Fragilidad y volatilidad de la economía en el 2017


El 2017 comienza con una situación económica internacional caracterizada por la volatilidad financiera. Colombia no puede escapar a las turbulencias del mercado de capitales, y la política económica no tiene más alternativa que reaccionar, ex post, de la mejor forma posible. Es ingenuo pensar que las decisiones monetarias y cambiarias que toma el gobierno y el Banco de la República puedan contrarrestar los bruscos impactos derivados del comportamiento errático del dólar. A pesar de todas las dificultades, la política económica tiene que centrarse en dos objetivos: diversificar las exportaciones y consolidar el mercado interno. Estas deberían ser las prioridades del 2017.

 

Volatilidad financiera global

 

Una de las características más relevantes de la economía contemporánea es la fragilidad del sistema financiero mundial. La figura 1 incluye dos curvas. Una, roja, que corresponde al crecimiento del crédito bancario (los valores están en el eje izquierdo), y otra, azul, que muestra los ciclos financieros (los valores están en el eje derecho). El período de tiempo es relativamente largo, ya que incluye 45 años, desde 1970 hasta 2015. Tal y como se observa, desde la segunda mitad de los años ochenta, los ciclos financieros se han ido acentuado, y ahora son mucho más marcados que en la década de los setenta. Es claro, entonces, que los movimientos financieros en los Estados Unidos se han vuelto más erráticos. Esta situación también se ha presentado en las grandes economías del mundo, y ello significa que el sistema financiero global es hoy más errático que hace 30 años. Y esta volatilidad significa que las finanzas del mundo ahora son más frágiles y, por tanto, aumentan las posibilidades de que se presenten crisis.

En este panorama internacional, la economía colombiana se mueve como una veleta, porque no tiene ningún mecanismo que le permita evitar los choques sorpresivos provenientes del exterior. Y estas incertidumbres se reflejan en los movimientos inesperados del valor del dólar. En los últimos años se ha presentado una tendencia hacia la devaluación del peso que muy probablemente se mantenga. El dólar se ha encarecido, sin que el gobierno nacional pueda hacer nada para evitarlo. Y todo indica que este proceso así continuará.

La devaluación del peso (encarecimiento del dólar) se explica, básicamente, por dos razones: i) Los precios del petróleo y de los minerales han caído, y como la mayoría de las exportaciones de Colombia son petróleo, carbón y minerales, la entrada de dólares ha disminuido. ii) Los Estados Unidos está comenzando a aumentar la tasa de interés, y ello hace que los inversionistas internacionales consideren atractivo comprar dólares y adquirir bonos del Tesoro de este país. Esta demanda de dólares se refleja en un mayor valor.

Estos factores que inciden en el mayor valor del dólar no pueden ser modificados por la política monetaria colombiana. Es imposible que el Banco de la República pueda contrarrestar la devaluación del peso.

 

Los retos que plantea la devaluación del peso

 

Puesto que la devaluación del peso va a continuar, es importante que la política económica se adapte a esta situación. No se trata de que el Banco de la República trate de evitar la devaluación, sino que se debe diseñar una política económica que permita aprovecharla. Y las medidas por adoptar tienen que ser de tal naturaleza que creen protecciones contra los vaivenes y las fluctuaciones de los capitales internacionales.

 

 

Estimular las exportaciones diferentes a hidrocarburos y materias primas

 

Uno de las grandes retos para el 2017 es estimular las exportaciones diferentes a los hidrocarburos y las materias primas. En los libros de texto de economía se muestra que cuando hay devaluación las importaciones disminuyen y las exportaciones aumentan y, entonces, la balanza con el exterior se equilibra. Pero en nuestra realidad, a pesar de la fuerte devaluación del peso, la balanza en cuenta corriente continúa negativa, y las exportaciones no crecen.

La gráfica 2 muestra la evolución vivida por el balance macroeconómico entre 2010 y 2016. Desde el punto de vista contable los saldos de los sectores privado y público se compensan con ingresos del exterior. Los saldos de cada sector son iguales a la diferencia entre el ahorro (S) y la inversión (I).

En el agregado, la cuenta básica es público + privado = externo. En el 2015, por ejemplo, esta suma sería (-3,1) + (-3,4) = -6,5. En otras palabras, los faltantes de la economía interna (sectores público y privado) tienen que ser financiados con recursos del exterior.

El balance externo corresponde a la cuenta corriente de la balanza de pagos. La gráfica muestra que aún en la época de las bonanzas de los minerales y del petróleo, la cuenta corriente era negativa. Esta es una clara expresión de una debilidad estructural de la economía colombiana. Lo más sorprendente es que con la devaluación del peso esta tendencia no se haya corregido, y las importaciones continúen siendo mayores que las exportaciones. El 2016 terminaría –todavía no se conoce el dato definitivo– con un déficit en la cuenta corriente cercano al 6 por ciento del PIB. En estas circunstancias, es incomprensible que la ministra de Comercio Exterior diga que los tratados internacionales han favorecido al país, cuando se han traducido en mayores importaciones, y no en un estímulo a la dinámica exportadora.

Y la devaluación del peso no ha sido suficiente para corregir el desequilibrio porque la productividad de la agricultura y de la industria son muy débiles. El gobierno debe crear incentivos para recuperar las dinámicas agropecuaria e industrial, buscando consolidar el mercado interno y, además, crezcan las exportaciones y se corrija el déficit en la cuenta corriente.

 

Incentivar el mercado interno

 

Durante el 2017 la política económica debe tratar de consolidar el mercado interno, lo que significa estimular las compras y las ventas de productos en el país. Para que este proceso sea exitoso se debe: mejorar la infraestructura de comunicaciones, abaratar el crédito, y aumentar la oferta de bienes y servicios públicos.

En el frente de las comunicaciones se ha avanzado, pero es importante prestarle atención a las vías terciarias. En muchas zonas del país no se puede sacar la producción al mercado porque los caminos son muy deficientes.

El crédito debe bajar porque las tasas de interés en Colombia son especialmente altas. El año pasado el Banco de la República cometió el error de subir la tasa de referencia hasta el 7,5 por ciento anual, y ello se reflejó en préstamos bancarios costosos (12%-14% año). Mientras en Colombia subían las tasas de interés, en los países avanzados las tasas de referencia eran cercanas a 0 por ciento. A un agricultor en Colombia le prestan al 12%-14% año, y en Estados Unidos al 3%-4% año. En estas condiciones es imposible que haya una recuperación de la productividad y de la competitividad agropecuaria.

El tercer instrumento es la mayor oferta de bienes y servicios públicos. Esta es una de las principales conclusiones de la llamada Misión Rural (Ocampo 2015). La brecha entre el campo y la ciudad, dice la Misión, se podrá cerrar únicamente si los bienes y servicios del Estado (educación, salud, asistencia técnica, sistemas de riego, etcétera) llegan al campo. Pero es claro, que en las ciudades también hay déficit de servicios públicos, y que todavía queda un amplio margen para mejorar las ofertas en educación y salud.

Obviamente, el gasto público tiene que ser financiado y debe reducirse el déficit observado en la gráfica 2. En el 2016 el desequilibrio de las finanzas públicas se acercaría al 3,1% del PIB. Los ingresos necesarios para cubrir el hueco deberían provenir de los ricos, pero desgraciadamente la reforma tributaria aprobada en diciembre del 2016 no es progresiva, y el gran peso de los impuestos cayó sobre los hombros de los grupos medios de la población. A los ricos les redujeron los tributos. Frente a esta situación quedan dos caminos. Primero, exigir que haya control a la evasión. Y, segundo, buscar que las grandes ciudades incrementen –con criterios de progresividad y equidad– los recursos provenientes del desarrollo urbano (plusvalías, valorizaciones, cobro por derechos de edificabilidad, etcétera).

* Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Referencias bibliográficas
Banco de pagos internacionales, BPI, 2016, 860 Informe Anual, BPI, Basle.
Ministerio de hacienda y crédito público, 2016. Hacia una Nueva Economía. Marco Fiscal de Mediano Plazo 2016, Ministerio de Hacienda, Bogotá.
Ocampo José., 2015, dir. El Campo Colombiano: Un Camino Hacia el Bienestar y la Paz. Informe Detallado de la Misión para la Transformación del Campo, 3 tomos, DNP, Bogotá.

 

Publicado enEdición Nº232
Muro Trump: ¿para detener epidemia silenciosa de heroína/fentanilo de los WASP?


Se desarrolla una titánica lucha doméstica por el alma de EU entre el binomio Pentágono/Trump y el otro de la CIA/Soros.

La CIA esta(ba) controlada por Daddy Bush y los mormones (grupo de Brent Scowcroft y Mitt Romney).

La nueva dirección de la CIA con Mike Pompeo, de la academia militar de West Point, puede significar el ocaso de los apátridas globalistas y su proyecto de gobierno mundial financierista, encabezados por el creador del caos global: Soros ( https://goo.gl/83CZfN ).

La CIA y su operador Soros dominan el mercado global de las drogas y habían pasado a la fase superior de su legalización mediante su impresionante control de multimedia desinformativos, mientras el Pentágono contempla la militarización del muro Trump para detener la grave crisis de epidemia por sobredosis de heroína y fentanilo.

Más allá del libro clásico "La política de la heroína: la complicidad de la CIA en el comercio global de las drogas", del historiador Alfred McCoy ( https://goo.gl/Murac1 ), el binomio Pentágono/Trump pretende imponer su agenda militarizada con la terminación del muro que rebasa el vulgar mercantilismo unidimensional del TLCAN.

Desde el aciago lanzamiento del TLCAN lo bauticé como TLCAN bis: de “libre cocaína ( https://goo.gl/M6qNEh )”, que abrió el paso transfronterizo de las drogas y encumbró con su lavado a los bancos israelí-anglosajones desde Banco Stanford –vinculado al cártel del Golfo con el ex canciller efímero del locuaz Fox: ambos ligados a Soros ( https://goo.gl/Op8Ff5 )–, hasta el extinguido Wachovia que lavaba 125 mil millones de dólares al año en México ( https://goo.gl/48x9YL ).

Hoy los servicios financieros de los megabancos globales (sic) constituyen “el ala de los cárteles de las drogas ( https://goo.gl/f0JYWU )”.

En el diagrama de ingresos del “México neoliberal itamita”, que coparticipó en la narcotización transfronteriza, el primer sitial lo devenga con creces el narcotráfico con un máximo oficioso de 150 mil millones al año ( https://goo.gl/XyZ5Xy ).

Los principales vencedores del TLCAN fueron los cárteles de la droga con su TLCAN bis.

¿Tendrá algo que ver la exportación de heroína negra a EU en la carnicería de Ayotzinapa?

En sincronía con el militarizado muro Trump se gestó el obsequio de El Chapo a EU, en vísperas del juramento del presidente 45.

La terminación del muro Trump, programado por Bill Clinton y construido en su tercera parte por Baby Bush ( https://goo.gl/n7UF65 ), comporta dos guerras simultáneas: 1) una demográfica: para que el supremacismo racista de los blancos, 62 por ciento de EU, conserve su mayoría frente al 18 por ciento de latinos, cuyo 75 por ciento son mexicanos que es probable sufran el mismo trato ultrajante que los palestinos en Israel (a cargo de la construcción del muro festejado por el premier Netanyahu), y 2) guerra contra las drogas: ahora con la terminación del muro Trump, cuando destaca la silenciosa epidemia de heroína y fentanilo que ha devastado a los millennials de raza blanca en 90 por ciento, primordialmente los “ WASP (blancos protestantes anglosajones)”.

La publicación siquiátrica JAMA evaluó desde 2014 que en los recientes 50 años el “abuso de heroína ha migrado de las áreas de bajos ingresos urbanos con amplias poblaciones minoritarias a las áreas suburbanas más afluentes (sic) y a las áreas rurales primordialmente de blancos ( https://goo.gl/Ifasoq )”.

En una vertiente del racismo taxonómico inherente a EU, cuando era monopolio de los afros, la epidemia era crimen y ahora que su prevalencia es de blancos (90 por ciento) se clasifica como enfermedad.

Según el NYT, la adicción a analgésicos opiáceos contribuyó a la expansión de la epidemia de heroína cuyas muertes alcanzaron 8 mil 260 en 2013, lo cual se cuadruplicó desde 2000: la peor epidemia de sobredosis de drogas en la historia de EU, que en su totalidad causan más muertes que las armas y los accidentes de automóviles, cuando los opiáceos y otros analgésicos matan 44 personas al día ( https://goo.gl/LYpJpw ).

Se calcula que de 2012 a 2013 casi 10 millones en EU usaron analgésicos opiáceos por razones no médicas.

Nuevo Hampshire es el estado más golpeado, seguido por Texas: 100 mil personas necesitan tratamiento –la naloxona, que revierte los efectos de la sobredosis–, cuando su sistema público sólo puede financiar a 4 por ciento.

El NYT imputa la producción de opio en México (sic) que se incrementó 50 por ciento en 2014, debido en parte a un apetito voraz en EU por la heroína y al incremento global cuando Afganistán aumentó su producción en 36 por ciento de 2012 a 2013.

