Trump se apunta una victoria con la elección de David Malpass como presidente del Banco Mundial

El candidato del mandatario republicano es crítico con la institución multinacional que presidirá por cinco años

Donald Trump se ha apuntado una victoria con el nombramiento de David Malpass como nuevo presidente del Banco Mundial. El candidato favorito del mandatario estadounidense para presidir la entidad multilateral ha sido electo este viernes de manera unánime por la junta directiva de la institución. El analista económico de 63 años liderará la entidad de asistencia financiera y técnica a países en desarrollo por un periodo de cinco años. Hasta ahora ejercía como alto cargo del Tesoro de EE UU. La cómoda carrera de Malpass por el puesto generó controversia por ser un crítico de las organizaciones globales, a las que considera que hay que reformar de manera “urgente”. Antes de su nombramiento calificó al Banco Mundial de “demasiado grande e intervencionista” y defendió que no debería prestarle tanto dinero a economías medianas.


El candidato de Trump es un republicano veterano. Inició su carrera profesional en el Gobierno de Ronald Reagan y después trabajó para la Administración de George W. Bush, hasta que en 1993 se mudó a Wall Street para ejercer de economista jefe en el banco de inversión Bearn Stearns. Su aterrizaje al Banco Mundial llega después de la sorpresiva dimisión en enero de Jim Yong Kim, quien dejó el cargo casi cuatro años antes de vencer su mandato. La búlgara Kristalina Georgieva, consejera delegada, ha presidido la institución financiera de forma interina desde entonces.


La frase que persiguió a Malpass durante toda la candidatura fue su crítica a las organizaciones multilaterales realizada en el Consejo de Relaciones Exteriores en 2017. Durante el encuentro sostuvo que estas entidades “se han convertido en más grandes e intrusivas”, y que “el desafío de reenfocarlas se ha convertido en urgente y más difícil”. A su vez, se ha mostrado reacio a los préstamos a China argumentando que la segunda mayor economía del mundo es demasiado fuerte para recibir esa ayuda.


Otra de las aprehensiones que giraban en torno al nombramiento del analista económico es que en su afán reformista reduzca el papel del Banco Mundial para luchar contra el cambio climático y la ayuda a los refugiados. Malpass puso paños fríos a las especulaciones en una entrevista con Reuters en la que afirmó que mantendría el compromiso de combatir el cambio climático y perseguiría los propósitos establecidos el año pasado de conseguir un aumento de capital de 3.000 millones.


El escepticismo de Malpass ante las instituciones multilaterales es compartido por Trump. Aunque en su declaración de este viernes bajó el tono: "Nuestros objetivos de eliminar la pobreza extrema y lograr la prosperidad son más relevantes que nunca. Debemos trabajar incansablemente para fomentar un crecimiento de base para todos".Cuando Trump anunció en febrero que era su candidato sostuvo que la prioridad de EE UU, el mayor contribuidor a las cuentas del Banco Mundial, es "asegurar" que el dinero de los contribuyentes del país norteamericano se use "sabiamente" y para "defender los intereses estadounidenses".


Malpass asumirá en la previa de las reuniones de primavera del Banco Mundial y del Fondo Monteraio Internacional (FMI), dos fechas que le permitirán estrenarse por todo lo alto y enfrentarse cara a cara con los prestamistas. El nuevo presidente de la institución es la decimotercera personalidad en dirigirla que desde su creación hace siete décadas, que siempre ha sido presidida por un estadounidense. Esta regla no escrita se repite el Fondo Monetario Internacional con un europeo y en el Desarrollo Asiático con un japonés.

Por Antonia Laborde
Washington 5 ABR 2019 - 13:21 COT

 

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Recesión en 2020 sería obstáculo para la reelección de Trump

Trump dejó atrás el alucinante engaño del Rusiagate –que en México intentó imitar en forma ridícula la "trama rusa" y la grotesca "Operación Berlín" (https://bit.ly/2UrdBVm), y cuyos palafreneros a los dos lados de la transfrontera exhiben sus fuertes vínculos con el megaespeculador George Soros–, donde jugó un papel decisivo su acercamiento con los Bush (https://bit.ly/2VdDFAx).

Trump tiene el camino libre para su relección, –gracias a errores estratégicos del maximalismo del Partido Demócrata que buscaba el impeachment al precio que fuere–, si logra sortear dos obstáculos mayúsculos: 1. La Espada de Damocles de una recesión en 2020; y 2. Su guerra comercial contra China, que resultó contraproducente (https://bit.ly/2EYvjFO), cuando Pekín puede prolongar las negociaciones para dañar a Trump o acelerarlas para beneficiarlo.

Aún le quedan líos legales a Trump por su conducta sicalíptica y sus tratativas mafiosas con su organización inmobiliaria, pero no son determinantes como un impeachment, salvo en su catarsis cacofónica y afónica.

La popularidad con la opinión pública (que favorece el esquema del Partido Demócrata) es inoperante en el sistema decimonónico del Colegio Electoral de Estados Unidos (de votos fijos por Estado, que favorece al Partido Republicano), lo cual suele ser confundido por la mercenaria industria de las encuestas y los ratings falsificados.

Se detecta cierta angustia del margen de maniobra de Trump frente a la recesión, que hoy se vislumbra como una acelerada ralentización de la economía, por lo que ha recurrido a su carta existencial y electorera de corte supremacista fundamentalista blanco (https://bit.ly/2JFEXmC): la amenaza de cerrar la frontera con México para detener la enésima ola migratoria de Centroamérica.

Larry Kudlow, director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, exigió el recorte "inmediato (sic)" de las tasas de interés de 0.5 por ciento por la Reserva Federal a quien, a su juicio, se le ha pasado la mano restrictiva, al no existir inflación, lo cual puede empujar a EU a una intolerable recesión antes del 3 de noviembre de 2020 (https://nyti.ms/2OEUXE8).

La tensión de Trump con Jay Powell, gobernador de la Reserva Federal, ha llegado al enfrentamiento público. Trump ha insinuado nominar a Stephen Moore al Consejo de Gobernadores de la Reserva Federal.

Stephen Moore, acérrimo enemigo de Jay Powell de quien ha exigido su expulsión, aboga por un recorte sustancial de la tasa de interés, cuando la inflación ha sido menor a la esperada.

The Financial Times (29/03/19) –vinculado, con The Economist, al grupo británico Pearson, donde predomina la banca Rothschild, aliada de George Soros y archienemigos ambos de Trump– alega que los "signos ominosos" contra la relección de Trump vienen del lado del "mercado de los bonos" cuyo rendimiento a 10 años cayó a su más bajo nivel desde 2017 (la "curva invertida" del "rendimiento negativo" de los Bonos del Tesoro) que presagian que la Reserva Federal será obligada a recortar las tasas de interés para apuntalar la economía.

Según FT, Trump "ancla firmemente sus prospectos de relección con la Bolsa de Valores y la expansión económica" que ha roto su "récord de longevidad".

Gregory Daco, economista en jefe en EU de Oxford Economics, asienta que el "mercado de los bonos refleja el temor creciente de que el próximo estadio de este ciclo es una recesión".

No es ningún secreto aseverar que existe una fuerte correlación entre la situación económica y la relección de un presidente en EU, como le sucedió adversamente a Daddy Bush.

Trump puede negociar in extremis un acuerdo favorable con China, pero donde se le dificulta su margen de maniobrabilidad es en posponer la recesión, más de carácter estructural, después del primer martes de noviembre de 2020.

Recesión habrá, porque así son los estructurales ciclos económicos. Solamente faltará saber si ocurre antes o después del 3 de noviembre. Trump hará lo imposible para que sea después, con el fin de reelegirse.

Dejo de lado que la recesión afectará inexorablemente a México y al mundo.

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Canasta básica familiar (CBF) y pauperismo en Colombia, 1998-2019

En 2019, la nueva canasta básica familiar (Cbf) dada a conocer por el Dane en enero pasado, le cuesta a un hogar promedio –integrado por cuatro personas– $ 3.488.577 mensuales. El hogar requiere de 4,2 salarios mínimos legales (SML 2019=$828.116) para la adquisición de todos los bienes y servicios necesarios y vitales. En este artículo se analiza el valor de canasta básica familiar (Vcbf) y su relación con el valor de la fuerza de trabajo (Vft) y el salario mínimo legal (SML) para determinar el grado y evolución del pauperismo en Colombia.

 

El tiempo cambia y con él los consumos y las necesidades humanas en general. Para dar cuenta de ello el Dane actualiza cada 10 años la Canasta Básica Familiar (Cbf). Es así como en enero pasado oficializó una nueva, la que incluye otros productos y excluye algunos de los contenidos por la canasta que sirvió como referente desde 2008. La canasta se actualiza a través de la Encuesta Nacional de Presupuesto de los Hogares la que, según Juan Daniel Oviedo, director del Dane, se lleva a cabo durante 14 días consecutivos y en la cual se miden ingresos vs gastos, logrando así reflejar los productos y las cantidades que consumen las familias día a día.

 

La Cbf se actualiza con el fin de dar una base actual y precisa a la medición del Índice de Precios al Consumidor, referente para medir la variación de los precios de los bienes y servicios, y de brindarle insumo a los hogares, trabajadores, empresas y autoridades económicas para tomar decisiones. La nueva Cbf: i) transformó los pesos de las categorías de gasto (debido a los cambios en las tendencias de consumo); ii) amplió la cobertura geográfica de 24 a 38 ciudades; iii) desagregó aún más los resultados: de 9 grupos a 12 divisiones de gasto; iv) amplió el número de artículos incluidos a 443.

Con otras posibilidades


Al equiparar el valor de la fuerza de trabajo familiar (Vftf) con el valor de la canasta básica familiar (Vcbf) se establece la capacidad adquisitiva del SML respecto a tres niveles de necesidades de artículos de consumo por parte de las familias de la clase trabajadora: i) necesidades fisiológicas (NF): el valor de los medios de subsistencia físicamente indispensables; ii) necesidades imprescindibles (NI): el nivel de necesidades percibido como esenciales por el hábito, la costumbre, las expectativas, la cultura y el grado de desarrollo del país (NI); iii) necesidades sociales (NS): comprende el nivel de necesidades del trabajador como ser socialmente desarrollado y las exigencias acordes con su dignidad y los requerimientos históricos para el florecimiento humano y social integral.

Todo esto con una particularidad: dejando de lado la formalidad constitucional, en la realidad cotidiana la población colombiana no vive ni trabaja al amparo de un Estado social y democrático de derecho. A la clase trabajadora le ha tocado en suerte es más bien una combinación del sistema premoderno y colonial de adjudicación estratificada de necesidades con el mecanismo cuantificador del mercado1. En tanto las capacidades y necesidades ontológicas (esenciales e históricas) no son satisfechas, el ser humano se encuentra en permanente conflicto con su existencia (facticidad)2. Estas brechas entre los diferentes niveles de necesidades (NF, NI, NS) y los ingresos permite calcular los índices de sufrimiento social y pauperización que afectan a la clase trabajadora. Al relacionar el SML con el Vcbf podemos establecer el «grado de pauperización» de los trabajadores como la relación (Vcbf-SML)/SML.

 

 

Economía política de la clase trabajadora

 

La producción de la fuerza de trabajo es un aspecto de la reproducción biológica, social, cultural, política, geográfica e histórica de los trabajadores como seres humanos provistos de dignidad, sea cual sea el «nivel de vida».

El valor de la fuerza de trabajo (Vft) está determinado, como en el caso de cualquier otra mercancía, por el tiempo de trabajo de producción de las mercancías necesarias para su producción y, en consecuencia, también para la reproducción. El salario, por tanto, no sólo debe cubrir las necesidades del trabajador individual, del mismo modo debe satisfacer la triada pretensiones-necesidad-carencia de su familia. Así, es más coherente hablar acerca del valor de la fuerza de trabajo familiar (Vftf), en cuanto la familia constituye la unidad en la cual se produce y reproduce la fuerza de trabajo. En consecuencia, podemos asumir que el Vftf es equivalente al Vcbf.

Las necesidades de la clase trabajadora y sus familias dependen, en una gran parte, del grado de desarrollo de las fuerzas productivas y del nivel de desarrollo alcanzado por el país; en especial, dependen de las condiciones en que se ha formado la clase de obreros libres y, en consecuencia, de las costumbres, hábitos, deseos y expectativas con que se ha desarrollado esta clase (NI). En resumen, la serie de valores que necesita un trabajador para reponer su fuerza de trabajo no es precisamente un mínimo para la subsistencia física o fisiológica (NF).

No obstante, en las sociedades capitalistas se tiende a violar y transgredir este umbral establecido por la naturaleza. Así, por ejemplo, según el Dane, en Colombia la incidencia de la pobreza extrema, que mide el porcentaje de la población que tiene un ingreso per cápita en el hogar por debajo de la línea de pobreza extrema (canasta básica alimentaria), afecta a 16 por ciento de los hogares, esto es, padecen hambre crónica3. Al gravar con el 19 por ciento (IVA) los artículos de la canasta básica familiar, la clase dirigente profundiza las penurias de la clase trabajadora y condena a la muerte a los sectores excluidos.

Es necesario enfatizar, entonces, que la idea de valor de la canasta básica familiar (Vcbf) se utiliza en el terreno de la economía para nombrar a un conjunto de productos y servicios que se consideran esenciales o vitales para la subsistencia y el bienestar de los integrantes de una familia. La alimentación, la salud, la educación, la vivienda, los servicios públicos domiciliarios, el transporte y la cultura son, entre otros, elementos contemplados en la canasta básica. En congruencia con lo planteado, teórica y normativamente se establecen las siguientes igualdades: Vftf=Vcbf=SML, si el SML< Vcbf la clase trabajadora presenta algún grado de pauperismo.

La Cbf se confecciona con el objetivo de estimar el gasto que un grupo familiar promedio debe realizar para satisfacer sus necesidades imprescindibles (NI). La Cbf además de aludir a las NI de la clase trabajadora, del mismo modo es punto de referencia para determinar el valor del salario mínimo legal (SML), el trabajo necesario (t), la jornada de trabajo (d), el nivel de productividad (q), los excedentes económicos (s=d-t)), la productividad relativa del trabajador (Vcbf/q), la tasa de explotación (s/t) y el grado de pauperismo (Vcbf-SML)/SML.

