Jueves, 08 Noviembre 2012 05:38

Nueva cúpula, nuevo rumbo económico

Nueva cúpula, nuevo rumbo económico

El Congreso del Partido Comunista Chino no va a deparar muchas sorpresas a nivel político. El actual vicepresidente Xi Jinping será elegido secretario general del partido y presidente de la Nación y asumirá a partir de marzo por 10 años junto a una nueva cúpula del poderoso comité permanente del Politburó. El gran misterio, fuente de debates que ya se han cobrado más de un cabeza, es el rumbo que tomará la economía al fin de la década prodigiosa del actual presidente Hu Jintao.

 

Desde la asunción de Hu Jintao y su premier Wen Jiabao en 2002, China cuadruplicó su Producto Interno Bruto (PIB) y se convirtió en la segunda economía planetaria, primer exportador e importador global, con la mayor cantidad de reservas monetarias del mundo. La dupla Hu Jintao-Wen Jiabao procuró también suavizar las aristas más filosas del modelo chino como la espectacular desigualdad y la pobreza de cientos de millones de personas. En el mejor de los casos, su éxito fue moderado en este terreno. El actual cambio de guardia ocurre en momentos en que el piloto automático ya no sirve. La economía global, sumergida en una profunda crisis estructural, no puede seguir consumiendo todo lo que produce China financiada por sus préstamos. Por esta razón y por la lógica económico-social del crecimiento, el modelo exportador chino basado en una mano de obra barata está agotado.

 

A pesar del gigantesco crecimiento del PIB y de los rascacielos y las líneas ferroviarias de alta velocidad que comunican un país que durante mucho tiempo parecía intransitable, el gobierno insiste en que China es un país en desarrollo. Según le indicó a Página/12 el director de Estudios Contemporáneos Chinos de la Universidad de Nottingham en el Reino Unido, Shujie Jiao, China enfrenta los dilemas típicos de una economía en desarrollo. “China tiene que dar un salto hacia una economía dominada por la innovación tecnológica. Japón y Corea del Sur lo hicieron, pero son países mucho más pequeños. Debido a la gigantesca población china, su extensión en China va a tomar décadas. Hoy en día conviven en China lugares desarrollados como Beijing y Shanghai con otros que están muy lejos de ese nivel.”

 

El Partido Comunista es consciente de los problemas, pero es menos monolítico de lo que parece sobre la solución. En el doceavo plan quinquenal presentado en marzo de 2011 se planteó la transición de una economía basada en la exportación a otra en la que el consumo interno tuviera más peso. Ese mismo año la inversión constituyó un 48% del PIB chino: el consumo doméstico fue apenas un 34%. Es la cruel paradoja del milagro chino. En términos de PIB, China es la segunda economía mundial. En el índice de Desarrollo Humano de la ONU se encuentra en el puesto 101, por debajo de la mayoría de los países latinoamericanos (sólo supera a El Salvador, Paraguay, Bolivia, Honduras y Nicaragua).

 

Este año la economía crecerá un 7,5 por ciento, muy por debajo del 10 por ciento de promedio de los últimos 30 años y menos del 8 por ciento que las mismas autoridades –con una buena dosis de superstición: el 8 es el número de la buena suerte chino– consideran clave para evitar conflictos sociales. La primera reacción a este enfriamiento a China (¡7,5 por ciento!) fue típica. El gobierno lanzó en septiembre un gigantesco plan de inversión estatal por valor de 158 mil millones de dólares. Como respuesta a corto plazo, puede servir. A largo plazo, la mira está puesta en un ambicioso plan para una jubilación y cobertura médica universales que deberían estar en pleno funcionamiento entre 2015 y 2020.

 

Estos planes procuran cambiar un patrón de conducta muy afincado en la población: el ahorro en detrimento del consumo. La tasa de ahorro china es equivalente al 51 por ciento del PIB, más alta que la tasa de inversión. La población ahorra para tener un paraguas en caso de enfermedad y ante la deficiente cobertura jubilatoria para cualquier trabajador no estatal. El interrogante es si los nuevos planes van a tener el impacto esperado. “El costo médico ha crecido de tal manera que una cobertura parcial como la que ofrece el plan gubernamental no es suficiente. Lo mismo pasa con la jubilación. Mientras no se le dé una solución a esto, la transición a una economía más basada en el consumo doméstico es una mera consigna. Esto a su vez complica el paso de economía en desarrollo a otra plenamente desarrollada”, señaló.

 

En el seno del Partido Comunista, en la academia y elite china congregada en torno de la Academia de Ciencias Sociales y algunos escogidos centros de estudio, ha arreciado en los últimos dos años el debate sobre el futuro. En febrero un documento de más de 400 páginas publicado por el Banco Mundial y el influyente Development Research Centre, un centro de estudios chino que reporta directamente al Consejo del Estado, marcó la hoja de ruta del ala liberal del Partido Comunista. El eje de la propuesta era que China tenía que completar su transformación en una “economía de mercado” por medio de una profunda reforma de las empresas del Estado que, según el documento, “abarcan el 50 por ciento de la economía”.

 

La alternativa era el llamado modelo Chonqing, vinculado al ex secretario general del Partido Comunista de Chonqing Bo Xilai, una suerte de capitalismo populista, con fuerte reinversión social de las ganancias obtenidas con el crecimiento. La caída en desgracia de Bo Xilai en un escándalo de ribetes novelescos proyectó una pesada sombra política sobre el modelo. “El llamado Modelo Chonqing ofrecía una salida al problema de la desigualdad en China. El problema es que quedó pegado a la figura de Bo Xilai”, señaló Shujie Jiao.

 

El hermetismo de la política china complica la interpretación exacta del impacto político de su caída. Tanto el actual presidente Hu Jintao como su sucesor, Xi Jinping, mostraron en el pasado cierto entusiasmo por el modelo Chonqing, pero ambos tomaron distancia de la figura de Bo Xilai y su polémico populismo. Según le indicó a Página/12 François Godement, director del Centro Asia de París y autor del recientemente publicado Qui veut la Chine? De Mao au capitalisme, el debate sigue abierto. “Hay una fuerte polémica interna sobre los intereses creados en la economía, sobre el crecimiento, sobre dónde debería estar China en 2030. No se sabe si el modelo Chonqing está terminado o si sigue siendo un contendiente. La incógnita recién se despejará entre este congreso y el de marzo, cuando asuman las nuevas autoridades”, señaló.

 

Desde los cambios traumáticos de la Revolución Cultural y la reforma procapitalista de Deng Xiaoping –masacre de Tiananmen incluida– el liderazgo chino busca el consenso en las decisiones. El fantasma de los dirigentes chinos es Japón. A fines de los ’80 Japón era percibido como la principal amenaza a la hegemonía de Estados Unidos. Este “peligro” se diluyó con la explosión de la burbuja financiera y especulativa nipona y un estancamiento que dura hasta nuestros días.

 

Según Shaun Breslin, autor de China and the Global Political Economy, China no correrá la misma suerte que Japón. “Por mera gravitación poblacional, tendrá una influencia que irá más allá de los vaivenes económicos. Es algo que se ve en el impacto que tiene no sólo en el mundo desarrollado sino en las economías de América latina, Africa y Asia”, indicó a Página/12.

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Miércoles, 07 Noviembre 2012 06:30

El ABCD de la crisis alimentaria

El ABCD de la crisis alimentaria

Hace unas semanas, coincidiendo con el Día Mundial de la Alimentación, se nos alertó de una nueva subida de precio de los alimentos, con repercusiones que ya se contabilizan en los registros funerarios de los países más vulnerables, sobre todo en el Sahel. El argumento difundido, las malas cosechas que tuvo la agroindustria este año en Estados Unidos, ya sabemos que es mitad mentiroso, mitad incompleto y, por suerte, la información se nos amplía y las verdaderas causas afloran: el precio de la materia prima sube –como en las anteriores crisis alimentarias– (a) por las grandes cantidades de cereales que se destinan a elaborar combustibles (¿recuerdan hace seis y siete años, cuando se advirtió de los inconvenientes de esta nueva tecnología?); (b) por la especulación que de las futuras cosechas se hace en las bolsas financieras, y (c) –esto es más novedoso– por la cada vez mayor cantidad de tierra fértil que está pasando de las manos campesinas al patrimonio de bancos, empresas y fondos de inversión.

 

¿Quién está en todos esos negocios a la vez? ¿Quién hay detrás de la carne, del pan, de la pasta, de la leche… y no lo sabemos? ¿Quién tiene en el mismo local estanterías repletas de agrocombustibles hechos de maíz, lineales con piensos de soya para el engorde de animales y, un pasillo más allá, una mesa con un gestor que ofrece pensiones ligadas a la compra de hectáreas en Etiopía o bonos financieros referenciados al precio del trigo? Los cuatro “compro, vendo y especulo” de la comida a los que me refiero son, por este orden: ADM, Bunge, Cargill y Dreyfus, conocidos por sus iniciales como los ABCD de la comercialización de materia prima. Cuatro empresas con sede en Estados Unidos que, si inicialmente consiguieron dominar y controlar el mercado mundial de los granos básicos, cereales y leguminosas, han ido ampliando en los últimos años sus negocios a estas nuevas áreas.

 

Son cuatro establecimientos, cuatro bazares, como esos que tienen todo lo que puedas imaginar y lo que no. Desde una jarra con forma de vaca para servir la leche por sus ubres de cerámica al siempre imprescindible cazamariposas entre la estantería de ropa íntima y las útiles llaves de ferretería o sacos de tierra de jardín. Sólo hay una diferencia: mientras en tiempos de crisis estos universos de barrio padecen la crisis como cualquier otro negocio, los ABCD de la comida, cuatro empresas monstruosas nacidas y crecidas en el regazo de mamá capitalismo y papa desregulación, ganan todo el oro del mundo diciendo que fabrican comida cuando en realidad lucran hambreando a millones de seres humanos. Y lo hacen desde la invisibilidad.

