Venezuela denunció ante la ONU el "bloqueo naval" de EEUU

Venezuela presentó una queja formal contra Estados Unidos ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La carta presentada por el gobierno venezolano denuncia el envío que hizo el presidente Donald Trump de buques de guerra a la región del Caribe. Días atrás el gobierno norteamericano había emitido una orden de detención contra Nicolás Maduro . Venezuela calificó las acciones de Estados Unidos como una "monstruosa agresión". Además sostuvieron que la administración Trump busca una transición política forzosa en el país.

Según Trump el despliegue de tropas forma parte de una operación antinarcóticos diseñada para frenar el tráfico de drogas en la región. La iniciativa militar está bajo el control del Comando Sur de las Fuerzas Armadas, y supuso la intervención de buques de guerra, aeronaves y tropas en la zona del Caribe y el Pacífico. Para Venezuela, en cambio, es una plan genocida coordinado entre la administración Trump y Colombia. "Desvían recursos financieros, materiales y humanos que deberían usarse para salvar a sus propios pueblos", denunció el embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, en su cuenta de Twitter.

El funcionario publicó una copia de la carta al Consejo de Seguridad de ONU en la que señala que la operación tendrá "desastrosas consecuencias". "Denunciamos la monstruosa campaña de agresión militar de Trump y (el presidente de Colombia, Iván) Duque contra Venezuela en momentos en que todos los pueblos del mundo son azotados por la peor pandemia en cien años", añadió el embajador. Venezuela exige al Consejo que actúe contra la política "belicista" de Estados Unidos. Además sostienen que ese país hizo acusaciones "infames" contra el presidente Maduro, y califican como  una "irresponsabilidad suprema" desviar la atención de la pandemia por el coronavirus.

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El presidente Donald Trump ayer en la Casa Blanca durante la sesión informativa sobre la crisis de salud por el Covid-19 en Estados Unidos.Foto Afp

Nueva York. Donald Trump anunció ayer un nuevo operativo militar antinarcóticos en el hemisferio americano contra lo que afirmó es una "creciente amenaza" de narcotraficantes y "terroristas" buscando aprovecharse de la crisis provocada por la pandemia del coronavirus; sus altos mandos militares identifican a Venezuela como amenaza en particular, y el presidente estadunidense también comentó positivamente sobre la cooperación antinarcóticos con México en este contexto.

“Estados Unidos está lanzando operaciones antinarcóticos robustecidas en el hemisferio occidental…. No debemos permitir que los cárteles de droga exploten la pandemia para amenazar vidas estadunidenses”, declaró Trump al inicio de su sesión informativa casi diaria en la Casa Blanca dedicada al coronavirus.

Esta vez acompañado no por sus expertos y encargados de salud pública, sino por su secretario de Defensa, Mike Espy; el jefe del estado mayor, general Mark Milley, y del procurador general Bill Barr, el presidente detalló que “en cooperación con 22 países socios, el Comando Sur de Estados Unidos incrementará su vigilancia, interrupción y confiscación de cargamentos de drogas y ofrecerá apoyo adicional para esfuerzos de erradicación…”

Señaló que se están desplegando naves destructoras de la Marina, buques de combate, aeronaves y helicópteros adicionales que incrementarán al doble las capacidades estadunidenses en la región.

Trump aseveró que las fuerzas militares desplegadas serán "completamente abastecidas de equipo de protección personal" para cuidar la salud de las tropas, algo que el personal médico que enfrenta la pandemia en Estados Unidos no ha logrado obtener en cantidades suficientes.

El general Milley informó que se obtuvo "inteligencia" según la cual los cárteles están intentando aprovecharse del estallido del coronavirus para infiltrar más drogas a este país.

Ante ello, proclamó: “estamos en guerra contra el Covid-19, contra los terroristas y contra los cárteles de las drogas. Somos los militares de Estados Unidos, no penetrarán nuestro país… No llegarán aquí para matar a más estadunidenses” con sus drogas.

Agregó que la operación comenzó este miércoles, con la participación de "miles" de efectivos de varios sectores de las fuerzas armadas estadunidenses y con algunas de las naves ya en el Caribe. También informó que fuerzas de operaciones especiales y de seguridad participan en esta tarea.

El secretario Esper indicó que el Pentágono y sus contrapartes en la región han iniciado operaciones antinarcóticos en el Caribe y en el Pacífico oriental.

Esper mencionó a Venezuela en particular al hablar de las nuevas operaciones acusando al "régimen ilegítimo de Maduro" de depender de las ganancias del narcotráfico para mantener su poder.

Barr, en su turno ante el micrófono, recordó que la semana pasada anunció cargos de narcoterrorismo contra Nicolás Maduro y 16 funcionarios más del gobierno de Venezuela.

El senador federal Marco Rubio, anticastrista y antichavista, gozó al decir que después de que el presidente venezolano fue acusado de narcotráfico por Estados Unidos y que se anunció una recompensa de 15 millones por su cabeza, para Maduro "no será algo muy reconfortante tener al Comando Sur realizando operaciones antinarcóticos" frente a sus costas.

México

Barr indicó que entre las prioridades más altas del Departamento de Justicia que él encabeza, está “destruir a los cárteles mexicanos”, a los que acusó de ser en gran medida responsables de la mayoría de las muertes por drogas de 70 mil estadunidenses cada año.

Informó que Trump le pidió en diciembre viajar a México a reunirse con el presidente Andrés Manuel López Obrador para establecer “un esfuerzo integral y coordinando con los mexicanos para enfrentar a los cárteles”, agregando que ya hay "actividades" en curso contra esas organizaciones criminales en el país vecino, todo lo cual será beneficiado por el operativo en otras partes del hemisferio anunciado ayer.

A la vez, Trump intentó argumentar que su muro fronterizo con México –el cual, dijo, ya se extiende 161 millas– no es sólo efectivo contra inmigrantes indocumentados, sino "que tendrá un impacto tremendo sobre drogas, pero una de las otras cosas que pensamos en que tendrá un impacto es el coronavirus".

Trump reiteró que el gobierno mexicano ha puesto a 27 mil soldados para frenar el ingreso de personas que desean llegar a este país. "El Presidente de México es un gran tipo que realmente nos ayudó mucho, 27 mil soldados", y recordó que eso de las caravanas que pasaban por México "ya no está ocurriendo ahora".

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La Guardia Nacional de Texas establece un hospital de campaña en respuesta a la nueva crisis de coronavirus en el Centro de Convenciones Kay Bailey Hutchison, en Dallas.Foto Ap

Alexander Dugin expone la "Inevitabilidad del Orden Post-Global" (https://bit.ly/2UO5iRB), como consecuencia geoestratégica de la pandemia del Covid-19.

Alexander dugin es uno de los máximos geoestrategas rusos: proponente del “ neo-Eurasianismo”, autor de dos imprescindibles libros: Fundamentos de geopolítica: El futuro geopolítico de Rusia (1997; https://bit.ly/2ylwcJ8) y La cuarta teoría política (2009; https://bit.ly/2UvBXwc), y muy cercano al zar Vlady Putin y a los militares.

Predice dos escenarios: 1. "La globalización se derrumba de manera definitiva, rápida e irrevocable". Nada nuevo: la monárquica globalización financierista anglosajona unipolar ya estaba muerta (https://bit.ly/33V3JW4). Sólo le falta la sepultura formal y civilizada. Y 2. "Se creará un nuevo mundo post-globalista sobre los escombros del globalismo". Le faltó colocar como su corolario que es imperativo que el humanismo sustituya al caníbal y misántropo "mercado".

Afirma que los principales actores mundiales, como China y Rusia, operan ya bajo el concepto post-global multipolar: "El número de aquellos que pueden navegar más o menos libremente en el creciente caos será bastante pequeño (sic)".