Desde Afganistán hasta México, grandes proveedores de opio/heroína, el Pentágono libra sus guerras de diversos gradientes.

Tim Desmond, agente de la DEA, señala al cártel de Sinaloa de El Chapo de haber incrementado 50 por ciento la producción que distribuye en el noreste de EU: “los cárteles mexicanos han aprendido cómo fabricar su propio fentanilo al importar los químicos necesarios de China ( https://goo.gl/RMZy50 )”: las muertes en la parte central occidental de EU podían ser trazadas a un solo laboratorio en México y “una vez que la DEA cerró el laboratorio, cesó la epidemia de fentanilo ( https://goo.gl/jtcQNM )”.

La BBC expone “que el cultivo (sic) de heroína en México se disparó 170 por ciento en sólo dos años ( https://goo.gl/uGXWbX ) y ( https://goo.gl/iQCjDI )”.

Se desprende que la simulación de guerra de las drogas en los recientes 30 años es un estrepitoso fracaso en que contribuyeron los disfuncionales ex presidentes panistas Fox y Calderón.

El Pentágono pasa ahora a la fase de contención mediante el muro Trump.

La epidemia de prescripción de analgésicos alimentó el influjo de un opioide alternativo barato: la heroína, cuyo tratamiento fue obstaculizado debido a su estigma.

El fentanilo, opioide sintético 50 veces más potente que la heroína, provino de Canadá: otro miembro del TLCAN bis.

En Florida, capital de prescripción de medicamentos de EU, surgió en píldoras falsas de Xanax: las “píldoras de la muerte ( https://goo.gl/uGwMLB )”.

Según World Drug Report de 2016, el uso de heroína en EU se disparó en forma alarmante en los recientes 20 años ( https://goo.gl/P2cs2R ). Una teoría de su disparo inculpa a la regulación de la prescripción de analgésicos opiáceos.

El reporte de la ONU juzga que existe una predisposición biológica (sic) a la drogadicción y a la depresión.

La heroína, que es ilegal, es también consumida en forma abusiva en las cárceles y su efecto colateral es que puede suprimir la respiración y llevar a la muerte.

Lo aberrantemente grave de la epidemia de heroína/fentanilo es que ha sido abordada por ultrarreduccionismos economicistas (con su fijación simplona de oferta y demanda) y criminales/penales (el fracasado Plan Mérida de Calderón), no se diga una serie de consumidores charlatanes que ignoran la anatomofisiología del cerebro, mientras dejan de lado a quienes más conocemos el tema: los profesionales de la salud mental/siquiatras/neurocientíficos, si es que es cierta la hipótesis de la predisposición biológica, para un enfoque de tratamiento integral, no visto como negocio financiero e instrumento de guerra del binomio CIA/Soros.

 

www.alfredojalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

Facebook: AlfredoJalife

Vk: id254048037

Subir al inicio del texto

Publicado enInternacional
Los 'dueños del mundo' y su entramado de poder al descubierto

Las personas más adineradas del planeta siempre han estado rodeadas de un aparente halo de misterio. A continuación, vamos a intentar a intentar arrojar algo de luz para ver quiénes son realmente.

A principios de este año, Intermon Oxfam publicaba un informe demoledor: todos nosotros vivimos en un sistema económico que funciona para favorecer al 1% de la población mundial. Es decir, el 1% más rico de la población mundial posee más riqueza que el 99% restante de las personas del planeta.

Las cifras que ofrece el informe son tan interesantes como desoladoras: en 2015, 62 personas poseían la misma riqueza que 3.600 millones de personas juntas, lo que equivale a la mitad más pobre de la humanidad. Y no hace mucho, en 2010, esta relación de desigualdad era de 388 personas contra la mitad de la población del planeta.

 

 

Esta abrumadora desigualdad tiene una perversa tendencia a crecer en el seno de un sistema socioeconómico que, a todas luces, la alimenta: la riqueza en manos de las 62 personas más ricas del mundo se ha incrementado en un 44 % en apenas cinco años, algo más de medio billón de dólares (542.000 millones) desde 2010, hasta alcanzar 1,76 billones de dólares.

 

¿Cómo funciona el entramado de poder?

 

Parece innegable que los grandes beneficiados de la economía mundial son quienes más tienen y que su poder se está utilizando para manipular el sistema y ampliar así aún más la brecha entre ricos y pobres.

El informe denuncia que, una vez que el dinero cae en manos de los más adinerados, existe "un complejo entramado de paraísos fiscales y toda una industria de gestores de grandes patrimonios" que garantizan que esa riqueza "no sea redistribuida" y que quede fuera del alcance de la ciudadanía en su conjunto y de los gobiernos.

Concretamente, este sistema florece gracias a un enjambre de "profesionales muy bien remunerados en la banca privada y de inversión, despachos de abogados o auditores" que solo pueden permitirse utilizar las personas con más recursos y las grandes empresas, con el objetivo de evitar tributar lo que en realidad les corresponde.

Ya lo señalaba el empresario estadounidense Warren Buffett, mayor accionista de la firma Berkshire Hathaway: en la práctica paga menos impuestos que cualquiera de las otras personas de su oficina, incluido el personal de la limpieza.

La organización humanitaria destaca que el sector bancario es uno de los refugios más seguros para la evasión fiscal. Tanto es así, que la mayor parte de la riqueza 'offshore' está gestionada por tan sólo 50 grandes bancos. Por su parte, el Colegio Internacional de Abogados, que agrupa a los profesionales del sector de todo el mundo, califica ésta práctica como una vulneración de los derechos humanos.

Además, denuncia el informe, los bancos llevan a cabo intensas actividades de lobby con el objetivo de proteger toda esta arquitectura mundial, al igual que empresas del sector de las industrias extractivas y las compañías farmacéuticas.

 

Y todo tiene sus consecuencias...

 

El documento señala que el hecho de que las personalidades más ricas del mundo traten de evitar tributar lo que les corresponde ha empujado a los gobiernos de las naciones que no son paraísos fiscales a "competir en una incesante carrera a la baja por reducir los tipos impositivos que gravan a las empresas y a las grandes fortunas, castigando las arcas públicas".

Como consecuencia, estos impuestos no recaudados comprometen los presupuestos públicos, lo que a su vez se traduce en recortes en sanidad o educación y hace que los Gobiernos dependan cada vez más de impuestos indirectos como el IVA.

 

La desfachatez de la fortuna, en datos:

 

  • La riqueza individual oculta en paraísos fiscales asciende a 7,6 billones de dólares, una suma mayor que el PIB del Reino Unido y Alemania juntos.
  • La suma de los ingresos fiscales que pierden África, Asia y América Latina a causa de esta riqueza oculta asciende a unos 70.000 millones de dólares anuales.
  • El 90% de las 200 empresas analizadas por Oxfam, entre ellas las más grandes del mundo, tienen presencia en paraísos fiscales.
  • La inversión dirigida a paraísos fiscales en 2014 fue casi cuatro veces mayor que en 2001.
  • Hasta el 30% de la fortuna de los africanos más ricos se encuentra en paraísos fiscales, lo que supone una pérdida fiscal estimada de 14.000 millones de dólares al año. Esta cantidad sería suficiente para salvar la vida de 4 millones de niños al año.
  • La desigualdad económica también agrava las desigualdades existentes entre los grupos sociales, especialmente la desigualdad de género: de las 500 personas más ricas del mundo, 445 son hombres.

 

 

Un sistema fiscal que 'blinda' sus fortunas

 

En esta misma línea, a finales del año pasado el diario 'The New York Times' revelaba que las personas más ricas de EE.UU. cuentan con un sistema fiscal propio que les ahorra miles de millones de dólares en impuestos. Este sistema, explican, opera con cabilderos, abogados y mantiene cuentas en el extranjero con el objetivo de reducir las tasas de impuestos.

"Operando en gran parte fuera de la vista del público -tanto en el tribunal fiscal, como a través de disposiciones legislativas arcanas y en las negociaciones privadas con el Servicio de Impuestos Internos– los ricos han utilizado su influencia para reducir gradual y constantemente la capacidad del Gobierno para gravarlos", denunciaba el artículo.

 

EE.UU., un paraíso fiscal puntero

 

Asimismo, a principios de año Bloomberg tildaba a EE.UU. como "la nueva Suiza". Según la agencia, después de años arremetiendo contra otros países por ayudar a los estadounidenses ricos a esconder su dinero en lugares de baja fiscalidad, "EE.UU. se está convirtiendo en un paraíso fiscal secreto y puntero para los extranjeros ricos" al resistirse a aplicar los "nuevos estándares globales de transparencia".

"Todo el mundo, desde abogados de Londres hasta compañías fiduciarias suizas, están tomando cartas en el asunto, ayudando a los más ricos a mover sus cuentas de lugares como las Bahamas y las islas Vírgenes británicas a Nevada, Wyoming y Dakota del Sur", revela el periodista de investigación Jesse Drucker.

"Qué irónico es que EE.UU., que ha sido tan mojigato condenando a los bancos suizos, se haya convertido en la jurisdicción bancaria secreta a la orden del día", critica Peter A. Cotorceanu, abogado del bufete suizo Anaford AG.

 

Los ricos, ¿una raza aparte?

 

El periodista Jacques Peretti, quien pasó medio año rodeado de la gente más rica del mundo, incluyendo personalidades como el magnate Wang Jianlin o el multimillonario Tony Fernandes, para realizar el documental 'The super-rich and us' ('Los superricos y nosotros') ha sacado su propia conclusión: el 1% más rico del mundo "se está convirtiendo en una raza aparte, biológica y psicológicamente hablando".

"Lo que comenzó como un simple clan global que tenía dinero se ha convertido en una diferencia biológica. Los ricos ahora viven en su propia biosfera paradisíaca (...) en esta biosfera, comen mejor comida, van a mejores escuelas, visten mejor ropa, toman mejores medicinas y así hasta engendrar un nuevo clan, más puro y más rico", sostiene Peretti.

Asimismo, el periodista ha destacado que esta diferencia no reside únicamente en el dinero, sino en la eugenesia (o mejora de los rasgos hereditarios humanos mediante diversas formas de intervención manipulada), afirmando que "en sus mentes, no son solo más ricos que el resto, sino los mejores".

 

La batalla paradisíaca entre ricos y superricos

 

Sería lógico pensar que la clase adinerada puede veranear en cualquier "biosfera paradisíaca" que se tercie, tal y como apuntaba anteriormente el periodista Jacques Peretti. Sin embargo, vamos a hablarles de la peculiar isla en la que ser millonario resulta insuficiente para que se le abran las puertas.

Muchos opinan que el mejor lugar para descansar en Hawái (EE.UU.) es Hualalai, donde los visitantes se hospedan en el hotel Four Seasons o en viviendas privadas y pueden disfrutar de las instalaciones de ese establecimiento o de los servicios del Hualalai Resort Club, por los cuales pagan enormes sumas de dinero.

A cambio, lo único que quieren esas personas es tener la libertad de hacer su voluntad y no escuchar nunca un 'no' por respuesta. Hasta hace poco tiempo, todo funcionaba de esa manera. Sin embargo, ahora resulta insuficiente con ser millonario y es necesario ser multimillonario.

En 2006 Michael Dell, fundador de la compañía Dell, adquirió todo este enclave privilegiado —salvo las casas privadas— y le encargó al hotel Four Seasons la gestión de la zona. A partir de ese momento, los huéspedes del recinto hotelero y los propietarios de Hualalai comenzaron a ver limitados sus derechos.

Christofer Zyda, asesor financiero y propietario de una vivienda en Hualalai, opina que "parece una batalla" entre el 1 % de las personas ricas y el 0,001 % de los superricos del planeta y ha calificado la maniobra como "táctica de la Gestapo".


Los rasgos de los más ricos

 

  • Para la mayoría de las personas, nunca será fácil entender el estilo de vida de los multimillonarios.
  • Sin embargo, según el último informe elaborado por el equipo del portal analítico Gocompare.com, parece que existen seis características destacadas que subyacen en la pertenencia a esta clase social:
  • Estar casado y con tres hijos. Así, el 87% de quienes figuran entre los 100 más ricos de 'Forbes' está casado.
    Ser Acuario. Este signo del zodiaco se perfila como el más afortunado, seguido de tauro y capricornio.
  • No profundizar demasiado en la ciencia. Aunque las escuelas superiores más populares entre los multimillonarios son las universidades de Harvard y Stanford, no hace falta continuar los estudios si se cuenta ya con el grado de bachiller (solo el 7% llegaron al doctorado).
  • Alopecia y miopía. Estar calvo y llevar gafas parece combinar bien con las grandes fortunas, pero en realidad su aumento entre los millonarios que se viene produciendo a lo largo de las dos últimas décadas se debe a la tendencia al envejecimiento de la población humana en general.
  • Ser hombre. Aunque la cifra de mujeres en el 'top 100' de la gente más rica del mundo creció en los primeros años del siglo XXI, para el año 2016 solo suma un punto más a la cifra que había en 1996. Este centenar sigue siendo una especie de club de caballeros, aunque la entrada de damas 'no se prohíbe'.
  • El país de origen es decisorio. 40 de los 100 más ricos del mundo son estadounidenses. Entre las explicaciones posibles de esta tendencia geográfica está la promoción del 'sueño americano' y una sólida red de inversionistas con capital de riesgo.


