EE UU se acerca al tope de almacenamiento de petróleo

Los miembros de la OPEP no cierran el grifo de la producción de petróleo, como tampoco levantan mucho el pie del acelerador los de fracking en Estados Unidos. Eso provoca que en el mercado esté entrando más crudo del que se consume, lo que dispara los inventarios. Hasta tal punto, de que la Agencia Internacional de la Energía advierte en su informe mensual que se está cerca del tope de la capacidad de almacenamiento. El Departamento de Energía de EE UU propuso, por su parte, comprar cinco millones de barriles para las Reservas Estratégicas.


El mayor complejo en tierra para almacenar petróleo, situado en Cushing (Oklahoma), está lleno ya al 70%. Goldman Sachs anticipaba esta misma semana que el límite de la capacidad podría alcanzarse tan pronto como en junio, porque el incremento que se espera en la demanda no va a ser suficiente para absorber todo el petróleo que sale de los pozos. "Eso, inevitablemente, llevará a una nueva reducción de los precios", augura la AIE.


Es más, la agencia con sede en París advertía esta mañana de que la estabilización de precios vista en las últimas semanas puede ser más bien una apariencia en el corto plazo. Se está viendo ya en el mercado de Nueva York, con el West Texas cerrando la semana en los 45 dólares el barril tras caer un 4,7% en la sesión y un 9,6% desde el lunes. El lunes llegó a superar los 50 dólares, con lo que se situó a medio camino de lo que se pagaba en junio de 2014.


También en tendencia a la baja está el Brent europeo, cuando parecía que había logrado recuperar los 60 dólares. A media jornada en estaba en los 56 dólares. La AIE señala que la repuesta de los productores de EE UU a la caída de precios está tardando en llegar, pero advierte de que si se rebasa la capacidad de almacenamiento, el efecto en el suministro podría ser "abrupto".


EE UU está produciendo más de nueve millones de barriles de petróleo diarios. Es un ritmo que no se veía desde 1972 y sucede incluso con las petroleras cerrando los pozos menos rentables para conservar efectivo. Los inventarios, entretanto, están al nivel más alto de las últimas ocho décadas, de acuerdo con los análisis de Bloomberg.


Presión a la Casa Blanca


El exceso de almacenamiento no solo asusta a los analistas de Wall Street. Los ejecutivos de las petroleras, como Harold Hamm de Continental Resources, Rex Tillerson de Exxon Mobil o Ryan Lance de ConocoPhillips, lo utilizan como argumento para pedir al presidente Barack Obama que firme cuanto antes una orden ejecutiva para levantar la prohibición que les impide exportar el crudo a las refinerías en Europa o Asia.


Es una medida que se impuso hace cuatro décadas, a raíz del embargo a los países árabes en 1973. El secretario de Energía, Ernest Moniz, ya dijo en público que esta restricción es anticuada mientras del Departamento de Comercio empiezan a relajar las medidas para algunos productos. A las que no se aplica la prohibición es a las refineras, que ya están exportando cifras récord de gasolina.


La mayoría de los analistas coinciden en que el suelo razonable para el precio del barril de petróleo que se produce en EE UU estaría en los 44 dólares, siempre y cuando el dólar logre estabilizarse en los niveles actuales. El fuerte repunte de la divisa estadounidense explica, de hecho, que el barril de crudo que se negocia en Europa se cambie diez dólares por encima que el West Texas.


Es un nivel mínimo que ya se tanteó antes. Lo que esperan en Wall Street es que durante los próximos dos haga fondo. Pero Goldman Sachs anticipa que podría ir también hacia los 30 dólares si se rebasa el techo de almacenamiento. En cualquier caso, también hay factores que pueden jugar al alza, como la inestabilidad en Venezuela y Libia o un repunte de la demanda en Europa.

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Lunes, 23 Febrero 2015 07:24

Ay, ja ja, uf

Ay, ja ja, uf

Hay semanas en que los dioses se burlan de los tontos, algunos pequeños, otros con gran poder, tal vez sólo para entretener o dar un poco de alivio a los demás que tienen que atestiguar, aguantar o pagar las consecuencias de sus tonterías, y a veces los dioses parecen divertirse con crueldades que aún no detonan una respuesta suficientemente humana.


Por ejemplo, el presidente de la cámara baja del Congreso federal, el republicano John Boehner, se dedicaba a promover un proyecto de ley que aprueba un oleoducto para transportar el combustible de las arenas petroleras en Canadá a Texas, o sea, uno de los hidrocarburos que más contribuyen al calentamiento global. En su apasionada defensa de esta obra, denunció a opositores del proyecto como extremistas de izquierda marginales y anarquistas. Entre los opositores que se habían expresado ese día, y al parecer entre los que criticaba Boehner, estaban 90 reconocidos científicos y economistas, entre ellos varios premios Nobel.


Por cierto, el cambio climático tiene sus promotores. Un influyente sector de políticos, empresarios multimillonarios y la industria de hidrocarburos dedican millones a su causa, lo que incluye contratar a un elenco de expertos que se ganan la vida al servicio de estos intereses, presentándose ante medios y foros, poniendo en duda que existe el calentamiento global. Por ejemplo está el caso de Wei-Hock Soon, científico asociado con Harvard, que ha sido una de las figuras más prominentes encargadas de sembrar dudas sobre los efectos de los gases que contribuyen al efecto invernadero. El científico, revelaron documentos obtenidos por Greenpeace, ha aceptado más de 1.2 millones de dólares de la industria energética, algo que jamás divulgó en todos sus trabajos académicos y sus ponencias ante el Congreso y otros foros. A pesar del consenso abrumador de la comunidad científica nacional e internacional, de hechos comprobados como que 2014 fue el año más caliente jamás registrado, y de fenómenos climáticos cada vez más feroces –sequías, inundaciones, tormentas, frío extremo, cambios en los océanos y en los polos–, líderes republicanos, entre otros, rechazan todo esto mientras sus ciudadanos sufren cada vez más de las consecuencias de este fenómeno.


Hablando de clima, en las calles de Nueva York, una cifra récord de personas sin techo –58 mil 284, según el cálculo oficial más reciente– enfrentan condiciones polares mientras los ricos continúan construyendo edificios de lujo. La semana pasada, las autoridades proclamaron código azul, es decir, que los albergues están obligados a aceptar a todo sin techo que huye de las condiciones inclementes; la temperatura bajó a 16.5 grados bajo cero un día. Decenas, tal vez cientos, de departamentos de lujo están vacíos, sus dueños los compran más como inversión que para vivir. Todos tienen calefacción, pero nadie que lo agradezca.


Por otro lado, mientras se nutre la ignorancia y se tolera la miseria, en el estado de Oklahoma –el cual ocupa el lugar 48 de los 50 estados en educación– se promueven los valores patrióticos. Un comité legislativo estatal aprobó un proyecto de ley que anula un curso avanzado de historia en las preparatorias, ya que, según el representante republicano que lo impulsó, el curso enfatiza "lo que está mal con America (sic)" y, más aún, omite mención y elogio del excepcionalismo estadunidense. Estos cursos avanzados de historia, diseñados por la institución nacional de exámenes para ingresar a universidades, ya fueron condenados por el Comité Nacional Republicano (la instancia nacional del partido) porque ofrecen una perspectiva consistentemente negativa de la historia estadunidense.


Hablando de estudios cívicos, esta semana se presentó el cálculo final del costo del último ciclo electoral, donde se gastaron 3 mil 770 millones de dólares, lo que confirma que fueron las elecciones intermedias más caras en la historia, según en Center for Responsive Politics. Peor aún, fueron las más caras, pero con un grupo de donantes –los que financiaron a candidatos y propuestas políticas– más reducido que nunca. O sea, el proceso político democrático fue comprado por un grupo cada vez más exclusivo de ricos.


El número de armas en manos privadas en este país alcanza para que cada adulto tenga una; hay líderes del país más poderoso y contaminante del mundo que continúan promoviendo la destrucción del planeta; hay los que promueven la ignorancia como si fuera acto patriótico, y los que se benefician con mantener la peor desigualdad económica en casi un siglo al controlar cada vez más el llamado proceso democrático para sus fines privados. Ante todo esto, algunos somos reducidos a emitir ya ni palabras sino sólo sonidos como ay, ja ja, y uf.