 


Es muy difícil sumergirse en las entrañas de estas empresas y sus infinitas subsidiarias, pero hay dos cosas obvias. Primera, si entre ellas cuatro controlan, como es el caso, ¡90 por ciento! del mercado mundial de cereales; si el mercado no tiene ninguna regulación (ni aranceles o cuotas de importación/exportación, ni reservas públicas de cereales, ni políticas de precios), y si las pocas normas que se dictan son supervisadas por las propias ABCD, es fácil deducir que son sus decisiones las que verdaderamente marcan el precio de dicha materia prima y, por lo tanto, de todos los alimentos que incluyen arroz, trigo, maíz, etcétera. Segunda, si las ABCD (junto con algunas entidades financieras) han degustado los brutales beneficios que les genera especular con la comida y la tierra de cultivo, como sangre para vampiros, seguirán chupando del hambre de los demás si nadie les pone coto. Dreyfus, por ejemplo, ha creado su propio instrumento de inversión Calyx Agro Ltc, para “obtener beneficios del creciente sector del agronegocio y del potencial de apreciación de la tierra, adquiriendo tierras que actualmente se explotan con baja tecnología o que se utilizan para el pastoreo”.

 

Las últimas crisis alimentarias han permitido que en la sociedad civil conociéramos y denunciáramos cómo la comida y la tierra se han hecho objetos de especulación. El foco se ha centrado en los bancos y sus actividades en los mercados financieros ligados a los alimentos, con campañas publicitarias del tipo “el negocio de alimentar el mundo” que han merecido todo el rechazo de la sociedad. Aunque el papel que juegan los ABCD es complejo y lejano, debemos tomar conciencia por su importancia en el precio de las materias primas. Por parte de los movimientos campesinos, en cualquier caso, la respuesta que ha llegado ha sido clara: soberanía alimentaria. También ahora hay que responder. Lo que necesitamos no son normas para que las ABCD ganen menos dinero: lo que se requiere son políticas en favor de la soberanía alimentaria para que la alimentación, que no es una mercancía, nos llegue de muchas, pequeñas y humanas agriculturas.

 

De todo un abecedario alimentario.

 


Por Gustavo Duch, Coordinador de la revista Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas

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Restatización/desprivatización de Rosneft (Rusia): la primera petrolera del mundo

El petróleo constituye la máxima materia prima geoestratégica del planeta y resulta un grave error de juicio abordar su restatización y/o privatización bajo un vulgar enfoque mercantilista, como si se tratara de una trivial compra-venta de triciclos que no afectan la seguridad energética de un país.

 

Si Estados Unidos, el máximo comprador del petróleo mexicano, acepta que los hidrocarburos son “estratégicos”, no se entiende por qué los vendedores no alcancen a percibirlo.

 

Cualquier discusión sobre los hidrocarburos que no contemple su calidad geoestratégica sale sobrando. Y este es el pecado capital de los entreguistas neoliberales del ITAM de los hidrocarburos en México, quienes ostentan una patética ignorancia geopolítica, cuando el problema no es privatizar o estatizar, sino quién detenta el control de la principal materia prima geoestratégica del planeta, además de que el significado de “privatización” y “estatización” tiene diferentes acepciones de profundidad semiótica geoestratégica tanto en EU como en México.

 

En EU, las empresas privadas de hidrocarburos, como Exxon Mobil, forman parte de la panoplia de su seguridad nacional/global, lo cual no es ninguna garantía con las empresas privadas –sean de capital foráneo o doméstico– que operan en México y que no pocas veces están supeditadas a los créditos de Wall Street, lo cual carga de entrada los dados y socava la seguridad nacional al no contar con su óptimo control que se torna financieramente aleatorio en el juego de la desregulada globalización financierista (v. gr. “La vulnerabilidad financiera de Petrobras y su dependencia a Wall Street y la City”; Bajo la Lupa, 24/10/12).

 

Con excepción notable del “México neoliberal itamita”, las grandes potencias petroleras del planeta recuperan sus activos perdidos mediante la restatización/despriva- tización, como el caso reciente de la recomposición de portafolios entre la petrolera rusa estatal (sic) Rosneft y la otrora legendaria petrolera británica BP (símbolo de su máximo irredentismo).

 

El portal geopolítico StratRisks (31/10/12), con sede en Florida, destaca que Rosneft desbancó a Exxon Mobil del primer lugar de producción mundial después de la compra de TNK-BP (empresa mixta de británicos y de “oligarcas” rusos condensados en la firma AAR). TNK-BP se encontraba entre las 10 petroleras “privadas” más importantes del mundo, y en 2010 produjo 1.74 millones de barriles diarios (mbd) de sus activos en Rusia y Ucrania.

 

Califica al presidente ruso Vladimir Putin como “nuevo sha global del petróleo y considera que la nueva adquisición de TNK-BP por Rosneft la catapultará a una producción de más de 4 mbd.

 

Reseña las tribulaciones de la otrora trasnacional petrolera privada TNK-BP que han desembocado en su compra por Rosneft que, de facto, constituye una restatización simultánea a la desprivatización de TNK-BP en dos etapas: en la primera,“Rosneft adquiere 50 por ciento de TNK-BP en su alianza estratégica (joint venture) de BP, a cambio de liquidez y de acciones de Rosneft a un precio de 27 mil millones de dólares”, lo cual otorga a BP 19.75 por ciento de Rosneft.

 

En la segunda etapa, “los oligarcas de AAR adquirirían 28 mil millones de dólares (cash) por la mitad de su copropiedad en TNK-BP, aunque este trato aún no ha concluido”.

 

La estatal (sic) rusa Rosneft estaría desembolsando 55 mil millones de dólares para prevalecer como el gran controlador, con una participación minoritaria de la privada (sic) BP que ve su posición sumamente diluida: es una “desprivatización” concomitante a la “restatización” de Rosneft.

 

Para StratRisks se trata de una “flagrante nacionalización”: Putin “creó un gigante nacional petrolero, mediante el cual puede seguir su plan de reforzar la influencia de Rusia en el mundo al controlar las necesidades energéticas de otros países”.
Con su nuevo arreglo, Rosneft “extraerá casi la mitad de todos los barriles producidos en Rusia”, lo cual es “enorme” si se compara con Arabia Saudita: “Rusia es una súperpotencia energética y al nacionalizar gradualmente sus recursos, Putin aprieta su control a las necesidades de Europa”.

Existe un problema: Rusia no tiene el conocimiento “tecnológico suficiente en hidrocarburos”, por lo que se ha asegurado de la permanencia de BP como socio minoritario para no cometer el error de Arabia Sautia, que “nacionalizó su industria petrolera en 1980 cuando producía mas de 10 mbd y que en cinco años Aramco (la estatal saudí) había disminuido su producción en más de 60 por ciento”.

 

Considera que con Rosneft, “la influencia de Putin en el ámbito internacional aumentará”. La jugada estratégica de Putin “lleva a un solo lugar: mayores precios del petróleo y un asombroso mercado energético al alza”. A mi juicio, Putin, dotado de sus ojivas nucleares, juega exquisitamente su “carta petrolera”, que en México la kakistocracia neoliberal itamita no entiende desde la visión geoestratégica del general Lázaro Cárdenas.

 

Como buen general, Cárdenas, entendió desde hace 74 años los alcances geoestratégicos de los hidrocarburos. No se trata de discutir la restatización/desprivatización y/o la reprivatización/desnacionalización, sino quién controla en última instancia –desde el punto de vista multidimensional– los hidrocarburos de México y quién garantiza su abastecimiento cuando se desprenda de ellos: eso se llama seguridad nacional. ¿Vamos a crear el equivalente de una Televisa con el petróleo mexicano para quedar a su merced totalitaria?

 

En México, su petróleo se encontraba en manos británicas con los resultados cataclísmicos consabidos, sin contar el inventario ambiental depredador que legaron.

 

El portal aduce que “Europa es dependiente del petróleo y gas de Rusia” y la jugada energética de Putin se ha movido en dicho sentido, lo cual le ha dado “una posición muy poderosa (sic)”: desde la construcción de oleoductos hasta su control de 40 por ciento de la capacidad de enriquecimiento de uranio global. Los alcances de la compra de las dos mitades de TNK-BP por la estatal Rosneft lo convertirá en “un verdadero Goliat en el sector petrolero global”, a grado tal que “Rusia puede asfixiar el abastecimiento para aumentar los precios”.

 

StratRisks imagina la “incrustación de Rusia en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP): entonces el “cartel petrolero controlaría más de la mitad de la producción global y la mayor parte de su capacidad de reserva”, y con “tal influencia, los países de la OPEP podrían disponer del precio que el resto del mundo tendría simplemente que pagar”. No es tan sencillo –puede desembocar en una guerra mundial–, pero tampoco es tan descabellado.

 

En resumen: según StratRisks, “Gazprom, la gasera rusa, tiene el control del gas de Europa y Rosneft controla su petróleo”, lo que “estrangula la supremacía de Occidente y abre la vía para un nuevo orden mundial con Rusia a su cabeza”.

 

Eso es geopolítica, y no el aldeanismo con cara de falso “modernismo” de la kakistocracia neoliberal itamita, que pretende entregar sin miramientos los hidrocarburos de México. Petróleo se escribe con la letra “P”, de Poder.

 

@AlfredoJalife

http://alfredojalife.com

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Miércoles, 07 Noviembre 2012 06:15

El triste color de la crisis

El triste color de la crisis

Crisis no es lo mismo que desolación. Crisis no es lo mismo que demolición. Crisis no es lo mismo que pobreza, enfermedad, humillación y muerte. Lo que esta Gran Crisis causa, sin embargo, con su comportamiento es un horrendo castigo que si ha tomado primero en sus fauces a los países del sur de Europa no ha terminado su devoración. Más que eso, según Huw Pill (¿píldora venenosa?) de la plantilla de Goldman Sach, el asunto no ha hecho —para España— más que empezar. ¿Acabar con la crisis, el paro, el empobrecimiento, la desesperación? Si la sevicia no ha hecho más que empezar a salivar ¿cómo será su vómito cuando se atragante?


 
Nadie lo sabe. Y aquí ha radicado durante estos años, faltos de luces, la tenebrosidad de la situación. Y su pesadilla. Porque en tanto se ha podido culpar a la codicia humana, a la desalmada conciencia de los banqueros, a las malditas ratas de las agencias de rating o a la incompetencia de los políticos la plaga de los crímenes de lesa humanidad, nos manteníamos en actitud vengativa, tan excitante que movía al saqueo o la subversión.


