El 1% superior de los adultos posee el 51% de la riqueza global, mientras que la mitad inferior de los adultos posee sólo el 1%. De hecho, el 10% superior de los adultos posee el 89% de toda la riqueza del mundo! Esta es la nueva cifra para el 2016 calculada por el informe anual de la riqueza global de Credit Suisse. Cada año, Credit Suisse presenta este informe, escrito por el profesor Tony Shorrocks, James Davies y Rodrigo Lluberas, que solían elaborarlo para la ONU. Suelo referirme a él cada año y por lo general es el una de mis notas más populares.

La última vez que traté de los resultados del informe de Credit Suisse, el 1% tenía el 48% de la riqueza global. Así que, en el último año y medio, la desigualdad global según el informa ha aumentado aún más. La proporción del 1% y 10% superiores de la riqueza mundial se redujo entre 2000 y 2007: por ejemplo, la proporción del percentil superior se redujo del 50% al 46%. Sin embargo, la tendencia se invirtió después de la crisis financiera y las proporciones de las partes superiores han vuelto a los niveles observados a comienzos del siglo.


Los investigadores de Credit Suisse estiman que estos cambios reflejan principalmente la importancia relativa de los activos financieros de los hogares, que han aumentado en valor desde 2008, haciendo crecer la riqueza de muchos de los países más ricos, y de muchas de las personas más ricas, en todo el mundo. Aunque la proporción de los activos financieros se redujo este año, las partes de los grupos de riqueza superiores continuaron aumentando. En el otro extremo de la pirámide de la riqueza mundial, la mitad inferior de los adultos posee colectivamente menos del 1% de la riqueza total.

 

 

La razón principal de esta enorme desigualdad es que hay muchos pobres (en términos de riqueza) en el mundo. No se necesita mucho para entrar en el top 1% de los poseedores de riqueza. Una vez deducidas las deudas, una persona sólo necesita 3.650 dólares para estar entre la mitad más rica de los ciudadanos del mundo. Sin embargo, se necesitan alrededor de 77.000 dólares para pertenecer al 10% de los dueños de la riqueza mundial y 798.000 dólares para ingresar en el 1% superior. Así que si es dueño de una casa en cualquier ciudad importante en el Norte sin hipoteca, usted es parte del 1% superior. ¿Se siente rico si es así? Lo único que demuestra esto es lo pobre que son la gran mayoría de las personas en el mundo: sin propiedad, sin efectivo y ¡sin acciones y bonos, por supuesto!


La investigación muestra que 3.500 millones de personas - el 73% de todos los adultos en el mundo- poseen bienes e ingresos inferiores a 10.000 dólares en 2016. Otros 900 millones de adultos (19% de la población mundial) están en el abanico de los 10.000 a 100.000 dólares. Los pobres se concentran en la India y África y las naciones más pobres de Asia, con un 73% de ellos en los quintiles inferiores en términos de riqueza. Pero también hay un número significativo de personas que son pobres para los estándares mundiales en América del Norte y Europa, entre ellos un 9% de los norteamericanos, la mayoría con un patrimonio neto negativo, en el quintil inferior mundial y el 34% de los europeos en la mitad inferior mundial. Estas personas no sólo no tienen riquezas, es que están endeudados.


¿Y quienes están cada vez mejor? Bueno, no es indios. La India tiene solo el 3,1% de las personas de “clase media” a nivel mundial (una riqueza de entre 10.000 y 100.000 dólares) y esa proporción prácticamente no ha cambiado. Por el contrario, China cuenta con un enorme 33% de las personas de riqueza media, diez veces la de la India, y esa proporción se ha duplicado desde el año 2000. Lo que esto nos dice es que la expansión económica sin precedentes de China ha sacado a cientos de millones de personas de la pobreza, incluso si la desigualdad de riqueza ha aumentado.


De hecho, el número de millonarios, que se redujo en 2008, mostró una rápida recuperación después de la crisis financiera y ahora es más del doble de su cifra del 2000. En la actualidad hay 32.9 millones de millonarios a nivel mundial, es decir, adultos con más de 1 millón de dólares en propiedades o ahorros después de descontar sus deudas. De hecho, sólo hay 140.000 personas en todo el mundo que tienen más de 50 millones de dólares de riqueza. Y ahora hay más de 2.000 multimillonarios, que son realmente los dueños del mundo.

 

 


Suponiendo que no haya cambios en la desigualdad de riqueza mundial, se espera que haya otros 945 multimillonarios más en los próximos cinco años, elevando el número total de multimillonarios a casi 3.000. Más de 300 de los nuevos multimillonarios serán de América del Norte. China, según estos cálculos, sumará más nuevos multimillonarios que toda Europa junta, situando el total de China por encima de 420.


Credit Suisse estima que la riqueza global total es ahora de 334 billones de dólares, o alrededor de cuatro veces el PIB mundial anual. A comienzos de este siglo, hubo al principio un rápido aumento de la riqueza mundial, con un crecimiento más rápido en China, India y otras economías emergentes, lo que representó el 25% del aumento de la riqueza, a pesar de que poseían sólo el 12% de la riqueza mundial en el año 2000. La riqueza mundial se redujo en 2008, pero ha mostrado una lenta tendencia al alza desde entonces, con una tasa significativamente más baja que antes de la crisis financiera. De hecho, la riqueza ha caído en dólares en todas las regiones fuera de América del Norte, Asia-Pacífico y China desde el año 2010. Per cápita por adultos, la riqueza apenas ha crecido y la riqueza media ha caído cada año desde 2010. El adulto promedio es cada vez más pobre.


En los últimos 12 meses, la riqueza mundial ha aumentado un 1,4% y apenas ha podido mantener el ritmo de crecimiento de la población. Como resultado, en el año 2016, la riqueza media por adulto se mantuvo sin cambios por primera vez desde 2008, aproximadamente unos 52.800 dólares. Así que la población mundial en su conjunto no se ha hecho más rica en el último año y medio, pero la desigualdad ha aumentado.


Para más información sobre la desigualdad de riqueza e ingreso y lo que significa, ver mis Ensayos sobre la desigualdad.


Michael Roberts es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.

Fuente:
https://thenextrecession.wordpress.com/2016/11/24/top-1-of-adults-own-51-of-the-worlds-wealth-top-10-own-89-and-bottom-50-own-only-1/
Traducción:
G. Buster

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Siete países van a mantener revuelto el precio del petróleo

La volatilidad va a ser el factor que determinará el valor del 'oro negro', que oscilará, entre 45 y 65 dólares el barril, en función de diversos asuntos geoestratégicos, lo que añadirá incertidumbre a la economía global.