Bueno, también hay buenas noticias para aquellos que desean mantenerse despiertos para ver qué más de esto sigue. El panel nacional de expertos sobre nutrición emitió sus recomendaciones de dieta más recientes entre las cuales sorprendió su conclusión de que no sólo hay riesgos mínimos de salud al consumir entre tres y cinco tazas de café al día, sino que consumir hasta cinco tazas diarias podría tener efectos que benefician la salud, como reducir ciertas enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo dos, entre otras.


Ante todas estas locuras, tonterías y crueldades, tal vez lo mínimo que se le puede sugerir a los dioses es... ojalá que llueva café.

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Especulación financiera detrás del desplome del crudo: Bank of International Settlements

Después de cuatro años de encontrarse en alrededor de 100 dólares el barril, hace siete y medio meses su precio se desplomó en forma dramática 50 por ciento. En enero el abasto global se ubicó en 94.1 millones de barriles al día (MBD), de los cuales 30.31 MBD pertenecen a la OPEP (http://goo.gl/VwYYQW). Ric Spooner, estratega en jefe de CMC Markets, juzga que existe una sobreoferta de 2 MBD, lo cual no explica un desplome de 50 por ciento (http://goo.gl/x8zUV4).


El Bank of International Settlements (BIS, por sus siglas en inglés) –el banco central de los bancos centrales, con sede en Basilea (Suiza) y sucursales en Hong Kong y México (sic)–, atribuye el desplome a los hedge funds (fondos de cobertura de riesgo) del mercado de los derivados financieros (http://goo.gl/1boVNM). Ninguna novedad: en mi libro Los cinco precios del petróleo, de hace nueve años, abordé el factor financierista (http://goo.gl/eDP8Jx), lo cual refrendé en mi reciente entrevista a Hispan Tv (http://goo.gl/iYZsYQ).


En el consejo directivo del BIS –60 miembros, entre ellos la Reserva Federal, el Banco de Israel y el Banco de México– aparece Agustín Carstens (http://goo.gl/nN4GWd). BIS considera que los cambios en la producción y el consumo no explican en forma satisfactoria el colapso abrupto en el precio. Rememora que en 1996 y 2008, los dos últimos episodios de declinación comparable del precio fueron asociados con tangibles reducciones del consumo del petróleo y, en 1996, con una expansión significativa de la producción.


No aborda el desplome geopolítico de 1986, cuando Estados Unidos y Arabia Saudita se concertaron para desplomar el precio con el fin de arrodillar a la URSS, lo cual consiguieron con su salida de Afganistán en 1989, simultánea a la caída del Muro de Berlín, y dos años más tarde con la extinción del imperio soviético.


El contraste desde 2014 es tangible, lapso en el que la producción de petróleo es cercana a las expectativas previas, cuando el consumo del petróleo ha sido un poco (sic) más débil que el pronosticado. BIS aduce que lo empinado de la declinación y sus cambios en las cotizaciones cotidianas son reminiscentes de un activo financiero (¡supersic!).


Sin menospreciar la decisión reciente de la OPEP de no recortar la producción, el BIS arguye que existen otros factores que pudieron haber exacerbado el desplome, entre ellos un nuevo e importante elemento con el incremento sustancial de la deuda (¡supersic!) soportada por el sector petrolero en años recientes.


Se refiere al descomunal apalancamiento ( leverage) financierista de la industria petrolera y cuyas cuatro principales trasnacionales anglosajonas son controladas por el Banco de Inversiones Black Rock, el máximo del planeta (http://goo.gl/kDJKdC).


Los mayúsculos bancos de inversiones, es decir, los megabancos de Wall Street –este no es asunto de banquitos– que operan los derivados financieros prestan grandes cantidades de dinero con base en las reservas y los ingresos, lo cual incrementó los niveles de deuda.


BIS demuestra en forma impactante que la emisión por las firmas de energía, tanto de sus grados de inversión como de sus bonos de alto rendimiento, ha superado de lejos a la de por sí sustancial emisión total de títulos de deuda.


Los títulos de deuda alcanzaron la cifra estratosférica de 6 billones de dólares ( trillones en anglosajón), mientras que la deuda en el rubro energético se disparó, a partir del primer trimestre de 2009, hasta el inicio de 2015, en la antigravitatoria cifra de casi 9 billones de dólares, equivalente al PIB nominal de China. ¡Increíble!


A juicio de BIS la carga de la mayor deuda del sector petrolero pudo haber influenciado la reciente dinámica del mercado petrolero al haber expuesto a los productores a riesgos de solvencia y liquidez, cuando los menores precios tienden a reducir el valor de los activos petroleros que respaldan la deuda. ¡La alquimia de la deuda!


Frente a la elevada deuda, una caída en el precio del petróleo merma la contabilidad de los productores y aprieta las condiciones de crédito, exacerbando potencialmente la caída del precio como resultado de las ventas de los activos petroleros, al vender una mayor producción a futuro.


En términos de flujos financieros, un precio más bajo del petróleo reduce los flujos de caja e incrementa el riesgo de escasez de liquidez, en la que las firmas son incapaces de cumplir los pagos de sus intereses. Los requerimientos del servicio de la deuda pueden inducir la producción física (sic) continua del petróleo para mantener los flujos de caja, posponiendo la reducción de su abasto en el mercado.


BIS agrega un factor adicional que podría amplificar la declinación del precio del petróleo, cuando muchas petroleras ubicadas fuera de Estados Unidos nunca han incurrido en préstamos de dólares.


Por ello, las petroleras de las economías de los mercados emergentes han sufrido los más abruptos incrementos en deuda, lo cual se suma a la revaluación del dólar, que se acompasa por condiciones financieras más estrictas de los megabancos.


La consecuencia es que las petroleras de las economías de los mercados emergentes, que incrementaron sus empréstitos en forma significativa, podrían ser afectadas en forma particular y adversa.


Según BIS, "antes del presente colapso, la amplia liquidez del mercado facilitó los hedge funds en los mercados de derivados financieros". Así la venta de futuros o la compra " putoptions" (el derecho, pero no la obligación, del productor de vender el barril a un precio específico en una fecha predeterminada) son medios para que los productores de petróleo cubran (sic) su exposición a ingresos de petróleo altamente volátiles.


¿El Banco de México y la Secretaría de Hacienda contribuyeron deliberadamente en el desplome del crudo con sus apuestas tipo " options" (http://goo.gl/lRaIcp)?


Con un título amañado, Neil Hume, del Financial Times, retoma los hallazgos del BIS que, a su juicio, exacerbarán el debate sobre la financiarización (¡supersic!) de los mercados de materias primas y la "extensión en la que los grandes bancos, los inversionistas y hedge funds conducen (¡supersic!) los precios de las materias primas (http://goo.gl/jlCMa1)".


Según BIS, hoy lo nodal radica en "el cambio a los derivados financieros mediante los hedge funds, que pudieron haber jugado un papel en la reciente dinámica", cuando los niveles de elevadas deudas pueden inducir significativas interacciones macro-financieras (¡supersic!). ¡La causal del binomio petróleo-deuda es la clave!


Si en la era de la desregulada globalización financierista un desplome del precio del crudo en 50 por ciento en el lapso de siete y medio meses no es explicable por el simplista axioma economicista de la oferta/demanda –con una mínima baja del consumo en 2 MBD–, lo es mucho menos su espectacular incremento en 25 por ciento en sólo 10 días recientes.


Ilusos quienes alucinan que el precio del petróleo lo manejan los geólogos y los planificadores economicistas decimonónicos y no sus verdaderos controladores globales: los banksters de Wall Street, que dominan los derivados financieros de los hedgefunds.


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Lunes, 26 Enero 2015 06:52

Los que alimentan el hambre

Los que alimentan el hambre

La transformación de la comida en un medio de especulación financiera ya lleva más de veinte años. Pero nadie pareció notarlo demasiado hasta 2008. Ese año, la gran banca sufrió lo que muchos llamaron "la tormenta perfecta": una crisis que afectó al mismo tiempo a las acciones, las hipotecas, el comercio internacional. Todo se caía: el dinero estaba a la intemperie, no encontraba refugio. Tras unos días de desconcierto muchos de esos capitales se guarecieron en la cueva que les pareció más amigable: la Bolsa de Chicago y sus materias primas. En 2003, las inversiones en commodities [materias primas] alimentarias importaban unos 13.000 millones de dólares; en 2008 llegaron a 317.000 millones. Y los precios, por supuesto, se dispararon.