 
Pero ni siquiera los movimientos callejeros de revuelta han llegado ser demasiado enérgicos: ni incendiarios, ni incontrolados, ni saboteadores (Rayo Vallecano aparte). Las protestas contra los recortes en Grecia, Portugal, en España o Gran Bretaña, han brotado como fuegos fatuos. Bengalas del malestar, fumarolas de las fuertes heridas sufridas, pero nada equivalentes a quemar a los malditos ("que no nos representan") en la hoguera y a sus instituciones también.
 


Al cabo se ha llegado a un punto dominical en que los políticos siguen celebrando sus votos, sus langostinos, sus verbenas y nada puede esperarse de gentes que siendo prácticamente las mismas, unas han ganado mayoría y otras incluso las han perdido ya.
 


¿Entonces? ¿En quién confiar? ¿A qué esperar?


 
Por unos u otros medios, esta Gran Crisis posee el carácter natural de una hecatombe. O aún peor, los atributos de alguna catástrofe sobrenatural enviada sin razón, sin proporción, sin plazo de duración o alivio. De este modo, las víctimas han sido más que ciudadanos superexplotados de carnes al grill, cuerpos sometidos a una incompresible ley del Sistema que como un Dios sin seso (ni sexo) envió primero una oleada de fuego especulativo, luego otra marea de deuda ardiente y luego otra de fulgurante deuda soberana.
 


O, finalmente, por contraposición, un enfriamiento absoluto del ánimo y, por momentos, una rendición de los seres humanos a la perdición termal. ¿Será Angela Merkel el anticristo flamante? ¿Será Alemania la serpiente que recobra su aire de dragón histórico y capitanea un nuevo Holocausto interracial? No sería del todo extraño puesto que la historia profética del Apocalipsis lleva a ciudades malditas como Babilonia y de Anticristos que se encarnan en los mismos papas, como figuras perversas de la máxima santidad.


 
Pero ni siquiera esta narración de tremendo videojuego parece verosímil. Demasiado simple para entusiasmar, carente de intriga suficiente, falta de código cifrado y ausente de guerreros sagaces en busca del Santo Grial.


Pero, entonces, ¿qué es esto que pasa? ¿Asistimos a una representación del fin de los tiempos y seguimos contando como incautos las fechas de las cumbres, los días del rescate o los números de los institutos de medición? El Credit Suisse, un supuesto ángel incontaminado, ha calculado que las familias españolas han perdido casi un 20% de su riqueza efectiva en los últimos seis años. En ese número del diablo (6 años o 666) la boyante España de los ochenta naufraga y todavía no es consciente de cómo ha podido ser.


 
Ni siquiera los premios Nobel, Stiglitz o Krugman, alcanzan a diagnosticar con determinación las causas y los remedios. Y si de la enfermedad no se conoce sus componentes ¿cómo componer el remedio que neutralice la toxicidad?


 
De este modo, día tras día, mientras los políticos demoran sus acciones o las cumbres se derriten sin afrontar el Mal, la población se sume en un desánimo que, de un lado, representa a aquellos que se queman a lo bonzo ante los edificios oficiales. Pero también a los millones de familias (unos 13 millones de personas en España ahora) que de ser clase media o casi media han devenido en el cero de la sociedad.


 
Hace ochenta años, Keynes calculaba que para esta época la economía habría resuelto el problema de los ciclos y se dirigía a procurar un bienestar donde bastaría con trabajar tres horas. No iba si se quiere descaminado del todo. No habrá bienestar pero vamos camino de trabajar cero horas. Un desiderátum de esta coordenada que hoy se acompaña con la asíntota de la inanidad.


 
No trabajamos más, trabajamos menos. No trabajamos menos para vivir mejor sino que no hay trabajo para procurar que vivamos felizmente menos.


 
¿Triunfo pues del capitalismo rampante y rapaz? Triunfo funeral del capitalismo que extrayendo la médula de los obreros ha venido a convertirlos, uno a uno, en disecaciones de su misma figuración. Capitalismo taxidermista que en su maniobra de expolio termina, curiosamente, a su vez expoliándose a sí mismo y condenándose a la exfoliación total.


 
China espera a estallar con su burbuja inmobiliaria y tras ella los demás países emergentes desde la India a Brasil. Todo será una cuestión de tiempo, biológico y vegetal. De apenas un nuevo año chino y de una media docena para todos los demás.


 
Con ello el horizonte quedará allanado y deshabitado al modo de la historia que se cuenta en el cine de Yo soy leyenda. Siendo, además, en el caso de la leyenda de Richard Matheson, la leyenda intuida del mundo que nos parió.


 
Y nos mató. Segundo pilar, pues, del Apocalipsis de San Juan. No es una u otra circunstancia envenenada la que presagia el advenimiento de nuestro Gran Dolor. "Y del humo del pozo / Salieron langostas de la tierra / Y se les dio potestad. / Como los escorpiones de la tierra / prohibido les fue que dañasen la gramilla de la tierra / Y todo lo verde / y ningún árbol, Sino sólo a los hombres / Que no tienen el sello de Dios / sobre las frentes". Esto exclama el Apocalipsis de San Juan.


 
El corazón de Dios parece harto de la turbadora vida de los hombres y de este modo no quiere salvarlos del terrible Juicio Final. Sólo los árboles y la gramilla (¿la gallina, incluso?) le interesan, tal como los benditos ecologistas de tan buen corazón.


 
Porque ¿será cierto que el hombre ha pecado imperdonablemente contra el divino Cordero? Claro que no. Durante años el ciudadano consumidor no hizo otra cosa que cumplir con el comunitario mandamiento del consumo. Gracias a su consumo o su gasto en el hiperconsumo nacieron empresas y puestos de trabajo no sólo en Occidente sino en Oriente. Emergieron países, islas ahumadas, desde los fondos de la miseria y el mundo se creyó en la senda de una proeza planetaria que transportaba emigrantes del sur al norte y de la prostitución tailandesa a las factorías de seda estampada en los alrededores de Milán. Y viceversa.
 


Una gran kermés internacional, cargada de robos, droga y asesinatos múltiples, de tráfico de niños, de mujeres y órganos palpitantes, convirtió el mundo en una algarabía desarrollista que, con su pedrería de pecados, no dejó a casi nadie indiferente. Eso era el Progreso. Desequilibrado, delirante, especulativo y demencial fue el Progreso de la Postmodernidad. ¿Fue esta la neurótica causa de la crisis? Para que lo fuera realmente era necesario la locura contra un Dios. ¿Estaría dispuesto el mundo para esta blasfemia con carácter del Medievo? Claro que no.
 


El estallido de la burbuja financiera o de cualquier burbuja lasciva nacía de la extrema fermentación y la Humanidad no habría sido sino la levadura necesaria de un nuevo mundo que muchos empezaban a gustar y pronosticar. La riqueza se extendería por el planeta, los indios tendrían su Bollywood, los chinos su Sanghay Café y los brasileños su Maracaná universal. El fin de un tiempo viejo, el tiempo obsoleto del siglo XX se reemplazaba por el blanco resplandor del siglo XXI, sin gulags, sin guerras frías, sin amenazas atómicas, sin petróleo y sin C02.
 


Pero ¿habrá una guerra forjándose ya? En Irán, en Siria, en las Coreas, en China y en Japón. La Gran Depresión de 1929 halló su milagroso remedio en la Segunda Guerra Mundial. Allí murieron 60 millones de personas que podrían haber sido población desempleada y, por añadidura, las empresas envejecidas y sus gastados puestos de trabajo obtuvieron la oportunidad de sanearse con la última generación del marketing y la maquinaria nueva. ¿Será hoy precisa una nueva Gran Guerra para que la hormona capitalista pueda sobrevivir?


 
O bien ¿es concebible, de otro lado, una salvación absoluta del estrago actual que ya ha hundido a cientos de miles de empresas y hasta el alma empresarial de nuestra economía vigente?


 
Porque ¿el Estado? ¿Quién puede seguir esperando algo de este demacrado Leviatán? Si hay una criatura emponzoñada por el desastre esta es, en primer lugar, la política estatal y sus carcomidos comportamientos. Y, sin política saludable o son-rosada ¿Cómo esperar la curación?
 


De toda la maldad de esta Gran Crisis pueden ser excluidos los obreros, los curas, los maestros y los auxiliares de enfermería. En el corazón de las tinieblas de esta formidable Crisis anida como el peor gusano la corrupción política y de cuya apestosa secreción ha sido apestada toda una sociedad de líderes partidistas, peores que los robbers baron, peores que las Cuatro Fieras que el Ángel del Apocalipsis explica como "Poderes Políticos". El León con alas de águila que evoca el Paganismo. El oso devorador de muchas carnes que anda con tres huesos en la boca. El Leopardo con cuatro cabezas y cuatro alas. La Fiera con pies de hierro de la que surge el Anticristo.
 


Puede esperarse que todo esto que ocurre para la ruina de los seres humanos provenga de un más allá. Razón esotérica que viene a cebarse en nosotros como acaso en otros planetas de los que no tenemos noticia ni rastro de PIB. Puede ser que esta etapa se inscriba en el proceso, no siempre dulce, de la Humanidad y que su parte más hostil se represente ahora. Puede ser. Pero ¿quién podría olvidar que unos se enriquecen a la vez que otros se despeñan en la indigencia? ¿Quién podría olvidar que las diferencias de renta han pasado de ser entre lo más alto a lo más bajo de 16 veces a 300 y a veces a 3.000?


 
No se trata sólo de una insufrible y gigantesca injusticia. Se trata sencillamente de una monstruosidad. Tan importante que decide el destino de los humildes, humilla su personalidad, descompone sus amores y sus familias, les condena como perros a comer de los contenedores y a vivir en chamizos en las faldas de la ciudad maldita. Esa Babilonia del Apocalipsis que han levantado los asalariados urbanistas de Tongzhou, Dublín, Seseña o Guardamar.


 
Los preppers o adeptos al prepping (preparación) forman un movimiento que se prepara para el colapso de la civilización occidental y ya encuadran a tres millones de personas, por lo menos. Todos ellos aprenden a cultivar judías o nabos, a elaborar pan, criar gallinas o confeccionar mermeladas, tejerse un suéter o hacer funcionar un motor con aceite de cocina. Todos ellos alertados por el inexorable fin de esta civilización.


 
De hecho, como enseña el Apocalipsis, no esperan una catástrofe a plazo fijo. Simplemente ven que esto va indefectiblemente de mal en peor. Viven pues para y por la catástrofe que, de ser tenida por un hecho extraordinario, se ha instalado como una "normalidad".