Postula varios axiomas para la "realidad post-globalista": 1. “La sociedad abierta de Popper/Soros se convertirá en una sociedad cerrada. La soberanía se convertirá en el valor más alto y absoluto (sic). El poder será legítimo sólo sí: "primero, salva la vida de las personas de la pandemia", y "luego organiza una estructura política, económica e ideológica". 2. "Una sociedad cerrada debe ser autocrática (sic)" en alimentos, producción industrial, en su sistema monetario y financiero, "y su poder militar en primer lugar", donde destacan las alianzas "regionales (sic)". Y 3. "Garantizar la soberanía y la autonomía".

Vislumbra al mundo post-globalista en “varios centros grandes (sic) y varios centros secundarios (sic). Cada polo principal debe cumplir con los requisitos de la autarquía: Plena responsabilidad del Estado y sus instituciones por la vida y la salud (sic) de los ciudadanos; responsabilidad del suministro de alimentos y una agricultura desarrollada; soberanía monetaria, con "la moneda nacional vinculada al oro (¡mega-sic!) o la cobertura de productos básicos (es decir, la economía real) en lugar del sistema de reserva mundial"; desarrollo de la industria nacional; industria militar eficiente y la infraestructura científica; control del sistema de transporte y comunicación.

Advierte que EU será "una poderosa entidad autocrática que defiende sólo sus propios intereses" y afirma que Francia, Alemania y China están listas para enfilarse a la autarquía anhelada.

Alexander Dugin vislumbra una "evolución post-globalista" en Irán, Pakistán y Turquía "como nuevos polos del mundo islámico", así como India "que está reviviendo su identidad nacional".

Nada triunfalista, se detiene en el caso de Rusia, que "tiene una serie de aspectos positivos" con Putin: “fortalecimiento de su soberanía; "disponibilidad de un poder militar fuerte"; precedentes históricos de la autarquía total o relativa; tradiciones de independencia ideológica y política; fuertes identidades nacionales y religiosas; y "legitimidad del modelo de gobierno centralista y paternalista".

A juicio de Alexander Dugin, "Rusia está demasiado estrechamente conectada con la estructura globalista, lo que de muchas maneras hace que no esté preparada para enfrentar efectivamente (sic) la epidemia".

Deduzco que el orden post-globalista de Dugin será encabezado por EU, Francia, Alemania, China e India (no en orden), sumado de los nuevos polos islámicos no-árabes (Irán/Pakistán/Turquía): una nueva cosmogonía a la que se deberá incorporar Rusia.

La válida crítica de Alexander Dugin a los parásitos apparatchiks globalistas de Rusia es letal: insinúa que pueden frenar su encumbramiento post-globalista como quinta columna desestabilizadora.

Queda claro que el mundo post-globalista será nacionalista y básicamente soberanista, con tendencia a la autarquía como la estrella polar del horizonte geoestratégico. Quien más se acerque a la autarquía será el vencedor.

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¿Por qué las “Órdenes Ejecutivas” de EE.UU. son un peligro para la humanidad?

La aplicación de una sanción de un país a otro se hace hoy evidente a través de un documento muy nefasto, denominado: “Orden Ejecutiva”. Impuesto injustamente y sin basamentos legales internacionales por los Estados Unidos a países que no sigan las directrices de sus políticas. Por lo cual, recomendamos analizar las diferencias de esta “Orden Ejecutiva” aplicada a Yemen, con la impuesta a Venezuela. Pero, como son literalmente el mismo texto, solo se analizarán resaltando las diferencias o similitudes de ambos documentos.

En la Sección 10 de la “Orden”, se hace referencia a los organismos que controlaran el cumplimiento de la misma. En el caso de Yemen, se menciona al Secretario de Hacienda, junto con el Secretario de Estado, mientras que en de Venezuela se incluye al Departamento del Tesoro, junto con el Departamento de Estado. Faltaría saber cuál organismo de control para cada país sería más peligroso y complejo en la aplicación de la medida. Recordando que es de libre albedrío, a ser aplicada finalmente por cualquier funcionario de los Estados Unidos.

La segunda diferencia sustantiva radica, en el caso de Yemen, en la parte en que se hace hincapié de las políticas y acciones ejecutadas por miembros de su Gobierno, quienes supuestamente amenazan la paz, la seguridad y la estabilidad del país. Asunto delicado en lo referido a la posible obstrucción de la aplicación sobre el “acuerdo” del 23 de noviembre 2011, entre el Gobierno de Yemen y los que hicieron oposición a dicha resolución. Donde la propia “Orden Ejecutiva” prevé una “transición pacífica” del poder que satisfaga las legítimas demandas y aspiraciones del pueblo yemení para el cambio de su proceso político. En este particular, resalta el término “transición”; criterio que aplican los Estados Unidos y sus aliados con frecuencia antes de intervenir un país, con la publicidad de la coletilla de que el país además representa una amenaza para la paz, la seguridad y la estabilidad de su región.

La tercera diferencia, en el caso de Venezuela, es cuando se establece la distinción entre persona o Estado, incluyendo al Banco Central de Venezuela (BCV), posiblemente con la intención de aplicarle un bloqueo de propiedades y sus reservas establecidas en oro a la entidad financiera.

La cuarta y nefasta diferencia, sobre el caso de Yemen, es que trágicamente ha trascurrido ya la ofensiva militar de una coalición en la cual han intervenido también 10 países, liderados por Arabia Saudita, los cuales son apoyados indudablemente por Washington. La operación “Tormenta decisiva” se inició el 14 y 15 de abril de 2015, llevándose a cabo ataques consecutivos. Y lo descarado de esa aplicación fue la forma cómo se realizaron las acciones posteriores, como pretexto de reconstruir el país. Por eso está en proceso la operación “Restauración de la Esperanza”, que es la planificación con antelación del proyecto del lobby armamentista, sin ningún ocultamiento, por el Departamento de Estado.

Países a los cuales se les aplicaron sanciones y la “Orden Ejecutiva”

  1. A) Por orden del presidente Ronald Reagan, Nicaragua (1981): la Orden Ejecutiva 12333-04DIC81, con apoyo logístico, financiero y militar dado a los “contra”, para derrocar al presidente Daniel Ortega, con intervención de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Con ayuda ejercida conjuntamente por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).
  2. B) En Granada (1983): Orden Ejecutiva 12582-02FEB83, referida a la naturalización y excepciones para los extranjeros y los residentes no ciudadanos de los Estados Unidos, que sirvieron en la invasión de Granada.
  3. C) Por orden del presidente George W. Bush, en Afganistán (2001): Orden Ejecutiva 13239-12DIC01, establecimiento de Afganistán como espacio aéreo libre para la incursión de aeronaves de combate y bombardeo para los Estados Unidos y sus aliados.
  4. D) En Irak (2003): Orden Ejecutiva 13303-22MAY03, con la finalidad de proteger al fondo de desarrollo en Irak, y su reconstrucción. Además de resguardar los productos del petróleo iraquí, los intereses y propiedades de los Estados Unidos, por lo cual se determina “…amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos…”.
  5. E) En Siria (2004): Orden Ejecutiva 13338-11MAY04/13460-11FEB08, en el bloqueo de la propiedad de cuentas bancarias de algunas personas, y conjuntamente con la prohibición de exportación de mercancías a Siria. Por lo cual se impone la aplicación de “…amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos…”.
  6. F) Por orden del presidente Barak Obama, en Libia (2011): aplicación de la Orden Ejecutiva 13566-25FEB11, que indica el bloqueo y la prohibición de ciertas transacciones comerciales para Libia, por lo cual se determina “….amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos…”.
  7. En Ucrania (2014): Orden Ejecutiva 13660-06MAR14/ 13661-16MAR14/ 13662-20MAR14 / 13685-19DIC14, bloqueo de la propiedad de personas que contribuyen a la situación en Ucrania, por lo cual se determina “…amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos…”.
  8. H) En Venezuela (2015): Orden Ejecutiva 13692-08MAR15, de bloqueo de bienes, suspensión de ingreso de determinadas personas que contribuyen positivamente al desarrollo y progreso de la coyuntura en Venezuela, por lo que se “considera que la situación en Venezuela, incluyendo al Gobierno de Venezuela la erosión de las garantías de los derechos humanos, la persecución de opositores políticos, la restricción de la libertad de prensa, la utilización de la violencia y de las violaciones y abusos de los derechos humanos en respuesta a antigubernamentales protestas, y el arresto y la detención arbitrarios de antigubernamentales manifestantes, así como la exacerbación de la presencia de corrupción pública, constituye una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos, se declara una emergencia nacional para lidiar con esa amenaza”.

