Rajoy recorta 10 mil millones de euros a salud y educación españolas

Madrid, 9 de abril. Sin precisar y a través de un escueto comunicado, el Ejecutivo español, a cargo del conservador Mariano Rajoy, anunció un nuevo plan de ajuste de 10 mil millones de euros que afectará dos servicios públicos básicos: la sanidad y la educación.
 

Desde que asumió el cargo en diciembre pasado, el derechista Partido Popular ha subido los impuestos, ha reformado el mercado laboral en detrimento de los trabajadores y ha mutilado sensiblemente el Estado de bienestar.
 

Con una frase genérica de que intenta “conseguir una mayor racionalización, eliminar duplicidades y eficiencia en la gestión de los grandes servicios públicos”, el gobierno anunció este nuevo recorte a las finanzas públicas, con el objetivo puesto en cumplir con el déficit impuesto por la Unión Europea (UE) de 5.3 por ciento. Esa cifra supone en la práctica la reducción de más de 41 mil millones de euros, que afectará a todas las administraciones y niveles de gobierno.
 

La situación económica y financiera de España se encuentra al borde del abismo desde el estallido de la crisis, en 2008, cuando la burbuja inmobiliaria dejó de ser el eje del crecimiento económico y los servicios también entraron en recesión.
 

Cuatro años después el resultado es la tasa de desempleo más alta de Europa, con 23 por ciento de la población activa en la desocupación, lo que supone más de 5 millones 400 mil personas, y uno de los principales focos rojos de preocupación de una nueva crisis mundial.
 

Lo que se conoció en la década de los noventa como el “milagro español” se ha transformado en una nueva realidad, con índices de desempleo alarmantes y aumento sistemático de la pobreza, al alcanzar, según las últimas encuestas públicas, 25 por ciento de la población.


La mayoría absoluta que logró el Partido Popular en los comicios del pasado noviembre, en los que fue elegido Rajoy como mandatario, dio total libertad a la derecha española para acometer las anunciadas reformas “estructurales”, entre las que destaca la del mercado laboral.
 

La nueva legislación laboral, que abarata el despido y condena a la desaparición de los sindicatos en la negociación de los contratos colectivos, fue el motivo de la huelga general del 29 de marzo, que según los sindicatos se podría convertir en el comienzo de una ola de movilización “creciente” para combatir las políticas neoliberales del gobierno.
 

“Programa oculto” del PP

El ministro de Economía, Luis de Guindos, desveló en parte el “programa oculto” del PP en materia de sanidad y educación, al hablar de “progresividad” en el cobro por partida doble de estos servicios básicos, siempre en función del nivel de renta.
 

En todo caso, el partido en el poder reiteró su compromiso con la “gratuidad” de la sanidad, al situar la declaración del ministro en una “apreciación personal”.
 

En los próximos días se darán a conocer más detalles de los nuevos recortes en servicios básicos, que irán de la mano de un proyecto de remodelación del Estado autonómico, al limitar competencias en favor del poder central.
 

Este asunto se abordará en las próximas semanas y se podría convertir en foco de tensiones y conflictos políticos y sociales.
 

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Martes, 10 Abril 2012 06:53

Estados Unidos y la crisis monetaria

Estados Unidos y la crisis monetaria

En la cumbre entre el presidente de Estados Unidos y su par de Brasil hubo halagos, pero también reclamos. Mientras Barack Obama dedicaba un tramo de su discurso a elogiar el intercambio con el país sudamericano, Dilma Rousseff –en su primera visita a la Casa Blanca– hizo observaciones sobre las medidas económicas de los países avanzados.
 

“La buena noticia es que la relación entre Brasil y Estados Unidos nunca ha estado más fuerte, pero se pueden hacer cosas más ambiciosas”, señaló Obama ante la prensa desde el Salón Oval. Rousseff, en tanto, criticó las políticas monetarias de aquellos países que llevan a la desvalorización de las monedas de las naciones en desarrollo, poniendo en peligro su crecimiento. “Estados Unidos puede jugar un rol muy importante, tanto en la contención de la crisis mundial como en el impulso al crecimiento”, dijo la mandataria brasileña, y consideró que países como Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica (enrolados en el Brics) contribuyeron de manera significativa al crecimiento mundial.
 

Brasil, que ocupa hoy el lugar de la sexta economía del mundo, enfrenta una apreciación de su moneda frente al dólar, alimentada por la política de tasa casi cero que aplicó la Reserva Federal para combatir los efectos de la crisis de 2008. Ambos colegas se reunieron por espacio de una hora y media, acompañados por delegaciones ministeriales, y continuaron la visita protocolar con un almuerzo de trabajo restringido. Aunque ambos mandatarios coincidieron en la intención de intensificar la cooperación bilateral, los anuncios concretos fueron modestos.
 

En este sentido, divulgaron un nuevo memorando en materia de cooperación aeronáutica, reafirmaron su compromiso con un programa de intercambio estudiantil y recordaron que han facilitado las condiciones de viaje para los turistas brasileños. Más temprano, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, elogió a la primera mujer que lleva las riendas del gigante latinoamericano, durante un acto celebrado con empresarios en la Cámara de Comercio, y destacó la importancia de ese país en la escena internacional. “Brasil es un socio responsable”, señaló Clinton en presencia de su homólogo brasileño, Antonio Patriota.
 

Clinton hizo un tiro por elevación a la bonanza que atraviesa la economía brasileña cuando señaló: “Nuestra región y el mundo enfrentan complejos desafíos y necesitamos a Brasil para resolverlos. Brasil tiene (ante sí) complejos desafíos a causa de su creciente poder, que sólo puede resolver con la ayuda de otras naciones, como Estados Unidos”, diagnosticó la canciller norteamericana. Con el timing de un ajedrecista, Patriota salió a responderle: “A medida que presenciamos la transformación hacia un mundo más multipolar, Brasil presta especial atención a todos los polos de esta nueva configuración”.
 

