Se incrementa la desigualdad de manera dramática: Oxfam

Davos.


Oligarcas, jeques petroleros y herederos de miles de millones de dólares, quienes conforman las 62 personas más ricas del mundo, poseen exactamente lo mismo que la mitad más pobre de la población global, según el estudio Una economía al servicio del uno por ciento, de la organización humanitaria Oxfam.


Hace un año ese patrimonio estaba en manos de las 80 personas más ricas del planeta.


Los beneficios políticos han generado que cuatro multimillonarios en México hayan visto aumentar su riqueza, equivalente a 2 por ciento del producto interno bruto del país en 2002, a 9 por ciento en 2014. Es decir, más de 50 millones de habitantes están en la pobreza.


Una parte significativa de las fortunas de los cuatro individuos se deriva de sectores que han sido privatizados, concesionados y/ o regulados por el sector público.


Oxfam denunció que en ese ámbito se genera un sistema regido por el amiguismo, en el cual ciertos sectores son privilegiados y protegidos con consecuencias económicas y sociales graves, que resultan excluyentes. Las personas más ricas deben dejar de pretender que sus fortunas están beneficiando a todos, apuntó.


Explicó en el informe Desigualdad extrema en México, concentración del poder económico y político, que la acumulación de riqueza en pocas manos lastra el crecimiento, genera sociedades más injustas y violentas y limita las políticas de reducción de la pobreza.


Añadió en su texto sobre México que entre 2002 y 2015 las cuatro principales fortunas del país han pasado a multiplicarse por cinco. Esta tendencia de acumulación de riqueza en pocas manos es global y provoca sociedades más desiguales y violentas, en las que la combinación de falta de inversión en políticas sociales, fiscalidad regresiva y regulación deficiente de sectores estratégicos lastra las posibilidades de los más vulnerables a llevar una vida digna y tener las mismasoportunidades de partida, afirmó Consuelo López Zuriaga, directora de Oxfam México.


En casi todas partes crece de manera dramática la desigualdad social, denunció Oxfam en la investigación, que comienza a ser difundida este lunes.


De acuerdo con los autores, algunas de las causas son la aplicación de impuestos totalmente insuficientes a los grandes capitales y sus ganancias, así como la continua transferencia de beneficios a paraísos fiscales.


El uno por ciento de la población mundial tiene un patrimonio mayor que el del resto del mundo, subraya el texto al citar datos del Informe sobre la riqueza 2015, del banco Credit Suisse. En otras palabras, el patrimonio de unos 70 millones de súper ricos es superior al de los más de 7 mil millones de personas en la Tierra.


Sólo en los pasados cinco años el patrimonio de los 62 más ricos, entre ellos 53 hombres, aumentó 44 por ciento, a 1.76 billones de dólares (1.61 billones de euros). Al mismo tiempo, el patrimonio conjunto de la mitad más pobre de la población se redujo en alrededor de un billón de dólares. Un descenso de 41 por ciento, a pesar de que en el mismo periodo la población mundial aumentó en 400 millones de personas, indica la organización humanitaria en su informe sobre el desarrollo social, que siempre presenta en vísperas de la reunión anual del Foro Económico Mundial de Davos.


Oxfam llamó a los aproximadamente 2 mil 500 políticos, directivos empresariales y científicos de más de 100 países que se darán cita del 20 al 23 de enero en la localidad suiza a utilizar su influencia para lograr que la brecha entre ricos y pobres se reduzca en vez de que se ensanche.
Reglas, para los ricos


Vivimos en un mundo cuyas reglas están hechas para los súper ricos, afirma Tobías Hauschild, miembro de Oxfam Alemania. Ello hace más difícil la lucha contra la pobreza y las enfermedades. Lo que se necesita es un sistema económico y financiero que beneficie a todos.


Ese sistema, según el texto de Oxfam, debe impedir que las grandes compañías eludan su responsabilidad. Nueve de cada 10 grandes empresas tienen filiales en al menos un paraíso fiscal, asegura la investigación.


Oxfam exige que los impuestos sobre los beneficios se paguen únicamente en el país donde éstos se obtienen. Además, la responsabilidad de los políticos es acabar con los paraísos fiscales, que permiten a los súper ricos ocultar sus gigantescos capitales.


Con el fin de crear un sistema tributario internacional justo es necesario, sostiene Oxfam, obligar a las empresas a que informen públicamente y por países sobre los beneficios obtenidos y los impuestos pagados. Además, la organización humanitaria exige que los estados pongan fin a una competición ruinosa para ofrecer las tasas impositivas más bajas y que hagan públicos todos sus incentivos fiscales.


Debemos encarar a gobiernos, empresas y élites económicas presentes en Davos para que se comprometan a poner fin a esta era de los paraísos fiscales, que alimentan las desigualdades mundiales e impiden a centenares de millones de personas salir de la pobreza, afirmó Winnie Byanyima, directora general de Oxfam International, que estará en el encuentro suizo.

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Lunes, 18 Enero 2016 07:04

Larga crisis económica

Larga crisis económica

El proceso de producción capitalista se desarrolla en el marco de diversas contradicciones. Ellas dan lugar a periodos recurrentes en los que la tasa promedio de ganancia del capital se reduce y ocurren las crisis. Desde 2007 se registra una crisis larga que no se asimila a los movimientos cíclicos de auge y recesión, de más corto plazo, para los que están diseñadas las políticas macroeconómicas de ajuste.


Ahora esas políticas que se han hecho convencionales y de aplicación general no actúan de modo efectivo. Una expresión de esto es la misma duración de la crisis actual y la inoperancia de las medidas usuales, de tipo fiscal y monetario, que pretenden recomponer las pautas de la acumulación.


A escala global prevalece un alto nivel de endeudamiento de los gobiernos, las empresas y las familias. Las medidas para reducir el sobreendeudamiento no han sido efectivas y eso detiene el gasto en inversión y consumo, manteniendo reducidas las tasas de crecimiento del producto del empleo.


La enorme expansión de la liquidez provocada por la Reserva Federal (Fed) para acometer la crisis y evitar el colapso del sistema financiero mantuvo durante mucho tiempo las tasas de interés de referencia a niveles de prácticamente cero. Aun así la inversión no se recuperó, los bancos lograron recomponer sus balances, sin eliminar por completo la fragilidad de sus carteras. Junto con la expansión de la liquidez hay un exceso de ahorro, lo que constituye un entorno de restricción para la recuperación productiva y aviva la especulación.


El crédito no se expandió al sector privado de manera suficiente. Hubo, pues, una apropiación desigual de los recursos entre las entidades financieras, las empresas, sobre todo las de tamaño mediano y los trabajadores. Ahí puede insertarse el aumento de la desigualdad como rasgo de la situación social.


La postura del banco central de sostener tasas cero de interés por siete años se considera anómala y desde hace un año se anunciaba la normalización de la política monetaria, es decir, empezar a elevar las tasas para incidir en el desempeño de los mercados. Recientemente la Fed aumentó un cuarto de punto porcentual la tasa de interés. Así se entra a un periodo de transición que, por ahora, no garantiza que las condiciones de normalidad se restituyan. La misma noción de lo que es normal está en cuestionamiento.