A partir del año 2015 se han ratificado en forme desmedida una serie de sanciones y órdenes ejecutivas hasta específicamente el 26 de marzo del 2020, con una última ordenada por el presidente Donald Trump. Donde se realiza una declaración del Secretario del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, anunciando una serie de recompensas económicas por la información que conduzca al arresto y/o condena de ciudadanos venezolanos, a quienes el Departamento de Justicia develó, sin pruebas, ni documentos, ni testigos, que refuercen las acusaciones para encausar su participación en el narcotráfico internacional. En esta situación, altamente oprobiosa, se incluye al presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, por el cual el Departamento de Estado de los Estados Unidos ha cotizado una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información al respecto. Seguidamente, el Departamento de Estado también ofreció recompensas de hasta 10 millones dólares por información relacionada con los señores altos funcionarios de la República Bolivariana de Venezuela.

Cómo se transforma una “Orden Ejecutiva” en una operación militar

  1. En “Causa Justa”, Panamá (1989). Fue la invasión resuelta para derrocar al Gral. Manuel Noriega. Ordenada por George H.W. Bush. Y el término aplicado para la intervención fue la excusa de envolver a Noriega en una situación no comprobada de “narcotráfico”.
  2. En “Libertad duradera”, Afganistán (2001). Fue la intervención como respuesta a los “presuntos” atentados del 11 de septiembre de 2001, ordenada por el presidente George W. Bush . Y el término utilizadofue “terrorismo”.
  3. En “Libertad Iraquí”, Irak (2003). Fue la invasión ordenada por el presidente George W. Bush. La frase aplicada fue: “armas de destrucción masiva”.
  4. En “Odisea del Amanecer”, Libia (2011). Una operación militar para llevar a cabo ataques aéreos contra instalaciones del Ejército libio y los sistemas de defensa aérea, y la imposición de una zona de exclusión aérea (ZEA). La misión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) allí terminó poco después de la muerte de Muamar Gadafi, en octubre de 2011, ordenada por el presidente Barack Obama. La frase aplicada fue: “violación de los DD.HH.”.
  5. En “Tormenta Decisiva”, Yemen (2015). La operación la llevó a cabo una coalición de varios países, dirigidos por Arabia Saudita, con el apoyo logístico del presidente Barack Obama. Su aplicación se argumenta en la obstrucción del proceso y acuerdo político. En este caso particular entre el gobierno de Yemen y la oposición, para la transición pacífica del poder. Y el término concebido fue: “por obstruir el acuerdo político para la transición”.

En la explicación de Sergio Rodríguez, la invasión de un país por los Estados Unidos puede ser antecedida por el ofrecimiento de una recompensa monetaria por la captura de sus jefes de Estado. Por ejemplo, en Panamá se ofreció un millón de dólares por la captura de Noriega. Años después, William Barr, como Fiscal General Adjunto, decretó legalmente la invasión de Estados Unidos a Irak. Y durante la segunda guerra del Golfo, en 2003, Washington ofreció 25 millones de dólares por Saddam Hussein y 15 millones por cada uno de sus dos hijos. De la misma manera, en 2011, ofreció un millón de dólares por Muamar Gadafi.

Finalmente, Raimundo Kabchi apreció que a los países considerados como Estados “fallidos” o “narcotraficantes, terroristas, violadores de DD.HH., entre otros”, se les imponen cualquiera de estos tres escenarios de intervención:

  1. “Aplicar a dichos países sanciones y bloqueos en forma unilateral o multilateral, a través de organizaciones regionales e internacionales, y someterlos a un estado de extorsión, presión y chantaje capaces de inducir a estos países a modificar sus políticas y acatar las directrices emanadas de la Casa Blanca.
  2. Ayudar a lo que la administración estadounidense considera la sociedad civil y los sectores democráticos, necesariamente afines a sus intereses, para “desestabilizar” a aquellos países y sus gobernantes, aduciendo ayuda a su estabilización, en procura de cambiarlos (derribarlos) y consecuencialmente lograr la instalación de gobiernos nuevos, adictos a sus intereses.
  3. La intervención militar directa, con su fuerza bruta, para imponer los cambios e inclusive poder llegar al desmembramiento de los Estados y la imposición de separaciones que sirven a sus intereses, especialmente en aquellas naciones cuyos suelos y subsuelos contienen los recursos energéticos, hidráulicos, minerales y otros necesarios para mantener la maquinaria económica de Estados Unidos.”

En conclusión, la alerta que se presenta, con las precitadas órdenes ejecutivas, sanciones o llamadas recompensas, son un peligro a nivel mundial. Como nefastos y delicados documentos que forman parte (oficial) de la política exterior de los Estados Unidos, sin importar cuál sea el presidente. Dando luego apertura sin compasión, ni piedad, a una operación militar en contra de algún país que no comparta sus políticas.

Igualmente, se alerta a los pueblos de Latinoamérica, que deben cuidarse en el empleo internacional de la “matriz de opinión” que se utiliza con los términos: “jefe de Estado narcotraficante”, “jefe de Estado terrorista”, “jefe de Estado violador de DD.HH.” y “jefe de Estado que obstruye el acuerdo político para la transición”.

Posteriormente, etiquetar a ese país al cual se le impondrá una “Orden Ejecutiva”. Para, seguidamente, activar una destructiva intervención militar con una posible coalición, invasión tercerizada o invasión delegada, planificada y realizada por sus países aliados en la región.

Jesús Barrios Investigador por el Registro Nacional Investigador e Innovador, Observatorio Nacional de Ciencia y Tecnología (RNII-OCTI)

Fuente: https://correodelalba.org/2020/04/01/por-que-las-ordenes-ejecutivas-de-ee-uu-son-un-peligro-para-la-humanidad/

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Plan golpista del Departamento de Estado de EE.UU.

La extorsión a Venezuela crece 

EE.UU. planteó la creación de un “Consejo de Estado para un gobierno de transición”, que excluya a Maduro y a Guaidó.

 

El ajedrez golpista se acelera en tiempo de pandemia. Estados Unidos, al frente de la estrategia para derrocar a Nicolás Maduro, dio un nuevo paso: planteó la creación de un “Consejo de Estado para un gobierno de transición”, en el cual no estén ni Maduro ni el líder opositor Juan Guaidó, que convoque a elecciones presidenciales antecedidas por el levantamiento del bloqueo.

El anuncio fue dado por el secretario de Estado, Mike Pompeo y los detalles publicados por el Departamento de Estado bajo el título de “Marco de transición democrática para Venezuela”.

La hoja de ruta planteada por EE.UU. sostiene que la Asamblea Nacional (AN) encabezada por Guaidó, debe nombrar un nuevo Consejo Nacional Electoral, un nuevo Tribunal Supremo de Justicia, y crear el Consejo de Estado que se convierta en poder ejecutivo. Ese Consejo sería conformado por cuatro miembros de la AN -pudiendo participar los diputados del chavismo- que a su vez designaría al quinto integrante para desempeñarse como presidente.

Una vez asumidos todos los poderes presidenciales por el Consejo, y con la salida de “las fuerzas de seguridad extranjera”, EE.UU. levantaría las sanciones “contra el gobierno, PDVSA y la industria petrolera”. Finalmente, el Consejo de Estado, convocaría  elecciones legislativas y presidenciales en un lapso de seis a doce meses, y, luego de su realización, se quitarían las “sanciones restantes”.

La arquitectura de transición creada por EE.UU. busca sostenerse sobre la figura del Consejo de Estado que aparece en el artículo 251 y 252 de la Constitución. Sin embargo, el texto constitucional afirma que dicho órgano es de consulta de Gobierno y no para reemplazar a un presidente, y el sistema de elección descrito por EEUU no es el que dicta el texto constitucional.

