Cuánto se pierde por los paraísos fiscales

Informe del Panel FACTI, creado hace un año por Naciones Unidas

Alrededor del 10 por ciento del PBI mundial está escondido en jurisdicciones con opacidad fiscal, unos 7 mil billones de dólares.

 

Alrededor del 10 por ciento del PBI mundial está escondido en jurisdicciones con opacidad fiscal. Se trata de una riqueza de 7 mil billones de dólares canalizada a través de paraísos fiscales. Solamente teniendo en cuenta el flujo de fondos derivado de la operatoria de las multinacionales con jurisdicciones cuyos sistemas impositivos son reducidos o nulos, el costo para los países en términos de pérdida de recursos fiscales asciende a unos 500 a 600 mil millones de dólares por año. Se calcula que un 2,7 por ciento del PBI global es lavado de dinero que proviene del crimen.

Los datos del párrafo anterior constituyen la principal señal de alarma que plantea el informe del Panel FACTI (Responsabilidad, Transparencia e Integridad Financiera), creado hace un año en el marco de Naciones Unidas. “El panel propone un acuerdo global en el cual todos los países acepten adoptar medidas para fortalecer la integridad financiera para el desarrollo sostenible”, dice el trabajo, presentado este jueves mediante videoconferencia.

Entre las recomendaciones del informe, sobresale la propuesta de aplicar una tasa mínima global para las empresas de entre el 20 y el 30 por ciento sobre las ganancias, "lo cual ayudaría a limitar los incentivos a la operatoria de las empresas con los paraísos fiscales y a la competencia entre países para bajar impuestos".

"Está demostrado que la competencia fiscal y la reducción de los tipos del impuesto de sociedades no traen inversión como tal. Sólo trae flujos financieros, sin más actividad y empleo en el país que ha reducido los impuestos. Pero sí provoca una reducción de los ingresos fiscales para todos los países", indicó José Antonio Ocampo, Profesor de la Universidad de Columbia y uno de los autores del informe.

¿Cómo se mide?

Los flujos ilícitos de dinero o los artilugios financieros para evadir impuestos están confeccionados para escapar a los organismos de control, por lo cual son naturalmente muy difíciles de medir. El informe del FACTI explica que una de las formas utilizadas para realizar estimaciones es medir los desvíos entre la información de comercio exterior: si Argentina en teoría exportó por 100 millones a Estados Unidos, el país del norte debiera haber importado por la misma cuantía desde el territorio nacional. Sin embargo, esto no es así.

El informe detalla que, por ejemplo, los estudios sobre el intercambio comercial de Japón arrojan discrepancias de 31 mil millones de dólares todos los años, mientras que entre 2006 y 2015 se calcula que el margen de error es de 44 mil millones de dólares en Costa Rica.

Otro capítulo está vinculado al esquema de desviación de ganancias de parte de multinacionales en favor de los países con alta opacidad fiscal. “La pérdida de recursos fiscales derivada de esta práctica se calcula a partir de las desviaciones entre las ganancias de las empresas y la actividad económica real”, indica el documento.

¿Cuánto es?

En el caso de Canadá, esa pérdida de la recaudación se calcula en 5,7 mil millones de dólares por año, mientras que para Tailandia, es de 1,1 mil millones de dólares. El Estado alemán pierde 35 mil millones de dólares por año en elusión fiscal y en Sudáfrica la pérdida anual de recursos a partir de la planificación fiscal nociva por parte de los multinacionales es de 3 mil millones.

En el caso de Brasil, la pérdida de recaudación se calcula en 15 mil millones de dólares al año, lo cual serviría para construir hogares para 8 millones de familias de bajos ingresos. Si bien el informe no presenta estimaciones para el caso argentino, se puede calcular lo siguiente: si el grado de perjuicio para las finanzas públicas es proporcional al caso brasileño, en 2019 los recursos en juego hubieran más que alcanzado para financiar el déficit fiscal primario de 95 mil millones de pesos.

¿Quiénes son?

"La mayor responsabilidad radica en los centros financieros tradicionales de los países desarrollados, donde se encuentran los mercados más grandes y los servicios profesionales de las empresas", indica el informe, aunque aclara que "todas las jurisdicciones, incluyendo aquellas que tratan de construir nuevos centros financieros, deben asumir la responsabilidad de lo que sucede en su territorio". 

"Banqueros, abogados y contadores son actores importantes en la organización de los negocios y al igual que los asesores, facilitadores, negociadores y mediadores, están en su derecho de cuidar por los intereses de los clientes. Sin embargo, esto no los excluye de actuar de forma ética y en línea con los valores y las normas globales", agrega

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La expropiación en Andorra de más de 2 mil millones de euros a empresarios y políticos del régimen de Videgaray/Peña Nieto expuso su conectividad con la Casa de Cambio Tíber, donde Juan Collado depositó cuantiosas sumas.Foto José Carlo González

 Resurgió el tema de los paraísos fiscales y el lavado de dinero, que abordé hace 21 años en "El lado oscuro de la globalización" (https://bit.ly/3akkIWZ).

Existen tecnicismos financieros y sutilezas legales que disocian la evasión fiscal del vulgar "lavado de dinero", cuyo origen es ilícitamente criminal y es blanqueado en los paraísos fiscales para esterilizarlo de su pecado original y que constituye el 5 por ciento del PIB global: 4.2 trillones de dólares estadunidenses (en anglosajón) en 2020. Otros aducen que asciende a un descomunal 10 por ciento del PIB global (https://bit.ly/3tTD3ld).

La evasión fiscal exclusivamente para INDIVIDUOS en los paraísos fiscales off-shore fue de 8.7 trillones de dólares estadunidenses (en anglosajón) en 2017 (https://bit.ly/3bfRlEv), según Gabriel Zucman, economista de la Universidad de California/Berkeley, quien tiene como asesor doctoral al connotado Thomas Piketty.

La confusión semántica proviene de que los blanqueadores y los evasores convergen en los mismos paraísos fiscales que les procuran sus facilidades.

Existen diferentes rankings de paraísos fiscales. Para Corporate Tax Haven Index, tres territorios británicos (sic) de ultramar (sic) ostentan los primeros lugares: las Islas Vírgenes Británicas (IVB), Bermuda y las Islas Caimán (https://bit.ly/3aZLbYH). En su ranking integral de 64 paraísos fiscales, la hoy tan de moda Andorra viene en el lugar 51 (https://bit.ly/3jK9SMM).

Según Financial Secrecy Index, entre 21 y 32 trillones de dólares (en anglosajón) de "riqueza financiera privada (sic)" están localizados en "jurisdicciones secretas (¡megasic!)", sin impuestos o con "impuestos ligeros".

En forma inverosímil, ¡más de 38 por ciento del PIB global se encuentra ubicado en “jurisdicciones secretas (https://bit.ly/3rGmyHo)”!

En los 15 primeros lugares descuellan los territorios británicos de ultramar: las Islas Caimán y las cada vez más famosas IVB, que “poseen más de 5 mil veces el valor de lo que su economía puede sostener (https://bit.ly/2Zbzmt1)”.

El PIB de las IVB es de unos irrisorios mil 28 millones de dólares (datos de 2017), cuyo 93.1 por ciento proviene de los "servicios", primordialmente de su centro bancario off- shore, sumado de su sicalíptico "turismo fiscal".

La economía de las IVB está íntimamente ligada a las otras Islas Vírgenes Estadunidenses, de mayor tamaño y más pobladas: sede de la pedofilia del "suicidado" Jeffrey Epstein.

La develación de las múltiples cuentas mafiosas de García Luna, secretario de Seguridad de Calderón, vinculados presuntamente al cártel de Sinaloa, expusieron la evasión fiscal en las IVB del locuaz ex locutor itamita de Televisa Carlos Loret de Mola-Álvarez, desde donde tramó y timó para adquirir su departamento de lujo en Miami, muy cerca de su mentor García Luna (https://bit.ly/3pcaUlL).

En México, cada sexenio ha tenido sus modas de paraísos fiscales: desde De la Madrid (en Luxemburgo), pasando por Raúl Salinas y su séquito empresarial (en las Islas Caimán), hasta la dupla Videgaray/Peña Nieto en Andorra (https://bit.ly/2N4viZ0).

La expropiación en Andorra de más de 2 mil millones de euros a 23 empresarios y políticos del régimen de la dupla Videgaray/Peña Nieto expuso su conectividad con la Casa de Cambio Tíber, donde Juan Collado depositó cuantiosas sumas en efectivo para ser transferidas al hoy banco clausurado BPA.

Carlos Djemal Nehmad, mandamás de la fétida Casa de Cambio Tíber, fue encarcelado en Nueva York, lo que llevó al cierre de su banco InvestaBank, que cambió su nombre a Accendo.

Existen paraísos fiscales poco citados que han causado mucho daño, como Antigua (https://cnn.it/3d9DRg6), sede del extinto banco Stanford, que lavaba al cártel del Golfo y en el que fue miembro de su Consejo de Administración Jorge Castañeda Gutman (https://bit.ly/3rIYgwc).