Lo que se observa es una discrepancia creciente entre las unidades nacionales que componen la economía global; esto genera ahora una nueva serie de distorsiones en el flujo de capitales y la asignación de los recursos productivos. La contradicción esencial entre capital y trabajo está expuesta de modo abierto.


Mientras la FED actúa para recrear las condiciones del crecimiento en Estados Unidos, impacta en la dirección de las corrientes de capital que salen de otros países, como es el caso de las economías emergentes por la diferencia de los rendimientos que se obtienen dentro y fuera. De modo más amplio se crean las condiciones para una pugna entre las principales divisas en los mercados de dinero y capitales.


La economía de la Unión Europea no responde a los incentivos monetarios del Banco Central Europeo y ello contribuye a nuevos acomodos del capital y de los niveles de producción, de empleo e ingresos en la forma de ganancias, rentas y salarios.


China exhibe finalmente las repercusiones de un largo periodo de alta expansión productiva, especulación y endeudamiento que obliga a un ajuste cuyos efectos aún no se definen completamente.


Por otra parte, el auge de las materias primas, especialmente del precio de petróleo, se ha acabado y provoca alteraciones severas en las economías que sostenían una expansión sobre la base de exportar dichos bienes.


Un aspecto relevante de las situación económica es la necesidad de desendeudamiento. Este asunto conlleva ciertas condiciones técnicas para el reacomodo financiero, pero exige también una acción política decisiva cuyos costos no están dispuestos a absorber muchos gobiernos. La reestructuración en curso impone fuertes cargas en la distribución del ingreso y la generación de riqueza. El escenario es proclive a generar un nuevo deslizamiento recesivo.


Una parte del debate a este respecto está planteado entre quienes ven el proceso como un movimiento cíclico convencional y quienes postulan que de lo que se trata es de un estancamiento de tipo secular. De ahí se desprenden una serie de políticas públicas que promueven el aumento de la demanda agregada, frente a quienes sostienen que se está llegando a las etapas finales de lo que llaman un súper ciclo de endeudamiento con el consecuente reacomodo de los agentes económicos en el mercado.


Las políticas fiscal y monetaria de un país como México intentan, en este marco, acomodarse a estas condiciones, pero de forma supeditada a las acciones principalmente de la Fed. Esto es un hecho plenamente admitido por Hacienda y de modo explícito por el Banco de México. La cuestión se aprecia, por un lado, en el origen y el uso de los recursos del fisco (captación de impuestos, abrupta caída del precio del petróleo, el destino del gasto y el creciente nivel de endeudamiento) y, por otro, en el alza de las tasas de interés. Todo ello en un escenario de fuerte depreciación del peso y las expectativas de inflación que pueden ceder y complicar aún más el frágil entorno prevaleciente.

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Domingo, 20 Diciembre 2015 06:33

Una segunda sobre derivados financieros

Una segunda sobre derivados financieros

Los derivados son hoy uno de los modelo de negocios de mayor éxito para obtener beneficios del ahorro de personas y empresas. No obstante que el monto de las operaciones involucradas en su comercialización ha disminuido respecto a las cantidades registradas en 2011, sigue siendo enorme. Veamos la información oficial para Estados Unidos. La proporciona la OCC, por las siglas en inglés de la Oficina de Control del Moneda o de Circulante (www.occ.gov). En 2011 el llamado monto nocional (cantidad en moneda) de los derivados era del orden de 250 mil billones (siempre estadunidenses, es decir, miles de millones nuestros) de dólares.


En el segundo trimestre de este 2015, ese monto era de casi 200 mil billones, 20 por ciento menos. Tanto el freno del enorme crecimiento registrado de 2006 a 2011, como el estancamiento y la disminución relativa del mercado de derivados registrados de 2011 a la fecha, se atribuyen al fortalecimiento de la regulación en los Estados Unidos. Y, sin embargo, múltiples académicos no dejan de señalar su insuficiencia. Algo similar ocurre en el mundo global de los derivados, que abordaremos en otro momento. Lo cierto es que 200 mil billones estadunidenses de dólares siguen siendo un monto enorme de transacciones financieras que involucran tasas de interés, tipos de cambio, mercancías (petróleo, gas natural y electricidad entre ellas), créditos y acciones de empresas. Involucran, además, intercambio de compromisos financieros de deuda y obligaciones, futuros, swaps (intercambios futuros de dinero, bienes y servicios), techos y pisos de tasas de interés. Y portafolios que combinan diversas formas de contratos.


Datos oficiales recientes muestran que el producto contratado más relevante es el de tasas de interés (78 por ciento del valor nocional del total de derivados). Le sigue el de Tipos de Cambio (sólo 16 por ciento del monto total). Por tipo de contrato el más importante es el de SWAPS con 60 por ciento del valor nocional total de los derivados negociados, es decir, de esos 200 mil billones estadunidenses de dólares. La totalidad de los swaps se negocia en el mercado libre, el llamado Over the Counter (OTC).


No hay swaps en las bolsas registradas. ¿Qué derivados se negocian en las bolsas? Solamente dos: 1) Futuros y Forwards que son prácticamente equivalentes, salvo que los primeros –minoritarios– se comercializan en bolsas oficiales, bajo formas y mecanismos más estandarizados que los Forwards, siempre negociados en el mercado OTC y que representan el 83 por ciento del valor nocional de los contratos en los que se acuerda compra o venta de algo en un tiempo determinado, a un precio establecido, valor nocional por 40 mil billones estadunidenses de dólares; 2) lo segundo que más se negocia en las bolsas son las Opciones, cuyo valor nocional es apenas –digo apenas en relación al total de 200 mil billones estadunidenses de dólares– de 4 mil billones estadunidenses de dólares, 12 por ciento del total de Opciones, de las que 88 por ciento restante se negocia en el mercado OTC. Sí, solamente 5 por ciento del monto nocional de derivados es negociado en bolsas registradas. ¿Se imagina usted eso?


Un 95 por ciento de todos los derivados se negocia en el libre y poco regulado mercado OTC, en el que se realiza la totalidad de negociaciones –sí la totalidad– que involucran swaps (118 mil billones estadunidenses de dólares) y Derivados de Créditos y Obligaciones de Pago (9 mil billones estadunidenses de dólares). Esto muestra que –pese a todo– se ha impuesto el libre mercado de derivados. Prácticamente sin regulación ni supervisión oficiales. Con una mayoría de negociaciones de tasas de interés y tipos de cambio (94 por ciento). Siempre atendiendo a las preferencias de riesgo de los poseedores, la mayoría de ellos administradores o brokers de fondos de ahorros de personas y empresas, función que en todo el mundo ya realizan prácticamente todos los bancos comerciales. ¡Y qué digo todos! Recordemos que en Estados Unidos JPMorgan Chase Bank NA, Citibank National ASS, Goldman Sachs Bank USA y Bank of America NA –en términos del valor nocional representado por los derivados– concentran 91 por ciento del total.


