Jueves, 09 Abril 2015 06:23

El BAII: cómo construir una OFI

El BAII: cómo construir una OFI

Quizá resulte apropiado señalar, para iniciar un análisis del proceso de construcción de un nuevo organismo financiero internacional de alcance mundial, que se trata de algo que no se emprendía desde hace más de medio siglo, cuando al final de la guerra se estableció el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, conocido ahora como Banco Mundial, y en los lustros siguientes los bancos regionales de desarrollo que lo complementan en África, América Latina y Asia. La propuesta de China de constituir el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII) puede compararse, en dimensión y alcance, a estas iniciativas tempranas y rebasa con amplitud a otras dos, de objetivos o membresía más limitados: el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, fundado en 1991 para fomentar la transición al mercado y la consolidación de la empresa privada en Europa centroriental, y, en 2014, el Banco de Desarrollo del BRICS, cuyo prolongado y a menudo controvertido periodo de gestación continúa. El BAII tendrá un campo de operación regional pero enorme, Asia y países circunvecinos, y captará recursos financieros provenientes de todo el mundo. La iniciativa del BAII despega a velocidad considerable: sólo en marzo último ocho países avanzados dieron noticia de su intención de asociarse como miembros fundadores. Este inusual ritmo de nuevas adhesiones resulta tanto más notable si se advierte que se realiza contra el trasfondo de una recomendación expresa del gobierno de Estados Unidos, que previno a sus aliados de la inconveniencia de respaldar la iniciativa de China. Este hecho ha dado base a la noción de que el BAII rivalizará con las instituciones de Bretton Woods, de las que Estados Unidos es socio controlador, si se admite la expresión. Veamos entonces cómo China construye una nueva OFI: organización financiera internacional de alcance global.

No dejó de resultar sorprendente que el primer país avanzado que decidió eludir el cerco estadunidense al BAII haya sido su aliado por excelencia, el Reino Unido. El 12 de marzo, el ministro de Finanzas británico, George Osborne, dio a conocer la adhesión británica, señalando que el BAII ofrecía una oportunidad inigualable para las inversiones y el crecimiento del Reino Unido y Asia ( The New York Times, 13/3/15). El anuncio británico, dos meses antes de una elección general en la que el primer ministro no parece tener suficientes bazas de triunfo, provocó reacciones encontradas en una opinión pública aún más dividida por el debate electoral. Dio lugar también a una insólita reprimenda pública de Washington, como la llamó el Financial Times, que acusó al gobierno de Cameron de ser casi siempre acomodaticio ante las démarches de Pekín.


¿Cuál es la naturaleza de las objeciones de Estados Unidos frente a la propuesta del BAII? Primero, aunque desde luego no se dice de manera explícita, el hecho de que provenga de China, el novel rival estratégico global de la superpotencia única tras la guerra fría. Las que sí se manifiestan, por parte sobre todo de Jack Lew, el secretario estadunidense del Tesoro, conciernen a diversos temores cuyo común denominador, para expresarlo con una frase propia de la temporada, consiste en ver la paja en el ojo ajeno y no... En efecto, Lew y su subsecretario para Asuntos Internacionales expresaron preocupación respecto de si el BAII seguiría los altos estándares de los órganos de Bretton Woods, en especial en cuanto a régimen de gobierno y criterios de operación y ambientales. También se manifestó inquietud por el riesgo de que la nueva institución no fuese complemento, sino competidor desleal, de las ya existentes, y por el equilibrio de poder entre los participantes, demasiado cargado en apariencia a favor de China. Como se advierte, en ninguno de estos terrenos resulta indiscutible que el ejemplo a seguir sea el del Banco Mundial, institución no exenta de notorios casos de dispendio de recursos y corrupción, daño ambiental derivado de proyectos financiados y control en manos de unos cuantos miembros, uno de los cuales (Estados Unidos) disfruta de virtual poder de veto y se arroga el privilegio de designar siempre al presidente del Banco.


Londres replicó que su decisión no había sido precipitada, sino considerada en el seno del G7 –que alguna vez fue visto como el consejo de administración de la economía mundial– y, por tanto, conocida por Estados Unidos. Tras el auspicio del Reino Unido, varios otros se produjeron en cascada. El poder de Estados Unidos para disuadir incluso a sus aliados más cercanos quedó muy vulnerado, por decir lo menos. En un solo día, el martes 17, Alemania, Francia e Italia anunciaron su adhesión. En los días siguientes se produjeron anuncios de igual tenor de Australia y Corea. Hacia final de mes, 14 de los miembros del G-20, incluido Brasil, se habían ya adherido. Taiwán lo hizo también, aunque su participación planteará problemas especiales y no sólo en el área diplomática. Japón, por su parte, prefirió alinearse con la posición de Estados Unidos: No podemos sino ser muy cautelosos en cuanto a la participación, declaró el ministro de Finanzas Taro Aso ( The New York Times, 1/4/15). Hallándose en Pekín a finales de marzo, el secretario Lew no encontró salida más airosa ante la avalancha de adhesiones, apenas atemperada por la actitud japonesa, que declarar a Washington abierto a cooperar con el BAII ( Financial Times, 31/3/15).


A diferencia de Estados Unidos, que reclamó para sí la sede de las dos instituciones de Breton Woods, además de la del Banco Interamericano de Desarrollo, Pekín parece abierto a considerar que el BAII tenga asiento en algún otro país de la región. Indonesia –que desde varios puntos de vista: peso económico y poblacional, amplias necesidades de construcción de infraestructura y una cierta neutralidad geopolítica, habiendo sido Jakarta una de las capitales mundiales de la no alineación, resulta un candidato ideal– ha expresado el interés de su gobierno, elegido recientemente y jefaturado por Joko Widodo, un líder sin vínculos con sus antecesores militares.


Estos son, hasta el momento, los principales rasgos de la construcción de una nueva OFI: impulsada por China, irresistiblemente atractiva para las mayores economías de mercado del mundo, cuyos miembros fundadores suman alrededor de 40, con capital de entre 50 mil y 100 mil millones de dólares y que podría iniciar operaciones este mismo año: el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura.

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Noticias y significado del banco asiático

En la edición dominical del 16 de noviembre de 2014 anunciamos la fundación del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura. El mayor conjunto de acciones las tiene China y la sede está en Shanghai. La formación del banco fue firmada el 24 de octubre de 2014 por jefes de Estado de los 21 países asiáticos participantes. Las únicas naciones importantes de la región Asia-Pacífico que no firmaron fueron Japón, Australia, Indonesia, Corea del Sur y Arabia Saudita.


Ahora, el 23 de marzo, la presidenta del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, dio en Pekín la bienvenida a los esfuerzos de inversión de China en el exterior, haciendo referencia al citado banco.


Por otro lado, se ha publicado que en Australia se discute la posibilidad de ingresar a dicha institución bancaria. Y el antepasado fin de semana se reunieron y tocaron el asunto los ministros de Relaciones Exteriores de China, Japón y Corea del Sur. Ocurran o no esos posibles ingresos, entre ellos y la declaración de la presidenta del FMI muestran la solidez del banco asiático.


Debemos verlo en su contexto. El 22 de febrero pasado publicamos aquí los resultados de la magnitud económica de países principales para 2050. También había otros resultados ya anteriores para 2011, 2020 y 2030. Mencionamos ahora sólo los tres primeros lugares.


Para 2020 se prevén Estados Unidos en primer lugar, China en segundo y Japón en tercero. Para 2030, la previsión es de China en primer lugar, Estados Unidos en segundo e India en tercero. Para 2050, China en primer lugar, India en segundo y Estados Unidos en tercero.


Estas previsiones son congruentes con el ritmo de crecimiento de cada país. El ritmo de Estados Unidos ha sido de alrededor de 2 por ciento. Si contamos los años de crecimiento negativo, -0.3 en 2008 y -3.5 en 2009, el promedio bajaría un poco más.
El promedio más bajo que se prevé para China es de 7 por ciento, y la media de los últimos ocho años fue de 9.5 por ciento.
El menor promedio para India es de 5.5 por ciento, pero el más reciente, para 2014, fue de 7.2 por ciento. Así que las previsiones para el futuro son congruentes con estos datos actuales.


La creación del banco asiático es congruente con esto, y no es el único caso en proceso.