Todo esto sucede, resaltemos, en medio de un sistema que no tiene por fin la satisfacción de las necesidades de la clase trabajadora, sino la obtención de ganancias o excedentes (s), lo que provoca reacción-resistencia de su contraparte. El capitalista pugna en todo momento por reducir los salarios a su mínimo físico o menos (NF) y prolongar la jornada de trabajo hasta su máximo físico (d max). La clase trabajadora presiona constantemente en sentido contrario, esto es, busca elevar su salario real y conducir el aumento de la productividad (q) que acrecienta la brecha entre el tiempo de trabajo total (d) y el tiempo de trabajo necesario (t) hacia el «reino de la libertad», bien sea mediante la reducción de la jornada de trabajo (<d) o="" con="" la="" disponibilidad="" de="" más="" tiempo="" libre="" dedicado="" a="" su="" propio="" «florecimiento="" humano»,="" sus="" familias="" y="" comunidades4.<="" p="">

El resultado dinámico de este antagonismo lo dirime la lucha incesante entre el capital y el trabajo. Cuando el derecho no es eficaz, se impone la ley del más fuerte. El poder del capital, de una parte, y la débil influencia de los trabajadores, de otra, conducen a la pauperización de la clase trabajadora5.

No es casual, por tanto, que en Colombia, caracterizada por tener una clase trabajadora con baja conciencia de clase, poco unida y desorganizada, el 80 por ciento de los ocupados devengue menos de dos SML (el 8% devenga un SML y otro 44% ni siquiera alcanza al mínimo), ni que el 90,2 por ciento de los hogares sobreviva con un presupuesto “apretado”, permanezcan endeudados y registren algún grado de pauperismo o fragilidad en la satisfacción de sus necesidades imprescindibles (NI). Según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida que desarrolla el Dane, apenas el 9,8 por ciento de los hogares colombianos lleva una vida holgada: además de cubrir los requerimientos de la canasta básica familiar, sus ingresos le permiten contar con un excedente para ahorrar o invertir.

El Vftf contiene un elemento histórico, social, cultural, económico, político y ambiental, por tanto depende de las necesidades sociales (NS) y las fuerzas productivas desarrolladas históricamente. Es por ello que la Cbf se transforma cualitativa y cuantitativamente en el tiempo y difiere de un lugar a otro. Las necesidades sociales evolucionan, son crecientes, más complejas y heterogéneas. En la misma medida que aumenta y se transforma la producción económica, aumentan también las necesidades, deseos, pretensiones y carencias de las clases trabajadoras; por lo tanto, la pobreza relativa puede aumentar mientras disminuye la absoluta6.

En paralelo, el capitalismo crea inevitablemente y mantiene un conjunto de trabajadores bien sea desempleados o parcial e informalmente empleados (el ejército industrial de reserva) que, en unión con las limitaciones dadas por consideraciones de rentabilidad, la competencia y la movilidad de capitales, impide necesariamente a quienes venden su fuerza de trabajo que aumenten sus salarios reales más rápidamente que la productividad. Los salarios reales pueden aumentar siempre y cuando no interfieran el proceso de acumulación de capital. Los salarios pueden subir si crece el capital productivo, pero aunque los goces de los obreros hayan aumentado, la satisfacción social que producen ahora es menor, comparada con los goces mayores de los capitalistas, inasequibles para las clases trabajadoras, y con el nivel de desarrollo de la sociedad en general (Y² >Y¹).

La relación entre nivel de vida, salarios y desarrollo de las necesidades sociales se simboliza en el siguiente plano de indiferencia (Diagrama 1)7. Respecto a esta representación gráfica de las variaciones de los niveles de necesidades, los salarios reales y el grado de pauperización y las relaciones que tienen los elementos, se puede notar que usar el “origen” (0) o mínimo fisiológico (NF) como el punto de referencia (respecto al cual las curvas son convexas), en lugar del “punto de éxtasis” Y¹ (NS¹), corresponde simplemente a un punto de vista que considera el salario desde la perspectiva del costo de un insumo del proceso productivo, más bien que en relación a las necesidades sociales (NS) que han de ser satisfechas. En resumen, se considera a las necesidades indispensables (NI) desde el lado del comprador de la fuerza de trabajo, y no desde el del vendedor.

De este modo, cada aumento en los salarios reales (descontada la inflación) significa una reducción en el grado de pauperización, en la medida en que las necesidades sociales permanezcan constantes. Las necesidades sociales (NS t¹ y t²) están representadas históricamente por los “puntos de éxtasis” Y¹ y Y² sobre el plano de indiferencia, en el cual las curvas de indiferencia son cóncavas. Si los medios de subsistencia fuesen más baratos o el salario en dinero más alto, el trabajador y su familia podrían comprar nuevos paquetes de valores de uso y declinaría la brecha entre las necesidades indispensables (NI) y las necesidades sociales (NS). La reducción en el grado de pauperismo se produce con el desplazamiento a través de la “senda de expansión” de OY/OX¹ a OY/OX².

Las necesidades sociales no son constantes. Su incremento es inmanente al desarrollo de las fuerzas productivas y al mismo crecimiento cuantitativo y cualitativo de la producción capitalista. De este modo, el “punto de éxtasis” tiende a moverse hacia el exterior del plano de indiferencia (cambiando, en su curso, las pendientes de las curvas de indiferencia). Por tanto, un aumento en las NS de Y¹ a Y² (crecimiento cualitativo del nivel de desarrollo de la sociedad en general), junto al aumento en los salarios reales de X¹ a X² demuestra la compatibilidad entre el pauperismo creciente y los salarios reales crecientes. En congruencia, el capitalismo produce constantemente nuevas necesidades insatisfechas, lo que subyace en la necesidad de más dinero, de un salario más alto, y de un desarrollo social, cultural y político, por parte del trabajador y su familia. Aquí podemos situar las necesidades indispensables que subyacen en el Vftf: no sólo dependen de las NF o las NI, sino también de las NS históricamente desarrolladas, que se convierten en segunda naturaleza.

 

Salario mínimo y grado de pauperización


El mínimo vital hace referencia al ingreso mínimo que requiere una persona para solventar o cubrir sus necesidades humanas imprescindibles (NI) y poder disfrutar de una vida digna, sin restricciones y carencias básicas, como alimentación, vivienda y servicios públicos, transporte, vestido, educación, salud, cultura y recreación, entre otras. Estas condiciones mínimas que permiten un sustento digno de toda persona, se supone que deben ser garantizadas por el ingreso mínimo vital, el cual no sólo considera las necesidades de la persona, sino que además incluye al grupo familiar primario, entendido este como su pareja e hijos, que en Colombia suele estar conformado por cuatro personas. En la Constitución Política, y según sentencias de la Corte Constitucional, se habla del mínimo vital como una garantía derivada de los principios del Estado Social y Democrático de Derecho.

El SML se establece al final de cada año a través de una negociación tripartita Gobierno-empresarios-trabajadores que toman como referencia la inflación anual causada y los aumentos en la productividad. Durante el período 1998 a 2019, en precios nominales o corrientes, el SML aumentó 4,1 veces al pasar de $203.826 a $828.116. En paralelo, el Vcbf se incrementó en 3,1 veces, con una variación en su precio de $1.141.172 a $3.488.577. En términos de poder adquisitivo, el SML ha evolucionado positivamente pero no de manera significativa ni suficiente. La reducción en el aumento anual de los precios ha contribuido positivamente al mejoramiento del salario mínimo real; la media anual del IPC en estos últimos 21 años es de 5,9 por ciento, en el año 1998 fue de 16,7 por ciento y de 3,1 durante lo corrido de 2019. La inflación es un impuesto adicional al IVA que grava y afecta negativamente el consumo de la clase trabajadora.

Si los ingresos reales de los trabajadores son inferiores al valor de la canasta básica familiar (Vcbf) entonces se registra algún grado de pauperismo. El grado de pauperismo se calcula como (Vcbf-SML)/SML. Si bien el grado de pauperismo se reduce durante 1998-2019 de 4,6 a 3,2, la brecha o deficiencia del SML respecto al Vcbf registra una media de 4,2 durante los 21 años analizados. Esto es, en 2019 la brecha o déficit del SML respecto al Vcbf es 3,2 veces. Desde otro ángulo de perspectiva, un hogar promedio colombiano requiere de 3,2 SML adicionales al vigente para satisfacer las necesidades imprescindibles (Cuadro 1 y gráfico 4).

 

 

 

Los indicadores de sufrimiento social de la clase trabajadora reflejan esta situación de pauperismo al relacionar los valores de la Cbf y el SML. Las tres últimas generaciones de hombres y mujeres trabajadoras han padecido un alto grado de injusticia social, pobreza y desempleo (Gráfico 5). El coeficiente de desigualdad Gini en Colombia es de los más altos del mundo, en promedio, durante los años 1960-2019 registra un valor de 0,548.

 

 

En los últimos sesenta años, el índice de pobreza registra un valor medio de 53,9 por ciento9. Se pueden establecer tres periodos: i) hasta mediados de la década de 1980 la pobreza por ingresos afectaba a dos tercios de la población colombiana; ii) durante la última década del siglo XX y la primera del XXI, la mitad de la población registraba algún grado de pauperismo; iii) durante los últimos años los ingresos inferiores al mínimo vital afectan a una cuarta parte de las personas. Si bien el nivel de pobreza absoluta desciende, ha tomado forma una clase media inestable, en permanente riesgo de caer en situaciones de penuria, temerosa, amenazada por las diversas inseguridades sociales, económicas, políticas y naturales, perseguida por las regresivas políticas fiscales, la inflación, la precarización laboral y la exclusión social.

Además, es importante aclarar que la línea de pobreza utilizada por el Gobierno para la estimación de este índice no se parece en nada al Vcbf, por lo cual “políticamente” se subestima las condiciones reales de vida de la clase trabajadora. Al comparar el gasto promedio de los hogares por estrato socio-económico, sólo el 9,8 por ciento más rico supera el valor de la canasta básica familiar y satisface las necesidades sociales (NS). Quienes devengan un SML o menos (52% de la fuerza laboral) tienen en riesgo su propia supervivencia al no cubrir siquiera las necesidades físicas o fisiológicas (NF). El gobierno mide, además, la pobreza absoluta y no la relativa (ver nota 6).

No es para menos. En la media del período1960-2019, el desempleo afecta al 11 por ciento de la fuerza de trabajo y dos terceras partes se encuentran laborando bajo condiciones informales e indignas. En la primera mitad de la década de 1960 el desempleo lo padecían 5 de cada 100 miembros de la fuerza laboral; el promedio de desempleo en 2018 fue de 9,7 por ciento y al iniciar el año de 2019 la tasa escaló a 12,8 por ciento.

Los indicadores de sufrimiento social de los trabajadores tienen un efecto negativo sobre la productividad (durante la última década no se registra aumento alguno en la productividad del trabajo en Colombia), marchita el florecimiento humano a la vez que menoscaba la dignidad personal y corroe la paz, la democracia y la convivencia social. El déficit del SML respecto al Vcbf refleja esta realidad, esta última cada vez es más amplia, compleja y heterogénea pero de difícil acceso para la mayoría de familias que dan cuerpo a nuestra sociedad y generan con su trabajo la riqueza del país. El 90,2 por ciento registra algún grado de insuficiencia de ingresos para adquirirla en su totalidad y tener algún nivel de ahorro para amortiguar épocas adversas. El sistema fiscal regresivo colombiano (19% de IVA a los artículos que integran la Cbf) y los costos de la corrupción (alrededor del 4% del PIB) agravan aún más esta situación de pauperización crónica de la clase trabajadora colombiana.

 

1 Heller, Agnes. (1996). Una revisión de la teoría de las necesidades. Ediciones Paidós; España.
2 Sarmiento Anzola, Libardo. (2016). Ontología Humana Crítica. Ediciones Desde abajo, Colombia.
3 La medición de la pobreza se hace tradicionalmente de forma directa e indirecta, siguiendo la clasificación de Amartya Sen (1981). El método directo evalúa los resultados de satisfacción (o no privación) que tiene un individuo respecto a ciertas características que se consideran vitales como salud, educación, empleo, entre otras. En Colombia se realiza la medición directa por medio del Índice de Pobreza Multidimensional (IPM). Por otra parte, el método indirecto busca evaluar la capacidad adquisitiva de los hogares respecto a una canasta, para esto observa su ingreso, el cual es un medio y no un fin para lograr la satisfacción; cuando esta canasta incluye todos los bienes y servicios considerados mínimos vitales se habla de la pobreza monetaria general, mientras que cuando sólo se considera los bienes alimenticios se habla de la pobreza monetaria extrema.
4 Durante la primera Revolución industrial (1750-1850) la jornada de trabajo era de 80 horas semanales. La Segunda Revolución industrial transcurre entre 1851-1960 y la jornada de trabajo se redujo, fruto de la organización y lucha de la clase trabajadora, a 60 horas semanales. Con la Tercera Revolución industrial (1960-2010) la jornada laboral se estableció en 40 horas semanales. A partir de la incorporación de la Cuarta Revolución industrial al sistema económico (2011…), el trabajo se viene acortando en algunos países europeos a una jornada entre 20 y 30 horas semanales.
5 La pauperización nombra el empobrecimiento de una clase o de una población. Cuando nos referimos a la pauperización, por lo tanto, estamos hablando de un proceso que, por diversos motivos, hace que un grupo humano pierda un nivel de vida que había alcanzado, lo que se produce por la falta de acceso a recursos con los que antes contaba. Las crisis económicas recurrentes del capitalismo originan que numerosos ciudadanos se vean sin trabajo, sin casa ni familia y sin una ayuda financiera o subsidios que les permita vivir aunque sea de manera humilde. La pauperización, por lo general, está asociada a las condiciones de la economía: el momento del ciclo económico, las depresiones, el nivel y calidad del empleo, los salarios, la inflación, el sistema fiscal, la productividad, la distribución del ingreso, la seguridad y las políticas sociales.
6 Según la declaración de las Naciones Unidas emitida como resultado de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Social en Copenhague en 1995, la pobreza absoluta es “una condición caracterizada por la privación severa de las necesidades básicas humanas, tales como alimento, agua potable, facilidades sanitarias, salud, refugio, educación e información. Esta depende no solo del ingreso sino también del acceso a los servicios”. En cambio, la pobreza relativa tiene en cuenta que los seres humanos son agentes sociopolíticos y culturales; en consecuencia, se debe medir la pobreza en comparación con aquellos que comparten el mismo entorno social. La pobreza relativa se establece en función del grado de desarrollo del país y del nivel general de ingresos en la comunidad, país, o región analizada.
7 Lebowitz, Michael A. (2005). Más allá de El Capital. Economía política de la clase obrera en Marx. Ediciones Akal, España, pp. 88-91.
8 De acuerdo con Naciones Unidas, un coeficiente de Gini superior a 0,40 es alarmante, indica una realidad de polarización entre ricos y pobres, siendo caldo de cultivo para el antagonismo entre las distintas clases sociales.
9 La línea de pobreza es el costo per cápita mínimo de una canasta básica de bienes (alimentarios y no alimentarios) en un área geográfica determinada.


* Economista político y filósofo humanista. Escritor e investigador independiente. Integrante de los comités editoriales de los periódicos Le Monde diplomatique edición Colombia, y desdeabajo.