Y eso que los activos de estos cuatro bancos estadunidenses sólo representan 35 por ciento de los activos totales de la banca comercial estadunidense. En este contexto realmente sorprende muchísimo que Goldman Sachs Bank, con apenas 0.9 por ciento del total de activos bancarios, concentre 23 por ciento del valor nocional total de los derivados. Luego de esta breve descripción de la estructura de los derivados por tipo de contrato y tipo de bien, es útil citar la advertencia oficial de la Oficina Gubernamental de Control de Circulante. Traduzco libremente cuando se señala que los mercados financieros se forman en lugares o sistemas que proporcionan a compradores y vendedores medios para comercializar instrumentos financieros: bonos, acciones, monedas internacionales, futuros, forwards, swaps, obligaciones de compra y de pago y derivados. Y que dichos mercados financieros facilitan la interacción entre los que necesitan capital y los que lo tienen. Además –reza el texto oficial– en esto mercados no sólo es posible obtener capital. Más todavía. Se transfieren riesgos (generalmente a través de derivados) y se promueve el comercio internacional.

 


Finalmente –oficialmente se advierte– aunque hay regulaciones y mejores prácticas que guían las transacciones en estos mercados, se trata de operaciones que implican un cierto grado de riesgo. Así de simple. A confesión de parte, relevo de pruebas. El caso de Goldman Sachs no hace sino confirmarlo. Esta ideología, por cierto, está presente en la nueva arquitectura de la industria eléctrica en México, tan permeada de esta forma de funcionar de los mercados financieros, con mercado mayorista de electricidad, comercializadores de energía eléctrica que no son suministradores (brokers), con subastas de energía, potencia, productos conexos y –asunto que requiere cuidadoso análisis– Certificados de Energía Limpia (CEL), entre otras hermosas novedades. También lo veremos en su momento. ¡La financiarización en pleno! De veras.


NB: Un abrazo fraternal y solidario a mi estimado compañero profesor Félix Hoyo Arana quien merece una inmediato justo proceso. No más.


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Miércoles, 16 Diciembre 2015 07:59

Nuevos territorios para la tasa de interés

Nuevos territorios para la tasa de interés

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) anunciará hoy miércoles un alza en la tasa de interés. Hace nueve años que la Fed redujo la tasa de interés a un nivel cercano a cero en respuesta a la crisis financiera. ¿Cómo afectará la economía esta medida y qué repercusiones se pueden esperar a nivel mundial?

En la Fed pesa mucho el espectro de una recaída de la economía, provocada por un incremento prematuro de la tasa de interés. Los signos de recuperación siguen siendo erráticos, por lo que el aumento que se pronostica es pequeño y de seguro no rebasaría un cuarto de punto porcentual.
La Fed interpreta de modo positivo los signos vitales de la economía estadunidense. El crecimiento o es espectacular y este año apenas alcanzará 2.5 por ciento, pero eso es mucho mejor que el promedio de 0.3 por ciento para el periodo 2007-2011. Esto se compara favorablemente con el desempeño de otras economías desarrolladas. Pero el aumento en la tasa de interés podría frenar el mediocre crecimiento de la economía estadunidense.


Quizás el indicador más importante para la Fed es la tasa de desempleo. El nivel de desocupación se redujo de 10 a 5 por ciento entre 2009 y 2015, pero las cosas cambian si se toman en cuenta las medidas más amplias de desempleo (disponibles en www.bls.gov). Por ejemplo, considerando la población que trabaja tiempo parcial pero quisieran hacerlo de tiempo completo, el indicador de desempleo se eleva a más de 10 por ciento.


Una de las malas señales que la Reserva Federal está tomando en cuenta tiene que ver con el estancamiento en los salarios. En 2006 la tasa de crecimiento de los sueldos reales en actividades productivas fue de 4 por ciento, pero a partir de ese año los aumentos salariales cayeron y hoy están creciendo a un mediocre ritmo de 2 por ciento, muy por debajo de los incrementos en productividad.


En el terreno de la deflación la situación es delicada. El sobrendeudamiento no se ha eliminado y se podría esperar que un poco de inflación ayude a los deudores a solventar mejor sus deudas. Por eso la Fed tiene un objetivo para la inflación de 2 por ciento. Esta meta no se está cumpliendo y en la actualidad la tasa de inflación se sitúa en 1.25 por ciento. En realidad, y este es un punto sobre el cual hay desacuerdos dentro de la Fed, los síntomas de la deflación no han desaparecido. La coexistencia de estas señales con el supuesto buen desempeño en materia laboral son objeto de un debate acalorado.


Uno de los efectos más importantes del incremento en la tasa de interés será el fortalecimiento del dólar. La apreciación de la moneda estadunidense ya se ha dejado sentir con la simple perspectiva de un aumento moderado en la tasa de interés. Pero el fortalecimiento del dólar tendrá efectos negativos sobre las exportaciones estadunidenses. De mediados del año pasado a la fecha las exportaciones han caído en alrededor de 20 mil millones de dólares. Las ganancias de las empresas más grandes en Estados Unidos dependen mucho de las exportaciones y un dólar fuerte les afectará negativamente.


Una reducción en las exportaciones de manufacturas podría tener graves repercusiones. En contraste con los signos positivos que para la Fed justifique el aumento en la tasa de interés, todos los indicadores revelan que la industria manufacturera se encuentra en plena recesión (desde octubre 2014). La fortaleza del dólar seguramente va a empeorar la situación y podría intensificar las distorsiones sectoriales que ya sufre la economía estadunidense.


En el plano internacional la decisión de la Fed tendrá consecuencias significativas. Un dólar fuerte contribuye a la caída en los precios de casi toda la gama de mercancías básicas o commodities, comenzando con el precio del petróleo (cuyo precio se encuentra denominado en dólares). Esto tiene muy desagradables repercusiones sobre los países exportadores de materias primas. Las divisas de las llamadas economías emergentes ya se han visto vapuleadas por la apreciación del dólar. En México la devaluación ya acumula 15 por ciento en este año y en el caso de Brasil el efecto ha sido devastador (pues se combina con el colapso de su principal mercado en China). El impacto sobre empresas que se han endeudado en dólares podría ser devastador.


Japón, China, Europa y Estados Unidos están aplicando políticas monetarias en direcciones opuestas. Mientras la Fed anuncia su modesto incremento en tasas de interés, el Banco central europeo ha anunciado que extenderá su política de compra de activos (60 mil millones de euros mensuales hasta 2017) y mantendrá una tasa cero e incluso negativa.


Hay que esperar mayores distorsiones en la economía mundial y una intensificación en la volatilidad en el sector financiero. Al final de cuentas el impacto internacional podría repercutir negativamente sobre la economía estadunidense. Definitivamente el capitalismo mundial se adentra en un nuevo territorio.


Twitter: @anadaloficial

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La FIFA obligará a los futbolistas a jurar por escrito que no pertenecen a ningún fondo de inversión

La FIFA traslada a la RFEF la imposición de introducir en el TMS una declaración jurada por el futbolista y su club certificando que sus derechos no pertenecen a los TPO. Y en caso de ser así, debe incluir una copia del contrato. Gobierno y Liga se siguen oponiendo.