El 11 de septiembre del año pasado, en la conferencia cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai, en una reunión de los presidentes de China, Mongolia y Rusia, el mandatario de China propuso construir un cinturón económico de los tres países alrededor de la ruta de la seda. Mencionó el desarrollo de transportes y ver la posibilidad de construir una red de potencia eléctrica transnacional.


Vamos a mencionar algo sobre los ferrocarriles, que en mi opinión son muy importantes. En China, por ejemplo, se ha construido una cantidad enorme de vías de ferrocarril.


La ruta de la seda de la que se habla surgió desde un pasado remoto, y era entre la entonces capital china, Xian, y Roma, capital del imperio romano. Buena parte del camino se tenía que recorrer en camellos. Además de la seda, se comerciaban diamantes, alimentos que no existían en el occidente –como algunos condimentos, y otros.


En un proceso que culminó en el siglo XVI y continuó, los barcos de países occidentales, mucho más rápidos y baratos que la ruta tradicional, los desalojaron plenamente, y no sólo se adueñaron del comercio, sino que fueron un punto de apoyo del colonialismo. Regiones de la ruta de la seda fueron total o parcialmente despobladas y quedaron sumidas en la miseria.
Más recientemente se ha empezado a reconstruir, con medios modernos, la nueva ruta de la seda. Los ferrocarriles han sido un elemento importante, que tienen, a diferencia del comercio marítimo, la propiedad de ser transportes de cada país o grupo de países y no de extranjeros. Pero, por ejemplo, China ha tenido que detener el crecimiento de sus vías al llegar a cualquier frontera con otra nación. Un problema clave es la diferencia de la medida de las vías de ferrocarril de un país a otro. Actualmente hay en Asia seis diferentes anchos, según evaluación de las Naciones Unidas en 2014. El problema se puede y se debe atacar.


Los trenes son mucho más rápidos y baratos que el comercio marítimo. Pueden irlo desalojando, sobre todo ahora que el colonialismo ha sido prácticamente liquidado. No sólo tienen beneficio económico, sino que aumentan los niveles de independencia del país y de Asia.


Los ferrocarriles, como la generación de electricidad y como el banco asiático, son parte del desarrollo que prevén los estudios de 2020, 2030 y 2050.


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Lunes, 09 Marzo 2015 06:32

El hombre más poderoso del mercado

El hombre más poderoso del mercado

Tiene el poder que muchos desean; el que no se nota. Su influencia en el mercado contrasta con el anonimato que disfruta fuera de los círculos financieros. El exbanquero y escritor William D. Cohan ha dicho de él: "Es como el mago de Oz. El hombre detrás de la cortina". Larry Fink (Van Nuys, California, 1952) preside BlackRock, la mayor gestora de fondos del mundo. Esta entidad tiene un patrimonio bajo gestión de 4,65 billones de dólares (4,2 billones de euros). Si BlackRock fuese un país sería la cuarta economía del planeta tras EE UU, China y Japón.


"¿Si me siento una persona poderosa? Bueno, en casa son mi mujer y mis hijos los que mandan...", bromea Fink durante una entrevista realizada la semana pasada en el Hotel Ritz de Madrid. "No me siento alguien poderoso, sino una persona que ha contraido un compromiso con sus clientes para mejorar sus vidas. Nuestra misión es construir un futuro financiero mejor para los que nos confían su dinero".


Su tarjeta de visita abre cualquier puerta, sea esta la de gobernantes, banqueros centrales o reguladores. En anteriores viajes a España, por ejemplo, se entrevistó en Zarzuela con el rey Juan Carlos. "Siento la responsabilidad de ayudar a los gobiernos a adoptar las políticas adecuadas, a veces hablando claro y mostrando desacuerdo, pero siempre pensando en el interés de nuestros clientes", subraya.


Fink creció en la costa Oeste de EE UU. Su padre tenía una tienda de zapatos en la pequeña localidad de Van Nuys y su madre era profesora. En el instituto conoció a la que hoy es su mujer y se licenció en la Universidad de California Los Ángeles (UCLA). Sin embargo, su vida profesional la ha desarrollado en la costa Este. Su primer trabajo fue en First Boston. Ingresó en la entidad en 1976 y pronto se hizo un nombre como uno de los primeros agentes de compra y venta de titulizaciones hipotecarias, un producto que años más tarde, con el estallido de los préstamos basura o subprime, inoculó la crisis financiera en todo el mundo


Su amplia experiencia en Wall Street y, por qué no decirlo, dirigir un negocio basado en las comisiones, le ha llevado a elaborar una particular tesis sobre el mercado. "Especular es cuando tienes todo tu dinero en efectivo. Invertir es poner tu dinero a trabajar para lograr tus objetivos. Si piensas que el mundo va a ser mejor dentro de 30 años, algo sobre lo que estoy absolutamente convencido, una estrategia de inversión adecuada es diversificar con un horizonte temporal a largo plazo".


Fink llega a la entrevista con EL PAÍS tras una reunión con clientes españoles. Posa un par de minutos —su equipo de prensa había recordado previamente su alergia a las sesiones fotográficas largas— y tras servirse un café se presenta en la distancia corta como una persona cálida, muy reflexiva y con un tono de voz que puede ir desde el susurro a la exclamación. A diferencia de otros colegas, Fink huye de los conceptos financieros excesivamente técnicos. Se mueve mejor en el mundo de las grandes ideas. Cultiva la imagen de un intelectual del mercado. El último concepto con el que trabaja BlackRock es el de la divergencia, es decir, que el mundo se mueve a diferentes velocidades (económicas, monetarias y financieras). Las consecuencias de ello son las de un juego de suma cero. "Esta situación tendrá ganadores y perdedores entre los países y entre las propias empresas", avisa Fink. En su opinión, el sector energético es un buen ejemplo de un planeta divergente. "Hay países que se benefician de la caída de los precios energéticos y otros como Rusia, Irán o Brasil que se ven perjudicados".


Otra de las obsesiones de este gestor es la tecnología y su poder transformador. Habla entusiasmado de cómo el fracking ha pasado de ser una técnica desconocida hace apenas unos años a revolucionar el negocio de la energía. Solo aquellos que apuesten por la innovación serán los que triunfen, según Fink. "La mayor parte de estos avances son positivos para la humanidad. Millones de personas se benefician de unos precios energéticos más baratos, pero es cierto que muchas tecnologías son disruptivas para un país o para una industria concreta".


La historia de éxito de Fink es muy fiel a la tradición americana. Una mezcla de hombre hecho a sí mismo y de ave fenix que resurge de un fracaso. En 1986 su departamento en First Boston sufrió pérdidas millonarias por una mala apuesta acerca de la evolución de los tipos de interés. Pasó de estrella emergente a persona non grata en la entidad de la que acabó saliendo por la puerta de atrás. A partir de ese momento, y según cuenta en un reportaje de Vanity Fair, se juró a sí mismo entender en todo momento qué riesgos estaba asumiendo con sus inversiones.


Ese conocimiento en sus propias carnes de lo traicionero que puede llegar a ser el mercado le lleva a hacer un llamamiento sobre el ahorro para la jubilación, una de sus grandes obsesiones (y también uno de los principales negocios de BlackRock). "Estamos traspasando gran parte de la responsabilidad de gestionar el dinero para la vejez a los propios ahorradores, sin educarles lo suficiente en cómo hacerlo de forma correcta. Es un gran problema y puede, si no lo arreglamos ahora, generar una gran crisis en el futuro". Fink advierte de que mucha gente basa su estrategia de inversión en el corto plazo y eso es un error porque cualquier turbulencia les hace entrar en pánico, como ocurrió tras 2008 en el que mucha gente se salió del mercado. "Debemos ayudar a la gente a invertir con una mentalidad de largo plazo. En España, por ejemplo, las personas ahorran, pero muchos tienen su dinero en cash. Eso es un desastre porque tardas más en alcanzar el capital que necesitas para el retiro y, además, es algo negativo para la propia economía española".


En 1988, junto a ocho socios y bajo el paraguas inicial de Blackstone, el gigante del capital riesgo, Fink puso en marcha BlackRock, una gestora especializada en un primer momento en renta fija. Lo que empezó como una aventura en una pequeña habitación alquilada en la sede de Bear Stearns se ha transformado en una compañía cotizada con una capitalización bursátil de más de 60.000 millones de dólares y 12.000 empleados en 30 países. Entre sus clientes se encuentran los grandes inversores institucionales como los principales fondos de pensiones públicos y privados o los fondos soberanos.