Poniendo rostro a la riqueza

 

Un ranking publicado recientemente por la agencia Bloomberg pone de manifiesto quiénes son los verdaderos millonarios de nuestro planeta.

El primer lugar es ocupado por Bill Gates, cofundador de Microsoft, con 88.900 millones de dólares, seguido por Warren Buffett, presidente de Berkshire Hathaway, con 71.000 millones de dólares, Amancio Ortega, dueño de Zara, con 69.400 millones de dólares, Jeff Bezos, fundador de Amazon, con 67.700 millones de dólares y por el creador de Facebook, Mark Zuckerberg, con 52.600 millones de dólares.

En el sexto y el séptimo lugar se encuentran los hermanos Charles y David Koch, propietarios del conglomerado Koch Industries, con 51.000 millones de dólares, seguidos por el empresario mexicano Carlos Slim, con 46.300 millones de dólares y por Larry Ellison, fundador de Oracle, con 42.800 millones de dólares. El puesto número 10 lo ostenta el fundador de IKEA, el sueco Ingvar Kamprad, con 40.200 millones de dólares.

Asimismo, son varios los latinos que lograron 'hacer la América' en EE.UU., donde amasaron fortunas que los colocaron en el reducido grupo del 1% más rico de la población del país.

Esta lista está encabezada por los hermanos Alejandro y Andrés Santo Domingo, aunque en realidad su fortuna fue conseguida por su padre, Julio Mario, oriundo de Colombia, quien forjó el emporio cervecero de Bavaria en su país y lo vendió a SABMiller en 2005. Sus ingresos llegan a los 4.900 millones de dólares.

A continuación se encuentra Jorge Pérez, nacido en Argentina y con padres cubanos, vivió en Colombia antes de instalarse en Miami, en 1968, donde prosperó en la industria de la construcción y con su empresa Related. Su patrimonio alcanza los 3.300 millones de dólares.

 

Club Bilderberg: ¿decidiendo el destino del planeta?

 

Poca información trasciende sobre este selecto club formado por las personalidades más poderosas e influyentes del mundo, entre ellos, reyes, aristócratas, políticos, jefes y funcionarios de Estado, banqueros, propietarios y consejeros delegados de los principales conglomerados globales.

Se dice que es una de las 'organizaciones secretas que dirigen el planeta' y que nadie ha llegado a puestos importantes sin haber sido previamente miembro.

Este foro anual, que se celebra en hoteles a puerta cerrada y al que solo se puede asistir mediante invitación, se financia con el dinero que aportan los miembros de la junta directiva.

El analista internacional Carlos Santa María ha declarado en exclusiva a RT cuáles fueron los temas tratados en el encuentro que tuvo lugar en 2016, cuyo objetivo, según el experto, se sabe con certeza que no fue "servir a la Humanidad":

  1. El grado de cohesión de la élite. Es decir, "establecer cuán sólida es la conjunción de intereses, las personalidades que asistieron y su importancia, confrontar a los aliados con dudas y establecer nuevos contactos que demuestren una fortaleza inexpugnable".
  2. Estudiar si los objetivos propuestos en el Nuevo Orden Mundial están asegurados. Y, por tanto, sostiene Santa María, si está garantizada "la continuidad de seguir percibiendo sus riquezas sin sobresaltos a través del desarrollo de ganancias y poder geoestratégico".
  3. Definir qué actores serán protagonistas, peones, gobiernos sirvientes. El analista indica que el objetivo de esto es "establecer las funciones que tendrán que jugar en este plan ya programado".
  4. Identificar obstáculos y su grado de fuerza. "Un objetivo no transable es investigar los mecanismos más adecuados en esta época para eliminar los países y dirigentes con concepciones divergentes; líderes y naciones como Putin, Maduro, Irán, China, serán blancos", indica.
  5. Planificar las próximas acciones y nodos de conflicto, entre los cuales el analista destaca la situación en Siria, el "debilitamiento del ejército iraquí para provocar una 'nueva Libia'" o "las amenazas a Irán con el objetivo de quebrar su influencia global".
  6. Establecer nuevas metodologías de acción política armada o "pacífica" y la evaluación permanente para ver cómo se concreta el proyecto.


A pesar de que el evento está cerrado "a la participación de periodistas para favorecer las opiniones y el diálogo al máximo nivel posible", según la web oficial del club Bilderberg, estas son algunas de las 'perlas' que sus asistentes han soltado por la boca:

  • David Rockefeller, patriarca de la conocida familia de banqueros: "algunos creen que somos parte de una cábala secreta que trabaja contra los intereses de EE.UU. y nos describen a mí y a mi familia como 'internacionalistas' que conspiran con personas de todo el mundo para construir una estructura política y económica global más integrada: un mundo unificado, si lo prefieren. Si ese es mi delito, me declaro culpable y me siento orgulloso de ello".
  • Bill Gates, cofundador de Microsoft: "actualmente viven en el mundo 6.800 millones de personas. Pronto vivirán hasta 9.000 millones. Si hacemos un gran trabajo sobre nuevas vacunas, atención médica y servicios de salud reproductiva, podríamos rebajar esta cifra entre un 10% y 15%".
  • David Rockefeller: "la soberanía supranacional de una élite intelectual y banqueros mundiales es seguramente preferible a la autodeterminación nacional practicada en los siglos pasados".
  • Henry Kissinger, exsecretario de Estado de EE.UU.: "si se dijera que existe una amenaza externa, real o promulgada, que amenazara nuestra existencia... todos renunciarían voluntariamente a los derechos individuales ante la garantía de bienestar que les ofrecería un Gobierno Mundial".
  • Arthur Schlesinger, Jr., historiador y ganador de un Pulitzer: "no lograremos un nuevo orden mundial sin pagar por ello con sangre, palabras y dinero".


"La desigualdad es una consecuencia inevitable"

 

Que la pobreza sea consecuencia directa de la riqueza conlleva a un debate bastante controvertido.

Según el multimillonario estadounidense Warren Buffett, el aumento de la desigualdad entre ricos y pobres es una "consecuencia inevitable" de una economía de mercado avanzada.

El magnate, que hizo su fortuna participando en el conglomerado multinacional de Berkshire Hathaway, destaca que "no hay ninguna conspiración detrás de este hecho deprimente: los pobres seguramente no son pobres porque los ricos sean ricos".

Buffett sostiene que los ricos no tienen pocos méritos, ya que "la mayoría ha contribuido con innovaciones espectaculares o experiencia de gestión" a la economía de EE.UU. y el país vive "mucho mejor gracias a Henry Ford, Steve Jobs o Sam Walton".

 

La cara amarga de la moneda

 

Desgraciadamente, la pobreza es una situación socioeconómica que está muy presente en pleno siglo XXI y afecta sobre todo a los países menos desarrollados del planeta. Su cara más deformada es la desnutrición infantil y la expansión de epidemias y enfermedades, lo que provoca la muerte de miles de personas al día.

A continuación, les presentamos 11 datos sobre la pobreza mundial completamente desoladores.

 

 

 

 

La cara humana de la fortuna

Ser adinerado no siempre es sinónimo de codicia. Así lo demuestran las acciones de filantropía de multitud de millonarios que, después de haber alcanzado grandes logros en su vida, no se han convertido en esclavos de su riqueza sino que han decidido compartirla con aquellos que más lo necesitan.

  • Tim Cook, director ejecutivo de Apple. Cook decidió donar casi toda su fortuna, unos 785 millones de dólares, sin concretar a qué proyectos o instituciones los destinaría. Solamente ha dejado claro que se quedará con un 10% para asegurar los estudios de su sobrino.
  • Al-Walid bin Talal, príncipe saudita. El miembro de la realeza anunció que donará 32.000 millones de dólares a una fundación para que sea entregada a entidades de caridad que luchan por la salud, la erradicación de enfermedades, ayuda humanitaria y los derechos de las mujeres.
  • Brian Burnie, fundador de la consultoría Kelburn Holdings. Cuando su esposa fue diagnosticada de cáncer, este millonario invirtió gran parte de su fortuna en la creación de vehículos médicos de alta tecnología para los pacientes de esta enfermedad. Además de pagar el salario de los médicos de su bolsillo, vendió varias propiedades para donarlo a la caridad.
  • Warren Buffett, mayor accionista de la firma Berkshire Hathaway. El magnate se comprometió a ceder más del 99% de su fortuna a causas benéficas durante su vida o después de su muerte. Hasta ahora ha donado más de 20.000 millones de dólares a diversas causas.
  • Mark Zuckerberg, fundador de Facebook. El multimillonario anunció su intención de dejar prácticamente la totalidad de su fortuna, el 99% de las acciones del gigante azul, a la Chan Zuckerberg Foundation para obras de la caridad.
  • Vladislav Tetyukhin, ex copropietario de VSMPO-AVISMA Corporation, el mayor productor mundial de titanio. A sus 80 años, en vez de comprarse una mansión en un país cálido decidió vender todas sus acciones y con los 3.300 millones de rublos que obtuvo mandó construir un centro médico en Nizhni Taguil (óblast de Sverdlovsk). Además, planea construir un hotel, viviendas, un albergue para estudiantes, una unidad de transporte y un helipuerto.
  • Chuck Feeney, cofundador de las tiendas Duty Free. En 1988, 'Forbes' situó a Feeney en el puesto 31 de los más ricos sin saber que, en parte, no era cierto: para ese momento, el multimillonario había donado multitud de su dinero a varias instituciones y organizaciones de forma anónima. Solo su fundación Atlantic Philanthropies ha donado más de 6.200 millones de dólares desde su creación en 1982.
  • Bill Gates, cofundador de Microsoft. El magnate, junto a su mujer, Melinda, ha creado la fundación privada de caridad más grande del mundo. Los Gates han donado a la caridad una suma de 38.000 millones de dólares y centran su lucha en ofrecer vacunas para enfermedades en países que no cuentan con acceso a tratamientos, entre otros proyectos.
  • Olav Thon, propietario de una red de hoteles. Este multimillonario noruego ha decidido invertir toda su fortuna (alrededor de 6.000 millones de dólares) en un fondo destinado a la investigación científica y diversos programas benéficos.


¿Qué les depara a los ricos?

 

No parece que vaya a cesar el crecimiento del número de ricos ni de sus fortunas. Se prevé que para el año 2018 haya más de 18 personas billonarias en todo el mundo, con control sobre unos activos financieros personales por valor de alrededor de 76 billones de dólares.

El informe de Intermon Oxfam afirma que los mercados emergentes supondrán aproximadamente el 42% de la riqueza milmillonaria a nivel mundial.

Además, parece que se dibuja una brecha social entre ricos y pobres cada vez más pronunciada. Yuval Noah Harari, profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén y autor del libro 'Sapiens: Una breve historia de la Humanidad', predijo el mayo pasado que en el futuro los ricos tendrán la posibilidad de vivir para siempre mientras que los pobres se extinguirán.

Según él, "en los próximos 200 años el 'Homo sapiens' se actualizará hasta convertirse en algo similar a un ser divino, ya sea a través de la manipulación biológica, la ingeniería genética o la creación de ciborgs con una parte orgánica y otra no orgánica".

 

Cambio de tendencia

 

La consultoría Capgemini ha revelado en su Informe Mundial de la Riqueza 2016 una tendencia inédita hasta la fecha: la región Asia-Pacífico supera por primera vez a Norteamérica tanto en número de millonarios como en su nivel de patrimonio. De esta forma, con 17,4 billones de dólares en manos de grandes fortunas, se trata de la región con mayor riqueza del mundo.

Además, el documento destaca que para el año 2025, la riqueza mundial va a alcanzar los 100 billones de dólares impulsada principalmente por la región Asia-Pacífico.

Para concluir, cabe destacar que el futuro está por escribir: aunque todavía no se sepa cuál será el área geográfica con más personas multimillonarias o con mayor crecimiento económico dentro de 100 años, lo que parece más evidente es que todos debemos de tender hacia medidas que pongan fin a la actual crisis de desigualdad con el objetivo de defender los intereses de la mayoría.

 

*En la elaboración de este artículo se han utilizado archivos multimedia de RT, Reuters, Getty Images y Four Seasons Resort Hualalai.

Preparado por Yulia Nitchiporenko e Ivan Serbinov

Publicado enEconomía
Lunes, 12 Diciembre 2016 08:50

El tesoro de Khadafi

El tesoro de Khadafi

Las potencias occidentales prometieron restablecer la democracia en Libia y reintegrar la colosal fortuna que el desaparecido coronel depositó en bancos y empresas extranjeros.