El operador financiero de Banca Stanford en México fue David Nanes Schnitzer, detenido en el paraíso fiscal de Belice, para luego ser liberado y recapturado en la Ciudad de México por sus incontables desfalcos (https://bit.ly/3b186mv).

Los anti-civilizatorios y piratas paraísos fiscales, que deben ser abolidos, son hoy los tolerados avernos de los despojados humanos.

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Trump solo pagó 750 dólares de impuestos federales el año que ganó las elecciones presidenciales

No abonó ningún tipo de impuesto por ingresos en diez de los últimos quince años 

El dato se desprende de una investigación del diario The New York Times sobre más de 20 años de declaraciones de impuestos del mandatario.

 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pagó solo 750 dólares en impuestos federales en 2016, el año en que ganó las elecciones presidenciales, según una investigación del diario The New York Times publicada este domingo sobre más de 20 años de declaraciones de impuestos del mandatario.

"The New York Times ha obtenido información fiscal durante más de veinte años sobre el señor Trump y los cientos de empresas que componen su grupo, incluida información detallada sobre sus primeros dos años en el cargo. Esto no incluye sus declaraciones de ingresos personales de 2018 y 2019", expone el matituino neoyorquino, que promete nuevas revelaciones en los próximos días.

Trump tampoco habría pagado ningún tipo de impuesto por ingresos en 10 de los últimos 15 años debido a que informó al Servicio de Recaudación de Impuestos (IRS, en inglés), que había registrado más pérdidas que ganancias.

Según la investigación periodística, las finanzas de Trump están bajo presión debido a que pesan sobre él cientos de millones de dólares de deuda que han vencido y que él había garantizado que pagaría personalmente.

El mandatario republicano también tiene pendiente desde hace una década una batalla judicial con el IRS, que cuestionó la legitimidad de un reembolso de 72,9 millones de dólares que Trump reclamó y recibió de esa institución después de haber declarado enormes pérdidas. Un fallo adverso en ese litigio podría costarle más de 100 millones de dólares, según The New York Times.

"Fake News", el latiguillo de Trump

Trump desmintió rápidamente lo publicado por el diario neoyorquino. En una rueda de prensa en la Casa Blanca, afirmó que la información son "noticias falsas" y arremetió contra el medio por escribir artículos "negativos" sobre él. Además, afirmó que el IRS le "trata muy mal", y explicó que sus impuestos están siendo auditados por esa organización y prometió que los hará públicos una vez concluya ese proceso.

"Todo será revelado, después de que finalice la auditoría. Ellos (los funcionarios del IRS) están haciendo su evaluación, hemos estado negociando durante mucho tiempo, están siendo auditados, la historia es totalmente falsa", afirmó Trump.

 "He pagado mucho, y también he pagado muchos impuestos sobre la renta a nivel del estado, el estado de Nueva York cobra muchos impuestos", añadió el mandatario republicano sin dar más detalles. 

Los demócratas en el Congreso han intentado, en varias ocasiones, obligar al mandatario a hacer públicos sus impuestos, pero no tuvieron éxito. A diferencia de todos sus predecesores desde la década de 1970, Trump -quien ha hecho de su fortuna un argumento de campaña- se niega a publicar sus declaraciones de impuestos y tiene abierta una batalla legal por evitar que se divulguen.

Su falta de transparencia da pie a especulaciones sobre el volumen de su riqueza y posibles conflictos de intereses.

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Jueves, 21 Noviembre 2019 06:52

'Moneyland': así nos roban los superricos 

'Moneyland': así nos roban los superricos 

El periodista británico Oliver Bullough presenta en España uno de los 'best-sellers' económicos del año, en el que explica cómo y por qué "los ladrones y los tramposos controlan el mundo" y cómo sus prácticas empobrecen a la sociedad.

 

El país del dinero existe. No tiene fronteras físicas ni territorio ni tampoco aparece en los mapas, pero es una consecuencia real de lo mal repartido que está el mundo. El periodista británico Oliver Bullough lo ha bautizado como Moneyland y ese es precisamente el título de su último libro, que este miércoles se publica en España de la mano de la editorial Principal de los Libros

De gira por Madrid y Barcelona, Bullough, corresponsal en Rusia de la agencia Reuters, explica a Público que Moneyland "es un sistema que permite a los ricos y a las fortunas más poderosas del mundo incumplir las leyes que afectan al resto de las personas". El periodista cuenta en su alabada obra –ha sido elegido como libro del año por The EconomistThe Times y The Daily Mail– cómo funciona este perverso sistema y cómo debilita a la democracia. Un entramado de paraísos fiscales, empresas pantalla, fondos en Jersey, prácticas ilegales y redes financieras opacas que conforman un universo aparte donde los ricos se hacen cada vez más ricos, donde retuercen la ley a su antojo, donde nunca pagan lo que deberían pagar y donde, en definitiva, hurtan a los Gobiernos parte de sus impuestos, empobreciendo así al resto de la sociedad. 

Moneyland es el principal foco de corrupción del mundo, un refugio para los grandes cleptócratas globales, evasores de impuestos, ladrones, sátrapas y gobernantes corruptos, sostiene Bullough. "Es el lugar más democrático del mundo: mientras tengas mucho dinero siempre serás bienvenido, sin importar lo que hayas hecho antes. Puedes haber robado e incluso haber matado, pero si tienes dinero y ganas de esconderlo, Moneyland siempre estará abierto para ti", añade el autor.

En su libro, Bullough explica cómo funciona "este sistema de injusticia global" y cómo surgió. La aparición de los primeros paraísos fiscales lo cambió todo, recuerda el periodista: "Moneyland fue inventado en los años sesenta del siglo XX para ayudar, primero, a los occidentales que no querían pagar más impuestos y, segundo, a políticos corruptos y dictadores de países sudamericanos y africanos que necesitaban esconder todo el dinero que robaban". 

El sistema no ha dejado de perfeccionarse desde entonces y a día de hoy ha alcanzado un refinamiento maligno. "Las leyes tienen fronteras físicas, pero el dinero no. La corrupción es global y Moneyland es de hecho un país que llega a todas partes. Si uno roba dinero, ya no tiene que meterlo en una caja fuerte. Ahora puede sacarlo del país hacia cualquier parte del mundo comprando propiedades de todo tipo —inmobiliarias, arte, yates, artículos de lujo. etcétera...– o invirtiendo", recuerda Bullough. 

Buena parte de la ingente cantidad de dinero que circula por Moneyland proviene de países en vías de desarrollo o de Europa del Este. De hecho, el interés de Bullough por esta realidad surge tras haber pasado siete años en Rusia, uno de los epicentros de Moneyland

En realidad el libro es una rigurosa investigación periodística en la que este periodista británico desgrana casos que ponen los pelos de punta: la codicia del que fuera presidente de Ucrania, Viktor Yanukovitch; la cleptocracia de la familia Obiang en Guinea Ecuatorial; la permisividad fiscal de Donald Trump; los manejos de los magnates rusos ayudados por Vladimir Putin y las trampas de los multimillonarios árabes. Tiene especial relevancia el capítulo dedicado al asesinato de Alexander Litvinenko, el espía ruso asesinado en 2006 con una dosis letal de polonio tras denunciar los oscuros negocios de lavado de dinero sucio en Rusia con la complicidad del Gobierno de Putin.  

En Rusia y en Ucrania Bullough vio cosas increíbles, el grado sumo de la corrupción y del saqueo (también del mal gusto). Sin embargo, el periodista advierte de que este es un fenómeno global que afecta a todo el mundo, desde Rusia al Caribe; desde Nueva Zelanda a Argentina. Europa tampoco es inmune: "En Europa occidental Moneyland es mucho menos obvio porque tenemos menos desigualdad, pero si el dinero ruso robado o fruto de la corrupción llega a Marbella, eso también afecta a España. El dinero corrupto siempre es dinero corrupto y siempre va a dañar a la sociedad de alguna manera. Moneyland es enemigo de la democracia, socava su legitimidad. Lo que tenemos que hacer es luchar contra ello". 

¿Cómo desactivar un sistema tan perfecto y tan opaco? ?¿Cómo luchar contra los hombres que han robado al mundo entero y que tienen un inmenso poder? Bullough propone "más democracia". "Tenemos que tener mayor control sobre la riqueza, mayor transparencia; tenemos que saber quién es propietario de qué y hacer mucho más difícil robar dinero, porque ahora es muy fácil robarlo. También hay que dotar de más medios a la Policía porque ahora el dinero se mueve muy fácilmente por toda Europa. En ese sentido, yo soy partidario de crear un FBI a nivel europeo y de apostar por la cooperación internacional". 

Sin embargo, la laxitud sobre todo de los gobiernos occidentales a la hora de aceptar dinero sucio e inyectarlo en sus economías es un hándicap para luchar contra Moneyland. En ese sentido, Estados Unidos es un caso paradigmático: "Estados Unidos es un paraíso fiscal muy importante, no sólo de dinero del extranjero, sino también de dinero nacional", afirma Bullough.