Fink se ha convertido en una especie de oráculo al que todo el mundo consulta acerca de que hará el mercado. "Las acciones son el activo donde vemos mayor potencial en los próximos meses. Hace tres años ya éramos optimistas sobre la renta variable europea y lo seguimos siendo. Las compañías del continente se beneficiarán del euro débil, de un sistema financiero más estable, del apoyo del BCE y de los menores precios energéticos", señala. En su opinión, la mayor parte del rally de la renta fija —que empezó hace 30 años— ha quedado atrás. "Vamos a vivir uno o dos años en un entorno de bajas rentabilidades en este activo, lo que refuerza el atractivo de la renta variable, pero tampoco veo un cambio súbito en la dirección de los tipos de interés".


Los bancos centrales han asumido un protagonismo jamás visto. Tras agotar sus balas convencionales —los tipos están próximos a cero—, han tenido que echar mano de la heterodoxia para reanimar la economía mediante inyecciones masivas de liquidez o quantitative easing (QE). Fink está convencido de que estos estímulos van a funcionar, pero si no lo hacen avisa de que "tendremos más volatilidad e incertidumbre en el mundo". El presidente de BlackRock alaba el trabajo de los bancos centrales —"el BCE está dando tiempo a los países para que hagan reformas"— y critica la escasa implicación de los gobiernos en la reactivación económica. "La gran ventaja que han tenido los políticos de EE UU, Japón y ahora Europa es que los bancos centrales han asumido toda la carga de la recuperación. Si los estímulos no funcionan la presión volverá a ir contra ellos".


Una de las consecuencias de las políticas monetarias expansivas es la volatilidad de las monedas. Fink no cree que sea una guerra de divisas, sino un ajuste en el valor de las monedas vinculado a las condiciones económicas de cada región. "Una de las razones por las que EE UU ha experimentado mayor crecimiento que Europa y Japón tras la crisis es que ha contado con el apoyo de un dólar débil. Ahora la economía americana puede tolerar una moneda más fuerte porque si Europa, que es su mayor socio comercial, empieza a carburar, EE UU también se beneficiará".


Uno de los motores del crecimiento exponencial de BlackRock han sido su carácter predador. Ha ganado tamaño a base de adquisiciones, siendo la compra hace seis años de la división de gestión de activos de Barclays el trampolín para su gran salto adelante. Otra de sus habilidades ha sido sacar petróleo de la gran recesión mundial. De hecho, desde 2008 sus acciones se han revalorizado más de un 90%. Muchos gobiernos se han echado en sus brazos para buscar asesoramiento. El propio Tesoro de EE UU contrató los servicios de BlackRock para gestionar los activos tóxicos de las diferentes entidades nacionalizadas. La crisis que ha servido a la entidad para coronarse en el mundo financiero ha hecho que millones de ciudadanos se tengan que ajustar el cinturón. "Entiendo el dolor de los damnificados por la crisis, pero el futuro de España se perfila mejora ahora que hace cinco años. Los ajustes son dolorosos, pero son necesarios para reorientar la economía y devolverla a la senda del crecimiento y para introducir una mayor disciplina en los gobernantes".


Fink se muestra muy interesado durante la entrevista en dejar claro su optimismo sobre la economía española. "Unas de las razones por las que España paga ahora unos tipos tan bajos por su deuda es porque ha hecho las cosas correctamente. Es verdad que las medidas de austeridad tienen un coste muy doloroso a corto plazo, pero hay que mirar las cosas con perspectiva de largo plazo. La gente es impaciente, yo mismo soy impaciente, pero tras los ajustes vendrán sus frutos. En España ya lo estamos viendo, la economía es la segunda que más crece de Europa y se han creado más de 400.000 puestos de trabajo".


Fink cultiva su imagen como un hombre que ayuda a su comunidad. Tiene en silla en los consejos de la Universidad de Nueva York y el Museo de Arte Moderno (MoMA). Además, está involucrado en Robin Hood, fundación que trabaja para reducir la pobreza en la ciudad. Una de las consecuencias de la crisis ha sido precisamente el aumento de la desigualdad. El presidente de BlackRock cree que este fenómeno no se explica solo por las medidas de austeridad. En su opinión, el origen está en la tecnología, que está desplazando a mucha gente del mercado laboral, y en las políticas de QE, ya que al impulsar las Bolsas están aumentado la riqueza de aquellos que tienen acciones, que suelen ser las clases más acomodadas. "La brecha se está abriendo entre la gente con estudios y el resto. Es un fenómeno global. Para luchar contra la desigualdad hay que gastar más dinero en educación. La formación es un proceso que dura entre 15 y 20 años y donde está el problema es en los adultos que han perdido su trabajo y no puden volver a los estudios. Necesitamos programas públicos y redes sociales para apoyar a este colectivo", explica.


Además de una persona con gran influencia, Fink es rico. El pasado año cobró un sueldo de 24 millones de dólares y la participación que conserva en BlackRock tiene un valor de mercado de 460 millones. "En la retribución de los directivos no se puede generalizar. Hay compañías donde sus ejecutivos se merecen cada centavo que ganan e incluso más, y otras donde ves los sueldos y solo puedes decir ¡esto es una locura! En BlackRock estamos adquiriendo un papel mucho más activo en las juntas y tenemos mayor diálogo en las compañías donde invertimos. Es nuestra responsabilidad, en nombre de nuestros clientes, que la retribución sea justa, ajustada y apropiada".


Uno de los grandes contratos de BlackRock durante la crisis fue con el Gobierno de Grecia. En 2011 Atenas le pidió asesoramiento sobre su sistema financiero. Muchos han puesto a España ante el espejo griego y el reciente triunfo electoral de Syriza. Al preguntar a Fink sobre una posible victoria de Podemos se toma casi diez segundos en contestar. Es como si estuviese eligiendo cada palabra: "Si eso ocurre puede haber un cambio en el sentimiento del mercado lo que significaría una subida de la prima de riesgo de España. Se está viendo en Grecia. Quien gobierne en España, si quiere atraer financiación extranjera, si quiere tener unos tipos de interés bajos, debe de ser responsable de los compromisos adquiridos, que son compromisos de Estado y no de un gobierno concreto". Todo un aviso a navegantes de Mister Market.

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Lunes, 02 Marzo 2015 13:49

Pagar por ahorrar

Pagar por ahorrar

El gobierno alemán colocó en el mercado financiero bonos de deuda a una tasa de interés negativa. Esto significa que los compradores en efecto pagan más de lo que vale el bono y los intereses que genera, lo que significa aceptar una pérdida garantizada si mantienen los títulos hasta su vencimiento. Se emitió una cantidad de 3 mil millones de euros, con vencimiento a cinco años a una tasa de menos 0.08 por ciento.

 

No es la primera vez en que ocurre esta situación, que parecía algo insólito en las transacciones financieras. Expresa las condiciones que se han ido impuesto en la gestión de dinero como consecuencia de la crisis de 2008 y que no se han superado.


La necesidad de poner el ahorro en títulos con tasa negativa se ha reforzado recientemente con la decisión del Banco Central Europeo de expandir la oferta monetaria para confrontar las presiones recesivas y la deflación en esa zona.


El asunto está vinculado con lo que ocurre en Estados Unidos, y se puede advertir en la reciente presentación de la presidenta de la Reserva Federal del Informe semestral sobre la política monetaria. Lo que dijo fue que se decidirá sobre los niveles de las tasas de interés en función de las evidencias del comportamiento de la economía y sin anuncios sobre los tiempos para actuar al respecto. Entre los significados de esta declaración está el hecho de que no hay certeza acerca de un reforzamiento decisivo de las condiciones del crecimiento de esa economía. Las tasas siguen siendo muy reducidas para no cortar los signos de recuperación.


Un primer aspecto práctico de las tasas negativas de la emisión de la deuda, como es el caso alemán, es que esto no necesariamente significa una pérdida para los que la adquieren. No se trata como se ha sugerido de que constituya un privilegio para un ahorrador colocar su dinero en un lugar tan seguro como el gobierno alemán.