Desde París


Hace cinco años, con una retórica encendida de promesas democráticas y compromisos financieros, las potencias occidentales, apoyadas en una artimaña pactada en el Consejo de Seguridad de las Nacionales Unidas, precipitaron la caída del coronel Muammar Khadafi tras 42 años en el poder (1969-2011). De aquel cántico occidental a la libertad y a las buenas maneras no quedó más que un eco vacío. Además de restablecer la democracia, la otra gran promesa occidental consistió en anunciar que se le reintegraría al pueblo libio la colosal suma de dinero que el desaparecido coronel depositó en los bancos extranjeros: la suma oscila entre los 350 mil y 500 mil millones de dólares. Pero el pueblo libio sólo vio migajas de esa fortuna invertida en bancos u acciones. Los bancos se quedaron con todo.


En febrero de 2011, la Primavera Arabe sembró sus semillas en Libia y puso en jaque a un régimen represor y corrupto que, al mismo tiempo que se jactaba de ser una avanzada contra Occidente, mantenía estrechísimas relaciones comerciales y financieras con sus adversarios retóricos. El entonces presidente francés, Nicolas Sarkozy, lideró el eje de quienes, junto al ex primer ministro británico David Cameron, diseñaron dos resoluciones aprobadas por el Consejo de Seguridad de la ONU (1970 y 1973) cuyo objetivo consintió en autorizar una intervención militar con el argumento de “proteger las poblaciones civiles amenazadas”. En septiembre de 2011, Sarkozy y Cameron aterrizaron en el aeropuerto de la ciudad rebelde de Benghasi con el aura de dos héroes libertadores y la boca llena de ofrecimientos. Entre ellos, figuraba la repetida restitución de los haberes libios que fructificaban en los bancos de Francia, Italia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Suiza, Canadá y Africa del Sur. A esos haberes hay que agregarle la imponente colección de propiedades inmobiliarias que Khadafi había ido adquiriendo a través del mundo: casas y edificios millonarios en Londres, cientos de miles de propiedades agrícolas, los hoteles del grupo Laico y hasta un edificio de casi una manzana ubicado en el lujoso distrito 17 de París. Las sumas son tan enormes que pocos saben a cuánto ascienden verdaderamente.


Dos hombres, con todo, conocen los secretos: Mussa Kossa, ex responsable de los servicios secretos libios en el exterior, hoy domiciliado en un país del Golfo Pérsico, y, sobre todo, Béchir Salah, el ex jefe del gabinete de Khadafi y gran amigo de Francia. Saleh fue el encargado de pagar comisiones ocultas en medio planeta, de regalar generosas contribuciones a las ONG y a personajes del mundo de la cultura y, sobre todo, de financiar campañas electorales en el extranjero, de expatriar los ahorros de Khadafi y de administrar el famoso fondo soberano Libyan Investment Authority (LIA). Lobbista de primera mano, Saleh se escapó en plena guerra (2011) hacia Túnez con la ayuda del gobierno francés. Fue recibido en París como una majestad hasta que su implicación en el financiamiento oculto de la campaña electoral de Nicolas Sarkozy lo puso en apuros y partió hacia otras tierras con todos sus arcanos. Saleh encontró una patria dorada en Africa del Sur, país que siempre ha sido uno de los principales destinos africanos del tesoro de Khadafi. Allí, el hombre es intocable: durante los arduos años del régimen del apartheid en Africa del Sur, Khadafi fue uno de los principales respaldos del Congreso Nacional Africano, el ANC de Nelson Mandela.


Cuarenta años de expoliación duermen en los bancos, multinacionales y financieras del mundo. El entusiasmo del principio y la opereta de promesas quedó poco a poco en la nada. Al pueblo libio lo desfalcó su dictador y el fruto de ese robo se lo quedaron sus aliados de Africa y Occidente. El gobierno norteamericano cuantificó los haberes libios congelados en Estados Unidos en unos 37 mil millones de dólares. Esa suma, sin embargo, apenas atañe a las inversiones inmobiliarias o la participación accionaria en muchas empresas. Los detentores de los fondos alegan que su devolución es por ahora imposible debido tanto a la inestabilidad política que sigue viviendo el país como a la falta de interlocutores serios dentro de Libia. La verdad, desde luego, es otra. Se trata de sumas inimaginables y nadie quiere renunciar a ellas, sobre todo los bancos. Cuando cayó Khadafi, el Consejo Nacional de Transición intentó cartografiar el destino de las inversiones. La tarea resultó intrincada: Khadafi invertía según su humor o los intereses del momento. En Occidente, el dinero fluyó de manera ininterrumpida en múltiples sectores: industria automotriz, bancos, financieras, altas tecnologías, armas, sector agrícola, medios de comunicación, petróleo, gas. Los archivos del régimen revelan inversiones, compra de acciones y de participaciones directas que llegan a los 100 mil millones de dólares en decenas de empresas multinacionales: ENI, Total, British Arab Commercial Bank, UniCrédit, Mediobanca, EADS, France Télécom, Alstom, EDF, Vivendi, Danone, Dassault, Yara, Retelit, Finmeccanica, Fiat Chrysler, Financial Times, Quinta Comunications, Pearson, Olcese, Golden Tulip, Hayat.


Los 27 países de la Unión Europea, Canadá, Estados Unidos, Suiza y Australia aplicaron las consignas de las Naciones Unidas destinadas a congelar los haberes libios en cada uno de esos países, pero después no cumplieron con la promesa de devolverlos. Sólo en Italia, Khadafi había invertido 3,6 mil millones de dólares. En Francia, las asociaciones Sherpa y Transparence Internationale presentaron una querella por “corrupción y blanqueo de dinero” para conocer el destino y los montos de los fondos. El abogado de la asociación Sherpa, Maud Perdriel-Vaissière, reconoce que se “trata de un trabajo complejo porque los activos libios escapan a todo control gracias a fondos de inversiones muy opacos”. El régimen, por medio de empresas pantalla y organismos como el Central Bank of Libya, la Libyan Investment Authority, la Libyan Foreign Bank, la Libyan Africa Investment Portfolio, la Libyan National Oil Corporation y Zueitina Oil Company sembró miles de millones en muchas regiones. Hasta ahora, del colosal tesoro que el “Guía” repartió a través del planeta sólo18 mil millones de dólares fueron desbloqueados. La suma global de inversiones calculada se mueve entre los 350 mil y 500 mil millones de dólares, de los cuales 170 mil millones están invertidos en bancos. La restitución de ese tesoro quedó en lacrimosas promesas. La mecánica es la de siempre: los supremos dictadores les roban a sus pueblos y ponen ese fruto en los bancos de Occidente.


Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enInternacional
Domingo, 04 Diciembre 2016 05:44

Trump y el fascismo del siglo XXI

Trump y el fascismo del siglo XXI

Contrario a lo que se piensa, Donald Trump es miembro de la clase capitalista transnacional (CCT), ya que tiene fuertes inversiones alrededor del mundo y una parte muy importante de su "populismo" y discurso antiglobalización respondió a la demagogia y la manipulación políticas en función de la elección presidencial.

Asimismo, esta clase capitalista transnacional y el mismo Trump dependen de la mano de obra migrante para sus acumulaciones de capital y no pretenden realmente deshacerse de una población en peonaje laboral, debido a su condición de migrante y no de ciudadano/residente "legal". Sus pretendidos planes de deportación, reducidos en número ya como presidente electo, y sus propuestas de criminalización de los migrantes en una escala mayor buscan, por un lado, convertir a la población migrante en chivo expiatorio de la crisis y canalizar el temor y la acción de la clase obrera ciudadana (mayoritariamente blanca) contra ese chivo expiatorio y no hacia las élites y el sistema. Por otro lado, los grupos dominantes han explorado cómo reemplazar el sistema actual de súper explotación de la mano de obra migrante (con base en la no documentación) con un sistema de mano de obra migrante visada, esto es, con visas laborales (guest worker programs, en inglés).

A la vez Trump busca intensificar las presiones para bajar los salarios en Estados Unidos, a fin de hacer "competitiva" la mano de obra estadunidense con la extranjera, o sea, con la mano de obra barata en otros países. La nivelación transnacional de los salarios hacia abajo es una tendencia general de la globalización capitalista que sigue en marcha con Trump, esta vez con un discurso de "volver competitiva" la economía estadunidense y "regresar los trabajos" a su país.

No hay que menospreciar la dimensión de extremo racismo de Trump, sino analizar esta dimensión más a fondo. El sistema estadunidense y los grupos dominantes se encuentran en una crisis de hegemonía y legitimidad, y el racismo y la búsqueda de chivos expiatorios son un elemento central para desafiar esta crisis. Al mismo tiempo, sectores significativos de la clase obrera blanca estadunidense vienen experimentando una desestabilización de sus condiciones laborales y de vida cada vez mayor, una movilidad hacia abajo, "precarización", inseguridad e incertidumbre muy grandes. Este sector tuvo históricamente ciertos privilegios gracias a vivir en el considerado primer mundo y por privilegios étnico-"raciales" respecto de negros, latinos, etcétera. Van perdiendo ese privilegio a pasos agigantados frente a la globalización capitalista. Ahora el racismo y el discurso racista desde arriba canalizan a ese sector hacia una conciencia racista y neofascista.

Igual de peligroso es el discurso abiertamente fascista y neofascista de Trump, que ha logrado "legitimar" y desatar los movimientos ultra-acistas y fascistas en la sociedad civil estadunidense. En esa dirección he venido escribiendo sobre el "fascismo del siglo XXI" como respuesta a la grave y cada vez mayor crisis del capitalismo global, y esto explica el giro hacia la derecha neofascista en Europa, tanto del Oeste como del Este; el resurgimiento de una derecha neofascista en América Latina; el giro hacia el neofascismo en Turquía, Israel, Filipinas, India y muchos otros lugares. Una diferencia clave entre el fascismo del siglo XX y el del siglo XXI es que ahora se trata de la fusión no del capital nacional con el poder político reaccionario, sino una fusión del capital transnacional con ese poder político reaccionario.

El trumpismo representa una intensificación del neoliberalismo en Estados Unidos, junto con un mayor papel del Estado para subsidiar la acumulación transnacional de capital frente al estancamiento. Por ejemplo, la propuesta de Trump de gastar un billón de dólares (trillón en inglés) en infraestructura, cuando la estudiamos bien, su objetivo en realidad es privatizar esa infraestructura pública y trasladar impuestos de los obreros al capital en forma de recortes de impuestos al capital y subsidios a la construcción de obras públicas privatizadas. Viene una época de cambios en Estados Unidos y en todo el mundo. Temo que estamos al borde del infierno. Seguramente habrá masivos estallidos sociales, pero también una escalada espeluznante de represión estatal y privada.

La crisis en espiral del capitalismo global ha llegado a una encrucijada. O bien hay una reforma radical del sistema (si no su derrocamiento) o habrá un giro brusco hacia el "fascismo del siglo XXI". El fracaso del reformismo de élite y la falta de voluntad de la élite transnacional para desafiar la depredación y rapacidad del capitalismo global han abierto el camino para una respuesta de extrema derecha a la crisis. El trumpismo es la variante estadunidense del ascenso de una derecha neofascista frente a la crisis en todo el mundo; el Brexit, el resurgimiento de la derecha europea; el retorno vengativo de la derecha en América Latina, Duterte en Filipinas, etcétera. En Estados Unidos la traición de la élite liberal es tan responsable del trumpismo como las fuerzas de extrema derecha que movilizaron a la población blanca en torno a un programa de chivo expiatorio racista, misógino y basado en la manipulación del miedo y la desestabilización económica. Críticamente, la clase política, que durante las últimas tres décadas ha prevalecido, está más que en bancarrota y ha pavimentado la llegada de la extrema derecha y eclipsado el lenguaje de las clases trabajadoras y populares y del anticapitalismo. Contribuye a descarrilar las revueltas en curso desde abajo, empuja a los trabajadores blancos a una "identidad" fundamentada en el nacionalismo blanco y coadyuva junto con la derecha neofascista a organizarlos en lo que Fletcher denomina "un frente unido blanco y misógino".

 

Por William I. Robinson, profesor de sociología de la Universidad de California en Santa Bárbara. Autor del libro América Latina y el capitalismo global, una perspectiva crítica de la globalización (México, Siglo XXI)

Publicado enInternacional
Congreso brasileño aprueba en primera ronda congelar el gasto social por 20 años

El Senado de Brasil aprobó este martes en primera ronda de votación un estricto límite al gasto federal por 20 años, lo que representa una oportuna victoria para el presidente Michel Temer en su campaña por restablecer la disciplina fiscal en medio de una recesión económica y una crisis política.

Mientras, afuera del recinto legislativo, manifestantes que protestaban contra las medidas de austeridad fueron reprimidos con gas lacrimógeno.

La movilización, que convocó desde estudiantes y campesinos sin tierra hasta activistas sindicales y simpatizantes del izquierdista Partido de los Trabajadores, se calculó en 10 mil asistentes.

El Senado respaldó con 61 votos a favor y 14 en contra la enmienda a la Constitución que limita el gasto federal a la tasa de inflación durante 20 años, con la opción de una revisión presidencial luego de 10. Se espera que la enmienda sea aprobada en una votación final el 13 de diciembre.