 
Huyen de las ciudades habitadas por zombis desocupados y del Gobierno de la nación colonizados (incubados) por las elites del dinero. La fantasía del aislamiento comunitario descrita por Night Shyamalan con la película The Village (2004) tiene su continuidad en el film 2012 de Roland Emmerich o The Road, con la ventaja de que ya no dan qué pensar.


 
Los prepper no esperan nada de la civilización una vez que ha tomado estos derroteros denigrantes. En suma, no esperan nada del capitalismo ni del postcapitalismo, ni del capitalismo rosa o a la violeta. Todo ha quedado impregnado de un verdoso color que, como un moho, cae sobre la felicidad de los habitantes humanos, tan afectados por sus empleos precarios como por la subestimación del paro y la ferocidad de la desigualdad creciente, ardiendo como una zarza de cruel e injusta abnegación fatal.

 


Por Vicente Verdú 6 NOV 2012 - 18:31 CET

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Grecia, paralizada por la huelga general de 48 horas contra la austeridad

Grecia despertó paralizada debido al inicio de una huelga general de dos días contra las nuevas medidas de austeridad que pretende aprobar mañana en el parlamento el gobierno del conservador Andonis Samarás.


 
Hoy no funcionarán metro, autobuses, trolebuses, tranvía o trenes en las principales ciudades del país, Atenas y Salónica.


 
También los barcos, tanto de transporte de mercancías como de pasajeros, quedarán amarrados a puerto por la participación de los marineros, estibadores y personal portuario en la huelga.
 


Los controladores aéreos llevarán a cabo un paro de tres horas, lo que ha obligado a cancelar una docena vuelos, mientras que otra treintena sufrirán retrasos.


 
Se espera un paro masivo en el sector industrial, en las empresas de titularidad pública y en la administración.


 
Los centros de salud y hospitales funcionarán sólo de urgencias ya que el personal sanitario secunda una huelga que comenzó el lunes.


 
Igualmente, los abogados siguen una huelga de brazos caídos de lunes a viernes.


 
Resta por ver cómo afectará el paro al pequeño comercio, pues junto a las principales confederaciones sindicales de trabajadores, GSEE y ADEDY, la huelga también está apoyada por dos asociaciones de pequeños empresarios y comerciantes, ESEE y GSEVEE.


EFE Atenas 6 NOV 2012 - 08:01 CET

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"El pensamiento único neoliberal quiere convencernos que en América Latina no podemos producir conocimiento de punta para el mundo"

"El neoliberalismo como corriente está en su fase terminal. Digamos que está muerto, pero no enterrado. Para enterrarlo es necesario un pensamiento fuerte acompañado por prácticas fuertes", afirma el científico social brasileño Theotonio dos Santos, en desarrollo de sus charlas y entrevistas que concedió durante su permanencia en Buenos Aires para participar como conferencista principal en el VI Encuentro Internacional de Economía y Derechos Humanos organizado por el Centro de Estudios Económicos y Monitoreo de las Políticas Públicas (CEMoP) de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo y que se realizó entre el 4 y el 6 de octubre.

 

No obstante la fase moribunda en que se encuentra el modelo neoliberal, Dos Santos considera que sus operadores aún mantienen el control sobre instrumentos claves, como por ejemplo los bancos centrales, que consiguieron sacarlos del contexto de avances democráticos. "Es un bastión muy fuerte -explica- que está asociado al capital financiero que pretende poner al Estado a su completa disposición. Y los Estados Unidos y Europa son un claro ejemplo de eso. Estamos en una situación de la economía mundial absolutamente nueva. Solamente el hecho de que se distribuya el poder mundial de esta forma, por lo menos pone en cuestión un sistema imperialista mundial que fue la base de expansión del capitalismo y todo este pensamiento liberal. Incluso, hasta el liberalismo keynesiano está en crisis".

 

En su opinión, la crisis en los países desarrollados confirma la "decadencia del neoliberalismo", como un proceso que "deberá profundizarse en los próximos años, particularmente en América Latina".

 

Dentro de este contexto, califica la actual crisis del capitalismo como "muy profunda", razón por la cual, "ya no es posible analizar la situación global desde las economías nacionales; ni siquiera con la teoría clásica que describe el comercio internacional bajo la óptica de las ventajas comparativas".

 

Este economista, uno de los principales exponentes junto a Ruy Mauro Marini, Vania Bambirra y en parte André Gunder Frank de la teoría marxista de la dependencia, no duda en recalcar que "los keynesianos desconocen el contenido de clase de un Estado capitalista que está al servicio de los monopolios, y de esa derivación que es el capitalismo financiero".

 

Sobre el libre mercado es categórico al precisar que el mismo constituye una falacia por cuanto que la economía mundial está monopolizada.

 

"El libre mercado -enfatiza- ha servido para fomentar el monopolio, pues la realidad lo demuestra: 50 transnacionales son las que dominan la economía mundial. Y lo peor es que los Estados están al servicio del monopolio como se ha evidenciado en la actual crisis del capitalismo".

 

ALCANCES DE LA TEORÍA DE LA DEPENDENCIA

 

Este sociólogo, economista y conferencista brasileño que ha dedicado su vida a la investigación y a la docencia, se ha destacado por sus aportaciones en la formulación general del concepto de dependencia, la periodización de sus diversas fases en la historia de acumulación capitalista mundial, la conceptualización de sus características generales y específicas, así como la definición de los mecanismos reproductivos.

 

Al formular la Teoría de la Dependencia que tuvo su auge en las décadas 60 y 70 del siglo XX sostuvo que la estructura interna de los países de la periferia fue forjada a partir de una relación de subordinación con el capital internacional y que la acción de las condiciones externas sobre su proceso de desarrollo en una etapa de predominio de las fuerzas imperialistas y monopólicas en la economía internacional, limitaban grandemente las posibilidades de independencia y progreso social.

 

Dos Santos defendió la tesis de la reproducción ampliada de la dependencia dentro del sistema capitalista, de la superexplotación del trabajo, de la tendencia al fascismo, o a los regímenes de contra-insurgencia, por parte de las burguesías locales, sin excluir la presencia de tendencias democráticas. Como alternativa planteó el socialismo como única solución ante las olas de pobreza y miseria generadas por la dependencia.

 

Su enfoque, desarrollado en clásicos como La crisis norteamericana y América latina (1971), o Imperialismo y dependencia (1978), subraya que el proceso de integración internacional que surgió de la Segunda Guerra Mundial se basó en una fuerte dependencia industrial y tecnológica de la periferia. "En ese proceso, a los capitales locales sólo les quedó desnacionalizarse mediante una asociación minoritaria con el capital extranjero. Hay una universalidad en estos procesos que no se puede ignorar", anotó este científico social nacido en Carangola, Minas Gerais.

 

ÉPOCA DE INTEGRACIÓN REGIONAL

 

El cientista social brasileño al analizar la realidad sociopolítica latinoamericana afirma que, infortunadamente en la región "tenemos un clase dominante-dominada. Dominante porque organiza la estructura social. Y dominada porque lo hace en función de los intereses de los países centrales. Su objetivo fue y es generar excedentes que alimenten la economía central mediante la sobreexplotación de los trabajadores".

 

La región aún sufre las consecuencias del "crecimiento desigual que se da en sectores limitados de la población, basado en exportaciones de bajo valor agregado y en la distribución negativa de la renta, que aumenta la distancia entre las élites y las masas populares".

 

De cara al futuro, Dos Santos señaló que la dependencia que se expresa en la división internacional está en crisis. De allí que se abre un potencial de transformación. "Nos encaminamos a un mundo mucho más flexible, con estructuras más diferenciadas. Las articulaciones regionales están gestando un aparato económico y político nuevo. En ese contexto, Unasur representa un intento de alcanzar una visión regional más coherente".

 

"Hace mucho que llamamos la atención de que la integración regional va a ser uno de los elementos clave -prosiguió- porque permite a los poderes regionales que se expanden como grandes exportadores contar con un mercado local y regional para expandir su base de escalas económicas. Todo eso se está afirmando ahora: estamos en una época de grandes integraciones regionales que pasan a ser un factor muy importante de la economía mundial. La Unasur es consecuencia de que aún nuestra oligarquía es contraria a la integración regional. No por una concepción teórica, sino por prejuicios. Nuestra oligarquía quiere ser europea, norteamericana, no quiere desarrollar un estamento político que pueda generar confrontaciones relativamente importantes con Europa y Estados Unidos".

 

Para Dos Santos, la clave de los países de América Latina está en cómo van a utilizar sus reservas. En su opinión, "se tienen que utilizar masivamente para grandes proyectos de inversión regional. Y acá entra en juego la Unasur y el Banco del Sur, para hacer grandes proyectos de infraestructura que la región necesita, para fomentar el desarrollo industrial y de servicios".

 

"Estos excedentes -explicó- deben ser utilizados para crear riqueza y no para un manejo extraño de la economía mundial, como es mantener reservas en manos de los adversarios potenciales. Colocar las reservas en títulos del gobierno norteamericano es una situación muy desfavorable. El jefe de la Reserva Federal de Estados Unidos va todas las semanas a China a negociar. Brasil tiene U$S 400 mil millones en reservas, de los cuales alrededor de U$S160 mil millones están en títulos del gobierno americano, pero no viene nadie a negociar con nosotros. Deberíamos exigirlo".

 

EL DESESPERO DE LA DERECHA

 

En el tablero del juego del poder, la derecha pasa por un mal momento sobre todo en América Latina, sostiene el profesor brasileño.

 

"La derecha a nivel internacional, en este momento, está en un proceso de revisión y de discusión, porque las tácticas que utilizan normalmente no están funcionando bien, como corresponde. Ellos no esperaban un auge electoral tan desfavorable como ha sucedido en los últimos años en América Latina. Todo ello le complica la situación a la derecha y tiene que apoyarse entonces en elementos que no forman parte de su arsenal normal", explica.

 

"Nuestra oligarquía -agrega- vive a costa del Estado, saca recursos colosales del Estado que utiliza estúpidamente y por eso pierde su capacidad de utilizarlo como instrumento de poder realmente. En segundo lugar, la oligarquía le teme a la democratización del Estado porque pierde poder, lo que tiene que ver con la situación política. Si se abre, sus intereses económicos pequeños que se oponen al resto de la población no le permiten manejar un proceso democrático. Por eso están desesperados para buscar la forma de detener la democracia o encontrar un medio para revertir las cosas".