Las transacciones financieras no entrañan más privilegio que el de obtener alguna ganancia. Y en este caso se trata de la relación entre el rendimiento negativo y la expectativa del comportamiento del nivel general de los precios. Si los precios caen más que las tasas aumenta el poder de compra y de ahí se deriva una ventaja. Otro aspecto tiene que ver con el precio de los bonos que se compran y que varían en relación inversa con la tasa que devengan, si la tasa baja más habrá una ganancia al vender el bono.


Pero la cuestión relevante en este asunto está asociada con la necesidad de poner el dinero en títulos con rendimiento negativo. No hay que olvidar que los mayores ahorradores, o visto del modo más convencional, los principales inversionistas en el mercado son los fondos de pensiones que administran el ahorro de los trabajadores.


La situación económica está diciendo que no hay dónde poner el dinero según los criterios de rentabilidad prevalecientes y que no están asociados con proyectos de inversión productiva y con rentabilidad de largo plazo y que creen empleo. El dinero se pone en la deuda de los gobiernos, porque se supone que tiene mayor garantía.


Esto es muy relativo. Para apreciarlo puede verse el caso del Sistema de Ahorro para el Retiro, que invierte primordialmente en la deuda que emite el gobierno federal. La garantía de los rendimientos sobre el ahorro forzoso de los trabajadores, es decir, que se pueda ganar algo, no proviene de decreto alguno, sino que tiene que ver con cuestiones tales como el aumento del nivel de los precios o con la depreciación del valor del peso frente al dólar. En la medida en que aumenta la deuda pública, como ha venido ocurriendo en los años recientes y, con ello, la carga por concepto del pago de intereses, la calidad de la deuda tiende a deteriorarse.


Si a eso se añade el eventual aumento de las tasas de interés que ocasionará la llamada normalización de la política monetaria en Estados Unidos, se ve que el problema de la alta deuda se podría materializar. Así que el recorte preventivo que se ha hecho ya del gasto público podrá repetirse y con ello mayor restricción de la economía.


La tensión que esto impone a la política monetaria del banco central es fuerte. La inflación se mantiene aún en términos generales en los niveles previstos, pero para esto contribuye que el gasto de consumo de las familias y de inversión de las empresas son reducidos. Ya ha ocurrido una significativa depreciación del peso y las tasas de interés que aún son bajas hacen que el costo de la deuda pública no se eleve sensiblemente.
La situación va a cambiar, sobre eso no hay dudas, y cuando ocurra, el trabajo del banco central va a salir de la especie de zona de confort en el que ha operado. La relación con la política fiscal y la eficiencia del gasto será clave para ir definiendo el desenvolvimiento de la economía.


Finalmente, las tasas negativas de la deuda pública como la alemana ha crecido de 20 mil millones de dólares a 2 billones en menos de un año. En este proceso participan gobiernos como el de Alemania, Finlandia u Holanda, pero ocurre también con empresas privadas como Nestlé y Shell, que se financian gratis. En este caso el asunto es cómo se reasignan los recursos disponibles entre deudores y acreedores y sus repercusiones en el mediano plazo y esto no es inocuo.

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Sábado, 28 Febrero 2015 05:35

Grecia: la otra Europa

Grecia: la otra Europa

El acuerdo que obtuvo el gobierno encabezado por Syriza con el Eurogrupo para refinanciar la deuda que abate a Grecia parte de una premisa central: el desconocimiento del Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional, la Troika, que hoy se esfuerzan en presentarse bajo el aura de las instituciones financieras como interlocutores legítimos de las negociaciones. Toda negociación política se basa en dos condiciones: la habilidad de los negociadores y, sobre todo, la fuerza que respalda a cada una de las partes. En su primera gran acción, Alexis Tsipras y su ministro de economía, Yanis Varoufakis, lograron que la habilidad se transformara de alguna manera en su fuerza: legitimaron a la opción griega como un asunto efectivamente europeo. Al parecer Grecia no está sola. Y no será sino la mejor parte de Europa la que negocie con estas tres instituciones, que desde los años 90 se dedican a reconfigurar el mapa europeo a través del desmantelamiento, primero gradual, y después de 2008 a pasos acelerados, de las conquistas sociales que llevaron un siglo entero. Digamos, esa parte de Europa convencida de que las reformas estructurales, las políticas de austeridad y la degradación social alcanzaron ya su límite extremo. Este límite no se llama Syriza en sí, sino la razón por la cual una fuerza de izquierda radical llegó –por primera vez en Europa después de la caída del Muro de Berlín– al gobierno: la rebelión social que se inició en Grecia en diciembre de 2008 y que continúa hasta la fecha.


Seamos sinceros. En 2009, después de tres huelgas nacionales, con los bancos hechos pedazos, las comisarías asediadas, las plazas públicas ocupadas y una fuerza pública que se negaba a disparar sobre su propia gente, todo por oponerse a la política de austeridad decretada desde la Comisión Europea, cada ateniense sabía perfectamente el significado actual de la palabra rebelión. La Unión Europea, el gobierno de Angela Merkel y el Fondo Monetario Internacional decidieron hacer pagar a Grecia esta revuelta imperdonable. He aquí el origen de esta dramática historia. Un castigo en el cual colaboraron primero la socialdemocracia del Pasok y después el centro derecha de Saramaz.


Cuando Syriza compara los saldos de este castigo con la devastación que causaron las tropas alemanas de la Wehrmacht en 1942, la metáfora puede sonar exagerada, pero no es del todo inexacta. En tan sólo cuatro años, Grecia perdió 25% de su producto interno bruto; el desempleo alcanza 30% de la población; hay franjas enteras a las que acecha la desnutrición; por falta de medicamentos, la gente muere. Una auténtica catástrofe humanitaria. Nunca antes había ocurrido en Europa Occidental, después de 1945, semejante devastación social –con excepción, acaso, de la guerra en la antigua Yugoslavia–. 1942 y 2014: dos paisajes de guerra. Una con la política de las armas, otra con las armas del mercado.


Pero los griegos resistieron y la semana pasada cosecharon su primer triunfo. Un éxito magro, pero triunfo al fin y al cabo. En el acuerdo con el Eurogrupo se establece que no habrá ninguna nueva privatización, aunque se mantendrán las que ya se realizaron. El salario mínimo tampoco aumentará sino hasta después de las elecciones, aunque se preservarán intactas las pensiones. El IVA se descarta como el centro de la política fiscal, y se dará inicio a una restructuración de impuestos en la que paguen quienes obtienen ingresos por más de medio millón de euros. En rigor, el acuerdo bloquea tres puntales de cualquier –política de austeridad–: impide nuevas privatizaciones, consolida las pensiones y descarta impuestos a través de la circulación. No es casual que el FMI haya manifestado de inmediato su desacuerdo.


El acierto de Syriza consiste acaso en concentrar sus fuerzas en la refutación del concepto de política de austeridad.
Como todo el mundo sabe, después de 2012, el director de Elstat, el instituto griego de estadísticas, se dedicó a falsificar las cifras de las cuentas nacionales para propiciar la intervención de la Troika. Es decir, un funcionario que recibía su salario del FMI, una institución supuestamente encargada de apoyar a los países para salir de la crisis, se encargó durante varios meses de producir el simulacro de una situación de pánico. Antes, las crisis eran vistas como una suerte de corolario natural de las disfunciones del sistema social. Un hecho que se imponía no obstante los esfuerzos en impedirlo. Hoy las crisis son propiciadas deliberadamente. Hay estrategias para hacerlo. Una de ellas lleva el nombre de política de austeridad. Bajo este lema se destruyen instituciones, se lanzan al desempleo a franjas enteras de la población y se deprimen salarios de los que quedan con trabajo. Pero lo central: se desmantelan los centros sociales de resistencia bajo la retórica de la eficiencia económica. En México, el trágico destino de Luz y Fuerza del Centro lo corrobora. Todo en aras de destruir a su organización sindical.


Desbancar el concepto de austeridad del panorama de las opciones sociales implica deshabilitar uno de los dispositivos ideológicos centrales con las cuales se recubre de eficiencia económica una estrategia de desarticulación política. El programa de Syriza incluye 39 puntos más. ¿Cuáles podrá implementar y cuáles no? Por lo pronto ha empezado cerrar los centros de detención de inmigrantes, uno de los puntales de la segregación racial propiciada durante el periodo de los gobiernos de derecha. Es un mensaje directo que lo diferencia de la organización de extrema derecha que se encuentra en su propia coalición.

