Sábado, 01 Febrero 2014 07:47

El reino del capital especulativo

El reino del capital especulativo

Cuando el ciclo económico largo de la segunda posguerra empezó a agotarse, el diagnóstico triunfante fue que el crecimiento se había debilitado por excesivas reglamentaciones. En palabras de Ronald Reagan: "De solución el Estado pasaba a ser el problema". Excesiva cantidad de reglamentaciones respecto a la circulación del capital hacia empresas estatales, hacia la contratación de mano de obra, frenaban el ímpetu inversor del capital. Déjese fluir libremente el capital, levantando todas las normas que lo incomodan y volverán las inversiones, y con ella el crecimiento económico, de forma que todos ganarán, promulgaban las propuestas vencedoras del ex presidente de Estados Unidos.


Y así es como ha triunfado el diagnóstico y las soluciones neoliberales. Todo el arsenal neoliberal se puede sintetizar en desreglamentaciones: apertura de los mercados nacionales al mercado mundial, privatización de empresas estatales, contratación precaria de mano de obra.


Pero la propuesta neoliberal ignoraba una advertencia de Marx, según la cual el capital no está hecho para producir, sino para acumular. Liberado de trabas, los capitales no se concentraron en las inversiones productivas, sino que se trasladaron hacia donde ganan más, con menos impuestos y más liquidez: la especulación financiera. Se ha acumulado mucho más capital, con mucho menos producción.


Hubo un gigantesco proceso de transferencia de capitales, a escala mundial, del sector productivo al sector financiero. No es que haya empresarios productivos y otros especulativos. Todos los grandes grupos económicos tienen, en su cabeza, una institución financiera que reparte las inversiones, haciendo que a menudo tengan más ganancias las provenientes de la especulación que las que vienen de la producción.


La razón de fondo por la cual el ciclo largo actual es recesivo reside precisamente en ese mecanismo de incentivo a la especulación financiera, con altas tasas de interés, canalizando los capitales hacia la compra y venta de papeles, que no produce bienes, ni empleos. Es, a la vez, la traba fundamental a que las economías de los países puedan retomar ciclos de expansión. Se puede decir que los problemas comunes a los que hoy han de enfrentarse países como Argentina, Venezuela, Brasil y otros de Latinoamérica, así como España, Grecia, Portugal, entre otros de Europa, se deben a esa fuerte tendencia especulativa y recesiva impuesta por los capitales financieros.


Aun creciendo, las economías latinoamericanas sufren las presiones recesivas provenientes del centro del capitalismo. Al igual que las economías europeas tiran alcohol al fuego al buscar soluciones neoliberales a su crisis neoliberal. La especulación financiera busca imponer un cerco a gobiernos como los de Argentina y Venezuela, obligándolos a devaluaciones —abiertas o no—, pero incrementando, a la vez, riesgos inflacionarios, que producen desgastes en los salarios, algo típico del cruel círculo vicioso que las economías latinoamericanas han vivido en un pasado reciente.


El gran tema contemporáneo de la era neoliberal es, por lo tanto, cómo quebrar la hegemonía del capital financiero en su modalidad especulativa, para transferir recursos masivos hacia las inversiones productivas. Las presiones mediáticas respecto a los riesgos inflacionarios no tienen por objetivo cuidar el poder de compra de los salarios, sino lograr que las tasas de interés se mantengan altas, favoreciendo las ganancias especulativas.


Aun con el inmenso desgaste del neoliberalismo por la profunda y prolongada crisis en el centro del capitalismo, del cual no logra salir, la hegemonía neoliberal sobrevive, sobre todo porque está anclada en el rol central del capital especulativo. Sin quebrar esa hegemonía, con vigorosas acciones reguladoras y de inversiones de parte de los Estados, así como de acciones coordinadas de procesos de integración regional —como los existentes en América del Sur, como el Mercosur o el Banco del Sur—, no será posible superar el reino del capital especulativo.

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Dólar de EU contra mercados emergentes y los BRICS

David Ignatius, confidente de Obama (The Washington Post, 22/1/14) evalúa el problema de los mercados emergentes, mientras se mofa de quienes se precipitaron en exagerar el declive de Estados Unidos (EU). A su juicio, la moda de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) empieza a declinar cuando los datos económicos fundamentales de EU son mucho más poderosos de lo que parecían, mientras los de los BRICS son más débiles.


Ignatius, estupendo analista geopolítico de origen armenio, se extravía en su confusión entre datos financieros y económicos. Las finanzas artificiales de la dupla anglosajona –vinculadas a los bancos centrales de Israel y la Reserva Federalhttp://www.jornada.unam.mx/2014/01/22/opinion/020o1pol)– aplastan a los BRICS, los cuales ostentan cada vez mejores datos económicos, si se siguen las tendencias globales de sus respectivos PIB (producto interno bruto) en los recientes cinco años.


La tónica de los desinformadores multimedia anglosajones consiste en apalear sin misericordia a los BRICS, lo cual es un deporte nacional de la revista británica The Economist, el rotativo neoliberal británico The Financial Times y las revistas de EU Foreign Affairs/ Foreign Policy, mientras los multimedia de Rusia y China persisten en alabar sus hazañas económicas, como Russia Today (21/1/14): los países BRICS liderarán el crecimiento mundial en 2014, según las previsiones del FMI que consideran. Una cosa es el crecimiento económico que ostentan los BRICS y otra es la burbuja financierista que impera en el G-7 y sus satélites.


Ignatius se basa en datos meramente financieristas, como el índice de los mercados emergentes de Morgan Stanley, que cayó 5 por ciento comparado con una ganancia de casi 30 por ciento del índice Standard&Poor's 500. Sustenta básicamente su pesimismo hacia los mercados emergentes en la voltereta espectacular del economista Antonie van Agtmael, quien acuñó el término y ahora pasa por una desgarradora fase revisionista: el desaliento y el temor sentidos por muchos en EU se encuentran fuera de lugar. De hecho, existen signos tempranos de que EU puede estar recuperando alguna (sic) parte de su competitividad perdida en manufactura y que China está perdiendo terreno.


Cita el reporte de Goldman Sachs: Mercados emergentes: cuando la ola se desvanece (http://es.scribd.com/doc/202638933/Reporte-Goldman-Sachs), uno de los mega-bancos consentidos por el sistema financierista israelí-anglosajón, que espera un subdesempeño y una elevada volatilidad en los próximos cinco a 10 años.


¿Arrecia la guerra financiera de EU contra los BRICS y mercados emergentes para sostener como sea a su frágil dólar?


Mata de risa la revisión de las placas tectónicas estructurales de los principales mercados emergentes que difunde el vilipendiado banco Goldman Sachs (del que Robert Zoellick, ex presidente del Banco Mundial y subsecretario de Estado, es presidente de sus consejeros internacionales) sobre los BRIC (sin Sudáfrica), por lo que aconseja una reducción limitada (sic) en la asignación estratégica de activos a los mercados emergentes a largo plazo.


Goldman Sachs concluye que la próxima reubicación de capitales de los mercados emergentes será consecuencia de la reducción de la polémica impresión masiva de dólares por la Reserva Federal conocida como quantitative easing: QE.


Ignatius cita también un reporte de la Academia de Ciencias Sociales de China; en una interpretación antichina y pro occidental de The New York Times (http://www.nytimes.com/2013/12/25/business/international/report-faults-increase-in-chinas-local-government-debt.html?_r=0) que abulta los datos negativos por encima de los positivos de la deuda gubernamental local (una burbuja municipal de crédito), que alcanzó el "nivel alarmante de 3.3 millones de millones de dólares (trillones en anglosajón) a finales de 2012: el doble de 2010.


Hoy se ha vuelto una cacofonía de los multimedia occidentales pronosticar el estallido de la burbuja china con base en el descenso relativo de su PIB: 7.7 por ciento (2013) a 7.5 por ciento (para 2014) cuando EU, la Unión Europea y Japón exhiben patéticos PIB.


Ignatius aduce que mientras los competidores de EU tropiezan, la otrora superpotencia multipolar ha retomado su rumbo gracias a los "notables descubrimientos del nuevo petróleo/ shale gas (lutitas/esquisto/grisú) que han reducido la vulnerabilidad (sic) energética de Washington y la han convertido en un país manufacturero relativamente de bajo costo".


Pareciera que una parte sustancial de la política multidimensional de EU se (con)centra excesivamente en apostar a su pretendida cuan polémica "revolución energética del shale gas".


La burbujeante especulación del gas shale está contribuyendo en EU a un respiro económico notable con disfraz financierista (en el que colabora lastimosamente la captura de las reservas de hidrocarburos del "México neoliberal itamita"), pero su grave problema radica en que cada vez existen mayores evidencias contrarias de que se trate de una burbuja de la especulación financierista de Wall Street.

No han sido buenos tiempos para los mercados emergentes –en especial, la muy cantada guerra de divisas (Bajo la Lupa, 12 y 19/9/10, 21/11/10 y 17/8/11), deliberadamente provocada por EU, que todavía controla el mundo financierista y busca mantener la prevalencia del dólar frente al surgimiento multipolar de otras divisas poderosas, como el yuan de China.