 

No obstante esta realidad, considera que "hay una determinación histórica muy fuerte; diría que muy necesaria para sostener el sistema. Puede ser que el desarrollo supere esa necesidad. Los cambios que se registran son tan radicales que muchas veces escapan al control del capital. Estados Unidos se propone como identidad de libertad y democracia. Un atrevimiento muy grande. Sin embargo, hay algo que está pidiendo que se sostenga un proyecto de gran dimensión. Las condiciones están. El problema es político", sostiene.

 

EL ROL DE LA CANALLA MEDIÁTICA

 

Respecto de la denominada canalla mediática en manos de los grandes monopolios de comunicación, Dos Santos es categórico es su análisis:

 

"Los medios de comunicación son el instrumento más importante de defensa de un sistema económico-político que está en una situación muy mala y eso provoca una cierta desmoralización en esos medios. Defienden tesis que la mayoría de la gente sabe que no son verdaderas. Es decir, puede que hablen de situaciones verdaderas, pero no por motivos verdaderos, sino con claros intentos de desestabilización y de crear bases para la derecha. Y a pesar de que la izquierda, en general, tiene miedo de confrontar con estos medios de comunicación, empiezan a aumentar los sectores que creen que hay que hacer algo, que hay que buscar medios alternativos.

 

RENACIMIENTO DE LA TEORÍA DE LA DEPENDENCIA

 

Doctor en Economía, sociólogo y politólogo brasileño, profesor emérito de la Universidad Federal Fluminense, coordinador de la Cátedra y Red UNESCO-UNU de Economía Global y Desarrollo Sustentable, actualmente exponente de la Teoría del Sistema Mundo, Theotonio dos Santos aceptó la invitación a dialogar con el OBSERVATORIO SOCIOPOLÍTICO LATINOAMERICANO www.cronicon.net para ahondar sobre estos temas

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- Usted ha señalado que después de más de más de 40 años de la Teoría de la Dependencia, hay un renacimiento de la misma como un mecanismo o un camino para responder a la crisis del capitalismo, ¿por qué?

 

- La crisis capitalista se hace cada vez más planetaria, la gran crisis del capitalismo viene de principios del siglo XX con la Primera Guerra Mundial. Fue llamada por algunos autores hindúes la guerra civil europea. En la Segunda Guerra Mundial ya tenemos un fenómeno global, pero las otras zonas dependientes, subordinadas y hasta colonizadas no teníamos una participación tan importante en este proceso, sino secundariamente tuvo implicaciones para nosotros. Pero ahora no, la crisis cada vez más incorpora una dinámica económica mundial en la cual nosotros tenemos un rol creciente. Por lo tanto digamos que las condiciones materiales del sistema mundial, formado del gran centro hegemónico y de poder, de dominio sobre el resto del mundo están en crisis también. Entonces la crisis también replantea la problemática de la dependencia en un nivel nuevo en el cual personas que están bajo la determinación de la hegemonía central, en este caso la norteamericana, actualmente están en emergencia. Por lo tanto la cuestión de la dependencia es para nosotros fundamental por que nos permite esclarecer cuáles son nuestros límites y cuales son nuestras posibilidades. La crisis de la hegemonía y la destrucción egocentrismo pretendido por Estados Unidos y por el grupo de Bush y toda esa gente, es al mismo tiempo la emergencia de nosotros

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- También señalaba usted en una de sus conferencias aquí en Buenos Aires que muy posiblemente estemos ad portas de un nuevo paradigma tecnológico, y que aquellos países que se preparen podrían generar un nuevo camino que permita superar la dependencia. ¿Cree que América Latina está caminando hacia un nuevo paradigma, si no tecnológico, por lo menos en cuanto a integración económica para enfrentar los nuevos retos, ahí si, tecnológicos y económicos del capitalismo?

 

- Qué posibilidades tenemos, capacidad de decisión, de comprensión, de movilización, de articulación, de acción, en ese sentido aún no lo tenemos. Eso depende de que recuperemos nuestra capacidad de pensar en nosotros mismos y de buscar las alternativas de acción económica, política, cultural y sicológica para poder atender este gran desafío

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Pero la ventaja principal exactamente son nuestros recursos naturales, gran parte de lo que se va hacer en el futuro cuenta con recursos naturales que están acá en América Latina fundamentalmente. Nuestra oligarquía está acostumbrada a vender esos recursos, como decimos un poco despectivamente, a precios de banana, y evidentemente sin participar nuestras poblaciones en las potencialidades de esas situaciones. Entonces tenemos que pasar por cambios muy sustanciales para poder atender eso, pero tenemos los medios. Ahora, por ejemplo, con los efectos de diez años de expansión de nuestro comercio exterior hacia China y hacia la nueva demanda mundial que Asia representa, conseguimos untar unos seiscientos y tantos mil millones de dólares de reservas. Si los bancos centrales continúan controlando esas reservas aplicándolos en títulos de la deuda pública norteamericana que es el peor negocio del mundo en este momento, en vez de utilizarla para un gran proyecto de desarrollo regional como el Banco del Sur que se está proponiendo hace mucho, se va a perder una oportunidad histórica. Si se consolida la Unasur que está proponiendo exactamente articular la defensa de los recursos nuestros, la negociación de muchos de estos recursos y la utilización de nuestras grandes reservas para un gran desarrollo regional, vamos a avanzar. Si lo hacemos podemos aplicar gran parte de esos recursos en ciencia y tecnología en centros educacionales, en una redistribución del ingreso. Todos esos elementos nos permitirían alcanzar un tipo de desarrollo a la altura, digamos de este potencial. Claro que vamos a necesitar un desarrollo científico muy grande para poder aprovechar la gran biodiversidad, la gran equidad biotecnológica que tenemos. Eso significa que tenemos que ser frente de punta en la biotecnología mundial. Los cubanos con doscientos millones de dólares que aplicaron lograron consolidar la investigación en medicina y consiguieron ya producir algunas conquistas muy importantes en la biotecnología. Eso no es caro, no es una cuestión de recursos, en el sentido financiero. Es una cuestión de concentración de recursos en el desarrollo de la población, de la capacidad de la gente, de la imputación en todos los niveles, incluso en el nivel superior. En contra de eso tenemos todo el pensamiento, si lo podemos llamar así, del Banco Mundial, del FMI, de las grandes universidades americanas y europeas. Todos quieren convencernos que nosotros no podemos producir conocimiento de punta para el mundo.

 

- En el cono sur latinoamericano, Brasil, Argentina, Uruguay, de pronto Chile, país en el cual usted vivió varios años, se está generando valor agregado. Sin embrago los países del norte: Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Centroamérica, están reprimarizando su economía. ¿Este no es un problema para las economías de estos países?

 

- Claro muy grave, muy grave, Brasil también está en la reprimarizacion por que aumentamos mucho las exportaciones de materias primas y productos agrícolas. Entonces es una situación muy peligrosa desde ese punto de vista. Esa es la tragedia del petróleo, la tragedia de los grandes recursos que quedan al servicio de una minoría y se están viviendo situaciones absurdas de pobreza. Bolivia está ahora por ejemplo frente al descubrimiento de materias primas de gran consumo de alta tecnología, y tienen casi el ochenta y tanto por ciento de lo que existe en el mundo. Entonces ellos están buscando negociar eso, pero no solamente para vender esa materia prima a alto precio, sino para desarrollar grandes centros de investigación en este campo, y de desarrollo científico y también de producción, utilización y avance en el campo de la información que es un campo fantástico

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Argentina también está investigando en este campo pero no tiene muy buena relación con Bolivia. Argentina tiene una masa de científicos bastante razonable. Brasil, si se concreta un proyecto regional de desarrollo que respete evidentemente el rol central de Bolivia como fuente del grupo, tiene ahí un campo muy importante que le puede dar un papel importante históricamente de desarrollo tecnológico a nivel mundial.

 

- Se ha referido en antes a Cuba y sus avances en investigación científica y tecnológica. ¿Cómo debe uno entender a Cuba, porque como bien lo refería usted, Napoleón no pudo frente a los británicos, y esta isla a tan pocas millas del gigante y con un bloqueo económico criminal, ha aguantado?

 

- Si, es un desafío para la humanidad entender eso. Yo atribuyo eso a muchos factores históricos importantes, el hecho de que Cuba fue unos de los centros económicos más importantes del periodo colonial, con un tipo de negocios que fue fundamental para el desarrollo de Inglaterra y de Estados Unidos que fue la trata de esclavos. Cuba era el negociante principal para comprar esclavos. Pero sea lo que sea esto ha sido fuente de poder económico y eso permitió en Cuba un desarrollo importante de su percepción, de su rol familiar internacional, etc. Y la revuelta en contra de eso generando figuras como Martí, se hace en una perspectiva muy avanzada, a pesar de que correspondieron fenómenos como el hecho de que Cuba mantuvo la esclavitud, y esto fue una contradicción brutal. La liberación de Cuba que Estados Unidos presenta como una victoria de la guerra norteamericana-española, fue producto de una sociedad avanzada. Los americanos no pudieron consolidarse en Cuba después de la victoria de la guerra, y se nota que ahí hay una resistencia histórica en este momento significativo, que va a causar en este nivel tan alto la revolución del 59 en el auge de una resistencia latinoamericana muy importante. La revolución boliviana, la revolución guatemalteca, el gran auge de los movimientos populares que construyeron gobiernos populistas, digamos gobiernos democráticos, revolucionarios más avanzados, otros menos avanzados, pero con propuestas de nacional democracia interesantes en la era de la década de los años 50, que se hacían derrotar con golpes de Estado con una confrontación grande que tienen después respuestas muy importantes, como el caso de Brasil. Getulio Vargas se suicida y ello es motivo para hacer una movilización de masas que construye el armazón de capital internacional, y el gobierno va a proyectar un Brasil obviamente con las transformaciones muy impresionantes. Solamente la construcción de Brasilia en cinco años, la construcción de una ciudad moderna tan avanzada, con arquitectura propia sin casi ninguna aportación internacional. Básicamente con nuestros arquitectos, con nuestra ingeniería, todo eso demuestra que realmente existía en la región un potencial muy grande, que no continua porque la sociedad nuestra no se atreve a tomar las consecuencias que exigía el paso a una ciudad superior. Cuba dio este paso, se puede decir que era muy joven y se atrevían a cosas absurdas, puede ser. El atrevimiento puede ser un factor histórico positivo muy importante. Los griegos cuando enfrentaron a los persas en pequeños ejércitos; Alejandro cuando sale a conquistar… Bueno son atrevimientos absurdos, pero que proyecta históricamente siglos de siglos. Alejandro dejó su marca y la lengua griega se convierte de toda una región.