Y continuó: “No hemos privilegiado a los nuevos polos emergentes en comparación con socios más tradicionales como Estados Unidos”, remarcó. El gobierno de Rousseff mantiene la línea diplomática trazada por Luiz Inácio Lula da Silva. La resistencia de llevar adelante sanciones contra Irán o Siria y su reconocimiento al Estado palestino generaron decepción en Washington.
 

Sin embargo, desde la última visita de Obama a Brasil, las relaciones fueron mejorando gradualmente. “Nos gustaría ser un vínculo pacífico y constructivo entre todos los polos”, agregó Patriota. Hace un mes, la fuerza aérea norteamericana canceló abruptamente la compra de 20 aviones Super Tucano fabricados por la empresa Embraer. Esta situación encendió una luz de alerta y molestó al país del jogo bonito, que todavía analiza una futura compra de 36 aviones caza, entre ofertas de Estados Unidos, Francia y Suecia. La balanza comercial entre ambos países, de 74 mil millones de dólares en 2011, fue deficitaria en más de 11 mil millones para Brasil.
 

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Martes, 10 Abril 2012 06:50

Los alimentos siguen por las nubes

Los alimentos siguen por las nubes

El índice de precios de alimentos y bebidas de EIU se elevó 30 por ciento en 2011 en promedio anual, luego de una fuerte alza en los precios de productos primarios agrícolas en el primer semestre. Los mercados agrícolas sufrieron severas interrupciones de la oferta en 2010, y las reservas se agotaron.
 

En el segundo semestre los precios crecieron menos, a consecuencia de la venta generalizada de productos primarios de finales de septiembre y principios de octubre, dentro de un retiro de inversiones en activos riesgosos, al crecer la inquietud por la crisis de la deuda soberana en la zona euro y por las perspectivas de crecimiento mundial en 2012.
 

Se espera que el abasto de la mayoría de bienes agrícolas mejore en 2012-13 (si las condiciones climáticas se normalizan) y que regresen los excedentes en el mercado en general, para que bajen los precios. Sin embargo, se mantendrán altos en términos históricos, en parte por el nivel aún bajo de las existencias, pero también por el sólido crecimiento de la demanda a consecuencia del aumento de la población, la urbanización en el mundo en desarrollo (y menos tierra cultivable) y el impacto de la producción de biocombustibles.
 

Los precios de las gramíneas fueron particularmente fuertes durante 2011. El daño a las cosechas impulsó los precios al alza a finales de 2010 y se mantuvieron altos a principios del años pasado, impulsados por compras especulativas.
 

Los precios globales del trigo se redujeron en el segundo semestre, al reanudarse exportaciones de Rusia y Ucrania, pero aun así tuvieron un incremento de 36% en el año.
 

El maíz y el trigo siguen vulnerables a las influencias de los mercados externos y a los cambios en el ánimo de los inversionistas. En 2011 los precios del maíz se elevaron en un promedio anual de casi 51%, en parte por una decepcionante cosecha en Estados Unidos. Se esperan grandes repuntes en la producción en ese país y en América Latina durante 2012, pero el equilibrio oferta-demanda seguirá siendo relativamente precario.
Se espera, pues, que los precios sigan en máximos históricos y se deslicen hacia abajo apenas en un promedio anual de 6.4% en 2012 y 2013.
 

Se prevé que los precios del arroz tiendan a debilitarse en 2012-13, mientras los de las oleaginosas se mantendrán altos. En el caso de la soya, los precios se han elevado mucho desde principios de 2012, debido a preocupaciones por daños a causa del clima, sobre todo en Argentina. Sin embargo, se mantiene la previsión de que la dirección general de los precios en los dos próximos años cambiará poco.
 

Los precios del azúcar

Aunque se confía en que los precios del azúcar se reduzcan, el mercado enfrenta una serie de riesgos. Los precios fueron sumamente volátiles en 2011, pero al final se elevaron 24 por ciento. Sin embargo, a medida que se acumulan reservas en 2012 y 2013, se espera que disminuyan alrededor de 8 por ciento anual. Sin embargo, persisten riesgos en el mercado.
 

Históricamente las existencias de azúcar son menores que el consumo, por lo que el mercado es vulnerable a perturbaciones tanto de la oferta como de la demanda y potencialmente atractivo para especuladores.
 

Los precios de las bebidas se mantuvieron altos en términos analizados en 2011, con una elevación de 21 por ciento, a lo cual contribuyeron las bajas existencias.
 

Los mercados aún son vulnerables a perturbaciones en la oferta, o un crecimiento del consumo más elevado de lo previsto. Sin embargo, las mejores cosechas de café y té conducirán a una disminución en 2012 y 2013.
 

Se prevé cierto movimiento alcista en el precio del cacao durante el segundo y tercer trimestres de 2012, apuntalado por ciertas contracciones del mercado. Sin embargo, se mantendrán muy abajo de los precios de un año antes, cuando se elevaron por la crisis en Costa de Marfil.
 

Fuente: EIU

Traducción de texto: Jorge Anaya
 

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Lunes, 09 Abril 2012 06:29

Los fundamentalistas del ajuste

Los fundamentalistas del ajuste

La crisis económica internacional comenzó como un problema vinculado al crecimiento insostenible del endeudamiento privado conducido por un sector financiero fuera de control que fue impulsado por la desregulación realizada por los gobiernos. Esa crisis se convirtió en una crisis de deuda soberana. A medida que colapsaron los niveles de gasto privado en 2007-2008, los déficit presupuestarios crecieron para limitar el incremento en el desempleo. Los paquetes de estímulo fiscal impulsaron una recuperación del crecimiento y la crisis perdió fuerza.
 

Mientras que el desempleo representa una falla del sistema para crear puestos de trabajo suficientes, los neoliberales consideran que es un problema individual, exacerbado por sistemas de bienestar demasiado generosos. Antes de la crisis, los promovieron el mito de los mercados que se autorregulan y presionaron a los gobiernos para que avancen en su desregulación. Ellos argumentaban que los gobiernos no deberían intentar reducir el desempleo promoviendo déficit fiscales. Los neoliberales sostienen que si los gobiernos intentan reducir el desempleo empeoran las cosas al causar inflación y aumento de las tasas de interés.
 