En términos financieristas, enfocados a las divisas, el dólar ha recuperado su poderío frente al euro y ha vapuleado literalmente a las divisas de algunos países emergentes miembros del G-20, como Argentina, Brasil, Turquía e Indonesia, a lo que no se ha escapado su aliado, el "México neoliberal itamita".

Tanto la crisis de 2008, provocada por EU, como su inyección diluviana de liquidez (85 mil millones de dólares al mes), y ahora con el inicio de una sequía de liquidez global (con el cese de la compra de 10 mil millones de dólares al mes por la Reserva Federal), están contribuyendo al reacomodo/flujo/reflujo de los capitales en todo el mundo.


La sequía de liquidez, que ha iniciado dramáticamente, redirecciona los flujos a la banca de Wall Street, en detrimento de los mercados emergentes, que sufren todas las fases calamitosas del estratagema centralbanquista/monetarista/financierista de EU que inflige un grave daño a las economías tanto de sus aliados como de sus competidores.


Un estudio del FMI expone que los efectos de la QE por la Reserva Federal condujo a un flujo de 470 mil millones de dólares a los mercados emergentes (The Daily Telegraph, 27/1/14). Es evidente que un reflujo de esos fondos, que ya empezó, provoca(rá) graves turbulencias en las divisas de los mercados emergentes, lo cual se acentuará con los ceses incrementales de la QE de la Reserva Federal: el síndrome Argentina con o sin Cristina. El diagnóstico correcto de la realidad económica (con las verdaderas finanzas traducidas de su desempeño) de EU emergerá cuando estallen sus burbujas financieras y se decante su genuina situación frente a sus competidores, hoy transitoriamente vapuleados, de los BRICS y los mercados emergentes.


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El precio de los medicamentos, crimen del siglo

Más de 10 millones de personas murieron –sobre todo en África, entre 1996 y 2001- por no poder acceder a los nuevos medicamentos antirretrovirales que permitían controlar el sida y suponían la gran esperanza de supervivencia para la legión de afectados por la peor plaga de la historia reciente. Las grandes compañías farmacéuticas, suculentos negocios con disparatados beneficios, bloquearon el acceso a los genéricos de bajo coste que habrían permitido salvar a todas esas víctimas, el doble de las que causó el Holocausto nazi. De la magnitud del despropósito da idea que el precio de venta del tratamiento anual para un infectado del VIH rondaba en Estados Unidos los 15.000 dólares, mientras que su réplica en India no superaba los 200, pese a lo cual aún resultaba rentable fabricarlo.

 

La codicia del conjunto de empresas multinacionales que se conoce como Big Pharma no habría prevalecido sin la complicidad de los gobiernos occidentales, principales contribuyentes a la investigación y desarrollo de nuevos fármacos. Esto desmonta el argumento de los grandes laboratorios para defenderse de la acusación de perpetrar con premeditación y alevosía el crimen del siglo: que esos precios desmesurados y el monopolio que supone en la práctica la prolongada protección de las patentes permiten las inversiones en I+D (entre el 4% y el 8% de los ingresos, según las fuentes) imprescindibles para desarrollar remedios contra las enfermedades más graves, desde el sida al cáncer o la malaria.

 

El lobby farmacéutico es tan potente que ese genocidio sanitario que se cebó sobre todo en África, en los más pobres entre los más pobres, se produjo sin una gran repercusión mediática, ignorado o tratado sin gran relevancia por los grandes medios de comunicación, pese a los gritos impotentes de un puñado de activistas y ONGs. De hecho, lo que más sorprendió al cineasta indo-irlandés Dylan Mohan Gray cuando, a mediados de la pasada década, tuvo conocimiento cabal del problema fue que no se hubiese dedicado ninguna película a exponer y denunciar la situación. Él llena en parte ese hueco con el documental Fire in the blood (Fuego en la sangre), que presentó la semana pasada en Valladolid en la sección Tiempo de Historia de la Seminci.

 

El filme ilustra la lucha de unos cuantos francotiradores que, en África y la India, se esforzaron durante años por acabar con el monopolio del Big Pharma. Por extraño que parezca, lo lograron, aunque el camino quedó sembrado de millones de cadáveres de infectados que no pudieron ser tratados por su falta de medios. Entre esos quijotes se encontraban Peter Mugyenyi, director del principal centro de tratamiento e investigación del sida en Uganda; el activista surafricano Zackie Achmat y, sobre todo, el investigador Yusuf Hamied, de la farmacéutica india Cipla, que se empeñó en una campaña a escala mundial para proporcionar antirretrovirales a precio de costo a los países más pobres y con más enfermos, así como para facilitarles la tecnología para producirlos in situ.

 

De golpe y porrazo, la plaga se controló. La mayoría de los afectados más graves resucitaron y pudieron hacer vida normal. David venció a Goliat, y superó los campos de minas plantadas por las multinacionales farmacéuticas, la incomprensión de la Organización Mundial de la Salud, la indiferencia de la UE y el rechazo activo de los Gobiernos de Estados Unidos y del resto de Occidente.

 

En el coloquio posterior al pase de Fire in the blood, Dylan Mohan Gray defendió lo obvio: que "el interés público debe imponerse sobre el de las grandes compañías farmacéuticas", y que permitir que éstas se salgan con la suya, con la ética capitalista de obtener el máximo resultado con la mínima inversión, constituye un inaceptable "pacto con el diablo". Con todo, su conclusión es pesimista: se ganó una batalla, pero se puede perder la guerra, si se hacen realidad los peores temores sobre el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Cooperación Económica (TPP), cuya negociación, rodeada del máximo secretismo, podría concluir este año.

 

El TPP pretende liberalizar las economías de la región Asia-Pacífico y se firmó en 2005 por Brunei, Chile, Nueva Zelanda y Singapur, países a los que ahora se sumarán Estados, Unidos, Japón, Canadá, Australia, Malaisia, México, Perú y Vietnam. En conjunto, suponen dos quintos de la economía y un tercio del comercio mundiales. Y aún cabe la posibilidad de que el tratado, que podría servir de modelo para otros en el futuro, se amplíe a la totalidad de los 21 países de la APEC. Junto al pacto similar que discuten EE UU y la UE, las partes interesadas sostienen que el TPP supondrá un impulso a la economía del planeta que ayudará a paliar el fracaso de la ronda de Doha para liberalizar el comercio mundial.

 

Lo que temen Dylan Mohan Gray, y con él ONGs como Médicos Sin Fronteras (MSF), es que el TPP, en el caso concreto de sus estipulaciones para "defender la propiedad intelectual", permita a las grandes empresas farmacéuticas mantener durante más tiempo el monopolio sobre la comercialización de nuevos medicamentos. O lo que es lo mismo, que se bloquee, con mayor dureza y por periodos más prolongados (hasta 25 años) la futura distribución de nuevos genéricos de bajo coste y de precio hasta centenares de veces inferior al de las marcas comerciales de Big Pharma. De esta forma, los tratamientos de, por ejemplo, diversos tipos de cánceres y del mismo sida, resultado de las investigaciones en curso y por venir, resultarían una vez más inaccesibles para gran parte de la población mundial, empezando, cómo no, por el África más pobre. MSF estima que, a menos que rectifique el rumbo de las negociaciones, "el TPP se convertirá en el tratado más dañino de todos los tiempos para el acceso a medicamentos en los países en desarrollo".

 

En línea con lo defendido por numerosos activistas y organizaciones no gubernamentales, Dylan Mohan Gray propone una serie de medidas como que se prohíba que los propietarios de las patentes monopolicen el acceso a medicamentos que puedan salvar vidas, que se permita el libre acceso a la investigación realizada con fondos públicos y que los Gobiernos de EE UU y Occidente se comprometan a no ejercer presiones económicas ni amenazar con sanciones a los países en vías de desarrollo que pretendan facilitar el acceso a sus ciudadanos de medicinas esenciales. Un objetivo tal vez utópico, pero imprescindible si se quiere evitar otro crimen del siglo.

 

01 nov 2013

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Chatham House, de Gran Bretaña, amenaza con inminente desplome del precio del petróleo

Tiempos de incertidumbre planean en el mundo del petróleo: desde las brutales exigencias perentorias de Estados Unidos y Gran Bretaña para privatizar Pemex (ver Bajo la Lupa, 31/7/13) hasta la sectaria descomposición del gran Medio Oriente”, donde pesa enormemente el factor Arabia Saudita, en que llamó la atención la sorprendente declaración del multimillonario príncipe saudita Alwaleed bin Talal, sobrino del rey Abdalá, quien adopta la teoría de la tecnología fracking del shale gas ( Financial Times, 29/7/13).

 

Al unísono, el analista Philip Verleger anuncia “El fin de la crisis del petróleo” debido al auge del shale gas (gas esquisto/lutitas) en 2020 (invierno 2013, The International Economy).

 

Después de que el petróleo alcanzó un superpico de 150 dólares el barril y durante el mes de julio elevó su cotización 10 por ciento ( MarketWatch, 31/7/13), para situarse arriba de 100 dólares, sonaría descabellado que alguien se atreva a imaginar siquiera un “choque petrolero”, como esboza Paul Stevens, becario del think tank británico Chatham House ( Financial Times, 25/7/13).