 


 

Canasta Básica Familiar y nuevas necesidades insatisfechas

 

La conformación de la primera canasta de bienes y servicios (1902) se le atribuye al Inglés Benjamín Seebohm Rowntree quien realizó los primeros estudios de pobreza en la ciudad de York, Inglaterra. Con el tiempo, diferentes investigadores ajustaron la canasta incluyendo nuevos artículos de consumo familiar*.

Entre 1923 y 1953, la entidad encargada de las estadísticas oficiales en Colombia fue la Contraloría General de la República; a partir de 1937, esta entidad midió el índice de precios con base en la “Encuesta sobre gastos de la clase obrera en Bogotá”; posteriormente se incluyeron Medellín, Bucaramanga, Barranquilla y Manizales. En 1946 la Contraloría realiza la primera medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC) con un resultado de 9,3 por ciento anual.

En 1954, por primera vez, el Dane realiza la medición de precios con referencia a 198 artículos; el IPC estimado fue de 2,03 por ciento. La canasta con la que se calculó el IPC entre julio de 1954 y diciembre de 1978 fue resultado de la Encuesta de ingresos y gastos medios y bajos realizada en 1953. Para mediados del siglo XX, el trabajo doméstico generaba una significativa proporción de valores de uso dentro del hogar, para el consumo directo de los miembros de la familia del productor, y que contribuía a la reproducción de la fuerza de trabajo (además de la elaboración o procesamiento de la alimentación como quehacer doméstico, la máquina de coser, por ejemplo, era un artículo común en los hogares colombianos usado en la confección del vestuario y la lencería; en 1979 este artículo ya no hacia parte de la Cbf).

La Cbf vigente entre 1979 y 1988 contenía 252 artículos. La televisión llegó a Colombia en 1954, durante muchos años fue un artículo de difícil acceso para las familias colombianas. El 11 de diciembre de 1979, arriba la televisión a color; en la década de los 80 este artículo fue de consumo masivo; desde entonces, la televisión tiene gran influencia en la cultura popular.

La Cbf de 1989-1998 contenía 195 artículos. En 1963, se inaugura el primer resort vacacional en Santa Marta y el gasto en hospedaje hotelero entra a la canasta de los colombianos en 1989; y, debido a la disminución del costo del pasaje en avión, más personas pudieron acceder a este servicio, en 1989 entró a la canasta; también ingresaron el Betamax y el VHS, se popularizó el uso de pañales desechables, llegaron los computadores personales al país y la nueva información digital se guardaba en disquetes; a la vez, desapareció el telegrama que hizo parte de la canasta familiar entre 1954-1988.

 

 

 

En 1954 se había creado los “Ferrocarriles Nacionales de Colombia¨ - FNC, para unificar el sistema ferroviario de Colombia que llegó a contar con un total de 3.239 kilómetros de vías. En 1972, se transportaron más de 5 millones de pasajeros en tren, el 20 por ciento de la población de esa época (24.800.000). Su disolución, debido a la mala gestión gubernamental, ocurrió en 1991. En consecuencia, este servicio abandonó la Cbf de los colombianos.

La canasta referente entre 1999-2008 contenía 405 artículos. Significativo de ésta época son los nuevos servicios financieros ofrecidos por la banca como la tarjeta débito, crédito y cupos de endeudamiento que facilitaron el acceso a bienes y servicios; se popularizó también el uso de los cajeros automáticos.

Durante el período 2009-2018 la Cbf estaba conformada por 441 artículos. Los teléfonos celulares ingresaron al consumo de los hogares en 1994. Con los años esta tecnología se masificó y hoy en día existen más líneas de telefonía móvil que habitantes en el país; las nuevas tecnologías penetraron en los hogares, inscritos estos a internet, telefonía local y/o televisión por cable (en 2017 había más de 28 millones de suscripciones con conexión a alguno de estos servicios en cerca de 1.070 municipios de Colombia).

La nueva Cbf oficializada por el Dane a partir de 2019 contiene 443 artículos clasificados en 12 divisiones de gasto. La globalización de la economía y las nuevas generaciones de consumidores colombianos incubaron la disrupción de las tecnologías de la microelectrónica, de la inteligencia artificial y de la información y la comunicación en el gasto de los hogares y en el mejoramiento de la calidad de vida. Hasta hace poco un teléfono celular era un lujo, ahora es una necesidad por todas las aplicaciones que se manejan; lo mismo sucede con el consumo de datos que ha precipitado mayor control por parte de las autoridades y que es uno de los servicios fundamentales. Ahora en los hogares se invierte una proporción mayor sus ingresos en entretenimiento por demanda (streaming) y en transportes alternativos; se popularizó la tenencia de animales en el hogar y por tanto aumentó el gasto en artículos y servicios para mascotas. La inclusión de las cámaras digitales en los teléfonos celulares y la fotografía digital desplazaron las cámaras análogas.

Debido a los cambios en las tendencias de consumo, la composición de la canasta familiar que estrenó en 2019 el Dane reduce el peso o ponderación de los alimentos de 28 a 24 por ciento, se genera un incremento del rubro de la vivienda y servicios públicos domiciliarios de 30 a 37 por ciento y cae la ponderación del transporte de 15 a 12 por ciento (Gráfico 1).

La alta disparidad y asimetría en los ingresos de los hogares se refleja en la desigualdad en el gasto promedio por estrato socioeconómico. Los valores que dividen al conjunto de datos ordenados en diez partes iguales muestran que el decil 10 tiene un gasto promedio 6,3 veces superior a los hogares del decil 1 (Gráfico 2). El gasto promedio por categoría es también muy desigual, los egresos en vivienda y servicios es 10,4 veces más alto que el gasto en salud (Gráfico 3).

* El recorrido histórico de los hábitos de consumo y la configuración de las canastas básicas familiares tiene como punto de referencia el portal del Dane: https://sitios.dane.gov.co/ipc/canastaIPC/#!/; consulta: 13 de marzo de 2019.

 

 
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Perspectivas al final de la segunda década del siglo XXI

En el presente artículo vamos a repasar por los acontecimientos políticos y sociales que marcan la pauta económica de la primera parte del siglo. Un referente es lo acontecido en la misma etapa en los siglos XIX y XX para ver si estamos o no ante una señal auspiciosa. Lo que está claro es que se está ante un horizonte conflictivo que no tiene señales de acabar pronto. 

Algunos referentes de inicios de siglo XIX y XX


Al final de la segunda década del siglo XIX, las repúblicas americanas culminaban la etapa final de sus luchas por la independencia española y España entraba en una espiral de debilitamiento hegemónico frente a la industrial Gran Bretaña y el liberalismo económico. De otro lado, los Estados germánicos, bajo la influencia de Federico List, impulsaban una unión aduanera, la primera de su tipo. La visión industrialista de List subyacía a sus críticas al liberalismo británico y los británicos, frente a España, se encargaron de equipar y financiar a las tropas independentistas de Bolívar. Los ferrocarriles a vapor de agua eran la tecnología del progreso y reducían las distancias. Las migraciones masivas de España hacia América latina y de Gran Bretaña hacia Estados Unidos marcaron huella.


Al final de la segunda década del siglo XX, en 1919, se firmó el Tratado de Versalles y se fundó la primera organización multilateral: la Liga de las Naciones, con su oficina de inteligencia económica, junto con la Organización Internacional del Trabajo y la Organización Mundial de la Salud. La revolución rusa había triunfado en noviembre de 1917 y la revolución mexicana estaba en plena lucha. Se estaba en los albores de la deflación de 1920 y del estancamiento europeo de la década de 1920. En China los europeos estaban consolidando Shanghái como un gran centro comercial y Japón había establecido en la Península de Corea un poder militar. Estados Unidos se había instalado en el Istmo de Panamá con el Canal recién inaugurado y todos los imperios europeos fueron derrotados en la I Guerra Mundial, salvo Gran Bretaña que comenzaría su declive como país altamente endeudado con los Estados Unidos. El motor a combustión con combustible fósil era la tecnología del progreso. Aviones, automóviles y barcos reducían las distancias. Las migraciones masivas de post guerra desde Europa hacia el continente Americano marcaron a la mayor parte de los países.


Las guerras y el mundo al que entramos


El final de la segunda década del siglo XXI se caracteriza por el debilitamiento de los organismos multilaterales ante un resurgimiento de nacionalismos localizados en Europa, Estados Unidos y en menor medida en América Latina. Las guerras, que debían ser prevenidas por la Liga de las Naciones, y luego por Naciones Unidas hoy son imprevisibles. Tras la proclama del fin de la historia de Fukuyama, lo que se observa es que hay más guerras en simultáneo que nunca en la historia pero que tienen una forma diferente. Son luchas entre sectores de oprimidos y opresores, en algunos casos religiosas. Todas son en espacios geográficos donde hay petróleo o gas y en todas está involucrado Estados Unidos de alguna manera.
1) La segunda guerra del Congo (1998–2003) que se inició en el siglo XX en un área donde hay riqueza petrolera y minera lleva desde 1998 tres millones de muertos y continúa con menor intensidad con la presencia de 113,000 fuerzas de paz bajo el auspicio de Naciones Unidas desde el 2003.


2) La guerra civil siria desatada tras la invasión occidental a Irak y al mismo tiempo de la Primavera Árabe del 2011. Tiene como actores a grupos políticos y religiosos y a gobiernos como Estados Unidos, Rusia, Turquía, Israel. Lleva 365,679 personas muertas a febrero del 2019. (Syrian Observatory for Human Rights).


3) La guerra de Irak, que se inició en el 2003 con una invasión occidental bajo el argumento falso que habían armas de destrucción masiva. Ha provocado, hasta inicios del 2019, 288,000 muertos.


4) La guerra de Afganistán, iniciada en el 2001, poco después del ataque a las Torres Gemelas en Nueva York y otros blancos, por un grupo de 19 árabes saudíes asociados a Al Qaeda, grupo paramilitar religioso. Lleva 100,000 muertos hasta febrero del 2019 entre los de Afganistán y los civiles muertos en Pakistán.
5) La Guerra de Boko Haram, cuyo nombre significa “la occidentalización es un sacrilegio”, que comenzó cuando se fundó el grupo en Nigeria en el 2002, poco después de los ataques de Al Qaeda en Estados Unidos. Se desarrolla en un país rico en petróleo con una mala distribución del ingreso y con un proyecto de surtir a Europa a través de un oleoducto que atraviese África. La consecuencia de esta guerra es el desplazamiento de 2 millones de personas.


6) La guerra Civil de Yemen, iniciada con la Primavera Árabe, que fue una lucha por la permanencia en el poder del presidente electo ʿAlī ʿAbd Allāh Ṣāliḥ. Luego entraron a la lucha Al Qaeda, apoyando a los rebeldes Houthi, y del otro lado Arabia Saudí, con el respaldo de Estados Unidos al gobierno del presidente Hadi, que sucedió a As Salih en el 2015. Es un país rico en gas natural y minerales diversos. Llevan 80,000 muertos desde el 2015 según Yemen for the Armed Conflict Location and Event Data Project (ACLED).


7) El conflicto de Ucrania, que se inició en el 2013 cuando el presidente pro-ruso de Ucrania, Viktor Yanukovich, rechazó el acuerdo de asociación con la Unión Europea a favor de lazos más estrechos con Rusia. Kiev, la capital ucraniana, estalló en protestas callejeras y los manifestantes establecieron un campamento permanente en la Plaza de la Independencia. Los enfrentamientos entre la policía (pro rusa) y los manifestantes (pro europeos) se volvieron cada vez más violentos. El Acuerdo de la Asociación entre Ucrania y la Unión Europea se firmó en marzo del 2014 bajo la presidencia de Oleksandr Turchínov. En el proceso, se desató la violencia entre los sectores pro rusos y los pro europeos, lo que llevó a que las fuerzas de seguridad del gobierno abrieran fuego contra los manifestantes. La reacción violenta que se produjo en febrero del 2014 barrió a Yanukovich del poder, y él huyó a Rusia. Al mismo tiempo, en febrero del 2014 el ejército ruso invadió la Península de Crimea para asegurar la salida rusa al Mar Negro, donde se encuentran las bases navales rusas del Mediterráneo; estallando una guerra que lleva 13,000 muertos y que ha convertido a Ucrania en la frontera entre Rusia y Europa. El tema es el gas, los gasoductos que pasan por allí, y quién los controla. Una característica de todas estas guerras es que las empresas siguen operando mientras la guerra avanza. La guerra permanente es un nuevo rasgo de la economía internacional.


Migración y capacidad de absorción


La consecuencia de la Primavera Árabe y las intervenciones de Occidente en Libia, Irak y Egipto han dejado una estela de inmigrantes que intentan escapar de sus países para descansar de la guerra y trabajar. Lo más cercano es Europa, lo que ha llevado posiblemente a uno de los desplazamientos masivos más significativos de la historia moderna. Del año 2000 al 2017, el número total de migrantes aumentó casi 50%: de 173 a 258 millones de personas. La mitad de este aumento ocurrió en países desarrollados, mientras que la otra mitad tuvo lugar en países en desarrollo, según Naciones Unidas. En América Latina, los desplazamientos están asociados a cambios de gobierno sin elecciones o intentos forzados de cambio, como en Honduras, Haití, y Venezuela, pero también, en general, a muy poco crecimiento económico e insuficiencia de empleo.


La falta de crecimiento de las economías desarrolladas adonde se dirige la mitad de los migrantes ha dado lugar a sentimientos nacionalistas similares a los existentes en la década de los años 1930, esta vez culpando a los musulmanes. La diferencia es que la existencia de musulmanes radicales armados e ideologizados como un pueblo oprimido por Occidente los convierte en actores en el conflicto armado no solo en la zona sur del Mediterráneo, sino al norte. Esto es una diferencia sustantiva con los años 30. Este es un componente nuevo de la economía internacional por el impacto de las remesas internacionales en las economías de origen.


El cuadro (1) recorre 66 años de crecimiento económico de economías maduras, de 1950 a 2016. Lo que muestra es que, en primer lugar, las economías que menos crecieron desde 1950 fueron Gran Bretaña, Estados Unidos y Dinamarca. En segundo, lugar muestra como después de la crisis de 1974 el crecimiento se redujo aún más en comparación con la primera etapa, 1950-1975. La diferencia es que entre la primera y segunda etapas, el promedio de la primera etapa de todas las economías maduras era superior al crecimiento americano; en la segunda etapa el promedio del crecimiento es igual al promedio de la economía mayor. Es decir, hay una migración masiva hacia las economías desarrolladas que tienen tasas de crecimiento bajas y a Estados Unidos en especial, que la tiene más baja que el resto. Esto produce las reacciones sociales fascistas, cargadas de odio, racistas, xenófobas, que se observan en el discurso estadounidense pero también en las reacciones populistas de derecha europeas con las consecuencias sobre el proteccionismo y guerras comerciales.