Los estímulos fiscales de 2008 salvaron a la economía mundial de una depresión y ninguna de estas predicciones se cumplió. Las tasas de interés se mantienen en niveles cercanos a cero y la inflación está controlada. No obstante, millones de personas continúan desocupadas y los niveles de pobreza están en aumento, muchos países están volviendo a caer en recesión porque los gobiernos se agacharon frente a las presiones impuestas por los fundamentalistas de la austeridad.
 

El argumento de la austeridad está construido sobre mentiras. Los neoliberales sostienen que los gobiernos, como los hogares, deben vivir con sus propios medios. Esta analogía resuena fuerte entre los ciudadanos porque comprenden el funcionamiento de las finanzas en sus hogares. Nosotros sabemos que no podemos endeudarnos para siempre. Pero los países emiten sus propias monedas y pueden gastar más de lo que ganan en forma consistente. Mientras que las familias deben ahorrar para poder gastar más en el futuro, los gobiernos pueden comprar los bienes y servicios que quieran siempre y cuando existan bienes y servicios a la venta en la moneda que ellos emiten. Los gobiernos nunca se pueden quedar sin dinero.
 

Los neoliberales hablan de una “contracción fiscal expansiva”, eso quiere decir que al ajustar el consumo público, el gasto privado será mayor. Supuestamente los consumidores y las empresas anticipan que en el futuro las cargas tributarias serán mayores y, por lo tanto, aumentan su nivel de ahorro presente. La austeridad le indica al sector privado la inminencia de esas obligaciones fiscales y los libera para consumir en el presente. Sin embargo, la evidencia empírica muestra que los consumidores no gastarán si existe elevado desempleo y las empresas no contratarán trabajadores ni producirán bienes si las ventas están estancadas. En ese escenario, recortar el gasto profundiza el pesimismo.
 

Los neoliberales sostienen que la permanencia de déficit fiscales genera hiperinflación, como sucede en Zimbabwe. Pero el aumento del gasto público no puede generar aumentos de precios si la economía está funcionando por debajo de su capacidad total. ¡Los neoliberales sostienen que los déficit hacen subir las tasas de interés! Los déficit subieron fuerte en los últimos años pero las tasas se mantienen en niveles cercanos a cero. Japón mantiene grandes déficit desde comienzos de 1990 y mantuvo sus tasas de interés alrededor de cero y bajos niveles de inflación desde entonces. La mentira neoliberal se olvida de mencionar que son los bancos centrales quienes fijan las tasas de interés, no los mercados.
 

La situación en la Eurozona es diferente porque los países miembro usan una moneda extranjera (el euro) y deben endeudarse para cubrir sus déficit. Por lo tanto, esos países dependen del mercado de bonos. No se lograrán progresos en Europa hasta que los países recuperen sus propias monedas y recurran a los déficit para impulsar el crecimiento económico. La única lección que se puede sacar de la experiencia de la Eurozona es que los gobiernos deben conservar sus propias monedas y utilizar el gasto público, aunque se incurra en déficit fiscales, para lograr el pleno empleo. La austeridad niega la historia. La Gran Depresión de 1930 nos enseñó que, sin el gasto público y los déficit, el capitalismo tiende a ofrecer largos períodos de desempleo generalizado. El asalto neoliberal de la política fiscal comenzó en los años ’70 con el apogeo del monetarismo. Desde entonces, la mayoría de los países fracasaron en crear la suficiente cantidad de empleos que reclamaban sus fuerzas de trabajo. Los economistas neoliberales y sus defensores fracasaron en predecir la crisis y la solución que proponen, la austeridad, está empeorando las cosas.
 

La regla macroeconómica básica sostiene que el gasto es equivalente al ingreso y esto es lo que conduce el crecimiento del empleo. La austeridad erosiona las posibilidades de realizar el gasto necesario. Las economías más grandes están sufriendo deficientes niveles de gasto privado y la acumulación masiva de endeudamiento privado. La persistencia de niveles elevados de desempleo significa que nuestras economías están renunciando a oportunidades masivas de producción y creación de ingresos. El desempleo también genera muchos problemas sociales. Mientras que el gasto privado se encuentre contenido, los gobiernos deberían expandir sus déficit fiscales. Esa es la única forma para que las economías avanzadas generen los niveles de crecimiento necesarios para reducir el desempleo. El mejor punto de partida para enfrentar la crisis es lanzar un programa a gran escala de creación directa de puestos de trabajo. Ese programa ofrecería un trabajo de ingreso mínimo a cualquier persona que quiera trabajar pero no encuentra un empleo. Los trabajadores en el programa gozarán de un ingreso estable y el aumento en el gasto impulsará la confianza y apuntalará la recuperación del gasto privado.
 

El crecimiento sostenible requiere niveles de endeudamiento del sector privado considerablemente más bajos. Necesitamos acostumbrarnos a que, para salir de la crisis, se necesitan déficit fiscales.
 

Por William Mitchell, director del Centre of Full Employment and Equity - Universidad de Newcastle, Australia.
 

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Lunes, 09 Abril 2012 06:23

La crisis no se aplaca

La crisis no se aplaca

La crisis económica en Europa no amaina. Este hecho es en sí mismo relevante por la magnitud de su efecto adverso en la actividad económica, es decir, en la producción y el empleo. Se trata del conjunto de las economías más ricas del mundo. Apenas empiezan a advertirse algunos signos positivos cuando al poco tiempo aparece una nueva recaída y síntomas claros de la fragilidad financiera que prevalece.
 

Así se trate de los dos rescates de Grecia o de los ajustes impuestos por el nuevo gobierno español, la crisis no se aplaca y los inversionistas exigen mayor precio por los capitales que colocan en la deuda europea. Es una carrera en círculos, como el perro que trata de morderse la cola. Y esos son apenas los casos más sonados en los días recientes. Quedan aún muy expuestas las economías de Italia, Portugal e Irlanda.
 

En fin, que una vez más la directora del FMI, la señora Lagarde, advierte que la situación griega es muy precaria, las cuentas públicas no se cierran y que aquel gobierno podría declararse en quiebra y, en efecto, salir del euro. Funcionarios griegos admiten que se necesita un tercer rescate para lograr un precario balance en las finanzas.
 