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Miércoles, 25 Febrero 2015 06:18

Europa aceptó el plan de reformas griego

Europa aceptó el plan de reformas griego

Atenas podrá cumplir su promesa de suministrar cupones de alimentos para los pobres –más de un tercio del país– y se compromete a modernizar el sistema fiscal y la administración pública, así como a reformar la seguridad social.

 

Grecia superó ayer un escollo crucial para su futuro económico inmediato luego de que sus socios del euro y sus acreedores internacionales aprobaran, aunque con reservas, una lista de reformas económicas presentada por Atenas y le concedieran una extensión de cuatro meses en su asistencia financiera.


Los países de la Eurozona dieron el visto bueno a la solicitud de prórroga de Grecia luego de que la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), las instituciones que supervisan el "rescate" griego, aprobaran la lista de reformas propuesta por Atenas en una carta enviada ayer. En el texto, de seis páginas pero sin cifras concretas, el gobierno griego del primer ministro Alexis Tsipras se compromete a modernizar el sistema fiscal y la administración pública, a reformar la seguridad social, a luchar contra la corrupción y a no revertir ninguna privatización que ya se haya materializado.


Algunos miembros izquierdistas de línea dura del partido Syriza de Grecia, bajo el primer ministro Alexis Tsipras, sugirieron que el país traicionó su mandato antiausteridad mediante la solicitud de una extensión del plan de rescate. Pero las reformas aprobadas incluyen promesas clave de Syriza, como el suministro de cupones de alimentos para los pobres. Después de cinco años de crisis económica, más de un tercio del país vive bajo la línea de pobreza, por lo cual la prioridad del gobierno es hacer frente a la crisis humanitaria.


Sin un salvavidas financiero para los próximos meses, Grecia enfrentaba riesgos de caer en default, sufrir una corrida bancaria y, en el peor de los escenarios, tener que dejar el euro. Sin un acuerdo, a su vez, sus prestamistas de los otros 18 países de la Eurozona y sus acreedores internacionales dejarían de cobrar sus créditos y se verían también muy afectados los bancos europeos, sobre todo alemanes, tenedores de los bonos de Grecia.


El acuerdo de ayer llega días antes de la expiración del programa de "rescate" financiero por 240.000 millones de euros aprobado para Grecia en 2010, y prepara el terreno para que, de acá a julio, las partes alcancen un nuevo entendimiento a largo plazo para aliviar la carga de la deuda griega. "Las tres instituciones acordaron empezar el proceso con esto", dijo el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, en declaraciones a la cadena de TV europea RTL luego de presidir la reunión en la que los ministros de Finanzas y Economía de la Eurozona aprobaron la extensión del crédito a Grecia.


La CE, el FMI y el BCE "pensaron que era una lista de reformas lo suficientemente seria y todos los países del euro acaban de estar de acuerdo con ello en su reunión", agregó Dijsselbloem, ministro de Finanzas de Holanda. La prórroga deberá ser aprobada ahora por algunos parlamentos nacionales, incluyendo el de Alemania –principal potencia europea y prestamista número uno de Grecia–, antes del sábado a la medianoche, cuando expira el programa de "rescate" para Grecia.
El encuentro del Eurogrupo fue el cuarto en poco más de una semana para tratar el tema de Grecia. El viernes pasado, los ministros de la Zona Euro habían condicionado la aprobación final de la extensión del crédito a que Grecia presentara una lista de reformas económicas aceptable.


El gobierno griego de Tsipras, del partido izquierdista Syriza, fue electo el mes pasado con la promesa de dejar de aplicar las medidas de ajuste que se le impusieron como contrapartida al programa de "rescate", que el país debió aceptar al verse incapacitado de financiarse en los mercados internacionales. Tsipras dice que los recortes del gasto, los despidos de estatales, los aumentos de impuestos, las privatizaciones, la flexibilización laboral y otras medidas neoliberales que adoptaron gobiernos previos destruyeron la economía griega.


Pese a que el país retornó a un modesto crecimiento en 2014, la economía griega es un cuarto menor que lo que era en 2008 y los niveles de desempleo y pobreza subieron de manera dramática. Las reformas presentadas por Grecia, que según funcionarios de Atenas no impactarán en la situación fiscal del país, recibieron una respuesta favorable en los mercados. La Bolsa de Atenas cerró con un alza del 9,1 por ciento y también se registraron ganancias en las de Londres, París, Milán y Frankfurt.


De todos modos, funcionarios europeos y de las instituciones crediticias dijeron que Grecia deberá hacer más todavía para que pueda concluirse con éxito la quinta y última revisión del cumplimiento de las condiciones exigidas a Grecia a cambio del "rescate" financiero. "Llamamos a las autoridades de Grecia a desarrollar y ampliar aún más la lista de reformas", dijo la Eurozona en un comunicado.


Con una línea aun más dura, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, insistió en que, en algunas áreas, "la lista no ofrece claras garantías de que el gobierno prevé acometer las reformas planteadas" por los acreedores internacionales. Entre ellas, mencionó la ausencia de "compromisos claros" en materia de reforma de pensiones y del IVA, así como reformas administrativas, de privatizaciones y del mercado laboral.


Atenas tendrá que presentar antes de fines de abril un documento en el que pormenorice las reformas y cómo va a aplicarlas. Hasta entonces, los acreedores de Grecia seguirán analizando el cumplimiento del país con sus compromisos para tratar de cerrar la quinta y última revisión del programa de ayuda a Grecia, un paso bloqueado durante meses. Este paso permitirá proceder al desembolso de 1800 millones de euros pendientes del rescate y haría posible la transferencia de 1900 millones de euros que Grecia reclama al BCE, procedentes del rendimiento de los bonos griegos.

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El Eurogrupo acuerda con Grecia prorrogar cuatro meses el préstamo de la UE

Los ministros de Economía de la eurozona han alcanzado este viernes, al tercer intento, un acuerdo con Grecia sobre la prórroga de cuatro meses su programa de asistencia financiera, según han informado fuentes europeas.

 

El acuerdo ha sido posible gracias a un pacto previo alcanzado por Alemania, Grecia y la troika, que luego ha sido ratificado por el resto del Eurogrupo.

 

La declaración debe ser servir para ser presentada la semana que viene ante los parlamentos nacionales que deben ratificar la extensión del rescate griego, como el alemán o el finlandés. Así daría tiempo a aprobar la prórroga antes de que concluya el programa, el próximo 28 de febrero.

 

Se trata de una declaración "corta", de carácter político y no técnico, que ha sido elaborada por el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem. El propio Disselbloem ha negociado por separado el texto con el ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, y con el alemán, Wolfgang Schäuble, acompañado por el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde.

 

Varoufakis y Schäuble no han mantenido ningún contacto directo durante las negociaciones, según las fuentes consultadas. Cuando el texto ya se había cerrado, Alemania, Grecia y los representantes de la troika han celebrado una última reunión para ratificarlo.

 

Los acreedores internacionales han dado a Grecia hasta el lunes para presentar una lista de medidas de reforma. Las instituciones que conforman la troika revisarán sus propuestas, que conformarán el "programa puente" para evitar las medidas recesivas de la UE que Tsipras viene reclamando desde su elección para dar respuesta a la crisis humanitaria que vive Grecia.
El Gobierno griego afirmó hoy que Grecia "ha pasado página" y aseguró que lo ha hecho sin dar marcha atrás al mandato recibido del pueblo en las elecciones.

 

"Grecia pasó hoy página. Negociar es luchar sin dar marcha atrás en el mandato que tienes. Hemos demostrado que la negociación hubiese podido hacerse en los últimos años y que Grecia no estaba aislada ni tampoco había fracasado", aseguraron fuentes del Ejecutivo griego.

 

Varoufakis: "El memorándum ya es cosa del pasado"

 

El ministro griego de Finanzas, Yanis Varufakis, dijo hoy que el acuerdo alcanzado con el Eurogrupo para garantizar la asistencia financiera permitirá a Grecia decidir sus reformas a partir de ahora. "El memorándum ya es cosa del pasado", sentenció.

 

"Hemos dejado atrás el tiempo en que Grecia era tratada como una extranjera. Desde hoy seremos coautores de nuestro futuro, desde hoy seremos nosotros los que decidamos las reformas", señaló Varufakis al término de su reunión con los otros 18 ministros de los países del euro.