La dimensión legal y constitucional es, en realidad, secundaria. Las palabras de Pompeo y de Elliot Abrams, enviado especial para el expediente Venezuela, se dan cinco días después de que el Fiscal General, William Barr, anunció una recompensa de 15 millones de dólares por Maduro y 10 millones por Diosdado Cabello.

El denominado “marco de transición” aparece en este contexto como un intento de ofrecer una salida o claudicación donde sean apartados Maduro, Cabello, y algunos dirigentes más, pero no toda la dirección. El texto del Departamento de Estado afirma que el “alto mando militar permanece en el lugar durante el gobierno de transición”, al igual que gobernadores y alcaldes, y no excluye al Partido Socialista Unido de Venezuela del nuevo tiempo político.

Según los cálculos de correlación de fuerza que maneja EE.UU., se ha llegado al punto de cerco tan grande que podría darse la ruptura interna. Esa lectura se basa sobre un factor central: la economía y, en particular, la situación de los precios petroleros que llevan varias semanas de caída sostenida. El presidente Maduro afirmó que el precio de venta del barril venezolano no cubre su costo de extracción, lo que, en la economía venezolana representa un impacto transversal y profundo.

La perspectiva de una mejora de los precios es aún lejana debido a la crisis económica global dentro de la cual se enmarca la baja de la demanda petrolera, un exceso de producción, una progresiva saturación de los almacenamientos, y una baja de los precios sobre el marco de una falta de acuerdo entre Arabia Saudita y Rusia, y un diálogo incipiente entre Donald Trump y Vladimir Putin al respecto.

La combinación de bloqueo económico y caída petrolera conforma así un cuadro de gran dificultad para la economía venezolana. Sin embargo, el gobierno venezolano cuenta con el respaldo, por ejemplo, de Rusia, donde, entre otras cosas, el gobierno de Putin ha comprado los activos de la petrolera Rosneft en Venezuela.

No sería la primera vez que Washington realice un cálculo equivocado respecto a la situación en Venezuela. La misma conformación de un gobierno paralelo con Guaidó a la cabeza, incapaz de llevar adelante la transición anunciada, fue la expresión de un error de esa naturaleza.

No resulta sorpresivo que su figura sea puesta de lado en el esquema del Consejo de Estado: Guaidó ha perdido progresivamente su capital político hasta quedar desdibujado ante la pandemia. Según Abrams, el pedido de renuncia de Guaidó responde al hecho de que quien presida el Consejo no podrá presentarse en las elecciones y, por lo tanto, quitar al autoproclamado permitiría que luego se presente.

Resulta improbable que este nuevo llamado norteamericano genere un quiebre interno. Su presentación puede en cambio leerse, por ejemplo, como la preparación del terreno que seguiría a la salida de Maduro planificada través de una operación encubierta. Esa hipótesis volvió a verse evidenciada la semana pasada cuando fue desmontada una operación militar que se preparaba desde Colombia.

Por esa misma operación el Ministerio Público llamó a Guaidó a presentarse el próximo jueves. Esa citación puede transformarse en un nuevo momento de elevación de las tensiones ya que seguramente Guaidó no acudirá.

Este escenario deja claro que el escenario de pandemia, en lugar de permitir un diálogo y levantamiento del bloqueo -como pidió, entre otros, el Grupo de Puebla o Michelle Bachelet- ha generado que Estados Unidos busque acelerar el desenlace con ofertas millonarias de información, captura y muerte_la semana pasada ofreció quince millones de dólares por la cabeza de Maduro-, así como con una asfixia económica utilizada como moneda extorsiva.

Paso a paso, los 13 puntos y las 2 garantías para la transición democrática de Venezuela que propuso Estados Unidos

El Departamento de Estado norteamericano presentó la hoja de ruta para que el régimen latinoamericano deje el poder. Dentro del programa existen señales inequívocas para gran parte de la actual administración

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, presentó este martes en Washington un Marco de Transición Democrática para Venezuela e instó al dictador Nicolás Maduro y al líder opositor Juan Guaidó, reconocido por Washington como mandatario interino, a hacerse a un lado para celebrar nuevas elecciones.

Luego de más de un año de esfuerzos liderados por el gobierno de Donald Trump para sacar del poder a Maduro, Pompeo dijo en una rueda de prensa que en Venezuela ambas partes deberían establecer un gobierno de transición encabezado por un Consejo de Estado para organizar los comicios en un plazo de 6 a 12 meses. Pompeo dijo también que si se cumplen todas las condiciones del programa presentado por Estados Unidos se podrían levantar todas las sanciones a la nación sudamericana y recordó que las sanciones actuales no impiden el envío de ayuda humanitaria, algo especialmente urgente en el marco de la emergencia del coronavirus.

Cómo es el plan presentado por el Departamento de Estado norteamericano:

1 - El pleno retorno de todos los miembros de la Asamblea Nacional (AN); la Corte Suprema (TSJ) levanta la orden de rebeldía y restablece todos los poderes a la AN, incluidas las inmunidades para los diputados; la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) se disuelve. Estados Unidos levanta las sanciones impuestas a los miembros de ANC debido a su membresía a la ANC.

2 - Todos los presos políticos son liberados de inmediato.

3 - Todas las fuerzas de seguridad extranjeras parten de inmediato a menos que estén autorizadas por 3/4 de los votos de la AN.

4 - La AN elige nuevos miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE) y TSJ que son aceptables para todos los partidos o coaliciones de partidos que representan el 25% o más de los miembros de AN. Esto otorgaría al PSUV y a la coalición multipartidista de Guaidó un veto sobre el personal para cualquiera de estos puestos. Tras la selección de un nuevo CNE y TSJ, los Estados Unidos levantan las sanciones impuestas a los ex miembros del CNE y TSJ debido a su membresía en esos cuerpos.

5 - La AN aprueba la Ley del “Consejo de Estado”, que crea un Consejo de Estado que se convierte en el poder ejecutivo. Cada partido o coalición de partidos con un 25% o más de miembros de AN selecciona dos miembros del Consejo de Estado, uno de los cuales debe ser un gobernador del estado. Los cuatro miembros del Consejo de Estado luego seleccionan a un quinto miembro, que será Secretario General, y que se desempeña como Presidente interino hasta las elecciones y no se les permite ser candidatos para presidente en las elecciones. Los miembros del consejo no pueden ser miembros de AN o TSJ. Las decisiones del Consejo de Estado se tomarán por mayoría de votos. Un miembro de las Fuerzas Armadas Nacionales de Venezuela (FANB) servirá como Asesor Militar del Consejo de Estado.

6 - Todos los poderes asignados al Presidente por la Constitución serán conferidos exclusivamente al Consejo de Estado. Los Estados Unidos y la UE levantarán las sanciones contra aquellos que reclamaron las autoridades presidenciales que se impusieron debido a que mantuvieron sus cargos anteriores una vez que el Consejo de Estado está funcionando y esas personas renuncian a cualquier reclamo adicional para ocupar cargos ejecutivos y reconocen al Consejo de Estado como el Poder ejecutivo exclusivo.

7 - Una vez que se establece el Consejo de Estado y las fuerzas de seguridad extranjeras se han marchado (a menos que se apruebe por 3/4 de voto en la AN), se suspenden las sanciones de los Estados Unidos contra el Gobierno de Venezuela, PDVSA y el sector petrolero.

8 - El Consejo de Estado nombra nuevo gabinete. Los Estados Unidos levanta las sanciones a los ex miembros del gabinete debido a sus cargos anteriores. Estados Unidos también levanta las sanciones a los miembros de la FANB que se basan en su posición en la institución.

9 - La comunidad internacional brinda apoyo humanitario, electoral, de gobernanza, desarrollo, seguridad y económico, con un enfoque inicial especial en el sistema de atención médica, el suministro de agua y electricidad. Los programas de bienestar social existentes, que ahora se complementarán con el apoyo internacional, deben ser igualmente accesibles para todos los ciudadanos venezolanos. Las negociaciones comienzan con el Banco Mundial, el FMI y el Banco Interamericano de Desarrollo para los principales programas de apoyo.