Analistas nada sospechosos de izquierdismo calculaban que esa cantidad de dinero era quince veces mayor que el tamaño del mercado agrícola mundial: especulación pura y dura. El Gobierno norteamericano desviaba cientos de miles de millones de dólares hacia los bancos "para salvar el sistema financiero" y buena parte de ese dinero no encontraba mejor inversión que la comida de los otros.


Ahora en la Bolsa de Chicago se negocia cada año una cantidad de trigo igual a cincuenta veces la producción mundial de trigo. Digo: aquí, cada grano de maíz que hay en el mundo se compra y se vende —ni se compra ni se vende, se simula cincuenta veces—. Dicho de otro modo: la especulación con el trigo mueve cincuenta veces más dinero que la producción de trigo.


El gran invento de estos mercados es que el que quiere vender algo no precisa tenerlo: se venden promesas, compromisos, vaguedades escritas en la pantalla de una computadora. Y los que saben hacerlo ganan, en ese ejercicio de ficción, fortunas.


Y los que no saben contratan programadores de computación. Más de la mitad del dinero de las Bolsas del mundo rico está en manos del HFT (High Frecuency Trading), la forma más extrema de especulación algorítmica o automatizada. Son muchos nombres para algo muy complicado y muy simple: supercomputadoras que realizan millones de operaciones que duran segundos o milisegundos; compran, venden, compran, venden, compran, venden sin parar aprovechando diferencias de cotización ínfimas que, en semejantes cantidades, se transforman en montañas de dinero. Son máquinas que operan mucho más rápido que cualquier persona, autónomas de cualquier persona. Me impresiona que los dueños de la plata pongan tanta plata en las manos —llamémosles manos— de unas máquinas que podrían despistarse y cuyo despiste podría costarles auténticas fortunas: que tengan tal confianza en la técnica o, quizá, tal avidez.


Los HFT son la especulación más pura: máquinas que sólo sirven para ganar plata con más plata. Son operaciones que nadie hace sobre contratos que no están hechos para ser cumplidos acerca de mercaderías que nunca nadie verá. La ficción más rentable.


La máquina giraba a mil por hora. Aquel día, 6 de abril de 2008, una tonelada de trigo había llegado a costar 440 dólares. Era increíble; sólo cinco años antes costaba tres veces menos: alrededor de 125. Los cereales, que se habían mantenido en valores nominales constantes —que habían, por lo tanto, bajado sus precios— durante más de dos décadas, empezaron a trepar durante el año 2006, pero en los primeros meses de 2007 su ascenso se había vuelto incontenible: en mayo, el trigo pasó los 200 dólares por tonelada, en agosto los 300, los 400 en enero; lo mismo sucedía con los demás granos.


Y, como dicen los negociantes, el mercado alimentario tiene una "baja elasticidad". Es su forma de decir que, pase lo que pase con la oferta, la demanda no puede cambiar tanto: que, si los precios suben mucho, se puede postergar la compra de un coche o de una zapatilla, pero muy poca gente acepta de buena gana postergar la compra de su almuerzo.


El aumento no tenía, por supuesto, una causa exclusiva. Una de ellas fue el aumento extraordinario del precio del petróleo, que en esos días de abril bordeaba los 130 dólares por barril, el doble que 12 meses antes. El petróleo es tan importante para la producción agropecuaria que un ensayista político inglés, John N. Gray, dijo hace poco que "la agricultura intensiva es extraer comida del petróleo". Se refería, entre otras cosas, a ese cálculo tan cacareado que dice que producir una caloría de comida cuesta siete calorías de combustibles fósiles.


El precio del petróleo influye en el precio de los alimentos de varias maneras. Los alimentos incluyen en su costo una parte significativa de combustible: en su producción —por las máquinas rurales y porque la mayoría de los abonos y pesticidas contienen alguna forma de petróleo—, en su transporte, en su almacenamiento, en su distribución. Pero, además, el aumento del precio del petróleo le dio más entidad todavía a los famosos agrocombustibles.


Empezaron llamándolos biocombustibles; últimamente, grupos críticos insisten en que el prefijo "bio" les presta una pátina de honorabilidad ecológica que no merecen —y postulan que los llamemos agrocombustibles—. Parece que lo agro no está tan cotizado como lo bio en la conciencia cool. Pero hay gente que paga mucha plata para conseguirles buena prensa: en el año 2000 el mundo produjo 17.000 millones de litros de etanol; en 2013, cinco veces más: 85.000 millones. Y nueve de cada diez litros se consumieron en Estados Unidos y Brasil. (...)


Y es otra forma de usar los alimentos para no alimentar.


Y un negocio de primera para muchos.


El agrocombustible es la penúltima respuesta a la superproducción de granos que complica desde hace décadas a la agricultura norteamericana. En el último medio siglo las técnicas agrarias mejoraron como nunca, los subsidios a los granjeros aumentaron muchísimo, y sus explotaciones consiguieron rendimientos inéditos: no sabían qué hacer con tanto maíz, con tanto trigo. En la segunda mitad del siglo XX Estados Unidos se enfrentó a un problema con pocos antecedentes en la historia de la humanidad: la superproducción de alimentos. Parece un chiste que ése fuera el problema del mayor productor de comida de un mundo donde falta comida.


Entre otros efectos, la superproducción mantuvo muy bajos los precios de la comida durante un largo periodo. Uno de los primeros usos de ese excedente fue político: la exportación, bajo capa de ayuda, de grandes cantidades de grano. Ya hablaremos del programa Food for Peace. (...)


Después vendrían otros usos: jarabes de maíz —gran endulzador de la industria alimentaria—, detergentes, textiles y, últimamente, el agrocombustible.


El etanol norteamericano está hecho de maíz. Estados Unidos produce el 35 por ciento del maíz del mundo, más de 350 millones de toneladas al año. Una ley federal, la Renewable Fuel Standard, dice que el 40 por ciento de ese grano debe ser usado para llenar los tanques de los coches. Es casi un sexto del consumo mundial de uno de los alimentos más consumidos del mundo. Con los 170 kilos de maíz que se necesitan para llenar un tanque de etanol-85, un chico zambio o mexicano o bengalí puede sobrevivir un año entero. Un tanque, un chico, un año. Y se llenan, cada año, casi 900 millones de tanques.


El agrocombustible que usan los coches estadounidenses alcanzaría para que todos los hambrientos del mundo recibieran medio kilo de maíz por día.


El Gobierno americano no sólo obliga a usar el maíz para empujar coches; también entrega a quienes lo hacen miles de millones de dólares en subsidios. (...) El aumento de la demanda de maíz producida por el etanol es responsable de un porcentaje importante —que nadie puede definir con precisión— del aumento del precio de los alimentos.
Un ejemplo: muchos granjeros del Medio Oeste americano dejaron de cultivar el maíz blanco que vendían, entre otros, a México – para pasarse al amarillo que se usa para hacer etanol. Entonces los precios de la harina se duplicaron o incluso triplicaron en México y miles de personas salieron a la calle. Lo llamaron la revuelta de las tortillas.


En Guatemala no salieron. En Guatemala la mitad de los chicos están malnutridos. Hace veinte años Guatemala producía casi todo el maíz que consumía. Pero en los noventas empezaron a llegar los excedentes americanos, baratísimos por los subsidios que recibían en su país, y los campesinos locales no pudieron competir con esos precios. En una década la producción local había disminuido una tercera parte.


En esos días, muchos campesinos tuvieron que vender sus tierras a empresas que ahora plantan palmeras para hacer aceite y etanol, caña para azúcar y etanol. Y los que pudieron seguir cultivando las suyas encontraron más y más dificultades: amenazas armadas para que las vendan, propietarios que prefieren dejar de alquilarles las suyas para trabajar con las grandes compañías, grandes plantaciones que se llevan el agua o la envenenan con sus químicos.
El problema se agudizó en los años siguientes: los americanos empezaron a usar su maíz para hacer etanol y los precios subieron, y subieron más con los grandes aumentos que precedieron a la crisis de 2008. Ahora, en las tortillerías guatemaltecas, un quetzal – unos 15 centavos de dólar– compra cuatro tortillas; hace cinco años compraba ocho. Y los huevos triplicaron su precio porque los pollos también comen maíz.


Son ejemplos.


Pero no creo que nadie lo haga para perjudicar a nadie. Quiero decir: no es que las autoridades y los lobbies y los productores agrícolas americanos quieran hambrear a los chicos guatemaltecos. Sólo quieren mejorar sus ventas y sus precios, depender menos del petróleo, cuidar el medio ambiente – y eso produce ciertos efectos secundarios: sucede, qué se le va a hacer.


