos sobre energía nuclear y para exportación de caballos y ganado argentinos, así como de ciertos productos alimenticios. También sellaron un acuerdo para un préstamo de 2 mil mdd para financiar la modernización del ferrocarril Belgrano Cargas.


Los dos líderes discutieron además un posible acuerdo de libre comercio entre China y el Mercosur. Wen Jiabao dijo querer que el comercio entre su país y el mercado común sudamericano llegue a 200 mil mdd hacia 2016, contra 99 mil mdd en 2011. China ya tiene acuerdos de libre comercio con Chile, Perú y Costa Rica.


Con Brasil, el acuerdo más significativo se refiere a un intercambio de divisas de ambos países hasta por el equivalente a 30 mil mdd, el cual forma parte de un tratado que incluye a Rusia, India y Sudáfrica, dirigido a acopiar divisas como forma de protegerse contra crisis financieras globales. Brasil y China también se comprometieron a compartir más información financiera e impulsar la cooperación y la inversión en el espacio aéreo. El comercio entre ambos países totalizó unos 56 mil mdd en 2010.


En Uruguay, Wen Jiabao firmó el 22 de junio acuerdos económicos, tecnológicos, ambientales, agrícolas, de supervisión de calidad y de telecomunicaciones con el presidente José Mujica. También mostró interés en que inversionistas chinos financien la construcción de puertos en Uruguay. El comercio bilateral ascendió a 3 mil 400 mdd el año pasado, según cifras oficiales.


En Chile, su última parada en la región, el primer ministro chino y el presidente Sebastián Piñera se trazaron la meta de duplicar su comercio bilateral a 60 mil mdd hacia 2015. Una empresa china de energía renovable, SkySolar, también anunció planes para construir un parque solar en el país, con inversión de entre 900 y mil 200 mdd.


China es ahora el tercer socio comercial de América Latina en conjunto, pero el primero de Brasil y Chile. Según datos chinos, en 2011 el comercio en la región ascendió a 242 mil mdd, salto de 31.5% en comparación con el año anterior. Sesenta por ciento de las ventas de la región a China se componen de recursos naturales, en tanto la mayoría de las exportaciones chinas son bienes procesados o manufacturados. Una fuerte demanda china de productos primarios ha contribuido a impulsar el crecimiento económico de productores de recursos naturales como Brasil, Perú o Chile. Sin embargo, aunque el gigante asiático ha absorbido grandes cantidades de productos primarios de la región, el flujo de productos en dirección opuesta ha crecido aún más aprisa en años recientes, lo cual alarma a los productores locales.


Los países latinoamericanos comienzan a tratar de diversificar sus exportaciones para incluir productos de mayor valor agregado, conscientes del riesgo de una dependencia excesiva de los productos primarios y el desequilibrio que resulta del comercio con China. Durante la visita del líder chino a Brasil, los dos países acordaron impulsar la venta de aviones Embraer de fabricación brasileña y otros bienes industriales, de modo que el comercio bilateral no esté dominado por las exportaciones de mineral de hierro, soya y otros productos primarios brasileños.


Quejas empresariales


Algunos empresarios regionales se han quejado de que la subvaluada divisa china (aunque a últimas fechas se ha permitido cierta apreciación del renminbi) y de que un régimen arancelario favorable ha hecho la vida demasiado fácil a sus rivales asiáticos.


Las empresas se han organizado con respecto a este asunto. En enero, un cabildo industrial brasileño, CNI, anunció la creación de un nuevo cuerpo bilateral con sus pares de Argentina, para enfocarse en formas de hacer frente a la competencia de las importaciones. El organismo incluye a los jefes de 20 grandes consorcios, entre ellos firmas como Mafrig, grupo brasileño de productos alimenticios. Los participantes se apresuraron a subrayar que su prioridad es combatir la creciente competencia de China.


CNI estima que una de cada cinco empresas brasileñas enfrenta la competencia de las importaciones chinas, y casi la mitad han perdido mercado frente a los recién llegados.


El problema es particularmente agudo para los productores de textiles, vestido, zapatos y medicamentos. En Brasil, más de 60% de la ropa de importación procede de China, y la proporción en el caso de textiles, juguetes y muebles anda alrededor de 40-50%, según el banco local de desarrollo, BNDES. Tratándose de productos eléctricos y electrónicos, las importaciones chinas representan la quinta parte de todo el consumo brasileño.


También los productores argentinos se quejan de China. La Fundación Pro Tejer ha demandado mayores reglas proteccionistas contra las importaciones chinas, que representan la tercera parte de los productos textiles importados, proporción que se ha duplicado desde 2007. La industria del calzado también ha solicitado protección.


Tales industrias han cabildeado con sus gobiernos, y tanto Brasil como Argentina han instaurado medidas para ayudar a los productores locales. En diciembre pasado, la presidenta argentina convenció a sus pares de Brasil, Paraguay y Uruguay de expandir el número de productos a los que se aplicará el arancel máximo de 35%. Brasil desplegó sus propias armas, concediendo protección a sectores como juguetes, cepillos para el pelo y automóviles, en tanto Argentina ha aplicado una gama de nuevos controles a la importación. Si bien se aplican restricciones a la mayoría de importaciones de fuera del Mercosur, China es un blanco principal.


Tales medidas sin duda protegerán a los productores locales a corto plazo. Pero los gobernantes harían mejor en concentrarse en las restricciones estructurales a la creciente competitividad exportadora, como infraestructura deficiente, cargas fiscales excesivas, burocratismo y sistemas deficientes de investigación y desarrollo, entre otros.


Traducción de textos: Jorge Anaya

Publicado enInternacional
Martes, 03 Julio 2012 07:16

Sadismo económico

Sadismo económico
¿Sadismo? Sí, sadismo. ¿Cómo llamar de otro modo esa complacencia en causar dolor y humillación a personas? En estos años de crisis, hemos visto cómo –en Grecia, en Irlanda, en Portugal, en España y en otros países de la Unión Europea (UE)– la inclemente aplicación del ceremonial de castigo exigido por Alemania (congelación de las pensiones; retraso de la edad de jubilación; reducción del gasto público; recortes en los servicios del Estado de bienestar; merma de los fondos para la prevención de la pobreza y de la exclusión social; reforma laboral, etc.) ha provocado un vertiginoso aumento del desempleo y de los desahucios. La mendicidad se ha disparado. Así como el número de suicidios.


A pesar de que el sufrimiento social alcanza niveles insoportables, Angela Merkel y sus seguidores (entre ellos Mariano Rajoy) continúan afirmando que sufrir es bueno y que ello no debe verse como un momento de suplicio sino de auténtico júbilo. Según ellos, cada nuevo día de castigo nos purifica y regenera y nos va acercando a la hora final del tormento. Semejante filosofía del dolor no se inspira en el Marqués de Sade sino en las teorías de Joseph Schumpeter, uno de los padres del neoliberalismo, quien pensaba que todo sufrimiento social cumple de algún modo un objetivo económico necesario y que sería una equivocación mitigar ese sufrimiento aunque sólo fuese ligeramente.


En eso estamos. Con una Angela Merkel en el rol de “Wanda, la dominadora”, alentada por un coro de ­fanáticas instituciones financieras (Bundesbank, Banco Central Europeo, ­Fondo Monetario Internacional, Organización Mundial del Comercio, etc.) y por los eurócratas adictos de siempre (Durao Barroso, Van Rompuy, Ollie Rehn, Joaquín Almunia, etc.). Todos apuestan por un masoquismo popular que llevaría a los ciudadanos no sólo a la pasividad sino a reclamar más expiación y mayor martirio “ad maiorem gloria Europa”. Hasta sueñan con eso que los medios policiales denominan “sumisión química”, unos fármacos capaces de eliminar total o parcialmente la conciencia de las víctimas, convertidas sin quererlo en juguetes del agresor. Pero deberían ir con cuidado, porque la “masa” ruge.