Inestabilidad, volatilidad, fluctuaciones. Son apelativos que los analistas del mercado energético ya han asimilado en sus diagnósticos. Y de los que no prescindirán en los próximos meses. Quizás años. Aunque, en términos reales, el precio del barril de crudo, tanto el West Texas Intermediate, de referencia en EEUU, como el Brent, en Europa, se acomodarán en una horquilla que oscilará entre los 45 y 65 dólares. Eso sí. Si la multiplicidad de tensiones geoestratégicas protagonizadas por siete países, que determinan su valor, evolucionan dentro de unos parámetros que el consenso de analistas que operan en este mercado consideran factibles.

El elenco de factores determinantes del complejo equilibrio entre oferta y demanda mundial de energía es tan amplio como sensible a cualquier desorden político, económico-financiero o empresarial.


Sin duda, las decisiones en el seno de la deprimida OPEP han influido siempre en el precio del crudo. Pero el otrora intocable cártel petrolífero está en una gran encrucijada. De hecho, hay quien dice en el sector que se encuentra moribunda. Aunque acabe de determinar, en una reunión extraordinaria en Argel, hace algo más de un mes, un recorte de producción. La primera vez que utiliza su arma más influyente en el mercado desde 2008. Pese a que haya sido de mínimos. En concreto, de 700.000 barriles diarios, hasta alcanzar un abastecimiento de entre 32,5 y 33 millones de barriles al día; es decir, entre un 0,7% y un 2,2% de su actual cuota extractora.


La maniobra sirvió para que el precio repuntara de inmediato algo más del 5%, hasta los 45 dólares, y se instalara en una banda entre los 46 y los 52 dólares desde entonces; pero sembró dudas y deja algunas lecturas inéditas. La principal, la debilidad de Arabia Saudí ante sus socios del cártel. En especial, frente a su rival territorial, Irán, que hasta ahora ha preferido redoblar sus esfuerzos productivos desde que Europa y EEUU levantasen sus sanciones comerciales a Teherán tras la firma del acuerdo nuclear, a comienzos de este año.

La persistencia saudí a que el acuerdo involucrara a sus doce Estados -Argelia, Angola, Ecuador, Irán, Irak, Kuwait, Libia, Nigeria, Qatar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Venezuela- demuestra que la destitución de su todopoderoso ministro de Energía, Ali al-Naimi, auténtico zar del cártel en las últimas dos décadas, hasta su relevo, este año, por Khalid al-Falih, está lejos de ser restañada.


Las reticencias, no sólo de Irán -alimentadas también desde Moscú, otro de los grandes productores netos de crudo que suele acompañar, o no, a los designios de la OPEP-, sino también de Libia y Nigeria, obliga a Riad a la contención extractiva de mayor calado: de 300.000 barriles diarios. Casi la mitad de la rebaja del cártel. O lo que es lo mismo. Pondrá en el mercado apenas 10,7 millones de barriles.

En un momento coyuntural sumamente delicado, en el que las incursiones bélicas de Riad en conflictos como el de Yemen y sus abultadas facturas armamentísticas de los últimos años para cumplir con su ansiado y declarado objetivo de erigirse en el poder hegemónico de Oriente Próximo, han disparado el déficit público del 3% al 16% del PIB en una economía en la que el 90% de los ingresos proceden del petróleo.


Otro de los factores de riesgo de inestabilidad es EEUU. Convertido en los últimos años en primer productor global. Por encima de Arabia Saudí. La decisión de Washington de dar el salto a suministrador neto de energía desde casi el inicio de la crisis financiera, en 2008, ha convulsionado el mercado. De hecho, la última baza de Al Naimi, de permitir que el precio del curdo cayera de los 30 dólares en enero de este año, tenía como propósito que Riad ganara cuota de mercado -en contra de la tradicional política de control de los precios internacionales- y dañar así la industria energética americana sin intervención de la OPEP.

La combinación del fracking, el uso de las reservas estratégicas, el shale oil (otro proceso no convencional de extracción de petróleo basado en los esquisitos bituminosos de las rocas, que convierten su querógeno en gas y crudo enriquecido) y que totalizan la mitad de su cuota extractora, o la creciente rentabilidades de áreas productivas como la del condado texano de Permian Basin, han sido capaces de situar el precio del petróleo por debajo de los 35 dólares gran parte del año.


La estrategia de Naimi -hasta ahora fallida y, a buen seguro, motivo de su relevo por parte del régimen de Riad-, podría tornar su dinámica en el futuro próximo. Porque persisten dudas sobre la capacidad de que técnicas como la del shale oil perduren en el tiempo. De hecho, este ejercicio esta modalidad industrial acabará con una merma extractiva notable: sus previsiones hablan de un promedio de 8,7 millones de barriles diarios, frente a los 9,5 millones de 2015.


Incluso la Administración de Información de la Energía (EIA, según sus siglas en inglés) americana admite que, en diciembre, su cuota bajará hasta los 4,5 millones. A no ser que, como descuentan los analistas del mercado, Donald Trump impulse con apoyos presupuestarios y financieros un sector que está en el top de sus prioridades proteccionistas y para el que ha situado, como futuro secretario de Estado de Energía, a Harold Hamm, CEO de Continental Resources, una de las mayores empresas privadas de sondeos y prospecciones petrolíferas del país, al que ha encomendado la misión de mejorar ostensiblemente la cuenta de resultados de esta industria.

Jerry Ho, jefe de análisis de Energía de ERC, describe el siguiente panorama. “Cualquier alza de precios por encima de 60 dólares supondrá el inmediato repunte productivo de EEUU y el traslado de la presión a la OPEP en busca de más recortes”. En parecidos términos se manifiestan en Goldman Sachs donde su servicio de estudios habla también de que la drástica paralización e, incluso, caída de las inversiones en el sector por parte de las grandes petroleras, y en países como Arabia Saudí, que ha interrumpido el billón de dólares presupuestados a este fin para el actual quinquenio, impedirá que se rebase de manera sostenible la barrera de los 60 dólares por barril.


Pero no todo se reduce a la rivalidad Riad-Washington. Hay más. Como las posibles alteraciones en la cartera inversora de Pension Fund Global, el fondo soberano noruego, de 882.000 millones de dólares, el doble que el PIB de este país productor de crudo, motivadas por las críticas que, desde el creciente nacionalismo popular, arrecian ante las ligeras pérdidas de rentabilidad.

Este fondo, emblema de inversiones globales (tiene participaciones en más de 9.000 firmas de 78 países y sus recursos equivalen al 2% de las acciones empresariales europeas y al 1% de las mundiales), procede de los beneficios petrolíferos de Noruega. Y, pese a su compromiso con los proyectos de cooperación internacional, el desarrollo tecnológico (ha situado sus recursos en firmas como Microsoft, Appel o Alphabet) o el cambio climático (Tesla, fabricante del coche eléctrico), Royal Dutch Shell es uno de sus más generosos activos.