 

Chatham House, donde despacharon tres primeros ministros de Gran Bretaña, es considerado el segundo think tank más influyente del mundo, detrás de Brookings Institution (EU), según el ranking de la Universidad de Pennsylvania (2012).

 

Su director, Robin Niblett, fue antes director ejecutivo del omnipotente think tank CSIS, donde despachan Kissinger y Brzezinski. El famoso historiador británico Arnold J. Toynbee fue también director de Chatham House.

 

Se han intensificado las advertencias catastrofistas sobre un desplome del precio del petróleo para colocarse entre 35 y 60 dólares el barril (Steve Levine, Foreign Policy, 20/6/12) y a las que se ha sumado Alexie Kudrin, anterior ministro de Finanzas de Rusia ( Ria Novosti, 4/3/13).

 

Un ex ministro ecuatoriano, a su paso por México el año pasado, confesó los mismos temores sobre un deliberado desplome del “oro negro”.

 

Ante el yunque de la “reforma energética Peña/Videgaray/Aspe” y el martillo del “choque petrolero”, resulta de actualidad que la tesis de Luis Videgarary en el MIT, bajo el padrinazgo del latinófobo Rudiger Dornbusch (aliado de Pedro Aspe), haya sido La respuesta fiscal a los choques petroleros (junio 1998).

 

Paul Stevens amenaza que “el mundo se podría estar dirigiendo a un choque del precio del petróleo”.

 

Considera que existen “dos nuevas dimensiones en los mercados internacionales del petróleo” y que “están sembrando las semillas de un choque del precio”: 1) las consecuencias del levantamiento árabe de 2011, y 2) “el desarrollo y aplicación de la tecnología fracking del shale gas”.

 

Llama la atención su segunda “semilla”, ya que hace tres años el mismo Paul Stevens alertó sobre la escasez de la producción del petróleo (Chatham House, septiembre 2010). De su anterior pesimismo –con sendos ar­tículos sobre la carestía del abasto (Chatham House, agosto 2008) y las turbulencias de los oleoductos como “fuente de conflicto” (Chatham House, marzo 2009)–, resulta que ahora ha dado un giro acrobáticamente espectacular.

 

Hoy Paul Stevens aduce que los países productores de la OPEP del Medio Oriente “necesitan mayores ingresos para pagar las políticas sociales (¡supersic!) que calmarán el levantamiento popular”, lo cual requiere mayores precios del oro negro, como es el caso de Arabia Saudita, que necesita una cifra de 95 dólares para equilibrar su presupuesto.

 

Juzga que los altos precios “producirán respuestas del mercado y aquí es donde aparece la tecnología shale de costo relativamente alto que ha llevado a un aumento dramático en la producción del petróleo, mayormente en Estados Unidos”. Se basa en la multicitada Revisión de las Estadísticas del Mundo Energético de la depredadora BP, que exhibe cómo en “2012 Estados Unidos tuvo el mayor aumento en su producción de petróleo”.

 


Alega que los “altos precios llevarán a la destrucción de la demanda del petróleo” cuyo impacto será “resentido en el Medio Oriente, India y China” (a quienes les aplica el acrónimo de “MIC”). Se equivoca: India y China, importadores netos de petróleo, se beneficiarían con un precio bajo que afectaría a Rusia y a la OPEP (y a México).

 

Cita a la muy mendaz Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés), según la cual los “MIC” tendrán 68 por ciento de incremento en la demanda del crudo fuera de la OCDE entre 2011 y 2035.

 

Arguye que la presente situación es “muy reminiscente del periodo 1981-1986, que culminó en el dramático colapso del precio del petróleo de 1986”.

 

Aquí Paul Stevens se salta la histórica connivencia entre Arabia Saudita y Estados Unidos para desplomar el precio y perjudicar a la URSS, lo cual tuvo como consecuencia tres años más tarde, en su retirada de Afganistán y la caída del Muro de Berlín y, dos años después, en la disolución soviética (Thomas Friedman, The New York Times, 5/11/04).

 

El abordaje unifactorial mercantilista de Paul Stevens es muy endeble: elude el gran juego y las estratagemas que operan tras bambalinas en el mundo geoestratégico de los hidrocarburos en los siglos XX y XXI.

 

Paul Stevens comenta que desde 2002 los precios del oro negro se han incrementado desde 20 dólares a más de 100 dólares el barril. De nuevo el defecto geopolítico de Paul Stevens, quien esquiva que fue en la primavera de 2004, cuando se supo que ni Estados Unidos ni Gran Bretaña podrían controlar los hidrocarburos de Irak, que el precio inició su ascenso irresistible, a la par del oro.

 

Equipara la presente situación con 1986 y concede el mayor peso específico a la decisión de Arabia Saudita, quien “ha sido capaz de acumular su colchón financiero”.

 

Admite que en el seno de la OPEP, que “enfrenta divisiones extrasectarias”, el papel de Arabia Saudita será determinante, aunque “existen diferencias notables que complican la historia”, ya que en aquel entonces no existía la bursatilización con el “papel petróleo” para comerciar a futuro. Asimismo, “el nuevo abasto de hoy tiene una diferente estructura de costos” y “responde más rápido a los precios bajos”.

 

Cuenta también la retroalimentación negativa: una caída abrupta del precio “puede llevar a mayores revueltas en los países productores de crudo, lo cual estimularía los mercados” y cuyo resultado sería una enorme volatilidad, lo cual presionaría a “regular el mercado del papel del petróleo” (nota: existen 500 barriles de “papel financiero” por cada barril tangible).

 

Al final, Paul Stevens se pronuncia por la brusca volatilidad en los mercados.

 

A mi juicio, hay que tener la mira bien puesta en todo lo que suceda en Arabia Saudita, donde se encuentra la clave geopolítica: reflejo de la nueva correlación de fuerzas en el Golfo Pérsico, donde tampoco hay que soslayar las jugadas estratégicas de Irán ni perder de vista a Rusia, la máxima productora de gas natural del mundo y una de las tres potencias geoestratégicas con Estados Unidos y China. Estados Unidos ya no juega solo en el nuevo orden multipolar.

 

Peor aún: a Paul Stevens, de proclividad unipolar, se le pasa por alto que hoy “90 por ciento de las reservas mundiales están bajo control de las empresas petroleras nacionales” (¡supersic!) –“El crepúsculo de las trasnacionales petroleras”, The Economist, 3/8/13)–, lo cual advertí hace cinco años en el Senado mexicano.

 

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“Es un banco técnicamente criminal”

Cada mes que transcurre, el papa Francisco completa un poco más la obra inconclusa de su predecesor, Benedicto XVI. El teólogo duro y poco amigo de los medios había comenzado una profusa obra de limpieza en el seno de uno de los organismos bancarios más secretos y sucios del mundo, el IOR, el Instituto para las Obras de Religión, el banco del Vaticano. La guerra interna que desencadenó ese histórico intento de poner término a las prácticas tramposas heredadas del pontificado de Juan Pablo II condujo a la inédita renuncia de Joseph Ratzinger. La guerra por el control del IOR y por impulsar cambios que pusieran al banco del Vaticano en sintonía con un mínimo de las reglas internacionales es uno de los motivos que explican el alejamiento de Benedicto XVI.

 

Francisco siguió la obra iniciada por Ratzinger: apenas electo papa, retiró los exorbitantes privilegios económicos de que gozaban (25 mil dólares) los cinco miembros de la comisión cardenalicia que supervisaba –inútilmente– las actividades del banco: luego nombró una comisión de cinco miembros encargada de investigar la situación económica y jurídica del banco del Vaticano. Dicha comisión está presidida por el cardenal salesiano Raffaele Farina –80 años– y su meta consiste en proponer una reforma del banco para que “los principios del Evangelio impregnen también las actividades de carácter económico y financiero”. Por último, Bergoglio terminó por decapitar la cúpula del IOR y poner el banco bajo su mando. La Santa Sede anunció ayer la renuncia del director general, Paolo Cipriani, y del vicedirector, Massimo Tulli (ver pág. 25). Esta serie de decisiones no tiene precedentes en la negra historia del IOR. A pesar de que el Muro de Berlín se cayó hace mucho –1989–, el banco del Vaticano siguió operando como si el mundo no hubiese cambiado. Juan Pablo II había hecho del IOR el brazo armado de su estrategia contra el comunismo. Para recabar fondos con el fin de usarlos en la lucha contra el comunismo y la Teología de la Liberación, el papa polaco contrató a una inusual galería de cardenales corruptos y mafiosos asesinos. Entre éstos se destacan tres: el banquero de la mafia Michele Sindona; el banquero al frente del Banco Ambrosiano, del cual el IOR era el accionista mayoritario, Roberto Calvi; el arzobispo norteamericano Paul Marcinkus, quien pasó de guardaespaldas de Pablo VI a presidente del IOR, y el cardenal venezolano Rosalio Castillo Lara. Sindona murió envenenado en la cárcel y Calvi apareció colgado en el puente londinense de los Frailes Negros. Bergoglio ha puesto esta vez un límite entre aquellas historias y el futuro. Hace un par de días la Santa Sede se puso a disposición de la Justicia italiana y ello permitió el arresto del monseñor Nunzio Scarano, apodado Monseñor 500 por su gusto pronunciado y demostrativo por los billetes de 500 euros. Scarano, un miembro de los Carabineros, Giovanni Maria Zito, y el trader Giovanni Carenzio están acusados de haber montado circuitos paralelos de lavado de dinero a través del IOR.