El motor real del crecimiento


El escaso crecimiento de las economías maduras ha sido activado por dinámicas internas, con la posible excepción de Alemania donde el peso externo es muy alto. La tecnología de la década de los años 20 se agotó en los años 70 y desde entonces se viene esperando un cambio en la energía con la que se mueven los vehículos. Lo que ha ocurrido, mientras tanto, en estos cincuenta años es que emergió la inteligencia artificial que nos permite no movernos y estar conectados con otro lugar en tiempo real vía el Whatsapp y Skype así como por Hangouts de Google, entre los más conocidos. Esto hace que la sociedad esté más informada aunque no más comunicada, necesariamente. También permite que no se deban de hacer y en esa medida es un vehículo de meta-transportación virtual.


A pesar de eso, crece el número de vehículos de transporte con tecnología cada vez más avanzada para comodidad del pasajero. Lo más avanzado será el vehículo que sea literalmente auto-móvil, sin chofer. Ese vehículo eléctrico, o energizado por hidrógeno, será limpio y no calentará el ambiente. La competencia está en quien sacará estos vehículos al mercado más pronto. El funcionamiento de éstos va de la mano con lo dicho al inicio, sobre la telemática. La competencia es quién saca la red 5G antes y la coloca en el mercado. Todo indica que la empresa Huawei la tiene lista y la está vendiendo, mientras Estados Unidos sabotea todo ese esfuerzo para no quedarse atrás. Esa es la explicación lógica de la guerra comercial que hasta ahora les cuesta a los consumidores americanos 165,000 millones de dólares y que impacta sobre el 38% de las importaciones estadounidenses (2).
La competencia por los autos limpios sin chofer y con tecnología 5G es por el momento el futuro inmediato para reactivar las economías maduras. Todo indica que esto lo viene ganando China, sin embargo, (ver artículo de Armando Negrete en esta edición) América Latina dentro de este juego continúa siendo la despensa, donde China invierte para asegurar materias primas, entre ellos, el litio y las tierras raras pero también petróleo y gas. En este, la competencia espacial con Estados Unidos en el continente es muy fuerte.

Finalmente


El mundo está marcado por guerras en zonas de producción de petróleo y gas. Estas son ahora un rasgo de los tiempos y no eventos pasajeros. Son guerras que duran más que las guerras mundiales y que tienen millones de muertos pero que no generan un cambio tecnológico significativo como para sacar a Estados Unidos de su trayectoria declinante de crecimiento. El futuro tecnológico está comprometido con el transporte y la telemática para hacer dicho transporte más cómodo y eficiente en términos de energía. La competencia por esto en la forma de vehículos eléctricos o a hidrogeno, sin chofer, es posible, siempre y cuando el control de la tecnología de redes 5G esté en las mismas manos occidentales que los vehículos. La competencia parece estar inclinada a favor de China y eso ha motivado una guerra comercial costosa para Estados Unidos, cuyo déficit externo ha crecido en este año pasado. El proteccionismo va acompañando las migraciones indeseadas mientras Estados Unidos busca colocar a la economía en declive en una posición de líder mundial, sin éxito en ninguno de los campos. Su déficit externo es mayor y su desprestigio aumenta (3).


Las guerras ocurren en espacios donde hay petróleo y gas, lo que indica que no está echada la suerte de los combustibles fósiles todavía a pesar de los efectos adversos que tienen. La guerra comercial con China no se inició el año 2018, ni tampoco la competencia por la red 5G. La resistencia a la migración tampoco es un fenómeno reciente. Lo que está pasando es que se vienen acentuando las tendencias y las radicalizaciones de derecha se van fortaleciendo conforme éstas se agudizan. Zizek (4) nos dice que cuando hay frustración política en la izquierda, esa población vira hacia el extremo de la derecha en búsqueda de respuestas reales. Eso es lo que está pasando. En medio de esto, el crecimiento tanto de Europa como de Estados Unidos está más debilitado que antes. Los países orientales sentirán también el efecto de la desaceleración occidental, pero en un horizonte cinco veces más alto de crecimiento del PIB que Occidente (1.4% vs 6.4%). América Latina va a tener que escoger bien con quién comerciar y cómo desarrollarse porque los modelos pensados en mercados próximos están, por el momento, terminados sin una transformación productiva, que por ahora no está a la vista.

Por Oscar Ugarteche
Alainet


Notas


(1) Alan Freeman, “The sixty-year downward trend of economic growth in the industrialised countries of the world”, GERG working paper No.1, 2019, University of Manitoba.
(2) The impact of the 2018 trade war on U.S. prices and welfare, Mary Amiti, Stephen J. Redding and David E. Weinstein, Discussion Paper DP13564, Published 02 March 2019, Centre for Economic Policy Research, London.
(3) “Donald Trump won little applause during Munich Security Conference — and Ivanka wasn’t too pleased”. “UN members laugh at Trump after claim his administration has ‘accomplished more than almost any in US history”. “Trump’s North Korea summit failed because he doesn’t understand what Kim Jong Un really wants”.
(4). Slavoj Žižek, Problemas en el paraíso. Del fin de la historia al fin del capitalismo. Traducción de Damià Alou. Editorial Anagrama. Barcelona
Artículo publicado originalmente en la Revista América Latina en Movimiento Nuevas pistas de la economía mundial

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Canasta básica familiar (CBF) y pauperismo en Colombia, 1998-2019

En 2019, la nueva canasta básica familiar (Cbf) dada a conocer por el Dane en enero pasado, le cuesta a un hogar promedio –integrado por cuatro personas– $ 3.488.577 mensuales. El hogar requiere de 4,2 salarios mínimos legales (SML 2019=$828.116) para la adquisición de todos los bienes y servicios necesarios y vitales. En este artículo se analiza el valor de canasta básica familiar (Vcbf) y su relación con el valor de la fuerza de trabajo (Vft) y el salario mínimo legal (SML) para determinar el grado y evolución del pauperismo en Colombia.

 

El tiempo cambia y con él los consumos y las necesidades humanas en general. Para dar cuenta de ello el Dane actualiza cada 10 años la Canasta Básica Familiar (Cbf). Es así como en enero pasado oficializó una nueva, la que incluye otros productos y excluye algunos de los contenidos por la canasta que sirvió como referente desde 2008. La canasta se actualiza a través de la Encuesta Nacional de Presupuesto de los Hogares la que, según Juan Daniel Oviedo, director del Dane, se lleva a cabo durante 14 días consecutivos y en la cual se miden ingresos vs gastos, logrando así reflejar los productos y las cantidades que consumen las familias día a día.

 

La Cbf se actualiza con el fin de dar una base actual y precisa a la medición del Índice de Precios al Consumidor, referente para medir la variación de los precios de los bienes y servicios, y de brindarle insumo a los hogares, trabajadores, empresas y autoridades económicas para tomar decisiones. La nueva Cbf: i) transformó los pesos de las categorías de gasto (debido a los cambios en las tendencias de consumo); ii) amplió la cobertura geográfica de 24 a 38 ciudades; iii) desagregó aún más los resultados: de 9 grupos a 12 divisiones de gasto; iv) amplió el número de artículos incluidos a 443.

Con otras posibilidades


Al equiparar el valor de la fuerza de trabajo familiar (Vftf) con el valor de la canasta básica familiar (Vcbf) se establece la capacidad adquisitiva del SML respecto a tres niveles de necesidades de artículos de consumo por parte de las familias de la clase trabajadora: i) necesidades fisiológicas (NF): el valor de los medios de subsistencia físicamente indispensables; ii) necesidades imprescindibles (NI): el nivel de necesidades percibido como esenciales por el hábito, la costumbre, las expectativas, la cultura y el grado de desarrollo del país (NI); iii) necesidades sociales (NS): comprende el nivel de necesidades del trabajador como ser socialmente desarrollado y las exigencias acordes con su dignidad y los requerimientos históricos para el florecimiento humano y social integral.

Todo esto con una particularidad: dejando de lado la formalidad constitucional, en la realidad cotidiana la población colombiana no vive ni trabaja al amparo de un Estado social y democrático de derecho. A la clase trabajadora le ha tocado en suerte es más bien una combinación del sistema premoderno y colonial de adjudicación estratificada de necesidades con el mecanismo cuantificador del mercado1. En tanto las capacidades y necesidades ontológicas (esenciales e históricas) no son satisfechas, el ser humano se encuentra en permanente conflicto con su existencia (facticidad)2. Estas brechas entre los diferentes niveles de necesidades (NF, NI, NS) y los ingresos permite calcular los índices de sufrimiento social y pauperización que afectan a la clase trabajadora. Al relacionar el SML con el Vcbf podemos establecer el «grado de pauperización» de los trabajadores como la relación (Vcbf-SML)/SML.

 

 

Economía política de la clase trabajadora

 

La producción de la fuerza de trabajo es un aspecto de la reproducción biológica, social, cultural, política, geográfica e histórica de los trabajadores como seres humanos provistos de dignidad, sea cual sea el «nivel de vida».

El valor de la fuerza de trabajo (Vft) está determinado, como en el caso de cualquier otra mercancía, por el tiempo de trabajo de producción de las mercancías necesarias para su producción y, en consecuencia, también para la reproducción. El salario, por tanto, no sólo debe cubrir las necesidades del trabajador individual, del mismo modo debe satisfacer la triada pretensiones-necesidad-carencia de su familia. Así, es más coherente hablar acerca del valor de la fuerza de trabajo familiar (Vftf), en cuanto la familia constituye la unidad en la cual se produce y reproduce la fuerza de trabajo. En consecuencia, podemos asumir que el Vftf es equivalente al Vcbf.

Las necesidades de la clase trabajadora y sus familias dependen, en una gran parte, del grado de desarrollo de las fuerzas productivas y del nivel de desarrollo alcanzado por el país; en especial, dependen de las condiciones en que se ha formado la clase de obreros libres y, en consecuencia, de las costumbres, hábitos, deseos y expectativas con que se ha desarrollado esta clase (NI). En resumen, la serie de valores que necesita un trabajador para reponer su fuerza de trabajo no es precisamente un mínimo para la subsistencia física o fisiológica (NF).

No obstante, en las sociedades capitalistas se tiende a violar y transgredir este umbral establecido por la naturaleza. Así, por ejemplo, según el Dane, en Colombia la incidencia de la pobreza extrema, que mide el porcentaje de la población que tiene un ingreso per cápita en el hogar por debajo de la línea de pobreza extrema (canasta básica alimentaria), afecta a 16 por ciento de los hogares, esto es, padecen hambre crónica3. Al gravar con el 19 por ciento (IVA) los artículos de la canasta básica familiar, la clase dirigente profundiza las penurias de la clase trabajadora y condena a la muerte a los sectores excluidos.

Es necesario enfatizar, entonces, que la idea de valor de la canasta básica familiar (Vcbf) se utiliza en el terreno de la economía para nombrar a un conjunto de productos y servicios que se consideran esenciales o vitales para la subsistencia y el bienestar de los integrantes de una familia. La alimentación, la salud, la educación, la vivienda, los servicios públicos domiciliarios, el transporte y la cultura son, entre otros, elementos contemplados en la canasta básica. En congruencia con lo planteado, teórica y normativamente se establecen las siguientes igualdades: Vftf=Vcbf=SML, si el SML< Vcbf la clase trabajadora presenta algún grado de pauperismo.

La Cbf se confecciona con el objetivo de estimar el gasto que un grupo familiar promedio debe realizar para satisfacer sus necesidades imprescindibles (NI). La Cbf además de aludir a las NI de la clase trabajadora, del mismo modo es punto de referencia para determinar el valor del salario mínimo legal (SML), el trabajo necesario (t), la jornada de trabajo (d), el nivel de productividad (q), los excedentes económicos (s=d-t)), la productividad relativa del trabajador (Vcbf/q), la tasa de explotación (s/t) y el grado de pauperismo (Vcbf-SML)/SML.

Todo esto sucede, resaltemos, en medio de un sistema que no tiene por fin la satisfacción de las necesidades de la clase trabajadora, sino la obtención de ganancias o excedentes (s), lo que provoca reacción-resistencia de su contraparte. El capitalista pugna en todo momento por reducir los salarios a su mínimo físico o menos (NF) y prolongar la jornada de trabajo hasta su máximo físico (d max). La clase trabajadora presiona constantemente en sentido contrario, esto es, busca elevar su salario real y conducir el aumento de la productividad (q) que acrecienta la brecha entre el tiempo de trabajo total (d) y el tiempo de trabajo necesario (t) hacia el «reino de la libertad», bien sea mediante la reducción de la jornada de trabajo (<d) o="" con="" la="" disponibilidad="" de="" más="" tiempo="" libre="" dedicado="" a="" su="" propio="" «florecimiento="" humano»,="" sus="" familias="" y="" comunidades4.<="" p="">

El resultado dinámico de este antagonismo lo dirime la lucha incesante entre el capital y el trabajo. Cuando el derecho no es eficaz, se impone la ley del más fuerte. El poder del capital, de una parte, y la débil influencia de los trabajadores, de otra, conducen a la pauperización de la clase trabajadora5.

No es casual, por tanto, que en Colombia, caracterizada por tener una clase trabajadora con baja conciencia de clase, poco unida y desorganizada, el 80 por ciento de los ocupados devengue menos de dos SML (el 8% devenga un SML y otro 44% ni siquiera alcanza al mínimo), ni que el 90,2 por ciento de los hogares sobreviva con un presupuesto “apretado”, permanezcan endeudados y registren algún grado de pauperismo o fragilidad en la satisfacción de sus necesidades imprescindibles (NI). Según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida que desarrolla el Dane, apenas el 9,8 por ciento de los hogares colombianos lleva una vida holgada: además de cubrir los requerimientos de la canasta básica familiar, sus ingresos le permiten contar con un excedente para ahorrar o invertir.

El Vftf contiene un elemento histórico, social, cultural, económico, político y ambiental, por tanto depende de las necesidades sociales (NS) y las fuerzas productivas desarrolladas históricamente. Es por ello que la Cbf se transforma cualitativa y cuantitativamente en el tiempo y difiere de un lugar a otro. Las necesidades sociales evolucionan, son crecientes, más complejas y heterogéneas. En la misma medida que aumenta y se transforma la producción económica, aumentan también las necesidades, deseos, pretensiones y carencias de las clases trabajadoras; por lo tanto, la pobreza relativa puede aumentar mientras disminuye la absoluta6.

En paralelo, el capitalismo crea inevitablemente y mantiene un conjunto de trabajadores bien sea desempleados o parcial e informalmente empleados (el ejército industrial de reserva) que, en unión con las limitaciones dadas por consideraciones de rentabilidad, la competencia y la movilidad de capitales, impide necesariamente a quienes venden su fuerza de trabajo que aumenten sus salarios reales más rápidamente que la productividad. Los salarios reales pueden aumentar siempre y cuando no interfieran el proceso de acumulación de capital. Los salarios pueden subir si crece el capital productivo, pero aunque los goces de los obreros hayan aumentado, la satisfacción social que producen ahora es menor, comparada con los goces mayores de los capitalistas, inasequibles para las clases trabajadoras, y con el nivel de desarrollo de la sociedad en general (Y² >Y¹).