 

"Hemos combinado dos cosas que parecen contradictorias lógica e ideología, respeto a las normas y a la democracia", agregó, al tiempo que recalcó que "las elecciones puede cambiar algo"

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La financiarización del orden global por EU: Wall Street desplaza a la ONU

Alastair Crooke, durante su reciente presencia en el Istanbul Forum, concedió una impactante entrevista, de enorme profundidad geoestratégica, a la periodista Yonca Poyraz Dogan, a cargo de la influyente columna Monday Talk del rotativo turco Today's Zaman, en susistema financiero edición en inglés (http://goo.gl/flDrIe).


Crooke fue funcionario de alto rango del espionaje británico MI6, anterior asesor en política exterior de la Unión Europea y del senador estadunidense George Mitchell, y hoy está a cargo del muy influyente think tank Conflicts Forum, con sede en Beirut.


El británico Crooke, autor del libro Resistencia: la esencia de la revolución islamista (http://goo.gl/h76rlA), profundiza lo consabido que han expuesto tiempo atrás tanto Juan C. Zárate, anterior viceasistente de Baby Bush –en su libro seminal La guerra del tesoro: el desencadenamiento de una nueva era de guerras financieras (http://goo.gl/0Sj3HY) de hace seis años–, así como el estratega financiero James Rickards –en su ponencia de hace tres años ante el International Institute for Strategic Studies, de Londres, (http://goo.gl/IqW42W)– en quienes me basé para sustentar una conferencia magistral en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM hace dos años (http://goo.gl/FqFQ6F).


Alastair Crooke explaya la nueva hegemonía de Estados Unidos (EU) mediante la financiarización del orden global, cuando el orden internacional depende más del control de la Reserva Federal y el Tesoro de EU que de la ONU.
Aporta su invaluable lectura geofinanciera que demuestra la supremacía del dolarcentrismo financierista de Wall Street por encima del caduco orden legal de Naciones Unidas: El sistema de la hegemonía del dólar no requiere la dependencia de Estados Unidos en la ONU y concede el control a la Secretaría del Tesoro vigilada por (David) Steve Cohen, lo cual refleja el hecho de que los instrumentos militares son menos asequibles a la administración de EU debido a razones políticas domésticas. ¿Y quien vigila al vigilante D. S. Cohen?


Crooke juzga que Estados Unidos y Wall Street han podido dar la vuelta a la ONU para imponer su orden global "basado en un sistema financiero dolarcéntrico" mediante "la instrumentalización de la posición de EU como controlador de todas las transacciones en dólares con las que trasciende las viejas (sic) herramientas de la diplomacia (sic) y de la ONU (¡supersic!)".


A su juicio, el "monopolio de la divisa de reserva (nota: el ubicuo dolarcentrismo) se convirtió en el instrumento unilateral estadunidense, desplazando la acción multilateral de la ONU", cuando EU reclama jurisdicción sobre cualquier transacción denominada en dólares que se realiza en cualquier parte del mundo.


¿Con qué desprecio han de ver los monetaristas centralbanquistas de la Reserva Federal y del Tesoro de EU a la cadavérica ONU?


Hoy Estados Unidos ya no toma en cuenta el orden internacional estructurado en torno de la ONU y su cuerpo de leyes internacionales y tiende a imponer sus "sanciones económicas para presionar a algunos ( sic) países". Las sanciones económicas de EU han sustituido a las leyes internacionales, mientras la pléyade de financieristas monetaristas israelí-anglosajones desplazan a la vieja guardia de juristas de Naciones Unidas.


El año pasado se calculó que las transacciones globales en dólares estadunidenses correspondían a un mínimo de 65 por ciento del intercambio de bienes y servicios, este porcentaje se ha de haber acentuado con el desplome del euro y en medio de la guerra de divisas que ha provocado devaluaciones abruptas desde el yen hasta el real.


Llama la atención la coincidencia inédita de que los jerarcas del colosal control financierista de Estados Unidos correspondan a tres israelí-estadunidenses: el vigilante David Steve Cohen (http://goo.gl/TrL3Pt), Jack Lew –secretario del Tesoro– y Janet Yellen, gobernadora de la Reserva Federal. ¡Vaya poder financierista!


Por cierto, David Steve Cohen es el equivalente en el México neoliberal itamita, desde el punto de vista operativo, de Alberto Bazbaz Sacal, a quien se le pasó por alto vigilar los sobornos internos en su Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda –aún sin castigos tangibles– y el fraude extraño de Ficrea.


¿Cuál es el prospecto de éxito del nuevo orden financierista global impuesto por EU/Wall Street?


La cosmogonía de Crooke es geofinanciera: aplica la geopolítica de las finanzas a las grandes potencias, en particular, a China y Rusia, quienes han formado una alianza para contrarrestar la guerra geofinanciera entre EU y Rusia –un genuino conflicto geoestratégico que se despliega en Ucrania, donde emergerá el nuevo orden mundial. ¡La tesis de Bajo la lupa (http://goo.gl/cN6859)!


Después de la severa paliza que propinó la banca israelí-anglosajona a Irán –como advierte el libro de Juan Zárate– ahora la guerra geofinanciera contra Rusia –en su cuádruple modalidad: sanciones, doble desplome del rublo y del petróleo y la masiva fuga de capitales– "el sistema del petrodólar", que cotiza en dólares al oro negro, se encuentra herido de muerte, según Crooke, quien considera que China entiende que Rusia constituye el primer dominó; si Rusia cae, China será el siguiente, por lo que ahora se mueven en forma conjunta para "crear un sistema financiero paralelo ( sic) desconectado del sistema financiero occidental", que incluye la replicación del Swift y entidades como el Banco de Desarrollo Asiático frente al FMI.


Le faltó agregar, quizá por la prisa, la creación del nuevo banco de desarrollo de los BRICS y su miniFMI en la cumbre transcendental de Fortaleza, Brasil (http://goo.gl/1GxQ7b) que, a mi juicio, desencadenó la furia estadunidense contra Rusia en Ucrania días más tarde ( v. gr. derribo del avión de Malaysia Airlines por los oligarcas ucranianos vinculados a la OTAN; http://goo.gl/eyTTEW).


Alastair Crooke señala que fue China, y no el FMI, quien rescata a Venezuela, Argentina y Rusia en medio del desplome de sus divisas, e informa que China se había preocupado por el desplome del rublo a mitad de diciembre, por lo que intervino para detener su colapso.


Las tendencias financieras van en favor de China, que está desplazando al FMI y al Banco Mundial y opera como "barrera ( ¡supersic!) a un sistema financiero que se encuentra en el proceso ( sic) de cambiar dramáticamente lejos del control occidental", lo cual afecta al Medio Oriente y sus flujos financieros provenientes del petróleo.


Vaticina "el fin del sistema petrodólar para recircular los ingresos petroleros de Wall Street" cuando la caída del precio del petróleo ha creado súbitamente inmensas turbulencias financieras que han puesto en riesgo al sistema financiero global.
La extensa entrevista de Crooke es sencillamente fascinante donde revela quiénes están detrás de los salafistas del grupo DAESH/ISIS/ISIL y la forma en que el desplome artificial del precio del petróleo tiene como objetivo dañar a Irán y presionar a Rusia para cambiar su postura y apoyo al presidente Bashar al Assad de Siria, y en el que los derivados financieros de Wall Street jugaron un papel decisivo, como lo hacen ahora con los metales preciosos, en particular, el oro y la plata.


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Martes, 17 Febrero 2015 07:02

Grecia rechazó el ultimátum de Europa

Grecia rechazó el ultimátum de Europa

El gobierno griego rechazó ayer el virtual ultimátum financiero con que lo emplazó el Eurogrupo desde una postura de cerrada intransigencia monetarista y no respondió a la posterior exigencia de aceptar la continuidad del ajuste y el control de la Troika antes del viernes. Esos planes de austeridad, según el Ejecutivo presidido por el izquierdista Alexis Tsipras, son el origen del dramático deterioro de la economía helena y no su solución.


Los ministros de Economía y Finanzas de los otros 18 países con los que Grecia conforma la Zona Euro, el Eurogrupo, confirmaron que después de que Atenas rechazara su propuesta de mantener sin cambios la austeridad monetarista se levantó la reunión. La propuesta que recibió el gobierno griego fue la de solicitar una ampliación de seis meses del actual programa de rescate hasta lograr un consenso sobre una nueva ayuda financiera.