La oposición de Brasil dice que el límite al gasto propuesto por Temer afectará la educación y los servicios de salud. Para hacer el proyecto de ley más aceptable, Temer propuso retrasar los recortes a esos sectores por un año.

Las protestas muestran el creciente malestar social con la campaña de austeridad de Temer, en momentos en que la economía atraviesa por su peor recesión desde la década de 1930, que ha dejado a 12 millones de personas sin trabajo.

El presidente, a través de un portavoz, condenó "el vandalismo y la violencia" como medidas de presión antidemocráticas hacia el Congreso.

Desafío al Poder Judicial

El Legislativo brasileño también comenzó el proceso para aprobar otro proyecto de alto impacto: un paquete anticorrupción que amenaza con convertirse en un abierto desafío al Poder Judicial.

Los diputados discutirán una iniciativa impulsada por los fiscales del escándalo de multimillonarios sobornos de Petrobras, que llegó al recinto apoyada por más de 2 millones de firmas.

El proyecto pretende atacar la corrupción rampante que salpica a buena parte de la clase política actual, pero en la Cámara de Diputados gana fuerza un movimiento que pretende incorporar una enmienda que permita castigar a jueces y fiscales por "crímenes de responsabilidad". Esa figura sólo se aplica por el momento al primer nivel del Estado, como el presidente, jueces o gobernadores.

Publicado enInternacional
China y Arabia Saudita realizan una histórica venta de bonos del Tesoro de EE.UU.

En total, los bancos centrales internacionales se desprendieron de más 364.000 millones de dólares, más de un tercio de los vendidos en el último año.

 

La venta de bonos del Tesoro de EE.UU. se aceleró en los últimos meses, hasta ubicarlos en un total de 2.805 billones de dólares, el nuevo mínimo desde 2012. La caída constante marca que, hace un mes, el retroceso de los bonos llegó a un total de 343.000 millones, aunque de acuerdo con la última revisión, el desmembramiento de los papeles estadounidenses continuó hasta ubicarse en 364.400 millones, más de un tercio de los vendidos en los últimos 12 meses, detalló el sitio 24/7 Wall St.


En este panorama, los mayores vendedores, a un ritmo "preocupante", fueron China y Arabia Saudita. En una continuidad de su política monetaria, Pekín se deshizo en julio último de 34.000 millones de dólares en bonos, la mayor desde 2012, reteniendo un total de 1.185 billones, también el menor desde 2012. De esta manera, intenta hacer frente a la devaluación de su moneda.


Por su parte, Arabia Saudita redujo sus activos declarados de 96.500 millones a 93.000 millones de dólares en agosto, la cifra más baja desde el verano de 2014. Riad buscó obtener fondos para compensar la caída del precio del petróleo y para respaldar el déficit presupuestario, explica el portal.


En todos estos casos, el principal comprador es el sector privado, por lo que el portal explica que, si además del desprendimiento de bonos de las instituciones oficiales extranjeras los particulares dejaran de comprar, el resultado debería ser un aumento de la monetización de la deuda de EE.UU. por parte de la Reserva Federal.

Publicado enEconomía
Jueves, 20 Octubre 2016 17:43

Llegó lo tantas veces anunciado

Llegó lo tantas veces anunciado

Con la radicación el 19 de octubre, en el Congreso de la República del proyecto de reforma tributaria por parte del Ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas, comienza el trámite para la aprobación de los cambios impositivos que trae la misma.

Anunciada desde meses atrás, la reforma pretende llenar el hueco fiscal creado por la caída de las exportaciones, y de los precios, de las materias primas vendidas por el país, en especial petróleo, carbón, níquel.

Como estaba anunciado desde tiempo atrás, uno de los ajustes tributarios que trae este paquetazo santista, recae en el incremento del IVA el cual pasaría del 16 al 19 por ciento. Gravar salarios desde los $ 2.750.000 pesos, también es otra de sus medidas. Es decir, el paquetazo impositivo –que debe hacerse por “el bien de la patria”, según palabras del Ministro Cárdenas–, promete un grave costo para los sectores populares y medios de la sociedad, la cual aún está a tiempo de impedir, a través de la protesta, que así sea.

En momentos en que la agenda de paz concita de manera amplia a todo el país, hablándose de concertación y de un mejor futuro para todas aquellas personas que pueblan el territorio colombiano, la reforma tributaria muestra el sendero y los intereses reales que recorre el sector de clase al frente del gobierno nacional. ¿Es posible hacer coincidir la agenda en pro de una paz justa con la de vida digna en general, la cual implica una política tributaria que no afecte a las mayorías nacionales? El reto es grande pero posible, y hacerlo factible está en manos de las organizaciones sociales y política alternativas.

El tiempo de lucha y resistencia es corto: desde esta tercera semana de octubre y hasta la tercera semana de diciembre, cuando culminan las sesiones ordinarias del Congreso.

Sacar el debate de los salones de especialistas, y llevarlo a las aulas escolares, universitarias y a la calle misma, es un reto que no da tregua. Debe hacerse desde ahora, levantando la bandera de un emplazamiento contra el actual Gobierno, con el cual los sectores populares reclamen una política económica y tributaria a favor de las mayorías, a la par de una política de paz que no deje por fuera el modelo de desarrollo y todo lo que el mismo implica.

Si el destino de la patria es lo que reclaman los sectores dominantes, que no lo piensen dos veces y legislen gravando de manera prioritaria a los más ricos, a las multinacionales, a las grandes empresas criollas, que dejen de actuar de acuerdo a las demandas de la Ocde, y que replanteen el modelo de desarrollo vigente, de espaldas a los intereses de las mayorías.

Es el tiempo del cambio para un nuevo país: paz justa y digna, nuevo modelo de desarrollo y una política económica y tributaria que proteja a las mayorías. Para alimentar el debate, relacionamos a continuación los textos radicados por el Ministro.

 

 

 

Publicado enColombia
El plan C de EU en Siria: guerra furtiva de baja intensidad contra Rusia

La fractura geopolítica global es notoria en los multimedia de las grandes potencias del Olimpo.

Las noticias, que reflejan sus concomitantes intereses, también están fracturadas.

Los poderosos multimedia de Estados Unidos (EU) están más obsesionados en los deleznables escándalos eróticos de Donald Trump, a quien buscan descarrilar antes del último debate, que en la alarmante situación geopolítica global en la que opera Barack Obama antes de despedirse.

En su aplastante mayoría, los multimedia de EU están obscenamente controlados por el alicaído establishment dual de los partidos Demócrata y Republicano, lo cual se subsume en la anacrónica Santa Alianza de sus dos nuevas dinastías de los Clinton y los Bush que exorciza en forma peligrosa al zar Vlady Putin y coloca a Rusia en la picota.

¿Cual será el costo postelectoral para la salud nuclear del planeta, de la viciosa rusofobia de los seguidores de la pugnaz Hillary Clinton?

Los multimedia de Europa, en franca derrilección, se encuentran encapsulados en su declive existencial, mientras sus homólogos chinos son los más optimistas del planeta cuando exaltan la octava cumbre de los BRICS en Goa (India) y su anhelo pacífico multipolar, boicoteados en forma pueril por sus colegas occidentales.

Después de los perturbadores ejercicios de movilización en refugios atómicos de 40 millones (sic) de ciudadanos rusos, casi su cuarta parte poblacional, del 3 al 7 de octubre pasado –también boicoteados por Occidente, que se refocila con su síndrome de la negación–, los multimedia de Rusia ostentan un pesimismo espeluznante ante la inminencia de un pérfido ataque nuclear de Obama, quien ejerce al máximo su legendaria duplicidad.

Dmitry Kiselyov, que muchos sitúan como portavoz del zar Vlady Putin, en un reciente programa de Vesti Nedelyi de la televisión rusa, sentenció que la conducta ofensiva contra Rusia comporta una dimensión nuclear cuando Moscú reaccionará con nervios de acero al plan B de EU ( https://goo.gl/USWR9s ).

El analista Alexander Kirov, del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú, adujo que la grave situación en Siria parece similar a la crisis de Suez de 1956, o a la crisis de los misiles de 1962, y advirtió que Siria puede llevar a más serias consecuencias.

Los puntos de colisión entre EU y Rusia son múltiples y variados. Van desde la guerra cibernética hasta los ominosos tres puntos calientes geopolíticos en pleno despliegue en su dimensión curvilínea desde el mar Báltico pasando por el mar Negro hasta el mar Mediterráneo: 1. La triada de Países Bálticos/Polonia/Kaliningrado (Rusia), donde la ofensiva misilística de la dupla EU/OTAN ha llevado a la réplica análoga de Rusia; 2. Ucrania, donde los rusófobos de Kiev han vuelto a recalentar los frentes rusófilos de Donetsk y Lugansk, y 3. Siria, donde la inminente caída de Alepo impactará la caleidoscópica correlación pentapolar regional de fuerzas de sus principales actores multidimensionales: Turquía/Irán/Arabia Saudita (AS)/Egipto/Israel.

En cualquiera de los tres puntos incandescentes e indecentes de marras se puede desencadenar una colisión directa entre EU y Rusia que desembocaría en una tercera guerra mundial nuclear.

Hoy es más conspicuo el contencioso sirio cuando tanto la CIA como Ashton Carter, secretario del Pentágono, han amagado intervenir en Siria con un abanico de opciones militares, mientras Obama –al menos que no se trate de un reparto teatral de roles entre el policía malo y el policía bueno del barato maniqueismo hollywoodense– se acaba de pronunciar por una salida diplomática, la cual cobró fuerte intensidad este fin de semana desde Lausana (Suiza) –donde los cancilleres John Kerry, de EU, y Sergei Lavrov, de Rusia, después de su dramática ruptura, se vuelven a reunir solos y en conjunto con sus homólogos de Turquía, AS, Qatar e Irán –hasta Londres, donde Gran Bretaña, Francia y Alemania participarán en las tratativas.

En los circuitos geoestratégicos globales se presupone que el plan A de Obama versa sobre un condominio con Rusia para resolver por la vía diplomática el contencioso sirio.

En una ocasión John Kerry había amagado con un plan B para Siria que dejó perplejos a los geoestrategas rusos.

Alastair Crooke, ex espía británico y ex asesor de política exterior de la Unión Europea (antes del Brexit), hoy a cargo del relevante portal Conflicts Forum en Beirut, explaya la existencia de un plan B de EU mediante el cual sus superhalcones del Pentágono y la CIA buscan escalar la guerra en Siria, al tiempo que fomentan “una nueva guerra fría con Rusia” que está a punto de descolgar un resonante triunfo de alcances estratégicos en Alepo.

El ex espía Crooke asevera que Paul Ryan, líder camaral del Partido Republicano, forma parte del “bloque de la guerra fría”, quien ha catalogado al zar Vlady Putin de adversario y agresor (sic) que no comparte los intereses de EU.

También Hillary Cinton pertenece al “bloque de la guerra fría”, lo que explica la dualidad promiscua de los partidos Republicano y Demócrata consolidada por sus dos disfuncionales dinastías de los Bush y los Clinton que están a punto de aniquilar sexualmente al locuaz Trump, pero no al trumpismo, consustancial a la guerra civil larvada que padece EU.

A juicio de Crooke, el plan B de EU, en connivencia con sus aliados regionales y los yihadistas de Al-Qaeda/Al Nusra/Ahrar al Sham –transmutados y permutados por la distorsionada lingüística geopolítica israelí-anglosajona–, debían capturar Alepo, lo cual hubiera forzado a Rusia e Irán a desembarazarse del presidente sirio Bashar El-Assad, con el corolario del cambio de régimen.

Si existió un plan B, pues no fue el de EU, sino el de Rusia, que está punto de descolgar un resonante triunfo con su ayuda para conseguir la expulsión por la vía diplomática, luego de intensos bombardeos aéreos, del último reducto yihadista en el noreste de Alepo, que obliga a Obama a regresar a su fariseo plan A de su condominio con Moscú.

Sin tapujos, Crooke demuestra que EU busca la protección de Al Qaeda cuando siempre “maniobró para frenar a Rusia y Siria para debilitar a los yihadistas ( https://goo.gl/gJOaMs )”.

Mike Whitney, asiduo del crítico portal Counterpunch, alega la existencia de un bélico plan C furtivo de EU que coincide con la letra inicial C del apellido de Ashton Carter, pugnaz secretario del Pentágono: una guerra de baja intensidad con el fin de empantanar a Rusia, al estilo del plan Brzezinski en Afganistán, que desembocó en la disolución del imperio soviético ( https://goo.gl/xvRLtx ).

El plan C es furtivo porque evita una resolución del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas y libra bombardeos encubiertos (sic) sin el conocimiento (sic) de la opinión pública.