Si Grecia quiebra habrá una presión todavía más fuerte sobre España. Ahí, el gobierno del Partido Popular ahonda de modo permanente los recortes del gasto y busca elevar los ingresos con aumentos de impuestos. Nada alcanza, sin embargo, en un entorno de creciente recesión económica y enorme desempleo. El espacio de un mayor ajuste es el de los servicios públicos: sanidad y educación.
 

En el horizonte está el uso de los recursos del fondo de estabilización europeo; pero eso exhibiría lo débil que es hoy la economía española y que los bancos son los más frágiles de la región. El gobierno se resiste pues ha empeñado su capital político, ganado en las pasadas elecciones, en su capacidad para administrar la crisis.
 

Por su parte, el gobierno alemán, que en efecto maneja las riendas en la Unión Europea exige más de lo mismo. Los burócratas de Bruselas hacen el trabajo de apretar el pescuezo, eso sí, con una convicción a toda prueba.
 

El ajuste recesivo es cada vez más oneroso, no alcanza para cubrir los hoyos fiscales en buena parte de Europa y pospone la posibilidad de un renovado crecimiento al bajar los niveles de inversión, consumo y gasto social. El debate político es bastante tímido y la gestión de la crisis se sustenta en criterios técnicos ortodoxos que se mantienen ajenos a cualquier crítica.
 

La situación es muy similar a la que analizara Harold Laski en un ensayo publicado en 1929: Los peligros de la obediencia. Ahí, dice que los ciudadanos “no nos cansamos de repetir que no somos responsables por los actos de los gobiernos, pero la verdad es que éstos subsisten porque nosotros los consentimos”. Advierte que nos reprimimos para evitar las consecuencias de transgredir las normas tal y como son impuestas. En el caso que nos ocupa puede añadirse que consentimos a los gobiernos cuando alientan el gasto y las deudas excesivas y, luego, cuando contraen de modo rotundo.


En Estados Unidos la crisis no es, en esencia, menor. El gobierno de Obama la ha encarado de forma distinta que en Europa. La Reserva Federal ha expandido grandemente la liquidez y junto con las medidas fiscales se ha evitado una recesión profunda. Pero el crecimiento no se afianza y tras efímeros avances vuelven las recaídas. En marzo cayó de nuevo el número de empleos creados, sólo 120 mil (la expectativa eran 205 mil), es la cifra menor desde octubre. La tasa de desempleo bajó marginalmente porque la gente ha dejado de buscar trabajo.
 

La discusión con respecto a la política económica es ruda. La izquierda argumenta que las medidas monetarias y fiscales no han sido suficientes para alentar la expansión productiva. La derecha critica ferozmente y arremete contra el banco central y la gestión del gasto. Los candidatos republicanos que optan por enfrentar a Obama en las próximas elecciones son, sin excepción, contrarios a la gestión de la demanda agregada y se aproximan a los criterios europeos de contracción para lograr un ajuste, con el que creen que sentarán las bases para el crecimiento.
 

Así que el entorno externo de la economía mexicana no mejora y cualquier expectativa de crecimiento, así como la formulación de las políticas públicas del próximo gobierno, están sujetas a una creciente incertidumbre sobre cómo se desenvuelva la crisis financiera global.
 

No en balde en Banco de México ha tomado medidas de prevención. El gobernador Carstens ha señalado que las reservas internacionales suman ya 150 mil millones de dólares, a las que se añaden una línea de crédito de otros 75 mil millones, lo que rebasa el total de las deudas pública y privada del país.
 

Este seguro es necesario en la situación prevaleciente, pero es muy caro y, además, el escenario está sujeto directamente a la recuperación estadunidense. Pero no puede descartarse un efecto negativo proveniente de la debilidad de los bancos extranjeros que operan en el país, así como de los grandes vaivenes de los flujos de capital que repercuten de modo amplio en las condiciones de la producción y el valor del peso.
 

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Falso que el gasto social del Estado sea la razón del déficit, señala economista francés

Burdeos, 8 de abril. Jean-Marie Harribey es profesor de economía en la Universidad de Burdeos 4. Fue presidente de la asociación ATTAC (por la tasación de las transacciones financieras) y sigue siendo miembro de su comité científico. Es parte del grupo Economistas aterrados, creado en septiembre del 2010, y activista del Comité para una auditoria ciudadana de la deuda pública.
 

–¿Nos podría explicar lo que se puede esperar de la creación de un comité para una auditoría ciudadana de la deuda pública?
 

–Primero, quiero explicar lo que es la deuda pública. Es la deuda que contrae el Estado para pagar el déficit anual entre sus recetas y los gastos necesarios para pagar lo que es salud, educación, etcétera.
 

“En Europa, gobiernos, periodistas económicos y medios de comunicación dominantes nos dicen a diario que el Estado paga y gasta demasiado, y que esos gastos suben constantemente y de manera incontrolada. Es totalmente falso. En los últimos 20 años, es decir antes del inicio de la crisis de 2007-2008, el porcentaje del gasto público, no sólo del Estado, sino también de las regiones y departamentos, ha sido muy estable, alrededor del 51 por ciento del PIB. Con la crisis, porque ha sido necesario salvar el sistema bancario y ayudar al sector industrial en recesión, hubo un ligero aumento de uno por ciento.
 

“Si los déficit provocan el endeudamiento es porque las recetas públicas disminuyen. Se ha bajado el impuesto sobre la renta y sobre los beneficios de las empresas. Se ha organizado sistemáticamente una serie de exenciones fiscales y de cotizaciones sociales a los ricos, un regalo de entre 70 y 140 mil millones de euros cada año. Y 140 mil millones de euros es el equivalente del déficit anual francés. Afirmar que el déficit se debe a que el Estado es demasiado social y gasta demasiado para sus escuelas, la salud de la población o las familias es únicamente propaganda ideológica para ocultar el objetivo final de las políticas neoliberales, que consiste en limitar cada vez más el perímetro de la esfera no mercantil, educación, salud, jubilaciones…
 

“Existe en Europa una tremenda campaña ideológica sobre el tema del endeudamiento. Más aún, desde que los tratados europeos han exigido que el Banco Central Europeo quede independiente de los poderes políticos; no puede prestar directamente a los estados en déficit. Y los estados se ven obligados a dirigirse a los mercados financieros, que van aumentando las tasas de interés mientras el endeudamiento aumenta por el riesgo de no pago, que también aumenta. Así es como crece el déficit del Estado. Así es como aumenta la deuda pública en los últimos años. Lo que es cierto para Francia es cierto para los otros países de Europa, con casos donde la crisis es más exacerbada, como en Grecia, Portugal o España. Para esos países, las políticas impuestas no pueden sino agravar su situación en los próximos meses.
 