Recuadro

Por qué hice este libro


Lo hice porque, en algún momento, creí que no podía no hacerlo. Pero escribir El Hambre fue, probablemente, el trabajo más difícil que encaré en mi vida. De la Bolsa de Chicago a las fábricas de Bangladesh, de los hospitales de Níger a los basurales de Buenos Aires, de la guerra civil de Sur Sudán a las explotaciones chinas en Madagascar, del moritorio de la Madre Teresa de Calcuta a los morideros suburbanos de Mumbai, me pasé años recorriendo la geografía del hambre para contar y analizar la mayor vergüenza de nuestra civilización: que cientos de millones de personas no coman lo suficiente en un planeta que produce alimento de sobra para todos.

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Nuevo escenario de conflicto entre Argentina y los fondos buitre

Argentina quedó en condiciones de resolver el conflicto que comenzó a enfrentar el año pasado con los fondos buitre (especuladores) y que colocó al país sudamericano en una involuntaria cesación de pagos de su deuda.

El cambio de escenario se debe a que el pasado 31 de diciembre venció la cláusula de Derechos Sobre Futuras Ofertas (llamada Rufo, por sus siglas en inglés) que regía en los contratos que firmó con los acreedores que, a diferencia de los fondos buitre, sí aceptaron sumarse a procesos de canje en 2005 y 2010.

La cláusula establecía que ningún bonista obtendría mejores condiciones de pago que aquellos que reestructuraron su deuda, cosa que hubiera ocurrido si Argentina se sujetaba al fallo emitido el año pasado por un tribunal de Estados Unidos que le obligaba a pagar mil 300 millones de dólares a los especuladores.

El caso argentino desató una preocupación global en materia de deuda por el poder otorgado a los "buitre", que son fondos de inversión que especulan con deuda de países comprando bonos a precios de remate que luego cobran por cifras millonarias.

Argentina logró, en dos procesos realizados en 2005 y 2010, que 92.4 de sus bonistas aceptara reestructurar los pagos con rebajas de hasta 75 por ciento.

Por el contrario, un minoritario porcentaje de los acreedores se negó a negociar y el año pasado 1.0 por ciento de ellos obtuvo un triunfo en tribunales de Estados Unidos, que le exigieron a Argentina pagarle a los "buitres", al contado y de inmediato.

De haber pagado sin protestar, Argentina hubiera recibido un alud de demandas por parte de 92.4 por ciento de sus bonistas que estarían en condiciones, gracias a la cláusula Rufo, de reclamar porque el pago a los "buitres" implicaba mejores condiciones que las que ellos aceptaron.

Con la cláusula vencida, ahora el gobierno está en condiciones de renegociar sin la amenaza de recibir juicios multimillonarios, aunque lo que falta es que los demandantes quieran modificar sus condiciones de pago, tal y como pretende ofrecer Argentina.

La renegociación es clave porque permitirá que el país sudamericano salga del "default" (moratoria) en el que se mantiene desde que el juez estadounidense Thomas Griesa les dio la razón a los fondos buitre y congeló los pagos destinados al resto de los acreedores.

El fallo de Griesa, quien permanentemente ha favorecido a los fondos "buitre", provocó una situación inaudita, ya que Argentina ingresó en una involuntaria e inédita cesación de pagos pese a que tiene la capacidad y voluntad de pagar.

La negociación es necesaria y estratégica para Argentina, ya que el país deberá pagar durante 2015 unos 12 mil millones de dólares por vencimientos de capital e interés de la deuda externa.

(Con información de Notimex)

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Domingo, 14 Diciembre 2014 05:31

La banca en la sombra

La banca en la sombra

Relatos de ciencia ficción desarrollan la existencia de mundos paralelos, sobre viajes entre dimensiones diferentes con idénticos protagonistas. Esos universos múltiples abordados por la literatura, el sistema financiero global los hizo suyo creando otros estadios equivalentes de su negocio, los cuales tienen vida propia sin supervisión. Existe el sistema formal de banca comercial desplegado en la superficie, pero también existe la banca pantalla (shell bank), cuyas características fueron detalladas el domingo pasado en esta misma columna, y la denominada banca en la sombra (shadow bank). Si la estructura bancaria conocida es una fuente de inestabilidad pese a los crecientes controles de las autoridades oficiales, la expansión de ese mundo financiero paralelo agudiza aún más sus rasgos perturbadores.


El sistema financiero offshore funciona principalmente a través de los más importantes bancos internacionales localizados en guaridas fiscales, que brindan servicios de administración de carteras de inversión y de diseño de estructuras financieras complejas. Los 50 principales bancos internacionales manejaban en conjunto en 2010, según investigaciones recientes, alrededor de 12,1 billones de dólares en activos offshore. Para eludir los controles formales de las autoridades de los países donde está radicada la casa matriz, los bancos crean otros bancos en los paraísos fiscales, que a la vez brindan la fachada para otras firmas donde se mueven los capitales fugados. Son los bancos pantallas (shell bank).
El término banca en la sombra (shadow bank) fue definido por el economista Paul McCulley en un discurso que dio en 2007 en el simposio financiero anual celebrado por el Banco de la Reserva Federal de Kansas City en Jackson Hole, Wyoming. La banca en la sombra está compuesta por todos los agentes financieros que sin ser bancos, ni estar por tanto sometidos a sus controles, compran y venden todo tipo de productos financieros. El Consejo de Estabilidad Financiera, organismo creado en la reunión del G-20 en Seúl, Corea, en 2008, publicó el "Informe de seguimiento de la banca global en la sombra 2013". Este documento precisa que el mayor sistema de intermediación financiera ajena al mercado bancario tradicional es el de Estados Unidos, que suma activos por 26 billones de dólares. Le sigue la Zona Euro con 22 billones, el Reino Unido con 9 billones y Japón con 4 billones de dólares. Según el FMI, en China representa del 40 al 50 por ciento de su PIB. En total, incluyendo otras plazas, el monto alcanzaría los 71 billones de dólares, casi lo mismo que el Producto Interno Bruto global de 2013 y equivalente a la mitad de todos los activos controlados por el sistema bancario mundial. El informe advierte que "estas cifras son una estimación conservadora del tamaño del sistema bancario global en la sombra".
La banca en la sombra es la intermediación del crédito por fuera del circuito bancario tradicional. La diferencia entre uno y otro sistema queda expuesta de la siguiente manera:
¿

Qué hacen los bancos comerciales?


-Captan depósitos, normalmente a corto plazo y que hasta cierto monto tiene cobertura de seguro oficial, para financiar préstamos a más largo plazo. Están controlados por la banca central.
¿Qué hacen los bancos en la sombra?

-No tienen depositantes tradicionales. Captan recursos del mercado financiero y lo aplican a comprar activos con plazos de vencimiento más largos. No están sujetos a la regulación bancaria. En una eventual crisis no pueden ser rescatados por la banca central, como sí sucede con los bancos comerciales.


Ejemplos de intermediarios no sujetos a regulación son los fondos buitre, fondos de cobertura (hedge funds), fondos de inversión como Pimco o BlackRock, que se dedican a la transacción de derivados financieros, de otros instrumentos que no cotizan en Bolsa y al negocio de los Credit Default Swap, entre otras operaciones.


El crecimiento de esta banca paralela fue el detonador de la crisis financiera de 2008, y esa misma crisis ha derivado en una mayor expansión de su actividad. Este paradójico resultado se explica en que el sistema tradicional, incluyendo la banca de inversión, quedó en el ojo del huracán, y las políticas de auxilio millonarias provocaron una mayor concentración bancaria. Ese dinero del salvataje no fue destinado a financiar el crédito para el sector privado en recesión, sino para salvar bancos y banqueros. La brusca caída del financiamiento a empresas y personas consolidó el estancamiento y recesión, debacle que fue parcialmente compensada con la expansión de la banca en la sombra que pasó a ocupar ese lugar de canal de crédito a la economía real.


Las bancas centrales de Estados Unidos y Europa han estado inyectando recursos para dinamizar el crédito de la banca regulada, pero esas entidades han atesorado esos fondos o invertido en bonos y acciones en lugar de dar préstamos. En esa situación emerge con más fuerza la banca en la sombra al contabilizar un impresionante exceso de liquidez, que había sido provista previamente por las bancas centrales al sistema formal. Esos fondos de inversión sin supervisión han creado divisiones exclusivas para dar créditos sin cumplir los requisitos que se exigen a los bancos comerciales, y al mismo tiempo se dedican a comprar paquetes de control de empresas o deudas en default de compañías o países.