Y más ahora que en Estados Unidos gobierna Donald Trump, un habitante destacado del país del dinero, un moneylander de manual. "Donald Trump, Vladimir Putin y otros muchos practican el juego de Moneyland: son buenos al mentir sobre su dinero y sobre cómo lo consiguen y por eso también son buenos al mentir sobre sus políticas. Son mentirosos profesionales", afirma Bullough.

Pese a todo, Bullough​ afirma que Moneyland, al contrario de lo que muchos pueden pensar, "no es un problema del capitalismo, sino un problema de criminalidad" y por lo tanto, debe combatirse con las leyes. "El capitalismo no es el problema. Mi libro trata sobre lo fácil que es robar y sobre la necesidad de cambiar las leyes. Es así de sencillo", afirma Bullough, quien se reserva la última pregunta de la conversación: "¿Por qué no se está haciendo?" Él mismo responde: "Existe una industria que hace que luchar contra Moneyland sea complicado, Una persona muy rica quiebra la ley y no se hace prácticamente nada, pero si una persona pobre lo hace, enseguida siente en el cogote el aliento de la ley".

Los poderosos de siempre siguen siendo muy poderosos, viene a decir Bullough: "En verdad todo es una mentira. Creo que uno de los graves problemas que tenemos los que nos enfrentamos a Moneyland es cómo hacer frente a alguien que te está mintiendo. Es mucho más fácil mentir que demostrar una mentira: hay que demostrar que uno se equivoca, ese es el gran problema de las fake news".

Pero Bullough no quiere terminar la conversación sin lanzar un mensaje optimista: "Europa no sabe el poder que tiene; es un gigante dormido. ¿Quién es más poderoso, Putin o Europa? Si comparamos la economía de Europa con la de Rusia, ya tenemos la respuesta. Lo que tenemos que hacer es rastrear el dinero, ver dónde está y recuperarlo. Es sencillo". 

Ahora sólo falta ponerlo en práctica, y en ese sentido el libro de Bullough ofrece varias claves sobre cómo derrotar a los "ladrones y los tramposos que controlan el mundo".

 

19/11/2019 19:31 Actualizado: 20/11/2019 16:43

JORGE O. MALDONADO

 jorgeotero99

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El FMI avisa de que el 40% de la inversión internacional de las multinacionales solo busca la elusión fiscal
  • La inversión extranjera directa mueve 40 billones de dólares en el mundo, de los que 15 billones son inversiones de multinacionales en sociedades instrumentales o "vacías" radicadas en otro país para pagar menos impuestos, según el FMI
  • El Fondo Monetario Internacional publica estos datos en el informe "El ascenso de las inversiones fantasma: las sociedades instrumentales socavan la recaudación de impuestos en mercados avanzados, emergentes y en desarrollo"
  • Luxemburgo y Holanda, países que reciben la mitad de la inversión extranjera directa "fantasma", están entre los preferidos por las empresas españolas del Ibex 35 para establecer filiales

 

Cada día en los periódicos aparecen noticias sobre inversiones y operaciones de compañías multinacionales en países como Luxemburgo, Suiza, Holanda o Irlanda, y a través de ellos (en el caso de Holanda) en algunas de sus excolonias, directamente tachadas como paraísos fiscales. Esta misma semana se recogía en los medios la resistencia de la tecnológica Apple a pagar los 13.000 millones de euros que Bruselas considera que adeuda por las ventajas fiscales de las que lleva décadas disfrutando en Dublín, donde mantiene su sede principal europea. También han sido noticia los acuerdos de la familia Berlusconi con una empresa de inversión con sede en Luxemburgo, Peninsula Holding S.a.r.l., para evitar que se torpedee la fusión entre Mediaset España y Mediaset Italia, operación que tiene entre sus objetivos llevarse la sede a Holanda (aunque han asegurado que seguirán sometidos a la fiscalidad italiana).

La ingeniería fiscal de las compañías para mover el dinero entre países tiene como objetivo la elusión o rebaja del pago de impuestos a través de los mecanismos que les ofrece la globalización financiera y de la economía. El último organismo que ha analizado este fenómeno y le ha puesto cifras es el Fondo Monetario Internacional (FMI), a través de un estudio de sus economistas Jannick Damgaard, Thomas Elkjaer y Niels Johannensen.

Según un informe titulado "El ascenso de las inversiones fantasma: las sociedades instrumentales socavan la recaudación de impuestos en mercados avanzados, emergentes y en desarrollo" y publicado este mes, en el año 2017 se movieron en el mundo 40 billones de dólares (36,2 billones de euros) en inversión extranjera directa. De ellos, el 40% (15 billones, equivalentes a la suma del PIB anual de China y Alemania) son "inversiones fantasma". Es así como se denominan las operaciones que hacen las multinacionales entre sus filiales para eludir el pago de tributos.

El porcentaje total de "inversión fantasma" ha pasado del 30% al 40% en menos de una década, como se puede observar en el siguiente gráfico elaborado por los autores:

De los 15 billones de dólares (13,582 billones de euros) de inversión a través de "cascarones" sin actividad, las llamadas empresas instrumentales o sociedades fantasma, el 85% se concentró en 10 economías consideras como "nichos" o como paraísos fiscales: Luxemburgo, Holanda, Hong Kong, las Islas Vírgenes Británicas, las Bermudas, Singapur, las Islas Caimán, Irlanda y Mauricio. En los dos primeros países se concentró la mitad del movimiento de dinero.

Durante 2017, lo que el FMI considera inversión extranjera "fantasma" ascendió a 3,809 billones de dólares (3,449 billones de euros) en Luxemburgo. En segundo lugar se situó Holanda, con 3,317 billones de dólares (3,003 billones de euros), al tiempo que la cifra en Irlanda fue de 545.000 millones de dólares (493.494 millones de euros). Todos estos países, situados en la Unión Europea, son tachados por los economistas del FMI como "paraísos fiscales", si bien la propia UE los excluye de su "lista negra", que tan solo contempla países fuera del club comunitario.

Un informe del Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa del año 2017 distingue entre "paraísos" y "nichos fiscales". Estos últimos son los que bajo determinadas condiciones permiten una tributación extremadamente baja, aunque el régimen fiscal habitual sea normal. Estas condiciones o excepciones "con frecuencia están diseñadas deliberadamente para ciertos tipos de actividades corporativas que pueden ser empleadas por multinacionales para reducir considerablemente su carga impositiva total".

Ejemplos de estos nichos fiscales pueden ser Irlanda o Luxemburgo. Las empresas que cotizan en el Ibex 35 tienen como favoritos para sus filiales a Holanda, Suiza, Luxemburgo e Irlanda, como se observa en el siguiente esquema del Observatorio RSC. Según sus cálculos, las empresas del Ibex tienen casi mil sociedades entre nichos y paraísos fiscales.

"Algunas multinacionales utilizan agujeros en la ley irlandesa utilizando innovadoras técnicas de ingeniería fiscal con nombres creativos como 'doble café irlandés con sándwich holandés', que implica transferencia de beneficios entre filiales en Irlanda y Holanda hacia paraísos fiscales en el Caribe como destino más habitual", explica el informe del FMI. En España uno de los primeros condenados por aplicar estos esquemas fue Andrés Guillamot, el entonces socio del dirigente de Vox Iván Espinosa de los Monteros.

"Hoy en día, una multinacional puede usar ingeniería financiera para transferir grandes sumas de dinero por todo el mundo, trasladar activos intangibles muy rentables o vender servicios digitales desde paraísos fiscales sin tener una presencia física", aseguran los economistas del FMI, que recuerdan que estas estrategias pueden ser beneficiosas para países como Irlanda, donde la recaudación por sociedades se ha elevado a pesar de las rebajas impositivas, pero "erosiona" las bases imponibles en el resto de los países.

 

Cuándo es delito y cuándo no

 

La línea que separa la posibilidad o no de entrar en conflicto con Hacienda para empresas radicadas en España la marca, básicamente, que se pueda demostrar que la filial en otro país, a través de la que se tributa, tiene actividad real y que se cumplen los principios de precios de transferencia –es decir, asegurar que el valor que se atribuye a un activo que se va a transmitir entre empresas de un mismo grupo es real, no ficticio con el fin de trasladar de manera artificial beneficios o pérdidas de unas sociedades a otras–.

Como explicaba en una entrevista con eldiario.es el inspector de Hacienda José María Peláez, uno de los expertos que compareció ante el Parlamento Europeo en la comisión de investigación sobre los Papeles de Panamá, "situar dinero en lo que se conoce como paraísos fiscales no incumple ninguna norma. Lo que la incumple es utilizar esos territorios para ocultar la identidad del verdadero titular de esa cuenta corriente, esos inmuebles o bienes, con ánimo o bien de defraudar o de blanquear dinero".