“Por todas esas razones, la asociación Attac, con otras organizaciones y sindicatos, ha lanzado la idea de hacer una “auditoría ciudadana de la deuda pública” para que sea llevado al conocimiento de los franceses y al debate el carácter fundamentalmente ilegítimo de una parte de esa deuda”.
 

–Hace año y medio se dio a conocer un Manifiesto de los economistas aterrados. Nos podría platicar sobre esa iniciativa?
 

–En el otoño de 2010 un grupo de economistas comprometidos, aterrados por el discurso dominante en materia económica, publicó ese manifiesto. El discurso dominante afirma que sólo el mercado es capaz de regular las sociedades y que, dentro de los mercados, el financiero es el más eficiente, capaz de repartir en el mundo entero los capitales financieros, sin ninguna barrera, para el bienestar de la humanidad sin ningún riesgo de crisis.


“Sabemos bien que los últimos 25 años han sido marcados por una serie de crisis ininterrumpidas: burbuja financiera, especulación, estallido de las burbujas, nacimiento de otras burbujas (nuevos valores tecnológicos, Internet, inmobiliaria, materias primas, petróleo…). La especulación se focaliza sobre cierto sector, en valores-refugio que inmediatamente se convierten en valores especulativos. Cuando la crisis inmobiliaria en Estados Unidos, los grandes fondos de inversión se desplazaron inmediatamente hacia otros soportes para asegurar su dinero y las materias primas alimentarias fueron el blanco de la especulación. Igual que en el segundo semestre de 2008, cuando el precio de trigo, maíz y arroz se triplicó o más en unas semanas, provocando grandes daños a los países del sur.
 

“El Manifiesto de los economistas aterrados se ha vendido a decenas de miles de ejemplares. Lo han firmado 3 mil investigadores y académicos que quieren regresar a un pluralismo totalmente desaparecido de la universidad francesa, donde sólo las teorías llamadas neoclásicas tenían derecho de expresarse. Marx y Keynes desaparecidos, la ley del mercado debía imponerse en todos lados.
 

“Acabamos de publicar otro libro, Cambiar la economía, para someter al debate público temas que nos parecen importantes en la campaña electoral actual, porque lo que queremos es ser partícipes de los cambios.
 

–Precisamente, ¿nos podría explicar si hay diferencias importantes en el programa económico entre los dos principales candidatos de izquierda, el del partido socialista y el del frente de izquierda?
 

–Las diferencias entre los dos candidatos de izquierda no son mínimas, pero no son importantes como las que puede haber entre derecha e izquierda. Los sociólogos Monique Pincon-Charlot y Michel Pincon han escrito un libro magnífico, El presidente de lo ricos, donde explican el rechazo masivo a las políticas que enriquecen a los ricos y empobrecen a los pobres.
 

“Sobre Europa, sobre las políticas de austeridad, sobre la transición ecológica hay diferencias entre las izquierdas. El partido socialista no logra reconocer públicamente que fue el principal artífice de las políticas neoliberales cuando estuvo en el poder. Tampoco ha podido tomar una postura de oposición en cuanto a los tratados europeos, al pacto europeo de estabilidad o al pacto financiero que se está preparando.
 

“La reforma fiscal va a ser fundamental en el inicio del mandato del próximo presidente, ya que el endeudamiento del Estado y las regiones tiene sus orígenes en los regalos fiscales hechos a las categorías sociales más ricas y grandes industrias. La propuesta de Francois Hollande, de aplicar una tasa de imposición arriba de 75 por ciento, sería una medida esperanzadora. Pero no será suficiente si la reforma fiscal no es global.
 

“El resultado de la primera vuelta de la elección presidencial del 22 de abril permitirá quizás abrir puentes entre las izquierdas. El éxito de un polo de oposición radical en contra de las políticas neoliberales me parece, como ciudadano, muy importante para que el cambio, si se da, sea un cambio verdadero”.
 

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Domingo, 08 Abril 2012 07:22

Mirada estrábica

Mirada estrábica

Brasil anunció un plan de estímulo económico de amplio espectro para defender su producción del impacto negativo de las guerras de monedas, declarada en forma abierta por Estados Unidos y la Unión Europea, y comercial, iniciada en forma solapada por esas mismas potencias en crisis. Para la primera diseñó un programa de mejora de la competitividad del tipo de cambio mediante una devaluación fiscal, con reducción de impuestos y contribuciones patronales y aumento de la oferta de créditos a tasas subsidiadas. En el segundo frente dispuso la suba de aranceles de importación a decenas de productos, la reducción de impuestos a las exportaciones y un plan de compras gubernamentales que favorecerá la adquisición de bienes nacionales hasta 25 por ciento más caros que los importados. Además, redefinió el deficitario acuerdo automotor con México. Todo integra un megapaquete económico que se define en una única palabra: proteccionista.
 

El plan brasileño ha sido analizado a nivel local como uno de desarrollo industrial, mostrando el liderazgo de Dilma Rousseff para defender la producción de su país. Observación precisa sobre la orientación de la iniciativa, pero ocultando uno de los aspectos más sustanciales de ese programa: la suba de aranceles de importación, entre otras medidas en ese mismo sentido. Del plan de estímulo, éste es el costado proteccionista en el comercio exterior. Esa omisión se explica porque actúan dos factores. Primero, cualquier movida económica brasileña aquí se la atribuyen al fruto de su dinamismo y su carácter de potencia económica, aunque en realidad este último paquete es porque su estrategia económica mantiene rasgos ortodoxos en la política monetaria con el esquema Metas de Inflación, que mantiene tasas de interés elevadas y un tipo de cambio muy apreciado, lo que le permite al mundo de las finanzas contabilizar fabulosas ganancias especulativas. Segundo, porque se está desa-rrollando un show de la exageración sobre inconvenientes para el ingreso de mercadería, desde medicamentos oncológicos, libros, salmón rosado, planchas o tornillos.
 