 

Este atrevimiento es parte de un proceso más amplio pero que se concentra en algunas partes y ahí está la esencia y eso exactamente es la relación entre este pueblo viviendo toda esta situación y buscando una salida y un liderazgo político, que tiene una relación muy especial con su pueblo, muy especial. Yo me he ocupado de Cuba en todo este proceso y realmente me encanta ver como este país pudo desarrollar una dirección política que discute con la población casi todas sus decisiones. Son discutidas públicamente de una manera muy organizada con percepción muy grande de la población, que es capaz de explicarte cada una de las medidas que tomaron en su gobierno. Aunque estén en contra o a favor no importa, pero saben, buscan y en general están a favor por que votaron incluso en procesos de decisión colectiva muy relevantes. La Constitución que salió de Cuba es un fenómeno de masas que yo no conozco nada parecido. Incluso el caso de Venezuela que se hizo un debate muy grande entorno de la constituyente. Pero en Cuba yo creo que no hubo ningún cubano que no hay participado en el diseño de la Constitución cubana, es una cosa muy impresionante. Y fíjate que eso estaba en el proceso de alfabetización. Fidel ya demostraba esta visión. Cuando se inicia la alfabetización un año más o menos después de la revolución, Fidel tiene una afirmación muy importante: "cada cubano sólo podrá alfabetizar dos cubanos" creo que era dos o tres cubanos, "para que todos los cubanos puedan participar de la alfabetización" esa decisión de proceso colectivo, de proceso de decisión, de gestión, de afirmación. Creo que ésta es la base de esta capacidad de confrontación con fuerzas tan significativas.

 

Nosotros en Brasil no tuvimos ninguna invasión tipo Bahía de Cochinos, ninguna. Nosotros hemos entregado sin golpes de Estado a gente que notenía la capacidad de tiro, de fuego de más de dos horas. Ese es el liderazgo político nuestro desgraciadamente y yo desgraciadamente soy parte de eso, a pesar de que éramos un grupo minoritario. Pero la verdad es que nosotros no estamos a la altura de enfrentar las consecuencias de una postura realmente revolucionaria. Sufrimos mucho con eso, recuerdo que nos pegaron duro, nos exilaron, nos rindieron, nos mataron. Muchos dicen que por que no pudimos resistir, que por que hay una guerra civil. Bueno, depende de quien gane la guerra civil (risas).

 

- Una frase suya muy buena que le escuché en la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo es que Estados Unidos es una potencia mundial pero no fuente de civilización. ¿Podríamos decir que ante los acontecimientos de los últimos años, económica y políticamente hablando Estados Unidos está en un declive? La irrupción de China es evidente en el marco mundial, y en el ámbito regional surge Brasil como el país con vocación hegemónica en América Latina. ¿Cómo ve esos tres actores en la geopolítica: Estados Unidos, China y Brasil?

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Estados Unidos es decadente, no estoy diciendo que Estados Unidos no es un poder mundial principal y creo que lo será aún por unos 20 años. Pero tiene que compartir su poder, olvidarse de que ya no puede presentarse como un centro de poder indiscutible. Después de la Segunda Gerra, Estados Unidos tenía el 43% de la economía mundial, hoy tiene una participación de un 17% ó 18%, decir que eso no es decadencia, bueno, no sé. Es un gran poder, claro que si. China fue un gran poder mundial hasta el siglo XVIII, luego vino una crisis muy grave, hasta ser ocupada por los japoneses, no toda China, pero si su sector más dinámico. Entonces China está reestructurándose como centro económico y hoy es el segundo PIB del mundo. Ahora China va a parar o va a disminuir, no, China tiene una tasa de crecimiento del 8% ó 10% y Estados Unidos de 1 ½ ó 2%. Y China por lo tanto va a alcanzar el PIB de Estados Unidos en 10 años y si valoriza su moneda puede alcanzar incluso un nivel bastante más alto. Este hecho significa que China pretende disputar con Estados Unidos la hegemonía mundial y proponerse hacer un centro hegemónico, yo creo que no es la función de China, no es la función del Partido Comunista chino que es quien dirige el proceso. Ellos creen que China debe buscar condiciones de la sociedad más polivalentes en el mundo. No discuten una situación y la responsabilidad de una hegemonía absoluta a nivel mundial y piensan en transformaciones sociales, políticas, económicas que van a permitir tal vez llegar a una articulación de intereses mundiales más igualitarios de las que hubo en la expansión del capitalismo hasta ahora.

 

- ¿Y Brasil?

 

- Brasil no tiene vocación hegemónica, nuestra burguesía es una burguesía dependiente y subordinada, tiene miedo de la hegemonía, tiene un miedo terrible.

 

- ¿Por qué?

 

- Porque cree que los latinoamericanos todos somos inferiores, entonces cómo gente inferior va a disputar hegemonía. Es una burguesía totalmente subordinada, desjuiciada, racista, muy, muy atrasada. Pero digamos, la posición de Brasil en la economía latinoamericana y mundial exige que asuma una responsabilidad de desarrollo regional. Entonces nuestra población está aprendiendo eso poco a poco. Eso de subestimar tanto a América Latina… Nuestro comercio principal después de la China es cosa nueva, es con América Latina, y luego viene Estados Unidos y sigue Europa. En algunos momentos nuestro comercio con América Latina no ha tenido un nivel muy alto, hubo caídas pero breves. Porque la lógica lleva a la expansión de este comercio con una ventaja muy profunda de que es un comercio en donde Brasil tiene un potencial de exportaciones industriales que no tiene hoy para Europa ni para Asia, porque ha quedado en un nivel bajo de expansión en la parte de informática, y en la petroquímica que quisimos entrar y no fue posible. Incluso entramos en la discusión amarga de como Estados Unidos usó la democratización en contra de Brasil como potencia nuclear. Y en la aeronáutica por ejemplo pudimos haber avanzado mucho más. En petróleo hemos avanzado bastante y en la cuestión energética nos pone en una posición muy buena. Brasil tiene una estructura energética de muy buena calidad y con un gran potencial. Pero todo esto es muy pequeño en relación al potencial del país. Si el país se articula con América Latina sería muy positivo, pero ellos subestiman la región, ellos no saben que Argentina tiene un potencial científico mucho mayor que Brasil. Argentina tiene varios Premios Nobel, tiene una base científica muy sólida. Si se logrará una articulación se podría avanzar mucho.

 

México es otro gran centro pensamiento, de articulación de conocimiento pero se desprecia. Venezuela también es un centro importante, al final fue durante 40 años el mejor exportador de petróleo del mundo, eso no es muy poco como experiencia de relación de poder a nivel mundial. Entonces todo eso es botado para el lado.

 

La experiencia de Colombia. Colombia es un país que tiene un potencial muy grande, tiene una educación superior de muy buen nivel, hay todo un potencial de generación muy alto. Brasil tiene que entrar a la región pero de pecho, abierto y sin miedo de liderar, en un sentido positivo, porque si quiere entrar a aprovechar en lo que pueda e imponer su imperialismo al servicio de una élite nacional se lleva solo una partecita. Eso es un camino inferior que no le va a dar a Brasil fuerza, por el contrario va a crear una indisposición y una resistencia muy grande. Pero si por el contrario, se abre con una postura de liderazgo, no de un liderazgo que no le compita, sino en lo que puede crecer integrando la región y fortaleciendo el desarrollo de la región, eso le va a permitir tener un rol internacional muy fuerte. Pero tiene que ser concertado con la región, mirar con respeto a la región, a los pueblos. Ese es el dilema de Brasil.

 

POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ


Buenos Aires, noviembre de 2012.

Publicado enInternacional
 "La mayoría de ciudadanos europeos sienten que no tienen futuro"

Madrid se ha convertido desde el pasado jueves en el lugar de encuentro de activistas de los movimientos sociales que están llenando las calles de las ciudades europeas. Italianos, griegos, franceses, británicos y austriácos, entre otros, debaten en el la reunión internacional 'Ágora 99', organizado por diversos colectivos del 15-M, para unificar las protestas contra "una gobernanza europea en la que hay una evidente falta de democracia".

 

Algunos de ellos ya estaban en el mundo de la protesta social antes de la irrupción de los nuevos movimientos de indignados como el 15-M en España o los Occupy de Reino Unido y EEUU. Sin embargo, todos son conscientes de que ahora las condiciones han cambiado. El paro y los recortes sociales están afectando a la mayor parte de ciudadanos, lo que ellos llaman el 99%, y esto ha generado nuevas oleadas de protestas y el caldo de cultivo propicio para cambiar los aspectos del sistema que denuncian.

 

En la cabeza de todos está Grecia. Aunque no compartan sus ideas, remarcan el hecho de que Syriza, marginal hasta hace pocos años, haya conseguido ser la segunda fuerza del país desbancando a la socialdemocracia del PASOK. Al igual que estos movimientos, esta nueva izquierda griega se opone a la austeridad y apuesta por el impago de la deuda.

 

En el Patio Maravillas, el centro social de Malasaña que acoge una parte de las reuniones del 'Ágora 99', está Angela Balzano, una joven venida de Bolonia. Tiene 28 años, ha estudiado Filosofía y es está haciendo un doctorado en Derecho y Nuevas Tecnologías. Petertenece a la coordinadora 'Global Project' y también es activista feminista.

 

¿Por qué has venido al 'Ágora99'?

 

He venido con la intención de ayudar a construir una democracia nueva para Europa, que supere la actual forma de la UE, sus instituciones y sus fronteras nacionales. Yo, al igual que muchos otros, queremos hacerlo estando del lado de los ciudadanos. Los nuevos movimientos sociales en los que se agrupa la ciudadanía afectada por la crisis son los que tienen la capacidad de traer nuevas ideas.


Sin embargo, para construir esta alternativa europea las movilizaciones no pueden basarse siempre en la espontaneidad. Vemos cómo en todas partes están floreciendo nuevas protestas contra los recortes y la crisis. Por eso son importantes estos encuentros, porque en ellos se puede llegar a acuerdos comunes para que todos los movimientos en el continente vayan en la misma dirección.