Muchos de los protagonistas de este tipo de maniobras y otras similares, siempre con ánimo de eludir el pago de impuestos, se han ido desvelando en investigaciones periodísticas como la citada de los Papeles de Panamá, los Papeles de Castellana y los Papeles del Paraíso, y abarcan un espectro diverso como Apple, Nike, Uber, el ex ministro de Industria José Manuel Soria, Shakira, o la familia del rey.

Por Marina Estévez Torreblanca

20/09/2019 - 21:06h

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Las empresas de EE.UU. roban cada año 180.000 millones de dólares al resto del mundo

Las alarmantes conclusiones de un nuevo estudio académico indican que se trata más bien de esto último. Titulado “The Exorbitant Tax Privilege” (El exorbitante privilegio de los impuestos), son sus autores Thomas Wright y el economista de la Universidad de California en Berkeley Gabriel Zucman, una de las principales autoridades mundiales sobre paraísos fiscales y autor de la mejor introducción al tema para legos en la materia: “La riqueza oculta de las naciones”.


Los paraísos fiscales (entre cuyos ejemplos más notorios se encuentran Irlanda, Singapur, Suiza, Países Bajos, Luxemburgo, Hong Kong y Bermudas) sirven para dos propósitos.
El primero es la evasión fiscal para particulares, que es ilegal. Pensemos en los plutócratas rusos o nigerianos transfiriendo sus activos a pequeñas islas caribeñas con leyes estrictas sobre el secreto bancario, gracias a lo cual se libran de la tediosa necesidad de pagar impuestos en su propio país.


El segundo es la elusión fiscal para las grandes compañías multinacionales que resulta totalmente legal, siempre que los abogados hagan bien su trabajo. Imaginemos a Apple utilizando diversas artimañas contables para declarar que miles de millones de sus beneficios generados en países con una legislación tributaria normal para las empresas en realidad provienen de Irlanda, donde Apple ha negociado un tipo de impuesto especial del 2 por ciento para su compañía. (En alguna ocasión, Apple ha ido incluso más lejos al afirmar que parte de sus beneficios no provienen de ningún país).


En su libro, Zucman hace una estimación conservadora según la cual la evasión y la elusión fiscal trasladan cientos de miles de millones de dólares procedentes de impuestos impagados a los bolsillos de las personas más ricas del mundo.


El estudio de Zucman y Wright adjudica a las empresas multinacionales parte de la ecuación. Estas son algunas de sus principales conclusiones:


* En 1970, las multinacionales estadounidenses afirmaban que menos del 10 por ciento de sus beneficios se generaba en paraísos fiscales. Esa cifra asciende ahora a la descabellada suma del 50 por ciento. Es decir, que las compañías estadounidenses quieren que creamos que casi la mitad de su actividad económica se produce en lugares como las Islas Caimán. Goldman Sachs, por ejemplo, cuenta con 511 filiales allí, pero ninguna oficina.


Por el contrario, las multinacionales europeas suelen admitir que menos del 20 por ciento de sus beneficios proceden de paraísos fiscales. Las compañías de EE.UU. participan de este chollo por obvias razones: según la investigación, pagan un promedio del 27 por ciento de los beneficios en los países “normales” y un 7 por ciento en los paraísos fiscales.


* La fraudulencia pura y dura de los paraísos fiscales ha alcanzado niveles descarados. Un claro indicador de si una compañía multinacional tiene una auténtica actividad económica en un país es la ratio entre beneficios reportados y salarios pagados: cuanto mayor es la ratio, más evidente es que los beneficios se atribuyen a actividades realizadas en dicho país a causa de su baja fiscalidad. En los países con una fiscalidad adecuada, la ratio promedio es del 36 por ciento, es decir, las empresas reportan 36 centavos de beneficios antes de impuestos por cada dólar pagado en salarios. Por el contrario, la ratio asciende a la increíble cifra del 800 por ciento para las multinacionales extranjeras en Irlanda y hasta un estratosférico 1.625 por ciento en Puerto Rico.


* Durante décadas, gracias en parte a los paraísos fiscales, tanto los tipos impositivos reglamentarios como los efectivos se han ajustado a la baja una y otra vez en todo el mundo. Desde comienzos de los noventa, el tipo al que cotizan los beneficios en el extranjero las multinacionales no petroleras de EE.UU. ha caído del 35 al 20 por ciento.


* Igualmente, el tipo impositivo que pagan las compañías de EE.UU. a los gobiernos extranjeros se ha desplomado desde una media del 70 por ciento antes de la Guerra del Golfo de 1991 hasta un 45 por ciento a partir de entonces, un fenómeno peculiar que, según Zucman y Wright, puede reflejar “un regreso a la protección militar que otorga Estados Unidos a los estados petroleros”. (Las tasas impositivas para las multinacionales petroleras suelen ser mayores que las de otras empresas porque los estados dependientes de hidrocarburos tienen mayor capacidad de influencia. Ivanka Trump, por ejemplo, puede trasladar la producción de su línea de calzado de Bangladesh a Etiopía, pero Exxon no puede amenazar con trasladar un proyecto de extracción petrolera de los Emiratos Árabes a Bélgica). Además, las multinacionales petroleras estadounidenses producen increíbles beneficios: de 1966 a 2010, sus beneficios en el extranjero antes de impuestos representaron más de un tercio del total de beneficios de las multinacionales con sede en EE.UU. en el extranjero.
El poder global de EE.UU.


Si consideramos todos estos aspectos, podemos concluir que los paraísos fiscales desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento del poder global de Estados Unidos. Durante décadas, este país ha comprado a otros mucho más de lo que les ha vendido, y su deuda externa es muy superior a la de cualquier otro país (alrededor de 8 billones de dólares, equivalente a más del 40 por ciento de su producto interior bruto). Estos 8 billones son la diferencia entre los 35 billones de inversión extranjera en activos estadounidenses y los 27 billones de inversión estadounidense en activos extranjeros.


Dentro de una lógica económica normal, esto significaría que cada año gran cantidad de dinero saldría de la economía estadounidense, cuando los extranjeros recogieran sus beneficios sobre los activos estadounidenses. Sin embargo, de alguna manera, la rentabilidad conseguida por el capital estadounidense de sus activos extranjeros es muy superior a la rentabilidad del capital extranjero por activos estadounidenses. El dinero continúa fluyendo hacia Estados Unidos.


Zucman y Wright calculan que casi la mitad de la diferencia entre la rentabilidad de las inversiones estadounidenses en el exterior y la rentabilidad del capital extranjero en EE.UU. puede atribuirse a tipos impositivos anormalmente reducidos para las multinacionales estadounidenses, lo que a su vez se explica por el poder de EE.UU. y por los paraísos fiscales. Si sus conclusiones son correctas, estos exorbitantes privilegios fiscales se traducen en unos 180.000 millones de dólares anuales, o el equivalente al 1 por ciento de PIB de EE.UU. (Si el 1 por ciento no le parece gran cosa, recuerde que durante la pasada década la economía estadounidense creció entre el 1,5 y el 2,5 por ciento anual). Si la economía mundial fuera más justa, este dinero habría ido a parar, a través de los impuestos, a gobiernos extranjeros de países que no son paraísos fiscales. Sin embargo, ha terminado en los bolsillos de las multinacionales estadounidenses y de sus accionistas.


Son muchas estadísticas, es verdad, pero que tienen interesantes implicaciones (más allá de las conclusiones del informe de Zucman y Wright). Las consecuencias de los paraísos fiscales se ponen en evidencia en numerosas cuestiones políticas de las que, aparentemente, están desconectadas.


En primer lugar, si las élites estadounidenses fueran suficientemente inteligentes para comprender las implicaciones de los paraísos fiscales –algo que no es obvio en absoluto–probablemente sofocarían cualquier intento serio por eliminarlas. Y no solo porque los ricos posean desproporcionadamente acciones de EE.UU. y se beneficien directamente de la elusión fiscal de la cual gozan las multinacionales de EE.UU. También porque la eliminación de los paraísos fiscales podría reducir los beneficios producidos por nuestros activos extranjeros. Esto, a su vez, forzaría a Estados Unidos a someterse a las leyes normales de la gravedad económica y causaría un debilitamiento del dólar. Lo cual beneficiaría a muchos estadounidenses de a pie porque daría impulso a la industria nacional. Pero resultaría difícil de tragar para las élites, porque un dólar débil convierte a EE.UU. en relativamente más pobre respecto al resto del mundo, y eso reduce nuestro poderío en la escena global. (La eliminación de los paraísos fiscales también reduciría la desigualdad interna en EE.UU. al reducir los beneficios empresariales).


Además, está el hecho de que la caída de los tipos impositivos a sociedades de las últimas décadas no ha terminado. Antes de la aprobación de la reforma fiscal promovida por Trump el año pasado, las grandes empresas estaban teóricamente obligadas a pagar impuestos sobre los beneficios obtenidos en el extranjero cuando los repatriaban a EE.UU. (en la práctica, nunca traían el dinero a casa). Pero el proyecto de ley de 2017 cambió las reglas. Ahora, todo el dinero que las empresas dicen haber ganado en un país extranjero deberá pagar exclusivamente los impuestos a los que les obligue la legislación de dicho país. Así pues, las compañías tendrán todavía más incentivos para engañosamente trasladar sus beneficios a paraísos fiscales.