La relación entre nivel de vida, salarios y desarrollo de las necesidades sociales se simboliza en el siguiente plano de indiferencia (Diagrama 1)7. Respecto a esta representación gráfica de las variaciones de los niveles de necesidades, los salarios reales y el grado de pauperización y las relaciones que tienen los elementos, se puede notar que usar el “origen” (0) o mínimo fisiológico (NF) como el punto de referencia (respecto al cual las curvas son convexas), en lugar del “punto de éxtasis” Y¹ (NS¹), corresponde simplemente a un punto de vista que considera el salario desde la perspectiva del costo de un insumo del proceso productivo, más bien que en relación a las necesidades sociales (NS) que han de ser satisfechas. En resumen, se considera a las necesidades indispensables (NI) desde el lado del comprador de la fuerza de trabajo, y no desde el del vendedor.

De este modo, cada aumento en los salarios reales (descontada la inflación) significa una reducción en el grado de pauperización, en la medida en que las necesidades sociales permanezcan constantes. Las necesidades sociales (NS t¹ y t²) están representadas históricamente por los “puntos de éxtasis” Y¹ y Y² sobre el plano de indiferencia, en el cual las curvas de indiferencia son cóncavas. Si los medios de subsistencia fuesen más baratos o el salario en dinero más alto, el trabajador y su familia podrían comprar nuevos paquetes de valores de uso y declinaría la brecha entre las necesidades indispensables (NI) y las necesidades sociales (NS). La reducción en el grado de pauperismo se produce con el desplazamiento a través de la “senda de expansión” de OY/OX¹ a OY/OX².

Las necesidades sociales no son constantes. Su incremento es inmanente al desarrollo de las fuerzas productivas y al mismo crecimiento cuantitativo y cualitativo de la producción capitalista. De este modo, el “punto de éxtasis” tiende a moverse hacia el exterior del plano de indiferencia (cambiando, en su curso, las pendientes de las curvas de indiferencia). Por tanto, un aumento en las NS de Y¹ a Y² (crecimiento cualitativo del nivel de desarrollo de la sociedad en general), junto al aumento en los salarios reales de X¹ a X² demuestra la compatibilidad entre el pauperismo creciente y los salarios reales crecientes. En congruencia, el capitalismo produce constantemente nuevas necesidades insatisfechas, lo que subyace en la necesidad de más dinero, de un salario más alto, y de un desarrollo social, cultural y político, por parte del trabajador y su familia. Aquí podemos situar las necesidades indispensables que subyacen en el Vftf: no sólo dependen de las NF o las NI, sino también de las NS históricamente desarrolladas, que se convierten en segunda naturaleza.

 

Salario mínimo y grado de pauperización


El mínimo vital hace referencia al ingreso mínimo que requiere una persona para solventar o cubrir sus necesidades humanas imprescindibles (NI) y poder disfrutar de una vida digna, sin restricciones y carencias básicas, como alimentación, vivienda y servicios públicos, transporte, vestido, educación, salud, cultura y recreación, entre otras. Estas condiciones mínimas que permiten un sustento digno de toda persona, se supone que deben ser garantizadas por el ingreso mínimo vital, el cual no sólo considera las necesidades de la persona, sino que además incluye al grupo familiar primario, entendido este como su pareja e hijos, que en Colombia suele estar conformado por cuatro personas. En la Constitución Política, y según sentencias de la Corte Constitucional, se habla del mínimo vital como una garantía derivada de los principios del Estado Social y Democrático de Derecho.

El SML se establece al final de cada año a través de una negociación tripartita Gobierno-empresarios-trabajadores que toman como referencia la inflación anual causada y los aumentos en la productividad. Durante el período 1998 a 2019, en precios nominales o corrientes, el SML aumentó 4,1 veces al pasar de $203.826 a $828.116. En paralelo, el Vcbf se incrementó en 3,1 veces, con una variación en su precio de $1.141.172 a $3.488.577. En términos de poder adquisitivo, el SML ha evolucionado positivamente pero no de manera significativa ni suficiente. La reducción en el aumento anual de los precios ha contribuido positivamente al mejoramiento del salario mínimo real; la media anual del IPC en estos últimos 21 años es de 5,9 por ciento, en el año 1998 fue de 16,7 por ciento y de 3,1 durante lo corrido de 2019. La inflación es un impuesto adicional al IVA que grava y afecta negativamente el consumo de la clase trabajadora.

Si los ingresos reales de los trabajadores son inferiores al valor de la canasta básica familiar (Vcbf) entonces se registra algún grado de pauperismo. El grado de pauperismo se calcula como (Vcbf-SML)/SML. Si bien el grado de pauperismo se reduce durante 1998-2019 de 4,6 a 3,2, la brecha o deficiencia del SML respecto al Vcbf registra una media de 4,2 durante los 21 años analizados. Esto es, en 2019 la brecha o déficit del SML respecto al Vcbf es 3,2 veces. Desde otro ángulo de perspectiva, un hogar promedio colombiano requiere de 3,2 SML adicionales al vigente para satisfacer las necesidades imprescindibles (Cuadro 1 y gráfico 4).

 

 

 

Los indicadores de sufrimiento social de la clase trabajadora reflejan esta situación de pauperismo al relacionar los valores de la Cbf y el SML. Las tres últimas generaciones de hombres y mujeres trabajadoras han padecido un alto grado de injusticia social, pobreza y desempleo (Gráfico 5). El coeficiente de desigualdad Gini en Colombia es de los más altos del mundo, en promedio, durante los años 1960-2019 registra un valor de 0,548.

 

 

En los últimos sesenta años, el índice de pobreza registra un valor medio de 53,9 por ciento9. Se pueden establecer tres periodos: i) hasta mediados de la década de 1980 la pobreza por ingresos afectaba a dos tercios de la población colombiana; ii) durante la última década del siglo XX y la primera del XXI, la mitad de la población registraba algún grado de pauperismo; iii) durante los últimos años los ingresos inferiores al mínimo vital afectan a una cuarta parte de las personas. Si bien el nivel de pobreza absoluta desciende, ha tomado forma una clase media inestable, en permanente riesgo de caer en situaciones de penuria, temerosa, amenazada por las diversas inseguridades sociales, económicas, políticas y naturales, perseguida por las regresivas políticas fiscales, la inflación, la precarización laboral y la exclusión social.

Además, es importante aclarar que la línea de pobreza utilizada por el Gobierno para la estimación de este índice no se parece en nada al Vcbf, por lo cual “políticamente” se subestima las condiciones reales de vida de la clase trabajadora. Al comparar el gasto promedio de los hogares por estrato socio-económico, sólo el 9,8 por ciento más rico supera el valor de la canasta básica familiar y satisface las necesidades sociales (NS). Quienes devengan un SML o menos (52% de la fuerza laboral) tienen en riesgo su propia supervivencia al no cubrir siquiera las necesidades físicas o fisiológicas (NF). El gobierno mide, además, la pobreza absoluta y no la relativa (ver nota 6).

No es para menos. En la media del período1960-2019, el desempleo afecta al 11 por ciento de la fuerza de trabajo y dos terceras partes se encuentran laborando bajo condiciones informales e indignas. En la primera mitad de la década de 1960 el desempleo lo padecían 5 de cada 100 miembros de la fuerza laboral; el promedio de desempleo en 2018 fue de 9,7 por ciento y al iniciar el año de 2019 la tasa escaló a 12,8 por ciento.

Los indicadores de sufrimiento social de los trabajadores tienen un efecto negativo sobre la productividad (durante la última década no se registra aumento alguno en la productividad del trabajo en Colombia), marchita el florecimiento humano a la vez que menoscaba la dignidad personal y corroe la paz, la democracia y la convivencia social. El déficit del SML respecto al Vcbf refleja esta realidad, esta última cada vez es más amplia, compleja y heterogénea pero de difícil acceso para la mayoría de familias que dan cuerpo a nuestra sociedad y generan con su trabajo la riqueza del país. El 90,2 por ciento registra algún grado de insuficiencia de ingresos para adquirirla en su totalidad y tener algún nivel de ahorro para amortiguar épocas adversas. El sistema fiscal regresivo colombiano (19% de IVA a los artículos que integran la Cbf) y los costos de la corrupción (alrededor del 4% del PIB) agravan aún más esta situación de pauperización crónica de la clase trabajadora colombiana.

 

1 Heller, Agnes. (1996). Una revisión de la teoría de las necesidades. Ediciones Paidós; España.
2 Sarmiento Anzola, Libardo. (2016). Ontología Humana Crítica. Ediciones Desde abajo, Colombia.
3 La medición de la pobreza se hace tradicionalmente de forma directa e indirecta, siguiendo la clasificación de Amartya Sen (1981). El método directo evalúa los resultados de satisfacción (o no privación) que tiene un individuo respecto a ciertas características que se consideran vitales como salud, educación, empleo, entre otras. En Colombia se realiza la medición directa por medio del Índice de Pobreza Multidimensional (IPM). Por otra parte, el método indirecto busca evaluar la capacidad adquisitiva de los hogares respecto a una canasta, para esto observa su ingreso, el cual es un medio y no un fin para lograr la satisfacción; cuando esta canasta incluye todos los bienes y servicios considerados mínimos vitales se habla de la pobreza monetaria general, mientras que cuando sólo se considera los bienes alimenticios se habla de la pobreza monetaria extrema.
4 Durante la primera Revolución industrial (1750-1850) la jornada de trabajo era de 80 horas semanales. La Segunda Revolución industrial transcurre entre 1851-1960 y la jornada de trabajo se redujo, fruto de la organización y lucha de la clase trabajadora, a 60 horas semanales. Con la Tercera Revolución industrial (1960-2010) la jornada laboral se estableció en 40 horas semanales. A partir de la incorporación de la Cuarta Revolución industrial al sistema económico (2011…), el trabajo se viene acortando en algunos países europeos a una jornada entre 20 y 30 horas semanales.
5 La pauperización nombra el empobrecimiento de una clase o de una población. Cuando nos referimos a la pauperización, por lo tanto, estamos hablando de un proceso que, por diversos motivos, hace que un grupo humano pierda un nivel de vida que había alcanzado, lo que se produce por la falta de acceso a recursos con los que antes contaba. Las crisis económicas recurrentes del capitalismo originan que numerosos ciudadanos se vean sin trabajo, sin casa ni familia y sin una ayuda financiera o subsidios que les permita vivir aunque sea de manera humilde. La pauperización, por lo general, está asociada a las condiciones de la economía: el momento del ciclo económico, las depresiones, el nivel y calidad del empleo, los salarios, la inflación, el sistema fiscal, la productividad, la distribución del ingreso, la seguridad y las políticas sociales.
6 Según la declaración de las Naciones Unidas emitida como resultado de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Social en Copenhague en 1995, la pobreza absoluta es “una condición caracterizada por la privación severa de las necesidades básicas humanas, tales como alimento, agua potable, facilidades sanitarias, salud, refugio, educación e información. Esta depende no solo del ingreso sino también del acceso a los servicios”. En cambio, la pobreza relativa tiene en cuenta que los seres humanos son agentes sociopolíticos y culturales; en consecuencia, se debe medir la pobreza en comparación con aquellos que comparten el mismo entorno social. La pobreza relativa se establece en función del grado de desarrollo del país y del nivel general de ingresos en la comunidad, país, o región analizada.
7 Lebowitz, Michael A. (2005). Más allá de El Capital. Economía política de la clase obrera en Marx. Ediciones Akal, España, pp. 88-91.
8 De acuerdo con Naciones Unidas, un coeficiente de Gini superior a 0,40 es alarmante, indica una realidad de polarización entre ricos y pobres, siendo caldo de cultivo para el antagonismo entre las distintas clases sociales.
9 La línea de pobreza es el costo per cápita mínimo de una canasta básica de bienes (alimentarios y no alimentarios) en un área geográfica determinada.


* Economista político y filósofo humanista. Escritor e investigador independiente. Integrante de los comités editoriales de los periódicos Le Monde diplomatique edición Colombia, y desdeabajo.

 


 

Canasta Básica Familiar y nuevas necesidades insatisfechas

 

La conformación de la primera canasta de bienes y servicios (1902) se le atribuye al Inglés Benjamín Seebohm Rowntree quien realizó los primeros estudios de pobreza en la ciudad de York, Inglaterra. Con el tiempo, diferentes investigadores ajustaron la canasta incluyendo nuevos artículos de consumo familiar*.

Entre 1923 y 1953, la entidad encargada de las estadísticas oficiales en Colombia fue la Contraloría General de la República; a partir de 1937, esta entidad midió el índice de precios con base en la “Encuesta sobre gastos de la clase obrera en Bogotá”; posteriormente se incluyeron Medellín, Bucaramanga, Barranquilla y Manizales. En 1946 la Contraloría realiza la primera medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC) con un resultado de 9,3 por ciento anual.

En 1954, por primera vez, el Dane realiza la medición de precios con referencia a 198 artículos; el IPC estimado fue de 2,03 por ciento. La canasta con la que se calculó el IPC entre julio de 1954 y diciembre de 1978 fue resultado de la Encuesta de ingresos y gastos medios y bajos realizada en 1953. Para mediados del siglo XX, el trabajo doméstico generaba una significativa proporción de valores de uso dentro del hogar, para el consumo directo de los miembros de la familia del productor, y que contribuía a la reproducción de la fuerza de trabajo (además de la elaboración o procesamiento de la alimentación como quehacer doméstico, la máquina de coser, por ejemplo, era un artículo común en los hogares colombianos usado en la confección del vestuario y la lencería; en 1979 este artículo ya no hacia parte de la Cbf).

La Cbf vigente entre 1979 y 1988 contenía 252 artículos. La televisión llegó a Colombia en 1954, durante muchos años fue un artículo de difícil acceso para las familias colombianas. El 11 de diciembre de 1979, arriba la televisión a color; en la década de los 80 este artículo fue de consumo masivo; desde entonces, la televisión tiene gran influencia en la cultura popular.

La Cbf de 1989-1998 contenía 195 artículos. En 1963, se inaugura el primer resort vacacional en Santa Marta y el gasto en hospedaje hotelero entra a la canasta de los colombianos en 1989; y, debido a la disminución del costo del pasaje en avión, más personas pudieron acceder a este servicio, en 1989 entró a la canasta; también ingresaron el Betamax y el VHS, se popularizó el uso de pañales desechables, llegaron los computadores personales al país y la nueva información digital se guardaba en disquetes; a la vez, desapareció el telegrama que hizo parte de la canasta familiar entre 1954-1988.