 

¿Y de qué realidad vienes?

 

Yo vengo del centro social 'TPO' de Bolonia, que ahora está integrado en la coordinadora ‘Global Project'. Es un teatro ocupado que utilizamos como espacio polivalente para producir cultura y saber y en el que el que ofrecemos a la gente autoformación. Desde allí tratamos de organizar a los jóvenes, ya sean trabajadores precarios o estudiantes. Hacemos trabajo con inmigrantes, con talleres para que aprendan italiano y asesorías. Tenemos un gimnasio y una radio libre e independiente. También hay médicos trabajando con nosotros para pasar consultas en un momento de precarización de los sistemas públicos de salud.

 

¿Qué impresión te llevas de los indignados de España?

 

Es un movimiento muy fresco, absolutamente innovador en su forma y en sus prácticas. Es un fenómeno muy interesante y muy bello. Por otro lado, hace falta que se consolide y que tome contacto con otras realidades sociales preexistentes, como los centros sociales. Además, la huelga general del 14 de noviembre es un momento idóneo en el que converger con los sindicatos, que son los actores sociales tradicionales, aunque nuestros movimientos caminen en otra dirección.

 

¿Y de cara al próximo 14 de noviembre?

 


'Ágora 99' es un encuentro que nos va a servir para llegar al 14 de noviembre con proyectos y reivindicaciones comunes para toda Europa. Ha habido convergencia en temas clave, como la oposición a la deuda y el situarla como uno de los problemas fundamentales para superar la crisis económica. Y, por otro lado, reivindicar nuevos derechos sociales y laborales.

 

Ahora los ciudadanos europeos sienten que no tienen futuro, es una sensación común en todas partes. Es este el mensaje que puede unir a las mayorías y hacer que salgan a la calle a protestar, porque todos se sienten igual. Y el 14 de noviembre es un momento para intentar reconquistar nuestro futuro y señalar a los que nos lo están quitando.

 

Por LUIS GIMÉNEZ SAN MIGUELMadrid04/11/2012 08:00 Actualizado: 04/11/2012 08:42

Publicado enInternacional
Domingo, 04 Noviembre 2012 06:18

Malí: ¿el siguiente Afganistán?

Malí: ¿el siguiente Afganistán?

Hasta hace muy poco tiempo eran muy raras las personas que hubieran siquiera escuchado hablar de Malí, fuera de sus vecinos inmediatos y su antigua potencia colonial (Francia) –mucho menos sabían algo de su historia y su política. Hoy, el norte de Malí ha sido tomado militarmente por grupos “salafistas” que comparten los puntos de vista de Al Qaeda y practican las formas más rudas de la sharia –con lapidaciones y amputaciones como castigos.

 

Esta toma militar ha sido condenada con un voto unánime en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que consideró que “constituye una amenaza a la paz y la seguridad internacionales”. La resolución cita “el rápido deterioro de la situación humanitaria” y el “afianzamiento cada vez mayor de elementos terroristas” y sus “consecuencias para los países del Sahel y otros países”. Naciones Unidas declaró que está preparada para considerar la constitución de una “fuerza militar internacional (...) a fin de recuperar (...) las regiones ocupadas en el norte de Malí”.

 

La resolución fue unánime, pero no muerde. De hecho, Malí representa hoy el caso más claro posible de parálisis geopolítica. Todos los poderes importantes y menores en la región y más allá de la zona están genuinamente consternados; no obstante, ninguno parece dispuesto o capaz de hacer nada por miedo a que hacer algo resulte en lo que se ha dado en llamar la “afganistanización” de Malí. Más aun, hay por lo menos una docena de diferentes actores implicados, y casi todos ellos están divididos profundamente entre ellos.

 

¿Cómo fue que comenzó todo esto? El país llamado Malí (lo que se conocía como Sudán francés durante el dominio colonial desde 1892) ha sido un Estado independiente desde 1960. Al inicio tuvo un gobierno laico, de un solo partido, que era socialista y nacionalista. Fue derrocado por un golpe militar en 1968. Los líderes del golpe crearon a su vez otro régimen de un solo partido, pero fue ahora uno más orientado al mercado. Éste, a su vez, fue derrocado por otro golpe militar en 1991, que adoptó una constitución que permitía múltiples partidos. No obstante, un solo partido dominó de nuevo la situación política. Pero debido a los procesos electorales mulipartidistas, el régimen maliense fue alabado en Occidente como “democrático” y ejemplar.

 

Durante todo este tiempo, los políticos y los servidores públicos decanos en los sucesivos gobiernos provenían de los grupos étnicos que conforman 40 por ciento del sur del país. El más disperso 60 por ciento del norte estaba poblado por grupos tuareg que eran marginados y lo resentían. Periódicamente se rebelaron y han hablado de querer un Estado independiente.

 

Muchos tuareg huyeron a Libia (y a Argelia), cuyas regiones en el sur también están pobladas por comunidades tuareg. Algunos tuareg encontraron empleo en el ejército libio. La confusión que siguió a la muerte de Muammar Gaddafi permitió que soldados tuareg obtuvieran armas y retornaran a Malí a emprender la lucha por Azawad (nombre que dieron a su Estado tuareg independiente). Se organizaron como Movimiento Nacional por la Liberación de Azawad (MNLA).

 

El 22 de marzo un grupo de oficiales intermedios, encabezados por Amadou Haya Sanogo, anunciaron un tercer golpe de Estado posindependentista. Ellos, específicamente, alegan que la principal razón para el golpe es la ineficacia del ejército maliense para lidiar con las pretensiones secesionistas del MNLA. Francia, Estados Unidos y otros estados de África occidental declararon su fuerte oposición al golpe y demandaron la restauración del gobierno derrocado.

 

Se logró un arreglo nada cómodo entre las fuerzas de Sanogo y el régimen previo, en el cual se instaló un nuevo presidente “interino”. Eligió a un primer ministro que tenía ligas familiares con el líder del golpe de 1968. Hasta el día de hoy, nadie sabe quién controla qué en el sur de Malí. Pero el ejército está mal entrenado y es incapaz de involucrarse en acciones militares serias en el norte del país.

 

Entretanto, en el norte, los musulmanes relativamente secularistas implicados en el MNLA buscaron alianzas con grupos más fundamentalistas. Casi de inmediato, estos últimos hicieron a un lado al MNLA y asumieron el control de todas las ciudades importantes en el norte de Malí. Sin embargo, estos elementos más fundamentalistas eran, de hecho, tres grupos diferentes: el Ansar Eddine, que son tuareg locales; Al Qaeda en el Magreb (Aqim), compuesto casi todo por no malienses, y el Mouvement pour le Tawhid et du Jihad en Afrique de l'Ouest (Mujao), desprendimiento de AQIM. Mujao rompió con Aqim porque considera que AQIM está demasiado interesado en Noráfrica y quiere diseminar su doctrina por todos los países del África occidental. Estos grupos controlan áreas diferentes y es poco claro cómo es que están unidos, sea en lo táctico como en sus objetivos.

 


La siguiente serie de actores son los vecinos, todos los cuales están insatisfechos de que los grupos “salafistas” hayan asumido efectivamente el control de una región tan grande, siendo grupos que son tan abiertos en su deseo de diseminar sus doctrinas a todos estos vecinos. Sin embargo, los vecinos están igualmente divididos en torno a lo que hay que hacer. Un grupo es la Comunidad Económica De Estados de África Occidental (Cedeao), conformado por 15 estados –todos ellos antiguas colonias de Gran Bretaña, Francia y Portugal, más Liberia– con la sola excepción de Mauritania.

 

Cedeao ha intentado ayudar a resolver las diferencias al interior del gobierno maliense. Pero han sugerido que estarían dispuestos a enviar algunas tropas para recuperar el control del norte de Malí. El problema es doble. Los grupos que compiten en el sur de Malí temen una intervención semipermanente de Cedeao, especialmente la facción de Sanogo. Y el único país que realmente cuenta con tropas que ofrecer es Nigeria, que es muy renuente a vislumbrar esta posibilidad porque necesitan estas tropas para lidiar con su propio problema “salafista”, el llamado Boko Harem.

Mauritania, que ha tenido mayor éxito que otros gobiernos de África occidental en la contención de los grupos “salafistas”, teme una diseminación de estas fuerzas al interior de Mauritania, especialmente si accedieran a combatirlos militarmente en Malí. Libia, aparte de que enfrenta un enorme desasosiego interno entre sus propios grupos armados, teme en particular que las poblaciones tuareg del sur de Libia puedan unirse para buscar un Azawad más extenso.

Tanto Francia como Estados Unidos sienten que es urgente derrotar a los “salafistas” del norte de Malí. Pero Estados Unidos, sobrepasado militarmente como está, no quiere enviar ninguna tropa. Francia, o digamos el presidente Hollande, está tomando una postura más fuerte. Parece dispuesto a enviar tropas. Pero Francia es una antigua potencia colonial, por lo que unas tropas francesas en Malí podrían concitar una respuesta nacionalista muy fuerte.

 

Así que lo que Francia y Estados Unidos están intentando es convencer a Argelia (que guarda frontera con Malí en el norte y tiene un ejército poderoso) de que sea la fuerza conductora de una operación militar. Los argelinos están hiperdudosos de la idea. Por una razón: el sur de Argelia es país tuareg. Y por otra razón: el gobierno argelino siente que ha contenido el peligro “salafista” hasta ahora y teme profundamente que una intervención militar en Malí deshaga la contención lograda.

 

Así que todos quieren que los grupos “salafistas” se vayan de algún modo, siempre y cuando algún otro haga el trabajo sucio. Y grandes grupos en estos países se oponen a cualquier acción con el argumento de que “afganistanizaría” la situación. Es decir, temen que una acción militar contra los “salafistas” los fortalecería, en lugar de debilitarlos, atrayendo un flujo de individuos y de grupos con orientación de Al Qaeda al norte de Malí. Afganistán se ha vuelto el símbolo de lo que no debe hacerse. Pero a no hacer nada también se le conoce como parálisis geopolítica.

 

El fondo del asunto es que Malí sufre de un escenario geopolítico caótico. Lo que parece más probable es que no haya ninguna intervención militar. Pero está por verse si las poblaciones locales del norte de Malí, acostumbradas a una versión “sufí” muy tolerante del Islam y que hoy están muy descontentos, puedan alzarse contra los “salafistas”.