MADRID.- Continúa la cruzada de la FIFA en contra de los famosos TPO o Fondos de Inversión cuyo empleo están terminantemente prohibidos por el máximo organismo internacional desde el pasado 1 de mayo. Como precisamente informamos en Público ese mismo "Día Internacional del Trabajador" de este 2015, sólo se permiten la propiedad de terceros sobre un jugador en aquellos contratos ya existentes hasta el 31 de diciembre del 2014 y que tendrán vigencia durante la fecha de duración del actual contrato. En el momento que finalicen deberán adaptarse a esta nueva normativa. Además todos aquellos contrato firmados con presencia de Fondos de Inversión entre el 1 de enero de este mismo año y el 30 de abril, el día antes de la entrada en vigor de la nueva normativa, tendrán un año para adaptarse a esta nueva legalidad.

Desde ese día está totalmente prohibido firmar un contrato de un jugador participado por un Fondo de Inversión en cualquier de las Federaciones nacionales dependientes de FIFA; incluida la Federación Española de Fútbol. La pregunta que surge entonces es: ¿cómo puede controlar FIFA que un jugador no está controlado por una fondo de inversión? ¿cómo evita que los clubes o jugadores inmersos en un traspaso digan toda la verdad?


Ya en mayo pasado la FIFA introdujo dentro del TMS, Sistema informático de Transferencias Internacionales famoso por el caso de David De Gea, una serie de variables obligadas a declarar por los clubes para evitar este posible "fraude" en torno a los fondos. Desde entonces los 6.000 clubes pertenecientes a las 209 asociaciones deben registrar en dicho TMS todos los contratos que, directa o indirectamente, estén participados por fondos. Deben especificar los datos del tercero involucrado, el nombre del jugador afectado y la duración de dicho contrato. Salvo las excepciones expuestas en el párrafo anterior, ningún club puede fichar a jugadores participados por fondos de inversión porque, en caso de hacerlo y en el momento de intentar incorporarlo al TMS, el propio sistema debería denegárselo.

Pero esta medida instaurada hace ahora seis meses presentaba una gran laguna: ¿Y si el club no incluye deliberadamente todos los datos en el sistema? ¿Y si aporta información que no es del todo veraz?¿Y si el jugador que dice no pertenecer a un fondo si lo está bajo su control? Si bien este tipo de actitudes están severamente castigados por parte de la FIFA, tal y como recoge la Circular 1478 de FIFA aprobada en Zúrich el pasado 6 de marzo que textualmente avisa de la "omisión del deber de proporcionar la información obligatoria y verídica en una orden del TMS o la solicitud incorrecta del Certificado de Transferencia Internacional"; lo cierto es que el margen del posible delito ha seguido existiendo. Eso pese a las sanciones existentes en caso de ser descubierto que pueden incluso privar de fichar jugadores a todo aquel club que inscriba de forma fraudulenta a un jugador controlado por fondos de inversión.

Ya existe, además, un precedente en este aspecto. Se trata del club belga Seraing que el pasado 17 de septiembre fue sancionado por la Comisión de Disciplina de FIFA con una multa de 136.000 euros y la prohibición de hacer fichajes durante dos años -lo que corresponde a cuatro ventanas de fichajes- por violar el Reglamento sobre el Estatuto y Transferencia de jugadores. Concretamente, por vender parte de los derechos económicos de algunos futbolistas a terceros y haber firmado contratos que permiten a terceros o Fondos de Inversión influir en las decisiones del club.


Declaración jurada por parte del jugador


Pues bien, la FIFA acaba de dar un paso más en su objetivo de cerrar el grifo a estos fondos, impidiendo cualquier traspaso fraudulento, y tratando de dotar de más transparencia dentro de las operaciones de transferencia de jugadores. A partir de ahora todos los clubes, al crear una orden en el TMS de traspaso de un jugador, están obligados a presentar una declaración sobre la propiedad de los derechos económicos de los jugadores por parte de terceros. Es decir, si está en manos de un fondo de inversión o no.

Hasta tal punto que, llegado el caso, el club implicado deberá cargar dentro del sistema una declaración firmada por el propio futbolista y su club de procedencia donde quede claramente probado y certificado que los derechos del jugador que se está traspasando en ese momento no están en propiedad de terceros o de famosos TPO o, dado el caso, debe incluirse el contrato con terceros. Es decir el papel donde queda patente qué porcentaje del jugador que se está transfiriendo está en manos de Fondos de Inversión e incluso el porcentaje que actualmente depende directamente de un tercero.

De esta forma ya no hay escapatoria posible de los clubes a la hora de tratar de "engañar" al sistema. Más que nada porque además estaría implicado también en el delito el propio jugador al firmar una cosa que no es verdad. Dicho de otro modo, coincidiendo con la próxima apertura del mercado de invierno de jugadores prevista para enero, cualquier operación de transferencia de jugadores exigirá dos nuevas condiciones a los clubes además de las ya existentes.

Por un lado la declaración de la propiedad de los derechos económicos del jugador por parte de terceros o fondos de inversión. Y por otro, y lo más importante, la prueba jurada firmada por el jugador y por el club anterior de que no existe propiedad de los derechos económicos de futbolistas por parte de terceros. Y en caso de existir, el club que se desprende del jugador deberá adjuntar una copia donde quede patente este acuerdo.

Y aquí no queda todo en este control y prohibición absoluta de los fondos de inversión dentro del fútbol mundial. La FIFA trabaja para poder introducir también en un futuro no muy lejano la obligación de los clubes de declarar la posible "clausula de comisión de venta futura", en el caso de que ésta estuviera incluida en el contrato de traspaso objeto de transacción. Dicho de otro modo, de obligar a dejar constancia de cuánto dinero va a llevarse el fondo de inversión propiedad del jugador en caso de de que éste que acaba de ser fichado por un club, fuera traspasado a otro en un futuro. El "leiv motiv" de los TPO, hacerse con la propiedad de un futbolista para llevarse dinero en todas y cada una de las operaciones donde esté implicado.


El CSD y LaLiga, contrarios a esta prohibición de la FIFA


Pues bien, todas estas nuevas excepciones realizadas recientemente por FIFA ya son conocidas por todos los clubes españoles. Es la Federación Española de Fútbol la encargada de comunicárselo a través de una circular interna. Esto supone, con motivo de la próxima apertura del mercado prevista para el 4 de enero del 2016, todos aquellos clubes de Primera y Segunda que quieran traspasar internacionalmente jugadores, deberán incluir este requisito. Con el riesgo que supone, como comentamos líneas atrás, de no hacerlo. Se exponen a sufrir una sanción similar a la que está sufriendo actualmente el FC Barcelona y que finaliza precisamente en la próxima ventana de jugadores.

Este conflicto sobre los fondos de inversión es especialmente complejo cuando hablamos de España. Resulta que el Consejo Superior de Deportes, el máximo organismo del deporte español, sigue sin aprobar en su Comisión directiva esta norma FIFA obligatoria desde el pasado 1 de mayo y vigente en el Reglamento de la Federación Española desde diciembre del 2014. Se trata de una condición indispensable en nuestra legislación para que cualquier cambio de normativa tenga vigencia.