Fue justamente lo que sucedió con el bombardeo accidental (la moda) en la ciudad siria de Der Ez-Zor el 17 de septiembre pasado, que cobró la vida de 62 soldados sirios y favoreció en forma tangencial a los yihadistas, lo cual enfureció a Rusia, que todavía no se acostumbra a la legendaria duplicidad de Obama, quien, dependiendo de las circunstancias, juega con sus tres planes: A, B y C.

www.alfredojalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

Facebook: AlfredoJalife

Vk: id254048037

Publicado enEconomía
El nuevo espíritu del capitalismo y la economía colombiana, 1991-2016
De la industria familiar a la financiarización global. En el curso de unas pocas décadas la economía colombiana dio un giro de 180 grados. ¿Cómo sucedió esto? Una vuelta al cuaderno nos permite detallar las principales acciones que así lo permitieron.

 

Su mirada es tranquila y transmite la carga de la añoranza. Formado en el primer espíritu del capitalismo (ver recuadro, “Del burgués emprendedor a...”), un patriarca de la industria colombiana caracteriza los tiempos actuales como una época donde los empresarios ya no se conocen entre sí, no saben quiénes son sus trabajadores, el capital no tiene identidad familiar, no se producen bienes materiales para satisfacer necesidades y, menos aún, arraigo en el territorio o responsabilidad social1.

 

Le hubiera gustado, puede deducirse sin que lo exprese a viva voz, que la dinámica económica y empresarial conservara tales facetas pero, más allá de sus añoranzas, la realidad del capital es otra: muta, y lo hace de manera rápida, ahora las empresas, además de abstractas y virtuales, cambian de un día para el otro de dueño sin que estos lleguen siquiera a conocer las plantas físicas, insertándose en una dinámica global: pasando del capitalismo industrial, monopólico, mundializado, con un Estado de Bienestar como el conocido por los europeos y en parte por la sociedad gringa, para ingresar en la etapa de su financiarización donde la especulación es la moneda de pago fundamental y donde los obreros de una u otra empresa ya no importan para sus propietarios –en muchas ocasiones en cabeza de sectores tan impersonales como los fondos de pensiones.

 

En Colombia el proceso de financiarización tiene orígenes en la década de 1970, promovido por el gobierno de Misael Pastrana (1970-1974) y en el contexto del reacomodamiento de las hegemonías nacionales propiciado por el mayor poder de los grupos financieros, a tono con el nuevo patrón de acumulación capitalista en el orden mundial y regional. Los principios que orientaron el nuevo modelo fueron los de libertad económica y el fortalecimiento del mercado nacional de capitales. Tras pocos años el capital financiero se convirtió en el sector líder que debería, en teoría, promover el crecimiento económico. Una vez en marcha la reforma financiera durante la administración de López Michelsen (1974-1978), otras tres estrategias complementarias fueron implementadas: i) la liberalización del sector comercio exterior, ii) la reforma fiscal (eliminación de subsidios y la supresión de las políticas de fomento) y iii) la flexibilización del mercado laboral (deslaboralización de la relación capital-trabajo y agresiva ofensiva contra las organizaciones de trabajadores). El proceso de financiarización entró de lleno al país de la mano con la implantación arbitraria del neoliberalismo.

 

¿Habrá percibido este cambio nuestro empresario cargado de nostalgias? Todo permite pensar que no. El ajuste en la economía criolla al finalizar la década de 1980 se constituyó en una etapa de transición encaminada a crear las condiciones para avanzar en el proceso de financiarización y arraigo de la ideología neoliberal. En este marco fueron diseñadas e introducidas las políticas de liberalización y desregulación financiera, las privatizaciones, el aumento del capital extranjero en la banca, el desmonte del crédito de fomento, el cambio en las funciones de la Banca Central y el manejo de la política cambiaria, monetaria y crediticia, dotando al capital financiero de todas las garantías para especular y estrangular la economía. En conjunto, se desmontó la función de fomento de la banca central, la banca pública fue privatizada (para el año 2006, el único banco estatal que quedaba en el país era el Banco Agrario) y el sistema financiero fue liberalizado.

 

En particular, a partir de la administración de César Gaviria (1990-1994) la burocracia estatal y la oligarquía nacional promovieron un agresivo proceso de desmonte de los aranceles, firmas de tratado de libre comercio2, liberación del mercado de capitales y de la tasa de cambio de la moneda, generándose todo tipo de favorecimientos para la inversión extranjera y hasta de importación de alimentos. Cambios y nuevas políticas económicas liberalizadoras y globalizantes, soportados sobre el supuesto de una modernización del aparato económico, la diversificación industrial, el crecimiento sostenido de las exportaciones y la generación de empleo de alta calidad.

 

 

 

Realidad tozuda. El paso de los años arrojó resultados contrarios: la industria perdió participación en el PIB, sus exportaciones no crecieron ni se diversificaron, las compañías se privatizaron y desnacionalizaron (cerca de mil transnacionales controlan en la actualidad alrededor del 80 por ciento de las actividades económicas en el país), el desempleo afecta al 10 por ciento de la fuerza laboral y la informalidad al 65 por ciento en el total del empleo nacional, y un crónico déficit en cuenta corriente3 tomó forma.


El capital avanza con lógica global y los políticos locales hacen su parte, pagando así la financiación de sus campañas y el silencio del poder real. Con la Constitución Política de 1991, el Banco de la República perdió el control de las variables macroeconómicas básicas porque los movimientos financieros del capital, y con ello la moneda, finalizaron determinados por la lógica privada de los mercados. La dinámica del capital financiero condujo hacia la inestabilidad del sistema en su conjunto, generando burbujas especulativas, a través de tres lógicas: i) cambiaria (con la apertura de la cuenta de capitales), ii) financiera (estimulo mediante el crédito del gasto público y privado) y iii) de la balanza de pagos (déficit en la cuenta corriente: déficit comercial más servicios financieros externos).

 

El impacto de esta política financiera desencadenó, al finalizar el siglo XX, la peor crisis económica y social de la historia contemporánea del país, catástrofe financiera que amenazó la solvencia de la mayoría de los establecimientos de crédito: entró en peligro la viabilidad de los negocios de las corporaciones de ahorro y vivienda, las cooperativas financieras, las compañías de financiamiento comercial, las corporaciones financieras y los bancos oficiales, lo mismo que la seguridad de los ahorros de millones de personas, la propiedad de la vivienda de los hogares colombianos y la estabilidad de las finanzas del gobierno. En 1999 la economía de Colombia colapsó y declinó en 4,3 por ciento.

 

La peor parte de la crisis recayó sobre los deudores del sistema Upac, que entró en crisis después de 27 años de existencia. Tres millones de hogares perdieron o vieron amenazada la tenencia de su vivienda. El costo total de la crisis la estimó el Gobierno en 12,3 billones de pesos. Para superar la crisis, el Estado creó de manera “transitoria” el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF), conocido inicialmente como el 2x1.000; después elevado al 3x1.000 (Ley 863 de 2003), hasta adquirir carácter permanente en el 4x1.000 a partir de la Ley 1111 de 2006. Los recursos obtenidos de esta fuente se destinaron inicialmente a salvar la banca privada. El gobierno, los ahorradores y la ciudadanía asumieron el riesgo crediticio y el costo de la crisis provocada por el agiotaje de los banqueros.

 

Una década después, en 2008, nuevamente la crisis financiera generada por el rompimiento de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos en el año 2006 provocó un colapso inicial en el sistema financiero estadounidense y después contagió a todo el sistema internacional. La economía colombiana se encontraba desguarnecida para enfrentar el “tsunami” financiero.

 

Financiarización a la colombiana

 

A partir de la década de 1970 y hasta el presente, el proceso de financiarización de la economía nacional no ha dado tregua, y crece. Hasta mediados de la década de 1960 la participación del sector financiero en el producto interno bruto nacional (PIB) fue inferior al cinco por ciento. Durante tres décadas, de 1965 a 1996, la participación relativa de este sector osciló entre 11 y 15 por ciento. En pleno proceso de materialización de las políticas que impulsaron la financiarización en Colombia el mismo escaló a más del veinte por ciento su participación en el PIB y en el año 2016 ya alcanza 22,5 por ciento. La nuestra es una sociedad que tiende cada vez más a estar en función y al servicio del capital financiero (ver gráfico 1).

 

llibardografico1

 

Lo paradójico de la financiarización consiste en que si bien el capital financiero se apropia de una cuarta parte de la riqueza anual producida por la sociedad colombiana, emplea sólo a 1,4 por ciento del total de trabajadores del país (316.000 empleados; de estos únicamente el 40% tiene contrato a término indefinido), paga salarios anuales por sólo 2,4 billones de pesos, en términos relativos 16,3 por ciento respecto a las utilidades del capital financiero. El promedio ponderado de los ingresos salariales de los trabajadores del sector financiero es de tres SML. Además, el margen de intermediación bancaria en Colombia es el más alto de América Latina, en promedio entre 3 y 4 puntos por encima.

De acuerdo con la Superintendencia Finan-ciera, los activos del sector financiero alcanzaron un valor de $1.229.1 billones al cierre de diciembre de 2015, correspondiente a un crecimiento real anual de 4.7 por ciento (el conjunto de la economía creció 3,1%). Para diciembre de 2015 las utilidades anuales del sistema4 se acercan a los $15 billones de pesos. Las ganancias acumuladas por las instituciones de crédito se ubicaron en $10.7 billones anuales, de las cuales $9.2 billones correspondieron a los bancos, seguidos por las corporaciones financieras con $566.8 miles de millones, las compañías de financiamiento con $419.7 miles de millones y las cooperativas financieras con $43.2 miles de millones (ver cuadro 1).

llibardocuadro1

 

Además, el sector financiero es altamente concentrado. El nivel de participación de los cinco intermediarios más grandes, según el Banco de la República, se ubica en 63,7 por ciento. En el país operan 25 bancos, de estos 10 son extranjeros y controlan 27,4 por ciento del mercado; en consecuencia, el capital financiero de origen nacional tiene una posición relevante: 60 por ciento de las instituciones bancarias y controla 72,6 por ciento del negocio. Bancolombia, Bogotá y Davivienda, por ejemplo, son bancos que no sólo tienen amplio dominio en el mercado criollo, sino que además expandieron su presencia a Centro América donde controlan una alta porción de las actividades crediticias, pretendiendo, además, “colonizar” los mercados regionales hasta constituirse en multilatinas.

 

 

 

Con una economía cada vez más insertada en la dinámica global, la suerte de la economía criolla depende en gran medida del comportamiento de la economía mundial. A partir del proceso de financiarización, la fragilidad e inestabilidad del sistema productivo nacional se amplifican (gráfico 1).

 

En general, la economía colombiana ha evolucionado durante el último siglo hacia un modelo extractivo-financiero, cicatero en la generación de empleo y la distribución del ingreso (gráfico 2), registrando una grave crisis los sectores reales (agropecuario e industria), en medio de un crecimiento acelerado de la población (de un total de 4 millones de habitantes a principios del siglo XX hasta cerca de 49 millones en 2016) lo que provoca un desempleo estructural en la sociedad. Además, a partir de la década de 1980 se observan los impactos de este modelo rentístico y reprimarizado en la concentración del ingreso en el 10 por ciento más rico de la población, proceso más acentuado acá respecto al conjunto de América Latina y el Caribe: en Colombia los ricos concentran el 42 por ciento del ingreso y en Latinoamérica el 38 por ciento (gráfico 3).

 

llibardografico23

 
Las principales empresas no financieras de Colombia, 1984-2015

 

La evolución histórica de la industrialización colombiana transcurre en medio de un denso tejido entre propiedad estatal, fortunas familiares, transnacionales y llegada de migrantes de origen europeo, norteamericano y sirio-libanés (a partir de las dos últimas décadas del siglo XIX).

 

Sobre el despojo violento y veloz de las riquezas aborígenes, la economía del país fue dominada por una oligarquía cerrada y “autista” con base en la explotación minero-energética, el comercio, la agricultura latifundista y la ganadería semisalvaje.

 

A principios del siglo XX, la economía colombiana era primario-exportadora. Así como el siglo XIX estuvo marcado por la disgregación nacional y el enfeudamiento, el siglo XX se caracteriza por la lenta unificación política, el desarrollo capitalista, la formación de un mercado interno, un Estado centralista y autoritario, con diferencias regionales pero de manera sostenida y englobante.

 

Las primeras fábricas locales levantaron instalaciones a finales del siglo XIX. La Cervecería Bavaria fue fundada en 1891, organizada por un inmigrante alemán, Leo Kopp5. A diferencia del caso clásico, la industria en Colombia encontró en las ferias y mercados internacionales la tecnología más avanzada y pudo en consecuencia dar el salto de estadios y fases, sin tener que pasar por todos ellos; práctica que se mantiene hasta la actualidad y que frena el desarrollo científico y tecnológico criollo. A la vez, desde el alba de la industrialización, el capital norteamericano controlaba el petróleo, el enclave bananero y la intermediación del café.

 

 

 

Al calor de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) esta dinámica industrial se aceleró. Los principales centros industriales estaban ubicados en Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cali, especializadas principalmente en actividades tradicionales de producción de alimentos y bebidas, textiles y confecciones, calzado, tabaco, fósforos, locería, vidrios, cementos, ferreterías y fundición. En la década de 1920 el país fortaleció sus vínculos con el capital financiero internacional (las relaciones financieras entre el país y el resto del mundo toma forma a través de la deuda externa, la inversión extranjera y los flujos especulativos de capital).