 

Se podría escribir una historia tan extensa y cautivante como la Comedia Humana de Balzac sobre el inescrupuloso banco del Vaticano. Hasta hoy, la mejor historia la escribieron Maurizio Turco, Carlo Pontesilli y Gabriele Di Battista. Su libro Paradiso IOR es un viaje tan exhaustivo como espeluznante al corazón de una entidad financiera cuyas prácticas estuvieron hasta ahora en total contradicción con el mensaje moral de la Iglesia. En esta entrevista exclusiva con Página/12 en Roma, Maurizio Turco y Carlo Pontesilli analizan el pasado turbio y el porvenir aún incierto del IOR.

 

–Ustedes no dudan en calificar al IOR como un banco criminal. Tratándose del Vaticano ese calificativo sorprenderá a mucha gente.

 

Carlo Pontesilli: –El IOR es un banco que goza de una extraterritorialidad mundial. El IOR es un territorio de bandas oscuras, de capitalistas aventureros, de financistas inmorales, de dinero del crimen organizado que circuló a través del banco y también, por supuesto, el dinero de la corrupción de la clase política italiana. Todo gracias a una normativa que protegió al banco y a sus actividades a lo largo de las últimas décadas.

 

–¿Esto es un recuento histórico o una realidad aún presente?

 

C. P.: –No, esto no pertenece al pasado en el sentido de que las condiciones que permitieron todas esas irregularidades aún se siguen dando dentro del IOR. Todo este sistema pudo funcionar debido a una falta absoluta de control por parte de Italia y de la misma Unión Europea, que no controló lo suficiente como debió hacerlo. La verdad es que ese pasado negro no se acabó todavía. Nuestra tesis consiste en decir que un banco no puede coincidir con una religión. Por eso confiamos mucho en el papa Francisco para que esto cambie, esperamos que haga lo que hizo San Francisco, quien no sólo ayudó a los pobres, sino que también fue pobre él mismo. No se puede estar de acuerdo con un banco que funciona a través de un sistema técnicamente criminal.

 

–Criminal es una palabra muy fuerte...

 

C. P.: –Sí, es un banco técnicamente criminal. El crimen es todo aquello que viola la normativa. A partir del momento en que un banco del Vaticano viola la normativa sobre el lavado de dinero, la normativa monetaria mundial, a partir del momento en que el banco del Vaticano recibe a personajes turbios, no se lo puede calificar de otra manera. La historia reciente está llena de episodios terribles: asesinatos, muertes sospechosas, quiebras bancarias, dinero del crimen organizado. En suma, a un banco así sólo se lo puede definir como técnicamente criminal.

 

–Ustedes hablan concretamente de falta de control. ¿Qué significa eso?

 

C. P.: –Significa que al banco del Vaticano entra dinero que luego termina en todos los mercados mundiales sin que nadie sepa nada. Por ejemplo, en teoría, el estatuto del IOR dice que sólo los miembros de la Iglesia pueden tener una cuenta en el banco. Pero no es exactamente así. Sabemos que detrás de las cuentas abiertas por los religiosos se esconden los verdaderos titulares: hombres políticos, mafiosos. Sería bueno saber quiénes son esos laicos que operan a través del banco del Vaticano y gozan del estatuto offshore del IOR para operar en el mercado financiero. El IOR tiene, por ejemplo, unos 300 millones de dólares invertidos en Estados Unidos. Pero no se sabe dónde. ¡Imagínese que se descubre que ese dinero está invertido en sectores como el mercado de las armas o de los organismos genéticamente modificados!

 

–Para ustedes, esa manera oculta de operar es la que permite todos los abusos imaginables... y más allá.

 

Maurizio Turco: –Desde luego, el tema no son las cuentas secretas, eso no existe, sino las cuentas enmascaradas. Por ejemplo, el IOR hacía un giro a nombre de IOR hacia otro banco, y también a nombre del IOR. Eso no se puede hacer. El problema es que al banco del Vaticano se le permitió operar en todo el planeta enviando el dinero de un banco a otro sin que se supiera a quién pertenecía ese dinero y sin decir que ese dinero era de la Iglesia. Teóricamente, ese dinero debe servir para las obras religiosas. Pero no. Hemos visto que ese sistema de enmascaramiento de las cuentas funcionó en todo el mundo: ¡la Iglesia universal tiene el banco universal para el reciclaje universal!: IOR, Instituto para las obras de reciclaje... Lo último que uno puede imaginar es que el banco del Vaticano intente lavar dinero. Pero es así porque no tiene ninguna obligación, ni interna ni externa. No le rinde cuentas a nadie. Son muy pocas las personas que saben a quién pertenecen realmente las cuentas abiertas dentro del IOR.

 

–En suma, el banco del Vaticano fue una suerte de eslabón libre de toda norma y obligación.

 

M. T.: –Así es. A lo largo de todos estos años el IOR pudo operar en el corazón de Europa, pero no en nombre de intereses europeos o nacionales, sino en nombre de intereses personales. Esto quiere decir en nombre de los intereses de hombres del crimen y de la política. El banco del Vaticano es un seguro absoluto de que no se sabrá a dónde va el dinero, ni a quién pertenece.

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Guerra financiera asimétrica del siglo XXI: EU militariza el terrorismo de los hedge funds

En mi reciente conferencia magistral en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM (youtube.com) abordé el ominoso tema del “terrorismo financiero” que practica Estados Unidos como nueva arma disuasiva de “destrucción masiva” mediante el letal género de “derivados”: los hedge funds (HF: “fondos de cobertura de riesgos”), según James Rickards (JR).

 

Rickards conoce el sistema financiero de Wall Street desde sus entrañas, donde trabajó 35 años: internacionalista, abogado, banquero de inversiones, graduado de la Universidad Johns Hopkins y en el think tank Paul H. Nitze School of International Advanced Studies; fue consejero general del célebre LTCM, que con su estrepitosa quiebra inició la debacle del sistema financiero global en 1997/1998.

 

A James Rickards le tocó liquidar LTCM con la Reserva Federal de Nueva York y hoy es consejero de finanzas de la “comunidad de Seguridad Nacional” y del Pentágono. ¡Nada menos!

 

Autor del libro Guerra de las divisas –posterior al best-seller chino de Song Hongbing (Bajo la Lupa, 12 y 19/9/10)–, impartió una conferencia sobre la Geopolítica de las finanzas, reservas y sistema financiero global (30/9/12) en el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS, por sus siglas en inglés), el mayor think tank militar británico, que versa sobre la “guerra financiera”.

 

Destaca la “lucha por el crecimiento en un mundo con fuentes inadecuadas de crecimiento debido al exceso de la deuda impagable”, por lo que los “principales protagonistas comerciales tratan de hurtar (sic) el crecimiento uno del otro a través de devaluaciones sucesivas”. Considera que “dicha dinámica se despliega en años y aun en décadas” pero que “al final nadie gana”, y cuyo resultado es: “inflación, deflación y contracción del comercio mundial”.

 

Define la “guerra financiera” como un “daño económico”: consecuencia deliberada de actos malignos; “es la guerra con otros medios” y forma parte de la “guerra asimétrica (¡supersic!)”, que “incluye el uso estratégico de armas de destrucción masiva” (nota: atómicas, biológicas, químicas y radiológicas).

 

Aduce que la “guerra financiera es menos familiar a los estrategas militares y políticos debido a su naturaleza muy especializada (sic) y a su reciente arribo al terreno de combate”: involucra actos malignos en los mercados con acciones, bonos, divisas, materias primas y derivados financieros.

 

Diagnostica que en el pánico financiero de 2008 se gestó una destrucción global de riqueza por más de 60 billones de dólares (trillones en anglosajón) –casi el PIB global– y su causa se debió a la autoflagelación de “sobreapalancamiento, desregulación y deficiente comprensión de las propiedades del riesgo”.

 

La “guerra financiera” provocaría un pánico deliberado similar al de 2008 y cuyo “objetivo” serán “ciertos mercados y clases de activos para infligir daño económico desproporcionado (sic) a los rivales, mientras el perpetrador resulta ileso”.

 

Desestima un dumping instantáneo por China de la deuda de Estados Unidos (Bonos del Tesoro), ya que sería detectado a través de una red de sistemas electrónicos y de tratantes primarios controlados por el Tesoro/Reserva Federal, además de que la Casa Blanca “tiene la autoridad de congelar todas las cuentas de bonos de China si su actividad comercial significa una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos”.

 

La guerra financiera empleará “canales disfrazados y elementos dispersos con el fin de que los ataques no sean detectados fácilmente en sus fuentes, por lo que los “chinos y otros (sic) adoptarán técnicas ya en uso por los HF que desean esconder sus identidades (sic) e intenciones (sic) en los mercados”.

 


El atacante, “sea China, Rusia o Irán (sic), establece una red de HF en paraísos fiscales oscuros”, que “usarían intermediarios privados conocidos de la banca suiza para ocultar sus identidades” con “típicos nombres anodinos”.

 

Cada HF sería financiado con “mil millones de dólares de capital enemigo disfrazado”. Así que cinco HF utilizarían 5 mil millones de dólares: “menos que el costo de un solo portaviones y potencialmente más destructivo”.