10 - Se establece una Comisión de la Verdad y la Reconciliación con la tarea de investigar los actos graves de violencia ocurridos desde 1999, e informa a la nación sobre las responsabilidades de los perpetradores y la rehabilitación de las víctimas y sus familias. La Comisión tiene cinco miembros, que son seleccionados por el Secretario General de las Naciones Unidas con el consentimiento del Consejo de Estado. La AN adopta una ley de amnistía consistente con las obligaciones internacionales de Venezuela, que abarca crímenes de motivación política desde 1999, excepto crímenes contra la humanidad. Argentina, Canadá, Colombia, Chile, Paraguay y Perú retiran el apoyo a la remisión de la Corte Penal Internacional.

11 - El Consejo de Estado establece una fecha para elecciones presidenciales y AN simultáneas en 6-12 meses. Cualquier ciudadano venezolano elegible de conformidad con la Constitución de 1999 puede competir en las elecciones.

12 - Se celebran elecciones presidenciales y de la AN. Con el consenso de los observadores internacionales de que las elecciones fueron libres y justas, se levantan las sanciones estadounidenses restantes.

13 - La comisión bipartidista dentro de la AN se desarrolla para crear soluciones a largo plazo para rehabilitar la economía y refinanciar la deuda.

Garantías

1 - El alto mando militar (Ministro de Defensa, Viceministro de Defensa, Comandante del CEOFANB y Jefes de Servicio) permanece en el lugar durante el gobierno de transición.

2 - Las autoridades estatales o locales permanecen vigentes durante el período de transición.

El futuro de Guaidó

El Secretario de Estado señaló que los objetivos de Estados Unidos no han cambiado, y dijo que Guaido podrá presentarse en las elecciones futuras, mientras que Maduro debe abandonar el poder. “Hemos dejado claro todo el tiempo que Nicolás Maduro nunca volverá a gobernar Venezuela”, dijo Pompeo a los periodistas. Además aclaró que el presidente del Consejo de transición no podría postularse para presidente en esas elecciones.

Consultado sobre si Guaidó podría ser candidato en los nuevos comicios, Pompeo contestó: “Absolutamente sí”. “Es el político más popular en Venezuela, creo que si se celebraran elecciones hoy, le podría ir increíblemente bien”, apuntó, destacando que Estados Unidos sigue “apoyándolo”. “Cuando armamos este camino hacia la democracia, trabajamos estrechamente con él”, agregó.

Pompeo dijo también que si se cumplen todas las condiciones del programa presentado por Estados Unidos se podrían levantar todas las sanciones a la nación sudamericana y recordó que las sanciones actuales no impiden el envío de ayuda humanitaria, algo especialmente urgente en el marco de la emergencia del coronavirus

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¿Por qué Trump declara la guerra a Nicolás Maduro?

La acusación de William Barr, fiscal general de Estados Unidos, contra Nicolás Maduro, de "haber participado en una asociación criminal que involucra a una organización terrorista extremadamente violenta, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en un esfuerzo por inundar Estados Unidos de cocaína" y la recompensa para su "arresto" de 15 millones de dólares que anunció Mike Pompeo, secretario de Estado, constituye, en los hechos, una declaración de guerra de Donald Trump contra Venezuela.

El marco en el que Trump realiza esta declaración se caracteriza por un desplome extraordinario de los precios internacionales del petróleo que han colocado la cotización del petróleo tipo Brent en 27. 51 dólares –similar al precio promedio nominal de 1999–, sobreproducción de petróleo en los mercados internacionales, producción inédita de Estados Unidos superando los 13 millones de barriles por día, los descuentos y la decisión de incrementar la producción de Arabia Saudita, Emiratos Árabes y Kuwait, cuyos gobiernos son aliados incondicionales y subordinados a Estados Unidos, hundimiento de la economía mundial en una gran depresión por el freno que apuntaló la pandemia del coronavirus (Covid-19) de la actividad industrial, comercial y financiera.

No es casual que Trump escoja este momento para reforzar su ofensiva para derrocar al presidente de Venezuela. China, que es uno de los principales aliados de Venezuela y se encuentra a la defensiva, concentrado en restablecer sus actividades que fueron paralizadas en muchas de sus principales ciudades para frenar el ritmo de propagación del Covid-19. Rusia e Irán, también aliados de Venezuela, van a tardar en sacudirse el impacto del desplome de sus ingresos petroleros y, además, en el caso de Irán, persiste el bloqueo comercial que le ha impuesto Estados Unidos.

Sin embargo, lo más importante y que ya anticipaba el freno del exponencial crecimiento de su producción petrolera entre 2015 y 2017, es que ésta se mostró muy sensible con precios inferiores a 60 dólares por barril al estancarse su producción; el desplome actual de los precios al retirar a muchos de sus productores amenaza su actual volumen de producción.

Adueñarse de las reservas petroleras de Venezuela, las más importantes del mundo, en el escenario de un eventual derro­camiento de Nicolás Maduro, aunque tuviera que sacrificar a sus productores petroleros internos, concentrados en el fracking, no le importaría, pues en un horizonte de largo plazo estima disponer de una mayor seguridad de abastecimiento, desestimando la decidida batalla que darán el pueblo y el ejército venezolano de cada metro de su territorio frente a sus bombas y mercenarios.

Dentro de este plan contra Venezuela, Irán y Rusia se inscribe la reunión a que convocó a principios de marzo, en la Ciudad de México, el embajador estadunidense a diplomáticos de Canadá, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia, España y Países Bajos para concertar acciones ante las decisiones del gobierno de Andrés Manuel López Obrador al considerar que "erosionan las bases legales de los contratos de miles de millones de dólares firmados en la administración de Enrique Peña Nieto".

Detener la puesta en marcha de la declaración de guerra de Donald Trump, a través de las irresponsables acusaciones de integrantes de su gobierno, que no tienen mayor validez y sustento a las que utilizaron para ahorcar a Saddam Hussein y asesinar a Muhamar Kaddafi, es un acto de autodefensa para frenar las presiones imperiales contra México para que se retome la vía de la privatización de sus hidrocarburos, incluyendo la explotación de yacimientos mediante la fractura hidráulica.

por Francisco Colmenares. autor de Despojo, resistencia y corrupción. México en los ciclos del precio del petróleo. Ed. Plaza y Valdés, México, 2019

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El general venezolano retirado Clíver Alcalá, durante una conferencia de prensa en Caracas en 2016.JUAN BARRETO / AFP

Clíver Alcalá, acusado de narcotráfico por EE UU, se entregó a Washington tras detallar un supuesto complot de la oposición contra Maduro, quien lo califica de “agente estadounidense”

 Un hombre con camisa azul claro y pantalón oscuro camina por la pista del aeropuerto de Barranquilla rodeado de funcionarios colombianos y estadounidenses. Ocurrió el pasado viernes. A media tarde, se formaliza la entrega y Clíver Alcalá Cordones sube a un avión enviado por Washington. Horas antes, el Departamento de Justicia lo había incluido en una lista de 12 dirigentes chavistas acusados de narcotráfico junto a Nicolás Maduro y a la cúpula del régimen venezolano. La Administración de Donald Trump ofrecía 10 millones dólares por su cabeza, aunque según la Fiscalía colombiana todavía “no existía orden de captura ni solicitud con fines de extradición”. Con esta información todo encajaba en el esquema de confrontación entre Estados Unidos y Caracas. Pero las últimas declaraciones de Alcalá antes de pasar voluntariamente a disposición de las autoridades arrojan una historia más nebulosa, y llena de lagunas, en la que se mezclan un arsenal de armas y una supuesta conspiración para derrocar a Maduro. Este lo considera un hecho probado y este lunes, en una carta dirigida a la comunidad internacional, lo calificó abiertamente de “agente estadounidense”.

Clíver Alcalá es un mayor general retirado de la Fuerza Armada Nacional Boliviariana (FANB). Tiene 58 años y se mantuvo fiel al expresidente Hugo Chávez, fallecido en 2013, desde el intento de golpe de Estado de 1992. Rompió con el oficialismo hace al menos cuatro años y llevaba dos afincado en Barranquilla. El exmilitar se declara opositor, reconoce como presidente a Juan Guaidó y, sin embargo, acabó involucrándolo en un complot que, según su relato, se estaba urdiendo desde Colombia.