Hasta el punto de que el propio CSD solicitó un informe a la Comisión Nacional de la Competencia acerca de la legalidad o no a la hora de prohibir estos fondos. Informe que venía a dar la razón al CSD y también a LaLiga, claramente partidaria junto al Gobierno de la utilización "regulada" de los fondos de inversión en el fútbol. Hasta el punto llega el posicionamiento de la patronal española que, junto a la portuguesa, tienen denunciado ante la Dirección General de la Competencia de la Comisión Europea este acuerdo de FIFA por considerar que restringe la libertad de los jugadores, los clubes y de terceros sin ninguna justificación o proporcionalidad.

Así pues nos encontramos en España una situación un tanto anómala. Por un lado, FIFA a través de la RFEF sigue incluyendo normas con el fin de impedir el uso "fraudulento" de los fondos. Por otro el Gobierno y, especialmente LaLiga o patronal, se oponen abiertamente a este control. Y en medio de todo están los clubes que se exponen, en caso de no seguir los preceptos de FIFA, a durísimas sanciones.

 

RAMÓN FUENTES
@RamonFuentes74

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La marcha de la economía estadunidense: la primera

Si la deuda global de Estados Unidos hubiera seguido la tendencia registrada de finales de los años 40 a principios de los 80, en estos momentos nuestros vecinos tendrían un endeudamiento global del orden de los 20 mil billones de dólares (billones de ellos, es decir, miles de millones). Y como proporción de su producto interno bruto (PIB), no superaría 150 por ciento. Una y media veces su PIB. Pero en economía –como en muchos ámbitos de la vida– las tendencias no necesariamente son la resultante. Así, –en estos momentos y con datos al primer trimestre de 2015– un endeudamiento total cercano a 60 mil billones de dólares representa 330 por ciento del PIB. Poco más de tres veces de un producto anual ligeramente mayor a los 17 mil billones de dólares de hoy.


¿Cuáles son los sectores más endeudados en Estados Unidos? El sector no financiero. Concentra 70.6 por ciento de dicha deuda: 41 mil billones de dólares. Y en él, los hogares, con 13 mil 600 billones. Debe la cuarta parte del total. Tremendo. Terrible. Por eso es preciso notar que hoy –merced a un esfuerzo notable de astringencia financiera y deterioro secular de los hogares estadunidenses de casi siete años– este endeudamiento representa 77 por ciento del PIB. En 2009 debían el total del PIB. ¿Qué deudor le sigue en orden de importancia? El gobierno federal. Con cerca de 17 mil billones. Apenas 600 mil millones de dólares menos que las familias. Por eso, familias y gobierno federal concentran 45 por ciento de la deuda.
Mi amigo Perogrullo pregunta: ¿pero quiénes pagan la deuda del gobierno? Y responde: familias y empresas. Por eso –asegura– los hogares estadunidenses viven una de sus peores crisis. Deben pagar su deuda y parte de la del gobierno. Y como la otra parte la deben pagar las empresas –que dan empleos a los hogares– presionan a no elevar salarios y remuneraciones. ¡Círculo vicioso! Sin duda. Una crisis de hogares y familias que durará un buen rato más. ¿Se imagina usted el monto y las implicaciones de una elevación de la tasa de interés? Por cada punto porcentual hacia arriba, hogares y gobierno vecinos canalizan 266 mil millones de dólares hacia creedores. Ni más ni menos. Una cuarta parte del PIB de México. Sólo un punto de elevación.


¿Pero quiénes son esos principales acreedores? A reserva de estudiarlo con más detenimiento, digamos por lo pronto que los propios organismos financieros estadunidenses. Con un monto prestado del orden de 42 mil billones de dólares, es decir, 72 por ciento del total. Los sectores no financieros concentran 10 por ciento de ese total. Y los extranjeros –China principalmente, primer poseedor de bonos del Tesoro con 13 por ciento– tienen el 18 por ciento restante. Pagar a estos acreedores externos representaría a nuestros vecinos entregar 60 por ciento de su PIB. Pero pagarles a los organismos financieros internos (instituciones de depósito, fondos de pensiones, fondos mutualistas, fondos de especulación, fondos de gobiernos estatales y locales, brokers, uniones de crédito, compañías de seguros, instituciones de crédito inmobiliario, empresas gubernamentales, agencias de factoraje, entre otros organismos financieros) destinarles todo el PIB durante cerca de dos años y medio. Imaginemos, entonces, la extrema relevancia que tiene para estos organismos que la economía estadunidense funcione bien. Y cada vez mejor. El asunto es difícil. Casi imposible. Pero debe hacerlo al menos para abonar a su deuda.


Dice mi amigo Luis Felipe: si puedo pagar mi deuda, tengo un grave problema. Y si no la puedo pagar, mis acreedores son lo que tienen un grave problema. Lo cierto es que atrás de esta dinámica de la deuda estadunidense se encuentra –¡qué duda cabe!– la evolución de su ciclo económico, recientemente caracterizado por una gravísima sobreacumulación de activos. Consúltese –si no– la dinámica de la capacidad productiva instalada. Con su consecuencia de baja rentabilidad general de la economía. No se nos olvide nunca que atrás del ciclo económico nuestro está el de los vecinos. Por nuestra relación prácticamente simbiótica con ellos. Por cierto, una lectura cuidadosa de los Criterios Generales de Política Económica entregados por la Secretaría de Hacienda el pasado 8 de septiembre al Congreso, resulta aleccionadora. Especialmente en la –hoy brevísima– sección de Perspectivas de Mediano Plazo 2017-2021.


Con optimismo se estima que la economía vecina crecerá un promedio de 2.5 por ciento al año en ese periodo. Visión optimista si pensamos en el nivel y la estructura de su deuda. Pero además –y concluyo una primera aproximación a la evolución económica vecina– no se analiza con el detalle que requiere la visión de mediano plazo de nuestra economía. Y es que se considera que en seis años las tasas de interés de largo plazo crecerían hasta dos puntos porcentuales. Esto supondría una enorme transferencia de recursos del sector llamado real al sector financiero. Con todas sus consecuencias inhibitorias para el crecimiento económico de Estados Unidos. Y, por ello mismo, del nuestro.


Sobre esto seguiremos comentando en algunas notas más en otro momento. Como también trataremos la marcha del mercado eléctrico mayorista, cuyas bases ya fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación. Sin duda.


NB: No cabe duda. Mucho debemos a José Luis Ceceña y a Enrique Semo quienes nos formamos en la División de Posgrado de la Facultad de Economía de la UNAM. Mucho. ¡Honor a ellos!


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Viernes, 11 Septiembre 2015 06:20

Los mercados meten presión en Brasil

Los mercados meten presión en Brasil

La caída bursátil responde a la rebaja que la agencia Standard & Poor's hizo de la calificación crediticia de Brasil al quitarle el grado de inversión que el país había conseguido por primera vez en abril de 2008.