 

Los HF estarían “legalmente situados en los paraísos fiscales, pero serían comercializados por empresas de gestión separadas en plazas más sofisticadas (Ginebra/Zurich/Londres), lo cual agrega otra capa de disfraz a la estructura”.

 

Algún día, el “ataque se escenificaría cuando los mercados de Estados Unidos bajen en forma significativa” y su objetivo serían las grandes acciones Apple, Exxon, General Electric y otras; al unísono, adquirirían opciones de compra durante el desplome, para maximizar sus ganancias.

 

El ataque bursátil se extendería a los mercados de bonos, divisas y materias primas: “un ataque exitoso resultaría en una pérdida de riqueza de trillones de dólares, cierre del mercado de divisas y posibles (sic) disturbios sociales”.

 

Para contrarrestar la guerra financiera, los países necesitan “desarrollar capacidades y ofensiva” con el fin de crear un género de “destrucción financiera asegurada mutua (MAFD)”, en reminiscencia de la estrategia nuclear de la era bipolar, por lo que se han desempolvado doctrinas de la guerra fría para ser reaplicadas en el “mundo feliz” de la guerra financiera.

 

Confirma que las sanciones financieras contra Irán forman parte de la “guerra financiera” cuando el 5/2/12 Estados Unidos desencadenó su última arma (sic) financiera: los bancos “fueron advertidos de que serían eliminados del sistema de pagos del dólar si realizaban transacciones con el banco central de Irán”, lo cual provocó la sequía inmediata de dólares, que desembocó en transacciones en el mercado negro: “el rial (divisa persa)” se desplomó “más de 40 por ciento (…) con hiperinflación, fuga de depósitos y alza de las tasas de interés, con consecuencias de malestar popular”.

 

Irán pudo sortear el sistema dólar mediante otros sistemas de pago (euro, yen, franco suizo) a través de sus bancos correspondientes y la Society for World Wide Interbank Financial Telecommunications (SWIFT), con sede en Bruselas.

 

Estados Unidos presionó exitosamente al consejo de gobierno del SWIFT para excluir a los bancos de Irán, que no podían recibir pagos por su venta de petróleo ni pagar por la importación crucial de alimentos.

 

Estados Unidos no percibió en su radar un “efecto bumerán”: Irán negocia con sus principales socios comerciales (Rusia, India y China) el desarrollo de mecanismos financieros comerciales alternativos con grandes depósitos de divisas en los bancos chinos y rusos.

 

Pese a las sanciones deletéreas, Irán surgió muy poderoso debido a “su petróleo vital (sic) para el comercio global”.

 

Consecuencias inesperadas: “los países asiáticos y el BRICS empiezan a salirse de la hegemonía global del dólar que ha prevalecido desde 1944” y “estudian la creación de un nuevo banco multilateral”, lo cual “arreglaría pagos alternativos para Irán”.

 

Así, la “guerra financiera” de Estados Unidos contra Irán está siendo derrotada por la guerrilla financiera asimétrica del BRICS, que “sugiere un nuevo sistema de pagos y una divisa que no sería necesariamente convertible a dólares sino que haría al dólar irrelevante en sus transacciones”.

 

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ALAI AMLATINA, 23/05/2013.- Después de la guerra del Agua el año 2000, Bolivia fue víctima de un ataque de la corporación Becthel, que utilizó el sistema de Reglas de Inversión Global para demandar al Estado bolivianopor 50 millones de dólares. El caso desencadenó una polémica, tanto en Bolivia como a nivel internacional, ya que se trataba de una de las multinacionales más grandes del mundo, que estaba demandando a Bolivia exigiéndole una compensación, no solo por el valor de su inversión en el país, sino también por la pérdida de sus ganancias futuras. Este fue uno de los casos más emblemáticos acerca del uso de este sistema que rige la inversión internacional, mediante el cual una corporación cuestionó una política de interés público, como fue, en este caso, la recuperación del agua y su gestión por el pueblo de Cochabamba.


 
Desde entonces el sistema de reglas de inversión global se ha expandido a nivel regional y mundial y está siendo utilizado para atacar iniciativas ciudadanas y gubernamentales que buscan proteger la salud de la gente, el medio ambiente, los recursos naturales y los servicios públicos, entre otros.


 
El 2009, cuando el gobierno de El Salvador ratificó su negativa de expedir un permiso ambiental a la empresa minera canadiense Pacific Rim para la explotación de oro, los activistas de la comunidad de Cabañas sintieron que habían obtenido una importante victoria. Durante años habían estado luchando <http://esnomineria.blogspot.com/>en contrade los esfuerzos de la compañía que quería extraer oro en su región, y cuyos proyectos incluían la utilización y vertido de arsénico y cianuro tóxico en sus ríos. Sin embargo, no fue una campaña sin riesgos. Cuatro activistas salvadoreños que luchaban en contra de la minería fueron asesinados en el transcurso de esta batalla, entre ellos una mujer en estado de gestación. Lo peor, es que existe la posibilidad de que esta victoria pueda tener otro tipo de costo para el pueblo salvadoreño. En una demanda legal presentada a un tribunal de arbitraje del Banco Mundial, Pacific Rim le está exigiendo al gobierno de El Salvador el pago de 315 millones de dólares en compensaciones, una cantidad igual a un tercio del presupuesto anual de educación del país.


 
Éste es sóloun ejemplo entre muchos otros, en el que los ciudadanos que han luchado y ganado una importante batalla, encuentran que todos sus esfuerzos estánsiendo burlados por las empresas que utilizan esta creciente red de normas internacionales de inversión y de tribunales de arbitraje para cuestionarlos.Hay muchos otros ejemplos, como el de Uruguay, en donde una campaña de salud pública obtuvo una gran victoria en los años previos al 2010, cuando el gobierno nacional aprobó nuevas medidas de salud para desalentar el consumo de tabaco. A pesar de que esas medidas reflejan las directrices de la Organización Mundial de la Salud, que incluyen nuevas y más grandes advertencias en las cajetillas de cigarrillos, la empresa tabacalera estadounidense Philip Morris, una de las más grandes del mundo, atacó la iniciativa con una acción legal en la que le reclama al estado uruguayo el pago de 2 mil millones de dólares <http://es.justinvestment.org/2010/04/nuevo-trabajo-analiza-demanda-internacional-contra-estado-uruguayo/>en compensaciones.Philip Morris está utilizando las mismas normas que rigen la inversión internacional para cuestionar las políticas anti tabaco en Australia y Noruega. <http://es.justinvestment.org/2012/12/gigantes-del-tabaco-utilizan-las-reglas-de-la-inversion-global-para-cuestionar-politicas-de-proteccion-a-la-salud/>


 
Son diversas las áreas que son afectadas por este sistema y varias las maneras en que el sistema afecta negativamente en los derechos, el salud, el medio ambiente, e incluso en la manera en que proyectamos nuestro desarrollo. Frente a una serie de crisis sociales y ambientales, muchos grupos alrededor del mundo están cuestionando los patrones de desarrollo actuales y están comenzando a avanzar hacia un futuro asentado en los valores de la sostenibilidad y la inclusión. Sin embargo, como nunca antes, este ejercicio de poder por parte de las corporaciones se ha convertido en un enorme obstáculo legalque está obstruyendo directamente el camino hacia un posible futuro justo y sostenible. En ese sentido, el Centro para la Democracia ha publicado recientemente un informe en el que desglosa las implicaciones de esta amenaza. El informe lleva como título, /Injusto, Insostenible y en las Sombras - Cómo las corporaciones usan las Reglas de Inversión Global para poner en riesgo nuestro futuro sostenible./ <http://democracyctr.org/nuevo-informe-injusto-insostenible-y-en-las-sombras/>


 
Para muchos,este sistema de reglas y normas de inversión y de "resolución de disputas" Inversionista -- Estado impulsado por las corporaciones, salió a la luz pública hace poco más de una década, cuando precisamente Bechtel, el conglomerado de ingeniería proveniente de San Francisco, demandó al pueblo boliviano la suma de 50 millones de dólares a raíz de la ya famosa Guerra del Agua <http://democracyctr.org/investigaciones-sobre-bolivia-agua/>en Cochabamba, después de haber invertido tan sólo 1 millón de dólares en el país. Fue una campaña ciudadana global <http://democracyctr.org/bechtel-vs-bolivia-detalles-del-caso-y-la-campana/>la que hizo que está corporación finalmente abandone y desista del caso por un pago simbólico de 2 bolivianos, el equivalente a 30 centavos de dólar. Sin embargo, en los años venideros, estos casos se han incrementado de manera alarmante.