A su llegada a la reunión de los ministros de Finanzas de los diecinueve países que comparten el euro, el ministro alemán, Wolfgang Schäuble, dijo que "el Ejecutivo heleno aparentemente no se ha movido ni un ápice" de su postura en los últimos días y agregó que "como el gobierno griego no quiere ningún programa, no tengo que pensar sobre ninguna opción".


Pero la coalición encabezada por el izquierdista Syriza ya había reiterado en todos los foros que esa aceptación implicaría traicionar el mandato del electorado, y que no cruzaría esa línea roja. Desde Atenas, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, informó en un comunicado de prensa que el Eurogrupo "discutió un borrador inaceptable e inadmisible sobre una extensión del rescate", por lo que "bajo esas circunstancias no puede haber hoy un acuerdo".


La televisión pública griega había adelantado poco antes la falta de acuerdo durante la reunión mantenida en Bruselas por los ministros de Finanzas de la Zona Euro, el Eurogrupo, poco después del encuentro que discurrió en un ambiente de pesimismo. Pero en entrevistas previas a la reunión del Eurogrupo, Tsipras reiteró lo que solicita su gobierno.


"Lo que necesitamos es tiempo para poner en práctica nuestros planes de reforma. Y Grecia será otro país en seis meses", dijo el mandatario griego en declaraciones al semanario alemán Stern.


Para poder pagar sus deudas, Atenas exige reducir el superávit primario requerido por el plan, punto que el cónclave financiero rechaza aunque el país, desde el momento en que inició la aplicación del plan de rescate, viene incrementando su desocupación y reduciendo su PIB. En un borrador que presentó al encuentro, Grecia había condicionado la exitosa finalización del programa de rescate a la ejecución de los planes del nuevo gobierno. En el texto final, esta condición aparecía tachada.


La fórmula presentada para su aceptación imponía a sus representantes convalidar que Grecia reiteraba su "compromiso inequívoco de honrar sus obligaciones financieras con todos sus acreedores". El Eurogrupo abría las puertas, después de una "extensión técnica de seis meses del actual programa", a "trabajar en una solución posterior" en la que, insistía, el Fondo Monetario Internacional (FMI) seguiría "desempeñando su papel".


El gobierno de Tsipras pide a sus socios un acuerdo "puente" que sustituya de manera temporal al actual programa, hasta que logre cerrar con sus acreedores un compromiso permanente de cara al verano.


Tras mostrar su intransigencia en los puntos que son explícitamente inaceptables para Atenas, el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, declaró en rueda de prensa que "depende de las autoridades griegas decidir si quieren una extensión, si quieren aceptar la oferta de flexibilidad existente en el programa, pero también de dar todos los compromisos" solicitados por los socios. "Creo que tenemos esta semana, pero eso es todo", resaltó Dijsselbloem en referencia a que la parte europea del rescate vence el 28 de febrero y a los plazos para que algunos parlamentos nacionales puedan aprobar una eventual prórroga. "Si la solicitud llegara, podría convocarse un Eurogrupo extraordinario el viernes" próximo, aunque eso dependerá de la respuesta de los griegos, afirmó. El ministro Wolfgang Schäuble mostró un grado de dureza inusual al calificar de "irresponsable" al Ejecutivo griego.


La Eurozona pide a Grecia el "compromiso inequívoco de honrar sus obligaciones financieras con sus acreedores y de garantizar la estabilidad del sector financiero", comentó Dijsselbloem. El gobierno heleno también reclama sustituir parte de las reformas a las que se comprometió el anterior Ejecutivo por otras medidas como modernizar la administración para hacerla más eficiente o reforzar la lucha contra la evasión y el fraude fiscal.


El ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, se declaró confiado de alcanzar un acuerdo con sus socios de la Zona Euro dentro de los próximos dos días, a pesar del fracaso de la reunión de ayer. "No tengo dudas de que en las próximas 48 horas encontraremos las palabras" para un acuerdo, dijo Varoufakis en una conferencia de prensa luego de que sus 18 socios de la Zona Euro pidieran a Grecia que continuara con el programa actual de préstamos y reformas que Atenas rechaza.


La deuda griega está estimada en unos 317.000 millones de euros, el 185 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB). Los analistas creen que Atenas podría tener problemas de financiación si no se amplían las ayudas. Muchos griegos ya han sacado su dinero de los bancos del país ante la incertidumbre por la situación financiera.

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HSBC, un pasado lamentable y un presente sulfuroso

El rey de Marruecos, Mohamed VI, el difunto presidente del Banco Santander, vedettes del mundo del espectáculo, múltiples sociedades privadas... habrían encomendado a este banco la misión de disimular ante el fisco y a la justicia de sus respectivos países una parte de sus ingresos.

 

El banco Hsbc ha vuelto al primer plano de la actualidad. Según las informaciones publicadas por varios medios de prensa el lunes 9, se habrían transferido cuentas a Ginebra por valor de 1.806 millones de euros entre el 9 de noviembre de 2006 y el 31 de marzo de 2007 (es decir, ¡en menos de cinco meses!). El rey de Marruecos, Mohamed VI, el difunto presidente del Banco Santander, vedettes del mundo del espectáculo, múltiples sociedades privadas... habrían encomendado a este banco la misión de disimular ante el fisco y a la justicia de sus respectivos países una parte de sus ingresos.


Las siglas Hsbc significan Hong Kong and Shanghai Banking Corporation. El grupo mundial Hsbc empleaba a 260 mil personas en 2014, está presente en 75 países y declara 54 millones de clientes. Desde sus orígenes ha estado mezclado con el comercio internacional de drogas duras. En efecto, fue fundado siguiendo la estela de la victoria británica contra China en las dos guerras del opio (1839-1842 y 1856-1860). Esas dos guerras jugaron un papel decisivo en el refuerzo del imperio británico y en la marginación de China, que duró alrededor de siglo y medio.


En el curso de esas dos contiendas el Reino Unido logró imponer a China la aceptación de las exportaciones británicas de opio provenientes de India (que formaba parte del imperio británico). China intentó oponerse al comercio del opio pero las armas británicas, con el apoyo de Washington, se impusieron. Londres creó una colonia en Hong Kong y, en 1865, fue fundado el Hong Kong and Shanghai Banking Corporation por un comerciante escocés especia¬lizado en la importación de opio (entonces, el 70 por ciento del flete marítimo que pasaba por Hong Kong concernía al opio venido de India).


Desde ese momento la historia del banco ha seguido siempre estrechamente la política exte-rior del Reino Unido y los intereses de la gran patronal británica en Asia. Después de 1949 y la victoria de la China de Mao, el banco se replegó a Hong Kong, que permaneció como territorio británico. Luego, entre 1980 y 1997, desarrolló sus actividades en Estados Unidos y en Europa. Sólo desplazó su sede social de Hong Kong a Londres en 1993, antes de la retrocesión del territorio a la República Popular de China, anunciada para 1997. El Hsbc sigue siendo parte inseparable de Hong Kong: emite el 70 por ciento de su moneda (el dólar de Hong Kong). Hong Kong constituye un elemento clave en la cadena del blanqueo de dinero acumulado por la nueva clase dirigente china.


Además del blanqueo de dinero de la droga y del terrorismo, el Hsbc está implicado en otros asuntos: la manipulación del mercado de tipos de cambio (el escándalo estalló en 2013 y trata sobre un mercado cotidiano de 5.300 millones de dólares), la manipulación de las tasas de interés interbancario (entre ellas la Libor), la venta abusiva y fraudulenta de derivados sobre las tasas de interés, la venta abusiva y fraudulenta de productos de seguros a los particulares y a las pymes en Reino Unido (la Fsa, la autoridad de control británica, ha perseguido al Hsbc en este asunto que ha revelado que el banco ha vendido seguros que no servían para nada o para muy poco), la venta abusiva de mortgage backed securities en Estados Unidos, la manipulación en las cotizaciones del oro y de la plata (el escándalo estalló en enero-febrero de 2014) y la organización a gran escala de la evasión fiscal de importantes fortunas.