En España, donde el Gobierno de Mariano Rajoy está aplicando políticas salvajes de austeridad al límite precisamente del “sadismo” (1), las expresiones de descontento social se multiplican. Y eso en un contexto de enorme desconcierto, en el que, de repente, los ciudadanos constatan que a las crisis económica y financiera se suma una grave crisis de gobernación. Simultáneamente, varios pilares fundamentales del edificio del Estado se resquebrajan: la Corona (con el tétrico asunto de la caza del elefante en Bostwana), el Poder judicial (con el cochambroso caso Dívar), la Iglesia (que no paga el Impuesto sobre Bienes Inmuebles, IBI), el sistema bancario (del que nos afirmaban que era el “más sólido” de Europa y constatamos que se desmorona), el Banco de España (incapaz de alertar sobre Bankia y otras quiebras espectaculares), las Comunidades Autónomas (sumidas algunas de ellas en abismales escándalos de corrupción), los grandes medios de comunicación (excesivamente dependientes de la publicidad y que ocultaron las calamidades por venir)...


Sin hablar del propio Gobierno cuyo Presidente, en un momento en el que España (con Grecia) se ha convertido en el eje de los problemas del mundo, parece avanzar sin brújula. Y quien, frente a preguntas fundamentales, o da la callada por respuesta o contesta con expresiones surrealistas (“Vamos a hacer las cosas como Dios manda”), o sencillamente sostiene contraverdades (2). Mariano Rajoy y su equipo económico tienen una gran responsabilidad en el desastre actual. Han dirigido la crisis bancaria con evidente torpeza; han dejado descomponerse el caso de Bankia; han transformado una clara situación de quiebra en un pulso con Bruselas, el Banco Central Europeo y el FMI; han practicado el negacionismo más necio, pretendiendo hacer pasar un rescate de consecuencias gravísimas para la economía española como un crédito barato y sin condiciones (“Es un apoyo financiero que no tiene nada que ver con un rescate”, declaró Luis de Guindos; “Lo que hay es una línea de crédito que no afecta al déficit público”, afirmó Rajoy).


Todo esto da la penosa impresión de un país que naufraga. Y cuyos ciudadanos descubren de pronto que tras las apariencias del “éxito económico español”, pregonado durante lustros por los gobernantes del PSOE y del PP, se escondía un modelo (el de la “burbuja inmobiliaria”) carcomido por la incompetencia y la codicia.


En cierta medida, comprendemos ahora –muy a expensas nuestras– uno de los grandes enigmas de la historia de España: ¿cómo fue posible que, a pesar de las montañas de oro y plata traídas de América por el Imperio colonizador y explotador, el país se viese convertido, a partir del siglo XVII, en una suerte de "corte de los milagros" llena de mendigos, desamparados y pordioseros? ¿Qué se hizo de tamaña riqueza? La respuesta a estas preguntas la tenemos hoy ante los ojos: incompetencia y miopía de los gobernantes, codicia infinita de los banqueros.


Y el castigo actual no ha terminado. Después de que la agencia Moody’s, el pasado junio, rebajara la nota de la deuda española en tres escalones, desde A3 hasta Baa3 (uno por encima del “bono basura”), la prima de riesgo llegó hasta límites insostenibles. La solvencia española está en la pendiente que conduce a un rescate. Y tanto el rescate de la banca como el rescate de la deuda pública tendrán un ­coste social terrorífico. En su informe anual sobre España, el Fondo Monetario Internacional, por ejemplo, ya está reclamando que el Gobierno suba el IVA y que apruebe lo antes posible una nueva disminución del sueldo de los funcionarios para reducir el déficit. Además, en un documento de trabajo, los expertos del Fondo recomiendan a España que rebaje aún más el despido, reclaman el contrato único y que se evite la actualización automática de los sueldos (3).


La Comisión Europea recomienda igualmente la subida del IVA, y la adopción de nuevas medidas “austeritarias”: el retraso de la edad de jubilación, el control del gasto en las Comunidades, el endurecimiento de las prestaciones por desempleo, la eliminación de la desgravación por vivienda y la reducción del volumen de la Administración Pública. Todo antes de 2013. Ya que no se puede devaluar el euro, se trata de devaluar a todo un país, rebajando su nivel de vida de un 20 a un 25%...


Por su parte, la canciller alemana exige que España continúe con las profundas reformas económicas y fiscales. A pesar de la canina fidelidad que le manifiesta Rajoy, Merkel se opone con uñas y dientes a cualquier medida del Gobierno que suponga para España ceder en el camino de la austeridad y de las reformas estructurales.


Berlín quiere aprovechar el “shock” creado por la crisis, y la posición dominante de Alemania para conseguir un viejo objetivo: la integración política de Europa a las condiciones germanas. “Nuestra tarea hoy –declaró Merkel en un discurso ante el Parlamento alemán– es compensar lo que no se hizo [cuando el euro fue creado] y acabar con el círculo vicioso de la deuda eterna y de no cumplir las normas. Sé que es arduo, que es doloroso. Es una tarea hercúlea, pero es inevitable”. Algunos comentaristas hablan ya del IV Reich...


Porque, si se produce el “salto federal” y se avanza hacia una unión política, eso significa que cada Estado miembro de la UE tendrá que renunciar a considerables partes de su soberanía ­nacional. Y que una instancia central podrá interferir directamente en los presupuestos y los impuestos de cada Estado para imponer el cumplimiento de los acuerdos. ¿Cuántos países están dispuestos a abandonar tanta soberanía nacional? Si ceder parte de la soberanía es inevitable en un proyecto de integración político como la Unión Europea, existe sin embargo una diferencia entre federalismo y neocolonialismo... (4).


En los Estados sometidos a rescates –España, entre otros– estas importantes pérdidas de soberanía ya son efectivas (5). Desmintiendo a Rajoy, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, afirmó que la troika (BCE, Comisión Europea y FMI) controlará la reestructuración de la banca en España (6). Esa troika gobernará la política fiscal y macroeconómica para ­seguir imponiendo reformas y recortes y para asegurar la prioridad del cobro de la deuda que los bancos españoles tienen con la banca europea, y principalmente alemana (7). España dispone pues, desde junio pasado, de menos libertad, menos soberanía de su sistema financiero y menos soberanía fiscal.


Todo ello sin ninguna garantía de salir de la crisis. Al contrario. Como lo recuerdan los economistas Niall Ferguson y Nouriel Rubini: “La estrategia actual de recapitalizar los bancos a base de que los Estados pidan prestado a los mercados nacionales de bonos –o al Instrumento Europeo de Estabilidad Financiera (IEEF) o a su sucesor, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE)– ha resultado desastrosa en Irlanda y Grecia: ha provocado una explosión de deuda pública y ha hecho que el Estado sea todavía más insolvente, al tiempo que los bancos se convierten en un riesgo mayor en la medida en que más parte de la deuda pública está en sus manos” (8).


Pero entonces, si no funcionan ¿por qué se mantienen esas sádicas políticas de “austeridad hasta la muerte”? Porque el capitalismo se ha puesto de nuevo en marcha y se ha lanzado a la ofensiva con un objetivo claro: acabar con los programas sociales del Estado de bienestar implementados después del final de la Segunda Guerra Mundial y de los que Europa es el último santuario.


Pero, como decíamos más arriba, debería ir con cuidado. Porque las “masas” están rugiendo...


NOTAS:

1) Léase Conn Hallinan, “Spanish Austerity Savage to the Point of Sadism”, Foreign Policy in Focus , Washington DC, 15 de junio de 2012. http://www.fpif.org/ blog/the_pain_in_spain_falls_mainly_on_the_plain_folk

(2) Léase Ignacio Escolar, “Las siete grandes mentiras sobre el rescate español”, Escolar.net, 11 de junio de 2012. http://www.escolar.net/MT/archives/2012/06/las-siete-grandes-mentiras-sobre-el-rescate-espanol.html

(3) El País , Madrid, 15 de junio de 2012.

(4) Léase Niall Ferguson, Nouriel Roubini, El País , Madrid, 10 de junio de 2012. Léase también, Ignacio Ramonet, “Nuevos protectorados”, Le Monde diplomatique en español , marzo de 2012.