 

La Bolsa de Valores de San Pablo cerró sus operaciones con una baja del 0,43 por ciento y ubicó su índice Bovespa en 46.455,24 puntos con pérdida de 201,86 unidades. La caída bursátil responde a la rebaja que la agencia Standard & Poor's hizo de la calificación crediticia de Brasil al quitarle el grado de inversión que el país había conseguido por primera vez en abril de 2008. Así, la calificación de la deuda soberana del país vecino pasó a ser BB+, que representa un grado de inversión de riesgo o especulativa, según la escala de la calificadora de riesgo norteamericana. En ese contexto, el Banco Central de Brasil anunció una subasta para vender 1500 millones de dólares en el mercado con el fin de contener la fuerte suba de la moneda norteamericana, que ayer rozó los 3,90 reales.


La baja en la calificación fue acompañada por una perspectiva negativa a futuro, algo tomado por los analistas financieros como una señal de alarma en medio de un contexto económico de desaceleración y depreciación del real. Standard & Poor's advirtió que en los próximos meses podría producirse una nueva rebaja, indicó la agencia de noticias Bloomberg.
El equipo económico de Dilma Rousseff presentó al Congreso un proyecto de presupuesto para el próximo año que prevé un déficit fiscal de 7900 millones de dólares para 2016, lo que representa un 0,5 por ciento del Producto Interior Bruto (PBI) brasileño. El nivel de deuda, en tanto, subió en julio al 65 por ciento del PBI desde un 51 por ciento registrado a fines de 2011.


El mercado brasileño reflejó su inquietud ante la pérdida del llamado "grado de inversión", la calificación que se otorga a los buenos pagadores y que Brasil gozaba desde siete años. La disparada de la moneda estadounidense, que en lo que va del año acumula una revaluación de más del 40 por ciento, obligó a una nueva intervención del Banco Central de Brasil, que la pasada semana ya había subastado 2400 millones de dólares en el mercado.


En su decisión, S&P argumentó que el deterioro de las cuentas fiscales del país se incrementó, y también puso en duda la capacidad del Gobierno para lograr que el Congreso apruebe los presupuestos de 2016 por los crecientes desafíos políticos que atraviesa el país. La economía brasileña está sumergida en una recesión técnica y, si se cumplen las proyecciones oficiales, el PIB se contraerá 1,49 por ciento este año, aunque los analistas del mercado financiero elevan esa tasa a 2,44 por ciento.


La inflación comenzó a ceder en Brasil y cayó en agosto al 0,22 por ciento, su nivel más bajo en los últimos trece meses, informó ayer el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).


El índice de precios en agosto cayó 0,40 puntos porcentuales en comparación con el de julio (0,62 por ciento) y 0,03 puntos porcentuales frente a la del mismo mes del año pasado (0,25 por ciento), además de haber sido la menor para un mes de agosto desde 2010 (0,04 por ciento). Pese a que la inflación no era tan baja para un mes desde la de julio del año pasado (0,01 por ciento), la tasa acumulada en lo que va de año subió hasta el 7,06 por ciento, muy por encima de la acumulada en los ocho primeros meses de 2014 (4,02 por ciento) y la mayor para el período desde 2003 (7,22 por ciento).


La inflación interanual, por su parte, fue del 9,53 por ciento, ligeramente por debajo de la acumulada en doce meses hasta julio (9,56 por ciento) pero tres puntos porcentuales superior a la registrada entre septiembre de 2013 y agosto de 2014 (6,51 por ciento). La tasa acumulada en los ocho primeros meses del año ya supera el techo máximo tolerado por el Gobierno para 2015, que es del 6,50 por ciento. El Gobierno se impuso la meta de terminar el año con una inflación del 4,50 por ciento, con un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales, lo que permite que la tasa llegue a un máximo del 6,50 por ciento. Los datos difundidos por el Gobierno refuerzan el pronóstico de los economistas, que prevén que Brasil terminará el año con una inflación del 9,29 por ciento, la más elevada desde 2003.

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Miércoles, 09 Septiembre 2015 07:24

"Se ha mantenido a los Estados como rehenes"

"Se ha mantenido a los Estados como rehenes"

El francés Thomas Piketty y el ex ministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis son dos de los encumbrados economistas internacionales que dieron a conocer un texto de apoyo a los intentos por establecer un marco jurídico mundial para las reestructuraciones de deuda.



Un grupo de 19 prestigiosos economistas de todo el mundo expresó su respaldo a los principios básicos para guiar los procesos de reestructuración de deudas soberanas que impulsa Argentina en la Organización de las Naciones Unidas. "El establecimiento de un marco jurídico para la reestructuración de deudas, que permita que cada Estado pueda resolver sus problemas sin riesgo de colapso financiero o la pérdida de su soberanía, es una cuestión de gran urgencia en la promoción de la estabilidad financiera", afirma la carta abierta firmada por especialistas como el académico francés Thomas Piketty y el ex ministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis. Los nueve lineamientos para limitar el accionar de los fondos buitre y facilitar las negociaciones serán sometidos a votación en la Asamblea General de la ONU. Son un paso previo en la creación de un marco jurídico global para administrar las crisis de deuda de los países. "La votación de la ONU ofrece hoy una clara elección entre el manejo democrático de los asuntos de la deuda soberana y la continuación del manejo por parte de los mercados de deuda", concluyen los economistas.


"Argentina, situándose a la vanguardia de estos esfuerzos, se ha defendido de los fondos buitre desde que reestructuró su deuda. Ayer Argentina, hoy Grecia, y mañana quizás también Francia, cualquier país puede ser impedido de reestructurar su deuda a pesar de todo sentido común", advierte la misiva que difundieron ayer el grupo de economistas a través del diario británico The Guardian. La publicación fue celebrada por los funcionarios argentinos que ya están en Manhattan. Desde la misión permanente de Argentina ante la ONU se encargaron de difundir el texto entre los embajadores del G-77+China al comenzar una reunión preparatoria para la discusión de mañana en la Asamblea General, que encabezaron el canciller Héctor Timerman y la embajadora argentina Marita Perceval.


"Estos nueve principios reafirman la preeminencia del poder político en el manejo de la política económica. Limitan la despolitización del sistema financiero, que hasta ahora no ha dejado ninguna alternativa a la austeridad y en su lugar ha mantenido a los Estados rehenes de las demandas de los acreedores", sostiene la Carta Abierta firmada por el grupo de economistas donde también figuran el destacado profesor postkeinesiano de la University of Texas Austin, James Galbraith, el experto argentino que trabaja con Joseph Stiglitz en la Universidad de Columbia, Martín Guzmán, y la especialista en desarrollo de la Universidad de Sussex, Mariana Mazzucato.


Los lineamientos serán discutidos en un escenario que se prepara para las sesiones de la Asamblea General donde participarán los presidentes de los países miembro. Las pautas están diseñadas para facilitar las negociaciones entre las partes y restringir el accionar carroñero del sistema financiero internacional, pero fundamentalmente legitiman la posibilidad de que un país deba reestructurar sus pasivos en forma sustentable para recuperar un sendero de crecimiento.


"La observancia de tales principios habrían evitado los escollos de la crisis griega donde los representantes políticos cedieron a las demandas de los acreedores a pesar de su falta de sentido económico y su impacto social desastroso", sostiene el texto encabezado por el ex ministro de Finanzas helénico. Varoufakis renunció en julio cuando, a pesar del rechazo popular al ajuste logrado en un referéndum, el gobierno de Alexis Tsipras alcanzó un acuerdo con sus acreedores. Grecia obtuvo financiamiento a cambio de una serie de ajustes fiscales y privatizaciones sin abordar los problemas de sustentabilidad de su deuda externa.