En forma esquemática, lo que hace Brasil es una política de industrialización con protección que merece elogio; aquí, en cambio, es cepo, trabas o cerrojo a las importaciones y problemas para las industrias. No deja de ser llamativa esa mirada estrábica.
 

Un principio básico para analizar hechos de la esfera de la economía o del área social es que éstos no se pueden explicar por la experiencia de un caso, de un individuo aislado o de escasa relevancia en la contexto general. La frase “mientras haya un pobre seguirá habiendo injusticia” impacta en términos de sensibilizar auditorios, pero poco significativa para evaluar la orientación de una política social. Lo mismo corresponde cuando se evalúa el proceso de administración de comercio exterior, que comenzó a fines de 2008 con el estallido de la crisis internacional y se intensificó el año pasado cuando quedó en evidencia que las potencias están profundizado sus problemas con medidas ortodoxas y quieren transferir parte de los costos generados a los países emergentes de economías pujantes.
 

Brasil denunció el Acuerdo de Complementación Económico 55 de la industria automotriz con México, amparado bajo las reglas del Mercosur y que exime de tarifas arancelarias. La balanza comercial sectorial del año pasado fue favorable a México cuando antes había sido superavitaria para Brasil. Según datos oficiales brasileños, las importaciones de autos desde México aumentaron el año pasado un 40 por ciento, la misma proporción en que cayeron las exportaciones de vehículos hacia ese país, lo cual generó un déficit de casi 1700 millones de dólares en el intercambio en ese sector. El gobierno brasileño se puso firme y definió entonces cuotas de exportación de automóviles para México. Argentina suscribió ese mismo acuerdo y plantea lo mismo que Brasil, en una situación más inquietante porque el déficit sectorial con México alcanzó los 1000 millones de dólares, siendo una economía 3,5 veces menor que la brasileña. La reacción mexicana fue diferente, como también la repercusión local de la medida dispuesta por Brasil y el pedido argentino de renegociar del mismo modo el acuerdo. México propuso no firmar la nota de queja impulsada por Estados Unidos en la Organización Mundial de Comercio a cambio de mantener las condiciones del comercio automotor. Argentina rechazó ese ofrecimiento, entonces México acompañó la estrategia de presión de las potencias en la OMC.
 

Durante muchos años la tríada FMI-Banco Mundial-Banca acreedora intervenía en la región para afectar los procesos económicos y condicionar la orientación de las políticas. Con la pérdida de influencia del FMI & cía., y también de autoridad por los descalabros provocados por sus acciones y recomendaciones, los países latinoamericanos pudieron ampliar sus estrechos márgenes de autonomía. Esa estructura financiera multilateral está en crisis pero en el frente del comercio internacional mantiene como organismo de presión sobre los países en desarrollo a la OMC, más ahora cuando las economías centrales están en recesión y las emergentes registran fuertes crecimientos.
 

La presentación cuestionando la política argentina ante el Comité de Mercancías de la OMC fue rubricada por 14 miembros de esa organización: Australia, Corea, Estados Unidos, Israel, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, México, Panamá, Suiza, Tailandia, Taiwan, Turquía y la Unión Europea. No hubo denuncias concretas, sino que plantearon una queja por mayores dificultades para ingresar productos al mercado argentino por las licencias no automáticas. En la nota, dicen textual: “No estamos informados de ninguna directiva o resolución oficial que establezca este balance comercial (la norma informal 1 a 1) o requerimiento de inversión, sin embargo funcionarios del gobierno argentino de alto nivel han sido citados en la prensa argentina diciendo claramente que el propósito es la mejora del balance comercial a través de las importaciones y promoción de las exportaciones”.
 

Esa declaración buscó generar un hecho político para cuestionar la política de administración del comercio exterior, al tiempo de ejercer presión para revisarla. Como parte de la estrategia tradicional de ese tipo de organismos multilaterales dominados por las potencias centrales se buscó un caso testigo, ejemplificador, para que otros países emergentes acoten sus políticas proteccionistas. Como el FMI no es el paladín del desarrollo económico, la OMC tampoco lo es del libre comercio. Es una organización que se forma en 1994, cuando sobresalía el neoliberalismo, y empieza a funcionar en 1995, heredera del GATT (General Agreement on Tariffs and Trade, Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio) que nace con la posguerra junto al FMI y Banco Mundial. La OMC es una organización que busca establecer normas de administración del comercio internacional, a favor de los países desarrollados, cristalizando los desequilibrios y asimetrías vigentes en el comercio internacional.
 

En esa misma sesión del Comité de Mercancías de la OMC que se planteó la queja contra Argentina hubo otras que se pueden leer en el portal de esa organización. Involucran a Estados Unidos contra Ecuador, a Corea contra Taiwan, a la Unión Europea contra Ucrania y a Australia cuestionando a Brasil. El gobierno de Rousseff fue advertido por su política impositiva en el sector automotor, que favorece la producción local y, por lo tanto, desalienta la importación. El reclamo australiano fue acompañado por Corea, la Unión Europea, Canadá, Estados Unidos, Japón, Hong Kong y China. Brasil la desestimó con la frase de compromiso que continuará el tema en conversaciones bilaterales.
 

Otro caso de mirada estrábica.

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Bloqueo EEUU confiscó a Cuba 245 millones de dólares en el 2011

Un reporte anual del Departamento del Tesoro al Congreso de EE.UU sobre los activos confiscados a los estados y organizaciones calificadas por Washington como “terroristas”, revela que ese país congeló a Cuba 245 millones de dólares durante el 2011.