(5) Una prueba de la mentalidad de neocolonizados es el esperpéntico proyecto Eurovegas que se disputan las Comunidades de Madrid y de Cataluña, basado en la especulación urbanística y financiera, y asociado al “aumento del blanqueo de capitales, la prostitución, las ludopatías y las mafias”. Consúltese la plataforma Aturem Eurovegas: http://aturemeurovegas.wordpress.com

(6) El País , Madrid, 14 de junio de 2012.

(7) Vicenç Navarro, Juan Torres, “El rescate traerá más recortes y no sirve para salir de la crisis”, Rebelión , 15 de junio de 2012. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=151370

(8) Ver la nota 4.
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Paul Krugman
Físicamente, Paul Krugman (EE UU, 1953) ha cambiado poco en los últimos tres años. Pero su discurso sí lo ha hecho. Y mucho. Ya no pide un recorte de salarios del 30%, ni onerosos planes de gasto público, sino que pide al Banco Central Europeo (BCE) que actúe. Su disciplina y puntualidad tampoco han cambiado. Se entrega a la promoción de su nuevo libro ¡Acabad ya con esta crisis! con infinita paciencia. Café en mano, eso sí, que el encuentro se celebra a primera hora de la mañana.


Pregunta. Imagine que soy un ahorrador español, ¿qué debo hacer con mi dinero?

Respuesta. ¡Dios mío! No quiero ser responsable de los ahorros de nadie. Pero hay una posibilidad real de que el euro se rompa. Lo impensable es ahora posible. Obviamente no daría un consejo concreto, pero es una situación muy complicada y podría ser que algunas personas perdieran parte del valor de sus ahorros. No creo que estemos hablando de una situación catastrófica, pero tampoco de nada bueno.


P. ¿Qué probabilidad le otorga a la ruptura del euro?

R. Aún pienso que es menos probable que su salvación, pero por poco margen. Antes creía que la probabilidad era de uno contra cinco y ahora creo que es el doble, un 40%, porque la distancia entre lo que tendría que hacerse para salvar el euro y lo que la política ha puesto por ahora encima de la mesa es todavía muy grande.


P. ¿Y aún ve la posibilidad de un corralito en España?

R. Eso se enmarcaría en una ruptura del euro. No pretendía montar tanto barullo cuando lo dije [en una entrada de su blog]. Es algo que se aplicaría hasta que se introdujera la nueva divisa. Pero no es algo que vaya a pasar así como así.


P. ¿Le afectaron las críticas del Gobierno español?

R. Es normal que un Gobierno no quiera que un economista provoque pánico, yo no lo pretendo tampoco, pero tampoco quiero ser deshonesto. Por supuesto, un Gobierno siempre dirá que esto nunca va a ocurrir. Es una de las reglas de las devaluaciones, se niega hasta que sucede. Estoy seguro de que el Gobierno no tiene intención de hacer nada de esto y que todo el mundo quiere seguir perteneciendo al euro y salvarlo. Pero también espero que alguien esté haciendo planes de contingencia. La situación es muy difícil.


P. Ha dicho que ve pocas diferencias entre las políticas de Rajoy y las de Zapatero.

R. Creo que hubieran hecho cosas muy distintas con un superávit de las cuentas públicas pero no en una situación como la actual. Parecía que iba a llegar Rajoy y se iba a solucionar todo, y lo cierto es que no ha cambiado las políticas del anterior Gobierno porque ambos tienen poco margen de maniobra.


P. ¿Cree que el rescate a la banca que ha solicitado España será suficiente o hará falta más?

R. España necesita un rescate de su sector bancario y necesita que se haga bien. Lo que pasó hace tres semanas fue un desastre, tanto que empeoró las cosas. El acuerdo de la reciente cumbre europea sí se parece más a un rescate para los bancos en problemas, los riesgos se comparten y no son asumidos en solitario por el Gobierno español, pero no resuelve el problema. Tampoco creo que un rescate soberano sea la respuesta, basta con ver lo que ha sucedido en Grecia o en Irlanda, donde no se ve atisbo de recuperación. Ni siquiera creo que haya recursos suficientes para un rescate a la griega de España. Lo que España necesita es un cambio en la política macroeconómica europea, que el BCE compre bonos para reducir los tipos. España no está en situación de decir “vengan a rescatarnos”, sino que necesita que cambie la política monetaria.


P. ¿Económica también?

R. Básicamente política monetaria. El BCE es el único que tiene herramientas suficientes para actuar. España tiene la desventaja de ser demasiado grande para ser rescatada, al estilo de Portugal, pero tiene la ventaja de que si España no tiene éxito, el euro tampoco. Así que el destino de España es el destino del euro.


P. ¿Los últimos acuerdos lograrán salvar al euro?

R. Ha sido una cumbre mejor que las anteriores. La propuesta bancaria tiene sentido y, hasta donde sabemos, el resto de los acuerdos parecen razonables. Pero sobre todo dejan de limitar el foco de la UE a la austeridad. Aunque estos pasos están lejos de ser suficientes, son apenas un 5% de lo que se necesita hacer. A no ser que haya más medidas, el euro no se habrá salvado.


P. Acaba de presentar un manifiesto en favor del sentido común económico.

R. La idea es que hay que hacer algo para contrarrestar la austeridad. Los hogares tienen que reducir su deuda y el Gobierno español no puede lanzar una política de estímulos en este momento. Alemania podría y debería hacerlo y el BCE debería facilitar liquidez tanto a los Gobiernos como a la economía en general para provocar un aumento de la inflación. El problema esencial de la economía española, de la banca, es que se produce un agujero por el estallido de la burbuja inmobiliaria y eso hay que compensarlo con menor déficit comercial. No es una estrategia fácil. Irlanda lleva dos años y medio aplicando esa estrategia y parece claro que no va a funcionar.


P. ¿Servirá de algo el plan de crecimiento de la UE?

R. Es un paso en la buena dirección, aunque apenas supone el 1% del PIB. Quizás pueda reducir alguna décima la tasa de paro de la UE, pero nada más. De todas formas, no creo que se pueda hacer mucho por el lado fiscal, al contrario que en EE UU. En España, el buen desempeño fiscal de antes de la crisis fue, en buena medida, gracias a la burbuja, así que ahora tiene que hacer un fuerte ajuste para atajar el déficit fiscal estructural, aunque quizás no tan rápido. No sabemos si eso funcionará, pero es la única bala.


P. ¿Debería elevar el BCE su objetivo de inflación?

R. Claramente. En un mundo ideal debería estar en el 4%, como sugiere el economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, pero el 3% no está mal. El objetivo actual del 2% es, en realidad, un techo, así que los mercados interpretan la meta de estabilidad en torno al 1%, que no es aceptable. Ahora no es posible un objetivo inferior al 3% durante los próximos cinco años.


P. ¿Y ampliar su mandato?

R. Sería muy útil, aunque no creo que sea posible. Hace cinco años se podía discutir si una inflación estable y un desempeño aceptable de la economía real eran la misma cosa, pero ahora ya sabemos que no. Es posible, gracias a las continuas bajadas salariales, tener un extenso periodo de precios estables con una economía deprimida. Así que el mandato único del BCE es muy limitado.


P. ¿Pone Europa en peligro a la economía mundial?

R. Sin duda, aunque a nadie le va bien, ni a los emergentes. Estados Unidos solo tiene mejor escenario por comparación con Europa. Mi tesis es que hay dos problemas estructurales que hay que atajar: uno es Europa, que tiene una moneda común, sin un Gobierno común; y otro, EE UU, donde uno de los dos principales partidos está literalmente loco. Y esa combinación hace que la recuperación sea muy difícil.


P. Usted defiende que hay crecientes parecidos con los años 30.

R. Creo que cada vez es más obvio que Europa se asemeja mucho a aquella época e incluso algunas economías europeas están peor en términos de PIB o paro de lo que estaban en los años 30. EE UU está prácticamente igual, España está sustancialmente peor e Italia, también. No así Alemania, pero aquella fue una época terrible para ese país. Y la incapacidad para responder de forma efectiva es muy similar. El escenario político no es tan malo como en los años 30, pero estamos viendo un aumento del extremismo, así que los paralelismos son muchos.