 

 

 

En 1954 se había creado los “Ferrocarriles Nacionales de Colombia¨ - FNC, para unificar el sistema ferroviario de Colombia que llegó a contar con un total de 3.239 kilómetros de vías. En 1972, se transportaron más de 5 millones de pasajeros en tren, el 20 por ciento de la población de esa época (24.800.000). Su disolución, debido a la mala gestión gubernamental, ocurrió en 1991. En consecuencia, este servicio abandonó la Cbf de los colombianos.

La canasta referente entre 1999-2008 contenía 405 artículos. Significativo de ésta época son los nuevos servicios financieros ofrecidos por la banca como la tarjeta débito, crédito y cupos de endeudamiento que facilitaron el acceso a bienes y servicios; se popularizó también el uso de los cajeros automáticos.

Durante el período 2009-2018 la Cbf estaba conformada por 441 artículos. Los teléfonos celulares ingresaron al consumo de los hogares en 1994. Con los años esta tecnología se masificó y hoy en día existen más líneas de telefonía móvil que habitantes en el país; las nuevas tecnologías penetraron en los hogares, inscritos estos a internet, telefonía local y/o televisión por cable (en 2017 había más de 28 millones de suscripciones con conexión a alguno de estos servicios en cerca de 1.070 municipios de Colombia).

La nueva Cbf oficializada por el Dane a partir de 2019 contiene 443 artículos clasificados en 12 divisiones de gasto. La globalización de la economía y las nuevas generaciones de consumidores colombianos incubaron la disrupción de las tecnologías de la microelectrónica, de la inteligencia artificial y de la información y la comunicación en el gasto de los hogares y en el mejoramiento de la calidad de vida. Hasta hace poco un teléfono celular era un lujo, ahora es una necesidad por todas las aplicaciones que se manejan; lo mismo sucede con el consumo de datos que ha precipitado mayor control por parte de las autoridades y que es uno de los servicios fundamentales. Ahora en los hogares se invierte una proporción mayor sus ingresos en entretenimiento por demanda (streaming) y en transportes alternativos; se popularizó la tenencia de animales en el hogar y por tanto aumentó el gasto en artículos y servicios para mascotas. La inclusión de las cámaras digitales en los teléfonos celulares y la fotografía digital desplazaron las cámaras análogas.

Debido a los cambios en las tendencias de consumo, la composición de la canasta familiar que estrenó en 2019 el Dane reduce el peso o ponderación de los alimentos de 28 a 24 por ciento, se genera un incremento del rubro de la vivienda y servicios públicos domiciliarios de 30 a 37 por ciento y cae la ponderación del transporte de 15 a 12 por ciento (Gráfico 1).

La alta disparidad y asimetría en los ingresos de los hogares se refleja en la desigualdad en el gasto promedio por estrato socioeconómico. Los valores que dividen al conjunto de datos ordenados en diez partes iguales muestran que el decil 10 tiene un gasto promedio 6,3 veces superior a los hogares del decil 1 (Gráfico 2). El gasto promedio por categoría es también muy desigual, los egresos en vivienda y servicios es 10,4 veces más alto que el gasto en salud (Gráfico 3).

* El recorrido histórico de los hábitos de consumo y la configuración de las canastas básicas familiares tiene como punto de referencia el portal del Dane: https://sitios.dane.gov.co/ipc/canastaIPC/#!/; consulta: 13 de marzo de 2019.

 

 
Publicado enEdición Nº255
La revolución 4.0 de los sábados que socaba a Francia. Chalecos amarillos*

Con una tasa récord de abstención, de votos en blanco y nulos, en mayo del 2017, Emmanuel Macron es elegido presidente de Francia. Su legitimidad moral quedó en entredicho pese a que aseguró que sería el presidente de –todos– los franceses. Pero no cumplió su promesa y después de un año y medio de política social, laboral, financiera y tributaria arrasadora para las clases pobres y media, la ira de las franceses explotó. Francia es el país número 2 en el mundo y 1 en Europa donde más impuestos se pagan (48% del PIB).

Así, ante esta realidad, el 17 de noviembre de 2018 nació espontáneamente el movimiento popular de los Chalecos Amarillos (CA) apoyado por el 70 por ciento de la población. Un tipo de rebeldía sui generis que rechaza toda participación abierta de sindicatos y partidos políticos; que ya lleva 4 meses continuos de acción/protesta, y que como respuesta del Estado recibe una violencia sin precedente en el país cuna de los Derechos Humanos.

La violencia es tan feroz que la ONU, el Parlamento y el Consejo europeo, Amnistía internacional, Reporteros sin fronteras, entre otros, condenaron al gobierno francés.

Pese a ello, Macron y sus ministros no se inmutan y cada semana los CA siguen siendo aporreados, heridos, mutilados, arrestados, multados y condenados a prisión.

 

 

 

 

Acto I - La génesis


Todo empezó a mitad de octubre 2018, por un video colocado en las redes sociales por una madre provinciana, que interpelaba al presidente Macron sobre el nuevo aumento tributario al combustible y las dificultades financieras que impiden que miles terminen de manera digna el mes. El video obtuvo más de seis millones de visitas. Unos días después, otra mujer, capitalina, gerente de una tienda de cosméticos, lanzó una petición en el mismo sentido la que recibió 225.000 firmas en unos pocos días. Al sur del país, un joven mecánico propuso la idea de colocar encima del tablero de los carros el chaleco amarillo (obligatorio) como señal de descontento. El video fue visto por más de 5 millones de personas.

Las iniciativas individuales prosiguieron. El 17 de noviembre un joven camionero creó en Facebook un grupo que llamaban a todos los conductores en rebelión a bloquear la circunvalar de París. Más allá de ellos, desde toda Francia más de 200.000 personas respondieron declarándose dispuestas a movilizarse en sus regiones. El clamor del descontento se desparramó por todo el país a velocidad 4.0.

 

 

La rebelión arranca
Y llegó el sábado 17 de noviembre. En todas las ciudades y zonas rurales, entre 300.000 y más de 1 millón de personas1, empleados, desempleados, estudiantes y jubilados, de todas las edades, condición social y tendencias políticas (incluidos los arrepentidos de Macron), se juntaron y bloquearon las glorietas, las gasolineras, levantaron las barreras de los peajes de autopistas, etcétera.

Su expresión fue grandiosa y dejó estupefacto aterrorizado al establecimiento. El día anterior, estos CA que no se conocían, se descubrieron frente a frente en la misma acción, sorprendidos de su propia temeridad dado que muchos de ellos nunca habían protestado en su vida.

El detonador
Lo que colmó el vaso fue una alza en el precio del litro de diésel (23% en los últimos 12 meses) y de la gasolina, que debía supuestamente servir a la transición energética automotriz, incremento decretado poco después de una polémica reducción de la velocidad a 80 km/hora en las vías secundarias. Reducción que para muchos franceses sirve, más que para bajar la mortalidad vial, simplemente para llenar las cajas del Estado gracias a las foto-multas.

Para los CA, la transición energética no se ve por parte alguna, lo cual aumenta su desconfianza en el gobierno. Peor aún, el Estado los presiona para que cambien sus carros por unos eléctricos que cuestan mínimo 25.000 € (más de 80 millones de pesos). ¡Un gasto imposible de cubrir!

Así, con medidas impopulares, el gobierno llenó el vaso del descontento, hasta que estalló un ¡basta ya!, un rechazo claro y categórico en contra de más impuestos. Medidas impositivas de un gobierno que al mismo tiempo suspendió el impuesto sobre las grandes fortunas, al tiempo que continúa multiplicando los regalos fiscales a los más ricos y a las multinacionales.

Desprecio clasista
No solo es la mayor carga en impuesto para unos y su reducción para otros. Desde que Macron llegó al poder no ocultó su carácter de clase, resumido en frasecitas llenas de desprecio contra ciudadanos y trabajadores: “iletradas” (a obreras de un matadero), “vagos, cínicos, galos refractarios, hay gente que no es nada” , “no tienen derecho a quejarse” (a una jubilada pobre), “si quieren trabajo crucen la calle”, (a un desempleado), etcétera. Los franceses se saturaron del profundo desprecio clasista del presidente de los ricos, lo que contribuyó al surgimiento de los CA.

 

 

Acto II – el presidente Macron


Sus 41 años cautivaron a una parte de la sociedad, así como el origen provincial de su familia, de clase media alta. La realidad es que más allá de su origen, es banquero internacional. Ingresó a la disputa política tardíamente, como alto funcionario, sin nunca haber sido electo ni tener contacto con el pueblo. Ministro de Hacienda en el anterior gobierno “socialista”, en 2016 presenta su renuncia, crea su propio movimiento y se lanza tras la presidencia con un gran y opaco apoyo financiero proveniente de la clase ultra-rica francesa y de Medio Oriente.

Una legitimidad en entredicho
Su promesa de cambio, para dejar atrás a una clase política de carrera y envejecida, y al tiempo darle paso a un gobierno joven y de total renovación, le hizo ganar la presidencia en mayo del 2017.

Sin embargo, al igual que sus antecesores, llegó al poder gracias, no a los votos de adhesión, sino a los de “rechazo” a la extrema derecha –que nuevamente había llegado a la segunda vuelta. Prueba de ello, la tasa de abstención (25,4%), votos en blanco y nulos (11,47%), cifras récord que superan incluso las alcanzadas en 1969, cuando la abstención ascendió al 31,1 por ciento

Al mes siguiente, y por idénticas razones, su partido ganó el 43 por ciento de los escaños en las elecciones legislativas.

Un presidente dios de dioses
Macron lo había declarado al principio de su campaña: “Francia necesita un jefe de Estado jupiterino”, pero la sociedad no meditó en el significado de esta afirmación, pero una vez instalados sus diputados en el Congreso, comprobó el significado real de la misma: una política jupiterina, significaba una política privarizadora, agresiva y rígida como si Francia fuera una vieja fábrica que había que transformar en “startup2” en los 5 años de su mandato. La división de poderes se fue al piso, de tal manera que para aprobar las reformas más polémicas (laboral, transporte, etcétera) y aplastar cualquier oposición, prescindió del poder legislativo y recurrió exageradamente al “decreto presidencial”.

 

Acto III - La persistencia del movimiento


Durante las primeras semanas de alzamiento “amarillo”, el gobierno enmudeció. Fue su primer y garrafal error táctico. Un silencio no gratuito, toda vez que, junto con los partidos y la clase política, estaban desconcertados y no entendían el tipo de movimiento que estaban enfrentando. Demasiado acostumbrados a negociar a puerta cerrada con los líderes de los sindicatos y partidos, buscaban desesperadamente a los representantes de los CA, pero estos, justamente, como una expresión de una nueva forma de la política de abajo, se rehusan a estructurarse.

Desorientado por la respuesta de los movilizados, el gobierno de marras no midió que mientras, al juntarse cada día en las glorietas y cada sábado para elevar su voz de protesta, los CA rompían el individualismo que divide a la gente, volvían a conversar, a intercambiar sobre sus vidas, sus realidades, sus problemas. El movimiento liberó la palabra, el pensamiento, la solidaridad y la fraternidad. A menudo con mucho humor. En esa ruptura no cabían los representantes y voceros únicos, con lo cual una posible negociación estaba truncada.

No a la recuperación
En este proceso de resistencia y denuncia de un modelo social que ahora irrespeta derechos humanos básicos, los alzados, unas y otros, descubrieron que todos están hartos de Macron, de las injusticias, de las instituciones, de la clase política de hoy y de ayer con sus estafas, sus tráficos de influencias y corrupción, sus fraudes. De ahí que exijan la renuncia del actual gobierno, negándose a los acercamientos institucionales, cualquiera sea la fuerza política o social que sirva como intermediaria pues, como en otras ocasiones, el proceso de diálogo sirve simplemente como instrumento para que unos recuperen prestigio y los realmente afectados por este sistema vean esfumadas sus reivindicaciones y el esfuerzo de meses de acción.

En Francia, como en el resto del mundo, la militancia sindical y partidista está en caída libre por múltiples razones externas pero también propias a sus estructuras y dinámicas. Asimismo están debilitándose los cuerpos intermedios (hasta las alcaldías) que contribuyen al equilibrio real entre el poder central y el pueblo. Macron quien se acostumbró a despreciarlos, al suprimir los subsidios que les permitían completar sus insuficientes ingresos (es decir, su supervivencia), está ahora enfrentando la consecuencia: ¡la ira directa del pueblo que pide su renuncia!

El boomerang de la avestruz
Pero también, los CA aprovecharon el silencio presidencial para hacer pleno uso del nuevo tiempo compartido y elaboraron su lista de reivindicaciones que ya excede a leguas el precio de los combustibles. Reivindicaciones que no tienen el color ni el tono ni la marca de la extrema derecha o izquierda, como lo difunde las campañas emprendidas por el gobierno en contra de los CA.

Además de la renuncia de Macron, los CA quieren en orden de prioridades: la instauración del referendo de iniciativa ciudadana –RIC– que sea revocatorio, constituyente, legislativo y derogatorio (80% lo apoyan). Seguido por temas como: evasión de impuestos3, justicia fiscal, finanzas públicas, vivienda, empleo, salario y jubilación; salud, transporte, sistema político, educación, medio ambiente. Demandan, como medidas inmediatas: reinstauración del impuesto sobre las grandes fortunas, justicia fiscal y social; revisión de los privilegios de los representantes elegidos y democracia directa.

Para lograrlo, y pese a las bajas temperaturas del invierno, están dispuestos a seguir ocupando las glorietas, bloquear refinerías, así como otros lugares económicamente estratégicos, a la par de hacer sentir su voz en las calles todos los sábados, ya que contrariamente a una huelga en días hábiles, esta rebelión de los sábados, día de descanso, puede perdurar por tiempo indefinido, sin que ello les implique reducción alguna de sueldo.

 

Acto IV - Tentativas fallidas por neutralizar a los CA

 

Suspensión de las alzas a la gasolina
Después del silencio guardado por parte del gobierno durante noviembre, el 5 de diciembre el ministro de la Transición energética aseguró que el presidente renuncia “en el año 2019”, a las alzas tributarias para combustibles. Los CA no le creen4. Tres días después de ello salen a la calle para el Acto III, y persisten en su exigencia de que Macron renuncie.

Miles de millones de euros
El 10 de diciembre Macron finalmente aparece, con un discurso televisado (en el cual no alude con nombre propio a los CA) y promete inyectar 10 mil millones de euros para mejorar el poder adquisitivo de los franceses a partir de enero del 2019. Demagogía: todos los incrementos salariales y reducciones de cargas sociales prometidos por él ya estaban previstos en la ley. ¡Macron solo los adelantó! Sin caer en la trampa, sin cantar victoria por estos “regalos disfrazados”, el sábado 15 de diciembre salen a la calle para el Acto V.