 
La cifra constituye el 61 por ciento del monto total bloqueado por Washington bajo ese concepto. El documento de 30 páginas señala también que las autoridades estadounidenses mantienen bloqueadas 6 propiedades en Nueva York y Washington perteneciente al Estado Cubano.

 
EE.UU había confiscado a Cuba 223.7 millones de dólares en el 2009 y 248.1 millones en el 2010.

 
Numerosas personalidades en EE.UU, incluyendo su ex representante ante la OTAN, han criticado la inclusión de Cuba en la llamada lista negra de Estados terrorista de Washington.

 
La comunidad internacional ha condenado durante 20 años consecutivos en las Naciones Unidas el bloqueo económico, comercial y financiero de EE.UU contra Cuba.


 8 Abril 2012

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Los gerentes de los fondos de inversión de EU pueden comprar cualquier cosa, excepto respeto

Alec MacGillis, editor sénior de The New Republic, publica un artículo fantástico en la última edición sobre cómo el amor de los gerentes de los fondos de inversión por el presidente Barack Obama se ha convertido en un odio ciego y feroz. Su principal argumento es que sienten que les han faltado el respeto: “No fue cualquiera quien los criticó; fue el presidente de Estados Unidos, señala Eugene Fama, un legendario profesor de Finanzas de la Universidad de Chicago... Muchos (gerentes de fondos de inversiones) empezaron siendo pobres, e hicieron una enorme cantidad de dinero y, de paso, crearon miles y miles de empleos. Están acostumbrados a ser el sueño americano y, ahora, tenemos a un presidente que los mira con desprecio como si fueran los malos. Pese a todas las bravatas y desparpajo que acontecen en su mundo, parecería que los gerentes están extrañamente inseguros con respecto a su propósito”.
 

Y continuó: “Durante años, ‘la mayoría de la gente del sector de servicios financieros fue vista con enorme y descomunal respeto y adulación’, dice Daley (Bill Daley, ex jefe de Estado Mayor de Obama)... Barney Frank, ex presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, fue más mordaz: ‘No sólo quieren que representemos sus intereses, quieren que les digamos que lo que hacen es muy bueno. Quieren ser honrados por lo que hacen por la sociedad. Y Obama ha herido sus sentimientos. Elevar sus impuestos no sólo es un golpe para sus ingresos. Es un golpe para su ingreso síquico, una falla para reconocer el enorme bien que hacen por el mundo’”.
 

Esto me parece completamente correcto. Cuando ganas mil millones de dólares por año, puedes comprar lo que quieras, lo que significa que los bienes y servicios casi no generan utilidad marginal. Lo que anhelas, entonces, es lo que el dinero no puede comprar: respeto. De hecho, lo he visto en acción en reuniones en las que se mezclan profesores y los grandes magnates financieros. Podría pensarse que la gente millonaria es segura; al contrario, son inseguros, porque quieren que se respete su intelecto. Y me consta que a algunos de los primeros partidarios millonarios de Obama en parte los motivaba el atractivo de estar en el círculo interno de una forma que no podía ofrecer Hillary Clinton, con su largo historial y conexiones.
 

Y ahora Obama dice lo que diría cualquiera que esté prestando atención: que esta gente con mucho dinero se lo ganaba, en cierto grado, en formas socialmente destructivas. Y así que se vuelven locos, precisamente porque en sus adentros saben que tiene razón.
 

Y dado que en la política el dinero habla, esta mezquindad, esta muestra de ego y vanidad lastimada, podrían tener desastrosas consecuencias.
 

Cuidado con el círculo vicioso

Uno de los argumentos clave pronunciados por los proponentes de la austeridad fiscal, aun en una economía profundamente deprimida, ha involucrado cierto tipo de versión macroeconómica de la Prueba de Pascal. Sí, admiten los de mente más abierta, el costo del crédito es muy bajo en Estados Unidos y Gran Bretaña. Sí, la aritmética sugiere que recortar el gasto ahora no ayudará mucho a mejorar las perspectivas fiscales de largo plazo. Pero nunca se sabe: tal vez el último billón de dólares de gasto sea el causante de una repentina pérdida de confianza del mercado, convirtiéndolo en Greeeciiiaaa (se escuchan ruidos siniestros).
Dejemos de lado las enormes diferencias entre los países que tienen sus propias monedas (y deuda denominada en éstas) y los que no. En cambio, permítame señalar que hay otros riesgos. Específicamente, si dejar que una economía siga estando persistentemente deprimida reduce las perspectivas de crecimiento de largo plazo –y hay muy buena evidencia de ese efecto–, entonces la austeridad en una economía abatida tiene enormes costos e, incluso, podría llevar a un círculo vicioso en que el achicamiento del potencial lleva a aún más austeridad y así sucesivamente.
 

Efectivamente, tal vez eso esté pasando en este momento en el gobierno del primer ministro, David Cameron. Entonces, ¿los defensores de la austeridad admitirán que podrían estar cometiendo un terrible error; que lejos de proteger el futuro podrían estar destruyéndolo?
 

“Chutzpah” macroeconómico

“Chutzpah”, de acuerdo con la antigua definición, es cuando asesinas a tus padres y después pides piedad porque te quedaste huérfano. Me encontré pensando en esa definición mientras leía la descripción de Justin Fox de las declaraciones recientes de Jean-Claude Trichet. “Jean-Claude Trichet, a pocos meses de jubilarse, no se arrepiente de nada en sus ocho años como presidente del Banco Central Europeo”, escribió Fox, director editorial del Harvard Business Review Group, en un artículo de HBR.org. “Al menos, es lo que dijo el jueves por la noche en la Escuela Kennedy de Harvard cuando un estudiante se lo preguntó a quemarropa. ‘No me arrepiento de nada’, fue la respuesta. Pero al escuchar toda su charla... quedó claro que Trichet sí se arrepintió de algo en los últimos años. Lamenta que los economistas no lo hayan aconsejado mejor”, indicó.
 

Trichet se queja de lo que, dice, fue una falla de la macroeconomía para generar directrices útiles en la crisis. En general, simpatizo con esa visión. Mucha de la macroeconomía moderna no sólo resultó inútil sino más bien dañina, porque socavó el consenso macroeconómico operable que teníamos; consenso que pudo y debió haber llevado a una mejor respuesta.
 