"¡Los países europeos deben apoyar las propuestas de las Naciones Unidas para la reestructuración de las deudas soberanas!", reclama la Carta Abierta. La discusión en Naciones Unidas para crear un marco jurídico internacional que guíe los procesos de reestructuraciones de deuda soberana comenzó hace un año. La iniciativa impulsada por Argentina a través del G-77 contó con el respaldo de 124 países, 41 se abstuvieron y sólo 11 votaron en contra. El rechazo estuvo encabezado por Estados Unidos, Inglaterra y Japón. Entre las abstenciones sobresalen los países europeos con problemas de deuda externa como Grecia y España que se verían beneficiados por la aprobación de los principios básicos en la ONU. Tampoco acompañaron Francia, que respaldó activamente a la Argentina en los tribunales, y Bélgica, donde se aprobó en julio una nueva ley para prevenir el accionar buitre. "La crisis griega ha dejado claro que los estados individuales que actúan por sí solos no pueden negociar condiciones razonables para la reestructuración de su deuda en el marco político actual, a pesar de que estas deudas son a menudo insostenibles en el largo plazo", enfatiza la carta.


"Durante sus negociaciones con los organismos internacionales acreedores, Grecia se enfrentó a una obstinada negativa a considerar cualquier reestructuración de la deuda, a pesar de que esta negativa estaba en contradicción con las recomendaciones del propio FMI", remata el apartado dedicado a la crisis griega donde la reestructuración de 2012 fue insuficiente para alivianar la carga de la deuda y habilitar una nueva orientación macroeconómica que le permita volver a crecer. "Las pseudo negociaciones de este verano en Grecia han hecho que muchos europeos se vuelquen hacia el nacionalismo y expresen un desafío hacia las instituciones internacionales. Sin embargo, los europeos deben reafirmar que los derechos democráticos, en lugar de los dictados del mercado, están en el corazón de la gobernanza internacional. Por consiguiente, instamos a todos los Estados europeos a votar a favor de esta resolución", concluyen los 19 economistas.

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Bajo la Lupa ¡Insólito!: yihadistas promueven el oro contra el dólar

Se acentúan las dos épicas batallas geofinancieras en la primera quincena del siglo XXI: 1) el dólar estadunidense contra el oro, y 2) el dólar contra la divisa china yuan/renminbi. Ambas epitomizan la grave crisis, más geofinanciera que geoeconómica, de las pasadas tres semanas que los desinformativos multimedia anglosajones endosan a la minúscula devaluación de 2.2 por ciento del yuan/renminbi. ¡Ya ni el vapuleado peso mexicano que pertenece a la zona de influencia dolarcéntrica (http://goo.gl/O7zA3u)!


En realidad, se trató de un desacoplamiento (" un-pegging") del yuan al dólar, ya que la artificial súper-revaluación de la divisa estadunidense había a su vez revaluado a la divisa china en 15 por ciento en los recientes dos años, lo cual afectó las exportaciones de China.


Se trata de una guerra geofinanciera que no se atreve a decir su nombre a unos cuantos días de la transcendental visita del mandarín Xi Jinping a la Casa Blanca.


No se puede soslayar que el megaespeculador con disfraz de filántropo George Soros –presunto hombre de paja de los banqueros esclavistas Rothschild– se haya desprendido de sus acciones de Alibaba –la empresa máxima de Internet en Asia– y de Baidu (el Google chino) nueve días antes del desplome dramático de la bolsa china (http://goo.gl/JlKLoC). ¿Casualidad o causalidad?


Un día antes de asistir al trascendental desfile del aniversario 70 de la Victoria de China contra Japón en la Segunda Guerra Mundial, el zar Vlady Putin comentó sin tapujos que había que tirar el dólar (https://goo.gl/X8kgAm).


El presidente ruso ha esbozado una enmienda que tiene por objetivo la eliminación del dólar y el euro del comercio entre los países de la nueva Unión Económica Euroasiática, que todavía manejan 50 por ciento de su rotación en divisas en dólares y euros, mientras la divisa rusa (rublo) opera ya libremente en Suifenhe (provincia de Heilongjiang) como plan piloto.


Dejaré de lado el célebre memorándum secreto de la DIA –servicio de espionaje del ejército de Estados Unidos– de agosto de 2011 que predijo la posibilidad de establecer un principado salafista (¡supersic!), declarado o no declarado, en la parte oriental de Siria (https://goo.gl/awdCCg). No comment!


Tal parece que seguir las cotizaciones bursátiles de los bárbaros yihadistas resulta más efectivo que los pronósticos descabellados de los fracasados economistas monetaristas del neoliberalismo global.


Ahora que la semana pasada estuve de gira en Líbano y Siria, mis impecables fuentes me comentaron que los yihadistas estaban rematando el petróleo a 20 dólares el barril. ¿Guerra geofinanciera contra Rusia?


Por lo menos sabemos el fondo del oro negro, antes de su rebote: explotadas ambas tendencias por los especuladores megabancos israelí-anglosajones de Wall Street y la City (Londres).


Llamó la atención que tanto el portal contestatario Zero Hedge (http://goo.gl/rhgNjR) como Deb¬ka (http://goo.gl/VDRJzO) –presunto portavoz oficioso de los crapulosos servicios secretos del Mossad israelí– hayan dado mucho vuelo a la declaración de guerra de los yihadistas de Daesh/ISIS al dólar con el dinar-oro.


El portal israelí comenta que el Estado Islámico (EI) lanzó una nueva campaña para desestabilizar al dólar con un video de 54 minutos producido con los más altos estándares profesionales de la avenida Madison de Nueva York, que conoce muy bien el Mossad.


Debka comenta que es la primera instancia conocida de una organización terrorista que declara la guerra financiera a Estados Unidos, donde los judíos (¡supersic!) son presentados en forma inevitable como los máximos manipuladores detrás del falso estatuto del dólar como la principal divisa mundial. ¿Será?


Los yihadistas solicitan a los mercados mundiales cesar el uso del dólar y revertir al sistema financiero de los califatos islámicos medievales y ofrecen varios sustitutos de divisas: 1) una moneda dinar-oro; 2) una moneda dirham de plata, que usan algunos países islámicos como Marruecos, los Emiratos Árabes Unidos y partes de Libia donde operan los yihadistas; 3) dos monedas de cobre conocidas como fulus, que servirían al uso cotidiano para las pequeñas transacciones, y 4) los yihadistas también aceptan baratijas de oro en lugar de monedas.


Hoy existe una planta de producción de monedas en Mosul, centro de operaciones de los yihadistas en Irak.
Debka destaca que hace dos años India pagaba su compra de petróleo a Irán con oro y joyas auríferas para evitar el embargo petrolero de Occidente.