El Gran Debate
Entonces, el 11 de enero de 2019, en víspera del Acto IX, Macron anuncia que publicará pronto una carta pública para abrir un diálogo “sin tabúes” con los franceses, en el marco de un Gran Debate Nacional que arrancaría el 15 de enero e iría hasta el 15 de marzo.

Apenas arrancó el “gran debate”, los CA lo desacreditaron dado que no hay debate sino un cuestionario para llenar cuyos temas no reflejan los de sus reivindicaciones y en el cual las preguntas son “cerradas” y las respuestas impuestas no dan alternativa distinta a la de la política presidencial.

Además, acusan a Macron, que iniciaba una gigantesca gira nacional de promoción frente a alcaldes y ciudadanos cuidadosamente seleccionados (con discursos hasta de 7 horas) de estar haciendo campaña para las elecciones europeas de mayo –antes de la fecha legal y con el presupuesto público– y bajo el amparo del Gran Debate.

Los medios, fieles perros guardianes
Para acallar a los CA y a todos los que denuncian las maniobras políticas de Macron, éste cuenta con el apoyo incondicional de los medios escritos, radiales y televisivos, propiedad de millonarios que cohabitan y se mueven en los mismos círculos de poder que la clase política y financiera. ¡Son uña y mugre!

Es así como las campañas mediáticas de difamación contra los CA hacen eco a las denuncias gubernamentales que los acusan de todo lo posible, así como de lo imposible: extrema derecha, fascistas, antisemitas y antisionistas, homofóbicos, lepra, muchedumbre enfurecida, sediciosos, gente de inteligencia inferior, etcétera. Y al igual que el gobierno, estos monopolios mediáticos guardan un silencio cómplice sobre la feroz represión policial dirigida en contra de los CA.

 

Acto V - La deriva autoritoria

Un sociólogo advirtió que esta represión sin precedente “dejará huellas indelebles en toda una generación”. Más aún: ¡en varias! Dado que afecta de manera indiscriminada a quien esté al alcance del garrote o del tiro, manifestando o no; jóvenes, adultos, hombres, mujeres, ancianos, minusválidos. Muchos de ellos, a pesar de sus años, nunca habían protestado, siempre habían creído en el establecimiento, y producto de la violencia oficial quedaron en estado de shock. Ira y rechazo al ser aporreados y heridos, sin razón, por la cual, la voluntad de protesta y de exigencia de cambio en el Estado y en el Gobierno por parte de los CA se endureció, sin creer en ninguna de las iniciativas conciliadoras de Macron y de su gobierno, responsable de ordenar esta represión inédita. Apoyados por abogados, juristas y médicos, tratan de denunciar esta carnicería semanal. Un colectivo de médicos encabezado por un eminente neurólogo y otro de oftalmólogos denuncian que tras cada Acto les toca atender heridas “de guerra”.

Y la violencia obtiene su propósito: atemoriza y desmoviliza a una parte de los CA, es decir, de sectores cada vez más afectados por el actual sistema económico y social (más del 50 por ciento de la sociedad francesa). Entre tanto, los que continúan alzando su voz y exponiendo su integridad física gritan: “quien siembra violencia, cosecha ira”. Y otros muchos aseguran: “Ya no habrá perdón”.

A la par de ello, y como expresión de un sector social vinculado a esta ola de inconformidad, jóvenes radicales vinculados a procesos minoritarios como Blacks Blocks, antifascistas y anarquistas, enfrentan, al final de cada jornada sabatina, de manera resuelta la violencia oficial. En su convicción está presente que el cambio solo sera producto de la destrucción del actual orden establecido.

Represión policial
Son varios los cuerpos de policía movilizados desde hace varios meses para aplastar a los CA, a quienes les decomisan de manera sistemática sus protecciones: gafas, cascos, máscaras, etcétera. Uno de estos cuerpos policivos sobresale por su crueldad: la BAC –Brigada Anti Criminal–, que no tiene formación en orden público y no tendría que estar presente. Este cuerpo, como los anti-motines, esconden ilegalmente sus números de identificación pero cuentan con un arsenal muy amplio (sin respetar normas de uso) como gas lacrimógeno CM6 –de uso militar– y dos tipos de granadas subletales de defensa, utilizadas como armas de ataque y que provocan graves lesiones en quienes son blanco de las mismas, granadas conocidas como LBD40 y GLI-F4.

La LBD40 lanza una bala de caucho duro de 40 mm de diámetro a una velocidad de 90 m/s. Al golpear la cara (zona prohibida) es como recibir un bloque de concreto de 20 kg arrojado desde 1 metro de altura. La GLI-F4 es una granada con carga de 25 grs. de TNT, cuya explosión proyecta fragmentos metálicos alrededor de 30 metros. Provoca onda explosiva ensordecedora hiriente. Francia, es hoy en día, el único país europeo que se obstina en usar esta granada explosiva, bajo el supuesto de tener que ‘acabar’ con las reservas que posee de la misma.

Deriva legislativa liberticida
A la par de la violencia sin control y en ascenso, el gobierno acude a su poder legislativo para barrer el derecho constitucional a la manifestación espontánea, es así como propuso restringir el derecho a la protesta. Por ahora esta reforma lleva una primera lectura en el legislativo, lo que propició el rechazo y comunicado de 52 organizaciones destacadas de la sociedad civil.

A la par, la rama judicial –magistratura, sindicato de los abogados, etcétera–, elevaron su voz de protesta contra esta ley liberticida. Por iniciativa de Macron, de ahora en adelante, el derecho constitucional de manifestación pública, colectiva y pacífica, pasará del poder judicial al poder político que podrá hasta prohibir una manifestación mientras se está realizando. Esta ley está acompañada por muchas otras medidas sumamente restrictivas, lo que lleva a muchos a calificarla de “Patriot Act” a la francesa. Todo lo sucedido hasta ahora permite predecir que a mitad de marzo, el Senado la adoptará de manera definitiva.

Las condenas internacionales
Entre la violencia extrema contra civiles y esta polémica ley que permitirá acallar cualquier expresión opositora, a Francia le están lloviendo denuncias y condenas de todas partes, hasta desde fuera de sus fronteras.

A finales de febrero, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU condenó a Francia por uso excesivo de la fuerza; a principio de marzo fue Michelle Bachelet, la Alta Comisionada en Ginebra, quien exigió una investigación oficial: “En Francia, los ‘Chalecos amarillos’ han estado protestando por lo que consideran una exclusión de los derechos económicos y a su participación en los asuntos públicos [...] instamos a que se investiguen urgentemente y en forma profunda todos los casos denunciados por uso excesivo de la fuerza”.

Poco antes fue el Parlamento Europeo, en donde la mayoría de sus diputados votó una resolución denunciando “el uso excesivo de la fuerza”. El 25 de febrero fue el Consejo Europeo, organización que agrupa a 47 países, quien había llamado a Francia a suspender el uso del LBD40. Y desde el principio del movimiento, los que denunciaron primero “el uso excesivo de la fuerza” fueron Amnistia International, el Defensor del Pueblo, Reporteros sin Fronteras, entre otros.

Sordera y pedantería gubernamental
Ninguna de estas denuncias o condenas inmutaron a Macron y a su gobierno, cuyo Ministro del Interior declaraba descaradamente desde hace 4 meses que “Ningún policía atacó a ningún manifestante”. Ahora dice que los problemas con las LBD40 son “una estupidez” por parte de unos policías.

En cuanto a Macron, rechaza el término “represión” y “violencia policial” y sintió la necesidad de recordar a Bachelet que Francia es un Estado de derecho.

Ofendido, sin duda, mucho más cuando oyó que Bachelet en su discurso sobre violencia en el mundo colocó a Francia entre Haití y Venezuela ¡Sic!

Estamos, por tanto, ante un poder enceguecido, sordo y decidido a cualquier despropósito para conservar sus privilegios. Los CA son conscientes de ello, y cada sábado de los que vendrán continuarán alzando su voz y demandando la renuncia de Macron, así como el cumplimiento del resto de sus exigencias.

 

* Ver informe completo, gráficos y videos en: www.desdeabajo.info
1 Tradicionalmente, en casos de manifestaciones sindicales, la cifra oficial era la mitad de la cifra dada por los sindicatos. Con los CA, bajo a la tercera, cuarta parte de lo que las decenas de videos Live en Facebook muestran de manera evidente. Tan es así que desde enero una estructura de los CA lleva su propria, estricta y detallada contabilidad nacional.
2 Una Startup es una organización humana con gran capacidad de cambio, que desarrolla productos o servicios, de gran innovación, altamente deseados o requeridos por el mercado, donde su diseño y comercialización están orientados completamente al cliente.
3 Estimada para 2018 alrededor de 100 millardos (100.000 millones) de €.
4 ¡Y tenían razón! El precio de los combustibles volvió a subir a partir de febrero del 2019.

 

Video relacionado

https://youtu.be/1z9tt2kvgK4

 

LOS HERIDOS QUE MOLESTAN

https://www.youtube.com/watch?time_continue=1&v=JZTauqHDs3I

 

 

Publicado enEdición Nº255
Contraloría inhabilita a Guaidó por 15 años

Caracas. El jefe de la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela, Juan Guaidó, quien se proclamó "presidente encargado" el pasado de 23 de enero, quedó inhabilitado este jueves para ocupar cargos públicos durante 15 años, "el máximo establecido en la ley", en un contexto cada vez más crítico por un megaapagón y la pugna entre Washington y Moscú por su relación con la nación petrolera.

Elvis Amoroso, titular de la Contraloría General de la República, precisó en rueda de prensa que una investigación iniciada el 11 de febrero determinó que Guaidó "ocultó y falseó datos en su declaración patrimonial", además de que recibió "fondos del exterior" de los cuales no informó a la autoridad.

El contralor, cercano al presidente Nicolás Maduro y miembro de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), aclaró: "la inconsistencia en los bienes indicados en su declaración jurada de patrimonio y los ingresos que le ha correspondido percibir como diputado a la Asamblea Nacional, así como los gastos excesivos en su modo de vida, no se corresponden con los que puede financiar un diputado".

Agregó que Guaidó, desde que fue electo diputado en 2015, no justificó la fuente de ingresos para financiar más de 91 viajes al extranjero, valuados en 94 mil 110 dólares, en los que se trasladó en "aeronaves privadas o chárter" y se hospedó en "hoteles de lujo" en más de 248 días.

Amoroso también acusó al opositor de "usurpar funciones públicas y cometer acciones con gobiernos extranjeros que perjudican al pueblo de Venezuela y al patrimonio público, generando un daño a la paz social, la estabilidad democrática y al orden constitucional".

Aunque no precisó cuándo empezará la inhabilitación, ni reveló el monto de una multa que también será impuesta a Guaidó, indicó que la contraloría continuará investigando al opositor, y pidió al ministerio público y otros órganos del Estado sumarse a la pesquisa.

Mientras, en un mitin realizado en el Colegio de Ingenieros, el dirigente opositor desestimó la decisión al explicar que Amoroso "no es contralor", debido a que la AN es la única que puede designarlo en el cargo, y no la Constituyente. El órgano parlamentario controlado por la oposición fue declarado en desacato por el Tribunal Supremo de Justicia desde 2016.

De acuerdo con la Constitución de Venezuela, los diputados de la AN no pueden ejercer otro cargo ni percibir ingresos diferentes a los obtenidos por su función.

En los últimos años la contraloría ha inhabilitado para ejercer cargos públicos a varios líderes opositores por actos administrativos ilícitos, entre ellos Henrique Capriles y Leopoldo López, quienes han dicho que la medida sólo buscó marginarlos del juego político.

Capriles tuiteó: "aquí el único que inhabilita es el pueblo venezolano". En otro mensaje comentó que Maduro y los suyos "cada día se hunden más en su pantano. Van al basurero de la historia".

En Washington, el vocero del Departamento de Estado, Robert Palladino, calificó la inhabilitación de absurda y ridícula, mientras el enviado especial para Venezuela, Elliott Abrams, reiteró: "lo único que se puede negociar con Maduro son los términos de su salida".

Luis Almagro, secretario general de la Organización de los Estados Americanos, tuiteó: "desconocemos todas las actuaciones ilegales de los órganos represivos de la dictadura usurpadora de Maduro contra el presidente encargado".

En segunda resolución, el Grupo de Contacto Internacional (GCI) sobre Venezuela condenó la inhabilitación de Guaidó, al considerar que la decisión "menoscaba los esfuerzos por conseguir una solución pacífica y democrática a la crisis".

El GCI, integrado por 16 países de Europa y América Latina, también consideró que se necesita restaurar "la democracia, el estado de derecho y la separación de poderes" en la nación sudamericana. La declaración, que no suscribió Bolivia, fue leída en español por el canciller ecuatoriano, José Valencia, y en inglés por la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, al término de su segunda reunión, esta vez hecha en Quito, en la cual no participó México.

En este contexto, funcionarios estadunideses reportaron que su gobierno instruyó a intermediarios petroleros y refinadores a escala internacional que reduzcan aún más sus tratos con el gobierno bolivariano. Además, American Airlines anunció que suspenderá de forma indefinida sus vuelos a Venezuela por la crisis política.

Resuelta, crisis por apagón

El ministro de Comunicación e Información de Venezuela, Jorge Rodríguez, aseguró que la electricidad fue restituida en la mayoría del país, tras el megaapagón que comenzó el pasado lunes y que el gobierno bolivariano atribuye a "ataques terroristas" de Estados Unidos y la oposición.

Rodríguez ratificó en conferencia de prensa que el nuevo apagón se originó por ataques con "rifles de alto calibre" que provocaron un incendio en los patios de transmisión de la central hidroeléctrica de Guri, en el sureño estado de Bolívar, que genera 80 por ciento de la electricidad que se consume en Venezuela. Informó que este viernes se reanudarán las actividades laborales y educativas.

Panaderías, recauderías, supermercados, farmacias y pequeños comercios de Caracas abrieron sus puertas este jueves, pese a la suspensión de actividades laborales que anunció el gobierno debido a la intermitencia del servicio eléctrico, corroboró la agencia de noticias Sputnik.

Los venezolanos tuvieron que caminar kilómetros para conseguir agua potable, fabricar lámparas con aceite, salar la carne o recoger agua de manantiales para sortear el apagón, cuando creían superado el que afectó al país del 7 al 14 de marzo, el peor de su historia.

En entrevista para Venezolana de Televisión, cadena estatal, el fiscal general Tarek William Saab aseguró que los presuntos actos de sabotaje al sistema eléctrico buscan generar enfrentamientos para justiciar una intervención extranjera.

Maduro llamó a la población a mantenerse organizada para defender la paz y las agresiones contra el Sistema Eléctrico Nacional, convocó a manifestarse este sábado en la operación Defensa de la Libertad y aseveró que el apagón fue provocado por un "francotirador", enviado por la oposición.