P. ¿No hemos aprendido ninguna lección?

R. Creo que hemos aprendido que no era una buena idea dejar caer al sistema bancario y hemos evitado el gran colapso financiero de 1931 aunque, viendo lo que está haciendo Europa, es difícil estar seguro incluso de eso. El resto es aterrador. Los discursos de David Cameron o de Angela Merkel son muy parecidos a los de Herbert Hoover en 1932. Así que ahí no hemos aprendido nada.


Por Alicia González Madrid 3 JUL 2012 - 00:00 CET

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Martes, 26 Junio 2012 07:19

Domina el temor

Domina el temor
La economía global permanece en estado precario. La crisis de la deuda europea sigue adelante, y si bien el euro parece haber sobrevivido a la prueba más reciente –la elección griega del 17 de junio–, la austeridad y la incertidumbre del mercado financiero deprimen la actividad económica en Europa y, por extensión, en gran parte del resto del mundo. EIU aún prevé que el crecimiento del PIB global será más lento en 2012, y si bien nuestras previsiones para las economías del G-3 –EU, la zona euro y China– se mantienen casi sin cambio este mes, hemos reducido nuestras proyecciones para Brasil e India.


Prevemos que el PIB mundial, medido en paridad de poder de compra, crecerá 3.2% en términos reales en 2012, menos que el 3.7 del año pasado y el 5.1 de 2010, cuando el estímulo extraordinario en respuesta a la crisis financiera del banco Lehman impulsó una recuperación que resultó demasiado breve y poco profunda. Ahora los gobiernos tienen menos recursos a su alcance que hace cuatro años, mientras los excesos económicos del pasado (desde las burbujas inmobiliarias hasta las elevaciones de la deuda pública) han debilitado en sus fundamentos la capacidad de muchos países para soportar la tensión.


Dados estos factores y las persistencia de los efectos de la crisis europea, no es sorprendente que las perspectivas de crecimiento a corto plazo sean bajas. El crecimiento global se estancó en el segundo trimestre de 2012 y el panorama del resto del año no es mejor. Sostener nuestro pronóstico para EU, la zona euro y China no es un voto de confianza; sólo refleja el hecho de que nuestra previsión ya era cautelosa. En contraste, hemos revisado a la baja el pronóstico de 2012 para América Latina, debido a los débiles datos recientes en Brasil. Las perspectivas de crecimiento de India también se han debilitado marcadamente. En ambos países la causa reside en parte en fallas de política interna, pero también en el impacto de los problemas en Europa.


La trayectoria de la crisis del euro y la efectividad de la respuesta política seguirán siendo esenciales para las perspectivas económicas globales. Los temores de una destrucción de la unión monetaria europea son aún muy reales, aun si la segunda vuelta de la elección en Grecia arrancó suspiros de alivio luego que los partidos políticos con más probabilidades de cooperar con los acreedores ganaron por estrecho margen. Pero la crisis en Grecia no ha terminado, y el deterioro de la crisis bancaria en España ha hecho surgir nuevas inquietudes sobre la estabilidad financiera. De hecho, España se ha vuelto el cuarto país que necesita un rescate europeo, y anunció que necesita tantos como 100 mil millones de euros (125 mil mdd) para recapitalizar sus bancos afligidos. Estos fondos se agregarán a la deuda pública del país y por tanto elevarán el riesgo de que el soberano mismo necesite un rescate.


Que una economía del tamaño de España –que, con un PIB de un billón de euros, es dos veces mayor que los otros tres países rescatados combinados– esté en peligro significa que la zona euro ha entrado en una nueva etapa, potencialmente calamitosa. Nuestro escenario base, que consideramos el más probable, es que ningún país saldrá de la zona euro el próximo año. Esto da por sentado que el nuevo gobierno de coalición en Grecia haga lo suficiente para satisfacer a los acreedores, y que el fondo de rescate para los bancos españoles alivie lo peor de la crisis en ese país. Sin embargo, también avizoramos un escenario más débil, que empieza con la partida de Grecia de la zona euro, lo cual podría ocurrir si el nuevo gobierno no logra renegociar el pacto de rescate. El impacto sobre Grecia sería devastador, e incluiría salidas masivas de capital, incumplimiento de la deuda pública y privada, y colapso del sistema bancario. A escala global, esperaríamos una respuesta masiva de gobiernos y bancos centrales a esa emergencia, pero no está claro si sería suficiente para limitar el contagio.


El crecimiento económico en América Latina volverá a bajar el ritmo en 2012, a 3%. La recesión en la zona euro y un crecimiento menor de lo previsto en EU dañarán las exportaciones de la región, si bien la demanda china continuará beneficiando a los productores de bienes primarios de Sudamérica. La mayor economía latinoamericana, Brasil, tuvo un débil arranque este año. A la luz de los datos recientes, hemos recortado nuestra previsión de crecimiento para este año de 3.3 a 2.2%, si bien esperamos que la economía repunte en la segunda mitad del año. América Latina en su conjunto ganará cierto impulso hacia 2013, cuando el crecimiento del PIB se acelerará a 3.9%.


Tipos de cambio



El dólar se ha fortalecido de manera significativa contra la mayoría de las divisas en años recientes, conforme se ha profundizado la crisis del euro. Esto va contra la tónica de principios de año, cuando la inyección de casi un billón de euros del Banco Central Europeo en el sistema bancario elevó el comercio de activos riesgosos. Continuamos creyendo que el euro tendrá poco o ningún impulso al alza este año, y ahora prevemos que el dólar será más fuerte en promedio de lo previsto originalmente, a 1.28 por euro en 2012. No por ello se descartan episodios periódicos de fortaleza del euro, en particular si la recuperación de EU resulta decepcionante o si la aversión al riesgo relacionada con el euro afloja temporalmente.


Productos primarios



Luego de un arranque de año relativamente fuerte, los precios de los productos primarios se han venido deslizando desde mediados de marzo, como reflejo de varias tendencias, entre ellas las inquietudes por la estabilidad financiera en la zona euro, datos contradictorios en EU y signos distintivos de una desaceleración en varias economías emergentes, incluidas China, Brasil e India.


Los precios del petróleo se elevaron agudamente en los primeros cuatro meses de 2012, pero han caído a medida que las preocupaciones por la oferta asociadas al programa nuclear iraní han sido rebasadas por las perspectivas de un descenso de la demanda global. Para reflejar estos factores, hemos reducido ligeramente nuestra previsión de precios del petróleo para este mes. Ahora esperamos que el barril de crudo (mezcla Brent con fecha, referencia europea) cueste un promedio de 109.5 dólares en 2012, tres dólares menos que nuestra previsión anterior. Sin embargo, creemos que los riesgos a la oferta permanecen y que el mercado podría recuperar algo del terreno perdido si no se materializan los peores temores de los inversionistas sobre la dislocación de la zona euro o un descenso fuerte del crecimiento de China.


Traducción de textos: Jorge Anaya

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Chipre pidió oficialmente ayuda financiera
Chipre presentó ante la zona euro una solicitud “oficial de ayuda financiera”, según un comunicado divulgado este lunes, pocas horas después de que lo hiciera España.

 
Esta ayuda, que será desembolsada a través del Fondo de rescate europeo, busca “contener los riesgos que planean sobre la economía chipriota (…) provenientes de su sector financiero, muy expuesto a la economía griega”, explicó el comunicado, que no precisó el monto.
 

Después de España, Chipre se convirtió este lunes en el quinto país de la Unión Monetaria en pedir ayuda financiera a sus socios.

 
Varios bancos chipriotas están afectados por la crisis griega. Chipre se sumó a la UE en 2004 y al euro en 2008.
 La agencia de calificación financiera Moody’s bajó recientemente la nota de dos bancos chipriotas, el Bank of Cyprus y el Hellenic Bank, por “el riesgo creciente de la salida de Grecia de la zona euro”.
 

La nota de un tercer banco, el Cyprus Popular Bank, está bajo vigilancia con vistas a una eventual revisión a la baja.
 Todas estas notas son de categoría “especulativa”, lo que equivale a préstamos poco fiables.