El pasado lunes agentes de la Policía colombiana de Tránsito dieron el alto a una furgoneta en un control vial en Pueblo Viejo, un municipio de la costa del Caribe ubicado entre Barranquilla y Santa Marta. En el vehículo, conducido por un hombre llamado Jorge Alberto Molinares Duque, hallaron “26 fusiles americanos, 14 cascos blindados con visores nocturnos y tres chalecos blindados”. El conductor fue detenido bajo los cargos de “fabricación, tráfico y porte de armas de uso privativo de las fuerzas militares”. Tres días después, Washington emitió la acusación formal de tráfico internacional de drogas contra la plana mayor del chavismo. Entonces, Alcalá aseguró públicamente estar detrás del transporte de ese arsenal.

Las imágenes de su entrega, adelantadas por el diario colombiano El Tiempo, dejan atrás una serie de dudas sobre su versión de los hechos y su papel en la red de los disidentes del régimen. “Primero”, afirmó el general retirado en un vídeo difundido a través de su perfil de Twitter, “las armas incautadas en Colombia pertenecían al pueblo venezolano en el marco de un pacto o de un convenio firmado por el presidente Guaidó, el señor J. J. Rendón, el señor Vergara y asesores norteamericanos, desde hace muchos meses venimos trabajando en la conformación de una unidad libertad para Venezuela”. Alcalá no aporta pruebas, pero menciona al consultor Juan José Rendón, al dirigente del partido Voluntad Popular Sergio Vergara y va más allá. Asegura que también estaban al tanto del plan Iván Simonovis, colaborador de Guaidó y hasta 2019 uno de los presos políticos más antiguos de Venezuela, y Leopoldo López, líder opositor refugiado en dependencias diplomáticas españolas en Caracas.

“Acordamos ahí, junto a militares venezolanos, de hacer una unidad militar, que se conformó con la idea de libertar al país y eliminar quirúrgicamente los objetivos criminales del narcotráfico y del desastre que ha generado en nuestro país”, continúa Alcalá, quien dijo asumir su responsabilidad y que el Gobierno de Iván Duque “no está vinculado”. “Teníamos todo preparado, pero circunstancias que se han venido generando a lo largo de la lucha contra el régimen generaron filtraciones desde el seno de la oposición, aquella oposición que quiere seguir conviviendo con el Gobierno de Maduro, aquella oposición que no quiere que nada cambie”, mantuvo el general.

La justicia colombiana se enteró de este relato, que Guaidó negó rotundamente, igual que los demás. Esto es, cuando Alcalá decidió hacerlo público. “La Fiscalía General de la Nación generó nuevas actividades investigativas dentro del caso para recolectar evidencia que determine su participación y, como consecuencia, se han llevado a cabo diligencias de allanamiento y registro en varias ciudades del país”, informó el ente acusador. Las autoridades activaron canales de cooperación judicial y, a partir de ahora, solicitarán información a Estados Unidos para avanzar en las indagaciones.

Pero más allá de las consecuencias judiciales en territorio colombiano, el Gobierno de Maduro se remitió a las declaraciones de Alcalá para estrechar el cerco contra Guaidó, que lleva más de un año de pulso para tratar de desalojar al sucesor de Chávez y acaba de proponer conformar un gabinete de emergencia nacional ante la crisis del coronavirus. El fiscal general, Tarek William Saab, informó el viernes de que el Ministerio Público ha iniciado “una investigación contra Guaidó, Clíver Alcalá y demás colaboradores: por el convicto y confeso delito de intento de golpe de Estado contra el presidente”.

México - 30 mar 2020 - 13:23 COT

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Rusia demanda nuevo acuerdo de la OPEP para enfrentar colapso en la demanda de petróleo

Un nuevo acuerdo de la OPEP+ para equilibrar los mercados del petróleo podría ser posible si otros países se unen a él, dijo Kirill Dmitriev, responsable del fondo soberano ruso, añadiendo que los países también deberían cooperar para amortiguar las consecuencias económicas del coronavirus.

El pacto entre la Organización de Países Exportadores de Petróleo y otros productores, incluyendo a Rusia (conocido como OPEP+), para frenar la producción de petróleo y apoyar los precios se vino abajo a principios de este mes, lo que provocó una caída en picado de los precios mundiales del petróleo.

"Se necesitan acciones conjuntas de los países para restaurar la economía (mundial)... Estas (acciones conjuntas) también son posibles en el marco del acuerdo de la OPEP+", dijo a Reuters en una entrevista telefónica Dmitriev, jefe del Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF por sus siglas en inglés).

Dmitriev y el ministro de Energía Alexander Novak fueron los principales negociadores de Rusia en el acuerdo sobre el recorte de producción con la OPEP. El acuerdo existente expira el 31 de marzo.

"Estamos en contacto con Arabia Saudí y otros países. En base a estos contactos vemos que si el número de miembros de la OPEP+ aumenta y otros países se unen, existe la posibilidad de un acuerdo conjunto para equilibrar los mercados del petróleo".

Dmitriev se negó a decir quiénes deberían o podrían ser los miembros del nuevo acuerdo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo la semana pasada que se involucraría en la guerra de precios del petróleo entre Arabia Saudí y Rusia en el momento oportuno.

Dmitriev también dijo que era inevitable una crisis económica mundial, ya que la deuda mundial había subido a un importe equivalente al 323% del producto interior bruto, frente el 230% de la anterior crisis económica de 2008.

"Los esfuerzos para restaurar las relaciones entre Rusia y Estados Unidos son ahora tan importantes como siempre, haremos todos los esfuerzos de nuestro lado y esperamos que Estados Unidos también entienda que esto es necesario", dijo.

29 marzo 2020

(Con información de Público)

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Toma de muestras a conductores en un punto de prueba de detección del Covid-19 en el Hospital Universitario de Burgos, España.Foto Afp

Más que las vacunas para el Covid-19, lo importante son las llamadas geoestratégicas, como la del mandarín Xi a su homólogo el zar Vlady Putin.

El 27 de marzo –"menos de 20 horas después de la cumbre virtual del G-20"–, Trump y el mandarín Xi entablaron una llamada, poco publicitada por los encubridores multimedia de EU, pero puesta en relieve por el portavoz oficioso chino Global Times que destaca su "cambio de actitud" (https://bit.ly/2QPAmiz), y que el mismo Trump colocó en su Twitter:"Acabo de concluir una muy buena conversación con el presidente Xi de China. Discutimos en gran detalle (sic) que destroza extensas partes de nuestro planeta. China ha pasado por esta etapa y ha desarrollado una poderosa (sic) comprensión del virus. Estamos trabajando juntos en forma estrecha. ¡Mi más profundo respeto (sic)!" (https://bit.ly/2QUpFLN).

Para Global Times la llamada de Trump y Xi es la mejor prueba de que el sistema de salud de EU necesita(ba) la ayuda urgente de China: "La gravedad de la situación en EU obligó a Trump a expresar su deseo de pedir ayuda de China".

Según Xinhua, el mandarín Xi instó a Trump a fortalecer la política de coordinación macroeconómica, para estabilizar los mercados, mantener el crecimiento, salvaguardar el bienestar de las poblaciones, y asegurar la apertura, estabilidad y seguridad de las cadenas globales de suministro (https://bit.ly/3aueUHK). ¡Ahora China marca el diapasón de la "Ruta Sanitaria Global de la Seda"!(https://bit.ly/2UpNZYd).

A diferencia de las misántropas sanciones sanitarias de Trump contra Irán, China abastece con material médico y ventiladores a EU para su batalla contra la pandemia.

En medio de la balcanización sanitaria, aTrump lo alcanzó el "cisne negro": evento inesperado de gran impacto (https://bit.ly/2wyqCCJ). Más bien se trata de la metáfora asiática de los "rinocerontes grises" (https://amzn.to/39wCGBW): allí están, pero nadie los quiere ver hasta que embisten.