En un clima de emergente hostilidad nacional contra la inmigración y los asilados noruegos en el que se reclama al fondo de pensiones noruego que vuelva a sus orígenes de empleo de sus recursos en programas rurales y agrarios nacionales.

Aunque tampoco hay que perder de vista los cambios accionariales en Rusia o Venezuela. En Rusia, la encrucijada toca a su sector empresarial. La venta de Bashneft, petrolera estatal, a la privada Rosneft -la mayor petrolera rusa después de absorber Yukos, en 2004, y TNK-BP, en 2013- del oligarca Igor Sechin -veterano de los servicios de seguridad y estrecho aliado del presidente Vladimir Putin- por 5.300 millones de dólares no sólo se ha saldado con la detención del ministro ruso de Desarrollo Económico, Alekséi Uliukáyev, acusado de recibir un supuesto soborno por valor de 1,8 millones de euros de Rosneft.


Pone en tela de juicio la dimensión real del Estado en las grandes corporaciones a través de oligarcas próximos a Putin, en una economía que ha aumentado la estatalización de las participaciones empresariales desde el 35% de 2005 hasta el 70% en 2015. El control de los precios y la producción de petróleo es el arma esencial del Kremlin en política exterior en las últimas décadas. Un aspecto que tiene un lado oculto: el retroceso de inversiones extranjeras por la casi total ausencia de sanciones antimonopolio y las dificultades en la repatriación de beneficios. Tanto para firmas occidentales, como British Petroleum, que posee el 20% de Rosneft. Como orientales. La China National Petroleum Corporation reconoce que sólo estaría interesada en entrar en el accionariado de la petrolera rusa si puede ejercer una mínima influencia en su gestión, algo que choca con el capitalismo de estado que, a juicio de las autoridades de Pekín, practica Moscú. Algo que afectará, a buen seguro, a un sector, el energético, presionado por las sanciones occidentales por la intervención militar rusa en Ucrania, sometido a un impreciso e incierto proceso privatizador y necesitado de capital tecnológico para mantener sus cuotas de producción.


Mientras, en la Venezuela de Nicolás Maduro, con una economía que se contraerá un 10% este año y con una inflación superior al 700%, según el FMI, la estatal PDVSA, en plena crisis en el mercado de bonos emergentes, ya ha tenido dificultades para hacer frente a las recientes mensualidades de su deuda. Hasta el punto de valorar si realiza alguna operación de swaps para tratar de eludir la suspensión de pagos, retrasar las obligaciones con sus acreedores y ganar así tiempo hasta 2020. Sin demasiada condescendencia por parte de los inversores, que ven un claro déficit de innovación y tecnología de extracción en el país con mayores reservas potenciales de crudo.

Sin embargo, no todas las dudas del mercado se concentran, obviamente, en el lado de la oferta. Dos de los mayores consumidores de crudo, China e India, elevarán sus peticiones de consumo de petróleo entre un 0,3% y un 0,4% en 2017, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), lo que, en principio, podría espolear el precio. Pero el gigante asiático baraja varias estrategias por las que los países productores deberían poner en duda que el maná comprador vuelva a surgir desde tierras chinas. Por ejemplo, la acumulación de inventarios a lo largo de este año, en el que las compras de petróleo van a crecer, al término del ejercicio, entre un 14% y un 16%.


Pekín ha aprovechado la baja cotización del crudo, sobre todo entre enero y junio, para llenar su stock energético desde su muy diversificada cartera de clientes y abastecer así a sus 20 primeras refinerías -conocidas como teapots-, que ya son capaces de generar, a pesar de su mediana dimensión, combustible para el 20% del crudo adquirido por las cuatro principales petroleras, PetroChina, Sinopec, CNOOC y Sinochem.

Desde el pasado verano, otras 27 licencias de estas refinerías privadas garantizan que el ‘oro negro’ fluya en el futuro por su mercado doméstico según los designios oficiales. Es decir, bajo criterios reguladores de la oferta y la demanda... internacional. Y en una etapa de transición económica, menor crecimiento y, por tanto, caída de las necesidades energéticas que genera no poca incertidumbre dentro y fuera de sus fronteras.

La consultora McKinsey se atreve a dibujar un panorama de largo alcance. Scott Nyquist, socio de su oficina en Houston, lo sitúa, incluso, en 2050. En su diagnóstico ve crecimiento de la demanda energética, pero bastante alterada en relación a la actualidad. Se impondrá la eficiencia y la diversificación de fuentes energéticas. Sólo en India, la demanda de servicios crecerá entre un 54% y un 64% en 2035. Y se reducirán en un 40% el uso del diésel en coches. La generación de electricidad alcanzará el 25% del mix energético global (China e India absorberán el 71% de la nueva capacidad eléctrica) en comparación con el 18% actual -el 77% procederá de la energía eólica y solar-, mientras los combustibles fósiles seguirán dominando la factura, aunque con cambios.

El gas continuará su progresión en detrimento del petróleo, que mermará su demanda por los vehículos eléctricos y el viraje por el efecto climático, sobre el que Nyquist observa un incremento del 14% en las emisiones de gases limpios en los próximos 20 años. Insuficiente para evitar que el calentamiento del planeta suba los dos grados que se acordó en la Conferencia del Clima de París, en 2015. Pero un abanico de variantes lo suficientemente complejo como para que “los líderes políticos y empresariales (...) asimilen y se adapten lo antes posible al factor que presidirán los mercados energéticos en el futuro: la volatilidad”.

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China y Arabia Saudita realizan una histórica venta de bonos del Tesoro de EE.UU.

En total, los bancos centrales internacionales se desprendieron de más 364.000 millones de dólares, más de un tercio de los vendidos en el último año.

 

La venta de bonos del Tesoro de EE.UU. se aceleró en los últimos meses, hasta ubicarlos en un total de 2.805 billones de dólares, el nuevo mínimo desde 2012. La caída constante marca que, hace un mes, el retroceso de los bonos llegó a un total de 343.000 millones, aunque de acuerdo con la última revisión, el desmembramiento de los papeles estadounidenses continuó hasta ubicarse en 364.400 millones, más de un tercio de los vendidos en los últimos 12 meses, detalló el sitio 24/7 Wall St.


En este panorama, los mayores vendedores, a un ritmo "preocupante", fueron China y Arabia Saudita. En una continuidad de su política monetaria, Pekín se deshizo en julio último de 34.000 millones de dólares en bonos, la mayor desde 2012, reteniendo un total de 1.185 billones, también el menor desde 2012. De esta manera, intenta hacer frente a la devaluación de su moneda.


Por su parte, Arabia Saudita redujo sus activos declarados de 96.500 millones a 93.000 millones de dólares en agosto, la cifra más baja desde el verano de 2014. Riad buscó obtener fondos para compensar la caída del precio del petróleo y para respaldar el déficit presupuestario, explica el portal.