 

A principios del siglo XX, en comparación con la Primera Revolución Industrial6 la industria colombiana registraba un atraso de 150 años7. Las actividades más complejas tecnológicamente (intensivas en maquinaria, capital humano, ciencia, tecnología e innovación) aún no lograban desarrollarse con la suficiente dinámica. Para la oligarquía nacional era más cómodo y rentable realizar negocios y satisfacer la demanda interna por mediación del capital comercial, prematuramente diversificado e internacionalizado. La mayor parte del mercado que creaba las exportaciones (café, banano y petróleo, principalmente) se realizaba en el extranjero, recurriendo a las importaciones, especialmente de bienes de consumo que absorbían el 80 por ciento de éstas. En la época de la acumulación primaria de capital el comercio desempeña un papel decisivo: es el punto de partida del desarrollo del capitalismo, y en la primera fase, gracias al sistema crediticio, hace que la producción dependa de sí misma. En una economía capitalista desarrollada esta dependencia deja de existir, y la producción y el comercio se separan. Posteriormente, el capital se concentra y centraliza a causa del proceso de financiarización del conjunto social.

 

Las firmas privadas nacionales, negocios familiares muchas de ellas, lideraron este proceso en las primeras etapas del crecimiento industrial. El dinamismo de la industrialización criolla estuvo fundamentado en una extremada explotación de los trabajadores, combinada con estabilidad de salarios bajos y aumentos en la productividad, más un nivel de precios industriales protegidos que abusan del consumidor, y un mercado integrado y en expansión. Condición que apuntaló una de las características principales de la sociedad colombiana: las grandes desigualdades entre sus clases.

 

Dinámica lenta y desigual. El desarrollo económico moderno que había comenzado a insinuarse en las últimas décadas del siglo XIX, se aceleró a partir de los años 1930. Y, en términos cualitativos, en 1945 se cerró la fase de industrialización basada en la expansión de los textiles, bebidas, tabaco y alimentos, financiada por capital nacional, protección y subsidios estatales.

 

El mes de septiembre de 1944 se creó, acogiendo la propuesta del presidente Alfonso López Pumarejo de tener un vocero único de los industriales, la Asociación Nacional de Industriales (Andi), el gremio económico más representativo de la plataforma productiva colombiana, con el propósito de participar con criterio unificado en la política económica nacional8.

 

Durante las décadas de 1940-1960, las multinacionales y las empresas públicas lideraron el desarrollo industrial, en menor grado, sin embargo, que en otros países latinoamericanos, proceso que desde sus inicios estuvo acompañado de elevados índices de concentración de la producción en unas pocas empresas. A partir de la década de 1970, esta foto de la concentración de los negocios evolucionó hacia la conformación de verdaderos conglomerados económicos en cabeza de pocos grupos financieros (unión del capital industrial con el bancario). El capital financiero es el capital bancario, o capital en la forma de dinero, que en realidad se transforma en capital industrial. A la vez, la concentración de capital lleva a la concentración de los bancos. Estos, también están interesados en una elevada tasa de beneficios, por tanto, los bancos tienden a fortalecer la creación de monopolios industriales.

 

Buena parte de la inversión privada era financiada por bancos extranjeros. Los inversionistas extranjeros y las trasnacionales monopolizaron los sectores modernos de la producción industrial librando la batalla en algunas actividades contra los capitalistas nacionales que terminaron, finalmente, en connubio con los capitales foráneos y echando por tierra todo interés o proyecto sociocultural-político-ambiental nacionalista.

 

En efecto, entre 1968 y 1984 se incrementó de manera significativa el grado de concentración de la industria colombiana; para este último año el 60 por ciento de la producción industrial tenía lugar en industrias mediana y altamente concentradas. Durante la segunda mitad del siglo XX, la plusvalía apropiada por las grandes firmas oligopólicas es dirigida hacia la compra de empresas ya existentes en la economía, y no para desarrollar nuevas líneas de producción a tono con las revoluciones industriales de segunda a cuarta generación. Se conformaron así oligopolios altamente concentrados, con elevadas barreras a la entrada de nuevos productores, y beneficios estatales de todo orden, lo cual no las inmunizó ante los ciclos negativos globales.

 

cuadro amarillo

 

Afectada por la crisis económica de inicios de los años 80, seis de las veinte principales empresas del país arrojaban saldos en rojo: Avianca (empresa colombo-alemana fundada en Barranquilla, en 1919), Cadenalco (creada en 1922 en Barranquilla, como la tienda de misceláneas LEY), Coltejer (fundada en 1907 por la familia Echavarría en Medellín), Colmotores (emerge en 1956 de la visión del empresario colombiano Germán Montoya Vélez, con el apoyo del gobierno nacional) y Acerías Paz del Río (fundada en 1948, por iniciativa del gobierno colombiano, para explotar las minas de hierro y carbón de Boyacá).

 

En 1984, las veinte principales empresas (no financieras) del país estaban vinculadas al sector minero-energético, el comercio, el transporte y la producción de bienes básicos de consumo (cuadro 2)9. Sobresalen como las dos primeras compañías: Ecopetrol (la reversión al Estado colombiano de la Concesión De Mares, el 25 de agosto de 1951, dio origen a la Empresa Colombiana de Petróleos) y el Fondo Nacional del Café (en 1940 por decreto ley 2078 fue creado un impuesto sobre los giros provenientes de las exportaciones del grano del cual nació el Fondo Nacional del Café, como una cuenta parafiscal, cuya actividad consiste en la compra interna de la cosecha y la exportación del grano).

 

llibardocuadro2

 

De otra parte, 1984 es el año que da inicio al “boom” petrolero con los hallazgos de los campos de Caño Limón (Arauca) con lo cual el país volvió a ser autosuficiente y exportador neto de petróleo (entre 1975 y 1985 fueron importados 240 millones de barriles, por valor cercano a los 5.000 millones de dólares). Desde los inicios de la actividad petrolera en Colombia (1905, bajo la presidencia del general Rafael Reyes) están comprometidas intensamente compañías multinacionales; durante este último resurgimiento de la actividad minero-energética, Occidental y Shell lideraron el negocio. Con el aumento de la producción de hidrocarburos, el país retornó a la danza de los millones generada luego de los grandes descubrimientos petroleros y mineros, al igual que las generadas en el pasado reciente por las bonanzas cafeteras y el auge de la economía subterránea (narcotráfico y contrabando).

 

La rentabilidad más alta (tasa de ganancia: utilidades/ventas) se registra en otra empresa estatal del sector de energía, electricidad y gas: ISA, Interconexión Eléctrica S.A. (constituida en 1967 con el fin de integrar los sistemas eléctricos regionales). Con el tiempo, las empresas de servicios públicos terminaron por ser las de mayor crecimiento dado que imponen precios monopólicos que los consumidores no pueden rechazar, empresas que a su vez son el botín preferido (en recursos económicos, poder de influencia y generación de empleo) de los grupos y partidos políticos de carácter regional y nacional. En general, estas empresas de servicios públicos, unidas a las licoreras departamentales y a los fondos parafiscales (por medio de los cuales los productores de algunos bienes, la gran mayoría agrícolas, están obligados a pagar impuestos sobre sus ingresos, denominados contribuciones, cuyos recaudos se trasladan a los gremios del sector) sostienen, en gran medida, la corrupción, los sobornos, el clientelismo y la politiquería.

 

Del primer ranking publicado por la Revista Semana (edición 168 de julio de 1985), se desprende que los tres conglomerados predominantes por entonces eran el Grupo Cafetero, la familia Santo Domingo y la Organización Ardila Lülle. Otra característica importante en el mapa empresarial de esos años, borrada con el tiempo, fue el poderío de la industria textil. Las más tradicionales y emblemáticas textileras nacionales (Coltejer, Fabricato, Tejicóndor y Enka) tuvieron –por mucho tiempo– asegurado un lugar en el cuadro de honor de las grandes empresas del país, afirma la mencionada revista.

 

Todo esto dio un giro. A partir de 1990, los gobiernos de Virgilio Barco y César Gaviria adoptaron un ambicioso conjunto de medidas de comercio exterior y acuerdos de libre comercio que desvanecieron una larga tradición de alta protección a la producción nacional. La década de 1990 abrió con nuevo gobierno, nuevas leyes, nuevas experiencias democráticas y nuevas reglas de juego económicas, comenzando por la Constitución Política de 1991 que reemplazó la Carta de 1886. El título XII “Del régimen económico y de la hacienda pública”, define los principios políticos que orientan el sistema económico: de una parte, afirma que “La dirección de la economía estará a cargo del Estado” (artículo 334); de otra, establece que la libre competencia es un derecho: “La actividad económica y la iniciativa privada son libres” (artículo 333); ambigüedad y contradicción que atraviesa la Constitución, esto es, el antagonismo entre el ideal regulador del Estado social y democrático de derecho y la más radical doctrina neoliberal.

 

tresfases

 

Pasan los años, para 1990 en los tres primeros lugares aún figuran las mismas empresas de 1984: Ecopetrol, Fondo Nacional del Café y Esso Colombiana (nació en 1931, propiedad de Rockefeller; perteneciente a la empresa Tropical Oil Company). De las 20 principales compañías, tres registraron pérdidas: Avianca, una vez más, Carbocol (sector minero) y la Flota Mercante Gran Colombiana (sector naviero, creada en 1946 y liquidada en 1997).

 

En las restantes 17 empresas clasificadas en 1990 las tasas de ganancia son positivas. Resaltan las del sector minero-energético que alcanzaron una rentabilidad hasta del 40,4 por ciento anual, ganancias extraordinarias por encima del promedio nacional.

 

Las veinte principales empresas en el año 1990 (de acuerdo con los volúmenes de ventas o ingresos operacionales), según ranking de la mencionada revista, son representativas de los sectores minero-energético, combustibles y lubricantes, alimentos y bebidas, papelero, transportes, comercio, automotriz, textiles, fertilizantes agrícolas, estructuras metálicas, automotriz y Cajas de compensación familiar. El grupo Bavaria, de la familia Santo Domingo, de Barranquilla, para principios de la década de 1990 constituía el quinto grupo cervecero más grande del mundo, con inversiones en Latinoamérica y Europa. De otra parte, las Cajas de compensación familiar comenzaban a concentrar los recursos públicos de las políticas sociales, por delegación del Estado, y a incursionar con fuerza y racionalidad privada en el comercio de bienes de consumo y fármacos.

 

En 1999, el PIB de Colombia cayó más de un 4 por ciento y los efectos se extendieron hasta el último trimestre de 2001; para vivir, entre 2003 y 2007, la expansión económica más importante en el último medio siglo: el PIB creció en promedio por encima del 5 por ciento. Durante el período 1980-2016 la economía criolla se expandió a un ritmo promedio anual de 3,5 por ciento, mientras que la economía mundial lo hacía al 2,9 por ciento; no obstante, la actividad productiva nacional es más volátil, la varianza de la evolución de los negocios (consiste en una medida estadística vinculada a la dispersión de una variable aleatoria) en Colombia es de 13,1 en contraste con el promedio mundial de las variaciones en el crecimiento económico que es de apenas 1,9 durante los últimos 37 años.
Según la edición aniversario de los 30 años del ranking publicado por la Revista Semana, los últimos 25 años, de la mano de la apertura económica propiciada por la nueva Constitución, fueron intensos en el mundo de los negocios y puede decirse que pasó de todo: hubo fusiones, compras, ventas y alianzas; muchas empresas colombianas fueron al mercado externo para expandir sus negocios, algunas por la vía de las exportaciones y otras instalándose directamente en esos mercados; la inversión extranjera directa llegó por montones al país y le cambió la cara a su economía. Colombia se convirtió en un destino atractivo para los inversionistas.

 

En paralelo, según el registro oficial de la Unidad para las Víctimas de la Presidencia de la República, el conflicto interno bélico dejó un saldo de ocho millones de víctimas durante el período 1985-2015. Los datos institucionales referencian 260.000 asesinatos, 45.000 desaparecidos, 6,8 millones de desplazados por la violencia y el despojo de 4,2 millones de hectáreas de tierra productiva a los pobladores del campo.

 

Importantes compañías han sido beneficiarias de este proceso; los capitalistas orientaron parte de sus portafolios de inversión hacia la compra masiva de tierras. Así, por ejemplo, Argos S.A. y su empresa filial Reforestadora del Caribe S.A.S compraron y englobaron 12.500 hectáreas de las tierras de campesinos desplazados por la violencia de los Montes de María; Luis Carlos Sarmiento Angulo, dueño de la empresa Corficolombiana posee más de 12.000 hectáreas de palma y 4.000 de caucho en el Meta; la empresa Manuelita10, propiedad de la familia Eder del Valle del Cauca, tiene 37.000 hectáreas entre Meta y Casanare; Riopaila Castilla S.A. (empresa agroindustrial con 98 años de experiencia, creada por la fusión de 2 ingenios vallecaucanos, propiedad de la familia González Caicedo) posee 40.000 hectáreas en Vichada.