 25 Junio 2012 Haga un comentario
 
(Con información de AFP)

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"La economía verde es el nuevo colonialismo para someter a nuestros pueblos"
Plenaria de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible Rio+20 Rio de Janeiro, 21 de junio de 2012


Saludando a todos los presentes y a los pueblos del mundo, el Presidente Evo Morales Ayma, del Estado Plurinacional de Bolivia inició su discurso de la siguiente manera:


En los pueblos del Sur hoy festejamos nuestro año nuevo Andino Amazónico, festejamos el Inti Raimy, en quechua Fiesta del Sol, el Inca Cuti, en Aymara el retorno del padre sol, los relojes cósmicos que nos enseñan y señalan los siglos de la madre tierra. Hoy en Bolivia es feriado, festejamos el año nuevo andino amazónico. Quiero felicitar a todos los pueblos del sur, especialmente al movimiento indígena originario.


Hace 20 años, en la Cumbre por la Tierra realizada aquí en Brasil, se planteaba una reflexión profunda sobre la vida y la humanidad tomando en cuenta nuestro planeta tierra. Recuerdo el gran mensaje de un hombre sabio, Fidel Castro, Presidente y Comandante de Cuba Revolucionaria que nos decía “acaben el hambre no al hombre, paguen la deuda ecológica no la deuda externa”. Ahora nos damos cuenta que este hombre tenía mucha razón, al afirmarnos que hay que condenar la deuda del sistema capitalista, los países llamados pobres o en vías de desarrollo sentimos que la deuda de los países capitalistas es impagable.


En esta conferencia es importante hacer profundas reflexiones tomando en cuenta las futuras generaciones. Está en debate la llamada Economía Verde, que de acuerdo al sentimiento de los movimientos sociales del mundo, especialmente el movimiento indígena, el ambientalismo de la Economía Verde es el nuevo colonialismo de sometimiento a nuestros pueblos y a los gobiernos anticapitalistas.


El ambientalismo de la economía verde es un nuevo colonialismo de doble partida, por un lado es un colonialismo de la naturaleza, al mercantilizar las fuentes naturales de la vida y por otro es un colonialismo a los países del Sur que cargan en sus espaldas la responsabilidad de proteger el medio ambiente que es destruido por la economía capitalista industrial del Norte. Este llamado ambientalismo mercantiliza la naturaleza convirtiendo cada árbol, cada planta, cada gota de agua y cada ser de la naturaleza en una mercancía sometida a la dictadura del mercado que privatiza la riqueza y socializa la pobreza.


La economía verde usurpa la creatividad de la naturaleza, que es un patrimonio común de todos los seres vivos existentes, para expropiarla hacia el lucro privado a nombre del cuidado de la naturaleza. Es una estrategia imperial que cuantifica nuestros recursos naturales: cada río, cada lago, cada planta, cada producto natural es traducido en dinero, para la ganancia empresarial y su apropiación privada. Convierte la fuente de vida de todas las generaciones en un bien privado para el beneficio de unas cuantas personas, al dar réditos económicos por la naturaleza, por ello este es solo un modo de realización del capitalismo destructor, gradual y escalonado de destrucción mercantil de la naturaleza.


Pero además el ambientalismo del capitalismo, la economía verde, es también un colonialismo depredador porque permite que las obligaciones que tienen los países desarrollados, de preservar la naturaleza para las futuras generaciones, les sean impuestas a los países llamados en vías de desarrollado, mientras los primeros se dedican de manera implacable a destruir mercantilmente el medio ambiente. Los países del Norte se enriquecen en medio de una orgia depredadora de las fuentes naturales de vida y nos obligan a los países del Sur a ser sus guardabosques pobres.


Pretenden eliminar nuestra soberanía sobre nuestros recursos naturales, limitando y controlando el uso y aprovechamiento de nuestros recursos naturales. Nos quieren crear mecanismos de intromisión, para elevar, monitorear, juzgar y controlar nuestras políticas nacionales. Pretenden juzgar y castigar el uso de nuestros recursos naturales con argumentos ambientalistas.


Quieren un Estado débil, con Instituciones débiles, sumisas, sin regulación para que les regalemos nuestros recursos naturales, como siempre ha pasado en la historia. Por eso es tan importante una profunda reflexión en esta conferencia internacional, de como el capitalismo de la economía verde promueve la privatización y la mercantilización de la biodiversidad y el negocio de los recursos genético. La biodiversidad para la Economía Verde no es Vida es negocio, por lo que llego a la siguiente conclusión: la vida no es un derecho sino solo un negocio para el capitalismo y para el colonialismo que usa el medio ambiente en esta conferencia.


Queridos presidentes, no es posible que la llamada civilización de 200 o 300 años pueda destruir la vida armónica en la que vivieron los pueblos indígenas por más de 5000 años, esta es nuestra profunda diferencia entre el occidente y los países del sur, especialmente con los movimientos sociales que viven en armonía con la Madre Tierra.


Un pequeño aporte desde Bolivia para esta lucha es la aprobación de la Ley de la Madre Tierra y desarrollo integral para vivir, aprobada hace 2 días en el Senado, su objetivo es vivir bien en desarrollo integral a través de la armonía y equilibrio con la madre tierra, para construir una sociedad justa, equitativa y solidaria y sin pobreza.


Para lograr el desarrollo integral necesitamos realizar de manera complementaria, compatible e interdependiente los siguientes derechos:


a. Los derechos de la Madre Tierra

b. Los derechos de los pueblos indígenas

c. Los derechos de los pobres a superar la pobreza

d. El derecho del pueblo boliviano a Vivir Bien

e. Derecho y obligación del Estado al desarrollo sostenible


No podemos desarrollarnos sin tocar la naturaleza, ni desarrollarnos destruyendo la naturaleza, por eso nuestra ley propone la complementariedad de estos derechos. Además de eso nuestra Ley crea también la Entidad Plurinacional de Justicia Climática, para gestionar la adaptación y mitigación climática y crea un Fondo Nacional de Justicia Climática.


Una pequeña experiencia vivida hasta ahora en Bolivia, en la búsqueda del vivir bien de nuestros pueblos, es la recuperación de nuestros recursos naturales. Con ello se ha mejorado bastante nuestra economía nacional, puedo comentarles tres ejemplos, la empresa más grande de los bolivianos, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, el 2005 apenas rentaba 300.000.000 de dólares, luego de su nacionalización, en este año va a recibir 3500.000.000 de dólares gracias a la lucha del pueblo boliviano y el cumplimiento de su mandato de nacionalizar nuestros recursos naturales.


Sabemos que somos un país pequeño, llamado país pobre y en desarrollo, nuestras reservas internacionales el año 2005 eran 1700.000.000 dólares, este año estamos llegando a 13000.000.000 dólares de reservas internacionales. La inversión pública en Bolivia el 2005 antes de que llegue a la presidencia era de 600.000.000 dólares además de eso el 70% era de créditos o de donaciones, este año la inversión está programada para más de 5000.000.000 dólares. Ustedes podrán imaginarse como cambió nuestra economía después de recuperar y nacionalizar los hidrocarburos, es una experiencia muy importante el recuperar nuestros recursos naturales, con mucho respeto a los países del mundo, los llamo a que recuperen y nacionalicen sus recursos naturales, los recursos naturales son de los pueblos y deben estar bajo competencia del Estado y no pueden ser el negocio de las transnacionales.


Además de eso, otra experiencia está relacionada a los servicios básicos, los cuales jamás podrán ser negocio privado. En Bolivia estaban privatizados los servicios de telecomunicaciones y agua, después de llegar a la presidencia se inició su recuperación y de esta forma se logra recuperar los servicios básicos como una obligación del Estado y decir no a la privatización, ningún negocio de las transnacionales nos ayuda a resolver los problemas sociales tan importantes en Bolivia.


Queridos compañeras y compañeros presentes aquí sería importante pensar de verdad en las futuras generaciones, y solo podemos hacerlo terminando con los modelos de saqueo que depredan y acaban con nuestros recursos naturales. El capitalismo no es ninguna solución, lamento mucho que se esté haciendo un seguimiento a la llamada economía verde ya que esta es el nuevo colonialismo para someter a los pueblos y a los gobiernos antiimperialistas y anticapitalistas, por lo que los llamo a la reflexión para el bien de las futuras generaciones, si queremos pasar a la historia y si queremos que este evento sea inédito, no tenemos otra alternativa aquí más que aprobar un documento que permita terminar con las políticas económicas, ecológicas y sociales que estan llevando al mundo a un humanicidio, para lanzarnos al humanismo que sería muy importante para los pueblos del mundo.