¿EL EDGAR SNOWDEN DE HSBC? Hervé Falciani, un ciudadano franco-italiano, trabajó en los servicios informáticos del Hsbc suizo en Ginebra de 2006 a 2008. Antes de abandonar el banco copió 127 mil ficheros que ligaban al Hsbc con operaciones masivas de fraude y de evasión fiscal en las que el banco jugó un papel a menudo activo. Luego pasó a residir en Francia. Suiza decidió detenerlo y lanzó una orden de arresto internacional vía Interpol por "sustracción de datos", "violación de secreto bancario y del secreto comercial" y "presunción de venta de informaciones económicas". Hay que subrayar que Suiza no atacó al Hsbc.


A comienzos de 2009 el domicilio en Niza de Falciani fue objeto de un registro efectuado por la policía local. Las informaciones que poseía eran explosivas: entre los 127 mil archivos se encontraban fichas de exiliados fiscales franceses (8.231, según Falciani), belgas (más de 800), españoles (más de 600 nombres), griegos (la famosa lista llamada "Lagarde", porque la entonces ministra francesa, hoy directora del Fmi, la entregó a las autoridades griegas en 2010, y que contiene alrededor de 2 mil nombres), alemanes, italianos, mexicanos, estadounidenses... Hervé Falciani entregó toda o una parte de las informaciones que poseía a las autoridades francesas y a las de otros países.


Luego, según sus declaraciones, colaboró con las autoridades de Washington, a las que dio informaciones que hicieron avanzar el asunto del blanqueo del dinero de los cárteles de la droga de México y Colombia por el Hsbc. En 2012 colaboró con las autoridades españolas, pero fue detenido en aplicación del mandato de detención lanzado por Suiza. Suiza insistió con que España le entregara a Falciani, lo cual fue rechazado por Madrid en mayo de 2013, pues la justicia consideró que era un testigo privilegiado en varios grandes asuntos de fraude y evasión fiscal. En efecto, la comunicación a las autoridades españolas de los datos conseguidos por Falciani había permitido desde 2011 descubrir una gran cantidad de dinero (alrededor de 2.000 millones de euros) depositada en Suiza por miembros de la familia de Emilio Botín, el recientemente fallecido presidente del banco Santander. Éste, acorralado, pagó a las autoridades españolas 200 millones de euros de multa.


Los datos entregados por Falciani han desembocado también en el escándalo de la financiación fraudulenta del Partido Popular. La justicia española proporciona una protección policial permanente al franco-italiano. Las autoridades belgas y francesas se reúnen con él y utilizan los datos que les proporciona e instruyen expedientes. No es en absoluto seguro que esto desemboque en condenas por fraude, pues es más que probable que los defraudadores lleguen a acuerdos financieros que les permitan evitarlas.


Hay que subrayar que en este asunto no sólo Suiza intenta detener a quien ha dado la voz de alarma. Ocurre lo mismo en Grecia, donde la justicia arrestó al editor de la revista Hot Doc, Costas Vaxevanis, porque se había atrevido a publicar en octubre de 2012 la lista Lagarde-Hsbc-Falciani que las autoridades griegas habían perdido hacía tres años. Como consecuencia de las reacciones ciudadanas en Grecia y en el plano internacional, el periodista ha quedado en libertad.
No es fácil denunciar a un banco y a los ricos defraudadores que protege, o lo que viene a ser poco más o menos lo mismo: denunciar a los ricos defraudadores que protegen a los bancos y su sacrosanto secreto. Hay claramente una verdadera simbiosis entre los grandes bancos y la clase dominante, igual que existen pasarelas permanentes entre los gobernantes y las grandes empresas, en particular las de las finanzas.


En 2013 la Unión Europea fijó un límite a los bonos que podían recibir los dirigentes y traders de un banco. El bono no puede ser superior al doble de la remuneración salarial fija. Pero hecha la ley, hecha la trampa: la dirección del Hsbc anunciaba en febrero de 2014 que iba a aumentar considerablemente la remuneración fija de esos dirigentes a fin de que su bono no quedara reducido.


El grupo mundial Hsbc debería ser cerrado, despedida su dirección sin indemnización y llevada a los tribunales (igual que los grandes accionistas). El mastodonte Hsbc debería ser dividido bajo control ciudadano en una serie de bancos públicos de talla media, cuyas labores deberían estar estrictamente definidas y ejercidas en el marco de un estatuto de servicio público.


1. Autor del libro Bancocracia (Icaria, Barcelona, 2014), portavoz del Cadtm Internacional y miembro del Consejo Científico de Attac-Francia.


Imposible que el sistema financiero y HSBC cambien su manera de funcionar: Falciani

Armando G. Tejeda

Corresponsal
Periódico La Jornada
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Desde el refugio desconocido en el que vive desde que dio a conocer la lista de más de 130 mil defraudadores fiscales en el mundo con cuentas en el banco HSBC de Suiza, Hervé Falciani, un informático de origen francés e italiano, reconoció que su labor de denuncia pretende hacer el trabajo que no hacen ni los gobiernos ni los políticos. A pesar del nivel del escándalo y de los impactos –tanto jurídicos como mediáticos– de la filtración, Falciani reconoció que es imposible que el sistema financiero y el banco HSBC hayan cambiado su manera de funcionar.


En una entrevista con el programa de radio Carne Cruda, que ahora se emite desde un portal independiente después de haber sido censurados en Radio Nacional de España (RNE) y de que en la Cadena Ser también les cerraran el espacio, Falciani advirtió que trabaja en una comunidad de ciudadanos que luchan por destapar el fraude del sistema financiero internacional, que permite la corrupción política y favorece mover el dinero del crimen organizado, como se ha demostrado con el narcotráfico o los grupos extremistas islamistas, como Al Qaeda.


El ex trabajador del banco HSBC sustrajo material informático de la sede en Suiza que contenía centenares de miles de fichas de ciudadanos de todo el mundo con cuentas secretas en el país helvético. El material lo entregó a gobiernos, fiscalías y tribunales para que se investigara, pero también a un colectivo de periodistas de investigación que analizaron la información y contrastaron su veracidad.


En la entrevista radiofónica, que se hizo a través del teléfono y sin que se revelara el lugar en el que se encuentra, Falciani advirtió que los bancos trabajan para adaptar los mecanismos a su favor, por eso necesitamos a la sociedad civil dentro de los bancos. No podemos dejar que hagan las leyes los mismos que trabajan contra nosotros.


La llamada Lista Falciani contiene datos bancarios y personales de más de 130 mil evasores procedentes de 212 países, incluido México, entre los que hay numerosos políticos, empresarios, deportistas de élite y, por supuesto, delincuentes dedicados al tráfico de drogas.


Falciani explicó que su situación personal sigue siendo muy difícil, ya que se encuentra en un lugar secreto y siempre tiene que tener mucho cuidado para moverse a cualquier lugar o para hablar con alguien. Desde que entregó a la justicia de varios países la citada lista, se convirtió en un testigo protegido y en un hombre amenazado por las numerosas tramas mafiosas que habría desvelado con la información sensible que sustrajo de los archivos de su anterior trabajo, el banco HSBC.


Explicó que la reacción a la publicación de la lista es buena para entender dónde está el dinero que falta en esta crisis. Dónde está el control que todos pensábamos que existía, pero que en realidad no existe. Explicó que él, personalmente, siempre se mostró partidario de que no se hicieran públicos los nombres y que en caso de que esto ocurriera que su difusión no intercediera en los procesos penales abiertos contra las personas implicadas. Como así ha ocurrido, afirmó.
Yo jamás quise que los nombres se hicieran públicos, pero hay gente dentro del sistema judicial que quiere hacer algo por su país y por la sociedad y que piensa que si esto se hace público es útil. Lo entiendo y me parece correcto. Estamos en una comunidad y entre todos nos apoyamos, así que se sabía la publicación de los nombres porque estamos haciendo lo que los gobiernos no quieren hacer. Por eso necesitamos esta colaboración. Es una manera de hacer política más en la calle y así vamos a continuar.


Falciani reconoció que en su labor para denunciar la corrupción estructural del sistema financiero internacional se ha encontrado numerosas dificultades, sobre todo por parte de los gobiernos y de los políticos, que no ayudan, más bien al contrario. Siempre tenemos problemas de cooperación con los gobiernos. Hablamos mucho del dinero que se limpia en los paraísos fiscales, pero no se habla del dinero negro que permite la corrupción, que hace que encontremos siempre a las mismas personas hablando con los grandes gigantes de la economía. Por ejemplo, en el Parlamento europeo, añadió.

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