En todos estos casos, el principal comprador es el sector privado, por lo que el portal explica que, si además del desprendimiento de bonos de las instituciones oficiales extranjeras los particulares dejaran de comprar, el resultado debería ser un aumento de la monetización de la deuda de EE.UU. por parte de la Reserva Federal.

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El G20 alerta de que los riesgos para la economía global aumentan

 

Los ministros de finanzas advierten de que la profundidad del populismo contra la globalización genera más incertidumbre

 

Nueva York 8 OCT 2016 - 04:51 COT


La incertidumbre y los riesgos para la economía crecen. Es la lectura que hacen los ministros de Finanzas del G20 tras el encuentro que celebraron en el marco de la reunión del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial. La retórica populista, las elecciones en varios países, el abandono de Reino Unido de la Unión Europea, la vulnerabilidad de los mercados financieros, la amenaza terrorista y la próxima subida de tipos de interés en Estados Unidos, todos tienen una implicación mayor en la economía global.


El ministro chino de Finanzas, Lou Jiwei, alertó así de los nubarrones que persisten en el horizonte a corto y medio plazo. “Hemos tenido una discusión profunda sobre los retos a la recuperación”, indicó, al tiempo que reiteró el compromiso de los miembros por movilizar todos los instrumentos que tienen a su disposición para apoyar el crecimiento. Entre ellos destacó la promoción del comercio.


El G20 atraviesa por una transición compleja. El grupo busca evolucionar para pasar de ser un mecanismo de respuesta a las crisis a desempeñar un papel más de gobierno de la economía global. El problema es que la globalización es utilizada como arma arrojadiza entre los políticos para justificar los problemas que siguen arrastrando sus países y eso cuestiona el propósito del grupo.


“El populismo profundo contra la globalización genera más incertidumbre”, advirtió Lou Jiwei en la última reunión del G20 presidida. Ahora toma el testigo a Alemania. El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, comparte la misma inquietud de su colega. Por eso la prioridad será reforzar la resistencia de las economías. “Los problemas heredados de la crisis no están resueltos”, dijo.


El G20 se reunió a un mes de las elecciones presidenciales en Estados Unidos. El candidato republicano, Donald Trump, está recurriendo a un lenguaje proteccionista muy agresivo. El ministro chino evitó nombrar al magnate, pero si señaló que hay políticos que están recurriendo a “discursos antiglobalización para ganar votos”. El temor es que este tipo de dialécticas provoque conflictos comerciales.


La sombra de Deutsche Bank


La otra sombra que sobrevoló la reunión fue la situación de Deutsche Bank. El ministro alemán evitó comentar sobre las dificultades por las que atraviesa el principal prestamista de su país. Si defendió el régimen de supervisión que existe en Europa para vigilar la salud de la banca, en respuesta a los comentarios de Christine Lagarde sobre la necesidad de que el grupo alemán ajuste su modelo de negocio.


Lou le echó un capote indirectamente al decir que “el mercado magnifica las incertidumbres”, comentario que hizo extensible a los movimientos de la libra por el Brexit. Schäuble añadió que la volatilidad es siempre un riesgo para la economía global, especialmente para las emergentes. También señaló que los bajos tipos de interés y el abultado endeudamiento crean un riesgo para el sistema financiero que pueden llevar a una nueva crisis.


El G20 acordó seguir trabajando para mejorar la aplicación de las reglas de transparencia en el ámbito fiscal, para así reducir las brechas que permiten la evasión fiscal y el blanqueo de dinero. En este sentido se quiere avanzar en el intercambio de información sobre las sociedades que se utilizan como tapadera para evitar el pago de impuestos. Schäuble habló de prestar más atención a las remesas.

 

 

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Bancos preocupan al FMI: excesiva deuda privada, riesgo para la estabilidad

El excesivo nivel de deuda no financiera –que en 2015 alcanzó 152 millones de millones de dólares– podría frustrar la recuperación de la economía global y resultar en una nueva crisis financiera en el mundo, advirtió este miércoles el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Expresó su preocupación por los bancos occidentales, y particularmente los europeos, en momentos en que la situación del mayor banco alemán, el Deutsche Bank, y otras instituciones inquieta a los mercados.

Al presentar su más reciente reporte Monitor fiscal, el Fondo hizo notar que dos tercios de esta deuda, alrededor de 100 millones de millones de dólares, consisten en pasivos del sector privado, “los cuales pueden acarrear grandes riesgos cuando lleguen a niveles excesivos.

"La excesiva deuda privada es un considerable viento frontal contra la recuperación global y un riesgo para la estabilidad financiera", sostuvo el director del Departamento de Temas Fiscales del FMI, Víctor Gaspar, durante la presentación del informe antes de su reunión anual de otoño.

El organismo indicó que reducir estos niveles de débito de manera significativa requerirá políticas fiscales que apoyen la actividad económica y faciliten la restructuración de la deuda privada, así como limpiar y eliminar la carga de préstamos bancarios inefectivos.

Entre las recomendaciones ofrecidas por el FMI se incluyen políticas de regulación y supervisión que aseguren que los niveles de deuda privada sean vigilados y sustentados.

Respecto a los bancos europeos, el organismo multilateral señaló que requieren una "acción urgente y amplia" para abordar los créditos dudosos que arrastran y los modelos de negocio ineficaces que amenazan con lastrar su beneficio.

Advirtió que una débil rentabilidad en un ambiente de bajos tipos de interés y escaso crecimiento podría erosionar el colchón de los bancos europeos con el tiempo, minando su capacidad para apoyar la recuperación mundial y debilitando la estabilidad. El vice director del FMI de mercados monetarios y de capitales del FMI, Peter Dattels, indicó que la banca europea aún cuenta con créditos morosos por 900 mil millones de euros.

La advertencia llega cuando los mercados se han visto sacudidos por la crisis de confianza en el Deutsche Bank, a raíz de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos le demandó el pago de 14 mil millones de dólares por las irregularidades cometidas, entre ellas, haber vendido créditos hipotecarios de alto riesgo (subprime), que precipitaron la crisis mundial de 2008-2009. La multimillonaria multa al banco alemán, que finalmente podría quedar en 5 mil 400 millones de dólares, provocó la caída de las bolsas europeas, preocupadas por la fragilidad del sector.

La reglamentación más estricta del sector, el bajo costo del crédito y el peso de los préstamos en mora minan la rentabilidad de los bancos, así como su capacidad para apoyar el crecimiento, y al final podrían "afectar la estabilidad financiera", advirtió el FMI.

Su capitalización bursátil global perdió 430 mil millones de dólares, en un contexto de economía estancada.