Dmitry Peskov, vocero del presidente de Rusia, Vladimir Putin, reiteró que las topas que enviaron el pasado fin de semana a Caracas permanecerán "el tiempo que sea necesario" y pidió a Estados Unidos que no se "preocupe" por sus relaciones con el país sudamericano.

En Bruselas, la Eurocámara aprobó una resolución en la que critica la supuesta influencia de Cuba sobre Venezuela y advirtió que, de continuar, afectará las relaciones entre la Unión Europea y la isla.

 

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Las niñas prostitutas de la autopista a Medellín

La directora Mabel Lozano cuenta en este texto su experiencia con un colectivo de estudiantes universitarias que lucha contra la trata en Colombia

 
Estos últimos años he estado un par de veces en Medellín (Colombia), en ambas ocasiones para hablar de trata y prostitución, y fue allí donde tuve la oportunidad de conocer al colectivo Todas con las Mujeres, que trabajan contra estas prácticas como una de las caras mas perversas de la violencia de género. Son crímenes contra las mujeres por el hecho de serlo.


Con este colectivo me unen muchas cosas, por ejemplo que utilizan el cine como herramienta de transformación social. Un porcentaje grande de sus integrantes son jóvenes estudiantes de cine de las universidades de Bogotá y Medellín, pero también de otras carreras como Derecho o Trabajo Social. Conozco y admiro el trabajo de este colectivo que en un 80% está integrado por mujeres jóvenes y estudiantes. Desde hace meses ruedan un nuevo documental sobre los llamados ángeles azules, las niñas prostitutas de la autopista de Medellín a Bogotá, llamadas así porque, a pesar de su gran belleza, tienen el color de su piel azul pálido, debido a la mala alimentación, el trasnochar y la adición a las drogas.


Me trasladan los testimonios de varias de estas niñas a las que han seguido durante meses. No quieren ni pueden salir de sus vidas ni abandonarlas a su suerte, una suerte que no está de su lado. Niñas como Patricia, de 14 años, con facciones casi perfectas, sonrisa angelical y extrema delgadez que la hacen parecer mucho menor. Patricia desertó del colegio hace ahora dos años.


"Yo entré a bachillerato con 11 años. Venía muy bien, mi mamá nos mantenía a mis dos hermanos menores y a mí de la venta de perritos calientes y pinchos, en un puesto en la calle. Mi papá se fue cuando yo tenía ocho años a trabajar al Guaviare, raspando coca, y nunca volvió. Yo acompañaba en las noches a mi mamá en la venta, al principio nos iba bien, hasta me compró un celular, pero luego se puso pesado y mi mamá recurrió a los gota a gota para que le prestaran para pagar el arriendo y comprar las salchichas y el pan. Tocaba pagarles a diario con intereses. Después de unos días no se pudo cumplir, entonces a mi mamá le pegaron y amenazaron con violar a mi hermanita, tocó entregarles el carro donde vendía la comida por la deuda… todo se juntó", cuenta. "En la escuela no dieron más desayuno ni almuerzo, no hubo más transporte escolar, yo no quise volver porque estudiar con hambre es muy hijoputa, además solo había para un pan y agua panela en la casa, y prefería que se lo dieran a mis hermanitos".


Caracoli es el sitio donde por las noches se reúnen mujeres de diferentes edades, travestis y niñas, a ejercer la prostitución. "Yo para ayudar a mi mamá comencé a ir a Caracoli (un municipio cercano). Me llevó una amiga, ella se rebuscaba buena plata con los camioneros. No había que darles besos —¡qué asco!— ni dejarse penetrar, solo mamárselo y le pagaban a una hasta 20.000 pesos (5 euros). En un rato se podía hacer unos más de doscientos. Comencé a ir algunas noches, luego todos los días, mi mamá se las olió, me siguió y me pilló, pero fue mejor porque ahora ella está pendiente de mí y anota la placa del carro donde me subo, por seguridad”.


Patricia es parte de los ángeles azules rebautizadas así por mis amigos de Todas con las Mujeres, porque antes les llamaban las zombis. Hasta el nombre estaba lleno de crueldad. Después vieron que el nombre era lo de menos y así lo han comprobado durante los nueve meses que han acompañado a seis de ellas documentando su día a día. Han entrado en sus hogares, con sus familias, en barrios como La Polonia, El Refugio y La Ratonera. Han sido testigos silenciosos de momentos trágicos, como cuando a alguna de ellas las golpeaban y arrojaban de los coches y camiones en marcha por solicitar que se les pagara primero el servicio sexual. De los intentos de suicidio de Ángela, con tan solo 15 años, de las eternas depresiones de Camilla después de pasarse tres días seguidos consumiendo basuco, el sobrante del raspado de la cocaína, altamente adictivo y degenerativo. De la tragedia de María, la chiquis, que entró en su casa y encontró a su hermano ahorcándose y no llegó a tiempo para sostenerle los pies para que no muriera. De Gina, que accedió a colaborar en el documental si se escuchaba alguna de sus composiciones de reguetón: “Cuéntame el cuento de las niñas azules que vagan en las noches para sobrevivir / Dime si es cierto que juraron estar juntas hasta perecer / Dime si es cierto que el pacto fue roto y están esparcidas pagando castigo hasta el amanecer / Dime si es cierto que solo después de esta vida tendrán ya sus alas y recuperarán su niñez / Nos dicen azules por el color de la piel, azules mis sueños, azules mis venas, mis lágrimas también”.


Los ángeles azules son un caso único, además, porque, a diferencia de las prostitutas de la zona, ellas no tienen ni madames ni proxenetas. No hay hoteles de lujo ni turistas extranjeros. Solo hay pobreza. Los servicios sexuales los ofrecen en las cabinas de los camiones y muy raras veces van a moteles de carretera. El precio por el servicio sexual es una miseria.


Más de la mitad de estas niñas empujadas a prostituirse abandonaron sus estudios porque en las escuelas antes podían alimentarse y tenían transporte gratuito para llegar al colegio, además de asistencia. Existen culpables directos: la clase dirigente y política que ha hecho mal uso de los recursos, del dinero. Miles de millones de pesos sustraídos descaradamente del programa escolar PAE, robando así a las niñas la educación, la infancia y condenándolas a vagar por las noches como zombis, vendiendo sus pequeños cuerpos.


En los últimos años han salido ya a la luz los casos más aberrantes de esta corrupción. Hoy, son muy pocos los arrestados por estos delitos, y los que lo son, no son castigados. Se les envía a sus casas porque no son considerados peligrosos para la sociedad.


El Fiscal General de la Niñez, Mario Gómez, es el encargado de llevar esta investigación, que se ha tomado muy en serio. Hace unos días hablaba por teléfono con él desde Madrid y me confesaba la impotencia que le provoca la situación privilegiada de los culpables, pero sobre todo el dolor de ver a esas niñas cada noche en la carretera, ahora además acompañadas de muchas otras menores de origen venezolano.


Es una verdad que todo el mundo sabe, pero de la que nadie habla por miedo en este territorio de paramilitares, ahora dominado por los prestamistas.
El mensaje es alto y claro, robar los dineros destinados para los niños y las niñas, además de un delito muy lucrativo, no tiene la mínima posibilidad de ser castigado.
Mabel Lozano es directora y guionista de cine social.

Por Mabel Lozano
26 MAR 2019 - 18:01 COT

 

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Estados Unidos: del sueño a la pesadilla americana

La igualdad de oportunidades se ha visto especialmente dañada en la mayor economía del planeta


Si un estadounidense quisiera vivir el sueño americano quizá debería viajar a España. Esta es una de las conclusiones que entre cifras y palabras se puede filtrar del informe de la OCDE ¿Un ascensor social roto? Cómo promover la movilidad social. Un español tarda unos 120 años en pasar de la pobreza a los ingresos medios, frente a los 150 de un estadounidense. La distancia que existe entre cuatro y cinco generaciones. El caso es que si analizamos la denominada curva del Gran Gatsby, que relaciona la baja movilidad con la elevada desigualdad, la tierra de las oportunidades refleja una imagen más injusta que la española.


Es el desfigurado retrato de una de las sociedades con mayor inequidad del planeta. En España, el 1% de las personas más ricas del país recibe el 8,6% de la renta nacional. El porcentaje, en la otra orilla del Atlántico, sube al 20,8%. Pero el país lo soporta porque esa desigualdad impregna la esencia de su mitología. Estados Unidos adora las buenas historias que llevan de la nada a la riqueza. La de la presentadora Oprah Winfrey, por ejemplo, ha sido mil veces contada. Su ascensión de una niñez pobre en el sur rural a multimillonaria estrella de los medios de comunicación. “El sueño americano sigue vivo, con más trabas, pero vivo”, defiende Jorge Pérez, de 69 años, uno de los empresarios latinos más ricos del mundo, quien ha forjado un imperio en el sector inmobiliario a través de su empresa, situada en Miami, The Related Group. “Yo soy un ejemplo perfecto. Nací en Cuba, viví en Colombia y fui a la universidad en Estados Unidos, sin tener un centavo, gracias a las becas. Allí abrí un negocio de la nada que hoy construye miles de millones de dólares en bienes raíces [terrenos y viviendas]”.


Sin embargo, el sueño, a veces, funde a negro. Desde la Edad Dorada (1870-1890) la mayor potencia económica del mundo no tenía unos índices de desigualdad tan elevados. El salario medio estadounidense lleva estancado casi cincuenta años y cada vez menos jóvenes piensan que les irá mejor que a sus progenitores. “Hay un ejemplo muy nítido: el 90% de los chicos nacidos en 1940 en Estados Unidos ganaba más que sus padres, pero solo el 50% de los chavales que nacieron en 1980 han sido capaces de lograr lo mismo”, advierte Ryan Rippel, director de movilidad económica de la Fundación Bill & Melinda Gates.


Este estancamiento tiene muchos culpables: el mercado laboral, la accesibilidad a la vivienda, la clase de barrio, el racismo estructural. “Cuando los niños crecen en el mismo vecindario, con padres que tienen ingresos similares, a los chicos afroamericanos les va peor en la vida que a los blancos del mismo entorno”, sostiene Ryan Rippel. Y todo puede empeorar. Aún se aguarda el impacto de la “innovación radical”. “Podemos estar acercándonos a una revolución definida por el pleno empleo, baja productividad, altos márgenes empresariales y elevada desigualdad”, prevé Christophe Donay, director de análisis macroeconómico de la gestora Pictet WM. Esta inequidad y el declive postindustrial justifican, por ejemplo, el coste humano y económico (unos 69.000 millones de euros anuales) de la epidemia del consumo opio en Estados Unidos. Un angustioso relato de cómo el analgésico más antiguo conocido por el hombre anestesia el dolor de la democracia liberal más avanzada del planeta. El mundo rota impulsado por sus propios contrasentidos.

Por Miguel Ángel García Vega
Madrid 24 MAR 2019 - 11:01 COT

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Lunes, 25 Marzo 2019 06:43

La gran mentira

La gran mentira

La semana pasada se cumplió el 16 aniversario de la guerra de Estados Unidos en Irak, algo que casi nadie en calles, universidades, cafés, antros, parques o edificios gubernamentales registró, y menos aún comentó. Ni el "comandante en jefe". Esa y las otras guerras ya se ha vuelto parte del ruido de trasfondo de este país. Una guerra más, una mentira más.

Esta mentira costó más de 190 mil civiles muertos por violencia directa de esa guerra, casi 5 mil militares estadunidenses que han perecido, cientos de miles de civiles y militares heridos, y un costo mayor de 2 billones de dólares hasta la fecha (y eso que no es la guerra activa más larga en la historia del país; esa tiene 17 años y está en Afganistán), según el informe Costos de Guerra, de la Universidad Brown.

La gran mentira implicó que miles de jóvenes estadunidenses –en su gran mayoría pobres y de clase trabajadora– fueron enviados a Irak o Afganistán a matar y herir a otros jóvenes como ellos. Los que regresaron, si es que no en un ataúd o en una camilla, sí con heridas sicológicas de largo plazo, fueron recibidos por una población que, la verdad, si es que se acuerda de ellos, prefiere no ponerle mucha atención a todo eso, más allá de rendir homenajes a "nuestros veteranos" antes de un partido de beisbol o de futbol.

Seguramente es el único país en la historia donde uno puede pasar por las calles de todas las ciudades y grandes pueblos sin darse cuenta ni acordarse que está en medio no sólo de una, sino de varias guerras.

Como toda guerra, la de Irak fue producto de una gran mentira, una mentira propagada por casi todos los principales medios (con algunas notables excepciones) y por una clase intelectual profesional vinculada al poder, y todos éstos, hasta hoy día, jamás han pagado las consecuencias y muchos menos han tenido que rendir cuentas por su complicidad.

Es una guerra en la cual se fabricó la justificación frente a todos: se declaró que Irak tenía armas de destrucción masiva, que era en parte responsable de los atentados del 11-S, que era un Estado que daba refugio a "terroristas". Todo eso fue falso. Y se sabía en esos mismos momentos; millones de personas en algunas de la movilizaciones antiguerra más grandes de la historia lo sabían, no cayeron en en el engaño.

El objetivo no tenía nada que ver con "democracia", "libertad", asistencia humanitaria ni nada de eso. Tenía el objetivo de "cambio de régimen" y, ni hablar, petróleo.

Entre los promotores más feroces de la mentira en el gobierno de George W. Bush estaban Elliott Abrams y John Bolton, junto a un amplio elenco de los mismos jefes de medios e intelectuales de tanques pensantes, tanto conservadores como liberales, que hoy día invitan a todos a creerles algunas más, incluido el caso de Venezuela.

Como señala el periodista Matt Taibbi, de Rolling Stone, "el daño que esta historia (la guerra contra Irak) causó en nuestras reputaciones colectivas aún es poco entendida en el negocio (de los medios)", y señala que esa mancha no se podrá lavar "hasta que enfrentemos qué tan mal fue, y es mucho peor de lo que estamos admitiendo, aun ahora".

¿Cuántas otras guerras repletas y justificadas con mentiras continúan hoy día? Hay una contra los inmigrantes en la frontera (con despliegue militar), otra permanente contra el narco, y ni contar las acciones bélicas activas de Washington en varias partes del mundo, incluidos por lo menos siete países que casi ningún estadunidense puede siquiera nombrar.

Según el informe Costos de Guerra, Estados Unidos conduce hoy día "actividades anti-terroristas" en 80 países (40 por ciento de los países del planeta), ha gastado más de 5.9 billones en las guerras posteriores al 11 de septiembre de 2001, han muerto un total de 480 mil personas en Irak, Afganistán y Pakistán, incluidos 244 mil civiles por violencia directa, casi todo con justificaciones engañosas.

Las mentiras oficiales cuestan muy caro, pero casi nunca para los mentirosos, sino para todos los demás. Esa es la verdad.

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