 

A estos ejemplos se une la entrada de multinacionales especializadas en la producción de agro-combustibles (Cargill, Pacific Energy y Poligrow, entre otras) que son propietarias de miles de hectáreas, dando origen a lo que se conoce a nivel mundial como “land grabbing” o acaparamiento de tierras por empresas transnacionales. El Estado colombiano ha impulsado esta dinámica, incluso de manera abiertamente ilegal, de lo cual da cuenta lo realizado por el hoy condenado exministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias (2005-2009)11 a través de la política conocida como Agro Ingreso Seguro, esto es, la entrega de millonarios subsidios agrícolas a grandes hacendados. En este mismo sentido va la ley que creó las Zonas de Interés de Desarrollo Rural y Social (Zidres), sancionada por el presidente Santos en enero de 2016, tildándola como “una verdadera revolución para el campo”.

 

Concentración de riqueza que prosigue. En el conjunto de las 20 principales empresas (no financieras) 19 registran para el año 2015 tasas de ganancias positivas (ver cuadro 4). La rentabilidad más alta corresponde a ISA con una tasa de ganancia de 45,6 por ciento anual; le sigue Bavaria (empresa que en 2005 se fusionó a la multinacional SABMiller, en una operación por 7.800 millones de dólares) con una tasa de ganancia de 43,8 por ciento anual; y Claro Móvil, del sector de las telecomunicaciones (propiedad del grupo mexicano América Móvil del multimillonario Carlos Slim) con rentabilidad del 22,2 por ciento. La única pérdida la registró Metapetroleum (empresa subsidiaria de Pacific Rubiales Energy, creada en 2002), debido al desplome de los precios del petróleo. En 2015 Avianca (vendida en 2004 por 65 millones de dólares por el grupo Santo Domingo al empresario de origen judío-polaco y naturalizado brasilero-colombiano Germán Efromovich) registró una rentabilidad de 5 por ciento anual; sin embargo, durante el primer semestre del 2016, por problemas financieros, los resultados no fueron positivos para Avianca Holdings, sumando en esos primeros seis meses pérdidas cercanas a los 20 millones de dólares.

llibardocuadro34

 

En resumen, en los últimos 30 años se registraron profundos cambios en la matriz económica colombiana, no solamente por los nuevos sectores, sino también por los cambios en la naturaleza de las firmas, en su tamaño y en su alcance regional. Empresas insignias como la Flota Mercante Gran Colombiana, Papelcol, Cadenalco y Alcalis, desaparecieron o decayeron; en reemplazo surgieron nuevos nombres: Pacific en petróleo, Claro en telecomunicaciones, Celcia en Energía, Nutresa en alimentos, Censud en comercio, Grupo EPM en servicios Públicos, Grupo Argos en cementos y Nueva EPS en salud, por ejemplo. Además, el modelo de Estado empresario colapsó a mediados de los años noventa, y la mayoría de las empresas públicas se privatizaron y desnacionalizaron.

 

Además, un cuarto de siglo después de la puesta en vigencia de la nueva Constitución Política la sociedad sufrió una profunda transformación cultural y económica. En el pasado quedó su encerramiento para ahora ser un país con una economía insertada en la dinámica global, dominada por parte de las transnacionales, y una arraigada cultura consumista, individualista y mafiosa sustentada en la contraética del “todo vale”. Colombia se integró, sin reservas, a la lógica omnicomprensiva del capitalismo, al mercado único mundial.

 

Al mismo tiempo, los grupos corporativos giraron hacia la especialización, con liderazgo en su respectivo sector. En cuanto al financiero, 30 años atrás la banca colombiana se encontraba mayoritariamente nacionalizada, con los principales bancos de propiedad estatal, sin inversión foránea; actualmente, los conglomerados financieros criollos sobresalen por su dinamismo, solidez, con abundantes capitales y elevadas tasas de rentabilidad.

 

Fruto del nuevo espíritu del capitalismo, en el país se consolidaron conglomerados gigantes, así, por ejemplo: Empresas Públicas de Medellín –EPM, es la matriz de un grupo empresarial conformado por 48 compañías, con presencia en la prestación de servicios públicos en Colombia, Chile, El Salvador, Guatemala, México y Panamá; Cementos Argos posee 61 compañías filiales con presencia en Colombia, Surinam, Estados Unidos, Haití, Islas Vírgenes Británicas, Antillas, Curazao, Panamá, Repúbli-ca Dominicana, Honduras, Guayana Francesa y Venezuela; el Grupo Nutresa es la cuarta productora de alimentos en América Latina, tiene plantas en 14 países y exporta a 72 naciones; el Grupo Éxito se convirtió en uno de los “retail” (venta al por menor) más grande en Suramérica con 2.606 tiendas en cuatro países; y, el Banco de Bogotá tiene 10.375 canales de atención de los cuales 2.487 están en Centroamérica.

 

La empresa familiar quedó atrás; el paternalismo conocido por el patriarca que añoraba la empresa por él dirigida, con relación directa con “sus” obreros, ya no regresará; hoy la propiedad empresarial resume una conjunción de capitales en algunas ocasiones públicos, en otros financieros, sumando en otros la alianza de varios capitalistas, y en cualquiera de estas variables la relación patrono-trabajador quedó en manos de terceros. Si los trabajadores quieren hacer valer sus derechos ya no pueden esperar el paternalismo del propietario, solo les queda hacer conciencia de la nueva situación, estrechar lazos, estructurar nuevas formas organizativas y luchar también globalmente. El estribillo: “Arriba los pobres del mundo, de pie los esclavos sin pan y gritemos todos unidos: viva la internacional”, toma vigencia más que nunca.

 

Años recientes

 

El 2015 y 2016 han sido difíciles para los negocios en Colombia, la economía se encuentra en recesión (3,1 por ciento creció el PIB en 2015 y en 2016 no supera el 2 por ciento); las finanzas públicas se deterioraron por causa del desplome petrolero, la moneda se devaluó haciendo más costosa la deuda externa privada y pública, la inflación se disparó y las tasas de interés van al ritmo del incremento en los precios relativos (la inflación bordea el 9% anual). El empleo pasó a crecer por debajo de la población y en julio de 2016 se perdieron 100.000 puestos de trabajo con respecto al año anterior. El balance macroeconómico se quebró, el país padece un desbalance entre el ahorro y la inversión que tiende a reforzarse; el déficit en cuenta corriente supera la suma del déficit fiscal y la ampliación del crédito al sector privado. El desajuste precipita una caída libre del producto nacional que no es corregido por el mercado.

 

Por el desplome de los ingresos que van a la hacienda pública, producto de la crisis de la renta petrolera, la administración Santos (2010-2018) raspa la olla dejada por los anteriores gobiernos: en enero de 2016 el gobierno nacional vendió el 84 por ciento de Isagén (generadora de energía) al único oferente: el fondo de inversión canadiense Brookfield (acusado de corrupción y sobornos en varios países de Latinoamérica) por la pírrica cifra de 9,4 billones de pesos.

 

La agitación, excitación, trajín, movimiento y vértigo de compras, ventas, adquisiciones, fusiones, quiebras, entradas y salidas de capital, no afloja su ritmo registrado durante el último cuarto de siglo en Colombia. En lo corrido de 2016, Acuña Droguerías fue comprada por la chilena Cruz Verde; Laverlam Veterinaria por la española Indukern; los activos de la Clínica San Rafael por el fondo Rizk Ventures; Archie’s Pizza por la mexicana Alsea; la central de riesgo Cifín por la holandesa TransUnion; el 10 por ciento de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) por la brasileña Bovespa; Té Hatsu, Cerveza Apóstol y Cerveza 3 Cordilleras por el Grupo Postobón; los periódicos La Tarde y Q’hubo por el Diario del Otún; Empaques Flexa por Amcor Holdings (Australia); y Carvajal Ediciones por el Grupo Santillana (España). Más recientemente, en agosto de 2016, Cementos Argos y Argos USA firmaron un acuerdo con Heidelberg Cement, a través de sus subsidiarias norteamericanas Lehigh Hanson Inc. y Essroc Corp., para la adquisición de una planta de producción de cemento en Martinsburg, West Virginia (Estados Unidos) y ocho terminales de cemento que atienden la operación en los estados cercanos por un valor total de 660 millones de dólares. El nuevo espíritu del capitalismo recorre a sus anchas la economía colombiana.

 

 

 

Esta enloquecida circulación y acumulación autopropulsada del capital, encuentra su apogeo, en su camino solipsista de autofecundación, en la actual financiarización especulativa del sistema mundo capitalista. Como lo señalo Marx, en su análisis de EL Capital, es demasiado simplista afirmar que ese monstruo autogendrado, que persigue metas sin escrúpulo humano o ambiental, es una abstracción ideológica. No debe olvidarse que detrás de esta abstracción del capital virtual hay gente de carne y hueso como también objetos proveídos por la naturaleza sobre cuyas capacidades y recursos productivos se basa la circulación y acumulación de capital y de los que se alimenta como un parásito gigantesco.

 

Nuevo espíritu, por último, que supera las fronteras criollas: cuatro empresarios colombianos tienen asegurado su puesto entre los multimillonarios del mundo. Según el ranking 2016 de la revista Forbes, Luis Carlos Sarmiento Angulo, Alejandro Santo Domingo, Jaime Gilinski Bacal y Carlos Ardila Lulle, hacen parte del club de los que cuentan con fortunas superiores a 1.000 millones de dólares. λ

 

 

1 Cámara de Comercio de Medellín: 100 Empresarios, 100 Historias de vida; consultado 22/08/2016: http://www.camaramedellin.com.co/site/100empresarios/Home/Historias-Empresariales/Historias-Empresariales.aspx
2 Hay tratados con Estados Unidos, la Unión Europea, la mayoría de países de América Latina y el Caribe, con Corea del Sur y negociaciones en curso o planeadas con Turquía, Israel, China y Japón.
3 La Cuenta Corriente es un indicador económico dentro de la Balanza de Pagos que recoge los flujos comerciales de bienes, servicios, ingresos y pagos que se hacen desde un país al exterior y viceversa. Cuando un país realiza un gasto mayor en sus transacciones internacionales que lo que ingresa por ellas, se produce un déficit en la balanza de pagos. Cuando el gasto en las importaciones de bienes y servicios es superior a los ingresos por las exportaciones, se produce un déficit en la cuenta corriente.
4 La actual composición del sistema financiero colombiano es compleja. Este se divide en varios subsectores, los cuales agrupan a varios intermediarios financieros: i) establecimientos de crédito, ii) sociedades de servicios financieros, iii) sociedades de capitalización, iv) entidades aseguradoras e intermediarios de seguros y reaseguros.
5 Puso en marcha la primera cervecería con escala apreciable, y con equipo y técnicas modernas; ocupaba 80 obreros y producía 6.000 litros diarios. Kopp también fundo la empresa Fenicia, productora de envases de vidrio, que entró en actividad en 1897 con el fin de evitar los altos costos y pérdidas de las botellas importadas.
6 Proceso de transformación económica, social y tecnológica iniciado en la segunda mitad del siglo XVIII en el Reino Unido, extendiéndose unas décadas después a gran parte de Europa occidental y Norteamérica.
7 Realidad asociada a restricciones impuestas por la geografía nacional (fragmentación del mercado interno), bajos niveles de ingreso debido a la pobreza generalizada de la población (a principios del siglo XX, el 90 por ciento de las familias vivía bajo condiciones miserables), serias carencias de infraestructura y transportes (a fines de la década de 1920 el transporte moderno consistía en fragmentos caóticos de ferrocarriles, carreteras y navegación por vapor), ausencia de fuerza de trabajo calificada y nulo estimulo estatal a las actividades de ciencia, tecnología e innovación.
8 Actualmente se denomina Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, integrada por un porcentaje significativo de empresas pertenecientes a sectores como el industrial, financiero, agroindustrial, de alimentos, comercial y de servicios, entre otros; cuenta con sedes en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Cartagena, Cúcuta, Bucaramanga, Manizales, Pereira, Ibagué, Santander de Quilichao y Villavicencio. Las riendas del gremio fueron asumidas por primera vez por Cipriano Restrepo (por entonces gerente de Colombiana de Tabaco) hasta 1946, año en que asumió el cargo durante diez años el legendario empresario José Gutiérrez Gómez, uno de los fundadores del Banco Interamericano de Desarrollo, cuyo liderazgo permitió la creación del Servicio Nacional de Aprendizaje Sena (1957) y la introducción al país de las Cajas de Compensación Familiar (1954).
9 El análisis de las principales empresas de Colombia tiene como fuente principal las ediciones especiales de la Revista Semana: “Las 100 empresas más grandes en Colombia y las 900 siguientes”; en particular, la edición de aniversario de 30 años, Semana, Edición N° 1724, mayo de 2015, Bogotá.
10 Fundada en 1864 por James Martin Eder, originario de Letonia.
11 Condenado por la Sala de Casación de la Corte Suprema de Justicia a 17 años y 4 meses de prisión.