Y aunque se registre una fuerte recuperación, más de un cuarto de los bancos de los países ricos, que administran 11.7 billones de dólares en activos, es decir, cuatro veces más que el PIB de Francia, seguirían siendo "débiles y enfrentados a importantes dificultades".

En Europa la situación es especialmente alarmante, pues cientos de bancos siguen debatiéndose con "niveles aún muy elevados de préstamos dudosos", que podrían transformarse en bruscas pérdidas, dijo el Fondo.

El FMI recomendó que los reguladores y legisladores europeos refuercen sus regímenes de insolvencia para permitir que las entidades anulen los créditos dudosos más rápidamente, mientras los bancos más débiles han de consolidarse en otros más fuertes y reducirse los costos.

Aunque el informe del FMI no da nombres de bancos, se espera que la salud de Deutsche Bank sea un asunto clave de debate esta semana, cuando se reunirán en Washington banqueros, ministros de economía y otros altos cargos políticos en los encuentros organizados por el FMI, el Banco Mundial y el Instituto Internacional de Finanzas.

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Domingo, 25 Septiembre 2016 06:28

Estancamiento secular

Estancamiento secular

Los economistas del mundo están batallando con algo nuevo que les es muy difícil explicar. ¿Por qué es que los precios del mercado de valores han continuado subiendo pese al hecho de que algo conocido como crecimiento parece estar estancado? En la teoría económica dominante no se supone que funcione de tal modo. Si no hay crecimiento, los precios del mercado deberían declinar, estimulando por tanto el crecimiento. Y cuando se recupera el crecimiento, entonces los precios del mercado vuelven a subir.

Todos aquellos que son fieles a esta teorización dicen que la anomalía es una aberración momentánea. Algunos niegan incluso que sea cierto. Pero hay otros que consideran la anomalía un desafío importante a la teorización dominante. Buscan revisar la teorización para que tome en cuenta lo que muchos ahora llaman "estancamiento secular". Los críticos incluyen a prominentes personas, algunos de ellos laureados con el Premio Nobel. Incluyen pensadores tan diferentes como Amartya Sen. Joseph Stiglitz, Paul Krugman y Stephen Roach.

Aunque cada una de estas personas tiene una diferente línea de argumentos, comparten algunas creencias. Todos ellos consideran que lo que hagan los Estados tiene un impacto grande en lo que ocurre. Todos ellos consideran que la situación actual es poco sana para la economía como un todo y ha contribuido a un incremento signifi- cativo en la polarización del ingreso real. Todos ellos consideran que se debe intentar movilizar la opinión pública para ponerle presión a las autoridades gubernamentales para que actúen formas específicas. Y todos ellos consideran que aunque continuara la actual situación anómala y poco sana todavía algún tiempo, existen políticas estatales apropiadas que harán posible una economía menos polarizada y más sana.

Hace no tanto, el estancamiento secular fue un término utilizado por muchos analistas, primordialmente para describir el estado de la economía japonesa, al comienzo de los años 90 del siglo XX. Pero desde 2008 el uso del concepto se ha aplicado a diversas regiones –miembros de la zona del euro, como Grecia, Italia e Irlanda; Estados ricos en petróleo, como Rusia, Venezuela y Brasil; recientemente también Estados Unidos, y potencialmente actores económicos previamente fuertes como China o Alemania.

Uno de los problemas de quienes buscan entender lo que está ocurriendo es que diferentes analistas utilizan diferentes geografías y diferentes calendarios. Algunos hablan de la situación Estado por Estado y algunos intentan evaluar la situación en la economía-mundo como un todo. Algunos piensan que el estancamiento secular comenzó en 2008; otros dicen que fue en la década de los 90. Otros más piensan que viene de finales de los 60, y unos cuantos más la sitúan aun antes.

Déjenme proponerles una vez más otro modo de entender el estancamiento secular. La economía-mundo capitalista ha existido en partes del globo desde el siglo XVI. Yo le he llamado el sistema-mundo moderno. Se ha expandido de un modo constante en lo geográfico terminando por abarcar el mundo entero desde mediados del siglo XIX. Ha sido un sistema muy exitoso en términos de su principio rector: la interminable acumulación de capital. Es decir, la búsqueda de acumular capital de modo de acumular más capital aún.

El moderno sistema-mundo, como todos los sistemas, fluctúa. También tiene mecanismos que limitan las fluctuaciones y lo empujan hacia un renovado equilibrio. Esto semeja un ciclo de altas y bajas. El único problema es que las caídas nunca retornan al punto bajo previo, sino a uno un poco más alto. Esto se debe a que en el complejo patrón institucional hay resistencia a ir hasta el fondo. La forma real de los ritmos cíclicos es dos pasos hacia arriba y un paso hacia abajo. Por tanto, el punto de equilibrio se mueve.

Si uno mide la abscisa de las tendencias, se mueven hacia una asíntota de 100 por ciento, que por supuesto no pueden cruzar. Un poco antes de dicho punto (digamos, cerca del 80 por ciento), las curvas comienzan a fluctuar alocadas. Esto es señal de que nos hemos movido al interior de la crisis estructural del sistema. Se bifurca, lo que quiere decir que son dos diferentes, casi opuestos, modos de optar por un sistema sucesor (o sistemas). Lo único que no es posible, es hacer que el actual sistema opere del modo normal anterior.

Mientras que antes de ese punto los grandes esfuerzos por transformar el sistema tuvieron como efecto pocos cambios, ahora lo opuesto es cierto. Cada pequeño esfuerzo por cambiar el sistema tiene un gran impacto. Es mi argumento que el sistema-mundo moderno entró en su crisis estructural cerca de 1970 y se mantendrá en ella todavía otros 20-40 años más. Si deseamos evaluar las acciones útiles, necesitamos tener en cuenta dos temporalidades diferentes: el corto plazo (a lo sumo tres años) y el mediano plazo.

A corto plazo lo que podemos hacer es minimizar el sufrimiento de quienes son los más afectados negativamente por la creciente polarización en el ingreso que está ocurriendo. La gente vive en el corto plazo y necesita alivio inmediato. Sin embargo, tal alivio no cambiará el sistema. El cambio puede ocurrir a mediano plazo conforme los que favorecen una clase u otra de sistema sucesor obtienen la suficiente fuerza para inclinar la bifurcación hacia su propia dirección.

He aquí el peligro de no ir lo suficientemente lejos en el análisis crítico del sistema. Sólo si uno mira con claridad que no hay salida del estancamiento persistente uno puede de hecho volverse lo suficientemente fuerte para ganar la batalla política y moral.

Una punta de la bifurcación pugna por remplazar el capitalismo por otro sistema que será tan malo o más que el anterior, manteniendo los rasgos cruciales de jerarquía, explotación y polarización. La otra punta pugna por un nuevo sistema que sea relativamente igualitario y relativamente democrático.