¿Pero viniendo de Trichet? Después de todo, durante la crisis se caracterizó por su disposición, incluso compulsión, a echar por la ventana las cosas que de hecho sabemos. Desechó todo lo que sabemos de la demanda agregada a favor de la fundamentalmente inverosímil (y ahora fallida) doctrina de austeridad expansiva. Y, ahora, habiendo rechazado e ignorado voluntariamente lo que decía la macroeconomía, se queja de que la macroeconomía no ofrece suficientes guías útiles de política. Increíble.
 

Por Paul Krugman, Premio Nobel de Economía 2008

 

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Sábado, 07 Abril 2012 08:23

El trabajo medio lleno en Estados Unidos

El trabajo medio lleno en Estados Unidos

La tasa de desempleo de Estados Unidos cayó en marzo al 8,2 por ciento, la cifra más baja desde enero de 2009, informó ayer la Oficina de Estadísticas del Departamento de Trabajo, pero el presidente Barack Obama opinó que las cifras están aún lejos de ser satisfactorias.
 

La buena noticia se vio sin embargo atemperada por la cifra de creación de nuevos empleos, que fue considerada decepcionante ya que, con 120.000, está a menos de la mitad del ritmo de los últimos tres meses, cuando la media fue de 246.000 puestos de trabajo creados.
 

De hecho en febrero, según las cifras ahora revisadas al alza, se generaron 240.000 empleos. En total, se contabilizaron en marzo 12,7 millones de desempleados, una cifra prácticamente invariable a la de febrero, cuando la tasa de desempleo se situó en el 8,3 por ciento. Con todo, el dato de un desempleo que continúa bajando, aunque sea a un ritmo lento, constituye una buena noticia para las aspiraciones a la reelección del presidente estadounidense, Barack Obama, que sabe que la situación de la economía será su principal campo de batalla de cara a los comicios de noviembre. Así lo recordó el propio presidente Obama.
 

“Saludamos las noticias de hoy de que las empresas han creado 120.000 empleos más y que el desempleo ha bajado”, dijo Obama ante un nutrido grupo de mujeres reunidas hoy en la Casa Blanca para celebrar, precisamente, un foro sobre Mujeres y la Economía. Aun así, admitió que todavía las cifras están lejos de poder ser consideradas satisfactorias. “Nuestra economía ha creado más de cuatro millones de trabajos, pero está claro para todos los estadounidenses que todavía habrá altibajos en el camino y que tenemos mucho más por hacer, incluido atender desafíos que atañen específicamente a las mujeres”, agregó. “Ahora mismo, no hay nada más importante que restaurar la seguridad económica para todas nuestras familias”, subrayó Obama.
 

Sobre los datos también se pronunció, como cada mes, el presidente del Consejo de Asesores Económicos de Obama, Alan Krueger. “Hay más trabajo por hacer, pero las cifras de desempleo de hoy proporcionan nuevas pruebas de que la economía continúa recuperándose de la peor recesión desde la Gran Depresión”, comentó Krueger. El economista recordó que si bien el ritmo de creación de empleo se ralentizó en febrero, mirando en perspectiva, la curva siguió siendo ascendente. “La economía ha añadido puestos de trabajo en el sector privado durante 25 meses seguidos, hasta un total de 4,1 millones de empleos”, analizó.
 

El que será con más probabilidad su rival republicano ante las urnas, Mitt Romney, había acusado esta misma semana a Obama de haber contribuido a la ruina económica del país con sus políticas. Coincidiendo con el candidato republicano, algunos expertos señalaron que las cifras que se conocieron ayer no reflejan necesariamente más empleo, sino menos personas buscando trabajo.
 

El Departamento de Trabajo de la mayor economía del mundo informó que el empleo aumentó en el sector manufacturero, los servicios de alimentación y bebidas y los servicios sanitarios, pero bajó en el comercio minorista y se mantuvo en grandes industrias como la minería, la construcción, las ventas al por mayor y el transporte, así como en el sector público.
 

Pese a la mejora, los economistas cercanos al Partido Republicano dijeron que esperaban que en marzo la economía generara más de 240.000 empleos, para que se consolidara la tendencia al alza de los últimos meses.
 

“Se esperaba que marzo trajera otro buen informe sobre empleo y fracasó estrepitosamente. Incluso una tasa baja de desempleo contiene malas noticias”, señaló Nigel Gault, jefe de economistas de la consultora IHS Global en un comunicado. “La ganancia neta de empleo no refleja más empleo, sino menos personas buscando trabajo y la cifra de marzo ha acabado con el aumento de más de 200.000 empleos de los meses precedentes”, opinó.
 

En tanto, el líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, Eric Cantor, consideró que el nivel de crecimiento “no es suficiente para los millones de estadounidenses que siguen sin trabajo o las familias que se enfrentan a los altos precios de la gasolina y la incertidumbre de una economía rezagada”.
 

Sin embargo, para la secretaria Trabajo, Hilda Solís, los datos son un reflejo de una recuperación de la economía. “Algunos meses estamos viendo enormes aumentos de empleos, mientras que otros meses estamos viendo un crecimiento más modesto. Pero la línea de tendencia es clara: nuestra economía está creciendo, y nuestra recuperación es duradera”, aseguró Solís en un comunicado.
 

El director ejecutivo de Alliance for American Manufacturing (AAM) Scott Paul afirmó que la manufactura está teniendo un papel fundamental en el impulso de la recuperación económica. “Invertir en este sector traerá más y mejores empleos”, señaló.
 

El desempleo continuó siendo más alto en el caso de las minorías, con un 14 por ciento entre los afroamericanos y un 10,3 por ciento entre los hispanos, frente al 7,3 por ciento entre los blancos. La cifra de desempleados de largo plazo, aquellos que llevan más de 27 semanas buscando trabajo, se mantuvo en 5,5 millones, que representan el 42,5 por ciento del total de los desempleados, que se sitúa en 12,7 millones.
 

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