Siguiendo el clásico guion de la "zanahoria y el garrote", el plutócrata Trump solicita ayuda médica al Partido Comunista de China, mientras le asesta un golpe geopolítico el mismo día al firmar la "Enmienda Taipéi" (https://bit.ly/3bzT6e8) que promete apoyo a las "alianzas diplomáticas (nota: un total de 15 frente a 180 que reconocen a China)" de la isla renegada de Taiwán y que socava la política de "una sola China" que fue el sustrato de las relaciones de China en la fase de la dupla Mao Zedong/Zhou Enlai con el dúo Nixon-Kissinger a inicios de los 70.

Global Times es muy severo al respecto y fustiga que mientras EU se encuentra plagado con el coronavirus, se dedica a jugar con la política cuando "usa plenamente la carta de Taiwán para librarse a juegos estratégicos con China" (https://bit.ly/33Uxp5C).

Laura Zhou, del portal SCMP, con sede en Hong Kong, comenta que la "diplomacia de los tapabocas" de China "preocupa a Occidente" (https://bit.ly/2y8e0lZ). Hasta cierto punto, porque Italia y Francia han entablado profundas relaciones sanitarias con Pekín para mitigar al Covid-19.

China ha lanzado una ofensiva sanitaria centrada en Europa, Medio Oriente, África y Asia –y ahora en el mismo EU– para enviar a sus expertos médicos y proporcionar el material médico requerido.

Ahora China se ha quitado los guantes y contesta las injurias del presidente brasileño Bolsonaro como las provenientes de EU. Al día siguiente de la "Enmienda Taiwán", Global Times arremetió contra Trump por "haber fracasado en tratar en forma inapropiada (sic) el brote" (https://bit.ly/2WPxEO0)” que calificó como "el nuevo Chernobyl de EU y Europa" (https://bit.ly/3dzS7wc).

China consiguió domesticar al Covid-19 (https://bit.ly/2R8vPs3) y ahora ha lanzado su "Ruta Sanitaria Global de la Seda", último clavo del Covid-19 en el féretro de la globalizaciónque expuso lastimosamente hasta a sus promotores de la monarquía neoliberal financierista británica: el príncipe Carlos y el primer conservador Boris Johnson que presentaron prueba positiva al coronavirus.

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Foto difundida por la Casa Blanca de los Trump junto al Conejo de Pascua

Preocupado por la incidencia electoral de la epidemia, el presidente estadounidense ha decidido no parar la economía pese a los graves riesgos que implica. Al mismo tiempo pone precio a la cabeza de Nicolás Maduro y agudiza el estrangulamiento de Irán, el país más afectado de la región por el covid19.

 

La presión de las grandes corporaciones y el temor a que China comience rápidamente su recuperación económica y pueda alcanzar más rápido de lo previsto el papel de primera potencia económica mundial han llevado a Donald Trump a hacer caso omiso de las recomendaciones de científicos y asesores sanitarios y rechazar la paralización de la producción.

Después de negarlo durante semanas y frivolizar sobre él, la sombra del coronavirus aterrizó en Estados Unidos y comenzó a golpear duramente. La Organización Mundial de Salud (OMS) dice  que EEUU, con más de 100.000 infectados, ya se ha convertido en el epicentro de la epidemia. 

La gran potencia mundial muestra sus pies de barro. La falta de una sanidad pública universal y gratuita puede pasarle ahora una factura gigantesca.

A pesar de que EE UU ya fue golpeado en 2009 —cuando Barack Obama acababa de llegar a la Casa Blanca— con la epidemia de la gripe porcina (H1N1), que provocó la muerte de casi 13.000 personas y la infección de más de 60 millones, el país no escarmentó.

Trump desmontó ni bien llegar al poder en 2017 el organismo que Obama había puesto en marcha para supervisar desde la propia Casa Blanca las grandes directrices en materia de salud pública. 

A Donald Trump le horroriza la idea de que el coronavirus le arruine sus planes políticos, cuando ya daba por segura su reelección en noviembre próximo. 

La Cámara de Representantes —de mayoría demócrata— y el Senado —de mayoría republicana— aprobaron el plan de la Casa Blanca para inyectar 2,2 billones de dólares en la economía, con los que se pretende rescatar empresas, aerolíneas y bancos y ayudar con dinero en efectivo a todas las ciudadanas y ciudadanos que ganen menos de 75.000 dólares anuales.

El Gobierno se compromete a enviar cheques en un pago único por valor de 1.200 dólares por persona, 2.400 por pareja casada legalmente y 500 por cada hijo; cancelar por cuatro meses los cobros de préstamos a los estudiantes y aumentar sustancialmente el subsidio de desempleo durante cuatro meses.

EE UU y España, los países en los que más aumentó la desigualdad

Ya en 2008, al estallar la crisis financiera se tomaron iniciativas similares. Los pagos se concretaron varios meses después de aprobarse las medidas. Unas medidas que permitieron mantener el nivel de consumo, pero los efectos beneficiosos para la población fueron solo temporales, mientras bancos y grandes empresas eran rescatados y volvían a conseguir beneficios pocos años después. 

Como resultado de la crisis se agudizó notablemente la desigualdad social en Estados Unidos. Según los varios informes publicados desde 2010 y años sucesivos por la OCDE, la Unesco y otros organismos, EE UU y España fueron los países donde más se profundizó la desigualdad social durante los años más duros de la crisis.

Pero a la Administración Trump y las grandes corporaciones no les quita el sueño que quede mucha gente atrás. El presidente ya le puso fecha a la reactivación del motor de la economía, para Pascua, para el 12 de abril, y no quiere que le contradigan ni los científicos ni los responsables sanitarios, ni siquiera el alarmante número diario de muertos y nuevos infectados.

Durante una intervención en la cadena conservadora de televisión Fox News Trump dijo días atrás que estaba “ansioso para que la nación recupere su normalidad”. 

“No podemos aceptar que el remedio sea peor que la enfermedad”

En su cuenta de Twitter el presidente dijo también: “No podemos aceptar que el remedio sea peor que la enfermedad” y advirtió que dejar que se hunda la economía y el país con ello “podría provocar miles de suicidios”.

Obviando las instrucciones federales dadas para que no haya reuniones de más de diez personas, Trump añadió en la Fox: “Creo que el domingo de Pascua tendremos las iglesias abarrotadas en todo nuestro país. Sería un momento hermoso. Y es el momento que creo sería adecuado”.

La Cámara de Comercio y la Federación Nacional de Negocios Independientes parecen dudar de que el optimismo de Trump sea realista y prefieren escuchar los consejos de los expertos en salud, pero también hay grandes corporaciones, fondos de inversión, banqueros y dirigentes políticos que respaldan la postura del presidente, piensan que “por algunos que no puedan trabajar no se puede parar el país”.

“Algunos enfermarán y puede algunos mueran, sí, puede ser”

Uno de los amigos multimillonarios de Trump que más crudamente planteó el tema fue el banquero expresidente de Wells Fargo: “Algunos enfermarán y puede que algunos mueran, sí puede ser”, pero acto seguido se preguntaba si era preferible sufrir las terribles consecuencias de una paralización económica “¿o correr el riesgo de tener síntomas en realidad parecido a los de una gripe?”.

Otro de los que está haciendo campaña activa a través de Twitter para que “todos los que tengan poco riesgo de infectarse vuelvan a trabajar” fue Lloyd Blankfein, expresidente de Goldman Sachs.

A pesar de esta campaña de apoyo a Trump —según las últimas encuestas se ha recuperado de su caída en popularidad y vuelve a tener un 49%— las decisiones en materia de salud pública las toman los Estados según la Constitución estadounidense, lo que ha dado lugar a medidas totalmente diferentes a lo largo y ancho del país. 

Varios estados declararon la emergencia sanitaria y el aislamiento social días antes de que lo hiciera el Gobierno de Trump, mientras otros siguieron su ritmo habitual, pero unos y otros dirigen sus ojos ahora a la Casa Blanca, a la que reclaman ayuda, necesitan urgente material para enfrentar la epidemia que ya los desborda.