En los años por venir, habrá vueltas que parezcan indicar que el sistema vuelve a funcionar. Puede incluso subir el nivel de empleo en el sistema como un todo (la medida clave del estado del sistema). Pero tal alza no podrá durar mucho, porque la situación global es demasiado caótica. Y el caos paraliza la presteza de los poderosos emprendedores y de las personas simples por igual, en lo tocante a gastar el capital remanente en formas que tienen el riesgo de pérdida y, por tanto, de su supervivencia.

Estamos en un alocado viaje, uno que no es nada placentero. Si nos hemos de comportar con sensatez, el primer requisito es la claridad de análisis, seguida de decisiones morales y juicio político. El fondo del asunto es que ya hace mucho rebasamos el punto en que el capitalismo como sistema histórico pueda sobrevivir.

Traducción: Ramón Vera Herrera

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Jueves, 08 Septiembre 2016 05:51

La economía mundial: previsiones y propuestas

La economía mundial: previsiones y propuestas

Xi Jinping, presidente de China, en el discurso de apertura de la reunión del G-20 advirtió que "ocho años después de la crisis financiera internacional, la economía mundial vuelve a estar en un punto crítico". Aseguró que la economía global afronta la insuficiencia del crecimiento global; una demanda y una inversión deprimida; volatilidad de los mercados financieros; escaso dinamismo comercial; resurgimiento de tendencias proteccionistas; agotamiento del impulso generado por la ola de avances tecnológicos; envejecimiento poblacional; así como la persistencia del riesgo de burbujas financieras pese a los avances regulatorios.

La declaración importa por lo que se dice y por quién lo dice. China no sólo es la segunda economía del mundo, sino que es la que tiene una mayor contribución al crecimiento del PIB global. Este 2016 China crecerá 6.7 por ciento, lo que contribuirá con 1.2 puntos porcentuales al crecimiento global. Si aceptamos las previsiones del FMI, el crecimiento global será de 3.1 por ciento este año, de modo que la contribución china será de 39 por ciento del total.

La contribución de las otras economías grandes palidece frente a la china. Estados Unidos, que se espera crezca 2.2 por ciento, apenas contribuirá con 0.3 puntos porcentuales. La economía europea apenas aportará 0.2 puntos porcentuales al crecimiento global y Japón lo hará en 0.1 puntos porcentuales. De este modo el aporte chino es mayor 50 por ciento que el de las economías avanzadas juntas. Así las cosas, China se mantiene como el mayor motor del mundo, pese a haber cambiado su estrategia de crecimiento a una "nueva normalidad" basada en el mercado interno.

Los peligros que afronta la economía global, resumidos en las palabras del presidente de China, son los que han llevado a plantearse que estamos en condiciones que pueden describirse como un estancamiento secular. La tesis planteada originalmente por Hansen en los años 30 explicaba que "la esencia del estancamiento secular se integra por recuperaciones enfermas que mueren en su infancia y depresiones que se nutren a sí mismas y que dejan atrás una estela de desempleo inamovible" (Alejandro Nadal, La Jornada 28/10/2015). Esta tesis fue recuperada por Summers para caracterizar la situación que vive la economía mundial y particularmente la estadunidense.

Spence, en un artículo muy reciente, distingue dos tipos de estancamiento secular: un primer tipo se fundamenta en: uno, desaceleración de la innovación tecnológica que incrementa la productividad, limitando el crecimiento potencial. Dos, incertidumbre acentuada respecto del crecimiento, seguridad laboral, políticas y regulaciones, lo que afecta las decisiones de inversión y de consumo. Tres, la deuda: hogares, empresas, corporaciones y gobiernos están desapalancándose, recortando el gasto y la inversión y contribuyendo a un entorno deflacionario. El asunto se complica si incorporamos las respuestas políticas. Aquí está el segundo tipo de estancamiento secular: la falta de voluntad o incapacidad de quienes toman las decisiones para aplicar la combinación de políticas correctas.

Revertir el estancamiento secular del primero y del segundo tipo requiere políticas que actúen contra la creciente desigualdad. Aunque no será posible resolverla, puede mitigarse con políticas redistributivas a través de los sistemas tributarios y de seguridad social. Un segundo ámbito de actuación está en la política monetaria, que ha soportado la carga de la recuperación desde 2008. "Normalizar" la política de bajas tasas de interés puede ser riesgoso. Un tercer ámbito está en las respuestas fiscales, especialmente respecto de la inversión del sector privado. Otras áreas de acción pueden reconocerse: la política tributaria, hacer eficiente el uso de los recursos públicos, mejorar los mercados de productos y factores y reducir las enormes desigualdades en el acceso a los mercados financieros globales.

Lo fundamental es actuar. Por ello Xi Jinping pidió "medidas concretas sin discusiones huecas". Del mismo modo que decisiones políticas pasadas ayudaron a generar este estancamiento secular, la no implementación de políticas destinadas a afrontar los problemas actuales podría crear una situación mucho más intrincada y potencialmente más inestable.

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George Soros: sembrador del caos global desde Ucrania hasta los Balcanes, según DC Leaks

Es la época de perturbadoras filtraciones cibernéticas cuando pende sobre la adolorida cabeza de Hillary Clinton otra ronda de divulgación de casi 16 mil nuevos correos comprometedores, mientras en forma coincidente su gran aliado, el megaespeculador George Soros –presunto hombre de paja de los banqueros esclavistas Rothschild y cuyo verdadero nombre es György Schwartz, con una fortuna de 25 mil millones de dólares–, es desenmascarado en sus actividades subversivas trasnacionales mediante la exposición de 2 mil 576 documentos privados por DC Leaks, cuya página fue tirada, como era de esperar.

Por fortuna había guardado diversas fuentes, como The Hill (http://goo.gl/auUWWF) –por cierto, muy pro Hillary–, que coloca la foto de Soros con el logo del Foro Económico Mundial de Davos, a quien también controla (http://goo.gl/QZFCWJ).

The Saker (http://goo.gl/1TBPZd) expone cómo la "Fundación Sociedad Abierta (sic)", de Soros, ha sido "desenmascarada" y comenta que ya era "conocido por estar involucrado en muchas de las revoluciones y golpes de Estado en el mundo, así como su poderosa influencia en la política". Hoy tales filtraciones "proveen evidencia directa de qué tan profunda y seria es su injerencia" con colosales cantidades de dinero invertidas en las "impolutas" ONG y en "promociones" que se centran en los "derechos humanos (sic)" y la "democracia (sic)" en importantes periódicos que lubrica y/o controla: The Guardian, Hufftington Post, Libération, etcétera. ¡Qué grave!

Son 12 las técnicas que usa Soros para conseguir sus objetivos y su enfoque primordial son los "jóvenes", movimientos contestatarios como Syriza (Grecia) y Podemos (España), y cierto tipo de "periodistas". ¡Cómo! Se quedaron cortos porque también en América Latina (AL) pululan sus palafreneros.