El proyecto de ley también recorta drásticamente los tipos del impuesto de sociedades, del 35 al 21 por ciento, supuestamente porque EE.UU. tiene que ser “competitivo” con los tipos fiscales de otros países. Este cambio supondrá una presión sobre dichos países, para que reduzcan aún más las tasas del impuesto de sociedades. Cuando lo hagan, las multinacionales se escudarán en ello para demandar nuevas bajadas de los tipos impositivos en EE.UU. Y así sucesivamente.


También surge el tema de quién tiene el poder dentro de las relaciones entre EE.UU. y Arabia Saudí, puesto de manifiesto tras el asesinato de Jamal Khashoggi. Algunos expertos han afirmado con toda confianza que como la producción de petróleo saudí es ahora inferior a lo que era, ya no les necesitamos tanto. Pero a las élites estadounidenses no les importa la influencia saudí en el precio del petróleo, sino la participación estadounidense en la extracción y refinado de todos los hidrocarburos del Golfo Pérsico. Si Estados Unidos rompiera de verdad con Riad, los saudíes y sus aliados petroleros del Golfo podrían castigar a las multinacionales petroleras de EE.UU. acudiendo a sus homólogas rusas.


Veamos el caso del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, que si adquiriese el estatus de Estado dentro de EE.UU. probablemente incrementaría el poder del Partido Demócrata en el Congreso. Puerto Rico ha sido durante décadas un paraíso fiscal para la industria farmacéutica y, más recientemente, ha intentando promocionarse como paraíso fiscal para individuos superricos. Si Puerto Rico adquiere estatus de Estado, tanto las grandes compañías como muchos gestores expatriados de fondos especulativos se verían obligados a cotizar según los tipos impositivos estadounidenses, por lo que cabe esperar que ambos grupos ejerzan una enorme presión para evitar que eso llegue a ocurrir.
Impuestos frente a viruela y golf


En definitiva, la continua propagación de los paraísos fiscales por todo el mundo debería preocupar a los economistas –y no solo a los atípicos como Zucman–, ocupar primeras páginas en los periódicos y atraer la atención de todo el mundo. Pero no es así. ¿Por qué?


Hace casi cien años, el mordaz misántropo H.L. Mencken escribió un artículo sobre los economistas académicos. El tema de la fiscalidad, afirmaba Mencken, “mantiene siempre su actualidad; afecta a nueve de cada diez personas más que la viruela o el golf, y guarda en su interior el mismo dramatismo”. Sin embargo, seguía Mencken, los economistas han creado los impuestos y la economía, en general, nos parece tremendamente aburrida.


Esto sucede, según Mencken, porque a diferencia de otros estudios académicos (como las matemáticas, la arqueología, la gramática latina) que no interesan a los superricos, la economía “afecta directamente a los patronos de los profesores [...] Es, en pocas palabras, la ciencia que estudia las maneras y los medios conforme a los cuales han llegado a ese estatus, y se mantienen en ese estatus, en el que pueden contratar profesores y convertirse en sus jefes [...] por encima de prácticamente todo [economista] existe un consejo de administración con sus pies en el mercado de valores y sus ojos en el orden establecido, y dicho consejo se mantiene siempre alerta para detectar herejías en la ciencia sobre la que se basa su existencia”. Los economistas, por tanto, tienen todos los incentivos para ser extremadamente ortodoxos, extremadamente aburridos y no llegar nunca a comunicar “el elemento de interés humano” al resto del mundo.


Somos afortunados de que Zucman y compañía hayan ignorado estos incentivos. “Algunos economistas sienten que la economía solo deber tratar de la eficiencia, y que los economistas no deberían hablar de cuestiones distributivas y de desigualdad”, afirmó Zucman en una ocasión. Se le ha acusado de practicar “economía francesa”, signifique lo que signifique eso. Por suerte, él y sus colegas continúan poniendo el foco en lo que verdaderamente importa y tienen el talento de informarnos de ello al resto de nosotros.

Jon Schwarz
The Intercept

Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo


Fuente: https://theintercept.com/2018/10/26/tax-havens-and-other-dirty-tricks-let-u-s-corporations-steal-180-billion-from-the-rest-of-the-world-every-year/

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Odebrecht aparece ligada a 17 empresas en paraísos fiscales

La constructora brasileña Odebrecht, cercada por procesos judiciales por corrupción en varios países de América Latina, aparece ligada a 17 empresas con sede en paraísos fiscales, reveló este martes la investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) conocida como los Papeles del Paraíso

La cantante colombiana Shakira y la actriz estadunidense Keira Knightley se sumaron a la lista de famosos mencionados en esta nueva filtración, en la que aparecen personajes como Wilbur Ross, secretario estadunidense de Comercio, y Juan Manuel Santos, presidente colombiano.

También se aclaró la naturaleza de las inversiones en paraísos fiscales de la reina Isabel II de Inglaterra y de su hijo, el príncipe Carlos.

El portal Poder360, que forma parte del ICIJ, informó que el gigante brasileño de la construcción posee firmas offshore (empresas fachada establecidas en paraísos fiscales) en Bahamas, Islas Caimán y Malta, y que éstas fueron abiertas entre las décadas de 1970 y 2000.

Según Poder360, cinco de esas empresas ya fueron cerradas y no ha sido posible identificar cuántas siguen abiertas. En el reportaje, el portal detalló la lista de las compañías en paraísos fiscales que, afirma, están relacionadas con Odebrecht.

La página de Internet informó sobre las firmas offshore de la constructora que operaban en África, entre las que citó a OSEL-Odebrecht Serviços no Exterior Ltd., registrada en Caimán, pero cuya sede está en Maputo, capital de Mozambique.

Asimismo, Odebrecht Oil and Gas Angola Limited, abierta en enero de 2002 y ya cerrada, y Odebrecht Africa Funds, abierta el 13 de febrero de 2015, están registradas en Caimán pero operan en Angola.

En un comunicado publicado por Poder360, Odebrecht reconoció que todas esas empresas tienen un "vínculo directo o indirecto con el Grupo Odebrecht", aunque aclaró que "todas fueron legalmente constituidas y ejercen sus actividades de forma regular".

El portal informó que ejecutivos de la empresa que firmaron acuerdos de colaboración judicial con la fiscalía de Brasil (mediante el método de "delación premiada" con la que implicados denuncian a otros culpables a cambio de que se les reduzca su sentencia) relataron que Odebrecht usaba a las compañías en paraísos fiscales para lavar dinero y ocultar el pago de sobornos a políticos.

Poder360 detalló que el Sector de Operaciones Estructuradas, una sección de la constructora brasileña destinada exclusivamente al pago de sobornos, era el encargado de controlar las transacciones de esas empresas.

El portal citó al ex director de Odebrecht, Fernando Migliaccio, quien explicó que la trama funcionaba por "camadas" de empresas, una relacionada con otra. El objetivo era dificultar el flujo de dinero de las operaciones con la finalidad de legalizar los recursos por medio de facturas y contratos falsos.

"El sistema de camadas funcionaba para evitar que las personas y actividades desarrolladas en una esfera fueran del conocimiento de los involucrados en otra camada", declaró Migliaccio en su "delación premiada".

Odebrecht es la principal empresa constructora de Brasil que también aparece implicada en la operación Lavado Rápido, que desde 2014 investiga tramas de corrupción entre políticos y empresarios del país a partir de contratos con las empresas del Estado. La investigación se extendió a otros procesos relacionados con este caso en México, Venezuela, Argentina, Ecuador, Perú y República Dominicana, entre otros.

Los ministros del gabinete del presidente brasileño, Michel Temer, mencionados en los Papeles del Paraíso son Henrique Meirelles (Hacienda) y Blairo Maggi (Agricultura), informó Poder360. Sus nombres aparecieron en una gran filtración de información de la compañía Appleby, con sede en Bermudas, especializada en crear empresas offshore.

El caso de los Papeles del Paraíso surgió de la filtración de millones de documentos de la firma Appleby, una de las mayores especialistas en crear empresas offshore en el mundo y cuya sede está en Bahamas.

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, aseguró que nunca invirtió ni fue socio de la compañía en Barbados en la que se le involucra, según la investigación de los Papeles del Paraíso.

Santos figura en un listado de 127 líderes internacionales vinculados a sociedades en paraísos fiscales.

El mandatario colombiano aparece vinculado a la firma Nova Holding entre el 14 de abril y mayo de 2000, y como integrante de la junta directiva de Global Tuition entre abril de 1999 y mayo de 2001, cuando era ministro de Hacienda del gobierno de Andrés Pastrana.

Santos subrayó que la relación con esas compañías terminó antes de asumir como ministro de Hacienda en el año 2000 y que nunca invirtió en ellas ni fue socio.