La banca en la sombra actúa del mismo modo que la banca tradicional, pero sin ningún tipo de supervisión pese a operar con todo tipo de instrumentos financieros. Es un enorme sistema que no rinde cuentas a nadie pese a alcanzar en alguno países un tamaño mayor que el de la banca tradicional.

En el artículo "¿Qué es la banca en la sombra?" Laura Kodres, subdirectora del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital del Fondo Monetario Internacional, explica que esas entidades registran las siguientes características:

- Falta de divulgación e información acerca del valor de sus activos o a veces incluso cuáles son esos activos.


- Tienen estructuras poco claras de gestión y de propiedad entre los bancos y los bancos en la sombra.

- Escasa vigilancia regulatoria o de supervisión, como la aplicada a los bancos tradicionales.


- Ausencia de capital para absorber pérdidas o de efectivo para los rescates.


- Falta de acceso a un respaldo formal de liquidez para impedir las liquidaciones o ventas forzosas de activos.
Como es costumbre en las últimas décadas de crisis (en los '90 en América latina, y en la primera década del nuevo siglo en Europa), el FMI manifiesta preocupación por los propios monstruos que ayudó a crear. Alentó la apertura de la cuenta capital y la desregulación financiera global y ahora advierte que el crecimiento de la banca en la sombra es una "maldición" porque pone en riesgo a la economía mundial. Kodres señala que pueden surgir problemas si inversores de esa banca comenzaran a inquietarse por el valor real de los activos a largo plazo y decidieran retirar sus fondos de inmediato.

Para pagarles, los bancos en la sombra tendrían que vender activos. Esas ventas forzosas a precios de remate reducirían el valor de los activos, obligando a otras entidades en la sombra (y a algunos bancos) a castigar en sus balances el valor de activos similares para reflejar el menor precio de mercado, creando incertidumbre sobre su solidez. Así se gatilló la crisis en 2008 cuando quebró el histórico banco de inversión Lehman Brothers a partir de la debacle de un banco en la sombra llamado The Reserve Primary Fund. Este le había prestado 785 millones de dólares a Lehman a cambio de documentos a corto plazo, y cuando empezó una corrida contra sus colocaciones por parte de sus clientes preocupados por la salud financiera de la entidad, su caída provocó un efecto dominó. Kodres analiza que si ese hecho hubiera ocurrido fuera del sistema bancario, habría quedado aislado y esas entidades en la sombra habrían cerrado sin contagiar al sistema formal. Pero la banca de superficie quedó atrapada por la banca en la sombra, puesto que algunas de esas entidades eran controladas por bancos comerciales.


En la presentación del informe del Consejo de Estabilidad Financiera del G-20 el presidente de ese comité, Agustín Carstens, advirtió que "mejorar la regulación bancaria no es suficiente para responder a las debilidades del sistema financiero reveladas por la crisis. El sistema de la banca en la sombra sigue transformándose e innovando". El temor existente en las esferas de las instituciones de supervisión bancaria global es que con una banca paralela aún más grande, un evento inesperado con alguna de sus entidades pueda provocar otra crisis global y de mayor magnitud que la del 2008.

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Lunes, 10 Noviembre 2014 07:43

La influencia económica del Tío Sam

La influencia económica del Tío Sam

Algunas confusiones

Por Juan Matías De Lucchi *


La reciente y esperada decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) de dar por finalizado su tercer programa de compras de bonos del tesoro y títulos respaldados por hipotecas, conocido como Quantitative Easing 3, ha generado algunas confusiones. A partir de la crisis de 2008, los principales bancos centrales se lanzaron masivamente a comprar activos en poder del sector financiero a fin de recomponer los balances privados en situación de insolvencia. Desde entonces, las sucesivas compras de activos (QEs) y sus repercusiones sobre la tasa de interés (zero lower bound) han dado lugar a una política monetaria "no convencional".


Como resultado de los QEs los bancos han acumulado un creciente exceso de reservas bancarias. La razón ha sido la siguiente: en un contexto de desapalancamiento del sector privado, dado que la oferta monetaria es endógena, la única opción para los bancos ha sido la de atesorar dinero. ¿Por qué no aplicar en títulos públicos? Porque los títulos públicos remuneran lo mismo que lo que remunera la Fed por el exceso de reservas (casi cero). Dicho de otro modo, los QEs han sido la contracara de la "preferencia por liquidez" de los bancos, pero no porque éstos le teman a la "incertidumbre" del futuro sino simplemente porque no han tenido otra alternativa segura más rentable. Por esta razón el "multiplicador del crédito" no ha sido ni estable ni mayor a uno, como el monetarismo sostiene.


Al cabo de seis años, la política monetaria "no convencional" demostró ser efectiva al momento de rescatar bancos y sanear el sistema financiero (el Lehman Brothers no "quebró", se lo dejó caer). Como era de esperar, sólo el banco central, en tanto prestador de última instancia, tiene la capacidad operativa de cubrir el riesgo sistémico que cíclicamente generan los mercados financieros desregulados y excesivamente apalancados. Sin embargo, también como era de esperar, la política monetaria fue inefectiva como estímulo de la demanda agregada.


Un "multiplicador del crédito" ex post menor a uno (digamos 0,75) no es más que la expresión financiera de la insensibilidad de la inversión privada a la tasa de interés. Asimismo, como los hogares se han estado desapalancando desde la crisis, ni siquiera ya se puede esperar un efecto expansivo por el lado del crédito al consumo. Por lo tanto, sólo la política fiscal podría aportar la demanda autónoma necesaria para recobrar un sendero de crecimiento sostenido. No obstante, en general, la política monetaria "no convencional" ha sido erróneamente acompañada de austeridad fiscal.


Lo que se dice tradicionalmente es que las tasas de interés próximas a cero aumentan las expectativas inflacionarias del sector privado. Así, a través de supuestas decisiones intertemporales, los privados preferirían gastar hoy y no mañana. Sin embargo, desde 2012 la inflación ha estado cayendo en Estados Unidos, el Reino Unido y la Eurozona.


El QE3 americano finalizó, pero ello no significa necesariamente que no puedan volver a implementarse otros QEs en el futuro. Después de todo, también en algún momento terminó el QE1 y el QE2. Por otro lado, la finalización del QE3 no significa necesariamente un aumento da la tasa de interés, ya que la Fed no necesita intervenir masivamente para fijar la tasa. Es verdad que se rumorea un posible aumento el año que viene, pero aun así resulta difícil imaginar un giro hacia una política monetaria contractiva cuando todavía la economía norteamericana y el resto de las economías desarrolladas están lejos de una plena recuperación. Si bien el desempleo bajó al 6 por ciento tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido, en la Eurozona todavía se ubica en 11,5 por ciento.


Más allá de la posible incomodidad con que conviven los principales banqueros centrales con este expansionismo monetario, creo que el mundo periférico todavía gozará de un escenario internacional de "plata dulce". Quizá la prueba la dio el Banco de Japón, que dos días después de la finalización del QE3 estadounidense anunció una importante expansión de su propio QE. No pudiendo ser más elocuente el caso, vale recordar que los QEs son en realidad "tecnología japonesa". El Banco de Japón viene realizando este tipo de compras de activos desde el 19 de marzo de 2001.


* Investigador Cefidar.
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Bye-bye yanquis?


Por Alejandro Fiorito *


Desde la última crisis internacional de 2008, buena parte de economistas de toda laya convergió –nuevamente– hacia pronósticos de insustentabilidad del endeudamiento norteamericano. Desde los '70, y en diversos momentos, marxistas como Shaikh, Arrighi; poskeynesianos como Blecker o Palley y hasta estructuralistas como Furtado se han manifestado en ese sentido. Ni qué hablar con las visiones marginalistas, que suponen a las economías capitalistas tendientes siempre al pleno empleo y por lo tanto todo el problema de insustentabilidad estaría manifestado por un ecuménico "exceso de demanda". Sin embargo, el crecimiento del producto en los '90 fue el menor desde la posguerra, con menos de un 3 por ciento promedio, y con enormes excesos de capacidad productiva a la salida de las burbujas en 2001 y 2008, y cuyo promedio de utilización fue del 77 por ciento.