El portal israelí resalta que la mayoría de los círculos financieros –que conoce mejor que nadie– juzga que la pretendida dominación mundial del dinar-oro por los yihadistas constituye un truco, ya que usan los dólares para comprar armas en el mercado negro y pagar a sus combatientes.


Los expertos (sic) en contraterrorismo de Debka aducen que los yihadistas son muy serios en su plan de librar una guerra de terror en la economía occidental y al sistema financiero mediante cuatro objetivos: 1) los yihadistas están determinados a forjar un EI y un orden mundial gobernado por sus valores fundamentalistas; 2) su expansión y conquista territorial se ha acompañado por la piratería de recursos naturales –petróleo, uranio, oro y plata–; 3) la fuerza comercial del EI en la compra de armas y petróleo en los mercados negros de Medio Oriente, África y partes de Europa le ha dado gran influencia para obligar a los mercaderes a aceptar sus pagos en dinar-oro, incluso con bitcoins (divisa virtual electrónica de creación británica); 4) gracias a sus simpatizantes secretos entre los ricos y poderosos de los Emiratos del Golfo, el oro islámico podría empezar pronto a infiltrar el sistema financiero mundial.


Al día siguiente de la declaración de guerra contra el dólar, su presunta filial Hizb ut-Tahrir en Gran Bretaña (¡supersic!) aconsejó examinar los beneficios de regresar al viejo patrón oro para resolver la crisis de deuda soberana que amenaza la eurozona, en lugar de imprimir dinero falso.


Resalta la conexión financierista de los yihadistas con los desregulados bitcoins de creación británica, así como el gran crédito que otorga Debka al dinar-oro.


Hace 18 años, Mahathir bin Mohamad, notable ex premier de Malasia, había lanzado ya la idea del dinar-oro durante la crisis asiática de 1997.


A juicio de Zero Hedge, la temeraria propuesta de los yihadistas conduce a equiparar a la escuela de economía austriaca, al unísono del retorno al patrón oro, con el terrorismo.


Una crítica al satánico sistema bancario israelí-anglosajón y su sistema fraudulento de esclavitud orquestado por la Reserva Federal, una corporación privada, será enjuiciada como un instrumento financiero del terrorismo islámico.


En forma categórica, The Economist, portavoz hebdomadario del neoliberalismo anglosajón, rechaza la sustitución del sistema bancario global por las monedas de oro del EI (http://goo.gl/s5qjBd).


Algo muy fuerte se está debatiendo en el Olimpo financierista israelí-anglosajón para que repentinamente, en medio de la artificial crisis china, surja la opción del retorno al patrón oro.


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Enseñanzas de la escandalosa alza del dólar

El dólar a 3.200 pesos les significa un duro golpe a la economía nacional y pobreza a los colombianos. Porque no da lo mismo pagar 50 mil millones de dólares de importaciones y 106 mil millones de deuda externa (2015) a ese precio que a 1.800. Y no resiste análisis decir que una devaluación fuera de madre –entre las mayores del mundo– disparará las exportaciones y compensará sus efectos negativos, aunque pueda ocasionar favorecimientos puntuales. De acuerdo con Eduardo Sarmiento Palacio –quien en este debate ha derrotado a los economistas neoliberales– los mayores costos de las importaciones de materias primas y equipos impedirán el supuesto gran aumento de las exportaciones. Además, se sabe de la escasa oferta exportable del país, por la debacle del agro y la industria, y que los mercados externos los controlan fuertes competidores de otros países, que también están devaluando. A estas dificultades súmesele la gravísima situación de la economía mundial.

La retórica optimista del gobierno sobre esta devaluación brutal no constituye una mentira piadosa sino una abierta falsificación de la realidad, que tiene entre sus propósitos ocultar sus culpas en lo que ocurre y encubrir que sus concepciones neoliberales lo llevarán a descargar el problema sobre los ciudadanos del común, mediante desempleo y pobreza, como ocurrió en la crisis de 1999, que tuvo las mismas causas de esta.

Que el precio del dólar haya llegado a niveles nunca vistos tiene como primera causa su escasez, lo que lo empuja hacia arriba. Y esta se debe a que la economía colombiana no puede producir los dólares que demandan las exigencias internacionales del modelo económico imperante, es decir, el costo de las exageradas importaciones de bienes y servicios, los pagos de un endeudamiento externo exacerbado y el despacho al exterior de las cada vez mayores utilidades de los inversionistas extranjeros. En la práctica, significa un nuevo fracaso del discurso neoliberal, según el cual pueden destruirse el agro, la industria y los servicios, aplastándolos con los productos extranjeros y dañando la capacidad de generar ahorro interno, porque esa destrucción puede reemplazarse con ahorro externo, tanto por deuda como por inversión, disparate estratégico que en la última década se ocultó tras la cortina de humo de la bonanza de los precios del petróleo y la minería.

En efecto, el feroz ataque por el libre comercio al aparato productivo del país –que también generó la crisis de 1999, la que le reventó a Pastrana– se mantuvo en los gobiernos de Uribe y de Santos. Lo nuevo fue que el hundimiento de la industria y el agro –agravado por la enfermedad holandesa que la tecnocracia neoliberal negó por lustros– se ocultó tras la bonanza petrolera y minera, que a su vez aumentó la inversión extranjera en ese sector y sustentó el mayor gasto público, hechos a los que se sumaron unas bajísimas tasas internacionales de interés, que también contribuyeron a crear una burbuja de especulación inmobiliaria, todo lo cual –incluida la devaluación del peso– estimuló el consumo y generó un cierto crecimiento, aunque mediocre, de la economía. Y por supuesto le dieron sustento a la falacia de que la economía crecía por el libre comercio, al que motejaron de confianza inversionista, cuando en realidad lo hacía a pesar suyo, entre otras razones porque para poder exportar minerales no se necesitan las fórmulas del Consenso de Washington ni los TLC. En realidad, los graves daños se causaron a cambio de nada. Para Colombia, por supuesto, porque gringos, demás extranjeros e intermediarios no tienen queja. Y se cae de su peso que ningún mérito les cabe a esos gobiernos por el llamado súper ciclo global de los precios de los commodities.

Si bien la caída del petróleo disparó el faltante de la cuenta corriente de la balanza de pagos y precipitó la crisis, el lío venía desde antes. En 2014, el déficit comercial de la industria llegó a 41.384 millones de dólares y el de servicios a 6.638 millones. Aunque el agro no ha generado déficit, sus importaciones sí han sido mayúsculas, y ello también cuenta. Y la deuda externa y la inversión extranjera que sirvieron para sostener el modelo económico de gastos exagerados en dólares terminaron minándolo: entre 2002 y 2014, las utilidades exportadas por las trasnacionales sumaron 141.301 millones de dólares, equivalentes a 115 por cada 100 invertidos, al tiempo que el servicio de la deuda externa costó 131.215 millones, sobre un monto total que el año pasado llegó a 101.000 millones. La crisis sería peor a no ser por las altas sumas –4.093 millones de dólares en 2014– que los colombianos que trabajan en el exterior les giran a sus familias, plata que tampoco genera la economía colombiana y los neoliberales no mencionan.

Jorge Enrique Robledo

@JERobledo

Bogotá, 28 de agosto de 2015.

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