Agregó que los temas de educación siempre han sido de su interés y "por ese motivo fui invitado a ser parte de la junta de Global (Tuition) y participé como miembro por poco tiempo, hasta que asumí como ministro de Hacienda con Pastrana".

Este martes trascendió que la implicación de la reina Isabel de Inglaterra en los Papeles del Paraíso está vinculada al ducado de Lancaster, un dominio privado de la soberana y una de sus fuentes de ingresos, mediante el cual tiene invertidos unos 10 millones de libras esterlinas en las Islas Caimán y en Bermudas. Su hijo, el príncipe Carlos, habría hecho campaña para que se modificaran algunos acuerdos sobre cambio climático, sin revelar que el ducado de Cornualles, una de sus fuentes de ingreso, acababa de invertir en una empresa basada en Bermudas que se beneficiaría de las propuestas que él mismo hizo en favor de la protección al ambiente.

Por lo pronto, el opositor Partido Laborista británico pidió que se abra una investigación pública sobre Isabel II. Michael Anthony Ashcroft, miembro de la nobleza británica y principal donante del Partido Conservador, “ignoró todas las reglas de administración de sus inversiones offshore”, según la emisora BBC, que aseguró que invirtió cientos de millones de dólares en un fideicomiso en Punta Gorda, Bermudas, en el año 2000, por lo que podría ser investigado penalmente.

Shakira transfiere sus derechos de autor a Malta y Luxemburgo

La cantante colombiana Shakira, quien reside en Barcelona, estaría domiciliada en Bahamas por razones fiscales, y transfirió a Malta y Luxemburgo sus derechos de autor, unos 31.6 millones de euros, según el diario francés Le Monde.

Bono, el cantante del grupo británico U2, es mencionado por haber usado una compañía en Malta para pagar por acciones de un centro comercial en Lituania, mientras la actriz británica Keira Knightley invirtió en una firma de bienes raíces en la demarcación inglesa de Jersey. La cantante Madonna aparece como accionista de una compañía de insumos médicos en Bermudas, que cerró en 2013.

Lewis Hamilton, el cuatro veces campeón de Fórmula Uno, evadió, según los Papeles del Paraíso, 16.5 millones de libras esterlinas en impuestos sobre su jet privado. Sus abogados aseguraron a la BBC de Londres que su cliente no ha incurrido en ningún movimiento ilegal.

Amitabh Bachchan, el más reconocido exponente de la industria fílmica de Hollywood, es nombrado como accionista de una compañía de medios digitales fundada en Bermudas en 2002. Según las leyes en India, toda inversión de un residente en India en el extranjero debía ser aprobada por el Banco de la Reserva, cosa no está claro si sucedió en este caso.

Asimismo, los nombres de los ex primeros ministros de Canadá Brian Mulroney, Jean Chrétien y Paul Martin, figuran en las investigaciones sobre paraísos, de acuerdo con la televisora CBC.

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Cómo los multimillonarios llegan a ser multimillonarios

Estados Unidos tiene el mayor índice de desigualdad, la tasa de mortalidad más alta, los impuestos más regresivos y el mayor subsidio público a banqueros y multimillonarios que ningún otro país capitalista desarrollado.


En este ensayo examinaremos las raíces socio-económicas de la desigualdad y la relación entre la concentración de riqueza y el retroceso de las clases trabajadora y asalariada.

Cómo los multimillonarios llegan a ser multimillonarios


La evasión impositiva, en todas sus formas, es una de las fuentes más constante de la riqueza de los multimillonarios. Contrario a lo que dice la propaganda mediática a favor de los negocios, entre un 67 y un 72% de las corporaciones no pagan ni un céntimo después de los créditos y exenciones fiscales que reciben... mientras que los trabajadores pagan de un 25 a un 30% de sus ingresos en impuestos. La tasa de la minoría de corporaciones que pagan impuestos fue del 14%.


Según el Servicio de Renta Interna de EE.UU. (IRS, según sus siglas en inglés), la evasión impositiva de los multimillonarios asciende a $458 mil millones de dólares por año, casi un billón de dólares en pérdida de ingreso público cada dos años, según este cálculo moderado.


Las corporaciones más grandes de EE.UU. guardan más de 2,5 billones de dólares en paraísos fiscales del exterior, donde no pagan impuestos o pagan impuestos bajísimos de menos del 10% de tasa impositiva.


Mientras tanto, las corporaciones estadounidenses en crisis se beneficiaron de una ayuda de más de $14,4 billones de dólares (Bloomberg solicitó 12,8 billones) de dinero público, de fondos combinados entre el Tesoro y la Reserva Federal, provenientes mayoritariamente de los contribuyentes estadounidenses, que en su mayoría son trabajadores, empleados y jubilados.


Los banqueros que se beneficiaron del rescate con dinero público invirtieron los préstamos sin interés o con bajas tasas de interés y ganaron miles de millones, la mayor parte de los cuales provino de ejecuciones hipotecarias de viviendas de la clase trabajadora.


A través de resoluciones judiciales favorables y ejecuciones hipotecarias ilegales, los banqueros desalojaron a 9,3 millones de familias. Más de 20 millones de personas perdieron sus propiedades, a menudo debido a deudas ilegales o fraudulentas.


Una pequeña cantidad de estafadores financieros, incluyendo ejecutivos de los principales bancos de Wall Street (Goldman Sachs, J. P. Morgan y otros), pagaron multas, pero nadie fue a la cárcel por el gigantesco fraude que causó la miseria de millones de estadounidenses.


Hay otros banqueros estafadores, como el actual Secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, que se enriquecieron con ejecuciones hipotecarias ilegales de miles de viviendas en California. Algunos fueron enjuiciados, pero todos fueron exonerados, gracias a la ayuda dada por líderes del Partido Demócrata durante el gobierno de Obama.


Silicon Valley y sus multimillonarios innovadores hallaron nuevas maneras de evadir impuestos usando paraísos fiscales en el exterior y deducciones impositivas dentro del país. Incrementan su riqueza y las ganancias corporativas pagando localmente salarios en el umbral de pobreza a sus trabajadores manuales y de servicios. Los ejecutivos de Silicon Valley “ganan” mil veces más que los trabajadores del sector productivo.


Las desigualdades de clase son enfatizadas con las divisiones étnicas: los multimillonarios blancos, chinos e indios (de la India) explotan a trabajadores afroamericanos, latinoamericanos, vietnamitas y filipinos.


Los multimillonarios en conglomerados comerciales como Walmart, explotan a los trabajadores pagándoles salarios de miseria y proveyéndoles beneficios escasos o nulos. Walmart obtiene $16 mil millones de dólares de ganancias por año gracias a que solo le pagan a sus trabajadores entre $10 y $13 dólares por hora y dependen de la asistencia estatal y federal para que le brinde a las familias empobrecidas el servicio Medicaid [1] y cupones para alimentos. El plutócrata de Amazon Jeff Bezos explota trabajadores pagándoles $12,5 por hora mientras que él ha acumulado más de $80 mil millones de dólares en ganancias. El CEO de la empresa UPS gana $11 millones por año explotando a sus trabajadores con un pago de $11 por hora. El CEO de Federal Express, Fred Smith, gana $16 millones anuales y le paga a sus trabajadores $11 por hora.
La desigualdad no es un resultado de la “tecnología” ni de la “educación” -eufemismos contemporáneos que alimentan el culto de superioridad de la clase dominante- como les gusta decir a los economistas y periodistas liberales y conservadores. La desigualdad es el resultado de los salarios bajos, las enormes ganancias corporativas, las estafas financieras, la evasión impositiva multimillonaria y la entrega de miles de millones del tesoro público a las corporaciones. La clase gobernante domina la “tecnología” de explotar el Estado a través del saqueo de su erario y de la clase trabajadora. La explotación capitalista de trabajadores del sector productivo con salarios bajos provee miles de millones adicionales a las fundaciones filantrópicas multimillonarias asociadas para pulir su imagen pública usando otra forma de evasión de impuestos: las “donaciones”, que sirven para exaltar su propia importancia.


Los trabajadores pagan impuestos desproporcionados en educación, salud, servicios públicos y sociales y subsidios a los multimillonarios.


Los multimillonarios en la industria armamentista y los conglomerados de seguridad y mercenarios reciben más de $700 mil millones de dólares del presupuesto federal, mientras que más de 100 millones de trabajadores estadounidenses carecen de atención sanitaria adecuada y sus hijos asisten a escuelas en edificios deteriorados.


Trabajadores y jefes: tasas de mortalidad


Los multimillonarios y sus familias disfrutan de una vida más larga y saludable que los trabajadores. No necesitan ni de seguros médicos ni de hospitales públicos. Un CEO vive un promedio de diez años más que un trabajador y disfruta de veinte años más de condiciones de vida saludable.


La atención médica privada provee los tratamientos más avanzados y seguros, incluyendo los medicamentos más efectivos, lo que permite que los multimillonarios y su familia vivan más y en mejores condiciones. La calidad del servicio médico en general, y la alta capacitación de los profesionales a cargo presentan un agudo contraste con el servicio médico disponible para el resto de la población. Esta situación crea un apartheid, o sistema segregado, en la atención médica en EE.UU.