Presidente muchas gracias por su atención, será muy importante seguir trabajando juntos todos los pueblos del mundo.

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Las cifras lo dicen todo. Colombia ostenta el segundo lugar en América Latina como país más desigual, y el séptimo en el mundo. Esta realidad no es casual sino resultado final de un modelo económico que propicia que la brecha entre ricos y pobres sea cada vez más amplia, hasta el punto de que el 49,1% de los ingresos del país pare en las arcas del 10 por ciento más opulento, frente al 0,9 que se queda en el lado de los más miserables.

Este modelo económico imperante desde el siglo XIX, cada vez más perfeccionado para favorecer a los de siempre, también ha facilitado que el 0,4% de los colombianos, es decir, 15.273 personas, posea el 61,2% del área predial rural registrada, calculada en 114 millones de hectáreas. Pero no sólo son dueñas de esta inmensa cantidad de tierra; también lo son de las mejores y más productivas del país, de donde han sido expulsados muchos de los seis millones de desplazados que en los últimos años terminaron en los rincones de las grandes ciudades.

El propio modelo económico, a partir de sus políticas condicionadas por la banca multilateral, usurpa los bienes públicos estratégicos, facilitando su concentración (privatización) en unas pocas manos, bien capital privado nacional, bien capital privado multinacional, aprobando al mismo tiempo un conjunto de políticas en vivienda, movilidad, construcción de infraestructura, impuestos, que terminan facilitando que una sola persona tenga cinco de los principales bancos del país, una de sus constructoras más importantes, el diario de mayor circulación y un casi infinito número de negocios, que, mezclados con sus apoyos políticos, lo hacen al mismo tiempo un determinador de las política de Estado.

Como si fuera poco, y para favorecer a esa minoría que ahora registra en las indicadores internacionales como parte del exclusivo club de “los ricos más grandes del mundo”, se reforma la justicia en todos sus matices para que sea legal que la gente tenga que trabajar más por menos o igual salario al que percibía antes, pudiendo ser despedido de su labor sin justa causa, arrojado a la calle para evitar que la otrora estabilidad laboral afecte los números gruesos de las grandes empresas. Pero también se reforma el Estado para que no sea obligación suya procurar empleo estable y bien remunerado para todos aquellos que están en edad y capacidad de laborar, entendiendo el empleo como el espacio y la oportunidad para la realización plena como seres humanos de todas las personas.

Así, entre un Estado al servicio de los más ricos, las reformas que lo acondicionan para que unos pocos se apropien de los ahorros producidos por el trabajo de la inmensa mayoría, y el incremento demencial de pobres y miserables, surgen como simple consuelo para muchos los subsidios directos a través de los programas de transferencia condicionados.

Familias en Acción

La política más notoria de estas fue creada en el 2002 bajo el gobierno de Andrés Pastrana, y es conocida como Familias en Acción. El pasado 7 de junio, en acto público realizado en Soacha el presidente Santos celebró el décimo aniversario de este programa presidencial.

Esta política estatal se implementó como parte de las orientaciones de control social puestas en marcha por los organismos multilaterales –Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, y otros–, como paliativo ante la profunda crisis económica que afectó a los países latinoamericanos en la década de los noventa del siglo XX y principios del nuevo siglo, y como prevención ante el creciente descontento derivado de las políticas privatizadoras que dejaron a la mayoría de la población sin la garantía efectiva de muchos de sus derechos sociales, toda vez que la seguridad social quedó reducida a un asunto de mercado.

El programa fue proyectado para durar 3 años, para ser aplicado en zonas rurales y pequeños municipios pobres, habitados por no más de 100 mil personas. El dinero para su ejecución (336 millones de dólares) provenía de préstamos de la banca multilateral.

Recordó el Presidente en su discursote Soacha, la evolución de esta iniciativa, la cual pasó de velar –durante el gobierno que por primera vez la asumió–¬ 84 mil familias, a cubrir en el gobierno Uribe 1.759.787 niños de 699.391 familias. Según sus palabras, para el 2010 se cubrieron 2.598.560 familias de 1.093 municipios, cobertura equivalente al 21 por ciento del total de hogares colombianos.

Como parte de su esencia original, a través de este programa gubernamental se cancela, por ejemplo, a las familias por cada niño que esté cursando primaria un subsidio mensual de 15.000 pesos; en secundaria y media se cancela por cada joven 30.000 pesos. Dinero condicionado a la asistencia escolar. En otras líneas de subsidios, paralelos a Familias en Acción, se entregan subsidios en dinero a los ancianos, y se cubren los comedores comunitarios. Algunas alcaldías complementan tales política con subsidios locales.

En apariencia lo que hace el Estado está bien, pero todos estos apoyos económicos, unos y otros, esquivan la necesidad de una política social universal, garantizada por el Estado, con la cual todos los integrantes de una sociedad dada, cualquiera sea su condición económica, tienen iguales derechos, cubiertos por el ente público: salud, educación, trabajo, garantías de ingresos cuando se esté desempleado, pensión, vivienda, etcétera. Todos, para que funcionen de manera adecuada, necesariamente sometidos al control ciudadano a través de juntas o comités vecinales, municipales y departamentales.

Al haber renunciado a esta política estatal, se acude a entregar esos pequeños reconocimiento a través de los cuales no solo se desvirtúa la razón de ser del Estado –que sí conserva bajo su control todo el aparato coercitivo–, sino que además se logra un efectivo control social y se profundiza su legitimidad a partir de aparentar un cabal cumplimiento de su razón de ser. Además, la figura del gobernante termina elevada casi a rango de salvador al romper la mediación institucional en el gasto público social entre población y Estado, desvirtuándose por esta misma vía el mismo sentido del Estado Social de Derecho que proclaman y defienden.

Según datos oficiales, para cubrir en el 2009 la cantidad de familias beneficiadas de estas medidas se destinaron $ 1,4 billones de pesos, algo así como el 0,39 por ciento del PIB nacional de entonces.

Paradoja. Pese a semejante inversión la brecha entre ricos y pobres es cada vez más amplia, es decir, la política de entregar pequeños subsidios directos a los más pobres en nada cambia la estructura social, pero sí genera dependencia política a quienes se ven sometidos al auxilio público.

Sin duda, todo un fracaso en la misión del Estado. Se evidencia una vez más que el problema no es de los pobres sino de los ricos, y que por tanto la medida indispensable para superarlo no son pequeños paliativos sino la transformación del modelo económico por medio de la cual la injusta concentración de la riqueza en Colombia llegue a su fin, garantizándose al mismo tiempo la aplicación de una verdadera política de seguridad y protección social, que cubra y garantice el bienestar del conjunto de connacionales.

Publicado enEdición 181
Jueves, 21 Junio 2012 16:38

Década de cambios en América Latina

El modelo neoliberal, fomentado a partir de los gobiernos de Margaret Thatcher en Inglaterra (1979-1990) y Ronald Reagan en Estados Unidos (1981-1989) proponía la apertura económica, la liberalización en un “mundo sin fronteras”, y la desregulación de los mercados de capital y de trabajo. A través de esas políticas, el “Estado mínimo” cedió su poder a la “mano invisible del mercado”. Los proyectos estructurales y la planificación fueron aún más abandonados, pasando a imperar las políticas de corto plazo. La privatización y la desnacionalización de los patrimonios públicos y las empresas privadas se profundizaron en una escala desconocida.

Todo sucedió muy rápido. La sentencia de Thatcher (“There is no alternative”), la caída del muro de Berlín y el fin de la URSS. No habría otro camino posible para nadie. Todos debían trillar el ‘consenso de Washington’ (1989), presentado en la capital estadounidense entre académicos, ejecutivos del gobierno y de las empresas transnacionales, y funcionarios del FMI y el Banco Mundial. El célebre neoconservador Francis Fukuyama sugirió rápidamente que la historia había terminado. El pensamiento único estableció su hegemonía globalizadora y enajenante; dominó universidades, partidos políticos y amplios sectores que antes habían militado en las izquierdas.