Tampoco se observó la noción convencional por la que se considera para Estados Unidos que una tasa de desempleo menor al 6 por ciento debería implicar una elevación de la inflación. Inversamente, de 1995 a 2003 y de 2004 a 2008 el nivel de desempleo bajó de ese "umbral" y la tendencia inflacionaria bajó sistemáticamente. Eso –por supuesto– no evitó que un banco sueco otorgara en 2006 el Premio Nobel de Economía a E. Phelps, coautor junto a Friedman de esta relación híper-refutada. En definitiva, los datos no parecen indicar ninguna restricción de oferta para el crecimiento norteamericano.


Al ser el país emisor de la moneda hegemónica no tiene restricciones "externas" como el resto de los países. Los mayores grados de libertad de Estados Unidos se basan en no tener ninguna paridad fija con el oro ni otra moneda: se trata de la primera moneda fiduciaria global y que además puede sin problemas ser flexible. En efecto, cualquier país hegemónico históricamente debía preocuparse por no tener sistemáticas cuentas corrientes negativas y caídas del valor de su moneda, puesto que generaría corridas hacia el oro y perdería su status dominante, como Inglaterra desde 1918 al 1930. Eso no corre actualmente para Estados Unidos: en 34 años, sólo tuvo 6 años con cuenta corriente positiva.


El patrón dólar-oro dominante (1945-1971) en la Guerra Fría finalizó novedosamente en 1971 con la salida de esa convertibilidad metálica, rompiendo exitosamente el acuerdo de Bretton Woods e iniciando un nuevo "patrón dólar flexible". Algunas peculiaridades que no son observadas por los especialistas:


- Casi todos los pasivos e importaciones de Estados Unidos están nominados en dólares y con cada desvalorización caen su deuda externa y el valor de sus importaciones, siendo perjudicados los países acreedores y no Estados Unidos. En el mismo sentido, el 60 por ciento de los activos de Estados Unidos se encuentra nominado en otras monedas.


- Su importación de petróleo no es afectada inmediatamente por la desvalorización del dólar, dado que su precio es fijado en dólares.
- Controla la tasa de interés de su propia deuda externa, configurando una verdadera banca central mundial.


- No existe relación sistemática entre la desvalorización del dólar y la tendencia del tipo de interés de largo plazo.
¡Una corrida contra el dólar se da... hacia el dólar!


Luego de la última crisis "subprime", el dólar salió fortalecido:


- De 2010 a 2013 el dólar mejoró su participación en el monto de volúmenes negociados del 84,9 al 87 por ciento.
- El porcentaje de facturación de comercio exterior en dólares es del 95 por ciento en Estados Unidos, del 33 por ciento en la Unión Europea y del 52,4 por ciento en Japón.


- El dólar como moneda de reserva interestatal se mantiene constante en aproximadamente un 60 por ciento.

- Un pequeño número de instituciones financieras, básicamente, controla la inmensa mayoría de las empresas transnacionales En el puesto 50 se encuentra una petrolera china, después de 24 norteamericanas, 8 inglesas, entre otras.
Con más duración que el anterior patrón de Bretton Woods, el actual no parece tener fecha de vencimiento cerca. De la mano de "Nixinger", como bautizó a la gestión Gregorio Selser, el complejo militar-industrial y científico-técnico norteamericano logró ganar la Guerra Fría, disminuir la posición negociadora de sus trabajadores (los salarios mínimos quedaron desde 1997 al 2007 sin cambios) y consolidar su liderazgo innovativo y militar frente a otros estados.


Desde la Guerra de Vietnam sobrevive la creencia de la decadencia norteamericana y el diagnóstico recurrente de debacle se nutre de muchos mitos y deseos que no configuran un buen diagnóstico para entender el estado actual de la competencia interestatal.

* Economista. Docente de la Universidad de Luján.

 

Producción: Tomás Lukin
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Argentina somete a escrutinio la complicidad del FMI con la dictadura

Los crímenes de la última dictadura cívico-militar de Argentina (1976-1983) son delitos de lesa humanidad. Y el financiamiento del plan represivo que llevó a cabo el terrorismo de Estado es también otro delito imprescriptible. Por eso el papel del Fondo Monetario Internacional (FMI) está bajo la mira de la Justicia argentina.

 

El fiscal federal Federico Delgado ha elevado un dictamen en el que solicita que se investigue la responsabilidad del FMI con los crímenes del régimen militar y el endeudamiento del país. El funcionario considera "una obviedad" la "complicidad estructural" entre la dictadura y el FMI, y afirma que "entre la represión y las ideas económicas había un nexo genético".


Delgado solicitó en su informe al juez federal Sebastián Ramos que se reúnan y compulsen, con ayuda del Poder Ejecutivo, todos los archivos que intercambiaron con el FMI el Ministerio de Economía, el Banco Central y la representación argentina del organismo durante el periodo de la última dictadura.


"Mientras el terror azotaba la subjetividad de los argentinos hacia adentro, hacia afuera se privilegiaba captar los nuevos vientos de la relación social capitalista que mutaba de su faz industrial hacia la financiera", sostiene la fiscalía.


Delgado renuncia a imputar responsabilidades penales a funcionarios concretos del organismo, así que determinará primero su culpabilidad institucional a fin de "ubicar las instituciones en el devenir de la historia".


Nueve años después


El fundamento de este dictamen inédito es un escrito que hace ya nueve años presentó en el Congreso el entonces diputado Mario Cafiero, hijo del histórico dirigente peronista Antonio Cafiero -fallecido hace apenas unos días, por lo que se decretó un duelo nacional-, junto a sus pares Patricia Walsh (hija del escritor argentino desaparecido Rodolfo Walsh) y Vilma Ripoll.


"La deuda externa argentina se multiplicó seis veces en los seis años que duró la dictadura", al pasar "de 7.000 mil millones de dólares en 1976 a 42.000 millones de dólares en 1982, sin que nunca se haya esclarecido debidamente en qué fue empleada"."La dictadura en 1976 era un lúmpen recién llegado al poder, y había claramente una reacción internacional en contra, pero logró romper el aislamiento a través de las coaliciones financieras", explica Cafiero a Público. "El ministro de Economía de aquel momento, José Alfredo Martínez de Hoz, era casi un canciller, porque fue el que extendió los vínculos de la dictadura con el mundo financiero. Era socio de Rockefeller".


Cafiero considera que la violación de derechos humanos no era un objetivo en sí mismo. El plan de exterminio que puso práctica la Junta militar era, en realidad, un modo de intentar disciplinar social y políticamente al país y así instalar un modelo financiero dependiente de la banca internacional y de las inversiones extranjeras.

 

"Durante la dictadura desaparecieron 30.000 personas" recuerda el denunciante. "Pero al mismo tiempo desaparecieron también 30.000 millones de dólares con mecanismos de endeudamiento, fuga y giro de capitales. Una cosa era necesaria para que sucediera la otra. A partir de la represión se explica que se pudieran torcer las políticas económicas del país".


Argentina comenzó entonces a recibir varios préstamos de la banca internacional privada, "pero para que ella fuera acreedora de la Argentina, primero hubo toda una tarea de los organismos financieros multilaterales", en palabras de Cafiero. "La responsabilidad institucional le cabe a estos organismos por apoyar la dictadura".


Un baño de sangre apoyado por el FMI


El ex legislador refiere cómo en uno de los documentos desclasificados por el Departamento de Estado de EEUU se revela la advertencia del subsecretario para América Latina William Roger al secretario de Estado Henry Kissinger sobre el baño de sangre generalizado que estaba por causar la Junta militar. Kissinger ordenó no obstante el apoyo a la dictadura.


En el marco de otra dictadura -que sucedió al Gobierno de Juan Domingo Perón- Argentina ingresó al FMI. Corría el año 1956. "Mi padre fue ministro en 1975 con el Gobierno democrático de María Estela Martínez de Perón, y ahí consiguió un préstamo de 110 millones de dólares del FMI sin condicionamientos", resalta Cafiero. "El FMI no desembolsó el préstamo hasta el golpe de Estado. En el primer mes de su gestión, el Gobierno militar consiguió que el FMI otorgara el dinero".


Los problemas que hoy atraviesa la economía argentina, entonces, tienen su origen en la matriz económica y financiera instalada durante la dictadura que hasta ahora la democracia no ha puesto en jaque. "Tenemos una monumental fuga de capitales", contempla Cafiero. "En los últimos 10 años se fugaron 95.000 millones de dólares y se pagaron 45.000 de deuda externa. Es decir, 140.000 millones salieron porque ese modelo económico nunca fue revisado".