Los trabajadores son tratados y maltratados por el sistema de salud: Reciben tratamiento médico inadecuado y, a menudo, inepto; atención superficial de parte de asistentes médicos sin experiencia y terminan siendo víctimas de una extendida práctica de exceso de medicación con narcóticos y otros medicamentos altamente adictivos. La medicación excesiva recetada por “profesionales” incompetentes ha contribuido de manera significativa a la muerte precoz de trabajadores, ha incrementado los casos de sobredosis de opiáceos, discapacidad causada por adicciones y el descenso en la pobreza, que muchas veces trae consigo la pérdida del hogar. Estas prácticas irresponsables han creado ganancias multimillonarias adicionales a las empresas aseguradoras de élite, las cuales pueden suspender las pensiones y las responsabilidades de los seguros médicos cuando los trabajadores lesionados, enfermos, discapacitados o adictos salen del sistema o mueren.


La reducción de la expectativa de vida de los trabajadores y miembros de su familia es un motivo de celebración para Wall Street y la prensa financiera. Más de 560.000 trabajadores murieron por el uso de opiáceos entre 1999 y 2015, lo que contribuyó a bajar la expectativa de vida de los asalariados y redujo las responsabilidades para pagar pensiones tanto de Wall Street como del Seguro Social (Social Security).


Las desigualdades son acumulativas y afectan a varias generaciones y sectores sociales.


Las familias de los multimillonarios, hijos y nietos, heredan miles de millones. Tienen acceso privilegiado a las escuelas y a las clínicas más prestigiosas; y convenientemente se enamoran de personas igualmente privilegiadas y bien conectadas con las que unen fortunas y forman imperios financieros aún más grandes. Su riqueza les permite comprar una cobertura de prensa favorable, incluso servil, y les garantiza acceso a los abogados y contadores más influyentes para encubrir estafas y evasión impositiva.


Los multimillonarios contratan a innovadores y managers de maquilas -con diplomas en negocios (MBA)- para que inventen nuevas maneras de recortar los salarios,

incrementar la productividad y asegurarse de que las desigualdades se profundicen aún más. Los multimillonarios no tienen que ser ni los más brillantes ni los más innovadores, puesto que ellos pueden simplemente comprar en el “libre mercado” ese talento y descartarlo a su antojo.


Los multimillonarios compran a otros o se unen a otros, formando directorios entrelazados (interlocking directorates [2] ). Bancos, tecnología de la información, fábricas, almacenamiento, alimentos, artefactos, laboratorios farmacéuticos y hospitales están directamente relacionados con las élites políticas que se deslizan por las puertas rotatorias para reunirse con el FMI, el Banco Mundial, el Tesoro de EE.UU., los bancos de Wall Street y los prestigiosos bufetes de abogados.


Consecuencias de las desigualdades


En primer lugar, los multimillonarios y sus asociados políticos, legales y corporativos ejercen un dominio sobre los partidos políticos. Designan a los líderes y a todo aquel que desempeñe un puesto clave asegurándose que los presupuestos y las medidas políticas incrementarán sus ganancias, erosionarán los beneficios sociales de las masas y debilitarán el poder político de las organizaciones populares.


En segundo lugar, se traslada el peso de la crisis económica sobre los hombros de los trabajadores: los echan y los vuelven a contratar a tiempo parcial, como mano de obra temporal. Los rescates con dinero público, aportado por los pagan impuestos, son subsidios que los multimillonarios reciben gracias a la doctrina que sostiene que los bancos de Wall Street son demasiado grandes para fracasar y los trabajadores son demasiado débiles para defender su salario, trabajo y estándar de vida.


Los multimillonarios compran a las élites políticas, que a su vez designan a las autoridades del Banco Mundial y del FMI que tienen la tarea de establecer políticas que congelen o reduzcan los salarios, recorten las obligaciones de las corporaciones y de la salud pública y aumenten las ganancias privatizando empresas públicas y facilitando el traslado de las corporaciones a países con salarios e impuestos más bajos.


Como resultado, los trabajadores -que reciben pago por hora o por mes- están menos organizados y tienen menos influencia; trabajan más por menos dinero, sufren mayor inseguridad laboral y más lesiones -físicas y mentales- en el lugar de trabajo, caen en el deterioro y la discapacidad, salen del sistema, mueren anticipadamente y más pobres y, en el proceso, proveen ganancias inimaginables para la clase multimillonaria. Incluso las adicciones y la muerte son fuente de ganancia -como puede atestiguar la familia Sackler, fabricante de Oxycontin [3] .


Los multimillonarios y sus acólitos políticos sostienen que una agudización del sistema impositivo regresivo incrementaría inversiones y puestos de trabajo. Los datos dicen otra cosa. El grueso de las ganancias repatriadas se usan para comprar acciones de la propia cartera con el fin de incrementar las ganancias de sus inversores; no se invierten en la economía productiva. Los conglomerados entienden que menos impuestos y más ganancias es igual a más compras de empresas (más concentración) y mayor migración hacia países con salarios más bajos. En realidad, los impuestos son menos de la mitad de lo que dice la tasa y son un factor principal en la agudización de la concentración de riqueza y poder -ambos causa y efecto a la vez.


Las élites corporativas, los multimillonarios del complejo Silicon Valley-Wall Street están relativamente satisfechos de que sus preciosas desigualdades sean garantizadas y expandidas con los presidentes Demócratas y Republicanos, mientras continúan los “buenos tiempos”.


Lejos de la élite multimillonaria, los capitalistas locales también claman por mayor inversión pública en infraestructura para expandir la economía interna, menos impuestos para aumentar las ganancias y más subsidios estatales para incrementar la capacitación de la fuerza de trabajo mientras se reducen los fondos para salud y educación pública. No son conscientes de la contradicción que esto involucra.


Dicho de otra manera, la clase capitalista como un todo, la nacional y la internacional, persiguen las mismas políticas regresivas, promoviendo la desigualdad en su lucha por incrementar su parte en las ganancias.


Ciento cincuenta millones de contribuyentes asalariados han sido excluidos de las decisiones socio-políticas que influyen directamente en su salario, empleo, tasas de impuestos y representación política.


Ellos entienden o por los menos tienen la vivencia de cómo funciona el sistema de clases. La mayoría de los trabajadores conocen las injusticias derivadas de los falsos “tratados de libre comercio” y del sistema impositivo regresivo que abruman a la mayoría de los trabajadores.


Sin embargo, la desesperación y hostilidad del trabajador se enfoca directamente contra los “inmigrantes” y contra los “liberales” que han apoyado la importación de mano de obra barata y poco calificada con el disfraz de “libertad”. Esta imagen “políticamente correcta” de la mano de obra importada sirve para encubrir una política que ha servido para abaratar los salarios, beneficios y condiciones de vida del trabajador de EE.UU, ya sea en la tecnología, construcción o sector productivo. Los conservadores adinerados, por otra parte, se oponen a la inmigración con el disfraz de “ley y orden” y para bajar el gasto social -a pesar del hecho de que todos ellos usan los servicios de niñeras, tutores, enfermeras, doctores y jardineros. Sus sirvientes pueden también ser deportados si fuera conveniente.


Los temas planteados a favor o en contra de los inmigrantes eluden la causa de origen de la explotación económica y la degradación social de la clase trabajadora: la alianza entre la clase multimillonaria y la élite política.


Para revertir las prácticas impositivas de carácter regresivo y la evasión de impuestos, los bajos salarios y el incremento de las tasas de mortalidad causado por narcóticos y otras causas que se pueden prevenir -que redundan en ganancias para las compañías aseguradoras y la industria farmacéutica- es necesario forjar alianzas que conecten a los trabajadores, pensionados, estudiantes, discapacitados, ciudadanos desalojados, deudores, subempleados e inmigrantes como una fuerza política unificada.
¡Es más fácil decirlo que hacerlo, pero al menos hay que intentarlo! Absolutamente todo está en juego: vida, salud y felicidad.

Traducido para Rebelión por Silvia Arana

Notas de la traductora:

________________________________________
[1] Medicaid es un programa que provee servicios médicos a las personas de recursos limitados. Cofinanciado por el gobierno federal y los gobiernos estatales, es administrado por cada estado, el que tiene amplio poder de decisión para determinar quién puede acceder al programa.
[2] Intelocking directorate se refiere a la relación entre miembros de directorios de diferentes corporaciones en la que la misma persona forma parte de varios directorios. La conexión cobra mayor relevancia cuando los productos de las empresas involucradas se supone que deben competir en el mismo mercado, pero, por conflicto de intereses no lo hacen y, por tanto, no cumplen con las leyes federales antimonopólicas, como la ley Clayton, que prohíbe específicamente la existencia de directorios entrelazados.
[3] Oxycontin: analgésico opiáceo de acción prolongada.