Trump improvisa día tras día y confía que la inyección económica le permita salir airoso de esta crisis. La campaña de las primarias del Partido Demócrata que ocupaban desde hace meses las portadas de los medios de comunicación han sido totalmente desplazadas y apenas se escuchan declaraciones de los dos candidatos que mantenían un duro pulso, Bernie Sanders y Joe Biden.

La voz demócrata que más se escucha estos últimos días —con ruedas de prensa diaria— es la de Andrew Cuomo, el gobernador del estado de Nueva York, que es quien exige al Gobierno medidas más rápidas y drásticas.

Trump rechazó durante días los consejos que llegaron desde distintos sectores para que interviniera determinadas empresas privadas para redirigir su producción y que fabricaran elementos fundamentales como respiradores. “Esto no es Venezuela, esto es un país libre”, contestó Trump. Pero finalmente tuvo que comerse sus propias palabras.

Ante la presión de las autoridades sanitarias y dirigentes políticos y gobernadores, incluso de su propio partido, terminó cambiando su postura.

A través de su super activa cuenta de Twitter, como es su costumbre, anunció que había obligado a la empresa automovilística General Motors, la más preparada para ello, a fabricar respiradores para los pacientes de coronavirus. Para ello, el presidente estadounidense ha desempolvado una legislación que se adoptó en los años 50 durante la Guerra de Corea, la Ley de Producción de Defensa. 

Carrera por cumplir promesas en política exterior 

Trump está desesperado, va improvisando cada día, ha perdido mucho tiempo y no sabe cómo atajar las graves consecuencias de esa irresponsabilidad.

Pero el presidente no quiere descuidar ningún flanco de su gestión y sigue con su vista puesta en el 3 de noviembre próximo. 

A pesar de que el coronavirus ha trastocado inesperadamente su estrategia quiere mantener también en política exterior el agresivo perfil unilateralista que ha caracterizado a su Administración durante estos últimos tres años.

Trump —como Obama antes— prometió llevar a casa a las tropas empantanadas en guerras lejanas e intenta cumplirlo y reivindicarlo como una victoria y no como lo que es, una derrota en toda regla de Estados Unidos.

Después de casi 19 años de haber iniciado la guerra en Afganistán para perseguir a los milicianos de Al Qaeda y derrocar al régimen de los talibán, Estados Unidos está a punto de firmar un acuerdo de paz con los combatientes islámicos fundamentalistas, que controlan ya hoy las dos terceras partes del territorio afgano.

Estados Unidos está siendo también presionado para abandonar totalmente Iraq, otro país contra el que desató una devastadora guerra unilateral —con complicidad de Blair y Aznar— hace 17 años.

Tras asesinar con un ataque con drones en territorio iraquí en enero pasado al principal general iraní, Qasem Soleimani, la situación de las tropas estadounidenses asentadas en Iraq se ha hecho insostenible. Trump pretende vender la retirada como parte de una estrategia programada por el Pentágono.

Y para gran sorpresa de los otros países firmantes del Acuerdo Nuclear con Irán, y sus propios socios europeos, el Gobierno de Trump decidió endurecer drásticamente las sanciones contra el régimen iraní.

Más sanciones a Irán, el país más castigado de Oriente Medio

Irán es el país más afectado por el covid19 de todo Oriente Medio y el Golfo y las sanciones de EEUU agudizan aún más la pésima gestión de la crisis por las autoridades de ese país. Las sanciones golpean de lleno a la población civil al impedir la llegada de medicinas, mascarillas y respiradores comprados en el exterior.

Trump hace así caso omiso al reclamo hecho por el secretario general de la ONU,  António Guterres, quien pidió que se levantaran todas las sanciones a países existentes actualmente. “Es momento para la solidaridad y no para la exclusión, para los embargos y sanciones”, dijo Guterres. En el mismo sentido lo hizo Josep Borrell, titular de Política Exterior de la UE, quien sostuvo que había que hacer un esfuerzo para ayudar a la población iraní, apoyando de esta forma el inédito pedido que hizo Irán al FMI de un préstamo de más de 5.000 millones de dólares para poder hacer frente a la crisis provocada por la pandemia.

Michelle Bachelet, alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos se pronunció también sobre el tema: “En un contexto de pandemia global como la actual, el impedir los esfuerzos médicos de un país aumenta el riesgo para todos nosotros”.

Pero Trump sigue con sus planes. Tras retirarse del Acuerdo Nuclear, ha reanudado y ampliado las sanciones contra la república islámica en un intento por asfixiarla económicamente y con ello agudizar la tensión social y la oposición al Gobierno. 

Trump quisiera cumplir el sueño perseguido por muchos presidentes estadounidenses antes que él: acabar con el régimen de los ayatolás instaurado en 1979.

Trump pone precio a la cabeza de Maduro: 15 millones de dólares

El presidente estadounidense vive la permanencia en el poder de Nicolás Maduro como el mayor fracaso de su Administración en América Latina y el Caribe. 

La Casa Blanca apostó a inicios de 2019 por Juan Guaidó como el último de los intentos hechos en los últimos 20 años para acabar con el proceso chavista iniciado en 1999 por Hugo Chávez que tanto trastocó los intereses de EE UU con Venezuela.

Pero Guaidó fracasó, como antes fracasó Leopoldo López y antes Henrique Capriles, y antes incluso los que protagonizaron el golpe de Estado de 2002, el paro petrolero de 2003 y tantas otras acciones de boicot patronal y hostigamiento mediático.

La gira internacional que llevó a cabo Guaidó entre enero y febrero pasado parecían haber resucitado su figura tras el fracaso de su autoproclamación como 'presidente interino' de un año atrás. Pero el poder real lo sigue detentando Nicolás Maduro. 

A pesar del voluminoso presupuesto que EE UU ha dedicado para los planes golpistas contra Maduro y de los millones de dólares incautados ilegalmente al Estado venezolano que ha puesto a disposición de Guaidó y su equipo, la vía Guaidó no ha logrado cuajar.

Y por ello, y ya descartada hace tiempo una intervención militar convencional por lo arriesgado de la operación, Trump lanza ahora una iniciativa que pareciera inspirada en las películas estadounidenses del viejo Far West: pone precio a la cabeza de Nicolás Maduro y sus principales colaboradores.

En verdad, tampoco es nuevo, Estados Unidos ofreció en el pasado reciente también recompensas millonarias por Sadam Husein primero, y por Osama bin Laden y dirigentes del Estado Islámico después.

Para intentar que la iniciativa no parezca tan grotesca en boca del presidente de la primera potencia mundial Trump ha buscado una justificación. Les acusa de tráfico de drogas y de patrocinar el terrorismo, de ser cómplice de narcoterrorismo con fuerzas no desmovilizadas de las FARC colombianas “para inundar EE UU de cocaína”. 

El presidente estadounidense ofrece 15 millones de dólares por cualquier información que facilite la detención de su homólogo venezolano y baja la recompensa a diez millones por la cabeza del presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Diosdado Cabello; el vicepresidente económico, Tareck El Aissami, los generales retirados Hugo Carvajal y Cliver Alcalá Cordones.

Llama la atención que este último reside ahora en Barranquilla, en Colombia, y aseguró en su momento que en coordinación con Guaidó había comprado armas para preparar hombres en la frontera para poder combatir contra el Gobierno de Maduro.

En la lista negra elaborada por la agencia antidrogas estadounidense (DEA) se incluye también al presidente del Tribunal Superior de Justicia, Maikel Moreno, y al general Padrino López, actual ministro de Defensa y jefe del Ejército. El año pasado, la CIA aseguraba que el general Padrino López era muy crítico con Nicolás Maduro y hombre en el que apoyarse para su derrocamiento.

Los coloridos carteles con el Reward of up to $15,000,000 USD distribuidos por la DEA con las fotografías de los buscados movilizarán sin duda a no pocos mercenarios, tal como lo mostraban las películas de Hollywood.

Ni la ONU ni la OEA ni la UE ni ningún organismo internacional ha opinado al respecto. La impunidad imperial sigue campando a sus anchas.

29 mar 2020 06:00

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