El FMI al descubierto


Quien se ha consagrado como una de las mayores autoridades sobre la deuda externa de Argentina ha sido el historiador y político Alejandro Olmos, quien denunció ante la Justicia, por primera vez y todavía en dictadura (1982), el papel que desempeñó el FMI durante la dictadura. Dieciocho años tuvieron que pasar, con Olmos recién fallecido, para que un juez reconociera la ilegitimidad de la deuda, pero la causa fue archivada por prescripción.


Su hijo Alejandro Olmos recogió el legado de su padre y se convirtió además en asesor del presidente ecuatoriano Rafael Correa, un mandatario que revisó y declaró como ilegítima gran parte de la deuda externa de su país. "En la denuncia que inició mi padre quedó en evidencia que todos los fraudes probados contaron con la anuencia del FMI", relata a este diario.


"Por eso el juez de la causa sostuvo en su sentencia que se habían cometido no menos de 477 delitos en relación al endeudamiento externo, y que esto 'no podía pasar desapercibido a las autoridades del Fondo Monetario Internacional que supervisaban las negociaciones".


Olmos es escéptico en cuanto al impacto que puede tener el dictamen del fiscal Delgado. "Aun reconociendo la labor del fiscal, todas sus presentaciones anteriores no han sido tomadas en cuenta por el juez interviniente", razona. "Además, él no ha impulsado acciones como pedir la nulidad de los actos ilícitos de la dictadura conforme lo establece la legislación civil".


Por eso el problema con el FMI, a su juicio, no se circunscribe al ámbito exclusivo de la Justicia. "Las actuales autoridades, como los anteriores Gobiernos democráticos, no sólo no han cuestionado las deudas de la dictadura, sino que han cumplido escrupulosamente con los compromisos contraídos por ella", sentencia. "Hoy seguimos pagando una deuda que en realidad es la vieja deuda de la dictadura, pero refinanciada".

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Los mercados prevén una temporada difícil para Dilma Rousseff

Si Dilma Rousseff gana las elecciones de este año, tendrá que promover no solo los cambios esperados por un 80% de los electores sino también atender a las expectativas del mercado financiero, que este lunes mandó un duro mensaje para la presidenta. La Bolsa de Valores tuvo una caída abrupta a lo largo del día, cerrando con una caída de casi 5% en relación al viernes, destacando las acciones de Petrobras, que cayeron 11%. A la vez, el dólar subió a niveles de diciembre de 2008, con un alza del 1,53%, cerrando a 2,4510 reales.


El comportamiento de caballo desbocado de este lunes recordó el periodo preelectoral de 2002, cuando el expresidente Lula da Silva lideraba las encuestas y la bolsa oscilaba de modo descontrolado, igual que el cambio, que llegó a cuatro reales cuando su nombre fue confirmado en las urnas.


Aunque algunos indicadores fundamentales son mejores que hace 12 años, el escenario para un segundo mandato de Dilma Rousseff es mucho más difícil que en aquella elección, cree la economista Zeina Latif. "En ese año había el miedo de lo que estaba por venir. Ahora, la historia es otra, pues la credibilidad del Gobierno está muy sacudida, diciendo inclusive que todo está muy bien", dice Latif. "Pues si está todo bien, es cómo si creyeran que no hay ajustes por hacer", completa.


¿Y si la encuesta de Datafolha del viernes a la noche hubiera apuntado hacia Marina Silva, en vez al liderazgo consolidado de Rousseff? "En ese caso el mercado financiero habría mantenido la recuperación que comenzó el viernes", dice Clodoir Vieira, de la correduría Souza Barros.


Un rumor en realidad llevó al alza las acciones la semana pasada. Los inversores se guiaron por especulaciones sobre la encuesta que sería divulgada el viernes, mostrando a Marina al frente. Y también por el rumor de que un asunto devastador para el Gobierno sería publicado en una revista semanal al final de la semana, algo que no fue confirmado. De jueves a viernes el mercado subió 2,53%, la mayor alza desde finales de agosto. Petrobras, por ejemplo, subió 5% aquel día.

Al encarar la realidad, los inversores se deshicieron de las acciones. La idea de un Gobierno del PT por cuatro años más preocupa a inversores y agentes financieros, porque creen que el Estado va a continuar interferiendo en la economía.
"Marina Silva, por otro lado, presentó al economista Eduardo Gianetti da Fonseca como un posible interlocutor económico en su Gobierno, alguien muy respetado en el mercado", afirma Vieira. Es cierto, en cualquier caso, que la luna de miel con Silva tampoco es la misma que al inicio de la carrera electoral. Las idas y venidas de la candidata del PSB en su programa de Gobierno acabaron generando desconfianza. Y en ese sentido, los inversores, que actúan en manada, son crueles. "El mercado es maniqueísta. Para él, Rousseff es mala. No hay un análisis político sobre ese concepto. No le gusta la presidenta y es correspondido", afirma Luis Eduardo Assis, exdirector del Banco Central.


De una manera o de otra, esta relación que vive un momento de incompatibilidad de caracteres, debe obligar a la creación de un modelo "Dilma 2.0", evalúa Assis, más amigable con los agentes financieros. "Ella tendrá que pensar en la estabilidad institucional, y no podrá errar, como lo viene haciendo hasta ahora. Y eso por puro pragmatismo político", explica.


En otras palabras, hacer las paces con los agentes financieros es fundamental para que ella pueda gobernar bien en los próximos cuatro años, para no generar problemas para Brasil, así como para el propio PT, cree Assis. "Más desgastes harían inviables más triunfos del PT en 2016 [elecciones municipales] y 2018", concluye el economista.

Y errar en un eventual según mandato significaría acabar, inclusive, con la vuelta de Lula, su mentor, en las próximas elecciones presidenciales. El expresidente ya expresó que está dispuesto a retomar el puesto dejado para su exministra en 2010. Zeina Latif considera que hoy, a pesar de que el país cuenta con reservas internacionales más robustas que en el pasado, el empeoramiento de los indicadores fiscales ha sido muy rápido. "La mala conducta fiscal es clara, así como los datos de actividad son frágiles y de inflación. Y aún corremos el riesgo de perder el estatus de grado de inversión en las agencias de riesgo", pondera Latif.

Para ella, la campaña electoral de Dilma Rousseff también debe cobrarse su precio, principalmente en lo que concierne al uso del Banco Central como munición para atacar Marina Silva. La candidata del PSB defendió la autonomía del BC, y Rousseff cuestionó a su rival con propaganda en la televisión que llevaban al elector a creer que un BC independiente significaría un riesgo para el empleo de los brasileños, pues sería un "cuarto poder" para elevar las tasas de interés a su antojo en nombre del control de la inflación. "Se hace un lío enorme, pues enflaquece institucionalmente el BC", completa la economista.


Ese capítulo le dio un tono un poco popular entre especialistas, una vez que la independencia del BC ya es un hecho, cree Assis, que se ha unido a la institución. "El BC brasileño es más independiente de lo que la gente piensa. No hay reunión del Comité de Política Monetaria (Copom), que tenga el ministro de Hacienda. Ni hay nadie allí que haya llegado por indicación de algún partido", dice Assis.


El tema, sin embargo, se convirtió en un símbolo para la candidata Rousseff, que acabó aumentando la antipatía de los agentes financieros hacia su nombre. Por eso, si sale ganadora, Rousseff tendrá un trabajo extra para restaurar la confianza en el ámbito financiero. Además de tener que escoger a dedo un nombre para sustituir el actual ministro de Hacienda, Guido Mantega, y tal vez tenga que nombrar a otro titular para el Banco Central. Y tendrá que enumerar una serie de medidas concretas para relanzar la economía sin lastimar el control de las cuentas públicas.

Fue así como Lula ganó el corazón del mercado. Cuando asumió, los empresarios tardaron en sacar sus proyectos del cajón, temiendo medidas drásticas en el modelo económico. Tenían el trauma del Gobierno de Fernando Collor (1990-1993), que confiscó el ahorro de los brasileños al inicio de su Gobierno.

Para calmar los ánimos, Lula nombró a Henrique Meirelles para ser su hombre en el BC, un ejecutivo respetado en el mundo entero. Y Antonio Palocci, para Hacienda. Meirelles y Palocci trajeron la calma que los mercados buscaban frente a un desconocido candidato que asumió la presidencia con un discurso enfocado en el social. Ahora, Rousseff se ve ante un desafío curioso. Todos conocen su manera de pensar, y por eso, la cautela con su eventual ascenso se ha redoblado.