En 2014, Fundación Sociedad Abierta apadrinó proyectos de varias organizaciones, entre las que destaca Transparencia (sic) Internacional, que un servidor ya había expuesto (http://goo.gl/oAonKP).

“Soros apoyó el golpe fascista en Ucrania (http://goo.gl/K04oWs)” cuando "junto con los principales ejecutivos de la fundación, mantuvo extensas reuniones con casi todos los actores involucrados en los acontecimientos de la plaza Maidan, situada en el centro de Kiev", entre quienes "estaban los ministros ucranios de Asuntos Exteriores, Justicia, Salud y Educación, así como el embajador de EU en Ucrania, Geoffrey R. Pyatt, y el director de Usaid": el objetivo era "minimizar y contrarrestar la influencia rusa y los lazos culturales Moscú-Kiev con un enfoque para imponer un paquetazo de medidas neoliberales".

Tyler Durden, del incendiario Zero Hedge, acota que las filtraciones “revelan la conspiración (sic) detrás de la crisis de los refugiados en Europa, la manipulación de los multimedia que controla (http://goo.gl/IoOvjE)”.

Se evidencia el predominio que ejerce sobre ciertos think tanks, de por sí muy desacreditados (http://goo.gl/oAMOE9), como el Instituto de Política Migratoria, y su manejo perverso de los migrantes: la carne de cañón de Soros.

Para paliar la “crisis migratoria (http://goo.gl/ESsQbB)”, Soros había abogado crear "zonas económicas especiales" en los Balcanes con "incubadoras neoliberales". ¿Alguna coincidencia con el sureste mexicano en llamas y sus "incubadoras neoliberales"?

El "Proyecto de la Prensa en Ucrania" expone "cómo Soros influyó en la sesgada cobertura de los multimedia en los eventos de Ucrania".

Zero Hedge explaya que la relación de Soros con varias ramas del gobierno de EU lo convirtió en el "cuarto Estado (nota: la prensa)" y se asombra del silencio estruendoso de los multimedia de Occidente (http://goo.gl/VuCMyC). ¡Cómo: si los tiene controlados!

Soros se da el lujo de "instruir (sic)" a la entonces secretaria de Estado Hillary en "cómo lidiar con las turbulencias en Albania en 2011" y se detalla su flagrante intervencionismo en las elecciones de Europa para conseguir sus aviesos objetivos: "usa su enorme riqueza para crear el caos global"; ha dividido a EU "corrompiendo a su clase política muy corruptible", destruyó a Ucrania "apoyando un golpe de Estado", y planeaba derrocar a Putin para desestabilizar a Rusia (http://goo.gl/IaiQPg).

Un editorial de Investors Business Daily (http://goo.gl/9bR608) pregunta si Soros es el titiritero de los demócratas y Hillary cuando financia al Center for American Progress, que preside John Podesta, íntimo de los Clinton, y una de cuyas empresas, Global Solutions, "dirige" el ex embajador de "México" en EU: Arturo Sarukhan (http://goo.gl/72c6xJ). ¡En manos de quiénes ha estado la cancillería del “México neoliberal itamita”!

Katehon –donde colabora el filósofo Alexander Duguin, ideólogo del zar Vlady Putin– fulmina que "el verdadero rostro de la actividad filantrópica del magnate sionista (sic) Soros fue expuesta" y pone en la picota el papel de las financiadas ONG que operan “como grupos de presión en elecciones tanto en EU como Europa (http://goo.gl/yM6dN4)”. Una de las tónicas constantes de la fauna de palafreneros de Soros es acusar a sus críticos de "teóricos de la conspiración", "antisemitas" y "agentes rusos". ¡No, bueno!

Russia Insider reproduce un artículo del portal Radix: "Las filtraciones sobre Soros: la más importante historia que no se escucha" que "detalla la estrategia, táctica, donativos)" de sus muy influyentes redes globales, “en particular contra Rusia con el fin de socavar sus estructuras familiares tradicionales y la identidad europea en el mundo (http://goo.gl/Bhco2X)”.

Soros juega con la demografía porque "entiende que la demografía es destino". Un servidor había detectado que detrás de la crisis migratoria se encontraban los objetivos geopolíticos de Soros/Departamento de Estado para desestabilizar a Europa (http://goo.gl/0RTguG). ¡Nihilismo sin límite!

Wayne Madsen, ex investigador de la célebre NSA, en su libro Soros: el quantum del caos ya lo había desnudado con antelación (http://goo.gl/bqLJn4). De los 26 capítulos del libro destacan: su desestabilización de los Balcanes; su doble juego en el Cáucaso; su colaboración en el golpe en Honduras; su infiltración en China; la "soronización (sic) de la ONU"; sus redes de apoyo a las "revoluciones de color" y las "revoluciones árabes", y su injerencia en AL: "desde los campos de batalla de Libia y Siria a las estepas de Asia Central y desde las minas de oro y diamantes de África a los pisos de remates de Wall Street".

El portal europeo Dedefensa se asombra del magno control de Soros sobre el "cuarto poder (los multimedia)" de Occidente (http://goo.gl/KvehLe).

¿Qué pasará con Soros, a sus 86 años, y con sus hijos en el caso, todavía lejano, de que su gran aliada Hillary no arrebate la presidencia?

Thomas Lifson aduce que los documentos sobre “Soros, supremo manipulador de los gobiernos y que controla al Departamento de Estado, encararán un escrutinio sin precedente (http://goo.gl/FHPrS5)”.

¿Encarna Soros a la "CIA paralela" o a una supragencia subrepticia del “Estado profundo ( deep state)” y su muy vista "mano invisible" en Wall Street y la City?

www.alfredojalife.com

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Rothschild: "El mundo vive el mayor experimento de política monetaria de la historia"

Las consecuencias de este experimento, que comprende tasas de interés bajas, rendimientos negativos de la deuda pública y flexibilización cuantitativa, son aún desconocidas.

 

Tasas de interés bajas, rendimientos negativos de la deuda pública y flexibilización cuantitativa forman parte del mayor experimento financiero de la historia, afirma el jefe del fondo de inversión RIT Capital Partners Jacob Rothschild. Sus consecuencias son aún desconocidas, advierte.


"En los seis meses analizados, los bancos centrales han continuado con lo que sin duda es el mayor experimento de la política monetaria en la historia mundial", escribe Rothschild en el informe financiero semestral de la empresa.
"Estamos en aguas desconocidas"


A juicio del multimillonario, "estamos en aguas desconocidas", y es imposible predecir las consecuencias de la combinación de tasas de interés muy bajas, con un 30% de la deuda pública mundial con rendimientos negativos y la flexibilización cuantitativa a una escala masiva.