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Un país africano multa a ExxonMobil por una suma cinco veces mayor que su PIB

Un tribunal de Chad condena a la estadounidense ExxonMobil a una multa de 74.000 millones de dólares por no pagar impuestos

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Un tribunal de Chad ha condenado a ExxonMobil a una multa de 74.000 millones de dólares por no pagar impuestos, una suma que quintuplica el PIB de este país africano, informa Bloomberg.


La sanción impuesta a esta petrolera estadounidense, presente en Chad dsede hace 15 años, supera los 61.600 millones de dólares que la firma británica BP tuvo que abonar tras la avería que provocó un desastre ecológico en el golfo de México en 2010 y es 70 veces superior a los 977,5 millones de dólares con los que la propia ExxonMobil tuvo que compensar a unos pescadores de Alaska por un derrame de petróleo en 1989.


Jeffery Atik, un profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Loyola (California, Estados Unidos), asegura que resulta "poco probable" que Chad obtenga toda esa cantidad porque "nadie les va a ayudar a imponer esta sentencia", mientras que Robert Amsterdam, especialista en derecho internacional, destaca que "no es una suma realista" y el país africano "nunca la cobrará".


En 2006 el presidente de Chad, Idriss Déby, acusó a la estadounidense Chevron y la malasia Petronas de no haber pagado los impuestos que les correspondían y exigió que abandonaran el país en 24 horas. Ambas firmas negaron las alegaciones y lograron llegar a un acuerdo. Sin embargo, en estos momentos el país atraviesa una crisis económica por la disminución de los ingresos de la industria petrolera y el terrorismo de la banda fundamentalista islámica Boko Haram.

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Los papeles de Panamá de Vargas Llosa: lavado neoliberal imperfecto en los paraísos fiscales

Existe un proverbio árabe inigualable: quien tiene la casa de vidrio no arroja piedras.

El grave problema de los propagandistas del depredador modelo neoliberal global en América Latina (AL) es su desbocado moralismo en la política y en las finanzas, como el controvertido escritor de doble nacionalidad –español-peruano– Mario Vargas Llosa (MVL), de 80 años, quien fue atrapado in fraganti con vergonzantes cuentas espurias en los paraísos fiscales, de acuerdo con los papeles de Panamá (http://goo.gl/r5CwTo).


Mas allá de su frivolidad exhibicionista (http://goo.gl/x8LiAL) y su sicopatológica afición por la tauromaquia zoocida, su grave defecto radica en que usa sin discriminación su Nobel de Literatura como blindaje para difundir sus fétidas posturas neoliberales/racistas/fascistas y pro-israelíes a ultranza, confundiendo sus imaginativas novelas con su política que injuria el nacionalismo de la mayor parte de la población despojada de AL, inmiscuyéndose en la política interna de México en forma contradictoria (la dictadura perfecta de su hoy cómplice neoliberal Salinas).


El furibundo globalista y antinacionalista está muy vinculado al sionismo financierista jázaro y al fascismo universal: recibió el Premio Jerusalén (sic) de manos del ex primer ministro Ehud Olmert (http://goo.gl/nBS5kV), hoy encarcelado por corrupción en Israel, además del Irving Kristol Award del ultrafascista American Enterprise Institute (AEI).


El neoconservador straussiano Irving Kristol fue uno de los principales ideólogos de las aventuras militares de Baby Bush y Dick Cheney en Irak y Afganistán, al unísono de Tony Blair y José María Aznar López.


Mas allá del cobarde puñetazo que asestó al Nobel García Marquez, hoy la fecunda obra literaria de MVL sucumbió a la deshonra pública y al lavado de dinero trasnacional en los paraísos fiscales.


La aplicación de la moralidad republicana en asuntos políticos y financieros exige que sea universal y sin excepciones ni decepciones financieristas singulares, como es el notable caso de MVL, cuyos aliados neoliberales en España también apestan: el sulfuroso ex presidente José María Aznar López y su lavado con los fondos buitres Cerberus(http://goo.gl/4Lw5ym) y la mega-corrupción de José Antonio Sola (http://goo.gl/TNkyOO), portavoz del mefítico Partido Popular en abrupta degradación (http://goo.gl/thD4p0).


Según Ap, “uno de los documentos filtrados de una firma de abogados panameña (nota: Mossack Fonseca http://goo.gl/oInZiQ) revela que MVL y su segunda ex esposa Patricia Llosa (la primera fue Julia Urquidi) aparecieron como accionistas en una compañía de las Islas Vírgenes Británicas durante un mes (sic) en 2010”, en la fantasmagórica Talome Services Corp. No aparece el valor de dichas acciones.


¿Fue en pago a sus servicios propagandísticos en favor del neoliberalismo global en AL?


¿Tendrá cuentas mancomunadas con su primera esposa, Julia Urquidi, en otros paraísos fiscales?


Un día antes de la cuantiosa gratificación con el Premio Nobel, que asciende a más de un millón de dólares, en forma mafiosa desaparecieron los nombres del polémico novelista y de su segunda ex esposa. ¿El Premio Nobel de Literatura fue también otra gratificación selectiva por servicios en favor de la desregulada globalización financierista?


¡La mafia global a lo que da!: dos rusos innominados sustituyeron al mancillado escritor y su entonces mujer.


Lo interesante radica en la triangulación fiscal en España y en otros países cuando, por lo visto, cierto tipo de escritores propagandistas del neoliberalismo global también blanquean mediante trasnacionales “literarias (http://goo.gl/RfQc13)”.
El autor de La ciudad y los perros se ha visto empapado por el escándalo de los papeles de Panamá, que en forma desvergonzada considera que fue un pequeño (sic) malentendido.


Mediante el pequeño malentendido, MVL y su segunda ex esposa “estuvieron muy cerca (sic) de controlar la compañía Talome Services Corp gracias al intermediario Dave Marriner, directivo de la compañía holandesa Pan-Invest Management, con sedes en otros dos paraísos fiscales: Chipre y Luxemburgo (http://goo.gl/1SFKqf)”.


Al locuaz MVL no le falta verborrea: después de arremeter contra el periodismo amarillo (sic), desde su cómodo periodismo justifica que las políticas fiscales expropiatorias incitan a la evasión y hace la apología de los paraísos fiscales de Panamá y Suiza, que han progresado (sic) gracias al lavado fiscal.


En otra de sus alucinantes justificaciones aduce que nunca puso “un dólar en esa empresa y nunca hubo el menor movimiento económico (http://goo.gl/knGY3V)”. ¡Ajá!


También ironizó, al máximo de su ultrajante cinismo, que está acostumbrado a recibir golpes bajos, por cierto, muy menores a los que suele propinar sin recato.


Extraviado en su fecunda imaginación literaria que choca con la cruda realidad, siendo un zelote neoliberal, MVL ignora cómo funciona su lavado en cuatro paraísos fiscales en los que movió sus cuantiosos capitales, sin saberlo: Panamá, Islas Vírgenes Británicas, Chipre y Luxemburgo. ¡Si de eso se trata el criminal modelo blanqueador neoliberal!


Su neoliberal Fundación para la Libertad resultó una “Fundación para el Blanqueo (http://goo.gl/74kpO0)”, mientras su polémico intermediario David Marriner contradice a MVL: “cuando adquirimos la compañía (nota: Talome Services Corp) lo hicimos (sic) con el requisito de que mis clientes (¡sic!) fuesen accionistas directos (http://goo.gl/pByIE4)”. Tales clientes evasores fueron MVL y su segunda ex esposa.


El peor estigma del innoble Nobel MVL, más allá de su eviscerada retórica farisea, es que se quedó sin discurso moral pontificador, como ha sucedido con sus tres aliados en el “México neoliberal itamita (http://goo.gl/pbsTSP)”:1. Un presunto narcolavador de Banco Santander (http://goo.gl/Dz5lRV), capturado en las redes de los papeles de Panamá (http://goo.gl/oLqcyL)”; 2. El efímero canciller foxiano Castañeda Gutman y sus vínculos con el cártel del Golfo mediante el fraudulento Banco Stanford en el paraíso fiscal de Antigua (http://goo.gl/kEtQIj), y 3. Otro propagandista neoliberal del salinismo/zedillismo alquilado para propalar mendacidades (http://goo.gl/3s9kkr).


La hoy pareja sentimental de MVL, la filipino-española Isabel Preysler –ex modelo y asidua socialité de ¡Hola!, además de ex esposa del cantante Julio Iglesias– , lleva tres matrimonios, entre ellos con el ministro de Finanzas de España, Miguel Boyer, acusado de fraude con Ibercorp (http://goo.gl/vvalx5).


Todo lo que rodea a MVL es realismo puro metaliterario: sus aliados en AL/México neoliberal itamita y su triangulada megacorrupción con España y los cuatro paraísos fiscales, donde quizá Isabel Preysler juegue un importante papel de bisagra financierista trasnacional y transatlántica que todavía no ha sido investigado a fondo. ¡La tríada imperfecta de frivolidad, lavado y propaganda neoliberal metaliteraria!


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