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Domingo, 28 Septiembre 2014 05:27

"Los fondos buitre son una vanguardia"

"Los fondos buitre son una vanguardia"

Eric Toussaint es politólogo, profesor universitario, activista y presidente del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, y un hombre con fuertes opiniones sobre las finanzas internacionales. En diálogo con Página/12, definió a los fondos buitre como una versión extrema del capital financiero y sus acciones como un peligro para la estabilidad de la región. Miembro de la comisión presidencial de Auditoría Integral del Crédito Público de Ecuador, Toussaint visitará Argentina este octubre.


–Explíqueme su idea de que los fondos buitre son la versión extrema del capitalismo financiero.


–Los fondos buitre son la vanguardia, y atrás de ellos está el batallón que se llama Goldman Sachs, JP Morgan, Citibank, Santander, etc. Pero también considero que detrás de todo esto existe una intención solapada de Estados Unidos de intervenir en la región. La deuda externa es un poderoso instrumento para subordinar a América latina, para obligar a la región a retomar el camino de las políticas neoliberales. Es lo que están haciendo en Europa que es el laboratorio de políticas neoliberales en la actualidad.

–¿Entonces, considera que la sentencia del juez Griesa es una ofensiva no sólo contra Argentina, sino contra toda la región?

–Considero que el juez Griesa quiere hacer retroceder a América latina hacia el siglo XIX, o al siglo XX cuando Estados Unidos le dictaba sus condiciones a los deudores sin respetar la soberanía de los países deudores, y favoreciendo cínicamente a los acreedores. Es claro que los fondos buitre compran títulos para luego enjuiciar a los países. Por eso, creo que es un retroceso, y creo que es en contra de toda la región. El Fondo NML ya había enjuiciado a Perú hace casi 20 años, y con la complicidad de Fujimori obtuvieron una compensación importante. Ese comportamiento de los fondos buitre no es algo nuevo, es conocido. Lo novedoso aquí es la arrogancia del juez Griesa y la reacción de Argentina. En el caso de Perú, Fujimori aceptó pagar la compensación y en recompensa el fondo ayudó a Fujimori a huir del país en un avión que le pertenecía.

–Usted trabajó en la comisión presidencial de auditoría de la deuda de Ecuador creada por Rafael Correa en 2007. ¿Qué aporta este caso a la región?

–El presidente Rafael Correa es una fuente de inspiración, porque desde el Ejecutivo emitió un decreto para constituir una comisión de auditoría. Designó miembros con una amplia competencia provenientes de la sociedad civil, de movimientos sociales, etc. La decisión de constituir una comisión de auditoría desde el ejecutivo para auditar 30 años de deuda, desde el 1976 hasta el 2006, es una iniciativa muy interesante. No hubo hasta ahora otra iniciativa de este tipo, salvo una iniciativa de Getulio Vargas, presidente de Brasil en 1933, pero no participaban los movimientos sociales. De todas formas, para la época, eso fue un logro, ya que basados en esa auditoría se logró imponer una quita del 70 por ciento de la deuda. Volviendo a Ecuador, la comisión trabajó 14 meses para identificar la parte ilegal y/o ilegítima de la deuda. La misión era una auditoría integral: no sólo del punto de vista contable o jurídico, sino también tomando en cuenta, por ejemplo, el impacto social, humano, ambiental del proyecto financiado con la deuda. Me refiero a grandes infraestructuras, por ejemplo, investigamos los efectos de grandes represas hidroeléctricas. Analizamos, entonces, el impacto de estas grandes infraestructuras en la población. Yo creo que una auditoría es fundamental para Argentina, ya que la deuda contraída desde 1976 es ilegítima, y eso debe ser probado. Son décadas contrayendo deuda ilegítima: la deuda que contrajo la junta militar, la deuda que contrajo Carlos Menem con su programa de privatización, el Megacanje de Cavallo, etc. Entonces considero que es imperante entrar en un proceso de auditoría.


–¿Qué efectos tendrá la resolución para el establecimiento de un marco jurídico multilateral para regular la reestructuración de la deuda pública, votada en la ONU?


–Hay algo fundamental y positivo en esta votación y es que se transfirió a la Asamblea General de Naciones Unidas el debate sobre el tema. El hecho de que la Asamblea General de Naciones Unidas sea el lugar donde se discute esto es muy importante, y da cuenta de una preocupación global. Pero insisto, yo considero que la solución se encuentra en las decisiones soberanas unilaterales de los países involucrados. Los efectos concretos, francamente ninguno. Pueden haber efectos políticos en la escena política internacional, bueno, eso es muy interesante. Creo que es fundamental en el mundo actual donde no se respeta realmente el derecho internacional y se imponen los actores más poderosos. Por ejemplo, Israel no respeta el derecho internacional con su accionar contra el pueblo palestino. Estados Unidos, en general, no respeta la carta magna de la ONU, no respeta la competencia del tribunal de La Haya. Entonces, en este mundo, el mundo real y no el que quisiéramos, prevalece la voluntad de los más poderosos, a pesar de que la mayoría se oriente en otra dirección. Entonces, insisto en mi posición: sólo actos soberanos unilaterales fundados en el derecho internacional pueden dar una solución real al problema de la deuda. ¿Qué quiero decir? Quiero decir que, como no hay instancias jurídicas internacionales para intervenir efectivamente, sólo los países endeudados pueden hacer prevalecer sus leyes por sobre las leyes que controlan los acreedores.


–¿Qué lectura hace de las abstenciones, cuando se votó en la ONU para legislar el pago de deuda externa? En especial, de países europeos y muchos que están en situaciones límite como Grecia o España.


–Cuando fue votado el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales del año '66, o el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, Estados Unidos y varios países europeos votaron en contra. Por lo tanto, no es una actitud sorprendente o nueva. Los avances en Naciones Unidas, desde hace 30 o 40 años, se hacen contra la voluntad de Estados Unidos y de países europeos, o mejor dicho, a pesar de la abstención de los países europeos. Entonces, es solamente la repetición de una larga serie de votos en los cuales los países del sur, que son mayoría, logran avances que luego no son implementados. Porque en realidad las grandes potencias se abstuvieron o votaron en contra y hacen todo lo necesario para impedir la implementación de estos votos. Quiero decir que impiden la implementación de tratados internacionales. Europa es el epicentro de la ofensiva neoliberal en los últimos años. Una ofensiva del capital contra el trabajo, de los acreedores contra los deudores. Grecia, por ejemplo, se convirtió en algo parecido a los países latinoamericanos de los años ochenta, está totalmente determinado y sometido a los dictámenes del FMI.


–¿Cuáles son las estrategias que debería implementar la región para evitar nuevos embates financieros?


–El Banco del Sur es fundamental como herramienta para reafirmar la soberanía nacional. Néstor Kirchner firmó el acto fundacional del Banco del Sur, en 2007, casi el último día de su mandato. Pero aún no hubo avances. Hace siete años, y todavía el Banco del Sur no entró en actividad. Creo que el Banco del Sur tendría una base suficiente para otorgar créditos a los países miembros, y en este sentido se reduciría muchísimo la dependencia respecto de los mercados financieros y de organismos como el Banco Mundial, el FMI y el Banco Interamericano, etc. Bolivia, Venezuela y Ecuador, tomaron la decisión de abandonar el Ciadi, el tribunal del Banco Mundial en materia de litigio sobre inversiones. Los tres países escribieron al tribunal una carta confirmando la renuncia al tribunal, que en general se inclina por los intereses de las multinacionales y no a favor de los países. Brasil, nunca entró en este tribunal, es decir que hay cuatro países de América del Sur que no son parte del tribunal del Banco Mundial: Bolivia, Ecuador, Venezuela y Brasil. En cuanto a estrategias, lo que me interesa destacar analizando la sentencia Griesa, es que Argentina, desde la dictadura militar de 1976, renunció a ejercer su soberanía en contradicción con la Constitución argentina, y con la doctrina Calvo y la doctrina Drago que eran juristas argentinos de final del siglo XIX inicio del XX. Es un problema fundamental si un país deudor renuncia a ejercer su soberanía. Por eso, considero que las doctrinas Drago y Calvo, que indican que en caso de litigio con extranjeros la Justicia local debe prevalecer, deben volver a implementarse. Finalmente, el decreto firmado por el presidente Rafael Correa en 2007 es un ejemplo a seguir. En fin, considero que los actos soberanos unilaterales basados en el derecho internacional son los que llevan a los países a obtener el respeto de los intereses de su pueblo.

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