Según el ‘consenso’, el problema de los países periféricos y dependientes sería solucionado a través de la realización de por lo menos cuatro medidas, resumidas así por el economista canadiense Michel Chossudovsky, crítico de ese modelo: 1) apertura económica, con significativa reducción de las barreras arancelarias; 2) desestatización de industrias y empresas de servicios públicos; 3) desreglamentación y reducción de los controles del movimiento de capital; y 4) flexibilización de las relaciones de trabajo, y reducción de los derechos sindicales y de seguridad social. Tales planteamientos estaban fundados en dos consideraciones acerca de la globalización, a saber: que se trataba de un fenómeno natural e irremediable; y que se caracterizaría por un proceso de homogenización de la riqueza. Es decir, se rescataron las ideas del liberalismo estricto, que habían sido desmitificadas por la carrera imperialista y la dominación del capital monopolista financiero a partir de 1850. En el campo teórico, esas tesis fueron superadas antes de la crisis de los años 1930. Por eso, se afirma que en los 90 el pensamiento económico latinoamericano alcanzó el fondo del pozo, con un retroceso tremendo.

Perplejo, el historiador Eric Hobsbawm afirmó: “Para los que vivimos la Gran Depresión, todavía nos parece imposible comprender cómo las ortodoxias del libre mercado, en aquel entonces tan plenamente desacreditadas, una vez más llegaron a presidir un período global de depresión a fines de la década de 1980 y 1990, una vez más sin entenderla ni poder solucionarla”. Se trataba exactamente de una agresiva restauración liberal-conservadora.

En resumen, las medidas económicas fueron las siguientes: fin del control de cambio, que pasó a oscilar libremente, acorde con la oferta y la demanda de dólares; “libertad” comercial, apertura mediante la brusca reducción de aranceles y eliminación de licencias y cupos de exportación e importación; fin de los controles y liberación de los precios internos, con supresión de subsidios; eliminación de los controles directos sobre las tasas de interés, libertad para inversiones extranjeras en el sector bancario; aumento de los impuestos y reajuste de precios de los servicios públicos; disminución del papel del Estado, con la privatización de empresas y bancos; reducción del gasto público, para garantizar el fidedigno pago de los intereses de las deudas externa e interna.

Las supuestas medidas justificativas que se utilizaron para emplear las nuevas medidas fueron la necesidad de reducir el déficit fiscal, el estímulo a la entrada de capitales productivos extranjeros, la modernización de las industrias nacionales (la elevación de su eficiencia, competitividad y productividad), la caída de la inflación y la disminución del desempleo.

En esa forma, los gobiernos latinoamericanos realizaron sus ‘ajustes’. Las medidas fueron llamadas de “reformas estructurales”, secuestrando el nombre presentado por la Cepal a fines de los años 40 del siglo XX. Significaron intervenciones –sobre todo restrictivas– en el ámbito de las políticas monetaria, fiscal, cambiaria, comercial y administrativa, que en la mayoría de los casos tuvieron como resultado importantes alteraciones recesivas en la economía y el bloqueo del desarrollo: altas tasas de interés y de cambio, aumento del desempleo y la precarización de las condiciones laborales (fuerte crecimiento del desempleo y el sector informal), caída de la remuneración de los trabajadores y el aumento de los tributos.

Poco a poco se puso en evidencia que tales políticas profundizarían sólo la condición periférica de subdesarrollo y dependencia. Aún había una gran confusión ideológica y prevalecía el pensamiento hegemónico del ‘consenso’. Tempranamente, en 1995, el economista brasileño Nilson Araújo de Souza advirtió sobre el colapso del neoliberalismo. En 1997, la UNCTAD, en su informe anual, anunció que las políticas estaban aumentando exponencialmente la pobreza en el mundo, ampliando la diferencia entre los países ricos y los países pobres, y entre los ricos y los pobres en casi todos los países. La crisis económica, social y política, generada por aquellas medidas, generó el fortalecimiento de la participación popular, revolcones sociales, y violentas deposiciones de presidentes en los años 1990 y 2000, en Venezuela, Brasil, Bolivia, Ecuador, Perú y Argentina.

Como resultado del colapso del ‘consenso de Washington’, se produjo una inflexión en la orientación política latinoamericana, con ascenso de nuevos gobiernos populares. Primero ganó Hugo Chávez (1999), y después Lula da Silva y Néstor Kirchner (2003). Llegaron Tabaré Vázquez (2005), Evo Morales (2006), Rafael Correa, Daniel Ortega y Cristina Fernández Kirchner (2007), Fernando Lugo (2008) y Pepe Mujica (2010). Aunque asuman distintas variantes, los nuevos regímenes y coaliciones internas de poder pueden ser denominados de gobiernos de ‘izquierdistas’. Presentan como objetivo común la creación de alternativas frente a las consecuencias de las políticas adoptadas durante los años 90 y proponen un nuevo modelo de desarrollo económico, con mayor inclusión social. Su visión económica es claramente más heterodoxa y crítica, y por tanto pueden ser llamados posneoliberales a pesar de la amplitud del término.

El intenso movimiento actual en América Latina es fruto de los estallidos sociales contrarios al ‘consenso de Washington’. Por un lado, las complejas crisis de las décadas 1980 y 1990 tuvieron la capacidad de unir los diversos tonos de la heterodoxia en la misma línea de negación del “pensamiento único”. Estos grupos se unieron para defender un mayor papel del Estado en contra de la ‘libertad’ del comercio, el intercambio y los mercados de capitales. En cierta medida han tenido éxito en la superación de los gobiernos neoliberales. Por otro lado, se pueden observar algunas diferencias entre los proyectos. Eso es algo totalmente normal, dadas las características de los países, sus clases más poderosas y el bloque de poder que controla cada palacio presidencial.

En ese sentido, es importante presentar algunos puntos. Primero, la mayoría de los análisis que hemos observado apuntan a Chile y Colombia como resistentes en el campo neoliberal y como aliados estratégicos de Estados Unidos en la región. Conformarían una unidad al oeste de los Andes. Segundo, hay gran expectativa en cuanto a la postura que va asumiendo Perú un año después de las elecciones que le dieron el poder al militar nacionalista Ollanta Humala. Las interpretaciones más pesimistas prevén su acercamiento al eje del Pacífico. Tercero, pese a las especificidades, los gobiernos posneoliberales han adoptado directrices comunes en el sentido de la intervención del Estado en la economía, el rescate de la soberanía nacional; y la búsqueda de la industrialización, el desarrollo económico y un proyecto común de integración de América Latina. Hemos buscado publicar artículos que analizan los avances del proceso de integración regional en años recientes. Vale resaltar la importancia de la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y el fortalecimiento creciente de Unasur, con sus líneas de acción en las áreas de integración financiera (Nueva Arquitectura Financiera Regional), defensa (Consejo Sudamericano de Defensa) e infraestructura (Consejo Sudamericano de Infraestructura y Planificación).

El cuarto y más importante punto: no hay absolutamente nada definido. Es evidente que hubo un giro en la región, una inversión parcial de ruta con relación a la lógica anterior. Sin embargo, ¿qué significa ese giro? En primer lugar, hay que acelerar y profundizar los cambios porque la gente no sabe qué es el “neoliberalismo” o el ‘consenso de Washington’. Es decir, los pueblos votaron contra el desempleo, el hambre, el colapso de la educación y la salud, y contra la corrupción generalizada, la privatización, etcétera. Por eso, los nuevos proyectos tienen que mostrar resultados y realizar promesas. Para ello, serán necesarios trabajo, tiempo y recursos financieros.