 
Otro casotípico y actual, tiene que ver con la salud y el medio ambiente, como es la peligrosa exposición al plomo de una población en Perú. Este caso comienza con la revocatoria gubernamental de la licencia de operaciones a una planta de fundición en la población peruana de La Oroya (operado por Doe Run Perú), en julio de 2010. Gracias a esa medida el medio ambiente circundante y la salud de la población local sintieron un esperado alivio. <http://www.bloomberg.com/news/2013-05-09/rennert-800-million-toxic-lead-fight-roils-global-trade.html>La Oroya, situada en la región andina central del Perú, ha sido identificada como una de las ciudades más contaminadas del mundo y según estudios <http://www.aida-americas.org/es/release/informe-sobre-la-situaci%C3%B3n-de-la-oroya-per%C3%BA-cuando-la-protecci%C3%B3n-de-los-inversores-amenaza-l>llevados a cabo el 2007, en este sitio, el 97% de los niños y niñas de entre 6 meses y 6 años, y el 98% de los menores que tienen de 7 a 12 años, presentan niveles elevados de plomo en su sangre. El gobierno consideró que la falta de voluntad de Doe Run Perú para cumplir sus compromisos ambientales de limpieza y mitigación constituyó una violación de las normas jurídicas ambientales del país. Sin embargo, la empresa matriz de Doe Run, Renco group, diseñó otra estrategia. La compañía, propiedad del multimillonario Ira Rennert de los Estados Unidos, respondió con una demanda por supuestos daños de 800 millones de dólares, eldinero suficiente para pagar los salarios anuales de aproximadamente 15.000 maestros o 6.000 trabajadores de la salud en Perú.


 
El mundo actualmenteestá cubierto por una creciente red de más de tres mil acuerdos de comercio e inversión, tanto a nivel multilateral como bilateral. Estos acuerdos otorgan derechos a las corporaciones y les permite demandar a los gobiernos por cualquier iniciativa o política pública que interfiera de una u otra manera en sus negocios y ganancias. Los casos legales resultantes, a pesar de tener grandes consecuencias a nivel local, en determinados países y poblaciones afectadas, son resueltos muy lejos en los tribunales internacionales de arbitraje por un pequeño grupo de abogados privados que trabajan a puertas cerradas y que llevan adelante este tipo de litigios sin rendir cuentasa nadie. Haciendo caso omiso de los principios democráticos y de independencia judicial, estos tribunales actúan con poca o ninguna vigilancia pública, además de negarles la voz a las comunidades directamente afectadas.


 
El númerode estos casos Inversionista - Estado se ha disparado en los últimos años, rompiendo el 2012 con todos los récords. El sistema de tribunales más utilizado por las corporaciones globales es el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a las Inversiones -- CIADI, dependiente del Banco Mundial. Las corporaciones pueden utilizar este y otros tribunales para exigir cientos de millones de dólares en compensaciones, no sólo por las inversiones realizadas en un país, sino por las ganancias que esperaban obtener en el futuro. Los abogados de estos tribunales cambian sin problemas sus roles de árbitros, supuestamente "independientes", a la de abogados corporativos. Algunos incluso tienen lazos fuertes con las empresas multinacionales, a raíz de los cuales se han hecho serios cuestionamientos <http://www.tni.org/es/briefing/cuando-la-injusticia-es-negocio>acerca de su supuesta independenciaen este sistema, en el que claramente tienen intereses. Aunque en años atrás fueron utilizados como instancias finales por inversionistas que se sintieron vulnerados en sus derechos, estos tribunales se han convertido en el arma preferida de las corporaciones en su intento de despejar el camino para obtener beneficios en desmedro de la salud pública y el medio ambiente.


 
La proliferaciónde estos casos Inversionista -Estado tiene tres efectos principales. En primer lugar, en los casos en los que las corporaciones ganan, como a menudo sucede, el resultado es una transferencia masiva de los ya escasos recursos públicos a millonarias empresas privadas. En segundo lugar, incluso si los gobiernos tienen éxito en la preparación de una defensa legal, esto supone un gasto de millones de dólares que se pagan por servicios legales a las pocas y muy caras firmas de abogados que se especializan en este tipo de casos. En tercer lugar, el efecto final es escalofriante y peligroso ya que se produce un efecto congelante en la voluntad de las autoridades para poner en marcha políticas de interés público, por temor a enfrentar costosas demandas en este sistema de arbitraje internacional.


 
Elsistema de las normas de inversión y de tribunales internacionales se ha utilizado para atacar los esfuerzos y luchas anti-nucleares en Alemania, el control público del agua en Argentina y Bolivia, la lucha contra la minería metálica en muchos países, y hoy por hoy cuenta con nuevos objetivos en la mira. Un nuevo campo de batalla sonlas luchas ciudadanas en contra de la extracción de petróleo y gas mediante el método de fracturación hidráulica, o "fracking". El capítulo de inversiones propuesto para el tratado de libre comercio entre Canadá y la Unión Europea, de ser aprobado, podría dar a las corporaciones el poder legal <http://corporateeurope.org/publications/right-say-no-eu-canada-trade-agreement-threatens-fracking-bans>para desafiar y cuestionar las regulaciones gubernamentales de este polémico método de extracción de hidrocarburos. Los esfuerzos para frenar la emisión frenética de carbono a la atmósfera, que ha provocado la actual crisis climática, también están en riesgo. El gobierno de Corea del Sur ha dejado de lado un plan para introducir un sistema de incentivos para reducir las emisiones de carbono en la industria automotriz, debido atemoresde que esta normativa llegaría a vulnerar una disposición del acuerdo de libre comercio entre Corea del Sur y los Estados Unidos. Es decir, si el gobierno avanza en esta medida correría el riesgo de enfrentar una demanda en este sistema internacional de tribunales de comercio e inversión.


 
Hoy en día, al igual que las comunidades de El Salvador y Perú, que han decidido enfrentar la batalla para proteger sus derechos, un emergente movimiento global está repensandola relación entre el desarrollo económico y el bienestar social y ambiental, y está presionando a los gobiernos a tomar medidas urgentes de políticas públicas hacia estadirección. Este importante cambio, sin embargo, está en conflicto directo con los intereses de las corporaciones multinacionales, que están programadas para maximizar su beneficio en el corto plazo y dejar a otros los costos ambientales y sociales de sus operaciones. El informe del Centro para la Democracia: Injusto, Insostenible y en las Sombras, <http://democracyctr.org/wp/wp-content/uploads/2013/05/Under_The_Radar_Spanish_Final.pdf>denuncia la manera en que estas corporaciones globales están utilizando el sistema de reglas de inversión para boicotear y poner en riesgo las más esenciales políticas públicas que nos permitan pensar en un desarrollo sostenible, además del proceso democrático que se requiere para llevarlo adelante.


 
Ya ha pasado mucho tiempo en el que esteoscuro interés de abogados y corporaciones se ha mantenido en las sombras y fuera del radar de la mayoría de los grupos y comunidades a las que afecta. Sin embargo, esto está empezando a cambiar a medida que el número de estos polémicos y escandalosos casos ha ido en aumento, y la injusticia inherente a este sistema se está volviendo cada vez más clara.


 
En ese sentido, se han abierto varios frentes de lucha a nivel regional y global. Por un lado las personas están enfrentándose a las corporaciones en casos específicos, como en El Salvador y Perú, y por otro lado existen esfuerzos y movimientos globales para evitar la proliferación de nuevos acuerdos <http://es.justinvestment.org/2013/02/grandes-desafios-para-detener-el-acuerdo-de-asociacion-transpacifico-tpp/>que utilicen este sistema de acuerdos y tribunales internacionales para cuestionar las decisiones soberanas de los países. Todas estas luchas han tenido eco en las esferas oficiales, sobre todo en América Latina, en donde se han puesto en marcha iniciativas regionales importantes, como sucedió en la 1era Reunión Ministerial de Estados de América Latina afectados por los intereses de las transnacionales, en Abril de 2013.En esta conferencia regional <http://es.justinvestment.org/2013/05/1-reporte-de-la-conferencia-ministerial-de-estados-latinoamericanos-afectados-por-intereses-transnacionales-llevado-a-cabo-en-guayaquil-ecuador-por/>se decidió, entre otras cosas, monitorear los casos pendientes en el sistema, además de impulsar la rápida implementación de un Centro de Solución de disputas en el seno de Unión de Naciones Sudamericanas -- UNASUR, una alternativa que desde hace algún tiempo ha despertado gran expectativa en la región.


 
Al igual quela desregulación de los mercados financieros en EEUU y Europa, alentado por el sector bancario y que provocó la crisis del 2008, el sistema de normas internacionales de inversión impulsado por las corporaciones multinacionales, hace prevalecer los intereses de unos pocos por encima de los intereses da las mayorías y del medio ambiente. A medida que nos acercamos a peligrosos puntos inflexión en términos de los sistemas naturales de la tierra, nunca ha habido un momento más urgente para los activistas, académicos, trabajadores del desarrollo y otros grupos involucrados, para entender la forma en que estas barreras legales y políticas nos impiden cambiar el rumbo hacia un futuro sostenible. Este sistema de justicia privatizado y utilizado arbitrariamente por las corporaciones, es una gran barrera que necesita ser urgentemente derribada.


 
Por Thomas Mc Donagh y Aldo Orellana López/*//son investigadores en el Centro para la Democracia <http://democracyctr.org/>, con sede en Cochabamba, Bolivia donde coordinanla Red por la Justicia Social en la Inversión Global <http://justinvestment.org/>- RJSIG, un proyecto dirigido por el Centro para la Democracia junto con el Institute for Policy Studies <http://www.ips-dc.org/reports/mining_for_profits_update2013>-- IPS, con sede en Washington DC.