 

Traducción: Ramón Vera Herrera

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¿Quiénes pertenecen al 1 por ciento “top” y cómo se ganan la vida?

El 1 por ciento más rico de EEUU ahora posee más del 40 por ciento de la riqueza y se lleva a casa casi un cuarto de la renta nacional. Evidencias basadas en declaraciones de impuestos indican que esta súper elite del 1 por ciento se compone de ejecutivos no financieros, profesionales de las finanzas, dueños de bufetes de abogados, propietarios inmobiliarios y profesionales médicos.

 

Las ganancias en este nivel crecen en correlación con la desregulación y otros cambios legales que trajeron la crisis financiera. Mientras el 99 por ciento padece las consecuencias directas de la crisis, el 1 por ciento se muda cada vez más lejos de los vecindarios en deterioro, a vivir a enclaves ricos más aislados, según un estudio de Stanford University en 2011.

 

En las protestas en Wall Streets se puso el mayor énfasis en el "99%" versus el 1%". Una respuesta a la pregunta ¿quiénes componen el 1%? y ¿qué hacen para ganarse la vida? fue ofrecida por Mike Konczal, en su artículo “Who Are the 1 Percent and What Do They Do for a Living?”, publicado en Rortybomb, el 17 octubre 2011, y posteriormente validado como “noticia independiente” por el Proyecto Censurado y la Fundación Media Freedom International.

 

Lo más relevante del trabajo de Konczal son los gráficos (en inglés) basados en datos de las declaraciones de impuesto e investigaciones de diferentes autores. Los gráficos de Konczal exponen el tipo de trabajo y el crecimiento de los ingresos de los principales miembros del 1% y aspectos del cambio en la mayor desigualdad del ingreso.

 

 

El autor concluye que el 60 por ciento de ingresos más alto pertenece a esas profesiones y que bajo la manera en que se estructuran las corporaciones bajo las leyes actuales " un negocio existe sólo para enriquecer a sus accionistas, incluyendo, por supuesto, a los propios altos directivos que se pagan a sí mismos mucho más dinero que el concepto de dividendos generados por las ganancias".

 

Precisamente estos auto-pagos, o bonos, es lo que más molestó a la gente del movimiento Occupy Wall Street, sobre todo porque el 1 por ciento top "hace retiros de riqueza en tiempos de bonanza y luego dejan a los trabajadores y al resto de la economía real la carga de hacer frente a las consecuencias".

 

Hay una buena razón para centrarse en el 1%, en lugar del 10% ó 50%.  Los altos pagos que se otorgan a sí mismos los altos ejecutivos corporativos han empequeñecido los salarios de los trabajadores, como una recompensa por participar en prácticas de ingeniería financiera en la sombra. Estos problemas requieren una solución legal y por lo tanto constituyen un reto democrático y un replanteamiento de cómo queremos estructurar nuestra economía, dijo www.mediafreedominternational.org.

 

Los gráficos abordan las ocupaciones del 0,1 por ciento top, que integrarían la porcion superior del 1 por ciento (el 10% del 1%), incluyendo las ganancias de capital: “Todo se reduce a gerentes, ejecutivos y personas que trabajan en las finanzas. Los hallazgos sugieren que los ingresos de los ejecutivos, gerentes, supervisores y profesionales financieros pueden representar el 60 por ciento del aumento en la proporción del ingreso nacional que percibe el percentil superior en la distribución del ingreso entre 1979 y 2005”.

 

Como dato curioso, el autor dice que “por cada deportista de elite que se ganó un lugar en la cima de la pirámide de los ingresos debido a los cambios tecnológicos y al estilo de mercados de trabajo superestrella que se transmiten por todo el mundo, existen dos bebés recién nacidos del sector fondos fiduciarios”.

 

El 1% de gerentes y ejecutivos a menudo se encuentran en el nivel C de empleados, especialmente directores generales. Y sus ganancias frente al trabajador medio  se han disparado  en los últimos 30 años.


Por Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno

Notas y referencias:
● Mike Konczal, “Who Are the 1 Percent and What Do They Do for a Living?,” Rortybomb, October 17, 2011, http://rortybomb.wordpress.com/2011/10/14/who-are-the-1-and-what-do-they-do-for-a-living.
http://www.mediafreedominternational.org/2011/11/23/who-are-the-top-1-and-what-do-they-do-for-a-living/
Estudiante investigadora: Nicole Trupiano (Sonoma State University)
Evaluador académico: Peter Phillips (Sonoma State University)

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Viernes, 02 Noviembre 2012 11:06

Geopolítica y lucha antisistémica

Geopolítica y lucha antisistémica

Cuando los pueblos se lanzan a la lucha no calculan las relaciones de fuerzas en el mundo. Simplemente pelean. Si antes de hacerlo se dedicaran a examinar las posibilidades que tienen de vencer, no existirían ni los movimientos antisistémicos ni la multitud de levantamientos, insurrecciones y resistencias que están atravesando el mundo y nuestra región. Los y las de abajo nunca actuaron con base en la racionalidad instrumental, como suelen creer los cientistas sociales y los analistas que ven el mundo desde arriba.

 

La gente común aplica en su vida cotidiana, de la que forman parte tanto las resistencias como los levantamientos, una racionalidad otra, hilvanada de indignaciones, sufrimientos y gozos, que los lleva a actuar con base en su sentido común de dignidad y ayuda mutua. Los cálculos racionales, eso que cierta izquierda ha dado en llamar "la correlación de fuerzas", no forman parte de las culturas del abajo. Pero tampoco se ponen en acción de forma mecánica, espontánea como gustan juzgar despectivamente los profesionales de la revolución, sino en consulta con otros y otras que comparten los mismos territorios en resistencia. Ahí sí, evalúan y analizan, teniendo en cuenta si ha llegado el momento de lanzar nuevos desafíos. Lo que suele ocupar el centro de sus análisis es si están capacitados para afrontar las consecuencias del desafío, que siempre se miden en muertos, heridos y cárcel. En suma, los de abajo se lanzan a la acción luego de evaluar cuidadosamente la fortaleza interior, la situación de sus propias fuerzas y no tanto las relaciones entre los arribas y los abajos que, salvo excepciones, siempre son desfavorables.

 

¿Por qué entonces estudiar las relaciones entre estados, los nuevos desequilibrios y los cambios que se están produciendo? O, mejor, ¿qué importancia tiene la geopolítica, una ciencia creada por los estados imperialistas para dominar las periferias, para los movimientos antisistémicos?

 

La primera, casi obvia, es que siempre es necesario conocer los escenarios en los que actuamos y de modo muy particular las tendencias de fondo que mueven el mundo en un periodo de especial turbulencia. Si acordamos que el sistema-mundo en el que vivimos está atravesando un periodo de cambios profundos y los modos de dominación mutan con cierta rapidez, seguir el rastro de dichas mutaciones es tan importante para el militante como el reconocimiento del terreno lo es para el combatiente. Siempre que se reconozca que la forma adecuada de conocer es la transformación, la acción y no la contemplación.

 

La plática del subcomandante insurgente Marcos titulada luego La Cuarta Guerra Mundial fue una pieza importante para situar a los rebeldes del mundo en una realidad nueva realidad que es la continuación de la guerra contra los pueblos de Chiapas "pese a que pudo haber terminado de una forma digna y ejemplar"1. De alguna manera estos análisis son algo así como cartografías o mapas rudimentarios: orientan sin determinar, muestran los obstáculos que hay por delante y los posibles atajos.

 

En este caso, se trata de echar luz sobre la novedad que supone, para los pueblos sudamericanos en particular, la presencia de un vecino con vocación imperial en las fronteras de nuestros territorios. No sólo eso. El ascenso de Brasil como potencia regional y global va de la mano del nacimiento de un nuevo bloque de poder que está reconfigurando el carácter del conflicto en ese país, pero también en la región.

 

La segunda cuestión, derivada directamente de la anterior, se relaciona con los impactos de los actuales procesos interestatales y geopolíticos en los movimientos sociales. Brasil Potencia es posible gracias a la alianza de un sector decisivo del movimiento sindical y del aparato estatal federal con la burguesía brasileña y las fuerzas armadas. Explicar la ampliación/reconfiguración del bloque en el poder ha sido uno de mis objetivos centrales porque estoy convencido que supone la mayor novedad que se produce en nuestra región en décadas. La división del trabajo entre los propietarios del capital y quienes lo administran (básicamente dirigentes del PT y de algunos grandes sindicatos), o sea entre dos fracciones de la burguesía, es parte esencial del nuevo escenario regional que explica, en alguna medida, la confrontación entre el llamado progresismo y las derechas tradicionales.

 

Una parte de la última camada de movimientos ha perdido su autonomía política e ideológica en este nuevo escenario. Al apostar al "mal menor" como atajo ante el cúmulo de dificultades en nuestros territorios, los antiguos referentes se convirtieron en administradores estatales "sensibles" a los problemas de los pobres. En el mejor de los casos, buscan amortiguar los efectos del modelo, pero en todos los casos lo hacen sin cuestionarlo, porque ya se integraron en el mismo.

 

Por último, hemos ingresado en un periodo turbulento marcado por la militarización del planeta y los conflictos armados en gran escala. A los de abajo nos toca enfrentar el mayor desafío imaginable: defender la vida ante el proyecto de muerte de los de arriba. Confío en que en los momentos de caos sistémico no perdamos la brújula y mantengamos el timón firmemente orientado hacia la construcción y reconstrucción permanentes del mundo nuevo. Las simpatías que nos despiertan las derrotas del imperio, por más pequeñas que sean, no deben nublar la vista sobre los horrores que suponen las potencias emergentes agrupadas en el acrónimo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). La reciente matanza de 34 mineros sudafricanos, a la que el progresismo ha dada escasa relevancia, enseña la hechura clasista de las nuevas hegemonías.

 

* Versión levemente corregida del prólogo a la edición mexicana de Brasil Potencia. Entre la integración regional y un nuevo imperialismo, Bajo Tierra, 2012.

1Pronunciada el 20 de noviembre de 1999, fue publicada por la revista Rebeldía número 4, febrero de 2003, bajo el título "¿Cuáles son las características fundamentales de la IV Guerra Mundial?"

 

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