De manera general, los partidos políticos y los movimientos sociales de izquierdas en el poder han sido capaces de gestionar efectivamente la herencia neoliberal y de transformar para mejor la compleja realidad de esos países. Lula da Silva gobernó por dos mandatos y logró elegir a su sucesora, Dilma Rousseff. Igualmente, los Kirchner están en su tercer mandato, igual que Chávez. El venezolano, reelecto en dos oportunidades, tiende a ganar por cuarta vez en septiembre de 2012. El Frente Amplio logró elegir a Tabaré Vásquez y después a Pepe Mujica. Evo Morales está en su segundo mandato. Y en 2013 habrá elecciones presidenciales en Ecuador y Paraguay.

Todavía hay quienes menosprecian los cambios de los últimos 10 años. Obviamente se puede y se debe avanzar más y con mayor intensidad, sobre todo en países como Brasil. Pero jamás se puede olvidar del tiempo del cual venimos. Es decir, el difícil derrocamiento de un gobierno subordinado al FMI en los años 1990 puede ser considerado como la parte más fácil del la tarea. Superado este momento, habría que hacer el trabajo mucho más arduo: construir sobre los escombros, rápido, algo nuevo y necesariamente mejor que lo anterior. Además de ampliar la soberanía política en el escenario internacional, la mayoría de los países reforzó su autonomía económica, intensificó la acción anticíclica de sus bancos públicos, pasó a controlar la tasa de cambio y retomó las inversiones en el sector militar.

Una de las medidas más importantes viene siendo la promoción del proceso de integración regional como mecanismo de desarrollo conjunto. Otra importante acción es la politización de las poblaciones y la democratización de los medios de comunicación, gracias al canal Telesur y canales de los Estados. Es necesario exponer la complejidad del problema generado por décadas de equívocos, dependencia, abandono y sumisión, dirigidos por los intereses extranjeros y las oligarquías internas. Hay que profundizar ese esfuerzo de explicar la dimensión de los obstáculos: el verdadero drama de las cuentas públicas, la ilegítima deuda externa; el déficit de escuelas, hospitales y viviendas; la condición cementada de economía primario-exportadora; las consecuencias físicas y mentales sobre diez generaciones de seres trágicamente abandonados en la exclusión y extraviados del sistema.

Milito entre aquellos que creen que son pocas las oportunidades y las circunstancias de la historia en que la acción de las individualidades puede contribuir de manera significativa para cambiar la realidad en forma amplia y generalizada. Aunque la acción humana pueda modificar las dinámicas, parece que son extraordinarias las brechas de espacios y tiempos en los cuales la posibilidad de intervención se hace más realizable. Si nada es absolutamente intencional, igualmente nada es fortuito en absoluto. Nuestra generación tiene el privilegio de vivir en un momento como el actual; asimismo, tiene la obligación de ser digna y asumir su tarea transformadora en su tiempo y en su espacio: la América Latina del siglo XXI, en la cual impera el “real maravilloso”. Muy válida es la siguiente frase de Celso Furtado: “Los hombres no escogen las circunstancias en que actúan en la historia, pero son responsables por optar entre las opciones que la historia les ofrece”.

*    Profesor visitante de Economía, Integración y Desarrollo en la Universidad Federal de Integración Latinoamericana (UNILA), doctorando en Economía Política Internacional en la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) y miembro del equipo del Portal ALBA.


Publicado enEdición 181
EU, origen de la crisis europea, acusa la CE
Los Cabos, 18 de junio. Europa y su crisis dominaron la primera jornada de la cumbre de presidentes del Grupo de los 20 (G-20), que reúne a los países avanzados y en desarrollo que generan 85 por ciento de la economía mundial.


"Los desafíos no son sólo europeos, son globales", afirmó José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea, quien destacó la urgencia de atacar los "niveles muy altos de desempleo que están dañando nuestro tejido social y el sentido de dignidad, de futuro y de resistencia de nuestra gente".


Aunque no es parte de la agenda de esta cita, anunció que pondrá sobre la mesa de discusión de los gobernantes que se reúnen aquí la necesidad de crear "un impuesto a las transacciones financieras globales", el cual "es una cuestión de justicia".


Europa, afirmó Durao, "no viene a Los Cabos a pedir lecciones de nadie". La crisis que ahora enfrentan los países de la eurozona "se originó en América del Norte y buena parte de nuestro sector financiero se vio contaminado por, cómo decirlo, prácticas poco ortodoxas de algunos sectores del mercado financiero", declaró a la prensa poco antes del inicio formal de los trabajos de la cumbre del G-20, que concluirá este martes.


El enfoque global para acometer el más reciente episodio de la crisis financiera iniciada en el otoño de 2008, con la quiebra de la banca de inversión estadunidense, también fue defendido por la canciller alemana, Angela Merkel. "Cada continente debe hacer su aporte y en esta cumbre del G-20 todos tendrán que hacer su tarea", declaró a la prensa poco antes del inicio de la primera reunión plenaria de la cumbre.


El laberinto griego


La presidencia mexicana del G-20 ha expresado el deseo de que en esta cumbre se vaya más allá de los temas de coyuntura y se discutan temas relacionados con el largo plazo; entre ellos, la representación de los países en desarrollo en los órganos de decisión de las instituciones financieros internacionales, el crecimiento sustentable, la seguridad alimentaria y la inclusión de los más pobres en los servicios financieros.


Como era de esperar, sin embargo, el resultado de la elección parlamentaria en Grecia, decantada a favor de la formación política que propone seguir con las medidas de austeridad, y la creciente tensión financiera en España ocuparon la atención de los presidentes y primeros ministros de los países del G-20 en esta jornada.


El nuevo gobierno griego debe "trabajar rápidamente para implementar las reformas que Grecia requiere para que vuelva una vez más a como estaba", apuntó Durao. El segundo programa de ajuste de la economía helénica, acordado por el anterior gobierno de ese país y el eurogrupo, es fundamental para que la nación logre salir de la depresión económica en que se encuentra. "Estamos preparados para apoyar a Grecia en sus esfuerzos", declaró.


Más clara fue Merkel. Grecia, afirmó, "deberá cumplir con los compromisos pactados (antes de las elecciones) con sus acreedores internacionales".


Sostuvo que "no se puede esperar ningún relajamiento de las reformas pactadas", que están marcadas por una política de austeridad que genere los excedentes fiscales necesarios para asumir el costo de la deuda pública griega.


La ruta de España



La delegación de España, encabezada por el presidente Mariano Rajoy, buscó hoy transmitir que la economía de ese país mantiene fortaleza, a pesar del nuevo embate sufrido este lunes por los mercados financieros, en los que el costo a que se financia el gobierno volvió a topar niveles récord.


El mensaje fundamental, a pesar de las dificultades y del castigo sobre la prima de riesgo (la diferencia entre el costo de financiamiento de España y el de los bonos alemanes, considerados los más seguros) "es que la economía española es solvente, tiene capacidad de crecimiento y ha corregido sus desequilibrios en el ámbito bancario e inmobiliario", declaró Luis de Guindos, ministro de Finanzas del país ibérico. "Esto antes que después va a empezar a dar sus frutos en términos de la percepción por parte de los mercados, porque la economía española es sólida", aseguró.


De Guindos sostuvo que los líderes europeos "están unidos" porque saben "perfectamente que estamos en el mismo barco". El mismo mensaje fue transmitido por Durao Barroso, quien dijo que el euro y los proyectos del continente "son irreversibles".


Más allá de lo inmediato


"Tenemos que proteger a nuestros ciudadanos de futuras crisis", expresó. Acciones para retomar el crecimiento económico y la generación de empleo deben ser el centro de la atención de los responsables de las políticas nacionales y de los organismos internacionales.


También es de "suma importancia", expresó, mirar más allá de los países que forman el G-20 "y pensar en las naciones en desarrollo y la justicia global". La forma de empezar a andar ese camino es discutir ya, en esta misma cumbre, que "se convierta en una realidad el impuesto a las transacciones financieras".


En Europa, aseguró, es posible la creación de un impuesto a dichas transacciones.


"Es cuestión de justicia y va a ayudar a los más pobres del mundo, tanto el impuesto como otras formas innovadoras de desarrollo financiero que contribuirán a la solidaridad financiera. Creo que vamos a tener muy pronto una conclusión para que cerremos esa brecha y se empiece a implementar en Europa, inspirando una solución global."

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