 
Informe en inglés- Unfair, Unsustainable, and Under the Radar: How Corporations use Global Investment Rules to Undermine A Sustainable Future <http://democracyctr.org/new-report-unfair-unsustainable-and-under-the-radar/>


 
Video Educativo: Las Reglas Globales de Inversión: Una amenaza para la Democracia y el Medio Ambiente <http://es.justinvestment.org/2011/12/video-las-reglas-globales-de-inversion-una-amenaza-para-la-democracia-y-el-medio-ambiente/>

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Martes, 21 Mayo 2013 06:06

Bancos centrales al rescate

Bancos centrales al rescate

Ahora que las perspectivas de recuperación flaquean en varios países, los bancos centrales inundan la economía global con dinero barato en un esfuerzo por revivir el crecimiento. En las primeras dos semanas de mayo hubo una ola de recortes de tasas de interés, que delataron las preocupaciones de los gobernantes por el ambiente de crecimiento. Es debatible hasta qué punto la liberación monetaria siga siendo efectiva dado el clima actual, pero la economía mundial se repara poco a poco a sí misma después de la crisis de años pasados. EIU prevé al menos cierta recuperación del empuje de las principales economías hacia el final de 2013, lo cual pondrá el escenario para un mejor 2014.

 

Nuestro más reciente pronóstico mensual mantiene el tono cauteloso sobre la recuperación que hemos adoptado en meses recientes, con pequeñas revisiones a proyecciones específicas. Lo más notable es que hemos ajustado nuestras previsiones de crecimiento para EU, Japón y China. En general seguimos esperando que el PIB a tipos de cambio del mercado crezca 2.1% en 2013, igual que en 2012. (En paridad de poder de compra o PPC el cuadro es ligeramente más favorable, pues esta medición da mayor peso a los mercados emergentes de rápido crecimiento.)

 

Las condiciones en muchas economías son más débiles que a principios de año. El crecimiento de China se redujo a 7.7% anualizado en el primer trimestre de 2013, contra 7.9 en octubre-diciembre. El crecimiento del primer trimestre en Rusia fue de apenas 1.1%, el más lento desde 2009. Sobre todo, las aflicciones económicas de la zona euro seguirán gravitando. Si bien el riesgo de una ruptura catastrófica de la divisa única europea a corto plazo se ha desvanecido, la deuda y la austeridad aún impiden el crecimiento. El desempleo está en niveles récord, e incluso las economías antes resistentes, como Francia, muestran mayores signos de tensión. La incómoda verdad es que la economía mundial no puede salir bien si su bloque económico más grande, la zona euro, está en recesión.

 

Sin embargo, el cuadro no es del todo desalentador. Es muy probable que China crezca más rápido en los próximos dos trimestres que en el primero, al dejarse sentir los efectos del reciente crecimiento del crédito y del resurgimiento del mercado de inmuebles. Y continuamos esperando un desempeño relativamente bueno de la economía de EU, donde los temores de un descenso primaveral se han disipado y los datos del empleo se han revisado al alza. La restricción fiscal podría aún entorpecer la recuperación y sus efectos no deben subestimarse, pero la economía creció a una tasa saludable en el primer trimestre y el gasto de consumo fue boyante. Vemos que los principales cambios posibles a nuestro pronóstico para EU serían al alza, y esperamos que el crecimiento se acerque o rebase 3% hacia el final del año.

 

Las políticas tienen que ver también en la recuperación global. Las tensiones financieras en la zona euro se han aligerado tremendamente en meses recientes, luego del compromiso del Banco Central Europeo de intervenir en forma ilimitada en los mercados de bonos soberanos. El nuevo esquema aún no se aplica, pero su sola existencia ha obrado maravillas. El BCE también recortó tasas de interés a principios de mayo, acción muy emulada en otras partes. Los bancos centrales de Corea del Sur, Australia, Polonia, India y Dinamarca han bajado tasas de interés, y hay probabilidad de recortes en otros países. Al mismo tiempo, la liberación cuantitativa en EU, Japón y Reino Unido ha tenido un impacto dramático en el trazo de políticas y en la conducta de los inversionistas, elevando los precios de activos. Sin embargo, la abundante liquidez ha hecho relativamente poco hasta ahora por mejorar el crecimiento global. Los bancos débiles, el arraigado desempleo y los altos niveles de endeudamiento han perturbado la transmisión de políticas monetarias. Pero la situación mejora: los préstamos crecen en algunos países, los bancos reparan sus balances, y las compañías aprovechan las históricamente bajas tasas de interés para acumular efectivo. Como la liquidez de los bancos centrales respalda esos y otros ajustes posteriores a la crisis, el crecimiento debe comenzar a elevarse. Prevemos un crecimiento del PIB mundial de 2.8% a tipos de cambio del mercado (y 3.8 a PPC) en 2014.

 


América Latina

 

El crecimiento en la región aminoró en forma sustancial en 2012, y la economía más grande –Brasil, que representa alrededor de 40% del PIB total– está entre los países más afectados. El inesperadamente débil desempeño de China en el primer trimestre causa inquietud entre los productores sudamericanos de bienes primarios, y este mes hemos degradado de nuevo nuestro pronóstico para Brasil en 2013-14. Sin embargo, continuamos viendo la desaceleración de América Latina como cíclica y no estructural, y prevemos que el crecimiento regional repuntará a 3.5% este año y 3.8 en 2014.

 


Tipos de cambio

 

El panorama del mercado de divisas está cambiando. En parte esto refleja el debilitamiento del yen en respuesta a la política monetaria de Japón, pero también una aparente disminución del impacto del dólar en el llamado comercio de mayor o menor riesgo, fuerte factor en los movimientos de la moneda de EU en años recientes. Este comercio implicaba que los inversionistas vendían los dólares seguros cuando las perspectivas de la economía global mejoraban y volvían a ellos cuando el apetito de riesgo disminuía, pauta que parece haberse debilitado hoy día, en que los inversionistas siguen un curso intermedio entre ambas posiciones. Ahora el dólar se eleva frente a otras divisas porque la economía estadunidense supera el desempeño de las demás en un grado notable. Como la zona euro sigue en el hoyo, mantenemos el optimismo respecto del dólar, para el cual prevemos un promedio de 1.31 por euro en 2013 y 1.29 en 2014, sin variación respecto del cálculo anterior. En cambio, es probable que en los próximos meses rebajemos nuestro yen respecto de la actual previsión de 98.3 por dólar para 2013.


Productos primarios

 

Hubo una venta masiva de productos primarios a mediados de abril, en respuesta a los débiles datos económicos y a un súbito incremento de temores de inversionistas por el euro, relacionado con Chipre. El oro fue el del peor desempeño, pero también los precios de metales básicos tuvieron una fuerte caída. Dada nuestra previsión de una economía mundial más fuerte en el segundo semestre de 2013, esperamos que el segundo trimestre represente el punto más bajo de los precios de productos primarios, que entonces deberán comenzar a repuntar hacia la segunda mitad. El petróleo (mezcla Brent con fecha) promediará 106.6 dólares por barril en 2013. Nuestra previsión del precio del petróleo no ha cambiado; en contraste, hemos reducido el pronóstico para las materias primas industriales en 2013, para reflejar la reciente venta masiva. Los precios de éstas serán esencialmente bajos este año, pero en 2014 aumentarán de modo un poco más fuerte de lo previsto en nuestro pronóstico anterior.

 

E I U

Traducción: Jorge Anaya

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Lunes, 04 Marzo 2013 06:53

Pugna fiscal

Pugna fiscal

La pugna fiscal sigue siendo el centro del conflicto social, luego de casi cinco años del comienzo de la crisis financiera. Este sólo hecho es indicativo del papel clave que han adoptado las corrientes de financiamiento como fuente principal de las ganancias en el capitalismo global.

 

Pero también pone en perspectiva el juego de los recursos fiscales para sostener esas mismas corrientes y las políticas monetarias que las mantienen.

 

Los ajustes a los presupuestos públicos son una constante en Europa, Estados Unidos y otros países como Japón. Son igualmente visibles las manipulaciones monetarias, como las tasas cero de interés, que los acompañan para empujar los recursos de los inversionistas a los usos deseados. Esto ocurre de modo directo con el financiamiento de los déficit públicos y, de ahí, su estrecha relación con las primas de riesgo que se cobran en los mercados de bonos de la deuda gubernamental.

 

En Estados Unidos se pasó de manera rápida del precipicio fiscal de principios de este año, apenas salvado arañando con las uñas la otra orilla, a confiscar ahora una buena parte del gasto público, cuyos efectos sobre el empleo y la tasa de crecimiento del producto son bastante significativos.

 

La reducción total del gasto confiscado por el Congreso es de 109 mil millones de dólares (billones de allá) este año y un total de 1.2 billones (trillones) en los próximos 10 años. Abarcan gastos de defensa y programas discrecionales y de atención a la salud, a los ancianos y a niños que requieren cuidados especiales.

 

El meollo del asunto estriba en la capacidad cada vez más reducida de sostener los gastos sociales y otros que recaen directamente sobre el gobierno en un entorno de creciente endeudamiento y del uso competitivo de esos recursos para restablecer, aunque sea, algunas de las condiciones anteriores a la crisis.