Asimismo, el banquero señala que esta política ha dado lugar a un rápido crecimiento de los mercados de valores –las acciones estadounidenses han crecido tres veces desde 2008– con una inversión cada vez mayor y una volatilidad que se mantiene baja.


Sin embargo, aunque casi todas las inversiones se han visto impulsadas por esta "creciente ola monetaria", el sector real de la economía "sigue estando anémico, con una demanda débil y deflación en muchas partes del mundo desarrollado", constata Rothschild

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Riesgos geopolíticos


El multimillonario advierte también de que muchos riesgos presentes en 2015 siguen siendo relevantes para la economía global, mientras que la situación geopolítica se deteriora.


Entre esos riesgos Rothschild incluye el voto del Reino Unido por abandonar la Unión Europea, las elecciones presidenciales en EE.UU. y la desaceleración del crecimiento económico chino. Otro riesgo es el terrorismo global, que, según Rothschild, es una consecuencia de la continuación del conflicto en Oriente Medio.


"Una supernova que explotará un día"


Según un informe de Bank of America Merrill Lynch publicado en junio, las tasas de interés en los países desarrollados y, en concreto, en EE.UU. (un 0,5%) se encuentran ahora en el nivel más bajo en 5.000 años. En su batalla contra la deflación, países como Suecia, Suiza o Japón incluso han recurrido a tipos directores negativos.


Otro problema son los rendimientos negativos de la deuda pública. En junio, el bono alemán a 10 años cayó por debajo del 0% por primera vez en la historia. La compañía de inversión Janus Capital estimó que los rendimientos globales son ahora los más bajos en 500 años, con un total de 10 billones de dólares en bonos negativos. "Esto es una supernova que explotará un día", aseveró entonces el reconocido inversor Bill Gross.

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Miércoles, 17 Agosto 2016 06:12

Un día más en la crisis

Un día más en la crisis

Un día como hoy, hace exactamente nueve años, el Comité de operaciones de mercado abierto de la Reserva Federal (FOMC) reconocía que las condiciones de los mercados financieros se estaban deteriorando rápidamente. En su diagnóstico de la coyuntura admitía que las restricciones sobre crédito y la incertidumbre frenarían el crecimiento. Es como si el capitán del barco viera venir un huracán y dijera: "¡Cuidado, viene una brisa ligera!"

Ha llovido desde esos días en los que los economistas de la Fed y del mundo académico tradicional comenzaban a ver señales inquietantes en el horizonte. Su marco conceptual hacía difícil pensar que algo realmente malo estaba cocinándose en las entrañas de las economías capitalistas avanzadas. No cabe duda: cuando se trata de analizar la crisis global del capitalismo contemporáneo, a lo más que llega el pensamiento económico tradicional es a ver entre brumas una crisis financiera.

Por ejemplo, en Estados Unidos se sigue hablando de las reformas al sistema bancario y financiero, como si ahí estuviera la solución del problema. Y aunque todavía no se termina de implementar la ley Dodd-Frank, todavía sigue vivo el debate sobre si el tamaño de los bancos ya dejó de ser un problema o si todavía entraña riesgos sistémicos.

Estas discusiones son reveladoras, pues indican lo alejado que está el análisis económico tradicional de comprender la naturaleza de la crisis. Así, en las discusiones entre funcionarios de la Fed y destacados académicos en Estados Unidos hoy lo que más importa es el tamaño de los bancos, los requerimientos de capitalización y el trato fiscal a los diferentes esquemas de financiamiento. Parece mentira, pero el debate sobre si los grandes bancos son "demasiado grandes" para dejarlos ir a la quiebra en caso de emergencia sigue dominando la reflexión sobre la crisis.

Es cierto que las dimensiones de los cinco bancos más grandes de Estados Unidos (JP Morgan Chase, Bank of America, Citigroup, Wells Fargo y Goldman Sachs) son realmente impresionantes: sus activos equivalen a cerca de 60 por ciento de la economía estadunidense. Sin embargo, el lobby del sector bancario insiste en que el tamaño se acompaña de importantes economías de escala y, por lo tanto, en menores costos para el público usuario de los bancos. Al afrontar este tipo de argumentos la reforma bancaria ha tenido que caminar despacito.

Otro argumento para frenar la reforma es que los coeficientes de concentración en el sector bancario de Estados Unidos son inferiores a los de la mayoría de los países europeos. Los tres bancos más grandes en Noruega, por ejemplo, son responsables de 84 por ciento del mercado, mientras que en Estados Unidos apenas controlan 20 por ciento. Nuevamente, el lobby bancario insiste en que los niveles de concentración no constituyen el problema principal. Es más, se afirma que entre más alto sea el nivel de concentración (y el tamaño de los bancos) se alcanzará un mayor grado de estabilidad en la industria. El razonamiento aquí es que los bancos grandes pueden diversificarse más fácilmente y eso permite mitigar los efectos negativos del ciclo de negocios en un sector con los resultados positivos de otro sector. Los mayores niveles de rentabilidad vinculados a la diversificación se supone deben conducir a una mayor fortaleza y estabilidad.

Pero la realidad es que la crisis en Estados Unidos alcanzó a los bancos más grandes, diversificados o no. Y el contagio atravesó mares y continentes hasta convertir a la crisis en una hecatombe mundial, con decenas de millones de personas en desempleo y otros tantos perdiendo su patrimonio. Así que lo que es importante es la forma de inserción del sector bancario/financiero en las entrañas del capitalismo funcional contemporáneo.

Mientras los economistas tradicionales siguen discutiendo sobre cuántos bancos grandes pueden bailar en la cabeza de un alfiler, las causas profundas de la crisis parecen seguir siendo objeto exclusivo de análisis de los economistas heterodoxos y críticos de corte marxista. La pregunta central es la siguiente: ¿cuál es el problema fundamental del capitalismo? Claramente la respuesta no está en el tamaño de los bancos o en los niveles de concentración en el sector bancario.

El problema fundamental de una criatura tan compleja como el capitalismo no puede reducirse a un solo fenómeno. No creo que la tendencia a la caída en la tasa de ganancia, fenómeno bien identificado por Marx, o la problemática del subconsumo (y falta de realización de la plusvalía), sean las causas aisladas o únicas de la crisis, pero sin duda están cerca de sus raíces. También lo están los síntomas del exceso de capacidad instalada y la desigualdad creciente en la distribución del ingreso. Y en cuanto al sector bancario/financiero, justo es decir que forma parte esencial de la economía capitalista desde hace décadas como bien lo han demostrado muchos autores post-keynesianos y marxistas.

Mientras tanto, transcurren los días y cada día observamos que a medida que se desarrolla, el capitalismo funciona cada vez más mal.

Twitter: @anadaloficial

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