 

En ese terreno la gestión de la crisis ha sido muy poco radical. Un caso en cuestión es el del destino de buena parte de los recursos presupuestales para reforzar las instituciones financieras en condiciones de funcionamiento que no se han ajustado de modo similar a la crisis, como ocurre en otros sectores sociales.

 

Eso no quiere decir que no haya habido pérdidas millonarias en negocios asociados con la construcción y las hipotecas, o que muchos accionistas hayan perdido el valor de sus acciones. Pero en todo este esquema, la distribución de las cargas de la crisis ha sido bastante desigual, con millones de personas sin trabajo ni fuentes de ingreso. La perspectiva sigue siendo bastante gris en cuanto a las posibilidades efectivas de una recuperación del crecimiento y del empleo.

 


Siendo el asunto fiscal parte crucial del conflicto desatado por la crisis, se vuelve protagónico el papel de los gobiernos en la asignación de los recursos disponibles. En Estados Unidos, como se ha visto de manera clara en años recientes, hay un conflicto abierto entre la Presidencia y el Congreso. En Europa hay una distancia creciente entre el gobierno comunitario y los gobiernos nacionales que deja a los ciudadanos en una posición muy vulnerable, no sólo en términos sociales sino también políticos.

 

Las recientes elecciones en Italia ilustran el nivel y el contenido de la confrontación entre los partidos y los ciudadanos. Un caso relevante es el de la creciente descomposición de los acuerdos políticos en España, que expone la esclerosis de quienes representan a los partidos, la extendida corrupción y el creciente y entendible desencanto y desapego de los ciudadanos. En Portugal y en Grecia el hartazgo es mayúsculo ante los burócratas que se escudan en las decisiones de otros burócratas de Bruselas.

 

De alguna manera se ha transmitido a la población una especie de culpa o responsabilidad sobre las condiciones de la crisis. Esta se expresa, por ejemplo, en afirmaciones tales como que se vivió por encima de las posibilidades y que, ahora, es tiempo de pagar las cuentas. Este es un discurso político tramposo, pues todo el armazón institucional económico y financiero estaba preparado para que esto sucediera así. La especulación en los grandes bancos asentada en la política monetaria expansiva y la deuda pública financiada con bajas tasas de interés.

 

Cualquier recuperación del crecimiento, del empleo y de las fuentes del ingreso familiar, consideradas también las pensiones, pasa por un arreglo que hoy se sigue manteniendo al margen mientras se trata de acomodar, lo mejor posible, la crisis financiera y fiscal sin tocar la médula del proceso de acumulación.

 

En México, donde se han propuesto gran cantidad de medidas para reponer un crecimiento atrasado durante mucho tiempo, se eleva como uno de los mecanismos la mayor recaudación fiscal, empezando por el IVA en alimentos y medicinas. Al mismo tiempo el banco central expone que la inflación está controlada y que se pueden bajar las tasas de interés sin detrimento del financiamiento de la deuda pública y de los flujos de la inversión extranjera.

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Jueves, 28 Febrero 2013 06:23

Flujos de Corto Plazo: una aproximación

Flujos de Corto Plazo: una aproximación

ALAI AMLATINA, 27/02/2013.- Cuando se inició el proceso de desregulación financiera se argumentó que traería mayor inversión y crecimiento económico en el mundo. Lo que se ha podido ver es que desde los años 80 hay más volatilidad en los mercados financieros y que hasta el año 2003 no había señales de que el crecimiento económico estuviera en proceso de recuperación estable. Otros dirán que esto sigue sin ocurrir por la evidencia del G7. Fue en marzo del 2003, cuando se observó el alza brusca de los precios de los commodities y de los índices de bolsa mientras las tasas de interés administradas por el FED iniciaban su viaje de descenso conllevando auges de precios de commodities y crecimiento exportador en las economías emergentes mientras crecían las burbujas de bienes raíces y de bolsas de valores en los países desarrollados. Las inversiones de corto plazo por diferenciales en las tasa de interés entre Estados Unidos, Europa y América latina inyectaron un auge de los mercados de valores de América latina y con ello el abultamiento en los niveles de reservas internacionales y la apreciación cambiaria. Todo esto vino aparejado de contracción del crédito interno para frenar la inflación potencial y plagó de enfermedad holandesa a la región.

 

En el año 2001, según el FMI, los flujos de capital a corto plazo a los países del Mercosur y de la Alianza del Pacifico desde el resto del mundo sumaba 222,718 millones de dólares. En orden, los fondos estaban invertidos en las plazas de México, Brasil, Argentina y Venezuela que representaban el 90% de los flujos a la región. Dos años más tarde, los flujos crecieron a 272 mil millones y el orden cambió: Brasil, México, Argentina y Chile concentraron el 90% de los mismos en el 2003. El común denominador son los instrumentos de deuda pública en moneda nacional. Al 2011, la cifra se cuadriplicó y sumó 844,867 millones de dólares concentrados en Brasil y México, Chile y Colombia. Los flujos hacia Brasil crecieron más de seis veces de 81,399 millones de dólares a 493,229 entre 2001 y 2011. Los flujos a México poco más que doblaron de 86,000 a 209,000 millones en el mismo periodo. Los flujos a la Argentina se redujeron de 25,000 millones a 23,000 y los flujos a Chile se quintuplicaron de 8,000 a 39,000 millones. Quizás el más sorprendente sea Venezuela que dobló de casi 11,000 millones en 2001 a más de 22,000 millones, diferenciándose de este modo de la tendencia contractiva de Argentina y con una tendencia similar a la mexicana. Hipotéticamente esto ocurre porque los intereses sobre la deuda pública de corto plazo en moneda nacional son más altos en Brasil que en ningún otro país, seguido respectivamente de México, etc.

 

Esta deuda pública y privada –para la balanza de pagos estos flujos son una deuda de corto plazo- trae consigo el fantasma de los años 70. Solo que esta vez se dice que no hay riesgo cambiario. Salvo que los inversionistas sean extranjeros, y entonces si lo hay. Según El Financiero de México, la mitad de los tenedores de bonos de corto plazo son extranjeros en este país. Esto quiere decir que del total invertido en México en bonos de corto plazo en moneda nacional, la mitad es sujeta de retiro en divisas y esto suma más que el total de reservas internacionales del país. En Brasil debe de ser más acentuado todavía. El impacto de las bajas tasas de interés en los países del G7 sobre los precios de los commodities es análogo a los 70, pero esta vez además hay un proceso de sobre apreciación cambiario, y de auge en las bolsas de valores y los mercados de bienes raíces en las economías emergentes derivado de la desregulación. Que los mercados no teman no es de sorprender. Tampoco temían cuando estaban prestando en exceso en los años 70. Cuando irrumpe la crisis recién temen y salen en estampida como horda. Los que deben de temer son los bancos centrales latinoamericanos y los ciudadanos.

 

Según la misma fuente, el Perú se benefició con 3,071 millones de dólares de corto plazo en el 2001 y la cifra se multiplicó por siete para llegar a 20,318 millones de dólares en el 2011, casi igual que Venezuela. Esto lo hace el mercado más dinámico y el más pequeño también, con Venezuela. Dichos capitales al país son una combinación de créditos interbancarios, con flujos a la bolsa de valores y apuestas al tipo de cambio. La gravitación de estos flujos en el 2011 en las reservas internacionales totales peruanas de 48, 858 millones de dólares es de 42% del total. Esto explica las altas tasas de interés peruanas fruto de la contracción del crédito interno para evitar la inflación que esos flujos causarían. A esto hay que sumar el peso del oligopolio bancario concentrado. En las semanas pasadas, el presidente del Banco de México ha mostrado preocupación por el tema de las tasas de interés estadounidenses, lo que debería indicarnos que puede haber nubarrones.

 

Del tema de la desregulación financiera es preciso señalar los movimientos de capitales por medio de paraísos fiscales a las economías que integran el Mercosur (MS) y la Alianza del Pacífico (AP). En el 2008 hay una caída de estos flujos* a causa de la crisis financiera y en el año siguiente continuo con su tendencia anterior a la crisis, impulsada en gran parte por las políticas monetarias de flexibilización cuantitativas a nivel mundial y en gran particular la Fed.

 

Existe una importante participación de los flujos de capitales en los países integrantes de MS y AP, (ver el caso de Brasil), y dado los niveles de pasivos*, nuestra región se vuelve muy vulnerable financieramente y más en una situación como la actual de “guerra de divisas”. Es por eso que se necesita un Comité de Vigilancia de Flujo de Capitales en el Mercosur y en el sistema de UNASUR o de la CELAC que emita recomendaciones de política cambiaria, monetaria y fiscal para garantizar la estabilidad y poder enfrentar mejor los shocks financieros externos en la región.

 

Para los países que integran la AP y el MS, Luxemburgo es el mayor paraíso fiscal ya que este en el 2011 representaba el 62% y 44% respectivamente, del total del movimiento de flujos de capitales por medio de paraísos fiscales.

 

* Versión con gráficos en: http://www.alainet.org/active/61945

 

-Por Oscar Ugarteche, economista peruano. Investigador titular del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, México. Miembro del SNI/Conacyt. Coordinador del Observatorio Económico de América Latina (OBELA) www.obela.org y presidente de ALAI www.alainet.org
- Leonel Carranco, Observatorio Económico de América latina, UNAM

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